AGLI Recortes de Prensa    Miércoles 1  Julio 2015

Seguridad, insensatez y demagogia
Editorial gaceta.es 1  Julio  2015

Hay pocas cosas más baratas que protestar contra una ley que nadie se ha leído, como la nueva ley de seguridad.

Las Cortes han aprobado la nueva ley de seguridad ciudadana. Cabe prever que si la próxima legislatura gobierna una nueva mayoría, la ley será de inmediato derogada. ¿Porque es una mala ley? En realidad, no: porque es una ley que se ha convertido en bandera de oposición al margen de su contenido literal. Y como en España no se legisla con sentido del Estado, sino con sentido de las vísceras, las leyes tienen el recorrido de un calentón. Sólo las leyes que la izquierda impone terminan haciéndose eternas: véase el caso del aborto, la educación o las uniones homosexuales. Las otras tienen fecha de caducidad. También si, como ocurre en este caso, han sido producto de un larguísimo debate y de infinitas correcciones venidas de todas partes, empezando por el Consejo General del Poder Judicial.

La nueva ley ha sido definida como “ley mordaza” por la oposición política y mediática. El virtuosismo de nuestra izquierda para la demagogia es proverbial, así como la incuria intelectual de los medios hegemónicos, de manera que esa etiqueta de “ley mordaza” ha pasado a ser de uso común (¡incluso se ha escuchado en bocas que la defendían!). ¿De verdad es una ley represiva? Nuestro periódico publica hoy suficientes claves para constatar que no lo es en absoluto. Incluso, en el trámite parlamentario, el Gobierno ha cedido en materias tan sensibles como los ultrajes a España, que finalmente no experimentarán modificación alguna (en España siempre se negocia con lo mismo: con España, precisamente). Las principales novedades del texto conciernen sobre todo a la seguridad en la vía pública y no tanto por desórdenes de tono político como por “botellones” y narcotráfico de menudeo. La intención de atribuir a la policía competencias que hasta ahora eran exclusivas de los jueces (en identificación y retención de ciudadanos, por ejemplo) queda muy pasada por agua. Pero como hay pocas cosas más baratas que protestar contra una ley que nadie se ha leído, podemos augurar que el eslogan de la “ley mordaza” seguirá vivo mucho tiempo aún. Por lo menos hasta las próximas elecciones generales.

En España hay territorios donde no existe libertad para educar a tu hijo en la lengua que tú quieras. En España hay territorios donde no hay libertad para rotular tu comercio. En España hay territorios donde no hay libertad para frecuentar ciertos barrios si tu opción política está mal vista. En España no hay libertad real para expresar puntos de vista “incorrectos” sobre materias como la homosexualidad o la familia. Nada de todo eso –y son sólo unos pocos ejemplos- se contempla en la nueva ley. Y por supuesto, nada de todo eso, que son limitaciones reales de la libertad personal, ha sido esgrimido por la oposición de izquierdas o separatista en este trance. Ahí la mordaza sigue bien firme. La mordaza que separatistas y socialistas fabricaron en su día y que nadie se atreve a levantar.

Grecia, colonia soberana
FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo 1  Julio  2015

Lo más grosero y falso del debate sobre la situación de Grecia es que se pretenda oponer la soberanía nacional al control del gasto, que es en lo que finalmente se resume el problema griego -y no sólo griego: también español, italiano o francés-. En realidad, lo que quieren con su referéndum los ultracomunistas de Syriza y los neonazis de Amanecer Dorado no es convertirse en un Estado soberano e independiente que rompa sus cadenas -ruinosas e insoportables, de creer a los rojos y pardos de allí y aquí- con la Unión Europea, sino todo lo contrario: hacer aún más dependiente a Grecia del dinero que los contribuyentes netos de la UE, sobre todo Alemania, dan a los más pobres para sacarles de alguna catástrofe natural y, sobre todo, mejorar sus infraestructuras y competitividad. O sea, para que se valgan por sí mismos. En cambio, lo que quiere Tsipras y ha explicado Varufakis varias veces no es que Alemania pinte menos en la vida de los Estados de la UE sino más. La soberanía a la que apelan este domingo es para tener más dependencia. Y el argumento esencial para convencer a los europeos de que les demos más dinero es que, si no se lo damos, perderemos todos por la crisis del euro. El futuro que predican es que el endeudamiento grave se convierta en crónico.

El referéndum es un truco populista que ya intentó Papandreu y que su propio partido abortó al ver el peligro de que pasara lo de ahora: que ni el Gobierno de Merkel ni el de cualquier país europeo serio pueda presentar a su opinión pública como algo democrático y compatible con la soberanía popular, que reside en sus Parlamentos, la cesión a tan descarado chantaje. Si se negocia, se negocia. Si se recurre al referéndum, recurrimos todos. Y Grecia sería expulsada del euro de inmediato. Pero que no presenten como acto de soberanía la prórroga perpetua de la mendicidad, sin más futuro que el de seguir pidiendo.

El problema de Tsipras, como el de Papandreu, es cómo mantenerse en el Poder exhibiendo musculitos y chuleando a la UE sin que Merkel y la UE se quejen del abuso. La dialéctica del amo y el esclavo -como vio Hegel, resumió Kojève y disfruta Cuartango- tiene un problema esencial: confundir los papeles. Con el sexo, vale. Con el dinero, no. La soberanía popular existe para controlar el gasto público, no para enfeudarlo a otros y eternizarlo.

Las mentiras de Podemos sobre las mentiras de Syriza
Juan Ramón Rallo Libertad Digital 1  Julio  2015

Podemos ya ha reaccionado a la imposición de un corralito bancario por parte de sus hermanos griegos de Syriza. Evidentemente, que tu sosias político decrete controles de capitales apenas seis meses después de llegar al poder no constituye la mejor carta de presentación para un posible Gobierno de Podemos en España. Por eso, no han tardado demasiado en emitir un comunicado reivindicando la actitud postureante de Tsipras y Varoufakis frente a la Troika.

El problema es que los tres pilares de sus críticas contra las instituciones comunitarias carecen de base:

1) Según Podemos, el Ejecutivo de Syriza presentó una propuesta de ajuste presupuestario que era sensata y viable pero que, al basarse en "una subida de impuestos a las grandes fortunas griegas", fue rechazada por la Troika, que preferiría un ajuste fiscal consistente en incrementar el IVA a los alimentos básicos y en bajar intensamente las pensiones. Pero no: tanto la propuesta de la Troika como la de Syriza incluyen la creación de un impuesto sobre el lujo; tanto la propuesta de la Troika como la de Syriza fijaban un IVA del 13% a los alimentos básicos; tanto la reforma de la Troika como la de Syriza extendían la edad de jubilación a los 67 años. ¿Dónde están las pequeñas diferencias? La Troika exigía que los alimentos no básicos y los hoteles tributaran a un IVA del 23%, que desapareciera la reducción del IVA del 30% aplicable a las islas griegas, que se redujera el gasto en defensa en 400 millones de euros y que se congelaran las pensiones hasta 2021. Syriza, en cambio, se negaba a los ajustes anteriores y proponía, a cambio de ellos, incrementar las cotizaciones a la Seguridad Social de todos los trabajadores (que ya se encuentran entre las más altas de Europa) e instaurar en 2015 un recargo extraordinario del 12% en las empresas con beneficios superiores a 500.000 euros. Los ultrarricos, ya sabe. Mas no queda demasiado claro cómo subiendo menos el IVA, recortando menos en defensa y no congelando las pensiones puedes lograr el mismo ajuste por mucho que incrementes las ya altísimas cotizaciones a la Seguridad Social y, sólo en 2015, metas un rejonazo monumental a las empresas medianas. En realidad, importa poco: Syriza no pretende cuadrar las cuentas sino seguir viviendo a costa del resto de europeos.

