AGLI Recortes de Prensa   Lunes 18  Mayo 2015

Votar PP/PSOE es votar la propia ruina
Todos los que voten al bipartidismo estarán votando su miseria, pero especialmente la de sus hijos y la de sus nietos, que heredarán el país con más desigualdad de Europa y una deuda monstruosa
Roberto Centeno El Confidencial 18  Mayo  2015

El próximo domingo los españoles estamos llamados a unas elecciones particularmente trascendentes, ya que CCAA y Ayuntamientos son los responsables de los dos tercios del gasto público total, algo que no sucede en ningún otro país del planeta –en los Estados federales solo un tercio del gasto es descentralizado–, y del 90% del despilfarro y de la corrupción tanto institucional como personal. Precisamente el jueves, la Comisión Europea denunció la escandalosa falta de control –responsabilidad de Sáenz de Santamaría– de los contratos públicos en CCAA y ayuntamientos, y destacó cómo en los últimos meses “ha aumentado considerablemente el número de irregularidades en la contratación pública”. Este es con diferencia el primer y más grave problema de España: una clase política de incompetentes y ladrones.

¿Cómo una persona en su sano juicio puede sostener con su voto a unos partidos y a unos gestores públicos tan absolutamente venales, que pagan anualmente con nuestro dinero 48.000 millones de euros de más por los bienes y servicios que contratan? Hay que estar locos para votar PP o PSOE, cuyo modelo territorial es un mar de corrupción y nepotismo, donde Bruselas no cesa de denunciar las inauditas duplicidades a todos los niveles que multiplican extraordinariamente el gasto y la ineficiencia. Y, mientras, nos siguen robando y nos venden una recuperación irrisoria: menores salarios, más deuda y más impuestos son las únicas certezas. Por primera vez en siglos, los hijos vivirán peor que los padres, y los culpables de ello pretenden que los sigamos votando.

- ¿Quiénes impusieron el actual régimen político y territorial?
A la muerte de Franco, España había completado el mayor proceso de modernización y desarrollo de toda su historia. Era la octava potencia industrial del mundo y su renta per cápita en relación con la media de los 9 Estados que entonces constituían la CEE –los países centrales hoy–, había pasado del 56% en 1959 al 81,4% en 1975, cifra que 40 años después es de un 74,6%. La oportunidad que se abría ante los españoles de producir una ruptura democrática pacífica, haciéndolos dueños de su propio destino, era un hecho histórico irrepetible. En lugar de ello, la miseria de las ambiciones de unos pocos impidió que los españoles tomaran conciencia del momento clave que la historia de la libertad les ofrecía.

En contra de la gigantesca patraña de los “padrinos” de la Transición de “haber traído la democracia”, la realidad es que era la única opción posible. Todos los países de Europa del Este con regímenes dictatoriales, se convirtieron en democracias a la caída de los regímenes comunistas, porque en el mundo actual no podía ser de otra forma. En España se robó esa democracia al pueblo, robo pensado y diseñado por solo seis personas, como viene demostrando desde aquel momento hasta hoy el promotor de la ruptura democrática del régimen anterior, el constitucionalista y pensador político D. Antonio García Trevijano.

Adolfo Suárez, un ignorante total sin el menor sentido del Estado; Manuel Fraga, que renunciaría al sistema mayoritario tipo inglés que defendía a cambio de que el PSOE aceptara la Monarquía; Felipe González, que defendía el sistema oligárquico; Gutiérrez Mellado, Abril Martorell y Alfonso Guerra. Ni el nacionalista Tarradellas ni el genocida Carrillo tuvieron voz ni voto, y se limitaron a aceptar lo decidido. Todo se orquestó a espaldas del pueblo. Vetaron la separación de poderes –“Montesquieu ha muerto”, dijo muy ufano Alfonso Guerra– y un modelo territorial único en el mundo, el “café para todos” de Suárez, el corazón de la ruina política y económica de España. Impusieron un sistema político perverso que concentró el poder en las cúpulas de los partidos, que, lejos de alzarse sobre sus conciudadanos por sus méritos o por elección democrática, se situó en la cúspide del Estado mediante el juego sucio, el saqueo del presupuesto y la mentira sistemática.

- ¿Por qué el Estado autonómico será la ruina a España?
Desde el inicio la motivación única de la clase política, cuya única patria era el dinero, fue su enriquecimiento personal: “Querían vivir como los ricos de verdad, no como los ministros de Franco” (1). El gran apóstol de esta cultura del pelotazo sería Carlos Solchaga, para quien lo importante era el enriquecerse con rapidez, la superioridad de la especulación y el favor político sobre la cultura del esfuerzo y del trabajo bien hecho. Sería el aval para el saqueo de España iniciado por altos cargos socialistas, que después crecería exponencialmente con políticos del PP y el nacionalismo catalán, aliados con la élites monopolistas y financieras, lo que conduciría a la mayor concentración de la renta y la riqueza en varios siglos.

Fue la perversión moral absoluta, que, unida a un país dividido en 17 pedazos contrarios todos a la realidad histórica, daría lugar un modelo territorial absolutamente ineficaz y corrupto hasta la médula: el Estado autonómico, que supone un despilfarro anual del 10% del PIB respecto a un Estado descentralizado. En empleo, los dos millones de enchufados con sueldos que doblan los del sector privado, algo también inédito en el mundo, han supuesto la pérdida de 4,5 millones de empleos en el sector privado, porque cada puesto en el sector público destruye 2,5 puestos en el sector privado.

La perversión del sistema pasó desapercibida al principio, porque el despilfarro y la contratación de las legiones de inútiles se produjeron gradualmente y luego la burbuja inmobiliaria ocultó la dimensión del problema. Hoy, con una deuda total de 1,53 billones y computable de 1,04 billones, con la mayor deuda exterior del mundo en términos de PIB, y unas cuentas públicas imposibles de cuadrar con un déficit del 7% (sumando el agujero de la Seguridad Social) después de haber subido los impuestos al máximo de todos los tiempos y al máximo de la OCDE, es un sistema insostenible que nos llevará a la ruina. Es imposible que esta espiral diabólica de corrupción-despilfarro-déficit-deuda dure otros cuatro años.

