AGLI Recortes de Prensa    Sábado 20  Junio 2015

Los logros de Syriza.... Y de Podemos
EDITORIAL Libertad Digital 20  Junio  2015

Syriza, la coalición de extrema izquierda que gobierna en Grecia desde el pasado mes de enero, llegó al poder con la firme promesa de mejorar la dramática situación económica del pueblo heleno y sacar al país de la crisis. Su receta era simple, a la par que demagógica y profundamente falaz. La solución, según vociferaba entonces el actual primer ministro, Alexis Tsipras, consistía, simplemente, en impagar la deuda pública, disparar el gasto y revertir las escasas medidas de flexibilización económica acometidas por Atenas desde 2012.

El día a día de los griegos, sin embargo, es radicalmente opuesto al utópico futuro que alentaba el abyecto radicalismo heleno. Desde que, a finales de 2014, se anunció la convocatoria de elecciones anticipadas en Grecia, el país ha sufrido una histórica fuga de capitales y de depósitos que, entre otros muchos efectos, ha desencadenado una grave crisis de liquidez bancaria, empresarial y estatal. Hasta el momento, los griegos han sacado de sus bancos cerca de 40.000 millones de euros (el 25% de la cifra total), evidenciando así su nula confianza en la solvencia del sistema financiero y, en última instancia, del propio Estado heleno. Los inversores, por su parte, han huido despavoridos ante las ruinosas políticas económicas y presupuestarias que pretende llevar a cabo Syriza, ya que su proyecto se resume, básicamente, en repetir todos y cada uno de los errores que han conducido a Grecia hasta la quiebra. Prueba de ello es que la prima de riesgo se ha disparado desde los 500 puntos básicos registrados en septiembre hasta los 1.200 que ronda en la actualidad.

Pero esta total desconfianza no solo se ha traducido en una masiva huida de capitales y ahorros, sino en una nueva recesión. El PIB de Grecia se está contrayendo con fuerza y, como consecuencia, la tasa de paro está volviendo a subir, con todo lo que ello supone. La situación es aún más trágica si se tiene en cuenta que la economía griega comenzó a crecer en 2014, con un tímido aumento del 0,8%, pero que, según se estimaba, se aceleraría por encima del 3% este año y el siguiente. Es decir, tras sufrir seis largos años de recesión por culpa del intenso estatismo y la crónica irresponsabilidad de sus políticos, Grecia, al fin, comenzaba a crecer, a crear empleo y a salir de la crisis... Hasta que, por desgracia, llegó Syriza.

De hecho, Grecia incluso logró financiarse en los mercados a precios razonables, mientra que hoy el mercado crediticio mantiene su puerta cerrada a cal y canto, como no puede ser de otra forma, ante un Gobierno manirroto como el de Tsipras, centrado, exclusivamente, en cómo chantajear al resto de socios europeos para seguir gastando a placer sin necesidad de hacer las mínimas reformas y ajustes para garantizar la devolución del dinero al conjunto de los contribuyentes de la Unión. Desconfianza, recesión, paro y ruina. Ése, y no otro, es el fruto real de la extrema izquierda. Según las últimas encuestas, el 55% de los griegos afirma que su situación económica ha empeorado en los últimos seis meses, el 41% dice que se mantiene igual y tan sólo el 3% admite que ha mejorado. En definitiva, un balance pésimo que, sin embargo, podría empeorar hasta extremos insospechados en caso de que, finalmente, Atenas no llegue a un acuerdo con sus acreedores para renovar el rescate, lo cual acabaría desencadenando el impago, el corralito e incluso la salida del euro del país.

En España, por el contrario, la situación económica es muy distinta, pero los nefastos frutos de la izquierda radical ya se han hecho notar en las ciudades en las que Podemos, a través de sus filiales y con el imprescindible apoyo del PSOE, se ha hecho con el Ayuntamiento. Madrid y Barcelona son, sin duda, los casos más relevantes. Falta saber si cumplirán, y en qué medida, todos y cada uno de los contraproducentes puntos que llevan en sus programas electorales, pero las victorias de Manuela Carmena y Ada Colau ya se han traducido, por el momento, en la paralización de grandes inversiones inmobiliarias e importantes proyectos empresariales, con todo lo que ello supone en términos de generación de riqueza y empleo. No importa quién, cuándo o dónde se aplique. El aberrante recetario comunistoide que defienden Syriza, Podemos y tantas otras fuerzas de extrema izquierda siempre acaba igual de mal, con pobreza generalizada, una brutal represión política y una amarga desesperanza social... Ya sea en Venezuela, en Grecia o en España.

Ya están aquí
Fernando Díaz Villanueva www.vozpopuli.com 20  Junio  2015

Podemos o, mejor dicho, su constelación de franquicias electorales de extrema izquierda ya tienen mando en plaza. Y no en una plaza cualquiera, sino en las tres principales del país y en unas cuantas de segunda categoría. Ahí los tenemos porque, aunque propiamente no han ganado las elecciones, los pactos les han abierto de par en par las puertas de los consistorios. Estaba tan cantado que sorprende tanto desconcierto y tanto pasmo durante esta primera semana de gobiernos podemitas, marcada por los escándalos tuiteros y las dos toneladas de propaganda bicicletera y buenista que preludian cuatro años gloriosos de despropósito y zapaterismo a granel sin anestesia.

No será porque no se advirtió con tiempo suficiente como para que se tomasen las medidas extremas que la situación exigía. El perroflautaje los iba a sacar a patadas si seguían robando e incumpliendo, incumpliendo y robando. Bien, ya los ha sacado a patadas. El Partido Popular, de hecho, sigue hoy como si no hubiese pasado nada. Un Rajoy ciego, sordo y mudo, encerrado en su torre de marfil, secuestrado por la camarilla de Moncloa e inasequible a cualquier cambio por cosmético que sea, es la metáfora misma de un partido y un sistema paralizados y sin capacidad de reacción ante el más mínimo estímulo. Como los patricios romanos que contemplaban la entrada de los bárbaros en la ciudad con aristocrática desgana mientras apuraban la penúltima copa de Marsala, el Gobierno y el partido que lo sustenta han decidido que lo mejor es que lidien otros con la fiera. Y si los otros no consiguen repeler la invasión se resignarán al “bel morir che tutta una vita onora” que cantaba Petrarca.

Que ese desastre sin atenuantes llamado Mariano Rajoy piense así entra dentro de lo normal. A él le ha venido todo regalado. Primero por Fraga, luego por Aznar y al final por Zapatero, que terminó entregándole el poder tras una breve y no demasiado dolorosa agonía. Quizá lo único por lo que ha peleado en su vida es la oposición a registros, sacada de muy joven al calorcito del hogar paterno, que también era opositor. Lo que no hay quien entienda es lo del resto del partido. ¿Son conscientes de adonde les conduce esta dilación de lo inevitable? ¿No han tomado nota de la amarga suerte que han corrido sus conmilitones en municipios y autonomías? ¿A qué esperan para plantarse y exigir cambios de calado suficiente como para, al menos, taponar el boquete por el que se escapan miles de votos diariamente?

Al Gobierno le queda poco tiempo, pero sí el suficiente como para recuperar la iniciativa, aunque sea por los pelos y en la última curva. Bastaría con pegar un severo tajo al IVA (volver al 18% y asegurar el 16% para el 1 de enero junto a una rebaja significativa en IRPF y Sociedades), poner la cuota de autónomos en 30 euros y cepillarse la ley Aído de un certero decretazo. No sería mucho ciertamente, pero al menos sería algo que sus votantes percibirían en el acto. La bajada del IVA se sentiría inmediatamente, una hora después de ser publicada en el BOE todos los bienes y servicios bajarían de precio milagrosamente. Eso de que con el mismo dinero se puedan adquirir más cosas a la gente, a toda la gente, le gusta mucho. Echar para atrás, volver al 21%, se lo pondría complicado al siguiente. Lo de los autónomos tardaría en percibirse un mes pero pondría en jaque a podemitas, pesoítas y otras hierbas. Con una cuota de 30 euros mensuales y tres millones de autónomos danzando por el país, el que venga no podría subirla, bueno, por poder podría, pero se encontraría ante una oposición frontal en la calle. Una vez se han pagado 30 euros volver a pagar diez veces más da donde más duele.

Un Gobierno decidido, al que aún le quedase una sola idea en la cabeza, no lo dudaría. Contraatacaría por tierra, mar y aire arrojando las últimas bombas de su arsenal. Pero el de Rajoy me temo que es un Gobierno que ni se decide, ni sabe lo que es decidirse, ni tiene una sola idea en la cabeza más allá de la de permanecer en Babia hasta el día del juicio final, que es exactamente el de las elecciones. Podría argüirse que las bajadas de impuestos dispararían el déficit. Si y solo si se mantiene el nivel actual de gasto, irracional y básicamente político. El Estado puede vivir con menos, con muchísimo menos al tiempo que atiende eso que llaman Estado del Bienestar. Al fin y al cabo hace diez años el Gobierno ofrecía esencialmente lo mismo gastando mucho menos dinero. El déficit es una simple excusa. Montoro lo sabe, pero le gusta gastar, y para gastar tiene que quitárnoslo antes. Esa es la tragedia, nuestra tragedia.

El fruto del resentimiento
Javier Fernández-Lasquetty Libertad Digital 20  Junio  2015

En los últimos días los españoles han visto en los medios a gente que ni siquiera se imaginaban que existiera. Concejales a los que les da risa el Holocausto, alcaldes que juran en nombre del Manifiesto Comunista de Marx y Engels, tipos pintorescos que creen redimir a los humildes si las madres se ponen a fregar los suelos de los colegios. Y la gente se pregunta: ¿de dónde han salido?

