AGLI Recortes de Prensa    Domingo 28  Junio 2015

Grecia no está lejos: Podemos está cerca
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 28  Junio  2015

Se veía venir pero no llegar. La crisis financiera de Grecia, directamente provocada por el gobierno comunista de Syriza al anunciar que someterá a referéndum las condiciones del acuerdo con la UE, en el que pedirá el "No", plantea sólo una pregunta: ¿por qué no se ha roto antes con los manirrotos? Todos los países, no sólo los bancos de Alemania, Holanda y Francia, han comprado deuda griega, forma de mitigar la imprudencia bancaria y de asumirla como política de Estado. Zapatero, al que Rajoy llamaba "bobo solemne" antes de imitarlo, presumía en su último año del gran negocio que había supuesto comprar deuda helena. Enorme: 27.000 millones de euros. ¿Cuándo volveremos a verlos? Como dijo Stalin cuando el oro del Banco de España, entregado a escondidas por Negrín, con la activa complicidad de Prieto y ante la estólida inacción de Azaña, llegó a Odessa: "Antes se verán los españoles las orejas que su oro". Y así fue.

(Para más detalles sobre la "legalidad republicana" que tanto jalean los progres, léase el extraordinario libro del anarquista Olaya Morales, fruto de décadas de minucioso estudio y al que invite hace bastantes años a un curso en El Escorial: El saqueo de la República (Huerga y Fierro ed.).

Los culpables de todo siempre son otros
Como bien señalaba anteayer Jesús Cacho –y hemos demostrado hasta la saciedad en Libre mercado- se ha gastado mucho más dinero manteniendo artificialmente a Grecia dentro del euro de lo que hubiera costado su salida del hace años. La rigidez de las condiciones para estar en la moneda común obligaba a una seriedad administrativa que no todos los países podían asumir. En el caso de Grecia, la incapacidad se convirtió en bandera de orgullo: no pagar el dinero prestado ha sido el único argumento electoral de los comunistas de Syriza para llegar al Poder. Agradezcamos que esa apelación a la voluntad popular en un referéndum haya propiciado el final de ese malentendido según el cual si los griegos de Karamanlis o Papandreu decían que iban a pagar seguían cobrando aunque no pagaran. Los de Tsipras dicen que no pagan y que los que quieren cobrar son nazis. Ahorrémosles la pesadilla del III Reich. Sin Merkel vivirán mucho mejor.

Pero, al final, Alemania será culpable, como los USA en Europa. Si daban dinero a Europa en el Plan Marshall, era sólo para vendernos sus feas mercancías. ¿No daban? Querían comprar baratas nuestras materias primas. Si daban, mal; si no daban, fatal. Echándoles a los gringos la culpa de todos sus males, corrupción incluida, se ganan las elecciones en las repúblicas de Iberoamérica hace más de cincuenta años. A los USA y a España; porque como diría Monedero en la televisión de los Kirchner, Franco convenció a Perón para apoyar a Hitler y a Evita para apoyarle a él, que era lo mismo. Perón era el agregado militar de la embajada argentina en la Italia de Mussolini, cuyo régimen y cuya política internacional –antisemitismo incluido- copió para su Movimiento Justicialista. "¿Y qué? ¿Pretende el imperialismo yanqui violar la voluntad popular argentina?" No, hombre. Llevan tres corralitos peronistas en tres décadas y los siguen votando. Allá ellos, Pero que no le echen la culpa a George Washington.

En México dicen: "¡Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos!". Como que tras robar los territorios que fueron de la Corona de España, malísima también, impusieron al sur del Río Grande la mordida, el PRI y la persecución masónica de los católicos. Pronto van a celebrarse los doscientos años de la independencia de una docena larga de repúblicas hispanoamericanas. Ya verán como España tiene la culpa de lo que les ha pasado: desde la guerra del Chaco a la masacre de indígenas en la Patagonia. Como dice el cuento de Carlos Fuentes: "La culpa fue de los tlaxcaltecas". Por ayudar a Cortés a derrotar a los aztecas, caníbales de la casa. El malinchismo es el leninismo, vía consorte, del populismo americano. Su credo es sencillísimo: la culpa siempre es ajena; o de los de dentro que prefirieron lo de fuera.

Populismo e irresponsabilidad
En Europa, los nuevos movimientos comunistas se basan en culpar al capitalismo de todos sus males. Pero los capitalistas alemanes lograron el famoso "milagro alemán" con el liberal Erhard y los comunistas alemanes sólo lograron el récord mundial de chivatos: de 17 millones, 5 de la Stasi. ¿Y eso no prueba que la clave de la prosperidad está en las instituciones y no en la geografía, la raza, la nacionalidad o la procedencia? Por supuesto. Pero no se ganan popularidad y elecciones apelando a la responsabilidad.

En España, el lento triunfo del separatismo y el rápido del comunismo podemita son dos versiones del triunfo de la irresponsabilidad. De ellos y de los que, en vez de asumir la responsabilidad del Gobierno, que empieza por respetar las leyes y la independencia de los jueces, controlar el gasto y explicarlo a los ciudadanos, se escudan en la herencia recibida o en la falta de herencia.

Pero siempre hay una herencia. Nadie nace de la nada, y los países, menos; y los Estados, nunca. Ahora bien, contra esa herencia, que siempre supone una deuda, moral o material –en el caso de España, muy honrosa, aunque difícil de asumir- se alzan hoy tres formas de política sinpa, o sea, de insolvencia económica e irresponsabilidad moral: la de los regeneracionistas que parecen presumir de que el único error no cometido en el pasado es que ellos hayan nacido; la del juvenilismo, que pretende que el carné legitima la capacidad política; y la del adanismo de partido que, fruto de la ignorancia o de la fatuidad, parece sugerir que en España nadie se ha planteado problemas morales y nadie ha intentado resolverlos hasta ahora, hasta que ellos han dejado el biberón; que, en el fondo, no dejan nunca. Hay jubilados que son bebés toda la vida. Y hay bebés que aspiran a jubilarse con chupete, al que, por disimular, llaman Estado.

Carmena, Colau y El Kichi también son griegos
No tardará la harka podemita en salir en defensa de Grecia. Ni en proponer como modelo de orgullo patriótico -antiespañol, claro, que es como entiende el patriotismo Pablo Iglesias- el desafío de Grecia a la UE, al euro, al capitalismo y a todo lo que, en el fondo, supone responsabilidad en el manejo del dinero público, sea propio o prestado. No tardarán los alcaldes de Madrid, Barcelona, Valencia o Cádiz en proclamar que ellos "también son griegos". Y Aristóteles no serán, pero Tsipras, podrían serlo todos. La Carmena, la Colau, el Kichi y compañía podrían ser de Syriza. En rigor, lo son. Que no nos cieguen las diferencias: Grecia no está lejos de España, porque Podemos está cerca. Tanto, que ya está dentro de las instituciones democráticas, para derrocarlas. Ya ha tocado Poder. Y aspira a quedárselo.

La tragicomedia griega y España a punto de quedarse colgada de la brocha
Entre la crisis griega y la presidencia prometida del Eurogrupo, Rajoy intenta a la desesperada que Bruselas no deje a España colgada de la brocha dentro de las instituciones comunitarias
José Antonio Navas El Confidencial 28  Junio  2015

¿De qué diablos le sirve a Mariano Rajoy convertir a España en la plantación de algodón del Sur de Europa si luego los estados germánicos del Norte no le garantizan siquiera el reconocimiento de esa presidencia del Eurogrupo comprometida hace más de un año en favor de Luis de Guindos? Los excelentes resultados estadísticos y contables del draconiano ajuste llevado a cabo estos años han permitido que Angela Merkel y sus burócratas neoliberales puedan proclamar ufanos por todo el mundo el triunfo de las políticas de austericidio igual que si fuera la consecución de la Champions League. Como premio de consolación el Gobierno español no hace más que recibir palmaditas en la espalda que, aunque alivien el escozor, no compensan, ni de lejos, el extraordinario bofetón que los electores vienen propinando en las urnas al Partido Popular.

La reciente historia de éxito de la economía nacional, a expensas de lo mucho que todavía queda por hacer, se identifica a la perfección con ese correlato mordaz que marca los registros de victoria en victoria hasta la derrota final. Al menos para los intereses del actual partido en el poder el saldo no puede ser más desolador en términos políticos. Hasta el punto de que ya se escuchan en los mentideros oficiales algunas voces críticas empeñadas en encontrar culpables por el empedrado y cuyo resquemor no se diferencia mucho del que debieron sentir los innombrables jefes lusitanos que acabaron con la vida de Viriato. Por lo que se ve, y mientras no se demuestre lo contrario, está claro que Bruselas tampoco paga a traidores.

