AGLI Recortes de Prensa    Sábado 11 Julio 2015

Es muy fácil pillar a 19 mentirosos
Joaquín Osuna Costa www.vozpopuli.com 11  Julio  2015

Si triunfara la ortodoxia económica, Grecia entraría en absoluto default y debería salir del euro, volvería a los años cincuenta y desaparecería del mundo desarrollado, sería una prolongación de Albania. Los mercados se sacudirían a la UE pero, en menos de un año, las aguas volverían a su cauce, saldría robustecida.

"Es voluble la lengua de los hombres, y de ella salen razones de todas clases; hállanse muchas palabras acá y allá, y cual hablares, tal oirás la respuesta. Mas ¿qué necesidad tenemos de altercar, disputando e injuriándonos, como mujeres irritadas, las cuales, movidas por el roedor encono, salen a la calle y se zahieren diciendo muchas cosas, verdaderas unas y falsas otras, que la cólera les dicta? "

Eso dice Homero en la Ilíada y tal parece que esté reflejando el conflicto actual entre Grecia y la Troika, que, por otra parte era mucho más fácil de prever que de resolver, porque es consecuencia de todos los defectos que arrastra el euro desde su nacimiento y que, con el tiempo, lejos de resolverse se han agravado.

El euro es un invento que desafió todas las leyes básicas de la macroeconomía. De la misma manera que es imposible arrancar una moto cuando una rueda está frenada y absurdo imaginar un viaje en ella con las dos ruedas girando en sentido inverso una de otra, es también inimaginable conseguir un correcto equilibrio económico en un país cuyas políticas monetarias y fiscales vayan en dirección opuesta. En castellano castizo: "No se puede sorber y soplar a la vez".

Pues bien, en el parto del euro se pensó que eso era posible y que, en todo caso, los problemas se irían resolviendo sobre la marcha, olvidando que, desde el tratado de Roma de 1957, Europa ha sido absolutamente incapaz de hacer absolutamente nada sobre la marcha. Se pensó, perdón, se dijo mientras todos pensaban lo contrario, que el euro era un paso, de gigante, pero sólo un paso, hacia la real unidad europea, porque su existencia obligaría a armonizar de tal forma las políticas económicas de los países que acabaría, casi sin darnos cuenta, cimentando una auténtica unidad, unos Estados Unidos de Europa.

Pero, en realidad, todos pensaban lo contrario, porque no hay gobernante que renuncie a la facultad de gastar, que es el valor añadido a la cualidad de político. Un político que no tenga acceso al gasto es un mindundi, no pinta absolutamente nada y, lamentablemente, ninguno de los actuales tiene la altura de miras suficiente como para renunciar a su poder en aras de la unidad europea, NINGUNO la quiere porque reduciría (trágicamente para ellos y venturosamente para nosotros) la nómina de vividores a cuenta del Gasto Público.

Así, partiendo de una inmensa mentira inicial, nació el euro entre alharacas, fanfarrias, triunfalismo y fotos, muchas fotos.

A la mentira que supuso la reserva mental de las verdaderas intenciones de los políticos respecto a la unidad europea, se añadió otra, más grave e igualmente silenciada: dijeron que el euro nacía para facilitar el comercio, para evitar cambios de monedas, sobre todo en el comercio intracomunitario, pero eso, de verdad, era secundario, lo importante era que el euro permitía, por primera vez, a todos los países europeos, el acceso a los mercados internacionales emitiendo y colocando deuda soberana nominada en moneda nacional, lo que nunca habían podido hacer de manera significativa ni siquiera los más ricos de los países comunitarios. Eso era de verdad lo importante. Se exigió, para entrar, austeridad y equilibrio presupuestario y, una vez dentro, se encontraron los políticos el juguete soñado: la posibilidad de gastar sin subir impuestos, con lo que ese equilibrio presupuestario inicial, dudoso en casi todos los países y clamorosamente falso en el caso de Grecia, duró el tiempo justo de lanzar las primeras emisiones de Deuda a los mercados.

Y, como dijo Homero, en boca de Ulises :"No ha criado la tierra animal más endeble que el hombre entre cuantos respiran y sobre la tierra se mueven. No imagina que habrá de sufrir infortunios en tanto las deidades le otorgan la dicha y sus piernas se muevan". Nunca imaginaron nuestros dirigentes que esa bonanza sería pasajera y traería consecuencias. Nadie quiso amargar la fiesta.

Pero la realidad acabó imponiéndose, los mercados, que son de todo menos tontos, empezaron rápidamente a discriminar entre los diferentes países y a exigir rentabilidades diferentes a sus títulos de deuda soberana, llevando a algunas a tales niveles que, de facto, suponían la imposibilidad de financiarse en el mercado internacional y, como cuando el Estado necesita dinero, lo primero que hace es quitárselo a los ciudadanos, empezaron los Gobiernos a colocar deuda en el sistema bancario interno, expulsando del crédito a los particulares y las empresas, iniciando así un camino que conducía irremediablemente a conseguir la quiebra de los cuatro: Estado, bancos, particulares y empresas en varios países.

Afortunadamente, se cumplió en casi todos las naciones el final de la anterior frase de Ulises; "Pero, cuando los dioses dichosos le dan la desgracia, quiera o no, la soporta con un corazón resignado. Porque tal es la suerte del hombre terrestre, que muda con el día que el padre de dioses y de hombres nos manda". Se empezaron a aplicar políticas de austeridad para compensar los excesos anteriores y, poco a poco y de forma dolorosa, se fueron superando los problemas en casi todos los socios excepto en Grecia, siempre ha de quedar algún alumno despistado en la clase.

Y ahí empezaron las broncas al patito feo del Eurogrupo, afeándole sus constantes mentiras con olvido de las propias y recriminándole el dispendio de fondos comunitarios en inversiones, pocas y estériles, y en sueldos de funcionarios absolutamente innecesarios.

La reacción helena, como no podía ser menos, volvió a inspirarse en Homero, cuando hace hablar así a Zeus: "Los mortales se atreven, ¡Ay!, siempre a culpar a los dioses porque dicen que todos sus males nosotros les damos, y son ellos que, con sus locuras, se atraen infortunios que el Destino jamás decretó". Es decir, la culpa no es de Grecia, es de Alemania, un autonombrado Dios comunitario que, por lo visto, le tiene mucha manía y del que guardan, desde hace 70 años, que ya es guardar, muy malos recuerdos. Los inventores de la Democracia están haciendo todo lo posible para patentar también la Demagogia.

Y en eso estamos, en un ambiente, además, en los países latinos, en el que empieza a dominar la idea de que si no puedes pagar una deuda tanta culpa tienes tú como tu acreedor, que debiera haber estudiado mejor el riesgo en el que incurría al contratar contigo y, como siempre habrá más deudores que acreedores, si nos ponemos a votar, va a salir que se perdonen las deudas por la regla contenida en aquel antiguo verso castellano:

Vinieron los sarracenos y nos molieron a palos,
que Dios ayuda a los malos
cuando son más que los buenos.

Animados por ese principio. los griegos, tras incumplir dos rescates, empezaron a negociar el tercero en un ambiente de absoluta desconfianza y recriminación y echando un órdago a la comunidad europea desconfiando de cualquier ayuda por considerarla perjudicial y/o sospechosa, sin duda, como son gente culta, recordarían también a Virgilio en la Eneida:

Equo ne credite, Teucri
Quidquid id est, timeo Danaos et dona ferentes
“No confiéis en el caballo, troyanos. Sea lo que sea, temo a los dánaos (griegos), aún portando regalos.”

En ningún momento los negociadores griegos confiaron en sus interlocutores ni viceversa, además, empezaron a coquetear con cesiones estratégicas a Rusia y, como no hay buena boda sin la tía Juana, apareció Obama, con olvido de su problema en Puerto Rico para interceder a favor de Grecia.

Y en eso estamos, si Europa vuelve a ceder ante Grecia, que es lo más probable, por desgracia, le prestará de nuevo fondos para otro rescate, los mercado subirán, la alegría inundará la Economía, los políticos se disfrazarán de misioneros aludiendo al triunfo de la solidaridad y a salvamento de la cuna de Europa, etc. etc. Pero Grecia nunca pagará, porque no tiene estructura económica que le permita hacerlo, con el riesgo de que los actuales gobernantes duros de otros países, si dejan de ser duros, dejen de ser gobernantes, porque sus electores les recriminen esa actuación y con la seguridad de que, a continuación del perdón a Grecia, empezaremos otros a pensar que el camino griego es más fácil de transitar y que, si se trata de poner nervioso a Obama, Mahón es mejor base que El Pireo para la marina rusa. A medio plazo mejor ir pensando en reestructurar la economía fuera del euro que, probablemente desaparecería.

Si por el contrario triunfara la ortodoxia económica, Grecia entraría en absoluto default y debería salir del euro por necesidad, volvería a los años cincuenta y, de hecho, desaparecería del mundo desarrollado, sería una prolongación de Albania. Quizás necesitase ayuda humanitaria, que no sería demasiado costosa de conceder, y, probablemente firmaría un tratado con la Unión como país asociado, no miembro, como ya lo tuvo con el antiguo Mercado Común. Los mercados se sacudirían con la fuerza de un rayo, consecuencia del enfado de Zeus, el euro caería, la prima de riesgo de los periféricos subiría, pero, en menos de un año, las aguas volverían a su cauce, la Unidad Europea saldría robustecida pero sólo en el caso de que se reconociera y solucionara el error inicial, los países miembros deberían renunciar a su política fiscal, la unidad fiscal sería imprescindible, urgente y debatida, es decir, no impuesta por la rigidez de la política monetaria alemana, si no, mejor dejarlo a tiempo voluntariamente que a la fuerza en poco tiempo.

Mazazo de la Troika: las propuestas de Tsipras son insuficientes
El Frankfurter Allgemeine Zeitung revela las firmes exigencias de FMI, BCE y Comisión Europea.
Diego Sánchez de la Cruz Libertad Digital 11  Julio  2015

Los socios europeos ya han emitido su opinión sobre la lista de reformas que ha presentado Tsipras. Según revela el Frankfurter Allgemeine Zeitung alemán, los acreedores entienden que "las propuestas sirven como base para negociar un nuevo programa"… pero al mismo tiempo advierten que son necesarias "más reformas" y "medidas más concretas".

En un documento de tres páginas, la Troika apunta que no basta con volver a las medidas que ya se habían pactado anteriormente. "También hay que tomar metas concretas, fijar plazos claros y cuantificar el impacto de todas las medidas con el ánimo de cuadrar las cuentas", apuntan BCE, FMI y Comisión Europea.

Tres puntos clave
¿Qué dudas tienen los socios europeos? Hay tres puntos cruciales:
No se concreta cuándo se abolirá la deducción del IVA para las islas.
No queda claro que la Justicia vaya a avalar el recorte del "complemento" de las pensiones.
Deben aprobarse reformas claras en el ámbito laboral y energético, así como una liberalización del sector servicios.

