AGLI Recortes de Prensa   Lunes 8  Junio 2015

Comportamientos colectivos inexplicables
Vicente Baquero www.gaceta.es 8  Junio  2015

En el artículo anterior analizábamos las razones por las cuales creo que el PP no ha sabido retener el grueso de su electorado, ahora bien, en justicia y en su descargo, debemos ser consecuentes y justos, tras la crítica debemos resaltar igualmente el incomprensible comportamiento de una muy importante parte de la población española que ha ignorado el mérito de una gestión esencialmente bien realizada.

Aunque haya que repetirlo cien veces, no es un borrón y cuenta nueva como ahora quieren ocultar los socialistas, hay una historia y una genética social. La situación, no solo económica y laboral, que heredó este equipo gestor era dramática, de hecho podría afirmarse que era una situación de quiebra y descomposición social sin precedentes. El gobierno anterior, en un ejercicio de incompetencia elemental y absoluta irresponsabilidad, había llevado a España al borde de su disolución. No debemos perder de vista estos antecedentes ni la gravedad de los mismos en ningún momento, pues esta situación está en el origen de muchas medidas que tuvieron que tomarse para evitar un colapso a la griega. Aunque algunos creamos que hubieran tenido que ir acompañadas de otras que no se han atrevido a tomar, pero los hechos son los hechos y la gestión de cara al interior y al exterior del país merece un gran respeto, desde luego mérito que con equipos gestores como el anterior hubieran sido imposibles.

¿Por qué una parte de la población española ha ignorado todos los indicadores positivos: de crecimiento y empleo, de solvencia internacional, de un futuro más halagüeño para nuestros hijos, múltiples y variadas razones positivas que nos han abierto la posibilidad de salir del agujero y emprender un camino más esperanzador de cara a un futuro, peso al desastre anterior, todavía en fase de desarrollo pero objetivamente cuantificable, y por el contrario han apostado de manera suicida por un camino de extremismo radical, que en sí no sería alarmante, si no fuera por la resurrección de un “frente Popular” demagógico ( siempre ha habido extremistas) con el apoyo de un partido socialista, aparentemente europeo, para lanzarse por la pendiente de una nueva aventura que puede acabar en tragedia con casi toda probabilidad?

La pregunta no es baladí y desde media Europa seguro que se la están planteando, al igual que el 99% de los inversores dentro y fuera del país, a la hora de evaluar el futuro de España. ¿Están locos los españoles…? Yo desde luego me lo preguntaría. Muchos sectores y personas clave por el mundo adelante no entienden por qué extrañas pasiones, resentimientos viscerales, deseos de poder o simple frivolidad utópica, se puede llegar a posturas irracionales que puedan conducirnos a la autodestrucción. Mucho mal se ha hecho ya. ¡Ciudades como Madrid, Barcelona o Valencia en manos de poco más que ocupas! Pensadlo con calma y sin pasión…En España y Europa se ha alcanzado un nivel de vida jamás soñado en siglos ¡Olvidemos de una vez las demagogias y la mentira! Realmente hemos venido a formar parte de un primer mundo con nota. Cuesta imaginarse el riesgo que se está corriendo. Eso no se entiende, y cuando algo no se entiende la confianza y la inversión desaparecen, todo se paraliza, y si eso ocurre, olvidemos esta corta primavera de recuperación. Nadie invierte ni se mueve cuando hay incertidumbre y mucho menos cuando la certidumbre es que nos aguardan experimentos neo marxistas ¡Qué le vamos a hacer es la naturaleza humana mal que les pese a los utópicos! No es de recibo el sistema de alianzas de perdedores, es profundamente inmoral no se puede caer en “o mayorías absolutas o el caos” Si la cuestión no se corrige en las elecciones generales, nos olvidamos de los falsos y torticeros discursos electorales y se recupera el sentido común, nadie se va a arriesgar y apostar por este país. El naciente crecimiento se convertirá en depresión, el paro volverá a dispararse y los precios de los activos volverán a caer: que nadie lo dude. Es de libro…

La trampa del falso bipartidismo
Editorial www.gaceta.es  8  Junio  2015

Las encuestas del fin de semana apuntalan al bipartidismo. Como el proceso de pactos subsiguiente a las elecciones municipales y autonómicas ha hecho que unos y otros enseñen sus cartas, dando lugar a una atmósfera de inestabilidad bastante inquietante, buena parte del electorado habría decidido devolver a los dos grandes partidos, PP y PSOE, la confianza retirada en las urnas. Así las cosas, hoy el PP ganaría las elecciones con cierta diferencia –escasa- sobre el PSOE, segunda gran fuerza, y a distancia de Podemos, en tercer lugar, y Ciudadanos, cuarta opción. Si lo que dicen las encuestas fuera hoy verdad electoral, el PP podría gobernar salvo que un pacto PSOE-Podemos le arrebatara la mayoría. Pero el mensaje demoscópico se concentra en el retorno del bipartidismo, lo cual no deja de ser una noticia inesperada.

El bipartidismo es un modelo de origen anglosajón que en el último cuarto de siglo parecía haberse hecho canónico en la mayor parte de las democracias: en un marco de consenso constitucional, donde nadie pone en cuestión lo esencial del marco de libertades, dos grandes fuerzas moderadas canalizan y, por así decirlo, templan las diferencias heredadas de las viejas pugnas entre dos modelos de sociedad. Sobran los ejemplos. En el caso español, la bipolarización PSOE-PP sería la manifestación autóctona del fenómeno. Sin embargo, para que el bipartidismo en cuestión sea verdad se requiere algo importante, a saber: que cada fuerza represente, en efecto, un modelo distinto al otro, porque, si no, el bipartidismo no sería más que una ficción.

¿Es verdad que en España hay bipartidismo? No. En el arco parlamentario español no hay ningún partido que defienda expresamente el cierre del Estado de las Autonomías –es decir, el final del traspaso indefinido de competencias-, ninguno que proponga abiertamente una reducción drástica del gasto público, ninguno que abandere una reestructuración del aparato del Estado que hoy parece más imprescindible que nunca, ninguno que haga causa de la libertad real de enseñanza, ninguno que se identifique con la concepción cristiana de la vida social en un país que sigue mayoritariamente cristiano, etc. Todas esas cosas, que en otros países de Europa tienen partidos para defenderlas, en España son ideas huérfanas. El bipartidismo en España, desde hace ocho años, consiste en que hay un partido de centro semejante a la socialdemocracia de los años ochenta, a saber, el PP, y un partido de izquierda con acusada tendencia a dejarse seducir por el radicalismo, a saber, el PSOE. Buena parte de los votantes del PP no se reconocen en ese partido y buena parte de los votantes del PSOE miran con alarma los movimientos del suyo. Pero así están las cosas.

La consolidación del bipartidismo sería una buena noticia si el PP girara hacia sus propios votantes, es decir, si defendiera lo que debe defender, y si el PSOE asumiera de nuevo su papel de polo moderador de la izquierda, es decir, lo que fue en los años ochenta. Por desgracia, ninguno de los dos está en esa tesitura. Conclusión: el supuesto bipartidismo, en España, no será más que un efugio para consolidar la construcción de una sociedad progre y laicista, obsesionada por la asistencia estatal y erosionada por unos impuestos insostenibles, en un marco de descomposición de la unidad nacional y olvido de la propia identidad, bajo el poder neofeudal de los grupos de presión que vienen cortando el bacalao desde hace demasiados años. No es una buena noticia.

