AGLI Recortes de Prensa   Sábado 13   Junio 2015

La situación financiera sigue siendo delicada
EDITORIAL Libertad Digital 13  Junio  2015

El Estado ha disfrutado en los últimos meses de unos tipos de interés históricamente bajos para financiarse en los mercados, gracias, sobre todo, a la compra masiva de deuda pública que ha venido ejecutando el Banco Central Europeo (BCE). El Gobierno de Mariano Rajoy se ha agarrado a este dato y a la decreciente prima de riesgo para sacar pecho y anunciar a los cuatro vientos que todo era mérito de su eficaz política económica y fiscal. Sin embargo, la realidad es muy distinta. La aparente calma financiera de que disfruta hoy España se podría esfumar rápidamente si cambia la coyuntura internacional o surge algún acontecimiento imprevisto en el horizonte.

Este viernes la prima de riesgo ha escalado hasta los 140 puntos básicos, y no ha ido a más porque el bono alemán también ha repuntado en las últimas semanas. El Tesoro Público se financia a un tipo de interés del 2,2,% a diez años vista, un nivel que sigue siendo muy bajo pero que, dadas las circunstancias, podría subir en los próximos meses. En primer lugar, por la incertidumbre que existe en torno a Grecia. Atenas y sus acreedores tienen de plazo hasta el próximo día 30 para llegar a un acuerdo sobre el rescate y, de este modo, evitar la quiebra helena y su posible salida del euro. Si se cumpliese el peor de los escenarios, es muy posible que el mercado de deuda europeo vuelva a sufrir graves turbulencias, al menos a corto plazo. Y, en segundo término, porque si se mantiene la actual senda de recuperación europea, con precios al alza y relativa reactivación del crédito, el BCE podría frenar o retirar sus compras de deuda y, por tanto, los Gobiernos del euro, especialmente los débiles, tendrían que ofrecer más rentabilidad a los inversores para colocar sus bonos.

La cuestión es que el reciente panorama de tipos negativos y financiación casi gratuita para los Estados, más temprano que tarde, llegará a su fin, y el problema es que cogerá a España con parte de los deberes sin hacer y, sobre todo, con una deuda pública récord. El endeudamiento total de las Administraciones Públicas alcanzó los 1,046 billones de euros en el primer trimestre, 12.344 millones de euros más que a cierre de 2014, rozando ya el 98% del PIB, a tan sólo un punto del objetivo que se marcó el Gobierno para todo el año. Es el volumen de deuda más alto que registra España desde principios del siglo XX, y el problema es que, a poco que suba el tipo de interés, la carga financiera pondrá en un nuevo brete a las cuentas públicas.
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A día de hoy, España sufre el déficit público más alto de la Zona Euro, excluyendo a la rescatada Chipre, con casi un 6% del PIB, unos 60.000 millones de euros de descuadre presupuestario que, sumando una deuda del 100% del PIB, coloca al país en una situación financiera muy débil y delicada, dependiente, en todo caso, del entorno exterior. Y el responsable de este preocupante panorama no es otro que el Gobierno de Mariano Rajoy. Por un lado, mientras familias y empresas se apretaban el cinturón para amortizar sus abultadas cargas, el sector público ha seguido gastando muy por encima de sus posibilidades, con el consiguiente aumento de la deuda. Por otro, y a pesar de que los españoles están logrando salir adelante con mucho esfuerzo y trabajo, el Ejecutivo no ha completado, ni de lejos, todas las reformas que precisa el país para acelerar el necesario cambio del modelo productivo y reducir de forma drástica el paro, facilitando así la salida definitiva de la crisis.

Y todo ello en medio de un contexto político muy convulso, en el que la mayoría de partidos aboga por más gasto, más impuestos y más rigidez económica. Si Rajoy hubiera hecho desde el principio lo que tenía que hacer, hoy la situación económica, financiera y política de España sería, sin duda, muy diferente.

Ciudadanos y la centrifugación nacional
Javier Orrico Periodista Digital 13  Junio  2015

Lo único que no puede hacer Ciudadanos es sumarse a la disgregación nacional a que nos ha llevado la actual oligarquía de partidos. A algunos de sus nuevos integrantes, que ayer no más decían eso de que Andalucía es Andalucía y Murcia (supongo que se referían a la Región de Murcia y no al Ayuntamiento de su capital) es Murcia, habrá que recordarles cómo y para qué nació Ciudadanos: precisamenteentre otras cosas, para que los reinos de Granada y Murcia no volvieran a tener las fronteras felizmente desaparecidas desde la toma de Granada.

Yo anduve por allí, en esas Barcelonas, por esos días, y coincidí en una cena con la mayoría de sus fundadores en el homenaje a Juan Ramón Lodares, el gran filólogo desaparecido para desdicha de España, y después he mantenido amistad y aprecio mutuo con Pepe Domingo (uno de los tres primeros parlamentarios de Ciudadanos); con Arcadi Espada, la cabeza de la que salió todo; con María Teresa Giménez Barbat, que luego se fue a UPyD tras algunos síntomas, digamos, de flaqueza ideológica;con Xavier Pericay, sabio y filólogo especialista en lengua catalana que desmiente con su sola presencia cualquier acusación de catalanofobia; y con Horacio Vázquez-Rial, tan añorado estos días en que su inteligencia y su sensatez más necesarias habrían sido. Por no hablar de otros resistentes como Marita Rodríguez y su marido Antoni, artífices de la Asociación por la Tolerancia; Carmen Leal o Antonio Robles, el tercero de los parlamentarios originales y que ha escrito libros esenciales para entender a qué nos enfrentamos. Y mucha más gente, entre ellos muchos socialistas hartos de la rendición al catalanismo de su partido. No aludo a todos ellos más que como argumento de autoridad, por supuesto, y no me represento más que a mí mismo. Pero esta es la impresión que obtuve entonces.

Ciudadanos surgió de aquel movimiento de resistencia para reconstituir la deshecha nación española sobre la base liberal que la alumbró doscientos años atrás, en Cádiz: la de la patria de ciudadanos libres e iguales. Es decir, iguales en todas partes, iguales ante la ley, sin discriminación de cuna regional, sexo, raza, religión o clase. Ciudadanos nació para ser un partido nacional, que es lo contrario de nacionalista, el nacionalismo siempre divide y excluye, es su razón de ser. Muy al contrario, un partido nacional viene para unir en un principio básico, esa igualdad que permite las diferencias personales o sentimentales, pero que nos une en la Ley que hace posible convivir.
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Ciudadanos nacía, pues, como un partido nacional que aspiraba desde su origen mismo a suplir la estupidez traidora de unos y la cobardía tancreda de los otros. Esa fue su seña y su fuerza, precisamente porque nadie conoce mejor que un catalán o un vasco lo destructivo y miserable de la ideología más criminal del mundo: el nacionalismo en sus diversas formas, sea un integrismo de raza, de lengua, de religión o de ideología.

Sabemos que su posición es difícil, que los atacarán por todos los flancos, pero es ahí, como en la vida, donde los principios nos hacen fuertes o nos condenan. Si a las primeras de cambio, y nunca mejor dicho, Ciudadanos se nos aparece como otra fuerza grouchomarxista (si no le gustan mis exigencias, tengo otras, según la región), será su final. Y el de España.

DÍAZ, INVESTIDA A LA CUARTA
Andalucía, la Meca de la impunidad del PSOE
Benjamín López www.elsemanaldigital.com 13  Junio  2015

Lo que ocurre en el califato del PSOE, en Andalucía, es algo inaudito en nuestro país. Han conseguido que la corrupción no afecte a sus votantes y por lo visto tampoco demasiado a C´s.

Rivera celebra el "cambio" del PSOE asumiendo que Chaves deje su escaño si sigue imputado

Andalucía, en el plano político, es un caso aislado en España, una rareza. Si habláramos de botánica diríamos que es un ejemplar único de una especie por lo que, quizás, habría que proteger. Lo que sucede en la política andaluza es inaudito, está al margen de la realidad del resto del país y no tiene una lógica aparente que lo justifique.

El sí quiero de Ciudadanos a Susana Díaz confirma y culmina esa particularidad. El Partido Socialista ha conseguido en Andalucía que se vea normal la corrupción, los recortes, la demagogia. Hasta tal punto es así que Díaz ha logrado que la formación naranja de Albert Rivera, supuesta regeneradora de la vida pública, le aupe a la Presidencia de la Junta el mismo día en el que decenas de altos cargos de la administración andaluza eran detenidos en el marco de la Operación Edu.

Ni una palabra al respecto. Díaz ha logrado que ignore la realidad de esa comunidad donde le Gobierno planeó, ideó y fomentó -según diversos autos judiciales- los dos mayores casos de corrupción que se han conocido en España: el caso de los ERE y el caso de los cursos de formación a parados. Miles de millones de euros de dinero público malversados durante lustros y a Ciudadanos no le importa apoyar a ese mismo partido.

Un caso, el de la adjudicación de la mina de Aznalcóllar, humeante en los juzgados, salpicando de lleno al Gobierno andaluz y los de Albert Rivera mirando para otro lado. Dos ex presidentes de la Junta y tres ex consejeros imputados y ocupando escaños en el Congreso y el Senado y Ciudadanos traga con la farsa de dimisiones en diferido.

Todo eso lo ha conseguido Susana Díaz porque a Andalucía se le juzga con otra vara de medir distinta al resto. Fíjense si no en lo que ocurre en otras comunidades. En Madrid, Cifuentes, a quien nadie achaca la más mínima sombra de corrupción, está sudando la gota gorda para que Ciudadanos le permita gobernar. Ahí los de Rivera sí se ponen exquisitos, escrutan la lista que presentó el PP a las elecciones en busca de sospechosos y se escandalizan por los rescoldos de la operación Púnica.

En Valencia, la candidata de C´s, Carolina Punset, afirma que no contempla un pacto con el PP porque es un partido corrupto y debe haber un cambio de Gobierno en la región. Una regla que, ya vemos, no aplica en Andalucía porque aquello es diferente.

Tan diferente es que la corrupción no es un elemento que afecte mayoritariamente a los votantes, no decide el sentido de su voto de manera decisiva. La explicación hay que buscarla en que en esa comunidad las corruptelas obedecen a un plan preconcebido para amarrar al votante.

Son las famosas redes clientelares, miles y miles de familias enteras que dependen de un ERE o de que se les conceda un curso de formación o del antiguamente conocido como el PER o que se les coloque a dedo en alguna consejería... En Andalucía, y esto también es mérito del PSOE y de las redes clientelares por ellos tejidas, no ha habido mareas de ningún tipo, ni blancas, ni verdes, ni de ningún otro. Y eso que la campeona de los recortes ha sido la propia Díaz.

Pero da igual, allí casi todo tiene una lectura diferente, parcial, interesada y, cómo no, basada en la pretendida superioridad moral de la izquierda. En tres palabras, Andalucía is different!

Llega la rebaja de las expectativas.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 13  Junio  2015

La verdad es que no esperaba otra cosa, solamente cuándo sería el momento en que Mariano Rajoy se desdijera de sus propias palabras. Y ese momento ha llegado en solo unos días casi batiendo su propio record de declaraciones y desmentidos. Algunos podrán pensar que se trata de un evidente signo de esquizofrenia, de doble personalidad. Pero no, solo existe una única e irrepetible personalidad, la del inimitable Mariano Rajoy Brey Presidente del Gobierno de España y excelso líder del PP, héroe de las comunicaciones por plasma, de las huidas y espantás de la prensa y enemigo de realizar cambios. Su lema es simple en su nada elaborado criterio: “si algo funciona ¿para qué cambiarlo?”. Habrá quienes se hayan sentido decepcionados, pero realmente sí habría sido una enorme sorpresa y decepción el que Mariano Rajoy hubiera tomado medidas drásticas tal como un cambio en profundidad de su Gabinete.

