AGLI Recortes de Prensa    Viernes 3  Julio 2015

Las cifras que desmontan las mentiras de Syriza
Al contrario de lo que afirma Tsipras, sí es posible cumplir con las obligaciones de la República helena.
Diego Sánchez de la Cruz Libertad Digital  3 Julio  2015

En el marco de la crisis griega, el frente de unidad que venían manteniendo la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional ha empezado a resquebrajarse en las últimas 24 horas. La fractura viene por el flanco del FMI, cuyo último informe de trabajo plantea la posibilidad de extender los plazos de devolución de la deuda helena así como una posible "quita" valorada en el 30% del PIB.

El documento en cuestión apunta que la relación entre la deuda del Estado griego y su PIB será del 150% en 2020, cifra que el Fondo considera excesiva. Hablamos, evidentemente, de un nivel de endeudamiento elevado; sin embargo, no es menos cierto que otros países desarrollados enfrentan un endeudamiento aún mayor, por lo que el giro del FMI se antoja precipitado.

Así, de acuerdo con los últimos datos del FMI, la deuda pública japonesa llega al 237% del PIB, mientras que la de Italia alcanza el 127% y la de Portugal roza el 123%. Esto quiere decir que, si bien Grecia enfrenta un evidente problema de endeudamiento, su escenario no es en absoluto insalvable.

Ya ha habido quitas y reestructuraciones
En este sentido, conviene recordar que ya en 2012 se aprobó una quita de la deuda helena que afectó a más del 84% de los acreedores privados que habían comprado bonos del Tesoro griego. Aquella operación supuso el perdón de 100.000 millones de euros, con pérdidas finales que llegaron al 78,5%.

A esto se suma el ahorro en intereses de la deuda del que se ha beneficiado Grecia en los últimos años. Tal y como explicó el Fondo de Rescate Europeo, el acuerdo entre Bruselas y Atenas ha ahorrado al Estado heleno el 49% del PIB.

Gracias a este programa, el peso de los intereses de la deuda ha caído por debajo del 4% del PIB, colocando al país mediterráneo en mejor posición que Irlanda, Italia o Portugal. En paralelo, el acuerdo para el "rescate" extendió notablemente los plazos de vencimiento del pasivo griego: de media, sus bonos expiran en 16 años, frente a los seis años observados en Alemania, Italia y España.

También dentro de este marco, el tipo de interés medio ligado a la deuda soberana helena cayó por debajo del 2,5%, colocando al país en mejor situación que Portugal, España, Italia, Alemania o Francia.

La privatización como oportunidad
A todo lo anterior hay que sumarle la enorme cartera de activos públicos que atesora el Estado griego. Según el Banco Central Europeo, la suma de infraestructuras, participaciones empresariales o activos inmobiliarios controlados por las Administraciones helenas tiene un valor de 300.000 millones de euros.

Un ambicioso programa de privatizaciones podría acabar con todos los problemas de la deuda griega a base de liquidar estos bienes, pero el gobierno de Syriza ha paralizado estas acciones y ha apostado por mantener una gigantesca estructura estatal que consume un gasto anual del 59% del PIB.

Merkel no está por la labor
¿Aceptarán los socios una nueva quita de la deuda? El pasado 29 de junio, la canciller alemana, Angela Merkel, se pronunció de forma tajante sobre esta cuestión: "Estamos en contra de volver a perdonar parte de la deuda porque esto no resuelve el problema de fondo. Dentro de dos años, los griegos estarían otra vez igual".

Por su parte, el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, ha explicado esta semana que "si se da un tercer "rescate", las condiciones impuestas a Grecia podrían ser más duras que las actuales". Esta postura, unida al nein de la líder teutona, podría confirmar que los socios europeos no están por la labor de estudiar la propuesta del FMI.

Sin embargo, el gobierno de Syriza podría aprovecharse de la fisura que se ha abierto en la Troika, a raíz del informe del Fondo. Las próximas semanas serán clave para confirmar si los acreedores "se rajan" o si mantienen un frente firme ante el gobierno heleno.

Felipe y los 'syrizos'
FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo  3 Julio  2015

El único líder de verdad que ha tenido la Izquierda española en la democracia ha sido Felipe González. Pese a su discurso cantinflesco y a la rendición nacional del PSOE ante los separatismos catalán y vasco, raíz de los males más profundos de la España actual, sigue siendo el macho alfa de la manada zurda, el único que, aun cuando no diga nada o diga mentiras, que en él es como respirar, siempre que habla dice algo. Y cuando calla, también.

Por desgracia, en el último tercio del siglo XX coincidieron dos personajes de gran astucia política y nula altura moral: Campechano y Felipe. Juntos lograron el descrédito del Estado y la sumisión de todos los Gobiernos a Pujol. Además, con la acorazada Prisa, González revivió el viejo sectarismo del PSOE con el toque masónico del PRI, negando a la derecha la legitimidad de gobernar e impidiendo cualquier regeneración nacional. Y esa línea, que es la de ZP y Snchz, ha convertido al PSOE en la peana de nuestros syrizos, los comunistas de Podemos, a los que, para echar al PP, ha entregado las grandes ciudades españolas.

«Es el partido de González el que ha abierto paso a un Frente Popular dominado por esos comunistas que le repugnan en Caracas»

Pero «Podemos es Syriza y Syriza es Podemos», dice Pablo Iglesias. Y ambos son la extensión europea del gorilato venezolano, edificado sobre la tumba política de Carlos Andrés Pérez, el gran amigo de González. Y tras intentar -muy meritoriamente- la defensa de los presos políticos de Maduro en Caracas, Felipe ha debido explicar cómo es posible que en España los comunistas bolivarianos estén tan cerca de llegar al Poder sin que él haga nada. Felipe ha usado su astucia de gatazo cazavotos: «respeto muchísimo a los votantes de Podemos, pero estoy seguro de que el 99% no tiene ni idea de lo que pasa en Venezuela». Eso es tan falso como que, siendo ya presidente, fuera a Tropicana sin saber que Fidel y Raúl Castro encarcelaban, torturaban y asesinaban a presos políticos. Es verdad que esa típica frivolidad progre dio luego paso a una distancia real, aunque cómoda con la dictadura cubana. Y que la Caracas actual debe parecerle vomitiva. Pero si Podemos es algo en España es gracias al PSOE. Es el partido de González el que abre paso a un Frente Popular dominado por esos comunistas que tanto le repugnan en Caracas. En vez de decirles a los votantes de Podemos lo que no saben, que le diga a Sánchez lo que sabe él. Y que obre en consecuencia.

Las barbas de los griegos
Antonio Pérez Henares Periodista Digital  3 Julio  2015

Las otras 18 naciones del Euro somos también soberanas y nuestros pueblos tienen igual derecho que el griego a decir que no están dispuestas a seguir sacrificándose y seguir prestando dinero a fondo perdido. Y tan perdido. España en concreto ya 27.000 millones. Pretender no pagar y que se les siga dando dinero a espuertas, ya van por los 225.000 millones, y acusarte encima de chantajista es, amen de una demagogia brutal, un acto suicida.

Lo de sus hermanos gemelos de Podemos en España es de hacérselo mirar, porque en efecto ha quedado demostrado que ¡SI SE PUEDE! En solo cinco meses los gemelos griegos y espejo de nuestros podemitas han logrado llevar a su pais, que empeza a recuperarse levemente y a crecer, al corralito, el enfrentamiento y el abismo. ¡En cinco meses!.¡Han podido!

Es mas largo, mas costoso, mas sacrificado y hasta da para menos discurso y soflama el impedir un rescate-embargo, ir levantando el avión que bajaba en barrena, dejar de destruir empleo a mansalva, empezar a crecer y comenzar a crearlo, acelerar, de la cola ir poniendo velocidad de cabeza, reducir ya con creciente fuerza el paro. Todo ello ademas con aquellos que llevaron el vehículo al desguace de casi siniestro total haciendo tofo lo posible por boicotear la reparación y ahora que empieza a funcionar a pretender sentarse al volante y conducirlo ellos, ya con gasolina puesta y el motor carburando. Y con los hermanitos de Syriza diciendo que nos quieren hacer griegos. Ya lo dijo el Mesias Iglesias : “¡ Adelante Alexis! El cambio ha comenzado en Grecia, después España”.