- ¿Por qué Rajoy rechaza un rescate que nos habría salvado y nos endeuda en 570.000 millones?
En 2012, con una deuda total de más de un billón de euros y una prima de riesgo por encima de 450, la posibilidad de pedir un rescate y conseguir una quita de más de la mitad de la deuda, como había ocurrido con Grecia, era la opción lógica que habría salvado a España. The Guardian criticaría duramente a Rajoy afirmando que “se está haciendo famoso por tergiversar las cosas, y quiere aplazar un rescate de 400.000 millones de euros por las elecciones gallegas”. Y nos habría salvado porque, de un lado, nuestra deuda se habría reducido a la mitad, pero sobre todo el cáncer responsable de nuestra situación, el gasto público incontrolado habría tenido que ser extirpado de raíz. Porque el rescate no obligaba a recortar pensiones ni nada parecido, como miente ahora sin rebozo, pero sí el gasto sin control y de las CCAA.

Y fue precisamente por esta razón por la que Rajoy, que no estaba dispuesto a recortar ni un euro del despilfarro clientelar –“eso ni se toca”, dijo–, rechazó de pleno el rescate; antes al contrario, puso en marcha un plan auténticamente disparatado de financiación del despilfarro autonómico y local sin control alguno y a interés cero, el FLA, que nos lleva costados más de 100.000 millones de euros, que jamás serán devueltos. Rajoy optó por aceptar la oferta de Draghi cuando este decidió lanzar una compra ilimitada de deuda pública, “whatever it takes” (lo que sea necesario), para salvar la Eurozona del colapso. Rajoy nos endeudaría en 570.000 millones de euros, arruinando el futuro de varias generaciones, solo para mantener sus redes clientelares y pagar las deudas a los oligarcas del IBEX.

- ¿Por qué Rajoy miente como un bellaco al afirmar que nos estamos recuperando cuando nos está llevando al colapso?
Lo he explicado por activa y por pasiva en semanas anteriores, y lo entiende hasta un niño: por cada euro de incremento de la riqueza, este irresponsable nos ha endeudado en 7 si contamos solo la “deuda según protocolo de déficit excesivo (PDE)”, o en 18 euros si consideramos la deuda total. ¿Cómo puede un presidente del Gobierno vanagloriarse de que la riqueza nacional ha crecido en 9.300 millones de euros en 2014 a costa de incrementar nuestro endeudamiento en 67.000 millones PDE o en 167.000 millones la deuda total? Eso no es crecer, eso es llevarnos al desastre despilfarrando el río de dinero del QE.

Rajoy no tiene derecho a presumir de recuperación cuando el número de familias con dificultades para llegar a fin de mes ha pasado del 56,3% al 65%, cuando la tasa de pobreza infantil se ha disparado del 28,3% al 36,3%. No tiene derecho a decir que baja impuestos por reducir marginalmente el IRPF, cuando ha enviado a Bruselas un plan en el que la presión fiscal sube en 2015, 2016 y 2017, y cuando los asalariados pagan el 90% de los impuestos, mientras es un paraíso fiscal para las grandes fortunas y las grandes empresas. Rajoy es líder europeo en impuestos y en desigualdad. España no se merece a un presidente mentiroso y que carece de empatía para el sufrimiento de los demás, o tal vez sí, lo sabremos el domingo.

Rajoy no tiene derecho a seguir reduciendo salarios –la mitad de los ocupados tiene sueldos de miseria entre los 600 y los 1.000 euros– para “incrementar la competitividad”, mientras permite a los monopolistas del IBEX cobrarnos por los input productivos esenciales, energía, telecomunicaciones e intereses y comisiones bancarias los mayores precios de Europa. Rajoy no tenía derecho a llevar a España al mayor nivel de pobreza y desigualdad de toda la OCDE, un tema tan escandaloso que Bruselas publicó en marzo pasado un durísimo informe, que es una enmienda a la totalidad de la política de Rajoy, “más de 12,5 millones de personas se encuentran en riesgo de pobreza y exclusión social, donde la brecha de pobreza ha aumentado considerablemente”, el número de personas que sufre privaciones materiales graves ha venido aumentando al ritmo del 6% anual (unas 160.000 personas año) desde que gobierna Rajoy. “El número de hogares que carecen de ingresos alcanzó la cifra de 740.500 en 2014, el doble que en 2008”.

Y finalmente los pensionistas: Rajoy no tiene derecho a engañar miserablemente a 8,4 millones de pensionistas, diciendo que va a mantener sus pensiones cuando ni las ha mantenido ni puede hacerlo. Y no puede hacerlo porque el déficit de la Seguridad Social está creciendo vertiginosamente, y solo se mantiene a costa de liquidar la hucha de las pensiones, 7.003 millones en 2012, 11.648 en 2013, 15.300 en 2014, y una previsión de 20.000 millones para 2015. A este ritmo la caja de las pensiones habrá desaparecido en 2017, ¿y después qué? Pues que tendrá que reducir las pensiones en un 40% como demuestran todos los estudios actuariales para garantizar sus sostenibilidad. El que la aportación de los nuevos empleados nivelará la situación es otra gigantesca patraña. En 2014 el número de nuevos cotizantes a la Seguridad Social se incrementó en 417.514 o el +2,55%. ¿Y saben en cuánto se incrementaron las cotizaciones? En un 0,8%.

Si a todo esto añadimos la cobardía inaudita de Rajoy permitiendo la consulta independentista del traidor Mas, a quien ha financiado desde 2012 con más de 40.000 millones de euros, convirtiéndose en colaborador necesario del separatismo catalán, y el tsunami de corrupción donde el mismo está inmerso, mientras utiliza sin rubor su control del poder judicial y de la Fiscalía para que los corruptos vayan quedando generalmente impunes pese a la aparatosidad de su desvelamiento público. El resumen es claro: todos los que voten PP o PSOE el domingo estarán votando su ruina, pero sobre todo la de sus hijos y la de los hijos de sus hijos, que heredarán el país con más desigualdad de Europa y una deuda monstruosa que lastrará sus vidas.

(1) Antonio García Trevijano.

