AGLI Recortes de Prensa   Martes 2 Junio 2015

Ciudadanos, Podemos y la "coalición gobernante"
Javier Benegas www.vozpopuli.com 2  Junio  2015

Hay una frase cuyo origen desconozco que dice que si quieres reducir a un hombre a la nada convéncele de la inutilidad de todo cuanto haga. Bien podría ser el lema surgido de cualquier régimen totalitario, con el fin de eliminar toda resistencia individual en favor del colectivismo absoluto, o de alguna secta en la que las propiedades de sus miembros, incluida la propia existencia, son puestas al servicio de la causa. Sea cual sea el origen de esta máxima, el caso es que parece constituir el ADN del régimen español.

Ya explicamos en estas mismas páginas las razones por las que España fracasa, adaptando para ello a la realidad española el “paper” The Natural State: The Political-Economy Of Non-Development que en su día elaboró Douglas C. North junto a John Joseph Wallis y Barry R. Weingast. Posteriormente, aquel documento dio lugar al libro titulado Violence and Social Orders (Cambridge University Press, 2012) que, a mi juicio, dejó en cuento para niños –dicho sea con todos los respetos– el tan celebrado Why Nations Fail, de Daron Acemoglu y James Robinson, cuyo mayor mérito, a lo que parece, ha sido popularizar la expresión “élites extractivas”. Expresión que, desde entonces, ha sido utilizada en favor de las más variadas causas.

En aquel artículo hacíamos hincapié en la definición de “coalición gobernante”, concepto acuñado por North y que trasciende a los meros gobiernos o agrupaciones políticas. Así, en el modelo surgido de la Transición, por ejemplo, dicha coalición estaría integrada en “lo formal” por diferentes agentes, como la Corona, los dos grandes partidos, las coaliciones nacionalistas y los “agentes sociales” (sindicatos y patronal). Y en “lo informal”, por Juan Carlos I, las ejecutivas de los dos grandes partidos (en realidad sus dos jefes supremos), los clanes nacionalistas, las familias que controlan las gran banca y los grandes negocios y, a continuación, una serie de colectivos que, bien organizados, obtienen su porción de la tarta (los mass media, diversos gremios de la función pública, los sindicatos de partido y, en general, todos aquellos colectivos capaces de constituirse en grupos de presión).

Los agentes que constituyen la coalición gobernante son extraordinariamente cooperativos porque tienen poderosos incentivos para serlo: la entente cordiale les proporciona importantes beneficios. Pero su cooperación conlleva poner sistema institucional a los pies de organizaciones informales, comprometer gravemente el libre acceso a la creación de riqueza, es decir, al Mercado y, también, desvirtuar la representación política. Además, una vez la planificación económica y la redistribución de rentas queda en manos de instituciones que no son neutrales, la innovación, la eficiencia y la competitividad desaparecen. ¿Para qué destinar recursos a I+D+i, cambiar el modelo productivo o ser más eficientes si los beneficios están asegurados por el propio sistema institucional?

Cuando nos preguntamos cómo es posible que tras ocho años de una crisis extraordinariamente profunda poco o nada haya cambiado en la España política, la respuesta es sencilla: la coalición gobernante ha impedido cualquier modificación sustancial de las reglas del juego. Para corroborar este extremo baste constatar que desde 2007 hasta hoy tan solo ha habido un cambio digno de mención: el relevo de Juan Carlos I por Felipe VI. "Suceso” que para mayor abundamiento no ha modificado ni un ápice el statu quo vigente.

Todo lo explicado viene a colación de unas elecciones autonómicas y municipales que, a primera vista, anticipan la irrupción de nuevos agentes y el progresivo debilitamiento de los viejos, lo que está generando un gran alboroto. En efecto, los resultados que han arrojado las urnas en esta ocasión parecen confirmar la tendencia de un voto de castigo que dio el primer aviso serio en las elecciones al Parlamento Europeo. Sin embargo, la cuestión de verdad importante no es si los nuevos agentes políticos (Podemos y Ciudadanos) lograrán desplazar al Partido Popular y al Partido Socialista del poder. No, lo de verdad trascendente es si, en caso de que tal cosa suceda, removerán el actual modelo patrimonialista y darán paso a un sistema institucional neutral y eficiente que cumpla cabalmente su cometido, o si por el contrario participarán en un reequilibrio de fuerzas dentro del actual statu quo; es decir, si optarán a ser miembros de pleno derecho de la coalición gobernante.

Lamentablemente, hay muy pocos indicios en ambos partidos que apunten hacia un verdadero proceso de transformación democrática. Por el contrario, sí se aprecian demasiados guiños hacia un reordenamiento del viejo modelo, aunque con diferencias más o menos sustanciales entre ambos. Podemos plantea un proceso de “expropiación total” del poder económico en favor del Estado y las Administraciones Públicas, lo cual no supondría el fin del sistema patrimonialista sino justo lo contrario: la apoteosis del Estado como agente económico y planificador y, en consecuencia, el fortalecimiento del Sistema de Acceso Restringido en detrimento de la iniciativa privada. Además, las instituciones, lejos de ser neutrales, actuarán de catalizadores de políticas finalistas definidas en base a un sesgo ideológico insuperable.

En cuanto a Ciudadanos, parecen dedicar muchos esfuerzos a la definición de reformas de segunda ronda y muy pocos a definir la reformas del modelo institucional, lo que pone de manifiesto que no entienden o no quieren entender que sin un marco institucional regenerado y neutral toda política finalista está condenada al fracaso. En cierta forma es como si en Ciudadanos se postularan como milagrosos cirujanos capaces de insuflar nueva vida a un modelo político a punto de expirar.

Por último, tanto Ciudadanos como Podemos tienen un denominador común: primar las “políticas sociales”, la redistribución de la riqueza, las reformas tributarias y el uso y abuso de la planificación indicativa. Ambos ignoran, quizá deliberadamente, que la política social que España necesita es aquel conjunto de reformas que conviertan el actual modelo patrimonialista en otro neutral que garantice la igualdad ante la ley, el libre acceso a la creación de riqueza, así como la representación política. En definitiva, tanto Albert Rivera como Pablo Iglesias parecen bastante predispuestos a mantener muy viva la vieja tradición española de reducir a la nada a la sociedad civil.

La mujer del nuevo César
LORENZO ABADÍA www.gaceta.es 2  Junio  2015

La superficialidad en el análisis político conlleva a confundir el fin del bipartidismo con el fin de la partidocracia o de la oligarquía de partidos.

Dos graves fracasos políticos han condicionado la vida colectiva de los españoles desde que se instauró el régimen que forjó nuestra famosa Transición y que tiene como máximo exponente a la Constitución del 78.

En primer lugar, la amenaza a la unidad de España y a las libertades civiles que el nacionalismo ha ejercido desde sus más prístinos orígenes, primero con la violencia armada de las pistolas y las bombas-lapa, y después con la iniciativa sediciosa de los referéndum de autodeterminación, sueño romántico construido sobre la base del chantaje parlamentario y la consecuente cesión casi ilimitada de competencias y financiación por parte de absolutamente todos y cada uno de los gobiernos de la nación.

En segundo lugar, la falta de libertad política de la que, desde el origen, adolece nuestro sistema. El monopolio de los partidos protagonistas de la Transición ha sido tan férreo que su hegemonía no se ha visto amenazada hasta estas recientes elecciones autonómicas y municipales.

Sin embargo, aunque parezca lo contrario, al sentimiento de indignación que ha provocado los nuevos resultados electorales pronto puede unírsele el de la frustración que en la sociedad va a generar un nuevo espejismo político. Pues los análisis que se están vertiendo en los medios de comunicación social no pueden ser más desacertados. Consecuencia lógica de no comprender correctamente la naturaleza del poder.

Se sostiene con frivolidad suprema que el peligro nacionalista catalán ha perdido fuerza en favor de la nueva izquierda populista y radical. Nada más lejos de la realidad. El oportunismo congénito a esta izquierda le permite saltar impúdicamente de las vanguardias elitistas de Lenin y Marx y su aversión al derecho de autodeterminación de los pueblos y naciones de Europa, que utiliza para anular a los círculos, al rousseaunismo de éstos y de la soberanía popular para defender el derecho a decidir. Después de que se convoquen elecciones en Cataluña, dos terceras partes del Parlamento catalán estarán a favor del derecho de autodeterminación y más de la mitad votaría "sí" a la independencia, como acaba de confirmar Ada Colau en sus últimas declaraciones. No comprender que los intereses de la izquierda radical pueden converger con los de los nacionalistas si ambos prescinden recíprocamente de aquello de lo que el otro abomina, es decir, de la libertad y de la idea de España -que en el fondo es decir lo mismo, pues la nación española es la base de la unidad política construida por la Historia de forma ajena a la voluntad consciente de los hombres, sobre la que se fundamentan nuestros derechos y libertades- implica no sólo desatinar escandalosamente en los análisis sino incapacitarse para formular soluciones con las que afrontar el inmediato futuro. Hoy el problema del secesionismo catalán no sólo no ha sido mitigado cuantitativamente hablando por los nuevos resultados, sino que ha dado un paso de gigante desde el punto de vista cualitativo, al recibir por vez primera el derecho de autodeterminación, eufemismo del derecho a la independencia, el reconocimiento de un partido de ámbito nacional.

