AGLI Recortes de Prensa   Viernes 22  Mayo 2015

Garicano y Cía: 'Háganos caso, métase en política’
Garicano, Molinas, De la Nuez y Casajuana: cuatro visiones sobre España. Una idea común: hay que regenerar el sistema de partidos para crear instituciones democráticas. Ayer hablaron en Madrid
CARLOS SÁNCHEZ El Confidencial 22  Mayo  2015

La noticia buena es que la sociedad civil se ha armado de valor y ahora, por primera vez desde la Transición, está en condiciones de influir en el debate político de forma decisiva. La mala es que, hace más de doscientos años, ilustrados como Campomanes o Jovellanos, igualmente, lo intentaron, pero fracasaron. Ni siquiera las sociedades de amigos del país, muy relevantes entre las élites ilustradas de la época –tan extractivas como las de ahora–, tuvieron un papel determinante en el siglo XIX. Probablemente, porque se trataba de una especie de revolución ‘desde arriba’ que tuvo escaso efecto en una sociedad poco permeable al cambio y cimentada sobre rancias tradiciones.

Ese es, en realidad, el problema del discurso de los autores de La España posible (César Molinas, Luis Garicano, Elisa de la Nuez y Carles Casajuana), que confían demasiado en la capacidad del sistema para regenerarse. Incluso, haciéndose el célebre ‘haraquiri’ de las Cortes franquistas.

El tiempo lo dirá, pero lo cierto es que hoy existen tantas razones para huir del fatalismo como para creer en él. Seguramente, porque se tira de voluntarismo al pensar que los problemas de España son de naturaleza esencialmente política. O, incluso, legislativa. Despreciando, en el sentido estadístico del término, otros factores –fundamentalmente de carácter cultural e histórico– igualmente relevantes. Las sociedades maduran después de muchos más años de los que van desde 1977 hasta aquí.

El punto de partida del libro*, que en realidad es un compendio de anteriores trabajos, es, en todo caso, una reivindicación oportuna. La reivindicación del trabajo de los políticos, que, como sostiene Molinas, “son imprescindibles en cualquier democracia”. No en vano, su trabajo es identificar los problemas estableciendo prioridades.
Sin políticos, viene a decir el economista Molinas, no hay nada que hacer. Y la mejor expresión de su importancia la esconde una lúcida analogía con la economía. Los políticos tienen el monopolio de la representación, y, por lo tanto, lo que hay que hacer es establecer mecanismos que favorezcan la competencia entre miembros de un mismo partido. O lo que es lo mismo, impedir que el líder se rodee de una estructura clientelar que ahoga la toma de decisiones.

Ángeles y demonios
No es fácil. Como señala el economista Garicano –echando mano de una célebre cita de Madison: “Si los hombres fueran ángeles, no haría falta ningún gobierno…”-, los “humanos somos humanos”. Lo que quiere decir que sólo cumpliendo las reglas del juego -haciendo cambiar el sistema de partidos y obedeciendo las leyes- España podrá salir del atolladero. De lo contrario, sostiene Garicano, el país se irá ‘argentinizando’.

Argentina, para muchos, como Venezuela, es el mejor exponente del atropello de la seguridad jurídica. Y ahí es donde quiere llegar la abogada del Estado Elisa de la Nuez, para quien el mayor riesgo tiene que ver con una deriva hacia un “Estado clientelar premoderno”.

De la Nuez recuerda los viejos fantasmas de la nación que atenazaban el desarrollo: el caciquismo y las oligarquías. En su opinión, no sólo es un problemas de leyes (“las que hay están bien”), sino de su mala aplicación, algo que ha provocado una degradación del sistema democrático por la baja calidad de las instituciones. Apunta en una dirección: las Administraciones locales, donde por ausencia de instrumentos de control ha germinado la corrupción.

Probablemente, porque los ayuntamientos representan el poder en su sentido espartano del término. Es decir, en estado puro. Y lo que dice la tradición, asegura el diplomático Casajuana, sin duda influido por Maquiavelo, es que “las historia del poder son una historia que acaba mal”.

O dicho en términos neurológicos, “el poder genera serotonina y satisfacción”. Y eso, viene a decir Casajuana, es una droga demasiado fuerte si no hay contrapoderes (el viejo Madison de nuevo). Pone un ejemplo muy gráfico. Los ministros de Comercio –es un decir–, no son los más preparados, sino los que han estado en mejor disposición para obtener el cargo.

