AGLI Recortes de Prensa   Jueves 30  Julio 2015

En dirección desconocida
Manuel Muelawww.vozpopuli.com 30 Julio  2015

Entre la escasísima fiabilidad de las encuestas y una realidad sociopolítica de gran confusión, no es raro concluir que nadie está en condiciones de aventurar qué decidirá el pueblo español en los meses próximos. Creo además que, cuando se analiza con frialdad en qué manos está la dirección del país, y no me refiero sólo al Gobierno, la impresión de incertidumbre se agudiza, a pesar de los mensajes oficiales, con los que se pretende extender la idea de que todo está bajo control, acompañados de predicciones demoscópicas que afirman la continuidad de lo existente, un poco corregida, ya que, según se dice, España ha salido de una especie de infierno financiero para subir al cielo de la credibilidad y de la certidumbre. Para esos mensajeros oficiales u oficiosos, lo de la deuda, el paro y los continuos e incesantes despidos colectivos son peanuts. Junto a eso, los discrepantes o emergentes aparecen como un galimatías sin sustancia que podrían apuntillar el caos nacional. En realidad, se trata de un cruce de mensajes que se corresponden con el ambiente de superficialidad propio de una sociedad acrítica, susceptible a las emociones momentáneas, pero poco dada a la reflexión y a la búsqueda de las causas de sus problemas o de sus éxitos, que también los hay. Casi todo ha pasado a ser de usar y tirar y la política no podía ser menos, así que cualquier predicción no vale más allá de unos días o semanas.

Disconformes y resignados a emular a Argentina
En lo que sí existe un acuerdo generalizado entre los analistas es que el sistema español no parece estar en condiciones de salir de las cenizas en que se ha convertido, dejando de paso a la sociedad ayuna de alternativas positivas: lo viejo está casi inane y bastante esclerotizado, pero lo que se presenta como nuevo, primero no lo es tanto y segundo carece de atractivo para lograr apoyos suficientes de un pueblo que se ha sentido engañado y que tiene poca fe en general. Realmente, España está experimentando la definición genuina de la crisis que consiste en que lo establecido resiste y los que aspiran a sustituirlo, dadas sus carencias, no consiguen la primacía. Es una de las pocas cosas claras que se ve en las encuestas, si es que a éstas se les puede otorgar algún valor. Sin embargo, lo más llamativo que se observa en ellas es el abultado porcentaje, superior al 70%, de disconformes, que contrasta con los apoyos significativos que parecen conservar algunos de los presuntos responsables de ese estado de ánimo. Esa es la resignación o la argentinización, según se mire, porque lo nuestro no será Grecia o Venezuela, tiene más papeletas de imitar a Argentina, sumida en la decadencia desde los años 50.

Las contradicciones demoscópicas, aparentemente inexplicables, sólo se pueden enjuiciar desde la perspectiva de que se producen en una sociedad modelada durante décadas para considerar lejanos y poco relevantes a los poderes públicos, valorando a los gestores de los mismos como profesionales al servicio de sus intereses personales o de sus organizaciones y que las corrupciones descubiertas así lo acreditan. Un esquema disuasorio para los verdaderos interesados en la cosa pública, que ha funcionado mientras la grasa fiscal y financiera circulaba por él, pero que, al faltar estas, carece de propuestas y de vigor para resolver los múltiples problemas creados. No es necesario repetirlos porque son conocidos de todos, siendo alguno de ellos, como es Cataluña, determinante para el ser o no ser del Estado español. Tan es así que quienes están más obligados a enfrentarlo lo rehúyen o se refugian en la legalidad y el resto lo fía a la suerte o a algún golpe de fortuna. Hasta se pervierte el lenguaje, utilizando soberanismo, denominación inventada, para no decir independentismo e incluso se pone de ejemplo al País Vasco, que es independiente de facto, gracias a los privilegios fiscales conocidos. Un lujo que no podría extenderse a Cataluña, porque no saldrían los números para seguir atendiendo a las regiones españolas receptora de fondos solidarios, certificando definitivamente la inviabilidad del Estado autonómico.

El reino del a ver qué pasa
En lo que no hay azar ni incertidumbre es en el manantial inagotable de la corrupción, de la que se nos da cumplida cuenta cada día en los medios de comunicación, con el insultante encogimiento de hombros de sus máximos responsables, que casi se lo toman a chacota. Realmente, es como oír llover sabiendo que esas aguas se perderán sin provecho para nadie y sin castigo para los autores del diluvio. Tampoco hay azar en lo que sucede en nuestro hábitat europeo, que vive su crisis particular y que alguno de sus integrantes más preeminentes, Francia, sugieren, tímidamente, pensar en su refundación. Es una esperanza que podría agrandarse si se suman a la iniciativa los que mandan de verdad en el negocio. Para nosotros españoles, endeudados hasta las cejas, sería una bendición.

Nunca como este mes de agosto ha sido tan evidente el preguntarse a ver qué pasa en septiembre, ya saben a qué me refiero, sin tener respuestas fiables de ningún tipo. Quizá la única posible en este andar en dirección desconocida sea la de reconocer que cada día sabemos menos, porque la propaganda prevalece sobre la información y el análisis, demasiado aburridos como entretenimiento veraniego. Lo dicho, puede ocurrir cualquier cosa. Esperemos que buena.

