AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 5 Agosto 2015

PGE: electoralismo puro y duro
EDITORIAL Libertad Digital 5 Agosto  2015

El Gobierno de Mariano Rajoy inició la legislatura retrasando de forma irresponsable la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2012 con el fin de no perjudicar las opciones electorales del PP en los comicios autonómicos de Andalucía y, por desgracia, la terminará con un proyecto presupuestario descaradamente electoralista.

Los PGE para 2016 que ha presentado este martes en el Congreso el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, constituyen una nueva irresponsabilidad; pecan de irreales, incoherentes y, sobre todo, electoralistas.

Son irreales porque, en el fondo, no son más que papel mojado. Su cumplimiento dependerá única y exclusivamente del resultado que arrojen las urnas en las próximas elecciones generales. Así, si cambia el Gobierno, el proyecto, simplemente, no verá la luz; pero aun en el caso de que el PP logre una segunda legislatura, muy probablemente se verá obligado a pactar con otros partidos y, por tanto, las cuentas sufrirán modificaciones sustanciales.

En segundo lugar, son incoherentes porque disparan el gasto público al socaire del aumento de la recaudación y el ahorro de ciertas partidas que está propiciando la recuperación económica, con lo que dan carpetazo a la supuesta austeridad que viene aplicando el PP desde que llegó al poder. Si, tal y como ha afirmado el propio Montoro, la mejora de la economía se debe, en gran medida, al ejercicio de contención en el gasto que habría impuesto su Ministerio en los últimos años, no tiene ningún sentido que ahora abogue por la receta contraria, disparando el gasto público, y además tenga la desfachatez de defenderlo como algo muy positivo. O una cosa o la otra, pero ambas es imposible.

Y, en último término, los PGE de 2016 son electoralismo puro y duro porque incrementan el gasto con el único fin de comprar votos: elevando el sueldo a los empleados públicos y devolviéndoles el resto de la paga extra eliminada en su momento, incrementando las subvenciones a todo tipo de lobbies empresariales y colectivos sociales para atenuar sus críticas de cara a las generales y, en última instancia, reforzando el gasto social, sobre todo en materia de pensiones y cursillos de formación, para contentar a potenciales votantes y agentes sociales, sin importar un ápice la sostenibilidad de las cuentas o la efectividad real de dichas medidas.

Que el Gobierno del PP apruebe unos Presupuestos expansivos con fines electoralistas en medio de una recuperación económica que todavía es endeble y a pesar del colosal agujero que siguen presentando las cuentas públicas denota una grave irresponsabilidad y un escaso, por no decir nulo, sentido de Estado. Basta recordar que España sufre hoy el segundo mayor déficit público de la Zona Euro y la deuda roza el umbral del 100% del PIB. Si Rajoy hubiera cumplido su programa electoral desde el principio, bajando impuestos, recortando de forma drástica el gasto y aprobando profundas reformas estructurales para liberalizar al máximo la economía nacional, hoy la crisis ya estaría superada por completo y, además, no se las tendría que ver con un electorado desconfiado y receloso.

Posible no, seguro que son muy mejorables.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 5 Agosto  2015

La noticia de hoy no es otra que la presentación en el Congreso de los Diputados de los Presupuestos Generales del Estado para el año 2016 que el Ministro de Hacienda califica de “los mejores posibles”. Y esta debe ser su frase preferida, porque el Informe de los Inspectores de Hacienda relativos a la Infanta Dª Cristina, también fueron los mejores de los posibles para sus intereses. O que el trato de favor descarado que se lleva dando en los PGE a la C.A. de Cataluña es igualmente el mejor de los posibles. Este Ministro ya nos tiene acostumbrados a verlo todo como el mejor de los mundos posibles, claro está para la casta política de la que forma parte y a la que mima de forma especial, permitiendo aberraciones como que más de 253 altos cargos de una Administración autonómica como la de Cataluña tengan ingresos muy superiores al del Presidente del Gobierno de España. Y es que ¡donde va a parar el nivel de responsabilidad de unos y otro!

En un extenso y pormenorizado primer análisis realizado en la sección de Economía de Libertad Digital LIBREMERCADO en un artículo de M.Llamas, aquellos interesados podrán obtener un estupendo resumen de lo que Montoro ha presentado hoy a Sus Señorías. La conclusión que realiza es “lo comido por lo servido”, pues el teórico ahorro derivado de la famosa recuperación económica se compensa y se supera por el incremento en el llamado “gasto discrecional que se puede resumir en más dinero para las autonomías, para pensiones y para gastos de Administración como los costes de la Alta Dirección, recuperación de pagas confiscadas de funcionarios,etc.. Esos son los que seguramente Montoro ha considerado que deben ir recuperando el “esfuerzo” y "sacrificio" realizado en ejercicios anteriores y no esos cinco millones de ciudadanos condenados a no tener trabajo y a malvivir de susidios, ayuda familiar o incluso de la caridad.