El voto basura.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 18  Mayo  2015

En un alarde de hipocresía y soberbia innegables, Esperanza Aguirre ha declarado despectivamente que “votar a VOX es como tirar tu voto a la basura”, a lo que el líder de esta formación ha respondido de forma educada con un “tirar el voto fue lo que yo hice cuando voté a Mariano Rajoy”. Esperanza Aguirre ha intentado de forma torpe, con bastante insensibilidad y mucho “ a la pata llana”, dar a entender que un partido de nueva generación y en fase de desarrollo, salvo circunstancias extraordinarias que casi nunca se dan, jamás podrá alcanzar en el corto plazo la representatividad suficiente para adquirir influencia y mucho menos para gobernar. Lo incuestionable han sido los resultados de las últimas elecciones al Parlamento de la UE y las de la Comunidad Autónoma de Andalucía.

La realidad es que VOX se mueve prácticamente en el anonimato y en el vacío mediático, salvo la presencia mínima que alguna cadena de relativa difusión a nivel regional y nacional le concede. Su líder, Santiago Abascal, junto a otras pocas conocidas figuras configuran la Ejecutiva del partido que políticamente podemos situar en la derecha liberal moderada, la que teóricamente conforman otros grupos de opinión como Libres e Iguales, e incluso parte del liberalismo descafeinado cuya exponente más relevante es sin duda Esperanza Aguirre que milita bajo las alas de la gaviota del PP de Mariano Rajoy. Desde luego que todos los votos merecen respeto, pero es indudable que a este partido le falta mucho camino por recorrer para que llegue a ser una fuerza de peso en el panorama político español.

Pero aun reconociendo esa realidad, no deja de ser una salida de tono innecesaria de Esperanza Aguirre, que por otro lado más que beneficiarle le puede traer antipatías por su prepotencia en quienes votando a VOX solo resaltan las carencias del PP que Aguirre representa, aunque siga en su esquizofrénica interpretación del “verso suelto” y sus desplantes a compañeros, que no amigos como Ana Botella, mientras acepta la ayuda mitinera del esposo y Presidente de Honor del PP, José María Aznar, que como es lógico por su estrecha convivencia defiende a su mujer en lo personal y en lo político.

Y van…ya demasiadas veces en que Esperanza Aguirre se deja llevar por la presión de saberse en el límite de poder conseguir la alcaldía de Madrid y se extralimita en su particular lucha por despejar el campo de contrincantes, entre los que sin duda ha considerado a Ciudadanos y a Vox. Es con este último al que políticamente ve “bajito” y “algo canijo” al que ha intentado sacar de manera abrupta y sin contemplaciones. Sin embargo, mucho se va a tener que morder la lengua para no herir sensibilidades de su verdadero oponente, el candidato de Ciudadanos que viene acompañado por el “primo zumosol” de Albert Rivera.

Porque le guste más o le guste menos,las encuestas dicen lo que no querría nunca ni oír ni leer, que para gobernar necesita el apoyo de Ciudadanos. Y eso significa que deberá apechugar con debatir sobre visiones diametralmente opuestas de ver la fiscalidad y la sanidad pública, como la ley de Sucesiones y Donaciones, el IBI, la externalización de servicios sanitarios, etc. Es posible que VOX solo consiga y con mucha dificultad un concejal, pero aun así, su programa tiene una coincidencia casi del 100% con el que presenta Esperanza Aguirre, que no el PP. Todo está en el aire y no parece una táctica sensata hacer campaña contra el débil mientras otros tienen clara la consigna de “todos contra el PP”. Basta escuchar a Pablo Iglesias cuyo objetivo es simplemente quitar al PP de la Alcaldía y de la presidencia de la Comunidad de Madrid y que pactará incluso con el PSOE.

Sra. Aguirre, el voto liberal no está cautivo y no debería vender la piel del oso madrileño antes de cazarlo.

La Confusión del 15-M
Lorenzo Abadía www.gaceta.es 18  Mayo  2015

Se han cumplido cuatro años desde que la indignación de varios miles de personas de clase media anegó la Puerta del Sol para declamar contra la oligarquía, inflamando un sentimiento que se acabaría propagando al setenta por ciento de la población, según las encuestas del momento, y del que se hicieron eco los grandes medios de comunicación del mundo. Aquellos que todavía no han comprendido que el 15-M ha marcado un antes y un después en la política española se encuentran en el mismo estado en que se halla el propio movimiento y que otorga carta de naturaleza a la pandemia mental más característica de la posmodernidad. Es decir, en plena confusión.

Es obvio que el 15-M conquistó los corazones de muchísimos españoles. Pero lo hizo en el ámbito en el que se puede ubicar el romanticismo, es decir, en la esfera cultural y espiritual, pues no en vano y tal y como le sucedió al mayo francés del sesenta y ocho, un Gobierno conservador acabó ganando las elecciones por mayoría absoluta a los pocos meses. La incultura política de sus líderes les llevó a creer haber conquistado la hegemonía política y cultural, pero los votos se los llevó un rancio registrador de la propiedad con más aversión al cambio que a su propia muerte.

Cuatros años después, el espíritu del 15-M sigue tan instalado en la psicología colectiva de la nación española como felizmente habita la confusión en el cerebro de sus masas indignadas.

Proclaman que el poder establecido no les representa, pero claman por una ley electoral con los mismos vicios, ignorando que las listas abiertas y la proporcionalidad no destruyen el Estado de partidos o la partidocracia de Schmitt, Leibholz y Kelsen entre otros. Piden transparencia, pero su desconocimiento sobre el poder constituyente que concibió Sieyès permite que los vicios originales permanezcan ocultos tras las bambalinas del sistema. Se asombran e indignan de que la clase política les haya dado la espalda, ignorando que ésa es su tendencia natural, como relató Constant. Reivindican primarias y desconocen los enunciados de Michels. Creen, con Dahl, que el bipartidismo es el problema y el pluripartidismo la solución, sin intuir que ambos pueden ser oligárquicos si el votante no dispone de libertad. Exigen reformas políticas para cambiar la sociedad, sin saber que debe ser la sociedad la que transforme los gobiernos, como escribió Thomas Paine.

