AGLI Recortes de Prensa   Jueves 28  Mayo 2015

De dónde venimos y a dónde queremos ir
Vicente Baquero www.gaceta.es 28  Mayo  2015

Lo que no resulta tan fácil es señalar la razón por la cual este grupo político ha sido incapaz de darse cuenta y actuar en consecuencia.

Es obvio para quien tenga un mínimo de capacidad y objetividad para analizar la situación política, lo que ha determinado el resultado catastrófico del PP en estas últimas elecciones. Lo que no resulta tan fácil es señalar la razón por la cual este grupo político ha sido incapaz de darse cuenta y actuar en consecuencia.

Hay razones que vienen de largo y aquellas de tipo más inmediato, empecemos por estas segundas:

1.- Un partido político debe de tener una ideología y defenderla aunque se le critique. Debe tener unas formulas de gobierno y unos principios conocidos y claros para que sus seguidores le sigan votando, no puede intentar contentar a todos, aunque puedan existir acuerdos puntuales. El mito del “centro” es eso un mito fabricado por la izquierda para que a los liberales y conservadores se les pueda tildar de extremistas.

2.- La tolerancia con posiciones extremas que buscan alterar el actual orden social debe ser combatida con decisión para dejar claro ante la opinión pública lo que verdad representa cada uno. De hecho hay naciones, Alemania, por ejemplo, una nación con experiencia histórica y hoy democrático, que prohíbe taxativamente determinados partidos con ideologías subversivas.

No se puede dejar en manos de la izquierda marxista la dirección de la opinión pública, favoreciendo so capa de liberalidad, cediéndole unos medios de comunicación opuestos al sistema, como se ha hecho concediendo y no reorganizando el duopolio televisivo que ha tergiversado y manipulado a la opinión pública descaradamente (aquí subyace igualmente una razón de antiguo, que fue la entrega al marxismo en su día del control de la educación y los medios, por pura debilidad intelectual de una derecha acomplejada).

No nos engañemos la sociedad actual en gran medida carece de criterios claros y es perfectamente manipulable. Como apunta el analista Oquendo en el Blog “Hay derecho”, hay ocasiones en que la humanidad se precipita al suicidio colectivo. Lo cual es algo históricamente comprobado.

3.- En la sociedad española se han producido dos tendencias divergentes, la joven clase media, no formada intelectualmente, porque de hecho se ha constituido significativamente a partir de mediados de los años 50, ha ido progresando pero una gran parte de la misma sigue sin darse cuenta de que lo es, y continúa estancada en una dialéctica que contradice sus verdaderos intereses, fomentado este desconcierto por la segunda tendencia, la de que de una parte de las clases dirigentes formadas en el marxismo, como si fuera una nueva religión, (fracasada la URSS las teorías imperantes son las de Gramsci) desde la universidad, los medios de comunicación y el mundo llamado de la “cultura” (con el mito de la izquierda) proponiendo la revolución romántica.

Es de libro pero funciona y lo que no se percata esa clase media es que el mundo que proponen acabaría de golpe con todo su actual nivel de bienestar.

4.- Por eso los partidos tradicionales deben insistir permanentemente en estos temas y contrarrestar esta deriva por todos los medios, los votantes en cuanto seres humanos tienen emociones, ambiciones, convicciones, el PP ha descuidado con la frialdad del opositor funcionario esos sentimientos, como si se hubieran estado dirigiendo a un consejo de administración empresarial en que solo cuentan los hechos y los resultados económicos.

¿De aquí a donde? Esa es otra terrible pregunta, una vez que se materialice el desastre, si no es corregido en las “Generales”, ¡ojala! Sufriremos una deriva negativa que pone en peligro todo lo conseguido en los últimos 60 años, gobiernos inestables y demagógicos incapaces e incompetentes manejando la cosa pública, como si fuera un juego de niños, cambiando al mundo, Zapatero fue un aperitivo (¿le suena a alguien aquella afirmación de los soviéticos de que había que crear al “hombre nuevo” aunque eso supusiera cargarse al de siempre). Esta situación puede acabar con el sistema democrático parlamentario sin remisión.

Cuando un régimen acaba por imponerse solo por el principio de “un hombre un voto”, para acabar convirtiéndose en la dictadura del proletariado manejado por un politburó (No son nuevos conceptos) llega un momento que cuando peligran otros principios más fundamentales como es la libertad: la económica, la de conciencia, o se pone en peligro la propiedad privada, el libre desplazamiento, el orden público… Siempre aparece un grupo que rompe la baraja. Que luego no se quejen los dogmáticos, la clave del sistema parlamentario es la libertad no la igualdad, la alternancia, y la tolerancia hacia los adversarios. Si el PSOE apoya a este 20% del electorado habrá firmado su sentencia de muerte como lo hizo en el 36. Terrible recuerdo pero no debemos olvidarlo. Veremos si Europa nos sirve de escudo protector o si acabamos en una situación parecida a Grecia en un par de años. ¡Que no se me diga la obviedad de que España no es Grecia! Eso es evidente, pero eso no significa que si vamos por la misma senda acabaremos igual, más tarde, pero igual.

No disputan el timón a Rajoy pero abandonan el barco
EDITORIAL Libertad Digital 28  Mayo  2015

Del silencio a la espantada. Así podríamos calificar la evolución que han tenido en sólo dos días no pocos barones y pesos pesados del PP: si el lunes escuchaban silentes la optimista valoración que Rajoy hacía de las elecciones del domingo, ahora han empezado a anunciar su intención de abandonar sus responsabilidades en el Partido Popular.

Habrá a quien parezca plausible la reacción de Bauzá, Fabra, Barberá, Rudi, Cospedal, Herrera y tantos otros frente al inmovilismo, suicida y conformista, de Rajoy. Y, ciertamente, sólo comparada con el autismo del presidente de Gobierno puede serlo. Pero como mínimo estas reacciones son tan insuficientes como tardías para enderezar el rumbo de un partido que va desde hace años a la deriva.

Ya antes de la convocatoria de las elecciones europeas del año pasado era evidente que Rajoy estaba protagonizando la mayor estafa política que un gobernante haya hecho a su electorado en la historia reciente de España. A pesar de que se sabía que eso iba a ser un enorme lastre para el partido en los comicios europeos, nadie alzó la voz para evitarlo, tampoco cuando Rajoy valoró positivamente la histórica pérdida de votos y de escaños que sufrió el PP en esas elecciones.

Otro tanto se podría decir del silencio que sucedió a las elecciones andaluzas, en las que el PP perdió prácticamente la mitad del respaldo que los andaluces le habían brindado en las últimas generales.

Ese irresponsable silencio también se ha mantenido en estas elecciones, en las que el PP ha sufrido su mayor pérdida de poder local y autonómico. Y ese mutismo no lo han roto los miembros del Comité Ejecutivo del PP para exigir unánimemente a Rajoy unas primarias, a fin de designar un nuevo candidato a la presidencia del Gobierno; sino para comunicar su intención de abandonar sus puestos de responsabilidad en el partido.

