AGLI Recortes de Prensa    Miércoles 8  Julio 2015

El mal de Grecia
Miguel Cámara  www.gaceta.es  8  Julio  2015

Esto es lo mismo que quiere Podemos, y todos los partidos populistas y nacionalistas de extrema izquierda, así como Venezuela que es el ejemplo para esta gente.

Tras el referendum, la última oferta hecha por el Gobierno griego a Europa no contempla ningún cambio nuevo a los ya anunciados. Ni lo harán nunca, ya que los cambios que solicita Bruselas, para que sean efectivos para los griegos y Europa, han de repercutir directamente en la nefasta clase política griega, es decir, han de recaer en toda la estructura burocrática construida desde hace años por los diversos gobiernos, empresas y jueces afines, en beneficio y privilegio de ese contubernio tan perjudicial para el pueblo griego. Sólo recae en el propio pueblo que ya no puede aguantar más. Esto lo venimos padeciendo también en España, aunque después del costo y desembolso inútil que ocasionan las Autonomías con sus múltiples duplicidades, triplicidades, etc. e inmensos privilegios para ellos, queda aún algún dinero para repartir entre los españoles; en Grecia, una vez priorizada la clase y estructura política, no queda un céntimo (ni mañana un dracma) para dar a los griegos.

Esto es lo mismo que quiere Podemos, y todos los partidos populistas y nacionalistas de extrema izquierda, así como Venezuela que es el ejemplo para esta gente; en este País sus dirigentes y clase afín, son millonarios, mientras el pueblo pasa hambre y necesidades, como está ocurriendo en Grecia. Si en el referéndum del pasado día 5 hubieran preguntado al pueblo dónde había que hacer los recortes, otra hubiera sido la respuesta, pero han sido maliciosamente engañados por sus dirigentes políticos y de gobierno, cuyos intereses y circunstancias personales (miles de millones de euros despilfarrados) son el mal de Grecia. Igual que en España.

Grecia mete a Europa en el Laberinto de Creta
Eduardo García Serrano  www.gaceta.es 8  Julio  2015

Zeus raptó a la princesa fenicia que da nombre el Viejo Continente, Europa. Tsipras la ha metido en uno de los lugares más terroríficos de la fecunda mitología griega.

Seguro que los dioses del Olimpo están partiéndose de risa en sus cielos mitológicos a cuenta de la paradoja que han arrojado sobre los mortales: el futuro de Europa está en su más remoto pasado, en Grecia. Contables, funcionarios y burócratas no entienden nada, claro, porque para ellos todo lo que no sea mensurable en un ábaco carece de importancia. Grecia le debe a Europa una pasta colosal, cierto. Tan cierto como que Europa le debe a Grecia hasta su propio nombre.

Zeus, que era un cachondo, se enamoró perdidamente de una princesa fenicia que se llamaba Europa. Como por aquel entonces no había feministas ni en Lesbos, Zeus, convertido en toro, se acercó a ella, la indujo a montar sobre su lomo, la raptó y se la trajo, galopando como un miura en celo, a Creta, bellísima isla greco mediterránea en la que Zeus, que era un golfo generoso, instaló como a una reina a la princesa Europa. El mito se llama el Rapto de Europa y en él comienza la historia y la memoria colectiva incluso de los contables y prestamistas europeos que, como diría Ortega "no saben lo que pasa y eso es lo que les pasa".

Precisamente en Creta es donde estaba emplazado uno de los lugares más terroríficos de la fecunda mitología griega: el Laberinto del Minotauro, que es donde Tsipras ha llevado a Grecia y a Europa de la mano de la deuda y de sus cuentas amañadas con la complicidad y la connivencia de la misma UE, que ahora exhibe un rigor presupuestario con los helenos que no lució cuando metió a Grecia con calzador en el euro. Tsipras aceptó, a última hora y de penalti, la última propuesta del Eurogrupo y en un acto de suprema irresponsabilidad política, camuflado de quintaesencia de la democracia, convocó un referéndum que, más que una consulta, era una ruleta rusa. En el tambor del revólver sólo había dos balas, en una ponía SI y en la otra NO. Tsipras se convitió, además, en un hooligan del NO. A Tsipras el disparo le ha salido bien, y a Europa por la culata, porque la contrapartida esgrimida por la UE de expulsar a Grecia del euro si triunfaba el NO parace que, de momento, no va a ser ejecutada, con lo que Grecia estará irremediablemente condenada a la pobreza (ambas balas estaban cargadas con esa pólvora) pero no a la búsqueda desesperada de un prestamista ajeno a Europa.