No es un juego de palabras, es el poder en su forma más primitiva y antigua. Seguramente porque no hay otra. Con razón, un cínico como era el general Franco decía a sus ministros que no se metieran en política. Él, y sólo él, tenía el monopolio del poder.
Justo lo contrario de lo quieren los nuevos regeneracionistas. Si Joaquín Costa hubiera levantado la cabeza, habría estado ayer en la Fundación del Pino.

La España posible. Ediciones Península. César Molinas, Luis Garicano, Sansón Carrasco (varios autores) y Carles Casajuana.

Todos pierden, nosotros ganamos
Javier Orrico Periodista Digital 22  Mayo  2015

Ya saben ustedes que al día siguiente de unas elecciones, como por ensalmo, todos dicen haber ganado. Quizás lleven razón y los partidos nunca pierdan -como la energía-, sólo se transformen. El caso es que en esa transformación los votantes, eso que ya nadie nombra, el pueblo, ganemos algo. Y esta vez, sí, esta vez ganamos nosotros. Los perdedores son ellos, aunque unos más que otros.

El PP y el PSOE pierden su hegemonía, aunque han salvado la alternancia de partidos de la Segunda Restauración Borbónica. Salvo que el socialismo indefinido y socarrat se hunda (que a lo mejor es el único modo de que vuelva a ser español), uno de ellos será siempre el núcleo del sintagma, perdonen la referencia gramatical y no se preocupen: es un homenaje, en España ya no se volverá a estudiar gramática. Los programas del ministro Wert han logrado el récord de ser peores que los de Zapatero. Gracias a los unos y a los otros, nuestros vástagos serán competentes en la ignorancia. Eso sí que es la definición del Régimen: contra la Gramática.

Y los que venían a comérselos, se han quedado en el camino. Podemos, porque al final todo el mundo se ha dado cuenta de que no era más que la extrema izquierda travestida adueñándose del descontento y reiterando su apoyo al descuartizamiento de España. Lo de siempre. Y Ciudadanos, porque le ha cogido en el aire y ha tenido que hacerse con algunos globos. El mismo hundimiento de UPyD del que se ha beneficiado, podría ser la causa de un futuro jarmazo.

Al final ambos lo único que han conseguido es cambiar los complementos, que son los que se han hundido, y por razones contrarias: UPyD, por no unirse (hoy podrían ser en verdad alternativa de gobierno); e IU, por unirse, por abandonar sus siglas en manos de un Podemos que, en cuanto dejó de dirigir la situación, los traicionó, y hasta desde dentro. Es decir, lo que siempre hicieron los comunistas, hoy se lo han hecho a los comunistas.

Y eso es lo que más me sorprende, porque uno, que fue compañero de viaje en la universidad y votante de Iglesias y de Anguita, nunca pudo imaginar que el Partido Comunista, la concentración de inteligencia estratégica y táctica mayor que vieron los siglos, pudiera acabar fundido por unos aprendices de revolucionarios bien instalados en la burguesía. Su decadencia es ya la nuestra, los años, las sombras, ‘Madrazares’.

Pero lo mejor es que podamos estar ante el fin del nacionalismo chantajista como bisagra y escarnio de España. Coaliciones, sí, pero nunca más con ellos. Así sea

Veni, (di)vidi, vici! Delenda est Alaya!
Vicente A. C. M. Periodista Digital 22  Mayo  2015

Si alguna vez habíamos tenido la remota esperanza de que se hiciera Justicia, otra decisión más que cuestionable del Consejo del Poder Judicial ha servido para quitárnosla. La cosa es sencilla, aprovechar la mínima oportunidad para apartar a la juez Alaya de poder terminar lo que empezó en los casos de los falsos ERE’s , de los cursos de formación y todo lo que llevaba con mucho esfuerzo personal, dedicación y nulo apoyo Institucional y jerárquico. Esta mujer de ejemplares convicciones en el cumplimiento de su deber y que ha sido la figura viviente de la representación de la Justicia en Andalucía. Aquí se aplica el dicho de “el que (la que) se fue de Sevilla, perdió su silla”, en este caso la del Juzgado nº6 de la que aún es titular.