Understanding Podemos
Roberto Centeno El Confidencial 8  Junio  2015

“Comprender a Podemos”, es el título de un análisis de Pablo Iglesias publicado en la revista izquierdista británica New Left Review, en el que el líder de Podemos, aparte de ofrecer una visión simplista de la geopolítica europea de las últimas décadas, define cuales son sus ideas y su estrategia para la conquista del poder en España. Está convencido de que lo acabará consiguiendo a pesar de que el 24-M obtuvo junto con sus coaligados solo un 10% del total de votos, menos de la mitad de lo que pensaban; parece que Iglesias tiene más moral que el Alcoyano. Pero dada la endeblez de los grandes partidos regidos ambos por los dos peores líderes de su historia, la estrategia de Podemos no es algo que pueda considerarse una fantasía, y si consigue el poder intentará no soltarlo nunca.

Iglesias no se expresa en terminología marxista ni centra su oferta política en la concepción tradicional de las revoluciones basadas en la conciencia de clase que demuestra desconocer, sino en los simplistas términos populistas revolucionarios latinoamericanos, sin metodología política alguna que pueda ser trasladada a otros países y a otros tiempos. Populismo de izquierda social iniciado de forma violenta por los montoneros peronistas, que cuajó con el chavismo como si fuera una doctrina ideológica nueva, cuando en realidad es solo una mezcla de cinismo, prepotencia y despotismo que a través de la televisión (“el aparato ideológico central en nuestras sociedades”), se arrojan “la representación de las víctimas de la crisis – los más débiles, pero sobre todo las empobrecidas clases medias - para que visualicen quienes son sus adversarios: las viejas élites”.

Dicho en corto, Pablo Iglesias se pronuncia sin fuerza armada que le sostenga, como ocurre en Venezuela, como representante en exclusiva de las víctimas de la crisis, y se dirige a ellas como un mesías redentor a través de las televisiones que nuestro zoquete de presidente, que desprecia los medios de comunicación y solo lee Marca, ha salvado de la ruina en lugar de haberlas dejado hundirse y que ahora le están crucificando cada día. Salvamento en el que colaboran activamente a través de la publicidad las empresas del Ibex, con lo que están cavando su propia tumba. Porque no se equivoquen, Iglesias, tan irresponsable como todos los demagogos, carece de empatía, no tolera discrepancia y menos a los suyos, e irá a por el Ibex igual que a por la clase media que dice defender si llega al poder.

El nuevo orden político
La gran ventaja con Pablo Iglesias es que no es necesario hacer juicios valor sobre sus intenciones porque explica con pelos y señales “quienes somos, de donde venimos y donde queremos ir”. Nadie puede llamarse a engaño aunque hay muchísima gente que erróneamente piensa que una cosa son los programas y otra la realidad cuando se llega al poder. En personas como Iglesias, fuertemente ideologizadas y mesiánicas, lo contrario es justo lo que históricamente ocurre: todo es mucho peor de lo que han dicho que iban a hacer. Hitler anunció en Mein Kamp lo que pensaba hacer si llegaba al poder, la burguesía alemana y los judíos pensaron que se moderaría cuando lo alcanzara. Muchos pagarían con su vida su ingenuidad. Por ello harían bien tomándose en serio lo que Iglesias dice que va a hacer, no lo infravaloren porque es un totalitario tan hábil como implacable.

Iglesias empieza diciendo que la crisis financiera de 2008 ha producido toda una serie de consecuencias económicas imprevistas, y se pregunta “¿cuál es la mejor forma de respuesta por parte de la izquierda radical?” y explica: “Nuestro punto de partida es el reconocimiento de la derrota de la izquierda en el siglo XX, pero se trata de un realismo intransigente que rechaza cualquier tipo de complacencia o de acuerdo con el sistema gobernante”. Sus referentes son los regímenes de Bolivia, Ecuador y Venezuela, “América Latina vivió derrotas históricas de la vieja izquierda, en los desastrosos años setenta y ochenta, pero emergieron nuevas fuerzas porque esta lucha nunca tiene fin, y en condiciones de severa crisis política y económica, formaciones populares y progresistas consiguieron victorias electorales que transformaron en proyectos de recuperación de soberanía”.

Una “recuperación de soberanía” que Iglesias pretende para España -algo que choca frontalmente con su tibieza frente el separatismo apoyando el “derecho a decidir”– sin explicar que gracias a las políticas que propone en estos países se ha pasado de la “severa crisis económica” al hundimiento económico más absoluto dejando a los pueblos en la miseria donde carecen de los bienes más básicos. Pero como ha explicado Ada Colau “no estoy dispuesta a cumplir las leyes injustas”. ¿Y qué leyes puede haber más injustas para los totalitarios de Podemos, que una vez en el poder puedan celebrarse elecciones limpias y transparentes y que los medios puedan informar con independencia y libertad? No lo toleraran jamás.

Iglesias dedica todo un epígrafe, TV nation, a explicar la trascendencia de los medios y como “la televisión influye en lo que la gente piensa -en las estructuras mentales y sus valores asociados- en un nivel de intensidad mucho mayor que los lugares tradicionales de construcción ideológica: familia, escuela, religión”. Y detalla como la han utilizado con las entrevistas y los debates en su propio beneficio. Y en cuanto al talante democrático y la libertad de expresión, que Iglesias utiliza sin pudor, tenemos la demostración práctica de cómo la entiende en los lugares que controla, como es el caso de la la Facultad de Ciencias Políticas en particular, donde han impedido por la fuerza todas y cada una de las conferencias o intervenciones de políticos o personas contrarias a su ideario.

La estrategia de “asalto a los cielos”
Aparte su personalidad totalitaria con un ansia ilimitada de poder y el modelo de Estado populista bolivariano que desea imponer en España, la parte más interesante de su análisis reside en su estrategia para la conquista del poder en la terminología fascista. Dados los personajillos que tiene enfrente: Sánchez, un Zapatero bis a quien Iglesias desprecia y que solo busca poder delegado como sea para tapar su manifiesta derrota el 24-M y poder ser elegido como líder del PSOE para las generales; Y Rajoy, que es un desastre sin paliativos. ¿Tiene posibilidades Pablo Iglesias de triunfar ante estos enanos? La conquista del poder la concibe en dos fases. La primera, agrupar a todas las organizaciones izquierdistas bajo su mando. IU se ha vendido gratis entregándole todas sus armas y bagajes. El PSOE, a pesar de que tiene un 25% de votos frente a solo 10% Podemos y asociadas, esta actuando como si estos porcentajes fueran a la inversa. El irresponsable Sánchez se dispone a dar “un giro de 180º “ hacia la izquierda radical para ajustarse al nuevo molde latinoamericano del poder popular. Sánchez esta traicionando ya toda la tradición gubernamental del PSOE.

La segundo fase piensa realizarla mediante la conversión de las elecciones generales de noviembre en un plebiscito (copiando al separatista Artur Mas en su proyecto de convertir las próximas elecciones legislativas en un pronunciamiento electoral independentista) entre el PP, “una banda con forma de partido” en feliz definición de Albert Rivera, y Podemos, respaldado por todas las fuerzas de izquierda más todos los movimientos anti sistema, feministas, ecologistas, pacifistas y demás hermanos mártires. No hace falta tener muchas luces para comprender que el tema podría funcionar si Pedro Sánchez le entrega el PSOE en bandeja, como ya está haciendo. Por esta razón, la bestia negra de Iglesias es Susana Díaz , porque con ella al frente jamás podría hacerse con el PSOE.

