AGLI Recortes de Prensa   Martes 26  Mayo 2015

24-M: de la Transición a la Movida
Javier Benegas www.vozpopuli.com 26  Mayo  2015

Ya no hay duda, Mariano Rajoy se consagró este pasado 24 de mayo como el presidente más irresponsable de la dizque democracia española; él y su partido se han convertido en cuello de botella que ha impedido sistemáticamente la emergencia de cualquier alternativa ajena al populismo capaz de abordar un proceso de transformación de España que es ya, más que urgente, inaplazable.

Hace ocho años que las enormes ineficiencias del modelo político español, afloradas en toda su crudeza por el crack financiero de 2007, evidenciaron la necesidad de profundas reformas institucionales. Y liquidado el zapaterismo, el actual presidente tuvo todo en su mano para acometerlas, al menos sobre el papel. Sin embargo, lejos de elegir el camino de la política, optó por ejercer de burócrata, de mero administrador de contingencias, primando los compromisos adquiridos con las franquicias territoriales del PP y quienes le apoyaron en su día en el tristemente famoso Congreso de Valencia, amén de dedicar sus escasas energías a salvar un sistema económico de acceso restringido.

Así, sin prisa pero sin pausa, el marianismo, con la diligente Soraya maniobrando en la trastienda, ha terminado por ser la tapa de una olla a presión a punto de saltar por los aires. Por ahora la tapa sigue ahí, pero levitando peligrosamente sobre una nube de vapor cada vez más voluminosa. Y es cuestión de tiempo que salga disparada hacia la estratosfera como un sputnik, con los restos del PP como tripulación. Desgraciadamente, cuando esto suceda quizá sea ya demasiado tarde para España. Y entre corrupción y populismo; entre lo decrépito y el neomarxismo naíf de los Iglesias, Colaus, Carmenas y compañía, los españoles opten por lo segundo, determinados a reeditar la movida de los ’80, pero esta vez sin ningún sentido lúdico y una obcecación absoluta.

Hay quien explica lo sucedido este domingo recurriendo, cómo no, al secular analfabetismo del pueblo. Lo cual viene a ser lo mismo que tachar de idiota al que decide saltar al vació desde un edificio en llamas. Sin embargo, además de aceptar el resultado de las urnas –qué remedio–, no hay que olvidar que las opciones que el régimen ha hecho visibles, gracias a unos mass media dependientes del favor político, son las que son. Había pues solo tres alternativas reconocibles para el gran público: votar corrupción, votar populismo o no votar. Y tocó populismo. Solo resta añadir que si la debacle del PP no ha sido completa es porque los más mayores no han querido.

Pese al empeño de Rajoy por hacer creíble que el final de la crisis económica es un hecho, media España, si no más, sigue instalada en la precariedad y sin expectativas de mejora. Por otro lado, si nos atenemos a los ingresos, la mayor parte de lo que queda de la clase media se encuentra en las Administraciones Públicas, en la nómina de las grandes empresas y, en general, en aquellos sectores que directa o indirectamente dependen de la política. Por tanto, la mentalidad estatista, lejos de relajarse, se ha visto agravada durante estos años de crisis. Y ahora, además, se ve reforzada por la desesperación de quienes fuera del paraguas de la España oficial y tras un calvario de siete años de crisis, han comprado la mercancía de que la solución pasa por abrir en canal los presupuestos, no pagar nuestra deuda y aumentar la presión fiscal sobre los que más tienen, amén de otros muchos despropósitos.

Así pues, lo dicho, no hay duda, al convertir al Partido Popular en un muro infranqueable y laminar sistemáticamente el liberalismo y convertir a la derecha en una caricatura horrible, Mariano Rajoy ha dado a la vieja izquierda una libertad de movimientos absoluta, hasta que, como era de prever con tanto proceso de prueba y error y una colosal crisis de por medio, ha encontrado la manera de “reinventarse” y llegar a la mente del gran público. Lo peor, con todo, es que los resultados de este 24-M no han sido lo suficientemente contundentes como para liquidar el marianismo. Es más, una consecuencia “inesperada” de la defunción de numerosos barones del PP es la eliminación de sus adversarios internos. Lo cual va a permitir al presidente mantenerse en el sillón y seguir alimentando con su proverbial inanidad de aquí a las Elecciones Generales el músculo del populismo. Por lo pronto, es muy probable que en breve caigan en manos de la izquierda radical las principales ciudades españolas: Madrid, Barcelona y Valencia. Si así sucede, el primer paso para la ‘bolivarización’ de España se habrá consumado. El siguiente, mucho más doloroso, será comprobar sin ahorrarnos un solo sufrimiento que los unicornios no existen.

ELECCIONES EN ESPAÑA… PRIMER ASALTO
Antonio García Fuentes Periodista Digital 26  Mayo  2015

¿Quién ha ganado las mismas? Una vez más, las gana “el partido de la abstención”, puesto que han dejado de ejercer el voto, algo más de la mitad de los españoles con derecho a voto; o sea y más claro; que la mayoría no cree en las urnas y en estas “ferias” que se montan los políticos para esquilmarnos cada vez más.

Pero como hay una verdad aplastante y es que son necesarios los administradores de “la cosa pública”; y para ello, lo menos malo, según ya sentenciara Churchill, es el sistema democrático, pues en ello tratamos de estar, si bien en España aún no hemos llegado y sufrimos la peor de las dictaduras, cual es la de partidos.

Esperemos que en éste que yo denomino “primer asalto”, se ganase mucho para llegar a una verdadera democracia, donde la equidad en el reparto de recursos y en todo lo que la justicia redistributiva atañe, sea lo que prevalezca, tan pronto se llegue dentro de unos meses, al “segundo asalto”, cuál será la renovación de todo el aparato nacional que legisla y gobierna, eliminando tanta basura acumulada.

En este “primer asalto” y generalizando; han recibido el castigo principal, los partidos que han mangoneado España (que no gobernado) y ello queda claro con los resultados que han dado lugar a que, “hasta el orgulloso y poseído Rajoy y como ya es costumbre, se ocultara en la trastienda, no saliendo a dar la cara y reconocer su fracaso”; el votante no ha tragado lo que como victoria nos han querido presentar, los que en realidad, simplemente se han sostenido cargándonos con una monstruosa deuda pública, que ya los técnicos la consideran impagable, por tanto ha sido “el tapar rajas y grietas, con remiendos para salir del paso”; la crisis sigue, el paro enorme sigue, el empobrecimiento de la mayoría de la población sigue y el aumento de pobres y ricos sigue en su anormal marcha, puesto que si aumentan escandalosamente los pobres, empobrecidos o incluso los desarraigados ya, es porque los recursos nacionales, no han sido empleados con la justicia que era menester. Las minorías privilegiadas, siguen siéndolo y en perjuicio del resto de los habitantes de España, que seguimos siendo súbditos en una monarquía “que ni pincha ni corta”.

¿Qué nos importa a los “españolitos de a pie”, si empresas “dicen que españolas”, realizan la ampliación del Canal de Panamá, un ferrocarril de alta velocidad en Arabia, o múltiples obras y puestos de trabajo en el extranjero? ¿Dónde y en realidad van a parar los beneficios que se obtenga en todo ello… en España o terminarán en paraísos fiscales junto a lo muchísimo ya evadido?

Volviendo a los resultados del voto, se puede apreciar la gran caída del voto a los denominados socialistas y a los del Partido Popular; los que si no han sido mucho más cuantiosos, es por cuanto su gran poder aún vigente, en forma de enchufados de mil formas diferentes al dinero público y que estos partidos facilitan, unidos a sus familias y cadenas de intereses asociados, aún han pesado en la balanza y han votado a los mismos, con el interés puesto en que… “si se van estos nosotros vamos tras de ellos”; ello es más notorio en los denominados socialistas, que se mantienen en los votos “cautivos” de las regiones más pobres de toda España, que es donde aún mantienen un poder ficticio, puesto que es “un poder comprado con dinero público”.

Afortunadamente los partidos emergentes, en especial “Ciudadanos”; han demostrado con los resultados obtenidos, que hay cada vez más españoles que ya no creemos en “derechas, izquierdas, centros y buenos samaritanos”; que lo que queremos son simplemente, buenos administradores, que sean honrados y trabajadores y que pongan al servicio de todos los españoles, los cuantiosos recursos que puede generar una España bien administrada y no robada a mansalva como hasta aquí (el robo y la vagancia son las verdaderas y principales lacras de esta nación)… que se estimule y proteja a todo aquel que sabe crear riqueza con su inteligencia y trabajo, a todo aquel que emulando a lo que dijera el presidente norteamericano (Kennedy) estimule con aquellas palabras que dejara para mientras se escriba la historia… “No me diga lo que el Estado puede hacer por ti… dime mejor lo que tú puedes hacer por el Estado”. El Estado puede (y no siempre) remediar con ayudas mínimas, pero nunca debe sostener y mantener, la vagancia en sus infinitas formas, el enchufismo que se viene manteniendo y el malgasto continuo de recursos; el dinero público es y debe seguir siendo… SAGRADO; de ahí que su empleo sea súper vigilado y castigados muy severamente los que hagan mal uso del mismo.

Hay que eliminar muchos impuestos de los que nos obligan a pagar, entre ellos el de sucesiones y donaciones, así como ese otro igualmente confiscatorio cual es el denominado de Patrimonio; hay que en definitiva, dejar mucho más dinero en manos privadas, las que si se saben estimular, crearán mucha y mejor riqueza que la administración del Estado, la que hay que eliminar hasta grados asumibles y no llegar a lo que ya llegó el Imperio Romano y por ello terminó destruido, puesto que se llegó hasta el extremo de que un emperador (Caracalla) exclamara… ¡¡Ya somos más los contribuidos que los contribuyentes!! Y en ese grado estamos o estamos llegando.
Así es que ojo, con los movimientos que ahora vendrán, si se hará verdadera oposición, o se seguirán “vendiendo unos y otros, como se venden las sardinas o las patatas”; gobernar es un arte y no una prebenda prostituida y de la que se benefician, los sinvergüenzas y los sin dignidad… ¡¡Ya estamos muy hartos de ellos!!

“El precio de desentenderse de la política es el de ser gobernado por los peores hombres”: (Platón). No olvidemos este consejo de aquel sabio y asumamos nuestra propia responsabilidad, no tolerando abusos; la política nos afecta a todos.
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Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y http://blogs.periodistadigital.com/nomentiras.php

Imperdonable.
Vicente A. C. M Periodista Digital 26  Mayo  2015

Ante los resultados de ayer que corroboran el hundimiento del PP a pesar de haber superado al PSOE en votos globales en municipios, se puede decir sin lugar a dudas que quien siembra vientos recoge tempestades. El PP se ha dedicado durante estos casi cuatro años a sembrar el viento de la ignominia, de la corrupción, de la prepotencia, de la soberbia, de la traición a propios y extraños y a querer mantener un status quo de una casta política insensible con los problemas de los ciudadanos. Todo ello apoyado en una política fiscal expoliadora acompañada de un aumento del gasto público y del déficit que ha redundado en el mayor incremento de la deuda nacional hasta alcanzar el límite psicológico del 100% del PIB. Y ahora recoge los efectos de la “tormenta perfecta” con olas gigantescas que han terminado por hundir al “Titanic” insumergible que se enorgullecían en pensar que tenían.