La fina epidermis nacionalista
Juan Pablo Polvorinos Libertad Digital 30 Julio  2015

Con la elección de Xavier García Albiol como candidato del Partido Popular a las próximas elecciones en Cataluña, han vuelto a florecer, como las setas en otoño, las fotografías en varios periódicos de ese polémico cartel que decía "Limpiando Badalona" y que se atribuyó a una campaña xenófoba auspiciada por el dirigente popular.

El pasado martes, García Albiol explicó en los micrófonos de esRadio, -todo hay que decirlo, en la primera entrevista que concedió tras ser elegido como candidato del PP- que con aquella campaña se pretendía concienciar a los inmigrantes que llegaban a Badalona de que, sin renunciar a su identidad y cultura, debían adoptar los usos y costumbres de la nueva sociedad donde iban a emprender una nueva vida. Desde luego, parece que está claro que el eslogan elegido de la campaña no fue, ni mucho menos, el más acertado para transmitir ese mensaje, pero la explicación de Albiol no ha servido de nada. Por ejemplo, han preguntado en televisión si es el alcalde racista y el editorial del diario El País titula este miércoles Premio a la Xenofobia.

En pleno desafío nacionalista, con una amenaza presente como es la declaración unilateral de independencia, pocos han recordado que existe en Cataluña una discriminación aún mayor pero que se mantiene en silencio bajo el signo del miedo. Sólo en una sociedad como la actual aceptamos que se critique más al nuevo candidato del PP que al nacionalismo catalán donde habita, ahí sí, un amplio soporte de rechazo identitario.

Se habla poco del odio que emana del independentismo hacia España y a los españoles. Se teme rasgar la fina epidermis nacionalista que se siente agraviada y herida con el más mínimo roce pero, al mismo tiempo -y aquí hablo de la pitada al himno español-, ese independentismo se siente legitimado para vapulear otros símbolos e identidades sin importarles si éstos se sienten o no agraviados.

Esta xenofobia está blindada; no se puede hablar de ella a pesar de que tengamos ejemplos todos los días en Cataluña. ¿Acaso no es discriminador denunciar a 3000 establecimientos en Barcelona porque rotulan en castellano? Eso es lo que hacía el delator Santiago Espot, que esta semana ha sido multado por instigar el odio en Cataluña al organizar la pitada en la final de la copa del Rey porque, según argumenta, "España nos humilla".

El victimismo es un mal común a todos los nacionalismos ya que frena su capacidad de autocrítica y refuerza las querencias xenófobas rompiendo la trama de los afectos. Si se dan cuenta, para los separatistas todo es culpa siempre de los demás, de un enemigo exterior imaginario, al que con el tiempo se demoniza instalando el odio discriminatorio en toda una sociedad.

Hace ya mucho tiempo, demasiado, que el nacionalismo catalán y a sus patrocinadores son incapaces de diferenciar la delgada línea que separa la exaltación patriótica y la tentación xenófoba. Quizá sea demasiado tarde.

Cataluña: ¿Dónde está realmente la xenofobia?
 Gaceta.es 30 Julio  2015

La inmigración entra en la campaña electoral catalana. La acusación de xenofobia se vuelve contra quien la manipula.

Con rara unanimidad, la mayoría mediática y sus bastiones socialistas y separatistas han recibido el nombramiento de Javier García Albiol como candidato del PP en Cataluña con un mensaje común: peligro de xenofobia y racismo. Ocurre que Albiol, como alcalde de Badalona, hizo especial hincapié en garantizar los servicios sociales para aquellos ciudadanos que tienen derecho a ellos y, en esa misma lógica, subrayar que no es posible verter gasto público en quienes no contribuyen al sistema. Como el debate público, en España, se mueve en unos lamentables parámetros de irracionalidad, la política de Albiol le mereció todo género de dicterios por parte de los demagogos del “papeles para todos”. Y ahí estamos: usando la cabeza sólo para embestir, como de costumbre.

Lo que seguramente no esperaban los indignados “antirracistas” era que la acusación se volviera tan rápidamente contra ellos. Porque a pesar de todas las demagogias, lo cierto es que en España, y especialmente en Cataluña, existe un problema con la inmigración ilegal, y ese problema es percibido directamente por el conjunto de la ciudadanía con una preocupación creciente. No, desde luego, por los políticos o los comunicadores que viven en sus urbanizaciones cerradas con seguridad privada y club social, pero sí por los cientos de miles de ciudadanos que todos los días han de enfrentarse a una realidad insostenible. El PSOE, el partido que abrió las puertas “para todos”, fue el mismo que rompió la caja del Estado y multiplicó la tasa de paro: creó un problema y al mismo tiempo eliminó los medios para resolverlo. Por lo visto hasta hoy, no parece haber cambiado de actitud.

