AGLI Recortes de Prensa   Martes 28  Julio 2015

Odiar el Capitalismo, amar el Estado
Javier Benegas www.vozpopuli.com  28 Julio  2015

“Una tierra seca, estéril y pobre: el 10% de su suelo no es más que un páramo rocoso; un 3%, pobre e improductivo; un 4%, medianamente fértil; sólo el 10% francamente rico. Una península separada del continente europeo por la barrera montañosa de los Pirineos, aislada, remota. Un país dividido en su interior mismo, partido por una elevada meseta central que se extiende desde los Pirineos hasta la costa meridional. Ningún centro natural, ninguna ruta fácil. Dividida, diversa, un complejo de razas, lenguas y civilizaciones distintas: eso era y es España”.

Así daba comienzo John Huxtable Elliott a su libro La España Imperial (1469-1716). Esta cita, pese a que el libro de referencia se remonta en su primera edición (en inglés) al año 1963, sigue siendo en lo fundamental plenamente vigente. Por más que durante décadas se hayan derramado sobre esta vieja tierra decenas de miles de millones de euros en forma de líneas férreas de alta velocidad, y quién sabe si centenares de miles de millones en carreteras, autovías, autopistas, aeropuertos y puertos –todos, por su puesto, a través de la indómita maquinaria que llamamos Estado–, España sigue siendo en lo fundamental aquello que Elliott acertadamente expresaba en el primer párrafo del prólogo de su libro: un país heterogéneo o, si se prefiere, una nación –¿por qué no?– geográficamente complicada y, sobre todo, pobre, muy pobre.

Los españoles no hemos tenido la misma suerte que otras naciones. Y, a decir verdad, de un tiempo a esta parte tampoco parecemos estar dispuestos a buscarla. No hay bajo nuestro yermo suelo grandes reservas petrolíferas y de gas o yacimientos de minerales preciosos. Tampoco el campo es demasiado fértil y, por lo general, no proporciona abundantes cosechas, salvo que recurramos al riego intensivo y a los planes hidrológicos, cuyo simple esbozo genera de continuo enfrentamientos que sacan a relucir lo peor de cada casa. Nos queda, eso sí, el sol y la playa. Pero el turismo no es suficiente para una sociedad tan ávida de prebendas como la nuestra.

Siendo esta tierra tan poco afortunada en cuanto a recursos naturales, lo único que podría ayudarnos a vislumbrar un mañana prometedor sería que confiáramos en la creatividad, en el talento y en la capacidad de emprender, en ese espíritu de frontera que sirve para hacer de la necesidad virtud. Esa sería la convención lógica a la que llegaría sin vacilar cualquier sociedad en parecidas circunstancias y con un mínimo instinto de conservación. Pero lamentablemente, aquí no solo nos son adversos la orografía, el clima y la naturaleza, también lo son las mentes, o mejor dicho, lo es la mentalidad imperante; la administrativa y la inoculada individualmente:

"Yo recibo todo del Estado. ¿Puedo tener alguna cosa sin permiso del Estado? No, todo lo que podría obtener así, me lo arrebata advirtiendo que carezco de títulos de propiedad: todo lo que poseo lo debo a su clemencia…”

Por si esto no fuera ya suficiente desgracia, desde que la crisis financiera estalló, hemos desarrollado una aversión superlativa hacia el mundo financiero, el cual es también, mal que nos pese, el de los pequeños ahorradores (nosotros mismos, nuestros padres y abuelos). En efecto, hay un odio enfermizo hacia ese flujo de capitales sin fronteras que trae consigo la globalización y que, al decir de los nuevos predicadores, se ha constituido en un poderoso cuerpo de ejército que desafía la soberanía de las naciones, especialmente de las más corrompidas. Por el contrario, obviamos las mil y una ineficiencias de los estados de bienestar, como si no hubieran tenido nada que ver en el cebado de la bomba.

Hoy, incluso el término eficiencia, antaño muy estimado por las comunidades al estar íntimamente relacionado con la prosperidad y el progreso, ha devenido en tabú, en palabra enemiga de la democracia, porque ajustarnos a la realidad, nos dicen, atenta contra derechos que, sin ser fundamentales, fueron sacralizados en el altar del Estado providencia. Pero, ¿no es cierto, acaso, que ya antes de la crisis dedicábamos casi la mitad de nuestros ingresos a sufragar la maquinaria del bienestar, y que si manteníamos la ilusión de un nivel de vida aceptable era porque aún nos estaba permitido endeudarnos a un precio más que razonable? ¿No fueron precisamente los políticos y burócratas, con su prodigalidad interesada, los que nos llevaron –y con gusto nos dejamos llevar– a apoyarnos en el sistema financiero para mantener en pie la arcadia? En definitiva, ¿no son las burbujas financieras el fiel reflejo de las otras burbujas, las de las demandas sociales infinitas que patrocinan los estados?