En relación con la otra gran cuestión, la superficialidad en el análisis político conlleva a confundir el fin del bipartidismo con el fin de la partidocracia o de la oligarquía de partidos. España ha sido hasta hoy una cúpulocracia, no porque el poder estuviese distribuido entre dos formaciones políticas, sino porque la naturaleza del mismo, que se desprende de la ley electoral, de la financiación de los partidos y de la imposibilidad de garantizar la separación de poderes, es necesariamente oligárquica, sean dos, tres o treinta y tres los partidos que se lo repartan. El régimen democrático u oligárquico del poder no depende del número de partidos en liza sino de la igualdad de oportunidades de que dispone cualquier candidato para presentarse ante sus electores y de la libertad de éstos para elegirle, controlarle y deponerle si es necesario. Ciudadanos, único partido que propone cambios que afectarían a la naturaleza del poder, no cuenta todavía con el apoyo electoral suficiente como para exigirlos. Y las fórmulas de Podemos en relación con las listas abiertas y una mayor proporcionalidad camuflan lampeduasianamente el mismo régimen oligárquico de poder.

Ambos espejismos alimentados por los medios convierten la nueva situación política en algo todavía más nocivo para las libertades públicas, pues al menos la mujer del anterior César no podía aparentar por más tiempo su impureza.

Administraciones Públicas y clientelismo
Alejandro Hidalgo www.vozpopuli.com 2  Junio  2015

Soy profesor. Una de mis tareas es transmitir conocimiento. Todos los días que entro en clase mi mayor obsesión es, a partir de los datos, fuentes e informes diversos, armar un discurso que no quede en ningún momento huérfano de cifras que lo defiendan. Sin embargo algunas veces, muchas veces, los alumnos preguntan, y en algunas ocasiones, solo algunas, mi respuesta es “no lo sé”. Como he dejado claro, no piensen que suele ser una respuesta habitual. Pero a veces, le suelo decir al alumno que no debe esperar que lo sepamos todo. En ocasiones, y haciendo gala de cierta teatralidad, mi respuesta es: “no tenemos ni idea”. Es en esos momentos cuando me gustaría que pudieran ver la cara del alumno. Y es que, como le suelo explicar al atónito universitario, no debe esperar que una ciencia, en este caso la economía, tenga respuesta para todo. Al menos, de momento.

Hace no muchas semanas escribí en este blog sobre la decepcionante evolución de la productividad total de los factores (PTF) en España desde los años ochenta. Si lo leyeron, recordarán que este indicador mide la evolución de la eficiencia de una economía, de tal modo que si aumenta, podemos argumentar que la economía “lo está haciendo mejor”, mientras que si cae, podemos afirmar que “lo hace peor”. Pues bien, como les he apuntado al inicio de este párrafo, en aquél post les comentaba que este indicador, daba igual el modo de cómo lo estimáramos y la fuente que usáramos, mostraba una continua caída desde mediados de los ochenta. Este hecho es relevante, ya que a la evolución de la eficiencia se vinculan la de la productividad, la de los salarios y también, por supuesto, la factibilidad de toda política redistributiva, pues éstas se basan en la riqueza generada por un país. Sin embargo, y a pesar de la importancia de este hecho, no está claro aún por qué ha ocurrido esta caída. La pregunta no tenía por el momento una respuesta certera o demostrable, y así se lo trasmitía a mis alumnos.

Pero quizás sí la tenga ya. En un trabajo recientemente presentado, los economistas, Josep Pijoan, Manuel García-Santana, Enrique Moral-Benito y Roberto Ramos realizan un análisis muy exhaustivo (algo complejo para legos) para entender qué ha podido causar esta evolución de la PTF española. Y como no puede ser de otro modo, lo que han encontrado es muy interesante. Su argumento es muy sencillo. La economía española creció desde 1995 hasta 2007 a “velocidad de crucero”. Esta expansión, la más larga e intensa de la reciente historia económica española se basó en gran parte en una burbuja inmobiliaria fundamentada por la caída de tipos que desde principios de los noventa caracterizó a nuestra economía y a las del resto del Mundo. Sin embargo es muy relevante que, coincidiendo con este fuerte crecimiento, la productividad de la economía no avanzara. Es más, cayera. Muchos argumentaron y siguen argumentando que dedicar gran parte de nuestros recursos productivos a construir casas no era eficiente, y que por lo tanto esto es lo que explicaría tal comportamiento negativo. Sin embargo, a poco que uno compruebe algunos datos, observaría que cualquier sector de la economía española lo hizo peor, en términos de eficiencia, que su homólogo de otros países. Es por ello que la explicación “burbujera” no pueda por sí sola describir toda la heterogeneidad que los datos revelan.

Entonces, ¿qué puede explicar esta pobre evolución de la eficiencia? La explicación de Pijoan y compañía es sencilla, aunque se la “traduzco” para que resulte incluso atractiva. Suponga que una empresa tiene que decidir qué producir, qué precio establecer y a qué tipo de cliente vender. Estas decisiones no son deterministas, sino que se deciden en función de otras muchas variables, por lo que en función de éstas, las empresas “escogen” su estado que mejor se adecua al entorno. Así pues, las decisiones estratégicas de las empresas depende del entorno y de la información que éstas reciban de él. Suponga que del entorno reciben información valiosa para su cuenta de resultados, pero supongamos también que esta información la reciben “distorsionada”. Por ejemplo, la lectura que las empresas hacen del mercado quedan distorsionadas por la regulación sobre cómo y qué producir; o por ejemplo por las subvenciones que incentiva o desincentiva a las empresa a invertir, en términos que posiblemente el mercado no hubiera fomentado; o por impuestos que condicionen y distorsionen las estrategias empresariales. Suponga además que la legislación laboral incentiva o no la contratación y de qué tipo de trabajador (temporal o indefinido). Es decir, supongamos que todas estas regulaciones, legislaciones, subvenciones, impuestos, etc, determinan un comportamiento de las empresas muy lejano al que tendrían en una economía más “nítida”. En esta situación, las decisiones de las empresas pueden ser muy lejanas a lo que en economía definiríamos como “óptimo eficiente”.

Lo que Pijoan y compañía encuentran es que en los sectores donde el peso, la influencia, el papel de las Administraciones Públicas (AAPP) es mayor, por la razones argumentaras anteriormente, las empresas tomaron decisiones de inversión en factores más alejadas del óptimo eficiente. No importa si estos sectores estaban o no estaban relacionados con la construcción. Esta relación se ha encontrado para el conjunto de la economía.

La figura que a continuación les muestro representa el porcentaje de capital TIC (Tecnologías de la Información y Comunicación, y gran difusor de eficiencia en los últimos 30 años) en sectores españoles y norteamericanos. Si un punto está por encima de la bisectriz, nos estaría diciendo que en ese sector, las empresas norteamericanas poseen un stock de capital TIC mayor que sus homólogas españolas. Pueden comprobar que si en 1995 esto era así para una mayoría de los sectores españoles, en 2007 es prácticamente general. Así pues, las “distorsiones” generadas por el exceso de intervención de las AAPP podría estar provocando un comportamiento ineficiente de las empresas o sectores españoles, lo que redunda en una evolución negativa no solo de la PTF sino además del resto de variables asociadas a la misma.

Esta influencia de las AAPP sobre la economía no debe traducirse necesariamente como corrupción, como algunos han interpretado tras la lectura del trabajo. Este análisis se acerca más en estudiar lo que, en la literatura anglosajona, se denomina “crony capitalism”, o capitalismo clientelista. Es decir, empresas y sectores enteros esperando las migajas, o los pasteles, de unas AAPP que a golpe de decreto influyen interesadamente en el sistema económico. También incluiríamos a las empresas ávidas de subvenciones, o buscadores de renta “rent seekers”, y cuya principal preocupación no es leer los mensajes de los mercados sino el de los boletines oficiales.