Tal vez ahora, a menos de seis meses de las generales y con un largo verano de por medio, falte tiempo para enderezar la situación. Lo que es indiscutible es que ha faltado coraje para resolver el problema que Rajoy constituye para un partido que parece apostarlo todo al miedo a Podemos.

Mariano en su panteón.

Kiko Méndez-Monasterio www.gaceta.es 28  Mayo  2015

Dicen que el virus de la soledad que habita la Moncloa le ha contaminado demasiado pronto.

Obligado por el resacón de las urnas, Rajoy consiguió vencer su natural desprecio por la prensa y comparecer ante los medios. Esa ha sido su única victoria de la semana, porque por lo demás no ha conseguido ganar ni en Santander, que es como si los republicanos perdieran en Utah.

El presidente intervenía para desactivar el murmullo de descontento que empezaba a escucharse dentro y fuera del partido, en cada sede y en cada editorial de prensa. Consiguió exactamente lo contrario, o sea que salvando las benditas distancias hizo el papel de Ceaucescu en la plaza central de Bucarest, cuando el rumano se dignó a presentarse ante el pueblo para prometerle migajas, propiciando que lo que debía ser una manifestación de apoyo para clausurar la crisis se convirtiera en una bronca monumental que liquidaba su liderazgo. Aquí igual, antes de que Rajoy acabara su intervención ya se escuchaban los abucheos de los barones, incapaces de entender que el presidente mantuviera un discurso inmovilista -el mismo que les ha llevado a la catástrofe- y se multiplicaban los “memes” y las metáforas sobre “El hundimiento”, esa película del búnker de Berlín donde Hitler ordena movimientos a divisiones que ya no existen. El gallego, por supuesto, ni se imagina estos paralelismos con dictadores totalitarios, y se debe ver más como Churchill -que después de ganar la guerra comprobó como los suyos le mandaban al rincón de pensar- porque sigue convencido que el haber evitado el rescate es los más parecido a la batalla de Inglaterra. De hecho, aunque ya no fume puros, sigue conservando otros célebres hábitos del político inglés.

Ya dicen que el virus de la soledad que habita la Moncloa le ha contaminado demasiado pronto. Poco más de tres años de gobierno y ya puede contemplar como se le cuestiona casi con crueldad, en un irritante “deja vu” de lo que le sucedió en 2008, después de la segunda derrota contra ZP y antes del congreso de Valencia. A lo mejor ahora se anima a sí mismo -pensando que de aquella tormenta logró salir triunfante- y se ve capaz de repetir la proeza. Se lo van a poner muy difícil. En su partido se multiplican las guerras y los pronunciamientos, en un todos contra todos casi imposible de seguir, con ese tufillo fraticida de ucedé. Feijóo y los suyos cargan contra Mariano acusándole de haber acudido a Aznar en la campaña, algo que consideran un error histórico; a su vez los restos del aznarismo -Herrera y Rudi- no le perdonan la cacería a la que han sido sometidos este tiempo, e incluso se permiten proponer nombres para el recambio; Aguirre está descontrolada, amenazando con refundar el PP “liberal-conservador”, exhibiendo las cifras que le benefician en su duelo al sol con Cifuentes, que la primera perdió “sólo” un 25% de los votos, y la segunda -a pesar de que se presenta como la única triunfadora de la noche- se dejó todo un tercio en las cunetas del domingo.

Más realistas, otros barones con resultados parecidos y que estaban llamados a la sucesión natural ya están entonando el ahí os quedáis, que no hay quien os aguante. Soraya a su bola, confiando en que con ayuda de Cebrián logrará convencer los poderosos del Ibex para que la designen heredera del caos, liderando en noviembre un gobierno de estabilidad PP-PSOE -que esa es la apuesta de los poderosos- y culminar así su sueño de Iznogud, el visir que quería ser califa en lugar del califa. Tampoco podía faltar Arenas incordiando, equivocándose y malmetiendo -que es lo suyo- aunque sus puñaladas a Cospedal ni siquiera son necesarias, porque la secretaria general sólo está decidiendo si opta por inmolarse o por esperar al motorista. Vamos, que aquello más que un partido parece un panteón. Ahora, entre las tumbas políticas de sus rivales -todos internos- se pasea Mariano en plan Tenorio, todavía desafiante, sin un ápice de arrepentimiento. Y así no hay manera de salvarse

La crisis del PP: son las ideas, estúpidos
 www.gaceta.es 28  Mayo  2015

La mayoría de los análisis mediáticos pasan por alto las cuestiones ideológicas. Sin embargo, éstas son ahora las únicas importantes.

El Partido Popular se enfrenta a la crisis más grave de su historia. Podemos enunciarla así: el problema ya no está en cómo conservar el poder, ni siquiera en cómo conquistarlo, sino, aún peor, en cómo retener a cinco millones de españoles que confiaron en él y le han abandonado, y a otros cinco que permanecen fieles no por su voluntad, sino por puro pavor a la izquierda. Cuatro años después de las clamorosas mayorías absolutas de 2011, este es el triste legado de Mariano Rajoy.

Las causas del desastre son claras. Primero y ante todo, la traición masiva a sus votantes en políticas capitales como la fiscal, la judicial, la antiterrorista y el aborto, por ejemplo. Además, la corrupción, que no es más grave que la protagonizada por socialistas, separatistas o sindicalistas, pero que los medios de oposición han convertido en icónica. Añádase una demencial política de comunicación que ha consistido en engordar al enemigo y aniquilar al afín. Sumemos la insoportable soberbia de ciertos comportamientos. Y envolvamos todo ello en una desquiciada estrategia –el “arriolismo”, que en realidad empezó con Aznar- más preocupada por neutralizar al ajeno que por contentar al propio, difuminando la identidad política del partido hasta la insignificancia. En estos factores, y en algunos más, se encierra la actual catástrofe del Partido Popular.

Los periodistas españoles tenemos cierta tendencia a interpretar las conmociones políticas en términos puramente fulanistas: Fulano dice tal o cual, la tribu de Mengano contesta de esta otra manera y el clan de Zutano reacciona intrigando aquí o allá. Por eso hace tanto tiempo que la política española parece un reality-show. Y sí, los juegos personales de poder son importantes, pero detrás de cada jugada personal o cada interés de grupo hay, además, opciones ideológicas más o menos definidas, y estas son las que de verdad importan, pues son las que más afectan a la vida individual y colectiva de los ciudadanos. No es lo mismo una derecha liberal que baja los impuestos, que una derecha tecnocrática travestida de socialdemocracia; no es lo mismo una derecha cristiana que pone trabas al aborto, que una derecha doctrinalmente agnóstica en materia de moral social. Al final son estas cosas las que dibujan un perfil, las que construyen una identidad política, las que permiten a una parte de la sociedad reconocerse en un partido y guardarle fidelidad incluso cuando vienen mal dadas. Y es aquí precisamente, más que en los nombres propios, donde el PP de Rajoy ha fracasado de manera clamorosa.