Ahora el discurso es que España no es Grecia y que ademas tenemos la culpa con la maligna Europa de sus males, que somo “Monedero dixit” peor que las SS. Por prestarles 225.000 millones y a día de hoy por seguir dando dinero a sus bancos para que los griegos puedan sacar 50 euros de un cajero y los jubilados cobrar 120 . Uno canallas todos, menos Tsypras y Varufakis, uno héroes.

Pues claro que nos preocupa Grecia y claro que miramos con temor lo que pueda suceder el domingo, aunque a lo mejor si los demás europeos votáramos habría una sorpresa. Por allí el si y el no andan empatados, pero a lo mejor en muchos países resulta que el que se quedaran de una vez fuera del club sacaba más ventaja. Me parece que España, al que tras su esfuerzo y cuando mejor apuntaba, su hecatombe nos trastorne y pueda contagiarnos, muchos hemos de hacer un ejercicio de contención entre el deseo razonable de que aquella nación no se derrumbe y de que su pueblo no acabe todavía más en el despeñadero y el impulso visceral de que ya está bien de aguantar sus desvaríos y que su fiesta y su gobierno delirante y chulesco se lo paguen y paguen las consecuencias ellos.

Máxime cuando atisbamos que aquí nos puede tocar algo parecido al menor de los descuidos, sendero por el que ya hemos empezado a transitar en algunos ciudades y en ciertas autonomías y que esas imágenes griegas ante los cajeros poner en alerta y ante las que sobra ¿Que puede pensar un español sabiendo que Pedro Sanchez está como loco por conseguir lograr el apoyo de los gemelos de los populistas griegos a escala nacional, añadiendo ,como ha hecho y por doquier, a cuanto separatista se apunte a la peña para llegar a Moncloa?. ¿Como no vamos a preocuparnos?. Podemos ser desmemoriados y que logren que olvidemos donde nos dejaron hace apenas cuatro años pero ciegos, ciegos y tontos, tontos y del todo, del todo ya hasta para los españoles es mucho.

Pero no se si se habrán dado cuenta que ahora resulta que ya lo de la economia y el paro es como si no tuviera importancia. Naderias. Los terminales de AGITPROP ya se encargan de que no exista y que el dia en que puede ya decirse que hemos superado con 17,25 millones el numero de afiliados a la Seguridad Social que encontró este gobierno, que ya ha bajado el numero de parados absolutos en 300.000 con respecto al número donde nos “remontó” ZP y que el aumento de la recaudación por el acelerón de la actividad económica con crecimiento estimado de mas del 3% permite bajar impuestos directos (bienvenido el electoralismo si es siempre así), pues el día se convierta, y van cientos, en el día Barcenas, ese reo que miente hasta cuando dice la verdad, vuelve a largar lo mismo ya largado y tantas veces expandido contra todo y contra todos para ocultar el asunto sobre el que no dice una palabra ni parece que haya interés en preguntarle por quienes parecen tambien quererlo convertir en otro heroe griego y testigo de cargo, cuando es él el acusado y el que debe de responder de una inmensa fortuna cuyo origen parece cualquier cosa menos licito.

Pero esta es la España retrasmitida, señores y señoras, la que según algunos se asemeja a Somalia y a la que otros quieren convertir en Grecia. Esa donde el día que baja el paro, y acumula ya en esta serie cinco meses seguidos, los mismos que Sypras ha tardado en consumar su disparate, y nos bajan los impuestos, algunos se ponen cabreadisimos, claro. Los mismos que negaron la crisis, clamaban por el embargo-rescate, negaban la eficacia de cualquier medida y ahora como ya no pueden ocultar la evidencia de la recuperación la desprestigian y descalifican. Porque ya saben, según ellos, a Grecia vamos. Y, desde luego, si nos dejamos allí nos llevan

Irreversible
Vicente Baquero gaceta.es  3 Julio  2015

Me llamó la atención recientemente la utilización de este adjetivo en un contexto político, concretamente refiriéndose a la UE y al euro, por lo que tiene no solo de equívoco sino de inexacto. Si con objetividad observamos lo que ha sido el pasado de Europa, o la humanidad, simplemente con ver una sucesión de mapas históricos, nos damos cuenta de lo ilusorio de tal concepto aplicado a las realidades políticas. ¿Por qué entonces se apela a tales palabras? Son afirmaciones grandilocuentes que en realidad encubren inseguridad, pretenden transmitir una sensación de estabilidad irreal que nos hace olvidar con frecuencia que es necesario hacer un esfuerzo permanente para que las instituciones o las naciones permanezcan unidas frente al peligro de su fácil desintegración. No tranquiliza nada esa exhibición de optimismo que pretende conjurar con palabras lo que no se atreven los dirigentes a respaldar con acciones.

La UE nació de la voluntad de unos dirigentes y pueblos escarmentados tras tanto sufrimiento, tras las dos mayores guerras civiles, culturalmente hablando, que experimentó esta península del continente Asiático. Fruto de la decisión de unos ciudadanos que habían llegado a la conclusión de que mejor unidos que separados luchando por obtener hegemonías ilusorias en un mundo que se estaba transformando por días y en el que aparecieron nuevas naciones y continentes que nos hicieron ver nuestras verdaderas proporciones en el contexto mundial. Pues bien, esa pretendida unión política continental acabó por quedarse a medio camino en un mercado común políticamente hipertrofiado pero mucho más caro de mantener que el original anterior.

Aunque estemos bastante alejados de una unión similar a la de EE.UU. deberíamos tender hacia ella, aprovechando a estas alturas de la partida el gasto colectivo de las instituciones que ya se han puesto en marcha por los tratados de la Unión, pero, tampoco podemos olvidar que toda institución ha de basarse en unos principios, unas condiciones y que esta unión debe tener unas reglas de funcionamiento para que sea viable. Si un país no las cumple ya sea porque colectivamente decide incumplir, ya sea porque sus dirigentes se resisten a cumplir o por que pretenden aprovecharse del resto de los socios, caben dos preguntas:

Una ¿Hasta qué punto deben dejarse al criterio de un sufragio mayoritario, circunscrito por naciones, decisiones tan trascendentes para tantos ciudadanos, individualmente considerados, ciudadanos de un país que es europeo y que se han puesto al amparo de la Unión y que directa o indirectamente hablando afectan a todos los ciudadanos de esa Unión? ¿Qué pasa cuando una minoría del 40% es arrastrada por la locura colectiva o la demagogia de unos lideres irresponsables, o todos debemos sufrir un impuesto extraordinario por culpa de unos irresponsables? ¿Acaso no tiene Europa la responsabilidad de proteger a unos ciudadanos víctimas de una locura colectiva? Si la Unión no nos protege como personas ¿vamos a volver otra vez a los conflictos fratricidas? Porque es así como comienzan.

Dos: ¿Dentro de una verdadera unión, cuando es imperativo, para proteger un bien mayor puede utilizarse el poder coercitivo? ¿Hasta dónde debe respetarse la soberanía nacional de cada miembro? ¿Puede expulsarse a un miembro irresponsable? Una nación no es una persona en un “club” ¿Por qué hay que expulsarlos a todos? Comprendo que es imposible responder realísticamente a estas preguntas. Pero en el fondo tienen sentido y lo que tiene sentido tiene que ser atendido, si lo ignoramos a la larga se revolverá contra nosotros, con saña, la historia nos lo demuestra.

Observo con preocupación y tristeza, al margen del problema griego, como los dirigentes de la Unión se resisten a tomar decisiones, sobre todo cuando estas resultan duras o desagradables. La ausencia de decisiones es una decisión, generalmente desafortunada.

Autos de choque contra la razón.
Vicente A. C. M. Periodista Digital  3 Julio  2015

¿Basta decir que uno no sabía que estaba cometiendo un delito para que sea causa de exoneración? Por supuesto que no. Lo primero que se dice es que el desconocimiento de la Ley no exime de su cumplimiento. Pues eso que parece tan obvio no lo es para determinados jueces que se vuelven intérpretes de las intenciones de los imputados sin siquiera haberles escuchado su versión de los hechos. En estas horas hemos asistido a dos decisiones judiciales que ¡oh casualidad! Tienen como beneficiarios de esa interpretación “sui generis” a dos militantes de la extrema izquierda. Y así, no es extraño el que los ciudadanos desconfíen de una Justicia que da muestras de un alto grado de politización.