No deja de ser relevante el que la petición que la juez Alaya realizó al Tribunal Supremo de Justicia de Andalucía sobre su disposición para seguir en comisión de servicio hasta acabar los expedientes, ni siquiera haya sido contestada ni tampoco comunicada al CGPJ para que la hubiera tenido en consideración en su resolución. Resulta también sorprendente el que la juez que le va a sustituir como titular tenga nula experiencia en los asuntos penales de los citados expedientes y, por otro lado, tenga igualmente sospechosas relaciones con destacados altos cargos de la Junta de Andalucía, lo que debiera ser tomado de forma general como “incompatibilidades” manifiestas para asumir los expedientes tan sensibles y decidir su tratamiento.

Ya solo falta la guinda final del pastel que llevan cocinando desde que la juez Alaya pidió su traslado a la Audiencia Provincial de Sevilla. Por supuesto que se trata de la futura inhibición del Tribunal Supremo en los casos de los aforados imputados en las causas, entre los que están Manuel Chaves y José Antonio Griñán, como consecuencia de su pérdida de aforamiento cuando dejen oficialmente sus cargos, cosa que sucedería una vez se disuelvan las Cámaras en las elecciones generales de final de año. Así que sus expedientes volverán al juzgado nº6 de Sevilla donde los recibirá la nueva juez en sus manos.

Eso sí, para cubrir la mona de la “imparcialidad” la nueva juez tendría a su mando a dos jueces o magistrados que colaborarán con ella para la resolución de los casos pendientes. Ahora sí que parece que alguien atiende a la necesidad de apoyo que la juez Alaya había demandado con insistencia cuando las causas fueron evolucionando hacia las macro causas que son ahora, simplemente por el hecho de que el ovillo de la corrupción era demasiado grande y las instrucciones e imputaciones han demostrado que estaba extendida como un cáncer y además de forma institucionalizada.

La Justicia ha dejado claro una vez más que solo está al servicio del poder. La politización extrema de las principales Instituciones judiciales y la no independencia entre los poderes del Estado, sigue siendo la deformación aberrante de nuestra pretendida democracia. Un cáncer que debe ser extirpado de una u otra forma, con o sin la voluntad de los partidos dominantes. Si los ciudadanos no obtienen Justicia, estará abierto el camino para que los ciudadanos se tomen la Justicia por su mano. Y precisamente está en las manos de la casta dominante dar muestras de su voluntad para acabar con este estado de cosas. Resoluciones como esta del CGPJ no contribuyen precismente a tranquilizar un ambiente ya bastante caldeado por asuntos que afectan a la casta política.

Luego, que nadie se lamente si triunfan posiciones más radicales que prometen una regeneración en profundidad como revulsivo al inmovilismo y complicidad en el resto de formaciones, unos por acción directa en el contubernio infecto y otros por omisión de su deber de oposición y de denuncia. Todos hemos sido testigos de la persecución y trabas impuestas a la juez Alaya desde la propia Junta de Andalucía por haberse atrevido a actuar contra la corrupción de un sistema pseudo feudal implantado por el partido socialista en esa región de España. Todos hemos asistido al miserable espectáculo de intentar por todos los medios desprestigiar a la juez Alaya, incluso desde su jefatura inmediata que se supone debiera haberla ayudado en la ingente tarea de investigación e instrucción de las causas y no contribuir a generar más tensión y presión para que finalizara los expedientes.

Nadie va a quedarse impasible ante esta nueva demostración de manipulación descarada que trata de evitar los mayores daños posibles utilizando el troceamiento de las causas y su reparto en diferentes manos para que nadie pueda tener una visión global y completa como la que llegó a tener la juez instructora ,Su Señoría Dª Mercedes Alaya titular del juzgado nº 6 de Sevilla hasta que sea relevada por su sustituta. Como dijo Julio Cesar al Senado de Roma,"veni vidi vici!, que en este caso ha sido "dividi" por aquello tan evidente del "divide y vencerás". Por fin han conseguido derrotar a la juez Alaya o al menos eso creen.