Los socios piden que el superávit primario se eleve al 2,5% del PIB "ante el significativo deterioro de las condiciones macroeconómicas y financieras". Por decirlo de otra forma, la decisión de Tsipras de no renovar el programa de "rescate" y forzar un "corralito" bancario ha agravado la crisis griega, obligando a una ronda adicional de austeridad fiscal.

No se fían
No se puede decir que BCE, FMI y Comisión Europea sean poco generosos con Tsipras. Bajo el marco de un tercer "rescate", los griegos se beneficiarían de un pago de intereses muy bajo: 1% del PIB en 2015, 2% en 2016 y 3% en 2017. Si el país heleno saliese a los mercados, estas cifras serían inmanejables. De hecho, la deuda a dos años se estaría cotizando ahora mismo en niveles del 50%.

De acuerdo con los papeles que filtra el FAZ, "es necesario tomar medidas urgentes, que lleven a las leyes griegas los puntos del acuerdo propuesto al resto de Europa. Además, antes de llevar al Parlamento dichas leyes, el gobierno griego deberá coordinar la redacción de las mismas con las instituciones". A la vista está que los acreedores no se fían de Syriza

¿No están tomando el pelo con lo de Grecia?
Mario Conde www.gaceta.es 11  Julio  2015

Que ni la UE ni los EEUU iban a dejar que Grecia abandonara el euro, era para algunos de nosotros una evidencia. Los que pensaban en términos estrictamente financieros, se lamentaban de las ayudas con dinero comunitario pensando —no si algo de razón— que los griegos dilapidarían esos dineros, o que, en el mejor de los casos, a pesar de una administración mas o menos prudente, la economía griega no tiene solución sólida en muchos años. También se pronunciaban sobre el carácter impagable de la deuda griega. En fin, todo eso lo sabemos de sobra.

Pero conocemos el valor estratégico de Grecia que ha llevado a EEUU a intervenir de forma tan notoria que es lícito preguntarse acerca del por qué los americanos interfieren en el proceso de la UE. La razón es que, como dijo el Secretario de Estado americano, echar a Grecia sería un error estratégico de primer nivel, porque, claro, Rusia estaría al acecho…

Como digo todo esto está claro pero los últimos acontecimientos nos llevan a pensar que nos están tomando el pelo. Vamos a ver: resulta que Tsripas convoca un referéndum para decir no a la propuesta de pacto de la UE-. Y lo gana por abrumadora mayoría. Y ahora los medios de comunicación nos dicen que la propuesta griega es la misma que la que fue rechazada en referéndum. Ni se entiende, ni se comprende, ni casi se puede creer. ¿Cómo va a ser posible eso? ¿Es que Tsripas está mal de la cabeza? ¿Como va a firmar ahora lo que el pueblo griego, a su instancia y por su deseo, rechazó de forma rotunda?.

Aquí pasa algo. Para mi es claro que la crisis griega ha evidenciado la debilidad estructural del modelo de la UE, no solo en lo financiero monetario, sino en lo político en general. Hablar de Unión, de verdadera “unión”, después de contemplar el espectáculo que estamos viviendo, es algo más que un eufemismo. Se trata de una estupidez. Por ello quizás se quiere dar la imagen de que la UE sale vencedora de este contencioso. O, al menos, que no pierde el combate de modo rotundo, que es lo que muchos pensamos que ha sucedido. Y seguro que la propuesta griega tiene letra pequeña. O la tiene o Tsripas no está en sus cabales y en Grecia ocurrirá algo gordo.Se habla de 70.000 millones adicionales y que la factura de Grecia se acerca a los 300.000 millones, esto es, un 30 por 100 del PIB español….

Entiendo que es el valor estratégico lo que impone ese pragmatismo financiero.Pero algo de fondo sucede. O sucede o aquí todo el mundo parece haber perdido la cabeza. Grecia no se iba a a ir del euro, por mucho que algunos piensen que sería la mejor solución para su economía. No se va ir del euro porque eso implica costes estratégicos, pero, insisto, si todo este número, referéndum incluido, se ha montado como un paripé, como una suerte de teatrito de tercer nivel, con actores secundarios y primarios, si esto es, como digo, un espectáculo trágico-comico más, la gente acabará dándose cuenta y el remedio será peor que la enfermedad. al tiempo. Cuando las instituciones entran en decadencia y son gestionadas por personas temerosas de perder sus privilegios, la capacidad de cometer errores es exponencial. Lo demuestra la Historia

La traición de Tsypras
Antonio Pérez Henares Periodista Digital 11  Julio  2015

Desde el principio, aunque pareciera lo contrario, la cosa estaba clara. En el juego del ratón y el gato, el roedor era Sypras, por mucho que él y su Varufakis hicieran el tigre. Y su problema es que se les había acabado el queso.

Grecia es quien debe, pero no es eso lo malo, lo peor es que necesita pedir mas, porque esta tiesa, y lo que necesita, pero ya, no es otra cosa que el muy vil pero imprescindible dinero. Y de inmediato, porque si no se hunde en el definitivo abismo. Quiebra total y no solo los bancos. Quiebran las empresas, las tiendas, la sanidad, las pensiones. Se va al carajo, vamos.

Y resulta que los únicos- lo de Rusia, China son fintas y lo de Obama que lo hagamos otros- que pueden darle esa ayuda, prestarles ese dinero, mantener el grifo para que no mueran de sed son sus socios europeos. A los que, con todo tacto y voluntad negociadora, su enviado, el motero, calificó de “terroristas financieros”. El amigo y compañero Pablo Iglesias, lo rebajó luego un poco, a “totalitarios”. O sea, que los enemigos, los malos, los “nazis”, éramos los 18 países de la Eurozona, los paganos ayer y los únicos que podíamos salvarlos mañana. Ese ha sido el relato, el discurso y la soflama. En ello estuvo Syriza y en ello siguen entusiasmados, los podemitas de Iglesias.

Con tales consignas, con el juego del victímismo, del pueblo expoliado por los enemigos externos, por los mercaderes que quieren arrancarles a trozos su carne, con el nacionalismo y el orgullo patrio, se llevó el teatro hasta el climax de la farsa. Sypras se levantó de la mesa cuando parecía a punto el acuerdo, salió dando grandes voces y concitando a los aqueos a que le siguieran para enfrentarse a Europa y atravesar el Averno si fuera necesario. Clamó por el no, por rechazar la condiciones que los otros países le ponían no para cobrar lo que les debía sino ¡para volver a prestarle a quien no paga!!. Que esa era la broma. Y salio el No claro. No podía ser de otra manera. Lo extraño es que hubiera casi un 40% que votara lo contrario.
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Cantaron victoria, hicieron fiestas, pero al amanecer, la resaca trajo la realidad. La misma y empeorada. El corralito podía, en cuanto Draghi apretara una tecla convertirse en corralón y desahucio general del país entero. El preludio no ya solo de irse del euro y de Europa sino de la minima posibilidad de futuro, riqueza y trabajo.

Y al ratón no le quedo otro remedio que ir donde estaba el queso. Y ahora se da la inaudita paradoja de que quien rechazo a grandes voces un acuerdo se presenta con otro mucho más duro y oneroso que el que había rechazado. Donde se pedía préstamo, se pide ahora un tercer rescate, donde las condiciones y la vigilancia de los cumplimientos serán mucho mas estrictos y por supuesto lo harán las instituciones de siempre, la tan denostrada troika, o sea el BCE, el Eurogrupo y el FMI.

Para conseguirlo, además, habrán de hacer esas reformas a las que se han negado empecinadamente y que otros países, España a la cabeza han afrontado con sacrificio, pero ahora con resultados y éxito. Habrán de reformar pensiones, impuestos, subir el IVA, rebajar los gastos, también sus intocables en Defensa, ¡que cosa para un ultraizquierdista pero aliado con un ultranacionalista y en suma ser de una vez un pais serio donde se recaude un algo y se cuente al menos lo que se gasta. Por ultimo y en la rendición incondicional enviada después de seguir con jueguecitos inútiles y que solo sirvieron para crear mayor enfado y tensar una cuerda cuya ruptura les llevaba a la sima, de aquella pretendida quita de la deuda se concluía en una edulcorada formula de que a ver si un dia podemos hablar de ver como hablamos de todo. O sea, los compromisos claros y las soflamas para otro día. Aunque claro, el mosqueo es que no los cumplan.

La pirueta de Sypras es pues una traición en toda regla a su propio referendum, una rendición incondicional ante la evidencia, un acuerdo peor que el que rechazó con alarde y virulencia. Pero que en Grecia es muy posible que no se perciba así ni se le vea en la desnudez de la realidad más cruda y dura sino con toda la parafernalia de un héroe triunfante. Porque cada vez parece más claro que lo que buscaba era el montaje de fuegos fatuos que montó y del que salio como un dios del Olimpo en medio de triunfantes efectos especiales. Que sigan en ello los griegos es prueba de su habilidad política y de su capacidad de engaño. Pero los hechos, obvios, tozudos y por escrito, son exactamente los contrarios. Sus actos son exactamente los contarios a sus promesas y a la voluntad expresada de los griegos a quienes alentó a expresarla en esa dirección y sentido. Quien ahora traiciona a su propio NO y a su referendum son Syriza y Sypras. Aunque sea lo mejor que podían hacer. Y lo unico. Pero poidían y debían haberlo hecho antes sin montar semejante pantomima.

Que deja en cueros a muchos y a alguno en particular por aquí por España. A su autoproclamados hermanos gemelos, los Podemitas Eclesiales. El ensoberbecido Iglesias, al que su fatuidad y desprecio a IU y otras fuerzas le esta creando un socavón bajo los pies que puede tragárselo con coleta y todo, tendrá que tirar del “nucleo irradiador” de Errejón para que no se entienda nada, porque explicarlo es imposible, de lo que supone un inmenso fiasco y que no tiene otra definición que la de un inmenso fracaso y cuanto mas lejos de el, mejor para todos. Y que por mucho que a ellos les guste, los españoles, que bastantes sacrificios hemos hecho, no queremos andar como los griegos ni que nos metan estos donde aquellos les han metido a ellos.Vamos, que los Podemitas Eclesiales se han quedado en Cueros Griegos. O sea, Iglesias en pelota picada. Y buen desnudo no tiene

Nuestro sirtaki
Pedro J. Ramírez  www.elespanol.com  11  Julio  2015

“Violar las grandes leyes de la naturaleza es un pecado mortal, no debemos apresurarnos o resistirnos sino obedecer el ritmo eterno”, le dice Zorba el Griego a su “patrón” británico. Y para demostrárselo le enseña a bailar el sirtaki.

La mayoría de quienes hace medio siglo se levantaron de las butacas de las salas cinematográficas fascinados por este final trepidante de la laureada película, creyeron que esa danza in crescendo, basada en cruzar los pies con la mano apoyada sobre el hombro de cada compañero de fila, era parte del folklore tradicional griego. Eso mismo piensan los turistas que, a pesar de la incertidumbre sobre si a partir de este lunes les darían el cambio en euros o dracmas, han seguido disfrutando de las alegres veladas en las tabernas de Atenas.