Mariano Rajoy ha defendido junto a su equipo económico que es mejor tener unos presupuestos que no tener ninguno, como ya le sucedió a su Gobierno cuando asumió el relevo al ganar las elecciones del 2011. Y la pregunta es si existe alguna diferencia entre tener unos PGE aprobados que nunca serán asumidos por el PSOE y sus socios de gobierno o dejar que se realice una prórroga automática de los PGE del 2015 en vigor hasta que el nuevo Gobierno que salga de las urnas presente los suyos y seguramente discrepen en partidas fundamentales. Personalmente pienso que lo más sensato y humilde es no forzar una derogación como primera acción de gobierno, pues es muy presuntuoso suponer que el PP va a revalidar mandato en las elecciones de diciembre y lograr formar Gobierno estable aunque sea en coalición teórica.Puede que los españoles decidan finalmente apostar por ese caos que anuncia Rajoy por si no es el león tan fiero como lo pinta.
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Personalmente creo que el PP no ha hecho en materia política y económica nada de lo que prometió que iba a hacer. Ha mantenido e incluso incrementado el gasto y permitido el incumplimiento de algunas CCAA respecto al déficit presupuestario. Ha favorecido descaradamente esos incumplimientos y financiado de forma obscena gastos suntuarios en actuaciones encaminadas hacia la secesión y declaración de independencia desde Instituciones del Estado y sus representantes legítimos. Ha hecho dejación de funciones de Gobierno y permitido que se viole la Constitución de España y se vulneren derechos fundamentales de españoles en territorios como Cataluña, El País Vasco y Navarra. Y todo ello con el dinero de todos los españoles que hemos sido los únicos sacrificados y expoliados por esta casta dirigente para mantenerse en el poder.

Estos no son los presupuestos mejores posibles sino solo un paso más en la indignidad y en la injusticia social por la que se evidencia el absoluto desprecio por los derechos de los ciudadanos y se consolidan los pilares de la desigualdad entre regiones de España y entre sus gentes. Son los presupuestos de la desvergüenza y de la insolidaridad. Una basura que solo merece acabar en el contenedor más cercano al Congreso de los Diputados.

Presupuestos y desindexación
JOHN MÜLLER El Mundo 5 Agosto  2015

Un parámetro muy importante de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) se definió desde fuera del Gobierno en mayo pasado. Cuando la patronal y los sindicatos pactaron una subida salarial del 1% en 2015 y de hasta el 1,5% en 2016, quedó vista para sentencia la subida del 1% para los funcionarios.

Aquel acuerdo provocó una gran irritación entre algunos miembros del Gobierno de Rajoy. El pacto, que Juan Rosell, presidente de la CEOE, se esforzó por presentar sólo como "una mera recomendación", hacía referencia a la posibilidad de que los salarios no subieran menos que el IPC en 2015 y 2016.

Álvaro Nadal, el director de la Oficina Económica de la Presidencia del Gobierno, fue uno de los que no ocultó su molestia. Él ha sido el encargado de concretar la política de desindexación del IPC de la economía española, comprometida ante Bruselas en el Programa Nacional de Reformas de 2013-2014, y esa referencia al índice de precios era un retroceso. Sobre todo era un paso atrás una vez que el Gobierno había conseguido desvincular definitivamente la evolución del IPC de la subida de las pensiones, una disposición legal que había provocado dolores de cabeza a Rajoy en 2012, cuando tuvo que hacer filigranas para combinar las elecciones en Galicia con la suspensión de la actualización de las pensiones.

El acuerdo salarial dejaba en evidencia, además, a la propia Ley de Desindexación, publicada el 31 de marzo de 2015 en el BOE, ya que en su preámbulo elogiaba a los agentes sociales que en el periodo 2012-2014 habían renunciado explícitamente "a una revisión directa de los salarios conforme al IPC general con el fin de que la moderación de rentas salariales permita facilitar el crecimiento y la creación de empleo". Un mes después de homenajearlos en la ley, patronal y sindicatos hacían todo lo contrario que prescribía el Gobierno, ligando los salarios con IPC.

Ahora, los efectos de este acuerdo han llegado a los PGE. La subida salarial a los funcionarios de un 1%, la primera desde la bajada del 5% que se les impuso en 2010, era inevitable después del pacto del sector privado y sobre todo en un año electoral. Lo es más aún para un Gobierno que ha sido timorato con la reforma del Estado, entre otras razones porque ha sentido las dentelladas de las distintas "mareas" cuando ha hecho ademán de ponerse a la tarea. Pero sí, es cierto que el Gobierno que ha propugnado con tanta fuerza la desindexación para el sector privado y para las pensiones, no ha sido capaz de aplicarla a las rentas salariales de sus funcionarios cuando podía haberlo hecho.