Hoy elecciones, mañana impuestos
Adrià Pérez Martí www.vozpopuli.com 22  Mayo  2015

El precio de la libertad es la eterna vigilancia. Pero, ¿vigilamos? ¿El qué? Los oligarcas del BOE, actuales, pasados y futuros, cada vez evacúan más y más normas. Una de las características de los Estados más intervencionistas es la falta de transparencia a la que someten a la población: la Administración crea una ingente cantidad de información legal desconocida en gran parte por la sociedad. Es difícil y costoso que los ciudadanos conozcamos cada desarrollo legislativo que aprueban. Por ejemplo, la legislación tributaria. Racionalmente ignoramos todas estas reglamentaciones porque el coste de conocerlas no compensa el beneficio que podamos obtener de dicho conocimiento. Pero, ¿su desconocimiento debe conducirnos a su automática aceptación? ¿No nos compensa más vigilar que no toquen nuestra libertad, propiedad y privacidad?

Si uno acude a un vendedor de bienes de segunda mano y no le convence su ofrecimiento, lo normal es que no compre la mercancía. La información limitada no es óbice para que no se tomen buenas decisiones. Es decir, carecer de información no debería conducirnos a aceptar malas propuestas. Parece que no ocurre lo mismo en la arena de la política fiscal.

Si aceptamos el argumento del economista Brian Caplan sobre los sesgos anti-mercado del votante, se explicaría que ante una política fiscal compleja y difícil de conocer no la rechacemos, precisamente porque infravaloramos las distorsiones económicas y los efectos liberticidas de la fiscalidad; no se le da tanta importancia como a la oportunidad de castigar al partido del Gobierno, aunque ello suponga, paradójicamente, premiar esa misma política (fiscal) que es ofrecida por sus sustitutos.

De hecho, esta "baja guardia" del electorado es aprovechada por casi todos los partidos para plantear medidas, en consecuencia, populares, como la lucha contra el fraude fiscal que, oh casualidad, amplían más y más su ámbito de poder; en lugar de pensar que es precisamente y principalmente el nivel impositivo el causante del incumplimiento fiscal (véase los trabajos de uno de los mayores expertos en la materia, F. Schneider). Al fin y al cabo, el coste privado de asumir o respaldar esas medidas puede ser imperceptible para el votante: total, quien se supone que sufrirá esas consecuencias no es el votante medio, sino los ricos evasores. Sin embargo, el coste social sí es muy elevado, y afecta a todos los "contribuyentes", porque cada vez cedemos más áreas de nuestra vida a la Administración. Por ejemplo, en las elecciones de este domingo.

De la redistribución de la renta a la fiscalización de todo
Las propuestas de la mayoría de partidos en competencia con el PP ha sido… ofrecer más de lo mismo: reordenaciones de la estructura fiscal para recaudar más y programas antifraude para radiografiarnos mejor. Ninguno ha propuesto deshacer la política impositiva del PP.

Parece como si Thomas Piketty hubiera diseñado el espíritu de la política fiscal de casi todos los partidos usando las prescripciones contenidas en su Capital en el siglo XXI (capítulo 15). Especialmente con la reinstauración de los impuestos sobre la riqueza (el de Patrimonio, Sucesiones..., competencia de las Autonomías). En los eslóganes para ganar elecciones sólo afectará a unos pocos, pero es el caballo de Troya para incrementar la imposición a capas más amplias. Son impuestos que reducen la inversión y la formación de capital, disminuyen los salarios y el empleo y, como muestran algunos estudios, no sólo reducen la renta a "los ricos" sino que impactan de lleno sobre la clase media, cercenando los ingresos de la población con menos recursos. ¿Quiere la maltrecha clase media y los más modestos sacrificar una parte de su renta para que los más adinerados paguen un 10-15% más? Todavía se hace presente esa tendencia observada por Tocqueville de querer igualar la renta hacia abajo, en lugar de centrarse en hacer ricos a los más pobres.

Pero, en el fondo, ¿por qué reinstaurar o no eliminar al 100% (para aquellos que se vanaglorian de bonificarlo al 99%) el Impuesto sobre el Patrimonio, o el de Sucesiones y Donaciones? ¿Para recaudar? Para controlar. Estos impuestos no se caracterizan por su capacidad recaudatoria o sus efectos redistributivos (como el IRPF, por ejemplo). Lo más importante es “ejercer un mayor control” y tener más información de nosotros, que es, precisamente, otra de las propuestas de Piketty. Ya no es sólo redistribuir la renta, sino emprender políticas más invasivas en más áreas de nuestra vida.

