AGLI Recortes de Prensa   Martes 21  Julio 2015

Seguridad nacional
Editorial  www.gaceta.es 21  Julio  2015

El carácter “antiseparatista” de la nueva ley es, sin duda, un nuevo reclamo electoral de Mariano Rajoy.

El Congreso aprobará mañana, miércoles, la nueva ley de seguridad nacional. Es una iniciativa del Gobierno que cuenta con el consenso del PSOE. ¿De qué se trata? De una panoplia de medidas administrativas más severas que las que dicta el estado de emergencia, como el que se declara en caso de catástrofe, pero más suaves que el estado de alarma, excepción y sitio, que es el que se da cuando una grave conmoción amenaza al país. La iniciativa forma parte del repertorio habitual en cualquier Estado. Lo llamativo es que los mentideros pro gubernamentales lo hayan vendido como una ley “antiseparatista”.

Todo Estado está obligado a legislar preventivamente las situaciones de crisis grave. Está en su propia naturaleza. “Soberano es quien decide sobre el estado de excepción”, decía el jurista alemán Carl Schmitt. La Constitución española de 1978 es la única en Europa que introduce el estado de excepción en su articulado; se dice que fue, en su día, una influencia schmittiana de Manuel Fraga y se plasmó en la gradación de alarma, excepción y sitio en función de la gravedad –de menor a mayor- de las circunstancias. Al “estado de alarma” se acogió el Gobierno Zapatero para solventar manu militari la crisis de los controladores aéreos. En realidad no hubiera hecho falta tanto: en España se mantenía vigente una Ley de Movilización que databa de tiempos de Franco y que ha conocido diversas modificaciones. Esta Ley de Seguridad Nacional que ahora se anuncia viene a ser, en la práctica, una readaptación de la vieja ley de movilización a las nuevas circunstancias. No es superflua ni gratuita. Es una buena iniciativa. Basta pensar en la amenaza del terrorismo islamista para entenderlo. Pero la ley se ha envuelto en un discurso tan oportunista que necesariamente obliga a levantar una ceja escéptica.

En efecto, lo que se ha vendido desde los medios gubernamentales es que, con esta ley, el Gobierno podrá frenar cualquier iniciativa de corte separatista sin necesidad de recurrir al estado de excepción. Ahora bien, el Estado ya posee instrumentos para eso: el catedrático de Derecho Constitucional Francesc de Carreras recordaba ayer mismo que el artículo 155 de nuestra carta magna contempla precisamente el procedimiento adecuado mediante una simple intervención administrativa. Intervención que el Gobierno de España se ha resistido obstinadamente a acometer pese a que los desafíos del gobierno separatista catalán han sido graves y constantes. Y si el Gobierno se ha abstenido hasta hoy de emplear un recurso tan legítimo como el que prescribe la propia Constitución, ¿hemos de pensar ahora que utilizará este otro instrumento de una ley de Seguridad Nacional? Es dudoso.

Esta ley empezó a gestarse en 2013 y el Gobierno ha esperado hasta hoy, a pocos meses de la disolución de las cámaras, para llevarla a efecto. Es imposible no ver aquí un gesto electoralista más, un mensaje destinado a hacer ver al electorado de la derecha que el PP, pese a todo, hace frente al reto separatista. Después de cuatro años de parapetarse, pusilánime, tras los recursos ante un inútil Tribunal Constitucional. ¿De verdad cree el Gobierno que la aprobación de una nueva ley va a maquillar su clamorosa ausencia de voluntad política?

¿A dónde fueron los 227.000 millones de los rescates a Grecia?
Ana Barandiaran El Correo 21  Julio  2015

Solo un 11% de los fondos fue a parar a manos del Estado griego para afrontar sus gastos, según un riguroso informe de Macrópolis

Ahora que parece encarrilado un tercer rescate a Grecia por cerca de 86.000 millones de euros conviene echar la mirada atrás para observar cómo se utilizaron los 227.000 ya suministrados al país en los dos anteriores programas (el de 2010 y el de 2012). Es un análisis oportuno ya que ayuda a entender al menos en parte porque semejante lluvia de millones no ha servido para enderezar la economía griega ni para reducir su insostenible deuda.

El primer dato a destacar es que sólo un 11% de los fondos fue a parar a manos del Estado griego para afrontar sus gastos, según un riguroso informe de Macrópolis. En concreto, ese porcentaje equivale a 27.000 millones de euros. Hay que tener en cuenta que Grecia comenzó en 2009 con un déficit primario (ingresos menos gastos, pero antes de intereses) brutal de 36.000 millones, pero con las duras medidas de austeridad lo fue reduciendo hasta alcanzar superávit primario en 2014. O sea, que ese año era autosuficiente para pagar a pensionistas, maestros, médicos y policías.

Prácticamente la mitad se destinó al servicio de la deuda, intereses y amortizaciones, mientras que un segundo paquete, que se llevó un 16%, se usó para la reestructuración llevada a cabo en 2012. En virtud de este proceso, los acreedores privados asumieron una quita y trasladaron el riesgo a las instituciones oficiales, esto es, a los contribuyentes de la eurozona.

Quizás este es uno de los puntos más reprochables de la gestión de la troika. Aunque cuando se acordó el primer rescate estaba claro que la deuda griega era insostenible (alcanzaba ya el 130% del PIB), no se hizo una reestructuración pese a que así lo establecen los estatutos del FMI. Pero se temía por el contagio de los bancos alemanes y griegos, cargados de deuda griega. Para cuando por fin se abordó en 2012, muchas de estas entidades habían escapado.

La reestructuración de 2012 ha sido muy criticada. En virtud de ella, los acreedores privados (sobre todo bancos) pasaron a tener solo 35.000 millones de la deuda griega, un 13% de lo que tenían antes. "Creó un gran riesgo para los contribuyentes europeos y se dio un trato demasiado generoso a los tenedores de bonos", concluye un extenso informe del Peterson Institute for International Economics. De ahí salió la leyenda de que la Eurozona y el FMI habían salvado a los bancos alemanes y franceses y castigado a los griegos.

La operación de 2012 abrió, además un enorme boquete en los bancos griegos y en el fondo de pensiones del país, que perdió más de 25.000 millones de euros. Ambas instituciones estaban cargadas de deuda griega. Por eso sufrieron por la quita y hubo que usar un 19% del rescate para recapitalizar a las entidades financieras helenas. Así es más o menos cómo se gastó todo ese dinero: más del 85% se fue para los servicios de la deuda, su reestruturación y la recapitalización de la banca.

Drástica reestructuración
Lo más grave es que ya estamos en 2015 y se ve claramente que vuelve a ser necesaria una drástica reestructuración de la deuda. Prácticamente todas las partes lo han reconocido, con el FMI a la cabeza, que calló en 2010 pero ahora presiona a la Eurozona para adoptar medidas agresivas. Los europeos parecen dispuestos a hablar de nuevos aplazamientos, pero descartan totalmente una quita nominal. Cuando la operación de 2012, las instituciones también tomaron medidas para aliviar la carga y retrasaron los vencimientos, además de otorgar un periodo de gracia de 10 años (el FMI cree ahora necesario ampliarlo a 30 años)

Asimismo, entonces se acordó ir más allá en el alivio si se percibía la deuda como insostenible pero no se cumplió esa promesa en la última etapa de Samaras, en 2014. Un error del que ahora se lamenta Donald Tusk, el presidente del Consejo Europeo, ya que en su opinión esta falta de flexibilidad favoreció que Syriza ganara las elecciones. Cuando Tsipras asumió el poder, todo se complicó. Su polémico ministro de Finanzas, Yanis Varoufakis, podía tener razón en sus planteamientos, pero su chulería puso a todos en su contra y bloqueó cualquier avance. Todo se vino abajo con la convocatoria del referéndum.

No se entiende bien la estrategia de negociación de Varoufakis, que tensó la cuerda al máximo. Incluso, abogaba al final por romper las negociaciones, emitir una moneda paralela e independizar al Banco de Grecia del BCE. Pensaba que eso haría por fin doblegarse a la troika pero parece muy temerario teniendo en cuenta que los que más temían el Grexit eran los propios griegos. Muchos alemanes, con Schäuble a la cabeza, no solo no lo temían sino que lo querían para disciplinar a otros países y ahuyentar a los populismos. Pero tanto Tsipras como Merkel no hicieron caso a sus subordinados y apostaron por el acuerdo. Habrá que ver si esta vez funciona. Para ello hace falta una reestructuración creíble y un buen uso del dinero del tercer rescate.

Y ahora que van a hacer con el independentismo? ¿Seguir diciendo que no pasa nada?
Mario Conde  www.gaceta.es 21  Julio  2015

Ayer, en el programa el Gato al Agua, se sometió a debate la cuestión de si la nueva Ley de Seguridad Nacional tiene o no que ver con la proyectada secesión catalana; es decir, si se trata de un instrumento legal para ser utilizado contra el intento de independencia a la fuerza de Cataluña. Mi respuesta fue no.

Había leído la Ley, que es compleja, llena de conceptos jurídicos indeterminados, de definiciones abstractas,. de poderes consagrados para situaciones de emergencia, de lo que llama gestión de situaciones de crisis, de aportación de recursos incluso privados a la situación de crisis…Y sobre todo de algo novedoso: por seguridad nacional se entiende también el deber de España de cooperar en la seguridad internacional con arreglo a los tratados en vigor en cada momento. Claro que allí donde reina el concepto jurídico indeterminado cabe la interpretación que quiera darse desde el poder, sobre todo si se controla el aparato judicial de turno, pero no creo que sea ese el propósito respecto de la secesión catalana que proyectan los independentistas. Pero que las formas de terrorismo, incluido el financiero, reclamaban una Ley de Seguridad no me cabe duda. ¿Es esta la mejor? Pues posiblemente no, pero es un paso importante.

El asunto es mas complejo y al tiempo mas simple. La política del gobierno respecto del independentismo se ha definido por dos pilares: primero, dejar durante años que se fuera instalando una historia alternativa cuya esencia era: “los problemas de Cataluña derivan de estar sometida al Estado español, entre otras osas porque ese Estado nos roba”. Cuando esa historia alternativa cobró suficiente fuerza en un segmento importante de la población, se dio el siguiente paso: caminar hacia la secesión. Y una vez que esa voluntad se hizo obvia, el gobierno central no hizo sustancialmente nada distinto a decir “no pasa nada” A algunos esta actitud les pareció de maravilla. A mi no.

Porque el independentismo tenía marcada su hoja de ruta desde hace años. Asi me informaron quiénes de eso sabían y de ese modo lo conté en un program del Gato al Agua de Intereconomía, hace ya un par de años. Era evidente que ellos sabían que el referéndum no iba a ser aceptado porque no lo consiente la Constitución. Así que su proyecto fue plantearlo a sabiendas de este dato crucial, a continuación vender el llamado derecho a decidir, formar unas listas conjuntas y organizar unas elecciones autonómicas con caracter plebiscitario. Lo expliqué y no se me hizo caso. Ahí están las listas conjuntas, las elecciones y su carácter plebiscitario….

¿Y ahora la Ley de Seguridad Nacional?. Pues no. Esas elecciones violan nuevamente el marco constitucional. Unas elecciones autonómicas son elecciones para nutrir un órgano del Estado con arreglo al modelo constitucional. No se pueden utilizar como un plebiscito para romper ese Estado y ese orden. Eso es un fraude de Ley. Y el Estado debería actual legalmente

Pero no lo hará o lo hará tarde y mal. Consintió de hecho un referéndum ilegal, que sirvió de acto telonero a estas elecciones. Consiguió que se admitiera a trámite un querella contra el Presidente de la Generalitat. ¿Y qué ha pasado? Nada. Absolutamente nada. De nuevo la separación tajante entre lo jurídico y lo fáctico. Los independentistas, además de su hoja de ruta, se han dado cuenta de esta actitud en el gobierno central y se aprovechan

Haca mas de veinte años que escribí en mi libro El Sistema que era necesario un cambio de Constitución. No solo para definir con claridad el modelo territorial sino otros asuntos muy serios. Querer evitar ese debate solo servirá para que se pretenda actuar por la vía de hecho, como está sucediendo en Cataluña.

Lo grave es que en el fondo esa actitud de uno y otros está demoliendo lo que hemos entendiendo como España. A veces pienso que hemos llegado demasiado lejos en este proceso y que son demasiados los que se preguntan ¿qué es eso de ser español?. Está claro que la españolidad tiene un componente jurídico-político pero su basamento es histórico-emocional y si esto último se destruye, lo otro queda convertido en una carcasa vacía que es solo cuestión de tiempo que sea demolida.

El déficit democrático de las democracias occidentales
Germán Gorráiz Lópezwww.diariosigloxxi.com  21 Julio  2015

Edward L. Bernays, sobrino de Sigmund Freud y uno de pioneros en el estudio de la psicología de masas, escribió en su libro Propaganda (1.928), “La manipulación deliberada e inteligente de los hábitos estructurados y de las opiniones de las masas es un elemento importantes en las sociedades democráticas. Aquellos que manipulan este oculto mecanismo de la sociedad constituyen un gobierno invisible que es el verdadero poder dirigente de nuestro país. Somos gobernados, nuestras mentes están amoldadas, nuestros gustos formados, nuestras ideas sugeridas, en gran medida por hombres de los que nunca hemos oído hablar”. Asimismo, fundamenta el sustento de todos los sistemas de gobierno en la “manipulación de la opinión pública”, al afirmar que “ los Gobiernos, ya sean monárquicos, constitucionales, democráticos o comunistas, dependen de la aquiescencia de la opinión pública para llevar a buen puerto sus esfuerzos y, de hecho, el Gobierno sólo es Gobierno en virtud de esa aquiescencia pública”.

En otro de sus libros, “Cristalizando la opinión pública”, desentraña los mecanismos cerebrales del grupo y la influencia de la propaganda como método para unificar su pensamiento. Así,según sus palabras “la mente del grupo no piensa, en el sentido estricto de la palabra. En lugar de pensamientos tiene impulsos, hábitos y emociones. A la hora de decidir su primer impulso es normalmente seguir el ejemplo de un líder en quien confía. Este es uno de los principios más firmemente establecidos por la psicología de masas”, por lo que la propaganda del establishment será dirigida no al sujeto individual sino al Grupo en el que la personalidad del individuo unidimensional se diluye y queda envuelta en retazos de falsas expectativas creadas y anhelos comunes que lo sustentan.

Así, el estadounidense Harold Lasswell (uno de los pioneros de la “mass comunicación research”), estudió después de la Primera Guerra Mundial las técnicas de propaganda e identificó una forma de manipular a las masas ( teoría de “la aguja hipodérmica o bala mágica”), teoría plasmada en su libro “Técnicas de propaganda en la guerra mundial (1.927) y basada en “inyectar en la población una idea concreta con ayuda de los medios de comunicación de masas para dirigir la opinión pública en beneficio propio y que permite conseguir la adhesión de los individuos a su ideario político sin tener que recurrir a la violencia”, fruto del encefalograma plano de la conciencia crítica de la sociedad actual favorecida por una práctica periodística peligrosamente mediatizada por la ausencia de la exégesis u objetividad en los artículos de opinión y el finiquito del código deontológico periodístico que tendría su plasmación en la implementación de la autocensura y en la sumisión “nolis volis” a la línea editorial de su medio de comunicación (fruto del endemismo atávico de la servidumbre a los poderes fácticos del status quo) y que habrían convertido al periodista en mera correa de transmisión de los postulados del establishment o sistema dominante.

El actual sistema dominante o establishment de las sociedades occidentales utilizaría pues la dictadura invisible del consumismo compulsivo de bienes materiales para anular los ideales del individuo primigenio y transformarlo en un ser acrítico, miedoso y conformista que pasará a engrosar ineludiblemente las filas de una sociedad homogénea, uniforme y fácilmente manipulable mediante las técnicas de manipulación de masas. Así, el sociólogo y filósofo alemán Herbert Marcuse, en su libro “El hombre Unidimensional (1.964), explica que “la función básica de los medios es desarrollar pseudonecesidades de bienes y servicios fabricados por las corporaciones gigantes, atando a los individuos al carro del consumo y la pasividad política”, sistemas políticos que serán caldo de cultivo del virus patógeno conocido como “autos-kratos” o autocracia, forma de Gobierno ejercida por una sola persona con un poder absoluto e ilimitado, especie de parásito endógeno de otros sistemas de gobierno (incluida la llamada democracia formal), que partiendo de la crisálida de una propuesta partidista elegida mediante elecciones libres, llegado al poder se metamorfosea en líder Presidencialista con claros tintes totalitarios (inflexible, centralista y autoritario), lo que confirma el aforismo de Lord Acton “El Poder tiende a corromper y el Poder absoluto, corrompe absolutamente”.