Han existido siempre. Desde el comienzo mismo de la democracia estaban ahí. De noche pegaban carteles siniestros en algunas calles del centro de las ciudades. Pintarrajeaban en rincones oscuros la criminal A de los anarquistas. Se manifestaban en número de decenas de cuando en cuando e iban a alguna antigua base militar norteamericana. Nadie les hacía ni caso. No porque fueran pocos o ridículos, sino porque eran indeseables. Por antidemocráticos, por amigos de la violencia y por nostálgicos del crimen político, todos los partidos serios se cuidaban mucho de no que se les acercaran.

Así, hasta que el PSOE decidió que todo valía con tal de echar a Aznar. ¿Recuerdan cuando Zapatero y todo el PSOE se rodearon de manifestantes que llevaban banderas de la República y letreros llamando "asesinos" a representantes de la mayoría parlamentaria? Pues en esa hora del resentimiento y de la codicia de poder de la izquierda española es cuando dieron vida y respetabilidad política a los que ahora han llegado a gobernar en las principales capitales españolas.

La política de Zapatero y de todo el PSOE ha sido durante muchos años generar división entre los españoles. Por eso acogieron a todo extremismo. Por eso se manifestaron con quienes queman banderas de Israel, y quienes queman banderas de España. Por eso decían que hacer manifestaciones de acoso a la puerta de la casa de un político o empresario no era para tanto. Gracias a esa política el PSOE va camino de ser un pequeño apéndice de la extrema izquierda. Pero lo grave es que, como consecuencia de esa política, el resentimiento, el odio declarado y abierto, han pasado a ser un argumento admitido en el debate político español.

A veces las sandeces de Zapatero nos daban a todos la risa. Pero no tenían ninguna gracia. Tampoco debería darnos risa lo que Podemos está haciendo en estas primeras horas de lo que ellos creen que es su revolución. No son risibles. Ni tampoco son invencibles.

En España y en lo que conocíamos como el mundo libre se ha perdido la costumbre de combatir al extremismo revolucionario liberticida. El extremismo que ataca la libertad, invade la propiedad, y finalmente encadena al individuo, obligándole a ser parte indiferenciada de un colectivo. Creíamos que Lenin, Pol Pot o Mao eran historia, pero ahora vemos que está gobernando gente que los tiene como modelo. Muchos siguen creyendo que son chifladuras. No lo son, y a medida que se asienten en el poder lo irán demostrando.

Lo demostrarán si no encuentran resistencia. Lo que ahora España tiene delante es una confrontación de ideas. Ideas que deben ser superadas por otras ideas. Rehuir el pacífico combate ideológico es el peor de los caminos, porque conduce a la derrota con certeza y sin dignidad. ¿Qué son los de Podemos? Esencialmente, y más que cualquier otra cosa, antiliberales. Por eso su alternativa debería ser esencialmente, y más que cualquier otra cosa, liberal.

Un tonto y el éxito
Luis del Pino Libertad Digital 20  Junio  2015

Dicen que las personas inteligentes saben recuperarse de sus fracasos, mientras que un tonto jamás se recupera de sus éxitos. Hay demasiada gente que, una vez alcanzado el triunfo, empieza a desvariar.

No es el caso de Woody Allen. Después de triunfar con Annie Hall, con la que consiguió cuatro Oscar, sus películas de cine fueron a más en vez de a menos, adquiriendo una calidad de la que carecían las de su primera época. Manhattan, Stardust Memories, La rosa púrpura de El Cairo o Matchpoint, por poner solo algunos ejemplos, son auténticas maravillas cinematográficas.

Las anteriores películas de Woody Allen, las de su primera época, no han envejecido tan bien, precisamente porque eran películas de un humor simplón y circunstancial. Vistas a fecha de hoy, resultan un tanto infantiles. Aunque no por ello dejan de tener escenas memorables, como por ejemplo la escena del balcón de la película Bananas.

En Bananas, la segunda película de Woody Allen, se narra la historia de un americano común que se enrola en una guerrilla centroamericana por amor a una mujer. El grupo de revolucionarios está dirigido por un personaje cuya presencia física recuerda a la del Ché Guevara. Cuando los insurgentes consiguen hacerse con el poder, el líder guerrillero sale al balcón presidencial y anuncia las primeras medidas del nuevo gobierno: "A partir de ahora", dice el nuevo dirigente, "el idioma oficial será el sueco, todos los menores de dieciséis años tendrán dieciséis años y la gente deberá cambiarse la ropa interior tres veces al día. Y para que se vea que la lleva limpia, deberá llevarla por fuera".

Estamos viviendo en estos días nuestra particular imitación de Bananas, a raíz del ascenso de Podemos y sus distintas marcas blancas al poder municipal. Intuíamos que en Podemos hay mucha gente que está como las maracas de Machín, pero una cosa es intuirlo y otra muy distinta ver en acción a ciertos personajes que parecen sacados de un frenopático.

Ada Colau creando la Concejalía del Ciclo de la Vida, al más puro estilo El Rey León; portavoces municipales manifestándose en tetas en una capilla; el Kichi sustituyendo la fotografía del rey en su despacho municipal por la de un alcalde anarquista; concejales madrileños haciendo chistes neonazis de pésimo gusto... Parece que hubiera aterrizado en los consistorios una colección de personajes de Woody Allen. Solo les falta declarar el sueco idioma oficial.

Aunque todo tiene sus ventajas. En la película Bananas, un horrorizado Woody Allen decide, al ver al líder revolucionario desgranar sus primeras medidas en el balcón presidencial, que es preciso luchar contra el nuevo gobierno revolucionario. Aquí, en España, son precisamente los gobiernos municipales de Podemos y de sus asimilados los que mejor pueden servir como vacuna frente al ascenso de un Pablo Iglesias que va a tener que comerse todos los errores que cometan sus chicos.

Lo siento por los habitantes de localidades como Madrid o Barcelona, donde la gestión municipal se resentirá un poco en los próximos cuatro años, pero hay que ver el lado positivo de las cosas: está bien que la tropa de Podemos se retrate. Como también está bien que se retrate ese PSOE que es, en definitiva, quien ha entregado el poder municipal a personas como Carmena.

Como les decía al principio, un tonto jamás se recupera de sus éxitos. Veremos cómo le sienta a Podemos el éxito en las elecciones municipales.

Por el momento, parece que no muy bien.

Responsabilidad.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 20  Junio  2015

No voy a repetir por ya casi manida la sensación anímica que me ha producido la enésima “patada hacia adelante” pegada por el impopular Mariano Rajoy Brey, Presidente del Gobierno de España y presidente del principal partido nacional el PP, para desdicha de los ciudadanos españoles y de los militantes y simpatizantes de ese partido político. Cuando sus palabras enigmáticas de hace solo un par de semanas anunciaban primeramente “cambios sorprendentes” que todos pensábamos que se iban a producir en el Gobierno con el cese de algunos Ministros que durante la legislatura han demostrado ampliamente o su incapacidad manifiesta o su desparpajo sectario a la hora de ejercer su cargo. Los ejemplos del dimitido Gallardón o de los Montoro, Wert, Fernández Díaz, Margallo y la resabidilla Vice Presi, hacían augurar un cataclismo que trajera además un adelanto de las elecciones generales y un cambio de actitud en la forma anodina, sumisa y huidiza que ha llevado a Rajoy y al PP a perder millones de votos y pasar a ser segunda o tercera fuerza política.

Pues nada de eso ha sucedido, ni ha habido ni habrá cambio de Ministros, ni los nuevos nombramientos de portavocía y relaciones con el partido son de entidad, ni se van a adelantar las elecciones previstas para noviembre, ni tampoco habrá cambio de candidato que seguirá siendo Mariano Rajoy. Es decir, tenemos más de lo mismo o peor , sin ninguna asunción de responsabilidades por los fracasos electorales cosechados hasta la fecha, ni agallas suficientes para destronar a un ensoberbecido Rajoy que se alza como un iluminado llevando a su partido hacia su propia destrucción y con ella a la última oportunidad de que España no caiga en manos de un frente popular de ultraizquierda radical liderado por PODEMOS.

No voy a repetir por innecesario aquello tan conocido de la Ley de Murphy de que “si algo puede empeorar, seguro que lo hará, de la peor manera, de la forma en que más daño haga y en el momento más inoportuno e imprevisto posible”. Y aquí no solo deberemos culpar a Mariano Rajoy sino a todo un partido plagado de sumisos y acobardados malandrines dispuestos a quedarse con los despojos y salvarse ellos mismos sin importarles nada las consecuencias para los demás y mucho menos para el futuro de España y de los españoles, esos a los que no se hartan de decir que son el centro de sus desvelos. Politicastros de fácil discurso y laxa ética a la hora de cumplir.

Este PP con Mariano Rajoy no ha tenido un pasado del que enorgullecerse, tiene un presente decepcionante, frustrante y de fracaso y un futuro fácil de predecir, el de su extinción vergonzosa junto al desprecio de los ciudadanos. Pero lo malo es que su fracaso es el de la sociedad española y su condena a una situación dramática de fragmentación, desunión y empobrecimiento fuera de la UE y del paraguas del Euro en el mejor de los casos o la de caer bajo el totalitarismo sectario de la dictadura trasnochada de un movimiento de ultra izquierda inaceptable con intereses bastardos y ajenos al sentimiento e Historia de España en el conjunto de Europa.