Gran parte del deterioro observado en la eficiencia de la economía española se asocia a la inmensa capacidad de las AAPP de influir, regular, controlar y arropar a sectores y empresas

Complementariamente a este trabajo, y disculpen el autobombo, un trabajo realizado por un servidor junto con mis coautores, los profesores J. Rodríguez y J.M. O’Kean, mostramos que el mal comportamiento de la productividad de la economía española se fundamenta también en las instituciones laborales existentes, como son el exceso de temporalidad, la mal definida, que no existente, negociación colectiva de nuestro país, y, como en Pijoan y compañía, por el tortuoso camino que las empresas españolas deben seguir en su vida diaria condicionado por la omnipresencia de las AAPP.

En resumen, gran parte del deterioro observado en la eficiencia de la economía española desde los 80 empieza a tener sus explicaciones. Las principales se asocian a la inmensa capacidad de las AAPP de influir, regular, controlar y arropar a sectores y empresas, que, influenciadas o incentivadas por la maraña de regulación, subvención y fiscalidad, toman decisiones que no se corresponden con las más óptimas posibles. Así pues, el año que viene podré, con orgullo, decirle a mis alumnos: algo sabemos.

La enésima deserción de España
Editoria www.gaceta.es 2  Junio  2015

La Comisión Estatal contra la Violencia en el Deporte ha examinado la agresión masiva a los símbolos nacionales en la final de la Copa del Rey en Barcelona. Hirviendo de indignación, los miembros del Comité han “condenado enérgicamente” los hechos. En consecuencia… han pedido un informe. En efecto: la Comisión remite los hechos a la Fiscalía y solicita más información a los clubes protagonistas del suceso. O sea, que aquí no ha pasado nada.

El Estado tiene en su mano numerosos instrumentos para castigar los hechos. Los tenía antes de que ocurrieran, para prevenirlos, y los tiene ahora para sancionarlos. Sin embargo, la Comisión ha preferido inhibirse. La misma Comisión que ha cerrado por cuatro partidos una parte del estadio del Sevilla a causa de ciertos impresentables cánticos. La cobardía tiene muchos nombres.

En el fondo y en la forma, lo que la Comisión ha resuelto es exactamente lo mismo que en su día hizo el Estado ante el referéndum independentista catalán. Aterrado ante la mera hipótesis de que un tribunal de cualquier rango considere improcedente una decisión política, el Estado se paraliza y elude cualquier actitud ofensiva. Dicen que para no provocar a los que ya se sienten provocados sin necesidad de que medie provocación. Es de locos. O de tontos. O de irresponsables. O, simplemente, de cobardes.

Según parece, los que gobiernan España piensan que el coste en imagen de un revés en los tribunales es más oneroso que el coste político de la inactividad. Se equivocan: el único fruto de esta pusilánime actitud es dar carta de naturaleza al odio a España y, por esa vía, avalar que se insulte al conjunto de los españoles. Una vez más, con el pretexto de defender al sistema se sacrifica a la nación. Y aún se extrañan de que los ciudadanos les vuelvan la espalda.

Pitos y lenguas
Nota del Editor 2  Junio  2015

En la guerra, en las películas, lo llaman maniobra de despiste, en los toros, capote, señuelo, o algo así y en la prensa siempre pegada a los profesionales de la política se llama cortina de humo.

Mientras los aficionados al football con al menos un ligero sentido patriótico aumentan su nivel de adrenalina y cabreo al ver y oír a los energúmenos de siempre haciendo las gilipolleces de siempre,
los periodistas se preocupan muy bien de meter nariz en el infecto tema de la imposición lingüística, o sea de la sistemática conculcación de los derechos humanos y constitucionales de los ciudadanos de cuarta que se ven así en las regiones donde el español y el idioma español son impropios.

Hasta hace poco considerábamos que los profesionales de la política son el cáncer de España, esto sigue igual desgraciadamente, pero hay que añadir que son los periodistas, algunos, quienes se encargan de las dos tareas miserables: la encumbración de los profesionales de la política (algunos, en los momentos en que el ser superior se lo ordena), el hundimiento de otros (siguiendo las mismas órdenes) y por otro lado montar hogueras para que las cortinas de humo no dejen ver a los TVados españoles la realidad de la situación ( léase Tbados, descerebrados por la basura de la televisión.
Nótese que tambien quedan algunos españoles no TVados).

Aún recuerdo la amenaza del delegado del gobierno via policía, de multar desmesuradamente a los organizadores de una manifestación contra los terroristas por ocupar unos minutos más de lo establecido la zona de la plaza de Colón mientras se difuminaba la concentración, normal, sin incidentes ni altercados, hasta había quienes no permitían que se lanzasen gritos contra el gobierno, y mientras tanto en Cataluña, donde el español es lengua impropia, impera la más absoluta inseguridad jurídica porque ni las leyes ni las sentencia se cumplen ni el gobierno garantiza su ejecución .

Emoción versus razón
Ernesto Ladrón de Guevara www.latribunadelpaisvasco.com 2  Junio  2015

La prueba más evidente de que las masas pueden ser guiadas como un rebaño mediante el estímulo de la emoción es la final de la Copa del Rey entre el Atlético de Bilbao y el Barcelona, este pasado sábado.

Los independentistas repartieron miles de silbatos para pitar al himno nacional, en una prueba más de falta de respeto no solamente a ese símbolo sino a millones de ciudadanos que aunque no nos mueva un especial sentimiento de identidad con lo que representa nuestro país, vemos la necesidad de la unidad, de la concordia y de vivir en un marco común, el de todos los españoles; un encuadre fraguado a lo largo de la historia durante siglos, que nadie tiene el derecho de romper, y menos con frivolidades y gestos descerebrados.

No es el fútbol un deporte que me provoque reacciones de ningún tipo. Más bien me muestro indiferente a él, pues creo que es el opio del pueblo, como es evidente en el ejemplo que motiva este artículo. Para mí es un espectáculo, sin más, que no debería ser mezclado de ninguna de las formas con las vísceras, con los impulsos más bajos, con la pedagogía del odio. Debería ser una competición limpia, ajena a cualquier tipo de pretensión de tipo político. Bastante es que tengamos los ciudadanos que perdonar –no es mi caso- los deberes que tienen los clubes de contribuir a la Seguridad Social y al fisco, como cualquier otra sociedad que busca el lucro.

A mí me parece que puestos a generar impulsos viscerales de naturaleza peligrosa para la convivencia entre ciudadanos, lo que debería hacer el Club de Fútbol Barcelona, ya que permite este tipo de actos incívicos e irreverentes para la sensibilidad de ciudadanos que no comparten estos comportamientos y que simpatizan con los símbolos patrios, es no participar en este tipo de competiciones, por coherencia. Si no se acepta a nuestro monarca, ni nuestro himno, ni nuestra bandera, no tiene sentido que participe en este campeonato que tiene como nombre “Copa del Rey”. Estoy hablando de coherencia. Y si no es así, debería instar a sus socios a guardarse las inquinas para otro momento, aunque solamente sea por respeto a las instituciones. Y, en cualquier caso, puesto que están –los del silbato- en contra del Rey, y quieren la República como forma de gobierno, lo que deben hacer los del “Barça” es no recoger la copa del Rey, y cedérsela al subcampeón. Y si aún así el subcampeón tampoco la acepta, en coherencia, regalársela a Cáritas junto con todos los estipendios económicos que han recibido sus jugadores por haber ganado esta liza futbolera.

Pero como ya sabemos que la coherencia se escribe con H de honestidad, y estos comportamientos responden a impulsos primarios, poco racionales, no podemos esperar que prevalezcan valores como el respeto a los demás, el civismo en los comportamientos colectivos, la aceptación de las normas democráticas, de la ley, y el acatamiento al marco constitucional. Y por eso estamos como estamos, con una falta considerable de credibilidad internacional y muy poca imagen de seriedad y de unas bases aceptables de estabilidad como fuente de crecimiento económico y de bienestar social.

Por algo Cataluña, más que una comunidad que gana prestigio y atrae riqueza, se empobrece a marchas aceleradas.

Ahora bien. Algo tienen que ver con esta escalada hacia la estupidez las instituciones del Estado, y, sobre todo, los partidos políticos que tienen el deber constitucional de cumplir y hacer cumplir las leyes, pues si en diferentes competiciones se han permitido este tipo de conductas colectivas, sojuzgando el marco jurídico, el devenir de estos comportamientos puede terminar en puertos que hoy resulten inimaginables.

