AGLI Recortes de Prensa   Sábado  6 Junio 2015

Educación, la nueva bomba de relojería
Teresa González Cortés www.vozpopuli.com 6  Junio  2015

El hijo de un obrero, habrase visto semejante majadería, “pa qué” quiere realizar una integral o entender qué son falacias. “¡Usted no se entera de nada, las cosas no van por ahí!”, me decía grito en ristre un profesor de Lengua, avezadísimo en la dogmática de los padres fundadores, Javier Solana & compañía, del Mayflower logsiano. A estos y otros apasionados de la represión cultural me gusta plantarles en su cara, ya lo he hecho en más de una ocasión, esa advertencia que Herbert Marcuse supo plasmar en El fin de la utopía (1967), al señalar que existe en la vanguardia de izquierdas la tendencia a redescubrir las tesis míticas de Fourier sobre la identidad entre trabajo y juego, fiesta y diversión.

Con esta filosofía del recreo, desde 1990 a esta parte los gobiernos nacionales y regionales de todo el espectro político español han procedido a vaciar las aulas de contenidos hasta impedir que los alumnos de Secundaria tengan una cultura de calidad. Y es que entre las izquierdas, y su adorada estética del rebaño, y las derechas, y su miedo cerval a la muchedumbre, la (sub) enseñanza sigue en España amordazada lujosamente bajo vistosos lemas propagandísticos “educActivos” de aprender a aprender, aprender a ser, etc., eso sí, siempre en las antípodas del esfuerzo intelectual.

El timo de la estampita
¿Se es libre cuando las autoridades políticas niegan e impiden el desarrollo de las capacidades intelectuales de los adolescentes o quizá estamos ante la infantilización planificada de la ciudadanía futura a través de un Estado con clara vocación paternalista? ¿Cabe incluso la posibilidad de que estemos asistiendo y desde hace años a un caso de corrupción relacionado, vía decreto, con la (in) cultura? Yo diría que sí. Recordemos que a raíz del estallido, en suelo continental europeo, de la Revolución francesa, ya en las primeras décadas del s. XIX se pasó de homenajear a los miembros de sangre azul a reivindicar la llegada de una nueva nobleza, o sea, de aquellos que poseían ilustración y ciencia. Sin embargo, con la manipulación de los movimientos de masas la educación fue objeto de una politización a niveles verdaderamente inauditos, de los que no hemos salido aún.

En estas guerras ideológicas es fácil comprobar cómo gran parte de los líderes y de los intelectuales del siglo XX se empeñó en utilizar el paradigma, absolutamente erróneo por otra parte, de la emancipación como forma de emanciparse hasta del mismo conocimiento y ello con el fin de conseguir, por una puerta ilusoria, la ansiada igualación social. Recuérdense los postulados vanguardistas del Documento Universitario de 20 de mayo, de aquel Mayo francés de 1968, en el que se recogía -leo el punto ce- que “los exámenes y concursos deben desaparecer bajo su forma actual”.

Que dentro de las sociedades del conocimiento haya personas que apoyen todavía la utopía del reparto distributivo de la ignorancia resulta muy desalentador porque, a efectos prácticos, supone admitir ni más ni menos que el discente debe saber poco. Y no solo eso. Encerrado el suspenso en el libro de las herejías políticas, el derecho del alumno a promocionar lleva lustros constituyendo la norma legal de la que, por imperativo, no escapan ni siquiera las familias, sobre todo aquéllas que no se implican en el proceso de aprendizaje de sus hijos y asumen, con el timo de la democratización del conocimiento, el principio mágico de la promoción automática.

Que los estudiantes con buen rendimiento intelectual suelen ser hijos de padres y madres con ambiciones intelectuales con independencia de la clase social, no importa, como tampoco parece sociológicamente relevante el dato de que el alumnado español sobresale en alcanzar peores puntuaciones que la media de los países de la OCDE estando, menudo honor, a la cabeza de la Unión Europea en número de repetidores y tasas de abandono escolar, ¡y eso que nuestros alumnos de E.S.O. superan a Finlandia en casi 200 horas lectivas más!

¿Qué debemos hacer?
Mientras la brecha de las desigualdades sociales se hace más patente en España y los privilegios de nuestra clase dirigente se agrandan, ésta por testamento gubernativo necesita conservar a una mayoría de la población dócil y manejable, con apenas instrucción y escasos niveles de rendimiento intelectual. Por tanto, pese a que ni la LOGSE, ni la LOE ni la LOMCE venidera son el “OJO” de la formación perfecta, y sí certidumbre de un derecho secuestrado, el de la enseñanza, nadie en absoluto va a remediar el desastre de este trágico experimento antipedagógico que, con fuertes vientos populistas en popa, va camino de cumplir 30 años. Digo esto habida cuenta de que seguimos lanzados a lo desconocido y no se vislumbran indicios de que la nueva LOGSE, disfrazada o no de Ley Wert, deje cual superstición de existir a manos de esos nostálgicos neomarxistas, “radical chic”, los llamó Tom Wolf, que engloban el grupo de los Colau, Iglesias o Manuela Carmena.

“¿Qué debemos hacer?”, lo digo porque me acuerdo de la famosa pregunta de Tolstoi. Ante todo, denunciar el carácter no democrático de esas leyes tan infraeducativas como igualmente corruptas que nunca son pilares básicos del conocimiento. Lo expresaba el comunista revolucionario Gracchus Babeuf en su Manifiesto de los plebeyos (1795), la no educación es un engaño. Y si la mente humana solo se amplía, solo se enriquece por la vía sintáctica del lenguaje -las frases que construimos son el escaparate de nuestros pensamientos-, resulta irrebatible que sin la transmisión lingüística del saber no existe medio de superar, mejorar y crear pensamientos. En definitiva, no consta forma alguna de hacer ciencia o poesía, matemáticas o filosofía si no respetamos la validez del conocimiento objetivo que nos ha sido legado gracias a la voluntad y al enorme trabajo de un sinfín de seres humanos a lo largo de los años.

Así que poner aduanas, fronteras al conocimiento supone encerrarse en los peligros de la ideología, implica acabar abrazados a esa bomba de relojería que son la parcialidad, el engaño… y esas estafas cometidas en nombre de una falsa democracia.

Los patios de monipodio postelectorales
Manuel I. Cabezas González.  Periodista Digital 6  Junio  2015

Profesor titular de Lingüística y de Lingüística Aplicada en la Universidad Autónoma de Barcelona.

En el sistema político español, toda elección (municipal, autonómica o general) es seguida por lo que los políticos profesionales denominan, utilizando un lenguaje políticamente correcto, las consultas y las negociaciones para pactar y formar gobierno municipal o autonómico o nacional. A propósito de estas consultas-negociaciones, yo prefiero hablar, más bien, utilizando un lenguaje cervantino, de contubernios o de conversaciones en la sombra, en los modernos “patios de Monipodio” postelectorales.

· Miguel de Cervantes sitúa en este escenario (el patio de Monipodio) el inicio de la intriga de una de sus Novelas ejemplares, Rinconete y Cortadillo. En esta novela corta, Cervantes narra cómo Pedro de Rincón y Diego Cortado llegaron a la casa de Monipodio, sita en Sevilla; y cómo fueron recibidos, en el patio de su casa, por los miembros de la cofradía del crimen y del latrocinio, regentada por Monipodio, al que todos obedecen y respetan, a pesar de ser un “hombre bárbaro, rústico, desalmado e iletrado”. Aquí, en este patio, Monipodio les dio la bienvenida al sindicato del hampa, los bautizó con los nombres de Rinconete y Cortadillo, al tiempo que les asignó un territorio para cometer sus fechorías y los instruyó en el arte de las gentes de mal vivir (como ladrones y rufianes), para conseguir rápidas ganancias ilícitas, sin dar un palo al agua.

· Esta novela corta de Cervantes me ha permitido imaginar lo que debe pasar en los distintos municipios y en las sedes de los partidos políticos, después de unas elecciones municipales, autonómicas o generales. Las reuniones, las consultas y las negociaciones de los electos y de las cúpulas de los partidos deben ser también contubernios o conciliábulos; y deben parecerse mucho a lo que sucedía en el “patio de Monipodio”: mercadeo, intercambio de cromos, reparto del botín electoral, atribución de “tetos” —así son denominados, en Almagarinos, pedanía del Bierzo Alto, los pezones de las vacas— para amorrarse a las ubres de los presupuestos públicos y ocupación de un buen lugar en el cubil de la vida política.