El resultado es que el gasto de personal de la Administración subirá un 4,9% en relación con 2015 hasta alcanzar los 16.800 millones, 792 millones más que en el ejercicio previo.

El momento elegido para anunciar la subida libera en cierta medida al Ejecutivo de las críticas al llamado "efecto demostración". Es sabido que las remuneraciones del sector público actúan como una guía para el resto de la economía, así que cuando éstas se anuncian antes de los acuerdos del sector privado, acaban mediatizando el resultado de éstos. En cambio si se anuncian después, podría decirse que ese fenómeno se anula.

Pero en cambio el llamado "efecto de segunda ronda", sigue ahí. Este consiste en que cuando el precio de un bien o servicio aumenta, el nivel de precios sube y eso supone un aumento automático del precio de otros bienes simplemente porque están referenciados a ese nivel de precios. Es lo que ha sucedido con los salarios públicos, aunque no estén formalmente indexados a los salarios privados. Se perpetúa así un círculo vicioso proinflacionario. Y el diferencial de inflación que España mantiene con la Unión Europea ha sido una de las fuentes principales de nuestra pérdida de competitividad.

Esta reflexión puede parecer innecesaria cuando aún no se apagan las alarmas de quienes creían que Europa se hundiría en la deflación. Lo cierto es que en España el proceso de desinflación -imprescindible para recuperar competitividad- concluyó hace meses. El IPC español acumula desde enero un incremento del 0,9%, mientras que Alemania sólo suma un 0,3%, Francia e Italia un 0,6% cada una y Portugal continúa en terreno negativo (-1,1). De hecho en el Ejecutivo hay quienes creen que parte del alza de estos meses se debe exclusivamente al pacto de rentas de los agentes sociales.

Si se toma como referencia la cacicada que ha supuesto que el Gobierno nombre al ex ministro Wert embajador en París por motivos sentimentales, hay que decir que los PGE son aún una muestra de seriedad que va en sentido contrario a estos signos de frivolidad. Pese a las concesiones hechas al año electoral, elevando el gasto social y otras partidas (vuelven las denostadas políticas activas de empleo con 5.214,9 millones, casi un 10% más que en 2015), se podían haber perpetrado muchísimas más tropelías en los Presupuestos.

Las principales debilidades del proyecto oficial están en la alarmante situación de la Seguridad Social, que viene presentando déficits recurrentes desde 2011, y en que el futuro no podrá depararle a España una financiación más barata que la que ya disfruta. Si los tipos de interés se van a mover en alguna dirección en los próximos años será hacia arriba y eso significa que refinanciar esa cuantiosa deuda pública que tenemos costará cada vez más. Y si la próxima legislatura no acaba costeando con cargo a impuestos algunas obligaciones de la Seguridad Social, será porque ha sucedido un milagro.

@cultrun

Democracia no hay más que una
Almudena Negrowww.vozpopuli.com 5 Agosto  2015

Me ha resultado particularmente interesante la polémica en torno a la democracia, abierta por el profesor Rallo, insigne economista y reputado liberal. El motivo es que hay cierto sector biempensante y bienintencionado que, debido a su formación económica, pero no política, no acaba de entender el concepto actual de democracia.

Para empezar, no alcanza a vislumbrar la diferencia entre Estado y Gobierno, uno de los problemas subyacentes de los seguidores españoles de la escuela austríaca. Sin distinguir entre Estado y Gobierno no se puede hablar de democracia, puesto que el Estado monopoliza por definición la libertad política, que es la libertad colectiva a que se refieren las formas de gobierno y las formas políticas. El propio Ludwig von Mises, criado en Viena, era estatista, mientras que la tradición liberal española era antiestatista, porque en España no había Estado-nación sino Imperio.

No diferencia en su contestación a mi artículo el profesor Rallo entre representatividad, que yo no he mencionado, y representación, que sí. La representación no consiste en cumplir con el rito de depositar una papeleta en una urna, algo que también sucede en dictaduras. En Corea del Norte se acaba de votar. Y a nadie se le ocurriría decir que Kim, el “amado líder” sin coleta, es un demócrata y Corea del Norte un modelo de democracia. La representación consiste en elegir como en USA, como en Francia. Que no es lo mismo que meter una papeleta en la urna con nombres designados por el jefe del partido, algo que sucede en España desde 1977.

Además de la representación, es indispensable la separación de poderes (que no es lo mismo que la división). Es decir, elegir por un lado al jefe del ejecutivo, por otro a los representantes y por otro a los jueces, que controlan la efectividad del Derecho, consustancial a la libertad.