El mejor modo de visualizar la cuestión es ofrecer algunas cifras. Entre 1996 y 2009 el número de inmigrantes en España se multiplicó por seis: pasaron de ser el 3 % al 14 % de la población. En 2007 España batió récord en llegadas de extranjeros: 934.201 en sólo un año. La cifra comenzó a descender con la crisis, pero, aún así, en 2013 entraban todavía más de 300.000 personas. Al año siguiente la cifra se redujo casi a la mitad. El número de ilegales es difícil de precisar, pero consta, por ejemplo, que en 2013 fue de unos 34.000. En general, se estima que el porcentaje de inmigrantes sin papeles alcanza entre un 10% y un 15% del total. El número de extranjeros con certificado de registro o tarjeta de residencia en vigor a 31 de diciembre de 2014 se sitúa en 4.925.089. De ellos, más de un millón vive en Cataluña. La cifra de paro en ese sector social ronda sistemáticamente el 35%. Según un estudio realizado por el Centro de Estudios e Investigación Sindicales (CERES) de Comisiones Obreras, entre 2007 y 2013 perdió su empleo el 51,6% de la población extranjera en Cataluña. Según el Boletín de flujos del mercado en Cataluña, el porcentaje de los inmigrantes que entre el tercer y cuarto trimestre de 2014 permanecían en el paro seguía por encima del 70%. ¿Más datos? Según el estudio "Crisis, Empleo e inmigración en España. Un análisis de las Trayectorias laborales", realizado por el Centro de Estudios Sociológicos sobre la Vida Cotidiana y el Trabajo de la UAB con el apoyo de la Obra Social de La Caixa, a enero de 2015 el desempleo de larga duración afectaba a un 51,4% de los trabajadores inmigrantes. Realmente es frívolo despachar la preocupación con una burda invocación a la “xenofobia”.

Tan evidente es el problema y tan palpitante es la inquietud, que otros se han apresurado a plantear la cuestión. Así Ciudadanos, por boca de su candidata catalana, Inés Arrimadas, ha decidido abrir sus listas a personalidades que puedan trasladar a la población cierta sensibilidad hacia el fenómeno de la inmigración. No es oportunismo. Simplemente, es realismo.

Naturalmente, tampoco faltará quien cuelgue sobre Ciudadanos, como antes sobre Albiol, el sambenito infamante de la “xenofobia”. Pero, una vez más, seamos serios. La única xenofobia realmente existente en Cataluña es la que se ejerce desde el poder separatista, con el apoyo inquebrantable de los socialistas, contra los ciudadanos que pretenden hacer valer su derecho constitucional a utilizar el español como lengua vehicular en la enseñanza o en los rótulos de los comercios. La única xenofobia es esa que propalan con dinero público los comunicadores de la televisión autonómica cuando insultan abiertamente a los españoles sin que nadie ose contestar. La única xenofobia es la que consienten los tribunales cuando hacen la vista gorda ante el flagrante incumplimiento de las sentencias en materia de libertad lingüística. Esa es la xenofobia realmente existente en Cataluña. La xenofobia antiespañola de separatistas y socialistas.

En educación, las buenas intenciones de Ciudadanos no bastan
EDITORIAL Libertad Digital 30 Julio  2015

Ciudadanos presentó este lunes el cuarto pilar de su programa económico, el dedicado a la educación. Puede haber a quien le sorprenda que este tema se integre dentro de los contenidos dedicados a la economía, pero éste ha sido un empeño de Luis Garicano, convencido de que es una cuestión clave para el cambio del modelo productivo del que todo el mundo habla y alcanzar la mejora de la productividad que nuestras empresas necesitarán si quieren competir en la nueva economía.

El documento está repleto de buenas intenciones, pero hay menos promesas concretas que en las tres partes presentadas hasta ahora del programa económico (mercado laboral, empresas e impuestos). Especialmente en lo que hace referencia a la etapa no universitaria, el texto de Ciudadanos tiene más de desiderátum que de contrato con los electores. Así, se habla de aumentar la autonomía de los directores de las escuelas (lo que incluiría la contratación de su personal), elevar la exigencia para el profesorado, asegurar la igualdad de oportunidades sin que eso implique descuidar la excelencia o implantar pruebas externas a los centros para medir su rendimiento.

Todos ellos apuntan en la buena dirección. Sin duda, la escuela española necesita profundas reformas y Ciudadanos pone el acento en algunos de los problemas que se han mostrado más resistentes al cambio. Sin embargo, esto no es suficiente.

El modelo de educación pública que el PSOE puso en marcha hace ya tres décadas ha probado estar muy preparado para enfrentarse a todos aquellos que quieren cambiarlo. Los grupos de presión, entre los que destacan los sindicatos del ramo, están bien organizados y saben cómo trasladar sus consignas a la sociedad para hacer creer al público que todo el que quiere tocar sus privilegios es un enemigo de las familias con pocos recursos, la escuela pública o los buenos profesores. Así, aunque desde hace años España tiene unos resultados en las pruebas internacionales por debajo de la media de la OCDE pese a tener un gasto por alumno superior al de estos países, han conseguido que para buena parte de la población de nuestro país el único problema que tiene nuestro sistema sean los famosos recortes, que ni han sido tantos ni han afectado al diseño del modelo.