El caso llamado “Aúpa” del Ayuntamiento de Rivas Vacía Madrid donde se beneficiaba de manera irregular al hermano de una de sus concejales con contratos de hasta 1,5 millones de euros, ha sido archivado por la juez Instructora del juzgado de Primera Instancia al considerar que “no aprecia indicios suficientes de delito”. Su Señoría debe padecer una profunda miopía procesal ya que los hechos son irrefutables y las Actas demoledoras.

Eso sí, la imputada alegó desconocimiento de que su hermano tuviese participación en esa empresa beneficiada por el dinero público. Vuelve a triunfar la tesis del “yo no sabía”, “no era consciente”, como prueba concluyente de la inocencia, dando credibilidad a una situación familiar donde ninguno de los miembros comentase su relación, una por siendo concejal del Ayuntamiento adjudicatario y el hermano al haber sido favorecido con el maná del Ayuntamiento. Este Auto no es que deba ser recurrido a otras Instancias, es que su Instructora debería ser denunciada por esa manifiesta miopía judicial.

Por otro lado tenemos la decisión, otra más, del juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, que ha heredado con todo merecimiento el título de “juez estrella” que antes ostentara el cesado juez Baltalsar Garzón. En este caso se trata de la denuncia por Manos Limpias contra el Concejal del Ayuntamiento de Madrid Guillermo Zapata por una serie de mensajes en el año 2011 en la red Twitter donde se hacía mofa y escarnio de las víctimas del terrorismo y especialmente de una de las más emblemáticas, Irene Villa. Para este juez, ha bastado una misiva de la aludida de forma directa en la que dice no sentirse agraviada y lo califica de simple “humor negro”, para archivar la causa actuando de intérprete del autor de los mensajes en su intencionalidad a la hora de escribirlos, eso sí, sin siquiera haberle citado a declarar. Otro juez incapaz de ver delito.

La verdad es que tenemos suficientes antecedentes de mayor repercusión como el simulacro de juicio del 11M y ese triunvirato de jueces liderado por otro “juez estrella”, que a pesar de la tremenda miopía judicial plasmada en la vergonzosa Instrucción, se admitieron pruebas manipuladas, testimonios falsos e irregularidades administrativas sin ningún pudor. Un juicio en el que solo hubo un condenado al que no se le pudo siquiera ubicar en la escena del crimen y en el que el arma usada se estableció con el argumento de “es dinamita de Mina Conchita y vale ya”, cuando todos los análisis previos y posteriores decían que era Titadyne. Eso sí, se actúa sin el menor rigor contra la libertad de las personas sin juicio previo y sin pruebas, como le sucedió al extesorero del PP Luis Bárcenas. Porque en España la Justicia actúa al dictamen del Poder y de los prejuicios ideológicos de quienes deberían ser escrupulosamente neutrales a la hora de juzgar.

El sistema político debe sufrir una regeneración democrática, pero también la Justicia necesita una reconversión y ser de una vez independiente, donde los profesionales que la ejercen se comporten como auténticos jueces imparciales y se atengan a la letra de las leyes. Estamos hartos de jueces estrellas y de políticos cínicos y espabilados que además de robar a espuertas se ríen de todos los ciudadanos.

Rebaja de impuestos... ¿qué rebaja de impuestos?
EDITORIAL Libertad Digital  3 Julio  2015

Desde el estallido de la crisis, nuestros gobernantes de izquierdas y de derechas han abordado el descuadre fiscal con una receta casi universal. Y es que, a la hora de cuadrar las cuentas, las rebajas de gasto han sido la excepción y las subidas de impuestos han sido la regla.

Esta semana, el gobierno de Mariano Rajoy ha anunciado que adelantará la rebaja del IRPF prevista para enero del próximo año. Esta medida de alivio fiscal servirá para que el esfuerzo de los contribuyentes se sitúe en niveles similares a los registrados en el año 2011. Por tanto, la legislatura en la que se aprobó la mayor subida de impuestos de la historia cierra con un tímido ajuste tributario que será claramente insuficiente a la hora de compensar el enorme daño que ha causado la voracidad recaudatoria de nuestros gobernantes.

Analizando la medida en clave política, el improvisado anuncio de Rajoy se antoja del todo electoralista. Por tanto, ni siquiera hablamos de un retorno a las convicciones económicas liberales, sino que estamos ante una pirueta que muestra una mayor preocupación por las urnas que por el bienestar de los castigados contribuyentes.

Conviene recordar que, en sus tres primeros años de gobierno, el PP ha aprobado casi medio centenar de medidas recaudatorias. Estamos ante lo que podríamos llamar las "50 sombras de Brey", un auténtico catálogo de castigos fiscales que ha lastrado enormemente la recuperación de la economía.

Para enmendar todo ese daño, Mariano Rajoy debe tomarse mucho más en serio la tarea de reducir el Estado hipertrofiado que soportan los contribuyentes. Solamente un repliegue significativo del gasto permitirá una profunda rebaja de impuestos como la que necesita nuestro país.

Las trampas fiscales de Rajoy en el tiempo de descuento
Juan Ramón Rallovozpopuli.com  3 Julio  2015

A apenas unos meses de las elecciones, Mariano Rajoy adelanta la reducción de IRPF que había programado para 2016. El motivo de tal cambio de planes no es otro que intentar “reconciliarse” (es decir, comprar el voto) con aquellos votantes que se sintieron traicionados por los embustes sistemáticos del líder supremo durante la anterior campaña electoral. En la forma y en el fondo, Rajoy se equivoca.

Las formas: un chapucero aguinaldo compra-votos
Como decimos, el precipitado adelanto de la reducción del IRPF tiene un claro objetivo: convertirse en reclamo electoral ante unos comicios que cada vez pintan más bastos para el PP como consecuencia de sus persistentes errores, traiciones, corruptelas y desmanes. Acaso el votante, cuando vea engrosar su nómina a resultas de unas menores retenciones, opte por volver al redil. Lo que el PP ha perdido con toda justicia durante el partido pretende recuperarlo con un soborno durante el tiempo de descuento. El populismo no sólo se manifiesta en promesas demagógicas dirigidas a inflar insosteniblemente el gasto público o a retorcer el marco regulatorio, sino también en bandazos continuados en la legislación tributaria según cuánto tiempo falte hasta los siguientes comicios. Utilizar las instituciones y el BOE como instrumentos con los que desarrollar la propia campaña electoral es tan populista como vender humo desde fuera de las instituciones para tomarlas por asalto.

Máxime cuando, además, el anuncio de ayer de Rajoy huele a una absoluta improvisación: de acuerdo con diversas fuentes, el compromiso del presidente del Gobierno tomó al Ministerio de Hacienda por sorpresa. Tan es así que, por ejemplo, este jueves ni siquiera podían confirmar en el Ministerio una cuestión tan elemental como si la rebaja impositiva afectaba sólo a las rentas salariales (incluidas en la base general del IRPF) o también abarcaba las rentas del capital (incluidas en la base del ahorro del IRPF). De ser así, Rajoy se habría saltado temerariamente el presunto rigor fiscal y macroeconómico del que ha hecho gala este Gobierno para excusar hasta la fecha sus salvajes subidas tributarias: sin consultarlo con Europa ni con Hacienda, habría prometido la primera ocurrencia electoralista que se le habría pasado por la cabeza. Todo un ejemplo de un Ejecutivo confiable y previsible con la mirada puesta en el largo plazo de nuestra economía.

El fondo: ni reducción de impuestos… ni de gasto
La chapuza formal se queda, sin embargo, corta frente a la crítica de fondo que merece la electoralista promesa. Esencialmente por dos razones: la primera es que, pese a esta tímida rebaja adelantada del IRPF, el saldo neto tributario de la legislatura de Rajoy sigue siendo tenebroso; la segunda, que las rebajas de impuestos deben ir acompañadas siempre de reducciones de gasto, sobre todo si el déficit público se halla por las nubes.

