AGLI Recortes de Prensa   Martes 19  Mayo 2015

Cuando las élites son el problema
Javier Benegas www.vozpopuli.com 19  Mayo  2015

El 4 de mayo de 1979 Margaret Thatcher (1925-2013 Londres), tras ganar el Partido Conservador las elecciones por mayoría absoluta, se convirtió en la primera mujer en la historia del Reino Unido en ocupar el cargo de primer ministro. Ese mismo día fue llamada a Buckingham Palace para formar gobierno. Después, frente al 10 de Downing Street, rodeada de cámaras y periodistas, citó una oración atribuida a San Francisco de Asís: "Allí donde haya discordia, llevemos armonía […] Donde haya error, llevemos la verdad. Donde haya dudas, llevemos la fe. Y donde haya desesperación, llevemos la esperanza."1

Antes, el 16 de abril, durante la campaña electoral, Margaret había pronunciado su primer enérgico discurso en Cardiff, en el que propuso un regreso platónico a la forma original, a los viejos principios de los que, en su opinión, los británicos equivocadamente se habían apartado: “En el mundo de la política he aprendido algo que aquí en Gales nacen sabiendo: si tienes un mensaje, predícalo. Yo soy una política convencida. Los profetas del Viejo Testamento no decían ‘Hermanos, quiero consenso’, sino ‘éstas son mi fe y mi visión, y creo en ellas apasionadamente. Si tú también crees, sígueme […] Desechemos el derrotismo. Bajo los estandartes gemelos del derecho y la libertad, un nuevo y emocionante futuro convoca al pueblo británico.”2

Gracias a discursos como este Margaret Thatcher llegó al gobierno a finales de la década de 1970, en un momento en el que el Reino Unido se encontraba al borde del colapso. La economía mostraba alarmantes síntomas de agotamiento y, pese a ello, el sector público seguía creciendo de manera descontrolada a costa del sector privado. Los órganos locales de gobierno, capturados por las élites políticas y los sindicatos, eran inasequibles a los controles financieros y la gestión de las empresas y servicios públicos era peor que deficiente: ruinosa. Por primera vez en su historia el número de desempleados había superado los tres millones, la industria se desmoronaba a una velocidad vertiginosa y la inflación estaba en el 10% y alcanzaba picos del 18%. En definitiva, el país se iba al garete atrapado en una maraña de intereses colectivos que se habían bunkerizado en las Administraciones Públicas.

La regeneración exige sacrificios y, por supuesto, turbulencias
Siempre que se alude a la figura de Margaret Thatcher de pronto nos vemos atrapados en un debate ideológico. Sin embargo, no se trata de dirimir si Thatcher estaba en lo cierto en sus propuestas económicas, políticas y casi filosóficas. Cada cual tendrá su propio juicio al respecto. La cuestión es otra mucho más trascendente. Como apuntaba el escritor británico Jonathan Coe (Birmingham, 1961), la clave está en que Margaret Thatcher, le gustara a uno o no, tenía una visión clara y genuina de cómo transformar el Reino Unido. Cuestión fundamental que un progresista como Coe, que nunca sintió demasiada simpatía hacia la dama de hierro, señaló acertadamente.

Y es que hay ocasiones en la historia en las que una sociedad necesita renunciar a la política del corto plazo y arriesgarse a una transformación profunda, a un cambio radical capaz de romper con las poderosas y seculares inercias que la atenazan. Ese fue el mandato que los votantes británicos dieron a Margaret Thatcher en 1979, sin saber a ciencia cierta los costes y beneficios que la irreductible determinación de aquella hija de un tendero les acarrearía. Todos intuían que de esa situación tan endiablada no saldrían de la mano de la dama de hierro sin sacrificios, pero el instinto de supervivencia y, sobre todo, la ilusión pesaron más que el miedo.

De forma muy parecida, 32 años después, el 20 de noviembre de 2011 los españoles, tan preocupados como los votantes británicos lo estuvieron en su día, decidieron dar a Mariano Rajoy un poder casi absoluto. Tampoco le dijeron a este registrador de la propiedad erigido en líder político por la gracia de Aznar lo que debía hacer ni cómo debía hacerlo. Porque, tal y como explicara Pericles en su Discurso fúnebre, no es obligación del ciudadano de a pie “hacer política” sino juzgarla. Sin embargo, lo que sí descontaba la mayoría es que el nuevo gobierno cogería el toro por los cuernos y acometería de una vez para siempre las reformas imprescindibles o sucumbiría en el intento.

Políticos bidimensionales en un mundo en tres dimensiones
Si Rajoy hubiese sido un político serio, de altura, habría aprovechado su prolongada estancia en la oposición para preparar con antelación ­–tal y como Thatcher hizo en su día­– un minucioso plan de reformas a la altura del envite. Plan que, de haber existido, sin duda habría generado tensiones enormes en el corto plazo. Pero también impagables beneficios a largo plazo. Desgraciadamente, Mariano Rajoy no es Margaret Thatcher, sino más bien su negación: un político que piensa que gobernar consiste en no generar turbulencias. En definitiva, un ser bidimensional que parece creer que la Tierra no es esférica sino plana.

Con todo, lo peor es que Rajoy no es más que un personaje menor en un universo casi infinito de mediocridades, donde, quien más, quien menos, todos huyen de los principios. Así se explicaría el lánguido clame elegido por Ciudadanos para hacer campaña: “el cambio sensato”, eslogan a medio camino entre lo mojigato y lo lampedusiano. Y también que su tronante himno regenerador haya devenido súbitamente en un chapurreo de regulaciones ridículas, en la confusión entre ideas y edades y en reformas tributarias que, lejos de cuestionar los límites de las Administraciones Públicas, son fieles a la idea dominante de que todo lo que uno posee puede, llegado el caso, pertenecer al Estado si así lo creen oportuno los infalibles burócratas.

Y qué decir de Podemos, que ha devenido en desencanto precisamente por traicionar esa fe de que es posible girar al país 180 grados, aunque sea hacia el lado equivocado. El caso es que todos los agentes políticos parecen sospechosamente dispuestos a mantener vigentes unas reglas del juego que a todas luces ya no nos sirven, como si sus salvoconductos hacia el edén de la España política dependieran de la obediencia al orden establecido. Ante este panorama atonal, la pregunta que cabe hacer es la siguiente: ¿realmente la inanidad de la España política, la vieja y la “nueva”, es fiel reflejo de la pisque del populacho?

¿Quiénes no dan la talla?
Es una práctica habitual en nuestras élites políticas argumentar que gobernar en España es mucho más difícil que en cualquier otro país de Europa. La razón que esgrimen es el pésimo material humano que constituye la base de la sociedad española. Según ellos, ocurre que aquí, como la inteligencia del pueblo es bastante precaria, hay que hilar muy fino, tanto que no hay manera de zurcir los rotos sin que el paño institucional se haga jirones. Así que han decidido vivir confortablemente instalados en ese “gobernar al gusto de todos y todas”, inmersos en la búsqueda perenne de un marco para un consenso o un consenso para un marco; tanto monta, monta tanto. Al fin y al cabo, para ellos la política no es un compromiso sino una forma de ganarse la vida.

Sin embargo, cualquiera que conozca el Reino Unido o, al menos, esté bien informado, sabrá que en lo que respecta a su base social no hay grandes diferencias con España. Los populosos barrios británicos no están poblados por seres virtuosos, cultos y extraordinariamente sensibles. Es más, en no pocos casos diríase que el español llano es en comparación un bendito. Así pues, si la diferencia no está en la base social es lógico deducir que ha de estar en las alturas.

Respecto a ese otro mito de la falta de civismo, cierto es que en Reino Unido la ley ha sido tradicionalmente más severa y rigurosa que en España. Pero, cuidado, la ley por sí misma no forma mejores ciudadanos. De hecho, en cuanto cruzan el Estrecho, muchos británicos tiran para el monte. Y es que desincentivar mediante multas y penas de cárcel que circulemos a 200 kilómetros por hora no nos hace mejores conductores. Como tampoco criminalizar el fraude nos convertirá en entusiastas contribuyentes. La regeneración política es otra cosa muy distinta y requiere alicientes mucho más consistentes. Como apuntaba Juan Manuel Blanco en este mismo medio, sólo la fuerza de las ideas, la convicción, la generosidad, los principios, serán capaces de romper el fatídico círculo vicioso, generar esa voluntad que mueve montañas, que impulsa a muchos ciudadanos a actuar de forma desinteresada y altruista en pos de aquello que consideran justo y conveniente. Todo lo demás son apaños; es decir, las élites poniendo sobre el tablero nuevas piezas con muy poco recorrido.