El ministro Luis de Guindos está padeciendo las de Caín en la disputa con su eterno rival holandés, Jeroen Dijsselbloem, por hacerse con los mandos de una de las instituciones de poder más importantes de toda Europa. La presidencia del grupo que integra a los titulares de Economía de la zona euro puede asimilarse sin ningún complejo a una de las mejores comisarías que fueron repartidas hace escasamente un año a instancias de Jean-Claude Juncker. El presidente de la Comisión Europea se negó en rotundo a integrar en su equipo al actual titular del Eurogrupo, con el que mantiene una sórdida pugna de carácter personal desde hace tiempo. En contrapartida, y para evitar un conflicto diplomático con los Países Bajos, se acordó que otro dirigente neerlandés, el exministro socialista de Asuntos Exteriores, Frans Timmermans, se convirtiera en vicepresidente, y además primero, dentro del nuevo gobierno de la Unión.

El gran perjudicado de la componenda no es otro que España y el exministro Miguel Arias Cañete, resignado como buen mandado a conformarse con un puesto de segunda categoría en el seno del Ejecutivo comunitario. No se olvide que la Comisaría de Energía y Medio Ambiente asignada al representante del PP reporta para más inri al mencionado vicepresidente primero holandés como titular que también es de la cartera de Desarrollo Sostenible. Un apaño en toda regla que debía servir como preparación artillera y justificación de peso para que el pertinaz Dijsselbloem cediera la cuchara sin que Guindos tuviera que preocuparse de otra cosa que no fuera esperar el paso del tiempo hasta el vencimiento del actual mandato en el Eurogrupo, previsto para el próximo 21 de julio.

Combate con golpes bajos
Pero hete aquí que el holandés se resiste a vagar errante por Bruselas y ha frustrado la programada aclamación del ministro español, esgrimiendo su propia candidatura con una campaña orquestada para ganar el suficiente número de votos, un mínimo de diez sobre un total de 19, que le permita revalidar el título que ostenta desde enero de 2013. El combate está plagado de golpes bajos a la línea de flotación del aspirante, quien lleva tiempo descontando en público y en privado su intención de dar por terminada la carrera política en cuanto acabe la legislatura. Estas declaraciones están siendo utilizadas por sus detractores como barrera de entrada para impedir el paso de Guindos a un puesto que solamente puede ser ejercido en calidad de delegación y por un ministro de Economía en activo.

La posibilidad de dotar al cargo de carácter permanente favorece las opciones del representante español pero es algo que los arquitectos del euro, con el propio Dijsselbloem a la cabeza, han eliminado de su planificación estratégica a corto plazo. El desempeño del Eurogrupo con un presidente a tiempo completo debería ser una prioridad ante las incertidumbres que acechan a ese invento de la moneda única, pero no está planteado en el mejor de los casos hasta el año 2017, un horizonte demasiado lejano y muy largo de fiar para los intereses patrios. En otras palabras y por mucho que Wolfgang Schäuble aplauda con su proverbial cortesía la capacidad profesional de su colega y amigo Luis de Guindos, todo hace indicar que Alemania, si te he visto no me acuerdo, va a dejar a España colgada de la brocha en un momento crítico para el Gobierno de Rajoy.

El desaire puede ser todavía mayor si el consabido rescate de Grecia, referéndum de por medio, culmina finalmente a beneficio del inventario populista que se expande por toda Europa desde el país heleno. Los acontecimientos del último cuarto de hora muestran las enormes divergencias entre Bruselas y Atenas, pero está claro que ningún dirigente europeo quiere cargar con el sambenito de romper la moneda única y provocar una crisis económica e institucional sin precedentes. Reconocer el fracaso y rectificar el paso aterroriza a todo político contemporáneo, sea cual sea el pelaje, escala o condición. El riesgo moral de un eventual abrazo con Tsipras, Varufakis y compañía repercute cruelmente en aquellos Estados conversos y confesos de un fundamentalismo fiscal que tiene un enorme coste político en las urnas. De fuera vendrán que bueno te harán y no hace falta ir muy lejos para reconocer quién se lleva las papeletas de esa rifa donde ahora habrá que pagar la factura electoral que puede dejar la crisis griega.

Suministrar oxígeno al Gobierno de Syriza es un imperativo de la solidaridad y de la agenda social que invoca la Unión Europea pero en estos precisos momentos supone también dar aire a Podemos. Las huestes de Pablo Iglesias esperan impacientes para ponerse a levitar sobre el fuelle de esa tragicomedia griega que se representa estos días en la capital comunitaria al estilo de La Parrala, un pasito para adelante y otro para atrás. Es verdad que España no es Grecia, pero no es menos cierto que los esfuerzos que ahora se reclaman al primer ministro heleno tampoco son mucho mayores que los que ha tenido que asumir su colega español como comandante en jefe de la centuria carpetovetónica. España no ha sido rescatada en sentido estricto, aunque sí que ha estado intervenida durante una campaña ‘manu militari’ de casi tres años. El presidente del Gobierno ha cumplido como un legionario y merece pasear el triunfo que otorgaría la presidencia del Eurogrupo a Luis de Guindos. De lo contrario será Bruselas la que haya traicionado a Rajoy.

Pegándonos tiros en el pie
Luis del Pino Libertad Digital 28  Junio  2015

A lo largo de la Historia, ha habido muchas muertes absurdas. Como la del rey Bela I de Hungría, de quien podríamos decir que murió en acto de servicio, porque falleció a consecuencia de las heridas sufridas al romperse el trono sobre el que estaba sentado.

O como la de Hans Steininger, burgomaestre de la ciudad austriaca de Braunau, que murió al romperse el cuello tras tropezar con su propia barba, que medía más de metro y medio.

O como la de Garry hoy, un abogado canadiense que estaba enseñando su despacho a unos visitantes y se arrojó contra la ventana para demostrar que era irrompible. La ventana era irrompible, en efecto, pero se arrojó con tanta fuerza contra ella, que el marco entero cedió, y Garry cayó, junto con la intacta ventana, desde una altura de veinticuatro pisos.

Una de las muertes más llamativas quizá sea la de George Plantagenet, hermano del rey Enrique IV de Inglaterra. Tras conspirar contra su hermano, George fue encerrado en la Torre de Londres y condenado a muerte. Y cuenta la leyenda que el rey concedió a su levantisco hermano el derecho a elegir la forma de ejecución. Como era un poco borrachín, parece ser que George Plantagenet decidió, ni corto ni perezoso, morir ahogado en un barril de buen vino.

Andamos estos días asistiendo en directo al suicidio del euro, lo que no deja de tener también su interés histórico. Las monedas nacen y desparecen, por lo que antes o después, el euro habría de dejar paso a alguna nueva moneda, quizá mundial. Pero puestos a morir, existen formas normales y formas absurdas de hacerlo. Y parece que Europa ha decidido que el euro debe morir de la forma más absurda posible: dinamitado desde dentro.

Echando la vista atrás, parece que no se ha desperdiciado ni una sola oportunidad de cometer un error:

1) Se permitió que Grecia entrara en el euro, cuando no estaba preparada para hacerlo.

2) Se permitió que Grecia falseara las cuentas durante más de una década.

3) Al estallar la crisis, se pretendió imponer a Grecia, a cambio de la ayuda financiera, un durísimo plan de ajuste, que condenaba directamente a la pobreza a toda la clase media griega.

4) Cuando Papandreu, el líder del partido socialista griego, quiso hacer un referéndum para que los ciudadanos griegos aceptaran o rechazaran ese plan de ajuste, se dio un golpe de estado palaciego para impedírselo y se le apeó del poder. Y todo para evitar que Grecia impagara su deuda a los bancos alemanes y franceses, deuda que se socializó entre todos los ciudadanos europeos.

5) Se impuso por la fuerza el plan de ajuste a Grecia, sin atender más que a la cuenta de resultados final, dejando en manos de la corrupta clase política griega la implementación de ese plan de ajuste. En consecuencia, no se acabó con la corrupción ni con el despilfarro, pero se hundió a los griegos en la pobreza.

6) En vez de rectificar cuando el paro comenzó a crecer exponencialmente y la economía a contraerse, se persistió en la política de que fueran los ciudadanos de a pie los que cargaran con todo el peso del ajuste, lo que introdujo a Grecia en una espiral de destrucción de riqueza.