Que el sistema financiero internacional vitupera la soberanía de las naciones y somete a la esclavitud a sus ciudadanos es una verdad a medias o, mejor dicho, una mentira que aparenta ser verdad. No hay nada nuevo bajo el sol. Los criterios de solvencia y de credibilidad siempre han sido los mismos, poco más o menos. Lo que desde luego no es igual es el volumen de las deudas, la velocidad a la que hoy somos capaces de generarlas, a poco que el político de turno pierda los papeles, ni tampoco el nivel de derroche de los estados actuales.

Las peores barreras al progreso y a la prosperidad son internas, se encuentran dentro de los sistemas institucionales de los países, en las malas costumbres promocionadas y adquiridas, y también, como apuntábamos unas líneas más arriba, en esa forma de pensar pueril, según la cual por el solo hecho de nacer han de asegurarnos el sustento. Una mentalidad delirante que, ahora, azuzada por la urgencia e imbuida de un miedo irracional hacia el inevitable ajuste, nos empuja a la peligrosa pendiente de la regresión, es decir, la incivilización.

Viendo la evolución durante estos últimos años, no es descabellado aventurar que vamos camino de una nueva taxonomía en la que la jerarquía cambiará por completo y “igualdad” se antepondrá a la “libertad”. Si definitivamente tal cosa sucede, el número de prohibiciones, de trabas legales y administrativas, alcanzará tales cotas que la libertad desaparecerá por completo. ¿Qué será entonces de esta España intrínsecamente pobre?, ¿qué futuro será el nuestro si a la iniciativa individual, lejos de allanarle el camino, la declaramos proscrita?, ¿qué sucederá cuando hayamos expoliado el último patrimonio, la última renta?, ¿a quién vamos a canibalizar para mantener la mentira?

Mariano Rajoy y la procrastinación
Agustín Rosety Cózar Gaceta.es 28 Julio  2015

Procrastinar es diferir o dejar para más adelante las tareas que nos dan pereza o nos desagrada afrontar. En muchas ocasiones el que procrastina tiene la secreta esperanza de que esa tarea antipática de realizar termine por ser innecesaria y, de esa forma, librarse de tan desagradable quehacer. En mayor o menor medida, todos procrastinamos. Pero hay algunas personas para las que la procrastinación se convierte en un auténtico sello de identidad. Una de ellas es Mariano Rajoy.

El art. 155 de la Constitución contempla el escenario de que una Comunidad Autónoma no cumpla las obligaciones que le imponen la Constitución y la Ley, o atente gravemente contra el interés general de España. Llegado a ese punto, el Gobierno está facultado, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma y aprobación por mayoría absoluta del Senado, a tomar las medidas necesarias para obligar al cumplimiento de la Ley o para proteger el mencionado interés general. Para la ejecución de tales medidas el Gobierno podrá dar instrucciones directamente a las autoridades de las Comunidades Autónomas.

Por ello cuando el pasado 9 de noviembre Artur Mas persistió en su desafío y celebró su Referéndum secesionista, incumpliendo la resolución del Tribunal Supremo y situándose al margen de la Legalidad, Mariano Rajoy tenía en su mano las herramientas legales para impedirlo. Con mayoría absoluta en el Senado, sólo tendría que haber dado órdenes a la policía autonómica catalana para que retirase las urnas y sellase los colegios electorales. Y los Mossos d'Esquadra hubieran obedecido, porque es difícil que funcionarios de carrera arriesguen su puesto de trabajo y su libertad por seguir los delirios del President. Más aún en una sociedad tan dividida como la catalana en la que, según las encuestas de la propia Generalidad, un 60% de los ciudadanos no ven viable la independencia.

Rajoy prefirió entonces procrastinar. Decir que no se había producido ningún referéndum y negar que se hubiera realizado una consulta que unos días antes había impugnado. Seguramente pensando que los nacionalistas catalanes se acabarían cansando y que, cuando llegase la ansiada recuperación económica a la que ya por entonces había confiado su reelección, los catalanes entrarían en razón y olvidarían el desafío soberanista para echarse en manos del Partido Popular.

Pero el desafío independentista no se ha frenado. Envalentonado con la celebración del referéndum, Artur Mas persiste en su determinación. Esta vez el desafío consiste en convertir unas elecciones autonómicas en un plebiscito. Y en la promesa de una declaración unilateral de independencia a los seis meses de haber conseguido una mayoría secesionista en el parlamento autonómico.

Esta vez Mariano Rajoy se ha puesto serio. Dice que está dispuesto a aplicar la Constitución (dice que proporcionalmente, no vaya a ser que alguien lo critique). Pero Rajoy olvida algo muy importante. Las elecciones catalanas son en septiembre y las legislativas en noviembre. La más que probable declaración de independencia de Mas se producirá en marzo de 2016. Y a fecha de hoy es difícil saber quién será para entonces el presidente del Gobierno y qué coalición de partidos será la que tendrá la mayoría en el Senado.