Hoy en Génova 13 habrá una Junta extraordinaria de la Ejecutiva Nacional para abordar estos desastrosos resultados. Será una reunión tensa y llena de reproches, pero que nadie espere un mínimo acto de humildad y sí mantener la quimera de la victoria pírrica al ser, en el conjunto de los territorios donde se han celebrado elecciones ayer, la fuerza política más votada. Ocho puntos por encima del PSOE que consigue no hundirse más de lo que ya estaba y suspirar aquello de “mientras hay vida hay esperanza”. Pero ni unos ni otros creo que vayan a ser capaces de comprender que la debacle solo expresa el hartazgo de los ciudadanos y el deseo de iniciar un cambio de un sistema cuyo fracaso es responsabilidad exclusiva de estos dos partidos PSOE y PP.

Quizás me equivoque y hoy en la sede nacional del PP se produzca un revulsivo y aquellos que en privado han cuestionado la deriva suicida del Gobierno de Rajoy, Sáenz y demás pandilla, se rebelen y planteen una alternativa creíble y que consiga un reflote efectivo del partido con la recuperación vía hechos de la confianza de su electorado tradicional, huido despavorido hacia otras alternativas o simplemente desentendiéndose y abandonando por profunda decepción. Pero como no creo en utopías y sí en la más cruda realidad y pragmatismo, hoy se certificará el suicidio definitivo del PP cuando prevalezca la actitud inmovilista y egoísta de Mariano Rajoy con su equipo.Y la verdad es que me es absolutamente indiferente, lo que les pase se lo tienen merecido.

Solo me queda mostrar mi profunda tristeza al ver que la visceralidad se ha impuesto a la razón y al sentido común. Lo que ha sucedido en Barcelona y en Madrid con el triunfo de la ultra izquierda más casposa es sintomático de la esquizofrenia de una sociedad que quiere también suicidarse, como si no tuvieran el ejemplo de Grecia y de Venezuela. Si nos quejábamos del incremento brutal de la presión fiscal, atémonos los machos que vienen curvas con esta extrema izquierda. Quizás lo bueno dentro del drama es que nos libraremos de las acampadas en la Puerta del Sol en Madrid y de escraches anti deshaucios en Barcelona, ya que Ada Colau se encargará de expropiar al ritmo de rumba catalana.

Lo que han hecho los actuales dirigentes del PP solo merece un calificativo, imperdonable. Espero que la Historia no sea benevolente con quienes han antepuesto sus cuitas y ambiciones personales sobre el interés general.

La democracia es un medio, pero el fin es la Libertad
Juan Pina www.vozpopuli.com 26  Mayo  2015

Las elecciones de este pasado domingo, como todas las elecciones, sirven sobre todo para enmascarar la vigencia de una compleja oligarquía estatal que es quien realmente toma las decisiones que se nos hurta a los individuos y a nuestras agrupaciones voluntarias. Se nos dice con frecuencia que la democracia es el menos malo de los sistemas ya ensayados, y hasta puedo estar de acuerdo a grandes trazos. Pero eso no significa que no pueda existir un sistema mejor. Hoy la política que hacemos los libertarios, organizados ya en una treintena de países, es en realidad una “contrapolítica” orientada a ir un paso más allá de la democracia convencional y devolverle el poder a cada persona. Se nos plantea con frecuencia la dicotomía entre el gobierno de uno sobre todos (dictadura) y el gobierno de todos sobre cada uno (democracia), y afirmo que esa machacona reiteración obedece al interés de ocultarnos la tercera opción, una opción mejor: el gobierno de cada uno sobre cada uno.

Escribió Salvador de Madariaga que “la democracia es un medio pero el fin es la Libertad”, y no puedo estar más de acuerdo. La democracia es la mejor opción dentro del ya desgastado paradigma sociopolítico actual, sí, pero es insuficiente para las aspiraciones legítimas del individuo soberano de hoy, empoderado además por el cambio tecnológico. El rechazo generalizado a los partidos convencionales y a sus viejas ideologías —intervencionistas todas, con independencia de su color y de su estética— señala el anhelo apenas concretado de sustituir ese paradigma heredado por uno nuevo que responda mejor a los tiempos que corren. Un modelo de organización social basado en los acuerdos voluntarios y en la máxima descentralización posible de la toma de decisiones, que debe regresar a las personas, a la sociedad civil, acabando con su actual usurpación por la caduca jerarquía político-burocrática.

Pero, ¿cuál es el papel de la democracia en un modelo así? No creo que sea realista pensar en la completa eliminación del Estado como algo factible en las próximas generaciones, aunque sí como una orientación general hacia la que tender en el muy largo plazo, preparando el terreno para una fase de desarrollo de la humanidad en la que sea viable. Pienso, en cambio, en un sistema minarquista pero de verdad, donde el Estado sea realmente mínimo y apenas lo notemos, donde la inevitable carga fiscal para sostenerlo sea tan pequeña que ni siquiera valga la pena evadirla, y donde esté superada la injerencia estatal en nuestras libertades o en la cultura. Es obvio que en un sistema así, ese Estado mínimo debe estar controlado por la población de forma democrática, y no por una oligarquía como la actual.

Quiero, por tanto, una democracia profunda y de verdad, no la actual pantomima; pero la quiero al mismo tiempo limitada, muy limitada, tan limitada como el propio Estado ha de estarlo. No hay contradicción. Se trata de una democracia profunda, plena, sin partitocracia ni barreras de entrada, ni procesos alambicados para dejar fuera a los descontentos, ni umbrales electorales, ni dopaje financiero a los grandes… una democracia real. Pero se trata, a la vez, de una democracia estrictamente circunscrita a las poquísimas decisiones que, en esta fase de la humanidad, aún no se puede devolver a cada persona y por lo tanto siguen siendo colectivas. Por poner dos ejemplos: decidir si se sigue conduciendo por la izquierda o se pasa a conducir por la derecha, sería una decisión colectiva y debería adoptarse de forma estrictamente democrática; pero decidir el currículo o la lengua de una escuela es una decisión privada que adoptarán los propietarios de esa escuela en función de la demanda de sus clientes, es decir, los padres y madres de sus alumnos. Para la primera decisión, democracia plena sin manipulación. Para la segunda, y para la inmensa mayoría de las decisiones, el mecanismo legítimo no es la democracia porque sobraría toda injerencia estatal por más que la pretendiera el noventa por ciento de la población: el único legitimador real de cada decisión es el propietario de los bienes o derechos afectados. Cuando el Estado te expropia decisiones, te está expropiando indirectamente esos bienes o derechos y se los está apropiando él.

Sí, ayer asistimos una vez más a la “gran fiesta de la democracia”, cursilada que invariablemente repite algún comentarista cada vez que hay elecciones, y que siempre cosecha el merecido bostezo de cuantos no nos creemos ya esta tragicomedia. Fue un proceso rígido, acartonado, al alcance de muy pocos. Para los partidos pequeños, como el mío, es una heroicidad incluso lograr que se nos proclamen las candidaturas. Doy fe como testigo directo: la discriminación a los partidos no ungidos por el establishment da para escribir una de miedo o, mejor, un sainete. Una vez más ha estado casi todo predeterminado, esta vez con nuevos personajes en acción, morados y naranjas, para paliar el aburrimiento del respetable. Y durante cuatro años, los diversos electos, lejos de gestionar la democracia, la sustituirán. Es que esto ni es democracia ni es nada, pero la alternativa no es, como piden los supuestos regeneracionistas, establecer procedimientos telemáticos ni asamblearios para que todos decidan sobre lo tuyo. La alternativa es que sobre lo tuyo decidas tú. Y eso, prácticamente, sólo lo proponemos los libertarios. Pero ese nuevo modelo, que tan lejano puede parecer, es la tendencia que nos marcan los tiempos y la realidad tecnocultural. No somos soñadores sino pioneros, y cada día se nos une más gente, en todo el planeta, para desembarazarnos del Hiperestado asfixiante e insidioso que se cree nuestro padre y nuestro amo, pero que tan sólo es nuestro parásito.

Ciego, sordo y mudo
Luis Herrero Libertad Digital 26  Mayo  2015

Las elecciones son batallas de poder. Todo lo demás son gaitas. Nada hay más patético que ver en balcones y ruedas de prensa a líderes y lideresas, alcaldables y barones trasquilados, agarrados después del recuento al argumento melancólico de que han sido los más votados. Basta con mirarles a la cara y ver sus rostros desencajados para darse cuenta de que ni siquiera a ellos les sirve de consuelo esa verdad aritmética que en el fondo no significa nada. O muy poco. El cementerio de políticos ilustres está lleno de cadáveres que llegaron a la fosa habiendo alcanzado el título de minoría mayoritaria. El PP ha ganado las elecciones municipales por muy poco, sí. ¿Y qué? ¿Gana poder? ¿Consolida el que tenía? ¿Encara en mejores condiciones el futuro que nos aguarda, en las elecciones generales, a la vuelta de la esquina? A estas alturas de la resaca ya no aporta nada hacer la enumeración de daños que ha provocado en el buque del PP la colisión con las urnas de mayo. El panorama es desolador. Pero aún lo es más la actitud de Rajoy, Nerón ante el incendio de Roma, tratando de sobrevivir a la hecatombe como si no fuera con él. Salvo sorpresa de última hora, tras la reunión que mantengan esta lunes por la tarde los miembros del comité ejecutivo del PP todo seguirá igual en la estructura del partido. Retórico propósito de enmienda, patada a seguir y a otra cosa mariposa.

Sostenían los cronistas mejor informados, antes de que los ciudadanos dijeran la última palabra, que en Génova habían pintado una raya imaginaria para delimitar la frontera del fracaso. Si sumaban a la única mayoría absoluta que les adjudicaba el CIS -la de Castilla y León- las de La Rioja, Murcia y, sobre todo, Castilla-La Mancha -donde se jugaba el tipo la secretaria general del partido-, si salvaban los gobiernos autonómicos de Valencia y Madrid y si retenían las alcaldías de Madrid, Valencia y Sevilla -las tres joyas más gordas de la corona municipal-, los voceros del Gobierno podrían articular el discurso de que se habían salvado los muebles. Pero los muebles no se han salvado. Del catálogo de objetivos mínimos sólo han alcanzado, con el permiso de Albert Rivera, el de la Comunidad de Madrid, lo cual, por cierto, provoca un sabor agridulce en las huestes populares: es verdad que la salvaguarda de ese bastión territorial les da cierto aire, pero también lo es que a Cristina Cifuentes le será más fácil cumplir ahora con el encargo que le hizo Rajoy de desmontar el aguirrismo que campaba a sus anchas sin hacerle puñetero caso al argumentario de Génova.