Por otra parte, la democracia, por más que se empeñe el profesor, no es un concepto discutido y discutible, como sostienen Petit, Barber y Habermas, papás de la “democracia deliberativa”, tan admirada por José Luis Rodríguez Zapatero. Tampoco es algo adjetivable a gusto del consumidor de izquierdas. Es más, la democracia es discutible para el neomarxismo, como sostiene el populismo socialista de Ernesto Laclau y sus seguidores. Y todo por una sencilla razón: no son demócratas ni liberales. Pretender la ampliación de un concepto claro, ajustado a la realidad y no imaginario o producto de una ilusión es propio de la moral socialdemócrata, esa misma que todo lo quiere someter a deliberación, porque… todo es relativo. Y sobre todo porque se trata de liquidar los principios que sustentan la civilización occidental; entre otros, y precisamente, la democracia. Cuestión distinta es que la democracia haya devenido en Europa en demagogia.

La definición “amplia” de democracia del profesor Rallo, que trae a colación el sistema ateniense, en donde las mujeres, los extranjeros y los esclavos no podían votar, y la democracia, lo siento, no era directa, nos llevaría a afirmar que son democracias el Estado corporativo fascista, el comunismo soviético, la dictadura de Franco, Cuba, la Venezuela de Chávez y Maduro, China… o lo que propugna Podemos. Puesto que si el pueblo “puede gobernar por maneras muy diferentes”, estamos legitimando como democrático falsos consentimientos populares, como el sóviet, el “bloque hegemónico” de Gramsci, el partido único, la corporación, el sindicato vertical, y hasta el núcleo irradiador de Iñigo Errejón. Según la amplia pero tecnocrática definición de democracia del profesor Rallo, la República Democrática Alemana habría sido tal. Y va a ser que no.

Aunque no es menos cierto que la palabra democracia ha sido tan manoseada por quienes pretenden subvertirla, que, como decía Ortega y Gasset, o el mismo Hayek, que llegó a proponer un nombre alternativo precisamente por ello, ha quedado vacía de contenido ante la opinión pública, entregada a la superstición del “democratismo”. Véase la obsesión por la democracia-interna-de-los-partidos, que nada tiene que ver con la democracia.

Fundarse en la paradoja del economista Arrow para desautorizar la democracia, que es un concepto político y no económico, viene a ser algo parecido a apoyarse en Hayek para desautorizar la curva de Laffer. Supone un desconocimiento completo de la naturaleza humana (volvemos al hombre nuevo, súper hombre de toda la vida, que le mencionaba en mi artículo), de los sistemas electorales, y del desarrollo de la vida política occidental, al menos, desde 1945. Porque no todo el mundo que vota a un partido o candidato lo hace por la misma razón, ni siempre.

Reducir al individuo o sus comportamientos a un cálculo matemático, como en la aburrida serie norteamericana “Numbers”, es economicismo socialdemócrata puro y duro. El comportamiento humano es básicamente impredecible. No se puede caer, al igual que la tropa marxista, en el determinismo económico. Más Agatha Christie y menos Buchanan.

Pero todo esto no es porque lo diga yo, sea mi teoría o se me haya antojado, sino porque al igual que la curva de Laffer es la que es y no otra, democracia en el mundo real solo hay una. Imperfecta, pero sin apellidos.

La aporía de Artur Mas
Emilio Campmany Libertad Digital 5 Agosto  2015

Es muy conocida la aporía de Zenón de Elea en la que Aquiles nunca alcanza a la tortuga. No lo hace porque cuando llega adonde la tortuga estaba al empezar la persecución, ésta habrá podido alejarse un tanto. Iniciada nuevamente la carrera, ocurrirá siempre lo mismo: llegado Aquiles adonde la tortuga estaba, ésta se habrá alejado algo. De forma que Aquiles nunca alcanza a la tortuga. Artur Mas vive una aporía similar. Dirigiendo a Cataluña hacia la independencia, nunca la alcanza. No lo hace porque cada paso que da tiene que ser formalmente legal para que el Gobierno de la nación no tenga un pretexto con el que interrumpir el proceso. El problema estriba en que, siendo como es la independencia de Cataluña un resultado en última instancia groseramente ilegal, es imposible culminarlo a base de pasos formalmente legales. Así, el proceso avanza sin interrupciones, pero nunca alcanza su fin.

Puesto que, en la práctica, Aquiles alcanza a la tortuga, la aporía de Zenón tiene una trampa, consistente en que no se valora adecuadamente la variable del tiempo. Con la aporía de Mas ocurre lo mismo, que también tiene trampa. Durante todo el proceso, los actos, como éste de convocar elecciones sin atribuirles más que de boquilla el carácter plebiscitario, son formalmente legales, pero como el fin que persiguen es radicalmente ilegal, también lo son los pasos que se dirigen a él. Naturalmente, llegado el momento de culminar el proceso, Mas no tendrá otro remedio que cometer una ilegalidad también desde el punto de vista formal. Y lo hará aprovechando una ocasión en que perciba que el Gobierno, por lo que sea, no va a reaccionar. No tiene sentido esperar a que al acto, además de ser ilegal en el fondo, lo sea también en la forma, porque basta lo primero para estar justificada política y jurídicamente la intervención y no dar lugar a que Mas encuentre la ocasión propicia para culminarlo sin riesgo.