Así que de cambios en profundidad vamos a llegar a un cambio de nombres, algo así como mantener el esquema de juego en un partido, sustituyendo a jugadores por otros de corte similar para realizar las mismas funciones en los mismos puestos que el entrenador ha marcado. No se cambia lo que funciona aceptablemente. Y eso es lo que de verdad piensa Mariano Rajoy a pesar de las múltiples críticas de terceros con la actitud, aptitud y cansancio de muchos de los responsables. Basta citar el caso de Ministros como Wert, con su fracaso estrepitoso en su Ministerio de Educación. O el lamentable espectáculo del Ministro de Industria Soria y sus actuaciones respecto a las energías renovables y el autoconsumo. O la inanidad del Ministro de Economía Luis de Guindos, aparentando una relevancia inexistente en los foros de la UE y empeñado en promocionarse en un carguito. O el maquiavélico y dicharachero Ministro de Hacienda Cristóbal Montoro con su especial forma de usar su cargo y su información privilegiada de forma harto censurable.

Y por otro lado, tenemos al Ministro de Exteriores José Manuel García-Margallo y su empeño en mantener unas relaciones cordiales con regímenes totalitarios y tragar sapos para dar cobertura a empresas privadas y sus fabulosos negocios. O al siniestro Ministro de Interior Jorge Fernández que ha sido protagonista de numerosos episodios vergonzosos de política continuista de rendición ante la ETA con la suelta injustificada de asesinos como Bolinaga. Un Gobierno en el que las Ministras de cuota son las únicas que están cumpliendo de forma notable con la labor encomendada para sonrojo y vergüenza de sus compañeros de Gabinete.

Caso aparte merece la todopoderosa VicePresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, coordinadora del Gabinete, portavoz del Consejo de Ministros y actual azote de la oposición en el Congreso de los Diputados tras el fiasco electoral en las europeas y en las autonómicas y municipales. Un cambio que pone en evidencia lo que algunos sospechan, el que se trata de una maniobra de afirmación en su promoción como alternativa para el mismo Mariano Rajoy tras el batacazo electoral que el PP conseguirá en las elecciones generales. Así que al ser tan claro este paso adelante, no hay duda de que Mariano Rajoy lo que intenta al corroborar su “trabajo” es desactivar este peligro antes de que sea tarde para él y pierda el control total sobre su propio Gobierno y sobre el partido, si es que alguna vez lo ha tenido realmente.

Así que no se hagan ustedes grandes expectativas sobre lo que declaró Mariano Rajoy, ya que para él resulta muy fácil decir digo donde dijo diego. Hacer como se cambia algo para que todo siga igual, o lo que es lo mismo, apretar la soga que ahorcará a sus enemigos.

La trampa estadística que oculta el verdadero peso de los impuestos
La metodología empleada subestima en un 22% el impacto de los tributos sobre nuestros bolsillos.
Diego Sánchez de la Cruz Libertad Digital

A la hora de hablar del peso de los impuestos en España y otros países, la medida estadística a la que solemos acudir es la que compara la recaudación tributaria con el tamaño del Producto Interior Bruto. Sin embargo, tal y como explica Nima Sanandaji, "la carga que soportan los contribuyentes es muy superior a lo que pueda parecer de acuerdo con este indicador".

Sanandaji entiende que una forma más adecuada de estudiar el peso de los impuestos sobre la economía pasa por expresar la recaudación tributaria en relación con la renta nacional, agregado que suma las distintas retribuciones de los distintos factores nacionales de producción. Aplicar este método a nuestro país arroja conclusiones interesantes.

Así, tomando como referencia el periodo que va de 2010 a 2013 vemos que la presión fiscal expresada como el peso de la recaudación impositiva sobre el PIB suma el 32%, mientras que el cálculo sugerido por Sanandaji, comparando los ingresos tributarios con la renta nacional, eleva este indicador hasta el 39%.

Por tanto, dando por buena la metodología de Sanandaji, la incidencia de los impuestos en el bolsillo de las familias y las empresas es un 22% mayor de lo que reflejan las mediciones habituales sobre esta cuestión.
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Según el Plan Presupuestario que el gobierno ha enviado a Bruselas, la presión fiscal habrá alcanzado el 34,1% del PIB en 2015. Aplicando el diferencial del 22% que arrojan los cálculos de Sanandaji, el umbral en el que quedaría el esfuerzo de los contribuyentes llega al 41,6% de la renta nacional.


DANIEL LACALLE
Diez mitos sobre la banca pública
Los errores de la banca privada a veces los paga el contribuyente. Los de la banca pública, siempre.

Daniel Lacalle EC

“Meet the new boss, same as the old boss” Pete Townshend




Es curioso como en un país donde hemos asistido al desastre de la banca pública, las cajas, y a un exceso de endeudamiento que todos reconocemos como parte del problema de la crisis, decidimos que la solución al exceso de riesgo y al desastre del sector financiero es… repetir.

Por supuesto que la banca privada no es perfecta ni mucho menos, pero hay una serie de errores que me parecen esenciales a la hora de hacer aseveraciones idílicas sobre la bondad de la banca pública.

“Sus ahorros están garantizados en la banca pública y no en la privada”

Un banco, sea el que sea, se endeuda en varias veces sus depósitos para prestar. Espero que ustedes lo sepan (lo comentábamos aquí). La banca pública suele estar más endeudada que la privada, por definición, ya que el Estado la garantiza. Los bancos públicos suelen endeudarse más de 25 veces sus activos. Adicionalmente, al tener un porcentaje elevado de préstamos “sin objetivo económico” (esa entelequia de la rentabilidad social), cuando viene una crisis la banca pública tiene menos margen de maniobra y, como ocurrió en las cajas, pierde capital mucho más rápidamente (ya que una mayor parte de los proyectos prestados no generan beneficio y son de más difícil cobro).

Por lo tanto, cuando vienen dificultades, es siempre el contribuyente el que cubre los agujeros ya que no se puede acudir a accionistas para ampliar capital. Es decir, el ciudadano siempre rescata a sus propios depósitos pase lo que pase. En cualquier caso, ni en coexistencia privada-pública se sostiene la afirmación del epígrafe. La garantía de depósitos es exactamente igual, por ley, sea privado y público, puesto que es un fondo común que garantiza depósitos hasta cierta cantidad.

“El ciudadano no pierde con la banca pública”

Todos los rescates se hacen siempre a cargo del contribuyente, muchas veces sin saberlo, ya que la transparencia es cuestionable. Y olvidamos los “corralitos” y “control de capitales”, medidas intervencionistas ante las que el ciudadano está indefenso si el Estado, controlando ley y banca, decide implementarlas cuando lleva a cabo graves errores económicos.

“Ya que la banca privada no aumenta el crédito, que lo haga la pública”

Esto asume que el Estado y los dirigentes políticos que gestionan estos bancos tienen más y mejor información sobre lo que es un crédito solvente que el sector privado y, sobre todo, que sabe más de gestión de riesgos. No existe ninguna justificación para asumir que es así. El propio hecho de que no tiene como objetivo la “rentabilidad económica” lo desmiente. La banca pública, por definición, toma riesgos más inciertos y financia proyectos de más difícil rentabilidad. Al no tener ni accionistas que critiquen o apoyen la gestión siempre es el contribuyente el que 'palma'.

“Con banca pública no habría crisis porque está mejor regulada”

La regulación es internacional y seguida por todos. Pero en la banca pública no hay penalización por los errores. Si les parece que en la privada tampoco, recuerden los casos de las casse di prestiti, los landesbanks alemanes, etc… Si así fuera, Europa habría salido de la crisis antes y mejor que nadie, ya que en el 2007 la mayoría del sector financiero de la eurozona era público.



“Ya que rescatamos con dinero público, que al menos ese dinero se use para banca pública”

De nuevo la percepción de que un banco es la casa del Tío Gilito lleno de dinero. La banca pública es más deuda pública, ya que tiene un porcentaje muy pequeño de capital. Es el ciudadano el que pone el capital, el que asume la deuda de esa entidad y el que la rescata cuando se equivoca. Con un elemento esencial: los gestores no tienen como objetivo cosas tan 'nimias' como “mejorar el ROA (rentabilidad sobre activos), controlar el endeudamiento y reducir el riesgo”… sino lo contrario. La banca pública es, por definición, asumir mayor riesgo, ya que se presta a aquellos sectores que el sistema privado no acepta o que se denominan “estratégicos”, que suele ser el eufemismo que esconde las palabras “a pérdidas”. Paga el contribuyente.

“La banca pública presta a los ciudadanos a tipos más baratos”

Los tipos de un préstamo no los dicta la bondad de los funcionarios, sino la medida de riesgo. Asumir que el sector privado tiene peor análisis de ese riesgo y que, siendo competitivo como es, infla arbitrariamente los costes, es ingenuo. Pero incluso de ser así, asumir que la banca pública no lo haría igualmente es suicida. Precisamente porque financia más proyectos sin rentabilidad económica (“sociales”, paga usted), y suele intentar compensar con mayores beneficios (márgenes) en los pocos préstamos solventes.

“La banca pública defiende sectores sostenibles”

Precisamente por lo explicado en el epígrafe anterior, la banca pública es una máquina de subvencionar los sectores sin rentabilidad e ineficientes cargando mayores costes a los solventes. La propia naturaleza de lo que los políticos y gobiernos llaman “sostenible” supone dos palabras “subvencionado” –mayor coste para el contribuyente– y además, cuando se trata de sostener industrias de alto empleo, aunque sean obsoletas, se mantienen a toda costa prestándoles y zombificándolas (vean China y el carbón). Ya lo vimos en toda la Eurozona con los bancos y cajas públicas. Se seca el crédito o se encarece para los solventes para sostener los proyectos de infraestructuras ruinosos o mantener a las industrias obsoletas pero con mucho sindicato o mucho peso gubernamental local.

“La banca pública no especula porque invierte en el país”

Precisamente no ha habido más especulación que la financiación de proyectos industriales innecesarios, y tantos otros (¿recuerdan los 200.000 millones de euros largos en “incentivar la demanda interna” con obra civil?). Especular es crear demanda artificial, especular es replicar infraestructuras en cada Comunidad Autónoma. Especular es fiarlo todo a que “el año que viene creceremos si gastamos”.

“Nunca ha habido una verdadera banca pública, sino banca controlada por políticos”

Como decir que nunca hubo lluvia, solo agua que cae. Es una gran excusa para justificar lo que no funciona, muy similar de hecho a la que usan algunos banqueros cuando hablan de la “crisis” como si fuera un OVNI que ha aterrizado por casualidad. La entelequia de que la verdadera banca pública sería perfecta porque se gestionaría con criterios técnicos independientes se desmonta con la propia definición de “rentabilidad social, no económica”. El riesgo aumenta. La realidad es que los objetivos y los incentivos de la banca pública son, por definición tomar un riesgo que rechaza el mercado, asumir unos proyectos de difícil justificación, o atender a las estimaciones de los políticos de lo que es “estratégico” o no. Cuando se equivoca, paga usted.

“La verdadera banca pública no quiebra”

Muy similar a lo que se dice de los bancos centrales. ¿Quiebran?... Si “no quebrar” es tirar de su dinero –del contribuyente– sea como sea. Impuestos, corralitos, represión financiera. Se paga, señores, igual. Rescate directo e indirecto.



Me dirán ustedes que todas estas cosas pasan igual en la banca privada, y no les falta cierta razón. La diferencia es que el coste para el contribuyente, aunque ustedes no lo crean, es mucho menor, porque no hay accionistas y mercado al que acudir a ampliar capital. Incluso en el peor de los rescates un porcentaje no desdeñable, y nunca he visto uno que sea menos del 70%, lo sufren los accionistas y bonistas.