2) Según Podemos, Syriza ha reaccionado ejemplarmente convocando un referéndum para dar la soberana palabra sobre su futuro a la ciudadanía y Europa está tratando de acallar la democracia helena asfixiando su sistema financiero. En realidad es al revés. Syriza no está defendiendo la soberanía del pueblo griego, sino intentando convertirlo en una colonia subvencionada de Alemania. Y, por el contrario, la totalidad de los Gobiernos democráticamente electos de Europa (salvo Grecia) pretenden que, a medio plazo, el Gobierno heleno sea verdaderamente independiente y autosuficiente desde un punto de vista presupuestario y así no necesite recurrir a las transferencias y créditos blandos de la Troika. El propio Varoufakis lleva años reclamando una "Alemania hegemónica para Europa". Lean: "Europa necesita una Alemania dispuesta a convertirse en hegemónica y Alemania también lo necesita (…) Una Alemania hegemónica encontraría vías para canalizar sus enormes volúmenes de ahorro ocioso en inversiones productivas para la periferia". Lo que molesta a Tsipras y Varoufakis no es que Alemania quiera implicarse demasiado en la economía griega, sino que quiera implicarse demasiado poco, apenas garantizando la sostenibilidad a largo plazo de las cuentas públicas del país y su independencia financiera de la Troika. Ellos quieren una dependencia estructural: convertirse en un Land alemán más a cambio de que les sustenten el chiringuito estatal.

3) Según Podemos, Syriza no es la responsable de lo acontecido en Grecia, y en cambio sí lo son Pasok y Nueva Democracia, las marcas helenas de PSOE y PP. Nueva Democracia (PP) es responsable por haber inflado el Hiperestado griego durante los años de la burbuja crediticia y por haber manipulado las estadísticas oficiales. El Pasok (PSOE) es responsable por haber intentado mantener esa hipertrofia estatal cogiendo el dinero de la Troika y prometiendo hacer unas reformas y ajustes que, en realidad, no hacía. Y Syriza (Podemos) es responsable de plantear un órdago a la Troika para que le permitan seguir con el desastroso modelo implantado por Nueva Democracia y el Pasok, consistente en vivir subsidiados por el resto de Europa. Ni la casta ni la neocasta cuestionan los pilares básicos del consenso estatista griego y, por eso, todos ellos son responsables de haber abocado a la ruina al país. Syriza simplemente ha llevado al extremo los excesos irresponsables de sus predecesores para, amenazando con quebrar y suicidar económicamente al país, conseguir suficientes concesiones de los Gobiernos europeos como para permitirles conservar el Estado clientelar y burocratizado que construyeron Nueva Democracia y el Pasok, y que los ha conducido a la miseria actual.

En suma, Tsipras no reivindica su soberanía para defender a sus pensionistas y ciudadanos más humildes. En las últimas horas, de hecho, la Troika ha continuado ablandando su propuesta hasta volverla prácticamente indistinguible de la de Syriza. El referéndum no pretende dar voz al pueblo, sino convertirse en una estrategia negociadora para transformar a Grecia en un hipersubvencionado Land alemán. Es decir, Tsipras no defiende a pensionistas y ciudadanos humildes: Grecia utiliza a pensionistas y ciudadanos humildes –hasta el punto de forzar una congelación de sus ahorros en el banco y someterlos al riesgo de padecer una quita devaluadora– para lograr sus objetivos políticos, que no son otros que mantener el Hiperestado burocratizado y clientelar de Pasok y Nueva Democracia. Como los buenos secuestradores, ha convertido a su pueblo en rehén para lograr un mayor poder negociador. No es compasión, sino psicopatía kamikaze. Como en España, la casta y la neocasta se diferencian poco: Syriza propone lo mismo que Pasok y Nueva Democracia, pero con más arrojo suicida. Todo o nada: y lo peor es que los Gobiernos europeos, como en tantas otras ocasiones, pueden terminar cediendo e inmolando a sus contribuyentes para mantener whatever it takes la sacrosanta unión monetaria

José Piñera, el economista que alertó hace doce años de lo que pasaría en Grecia
En 2003 advertía que el agujero fiscal de las pensiones podía crear un enorme agujero en la economía europea.
Diego Sánchez de la Cruz Libertad Digital 1  Julio  2015

Corría el año 2010 y la Gran Recesión ya había supuesto un importante golpe para las economías de la OCDE. El deterioro fiscal observado en los países de la periferia europea anunciaba tiempos difíciles, si bien la mayoría de expertos afirmaban que la situación no llegaría a escenarios tan graves como los que se han dado en los últimos años.

Un economista que sí anticipó un profundo colapso de países como Grecia fue el chileno José Piñera. Hace ahora un lustro, el impulsor del sistema de pensiones basado en el ahorro individual se sentó a hablar con el canal de noticias FOX Business e hizo unas declaraciones casi proféticas:

Grecia es el primer acto del colapso del "Estado del Bienestar" europeo. Tienen un enorme déficit presupuestario, una gran deuda y un gasto público descontrolado. Alemania y Francia pueden optar por rescatarles, pero esto solamente prolongará la agonía. La alternativa es la quiebra. Y la cosa no acaba aquí: muchos países del Sur de Europa pueden afrontar problemas similares. Niall Ferguson también ha advertido que en cinco años podemos ver problemas muy graves en las calles.

Ya lo advirtió siete años antes, en 2003
Si estas declaraciones de Piñera en 2010 ya fueron reveladoras de lo que acabaría ocurriendo, más significativo aún es el ensayo que publicó seis años antes, en 2004. El economista chileno se preguntaba entonces si el euro "sería capaz de sobrevivir ante la bomba de relojería fiscal que son las pensiones basados en el sistema de reparto".

Piñera hacía los siguientes comentarios en aquel estudio:
Hay países europeos como Holanda o Gran Bretaña que apuestan por las pensiones de ahorro individual y privado. En Suecia y Polonia también han introducido reformas que van en este sentido. Sin embargo, la situación es distinta en España, Francia, Alemania e Italia, que insisten en el sistema de las pensiones de reparto.

Si los europeos quieren mantener la moneda única, deben abandonar este modelo de pensiones. La solución pasa por un sistema en el que el trabajador sea el propietario del ahorro que destina a sus pensiones, lo que fomenta la libertad individual y la responsabilidad. El Estado debe encargarse solamente de complementar las pensiones de los más vulnerables.

Pero hay más. Este documento publicado en 2004 bebía, a su vez, de las líneas maestras expuestas en una charla impartida por el propio José Piñera en la Conferencia Monetaria del Instituto Cato. Por tanto, el economista chileno ya había advertido de lo que ha terminado ocurriendo en el año 2003.

Es llamativo que entre los asistentes a la cumbre se encontraba George Tavlas, que entonces dirigía el servicio de estudios del Banco de Grecia y ejercía como subdelegado de la comisión helena ante el Banco Central Europeo. No se puede decir, por tanto, que las autoridades griegas no estuviesen avisadas. De hecho, Tavlas jugó un papel importante en el evento, interviniendo también como ponente.
Grecia... y España

Conviene recordar que las pensiones han sido el principal elemento de discordia entre Grecia y sus acreedores. El gasto desbocado del sistema de reparto heleno ha sido atajado de manera muy limitada, por lo que las sucesivas propuestas de acuerdo de la Troika han seguido insistiendo en la urgencia de una reforma que no ha terminado de producirse.

Los resultados están a la vista. De hecho, como apuntó José Piñera en su visita a España en 2014, la crisis fiscal griega puede extenderse a nuestro país si no se pone en marcha una reforma ambiciosa de las pensiones. En este sentido, conviene recordar las declaraciones del gobernador de España, Luis María Linde, quien este mes de junio ha insistido en la importancia de abordar esta problemática.