En el laberinto de Creta el Minotauro esperaba para despedazar a todos los que se aventuraban en el dédalo de sus calles. Tsipras ha hecho feliz al Minotauro que ya se dispone a darse un festín con los hijos de Grecia tal y como Saturno devoró a sus propios vástagos. Hoy, a Grecia le sobra Tsipras y le falta Ariadna, que es la única que sabía como salir sano y salvo del laberinto de Creta. Lo peor de todo es que Angela Merkel, más ducha en mitología germánica que griega, tampoco sabe cómo lo hizo Ariadna para que Teseo, el héroe ateniense, entrase en el laberinto, acabase con el Minotauro y saliese incólume. Y es que la Merkel también cree que todo lo que no es mensurable en un ábaco carece de importancia. Se lo han tenido que recordar desde la Casa Blanca, que es donde Zeus se llevó en 1945 lo poco que quedó de Europa.

Grecia: la posibilidad de la que nadie quiere hablar
Rafael Núñez Huesca  www.gaceta.es 8  Julio  2015

La tensión geopolítica con Turquía mantiene un ejército absolutamente desproporcionado, que cuenta con más carros de combate que Alemania, Francia e Italia… juntas.

La imagen desesperada de Giorgos Chatzifotiadis, un jubilado griego de 77 años, ha dado la vuelta al mundo. Tendido en el suelo y con el rostro enrojecido por el llanto, sostenía una cartilla para la que ningún cajero expedía ya dinero: “Veo a mis compañeros pidiendo limosna para comprar pan. Veo que hay más y más suicidios. No puedo ver a mi país en este estado".

Grecia es hoy un estado fallido. Emocionalmente deprimido, económicamente quebrado y nacionalmente humillado. El presidente del Parlamento Europeo Martin Schulz advertía hace unas horas del riesgo de crisis humanitaria. La falta de futuro es más insoportable al ser humano que un presente ruinoso. Los griegos tienen las dos cosas. El turismo se desploma, los inversores huyen y, ahora sí, todo el mundo sabe que el dinero europeo ya no llegará.

El referendo del domingo añadió un nuevo y peligroso elemento: la fractura social. Masivas concentraciones a favor del sí y del no llenaron la plaza Syntagma y la plaza del Parlamento. Grecia partida en dos. Rota. En semejantes condiciones el más mínimo error de cálculo puede encender la mecha de las revueltas sociales y los disturbios. Syriza puede perder el control del país.

Así las cosas ninguna opción debería descartarse, ni siquiera la asonada militar. En 2011 el socialista Yorgos Papandréu cesó a su la cúpula militar por temor, precisamente, a un golpe de Estado. Hoy no gobiernan los socialistas sino el comunismo de nuevo cuño de Syriza. Y hoy, la realidad griega es infinitamente más grave que la de 2011.

Grecia cuenta con unas Fuerzas Armadas a las que dedican tres veces más recursos que cualquiera de sus socios europeos. La tensión geopolítica con Turquía mantiene un ejército absolutamente desproporcionado, que cuenta con más carros de combate que Alemania, Francia e Italia… juntas. Grecia es el país de la Unión Europea que más militares tiene por cada mil habitantes. El ratio resulta escandaloso en tiempos de paz y está próximo al de países inmersos en un conflicto bélico.

Quizá ahora cobran sentido algunas medidas de Alexis Tsipras que en su día nadie entendió. Por ejemplo, la coalición de gobierno con la derecha radical y militarista de Griegos Independientes (ANEL) que, quién sabe, puede estar actuando de cortafuegos ante posibles tentativas golpistas. O alentándolas. Su líder, Panos Kamenos, ocupa, precisamente, la cartera de Defensa.

Lo cierto es que, a pesar de todo, la instauración de un régimen militar en un país miembro de la Unión Europea parece ciencia ficción. Pero no es menos cierto que hace sólo unos meses, la posibilidad de una guerra civil en Ucrania también lo parecía. Y que tan sólo unas semanas antes de la guerra en los Balcanes (de los que Grecia forma parte) nadie imaginó el desastre que se avecinaba.

Aún así es improbable que algo parecido ocurra hoy en Grecia. Improbable, pero no imposible.

Sobre la democracia en Grecia
Lorenzo Abadía  www.gaceta.es 8  Julio  2015

Al pueblo griego le han engañado varias veces. La última, asegurándoles que si se niegan a aceptar la condiciones impuestas por sus acreedores solucionarán sus problemas.

Con las urnas todavía abiertas y bajo el calor que esta noche de verano nos está brindando a los españoles, me surgen varias reflexiones:

El cuarenta por ciento de los griegos, pese a lo que estaba en juego, ha decidido no decidir nada, lo cual implica que, o bien es muy consciente de que el oráculo de Delfos hace tiempo que fijó el destino griego, o bien no es consciente absolutamente de nada.