7) Lejos de corregir el error cuando las encuestas y las elecciones fueron mostrando que la pobreza empujaba a los griegos hacia partidos extremistas, la Unión Europea siguió apoyando a la corrupta casta política griega y haciendo negocios con ella. Y así, mientras a los griegos de a pie se les exigía austeridad, al gobierno griego se le vendían armas por valor de miles de millones de euros.

Y de esa manera tan estúpida, la Unión Europea se metió ella sola en una ratonera de la que es imposible escapar. Porque una vez que Syriza tomó el poder, puso como condición que no fueran los ciudadanos de a pie los que pagaran el pato. Con lo cual, todas las alternativas de las que disponía la Unión Europea pasaron a ser malas: si empezaba a ayudarse de verdad a Grecia, el populismo podría contagiarse a otros países; y si no se la ayudaba, Grecia estaba condenada a la quiebra, con el consiguiente impacto en el euro.

Así que Europa se puso a jugar a los triles, tratando de ganar tiempo mientras se asfixiaba financieramente al gobierno de Tsipras, para provocar su caída. Pero Tsipras, que puede ser populista pero no tonto, ha desbaratado la jugada convocando ese referéndum que a Papandreu no le dejaron celebrar en su día.

Con lo cual, vamos hacia el choque de trenes. Probablemente Grecia impague su deuda y se vea forzada a salir del euro. Con lo cual sufrirán los griegos (que verán su economía hundirse todavía más y sumergirse en una espiral inflacionaria), sufriremos el resto de ciudadanos europeos (puesto que nuestros países no podrán cobrar lo que los griegos les adeudan), sufrirá la cohesión de la Unión Europea (puesto que quedará demostrado que, a la hora de la verdad, cada país va a lo suyo) y sufrirá el euro (debido a las turbulencias financieras y a que quedará patente que lo del euro no es un camino sin vuelta atrás).

Resulta pasmoso ver cómo Europa se ha venido pegando en los últimos años, no uno, sino varios tiros en el pie. ¡Pero qué le vamos a hacer! Cada cual elige su destino. Y Europa tendrá lo que se ha estado buscando.

Porque no nos engañemos: si los griegos deciden rechazar las condiciones de Europa, tendrán que atenerse a las consecuencias. Pero también Europa tendrá que atenerse a las consecuencias, si finalmente los griegos se ven forzados a abandonar el euro.
- Seguir leyendo: http://blogs.libertaddigital.com/enigmas-del-11-m/pegandonos-tiros-en-el-pie-13574/

TENSA CONVERSACIÓN CON MERKEL
Tsipras manda a Grecia al precipicio y Pablo Iglesias bate las palmas
El Semanal Digital 28  Junio  2015

El órdago de Syriza convocando un referéndum y la dura respuesta de Europa a su desafío provocó una ola de pánico entre los griegos que al líder de Podemos le merece poco respeto.

El inesperado órdago de Alexis Tsipras convocando un referéndum de urgencia en Grecia sobre la última oferta de la troika acerca al país un poquito más al precipicio del que ya está al borde.

Tanto es así que mientras los griegos hacían colas masivas en los cajeros para retirar todo el dinero posible y la tensión en Bruselas era casi insostenible, el ministro español de Economía, Luis de Guindos, sentenciaba que "cada vez estamos más cerca de que el plan B (el impago, la restricción de capitales y la salida de Grecia del euro) se convierta en plan A". Guindos confirmaba lo que era aplastante: "Evidentemente se han complicado las cosas. Es muy difícil continuar negociando en estas circunstancias".

Tan aplastante como que el ministro alemán de Economía, Wolfgang Schäuble, dio por rotas las negociaciones con Grecia para desbloquear el último tramo del rescate, después de que el primer ministro griego anunciara su intención de convocar un referéndum.

Poco después era el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, el que explicaba a los medios que los ministros de Finanzas de la Eurozona rechazaron la petición griega de extender el programa de rescate más allá del 30 de junio. Algo que, según Schäuble, hará que Grecia afronte "graves dificultades" en los próximos días.

Y mientras los ciudadanos colapsaban los bancos y los cajeros comenzaban a dejar de dar dinero después que los griegos retirasen unos 400 millones de euros desde el anuncio de referéndum, desde España el hermano podemita de Syriza jaleaba y daba las palmas. Pablo Iglesias lejos de calmar los ánimos optó por echar un poco más de leña al fuego este sábado. El eurodiputado español acusó a la troika de "perpetrar una operación mafiosa de terrorismo financiero" contra Grecia que "ha manifestado y demostrado toda la predisposición para el diálogo y para llegar a un acuerdo".

A todo esto, al tiempo que el Eurogrupo expulsaba al ministro griego Yanis Varoufakis de las reuniones para poder estudiar el posible Plan B del que hablaba De Guindos, Tsipras mantenía no menos tensas conversaciones telefónicas este sábado.

El primer ministro griego conversó con la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, François Hollande, y rechazó que el referéndum que ha propuesto sea para que los griegos elijan entre el euro y el dracma.

Según la televisión griega Mega, la conversación estuvo lejos de ser cordial y en la misma Merkel criticó que en definitiva el referéndum será para elegir sobre la salida del euro. "No, no lo es", respondió Tsipras. "Aquí nació la democracia. Somos un país soberano y no nos van a decir qué preguntar en este referéndum. El referéndum se celebrará sea cual sea la decisión del Eurogrupo", respondió.

El Eurogrupo expulsa a Grecia y diseña su "plan B"
Varufakis se ha quedado solo, por lo que los ministros de Finanzas de la zona euro han trazado una hoja de ruta propia.
Diego Sánchez de la Cruz Libertad Digital 28  Junio  2015

El Eurogrupo ha rechazado la propuesta de Grecia de extender el programa de rescate para acomodar el calendario al referéndum propuesto esta pasada madrugada por el primer ministro Alexis Tsipras.

Tal y como ha explicado Libre Mercado en su "minuto a minuto" de la crisis helena, la oposición al planteamiento de Syriza ha sido generalizada: los ministros de España, Irlanda, Austria, Alemania, Holanda, Bélgica, Finlandia, o Eslovaquia ya avanzaban antes de la reunión que la posibilidad de un acuerdo era casi nula.

Finalmente, la oposición a Grecia fue tal que solamente su representante, Yanis Varufakis, defendió la tesis de prorrogar el rescate. La total falta de acuerdo explica que, tras un receso, el Eurogrupo continuase su reunión sin contar con el ministro de Finanzas de Syriza.

Grecia, fuera
Consumado el fiasco en la negociación, el Eurogrupo ha procedido a expulsar a Grecia de las conversaciones. La segunda parte de la reunión se ha desarrollado a lo largo de la tarde-noche del sábado, con ánimo de avanzar en lo que las autoridades conocen como "plan B".

De acuerdo con el corresponsal Stefan Leifert, de la ZDF, la tarde del sábado también ha estado marcado por encuentros bilaterales como el que ya han mantenido representantes griegos con el Banco Central Europeo o el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schaeuble, con la mandamás del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde.

¿Cuál ha sido el resultado? El presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, ha comparecido ante los medios para explicar que los países integrados en la moneda única están "firmemente comprometidos con el euro", por lo que harán "todo lo posible" para mantener la estabilidad económica en el Viejo Continente.

Todo apunta a que el "plan B" del Eurogrupo contempla las siguientes líneas maestras:

En primer lugar, los líderes comunitarios quieren evitar cualquier "contagio". Por esto, se insistirá en que tanto el Banco Central Europeo como el fondo de rescate están preparados para responder a cualquier vaivén en los mercados. Más que acciones concretas, la clave radica en el mensaje de fortaleza que quiere desplegar el Eurogrupo.

En segundo lugar, la negativa de Grecia a firmar una prórroga del rescate obliga a plantear qué ocurrirá con el sistema financiero del país heleno. Si el BCE retira la línea de liquidez que ha habilitado para responder a la fuga de depósitos, podría decretarse un cierre temporal de las entidades ("vacación bancaria") o, por el contrario, se aprobarían controles de capitales ("corralito").

Dijssebloem y Varufakis, ante los medios
Uno de los primeros en aparecer ante los medios de comunicación ha sido el presidente del Eurogrupo, Jeroem Dijssebloem quien, a lo largo de una durísima comparecencia, ha señalado que "La situación en Grecia se va a deteriorar muy rápidamente. ¿Cómo va a sobrevivir la próxima semana el gobierno sin financiación? No está claro..."