Por qué la quiebra de Grecia es diferente a las demás
Como la deuda está en manos de FMI, Comisión Europea y BCE, el impago ha tenido consecuencias más blandas a corto plazo.
Diego Sánchez de la Cruz Libertad Digital 1  Julio  2015

A menudo, cuando hablamos de la quiebra de un Estado, nos referimos al impago de obligaciones suscritas con acreedores privados. Sin embargo, el "rescate" concedido a Grecia dejó el grueso de la deuda helena en las manos de organismos políticos como la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional.

Es por esto que, en opinión de algunos analistas consultados por Bloomberg, la quiebra técnica en la que entró Grecia tras el impago de 1.600 millones al FMI se desarrollará de una forma más controlada, al menos en el corto plazo. De hecho, como explicó ayer Libre Mercado, el propio Fondo Monetario Internacional considera que el impago es oficial cuando han transcurrido treinta días desde la fecha límite planteada inicialmente.

Conscientes de este peculiar protocolo del FMI, las tres grandes agencias de rating han apuntado en sus últimos comunicados que la situación en la que ha entrado Grecia es diferente a la de un "default" normal y corriente. El hecho de que el resto del rescate haya sido coordinado por la Comisión Europea y el Banco Central Europeo refuerza esta tesis, ya que también en estos dos casos podríamos encontrarnos con una actitud más blanda de lo habitual.

En el caso del BCE, saldremos de dudas el 20 de julio, cuando Grecia tenga que devolver 3.500 millones de euros al organismo que preside Mario Draghi. El pasado fin de semana, ya vimos que el italiano no dudó a la hora de cortar la línea urgente de liquidez (ELA) que se había habilitado para Grecia. Esta decisión desencadenó el "corralito" financiero que ahora están viviendo los griegos.

Por tanto, los analistas creen que un escenario de impago el próximo 20 de julio tendría consecuencias más drásticas que el "default" en el que Grecia incurrió en la madrugada del 30 de junio.

Grecia: que cada cual asuma las consecuencias de sus decisiones
EDITORIAL Libertad Digital 1  Julio  2015

Está visto que tanto la troika como Syriza quieren evitar que los ciudadanos griegos tengan este domingo la última palabra respecto de las condiciones que reclama la UE para seguir concediendo nuevos créditos. Y no por la estéril y secreta oferta de última hora hecha el lunes por el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Junker, o por la contraoferta con la que el primer ministro Tsipras le respondía el martes. Sino por la voluntad expresada por ambas partes en litigio de proseguir las negociaciones una vez la población griega se haya manifestado a favor o en contra de la oferta del Eurogrupo que Atenas había calificado de inaceptable.

Ha llegado el momento, sin embargo, de que cada parte asuma su responsabilidad y las consecuencias de sus decisiones. Si "Europa no puede renunciar a sus principios por Grecia", tal y como decía Angela Merkel hasta este mismo lunes, no debería haber nuevas ofertas de financiación al manirroto Gobierno de Syriza en caso de que los ciudadanos griegos consideren también "humillantes" las que se les presentaban el pasado fin de semana. Así mismo, si los griegos aceptan dichas condiciones, lo que debería hacer el Gobierno de Tsipras es presentar inmediatamente su dimisión, no tratar de seguir toreando a las instituciones europeas.

Ha llegado el momento de que se haga realidad aquello que Merkel dijo en 2010 ante el Bundestag: "Un buen europeo no es aquel que acude corriendo a ayudar, sino aquel que respeta los contratos con sus socios europeos. Así es como se refuerza la estabilidad del euro".

Ha llegado el momento de que los griegos asuman la disyuntiva de euro o dracma, disyuntiva que se les ha tratado de evitar a costa del envilecimiento de la moneda única y de la socialización de su gasto entre todos los europeos.

Ha llegado el momento de decir basta a un Estado griego que cree que puede vivir indefinidamente por encima de sus posibilidades y a costa de una solidaridad comunitaria que no es tal, sino pura complicidad institucional a cargo del contribuyente europeo.

Asumir sin miedo esta disyuntiva no sólo constituye un imperativo para conservar los ya deteriorados principios en los que se asienta la moneda única, también es un espléndido y muy saludable aviso a otros Gobiernos que, como el español, han evitado mayores reformas estructurales a costa de aumentar el endeudamiento. Eso, por no hablar de lo esencial que es asumir con toda su crudeza dicha disyuntiva para abortar esos movimientos populistas que amenazan la libertad y la prosperidad de Europa tratando de hacer creer a la gente que los fondos públicos son inagotables.

Si los griegos, en definitiva, quieren evitar las reformas y los ajustes a costa de imprimir billetes, mejor que sea de dracmas y no de euros.

Grecia y la 'coalición de minorías'
Juan M. Blanco vozpopuli.com 1  Julio  2015

Según una creencia muy extendida, los gobiernos elegidos por votación popular tienden a impulsar aquellas políticas que desea la mayoría. Pero la realidad desmiente tan repetido mantra. El actual tira y afloja de los organismos internacionales con el ejecutivo griego, o la política llevada a cabo por el gobierno de Mariano Rajoy, muestran que determinados gobernantes defienden con frecuencia intereses minoritarios. Son más reacios a recortar gasto, limitar subvenciones a grupos concretos, que a elevar impuestos. Ello a pesar de que ciertos gastos benefician sólo a determinadas minorías mientras el gravamen perjudica a la sociedad en su conjunto. ¿Existe alguna explicación a este fenómeno?

En "An Economic Theory of Democracy" (1957) Anthony Downs mostró un resultado aparentemente paradójico: un partido podría ganar las elecciones defendiendo un paquete de políticas que resultan minoritarias en las preferencias del electorado. Es el fenómeno conocido como coalición de minorías. En ausencia de adecuados controles, sin vigilancia de una ciudadanía asentada en principios sólidos, los gobernantes saben que es electoralmente rentable otorgar privilegios a minorías en perjuicio del interés general, del contribuyente medio. El portón de la coalición de minorías se abre cuando muchos electores valoran más intensamente los asuntos que defienden en minoría que aquellos en los que mantienen la postura mayoritaria. Surge el fenómeno cuando cada sujeto vota según el trato que el gobierno concede a su grupo, no en función del que otorga a la ciudadanía en su conjunto.

La notable asimetría entre gasto público e impuestos constituye una interesante aplicación de la coalición de minorías. Todo el mundo prefiere impuestos bajos pero la resistencia a la escalada impositiva es menos intensa que el deseo de obtener una ayuda o subvención. El motivo es simple: los subsidios se concentran en un grupo pero la recaudación requerida se divide entre todos. Para Downs, una transferencia de 1.000 euros por cabeza a un grupo 20.000 personas dentro de un país de diez millones, encontraría 20.000 firmes partidarios frente a una mayoría de oponentes muy tibios, unos contribuyentes que sólo soportarían una ligerísima carga. Ninguno cambiaría su voto por la minucia de dos euros. "Suban impuestos pero no me quiten mi mamandurria".

La irresistible expansión del gasto
Así, cada programa de gasto atraería un puñado de acérrimos defensores sin oposición apreciable, constituyendo un mecanismo imparable de expansión del Estado. El proceso se agrava cuando los dispendios se financian con deuda, ese impuesto sobre contribuyentes futuros que aun no votan. La teoría de la coalición de minorías explica que ciertos gobiernos, como el español, sean mucho más proclives a elevar las tasas impositivas que a simplificar las leyes fiscales, a eliminar esas exenciones y desgravaciones que benefician a determinados grupos de presión. No, no se trata de un mecanismo de transferencia de renta de los ricos a los pobres: la política en España favorece casi siempre a minorías poderosas, bien organizadas.