La verdad es que, aunque su fuente de inspiración fueran los ritmos lentos del “sirthos” y los rápidos del “pidikhtos”, el compositor Nikis Theodorakis inventó un baile completamente nuevo como plataforma de lucimiento para su subyugante banda sonora. Como si de una profecía autocumplida se tratara, el sirtaki se ha convertido 50 años después en una seña tan tópica de la identidad griega como las corridas de toros o el flamenco lo son de la española.

No es pues la primera vez que algún escritor u humorista gráfico representa con este baile la recurrente crisis griega en el seno de la UE. Sánchez Merlo lo acaba de hacer en este blog en uno de sus atinados comentarios y recuerdo un chiste en el que las autoridades comunitarias obligaban a Papandreu a bailar hasta reventar y otro en el que al efímero Papademos, sujeto entre Merkel y Sarkozy, no le llegaban los pies al suelo. Pero sí es la primera vez en que, por la inmediatez de nuestras elecciones generales, procede representar a los principales actores de la política española fatídicamente encadenados entre sí por la danza de Zorba.

La dificultad del sirtaki político radica en mantener el “ritmo eterno” que no es otro sino el que marca la orquesta de los acontecimientos. No sirve pues ni acelerar revolucionariamente el curso de la Historia como pretende Pablo Iglesias, ya que el riesgo de descarrilamiento es palmario, ni permanecer estólido, fingiendo el movimiento a base de arrastrar los pies, como viene siendo la costumbre de Rajoy.

Situados en los extremos de la fila, uno y otro sólo disponen de un punto de apoyo o ligamento y eso propicia que puedan perder el compás y el equilibrio. Como bien saben los aficionados al ciclismo, igual riesgo de caerse tiene quien olvida el control de su máquina al lanzarse alocadamente al sprint como quien se queda demasiados segundos clavado sobre la pista, cual pasmarote sobre ruedas, a la espera de lo que hagan sus rivales.

La crisis griega ha retratado muy bien a Iglesias y a Rajoy. El uno se apuntó con entusiasmo al “no” en el referéndum –festejándolo casi a la vez que Marine Le Pen– y el otro apostó sin rubor por el Grexit, importándole poco que la patada en el trasero de los griegos se la pudiera dar la UE en el futuro de todos. El uno trataba de capitalizar el órdago demagógico al orden establecido y el otro el castigo implacable al transgresor. Al aprovechar el “no” para aplicar medidas al menos tan duras como las que implicaba el “sí”, Tsipras les ha dejado a ambos compuestos y sin relato.

¿Qué sería del Coletas sin el Estafermo y a la recíproca? Ambos se retroalimentan en la añeja dinámica de las dos Españas. Ni los crecientes escrúpulos de buena parte de sus propios compañeros de viaje ante el cesarismo de Iglesias y su Mesalina de quita y pon, ni la gélida advertencia de Aznar de que hasta en su miedo manda él, les arredra lo más mínimo. El uno tiene que asaltar el cielo y el otro el cuarto de estar de su vivienda unifamiliar para satisfacer a sus respectivas clientelas.

Todo sería distinto si Rajoy hubiera cumplido sus promesas electorales, ejecutando el claro mandato que recibió de las urnas y manteniendo a una mayoría social cohesionada en torno a los valores liberales de la clase media que confió en él. Incluso si ahora entendiera el mensaje que por tres veces le ha remitido su base social –europeas, andaluzas, municipales– y renunciara a ser candidato a la Moncloa por cuarta vez.

Si este fin de semana, en vez de la improvisada Convención para promocionar a los sobrinos del Pato Donald –Pablito, Jorgito y Andreíta– que han sustituido a Hernández y Floriández y volver a adular a un jefe en el que no creen, las mesnadas del PP celebraran unas primarias limpias y abiertas para elegir un nuevo candidato a la Moncloa, sus posibilidades de éxito electoral se dispararían exponencialmente. Dejarlo para la próxima, igual que hacía el felipismo con las medidas anticorrupción que indultaban políticamente a cada hornada de consentidores, supone aplazar también la resurrección.

No es cambiando de actores de reparto o reemplazando su logotipo por una señal de tráfico, en la que parece que pone Prohibido Pasar, como tendrán sus males remedio. Sólo les faltaba aclarar que el nuevo símbolo es “minimalista” –como todo lo que se cuece ahí– y que han cambiado la gaviota por el charrán que, según el diccionario antes que “ave marina” es “pillo o tunante”.

Con Rajoy como símbolo y tapón de la vieja política, sustentado tan sólo en los pelotas del grupo parlamentario que anhelan repetir y en los capos mediáticos que le sirven de bochornoso aguamanil a la espera de concesiones, fusiones y demás favores in articulo mortis, nada permite predecir que habrá tres sin cuatro. Y menos si el aun jefe de Gobierno insiste en pasar del plasma a la logorrea, como si de repente tuviera que “darse a conocer”, tal y como aviesamente recomendó González a Almunia. De resultas de esa nueva estrategia ya ha quedado claro que nuestro gran endeudador ni siquiera se sabe la dimensión del agujero que genera.

Tampoco es imaginable, y menos si cuaja lo de Ahora en Común, que Podemos vaya más allá de la mítica barrera del 20%. Alcanzarla ya sería una hazaña política, a la vez que un grave indicio de desquiciamiento colectivo. De ahí que quien quiera estudiar los escenarios postelectorales más verosímiles debe fijarse en los dos bailarines que llevan el paso en los puestos interiores de la fila del sirtaki. Un Pedro Sánchez que mantiene alianzas con Podemos y Ciudadanos y un Albert Rivera que ha pactado con el PSOE y el PP. Uno y otro han dado síntomas de sentido común durante la crisis griega, poniendo primero objeciones al referéndum trampa de Tsipras, apostando luego por el “sí” y abogando desde el lunes por un acuerdo sobre el tercer rescate como mal menor.

Especialmente notable me parece la habilidad con que el líder socialista está logrando escabullirse del cliché de radicalismo que los portavoces del PP han tratado de explotar a raíz de sus pactos con Podemos. Las alcaldías de grandes ciudades han sido el peaje que ha tenido que pagar Sánchez si quería afianzar su liderazgo y candidatura, contraponiendo al poder territorial de Susana Díaz el de barones como Vara, Page, Puig, Armengol o Lambán. Sólo en el caso valenciano tenía alternativa, por muy alambicada que fuera, y es una lástima que no jugara a fondo la baza del pacto con Ciudadanos y la abstención del PP.

Hubiera sido una especie de ensayo general del que se perfila como uno de los escenarios más probables tras los comicios. Desde luego el nombramiento de Jordi Sevilla como responsable económico del gobierno en la sombra de Sánchez no apunta hacia un Frente Popular sino a un pacto de centro izquierda con Rivera. Tal vez por eso el ex ministro ha recibido muchas más llamadas de felicitación –y alivio– de grandes empresarios que cuando sus “dos tardes” con Zapatero.

Tampoco la iniciativa de reforma constitucional del PSOE, en la que hay propuestas razonables junto a otras tan nefastas como el blindaje de la inmersión lingüística, parece orientada a entenderse con la izquierda radical. Si el PSOE obtiene un escaño más que el PP, el pacto con Ciudadanos –desmochando estos residuos tóxicos de la colaboración con los nacionalistas, bajo el sauce de la bandera nacional– estaría servido. Incluso si el PP fuera el más votado, pero existiera una mayoría aritmética de izquierdas, sería más probable la investidura de Sánchez con el apoyo de Rivera y la abstención de los populares. Eso daría paso a una legislatura de inestabilidad pero en la que resultaría inimaginable una moción de censura apoyada a la vez por Podemos y el PP.

El nombramiento de Jordi Sevilla como responsable económico del gobierno en la sombra de Sánchez no apunta hacia un Frente Popular sino a un pacto de centro izquierda con Rivera.

Caben otras dos hipótesis: la poco consistente de que Ciudadanos esté levemente por encima del PSOE y el binomio se forme para investir a Rivera y la más verosímil de que el PP ponga distancia de por medio en lo que queda de legislatura y sea con diferencia la lista más votada y el grupo parlamentario con más escaños. En ese caso funcionaría el precedente de la Rioja y Rivera pondría como condición para completar una mayoría de centro derecha que el presidente no fuera Rajoy. Eso mismo plantearía el PSOE en el enrevesado escenario de que Ciudadanos fuera irrelevante y se hablara de una gran coalición.

De todo ello se deduce que sólo si el PP repitiera mayoría absoluta o algo parecido podría considerarse asegurada la investidura de Rajoy. Teniendo en cuenta que para ello tendría casi que duplicar su actual intención de voto, resulta todavía más difícil de entender el empecinamiento del jefe del Gobierno en concurrir por cuarta vez al frente de la candidatura conservadora. Marcado para siempre por sus SMS de complicidad a Bárcenas, su rechazo popular es altísimo, carece de respaldo social espontáneo alguno y hasta la persona que le designó le ha invitado a dejar paso a otro en los términos que la urbanidad política permite. Pero por acabar con una cita del mismo Zorba existencialista y cazurro con el que empecé, “no sirve de nada golpear en la puerta de un sordo”. Y no digamos nada si es alguien que se lo hace.

Convertir Grecia en la Extremadura de Europa
José Luis Campos www.vozpopuli.com  11  Julio  2015

Una docena de funcionarios repartidos por Washington, (FMI), Bruselas (Comisión) y Fráncfort (BCE) elaboraron en el mayor de los secretos un plan de salida de Grecia del euro cuyo valor, según el analista Peter Spiegel (1), fue más de convencimiento entre los mandatarios de no intentarlo, que de esquema practico (a pesar de que el FMI había llegado a diseñar una matriz de acciones a tomar de 20 hojas). La salida suponía unas dificultades inconcebibles según los artífices del plan.

La canciller Merkel ante el consejo dividido de sus asesores -cuatro eran de la "pierna cortada", que era Grecia y así el resto de Europa se saneaba, y los otros cuatro los del dominó, gran contagio que acababa en catástrofe. "No sabemos lo que puede ocurrir, luego no vamos a arriesgarnos", así saldó la canciller la discusión. No sabemos si el nombre de esta operación tiene que ver con la gran película de Costa-Gavras del mismo título.

La bomba del déficit griego
Mayo 2010, un episodio que va a marcar el futuro del país. Papandreu denuncia que el déficit público es tres veces mayor que el que se había declarado, pasando del 3,75 al 12,5%. Los estadísticos europeos llevaban años quejándose de la poca fiabilidad de los datos griegos, pero esto supuso una auténtica bomba.

Con la convicción de que Grecia no podía sostener su deuda, era el momento clave para reestructurarla, como plantearon algunos políticos principalmente alemanes, pero tanto el FMI como el BCE y la CE se opusieron por la trascendencia que pudiera tener en los bancos alemanes y franceses. La deuda griega con los bancos europeos ha descendido de 300.000 millones de euros, en aquella época, a 54.000 millones en los momentos actuales. la restructuración se realizó dos años después pero de forma insuficiente, siendo los bancos griegos y los fondos de pensiones los más afectados.

