AGLI Recortes de Prensa    Sábado 4  Julio 2015

Cuidado con lo que deseas
Luis del Pino Libertad Digital 4  Julio  2015

Cuidado con lo que deseas, porque podrías terminar consiguiéndolo. Quizá muchos griegos deberían recordar esa frase antes de votar mañana.

Ayer acabó la campaña electoral del referéndum en el que Grecia y Europa se juegan su futuro este domingo. Y acabó la campaña con un gran suspense: el SI y el NO aparecen empatados en las encuestas y en Atenas se celebraron sendas manifestaciones multitudinarias en favor de una y otra opción, con un número similar de asistentes.

Según los análisis sociológicos, los jóvenes se decantarán mañana por el NO de forma abrumadora, mientras que los mayores de 65 años lo harán de forma abrumadora por el SI. Entre medias de esos dos segmentos, una población divida, que dará la victoria a una de las dos opciones por un margen estrechísimo.

Sea cual sea el resultado, el referéndum habrá sido positivo, porque permitirá conocer qué quieren realmente los griegos. No los gobiernos, ni los partidos, sino los griegos de a pie. Y eso contribuirá a clarificar el panorama, tanto dentro como fuera de Grecia.

En caso de ganar el SI, habría quedado demostrado que Syriza ha intentado arrastrar a los griegos a una aventura en la que los ciudadanos no quieren embarcarse. La consecuencias de esa victoria del SI serían dobles. Internamente, el primer ministro griego, Tsipras, ya ha anunciado que presentaría su dimisión, por lo que cabe suponer que tendrían que convocarse nuevas elecciones, que quizá pudieran ganar los partidos que abogan por entenderse con Europa y cumplir los programas de austeridad impuestos desde Bruselas. Externamente, ningún gobierno griego podría ya negociar a la baja las condiciones que Europa pone para seguir con el programa de ayudas, lo que permitiría desbloquear el dinero y se supone que introduciría definitivamente a Grecia en la senda de la estabilidad económica, aunque sea a costa de un enorme esfuerzo por parte de la población.

Por esa misma razón, una victoria del SI en Grecia haría que las autoridades europeas se sintieran legitimadas, de cara al futuro, para imponer recortes duros a la ciudadanía de cualquier país de la Unión, en caso de crisis económica.

En caso de ganar el NO, la situación sería más compleja. Un NO en el referéndum demostraría que los griegos de a pie no aguantan más y que la senda elegida por Europa hasta este momento era incorrecta. Internamente, Tsipras se vería reforzado y tendría legitimación popular para rechazar las exigencias de Bruselas. Y Europa se vería forzada a tomar una decisión: o bien cancelar el programa de ayudas y dejar caer a Grecia, o bien negociar con el gobierno de Syriza un programa de ayudas con una austeridad diferente, recortando presupuesto, pero sin tocar las partidas que se suelen llamar de "gasto social".

Si Europa optara, tras un NO, por dejar caer a Grecia, entonces el país heleno sería insolvente y se vería obligado a declarar suspensión de pagos. A partir de ahí, el gobierno de Syriza tendría que optar entre mantenerse en el euro, acometiendo recortes brutales para cuadrar las cuentas sin ayuda exterior, o salir del euro. Salir del euro no sería malo en sí mismo, porque permitiría al gobierno griego afrontar los gastos a base de imprimir dracmas. Pero esa ventaja es, a la vez, el principal inconveniente, porque lo más probable es que el gobierno griego, al tener la posibilidad de imprimir dracmas, renunciara a cuadrar el presupuesto, con lo que Grecia se sumergiría en una espiral inflacionaria.

Para Europa, dejar caer a Grecia implicaría una gran turbulencia en los mercados a corto plazo, y un descrédito para el euro a plazo más largo. Una vez establecido el precedente de que un país sale del euro, ningún inversor confiaría en que otros países no puedan salir. Lo cual nos afecta de manera especial a los países del sur: cualquier turbulencia en España, en Portugal o en Italia haría que los inversores huyeran rápidamente de esos países, porque todos ellos tendrían la duda de si el país terminará saliendo del euro también.

Además, si Europa deja caer a Grecia y esta se ve empujada fuera del euro, probablemente termine basculando hacia la órbita rusa, con las consiguientes consecuencias de carácter geoestratégico. Putin estaría encantado de contar con una salida permanente al Mediterráneo.

Por el contrario, si Europa no deja caer a Grecia tras una victoria del NO, y pacta con Syriza un programa de ayudas sin recortes sociales, las consecuencias políticas en otros países serían notables: se estaría lanzado a los ciudadanos europeos el mensaje de que los gobiernos populistas defienden mejor a la gente de a pie frente a los burócratas de Bruselas, lo que haría que el populismo creciera en Portugal, en España y en Italia. Y recordemos que Portugal y España celebran elecciones dentro de pocos meses.

Como ven ustedes, el panorama es complicado tanto para Grecia como para Europa, en caso de victoria del NO.

Pero, como decía al principio, lo importante es que van a ser los ciudadanos griegos los que decidan su futuro. Para bien o para mal. Se acabaron las máscaras, las simulaciones, los órdagos y los faroles. El domingo, los ciudadanos hablarán. Y después, deberán atenerse a lo decidido.

Y Europa deberá analizar los errores que nos han llevado a una situación tan límite. Y deberá también tomar decisiones y empezar a preguntarse qué quiere ser de mayor.

Cuanto peor, mejor para Syriza
Fernando Díaz Villanueva vozpopuli.com 4  Julio  2015

Decía Lenin que cuanto peor, mejor. Cuanta más angustia se inflija al populacho más indefenso quedará y más rogará por soluciones mágicas e inmediatas, por Gobiernos duros, propaganda y gestos de falsa épica. Llegado un punto, de hecho, ni siquiera pedirá solución alguna, se resignará a todo lo malo que le ha caído en suerte y creerá lo que quiera creer. El socialismo siempre se vale de la pobreza, la necesita para conseguir su fin último de amarrar a la dirección del partido en la cúpula del Estado. Esta lección teórica, que tantas veces se ha puesto en práctica, es la que están padeciendo los griegos desde hace una semana. Su Gobierno los está utilizando como conejillos de Indias para forzar a la Unión Europea a concederles un préstamo de urgencia que les permita seguir gastando durante unos meses más. Luego vuelta a empezar.

A Tsipras no le preocupan los griegos, le son útiles en tanto tienen cara, ojos, boca y sienten, como cualquier ser humano, la punzada de la adversidad. Eso les hace más dóciles y, sobre todo, permite vender sus miserias en el extranjero si antes se ha sabido encontrar al chivo expiatorio adecuado. La miseria ya la tienen, el chivo es el villano imaginario levantado sobre una pedestre germanofobia y sobre el odio cartaginés a la banca que tan buenos réditos ha dado al perroflautaje europeo durante la crisis. Esto es en esencia a lo que vienen jugando los Castro en Cuba desde hace más de medio siglo o lo que los chavistas han practicado con gran éxito en Venezuela durante los últimos quince años. La podredumbre es rentable en términos políticos si se sabe como explotar. A estas alturas engañarse sería inútil, Alexis Tsipras es comunista desde los 16 años y no consta que haya dejado de serlo, conoce a la perfección las técnicas de asalto y conservación del poder. Y en eso está ahora mismo.

Nada ha sido casual en estos cinco primeros meses de Gobierno de la izquierda radical, que eso mismo es lo que significa el acrónimo Syriza. Fueron ganando tiempo hasta consumar la ruptura total de las negociaciones haciéndola coincidir con el vencimiento de deuda del 30 de junio. A partir de este Rubicón revolucionario Tsipras podía ya considerarse dueño y señor absoluto del país sin temor a que nada ni nadie le pueda desalojar en los próximos años.

Si en el referéndum de mañana sale que sí a las condiciones que hasta la semana pasada le exigían las instituciones no tendrá más que acudir a Bruselas, alargar la mano y volver a gastar el dinero ajeno. Al siguiente vencimiento amenazará con volverla a armar y asunto resuelto. ¿Dimitir? Por favor, seamos adultos, ¿desde cuando un comunista ha dejado la poltrona una vez la ha alcanzado? Tras el temporal de estos días el viento amainaría y tendríamos por delante otro semestre de despilfarro. Ni un solo ajuste, ni una sola promesa cumplida. Podría incluso darse el gusto de pegar una buena subida de impuestos a los “ricos” locales de esas que adoran los socialistas de todo tiempo y lugar.

Si sale que no, que también puede ser, lejos de tener que comerse el órdago refrendaría en las urnas sus alucinaciones ideológicas. Podría liarse la manta a la cabeza, sacar en caliente a Grecia del euro, reinstaurar el dracma con una devaluación abracadabrante y proceder a la nacionalización forzosa de una parte considerable de la economía griega. A los que dicen que eso en Europa no puede suceder me permito recordarles las masacres de los Balcanes de no hace tanto tiempo, perpetradas con absoluta impunidad a no demasiados kilómetros de la frontera austriaca.

De cualquier cosa mala que pasase en Grecia desde ese momento en adelante –y serían muchas– la culpa la tendría Alemania y el Banco Central Europeo, el FMI, la Comisión y el sursuncorda si fuera preciso. Y aquí, a este lado del continente, sobrarían los apoyos y solidaridades para esa versión delirante. Se constituirían comités de ayuda al Gobierno griego, se harían colectas y nuestra izquierda, que es como la griega porque la malicia no sabe de naciones pero sí de ideas, haría de una Grecia arruinada y servil su nuevo país de promisión. Tsipras tal vez no vale para lo que los griegos le eligieron, pero es la persona idónea para el fin con el que el partido le puso ahí.

La Moneda de Irás y No Volverás
Pedro J. Ramírez  www.elespanol.com 4  Julio  2015

Que Luis de Guindos dijera el lunes a las 8,55 en Radio Nacional que no había riesgo de que la crisis griega contagiara a España y que a las 9,05 el Ibex cayera un 5% y la prima de riesgo subiera un 40 no tiene nada de particular. Lo de siempre: los políticos engañando al personal y los mercados abofeteándonos con la realidad. El ciudadano lo tiene descontado. Otra cosa es que la UE disponga ya de mecanismos para amortiguar el contagio y que sea más fácil hacerlo en la parte expansiva de un ciclo económico, como es el caso.