Los gobernantes descubrieron rápidamente que, en democracias corrompidas, resultaba mucho más fácil aferrarse al poder fomentando una sociedad organizada en distintos rebaños, en permanente contienda por el presupuesto. Un entorno donde cada colectivo reclama prebendas a costa del resto. Comprendieron que resultaba eficaz dividir a la ciudadanía en facciones y otorgar ventajas, prebendas, derechos distintos a cada uno de los grupos. Una política de creación de clientelas para favorecer el voto cautivo. De división de la sociedad en clanes, creando "nuevos derechos" para cada uno. Pero la trampa era estúpida: los derechos son por definición universales. Si son especiales para un grupo se denominan privilegios.

Presenciamos el regreso a la sociedad estamental, una organización cerrada, discriminatoria, donde el trato y la consideración que otorgan las leyes depende del colectivo al que se pertenezca. Asistimos a la quiebra de las ideas surgidas de la Ilustración, esa convicción de que todo ciudadano es depositario de los mismos derechos, que la ley es igual para todos con independencia de raza, sexo, cuna, condición social o cualquier otra circunstancia. Los políticos actuales han modelado una sociedad no compuesta por ciudadanos libre e iguales sino formada por grupos con derechos distintos, con leyes ad-hoc para cada colectivo. Una preocupante deriva hacia la sociedad cerrada, plagada de barreras a la movilidad social, con notable desigualdad de derechos.

Las mayorías y el referéndum griego
Al plantear el referéndum griego, tanto Yanis Varoufakis como Alexis Tsipras conocen bien la paradoja de Anthony Downs. Son conscientes de que la coalición de minorías empuja el voto de rechazo a esas condiciones que los organismos internacionales exigen a Grecia. Saben que este mecanismo alienta el sufragio con intereses minoritarios, la resistencia de un electorado dividido en grupos al recorte de "su" gasto. Pero el efecto descrito por Downs predomina en entornos donde cada agente considera que su ventaja es "gratis", donde percibe que su carga se reparte entre la masa de contribuyentes sin efecto agregado apreciable.

En las presentes circunstancias griegas, el voto de coalición de minorías podría ser superado por la potencia de un voto mayoritario alarmado por las consecuencias imprevisibles de la rotura de la baraja. Por la pujanza de un electorado asustado ante la perspectiva de una salida del euro que desembocaría en intenso corralito, caos, desbocada inflación, pérdida de poder adquisitivo y serios recortes presupuestarios cuando cese el flujo de préstamos desde el exterior.

Existen dos opciones. O los dirigentes griegos infravaloran la fuerza del voto con visión mayoritaria o, mucho más probable, la conocen muy bien. En este último caso, el ala moderada de Syriza buscaría, sin reconocerlo públicamente, un "sí" que le otorgase legitimidad, que justificase las cesiones que su retórica populista siempre se negó a aceptar. Nada nuevo bajo el sol. La política es el arte de mantenerse en el poder haciendo lo contrario de lo que se pregona.

Grecia o el fracaso de la Unión Europea
Almudena Negro vozpopuli.com 1  Julio  2015

El pasado fin de semana se cumplían los peores presagios para la población griega cuando el infantil Varoufakis era invitado a abandonar el Eurogrupo, después de semanas de chantaje y negativas a aceptar propuestas razonables por parte del gobierno griego. Un gobierno griego empeñado en culpar de su propia incompetencia, consecuencia de su ceguera ideológica, a los demás. Finalmente se ha agotado la casi infinita paciencia de la burocracia de Bruselas con la extrema izquierda de Syriza, empeñada en que los demás le paguen la fiesta.

Demasiadas exigencias, demasiado dinero y un mensaje peligroso para otros países del sur, también infectados por el virus del populismo. Pero también, aunque no se dice, para una Francia en muy mala situación en donde Le Pen amenaza al establishment, aunque todo parece indicar que Nicolás Sarkozy conseguirá frenar, por el momento, su ascenso. Sólo Alemania parece resistir en parte la crisis, que no es económica sino política. De ahí la germanofobia que poco a poco se va extendiendo.

Este lunes Atenas amanecía con las sucursales bancarias cerradas y la dura realidad del corralito. Mientras que los extranjeros pueden seguir accediendo a su dinero, los griegos ven limitada la retirada de efectivo de los bancos en 60 euros por persona y día. Es el robo legalizado de los ahorros de la gente para pagar los dispendios de los mandamases. En la Argentina carcomida por el peronismo, otro modelo a seguir por los populismos de corte hispanoamericano, lo conocen bien.

La posible salida de Grecia de la llamada moneda única, que no lo es y que tendría serias consecuencias para toda la Unión Europea pero fundamentalmente para el país expulsado, supondría, a decir de los expertos, la imposibilidad del gobierno heleno para hacer frente al pago delas pensiones, mucho más altas que en España o Alemania, o a los gastos de la Seguridad Social, junto a una devaluación monetaria superior al 50%. Una brutalidad para la población. A Tsipras, el jefe del patio del cole, le importa un colín. Porque él, como buen colectivista, es incapaz de asumir sus responsabilidades y culpa del fracaso de su gobierno a la propia Unión Europea.

Sin duda Tsipras piensa en la posibilidad de llegar a algún acuerdo con Vladimir Putin (con China al fondo). Un Vladimir Putin que ya se ofreció en su día para “rescatar” a Grecia, aunque Rusia –al igual que China– no está tampoco para muchas verbenas. Y es que Putin y Tsipras -Obama sigue sin enterarse- juegan a la geopolítica, frente a una Unión Europea que solo sabe sumar y restar. Y premia, o cuando menos no sanciona, al incumplidor que amenaza con darle una patada a la mesa. Gente “seria” la de Bruselas; y valiente, muy valiente. De ahí que Tsipras se haya atrevido a afirmar que la expulsión de Grecia del euro, que se ve venir, es imposible. No se da cuenta de que ha rebasado, incluso para las permisivas élites extractivas de la Unión, todos los límites.

Por supuesto que aquí en España no ha tardado mucho Pablo Iglesias en salir en apoyo del desastre griego, porque es el mismo desastre que quiere para España. Entre acusaciones de “terrorismo financiero” contra los de Bruselas, Iglesias, el que califica de “afectados” a los inocentes turistas asesinados por los, estos sí, terroristas en Soussa, Túnez, califica de “democrático” un demagógico referéndum en el que se pretende consultar al desesperado pueblo griego, quien ha comenzado a dar la espalda a Syriza, si se pueden impagar las deudas. De ganar el no, que es lo que piden los populistas acompañados por Krugman y Stiglitz, el corralito se eternizaría y la salida del euro estaría mucho más cerca. De ganar el sí, Tsipras se tendría que ir a su casa, aunque no lo hará.

Un despropósito el de Syriza sólo asimilable a los butifarendums de Artur Mas. “¿Quiere usted pagar lo que debe?”. No se le ocurre ni al que asó la manteca. Todos sabemos lo que sucede con los malos pagadores. Que nadie les vuelve a fiar. Algo que al parecer la infantil muchachada de la extrema izquierda, pero también de la extrema derecha, que para eso los neonazis de Amanecer Dorado, Le Pen e Ynestrillas apoyan a Syriza en la irresponsabilidad, parece no querer comprender. Su anticapitalismo feroz, su odio al individualismo y a los valores occidentales, sumado a la promesa del paraíso terrenal de todos los totalitarios (mientras que la Iglesia no acaba de enterarse de que su gran enemigo es el Estado), les llevan a creer que todo vale. La “lumbreras” Teresa Rodríguez, la de Podemos que se ha quedado sin sillón andaluz, defiende el hundimiento. Genia.

Pero, las cosas como son, en algo sí tienen razón los extremistas: la culpa es de las oligarquías europeas, las cuales abandonaron hace lustros el espíritu del Tratado de Roma que alumbrara la Unión Europea, para sustituirlo por un espíritu socialdemócrata, burocrático, nada democrático y muy alejado de la gente. Una oligarquía nihilista la de Bruselas acostumbrada a dejar pasar todo, a consentirlo todo y a sustituir la política por la economía. El fracaso de Grecia es el fracaso de la Unión Europea.