Lo que le pase al PP y al PSOE nos afecta a todos aunque muchos no lo quieran reconocer. El bipartidismo debe acabar pero no transformarlo en algo que va a ser con seguridad peor. Así que la única alternativa es la de exigir como españoles algo tan simple y evidente como “RESPONSABILIDAD”. Lo que están haciendo tanto Pedro Sánchez como Mariano Rajoy son actos de absoluta irresponsabilidad y deben de ser sus propios partidos PSOE y PP los que reaccionen y asuman su propia responsabilidad en vez de dedicarse a una guerra abierta en la que el único vencedor será el que parece actuar como los carroñeros a la espera de obtener la pieza abatida, España, mientras luchan a muerte los depredadores disputándosela.

Ya dije que nunca votaré a un PP en el que Mariano Rajoy o alguno de sus más estrechos cómplices y colaboradores figure como cabeza de cartel o en lugares destacados de las listas electorales. Así que no hace falta esperar a noviembre porque nada va a cambiar que haga que varíe mi decisión. Solo seguiré insistiendo en que esos que tanto hablan de su “amor por España” exijan como yo hago aquí públicamente un ejercicio de RESPONSABILIDAD. Callar no es un signo de prudencia sino de cobardía y de complicidad con el futuro que nos presentan.

Los cambios del PP: 'No es esto'
 www.gaceta.es 20  Junio  2015

Rajoy tenía un proyecto, sí: apuntalar el sistema vigente. No había más y no ha hecho más. Eso es precisamente lo decepcionante.

La anunciada renovación del Partido Popular ha terminado reduciéndose a quitar a Carlos Floriano, que realmente ya no tenía nada más que decir, y a González Pons, que no estaba porque lleva un par de años en Europa, y meter en el núcleo duro de Génova a personas de la estricta confianza del círculo Rajoy-Soraya. Tal vez lo más notable es que el jefe de gabinete del presidente, Jorge Moragas, ve recompensadas sus torpezas con la dirección de la campaña electoral. En lo demás, todo permite augurar que el PP va a enrocarse en el mismo perfil que viene mostrando desde que volvió al poder en noviembre de 2011: gestionar lo que hay sin cambiar absolutamente nada. Para desesperación de sus votantes. Como en el clásico lamento orteguiano, sólo cabe decir: “no es esto, no es esto”.

Sin embargo, probablemente para Rajoy sí era esto y sólo esto. A lo largo de esta legislatura, muchos analistas del centro-derecha han querido creer que Rajoy tenía en mente aplicar el programa clásico del PP y que las circunstancias se lo han impedido. Creemos que ya es hora de ir cambiando esa perspectiva. Rajoy nunca ha querido aplicar el programa clásico del PP. Rajoy nunca ha considerado seriamente hacer una política coherente con los principios y convicciones de sus votantes, con la defensa a ultranza de la unidad nacional, con la libertad personal en la educación o en la empresa, con el fortalecimiento de las clases medias, con la herencia cultural cristiana. Rajoy nunca ha tenido otro propósito que sanear las cuentas de un sistema decrépito para prolongar su agonía. Eso es todo.

Rajoy tenía un proyecto, sí: apuntalar el sistema vigente. No había más y no ha hecho más. Eso es precisamente lo decepcionante. Los votantes le habían dado una mayoría absoluta clamorosa que, sumada a una enorme cuota de poder local, ponía en sus manos una oportunidad histórica: sanear los vicios del sistema de 1978 –que ahora han explotado todos a la vez-, reestructurar el gasto público, limpiar los vicios de la partitocracia, suturar el desgarro autonómico, replantear el modelo de una economía incapaz de crear empleo en cantidad y calidad suficientes, rectificar el programa de ingeniería social implantado por el socialismo de Zapatero… Por primera vez en muchos años, la derecha podía cambiar el rumbo del país. Sin embargo, nada de todo eso ha estado en la mirada de Rajoy. Al revés: en lo político, en lo social, en lo institucional, en lo moral y en lo cultural, el país sigue siendo el mismo que dejó Zapatero. Incluso las medidas económicas del Gobierno, tan alabadas por el establishment, han ido dirigidas a hacer viable lo que ya había, sin modificaciones de fondo. Porque para Rajoy, Soraya y compañía, no había nada que modificar.

Si algo positivo ha tenido la aparición de Rajoy el jueves, es que aclara definitivamente el paisaje. Del mismo modo que el PSOE de Pedro Sánchez ha fracasado en la construcción de una gran alternativa socialdemócrata, y del mismo modo que Convergencia y Unión ha estallado porque el separatismo ha agotado la fórmula, así también el PP de Rajoy acaba de demostrar que nada nuevo puede esperarse de él. Es urgente que el gran partido de referencia del centro-derecha busque vías nuevas. Si la cúpula no lo hace, tendrá que hacerlo la base. Y si la base se queda quieta, por miedo o por comodidad, entonces tendremos izquierda para quince años. Por lo menos.

El dinosaurio bosteza
Cuando España se despertó, Rajoy seguía allí
Valentín Carrera www.elsemanaldigital.com 20  Junio  2015

Augusto Monterroso habló del dinosaurio en el microrrelato más famoso: "Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí". Se lo tomo prestado, con el debido respeto, pues cuando no sabemos mejorar algo es preferible el modelo a la copia.

Quizás para hablar de la NO-crisis en la que parecen haberse instalado Rajoy y el PP, tras la depresión postcoital del 22M, sea más apropiada la imagen del mamut congelado; pero mamut o dinosaurio, hablamos de una NO-crisis que quiere sustanciarse en términos del Paleozoico.

Es posible que cuando estas líneas lleguen a lectores y lectrices, don Rajoy haya puesto patas arriba el Gobierno y el PP con una revolución bolivariana de no te menees, pero es más probable lo contrario, que este Lampedusa perezoso se empeñe en sostenella y no enmendalla, y no seré yo quien le dé buenos consejos. Al contrario, si me escuchara, le recomendaría poner al ministro Soria de portavoz (a ser posible dejándose otra vez el bigotito aznariano), y repescar para Moncloa la savia nueva de todas esas listas ganadoras: Aguirre, Fabra, Bauzá, Herrera, Rudi, Pedro Sanz y doña Cospedal. Un gabinete medieval, ¡ánimo, Presidente, no defraudes a tus huestes!

Haga lo que haga el Lampedusa galaico, ya sea tirando de banquillo de imputados o elevando a Pablo Casado y Alonso a la categoría de superhéroes de Marvel, lo vergonzoso de esta NO-crisis es la manera oscurantista y trapacera de gestionarla. Raro concepto de democracia en la que el añorado Aznar anotaba los designios divinos en un "cuaderno azul". Raro sentido de la responsabilidad el ir y venir de Rajoy, desde el "hemos ganado y todo está bien", al día siguiente del batacazo, hasta "algo habrá que cambiar".

Hablando de democracia, ¿dónde están los estatutos del PP? ¿En qué artículo dice que el Amado Líder cesa, nombra, fulmina o eleva a los altares? El PP (y no solo el PP, la dedocracia interna es endémica, pero hoy la NO-crisis le afecta al partido del Gobierno y al Gobierno del partido) hace tiempo que ha arrinconado el debate sano, la necesaria confrontación de ideas y proyectos: se diría que en las bases no hay ideas –que sí las hay, solo que nadie las escucha–, y que los pegacarteles, buzoneadores y "modélicos interventores" están solo para eso, para bregar y callar en los bajos y sótanos. Ya está en la azotea el Amado Líder para decidir por ellos. Mientras, en la entreplanta, los cargos, carguitos y carguetes disputan agriamente entre sí a cara de perro por mantener o alcanzar la piñata, esta vez más disputada y escasa.

Por las formas de gestionar esta crisis (la de Gobierno a espaldas del Parlamento y de la sociedad; la del partido a espaldas de sus militantes y votantes); por el tono perezoso y hostil, apenas disimulado por una forzada sonrisa que no llega al mínimo de sinceridad requerida para ser comprendida por los demás como lenguaje corporal sano; por la ambigüedad, el vaivén, el no te muevas que no sales en la foto, y todo el hálito prehistórico que contamina esta NO-crisis, a la que solo le falta el motorista de Franco, creo que Mariano Rajoy no solo no escucha, sino que no ha comprendido nada de lo que está pasando.

Toda la poderosísima maquinaria de poder (estatal, autonómico, provincial, local…), apoyada por medios de comunicación que deberían empezar a explicar sus cuantiosas pérdidas, sus deudas millonarias y su quiebra, engrasados con dinero institucional; toda una cruzada de miedo y amenazas, asustando a viejecitas y pensionistas con soviets y quema de iglesias; todo un partido grandioso como el PP, de pronto ha sido ganado en plazas como Madrid, Compostela o A Coruña por una pandilla de hippies, desgreñados, con cuatro duros, con una campaña con escasísimos medios pagados a escote por compañeros y vecinas.

Su problema, señor Rajoy, no es cambiar a Wert por Cospedal y a Floriano por Pablo Casado: su problema, además de usted mismo, es que cuando este país despertó, el dinosaurio seguía ahí.

Pedro Sánchez, del circo a La Moncloa
Benjamón López www.elsemanaldigital.com 20  Junio  2015

El líder socialista va a ser proclamado este domingo como candidato de su partido a la presidencia del Gobierno. Va a ser en un acto en el circo, toda una metáfora

Del circo a La Moncloa. El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, será proclamado oficialmente como candidato a las elecciones generales el próximo domingo en un acto que tendrá lugar en el Circo Price, en Madrid. No es broma.

El artículo podría perfectamente acabar aquí porque todo lo que se diga de más puede resultar redundante, pero correremos el riesgo. Sólo al peor enemigo se le podría haber ocurrido escoger un sitio con menos tino que el Circo Price para presentar a un candidato.