Mucho más me llamó la atención la sentencia campanuda del ministro de Economía, descartando la salida o expulsión de Grecia de la moneda única, por la que tantas voces siguen apostando: “En el euro se entra pero no se sale“. Si esto fuera así estaríamos asistiendo a una gran farsa en la que el irresponsable gobierno Tsipras–Varoufakis trataría de doblarle el pulso a la UE para dejar de pagar sus deudas, mientras la señora Merkel y la Comisión Europea intentarían cargarse al irresponsable gobierno Tsipras–Varoufakis para mantener a los griegos atrapados en un modelo inviable.

Rubén Lapetra, jefe del área de Economía de EL ESPAÑOL, citaba el otro día el informe del Royal Bank of Scotland según el cual la salida de Grecia de la moneda única costaría a los demás miembros de la UE 240.000 millones de euros, casi el doble que la opción más onerosa que se baraja para reestructurar su deuda. Pero mucho más importante todavía que el coste económico, sería el político. Y así quedó de manifiesto en la llamada de Obama a Merkel. Su sentido fue muy claro: cuidado con desestabilizar el vientre oriental de Europa. Si una Grecia repudiada por la UE saliera de la OTAN y se arrojara en brazos de Rusia, el equilibrio geopolítico mundial se tambalearía en este momento crítico en el que el jihadismo golpea a las sociedades libres desde fuera y desde dentro.

Esa llamada apelaba al pacto tácito que supuso el respaldo norteamericano a la reunificación de Alemania. No se trataba de auspiciar la reaparición de una superpotencia continental sino de impulsar definitivamente la unidad política de Europa. El papel de Alemania consistía en asumir esa tarea como propia, haciendo de gozne entre el este y el oeste, y Grecia queda obviamente dentro del perímetro de su responsabilidad.

El problema es que el camino elegido en el tratado de Maastricht no sólo supuso iniciar la casa por el tejado sino que privó al edificio del más elemental dispositivo contra incendios: los fusibles de las monedas nacionales que a falta de una política económica homogénea protegían cada habitación, cada Estado nación, frente a los errores y tonterías de sus gobernantes o sus debilidades estructurales específicas.

La ortodoxia constructora requería un proceso inverso, de forma que la progresiva democratización de las instituciones europeas hubiera propiciado la transferencia de competencias y la adopción de políticas fiscales comunes, según el principio de “no taxation whitout representation”. Solo entonces, una vez emanado de las urnas un auténtico gobierno federal europeo, con autoridad para imponer la disciplina presupuestaria y mecanismos de intervención preventiva sobre las economías nacionales, tenía sentido crear la moneda única como escaparate de la realidad y expresión final de la soberanía compartida.

Eso implicaba también, naturalmente, la mutualización final de la deuda de cada país como deuda europea. Era la contrapartida a la dote que en forma de territorio, consumidores y contribuyentes aportaba cada socio a ese matrimonio múltiple. A corto plazo unos habrían salido ganando y otros perdiendo pero al final todos se habrían beneficiado de la creación de una potencia mundial como los Estados Unidos de Europa, capaz de prolongar la concentración de riqueza y la tutela del Estado de bienestar en el viejo continente. Para España habría supuesto además la dilución del oxidado problema nacionalista del siglo XIX en una construcción política acorde con la globalización del siglo XXI.

Desgraciadamente, aunque los grandes desafíos son planetarios, los mercados políticos son nacionales –a menudo regionales– y la proclividad de los políticos mediocres no es otra que estimular el egoísmo miope de los votantes. En la Europa contemporánea faltan líderes con la envergadura y valentía necesarias para impulsar el gran proyecto federal transnacional que fortalecería las libertades y garantizaría la prosperidad del solar de las civilizaciones clásicas. Deberían ser Tony Blair, Sarkozy, Aznar, González o la propia Merkel –o sea los políticos más conocidos del continente– quienes compitieran en las urnas por liderar unas instituciones europeas de indiscutible primacía sobre las nacionales.

La ambigüedad del papel del BCE, teóricamente encargado de velar tan sólo por la estabilidad monetaria pero en la práctica obligado a servir de bombero con sus diversas modalidades de manguerazo, ilustra bien la indefinición del proyecto europeo. Es verdad que algo se ha avanzado en la definición de la unión bancaria que desembocará –ya veremos cuando– en la dotación del Fondo Europeo de Garantía de Depósitos. Pero en conjunto cualquiera diría que todos los convocados al proyecto comunitario están siendo víctimas de una europarálisis, equivalente a la que sufrían los salpicados por el polvo de la hechicera que gobernaba el Castillo de Irás y No Volverás en uno de nuestros más subyugantes cuentos infantiles.

Con la señora Merkel al frente, la moneda única se ha convertido en ese recinto del que, como dice Guindos, “se entra pero no se sale”, pues si permanecer en su interior puede ser muy desagradable, la salida o expulsión de un miembro tendría un coste inasumible para el afectado y desencadenaría probablemente explosiones en cadena que desembocarían en la propia destrucción del castillo. La respuesta a los “shocks asimétricos” de los últimos años -Portugal. Irlanda, España, Chipre y por supuesto Grecia- ha pasado siempre por la dura terapia de los rescates en los que la liquidez y la solvencia se han pagado en forma de ajustes y recortes.

Algunas veces esos ajustes y recortes han venido acompañados de medidas estructurales positivas –la reestructuración bancaria y la reforma laboral en España– pero no han dejado de suponer una huida hacia adelante en la medida en que no han cambiado ni las reglas del juego en la UE ni los fundamentos de unos Estados ya habituados a doparse con el déficit y la deuda pública. Si examinamos con ecuanimidad el balance económico de esta legislatura en España, veremos que la disminución del déficit se ha compensado con el incremento de la deuda y que en materia de paro e impuestos Rajoy está ya cerca de alcanzar el inmenso logro de volver al que para él fue el punto de partida.

Pese a que sus necesidades han sido en términos relativos mucho mayores que las de los otros países que han necesitado ayuda –algo así como el 130% de su PIB–, la dimensión de Grecia hacía digerible el esfuerzo de mantenerla con la respiración asistida del segundo rescate y permitía afrontar incluso un tercero. Hacia ello iban encaminadas las negociaciones dinamitadas por la abrupta convocatoria del referéndum de este domingo. Según explica Juan Sanhermelando –recién fichado por EL ESPAÑOL como corresponsal europeo– los acreedores estaban dispuestos a hacer “importantes concesiones” a Grecia, pese al mal estilo faltón y bocazas de Varoufakis, hasta que Tsipras dio una patada al tablero con el todo o nada de lo que en realidad es un plebiscito sobre su gobierno.

Se trata de un órdago que ha encendido todas las alarmas en la medida en que pone en riesgo el propio modelo artificial de una unión monetaria sin unión política. Si hoy ganara el “No” y eso conllevara la salida de Grecia del euro, quedaría establecido un precedente que estimularía a los tiburones financieros a abalanzarse sobre los países más endeudados como Italia o España, bajo la presunción de que en un determinado momento también podrían ser abandonados a su suerte.

Estamos ante una situación límite y en cierto modo insólita. ¿Qué hacer cuando dos de los instalados en el castillo de la bruja no han quedado lo suficientemente narcotizados por los polvos de la corrección política y, además de protestar, comienzan a dar patadas al mobiliario y a romper vidrios y jarrones? Mi enmienda es a la totalidad del proceso, pero si nos atenemos a sus reglas es el gobierno de Syriza y no la UE quien está actuando con intransigencia suicida, utilizando a los ciudadanos de su país como rehenes. Como ha escrito otra habitual de los pasillos de Bruselas, nuestra subdirectora María Ramírez, “por una vez hasta Juncker suena sereno”.

Llegados a este punto lo que busca Bruselas no es echar a Grecia del euro sino echar a Tsipras y Varoufakis de Grecia. Esa sería la consecuencia de que hoy ganara el “Sí” y se convocaran nuevas elecciones, tras las que se recompensaría la vuelta al realismo. Todos los gobiernos que tendrán que vérselas en las urnas con alternativas populistas, desde luego el de Rajoy, respirarían aliviados.
El triunfo del “No” nos abocaría por el contrario hacia una imprevisible terra incógnita. El dilema sería terrible para la Unión Europea pues una mayor flexibilidad ante una Syriza reforzada mostraría la utilidad del radicalismo y la confrontación a la tremenda, elevando la factura de los demás países y alimentando el euroescepticismo en Alemania y la eurofobia en Francia. El contexto perfecto para que el Reino Unido abandonara la UE.

Mantener por el contrario la firmeza tras un “No”, implicaría la implosión de la economía griega –del corralito solo saldrían dracmas para pagar deudas en euros– y con ella la del mito de la irreversibilidad de la hoja de ruta iniciada contra natura con la moneda única. Si se demostrara que en el Castillo de Irás y No Volverás también hay una puerta de salida, pronto contemplaríamos desmoronarse sus almenas, derrumbarse sus torres y derruirse sus paredes hasta verlo desvanecerse por entero en el aire como toda convención consciente fruto de la fantasía humana.

Los sondeos sugieren que unos miles de votos inclinarán la balanza. Pocas veces tan pocos nos han tenido tan en vilo a tantos.

NO EXISTE POLÍTICA SÓLO DESORDEN Y ABUSOS
Antonio García Fuentes Periodista Digital 4  Julio  2015

La palabra “política” ha sido asignada a tantas cosas o actividades, que ha terminado por ser una palabra tan prostituida que ya no significa; nada edificante y ha terminado por ser más un insulto que otra cosa (“ya lo fue en EE.UU.”), debido al desprecio que en general suscita esa palabra. Tras ver todo ello yo le asigné un significado que no he encontrado en ningún diccionario… “Es o debiera ser el arte de gobernar bien a los pueblos”; sin embargo la realidad es todo lo contrario, “es el arte de explotar miserablemente a cualquier población humana, exprimiéndola de tal forma, que como la sanguijuela, los explotadores terminan por robarle todo y al decir todo, lo afirmo, puesto que le terminan por robar hasta la palabra y no los dejan ni hablar”.