Vayamos con la primera: según la propia confesión del Ministerio de Hacienda ante Bruselas, en 2015 los españoles pagaremos 36.000 millones de euros más en impuestos que cuando Rajoy llegó a La Moncloa. Si el PP adelanta ahora en medio año la rebaja del IRPF prevista para 2016, entonces la mordida se reducirá a un extra de 35.000 millones de euros para 2015: una media de algo más de 1.900 euros adicionales al año por familia con respecto a 2011.

Impacto recaudatorio de los cambio de la normativa tributaria con respecto al año 2011
(en millones de euros)

Resulta una absoluta frivolidad sugerir que las últimas rebajas del IRPF, que apenas sirven para recolocar este tributo a los niveles en los que se lo encontró Montoro, equivalen a un cumplimiento in extremis de la promesa del PP de bajar impuestos durante esta legislatura. No: IVA, Especiales, cotizaciones a la Seguridad y tantos otros tributos autonómicos y municipales continúan a niveles mucho más elevados que en 2011, merendándose cualquier alivio fiscal que pudiera venir por el lado del IRPF (que tampoco viene, ya que, según el propio Gobierno, la recaudación por IRPF a resultas de sus cambios normativos será mayor en 2016 que en 2011). El PP no baja los impuestos, sólo afloja un poco las tuercas de la brutal exacción fiscal practicada durante esta legislatura.

Segundo problema de fondo: tal como venimos repitiendo muchos desde hace tiempo, bajar impuestos sin reducir el gasto es sólo una forma de retrasar el pago futuro de impuestos, especialmente cuando se padece un abultado déficit público. Todo gasto público presente se termina pagando de alguna manera: con impuestos presentes, con impuestos futuros, con inflación o incluso, si se da alguna rocambolesca conjunción planetaria, con recortes del gasto público futuro. No existen almuerzos gratuitos y, en consecuencia, bajar impuestos sin bajar el gasto sólo implica colocar la pelota del agujero presupuestario sobre el tejado de los contribuyentes futuros. Rajoy, pues, ni siquiera baja el IRPF: sólo aplaza su pago a las generaciones venideras. Menos impuestos con más deuda: el PP financia su aguinaldo electorialista generándole nuevas obligaciones de pago al conjunto de la ciudadanía española.

Conclusión
Sí, los españoles necesitamos impuestos mucho más reducidos: pero no todo vale para ello. En las formas, es necesario plantear la reforma fiscal como un cambio normativo a largo plazo no sometido a vaivenes y manipulaciones electoralistas del gobernante de turno. En el fondo, resulta imprescindible reducir impuestos al tiempo que se reduce el gasto: ahora mismo, el objetivo sigue siendo el de acabar con el déficit público y la única forma hacerlo minorando la carga tributaria pasa por recortar simultáneamente el gasto público.

Por desgracia, en las últimas semanas Rajoy no sólo no ha aprobado ninguna disminución de los desembolsos estatales que permita autofinanciar este retoque tributario, sino que incluso ha anunciado nuevas partidas de incremento del gasto público. No existe voluntad alguna de racionalizar el sector público, sólo de emplearlo como reclamo electoral. El PP baja hoy algunos de los impuestos que previamente había disparado, pero sin una profunda reestructuración de las actividades del Estado: la dádiva electoralista de Rajoy nos tocará pagarla —con sus correspondientes intereses— en el futuro. El Gobierno que ganó las anteriores elecciones prometiendo acabar con la deuda pública termina recurriendo arteramente a ella para intentar ganar las siguientes.

Rajoy, un mago de tercera
Melchor Miralles republica  3 Julio  2015

Mariano-se-fuerte-te-llamo-mañana está “on fire” que dicen los modernos. Fuego puro. Lanzado. El mismo día que Bárcenas se defiende atacando y acusándole junto a sus antecesores de ser responsable de la financiación ilegal del PP, se marca un anuncio sorpresa: desde este mes entra en vigor la rebaja del IRPF prevista para enero de 2016. Truco de magia potagia electoralista de tercera. Y quién sabe si anuncio a la gallega de adelanto electoral. O sea, dinero a la cuenta poco antes de ir a votar. Que ejemplar, todo. No ha comenzado la campaña oficial y el campo ya está más que embarrado.

Este Gobierno, como tantos otros, entiende que la cosa pública le pertenece. Emplea los dineros de todos en su propio beneficio. Ya filtró que le va a devolver una paga a los funcionarios. Ahora rebaja un tramo impositivo. Se acercan las urnas. Ya ha puesto a su equipo de campaña a trabajar. Y como debe aburrirles pensar, hacer política de fuste, en vez de elaborar un programa en condiciones utilizan como programa el BOE, que lo manejan pro domo súa que da gusto. Y ahora todo se cuece en la mesa de Moragas, que maneja la campaña desde Moncloa. Y dice Casado, el Rivera del PP, que son los anuncios que la peña estaba esperando. No Pablo, no. Lo que esperaba el personal es que durante tres años y medio el Gobierno del PP no hubiera incumplido flagrantemente la nuez de su programa electoral. A buenas horas la rebaja, después de casi una legislatura aguantando a Montoro y sus mariachis jodiendo la vida al personal. A buenas horas.

Rajoy ha pasado del plasma al escaparate. De la nada a la presencia permanente. Cena en Lucio, con muchos huevos rotos, y el Rey Juan Carlos I, con los viejos elefantes de la política que nos ha llevado al borde del precipicio. Actos en sede de medios de comunicación. Entrevistas en directo. Trota Rajoy que da gusto ahora que se ve con el agua al cuello. Cuando las encuestas le dicen que será el partido más votado, pero que difícilmente gobernará.

Falta mucho partido que jugar. El PP se ha puesto en marcha, sin escrúpulos, para recuperar terreno. Y siempre hay alguien dispuesto a comprar mercancía averiada a buen precio. Podemos pierde fuelle mientras en “encasta” cada día más instalado ya en el poder y colocando a la parentela y a la peña. Ciudadanos mete el ralentí, porque aún queda mucho, y creo que actúan con inteligencia, porque las prisas son malas consejeras y no conviene llegar al sprint agotados. Y el PSOE tiene atada al cuello la soga de sus acuerdos con Iglesias y los suyos, que ya veremos que consecuencias tienen.

Y esta Europa que no termina de nacer como una Unión de verdad, política, de los ciudadanos. Esta Europa de la Troika pendiente del referéndum griego. Un relámpago de déficit democrático esplendoroso. Unos hombres de negro dirigidos por el señor Mercados que se pone como estricto gobernante azotando el trasero de quienes pagamos la fiesta mientras el continente está convulso y a la baja.

El verano va a ser calentito. De temperatura. Y de tensión política. Y ojo a Mariano el fuerte, que no nos va a llamar mañana, pero que quiere tener la piel que les faltó, según Floriano y el video. Para recuperar la piel, lo primero ha sido cargarse a Floriano, con un par, y a González Pons, pensionista de lujo europeo. Y ponerse a manejar el BOE en beneficio propio. Tienen más peligro que un mono con una caja de bombas. Y ya saben. La fiesta nunca la pagan ellos. La pagamos nosotros. Quizá por eso nos baja Mariano el fuerte los impuestos. Para niquelarnos un poco las cuentas y volver después con el sablazo.

Rajoy juega la baza electoral de adelantar la rebaja del IRPF...
EDITORIAL El Mundo  3 Julio  2015

El presidente del Gobierno dio ayer el pistoletazo de salida de la precampaña electoral para las generales al anunciar que adelantará a este mes la rebaja del IRPF prevista para enero. No por su carácter electoralista, la noticia deja de ser positiva. Primero, para los españoles, que notarán ya en su nómina una recompensa por el esfuerzo que han tenido que hacer en los últimos años para enmendar las cuentas públicas. Y segundo, para la economía, pues el impacto de 1.500 millones de euros que esta rebaja fiscal tendrá para las arcas del Estado se verá compensado por el impulso que dará al consumo y que se traducirá en una mayor recaudación por IVA. Además, la medida comulga con el ideario con el que el PP ganó las elecciones en 2011 y ayudará a que el partido se reconcilie con sus votantes, a los que defraudó cuando nada más llegar al poder decidió subir los impuestos. Junto a este anuncio estrella, Rajoy aprovechó el discurso que pronunció en la celebración del XXIX aniversario de Expansión para revisar al alza sus previsiones económicas y avanzar que aprobará los Presupuestos Generales del Estado antes de que acabe la legislatura.