Sin embargo, gracias a la interactividad que proporcionan las redes sociales de Internet (el llamado Quinto Poder que enlaza y ayuda a la formación de las identidades modernas), se estaría rompiendo el endémico aislamiento y pasividad del individuo sumiso y acrítico de las sociedades consumistas occidentales (Hombre unidimensional) y estaría ya surgiendo un nuevo individuo reafirmado en una sólida conciencia crítica, sustentado en valores caídos en desuso pero presentes en nuestro código atávico como la solidaridad y la indignación colectiva ante la corrupción e injusticia imperantes y dispuesto a quebrantar las normas y las leyes impuestas por el sistema dominante, Individuo Multidimensional generador de un tsunami popular de denuncia del actual déficit democrático, social y de valores e instaurador del caos constructivo que terminará por diluir el opiáceo inhibidor de la conciencia crítica (consumismo compulsivo).

En consecuencia, en los próximos años asistiremos al final de la democratización de la información (siguiendo la senda emprendida por los llamados “países totalitarios”, mediante la imposición de leyes que prohíben el uso de determinados términos (en China, por ejemplo, "democracia" o "derechos humanos") para continuar con la implementación de filtros en los servidores de los ISP, de lo que sería paradigma el SmartFilter fabricado por la compañía estadounidense Secure Computing. Así, según un estudio de la organización OpenNet (integrada por las universidades de Oxford, Cambridge, Harvard y Toronto), 25 países ejercerían la censura de webs con contenidos políticos o sociales “peligrosos” e impedirían asimismo el acceso a aplicaciones como YouTube o Google Maps aplicando sofisticados métodos de censura gracias a la colaboración de empresas occidentales, doctrina que se implementará en la vieja Europa tras los atentados yihadistas de París y que tendrá como efecto colateral la imposibilidad del acceso universal a la red en la próxima década y el retorno a sus orígenes de la Red de Redes al quedar Internet convertido en herramienta exclusiva de las élites políticas, económicas y militares, lo que de facto constituirá una deriva totalitaria y la implementación del déficit democrático como estigma recurrente de las llamadas democracias formales occidentales o “estilo Westminster”.

9 de julio de 2015, el día en que China dijo adiós al capitalismo
Los chinos pensaban que no había mejor manera de salvar su mercado bursátil que destruyéndolo. Y eso es, precisamente, lo que han hecho. El impacto sobre su desarrollo será notable
S. McCoy El Confidencial 21  Julio  2015

Mucho se ha hablado estos días de lo sucedido con la imposible bolsa china. Los excesos que caracterizaron su desenvolvimiento hasta mediados del pasado mes de junio (Valor Añadido, “12 gráficos sorprendentes de la bolsa más sorprendente del mundo”, 02-04-2015), las razones de su fulgurante colapso posterior (V.A., “Grecia oculta el hundimiento de la bolsa china”, 29-06-2015) o las distintas intervenciones públicas para frenar un desplome que empezaba a tomar dimensiones bíblicas, a tenor del ritmo de bajada de las cotizaciones y el número de empresas suspendidas.

Con la perspectiva que permite el (escaso) paso del tiempo, merece la pena detenerse en cuáles son las implicaciones reales de todo el proceso de auge, caída y artificial sostenimiento del Shanghai Composite por parte de las autoridades (ver gráfico). Para ello, qué mejor que apoyarse en uno de los principales especialistas en el país, Patrick Chovanec, estratega de SilverCrest Asset Management cuyo seguimiento a través de Twitter resulta casi imprescindible.

En un artículo publicado el pasado jueves en Foreign Policy, su visión queda clara desde el arranque: los chinos pensaban que no había mejor manera de salvar su mercado bursátil que destruyéndolo. Y eso es, precisamente, lo que han hecho. A corto plazo, su entrada en el mismo como un elefante en una cacharrería ha contenido la sangría de pérdida para los inversores, cierto es. Pero a costa de sacrificar metas y empeños mayores.

En efecto, ante el fracaso de las medidas de política monetaria, como la bajada de los tipos de interés o del coeficiente de reserva de la banca; de las intervenciones indirectas, caso del fondo de 19.000 millones de dólares para que los brokers adquirieran masivamente títulos en los distintos parqués (Daniel Lacalle, “La burbuja china”, 07-07-2015); o de los incentivos para que la financiación bancaria a la compra de valores siguiera funcionando tras haberla endurecido apenas dos meses antes (V.A., “China, hacia el abismo: de Guatemala a Guatepeor”, 21-04-2015), el Partido decidió que había que declarar la situación como ‘estado de guerra’.

No servía la manipulación por medio de terceros. Había que bajar a la trinchera.
Entre el nueve y el diez de julio se multiplicaron las iniciativas: suspensión del mercado, prohibición a los accionistas significativos de vender sus posiciones durante seis meses, limitación de las OPV o consideración de la venta a corto o short selling como actividad enemiga de la patria, algo que muchos intermediarios interpretaron, dada la gravedad que envolvía al mensaje, como un ‘no está permitido vender’ (Pedro Calvo, “Pekín impone un ‘corralito’ bursátil tras la debacle de tres billones de euros de su bolsa”, 09-07-2015).

La recuperación de los índices fue inmediata.
Eso sí, como nos recuerda Chovanec, a un coste demasiado elevado: la bolsa china ya no es un mercado. No lo puede ser, en el concepto moderno del término, si carece de unas normas de funcionamiento, si la formación de precios está manipulada o si la transparencia brilla por su ausencia. Adiós al sueño de convertir Shanghai en centro financiero internacional, a la ilusión capitalista. Al calor de estas decisiones, el capital foráneo se retraerá –afectando a proyectos e inversiones– y la posibilidad de que las empresas locales se incorporen a índices globales será limitada –constriñendo sus oportunidades de financiación–.

Y eso pese a que hace tan sólo dos años su desarrollo fue considerado por su Gobierno como uno de los pilares fundamentales para reanimar una economía que comenzaba a mostrar signos de ralentización. Nunca más. En el pecado de su laxitud, lleva la penitencia. Creyó que el apalancamiento era la base imprescindible para su potenciación. Permitió unos niveles de endeudamiento insostenibles, sin precedente histórico alguno. Cuando la deuda entra en escena, el crack es inevitable. China no va a ser la excepción. Ha hundido su funcionamiento bursátil a corto plazo. Aún tendrá que lidiar con su estallido cuando llegue el momento.

No lo dice Chovanec, sino un servidor. Y Michael Pettis, otro de los gurús sobre economía y finanzas de China en este otro post de lectura esencial.

Al tiempo.

'Catexit': ¿Cuánto vale el pasaporte europeo?
En una deriva un tanto naif, los independentistas catalanes consolidan un discurso desacomplejado para abandonar España evitando a toda costa hablar del coste de salir de Europa
Álvaro Robles Cartes El Confidencial 21  Julio  2015

El debate secesionista catalán, empequeñecido ante la discusión europea y la aún posible –aunque diferida en el tiempo– salida de Grecia, parece decidido a dejar encarrilados algunos consensos antes de la diáspora vacacional.

Así, la cita con las urnas del 27-S está más cerca de la convocatoria que de ser sobreseída, aunque hasta el 3 de agosto nada sea seguro, mientras ERC y CSU ( Convergencia Sin Unió ) observándose mutuamente con recelo, avanzan en el acuerdo sobre la lista única. Una lista electoral exótica compuesta por políticos profesionales y trufada con celebrities, deportistas y mariachis, que gana peso contra todo pronóstico. Lo que es seguro, le guste al presidente del Gobierno español o no, es que la convocatoria será un plebiscito sobre la pertenencia de Cataluña a España.

No es noticia que salir de España equivalga a salir de la UE y signifique ponerse a la cola -tras Turquía- para recuperar el estatus europeo

No pocos comentaristas de la actualidad han subrayado las conexiones entre el quilombo griego y el catalán. En mi opinión, las más preocupantes son las que tienen que ver con los riesgos en ambos casos de terminar extramuros de Europa. En el caso griego como un daño colateral no deseado al incumplir obligaciones financieras y en el catalán, como consecuencia indisociable del eventual deseo de abandonar España. No es noticia que salir de España equivalga a salir de la UE y signifique ponerse a la cola –tras Turquía– para recuperar el estatus europeo. Esperar ese tiempo en otra fila, la de una entidad bancaria en régimen de corralito, no es buena idea. Pueden ser muchos años.

Teniendo en cuenta que aproximadamente un tercio de países de la UE despediría gustoso a Grecia si volviera a derrapar en otra curva tratando de burlar a los acreedores, Europa no tiene pinta de esforzarse en considerar por unanimidad el fet diferencial para acomodar en su seno a quien desea irse de un país miembro. Pese a las buenas palabras de los 27 a Grecia, la UE ha demostrado que no quiere para sus miembros ejemplos inspiradores de éxito de la extrema izquierda. Estén seguros de que tampoco necesita que estados mutilados y regiones triunfadoras escindidas de Estos se conviertan en un modelo de socio a imitar.

Por ello, sin una garantía de unanimidad entre los Estados miembros por la permanencia de Cataluña en la UE o de un compromiso de esta para una eventual admisión acelerada, los catalanes votarán el 27-S por salir de Europa.

Descartadas batallas y levas, noches de trabajo voluntario, desabastecimientos y otras calamidades e inconveniencias asociadas a procesos de liberación, al debate secesionista le resta tasar civilizadamente el coste de salida de la UE en dinero. ¿Qué vale el Catexit en euros? Mientras la propaganda oficial ha logrado que la calle conozca el coste del supuesto expolio fiscal ("España nos roba"), el constitucionalismo no ha conseguido poner una sola cifra al coste catalán de salir de Europa. Un triunfo dialéctico más del soberanismo en la construcción de argumentos y frames.

El constitucionalismo no ha conseguido poner una sola cifra al coste catalán de salir de Europa

Tal vez sea esta una de las razones por las que se asume que aproximadamente un 50% los catalanes es independentista: porque ningún estudio demoscópico o barómetro social se ha preocupado en tasar el eventual sacrificio que serían capaces de asumir los secesionistas para lograr su objetivo. El catalán es un original proceso de emancipación que se plantea sin costes ni sacrificios para los emancipados. Con esas condiciones: menos impuestos, mayores salarios y pensiones, OTAN, financiación del BCE, proceso amistoso y doble nacionalidad española, mantenimiento de empleos, ahorros e inversión extranjera, y mejores servicios públicos, la independencia podría ser un buen negocio no para Cataluña, sino para Madrid, Baleares o Aragón.

Cataluña, como Grecia, es un país mediterráneo sin estado que pesa algo menos del 2% del PIB europeo, erráticamente gestionado durante años y sin acceso al crédito, que coquetea con su salida de Europa sin tener un plan para vivir fuera de ella.

Bancos y aseguradoras suelen utilizar como método de valoración de activos y catástrofes su contraste con sucesos o elementos comparables. Con todas las salvedades, la negociación griega con las instituciones nos ofrece una valiosa pista del valor de mercado del pasaporte europeo. Veamos. Los representantes griegos han corregido estos días su deriva negociadora renunciando al impago de su deuda externa –valorada el 1 de julio en 352.700 millones de dólares a cambio de financiación extra y de continuar en Europa con los bancos abiertos–. Nada que no desearía Cataluña. Esta es una primera aproximación al valor que una economía similar confiere al pertenecer a la UE.

Una primera aproximación al valor de ser europeos (o al coste de dejar de serlo) ascendería a 119.750 dólares por familia catalana

No estaría de más que el precio por irse de Europa, promediado ponderadamente con todas las metodologías que contribuyan a su cálculo, se añadiera como nota informativa a la contienda independentista. Para iniciar el debate, ahí va una cifra. Son matemáticas simples. Considerando el coste reconocido por Grecia para seguir en Europa y teniendo en cuenta que Cataluña tiene 2,945 millones de hogares, una primera aproximación al valor de ser europeos (o al coste de dejar de serlo) ascendería a 119.750 dólares por familia catalana.

Concluida la transición nacional es posible que los perros se aten con longaniza, que la inversión extranjera se multiplique y que las estructuras de Estado empleen pródigamente a servidores públicos. Incluso es posible que quienes se queden en España asuman el coste de salida de sus compatriotas en concepto de deuda histórica. Puede ser, pero la negociación griega, plebiscito incluido, nos ha dejado algunas lecciones de aplicación inmediata. Quedémonos con tres: 1. Europa tiene algunas reglas claras. 2. Las reglas están por encima del populismo de los políticos locales. 3. Fuera de Europa hace frío.

La pasividad de Rajoy da alas a Mas
EDITORIAL Libertad Digital 21  Julio  2015

Convergencia Democrática y Esquerra Republicana, los dos partidos separatistas que lideran la operación secesionista en Cataluña, presentaron ayer su lista conjunta a las próximas elecciones catalanas, que ya han convertido en un plebiscito independentista. Artur Mas y Oriol Junqueras siguen cumpliendo etapas en su proyecto de separar a Cataluña del resto de España, al objeto de crear un miniestado donde los nacionalistas puedan seguir con sus desmanes y latrocinios con total impunidad.

El caso del presidente de la Generalidad reviste más gravedad por tratarse, precisamente, de una autoridad del mismo Estado que pretende destruir con su acción decidida. La legitimidad del Gobierno regional de Cataluña, con su presidente a la cabeza, proviene del orden constitucional que las autoridades catalanas han desarbolado ya de hecho, en un proceso que culminará a finales de este próximo mes de septiembre si los resultados electorales son propicios al proyecto secesionista.

Y mientras tanto, las reacciones del Gobierno de España ante este proceso sedicioso se reducen a los comentarios con los que Rajoy y sus ministros, periódicamente, pretenden restar importancia al mayor desafío al que se ha enfrentado jamás la democracia española. El presidente del Gobierno ha asegurado que "no va a haber independencia de Cataluña, ni se va a ir de España ni de Europa", como si ese enunciado categórico fuera suficiente para acabar con el riesgo de secesión. Por su parte, la vicepresidenta del Gobierno ha echado también su cuarto a espadas anunciando ayer muy ufana que el Ejecutivo recurrirá ante el Tribunal Constitucional las medidas que considere ilegales. Sólo faltaría, claro, pero lo que se espera del Gobierno de un país en riesgo de ver destruida su soberanía no es el anuncio de un recurso administrativo, sino acciones decididas que conjuren el peligro y castiguen a los culpables de amenazar la convivencia pacífica de todos los españoles y la integridad de nuestra Nación.

El Gobierno sostiene que no habrá independencia de Cataluña, pero lo que debe hacer es explicar qué medidas va a adoptar para impedirlo si es que tiene meditada alguna, algo que está por ver. Su pasividad y la renuncia a ejercer la responsabilidad para la que fue elegido son una afrenta a todos los españoles y da alas a unos dirigentes separatistas, encabezados por el presidente de la Generalidad, que han encontrado en Rajoy el gobernante soñado para llevar a delante su proyecto totalitario.

Navarra está ya en poder del nacionalismo vasco
VICTORIA PREGO Madrid El Mundo 21  Julio  2015

Muy significativa ha sido esa denominación, lehendakari, que el portavoz de su propio partido ha utilizado para llamar presidenta a Uxue Barkos. Su espíritu responde literalmente al programa avanzado hace días por la coalición que, al margen del proyecto social, de obligado cumplimiento para cualquier nuevo Gobierno, consiste básicamente en términos políticos en la eskaldunización de Navarra.

Por eso la nueva presidenta pronunció su discurso en castellano y en euskera a medias, a pesar de que la inmensa mayoría de la población navarra es castellanohablante.

Pero, con ser éste un elemento decisivo y de evidentes consecuencias en el futuro de esa Comunidad, no es lo más grave que ha sucedido con la llegada de esta coalición al Gobierno foral.

Lo más grave es que Bildu se ha hecho con el poder y que al PNV, que es quien apadrina y decide en Geroa Bai, le resulta muy conveniente secundar la política que vayan a poner en práctica los radicales proetarras. En Na-varra el PNV no es el adversario de Bildu, como sí lo ha sido en las últimas elecciones en el País Vasco. Aquí son socios porque comparten un mismo proyecto esencial, acariciado durante más de 30 años y que, por fin, están en condiciones de acometer: que Navarra sea el País Vasco y que el País Vasco sea Navarra. Por eso ha sido posible que las consejerías de Interior y Justicia, las más sensibles en una Comunidad donde se ha padecido intensamente el terror de ETA, se hayan adjudicado a una persona propuesta por Bildu. La pretensión formulada por la señora Barkos de que un miembro del Gobierno no tiene por qué sentirse condicionado por su pertenencia o su proximidad a un partido no resiste un mínimo contraste con la realidad. Bildu quería esa Consejería y la tiene. Y eso es de una importancia extraordinaria porque no cabe duda de que utilizará ese cargo para servir a sus nada democráticos intereses. Sólo hay que atender al modo en que los portavoces, incluida la lehendakari, se han referido a los asesinatos de ETA: ella hablando de las «distintas formas de violencia injusta y vulneración de derechos humanos, civiles y políticos». Es decir, que todo el terror padecido se iguala con las acciones de la Policía y de la Guardia Civil en su lucha contra el terrorismo. Por lo tanto, todo queda igualado bajo ese rasero y aquí paz y después gloria. Ése debe de ser el «cambio de valores» que anunció Barkos en su discurso de investidura.