Entonces, si el proceso es ilegal porque persigue un fin ilegal aun ajustándose formalmente a las leyes, ¿por qué el Gobierno no lo interrumpe con alguno de los muchos resortes a su alcance? Me supongo que porque cree que llegará un día en que los independentistas se cansen de ser dirigidos hacia una independencia que no termina de llegar y ahorrarse así el mal rato de tener que, por ejemplo, intervenir la autonomía, que es algo que, por lo demás, considera contraproducente. Lo malo será si, aprovechando la crisis en la que España puede verse envuelta si los comunistas llegan al poder, Mas decide dar el salto desde la ilegalidad de facto a la ilegalidad de iure, proclamar la independencia de Cataluña y que el Gobierno de ese momento no quiera o no pueda impedírselo.

Cataluña, Grecia y las garantías democráticas
Pablo Planas Libertad Digital 5 Agosto  2015

La interpretación más generalizada de la victoria electoral de Syriza en Grecia incide en que los electores apostaron por un cambio radical que debía propiciar que la UE, el FMI y el Banco Central Europeo, la troika, aflojaran la presión, accedieran a una quita y favorecieran a fondo perdido en Plan Marshall la recuperación económica del país. Pagar más impuestos y sufrir ajustes no entraba en los planes de los votantes de Alexis Tsipras, y ahí estaba Yanis Varoufakis para doblegar a los ministros de Economía de toda Europa, con su moto, sus camisas arrugadas y su ático frente al Partenón. Un héroe de nueva generación que ha acabado tirado en la arena del circo de Bruselas mientras la Grecia de los sincorbata se encamina a unas elecciones anticipadas. La escenificación de la batalla pudo dar a entender al principio que la Liga del Peloponeso iba vencer a los bárbaros del norte y a los traidores del sur, pero no contaban con el factor Schäuble, el ministro de Finanzas alemán, que en vez de moto tiene silla de ruedas.

Cataluña, salvando un Mediterráneo, se aboca a circunstancias parecidas a las griegas. Mas, Junqueras y Romeva prometen lo imposible, una república catalana admitida por el resto de España, reconocida por Europa y con el mundo admirado de la astucia del Bolívar catalán, o sea Mas. El separatismo difunde la teoría de que si ganan las elecciones, aunque sea de penalti, la independencia será un hecho. Y no es improbable que la suma de fuerzas separatistas obtenga la victoria, que por muy pírrica que sea dará pie como mínimo a un ahondamiento de la fractura entre los catalanes. Son más de tres décadas de inoculación del odio a España, victimismo, falseamiento de la historia, manipulación mediática, imposición lingüística y opresión social, muchos años de nacionalismo populista como para voltear la situación en menos de dos meses.

Respecto a las circunstancias y garantías democráticas de la convocatoria, la entidad Sociedad Civil Catalana (SCC) ha subrayado lo que los partidos no dicen. La campaña electoral comenzará el 11 de septiembre, la Diada, la fecha de las grandes manifestaciones, el punto en el que la olla alcanza su máxima presión para decrecer después. El 27-S tiene otro inconveniente, y es que es el final del puente festivo de la Virgen de la Mercé, patrona de Barcelona, lo que sin duda puede contribuir a desmovilizar un voto, el de la capital y su área metropolitana, más bien proclive a dar la espalda a Mas y sus aventuras históricas por entregas semanales. Hay más, según SCC, como la instrumentalización de los poderes públicos en favor de la secesión, la confusión entre partidos e instituciones, un sistema mediático que ridiculiza y hostiga a los no nacionalistas, la morosidad en la instrucción de la causa del 9-N, los recursos administrativos destinados a las organizaciones separatistas como la ANC y Òmnium, etcétera, etcétera.

Es evidente que el contexto es anómalo, pero la respuesta del Gobierno ha sido en todo momento retórica, sin corregir, o al menos intentarlo, la degradación de la política catalana y la actuación decididamente al margen de la ley de Artur Mas. La política contemplativa de unos favorece la política abusiva de los otros. Sólo queda que la abstención y un cierto auge de los partidos no separatistas sumen el porcentaje suficiente como para que Mas y Junqueras, en vez de proclamar la independencia, hagan el ridículo y el artículo 155 de la Constitución deje de estar tan mal visto como poco leído. España, en principio, no debería esperar a que el factor Schäuble, Europa, el euro y el mercado resuelvan el problema.