Al adelantar medio año la rebaja del IRPF, el presidente no sólo saca pecho de su gestión económica, sino que también logra quitarse el estigma de terminar la legislatura con los impuestos más altos que cuando llegó a la Moncloa. Rajoy podrá presentarse ahora a su reelección presumiendo de haber rebajado la carga fiscal del contribuyente frente a su predecesor y si las previsiones sobre empleo no le fallan, de dejar el país con menos parados y más afiliados a la Seguridad Social que cuando llegó al poder.

Adelantar la rebaja del IRPF ha sido posible gracias a la buena marcha de la economía. Con el viento de cola soplando a favor desde el exterior (por los bajos tipos de interés, los estímulos del BCE y la caída del precio del petróleo), la economía española no deja de batir todas las previsiones. Esto permitió ayer al presidente revisar al alza sus previsiones macroeconómicas y hacerlo de forma creíble. Rajoy avanzó que España crecerá un 3,3% este año, frente al 2,9% que esperaba el Gobierno, y un 3% en 2016, una décima más de lo previsto.

Con esta velocidad de crucero que ha tomado la economía, el Gobierno parece sentirse cómodo para elaborar los Presupuestos de 2016 antes de que termine la legislatura. Una decisión tentadora para el PP pero cuestionable, en la medida que es inusual que un Gobierno saliente apruebe unas cuentas que tendría que elaborar el vencedor de las elecciones.

Al mostrar su intención de aprobar los Presupuestos, Rajoy dejó claro ayer que no tiene ninguna intención de adelantar las elecciones. La economía le acompaña y la trágica derivada que está tomando la Grecia de Syriza juegan a favor de sus intereses. El líder del PP se presentó ayer como garante del ciclo expansivo de la economía española y como el «cambio» que el país necesita para consolidar la bonanza.

...mientras el PP sigue sin reconocer la existencia de su doble contabilidad
EDITORIAL El Mundo  3 Julio  2015

En un intento de evitar el banquillo, Luis Bárcenas presentó ayer un recurso en la Audiencia Nacional en el que afirma que el PP disponía de una caja B desde principios de los años 80. La utilización de dinero negro era hasta fecha reciente "un sistema perfectamente institucionalizado" en el que "como en toda pirámide organizativa jerárquica, las instrucciones emanaban de arriba abajo", subraya el ex tesorero.

Bárcenas señala que los cuatro presidentes del partido -Fraga, Hernández Mancha, Aznar y Rajoy- recibían donaciones de empresas. Estas sumas eran entregadas a los tesoreros que las utilizaban para pagar sobresueldos, actos electorales y otros gastos. Según sus palabras, él se limitaba a hacer el trabajo de "amanuense" bajo las instrucciones de los secretarios generales, que controlaban el uso del dinero.

Para no caer en un delito de cohecho, Bárcenas insiste en que las donaciones no eran finalistas: es decir, que no estaban vinculadas a las concesión de contratos. Aunque el relato de Bárcenas sea exculpatorio y muchas de sus afirmaciones no puedan ser demostradas, todo indica que dice la verdad cuando asegura que el PP manejó durante casi tres décadas una caja B que era opaca fiscalmente.

El propio Ruz dio por probada la existencia de esa caja B, con la que se pagaron las obras de remodelación de la sede del PP, algo difícil de negar por la correspondencia entre la contabilidad que aparece en los papeles de Bárcenas y las facturas de la propia empresa constructora y por diversos testimonios que han acreditado la veracidad de otros apuntes contables del ex tesorero.

El problema del PP y de Rajoy es que nunca han querido asumir la responsabilidad de la existencia de una caja B a la que iban a parar las donaciones y con la que se pagaban los famosos sobresueldos para completar los ingresos oficiales.

Rajoy lo negó de forma solemne ante la dirección de su partido y luego Génova ha tenido que argumentar -cuando los datos eran irrefutables- que esa contabilidad era de Bárcenas y no del partido, lo cual es tan inverosímil como absurdo. Nadie con sentido común puede creerse que el tesorero actuara por su cuenta y sin conocimiento de sus superiores durante dos décadas.

El PP podía haber dicho la verdad y haber reconocido los hechos, que no eran delito -salvo que por su cuantía fueran perseguibles fiscalmente- puesto que entonces existía un vacío legal y era una práctica habitual de todos los partidos. Pero se ha enquistado en la negación de la evidencia, dando armas para que Bárcenas siga metiendo el dedo en la herida.

Rajoy reconocía hace un par de semanas que la corrupción ha hecho mucho daño al PP. Pero ese paso es insuficiente hasta que la dirección del partido no asuma que esa corrupción no se limitaba a una serie de manzanas podridas sino que estaba instalada en el corazón del partido. Por muy doloroso que resulte, lo mejor en este caso sería rectificar y decir la verdad para soltar, de una vez por todas, este lastre.

Una disciplina alarmante
Eduardo Goligorsky Libertad Digital  3 Julio  2015

Pocos días antes de las elecciones del pasado 24 de mayo, la Unión de Comunidades Islámicas de España (Ucide) hizo un llamado a todos los ciudadanos de confesión musulmana para que participaran activamente en el proceso comicial, con la advertencia expresa de que no debían abstenerse ni votar en blanco (LV, 13/5). Aunque no citaban siglas, ponían en su lista negra, en el ámbito municipal, a los partidos que "entorpecen o impiden el establecimiento de mezquitas para nuestros fieles y de cementerios para nuestros difuntos". La Ucide exhortaba enfáticamente a negar el voto a los partidos que han "obstaculizado e impedido" que los alumnos reciban clases de religión islámica en los colegios y a darlo a aquellos que han apoyado el derecho igualitario a la enseñanza religiosa. Con una salvedad importante: había que comprobar, entre estos últimos, "quiénes han cumplido y quiénes no".

Guerras sin cuartel
A primera vista, no parece objetable que un colectivo, cualquiera sea su naturaleza, defienda los derechos de sus integrantes. Sin embargo, cuando se trata de una entidad que apela a la religión para imponer una disciplina masiva a los fieles en el terreno político no podemos dejar de sentirnos alarmados. Sobre todo cuando esa religión abarca corrientes internas que libran guerras sin cuartel en su propio seno y contra el resto del mundo civilizado. Escribe Giovanni Sartori (La sociedad multiétnica, Taurus, 2001):

La xenofobia europea se concentra en los africanos y en los árabes, sobre todo si son y cuando son islámicos. Es decir, que se trata sobre todo de una reacción cultural-religiosa. La cultura asiática también es muy lejana a la occidental, pero sigue siendo laica en el sentido de que no se caracteriza por ningún fanatismo o militancia religiosa. En cambio, la cultura islámica sí lo es. E incluso cuando no hay fanatismo sigue siendo verdad que la visión del mundo islámico es teocrática y que no acepta la división entre Iglesia y Estado, entre política y religión. Y que, en cambio, esa separación es sobre la que se basa hoy -de manera verdaderamente constituyente- la sociedad occidental. Del mismo modo, la ley coránica no reconoce los derechos del hombre (de la persona) como derechos individuales universales e inviolables, otro fundamento, añado, de la civilización liberal. Y estas son las verdaderas dificultades del problema. El occidental no ve al islámico como un infiel. Pero para el islámico el occidental sí lo es.

Retomando el hilo de mi discurso, en líneas generales la pregunta es: ¿hasta qué punto una tolerancia pluralista debe ceder no sólo ante extranjeros culturales sino también a abiertos y agresivos enemigos culturales?

Y en una entrevista concedida a ABC (15/6/2007), Sartori fue aun más categórico:
Se debería revocar la ciudadanía a quienes fomentan el odio a Occidente. (…) Hay fundamentalistas que se han infiltrado en las mezquitas y revocándoles esa ciudadanía podría ser una forma de enfrentarse con el problema.