Aunque bien mirado, Sánchez es todo un funambulista. Lleva un año haciendo equilibrios dentro y fuera de su partido para no caer al vacío sin red. Sus propios compañeros se han encargado en ocasiones de mantenerle en el alambre; han cuestionado su liderazgo, han amagado con presentar una candidatura alternativa, han desafiado su poder y han criticado su estrategia.

Y fuera del partido, los procesos electorales han estado a punto de hacer descarrilar al tren socialista. De hecho, en los comicios municipales y autonómicos del 24-M, Pedro Sánchez y el PSOE demostraron que la locomotora se está quedando sin carbón que quemar.

De hecho obtuvo el peor resultado en la historia del partido pero, paradojas de la vida, el bofetón que se pegó el PP ha maquillado su propio desastre. Por eso, antes de que se le vieran las vergüenzas, ha tenido que pactar a toda costa con los extremistas -populistas y nacionalistas- para hacerse con el poder en muchos municipios y autonomías y lograr que la derrota electoral tuviera, al menos, apariencia de victoria.

Lo malo es que no es fácil, ni para un consumado funambulista, mantener el equilibrio durante tanto tiempo. Los pactos con Podemos, con Compromís, con el primero que se le ha cruzado por el camino, pueden suponer un empujón hacia el abismo. Y no hay red.

Es cierto que lo tenía complicado pero Sánchez, de entre las opciones posibles, ha optado por el camino de la radicalidad que es malo para el PSOE y, más importante, también para España. Pero Sánchez y la dirección socialista están embriagados de falso éxito. Desalojar al PP de numerosos ayuntamientos y comunidades ha sido como un chute en vena de optimismo injustificado, una borrachera de investiduras que, como todas las borracheras, tiene un despertar muy malo, deja jaqueca, mal sabor de boca y el cuerpo destrozado.

Lo están advirtiendo muchos veteranos socialistas, desde Felipe González a Rubalcaba pasando por Leguina o el secretario general en Segovia, Juan Luis Gordo. Hasta Susana Díaz, necesitada también de votos, lo ha visto claro y ha evitado a toda costa un pacto con los radicales de Podemos, los "monaguillos de Maduro".

Pero Sánchez no está dispuesto a abrir los ojos. Vive, aparentemente, su mejor momento, se encuentra más fuerte que nunca y no hay nadie que pueda convencerle del peligro que corren él, su partido y su país.

La perseverancia de los estados fallidos
Gabriela Bustelo www.vozpopuli.com 20  Junio  2015

Cuando al sabio historiador Ramon Carande le pidieron que definiera la historia de España en dos palabras, cuentan que tardó apenas unos segundos en responder: “Demasiados retrocesos”. Efectivamente, si tomamos al albur cualquier periodo de nuestra historia, (exceptuando el Buen Siglo) tras todo avance se produce, casi de modo infalible, la correspondiente reversión. Ahora que Podemos se ha hecho con el bastón de mando de la ciudad de Cádiz, donde hace dos siglos se promulgó la primera Constitución española, es interesante retroceder a uno de los periodos más relevantes de la historia de España para ver si se puede aplicar la “Fórmula Carande” del retroceso como factor principal de nuestro porfiado fracaso. La Constitución de 1812 se proclamó el 19 de marzo por la tarde, ratificada por las Cortes y los miembros de la regencia borbónica. Dos años después, en mayo de 1814, el rey Fernando VII la derogaba para poder reinar como monarca absoluto. El texto, que llegaba un par de décadas después de la Constitución norteamericana de 1787 y la francesa de 1791, nunca llegó a aplicarse de manera efectiva.

El espíritu conciliador de Cádiz
Sin embargo, es cierto que “La Pepa” presentó nociones fundamentales como el concepto de Nación, la monarquía constitucional, la división de poderes y la modernización de las Cortes. Todo ello continúa –al menos sobre el papel– vigente hoy. Pero estos conceptos estaban tomados, en gran parte, de la Constitución gala, que encarnaba los ideales de la Revolución Francesa. La aportación genuinamente española de la Constitución de Cádiz es el término liberal, pues así se hacían llamar los españoles partidarios de las libertades individuales y de la acotación del poder monárquico, que contribuyeron a redactarla. Si la Constitución norteamericana era la proclama de una democracia federal recién nacida y la Constitución francesa simbolizaba la ruptura radical con el feudalismo monárquico, el espíritu liberal de “La Pepa” encarnaba la conciliación de lo ya existente con lo venidero. Esa amalgama de tradición y progreso sigue siendo, a día de hoy, lo que define el liberalismo, tan extendido en el mundo como denostado por quienes, sin saber exactamente lo que significa, le atribuyen todos los males en el mundo habidos. El sarcasmo del conservador británico Harold Macmillan resume bien el escepticismo que impera sobre esta incomprendida doctrina política: “Los liberales nos ofrecen una mezcla de ideas sensatas e ideas originales. Por desgracia, ninguna de las ideas sensatas es original y ninguna de las ideas originales es sensata”.

El retroceso tras 1812
“Demasiados retrocesos”, sentenció Carande sobre la historia española. Si tras proclamarse la Constitución de Cádiz no se hubiera producido, por algún milagro, el retroceso correspondiente, España habría sido una gran nación soberana, una verdadera monarquía constitucional moderna con un Gobierno representativo equilibrado, garante de los derechos y libertades individuales, la igualdad ante la ley y la prensa libre, defensor de la propiedad privada y la flexibilidad comercial nacional e internacional. Esa fusión liberal de tradición y progreso, de haberse materializado, nos habría situado entre las primeras naciones del mundo. No fue así. Y ahora estamos, una vez más, al borde de otro gran retroceso, amparado por esas palurdas izquierdas nuestras, movidas por sus dos grandes pulsiones: 1) un odio por la derecha que les impide respetar un modelo democrático occidental y 2) un pánico al progreso que les hace sabotearlo apenas lo ven despuntar.

Al borde de otro gran retroceso
Los tres elementos del último acto del drama español están bien definidos: el guerracivilismo zapaterista, la frivolidad corrupta del PP y el antipatriotismo corrupto del PSOE. Bajo este Gobierno conservador, vapuleado desde sus inicios por la izquierda y, casi con más inquina, por una derecha que se considera engañada, España se estaba comportando por primera vez como un país democráticamente adulto, hecho pasmoso dadas nuestras elevadas cifras de paro y las secuelas todavía palpables de la crisis. Pero la enésima trampa de nuestras izquierdas –que aún confunden la inteligencia con la maldad y la política con la mentira– es vender la regeneración española como una feroz batalla –de nuevo, en el siglo XXI– contra la derecha. Una vez más, cuando España está al borde del progreso, las izquierdas españolas se unen con cateto fervor para obligar a España a perseverar como estado fallido.
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Imagen: La promulgación de la Constitución de 1812, de Salvador Viniegra

Rajoy no entiende que quien debe cambiar, en el PP, es él
Sigue empeñado en que sólo él tiene en su caletre la idea de cómo sacar a la nación de los múltiples problemas a los que esta sometida
Miguel Massanet www.diariosigloxxi.com 20  Junio  2015

Como era de prever, el señor Rajoy sigue montado en su caballo Clavileño, esperando que el artilugio de madera lo transporte por los aires hasta su imaginario destino, esperando que el relincho de la bestia le advierta de que ha completado su viaje, allí donde le espera el poderoso Malambruno o sea, que le caiga del cielo una mayoría suficiente que le permita gobernar España, durante una nueva legislatura. Por desgracia, aquellas locuras que sólo residían en la mente trastornada de Don Quijote, no se repiten cuando la tozuda realidad se empeña en pintar bastos y las medidas que se arbitran para enmendar los errores cometidos, tienen la pinta de volver a incidir en similares equivocaciones, algo que, dicho sea de paso, en política, suele pagarse caro. Lo grave es que España no puede permitirse quedar en manos de unos grupos que, apenas han ocupado las instituciones, ya han demostrado lo que son capaces de hacer y lo peligrosos que pueden resultar, cuando tienen por delante un mandato de cuatro años, en los que son capaces de acabar con lo que queda de ella.

El problema de don Mariano es que sigue empeñado, con la terquedad de quien ha llegado a la conclusión de que no se equivoca nunca, de que sólo él tiene en su caletre la idea de cómo sacar a la nación de los múltiples problemas a los que esta sometida. El diagnóstico al que, al parecer, han llegado él y su equipo, respeto a las causas de su reciente debacle electoral, se basa principalmente: en la crisis económica y los casos de corrupción que, si bien, sin ninguna duda, han influido en la decepción de muchos de los que los votaron, no abarcan a la totalidad de los que forman parte de estos casi dos millones y medio de ciudadanos que dejaron de confiar en el PP.

Cuando un partido, como el PP, tiene ya un historial de muchos años, unos valores consolidados, y unos principios arraigados en la mayor parte de sus afiliados y de las personas que, sin pertenecer a él, lo votan por estar de acuerdo con su filosofía política; no puede permitirse pensar que, aquellos que emiten su voto, son gente que actúa como borregos, sin criterio, robots manejables a distancia y desprovistos de facultades para pensar, valorar, exigir y rechazar, si viene el caso, las actuaciones de aquellos a los que votaron. No se pueden ofrecer, cuando un partido se presenta ante sus electores pidiendo su apoyo, propuestas que se sabe que no se pueden cumplir, prometer actuaciones que no se van a realizar o hacer ostentación de una ética y una moral que, cuando llega el momento, se olvidan, postergan o incumplen, en aras a las conveniencias del momento, el miedo a las reacciones de los adversarios políticos o la necesidad de posponerlo para cuando llegue el momento adecuado que, por supuesto, nunca llega.