En la banca pública el incentivo a cometer los mismos errores es muy alto al eliminar el concepto de riesgo y de rentabilidad desde un punto de vista económico. Y las crisis no se evitan. Si no, en Europa habríamos salido de la crisis en un año, acudiendo a nuestra excelsa banca pública.

El problema es que la banca pública es solo un instrumento más para permitir el endeudamiento político. No busca reducir el riesgo financiero, busca aumentarlo, conscientemente. Bajo la excusa de “el pueblo”. Todo muy social, pero no lo es, porque incentiva sectores clientelares, decisiones cuestionables (“estratégicas”) y aumenta la sobrecapacidad y la deuda sin atender a criterios de riesgo. Lo paga usted.

Los errores de la banca privada a veces los paga el contribuyente. Los de la banca pública, siempre.

Ya saben que estoy en contra de los rescates, todos, pero algún día aprenderemos que en España se han rescatado los depósitos en entidades donde no había capital en accionariado para cubrir el agujero.

Al final da igual. Les diga lo que les diga a ustedes un servidor, le hemos dado cualidades mágicas, angelicales y sobrehumanas a “lo público” y cuando no funciona culpamos a cualquiera excepto a lo obvio. Una banca sin casi capital y endeudada decenas de veces sus activos (o más, como tantos entes financieros públicos) es un riesgo sea pública, privada o extraterrestre. El riesgo no se reduce porque lo decida un consejo de ministros.

Timadores y timados
Luis del Pino Libertad Digital  13  Junio  2015

En noviembre de 2012, distintos medios de comunicación se hacían eco de una curiosa noticia: un ciudadano belga de 64 años residente en Amberes, y de nombre Jan, presentaba una solicitud de divorcio después de 17 años de matrimonio, tras descubrir que su esposa Mónica era, en realidad, un hombre.

En la misma línea, informa hoy Libertad Digital del escándalo que ha provocado en Estados Unidos el descubrimiento de que la directora de una conocida organización de defensa de los derechos de los negros no tenía, en realidad, nada de negra, en contra de lo que ella misma daba a entender. Han sido las declaraciones de sus padres a un medio de comunicación, detallando los orígenes alemanes y checos de esa activista, y proporcionando fotos de cuando era una niña rubia y de piel enormemente blanca, las que han puesto de manifiesto las mentiras de alguien que se presentaba de forma torticera como descendiente de esclavos afroamericanos.

Que alguien se haga pasar por lo que no es, no debería resultarnos sorprendente. La simulación existe desde antes de que existiera el ser humano. Y si no, que se lo pregunten a tantas especies animales expertas en el arte de la mímesis.

Tampoco debería resultarnos sorprendente que la caída de las máscaras provoque tantas decepciones: cuando tomas a alguien por lo que no es, lo menos que experimentas al enterarte del engaño es una cierta vergüenza, por haber sido tan tonto como para haberte dejado engañar. Porque todo engaño exige la presencia de al menos dos actores: el timador y el timado.

En el terreno político, los engaños tienen un efecto doblemente perverso. Cuando se engaña al votante, presentándose a las elecciones con un discurso, para luego hacer lo contrario, no solo se está haciendo quedar al votante como un idiota, sino que además se le está hurtando poder de decisión:

Una democracia consiste en que todos puedan presentar sus ofertas electorales y luego sean los electores, con su voto, los que decidan qué solución es la mejor. Pero si los mensajes electorales son engañosos, entonces los electores no tienen capacidad ninguna de influir: el futuro deja de decidirse en las urnas, para pasar a decidirse en los despachos, mediante cabildeo entre los supuestos representantes del pueblo.

Y eso, exactamente, es lo que ha ocurrido en Andalucía con Ciudadanos, la formación de Albert Rivera. Les pongo un ejemplo:

"Nosotros abogamos por el cierre de todas estas delegaciones y oficinas sea cual sea su misión, no porque estemos en contra de la promoción cultural, turística y empresarial de Cataluña, sino porque creemos que esa función ya la hacen, y así debe de seguir siendo, las embajadas españolas y los consulados repartidos por el mundo", decía Albert Rivera al referirse a las oficinas que la Generalidad de Cataluña tiene repartidas por el mundo.

Y su cabeza de lista a las elecciones al Parlamento Europeo, Javier Nart, declaraba el pasado 20 de abril que "las embajadas autonómicas (con Andalucía a la cabeza) son agencias de colocación".

Pues bien, ahora el partido de Albert Rivera y de Javier Nart ha firmado un acuerdo con Susana Díaz que incluye la creación de 40 oficinas de la Junta de Andalucía en el extranjero para la promoción empresarial.

Pongamos otro ejemplo:
El pasado 26 de marzo, Albert Rivera publicaba en Twitter un mensaje con el siguiente texto: "Mientras Sánchez y Díaz mantengan en sus escaños a Griñan y Chaves,imputados x los ERE,no hay nada que hablar.Votaremos NO en la investidura".

Antes, el 17 de febrero, publicaba otro tuit con el siguiente contenido: "El T.Supremo imputa a los ex presidentes de la Junta, #Chaves y #Griñan por el saqueo de los #ERE. Susana Díaz como Mas,no sabía nada...".

Pues bien, el mismo Albert Rivera que sugería que Susana Díaz conocía, como mínimo, la corrupción y la toleró; el mismo Albert Rivera que decía que votarían no a la investidura de Susana Díaz mientras Chaves y Griñán no dimitieran, ha votado ahora a favor de investir a Susana Díaz, y sin que Chaves y Griñán dimitan con carácter previo.

Eso se llama engañar a los votantes. Eso se llama hurtar a los votantes capacidad de decisión.

Eso se llama, en definitiva, robar poder a las urnas para otorgárselo a los despachos. Es decir, lo contrario de lo que debe ser una verdadera democracia.

No me hablen luego de regeneración, por favor. Son ustedes más de lo mismo.

A la vista de lo sucedido, se entiende mucho mejor el asunto de la fusión entre Ciudadanos y UPyD, ¿verdad?

¿Por qué tanto empeño en que UPyD se pusiera al servicio de Ciudadanos? Pues porque Ciudadanos era bizcochable y UPyD no lo era. Y cuando UPyD no quiso dejarse fagocitar, fue convenientemente dinamitada.

Pero, como decía al principio, en todo engaño hay al menos dos participantes: el timador y el timado. Si nos empeñamos en votar utilizando criterios absurdos, como lo bien que queda en televisión tal o cual candidato, o lo simpático o antipático que parece tal o cual político, lo más probable es que nos acaben timando.

Ciudadanos o cómo bailar con la más fea
Fernando Díaz Villanueva www.vozpopuli.com 13  Junio  2015

Todos sabíamos que esto iba a suceder. O Podemos y Ciudadanos arrasaban dejando al bipartidismo en la cuneta de la historia –para sustituir a ese mismo bipartidismo, obviamente–, o tendrían que llegar a acuerdos con los partidos del turno. Pasó lo segundo. La moderada alegría con la que riveritas e iglesianos recibieron los resultados en la noche electoral presagiaba el dilema. Unos y otros tenían que elegir entre mantener la pureza o enfangarse en pactos sobre los que habrían de dar infinidad de explicaciones.

Podemos lo tenía más sencillo. La izquierda funciona y siempre funcionó en plan secta, el marxismo, de hecho, es una religión de sustitución. Por esa razón ha habido tanto cura que, tras libar las mieles del materialismo dialéctico, se echaba al monte con la fusa al hombro sin reparar en el menoscabo del quinto mandamiento que ello implicaba. Iglesias puede vender a los suyos cualquier pacto con tal de que sepa encuadrárselo dentro de la lucha contra el gran Satán, es decir, el PP. Pintar de antemano el campo de juego delimitando con esmero el espacio de los buenos absolutos y los malos sin tasa tiene sus ventajas poselectorales. En Madrid, por ejemplo, se han encamado con el Pesoe de Carmona, casta de toda castidad, y nadie se ha inmutado, básicamente porque lo importante era no dejar el ayuntamiento en manos de la derechona. Así cualquiera.

Con Ciudadanos la cosa cambia y ahí ha venido el conflicto. Si actúa como la izquierda, que es lo que ha hecho en Andalucía, mal asunto. Consigno el cabreo general de Despeñaperros para abajo. Se entiende que no quieran poner a Susana Díaz en manos de Podemos, pero eso no quita para que hayan quedado manchados con el asunto de los EREs y se les acuse –con razón– de apuntalar un régimen corrupto hasta la médula y que mantiene a Andalucía en el atraso. En Madrid a la inversa. Han tardado segundo y medio los del otro lado en señalar implacables que Ciudadanos y la Operación Púnica vienen a ser casi lo mismo, o que Rajoy y Rivera reman en el mismo bote al son de tambor que tocan los señores del Ibex.

La imaginería de la izquierda es limitada pero efectista. En su mundo binario y maniqueo el uno y el cero, lo bueno y lo malo no siempre son lo que parecen. Los mantras repetidos con la cadencia adecuada hipnotizan a los creyentes. Veamos. Si los podemitas pactan con la Pesoe estamos ante un proto frente popular dirigido a acabar con la dictadura del PP, digo bien, dictadura, y ahí tenemos a Manuela Carmena afirmando rotunda que con ella vuelve la “democracia” al ayuntamiento. Botella, como todo el mundo sabe, se aupó a la alcaldía tras un sangriento golpe de Estado y metió luego presos a los concejales de la oposición. Para alcanzar la “democracia” carmení, ¿quién no haría ese pequeño sacrificio?, algo perfectamente tolerable, un corto viaje con los tontos útiles de la Pesoe que nos meterá de cabeza en la “sociedad socialista de felicidad”. Esto último tampoco me lo invento, lo dijo Maduro el otro día cuando inauguraba un supermercado. No quiero ni pensar en lo que podría salir de su boca si algún día inaugura un silo de misiles balísticos. Pero, ¡ay!, si es Ciudadanos el que pacta con la Pesoe entonces estamos ante la continuación del odioso régimen del 78 por otros medios. A lo de Andalucía me remito.

Es el tradicional colador con el que nos obsequia la izquierda cuando se siente fuerte. Para ellos la malla gruesa, para el resto malla fina, impenetrable, casi microscópica. Exigen a Ciudadanos la pureza que ellos no practican. A fin de cuentas, representan el bien, todos los demás el mal. Es lógico y hasta razonable que los bienhechores tomen ciertos atajos para llevarnos hasta el paraíso. Nada nuevo, Rivera se lo veía venir la noche de autos, y si no lo vio Rivera lo vio Girauta, que es el más listo del partido. Entiendo lo difícil que lo tenían –y más que lo van a tener a partir de ahora–, pero tampoco era tan costoso mantenerse al margen de los cantos de sirena que de un lado y otro les iban a llegar. Era una cuestión de meses, hasta las generales, cuando se desate la batalla final. Entonces y solo entonces quedará dibujado el nuevo mapa político. Lo suyo es pintarlo con tinta fresca.

Es posible que hayan cometido un error, aunque no las tengo todas conmigo. A pesar de las apelaciones continuas al odio, la intelligentsia podemita no ha terminado de conseguir que la gente de a pie se odie, al menos por ahora. Odia el que ya odiaba antes. Disparates como aquel de “los de arriba y los de abajo” o, peor aún, el de “que el miedo cambie de bando” solo han cuajado en el terreno abonado de los resentidos de siempre. Esto vendría a validar la hipótesis ciudadana de que el español medio se conforma con cambios serenos, reformas que adecenten y pongan al día el edificio del 78. En ese caso los pactos con unos y otros darían estabilidad a un sistema en el que la mayor parte de la sociedad se encuentra a gusto. Eso les ha obligado a ir escogiendo las parejas de baile más feas de todo el salón. De no ser así lo pagarán en noviembre, y bastante caro.