La estrategia de Podemos la explica así. “Nuestro pensamiento se basa en una serie de experiencias políticas, la década ganada en América Latina, que nos dio las herramientas teóricas para interpretar la realidad de la crisis española (sic), en el contexto de la Eurozona periférica – muy parecido como todo el mundo sabe, al de Venezuela y Bolivia- desde 2011 comenzamos a hablar de latiamericanización del sur de Europa como una nueva estructura de oportunidad política. Esta posibilidad populista fue teorizada más específicamente por Iñigo Errejón”. “La frustración de las expectativas entre importantes sectores de las clases medias y asalariadas, como resultado de las reformas estructurales, es uno de los factores mas decisivos para comprender las posibilidades políticas del presente”

“El desafío más importante cara a las elecciones generales de noviembre es el trabajar hacia un plebiscito que simplifique las opciones políticas a una elección entre el conservador PP y Podemos, siempre que sea posible para nosotros atraer al PSOE, que tiene aún un soporte social significativo y que ha recibido un balón de oxígeno político en las elecciones andaluzas de marzo, aunque ese resultado sea esencialmente consecuencia de las condiciones locales”. “ Nuestro objetivo esencial es traer el PSOE a nuestras posiciones, y o bien acepta el liderazgo de Podemos o se suicida políticamente aliándose con el PP”. Pero ¿acaso no es un suicidio mucho mas seguro abandonar el centro político hacia el izquierdismo radical?.

“Cuando insisto en hablar de desahucios, corrupción y desigualdad el que me resista a entrar en debates sobre la forma de Estado (monarquía o república), de “memoria histórica” (1), o de política educativa (2), no significa en absoluto que no tengamos las ideas perfectamente claras en estos campos, que hayamos moderado nuestra posición o renunciado a nuestros principios, sino que asumimos que sin controlar la maquinaria institucional del poder, no tiene sentido focalizar la lucha en estos temas y alejarnos de la mayoría que no esta a la izquierda, y sin contar con esta mayoría no es posible el acceso a la maquinaria administrativa que nos permitiría librar estas batallas en otras condiciones”.

En la literatura política revolucionaria jamás se ha dicho un disparate semejante, jamás se llama al enemigo para que ayude a la conquista del poder por un adversario que lo arrinconará en los subterráneos de la historia - ¡a ver si se enteran los votantes derechistas de Podemos!-. Un discurso de una persona enfatuada por sus recientes victorias electorales que cree que con su sola palabra rendirá todas las plazas. Es un loco peligroso a quien siguen los aún más peligrosos irresponsables de las grandes cadenas y medios de comunicación.

¿Y que decir del cobarde de Rajoy y de Soraya, llorando por los rincones como la Zarzamora, por el comportamiento infecto de las dos grandes cadenas televisivas, en lugar de tener lo que hay que tener y devolver ya mismo la publicidad a TVE, que financiamos todos los españoles y no solo el 10% que votó a Podemos, y poner en marcha la adjudicación de más canales por el procedimiento de urgencia? Rajoy pudo elegir entre el deshonor y la guerra contra las grandes cadenas, eligió el deshonor y tiene la guerra. O los oligarcas del Ibex que representan un tercio de la publicidad y en vez de cortarla de raíz la entregan insensatamente a quienes están jugando con el bienestar y con la libertad.

Vuelta al odio del guerracivilismo, donde por ejemplo, el bombardeo de Guernica en el que murieron 118 personas fue un genocidio, y el asesinato por orden de Carrillo de mas de 5.000 hombres, mujeres y menores de edad, donde muchos malheridos fueron enterrados vivos, fue algo legítimo y perdonable.

Es inaceptable para Iglesias y su grupo de profesores de la Facultad de Políticas que un 80% de sus alumnos estén en paro o con trabajos indignos, mientras que casi el 100% de los licenciados en las universidades privadas tengan trabajos dignos. Y por ello van a eliminarlas si tienen ocasión, igual que fue incendiado ( aunque hoy solo las cerrarán) en 1931 la Escuela de ingenieros electro mecánicos de los jesuitas, hoy ICAI/ICADE.

España, un error de la historia.
Pedro de Hoyos Periodista Digital 8  Junio  2015

Me gustaría que algún día España fuese como Francia. En muchas cosas. ¿Por qué las cosas que parecen normales a los franceses no se lo parece a los españoles? ¿Los Pirineos no son solo una barrera física? ¿Son los Pirineos o es la cultura popular lo que lo cambia todo? Quisiera saber qué error contra la Historia y la Lógica hemos cometido los españoles para ser como somos.

¿Por qué los franceses hablan bien de su país y los españoles hablamos siempre mal? ¿Por qué no hay separatismo vasco o catalán y en España sí? ¿Por qué en Francia no se pita el himno francés y en España sí? Y si lo pitan, franceses hijos de argelinos o marroquíes, se legisla y ya está. ¿Por qué los socialistas franceses ven bien que se legisle en este sentido y los españoles no? ¿Por qué la izquierda española no es como la izquierda francesa?

Hay quien está recogiendo firmas por la Red para expulsar al Barcelona de las competiciones deportivas. Confieso mi ignorancia, no sé si solo de las de fútbol, no sé si solo de la Liga, no sé si de las internacionales… Qué tontería innecesaria.

Es cierto que el Barcelona CF se está dejando instrumentalizar por los secesionistas, es cierto que está siendo bandera de catalanes de una ideología contra catalanes de la otra ideología. Pero el mal no está en él, si hay que buscar a quien multar habrá que fijarse en quienes organizaron la pitada, esas asociaciones cívicas que tienen presencia social constante, que movilizan a miles de personas, que con subvenciones oficiales compran banderas independentistas y silbatos para usarlos contra el himno, la bandera y el rey de España, contra España, contra los españoles... si es que finalmente eso es burlar la ley. Con subvenciones oficiales, insisto. Con subvenciones procedentes de los impuestos de todos los ciudadanos, independientemente de su ideología. Ah, y con subvenciones a la prensa “independiente” para mantener el ardor secesionista. ¿No es vergonzoso para un periodista escribir al dictado de la subvención oficial de turno? ¿Y para el editor y director de esos periódicos?

Pero también habría que multar al Estado. Al gobierno del Estado. Por inoperante, por impotente, por colaboracionista con la secesión. Ante la movilización de las instituciones catalanas a favor de la segregación ¿qué ha hecho Rajoy? ¿Ha movilizado por la integración a las instituciones españolas en Cataluña? Ante la repetición de hechos semejantes ¿qué ha hecho Rajoy? Ante la certeza de que otra vez iba a pasar lo mismo ¿qué ha hecho Rajoy? ¿Ha llevado a la final a organizaciones antiseparatistas? ¿Qué ha hecho ante las subvenciones para movilizar ideológicamente a las masas separatistas? ¿Ante las subvenciones ideológicas a la prensa sumisa? ¿Dónde están las organizaciones catalanas por la integración? ¿Quién no las ha creado? ¿Quién no las ha movilizado? La existencia aislada de Convivencia Civil Catalana es una flor en el desierto, la desesperación de aquellos que quieren ser españoles aunque España no cuente con ellos.