· En efecto, concluidas las elecciones del pasado 24 de mayo, han empezado las consabidas reuniones y negociaciones. Éstas, en el momento en que redacto este texto, se están desarrollado en la penumbra de los “patios de Monipodio” de los partidos, entre aquellas formaciones que han conseguido representación en los comicios municipales y autonómicos, con el fin de ponerse de acuerdo en el reparto de los puestos y del poder. En este mercadeo opaco, sin luz ni taquígrafos, podemos distinguir dos situaciones diferentes, pero muy relacionadas entre sí y, además, con muchos puntos en común.

· Por un lado, está la situación en que ningún partido ha conseguido la mayoría absoluta. Es el caso en todas las CC.AA. y en la mayoría de los Ayuntamientos en las elecciones del pasado 24 de mayo. En este caso, los partidos escenifican exigencias no negociables o unas líneas rojas que no se pueden traspasar. Ahora bien, todo esto es una pura pose o una comedia, forma parte del guión y constituye un canto a la galería. En el fondo, todos los partidos negociadores quieren tocar poder y el mayor poder posible. En realidad, con estas negociaciones no se trata de analizar qué problemas de los ciudadanos habría que abordar y cómo hacerlo, ni tampoco de cómo gestionar la “res publica”, ni de cómo actuar para que esta gestión sea transparente y democrática,… sino que se trata de repartirse, sólo aparentemente a cara de perro, el pastel del poder.

· Por otro lado, está la situación en que algún partido ha conseguido la mayoría absoluta en un ámbito determinado (municipal o autonómico). En las elecciones del 24 de mayo, no ha sido el caso en el ámbito autonómico, pero sí en parte de los municipios. En este caso, la negociación-distribución de puestos se produjo, entre los militantes del partido, antes de las elecciones, en el momento de la confección de las listas, que son siempre fruto de intrigas y de tejemanejes para situarse en los primeros puestos de las mismas. Lo de “las primarias” y lo de las “listas abiertas” son un brindis al sol y una pura filfa. Ahora bien, el lugar en las listas, así como los puestos y las responsabilidades a asumir no recaen, en general, sobre los militantes más honestos, mejor preparados y más competentes, sino sobre aquellos que han sido sumisos, que han tragado carros y carretas, que no se han movido y que, como hubiera dicho Alfonso Guerra, han salido en la foto. De ahí que los ungidos, por “decisión digital” del jefe de turno, tengan que rodearse de un ejército de “asesores” y sean, en demasiadas ocasiones, como el cervantino Monipodio: “hombres bárbaros, rústicos, desalmados e iletrados”.

· Y luego, con estas dos modalidades de reparto del poder (sin o con mayoría absoluta), ha sucedido y sucede, en la vida política española, lo que todos sabemos: ausencia de músculo ético en la casta política y michelines mórbidos para la salud democrática de la sociedad hispánica (latrocinios, corrupción generalizada, malversación de caudales públicos, despilfarro de recursos públicos —Plan E1 y E2, aeropuertos por doquier, Km. de AVE y de autopistas innecesarios, por dar sólo algunos ejemplos— chanchullos sin cuento, opacidad en la gestión de la “res publica”, habilitación de “puertas giratorias”,… Que sais-je encore?).

· En las actuales negociaciones poselectorales, los partidos, de antiguo cuño (PP y PSOE) o de nuevo cuño (Podemos y C’s, principalmente), han seguido o están siguiendo la hoja de ruta que acabamos de describir. Para empezar, nos han hecho votar a tientas, si es que no a ciegas: nos han idiotizado con sus mensajes vacíos de contenido y sus seudo-debates (verdaderos shows) a la altura de “Sálvame”. Y, ahora, en este momento poselectoral de reparto del pastel del poder, no hacen gala de altruismo ni de transparencia. Se comportan, más bien, como los rufianes del sombrío y lúgubre patio de Monipodio, sin luz ni taquígrafos, preocupados sólo por el inmediato beneficio personal y partidista.

· En efecto, los partidos emergentes (Podemos y C’s), de los que depende, en estos momentos, la gobernabilidad de las CC.AA. y de muchísimos ayuntamientos, han esperado hasta las elecciones del 24 de mayo (24M) para no dar a conocer las cartas que van a jugar en la formación del Gobierno de Andalucía. Y, después del 24M, se la están cogiendo también con papel de fumar, pensando sólo en las elecciones generales del próximo noviembre y no en la solución de los acuciantes problemas de la ciudadanía española.

· Este espectáculo censurable denota que, a los de la casta política (la añeja y la neófita), les viene como anillo al dedo aquella cita crítica de Churchill, que reza así: “el político se convierte en estadista cuando comienza a pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones”. Ante este triste y politicastro espectáculo, los ciudadanos debemos esperar lo peor ya que, como dice un aforismo popular, “la política hace extraños compañeros de cama”. Y, como correlato, la ciudadanía sólo podremos seguir desconfiando de la casta política, de la antigua y de la nueva. ¿Dónde han dejado los principios, los valores y sus tan cacareados “códigos éticos”? ¡Qué lejos estamos de aquel eslogan que puso en circulación C’s, pero que ya ha olvidado y abandonado en el desván de los recuerdos: “Sólo nos importan las personas”!

m.ignacio.cabezas@gmail.com

El suicidio, o asesinato, de IU
EDITORIAL Libertad Digital 6  Junio  2015

Todos aquellos que sean conscientes del inmenso valor que tienen la democracia liberal y el capitalismo deberían saludar con alborozo la desaparición de un partido que se colocaba radicalmente en contra de estos dos pilares del sistema que más libertad y más prosperidad le ha dado a la especie humana en toda su historia.

La mala noticia –terrible- es que esta desaparición no sea consecuencia de que los votantes hayan eliminado por completo de sus preferencias una opción tan esencialmente equivocada, sino por la aparición de un partido que es más eficaz en defender estas posiciones, que está mejor dotado para el mal.

Es evidente que no estaríamos ante el final de IU si no hubiese surgido Podemos, pero también lo es que desde la propia coalición comunista se han cometido numerosos errores que han contribuido a la situación actual. El primero era algo difícilmente evitable, pero que durante mucho tiempo no parecía pasarles factura: la incongruencia de que un partido que se reclama antisistema esté no sólo cómodamente instalado en el sistema sino obteniendo pingües beneficios de él: consejeros en instituciones como el CGPJ, puestos en las cajas y, en general, toda la parafernalia de privilegios que acompañan a los políticos profesionales.

La segunda ha sido, probablemente, aún más letal: la connivencia despreocupada con la corrupción, que se ha hecho especialmente visible en los últimos años en Andalucía, donde los de IU han mantenido contra viento y marea los diferentes gobiernos del PSOE pese a la sucesión inaudita de escándalos que las investigaciones judiciales iban destapando.

Por último, tampoco hay que olvidar la presencia de líderes de tan escasa capacidad como Gaspar Llamazares y Cayo Lara, dos ejemplos claros de cabezas de cartel que parecen colocados en su puesto con el único propósito de alejar a los posibles votantes.

No seríamos justos, sin embargo, si no reconociésemos un elemento que ha sido fundamental en este suicidio político, que según se mire podría ser considerado asesinato: la labor de zapa que desde las más altas instancias del partido han realizado algunos dirigentes de IU que llevan muchos meses trabajando más para su futuro en Podemos que para el presente de la coalición.

Es el caso, como se ha denunciado desde IU en la Comunidad de Madrid, del propio Alberto Garzón, pero también de otros como José Luis Centella o la imputada Tania Sánchez, que con su discurso sobre "los de abajo", "el pueblo" y "la unidad de la izquierda" lo que han hecho es robarle un partido a los militantes que llevaban décadas sosteniéndolo y entregárselo a una camarilla de casta universitaria con los que esperan tener un acceso más franco a la poltrona.

En resumen, a los males de IU se les ha sumado en los últimos meses uno, la traición, que ha supuesto la puntilla del proyecto. Descanse en paz, cabría decir, si no nos hubiesen dejado algo aún peor en su lugar.

islam en europa
La quiebra del Estado de Derecho en Europa
Alberto Ramos Minuto Digital 6  Junio  2015

“Sus juzgados son mezquitas, su ley es la sharia: los jueces de paz islámicos socavan el imperio de la ley”, publicaba el influyente semanario alemán Der Spiegel hace un tiempo. “Las autoridades legales no saben cómo defenderse contra eso. Las estadísticas de la delincuencia europea muestran una tasa de criminalidad proporcionalmente mayor entre las poblaciones de origen no occidental (tráfico de drogas, tráfico de inmigrantes, falsificación de documentos, robos con violencia, violación, prostitución, crímenes de honor, etc).”