Mejoras hasta la llegada de Tsipras
Las cifras de crecimiento mejoraron en los dos últimos años, recibiendo Grecia en mayo del 2014 la primera mejora del rating del país desde que estalló su crisis, las primeras emisiones de deuda en mercado, así como superar por primera vez, en la crisis en dicho año, los 20.000 millones de euros en imposición directa. Pero a final del año se produce un giro negativo en la economía por la convocatoria de elecciones y el triunfo de Syriza, un partido de izquierdas.

En el 2015, ante la no admisión por el gobierno griego, de las condiciones para el rescate (por humillación, chantaje, terrorismo, etc…) y a la negación en contrapartida, de los desembolsos pactados y de escuchar las peticiones griegas de restructuración de deuda, por los organismos europeos, la economía se precipita a un giro de crecimiento a la baja, se debilita el ajuste fiscal, con una serie de medidas del gobierno ,y se acelera la salida de capitales de un sistema bancario (pierde 30.000 millones, el 20% de los depósitos en el 2015 ) colapsado por un 40% de morosos de los que solo están cubiertos el 49%, y que además recibe la puntilla de no incluirle el BCE en su programa de compra de activos, precisamente el país en el que más bajan los precios, y el que más lo necesitaba.

El giro de convocatoria del referéndum, ha dado lugar a dos nuevas vueltas a la tuerca para la ya castigada población griega. Por una lado, ante la tendencia negativa de la economía, el informe del 26 de junio muestra la convicción del FMI de que Grecia va a necesitar una restructuración de deuda en plazo y tipos, incluso con un condonación de 52.000 millones de la misma, reafirmado por el mayor impago recibido por el Fondo, al no devolver Grecia los 1550 millones de euros en la fecha prevista.

Además, el BCE ha bloqueado la línea de emergencia a los bancos griegos (89.000 millones de euros), un tema grave si pensamos que en cuanto se levante el corralito, seguirá la evasión de capitales (2) y estará en la mano de Draghi evitar el colapso de la economía griega (los alemanes se han opuesto a dicha línea de emergencia porque señalan que en gran parte es usada para comprar deuda publica griega a corto plazo).

La Extremadura de Europa
La esperanza para Grecia sería aumentar la integración europea por vía de la unión bancaria para equilibrar su situación, luego con una unión fiscal y luego política. Con suerte, y salvando las distancias, sería convertirla en la Extremadura o la Sicilia de Europa. Nadie se fija en esas regiones, en que se distancian en renta per cápita de la media, en paro, en número de funcionarios, en déficits y deudas, en transferencias de sus depósitos a créditos a otras regiones en el sector privado, porque funcionan integradamente con las instituciones del país, dentro de un estado de derecho.

Pero en fin, eso queda lejos, ahora, en las relaciones después del fuerte shock, se va imponer el nulo margen de maniobra que tiene cualquier gobierno en Grecia, en emergencia total de necesidad de fondos. Queremos creer que lo sucedido, sin embargo, va a provocar un acercamiento positivo de posturas. Mayor aceptación de Grecia de reformas en calendario y en vencer resistencias interesadas, y mayor flexibilidad europea, ajustes a la baja mas graduados, reestructuración de la deuda, aparición positiva de un plan de inversiones fuera de presupuesto para Grecia, etc.

La actual situación del euro, sin unión fiscal ni económica ni política llega a ser casi inviable, que el pueblo griego pueda aguantar social y políticamente los ajustes necesarios adicionales en los tiempos marcados para ser un país que pueda valerse por si mismo sin incrementar, no ya devolver, una deuda que supera los 300.000 millones de euros, dados en condiciones privilegiadas rompiendo el principio del euro de que cada palo aguante su vela, con lo cual la frustración de los organismos de la Unión Monetaria es cada vez mayor.

En fin tras el triunfo de Tsipras paradójicamente, en el halo de su triunfo, dado lo complejo de las ofertas, cualquier modificación sobre la oferta europea que se firme, será presentada como una victoria para el país, independientemente del contenido. La admisión europea de la oferta, es más complicada, si rechazan juntar firma de rescate y alguna variante de reestructuración de deuda. Esperemos no llegar a emisiones alternativas de moneda y acumular impagos el día 20 de julio,en el que vencen 3.500 millones de euros del Banco Central Europeo.

Todos saben que si continua en el euro, la nueva restructuración que se realizará sobre la deuda griega, no va a ser la última, la cultura de comportamiento y respeto a las instituciones de un país, no se cambia en cinco años y apretando así a una sociedad frágil, puede llevar más de una década, siendo optimistas, pues otros hablan de un cambio de generación. El futuro se presenta muy problemático.

La salida del euro como hemos visto, queda para los servicios de espionaje político. Esperamos no verla.

(1) Según Peter Spiegel, la Canciller Merkel preguntó al presidente de la Comisión Europea, por aquel entonces, Durao Barroso, si había un plan de salida de Grecia, al contestar éste que sí , y ofrecerle mostrárselo, ella rehusó, solo quería saberlo, el conocerlo le hubiera supuesto la obligación de informar al Bundestag si lo requiriera.

(2) La evasión de capitales, además de la salida de depósitos de particulares y empresas de los bancos y la anulación de los créditos bancarios del euro y de fuera del euro, incluye el efectivo de dinero, billetes que se llevan al colchón o a la caja fuerte. Los organismos europeos consideran que el exceso de billetes emitidos en Grecia, por encima de la proporción sobre el total de recursos monetarios mantenida por los demás países del euro se considera crédito de emergencia con el BCE y se va acercando a los 20.000 millones de euros, superando el 10% de los depósitos bancarios.

Por qué Alexis Tsipras dice ahora sí a lo que antes dijo un tajante no
EDITORIAL El Mundo 11  Julio  2015

La realidad se ha impuesto frente a las aspiraciones utópicas de Alexis Tsipras y el primer ministro heleno no ha tenido más remedio que someterse a las instituciones europeas con una solicitud de rescate que incorpora medidas de austeridad incluso más duras que las que contemplaba la propuesta contra la que se pronunció el pueblo griego en el referéndum del domingo. Las secuelas de dos semanas de corralito han forzado al líder de Syriza a cruzar varias de sus líneas rojas y aceptar la subida del IVA que exigía la Troika o una reforma inmediata del sistema de pensiones para no demorar la firma de un acuerdo. El reloj corre en su contra, ya que el país necesita que las sucursales de los bancos reabran lo antes posible. A cambio de claudicar ante la UE, Tsipras venderá al ala más radical de su partido que Bruselas y el FMI van a ceder a su demanda de reestructurar la enorme deuda que Grecia no puede pagar. Un argumento demagógico. La opinión pública no debe olvidar que antes de que el ya ex ministro de Finanzas, Yanis Varoufakis, se levantara de la mesa de negociaciones del Eurogrupo hace dos semanas existía un acuerdo tácito con los socios del euro para abordar una reestructuración de la deuda griega en otoño. Al final,Tsipras ha hecho en estas dos semanas un viaje de ida y vuelta para acabar diciendo sí a las mismas propuestas europeas que hace dos semanas se negaba rotundamente a aceptar.

La aventura del líder griego no va a ser barata. El corralito de estos 14 días va a tener unas repercusiones nefastas para la débil economía del país, que según recuerda estos días la prensa local iba a crecer un 0,5% este año y ahora va a sufrir una recesión del 3%. Este hecho encarecerá el tercer rescate a Grecia, que superará los 53.000 millones de euros que serán sufragados por los contribuyentes europeos. Desde 2010, el país ha recibido unos 250.000 millones de euros en sus dos rescates financiados por sus socios del euro, el BCEy el FMI, a los que se suma una quita de deuda asumida por el sector privado de 106.000 millones de euros. La suma total supera lo equivalente a dos veces el PIB heleno. Por ello, para los países acreedores era imprescindible que Atenas asumiera un plan de reformas. La oferta de Tsipras que fue analizada ayer en Bruselas contempla fijar un tipo ordinario de IVA del 23%, otro reducido del 13% para comida o energía y uno superreducido del 6% para productos farmacéuticos o libros, así como eliminar el tipo reducido de las islas griegas, eso sí, a cambio de ayudas a los habitantes más vulnerables. Además, promete elevar la edad de jubilación a los 67 años, congelar las prestaciones contributivas hasta 2021 y elevar las aportaciones de los pensionistas al sistema sanitario. Tsipras también se somete a las privatizaciones exigidas por sus socios y sólo pone un pero a la compañía eléctrica.

Se trata de propuestas aceptables para la Troika, pero a la vista del resultado del referéndum de hace una semana inaceptables para el pueblo heleno. La democracia, en nombre de la que Tsipras convocó la consulta de hace una semana, queda debilitada a la vista del acuerdo que pretende firmar este fin de semana en Bruselas. Sin embargo, ante el incierto futuro que se abriría para Grecia y el euro si se optase por la salida del país de la moneda única, éste es un mal menor. Tsipras ha entrado en razón y lo que podía haber acabado en tragedia griega se está convirtiendo en una comedia por su errática e incoherente estrategia.


MUCHO HABLAR DE GRECIA Y POCO O NADA DE LOS DEMÁS
Antonio García Fuentes Periodista Digital 11  Julio  2015

Se nos viene inundando (mejor ahogando) con “diluvios” de informaciones, que en realidad son desinformaciones, sobre la situación económica de la Grecia actual y su influencia o efecto “destructivo” sobre el sistema económico continental o mundial; cuando a mi entender, es ese sistema el que como engendro económico y social, es el que ha ;creado estas situaciones explosivas que nunca debieron existir, si de verdad, se hubiese pensado en una verdadera globalización con reparto lógico de beneficios y no los expolios más o menos encubiertos, que han sido realizados por los buitres que inventaron y pusieron en marcha este engendro explosivo.

Y he dicho adrede y con toda la intención… la Grecia actual”; puesto que si bien la antigua y creadora de civilizaciones, fue grande en sus realizaciones y también en sus miserias; nada tiene que ver aquella con esta, ni tampoco aquellos griegos ilustres con los vulgares actuales; caso igual o parecido ocurre con Egipto y tantas otras civilizaciones; aquellas épocas lejanas dejaron “su historia” y los que viven en iguales solares pero en los tiempos de ahora, quizá no dejen ni sombras siquiera, ya que poco o nada representaron y representan en la marcha del mundo actual; así es que sepamos discernir que el pasado es una cosa y el presente otra diametralmente opuesta y diferente; por tanto es de idiotas presumir de lo que fueran “nuestros antepasados”; cada cual ha de responder de su vida y sus hechos, esa es la vida real tanto de las personas como de los territorios donde nacieron y murieron.

La Grecia actual es un país pobre, dominado durante siglos por unos o por otros y que al final, su industria es el turismo y poco más; además es incluso pequeño en población y por tanto, es algo así como “una nada” en el ancho mundo.