Éstas son las consecuencias de la desidia de los partidos constitucionalistas durante las pasadas legislaturas. Y la actitud del Partido Socialista de Navarra, que se ha abstenido en la votación de investidura, da una idea cabal de hasta qué punto la negligencia en la defensa de la España constitucional está en el origen del caos que ahora padecemos. Y esto no ha hecho más que empezar.

Nacionalismo a la 'poubelle'
RAÚL DEL POZO El Mundo 21  Julio  2015

Europa, la llorosa ninfa de Lope, está rodeada de peligros. La última crisis griega ha mostrado la vulnerabilidad de un sueño. A pesar de todo, en Atenas se cerraron los bancos, pero no los cafés, y dice George Steiner que mientras existan cafés existirá la noción de Europa. También escribió que los nacionalistas de esta geografía atormentada siempre acaban reventando el mapa. El mismo bípedo ilustrado que inventó la Democracia se transformó en numerosas ocasiones en un chauvinista sádico atacado por una ferocidad territorial, una manía de simios con tendencia a la matanza. Europa fue la casa de la muerte hasta hace unos años en la península balcánica.

Bismarck preguntó quién es Europa y se contestó: "Europa sólo es una noción geográfica donde cada país se preocupa de tener más cañones que el vecino". Para evitar baños de sangre se ideó una comunidad de mercado. Funcionó al principio, pero enseguida volvieron a surgir los patriotas de lo pequeño y los maquiavélicos de sacristía. La epidemia de ultraderecha desembocó en la eurofobia, el chauvinismo del Estado de Bienestar y el auschwitz del Canal de Sicilia. El nacionalismo se transformó en un intento de reinventar fronteras y patrias inútiles.

El nacionalismo catalán no es antieuropeo, pero va a chocar con Europa. Angela Merkel, la abogada de los imposibles, tiene claro que la independencia de Cataluña no es posible. El año pasado le dio un portazo a Mas y prometió que apoyaría a Mariano Rajoy contra cualquier intento de secesión. Ha hecho lo imposible para que no hubiera Grexit y ahora impedirá el Catexit. Pero, ¿qué podrían hacer Europa y España ante un hecho consumado a la siciliana? El Gobierno de Rajoy, frente a las acusaciones de innacción, ha elegido la chapa de sheriff, la estrella de la ley. ¿Y qué pasaría si hubiera una victoria del soberanismo el 27 de septiembre? Se lo pregunto a mi maestro Kung Fu, que no está en Poblet, sino en Madrid. Siempre responde al saltamontes: "La lista de Mas, con Guardiola el último de la fila, va a rondar la mayoría y lo que falte lo aportarán los sin calzones de Sí es que Pot, partidarios de la autodeterminación y hasta de la república. El PP y el PSOE casi van a desaparecer y Ciudadanos no sacará mucho más de 20 diputados. Por vez primera me equivoqué al decirte que no habría elecciones el 27-S. Parece que las habrá si Rajoy no adelanta las generales. Esperemos que no se cometan locuras entre las dos elecciones. Después habrá que pensar en una constitución que elabore una horma para que pueda andar la nueva Cataluña".

Yo confío en Europa, aunque es un sistema darwiniano que margina a los menos competitivos. Sé que el Parlamento, como recuerda una diputada italiana, se ocupa de las langostitas, las berenjenitas, las patatitas, las habitas y de la salvación de los bebés foca, pero la UE es la superación de la horda, que parecía estar en la poubelle y ahora quiere resucitar contra la idea de Angela Merkel.

LA “INCOMPLETA ESPAÑA”
Antonio García Fuentes Periodista Digital 21  Julio  2015

ESPAÑA NO EXISTE

No le demos más vueltas, España aún no existe; sigue siendo un territorio poblado por multitud de “tribus”, siempre en luchas intestinas y tratando siempre el que unas dominen a las otras; o sea en un continuo saqueo, que a mi entender es parecido a lo que “los romanos” encontraron en aquella; “Iberia o Hispania”; la que si alguna vez tuvo una unión política, fue precisamente en el dominio de la república romana y posterior imperio, al que le debemos habla, leyes y costumbres; después aquí se apoderó el caos y en él seguimos; destruyendo siempre mucho más que construimos; sujetos a leyes que en general el nativo desprecia más que estima; no se siente español casi nadie visto todo lo que hemos padecido.

Aquí se cumple plenamente el terrorífico verso de aquel gran poeta que fuera Antonio Machado… “Españolito que vienes al mundo…”: O sea las dos terroríficas “medias españas” ávidas por eliminarse la una a la otra, o de esclavizarla para ni dejarla respirar. Lo dijo (confirmándolo) nada menos que un verdadero estadista teutón, el que afirmó cuanto sigue.

“ESPAÑA Y LA MALDICIÓN QUE TIENE ENCIMA: Lo que es España lo dijo el unificador de Alemania hace ya siglo y medio... “España es el país más fuerte del mundo, lleva siglos tratando de destruirse a sí misma y todavía no lo ha conseguido”. Lo dijo “Otto von Bismarck, que seguro estoy “hoy lo empeoraría”.

A partir de 2016 o próximo nuevo año, va a empezar una nueva era, veamos si de verdad en ella, “aparecen los españoles que necesitamos y que simplemente queremos que sean y obren COMO ESPAÑOLES, pensando en el resto de españoles todos”, con ello creo que sería más que suficiente.

Estoy escribiendo el día que “un tal Mas”, va a visitar al rey, al que seguro preferiría echarlo a patadas, que rendirle pleitesía como lo que en realidad es constitucionalmente; pero sin embargo ha ido “a lucirse”, puesto que no para de predicar sus intenciones de separar Cataluña del resto de España y para ello, es capaz de unirse hasta con “los talibanes afganos”; que posiblemente ya hay una buena colonia en “su Cataluña”; puesto que ahora esa región española no recibe “charnegos”, al parecer a los separatistas les gustan mucho más, los descendientes de Mahoma de los que hay allí ya “varios ejércitos”.

España siempre estuvo llena de “enanos políticos”; muchos de ellos invadidos por la avaricia, puesto que hicieron sus fortunas sobre la base de robar al pueblo cantidades enormes y de las que no respondieron jamás… “Eso de que España nos roba”, es la mayor mentira que un enano de los citados puede lanzar a la idiotez de unas masas que se lo tragan todo; y España no puede robar, por cuanto España (si existiera) no tiene manos, “las manos que roban a mansalva”, son las de sus políticos y malos administradores, que van a la política, más pensando en el saqueo que en cumplir con lo que debiera ser un arte lleno de nobleza, como de verdad es el de servir a un pueblo para elevarlo en todos los sentidos humanos.

En Cataluña, hasta el deporte está contaminado con “un catalanismo separatista”, cuyos dirigentes más que deportistas, son “soldados mercenarios”, alistados en un negocio en busca del botín máximo; luego pretenden (y los idiotas los siguen y compran) el que el fetichismo de esos engendros modernos (que no son deporte ni mucho menos) se vendan a precios abusivos, tales como camisetas y demás parafernalia que compran, muchos españoles, que inexplicablemente (no piensan) incluso se consideran “siervos” de un señor”, puesto que decir… “Soy del Barcelona”, es literalmente una entrega a un poder extraño, absurdo, pero poder, por el que algunos son capaces de “matarse a palo limpio”.

Es más y generalizando a todo el territorio; unos pobladores que pitan su himno nacional, que silban igualmente al rey, que queman banderas, que en vez de decir lo que correspondería “equipo nacional”, simplemente dicen “la roja”; que en vez de llevar la bandera nacional, la adornan a lo sumo con “un toro ibérico” o llevan la que en su día adoptara la fracasada segunda república, etc., etc., ¿Qué puedes pensar o decir de unas masas así de dislocadas y las que apenas saben nada de su patria, salvo que nacieron en su pueblo de una provincia de cualquier región?

Y finalmente y como aberración máxima… ¿qué decir de quienes combaten su propio idioma y el que les permite comunicarse con medio millar de millones de hispano hablantes y viajar por casi todo el mundo en la seguridad de que allí donde vayan, siempre encontrarán alguien que los entenderá en su propio idioma, puesto que el mismo se enseña en todas las universidades del mundo?
Políticamente este territorio fue y sigue siendo un desastre, por la mezquindad de quienes llegan a regirlo; puesto que para mayor vergüenza y tras los famosos e invictos Reyes Católicos, los dos períodos donde el pueblo ha podido comer caliente todos los días… fue en el de las dos dictaduras militares (Primo de Rivera y Franco) y tras de ellas, nos han llevado a las penurias y miserias actuales, de las que de salir de ellas, ni sabemos cuántas décadas van a transcurrir hasta entonces.
“El precio de desentenderse de la política es el de ser gobernado por los peores hombres”: (Platón). La política nos afecta a todos y por ello no debemos dejarla sólo en manos de los políticos.

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y http://blogs.periodistadigital.com/nomentiras.php

La ingenuidad de los negociadores
Amando de Miguel Libertad Digital 21  Julio  2015

Últimamente, las noticias internacionales giran sobre laboriosas negociaciones que duran meses y deben de costar una millonada de euros o dólares. (Ambas monedas se aproximan en valor; estarán pronto a la par). Veamos el caso de Grecia. Resulta que los dadivosos emisarios de la Unión Europea han quedado bastante satisfechos de las negociaciones. Ignoro por qué. Todo el mundo sabe que Grecia no va a pagar los préstamos, ni siquiera los intereses. Se dirá que el préstamo se da con una serie de duras condiciones (que ahora dicen "condicionalidades"). Corriente, pero también sospechamos que Grecia no las va a cumplir. ¿En qué cabeza cabe que, si el Gobierno griego sube el IVA, sus vasallos vayan a pagarlo religiosamente? Antes bien, lo que va a pasar es que aumentará el fraude fiscal, que es ya cuantioso.

Tampoco es muy de fiar la cláusula de empeñar unos activos, propiedades del Gobierno griego, como prendas de seguridad. Se sospecha que, a la hora de ejecutar esas propiedades públicas, surgirán complejos litigios de Derecho Internacional, que harán todavía más gravoso el asunto. Ojalá me equivoque, pero mi suspicacia se apoya en el hecho de que Grecia no es una democracia homologable con el resto de las europeas, y menos si la dirige un Gobierno antisistema.

La historia se repite con las negociaciones entre los Estados Unidos (al lado de sus socios) e Irán. Todos parecen estar muy contentos. Todos, menos los israelíes, los que ven las orejas al lobo. No entiendo nada de armas nucleares, pero me parece claro que, con este acuerdo, Irán va a poder fabricar y lanzar obuses atómicos con toda facilidad. La cautela de los "inspectores" que vayan a supervisar los arsenales es de una ingenuidad pasmosa. Habría que retroceder hasta los años 30 y la política de "apaciguamiento" frente a Hitler. Mal acabó la cosa.

Nos encontramos en un clima político antimaquiavélico; también a escala doméstica. ¿Es que alguien se puede creer que los "podemosos" españoles vayan a ser "socialdemócratas de toda la vida".? No hay más que ver el experimento. Los de Podemos gobiernan en algunas capitales y allí han empezado a practicar los trucos populistas de los antisistema. No son nada originales. Sus ocurrencias las hemos visto en Venezuela, nuestra sufrida hermana. La única ventaja para nosotros es estética. Aquí no se ha importado el chándal con los colores de la bandera nacional. Podría protestar el sindicato de trabajadores circenses por competencia desleal.

El Estado de los cobardes
Javier Benegas www.vozpopuli.com 21  Julio  2015

“El miedo a la muerte, en el cobarde, proviene en buena medida de su incapacidad de amar nada más que su propio cuerpo. Y es esa incapacidad de participar en las vidas de los otros lo que se interpone en el desarrollo de sus recursos interiores para superar el terror a la muerte.”

La cita es de J. Glenn Gary (1913-1977), filósofo y escritor, autor entre otros libros de The Warriors: Reflections on Men in Battle, ensayo en el que recopila sus experiencias y reflexiones a lo largo de cuatro años en el frente durante la II Guerra Mundial. The Warriors es básicamente un compendio de memorias filosóficas en el que Glenn analiza la naturaleza humana, intentando dirimir qué es lo que empuja a algunos hombres a realizar actos de valor de una generosidad extraordinaria, mientras que otros, paralizados por el miedo, son incapaces de mover un dedo para defender al hombre que tienen a su lado.

J. Glenn Gary, pese a ser un pacifista convencido, quedó hipnotizado por el poderoso influjo del caos de la guerra, donde, en palabras del corresponsal Jack Belden, “los millares de acciones entrelazadas arrojan millones de pequeñas fricciones, accidentes y azares de los que emana una niebla de incertidumbre que lo abarca todo”. En palabras de los combatientes veteranos, toda operación militar discurre invariablemente por tres fases consecutivas: el plan, el contra-plan y el caos. Y es que, cuando la niebla de la guerra se cierne sobre uno, en efecto, todo absolutamente todo, hasta la propia existencia, se vuelve incierto. La muerte te puede alcanzar en cualquier momento, en cualquier lugar y de la manera más absurda e inesperada. Esta incertidumbre, y el pensamiento angustioso y recurrente que anticipa una y otra vez lo peor, el “ahora estoy vivo, ahora ya no”, contribuye a crear un poderoso vínculo entre combatientes de un mismo grupo.

Abundando en esta idea, Sebastian Junger, periodista que convivió durante un año con los soldados de una compañía desplegada en el infierno de Kunar, llegó a la conclusión de que la disposición a arriesgar la vida para salvar al compañero, al camarada, es una forma de amor que ni siquiera las religiones son capaces de inspirar, y que “quien vive esta experiencia se transforma en una persona diferente”.

Con el tiempo, los sociólogos, los psicólogos y, en general, todos aquellos expertos que llevan décadas estudiando y analizando los factores que estimulan la valentía en el combate, han llegado a la misma conclusión expresada de manera intuitiva por Junger: que el valor es amor. Un vínculo fraternal que surge entre quienes se enfrentan hombro con hombro a una abrumadora incertidumbre. Cuanto más intensa es la angustia, más se fortalece el vínculo, y mayor es el desprendimiento y la generosidad entre ellos. Como contrapartida, los grupos que cooperan y actúan valerosamente tienen mayores opciones de supervivencia. Por lo tanto, los miembros de una sección o una compañía bien cohesionada se entregarán sin reservas, pero no lo harán para defender elevados ideales ni fines políticos, sino para protegerse mutuamente.

El tamaño y el valor de la “tribu”
Este vínculo fraternal entre combatientes tiene, sin embargo, un condicionante numérico. En la década de los noventa, el antropólogo Robin Dunbar desarrolló la teoría de que el número máximo de primates que podían convivir en armonía dentro de un mismo grupo estaba determinado por el tamaño de su neocórtex. Y que cuanto mayor era el neocórtex, más amplio era el grupo. Dunbar extrapoló la teoría al ser humano y estableció en 147,8 el número máximo de individuos con los que una persona podía mantener una relación personal y cotidiana. Esta cifra se redondeó a 150 y se conoce como Numero de Dunbar.

Hay abundantes ejemplos a lo largo de la historia de agrupaciones humanas que se aproximan al Número de Dunbar. Por ejemplo, los grupos nómadas de cazadores-recolectores y los tamaños de las tribus y villas de la era neolítica giraban invariablemente en torno a los 150 miembros. También se aproximan mucho a ese número las unidades militares básicas, desde el manípulo de la antigua Roma (130), hasta la compañía de los ejércitos de la era moderna (150).

Como ya digo, hay muchos ejemplos en los que el número calculado por Dunbar está más o menos presente. Pero lo relevante de la teoría del número “mágico” es que en estructuras sociales mucho más amplias y complejas los lazos entre individuos se diluyen, y los objetivos comunes se relativizan y se vuelven meramente teóricos. De hecho, en las ciudades y los estados, las sociedades tienden a “desestructurarse” cuando en una escala menor no existen entornos cohesionados y, por así llamarlos, “tribales”, en los que los individuos compartan y transmitan los valores y las conductas correctas.