Si el próximo presidente del gobierno es un Pedro Sánchez sostenido por Podemos, parece complicado que el Gobierno se atreva a responder con contundencia ante el órdago soberanista. Pablo Iglesias se ha manifestado a favor del “derecho a decidir” y dice sin tapujos que la Constitución no hay que reformarla, sino sustituirla por otra. Pedro Sánchez, un político absolutamente impredecible, parece que se inclina por abrir un proceso de reforma de la Constitución para evolucionar hacia un federalismo que los nacionalistas catalanes han dicho ya que no quieren.

La confluencia del nacionalismo catalán, del leninismo amable de Podemos y la indigencia intelectual de los actuales líderes socialistas, hacen de la independencia de Cataluña un escenario factible en el medio plazo.

Después de tres años de desafío soberanista, Artur Mas sigue más vivo que nunca. Seguramente porque siempre ha tenido la iniciativa en el proceso, mientras que el procrastinador Mariano Rajoy ha evitado tomar cartas en el asunto, aplicando su conocido método de dejar que las cosas se acaben arreglando por pura podredumbre.

Nunca un Presidente del Gobierno ha desperdiciado de esta forma la confianza que el pueblo español le ha entregado mayoritariamente en las urnas.

Carta abierta a España
María Jamardo Libertad Digital 28 Julio  2015

Asistimos a un momento crítico sin precedentes en España. Una incesante tendencia rupturista amenaza la unidad de la nación y quienes nos gobiernan parecen no entender nada.

El auge de los movimientos separatistas -especialmente abanderados por la promesa de declaración unilateral de independencia que se anuncia desde Cataluña- lleva tiempo fraguándose. Disponen de un plan concreto, con una propaganda perfectamente orquestada, que apela a los sentimientos y utiliza para su causa un elemento tan esencial como el concepto de identidad de pueblo, inoculado en los ciudadanos mediante dos vías fundamentales: la educación y el control de medios de comunicación propios (pero financiados por todos los españoles), que divulgan una realidad modificada a voluntad y empeñada en repetir mantras históricos y lingüísticos adulterados. No es algo nuevo, pero sí de enorme trascendencia.

La situación es resultado de una pérdida (ya veremos si irrevocable) del proyecto España y de la españolidad. Especialmente en esto último, aunque resulte doloroso afirmarlo, muy probablemente llegamos tarde.

¿Cuáles son las causas?
Por una parte, la propia inquina de los nacionalistas cuya piedra angular estriba en la atribución de entidad propia a un territorio y sus ciudadanos; entendiendo que si todo fenómeno humano tiene una raíz cultural, ha de elegir para sí mismo y para los demás una cultura propia e idílica que aspira a ejecutar la promesa de construir una convivencia perfecta, previa destrucción de la cultura "dominante" anterior que sólo genera frustración por imposición ("España nos roba" es un claro ejemplo).

Por otra, los complejos de todos los gobiernos centrales, sin excepción, absolutamente incapaces, que han hecho constantes concesiones para alimentarlos. No sólo en lo financiero y en lo electoral (con una ley vigente discriminatoria, que confiere distinto valor a los votos de los ciudadanos en función del territorio) sino por incomparecencia en el debate político, cegados y exclusivamente concentrados en mantener un poder que en no pocas ocasiones ha exigido de pactos indeseables con formaciones nacionalistas (CIU y PNV) a las que han pretendido contentar con atribuciones perversas -en pago a los favores prestados- como la cesión de competencias en contra del interés general de la sociedad y los ciudadanos. Tampoco esto es novedoso ni sorprendente, porque la propia Constitución -norma básica que debe articular las reglas del juego político y democrático- es resultado de un proceso constituyente defectuoso que alienta la progresiva autonomía de las divisiones regionales -ya cuasi subestados- afectando de manera inequívoca a la cohesión propia de la nación y a la eficiencia de su funcionamiento. La descentralización política es nefasta y ha contribuido impunemente a la progresiva demolición del Estado.

España se descompone. La solución no es ni sencilla, ni inmediata. Pero desde luego nada tiene que ver con lo jurídico ni con los tribunales porque, en lo que a la legalidad se refiere, por el momento las afrentas separatistas no han tenido consecuencias relevantes, ni de ninguna otra clase. Sí las ha habido en cambio, de facto, en las amenazas consumadas que desde las instituciones catalanas se han ido materializando de acuerdo a la hoja de ruta confeccionada. Que la consulta era ilegal, de acuerdo. Pero nada, ni nadie, impidió que se celebrara.

¿Por qué entonces deberíamos presuponer que la convocatoria de elecciones autonómicas plebiscitarias, concebidas entorno a una lista nacionalista unitaria, no servirá para legitimar la declaración unilateral consabidamente anunciada?. Los mensajes del gobierno y su presidencia al respecto no pueden ser menos tranquilizadores y equivocados.