Por tanto todo lo que hoy pasan los griegos, es consecuencia de una serie interminable de nefastos políticos, que como en general obran estos en todo el mundo, fueron a sus negocios y ni se preocuparon de la realidad de su país y por ello se ha ido acumulando una ruina continua, que tal y como han llegado a acumular, se duda si en algún siglo venidero podrán nivelar deudas y ponerse al corriente, ya que no hay recursos ni se esperan.

Pese a esta crudeza de realidad griega, allí se han ido estableciendo una serie de pensiones, pensionados, exenciones, libres de impuestos, ejército enorme a mantener y no sé cuántas cosas más; y todos esos inútiles y como tales despreciables, pretenden que el resto de europeos asociados a ese engendro que ya es la UE, les sigamos pagando todos sus derroches y juergas; y encima se presentan orgullosos de ser “los descendientes de los siete sabios de Grecia”; los que si hoy pudieran volver, creo que lo que harían primero, es “molerlos a palos”.

Por otra parte, cómo explicar el que un país así, sea llamado y acogido en una unión de “intereses europeos” y además se le faciliten dineros “a montañas” y se les siga considerando como algo valioso o imprescindible… ¿A quién benefició o mejor dicho a quienes con nombre y apellidos, ese desastroso negocio y el por qué se consumó el mismo y se ha mantenido hasta ahora, además diciéndonos con temor manifiesto que si se van o los echan es peor? A los españoles, desde luego no nos ha beneficiado la UE, puesto que casi llegamos a estar (¿O ya lo estamos?) tan liados como hoy lo están los griegos y nuestro futuro pende de unos hilos, que ni siquiera conocemos en realidad.

Todo son mentiras, todo son discursos “expandiendo el miedo”; todo son noticias terribles para dominarnos mucho mejor, pero la realidad (intuyo) ha de ser otra muy diferente y de la que no se nos informa en absoluto, puesto que en realidad… ¿Hacia dónde nos quieren llevar o ya nos han llevado? ¿Hacia un porvenir próspero y claro que nadie divisa y menos explica? Todo son mentiras y en ellas nos tienen sumergidos y nos van a tener por tiempos que ni sabemos; mientras los beneficiarios, que los hubo, los hay y seguirá habiendo… taimadamente, nos dicen que la culpa de todo la tienen otros o nosotros mismos, por lo que tenemos que pagar y callar hasta ni sabemos cuándo, puesto que muchos nos moriremos estando en esa incógnita, de lo que en realidad es una nueva forma de guerra para ahogar a unos y que otros se den la vida padre… o sea, lo de siempre en la historia del bicho humano.

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“El precio de desentenderse de la política es el de ser gobernado por los peores hombres”: (Platón). La política nos afecta a todos y por ello no debemos dejarla sólo en manos de los políticos.
POLÍTICA Y JUSTICIA: "La ley es como una red que atrapa las moscas y deja pasar a los pájaros". La política se creó para "legalizar" la corrupción. (Anacarsis. siglo VII a.C.)

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y http://blogs.periodistadigital.com/nomentiras.php

Aguinaldos tributarios
EDITORIAL Libertad Digital 11  Julio  2015

La celebración de la Conferencia Política del Partido Popular se antoja como un acontecimiento perfecto para que la formación que lidera Mariano Rajoy reflexione sobre la errática senda que ha seguido su gobierno en materia fiscal. Si el propio presidente ha afirmado que "afirmar y defender la libertad es el sino del PP", no estaría mal que el Ejecutivo predicase con el ejemplo y aprovechase los últimos compases de la legislatura para adoptar reformas de calado.

Desde el punto de vista tributario, llama la atención que el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, presuma de haber devuelto los impuestos a niveles de 2011. ¿Acaso anula eso la mayor subida de impuestos de la democracia? ¿Debemos aplaudir un modelo fiscal en el que los tipos van del 19% al 45%?

Hubo un tiempo en que los populares sí mostraban un claro compromiso con las rebajas de impuestos. En la era Aznar, por ejemplo, el peso del IRPF sobre las rentas cayó más de un 33%, a pesar de lo cual la recaudación se disparó un 50%. En el IVA no hubo aumento alguno y en Sociedades se redujo la carga fiscal de las empresas a base de ampliar las deducciones. Las rebajas impositivas de 1999 y 2003 aumentaron más de un 5% la renta neta de las familias. En cuanto al tamaño del Estado, su peso sobre el PIB bajó del 45% al 38%.

Más recientemente, la Comunidad de Madrid ensayó con éxito distintas recetas fiscales que, manteniendo el compromiso con las ideas liberales, ayudaron a que la región capease la crisis mucho mejor que otras autonomías comparables, como Cataluña. En Madrid se ha rebajado el IRPF, se ha bonificado buena parte del Impuesto de Sucesiones y Donaciones, se ha eliminado el Impuesto de Patrimonio…

Frente a esta apuesta, el gobierno de Rajoy no dudó en disparar la presión fiscal entre 2012 y 2014, aprobando después una tardía y limitada reforma fiscal que no va a servir para compensar el daño causado. En paralelo, el Ejecutivo popular ha mantenido el gasto público en niveles inaceptables del 44% del PIB, frente a unos ingresos del 38%.

De cara a la Conferencia Política del PP, menos cambios de logotipo y más ideas de calado. Los millones de votantes que se quedaron en casa el pasado 24 de mayo no van apoyar a Rajoy en las Elecciones Generales si no se anuncian más medidas económicas de calado. Basta ya de aguinaldos tributarios: España es un infierno fiscal y un partido que se dice liberal-conservador no puede apuntalar semejante saqueo tributario.

¡Y se hizo la luz!
Vicente A. C. M. Periodista Digital 11  Julio  2015

Los grandes estrategas del PP han decidido cambiar de imagen y lo primero que se les ocurre es el logo del partido. Ahora en un círculo blanco se perfila la silueta de una gaviota que bajo sus alas cobija las iniciales PP. Todo un alarde de modernismo que quiere transmitir la idea de renovación con el lema de “X EL FUTURO DE ESPAÑA”. Y para refrendarlo no han dudado en seguir sacando medidas populistas de apoyo a su candidato único, Mariano Rajoy, tras la bajada sorpresa del IRPF viene ahora la del recibo de la electricidad de los hogares españoles, una especie de “hágase la luz” en una suerte de semana bíblica del génesis propagandístico en el que se hallan inmersos los del PP.

El arrebato póstumo confirma el pánico creado tras el desastre de las elecciones autonómicas y municipales donde se han perdido o hipotecado bastiones emblemáticos como Madrid y Valencia. Pero la nula oposición al suicidio colectivo que significa mantener a Mariano Rajoy como imagen de un PP renovado, demuestra que nada ha cambiado y que el supuesto cambio solo es de tipo cosmético y de lavado de cara con la promoción de “jóvenes promesas” de la estructura del partido caracterizadas por su conocida lealtad y sumisión a las órdenes de la Ejecutiva Nacional y de Mariano Rajoy. Cambian los títeres del guiñol pero se mantienen a los que manejan los hilos.

Resulta sorprendente el eslogan elegido con la modernidad de sustituir la palabra “por” con el signo “X” representativo de la operación matemática de la multiplicación aquello del 3x2 (tres por dos). Y es que aquí lo único que se multiplica es la ridiculez y se cumplirá aquello de no hay dos sin tres, referido a las reincidencias de Mariano Rajoy en querer perder elecciones, primero las europeas, después las autonómicas-municipales y ahora las generales. No sé si en la supuesta renovación Rajoy estará dispuesto a perder su barba como símbolo de dar la cara por la transparencia.
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Es claro que el PP sigue empeñado en no querer hacer un examen de conciencia y dar un giro radical a su estrategia. Quizás es que ya es demasiado tarde y los críticos esperan su oportunidad cuando se certifique la debacle. Hoy ha tocado la rebaja del recibo de la luz, y el lanzamiento político de las nuevas estrellas refulgentes como la gran esperanza de futuro. Mañana quizás toque el turno de anunciar la separación de las aguas con la recuperación estatal de los recursos hídricos monopolizados por las autonomías y la aprobación del trasvase del Ebro a la cuenca mediterránea. Nunca se sabe qué conejo sacará el Gobierno de Mariano para apoyar su candidatura.

Mucho me temo que no parará hasta que el cansancio le lleve al séptimo día en el que se retirará a su terruño pontevedrés a pasear y retomar fuerzas para el duro otoño que le espera.

El astronauta y la sociedad civil
ARCADI ESPADA El Mundo 11  Julio  2015

Querido J:

Tú y yo somos chicos de la era del espacio y entre nuestras pesadillas de entonces estaba la del astronauta que se desprendía del cordón umbilical que lo ataba a su nave y caía sin fin. Al parecer no ha habido en la historia de la astronáutica un solo caso de semejante desprendimiento y caída, pero sí en la política y es el caso del presidente de la Generalidad Artur Mas i Gavarró. No podría precisarte en qué momento sucedió su desprendimiento ni tampoco su causa estricta. Pero ni siquiera me interesa. Lo impresionante ahora es la soledad de ese cuerpo fofo, pesado y derrotado, ya fuera de órbita.

En las últimas semanas se han producido dos sucesos importantísimos en la política catalana. El primero la ruptura de Convergència y Unió. El segundo la expulsión del candidato Mas de la lista por la independencia que él mismo patrocinaba: las entidades independentistas le han juzgado no apto. Aún más espectacular que los hechos en sí ha sido el aire de indiferencia, el puro pase del desprecio, que semejantes sucesos han causado en Madrit, metro de iridio permanente de la pasión catalana. Las dos noticias han sido comentadas, obviamente; pero de un modo funcionario, casi glacial. Artur Mas es un recuerdo en vida.

Como los dos sabemos bien la literatura es un entretenimiento que permite vestir a Mas de astronauta. O que hace coincidir su llamamiento a la sociedad civil con el accidente de coche que acaba de matar a Leopoldo Rodés en la autopista de Gerona. Me interesa esto, especialmente. Conocimos a Rodés en su mejor época. Un buen vendedor. Al margen de nuestras opiniones disolventes no hay duda de que formaba parte de esa sociedad civil mitológica que en Cataluña ha gestionado la nada. Y que alcanzó su máximo esplendor metafórico, precisamente, cuando inauguró, con Rodés en la cima de su patronato, el Museo de Arte de Contemporáneo de Barcelona. Tú lo sabes, yo lo sé: el museo que se inauguró vacío: no solo una expresión perfecta del arte contemporáneo, sino sobre todo de esa gestión de la nada. Pero aún así la complicidad existía. Mas decía sociedad civil, Rodés se sentía interpelado y preparaba a toda prisa una nueva tanda de dry martinis liberal-socialdemócratas. Al mismo tiempo, y enterado, Enric Juliana empezaba a escribir con gran esfuerzo uno de sus párrafos hermenéuticos donde acababa ahorcado como un seis doble. Mas decía, en fin, sociedad civil y se erizaba el vello de los comisionistas.