El señor Rajoy, por diversas circunstancias, una de ellas por su característico inmovilismo, distanciamiento de sus electores, mal uso de sus mayorías absolutas y una excesiva parsimonia, prudencia, laxitud y condescendencia con desafíos como, por ejemplo, el de los separatistas catalanes; ha venido demostrando que, el alargar afrontar los problemas, confiar que el tiempo lo soluciona todo y permitir que lo que, en un principio hubiera sido fácilmente cortado aplicando, simplemente, la Constitución, se vaya emponzoñando y enquistando de modo que, cuando se quiere poner remedio, ya puede resultar demasiado tarde, convertirse en un caso de orden público y, en definitiva, en un grave peligro para la paz de la nación y el orden dentro de sus diversas regiones.

En consecuencia, en la valoración de las causas por las que los votantes han dejado de apoyar al PP, deben incluirse a todos aquellos fieles seguidores de la formación de Fraga Iribarne, que indignados con las políticas laicistas, inmorales, de falta de respeto a la vida, en especial de los nonatos; de apoyo a las uniones entre gays y lesbianas por medio de “matrimonios”, entrando en plena confrontación con el matrimonio heterosexual, el vigente desde la época de los romanos; los ataques indiscriminados y cada vez más intensos en contra de la Iglesia católica etc.; pensaron que, cuando el PP tomara las riendas del Estado, lo primero que pondría en práctica sería derogar todas aquellas leyes de los socialistas que estaban en plena discrepancia con los valores del PP. Nada de ello ocurrió, ni tan siquiera tuvieron el valor de derogar la famosa ley de la Memoria Histórica, semillero de inexactitudes, terreno abonado para los revanchistas y amantes de lo apócrifo; que no ha hecho otra cosa que resucitar del olvido viejas rencillas, odios ya olvidados y revanchismos adormecidos que ya se estaban empezando a olvidar después de más de 75 años de finalizada aquella Guerra Civil, amén de servir para que historiadores advenedizos, podo documentados y de ideas izquierdistas hayan conseguido vender sus libros, que ya permanecían en los estantes de las librerías cubiertos de moho y polvo.

Han hecho mal en olvidarse de este colectivo que, precisamente por ser los más fieles, los más adictos, los más ilustrados y los que, de siempre, han constituido la base más sólida de la formación conservadora, han sido los que más se han sentidos abandonados, despreciados y apartados por los actuales ejecutivos del partido, más dedicados a hacer una política de tipo pactista, de esquivar los problemas, de no meterse en terrenos peligrosos o de adoptar medidas que sabían que les crearían críticas de la oposición, como ha sido el caso de la ley del Aborto que permite, en su redacción actual, que más de 100.000 seres humanos sean masacrados cada año, por sus madres, a causa de la permisividad e ineficacia de una ley que lo único que hace es dar facilidades para asesinar impunemente a inocentes sólo porque la madre quiera librarse de un estorbo.

Ahora han pretendido hacer un cambio dentro del partido nombrando a nuevos dirigentes que nadie conoce y que, por supuesto, no implicarán un cambio entre los votantes por el simple hecho de que hayan sustituido a otros que, en muchos casos, eran desconocidos para la gran masa ciudadana. Ahora, puede que en estos mismo momentos en que estoy escribiendo, parece que, el señor Rajoy, puede hacer algún cambio en su gobierno, no se sabe si importante o simplemente pequeños maquillajes, sustituyendo a los ministros menos valorados ( lo que no quiere decir que no hayan sido los más eficientes, como el caso del ministro Werd) con lo que pretende que los críticos se den por satisfechos y, los votantes descontentos, retornen al redil para votarle de nuevo en las elecciones de final de año.

Sin embargo, a criterio de muchos que forman parte de las bases del partido, para aquellos que integran la masa de votantes tradicionalmente adictos, los desconocidos que tienen que cambiar su intención de no votar, votar en blanco o a otro partido; no parece que baste, a primera vista, que esta regeneración que se quiere llevar a cabo no incluya a una persona que sustituya al mismo don Mariano Rajoy que, quiérase o no, se ha convertido, puede que injustamente (debido a su gran labor en el terreno de la economía), en la persona más rechazada de la política de este país. Mucho deberán cambiar las cosas en España para que, en los meses que quedan hasta las legislativas, esta antipatía generada durante la legislatura del PP, se torne en simpatía. Sólo hay una posibilidad, un terremoto de protesta por una gestión totalitaria, invasora de los derechos individuales, intervencionista o libertaria a cargo de estos nuevos alcaldes, ediles o gobierno autonómicos, regidos por la extrema izquierda antisistema, que haga que el pueblo le vea las orejas al lobo y le entre el pánico de que, en cuatro años, estos advenedizos comunistas conviertan a España en un clon de la Venezuela del señor Maduro.; algo que nos lleve a una situación todavía peor que la griega.

O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadanos de a pie, contemplamos con gran preocupación como se desaprovecha la ocasión de darle un nuevo impulso a un partido que, por desgracia, está dando tumbos al perder la brújula que señala su Norte.

Obama contra los terroristas: pequeñas victorias, grandes derrotas
Max Boot Libertad Digital 20  Junio  2015

Como han advertido los editorialistas del Wall Street Journal, la Administración Obama ha tenido unas pocas victorias –póngase el énfasis en "pocas"– que celebrar estos días en la guerra contra el terrorismo. Un drone de EEUU mató en el Yemen a Naser al Wuhaishi, líder de Al Qaeda en la Península Arábiga (AQPA), mientras unos F-15 quizá hayan matado en Libia a Mojtar Belmojtar, el renegado de Al Qaeda que en 2013 comandó la toma de una planta de gas en Argelia, operación terrorista en la que murieron 38 rehenes extranjeros. Mientras, las kurdas Unidades de Protección Popular (YPG), junto con otros combatientes moderados, tomaron la localidad siria de Tel Abiad, un importante puesto fronterizo con Turquía, de manos del ISIS. Si abrimos un poco más el abanico temporal, podemos añadir el éxito de las fuerzas iraquíes al arrebatar al ISIS Tikrit y controlar al menos parte de Baiyi, una importante refinería iraquí, así como la muerte del financiero del ISIS Abu Sayaf en una operación de la Delta Force.

Todas esas son pequeñas victorias. Wuhaishi y Belmojtar ciertamente merecían morir, como castigo a sus crímenes, y es bueno ver esas localidades liberadas de las garras asesinas del ISIS. Pero, frente a todas las victorias que han obtenido los terroristas en los últimos tiempos, lo cierto es que apenas alteran la balanza.

El Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS) ha tomado prácticamente la mitad de Siria y un tercio de Irak; recientemente ha capturado Ramadi en Irak y Palmira en Siria. Asimismo, ha extendido sus operaciones a Libia –donde una de sus ramificaciones batalla con otros grupos extremistas para hacerse con un territorio sin gobierno–, Egipto, Argelia, Afganistán y otros países que ambiciosamente ha declarado provincias de su califato. Entre tanto, el Frente al Nusra, la marca oficial de Al Qaeda en Siria, ha contribuido a la toma de Idlib y expande sus actividades por toda Siria, mientras AQPA ha tenido éxito en controlar una significativa parte del Yemen. En Afganistán, los talibanes y la Red Haqani siguen tan activos como siempre, como Boko Haram en Nigeria, Al Shabaab en Somalia, etc. Hay incluso un nuevo afiliado de Al Qaeda, Al Qaeda en el Subcontinente Indio, que amenaza con desatar el terror en países como la India y Bangladesh; amenaza que ha de tomarse en serio, dada la cantidad de población musulmana del territorio.

Y no olvidemos el reverso de estos grupos yihadistas suníes, los grupos yihadistas chiíes, bajo la guía de Irán, que en estos momentos son los más poderosos actores en las zonas controladas por los Gobiernos del Líbano, Siria, Irak y el Yemen, todas las cuales son virtualmente provincias del Gran Irán.

Lamentablemente, ninguna de estas alarmantes tendencias se verá alterada en lo más mínimo por la muerte de un par de comandantes terroristas o por la pérdida del ISIS de una o dos localidades. Dada la manera en que los terroristas están cubriendo el vacío en numerosos territorios del Gran Oriente Medio, decir que se está ganando la antaño denominada guerra contra el terror es una voluntariosa negación de la realidad.

Lo más que se puede decir es que hemos tenido algún éxito en evitar que haya un nuevo 11-S en nuestro suelo. Ha habido ataques como el de la maratón de Boston, pero han sido, aunque terribles, de una escala muy inferior. Ahora bien, hemos de esperar nuevos ataques en nuestro territorio y contra nuestros intereses en el exterior, porque el ISIS, el grupo terrorista de más alto nivel en estos momentos, está incrementando sus operaciones internacionales. Como muestra este gráfico, ya ha estado involucrado en numerosos ataques desde Australia hasta Texas, y hemos de esperar que se produzcan más en el futuro.

Si la Administración Obama tiene una manera efectiva de contraatacar, a día de hoy la tiene cuidadosamente escondida. Es importante quebrar el dominio del ISIS sobre su califato para disipar la mística que lo rodea y reducir su atractivo para los yihadistas extranjeros. Pero las fuerzas sobre el terreno más efectivas para combatir al ISIS en Siria son las YPG, que, incluso si ignoramos sus vínculos con la organización terrorista marxista PKK (Partido de los Trabajadores del Kurdistán), tienen límites a lo que pueden hacer: así, no pueden controlar áreas no kurdas. Lo mismo cabe decir de los peshmergas kurdos y de las milicias chiíes, las más efectivas fuerzas anti ISIS en Irak: su alcance se circunscribe a las zonas kurdas y chiíes.