El problema principal, con todo, no es el qué sino el porqué. Que la situación llevaba camino de ser la que finalmente ha sido lo sabía hasta el más pintado, siempre que el más pintado viviera fuera de la burbuja en la que los dirigentes populares han construido su propia realidad virtual. La capacidad de Rajoy para desoír las cosas que le desagradan y la falta de valentía de sus palmeros a la hora de sincerarse ante él explican el autismo proverbial de Génova. El domingo por la tarde, con las israelitas retumbando ya en los tam-tam de la tribu política, la mayor parte de los candidatos muribundos -hoy ya de cuerpo presente- creían que gozaban de una razonable salud. Ninguno vio llegar a la dama del alba. Es cierto: en parte la culpa es de los encuestadores que, en su inmensa mayoría, les hicieron creer que la campaña había devuelto el ánimo a los votantes desanimados. Menuda mierda de trackings, con perdón. Pero el error ajeno no disculpa la miopía propia. Si no sabes identificar las amenazas no puedes prevenirlas, de la misma forma que si no sabes dónde está la avería no puedes repararla. El PP, me temo, ni siquiera sabía que tenía una de tanta envergadura. Por ella se le ha ido todo el poder territorial que atesoraba, que era más del que nadie ha tenido jamás en España, y por ella se le irá el poder parlamentario que le sustenta en el Gobierno de la nación si no actúa con la contundencia y la velocidad que exigen las circunstancias.

En las últimas horas, en las galerías donde los rumores circulan a su libre albedrío, han convivido dos tesis extremas y antagónicas. La primera era que Rajoy iba a dimitir en cuestión de días. La segunda, que en Moncloa se imponía el "no hay mal que por bien no venga" y que después del varapalo de ayer los dos millones y medio de electores que han huido del PP -saciada ya su sed de castigo y con el susto en el cuerpo por la llegada en tropel de la izquierda a los centros de poder- regresarían a la disciplina de voto. Yo no creo que Rajoy sea tan audaz como para dimitir ni tan insensato como para dejarse engañar por los cantos de sirena del dolce far niente, pero tengo claro que la reacción de los populares será tanto más acertada cuanto más se acerque a la primera opción. Zapatero también creyó, tras la debacle socialista en elecciones municipales de 2011, que sus electores suavizarían su cósmico cabreo en las elecciones generales de seis meses después. Se equivocó. Y de esa equivocación surgió el germen de Podemos.

El problema de la derecha es que la némesis de Rajoy no es un partido germinal sino un brote hecho y derecho que crecerá a una velocidad inversamente proporcional al empequeñecimiento del PP. El hecho de que Albert Rivera no haya salido de estas elecciones convertido en el árbitro de tantas mayorías inestables como predecían las encuestas puede ser, después de todo, una ventaja para él porque le ahorrará el desgaste que le hubiera supuesto poner y quitar alcaldes. Se ahorra así el cabreo de los damnificados y queda a la espera de que el PP, ciego, sordo y mudo, siga abasteciendo su crecimiento electoral. La inacción es el mejor camino al desastre.

Don erre que erre… con erre de Rajoy
 
www.gaceta.es 26  Mayo  2015

Mariano Rajoy surgió de entre los escombros del PP, se acercó al micrófono y dijo: “aquí se ha equivocado todo el mundo menos yo”. Eso fue más o menos lo que pasó el lunes, después de que el comité ejecutivo (¿o ejecutado?) del Partido Popular examinara los resultados de las elecciones municipales y autonómicas. Si alguien esperaba una rectificación, el presidente del Gobierno ha tardado menos de veinticuatro horas en disipar cualquier esperanza. Mantendrá el rumbo con mano firme hasta el impacto final.

¿Qué dijo Rajoy? Básicamente, que está “cómodo y tranquilo”. Que el PP ha ganado las elecciones. Que ha habido castigo, sí, pero que eso pasa siempre en momentos de turbulencia económica. Que la fuerte erosión del PP en estos comicios se debe a los sacrificios impuestos a la sociedad a causa de la crisis. Que la recuperación es inminente y los españoles no tardarán en verlo. Que lo que hay que hacer es comunicar mejor los logros del gobierno. Que de rectificar rumbo o mover banquillo, ni hablar del peluquín. Y que si en las próximas generales no se vota PP, entonces vendrá el caos. Discurso implícito: el revés electoral estaba previsto y lo importante es que sirva de vacuna contra eventuales desbordamientos radicales en un futuro inmediato. Lo mismo, por cierto, que pensó Zapatero después de su naufragio electoral en las municipales de 2011.

La soberbia suele ser el pecado capital del poderoso. Se nutre tanto del ejercicio del poder como del aislamiento en la cúspide. Hace tiempo que Mariano Rajoy, Soraya Sáenz de Santamaría y María Dolores de Cospedal están instalados en la soberbia. Desde su elevado sitial, no han entendido absolutamente nada de lo que ha pasado en la sociedad española en estos cuatro años. No han visto la desesperación de unas clases medias depauperadas, la irritación de unos votantes traicionados, la frustración de una juventud sin expectativas, tampoco la alarma de unos cargos electos –concejales, diputados autonómicos, etc.- sobrepasados por la atmósfera de corrupción y desorientados por la ausencia de una política digna de tal nombre. Rajoy, Soraya y Cospedal no han visto que han convertido al Gobierno y al PP en una especie de sanedrín tecnocrático que ha cortado cualquier contacto con la España real. Y si lo han visto, les ha dado igual.

El empecinamiento en el error se llama contumacia. Rajoy sigue convencido de que el electorado, al ver el riesgo de que gane la izquierda más radical del último medio siglo, optará, miedoso, por volver al redil del PP. No ha entendido que, a ojos de muchos españoles, el propio Rajoy inspira más miedo que Podemos. No ha entendido que entre sus propios votantes de 2011 ya hay muchos, demasiados, que no tienen nada que perder. No ha entendido que las sociedades se mueven por ideas, no por balances contables. No ha entendido que una sociedad largamente adoctrinada por la izquierda considera más decente ser pobre con la izquierda que ser pobre con la derecha. Rajoy no ha entendido nada.

En el fondo, lo que Rajoy ha anunciado el lunes es la extinción del Partido Popular como referente de la derecha social española.

No sé qué partido ha ganado, pero la sociedad sigue perdiendo
Mario Conde  www.gaceta.es 26  Mayo  2015

Ya lo dijo Gueón, hace bastantes años: vivimos en la dinámica de lo cuantittativo, en la magia del número, pero no del número entendido como Pitágoras, sino del mero examen epidémico de los aconteceres sociales.

Es sabido que los números y los papeles resisten casi todo. Por eso se puede decir a la vez que el PP ha tenido un descalabro y que sigue siendo el partido mas votado.Se puede sostener que Ciudadanos ha tenido un éxito al tiempo que nadie lo ve como un partido de gobierno. Se puede decir que PSOE ha vuelto a bajar en votos y que, sin embargo, va a tener mucho mas poder territorial gracias a los pactos. Se puede decir que la corrupción ha golpeado fuertemente a los políticos en la Comunidad Valenciana y que, sin embargo, no lo ha hecho con idéntica fuerza en Andalucía, por ejemplo. Todo esto y mas cosas se pueden decir de las elecciones pasadas.

Pero son análisis a mi juicio epidérmicos o poco profundos. Estamos revoloteando sobre el mismo Sistema. Me da igual tener seis partidos que ocho. Los pactos no siempre atenderán a la prioridad del municipio o de la comunidad, sino al confort de los que pactan, politicos encajados en partidos, que aunque utilicen distintas palabras en el fondo nadie quiere un verdadero cambio dirigido a una democracia de ciudadanos por encima de una democracia de partidos; nadie habla de romper el monopolio de los partidos en la res publicae, de devolver competencias a la sociedad civil, de restaurar sus instituciones perdidas, de modificar los criterios educativos, de definir el modelo de relaciones del hombre con el hombre y del hombre con las cosas.....En fin, economia, mas economía de salón y algo de la política vieja de siempre. Por eso es cansino volver a insistir en lo mismo. Me da igual qie el PP haya perdido, que haya subido Ciudadanos sin ser partido de gobierno, que el PSOE tenga mas pode territorial…En fin, todo eso me resulta, como digo, esencialmente anecdótico.El problema es insistir en un modelo viejo, que ya nació viejo y que evidencia sus fallos clamorosos cada dia. Rajoy lo dijo con claridad. nada va a cambiar. Ese es el verdadero asunto. Lo que relmente importa queda al margen de este debate. Por eso perdemos muchos gane quien gane elecciones

Que alguien se lo diga a Mariano
A Rajoy se le ha dado siempre muy bien hacer el Dontancredo
Pedro de Hoyos www.diariosigloxxi.com  26  Mayo  2015

Una de las notas predominantes de Rajoy durante estos cuatro años ha sido su impasibilidad. Su rostro no parecía percibir la peliaguda realidad o si la percibía no ofrecía el más mínimo signo de sentimiento por los despidos, los desahucios o la corrupción. Distante y alejado del pueblo y sus problemas se aparecía ante nosotros en una pantalla de plasma. Dioses y vírgenes habían tenido hasta el momento la consideración de aparecerse en carne mortal.

Impasible el ademán, a Rajoy se le ha dado siempre muy bien hacer el Dontancredo y ayer ha pagado su actitud con una gran derrota que ha permitido el acceso de la izquierda más radical y cainita a las instituciones. Si bolivarianos leninistas (vean las constituciones que han redactado para América Latina) van a gobernar importantes instituciones españolas debe achacarse fundamentalmente a la inoperancia de este gallego frío, inescrutable y distante de sus ciudadanos.

Rajoy no parecía comprender el sufrimiento de quienes padecían la crisis en hospitales o escuelas. Nunca se le vio cerca de los incomprendidos, nunca una palabra de aliento para los dependientes; jamás se le vio enfrentarse con un par de guirnaldas inguinales a la corrupción que ha asolado España. Jamás se le vio coger por los cuernos cualquiera de los difíciles toros que había de lidiar la sociedad española; simplemente callaba y miraba a otro lado. ¿Podía esperarse de los españoles la comprensión y la solidaridad que él nunca demostró?

¿Cuándo hemos visto a Rajoy remangado hablando con los despedidos de Cocacola, Telefónica o de cualquier empresa constructora? ¿Cuándo les ha ofrecido esperanzas? ¡Por lo menos diálogo y esperanza! O soluciones de verdad. Esto es lo que han hecho partidos a los que esta torpe derecha española que ahora debe lamerse las heridas y reconstruirse ha cedido gentil y amablemente el paso. Simplemente estar junto al débil, apoyar y dar ánimos al enfermo, ofrecerle soluciones. ¿Dónde estaba el PP, sus parlamentarios y sus concejales? ¿En sus sedes? ¿En el plasma? Porque la derrota de muchos alcaldes y procuradores, su salida de los despachos y de la toma de decisiones, en numerosas ocasiones debe achacarse al castigo a la marca “PP”, no como castigo por la gestión individual. En este caso ser del PP ha sido una rémora que muchos buenos políticos locales han pagado inocentemente. Que alguien avise a Mariano de lo que ha pasado y por qué ha pasado. Ah, y de que ahora tiene competencia mucho más moderna y decidida en su mismo espectro. Hay que moverse y resituarse, será complicada la rivalidad entre dos partidos de centro derecha disputando por los mismos electores.

España, un país naturalmente de izquierdas, se ha echado en brazos de quienes han conseguido hacer de Venezuela un país millonario en asesinatos, desabastecido y cuya oposición democrática está en las cárceles. ¿Va a pasar lo mismo en España? De momento están pisando moqueta aquellos que han boicoteado actos de partidos democráticos en las universidades. Queda una pregunta, ¿esto es un aviso de lo que va a pasar en noviembre o simplemente es todo el castigo que los españoles están dispuestos a dar al PP?