Señores, ha llegado el momento de atajar el problema sin ambigüedades y recurriendo a soluciones pragmáticas. Detectadas las causas y analizadas sus indeseables consecuencias, ya no caben más discursos y dislates. Resulta imprescindible tomar medidas concretas y palpables. Si queremos reconstruir España, si de verdad deseamos salvarla, la reforma constitucional es inexorable. Pero no de una forma parcial y timorata, sino valiente y amplia. No olvidemos lo realmente importante, sólo el conjunto de la sociedad, la misma que se ha otorgado una Norma de convivencia determinada, tiene la responsabilidad, el deber y la legitimidad necesaria para modificarla.

TERRORISMO ISLÁMICO: SE ASESINA, SE DESCUARTIZA Y SE VENDE
Antonio García Fuentes Periodista Digital 28 Julio  2015

Si bien “el bien y la felicidad suprema la sitúan en el otro mundo”; en este prefieren apalancarla con dinero y bienes materiales, puesto que en este perro mundo, casi todo se mueve sobre la base del dinero que cuesta moverlo. La religiones en general, han practicado y practican ello y de ahí que en mayoría, atesoren incalculables sumas de “contante y sonante”, e innumerables “títulos de propiedad de parcelas terrestres”, por los motivos antes indicados. Pero lo que no se había llegado hasta ahora, era a lo que hoy cuento en mi artículo: veamos.

“10.000 euros por ejecución. El Estado Islámico extrae los órganos de los asesinados para venderlos en el “mercado negro”. Obras de arte supuestamente destruidas son adquiridas por coleccionistas de EE. UU. y Europa”. (Titulares en el diario “La Razón” del 17-07-2015)
O sea que también, venden las reliquias de viejas civilizaciones y en las que abundan, las reproducciones idolátricas de dioses, que el Islam dominante consideran “malditas o pecado mortal”. Todo ello nos demuestra que “el dinero es lo que importa y que hay que obtenerlo de la forma que sea y al precio que sea”, puesto que esta organización necesita mensualmente (lo dice el citado periódico) diez millones de dólares o nueve de euros, para pagar “al personal contratado, captado o fanatizado, que igualmente viven del dinero que reciben” y del que Alá, parece que no les facilita ni un céntimo; quizá por aquello tan bíblico (en lo que los musulmanes creen fielmente) de que… “ganarás el pan con el sudor de tu frente”; aunque algunos se lo ganan (y todo lo demás) con la vida que asesinan y demás calamidades que están produciendo en un mundo en el que según ellos, debe reinar… “Dios clemente y misericordioso”: primera frase en el primer sura del libro sagrado que escribiera el profeta Mahoma, que afirma ser dado en la Meca; o sea El Corán”.

El periódico citado le dedica dos páginas completas incluso con mapa y entre otras cosas afirma lo que sigue: “Los terroristas del EI obtienen un beneficio de 10.000 euros por ejecución. De hecho, las grabaciones que emiten con sus bárbaras ejecuciones duran lo justo para que el mundo entero pueda observar bien a las claras lo sanguinarios que son quienes las llevan a cabo”.

Entendemos que esa rapidez, va unida a la que necesitan, para llevar a las víctimas “aún calientes”, a los lugares en que las esperan para sacarles todas las partes vitales, que pueden ser trasplantadas en tiempo y forma y para las que indudablemente se supone, que tienen su lista de espera, su red mundial de vendedores de vísceras, y sus transportes debidamente coordinados, puesto que “un negocio así requiere muchas cosas sincronizadas y para que todo llegue en perfecto estado para de inmediato ser cobrado por los intermediarios que sean”… “da no sé qué pensar e imaginar todo ello, pero yo no lo veo de otra forma, ya que el negocio es el negocio y este por repelente que sea, es un negocio más que se sostiene por el dinero que de él se extrae. Horrible todo ello, pero si algún lector lo ve de otra manera que me lo diga.

En cuanto a los restos arqueológicos, que también propagaron el que los destruían por ser contrarios al Islam y que por ello deben de desaparecer de este mundo, la realidad según el periódico, es la que sigue.

“Obras de arte supuestamente destruidas son adquiridas por coleccionistas de EE UU y Europa”; o sea que mucha propaganda de destrucción y luego por bajo cuerda o a cara de perro, se las están vendiendo a los infieles de los países o civilizaciones que quieren destruir y estos “tragan” como si se tratara de compras vitales, como por ejemplo puedan ser el trigo o el arroz… ¿alguien entiende todo este negocio, que al final es sólo eso un negocio donde se compra y se vende lo que sea? Aquí no hay creencia religiosa ninguna y menos ideas políticas, aquí todo es negocio, o sea DINERO CONTANTE Y SONANTE.