Intuyo que el “No”, es decir, la tercera parte de los griegos con posibilidad de votar, ha sido mayoritariamente respaldado por esos estratos sociales que, afortunadamente para ellos, escapan a las trágicas cifras macroeconómicas que describen la situación del país, pero cuyo mantenimiento es precisamente lo que convierte en desafortunados al resto de sus paisanos. Por poner un solo ejemplo, los funcionarios llegaron a constituir en 2007 el 20% de la población activa, sin contar la innumerables empresas públicas y muchos pensionistas que disfrutan, hasta ahora afortunadamente para ellos, de una pensión homologable a las alemanas.

La parte no mayoritaria que ha apoyado el referéndum, intuyo, ha sido víctima de la demagogia de Tsipras, del mismo modo que lo fue del ya dimitido Samaras y del PSOK. Cuando a un pueblo se le prometen imposibles y éstos obviamente no llegan, es natural que sus reacciones no sean racionales. Las decisiones políticas nunca lo son, esto constituye una de las primeras lecciones de la ciencia política, pero en estos casos, la visceralidad se apodera de la voluntad en mucho mayor grado.

El desdichado pueblo griego le han engañado desde tiempos inmemoriales. Le engañaron para acceder a la zona Euro, ocultándole las verdaderas cifras de su macroeconomía. Le engañaron, permitiendo engordar artificialmente su nivel de vida, prometiéndoles el euromaná sin solución de continuidad. Y les acaban de engañar de nuevo, asegurándoles que si se niegan a aceptar la condiciones impuestas por sus acreedores solucionarán sus problemas.

Se equivoca el pueblo griego al señalar al culpable. Querer cobrar una deuda no es indigno. Y querer cobrarla sin concesiones nunca podrá ser tan indigno como la mentira sistemática a la que viene siendo sometido sin descanso y en silencio, aunque no cómplicemente, pues hay un honroso 40% que ya no se presta a más interpretaciones de su propia tragedia. Si Grecia no se deshace de su clase política pasada y presente, destruyendo el sistema oligárquico que padece, y afronta el futuro con más realismo, no resolverá jamás sus situación.

Veo muy difícil que la UE pueda pasar por alto lo sucedido pues implicaría transigir con el cumplimiento del pago de las deudas por el solo hecho de que el deudor decida, democráticamente, no pagarlas. La falta de proyecto de la Unión, consecuencia de la ausencia de identidad europea, no será suficiente para empañar el prisma con el que los líderes europeos pueden contemplar un futuro preñado de plebiscitos para no devolver el dinero tomado en concepto de préstamo.

Como ser humano siento lástima por el pueblo griego. Como politólogo observo que la realpolitik no entiende de lealtades. Obama forzó al FMI a realizar las declaraciones del viernes pasado atendiendo exclusivamente a los intereses geopolíticos que E.E.U.U. tiene en que Grecia no acabe en los brazos de Rusia. Como europeo, desprecio la forma en que estamos construyendo la unión monetaria sin hacer previamente la política. Y como español, temo que el no griego pueda servir para apuntalar las opciones de gobierno del populismo de Podemos. No todo vale con tal de sustituir a la oligarquía actual, pues el precio a pagar puede resultar tan alto como el Olimpo.

De Guindos, a Grecia
FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo 8  Julio  2015

Los orgullosos morosos de Atenas dejaron ayer boquiabiertos, otra vez, a sus acreedores de la UE, los 18 países 'terroristas' y 'chupasangres' a los que, orgullosamente, piensan seguir pidiendo dinero. Al nuevo Ministro de la Limosna, otro millonario comunista llamado Tsakalotos, los palmeros podemitas y syrizos lo llaman "marxista moderado". Vuelve la propaganda soviética: a Andropov, jefe del KGB y verdugo de la rebelión de Budapest, lo presentaban como aficionado al jazz y al coñac, un diletante perdido en los sótanos de la Lubianka, una especie de caníbal vegetariano. Y el dizque educado y moderado Tsakalotos se presentó con cara de dolencia hepática en la reunión del Eurogrupo sin ninguna propuesta, pese a que Tsipras lo había prometido la víspera. A cambio, el orgulloso presidente del corralito heleno habló con Obama de la propuesta que podría presentar hoy. O no. Los comunistas de Syriza y los nazis de Amanecer Dorado no hacen cola en los cajeros vacíos que, la misma noche del NO, pidieron a los terroristas que llenaran. Pero yo que Tsipras nombraría a Angelina Jolie Embajadora en el Infierno de la UE. Puestos a perder el tiempo, mejor profesionales del espectáculo que aficionados como el sosias de Freddy Corleone.