1 Thatcher. M.: El camino hacia el poder. Op. cit., pp. 412-413
2 Thatcher. M.: Los años de Downing Street. Op. cit., p. 26

La mantis
Rafael Núñez Huesca www.gaceta.es 19  Mayo  2015

Los dos grandes se resisten, por el momento, a aceptar que sean los críos los que impongan las normas de la casa. Habrase visto.

Susana Díaz provocó la crisis del gobierno que compartía con sus socios, convocó unas elecciones y las ganó. Juan Palomo. Presentóse en olor de multitudes, que diría aquél, antes los andaluces: Habemus Junta. Pero no hubo y aún no la hay. Era difícil un pacto con los amantes despechados de Izquierda Unida y poco deseable con la deresha. Quedaban lo nuevos chicos, que seguro perderían el culo por pisar moqueta. Craso error. Ciudadanos y Podemos han empapelado Sevilla con las caras de Chávez y Griñán y una leyenda: Wanted. Sin sus cabezas no hay pacto.

En el pesoe andaluz, con un acusado sentido patrimonial del poder a la altura de cualquier ciu o peneuve, no se creen lo de estos niñatos de capital. No quieren carteras y presupuesto, con eso se conformaba Izquierda Unida; quieren dimisiones. Y por escrito. Y ya advierten, al menos Ciudadanos, que lo mismo pedirán al pepé: dimisiones, transparencia y primarias.

Los dos grandes se resisten, por el momento, a aceptar que sean los críos los que impongan las normas de la casa. Habrase visto. Aunque, teniendo en cuenta que la alternativa abandonar la casa, como en Gran Hermano, es posible que acaben tragando. Incluso probable. Y aquí puede llegar, ojito, la paradoja: como los nuevos sigan empeñados en regenerar a los viejos, acabarán por conseguirlo, y si llega, entonces la existencia de los nuevos podría dejar de tener sentido.

Si Susana Díaz accede a las condiciones obtendrá un doble beneficio: gobernará y habrá soltado lastre en el partido. Y si, pongamos por caso, Aguirre accediera a cumplir con las exigencias en Madrid, lo mismo. De tal suerte que Ciudadanos podría apuntalar al pepé en muchas autonomías y, además, forzar su regeneración interna haciendo del pepé un partido más que aseado. Y con un pepé así, ¿quién votará a Ciudadanos? Y con un pesoe con su cuota de poder intacta y que castiga a los corruptos, ¿cuántos votos le quedan a Podemos?

La mantis religiosa lleva a cabo un siniestro ritual después de la cópula: devora al macho. Y Pablo y Albert tienen prisa por echar un quiqui.

Pues eso.

La responsabilidad nuestro voto
Enrique Domínguez Martínez Campos www.gaceta.es 19  Mayo  2015

Después del fastuoso y grandioso éxito electoral de la hija política de los señores Chaves y Griñán, doña Susana Díaz, en las elecciones andaluzas, ahora resulta –después de transcurridos dos meses de aquéllas- que nadie le da su apoyo para lograr su investidura como presidenta de la Junta gubernativa de aquella fantástica región española.

Ni el PP, Ni ciudadanos, ni Podemos, ni IU, quieren aliarse, de momento, con el PSOE andaluz, cuyos éxitos económicos y sociales son sobradamente conocidos, después de estar “gobernando” allí desde hace más de 30 años. Ha sido tal su éxito de gobierno, que Andalucía figura hoy como una de las más atrasadas regiones europeas, si no la última, por detrás, incluso, de algunas regiones griegas. Un fracaso total que casi la mitad del pueblo andaluz está dispuesto a perpetuar a través de sus votos, porque esa casi mitad vive a costa de menos de la otra mitad de ese pueblo que está pagando, por cierto, los más altos impuestos de España. Y como son estómagos agradecidísimos al PSOE por esa redistribución de la renta, para asegurarse los sucesivos gobiernos socialistas el voto de todos y cada uno de esos estómagos agradecidos, Andalucía sigue anclada en el atraso, en la subvención, en la corrupción y, ahora, en la inestabilidad política.

Éste es el único y auténtico meollo de todo lo que está sucediendo en esa magnífica región española. No se trata, como dicen algunos recalcitrantes socialistas, de que en Andalucía no haya alternativa a otro gobierno que no sea el del PSOE, concretamente hoy. No. Se trata de que ha sido el PSOE quien se ha garantizado allí un régimen asquerosamente corrupto, que se ha asegurado a base de subvención, trampas supuestamente legalistas y otras directrices, que casi media Andalucía esté “obligada” a votar a ese partido porque de ello depende su subsistencia. Ahí tenemos el último ejemplo de una más que posible corrupción con el asunto de la concesión de la explotación de la mina de Aznalcóllar. Concesión realizada en plena campaña electoral por el gobierno que presidía la señora Díaz y, según la judicatura, sin que tal concesión recogiera ni uno solo de los requisitos exigibles para ser adjudicada a una empresa subvencionada por la Junta con decenas de millones de euros.

Ésta es la triste realidad de hasta dónde ha llegado y puede seguir llegando el régimen socialista andaluz. Pero tanto PSOE como PP no van a ser los partidos hegemónicos, no ya en las pasadas elecciones andaluzas, sino en las municipales y autonómicas del próximo día 24. Eso, al menos, es lo que están “orientando” las encuestas –decenas de ellas- que nos están facilitando medios, partidos, CIS y otros organismos que, quiérase o no, predisponen a los posibles votantes hacia candidaturas concretas.

Quizás por ello, analistas, comentaristas, periodistas, etc., ven como ejemplo de lo que puede pasar en España el día 24 lo que hoy sucede en Andalucía; esto es, lo que yo me aventuré a decir desde hace muchos años: que con el Título VIII de la Constitución que tenemos, nuestro país, dada la calidad demostrada empíricamente de nuestros políticos a lo largo de los dos últimos siglos, terminaría siendo un país ingobernable políticamente, además de insostenible económicamente.

No creo necesario insistir en el porqué de cómo hemos llegado a esta situación. Todo el mundo es consciente de ello, aunque los incondicionales de las siglas PP y PSOE se nieguen a reconocerlo. Desde 1993, echándose en brazos de los nacionalseparatistas y corroído ya el PSOE por una corrupción insoportable, ambos partidos fueron cavando su propia fosa –el PSOE mucho más rápidamente que el PP-; y cuando llegó la gran crisis del 2008, la extrema izquierda española, comunista .leninista, apoyada por gentes hartas de observar los incumplimientos programáticos del PSOE y luego del PP, se han decantado por crear nuevas fuerza políticas de ámbito nacional, que ahora desean compartir mesa y mantel con los supuestamente todopoderosos grandes partidos políticos que se repartían, en un modelo bipartidista que ellos mismo habían corrompido, la tarta del poder.

Por eso, en algún artículo anterior ya lo he escrito: esta situación no es nueva en nuestra Historia. Ya ocurrió durante el período que transcurrió desde el Desastre de 1898 al golpe de Estado de 1923. ¿Por qué? Por una razón muy parecida a la actual: que el bipartidismo de entonces se pudrió lo mismo que se ha podrido el de hoy. ¿Por culpa de quién o de quiénes? Sin ninguna duda, por los monumentales errores de los líderes políticos de entonces y de hoy.

Por eso, aquí están de nuevo los partidos y grupos revolucionarios y antisistema como lo estuvieron entonces, así como otros que, más moderados, pretender reconducir la situación política a base de sus propias fórmulas, de forma similar a como pretendió hacerlo el Partido Radical –borrado del mapa político una década más tarde- e, incluso, la Lliga catalana.

Pero hoy, PP, PSOE y los nuevos partidos ahora llamados “emergentes”, mantienen, si no estoy equivocado, un denominador común: el mantenimiento de esta estructura del Estado insoportablemente cara que pagamos a precio de oro todos los españoles. La diferencia respecto de lo que sucedía en aquellos lejanos años que comparo con los actuales, es que no existía esta elefantiásica estructura, pero también se trataba de derribar la existente para sustituirla por un modelo republicano que, por cierto, nos condujo a la más brutal Guerra Civil española.

Es seguro que habrá muchísimas personas que criticarán esta comparación, que asegurarán que las diferencias de entonces y de hoy son abismales, que los contextos en los que se suceden una y otra no tienen nada que ver entre sí. ¡Por supuesto que existen diferencias! Pero el fondo, el meollo del problema, es el mismo ayer y hoy: la imparable degradación de la oligarquía política que, entonces y hoy, nos ha conducido a situaciones límite.