Rodés ha muerto y Mas grita sociedad civil desde su agujero de gusano (astrofísica) para que pueda hacerse una lista por la independencia ahora y aquí. ¡Sociedad civil! Pobre hombre. No se da cuenta de que la sociedad civil barcelonesa ya es Águeda Bañón, que se meaba viva. Una lista de la sociedad civil. ¿Con quién? ¿Pep Guardiola? ¿Lucía Caram? ¿Lluís Llach? ¿Muriel? ¿Carme? ¿Xavier Sala i Martin, sus chaquetas, máxima expresión hasta ayer del porno catalán? Todo acabó ya. A esta independencia de Mas le ha pasado lo peor. Vieja. Nadie dice que Águeda Bañón no sea independentista. Solo que ahora la que se mea es ella. El afán independentista nunca creció en Cataluña en los términos que dibujaba el optimismo gubernamental: creció la protesta. Mas confundió dramáticamente los dos animalitos.

El gobierno del Estado no debería celebrar la suerte del astronauta. Lo que ahora tiene enfrente no le va a asegurar ni la lealtad ni la razón perdidas. La nueva sociedad civil le garantiza una permanente propensión al desacato. En Cataluña la cebaron dos presidentes de la Generalidad. El primero Montilla, que dijo que la ley no está por encima de los sentimientos. El segundo Artur Mas, imputado por un delito de desobediencia. Incluso el alcalde Xavier Trias alentó el desacató cuando otorgó un sueldo a los okupas del Banc Expropiat. Y qué decir del enorme golpe moral del desacato practicado por el expresidente Jordi Pujol, que durante 23 años compatibilizó su cargo con la evasión fiscal. El gobierno del Estado tiene igualmente su parte de responsabilidad. Su actitud ante el 9 de noviembre no puso a Mas en el limbo, sino que puso en primer plano y legitimó a todos los que en Cataluña y fuera de ella desprecian la ley. La primera, la nueva alcaldesa. Ya es un clásico: "Desobedeceremos las leyes que nos parezcan injustas".

Apuraremos, si te parece, querido amigo, nuestra alegoría celeste. En la conquista del espacio sobresale el ejemplo de un Komarov, astronauta soviético, el primer hombre que murió en una operación espacial. La leyenda y la wiki cuentan que subió a la nave convencido de que iba a morir por sus deficiencias técnicas. Tras el lanzamiento, empezaron los problemas. Se acabó el combustible. Fallaron los paracaídas. La nave se estrelló. Se puede medir de un modo u otro el heroísmo de Komarov, la verdad de su sacrificio por la causa de la Unión Soviética y por la propia ciencia. Pero nadie puede acusarle de que hiciera el ridículo. Esto es lo único que falta por ver del presidente Mas. Tiene garantizado el juicio despectivo de la historia: dividió frívola y artificialmente a la sociedad catalana: la estafó. Ahora hay que ver cómo se marcha. Si opta por el insondable silencio de la materia oscura o si va a hacernos pagar hasta el final la infeliz circunstancia, incluso estética, de haber coincidido con su espacio y su tiempo.

Sigue con salud. A

No son bromas
El revanchismo perpétuo
Cristóbal Valladolid Periodista Digital 11  Julio  2015

La izquierda española, de forma incomprensible, continúa erre que erre con su afán de mantener viva la contienda de 1936, intenta mantener una especie de guerra fría entre españoles partidarios de uno u otro bando. Se creen portadores de la legitimidad moral

Eliminadas ya, todas las referencias urbanas al anterior Jefe de Estado, ahora pretenden una purga del callejero de Madrid, a ver de quien son los nombres de las calles, no vaya a ser que quede alguna, con el nombre de alguien que tuviera ideas franquistas.

No se paran a pensar, o quizás sea por ello, que el franquismo, mal que pese a algunos, contaba con millones de adeptos y que Franco murió en la cama porque tenía un respaldo popular enorme.

No es políticamente correcto decirlo, pero así fue, y exceptuando un poquito al PCE, todos los demás partidos de izquierdas, o de derechas, nada o poquita cosa hicieron en aquella época, precisamente, porque nunca contaron con el apoyo popular suficiente, la gente no estaba interesada. ¿Eran, o son, delincuentes o malas personas, aquellos que apoyaban a Franco?

Ya está bien de hurgar en la historia buscando motivos de confrontación, los nombres de las calles son historia, y la historia la escriben, tanto reyes absolutistas, como dictadores o demócratas, se puede falsear, pero no se puede cambiar, por mucho que se cambien los azulejos en los que están grabados los nombres de las calles.

El franquismo duró casi cuarenta años, varias generaciones vivieron en el franquismo, algunos lo apoyaron, y otros simplemente se dedicaron a vivir su vida. Ahora vivimos en democracia y todos tienen derecho a tener sus ideas, ¿se va a quitar a alguien de una calle por sus ideas?

En democracia, las ideas no son delito, son un derecho, aunque se apoye al mismísimo rey de Corea del Norte.

Puestos así, convendría hacer un archivo, en el que se pusieran los nombres de todos aquellos que apoyan a los dictadores de nuestra época, los que apoyan a los Castro, por ejemplo, que por desgracia son legión.

De esta forma, si un día, alguien, por sus méritos, los propone para dar su nombre a una calle, con consultar el archivo, ya los descartamos de inmediato, y así evitaremos que nuestros hijos o nuestros nietos, los tengan que quitar el día de mañana.

Ya hemos quitado a Franco por ser un golpista, y está bien, hasta aquí podemos llegar, pero queda una calle en Madrid en honor a ese otro gran demócrata, que no supo resignarse a perder unas elecciones, e intentó un golpe de estado en 1934, y aunque fracasó, se derramo por su culpa, mucha sangre en Asturias y Cataluña.

Me refiero a Largo Caballero, ¿cuando lo vamos a quitar?, o es que desde la izquierda, si, se pueden dar golpes de estado?. Por no hablar de la Fundación Largo Caballero que UGT mantiene y que seguro que no es con el dinero de las cuotas.

Ya está bien de ignorantes vengadores, déjense de milongas y pónganse a hacer algo de provecho para los madrileños. Del suyo propio, seguro que ya se cuidan.

No es broma.

Franco, presente
RUBÉN AMÓN El Mundo 11  Julio  2015

El toro de la alternativa de Manolete en La Maestranza se llamaba Comunista, pero las consignas políticas vigentes en julio de 1939 exigieron al ganadero rebautizarlo como Mirador. No tanto por indultar a un comunista, quede claro, sino porque el mito del toro ibérico contradecía cualquier relación con la hoz y el martillo.

Aporto el episodio de censura para incluirlo en el dossier de Manuel Rodríguez Sánchez, matador cordobés y héroe de la posguerra expuesto a la purga del callejero madrileño por su presunta vinculación al franquismo.

"El problema y la paradoja de la memoria histórica consiste en que la progresía resucita a Franco cada vez que lo pretende enterrar"

Le reprochan al monstruo sus brindis al Generalísimo. Olvidando que era una deferencia obligatoria. E ignorando que Manolete se avino a reunirse en la clandestinidad de México con Indalecio Prieto. Regaló incluso al líder socialista una fotografía cuya dedicatoria constituye una prueba absolutoria en este proceso inquisitorial: "De español a español. Manolete".

De españoles a españoles, pero con la garrota de Goya disimulada en el gabán, Ahora Madrid ha configurado una lista negra de 300 sujetos sospechosos de connivencia franquista, aunque llama la atención, como decía David Gistau, que el criterio revisionista, de Bernabéu a Pemán, de Muñoz Seca a Agustín de Foxá, también implique a personalidades políticas -Ramiro de Maeztu, Calvo Sotelo- asesinadas antes de producirse la victoria del caudillo, más o menos como si el problema no fuera la vinculación al Régimen como la afinidad a la derecha.

Es la perspectiva arbitraria que consiente al Ayuntamiento madrileño canonizar a sus propios iconos, de tal forma que la Pasionaria, exagerando un poco las cosas, podría evacuar a la Cibeles en esta dialéctica agotadora del revanchismo.

No voy a cuestionar que se degraden las calles del general Yagüe ni de Arriba España. Su ubicación en lugares postineros frivolizan el desgarro de la Guerra Civil, del mismo modo que el culto al Generalísimo en el Valle de los Caídos representa una provocación intolerable.

El problema y la paradoja de la memoria histórica, articulada legislativamente por Zapatero, expuesta al justicierismo de Garzón y convertida ahora en argumento de represalia urbanística -considero mucho más urgente purgar las esculturas que nos plantó Manzano-, consiste precisamente en que la progresía resucita a Franco cada vez que lo pretende enterrar.

El Papa y la independencia
Jesús Laínz Libertad Digital 11  Julio  2015

El vicario de Dios en la Tierra acaba de explicar en Ecuador que en estas fechas se celebra el bicentenario de la independencia de los países hispanoamericanos respecto de España, independencia "nacida de la conciencia de falta de libertades, de estar siendo exprimidos y saqueados".

Dejando aparte el significativo detalle de que dichas palabras, tan poco relacionadas con el reino de Dios, hayan sido pronunciadas en el continente de la teología de la liberación, sorprende la ignorancia necesaria para repetir tamaña vulgaridad negrolegendaria. Pues de todos los imperios que en la historia ha habido, fue precisamente el español el menos caracterizado por la opresión y el saqueo, como lo demuestra el hecho de que fue el único que desde el principio proclamó la dignidad de los nativos, inventó el derecho de gentes, germen de los actuales derechos humanos, y limitó el poder de conquistadores y gobernantes. Sobre ello se han escrito miles de páginas que no podemos repetir aquí.

Pero no ahorraremos unos breves datos. El primero, el curioso detalle de una Hispanoamérica en la que, mientras Washington y los suyos guerreaban contra Londres, nadie, ni criollos ni amerindios, tuvo el menor interés en separarse de Madrid. El segundo, el escaso interés por la emancipación de la metrópoli salvo entre unas muy minoritarias élites criollas ansiosas de manejar el cotarro sin sujeciones a la ley española. El tercero, el papel determinante de una Gran Bretaña deseosa de sustituir a España en el señorío suramericano, como probó el apoyo dado por las logias masónicas y los sucesivos gobiernos británicos a los independentistas criollos concentrados en Londres. No por casualidad el ministro de Exteriores británico, George Canning, pudo escribir en 1823:

Lo hemos conseguido. El clavo está puesto. La América española es libre, y si no descuidamos nuestro trabajo, es inglesa.

Respecto al carácter saqueador del Imperio español, quizá debiera conocer el Papa normas como la Real Provisión de la reina Isabel (1503) en la que mandaba al gobernador español que hiciese pagar a los nativos el jornal por su trabajo:

Lo qual hagan e cumplan como personas libres, como lo son, e non como siervos. E faced que sean bien tratados; e los que dellos fueren christianos, mejor que los otros. E non consintáis nin deis lugar que ninguna persona les haga mal nin daño nin otro desaguisado alguno.