El Partido Popular de Aznar, como antes la Alianza Popular de Fraga, ha intentado siempre concentrar al conjunto de la derecha social española en todas sus familias ideológicas: conservadores, liberales, cristianos, patriotas, desde los centristas más “progres” hasta los sectores más tradicionales. La combinación no es fácil en el plano filosófico, pero es factible en el plano de los programas políticos: unidad nacional, impuestos bajos, libertad personal, iniciativa privada, libertad de enseñanza, inspiración cristiana en política familiar, etc. Si el PP ha conservado el monopolio del centroderecha desde 1982 es porque ha sabido presentarse como el único partido capaz de concentrar todo eso, incluso si en materias como el aborto ha contravenido flagrantemente la sensibilidad de la mayoría de sus votantes. Ahora bien, desde hace algunos años ha venido instalándose en la cúpula del PP la convicción de que la estrategia adecuada es separarse de los principios ideológicos tradicionales y mostrarse como una especie de maquinaria neutra de gestión. Los congresos de Valencia y Sevilla consagraron esa línea. Y ahora el problema es cómo salir de aquí.
¿Qué PP?

Hace tiempo que los notables del PP aspiran a ser algo así como un gran partido de centro que pueda ofrecerse a los españoles como una propuesta “neutra”, “mecánica”, de gestión “eficaz”. El Estado es para ellos una máquina que puede ser regida por asépticos criterios de eficiencia objetiva. En esta perspectiva, la ideología es un engorro. Ayuno de ideología, alérgico a los grandes principios –siempre tan inoportunos para el poderoso-, aferrado a la alquimia electoral como única regla de ciencia política, el PP no quiere ser el partido de la derecha española. Sus líderes se han criado ya bajo la hegemonía ideológica de la izquierda. Están domesticados. Nada les incomoda más que no ser “progresistas”. Entre otras razones, porque creen que mantenerse en los viejos principios les aleja del poder. Y la gente que rodea a Rajoy está convencida de que el secreto del éxito reside en borrar toda ideología, operación que ha incluido el exterminio de la vieja elite del partido y su sustitución por una nueva cúpula cortada por el patrón de Soraya Sáenz de Santamaría. ¿Éxito? Las urnas han hablado: el PP está perdiendo a su propia gente, que ya no se reconoce en esta especie de robot político sin alma.

La mayoría de los análisis mediáticos, escritos desde posiciones que suelen abrevar en la izquierda, pasan por alto las cuestiones ideológicas. Sin embargo, éstas son ahora las únicas importantes. El Partido Popular tiene ante sí una disyuntiva crucial: o se mantiene en el perfil de partido neutro sin identidad definida, o retorna a la defensa clara de principios sólidos. Ya no es cuestión de fulanismos. Es cuestión de ideas. Y alguien en Génova debería ser consciente de que ningún ciudadano, ni siquiera el más fiel, confiará jamás en un político sin ideas ni principios.

Lo de la casta era mentira, claro
Daniel Rodríguez Herrera Libertad Digital 28  Mayo  2015

El movimiento 15-M y la formación política que surgió de él, Podemos, llevan desde su nacimiento dándonos la matraca con que la cosa no iba de izquierdas y derechas, sino sobre los de arriba y los de abajo. Que PP y PSOE eran en realidad la misma mierda, una casta que imponía sus intereses sobre todos los demás. Que el problema era la falta de democracia, que los partidos mayoritarios no nos representaban, que hacía falta un cambio político más allá de las ideologías.

Era todo mentira, claro.

Tanto Podemos como el 15-M estuvieron dirigidos siempre por gente de extrema izquierda, y cuando hablaban de los fallos de la democracia y de la maldad de los partidos mayoritarios lo que querían decir es que España no podía ser un país democrático si no gobernaban ellos, que son los buenos.

Con este mensaje Podemos ha tenido un gran éxito en estas elecciones, fagocitando a Izquierda Unida y quedándose con un buen número de votantes que, de no existir esta nueva formación, se habrían abstenido o votado al PSOE. De modo que ahora ha de tomar decisiones. Y es ahora cuando está adoptando con toda naturalidad la misma postura negociadora que tuvo su antecesor, Izquierda Unida: pactar con todo lo que se mueva que sea de izquierdas o nacionalista. Porque la casta es muy mala, pero si es el PSOE menos. Que lo del PPSOE era en realidad una broma: realmente el malo ha sido siempre el PP.

Los ejemplos más claros, por ser los más notorios, son Barcelona y Madrid. Manuela Carmena dio por sentado que sería alcaldesa, siendo segunda fuerza, desde que se supo que la aritmética electoral le permitía un pacto con el PSOE. Ada Colau, por su parte, ya ha dejado claro que está abierta a acuerdos con cualquiera menos con PP, CiU o Ciudadanos. Los dos primeros, vale, son casta; pero ¿por qué con Ciudadanos no? Porque desde su punto de vista es demasiado de derechas, claro, y aunque seamos un movimiento transversal y eso, pues tampoco hay que pasarse.

El caso es que su comportamiento tras estas elecciones está dejando claro que ni Podemos ni al parecer sus votantes, que están aplaudiendo con las orejas que su partido alcance el poder de la mano de los socialistas, se han creído jamás aquello de la casta y del PPSOE. Y que los únicos que siempre nos lo hemos creído, que siempre lo hemos denunciado tanto con el PP como con el PSOE en el poder y que hasta inventamos el término, nos volveremos a quedar solos. En estos meses veremos cómo Podemos nos intentará vender que siguen luchando contra la casta, que siguen luchando por los de abajo contra los de arriba. De la mano de un partido que empezó a tocar poder ya en la dictadura de Primo de Rivera; que mantiene en Andalucía la mayor red de corrupción gracias a los 33 años que lleva gobernándola de forma ininterrumpida; que tiene tentáculos en todos los resortes de poder de España. Pero como los socialistas son de izquierdas, no pueden ser casta, claro.

Si el año que viene, como parece previsible, gobierna en España una coalición de socialistas y bolivarianos nadie hablará de casta. El término habrá cumplido su propósito y dejará de ser útil. Y los liberales volveremos a quedarnos solos para denunciar los abusos del poder sobre el individuo. Como siempre.

La 'nueva' política debe acabar con la manipulación en las teles públicas
EDITORIAL El Mundo 28  Mayo  2015

El seísmo político que ha provocado el 24-M no tardará en dejarse sentir en las 13 televisiones públicas regionales que hay en España. Casi sin excepción, se han convertido en altavoces de propaganda al servicio de los gobiernos de turno, orillando la función de servicio público y la difusión de información veraz y plural a las que están obligadas por ley. La reciente campaña electoral ha vuelto a confirmar el vergonzoso uso partidista y la burda manipulación en sus informativos al servicio de intereses espurios. No es un problema de siglas puesto que en todas estas cadenas, independientemente del partido que gobierna en cada comunidad autónoma, se repiten los mismos patrones de adulteración informativa. Estamos, por tanto, ante un problema mayor: el de un modelo audiovisual público que debe ser revisado a fondo para evitar su permanente instrumentalización partidista y, de paso, para racionalizar su coste, puesto que se trata también de cadenas altamente deficitarias y no precisamente baratas.