El Partido Socialista Obsceno Español
Gabriela Bustelo www.vozpopuli.com 13  Junio  2015

En nuestra bien nutrida comunidad política, aborrecida por los españoles según las encuestas, hay personajes que parecen ungidos por un óleo divino que los hace intocables. En España el gran superviviente de todas las batallas, hoy incólume y valorado como ninguno, es sin duda Felipe González. Los presidentes de la democracia española han sufrido, todos ellos, cruelísimas campañas de desprestigio que los han ido apartando de la circulación, pero Felipe González parece ir cobrando prestigio al tiempo que va ganando peso. Luis María Ansón ha dicho en repetidas ocasiones que es “uno de los grandes hombres de Estado de Europa” y ahí ha quedado eso para el mármol, mientras que Adolfo Suárez –demiurgo de la Transición– jamás tuvo la suerte de escuchar nada semejante. La verdad en España nunca se dice del todo, pero ahora que la crisis estructural nos pone bajo el foco mundial, conviene poner en tela de juicio la actuación del tercer presidente de la democracia.

Democracia bananera Made in Spain
Es cierto que la Transición creó una España mastodóntica y blindada contra cualquier tipo de injerencia –un neofranquismo constitucional, si se quiere– como es cierto que sus protagonistas se instalaron en poltronas intercambiables que –con honrosas excepciones– han conservado hasta la muerte. Pero fue durante los 14 años de Felipe González cuando se creó nuestra estructura nacional, considerada intocable, y cuyos cimientos contienen gran parte de los problemas orgánicos que arrastramos hoy. González nos trajo la homologación del nacionalismo, la blanda política antiterrorista –confesada con su “Pude haber volado a toda la cúpula de ETA y no lo hice”– y los patéticos episodios del GAL; la economía estatal, la institucionalización del partidismo y la sobredimensión de lo público; el antiamericanismo cateto de la vieja escuela progre; el chalaneo con las dictaduras ad hoc; la cultura del chollo y la subvención, el autobombo de la Movida y el folclore almodovariano. En resumen, nos montó la democracia bananera Made in Spain que ha aguantado sin apenas retoques hasta hoy.

Las Leyes Orgánicas felipistas
Por si todo esto fuera poco, González afianzó la relación entre el Partido Socialista y el Grupo Prisa de Polanco, cuya venenosa alianza duró hasta que el brazo tonto de Zapatero se la llevó por delante. Pero aún hay más. El primer presidente socialista aprovechó su mayoría absoluta para imponer en España unas leyes orgánicas que son la base del descalabro actual. La LOPJ (Poder Judicial) politizó la Justicia española –permitiendo a los abogados de la cuerda hacerse jueces sin oposición y blindando al estamento con los aforamientos–; la LOLS (Libertad Sindical) convirtió a los sindicatos en los parásitos subvencionados que hoy todavía son y la LORCA (Regulación de Cajas de Ahorro) contaminó las cajas de ahorros con los resultados por todos conocidos. En cuanto a la tristemente célebre LOGSE, transformó las universidades en guetos del enchufismo partidista y los colegios públicos en hervideros del provincianismo autonómico.

El obsceno yugo socialista
El PSOE ha tenido a este país sofronizado durante cuarenta años. La discutida y discutible O del PSOE –cuyo nombre nunca representó a ningún miembro de su cúpula dirigente– cobra sentido como sigla de la Obscenidad que ha caracterizado al socialismo español desde la Transición. Es incontable la sucesión de siniestros ocurridos en España durante estos 40 años que pueden asociarse –de manera directa o indirecta– con el Partido Socialista. Y recordemos una vez más las cantidades obscenas de dinero público que parecen volatilizarse bajo los gobiernos socialistas nacionales, autonómicos y municipales. El último happening sociata tiene como protagonista –una vez más, por increíble que pueda parecer– al divo Felipe González, que en su rol de humanista defensor de la oposición venezolana ha descalificado por fin a Podemos como “monaguillos de Maduro”, pero antes había auspiciado los pactos de Pedro Sánchez con Pablo Iglesias, había dejado dicho en El País que su colega Chaves es un gestor intachable y al parecer contempla ahora dejarse proponer por su íntimo amigo Juan Luis Cebrián como candidato para la Real Academia Española. Ahí es nada. ¡Arsa, quillo!

Tolerar al PSOE no es obligatorio
España se está comportando por primera vez como un país democráticamente cuerdo. Esto es doblemente loable teniendo en cuenta las salvajes cifras de paro y los efectos todavía vigentes de la crisis económica. Pero este colosal esfuerzo que están haciendo los españoles podría verse anulado si el Partido Socialista, con su incomprensible antipatriotismo, vuelve a problematizar los intereses de España. Desde que comenzó 2015 estamos presenciando el desguace de la Transición. De aquí saldrá otra España. No será perfecta, pero sí más democrática. Entre tanto, conviene abrir bien los ojos para no permitir que nadie sabotee este momento extraordinario. Y conviene tener presente que tolerar la obscenidad socialista no es obligatorio.

La eterna Leyenda Negra
Jesús Laínz Libertad Digital 13  Junio  2015

A Albert Boadella le ha tocado encargarse del montaje de Don Carlo, ópera verdiana sobre el drama de Schiller que, en opinión de Unamuno, hizo más por la extensión de la Leyenda Negra que todas las ediciones de la Brevísima del nefasto fray Bartolomé. Efectivamente, el hecho de que el romántico dramón schilleriano sobre Felipe II y su hijo Carlos no tenga nada que ver con los hechos históricos no impidió que, como ha explicado Boadella, haya promovido por todo el mundo "esa visión del lado oscuro de España, ese rey asesino y el tema de la Inquisición", lo que considera "una situación injusta".

Esa manera de ver España está muy enraizada, pues la imagen de país atrasado que sigue arrastrando a ambas orillas del Atlántico arrancó hace mucho, en el siglo XVI, pero ha seguido siendo cultivada desde entonces tanto por algunos extranjeros como, sobre todo, por los propios españoles, siempre apegados a su castizo nacional-masoquismo. Hace algunos años el eminente historiador británico Henry Kamen lamentó ante sus estudiantes en un curso en El Escorial:

Los únicos en todo el mundo que se creen ya la Leyenda Negra a pies juntillas son ustedes, los universitarios españoles. Me abochorna.

Pero el problema no es sólo de los universitarios. El 1 de julio de 1998 se celebró en Londres, presidido por el vicepresidente de la Cámara de los Lores y varios ministros, un solemne acto en memoria de Felipe II, rey consorte de Inglaterra entre 1554 y 1558 por su matrimonio con María Tudor. Así relató el episodio el gran historiador francés Joseph Pérez:

En aquella ocasión, uno de los participantes presentó a Felipe II como uno de los personajes más europeos de la Historia. En aquel mismo momento en España hombres de izquierda se negaban a leer el libro de Geoffrey Parker sobre Felipe II, que, según se les decía, acababa con muchos prejuicios. ¡Preferían su Felipe II, el monstruo de la Leyenda Negra, fanático, tiránico, cruel!

El también británico Robert Goodwin acaba de publicar un libro, titulado Spain: The Centre of the World, 1519-1682, en el que intenta explicar a unos compatriotas suyos acostumbrados a acariciarse con la idea de una luminosa Inglaterra isabelina enfrentada a la despótica España de Felipe II que en aquel siglo XVI fue precisamente España lo más parecido a un Estado de Derecho que fue posible encontrar en suelo europeo y la única potencia imperial capaz de autolimitar sus conquistas por motivos morales y de, en consecuencia, inventar eso que hoy llamamos derechos humanos.

Pero no todos los británicos tienen el conocimiento de los historiadores arriba mencionados. Un ejemplo reciente de su peculiar narcisismo consistente en menospreciar lo español a causa de una especie de inamovible oscurantismo religioso que anidaría en lo más profundo de nuestra psique colectiva lo dio el verano pasado el eminente músico John Eliot Gardiner. Durante su participación en el Festival Internacional de Santander lamentó las dificultades encontradas para interpretar música barroca en algunas iglesias españolas. Aunque la acusación del inglés daba a entender que los curas españoles son especialmente retrógrados por su oposición a utilizar los templos para actividades extralitúrgicas, la realidad, bien conocida por todos, es que más bien podría denunciarse lo contrario, pues en las iglesias españolas, desde hace muchas décadas, hay espacio sobrado para la música y para todo tipo de actividades no religiosas: sin ir más lejos, las jornadas de ecumenismo bolchevique celebradas hace algunas semanas por Podemos en una parroquia madrileña. Además, Gardiner explicó que en el Stabat Mater de Scarlatti "se advierte un trasfondo oscuro de catolicismo hispánico tras su sonido". ¡Acabáramos! ¡Con la Inquisición hemos topado!

Por lo que se refiere a sus primos de la otra orilla del charco, en algunos colegios estadounidenses pasan un cortometraje de dibujos animados, titulado Conquista-Dora, en el que, para enseñar a los niños la conquista de América, se presenta a los españoles como esclavizadores, saqueadores, violadores y asesinos en masa. Sobre el tremendo efecto de esta incesante propaganda hispanófoba en los Estados Unidos escribió Philip W. Powell hace medio siglo las páginas magníficas de su Árbol de odio.

El español Iván Vélez ha dado muy recientemente otra importante vuelta de tuerca a un asunto que, lejos de limitarse al campo del debate histórico erudito, influyó decisivamente en el proceso emancipatorio de las provincias americanas en las primeras décadas del XIX, representó un papel no despreciable en el nacimiento de los separatismos un siglo más tarde y sigue teniendo una notable influencia en la imagen exterior e interior de la España actual. A este problema irresuelto desde los tiempos de Las Casas y a sus muchas manifestaciones actuales –como el siempre rebrotante indigenismo en la América hispánica y la islamofilia creciente entre nosotros– Vélez (Sobre la Leyenda Negra, Ed. Encuentro) dedica amenas páginas que merecen ser leídas y reflexionadas.

Cuestiones como éstas son las que lastran la vida de las naciones, y no las pasajeras crisis económicas y las anecdóticas corruptelas de políticos de cuyo nombre nadie se acordará dentro de unos pocos años. Pero, como Boadella nos ha recordado, Felipe II y la Inquisición, o más bien sus caricaturas, siguen vivitas y coleando.

Mosul: así es la vida bajo el yugo del Estado Islámico
Pablo Molina Libertad Digital 13  Junio  2015

La conquista de Mosul por parte del Estado Islámico, hace ahora un año, ha sido uno de los mayores logros de la organización terrorista. La tercera ciudad más grande de Irak proporcionó a la organización del califa Bagdadi una gran plataforma para lanzar sus ataques en dirección a Bagdad, así como una inyección formidable de fondos y armamento: los bancos fueron saqueados y las armas abandonadas por el Ejército iraquí en su huida del lugar pasaron a formar parte de la maquinaria bélica de los terroristas.

Parte de la población huyó tras la llegada de los terroristas, pero ¿qué sucede con los habitantes de Mosul que siguen viviendo allí? Este reportaje de la BBC da cuenta de cómo es la vida bajo el yugo de los terroristas de Abubaker al Bagdadi.

Se trata de una recopilación de seis videos grabados por residentes de Mosul que han conseguido sacarlos a escondidas de la ciudad pasándolos de casa en casa. El corresponsal de la cadena británica, Ghadi Sary, se ha encargado de que este documento exclusivo vea la luz, con las atrocidades que el grupo terrorista está perpetrando en una ciudad cuyos habitantes sobreviven como pueden.