Es evidente que estamos en un Estado de Derecho fallido.
Ernesto Ladrón de Guevara www.latribunadelpaisvasco.com 1  Julio  2015

Cuando un sector de la ciudadanía y su clase política correspondiente se niegan a acatar las leyes dimanadas de la soberanía nacional es obvio que debería actuar la justicia con todos los instrumentos que la Constitución le atribuye. De lo contrario la anomia social y el estado de rebelión permanente se implanta en la realidad de las cosas, desembocando en lo que Hobbes denominaba el estado de la naturaleza como contraposición al Estado de Derecho, es decir, la ley de la jungla, del que más protesta o del más incívico.

Hace unas cuantas semanas contemplé en Vitoria una manifestación de padres con sus respectivos hijos. Siento repugnancia por la utilización de los niños como ariete para determinadas reivindicaciones. Los padres que lo hacen no son conscientes de que están usando a sus hijos como rehenes para lograr objetivos que a ellos les puedan parecer justos, pero que no lo son, pues violentan el marco jurídico, y para modificarlo están los representantes legítimos de la ciudadanía, pues para eso votamos. Pero lo más grave es que de forma indirecta se está adoctrinando a sus hijos, siendo esta actuación lo más antitético a lo que entendemos por educación. Aún recuerdo con desgarro cuando un rebaño de mal llamados padres acudía frente a mi casa junto a sus hijos que no levantaban más de un metro del suelo, insultándome. Eran tiempos en los que fui, para mi desgracia, Delegado Territorial de Educación. Y digo para mi desgracia porque por mucho que me empeñaba en aplicar la ley e instar a su acatamiento, no había forma, y era una rebelión permanente contra lo que yo significaba entonces. Y lo peor de todo es que algunos periodistas se negaban a asumir que yo era un simple servidor del Estado de Derecho y que no hacía otra cosa que actuar con el rigor que la ley me imponía.

Los padres que se manifestaban recientemente hacían un llamamiento a la insumisión a la LOMCE y a dejarla sin efecto por la vía de la insubordinación. Reivindicaban la supresión de la llamada reválida que en realidad es una evaluación diagnóstica como bien afirmaba la propia Consejera de Educación, no sé si convencida de lo que decía o para salvar los trastos.

A mí me parece una insensatez y una irresponsabilidad por muy nacionalista que se sea pedir que se anule una evaluación de los egresos escolares logrados por sus pupilos. Es como si en un hospital nos negáramos a que hubiera una auditoría de las prácticas médicas, prefiriendo correr el riesgo de que un médico en lugar de operarte de la vesícula te hiciera un transplante de riñón. Si se es un buen padre, lo que se quiere, en buena lógica, es que la educación que se proporcione a tus hijos sea con criterios de excelencia y no tanto ajustada a los cánones nacionalistas, es decir justificatorios de contenidos que no transciendan más allá de Pancorbo, en definitiva que no sepan nada de dónde nace el Ebro, o quienes fueron los Reyes Católicos, Cánovas del Castillo o Hernán Cortés, por poner ejemplos.

Claro es que se ha impuesto el paradigma de que una buena educación es la que imparte pocos contenidos cognitivos y logra “competencias”, como si éstas no tuvieran nada que ver con unos aprendizajes básicos que son la puerta para ampliar nuevos logros de conocimiento.

Prueba de lo que digo es el empeño de que el aprendizaje cognitivo se adquiera con solo poner un ordenador delante del niño, como si la navegación por Internet se pudiera hacer sin tener una estructura cognitiva que permita desbrozar contenidos e ir a lo esencial, sabiendo interpretar textos complejos y adquirir conocimientos esenciales.

Es lamentable la falta de interés por cuestionarse lo “pedagógicamente correcto” que sospechosamente suele coincidir con lo “políticamente correcto”, sin hacer una mínima reflexión de qué es conveniente en un mundo globalizado y cada vez más competitivo, donde el no saber interpretar lo que dice un periódico, o no ser capaz de situar un óleo de Rembrant en su momento histórico y de valorar los valores estéticos, la semiótica contenida en el cuadro, o ubicar geográficamente el país al que pertenece el autor, fuera una circunstancia baladí en la evolución personal del sujeto. Según esto es más importante lograr unos aprendizajes tecnológicos que una buena formación humanística. Y lo lamentable es que esos padres acepten estos hechos, sin profundizar más allá que el hecho de su pertenencia a la tribu.

Así vamos. De victoria en victoria hasta la derrota final.

700.000 empleos en juego
Grecia pierde su joya: el turismo
Borja Jiménez de Francisco gaceta.es 1  Julio  2015

Hoy, la ocupación hotelera está al 85%, mientras que los cruceros están cerrados. El temor es una subida de impuestos al sector.

Con pocas opciones de financiación, Grecia tiene en el turismo su más preciada joya. El Sol y la historia ateniense atrajeron a más de 22 millones de turistas a Grecia en 2014, un 23% más que un año antes. Turistas, que representaron hasta un 16% del Producto Interior Bruto, un record histórico.

Hoy, los hoteles de Atenas se encuentran al 85% de su capacidad total, hay pocas plazas libres en los vuelos a las islas, y prácticamente todos los cruceros están cerrados tal y como nos aseguran desde la agencia de viajes eDreams.

Y es que el sector turístico es, junto al naviero, el principal motor económico de Grecia. Y, ahora, al borde del abismo, muchos expertos se temen lo peor: un rechazo al país heleno por parte de los turistas. Y más, con la propuesta de subir el conocido como el IVA turístico o por la supresión del IVA reducido o el especial. Una medida, que Jesús Collado Agudo, coordinador del máster de márquetin turístico de la Universidad de Cantabria, ve normal: "El IVA turístico está en unos niveles muy bajos en comparación con otros países de su entorno. Las previsiones dicen que se incrementará hasta un 13%, lo que reduce, claro, el factor competitivo en precio frente a otros destinos europeos, que son competidores directos, como España o Italia".

El problema, es que a medida que las conversaciones con las Instituciones comenzaban a agonizar, las perspectivas turísticas se han ido lastrando. "La situación de Grecia, generaba muy buenas perspectivas futuras para el país. Las previsiones de contribución al PIB decían que en 2024 alcanzarían el 19% (desde el 16% actual). El contexto era tremendamente positivo en Grecia. Ahora, llega la incertidumbre".

Pero lo cierto es que el Ejecutivo de Alexis Tsipras se resiste a subir el impuesto turístico en las islas, asegurando incluso que, de aprobarse, no se aplicaría hasta otoño para no dañar la temporada en curso. Y es que el turismo no es bueno simplemente por el dinero que dejan los turistas, sino que emplea a unas 700.000 personas y representa una quinta parte de la riqueza nacional. Por ello, cualquier cosa que pueda lastrar el turismo heleno, hace temblar los cimientos, ya deteriorados, de la economía griega.

Tsipras acorrala, patria en boca, al pueblo griego
Roberto L. Blanco Valdés La Voz 1  Julio  2015

Es verdad: ni Tsipras, ni Syriza, tienen culpa del desastre económico de Grecia. Lejos de ello, fue el atroz egoísmo de una clase política putrefacta en combinación clientelar con unos ciudadanos encantados de recibir servicios sin pagar impuestos, jubilarse antes que los de la práctica totalidad de los países europeos y solucionar sus problemas sobornando a las autoridades, los que han puesto en situación de jaque a un país reducido a cenizas por un pavorosa corrupción y desgobierno, que ha convertido al griego en lo más parecido a un Estado fallido que existe hoy en la Europa democrática.