Otra solución sería nombrar a Luis de Guindos como representante griego en el Eurogrupo. El ministro de Economía de Rajoy, enloquecido ante la perspectiva de no alcanzar su único propósito, que es presidirlo, se adelantó a conceder el tercer rescate griego antes de que los orgullosos morosos lo pidieran; y ha dejado en mal lugar a Merkel y a Rajoy, que, tras la continua tomadura de pelo de los chiripitifláuticos de Atenas, han delegado la tarea de hacer pomposamente el ridículo en manos de Francia, que eso lo borda. Hollande no tendrá valor, como el León Cobarde, ni corazón, como el Hombre de Hojalata, pero tiene una voz digna del Mago de Oz. En cambio, de Guindos parece un labriego de 'Fuenteovejuna' haciendo de extra en 'El sueño de una noche de Verano': un error de casting lamentable.

En su CV, Guindos puede presumir de mantener en España un déficit del 5% y elevar la deuda del 70% del PIB al 100%. Ha aprovechado, cierto, la costumbre española, desconocida en Grecia, de pagar impuestos, pero aun así, tiene el perfil idóneo del 'tskamantekas' que sucederá a Tsakalotos.


Grecia: pero ¿quién ha chantajeado a quién?
Roberto L. Blanco Valdés La Voz 8  Julio  2015

Si labýrinzos no fuera una palabra que, a través del latín (labyrinthus), hemos recibido de los griegos, merecería ser así, visto el enredo formidable en que la increíble irresponsabilidad de Alexis Tsipras, apoyado por la extrema izquierda y la extrema derecha del país heleno, ha metido a Grecia y, con ella, a Europa entera.

Tsipras convocó a la brava un referendo demencial sobre una propuesta inexistente (la de la troika, que votaron los griegos el domingo, había sido retirada tras rechazarla su Gobierno), cuyo fondo resultaba incomprensible para el 99 % de los electores del país y sin medir para nada los devastadores efectos que el resultado de la consulta, ganase el no o ganase el sí, tendría para Grecia y para Europa.

Fue así cómo el referendo pasó a ser de inmediato un plebiscito sobre Tsipras. Y como este, elevando su irresponsabilidad a la máxima potencia, agitó para ganarlo la bandera del populismo (la dignidad herida de los griegos), el más tosco nacionalismo (Grecia será el David que venza a Goliat) y ese burdo antieuropeísmo que explica el apoyo entusiasta a la consulta de los neonazis griegos (Amanecer Dorado) o franceses (Front National) y las felicitaciones por la victoria del no de Cristina Kirchner, Evo Morales o Raúl y Fidel Castro.
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Antes del referendo, la dificultad para encontrar un acuerdo entre Grecia y sus acreedores residía en el contenido de la negociación: dinero, plazos y reformas. Después del referendo todo ha cambiado porque aquel se ha convertido en un corsé de acero para los negociadores: para Tsipras, que ya no puede aceptar hoy por mandato popular lo que iba a firmar hace tan solo 12 días, cuando la rebelión de Syriza lo llevó a la locura de enfrentar a los griegos con la UE; y para las instituciones europeas, que, de cambiar de posición de forma sustancial, enviarían a los países de la Unión un mensaje inadmisible para quienes (portugueses, italianos, irlandeses o españoles, por ejemplo) nos hemos visto obligados a aceptar las duras políticas de austeridad pactadas en la UE sin que nuestros gobernantes hayan agitado contra ellas el nacional populismo antieuropeo bajo el que el Gobierno griego se ha escondido para no reconocer la evidencia de que ganó las elecciones con un programa imposible de cumplir.

Y es que el fondo del problema griego ya no es solo económico, al afectar a la médula política del proyecto de la UE. ¿Pueden 3.800.000 personas (que fueron las que votaron no en el referendo) poner en jaque a una UE de más de 500.000.000 habitantes? ¿Puede cualquier Gobierno de la UE romper las reglas de juego pactadas entre todos cada vez que le convenga para no tener que aceptar que ha mentido a sus votantes? Eso, y no solo un debate sobre dinero, es lo que el auténtico chantaje -el de Tsipras- ha puesto encima de la mesa de la UE.

Eureka
Emilio Campmany Libertad Digital 8  Julio  2015

Enmudezcan los mercados, callen las bolsas, guarde silencio la Troika, cesen las cotizaciones, apaguen los monitores, paren las cintas luminosas, que el pueblo soberano ha hablado. Que todos, Merkel, Lagarde, Draghi, Dijsselbloem inclinen la cerviz, hinquen la rodilla y acaten lo que el pueblo ha sentenciado. Y lo que en su soberana independencia ha fallado ese pueblo es no. Y no ha sido un no corriente, de esos que dicen que ha de interpretarse como un podría ser. Ha sido un no monumental, catedralicio, inmenso como la democracia. Pronunciado precisamente en el país donde ésta se inventó. ¿Qué han de hacer los miserables acreedores, los hediondos usureros, esos mercachifles que sólo saben contar dinero cuando lo que hay que contar son los votos de la gente? Callar, pagar y obedecer. Sin rechistar.