Derrotar al ISIS, a Al Qaeda y demás grupos yihadistas requiere una ambiciosa agenda, nada que ver con ninguna de las desplegadas o siquiera concebidas –al menos hasta donde yo sé– por la Administración Obama, que prefiere recurrir a unos bombardeos destinados a ser ineficaces. No hay una estrategia norteamericana que pueda desafiar seriamente a esos grupos terroristas, que cada vez controlan más territorio. Lo que significa que los éxitos recientes, aunque bienvenidos, no son relevantes.

© Revista El Medio - Commentary

Las administraciones gallegas recortan 7.000 empleos públicos en solo seis meses
El número de asalariados cae hasta los 177.400 tras dos trimestres consecutivos de descensos - En el último año y medio las cifras se habían recuperado tras el desplome del 15% durante 2012
manolo rodríguez a coruña La Opinion 20  Junio  2015

Nuevo tijeretazo al empleo público en Galicia y en un breve espacio de tiempo. Tras cinco trimestres al alza desde mediados de 2013, salvo la excepción de la caída que se produjo en el segundo de 2014, las plantillas gallegas de las distintas administraciones públicas han vuelto a disminuir y se acercan a los niveles que tenían hace dos años. El número de asalariados de la Xunta, el Estado, las diputaciones y los concellos se ha reducido en 7.000 en los últimos seis meses. Y ya son 27.500 menos que el máximo alcanzado a principios de 2012 cuando había 204.900 empleados públicos en la comunidad.

La última Encuesta de Población Activa (EPA) del primer trimestre del año consolida un cambio de tendencia con respecto a los últimos meses y muestra que en Galicia continua el recorte en el sector público, pese a la recuperación que se había producido durante la segunda mitad de 2013 y la primera de 2014. Hasta el pasado mes de marzo había 177.400 personas que trabajaban para las distintas administraciones públicas. Eran 3.300 (-0,5%) menos que en diciembre y 7.000 (-3,7) menos que el pasado septiembre.

El número de empleados públicos en Galicia alcanzó su mínimo en la última década hace dos años, en junio de 2013, cuando descendió hasta los 172.000 trabajadores. Este desplome se produjo después de cinco trimestres consecutivos de caídas y tras el máximo que se alcanzó en marzo de 2013 de 204.900. En ese año y medio, las administraciones públicas adelgazaron sus plantillas en 32.000 personas. El 15% de total. La reducción más acusada se produjo durante 2012 cuando el recorte, solo en esos doce meses, afectó al 14% de los asalariados (26.900 trabajadores). La reforma laboral promovida por el Gobierno de Mariano Rajoy, que permitió que todas las administraciones pudiesen despedir a sus empleados y presentar expedientes de regulación de empleo (ERE), está detrás de estos números.

Durante la segunda mitad de 2013 se recuperó algo más de un tercio de los 32.000 puestos de trabajo que se habían destruido con anterioridad. Fueron 12.300. Sin embargo, en el último trimestre de 2014 y en el primero de 2015, las administraciones públicas han vuelto a prescindir de su personal: 7.000 en esos seis meses. Las 177.400 personas que trabajaban para el Estado, la Xunta, las diputaciones y los ayuntamientos gallegos hasta el pasado mes de marzo son prácticamente las mismas que había en septiembre de 2013.

Además de la EPA, hay otro informe que elabora el Ministerio de Hacienda, aunque sus últimas cifras son del pasado mes de julio, que también muestra una radiografía a la baja del sector público. El Boletín del personal al servicio de las Administraciones Públicas también apunta a una caída del empleo en la comunidad. El descenso es de un 1,9% con respecto a un año antes.

El informe que publica cada seis meses el departamento de Cristóbal Montoro señala que la administración que más trabajadores tiene en Galicia es la Xunta con 86.398. La segunda es la del Estado con 28.301, seguida de la administración local con 25.252, y las universidades, con 7.707. El mayor recorte entre julio de 2013 y julio de 2014 se produjo en los ayuntamientos y diputaciones con un 5%. Perdieron 1.356 personas durante un año. Casi cuatro por día. Les siguió la administración pública estatal con un 2,3% menos. Por debajo del 1% se quedaron la Xunta (-0,95%) y las universidades (-0,1%).

Del total del personal que trabaja para la administración central en Galicia, 10.792 lo hace en ministerios; 7.768, en las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado; 6.992, en las fuerzas armadas; 1.406, en entes públicos estatales; 2.559, en la administración de Justicia y 369 en agencias estatales.

De los 147.658 trabajadores que forman parte de los organismos públicos en Galicia, el 56,5% son mujeres (83.549), según los datos del informe del Ministerio de Hacienda. Este porcentaje es superior si su empleo está en la Xunta (69,5%) e inferior si trabajan en las diputaciones y ayuntamientos (46%). En enero del año pasado este porcentaje alcanzaba el 56%. En cambio, en la administración del Estado solo representan el 28,9%, mientras que en la universidad llegan al 46,3%.

De los 86.398 empleados de la administración autonómica, 34.990 son docentes no universitarios; 33.641 pertenecen al Sergas, 2.559, a la administración de Justicia, y el resto, 16.108, al Ejecutivo autonómico.

Madrid / parque móvil
El Ayuntamiento mantendrá 178 coches oficiales, pese a la renuncia de Carmena
m. j. álvarez@mariajo_abc / madrid ABC 20  Junio  2015

Aguirre y Villacís utilizan el adjudicado a cada portavoz. Carmona aún no ha decidido qué hará. La medida no supondrá «ningún ahorro, ya que los conductores son funcionarios»

El Ayuntamiento de Madrid mantendrá los 175 coches oficiales de los que dispone, pese a la decisión de la alcaldesa, de Ahora Madrid, Manuela Carmena, de renunciar a ellos, «al ser un gasto innecesario y suponer un privilegio». Eso sí, mantendrá una bolsa mínima de vehículos de incidencias, «para que el equipo de gobierno pueda ir a los actos».

Esta decisión «no supone una medida de ahorro, ya que el grueso de los conductores municipales –unos 200– son funcionarios, salvo una escasa minoría de interinos. Todos serían destinados a incidencias; es decir, prestarían sus servicio en las 21 juntas de distrito, concejalías, áreas de gobiernos, transportarían material, enseres... O cambiarían de cometido, según UGTy CC.OO., que no temen la pérdida de empleos.

Aún no se han repartido
El asunto no está cerrado aún, explicaron desde Ahora Madrid, quien agregó que tienen que hablar con los chóferes y ver dónde se les reubicaría. Por el momento, solo se ha asignado un coche oficial a cada portavoz de grupo municipal.

Esperanza Aguirre sí está utilizando el que le ha correspondido, y de adjudicarle alguno más cuando se realice el reparto entre los partidos, lo destinará también a incidencias, precisaron desde el PP: «Su idea es que cada concejal se desplace por sus propios medios». Un ejemplo de ello es Íñigo Henríquez de Luna, que va en moto, igual que en su etapa de portavoz en la Asamblea.

Begoña Villacís, de Ciudadanos, no piensa renunciar a su coche oficial, «al no suponer ninguna medida de ahorro y mantenerse el gasto». El que aún no ha tomado una decisión al respecto es el portavoz socialista, Antonio Miguel Carmona, quien acude al Ayuntamiento en Cercanías y en Metro.
Treinta y cinco para cargos electos

Quienes sí han sido destituidos son la media docena de conductores de libre designación nombrados por el equipo de gobierno anterior, entre ellos el chófer de Ana Botella. Había 35 conductores destinados a los cargos electos, de los cuales, 12 le correspondieron al PP (entre ellos estaban los seis destituidos); 10 al PSOE, 4 a IU y 2 a UPyD que renunció a utilizarlos.

Según fuentes sindicales parte de estos 35 chóferes serían los reubicados en caso de que la mayoría de los partidos decidiera no utilizar sus servicios.

Cataluña ante el desafío secesionista
Retiran la custodia de un niño a su madre por el catalán: 'Lo más conveniente es no sacarle del entorno'
El Tribunal Superior de Justicia de Aragón considera que el niño no debe vivir en Barcelona
Redacción www.lavozlibre.com 20  Junio  2015

Madrid.- El Tribunal Superior de Justicia de Aragón ha retirado la custodia de un niño a su madre argumentando, entre otras cosas, el cambio de residencia a Barcelona, donde tendrá que hablar catalán. "Lo más conveniente es no sacarle del entorno", dice la sentencia.

En dicha sentencia se indica que "lo más conveniente al interés del niño es no sacarle de su entorno, máxime cuando con ello no sólo se restringe la relación con su padre y familia paterna sino que se introducen modificaciones en sus hábitos de escolarización, costumbres, incluso con un idioma diferente", ya que el padre vive en Teruel.

La dificultad para seguir aprendiendo en español y los obstáculos en el colegio han llevado a la Justicia a darle la custodia al padre, evitando que el menor se traslade a Barcelona.

Una decisión que ha provocado la ira de la Plataforma per la Lengua, que considera "inadmisible que una sentencia llame dos veces el idioma como motivación para que el niño vuelva a su pueblo de origen", y asegura que la sentencia "muestra un claro sesgo ideológico, señalando el conocimiento de varias lenguas en la infancia como un perjuicio para el desarrollo personal".