Pero tan verdad como eso es que Tsipras ha culminado, de la más infame forma imaginable, la cadena de despropósitos que permitieron a Syriza ganar las elecciones con un programa demagógico que sabía que jamás podría cumplir. Ahí es donde está el origen inmediato de la situación que hoy vive Grecia, abocada a votar en un referendo demencial, que pone de relieve que la frivolidad de sus gobernantes, también de los de ahora, no conoce límites.

De hecho, la suma del peor populismo y el peor nacionalismo -idénticos a los que llevaron a Argentina a la ruina y al corralito, ya instalado en Grecia- son los que explican que bajo el patrioterismo grandilocuente con que Tsipras trata de defender su giro hacia el abismo no haya más que un intento patético y desvergonzado de salvar su propio culo y el del partido que lo ha llevado hasta el poder.
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Y así, en un gesto de irresponsabilidad apenas sin precedentes en un gobernante de la UE (el de Mas convocando un referendo de autodeterminación sería el más cercano) el mismo Tsipras que estaba a punto de cerrar un acuerdo a finales de la semana pasada decide convocar, en la mejor tradición autoritaria, una consulta que es en realidad un plebiscito sobre su persona en respuesta a la intifada que se levantaba contra él en su partido.

Tsipras, convertido en un personaje de opereta, se saca así de encima la responsabilidad que asumió con el cargo que hoy ocupa y decide poner a su país ante un dilema imposible, pues nadie puede votar sin saber cuáles serán las consecuencias, ni aun remotas, que de su voto van a derivarse. Convocar un referendo en esas condiciones es más que una insensatez: es una traición a su pueblo y a los pueblos de la Unión que han mantenido con sus impuestos, durante años, la enloquecida fuga hacia adelante de los griegos.

Pensando solo en él y su partido, y no en los terribles sufrimientos que esperan a sus compatriotas si Grecia sale del euro y de la UE, Tsipras juega de farol, como un tahúr, y está dispuesto a todo con tal de no aceptar que prometió humo y quimeras y de asumir la dura obligación que se deriva de ese engaño: decir a los griegos la verdad y marcharse si, después de hacerlo, no puede ya seguir al frente del Gobierno.

30 de junio de 2015: fecha negra de la historia europea
Carlos Ruiz Miguel Periodista Digital 1  Julio  2015

El día 30 de junio de 2015 es una fecha para la Historia de Europa y, por eso mismo, de la Historia universal. A salvo del eventual, y parece que poco probable, acuerdo que pueda establecerse entre Atenas y el resto de sus socios de la Unión Europea tras el referéndum del domingo 5 de julio, hay una cosa evidente: habrá un "antes" y un "después" del 30 de junio de 2015 en la historia de Europa. El 30 de junio queda como la fecha que arrumbó ficciones como "Unión Europea", "Federalismo europeo" o "Constitución europea". Pocos podrán decir que lo habían advertido antes y yo soy uno de ellos@Desdelatlantico.

I. EL ORIGEN DEL PROCESO QUE DESEMBOCA EN LA UNIÓN EUROPEA: LA "DECLARACIÓN SCHUMAN"
Para entender la magnitud histórica de lo ocurrido hay que recordar que la actual Unión Europea tiene su origen en la llamada "Declaración Schuman" de 9 de enero de 1950 (hace 65 años). En esa declaración se afirma:

Europa no se hará de una vez ni en una obra de conjunto: se hará gracias a realizaciones concretas, que creen en primer lugar una solidaridad de hecho.

II. LA CREACIÓN DE LA "UE" EN 1992: UNA APUESTA BIENINTECIONADA PERO EQUIVOCADA
El día 9 de mayo de 2010, hace cinco años, escribía en este blog lo siguiente:

En 1992, en la ciudad belga (durante dos siglos española) de Mastrique (Maastricht), se firmó un nuevo tratado, el tratado de la Unión Europea. Este tratado pretendía añadir al "pilar económico" otros dos pilares sobre los que construir Europa: el pilar de la "política exterior y seguridad común" y el de la "política interior". Además, se proponía ahondar la unión económica con el establecimiento de una moneda común, el euro.
Se pensó, equivocadamente, que la "solidaridad de hecho" ya estaba conseguida y se podía construir la unión política... ¡Craso error!

El cálculo se ha demostrado erróneo.
Europa ha consumido muchísimas energías políticas y de dinero en intentar una unión "política" sin haber conseguido la plena "solidaridad de hecho" (unión económica).
Y se intentó profundizar en la unión económica introduciendo una moneda común... sin haber antes unificado muchos elementos previos, como la política fiscal.
La situación resultante ha sido la de una moneda común pero sin una política fiscal común ni una política presupuestaria común.
La consecuencia de lo anterior es la crisis griega... y la crisis en otros países, mayormente en España.

¿Cuál es la enseñanza que debemos extraer 60 años después de la declaración Schuman a la luz de la crisis de Grecia y de España?
La enseñanza es muy clara.
Urge refundar la Unión Europea.
Urge dejar de lado proyectos pseudo-constitucionales y urge concentrar los esfuerzos en consumar la unión económica.
Urge que los impuestos sean iguales en Europa.
Urge que las reglas presupuestarias y de gasto público sean iguales en Europa.

Ni qué decir tiene que nadie prestó la más mínima atención a mis palabras. Todo lo contrario, la Comisión Europea siguió financiando proyectos y cátedras dedicadas a decir que el proceso de integración europeo era la "octava maravilla". Propaganda y auto-engaño.

Es más, ninguno de estos "europeístas" de nómina ha denunciado el apoyo de la UE a un programa de "rescate" a Grecia que no sólo no favorecía la armonización económica, sino que ahondaba las diferencias en los tipos impositivos de algunos impuestos o en las condiciones laborales, circunstancias básicas sin las que no puede haber unión económica.

III. LA REFORMA CONSTITUCIONAL DE 2011 YA REVELABA EL FRACASO EUROPEO
En este blog, también, expresé mi opinión de que la reforma constitucional operada en 2011 era inútil (contra lo que muchos pensaron). Pero lo más relevante a estos efectos es que, en aquel momento (26 de agosto de 2011), señalé que esta reforma revelaba el fracaso de la UE:

si la Unión Europea fuera una verdadera "Unión" tendría mecanismos para garantizar que los Estados miembros cumplieran las normas de la misma.
El proyectado artículo 135 de la Constitución no hace sino constatar un hecho: Desde que se aprobó el Tratado de la Unión Europea de 1992, se incluyeron preceptos fijando un máximo para el déficit estructural. Esos preceptos se han incumplido DECENAS DE VECES y NINGUNO de esos incumplimientos ha sido sancionado y corregido por la Unión Europea.

Por consiguiente, la conclusión que se extrae es que, en ciertas materias importantes, como ésta, la "comunitarización" es sólo aparente. O lo que es lo mismo, que en aspectos tan importantes como éste los Tratados europeos no son más que una ilusión.

La pregunta que se impone es:
¿para qué incluir en los farragosos tratados europeos cláusulas... cuyo cumplimiento no se puede garantizar?

IV. LA CRISIS GRIEGA ARRUMBA LA FICCIÓN DE LA DISOLUCIÓN DE ESPAÑA EN UNA "FEDERACIÓN" EUROPEA
Un recurrente intento de disolver la nación española es el de hacerlo por medio del establecimiento de un "Estado federal". Para disipar los temores de que esa deriva "federal" acelere la centrifugación de los restos en que quede dividida España por la eventual "federalización", se sugería que ese imaginario "Estado federal" español quedaría integrado en una Europa "federal". Así se dijo en un jaleado, pero desafortunado, manifiesto al que me referí en este blog. El manifiesto decíase trata de culminar la configuración de nuestro Estado en un sentido federal que pueda en el futuro insertarse de manera natural en una federación de estados europeos

A lo cual yo reproché (17 de julio de 2014):
Lo más irreal a mi juicio, es que, con ingenuidad digna de mejor causa, se pueda apuntar a una "Unión Europea federal". ¿Es que alguien, de verdad, puede hoy en día pensar que ese es un horizonte posible?