De hecho, el debate fiscal durante la campaña se ha centrado en los tipos impositivos y las exenciones, y no tanto el modo en que la Administración gestiona, inspecciona o recauda los impuestos, más allá de la coletilla de luchar contra el fraude fiscal. Es cierto que las comunidades autónomas y municipios no tienen la mayoría de estas competencias, pero son propuestas que deben tenerse ya en cuenta porque tratarán de impulsarlas desde estos ámbitos que además están más cerca del ciudadano.

Incrementando la desigualdad... entre Administración y obligado tributario
Las propuestas de "control" tributario de los partidos siguen el camino trazado por el PP: desequilibrar aún más el poder de la Administración frente al administrado, el "sujeto pasivo". No hace falta que el gran filósofo Anthony de Jasay resalte el gran desequilibrio existente entre el Estado y el individuo para que podamos observarlo. Bajo la sacrosanta bandera de acabar con el fraude fiscal, las propuestas de casi todos los partidos tienden a desequilibrar más y más esa desigual relación, quedándose los derechos del contribuyente en un artículo figurativo: la ampliación de la duración de las inspecciones y el incremento de las potestades investigadoras de Hacienda, la ampliación de la prescripción o plazo para comprobar nuestras declaraciones, la limitación o prohibición del uso de dinero en efectivo para un todavía mayor control y vigilancia de nuestras transacciones, y demás medidas restrictivas y liberticidas. Hoy ha sido una filtración ilegal de la declaración de la renta de Esperanza Aguirre, pero las mismas propuestas políticas y la ley siguen esta tendencia.

En definitiva, los partidos políticos aprovechan y optan por una mayor fiscalización de nuestras vidas porque no les penaliza en las urnas, el voto de castigo y nuestros sesgos parecen eclipsar este tipo de medidas. Obvian proponer medidas que impliquen descentralizar el Poder y devolverlo a sus ciudadanos. Por ejemplo, mejorando y reequilibrando esa desigual relación entre Administración y obligado tributario (véanse investigaciones como la de Feld y Frey en las que se afirma que el comportamiento prepotente de la Administración y el sometimiento del obligado tributario en una relación jerárquica incentiva el incumplimiento fiscal).

Conclusión
Se entiende que las próximas elecciones sean usadas por los votantes para castigar a los políticos que han ocupado el Poder. Pero eso no debería hacernos aceptar medidas fiscales farragosas y liberticidas ni premiar a otros políticos que, al menos en materia fiscal, continúan la deriva que hemos sufrido durante esta crisis. El debate impositivo se suele centrar en los impuestos; mientras, subterráneamente y escondidos tras la maleza técnico-tributaria, los partidos de todos los colores con opciones a gobernar, o pactar, aprovechan los sesgos de los votantes y el voto de castigo para proponer medidas que vayan comiendo más y más el terreno al obligado tributario, al "sujeto pasivo".

Imagen de cabecera: El recaudador de impuestos, de Jan Massys

Urge una decidida acción militar que frene el avance del IS en Siria e Irak
EDITORIAL El Mundo 22  Mayo  2015

LA AUSENCIA de resistencia militar sobre el terreno está permitiendo que el Estado Islámico (IS) avance de forma imparable en Siria e Irak. Con la conquista hace cuatro días de Ramadi -a muy pocos kilómetros de Bagdad- y la toma ayer de la histórica ciudad de Palmira, el Califato proclamado por Abubaker al Bagdadi en junio de 2014 da un salto cualitativo en su ofensiva, se hace con el control de un importante eje de comunicaciones y se acerca peligrosamente a Damasco, que es, junto con la capital iraquí, uno de sus principales objetivos estratégicos. En apenas un año, el IS ha conseguido el dominio de casi la mitad del territorio sirio y de un tercio del iraquí, en los que ha desplegado un régimen de terror, provocando un masivo éxodo de personas que huyen de los despiadados métodos asesinos de las milicias yihadistas y que acaban, muchas de ellas, en manos de las mafias que comercian con su desesperado intento de conseguir refugio en Europa.