Para nuestra desgracia, muy pocos españoles tienen la santa paciencia de leerse dos o tres programas de los partidos políticos, de aquellos que, al menos, puedan ser de su agrado o les provoquen mayores simpatías. De ahí que el desconocimiento de lo que muchas veces votamos sea catastrófico para nuestros propios intereses. En este aspecto somos un pueblo –el español- muy poco educado políticamente, fácilmente manejable y manipulable. Aun así, dicen que el sabio pueblo español no se equivoca nunca (?). Y si, después de votar, en virtud de un sistema electoral infame, nuestro voto es manejado de acuerdo con los intereses, no míos, sino de los partidos políticos a base de acuerdos, consensos y chanchullos (los llaman “cambio de cromos”) entre ellos, ¿para qué ha servido mi voto?; ¿a qué partido o grupo departidos ha ido a parar para beneficiarse ellos de lo que considero mío? Éste es otro de los grandes descréditos de la politiquería española. De aquellos tiempos y de hoy.

No pretendo, ni mucho menos, promover la no concurrencia a las urnas. Si así quisiera hacerlo, pediría abiertamente que nadie fuera a votar, a ver si toda la “casta” política se daba cuenta de una maldita vez de sus monumentales errores, meteduras de pata y de lo carísimo que nos cuesta mantener cinco administraciones que duplican, cuadruplican o quintuplican lo que podrían hacer sólo dos de ellas. No es eso; lo que pretendo es llamar la atención de la inmensa responsabilidad que a cada español le compete cuando deposita su voto a favor de esta o de aquella opción política.

Porque, eso sí, ya tenemos suficiente experiencia en los resultados conseguidos por unos u otros. Nadie puede negar ya que la gestión económica de los recursos la maneja mejor el PP que el PSOE, por ejemplo. Pero, ¿qué diferencias políticas existen hoy entre estos dos partidos? El PP se ha ido tan al centroizquierda como le ha permitido el PSOE, que también sea desplazado hacia su izquierda. Por eso, no hace mucho, me preguntaba: ¿a quién puede votar la derecha española?; ¿qué partido puede representarla mejor y sin complejos?

Éste es el deber del votante, de quien desea lo mejor para sí mismo y para España. Ésta es nuestra responsabilidad. Lean, comparen, y si encuentran lo que realmente buscan, vótenlo. Ese voto puede influir decisivamente en numerosos asuntos que nos preocupan a todos. No podemos ni debemos resignarnos con “lo que hay”. O taparnos una vez más la nariz, para votar el “mal menor”. Porque les puedo asegurar que ese partido existe. Y predica el liberalismo conservador.

Atracados por la Socialdemocracia
Agustín Rosety Cózar www.gaceta.es  19  Mayo  2015

Y es que la fiscalidad que soportan las rentas del trabajo en España se ha convertido en una losa difícilmente soportable.

Me ha encantado el último video que ha lanzado VOX. “Juan, atracado por el Estado”. De forma desenfadada y pedagógica, el video explica el expolio fiscal al que está sometida la clase media española.

Si quieren pueden echarle un vistazo en el siguiente link: https://www.youtube.com/watch?v=qBpp8Rt37dU

Y es que la fiscalidad que soportan las rentas del trabajo en España se ha convertido en una losa difícilmente soportable. Podría argumentarse que la mayor parte de la Seguridad Social la pagan las empresas, pero en realidad ese es un coste que sale del valor generado por el factor trabajo, por lo que, de manera indirecta, lo acaba pagando el asalariado. El asalariado tampoco tiene margen alguno para reducir el impacto del IRPF. Y de los impuestos indirectos y el IBI no se escapa nadie.

Al final un empleado por el que el empresario paga 2000 euros al mes, dispone de menos de 1000 euros mensuales para pagar sus gastos. El resto del dinero va a pagar cotizaciones sociales e impuestos.

A cambio de este expolio fiscal, el Estado ofrece al ciudadano una serie de servicios públicos y de subsidios que mitigan parcialmente la situación en la que el propio Estado lo ha dejado.

En esto consiste la Socialdemocracia. El Estado crea pobres, que justifican la existencia de un Estado Benefactor que se encarga de ellos. Por supuesto, no todo el dinero vuelve a los ciudadanos expoliados. Gran parte de ese dinero, la mayoría, se queda en los bolsillos de los miles de políticos, liberados sindicales y funcionarios eventuales necesarios para que el sistema funcione de una forma auténticamente democrática.

El lugar de España en el que el modelo ha alcanzado la perfección es Andalucía. El Partido Socialista mantiene de forma deliberada a la inmensa mayoría de andaluces en la pobreza, y esto le permite crear una red clientelar de ayudas que le asegura ser elegido una y otra vez.

Mientras tanto los verdaderos ricos escapan, legal o ilegalmente, del infierno fiscal en el que se ha convertido nuestro país. La progresividad que establece nuestra Constitución es una burda mentira: un mileurista está sujeto a una carga fiscal mayor que las 20 mayores fortunas de España.

En las próximas elecciones autonómicas y municipales, si un milagro no lo remedia, más del 90% de los votos irán a partidos que pretenden mantener o incluso perfeccionar este perverso sistema.

El PP y el PSOE quieren que las cosas continúen sin demasiados cambios: a ellos no les ha ido mal. Y tienen muchas bocas a las que alimentar.

Ciudadanos apuesta por mantener altos los impuestos y el Gasto Público. Eso sí, están convencidos de que sus gestores públicos serán incorruptibles.

Podemos e Izquierda Unida quieren incluso perfeccionar el atraco al ciudadano. Su programa consiste en aumentar los impuestos e incrementar el peso del Estado en la Economía.

VOX es el único partido que promete parar el actual expolio fiscal al que estamos sometidos los españoles. Reducir todos los impuestos y no crear ninguno más. Realizar una drástica poda de la administración, desmontando el elefantiásico estado de las autonomías. Introducir medidas, como el cheque escolar, que aseguran un acceso universal a unos servicios públicos prestado de forma más eficiente.

La verdadera regeneración de la política en España no consiste sólo en no llevar imputados en las listas. Terminar con la corrupción pasa necesariamente por devolver a los ciudadanos su soberanía económica y liberarlos de la servidumbre social y dependencia a la que los ha condenado el consenso socialdemócrata.

Transparencia y dos huevos duros
Javier Caraballo El Confidencial 19  Mayo  2015

Con tres palabras se construye un discurso. Con dos conceptos, se resuelve una entrevista. Con tres promesas genéricas, se elabora un programa de cambio. Transparente, transversal y diversificado; emprender y empoderar; un crecimiento sostenible, un empleo de calidad. Y siempre el cambio. Tan al fondo ha caído la política en España, y tan vigoroso ha sido el zamarreo de los ciudadanos que lo complicado ahora es encontrar en la mayoría de los candidatos promesas de cambio, más allá de la utilización persistente de esa palabra como una pócima mágica. Transparencia y dos huevos duros. No hace falta más para plantarse en el centro del escenario y largar un discurso.

“Nosotros proponemos hacer un ayuntamiento transversal, es algo básico. Los ciudadanos tienen que contar en la gestión y por eso estamos comprometidos con la transparencia. Nos parece algo fundamental que los ciudadanos cuenten. Y no sólo en las instituciones, sino en la calle, porque queremos una ciudad de las personas. Ese es el cambio que proponemos, el cambio que nos pide la gente”. Da igual de quién venga la frase, incluso si se trata en realidad de un párrafo hecho de retales, porque lo que es seguro es que en cada ciudad, en cada autonomía, se podrá encontrar a algún candidato, o a varios, que haya contestado de esa forma cuando le hayan preguntado por su modelo de ciudad o de región. Y al final lo que ocurre es que los ciudadanos se quedarán sin conocer exactamente qué se promete.

Como el empoderamiento, que fue la palabra que utilizó Podemos en su primera época, como un estilete contra el bipartidismo, y que ahora ha sido adoptada sin más dificultad por otras muchas fuerzas políticas, sobre todo socialistas y populares, los partidos que contra los que se lanzó el término. Pero tienen razón, ¿quién en una campaña electoral va a renunciar a regalarle los oídos al ciudadano con su poder? “Con Ciudadanos va a llegar la nueva política a Sevilla; las personas y sus necesidades prevalecerán sobre el politiqueo”, dice el candidato de Albert Rivera en la capital andaluza con una frase perfectamente definitoria de ese vacío de buenas intenciones que, en el fondo, nada dice y a nada se compromete.

La primera identificación de las políticas se produjo, hace años, cuando la crisis de las ideologías redujo las diferencias reales entre la derecha y la izquierda clásicas a una cuestión meramente nominal. O sentimental. Pegatinas de un color o de otro.