Sí, el PSOE también ha llevado lo suyo, también debe sacar sus consecuencias y lamerse las heridas de Madrid y Barcelona, ciudad donde su escasa presencia servirá de poco. Las derrotas pueden ser definitivas o un aprendizaje que sirva para remontar. De cómo lo gestione cada uno depende el futuro

Tras el 24-M, la bancarrota para Ayuntamientos y autonomías
Javier Fernández www.lavozlibre.com 26  Mayo  2015

Periodista

Las autonomías y una gran parte de los ayuntamientos españoles tendrán que enfrentarse a partir de ahora con su propia realidad: la elevada deuda que tienen contraída con el Estado. Esta situación choca frontalmente con las ambiciosas promesas electorales que se han realizado, fundamentalmente por los partidos de izquierdas -PSOE, Podemos e IU- que han basado su estrategia en un aumento del gasto público. Las subvenciones prometidas son de todo tipo. Todas van unidas a una fuerte subida de impuestos que pagarán las clases medias. Es decir, si los grandes ayuntamientos y autonomías quedaran en manos de la izquierda gracias a un pacto municipal, se cortaría de raíz el proceso de ajuste iniciado hace tres años para disminuir los gastos y el tamaño de las Administraciones locales.

Las promesas de aumento del gasto acompañado de subida de impuestos, de llevarse a cabo, podrían poner en grave peligro la consolidación de la recuperación económica, dado que un elemento fundamental para obtener la financiación que España necesita en los mercados internacionales es reducir el déficit y devolver la elevada deuda pública que ya se aproxima al 100% del PIB y supera el billón de euros. La delicada situación de las Administraciones locales, que no dejan margen a nuevos aumentos del gasto, se refleja en que su deuda se eleva a 235.000 millones de euros. La mitad de la misma se encuentra en manos de Hacienda, a través del Fondo de Liquidez Autonómica, el plan de pago a proveedores y, últimamente, el Fondo de Financiación a Entidades Locales.

La condicionalidad impuesta desde Hacienda a comunidades y ayuntamientos para recibir auxilio financiero ha permitido el control de sus cuentas prácticamente en tiempo real. Deben respetar los plazos que rigen para el pago a proveedores, crear fondos de contingencia y asumir el principio de prudencia financiera, aspectos que garantizan que el conjunto de estas Administraciones acatarán el principio de estabilidad presupuestaria y los objetivos de déficit, conteniendo o rebajando sus gastos corrientes. A cambio, les proporcionó financiación en condiciones envidiables. Por ejemplo, los ayuntamientos que por diferentes vías han pedido estas ayudas disponen de 10 años de plazo para devolverlas, con dos de carencia y a un tipo de interés cero.

En el caso de las comunidades, las que han llamado a la puerta de Hacienda van a ahorrarse 22.647 millones en una década y en el caso de los ayuntamientos, 1.300 millones. Esto significa que por mucho que organizaciones como Podemos o Ciudadanos hayan prometido el oro en esta campaña electoral, tendrán que atenerse a los compromisos que estas instituciones han contraído con Hacienda para continuar acogiéndose a estas ayudas, salvo que prefieran conducirlas a la quiebra.

La abstención en cuestión
Habrá cambios tras las elecciones del domingo, pero la abstención supera la media histórica de las Municipales y Autonómicas españolas y el porcentaje obtenido por el partido más votado
Carlos Ortiz de Zárate www.diariosigloxxi.com 26  Mayo  2015

Para no cambiar, casi todos los partidos inflan pecho ante unos resultados que reflejan una abstención de 35,6%, que supera el porcentaje alcanzado por el partido más votado en el conjunto del Estado español: 27,03 % (PP). Si bien hace tiempo que nuestro sistema democrático convive con este síntoma, la incidencia no puede pasar inadvertida en las conocidas como las “elecciones del cambio”, sobre todo si se tiene en cuenta que la presencia de los nuevos partidos no ha servido para atraer votantes, puesto que la media histórica de abstención en estos comicios es de 34,25%.

En mi artículo “A las urnas ciudadanos” lamentaba la ausencia de programas de gobierno para los ámbitos objeto de la consulta y por tanto mi falta de ilusión pese a mi decisión de votar. Me parece oportuno recordarlo, porque viene al caso; hay más votantes en las generales, de donde podemos deducir que los ciudadanos se toman más en serio estas elecciones. No es normal puesto que tenemos más posibilidades de control y de participación en las instituciones de proximidad.

Claro que la dinámica de las campaña y precampaña ha jugado un papel desmovilizador y no solamente por la falta de debate sobre el objeto de la consulta, también por el espectáculo lamentable que nos han ofrecido los poderosos hacedores de opinión y por el miedo que nos han metido éstos y los mensajes de algunos representantes políticos, y no solamente los del partido del gobierno.

Parece mentira que en una democracia se pueda meter miedo en campaña, sin que se exija documentación y responsabilidades. No sé muy bien para qué sirve la Junta Electoral, pero está claro que estas artimañas generan abstención.

Habrá cambios tras las elecciones, felizmente y es de esperar que éstos sirvan para combatir los graves síntomas que aquejan nuestro sistema democrático.


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Elecciones municipales: inestabilidad y volatilidad

Ernesto Milá Minuto Digital 26  Mayo  2015

La pérdida de 2.000.000 de votos por parte del PP, la pérdida de 800.000 votos por el PSOE. La subida de que las candidaturas ligadas a Podemos y a Ciudadanos, pero no tanto como ellos deseaban y esperaban. La derecha no se ha derrumbado, ha reaparecido el centro y la izquierda se ha fracturado. Los distintos partidos van a tener que pactar y antes de llegar a las elecciones generales de otoño se verá cuáles son las preferencias y cómo reaccionan los electores de cada opción. Porque lo que ha demostrado estas elecciones y los meses previos es que las nuevas opciones tienen un alto grado de volatilidad en sus votos. Inestabilidad y fin del bipartidismo, tal podría ser el paradigma interpretativo de las elecciones municipales de 2015.

El contexto: unas elecciones al final de la crisis
Estas elecciones se han convocado en un momento en el que, no solamente el PP sino también los indicativos macroeconómicos, afirman que se ha llegado al fin de la crisis y se vuelven a oír cantinelas hace tiempo olvidadas del género de “España crece más que ningún otro país europeo”. Efectivamente, ha terminado la crisis… para las grandes fortunas y porque a lo largo de los siete años que se han sucedido desde el 2008, la caída en picado de los precios de la vivienda ha generado una reactivación de las ventas de inmuebles… comprados por grandes inversores, fondos de alto riesgo y empresas interesadas en disminuir su cuenta de beneficios. Pero, a pesar de haberse relajado la cerrazón de la banca a conceder créditos, las viviendas compradas por ciudadanos de a pie siguen a mínimos.

En cuanto a los salarios siguen disminuyendo su poder adquisitivo, mientras la presión fiscal no disminuye especialmente para las rentas procedentes del trabajo. Es cierto que cada mes hay cifras espectaculares de creación de empleo, pero se trata en su inmensa mayoría de “empleo basura” que no servirá a los contratados más que para sobrevivir unos meses, pero nunca para vivir dignamente, ni para crear una familia, ni mucho menos para tener hijos o estabilidad en el futuro.

Igualmente, si bien es cierto que España ha abandonado la franja de países candidatos al rescate por parte de la UE, no es menos cierto que la extraordinaria presión fiscal que está viviendo la clase media especialmente, sirve solamente para pagar los intereses de la deuda, no para disminuirla significativamente. Lo que implica que esta presión fiscal, gobierne quien gobierne, se mantendrá y que la deuda será heredada, no solamente por nuestros hijos, sino también por nuestros nietos.

Y todo esto dentro de un país que carece de “modelo económico” más allá de la hostelería y el turismo, es decir, de un país periférico dentro de la UE y que ocupa un lugar muy alejado de actividades económicas de alto valor añadido.

El contexto político del último año
La pérdida de fuelle de las opciones mayoritarias en las pasadas elecciones europeas y especialmente el tirón de Podemos pareció indicar un cambio de signo político que se ha ido confirmado, en general, en los meses siguientes con la salvedad de que Ciudadanos en los dos últimos meses despegó sobre UPD y se confirmó como el referente del voto de protesta de la derecha. Así mismo, en Cataluña, el nacionalismo soberanista moderado pasó de alcanzar su límite máximo el 9-N con su recurso al seudo-referendum, a dar síntomas de agotamiento.

No es que la “vieja banda de los cuatro” (PP+PSOE+CiU+PNV) fueran a desaparecer, sino que en la nueva fase que se anunciaba debería de convivir con la “nueva banda de los cuatro” (Podemos, Ciudadanos, ERC-CUP, Bildu). Los grandes no serán tan grandes y los pequeños crecerán, no lo suficiente como para desplazar completamente a los partidos hasta ahora mayoritarios, pero si lo necesario para pesar. Al menos esto es lo que empezó a estar claro a partir del mes de enero cuando los ataques contra Podemos empezaron a dar sus frutos liquidando a buena parte de su clase dirigente y cuando la crisis interior de UPD barrió a esta opción al tiempo que decantaba buena parte de su votos hacia Ciudadanos.

Cuando se convocaron las elecciones andaluzas de manera imprevista, tanto Podemos como Ciudadanos empezaron a “perder la virginidad”. Ciudadanos tuvo “reflejos” suficientes como para cortar la deriva que su delegación andaluza que ya una semana después había fraguado un pacto con Susana Díaz. En cuanto a las condiciones que Podemos presentó para pactar eran solamente cosméticas. Ambos partidos, Ciudadanos y Podemos deseaban, especialmente, que sus sucursales andaluzas no llegaran a pactos antes de las elecciones municipales, para evitar desvelar sus cartas hasta ese momento (y, por tanto, no decepcionar al elector, al menos, antes de que hubiera depositado su voto el día 24).

Por otra parte, durante estos meses se ha producido la llegada al poder de la nueva izquierda griega, algo que se presentaba como una convulsión de alcance “cósmico”. Sin embargo, en los meses que han seguido a la victoria de Syriza se ha demostrado que se trataba de una izquierda “posibilista” y dispuesta a pactar, en absoluto a romper la baraja, promover un nuevo tipo de alianzas y de hacer política en Europa, ni siquiera a replantear el sistema de alianzas internacionales… más o menos, la misma línea de moderación que ha adoptado Podemos en España.

Si a esto unimos que Ciudadanos, ha dejado de ser un partido de “centro-izquierda”, para aspirar a ocupar un “nuevo espacio de centralidad”, tendremos el cuadro completo de la situación política en España: una situación en la que la derecha, desgastada por cuatro años de ejercicio del poder y el PSOE no recuperado del destrozo zapaterista, no podían sino perder votos en beneficio especialmente de dos nuevas opciones que han ido adoptando el beneficio de la moderación a cambio de su aceptación como “opciones de recambio”.

Inestabilidad y volatilidad
Lo que ha ocurrido en España en el último ha sido digno de ser estudiado en los anales de la prospectiva política: a medida que iban pasando los meses se percibía que la opinión del electorado iba cambiando y era incapaz de fijarse en algún punto estable y definitivo. Cada encuesta publicada (al menos cada encuesta, más o menos, realizada seriamente) indicaba una situación completamente diferente a la del mes siguiente y radicalmente diferente a la realizada anteriormente. Podemos tocó el cielo en el otoño pasado y solamente empezó a descender cuando mostró tener una mandíbula blanda ante los ataques de la derecha y deseo de moderación ante sus primeros excesos verbales y programáticos. Para colmo, el lanzamiento de Ciudadanos, que pasó de ser un partido antisoberanista en Cataluña, a una opción de centro-izquierda que se disputaba el mismo espacio que UPD y, finalmente, la “nueva centralidad”, o el CDS redivivo, hizo que parte de los votos de protesta que guardaba Podemos en su morral fueran a parar a la formación de Albert Rivera.