Una de las principales obsesiones del grupo terrorista es el vestuario femenino. En Mosul la mujer ha de ir cubierta completamente, y cualquiera que deje a la vista alguna parte de su cuerpo se expone a un castigo físico. En este reportaje, una mujer cuenta a la cámara lo que le sucedió una noche en que salió a cenar con su esposo:

Fuimos a un bonito restaurante en el río que solíamos frecuentar cuando éramos novios. En cuanto nos sentamos, mi marido me dijo que podía dejar mi rostro a la vista porque no había presencia de hombres del Estado Islámico y el restaurante era de carácter familiar.

Me alegré mucho de hacerlo y enseñé mi rostro con una gran sonrisa. En el acto, el propietario del restaurante se acercó a mi marido y le pidió que me dijera que volviera a cubrirme porque los combatientes del Estado Islámico hacían inspecciones por sorpresa y sería azotada si me veían así.

En el documental se refiere el uso de técnicas y medios sofisticados por parte de los miembros del Estado Islámico para aleccionar a la población y obligarla a obedecer sus mandatos. Así, proyectan videos en pantallas situadas en los lugares de mayor tránsito, con imágenes y mensajes propagandísticos, para hacer llegar sus advertencias y amenazas al mayor número de personas con el menor esfuerzo.

Los castigos contra cualquier infracción a las leyes impuestas por el Estado Islámico sobre todos los aspectos de la vida cotidiana son muy rigurosos. Lo cuenta otro residente:

Desde que el EI tomó la ciudad, ha estado aplicando las "leyes del califato", como ellos las llaman. El castigo mínimo es la flagelación, que se aplica por cosas como fumar un cigarrillo. El robo es castigado con la amputación de una mano; el adulterio del hombre, lanzando al culpable desde la azotea de un edificio, y el de la mujer con su muerte por lapidación. Los castigos son aplicados en público para intimidar a la gente, que a menudo es obligada a presenciarlos.

El fanatismo religioso de los terroristas les ha llevado a destruir sistemáticamente los edificios destinados al culto de otras religiones, pero también de otras ramas del islam, como han hecho con una mezquita chií del siglo XIV. Ni siquiera las mezquitas suníes, la rama mayoritaria del Islam, profesada por el propio Estado Islámico, están a salvo del afán destructor de los terroristas, que también han arrasado algunos de estos lugares por considerarlos "lugares de apostasía y no de oración".

El grupo terrorista islamista se ocupa de gravar los ingresos de los habitantes de Mosul para, supuestamente, reconstruir la ciudad que ellos mismos han contribuido a dejar en ruinas, tal y como se relata en otro de los videos:

El Estado Islámico se queda con la cuarta parte del salario de todos los trabajadores como contribución para pagar la reconstrucción de la ciudad. La gente no puede negarse porque tendría que enfrentarse a duros castigos. El grupo lo controla todo. Cobra las rentas y los hospitales son para el uso exclusivo de sus miembros.

Cristina, ginecóloga que consiguió huir de la ciudad, cuenta que su vivienda fue marcada con la letra N (por nasrani, es decir nazarena, es decir cristiana) y a continuación saqueada. Los libros de su biblioteca, una de sus posesiones más preciadas, fueron quemados en la calle para público escarmiento.

"El Estado Islámico sabe que el Ejército intentará retomar Mosul", dice otro vecino, "por lo que están tomando precauciones. Han destruido la ciudad cavando túneles, construyendo barricadas, colocando minas y bombas y llenándola de francotiradores, lo que hará la tarea de reconquista muy difícil para el Ejército".

Las imágenes recogidas por la BBC muestran a los terroristas colocando sus vehículos y el armamento pesado debajo de los puentes de la ciudad para evitar su localización por parte de la aviación aliada, aunque eso conlleve la destrucción de las pocas infraestructuras civiles que aún quedan en pie.

Y mientras los habitantes de Mosul tratan de (sobre)vivir día a día, al norte de la ciudad, en territorio kurdo, las milicias chiíes, kurdas y de voluntarios suníes se adiestran para intentar expulsar al Estado Islámico de la principal ciudad del norte del país. La escasez del armamento con que cuentan estas tropas y las dificultades para expulsar a los terroristas de una gran ciudad que controlan por completo permiten vaticinar que la reconquista de Mosul será una de las batallas más duras de la guerra contra el EI.
http://www.bbc.com/news/world-middle-east-32831854

© Revista El Medio http://elmed.io/

La deuda de Cataluña duplica la de Valencia, la segunda comunidad más endeudada
La deuda de Cataluña hasta marzo alcanzó los 64.792 millones, un 41% más que la de Valencia, que es la segunda más endeudada de España.
Agencias LM Libertad Digital 13  Junio  2015

La deuda del conjunto de las administraciones públicas se situó en el primer trimestre de este año en 1,046 billones de euros, 12.344 millones de euros más que en el último trimestre del año anterior, con lo que ya se sitúa en el 98% del PIB, según datos del Banco de España.

Este porcentaje es casi un punto inferior al objetivo del Gobierno para todo el año, que se sitúa en el 98,9%, de acuerdo con la actualización del Programa de Estabilidad del pasado 30 de abril.

En términos interanuales, la deuda pública repuntó en el primer trimestre un 5,05%, mientras que en relación con el trimestre anterior, registró un avance del 1,19%.

Del total de la deuda pública en manos de las administraciones públicas, el 86,7% (907.218 millones de euros) se corresponde con el endeudamiento de la Administración Central, mientras que las comunidades autónomas suponen el 22,9% de la deuda total (240.411 millones) y las corporaciones locales, el 3,66% (38.302 millones). La Seguridad Social, por su parte, cuenta con el 1,6% de todo el endeudamiento (17.190 millones).

En cuanto a la evolución de la deuda en el primer trimestre en cada una de las administraciones, tanto el Estado central como las comunidades autónomas han incrementado su endeudamiento respecto al trimestre anterior, con un aumento del 1,2% en el caso del Estado y un alza del 1,55% en las regiones.

Por el contrario, los ayuntamientos han reducido ligeramente su deuda en los tres primeros meses del año, con una caída del 0,21%, mientras que la Seguridad Social ha mantenido su endeudamiento prácticamente estable.

Cataluña y Valencia a la cabeza
Por comunidades autónomas, Cataluña (64.792 millones de euros), Comunidad Valenciana (37.615 millones), Andalucía (28.534 millones) y Madrid (26.413 millones) siguen concentrando el 65,4% de toda la deuda en manos de los gobiernos autonómicos. En todos estos casos, salvo en Andalucía, la deuda creció respecto al trimestre anterior.

Llama la atención que la deuda catalana, que es la mayor de todas las autonomías, sea un 41% superior a la de la Comunidad Valenciana, la segunda en el ranking.

A continuación, figuran las comunidades de Castilla-La Mancha (12.865 millones), Galicia (9.906 millones), País Vasco (9.542 millones), Castilla y León (9.344 millones), Islas Baleares (7.984 millones) y Murcia (7.214 millones).

Cierran la tabla Aragón (6.064 millones), Canarias (6.056 millones), Asturias (3.633 millones), Extremadura (3.307 millones), Navarra (3.281 millones), Cantabria (2.517 millones) y La Rioja (1.345 millones).

En porcentaje del PIB, la Comunidad Valenciana, con un endeudamiento que supone el 37,5%, sigue encabezando a las regiones más endeudadas en relación a su riqueza, seguida de Castilla-La Mancha, con el 33,7%, y Cataluña, con el 32,2%. En cambio, la Comunidad de Madrid (13,2% del PIB), Canarias (14,5%) y País Vasco (14,7%) son las que menor deuda tienen respecto al PIB.

En cuanto a los ayuntamientos, entre los que cuentan con más de medio millón de habitantes, Madrid, con una deuda de 5.892 millones de euros, sigue en cabeza de las corporaciones locales más endeudadas, cifra que contrasta con el endeudamiento del ayuntamiento de Barcelona, situado en 871 millones en el primer trimestre.

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LO CREYERON IMPOSIBLE
Navarra no es como nos decían, o ya es como no nos creían
Pascual Tamburri www.elsemanaldigital.com 13  Junio  2015

El rostro noble y terco de Navarra, del que nos han hablado durante más de un siglo, se desvanece. Los llamados a defender Navarra han abierto puertas a sus no-tan-enemigos.

Hace once años, cuando iba a empezar el actual giro de este régimen, en 2004, me pregunté en público algo tan heterodoxo como "¿Es la posición de Navarra tan firme y segura –y tan ajena a las veleidades sabinianas- como quiere una cierta leyenda dorada que afecta a la vieja Provincia, hoy Comunidad Foral?"

Hablando del cambio (y no se sabía lo que venía), la duda era "especialmente en el caso concreto de Navarra, la situación política, social y cultural que se viene a crear con este cúmulo de elementos carece de puntos de referencia recientes y supone un reto para quien concibe la acción pública como un acto de servicio y de lealtad a la nación". Lo oficioso y casi oficial, que era casi pecado no creer para los que definían al UPN y PP entonces y también luego, era que "Navarra está bien defendida". Ya, ya

El nacionalismo vasco ha sabido jugar bien sus cartas navarras, o inventarlas. Desde hacía décadas "la situación política navarra aparecía condicionada por una clásica interacción entre un nacionalismo vasco teóricamente moderado y formalmente democrático y otro nacionalismo vasco abiertamente totalitario, marxista y afín al terrorismo"… Antes y mejor que otros, Patxi Zabaleta, inspirador de Nafarroa Bai y luego de Bildu y de bastantes de las más exitosas aventuras políticas del nacionalismo vasco, decidió afrontar la cuestión de Navarra… "Navarra es Euskadi para todos los nacionalistas, es la pretendida justificación histórica del nacionalismo. Y sin Navarra, o sin una puerta abierta a Navarra, muchos nacionalistas no querrían seguir adelante" .

"Navarra no es parte del País Vasco porque en la Transición, cuando se configuró ese ente político, no nos incorporamos a la aventura. Navarra no está en el País Vasco, en cualquier caso, porque no es una parte de esa región histórica y jamás lo ha sido. Ser vasco y ser navarro son dos maneras diferentes de ser español: regiones hermanas, más o menos cercanas, con las que ya hay un espacio de convivencia política, cultural, social, económica, con una identidad diferente aunque participando de una misma y única nación: España" .

Pero esos hechos se han combatido por dos caminos. Uno, señalar los errores de gestión de los gobiernos centristas-regionalistas; errores que más que la corrupción y más que la crisis han pasado (aunque aún no lo vean) por la claudicación en espacios, medios y principios a sus supuestos enemigos (porque les importaba más su posición personal). Y otro, "estimular el equívoco y halagar vanidades provincianas y localistas".

"Frente a cualquier plan confuso, Navarra es, sencillamente, lo que el Fuero General dice que es, un reino español surgido en el Pirineo –como reino de Pamplona- en la lucha contra el Islam. Lucha, precisamente, para reconquistar la España perdida en 711, es decir para rehacer la independencia y la unidad que ya habían existido antes que los reinos medievales y antes que las actuales regiones. Navarra es, desde su raíz, España. Y por azares de la historia, tras una contribución gloriosa a la empresa común, Navarra se sumó al proyecto de unidad política vertebrado en torno a Castilla, como podría haber sido al revés. Hoy aquel reino es una Comunidad Foral. Nadie es más que nadie ni menos que nadie, pero es importante recordar cómo fueron las cosas". Pero UPN ha pagado y los abertzales divulgado la idea de que en 1512-1512 Navarra-Euskadi perdió su "independentzia". Pobres.