V. EL 30 DE JUNIO DE 2014 DESAHUCIA LAS BASES DEL PROCESO DE INTEGRACIÓN EUROPEO
Recordemos una vez más que las bases del proceso de integración europeo radican en la búsqueda de una "SOLIDARIDAD de HECHO" como premisa para construir sobre la misma una unión política.

El 30 de junio Grecia, un Estado de la UE, que además forma parte del núcleo más integrado, el que tiene el euro como moneda (18 de los 28 Estados de la UE tienen el euro como moneda) fue abandonada por sus socios o todo parece indicar que así ha sido.
El 30 de junio Grecia ha incurrido en un impago al Fondo Monetario Internacional (FMI). Ciertamente la deuda de Grecia con el FMI es distinta a la que tiene con otros Estados europeos y, eventualmente, un impago al FMI (actor formalmente externo a la UE) no debería tener repercusiones internas en la UE. A la espera de lo que ocurra con la deuda de Grecia con los Estados de la UE, debemos a día de hoy limitarnos a las declaraciones de los líderes políticos. Pues bien, según esas declaraciones Grecia sería expulsada del euro en caso de impago de la deuda con sus socios. Se atribuye incluso a Wolfgang Schäuble, ministro alemán de finanzas la frase de que "dejar que Grecia se queme haría más fácil crear una Europa más fuerte con un cortafuegos más creíble"

Cualquier parecido entre este escenario y el concepto "solidaridad" es, obviamente, pura coincidencia.

La quiebra de la solidaridad con Grecia, recibida con alborozo por algunos políticos, periodistas y analistas de nivel gallináceo, tiene un significado muy profundo que se aprecia bien en la frase, real o apócrifa, de Schäuble y que es éste: dejaremos caer al Estado europeo que haga falta para salvarnos el resto.

Se atribuye al Ejército israelí una práctica admirable: no abandonar a ningún soldado israelí que pueda caer vivo en manos del enemigo. Es cierto que algunos sospechan que el propio ejército israelí preferiría matarlo si no lo consigue rescatar vivo. Pero de lo que nadie duda es de que ningún soldado israelí podrá caer en manos del enemigo con la complicidad del Ejército de su país.

La Unión Europea debería aprender algo de lo bueno que tiene Israel. No sé si es ya demasiado tarde.

No hay consuelo.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 1  Julio  2015

Se anuncia como algo noticiable el que la Fiscalía va a perseguir en Internet las ofensas contra las víctimas del terrorismo. Y la pregunta es ¿Y hasta ahora, es que no lo hacía? ¡Ah calro, esa labor se dejaba al grupo de delitos informáticos de la Guardia Civil con sonados éxitos en la persecución de delitos de pornografía infantil, pedofilia y otros de igual cariz. La verdad es que no me extraña nada de lo que afecte a una Institución Fiscal, que como la Judicial, está politizada y desacreditada hasta la médula, con independencia – lo único en que lo es- de quienes hayan gobernado ya fuesen socialistas o del PP. Los Fiscales Generales han sido hasta la fecha ejemplos del sectarismo más bochornoso, tanto o más que el tiempo que padecemos en estos últimos días.

¿Alguien se acuerda de quién es el último Fiscal General del Estado? Pues se trata de “última” y la primera mujer en serlo, Dª Consuelo Madrigal Martínez-Pereda, fiscal de Sala coordinadora de Menores y sucedió en el cargo a primeros de año al dimisionario Eduardo Torres Dulce. Así que sería mucho pedir responsabilidades a quien lleva tan escaso tiempo en su cargo y que cesará sí o sí cuando este Gobierno del PP dé paso a lo que salga tras las elecciones de noviembre de este año. Sin embargo, lo que sí se puede hacer es una retrospectiva sobre sus más que cuestionados antecesores en uno de los cargos más importantes del Estado.

Y es aquí al analizar la lista de agraciados durante la etapa “democrática” donde se comprueba que desde 1978 a 1990 se sucedieron de modo anodino con un periodo de cuatro años, coincidente con la duración de la legislatura. Sin embargo, a partir de 1990 este periodo se redujo a tan solo dos años de permanencia en el cargo, llegando al mínimo de un año entre 1996 y 1997. Tras ellos se produce una etapa de nombramientos más longevos protagonizados por D. Jesús Cardenal y D. Cándido Conde Pumpido cada uno de ellos con dos legislaturas de siete años. Y llegamos a la etapa que se prometía renovadora en al que el PP ganó por mayoría absoluta y Mariano Rajoy designó a Eduardo Torres Dulce que presentó su dimisión por diferencias insalvables con el Gobierno.

No hace falta recordar el protagonismo exagerado que llegó a tener la Institución y sus máximos representantes que nos dejaron frases tan lapidarias como que “El vuelo de las togas de los fiscales no eludirá el polvo del camino” y los diferentes gestos de “comprensión” en aras al llamado impropiamente “proceso de paz” con la ETA. Sin embargo, ahora parece haber una especie de “impasse”, un tancredismo exagerado a la hora de emprender actuaciones de entidad que demuestran la falta de jerarquía y una actitud de inercia y dejarse llevar impropia de esa jerarquización efectiva característica durante tantos años.

No sé si es peor el excesivo protagonismo o la inanidad más absoluta. Supongo que la virtud estaría en que dejase de estar manipulada y no se actuara a golpe de telediario.

Educación
El español tendrá un título común en todo el planeta al estilo 'Proficiency' o 'Toefl'
La prueba de conocimiento del castellano se aplicará a partir del próximo curso académico y englobará a todos los países hispanohablantes
 lavozlibre.es 1  Julio  2015

Madrid.- Los Reyes Felipe y Letizia han aprobado en México el inicio de actividades del Servicio Internacional de Evaluación de la Lengua Española (SIELE), una evaluación internacional del dominio del idioma español que se aplicará a partir del próximo curso académico y englobará a todos los países hispanohablantes.

En un acto en el Antiguo Colegio de San Ildefonso de la capital mexicana, Felipe y Letizia firmaron el protocolo de aprobación de actividades iniciales junto con el director del Instituto Cervantes, Víctor García de la Concha, y los rectores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), José Narro, y de la Universidad de Salamanca, Daniel Hernández.

Estas tres instituciones serán las encargadas de impulsar esta iniciativa que se hace en el marco de "un mundo globalizado" en el que "la acreditación del conocimiento de lenguas está cobrando un auge realmente extraordinario", dijo García de la Concha.

Esta será la primera vez en el ámbito del español en que una prueba "de evaluación y certificación de nuestro idioma incluya textos orales y escritos procedentes de todo el mundo hispanohablante", añadió el académico. Un producto "novedoso" y "de gran calidad" que han creado estas tres instituciones inspiradas en otros prestigiosos exámenes, como el 'Proficiency' británico o el 'Toefl' estadounidense.

Según explicó por su parte Hernández, tres son los elementos que han servido de punto de apoyo para crear esta prueba, entre ellos la "dirección adoptada por las Academias de la Lengua Española en los últimos años", que "ha conducido a la definición de un marco panhispánico".

Además, se ha hecho "en el marco común de referencia europeo para las lenguas" que "proporciona una escala homogénea" al aprendizaje de un idioma, y también apoyado con el plan curricular del Instituto Cervantes desarrollado para la evaluación de la competencia en la lengua española.