Hace unos años, Timothy Garton, un catedrático de Estudios europeos de Oxford, teorizó en un artículo publicado en España sobre la paradoja que se establece cuando se defiende que una democracia debe garantizar la alternancia en el poder y, sin embargo, se comprueba, como le parecía a él que ocurría en el Reino Unido, que las diferencias entre los dos grandes partidos eran sobre todo simbólicas. “El problema británico no es quién gobierna, sino cómo gobierna”, afirmaba. A partir de ahí, que podría ser una afirmación de Perogrullo, el catedrático británico proponía un interesante ejercicio: “Si hiciéramos una cata a ciegas de las estrategias de los partidos en muchos temas económicos, sociales y de seguridad, sin ver las etiquetas de cada partido en la botella, muchas veces acabaríamos atribuyéndolas al que no es. Entre un 70 y un 80 por ciento de los contenidos políticos actuales es, por así decir, intercambiable”.

Durante los tres decenios largos que ha durado en España el bipartidismo como modelo político, las diferencias políticas entre el PSOE y el Partido Popular eran mínimas en las cuestiones esenciales para el gobierno de un país. Eso, a pesar de la agresividad verbal con la que se establecen los debates entre la izquierda y la derecha en España, siempre cargados de miedo. La ‘cata a ciegas’ que proponía para el Reino Unido por el analista británico se podría haber realizado aquí con idéntico resultado. La situación, de hecho, se parecía mucho a aquella expresión que acuñó Julio Anguita en sus tiempos de líder de Izquierda Unida, cuando decía que “PP y PSOE están en la misma orilla, con la misma política fiscal, con la misma reforma laboral, la misma política económica”. Lo decía Anguita y el tiempo sólo le ha dado la razón cuando ha estallado el bipartidismo, se han instalado en el panorama político español nuevas fuerzas políticas, y la gran sacrificada ha sido, paradójicamente, la propia Izquierda Unida, al borde de la desaparición.

El problema ahora es que, trascendido el bipartidismo reinante, los nuevos partidos políticos, Podemos y Ciudadanos, se han instalado en un lenguaje tan vago en los ayuntamientos y en las comunidades a las que se presenta que a veces es imposible diferenciarlos. Y mucho menos, como se apuntaba antes, conocer qué propuestas concretas se hacen para la ciudad o la autonomía a la que se presentan. Aquí en El Confidencial ya se propuso hace unos días un interesante juego de diferencias en los que, ciertamente, era casi imposible encontrar las señas de identidad que proclaman unos y otros. ¿Quién propone “un sistema fiscal para que paguen más los que tienen más”? Pues en realidad todo el mundo lo propone, entre otras cosas, porque esa progresividad está en la esencia de todo sistema fiscal. ¿Hay que subir los impuestos?, le preguntaron a Manuela Carmena, candidata de Podemos en Madrid, y contestó con otro emblema de este despliegue de hojarasca: “Los impuestos son como poner un bote entre varias personas y luego decidir qué se hace con él”.

¿Quiere construir un discurso político de actualidad? Vaya colocando las palabras adecuadas en cada frase, transparente, transversal, diversificado, luego añada algunos conceptos genéricos, emprender, empoderar, incluya promesas que suenan bien, un crecimiento sostenible, un empleo de calidad, y remátelo siempre con un deseo que comparten todos: el cambio. ¿Y dos huevos duros? Vale, y dos huevos duros.

CORRUPCIÓN: SOBORNOS y MAMANDURRIAS
Antonio García Fuentes Periodista Digital 19  Mayo  2015

Hemos visto “tantas cosas”, se han destapado tantas tramas corruptas, que desde (y por poner ejemplos palpables) “el montón de millones de euros, que personajes tan tristemente célebres como los Pujol en Cataluña, o Bárcenas en Madrid y los señalados en el monstruoso caso de “los eres”, en Andalucía; que todo ello debiera haber llevado y hace ya mucho tiempo, la incluso desaparición no sólo de los que se dicen “responsables de partido”, sino incluso de los mismos partidos implicados en tan incalificables hechos, equiparables a las peores épocas de la piratería en siglos pasados y donde aquellos piratas (que al menos arriesgaban la vida y podían ahorcarlos en las vergas de sus propios barcos) arramblaban con todo lo que de valor encontraban a su paso, destruyendo igualmente vidas y haciendas, puesto que… “¿Qué otra cosa es en sí misma y en conjunto, el expolio sufrido por España y los españoles en la época posterior al “franquismo” y de la que ya llevamos casi otros cuarenta años, que fue lo que duró Franco, hasta que murió de viejo y enfermo pero en su cama?

Hasta hoy, pocos han sido juzgados y castigados como merecen; es más, muchos de ellos continúan en activo como si aquí no hubiese pasado nunca nada; nadie supo ni sabe de nada, ignoran incluso que es delincuente el que por omisión u ocultación, tapa al delincuente con una manifestación de ignorancia, ya que muchos de los hechos, “debían saberlos hasta las piedras”, como por ejemplo, el del automóvil Jaguar, que aparece en el aparcamiento de un alto cargo ministerial y nadie sabe de cómo llegó el mismo allí y lo emplea como propio uno de los cónyuges; no hablemos de ese “parque móvil” de coches de lujo (alguno de ellos valorado en más de medio millón de euros) que uno de los citados Pujol, colecciona y guarda para su uso propio.

Pero no acaba esa “mina podrida de la corrupción española”, puesto que hoy cuando escribo, leo en prensa lo que sigue.

“El 70% de los directivos españoles justifica la corrupción y los sobornos: "Son prácticas habituales": http://vozpopuli.com/economia-y-finanzas/62267-el-70-de-los-directivos-espanoles-justifica-la-corrupcion-y-los-sobornos-son-practicas-habituales Sólo Portugal supera a España en cuanto a generalización de la corrupción. En el otro extremo se sitúa Dinamarca, donde sólo un 4% de directivos lo considera una práctica habitual. Los regalos personales, los relacionados con el ocio y los pagos en metálico, los preferidos. El 69% de los directivos españoles justifican los sobornos y la corrupción como prácticas para generar nuevos beneficios de manera rápida. Así se desprende del informe sobre fraude y corrupción realizado en 38 países por la consultora Ernst&Young. Los datos en España superan a la media de Europa Occidental, donde el porcentaje se sitúa en el 35% y por encima también de países con mercados emergentes (61%). Además, esta percepción ha aumentado un 4% respecto a la registrada en España en 2013. Así, España es el segundo país de la Unión Europea (UE), junto con Grecia, en cuanto a la generalización de la corrupción. En primer lugar se sitúa Portugal, con un 82% y, en el otro extremo, Dinamarca, uno de los países menos corruptos del mundo, con un 4%”.

Y no, no sólo son “los logros de cantidades enormes”; también hay quien, “lame hasta el fondo de la olla que tiene a mano”; como en el caso que reflejo a continuación; y es que algunos, arramblan con todo lo que pueden y más; mientras al resto, nos tienen “más que asados, ya crucificados a impuestos y abusos de todo tipo y condición”: veamos el caso bochornoso siguiente:

“Las 'mamandurrias' de Cifuentes: Cobró 1.949,52 euros en ayuda de libros y 997,82 en dentistas de la Asamblea de Madrid: http://vozpopuli.com/actualidad/62299-las-mamandurrias-de-cifuentes-cobro-1-949-52-euros-en-ayuda-de-libros-y-997-82-en-dentistas-de-la-asamblea-de-madrid Las subvenciones que el PP de Madrid ha demonizado hasta que Esperanza Aguirre las bautizó como "mamandurrias" han beneficiado a su compañera de cartel, Cristina Cifuentes. Según la liquidación de la Asamblea de Madrid a la que ha tenido acceso Vozpópuli, Cifuentes fue la única diputada de la Mesa de la Asamblea que se benefició de esas ayudas que destinó a la universidad de sus hijos y para el dentista”.

Les dejo las direcciones, por si quieren saber más, sobre esta epidemia de plagas “sanguijuelas” que nos han chupado, hasta la ilusión que nos han robado desde hace ya muchos años; y todo ello ha terminado en la situación actual, donde aún pretenden que los reelijamos para que continúe “el sanguijueleo”.

Pero estas y otras muchas son las verdaderas realidades de la Españilla actual y no las que nos cuentan, a bombo y platillo en una propaganda, que para mayor escarnio, está pagada con el dinero público de los españoles que pagamos impuestos y que cada día nos cobran más para muchos menos y peores servicios, que por lógica debieran llegarnos mucho más abundantes y no mantenidos, por una deuda pública, que hoy acabo de oír por la radio, que asciende ya a nada menos que veintidós mil euros (22.000) por habitante, incluidos “los que ayer mismo nacieron en España” y que maldita la gracia que les hará saberse ya deudores de algo así.