Por eso, para que sea creíble, una propuesta de reforma debe ir acompañada de medidas mucho más concretas que las que pone sobre la mesa Ciudadanos. La resistencia será muy dura y si quiere llegar al final del trayecto, necesitará un plan definido y con objetivos muy claros. De hecho, en la parte de la universidad sí se mojan, incluso desde el lenguaje. Así, promete acabar con la "estalinista burocracia" que impera en la educación superior e implantar un modelo de atracción del talento que abra las puertas de nuestras facultades a los alumnos extranjeros más preparados. Pero en la educación no universitaria, apenas el MIR para profesores es una promesa de esas que pueden verse y tocarse. Lo demás, simplemente va en la línea de lo apuntado por la LOMCE de José Ignacio Wert, algunas de cuyas mejores ideas se quedaron por el camino en la tramitación, entre otras cosas porque el Gobierno no se atrevió a enfrentarse al lobby de la marea verde.

Dicho todo esto, hay que felicitarse porque alguien recupere algunos principios que deberían ser básicos: incentivar el esfuerzo de estudiantes y profesores; implantar un modelo bilingüe (castellano-inglés) o trilingüe (castellano-inglés-lengua cooficial) real en todo el territorio nacional; evaluar el rendimiento y premiar a los centros, maestros o alumnos que lo merezcan; reducir la burocracia y abrir las universidades a la competencia, acercar los planes de estudio de escuelas y facultades a lo que está demandando el mercado laboral, acabar con la endogamia en los departamentos universitarios... Y todo ello con el convencimiento de que la financiación es importante, pero aún más lo es tener un modelo claro del sistema educativo.

Ciudadanos ha puesto una propuesta interesante sobre la mesa. No lo tendrá fácil para defenderla. Torpedearán sus intentos, con acusaciones absurdas pero con gancho para ciertos sectores de la opinión pública. O tratarán de quedarse sólo con lo bueno (más autonomía para las escuelas y universidades) sin atender a lo que no interesa (evaluación). Deberán estar atentos para que eso no ocurra. Un escenario en el que a los actuales actores se les da más libertad sin ningún control sería un paso atrás incluso respecto a la situación actual. Es un reto para el que hacen falta valentía y decisión política. Permitirá medir, mejor que ningún otro, hasta donde llega el compromiso con ese regeneracionismo, resumido en su frase "el cambio sensato", del que presume Albert Rivera. Si cree que hasta ahora ha tenido que superar muchas dificultades, que espere a meterse en el lodazal del sistema educativo. Todo lo que haya pasado hasta ahora le parecerá apenas un juego de niños.

¿Habrá Justicia o será como siempre?
Vicente A. C. M. Periodista Digital 30 Julio  2015

No sé si este Gobierno y el partido que le sustenta, el PP, son conscientes de lo mucho que se juegan en cuanto a su ya de por sí escasa credibilidad si por un casual la juez Instructora de los principales casos de corrupción, el de los falsos ERE’s y el de los cursos de formación, cometidos de forma sistemática y estructurada desde las más altas Instancias y jerarquía de la Junta de Andalucía, fuese definitivamente apartada de su misión de apoyo crucial para el cierre de los casos abiertos. Si ya fue demasiado escandaloso el nombramiento de la juez titular sustituta y el posicionamiento descaradamente beligerante del TSJA contra la juez Alaya, o el demostrable acoso y falta de colaboración desde la Junta de Andalucía, solo faltaría que el CGPJ o el TS contribuyeran a acrecentar la sospecha, casi transformada en certeza, del interés en minimizar los efectos penales de la macro causa troceándola en parcelas inconexas en las que sería imposible tener la visión global que ya disponía la juez Alaya.

Porque esto apesta desde lejos a “intercambio de cromos” en un nuevo pacto de “no agresión” entre los dos principales partidos PSOE y PP. Porque igualmente este último está seriamente dañado y acosado por otros casos similares de corrupción al por mayor como son la Gürtel y la Púnica. No deja de ser sintomático el que a las críticas se haya sumado la UDEF, una unidad policial que la juez Alaya tuvo conscientemente alejada del centro de las investigaciones principales, delegando su confianza en la Guardia Civil. Y la verdad es que siendo juez Instructor es muy difícil depositar la confianza absoluta en ninguna de las instituciones policiales, habida cuenta de su amplio historial de delaciones realizadas por algunos de sus miembros, la mayoría sin lograr identificarles, que han dado lugar al fracaso de operaciones contra delincuentes y terroristas que fueron oportunamente “avisados”.

Soy de la opinión que las macrocausas como la instruida por la juez Alaya y otras similares donde las investigaciones van descubriendo un entramado de implicados, la Ley debe contemplar una forma especial de acometerlas, precisamente para evitar la sobrecarga de trabajo, la falta de medios y garantizar que no se convierta en un laberinto donde no se pueda seguir el hilo de Ariadna que nos lleve a la salida. No se trata de trocear sino de coordinar las partes. Desde luego que el juez instructor debe tener amplia experiencia judicial en asuntos de los que se trate y no asumirlo por sorteo o por herencia al tomar posesión como titular. En el caso de la juez sustituta de la juez Alaya, no se cumple ninguno de los requisitos lógicos exigibles.