Estoy escribiendo dos días antes de que se celebre en Grecia un referéndum para que “el pueblo” diga si quiere seguir en la UE y “su euro”; o ser expulsada de dicho “engendro económico especulativo”; que en realidad es lo que ha terminado por ser; ya que los poderosos estados europeos, han manejado y manejan los hilos económicos y con ellos han ido atando al resto hasta llegar a no dejarlos respirar.

Y deduzco todo ello, por cuanto si de verdad se hubiese pensado en una unión y un reparto equitativo de obligaciones y derechos; jamás se hubiesen acumulado deudas impagables, como ya son las de Grecia y “algunas otras” (entre ellas la española) que de momento están tapadas, por cuanto no pueden ejecutar a muchos a la vez, puesto que en esas ejecuciones, caería todo el tinglado monetario que han montado y que vistos “los miedos” que manifiestan los altos dignatarios del dinero europeo y mundial, todo el tinglado ha terminado por ser una gran mentira mundial y todo está sostenido por unas cuentas ficticias, que llegados a la liquidación total, igual todo desaparece como desaparece, el agua que se pone a hervir manteniendo el fuego y no reponiendo la que se evapora por el efecto lógico del calentamiento imprudente.

No es nada nuevo ni que no haya hecho el implacable hombre de todos los tiempos, que como “ladrón congénito y depredador convencido”, ha ido siempre a robar por el mundo todo lo que ha ambicionado, empleando siempre cualquier tipo de armas, la peor de ellas “su insaciable avaricia y su carencia de escrúpulos”; y esto afecta a casi cualquier pueblo terrícola, salvo los muy minoritarios y aislados, como pueden ser los esquimales, que “harto trabajo tenían simplemente para subsistir cada día de su durísima existencia, para la que incluso necesitaban la colaboración sexual, para que la especie subsistiera y no hubiese familias sin hijos”.

¿Qué va a pasar el domingo en Grecia? Como dicen los italianos, “lo que tenga que ser será”; y lo mismo que a los cubanos los han tenido sesenta años o más, aislados; tendrán que aislar “como apestados” a los griegos y todo el que se ponga por delante de los verdaderos intereses que mueven a este perro mundo, donde un kilo de “coltán”, de oro, platino, barril de petróleo y cosas así, valen mucho más que un puñado de seres humanos, que llegado el caso, caerán “como las moscas” como siempre han caído, mientras en los grandes salones y templos, se celebran ostentosas ceremonias y se disfrutan de los mejores manjares del mundo, brindando u orando, por una paz y concordia nunca encontradas… sencillamente por cuanto no interesa que se establezcan, ciertas igualdades, que aunque no lo fueran, pero sí que evitarían las situaciones de angustias en que siempre han vivido y vive una gran parte de la población humana, las que empleadas como pelotas de entrenamiento deportivo, se llevan a la cancha por sacos, ya que se sabe que se perderán muchas en el juego y no interesa recuperar ni una de las que salen de esa cancha, donde se juega el encuentro que sea.

“El precio de desentenderse de la política es el de ser gobernado por los peores hombres”: (Platón). La política nos afecta a todos y por ello no debemos dejarla sólo en manos de los políticos.

Hobbes dejó escrito, que si una realidad no se encara puede tener perturbadoras consecuencias. "Las obligaciones del súbdito con el Estado duran lo que dura la capacidad de éste para protegerle. Ni un minuto más", sugería el filósofo inglés.

POLÍTICA Y JUSTICIA: "La ley es como una red que atrapa las moscas y deja pasar a los pájaros". La política se creó para "legalizar" la corrupción. (Anacarsis. siglo VII a.C.)

(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y http://blogs.periodistadigital.com/nomentiras.php

Culturización
Gabriela Bustelo vozpopuli.com 4  Julio  2015

Tras la poco profesional fuga de Wert, Rajoy ha colocado a un diplomático al frente de uno de los ministerios más importantes de este país. Pese a que la manipulación de la educación y la cultura es uno de los problemas graves que sufre España desde la Transición, el PP parece considerar el Ministerio de Cultura como una asignatura maría. Cuando el 26 de junio –con Occidente entero todavía en shock por los atentados islamistas–, Méndez de Vigo sustituyó a Wert en una ceremonia meteórica, aderezada con unos tontos chascarrillos sobre el teléfono móvil, quedó claro que Cultura –valga la redundancia– lo lleva claro.

La manipulación socialista
En este sector clave la mano que mece la cuna es, una vez más, el PSOE. Entre las leyes orgánicas que Felipe González implantó para politizar España estaban la Ley de Reforma Universitaria (LRU, 1983) y la Ley Orgánica General del Sistema Educativo (LOGSE, 1990). Recordemos que el superministro socialista de Educación José María Maravall –con Rubalcaba de Nº2– creó una ley para “idoneizar” a centenares de PNNs del partido y convertirlos en los pésimos catedráticos que han politizado las universidades españolas situándolas en niveles de calidad ínfimos. En 1975 había en España 28 universidades, pero en 2007 la cifra ya ascendía a 77, de las cuales 50 eran públicas, con 132 campus universitarios. Es decir, una por provincia.

Enchufismo y provincianismo educativo
El enorme gasto que esto supone quedaría justificado si las universidades españolas fueran un foco de la excelencia cultural, pero la triste realidad es que ninguna de ellas figura en el ranking de las 200 mejores del mundo. Como dice Clara Eugenia Núñez en su inmisericorde libro Universidad y Ciencia en España (Gadir, 2013), la enseñanza superior española es una inmensa agencia de colocación de profesores desmotivados y mal pagados, pero también un enorme aparcamiento de jóvenes condenados al paro o al subempleo. En cuanto a los colegios, si el español se ha convertido en el segundo idioma de Occidente, impartido en los colegios de Europa y Estados Unidos, en algunas provincias de este país es imposible educar a un niño en español, por no hablar de la inmersión cultural que imparten las autonomías nacionalistas en sus colegios correspondientes.

La aculturación socialista
La cosa no se queda ahí. La politización socialista alcanza a otra parcela crucial de la que también se va a ocupar el optimista Méndez de Vigo a partir de ahora: la cultura española, ferozmente amorrada a la subvención desde hace cuatro décadas. La apropiación de la cultura como sistema de control político ha sido una operación orquestada desde el PSOE con la inestimable ayuda del Grupo Prisa fundado por Jesús Polanco en 1985. Desde entonces hemos asistido a la fabricación en serie de un ejército de intelectuales y artistas que nos han vendido sus productos políticos enlatados en modernos formatos y satinados diseños. Un mundo tan pequeño como bien organizado, de apariencia cosmopolita aunque localista en su alcance y, sobre todo, capaz de manufacturar decenas de carreras profesionales todas semejantes entre sí y afines al ideario.

La cultura como imagen nacional
Entre tanto, el resto de los intelectuales occidentales, cada vez más interconectados con los del resto del mundo, han seguido una deriva bien distinta, propia de los pensadores y creadores que viven en sincronía libre con el presente. No en vano las primeras potencias occidentales saben que la importancia de una nación requiere estabilidad política, poderío económico, capacidad militar, recursos naturales y productividad. Esto constituye lo que los estadounidenses llaman el hard power, o el poder duro. Pero desde la Guerra Fría la capacidad de liderazgo de un país también se mide por su soft power, o poder blando, que es lo que podríamos llamar la industria cultural, con todas las instituciones y empresas que sirven para definirse, distinguirse y, sí, también “venderse” ante el mundo.

Los soldados de la cultura
Por estas latitudes, sin embargo, nuestros intelectuales parecen atrapados en una burbuja de localismos, psicotecnias, productos partidistas y encargos subvencionados. Son estos soldados de la cultura los que han dado a Wert unos años muy malos, como se los dieron a todos sus predecesores del PP, Rajoy incluido. Por eso cuando ahora los principales diarios españoles destacan del sonriente ministro de Cultura recién nombrado su impecable trayectoria internacional y su pedigrí como aristócrata católico, una no puede por menos de echarse las manos a la cabeza. Se lo van a comer con patatas.

Grecia y la máquina del juicio final
Roger Senserrich vozpopuli.com 4  Julio  2015

En “Teléfono Rojo: Volamos Hacia Moscú” el embajador soviético revela la existencia de un sistema de armas atómicas llamado la máquina del juicio final. El artefacto consiste en un sistema de respuesta automática que ante cualquier ataque nuclear detonaría una serie de bombas cubiertas de cobalto que eliminarían toda forma de vida de la faz de la tierra. La máquina del juicio final no podía ser desarmada o desactivada: era la garantía que la destrucción mutua asegurada fuera total y completa.

Por desgracia, la máquina del juicio final no cumple su cometido de disuadir a los americanos de lanzar un ataque nuclear: los soviéticos estaban esperando anunciar su existencia en el próximo congreso del PCUS. En el cálculo nuclear, la mejor defensa consiste en la amenaza de represalia, así que mantener la represalia en secreto hacía de ella algo inútil.

En las mentes de los dirigentes griegos el impago es su máquina del juicio final, algo que destruirá la economía de su propio país pero se llevará el resto del continente por delante

Estos días el gobierno griego de Syriza parece estar convencido de estar viviendo un escenario digno de los días de la guerra fría, con dos bandos armados hasta los dientes prometiendo vaporizarse mutuamente en caso de conflicto. Más en concreto, Tsipras y Syriza amenazan con provocar una crisis económica internacional con un impago de deuda y salida del euro si los líderes europeos no acceden a negociar los términos del rescate financiero de su país. En las mentes de los dirigentes griegos el impago es su máquina del juicio final, algo que destruirá la economía de su propio país pero se llevará el resto del continente por delante.

El problema para Tsipras y Grecia, sin embargo, es que parecen haber sobreestimado el temor de sus socios europeos a la detonación incontrolada de su economía. Desde su llegada al poder, el gobierno de Syriza ha recurrido una y otra vez a mensajes altisonantes, demonizando a los representantes electos del resto de países europeos y las instituciones del continente. Desde el principio han insistido en que estaban dispuestos a romper acuerdos anteriores y forzar negociaciones, una y otra vez, cada vez que tuvieran oportunidad. Syriza exigía dinero sin aceptar reformas; los préstamos europeos (ofrecidos con intereses muy por debajo del mercado) iban a ser empleados como ellos quisieran, sin condiciones.