Sólo en 2013, los operadores públicos tanto estatales como autonómicos -incluida RTVE- percibieron casi 2.000 millones de euros en subvenciones. Demasiados fondos públicos como para seguir permitiendo que sean juguetes de propaganda de unos y otros. Por ello, en el nuevo escenario de gran fragmentación en todos los parlamentos regionales resulta urgente que se acometa la regeneración y despolitización de estos entes.

Hoy recogemos en nuestras páginas un indignante rosario de ejemplos de la manipulación que se ha dado en esta campaña. En la televisión de Castilla-La Mancha, la dirección indicaba a sus reporteros qué preguntas concretas debían hacer a los candidatos, independientemente de la actualidad;en Telemadrid se decidió realizar varios cara a cara entre todos los candidatos a la Alcaldía madrileña en vez de un debate conjunto, porque así lo pidió Esperanza Aguirre;en Canal Sur apenas se mencionaban escándalos que salpican a la Junta como el caso de los ERE;o en TVE no se envió a ningún equipo a la sede de Compromís para hacer conexiones durante la jornada electoral -la formación, que ya estaba presente en las Cortes, logró 19 diputados-. Y así un largo etcétera. Profesionales de casi todas las cadenas públicas han denunciado las prácticas sectarias impuestas, la creación de redacciones paralelas a través de la contratación a dedo de decenas de periodistas afines y el ninguneo de periodistas fijos de plantilla estigmatizados por sus propias empresas; o la ausencia de consejos de informativos independientes y con capacidad para garantizar el pluralismo y la neutralidad.

La existencia de televisiones autonómicas tiene difícil justificación en las comunidades donde no hay una lengua cooficial. Y para cumplir con los objetivos de servicio público, podrían bastar fórmulas mucho más baratas como la de aumentar las horas de desconexión territorial en La 2 de TVE, convirtiendo a esta cadena en una plataforma que responda a las necesidades de nuestro Estado de las Autonomías. Pero mientras se produce un debate serio en este sentido, corresponde a los poderes públicos gestionar con eficacia y neutralidad los entes audiovisuales existentes. Todos los partidos se han llenado la boca en campaña, tras denunciar la manipulación que imponen los rivales, con la promesa de despolitizar las televisiones autonómicas. Pues bien, ahora tienen la obligación de hacerlo.

Y llegó el segundo aviso

Manuel Muela www.vozpopuli.com 28  Mayo  2015

En la gran corrida de toros del Ruedo Ibérico, que empezó el año pasado por estas fechas, se ha producido el segundo aviso de los electores a los dos partidos turnantes, al PP ahora en el gobierno y al PSOE en la oposición. Ambos cosechan caídas importantes de votos, aunque siguen conservando bases electorales significativas no se sabe por cuánto tiempo dada la velocidad de los cambios que van tomando cuerpo en el mapa político español. Ya advertía en mi comentario de la semana pasada que, si se producían movimientos no esperados entre los abstencionistas, habría cambios, y eso es lo que ha ocurrido en las regiones ricas o núcleos urbanos importantes, junto con el retraimiento en las demás. Con ello han quedado desmentidas de un plumazo las tesis acerca de la inconsistencia y falta de solidez de los movimientos políticos nacidos de la insatisfacción. De momento, cuentan con el apoyo de segmentos amplios de electores, sobre todo urbanos, y es previsible que su vis atractiva los incremente con vistas a las elecciones generales si no cometen errores de bulto y los partidos dinásticos permanecen instalados en sus prácticas inveteradas.

La realidad no hay forma de ocultarla
Las poderosas inercias y la abrumadora intoxicación mediática no han tenido los efectos deseados, aunque es verdad que incluso a los que analizamos la evolución de los acontecimientos españoles nos asaltaban dudas acerca de la dirección de aquellos. Y es que resulta que por encima de la propaganda, de la macroeconomía, de la jerigonza de los mercados y, en fin, de toda esa parafernalia importada, la realidad que viven y sufren los españoles no hay manera de ocultarla. Raro es que exista alguna familia que no haya sufrido los zarpazos de la crisis, en especial el del paro, o que no haya visto succionados sus ahorros y rentas por la fiscalidad desbocada, en beneficio de un tinglado institucional manejado a su antojo por las oligarquías partidarias, sin la menor concesión al decoro público y a la honradez democrática. Han sido demasiados abusos y corrupciones que hasta para un país tan olvidadizo y paciente como el nuestro resultan imperdonables.

Los folios de la sentencia de la nación se siguen rellenando sin prisa pero sin pausa. En este sentido es digno de admiración el civismo con el que los españoles están utilizando el bisturí para ir sajando, elección tras elección, el enorme tumor de corrupciones e inepcias que ha devuelto a España a la línea de salida de sus primeros balbuceos democráticos. No cabe engañarse, casi todo está por hacer para oprobio de quienes han defraudado la confianza del pueblo español y para acicate de esos nuevos partidos que se van implantando en el territorio nacional. Más allá de la expectación que despiertan, habrá que conocer cuáles son sus pretensiones para aplaudirlas o criticarlas. Pronto comprobaremos su grado de inteligencia política para administrar las primeras paletadas de confianza recibidas, así como su impermeabilidad ante los cantos de sirena y la llegada en tropel de arribistas mil.

No es revolución, es una simple revuelta política
Contra lo que se quiere hacer ver, los hipotéticos acuerdos de gobierno no serán rápidos ni fáciles, porque tanto Ciudadanos como Podemos se imaginan el riesgo que corren dando sus votos a gobiernos o consistorios que ellos no presidan o en los que participen. Probablemente sus exigencias serán sencillas y claras, difíciles de tragar para los instalados, como se está comprobando en Andalucía, razón por la que deberán acompañarlas de pedir en algunos casos las alcaldías o presidencias regionales que correspondan, no por conseguir sillones, sino por ejercer el control directo de las tareas de gobierno. Ya lo he dicho otras veces, pasar el fielato de las investiduras tiene en el sistema español una importancia trascendental, porque la remoción de los investidos suele ser casi misión imposible, más o menos como intentar reformar la Constitución.

Sobre el papel el mapa político de las grandes ciudades españolas parece más radical que el del 14 de abril de 1931 cuando la conjunción-republicano socialista ganó en las capitales de provincia, pero no se alarmen: ahora no existe ningún Miguel Maura que arrastre a sus compañeros del Gobierno Provisional a tomar Gobernación ni un Alcalá-Zamora que pida la marcha del Rey antes de la puesta de sol. De momento, el objetivo es mandar a casa a un tropel de alcaldes y presidentes regionales del Partido Popular, acompañados de sus cohortes de cesantes. Algunos ya están entonando el canto De profundis.

En días sucesivos iremos conociendo más cosas, porque el ruedo está en ebullición, aunque no creo que estemos ante un proceso revolucionario, sino ante una revuelta política entre partidos decrépitos y otros que nacen, que alcanzará su clímax en las nuevas Cortes Generales cuando se miren a la cara unos y otros y se pregunten cómo hincar el diente a la crisis española ¡Casi nada!