Exigen la igualdad antes que la libertad, despreciando la doctrina de Hannah Arendt. Porfían en poner puertas al cielo con ingenuas medidas anticorrupción, desconociendo que el poder tiende a perseverar en su ser (Spinoza) y extenderse, salvo que otro poder lo detenga, como nos enseñó Montesquieu. Confunden el consentimiento de Locke con la confianza de Cicerón. Aluden al Gramsci de la hegemonía y olvidan que ésta ha de surgir de la sociedad civil y ser transportada al poder a través de la sociedad política, inexistente hoy. Profesan la democracia directa y desconocen la doble pirueta que sobre mandato imperativo hicieron Rousseau por un lado y Burke por otro. Desean modificar el sistema, pero desconocen que la naturaleza del poder está determinada por la relación mando/obediencia que tan bien explicó Freund. Le piden al poder que actúe éticamente, desconociendo la separación entre la política y la moral que Maquiavelo conceptualizó. Se obnubilan con el medio de McLuhan y desprecian el mensaje. Idolatran la novedad fascistoide de Marinetti como solución y desprecian las conquistas que la tradición ha ido sedimentando. Claman por el consenso, ignorando que éste es consustancial a las oligarquías, y abominan de las mayorías que caracterizan a la democracia.

Se dice que el camino al infierno está empedrado con buenas intenciones. Quizá conviniese purgarlas con la terapia de la lectura. Pues si no conocemos lo que nos ha ocurrido estamos condenados a repetirlo. Lo dijo Santayana.

@lorenzoabadia

Esa noche pago yo
Pedro de Tena Libertad Digital 18  Mayo  2015

Amenaza Susana Díaz con que lo pagaremos todos los que no hemos apoyado la reedición del régimen socialista, que ha tenido cuatro efectos letales sobre la sociedad andaluza: la ineficacia ineficiente que le ha llevado a seguir situada a la cola de España y Europa en los parámetros básicos de bienestar; la epidemia más importante de corrupción ligada a un partido en España en dinero y efectos; el deterioro institucional sin precedentes, por haberse ocupado sectariamente, esto es, pervertido, todo el aparato administrativo, financiero y comunicacional de la sociedad, sin respeto alguno por las reglas democráticas y las más mínimas reglas de juego y el acojonamiento de la conciencia crítica, libre y valerosa, que ha sido sustituida por el mamoneo servil y, cuando no es posible, por el miedo.

La relación de Susana Díaz con el miedo dentro de su propio partido no es nueva. Fíjense cómo se describen sus modos y maneras en una página de afiliados del PSOE de Sevilla, textual:

Es tanto su ego que solo se rodea de babosos y palmeros para que no le hagan sombra y en eso puede estar tranquila, pero tanta inutil tiene su pros y sus contras hasta ahora le han servido fielmente a partir de ahora viene lo dificil, intentar ocultar sus miserias, no puedo decir que les deseo suerte para nada, todo lo contrario. Nos vemos en el infierno.

Por eso, yo pago esa noche. Amigos, como en la vieja canción que oí de Lucho Gatica, aún no es hora de abandonar, tomemos unas copas. Yo pago esa noche en la que el régimen andaluz pueda comenzar a ser desmontado por los partidarios de la sencilla y deseable democracia liberal. Debe ser el primer objetivo y luego, lucha limpia y libre para obtener el apoyo ciudadano entre las diversas opciones.

Cuando Antonio Barreda y yo recopilábamos información para el libro sobre la tela de araña andaluza, encontramos perlas decisivas en otro blog socialista. Una de ellas hacía referencia a la coalición Susana Díaz, ¡Viera! (José Antonio, imputado en los ERE) y otros para echar a José Caballos, su mentor, al que habían jurado lealtad hasta el final. Es su estilo. Podemos concluir que antes que querida era altamente temida en el socialismo sevillano. Y así sigue en el PSOE andaluz y nacional. Pregúntenle a Pedro Sánchez. Pero ahora quiere que la temamos los casi dos millones y medio de andaluces que no la hemos votado, a los que hay que sumar los dos millones y medio que esto de votar les importa un pepino. O sea, que cinco millones de andaluces no la han apoyado y sólo ha logrado el voto de 1.409.042 (Griñán obtuvo en 2012, oigan, 1.523.465). No contenta con ningunear a su líder nacional, tan sectario como ella e incluso más pero de mejores formas, se apresta a mandarnos a su particular cobrador del frac para que paguemos lo que le hemos hecho: no apoyarla.

Pues bien, amigos, tomemos una copa que todavía no es ahora de abandonar y brindemos por que sea posible un simple acuerdo entre los partidos que hayan comprendido un axioma indiscutible: Andalucía con este régimen, antes Chaves, luego Griñán y ahora Susana Díaz, no tiene solución. Bastaría un pacto por la limpieza institucional y democrática de Andalucía que implicara la formación de un gobierno de la mayoría más que absoluta de la oposición en el actual Parlamento, con un presidente de la Cámara de consenso, una nueva mesa del Parlamento no trucada y un presidente o presidenta pactado con un gobierno con pocos fines pero muy claros: convocar nuevas elecciones tras haber hecho una reforma de la administración andaluza tras una auditoría global y una ley de la nueva Administración donde ya no habría administración paralela ni partidismo salvaje como ahora; la reforma total y consensuada de Canal Sur TV, con auditoría histórica de cómo ha llegado a ser lo que es, para hacer de él un foro de información democráticamente equilibrada y un centro de gravedad del debate político en igualdad de condiciones; la convocatoria de, al menos, dos comisiones de investigación, una sobre formación y otra sobre el origen de la administración paralela (habría otras necesarias sobre las cajas de ahorro desaparecidas, por ejemplo); la distribución, porcentual a la audiencia de cada medio de comunicación, de la publicidad institucional, el sostenimiento de los servicios sociales en el punto en que se encuentran ahora mismo y el nombramiento de un Defensor del Pueblo por consenso ante el que pudiera denunciarse cualquier incumplimiento de este gobierno para la esperanza. Son ideas sueltas tal vez incompletas, pero son ideas de cambio real.

Si llega ese día, esa noche pago yo. Es más, creo que deberíamos elaborar un manifiesto por tal gobierno de la esperanza y, cuando menos, conseguir que Susana Díaz y el PSOE dejaran de meter miedo en el cuerpo andaluz, ese cuerpo al que han succionado toda su energía ética y democrática desde hace 35 años. Ya está bueno lo bueno.

******************* Sección "bilingüe" ***********************
Las mayorías absolutas en España degeneran en absolutismo

Lucio A. Muñoz www.gaceta.es  18  Mayo  2015

Los objetivos de la casta política & asociados y los intereses de los españoles no coinciden. Esta regla general apenas tiene excepciones y cada vez un mayor número de ciudadanos es consciente de ello.