Pero el nacionalismo, débil en el PNV y criminal en Bildu, tiene "apoyo desde una opinión pública cautiva, desde estructuras totalitarias de poder político, desde las instituciones autonómicas, desde ETA". El rostro "amable" de los abertzales, puesto por el exiguo PNV-Geroa de Uxue Barkos y por partes de Bildu (sus partes Zabaleta… y sus partes Opus Dei, que las hay), "sabe dónde quiere llegar y qué medios tiene para hacerlo"... "suscita confianza y simpatía en segmentos de opinión inalcanzables para el resto del nacionalismo, porque siendo independentista no infunde pavor a las clases medias conservadoras"...

Gracias a las miserias y cobardías del centro exgobernante, es posible y está en curso, con apoyo de la extrema izquierda y cierto alivio de la burguesía, una "vía napartarra al nacionalismo". Navarra ya no es "segura", y el nacionalismo va ganando. Avisados estaban, y no quisieron actuar; ahora tendrán que trabajar más y con más riesgos, o rendirse. Muchos, fuera del poder, se van a rendir.

Los Gobiernos de Miguel Sanz y de Yolanda Barcina, como los de Mariano Rajoy y José María Aznar, merecen más reproches por lo que no hicieron que por lo que intentaron hacer. Mucha economía, poca España. Mucha crisis, pocos principios. De hecho, en muchos sentidos nada han hecho o lo que han hecho es rendirse ante los nombres y las ideas de la izquierda y de los abertzales. En Educación y Cultura, especialmente. Y el rostro de Navarra ha cambiado mientras, hasta dejar de ser el que fue. ¿Querrán luchar para corregir lo que ellos han contribuido a convertir en problema?

El Síndrome de Tánatos
Ernesto Ladrón de Guevara www.latribunadelpaisvasco.com 13  Junio  201

En la versión psicoanalítica, o froidiana, Tánatos se opone a Eros, es decir, la muerte en contraposición a la vida, la destrucción en oposición a la evolución.

No soy un apasionado del Partido Popular. Más bien el Partido de Rajoy me produce irritación, decepción y frustración. El estilo del actual presidente del Gobierno se ha basado en no abordar ninguna reforma estructural, hacer parcheos, mentir sistemáticamente, incumplir programas electorales y evitar políticas de Estado, las profundas y sistémicas, no las de ir tapando agujeros e ir tirando. Por ejemplo, si bien es cierto que salvó una situación de quiebra y rescate que nos hubiera dejado a la altura de Grecia, después de la calamitosa y desastrosa gestión del ocurrente Zapatero, no ha abordado el problema de fondo que es el grave déficit público, que ya llega al 98 % del PIB, aumentándolo sustancialmente en relación al heredado de la época de Zapatero. Ese déficit proviene básicamente de la hipermegalomanía de las Comunidades Autónomas, las duplicidades competenciales, el desmadre en todas las instancias autonómicas y municipales, la desmesura de las administraciones públicas, un Senado que no sirve para nada, etc. A ninguna de estas cuestiones que son la raíz del problema de la escalada incontrolada del déficit se les ha metido mano, por un presidente cuyo signo es el de dejar pasar los problemas para no desgastarse, consiguiendo lo contrario.

Ahora bien, lo ocurrido en Navarra y ahora en Álava prueba el síndrome de Tánatos que adorna al Partido Socialista, un partido sin proyecto de Estado, abocado a una carrera de pollo sin cabeza y sin norte, sin ideología ni coherencia de ningún género, abocado a la marginalidad política por el camino por el que va.

El pacto con Bildu es de esperar por parte del PNV, que siempre juega al oportunismo político más deleznable con tal de lograr poder político en su afán por destruir España, al igual que sus homólogos de Cataluña.

El PNV y Bildu son los mismos perros con distintos collares, primos hermanos, derivados de los hijos putativos de Arzallus que eran aquellos batasunos que jugaban a cazar como conejos a los constitucionalistas y a forzar la huída en masa de quienes abogaban por un País Vasco moderno, integrado en España y respetuoso con el marco jurídico.

Lo que no se entiende, y resulta una traición a la memoria de las víctimas, es la unión de los socialistas, que han dejado por el camino a compañeros suyos del relieve de Buesa, Casas, Múgica y otros, con los herederos ideológicos de los cómplices del terrorismo. Todo por un plato de lentejas, que es desplazar a sus rivales en el Estado de la alcaldía de Vitoria y dejarles fuera de juego político. Eso se llama, simplemente, una felonía. Pero no es de extrañar con la actual dirección socialista en Álava.

No han tomado como ejemplo el pacto del entonces presidente del PP de Euskadi, Antonio Basagoiti con Patxi López para alcanzar un gobierno constitucionalista en Euskadi. Esta era una buena ocasión para remedar aquel acto de generosidad del representante popular, con una visión de Estado, para lograr la normalización de la vida política y social de Euskadi y conseguir visualizar la alternancia política, en la que se basa la democracia.

Lo más preocupante es la tentación de volver al frentismo popular, al síndrome de la II República que consistió en hacer inviable aquel régimen inicialmente democrático, promoviendo la revolución de octubre del 34, sumándose a una revolución bolchevique, y hundiendo las posibilidades de estabilizar un sistema basado en el poder de las urnas y la coexistencia pacífica. Luego vinieron la Guerra y la Dictadura, ambas deleznables y vomitivas. Esa tendencia a rehuir la responsabilidad de Estado, de preservar el Estado de Derecho por encima de todo, y buscar soluciones institucionales basadas en la unidad constitucionalista, es la que va a llevar a la inestabilidad política y a la ingobernabilidad del Estado, a la fragmentación política y a la desestructuración social. Todo no vale con tal de desplazar al PP de las instituciones que forman el entramado de Estado.

Todo esto me recuerda aquello que motivó mi marcha del Partido Socialista a finales de los años 90. Cuando inquirido cierto dirigente socialista de Álava sobre las razones por las que se zancadilleaba al Foro Ermua, me respondió:

El Foro Ermua favorece el discurso de Mayor Oreja, y el adversario natural de los socialistas es el PP, no los nacionalistas que son nuestros aliados para desalojar a los “populares” de la Moncloa.

Así vamos, de fracaso en fracaso hasta la derrota final.
A lo mejor, la solución es afiliarse al PNV.

La mayoría rota
ARCADI ESPADA El Mundo 13  Junio  2015

Querido J:

La situación de Venezuela se ha convertido en una inesperada piedra de toque de la política española. Esta semana el ex presidente Felipe González viajó a Caracas a defender las libertades amenazadas por el régimen chavista y a interesarse, en lo concreto, por la delicada suerte que corren los opositores encarcelados. El desarrollo de su viaje, y la consiguiente prohibición del régimen de que visitara a dos de los encarcelados, Leopoldo López y Daniel Ceballos, fueron exponentes por sí solos del trance por el que pasan los demócratas. Esta actividad de González se une a la que lleva desarrollando desde hace tiempo el ex presidente José María Aznar. Aparte de mostrar cuál es la forma mejor y más eficaz de ser un egregio jubilado político, la actividad conjunta de los dos ex presidentes organiza un interesante frente común de beligerancia democrática. Aznar y González han sido encarnizados enemigos; no distingo en la política española una animosidad como la suya, que ha sido política y también personal. Deben de quedar rescoldos, porque lo cierto es que, respecto a Venezuela van juntos pero no revueltos.

Sin embargo, la animosidad aún viva o sus rescoldos aún humeantes no impiden deducir la importante lección política en clave española que cabe deducir de su empresa venezolana. Este jueves, Felipe González participó en un acto en Madrid de homenaje a Miguel Henrique Otero, director del diario El Nacional. No consiguió cumplir su deseo de no mezclar la situación venezolana con la española. Hasta tal punto no lo consiguió que se diría que ni siquiera era su deseo. No solo ironizó con desprecio sobre Podéis: «Prefiero contestar a Maduro que contestar a sus monaguillos». No sólo les amenazó: «Probablemente tengo más información de la que se tiene en España» [sobre las relaciones entre Podemos y el chavismo]. La cuestión importante es que irrumpió directamente en la actual coyuntura de pactos española: «No se pueden conformar mayorías para ocupar sólo instituciones. Las mayorías tienen que dar estabilidad y coherencia a la acción de gobierno».

Las dos Españas de hoy se pueden definir perfectamente respecto a Venezuela. Está la España de Joan Tardà («Late el corazón y la contestación de millones de personas que valoran la tarea desarrollada por Chávez y el papel histórico ejercido por la revolución bolivariana para el progreso social y económico de las clases populares»), la de Bildu («Valoramos la labor histórica de Chávez e instamos a la ciudadanía de Venezuela a seguir trabajando en el camino de la revolución bolivariana»), la de Compromís (Joan Ribó: «Mi homenaje a Hugo Chávez. Con ellos comenzó la ola de crecimiento y justicia en Sudamérica que hoy es hegemónica»), la de la monja Forcades ([El cáncer que padecía Chávez] es consecuencia de poner en riesgo la vida biológica por el sentido de la vida plena»), la del BNG («¡Viva la revolución bolivariana!»), la de Cayo Lara («A Felipe González se le ha parado el reloj. Sigue pensando que se puede ir a América Latina como un colonizador»), la de Podéis (Pablo Iglesias: «Hugo Chávez era la democracia de los de abajo. Era la democracia de las mayorías sociales. Era la democracia. Era un escrache para los poderosos. Por eso le temían y por eso le siguen temiendo»), e incluso la de Manuela Carmena, sus labores («Tampoco yo soy una politóloga, no soy una persona que esté leyendo mucho todas las noches sobre asuntos internacionales, reconozco que la política como tal tampoco me interesa mucho»).

Luego está la España, inequívocamente antichavista, del Partido Popular y de Ciudadanos. La pregunta subsiguiente, y del máximo interés político y público es dónde está el Psoe respecto a Venezuela, que hoy es decir respecto de la libertad. No hay duda de dónde está Felipe González. ¿Pero dónde está el Psoe en Madrid, en Valencia, en Cádiz, en La Coruña, en Zaragoza, en Vitoria y por supuesto en Barcelona? Venezuela, obviamente, no es un problema de política exterior. Como tampoco lo es Cuba, desplazada provisionalmente del foco, pero donde el arrasamiento de los derechos humanos es más antiguo y tenebroso. La evidencia es de una cierta brutalidad: la socialdemocracia del frágil Pedro Sánchez prefiere el entendimiento con el magma antivacunas, cerril, anacrónico, populista e inmoral de la extrema izquierda española antes que con el liberalismo ¡socialdemócrata! del Partido Popular. Ninguno de los aliados de este insólito partido socialista viajarían con Felipe González a reclamar la libertad de los presos de Venezuela. Y el que menos, Podéis, al que el chavismo interpela como el paciente del chiste a su dentista: no, no vayamos a hacernos daño.

Es probable que Aznar y González no se hayan apeado de su antipatía mutua. Pero la confluencia de su visión del mundo y de la libertad es sombríamente meditable para el Partido Socialista. El espacio de la razón, del sentido común y de la democracia es ampliamente mayoritario en España, y de él forma parte la inmensa mayoría de los votantes del Partido Popular y del Psoe. Quien lo está rompiendo (como lo rompe la derecha francesa cuando pacta con Le Pen), propiciando mayorías estupefacientes, casi lisérgicas, donde cuenta el poder y no el gobierno, es el Partido Socialista. Al que este González venezolano observa con una mezcla, apenas disimulada, de rabia y desaliento.

Sigue con salud. A.