A Dijsselbloem se le preguntó por el escenario en el que entrará el país heleno a partir del martes. Al respecto, apuntó que esa pregunta "debe dirigirse al gobierno de Grecia". Por otro lado, señaló que "si el gobierno de Grecia no cumple con sus obligaciones, será su responsabilidad. Europa ha sido generosa, aportando condiciones muy favorables y movilizando muchos recursos para el rescate".

Por su parte, Yanis Varufakis se ha citado con la prensa para culpar a los demás gobiernos de "intentar llevar a Grecia al acuerdo anterior". En su opinión, lo ocurrido "daña, quizá permanentemente, la credibilidad del Eurogrupo".

Reacciones de Alemania, Francia y España
El ministro de Finanzas de Alemania, Wolfgang Schaeuble, ha apuntado que el eventual referéndum planteado por Tsipras "no solucionará los problemas de Grecia". Centrándose en la Eurozona, el número dos de Merkel apuntó que los líderes comunitarios tienen claro que harán "todo para combatir cualquier contagio, cualquier incertidumbre o cualquier preocupación en los mercados".

El gobierno de Francia ha querido rebajar la tensión y ha declarado que está "dispuesto" a retomar el diálogo con Grecia, "siempre que el objetivo sea alcanzar un acuerdo global y duradero". Así lo ha afirmado su ministro de Finanzas, Michel Sapin.

En nombre del Ejecutivo de España, el ministro de Economía, Luis de Guindos, recordó que "Grecia está en la zona euro" ya que "nadie ha expulsado" al país heleno de la moneda única. No obstante, ha insistido en que la clave es la fortaleza de la Eurozona, en línea con las nuevas prioridades que se han fijado en la segunda reunión del día, ya con Varufakis fuera de juego.

'Estamos cada vez mas cerca en que el plan B se convierta en plan A'
El Eurogrupo rechaza la prórroga y expulsa a Grecia de la reunión
Gaceta.es 28  Junio  2015

El presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, explica que ya no son posibles las negociaciones o conversaciones con Grecia. Los ministros de Economía y Finanzas se reúnen sin Grecia para preparar "los pasos siguientes" para salvaguardar la estabilidad financiera de la eurozona.

Los ministros de Economía y Finanzas de la eurozona han rechazado la prórroga del rescate griego más allá del 30 de junio, cuando expira el programa, y ahora se reúnen para preparar los "pasos siguientes" de cara a salvaguardar la estabilidad financiera de la eurozona. Además, el Eurogrupo ha expulsado de la reunión al ministro griego de Finanzas, Yanis Varoufakis, para seguir debatiendo un "plan B" para Grecia. Es decir, hablar sobre cómo gestionar la posible suspensión de pagos y salida de Grecia del euro.

"Grecia ha respondido negativamente, ha rechazado las propuestas y la opinión de los otros 18, es que lo lamentamos", ha dicho el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, que añadió que, ante esa situación, "hoy no son posibles ya más negociaciones o conversaciones".

El Eurogrupo ha consensuado una declaración que no cuenta con la aprobación del ministro griego de Finanzas, Yanis Varoufakis, ha indicado Dijsselbloem durante una conferencia de prensa en el receso de la reunión. Agregó que han decidido convocar "inmediatamente una segunda reunión para abordar cualquier consecuencia" que se deriva del rechazo de Grecia a las propuestas de sus acreedores y la convocatoria de un referéndum para el 5 de julio, al haber las autoridades griegas dado por acabadas las negociaciones.

Esta reunión es para abordar las consecuencias de las conclusiones políticas que ha sacado el Eurogrupo de su reunión "a fin de "preparar para lo que quiera que sea necesario para garantizar que la estabilidad de la eurozona permanezca en su nivel alto", señaló Dijsselbloem. "Nos sorprendieron negativamente los pasos tomados anoche por el Gobierno griego. Después de nuestro último Eurogrupo dije que la puerta permanecía abierta y que las instituciones estaban preparadas para mirar las últimas propuestas del lado griego y proseguir las conversaciones", afirmó.

Estas conversaciones continuaban anoche entre las tres instituciones y representantes griegos cuando "éstos fueron llamados y tuvieron que abandonar la reunión", explicó Dijsselbloem. "Ellos terminaron básicamente las negociaciones", agregó el presidente del Eurogrupo, que consideró que Grecia decidió responder negativamente a "las propuestas que habían puesto sobre la mesa las instituciones. Rechazó esas propuestas", señaló.

Poco antes, han advertido este sábado al Gobierno griego liderado por Alexis Tsipras de que su decisión de anunciar un referéndum sobre las propuestas de sus acreedores supone una "ruptura" de las negociaciones, al tiempo que rechazaron prorrogar el rescate.

A su llegada a la reunión del Eurogrupo, la quinta que se celebra en los últimos díez días centrada en Grecia, la mayoría de los ministros han rechazado un movimiento de Atenas que criticaron por unilateral, a la vez que han advertido que el tiempo se acaba, a tan solo tres días de que expire el rescate heleno.

"Estamos cada vez mas cerca en que el plan B se convierta en plan A", ha afirmado el ministro de Economía de España, Luis De Guindos, quien consideró "difícil" que se conceda una nueva prórroga a Grecia de su rescate, que expira el martes 30, tras "una cierta ruptura unilateral de las negociaciones" por parte de Atenas.

"Estoy muy negativamente sorprendido por la decisión del Gobierno griego, aparentemente han rechazado las últimas propuestas sobre la mesa de las tres instituciones", ha dicho por su parte el presidente del Eurogrupo, el holandés Jeroen Dijsselbloem, que ha añadido que "es una decisión triste para Grecia porque ha cerrado la puerta a más conversaciones cuando la puerta aún estaba abierta".

En la misma línea se ha pronunciado el ministro alemán, Wolfgang Schäuble, que ha indicado que "estábamos tratando de negociar una posición común entre el Eurogrupo y Grecia, pero ahora el Ejecutivo griego ha dado por terminadas unilateralmente las negociaciones y ahora tenemos que ver las consecuencias".

Además, el secretario de Estado de Finanzas de Holanda, Eric Wiebes, ha señalado que "no ve razones" para conceder una prórroga del rescate a Grecia, mientras que el ministro de Finanzas belga, Johan van Overtveld, ha indicado también que "no cree" que esto suceda. "Creo que hay una mayoría en el Eurogrupo que piensa que una extensión está descartada", ha dicho el titular finlandés, Alexander Stubb.

Dijsselbloem ha indicado que el Eurogrupo tiene que "hablar sobre futuras consecuencias", mientras que De Guindos ha recordado que las decisiones sobre una extensión "tienen implicaciones sobre las decisiones posteriores que tiene que tomar el Banco Central Europeo", en un momento en que "la situación de liquidez de los bancos griegos no es boyante".

El responsable maltés, Edward Scicluna, ha destacado que el referéndum es una opción legítima pero que éste se ha anunciado en un momento "muy desafortunado" dado que los efectos de un posible impago al Fondo Monetario Internacional (FMI) por parte de Grecia pueden empezar a sentirse la próxima semana.

El próximo martes Atenas debe pagar 1.600 millones de euros al FMI, el mismo día en el que expira su rescate y con él, las posibilidades de que el país acceda de manera inmediata a financiación por parte de sus socios y acreedores.

En Bruselas, la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, ha recalcado que las tres instituciones que formaban la troika "siempre hemos mostrado flexibilidad para adaptarnos a la nueva situación económica y política en Grecia y es lo que seguiremos haciendo". Lagarde ha reiterado la necesidad de que Grecia aplique reformas "profundas", al tiempo que la eurozona ofrece al país "apoyo financiero".

El comisario europeo de Asuntos Económicos y Financieros, Pierre Moscovici, ha destacado que aún considera que "donde hay voluntad hay un camino" y ha llamado a continuar el diálogo, de manera que el Eurogrupo vea ahora si "aún es posible un acuerdo".

"Espero que, de algún modo en las próximas horas, si el Gobierno griego recapacita sobre su decisión, evidentemente todo se puede volver a abrir porque tenemos tiempo todavía", ha puntualizado De Guindos.

El ministro de Finanzas de Grecia, Yanis Varufakis, ha entrado sonriente al edificio en que se celebra la reunión, sin hacer comentarios.