Así empieza este artículo que nos alerta de la quiebra del estado de derecho en una Europa que cuenta ya con dos justicias paralelas. Y ése no es el único problema. El problema es que uno quiere imponerse y destruir al otro, al que desprecia. Y que poco a poco lo va consiguiendo, con ayuda y apoyo de los propios occidentales.

Los también llamados “jueces de paz islámicos” o “árbitros” están resolviendo causas penales, no precisamente en Alemania, pero sí en otros países europeos, como Gran Bretaña. Los inmigrantes musulmanes prefieren sus propios jueces y no confían en los sistemas legales seculares occidentales. Por lo tanto, los sistemas de justicia islámica están introduciéndose en las sociedades occidentales. “Resolver controversias penales bajo la sharia puede parecer inocente,pero socava la idea occidental de justicia”, afirma el Der Spiegel.

El periodista Joachim Wagner, autor de un nuevo estudio alemán sobre la justicia paralela, dice que el mundo bajo la sombra del sistema de justicia islámica es “muy extraño, y completamente incomprensible para un abogado alemán”. Sigue sus propias reglas. Los árbitros islámicos no están interesados en las pruebas, en la evidencia, cuando se dicta una resolución, y al contrario que en el derecho penal alemán, la cuestión de quién tiene la culpa no juega un gran papel. “Los “árbitros” hablan con la familia del autor, que generalmente son los que lo han pedido, y con la familia de la víctima”, dice Wagner. “Ellos preguntan: ¿Por qué sucedió esto? ¿Cuán grave ha sido el daño? Pero para ellos, una solución del conflicto, un compromiso, es lo más importante”.

“El problema comienza cuando los “árbitros” fuerzan el sistema de justicia fuera de este marco, especialmente en el caso de las infracciones penales”, dice Wagner. “En ese momento se socava el monopolio estatal sobre la violencia. La resolución de conflictos islámicos, en particular, como he experimentado, a menudo se logra a través de la violencia y las amenazas. A menudo es un dictadura de poder por parte de la familia más fuerte”.

“Estos “árbitros” tratan de resolver conflictos de acuerdo a la ley islámica y dejando de lado el derecho penal alemán. Vemos testimonios de testigos retirados de los tribunales alemanas y acusaciones trivializadas hasta el punto que la causa entera se desestima. “El sistema judicial es impotente, en parte, porque no se ha abordado el problema con suficiente fuerza. Los jueces y fiscales “están desbordados, porque no saben cómo reaccionar”, afirma Wagner. “Están en el centro de un caso legal, y de repente no hay testigos. El ochenta y siete por ciento de los casos que he investigado, o bien fueron sobreseídos o bien terminaron con una sentencia absolutoria si hay árbitros islámicos están involucrados. Las decisiones de los “árbitros” islámicos, por lo que comprobé, con frecuencia se ejecutan por la fuerza y mediante amenazas.”

“Algunos abogados defensores, dice Wagner, necesitan dejar de comportarse como si fueran meros sirvientes de un sistema paralelo de justicia. Se permiten ser dirigidos por los deseos de sus clientes, sin reparar en la verdad y la justicia”.

El semanario Der Spiegel cuenta algunos casos y luego indica que el problema no es exclusivo de Alemania. En otros países como en Holanda, la situación llega a extremos tales como que son los propios tribunales occidentales los que aplican y juzgan según la ley sharia, despreciando por completo las leyes que se comprometieron a defender y aplicar. El artículo cuenta que incluso se han llegado a aplicar las primitivas leyes somalíes en casos tratados en tribunales holandeses. La poligamia se aplica sin problemas, incluso la ley holandesa reconoce la legalidad de estas uniones. Las violaciones incestuosas, en el seno de una familia, dice el autor, que son muy comunes entre turcos, marroquíes, paquistaníes, iraquíes e iraníes, no son denunciadas por miedo a los crímenes de honor. Y me imagino que ante la indefensión a la que están sometidas, ya que el sistema legal occidental desampara a estas víctimas, como nos cuentan a través de varios ejemplos.

La influencia del islam es tal que incluso la BBC ha suprimido las siglas AC (antes de Cristo) y BC (después de Cristo) por los términos “Era Común” y “Antes de la Era común”, todo para no ofender a los musulmanes. Todos los símbolos cristianos están prohibidos en Gran Bretaña, pero ningún símbolo islámico lo está. En esta locura y sinrazón hay incluso arzobispos cristianos, como el de Canterbury, que ha defendido el derecho de los musulmanes a aplicar la sharia. Afortunadamente, el obispo anglicano de Rochester, paquistaní de nacimiento, disiente de semejante barbaridad. Una columnista de The Sunday Times, Minette Marrin, afirma que “nuestro sistema legal mantiene las mejores virtudes de nuestra sociedad”, y añade “todo el que no lo acepte no debería estar aquí”. Y tiene razón, dice el autor del artículo: quien quiera llevar burka ¿por qué no se va a los países donde tienen que llevarlos? Quien quiere vivir bajo la sharia ¿Por qué no emigra a los lugares donde ya está implantada?.

Concluye el autor del artículo con una frase de Minette Marin que me parece acertadísima:
“Hay mucho que decir en contra de la Sharia y el deseo de un 50% de los musulmanes británicos de vivir bajo ella”, escribe Minette Marrin. “La sharia es justamente lo que hay que temer aquí: se discute, a veces de modo inculto, en la necesidad de una reforma totalmente inaceptable en Gran Bretaña.” Acusa al arzobispo de Canterbury de buscar “minar nuestro sistema legal y los valores sobre los que descansa”. Y añade que es un “apaciguamiento innecesario hacia un conjunto de valores extranjeros. Es una traición a todos aquellos que lucharon y murieron aquí, a lo largo de los siglos, por la libertad y la igualdad en el Estado de Derecho y de su valor frente a la injusticia y la sinrazón”.

Es también una traición, no sólo a nuestros antepasados, sino a nuestros descendientes. ¿Qué clase de mundo les dejaríamos si es un mundo bajo la sharia?

Terrorismo criminal y terrorismo político-fascistoide de izquierda despendolada
"Durante muchos años las víctimas del terrorismo han estado bien tratadas, pero ahora estamos asistiendo a un panorama totalmente distinto. Incluso hay quienes dicen que son los culpables de que no haya paz". José Antonio Ortega Lara
Miguel Massanet www.diariosigloxxi.com 6  Junio  2015

Es posible que tengamos que acostumbrarnos a un nuevo sistema de acción política, un cambio en las formas y los modos de ejercer el arte de la política; hasta podríamos acudir al comentarista de la obra de Maquiavelo para conocer su concepto de la cosa política, resumido en esta frase: resulta evidente, en El príncipe, que no interesa directamente al autor el bien común ni cuál sea la organización del Estado (república o principado de cualquier tipo), mientras se encuentre bien ejercido el poder”. Lo cierto es que, a diferencia de lo que sucedía en anteriores elecciones (dejando parte el caso de las elecciones europeas), en esta ocasión han participado algunos partidos nuevos, como Podemos, aunque de forma encubierta, mediante lo que se han denominado marcas blancas. El caso de la señora Colau de Barcelona ha sido una de ellas y otros que, sin ser de reciente creación se han mantenido hasta ahora dentro de los límites autonómicos, sin proyección en el resto de España. En este último caso ha estado el partido de Ciudadanos, del señor Albert Ribera, que ha conseguido un excelente resultado, aunque algunos errores en su campaña les haya restado la “gran victoria” que parecía iban a conseguir.

El nuevo panorama o mapa político de España, después de los comicios del 24M, ha generado no pocos problemas a los partidos que concurrieron a las elecciones, cuando no ha habido ningún claro vencedor y sí una dispersión del voto de descontentos que, en una parte, han ido a parar a formaciones de izquierdas y, en otra, a partidos que podríamos calificar como moderados, como es el caso de Ciudadanos. Las victorias sorprendentes de Ada Colau ( una de las franquicias de Podemos) en Barcelona, asegurándole la alcaldía y de Manuela Carmena en Madrid (teóricamente independiente, pero muy cercana a las tesis de Podemos) y los desiguales resultados conseguidos en el resto de municipios y diputaciones, han creado una situación que se puede calificar de sorprendente y casi inédita, que va a obligar a que se creen coaliciones para gobernar ya que, a pesar de que en muchas ocasiones tanto el PP como el PSOE, se habían mostrado favorables a dejar gobernar a la lista más votada, cuando llega el momento de cumplir con sus promesas, todos se echan atrás, si esta solución les impide acceder al poder.