Dictaduras indispensables
El edicto de la Ucide suena tanto más extemporáneo cuanto que está destinado a movilizar obedientemente a una colectividad sometida, en 98 mezquitas de España y 50 de Cataluña (LV, 5/4), a la prédica de imanes de dudosa formación teológica pero de segura tendencia salafista. Algo que Francia no parece dispuesta a tolerar. Allí el Ministerio del Interior, que es el encargado de las relaciones con los cultos religiosos, velará para que los imanes reciban formación universitaria, dominen la lengua francesa y conozcan las reglas de la República: los principios de la laicidad, el derecho de culto y la historia de Francia (LV, 16/6).

Las directivas de la Ucide invitan a preguntarse, sin embargo, cuáles son los partidos que cuentan con su aprobación. Aprobación, eso sí, vigilada y sometida a la condición de que cumplan lo prometido. Aunque no los nombre, no es difícil identificarlos: son los que disfrazados de izquierdistas y progresistas arremeten contra los valores de la sociedad liberal. Y los secesionistas que, aunque no se comprometan con los islamistas, les prestan una ayuda valiosa al sabotear la cohesión de España, debilitando su capacidad de resistencia a las pretensiones hegemónicas del Califato.

El argumentario de quienes, consciente o inconscientemente, allanan el camino al enemigo no resiste el menor análisis crítico y deja al descubierto, sin el mínimo pudor, la magnitud de su resentimiento antioccidental. Alucina Manuel Castells (LV, 13/6):

Se constató que en la historia ha habido formas de coexistencia fructífera, así como que la intransigencia religiosa es tan cristiana como islámica. Sin ir más lejos, la Córdoba del Califato fue un ejemplo de tolerancia y multiculturalidad fecunda entre musulmanes, cristianos y judíos. Fue la conquista (sic) cristiana la que destruyó la coexistencia. Y sobre esa conquista (sic) se configuró la Inquisición que impuso la intransigencia totalitaria mediante el terror durante siglos en los confines del imperio español y allá donde la Iglesia católica tuvo poder incontestado. (…) Pero la verdadera raíz de la islamofobia moderna proviene de la dominación colonial y poscolonial de Occidente sobre tierras musulmanas, asentada sobre la supuesta superioridad de los valores occidentales. Porque para civilizar a los otros es necesario afirmar la superioridad de la propia cultura.

Añade Castells, corolario lógico de tanta perversidad occidental:
Por eso cuando surge un foco de resistencia total y totalitaria a la humillación sistémica y a la imposición de una cultura mediante bombardeos, los jóvenes de aquí van a morir allá para recuperar su dignidad. O se preparan para regresar con su mensaje de muerte y redención.

¿Castells y la monja en excedencia Teresa Forcades irán a darles la bienvenida?

Castells y quienes como él travisten la Reconquista en conquista para impugnar la superioridad de los valores occidentales que cristalizaron en la Ilustración y para canonizar la barbarie de los reyezuelos árabes nos pintan la imagen de un Al Ándalus paradisíaco que se desvanece, por ejemplo, ante la documentada desmitificación que compaginó Serafín Fanjul en Al Ándalus contra España (Siglo XXI, 2000) y en La quimera de Al Ándalus (Siglo XXI, 2004). Ni convivencia de culturas ni tolerancia religiosa: discriminación, persecución, segregación e impuestos excepcionales eran la realidad cotidiana para cristianos y judíos. Realidad que no excluía conversiones forzosas y matanzas periódicas. En el siglo XXI, la Inquisición es un bochornoso recuerdo para la civilización occidental, mientras que su equivalente, la sharia, todavía rige implacable en las sociedades islámicas. Y eso es lo que bombardean nuestros aliados y protectores: los baluartes de la Inquisición resucitada por el islam.

También hay dictaduras indispensables, pena de muerte incluida. M. Cherif Bassiouni, promotor del Tribunal Penal Internacional e insobornable defensor de los derechos humanos, confiesa, con descarnada crudeza, refiriéndose a la situación de su país, Egipto (LV, 27/6):

La dictadura militar actual es la única alternativa a la barbarie.

Pululan los insensatos
Vista la perseverancia con que trabajan los enemigos de la sociedad abierta y los apóstoles del caos, no puedo resistir la tentación de reproducir un fragmento aleccionador de Historia de la decadencia y caída del Imperio romano, que Edward Gibbon publicó entre 1776 y 1788. Lo he extraído del enciclopédico Civilización. Occidente y el resto, de Niall Ferguson (Debate, 2012). Así describía Gibbon el saqueo de Roma por los godos en agosto del 410 d. C.:

En la hora de salvaje licencia, cuando toda pasión se inflamaba y toda restricción se levantaba (…) se hizo una matanza cruel con los romanos y (…) las calles de la ciudad se llenaron de cuerpos muertos, que permanecieron sin enterrar durante la consternación general (…) Allí donde los bárbaros se sintieron provocados por la oposición, extendieron la promiscua matanza a los débiles, los inocentes y los desvalidos (…) Las matronas y vírgenes de Roma fueron expuestas a agravios más terribles, al arrebatarles la castidad, que la propia muerte (…) Los brutales soldados satisficieron sus apetitos sin tener en cuenta ni las inclinaciones ni los deberes de sus cautivas (…) En el pillaje de Roma se dio una justa preferencia al oro y las joyas (…) pero una vez que esas riquezas fácilmente transportables hubieran sido arrebatadas por los ladrones más diligentes, los palacios de Roma fueron despojados de su espléndido y costoso mobiliario.

Los bárbaros están llamando nuevamente a las puertas de nuestra civilización. Oriente Medio y vastos territorios del África tribal son escenario de las mismas atrocidades que describe Gibbon. Y, entre tanto, pululan los insensatos que fomentan el desgarro del nuestro tejido social, distraen la atención de los ciudadanos con fobias cainitas y cierran los ojos ante los caballos de Troya que se infiltran con alarmante disciplina. Los bárbaros, no obstante su barbarie, saben sacar provecho de las enseñanzas que les brinda la historia sobre la decadencia de las naciones que ellos ambicionan dominar. En cambio, nuestros dos totalitarismos, el secesionista y el chavista, se empeñan en estimular esta decadencia para fundar sobre ella sus lucrativos reinos o repúblicas de taifas. La sociedad civil deberá armarse de paciencia, de lucidez y también de disciplina para desenmascararlos y devolverlos amablemente, antes de que sea demasiado tarde, al limbo onanista de donde nunca debieron salir.

Cinco grandes falacias sobre el rescate de Grecia
Libertad Digital   3 Julio 2015

La dramática situación que sufren hoy los griegos tras la imposición del corralito y su incierta permanencia en la zona euro se está convirtiendo en un campo abonado para el innoble ejercicio de la demagogia, tanto política como mediática, mediante el uso de medias verdades y, sobre todo, muchas mentiras. Por ello, conviene aclarar, al menos, las cinco grandes falacias que políticos y tertulianos suelen citar habitualmente sobre el rescate de Grecia.

1. Grecia quebró por culpa de la troika. FALSO

La troika (Comisión Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional) llegó después y, de hecho, su asistencia fue lo que impidió que Grecia, finalmente, quebrara. La insolvencia del Estado heleno se manifiesta en 2009, cuando Atenas admite que falseó sus cuentas públicas durante años, incluso para entrar en el euro. De repente, inversores y socios comunitarios descubren con sorpresa que el déficit real de Grecia es casi 10 puntos superior a lo anunciado, disparando, como es lógico, todas las alertas, con el consiguiente aumento de los tipos de interés para poder financiarse.

La tragedia griega, por tanto, se debe al brutal incremento que experimentó su gasto público durante los felices (e irreales) años de burbuja crediticia, especialmente en materia de políticas sociales, y su financiación mediante la emisión de un ingente volumen de deuda. No en vano, Grecia fue el país de la UE que más aumentó su gasto público real (descontando la inflación) durante los años previos a la crisis, con una subida del 80% entre 1996 y 2009, mientras que en Alemania, por el contrario, el gasto real por habitante se mantuvo estancado, tal y como ya explicó Juan Ramón Rallo. Y lo más relevante es que ese incremento se concentró, sobre todo, en política social, ya que el gasto en Educación, Sanidad y prestaciones subió del 24,6% del PIB en 1996 a casi el 30% en 2009. Para financiarlo, recurrió a la deuda, más que ningún otro país de Europa.