El emirato de Qatar planea la apertura de 150 mezquitas en España
Antonio García Fuentes Periodista Digital 2  Junio  2015

No me preocuparía de ello si la religión musulmana se mostrara tan tolerante cómo y en general se muestra la cristiana en todas sus variantes, puesto que lo que debe imperar es la plena libertad del ser humano a elegir religión o no elegir ninguna; ya que la libertad es inherente a ese ser humano a quién Dios o La Naturaleza, se la otorgó plena y nadie tiene autoridad a intervenir en ese libre albedrío, puesto que filosóficamente pensando y hablando; si esa “Naturaleza” permitió tantas y tantas religiones como ha habido y hay en este pobre planeta; es por cuanto ninguna ha llegado a la perfección convincente para que se imponga libre y pacíficamente sobre todas las demás; “lo de cree o muere”, es de las mayores barbaridades (“de bárbaros extremistas”) que se ha cocido en mente humana; por ello es anti natural el imponer cualquier credo por la fuerza física, ha de ser aceptado por libre decisión del individuo el que igualmente aun así, tendrá la plena libertad de dejarla cuando lo crea conveniente y por las causas que estime ese individuo en uso de esa libertad de la que goza desde que nace hasta que muere. Si de verdad se cree en “Un Dios justo y misericordioso”, ese Dios no puede conceder privilegios a ninguno de sus hijos, puesto que “Su Justicia Divina”, no lo sería en tal grado… “El progreso o ascenso de cada individuo ha de ganárselo cada cual son su esfuerzo y obras a realizar en favor de los demás, pero siempre en paz y concordia”; otra cosa nunca enseñaron los verdaderos “avatares o enviados divinos a este grano de polvo estelar cual es nuestro miserable planeta”.

En cuanto a “la inversión de tanto dinero por los dueños cataríes”, se sobre entiende, que como “lo obtienen por el oro negro que brota casi libremente de su desértico suelo, lo pueden emplear con esa generosidad del que naciendo rico-rico, ni tirando el dinero se le acaba”. Se supone igualmente que los dueños de Qatar, estarán dispuestos en contrapartida a autorizar en su suelo, otros 150 templos, principalmente cristianos, ya que cristiana es la religión mayoritaria en España y entonces veríamos una equidad o reciprocidad humana; pero no se trata de otra cosa que de fomentar una colonización de nueva religión, cuyos beneficios y visto como en general “andan la inmensa mayoría de habitantes del mundo musulmán”, no nos interesa en absoluto; y ello por un principio sencillo… “arregla tu casa y deja al vecino que arregle la suya”; practica con el ejemplo de tus obras y no impongas nada a la fuerza; tampoco y a estas alturas, son necesarias las costosísimas y nuevas “torres de Babel” que se han construido en esos desiertos, que curiosamente son los mismos o cercanos, a donde fuese construida la mítica torre de que nos habla La Biblia; y cuya torre tampoco logró otra cosa que el que “se dispersasen” los que pretendían ser los más poderosos del mundo de entonces; toda una enseñanza más de esa vieja cultura, que afirma que… “El que mucho abarca poco aprieta”.

Y ese mucho abarcar se va volviendo contra los “abarcadores”; cómo se va demostrando en sentencias populares o de tribunales de prestigio, como lo demuestran los siguientes hechos.
Uno: Suiza y mediante referéndum ha prohibido la instalación de mezquitas en todo su territorio. No prohíben la práctica de ninguna religión, pero “cada cual en su casa”; y en lugares públicos, la ya establecida desde hace milenios.

Dos: En Inglaterra, país que destaca hace siglos en una tolerancia significativa, ha denegado la pretensión de un grupo de vecinos musulmanes, para que quitasen unos anuncios publicitarios, en las que aparece una modelo en ropas menores, pero que autorizada la misma por el organismo que vigila y regula la publicidad inglesa, ha considerado que es normal y aceptable, lo que desde hace milenios, en nuestra cultura (nació en la Grecia clásica) es cosa acepta da e incluso venerada por quienes educados con esmero, apreciaron desde entonces la belleza del desnudo humano; cosa que ese anuncio no llega a mostrarlo en su plenitud o desnudez total. Pero es claro que los musulmanes prefieren, los velos rigurosos, cuando no “el terrible burka”, para que nadie pueda ni imaginar los encantos del cuerpo humano y femenino; si bien cada vez más, proliferan, las musulmanas que en vaqueros y ropas ajustadas, insinúan sus formas de forma netamente femeninas por cuanto esas féminas, simplemente… “también tienen su alma en su almario” y por descontado, su vanidad femenina, como cualquier otra hembra del homo de cualquier raza o religión. “Humano, sencillamente humano”.

La noticia que al principio me refiero, se ha publicado así; si bien en España no se le ha dado mucha publicidad, según Arturo Pérez Reverte (XL SEMANAL 24-5-15): “El emirato de Qatar planea la apertura de 150 mezquitas en España en los próximos cinco años, hasta 2020. Unos planes que preocupan, y mucho, a la inteligencia española, por lo que supone de posible vía para el incremento del islamismo más radical. Y es que la idea del Emirato es instalar los centros de oración musulmanes en ciudades-satélite de las grandes urbes, como Madrid o Barcelona, donde consideran que el ambiente es más propicio para su plan de expansión del islamismo”. O sea que sigue la invasión y la conversión en la “Eurabia” que ya vaticinara la famosa periodista italiana hace décadas (Oriana Fallaci).

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y http://blogs.periodistadigital.com/nomentiras.php

Dónde estamos y por qué hemos llegado
Francesc Moreno. Cronica Global 2  Junio  2015

Una pregunta recurrente que me han hecho los últimos días es la de tratar de entender cómo se ha llegado a la situación actual en Cataluña y qué va a suceder en el futuro. Voy a tratar de responder, sin ninguna pretensión pontificadora, sólo con la intención de aportar mi visión sobre el tema. Soy de los que piensan que sólo los analistas económicos se equivocan más que los políticos. Eso sí, todos explicamos muy bien las cosas a toro pasado. De entrada debo decir que muchas de las cuestiones que voy a plantear sirven, tambien, para el resto de España, aunque voy a centrarme en Cataluña.

1. Arteriosclerosis de los grandes partidos. Incapacidad, o falta de voluntad, de atraer talento. Burocratización. Todo ello ha llevado a una pérdida de sensibilidad hacia sus bases sociales que ha impedido abordar reformas profundas en cuestiones como la ley de partidos, reforma electoral, etc. El que los partidos sean sectarios y cerrados ha hecho que personas que, con partidos más abiertos, no los hubieran abandonado o se hubieran integrado en ellos, hayan acabado formando otros partidos. Rivera podría ser el lider del PPC o Iglesias o Errejón tener un papel destacado en el PSOE, por poner algún ejemplo.

2. Frente a Pujol que siempre trabajó a largo plazo, creando una red clientelar con empresarios y asociaciones de todo tipo, y que ha llegado a controlar al máximo desde la prensa hasta el último club de petanca, los partidos que han gobernado España se han dedicado a dejar hacer al nacionalismo a cambio de su apoyo parlamentario cuando ha hecho falta. Se ha regalado la educación sin imponer los más minimos contenidos que soporten una visión común de España. No se han aplicado las leyes en temas tan sensibles con la inmersión lingúistica exclusivamente en catalán que busca romper los lazos sentimentales de los niños con España aún a costa de hacer menos competitivos a los catalanohablantes y de conculcar los derechos fundamentales de los castellanohablantes. Se ha permitido al nacionalismo dar la imagen de ser los representantes genuinos de la auténtica Cataluña, no porque fuera verdad sino por que el resto de ciudadanos catalanes hemos sido catalanes de segunda incluso para socialistas y populares durante muchos años. Hemos estado silenciosos y silenciados si alguien levantaba la voz.

3. Crisis económica muy prolongada y dura que ha lastrado a los dos grandes partidos. El PSOE porque no ha sabido sobreponerse al impacto de haber tenido que adoptar las primeras medidas contra la crisis. El PP porque ha pagado el precio de los recortes y, sobre todo, porque no ha tenido la sensibilidad social necesaria para adoptar medidas complementarias en temas tan sensibles como los deshaucios, o las ayudas a los más necesitados. Además, algunas declaraciones poco sensibles han querido trasladar la idea de que el que fracasa, va al paro, cierra su empresa, es porque se lo merece. Salvo si es un banquero, en cuyo caso se reciben ayudas de estado.

4. La crisis económica ha cambiado la sensibilidad social en un tema tan trascendente como la corrupción. Los medios, en Cataluña, todavía no con los corruptos autóctonos; y los jueces se han atrevido con los poderosos. (A veces con excesivo y evidente afán de protagonismo). Si la corrupción se tolera en tiempos de vacas gordas, deviene insoportable en medio de una crisis como la que hemos vivido. Además algunos casos han sido especialmente lacerantes. La crisis ha dejado un gran numero de perjudicados. Jóvenes, mujeres, parados, pero tambien pequeños y medianos empresarios y autónomos que han de bregar con un sistema económico-jurídico pensado en favor de las grandes empresas y sus ejecutivos pero no en favor de los emprendedores. Las clases medias más castigadas han abrazado el populismo, tambien en otros paises, aunque en Francia quien ha sido capaz de captar a esos sectores sociales ha sido Marine le Pen. Un trazo común de todos los populismos es un enemigo bien caricaturizado: España, los inmigrantes o la casta, que más da. Tener culpables relaja y es muy eficaz para fomentar la autoestima.