Porque nuestro sistema político-económico parasitario, clientelar, comisionista, subvencionado, desigual y, en definitiva, corrupto está antidemocráticamente diseñado para generar políticas beneficiosas para el entorno de la casta y, paralelamente, perjudiciales para los españoles.

Y en este sentido, podemos llegar a la conclusión relativa a que la supuesta “ingobernabilidad e inestabilidad” de España, a la que temen determinados pseudo líderes bipartidistas y que podría consumarse tras las elecciones (después de los posibles pactos post electorales entre partidos), podría ser sumamente beneficiosa para los ciudadanos.

En virtud de lo anterior, hay que tener en cuenta que a cualquier país democrático, dotado de separación de poderes y, por tanto, gobernado por una clase política sometida a la ley, no le conviene tener un gobierno formado por pactos de poder entre varias formaciones políticas. Puesto que la mejor fórmula de gestión gubernamental para una democracia consolidada es la mayoría absoluta del partido más votado.

Pero por el contrario y en el caso de España, cuya Administración Pública esta podrida debido al parasitismo de nuestra corrupta partitocracia, es más ventajoso que los gobiernos tanto en clave nacional como a nivel autonómico y local se determinen en función de pactos entre partidos.

Y la prueba más evidente de todo ello la tenemos en Andalucía, una autonomía actualmente ingobernable debido a la imposibilidad de formar un gobierno estable. Pero que en función de esta ingobernabilidad se está poniendo en jaque (al menos de modo temporal) la continuidad de un régimen político-económico basado en la corrupción institucionalizada, y que ha arruinado a los andaluces y, a la vez, enriquecido a la casta político-sindical regional y a sus redes clientelares.

¿Qué significa “estabilidad o gobernabilidad”, es decir, mayoría absoluta, en el idioma bipartidista?

¿Privilegios, aforamientos, enchufismos y enriquecimiento masivo para la casta política? ¿Subvenciones para los partidos, los sindicatos y la patronal? ¿“Capitalismo de amiguetes”, vía conexión corrupta entre la economía y la partitocracia? ¿Politización de la Justicia para tapar en la medida de lo posible la corrupción política? ¿Políticas favorables a los oligopolios y los dos grandes lobbies del IBEX-35?

El presidente Rajoy, más conocido como el clon de ZP, ha solicitado a los votantes tradicionales del PP (a los mismos que ha traicionado y arruinado) el “voto útil” al objeto que su partido obtenga mayoría absoluta, tanto en las elecciones autonómicas y municipales como en las nacionales, y de esta manera poder formar un futuro gobierno estable y dotar a España de la necesaria gobernabilidad.

¿Para el Sr. Rajoy, mayoría absoluta es sinónimo de subir abusivamente los impuestos, recortar prestaciones públicas a los ciudadanos, hundir a las pymes y a los autónomos, empobrecer a la clase media, etc., mientras se salva a las antiguas cajas de ahorros saqueadas por los políticos?

¿Mayoría absoluta significa para el Sr. Rajoy endeudar a España y a las futuras generaciones de españoles, mientras se financia, vía deuda pública e impuestos confiscatorios, la corrupción y el despilfarro de la casta en las deficitarias y ruinosas comunidades autónomas?

¿Necesita el Sr. Rajoy otra mayoría absoluta para continuar y, por tanto, bendecir definitivamente las políticas antisociales (y en contra de la familia), pro etarras y a favor de la independencia de Caraluña del socialista Zapatero?

Antes de votar en las próximas elecciones, a modo de reflexión, y en virtud del desastroso bagaje de los gobiernos que han mal gestionado España con mayoría absoluta, los españoles deberíamos hacernos la siguiente pregunta:

¿Es más difícil robar la cartera a los ciudadanos disponiendo de una cómoda mayoría absoluta o teniendo que establecer acuerdos entre varios partidos políticos?

Esperemos, por el bien de los españoles y para desgracia de la casta, que no puedan conformarse mayorías absolutas en España hasta que no se regenere nuestro corrupto sistema político-económico.

El aquelarre de Mataró

josé garcía domínguez ABC Cataluña 18  Mayo  2015

La inmersión obligatoria, aberración pedagógica fruto de la mente tarada de aquel cura “trabucaire" del PSAN, Joaquim Arenas, jamás pretendió ser un método para aprender el idioma. Bien al contrario, la gran cuestión para esos fanáticos no residía en difundir el catalán, sino en marginar al castellano. Lo de Mataró, ese aquelarre nacional-sociolingüista de los cerebros pardos de la localidad para coaccionar a un padre de familia, inquietante “revival” pueblerino de la liturgia del matonismo callejero de entreguerras, es la enésima prueba. He ahí la almendra doctrinal del nacionalismo gramático: expulsar al idioma español del espacio público; convertirlo en una anomalía a extinguir cuanto antes mejor. Para eso, y solo para eso, se implantó la inmersión en su momento. Y para eso se amotinarán ahora, nadie lo dude, contra el ministro Wert y su intento de dar una oportunidad al sentido común dentro de las aulas catalanas.

El filólogo Lluís Aracil, primero padre teórico de la criatura y acuñador del concepto “normalización" aplicado a la lengua catalana, luego disidente y, ya como hereje, condenado al olvido oficial, escribiría asqueado: "¿Que la educación franquista era en castellano? Como los libros, como la Escuela Moderna de Ferrer y Guardia, como las teresianas o los jesuitas de siempre. Esto de ahora, en cambio, es la institucionalización de la política oscurantista de Prat de la Riba y Torras i Bages: que los payeses sigan siendo payeses, pues los pobres son felices. Y a los hijos de los inmigrantes, que les encasqueten la barretina: eso está más cerca de los nazis que de los conservadores europeos.”. Hasta en Alemania, alguien como Joachim Fest pudo escribir “Yo no”. En el clímax de la bajeza más rastrera, al menos alguien mantuvo la decencia moral.

Aquí, no se me ocurren más de tres personas que pudiesen rubricar un libro parejo a propósito de esa Inquisición laica: Jesús Royo Arpón, Caja, el propio Aracil. Apenas tres entre siete millones y pico. Más que triste, desolador.