Como consecuencia, Grecia cierra 2009 con un déficit público superior al 15% y una deuda próxima al 127% del PIB que, sumados al creciente coste de la financiación, hacen inviable el sobredimensionado Estado heleno.

Ante el cierre de los mercados crediticios, Grecia se enfrentaba a tres opciones: acometer una drástica reducción del gasto público y profundas reformas estructurales para potenciar el crecimiento con el fin de reinstaurar su solvencia y, de este modo, recuperar la credibilidad de los mercados; refinanciar la deuda con condiciones mucho más laxas, para lo cual debía acudir a otros acreedores (troika); o impagar, con todo lo que ello supone (quiebra estatal y drástica austeridad ante la imposibilidad de financiarse o bien salir del euro).

Grecia opta por la segunda opción. La tan odiada troika acude al rescate del Estado heleno, primero en 2010, y, posteriormente, en 2012, evitando el default mediante la refinanciación de su abultada deuda y a cambio de unas condiciones (reformas y ajustes) mucho más laxas de las que debería aplicar Grecia en ausencia de rescate.

2. El capital impone terribles condiciones. FALSO

La troika son políticos, no inversores. No es el capital el que impone condiciones a Grecia para desbloquear el rescate, tal y como suelen aducir alegremente algunos indocumentados, sino otros estados y organismos supranacionales. Lo único que han hecho los inversores privados desde 2009 es dejar de prestar dinero al Estado heleno o bien exigirle mayores tipos de interés ante el enorme riesgo que supone seguir financiando su deuda pública.

Desde que se articuló el rescate internacional en 2010, la troika se ha dedicado a refinanciar la deuda helena (el 90% de la deuda existente entonces había sido emitida con anterioridad) y a cubrir las necesidades presupuestarias de Atenas (financiar su déficit), convirtiéndose, hoy por hoy, en el mayor acreedor de Grecia.

Los malvados capitalistas no pintan nada en esta película, simplemente dejaron de prestar a Atenas para no perder dinero y fue entonces cuando otros gobiernos europeos y organismos estatales (FMI y BCE) acudieron al rescate de los manirrotos e irresponsables políticos griegos para evitar la temida quiebra. De hecho, a pesar del rescate, se olvida que los inversores privados (básicamente, bancos) sufrieron en 2012 una quita equivalente al 50% del valor de su bonos helenos, que, entre otros efectos, acabó provocando la insolvencia de la banca griega y el colapso del sistema financiero de Chipre, con el consiguiente rescate del país.

En concreto, hasta ahora, los socios del euro han prestado a Grecia unos 220.000 millones de euros, una cifra equivalente al 120% de su PIB, mediante préstamos bilaterales, el uso de los fondos de rescate comunitarios o la compra de deuda por parte del BCE. Y ello, sin contar el respaldo financiero que ha prestado el Eurosistema, BCE inclusive, al insolvente sistema financiero heleno, cuya cuantía ronda los 110.000 millones.

En total, y excluyendo la quita a los inversores privados, el coste del plan de asistencia a Grecia supera los 330.000 millones de euros, equivalente al 180% del PIB heleno, casi diez veces más que la ayuda internacional que recibió Alemania tras la Segunda Guerra Mundial a través del conocido Plan Marshall y la condonación de su deuda (pública y privada), cuya factura ascendió al 20% del PIB germano.

Además, tal y como recuerda el Fondo de rescate europeo (ESM, por sus siglas en inglés), Atenas se ha ahorrado el 49% del PIB en el pago del servicio de la deuda gracias a las facilidades crediticias otorgadas por sus socios europeos. El tipo de interés medio de los préstamos del ESM es de apenas el 1,35%, inferior al coste financiero que pagan muchos países del euro, y el vencimiento medio ponderado de los préstamos de la zona euro a Grecia asciende a 32,5 años.

La deuda griega es una de las más altas del mundo si se compara con su PIB, sí, pero tras la reestructuración de 2012 y las ventajosas condiciones financieras aplicadas por la troika, el servicio de la misma, es decir, el pago de intereses, es reducido y asumible, siempre y cuando Grecia mantenga la senda de austeridad y reformas. Prueba de ello es que en 2011, Grecia estaba obligada a pagar unos intereses equivalentes al 7,3% de su PIB, mientras que en 2013 esa factura ya había bajado al 4%, inferior a la de Irlanda, Italia o Portugal.

Además, el vencimiento medio de la deuda griega es, con diferencia, el más elevado de la Eurozona y, también, de otros países de nuestro entorno.

Y lo mismo sucede con los tipos de interés medios sobre su deuda, los terceros más bajos de la Eurozona e incluso más reducidos que los que paga Alemania.

En definitiva, el rescate propició a Grecia una quita de deuda y unas condiciones de financiación infinitamente mejores de las que ofrece el mercado. Y todo ello, a cambio de que Atenas corrigiera su insostenible déficit y aprobara profundas reformas estructurales para volver a crecer, ya que, en caso contrario, jamás podría devolver su deuda y, en última instancia, la quiebra sería inevitable, a pesar de todos los esfuerzos y el ingente dinero prestado durante estos últimos años.

3. La austeridad agravó la crisis de Grecia. FALSO

La austeridad, además de ser necesaria, se aplicó tarde y mal. Si el origen de la ruina griega radica en su desbocado e insostenible gasto, la solución no es más gasto, sino menos. Al igual que una burbuja inmobiliaria -como la española, por ejemplo- se traduce, tarde o temprano, en un desplome del precio de los pisos para que oferta y demanda vuelvan a casar, el pinchazo de la burbuja estatal griega debe conllevar, de forma irremediable, una reducción drástica del gasto público.

La receta ideal, en este caso, consiste en recortar gastos y liberalizar al máximo la economía para reducir rápidamente el déficit e impulsar el crecimiento del PIB (con el consiguiente aumento de la recaudación). Esto es, precisamente, lo que hicieron países como Irlanda, Estonia, Letonia y Lituania tras el estallido de la crisis y, como resultado, hoy son las economías que más crecen de la UE, sus cuentas públicas están saneadas y sus altas tasas de paro han caído de forma muy intensa.

Pero, entonces, ¿por qué no ha funcionado en Grecia? En primer lugar, porque Atenas dificultó y retrasó hasta el extremo la puesta en marcha de esas medidas hasta 2013, perdiendo casi tres años, con la consiguiente prolongación de su agonía económica. En segundo lugar, porque, si bien logró eliminar su déficit primario (descontando el pago de intereses) en 2014 gracias a los impopulares recortes, buena parte de los ajustes presupuestarios consistió en brutales subidas de impuestos sobre un escuálido sector privado que ya había sido esquilmado fiscalmente por el elefantiásico Estado heleno años atrás.

Y, en tercer lugar, porque, pese a las tímidas e insuficientes reformas emprendidas desde 2013, Grecia sigue siendo una de las economías menos competitivas de la OCDE. En la actualidad, ocupa el puesto 130 en el Índice de Libertad Económica que elabora la Heritage Foundation y el puesto 61 en el ranking Doing Business del Banco Mundial, que mide la facilidad para hace negocios.

El gran problema de Grecia, por tanto, no sólo era el gasto desbocado sino su exacerbado intervencionismo público. La economía helena no es competitiva y puesto que gran parte de su PIB dependía, directa o indirectamente, del Estado (y su deuda), el imprescindible ajuste del sector público se tradujo en un desplome del consumo interno y su consiguiente impacto en el PIB, que, sin embargo, no pudo ser compensado mediante el crecimiento del sector privado, especialmente vía exportaciones.