Y aquí topamos con la peregrina idea, tan alejada de los principios democráticos, de que existe la posibilidad de que, partidos con distintas ofertas electorales, sin ningún nexo entre ellos y que, sorprendentemente, se han estado despellejando entre ellos calificándose de incompetentes, de corruptos, de antidemocráticos y de incapaces para gobernar; puedan sumar escaños e impedir gobernar a la formación con mayor número de escaños, por haber sido la más votada; demostrando que la mayoría de los ciudadanos de aquella localidad deseaban que gobernase aquella propuesta mayoritaria.

En este caso nos encontramos con el oxímoron, la gran paradoja, de que, al tiempo que la democracia se basa en que gobiernen los escogidos, la mayoría de los que sostienen una determinada tesis política, se produce la antítesis de que por la mera suma de escaños de los partidos minoritarios, si en total suman una mayoría, son los que tienen derecho a gobernar. No se tiene en cuenta que, cada uno de los que forman dicha mayoría, tienen propuestas distintas, a veces contrapuestas; difieren los unos de los otros en como gobernar y se van a tener que ponerse de acuerdo en la forma de distribuirse el poder, de modo que en muchas ocasiones el que sale vencedor de la contienda ha tenido que dejar jirones de su ideario para conseguir que, el resto, se resigne a dejarle ocupar el puesto preferente. Hemos tenido ejemplos lacerantes en los resultados de gobiernos, como el Tripartit de Barcelona, y otros casos semejantes, que supusieron verdaderos desastres para la comunidad que tuvo que soportar, durante cuatro años, semejante pesadilla.

Cuando una nación, como España, se ve ante la situación que nos plantea el partido Podemos; cuando un dirigente se permite insultar, pronunciar frases ofensivas y de descalificación en nombre de no se sabe que supuesta superioridad moral o ética, por el solo hecho de tener el marchamo de ser de izquierdas o cuando un señor se descalifica a si mismo hablando de forma peyorativa de las familias de los asesinados por la banda terrorista ETA; les insulta y les pide que no se inmiscuyan en política; demostrando su catadura moral y su bajeza como persona, es que, señores, tenemos a la vista un grave déficit de ética y moral política en nuestro país.

Un grupo de intrusos, unos enviados por Maduro para implantar en España el régimen dictatorial existente en Venezuela; unos señores que, antes de demostrarnos lo que saben hacer para mejorar nuestro país, protestan de la corrupción, cuando ya algunos de sus dirigentes han tenido problemas con Hacienda y han sido apartados de la dirección para no entorpecer su labor de proselitismo, resulta que han sido introducidos por la prensa y las TV de izquierdas, apoyados por algunas bandas antisistema, jaleados desde la farándula, siempre ávida de crear problemas al gobierno, si no es uno de izquierdas que los aplaque con subvenciones que, a falta de la calidad interpretativa o de las obras presentadas y la poca respuesta de la audiencia, quieren asegurarse la vida a base de subvenciones que les permitan vivir del cuento. Algunos de los que presumían de ser intachables ahora se encuentran imputados por haberse apropiado 50.000 euros de la SGA. Y estos son los que vociferan en contra de la corrupción.

El señor Pablo Iglesias, dándose cuenta de que su portentosa presentación desde la Cuatro y la Sexta ha ido menguando, en cuanto a fama y posibilidades de hacerse con el gobierno; durante los últimos meses acude a un procedimiento socorrido escrito en el manual del “buena agitador”, que consiste en hacer burla de quienes gobiernan, descalificar de forma grosera a las personas que ocupan cargos públicos y poner un tupido velo sobre sus problemas internos con el resto de sus ayudantes, cubriendo de secretismo sus contactos con el resto de partidos para concertar pactos en los ayuntamientos. Ellos que presumieron de transparencia, que se presentaron como los ángeles vengadores que acabarían con la “política económica equivocada del PP y que fijarían un sueldo base de 750 euros para cada español. ¿Qué queda de todas aquellas promesas? Un tipo irascible que pretende mantenerse en el machito insultando, vociferando, profiriendo palabras soeces y mostrándose como un energúmeno, que no respeta la verdad, en su empeño en introducir, entre los españoles, el odio que nos importan desde aquellos países que han preferido acabar en la miseria antes de aceptar que los regímenes bolivarianos no pueden ofrecer soluciones a la pobreza. Porque quienes caen en la trampa comunista acaban por perder sus libertades, el sistema democrático y sometidos a la autocracia de un régimen dictatorial, corrupto y opresor. Lo malo es que, cuando se cae en ellos, el volver atrás para recobrar la democracia, resulta algo prácticamente imposible.

O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, denunciamos a quienes, con fines espurios, se atreven a desmerecer, insultar y agravar el peso de su desgracia y dolor por los seres perdidos, a causa de la macabra actividad de ETA, acusándolos de vivir de los muertos. Tamaña indignidad sólo tiene una contestación: el desprecio más profundo por quienes cometen semejantes agravios.

Rajoy contra la democracia y el PSOE
Pablo Sebastián www.republica.com 6  Junio  2015

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García Maragallo, tuvo que salir días atrás al encuentro de los últimos disparates de Esperanza Aguirre, para decir que Manuela Carmena y Podemos son demócratas. Pues bien ahora es su presidente del PP y del Gobierno el que exhibe su furia anti democrática porque nadie o casi nadie quiere pactar con el PP, y especialmente con él. Y es así como Rajoy ha lanzado desde el palacio de la Moncloa y la Presidencia del Gobierno de España un ataque frontal contra la democracia, los partidos democráticos y la legitimidad de los pactos que emanan de las elecciones del 24-M. Las que, por lo que se ve, no acata ni reconoce Mariano Rajoy.

Rajoy sigue buscando responsables externos de su fracaso político y personal y ahora la ha tomado con Pedro Sánchez y el PSOE a los que acusa de fomentar pactos ‘antidemocráticos’ y de aliarse con la ‘extrema izquierda’. Unos pactos del PSOE que son de su exclusiva responsabilidad y cuyas consecuencias pagarán los socialistas en las urnas si derivan en actitudes que son contrarias a la estabilidad nacional. Y si el PSOE se acerca a la extrema izquierda de Podemos no es menos cierto que Rajoy se va hacia la ‘extrema derecha’ imitando los discursos de Esperanza Aguirre y Rita Barbera, dos perdedoras enloquecidas que a su vez son las responsables políticas -como Rajoy- de flagrantes casos de corrupción. Pues bien que se cuide Rajoy de este nuevo discurso anti democrártico, no vaya a ser que Albert Rivera comience a ver con claridad los peligros que encarna cualquier pacto con el PP.

Partido donde, entre otras cosas, Ciudadanos está viendo que Rajoy es incapaz de regenerar y de poner orden en el PP a nivel nacional y menos aún en el PP de Madrid donde los imputados por corrupción se negaban a dimitir y donde su presidenta Esperanza Aguirre se mantiene en el cargo a pesar de ser la máxima responsable política de la corrupción madrileña y el principal obstáculo para un posible acuerdo entre Rivera y Cifuentes en la Comunidad de Madrid. Pero Rajoy no se atreve con Aguirre porque teme que la madrileña le responda, si se le pide su dimisión por la corrupción de Madrid, que el primero que tiene que dimitir es Rajoy por sus responsabilidades en los casos Gürtel y Bárcenas, lo que abriría de manera definitiva la caja de los truenos en el PP.

La soberbia y la ceguera de Rajoy crecen en la misma medida que pierde contacto con la realidad nacional y aumenta la desazón dentro de su partido y su gobierno en los que ahora duda si hacer cambios o no porque el viernes declaró que no hay que tocar ‘lo que funciona bien’, según su exclusivo criterio. O sea palos para todos, para el PSOE y Sánchez incluidos, para los pactos entre los partidos democráticos de la oposición y para el Partido Popular al que trata con el mayor de los desprecios a pesar de ser el principal responsable del fracaso electoral del 24-M.

Además, este presidente del Gobierno no entiende dos cosas esenciales: que el discurso del miedo y sus referencias a la extrema izquierda no causan el menor efecto en la ciudadanía como se ha visto el 24-M y menos cuando no paran de crecer la corrupción y los problemas económicos y sociales y la pobreza entre de las clases mas desfavorecidas del país; como no entiende Rajoy que su discurso alarmante y antidemocrático contra la extrema izquierda a los únicos que puede interesar son a inversores extranjeros, a los que envía mensajes de una España extrema, inestable e ingobernable. Aunque tantas veces avisó Rajoy, dentro y fuera de España, de la llegada del lobo desestabilizador a nuestro país que al final españoles y extranjeros comprenderán que la causa de la inestabilidad política en España es el propio Rajoy y se proyecta sobre la crisis interna del PP, partido que podría convertirse en la cuarta fuerza política nacional por detrás de Ciudadanos, PSOE y Podemos si todo sigue como va.