La entidad ya denunció algunos casos en este sentido en el informe de 40 discriminaciones lingüísticas "En español o nada". Así, el año 2012, "una juez de Cantabria tomó la custodia a un padre con el argumento de que hablaba en catalán a la hija para separarla de la madre".

Sin embargo, las entidades por el bilingüismo han denunciado también en numerosas ocasiones las dificultades con las que se encuentran muchos niños al trasladar su residencia a Cataluña.


******************* Sección "bilingüe" ***********************
La crisis de legitimidad puede ser devastadora

Eduardo Arroyo www.elsemanaldigital.com 20  Junio  2015

Si algo no soporta el Estado -y tampoco organización alguna- es una crisis de legitimidad.

La reciente visita de García Margallo a Brasil ha servido, entre otras cosas, para que nuestro ministro de Asuntos Exteriores impulse –Canal 24 Horas dixit- el futuro "acuerdo de libre comercio" entre la UE y MERCOSUR. Este acuerdo, a diferencia de lo que pregonan los liberales, no tiene en realidad nada que ver con el "libre comercio", al menos no como se suele entender.

Se trata en realidad de una intromisión del Estado a todos los niveles, para crear nuevas zonas de regulación económica a favor de las grandes corporaciones multinacionales en detrimento de la soberanía nacional. Dicho en términos prácticos será un acuerdo para el trasvase de millones de puestos de trabajo desde la UE a los países del MERCOSUR.

Por eso podemos decir que García Margallo no defiende en Brasil los intereses "de España". Tampoco los del pueblo español al que dice representar. Lo único que representa son los intereses de la clase política comprometida con un determinado desarrollo de los acontecimientos mundiales; esto es, con el desarrollo de un único mercado global planetario.

Son cosas como estas –pero desde luego no solo estas- las que están haciendo que proliferen partidos nuevos, a menudo no porque tengan ningún mérito objetivo –para darse cuenta no hay nada más que ver a Ada Colau disfrazada- sino porque la gente busca castigar a esos partidos que han gestionado el poder sin reparar en los "daños colaterales" de su gestión.

¿Todo ello en nombre de qué? La verdad es que, retóricas aparte, no se sabe. Esta crisis de legitimidad ha llegado a los mismísimos Estados Unidos de América, con el anuncio de una candidatura a la presidencia por parte del millonario Donald Trump. La reacción de los "bushes", los "clintons" y los "obamas" no se ha hecho esperar. Pretenden no prestarle siquiera atención pero deberían hacerlo porque el voto a Donald Trump va a ser el voto de protesta contra esos mismos presidentes que pretenden hablar en nombre de un pueblo que cada vez les considera menos.

Trump ha dicho que los EEUU se están convirtiendo en una "tierra de saldo" para los inmigrantes del Tercer Mundo, que Méjico no envía a los EEUU a "su mejor gente", que China les está robando millones de empleos y que invadir Iraq fue una catástrofe. Ante eso, mucha corrección política de la buena pero ¿no tiene razón? ¿Envía Méjico a los EEUU gente selecta y cualificada o más bien a personas sin nada que perder que muchas veces traen más problemas de los que resuelven?

En nuestro país, los "okupas", fanáticos de izquierda y demás, ahora reciclados en las instituciones de los ayuntamientos posiblemente todo esto les escandalice porque no está en su discurso pero el problema no deja de estar ahí. La crisis de legitimidad hace posible que Donald Trump de un paso al frente como sucede por doquier en el mundo occidental.

En nuestro país esta crisis es incluso peor porque afecta ya a los mismos partidos que surgen supuestamente para combatirla. La marca "Podemos" –teóricamente anti-casta política- se adueña de instituciones varias con el apoyo de uno de los partidos posiblemente más corruptos de Europa: el PSOE. El fracasado candidato de éste partido, Antonio Miguel Carmona, da la Alcaldía de Madrid a una jueza extravagante –que en el pasado dictó sentencias variopintas, favorables incluso para etarras como el tal Azcárate- y a una caterva de gentecilla procedente del mundo "okupa" y feminista, cuyo grado de fanatismo es inversamente proporcional a su nivel cultural e IQ.

Parece que rechazan a "la casta" pero aceptan la mano tendida de la casta si ésta les otorga prebendas. Parece, en definitiva, que si "la casta" está corrompida, la corrupción de izquierdas es más "beneficiosa". De ahí que a Pablo Iglesias, ante la imputación de la portavoz del Ayuntamiento Rita Maestre, por unos hecho claramente ofensivos para con la confesión religiosa mayoritaria, haya manifestado la majadería de que "hay imputaciones e imputaciones".

Como no es idiota habrá que concluir que su nivel de cinismo y caradura alcanza niveles himaláyicos. ¿A qué queremos llegar con esto? Pues a dejar claro que si algo no soporta el Estado –y tampoco organización alguna- es una crisis de legitimidad. Es fácil ver que la situación va a precipitarse y que, ante el fracaso de la España del cambio, que es seguro, la izquierda reaccionará diciendo que su medicina no es mala sino escasa. Esto es lo que ha hecho siempre pero también es cierto que la obstinación no resuelve los problemas.

En segundo lugar es importante que se sepa que ni una sola de las "nuevas caras" del PP de Rajoy constituyen remedio alguno para lo que se avecina. Pensar que la gente va a dejar de verles como lo que realmente son -los gestores de la crisis-, es no entender nada. Los partidos convencionales están condenados a corto y medio plazo.

El partido de la regeneración en España está por llegar y será de ese tipo que tan poco gusta a la "nomenklatura" ideológica de la época. Cuando llegue encontrará a "nuevos" y "viejos" haciendo causa común contra él. Como dice el Evangelio, "por sus hechos les conoceréis". No es tan raro al fin y al cabo.

Por ejemplo, en el Ayuntamiento de "El Vendrell", Tarragona, CiU, PSC, ERC, PP y demás estaban todos coaligados hasta hace poco contra los concejales de PxC. ¿Locura? No. Está en la lógica de las cosas. Es lo que tienen las crisis de legitimidad: a sus causantes les unen más cosas de las que les separan.

POLITIZAR O EMBELLECER
La belleza de Julio y otros contrafueros inexistentes
Pascual Tamburri www.elsemanaldigital.com 20  Junio  2015

Vamos hacia un cambio total. Que no responde a la mayoría social, pero sí a la ley. Pero lo importante no es el fuero, sino el futuro de España, origen de toda legitimidad.

Junio de 2015 va a terminar con la misma belleza que se anuncia para julio. Es ya deslumbrante presidenta del Parlamento de Navarra Ainhoa Aznárez, elegida en la lista de Podemos y por tanto representante de una sigla derrotada y apoyada por otras siglas que también perdieron las elecciones. Pero es perfectamente legal. También es legal, por supuesto, que a la dama le guste la cerveza, y que tenga el placer de mostrárnoslo en su twitter. No hay motivo de escándalo, grifo en boca. En el siglo XXI, lo mismo que a pocos preocupa la legitimidad, a menos preocupa la estética.

La nueva presidenta de las que fueron Cortes de Navarra ya dijo en su investidura que se siente "euskaldun, feminista y republicana" y no dudo que también nos lo demostrará. Y es público y notorio que es partidaria del aborto, también. No hay que sorprenderse. Todo ello perfectamente legal, por más que la mayoría de la sociedad navarra sea de otra opinión, y por más que en Geroa Bai e incluso en Bildu los haya de ideas canónicamente contrarias a las de esta bella ex militante socialista. Parecen ser sus inspiradores (espero que sólo políticos y no estéticos) José Luis Uriz y Sabino Cuadra. ¿Irá con todos ellos a la Misa del día 26? ¿La invitarán los afectados, siempre vaticanamente prudentes y calculadores, a ella? ¿Irá a las Vísperas y demás actos religiosos ligados a San Fermín?

Todo ello es legal, y el batasuno líder de EH Bildu, Adolfo Araiz ya anuncia su voluntad de "cerrar el acuerdo en la primera semana de julio". Al fin y al cabo, sin él y sin Bildu no hay posible Gobierno de coalición, así que lo que él diga y determine es desde ahora la ruta del ejecutivo de Uxue Barkos. Por razones mediáticas y de vida social, está claro que les conviene la investidura antes de San Fermín, y convertir las fiestas en un acto de toma del poder, y de exhibición de aparente fuerza.

En los tiempos fáciles de 2010 y 2011 decíamos aquí, y los pomposos magnates del centrocentroso napartarra y foralísimo nos reprendían por ello, que "la situación de la Comunidad Foral es mucho más complicada que en cualquier otra región, en parte como resultado de un peculiar sistema de partidos y en parte aún mayor como consecuencia de lo allí sucedido desde que empezó la legislatura.. si Navarra tiene una importancia mayor para el PP es por una cuestión simbólica…".

Por eso ahora mismo la situación es aún más grave. La legalidad foral vigente en el régimen constitucional ha hecho posible un giro político total pese a que la mayoría social es muy diferente. Y las grandes garantías que se suponía que nos venían dadas por el Gobierno nacional están muy lejos de ser seguras. Sobre todo porque es perfectamente posible que desde las siguientes elecciones España esté en manos de las mismas fuerzas del "cambio" en Navarra. No sólo los que lo han hecho posible por inacción, complejos y miedos decenales, sino directamente los mismos que van a gobernar en Pamplona. Podemos, por ejemplo, pero quién sabe si también el socialismo más abertzale, o el PNV, o IU, y quién sabe si hasta Bildu.

Y por eso mismo la clave del problema y su solución no es ni puede ser de leguleyos. La ley en vigor puede hacer presidenta a Ainhoa Aznárez, pero eso no la va a convertir ni en ursulina ni en modelo. La ley en vigor puede hacer presidenta a Uxue Barkos, pero eso no convierte a Navarra en abertzale, ni en euskaldún. Puede ser legal el cambio, pero tiene unos límites insalvables de legitimidad.