La verdad es que cuando alguien se atreve a denunciar este estado de cosas lo primero es acusarle de “conspiranoia”, fabulación y comenzar una campaña de desprestigio personal o en casos más graves de acoso personal con llamadas telefónicas, amenazas veladas o directas contra la seguridad propia o familiar y toda una suerte de elementos mafiosos de coacción para lograr el silencio. Eso sí que es una ley mordaza, conocida y puesta en práctica desde hace miles de años por el poder. Pero la libertad tiene un precio y hay que estar dispuesto a pagarlo.

El PP no está en disposición de seguir jugando a este juego del que solo puede salir escaldado y que su oponente principal quede impune de todos los cargos. Lo malo es que negar lo evidente no les deja otra salida que acabar esta partida y llegar en el envite hasta arriesgarlo todo. Con lo fácil que hubiera sido admitir la existencia de manzanas podridas y que van a ser todas apartadas del cesto al tiempo que los responsables de no haberlo detectado asumen sus responsabilidades con su dimisión irrevocable. Vistos los antecedentes no tengo razones para la esperanza y sí para corroborar otra vez una profunda decepción en un sistema corrupto y corruptor que domina todos los resortes del poder y de la Justicia.

La excelencia es incompatible con la mediocridad y la demagogia
Almudena Negro Gaceta.es 30 Julio  2015

No dicen una palabra del derecho de los padres a poder elegir el tipo de educación, y esto incluye el homeschooling, que quieren para sus hijos.

Presentaba este mes de julio, calor achicharrante en la capital por medio, Ciudadanos su programa de Educación, que es un programa con mucho de blablabla y marketing. Buena iniciativa es la de evaluar continuamente al profesorado, pagar por objetivos y la insinuación, que debería ser promesa, de terminar con el funcionariado en la educación no universitaria.

Proponen además los de Rivera, la creación de un MIR para profesores, libros de texto gratis (imagino que Ciudadanos abrirá una editorial y los regalará, porque lo de gratis no existe) y prohibir repetir a los alumnos como mágicas recetas para lograr colocar entre las cien primeras universidades del mundo alguna española. Un despropósito.

No dicen una palabra del derecho de los padres a poder elegir el tipo de educación, y esto incluye el homeschooling, que quieren para sus hijos. Aunque, eso sí, en la línea seguida por el estatismo desde tiempos de la dictadura en que se adoctrinaba en la formación del Espíritu Nacional, seguido fielmente por el PSOE de la mano de la Educación para la Ciudadanía, los chicos de naranja proponen la asignatura de “Educación cívica” para transmitir valores (sus valores) a los indefensos niños. Independientemente de lo que sus padres opinen de conceptos como Estado, burocracia, adoctrinamiento o socialismo, que es de lo que se habla al mencionar el civismo. Es la imposición del pensamiento único. Pero… ¿quién es Rivera para imponer sus” valores” (un concepto falso que quiere sustituir los principios) a los hijos de los demás, por muy nobles que estos fueran?

Además, Ciudadanos pretende prohibir repetir curso, lo que en absoluto fomenta ni la calidad, ni la excelencia, ni el mérito ni el esfuerzo. Que le digan a los adolescentes que hagan lo que hagan promocionan, a ver qué eligen. Pero se trata de una vieja aspiración de la izquierda. La misma que ha destruido la enseñanza. De fondo, el cruel igualitarismo que todo lo rasa por lo bajo.

Tampoco menciona Ciudadanos el verdadero motivo del desastre de la educación en España, que no es que cada gobierno cambie la ley educativa, como afirman. Que tanto da, porque el sistema pedagógico de la escuela comprensiva, derogado en toda Europa por ser fábrica de analfabetos, está en vigor desde los tiempos de la LODE, Rubalcaba y Marchesi. Nadie lo ha tocado. Ni siquiera lo hizo el PP en tiempos de Aznar. Y ahí se encuentra la raíz del problema. Deberían leer el magnífico libro de Mercedes Ruiz Paz “La secta pedagógica” (Ed. Unison)

Han hecho bien los chicos de Ciudadanos en presentar tamaño despropósito mientras buena parte de la población española llena los chiringuitos playeros. Hacerlo en otra época les podría costar muchos más votos.

Estupor por la radicalidad del programa
Padres y profesionales, contra la Educación ‘totalitaria’ de Ciudadanos
 Gaceta.es 30 Julio  2015

Los portavoces de Concapa, Foro Español de la Familia, ChequeEscolar.org, Cofapa y España Educa en Libertad se pronuncian en GACETA.ES sobre la escuela laicista y mixta que propone Rivera.

“Es una intromisión inadmisible”, “discriminatoria”, “totalitaria”, “Ciudadanos está cometiendo un retroceso importante de las libertades y derechos” o “se van retratando con esta política radical de izquierdas” son algunos de los gritos que han lanzado los portavoces de estas plataformas ante el proyecto educativo presentado por Ciudadanos, que sorprende por su radicalidad.

Como ha informado este diario, Ciudadanos quiere imponer una escuela laicista y mixta, excluyendo a millones de familias que eligen modelos como la educación religiosa y diferenciada, y que supone una amenaza para los conciertos.