Y lo más grave, Rajoy no se quiere marchar, ni convocar un Congreso extraordinario del PP en pos de una renovación democrática de personas, programas y actitudes, lo que conduce al PP al rincón de una derecha ultraconservadora (la vieja Alianza Popular) que abandona el centro de la política en un momento crucial en el que a la vista están las elecciones de Cataluña del 27 de septiembre y las generales de España en noviembre.

Y todo ello en un tiempo en el que el adversario más directo y moderado del PP es Ciudadanos, un partido en línea ascendente al que Rajoy no cesa de enviarle votos del PSOE y del PP -acusando a Sánchez de extremista y atacando a la democracia- lo que da una idea de la munumental indignación que produce en Rajoy la soledad del PP en medio de una tempestad que él mismo sembró con sus vientos y maneras autoritarias de gobernar, su mala política y sus muchos casos de corrupción. Tormenta que ha empezado a estallar en el seno del PP, con la rebelión a bordo de varios de sus barones, y por ello Rajoy se refugia en el discurso de la extrema derecha que los saca del centro de la política y empuja a Ciudadanos hacia la cima del liderazgo nacional.

SU PADRE FUE ASESINADO POR ETA
La hija de Tomás Caballero señala la 'miseria moral' de Iglesias
Gaceta.es 6  Junio  2015

María Caballero no entiende que Podemos entregue Pamplona "a los que se quedaron tan tranquilos con el asesinato de mi padre".

La concejal de UPN en Pamplona María Caballero, hija del edil asesinado por ETA Tomás Caballero, ha acusado este viernes al secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, de "miseria humana" y le ha reprochado que quiera "entregar Pamplona" a los que no sólo "se quedaron tan tranquilos" con el asesinato de su padre, sino que "entendieron que este señor molestaba en la democracia y había que quitarlo de en medio".

"Nunca hubiera imaginado que la miseria humana pudiera llegar a tanto, y menos de uno que quiere ser político a nivel nacional. Me sorprende que se haya metido en algo tan gratuito y de forma tan burda y tan cruel", ha dicho en declaraciones a la Cope.

Caballero ha respondido así a Iglesias, que este jueves cargó contra UPN, que será desbancada del Ayuntamiento de Pamplona, diciendo que le parece de "vergüenza" que "en este momento cuando hablamos de corrupción alguien se atreva a utilizar la memoria de las víctimas para hablar de algo como a quién ponemos de alcalde".


******************* Sección "bilingüe" ***********************
Alemania quiere reducir sus Länder. ¿A qué espera España?

Lucio A. Muñoz www.gaceta.es 6  Junio  2015

Finalmente, el guión de política ficción que escribió Arriola coincide casi en su totalidad con la película que estamos viendo los españoles actualmente, y a la que podríamos encuadrar dentro del género de terror político económico.

España se encuentra en una encrucijada política, económica, laboral, social, territorial, educativa, moral, de identidad nacional... Pero también de índole “guerracivilista” o, al menos, de crispación generalizada.

Debido a ello, muchos españoles se encuentran al borde del colapso en todos los órdenes de sus vidas, puesto que Podemos, junto con su socio el PSOE y a modo de nuevo frente popular del SXXI, convertirá a las, ya de por si deficitarias, endeudadas y económicamente insostenibles, autonomías (y municipios) en las que gobiernen en repúblicas bolivarianas. Máxime, tanto en cuanto el citado partido neocomunista y bolivariano amenaza con desgobernar España.

Recordemos que desde que se implantó nuestro proyecto de pseudo democracia nunca había acumulado tanto poder autonómico y municipal la izquierda más a la izquierda de la ultraizquierda. En este sentido, y tratándose de la izquierda más radicalizada de Europa, la involución de España a todos los niveles está garantizada.

Y venciendo a los ahijados de Maduro en las elecciones de noviembre de 2015, e interpretando el papel estelar de salvador de España, aparece en la última escena de este “arriolesco” film, titulado “El PP o el caos”, el protagonista del mismo, es decir, el Sr. Rajoy. (Un final feliz que podría no serlo si el público abstencionista de las pasadas elecciones autonómicas y municipales decide abstenerse nuevamente).

¿No hubiera sido más fácil escribir otro guión totalmente diferente y basado en el cumplimiento íntegro del programa por parte del PP? De esta manera, uno de los actores secundarios del citado largometraje, el Sr. Iglesias, nunca habría podido pasar el casting político nacional y, por ende, hubiera tenido que conformarse con seguir rodando sus bolcheviques clases en la Complutense. Sea como fuere, las miserias que tiene el PP actualmente no desaparecerán con un hipotético triunfo de Rajoy en las próximas elecciones generales, ni tampoco en el caso que el actual presidente del Gobierno decidiera no volver a presentarse como candidato a las mismas.

Porque en cualquiera de los dos casos, la corriente “arriolesca & rajoyana” ya ha creado escuela en el PP y, por consiguiente, este partido está podridamente conformado por multitud de “arriolitos” y “rajoyitos”.

Y mientras tanto, los españoles tendremos que vivir realmente el macabro guión de Arriola... Una neo anarquista se convertirá en la próxima alcaldesa de Madrid, una “okupa” ocupará la alcaldía de Barcelona, un etarra profanará el Consistorio de Pamplona, etc.

Pero como siempre, la realidad supera a la ficción, en este caso política, y el parasitismo político-clientelar podría llegar, sobre todo, si gobierna Podemos-PSOE (pero también con el PP de Rajoy e, incluso, con Ciudadanos) a un nivel ruinoso para los bolsillos de los ciudadanos.

Tanto es así, que ningún partido con posibilidades de ganar las elecciones generales está proponiendo soluciones a los verdaderos problemas económicos de España, que no son otros que la deuda pública, el déficit y el desempleo. (Provocados por la anti gestión público-política, sobre todo autonómica y local, y sus derivados: corrupción política institucionalizada, malversación de caudales públicos, despilfarro y politización de la justicia).

Alemania, que es el motor económico de Europa, goza de unas cuentas públicas saneadas, roza el pleno empleo, crece de manera sostenida, tiene un potente superávit comercial, reduce progresivamente su deuda pública... Aún así y al objeto de arreglar problemas de financiación entre regiones e, igualmente, reducir costes político-administrativos, el Gobierno alemán se está planteando reestructurar la configuración federal y, por tanto, reducir los 16 Länder actuales a 6.

El camino que quiere emprender Alemania (Francia e Italia también) es el mismo que debería seguir España... Porque esta es la solución política que necesita la economía española.

Quítate tu para ponerme yo
Fernando Díaz Villanueva www.vozpopuli.com 6  Junio  2015

En los próximos meses vamos a tener la oportunidad de contemplar en primera persona como la célebre ley de hierro de las oligarquías que enunció Robert Michels hace un siglo funciona con endiablada precisión. La nueva minoría dominante sustituirá a la antigua y todo seguirá como hasta ahora, quizá un poco peor si los recién llegados son un hatajo de iluminados. La última vez que vimos algo semejante en España fue hace cuarenta años, cuando Juan Carlos I ascendió al trono reclamando ministros jóvenes. En aquel entonces se procedió por la vía de urgencia a la jubilación anticipada de una generación entera de políticos, periodistas, empresarios, militares de alta graduación y hasta obispos. No hubo vacío de poder, nadie quería dejar vacantes los cargos, la idea era que se quitasen unos para que se pusiesen los otros. El Estado es eso mismo, un apaño privado de minorías que, mediante la violencia o el engaño, primero lo cooptan y luego tratan de mantener su control por cualquier medio que la sociedad esté dispuesta a tolerar, en nuestro caso todos menos el asesinato. La cosa marcha hasta que llegan otros, generalmente aprovechando una crisis, desplazan a los anteriores y vuelta a empezar.