Burócratas y cultivos de bacterias
Otra circunstancia que refuerza la relevancia del grupo o la tribu como unidad de cohesión social es la paradoja del valor suicida. Resulta que el valiente, al asumir mayores riesgos, tiene más probabilidades de morir. Siguiendo las leyes de la selección natural, lo lógico es deducir que a medio plazo los valientes perderán la competición genética en beneficio de los que no lo son, por lo que el “gen del valor” debería extinguirse. Sin embargo, no sucede así. La razón está en que la valentía no es exclusivamente genética, sino que está relacionada con la educación dentro del grupo. Las historias de actos heroicos dentro del grupo se transmiten de forma verbal como actos ejemplares y valiosos, mientras que la cobardía es secularmente rechazada. Lo cual es un poderoso incentivo: mejor actuar en consecuencia que huir y ser despreciado por todos.

Es una creencia cada vez más extendida que el Estado puede establecer incentivos para que las personas actúen convenientemente, y así asegurar la convivencia y el orden elementales. Sin embargo, como ente impersonal y meramente administrativo que es, no puede proporcionar por sí mismo ni las convenciones generales ni las convicciones personales que el ser humano necesita. Por poner un sencillo ejemplo, los burócratas pueden endurecer las sanciones para reducir las infracciones de tráfico, pero al hacerlo lo que obtendrán será conductores más obedientes, no mejores conductores. La coacción administrativa no aumentará los reflejos ni las aptitudes al volante del conductor medio. Ni tampoco hará que éste desarrolle una mayor empatía hacia los comparten las vías públicas con él. De hecho, si se relajara la presión administrativa, es muy probable que las infracciones se incrementaran hasta alcanzar los niveles anteriores.

Parece evidente que las convenciones y las convicciones, los valores y las cadenas de valores no pueden ser suministrados por los burócratas como si fueran cápsulas mediante la planificación, los decretos, las leyes y los reglamentos, ni siquiera implantando para tal fin un modelo educativo a escala nacional. Los valores, como la valentía, la responsabilidad, la honradez, el amor al trabajo, el altruismo, la solidaridad, solo pueden ser inculcados, compartidos y ejemplarizados en el entorno de la tribu, donde el individuo cobra especial relevancia y aspira –no solo por razones materiales sino también anímicas– al reconocimiento.

Lamentablemente, el Estado poco a poco ha terminado arrogándose un papel que no le corresponde. Y los grupos que estructuraban la sociedad en su nivel primordial, con sus valores y sus cadenas de valores, están desapareciendo en favor de un ente con el que el individuo no mantiene ningún vínculo más allá de lo meramente formal. Aisladas, desprovistas de sus pares y de la beneficiosa ejemplaridad, las personas se vuelven cobardes y narcisistas. De hecho, la valentía es hoy un rasgo en franca decadencia. Frente a esta carencia, de nada servirá que los burócratas intenten gobernar con burdos sistemas basados en la coacción y en el elemental principio de acción y reacción: la sociedad no es un cultivo de bacterias en la cubeta de un laboratorio. Lo cierto es que nada puede proteger a una sociedad cuando la cobardía se convierte en su valor más extendido.

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Vídeo de cabecera: fragmento de la película Alatriste (2006) dirigida por Agustín Díaz Yanes, protagonizada por Viggo Mortensen y basada en el personaje protagonista de Las aventuras del capitán Alatriste de Arturo Pérez-Reverte

¿La recuperación de Grecia “ad calendas graecas”?
José Antonio Yturriaga www.vozpopuli.com 21  Julio  2015

El pasado 10 de julio asistí a un interesante debate organizado por el Real Instituto Elcano sobre la cuestión de palpitante actualidad de Grecia y el futuro del euro, en el que intervino como invitado especial el exvicepresidente de la Comisión Europea, Joaquín Almunia. La extrema izquierda española y su principal exponente Podemos, alma gemela de Sytiza, han presentado falazmente a los socios de la Eurozona como –en palabras de Jesús Cacho– una panda de mercaderes sin escrúpulos que oprimen a la desvalida Grecia y chupan la sangre de sus pobres pensionistas. Nada más lejos de la realidad. Los sucesivos gobiernos griegos se han ganado a pulso la catastrófica situación en que se encuentra el país desde su ingreso en la CE en 1981 y de su ulterior acceso a la Unión Monetaria y al euro en 2009, tras haber falsificado los datos para probar que cumplía con los requisitos exigidos, como reconoció el propio primer ministro Yorgos Papandreu. Almunia los describió con los rasgos de manipulación de datos, deuda pública desorbitada, escasa competitividad, ausencia total de reformas, privilegios directivos de la clase dirigente –política y económica–, corporativismo de los funcionarios públicos y corrupción galopante.

Abusando de la solidaridad de sus socios “hormiga” europeos –a los que encima culpa de todos sus males–, Grecia ha vivido durante años, como feliz cigarra, por encima de sus posibilidades. Entre 2010 y 2015 ha sido rescatada en dos ocasiones, recibido 240.000 millones de euros en préstamos, reestructurado su deuda y disfrutado de una quita de la mitad del dinero debido a sus acreedores privados. En la campaña electoral, Syriza presentó un programa inviable y el gobierno de Alexis Tsipras, que ha tratado de imponerlo a sus socios de la Unión, rechazó los razonables términos propuestos para la prolongación del segundo rescate y los chantajeó con la celebración de un absurdo referéndum, calificado por Cacho de “consumado ejercicio de trilerismo populista”. Tras su triunfo político en dicho referéndum, Tsipras ha aceptado un tercer rescate en condiciones menos favorables de las ofrecidas en la propuesta que rechazó.

¿Quieren la UE y el pueblo griego que Grecia siga en el euro?
Tsipras ha reconocido que firmó un texto en el que no creía para evitar el desastre del país, en gran medida provocado por su errática política. Tampoco gusta éste a sus partidarios, que han mostrado su rechazo en el Parlamento al abstenerse o votar 39 de sus diputados en contra de un acuerdo que ha sido paradójicamente aprobado gracias a los votos favorables de la oposición. Su antiguo ministro de Hacienda, Yanis Varoufakis, ha llamado “terrorista” al Eurogrupo y ha calificado el pacto de “nuevo Tratado de Versalles” y de “culminación de un golpe de Estado”. La fórmula acordada es un mal menor para evitar la catástrofe del “Grexit” y el colapso de una economía que se encuentra bajo mínimos, con un impago de 1.550 millones de euros al FMI, un vencimiento inminente para el pago de 3.500 millones al BCE, un corralito bancario y una absoluta falta de liquidez. La mayoría de los Estados miembros de la UE son partidarios de que Grecia continúe en el euro, aunque la opinión varíe según se trate de países acreedores o deudores. Conforme a un reciente sondeo del Instituto Elcano, se han pronunciado a favor de su permanencia el 74% de los ciudadanos de España, el 49% de los de Francia y el 35% de los de Alemania. Cabe preguntarse si el pueblo griego quiere permanecer en el euro tras la respuesta negativa del 61.31% de los votantes en el citado referéndum a la propuesta del Eurogrupo, y difícilmente podrá Grecia mantenerse en la Unión Monetaria en contra del criterio de su pueblo. La solución lograda es mala para Grecia, que tendrá que realizar drásticas reformas y tomar medidas dolorosas e impopulares, pero –como ha señalado el economista jefe del FMI, Olivier Blanchard, si el gobierno griego no hubiera tomado medidas de austeridad, la situación sería mucho más grave.

¿Hay otras alternativas al “Grexit”?
Aunque haya que apoyar la fórmula acordada, si los griegos están dispuestos a aplicarla, pueden contemplarse –aunque sólo sea en el plano hipotético– otras posibles soluciones, temporales o definitivas. La primera, que dejó caer como un bomba de efectos retardador el ministro de Hacienda alemán, Wolfgang Schäuble, sería una salida temporal de Grecia del euro hasta que se normalizara su situación económico-financiera y el uso del “euro-dracma“ como moneda provisional. Curiosamente, economistas de izquierdas que habían considerado esta posibilidad en relación con España, se rasgan ahora las vestiduras si se trata de aplicarla a Grecia.

La segunda, políticamente incorrecta, sería el abandono de Grecia del euro, aunque manteniendo su pertenencia a la UE, en situación similar a la de Gran Bretaña, Suecia, Dinamarca y otros Estados miembros. La salida no tendría por qué ser traumática, si se llegara a un acuerdo político y se acordara un divorcio pacífico. Los juristas fundamentalistas sostienen que ello no es posible porque el Tratado de la Unión no contempla la salida del euro, a diferencia de lo que ocurre con el posible abandono de la Unión. A ello se puede hacer valer algunos disposiciones de la Convención de Viena de 1969 sobre el Derecho de los Tratados, como las relativas a la libertad de las partes para expresar su consentimiento en obligarse por un tratado –que podrá ser manifestado “en cualquier otra forma que se hubiere convenido” (artículo 11)– o la claúsula rebus sic stantibus o de “cambio fundamental en las circunstancias” (artículo 62). La Convención contempla asimismo la posibilidad del retiro en el caso de un tratado que no contenga disposiciones al respecto (artículo 56), de la suspensión de la aplicación de un tratado por consentimiento de las partes (artículo 57), de la terminación de un tratado o de la suspensión de su aplicación como consecuencia de su violación (artículo 60) o de la imposibilidad de su cumplimiento (artículo 61). En cualquiera de estos casos sería preciso, por supuesto, el acuerdo de todos los Estado miembros de la UE.

Incidencias de la experiencia griega en España y en la UE
Tsipras ha afirmado que “Europa puede cambiar si en España ganan fuerzas parecidas a Syriza”. “El que avisa no es traidor” y la actuación del Gobierno del partido-hermano griego es la crónica anunciada de lo que ocurriría en nuestro país si ganara Podemos y aplicara sus disparatados programas. Lo que está sucediendo en Grecia es un oportuno aviso para navegantes, y es de esperar que sirva de vacuna que inmunice a la sociedad de los gérmenes populistas. Tsipras ha pretendido, como Icaro, volar muy alto con unas alas precarias y al, acercarse a Febo, ha visto como se derretía la cera de su improvisado pegamento y ha sido arrojado a la tierra. Para ese viaje al Olimpo no necesitaba alforjas utópicas.

El majestuoso vuelo del águila imperial se ha convertido en revoloteo pedestre de un ave de corral. Confiemos en que Pablo Iglesias haya aprendido la lección, so pena de ver chamuscada su coleta. La actuación de los Gobiernos municipales surgidos de la incomprensible colaboración socialista con los grupúsculos de los “en común” y de las mareas varias, han puesto de manifiesto la incompetencia y falta de preparación de sus líderes, y la vacuidad e inoperancia de sus propuestas, como se puede comprobar a diario en Madrid, Barcelona o La Coruña. Los Estados miembros de la UE deben vacunar a sus ciudadanos contra el virus populista y la mejor forma de hacerlo es fortaleciendo sus instituciones, desarrollando la Unión bancaria, financiera, fiscal y, eventualmente, política –para lo que deberán ceder más soberanía–, adoptando decisiones comunes y responsabilidades conjuntas, restaurando la confianza perdida y volviendo a alentar el sueño europeo. Grecia tendrá que hacer sacrificios ingentes, realizar las indispensables reformas estructurales y colaborar sin reservas y de buena fe con sus socios europeos, si no quiere ver la recuperación de su dignidad nacional, de su credibilidad y de su economía remitida ad calendas graecas.

La debilidad de las cancillerías de Occidente refuerza la pujanza de la izquierda
“Hay dos clases de flaqueza: la que se quiebra y la que se pliega” J.Lowell
Miguel Massanet www.diariosigloxxi.com  21  Julio  2015

Si en la comunidad europea hemos estado contemplando el enfrentamiento entre una Grecia arruinada y en manos de los extremistas de izquierdas, plantando cara a sus acreedores, desafiando las reglas vigentes establecidas por la Comunidad Europea; si hemos asistido, una vez más, al espectáculo de observar como han sido inútiles las ayudas que recibieron los sucesivos gobiernos griegos, del resto de países de la UE, algunos de ellos, como ha sido el caso de España, obligados a hacer un esfuerzo desmesurado, debido a su extremadamente peligrosa situación económica; para desprenderse de unos miles de millones de euros, que mejor empleo hubieran tenido si se hubieran destinado a paliar las carencias internas y si, finamente, hemos tenido que aceptar, como mal menor, el volver a abrir la espita de un tercer rescate para que los griegos, por enésima vez, no se vean abocados a la quiebra soberana.

Y todo ello con el convencimiento de que, como ha ocurrido con los casos anteriores, no nos serán devueltos los préstamos ni cobraremos los intereses, por módicos que sean; faltando saber si, en definitiva, van a ser suficientes para salvar a los helenos de sí mismos o si, por el contrario, como muchos pensamos, dentro de unos meses todo esté, de nuevo, en la misma situación que sólo hace unos días les ha obligado a implantar las restricciones implantadas para sacar dinero de los cajeros automáticos, en una nueva edición de lo que fue el corralito argentino.

Seguramente el ministro alemán de finanzas, señor Schaeuble, ha sido el único que ha contemplado con realismo y muchas dudas las últimas cesiones de una Merkel que, siendo la más enérgica y dura en estas negociaciones, obligada por su propio partido y los empresarios alemanes (hartos de hacer de paganos), ahora se encuentra que, una parte del pueblo alemán, le recrimina el haber obligado a los griegos a pagar impuestos ( es curioso, pero estaban acostumbrados a no pagarlos o, en todo caso, a pagar exiguas cantidades) y a hacer reformas que, hasta esta fecha, nunca quisieron hacer. Naturalmente las críticas parten de de los sectores de las izquierdas, de estos nuevos grupos antisistemas surgidos de la crisis, dispuestos a acabar con los sistemas tradicionales de gobierno para sustituirlos por una suerte de neo comunismo que, curiosamente, parece ser que ha arraigado en todos los países europeos en los que han echado raíces. Una nueva revolución estudiantil, como la que surgió en la Banlieur francesa en los años 60, pero con la particularidad de haberse expandido por varias naciones – entre ellas en España, con el grupo Podemos -, donde están poniendo en cuestión los regímenes establecidos, proponiendo implantar los viejos, obsoletos y desprestigiados sistemas al estilo del comunismo soviético.

Si en Europa, Francia y su presidente Hollande, por aquello de su afinidad política, estuvieron abogando por suavizar las condiciones impuestas a Syriza para que recibiera el apoyo económico solicitado; la falta de solidaridad de la Gran Bretaña ha sido evidente y se podría decir que el señor Cámeron ha estado encantado de la posibilidad de que el euro, al que no pertenecen, pudiera quedar afectado por un posible abandono de Grecia de la UE. La vergonzosa marcha atrás de la CE ante el desafío ruso en Ukrania; la falta de implicación, durante mucho tiempo, del señor Obama en el contencioso de Europa con Putín y su no menos precipitada y, evidentemente, interesada carrera electoral para ganar apoyo de las clases más pobres americanas, que eran las que principalmente le reprochaban una política que nada tenía que ver con sus promesas electorales; ha culminado con una serie de decisiones con las que se ha querido conciliar con su electorado aunque, en ambos casos, está por ver su oportunidad y los resultados que pueden derivarse de ellas, en un medio o largo plazo. Siempre he considerado al señor Obama un individuo peligroso, un presidente demócrata que, a diferencia de los que le precedieron, como los Kennedy por ejemplo, ha demostrado tener una deriva izquierdista más marcada y ello le ha llevado a dictar leyes que nunca se hubieran entendido en una nación americana extremadamente conservadora y dispuesta a mantener su moral tradicional. Leyes favoreciendo a los gays en distintos estados; el TS reconociendo el matrimonio homosexual, una ley de sanidad que la mayoría considera insostenible en una nación en la que no existe la tradición de una sanidad pública etc. Ahora, con unas prisas inusitadas, sin que ni siquiera haya tenido la precaución de exigir a los Castro medidas de relajación de su férrea organización represiva, la libertad de los presos políticos o la celebración de unas elecciones libres y permitir la creación de partidos políticos; ha cedido a lo que, durante 50 años se mantuvo como rechazo a la dictadura de los Castro que, quiérase o no, pueden vanagloriarse ahora de haber vencido a la poderosa nación americana. Cuba gana y EE.UU pierde.