Todo lo anterior ha favorecido, como tambien pasa en otros paises europeos como ya he dicho, la aparición de populismos de todo tipo. Primero el nacional-populismo independentista que promete un país nuevo, un paraiso en la tierra, rico, libre de corrupción- A partir de una base identitaria ha crecido aprovechando el vacio dejado por la izquierda clásica( PSC e ICV ) incapaz de imponer la agenda social y que ha sido comparsa del nacionalismo por sus complejos y contradicciones internas. Si no hubieran abandonado la agenda social, habrían frenado el crecimeinto del independentismo y .además , no habrían dejado descubierto un flanco inmenso que han ocupado Podemos y las CUps. Partidos que proponen,junto a medidas sociales razonables, modelos de sociedad que han fracasado en todos los lugares en que se han impuesto. Donde sus tésis han triunfado no sólo no han creado más riqueza sino que han debilitado fuertemente la democracia y la libertad individual cuando no han acabado directamente con ellas.

Ante los retos de la globalización o de la construcción europea el populismo nacionalista o el izquierdista promete una falsa seguridad en base a la vuelta a modelos caducos. Pero tienen eco en la sociedad por lo mal que han hecho su labor conservadores, progresistas o catalanistas moderados. El éxito de unos no se explica sin el fracaso estrepitoso de los otros.

En Cataluña la situación es especialmente confusa y difícil. La atomización es máxima. Una federación de centro derecha como CiU está propiciando que Cataluña se acabe no pareciendo a Dinamarca como reivindica Mas, sino a Cuba o Venezuela como el propio President ha declarado. Mayor fracaso imposible. Pero no sólo Mas es un político fracasado incluso para los suyos. El llamado unionismo carece de fuerza política, debido, además de todo lo dicho hasta ahora, a que sus dirigentes políticos estan manifiestamente superados por las circunstancias. El PSC ha hecho un cambio positivo. Pero Iceta puede haber llegado demasiado tarde. Además mantiene muchas contradicciones internas e hipotecas ideológicas del pasado. El PP no ha sabido salir del gueto al que le empujan sus adversarios. Sus caras más visibles están más que amortizadas politicamente. Sólo Ciudadanos crece, pero lo hace a una velocidad insuficiente para ser una alternativa en Cataluña a corto plazo, a menos que sepa atraer el voto, aunque sea prestado, de sectores catalanistas no independentistas. Además necesita reformar sus filas para que no parezca un partido unipersonal. En este sentido, si finalmente hay elecciones el 27S y Rivera no se presenta como candidato, empieza a haber rumores, deberá hacer un esfuerzo muy grande para buscar un candidato solvente si no quiere encontrarse con un fiasco. Yo entiendo que hacer política en Cataluña si uno no es nacionalista es una verdadera tortura. Pero Rivera no puede abandonar ahora a los cientos de miles de catalanes que confian en él.

Con este panorama, si se celebran elecciones catalanas el 27S, lo más probable es que salga un Parlamento atomizado y que la gobernabilidad sea muy difícil. La mezcla del eje social y el nacional, tiene la virtud, para mí, de debilitar el secesionismo, pero deja un pais ingobernable. Para hacer las cosas más fáciles pido cuatro deseos. Que Rivera se presente y que, en su caso, dimita si quiere ir a las generales, lo que no me parece imprescindible. Que Duran e Iceta se entiendan y propongan una alternativa a los catalanistas o nacionalistas no independentistas. Que el PP renueve y refuerce sus listas e incorpore candidatos con arraigo social. Que Dante Fachin sea el candidato de Podemos, porque es un candidato mucho más serio que la folclórica monja Forcades. Que fácil es tener píos deseos. Pero es lo único al alcance de mi mano.

Criminalidad de los roms: sin castigo y en plena explosión
Guillaume Faye. Minuto Digital 2  Junio  2015

Así como las ayudas sociales y la inexpulsabilidad de los ilegales y los demandantes de asilo actúan como una bomba aspiradora para las oleadas migratorias, así la impunidad judicial agravada por las disposiciones delirantes de la ministra de Justicia, Christianne Taubira, funciona como una bomba aspiradora para la delincuencia. A este respecto, la criminalidad de los roms (gitanos provenientes de Europa del este) explosiona en Francia, su terreno de caza favorito. Estra delincuencia se añade a la de otras poblaciones…

Paris, laboratorio de la delincuencia
Paris, el primer destino turístico mundial, está literalmente en manos de las bandas de carteristas roms y de la mendicidad agresiva. Los turistas atracados se cuentan por miles. Ya no se trata del tirón clásico, sino de agresiones violentas con amenazas y golpes. El Louvre, Montmartre, la Torre Eiffel, etc, se han convertido en trampas para turistas. Se ha llegado al extremo de que por primera vez en su historia la Torre Eiffel, el monumento más visitado del mundo, se ha visto obligado a cerrar sus puertas el viernes 22 de mayo (como el Louvre por las mismas razones en 2013): la masiva presencia de ladrones de todo tipo que hacen imposible garantizar la seguridad de los visitantes.

El lucro cesante se puede calcular: la famosa torre recibe diariamente 25.000 visitantes. El personal y los guardias han decidido ejercer su derecho a no asistir al trabajo en esas condiciones, al considerar que la situación es catastrófica e insostenible: las bandas de atracadores no huyen cuando son detenidas, por el contrario agreden a los guardias que intervienen para proteger a los turistas. Además, las bandas se pelean entre ellas por el control de los pisos de la torre.

La policía, desbordada e insuficiente, en razón de la mobilización del plan Vigipirate (plan antiterrorista en marcha desde los atentados de enero) y de nuevos recortes administrativos, no interviene más que rara y puntualmente. Sin embargo, el 75% de los efectivos de la comisaría de la zona están destinado a la vigilancia de la Torre Eiffel y sus aledaños, que generan el 22% de toda la delincuencia de la demarcación.

En 5 años, los robos por medio del tirón se han duplicado. Los casos registrados (es decir declarados, inferiores por lo tanto a las cifras reales) han pasado de 15.538 en 2010 a 34.277 en 2014. Los detenidos, sospechos o cogidos “in fraganti” son, la mayoría de las veces, soltados a las pocas horas. Éstos saben que no tienen nada que temer. Hasta los multireincidentes son liberados. La situación es la misma en los demás lugares turísticos de la capital y en el metro. Desde hace algunos años (desde la llegada al poder de los socialistas), los trileros, los vendedores sin licencia, estrictamente prohibidos, actúan a la luz del día bajo las narices de los policías que no dicen ni pío y miran hacia otra parte. Esas son las órdenes. Estos pequeños delincuentes que pululan cada día más son todos inmigrantes ilegales y roms que no temen ninguna llamada al orden, ninguna sancción y evidentemente ninguna expulsión.

Las mujeres también participan en todo esto. Todas las mañanas, grupos de chicas roms se reunen en los puntos neurálgicos de Paris, en verdaderos comandos. Han sido traídas desde los campamentos de la periferia. Se desparraman después en las zonas turísticas, en las calles o en el metro, para cometer sus robos.

Según el Observatorio de la Delincuencia y las Respuestras Penales (ONDRP), las jóvenes roms, que vienen de Rumanía o de la ex Yugoslavia, son responsables de la duplicación en 4 años de la cantidad de mujeres menores de edad detenidas por robo en Francia. Las bandas que las emplean y las explotan, desde Bucarest o Sofía, saben que esas menores son totalmente inimputables. ¿Entonces por qué privarse? Además del robo por tirón, se dedican a robar en los comercios, a robar en los vehículos, a los robos con allanamiento de morada.

Un Estado desbordado, impotente, indiferente
Se han levantado decenas de campamentos insalubres alrededor de Paris y de las grandes zonas urbanas. Los pocos que han sido desmantelados (a pesar de las protestas de las ONGs que ayudan al mantenimiento y crecimiento de esta plaga) son inmediatamente vueltos a levantar. La administración ha recibido órdenes de no difundir ningún dato acerca de la envergadura del problema. Oficialmente, habría 17.000 roms en Francia, pero según el diputado Éric Ciotti, éstos son muchos más numerosos. Al igual que para otras categorías de inmigrantes ilegales, el gobierno se niega a poner ninguna traba a su entrada en Francia.