El rector de la UNAM, que es la mayor universidad del mundo hispánico, explicó a su vez que esta prueba de evaluación es parte de las "responsabilidades" de "transmitirlo" y "cultivarlo", y la calificó de "una aventura cultural extraordinaria"

Narro dijo que "más allá de niveles culturales y educacionales el dominio de los idiomas representa parte de la superación de los individuos", y que en las palabras está gran parte del "secreto de nuestra especie".

300.000 CANDIDATOS AL AÑO
El Siele se pondrá en marcha a comienzos del próximo curso académico y durante los tres primeros años se implantará especialmente en Brasil, donde está previsto que haya 120 centros de examen; en Estados Unidos, con 100 centros, y en China con 60. Las previsiones iniciales establecen un mínimo de 300.000 candidatos anuales, que se elevarán a 750.000 en el plazo de cinco años.

El examen constará de cuatro pruebas -comprensión de lectura, comprensión auditiva, expresión e interacción escritas, y expresión e interacción orales-, y todas se realizarán por medios electrónicos y conexión en línea, por medio de un sistema de cita previa en centros de examen autorizados.

Los textos de lectura y las audiciones incorporarán las diferentes variedades geográficas de la lengua estándar, mientras que en la producción escrita y oral de los examinandos se admitirá toda norma hispánica.

"Si queremos que nuestra lengua se afirme como segunda lengua de comunicación internacional debemos superar la visión de corto alcance, centrada en lo de cada uno, y poner en común los recursos de todos para lograr un objetivo que redundará en beneficio común", dijo Felipe VI.

En su discurso el monarca señaló que "faltaba en el universo de la enseñanza del español" un "certificado ágil y de gran prestigio que se situara en la línea de los que ofrece la lengua inglesa".

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Advierte Convivencia Cívica Catalana
Cataluña trata peor la lengua española que las extranjeras
Francisco Caja denuncia que mientras el ‘Govern’ se niega a cumplir el 25% de clases en español, el próximo curso aplicará en centros de numerosas localidades un 33% en francés.
Rosalina Moreno gaceta.es 1  Julio  2015

Convivencia Cívica Catalana informa de que el próximo curso el francés será la lengua vehicular en bachillerato en hasta 33 localidades de Cataluña. En concreto, 10 horas a la semana dejarán de darse en catalán para pasar a ser impartidas en lengua francesa, y habrá hasta cinco asignaturas en ese idioma.

La plataforma recuerda que, sin embargo, la Consejería se niega a dar un 25% de clases en español, como han pedido los padres y ha establecido la Justicia en varios colegios, y subraya que la introducción generalizada del francés en detrimento de horas de catalán muestra la “incoherencia e hipocresía” de los argumentos utilizados por la consejería. “Siempre que se ha planteado su introducción como lengua vehicular de enseñanza –aunque fuera sólo dos horas semanales- se ha apelado desde el nacionalismo a que ello perjudicaría el número de horas de catalán, su buen aprendizaje y que pondría en riesgo la salud del catalán”, recuerda.
Exclusión por razones políticas

Así las cosas, el prsidente de esta plataforma antiindependentista, Francisco Caja, señala a GACETA.ES que “demuestra que el objetivo que persigue la inmersión lingüística no es la normalización de la lengua catalana, que está perfectamente normalizada, sino la exclusión por razones políticas exclusivamente del castellano como lengua vehicular para desarraigar el uso del castellano entre los escolares y Cataluña”.

Especifica que las localidades con centros educativos que ofertarán la enseñanza bilingüe en catalán y francés son Ametlla de Mar, Barcelona, Cambrils, Capellades, Castelldefels, Figueras, Gavá, Gerona, Granollers, Hospitalet de Llobregat, Igualada, Lérida, Llansá, Lliçá, Mollet del Vallés, Montornès del Vallés, Olot, Palafrugell, Playa de Aro, Pobla de Segur, Puigcerdá, Reus, Rosas, Sabadell, S. Cugat del Vallés, S. Fruitós de Bages, Sta. Eulalia de Ronçana, Tarrasa, Tortosa, Viella, Viladecavalls, Vilafranca del Panadés, Vilanova y la Geltrú.
‘Abandonados de la mano de Dios’

Caja confiesa la “impotencia y rabia” de que uno no pueda llevar a sus hijos a recibir una educación bilingüe, “que sería lo lógico, y lo pedagógicamente y políticamente correcto”, y denuncia que es un calvario frente al que nadie actúa. Entiende que no lo hagan los nacionalistas, "que presentan una ideología totalitaria”, pero, apunta, que “uno esperaría que fuera defendido por aquellos que tienen la obligación de defender los derechos y libertades de los ciudadanos en Cataluña: El Gobierno central”.

Considera que el Ejecutivo tiene a los catalanes “abandonados de la mano de Dios”, pero no sólo éste Gobierno, sino que también ocurrió con los anteriores, que “han consentido que, a pesar de que el Tribunal Supremo y el Constitucional hayan declarado el sistema de inmersión lingüística contrario al espíritu y la letra de la Constitución, rige desde el curso 92-93 sin que nadie haya movido un dedo para solucionar y erradicar un grave quebranto en los derechos de los escolares en Cataluña”.

No comulga con que ese sea “el precio que tienen que pagar, como dicen en la letra pequeña, para que los nacionalistas no se echen al monte”. Francisco Caja apunta que “ya se han echado”, y alerta de que “cualquier concesión y tolerancia respecto a la vulneración de derechos y libertades fundamentales se acaba pagando”. “Y lo estamos pagando todos los españoles, no sólo los catalanes que no somos nacionalistas, que somos la mayoría”, subraya.

El presidente de Convivencia Cívica Catalana destaca que “la exclusión del castellano contribuye de una manera central a difundir entre los catalanes la idea de secesión de España”.

Denuncia que ya les han empezado a separar mediante esta exclusión y que de esa manera les anticipan la escisión. Afirma que aunque a día de hoy no se ha producido la secesión política, hay “una sentimental que han cultivado y se han propuesto como objetivo los diferentes gobiernos nacionalistas con la omisión del central”.

Al parecer Blas de Lezo no hablaba "nuestra lengua"
Enrique Zubiaga Periodista Digital 1  Julio  2015

Hace unos días ha recibido la bandera de combate la fragata de la Armada Española Blas de Lezo. Y esto ha ocurrido en un solemne acto que ha tenido lugar en mi pueblo, Guecho, con himno y desfile, como debe ser. Por cierto, que el Ministro de Defensa, que presidió el acto, también es guechotarra.

Me parece muy oportuno que una fragata que lleva el nombre de un heroico e ilustrísimo marino vasco que hizo historia defendiendo a su país reciba la bandera en Vizcaya. La Blas de Lezo zarpó después del acto hacia Pasajes, el pueblo guipuzcoano de Blas de Lezo.

No hace falta decir que el Presidente de la Comunidad Autónoma Vasca, que lo es supuestamente de todos los vascos, no ha hecho acto de presencia, supongo que estaría ocupado.
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También hay que decir que, como no podía ser de otra manera, un grupito de lo más selecto ha recibido a la fragata con el grito de asesinos. Aquí hay que hacer la observación de que tratándose de quien se trata la verdad es que ese grito denota un notable despiste, o más bien una total falta de percepción de la realidad. Personalmente creo que quizá deberían informarse mejor de nuestra historia más reciente en lo que a asesinatos se refiere, y también que si no les gustaba el acto se les podía haber ocurrido otro grito más apropiado ¿no? Pero vean, vean el vídeo porque esta vez los camisas pardas de Guecho han visto, atónitos, cómo alguno no se ha callado. Y no parece que les ha hecho mucha gracia, se ve que no están acostumbrados. No les diré más que uno de ellos estaba muy mosqueado con la vasquidad de Blas de Lezo "porque no hablaba nuestra lengua". ¿A ver si va a ser que en aquella época no se había inventado la ikurriña, ni había normalización lingüística, ni ikastolas? Hay que joderse.

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