Lo mismo ha sucedido con el caso iraní, un tema en el que se tenía la posibilidad de sacar un acuerdo muy favorable para Europa, porque la nación de los ayatolás estaba pasando por unas circunstancias económicas muy extremas, como consecuencia del bloqueo económico al que estaba sometida. Con unas simples promesas de no seguir enriqueciendo el uranio, hablando sólo de energía nuclear para uso doméstico y cediendo a las presiones rusas, el señor Obama ha vuelto a equivocarse, permitiendo que Irán se libre de las medidas que se le habían aplicado limitando el intercambio comercial con Europa y los EE.UU. ¿Qué garantías tiene el señor Obama de que, cuando Irán vuelva a incrementar su comercio con Europa y con los EE.UU y haya conseguido la financiación suficiente, no siga con sus proyectos nucleares? ¿Confianza, fair play, con unos señores que apoyan a los terroristas?

Lo cierto es que, desde que el señor Obama es presidente de los EE.UU, la nación americana ha perdido muchos enteros en su papel de “vigía de Occidente”. Parece que no quieren implicarse en la defensa de Europa; se muestran excesivamente cautos con el problema del DAESH, ISIS o EI, que todas estas siglas hacen referencia a una cuadrilla de terroristas, brutales, crueles y asesinos que ni son musulmanes ni son estado alguno: sólo una tropa de matones, ávidos de sangre y de poder. Bombardeos que no logran detener los avances terroristas y nadie parece ser capaz, más que los kurdos y los sirios de El Asad, a enfrentarse al enemigo común en el campo de batalla. América para los americanos decía Monroe y parece que el señor Obama piensa lo mismo. Una América que ha abjurado de su puesto de nación todopoderosa capaz de intervenir en cualquier lugar del mundo donde hubiera signos de comunismo o de peligro para sus “amigos”. Ahora parece que ha decidido hacer nuevas amistades en Cuba o en Irán. Claro que primero deberá ganar las elecciones que se avecinan y para esto, no le duelen prendas de perder Guantánamo, darse los morros con los Castro y sacarse los zapatos para entrar en alguna mezquita. ¿Qué pasará si, en unos meses, alguna de estas decisiones de carácter electoral se le vuelve en contra?

Lo cierto es, señores, que si miramos lo que sucede en España, si observamos el nuevo mapa político después de las elecciones del 24M, si escuchamos al señor Mas y sus separatistas o miramos a los que han de salvar a España de caer en la órbita comunista, los del PP; no tenemos ante nosotros más que un panorama desolador como nunca, desde la desaparición de Franco (entonces no teníamos a los comunistas campando por sus respetos) habíamos estado tan cerca de entregar a España al dominio comunista.

O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, mucho nos tememos que, en breve, la nación española reciba el bautismo de fuego de un gobierno de izquierdas. Pero es que también es muy posible que, la vieja Europa, sucumba junto a España.

todos los países superan el máximo establecido
Sin intención de cancelar las deudas
El incremento de los niveles de deuda pública ha sido la norma en todos los países occidentales desde el inicio de la crisis. Para reducir dicho nivel de deuda es imprescindible acabar con los déficits
Jesús Sánchez-Quiñones El Confidencial 21  Julio  2015

Hoy en día no existe en la práctica totalidad de los gobiernos occidentales la mínima intención de reducir la deuda púbica, de cancelar deudas; solamente se pretende refinanciarla de forma permanente.

El incremento de los niveles de deuda pública ha sido la norma en todos los países occidentales desde el inicio de la crisis. Para reducir dicho nivel de deuda es imprescindible, primero, acabar con los déficits públicos y, posteriormente, generar superávits. Nada más lejos de la realidad. Mientras siga habiendo déficits públicos seguirá incrementándose la deuda pública en nivel absoluto, aunque en términos de PIB pueda dejar de hacerlo.

La actuación de los principales bancos centrales, Banco de Japón, Reserva Federal, Banco de Inglaterra y BCE, comprando ingentes cantidades de bonos soberanos directamente, o prestando a los bancos a tipos mínimos para que estos a su vez compren la deuda pública, ha creado la ilusoria percepción de que la deuda pública no se cancela nunca, sólo hay que refinanciarla. Si en el momento de su vencimiento no hay inversores dispuestos a adquirir nuevos bonos soberanos, entonces el banco central correspondiente lo hará o financiará a los bancos para que sean ellos quienes lo hagan en su lugar.

Una vez dados los primeros pasos para la puesta en marcha del tercer rescate a Grecia, surge la controversia sobre la sostenibilidad del nivel de deuda griega y la eventual necesidad de una quita. Dado el actual nivel de pagos por intereses de la economía helena, cabe poner en duda dicha necesidad de alivio en el principal de la deuda. Los dos rescates anteriores incluían un largo periodo de carencia y una extensión de los vencimientos.

El FMI no puede participar en un rescate si considera que el nivel de deuda pública de un país no es sostenible. A su vez, las normas del BCE no permiten realizar una quita a la deuda soberana de un Estado con el organismo. La solución, previsiblemente, será renovar la deuda con un aplazamiento a larguísimo plazo de los vencimientos y unos tipos de interés ínfimos.

Los niveles de deuda pública de todos los países del euro, incluido Alemania, se sitúan muy por encima del límite máximo establecido en el examen de entrada en el euro de finales de los noventa (60% del PIB). Los Estados europeos se han acostumbrado a vivir altamente endeudados, sin que exista una intención de repagar dichas deudas, sino solamente de refinanciarlas con la inestimable ayuda del BCE.

Cada vez es mayor el nivel de deuda pública que se considera deuda estructural o permanente, pero la deuda no puede crecer de forma indefinida. A su vez, los tipos no estarán siempre en los bajos niveles actuales. Cuando suban se convertirán en una pesada carga que lastrará el crecimiento.

Es fácil entender por qué cada vez más inversores se sienten más seguros adquiriendo bonos corporativos en lugar de deuda pública.

Crece la tensión catalana
Pablo Sebastián www.republica.com 21  Julio  2015

No llegará la sangre al rio Ebro que el inefable presidente de Cantabria, Revilla, amenaza con desviar de su curso natural para que no llegue a su desembocadura catalana en el caso de que Artur Mas declare, por su cuenta y riesgo, la independencia de Cataluña. El lugar donde su actual parlamento acaba de condenar a Jordi Pujol. El que fuera el padre de la ‘nueva patria’ catalana y guardián de cuentas opacas en Andorra y de una inmensa fortuna familiar, presuntamente engordada por sus hijos a la sombra de los entornos económicos de la Generalitat.

Lo que la Fiscalía del Estado sigue a cierta y calculada distancia, como lenta va la Justicia catalana sobre los presuntos delitos de Artur Mas en la pasada Consulta del 9N, porque alguien de Madrid o Barcelona debe de estar moviendo los hilos de jueces y fiscales con extraña parsimonia y una más que sospechosa ambigüedad.

Pero las diatribas y desafíos al Estado y la legalidad de Artur Mas y de sus compañeros de viaje en la ‘lista unitaria’ empiezan a causar malestar en la opinión pública y en las filas del PP. Mientras, Rajoy no mueve un dedo -dicen que para no enseñar sus cartas al adversario- y se limita a prometer que no habrá independencia de Cataluña y que todo está preparado para responder ante cualquier intento de secesión al margen de la legalidad.

Desde el PSOE, Pedro Sánchez también ha entrado en la polémica y acusa a Mas de fracturar y enfrentar a la sociedad catalana. Mientras Duran i Lleida advierte que Unió defenderá el catalanismo moderado frente a los disparates y extrañas alianzas con la izquierda de Artur Mas. De Ciudadanos se sabe poco, aunque tiene el valor probado en estas lides, y de los de Podemos nada nuevo sobre este tema porque ellos suelen dar una de arena y otra de cal.

El chupinazo de salida se dará cuando Mas anuncie oficialmente la convocatoria de las elecciones. Y a partir de ahí comenzará a ritmo de verano una agotadora campaña electoral, mientras en Madrid será el Parlamento nacional el que aborde los Presupuestos del Estado en los que -hay que decirlo- la aportación fiscal de la Comunidad de Madrid a las arcas públicas, supera con creces -más del doble- a la de Cataluña en contra de lo que pregonaban los adalides del infame y mentiroso eslogan del ‘España nos roba’. El que ahora deberían de aplicar a los Pujol, y a otros artistas de la corrupción nacionalista catalana que nada tienen que envidiar a otros no menos escandalosos casos de la corrupción detectada en el resto del Estado español.

El problema que se plantea en el preámbulo de la convocatoria de las elecciones catalanas está en que Mas ha pasado a la acción por la vía de hechos y amenazas, mientras que el Gobierno y el resto de los partidos constitucionalistas están por ahora en el ámbito de las palabras y en la espera de los acontecimientos por si, finalmente, el Ejecutivo de Rajoy se decide a pasar a la acción.

Desde luego no hay que dramatizar pero tampoco perderle la cara a los que se presentan como los dueños de la situación, mientras presumen en el palacio de la Generalitat, que representa al Estado en Cataluña, que ellos ni aceptan ni acatarán la legalidad. Lo que afirmado desde esa alta institución constituye un hecho político y jurídico que bien merece una respuesta concreta que está tardando en llegar.

Elogio de Wolfgang Schäuble
José Luis Manzanares www.republica.com 21  Julio  2015

El tercer rescate de Grecia responde más a razones políticas que a consideraciones estrictamente económicas. Su salida del euro hubiera sido un desastre para Atenas, pero también, aunque no tanto, para toda la Eurozona y, hasta cierto punto, para el futuro de la Unión Europea. Bastantes países, entre ellos Holanda, Finlandia, Polonia, Hungría, Estonia, Letonia y Lituania, se alinearon con Alemania para exigir muy firmes garantías como requisito previo a cualquier deliberación sobre nuevas ayudas. Pero los partidarios de dar a Grecia otra oportunidad y, en primer término, los propios griegos personificaron en la canciller alemana, Frau Merkel, lo que llegaron a llamar terrorismo financiero. Las referencias al nacionalsocialismo se dieron por añadidura.

El coste político que el fracaso de las negociaciones hubiera tenido para Alemania habría sido tan alto que quizá ahí se encuentre la clave del acuerdo final, severo para Grecia, como deudor poco fiable, pero que, en todo caso, aleja por el momento su salida del euro. Eso sí, con la oposición del ministro alemán de finanzas, Wolfgang Schäuble, quien siempre sostuvo la imposibilidad de mantener a Grecia dentro del euro en las actuales circunstancias. A su entender, los griegos no podrían cumplir nuevas obligaciones, además de las anteriormente contraídas, ni siquiera con su mejor voluntad.

Recuerda Schäuble que el tratado de Maastricht no permite la quita de deudas, algo que sólo sería factible si Grecia abandonara la Unión Monetaria. De ahí la propuesta de su salida del euro por sólo cinco años. La canciller Merkel reconoce que tal posibilidad estuvo sobre la mesa hasta el último día. Puede que su ministro de finanzas no acierte con la alternativa pero tenga razón en lo fundamental: la crisis se habría cerrado en falso. Por de pronto, tanto el Fondo Monetario Internacional como el Banco Central Europeo dudan de la sostenibilidad de la deuda helénica.

El tiempo dirá la última palabra, pero siempre habrá que reconocerle a Wolfgang Schäuble el mérito de defender su opinión con claridad meridiana y en línea recta, aunque haya sido a costa de suscitar más críticas aún que la propia canciller. Fue Frau Merkel quien dio finalmente su brazo a torcer en una discutible solución de compromiso para mantener a Grecia en el euro.

Compárese la actitud de Schäuble con la de Alexis Tsipras, incluido el esperpéntico espectáculo de su absurdo referéndum. Diferencias, haylas. A favor del ministro alemán de finanzas.

El enfermo griego y algo más
Luis de Velasco www.republica.com 21  Julio  2015

The elephant in the room, expresión que se emplea cuando en una reunión hay un grave problema y nadie quiere hablar de él. Todos hacen como si el elefante no existiera aunque todos saben que está ahí. Parece que esto es lo que ocurrió en la reciente reunión al máximo nivel sobre Grecia pero también parece que algo se habló sobre ese elefante que no es otro que el “Grexit”.

Al hablar de ese tema, aunque fuera acerca de una retirada transitoria de Grecia del euro, se rompió un tabú y eso es importante. Es bien sabido que en el euro se entra pero parece que no se puede salir (como del famoso “Hotel California” de los Eagles) pues no está prevista esa eventualidad. Téngase en cuenta que el euro es una moneda única y no una relación entre monedas diferentes ligadas por tipos de cambio fijos.

Nadie sabe a ciencia cierta los efectos de un “Grexit”. No se puede saber porque la economía no es una ciencia con hipótesis contrastables. Caben aproximaciones a la vista de experiencias pasadas o parecidas. Parece haber cierto acuerdo en que el efecto negativo en la economía griega sería notable como también lo hay en la predicción de efectos negativos también graves si se sigue con las actuales políticas similares a las de los últimos años, en los que el país ha perdido un cuarto de su PIB, lo mismo que EEUU en la crisis del 29. Lo acordado es incluso bastante más de lo mismo y todo hace pensar que, como ha señalado Varoufakis, estas medidas no resolverán los graves problemas de esa economía y, más ampliamente, de ese país.

Un país que no crece no puede pagar sus deudas, verdad elemental que se ha olvidado. Y la economía griega no crece no sólo por razones coyunturales sino también y sobre todo por problemas estructurales, de larga data que determinan su limitada competitividad. Grecia presenta características de un estado semifallido, clientelar, con limitado sentido de responsabilidad cívica (la gran evasión fiscal es una muestra), unas instituciones dominadas por eso que se ha definido como “las dos oligarquías y media”, los Papandreu, los Karamanlís y Mitsotakis. Un pasado sin duda glorioso pero muy lejano no asegura un presente brillante.

La entrada de Grecia en una unión monetaria imperfecta por incompleta (gravísimo error de sus “Padres Fundadores” como señalaba en reciente artículo una voz autorizada como Timothy Garton Ash) fue otro lamentable error porque ni la economía ni, más importante, la institucionalidad del país estaba preparada para ello y ahora lo esta(mos) pagando.

En el otro lado, Alemania como rectora ya única de esta unión, también tiene su cuota de responsabilidad. Su empecinamiento en una política ya fracasada de recortes brutales y su reiterada negativa a una mínima expansión de su economía cuando tiene margen holgado ya que cuenta con un superávit por cuenta corriente del orden del cinco por ciento del PIB, también pesan y mucho.

En algún momento, cuanto antes mejor, decidirán los líderes europeos dejar de perder el tiempo “golpeando la lata calle abajo” y encararán ese elefante que no es sólo “Grexit” sino uno gigantesco como es la propia viabilidad de una unión monetaria hoy fallida.

¿Por qué el dinero del rescate no va "a manos del pueblo griego"?
Una crítica habitual al programa de ayuda al pequeño país mediterráneo es que "el dinero no va a la gente, sino a pagar a los acreedores".
Diego Sánchez de la Cruz Libertad Digital 21  Julio  2015

El 'crédito puente' de 7.000 millones de euros concedido a Grecia por sus socios europeos ha sido criticado duramente en los últimos días por el destino que tendrá el dinero entregado al pequeño país mediterráneo.

Según se ha explicado, la práctica totalidad de los fondos que han sido movilizados se van a destinar a cumplir con distintos compromisos de pago que Grecia tiene pendientes con sus acreedores. A fecha de hoy, el país heleno tiene un atraso con el BCE que supera los 4.000 millones de euros, mientras que sus impagos al FMI suman más de 2.000 millones.

Los críticos con el programa de "rescate" subrayan ante esta situación que Grecia está "pagando deuda con más deuda" y critican que el dinero se vaya "a pagar a los acreedores en vez de a ayudar al pueblo griego".

"El 'rescate' es deuda sobre deuda"
En realidad, no hay nada extraño en que Grecia dedique el dinero recibido a pagar al BCE y al FMI. De hecho, en eso mismo consiste el acuerdo entre Atenas y sus acreedores: se trata de un gran acuerdo internacional diseñado para que el país heleno pueda cumplir de forma más relajada con sus compromisos de pago.

Si Grecia no hubiese entrado en el programa de "rescate", su alternativa hubiese sido la bancarrota. Para evitar esta situación, los acreedores privados asumieron una "quita" de 100.000 millones de euros y los socios europeos impulsaron un programa que alargó los plazos de devolución de la deuda y redujo los tipos de interés de dichas obligaciones. De esta forma, se reestructuró el pasivo estatal heleno y se establecieron unas condiciones claramente beneficiosas.

La estructura del "rescate" es escalonada, por lo que Grecia no se beneficia de golpe de todo el dinero comprometido, sino que va recibiendo fondos conforme se acercan las fechas en las que debe cumplir con el calendario de pago a sus acreedores. Este esquema de plazos se diseña, a priori, para que los socios supervisen el cumplimiento de las medidas acordadas por las partes, aunque en la práctica se ha comprobado que el control ha sido insuficiente.