El ensayo general con figurantes vivos y orquesta de las municipales nos ha servido para atisbar quienes forman esa minoría de recambio que tomará las riendas del Estado en las próximas décadas. Digo quienes porque el qué ya lo sabemos: auparse a la poltrona y retenerla por tiempo indefinido, como los contratos laborales por los que el españolito de a pie daría cinco años de vida. Tenemos, por un lado, a Podemos y, por otro, a Ciudadanos. Los primeros han engullido en su práctica totalidad a lo que fue Izquierda Unida –el PCE, recuerde– y se disponen a dar cuenta del PSOE. Este, quizá, se les indigesta. La presa, aunque debilitada, todavía conserva parte de los bríos de antaño en ciertas regiones como Andalucía, la mayor y más poblada del país. No es descabellado pensar que una alianza entre ambos termine liquidando a Podemos en solo unos años por asimilación. El del PSOE es el abrazo del oso, parece mentira que Iglesias no lo esté viendo venir y se quiera encamar tan alegremente con estos pirracas, tipos incombustibles que lo mismo montan una banda para liquidar etarras en Francia que los sueltan de la cárcel por decenas. Para una cosa y la contraria, el PSOE. Suena a eslogan publicitario, pero es así desde el siglo XIX.

Ciudadanos no lo tiene tan fácil. El PP está en las últimas, cierto, pero sus votantes, gente de orden y unidos más por el miedo a la izquierda que por una genuina comunidad de creencias, son asustadizos y disciplinados. Arrancarle un voto, un solo voto, a los populares es una gesta no suficientemente valorada por los analistas políticos estos días. Con todo, la estrategia de Rivera de mantener el centro me parece acertada. Si lo controla terminará ganando y gobernando. Al final, si se constituye como única alternativa posible a la izquierda pesoe-podemita, recogerá los votos de la derecha conservadora y de la purria democristiana. Quizá no simpaticen del todo con él, pero siempre será preferible a un frente popular recrecido con los ninis de las asambleas del 15-M y la plétora de nacionalistas aperroflautados que proliferan ahora por Cataluña y aledaños. España, no lo olvidemos, es un país de gente mayor con vivienda en propiedad, Renault Megane, hijos criados y apartamento en la playa. Curioso, la manía de no tener hijos de los progres ha terminando alimentando el electorado potencial de la derecha moderada.

Eso es exactamente lo que está haciendo Podemos, moderándose a toda la velocidad que le permite la hemeroteca, que en estos tiempos no es mucha, por eso anda Twitter repleto de capturas de pantalla con declaraciones de ayer y hoy de los líderes del partido, en especial de Pablo Iglesias, un tipo al que se ama o se odia con idéntica intensidad a pesar de que no ha pasado de eurodiputado. En otros tiempos más recios podría haberse disfrazado de Lenin como Largo Caballero en el 36, pero en esta época de pequeñoburgueses con patas de gallo, cuyo cielo se cifra en un iPhone 6 y unos días al sol en Gran Canaria, no hay que apelar a la revolución sino a la paga segura, el paseo en bici y la agricultura orgánica. Vamos, lo de Zapatero en 2008 pero más hipster y más adolescente. Si la moderación –que es solo de fachada, naturalmente– consigue su objetivo ganarán y heredarán la piel de toro. La ley de hierro de las oligarquías no perdona, los que mandan que se vayan quitando, ha llegado su hora.

RIESGO ABERTZALE
Batasuna prohibirá leer, empezando por don Claudio
Pascual Tamburri www.elsemanaldigital.com 6  Junio  2015

Bildu perdió las elecciones y por eso va a gobernar en Pamplona. Lógico. Al menos está claro qué quieren: Navarra. Ya lo advirtió don Claudio Sánchez Albornoz, nombre maldito en 2015.

Esto va viento en popa. Lo llaman democracia, además. En Pamplona, los batasunos de EH Bildu perdieron las elecciones municipales del 24 de mayo. Perdieron, repito: las elecciones las ganó UPN, que tuvo 10 concejales y más del doble de votos, y eso sin contar los votos de PP, Ciudadanos o UPyD que no llegaron a la barrera del 5%. Los abertzales de Joseba Asirón, que son sólo 5, gobernarán como resultado de las alianzas postelectorales. Y menos mal que no han prometido hacer en Pamplona lo mismo que en Guipúzcoa... o sea, prohibir los toros. Democracia, lo llaman, y no se sonrojan.

Por primera vez, y perdiendo las elecciones, Pamplona tendrá un Ayuntamiento independentista y frentepopulista. Qué delicia. La coalición electoral de los batasunos y ex etarras tendrá el apoyo de la coalición nacionalista del PNV (Geroa Bai), de la coalición revolucionaria de Podemos (que en Pamplona se llama Aranzadi-Pamplona en Común y que pese a lo prometido por Pablo Iglesias se asocia con los etarras) y de los viejos socios de IU y Batzarre (Izquierda-Ezquerra).

Joseba Asirón será el primer alcalde de abertzale en Pamplona. Uno de sus concejales será Joxe Abaurrea, que ya era concejal en 1998 de Herri Batasuna, luego ilegalizada por su integración en ETA, y que se negó a condenar el asesinato del concejal pamplonés de UPN Tomás Caballero. Lejos de mi pensar o decir que la trayectoria política del difunto Caballero sea modélica, pero de ahí a construir el gobierno municipal sobre nombres e ideas de ETA...

Esto se veía venir, pero nos decían que no...

Y es sólo el principio. Hace más de 10 años, antes incluso del 11M, recordé a los políticos navarreros y sus amigos de entonces algo muy sencillo dicho en la Transición por el profesor Claudio Sánchez Albornoz, Presidente de la II República en el exilio: "El día que Euskadi fagocite a Navarra, España habrá muerto".

De todos modos, que nadie deje de recordar algo que en esta casa venimos diciendo desde hace mucho, y que se ha demostrado completamente cierto: "El problema planteado… en Navarra no se arregla con soluciones provisionales, igual que no se puede pensar que con ilegalizar Batasuna y tener a ETA en horas bajas ya esté todo hecho, menos aún cabe imaginar que la solución final sea sólo evitar el control nacionalista de las instituciones y de los cargos electos, mientras se les permite ser dueños de enteros espacios sociales. Dar la respuesta en la raíz del problema y no en sus epifenómenos políticos e institucionales, he ahí el reto para una generación de políticos que deberá mostrar todo su altruismo y su osadía si quiere legar una Patria al menos tan sólida como la que ha recibido"… años después de esto, ya tenemos la respuesta de muchos: se trata de políticos profesionales y mediocres, a los que su Patria y sus principios importan menos que sus cálculos intereses y puestos.

Así que mejor que no se escandalice María Caballero, porque tiene razón pero la responsabilidad de lo que pasa recae en quienes durante estas décadas han gobernado timoratos, renqueantes y sin metas definidas y valientes. De eso, en cambio, no se puede acusar a la extrema izquierda ni a los nacionalistas. Dice Jaime Ignacio del Burgo que el Partido Popular va por la senda de UCD… lo cual dudosamente es, en ningún momento, una recomendación, porque esa senda ha sido mala para Navarra desde todos los puntos de vista y desde siempre.

Quizá, para empezar con claridad la renovación militante de la que estos días tantos amigos quieren hablar (David, Sergio, Pablo, Fernando, … lo haremos), debemos retomar las cosas donde empezaron a desviarse. Claudio Sánchez Albornoz dijo en su Testamento a los navarros cosas que aún hoy sangran. Tengámoslo presente porque, no lo dudes, cuando la educación aquí esté en manos de Bildu, batasuna, Geroa o ETA, no sólo se olvidará esto, sino que pueden hasta prohibirlo. Es la batalla que se avecina, por culpa de quienes han tenido miedo de combatirla antes.

"Desde lejos he seguido su lucha por resistirse a la incorporación a Euskadi. Tienen toda la razón. La causa de ustedes es la mía. Adelante. Les asiste el derecho. Estoy con ustedes de corazón, y no sólo por devota amistad y respeto a mi tradición familiar, sino por convicción histórica".

"No deben cejar en la batalla por conservar la personalidad de Navarra de tan limpia historia. Su tradicional tozudez les va a ayudar. Yo no soy nadie. Pero enfermo y cansado les deseo éxito de todo corazón y confío en que Dios les ayudará en la noble empresa".

"Yo espero que sabrán hacer honor a la Historia manteniendo la libertad, su milenaria personalidad, dentro de la adorada Madre España. En nombre de la sangre navarra que corre por mis venas, les requiero a defender su inalienable derecho a vivir libres y españoles. A ustedes, queridos navarros, les envío un abrazo de padre. Deseo para esa entrañable Navarra, de la que tengo abuelos y apellidos, todo lo mejor, que guarde su identidad, su españolía y la hombría de bien de los suyos. Saben que estuve y estoy siempre junto a ustedes con todo el alma".