Estoy convencido de que Cataluña va por buen camino para su independencia. Para ello no basta la fuerza separatista, es imprescindible que el Estado siga como está, callado y sumiso. Desaparecido. Es necesario que los catalanes no separatistas sigan sin ser movilizados, es necesario que nadie se acuerde de que hay cientos de miles de ciudadanos a los que dar opciones democráticas a las que sumarse, banderines a los que engancharse. Están deseando.

No voy a alargarme mucho para preguntar por el PSOE. ¿Por qué la izquierda española no es como la francesa? Si el PSC nos ha dado verdaderas joyas, el PSOE no se ha quedado atrás, incluyendo aquella boutade de Zapatero. Sus planteamientos se reducen a vetar todo lo que apoye el PP. Así les va electoralmente a unos y a otros.

Me gustaría que algún día España fuese como Francia. O Noruega o Burkina Faso. Quisiera saber qué error contra la Historia y la Lógica hemos cometido los españoles para ser como somos.

La incertidumbre de Madrid y Barcelona pone en peligro la deuda soberana
Javier Fernández www.lavozlibre.com 8  Junio  2015

Periodista

Las dudas que ha sembrado el futuro político de los ayuntamientos de Madrid y de Barcelona se han convertido en una seria amenaza para mantener el rating de la deuda soberana española. Manuela Carmena, en representación de Ahora Madrid, y Ada Colau, con Barcelona en Comú, han realizado promesas electorales difíciles de casar con una estrategia de ortodoxia económica, y lo más inquietante es que para conseguir sus propósitos afirman que no pagarán la deuda. El problema es que el responsable último de esta deuda es el Estado.

La deuda del Ayuntamiento de Madrid asciende a casi 5.100 millones de euros al cierre de 2015. Ahora Madrid incluye dentro de su programa una auditoría ciudadana de la deuda municipal y una reestructuración de la misma, que incluiría renegociar los tipos de interés y el alargamiento de los plazos de vencimiento. Los vencimientos más importantes se acumulan desde este año, con 509 millones de euros, hasta 2022. Entre 2023 y 2030, las amortizaciones anuales se sitúan por debajo de los 200 millones. Los préstamos más abultados, por un total de 2.226 millones, responden a las obras de la M-30. El próximo año, los vencimientos se elevan hasta 581 millones y ya desde 2017 las cantidades a devolver se sitúan por encima de los 400 millones. Sería a partir de 2023 cuando las amortizaciones ya no alcanzarían los 200 millones de euros hasta 2030. Desde ese año y hasta 2035 no habría amortizaciones pendientes, pero en 2036 se tiene que hacer frente a unos vencimientos de 300 millones de euros.

En el caso de Barcelona, que es la segunda deuda mayor de un consistorio en España, alcanza los 978 millones de euros a cierre de 2014, según datos del Banco de España. Los seis grandes ayuntamientos de España, los que tienen más de medio millón de habitantes, acabaron el pasado año con una deuda conjunta de 9.610 millones de euros, 1.400 millones menos que un año antes. Grandes cifras que permiten comprender la importancia tanto del ayuntamiento de Madrid como del de Barcelona. Sin ir más lejos, el PIB de Madrid de 122.000 millones de euros supone más de la mitad del PIB de Grecia, que se sitúa en los 200.000 millones de euros. De hecho, la riqueza que es capaz de generar Madrid es la misma que la de Hungría y en el caso de Barcelona es comparable a Eslovaquia. Por su parte, el PIB de la ciudad de Barcelona alcanzó los 64.521 millones de euros, según datos del propio consistorio. Esto supone que sólo la Ciudad Condal generaría tanta riqueza en un año como el País Vasco o casi el 6,5% del PIB español en un año. Una actividad económica que se traduce en un ayuntamiento que maneja un gasto presupuestario de 1.996,1 millones de euros para todo 2015.

Estas son las grandes cifras presupuestarias pero también tiene su traducción en proyectos. Por ejemplo, en Madrid se gastarán 60 millones en renovación de alumbrado público, 27,5 millones en remodelar zonas verdes o casi 22 millones de euros en adecuación de aceras y calzadas. Aunque lo que más preocupa a las constructoras son los megaproyectos que estaban encaminados y que podrían verse truncados con la llegada de Manuela Carmena al Palacio de Cibeles. La 'operación Chamartín' -alargar el Paseo de la Castellana por el norte- y la 'operación Campamento' -dedicar a vivienda unos antiguos terrenos militares en el sur de Madrid- suponen una inversión cifrada en 9.000 millones de euros. Pero no es la única ya que proyectos como el complejo Canalejas, en manos de OHL, o el rascacielos Edificio España, en manos del chino Wang Jialin, podrían no resultar rentables si se cambian las condiciones. Entre los distintos proyectos presupuestados actualmente por el ayuntamiento de Barcelona, el que se lleva el mayor pellizco, más de 21 millones de euros, es el que contempla distintas actuaciones viales en la Plaza Glòries. Colau es partidaria, al igual que Carmena, de llevar a cabo distintas auditorías.

La inquietud en el Gobierno ante la posibilidad de que abran de nuevo la barra libre y disparen sus gastos, es limitada. Por una parte, los interventores municipales están obligados a garantizar el respeto a la Ley de Estabilidad Presupuestaria y estas Administraciones, por tanto, seguirán monitorizadas. Pero, por la otra, no puede descartarse que después de las elecciones generales previstas para fin de año, se cambie la norma en el Parlamento, como hizo José Luis Rodríguez Zapatero en 2004, y los desequilibrios vuelvan a desbocarse. Este es el gran peligro, dado que la mayor parte de la deuda está contraída con el Estado.

De lo malo lo peor
Luis Herrero Libertad Digital 8  Junio  2015

De la misma manera que algunos ascetas ponían una calavera encima de su mesa para que les recordara la fugacidad de la vida, Albert Rivera debería colocar encima de la suya la encuesta de Metroscopia que conocimos este domingo para no perder de vista lo efímero que puede llegar a ser el sueño de la influencia política en un país que está harto de los excesos. Ya sé que no es lo mismo un chorizo que un predicador vocinglero e inquisitorial de la virtud política. El primero provoca rabia; el segundo, hastío. No están al mismo nivel, pero ambas reacciones son distintas caras del mismo rechazo con que los ciudadanos saludan la fragilidad y la pretendida superioridad moral de una clase dirigente que no se redimirá a base de discursos, por muy inflamados que estén de retórica regeneracionista, sino de hechos curativos con que restañar el daño de los corruptos.

Veamos, Albert: ¿de qué sirve universalizar la norma de no entenderse con partidos que tengan imputados en sus listas si la consecuencia práctica de esa norma, tan injusta como toda generalización, supone de hecho allanar el desembarco en el poder de los conglomerados populistas que tanto has criticado durante la campaña? ¿Acaso es más higiénico, pongamos por ejemplo, exigir la dimisión de Lucía Figar -que tiene de corrupta lo mismo que yo de colega de los boixos nois- que fortalecer a quienes justifican la triple imputación de Tania Sánchez por delitos de prevaricación, malversación y tráfico de influencias que ayudaron a enriquecer a su familia?