España y Grecia en el mismo cesto. Un grano para la UE
“Es que la ideología tiene que ver directamente con el encubrimiento de la verdad de los hechos, con el uso del lenguaje para ofuscar u opacar la realidad al mismo tiempo que nos vuelve miopes” Paulo Freire
Miguel Massanet www.diariosigloxxi.com 13  Junio  2015

España está viviendo unos momentos trascendentales de su historia. Después de unos años en los que navegábamos dentro de los límites del bipartidismo, de los linderos constitucionales, con incursiones a gobiernos de derechas o izquierdas, pero siempre dentro de lo que podríamos denominar como la normal alternancia de partidos moderados, dentro de unas reglas fijadas y sin saltarse las líneas rojas marcadas por nuestra Carta Magna; de pronto, hace apenas unos años, salta en Catalunya la chispa separatista de la mano de uno de los orates de lo imposible, el señor Artur Mas que, intentando enmendar un mal cálculo que le llevó a convocar unas elecciones en las que, en lugar de conseguir un éxito, perdió 12 escaños para su partido, CIU; decidió enfrentarse a la Constitución, al Estado español y a la sensatez, lanzando su desafío a la unidad de la nación española, amenazando con la separación de Catalunya de España si no se accedía a sus demandas, todas ellas anticonstitucionales o insolidarias con el resto de autonomías españolas.

Se puede decir que, desde que la crisis afectó a Europa y, especialmente, a España, nuestro país entró en la espiral de la insensatez de manos del gobierno socialista que ocupaba el gobierno de la nación. En lugar de reconocer la evidencia de lo que había sido nuestra burbuja inmobiliaria, de tomar medidas inmediatas para atajar lo que se venía encima del pueblo español y de intervenir bancos y cajas para impedir que siguieran en su inercia especulativa, arruinándose y, de paso, arruinando al país; el Gobierno optó por hacerse el desentendido, negar que la crisis afectara a España “La mejor economía de Europa” según un desorientado, engreído e incapaz Rodríguez Zapatero, y acudir a las arcas del Estado, para exprimirlas, subvencionando leyes sociales insostenibles, ayudando a los que lo habían apoyando y despilfarrando el dinero de los españoles, hasta que el Tesoro quedó exhausto, la deuda pública creciendo de forma imparable y nuestro déficit, tanto público como privado, sobrepasando de forma espectacular los límites que se habían fijado por Bruselas.

Vino el pánico, se dispararon las alarmas y, en última instancia, cuando apenas quedaba tiempo para pedir el “rescate” a Europa, se convocaron elecciones que ganó, mayoritariamente, el PP. Una nación en quiebra, endeudada y con el sistema financiero puesto en cuarentena, la principal preocupación de la CE y a un tris de pedir el urgente rescate, que todos ya veíamos como inmediato y la única tabla de salvación para el país. Esta fue la nación que heredaron los populares de Rajoy. Se evitó el rescate, se jugaron bien las bazas y se consiguió el apoyo de las instituciones europeas, iniciándose el periodo, puede que más duro, para España y los españoles. Vinieron recortes, siguió aumentando el paro, cerraron miles de empresas y el paro fue subiendo espectacularmente, sin que fueran suficientes los esfuerzos de Gobierno para detener aquella caída del consumo y la falta de financiación que precisaban nuestras empresas. Un milagro, un éxito que añadir al Haber del PP, cuando se consiguió que Europa, eso sí bajo duras condiciones, comenzara a cooperar, la mejora de la confianza de los inversores a reducir nuestra elevada prima de riesgo ( superior a los 600 puntos básicos) y los intereses que debíamos abonar para refinanciarnos. Tocamos fondo y empezamos a respirar, eso sí, con grandes apuros y caídas de las que nos levantábamos para seguir en la brecha. Pero sobrevivimos.

Corrupción, errores estratégicos del Gobierno, el empeoramiento del cisma catalán y, un fenómeno imprevisto, pero letal, la aparición de los comunistas bolivarianos que, más tarde, formaron el grupo Podemos. Los que habían aceptado la crisis como algo inevitable, que se mantuvieron sin protestar durante el periodo en que Rodríguez Zapatero estuvo en el gobierno y la pasividad de los sindicatos obreros, complacientes con el gobierno socialista; en cuanto entró a gobernar el PP mudaron de conducta, se lanzaron al gaznate de los nuevos gobernantes e iniciaron su labor de desgaste con manifestaciones de repulsa, ocupación de las calles; campamentos de los del 15M con el apoyo de los partidos de izquierdas; protestas ante las instituciones y agravamiento del tema catalán. España seguía el ejemplo de Grecia, cuando nuestra situación económica y financiera en nada se parecían a la de los griegos. Podemos y Syriza eran como hermanos gemelos y Pablo Iglesias acudió en ayuda de Tsipras para apoyarle en sus mítines. Ganó Syriza y Grecia se convirtió en un polvorín en medio de Europa.

Incomprensiblemente, Podemos fue incrementando su poder y el número de seguidores aumentó exponencialmente. La indiferencia con la que habían contemplado el resto de partidos a aquella nueva corriente política, pronto se convirtió en asombro para acabar en preocupación, ante la posibilidad de una balcanización de España. Las elecciones Europeas ya dejaron claro que los de Podemos habían llegado para quedarse y que se debía contar con ellos. La siguiente consulta de 24M, para municipales y autonómicas, reafirmó el disgusto de los españoles con el Gobierno y los partidos políticos y también un freno para Podemos, si bien sus resultados, a través de las formaciones afines con las que presentaron su opción (Barcelona, Valencia, Madrid, Baleares y Galicia, amén de otras localidades menos importantes), fueron buenos y les permitieron aspirar a ocupar escaños en la mayoría de las capitales y ciudades importantes del reino.

Las últimas noticias de Grecia son preocupantes. La paciencia de Europa está llegando a su límite y Trispas sigue mareando la perdiz ante la necesidad de conseguir la cuadratura del círculo que, en este caso, consiste en no acceder a los recortes que se les piden para continuar financiándolos y conseguir ir aplazando el pago de sus deudas de forma indefinida. Entre tanto, siguen con su política de reincorporar a funcionarios a su trabajo, como los 600 de la TV griega que acaban de reabrir. Las izquierdas españolas están atentas a lo que sucede en aquel país. Las noticias de los pactos municipales y autonómicos en España puede decirse que son todavía peores. En España la izquierda, la izquierda más extrema, parece que va a ocupar, habiendo perdido las elecciones, los gobiernos autonómicos y municipales en la mayoría de poblaciones españolas.

El sentido común, que indicaba apoyar a las formaciones más votadas, ha quedado relegado ante el afán de establecer un nuevo cinturón sanitario al PP. España es, de nuevo, de izquierdas, convertida en un mosaico de gobiernos formados por tres, cuatro o más formaciones política, ávidas de poder, y sin la menor relación las unas con las otras. ¿Va a ser gobernable una España con miles de pactos entre partidos de distintas opciones políticas? Mucho nos tememos que, si ahora, cuando sólo se trata de ponerse de acuerdo en formar coaliciones ya se están tirando de los pelos ¿qué va a suceder cuando venga el momento de repartirse los cargos entre ellos? ¿cuánto van a tardar, estos furibundos críticos de la corrupción, en descubrir el método de llenarse las faltriqueras?

O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, viendo el ejemplo griego, las consecuencias para su pueblo y el lío en que, los de Syriza, con sus promesas irrealizables al pueblo, han metido a los griegos si, como es de esperar, les va a ser imposible cumplir con lo que se les exige desde la CE; ponemos nuestras barbas a remojar, esperando nuestro turno, si los gobernantes de la izquierda española siguen la senda del señor Tsipras y sus colegas. Mucho nos tememos que, por lo que vamos conociendo, todavía va a ser peor.

Santiago Abascal en el 'Fórum Europa'
'España se encamina a un modelo similar al del Partido Comunista chino'
Asegura que VOX es una alternativa incipiente a "los comunistas disfrazados de populistas bolivarianos y a la corrupción institucionalidada"
Agustín Benito Alba www.gaceta.es 13  Junio  2015

El presidente de VOX, Santiago Abascal, afirmó en el ‘Fórum Europa. Tribuna Catalunya’ que "con un Estado cada vez más intervencionista España se encamina a un modelo que parece diseñado por el Partido Comunista chino". Abascal criticó que los partidos políticos en España "hayan intervenido el sistema financiero con una voracidad insaciable y hayan saltado de las bancadas del Congreso o de los parlamentos regionales a los consejos de administración de las grandes empresas".

Sobre la situación política actual en España, aseguró que "el voto del miedo y el voto útil todavía funcionan, pero es cuestión de tiempo que eso cambie". Abascal manifestó que nuestro país tiene la obligación de buscar alternativas a la "elección entre comunistas disfrazados de populistas bolivarianos o la corrupción institucionalizada" y que VOX, proyecto todavía incipiente, "trata de ofrecer una alternativa liberal-conservadora que opere en la refundación paulatina de la derecha". "Vox goza de la simpatía de muchos que aún no nos votan mientras que Rajoy disfruta de la antipatía de mucha gente que todavía le vota", dijo.

Los partidos de la vieja política "han desmantelado el Estado de bienestar de los españoles para conservar el Estado de bienestar de los políticos" y han subido los impuestos sin "tocar el gasto político excesivo asociado a la existencia del ruinoso Estado de las Autonomías", declaró.

Santiago Abascal defendió la capacidad de evolucionar de España siempre que se mantenga unida. En esta línea apuntó: "de la crisis económica se saldrá tarde o temprano, mejor o peor, pero una crisis nacional que llevara consigo la ruptura de España con las secesiones de Cataluña y País Vasco sería irreversible"."España es una gran nación que no debe abandonarse a la inacción y a la impotencia, y debe hacer que la dignidad, la libertad y la igualdad de todos los españoles sean valoradas y garantizadas", expresó.

El líder de la formación 'liberal-conservadora' recordó que "constatada la inacción gubernamental ante el desprecio a la ley de los dirigentes nacionalistas catalanes" VOX tomó la iniciativa hace meses de presentar una querella contra Artur Mas por delitos de prevaricación, malversación, desobediencia y sedición. “Para nosotros en democracia la ley lo es todo y tiene que aplicarse caiga quien caiga, y se derive el conflicto que se derive”, dijo. Además, subrayó que ante las palabras del presidente de la Generalitat sobre la declaración de independencia guardada en el cajón de su despacho su partido solicitó el pasado martes al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña que aportase esa prueba al proceso o en caso contrario, registrase el despacho de Artur Mas.

La izquierda 'abertzale' conquista Pamplona con Joseba Asirón
Geroa Bai (PNV), Aranzadi (Podemos) e Izquierda-Ezkerra (IU) aúpan a EH Bildu en un frente contra UPN, que perderá también el Gobierno de Navarra
El nuevo alcalde promete la 'condena de cualquier vulneración de derechos humanos'
IKER RIOJA ANDUEZA El Mundo 13  Junio  2015

El ceremonial para la elección de alcaldes en Pamplona se remonta a 1423 e incluye toques de timbaleros y clarineros, maceros con uniformes de gala y una urna de cristal. Sin embargo, la sesión de hoy ha roto todos los moldes por la pluralidad de fórmulas para tomar posesión de las actas de concejal, por las camisetas reivindicativas o por los tatuajes de la edil más joven, Laura Berro (Podemos). El gran cambio, eso sí, ha sido la designación de Joseba Asirón (EH Bildu) como regidor de la capital foral merced a un pacto inédito con Geroa Bai (PNV), Aranzadi (Podemos) e Izquierda-Ezkerra (IU) que ha permitido desalojar al candidato más votado y actual alcalde, Enrique Maya (UPN), que ha contado con el apoyo de una movilización ciudadana con el lema "Yo no voté a EH Bildu".