El Ejército sirio de Bashar Asad a duras penas puede frenar al IS y los bombardeos que desde el pasado 23 de septiembre lleva a cabo la coalición internacional encabezada por EEUU no han supuesto un obstáculo real a las pretensiones expansionistas de Al Bagdadi, que, a diferencia de Al Qaeda, ya cuenta con un territorio bastante amplio sobre el que desplegar su supremacía religiosa. Tal y como auguraban muchos analistas diplomáticos y militares, la única forma de frenar la descomposición de Siria e Irak y hacer retroceder al IS pasa por la articulación de una fuerza bélica de intervención terrestre en la que no sólo participen las potencias occidentales sino también sus aliados en la zona, especialmente Irán y Arabia Saudí, una complicada opción dada la intrincada maraña de intereses cruzados en juego.

La guerra por la hegemonía en el mundo islámico entre suníes y chiíes hace imposible un entendimiento entre ambas potencias, representantes de cada una de las ramas del islam y de una forma de entender la sociedad y la religión. Además, una de ellas, Irán, está en pleno desarrollo de su programa nuclear; la otra, tiene absoluta capacidad económica para adquirir la tecnología necesaria en cualquier momento. Pero la consolidación de un Estado terrorista en la región que ha hecho saltar por los aires las fronteras existentes desde hace casi un siglo, que se financia a través del saqueo de las ciudades que toma al asalto y a la venta en el mercado negro de petróleo robado, que aplica una política implacable de exterminio étnico y religioso, y que, finalmente, exporta el terrorismo islámico al resto del mundo, debería ser suficiente razón par aunar esfuerzos que permitan luchar por su destrucción definitiva. El IS no es sólo un peligro en la región, sino que su mera existencia amenaza la seguridad internacional.

Con la entrada en el milenario enclave de Palmira, el IS asesta un duro golpe simbólico al régimen sirio, tanto por lo que representa la ciudad para la historia del país como por encontrarse ahí la cárcel de Tadmor, una de las más brutales prisiones políticas utilizadas por Asad para la represión de los disidentes. Por otra parte, la toma de la ciudad tendrá, como ya ocurrió en otras como Nínive, Hatra o Ninrud, graves consecuencias para el legado histórico y artístico. Declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1980, las ruinas de los siglos I y II serán, casi con toda seguridad, arrasadas por los fanáticos convencidos de que todo aquello que no pertenezca a la cultura islámica merece ser destruido. Una razón más para ser conscientes de la dimensión del envite.


******************* Sección "bilingüe" ***********************

El TSJC aplaza hasta el próximo curso la aplicación del 25% de castellano en Mataró
e.armora / barcelona. ABC Cataluña 22  Mayo  2015

El alto tribunal catalán responde así a la demanda de la familia, que había solicitado posponer las medidas cautelares

El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha ordenado aplazar hasta septiembre la aplicación del 25% de castellano en la Escuela Pía Santa Anna de Mataró (Barcelona) dando cumplimiento así a la petición presentada por la familia de posponer la medida, tal como avanzó ABC en su edición del pasado 15 de mayo. La notificación del TSJC, que el centro ha colgado en la web, llega dos días después de que la escuela aplicará la cuota extra de castellano (la asignatura de Matemáticas) que le dictó el mismo tribunal en una resolución dictada este mismo mes.

Agustín Fernández, padre de los dos alumnos, de 3d y 5c de Primaria, a los que afectaba la medida, solicitó al alto tribunal catalán que se pospusiera la aplicación de las medidas cautelares, según indicó a este diario, "por cuestiones organizativas".

Presiones políticas
Su decisión coincidió con una intensa campaña de presiones por parte de la comunidad educativa y los partidos políticos en contra de la resolución del TSJC que culminó con una manifestación ante las puertas del colegio. Desde entonces, la familia no ha querido pronunciarse sobre las razones de fondo que les han conducido a tal decisión. No obstante, fuentes de Convivencia Cívica Catalana (CCC), entidad que asesora a los padres en el proceso, aseguran que la familia pidió el aplazamiento "para proteger a su hijo", ante "las fuertes presiones que ha recibido desde que trascendió la resolución del TSJC".

Intentó "burlar" al TSJC
Tal como publicó este diario, el colegio intentó "burlar" las medidas cautelares y planteó desdoblar la asignatura para que los alumnos del aula afectada pudieran también cursarla en catalán. Finalmente, optó por cumplir la ley y el pasado día 19, fecha límite para aplicar la cuota extra de castellano, empezó a impartir la asignatura solo en español.


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