Un sistema de risa.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 28  Junio  2015

Parece que algunos en su afán de aparecer ante la opinión pública como ejemplos de coherencia y firmeza en sus actuaciones, confunden muy a menudo los deseos con las realidades. Tal es el caso del PSOE que tras la noticia de la imputación firme de Manuel Chaves, José Antonio Griñan, Gaspar Zarrías y José Antonio Viera, se lanzaron a la piscina de informar que los imputados habían anunciado la renuncia a sus cargos en el Congreso y que la dirección del PSOE la había aceptado. Solo faltaba ir del dicho al hecho y parece que el trecho de ha transformado en sinuoso camino de largo recorrido al dilatar la entrega de su Acta de Diputado e incluso como Viera, tras ser expulsado del PSOE apuntarse al Grupo Mixto sin ningún pudor. Y lo peor de este sistema de listas cerradas es que las Actas son a título personal y no del Partido político, según sentencia de los Altos Tribunales.

Así que Chaves, Zarrías y Viera siguen tan campantes aforados bajo el amparo temporal del Tribunal Supremo, evitando así, o al menos eso creen, que su expediente vuelva por ahora a las manos de la juez Mercedes Alaya cuya comisión de servicio debería prorrogarse al menos otros seis meses adicionales. El escándalo es mayúsculo, pero el ridículo del PSOE es aún mayor. Se hace inevitable el planteamiento de la incongruencia del sistema actual electoral de listas cerradas en las que los ciudadanos no eligen a sus representantes sino a aquellos que el partido político ha decidido incluir determinando además su orden de prelación. Hay como todo, puestos claves y los llamados de relleno para completar los puestos a cubrir.

La hipocresía viene cuando en esas listas aparecen personajes del cariz de estos elementos incluidos con la única finalidad de blindarles ante la Ley cuando están siendo objeto de investigación por posibles delitos cometidos en el ejercicio de sus funciones en cargos públicos. Además existen para más mezquindad los llamados puestos de designación directa como es e caso de los Senadores nombrados por los Parlamentos Autonómicos, los cargos de asesores en las diferentes administraciones, los ascenso y nombramientos por el “artículo cuatro” como el de los jueces y todo un cúmulo de ramificaciones de injerencia y nepotismo que hacen que la democracia y la igualdad de oportunidades en base al mérito y aptitudes personales sean una quimera y un modo de corrupción al por mayor creado y garantizado por los partidos políticos.
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Resulta curioso el que sean los mismos que han permitido y promovido este estado de cosas, los que cínicamente se escandalicen ahora de que los agraciados por sus desvelos y protección rechacen abandonar ese confortable estatus y volver a la jungla en la que deberán defenderse y obtener el sustento de cada día en una lucha por la supervivencia. Desde luego que son demasiado conscientes de lo que les espera y por eso se niegan a acatar las órdenes y mostrarse sumisos. Solo falta el que además amenacen con “tirar de la manta” y arrastrar en su caída a quienes les quieren apartar como apestados.

El caso es que por una cosa u otra debemos soportar ver cómo la ilógica y la desvergüenza se imponen y los delincuentes encuentran el apoyo precisamente en lo que debería ser su más temido censor. Es la propia Justicia la que les da la salida que necesitan para burlar al sistema que han ayudado a crear. De nada sirve ahora mostrar sorpresa e indignación. Tiempo han tenido de cambiar las leyes y acabar con estos privilegios inadmisibles, pero nunca ha existido voluntad real de hacerlo y sí de perpetuar una situación de indignidad y elitista por la que se han ganado merecidamente el apodo de “casta política”.

Sobre el proceso de radicalización izquierdista del PSOE
Eduardo Teo Uriarte www.latribunadelpaisvasco.com 28  Junio  2015

Resulta bastante obvio que una mayoría absoluta mal gestionada por el PP ha propiciado el multipartidismo actual, pero éste no se hubiera producido de no haber sido impulsado por un PSOE volcado hacia el radicalismo ideológico y desacierto político iniciado con Zapatero. El abandono socialista de la práctica que hizo posible el espacio de la convivencia política tras la dictadura puede tener consecuencias muy serias para la estabilidad social en un futuro próximo porque se empieza a vislumbrar que el sistema no lo aguanta todo. A los esfuerzos nacionalistas por romper con él, a los que los socialistas no han dado muestras solventes de rechazo, inconscientes de este riesgo, se suma ahora su alianza con todos los grupos antisistemas propiciando una caótica horda, bajo la coartada del descubrimiento de la izquierda, cuyo fin único es “desalojar” al PP. Descubrimiento nada nuevo, pues los frentes populares vinieron a ser lo mismo. Aquellos frentes de los que tan destrozados, tras ser engullidos, salieron los partidos socialistas. Este tipo de comportamiento acabó con la estabilidad política en Europa previamente a la Segunda Guerra Mundial.

Debiera hacerse evidente que el advenimiento del multipartidismo ha supuesto no sólo el debilitamiento del partido que disfrutaba de mayoría absoluta sino también el debilitamiento del otro partido en el que se sustentaba el sistema bipartidista. No se reproduce, como en el pasado, que el descenso electoral de uno suponga el crecimiento del otro. Uno desciende mucho y el otro no acaba de remontar el descenso. Ambos se consuelan en la derrota, uno baja y el otro también, aunque el aparentemente menos perjudicado en esta última ocasión vaya a buscar en una alianza impensable hace pocos años, gracias a este redescubrimiento de “la izquierda”, un poder que camufla su situación de crisis y que puede ser acrecentada hasta su desaparición mediante tales alianzas. Experiencia reciente pudiera encontrarse en el PSC y su tripartito catalán.

Dichos partidos dejaron de darse cuenta, pero especialmente el PSOE, de que su futuro iba unido al del otro dentro de la pervivencia del sistema surgido en la Transición. En este sentido, el socialismo prosigue un comportamiento muy arriesgado, inconsciente de la dimensión del alcance de su proceder. Pues desde tiempo atrás Zapatero inició esa obsesiva estrategia de ataque a la derecha -desenterraba la memoria histórica con vil fin- a la vez que propiciaba el acercamiento a grupos izquierdistas o secesionistas, y sus resultados los vemos hoy. Resultados que si a alguien va a perjudicar a corto plazo va a ser precisamente al PSOE. Pues este partido no levantará cabeza hasta que no deje de contemplar al PP como el enemigo ante el cual se puede justificar cualquier despropósito político con tal de “desalojarlo” del poder, porque con dicha obsesión nunca será consciente que con ello está entronizando a sus auténticos verdugos, a los populistas antisistema, sean bolivarianos o nacionalistas.

El proceso de radicalización izquierdista asumido por este partido, de enfrentamiento maniqueo con el PP, ha supuesto, además, que irreflexivamente se fueran dando los pasos para desertar del marco de la Transición. Sin conciencia en el seno del partido ante lo ilimitado del proceso, pues la fobia contra la derecha escondía el fin, quizás no deseado, de volar el espacio político que se plasmó en la Constitución del 78. Algunos hitos preocupantes, que predecían este marco inestable que inauguramos hoy con los pactos municipales y autonómicos, fueron las actitudes del socialismo ante el nuevo estatuto inconstitucional de Cataluña, el descontrolado proceso de negociación con ETA que acabó con la legalización por el Constitucional de HB, las reticencias socialistas a posibilitar la sucesión en la Corona, y la ruptura unilateral de votar al candidato, Juncker, pactado entre socialdemócratas y derechas europeos. Espiral socialista que deja al PP como la única esperanza de estabilidad política hasta que Ciudadanos no supere sus límites electorales del presente.

El desencanto finalmente expresado por personajes del socialismo de la Transición ante las alianzas con populistas podía haber sido expresado en aquellos prolegómenos antisistema que ZP promovió mucho antes de que Podemos existiera. Porque de aquellos despropósitos surgen estas decisiones que hoy les escandalizan, y que actualmente son asumidas nos sólo por socialistas sino en amplios sectores de la sociedad, alcanzando la aberración democrática de convertir al PP en el chivo expiatorio de todos los problemas. De lo que no son conscientes los socialistas es que esta deriva les va a convertir a ellos mismos en los siguientes chivos expiatorios, en los enemigos del pueblo, sujetos de la espiral de enfrentamiento que ZP inauguró cual en una parodia revolucionaria. Por ello, Podemos tuvo que existir, porque el socialismo no podía alcanzar las metas de radicalismo demagógico que él mismo iniciaba, y que éste, tras el magisterio del chavismo, ha alcanzado. En gran medida gran parte del bagaje cultural de Podemos existía desde tiempo atrás en el propio socialismo español, y posiblemente éste no se hubiera extendido con tal rapidez sin la aportación ideológica fundamental del partido de Largo Caballero.