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y http://blogs.periodistadigital.com/nomentiras.php

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El PP mintió y ganó
Eduardo García Serrano Gaceta.es  28 Julio  2015

Dicen lo que dicen porque en ello les va el sueldo y la carrera. Apostar por la verdad es ingrato y caro. Carísimo. Ocultarla tiene premio, y el premio se goza, sin pudor y sin náuseas, cuando uno se acostumbra a afeitarse todas las mañanas frente al tipo que hay al otro lado del espejo. Dice el PP que ha cumplido casi el 100% de su programa electoral de 2011. En ese adverbio (casi) cabe casi toda la impostura del cínico que se afeita todas las mañanas frente a los espejos de Génova.

Ellos dicen que sí han cumplido su programa electoral de 2011, pero esa afirmación no es más que una consigna propagandística. Y como asegura el viejo aforismo militar "empiezas a volverte completamente tonto cuando comienzas a creerte tu propia propaganda". Ese es el momento exacto en el que desaparecen el pudor y las náuseas al afeitarte frente al tipo que hay al otro lado del espejo. El PP no ha cumplido su programa electoral de 2011 por eso, entre otros factores, propios (la corrupción) y ajenos (la crisis), en las pasadas elecciones municipales y autonómicas perdió 2,5 millones de votos. Dirán, y es cierto, que las ganaron. Pero hasta los que les siguieron votando, la mayoría con una pinza en la nariz y un guante de portero de fútbol en la mano, eran plenamente conscientes de que el PP les había engañado, pero prefirieron perdonárselo por miedo a lo que se nos venía encima.

El PP puede decir que ganó las elecciones, es cierto. El PP puede afirmar que no gobierna porque el pacto de perdedores le hurtó ayuntamientos y CCAA, es cierto. Pero lo que el PP no debe decir es que ha cumplido su programa electoral de 2011, porque eso no es verdad. Y lo que no es verdad es mentira, es así de sencillo; aunque políticamente sea más rentable mentir que decir la verdad. Porque si el PP hubiera dicho la verdad en la campaña electoral de 2011, o sea que iba a soltar a Bolinaga y a decenas de etarras más, que no iba a reformar la ley Aído del aborto, que iba a subir los impuestos y que iba a tolerar la celebración de un referéndum independentista en Cataluña, sencillamente no hubiera ganado las elecciones. Mintió para ganarlas. Y las ganó. Es verdad.

Navarra: entre el frenesí abertzale y el noqueo constitucionalista
Fernando José Vaquero Oroquieta /www.paginasdigital.es 28 Jul

Las encuestas pre-electorales fallaron –y no poco– en lo que a Navarra se refiere. Finalmente los resultados han dibujado el peor de los escenarios posibles y que muy pocos osaron entrever.

De los tres bloques electorales tradicionalmente presentes en Navarra, el más castigado ha sido el del centro-derecha. UPN con 15 parlamentarios, y PP con 2, apenas han conseguido entre ambos 17 de un total de 50 (tenían 23 en el anterior parlamento). Ciudadanos, formación a la que algún sondeo atribuía hasta 4 parlamentarios, se ha quedado en nada; destruyéndose toda posibilidad de juego negociador a este bloque. El centro-derecha ha perdido votos y representatividad, quedando aislado –salvo ocasionales encuentros en la más estricta y solitaria oposición con el PSN-PSOE– y por completo marginado por las demás fuerzas. Además pierde las alcaldías de las principales ciudades y pueblos de Navarra; incluso de la misma Pamplona, ya regida por Joseba Asiron, cabeza de lista de EH Bildu y, como tal, vocero político de ETA. UPN, pese a todo, fue el más votado; pero pierde todo poder político real. Expulsado de todo poder real, alejado de la sociedad y, de momento, en estado catatónico ante el desastre sufrido: ¿será capaz de desarrollar alguna estrategia de futuro? De momento, desde su entorno apenas se ha elaborado algún análisis tranquilizador y superficial, caso del de Chon Latienda en ABC, una “histórica” del regionalismo, en el que se aminora y maquilla el desastre, asegurando que apenas se habría producido un mínimo cambio demoscópico en ningún caso sustancial…

El bloque de izquierdas mantiene posiciones; siempre que se incluya en el mismo a Podemos y a Izquierda-Ezkerra. En el parlamento anterior disponían de 12 escaños; han sumado 16 en esta ocasión. Podemos se estrena con 7 parlamentarios, al igual que el PSN-PSOE (que ha bajado de 9 a 7), al que supera en unos miles de votos. Izquierda-Ezkerra consigue 2 (pierde 1). Pero Podemos e I-E, ¿son izquierda por encima de todo, o, en inmediatas encrucijadas, se impondrá su alma nacionalista? La tradicional división en bloques de las diversas fuerzas políticas navarras, ¿también ha caducado?