Una vez más, como ha ocurrido durante 35 años, los españoles no han votado por la “mejor opción” sino en “contra” de las opciones de poder. Hasta ahora ha sido habitual que la inmensa mayoría de los votos del PP no fueran votos de “convencidos” (el voto cerril), sino votos “contra” el PSOE. Y viceversa. Ahora sigue siendo igual: los votantes de Ciudadanos y de Podemos lo son en tanto que votos contra el PP y contra el PSOE. Sus contornos ideológicos y sus programas siguen sin estar definidos y el elector lo único que aspira es a castigar a quienes le han decepcionado. Hoy, nadie vota a nadie sin algún tipo de reserva mental y poniendo la mano en el fuego por la opción a la que entrega su voto. De ahí la “volatilidad” que se auguraba en las encuestas que se han ido sucediendo a lo largo de los últimos doce meses.

El panorama político que sale de estas elecciones está completamente atomizado. Se ha terminado la época de las mayorías absolutas. A partir de ahora, en Ayuntamientos y Comunidades Autónomas será necesario llegar a pactos para gobernar. Y estos pactos, con un electorado volátil, aportarán inestabilidad generalizada, especialmente a partir de la segunda mitad de las legislaturas.

No vale la pena, en el momento actual, prever cuáles van a ser los escenarios que se abren para estos pactos: serán, por todo lo dicho anteriormente, inestables. Bastará que una encuesta indique el electorado vuelve la espalda a tal o cual fórmula de coalición para que esta se rompa y cada partido intente recuperar votos para las siguientes elecciones. Por otra parte, estas coaliciones serán contradictorias. La misma formación pactará con partidos diferentes en cada autonomía o ayuntamiento. En menos de un año el electorado percibirá, horrorizado, que el oportunismo sin principios no era solamente cosa de la “vieja banda de los cuatro” sino que también está implícita en la “nueva banda de los cuatro”.

Y luego está la cuestión soberanista en Cataluña y Euskadi. En Cataluña, la deriva soberanista ha perjudicado extraordinariamente a CiU que ha perdido 1.100 concejales, 110.000 votos. Pero, sin embargo, quienes han ganado han sido los grupos radicales (ERC ha pasado de 271.503 votos a 5.12.263 ganando 1.000 concejales, mientras que CUP ha multiplicado por cuatro sus resultados de 2011, quedándose con 222.207 votos y 374 concejales, 260 más que en 2011). En general, el soberanismo en sus distintas variantes, ha ganado 27.000 votos que, sin duda, han procedido del PSC, prácticamente desahuciado como en ningún otro lugar de España (pérdida de un 7% y más 200.00 votos).

En las provincias vascas, el PNV sigue siendo el partido mayoritario pero a muy corta distancia de Bildu. Es significativo que en Guipúzcoa Bildu haya obtenido 120 concejalías más que el PNV a pesar de estar separados solamente por 4.000 votos (a favor del PNV), lo que indica que Bildu ha vencido en muchos pueblos pequeños de la “Guipúzcoa profunda”.

Globalmente puede decirse que tanto en Cataluña como en Euskadi, el soberanismo avanza.
¿Quién ha ganado?
El PP ha perdido votos (que ha perdido ciudades), ha perdido el PSOE (que pierde concejales y votos), pierden UPD y IU que pasan a ser irrelevantes, ha perdido CiU, mientras que Podemos y Ciudadanos han quedado por debajo de sus expectativas. Los comentaristas han acompañado con cierta frecuencia esta sentencia añadiendo que “Ha ganado la democracia”. En realidad, no ha sido así; quien ha ganado, lo hemos dicho antes, es la inestabilidad que, poco a poco se irá enseñoreando del mapa político español.

Amarga victoria para el PP, dulce derrota para el PSOE. Para ambos podía ser peor. Derrota para CiU que indicará a Artur Mas lo poco conveniente de convocar elecciones anticipadas para septiembre. El PP va a ser víctima a partir de ahora de su propia estrategia, aquella que se remonta al período de Fraga cuando decía “sin enemigo a mi derecha”… sin enemigos, pero también sin candidaturas con quien pactar. La derecha del PP se ha difuminado por completo, Vox no ha podido hacerse con un espacio político, como tampoco consiguió conquistarlo el PADE, por ser demasiado parecidos ambos al modelo original.

Se da la paradoja de que el PP habiendo sido partido mayoritario en muchas capitales de provincia, perderá una importante cuota de poder municipal por esa incapacidad para pactar. Veremos a quien apoyará Ciudadanos a la hora de la verdad… sin duda a quien le resulte menos oneroso y a quien le prometa más cuotas poder. Lo propio del centrismo: una forma de oportunismo sin principios. De ahí a reconstruir todo un sistema de corruptelas y favoritismos no hay más que un paso.

Queda hablar de quienes no han acudido a las urnas. A pesar de existir opciones nuevas, a pesar de las proclamas sobre el final de la crisis, lo cierto es que en 2011 la suma de votos en blanco, nulos y abstención sumó un 38%, y que este mismo ha sido el porcentaje cuatro años después. Medio millón más de ciudadanos se han sumado a la abstención que ha alcanzado la impresionante cifra de 12.240.792 votos que, por motivos muy diferentes, se han negado a ir a las urnas. Los votos en blanco han disminuido en 200.000 que, sin duda, han ido a parar a Podemos en buena medida. Y también se han dado 37.000 votos nulos menos que en 2015 con idéntica interpretación global. Todo esto indica que muchos ciudadanos ni siquiera se han tomado el interés en manifestar su abstención activa.

No ha ganado, pues, nadie. Como máximo puede decirse que quien ha ganado ha sido la constitución de 1978 que logrará prolongar su vigencia al no ser cuestionada frontalmente por nadie… y al darse una situación de atomización del voto que impedirá los dos tercios de consenso en el próximo parlamento de la nación para reformarla. Y esta “democracia” se parece tanto a la constitución de 1978 como un huevo a una castaña. De lo formal a lo real.

¿Y las generales de noviembre?
Se suele decir que quien gana las elecciones municipales, gana también las municipales. Si esto es cierto, el esquema que se dará en los ayuntamientos y en las comunidades autónomas de inestabilidad, se trasladará en noviembre próximo a toda la nación. En efecto, el PP, puede perfectamente seguir siendo el partido mayoritario, pero distará mucho de alcanzar la mayoría absoluta y, por supuesto, ni el PSOE se aproximará, ni las nuevas opciones parecen en condiciones de generar fenómenos parecidos. Así pues, en noviembre, las elecciones, también, las ganará la inestabilidad.

¿Gran coalición? ¿Gobierno de coalición de izquierdas? No hay muchas más opciones. En el primer caso, PP-PSOE serían la coalición de “lo viejo” contra “lo nuevo”, pero también una coalición del jacobinismo contra el soberanismo. Gobierno fuerte de mera supervivencia de la “vieja banda de los cuatro”. El segundo caso solamente sería viable si alguna formación de izquierdas fuera mayoritaria, lo que parece poco probable. Así pues, Rajoy tiene cantada una segunda legislatura en situación minoritaria y en la que estaría completamente acorralado en el parlamento y sin capacidad de maniobra con crisis soberanista en Cataluña.

No es que España no tenga solución: es que cada vez más se aleja de cualquier situación que parezca una solución definitiva y radical. España, país de parches y de males menores que terminan siendo chapuzas irresolubles. España, país sin esperanzas y sin remedios, gobernado por gañanes e impresentables, pinochos y fantasmas desabanados, salteadores de caminos y piratas con sable de abordaje entre los dientes. España con pueblo, ciudades y caminos repletos de votantes suicidas. País éste de abstenciones masivas, que muere entre el sopor y la fanfarria, entre la corruptela y el nepotismo. Donde solamente hay espacio para el pesimismo y donde ya no parece quedar absolutamente nada a donde agarrarse para tener un gramo de esperanza. Con el máximo de inestabilidad y el mínimo de seguridad. Con oportunismo antes que con convicción y conveniencias antes que lealtades. País envidiable guiado por políticos impresentables elegidos por electores indolentes. País, en definitiva, del que uno puede sentir cualquier cosa, menos el orgullo de ser español en estos comienzos del siglo XXI.

Colau: el perroflautismo separatista

Pablo Planas Libertad Digital 26  Mayo  2015

Es de esperar que la señora Colau cumpla todas y cada una de las promesas que le han llevado a convertirse, si no pactan todos contra ella, en alcaldesa de Barcelona. Sigue en pie por el momento el Círculo Ecuestre. Su demolición permitiría ganar un soberbio esquinazo y pedazo de chaflán en la calle Balmes. Eso o que se convierta en la nueva sede de los okupas de Can Vies, cuyo edificio actual está hecho una porquería. Como club canábico tampoco estaría mal, pero seguramente los colegas de la alcaldesa ya lo habrán previsto. Entre tanto, se aprecia tráfico rodado de vehículos de cuatro ruedas en la Diagonal. Se supone que por poco tiempo, ya que la idea es convertir la avenida en un "corredor verde y peatonal".

Todavía hay guiris por las calles, incluso de los que no molestan. No saben que ya no son bienvenidos, que hay instrucciones de cerrar el puerto a los cruceros de lujo y que tendrán que cambiar dólares y euros por la moneda indígena nada más pisar tierra, vengan en barco a vela o en avión a reacción. El plan es acabar con el turismo tradicional en seis meses para adoptar paulatinamente el modelo mochilero, cuyos practicantes acudirán en manadas y masas a la Barcelona prometida, capital de la antiglobalización, papeles para todos y algo de fumar, transporte y alojamiento gratis si llevas rastas y perro pulgoso.

En cuanto a los ejecutivos del congreso de los móviles, las tabletas y los archiperres digitales, que vayan preparando la mudanza y no piensen en Madrid, precisamente. Lo mismo para las grandes superficies comerciales, los hoteles, los bancos y las empresas contaminantes del medio ambiente y la moral revolucionaria.

En la cuestión del orden y la urbanidad también debiera haber grandes cambios y sorprendentes novedades. Para empezar, los guardias urbanos están acojonados por si les obligan a hacer las paces con los okupas y a patrullar a pelo, sin porra pero con gorra. Hay una sección entera, la antidisturbios en concreto, que Colau prometió disolver nada más sentara sus reales posaderas en el trono consistorial. Así que malas noticias, salvo que los agentes sean trasladados al cuerpo de jardineros, menos aventurado sin duda, a cultivar marihuana.

Se podrá pasear en pelotas por la calle, no ceder el paso a las ancianas, salvo a las yayas fumaporros, tocar la flauta a todas horas, impedir el descanso vecinal, orinar en las esquinas y, si se acuerda en asamblea de barrio, quemar las parroquias o el edificio de la Bolsa. Tampoco dista tanto de lo que ya pasa. Por lo demás, se había extendido la creencia de que votar a Colau era votar contra el proceso separatista. Craso error. En realidad, significaba votar en contra de que Mas siga solo o con Junqueras al frente de eso, el procés

. Los fans de Colau coreaban "¡Si se puede!", así, en español y como en Madrid, y ella les correspondió con un discurso en catalán sobre el "derecho a decidir".