En la deriva del PSOE no sólo se entendió y compartió en su seno la indignación de las personas afectadas por la crisis y la simpatía hacia sus emergentes caudillos, antes ya se comprendía incluso, acercándose a la justificación, las razones de la existencia de ETA y el porqué de sus acciones violentas, a la vez que se simpatizaba con movimientos populistas latinoamericanos, encubridores de dictaduras nacionalistas, y se tomaba nota de los motivos de la insurrección yihadista. Occidente, el capitalismo, los mercados, la globalización, y sobre todo el PP, eran los auténticos culpables. Evidentemente: nada que ver con el PSOE de la Transición algunos de cuyos miembros si habían leído el ensayo de Mao “Sobre la Contradicción”. Una especie de “Barrio Sésamo” para marxistas de manual donde se distingue al “auténtico amigo” del “auténtico enemigo”.

Dicho claramente, es en el comportamiento y nuevos planteamientos ideológicos del PSOE donde reside el origen ideológico y político de la crisis que padecemos. La crisis del sistema procede desde dentro de él, concretamente desde el momento que el PSOE buscó garantizarse el poder con el deseo peregrino y poco democrático de liquidar al PP. Tarea difícil, que de conseguirse pasaría por encima de su propio cadáver, pues no es el PSOE un partido que pudiera sobrevivir fuera del sistema que lo resucitó en 1976 sin una derecha conservadora y democrática enfrente. Posiblemente, del obsesivo deseo de eliminar a la derecha se deslizara la consecuencia de cargarse la Transición. Operación de demolición al final inalcanzable para el PSOE, pues el miedo ante el abismo le podría paralizar, pero que tiene en Podemos y sus múltiples círculos y aliados antisistema el auténtico y coherente ejecutor, porque una vez superadas, abandonadas, las barreras del sistema, la vorágine revolucionaria se traga a todos sus protagonistas. Podemos es la herencia, e instrumento necesario, del discurso izquierdista del PSOE, a la vez que su ejecutor.

Esa estrategia exclusivamente basada en ir contra la derecha ha conseguido en la sociedad española, acrática y religiosa donde las haya –no carece de significación, y de lección a los españoles, que sea la cuna del republicanismo moderno la que aplauda al rey de España en su Asamblea Nacional-, la conversión del PP en chivo expiatorio, como antes lo fueron los frailes y curas –hoy frailes, curas, y hasta monjas se apuntan al populismo ganador contra el PP-. En los medios de comunicación, entre la mayoría de los periodistas, en los círculos de las tabernas, ha triunfado el discurso dominante contra el PP, incluyendo como normal el rechazo a la posibilidad de que gobierne a pesar de seguir siendo la fuerza mayoritaria, simplemente por ser de derechas. Así se está destruyendo uno de los elementos sustanciales de la democracia: su carácter inclusivo. El mismo error que el Frente Popular aplicó, destruyendo así la II República. Y así se está pergeñando la decisión de arrebatarle el Gobierno tras las próximas elecciones generales al PP a pesar de que fuera la fuerza mayoritaria.

Lo que Europa no quiere aprender del islamismo
EDITORIAL Libertad Digital 28  Junio  2015

Una cadena de atentados perpetrados por radicales islamistas provocó este pasado viernes decenas de muertos y heridos en Túnez, Kuwait, Somalia y Francia. Las Fuerzas de Seguridad y los servicios de Inteligencia habían alertado sobre la coincidencia del primer aniversario de la creación del califato del Estado Islámico y el inicio del mes de Ramadán, dos motivos suficientes para esperar alguna acción de este tipo pero, como por desgracia ha ocurrido otras veces, el terrorismo islamista ha alcanzado sus fines sangrientos cobrándose decenas de vidas inocentes.

En Francia, un terrorista vinculado al Estado Islámico decapitó a su jefe en la empresa de mensajería en la que trabajaba y trató de provocar una tragedia aún mayor estrellando su vehículo contra un almacén de gases industriales. Se trata del segundo atentado mortal de origen islamista en suelo galo, desde que el pasado 7 de enero dos salafistas atacaran la sede de la revista satírica Charlie Hebdo.

Tras esta última oleada de atentados, las autoridades europeas han vuelto a repetir sus estériles condenas precisando, como siempre, que estas acciones son hechos aislados protagonizados por radicales que nada tienen que ver con el islam. Por más que los hechos desmienten una y otra vez un análisis tan servil, la clase política europea prefiere mentirse a sí misma y a los ciudadanos, cerrando los ojos a la mayor amenaza que pesa sobre nuestras sociedades.

Los organismos de seguridad cifran en 5.000 los europeos que han acudido a combatir en las filas del Estado Islámico en Siria e Irak, muchos de los cuales están de vuelta en sus países de origen, más radicalizados que cuando se fueron y, además, con entrenamiento militar y capacidad para manejar armamento y explosivos. Los Gobiernos que lamentan estos atentados mortales deberían preguntarse cómo es posible que en nuestros países existan centros de radicalización y reclutamiento, en la mayoría de ocasiones vinculados a mezquitas, que hacen que miles de jóvenes nacidos en suelo europeo estén dispuestos a morir para acabar con nuestra forma de vida; justamente la que sus padres eligieron, para darles el futuro del que carecían en sus lugares de origen.

Bien están las reuniones de coordinación y el apoyo de los principales partidos políticos a una mejora técnica de los resortes de la seguridad, como han hecho en España el Gobierno del PP y la principal fuerza de la oposición. Sin embargo, resulta imperativo que esa coordinación llegue al más alto nivel político en términos europeos para hacer un frente común que, en primer lugar, identifique sin complejos la raíz de este gravísimo problema, que no es otro que la impunidad con que el radicalismo islamista se maneja en el seno de nuestras sociedades.

Las acusaciones de islamofobia que una parte de la izquierda enarbola cuando se trata de combatir el terrorismo islamista no pueden paralizar la acción de los Gobiernos, cuya principal obligación es acabar una amenaza para la seguridad de todos y una ofensa para los musulmanes que han elegido nuestros países para labrarse un futuro próspero y vivir en paz.

No es sólo terrorismo: es islamismo
Gaceta.es 28  Junio  2015

El viernes del ramadán se ha saldado con una ola de sangre. Este año el mes del ramadán abarca desde el 18 de junio hasta el 17 de julio del calendario cristiano. Es un mes que la tradición musulmana consagra al ayuno y la abstinencia. En cuanto al viernes, como es sabido, es el día santo dentro del islam. En la atmósfera de violencia que el yihadismo contemporáneo ha desplegado allá donde hay musulmanes, la fecha ha sido el pretexto para desencadenar una marea de muerte. Al atentado islamista en Francia se suman los 38 muertos de Túnez, los 56 de Somalia y los 25 de Kuwait. Escenarios: una planta industrial, un hotel turístico, una base de la Unión Africana y una mezquita chií, respectivamente. Las víctimas, cristianos y musulmanes indistintamente. Unos por cristianos, otros por chiíes, otros en fin por “malos musulmanes”. Los objetivos: todo cuanto se oponga al proyecto del califato suní del Estado Islámico y a la implantación de la sharia en el universo mundo.

Los políticos occidentales han reaccionado en su registro habitual: esto no es el islam, sino puro terrorismo. Hora es de decir que eso no es verdad: es terrorismo, por supuesto, pero es un terrorismo islamista, que sólo se explica por la ideología político-religiosa que mueve las manos asesinas. No estamos ante un mero problema de orden público que pueda combatirse elevando un grado el protocolo de alarma policial. Estamos ante un fenómeno de raíces religiosas que arraiga en una comunidad concreta: la musulmana, incluso si con frecuencia los muertos son también musulmanes.

Podemos describir el fenómeno como una triple guerra de religión, una dentro de otra. Hay una guerra entre los islamistas radicales, que quieren restaurar el califato y aplicar a escala universal la ley islámica, y los gobiernos musulmanes que aspiran a mantener su orden estatal. Hay otra guerra entre los musulmanes suníes y los musulmanes chiíes, las dos grandes familias históricas del islam. Hay, además, una tercera guerra que opone al islamismo radical contra la civilización cristiana. El califato del Estado Islámico está ahora mismo en el centro de los tres frentes. Eso le permite disfrutar tanto de las complicidades de otras naciones suníes como de un apoyo quizá no creciente, pero tampoco menguante, entre la población musulmana de todo el mundo.