Es importante destacar, de hecho, que el incumplimiento de los compromisos de pago no es una cuestión menor. Por ejemplo, el "corralito" bancario que ha sufrido Grecia se explica porque el país heleno no devolvió al FMI los 1.500 millones que debía haber entregado el pasado 30 de junio. Este impago hizo que la deuda soberana de Atenas cayese en "quiebra técnica", obligando al BCE a cortar la línea urgente de liquidez (ELA) concedida a los bancos del país que gobierna Alexis Tsipras.

"El dinero no va a parar al pueblo"
En paralelo, no faltan quienes acusan a la troika de haber diseñado un acuerdo en el que el ciudadano griego es el gran perjudicado. Desde esta forma de interpretar las cosas se argumenta que "el dinero no va a parar al pueblo".

Para entender por qué este planteamiento es incorrecto, podemos poner un ejemplo sencillo. Imaginemos que un vecino de nuestra comunidad se enfrenta a la imposibilidad de pagar su hipoteca. En un acto de solidaridad, el resto de vecinos se une y acuerda sufragar los siguientes pagos del vecino moroso al banco bajo el entendimiento de que, pasados unos años, éste les devolverá el dinero con un interés reducido. Evidentemente, el vecino que ha entrado en esta situación de dificultad no recibirá el dinero del "rescate" que le ha concedido su comunidad para gastárselo en su día a día, sino que tendrá que dedicarlo íntegramente a pagar al banco.

Algo parecido ocurre con el "rescate" a Grecia. Lo que acordó Atenas con Bruselas fue, simple y llanamente, un programa bajo el cual el gobierno griego recibe dinero para poder afrontar su enorme deuda sin caer en la bancarrota. Pretender que esos fondos deban terminar en manos de los ciudadanos griegos no se ajusta a la realidad, pues de lo contrario estaríamos ante una gran transferencia de rentas indefendible ante el Eurogrupo.

En cualquier caso, sí es importante subrayar que el nuevo programa de "rescate" incluye un programa de recapitalización bancaria que, sin duda, sí puede decirse que acaba "en manos del pueblo griego". Y es que las entidades financieras helenas van a recibir 25.000 millones de euros de los socios europeos, inyección sin la cual muchos ciudadanos helenos podrían perder todos sus ahorros.

Por último, también es cierto que el déficit presupuestario observado en 2011, 2012 y 2013 fue cubierto por el "rescate". Y también aquí los beneficiarios fueron los helenos, esta vez porque sus contribuyentes no tuvieron que sufragar con más impuestos el encaje de las cuentas públicas. La situación cambió en 2014, con el superávit primario registrado en Atenas, aunque este 2015 podría volver a darse un desfase similar al de los peores momentos de la crisis griega.

Presenta una estrategia para frenar al ISIS
Cameron: 'Combatir el yihadismo es la lucha de esta generación'
Agustín Benito Alba La Razon 21  Julio  2015

'Si eres un niño, te lavarán el cerebro, te atarán bombas al cuerpo y te volarán. Si eres una niña, te esclavizarán y abusarán de ti.', ha asegurado el primer ministro. Entre las medidas estrella del nuevo plan está la retirada de pasaportes a menores en riesgo.

Cameron cree que el EI es "cruel, brutal y aborrecible"
El primer ministro británico, David Cameron, ha presentado este lunes una estrategia para combatir el extremismo islámico, que incluye medidas para que los padres confisquen los pasaportes de sus hijos si sospechan que se han radicalizado y quieren viajar a Siria para unirse al grupo Estado Islámico (EI).

Cameron ha asegurado que el Estado Islámico es "cruel, brutal y fundamentalmente aborrecible", ha dado a conocer su plan en una escuela en Birmingham, ciudad inglesa con una importante comunidad musulmana y ha avisado de que combatir el yihadismo es la "lucha de nuestra generación". Detrás de un cartel que leía "Una nación. Un Reino Unido", el político ha asegurado que todas las fuerzas del país, tanto el Gobierno, como los centros académicos, las distintas comunidades o la Policía, deben trabajar para combatir esta ideología radical.

Según explicó, se trata de una estrategia con diversas vertientes, como la promoción de los valores de la libertad y la democracia, el análisis de cómo se extiende el extremismo, la lucha contra el radicalismo en las cárceles o centros de estudio y la presentación de distintas corrientes de opinión por parte de los medios de comunicación

El Gobierno británico dará poderes al regulador de los medios de comunicación, Ofcom, para que tome medidas contra canales extranjeros que promocionan ideas extremistas, mientras que se pedirá a las universidades que denuncien los discursos de extremistas islámicos. Para Cameron la radicalización suele comenzar cuando los jóvenes escuchan hablar de teorías de la conspiración para después pasar a una hostilidad hacia los valores de libertad de Occidente y entrar finalmente en la promoción de la muerte. "Con todo nuestro éxito como democracia multirracial, multirreligiosa, tenemos que afrontar una trágica verdad, que hay gente nacida y criada en este país que no se identifica realmente con el Reino Unido y siente poco o ningún vínculo" con su pueblo, ha dicho.

David Cameron ha rechazado que la guerra de Irak de 2003 tenga influencia en la extensión del extremismo y ha recordado que los atentados contra Estados Unidos del 11 de septiembre de 2001 (11-S) fueron perpetrados antes de ese conflicto bélico. Además tampoco comparte que la política exterior occidental o la pobreza sean responsables del reclutamiento de jóvenes por parte del Estado Islámico. "Si eres un niño, te lavarán el cerebro, te atarán bombas al cuerpo y te volarán. Si eres una niña, te esclavizarán y abusarán de ti. Esta es la brutal y enfermiza realidad del EI", ha agregado.

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Bildu pretende convertir Navarra en un laboratorio del nacionalismo 'abertzale'
EDITORIAL El Mundo 21  Julio  2015

EL TRATAMIENTO de "lehendakari" con el que el portavoz de Geroa Bai obsequió ayer a Uxue Barkos tras el discurso de investidura de ésta revela con nitidez el concepción estratégica que mueve al nuevo Gobierno foral. El objetivo de euskaldunizar Navarra intensificando el euskera en la Administración y privilegiando a los medios de comunicación que potencien el uso de esta lengua y, sobre todo, el acuerdo entre Barkos y EH Bildu para repartirse el poder local permiten otear un Ejecutivo que puede generar hondas tensiones sociales. Navarra es un territorio histórico marcado por la pluralidad y la personalidad propia. Barkos reconoció ayer en su discurso de investidura que será una jefa de Gobierno "abertzale" en una comunidad en la que la mayoría de su población no lo es. El diagnóstico es acertado. Ahora falta que actúe con altura de miras, lo que pasa por evitar el propósito de Bildu de anteponer el perfil euskaldún y diluir el mosaico diverso que conforma el tejido social navarro.

Barkos fue investida ayer presidenta de Navarra con los votos de Geroa Bai, EH Bildu, Podemos e Izquierda-Ezquerra. Un cuatripartito heterogéneo e inédito en la comunidad foral que delimita un Ejecutivo marcado por el nacionalismo y la izquierda radical. El portavoz abertzale, Adolfo Araiz, exigió ayer "lealtad" a Barkos para no desviarse del carril vasquista. Su discurso fue toda una exhibición de fuerza. Convertir Navarra en un laboratorio nacionalista es ya un empeño indisimulado para el partido que dirigirá las consejerías de Justicia e Interior -cuya futura responsable, María José Beaumont, es una abogada próxima a Bildu- y la de Administración Local. Esto permitirá a Bildu controlar la Policía Foral y el aparato judicial, además de ejercer un influjo considerable y un contacto directo con los ayuntamientos. Que la Policía Nacional haya decidido dejar de colaborar con las fuerzas de seguridad navarra preludia un tiempo de fricciones en un escenario del que ETA aún no ha desaparecido definitivamente.

Solapado por los diferentes gobiernos socialistas y de UPN, el nuevo Ejecutivo tendrá también la posibilidad de activar el procedimiento para incorporar Navarra al País Vasco, contemplado en la disposición transitoria cuarta de la Constitución. Una medida así caería como una bomba de relojería en un contexto marcado por el desafío secesionista en Cataluña. Y, si bien Barkos no hizo mención a ello en su discurso, el portavoz de su partido habló de dar pasos "por la libertad" de Navarra. Los preocupantes derroteros por los que ya transita Barkos, lejos de fomentar una pretendida pluralidad, abonan el sectarismo y una visión reduccionista de la sociedad navarra.

¿Dónde está el nacionalismo vasco?
Rafael Núñez Huesca  www.gaceta.es 21  Julio  2015

De algunos años a esta parte pareciera no existir. Silente, discreto, prudente; alguien diría que observan el procés y toman notas. Como el entrenador de fútbol que vigila de cerca al rival –el Estado- con el que habrá seguro de enfrentarse. Es la lectura más comúnmente aceptada, pero no la única.

Después de cuatro décadas de terrorismo, la sociedad vasca está exhausta. Estos años sin asesinatos deberían haber supuesto una revitalización de la ofensiva exclusivamente política. Sin sangre, el nacionalismo debería haberse adornado de renovada legitimidad. No ha ocurrido. El PNV mantiene un insólito perfil bajo que, deliberado o no, le ha granjeado los mejores resultados en treinta años. Gobiernan Ajuria Enea, las tres diputaciones y las tres capitales. Y el apoyo social a la independencia sigue bajando. El último Sociómetro vasco lo situaba en parámetros inéditos: 25 por ciento de independentistas. Y no parece que el lehendakari tenga intención de volver a los años de tensión. Renunció, sin ir más lejos, a unirse a la manifestación convocada el pasado mes de junio para reivindicar el llamado Derecho a decidir. Apeló para ello a la “necesaria cohesión social (…) el pragmatismo y el respeto a la vía institucional”. Está, dice, a otra cosa: “nuestra prioridad es la reactivación económica, el empleo y la consolidación de la paz, tras muchos años de terrorismo”.

Hace algunas semanas, en un acto que quiso investir de la mayor solemnidad, Íñigo Urkullu hizo por primera vez “autocrítica” sobre la postura que mantuvo su partido durante el tiempo que duró la pesadilla etarra: “Llegamos tarde a la sensibilidad y respuesta que merecían las víctimas”. Pidió explícitamente perdón y reconoció la histórica falta de empatía del mundo nacionalista: “Nos ha faltado inteligencia emocional para transmitir lo que más íntimamente sentíamos: el afecto hacia cada víctima de la injusticia. Debíamos haber expresado más y mejor lo que más profundamente nos unía: la solidaridad frente a la barbarie”. Mas no limitó el discurso al plano emocional, también advirtió que se opondrá a cualquier lectura que, directa o indirectamente, legitime la barbarie terrorista: “El Gobierno vasco se opone y opondrá a cualquier historia justificadora de la violencia. Éste es el mínimo ético indispensable para constituir el futuro”.

Pareciera que el nacionalismo vasco estuviera recorriendo el camino inverso al de Artur Mas. De hecho Urkullu ya advirtió de lo “anticuado” del “concepto independencia” y Andoni Ortuzar, presidente del partido, acaba de poner en valor la resistencia del PNV “a dejarse seducir por los cantos de sirena de la izquierda abertzale o por el referéndum soberanista catalán o escocés”. Más aún: preguntado el nuevo alcalde de Bilbao, Ibon Areso, por la posible ruptura de España, respondió éste casi con indignación: “España no se rompe. Otra cosa es que España tenga que transformarse, pero romperse, no se rompe”.

Y fuera del plano político también ocurren cosas. Cosas no menos insólitas. Por ejemplo el acto de entrega de la bandera de España a la fragata Blas de Lezo en Getxo. Sonó el himno nacional, estuvieron presentes clubes náuticos de la zona y marineros vascos invitaron a los militares a txikitos en el casco viejo de San Sebastián. Parece de coña, pero todo esto está ocurriendo. De modo que a la pregunta que encabeza estas letras debería quizá responderse con las siguientes dos palabras: en Navarra. Y volvemos a empezar.

El separatismo, rentable para todos
Fernando Zurita  www.gaceta.es 21  Julio  2015

El advenimiento de la democracia propició la autoflagelación de la derecha democrática, que debía expiar las culpas de 36 años de dictadura. Gracias a ello, la izquierda y los partidos nacionalistas encontraron el terreno abonado, siendo obsequiados con la transigencia de las jóvenes promesas populares en todas sus demandas, aunque de alguna de ellas (como la que me ocupa en estas líneas) el PP y el PSOE también se han beneficiado a través del tira y afloja según tocara. No obstante, el juego de conveniencia que separatistas y “constitucionalistas” han protagonizado, cuyas reglas estableció la Constitución española otorgando el mismo status a España y a las distintas regiones (ya saben: nación-nacionalidades), ha cambiado significativamente.

Si en años pretéritos la necesidad de pactos de investidura o de sociedades de gobierno, fueron premiadas con traspasos competenciales y parabienes disgregadores, en el momento actual, sabiéndose inexistentes en este campo debido a la irrupción de Podemos y Ciudadanos, los secesionistas catalanes han optado por proponer directamente a sus “compatriotas” si desean o no escindirse del resto de España, a través de la configuración de una lista común. La similitud de los actores en cuanto a programa político brilla por su ausencia a excepción del objetivo de la misma. Se trata de la utilización personal de una convocatoria electoral. Se usan los comicios para mayor gloria de los Mas, Junqueras, Forcadell…sin tener en cuenta que apenas un 37 por ciento de los llamados a “votar” en la pantomima del #9N de 2014 lo hicieron. El interés de los catalanes por este asunto es ridículo. Se trata de un porcentaje realmente escaso si lo comparamos con el reférendum escocés (que los artífices tanto exhiben), en el que hubo y una participación de casi un 85 por ciento.

PP y PSOE jamás enfrentaron con contundencia y determinación una cuestión que les ha proporcionado réditos políticos. Mantenerse enfrentado al separatismo jugó siempre a favor de ambos (si es que el PSOE alguna vez estuvo enfrente), pues su electorado siempre se vio reconfortado y movido a votar a esos partidos que les garantizaban, entre otras patrañas, la de la unidad de España. El último conejo que sale de la chistera popular se llama ley de seguridad nacional. La coyuntura (antesala de elecciones generales), da para mucho y retrata a todos: acotar los mandatos a 8 años, introducir primarias para elegir presidente del partido (a ver quién los tiene para presentarse), poner en valor a la lista más votada, bajada de impuestos…y ahora seguridad nacional.

Me pregunto por la necesidad de promulgar una norma que contrarreste esta deriva, si ya se dispone de instrumentos legales para poner freno a esta afrenta en modo alguno nueva. El legislador ya tuvo en cuenta situaciones como ésta por la vía del artículo 155 CE. Me irrita que se decreten normas a sabiendas de su no cumplimiento debido al carácter timorato de nuestros gobernantes y cuyo único objetivo es salvar los muebles en unas votaciones cruciales a la vuelta de la esquina.

El plebiscito tendría lugar previsiblemente el #27Septiembre, por lo que la campaña electoral comenzaría con la Diada Nacional de Cataluña. Ese día en que se realiza una ofrenda floral a Rafael Casanova, ese “héroe” (qué vivió sus últimos días de tapadillo) que murió 32 años después de aquel 11 de septiembre de 1714, fechas en las cuales los catalanes se levantaron en armas en nombre de España, donde no hubo enfrentamientos entre españoles, en virtud de las cuales no se promovió ninguna segregación de España y donde ningún ejército español tomó Barcelona. La realidad es que se llevó a cabo una Guerra de Sucesión (no confundir con secesión) al trono de España. No fue ni más ni menos que una guerra civil española entre partidarios de dos pretendientes a suceder en la corona de España a un rey muerto sin descendencia: Felipe D´Anjou vs. Archiduque Carlos de Habsburgo. Francés contra austriaco. Conflicto que en realidad enfrentó a toda Europa. Mentira estructural del separatismo catalán cuyas consecuencias actuales nunca se pretendieron controlar. ¿Debemos creer lo contrario ahora?


Cualquier noche sale el sol
Pablo Planas Libertad Digital 21  Julio  2015

El presidente de la Generalidad catalana, Artur Mas, está imputado por cuatro delitos: desobediencia grave, prevaricación, malversación y usurpación de funciones. Por si pareciera poco, la formación que dirige está hasta el cuello de basura, con las sedes embargadas y el pasado en cuarentena. El partido de Mas es una viva proyección del estilo Pujol: redes clientelares y una sociedad partida por el eje entre buenos catalanes y "unionistas". Que tapen al evasor no significa que hayan renegado de él.