Federico Jiménez Losantos sostenía este domingo, en su artículo de Libertad Digital, que Ciudadanos estaba poniéndole más condiciones en la Asamblea de Madrid a la lista ganadora de Cristina Cifuentes que a la perdedora de Angel Gabilondo -"el que se cargó las primarias del PSOE, el del Gobierno infame de Zetapé, el del partido que pacta con Podemos y y acepta entregar Pamplona a la ETA y Valencia a ERC"- con el único fin de liquidar el poder autónomo que representaba Esperanza Aguirre frente a Rajoy. Yo creo que Federico exagera un poco, porque aunque es verdad que la actitud de Rivera produce ese efecto colateral en el aguirrismo, también lo es que no actúa de esa forma sólo en Madrid, sino en el conjunto de España. Y eso es a la postre lo peor de todo: que no sólo favorece a quien pacta con Podemos en la Asamblea madrileña (lo que al menos limitaría geográficamente el ámbito de los cabreados), sino que lo hace en todo el territorio nacional. Así se explica que en sólo un mes Ciudadanos haya perdido seis puntos y medio de intención de voto. Un batacazo formidable que pone de relieve la debilidad de las fidelidades políticas que se han granjeado hasta ahora los partidos emergentes.

Dicen los expertos que 6 de cada diez votantes de Ciudadanos en las elecciones municipales votaron al PP en las últimas elecciones generales. Cabe pensar, por lo tanto, que se trata de electores defraudados con los malos hábitos de la derecha -corrupción, endogamia, altivez, abandono de los principios programáticos-, pero no con sus banderas ideológicas. Ayudar a arriarlas para que ondeen en el mástil de la vida pública las que enarbolan los populismos comunistas y nacionalistas es la mejor manera, la más rápida y eficaz, de convertir un proyecto político renovador en un egregio cadáver prematuro.

Pondré como ejemplo de lo que está pasando en muchos municipios españoles el caso de uno que conozco bien. En Benicasim, uno de los muchos tesoros turísticos de Castellón, la disyuntiva que se plantea el día 13 es que gobierne en minoría la lista más votada, la del PP, o que lo haga el candidato del PSOE, con la mitad de concejales, apoyado por Comprimís y Podemos. Ciudadanos se niega a facilitar que los populares retengan la alcaldía porque en sus listas hay varios imputados por una presunta irregularidad administrativa (que no supuso el enriquecimiento de nadie), pero no ve ningún reparo de mayor cuantía en hacer posible que la amalgama de socialistas, nacionalistas y comunistas desembarquen juntos en el equipo de gobierno del consistorio municipal. Conozco a varios votantes benicassuts que, hartos de darle cobertura a los de Rajoy, se mudaron a la urna de Rivera para depurar malos modos, pero no para poner en riesgo principios ideológicos básicos que suponían a salvo en su nueva apuesta política. Ninguno de ellos, si se consuma el día 13 la alternancia, tiene intención de confiar de nuevo en Ciudadanos. ¿Lo sabe Rivera? ¿Ha hecho el cálculo del precio de su intransigencia?

Es absurdo que una norma de conducta que, de hecho, produce el efecto de abrirle las compuertas del poder a amalgamas de aluvión forjadas a espaldas de las urnas pueda ser puesta como ejemplo de pauta de regeneración política. Cambiar lo malo por lo peor sólo por justificar fuerza motriz para promover el cambio no sirve para generar ilusión, sólo ahuyenta la clientela. Las urnas del 24 de mayo clamaron por el cambio, sí. Pero por el cambio a mejor. Parece que Rivera no se ha dado cuenta.

Regeneración o derrota
Francisco José Contreras Libertad Digital 8  Junio  2015

El gobierno de Rajoy ha traicionado minuciosamente todos y cada uno de los principios liberal-conservadores: ha subido brutalmente los impuestos, en lugar de simplificar las administraciones y reducir el peso del Estado; ha condonado la hoja de ruta de Zapatero con el mundo abertzale; ha permitido los mil y un desafíos del separatismo catalán, desconociéndose qué estrategia adoptará cuando éste vuelva a cobrar impulso tras las elecciones autonómicas; ha incumplido vergonzosamente su promesa de reformar la ley del aborto, al tiempo que dejaba intactas las demás leyes ideológicas de Zapatero (género, memoria histórica, bioética, matrimonio gay…); también ha quebrantado el compromiso de despolitizar los órganos judiciales. En lo que se refiere al funcionamiento del partido, se ha ejercido un anacrónico estilo cesarista que inhibe todo debate interno y mantiene a los militantes en la eterna minoría de edad.

Casi más sangrante que la ausencia de reformas profundas ha sido la carencia de discurso ideológico. No se ha hecho pedagogía para explicar a la opinión pública algunas decisiones acertadas (por ejemplo, la reforma laboral). En lugar de defender las medidas de relativa austeridad desde una filosofía general de aligeramiento del Estado, Rajoy se disculpa por ellas: "Nos hemos visto obligados a tomar decisiones que no nos gustaban"; cabe inferir que, superada la emergencia presupuestaria y conjurada la prima de riesgo, el gobierno practicará lo que realmente querría: socialdemocracia y gasto público a espuertas. El rajoyismo tiene pavor al debate intelectual. Da por buena la hegemonía cultural de la izquierda; considera inamovible el control total del imaginario y el argumentario por socialistas, nacionalistas antiespañoles y progres. No sólo la da por buena, sino que la refuerza: este gobierno ha salvado de la quema a la Sexta y Prisa, mientras negaba el pan y la sal a Intereconomía o esRadio.

El mezquino cálculo de Rajoy y su equipo estriba en que, a la hora de la verdad, al votante de derechas le apretarán el bolsillo y el miedo a Podemos. Esta es la ilusión que puede generar el PP rajoy-arriolo-sorayesco: un gallináceo "¡Virgencita, que me quede como estoy!". Este es el nivel de grandeza al que ha conducido Rajoy al centro-derecha español.

Sin embargo, los resultados de las municipales proyectan sombras sobre la heroica estrategia marianista. Pues los dos resortes en los que pone su confianza –la percepción de los primeros frutos de la recuperación económica y el pánico a un frente popular socialista-podemita– están ya activos desde hace meses… y eso no ha impedido que el PP perdiera la mayor parte de su poder territorial. Al final, va a resultar que "la economía no lo es todo". Y un partido que no es capaz de vender otra cosa que malminorismo y miedo al adversario no es digno de vencer en las elecciones.

La cúpula del PP actual es indigna de su electorado y su militancia. Sería interesante conocer cuántos de los 700.000 afiliados del PP aprueban la excarcelación de Bolinaga, la retirada de la reforma del aborto y la rendición ideológica frente a la izquierda (una izquierda a la que Montoro se ufanaba de haber "descolocado" superándola en voracidad recaudatoria). El equipo rajoy-sorayesco no es representativo de la media España de derechas. Por tanto, está llamado al fracaso y a la desaparición. La pérdida de Madrid, Sevilla, Castilla-La Mancha o Valencia es sólo la primera etapa de esa peregrinación hacia la nada.