La práctica totalidad de las empresas privadas griegas tiene menos de 10 empleados (son micropymes y autónomos) y el peso de su sector exterior, medido correctamente, apenas representa el 12% del PIB. Dado que el déficit exterior heleno llegó a rondar el 13% del PIB en 2008, Grecia tendría que haber duplicado el peso de su sector exportador, hasta cerca del 25%, para poder compensar el desplome de las importaciones y del consumo interno tras el estallido de la crisis, cosa que no sucedió debido a las inmensas trabas que impone el Estado a la actividad económica, de ahí su larga y profunda crisis.

Tal y como explica Daniel Gros, director del Center for European Policy Studies, "si Grecia hubiese experimentado el mismo crecimiento de las exportaciones que Portugal (un país que tiene un tamaño e ingreso per cápita similares), no habría experimentado una recesión tan profunda, y los ingresos fiscales habrían sido mayores, haciendo que para el Gobierno sea mucho más fácil lograr un superávit presupuestario primario".

4. El "no" de la troika ataca la democracia. FALSO

¿Acaso Grecia es la única democracia de la UE? Los griegos han elegido libremente a sus representantes políticos, optando el pasado enero por otorgar el poder a un partido de extrema izquierda (Syriza), cuyo programa electoral incluye el impago de la deuda, el rechazo a las condiciones del rescate y la repetición de los graves errores estatales cometidos por los gobiernos del Pasok y Nueva Democracia en el pasado, causantes del posterior desastre heleno.

En este sentido, el verdadero plan de Syriza no es otro que convertir a Grecia en una especie de estado parásito de la zona euro, ya que pretende extender el rescate sine die, sin intención alguna de devolver lo prestado, y beneficiarse de un gran programa de inversiones financiado por Europa para reinflar su burbuja estatal con el dinero del resto de europeos. Como, hasta el momento, la troika se ha negado a ceder a este chantaje, Atenas y los defensores de Syriza acusan a los acreedores de vulnerar la democracia helena, obviando así la voluntad del resto de europeos.

¿Es que acaso el resto de países de la UE no son democracias? ¿Es que acaso los gobiernos legítimamente elegidos por el resto de europeos tienen que satisfacer las demandas de los griegos y no el interés de sus propios votantes? Los que, habitualmente, se autoproclaman demócratas olvidan que los contribuyentes del norte de Europa están hartos de tener que sufragar los desmanes de los manirrotos del sur, de ahí que hayan surgido varios partidos euroescépticos, partidarios de abandonar la Unión Monetaria. En definitiva, Grecia puede pedir, muy democráticamente, la Luna, y el resto de socios, que son los que ponen el dinero, negársela, también muy democráticamente. Contra el vicio de pedir, está la virtud de no dar.

Vestir de "democracia" lo que, en el fondo, no es más que una vil extorsión constituye, sin duda, una de las demagogias más deleznables que se están empleando en la cuestión griega, sobre todo si se tiene en cuenta el particular mapa político de Atenas. Los griegos serán, quizás, muy democráticos, pero lo cierto, es que muchos no comparten los principios y valores más básicos de la UE: democracia, libertad y derechos humanos.

En las últimas elecciones generales, más del 50% de los votos ha ido a parar a formaciones de perfil totalitario y liberticida, como es el caso de Syriza, el Partido Comunista, los nazis de Aurora Dorada o los nacionalistas radicales de Griegos Independientes (socios de Tsipras en el Gobierno). Formaciones que, en mayor o menor medida, se declaran abiertamente antieuropeístas. Resulta muy paradójico, por tanto, que la extrema izquierda española aluda a los manidos valores de la democracia para defender a formaciones con ideologías antidemócratas, xenófobas y abiertamente fascistas.

5. Alemania quiere colonizar a Grecia. FALSO

Alemania es, hoy por hoy, el mayor acreedor de Grecia, con cerca de 60.000 millones de euros en créditos. Y, como cualquier acreedor, lo que quiere es que le devuelvan el préstamo, de ahí su insistencia en que Atenas aplique la receta de austeridad y reformas, la misma que pusieron en marcha los propios alemanes a principios del presente siglo y cuyos resultados, a la vista está, han sido muy positivos.

Además, el único que realmente desea convertir a Grecia en una colonia alemana es Syriza. No en vano, su principal objetivo consiste en extender de forma indefinida el rescate y, por tanto, depender financieramente de Berlín, en lugar de salir del atolladero por sus propios medios para recuperar su absoluta autonomía política, sin ningún tipo de condicionamientos, tal y como ha sucedido con otros países rescatados que ya han abandonado con éxito los planes de asistencia internacional. Y lo peor de todo es que el Gobierno de Alexis Tsipras está empleando al pueblo griego de rehén para blandir su amenaza de abandonar el euro, con el único fin de doblegar la voluntad de sus acreedores.

Lo triste es que, aún en el caso de que Syriza logre sus objetivos y, finalmente, renueve el rescate, reestructure la deuda helena y suavice las condiciones, Grecia no saldrá del atolladero, ya que seguiría siendo un país atrasado, poco competitivo, empobrecido y dependiente de la ayuda exterior. Sin embargo, con independencia de lo que voten los griegos en el referéndum del próximo domingo, la izquierda radical helena ya ha conseguido varios hitos en sus escasos meses de gobierno. Así, mientras que la economía griega empezó a crecer y a crear empleo en 2014, disfrutando además de estabilidad financiera y superávit primario, hoy Grecia sufre una nueva recesión, aumento del paro, déficit fiscal, grave inestabilidad financiera, corralito bancario y una creciente inestabilidad política y social… ¡Todo un éxito!

La última oportunidad que tiene el pueblo griego es votar "sí" en el referéndum, convocar elecciones anticipadas y elegir a unos gobernantes con verdadera voluntad de poner en marcha los ajustes y reformas que precisa su país para salir adelante dentro de la Unión. De ellos depende… de nadie más.

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En el Campus FAES 2015
María San Gil señala que 'Bildu es el brazo político de ETA'
Para la ex líder de los populares vascos "ETA no está derrotada" ya que "no ha entregado las armas, no ha pedido perdón y no colabora con los más de 300 asesinatos sin resolver"
Agustín Benito Alba gaceta.es  3 Julio  2015

La patrona de la Fundación Villacisneros, María San Gil, ha participado en la segunda jornada del Campus FAES 2015 "Democracia española 2015: propuestas de reforma y proyectos de ruptura", dirigido por Ignacio Astarloa, responsable del Área de Constitución e Instituciones de la Fundación FAES. Allí ha asegurado que “Bildu no es un partido democrático” porque “es el brazo político de ETA” y “no merece ni siquiera ser denominado nacionalista”.

La ex presidenta del PP vasco ha pedido, además, en su presentación a Jordi Canal, profesor de la Escuela de Estudios Superiores en Ciencias Sociales de París, “no creer en cantos de sirena” porque “no hemos derrotado a ETA”. “ETA no ha entregado las armas, no ha pedido perdón, no ha pasado a manos de la justicia y ni siquiera todos esos presos que están saliendo con permisos penitenciarios y que no están cumpliendo sus penas están colaborando para intentar resolver los más de 300 asesinatos de los que no se sabe quién ha sido el autor material”, ha afirmado.

San Gil también ha declarado que “al PNV le molesta que ETA haya existido” y "quiere gobernar como si no lo hubiera hecho, cambiar y reescribir la historia en el sentido que les interesa, borrar de un plumazo 50 años de terror, 858 asesinatos de ETA, miles de heridos y el éxodo vasco, una sociedad que ha estado durante mucho tiempo cautiva del miedo y carente de libertad”, ha dicho. Pese a todo, ha subrayado, “el PNV ha logrado aglutinar el mayor poder de su historia”. "En San Sebastián no tuvieron ninguna intención de unir sus votos para quitarle la Alcaldía a Bildu, y esto, en vez de pasarles factura, los ha convertido en ‘salvadores’, la opción constitucionalista no ha existido”, ha manifestado, y ha añadido que “el mal menor consolida el mal”.

Respecto a Vitoria y Navarra, María San Gil ha subrayado la "falta de pudor" del PNV en la ciudad alavesa y ha calificado de “dramático” lo que está ocurriendo en la comunidad foral, lugar en el que “el PNV no tiene rubor en unir sus votos con Bildu y con Podemos para afianzar su proyecto político de ruptura, que ha servido de excusa para que ETA mate durante cincuenta años”, ha dicho.


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