Viles, canallas y desperdicios humanos
Ernesto Ladrón de Guevara www.latribunadelpaisvasco.com 18  Mayo  2015

Leo, en “El Mundo”, sección de Euskadi, el siguiente titular: “PONGAN LA PLACA EN SU CASA”, subtítulo: “Un portal de vecinos reclama a COVITE por ‘manchar’ su fachada con la placa de una víctima”.

Probablemente, quien viva lejos de esta a comunidad afectada por el virus de la estupidez y la enfermedad moral, no sepa que la Asociación de Víctimas del País Vasco colocó sendas placas conmemorando la memoria de 96 asesinados (94 por ETA, 1 por el Batallón Vasco Español, y otra por un grupo antifranquista).

Los representantes de la comunidad vecinal que han denunciado a COVITE por “manchar” la fachada con una placa que rememoraba a Manuel, agente de la Policía que fue asesinado por ETA con cinco balazos, cuando iba acompañado por un bebé y una hija pequeña el 18 de mayo de 1977, reclaman el dinero que cuesta arreglar el supuesto desperfecto que ha originado la retirada de esa placa. Podían haberla dejado donde estaba, pero decidieron quitarla, y han afeado su magnífica fachada. Al policía asesinado que le den puñetas, pensará esa gente dotada de tan importante amueblaje intelectual, y de tan sólido sistema de valores.

“Yo fui quien quitó la placa que apareció en nuestra fachada. […] Maldita sea la gracia porque acabamos de finalizar las obras de rehabilitación de la fachada con el consiguiente dispendio”. ¡Pobres…! ¡Qué disgusto…! No se han planteado –o sí- el transfondo de muertes, asesinatos, coacciones, persecución, exclusión del diferente, destrucción de patrimonio urbano, etc, causado por ETA, ni la bondad de la acción que persigue el no olvido de tanta destrucción y muerte para nada, para arruinar moral y económicamente esta tierra tan privilegiada… No. Lo importante es un recuadro dejado en una fachada muy bonita, y el patrimonio material. A los demás que les den tila.

Puede ser que los susodichos, incluso, estén de acuerdo con esos asesinatos, destrucción de los referentes morales que permiten vivir pacíficamente y coexistir en una sociedad. Puede ser que a los susodichos les haya dado igual que haya sucedido, pues a ellos no les ha ocurrido nada, pues no se han metido en líos, no han denunciado nunca la extorsión, la amenaza, el asesinato. Y han vivido placidamente dedicados a pasear por el casco viejo de Donosti cuando otros ni tan siquiera podían asomarse a él. O puede ser, simplemente, que les importe un rábano lo que ocurra en el mundo, o haya sucedido; lo importante para ellos es su fachada; objeto y deseo que motivan sus existencias.

¡Pero qué poca cosa son estas personas! ¿No? ¡Qué falta de talla personal, moral e intelectual!

Pero no se sorprendan. No son casos únicos. En “Euskadi” son un ejército, una manada de ovinos que balan, casi siempre de forma gregaria, escondidos en la grey. Hace tiempo que las referencias morales y espirituales fueron barridas del mapa para configurar un imaginario colectivo del que el exobispo Setien tanto supo. Y así estamos.

Cuando en una masa se instalan contravalores que son la antítesis de los valores que han prevalecido durante siglos, ocurre que los referentes se diluyen y la frontera entre el bien y el mal queda difuminada.

Con esta gente, y su falta de “talante moral” hemos tenido que bregar, y aún seguimos en ello.

Una persona que yo conozco, y al que no me voy a referir por ahora, estaba escoltado desde hacía varios años, para evitar que ETA acabara con él. Tenía un vecino, cuya cabeza era inseparable de una boina enroscada hasta formar parte de la misma sustancia. Un día, estando los escoltas esperando en el anteportal de la casa al protegido, cuando éste asomaba por el portal, el susodicho le espetó: “Estos impresentables que son como tú, me estorban en el portal, ya es hora de que se vayan de aquí”. El mismo sujeto, otro día, cuando los escoltas estaban en un bar próximo al domicilio, volvió a la carga, diciendo en voz alta para que le oyera todo el mundo: “Si estos no estuvieran aquí, ese españolazo de mierda al que estos protegen no estaría tan ufano”

Yo creo, amigos lectores, que no ha lugar a más comentarios. Lo dicho es suficientemente descriptivo de la decadencia a la que ha podido llegar una parte de la sociedad vasca. La misma que ahora trata de diluir la responsabilidad que ha tenido en tantos crímenes por dar respaldo al terrorismo, y procura mezclar churras con merinas para todos seamos unos desmemoriados.

Para que eso no ocurra, y no nos olvidemos de lo que ha pasado, aunque ello no sea con rencor, no está nada mal que los que no lo hayan visto, vean la entrevista en “La Sexta” al etarra arrepentido Iñaki Rekarte. No hay mejor testimonio que éste para analizar la verdadera naturaleza del fenómeno.

La traca de Rigau
Nacho Martín Blanco  18  Mayo  2015

La primera vez que coincidí con la consejera de Educación, Irene Rigau, fue en La Nit a Rac1 el 31 de enero del 2014, el día que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) dictó cinco autos obligando a cinco colegios a impartir, al menos, el 25% de las horas lectivas en castellano para el grupo-clase de cinco alumnos cuyos padres habían solicitado la presencia del castellano como lengua vehicular en la enseñanza de sus hijos.

Aquel día salí de la radio preocupado por la inconsistencia de los argumentos de la máxima responsable de la enseñanza en Cataluña. Aunque, en su descargo, hay que reconocer que Rigau no tiene ningún incentivo para esforzarse en ser coherente. Por un lado porque se siente amparada por su gobierno, que ha dado sobradas muestras de que para ellos el cumplimiento de las leyes y de las sentencias judiciales no es obligatorio, por lo que, si las resoluciones del Tribunal Constitucional (TC) y del Supremo (TS) son letra muerta, los autos del TSJC solo pueden ser papel mojado. Por otro lado, también se entiende que la consejera no experimente ni la más mínima exigencia de coherencia, habida cuenta de la confusión generalizada sobre lo que significa el modelo de inmersión, su alcance y sus posibles alternativas. No en vano el modelo solo es sostenible mientras persista entre buena parte de la ciudadanía de Cataluña esa confusión en torno a conceptos como “inmersión lingüística” o “lengua vehicular”.