O como las Leyes Nuevas de Indias de Carlos I (1542):
Encargamos y mandamos a los del dicho nuestro Consejo de las Indias tengan siempre muy gran atención y especial cuidado sobre todo de la conservación y buen gobierno y tratamiento de los dichos indios (…) mandamos que se informen siempre de los excesos y malos tratamientos que les son o fueren fechos por los gobernadores o personas particulares (…) y en lo que se oviere excedido o excediere de aquí adelante tengan cuidado de lo remediar castigando los culpables con todo rigor, conforme a justicia.

O como la Real Cédula de Felipe II, de 29 de diciembre de 1593:
Yo he sido informado de que los delitos que los españoles cometen contra los indios no se castigan con el rigor que se hacen en los de unos españoles con otros (…) os mando que de aquí adelante castiguéis con mayor rigor a los españoles que injuriaren, ofendieren o maltrataren a los indios, que si los mismos delitos se cometiesen contra los españoles.

Llegando al siglo XIX y al momento de la independencia mencionado por el Papa, un hecho digno de recordación fue el alistamiento masivo de los amerindios en los ejércitos realistas, sabedores de la que se les venía encima. Pues la mayor ironía del asunto reside en el hecho de que el tiempo duro para los nativos americanos comenzó precisamente con la independencia. Porque cuando la protección de las leyes españolas desapareció, los nuevos gobernantes de las recién nacidas repúblicas demostraron muy pocos escrúpulos en la tarea de limpiar la tierra de los que consideraban obstáculos para el progreso. Un solo ejemplo, precisamente de la patria del Papa; Darwin escribió sobre la localidad de Bahía Blanca en su diario:

El establecimiento es de reciente creación, y su desarrollo ha acarreado grandes trastornos. El gobierno de Buenos Aires lo ocupó injustamente por la fuerza, en lugar de seguir el prudente ejemplo de los virreyes españoles, que compraron a los indios el terreno cercano de la antigua colonia del río Negro.

También fue testigo Darwin de las matanzas de indios a manos del general Rosas, incluidas las mujeres en edad de procrear por "parir demasiado". Y, de nuevo en suelo argentino, a caballo de los siglos XIX y XX tuvo lugar el exterminio de los indígenas patagones, cuando, con la aprobación o indiferencia de los gobernantes, los grandes ganaderos, muchos de ellos ingleses, pagaban recompensa por cada indio muerto previa presentación de manos u orejas. Gracias a tan interesantes actividades grandes páginas de la historia argentina fueron escritas por personajes como Ramón Lista, Julius Popper, Mauricio Braun, José Menéndez, Alexander Mac Lennan, Esteban Bridges, Rodolfo Stubenrauch y Peter H. Mac Clelland.

En todo ello nada tuvo que ver esa "conciencia de falta de libertades, de estar siendo exprimidos y saqueados" que mencionó el Santo Padre como causa de la independencia hispanoamericana de principios del siglo XIX. Pero, indudablemente, con palabras como éstas, al igual que con las pronunciadas recientemente ante Raúl Castro, habrá conseguido una vez más el aplauso de comunistas y compañeros de viaje a la vez que el enfado de los católicos informados. Doctores tiene la Iglesia.

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Tierno Galván, ¿el último alcalde franquista de Madrid?
Pedro Fernández Barbadillo Libertad Digital 11  Julio  2015

A poco de ocupar sus despachos, los alcaldes de Podemos han anunciado sus planes de proseguir la aplicación de la Ley de la Memoria Histórica, que el PP no ha derogado en esta legislatura. Dentro de esa división entre buenos y malos que contiene el concepto, el alcalde de Zaragoza, Pedro Santisteve, afirmó, como se repite sin ninguna prueba, que España es el segundo país del mundo con más muertos sin enterrar, después de Camboya. Y el Ayuntamiento de Madrid presidido por Manuela Carmena ha anunciado su intención de eliminar del callejero los nombres desagradables para la izquierda que sobreviven en la capital.

En este último caso se da la paradoja de que todas las calles marcadas por los profesionales de la mentira y la estupidez (General Yagüe, Carlos Maurras, General Varela, Salvador Dalí, Santiago Bernabéu, Mártires de Paracuellos…) fueron respetadas por los alcaldes socialistas Enrique Tierno Galván (1979-1986) y Juan Barranco (1986-1989). En 1980 los concejales socialistas y comunistas aprobaron el cambio de una veintena de calles, entre ellas la Avenida del Generalísimo (Paseo de la Castellana) y la del General Mola (Príncipe de Vergara).

Según la crónica de El País, el concejal de UCD Jaime Cortezo, "hombre antifranquista en vida de Franco" (sorprendente, ¿verdad?),

afirmó que para bien o para mal, el general Franco había entrado en la historia y que, a pesar de las fobias o las filias, cambiar el nombre de la avenida del Generalísimo era ir contra la historia, borrar de un solo golpe cuarenta años de historia.

Cabe pensar si, para los concejales Guillermo Zapata y Rita Maestre, Tierno Galván sería un franquista emboscado de los que bloquearon la toma del Estado por las masas progresistas y avanzadas y Jaime Cortezo un franquista sin máscara.

Todo partido político o movimiento que aspira a establecer su ideología durante décadas trata de inocular ésta en los elementos cotidianos. Lo hicieron los protestantes suprimiendo imágenes religiosas, festividades, santuarios y peregrinaciones. También los revolucionarios franceses con su ridículo calendario (1792-1805) y los bolcheviques con sus entierros laicos.

La dictadura franquista alteró los callejeros de todos los municipios españoles para encajar en ellos a sus héroes, desde las Plazas del Generalísimo a las Avenidas de José Antonio. Y a partir de 1979, fecha de las primeras elecciones municipales desde 1931, los nuevos gestores de muchos ayuntamientos dieron la vuelta a la tortilla. En vez del general Mola, el terrorista Pablo Iglesias o el golpista Companys o el islamista Blas Infante o el racista inculto Sabino Arana o el sanador de homosexuales Salvador Allende.

Incluso el PP parece entender la importancia de la batalla del callejero pese a sus complejos, y por eso, en una mezcolanza a veces chocante, honra al papa Juan Pablo II, a Adolfo Suárez, a Blas de Lezo, a Gregorio Ordóñez y a las demás víctimas del terrorismo, pero abandona la España anterior a 1975.

Un traidor en lugar de un general liberal
Como es imposible describir las vicisitudes ocurridas en los casi 8.000 ayuntamientos españoles en un artículo de periódico, me limito a unos pocos ejemplos.

La Barcelona socialista eliminó nombres franquistas para recuperar denominaciones tradicionales, como la Avenida Diagonal, antes Avenida del Generalísimo Franco, antes Avenida del 14 de Abril, antes Avenida de Alfonso XIII, antes Avenida de la Nacionalidad Catalana...

Una de las gracias del alcalde Narcís Serra fue quitarle la calle a Roberto Bassas, un falangista local, y dársela a Sabino Arana, el fundador del PNV, que había estudiado en la ciudad algún curso universitario. Pero la reeducación continuó. En 2009 se desmontó un monumento a José Antonio Primo de Rivera levantado en 1964 por cuestación popular, y del que ya se habían arrancado los símbolos falangistas en 1981. La educación de las masas continuó con la dedicación en 2014 de una plaza al inventor de la estelada.

En Valencia se sustituyó la Plaza del Caudillo por la Plaza del País Valenciano. Y en esta ciudad, los socialistas, si bien dieron una calle merecidísima al historiador Claudio Sánchez Albornoz, debelador del mito de la convivencia de las tres culturas, añadieron otras a las Brigadas Internacionales y a los capitanes Galán y García Hernández, un par de golpistas que se sublevaron contra la monarquía en 1930 y fueron responsables de varias muertes.

En Avilés, la unión del PSOE y del PCE eliminó el nombre de Plaza de España por el de Plaza de la Constitución, como si ésta superara a aquélla. Los izquierdistas despreciaron las 900 firmas recogidas en contra por los vecinos. La calle del General Mola pasó a llevar el nombre del fundador del PSOE, Pablo Iglesias, que entre sus méritos está el de haber amenazado de muerte a Antonio Maura en el Congreso; los vecinos de esa calle proponían la denominación de Hermanos Soria, pero los deseos populares cedieron ante la decisión partidista.

En Bilbao se eliminaron no sólo nombres poco vinculados a la capital vizcaína, como el del doctor Albiñana y el del falangista Ruiz de Alda (asesinados en Madrid en agosto de 1936), y la exaltación de las personalidades del régimen, sino el recuerdo de los 224 vascos indefensos muertos en el asalto de la chusma a las cárceles en 1937: Cuatro de Enero. Uno de los modelos que el PNV propone a los bilbaínos es el de Juan Ajurriaguerra, jerarca del partido que negoció con los fascistas italianos la traición del Gobierno vasco a sus camaradas del Frente Popular y la rendición de la Gudaroste, que sustituyó la calle dedicada al general Espartero, cuyo pequeño mérito es que en 1836 salvó la villa de un sitio carlista.

El afán iconoclasta peneuvista no se detuvo ni con la peana del Sagrado Corazón en la plaza que cierra la Gran Vía, que tenía la inscripción Reinaré en España: se eliminó en 2005. Sin embargo, en Bilbao no han acabado con la depuración política. Aunque el fallecido Iñaki Azkuna la frenó (se negó a retirar los retratos de quienes fueron alcaldes en el franquismo), su sucesor la quiere continuar y, de acuerdo con el pleno, va a revocar más de 500 condecoraciones, medallas y menciones otorgadas por los ayuntamientos entre 1937 y 1979.

Como ha escrito Cristina Losada, esos gestos sólo tienen mérito si se hacen en caliente, no cuando los concernidos están muertos y no pueden defenderse.

Honores a asesinos y terroristas
Los maketos y los vascos maketizados, como los llamaba Arana, con calle prácticamente en todos los municipios vascos, sufrieron también las iras de los abertzales y de sus compañeros de viaje. En Galdácano (Vizcaya), los concejales del PNV, Herri Batasuna y el PSOE descolgaron las placas con los nombres de Miguel de Unamuno, Lope de Vega, Ramón y Cajal, Menéndez Pelayo y Severo Ochoa. Quizás los concejales pensaran que esas personalidades habían tenido carné de Falange. Si el castellano era la lengua de Franco, como afirmó un pensador peneuvista, todo es posible.

En una de las muestras más claras de sustitución de ideologías, en Irún la calle del Ejército Español se rotuló como calle del Gudari y la de Francia, Iparralde, que es la denominación en euskera para el país vasco francés.

Alcalá de Henares honra a Cristino García, asesino de sus camaradas comunistas por orden de Santiago Carrillo y Pasionaria. Como fue condenado y ejecutado por un tribunal militar del franquismo, ¿se convierte así en luchador por la democracia?