El bloque explícitamente nacionalista consigue 17: 9 de Geroa Bai y 8 de EH Bildu. Han ganado, en su conjunto, 2. Y ello siempre que no les sumemos los 9 de Podemos e I-E; pues con semejante perspectiva, el vuelvo sería catastrófico.

Geroa Bai –un minúsculo PNV de apenas 200 afiliados en toda Navarra más unos cientos de “independientes” náufragos de diversas operaciones políticas de la periferia de la izquierda abertzale con Uxue Barkos al frente– lidera la iniciativa de formar un gobierno. Parte de un programa de mínimos y vienen trabajando en seis comisiones parciales con sus aliados naturales. Probablemente lo conseguirá; acaso en solitario, con apoyos externos estables y acordados, o en coalición con EH Bildu e I-E. Podemos, de boca de Juan Carlos Monedero, ya ha anunciado que se quedará fuera, pero apoyándolo siempre. Quien gobierne no necesita al PSOE. Ésta ha sido otra de las grandes sorpresas: el PSN-PSOE ya no es necesario… para nadie. Estos partidos tienen de plazo hasta el 24 de agosto para formalizar un acuerdo de gobierno y elegir a la nueva presidenta pues, en caso contrario, habría que convocar nuevas elecciones; pero no se hagan ilusiones: lo alcanzarán. De momento siguen negociando los siguientes temas: servicios públicos y rescate ciudadano; economía, empleo y fiscalidad; autogobierno, democracia, transparencia y participación ciudadana; infraestructuras, medio ambiente, administración local, desarrollo rural y ordenación del territorio; pluralidad, convivencia, paz y víctimas; y función pública, justicia e interior. Muchos tópicos en las mesas, pues, y eufemismos, y demagogia, y dialéctica… Mucha palabrería y una indisimulada voluntad de aniquilar políticamente a sus enemigos.

Es indudable que Geroa Bai formará gobierno, decíamos. Sin duda mantienen muchas diferencias con el resto de posibles socios. Pero les une a todos ellos análoga voluntad de transformar Navarra, “construir la nación vasca”, marginar a su odiada “derechona cunetera” (en la que incluyen a UPN, PP, el Opus Dei y sus obras, los grandes empresarios, las fuerzas policiales estatales, los residuos todavía presentes del ejército español, etc.) acabando con las que definen como sus redes clientelares y, finalmente, gobernar.

Les une también un modelo educativo laicista, estatalista y vasquista. Un botón de muestra. El pasado lunes, 22 de junio, Uxue Barkos y el rector de la Universidad Pública de Navarra se declararon partidarios, conjuntamente, de nuevas titulaciones universitarias… a pesar de la presencia de la “otra” Universidad de Navarra (la construida por el Opus Dei): ¿complementariedad o pura competición? Estatalismo en cualquier caso. Y a la enseñanza concertada, por su parte, únicamente le quedará su inmersión en una euskerización más o menos rápida. Comparten todos ellos –GB, EHB, I-E y Podemos– un programa de eliminar la zonificación lingüística, de modo que el euskera será cooficial en toda Navarra, implantando políticas de fomento mediante técnicas de discriminación positiva. Con tales mimbres, una nueva fase de aceleración de la revolución cultural se pondrá en marcha cual partida de dominó.

En este contexto, todavía no se sabe qué políticas priorizará Podemos, clave en este nuevo panorama político navarro: acaso las contempladas en tan ambigua como demagógica fórmula, que tanta difusión ha alcanzado, de “rescate ciudadano”. En todo caso, no parece que sus electores y dirigentes tengan especial querencia por España y la Navarra foral: todo lo contrario, España y la Navarra foral, como tantas otras ideas-fuerza que descalifican por entenderlas reaccionarias, formarían parte de la cosmovisión de su odiada “derecha”; de ahí su apoyo al “derecho a decidir”. ¿Cómo lo articularán? ¿Seguirán consignas desde Madrid o lo decidirán “sus bases”? De momento persiste su indefinición. Y, dentro de cuatro u ocho años, cuando el panorama esté maduro, ¿se sumarán a cualquier proyecto anexionista impulsado por las fuerzas abertzales? No se sabe.

En cualquier caso, la realidad ha superado toda ficción demoscópica; desbordándola.

Las fuerzas abertzales y de izquierda, salvo el PSN-PSOE, están exultantes. Y el miedo y la incertidumbre se han instalado entre los votantes del centro-derecha navarrista. Y entre los empresarios. Y entre muchos docentes. Y entre tantos y tantos funcionarios... no digamos ya entre las víctimas del terrorismo y de la violencia abertzale en todas sus formas.

Al espíritu militante, proselitista y acosador característico de la izquierda abertzale se le suma su acceso al gobierno y múltiples ayuntamientos (no olvidemos que la suma de ambas formaciones vasquistas casi duplica el número de concejales electos del centro-derecha navarro). Quieren transformar Navarra y nadie duda de que empeñarán en ello todas sus fuerzas. Y en su empresa, para toda ella o una gran parte, contarán con Podemos e I-E. ¿Hasta dónde llegarán?