Esta semana se cumplirá un año de la confesión del patriarca del nacionalismo y en Convergencia nada ha cambiado. La última hazaña nacionalista en materia de corrupción fue la de colocar miles de prótesis de cadera caducadas en los hospitales de Tarragona. Una de las imputadas por semejante experimento mengeliano, Teresa Gomis, se sienta ahora con los diputados convergentes en el Congreso. Estar imputado en Cataluña es, pues, un pasaporte para ocupar poltrona. Se ha demostrado con el Farsa, el club de fútbol.

La actitud contemplativa de la fiscalía en Cataluña, que dirige José María Romero de Tejada Gómez, contribuye sin duda al clima de relajamiento judicial. Nueve meses después del 9-N el expediente de Mas duerme el sueño de los justos en medio de interminables diligencias tendentes a determinar si fue la Generalidad o fueron los alienígenas quienes organizaron el referéndum.

Mientras tanto, el capitán Tan se pasea gallardo por las murallas de Barcelona y pasa revista a las tropas. Le han metido un gol con Romeva, el Varufakis de San Cucufate, pero el se ha marcado un tanto con Guardiola. Luce las imputaciones como amputaciones y flipa en inglés hasta el punto de decir, según el digital e-noticies, que "if you want to live the American dream, go to Catalonia". Tal cual, go to Catalonia, amigou.

La lista separata que se ha montado Mas es lo más grande desde que Jaume Sisa cantara aquello de que cualquier noche podía salir el sol. Están Don Limpio, la sita Forcadell y madame Muriel; también Mas, claro, y Oriol Pejigueras, Guardiola, Blancanieves, Pulgarcito y los tres cerditos. Vino Jaimito también. Doña Urraca, el señor Carpanta, el conde Drácula, King-Kong y Mortadelo y Filemón tampoco se lo quisieron perder.

El PP ha respondido ante la andanada con la consigna habitual. La independencia de Cataluña es imposible han alegado. Imposible es sólo una opinión, proclama Rivera en sus mitines e "impossible is nothing" decía un anuncio de zapatillas. Ahí está Guardiola, el noi de Santpedor, para demostrarlo.

Justicia lenta a favor de Mas
Editorial La Razon 21  Julio  2015

Hay un axioma muy conocido que sentencia que una Justicia lenta no es justicia. En España se recurre con frecuencia a esta máxima porque nuestro sistema no tiene entre sus virtudes indiscutibles la de la celeridad. Pero hay casos y casos, y la premiosidad de un tribunal está justificada y determinada en una buena parte de las ocasiones por no pocas circunstancias ajenas al trabajo de los jueces, pero hay otras que se escapan a la lógica y que, en principio, carecen de un fundamento comprensible.

Es el caso del procedimiento contra Artur Mas por la organización de la consulta alternativa separatista del 9 de noviembre de 2014. La sala civil y penal del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) decidió investigar al president de la Generalitat el 22 de diciembre del pasado año. Los magistrados admitieron la querella de la Fiscalía en la que se acusaba a Mas y a dos de sus consejeros por la supuesta comisión de un delito de desobediencia de la resolución del Tribunal Constitucional, que había suspendido el denominado proceso participativo del 9-N.

La instrucción quedó en manos del magistrado Joan Manet Abril. Desde entonces –y han transcurrido ya siete meses–, del trabajo del instructor hemos conocido que solicitó una serie de diligencias el 15 de junio, que a su vez habían sido requeridas por el Ministerio Público en marzo. Y nada más. Estamos ante una investigación excepcionalmente tediosa y un procedimiento inusual en comparación con sus semejantes. Lo habitual es que el magistrado adopte entre sus primeras decisiones la de llamar a declarar a los implicados, aunque sólo sea porque se garantiza el derecho a la defensa de una forma más eficaz y beneficiosa para ellos.

Tenemos, por tanto, una instrucción llamativamente parsimoniosa y más bien heterodoxa en el tratamiento a los afectados, en este caso Artur Mas. Con estos plazos, y el condicionante del verano, parece poco menos que imposible que el president de la Generalitat tenga que prestar declaración como imputado en el TSJC antes de las elecciones autonómicas del 27 de septiembre. Gracias a las cautelosas indagaciones del magistrado Joan Manet Abril, Artur Mas y la lista separatista tienen despejado el horizonte judicial hasta la cita con las urnas, y no nos sorprendería que más allá.

Estas situaciones inauditas no favorecen la imagen de la Justicia, que tiene entre sus pilares el principio de legalidad, que no el de oportunidad, y el concepto inquebrantable de que la Ley es igual para todos. Cabe esperar que el instructor o alguna autoridad superior en el Tribunal sean capaces de normalizar un procedimiento de tan especial gravedad y trascendencia como es el de la desobediencia, cuando no rebeldía, de una autoridad del Estado a un tribunal, sacarlo de tiempos y modos excepcionales y despejar cuanto antes el camino de la verdad judicial con todas sus consecuencias.

No hay peor ciego que el que no quiere ver
Cayetano González Libertad Digital 21  Julio  2015

Existe una tendencia, agudizada en los últimos tiempos, en algunos de nuestros gobernantes y en sus acólitos mediáticos, que consiste en negarse a ver la realidad, paso previo imprescindible para poder aceptarla y en su caso hacerla frente. Ejemplos los hay para dar y tomar. Uno de la nefasta etapa de Zapatero fue el tiempo que tardó el ex –Presidente socialista en reconocer y llamar crisis económica a lo que todo el mundo, menos él, entendía que era así. En la etapa de Rajoy al frente del Gobierno hay también vario ejemplos, pero me referiré sólo a dos especialmente graves que afectan directamente al proyecto de la España constitucional que se alumbró en la transición política y que tuvo su refrendo con la aprobación de la Carta Magna en 1978.

Primer caso de la era Rajoy: Cataluña. Tras la Diada del 11 de setiembre del 2012 que fue el pistoletazo de salida del proyecto secesionista de Mas y de Junqueras, el actual Presidente del Gobierno no tuvo otra ocurrencia que calificar de "dimes y diretes" todas las señales que llegaban desde Cataluña de que el proceso secesionista iba en serio. Desde entonces, el Gobierno de Rajoy y el partido que lo sustenta han renunciado en esta cuestión, como en tantas otras, a hacer política, a articular un proyecto ideológico que hiciera frente al planteado por los independentistas.

Toda la política de Rajoy ha consistido en decir que su Gobierno no permitiría la independencia de Cataluña y que para ello, en el momento procesal oportuno, se iría aplicando la ley. Con ese discurso, -"no habrá referéndum el 9-N", se hartó de decir el Presidente del Gobierno- acabó habiendo un referéndum, todo lo ridículo que se quiera, pero se sacaron las urnas a la calle y miles de catalanes votaron.

Ahora Rajoy sigue instalado en ese discurso: "Cataluña no será nunca independiente de España" dijo la pasada semana. Y seguramente acertará, pero no será así por lo que su Gobierno o su partido hagan, sino porque el contexto europeo, mucho más después de lo de Grecia, no está para muchas bromas. Pero de acción política en Cataluña por parte del Estado, nada de nada. Y la prueba de esa renuncia vergonzante de Rajoy a dar la batalla política es la absoluta irrelevancia a todos los niveles que ha alcanzado el PP en Cataluña. Las encuestas le sitúan en un sexto o séptimo lugar en intención de voto, posición que se verá confirmada en las elecciones del próximo 27 de setiembre, mucho más si se mantiene a Alicia Sánchez-Camacho como cabeza de lista de los populares.

El caso de Navarra no es de menor trascendencia que el de Cataluña. Con la elección este lunes de la nacionalista Uxue Barkos como Presidenta del Gobierno de la Comunidad Foral se inicia un camino que terminará más pronto que tarde en la integración de Navarra en Euskadi. Por mucho que la señora Barkos intente tranquilizar a la feligresía navarra sobre este asunto diciendo que no es una prioridad de su ejecutivo, no resulta creíble porque si algo tienen los nacionalistas es que son perseverantes y tozudos a la hora de luchar pos alcanzar sus objetivos. Y el de la integración de Navarra en Euskadi está en los genes del nacionalismo vasco desde los tiempos del visionario fundador del PNV, Sabino Arana.

Pero el futuro de Navarra no parece que preocupe en exceso a Rajoy. Cometió el tremendo error de romper en 2008 el pacto que su partido mantenía con UPN; asimismo, el compromiso que adquirió de derogar la disposición transitoria cuarta de la Constitución –la que permite activar el mecanismo de la incorporación de Navarra a la Comunidad Autónoma Vasca- lo metió en el baúl de los recuerdos cuando llegó a la Moncloa, y la marca PP en Navarra es absolutamente inexistente; basten dos datos como botón de muestra: en las recientes elecciones municipales y forales, el PP sacó 0 concejales en el Ayuntamiento de Pamplona y sólo dos diputados de un total de 50 en el Parlamento Foral. Así se escribe la historia.

Ahora no vale quejarse de que la Consejería de Interior del Gobierno de Navarra vaya a estar en manos de Bildu o que en esas mismas manos esté el Ayuntamiento de Pamplona y que una de sus primeras acciones sea poner la ikurriña en el balcón consistorial el día en que comienzas las fiestas de San Fermín. ¿Qué ha hecho el PP en estos casi cuatro años de mayoría absoluta para impedir que las diferentes marcas de ETA estén en las Instituciones? La respuesta es muy simple: nada.

El no querer ver que en Cataluña hay un "proceso" secesionista, igual que lo hay en el País Vasco –véase sino los discursos de este pasado domingo del lehendakari Urkullu y del Presidente del PNV en el acto de celebración de los 120 años de este partido- o que Navarra ha iniciado un camino hacia la integración en Euskadi, puede tener el efecto de que Rajoy viva más tranquilo en su burbuja monclovita, pero no por ello la realidad deja de ser como es. Y si a esa ceguera de Rajoy se une la postura irresponsable y frívola del actual PSOE de Pedro Sánchez, entonces el panorama no puede ser más desolador para los que siempre hemos pensado y defendido que España es una gran Nación, a pesar de que algunos de sus gobernantes hagan, por acción o por omisión, todo lo posible para que deje de serlo.

El Gobierno facilita la salida de empresas de Cataluña ante el plan secesionista de Mas
El Gobierno ha aprobado una ley a petición de intereses empresariales de Cataluña para que cualquier firma pueda cambiar su sede dentro de España con un acuerdo de su consejo de administración
José Antonio Navas El Confidencial 21  Julio  2015

El Gobierno ha vuelto sobre sus pasos para propiciar un cambio estratégico de la Ley de Sociedades de Capital, que tiene por objeto facilitar a las empresas el traslado automático de su domicilio social dentro de todo el territorio nacional. La medida se ha arbitrado mediante una enmienda en la Ley de medidas urgentes en materia concursal que fue introducida en la tramitación parlamentaria por el Partido Popular. Fuentes oficiales han admitido que la disposición fue acordada a petición expresa de grupos de influencia que representan intereses de empresas cotizadas en bolsa con origen y localización actual en Cataluña.

De acuerdo con la normativa vigente hasta hace sólo dos meses, todas las empresas estaban obligadas a convocar a su junta general de accionistas como condición previa para aprobar el cambio de su domicilio social. La única excepción incorporada de manera expresa en el artículo 285 de la antigua Ley de Sociedades de Capital concedía al consejo de administración la competencia orgánica para adoptar el traslado de sede siempre y cuando la nueva dirección se mantuviera dentro del mismo término municipal en el que está residenciada una determinada compañía.

La modificación legal propiciada por el partido en el Gobierno supone la mínima alteración de una sola palabra dentro de un mismo texto legislativo, pero puede implicar un terremoto corporativo en determinadas empresas del Ibex que vienen denunciando desde hace tiempo la incomodidad del complejo modelo territorial existente España. Para facilitar el tránsito, la nueva enmienda ha incorporado el término ‘nacional’ en lugar de ‘municipal’ como facultad otorgada a los órganos de administración de las empresas españolas para que puedan cambiar la sede sin necesidad de recurrir a la asamblea de accionistas.

Las empresas podrán cambiar su domicilio dentro del territorio nacional con el mero acuerdo del consejo de administración y sin pasar por la junta general

La regulación entró en vigor el pasado día 27 de mayo, tres días después de conocerse los resultados de las últimas elecciones autonómicas y municipales que han supuesto una profunda transformación del mapa político en nuestro país. Desde entonces, los grandes despachos de abogados que trabajan para las entidades corporativas en España están incorporando a su agenda de trabajo la definición de las correspondientes hojas de ruta con vistas a adaptar los eventuales traslados del domicilio social a los efectos y requisitos que pueden derivarse de la Ley de Modificaciones Estructurales.

En el caso de las principales sociedades cotizadas, se plantea en adelante una cuestión de indudable trascendencia jurídica ya que la autorización previa por parte de la junta general aseguraba hasta ahora el llamado derecho de separación a todos aquellos socios minoritarios o institucionales que, en su caso, pudieran oponerse a un cambio de residencia y exigieran una compensación por abandonar su participación accionarial. El derecho de cobro establecido a efectos indemnizatorios para traslados al extranjero debe estar supervisado por un experto independiente como garantía de un adecuado justiprecio.

La singularidad territorial de España, garantizada por la Constitución, induce a pensar en la necesidad de alguna regulación que respalde los intereses de los socios si a partir de ahora proliferan decisiones que aprueben el cambio exprés de domicilio de unas comunidades autónomas a otras. La definición de un marco jurídico y garantista que evite reacciones contrarias en el terreno societario puede ser un punto de apoyo indispensable para que los máximos ejecutivos de las empresas en bolsa puedan emprender una vida nueva alejados de las servidumbres políticas que exige su original lugar de actuación.

El cambio legal otorga vía libre para que algunas entidades catalanas puedan trasladar su sede si se inflama la deriva secesionista a partir del 27-S

En el caso de Cataluña, la situación es particularmente compleja para aquellas entidades que se han labrado una imagen de marca internacional y cuyo arraigo local ha sido socavado por el discurso secesionista del actual Gobierno de la Generalitat que preside Artur Mas. La retórica independentista ha alcanzado niveles de confrontación muy dañina para la reputación de empresas catalanas que temen la degradación de sus negocios ante las llamadas de boicot que en algunas ocasiones se han efectuado desde otros puntos del país. Los casos de Freixenet o de Planeta son claros exponentes del problema que también atañe a otras compañías industriales, sin olvidar las grandes entidades financieras como CaixaBank o Banco Sabadell.

De momento, y a la espera de la carga independentista con que se promueve el proceso electoral en Cataluña para el próximo 27 de septiembre, el Gobierno ha dado una oportuna respuesta a la inquietud de sus interlocutores del mundo de los negocios y las finanzas. La decisión de cambiar la sede con un acuerdo soberano del consejo ilustra el grado de preocupación institucional del Ejecutivo ya que, en el fondo, la modificación normativa realizada a instancia de parte supone una involución en la tendencia actual que marcan los cánones del buen gobierno corporativo.

No en balde, tanto la reforma de la Ley de Sociedades de Capital como el más reciente Código Unificado de recomendaciones voluntarias impulsado por la CNMV han puesto el acento en la preponderancia de la junta general como órgano supremo en la toma de decisiones corporativas. La determinación del lugar de la sede tiene claras implicaciones en la identidad de toda empresa, por lo que debería ser la asamblea de socios la que supuestamente decidiera el cambio de residencia. Al menos en teoría porque en la práctica, y más cuando se trata de alta política, está claro que una cosa es pregonar y otra dar trigo.

Uxue Barkos lidera Navarra gracias a siete partidos
Desmontando el programa de los independentistas vascos, de los proetarras y de la extrema izquierda para el gobierno de Navarra
Pascual Tamburri www.latribunadelpaisvasco.com 21  Julio  2015

Antes de empezar San Fermín, Fernando Vaquero decía que "las encuestas pre-electorales fallaron –y no poco– en lo que a Navarra se refiere. Finalmente los resultados han dibujado el peor de los escenarios posibles y que muy pocos osaron entrever. Lo cierto es que el PSN no es necesitado por nadie, que el PP en la práctica no existe y que UPN, pese a ganar en números, carece de todo poder real en la Navarra de la segunda mitad de 2015".

Y que "las fuerzas abertzales y de izquierda, salvo el PSN-PSOE, están exultantes. Y el miedo y la incertidumbre se han instalado entre los votantes del centro-derecha navarrista. Y entre los empresarios. Y entre muchos docentes. Y entre tantos y tantos funcionarios... no digamos ya entre las víctimas del terrorismo y de la violencia abertzale en todas sus formas". Hechos, nada más que hechos. Pero Uxue Barkos ha contado en ese camino con las cuatro fuerzas que comparten su programa de gobierno y con las tres (UPN, PP y PP) que no han sabido interponerse en ese camino, o simplemente no han querido, o quizás no se han atrevido.