Aún hoy, oídas las primeras pamplinas de la señora Colau, que ya ha anunciado una reunión con la ANC, se insiste en la carga antiseparatista implícita en el voto al Podemos catalán bajo la teoría de que la alcaldesa no tendrá reparo alguno en pegar fuego a los bancos y regalar los pisos, tal como dice, pero, en cambio, pondrá fin a la tomadura de pelo de Mas, Junqueras y la carajera de la ANC. Pues va a ser que no y que no. Más de uno habrá que la votó por el gusto de contemplar el incendio de Roma mientras los banqueros desfilan hacia el cadalso. Se van a quedar con las ganas. Y si además esos votantes no son nacionalistas, con un palmo de narices y que sigan con cuidado, no vayan a acabar ellos ardiendo en vez de los capitalistas en la Barcelona de Colau. O sea que en vez de un tiro en el pie alguno se ha dado dos por el mismo precio y con un solo voto.

Colau es la izquierda de siempre, la peor, pero viene con el alerón del separatismo de serie. Lo estropearán todo (más) y, tras forrarse, acabarán dándose abrazos con Mas, con Junqueras y con cualquier cretino que abandere las mil y una plataformas independentistas de Cataluña en una típica jornada histórica después de una megasardana separata. Esa será la foto: la institucionalización del perroflautismo separatista. Y encima pondrán más multas.

¿Quién va a decirles lo de la cigüeña?
Jesús Royo Arpón www.lavozlibre.com 26  Mayo  2015

Lingüista

Cuando los veo tan ilusionados con el procés, que les brillan los ojos como a los niños en la Cabalgata de Reyes, con esa seguridad culpable del que sabe que no, pero se empeña en que sí, que sí, que ya es cosa hecha, que la independencia está al alcance de la mano, rozando la punta de los dedos, ya, aquí... Cuando los veo avanzar como posesos hacia el abismo con una sola idea, un solo delirio, todos al paso con una sola voz y un solo corazón, impertérritos a los avisos y a los consejos de quienes les vemos desde la orilla, y ellos que sí, que sí, que ara o mai, que ja hi som, ya llegamos... La verdad, creo que se merecen tener lo que sueñan, como castigo a tanta temeridad y a tamaña tontería: tú lo has querido, tú lo has pedido, pues hala, tómalo, allá tú. No seré yo quien me constituya en su principio de realidad, quien les grite alerta en el último paso antes de despeñarse. Se lo habrán buscado. Allá ellos, allá cada cual con su cabezonería. Que vayan luego a reclamar a los vendedores de humo que les han engatusado. Que apechuguen con ese “destino histórico” que les lleva irremisiblemente de derrota en derrota. ¿Hasta la victoria final? Otro placebo para sobrellevar la crisis cotidiana. Qué cruz.

Pero no caerá esa breva. Nadie, ni Cataluña, ni Euzkadi, ni Galicia, ni los Països Catalans, ni Alándalus, ni las Canarias, nadie va a independizarse. Ya es hora de que alguien se lo diga, como a los niños se les desvela lo de los Reyes, o lo de la cigüeña: hijos míos, las independencias no existen. No son posibles, por una simple razón: porque los Estados son indivisibles. Siempre que sean, claro, Estados legítimos, justos y democráticos, como es nuestro caso. Así lo ha decidido la Humanidad, a estas alturas de la Historia. Los Reyes son los padres, y los niños no los trae la cigüeña. Esto es así, chicos. No hay vuelta de hoja. Después de miles de guerras, después de mares de sangre (normalmente joven) y de millones de cadáveres sembrados en los campos de Europa por crear o mover fronteras, hay un consenso absoluto entre todos los Estados: las fronteras no se tocan. Son injustas, sí, son casuales, sí, son producto de algo tan impresentable como las coyundas reales, las victorias antiguas, los avatares de la codicia armada, sí. Pero las fronteras actuales no se tocan: así estamos, hasta aquí nos ha traído la Historia, y nadie aceptará cambiarlas más que mediante un acuerdo legal y pacífico de todas las “partes”: o sea, sin riesgos. La Historia no soportará ningún riesgo más por un quítame allá esa frontera. Solo se aceptaría la independencia de una región si el Estado en cuestión aceptara libremente dividirse, como pasó en Checoslovaquia, o como pasaría en el Reino Unido o en Canadá, caso de independizarse Escocia o Quebec, respectivamente.

Lo realmente monstruoso es que alguien lo sabía, pero no dijo nada. O, sabiéndolo, dijo exactamente lo contrario. Alguien nos embarcó en esa nave hacia Ítaca, sabiendo que Ítaca era solo una bella historia, que Ítaca en realidad era un despeñadero como el del flautista del cuento. Y dejó –o directamente provocó- que se llenara el aire de esteladas y de músicas triunfales, y los pechos de orgullo tricentenario, y que las masas desfilaran y se autofelicitaran y hasta que se regalaran bragas cuatribarradas. ¿Quién va a correr ahora con la frustración y la ira popular? Ay ay ay, que ya me lo sé: al final, quien va a pagar los platos rotos será, como suele ser en estos casos, un pringado, un cabeza de turco. Si ellos supieron ponerse al frente de las masas, sabrán encontrar algún culpable para descargar su frustración. No sería la primera vez. Recuerden cómo se destruyó el barrio judío de Barcelona: alguien dijo que habían causado no sé qué peste. Fue en 1391. Cuatrocientos muertos.

La extrema-derecha en las elecciones municipales
Ernesto Milá. Minuto Digital 26  Mayo  2015

Uno de los cometidos más ingratos del que suscribe estas líneas es tener que realizar –casi por tradición- una crónica de los resultados obtenidos por los distintos grupos “patriotas” en cada competición electoral. Y digo, habitualmente, porque salvo en raras excepciones tales resultados han sido la crónica de un fracaso anunciado. En esta ocasión no ha sido diferente, pero si esperábamos que poder llegar a un número de concejales suficiente como para, a partir de ahí, poder introducir una dinámica en el ambiente. Esta es la única diferencia: fuimos demasiado optimistas y nos hemos visto extremadamente defraudados. Lo que no implica que haya que eludir el realizar el análisis pertinente dentro de lo que se puede analizar a la vista de las cifras y los porcentajes extremadamente reducidos.

Como siempre, es muy difícil analizar los resultados de formaciones demasiado distintas y demasiado pequeñas como para extraer consecuencias de cierto interés. De todas formas vamos a intentar realizar un esfuerzo de lo más notable.

Elecciones Autonómicas en Madrid
La comunidad de Madrid, obviamente es una referencia a tener en cuenta, especialmente porque allí concurrían las distintas opciones patrióticas. El resultado ha sido el siguiente:

España 2000 ha obtenido 6.270 votos y el 0’2% quedando en décima posición y siendo la primera de las formaciones “patrióticas” que aparecen en el listado. FE-JONS va inmediatamente después con 5.589 votos y el 0,18%. A pesar de lo próximo de ambas formaciones (y de sus diferencias en la medida en que una pertenece al sector de la “autonomía histórica” según la jerga aceptada en este ambiente, y la segunda al “sector histórico”), juega a favor de E2000 el que ha conseguido cinco concejales en poblaciones del Corredor del Henares.

Bastante por detrás aparece Coalición Nacional, suma de La España en Marcha, suma, a su vez, de La Falange, Movimiento Católico, Nudo Patriota y Alianza Nacional, con Democracia Nacional. Es resultado de tanta sigla ha sido pobre en votos: prácticamente la mitad de E2000, esto es, apenas 3.217 votos, el 0’1%. Peor le ha ido todavía a AES con 2.860 votos (el 0,09%). Entre ambos, figura el Partido Comunista de los Pueblos de España.

Es evidente que ni los que han obtenido más votos (E2000 y FE-JONS) pueden estar satisfechos, ni los farolillos rojos tiene otra opción más que la de reconsiderar sus proyectos. Siempre hemos dicho que LEM era una coalición que carecía de sentido: partidos demasiado pequeños no hacen a una coalición “grande”, ni siquiera con la adición del enésimo “pequeño” (DN). El 0+0+0 siempre termina dando cero. Y a estas alturas, con unas elecciones europeas pasadas y unas municipales aun calientes, cabría preguntarse porque LEM sigue existiendo y La Falange no opta por negociar su integración de una vez por todas en FE-JONS, dando carpetazo a una coalición que resulta un verdadero puzle y que ya ha demostrado lo que era evidente: que la unidad, cuando es con fracciones demasiado minúsculas, más que sumar, resta.

En cuanto a AES el camino que ha seguido hasta llegar a estas elecciones ha sido largo y tortuoso: de una coalición con la Comunión Tradicionalista y con Familia y Vida (que fracasó), pasamos a la increíble coalición entre AES y Partido por la Libertad, de la que aún es un misterio conocer ni por qué se formó, ni qué les unía, ni por qué fue flor de un día. Hace un año, ya recomendamos a AES que se integrara en Vox y fuera sumando en esa dirección. Ni las entrevistas a López Diéguez pagadas en varios medios digitales, ni sus apariciones en tertulias televisivas han servido para remontar a esta opción.

Cataluña: unas notas sobre el retroceso de PxC
En Cataluña solamente se celebraban elecciones municipales en las que la única candidatura digna de mención era la de Plataforma x Catalunya. Desde las últimas elecciones municipales muchas cosas habían cambiado en el interior de PxC. En primer lugar, en Salt, un arrabal de Gerona con una inmigración superior al 60%, se evidenció que los candidatos electos eran, simples, “turistas” de la política que pronto se desvincularon del partió. A esta crisis, siguieron varios abandonos discretos, errores y crisis en la dirección asumida por Anglada y a distancia por el valenciano Enrique Ravello y, finalmente, el final de ese período. PxC estuvo a punto de entrar en el Parlamento de Cataluña en las elecciones autonómicas de 2010, pero en aquella ocasión al renunciar a la bandera “unitarista” y al debate sobre la estructuración del Estado, dejó el espacio libre a Ciudadanos que, a partir de ese momento disparó sus expectativas de voto. Si PxC pudo llegar a las puertas del parlamento y a obtener 65 concejales en las municipales de 2011 fue simplemente porque la situación allí en relación a la inmigración es, simplemente, grave (con una inmigración masiva y de mayoría islamista), y porque las excentricidades de Anglada le convirtieron en objeto regular de atención por parte de los medios. Ese período ha terminado: Anglada se ha hundido incluso en su tierra natal; la pérdida de vigor de PxC ha coincidido con el ascenso de Ciudadanos que ha recibido parte de sus votos y la nueva dirección no ha hecho gala de esas excentricidades que hacían las delicias de los medios de comunicación.

Por otra parte, en las Alertas Google (sistema de envío selectivo de noticias a petición del usuario sobre los temas de su interés) indicaban que no todos los concejales de PxC habían “sudado la camiseta”. Muchos de ellos, tras el primer contacto con los ayuntamientos, apenas habían participado en iniciativas y debates, se habían presentado pocas mociones y era evidente que –salvo que se hubiera producido una revuelta étnica en los días anteriores a las elecciones- PxC no iba a revalidar sus votos. Ni siquiera han podido revalidarse las esperanzas que se tuvo en las pasadas elecciones europeas cuando PxC incluso avanzó en algunas zonas.