Esa confusión actúa como dique de contención del debate interno, pues permite a los nacionalistas lingüísticos de todos los partidos presentar como un ataque a Cataluña y al catalán cualquier intento de introducir el castellano como lengua docente. “O inmersión o segregación por razón de lengua”, ese es el planteamiento binario de los valedores de la inmersión. Ellos defienden la inmersión, luego quienes no la defendemos tenemos que ser necesariamente partidarios de la segregación de los alumnos por razón de lengua. Como si fuera materialmente imposible ser partidario de un modelo de conjunción lingüística en el que el castellano fuera también lengua vehicular, junto con el catalán. No importa que muchos de los que calificamos de injusta la inmersión obligatoria en catalán consideremos la lengua de Llull tan propia como la de Cervantes, ni que las cultivemos por igual, porque cuestionar la inmersión te convierte ipso facto en partidario de la desaparición del catalán, cuando no en un genocida lingüístico. De ahí que Rigau y compañía no tengan ningún interés en aclarar el embrollo que ellos mismos han creado deliberadamente, sino todo lo contrario.

De hecho, aquel día en Rac1 Rigau ni siquiera se esforzó en parecer coherente. En diez minutos escasos, dijo una cosa y la contraria sin inmutarse, hasta el punto de que no solo parecía no saber lo que dice el TC sobre la inmersión, sino que ni siquiera parecía saber lo que dice la propia LEC (Ley de Educación de Cataluña). Vaya, que o bien no sabe ni el abecé de su cargo, o bien actúa con retranca o de mala fe. Las incongruencias se sucedieron sin solución de continuidad. ¡Atención!:

Entró en antena mostrando su preocupación por el hecho de que el TSJC estuviese obligando a los directores de los colegios afectados por los citados autos a incumplir la LEC. Se entiende que ese insólito incumplimiento de la ley se produce en el momento en el que los centros introducen el castellano como lengua vehicular. A tal respecto, cabe decir que efectivamente la LEC establece con relativa claridad que la única lengua vehicular de la enseñanza en Cataluña es el catalán, que ha de ser la lengua “normalmente empleada”, “excepto en el caso de las materias de lengua y literatura castellanas y de lengua extranjera”. Ergo, el castellano no es lengua vehicular, sino que su presencia se reduce a la asignatura de lengua y literatura. También es verdad que el redactado de la LEC resulta además de farragoso bastante abstruso, casi tanto como el de la ley de la que emana, el Estatut. Pero cuando el articulado de la LEC repite hasta la saciedad que el catalán es la única lengua vehicular de la enseñanza, y además establece como sola excepción a su uso en el aula “las materias de lengua y literatura castellanas y de lengua extranjera”, lo normal es interpretar que, ciertamente, introducir el castellano como lengua vehicular de la enseñanza en Cataluña es incumplir la LEC. No obstante, poco parece importarle a Rigau, cuando asegura que el TSJC obliga a los directores de los centros a incumplir la LEC, el hecho de que la exclusión que consagra la LEC del castellano como lengua vehicular sea en la práctica inconstitucional, entre otras cosas porque el régimen lingüístico que prevé se fundamenta en lo que disponía al respecto el Estatut antes de pasar por el tamiz del Tribunal Constitucional (TC). En su sentencia sobre el Estatut, el TC establece que, “como principio, el castellano no puede dejar de ser también lengua vehicular y de aprendizaje en la enseñanza”. Y concluye que “nada permite” que el castellano “no sea objeto de idéntico derecho ni disfrute, con la catalana, de la condición de lengua vehicular en la enseñanza.”.

Escuchando a Rigau, Homs y compañía, cualquiera diría que los nacionalistas solo aspiran a ganar debates de vuelo gallináceo en los medios de comunicación, que se conforman con popularizar una mentira con el único fin de ganar seguidores y disfrutar del precario éxito hasta que se les descubra. Parece como si hicieran balance y llegaran a la conclusión de que vale la pena hacer el ridículo. Si no, no se explica la insistencia en falsedades como que el TC ha avalado alguna vez la inmersión obligatoria en catalán, y por tanto la exclusión del castellano como lengua docente; u otras como el supuesto límite del 4% a la solidaridad entre los Länder alemanes; la cita apócrifa del Tribunal de La Haya o la absurda teoría de la ampliación interna de la UE, según la cual Cataluña podría salir de España sin salir de la Unión Europea, teoría que algunos se resisten a abandonar, como si los Tratados, la Comisión Europea o las principales cancillerías de la Unión no existieran.

En todo caso, Rigau puede estar tranquila. Los directores de los centros educativos no solo no quebrantarían la ley introduciendo el castellano como lengua vehicular, sino todo lo contrario: estarían observando su obligación constitucional (artículo 118 de la Constitución Española) de “cumplir las sentencias y demás resoluciones firmes de los Jueces y Tribunales, así como prestar la colaboración requerida por estos en el curso del proceso y en la ejecución de lo resuelto”.

Ahora bien, la apoteosis de la incoherencia de Rigau llegó al final de la entrevista en La Nit a Rac1. Era mi turno de pregunta:

-Buenas noches, señora Rigau.
-Buenas noches.

-Por lo visto es obvio que para el Gobierno de la Generalitat el problema es que el castellano se convierta en lengua vehicular en los colegios catalanes. ¿Para ustedes son suficientes dos horas de castellano a la semana?

Aquí viene la traca de Rigau:
-Yo solo tengo un objetivo, que es que el dominio final de las competencias lingüísticas sea el razonable, y a mí lo que me preocupa son aquellos resultados escolares, sean en catalán, castellano o inglés, en los que hay alumnos que no alcanzan el pleno dominio (sic). Y por tanto, yo lo que tengo que garantizar es ese dominio (…). La presencia del castellano como lengua de materia, cuando se hace la lengua, cuando se hace la literatura y, si hace falta, alguna materia más, pues ya le digo que hay un porcentaje de centros en Cataluña que lo hacen, y a mí eso no me representa ningún problema.

-Pero entonces, señora Rigau, tampoco deberíamos preocuparnos por ese supuesto incumplimiento de la ley en el que según usted estarían incurriendo esos cinco centros, porque según lo que usted dice ya hay “un porcentaje de centros” que estarían incumpliendo la LEC al utilizar el castellano como lengua vehicular.