Los cuatro partidos de gobierno articulan su programa sobre unos cuantos odios y complejos compartidos. Geroa Bai, EH Bildu, Podemos e I-E tienen un acuerdo programático, de 74 páginas, para dar y gestionar la Presidencia de Navarra a Uxue Barkos con el apoyo estable de los otros. Aunque saben y reconocen que la mayoría social navarra no es ni abertzale ni de izquierdas, van a aprovechar la oportunidad que sus adversarios se han empeñado en darles. No en vano, Barkos ha afirmado que se está viviendo en Navarra "un momento histórico, muy especial y políticamente bonito y profundo". ¿Y qué van a hacer? ¿Checas, Gulag, campos de concentración, colectivizaciones, despidos en masa, expropiaciones, hambrunas, torturas, anexión forzosa a una Euskadi Socialista? No es que sean contrarios a todo eso, pero de momento parece que van a querer ser mucho más hábiles. Más que sus teóricos y limitados adversarios, más que probablemente.

Lo que van a hacer, y lo que no
En Educación han pactado "garantizar que todo el alumnado pueda estudiar en euskera". Cosa esencial en toda Navarra, por supuesto, no como estudiar en español, que es una lengua menor, ni en inglés, que es una lengua fósil, como todo el mundo sabe. El euskera, primero abierto a todos (inmediata "ayuda de transporte y comedor para todo el alumnado que se matricule en modelo D en las zonas mixta y no vascófona"), luego impuesto en la práctica a todos, es lo importante. Y eso incluye parar el modelo actual de educación bilingüe en inglés ("una moratoria en la extensión del PAI"). En cambio, apuesto caña y pincho de tortilla a que los miedos de algunos a que quieran "acabar con la educación diferenciada", "acabar con las clases de religión en el sistema público", apropiarse de la UNAV, controlar sus fondos públicos o "atacarla implantando una Facultad de Medicina en el ámbito público" se quedará en pura retórica; porque ellos, Geroa Bai y buena parte de Bildu en particular, saben bien dónde buscar enemigos, y dónde no hacerlo de momento. A esos puertos ya llegarán cuando no haya remedio, no por ahora, palabrería aparte. O quizá nunca, si la UNAV sabe endulzar y euskaldunizar las cosas, del mismo modo que la UPNA lo hará para tener más dinero contante.

Ante la crisis, por supuesto, lo principal y más urgente va a ser imponer el vascuence, cómo no, empezando por euskaldunizar la Administración y la sociedad. Habrá nueva Ley del Euskera y nueva Ley de Símbolos, para empezar, pero si acuerdan "no privatizar servicios" ya verán cómo eso no se aplica a ikastolas y euskaltegis. Además, van a "darles la vuelta a las políticas que ha practicado UPN respecto a la Comunidad Autónoma Vasca durante los últimos años".

Y por lo mismo, tratarán de controlar y además euskaldunizar los medios de comunicación. Primero por las buenas (promoción, subvención, uso coactivo de la publicidad institucional), luego, si se tercia por las malas, pero la meta será que la oposición sea sólo relativa, aguachinada, prudente, moderada y jamás alternativa. Quieren ver al “Diario de Navarra”, a la Cope y a Navarra TV comer de su mano, o en todo caso, hablando bien de Geroa Bai para criticar a Bildu. Ya han empezado, de hecho, y es que el dinero manda. No nos engañemos: más les importa controlar los medios que euskaldunizarlos, porque piensan en el futuro. No como otros.

En cuanto a ETA, ya no existe para ellos, oh… se habla sólo de la violencia en general, y cuando se habla de los etarras sólo se condena la posible violencia futura, no la pasada y presente impune y, en cambio, se resucitan cosas tan urgentes como la guerra de 1936, interpretada por ellos. Así, el nuevo Ejecutivo "adoptará el compromiso de rechazo y condena sin paliativos de cualquier vulneración de DDHH o actos de violencia que se produjeran, sea ésta de ETA, de grupos de ultraderecha o de funcionarios del Estado". Aún se están riendo los funcionarios que han gestionado todos los supuestos terrorismos que no hayan sido de ETA en el último cuarto de siglo, pero, en fin, esto es lo que tendremos. "El desarme verificable y el desmantelamiento ordenado, seguro, definitivo y sin condicionamiento político alguno de las estructuras de ETA como organización y la supresión de todas las medidas y espacios de impunidad"… pero, a la par, de cada cachete que un alguacil dé a un borroka y sin perdón, reparación ni castigo para los cientos de asesinatos y miles de crímenes impunes.

Hablando de autogobierno, cuando éstos dicen fueros quieren decir integración en Euskadi e independencia futura, no nos engañemos. Barkos "trabajará para asumir las competencias de I+D+i, tráfico e instituciones penitenciarias" y también para tener "voz propia en Europa". Por supuesto, se comprometen a "normalizar e impulsar las relaciones con la CAV". Poco a poco, hasta la digestión final.

La corrupción será investigada, pero sólo la que políticamente les convenga. Se constituirá una nueva comisión de investigación sobre la CAN y se limitará a dos el número de mandatos de los políticos. Veremos. Sí será bueno que cumplan, pero de verdad, con su "análisis de lo sucedido en el pasado tanto con Reino de Navarra Arena como con Circuito de Los Arcos, Sendaviva, Osasuna", aeropuerto, museos inexistentes o fallidos, autovías con peaje en la sombra, Volkswagen y quién sabe qué más. Adelante, atrévanse. Nadie nunca lo ha hecho antes. Aunque, por ejemplo, si hablamos de suciedad y agresión urbanística que no sea sólo de Guenduláin, aunque haya de correr sangre socialista por acción o regionalista por omisión, ya me entienden ustedes.

¿Se acabaron las obras públicas? Lo que se ha acabado es el dinero… o tal vez no. Son ambiguos en esto como en casi todo, y del sistema ferroviario hablan su apuesta a "largo plazo" por "una solución ferroviaria compatible con los estándares internacionales y capacidad suficiente que responda adecuadamente a las necesidades de transporte de mercancías y de personas viajeras, tanto de cercanías como de media y larga distancia". O sea, que ya veremos el TAV hacia el Sur pero seguro que más tren hacia Alsasua-Vitoria-San Sebastián. Y autopistas y autovías, probablemente en la misma dirección.

Nada o casi nada consistente dicen de la agricultura, salvo que evaluarán qué hacer con la fase "de emergencia" del Canal de Navarra fase 1. Yo sólo pido que sean más sinceros y realistas de lo que otros nos prometieron hace unos años. Y que no se use al campo como excusa para las constructoras, amigos, atención a centros urbanos, etc. Al menos, me gustaría creer que gracias a los batasunos habrá más y mejor atención a bosques ríos y montañas. Quizá hagan algo cosmético, pero sospecho que llegados al poder se les caerán los pantalones de escalada (usados para trepar por Jarauta más que por ninguna foz) pronto. Ay.

¿Crearán una banca pública? No es imposible, otra cosa es que sea un error. Ante la prepotencia de la banca de propiedad privada van a tener mucho apoyo social en esa dirección, sobre todo si, a la vez exhiben y castigan la gestión de la exCAN. Espero que a esa parte sí se atrevan… y a poner nombres a los desfalcos.

Subirán los impuestos. No es tan evidente como parece: impuestos más altos implica a menudo recaudaciones menores, y éstos quieren gastos mayores… pero ya veremos. Porque los impuestos altos tienen además un efecto de cambio social (aplastamiento de las clases medias, sumisión a la Administración) que pueden ser lo verdaderamente importante para ellos. Quieren una sociedad sumisa, y para eso valen también IRPF, Sociedades, Patrimonio, Sucesiones e IVA.

En sanidad, dicen que revisarán los conciertos con entidades privadas, pero de apuesto también a que no hundirán los cimientos financieros y fiscales de la CUN. Podrían, pero no se atreverán ahora. Van a "garantizar el aborto en el sistema público". Eso lo creo. Una auténtica urgencia sanitaria, seguro que sí. Moralmente, ningún cambio grave si consideramos que en Navarra se aborta con medios públicos desde 1985, y que se han aplicado la ley sangrienta de 2010 y todas las normas intermedias, aunque haya sido con gestión privada. ¿Puede condenarse eso habiéndose repartido píldoras abortivas habiendo podido no hacerlo? Simplemente, habrá profesionales que no objeten al aborto quirúrgico y ganen puntos ante los nuevos poderosos. Y otros ´héroes´ que dejen de objetar pensando en el futuro de sus carreras. ¿Y qué dirán los numerarios de Bildu y de Geroa Bai? Pues nada, como tampoco lo han dicho los de un PP que podría haber derogado ambas leyes y no ha querido.

Como si nos hubiese leído, Barkos ha dejado claro que "entre las posibles fórmulas nunca la anexión de Navarra a la CAV sería una opción". ¡Claro que no! Insiste en que es "importante normalizar las relaciones" de Navarra con la comunidad vasca en diversos sectores, y poquito a poco crear la mayoría social que ahora es totalmente opuesta. Por eso no hay riesgo de que se aplique la malhadada Disposición Transitoria Cuarta de Suárez y Del Burgo –útil como amenaza y para el futuro-, sino que se trabajará a largo plazo. Por eso, ellos, los cuatro socios activos, van ganando, porque saben hacerlo. Incluso van dando la vuelta al navarrismo y fuerista más radical, replanteando su Anschluss como una exaltación de la navarridad más navarrera y una "unificación de los territorios forales" en torno a una historia de Navarra recontada. Por eso, entre otras cosas, nunca sacarán a concurso de méritos sin intervención política las direcciones generales ;). Ya me entienden ustedes.

Aunque no va a ser un cambio radical visible como tal, "un presidente abertzale trabajando con total normalidad" es el fin de la Navarra que ustedes, la mayoría, han vivido y querido. Sólo queda una opción, que Uxue Barkos tratará de evitar usándose a sí misma como vaselina hasta que el paso esté ya dado, sin prisa. Si la "Navarra española, amante de las libertades y de su identidad foral, quiere sobrevivir, deberá salir a la calle, movilizarse, trabajar en la política y en la cultura. A corto, medio y largo plazo. Y dada la trayectoria de sus partidos políticos, convertidos PSN, PP y UPN en socios pasivos del cambio y en meras oficinas de intereses únicamente movilizadas en campaña electoral, no parece sencillo: demasiadas rutinas y comodidades, demasiados errores, excesivas flaquezas, cobardías también. Pero es su única posibilidad de futuro: de Navarra y de España". Sin partidos, que ya han dado muestra de hasta dónde pueden arrastrarnos.

España desvertebrada
LUIS MARÍA ANSON El Mundo 21  Julio  2015

En lugar del 6% anunciado por Zapatero, el déficit del año 2011 rozó los dos dígitos, lo que desbarató de forma sustancial el programa de Rajoy. Unos meses después, la prima de riesgo se instaló en los 638 puntos y el rescate parecía inevitable. La firmeza, la flexibilidad, la lucidez del nuevo presidente permitieron a España sortear los obstáculos y salir al aire libre tras la sórdida caminata por el túnel de la crisis económica.

Después de afirmar lo que en justicia le corresponde a Rajoy, es decir, el éxito económico, la objetividad exige contemplar el desolado paisaje de su acción política. Conforme a los tres monos de Nikko -no ver nada, no oír nada, no decir nada-, la influencia sobre el presidente del Gobierno de Pedro Arriola, hombre muy seguro en sus errores, se ha traducido en la pasividad desdeñosa, la displicente soberbia, la sandez del "no hay que hacer nada porque el tiempo lo arregla todo". ¿Le ha explicado alguien a Rajoy la situación real de Navarra, que pugna ya, conforme a la estrategia etarra, para integrarse en el País Vasco? ¿Tiene conciencia clara el presidente del Gobierno, tan obcecado en el voluntarismo político, de lo que ha ocurrido en Cataluña durante su legislatura, con la convocatoria del referéndum secesionista, las elecciones plebiscitarias, la pitada al himno nacional? ¿O en el País Vasco, donde un día sí y otro también se hace apología de Eta y de los terroristas? ¿Se da cuenta Rajoy de que la extrema izquierda mangonea en Madrid y Barcelona, restableciendo el clima de las dos Españas que la Transición logró superar? ¿Tiene idea el presidente de que las nuevas generaciones se muestran al 70% indiferentes ante el sistema, indignadas al 30%, casi al 100% asqueadas? ¿Ha pensado alguna vez Rajoy que el régimen, agotado hace ya varios años, se le está desmoronando entre las manos?

El 26 de noviembre de 2011, Gregorio Marañón publicó un artículo en el que afirmaba: "La coyuntura es de tal gravedad que, tras las elecciones del 20-N, resultará imperativo recuperar el consenso como si de una segunda Transición se tratase, si no queremos correr el riesgo de que nuestro sistema político, nuestra convivencia cívica y nuestro bienestar embarranquen peligrosamente". Unos días después, el 10 de noviembre, me sumé yo a la posición de Marañón en las páginas de este periódico. La respuesta de Rajoy, tras el 20-N, no fue buscar el consenso sino desplegar a todo trapo las velas de la soberbia y la arrogancia. No se dio cuenta de que ni Rubalcaba había perdido las elecciones ni él las había ganado. Las perdió Zapatero.

Si Rajoy hubiera consolidado entonces el pacto de Estado con Rubalcaba, se podía haber evitado que la España vertebrada durante la Transición se esté desvertebrando. El consenso en la obligada reforma de ley electoral habría impedido que los pequeños partidos sometan ahora al PSOE y al PP a chantajes insoportables. Si se hubiera emprendido hace un año la reforma constitucional ordenadamente desde dentro del sistema no estaríamos ante el riesgo actual de que algunos la hagan revolucionariamente desde fuera. Y prueba de que el consenso era posible es que, a pesar de los desdenes de Rajoy, el líder del PSOE, Rubalcaba, apoyó la ley de abdicación que significaba la proclamación de un nuevo Rey y que fue aprobada por el 86% del Congreso y el 90% del Senado.

Luis María Anson, de la Real Academia Española

En Pamplona
Bildu coloca a un exmiembro de Ekin de director de la Policía
  www.gaceta.es 21  Julio  2015

Covite clama al cielo tras conocer que quienes no condenan el asesinato selectivo de seres humanos y están en contra de la Policía y de la Justicia acaben de jefes de los agentes.

“Es una barbaridad que quienes no condenan el asesinato selectivo de seres humanos y están en contra de la Policía y de la Justicia en este país acaben liderando y siendo los jefes de esa Policía y lideren consejerías o departamentos como los de seguridad ciudadana, interior o justicia”.

El colectivo de víctimas del terrorismo del País Vasco, Covite, clama al cielo tras conocer que Bildu, que ocupa la concejalía de Seguridad de Pamplona, haya colocado como director de Seguridad del Ayuntamiento a Daniel Saralegui Aristu, un exmiembro de Ekin, juzgado por amenazar a escoltas.

Según ha informado este lunes el diario ‘La Razón’, Saralegui va a contar con privilegios, sobre todo, en el acceso a información restringida, bases de datos, registros y relaciones con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Una circunstancia que constituye un "problema de seguridad pública", alerta el diario, por poner a disposición del entorno de los aparatos de decisión de ETA información sensible de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

Covite también critica que una abogada propuesta por la formación filoetarra, María José Beaumont, sea la nueva consejera de Interior en Navarra y queden a su cargo los 1.500 policías forales. “Nos parece muy preocupante esta situación”, ha señalado a GACETA.ES, el colectivo, consultado por tales nombramientos.

Recuerda que en reiteradas ocasiones EH Bildu se ha posicionado en contra de la detención de terroristas, como se ha evidenciado en el Parlamento, donde han lucido camisetas de protesta.

El nuevo Gobierno de Navarra tendrá nueve consejeros, de los que seis han sido propuestos por Geroa Bai, dos por EH Bildu y uno por Izquierda-Ezkerra. Estos partidos y Podemos han aupado a la nacionalista vasca Uxue Barkos, de Geroa Bai, como presidenta del Gobierno Foral, cargo que ostenta desde este lunes.

Se da la circunstancia de que el PP se queja ahora de que haya individuos de Bildu en las instituciones, pero bajo su Gobierno se ha legalizado ese partido.

La vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, ha dicho recientemente que "cuando se juntan en pactos radicales y residuales" se dan "malas noticias" como el nombramiento de una dirigente del partido abertzale como consejera de Interior del nuevo Gobierno foral, cuando esa formación tiene "el peor" currículum en cuanto a "la defensa de los derechos y las libertades".

El vicesecretario general de Sectorial del PP, Javier Maroto, considera la designación de Beaumont una "provocación" y un "claro mensaje de toma de decisiones", aun sabiendo que "la mitad de la población no lo va a comprender".

"Están poniendo al zorro a cuidar a las gallinas", denuncia.
 


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