PxC ha pasado de 65 a 8 concejales. Conserva fuerza en algunos municipios importantes, pero, a partir de ahora se tiene que replantear su orientación general, porque parece evidente que el período Anglada ha acabado definitivamente y el partido o entra en una nueva dinámica o quedará fuera de juego en las próximas elecciones autonómicas y generales.

Quizás el fracaso más significativo de PxC sea el de Hospitalet de Llobregat en donde han perdido los todos concejales que tuvieron en 2011 y descendiendo de 6.207 votos a 3.660. Algo parecido ha ocurrido en Mataró en donde en semanas previas a las elecciones el grupo municipal de PxC compuesto por tres concejales ya sufrió problemas interiores y que tras cerrarse las urnas ha perdido dos concejales y casi 2.000 votos quedando en 2.572, de los 4.686 que obtuvo en 2011.

Igualmente dolorosa ha sido la pérdida del único concejal por Igualada lo que ha supuesto un descenso de 924 votos en 2011 a 596. Igualmente duro es el resultado de Manresa en donde PxC pasa del 8’95% al 1’90%, y en votos de 2.391 a 523, perdiendo los dos concejales que tenía. Desaparecen así mismo los tres concejales de PxC en Sant Boi de Llobregay descendiendo de 2.991 votos a 1.664. En Sant Adrian del Besós se pierde así mismo la concejala y doscientos votos.

En la provincia de Tarragona el retroceso ha sido también notable, aunque menos que en la provincia de Barcelona: en total de 7.636 votos obtenidos en 2011, PxC ha pasado a 3.703 votos, esto es del 2,32% al 1,13% y de 9 concejales han pasado a 4 (1 en Amposta que prácticamente ha permanecido con los mismos votos, de 4591 a 571 y 3 en El Vendrell, pasando de 2.328 votos a 1.798, es decir, del 17,86 al 13,39, siendo de todas formas, el mejor resultado de PxC).

En Gerona, como datos más relevante, se han conseguido dos concejales en Salt (verdaderamente comprometidos con la opción). En toda la provincia PxC ha bajado de 3.143 votos a 1.936, y de 7 a 3 concejales. En Salt se ha perdido un concejal pero se ha ganado en coherencia y los dos concejales electos de PxC (con el 8,63%) defenderán, sin duda, mejor, el terreno conquistado. Más lamentable es la pérdida de los dos concejales de Olot y el descenso de 7’64% al 3,’87%.

Finalmente, en Lérida se han perdido los cuatro concejales que PxC poseía en la provincia descendiendo de 2.404 votos a 593 y del 1,29% al 0’32%.

Vale la pena hablar del “caso Vic”. Allí la situación era particularmente cómica, con tres candidaturas que se disputaban el mismo espacio y surgidas del mismo tronco. Plataforma per Catalunya, Som Catalans y Plataforma Democrática por Catalunya: respectivamente antepenúltimo, penúltimo y último de la clasificación local. Como puede verse se está en las antípodas de los 3.000 votos, 20% del electorado, obtenidos por PxC en 2011. Cabe interpretar este hundimiento en clave local: todos los problemas suscitados por Anglada han repercutido en la candidatura y en sus disidencias. Particularmente pobre es el resultado de Som Catalans, los únicos “identitarios” separatistas que apenas han cosechado 56 votos.

PxC, en general, se ha visto extremadamente perjudicada por la convergencia de dos factores: su crisis interior y el ascenso del voto de protesta para Ciudadanos y Podemos. La nueva dirección no estuvo en condiciones durante el último año previo a las elecciones municipales de imprimir una nueva dinámica, ni de transmitir a los medios interés por el partido. En estas condiciones, los concejales que ha conseguido conservar pueden aspirar a reemprender la reconquista del terreno perdido solamente si a partir de ahora empiezan a destacar sus diferencias en relación a sus principales competidores y a quienes les han robado los votos: especialmente Ciudadanos.

Si de cara a las próximas elecciones autonómicas, PxC no está en condiciones de presentar una candidatura, eso supondrá prácticamente su liquidación como fuerza política. Por otra parte, parece evidente que un partido recluido en una sola región poco o nada va a poder proponer en política nacional. Así pues, para PxC se trata de realizar un ejercicio de imaginación y de audacia, reconstruirse a sí mismo y recuperar la iniciativa mediática.

El caso Valenciano
En las elecciones autonómicas en aquella Comunidad España 2000 ha obtenido 7.456 votos quedando en onceavo lugar, seguido por Falange Española con 3.547 votos (prácticamente la mitad) y luego, a título testimonial, por MSR con 594 votos. Los resultados en lo que respecta a E2000 son negativos: el partido ha perdido casi 5.000 votos. FE-JONS, por su parte ha ganado 2.400 y DN que se presentó en 2011 obteniendo entonces 2151 votos, en esta ocasión no se ha presentado. De todas formas, las cantidades de votos son demasiado pequeñas como para que pueda hablarse de transvases de votos.

El resultado ha sido especialmente decepcionante para E2000 que esperaba haber mejorado sus porcentajes tanto en Valencia como en Castellón y a obtener algunos resultados apreciables en Alicante. No ha sido así. Y vale la pena reflexionar qué ha ocurrido: en primer lugar, en los últimos años, E2000 ha insistido en los repartos de alimentos para “ayudar a nuestra gente” (los españoles con dificultades). Esta estrategia se ha mostrado errónea: habitualmente quienes reciben esos alimentos tienen tantos problemas personales que no o agradecen con su voto, sino que este, mayoritariamente, se refugia en la abstención. Ni siquiera allí en donde se estaba presente en el ayuntamiento (Onda), los repartos de alimentos han dado resultado y la candidatura de E2000 no ha conseguido ni revalidar ni ampliar su mandato (tal como se esperaba) a causa del ascenso de Ciudadanos.

La conclusión es fácil de establecer: la “acción social” ni puede ir por delante de la “acción política”, al menos si lo que se pretende es ganar votos. Es cierto que se han perdido algunas concejalías que no habían dado resultados (dos, una en Dosaguas y otra en Silla), pero lo peor es que no se han conquistado otras en las que se pensaba razonablemente que podían obtenerse e, incluso, cosa particularmente dura, se ha perdido la de Onda cuyo titular había trabajado en toda la zona. La explicación, una vez más, ha sido el ascenso de Ciudadanos y de Podemos y la tendencia del elector de protesta a confiar en estas opciones.

Los resultados han sido los siguientes:
En Alicante FE-JONS ha obtenido 3.547 votos, más de tres veces lo obtenido por E2000 (1.003 votos). El MSR, por su parte, ha obtenido 594. En las otras dos provincias, en cambio, se ha invertido el resultado y E2000 ha estado por delante de otras fuerzas de carácter patriótico. En Castellón E2000 ha obtenido 1.555 votos (casi la mitad de lo obtenido en 2011), el 0’53%, lejos de 1’5% obtenido por esa candidatura en las últimas elecciones generales en esa provincia. FE-JONS apenas ha obtenido 425 votos, mientras que DN que se presento en las autonómicas anteriores obteniendo 555 votos no lo ha hecho en esta ocasión.

En la provincia de Valencia, el resultado ha sido ampliamente favorable a E2000: 4.898 votos (en 2011, 7.683 votos en 2011), seguido de FE-JONS con 1.511 votos (1.158 en 2011), MSR 594 votos, mientras que DN y Falange Auténtica (que obtuvieron en 2011 915 votos y 456, respectivamente), no han concurrido en esta ocasión.

Los resultados son pobres especialmente para E2000 que tenía puestas las expectativas en 7-10 concejales en la comunidad, habiendo obtenido finalmente sólo uno en Silla.

La primera consecuencia de este resultado (que contrasta con el pequeño avance experimentado por E2000 en Madrid) ha sido el anuncio de dimisión de José Luis Roberto al frente de España 2000 y el anuncio de que en el próximo congreso asumirá la dirección Rafael Ripoll. Pero también hay que preguntarse qué ha ocurrido para que se vieran decepcionadas las ilusiones puestas en el crecimiento de E2000 en Valencia.

Además del error que ha consistido en centrarse en la “acción social”, no se ha tenido suficiente valor para cambiar la percepción que tenía la sociedad valenciana del partido en esa autonomía, ni se ha aprovechado el tiempo en el que la corrupción se enseñoreaba de Valencia y era el momento de abordar lo que se hizo demasiado tardíamente: campañas contra la corrupción municipal y autonómica… cuando ya Podemos, Ciudadanos y Compromis insistían en esa dirección con un mayor apoyo mediático.

Han faltado también cuadros políticos preparados y fortaleza en las juntas locales que no han desarrollado los suficientes niveles de actividad como para mejorar los resultados.

Así queda E2000
E2000 queda reducida, prácticamente al Corredor del Henares (6 concejales electos). Es particularmente importante el número de votos recogidos por Rafa Ripoll en Alcalá de Henares que ha pasado de 4.541 votos en 2011 a 5.214, esto es un 5,82%, con la competencia de Podemos y de Ciudadanos que se han llevado algunos cientos de votos que hubieran dado el segundo concejal a la candidatura. En 2015 no se han presentado en Alcalá dos opciones que habían estado presentes cuatro años antes: AES que obtuvo 234 votos y DN que se llevó 671. Si tenemos en cuenta que estos votos no estaban de ninguna manera “atados” y que ni el estilo de E2000 es el de estas dos formaciones hay que pensar que la mayor parte de nuevos votos que han llegado a E2000 no tienen este origen.

En cuanto a la candidatura municipal por la ciudad de Toledo ha obtenido 393 votos, un 0’89% de los votos (muy por delante de la anecdótica de LEM con apenas 52 votos y el 0’12% y el resultado que obtuvo AES en 2011, de 175 votos). Por su parte, en Orihuela (Alicante), la candidatura de E2000 también ha estado lejos de obtener la concejalía, obteniendo 125 votos, un 0’43%, siendo la única candidatura patriótica y la primera ocasión que se presenta. Ambas candidaturas hace menos de un año que se pusieron en marcha por lo que no han tenido tiempo suficiente para arraigar y ser conocidas por la población.

Así pues el resultado final es el siguiente: E2000 se afianza en el Corredor del Henares, obteniendo buenos resultados allí en donde se ha presentado. Debe replantearse su estructura, imagen y orientación en toda la Comunidad Valenciana y tiene algunas antenas antenas activas.

Partido por la Libertad
En su primera concurrencia electoral, el Partido por la Libertad ha obtenido con concejales: en Valdeavero (Madrid) para lo que le han bastado 124 votos (el 18%), y en Cantabria un concejal en Alfor de Llaredo con 234 votos. AES obtiene dos en esa autonomía con 338 votos y el MFE pierde el suyo al obtener solamente 187 votos.

En el resto de candidaturas, el PxL no ha logrado hacer entrar a sus candidatos. El resultado, a pesar de seguir la tónica, del resto de grupos “patrióticos e identitarios”, es muy modesto. Vale la pena, ahora, comentar el extraño acuerdo que firmó el PxL que le reportó el haber extendido su nombre a Partido por la Libertad con las Manos Limpias y que, después de vincularse también con AES, bruscamente se rompió la alianza. Sin olvidar que unos meses antes se había anunciado que Soluciona (vinculado a un digital) se había integrado también en PxL. La coletilla “con las manos limpias” supone poco en un momento en el que las grandes nuevas opciones apostaban por ese tema desde el principio y el hecho de que Manos Limpias haya estado presente en decenas de denuncias no quiere decir que el electorado se interese por lo que, visiblemente, es una judicialización de la actividad política.