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y http://blogs.periodistadigital.com/nomentiras.php


Ley de lenguas: ¿debate o disputa?
Mercè Vilarrubias Cronica Global 19  Mayo  2015

Hace unos meses coincidí con la filósofa Victoria Camps. Hablando del proyecto de Ley de lenguas (Ldl), me dijo que la posición de aquellos que pedimos modificar la inmersión lingüística y al mismo tiempo, queremos el pleno reconocimiento del catalán como lengua del Estado estábamos en una posición difícil que sería fácilmente malinterpretada. Esta premonición de Victoria se ha cumplido: a algunos les cuesta entender que se puedan defender ambas cosas al mismo tiempo.

Una de estas personas es Santiago Trancón, que dedicó al proyecto y a mí en particular un furibundo artículo en estas páginas, “¿Ley de lenguas, o derechos lingüísticos?”, en el que califica la Ldl de “despropósito estrambótico y asimétrico” y a sus medidas concretas, una “extravagancia”. Afirma que en mis artículos sobre el tema, yo mantengo un discurso que “no cuestiona para nada el poder y la actuación lingüística del nacionalismo catalán; más aún, lo legitima y disculpa” y añade que los promotores de la Ldl “exigen a la España monolingüe que sea oficialmente cuatrilingüe, y aceptan que la Cataluña bilingüe sea oficial y prácticamente monolingüe”. Dice además que yo “nunca hablo de derechos lingüísticos objetivos” y “que para mí, el “problema lingüístico no lo tiene Cataluña sino España y los españoles, que son intolerantes y viscerales”. Acaba diciendo que la Ldl es un caballo de Troya de los independentistas y descalifica la discusión como un “turbio debate”, en el que, sin embargo, no se abstiene de participar.

El artículo del Sr. Trancón es una pieza maestra de reducción al absurdo de una propuesta que es seria y razonada. Ello no la hace necesariamente conveniente, como piensan algunos, pero esta es otra cuestión. Sin embargo, alguna seriedad y consistencia tendrá la propuesta si es objeto de un debate tan vivo, donde muchas personas válidas, tanto a favor como en contra de la Ldl, han hecho aportaciones constructivas sobre la diversidad lingüística de España y han permitido reflexiones muy interesantes sobre el conflicto lingüístico y sus soluciones.

¿Qué le pasa al Sr. Trancón? ¿Por qué no puede argumentar en contra de la Ldl refiriéndose a la Ldl y se ve impulsado a fantasear un caballo de Troya para humillar al resto de España? En mi opinión, le pasa lo que dijo Victoria Camps. Algunos no entienden la propuesta. Entonces buscan una razón para ella, una razón para este “despropósito” que a ningún no-nacionalista puede pasarle por la imaginación.

Quería explicarle al Sr. Trancón que es un error pensar que si a alguien le interesa el catalán y quiere que su Estado le hable también en esta lengua, ello implica necesariamente que le parece bien la exclusión del español en la vida pública de Cataluña. Nadie de los promotores de la Ldl ha dicho que no nos importe la situación del español en Cataluña. Más bien, todo lo contrario: todos nosotros escribimos sobre el conflicto lingüístico en Cataluña y estamos comprometidos con el bilingüismo. Queremos un cambio en la política lingüística de Cataluña y pensamos que, con nuestros artículos y actuaciones, estamos contribuyendo a que esto pueda llegar a suceder. Sr. Trancón, A es A y B es B.

Todo esto parece muy obvio pero en la situación tan extrema que vivimos en Cataluña en el tema lingüístico, no lo es.

También al Sr. Antonio Robles le cuesta entender que se pueda ser crítico con la política lingüística de Cataluña y al mismo tiempo, defender la oficialidad de las lenguas distintas del castellano. Después de dos enrevesados artículos y varios comentarios en CG, donde decide que yo estoy “bajo una presión catalanista más grande de lo debido” llega a la supuesta razón real y oscura de la Ldl: es una propuesta del PSC que me utiliza a mí, particularmente, para vender este proyecto bajo una pátina de progresismo pero cuyo objetivo real es machacar aún más el español en Cataluña y hacer un federalismo asimétrico en nuestro país. El Sr. Robles califica la Ldl de “disparate” y afirma que yo estoy acometiendo un “envite etno-lingüístico” contra los derechos de los castellanohablantes en Cataluña. Todo ello explicado en Libertad Digital y creído por el Sr. Trancón y otros; de aquí el caballo de Troya.

Bien, nada de ello es así. Los promotores de la Ldl somos individuos independientes que creemos en este proyecto y que tenemos la oportunidad de expresarnos públicamente y darlo a conocer. No hay más. No somos ningún submarino del PSC ni yo tengo idea de haberme vendido a nadie. El dato que le hace confabular todo esto al Sr. Robles es mi participación en el “II Seminario de Plurilingüismo” realizado en Barcelona el pasado 24 de abril, continuación del que se realizó el pasado setiembre en Madrid. En este seminario, organizado por la Fundación Ortega-Marañón y el senador Carles Martí, asistieron lingüistas y académicos de las demás comunidades bilingües para hablar de las lenguas de España y no para maquinar ningún caballo de Troya. El senador Martí tiene elaborada, efectivamente, una propuesta de ley de lenguas “para el reconocimiento y amparo de las lenguas distintas del español”, sin hacer estas lenguas oficiales, con unas medidas concretas pero limitadas y para pactarla con los gobiernos de las comunidades bilingües. Es un proyecto de él, que de hecho presentó hace dos años en el Senado y la Mesa no aceptó tramitarlo. Carles Martí está a favor del plurilingüismo del Estado pero su enfoque no es como el nuestro.

Nuestra propuesta no busca “amparar” nada, quiere la oficialidad, tiene medidas ambiciosas y no contempla ninguna negociación con los nacionalistas, más bien todo lo contrario, considera que la clave del éxito de la iniciativa es que se lleve a cabo de forma independiente de los nacionalistas. Carles Martí sabe perfectamente que nuestra propuesta es diferente de la suya y sabe también muy bien que nuestra posición sobre la política lingüística de Cataluña es muy diferente de la suya. Sin embargo, estas diferencias no me impiden a mí dialogar con él ni me van a impedir seguir reuniéndome con académicos del resto de España para hablar de plurilingüismo, escuchar los enfoques de los otros y hablar de la situación del español en las comunidades bilingües. Todo ello lo hago desde mi independencia. No soy un submarino de ningún partido ni estoy al servicio de ninguna conspiración. La realidad parece ser más bien que el Sr. Robles no entiende el proyecto y por ello tiene que buscar algún motivo oscuro detrás de él.

¿Por qué cuesta tanto comprender que se pueda ser crítico con la política lingüística de Cataluña y, al mismo tiempo, querer un Estado activo, gestor de las otras lenguas españolas? En mi opinión, es porque, también en nuestro campo, se ha interiorizado la idea de que la lengua catalana y el nacionalismo son la misma cosa.

Esta equivalencia se observa en prácticamente todos los artículos contrarios a la Ldl, sin menoscabo de que muchos de ellos hayan señalado importantes ambigüedades nuestras o aspectos no dichos en la ley. El enfoque que se repite es que la Ldl es para complacer a los nacionalistas o para pactar con ellos o para que ellos opinen o para que ellos modifiquen la inmersión a cambio. Pero diciendo esto se da la razón a los nacionalistas: ellos piensan y transmiten que son los amos del catalán; tienen la exclusividad sobre esta lengua. Para ellos, nadie tiene derecho a decir nada sobre el catalán sin contar con su beneplácito. Ellos son el catalán.
No es este nuestro enfoque; no proponemos la Ldl para que los nacionalistas estén contentos y sean buenos chicos sino que la proponemos precisamente para disputarles su condición de amos únicos del catalán.

Cuando los federalistas canadienses hicieron oficial el francés, lo hicieron independientemente del Partido Quebequés, de si a éste le parecía bien o mal. Se dirigieron a los ciudadanos de Quebec y del todo el Estado, no a los nacionalistas. A partir de este acto, el Estado canadiense quedó legitimado para hablar en nombre del francés, además del inglés, del bilingüismo como un valor del país y de los derechos lingüísticos como pertenecientes a los ciudadanos y no a los territorios. Uno puede argumentar que no le importa que los nacionalistas se hayan erigido en los amos del catalán; lo que quiere es que acabe la exclusión del español. Me gustaría pedir a los que piensan así que no desdeñen tan rápido la idea de que para re-situar el español y acabar con su exclusión sea necesario en primer lugar re-situar el catalán, a partir de arrebatarles a los nacionalistas el monopolio sobre esta lengua. Soy consciente de que tenemos que explicar mejor esta cuestión crucial.