Fábula del acoso y derribo de UPyD
Luis de Velasco. www.republica.com 28  Mayo  2015

En toda democracia hay conflictos porque hay intereses no coincidentes que se expresan de diferentes maneras. Las instituciones regulan esos conflictos tratando de armonizarlos y optando cuando eso no es posible. Entre esas instituciones destacan los medios de comunicación, el denominado Cuarto Poder, completando así la lista de los tradicionales tres poderes definidos por Montesquieu.

Pretender como hacen algunos que el papel de los medios es mínimo o, incluso, inexistente es cerrar los ojos a lo evidente. Como lo es echar la culpa propia a esos medios, sus filias y sus fobias. Pero en resumen cualquier análisis de un proceso social sin recordar a los medios es un análisis falseado. Es el caso del reciente proceso electoral.

Veamos primero algunos hechos, o sea realidades, no opiniones. Se ha publicado recientemente (www.tuatupr.com) un interesante estudio titulado “Partidos y líderes políticos en TVs y Radios Nacionales-Elecciones Municipales 2015” que “consiste en la realización de un seguimiento cuantitativo de las veces en que se mencionan a entidades y dirigentes en medios audiovisuales con mayor alcance” en esta reciente campaña electoral. El resumen de menciones es como sigue: PP 5.768; PSOE 1.960; Ciudadanos1.773; IU 1.649; Podemos1.531; UPyD 151 (no es errata, no falta ningún cero al final).Cifras que resultan reveladoras. Recordemos que este seguimiento no incluye prensa impresa y digital. En ambas, sobre todo en la primera, el “desamparo” de UPyD es, por lo menos, similar al citado antes. Cualquier persona, medianamente imparcial, se ha dado cuenta de esto.

Esta ha sido la realidad en la campaña electoral y esa realidad, que algún efecto seguramente tiene en las decisiones de muchos electores, ha sido la continuación de una tendencia clara que venía de atrás, sobre todo desde las elecciones andaluzas. Porque además ha habido otras acciones. Por ejemplo, los efectos de las encuestas como se afirmaba en esta misma columna la pasada semana en “Sondeocracia y democracia”. En síntesis, las encuestas crean opinión, inducen a muchos a votar por el que aparece como ganador o bien colocado y hacen que los medios informen abrumadoramente de quienes aparecen en esas encuestas, concretamente el “cuatripartido”. UPyD, como no aparece, es arrojado a las tinieblas aunque esté en legislativos y ayuntamientos.

¿Demasiado tremendista? No lo parece. Esos números son concluyentes. ¿Por qué ha ocurrido esto? ¿Por qué ese acoso y derribo? Habría que preguntárselo a quienes mandan en los medios. Es decir, a los propietarios y los financiadores. En síntesis, eso que se llama la élite mediáticofinanciera. Dicho más sencillamente, el poder. Algo que para muchos pánfilos no existe pero que la realidad, el devenir diario de conflictos de toda sociedad, demuestra que sí existe.

La democracia de Carmena
Jorge Vilches Libertad Digital 28  Mayo  2015

La idea de la izquierda radical de Carmena de que Aguirre y el PP en general han acabado con la democracia en Madrid, y en España, va más allá de arrogarse la forma de gobierno: se trata de todo un proyecto de transformación social. En las últimas décadas, el neocomunismo y sus aledaños han desarrollado un concepto de democracia que contraponen al clásico. Ya no se trata de que el Estado reconozca y garantice los derechos individuales, al tiempo que asegure una mayor o menor separación de poderes, en un marco de elecciones periódicas y libres para elegir a los cargos públicos. No. Para la extrema izquierda este concepto está anticuado.

Tras el desplome del mundo soviético, la socialdemocracia buscó reubicarse girando al liberalismo social y el comunismo hacia el populismo, especialmente en América Latina. Su llegada a Europa ha sido posterior, de la mano de los movimientos sociales, la crisis y los indignados. Estos populistas han construido el nuevo concepto de democracia sobre postulados viejos pero eficaces en un contexto social complicado y fórmulas para tomar la calle. Ambos elementos –ideas y acciones– concluyen en lo mismo: hay un pueblo explotado y engañado al que le ha llegado la hora de poner a "la casta" en su sitio.

Los dos gurús de este neocomunismo son el francés Jacques Rencière y el argentino Ernesto Laclau. El primero postula que la democracia es que tomen el poder los excluidos a través de movimientos asociativos que rompan la lógica del mercado y del liberalismo, y que impongan la igualdad. Por supuesto, todo esto se envuelve en términos pseudocientíficos. Escribe Rencière en El odio a la democracia (2006)

Esto es lo que implica el proceso democrático: la acción de sujetos que, trabajando sobre el intervalo entre identidades, reconfiguran las distribuciones de lo privado y de lo público, de lo universal y lo particular.

La democracia es así, para esta gente, una forma de "emancipación humana" que pasa por la ingeniería social. Todo debe estar en manos del Estado, del Poder, de ellos. En realidad, es un alegato a favor de la dictadura, en la que el Poder, ejercido por el "partido del pueblo", de "los de abajo", decide la vida privada y pública de toda la comunidad en aras de una supuesta “igualdad”. Es lo que escribe Pablo Iglesias en su libro Disputar la democracia. Política para tiempos de crisis (2014; con prólogo de Tsipras), donde dice, en el paroxismo de la demagogia populista, que quieren el poder para que

los niños vayan limpios y alimentados a escuelas públicas, (…) todos los mayores reciben una pensión y sean atendidos (…) a nadie le corten la calefacción en invierno si no la puede pagar, (...) ningún banco pueda dejar en la calle a una familia (…) producir información no sea privilegio de multimillonarios, (...) un país no tenga que arrodillarse ante especuladores extranjeros.

No se trata de hacer economía, sino política, porque es la política –esto es, su política– lo que debe decidir el día a día de la comunidad. Rencière describe las democracias liberales como un "campo de concentración encubierto", en que la representación del pueblo está falseada para que la casta haga negocio. Esto es lo que hay detrás del grito "No nos representan".

Laclau, por su parte, en La razón populista (2005), se apoya en Gramsci para decir que Estado y sociedad civil deben ser casi lo mismo; es decir, que las asambleas de ciudadanos activos, los "comprometidos", los activistas, son la verdadera representación del pueblo, que debe decidir aquellas políticas que el Estado debe ejecutar si quiere ser democrático. El paralelismo entre este mundo asambleario y el de los sóviets, que confluyen en un partido y un Estado, es más que evidente. Por supuesto, esa nueva democracia está basada en un pueblo que necesita un tutor único que traduzca las dispersas necesidades en política. Laclau:

Cuando las masas populares que habían estado excluidas se incorporan a la arena política aparecen formas de liderazgo que no son ortodoxas desde el punto de vista liberal democrático, como el populismo. Pero el populismo, lejos de ser un obstáculo, garantiza la democracia, evitando que ésta se convierta en mera administración.