El optimismo y el pensar que a fuerza de presentar un aspecto moderado bastaban para avanzar es lo que está en el origen de la poca atención prestada por el electorado a esta opción, cuyo mejor resultado ha sido el de Guillermo Rocafort en San Sebastián de los Reyes con 841 votos que, sin duda hubieran subido de sumarse los votos de AES (146). Ni en Andalucía, ni en Extremadura, ni en Burgos se han podido confirmar las buenas expectativas que tenía PxL en su origen. La candidatura de Yolanda Morín en Portugalete ha obtenido 770 votos, un 3,24%, quedándose a las puertas del ayuntamiento, otro resultado bueno, pero insuficiente.

Pero, probablemente lo más dramático que le ha ocurrido a PxL es el resultado obtenido por PxC. En efecto, ambos partidos se miraban mutuamente esperando que cada uno obtuviera un éxito del cual el otro pudiera beneficiarse. Puede decirse que el ambiente identitario, de no ser por lo que ha quedado del espacio municipal que obtuvo PxC en 2011 y de no ser por el avance obtenido por E2000 en el Corredor del Henares, hubiera estado completamente derrotado y sin esperanzas de jugar ningún papel en los próximos años.

Al igual que PxC y al igual que E2000, PxL debe de reflexionar, no solamente sobre sus resultados, sino sobre sus oscilaciones en los últimos meses. No es razonable aceptar algo más que un intercambio de opiniones con partidos con los que las distancias son demasiadas como para pensar que pueden existir puntos de encuentro. El pacto –por coyuntural y pasajero que fuera- con AES y el acuerdo con Manos Limpias desorientaron a quienes seguíamos la actividad de este partido. Algo que, desde luego, no es el mejor augurio de cara a las urnas.

Futuro ¿hay futuro?
FE-JONS, MSR, AES y ¿DN? han obtenido algunas concejalías en ciudades y pueblos pequeños. Si no los tenemos en cuenta para este balance es porque están demasiado dispersos para que tengan algún peso político. Como máximo pueden servir para que los candidatos electos de estas formaciones transmitan a los suyos cómo han sido elegidos y qué es lo que han hecho para merecer el respeto y el voto de sus vecinos. Creemos que esto no es lo importante.

Lo que nos interesa resaltar de una vez por todas es que es absurdo que partidos como E2000, PxC y PxL sigan forjándose esperanzas de que cada uno de ellos logrará destacar sobre los demás o bien sigan atendiendo a voces de aventureros políticos que les inducen a aventuras políticas más absurdas. Si de haberse producido un avance neto de estas formaciones (un mínimo de 100 concejales), la normal hubiera sido establecer una “Asamblea de Concejales”, ahora, con apenas una veintena de cargos electos, no puede aspirarse a otra cosa más que a regularizar lo antes posibles la situación interior de estos grupos, recomponer las direcciones y restablecer antes del verano los contactos para pactar una estrategia común de cara a los próximos años y, me atrevo a sugerir, una organización única.

Por lo que respecta al sector identitario, grupos como MSR o DN deben plantearse si están ahí, con las otras formaciones (E2000, PxC y PxL) o están en otro lugar. Y actuar en consecuencia, pidiendo la entrada en conversaciones para llegar a algo más que un simple “me gusta” en facebook o pactos de no agresión. A la vista de los resultados obtenidos por todos estos grupos, lo más razonable sería el ir pensando en crear un “gran partido único” en lugar de la sopa de siglas que se eterniza. Especialmente porque hay partidos que no pueden apuntarse ningún éxito, ni siquiera parcial. Crear un partido, no significa legalizar una sigla, sino elaborar una estrategia, una línea y una imagen. Pero es la única vía.

En lo que se refiere al sector histórico, es evidente que Falange Española de las JONS es la organización que ha obtenido mejores resultados y va siendo hora de concluir con aventuras que han dado poco lustre a sus impulsores (LEM y su prolongación en Coalición Nacional). Pero, aún así, es evidente que FE-JONS, salvo en Alicante, donde ha competido con E2000 ha quedado en segunda fila y que sus resultados han sido modestos y su votos, como demuestran sus curvas de ascenso y descenso desde junio de 1977 indican que el elector que apoya al yugo y las flechas no termina de centrarse en una sigla concreta.

En general, hay partidos de tipo patriótico que están mal y otros que están peor, unos que son poco y otros que no son nada o casi nada. Más vale que todo este sector vaya pensando en estos términos antes que obsesionándose con seguir caminos que ya se han demostrado fracasados y en los que algunos, una y otra vez, persisten. Por tanto, no es la hora de dar muchos consejos sino de plantearse cómo formar un partido identitario unitario y desear a quienes no participen, la mejor de las fortunas.

Poco más puede añadirse.

El Grupo Godó, Ara y El Periódico de Catalunya lideran las dádivas oficiales
La Generalitat de Artur Mas da 7,2 millones a los medios catalanes adictos a la espera del 27-S
Periodista Digital 26  Mayo  2015

Artur Mas vuelve a regar de subvenciones millonarias a los medios de comunicación catalanes en plena ofensiva soberanista y a la espera de las elecciones autonómicas del próximo 27 de septiembre, a las que pretende dar carácter plebiscitario, en el caso de que finalmente se lleven a cabo.

Según ha aparecido publicado en el Diari Oficial de la Generalitat de Catalunya, el Ejecutivo autonómico concedió el año pasado directamente desde Presidencia ayudas por un importe de 7,2 millones de euros por el uso de los idiomas catalán y aranés tanto en prensa escrita como en radio y televisión.

Es una partida que incluye además asociaciones y organizaciones profesionales para el impulso de programas y proyectos en este mismo sentido.

En total, la Generalitat catalana ha entregado subvenciones de 5,27 millones de euros a medios impresos (periódicos, revistas y semanarios), 585.649 euros a cadenas de televisiones, 543.188 a emisoras de radio y 801.220 euros a las asociaciones.

'Ranking' por empresas
Por grupos empresariales, Godó, editor de La Vanguardia, se sitúa en cabeza por el importe de las ayudas recibidas, muy por encima además del resto. En conjunto recibió algo más de un millón de euros. La Vanguardia recibió 856.831 euros y las emisoras de radio RAC1 y RAC105 117.472 y 34.010 euros respectivamente. A continuación figura Edició de Premsa Periòdica Ara, con 599.035 euros.

El periódico Ara, muy afín a los postulados independentistas, ingresó 322.562 euros, a los que hay que sumar además 216.694 euros por su versión online. Y del mismo modo, aunque no publica ni siquiera en Cataluña, la empresa participada Edicions Periòdiques ARA Balears, que edita el diario en las Islas Baleares, tuvo 59.779 euros.

Ediciones Primera Plana, la empresa del grupo Zeta responsable de la edición de El Periódico de Catalunya, en la que está prevista además la entrada de la familia Lara, dueña de Planeta, recibió un total de 591.853 euros. Fueron 495.813 euros por la versión catalana del periódico en papel y otros 96.040 por la online.

Hermes Comunicacions, otro grupo editorial muy próximo también a CiU y al movimiento soberanista, que edita El Punt-Avui, por el periódico recibió 472.603 euros y por la página web 112.128 euros.

El humorista y empresario Miquel Calçada, conocido como Mikimoto, y al que el Gobierno de Artur Mas nombró comisario para la organización y desarrollo de los actos conmemorativos del 300 aniversario de la celebración del 11 de septiembre de 1714, ha recibido también importantes ayudas para su grupo Flaix. En concreto, la emirosa de radio FlaixFM ha recibido 53.702 euros y Ràdio Flaixbac 48.5012 euros.

Abierto el plazo ayudas
El pasado 19 de mayo, la Generalitat abrió el plazo para conceder nuevas ayudas y subvenciones a los medios de comunicación catalanes.
El periodo para que cada una de las empresas interesadas presente la solicitud se inició el pasado día 20 y concluirá el 1 de junio.

Las ayudas se darán, en principio, por la realización de actividaes informativas y de difusión, organización de cursos, jornadas, seminarios o formación, aunque son muchos lo que critican que se intenta comprar así el apoyo de los medios.

Resaca electoral
UPyD se queda sin dinero tras el 24M y se retira de todos los procesos judiciales
El partido magenta renuncia a seguir personada en los casos Bankia, preferentes y las 'tarjetas black', entre otros
Europa Press www.lavozlibre.com 26  Mayo  2015

Madrid.- La portavoz nacional de Unión, Progreso y Democracia (UPyD), Rosa Díez, ha anunciado este lunes que su formación se retira de todos los procesos judiciales de los que es parte tras el mal resultado de las elecciones autonómicas y municipales celebradas este domingo.

En rueda de prensa, Rosa Díez ha explicado que UPyD renuncia a seguir personada en los procesos judiciales aunque su intención es seguir denunciando "las injusticias" desde las instituciones en las que está presente.

Díez ha explicado que la decisión se debe a la falta de fondos y que es la "consecuencia económica" de los malos resultados cosechados por UPyD en los comicios locales y autonómicos en los que ha reducido drásticamente su representación en las instituciones: "Nos gustaría no tener que hacerlo pero no nos queda otro remedio", ha lamentado.

"Somos un partido pequeño, ahora más pequeño con menos representación", ha afirmado, aunque insistiendo en que UPyD seguirá denunciando "lo que no puede denunciar desde los tribunales".

La formación 'magenta' ya redujo el número de acciones judiciales en las que participaba tras el mal resultado obtenido en las elecciones autonómicas de Andalucía de hace dos meses. Tras renunciar entonces a 9 causas, UPyD seguía presente en 16 procedimientos.

Con esta decisión, renuncia a sus 'temas estrella' sobre Bankia, preferentes y las 'tarjetas black', los tres en la Audiencia Nacional, así como otros derivados de esa misma trama como la gestión de Miguel Blesa y Rodrigo Rato en Caja Madrid (2007-2010).

Asimismo, tiene que renunciar a seguir presente en las diligencias de la destrucción de los discos duros de Luis Bárcenas, los cursos de Formación en Andalucía y la gestión en cuatro cajas de ahorros provinciales (Burgos, La Rioja, Granada y Segovia).

YA DEJÓ CAUSAS TRAS LAS ANDALUZAS
Tras las andaluzas UPyD ya se había retirado de nueve procedimientos judiciales entre los que se incluían dos causas en la Audiencia Nacional sobre sendos hijos de Jordi Pujol (Jordi y Oleguer Pujol Ferrusola), y otra en el Juzgado de Instrucción 31 de Barcelona contra el expresidente de la Generalitat y parte de su familia por los millones que tenían ocultos en Andorra.

También abandonó dos de los procedimientos en el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña relativos a la consulta soberanista: la querella por prevaricación contra Artur Mas por convocarla y un procedimiento en la vía de lo contencioso para anularla.

Además, dejó dos procedimientos sobre el llamado caso Plaza de Zaragoza y otros dos relativos a Navarra, uno por la salida a Bolsa de Banca Cívica (que está en la Audiencia Nacional) y otro por el IVA aplicado a Volkswagen en la Comunidad Foral.
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