En mi opinión, el debate puede ser muy interesante y rico si es constructivo, sin retórica denigratoria y sobre todo, si estamos seguros de que estamos hablando de la misma cosa. Una disputa sobre caballos de Troya está fuera de lugar. Necesitamos el tiempo y la energía para intentar aportar soluciones al conflicto lingüístico y no para disputas estériles.

Conflicto lingüístico
Nota del Editor 19  Mayo  2015

El sexo de los ángeles no sabemos cual es, ni siquiera si tienen sexo, son asexuados, y todo ello si partimos de su existencia. Porque si existieran, sería custión de mirarlos con el debido respeto por parte de un experimentado sexador de pollos japonés para que los clasificara.

Ocurre lo mismo con "conflicto lingüístico", no sabemos que es, pues si es la incomunicación entre dos personas que hablan lenguas distintas, no se trata de un conflicto sino de una comunicación imposible. Si se trata de que un tipo quiere que le entendamos en su lengua regional o local, que no conocemos  ni tenemos interés en conocer tampoco es un conflicto, se trata de un pesado que es mejor ignorar. Si se trata de un grupo que quiere que los demás pierdan su tiempo aprendiendo algo que no les sirve para nada y que, peor aún, los va a colocar en el pelotón de los torpes mientras aquellos consiguen vivir a costa de estos, no se trata de un conflicto, se trata de un robo, un saqueo.

Así que a ver si de una vez nos dejan en paz y sacan las manos de nuestros bolsillos.

La paidófila manipulación secesionista
Juan Pérez Cronica Global 19  Mayo  2015

El señor Homs, portavoz del gobierno de la Particularidad, ve con buenos ojos y por lo tanto razonable que los adultos abusen ideológicamente de personas en periodo de formación para, mediante poderes taumatúrgicos, diseñarlos a imagen y semejanza de sus progenitores, tutores, maestros -hay vídeos en Youtube que son prueba inequívoca de esa demencia nacionalista-, etc.

Como yo he vivido en mis propias carnes ese abuso de la Formación del Espíritu Nacional, tan de moda en nuestro sistema escolar y familiar catalán, sé cuál es el futuro de esa alienación infantil

Entiendo que quien no quiere respetar la pluralidad ni sabe qué significa gobernar para todos los ciudadanos, independientemente de su opción política, se preocupe por asegurar el relevo generacional para defender sus innumerables agravios comparativos, para jalear la exaltación por sus numerosas derrotas y de otros extremos propios de la ideología que ni gobierna ni legisla, pero que sí se lucra con el ejercicio de su limitado poder; pero lo conocido sobre el alcance del lavado de cerebro de las generaciones de niños catalanes que fueron exhibidos el día de la vía estrecha a la independencia como auténticos animales de feria y el uso que de ellos se está haciendo en algunas escuelas, roza, a mi juicio, lo permitido por el código penal.

La sociedad tradicionalista -entre quienes se ha de incluir a buen número de yayos y yayas que se manifiestan, enérgico bastón en ristre, habitualmente con la familia unida en un solo pensamiento- no ve con buenos ojos que las parejas homosexuales tengan derecho a la adopción, porque, suponen ellos, que harán lo posible para que el niño o la niña adoptada sufra la influencia de sus padres o madres para que se conviertan en homosexuales. Este prejuicio nos sirve para entender mejor la perversa tolerancia hipócrita de esa misma sociedad tradicionalista con una práctica que se aparta años luz del ejemplo citado. La falta de respeto a los derechos de los niños que se ha observado en todos los actos secesonistas convocados por el gobierno de la Particularidad, la ANC y partidos de pseudoizquierda forma parte de esa pederastia ideológica que consiste en hacer de los niños propios réplicas de los adultos, en vez de formarlos en el espíritu crítico y en el uso de la razón para que, andando el tiempo, ejerzan su libertad de pensamiento como les parezca oportuno.

Como yo he vivido en mis propias carnes ese abuso de la Formación del Espíritu Nacional, tan de moda en nuestro sistema escolar y familiar catalán, sé cuál es el futuro de esa alienación infantil y cómo, en el futuro, se volverá contra quienes ahora, amparados en la transmisión de valores familiares, tribales, religiosos e ideológicos, están inculcando la semilla del odio, del desprecio y de la infatuación megalómana. Se volverá contra ellos y provocará agrios y tristes divorcios por el abuso de poder que ahora los niños no pueden comprender, pero que luego les pesará como una violación dramática de su derecho a una formación integral, basada en la razón y en el espíritu crítico, esto es, en el ejercicio del razonamiento, no en la repetición de las consignas. La futbolización de las ideas, la fanatización de ellas es el abuso de hoy, pero será el amargo reproche del mañana, al menos entre quienes consigan convertirse en auténticos individuos libres, cuyo número deseo generoso, para su bienestar y su bienser.

FEN y religión
Nota del Editor 19  Mayo  2015

Qué manía tienen algunos para echar leña al fuego de la formación del espíritu nacional.

En su momento eran "asignaturas marías", que nos tomábamos a broma con toda tranquilidad, ya que la única exigencia consistía en poner al final de la hoja del exámen "viva Franco y arriba España", razón sin duda por la que Franco vivió muchos años y murió en la cama y España está por encima del estrecho de Gibraltar, salvo Canarias.

Lo curioso es que nadie se mete contra las clases de religión (¿ será por miedo ?)  ni habla de la FEN de los últimos cursos con textos de Velarde y Fuentes Quintana, porque nadie tiene nada que objetar ni nada mejor que escribir.

De aquí a 2020
Qatar planea abrir 150 mezquitas en España
Gaceta.es 19  Mayo  2015

Desde los círculos de inteligencia y seguridad se alerta del peligro real de un ataque yihadista, según ha podido saber Gaceta.es.

El emirato de Qatar planea la apertura de 150 mezquitas en España en los próximos cinco años, hasta 2020, según ha podido saber Gaceta.es. Unos planes que preocupan, y mucho, a la inteligencia española, por lo que supone de posible vía para el incremento del islamismo más radical. Y es que la idea del Emirato es instalar los centros de oración musulmanes en ciudades satélite de las grandes urbes, como Madrid o Barcelona, donde consideran que el ambiente es más propicio para su plan de expansión del islamismo.

Esta información no hace sino elevar la preocupación que reina en los círculos de seguridad e inteligencia españoles que, según ha podido confirmar Gaceta.es, han advertido a distintos sectores del peligro real de un ataque yihadista. La presencia de mezquitas 'procedentes' de Qatar preocupa, además, por las sospechas internacionales sobre una posible financiación del Estado Islámico por parte del Emirato. Así lo expresaron el pasado año fuentes ministeriales alemanas, think tanks de Estados Unidos y hasta analistas ingleses aunque el propio emir, Sheikh Tanim bin Hamad Al Thani, ha negado cualquier vinculación con el terrorismo.

Con el Gobierno central de Madrid'
El Parlamento danés insta a España a dialogar sobre el catalanismo
R. C-M www.gaceta.es 19  Mayo  2015

Si bien los daneses recuerdan que el derecho internacional no ampara a Cataluña y que el de la independencia es un debate español, se inmiscuyen en la política nacional instando al diálogo.

El Parlamento de Dinamarca ha aprobado este martes, por 64 votos a favor y 41 abstenciones, la necesidad de una "solución dialogada" de las aspiraciones soberanistas de Cataluña. ¿Por qué? Porque la Asamblea Nacional Catalana consiguió convencer al partido danés Alianza Roja-Verde de la necesidad de llevar el asunto del nacionalismo catalán a su cámara parlamentaria. "El Parlamento de Dinamarca toma nota de la explicación del Gobierno sobre los aspectos jurídicos, históricos, políticos e internacionales vinculados a la situación de Cataluña y hace suya la opinión que la cuestión de la independencia de Cataluña es un asunto de diálogo pacífico y democrático entre Cataluña y el Gobierno español de Madrid", reza parte del documento aprobado, que ha sido celebrado por los independentistas.

La Asamblea Nacional Catalana explica que la iniciativa para debatir la cuestión parte del diputado Nikolaj Villumsen, que preguntó al ministro de Exteriores danés, Martin Lidegaard, cómo iba el a pedir el Gobierno danés "que se respete el derecho de los pueblos a la libre determinación en relación con la amplia mayoría del Parlamento de Cataluña, la sociedad catalana y el Gobierno catalán que quieren hacer un referéndum sobre la independencia".