Al fin la izquierda, henchida de orgullo democrático, se levanta contra la derecha ignara, obtusa tirana que humilla a las naciones con el yugo de la austeridad y las esclaviza con el látigo de la disciplina fiscal, estúpida boba liberal que impone a los pueblos contra su voluntad la dictadura del mercado. Y no es una dictadura cualquiera. Es una dictadura fascista, nazi, cuya banda sonora es, cómo no, en alemán. Es como en las películas: "Achtung, achtung!". Ya estábamos todos en el Sur marcando el paso de la oca cuando, de forma inopinada, a Tsipras se le encendió la bombilla y se le ocurrió, eureka, la idea genial: recurrir naturalmente a la democracia; preguntar a la buena gente qué hacer, si pagar con testa gacha o devolver las letras con la cabeza bien alta. Tenía que ser a un griego a quien se le ocurriera. Ha descubierto la piedra filosofal que solucionará la crisis que arrastramos. Votemos todos, no sólo en Grecia, y resolvamos nuestros problemas. Votemos a favor de que suban las pensiones, se incrementen los salarios, disminuyan los horarios laborales. Votemos a favor de que desaparezcan los mercados, los bancos, los fondos, los bonos, la prima de riesgo. Eso sería lo democrático. Y dejar al fin de tragar con esta esclavitud de tener que pagar lo que se debe, que ya no hay dios que la aguante.

Qué gran ejemplo el griego. Porque una urna impone respeto, un respeto imponente. Así están todos los acreedores, con la boca abierta, deshaciéndose en agasajos, a la espera de sancionar la fórmula que escoja Tsipras para no devolver, no ya lo prestado, sino lo que le vayan a prestar. Los españoles deberíamos seguir ese ejemplo. Tan sólo tenemos que votar a Podemos, ser convocados a un referéndum y entrar con todos los honores, mientras las fanfarrias interpretan La Internacional, en el dorado paraíso de los morosos y disfrutar de él hasta que en el Norte se den cuenta de que lo que hay que hacer es dejar de ser siervos del ahorro, gastar y no pagar. Con lo fácil que es.

Bombas de tiempo
Ian Vásquez Libertad Digital 8  Julio  2015

Es muy pronto para saber si el default de Grecia y la implosión de su economía terminará hundiendo el euro o hasta la propia Unión Europea (UE). Todavía existe la posibilidad de que la UE negocie un rescate financiero con la esperanza de que esta vez se harán ajustes que produzcan crecimiento.

Lo que sí podemos afirmar es que, bajo cualquier escenario, el costo de las malas políticas griegas –que han reducido la economía en un 24% y producido un desempleo del 25%– seguirá siendo alto a corto y medio plazo. Si eventualmente se recupera Grecia, la mala noticia es que tal mejoría seguramente no durará, ya que su crisis ha sido causada por un problema que aflige a la mayoría de los países ricos: el insostenible Estado benefactor, que genera crecientes y astronómicas deudas que serán supuestamente pagadas por las generaciones futuras.

En el corazón de la crisis de la deuda griega está su sistema público de pensiones, que obliga al Estado a gastar el 17,5% del PIB en prestaciones. Como en buena parte del mundo rico, las pensiones públicas griegas representan el principal gasto social, junto con otros como el sanitario. La realidad demográfica pone en peligro estos sistemas. Dado que, bajo el esquema público, el trabajador de hoy paga los beneficios de los jubilados de hoy, las pensiones públicas se vuelven insostenibles en la medida en que hay relativamente más jubilados y menos trabajadores. En Grecia hay cuatro trabajadores por cada tres jubilados. En EEUU, por cada pensionista hay sólo 2,8 trabajadores. Los costos aumentan y las fuentes de financiamiento disminuyen.

Ante esta realidad, la mayoría de los países ricos ha aumentado las contribuciones, reducido las prestaciones o subido la edad de jubilación. También ha aumentado su deuda. Grecia es un caso extremo, pues no ha querido hacer tales ajustes y ha usado los rescates masivos de la UE y del Fondo Monetario Internacional (FMI) para mantener su elevado gasto estatal. Es así que la deuda pública griega ha llegado al 175% del PIB.

Pero ajustar las pensiones públicas no cambia la realidad demográfica ni resuelve el problema de fondo, solo posterga el ajuste hasta el momento en que ya no se pueda ignorar. El problema es enorme. En EEUU, por ejemplo, si se toman en cuenta los gastos sociales comprometidos por el Estado pero para los cuales no hay financiación, la deuda pública implícita llega a ser de alrededor del 400% del PIB, muy por encima de la deuda pública explícita, de alrededor del 100%. Cálculos independientes estiman que las deudas implícitas de los países de la UE promedian más del 400% de sus PIB. Los países ricos claramente viven más allá de sus posibilidades y crean deudas que serán impagables.