“Que se lo pague cada uno”, ha espetado el líder de Ciudadanos sobre la educación diferenciada.
Luis Carbonell, presidente de la Confederación Católica Nacional de Padres de Familia y Padres de Alumnos (Concapa): Si Ciudadanos lo que pretende es imponer un modelo educativo en contra del derecho constitucional de los padres a decidir la educación que quieren para sus hijos estará cometiendo un grave error y un retroceso importante de las libertades y derechos que tenemos todos los ciudadanos. Estaría yendo contra la propia esencia de lo que dice que para España, que son ciudadanos con capacidad crítica, libres y formados.

Toda imposición supone una falta de respeto hacia los derechos y libertades que tenemos las personas, como reconoce el artículo 27 de la Constitución. Definir la Educación que queremos para nuestros hijos, según los postulados ideológicos, filosóficos, morales o religiosos es una intromisión inadmisible que será contestada directamente por la CONCAPA. Va contra nuestros objetivos como son, por ejemplo, la libertad y la calidad de enseñanza. Confío en que rectifiquen ese mensaje, que imposibilita que millones de familias que vamos a colegios concertados podamos darle nuestro apoyo.

La educación diferenciada es una opción pedagógica más. Muchas veces se ignora que existe en países como EE UU, donde Hilary Clinton fue su gran impulsora para barrios, como puede ser Harlem, y que ha tenido muy buen resultado. La escuela diferenciada, el ‘homeschooling’, la escuela semidiferenciada o la escuela mixta no dejan de ser opciones pedagógicas válidas que no producen ningún tipo de problema en el resto de Europa. Por tanto, cuanta más pluralidad, más libertad. Todo lo que sea restringir la libertad es un error. Lo que sí que hay que exigir a la diferenciada como a la mixta es que se ajusten a la legalidad. Que sean realmente escuelas concertadas de verdad y no jueguen a dos barajas. Cumpliendo la legalidad no tienen por qué ser proscritas.

Mariano Calabuig, nuevo presidente del Foro Español de la Familia: Es una política radicalmente de izquierdas. Sigue la mista estela del PSOE. Falta al derecho que tenemos los padres de decir la educación que queremos para nuestros hijos.

Si hay familias que quieren la diferenciada no tienen la obligación de pagarla de su bolsillo. El artículo 27 de la Constitución dice que hay que garantizar a los padres españoles el tipo de educación que quieran de acuerdo a su ideario religioso y moral. Así, se salta a la torera los derechos de los padres, que son quienes educan y no el Estado.

Una escuela única es una medida propia de la izquierda radical. Lo están haciendo en Andalucía y es lo que el PSOE lleva queriendo implantar desde hace muchísimos años. Con este programa se van identificando.

Me ha sorprendido y no. Ciudadanos no se sabe de dónde viene. Contrasta con que en Cataluña defienda el derecho de los padres a recibir la educación en Castellano. No se puede ir queriendo dar lecciones de libertad y de derechos y cortar radicalmente el de las familias, que son la base de toda sociedad. Con el tema de la educación diferenciada que es a lo que atacan directamente no se enteran. Funcionó durante muchos años, la hay en muchos países y está dando unos resultados muy buenos. De discriminación, nada. Hombres y las mujeres son diferentes. Que ayuden a cualquier tipo de educación que pidan los padres y no se salten la libertad.

Blanca Escobar, portavoz de la plataforma en defensa de la libertad educativa ChequeEscolar.org: Es un modelo discriminatorio porque va en contra de la libertad de elección que tenemos todos los padres de elegir el modelo que mejor consideramos para nuestros hijos, tanto desde el punto de vista moral, como pedagógico. La formación diferenciada o la mixta son modelos perfectamente válidos que pueden coexistir.

Imponer un modelo único es una cosa totalitaria porque estaríamos haciendo que únicamente aquellos que tienen medios para costearse un centro privado sean los que tengan capacidad de elección. Y es discriminatorio porque al que no tiene medios se le impone un criterio que puede no compartir.

El sistema laico es válido cuando son los padres quienes lo eligen. Es este programa las familias que quieren una educación religiosa quedan apartadas. Varias sentencias del Tribunal Supremo con respecto a la asignatura de Religión establece que ésta tiene que ser curricular, algo que se está incumpliendo sistemáticamente también con la LOMCE.

Muchos temas de los que están intentado imponer los venden desde un punto de vista inclusivo, mientras que lo que están haciendo en verdad es excluir a mucha gente de un sistema educativo que pueden no compartir. Nosotros proponemos un sistema de financiación que permita que los padres tengan ese medio de elegir un colegio u otro. En la actualidad, con el sistema que hay, tanto de conciertos, como el de escuela pública al final el que no tiene medios económicos no tiene capacidad de elección.

No ha sorprendido de Ciudadanos porque desde que en 2008 leí su programa electoral supe por donde iban los tiros con Educación para la Ciudadanía, la educación laica y la pública. Se veía venir. Lo dejaron un poco aparcado porque tampoco tenían posibilidad de llegar al Gobierno y fueron por otros derroteros, como el nacionalismo.