El PP necesita volver a ser un partido liberal-conservador creíble. Sería necesario un congreso extraordinario de refundación que consagre el retorno a los principios: un congreso al que debería ser invitada la gente de Vox, que rompió con el PP precisamente porque éste traicionaba sus raíces. Ahora bien, ¿debe tener lugar ese congreso antes o después de las elecciones de noviembre? Parecería más realista esperar a que Rajoy y los suyos se desacrediten definitivamente en las urnas, para a continuación reconstruir desde las ruinas. Sin embargo, el precio que pagaría el país sería muy elevado: nada menos que una nueva pasada por la izquierda, en un momento delicadísimo de incipiente recuperación económica y desafío secesionista en Cataluña. Los brotes verdes se agostarían en cuestión de meses. El hipotético frente popular socialista-bolivariano haría concesiones difícilmente reversibles a los separatistas.

Así que es difícil no aplaudir el llamamiento de Cayetana Alvárez de Toledo hace unos días: ¿por qué esperar a la catástrofe para abordar una regeneración que el PP tendrá que operar en todo caso? ¿Por qué no se haría a un lado Rajoy, prestando así un servicio póstumo al partido y al país, y convocaría unas primarias que eligiesen a un candidato para las generales? Un candidato con convicciones, no lastrado por la vacuidad y la cobardía del rajoyismo: bien lo bastante viejo para haber sido protagonista de los tiempos de Aznar, o bien lo bastante joven para no haber tenido tiempo de quedar manchado por la mediocridad marianista. Las primarias propulsarían al nuevo líder en la opinión pública y le servirían de campaña electoral (¿no se disparó José Borrell en las encuestas cuando el PSOE celebró primarias en 1998?). Rajoy seguiría como presidente en funciones hasta noviembre. Dedicado a la mera gestión contable. Pero ¿acaso ha hecho otra cosa alguna vez?

El rebaño separatista
Jesús Laínz Libertad Digital 8  Junio  2015

"La prueba de lo peor es la muchedumbre", ya lo advirtió Séneca hace algún tiempo.

En España somos expertos en estas lides, sobre todo cuando la religión separatista se sirve de la ignorancia y la brutalidad de las masas para establecer su dictadura social. No hay sector en el que se manifieste de modo más claro que en el separatista la inutilidad del razonamiento cuando se ha demostrado insistentemente la preferencia por la amenaza, el alarido, el insulto y el silbido.

Además, el brutal poder numérico del rebaño permite a las masas adoctrinadas el ejercicio de su indecente presión social sin sufrir ninguna consecuencia. Todo lo que a esas personas disueltas en la masa les falta de dignidad les sobra de cobardía.

El rebaño nacionalistizado se apunta con alegría a la represión. Un gendarme en cada ciudadano: el sueño de cualquier totalitario. Sirva como ejemplo el de los delatores lingüísticos que presumen ante las cámaras de haber denunciado a miles de comercios que no utilizan debidamente las lenguas en sus rótulos, patriótica labor que ha reportado a la Generalidad más de un millón de euros en multas en la última década. O el de los canallas que se dedican a linchar a los padres que osan pedir la aplicación de la ley para que sus hijos puedan estudiar en su lengua materna. O el de los bestias maleducados que, protegidos por el anonimato de las gradas, aprovechan la presencia del rey en un partido de fútbol para insultar a millones de españoles. Una imagen vale más que cualquier palabra: la dignidad de Felipe VI soportando el bochornoso comportamiento de miles de cobardes y la canallesca sonrisa de su indigno acompañante.

El pastoreo ha sido muy eficaz: el gran rebaño catalanista marcha uniforme por las veredas marcadas y brinca obediente a los caprichos del domador. Nunca faltará alguna tropilla que impida, acuse, grite o agreda para evitar que alguien se salga de la fila. Además, la indignación del rebaño contra los que osen salirse de él sólo puede ir a más, sobre todo debido a la impunidad que les pone en bandeja una nación indolente y un Estado impotente. Por eso aumentan cada día en cantidad e intensidad las broncas, pitadas, abucheos y demás agresiones corales contra padres, personas, asociaciones, el rey, la bandera, el himno o lo que sea a la menor ocasión.

El Estado no está roto del todo, todavía, pero la nación lo está desde hace tiempo: los separatistas han conseguido que muchos españoles se odien por motivos regionales. Y llevan un siglo agrediendo e insultando de mil maneras a España y los españoles mientras se lamentan hipócritamente de lo contrario, como Pujol declarando recientemente que "hay un encarnizamiento español con Cataluña".

La sociedad catalana, en su mayoría, se ha plegado a la dictadura ideológico-sentimental del separatismo hasta caer en la grave degradación moral de sumarse a la inhumanidad del poder y abandonar la defensa del débil. Porque no hace falta estar de acuerdo con el débil para defenderle, o al menos para no sumarse a su opresión. Pero los pocos que, con razón o sin ella, se han opuesto a la dictadura separatista se han encontrado con que la inmensa mayoría se ha sumado a la indiferencia, al olvido, al ostracismo, cuando no a la opresión, al insulto y en ocasiones hasta a la agresión.

El mayor triunfo del totalitarismo separatista catalán consiste en el adormecimiento de la capacidad de protesta de los ciudadanos ante la injusticia y la opresión. Y cuando se alzan las protestas, siempre es contra los oprimidos, nunca contra los opresores. Aunque la teoría dice que, en cualquier circunstancia, época y lugar, cuando se prohíbe dudar y protestar, es obligatorio que al hombre inteligente le asalte la duda y el valiente proteste, el nacionalismo catalán ha conseguido que sean muy pocos los que dudan y protestan. E infinitos los que, individualmente o en grupo, se apuntan a colaborar con la propaganda dictada por el poder, el acoso a los disidentes y el insulto a la nación declarada enemiga.

¡Ah, el sano pueblo! ¡El titular de la soberanía nacional! Vox populi, vox Dei.

La arruinada Gaza de Hamás sigue preparándose para la guerra
Jonathan S. Tobin Libertad Digital 8  Junio  2015

De hacer caso a lo que dice el New York Times, en Gaza hay quienes están hartos de lo que pasa por ser el Gobierno de la Franja. La decisión de los terroristas de Hamás que gobiernan Gaza como si fuera un Estado independiente en todo salvo en el nombre de cargar nuevos impuestos sobre sus acosados súbditos no ha sido acogida con demasiado entusiasmo. Resulta que la recaudación hace falta para que el grupo islamista pueda pagar a sus 40.000 empleados. Aunque todos los días llegan alimentos, medicinas y otros suministros procedentes de Israel (un hecho que desmonta la supuesta crisis humanitaria), no hay duda de que los gazatíes atraviesan tiempos difíciles. Sin embargo, la falta de fondos en Gaza no ha alterado las prioridades de Hamás. Una de sus principales quejas es que la falta de material de construcción provocada por Israel imposibilita la reconstrucción de las viviendas destruidas durante la guerra del pasado verano. Pero eso no les ha impedido construir una nueva carretera, cerca de la frontera israelí, que les facilitará futuros ataques terroristas.

Dicha carretera discurre justo enfrente de Nahal Oz, situado al otro lado de la frontera, el kibutz que fue objetivo de los túneles terroristas de Hamás en la guerra del verano de 2014. Aunque ha habido constantes informes de que Irán estaba contribuyendo a financiar los túneles de Hamásy sus bastiones fortificados de la Franja, uno de los representantes del grupo islamista afirmó el pasado fin de semana que el objetivo de las obras realizadas del lado palestino de la frontera era crear "oportunidades adecuadas para poder atacar al enemigo sionista".