Esta es la realidad que los gobiernos occidentales se niegan a ver: piensan que basta con abjurar de la propia religión en nombre de la “laicidad” para que la declaración de guerra deje de surtir efecto. Como el niño que cree que, cerrando los ojos, el peligro desaparecerá. No quieren aceptar que nuestra retórica cosmopolita del “mundo global” sólo es válida, en realidad, para nosotros, y que en otros códigos culturales no tiene la menor vigencia. También se equivocan quienes creen que basta con potenciar a los musulmanes “moderados” frente a los radicales de las interpretaciones literales del islam: ignoran que el islam es, ante todo y sobre todo, una doctrina de la interpretación literal, y que en su seno el integrismo no es una desviación, sino una vía de ortodoxia. Podemos seguir escondiendo la cabeza bajo la tierra (o dentro del propio ombligo). No por eso se esfumará el enemigo.

¿Es demasiado fuerte la palabra “enemigo”? No hay otra, sin embargo. Europa tiene que ser consciente de que le han declarado la guerra. Y actuar en consecuencia. Para empezar, extremando la vigilancia sobre las comunidades islámicas que viven en nuestro suelo. Además, poniendo en cuestión esa descabellada política norteamericana que, en los últimos años, ha consistido en sembrar de conflictos el interior del mundo musulmán. Y quizá sobre todo, recobrando su propia identidad. Porque seguiremos inermes mientras no recordemos quiénes somos.

BARAH MIKAïL
¿Hay alternativas al Estado Islámico?
Barah Mikaïl El Confidencial 28  Junio  2015

La ola de atentados del pasado viernes en Túnez, Kuwait y Francia nos recuerda una vez más que hoy en día nadie se puede sentir seguro e inmune a las consecuencias de los actos terroristas. Estos tres países han conocido, cada uno a su manera, atentados salvajes que nada ni nadie puede justificar. El mundo en el que vivimos está lleno de peligros. Sin embargo, esto no debería significar que nuestras sociedades se atemoricen, adopten una actitud de vigilancia y conviertan en sospechoso a todo aquel que realice un movimiento distinto a nuestro alrededor.

Al mismo tiempo, este tipo de atentados deben enseñarnos a ser más humildes. El modus operandi de los grupos terroristas, sea el Estado Islámico o cualquier otra organización parecida, no va a parar aquí. Lamentablemente, asistiremos a otras tentativas similares que tendrán como objetivos aterrorizar a las poblaciones civiles y desafiar a los gobiernos, así como añadir más piedras en el camino de la búsqueda existencial de estos grupos terroristas. El Estado Islámico ha celebrado así su primer aniversario. Por desgracia, este tipo de atentados no son excepcionales; los trágicos ataques del viernes son una gota en el océano de violencia y de barbarie diaria –o casi diaria– que sufren desde hace muchos años poblaciones enteras en Irak, Siria, Somalia o Kenia.

Los países occidentales y sus aliados siempre han denunciado el terrorismo y sus efectos con la promesa de combatirlos “hasta el final”. Pero la escala de indignación acaba siendo muy variable. Si los atentados del viernes hubiesen ocurrido en territorio sirio, iraquí o somalí apenas habrían tenido impacto en los medios occidentales. Al actuar de esta manera, el Estado Islámico sabe que uno de los efectos que consigue es la publicidad gratuita de los medios de comunicación.

Los atentados acaecidos el pasado viernes nos llevan a preguntarnos sobre el tipo de solución que podría poner fin al Estado Islámico y a las organizaciones terroristas parecidas. Como siempre ocurre tras una barbarie de estas características, los diferentes gobiernos aprovechan estas tragedias para poner en marcha dispositivos de seguridad cada vez menos eficientes y eficaces. Francia ha reaccionado a estos atentados con la activación del nivel más alto del dispositivo de lucha antiterrorista “vigipirate”.

España, por su parte, también ha activado el nivel máximo de alerta, puesto que el ataque en Túnez fue en un hotel perteneciente a una cadena hotelera española. Estas activaciones máximas del nivel de alerta antiterrorista conllevan el incremento de presencia policial y militar en nuestras calles y lugares llamados “sensibles” (lugares de culto religioso, sitios públicos…). También supone un refuerzo de las medidas puestas a disposición de nuestras fuerzas policiales y militares, así como una mayor actividad de los servicios de inteligencia. Este tipo de reacción puede parecer justificado pero su eficacia es bastante dudosa. El atentado de Francia fue llevado a cabo por un “lobo solitario”, identificado hace años por los servicios de inteligencia, repitiéndose la misma situación que con los autores del atentado contra Charlie Hebdo. La situación habla por sí sola: una “lucha anti-terrorista” basada en más medidas de seguridad y mayor control sobre “los sospechosos”, pero así no se soluciona el problema del terrorismo, más bien subraya la debilidad de los gobiernos, que quieren dar la impresión de tener la situación bajo control, pero en realidad lo único que hacen es atentar contra la privacidad de los ciudadanos.

Al actuar en occidente, el Estado Islámico sabe que uno de los efectos que consigue es la publicidad gratuita de los medios de comunicación

Por supuesto, la crítica es fácil, pero solo puede ser constructiva si se proponen soluciones. ¿Cómo actuar, entonces, frente al terrorismo? A día de hoy, todos los proyectos que han intentado encontrar un modelo fiable de lucha antiterrorista han fracasado, pero seguiremos equivocándonos si sólo nos centramos en temas de seguridad en vez de ir al núcleo de la cuestión: se trata de un problema político. Más allá de los dispositivos policiales y de seguridad –justificados pero de dudosa eficacia–, debemos aparcar nuestro orgullo y dejar de considerar al Estado Islámico y organizaciones similares como un fenómeno exclusivamente terrorista.

El Estado Islámico es la expresión de una voluntad de dominación política y territorial que utiliza la violencia para alcanzar sus objetivos y se beneficia del apoyo de combatientes y militantes que buscan un modelo estatal alternativo. El modo de funcionamiento de Daesh y la esencia de su ideología son salvajes, existencialistas, violentos que merecen una respuesta de tipo militar. Acabar con Daesh como organización no supone erradicar la violencia que practican sin tratar el problema de raíz. Persistirá la necesidad de luchar contra los modelos autoritarios, poner fin a la corrupción y a las políticas de desarrollo inadecuadas, entender los efectos desastrosos adicionales provocados por frentes innecesarios en países como Irak (2003), Libia y Siria. Debemos ser conscientes de que el fracaso de las políticas sociales occidentales hacía los jóvenes que buscan unas mejores perspectivas económicas y sociales ha tenido como efecto que estos jóvenes engrosen las filas de organizaciones terroristas. No existen soluciones inmediatas, debemos trabajar en soluciones a medio y largo plazo, pero antes debemos hacer un ejercicio de autocrítica y de evaluación, ver dónde han fallado nuestras llamadas “políticas de integración y de desarrollo”.

Necesitamos poner fin a la paradoja de nuestros tiempos. Ayer luchábamos contra al-Qaeda, sin embargo, hoy consideramos una alianza con ellos. Hay cada vez más voces que piden apoyar a al-Nusra (filial de al-Qaeda en Siria) para luchar contra el Estado Islámico y contra el régimen de Bashar al-Asad. ¿Cuál es el rumbo? ¿Existe alguna estrategia que no sea cortoplacista? No hemos aprendido la lección. Quejarse del 11-S y sus efectos es fácil, pero nos olvidamos que Bin Laden es resultado del apoyo occidental a los muyahidines en Afganistán. No conseguiremos cambiar al núcleo duro de Daesh, pero estamos a tiempo de actuar de manera inteligente y razonable y limitar el proceso de reclutamiento del Estado Islámico.

Barah Mikaïl es investigador senior de FRIDE (Fundación para las Relaciones Internacionales y el Diálogo Exterior), experto en Oriente Medio y profesor asociado en la Saint Louis University.

EL ISIS SE ATRIBUYE LA AUTORÍA DEL ATAQUE DE SUSA
Túnez cierra 80 mezquitas que financian la yihad
Tras la caída de la dictadura, Túnez otorgó una libertad religiosa que los radicales aprovecharon para apropiarse de los púlpitos de las mezquitas y la puesta en libertad de decenas de terroristas que se sumaron al ISIS en Siria e Irak.
Gaceta.es 28  Junio  2015

El Gobierno tunecino decidió anoche cerrar cerca de un centenar de mezquitas en manos de clérigos salafistas, horas después de que una rama afín al grupo terrorista Estado Islámico se atribuyera la matanza de 39 personas en un hotel turístico en el sur del país

En declaraciones a los medios, el primer ministro tunecino, Habib Essid, admitió que el objetivo es recuperar el control de cerca de 80 templos en los que se incita a la violencia y hay indicios de que se promueven y financian ciertos grupos yihadistas.