Si la Navarra española, amante de las libertades y de su identidad foral, quiere sobrevivir, deberá salir a la calle, movilizarse, trabajar en la política y en la cultura. A corto, medio y largo plazo. Y dada la trayectoria de sus partidos políticos, meras oficinas de intereses únicamente movilizadas en campaña electoral, no parece sencillo: demasiadas rutinas y comodidades, demasiados errores, excesivas flaquezas, cobardías también. Pero es su única posibilidad de futuro: de Navarra y de España.

EL COSTE ECONÓMICO DEL DESAFÍO SOBERANISTA
Madrid, comunidad refugio para 1.500 empresarios catalanes
La deriva separatista en la que Artur Mas ha metido a los catalanes está propiciando la constante deslocalización de empresas radicadas en Cataluña.
Gaceta.es  28 Julio  2015

La deriva separatista en la que Artur Mas ha metido a los catalanes está propiciando la constante deslocalización de empresas radicadas en Cataluña que, por temor a las consecuencias de esa hipotética independencia, están trasladando sus sedes sociales, sus fábricas y sus factorías a otros puntos de la geografía española, fundamentalmente a Madrid, donde ya se han localizado más de 1.500 empresas que han decidido salir de Cataluña por miedo al boicot que en el resto de España se produciría sobre los productos catalanes una vez proclamada unilateralmente la independencia. 987 sociedades de Cataluña cambiaron su domicilio fiscal a otras comunidades, de las que 446 lo situaron en Madrid.

La cifra de sociedades que huye de la autonomía que dirige Artur Mas va en aumento desde que este se puso al frente de la Generalitat. Madrid recibió entre 2010 y 2013 exactamente 1.090 compañías catalanas, y tan solo en 2014 acogió a otras 446, según datos de Axesor.

"La situación se ha desmadrado tras las últimas directrices secesionistas y en 2015 vamos por el mismo camino", asegura Josep Bou Vila, presidente de la asociación de Empresarios de Cataluña. El empresario explica que los inversores encuentran actualmente más tranquilidad de capital en Madrid: "Huyen de todo lo que sean aventuras. Pueden ser positivas o negativas, pero igualmente son aventuras".

Cataluña es la segunda comunidad donde más sociedades se deslocalizaron en el pasado año. Madrid ocupa la primera posición con la salida de 1.388 compañías, sin embargo el balance es positivo para esta, pues recibió a cambio 1.994 nuevas mercantiles. La misma cuenta sale en rojo en la región catalana, que perdió casi mil empresas y únicamente recibió 602.
Plantea un modelo tributario inspirado en Australia y Suecia

Cataluña se propone construir un modelo de administración tributaria inspirado en el que hay implantado en Australia y Suecia, donde primaría la cooperación con el contribuyente por encima del control, según los expertos que asesoran al gobierno catalán en su proyecto de Hacienda propia.

El responsable del programa para la definición de un nuevo modelo de administración tributaria de Cataluña, Joan Iglesias, ha dicho que ese es el modelo que los expertos aconsejan al gobierno catalán que implante en caso de una eventual independencia de España. Iglesias ha precisado que los expertos recomiendan al gobierno catalán que cree un Servicio Catalán de Gestión de Ingresos formado a su vez por cuatro organismos: la Agencia Tributaria de Catalunya (ATC), la Agencia Catalana de Recaudación de Ingresos (ACRI), la Agencia Catalana de Comercio Exterior y Aduanas (Acced) y la Agencia Catalana de la Propiedad Inmobiliaria (ACPI).

Toda esta administración ejecutiva dependería del conseller de Hacienda, pero a su vez todo el sistema estaría tutelado por un denominado Consejo Fiscal dependiente del Parlamento catalán.

La solución 155 al problema catalán
Pablo Planas Libertad Digital 28 Julio  2015

El artículo 155 merodea otra vez por la sabana catalana. La prensa del movimiento separatista lo invoca como los pastores al lobo, aunque crece la sospecha de que el mitológico 155 es como el monstruo del Lago Ness, una leyenda rural para dar más aliciente y realce a las próximas elecciones autonómicas, en concreto al día después. Mas es un artista de la ventriloquia y así como clama que proclamará la república catalana, susurra a los empresarios que lo que quiere en realidad es negociar un concierto vasco, que sería la letra pequeña pero pintona de una solución temporal al problema de la conllevancia.

Ocurre, sin embargo, que Mas propone y las fuerzas de la naturaleza separatista disponen el fin de la historia española. Más de treinta años de aporreo nacionalista no pasan en balde y el paisanaje que compone la candidatura conjunta propende a la terquedad. Como advirtiera Felipe VI tras departir con Mas, son irreconducibles. De tal manera que sólo hay dos formas plausibles de encajar el golpe (de Estado, por supuesto).