Mientes, Artur, y lo sabes
Carmelo Jordá Libertad Digital 5 Agosto  2015

Si algo no se le puede reprochar a Artur Mas es su disposición a ofrecer largas ruedas de prensa, en las que acepta docenas de preguntas. Una vez en faena, sí se le podría recriminar el trato ridículo y por momentos vejatorio que da a los periodistas que quieren alguna respuesta en castellano; y, sobre todo, que para encontrar una verdad entre sus larguísimos parlamentos hay que buscar con lupa… con una de muchos aumentos.

Tomemos por ejemplo su plúmbea comparecencia de este martes: Mas miente cuando dice que sólo busca mejorar la vida de los catalanes; cuando dice que esa vida mejor está directamente relacionada con más autogobierno; cuando dibuja una Cataluña sistemáticamente maltratada y menospreciada por España; cuando vende estas elecciones como algo completamente legal pero explica que su propósito real no es el único por el que está autorizado a convocar, sino otro muy distinto que está lejísimos de sus competencias…

En fin, que Mas ha mentido en casi todo: quizá sólo ha dicho la verdad en el momento en el que ha reconocido que ha creado "muchísimos impuestos".
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La peor mentira, no obstante, es cómo se está tratando de vestir de proceso democrático lo que es una sucesión de cacicadas partidistas, para las que se ha contado con todo el dinero de los impuestos de los catalanes, independentistas o no, y el de muchos españoles que tenemos poco o ningún interés en que se divida esta nación que, con sus muchos defectos y sus no pocas virtudes, es la nuestra.

Pero lo más divertido de todo es constatar que Mas ha puesto al servicio del independentismo las instituciones que deberían ser de todos, los medios de comunicación públicos y los no públicos, la educación (incluyendo hasta los edificios de los institutos el 9-N), la cultura subvencionada, un partido y una coalición que han estallado en el proceso… y a pesar de ello se conforma con un resultado por la mínima para seguir el camino a la independencia.

Tan por la mínima que ha afirmado que le bastará una mayoría absoluta parlamentaria que puede obtenerse con un porcentaje de votos muy inferior al 50%. ¿Es eso un nación que clama por ser libre? ¿Es esa la amplia mayoría social que reclama la independencia? No, Artur, mientes y lo sabes: eso es hacer pasar a la mitad o más de la mitad de la sociedad por un trágala sobre el que quizá se pueda construir un régimen, pero no una nación de ciudadanos libres.

España y los españoles: la extraña relación
Roberto L. Blanco Valdés a Voz 5 Agosto  2015

Parece como si la leyenda negra, en gran medida escrita interesadamente desde fuera, formase parte del código genético de un pueblo -el español- que ha probado sobradamente ser tan ágil para liarse a garrotazos como incapaz de reconocer, con sensatez, sus propios méritos.

Nuestra historia esta plagada, ¿cómo negarlo?, de tristes episodios, pero no más que la francesa, portuguesa o italiana, y bastante menos que la rusa, polaca o alemana, países todos donde, sin embargo, hay mucha menos gente acomplejada por su nacionalidad de la que existe hoy en España. Esos, sin ir más lejos, que creen que salir a la calle con nuestra bandera constitucional es algo reaccionario, en claro contraste con los británicos que respetan la Union Jack o los estadounidenses que hacen lo propio con la de las barras y estrellas, enseñas ambas bajo las que se han cometido tropelías nacionales (el esclavismo y luego la segregación racial en EE.?UU.) o internacionales (la brutalidad del dominio colonial inglés) de las que no hay aquí comparación.

Pocos países como España han hecho una tan alta aportación a la literatura universal (a la escrita en castellano, por supuesto, pero también en gallego y catalán), o a la pintura y la arquitectura; y pocos han llevado una lengua a tantos lugares del planeta, mezclándose allí con los nativos y dando lugar a un fenómeno -el mestizaje- casi desconocido en los continentes (África, Asia y Oceanía) que colonizaron franceses, ingleses, belgas (¡salvaje rey Leopoldo!) u holandeses.

Y, sin embargo, mientras que en la mayor parte de los países de Occidente existe una sana lealtad hacia el Estado, en España se ha ido configurando desde 1977 una ideología demencial (que no era, desde luego, la de nuestro progresismo más cercano: Azaña, Besteiro Ortega o Unamuno) por virtud de la cual ser nacionalista vasco, gallego o catalán es moderno y progresista (aunque muchos de los ideólogos de esos movimientos tengan de modernos lo que yo de cardenal), mientras que, no ya ser españolista, sino español sencillamente, resulta sospechoso, tanto que no pocos se sienten obligados a pedir perdón por ello, como si padeciesen una grave enfermedad.