Es el caos, estúpido
Eduardo Goligorsky Libertad Digital 6  Junio  2015

Demasiadas pullas tuvimos que soportar quienes defendíamos la necesidad de que el Partido Popular, solo o acompañado por Ciudadanos y por los vestigios de aquel PSOE que abjuró del marxismo, conservara o sumara la mayoría absoluta, porque la alternativa era el caos. ¿Os burlabais de nosotros? Pues ahora tenéis caos a granel en municipios y autonomías. Y si no espabilamos lo tendremos antes de fin de año en el orden –o desorden– nacional. Los frentes populares congregados en torno al chavismo de Podemos y las jaulas de grillos secesionistas pondrán todo su empeño en dinamitar los pilares de convivencia democrática erigidos solidariamente durante la Transición. Todas las aves carroñeras proclaman sin pudor sus esperanzas de que el próximo Gobierno sea débil y se vea obligado a humillarse ante ellas.

Peronizar España
Arturo San Agustín detectó el comienzo de "un nuevo o viejo espectáculo que quiere ser internacional" (LV, 30/5):
La presidenta argentina Cristina Fernández nos lo confirmó, quizá sin pretenderlo. Fernández dijo celebrar la irrupción de "nuevos actores" en la política española. Nunca dos alcaldes o alcaldesas españolas, como Ada Colau o Manuela Carmena, habían despertado el interés oficial argentino. Tal vez la presidenta Fernández estaba celebrando el inicio del peronismo en España. (…) Comienzo a sospechar que la felicitación de la presidenta quizá tiene más que ver con [Gerardo] Pisarello que con Colau.

Con peronismo o sin él, si los resultados del 24-M se extrapolan a las elecciones nacionales que probablemente serán en noviembre, el caos está garantizado. El PP tendría entre 120 y 132 escaños y el PSOE entre 108 y 119, rodeados por un abanico de emergentes y nacionalistas. Por eso algunos gurús aconsejan a Artur Mas que sea paciente y aplace las autonómicas hasta después de las nacionales: un Gobierno central débil, sin mayoría absoluta, sería más vulnerable a las presiones de los secesionistas, que hoy por hoy tienen pocas probabilidades de satisfacer sus desmesurados apetitos.

El 24-M los partidos secesionistas (CiU, ERC y CUP) quedaron cinco puntos por debajo de la mitad de los sufragios emitidos. Sin olvidar, jamás, que hay 6.228.531 ciudadanos inscriptos en el censo electoral de Cataluña y que ni el más fanático secesionista sueña con rebañar la mitad más uno de esos votos: 3.114.266.
Ambigüedad inescrupulosa

Falta saber si los seguidores catalanes de Pablo Iglesias engrosarán las huestes del secesionismo. Lo más probable es que el líder, fiel a las tácticas tortuosas del leninismo-chavismo-peronismo, conserve esa ambigüedad inescrupulosa que Perón cultivaba con esmero, pero Colau, que se siente irresistiblemente atraída por el caos, confiesa haber votado sí-sí en la consulta ilegal del 9-N. Y aunque abomina de la burguesa CiU, sus aliados naturales serán ERC y CUP. Lo confirmó en declaraciones a TV3 (LV, 30/5):

No sólo no somos palos en las ruedas del proceso, sino que somos aliados. Damos pleno apoyo al proceso.

El nuevo presidente de la ANC, Jordi Sánchez, fue más explícito (LV, 28/5):
Suponer que Barcelona en Comú no está al lado del proceso catalán es suponer mucho y atrevido y ofender a concejales que forman parte de esta coalición ganadora que claramente han manifestado su voluntad de ser activos en el proceso.

Este guirigay demuestra que José María Aznar dio en la tecla cuando profetizó que Cataluña se rompería antes que España. Hoy su pronóstico se ha convertido en el mantra que repiten, con distintos matices, veteranos sembradores del caos, alarmados porque este se les ha escapado de las manos. Escribe Francesc-Marc-Álvaro (LV, 28/5):

La incógnita tiene que ver con el impacto que tendría sobre el 27-S una eventual candidatura al estilo de BComú, con la presencia tuneada de ICV-EUiA, Podemos, Procés Constituent y quizás la CUP o, incluso, ERC. Para unos sería la oportunidad de "soberanizar" –dicen convencidos– todo lo que hay a la izquierda del PSC; para otros, la hora de romper la agenda del soberanismo en beneficio de objetivos diferentes. ¿A qué precio?

Insulto a la inteligencia
El atribulado fariseo Josep Antoni Duran Lleida se conduele por la magnitud y las consecuencias irreparables de la fractura que auguró Aznar y que él –Duran– contribuyó a ensanchar (LV, 30/5):

El líder de Unió puso ayer el foco en el área metropolitana de Barcelona y expresó su "preocupación" porque refleja "la existencia de un país dual". "Lo de un solo pueblo, tan propio del president Pujol (sic) y del comunitarismo de Unió, se ha quebrado". (…) Y es que Duran pone el foco en el área metropolitana, donde, a juicio del dirigente de Unió, a CiU le "ha ido muy mal". (…) Duran sostiene que cuando oye hablar “de unionistas y de independentistas” se le pone “la piel de gallina, y no porque tenga como referente ni un concepto ni el otro, sino por lo que representa de profundización en la división de dos Catalunyas”.

Eso sí, para quedar bien con Dios y con el diablo, el fariseo se apresuró a descalificar "el neolerrouxismo que representa Ciutadans", aunque, para más inri, "C's está delante nuestro [sic] en muchas ciudades del cinturón industrial de Barcelona". Finalmente, la pregunta-galimatías que Unió propone a sus afiliados incluye una condición que es un insulto a la inteligencia: Cataluña independiente debe permanecer en el marco de la Unión Europea. Hoy hasta el payés más desinformado sabe que una Cataluña independiente quedaría automáticamente excluida de la Unión Europea. Otro engañabobos.

Secesionismo y lucha de clases
El miedo al caos que nacerá del amancebamiento entre el secesionismo de Artur Mas y la lucha de clases de Ada Colau parece haber devuelto la racionalidad a algunos gurús de las clases medias catalanas que se habían dejado seducir por los cantos de sirena de la independencia o de las terceras vías. Por ejemplo, el notario Juan-José López Burniol recapacita sensatamente, sin apartarse de su ideario catalanista (LV, 30/5):

Pienso que ha parecido por un momento que el nacionalismo de matriz pujolista –transmutado hoy en soberanismo– había ganado la partida tras el hundimiento del catalanismo progresista, encarnado por el PSC. Pero ha sido un espejismo. Ni ganaron en su día los unos, ni están ganando ahora los otros. (…) Porque Catalunya no es de nadie. No es de las clases medias ni de las clases populares. Catalunya es de todos. Catalunya es plural y debe reconocerse como tal en libertad y concordia.

Dicen, sin embargo, los engañados por las apariencias que Colau representa la renovación y la regeneración. ¿Renovación y regeneración? Nada más lejos de la verdad. Colau trae consigo las emanaciones fétidas de un entramado totalitario: el del terrorismo italiano de la década de 1970. Cuenta Josep Maria Cortés (Economía Digital, 31/5), sin entrar en detalles escabrosos, que Colau participó, en el Ateneu Candela de Terrassa, en sendos homenajes a Rossana Rossanda y Antonio (Toni) Negri, dos fetiches antediluvianos cuyo currículum tenebroso desconocen los neófitos indignados.

Pasado ignominioso
Rossanda fue la hagiógrafa de Mario Moretti, crápula que se jactaba de haber sido quien disparó el tiro mortal al político democristiano Aldo Moro. "Sí, no habría permitido que lo hiciese otro", le dijo a su obsequiosa entrevistadora (Brigadas Rojas, Akai, 2002, con prólogo encomiástico del infaltable revolucionario de pacotilla Manuel Vázquez Montalbán). Y Antonio Negri, ideólogo de Autonomia Operaia, fue condenado en 1979 a 30 años de cárcel por "insurrección armada". La carrera posterior de este paladín de la intelligentsia terrorista abarcó reducciones de pena, indultos, nuevas condenas y fugas, para terminar desempeñándose como profesor en la Universidad de París VIII y escribiendo manuales de instrucciones para la toma del poder por la muchedumbre. Así la definió literalmente, la muchedumbre, ni más ni menos. Entrevistado por Lola Galán (El País, 27/10/2001), confesó:

Me irrita la gente que lo analiza todo en términos antisoviéticos. Ha sido una posición que ha provocado una guerra, la guerra fría, y ahora hay muchísima gente (sic) que siente nostalgia de esta época, tanto en los países ex soviéticos como fuera de ellos (…) Pese a todo la soviética, con sus aspectos orientales, con su tradición zarista, con su totalitarismo, era una gran corriente de civilización. Pese a todo, Stalin logró hacer avanzar a la URSS en términos de productividad, a niveles que los talibanes no han logrado (sic).