Esto colocaba al resto de dirigentes del continente en una situación un tanto paradójica. Syriza, obviamente, había ganado las elecciones, pero sus promesas electorales de renegociación de la deuda y el final de la austeridad chocaban frontalmente con las promesas que ellos habían hecho a sus votantes. Merkel, Hollande, Rutte o Faymann habían llegado al gobierno diciendo que Grecia sólo iba a recibir un rescate si aceptaba reformas. El programa de Tsipras consistía en decir que los alemanes, franceses, holandeses y austríacos iban a condonar deudas y eliminar reformas sin contrapartida alguna. Por mucho respeto a la voluntad del pueblo griego que tuvieran, regalar dinero a Atenas era para ellos una forma rápida de perder elecciones.

Los dirigentes europeos probablemente les explicaron esto a los ministros griegos pacientemente el primer día que llegaron a Bruselas. A ver, Alexis, que gané las elecciones prometiendo no perdonar ni un céntimo de deuda. Antes de poder tocar una coma de los acuerdos actuales, tienes que darme algo que pueda vender a mi electorado como una demostración que los griegos no son esos irresponsables que tuvimos que rescatar gastando una millonada, o algo parecido, en lenguaje diplomático.

Tsipras, sin embargo, se negó a dar señales de responsabilidad. Es más, se dedicó a recordar la Segunda Guerra Mundial, hablar sobre lo antidemocráticos que eran todos sus socios europeos y básicamente actuar como si el único que tuviera votantes que satisfacer fuera él. Con la excusa que los problemas actuales de Grecia no eran culpa suya, exigió una y otra vez cambios y más cambios, exasperando a todo el mundo con diatribas inacabables, retrasos constantes y negociaciones sin sentido.

Tsipras ha roto la baraja, provocando que la ira del continente caiga sobre Grecia… y el juicio final parece no haber llegado

Durante estos meses, Syriza ha actuado partiendo de la idea de que Grecia tiene una posición de fuerza: los europeos temen demasiado lo que podría pasar en caso de una salida del euro, así que acabarán por ceder. Su actitud durante los últimos meses, sin embargo, sumada a la aparente calma de los mercados financieros cada vez que Tsipras o Varoufakis llevaba a algún consejo europeo hasta altas horas de la madrugada, probablemente les ha hecho cambiar de opinión. Los dirigentes europeos sospechan que una salida griega del euro quizás no sea un problema tan grave para el resto del continente.

Están preparados, el BCE tiene un presidente activo y competente y la inmensa mayoría de la deuda griega está ya en manos públicas (FMI, BCE, SME y otros gobiernos) así que el sistema financiero continental no se verá afectado. Además, así se librarán de estos pesados que insisten que cuando hacen caso a sus votantes son antidemócratas.

El resultado para Grecia ha sido el que hemos visto estos días: Tsipras ha roto la baraja, provocando que la ira del continente caiga sobre Grecia… y el juicio final parece no haber llegado. La tímida recuperación económica del año pasado se ha esfumado, los inversores huyen del país, el sistema financiero iba camino de un pánico bancario y la crisis ha vuelto con aún más intensidad. El corralito está ahogando la economía griega, y será complicado levantarlo a corto plazo. En vez de destrucción mutua asegurada, Syriza parece haber provocado únicamente la destrucción en Grecia.

La realidad es que el referéndum del domingo como lo ha planteado Syriza es increíblemente estúpido. Si Tsipras gana la votación y los griegos dan un “no” rotundo a las condiciones del rescate, los dirigentes del resto del continente seguirán teniendo exactamente la misma estructura de incentivos que han tenido hasta ahora. Los votantes alemanes, belgas, franceses, holandeses o austríacos no quieren dar más dinero a Grecia. El referéndum no hará más que confirmarles que el electorado griego es igual de irresponsable que sus dirigentes, haciendo aún más difícil para los políticos del norte de Europa ofrecer concesiones en cualquier acuerdo.

Un “sí”, en cambio, crearía el escenario opuesto: Tsipras a buen seguro perdería el cargo, y los políticos del resto del continente podrían vender a sus votantes que los griegos han apostado por la responsabilidad. Para Merkel será mucho más fácil aceptar concesiones y una quita de deuda si desde Atenas se habla de reformas y no de la ocupación nazi. Cuando desde Bruselas dicen que la votación es un sí o no a permanecer en Europa, no exageran demasiado.

En este debate Grecia realmente no tiene mucho que hacer, aparte de no cometer suficientes estupideces como para conseguir auto expulsarse de la eurozona

La negociación importante para solucionar la crisis griega no es entre Atenas y Berlín, o entre el pueblo griego y los mercados. La negociación real, y la única que puede salvar la eurozona a largo plazo, es entre los políticos e instituciones del continente que creen en la moneda única y quieren avanzar hacia una Europa unida y los votantes del norte de Europa temerosos del despilfarro ajeno. El futuro del continente depende de que los políticos alemanes, austríacos, finlandeses o franceses sean capaces de superar el colosal escepticismo de sus electorados para construir una Europa realmente integrada con instituciones y fiscalidad común, donde los rescates financieros de emergencia dejen de ser necesarios.

En este debate Grecia realmente no tiene mucho que hacer, aparte de no cometer suficientes estupideces como para conseguir auto expulsarse de la eurozona. Por mucha razón que tenga Syriza sobre cómo la austeridad ha destruido la economía griega y los enormes errores de la troika, la realidad es que su aportación al debate está haciendo el trabajo de los europeístas más difícil, no menos.

Una nota final: nada garantiza que una salida incontrolada de Grecia del euro realmente no acabe por provocar una crisis económica en todo el continente. El punto crucial, ahora mismo, es que en Bruselas nadie parece creer ya que esto sea así para nadie que no sean los griegos.

Foto: Peter Sellers como el Dr. Strangelove en la película de Stanley Kubrick 'Teléfono rojo, volamos hacia Moscú' (1964)

Realidad
ENRIC GONZÁLEZ El Mundo 4  Julio  2015

La realidad es la que es. En eso estaremos de acuerdo. En el caso de Grecia, la presente realidad resulta muy desagradable. Para llegar a ella se han conjugado la mala gestión y las falsificaciones contables de sucesivos gobiernos en Atenas, la complicidad de sus asesores financieros (Goldman Sachs cuando Mario Draghi era uno de sus dirigentes), el tremendo nacionalismo balcánico de los griegos, el trasvase de deuda desde los bancos a los contribuyentes europeos (una de las muchas consecuencias perversas de lo que llamamos rescate), unas exigencias exageradas de la troika y una evidente disfuncionalidad institucional por parte de la Unión Europea. No hay soluciones milagrosas. Ocurra lo que ocurra, hará daño. En parte, porque el euro se creó como si fuera un fin en sí mismo.

«Hay que reaccionar ante la tiranía del dinero, las desigualdades crecientes, los egoísmos nacionalistas y las amenazas violentas»

Los problemas, sin embargo, van más allá de Grecia. Y tienen mucho que ver con la realidad. O con la idea que de la realidad ha ido cuajando en Europa. Nos hemos habituado a considerar la realidad como algo tan inevitable como inmutable. Da igual que se trate de los desequilibrios financieros y comerciales en Eurolandia, de Rusia devorando las entrañas de Ucrania, de la inmigración o del desempleo juvenil: al parecer, nunca se puede hacer nada.

En plena decadencia relativa y con las señales de alarma encendidas, la Unión Europea no trabaja contra el reloj para reforzarse política y económicamente (con una unión fiscal, por ejemplo), para tener una diplomacia creíble, para no depender por completo de la protección de Estados Unidos y para cohesionar sus sociedades. Nada de eso. Funcionamos, o al menos funcionan nuestras élites, como si hubiéramos llegado al fin de la historia y a la culminación del progreso. Pero la realidad, esa puñetera, nos dice cada día que la historia sigue y que no vamos por buen camino.

La unión continental, la democracia representativa, las libertades (incluso con esta ley mordaza que será sin duda efímera), la razonable convivencia, constituyen logros extraordinarios. Hay que protegerlos. Pero también hay que reaccionar ante la tiranía del dinero, las desigualdades crecientes, los egoísmos nacionalistas y las amenazas violentas. Si las sociedades humanas no hubieran luchado contra la realidad, a veces equivocándose, a veces arriesgando mucho, no tendríamos nada. La realidad siempre se nos opone. Está ahí para cambiarla. No para postrarse ante ella y reducir la política a una bajadita de impuestos antes de las elecciones generales.

Las empresas griegas, asfixiadas: anticipan una oleada de quiebras y despidos
"A este ritmo, solamente duraremos dos meses", explica el presidente de una aseguradora online.
Diego Sánchez de la Cruz Libertad Digital 4  Julio  2015

El impacto del "corralito" bancario y de la quiebra soberana del Estado griego no ha tardado en notarse. Por un lado están las colas ante los cajeros de las entidades financieras. Por otro lado están los problemas de desabastecimiento, cuyo impacto en el sistema sanitario resulta especialmente preocupante. No obstante, por encima de todos estos desagradables episodios nos encontramos con un problema generalizado: la asfixia de las empresas helenas.

Tal y como explica el diario Kathimerini, la ansiedad entre los directivos del sector privado está alcanzando cotas máximas. Es el caso de Kleanthis Tsironis, un empresario del sector cárnico que anticipa una oleada de despidos en su compañía. "No tenemos dinero para pagar a los proveedores. Tarde o temprano, me temo que tendré que cancelar el contrato de al menos diez de mis treinta empleados", explica.

Algo parecido ocurre en los cafés de la Plaka. Yannis Iliopoulos es el propietario de una cafetería ubicada en este exclusivo barrio, ubicado a los pies de la Acrópolis. Según cuenta a la prensa helena, "los clientes griegos ya no vienen, de momento solamente nos quedan los turistas… Ante esta situación, me he visto obligado a reducir significativamente los pedidos que hago a mis proveedores".

"A este ritmo, solamente duraremos dos meses"
No hablamos de casos aislados. Como explica la Confederación Nacional de Comercio, "los negocios están sufriendo un golpe muy duro, especialmente en el caso de las compañías que necesitan importar bienes para funcionar".

También en el sector de los servicios financieros nos encontramos ante un panorama desolador: la aseguradora Insurance Market teme un cierre inminente que afectaría a sus 70 trabajadores. "A este ritmo, solamente duraremos dos meses", explica el jefe de la compañía.