Es de hecho esta ideología, que envalentona a unos en la misma medida que a otros acobarda, la que explica que el nacionalismo catalán lleve varios años planificando la secesión de Cataluña sin que se haya levantado, allí y en el resto del país, un clamor de indignación proporcional a la envergadura de la ilegalidad del desafío. De hecho, solo unos pocos elevamos la voz contra tamaño atropello, aunque a riesgo de quedar como unos locos por decir con claridad lo que piensan millones de españoles que viven, sin embargo, atemorizados porque los han convencido de que sus ideas son reaccionarias y antidemocráticas. ¡Disparatado, ya lo sé, pero tan real como la vida!

Migas y panes
Nota del editor 5 Agosto  2015

Eso de mezclar migas y panes parece indicar una intención malévola, pues para comer hace falta pan y no migas.

Mezclar en la literatura universal el español con gallego y catalán es malévolo para los español hablantes que estamos hartos de que nos ninguneen esos que se benefician esparciendo migas y comiéndose nuestro pan.

Al final, lo que hacen es aplicar la xenofobia a los español hablantes que no somos sujetos ciudadanos en esas comunidades donde el el idioma español no es propio, así esos miserables de las lenguas regionales
se reservan todos los medios públicos para su beneficio exclusivo: empleos, subvenciones, enchufes, eventos culturales, fiestas.

Ramoneda y el principio de Pinker
teresa giménez barbat ABC Cataluña 5 Agosto  2015

Por fin un nacionalista escuchando a los científicos. Hasta ahora siempre había parecido que no había un enemigo más acérrimo de la ciencia que un nacionalprogreísta. Pero mira por donde ya tenemos uno que piensa que le puede servir para algo. Josep Ramoneda en su artículo en El País del 22 de julio apelaba a Steven Pinker para apoyar sus tesis sobre el próximo 27S. Y no va mal encaminado. Si hay disciplinas que puedan aproximarse a la candente cuestión del independentismo en las sociedades democráticas avanzadas, son las evolucionistas. La razón que le motiva es la estridente rotundidad de Rajoy al proclamar que “no va a haber independencia en Cataluña”. Para el que fuera director del Centre de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB), la consecuencia de tal exabrupto será convertir las elecciones del 27S en “plebiscitarias”. Dando por cierto e ineludible ese desenlace, se pregunta con apenada consternación:“¿era inevitable?”

Ramoneda piensa que Cataluña es una nación -o eso que él llama decorosamente “un sujeto político”- categoría que debería aceptar ya “la cultura política española” para tener una relación que, ya que por lo visto nunca podría ser buena, por lo menos fuera “aceptable”. Parece que existe una fuerza ancestral, profundísima que convierte en imposible la idea de compartir patria común. Se llamó conllevancia una vez, cuando Ortega vivía y los catalanes de origen autóctono eran mayoría, a la perpetua negociación de las condiciones de esa unión contra natura. Para los intelectuales del PUC (“partido único catalán”, como dijo De Carreras) como Ramoneda esa fuerza mágica y atávica sigue imperturbable sin que tenga que ver con ello -qué va- la inclemente y pertinaz propaganda nacionalista de los últimos 30 años. Durante un tiempo este apaño fue posible, pero cuando Pujol “se fue” se liberaron “muchas energías reprimidas”. ¡Qué casualidad! Justo cuando esas fuerzas apenas se relacionaban ya con la etnia, la historia o la lengua van y estallan. Y a partir de ese momento dejan de ser posibles los mercadeos con los sentimientos. “El cash permite los compromisos; los valores sagrados, no”, dice Ramoneda que al parecer se lo ha leído a Pinker.

Los “valores sagrados”, qué gran tema. Del que no es un estudioso Steven Pinker sino el muy especializado campo de Scott Atran y David Axelrod. El primero vive ahora en Barcelona. Poco le costaría a Ramoneda preguntarle. Pero mejor que no. Porque tal vez le diría que “valores sagrados” pueden tenerlos todos, incluso esos fríos españoles sin nación. Los sentimientos no son patrimonio único catalán, como podría pensar ingenuamente. Los españoles, de los que reclamamos formar parte por lo menos la mitad de la población catalana, puede que ya no estemos dispuestos a pagar por más por esa “conllevancia” que no es más que inclemente chantaje nacionalista y pisoteo a nuestros propios “valores sagrados”. Ah, y ni siquiera van a ser plebiscitarias.

Teresa Giménez Barbat es escritora

Crónicas de Verano. El lobby nacionalista vasco de Idaho
La N.A.B.O. (3)
www.latribunadelpaisvasco.com 5 Agosto  2015

Desde su llegada a Estados Unidos, tras su vergonzosa derrota y rendición por separado en la Guerra Civil Española (1936-1939), los nacionalistas vascos aspiraban a constituirse en un grupo de presión política. Por ello, precisaban de una organización que aglutinara a los vascos –en su gran mayoría, no secesionistas- en Norteamérica y poder influir en las decisiones de política internacional del Gobierno Federal con respecto a España y al supuesto “problema vasco”.