Pero el control de los espacios públicos de las grandes ciudades no es el único terreno de depredación de las bandas organizadas de roms. También asistimos a la explosión de los robos de todo tipo y las expediciones en las zonas rurales. El robo de metales en los recintos de la SNCF (ferrocariles franceses) y sobre todo los ataques nocturnos en las granjas para matar y robar ganado y material agrícola nos devuelven a una situación de tipo medieval: la inseguridad en las zonas rurales.

En muchos lugares, cerca de pequeñas ciudades, cientos de caravanas ocupan a la fuerza propiedades privadas y se conectan ilegalemente a la red eléctrica. Inmediatamente, en los alrededores la criminalidad explota, sobre todo los atracos y los robos de todo tipo. Todo el mundo lo sabe, pero las autoridades se callan. Las expulsiones son muy difíciles, los delitos no son castigados por la justicia. Los delincuentes saben que son victimizados, disculpados, protegidos por la ideología dominante que impide a las autoridades hacer lo más mínimo.

En los registros efectuados en los campamentos roms y en distintos domicilios de estos delincuentes, la policía no ha encontrado dinero en cantidad. Eso se debe a que todos los días, unas “mulas” cruzan las fronteras porosas de los Estados para entregar el dinero a los agentes de las redes en Rumanía o en otros países de los Balcanes.

Nadie se atreve a decir claramente que se trata de roms. En nombre del “antirracismo” se han vuelto intocables. Se habla de “bandas llegadas del países del ese”, según el vocabulario prudente del ministerio del Interior. Reconocer que estas comunidades roms viven exclusivamente de la criminalidad sería enunciar la verdad, pero ésto contradice de manera abominable el catecismo de los bienpensantes que reverencian los medios, los gobierno y los jueces. Designar la verdad es un escandalo y un pecado contra los derechos humanos.

De todas maneras, la justicia, desbordada, ya no tiene los medios de perseguir los “pequeños delitos”, los que le pudren la existencia diaria a los franceses. Además, el Código Penal en Francia y en la UE tiende a proteger a los delincuentes frente a las víctimas. ¡No sólo las leyes son laxistas, sino que además ya no son respetadas ni aplicadas! Vamos poco a poco hacia el Estado sin ley, es decir hacia la anarquía y al final, hacia las milicias de autodefensa. (1).

Los roms no son los únicos en este asunto. Asistimos a la expansión de redes criminales parecidas salidas de otras poblaciones de inmigrantes que implican práticamente todas las formas de criminalidad: droga, prostitución, robo de vehículos, de naves industriales y de transporte por carretera, etc. Eso sin hablar de la inseguridad general en pleno crecimiento y a la cuestión explosiva de la yihad islámica que se ha instalado en nuestra casa. La mezcla de laxismo judicial (debilitamiento constante de la respuesa penal) y la impotencia total (y voluntaria) contra los flujos migratorios es un cóctel explosivo. No es necesario hacer un dibujo para saber cómo seguirá la película.

(1) Esos grupos populares de autodefensa autóctonos no beneficiarán de ninguna mansedumbre por parte de la justicia, ya que en este sistema el que se defiende es culpable. Es lo que vemos con los “okupas” protegidos por la policía, con los proprietarios perseguidos por la justicia por tratar de recuperar sus domicilios, o con las víctimas de robos o de agresiones a domicilio condenados por haberse defendido de sus atacantes.

Cambio de modelo productivo: esperanzas y riesgos
Juan Ramón Rallo www.vozpopuli.com 2  Junio  2015

Los datos de crecimiento de la economía española están sorprendiendo a prácticamente todos los analistas (yo incluido) por su intensidad. Es verdad que, pese a ellos, la legislatura del PP habrá terminado con un incremento del PIB y una creación de empleo prácticamente nulos, pero más allá de esa infeliz circunstancia lo cierto es que el modelo productivo de España sí está comenzando a cambiar: muy lentamente y tras siete años de crisis económica, pero parece que por fin se está orientado en una buena dirección.

Empecemos comparando el valor añadido bruto generado por cada sector de la economía española en el primer trimestre de 2015 con el generado en el primer trimestre de 2008 (justo antes de pinchar la burbuja y entrar en la crisis económica). Es fácil observar en el siguiente gráfico que en agricultura, industria, construcción, información y comunicaciones y actividades financieras todavía estamos generando hoy menor valor que en 2008. Por el contrario, en comercio, transporte y hostelería, actividades inmobiliarias, actividades profesionales, administración pública y otros servicios ya estamos generando más.

Fuente: INE

Uno puede decir que el cambio de modelo productivo se habrá completado en términos agregados cuando el valor añadido bruto generado en 2015 sea el mismo que en 2008 (mismo valor agregado, distinta composición). De ser así, apenas nos faltarían 7.500 millones de euros trimestrales (alrededor del 2,7% del PIB trimestral) para poder afirmar que los devastadores efectos de la burbuja sobre la actividad productiva han sido enmendados.

Por desgracia, la realidad no es tan satisfactoria como estas cifras sugieren. Los dos sectores económicos que más han crecido con respecto a 2008 son el de “actividades inmobiliarias” y el de “administración Pública, educación y sanidad”. El primero de estos dos sectores —actividades inmobiliarias— recoge sobre todo las imputaciones de renta inmobiliarias, esto es, no recoge un verdadero aumento de la actividad productiva, sino la simple constatación de que más gente en España tiene una vivienda en propiedad (motivo por el cual se trata de un sector nada intensivo en empleo). El segundo de estos sectores — Administración Pública, educación y sanidad— está arbitrariamente determinado por el Estado, de manera que no existe garantía alguna de que esté generando verdadero valor.

Así pues, repitamos el cálculo anterior excluyendo del PIB a estos dos sectores: en tal caso, el PIB del primer trimestre de 2015 todavía sería 18.500 millones inferior al del primer trimestre de 2008 (el equivalente al 9,5% del PIB trimestral excluyendo ambos sectores). Sin embargo, la parte positiva del asunto es que en el último año la diferencia de valor agregado se ha estrechado en 6.000 millones de euros (esto es, en el primer trimestre de 2014, el PIB privado era 24.500 millones inferior al primer trimestre de 2008), lo que supone que, a los ritmos actuales, la economía española podría completar la transformación de su modelo productivo en los próximos dos o tres años. En particular, los sectores que en los últimos doce meses han capitaneado este notable aumento de actividad han sido la industria, el comercio, trasporte y el turismo, y las actividades profesionales.

Lo anterior no significa, con todo, que en dos o tres años vayamos a recuperar el nivel de empleo de 2008, básicamente porque la reestructuración de la economía se está produciendo de la mano de aumentos importantes en la productividad media de (casi) todos los sectores económicos. En el siguiente gráfico puede observarse cómo el valor añadido bruto generado por cada trabajador a tiempo completo equivalente no sólo ya es mayor en casi todos los sectores de lo que lo era en 2008, sino, sobre todo, también que en 2014 (es decir: la creación de empleo acaecida durante el último año no ha acarreado una reducción de la productividad dado que en todos los sectores se genera un valor agregado por trabajador del que se generaba hace un año).

 

Fuente: INE

 

Por consiguiente, el cambio de modelo productivo que se está gestando en España es un cambio asociado a aumentos de la productividad media del trabajo. Esto significa que, para recuperar los niveles de empleo de 2008, necesitaremos que el valor añadido bruto generado en el conjunto de la economía supere ampliamente el de 2008. Por ejemplo, entre el primer trimestre de 2014 y el primer trimestre de 2015 se han creado 460.000 empleos a tiempo completo equivalente, de modo que necesitaríamos casi siete años al ritmo actual para recuperar la ocupación de 2008. La contrapartida positiva es que, si logramos aumentan el empleo manteniendo la mayor productividad por trabajador, los salarios medios también serán notablemente superiores a los de 2008.

Los riesgos en el horizonte

Las perspectivas para la economía española no parecen ser malas: en unos 2-3 años podrían recuperarse los niveles de valor agregado bruto del año 2008 y en unos 6-7 años los niveles de empleo. Aunque tras tantos años de crisis esta perspectiva pueda parecernos esperanzadora, tengamos presente que este relativamente optimista escenario implicaría que la duración de la crisis en términos de empleo se habrá prolongado alrededor de quince años (2008-2022), un período similar al que duró la Gran Depresión estadounidense de los años 30.

No sólo eso: por desgracia, no existe garantía de que la economía española vaya a crecer sosteniblemente durante próxima década, lo que significa que la recuperación actual se halla sometido a numerosos riesgos, en gran parte interrelacionados:

  • Riesgo de nuevas burbujas: Si bien hasta la fecha el cambio de modelo productivo no se ha basado en una repetición del estructura económica de la burbuja (la mejora de la construcción y de las finanzas sigue siendo modesta a día de hoy), corremos el riesgo de que la actual laxitud crediticia propiciada por el Banco Central Europeo termine induciendo un nuevo ciclo de malas inversiones (esto es, inversiones de muy bajo retorno que sólo tienen sentido en un entorno de tipos artificialmente deprimidos). De hecho, la actual depreciación del euro está fomentando un auge artificial del sector exportador y del consumo interno (por sustitución de importaciones): pero cuando los estímulos terminen retirándose y el euro se reprecie, las industrias cuya competitividad dependía de la manipulación del tipo de cambio sufrirán notablemente (es decir, se contraerán).
     