La proclamación ha sido a las 12.18 horas, casi una hora después de que, sonrientes, los dirigentes locales de las cuatro formaciones que propugnan el viraje Pamplona, al que seguirá el del Gobierno de Navarra con la nacionalista Uxue Barkos como nueva presidenta, hayan firmado un documento con el acuerdo político. En este día, la izquierda abertzale logra posiblemente el hito político más importante de su historia al poner una pica en Navarra, que compensa con creces para ellos el fracaso de haber perdido las instituciones de Guipúzcoa y el Ayuntamiento de San Sebastián.

Asirón, sin corbata y muy sonriente, ha aceptado el envite con un "Bai, onartzen dut" (Sí, acepto) y ha recibido del concejal más veterano "los símbolos de la autoridad y del poder". "Seré el alcalde de todos. La pluralidad es un bien a proteger. Hay que evitar el sectarismo. No es momento de venganzas, sino el de unir a toda una ciudad. Respetaré todos los sentimientos y tradiciones de Navarra", ha dicho Asirón como primeras palabras, simbólicamente en euskara.

Ya en castellano, ha añadido: "Asumiré en primera persona el trabajo por la paz, el respeto a todas las personas, sus ideas y sus proyectos. Se hará un especial esfuerzo para todas las víctimas y con su derecho a la memoria. Asumiré el rechazo y la condena de cualquier vulneración de derechos humanos". Ha anunciado una comisión de paz y convivencia que se pondrá en marcha este mismo año. Ha cerrado su primera alocución con un "la puerta está abierta para todos pero, sobre todo, el corazón".

Asirón es profesor de Historia del Arte y forma parte de la nueva hornada de líderes de EH Bildu, coalición que suma a Sortu, EA, Aralar y Alternatiba (una escisión de IU), sin grandes lazos con la antigua Herri Batasuna. Nacido en Pamplona en 1962, está casado y tiene dos hijos. En 1998 firmó un escrito de condena tras el asesinato del dirigente de UPN Tomás Caballero a manos de ETA.

Pese a ello, Asirón ya ha recibido algunas críticas. La socialista Maite Esporrín ha lamentado que gobierne una formación que no ha condenado el terrorismo.

Pardines, el primer guardia civil asesinado por ETA
Pedro Fernández Barbadillo Libertad Digital 13  Junio  2015

Hasta que en 2000, pocos meses antes de ser asesinado por un comando etarra, Ernst Lluch difundió que en 1960 ETA había asesinado en San Sebastián mediante una bomba colocada en la consigna de la estación de Amara a la niña Begoña Urroz, se consideraba como primer asesinato perpetrado por los etarras la muerte a tiros del guardia civil de Tráfico José Pardines Arcay, el 7 de junio de 1968.

Su asesino fue Javier (Txabi) Echebarrieta Ortiz, un joven universitario bilbaíno que se había convertido en uno de los dirigentes de la entonces minúscula ETA, un grupo además escindido entre obreristas (marxistas revolucionarios) y nacionalistas vascos.

Como narra el libro Vidas rotas. Historia de los hombres, mujeres y niños víctimas de ETA, escrito por Rogelio Alonso, Florencio Domínguez y Marcos García Rey, el crimen ocurrió por simple casualidad.

Echebarrieta, que escribía así su apellido, y otro etarra, Antón Sarasqueta, que estaban planeando un atentado contra Melitón Manzanas, jefe de la Brigada de Investigación Social (policía política) de San Sebastián, viajaban en un coche Seat 850 con matrícula de Zaragoza por la N-I. Ambos iban armados con pistolas y en Villabona (Guipúzcoa) toparon con unas obras en la carretera.
"Si lo descubre le mato"

Separados por dos kilómetros, los dos miembros de una patrulla de la Guardia Civil de Tráfico estaban en los extremos de la obra: José Pardines, nacido en 1943, gallego y soltero, hijo y nieto de guardias civiles, y Félix de Diego Martínez, burgalés casado y ya padre.

Pardines encontró algo sospechoso en el automóvil o en sus pasajeros, porque les pidió la documentación y fue a la parte trasera para comprobar el número del bastidor. Entonces, Echebarrieta se bajó del coche y le mató.

Después de matar a Pardines, los etarras huyeron. Un camionero avisó a De Diego de que su compañero yacía en la carretera. El guardia corrió en su busca y encontró a Pardines muerto; también dio la alarma. La Guardia Civil desplegó varios controles y patrullas por la comarca. El coche de Echebarrieta y Sarasqueta fue parado y en el registro el primero se revolvió y trató de sacar su pistola; los guardias le dispararon y le mataron.

La versión difundida por los etarras y sus compañeros de viaje nacionalistas fue que el asesino se adelantó al guardia y tuvo más puntería. Después, las fuerzas represoras le asesinaron fríamente. ETA ya tenía un mártir y el régimen franquista, que como la mayoría de los Gobiernos europeos de la época no sabía cómo enfrentarse al terrorismo, cayó en la estrategia de los terroristas de acción-reacción que alimentaba el victimismo abertzale: proclamación del estado de excepción y paso de estos delitos a la jurisdicción militar.

Sarasqueta fue primero condenado a muerte y luego indultado y rebajada su pena a cadena perpetua. En 1977 se benefició de la amnistía aprobada por las Cortes.

Al mes siguiente, el 2 de agosto, ETA perpetró el asesinato de Manzanas.

Como el nazi que dispara al judío
La periodista Lourdes Garzón entrevistó en 1998 a Antón Sarasqueta, compañero de Echebarrieta, que despojó al asesino de la farfolla con que en los 30 años anteriores lo cubrieron todos los nacionalistas vascos.

Supongo que se dio cuenta de que la matrícula era falsa. Por lo menos, sospechó. Nos pidió la documentación y dio la vuelta al coche para comprobar si coincidía con los números del motor. Txabi me dijo: "Si lo descubre, le mato". "No hace falta, contesté yo, lo desarmamos y nos vamos". “No, si lo descubre le mato”. Salimos del coche. El guardia civil nos daba la espalda, de cuclillas mirando el motor en la parte de detrás. Sin volverse empezó a hablar. “Esto no coincide...”. Txabi sacó la pistola y le disparó en ese momento. Cayó boca arriba. Txabi volvió a dispararle tres o cuatro tiros más en el pecho. Había tomado centraminas y quizá eso influyó. En cualquier caso fue un día aciago. Un error. Como otros muchos en estos 20 años. Era un guardia civil anónimo, un pobre chaval. No había ninguna necesidad de que aquel hombre muriera.

Ante el nuevo relato del único testigo directo, Jon Juaristi escribió (Sacra Némesis):
No fue un enfrentamiento, no fue la heroica lucha de un guerrillero contra un enemigo prevenido, sino un asesinato, como el del nazi que dispara sobre la nuca del judío arrodillado junto a una zanja en los bosques de Lituania, o sobre las del rehén en las Fosas Ardeatinas.

Sin embargo, la mentira permanece porque es necesaria para el mito. El diario Gara publicó el 7 de junio de 2008 un relato del asesinato en el que aparecen estas frases, como si relatasen un duelo del Far-West en igualdad de condiciones:

Pardines intenta sacar su arma, pero Etxebarrieta dispara primero. El guardia civil cae muerto.

En El Mundo también se publicó una entrevista al único hermano superviviente de Pardines, Manuel, que fue alcalde de Malpica, donde Antonio, que era el mayor de los tres, tiene desde 1969 una calle que le recuerda.

A los 18 años, cuando además has perdido a tu madre, un hermano mayor lo es todo. Venía a vernos cuando tenía permiso, me llevaba a dar una vuelta, y me daba dinero, porque él era entonces el único que lo ganaba. Si hasta pensé en hacerme yo también guardia civil. Me lo quitaron de la cabeza entre todos, porque como él trabajaba, los pequeños podíamos estudiar. Después de su muerte, recuerdo unos meses de odio terrible. Luego recapacitas y te das cuenta de que el odio no es la solución. Te queda el dolor, claro. En esa época toda era distinto. Pasamos tres o cuatro años de luto, sin salir casi a la calle.

Llamo la atención sobre la renuncia al odio que hace Manuel Pardines, frente a tanto opinador de izquierdas que sostiene que los deseos de las víctimas de ETA de que los terroristas cumplan sus penas es venganza.

Un fraile mató al compañero de Pardines
Félix de Diego también fue asesinado por ETA. El 4 de julio de 1974 cayó por un desnivel de sesenta metros de profundidad en el Alto de Echegárate y se le dio de baja del servicio. Entonces pasó a trabajar en el bar Herrería, propiedad de la familia de su mujer en Irún. Además, sufría un cáncer de riñón.

El 31 de enero de 1979 dos etarras, Fernando Arburúa y Manuel María Ostolaza, entraron en el bar y les dispararon en presencia de su mujer. De Diego recibió tres disparos de bala y falleció. Tenía 47 años de edad y dejó cinco hijos de entre cinco y once años. Sus asesinos fueron detenidos y condenados.

Arburua, que era fraile capuchino cuando se unió a ETA, cumplió 23 años de cárcel y salió libre en 2004. La Policía le detuvo en su convento en San Sebastián. Ostolaza cumplió 18 años de cárcel y recobró la libertad en 1999.

El filósofo Aurelio Arteta declaró en una entrevista (ABC, 3-3-2007), cuya cita se recoge también en Vidas rotas:

Lo que más temo del fin de ETA, cuando venga, es que triunfe la simplona y cómoda creencia de que sin atentados ya todo es admisible. Es decir, que lo único malo de este horror han sido los medios terroristas, pero no los fines nacionalistas.

En eso está el nacionalismo, con sus equidistancias, su violencia y sus perdones.

¿Dónde está el Gobierno español?
Así se trata a los padres en los colegios nacionalistas catalanes
www.latribunadelpaisvasco.com 13  Junio  201

La vergüenza, la indignidad o la ignominia, que así y de muchas formas más puede calificarse el hecho en cuestión, se narra con detalle en la web de la asociación Dolça Catalunya. Y refleja a la perfección cómo funciona el totalitarismo lingüístico impuesto por nacionalistas e independentistas en demasiadas regiones de España.

Esto ocurrió hace unos días, según Dolça Catalunya, en un colegio de Reus.

“Un padre recibió una llamada para avisarle de una reunión en el colegio. Se trataba de explicar el funcionamiento de algunas clases que reciben los niños organizadas por el AMPA (Asociación de Madres y Padres de Alumnos) del centro.

Él es argentino y además epiléptico, con un grado de discapacidad que llega al 65%, lo que le complica en gran medida la capacidad de concentración y seguimiento de muchas explicaciones.

Comenzó la reunión con los profesores dando su explicación enteramente en catalán: ja saben, lo important no és que tothom entengui com ajudar el seu fill, sinó imposar la llengua. El desconcertado padre se atrevió a decir que no podía entenderles y les pidió por favor que -dadas sus dificultades- hablasen en castellano.

¿Resultado? Los funcionarios no hicieron caso, siguieron como si tal cosa y, pasados unos minutos, el padre volvió a insistir. Remarcó que era primordial entender lo que se decía, dada la importancia que le daba a la educación de su hija. Pero los profesores se negaron en redondo.

Al final, el padre decidió marcharse. Cuando les dijo que se iba, los profesores contestaron en catalán: “feu el que volgueu” ("hagan lo que quieran". Sabían que el padre no les estaba entendiendo.

El hombre no comprende lo que pasa en las escuelas de Cataluña y por qué no se actúa con un mínimo sentido común, utilizando las lenguas como herramientas de comunicación entre las personas y no como barreras que la dificultan.

Desgraciadamente, en Cataluña nos encontramos con demasiados casos como este. Algunos radicales metidos a profesores anteponen sus obsesiones lingüísticas nacionalistas a un mínimo trato ético –y humano- con las personas. Coses del nacionalisme”.

La pregunta es obligada: ¿Dónde está el Gobierno español?
 


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