Las empresas de transporte marítimo de Grecia no están mucho mejor. De hecho, como explicó Libre Mercado, algunas están abandonando el país para constituir sus sedes en Chipre. Así lo ha explicado el presidente de la patronal del sector, que además ha apuntado que numerosas empresas helenas que se nutren de estos servicios han optado por cambiar de proveedores y contratar con firmas chipriotas para evitar problemas.

"El voto por el "sí" salvará miles de empleos"
Ante semejante cuadro, no sorprende que la Federación de Empresas Industriales de Grecia haya lanzado un duro aviso a los ciudadanos: "un voto por el "no" puede convertirnos en la nueva Argentina". Decir "sí" el domingo es decir "sí" a salvar miles de empleos y a volver a la normalidad. Hay que unir nuestras voces contra el desastre".

Ese "desastre" que anticipan los industriales ya lo están sufriendo en el sector turístico. Como explicó Libre Mercado, la Asociación Griega de Empresas Turísticas ha confirmado que el país heleno está perdiendo reservas de visitantes a marchas forzadas. En las últimas fechas, las cancelaciones diarias llegan a 50.000. Hay más datos que confirman el desplome del turismo.

Travelplanet 24 y Airtickets apuntan que la reserva de billetes de avión a Grecia ha caído un 50%, mientras que las cancelaciones han saltado de una media del 1% a niveles del 22%. En cuanto a los tickets para los ferrys, el derrumbe observado desde el 25 de junio llega ya al 60%.
También hay problemas en las manufacturas. El índice sintético de producción industrial cayó en 46,9 puntos el pasado mes de junio. La demanda observada en las últimas fechas es muy baja, a lo que se une un aumento significativo en los retrasos y un creciente problema de falta de acceso a materias primas.

Escasez en los supermercados y las islas
En los supermercados también hay motivos para el pánico. Los problemas de desabastecimiento se han agravado por dos vías: por un lado, el comité que debe aprobar las transferencias bancarias al extranjero no está funcionando de manera rápida y efectiva; por otro lado, los transportistas están lidiando con la escasez de gasolina en distintas estaciones de servicio.

Las dificultades son aún mayores en las islas, epicentro del turismo en la temporada de verano. Como explica la Cámara de Comercio de las Islas Cícladas, "la escasez afecta a ciertas categorías de comida, como la carne, y también a las medicinas". Desde el gobierno, la vice ministra de Turismo, Elena Kontoura, apunta que Atenas está intentando "darle prioridad a las islas" a la hora de adaptarse al "corralito".

Infectados de ideología
Enrique Arias Vega www.latribunadelpaisvasco.com 4  Julio  2015

El politólogo norteamericano Francis Fukuyama (hoy casi olvidado) dictaminó en su libro El fin de la Historia que tras la caída del Muro de Berlín había acabado la confrontación ideológica, ya que Occidente se había impuesto al comunismo. Con otras palabras, ya lo había previsto 30 años antes Daniel Bell en El fin de las ideologías.

Se equivocaron.

Basta ver la extensión mundial del terrorismo yihadista hoy día para saber que es justo lo contrario.

Pero no hay que ir tan lejos: también a pequeña escala, en el ámbito doméstico, por llamarlo de algún modo, se incrementa la violencia, aunque sea verbal y aunque se refugie en las redes sociales. No es ya que el dicterio y el insulto hayan sustituido a la argumentación, sino que cualquier hecho se presta a interpretaciones antagónicas, según cuáles sean los prejuicios doctrinales de sus intérpretes.

Eso, que siempre ha sucedido en terrenos tan pasionales como el fútbol, por ejemplo, llega ahora hasta las estadísticas más objetivas: el mismo dato —ya sea sobre el paro, los impuestos, los asistentes a una manifestación…— se convierte en axioma irrebatible para unos y para otros, aunque con significados absolutamente opuestos.

Tan obvio resulta el apriorismo ideológico frente al análisis racional, que se puede prever de antemano la postura que tendrá cada político, cada tertuliano televisivo y hasta cada juez sobre el tema que fuere: no hace falta ni debate. Vale lo mismo para el caso griego que para la llamada ley mordaza (que, por cierto, casi ninguno de sus detractores ha leído).

La prueba del nueve de nuestro sectarismo la tenemos en el caso de Guillermo Zapata. Aquéllos escandalizados por las burradas del concejal madrileño sobre los judíos y sobre Irene Villa han arremetido con salvajadas verbales aun mayores contra él y contra la inocente víctima del terrorismo por haberle perdonado.

¿Alguien duda, de verdad, de que estemos infectados hasta el tuétano de ideología?

Mentiras más que arriesgadas: así se (auto)engañan Grecia y la Eurozona
S. McCoyEl Confidencial 4  Julio  2015

Establecer una Europa de dos velocidades, como se planteó en el cénit del anterior default griego, quizás sea la solución más razonable, con una fórmula mixta de 'asociación' e integración

Y entonces llegó el referéndum.

¿Va a resolver algo?

No, al menos estructuralmente. Salga el sí o salga el no, la relación entre Grecia y el conjunto de Europa volverá a ser imposible.

Antes o después, salvo cambio impredecible.

¿Por qué?

Partidarios de uno u otro bando parten de casillas falsas de salida, lo que dificulta notablemente la fiabilidad de cualquier conversación, la durabilidad de cualquier pacto. Mentiras arriesgadas en las que se escudan las partes para evitar el caos y justificar lo injustificable.

¿A qué nos estamos refiriendo?

Grecia no es un estado mediterráneo sino balcánico.

La tesis no es propia sino del presidente de una empresa cotizada española que, por motivos que no vienen al caso, frecuenta asiduamente el país.

Con base a su experiencia concluye que la Ilustración recuperó de forma dañina un lustre político, filosófico y cultural griego que había desaparecido más de 22 siglos atrás. Elevó a la categoría de ortodoxo, un modo de pensar y actuar más propio de las películas de Emir Kusturica que de los cánones occidentales y relajó unos controles que el conocimiento real de la idiosincrasia local debiera haber llevado a reforzar.

En el pecado lleva la penitencia

Grecia ha engañado porque Europa le ha dejado.

Y Europa le ha dejado, cosa que no ha hecho con otros estados de la región que ahora quieren pertenecer al club de la moneda única, porque no ha sido capaz de comprender su verdadera realidad, la picaresca e informalidad que acompaña un modo de ser.

Puede parecer un argumento banal pero no lo es.

Ni mucho menos.

Desfacer este entuerto se antoja ahora muy pero que muy difícil y, de hecho, la única alternativa razonable a largo plazo es la que propone el ala más extrema de Syriza que, por supuesto, la defiende con fines mucho menos elevados: el abandono del euro. Supondría la ruina para la nación griega pero también la única manera de que no esté eternamente condenada a perpetuidad por pretender ser lo que nunca va a ser.

Se abriría entonces un proceso largo y doloroso pero sanador.

Otra cosa es que, a día de hoy, con las servidumbres ya existentes, sea imposible de acometer. Estamos ante una posición intelectual de difícil concreción práctica sin una dosis elevada de caos por más que Syriza y sus chicos, y algunos Premios Nobel, como Stiglitz, aludiendo por cierto a ese ‘neocolonialismo al que nos acabamos de referir, defiendan lo contrario.

Sus tesis dan por bueno un segundo embuste, a saber: la prosperidad que siguió a la devaluación y el canje de deuda argentino de 2002, después de su particular corralito, sería la prueba de que las consecuencias de una decisión como esa no son tan fieras como las pintan.

Habría, pues, esperanza.

¿Seguro?

Bastaría con ver dónde se encuentra el estado latinoamericano trece años más tarde de aquella decisión para darse cuenta de que, en fin, bienestar a la largo plazo como que no. De hecho, viendo los problemas de financiación que aún afectan a su territorio, no es difícil concluir que fue pan para hoy y poco más.

De hecho, la gestora británica M&G ha elaborado un documento muy interesante sobre el particular en el que, partiendo de las similitudes entre ambas realidades financieras, señala que la solución no es extrapolable ni por entorno global, ni por capacidad de exportación, ni por posibilidad de crecer en turismo como ocurrió en la Argentina en los años siguientes. Un país que, no lo olvidemos, sí contaba entonces con su propia moneda para facilitar la transición.

Adoptar, por tanto, una separación unilateral traería mucho más pain que gain y conduciría, casi con total certeza, a una situación estructural de ingobernabilidad que no conviene a nadie desde un punto de vista geoestratégico.

Vamos terminando.

Seguimos, pues, en el campo de la especulación. No en vano, la expresión de moda en las últimas semanas en el mundo anglosajón en relación con Grecia es ‘uncharted waters’, territorio desconocido.

Y es verdad.

Asumir que Grecia no es Europa y aceptar que fuera de Europa, Grecia no tiene solución es una paradoja de difícil resolución. Establecer una Europa de dos velocidades, como se planteó en el cénit del default griego anterior, quizás sea la solución más razonable, con una fórmula mixta de 'asociación' e integración y una devaluación de las paridades con el euro de los socios comunitarios con un déficit estructural de competitividad.

El problema es que, llegados a este punto, lo idóneo queda muy lejos de lo factible.

En fin…
******************* Sección "bilingüe" ***********************

El fracaso de Mas provoca el desplome del independentismo en Cataluña
EDITORIAL El Mundo 4  Julio  2015

Artur Mas decidió hace cuatro años romper unilateralmente la tradicional postura conciliadora del nacionalismo conservador. Abandonó el anhelo reformista dentro del marco constitucional y se deslizó por una pendiente demagógica y radical que enardeció el sustrato de las corrientes soberanistas en Cataluña. El soufflé comenzó a hincharse cuando el líder convergente blandió el «derecho a decidir» de los catalanes después de que Rajoy se negara a negociar el pacto fiscal, y terminó de estallar cuando, tras el batacazo sufrido por Mas en las elecciones de 2012, éste se lanzó junto a ERC a defender un Estado propio para Cataluña. Esta alquimia social recibió ayer un duro golpe. El Centro de Estudios de Opinión (CEO), dependiente de la Generalitat, reveló que los partidarios del no a la independencia han ampliado su ventaja desde febrero en siete puntos respecto a quienes defienden el sí. Lanzarse al monte, pues, no sólo ha sido una irresponsabilidad por parte de Mas, sino que constituye una estrategia desastrosa que provocará el fracaso de quienes abanderan la ilusoria quimera soberanista, al tiempo que ha postrado a Cataluña en un escenario marcado por la división y el frentismo.