  • Riesgos financieros: La economía española sigue estando extraordinariamente endeudada. A finales de 2014, el endeudamiento exterior neto se ubicaba en 990.000 millones de euros (cerca del 95% del PIB), muy cerca de su máximo histórico de 998.000 alcanzado en el segundo trimestre de 2014. Mientras España no consiga reducir muy apreciablemente este sobreendeudamiento exterior seguirá hallándose al borde de la insolvencia, en especial si se retiran los planes de estímulo monetarios y se encarece el coste de refinanciación (y si no se retiran, como hemos visto, corremos el riesgo de prolongar la gestación de nuevas burbujas en forma de sectores que se mantienen vivos de un modo insostenible).
     
  • Riesgo de insuficiente financiación agregada: Si, ante una retirada de los estímulos crediticios, la mayor parte de nuestro ahorro interno debe dirigirse a amortizar el endeudamiento exterior, no podremos seguir destinando ese ahorro a cambiar el modelo productivo (a crear nuevos sectores económicos internos que den empleo bien remunerado al conjunto de los trabajadores que lo buscan). En 2014, la tasa de ahorro nacional se ubicó en uno de los niveles más bajos de los últimos 35 años: el 19,5% del PIB. Si la depreciación anual del equipo de capital ronda el 16-17% del PIB, eso significa que apenas contamos con menos de 4 puntos del PIB para amortizar poco a poco nuestra deuda exterior (95% del PIB) y para financiar aumentos netos de la inversión. El ritmo se antoja muy lento, sobre todo si hubiese un notable encarecimiento de la refinanciación internacional (lo que impondría destinar parte del ahorro bruto a la amortización de la deuda exterior en lugar de a la reinversión interna).
     
  • Riesgos políticos: Una asequible financiación exterior no sólo depende de que se mantengan los planes de estímulo (cebando en consecuencia el riesgo de burbujas y de inadecuadas inversiones internas), sino también de que se mantenga la confianza en la capacidad de repago de España. En este sentido, la inestabilidad política o el populismo regulatorio podrían dificultar la refinanciación de nuestra deuda exterior e incluso la salida de capitales interiores, lo que volvería extremadamente complicado completar el actual proceso de desapalancamiento y de transformación de nuestra estructura productiva.

En definitiva, pese al gigantesco déficit público no solucionado, pese a las masacrantes subidas de impuestos o pese a las regulaciones encorsetadoras, el sector privado de la economía española está empezando a hacer verdaderamente los deberes, tanto en materia de desapalancamiento como en materia de transformación del modelo productivo. Nuestro problema no es que estemos mal orientados: es que necesitamos todavía mucho tiempo para corregir los desajustes y, cuanto más tardemos, mayores serán los riesgos a los que nos expondremos.

Así era la vida de un preso
Alberto BÁRCENA- Profesor de San Pablo CEU. La Razon 2  Junio  2015

Defendí mi tesis doctoral en la Universidad CEU San Pablo en enero de 2013. Era el resultado de seis años de investigación sobre las circunstancias en las que fue construido el Valle de los Caídos, monumento emblemático del franquismo presentado habitualmente como campo de concentración, lugar de oprobio y dolor donde supuestamente miles de presos políticos del bando republicano habrían sido víctimas de agotadores trabajos forzados y malos tratos sistemáticos por parte de los vencedores de la Guerra Civil. Se ha llegado a decir que allí fueron exterminados muchos de dichos presos directa o indirectamente a causa de las infrahumanas condiciones de vida a las que fueron sometidos. Lo cierto es que llegaron en aplicación de una figura jurídica creada por el propio Franco en plena guerra: la redención de penas por el trabajo, también denostada sistemáticamente por los enemigos del franquismo. El primer objeto de mi investigación fue precisamente ése: la redención de penas en general, pero sobre todo su aplicación en el Valle de los Caídos. Providencialmente, en los primeros meses de mi trabajo descubrí un fondo documental prácticamente intacto: el clasificado como «Valle de los Caídos» dentro de la sección Administraciones Generales del Archivo General del Palacio Real de Madrid.

Un total de 69 cajas; miles de documentos que debía examinar en lo que me pareció una tarea interminable y de improbables resultados a la hora de conseguir el doctorado. Documentos de muy diferente importancia: presupuestos, facturas, correspondencia de aquellos presos. Algunos podían parecer insignificantes, pero no lo eran, sobre todo vistos en su conjunto: formaban un cúmulo de información que reflejaba una realidad diametralmente opuesta a la que se ha descrito casi siempre. En primer lugar los «esclavos» de Franco cobraban idénticos jornales a los percibidos por los trabajadores libres que representaban la mitad aproximadamente del personal empleado en aquellas obras. Sus condiciones de trabajo eran igualmente idénticas en cuanto a horarios, destajos, horas extraordinarias y beneficios sociales. Condiciones que iban cambiando rápidamente en beneficio de trabajador durante los primeros años de la construcción. Por eso se quejaba Juan Banús (hermano de José) en escrito dirigido al Consejo de las Obras que regulaba toda la actividad desplegada por las contratas que habían conseguido participar en aquellas obras. Daba a entender que las condiciones pactadas habían variado de tal manera que debían ser revisadas.

En cuanto a la alimentación, era también la misma que recibían los trabajadores. Así se acredita insistentemente por las declaraciones que mensualmente enviaban las empresas al Consejo a fin de recibir los víveres del jefe de abastecimientos de Madrid. Hubo al principio etapas difíciles, en la época de las cartillas de racionamiento –como en el resto de España– pero en general los trabajadores del Valle, libres o penados, estuvieron mejor alimentados que los habitantes de muchos pueblos españoles de la época. Sobre todo a partir del establecimiento del economato obrero al frente del cual se encontraba, por cierto, uno de los antiguos presos. Los precios allí eran muy inferiores a los que alcanzaban los mismos productos en los pueblos de la zona. Especialmente significativo me pareció todo lo relativo al establecimiento de las familias de los trabajadores en los poblados obreros del Valle. Muchas de ellas eran las de los penados y contaron con grandes ventajas. Empezando por el hecho de que allí funcionara una escuela donde estudiaban, obligatoria y gratuitamente, todos los niños de aquellas familias. Al frente de la misma, otro preso, don Gonzalo de Córdoba, uno de los que habían instalado allí a su familia. Sus hijos iban a la misma escuela con los del médico –preso también– el practicante –que también lo era– y los de los funcionarios de prisiones o ingenieros que vivían allí por motivos profesionales. Descubrí que en el Valle había casos de niños que vivían acogidos en las casas de sus tíos o abuelos para aligerar cargas familiares de unos padres libres que los enviaban allí con dicha finalidad. O para recuperar el apetito perdido, o convalecientes de alguna enfermedad. Todas estas causas se alegaban como algo perfectamente natural. Y a todos se les autorizaba la permanencia.

El «punto de veraneo»
Lo más curioso es que en los meses de verano la población crecía considerablemente a causa de la llegada de parientes y amigos que aparecían para pasar allí las vacaciones de verano. Y también lo decían con toda claridad cuando se les pidieron explicaciones. Recuerdo mi asombro al encontrar el oficio del regidor advirtiendo que aquello no era un «punto de veraneo» para descubrir a continuación que lo era desde hacía muchos años. Y siguió siéndolo después. En el Valle hubo bodas, bautizos y primeras comuniones celebradas en la capilla del Sagrado Corazón del poblado central. La documentación revela la realidad de una vida completamente normal; la que podía encontrarse en cualquier pueblo de la España rural de la época. Y mejor que muchos de ellos. Esto es lo que se descubre al estudiar todo ese ingente conjunto documental. Pero también hay documentos que por sí solos rompen varios de los mitos de la leyenda negra. Por ejemplo los que demuestran que después de ocho años de obras, oradado ya el Risco de la Nava, no se había producido un solo accidente mortal.

Así se desprende de la correspondencia mantenida entre la viuda del primer muerto, Alberto Pérez Alonso, y las autoridades del Valle a raíz de que solicitase una vivienda en Madrid a la vista de un próximo final de las obras en las que ella seguía trabajando. Y no era de extrañar que lo hiciera porque al ir cesando en las obras, a los trabajadores se les facilitaban viviendas protegidas en la capital, a parte de una indemnización en metálico. Así se acordó y se cumplió repetidamente como una práctica habitual. Tanto que la madre del electricista solicita una de aquellas viviendas para trasladarse a Madrid con su hija soltera a pesar de que su hijo seguía trabajando en el Valle y usufructuaba una de las viviendas. Uno tras otro, los mitos urdidos sesgadamente sobre la construcción del monumento van cayendo a la luz de las fuentes primarias.