Es llamativo que las organizaciones internacionales no mantengan datos sobre las deudas implícitas de los países, a pesar de ser éste un problema importante estudiado por numerosos economistas. Los políticos prefieren seguir prometiendo beneficios y pasando la cuenta a las generaciones venideras. Es la dinámica política propia de los sistemas públicos de pensiones y del elevado gasto público que financia el Estado benefactor. No me cabe duda de que tarde o temprano la realidad hará que los países ricos reemplacen sus sistemas públicos de pensiones con sistemas privados de retiro basados en la inversión (en vez de en el puro gasto), como ya empezó a hacer Suecia. Mientras tanto, la crisis griega es una advertencia para desactivar estas bombas de tiempo. Cuanto antes, mejor.

© El Cato

Daniel Lacalle: "Los de Syriza son máquinas de gasto clientelar"
Entrevistamos al economista e inversor para analizar la delicada situación que enfrenta Grecia.
Diego Sánchez de la Cruz Libertad Digital 8  Julio  2015

El economista e inversor Daniel Lacalle visita Asturias el próximo 10 de julio para participar en la I Jornada Liberal de El Club de los Viernes. El autor de Nosotros, los mercados (Ediciones Deusto) ayudará de esta forma a lanzar una plataforma de reciente creación que se ha propuesto animar el debate político de la región desde la trinchera del laissez faire.

Coincidiendo con este compromiso, Daniel Lacalle ha hablado con Libre Mercado para analizar la situación griega y anticipar los temas que tratará en su visita a tierras asturianas.

¿El "no" deja a Grecia en mejor o peor situación?
Esta votación, con el triunfo del "no", deja a Grecia al borde de ser un estado intervenido. Si finalmente hace un impago de los vencimientos de finales de julio con el Banco Central Europeo, no podrá recibir asistencia del ELA.

Entonces, ¿qué ha supuesto la consulta?
El referéndum supone la constatación de que Grecia es un estado casi fallido donde el compromiso con los acreedores es inexistente, y eso afecta a todos, al sector privado, una banca sin liquidez y un estado sin fondos.

Ha hablado de la República helena como una "bomba de relojería". ¿Aún puede ir a peor?
Claro que puede ir a peor. Si entra en una recesión profunda, Grecia va directa a la quiebra de la seguridad social y de las pensiones. Lo cierto es que las políticas de Syriza ponen en peligro aquello que finge querer proteger.

Tocando la situación ha descrito la táctica de Tsipras recurriendo a la palabra griega katalipsi. ¿A qué se refiere con este término?
Se trata de usar instrumentos democráticos o de protesta para forzar la maquina, llevar las situaciones al límite del caos y dejar a la mayoría sin más opciones que las que promulga el gobierno. Quieren tomar las instituciones desde el caos.

¿Se levantará el "corralito"? Hay informaciones que no solo lo ponen en duda, sino que apuntan a la posible quiebra de entidades financieras…
Me cuesta pensar que se vaya a levantar el "corralito". Al día siguiente las salidas de depósitos que veríamos en las entidades financieras helenas serían récord. Como consecuencia, el sistema financiero griego quebraría.

¿Hay margen para nuevos ajustes? Syriza dice que la "austeridad" ha sido extrema…
Empecemos. Cerrar la TV pública, que cuesta entre €100 y €300 millones; recortar gasto militar en €400 millones como pedía la Troika; privatizar PPC, la ineficiente y contaminante (es casi todo carbón) eléctrica griega, cerrar las 70 empresas públicas deficitarias...

Si hacen eso (¡oh sorpresa!) no sería necesario subir los impuestos. Pero no quieren: son máquinas de gasto clientelar.
Nace 'El Club de los Viernes'

El viernes 10 de julio, dentro de unos días, Daniel Lacalle estará en Asturias para hablar en las primeras jornadas liberales de El club de los Viernes.

Voy a hablar de por qué el modelo liberal es más social que el asistencialismo. Explicar que el liberalismo es también mejor para las clases más desfavorecidas y que si queremos un modelo de bienestar sostenible debemos considerar la iniciativa privada.

Esta organización nacida hace seis meses en la capital asturiana busca "plantar cara al monopolio ideológico del pensamiento socialdemócrata y servir de contrapunto a la mentalidad colectivista que ha calado en la sociedad española y ha dominado el discurso político en los últimos 40 años".

Las I Jornadas Liberales contarán con la intervención de Daniel Lacalle que dará una conferencia titulada "Por qué el liberalismo es más social que el asistencialismo". Como teloneros, el analista Diego Barceló y el médico Javier Bardavío, que hablarán respectivamente de fiscalidad y sanidad.
El acto comenzará a las 17:00 en la Biblioteca Ramón Pérez de Ayala de la capital asturiana.