Hamás perdió su principal fuente de ingresos cuando Egipto clausuró los túneles de contrabando, a través de los que hacía llegar materiales de construcción, artículos de lujo, armas y efectivo para sus operaciones. Además, buena parte del dinero que llega a la Franja procede de la Autoridad Palestina que gobierna la Margen Occidental, pero que también paga a 70.000 empleados fantasma en Gaza. La incapacidad para cubrir ese gasto con los fondos empleados para los funcionarios de Hamás (que en su mayoría suponen una duplicidad) fue uno de los escollos a la hora de poner en práctica el acuerdo de unidad firmado el año pasado entre Fatah y Hamás.

Pero si comparamos la desgarradora noticia del Times sobre la escasez en Gaza con otras informaciones en las que se detallan los preparativos de Hamás para otra guerra terrorista, quienes, supuestamente, se preocupan por la difícil situación de la población de la Franja deberían alarmarse. Con el descontento con su Gobierno en aumento (a diferencia de la popularidad de la que goza en la Margen Occidental, cuya población sufre a otro grupo de tiranos, pero que no tuvo que pagar el precio de la absurda guerra del pasado agosto), hay que considerar la posibilidad (e incluso la probabilidad) de que este verano se produzca otro estallido. Concentrar a los palestinos en el odio a Israel es una forma estupenda de distraerlos de la corrupción y de las erróneas prioridades de un grupo islamista dispuesto a combatir hasta que no quede un solo civil a fin de continuar su guerra contra el sionismo.

Por muy arruinado y aislado que esté, Hamás sigue creyendo que ganó la guerra de la opinión pública, porque muchos palestinos murieron o perdieron sus hogares a causa de las acciones de los israelíes, que trataban de detener el lanzamiento de miles de cohetes contra sus ciudades y pueblos. Además, desde el verano pasado, el mensaje que han recibido de Estados Unidos es que la Administración Obama está haciendo todo lo posible por distanciarse de Jerusalén; eso supone una invitación permanente para que ataquen los enemigos de Israel, que asumen que lo dejarán solo frente a ellos.

Es imperativo que la Administración Obama diga claramente que, en el caso de que Hamás –debido a la necesidad de distraer a sus súbditos, y subvencionado por Irán (además de estarasediado por recientes incursiones realizadas por el Estado Islámico en Gaza)– decidiera volver a atacar a los israelíes, Estados Unidos no interrumpiría el suministro de armas y municiones, como hizo durante la guerra del pasado verano. Y lo que es igual de importante: Estados Unidos y todos los que dicen que se preocupan por la situación de Gaza deben condenar el uso de materiales de ayuda para realizar preparativos de guerra. Aunque el sufrimiento de Gaza es todo un motivo recurrente empleado por quienes critican a Israel, la realidad de la vida en la Franja muestra la naturaleza tóxica de una cultura política palestina, que pone la hostilidad hacia los judíos por encima de mejorar la vida de los árabes. Los amigos de Gaza deberían exigir que acabe el régimen de Hamás. Hasta que ello suceda, no hay muchas esperanzas para los desventurados que deben vivir bajo su yugo. Una nueva guerra se cierne sobre Gaza.

© Revista El Medio - Commentary

VIKTOR ORBÁN
'El multiculturalismo no funciona en Hungría'
RT www.gaceta.es 8  Junio  2015

El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, considera que la era de multiculturalismo ya ha llegado a su fin y señala que su país debe contribuir a terminar con esta tendencia europea. "El multiculturalismo significa la coexistencia del islam, las religiones de Asia y el cristianismo. Haremos todo lo posible para liberar a Hungría de esto", declaró Viktor Orbán en una entrevista para el diario nacional 'Napi Gazdaság'. Asimismo, el primer ministro húngaro señaló que el Gobierno da la bienvenida a las inversiones "no cristianas" pero no permitirá su asimilación con la población del país.

El líder hungaro, que a menudo se ha enfrentado con la UE por su posiciones independientes mantenidas durante sus cinco años al frente del Ejecutivo de su país, criticó asimismo las medidas para combatir la crisis económica adoptadas por Bruselas al calificarlas de "torpes".

Según las encuestas, el partido Fidesz de Orbán va perdiendo terreno en favor de una formación de extrema derecha, Jobbik, que propone un duro programa contrario a la inmigración.

******************* Sección "bilingüe" ***********************
CUÁNDO LA POLÍTICA ES SUCIA SÓLO GENERA RUINA Y DESASTRES

Antonio García Fuentes Periodista Digital  8  Junio  2015

Cuando un ejército era obligado a retroceder y aun siendo en su propio territorio; se ordenaba el brutal ataque del retroceso cual es el de “tierra quemada”; o sea, destruir todo lo que el invasor pudiese aprovechar en su avance, lo que lo obligaría a muchos y mayores esfuerzos, y facilitaría una posterior derrota, simplemente por consunción de recursos de supervivencia.

Así eran quemadas cosechas, graneros, o de víveres de cualquier tipo, incluyendo el ganado, e incluso el envenenamiento de aguas controlables; destrucción de puentes, carreteras y reitero… cualquier útil que pudiera ser aprovechable; de ahí viene esa perversa sentencia de que… “al enemigo ni agua”.

Me he acordado de todo ello, por cuanto van a leer a continuación, sólo que los que lo van (o vamos) a padecer, no somos enemigos, sino “compatriotas” de “esos indeseables políticos”, que van a aplicar lo de “tierra quemada”, en aquellos lugares donde han sido derrotados y no van a seguir “mangoneando”; también muchos de ellos (démoslo por seguro) lo harán, buscando ingresos extras (sobornos) e inmediatos; o también, asegurándose buenos puestos de trabajo, en las empresas donde dirijan sus últimos favores, puesto que así se aseguran un porvenir más halagüeño.

Lo que no entiendo ni entenderá nadie es el que en esas circunstancias en que se producen estos hechos y las que por lógica aplastante, debieran estar totalmente prohibidas ciertas acciones, se hagan a cara de perro: veamos.

“Despilfarro preelectoral: las CCAA dispararon un 95% la licitación de obra pública hasta abril http://vozpopuli.com/economia-y-finanzas/63029-despilfarro-preelectoral-las-ccaa-dispararon-un-95-la-licitacion-de-obra-publica-hasta-abril Durante los cuatro meses previos a las elecciones autonómicas, los gobiernos regionales licitaron obra pública por valor de 1.325 millones, solo un 10% menos que toda la Administración Central. Cuatro Comunidades elevaron su licitación más de un 700%. Las CCAA han disparado la licitación de obra pública antes de las elecciones. La mayoría de los gobiernos autonómicos han decidido tirar la casa por la ventana en la recta final de sus respectivas legislaturas en lo que se refiere a la licitación de obra pública. Un horizonte más que incierto por los resultados ajustados que ya se preveían en la mayoría de los territorios no ha sido obstáculo para que, durante los cuatro primeros meses del año, el volumen de las licitaciones de las Comunidades Autónomas se haya casi duplicado en relación con el mismo periodo del año anterior. En total, 1.325 millones de euros, frente a los 679 millones del periodo enero-abril de 2014. Sin embargo, este notable incremento global del 95% registrado en tan peculiar periodo oculta cifras absolutamente mareantes marcadas por algunos gobiernos autonómicos en este capítulo. Por encima de todos se sitúa el Gobierno de Canarias, cuyo volumen de licitaciones de obra pública se ha elevado ni más ni menos que un 1.065% en relación con los cuatro primeros meses de 2014, hasta los 107,9 millones de euros. La cifra refleja que el Ejecutivo canario ha licitado desde enero hasta abril de 2015 el mismo volumen de contratos que durante los dos años anteriores completos. En el caso de Aragón, el volumen de licitación de obra pública en los cuatro primeros meses del año se ha ido hasta los 172,1 millones de euros, un 758% por encima del registrado en el mismo periodo de 2014. De este modo, el gobierno aragonés ha licitado sólo en cuatro meses 2,6 veces más que en todo el año pasado. Por su parte, el Gobierno de Cantabria incrementó esta partida un 728%, aunque con un menor volumen, apenas 12,6 millones de euros. Entre las cuatro comunidades autónomas que más han incrementado esta partida también se encuentra Euskadi, con un 791% más aunque, en este caso, el Ejecutivo vasco no se encontraba en la recta final de su legislatura. Son los casos más llamativos, lo que no quiere decir que sean los únicos. Por ejemplo, Asturias ha elevado un 178% la licitación de obra pública en los meses previos a la consulta electoral; Baleares, un 156%; Extremadura, un 80,5%...”.