De lo que no hace tanta gala el Consejo de Diplomacia de Cataluña es de la otra parte del texto aprobado ni de la intervención en la que el titular de Exteriores recuerda que Cataluña no tiene derecho a la autodeterminación. Así, Lidegaard ha resaltado que el de la independencia de Cataluña se trata de un asunto entre el Gobierno autonómico de Cataluña y el Gobierno español y que el Ejecutivo danés no se inmiscuye en esta cuestión. Además, ha añadido que el derecho internacional no reconoce el derecho a la autodeterminación externa de Cataluña porque no hay una "grave violación" de los derechos humanos que lo justifique y ha recordado que las regiones españolas tienen "amplia autonomía" según los estándares europeos. La portavoz del único partido que se ha abstenido, la formación de derechas DF, ha justificado su postura remarcando la "extrañeza que le produce que el Parlamento danés se meta en una discusión sobre la situación interna de España".
'Más que un asunto interno'

La 'diplomacia' catalana ha convertido esta declaración del Parlamento danés en un triunfo de su propaganda y el secretario general del Consejo de Diplomacia Pública de Cataluña, Albert Royo, ha señalado que "la gran noticia del debate es que desmiente el supuesto desinterés otros países por el caso catalán, como dicen algunos, y muestra que éste no se limita a ser un asunto puramente interno español". También ha subrayado que el llamamiento danés a una solución dialogada es precisamente lo que reclama Cataluña desde hace años. Una vez constatado que el conflicto entre Cataluña y España es de interés europeo, Royo no descarta "que en el futuro haya otros debates similares en otros países".

Danska dumhed (gilipollas daneses)
Nota del Editor 19  Mayo  2015

Me apena que la mayoría de daneses encantadores vean hundida su racionalidad sajona por unos cuantos dumhed (gilipollas), incompetentes, indocumentados que se han dejado lavar el cerebro por un grupo de miserables catalanes que no parar de incordiar para que no nos olvidemos de sus acendientes, y todo por un plato de lentejas acompañadas de lengua regional, que fuera del presupuesto la vida es muy dura.

Cataluña
Primera multa a un alcalde en Cataluña por no colgar la bandera española
abc.es / barcelona 19  Mayo  2015

El edil, de CiU, deberá abonar 1.500 euros de su patrimonio personal por incumplimiento de la ley de Símbolos

El alcalde de Calldetenes (Barcelona), Marc Verdaguer (CiU), ha sido el primero en ser multado en Cataluña por no colgar la bandera española en la fachada del Ayuntamiento, pese a que actualmente sí está, y ha tenido que pagar una multa de 1.500 euros de su patrimonio personal.

Según un comunicado del Ayuntamiento -gobernado por CiU en coalición con Poble en Marxa-CUP-, el juzgado contencioso administrativo 10 de Barcelona ha desestimado el recurso de reposición contra la sentencia que les imponía esta multa, pese a que en abril de este año el consistorio colgó la bandera.

Sin embargo, por el retraso en cumplir la sentencia inicial, el juzgado ha decidido multar al alcalde con 1.500 euros. El abogado del consistorio recurrió la multa atribuyendo el retraso al cumplimiento de la legislación de haciendas locales, que exige solicitar una partida presupuestaria por la compra de la bandera, un trámite que debía pasar por el pleno, informa Ep.

Pese a todo, el juzgado argumenta que comprar la bandera es un gasto corriente de la corporación local, por lo que no hace falta pedir una partida presupuestaria, y que había tiempo para hacerlo desde que se dictó sentencia firme en junio de 2014.

Por eso, considera insuficientes las alegaciones del Ayuntamiento, así como "ajustado" el importe de la sanción impuesta al alcalde. El Ayuntamiento cumplió la "ejecución forzosa" de la sentencia el 16 de abril, cuando colgó la bandera con el acuerdo de todos los grupos, y, después de que la robaran, compró e izó otra el 30 de abril.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

El vascuence, lengua oficial de Almería (y II)
Javier Orrico Periodista Digital 19  Mayo  2015

Tuve que cerrar los comentarios en la anterior entrega de este blog. Los insultos y, sobre todo, el odio que destilaban me llevaron a tomar esa decisión. Hay una España cuya capacidad para odiar me sorprende siempre, aunque la conozca. Es la pena de España lo que me mueve a insistir en algunas de estas cuestiones, para explicárselas austedes y a mí mismo. He repasado lo que escribí y, a mi entender, lo único que hice fueron dos cosas:

1º Considerar lógico que una rueda de prensa en la que todos hablan la misma lengua, el español, deba desarrollarse en esa lengua, que además era la lengua del lugar en el que se encontraban: Almería. Incluso en la Etb, en su versión vascófona, en un caso así, en una información que tiene su origen en otra zona de España, y en un país normal, se usaría una lengua que conocen todos sus espectadores potenciales. Es más, es la que en verdad conocen todos sus espectadores. Sin que ello supusiera renunciar al vascuence como la lengua de uso general en esa cadena. En último extremo, si necesitaban unas declaraciones en vascuence, se esperan al final de la rueda de prensa y las hacen, sin tener allí esperando a un montón de gente que no entiende nada de lo que dicen. Sigo creyendo que esto es lo lógico en un país sin el odio a nosotros mismos de que hacemos gala en España.

2º Dar cuenta de algo que la sociolingüística tiene establecido desde sus primeros estudios: que la lengua materna mayoritaria en lo que Sabino Arana bautizó como Euskadi (es decir, en el País Vasco, Vasconia, las Vascongadas o el Señorío de Vizcaya en otros tiempos) es el español. Y no por poco, sino en una proporción de más de 2 a 1. Los vascos adoptaron el español como lengua de cultura y comunicación desde la Edad Media. Y corre el sustrato vasco como componente esencial por las venas de lo que nació castellano y se hizo español. Más aún, lo que hoy se entiende por vascuence no es más que una lengua artificial, el batúa, construido sobre la base del guipuzcoano, pero incomprensible para buena parte de los hablantes tradicionales de los otros siete idiomas vascos, los auténticos euskaldunes. El batúa se conformó, por cierto en pleno franquismo, para servir de elemento de cohesión, junto a la raza, de la nación ficticia que el aranismo había decidido construir medio siglo antes. Su tragedia es que, al ser una lengua impostada, no materna, la gente la aprende por el dominio nacionalista del sistema educativo (los nuevos hablantes o euskaldumberris), pero no la usa en su vida diaria. Y esto es lo que enciende a los nacionalistas y, sobre todo, al mundo filonazi de los etarras y abertzales. Yo solo estoy diciendo la verdad, los datos que pueden encontrarse en cualquiera de los manuales y estudios sobre las lenguas de España.
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3º También dije que resulta incomprensible la cesión del resto de los españoles a los dictados nacionalistas: considerar como falta de respeto quejarse, levemente, como hicieron los periodistas de Almería, a los que han crucificado, de lo que sí fue una absoluta falta de respeto del señor Garicano. Y expresar una vez más mi protesta ante la chulería asimétrica con que nos tratan, con el apoyo legal del Estado, imponiéndonos cuáles deben ser los topónimos en español, sin la menor reciprocidad por su parte: nosotros no tenemos por qué decir ni Lleida ni Hondarribia ni A Coruña mientras ellos digan Murtzia o Terol.

Por último, agradecer a un llamado A.L. Menéndez, del digital Vozpópuli, quien firmaba el pasado 29 de abril una columna en la que no se sabe que admirar más, si la manipulación o la ignorancia. El enterado 'lingüista', tras poner a caldo a uno de los periodistas de Almería ¡por ser profesor de Lengua!, imagino que con título universitario en Filología, se lanzó contra mí ofreciendo alguna de las afirmaciones de la entrega anterior, pero absolutamente fuera de contexto. Es decir, manipulando indigna e infantilmente (su nivel intelectual no da para más) mis palabras. Así, decía: "Aunque la inmensa mayoría de la prensa almeriense lamentó lo sucedido el domingo, algunos medios publican artículos de opinión en los que también reprochan a Garitano el uso del euskera. Es el caso de 'El vascuence, lengua oficial de Almería' que firma Javier Orrico en La Opinión de Almería. "La verdadera lengua de los vascos no es el vascuence –que es como se dice en español, y no euskera ni euskara-, sino la lengua española, que allí arriba llaman castellano", escribe, entre otras cosas, Orrico, de profesión catedrático. De Lengua y Literatura, por supuesto.

Es decir, elimina todo lo que justifica esa afirmación: los datos, incontestables, sobre el número de hablantes vascos de español y vascuence como lenguas maternas. Y se queda tan pancho. Al parecer, le molesta que sea catedrático y que haya estudiado sobre aquello de lo que hablo. Él, sin duda, no cae en ese error.