Eso es Podemos en sus diversos nombres, como Ahora Madrid o Barcelona en Comú, con los que se ha presentado a estas elecciones municipales. La democracia que predica la gente de Carmena es lo que Iglesias explicaba no hace mucho en La Tuerka: la democracia, siguiendo a Robespierre es un movimiento para arrebatar el poder a los que lo acaparan y repartirlo entre los que no lo tienen, el pueblo, para tener sanidad, educación y vivienda. Si no hay este reparto y mandan los mercados, es una dictadura, concluye, y por tanto

defender el puesto de trabajo lanzando tuercas y cohetes es el mayor acto democrático que se pueda llevar a cabo.

Esta pequeña muestra es suficiente, creo, para comprobar que este concepto de democracia está muy lejos del respeto al Estado de Derecho democrático y a los derechos individuales, y nos aleja de la Unión Europea para acercarnos a la Venezuela chavista.

Los inversores extranjeros congelan hasta las generales "todo lo que dependa del BOE"
No es que vayan a salir a la carrera, pero sí van a frenar su ímpetu. Los inversores internacionales están incrementando su cautela tras el complicado mapa político surgido tras el 24-M
R. Ugalde. P. Calvo. E. Segovia El Confidencial 28  Mayo  2015

El lunes estaba previsto el cierre de una gran operación por parte de un gigante extranjero. Sólo faltaba la última firma. Pero no se produjo. Una orden desde más allá de los Pirineos paró todo. "Es cuestión de días, pero, tras el resultado electoral del domingo, han preferido esperar a que se aclare el horizonte", declara una persona próxima.

Este caso, real, está siendo una nota dominante en el mundo empresarial español tras la incertidumbre política surgida de los comicios municipales y autonómicos del 24 de mayo. La misma escena y las mismas preguntas –"¿Nos puedes explicar los resultados? ¿Son extrapolables a las elecciones generales?"– se repiten en casi todas las firmas vinculadas al mundo corporativo y financiero. Quienes lanzan esas interrogaciones son los de arriba, los de la matriz ubicada en Londres, París, Fráncfort o Nueva York. Quienes las reciben son los responsables de sus delegaciones en España. Y la razón de plantearlas es muy básica: quieren saber si España sigue siendo un país lo suficientemente estable como para invertir aquí.

¿Y cuál es el primer veredicto? No se espera una diáspora, pero sí un frenazo en las operaciones y las inversiones hasta ver cómo cuajan las alianzas y, sobre todo, cómo se saldan las elecciones generales previstas para este año.

Los grandes inversores internacionales, que han disparado hasta los 14.000 millones sus compras en España en 2014 tras dos años de caídas, han dado orden de poner pie en pared, un frenazo que va más allá de los grandes proyectos inmobiliarios previstos en ciudades como Madrid o Barcelona, donde el auge de Ahora Madrid y Barcelona en Comú, marcas locales ligadas a Podemos, han dejado en el aire desarrollos tan importantes como Operación Chamartín o las ventas de la Empresa Municipal de la Vivienda Social (EMVS).
¿Luz roja? No, pero sí naranja

El denominador común consiste en que la prima de riesgo política, que se había apaciguado en los últimos meses, ha vuelto a subir. "No sólo por España, también hay que incluir a Grecia en la ecuación", matizan desde otra sociedad. "Pero España, desde luego, influye, y posiblemente esta sensación se mantendrá hasta las elecciones generales", añaden.

La agencia de calificación Moody's, que bajó el rating de España sin miramientos durante la crisis, coincide con el temor por las consecuencias del cambio político que se puede avecinar a la vista de las elecciones municipales y autonómicas. Su vicepresidenta, Sarah Carlson, señala que lo más importante es la continuidad y la previsibilidad de las políticas económicas; por eso, les preocupa que estos principios se quiebren... que es lo que pretenden precisamente formaciones como Podemos. En todo caso, considera que será mucho más complicado aprobar las reformas que quedan pendientes.

"Los resultados han generado recelos, sobre todo pensando en las elecciones generales. Por el momento, no se ha encendido una luz roja, pero sí la naranja. Los inversores están a la expectativa", describen desde una firma de inversión española en contacto con inversores extranjeros. "Los inversores llevaban cinco o seis trimestres muy calientes con España, pero el resultado de las elecciones supone un aviso y ahora se lo van a pensar a la espera de las generales, sobre todo en el sector inmobiliario", añaden desde una gestora de fondos.

Grandes inversores estadounidenses, chinos, indios, europeos o latinoamericanos han confirmado a El Confidencial que han dado órdenes de frenar las inversiones. En algunos casos, aquellos que fundamentalmente están analizando operaciones entre privados y sobre activos con todas las licencias en regla, el toque de queda inicial ha sido de entre tres y cuatro semanas, el tiempo necesario para analizar realmente el impacto del 24-M. Otros, fundamentalmente aquellos cuyas partidas se están jugando en un nivel más local o autonómico, han decidido esperar hasta septiembre, a la espera de conocer los nuevos Gobiernos. "Nos han comunicado que todo parado hasta septiembre", señala el representante de un inversor asiático.

Sin embargo, muchos han dado orden de esperar hasta las generales. "Ayer mismo, un inversor me dijo que no comprometía más dinero hasta después de las generales", confiesan desde un fondo inmobiliario. "Orden como tal no hemos recibido, pero vamos a ser cuidadosos", reconocen desde una gran firma de capital riesgo, actualmente inmersa en varias operaciones. "Los inversores han levantado el pie del acelerador a ver cómo evolucionan los pactos", apuntan desde un family office, donde insiste en que "también Grecia crea incertidumbre".
Operación Campamento, Sareb...

Centrando el punto de mira, las alusiones se concentran en el sector inmobiliario, especialmente por la incertidumbre que se abre en los dos grandes núcleos de actividad, como son Madrid y Barcelona. Pero no es el único sector que recibe referencias. Junto a él aparecen principalmente el constructor y el energético, y en un segundo escalón el financiero. En general, aquellas industrias más vinculadas a la regulación y el control público. "Los señalados son los sectores más regulados. Todo lo que depende del Boletín Oficial del Estado", aseguran desde otra gestora internacional con delegación en España.

Los efectos ya se están notando. Como un fondo de infraestructuras con intereses en España, que ya ha tomado la decisión de "no hacer nada hasta que terminen las elecciones".

Lo que está en juego son todas las grandes desinversiones en manos del Estado, desde Operación Campamento hasta las ventas de suelo de Sareb, sin olvidar a Bankia. Más allá de la resaca autonómica y local, el problema que están viendo ya los grandes inversores internacionales, y que realmente les lleva a tomar precauciones, es comprobar hasta qué punto puede repetirse el vuelco visto el 24-M en los comicios generales, ya que ahí se trataría de un vuelco que afectaría desde normativas energéticas hasta las desinversiones pendientes en el sector financiero, sin olvidar todo el patrimonio público pendiente de cambiar de manos.

Como no hay mal que por bien no venga, dentro de este parón general hasta después de las elecciones generales también existen las buenas noticias. Estos efectos positivos pasan por que la incertidumbre va a presionar a la baja sobre los precios justo en un momento en el que, en sectores concretos como el inmobiliario, empezaba a temerse ya la creación de una nueva burbuja.