Begoña Ladrón de Guevara, presidenta de la Confederación de padres de alumnos (COFAPA): Tenemos que defender e intentar que cada familia pueda elegir el centro educativo que quiera par sus hijos, que vaya en relación con lo que ellos están enseñando en casa para que familia y escuela vayan juntos y de la mano y ese equipo necesario entre los padres y los profesores se pueda dar. Lo que tiene que haber es una pluralidad de modelo y mientras haya demanda en el colegio concertado que sea, éste se debe defender y mantener.

Creemos en la libertad y pedimos a todos los partidos políticos que defiendan la libertad de los padres, lo que los padres quieran para la educación de sus hijos y que dentro de esa libertad que exista pluralidad. Tanto la legislación como los partidos políticos lo que tienen que hacer es salvaguardar la libertad de los padres para poder educar a sus hijos en el modelo educativo que consideren más oportuno.

Entre todos tenemos que intentar ir hacia un modelo que sea equitativo, que ayude a todos los alumnos y que centrado en la figura del profesor ayuden a cada alumno en equidad, en sacar lo mejor de cada uno, que el talento que tiene cada alumno pueda aflorar y así se conseguirá un gran éxito educativo.

José Ignacio Martínez, portavoz de la plataforma España Educa en Libertad: Es más de lo mismo, de lo que persiguen los partidos socialistas, de izquierdas. Creo en la libertad de educación e imponer la forma en la que uno tiene que educar a sus hijos es una imposición que no tiene lugar en una democracia.

Estamos en un Estado aconfesional, en el que hace ya tiempo que los conciertos son voluntarios. A nadie se le obliga a entrar en un colegio concertado, con una ideología concreta.

Lo del concierto de la diferenciada entra dentro de lo mismo. De hecho, recientemente ha habido una sentencia favorable a este tipo de centros. En un país libre y plural como defienden, tiene que existir. Lo estamos pagando nosotros con los impuestos, no los partidos. No hay ningún tipo de discriminación por sexos, es un modelo educativo perfectamente democrático y no entiendo dónde está el problema.

Estas medidas tienen tintes de que no respetan la libertad de educación, que está consagrada en la Constitución y en los derechos humanos. En este caso, ocurre lo mismo que en la Ley anterior a la LOMCE, en la que también había un montón de imposiciones que atentaban contra la libertad de educación. Esto lo consagra no solamente la constitución, sino los últimos tratados europeos que además de la libertad de la educación hablan incluso de la libertad pedagógica. Lo de Ciudadanos es una falta de respeto hacia la libertad. Me extraña esta actitud de ellos cuando se supone que son gente que busca la mejora. Se equivocan.

Creencias y derechos humanos
Nota del Editor 30 Julio  2015

Es curioso el ruido que arman estas asocioaciones cuando los nuevos profesionales de la política se meten con sus creencias, porque en el fondo, lo que les preocupa son sus creencias religiosas y no les importa la conculcación sistemática de los derechos de los español hablantes. En cuanto a "Ciudadanos", nombre en el resto de España, ya se sabe que hablan la lengua regional en la intimidad y están muy contentos y conformes con que a los hijos de los demás se les inyecte alguna lengua regional, siempre que sea para evitar que los español hablantes sean ciudadanos, vecinos,  de pleno derecho y para seguir oxigenando las moribundas lenguas regionales que tanto beneficio les reportan y tanto daño causan a los españoles, a España y a todos los ciudadanos del mundo, porque la ineficacia, la pobreza, la estulticia, se propaga con rapidez.

Los terroristas usan las redes sociales para ganar la batalla de las ideas
Fundación Heritage Libertad Digital 30 Julio  2015

Solía ??suceder que, cuando ocurría un crimen, la escena del crimen se llenaba de detectives. Ahora más bien se dan prisa para acceder a la huella del autor en el espacio digital. A menudo, ahí es donde van a encontrar las claves más importantes. Es por eso por lo que el FBI quiere saber todo lo que el atacante de Tennessee, Mohamad Yussef Abdulaziz, hizo en internet.

El rastreo digital ha resultado ser especialmente importante en casos en los que se sospecha de terrorismo. Para lidiar con el dramático aumento en tramas terroristas domésticas, los investigadores buscan indicios de radicalización o vínculos a grupos transnacionales en redes sociales, correos electrónicos y libretas de direcciones digitales.

Hace más de una década, el investigador Gabriel Weimann presentó un preocupante informe sobre la actividad terrorista en internet. Los malos estaban menos interesados ??en atacar internet o en desempeñar actividades malintencionadas y más interesados en explotar el medio para todo, desde la recaudación de dinero hasta la exploración de potenciales objetivos.

Algunos años después (incluso cuando aumentaron las actividades de los malhechores que explotan internet), el mundo fue testigo de un segundo fenómeno que expuso el creciente poder de los medios sociales. Los disputados resultados de las elecciones presidenciales en Irán en 2009 provocaron una ola de protestas públicas en el país. Las masivas manifestaciones se promovieron y se organizaron, en gran parte, mediante el uso de redes sociales.

Lo que fue extraordinario en 2009 es ahora algo de lo más normal. Muchos actores políticos –tanto buenos como malos— movilizan las redes sociales para difundir su mensaje.