-¿Quién lo ha dicho eso? ¿Quién dice que incumplen la LEC?
-Hombre, lo dice usted… Si la ley lo que dice es que el castellano no es lengua vehicular de la enseñanza en Cataluña, entiendo que ese “porcentaje de centros” que según usted ya utilizan el castellano como vehicular están incumpliendo la LEC tanto como lo harían los cinco centros afectados por los autos del TSJC impartiendo en castellano el 25% de las horas lectivas.

-¡La LEC no dice eso!
-La LEC dice que el castellano no es lengua vehicular, que la única lengua vehicular es el catalán. ¿No es así?

-¡No, no, no! ¡No, señor! ¡La LEC no dice eso! El artículo que regula el régimen lingüístico del sistema educativo dice que el catalán es “la lengua normalmente empleada”, pero normalmente no quiere decir exclusivamente.

-¡Ah! Pero entonces, ¿dónde está el problema, señora consejera? ¿Por qué no se cumplen las resoluciones judiciales?

Ahora resulta que, según Rigau, la LEC no dice que el catalán sea la única lengua vehicular de la enseñanza en Cataluña, y que “normalmente no quiere decir exclusivamente”. ¡Quién sabe! En todo caso eso es, al menos potencialmente, lo que dicen las sentencias del TC y del TS y los autos del TSJC, que la enseñanza en Cataluña no puede ser exclusivamente en catalán. A ver si ahora va a resultar que la LEC también atenta contra la convivencia lingüística y la cohesión social. Es lo que tiene actuar y legislar con “astucia” -por decirlo en palabras de Mas-, esto es, despreciando el Estado de derecho y tratando de sortear la legalidad con equívocos y ardides. Al final ni ellos saben lo que dicen.

Carta de una víctima de ETA al asesino de sus padres
Pedro Fernández Barbadillo Periodista Digital 18  Mayo  2015

Sí, ETA no interesa ya a casi nadie. Pero ha ganado, como he escrito otras veces en este blog. No sólo ocupa instituciones, sino que sus bandas de mamporreros siguen imponiendo el silencio y la limpieza étnica, y además hay periodistas, como Luis R. Aizpeolea y Jordi Évole, que difunden las tesis blanqueadoras del conflicto, los arrepentidos...

En los medios de comunicación, de manera nada casual, sale Podemos hasta en la sopa (luego, cuando se dieron cuenta de que se les había ido la mano, han empezado a sacar a Ciudadanos), pero no VOX.

Igualmente, sobre ETA sólo aparecen etarras arrepentidos y víctimas que comparten el discurso del fin del conflicto, la paz, la equidistancia y la reinserción de los terroristas (como una de las hijas de Ernest Lluch)... Hace unos días Évole entrevistó a uno de los etarras que se presenta como arrepentido (casado con una trabajadora social de la prisión de Cádiz; ¡a qué personajes pagamos el sueldo!).

Creo que conviene también difundir la carta que ha publicado El Mundo escrita por Silvia Gómez Ríos, a la que Iñaki Recarte asesinó a sus padres en 1992 en Santander.

Jamás me hubiera imaginado que un medio de comunicación aupara así a alguien que ha destrozado a tantas familias por el mero hecho de decir que se arrepiente... ¿Qué país, salvo el nuestro, haría semejante barbaridad? Y todo sin avisarnos a los familiares de sus víctimas de que esto iba a ocurrir. Así, sin más, nos le hemos tenido que encontrar en la TV contando sus "hazañas" que parece ser que son dignas hasta de escribir un libro...

Se atreve a decir que se arrepiente, que nos pide perdón. ¿A quién? ¿Cómo? ¿Así, por televisión? No, perdonen, pero no... A mí, este tipo nunca jamás ha intentado pedirme perdón. Y yo me pregunto: si algún día lo intentara, ¿cómo sería? "Hola, Silvia. Mira, quería pedirte perdón por haber matado a tus padres en lo mejor de sus vidas y por haberos dejado a tu hermano y a ti indefensos ante la vida. Y no sólo durante los 20 años que yo pasé en la cárcel, no, sino para toda vuestra existencia". Claro, visto así, la verdad que es un poco complicado lo de pedir perdón. Es más fácil escribir un libro y que te lleven por las televisiones como si de un héroe se tratara porque, claro, con 19 años eras tan joven que no sabías lo que hacías.

Pues mira, te voy a contar una cosa. Al poco de que mataras a mis padres, un periodista me preguntó si me gustaría la pena de muerte para vosotros. Supongo que, siendo casi una niña y con el sufrimiento tan insoportable que estábamos padeciendo, esperaba que le contestara que sí. Y no fue así. Le dije que sólo deseaba que te pudrieras en la cárcel acordándote de mis padres durante cada uno de los días que vivieras...

También recuerdo tu detención, estabas acogido en casa de un sacerdote, tremendo sinvergüenza...

Tienes una vida completa: has tenido hijos, supongo que habrás plantado un árbol, ahora has escrito un libro y, además, has matado a cuatro personas y herido a muchas más, destrozando así la vida de demasiadas familias..

Serás un ex etarra, pero siempre serás un asesino. Y aun así, yo no te deseo ningún mal. Espero que vivas todo lo que puedas en compañía de tus seres queridos. Tú, Iñaki, que puedes disfrutar de esta segunda oportunidad que, como bien dices, te ha dado la vida. Pero, por favor, sólo te pido que nos evites el tener que verte y oírte más... pues duele demasiado.

Si a mí me condenaste a hacerlo en el silencio de mi casa, hazlo tú en el silencio de la tuya.

(También difundo la entrevista para refutar a la IzMierda que asegura que las víctimas del terrorismo quieren venganza.)

CODA: Artículo de Rogelio Alonso.
Hoy se hace política como si ETA no hubiera existido y como si Bildu no fuera lo que verdaderamente es. Inhabilitada de facto la posibilidad de ilegalizar a quienes no condenan el terrorismo y legitiman la sistemática violación de los derechos humanos perpetrada por ETA, los partidos democráticos ni siquiera intentan enmendar parcialmente su fracaso impidiendo que Bildu gobierne en minoría


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