Hallado un importante arsenal de ETA en un chalet del País Vasco francés
En la operación, que coordina la Guardia Civil en Biarritz, ha sido arrestada una colaboradora del aparato de logística de la banda
Melchor Sáiz-Pardo | Madrid El Correo 28  Mayo  2015

Golpe al aparato del logística de ETA, el único rescoldo de la banda que todavía sigue activo. Los servicios antiterroristas de la Guardia Civil, en colaboración con la policía francesa, han encontrado un importante arsenal en la localidad de Biarritz, en el País Vasco francés.

Según mandos de la operación, el depósito de armas podría ser uno de los más importantes aún en poder de la banda y está compuesto por gran número de armas –no explosivos- compradas por ETA poco después de 2010 y en cualquier caso antes de su declaración del alto el fuego definitivo hace ya más de tres años y medio.

El hallazgo de este zulo ha sido posible tras la captura esta madrugada de una mujer de nacionalidad francesa por su presunta colaboración con ETA. Se trata de la dueña del inmueble.

El Ministerio del Interior asegura que esta detención se produce en el marco de una operación que se está desarrollando en estos momentos, en el sur de Francia, “contra la estructura ‘técnico-logística’ puesta en marcha por la banda terrorista en el año 2014” para asegurarse el mantenimiento de un arsenal operativo a pesar de su falta de actividad.

El Ministerio de Interior ha informado este jueves de una operación en marcha en el sur de Francia "contra la estructura técnico-logística puesta en marcha por la banda terrorista en el año 2014".

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Enhorabuena, Arriola
Antonio Burgos ABC 28  Mayo  2015

Enhorabuena grande, señor Arriola. Paso a paso, todo muy estudiado sobre las encuestas, está consiguiendo usted lo que pretendía: cargarse al PP con mucho cuidadito. Prácticamente lo ha llevado usted a la ruina. Basta que el puntillero no lo levante en las próximas elecciones generales, porque ya lo tiene usted aculado en tablas, amorcillado, deseando echarse.

Los que no saben una palabra de sociología ni de elecciones andan por ahí pidiendo primarias en los partidos, programas debatidos y esas tonterías. Nada de eso necesita usted. Y sin esa ordinariez de tener que presentarse a las elecciones y otras minucias. La izquierda tradicional apesebrada y la nueva izquierda radical por apesebrar necesitaban quien acabase con el PP y entonces, providencialmente, como el ángel a los pastores en Belén, se le apareció usted a Rajoy en la calle Génova: «Que el PP no sea lo que parece y que no parezca lo que es». Usted ha logrado ese toreo de perfil, con el piquito de la muleta, tomando todas las ventajas, sin exponer, que ha caracterizado al PP desde que, quizá por una equivocación suya, obtuvo la esperanza en forma de votos de diez millones de españoles que no se avergonzaban, al contrario que sus pupilos, de ser de derechas y que le dieron la mayoría absoluta. Usted introdujo unos principios completamente nuevos en la praxis política, que quienes les pagaban un dineral por sus asesoramientos han seguido al pie de la letras, a saber:

1. Hay que gobernar contra los propios votantes.

2. Hay que ocultar lo que se es. La derecha debe parecerse lo menos posible a la derecha, de lo que hay que avergonzarse y ocultar. Cuanto más acomplejada, mejor.

Y lo hizo usted de cine. De cine de Almodóvar, claro, que es de ellos. Sus pasos hacia la destrucción del PP fueron perfectos: no derogar una sola ley de las que aprobó Zapatero para la perdición de España, empezando por el Plan Hidrológico, la Enseñanza o la Memoria Histórica; complacer a los separatistas catalanes cuanto más se pudiere; poner en la calle el mayor número posible de asesinos etarras; ignorar por completo a las víctimas del terrorismo; disimular, mirar para otro lado y silbar «Paquito el Chocolatero» si pedían la derogación de la ley del Aborto; conseguir que, hartos de coles, se fueran del partido líderes de la valía de Jaime Mayor Oreja; no desmantelar en absoluto la tela de araña que dejó el zapaterismo montada en la Justicia, en la Enseñanza, en los Medios de Comunicación; no defender llegado el caso, los símbolos de la Patria cual la bandera y la Marcha Real; seguir marginando a las Fuerzas Armadas; estar a papitos con la intelectualidad Visa Oro de izquierda y despreciar a quienes representan la verdad del pensamiento liberal.

Y recortar todo lo recortable. Y subir los impuestos. Y explicarlo de forma que salgan unos editoriales tela elogiosos en «Financial Times» y en «Wall Street Journal», pero que los españoles en paro o con su empresa en concurso de acreedores no se enteren ni de papa del presunto esplendor económico y del fin de la crisis. Ah, y llegadas las elecciones andaluzas, para que no fuera a ocurrir otra vez lo de Arenas, que ganó, pero no lo dejó gobernar el Pacto del No de la izquierda, poner a un absoluto desconocido, y a dedo desde Madrid. Y mucha blandenguería en Rajoy. Y mucho pasteleo babosete. Y de echar a esa máquina de perder votos que se llama Montoro, ni mijita. Así que, enhorabuena, señor Arriola. Ha conseguido usted, en compañía de su abortista esposa, la del Candy Crush y la bronca al chófer, y con la inestimable colaboración de su aventajadísimo alumno Rajoy, cargarse el PP con mucho cuidadito. Y, con él, la esperanza (no precisamente Aguirre) de diez millones de españoles. Los dos millones y medio de votos perdidos ahora van a ser nada cuando lleguen las generales, ante las que le envío ya mi felicitación por adelantado, porque ha ordenado usted a Rajoy que nada cambie para que todo siga derechito, derechito hacia el desastre final. «Quod erat demonstrandum».

La monja Forcades presidirá la Generalidad
Pablo Planas Libertad Digital 28  Mayo  2015

Convergència i Unió, vulgo CiU, es una cazuela hirviendo con caracoles a punto de asomar la gaita comestible o una olla de grillos deprimidos que lloran como plañideras y se tiran de los pelos ajenos. Culpan a ERC de haber dividido el voto soberanista y de que la caperucita roja se haya comido a la abuela, al lobo y dos huevos duros. A Mas se le ha dislocado la mandíbula y no hay quien se la encaje desde el domingo por la noche. Se ha quedado sin el dinero que le pasaba puntualmente el alcalde converjeta a cuenta de los barceloneses. Si España robaba a Cataluña, ellos alunizaron en Barcelona. Ahora, los artefactos destructores de papel echan humo y Colau ha parado un contrato con Teléfonica cuando la pluma del alcalde en funciones estaba a dos centímetros del papel. De momento no se ha quemado ningún banco ni iglesia, pero puede haber fuego. Mas y Trias están a punto de penetrar en la fase de la combustión espontánea.