Las masivas manifestaciones con motivo de las últimas Diadas y el despliegue mediático del independentismo han pretendido crear la imagen de una mayoría social soberanista en esta comunidad. El CEO concluye que el 50% de los catalanes consultados rechaza que Cataluña se convierta en un Estado independiente, frente al 42,9% que sí lo apoya. De cara a las próximas autonómicas, que Mas plantea como unas plebiscitarias, CiU y ERC empatan, aunque el sondeo aún no refleja el impacto de la separación de Convergència con Unió. Tanto el desplome del independentismo como la falta de sintonía entre Mas y Junqueras para presentar una lista única el 27-S evidencian las grietas en el soberanismo. «En política puedes hacer de todo, menos el ridículo». El aserto que pronunció Tarradellas en los albores de la Transición bien podría aplicárselo Mas si no quiere acabar solo en su escapada.

El barómetro de la Generalitat acredita también que las formaciones constitucionalistas están siendo capaces de atraer a quienes hace medio año se mostraban indecisos ante una hipotética independencia de Cataluña, y ello pese a la inacción de Rajoy y la ambigüedad de algunos partidos que empiezan a rectificar. Es el caso del PSC, lastrado por la polarización del mapa político catalán. Tras perder la mitad de sus votos en las últimas europeas y dilapidar su hegemonía en el cinturón industrial de Barcelona, los socialistas catalanes desterraron anteayer el derecho a decidir que en 2012 abrazó de la mano de Pere Navarro. Es una decisión de profundo calado que se explica por la trascendencia que Pedro Sánchez concede a la posición del PSOE en Cataluña de cara a las próximas elecciones generales, lejos del adanismo de Zapatero y de aventuras como el impulso de Maragall a la reforma del Estatut.

El PSC apoya ahora una reforma constitucional y un referéndum posterior, en línea con el PSOE. Tal movimiento supone un mazazo para el soberanismo -que siempre suspiró por incorporar al PSC a su desvarío- y hay que enmarcarlo en la exhibición de la bandera nacional durante la proclamación de Sánchez como candidato y en la decisión de Chacón de optar a ser cabeza de lista por Barcelona en las generales. El giro dado por el PSC robustece la coherencia de un partido que aspira a presentarse como una alternativa nacional, renunciando a competir con el discurso nacionalista, tal como hizo durante los gobiernos tripartitos de Maragall y Montilla. Ahora sólo falta que modifique su empeño en secundar la política de inmersión lingüística.


Los jacobinos de la izquierda ¡a por la Moncloa!

Resulta extraño que, en el manifiesto de Willy Toledo and company, no se percaten de que se pronuncian en contra del bipartidismo
Miguel Massanet www.diariosigloxxi.com 4  Julio  2015

Motivos de preocupación no nos faltan, cuando en España parece que hemos entrado en una fase en la que, como ocurrió el 14 de julio de 1789 en Francia ( pero sin que concurran las circunstancias que fueron el detonante de aquellos tumultos) la plebe, fuertemente armada, se levantó contra la monarquía absolutista de Luis XVI, principiando por la toma de la Bastilla, símbolo de la opresión de aquel régimen; con la diferencia sustancial de que, en aquella trise ocasión, los maltrechos, hambrientos, desesperados y sin medios de subsistencia, ciudadanos franceses, no disponían de otros medios para hacer valer sus quejas ante el poder absoluto de la monarquía. Entonces se produjo el levantamiento contra un estado de extrema miseria, de falta de sanidad, de maltratos de los miserables y de un distanciamiento, imposible de ser superado, entre los ciudadanos que deseaban hacer valer sus derechos y la clase dominante gobernante que, en muchas ocasiones, ni tenía noticia de lo que estaba ocurriendo fuera de sus lujosos palacios en los que vivían con gran lujo, ignorando la desesperación del pueblo llano.

Que el incordiante Willy Toledo, junto a un grupo de 30 de los llamados “intelectuales” siempre dispuestos a hacer causa común con quienes siguen empeñados en devolver a España a los malogrados tiempos previos a la Guerra Civil; aprovechándose de la miopía de los partidos tradicionales –empeñados en destrozarse los unos a los otros – ahora pretendan, en un nuevo intento de aprovechar el clima favorable a la izquierda derivado de los resultados de las elecciones del 24M, autonómicas y municipales, para intentar sacar provecho de la marea revuelta de pactos, acuerdos, cesiones y arreglos para desbancar al PP de los lugares en los que había conseguido mayoría, haciéndose notar mediante la publicación de un manifiesto que, ni tan siquiera, les ha hecho falta inventárselo, ya que reúne todos los tópicos propios de sus siempre infumables intentos de oponerse a la democracia y barrer a favor de su progresismo radical y carente de las más mínimas posibilidades de ser aceptado en un mundo moderno y globalizado. Vean, si no el caso griego y sus consecuencias para el pueblo.

Claro que la incuria y falta de visión de los partidos tradicionales les ha hecho desentenderse, en pro de sus intereses partidistas, de lo que pensaba el pueblo español, ignorando que, lo primero que necesitaba España, después de la desastrosa etapa del gobierno de los socialistas de Rodríguez Zapatero, era tomar por los cuernos a la Administración (en todas sus facetas), darle un fuerte zarandeo, para expulsar de ella a los advenedizos que parasitaban en sus despachos; despedir sin miramientos a todos los enchufados y modernizarla para que dispusiera de los modernos medios técnicos precisos para hacerla efectiva, ágil, justa y menos gravosa para los PGE. Aprovecharse de la mayoría absoluta de que han dispuesto para cambiar leyes, como la del aborto o la de la Memoria Histórica o todas las demás que, los socialistas aprovechándose del poder, dictaron en perjuicio de la seguridad, la sostenibilidad, la productividad y nuestra proyección internacional, sólo atribuibles a la cerrazón y fanatismo político de sus dirigentes.

En todo caso, no estaría mal hacer algún comentario sobre el panfleto de Willy Toledo y sus cofrades. En un nuevo intento de constituirse en los directores del cotarro, hacen un llamamiento a la unión de las izquierdas, partiendo de la base de que lo ocurrido el 24M fue una victoria para los partidos de la izquierda, lo que no deja de ser inexacto, intencionadamente mal interpretado y poco de acuerdo con lo que fueron los verdaderos resultados de los comicios. Empecemos diciendo que quien gano las elecciones, sin mayoría, pero en número de votos, fue el PP. El PSOE del señor Pedro Sánchez sólo consiguió 500.000 votos menos que los que obtuvo, en el peor resultado de su historia en democracia, el 20N, cuando el PP ganó por mayoría. IU prácticamente desapareció como fue el caso de la UPyD de Rosa Díez. En el País Vasco el PNV no consiguió mejorar y, no obstante, los de Podemos han conseguido tener presencia en muchos ayuntamientos pactando con otros partidos, por ejemplo Bildu.

Queremos dejar claro que los resultados del 24M no fueron un triunfo de la izquierda; si, efectivamente, les han permitido realizar pactos, en ocasiones incomprensibles, que les han ayudado a gobernar en las capitales más importantes, como han sido los casos de Madrid, Barcelona y Valencia, donde se han impuesto, mediante pactos, los grupos como BComú, y otros conocidos como las marcas blancas de Podemos. Ciudadanos ganaron, pero no convencieron y, mucho nos tememos, que hayan perdido parte de su encanto cuando han pactado con partidos que no les favorecen en absoluto ante sus votantes.

Resulta extraño que, en el manifiesto de Willy Toledo and company, no se percaten de que se pronuncian en contra del bipartidismo, al que achacan todos los desastres que nos han afectado a España y, no obstante, lo que proponen ahora es, precisamente, la unión de todas las izquierdas para formar un bloque con el que enfrentarse a la derecha, principalmente encarnada por el PP. ¿No sería esto un nuevo bipartidismo del bloque de izquierdas ( recordemos otro caso similar, cuando las izquierdas de la II República se unieron contra la derecha para concurrir a las elecciones como Frente Popular) contra la derecha?. Es obvio que, tan cultos señores, deberán recordar en lo que concluyó aquel frente, las divisiones que se produjeron en su seno a la hora de ejercer el poder y las tristes consecuencias que tuvieron, cuando fueron incapaces de mantener el orden ¡si es que alguna vez lo intentaron! Y los funestos resultados de su inhibición para impedir la barbarie y los crímenes que se produjeron bajo su gobierno.

Y una pregunta para los autores del panfleto: ¿ esta España de la que hablan, a la que pintan como si fuera una dictadura, en la que dicen que no hay libertad de expresión o manifestación o falta democracia etc., no se referirá a la España actual, esta en la que vivimos? Porque si insisten en descalificar el actual régimen, la legitimidad de un gobierno elegido libremente por los españoles, libremente, democráticamente, mediante urnas vigiladas y cumpliendo todos los requisitos establecidos por la Ley; entonces tendremos que llegar a la conclusión que los pretenden actuar contra la democracia son ustedes, que los que se han olvidado de que los gobiernos democráticos, desde la transición, todos han sido legitimados según las prácticas democráticas y nadie, y menos ustedes, tienen el derecho a afirmar que el señor Rajoy y su gobierno no está perfectamente legitimado en democracia para dictar las leyes que estimen convenientes. Existen los mecanismos precisos para impugnarlas y hay un TC que, en definitiva valora su legitimidad, cuando se le somete a consulta.

Resulta reiterativo, pesado y evidentemente injusto que quieran atribuirle al gobierno del PP la situación por la que ha pasado España cuando, precisamente, fueron los socialistas con el apoyo de las otras fuerzas políticas ( que se juramentaron para impedir que ninguna propuesta de los populares fuera aceptada en el Congreso) los que dejaron al país al borde de la quiebra, con la prima de riesgo por las nubes, más de 3’5 millones de parados y a punto de tener que acudir al rescate de Bruselas. Su mala memoria, señor Toledo, corre pareja con su ignorancia de temas económicos, judiciales o laborales, como cuando habla de “cadena perpetua” una evidencia de que cuando escribe o habla lo hace de oídas y no tiene la menor idea de lo que está hablando; algo que resulta muy común en estos señores que se atribuyen ser los representantes de la cultura y es evidente que, en la mayoría de casos, cuando hay suerte, lo son de una parcela de la cultura, pero tienen evidentes fallos cuando pretenden ser maestros en todo. Ya saben lo que se dice de este tipo de señores.