Horas antes, el presidente del país, Bey Caid Essebsi, ya había advertido que el Estado iba a adoptar medidas sin parangón que no se habían querido adoptar tras la matanza de El Bardo y que pondrían al "país bajo una sola bandera".

La decisión de cerrar las mezquitas, que el mandatario adelantaba con sus crípticas palabras, supone la primera modificación de las libertades que Túnez adapta desde el alzamiento contra la dictadura del huido Zine el Abedin Ben Ali. Caído el tirano, la transición supuso una recuperación de las derechos individuales y colectivos, entre ellos la libertad religiosa que grupos salafistas aprovecharon para apropiarse de los púlpitos de importantes mezquitas. A ello se unió la puesta en libertad de decenas de radicales que penaban en las cárceles bajo el puño represor de Ben Ali, muchos de los cuales partieron después a Siria e Irak para sumarse al combate del EI.

"Las cifras oficiales dicen que son unos 3.000, lo que convierte a Túnez en el principal exportador de voluntarios al EI. Pero son cifras antiguas, calculamos que son más de 5.000" explica a Efe Hedi Yahmed, autor de un reciente libro que analiza el yihadismo en este país norteafricano. "El yihadismo está implantado en Túnez desde la década de los 80, cuando empezaron los primeros emigrantes (que se unieron a lo que después sería Al Qaeda). Esa es la primera generación. Después regresaron y muchos fueron encarcelados por Ben Ali, donde contagiaron a muchos", agrega.

Según Yahmed, director del diario digital en árabe Hakhakaik, la tercera generación son "los yihadistas de la revolución, esos que salieron de las prisiones con la amnistía" que siguió a la huida de Ben Ali.

Muchos de los que han regresado de Siria han sido detenidos y encarcelados, pero muchos más solo tienen la obligación de presentarse en las comisarías y apenas están controlados por unos servicios de Seguridad que también han quedado debilitados desde la revolución.
Viernes sangriento de Ramadán en todo el mundo

Una fuente del Ministerio de Interior admitió a Efe que Saifedine Rezgui, uno de los supuestos autores de la matanza del viernes en el hotel de Susa, no estaba en la lista de yihadistas considerados peligrosos.

Rezgui, estudiante de ingeniería en la ciudad de Kairauan, 23 años, se presentó pasado el mediodía en la playa del hotel y abrió fuego de forma indiscriminada contra los turistas junto a un compañero que fue después detenido. Fuerzas de Seguridad lograron matarlo cuando corría en dirección a la piscina y a la entrada del hotel Marhaba Imperial, de la cadena española RIU. En su asalto, mató a 38 personas, en su mayoría turistas del Reino Unido, pero también alemanes, checos, polacos, belgas y franceses.

El ataque, el segundo que sufre Túnez en los últimos tres meses, se produjo al tiempo que un hombre decapitaba a su jefe en nombre del grupo terrorista Estado Islámico en Francia, los dos países que más voluntarios aportan a las filas del autoproclamado califa.

En un comunicado colgado a través de la red social twitter, el ISIS asumió la autoría de la matanza en Túnez e instó a sus seguidores a seguir con los ataques durante el mes sagrado del Ramadán. Junto a tres fotografías, la cuenta considerada afín al EI y que las autoridades investigan, identifica a uno de los terroristas como Abu Yihya al Kairauani, y asegura que su acción "mató a 40 infieles".

El atentado del Bardo también fue reivindicado por el grupo terrorista ISIS a través de internet, pero después las autoridades tunecinas aseguraron que fue obra del grupo yihadista local "Oqba bin Nafa".


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ANIVERSARIO DE LA BARBARIE ETARRA
ETA se estrenó quemando viva a una niña de dos años
Jesusa Ibarrola iba de vez en cuando a ayudar a su tía, que trabajaba en la estación de Amara, en San Sebastián. El 29 de junio de 1960 llevó con ella a su hija Begoña, que todavía no había cumplido los dos años.
Kiko Méndez-Monasterio www.gaceta.es  28  Junio  2015

Jesusa dejó al bebé con su tía y se alejó sólo un momento para hacer unos recados. Mientras estaba fuera, una bomba incendiaria -escondida en la consigna de la estación- abrasaba el cuerpo de la pequeña Begoña hasta matarla. Así nació ETA.

La muerte de Begoña fue la primera consecuencia brutal de los delirios de un grupo de estudiantes vascos, vinculados al PNV, que se distanciaron de la cúpula nacionalista y apostaban por una estrategia de acción. Ninguno de ellos había sido represaliado por sus posturas políticas, ni vivía en la clandestinidad. Al contrario, entre los fundadores de ETA sólo aparecen nombres de niños bien de vida acomodada, quizá con más oportunidades de las que nunca habían tenido la juventud vasca para estudiar y prosperar. Fue durante el curso 1951-52, cuando alumnos de la Universidad de Deusto y de la Escuela de Ingenieros de Bilbao como Benito del Valle, Iñaki Gainzarain, Alfonso Irigoien, Gurutz Ansola, Manu Aguirre y Julen Madariaga conforman un grupo para el estudio y la formación que se denominará Ekin.

Al curso siguiente se suman nuevas incorporaciones guipuzcoanas, como Rafael Albizu, Iñaki Larramendi y José Luis Álvarez Emparanza Txillardegi. En la Navidad de 1958 ya estaban buscando un nombre para el monstruo que alumbraban. Se reunieron en una cafetería vizcaína y pensaron primero en Aberri Ta Askatasuna (patria y libertad), pero lo desecharon porque su acrónimo ATA significa “pato” en vascuence, y el único animal con el que querían identificarse era una serpiente. Por eso se decidieron por el siniestro nombre de ETA (Euskadi y libertad) y así firmaron la carta que enviarían al lehendakari en el exilio, Leizcola, informándole de la creación de la banda. Toda una muestra de disciplina nacionalista.

La autoría de ese infanticidio no se conoció hasta muchos años después, cuando el vicario general de San Sebastián -el controvertido Pagola- elaboró una lista de víctimas y se decidió a incluirla. La información del clero vasco sobre las actividades de ETA era de primera mano: las primeras asambleas de la banda se celebran en monasterios benedictinos, salones parroquiales y en casas de retiro espiritual de jesuitas. Al final, ni pato, ni serpiente. En el bestiario del siglo pasado la figura etarra tiene más parecido con la hidra, porque en aquellas asambleas fueron surgiendo multitud de corrientes y escisiones.

Se distingue entre obreristas (que acentuaban más el componente marxista y cuya mayoría acabó integrada en distintos movimientos comunistas), y nacionalistas, más preocupados por la independencia de esa ficción llamada Euskadi. El atentado de la calle Correo -primera matanza indiscriminada- contribuirá a la división en la banda, y en la quinta y sexta asambleas se produce una ruptura entre el frente militar -llamados los milis- y el obrero, (conocidos como polimilis), que acabarían formando un partido político -Euskadiko Ezquerra- y sería fusionado más tarde con el Partido Socialista. Conocer esta historia ayuda a comprender más los acercamientos entre el PSE y el llamado mundo abertzale, ya que comparten la misma cuna.

Por eso buena parte de socialistas y nacionalistas vascos, junto a los neocomunistas de Podemos, pretenden ahora catalogar como víctimas a los únicos verdugos de esta carnicería.

Cuando ETA cometió sus primeros actos criminales ni siquiera existía la ley contra el bandidaje y el terrorismo, porque no hubo más represión que la que sus acciones criminales demandaba. De los diez primeros activistas de la banda que murieron violentamente, seis de ellos lo hicieron al manipular explosivos -como el que mató a Begoña- y los otros cuatro en tiroteos con la policía. Esos son los nombres que ahora pretenden colocar junto a los de Carrero Blanco, Gregorio Ordóñez, los niños de Zaragoza, la gente que compraba en Hipercor o la propia Begoña Urroz. Al menos su padre no tendrá que contemplar esa infamia. Como tantas víctimas del odio etarra el crimen había marcado toda su vida y lo último que dijo antes de morir -en 2008- fue: “ahora voy a reunirme con mi hija”.
 


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