El plan A es que los partidos contrarios a dinamitar la convivencia ganen las elecciones. Entre ellos podemos contar al PP y a Ciudadanos. Los más optimistas incluyen también al PSC, cuyos concejales en Tarrasa y Castelldefels acaban de votar a favor de que sus ayuntamientos se integren en la chiquipandi de los municipios por la independencia. E incluso hay quien meten en el saco a Unió, cuyos exconsejeros vienen de organizar el 9-N.

Enfrente están CDC, ERC, la ANC, TV3, La Vanguardia, Òmnium y los castellers de San Cucufate (Romeva), por un lado; las CUP, por enmedio; y Podemos/Sí que es pot, por el otro. Los primeros más las CUP son los de la declaración unilateral de independencia ya. Los podemitas, en cambio, proponen que eso se vote. Es decir, dos caminos para llegar al mismo precipicio.

Lo más realista es suponer que esa suma de catástrofes obtenga más votos que los partidos del plan A, por lo que no resulta inoportuno ponerse en la tesitura de un plan B. Y es ahí donde cobra vida el 155, el famoso, misterioso y feroz artículo de la Constitución Española que tiene dos colmillos que dicen así:

1- Si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general.

2- Para la ejecución de las medidas previstas en el apartado anterior, el Gobierno podrá dar instrucciones a todas las autoridades de las Comunidades Autónomas.

El fundamento de tal artículo es la "coerción federal" o "bundeszwang" del artículo 37 de la Ley Fundamental de Bonn. Coerción federal, por lo que se supone que los socialistas de Sánchez estarán a favor. "Bundeszwang", el martillo del Estado.

Ribó prescinde del castellano en los paneles informativos de tráfico
r. carrión/ r. martínez Valencia ABC 28 Julio  2015

Los cortes en las calles o los atascos se anuncian ahora en luminosos exclusivamenet en valenciano
El de la plaza de España que solo informa en valenciano

Circular en coche por Valencia a partir de ahora puede convertirse en una auténtica aventura para todos aquellos turistas nacionales o internacionales (e incluso ciudadanos de la región) que no dominen el valenciano. Los paneles informativos sobre la situación del tráfico del Ayuntamiento de Valencia, que hasta ahora informaban a los conductores en las dos lenguas cooficiales de la Comunidad -castellano y valenciano-, ahora solo lo hacen en la lengua autóctona.

Según ha podido confirmar este periódico, los paneles informativos ubicados en la plaza de España, en la avenida Pío XII, en la ronda norte y en el acceso a Valencia desde la A-31, entre otros -zonas todas ellas de gran intensidad de tráfico-, ofrecen los mensajes desde hace semanas solo en valenciano. Fuentes municipales indicaron que el Ayuntamiento no ha dado ninguna orden en este sentido, pero lo cierto es que los citados paneles ya no ofrecen la información en castellano, como sucedía hasta hace poco.

Una decisión que choca con la importancia que ha cobrado el turismo para la ciudad, que este año ha registrado el mejor primer semestre de su historia para el sector, según se desprende de las cifras del sondeo realizado por la Fundación Turismo Valencia -contrastadas el Instituto Nacional de Estadística-, que sitúan las pernoctaciones entre enero y junio en 1.915.240, con un incremento interanual del 3%. La cifra de viajeros también es positiva, ya que 931.265 personas llegaron a Valencia en este periodo, un 1,5% más.

La información del tráfico no es el único ámbito donde Ribó ha eliminado el uso del castellano. En su afán por «valencianizar» la tradicional Batalla de las flores de la Feria de Julio, celebrada este domingo, erradicó totalmente del acto cualquier simbología española. Se sustituyó la música en castellano por temas de grupos procatalanistas -según defienden las letras de muchas de sus canciones- como La Gossa Sorda, cuyo vocalista, Josep Nadal, es diputado autonómico por Compromís.

Sin bandera española
Fruto de esta «alergia» que el nuevo gobierno local parece tener a todo lo que suene a español, también despareció del desfile del domingo la bandera española, que fue sustituida por numerosas senyeras que trazaban una más grande, además de las colocadas en las farolas del paseo de la Alameda. Eso sí, una senyera que recordaba demasiado a la cuatribarrada catalana -tan solo se podía observar una estrecha franja azul en el empalme de las banderas-.

Todo ello sucede en un contexto en el que el conseller de Educación, Vicent Marzà (Compromís), acaba de proponer a la Mesa Sectorial de Educación eliminar la obligatoriedad de los centros con línea en valenciano de impartir al menos una asignatura no lingüística en castellano. Una decisión que más que apostar por una normalización de las dos lenguas en la Comunidad -que parecía conseguida-, apunta a la imposición del valenciano. Pese a todo, tanto Marzà como Ribó insistían la semana pasada en que se trata de una norma para dar «mayor libertad» a los centros.
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