El lector encontrará más información sobre estos personajes deleznables en mis artículos "La serpiente ha resucitado" (LD, 16/8/2011) y "Las afinidades macabras" (LD, 23/8/2011). Pero está claro que la presunta renovadora y regeneradora Colau trae consigo la herencia de un pasado ignominioso, al lado del cual palidecen incluso los chanchullos del clan Pujol Ferrusola y sus insaciables cofrades salvapatrias. La Barcelona ilustrada está a tiempo de impedir que el huevo de la serpiente totalitaria se incube, envuelto en la estelada, en el Ayuntamiento de Barcelona, y que su engendro nos inocule el veneno del caos. Hay que repetirlo: lo que nos aguarda, si no espabilamos, es el caos, estúpido.

Decibelios de vergüenza
Carlos Fuertes www.lavozlibre.com 6  Junio  2015

Abogado

Estruendosamente ridículo, o ridículamente estruendoso. No se cómo comenzar esta reflexión tras los más de 100 decibelios de animalidad descontrolada que se dieron cita en el Camp Nou hace unos días, con ocasión de la final de la Copa del Rey.

La imagen valía más que el sonido. Sólo la sonrisa farisea y mezquina de Artur Mas era digna de un artículo. En mis modestos conocimientos de la historia de España, estoy seguro que en el olimpo de la irresponsabilidad política y la impudicia, el presidente de la Generalitat de Cataluña tiene un cómodo puesto. Es capaz de dar soporte material y moral al delirio independentista, y a la par, con el mismo rictus, solicitar a Madrid dinero para pagar su propia maquinaria de traición al Estado. En este sentido, se trata de un supuesto de esquizofrenia política que no conoce límites, ni frenos.

La imagen del Rey y su mirada eran dignas de compasión. En el fondo, hay que pensar que para una persona como él, instruida en su labor de representación del Estado desde la infancia, con una marcada formación militar, aquella orgía de pitos y abucheos no va muy lejos de sentar al Papa a escuchar blasfemias de carreteros.

Ahora, a posteriori, viene la reacción política, administrativa-sancionatoria y las prohibiciones. En todo caso, estériles y tardías. Ni con una multa se va a aplacar a quienes se manifestaron en este sentido –al revés, se les victimizará-, ni tampoco se favorecerá un clima diverso con el castigo de que Barça y Athletic no jueguen el próximo año. Satisface en cuanto es un castigo, pero a todas luces, no cambiará nada.

Lo que se recogió en el Camp Nou se lleva sembrando muchos años. Años de televisión autonómica politizada, de colegios cuyos currículos educativos son adoctrinamiento puro y duro, sin complejos.

En ese contexto, el pitido al himno supone una reacción tan natural como esperable cuando todos los esfuerzos de la maquinaria pública se dirigen a que el ciudadano viva al Estado como un enemigo, enseñándose a los niños una pseudo-historia de España apócrifa y embustera, que convierte a Pais Vasco y Cataluña en los sempiternos damnificados por una masacre cultural y social que pudiera parecer una suerte de genocidio, según se escucha a los insignes abanderados del movimiento.

Todos ellos comparten exclusivamente como denominador común su absoluta vocación mercenaria, en vía civil o religiosa, como la catalana porteña, Sor Lucia Caram, que amparada en sus hábitos los arrastra por el lodo de la política en vez de por las oraciones y los pobres, a quienes debería, por su elección personal, servir. Ella prefiere ser “monja cojonera”, en sus propias palabras, y profesar en vez del amor a Dios al president Mas… Y ante esto, nadie de la Iglesia se pronuncia. Curioso.

En efecto, España no es una democracia militante. Tampoco lo es, por ejemplo, los Estados Unidos. Ahora bien, el respeto a la bandera y al himno de España sí debería ser un objeto de protección jurídico y social. La bandera y el himno representan a todos los ciudadanos, a su soberanía, y un país que no prestigia sus símbolos, que no los reclama como patrimonio común, pierde la más mínima credibilidad y prestigio internacional, amén de que internamente deja clara su patología.

España es el único país del mundo donde sus nacionales pitan su himno, donde al Jefe del Estado se le recibe por parte de ciertas comunidades autónomas con una creciente e insólita ausencia del más mínimo respeto, aunque sea para jugar su Copa. Resulta por otra parte sorprendente que ambos clubes, nacionalistas confesos y con un carácter ideológico que trasciende de lo futbolístico, accedieran a jugar este trofeo. El próximo no tendrá su nombre, por suerte.

Qué sentido tiene, cabe preguntarse, participar en una celebración para insultar al anfitrión y al pueblo español en su conjunto. Bueno, tiene el mismo que el que antes señalaba, el insultar por la mañana, pedir pasta por la tarde al Gobierno –a base de chantaje diario, como el malcriado de 17 años que abusa de sus padres para conseguir la paz familiar- y por la noche, pitar al jefe del Estado, o aun más, sonreir indolentemente. La sonrisa de Artur es la de la satisfacción íntima de saberse vencedor de su particular batalla, la del adoctrinamiento social de varias generaciones de españoles en el odio a su país, como mecanismo para seguir manteniendo su taifa económica y sus delirios de califa.

Ahora no vale ya ninguna medida administrativa, ni siquiera penal. Años de ikastola y de TV3 no se curan con multas ni delitos.

Las víctimas de ETA deben formar parte del relato de la historia vasca
EDITORIAL El Mundo 6  Junio  2015

Eran las palabras que las víctimas de ETA deberían haber escuchado hace mucho tiempo. Ayer el lehendakari Iñigo Urkullu tuvo el valor de pronunciarlas en unas jornadas en San Sebastián. Urkullu pidió "perdón" por "la desatención institucional» a las víctimas del terrorismo desde «un sincero sentimiento autocrítico".

"Nos ha faltado inteligencia emocional para transmitir lo que más íntimamente sentíamos: la personalización del afecto hacia cada víctima de la injusticia. Debíamos haber expresado más y mejor lo que más profundamente nos unía: la solidaridad frente a la barbarie", afirmó Urkullu.

Difícilmente se puede decir con más acierto lo que han sufrido las familias de los centenares de asesinados por ETA, que, al dolor de la pérdida de un ser querido, tenían que sumar el repudio de un sector de la población vasca. Desde mediados de los años 70 hasta avanzados los 90, las víctimas eran enterradas en ceremonias casi clandestinas por temor al entorno de la banda, que tenía el control de la calle y atemorizaba a la población.

Los sucesivos Gobiernos del PNV -presididos por Garaicoetxea, Ardanza e Ibarretxe- miraron para otro lado y, mientras se mostraban comprensivos con los verdugos, eran incapaces de expresar la más mínima solidaridad con las víctimas, cuyas familias se veían obligadas a elegir entre emigrar del País Vasco o soportar el acoso de la izquierda 'abertzale'.

Han tenido que pasar casi cuatro décadas para que un presidente del Gobierno vasco reconozca que esa pasividad institucional era una injusticia, y, sobre todo, una ignominia.

No faltará quien especule hoy sobre las razones que han llevado a Urkullu a tener este gesto, pero eso da igual. Lo importante es que, por primera vez,

un lehendakari reconoce lo que ha sucedido y pide perdón, lo que dignifica su figura y dice mucho sobre su talla política. Pero, como él mismo reconoció, ese reconocimiento moral no basta, debe haber además una reparación y una atención institucional a las víctimas que ha brillado por su ausencia.

Desde que ETA anunció el final de la lucha armada en octubre de 2011 ha habido un amplio sector del nacionalismo que ha venido manteniendo la tesis del borrón y cuenta nueva del pasado, como si la historia del País Vasco fuera una sucesión de días de vino y rosas.

Ese planteamiento es sencillamente inaceptable porque el futuro no se puede construir sobre el olvido de que ETA asesinó a más de 800 ciudadanos desde la muerte de Franco. Eran personas con familia y sentimientos, cuyo único delito era vestir un uniforme, ejercer una actividad profesional o tener unas ideas.

Nada se puede hacer ya para resucitar a los muertos, pero la sociedad vasca tiene el deber moral de construir un relato en el que estén presentes esas personas y en el que nadie tenga duda sobre quiénes fueron los verdugos y las víctimas porque la historia sólo se puede escribir desde la verdad.


Recortes de Prensa   Página Inicial