P.D. Pueden ustedes, como siempre, intervenir, si es su gusto, pero aportando argumentos y razones. Al primer insulto o menosprecio hacia cualquiera, cerraré los comentarios.

¡No te vayas Navarra!
Vicente A. C. M. Periodista Digital 19  Mayo  2015

Andan todos muy angustiados por la posibilidad real de que en Navarra pueda llegar a gobernar una coalición de izquierdas. La razón es muy simple, la existencia en la Constitución de la famosa Disposición Transitoria cuarta que dice:

1.En el caso de Navarra, y a efectos de su incorporación al Consejo General Vasco o al régimen autonómico vasco que le sustituya, en lugar de lo que establece el artículo 143 de la Constitución, la iniciativa corresponde al Órgano Foral competente, el cual adoptará su decisión por mayoría de los miembros que lo componen. Para la validez de dicha iniciativa será preciso, además, que la decisión del Órgano Foral competente sea ratificada por referéndum expresamente convocado al efecto, y aprobado por mayoría de los votos válidos emitidos.

2.Si la iniciativa no prosperase, solamente se podrá reproducir la misma en distinto período del mandato del Órgano Foral competente, y, en todo caso, cuando haya transcurrido el plazo mínimo que establece el artículo 143.

Como verán, y siempre que hagamos caso a las encuestas, estamos ante un escenario que puede hacerse realidad el próximo domingo 24. En cinco días sabremos si esa coalición desbanca por primera vez a los diferentes parlamentos llamados “constitucionales” partidarios de mantener el estatus foral dentro de España y no integrados como una parte más de la Comunidad de El País Vasco, en lo que los nacionalistas separatistas llaman Euskadi o Euskal Herria. A nadie le puede ya extrañar la predisposición secesionista de toda la izquierda, incluido un Partido Socialista de Navarra, empeñado más en realizar el “cordón sanitario” a todo lo que sea y se parezca al PP o UPN.

¿Y cómo se ha llegado a esta situación desesperada? Pues desgraciadamente por culpa de los dos principales partidos políticos responsables de defender y mantener la Unidad de España, PSOE y PP. Solo el ánimo revanchista y las políticas cortoplacistas de alianzas interesadas y apoyos para mantener el poder y el Gobierno, ha evitado el que de una vez por todas se acabase con una espada de Damocles como es la Disposición adicional cuarta fruto de una cesión injustificable al nacionalismo vasco, cuya posterior radicalización y deriva secesionista hacían prever el desenlace de lo que podría ocurrir con una región española tan emblemática y singular como Navarra.

Igualmente ha faltado firmeza y sentido de Estado a la hora de acabar con las también injustificables prebendas otorgadas con El Concierto Vasco y el régimen Foral, que hacen de esas dos comunidades excepciones al fin último de la igualdad entre todos los españoles, en el que se incluiría la no diferencia en el trato fiscal. ¿Y ahora qué? Pues solo nos queda esperar a ver el desenlace y maldecir a PSOE y PP por no haber superado su compromiso con la Historia de España, por haber perdido décadas en luchas fratricidas por el poder y por haber dejado que el secesionismo se haya desarrollado hasta hacerlo imbatible.

Estamos a pocos días de que se pueda llegar a hacer realidad la mayor pesadilla para mucho navarros que verán cómo democráticamente les obligan a separarse de España integrándoles en el sueño secesionista de sus vecinos vascos. Si han leído la Disposición Adicional, habrán comprobado que basta una mayoría simple del 51% de los votos válidos emitidos en el referéndum que en unos meses será convocado por los representantes del Parlamento Foral, donde igualmente gobernará la mayoría simple de la coalición de izquierdas pro integración..

Zorionak Nafarroa ya pronto estaréis donde os corresponde! Felicidades por su éxito Sr. González, Sr. Aznar, Sr. Zapatero, Sr. Rajoy! Ustedes son los cuatro jinetes del apocalipsis de San Juan, la peor pesadilla de los españoles y el fin de España.

Podemos pone en riesgo el futuro de Navarra
EDITORIAL Libertad Digital 19  Mayo  2015

El secretario general de Podemos en el País Vasco ha puesto de manifiesto la cercanía de este partido al mundo proetarra con su referencia a la "brutalidad policial" en la detención de tres miembros de Segi acusados de pertenencia a banda armada. Roberto Uriarte ha rechazado la actuación de la Policía vasca, obligada a intervenir contra la muralla humana organizada por los proetarras para evitar la detención de esos tres terroristas, y suspendido el acto electoral que tenía previsto porque "este es el escenario de país del que queremos salir".

La actitud de Uriarte es coherente con la trayectoria del líder de Podemos cuando aún no había dado el salto a la política activa. Pablo Iglesias también había salido en defensa de las tesis habituales del mundo proetarra, hasta el punto de que la organización ilegalizada de apoyo a los presos de la banda asesina, Herrira, lo consideró durante un tiempo su contacto en la capital de España. Tan sólo el temor al rechazo que esta connivencia con el entramado político de la organización terrorista podría suponer en términos electorales ha hecho que en Podemos prefieran obviar un asunto que Uriarte, el dirigente de su filial en el País Vasco, ha vuelto a poner de actualidad con sus palabras de este lunes.

La complicidad ideológica del partido de Iglesias con las franquicias electorales de ETA es fácil de entender, no en vano el separatismo izquierdista vasco hunde sus raíces ideológicas en el marxismo-leninismo. Si las proyecciones de intención de voto se cumplen, Podemos y Bildu tendrán en el País Vasco elementos suficientes para forjar alianzas de Gobierno.

Por otro lado, un éxito electoral de Podemos en Navarra pondría en riesgo la supervivencia de la propia Comunidad Foral como ente diferenciado. A nadie se le escapa que Navarra es la piedra de toque del proyecto separatista vasco: sin ella, Euskal Herria carece de sentido. Por eso resulta especialmente preocupante la alta intención de voto de Podemos, un partido que lleva en su programa electoral para Navarra la convocatoria de una consulta para elegir la "institucionalización" de la comunidad, eufemismo para designar su anexión al País Vasco, así como todo un catálogo de alianzas y acuerdos estratégicos "con comunidades autónomas limítrofes", otra referencia nada velada al objetivo último del nacionalismo vasco, que ha encontrado en el partido de Pablo Iglesias su más fiel aliado.

Fernández o Fernàndez y el fascista catalán
Pablo Planas Libertad Digital 19  Mayo  2015

El político mejor valorado en los sondeos catalanes es David Fernàndez, líder de las Candidaturas de Unidad Popular, el tipo que preside la comisión parlamentaria del caso Pujol. Sí, aquel de las camisetas que le enseñó la chancla a Rato. La prensa catalana babea con él y le dedica páginas y más páginas. Les interesa hasta dónde se compra la ropa. En TV3, David Fernàndez es el amo, un colega tras el que corre un equipo de cámara y montador cada vez que a nuestro hombre se le ocurre una declaración, género en el que destaca por el uso de todos los tópicos de la izquierda, incluida la armada.

En el caso de este Fernàndez de tilde invertida se cumple la ley del pato. Si habla como un proetarra, viste como un batasuno y en líneas generales parece un aizkolari (con perdón de tales) es que es un proetarra. Nada menos que el delegado de Otegi a quinientos kilómetros de Bilbao. No es que la política en Cataluña esté como para tirar cohetes, pero que un oriundo de Zamora, euskaldunizado y catalanizado, sea un referente para quienes puntúan a los políticos en los estudios demoscópicos pudiera indicar que algo más grave de lo ya visto y previsto se pudiera estar cociendo en Cataluña.

Días de matonismo político en las calles. Auto de fe lingüístico de Mataró en contra de una familia cuyo cabeza, vaya por dónde, también se apellida Fernández y pretende que a sus hijos les enseñen también en español. Les llaman "fascistas" y abogan sin reparos por un "apartheid" contra los niños. En Manresa, al nueve de la lista de Ciudadanos le rompen la muñeca por repartir propaganda electoral. Un energúmeno con las marcas de Podemos y Colau amenaza de muerte a unos militantes del PP en Barcelona. Ni una sola condena.

La guinda del pastel la pone el Fernàndez borroka. De campaña por Barcelona y hablando de otro tocayo, el candidato del PP Alberto Fernández, el primero dice que el segundo y todos los del PP son "fascistas" y "hay que enviarlos a la basura". Acostumbrado ya a ser uno de los fascistas preferidos de Cataluña, el Fernández del PP dice: "Je, al menos ahora nos mandan al contáiner y no a una cuneta".
 


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