El culto a los violentos no se reduce a los terroristas de ETA por parte de los nacionalistas vascos y a los golpistas y terroristas de izquierdas por parte de los socialistas y comunistas. En Santa Coloma de Cervelló tiene calle Jaume Martínez Vendrell, terrorista catalanista implicado en el asesinato de Jaime Bultó. Y cientos de municipios catalanes homenajean a alguien tan siniestro como Lluís Companys, que se sublevó contra la Constitución republicana y el Gobierno constitucional el 6 de octubre de 1934.

El carácter no sólo ideológico y sectario de la memoria histórica, sino de motor de odio y movilización para la que en los años 30 se llamó la chusma encamionada y hoy podemos definir como víctimas de la Logse, lo encontramos en la actitud, mezcla de prepotencia y de incultura, del Sindicato de Estudiantes de Andalucía, que exigió la retirada del nombre 19 de julio a un colegio de Bailén… fecha que no homenajea ningún acontecimiento franquista sino la victoria militar española frente a los franceses en 1808.

O Pepe Gotera o Almudena Grandes
En el parque temático de la izquierda cavernícola en Madrid que es Rivas-Vaciamadrid se mezclan las calles comprometidas con las calles ridículas. Entre las primeras, que son un homenaje a los colaboradores de El País, están las de Pilar Bardem, Juan José Millás, Nuria Espert, Eduardo Galeano, Almudena Grandes y Manuel Vázquez Montalbán. Entre las segundas, la Rúe del Percebe, la de Idefix, la de Mortadelo y Filemón, la del Capitán Trueno, la de Astérix, la de Rompetechos…

Ésta es la cultura que ofrece la izquierda: literatura comprometida y, para aquellos para los que los ladrillos de Almudena Grandes y José Saramago sean intragables, tebeos.

El vasco Ramiro de Maeztu, borrado de los callejeros de su tierra, dijo a sus asesinos, que le mataron en Madrid una saca en octubre de 1936:
Vosotros no sabéis por qué me matáis, pero yo sí sé por lo que muero: ¡para que vuestros hijos sean mejores que vosotros!

Por desgracia, su sacrificio no mejoró a los nietos de sus asesinos.

La peronización del proceso
Eduardo Goligorsky Libertad Digital  11  Julio  2015

El totalitarismo, por definición, lo abarca todo. En política, su planificación hegemónica no admite la presencia de poderes competitivos y se guía por los caprichos del líder, tanto si este es carismático y capaz de encandilar a las masas con su demagogia como si es un hábil conspirador capaz de imponerse por la fuerza de las armas. A menudo ambas idiosincrasias se amalgaman para engendrar el perfecto dictador. Lo que no se concibe en el mundo real es la aparición de un líder totalitario dispuesto a compartir el poder omnímodo con los leales que lo entronizaron y menos aun con sus subalternos. Las purgas de rivales son un rasgo típico de estos regímenes.
Ramificaciones caudillistas

También es una ley infalible del totalitarismo que los competidores aparezcan, tarde o temprano, movidos por la tentación de heredar o usurpar el poder absoluto, aunque se arriesguen a perder la vida en el intento. Algunos perduran en el recuerdo como moderados, otros como radicales. Hitler ordenó asesinar a Ernst Röhm por radical; Mussolini sentenció a muerte a su yerno, el conde Ciano, por moderado. Stalin se libró de Nikolái Bujarin por blando y de León Trotski por duro. Franco no movió un dedo para evitar que ejecutaran a José Antonio Primo de Rivera porque este le hacía sombra. Sin embargo, estos ejemplos nos remiten solamente a las ramificaciones violentas y sanguinarias del totalitarismo, que no son las únicas. Para abordar las caudillistas y demagógicas, el mejor modelo es el peronismo. Y por eso es razonable denunciar la peronización del proceso secesionista de Cataluña.

Hoy todos los intríngulis del proceso están indisolublemente asociados a los planes egocéntricos del presidente de la Generalitat, cómodo en su histriónico papel de líder de masas. El atribulado notario Juan José López Burniol levanta acta (LV, 22/6):

¿Y Convergència? No se fracturará porque va ser llevada antes al desguace, diluyendo lo que quede de ella en unas listas que, tanto si son del president como si son con el president, no significarán otra cosa que el descenso de una opción institucional a otra personalista.

Personalista: esta es la palabra clave que consagra la peronización del proceso secesionista. Juan Domingo Perón fue el primero que convirtió su Movimiento en el Partido del Presidente o el Partido con el Presidente. Literalmente, el Partido Peronista. Con una historia que prefiguró los tejemanejes que estamos presenciando en Cataluña.

En Argentina entonces, como en Cataluña hoy, la gestación del proceso tuvo la impronta de la verticalidad. Allá con el poder concentrado en la Casa Rosada, sede del gobierno, y acá en el palacio de la Generalitat, para tirar en ambos casos, desde la cúpula, los hilos de la propaganda y la financiación astutamente programadas para movilizar las bases. En 1944 el presidente era el general Edelmiro Farrel, complaciente adlátere del todavía coronel Perón, quien a su vez acumulaba los cargos de vicepresidente, ministro de Guerra y secretario de Trabajo y Previsión. Cartera esta última desde la que afianzó sus relaciones con los dirigentes sindicales que habrían de sumarse a su empresa política con la misma docilidad con que los de UGT y CCOO se enrolan en las filas del proceso secesionista.

Maltrato despiadado
Los sindicatos fueron, en verdad, la columna vertebral del movimiento peronista, cumpliendo el papel aglutinador y agitador que aquí, comprobada la inanidad de UGT y CCOO, desempeñan los movimientos sociales como ANC y Òmnium. En ambos casos, por supuesto, los respectivos líderes trataron y tratan a estos instrumentos con el desprecio que se han ganado con su servilismo: los manosean y, si es necesario, los fragmentan, para acomodarlos a sus necesidades. En Argentina, el caso más patético del maltrato despiadado a un dirigente sindical leal a Perón, pero no obsecuente, fue el de Cipriano Reyes.

Reyes, que disputaba el gremio de la carne al comunista José Peter, movilizó y encabezó las columnas de descamisados que marcharon sobre Buenos Aires el 17 de octubre de 1945 para rescatar a Perón, fugazmente apartado del poder por un golpe cívico-militar. Consiguieron su objetivo y allanaron el camino del todavía coronel hacia la Presidencia, que conquistó el 24 de febrero de 1946 por 1.478.372 votos contra 1.211.660 de la fórmula Tamborini-Mosca, de la Unión Democrática, en la que confluían, como en la guerra contra el nazismo, la Unión Cívica Radical, el Partido Socialista, el Partido Demócrata Progresista y el Partido Comunista.

Pero Cipriano Reyes no pudo saborear las mieles del triunfo. Él era la cabeza visible del Partido Laborista, núcleo duro del movimiento que, junto a una fracción oportunista de la UCR, bautizada como Junta Renovadora, apoyó la fórmula ganadora, Perón-Quijano. Perón ordenó que estos dos partidos se fusionaran en el Partido Único de la Revolución. Y Cipriano Reyes no acató la orden. En el mejor estilo totalitario fue juzgado por subversión y pasó siete años en la cárcel, sufriendo torturas de las que salió emasculado. Finalmente lo rescató la Revolución Libertadora que derrocó a Perón el 16 de septiembre de 1956.

El Partido Único de la Revolución tampoco duró mucho. Hugo Gambini relata en su indispensable Historia del peronismo (3 vol., Planeta, 1999; Joaquín Vergara, 2008):

El 15 de enero de 1947, el secretario político de la Presidencia, Román A. Subiza, llamó a los periodistas acreditados en la casa de gobierno y les entregó un comunicado de la junta ejecutiva nacional y del consejo superior del Partido Único informando que "el general Perón ha cedido, por último, a los argumentos de esta junta y de este consejo y autoriza la denominación de Partido Peronista en todo el territorio de la República".

Había nacido el Partido del Presidente como modelo para la posteridad.

Desprejuiciada transversalidad
El Partido Peronista y su apéndice sindical, la Confederación General del Trabajo, sufrieron sucesivas purgas para eliminar los elementos díscolos que se obstinaban en preservar las siglas del Partido Laborista. Fenómeno este que se repite aquí cuando el Partido del Presidente echa por la borda lastres democristianos después de haberlos desmembrado preventivamente.

Al mismo tiempo, el movimiento peronista llenaba los huecos que dejaban los expulsados y encarcelados absorbiendo, con desprejuiciada transversalidad, las escorias desprendidas de los partidos tradicionales, incluidos radicales, socialistas y comunistas. El Partido Conservador le aportó las huestes del exgobernador de la provincia de Buenos Aires, el fascista y mago del pucherazo Manuel Fresco, huestes integradas por caciques explotadores del juego clandestino y la prostitución. El trotskismo autóctono le sirvió en bandeja al charlatán Jorge Abelardo Ramos, quien, cuando se rompió el prolongado idilio del peronismo con la Iglesia Católica, arengó desde su columna en el diario Democracia a los lumpen incendiarios de templos. Firmaba con el seudónimo Víctor Almagro. Para completar la transversalidad totalitaria, los sicarios nazis de la Alianza Libertadora Nacionalista formaban la fuerza de choque del movimiento peronista.

La ruptura con la Iglesia en 1954, provocada por la tentativa de fundar un partido democristiano (¡ay, siempre estos incordios democristianos… el Duran Lleida de Argentina se llamaba Lucas Ayarragaray!), fue otro ejemplo de la necesidad de explotar la intolerancia maniquea que es consustancial a todo totalitarismo. El primer enemigo, en la etapa preelectoral de 1945, fue Estados Unidos. Más concretamente su embajador, Spruille Braden. El estribillo "¡Braden o Perón!" se alternaba con "¡Patria sí, colonia no!", precursores peronistas del "¡España nos roba!" secesionista. Y cuando el Departamento de Estado de EEUU publicó el Libro azul que desenmascaraba los vínculos de los últimos Gobiernos argentinos con el régimen nazi, la respuesta fulminante fue un vitriólico Libro azul y blanco que, salvadas las distancias cronológicas, geográficas y políticas, está emparentado con Crónica de una ofensiva premeditada, el mamotreto venenoso con el que la Generalitat se suma, por enésima vez, a la campaña del Partido Peronista. Perdón, del Partido del President.

En honor a la verdad, hay que señalar, empero, una diferencia capital entre la metodología del caudillo argentino y la de su imitador catalán. El primero aglutinó sin escrúpulos los detritos de la política local hasta sumar una mayoría relativa que le permitió conservar el poder hasta la debacle final. El segundo, cegado por la ambición desmedida y por los halagos de sus cortesanos, se ha convertido en un torpe Atila que no deja crecer la hierba allí donde pisa, destruye partidos aliados, exacerba a rivales de su misma tribu y desencanta a sus adictos ingenuos, de lo que resulta una dispersión irreversible. Felicitémonos, entonces, de que el experimento peronista no prospere en Cataluña, lo cual tal vez nos ahorrará la citada debacle final.

Insisto en el "tal vez" porque tampoco debemos adelantarnos a cantar victoria. Otros males nos acechan. Mil caras tienen las aves carroñeras, los bárbaros y nuestros travestidos de descamisados portadores del caos.
 


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