Cuando el drama humanitario es el mejor caldo de cultivo para el terrorismo islámico
EDITORIAL El Mundo 8  Julio  2015

Aunque cada vez es mayor la preocupación en todo el mundo por el desafío yihadista, la comunidad internacional vive completamente de espaldas a enormes dramas humanitarios que se están convirtiendo, justamente, en el caldo de cultivo ideal para el islamismo radical. Es el caso de Dadaab, el mayor campo de refugiados del planeta, situado en territorio de Kenia muy cerca de la frontera somalí, en el que malviven más de 350.000 personas -muchas desde hace más de dos décadas- sin apenas acceso a alimentación básica. El 95% de estos refugiados llegó a Dadaab huyendo de la guerra civil en Somalia, que ha convertido al país del cuerno de África en un Estado fallido, y en refugio de una de las milicias yihadistas más peligrosas del planeta, la de Al Shabab, que ha perpetrado numerosos atentados en Kenia. Y el Gobierno de Nairobi denuncia que Dadaab se ha convertido en un coladero de terroristas por su cercanía con la porosa frontera de Somalia. Por ello, ha lanzado un ultimátum a Naciones Unidas y amenaza con desmantelar el campo.

De entrada, resulta inaceptable la amenaza del Gobierno keniano, por cuanto es plenamente consciente de que los refugiados no pueden regresar a Somalia. "Volver supondría la muerte", como denuncia hoy en nuestras páginas Jawahir Said Hassan, uno de los desesperados de este campo que, por número de habitantes, se ha convertido en la tercera ciudad de Kenia. Sin embargo, la ONU y de forma muy especial Occidente, con EEUU y la UE a la cabeza, no pueden seguir mirando hacia otro lado y tienen que destinar a Nairobi medios de subsistencia para los refugiados y, sobre todo, ayudarle en su combate contra Al Shabab e impedir que Dadaab se convierta en un avispero yihadista.

El continente africano se ha desangrado en terribles contiendas como la matanza de hutus y tutsis en los años 90. Conflictos que a su vez han provocado millones de desplazados, tal como sucede en estos momentos en el Magreb por la guerra de Libia o el avance del Estado Islámico. Muchos intentan llegar a suelo europeo, convirtiendo el Mediterráneo en un cementerio de inmigrantes. Pero ni Bruselas ni Washington pueden acordarse del origen de estos dramas humanitarios sólo cuando una barcaza se hunde. Hay que atajar los problemas desde la raíz. Empezando por Dadaab


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El Senado sigue siendo una agencia de colocación para el PP y el PSOE
EDITORIAL El Mundo 8  Julio  2015

UNA DE las causas principales que explican el desafecto de los ciudadanos hacia la clase política en España -acreditado en cada barómetro del CIS- es el empeño que han demostrado los partidos para domeñar las instituciones hasta el punto de provocar la esclerotización de un sistema político lastrado por el enchufismo y la falta de ejemplaridad. Tal necesidad de cambio vuelve a ponerse de manifiesto con la designación de senadores autonómicos. El PP, igual que hizo el PSOE con algunos de sus barones, ha enviado al Senado a cuatro ex presidentes que perdieron el poder tras el 24-M. En total, la Cámara Alta acoge a nueve ex presidentes cuyo gasto en nóminas ronda los 600.000 euros. El PPy el PSOE demuestran así que siguen empecinados en mantener el Senado como una agencia de colocación de políticos retirados y en una actitud refractaria a la regeneración que exigen los ciudadanos. Los partidos tradicionales no deberían esperar al empuje de los emergentes para eliminar privilegios y erradicar prácticas incompatibles con la ética pública, como las puertas giratorias, que ahondan en el desprestigio de la política.

Luisa Fernanda Rudi, Alberto Fabra, José Ramón Bauzá y Pedro Sanz son los cuatro dirigentes del PP que pasarán a engrosar la lista de barones que recalan en la Cámara Alta. El PSOE tampoco puede sacar pecho después de colocar en esta cámara a algunos de sus ex presidentes, como Lerma, Antich o Montilla, quien cobra 9.000 euros de pensión de la Generalitat además de su sueldo senatorial. La displicencia con la que los grandes partidos han convertido al Senado en un cementerio político quedó plasmada ayer en las palabras de Fabra, quien rechazó compatibilizar sus actas de senador y diputado valenciano -aunque la ley lo permite-, no por una voluntad ejemplarizante, sino por falta de empeño. "Yo llego donde llego y soy consciente de que eso es imposible", afirmó. El Senado ha reducido su presupuesto de los 61 millones de euros de 2009 a los 52 millones actuales, de los que 13 corresponden a retribuciones. Pero lo mollar es que sigue sin ejercer el papel de cámara territorial que le otorgó la Constitución del 78. Los intentos fallidos de renovar esta institución deberían culminar en la reforma constitucional pendiente: o el Senado se transforma de verdad en un instrumento capaz de contribuir a la vertebración autonómica o no hay razones para mantenerlo como una cámara de segunda lectura.