O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, nos joroba que unos cuantos comunistas, progresistas de tres al cuarto y amigos de Fidel Castro, pretendan venir a darnos lecciones de democracia cuando, en lo que son maestros es en comunismo y aquel término les es desconocido, confundiéndolo con el de “dictadura” que es lo que, en verdad, les “mola”. En todo caso, no confundan lo que está pasando con lo que pueda ocurrir de aquí a unos meses y recuerden, por favor, lo mal que terminó la experiencia anterior del Frente Popular. Más vale no insistir.

La nueva ofensiva de ETA
Fernando Lázaro El Mundo 4  Julio  2015

Maite Pagaza fue la perfecta anfitriona y la organizadora. A su mesa acudimos prestos. Quería hablar, analizar, dar la batalla... Quería mensajes e ideas para hacer frente a la penúltima ofensiva etarra; la que trata de arrebatarnos la imagen, la historia, el relato... Y allí acudimos. Para mi, un honor, enorme honor. Y coincidí con José Antonio Zarzalejos, que dibujó con tino una visión de futuro que aún tiene solución. Yo... bueno, sin afán de ser demasiado protagonista, pero sí dije todo lo que entiendo que hay que decir desde el prisma de un periodista. Y por si a alguien le interesa, aquí os dejo el texto íntegro.

DESMOTANDO LA ESTRATEGIA DE ETA
No quisiera empezar mi intervención sin referirme a dos personas que nos han dejado recientemente. Dos personas diferentes y, sin embargo, iguales de fondo, con corazón enorme. Y quiero empezar acordándome de ellas porque son el ejemplo de lo que tenemos que hacer, del espíritu que debemos mantener vivo, presente, real... el ejemplo de la perseverancia, de los principios.

Hablo, en primer lugar, de Ana María Vidal Abarca. Todos la conocéis. Y para los que no... una leona, una luchadora, una mujer de principios, de convicciones. Tuvo que enterrar a su marido, jefe de la Policía Foral de Vitoria, asesinado por ETA ante sus hijas. Y dedicó su vida a que las víctimas del terror no quedaran en el olvido, no vivieran permanentemente en la puerta trasera de las Iglesias vascas. Y dedicó su vida a reclamar Justicia. Y creó una institución, junto a otras leonas, que sirviera de palanca para despertar conciencias, las conciencias de un pueblo, el vasco, que aún tiene que reflexionar sobre muchos de sus comportamientos y de sus silencios.

Ana María creó la Asociación de Víctimas del Terrorismo. Y dio la batalla contra el olvido. Y dio la batalla por la Justicia. Y le debemos una continuidad, le debemos que su bandera no quede tirada en el suelo, como algo ya en desuso, como algo de lo que nos queremos desprender.

Igual que no quiero olvidarme de otra persona que se nos ha ido hace escasas fechas también y que, desde el silencio, desde el segundo plano, se dejó la piel para, a través de la serenidad y el sentido común, la voz de las víctimas fuera escuchada y la memoria no se perdiera. Y llamaba, y hablaba, y convencía, y escribía... y todo sin tratar de destacar ni de buscar protagonismo en ningún momento. Me refiero al periodista Fernando Delgado, un gran profesional y una persona difícilmente igualable. Trabajó durante tantos años para que la voz de las víctimas del terror no se perdiera que me parecía que hoy era un día y aquí un lugar para recordarle.

Hace unos días, una de las personas que más implicada ha estado en la lucha por el Estado de Derecho, en la lucha contra el terrorismo, en la defensa de las víctimas, apuntaba que seguimos inmersos en los últimos pasos de un mal llamado 'proceso de paz'. Jaime Mayor Oreja enmarcaba en esta situación las complejas aritméticas electorales y los movimientos políticos que se han producido tras las elecciones municipales y autonómicas.

Mi sabiduría política no llega a sus niveles, ni de lejos. Pero uno tiene sus pequeñas percepciones, sus sensaciones, su olfato periodístico... Y a mí me da la sensación de que estamos entrando en un bucle. Me suenan tanto esos mensajes equívocos, del buenísmo de la izquierda abertzale, esas imágenes de debilidad judicial, esos mensajes de silencio sobre las víctimas, esas apenas medias columnas de nuevo en los periódicos cada vez que hablan los que más perdieron.

Tengo la sensación de que ya nadie quiere hablar del terror, de que a nadie le interesa lo que aún sigue pasando, de que en los medios de comunicación empezamos a molestar, a sobrar, los periodistas que hablamos y vinculamos situaciones y reacciones políticas con la dinámica terrorista.

Porque pasando, lo que se dice pasando, están pasando muchas cosas... demasiadas. Primero, conviene recordar... ETA no se ha disuelto. Son aún muchos los que siguen en las estructuras vivas terroristas, paralizadas pero vivas. Aún tienen armas, aún tienen ingresos con los que los escondidos logran sobrevivir.

Y no tiene ninguna intención de emitir un comunicado anunciando su disolución, admitiendo que han perdido, que han sido derrotados. Pero, de verdad han sido derrotados?

Hemos visto San Sebastián, la Diputación de Guipúzcoa, ahora vemos Pamplona y Navarra... por no bajarme a pueblos del País Vasco y de la Comunidad Foral... De verdad ETA ha sido derrotada???

Vayamos por partes.
No es normal que solo la intuición de una gran abogada como es el caso de Vanessa de Santiago, de Dignidad y Justicia, nos abriera la puerta sobre un gran agujero negro sobre las penas a los integrantes del aparato político de ETA.

No es normal que solo los ojos de una letrada avispada se dieran cuenta de que las penas de inhabilitación les estaban saliendo gratis a estos condenados por sus relaciones con ETA.

No es normal que cuando desde Dignidad y Justicia se destapa el tarro de estas 'esencias', la actuación de la Fiscalía, en este caso la del País Vasco, se limite a tirar a la papelera, con peregrinos argumentos, en apenas folio y medio, las reclamaciones de la asociación liderada por Daniel Portero, sin comprobar absolutamente nada.

No es normal que el parlamentario abertzale Iker Casanova esté ocupando un escaño que, según las cuentas de las acusaciones, no tiene cobertura aún legal para hacerlo. Porque la inhabilitación especial a la que fue condenado cumple en 2016.

Y esto es lo que puso sobre la mesa la asociación de víctimas, ante la Fiscalía, para que se pronunciara. Desde el País Vasco, como os decía, dieron carpetazo al asunto en folio y medio. Les faltó desacreditar a las víctimas. El asunto, el incómodo asunto, llegó a la Fiscalía General del Estado. Se pronunció. Dio la razón a las víctimas sobre las cuentas de la condena. Pero elaboró un argumento que a más de uno nos puso los pelos como escarpias: que esa pena no se podía cumplir porque... no estaba detallado en la condena para qué cargos estaba inhabilitado...

Insisto, no es normal que esta circunstancia no fuera tenida en cuenta por la Fiscalía, el organismo encargado de velar por los intereses de todos los españoles, cuando se firmó la sentencia. ¿Por qué no pidió una aclaración en su momento al tribunal sentenciador?

Da la impresión de que no había mucho interés en que esas pena se cumplieran... ¿quizá otro obstáculo resuelto en el mal llamado 'proceso de paz'? ¿Estorbaban las inhabilitaciones?

Este movimiento judicial ha permitido abrir los ojos ante otra realidad. El de Casanova no es el único caso.

Porque no es normal que un caso tan relevante como el de Arnaldo Otegi, si, el máximo responsable de la izquierda abertzale, sea exactamente igual que el de Casanova, que una vez que cumpla su condena, que salga de prisión, podrá ser elegible, podrá ser candidato, incluso, para lehendakari. Y todo por la dejadez, pasividad, falta de tensión de los tribunales, de las instituciones... Por quién debe de velar para que las condenas se cumplan? No habíamos quedado en que el Gobierno defendía el cumplimiento íntegro de las penas? Eso debería incluir también la inhabilitación? Pues parece que el control sobre las penas de inhabilitación en el caso de la izquierda abertzale, está fuera del control del Estado.

Aquel día, el ministro de Justicia, Rafael Catalá, aseguró que el Gobierno, que su Departamento, iba a dar pasos para revisar estas situaciones. Todos entendimos que se acababan de enterar de lo que estaba pasando y que se iban a dar pasos para cerrar ese boquete que tanto beneficia a los condenados.

Pero una cosa son las palabras... En el caso de Otegi, los pasos que se podían dar eran limitados, pero, por lo menos, se esperaba que el Ministerio Fiscal pidiera cuando menos explicaciones sobre la ejecución de la sentencia. Nada. Silencio.

¿Y hemos derrotado a ETA?
Pero aún hay más. Está el caso de las herriko tabernas, en el que están condenados la mayor parte de los representantes políticos de Herri Batasuna, perdón, de sus nuevas marcas.

Esa sentencia es reciente, está caliente. Da tiempo a realizar movimientos. Las sentencias de inhabilitación, de nuevo, se reproducen. Y, como en el caso Casanova o en el caso Otegi, tampoco se aclara en el texto judicial para qué deben estar inhabilitados los condenados, por lo que, salvo que se subsanara este 'error' judicial, esta pena se quedaría de nuevo sin efecto.

Insisto, había tiempo, se estaba en plazo para pedir explicaciones, aclaraciones. Y a ello se dirigieron las asociaciones de víctimas, lideradas de nuevo por Dignidad y Justicia. Qué hizo la Fiscalía? Preguntó al tribunal? Movió sus hilos para cercenar estas ventajas de la izquierda abertzale? No hizo nada. No presentó ningún escrito al tribunal, no se interesó para saber y conocer si había algún mecanismo que permitiera el cumplimiento de las penas íntegro de los condenados. Nada de nada. Y esa pasividad, después de que el ministro de Justicia advirtiera de que iban a mirar y a estudiar en qué situación estaba la aplicación de esas penas.