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El bochornoso pacto de Bildu y el PNV para repartirse Navarra
EDITORIAL El Mundo 2  Junio  2015

Los medios de comunicación han focalizado estos días los análisis de los resultados electorales en lugares como Madrid, Valencia, Castilla-La Mancha, Extremadura y Baleares, donde el PP va a perder el poder. Pero poco se ha dicho sobre el inquietante mapa electoral que las urnas han dibujado en Navarra, donde los pactos entre Geroa Bai, siglas controladas por el PNV, y Bildu pueden desbancar a UPN, la fuerza más votada en la ciudad de Pamplona y en la comunidad.

La construcción de mayorías es la regla esencial de la democracia parlamentaria, pero el acuerdo entre Geroa Bai, Bildu y Podemos implica desnaturalizar la voluntad popular, ya que UPN sacó el 27% de los votos en Navarra, mientras que Geroa Bai no llegó al 16% y Bildu logró el 14%.

Geroa Bai, Bildu y Podemos suman 24 escaños, mientras que los tres partidos constitucionalistas -UPN, PSN y PP- han obtenido otros 24. Todo queda en manos de los dos diputados de la sucursal navarra de IU, que es fuertemente nacionalista y ha anunciado que va a apoyar como presidenta de la comunidad a Uxue Barcos, cabeza de lista de Geroa Bai.

IU es libre de hacer lo que quiera con sus votos, pero tendrá que explicar a sus votantes en el resto de España por qué va a respaldar a una coalición en la que Bildu va a tener un importante papel en el Gobierno. Pero lo grave de este pacto que va a permitir a Uxue Barcos presidir el Ejecutivo navarro no es sólo la heterogeneidad de las fuerzas que lo integran sino, sobre todo, que forma parte del bochornoso apaño que va a dar la Alcaldía de Pamplona a Joseba Asirón, el cabeza de lista de Bildu, que sólo ha obtenido cinco de las 27 concejalías en juego.

Geroa Bai, o sea el PNV, está dispuesta a entregar la Alcaldía de la capital a Bildu a cambio de su apoyo para gobernar en Navarra. Ello se va a efectuar mediante la vulneración de la norma no escrita de que en los municipios gobierna la lista más votada cuando hay una diferencia tan sustancial, como sucede en este caso, ya que UPN tiene doble de concejales que Bildu.

En Vitoria va a ser elegido el candidato del PP, en San Sebastián va a ser alcalde el del PNV y ello sin que ninguno de los dos tenga la mayoría absoluta. Pero parece de sentido común dejarles gobernar sin alterar la voluntad popular mediante coaliciones antinaturales.

Este cambalache entre Geroa Bai y Bildu -forjado en unas negociaciones entre la propia Uxue Barcos y dirigentes de ETA con los que ha mantenido contactos periódicos desde finales de 2012- puede traer nefastas consecuencias para la convivencia en Navarra, ya que los nacionalistas no ocultan su voluntad de dar los pasos legales para apelar a la disposición transitoria cuarta de la Constitución que abre la puerta a la incorporación de esta comunidad al País Vasco.

No hace falta ser muy perspicaz para entender las repercusiones de una hegemonía de Bildu en las instituciones políticas navarras, teniendo en cuenta que Uxue Barcos va a ser totalmente dependiente de su respaldo. Hasta hoy UPN había sido un dique de contención de la marea nacionalista, gracias, entre otras razones, al coraje de Yolanda Barcina, presidenta en funciones, que siempre ha plantado cara a la izquierda abertzale. Tras retroceder electoralmente en el País Vasco, Bildu pretende utilizar ahora Navarra como escaparate político y como palanca de ruptura del Estado. Lo puede lograr gracias a la complicidad del PNV, que, tarde o temprano, se lamentará de haber optado por tan peligroso compañero de viaje.

¡Nos la han Colau!
Vicente A. C. M. Periodista Digital 2  Junio  2015

Está causando un gran revuelo mediático las declaraciones de la líder de Barcelona en comú, marca blanca de PODEMOS, Ada Colau, en las que dice abiertamente que se propone incumplir las leyes injustas, es decir realizar actos de insumisión a la legalidad vigente de modo unilateral y discrecional. Y no deja de ser curioso el que se reaccione ante esto de forma tan alarmista cuando hasta ahora, si ha habido algo destacable en la gestión del nacionalismo secesionista dominante en Cataluña, no solo en Barcelona, ha sido la insumisión a las leyes, comenzando por la misma Constitución, ley de leyes. Así que ¿de qué hay que asombrarse por lo que dice Ada Colau? Hace tiempo que el Presidente de la Generalidad Artur Mas se convirtió en el más recalcitrante y cínico insumiso sin que hasta ahora haya caído sobre él el peso de la Ley, sobre todo gracias a la laxitud y molicie en practicar diligencias de la Audiencia Nacional.

Por supuesto que en el ámbito de responsabilidad que le atañe al legislativo, sigue estando en manos de Sus Señorías, las señoras Diputadas y los señores Diputados del Congreso, promover la intervención de la Autonomía y la destitución al pleno del Gobierno de la Generalidad. Razones las tienen desde hace años, pero como sucedió ayer con el tema de la ultrajante pitada al himno, ha faltado voluntad política y determinación para llevarlo a afecto. Es decir, ha habido un comportamiento cobarde y una dejación cómplice de responsabilidades, que de modo continuado se sigue produciendo permitiendo que se viole la Constitución y los derechos de los españoles que nacen y residen en la Comunidad autónoma de Cataluña.

Así que si la activista defensora de los escraches y líder de la plataforma anti desahucios Ada Colau anuncia su futura insumisión a las leyes que ella y sus socios de gobierno en la Alcaldía de Barcelona, si llegase al cargo legalmente este mes, considerasen injustas a su buen entender, a nadie nos puede asombrar y solo deberemos esperar a que lo lleve a efecto y denunciarle ante la Justicia y los Tribunales por prevaricación, insumisión, gestión desleal y cuantos delitos se estime que hubiera cometido con esas actuaciones. Pero es que visto lo visto respecto a lo sucedido con los innumerables incumplimientos de la ley, de las sentencias judiciales del Tribunal Supremo y del Tribunal Constitucional, no existe mucho margen para la esperanza de obtener Justicia y mucho menos obligarle a rectificar.

Lo malo de estos jóvenes emprendedores como Ada Colau es que desprecian la legalidad, la misma que les ha permitido presentarse y ser votados democráticamente. Supongo que eso sí debería asombrar y hacer pensar a aquellos que por despecho, por irresponsabilidad o por que les ha dado la gana les votaron sin tener del todo claro las consecuencias. Porque sinceramente no creo que nadie en su sano juicio apoye las medidas de estos sectarios comunistas de extrema izquierda radical que quieren instaurar la dictadura del soviet donde ellos sean jueces y parte en el reparto de la pobreza y miseria colectiva que habrá tras su toma de poder. Porque que nadie se engañe, su verdadera intención es acabar con la riqueza, la propiedad privada y las libertades, las mismas que reclaman para ellos y su derecho a ser insumisos con las leyes, o sea la anarquía total como bandera.

No es la primera vez que el pensamiento anarquista llega a Barcelona y Cataluña e intenta tomar el poder. Pero espero que sea la última y que la sensatez vuelva a ser el signo de identidad de la política en toda España. Es cierto que el sistema actual está sobrepasado y no basta con hacer un cambio cosmético y ridículo. Es verdad que la Constitución tiene grandes deformidades de origen que son las culpables de haber llegado a esta situación de falta total de identidad nacional, el desprecio y fomento del odio a los símbolos de la Patria y el auge de grupos populistas, demagogos y oportunistas que dicen poseer la solución a todos los problemas y lo que solo traen es el retroceso económico y la pérdida de la democracia. España debe volver a su esencia como la nación más antigua de Europa y plenamente comprometida con el desarrollo de las libertades y de los derechos humanos. España debe recuperar su Unidad y acabar con más de tres décadas de involucionismo secesionista. Se ha llegado demasiado lejos y debemos ser conscientes de nuestro deber de recuperar lo perdido.

Lo que nunca deberemos consentir es que esa solución sea la que plantean de un nuevo proceso constituyente en el que todo está por establecer y donde lo único seguro es la fractura de la unidad de España. Seamos sinceros y reconozcamos el error porque esta vez desgraciadamente "nos la han Colau".


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