Porque esta es una cuestión de huevo, y no de fuero, se equivoca Jaime Ignacio del Burgo al centrarla en los contrafueros por venir. La misma ley vigente, que se suponía nacía para garantizar todo, hace posible en caso de conjunción gubernamental Pamplona-Madrid que se cambien los símbolos de Navarra, que se haga oficial en vascuence en toda navarra, que se cambie aún más y a aún peor la educación, que Navarra se llame Nafarroa, y por supuesto que se use la vía legal ya existente –desgraciadamente existente desde la anterior transición y no cancelada por Rajoy- para un Anschluss. Todo ello es posible en la legalidad foral vigente y o será aún más en la que éstos traigan. Pero hay un límite previo y de principio, ése sí intocable, y es que Navarra es España.

Y por eso mismo se equivoca también mi respetado Miguel Sanz, y hay quien lo conoce mucho más que yo. Las disputas dentro de UPN, la venganza contra Barcina o el naufragio del PP no deben hacer que los representantes de la mayoría social de Navarra, activamente española, se rindan a esta situación. El Gobierno que viene será legal, y podrá cambiar las leyes para hacer legales cosas hoy ilegales, pero eso no lo hace necesariamente bueno ni legítimo. Hay un límite de legitimidad, que es pre foral, que estamos llamados a defender y ante el que deben rendirse todos los rencores y todas las ambiciones, y es que Navarra es España.

¿Y cómo hemos llegado a tener un dominio euskaldún, feminista y republicano, amén de no muy estético, en una tierra que no lo es? En buena medida por las disputas de políticos sin otra cosa que hacer. Me gustaría que recordasen esa ya lejana conversación entre Manuel Pizarro y Carlos Dávila sobre Gürtel y aledaños: - "... aquello está poblado de mesócratas, de gente metida en la política como asunto vital". – "La política es una forma más de función pública, lo vemos en los infinitos asesores que pueblan las instituciones... yo, como obtuve, y nadie me regaló, la oposición de abogado del Estado, no entiendo que el Estado tenga asesores que no sean los abogados del Estado, los inspectores de Hacienda, los economistas del Estado o los técnicos de Administración Civil". Y con eso queda mucho dicho, tanto sobre los que salen, como sobre los que entran, y sobre los que deben o no deben entrar.

“Ka" de KAMARADAS
Teresa González Cortés www.vozpopuli.com 20  Junio  2015

Cuando repican las horas del cisma en el seno de Izquierda Unida y los no convidados a la gran fiesta con Podemos son expulsados sin miramientos, por díscolos, del cielo carmesí comunista, no pocos políticos que estos días han sido elegidos certifican la ironía cirenaica de "si quieres saber quién es Juanillo, dale un carguillo".

El que fuera nombrado por Tierno Galván "director de la Oficina Técnica de Urbanismo" de la Villa de Madrid acaba de transferir todas sus propiedades a su consorte para no pagar a los trabajadores. La cónyuge del tal arquitecto es una antigua comunista, hoy elevada a alcaldesa, a la que le gusta jugar con dados a la utopía, convertir parques públicos en huertos y... crear montepíos de madres dispuestas, dando brillo y esplendor, a fregar los váteres de los colegios porque ello es un signo de compromiso y..., además, querido Kamerad, las mujeres limpiamos mucho mejor que los varones, pues la naturaleza de los genes de la maternidad, muy superiores a las leyes laborales y, por supuesto, a los genes del macho, anda fusionada con el alelo no recesivo del estropajo y la lejía, a tenor de las declaraciones primeras de Manuela Carmena.

Al lado de esta señora tan principal marcha una portavoz municipal que no quiere dimitir tras ser pillada como “asalta-capillas” de una iglesia, no mahometana se entiende, y gritar "vamos a quemar la Conferencia Episcopal". También tenemos a una regidora, Ada Colau, que anda entonando música insurreccional a partir de un libreto suyo con letra de “si hay que desobedecer leyes injustas, se desobedecen”. Nada descontento con estas situaciones, ha aparecido un aspirante a Robespierre, concejal para más señas, que afirma que a los del #PPSOE “les preocupa el olor a guillotina”. Con el mismo argumento los seguidores de Ahora Madrid pidieron para los de Ciudadanos la guillotina y la horca.

En esta guerra, otra vez jaleada, contra el presente prospera, y a qué niveles, la estupidez de los políticos, podemitas en esta ocasión, que viven obsesionados por sacar a la luz necrológicas tan antimodernas como dogmáticas. ¿Por eso hay un edil, de apellido Pontones, que clama “pena que no exista el Grapo”? Sin duda. Y dado que la hemeroteca no miente, la eurodiputada Lola Sánchez nos explica que la gente “sabe organizarse para asaltar ayuntamientos y asambleas autonómicas”.

Entre ocurrencias, improvisaciones y mucha incultura democrática, las salidas extemporáneas de esos neopolíticos que proclaman #nosercasta están generando esperpentos a manos llenas. ¡¡¡Las celebrities de Podemos es que no paran de ser portada!!! Y el eco de sus declaraciones llega allende los mares hasta el rotativo New York Times que da a conocer los escritos antisemitas y terroristas, cuán edificantes, de un podemita concejal de Cultura a cuya defensa ha salido otro podemita, el mismísimo alcalde de Zaragoza Pedro Santisteve, que ve una "caza de brujas" contra el pobrecito, cachis, Guillermo Zapata.

El populismo de Laclau
En la vuelta al romanticismo neomarxista, "postmarxista" lo llaman los cursis, han colaborado los Slavoj Žižek, los Alberto Toscano, los Thomas Piketty... y, claro está, Ernesto Laclau, siempre omnipresente en la bibliografía podemita habida cuenta de que Laclau es el pensador que ha influido en Pablo Iglesias, como ese filósofo falangista y joseantoniano, luego marxista, Manuel Sacristán, según el mismo Iglesias reconoce.

Hecha esta presentación, los neoautoritarios españoles reivindican la noción de grupo como categoría y justificación de la actividad política. Lo cual no es raro, ya que el citado Laclau lo dejó bien clarito al expresar que "la noción misma de "individuo" no tiene sentido en nuestro enfoque".[1]

Tras comentar que Venezuela está jugando "junto con otros regímenes progresistas del continente un papel fundamental", Laclau, que fue el inspirador del peronismo kirchnerista en Argentina, concluye que "el movimiento de Chávez en Venezuela es profundamente democrático". Y no solo eso. Laclau que defiende siempre a las élites rectoras populistas reflota con colores lacanianos el postulado rousseauniano de la comunión mística entre el líder y el pueblo, idea que ha hecho suya nuestro Pablo Iglesias.

Y es que al empeñarse en el "lazo libidinal" entre el líder y el pueblo, Laclau discurre que la ausencia de liderazgo implica la desaparición de la política, que "sin esa forma de identificación con el líder, esas masas no estarían participando dentro del sistema político y el sistema político estaría en manos de élites que reemplazarían la voluntad popular".[2] De lo que se desprende, así como lo oye, que el pueblo es resultado de la acción de líderes carismáticos, como la masa de pan en manos del panadero.

Pese a que el marxista de Laclau haya trazado una línea de separación entre populismos buenos, los populismos radicales "progresistas", como el de Hugo Chávez, Evo Morales y el propio Néstor Kirchner, y los populismos malos, los populismos de derechas, totalitarios por enemigos del pueblo,[3] lo cierto es que en cualquier populismo habita el peligro del autoritarismo, la sombra de los nuevos mesías que juegan con la palabra "pueblo" como pretexto para satisfacer deseos absolutos de mando.

"Kameraden" Karl Marx, Engels y Lenin
Pienso igual que los cínicos, que los cirenaicos y que los filósofos hedonistas de la Antigüedad: que la política es un espacio para falsos reclamos, que la política, ese teatrillo tan ajustado a apariencias y disfraces, constituye el lugar propicio para incautos y crédulos, para cuentos y buen número de mentiras, como las que se acaba de inventar el líder de Podemos al practicar la censura sobre los autodenominados "comunistas" Marx, Engels y Lenin y calificarlos meramente de "socialdemócratas". Olvida este profesor universitario que estos autoritarios eran defensores de la dictadura pura y dura, nunca adalides de la democracia y menos aún socialdemócratas.

Trufando verdad con falsedades, Pablo Iglesias asevera que Lenin, "mente maravillosa", era un hombre, qué bondad, que "exigía para los rusos <<paz y pan>>" (minutos 5'46 y 6'17). Pero, con sus silencios y sus corcheas, el funcionario Iglesias omite una evidencia histórica: la de que Lenin fue el fascista de izquierdas que se inició, mucho antes que Hitler, en los baños de sangre, o sea, en las políticas de exterminio de la ciudadanía, pues condujo a la muerte a millones de rusos. Y no solo a burgueses y disidentes políticos, sino a campesinos y obreros.

Por esta ideología despótica que palpita en Podemos, ¿se explican entonces los lazos de amistad de P. Iglesias con la dictadura de Irán, o las afinidades de los miembros de Podemos con la dictadura venezolana o su cercanía a los autoritarios de HB Bildu? Por supuesto, ¿o todavía lo duda usted?
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[1] Ernesto Laclau (1935-2014), La razón populista, Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires, 2005, p. 196.
[2] Ernesto Laclau (10-VII-2005), Diario La Nación.
[3] Ernesto Laclau (31-V-2009), Diario La Capital.
 


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