Al combinar actividades terroristas en internet con la incitación cibernética, el Estado Islámico (EI) ha fusionado estas dos tendencias creando así una seria amenaza. No es sólo la capacidad del grupo para instigar en internet lo que hace que la amenaza sea formidable, sino que el EI consigue "valor añadido" mediante la vinculación de comunidades virtuales con seres de carne y hueso, personas con propensión a entrar en acción si cuentan con un grupo de apoyo solidario e inspirador en internet.

La técnica ha dado origen a una sinergia peligrosa entre los avances del EI en el campo de batalla y su red de apoyo global. Su capacidad para producir pulidos videos es tan eficaz como su capacidad para controlar territorio a la hora de inspirar actividad radical en cualquier parte.

No obstante, parece que hay funcionarios clave del gobierno de Estados Unidos que no se dan cuenta de ello. En 2011, Estados Unidos anunció su estrategia para la lucha contra el extremismo violento. Más recientemente, el primer ministro británico, David Cameron, exigió una estrategia integral para combatir la radicalización doméstica. Sin embargo, los componentes de la ciberguerra en ambas estrategias se centran casi exclusivamente en la lucha contra la transmisión de incitación a la violencia. Eso no es suficiente.

Concentrarse exclusivamente en la lucha contra el mensaje será como apretar un globo: mientras presionamos por un lado, el globo se escurrirá por otro. Para contrarrestar el extremismo violento también tenemos que romper el nexo entre las redes virtuales y las humanas.

La lucha contra el terrorismo no es simplemente cuestión de crear mejores mensajes o de promover una ideología más atractiva. La batalla de las ideas no puede estar separada de la lucha física contra los terroristas y tenemos que ganar las dos. Un componente importante de esa labor requerirá que reduzcamos y derrotemos físicamente la amenaza del Estado Islámico rompiendo su control territorial y expulsándolos del campo de batalla.

James Carafano-Heritage Foundation


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Golpe de Estado pagado por el Estado
Pablo Planas Libertad Digital 30 Julio  2015

El Ministerio de Cultura del Reino de España y Televisión Española (TVE) acaban de regalar 569.191 y 800.000 euros respectivamente a la eufónica y eufórica cineasta catalana Isona Passola. La primera cantidad responde a una subvención a fondo perdido para rodar una película y la segunda, por los derechos de emisión. Casi un millón cuatrocientos mil euros para un filme sobre la Guerra Civil, la adaptación de Incerta glòria, novela de Joan Sales.

Todo es cuestionable. Que TVE pague 800.000 euros por los derechos de emisión de una película que aún no ha sido rodada; que Cultura destine casi seiscientos mil euros a la enésima película sobre la Guerra Civil; que el cine español presuma de industria cuando vive de los presupuestos públicos; y que la situación económica de España dé para tan injustificados dispendios.

Por si no fueran suficientes razones, la destinataria de la más que generosa subvención y de los derechos de emisión de otra película más sobre buenos y malos es una reconocida activista del separatismo, una amazona del derecho a decidir, una notable activista de la ANC, de Òmnium, de los Coros y Danzas, de la agrupación de montañeros y montañeras de Montserrat, del Barça, faltaría más, y presidenta de una cosa que se llama Acadèmia del Cinema Català, además de Cruz de San Jorge y autora de un 'documental' llamado L'Endemà (El mañana) en el que Cataluña era una mujer maltratada por un marido llamado España, bodrio de nivel ridículo celebradísimo por la charanga separata.

Passola forma parte de las doscientas familias catalanas que se encuentran en el Palau de Millet, el palco del Barça, el Círculo del Liceo y en Cadaqués, una diva local que blasona de mecenas porque escolta, hacer cine es carísimo. Isona, que el pasado 13 de julio depuso esto en las redes sépticas: "Con un Estado en contra, leyes y presupuestos deficientes, perseguidos durante años, siglos... y seguimos aquí, vivos y despiertos queriendo un #paisnou". Días después escribía: "Tenemos los mecanismos suficientes para decir que no queremos ser una colonia de España. Tenemos dignidad. Votemos el 27-S". Y esto otro: "Animo a Ada Colau a que no sólo retire del Ayuntamiento un busto del exrey sino que luche para dejar de ser súbditos de su hijo".

Hay más: "Ya me he inscrito en la VíaLibre 11-S -la exhibición de masas de este año, previa a las "plebiscitarias"- en el tramo de Enseñanza y Cultura. ¿Tú a cuál quieres ir? Este año sí que es definitivo apuntarse. Venceremos". "Un estudio muestra que los catalanes tienen un 30% menos de poder adquisitivo que los extremeños"; y "Cambiar o sólo hablar de los cambios. Es la diferencia entre los que queremos un país nou y quienes quieren pactar con el Estado".

Un millón cuatrocientos mil euros es el premio por chotearse de los españoles, del Rey, babear con Mas y Junqueras y criticar unos "presupuestos deficientes". Isona, no fotis. ¿Albiol? Lo de Cataluña está perdido desde que el golpe de Estado está sufragado por el Estado. No se ríen, se carcajean. Y en Moncloa lo saben.


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