El resto lo pueden leer en la dirección que arriba les dejo.

Y ahora pensemos en “cómo está el panorama electoral”; que nos indica bien a las claras, los movimientos de cambio que van a traer las elecciones nacionales; e imaginemos la cantidad de intereses que “peligran” para quienes los vienen explotando desde vete a saber cuándo; las reuniones de “más o menos alto nivel” para ampliar contratos, aprobar leyes que favorezcan a unos u otros y en general, todo lo que los que van a ser echados de sus cargos aún pueden hacer en favor de intereses de parte.

Así es que junto a tanta calamidad como ya nos echaron encima, ahora vendrá, la nueva y última que con toda justicia podemos calificar como la de “tierra quemada”, que el más sanguinario de los jefes de un ejército, ordenara a sus esbirros. Nosotros y como siempre, indefensos ante tanto desmán y tanta gente sin escrúpulos.

“El precio de desentenderse de la política es el de ser gobernado por los peores hombres”: Platón. La política nos afecta a todos y por ello no debemos dejarla sólo en manos de los políticos.
Hobbes dejó escrito, que si una realidad no se encara puede tener perturbadoras consecuencias. "Las obligaciones del súbdito con el Estado duran lo que dura la capacidad de éste para protegerle. Ni un minuto más", sugería el filósofo inglés.

POLÍTICA Y JUSTICIA: "La ley es como una red que atrapa las moscas y deja pasar a los pájaros". La política se creó para "legalizar" la corrupción. (Anacarsis. siglo VII a.C.).

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más)

La 'Queimada' de Podemos

Pedro de Tena Libertad Digital 8  Junio  2015

No me refiero a la queimada gallega, esa bebida medieval maravillosa por sus efectos digestivos y arrebatadores. Ni siquiera aun cuando parezca que algunos dirigentes de Podemos la consumen por litros que les hacen delirar sobre su condición y sus cualidades. Escuchando lo que dicen sus jefes parece que un aguardiente político nubla sus sentidos y desata en su interior vanidades y soberbias desconocidas hasta ahora y muy alejadas del arte de la prudencia que recomendaban nuestros clásicos.

Me refiero a Queimada, una película de Pontecorvo, de culto para la izquierda radical de la década de los 70. En ella, un grupo de explotados por los grandes propietarios en una isla, que le da el nombre, logra hacerse con el poder y se dispone a hacer una revolución. Pero, claro, hasta para hacer una revolución hay que salir del mitin y el panfleto y entrar en la construcción de un futuro económico, social y jurídico para la sociedad. Esa construcción tiene elementos técnicos que hay que dominar porque, de lo contrario, la selva y el caos renacerían barriéndolo todo. Los revolucionarios de Queimada, ante la evidencia de su insuficiencia técnica y administradora, dejan el poder a otros administradores que, tras engañarlos como era de prever, condenan a muerte al cabecilla.

Ya hace tiempo pronostiqué –no es que sea adivino pero estudié Lógica y dispongo, creo, de una pizca de sentido común– que Podemos duraría el tiempo que tardase en concretar. Es fácil diseñar frases ambiguas, genéricas, insignificantes. Es más sencillo aún excitar el odio, la envidia e incluso la estupidez de muchas personas. Apelar a que sólo algunos tienen la razón, la justicia y la verdad y son precisamente ellos es lo que han hecho desde siempre los astutos demagogos. Pero, al final, hay que concretar qué se va a hacer y en beneficio de quién (cui prodest es latín, fíjense si es antiguo). En estos días, ya vemos cómo de los procesos asamblearios se ha pasado a reuniones secretas y a puerta cerrada; de abjurar de la asquerosa casta política a hablar del PSOE con respeto (vaya hombre, el PSOE ya no es casta); de exigir dimisiones y ceses a no querer saber nada de la corrupción, salvo en el PP, claro, los modernos judíos de este totalitarismo que, ya se sabe, no son parte del pueblo español sino apestados políticos. En cuando vayan concretando, Podemos irá deshaciendo su proyecto brumoso inicial para mutarse en otra casta, más peligrosa incluso que las otras dos existentes porque quiere ser la única.

Viene lo de la película en la que Marlon Brando representa al agente liquidador de la utopía a que ya han aparecido en el proceso de negociación para la constitución de los ayuntamientos los primeros síntomas de la particular queimada de Podemos. La política, se ha dicho con razón, es técnica y ética. Las buenas intenciones éticas pueden pavimentar el camino que conduce al suicidio de toda una nación si no es auxiliada por las técnicas jurídicas y de administración. Si no se sabe cómo poner en práctica lo que se desea, incluso si eso fuera bueno, que no es el caso de Podemos, puede conseguirse precisamente lo contrario de lo que se persigue. Miles de ejemplos hay.

Podemos es un partido de recién llegados de discursos tan mágicos como los conjuros de la queimada gallega. Han llegado al poder en algunos ayuntamientos y ahora no saben qué hacer porque no saben cómo se hace nada salvo un cartel, un mítin o hilar frases emotivas en las cadenas de televisión. Hasta tal punto ha llegado el caso que en algunos municipios de Cádiz –donde Podemos ha logrado gran fuerza– están pensando ceder el gobierno a otros partidos para no ser sacrificados en la plaza pública por ineptos.

Léase, si no, el plan de Kichín Salvochea, como ya le conocen, para Cádiz: desde asambleas de barrio sustituyendo al pleno municipal, edificios sin aparcamientos, IBI según sea el dueño y la casa, etc. Ni el PSOE quiere tener que ver con esta alucinación conducida por quienes tienen como mejor profesión la de reventar los plenos municipales gaditanos. Así que o van camino de otra casta (y de la pasta, como dijo con claridad la Duquesa Roja de la izquierda andaluza clásica) o desaparecerán en el más ominoso descrédito por no saber hacer ni la o con un canuto. Los ciudadanos somos manipulables, pero sólo hasta cierto punto, el punto en que se afecta al bolsillo y la tranquilidad civil (quiero creer, claro).
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Por Dios, un conjuro, para que pase cuanto antes esta Queimada. O se quemen en ella los narcisos fanáticos que pretenden salvarnos incluso de nuestras libertades.


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