De verdad ETA está derrotada?
Por cierto, todos estos movimientos judiciales se producen ante un silencio bastante extendido en los medios de comunicación, sobre todo en las televisiones. Y claro, lo que no se cuenta, lo que no se ve, no pasa. Si no denunciamos esta situación, condenamos de nuevo al olvido no solo a los que más han sufrido y sufren a causa de ETA, sino también a todos aquellos que se han dejado la vida desde todos los planos para intentar acabar con la violencia y con todos los que la arropan. Hay silencios interesados, hay silencios miedosos y hay silencios cómplices en los medios de comunicación, cómplices de defender las mismas posiciones que la izquierda abertzale, de hacer tabla rasa tras el silencio de las pistola y dibujar un escenario idílico en el que parece que no ha pasado nada, silencios que arropan las odiosas comparaciones entre bandos, entre unos y otros. No. Aquí unos disparaban, aquí, unos aún guardan pistolas, aquí unos extorsionaban... Cierto que el Estado cometió errores. Y algunos medios nos encargamos de denuncairlo. Pero el propio Estado los corrigió y sancionó. Estos errores tuvieron un tiempo muy acotado.

Me contaba un amigo de la Guardia Civil hace unos días que realmente lo que queda de ETA está derruido o en vías de derrumbe absoluto. Pero aún así, mantiene un núcleo superior a la treintena de personas en la zona norte de Francia. Esos son los que tienen aún pendientes de revisión judicial relaciones con atentados, con acciones de sangre. Además, mantienen ocultas aún armas, no muchas, estimaba este amigo, pero aún ocultas, con explosivos, en diversos zulos del sur de Francia. Es decir, ETA sigue existiendo, sigue viva, sigue como una amenaza. Que no actúa? Lo sabemos. Que existe? Sin ninguna duda.

Pero, al margen de los movimientos judiciales y de los silencios mediáticos, conviene detenerse con cierta tranquilidad en los movimientos políticos Jamás y digo bien, jamás he visto a la izquierda abertzale con tanta presencia y potencia política.

La última jornada electoral nos ha puesto sobre la mesa otro hito histórico: una comunidad foral como la Navarra, en manos de independentistas, con un ayuntamiento, el emblemático de Pamplona, en manos de los herederos políticos de ETA. Y ya hemos tenido que asistir a lo que les espera a los que no piensan como ellos. Esa imagen bochornosa del abucheo (en contra de lo que sostiene Uxue Barkos, nada aislado) al equipo de gobierno saliente de Unión del Pueblo Navarro.

Mucho deben preguntarse los constitucionalistas sobre lo que ha pasado en Navarra y hasta qué punto es consecuencia de sus malas praxis políticas. Pero, en cualquier caso, lo que durante meses fraguaban los independentistas se ha consolidado. De nuevo, con silencios indefinibles de muchos medios de comunicación. Porque sorpresa, lo que se dice sorpresa, no ha sido el apoyo de la izquierda abertzale a Geroa Bai. Desde hacía meses, su máxima responsable Uxue Barkos mantenía, cuando menos, discretos encuentros con el líder abertzale en Navarra Vicente Goikoetxea, alias Willy. Resulta que este Vicente era la mano derecha, el lugarteniente, del que fuera número 1 del aparato político de ETA, Mikel Antza, casualmente el dirigente de ETA que ha pedido a los presos recientemente que no pidan perdón ni colaboren con la Justicia.

Ambos mantuvieron a solas o, a veces, en compañía de otros, reuniones políticas enfocadas a coordinar acciones conjuntas de futuro, ante un escenario político que les permitiera gobernar juntos.

Ese escenario se lo brindó los últimos comicios autonómicos. Pero para que la jugada sumara los efectivos necesarios hacían falta los representantes de Podemos...

Y aquí quería también centrar mi intervención, en como una nueva formación política que ha arrancado con fuerza, tiene más apetencia por consumir los discursos de los abertzales que los de las víctimas del terrorismo.

En el marco de su legitimidad para hacerlo y yo para contarlo, ha decidido sumar sus votos para echar del Ejecutivo de navarra y del Ayuntamiento de Pamplona a UPN. Y, además, deduzco que lo ha hecho a gusto, no solo porque políticamente, insisto desde la legitimidad democrática que te dan los votos, expulsa del poder a su verdadero rival político, sino porque se encuentra a gusto en la compañía política de los que se han criado a la sombra de los terroristas de ETA.

Porque la actitud de Podemos y de su líder, Pablo Iglesias, no es nueva. No se ha escondido. Otra cosa es que el comportamiento mediático haya sido el que ha sido y sigue siendo: protector hacia esta emergente figura política. El no. Ha acudido y se ha dejado grabar dando charlas y compartiendo ideas en las herriko tabernas, si, esas que fueron clausuradas, contra las que la Justicia actuaba por sus vínculos con los terroristas. El no se ha escondido en sus posiciones y por eso desde Herrira, si, esa organización heredada de las antiguas Gestoras pro Amnistía que también ha sido suspendida por la Justicia, se le ha considerado uno de sus referentes. Herrirá está en la dinámica defensiva de los presos de ETA. Y esos datos están recogidos en informes del servicio de información de la Guardia Civil.

Y por eso es consecuente, aunque polémico, el posicionamiento de Pablo Iglesias, de nuevo, sobre un acercamiento de los presos de ETA a las cárceles el País Vasco, la reivindicación del final de la política de dispersión de los terroristas. Para él, no tiene sentido. Y por estas circunstancias es coherente que los presos de ETA estén deseando que quien tome las riendas del Gobierno del Reino de España sea el señor Iglesias y los que le acompaña en sus posiciones políticas.

Lo relevante, además de la fuerza de esta formación y de sus mensajes, es la potencia con la que ha calado en determinadas esferas profesionales. Lo difícil que resulta criticar estas posiciones por el hecho de que quien las defiende sea Pablo Igleisas. Para estos sectores se ha convertido en un intocable y en un incriticable. Y a quien me refiero? Me refiero a sectores muy importantes de la profesión periodística, que tratan de blindar a Pablo Iglesias ante cualquier crítica. Pero entiendo que la posición de Podemos, ahora, en cuanto a la política vasca y más ahora que comparten responsabilidades en el Ejecutivo fronterizo de Navarra, es relevante. Y sus posiciones sobre los presos de ETA, sobre el terrorismo, sobre la aplicación de las condenas a los etarras no solo son noticia sino también son datos que interesan a la ciudadanía, a los demócratas en general y a las víctimas del terror en particular.

No me parece de recibo que los medios, más bien, periodistas de los medios, intenten blindar de estas posibles críticas a Pablo Iglesias, desacrediten las informaciones y tratan de matar al mensajero. Los vínculos de Podemos con la estrategia abertzale son ahora mismo capitales para la evolución política, cuando menos, de la dinámica penitenciaria.

Pero suena extraño que escasas horas después de que se empezara a cuestionar de nuevo la política de dispersión de terroristas, quien levantara la voz para apoyar estas tesis fuera el señor Espinosa, presidente del Tribunal Superior de Justicia de La Rioja. ¿Casualidad? Parece que se ha despertado un eco, un movimiento incipiente al que estoy seguro de que en breve se sumará, de nuevo, el PNV.

PNV que ha tenido un comportamiento cuando menos extraño en las últimas fechas. Ese mensaje, esa petición de perdón por parte de Iñigo Urkullu a las víctimas del terrorismo parecía sincero. De hecho, la presidenta de la AVT, Angeles Pedraza, le dio certificado de credibilidad absoluta al considerar que ese día se abría un antes y un después en las relaciones entre víctimas y Gobierno vasco nacionalista.

Pero es que pocas horas después de ese gesto, el PNV se sumó a los acuerdos con la izquierda abertzale para desalojar al Gobierno e UPN. No parece que sean mensajes muy compatibles, la petición de perdón a las víctimas y el inmediato acuerdo con los herederos políticos de ETA.

Cuanto me recuerdan a ese árbol... y a esas nueces... Esos acuerdos de Estella, esos acuerdos de la vergüenza, cuando los españoles salían a la calle para hacer frente y romper aquel bloqueo ciudadano tras el asesinato de Miguel Ángel Blanco, cuando a aquel movimiento espontáneo de manos blancas se sumaba el PNV... qué oportunidad perdida. Cuando lo tenían más fácil para estar con todos nosotros, a los pocos días, se dieron la vuelta y volvieron a acercarse a los de siempre ... ese acuerdo de Estella.

Y en este cóctel de situaciones no quiero que se nos olvide tampoco alguna de las decisiones del Partido Popular. Solo una pincelada: Os acordáis de aquella iniciativa anunciada a bombo y platillo para que volvieran a votar al País Vasco los que tuvieron que abandonarlo por la presión etarra? Otra de agua de borrajas.

Los movimientos rupturistas están más fuertes que nunca. Los retos soberanistas tienen más poder que nunca. Las situaciones explosivos en Cataluña a la que probablemente en breve se sumará la comunidad valencia, están más agitadas que nunca. La situación de Navarra, qué os voy a contar... Y todos con el único objetivo, coincidente con el que tiene en su ADN la izquierda abertzale, de fragmentar por completo España.

Agradecer a todos aquellos que se dejan la vida, que se dejan el alma para evitar que, por lo menos, ETA no gane también la batalla de la memoria, que quien escriba lo que ha pasado en España en estos últimos 40 años no sean los asesinos o sus amanuenses. Gente como los que están detrás de Covite, auténticos leones, o como los que sujetan Dignidad y Justicia. O equipos que tan bien dirigidos están por periodistas como Javier Marrodán... y un largo etcétera de héroes a los que los demócratas les debemos mucho y con los que tenemos que estar siempre.

Pero insisto en mi pregunta: de verdad ETA ha salido derrotada? Son más de 370 los crímenes de estos asesinos que están sin resolver. Y son tantos los que desde el ámbito judicial y político que miran para otro lado que da mucha lástima. Hay que ver con la boca abierta como ese mundo que trata de dibujarnos que hemos vivido una guerra está a punto de celebrar un encuentro entre bandos en el mismo Congreso de los Diputados, que solo la presión de las víctimas evitó.

Y mientras banalizando la violencia, hablando de montajes policiales cuando a alguien le pillan con una mochila cargada con explosivos. Qué frágil tenemos la memoria.

Gracias a todos por vuestra paciencia.
@lazaroelmundo


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