La Generalidad tirita. Se lo han llevado crudo en comisiones, tricentenarios, en sueldos desorbitados para los cómicos de su cuerda, que son todos. En la ANC, el Òmnium, los municipios por la independencia, el carnaval de Solsona y la Patum de Berga. Tiemblan y están fritos, no hay con qué seguir dando fermento a la masa madre del proceso, aunque parece que tengan un racó, como Pujol, del que sacan para propalar campañas fascistoides sobre la Gran Cataluña. "Preparados" es la consigna de la última de ellas, un millón cuatrocientos mil euros del ala mientras el Varufakis catalán, Andreu Mas-Colell, dice que o llega el Fondo de Liquidez Autonómica (FLA, el séptimo de caballería de Rajoy y Montoro con dinero fresco para la causa limeño catalufa) o se suspende pagos sine die.

El proceso separatista ha sido un negocio fenomenal, un tocomocho insuperable, el trile de la década. No se ha acabado. Continúa, pero el que mueve las cáscaras de nuez ya no va a ser Mas. La sombra de una monja antisistema empieza a cubrir el horizonte de CiU. Teresa Forcades, la sor de Colau, se presenta a las autonómicas. Su partido se llama Procés Constituent. Se trata de la misma mezcolanza que Barcelona en Comú, pero con el aliciente benedictino de una monja contestaria y separatista, hija de la inmersión, el pujolismo y el movimiento kumbayá, el nacionalcatolicismo en versión estelada. Su primer movimiento de peones ha sido sugerir una santa y triple alianza entre los suyos, ERC y las CUP de David Fernàndez, que ha pasado de chaval de la chancla a matón piquetero al asalto de las tiendas de móviles. Si las autonómicas son en cuatro meses, una monja presidirá la Generalidad.

Estos personajes, religiosas separatas, borrokas amb mongetes, rastas y pikas de la estelada son el producto más depurado de la escuela catalana, experimento a lo doctor Mengele del evasor Pujol. Toda esa basura de Torras i Bages y los mossenes trabucaires, de la inmersión lingüística, de los profes indepes y enrollaos, de los charnegos agradecidos que se acentúan Sànchez o Fernàndez y se niegan a hablar en español salvo si es para entenderse con sus coleguis de Rentería; todo eso es lo más granado de la enseñanza del odio a España, de la geografía de los Països Catalans, de la Guerra de Secesión en vez de Sucesión, del castellanu ni en el recreo y otras mandangas por el estilo.

Teresa Forcades, David Fernàndez, Ada Colau y Jordi Sànchez (el nuevo preboste de la ANC) son los nietos de Pujol y los sobrinos de su bastardo político, la suma artística de los mapas del tiempo de TV3, en el que las borrascas llegan por el Atlántico, asuelan Portugal y tras desaparecer en un agujero negro asoman imprevistas por el Ebro. No, no, no. Para nada. El procés no se detiene; se frena si acaso para que se bajen Mas y los empresarios que tanto le han reído las gracias. Tsunami en el oasis. La poltrona de molt honorable no es una sedia stercoraria, el trono del palpado testicular, sino el próximo asiento de sus engendros.

Mas, sin un euro en la caja, se gasta 1,4 millones en una campaña propagandística
PSC, PP y Ciudadanos consideran "inadmisible" esta campaña, que es, además, una copia de otras dos de la ANC y CiU
Redacción www.lavozlibre.com 28  Mayo  2015

Barcelona.- La Generalitat de Cataluña se ha gastado 1,4 millones de euros en una campaña institucional lanzada esta semana y en la que, con la excusa de mejorar el “estado de ánimo” de los catalanes, trata de vender el plan separatista de Artur Mas.

Esta campaña coincide con la grave situación económica del Ejecutivo catalán, que este martes admitía que no tiene suficiente dinero en la caja para afrontar sus pagos de este mes y el siguiente. De estos problemas financieros echa la culpa, además, al Gobierno de Mariano Rajoy, al que acusa de “asfixia”.

PSC, PP y Ciudadanos han cargado contra la campaña institucional, que para los socialistas es "propaganda política" y creen que se parece a una campaña de la Asamblea Nacional Catalana (ANC) de 2014, mientras que el PPC ha pedido su retirada por verla similar a una de CiU.

La nueva campaña institucional "Preparats" (Preparados) será el paraguas de todos los mensajes del ejecutivo catalán publicitará en las próximas semanas, antes de las elecciones del 27S, entre los que se priorizará la recuperación económica, el estado del bienestar y una sociedad de "mejor calidad democrática".

En rueda de prensa en el Parlament, el portavoz parlamentario del PSC, Maurici Lucena, ha recordado que la legislación española "prohíbe específicamente la propaganda política" en las campañas del Govern y ha denunciado las "sospechosas similitudes" con una campaña de la ANC en 2014.

Ha mostrado así ambos carteles, con una fotografía que "es parecida" y un lema también "parecido", que en el caso de la ANC era "Estamos preparados": "Una de dos, o hay una coincidencia desde el punto de vista galáctico o falta de imaginación. Las similitudes demuestran que no es una campaña institucional, sino auténtica propaganda política".

Por ello, ha considerado que el Consejo del Audiovisual de Cataluña (CAC) debe actuar de oficio, al "vulnerar la prohibición explícita", y en el caso de que el organismo regulador no actúe en un "tiempo razonable", el PSC valorará llevar a cabo otra actuación.

“INADMISIBLE E INDECENTE”
Más contundente ha sido el PP, cuyo portavoz en el Parlament,

 

 Enric Millo, ha calificado de "inadmisible", "indecente", "praxis inaceptable" y "abuso de poder" la campaña, al utilizar el "propio lema electoral de CiU en 2012".

Millo ha aludido en este caso a un lema secundario que aparece en los carteles de dicha campaña, "Fem-ho!" (¡Hagámoslo!), y que ha comparado con el lema de CiU de hace tres años "Fem-ho possible" (Hagámoslo posible).

El dirigente ha considerado que en tal caso "se hizo con dinero de CiU, pero ésta la pagamos entre todos", por lo que "se les debería caer la cara de vergüenza".

"Es inadmisible, indecente, una inmoralidad, y por ese motivo he firmado una proposición de ley registrada en el Parlament en el que instamos al Govern a retirar de forma inmediata la campaña y las referencias al lema", ha anunciado.

El PP denuncia que la ley de publicidad institucional no permite plagiar lemas de partidos, por lo que la proposición insta a la comisión asesora a revisar la campaña de la Generalitat y tomar las acciones pertinentes, además de una batería de preguntas pidiendo información sobre una campaña en la que, ha dicho Millo, "nos quieren tomar por idiotas a todos".

Por su parte, la portavoz adjunta de Cudadanos, Inés Arrimadas, ha criticado que "mientras el Gobierno no paga a las farmacias ni a las entidades del tercer sector destina recursos a crear embajadas, financiar a medios de comunicación afines al Ejecutivo y a crear campañas de propaganda".

A su juicio, el anuncio del Gobierno es "una muestra más de su desesperación, porque la situación de quiebra de la Generalitat no es una novedad: Cataluña es la comunidad que más recursos ha recibido del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA)", ha sentenciado.


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