De la misma forma, urge suprimir el estatus del que disponen los presidentes regionales cuando dejan de serlo. El desarrollo del Estado autonómico ha erigido a los barones en sucedáneos de minipresidentes del Gobierno. Esto explica que casi todas las CCAA imiten -total o parcialmente- a Cataluña y el País Vasco a la hora de conceder una pensión vitalicia a sus ex presidentes, además de una oficina, personal de apoyo y chófer. Cifuentes, forzada por Ciudadanos, se plantea eliminar el Consejo Consultivo que acoge a los ex presidentes madrileños. Sin embargo, los partidos siguen sin asumir que la política es una profesión de paso. Abochorna que, con una reforma de las administraciones orillada, los gobiernos autonómicos hayan preferido recortar en sanidad antes de liquidar una burocracia que sólo sirve para dar empleo a dirigentes cuya vida política ha quedado amortizada.

Benjamin Disraeli sostenía con socarronería que el mundo está lleno de estadistas a quienes la democracia ha degradado convirtiéndoles en políticos. Desde luego, el mantenimiento de los privilegios en la clase política española constituye una vergüenza en un país asaeteado por la crisis y, mientras no se corrijan, seguirán siendo un muro para que los políticos recuperen parte del crédito dilapidado.

Víctimas del terrorismo: no basta con homenajearlas
EDITORIAL Libertad Digital 8  Julio  2015

Bien está que el Gobierno haya concedido a título póstumo la Medalla de la Orden del Mérito Constitucional a la fundadora de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, Ana María Vidal Abarca, en un acto en La Moncloa al que, además de Mariano Rajoy, han asistido la vicepresidenta Sáenz de Santamaría y los ministros de Interior y Sanidad. Pero este justificado reconocimiento institucional no significa que el Gobierno haya hecho ni esté haciendo todo lo que está en su mano en favor de la memoria, la dignidad y la justicia que merecen las víctimas del terrorismo.

Con acierto y con pesar, Ana María Velasco, hija de la homenajeada, ha señalado: "Mi madre en los últimos tiempos se decía escéptica y triste por que se hubiese tolerado la presencia institucional de partidos cuya ideología se sustenta en la justificación disimulada de la maldad absoluta que representa el terrorismo". Y ha sacado los colores al Gobierno recordando cómo su madre estaba también "inquieta" por "opacidades y presiones" y dolida por las excarcelaciones de etarras; y que censuraba que se vulneraran las leyes "por pura debilidad política y por la falta de fe en la superioridad moral de la democracia española".

Ciertamente, que no se haya detenido a los autores de cientos de asesinatos, que sigan libres sujetos como Josu Ternera o Iñaqui de Juana Chaos; que se hayan producido excarcelaciones masivas de terroristas con la excusa de una sentencia de Estrasburgo referida exclusivamente a la etarra Inés del Río o que la Ley de Partidos siga siendo papel mojado son motivos más que suficientes para explicar tanto el pesar de las víctimas como la euforia de sus verdugos.

ETA tiene hoy tanto o más motivos para celebrar que "Euskal Herria ha ganado la batalla política e ideológica de la ilegalización" que los que tenía en julio de 2011, cuando se vanaglorió públicamente de que el Constitucional revocara la ilegalización de Bildu dictaminada por el Tribunal Supremo, así como de los buenos resultados electorales de su brazo político. Desde entonces, se toleran todas las marcas proetarras –Sortu y Amaiur incluidas–, como si la Ley de Partidos hubiera sido derogada. Los avances de las formaciones proetarras tanto en el País Vasco como en Navarra son tan incuestionables como los pasos dados en el ámbito penitenciario para aliviar las penas a los etarras.

Este mismo lunes, en clara burla de ley, el alcalde proetarra de Pamplona se permitía izar la ikurriña en el balcón del Ayuntamiento, en un gesto que forma parte de un proceso de euskaldunización de Navarra que cuenta con el apoyo de formaciones como Podemos. Frente a eso, se ha vuelto a constatar la "debilidad política" de la que habla la hija de Vidal Abarca cuando el presidente del Gobierno ha declarado que lo sucedido en Pamplona "no se ajusta en absoluto a la legalidad" pero no hecho nada para impedirlo o sancionarlo.

La memoria, la dignidad y la justicia exigen más, muchísimo más que hacer entrega de una medalla a una mujer ejemplar.


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