La creación de la “North American Basque Organizations, Inc.”, (N.A.B.O.) en 1973 supuso la cristalización de ese objetivo. Cara al público, los objetivos de la N.A.B.O. eran, sin duda, loables: “North American Basque Organizations, Inc.", comúnmente conocida como la N.A.B.O., agrupa a treinta y ocho casas vascas que trabajan conjuntamente para promocionar el patrimonio vasco en los Estados Unidos.

Hasta la creación de la N.A.B.O., no existía una comunicación y colaboración formales entre las casas vascas. Con el objetivo de unificar a los vascos de los Estados Unidos, representantes de varias casas se reunieron en Sparks (Nevada) en marzo de 1973 para crear una federación y una red de comunicación para la comunidad vasca. La N.A.B.O. funciona de manera similar a una confederación porque no interfiere en la autonomía de cada institución vasca. Es una organización dedicada a ofrecer servicios”.

En la praxis, la finalidad de la N.A.B.O. era muy diferente a la de ser una red cultural e independiente. A pesar de lo expuesto, la N.A.B.O. no sólo interfería en cada agrupación vasca, sino que buscaba la fagocitación de la misma en pro de una estructura unitaria, eminentemente política.

Tres han sido las etapas que ha desarrollado la N.A.B.O. en este sentido. La primera fue fomentar una identidad doble, vasca y estadounidense, en las diferentes comunidades asentadas a lo largo y ancho de Norteamérica. En la segunda etapa, la N.A.B.O. promovió el sentimiento de “nosotros vascos americanos”, que buscaba –y cito textualmente- “romper las barreras regionales de la Madre Patria y no tener en cuenta la comunidad estadounidense de la que se procede”.

La tercera y última fase –en la que aún nos encontramos-, se centra en crear una identidad denominada “vascos de la diáspora”. En este momento, la N.A.B.O. expande su actividad fuera de las fronteras estadounidenses, manteniendo contactos con descendientes de vascos asentados en Canadá, México y, incluso, Argentina. Como se puede observar, todo responde a un estudiado plan de ingeniería social de alto contenido político.

La Constitución Española de 1978 abría las puertas del autogobierno vasco. En 1981, las provincias de Álava, Guipúzcoa y Vizcaya se constituían en comunidad autónoma. Navarra y las provincias vascofrancesas –dada su historia e identidad diferenciadas- quedaban al margen de la misma. Rápidamente, el Gobierno vasco –ocupado por el Partido Nacionalista Vasco desde 1981 y que conserva hasta la fecha- aumentó los contactos con las comunidades vascas asentadas en otras naciones y, muy especialmente, con la N.A.B.O. Desde ese momento, el ejecutivo autónomo subvenciona y colabora con las actividades de esta organización, así como con las comunidades de la “diáspora”.

Esta inyección económica tuvo como consecuencia una creciente importancia de la N.A.B.O. en las relaciones políticas internacionales entre Estados Unidos y España. La presión ejercida por la N.A.B.O. ha contribuido a que diversos políticos como Jimmy Carter o el Gobernador del Estado de Idaho, Dirk Kempthorne, hayan realizado manifestaciones –injerencias, siendo más exactos- en cuestiones políticas españolas que no les competen. Además, Kempthorne, junto a Carlos Bilbao –diputado del Congreso de Idaho-, apoyaron y permitieron la creación de una matrícula exclusiva para los vascos residentes en este Estado de la Unión. Así, la N.A.B.O. cristalizaba de manera oficial la segunda etapa de su plan de creación de una “identidad vasca”.

A pesar de la presión nacionalista, el éxito ha sido más bien parco. La N.A.B.O. y su maraña de organizaciones tan sólo aglutinan a un diez por ciento de los casi 60.000 vascos estadounidenses. Estudios independientes en este sentido señalan que, casi un noventa por ciento de los vascos norteamericanos, se consideran exclusivamente como estadounidenses, si bien no olvidan sus raíces vascas. Los vascos americanos son conscientes y orgullosos de su procedencia, más también lo son de su nueva nación. Desde el esfuerzo, el trabajo bien hecho, la identificación con los valores de la tradición norteamericana y su activa participación en las comunidades en las que residen, los vascos configuran un pequeño pero importante elemento del denominado “melting pot” que constituye Estados Unidos.

Siguiente capítulo: El agente NY-507-S

PANCATALANISMO EN LAS AULAS
Círculo Balear traslada al Rey el calvario que padecen en Baleares
Jorge Campos asistirá a la recepción que los monarcas ofrecen este miércoles y desgrana en GACETA.ES qué mensaje le trasladará.
Rosalina Moreno Gaceta.es 5 Agosto  2015

Jorge Campos, presidente de la Fundación Círculo Balear ha sido invitado a la recepción que los Reyes de España ofrecerán este miércoles a una representación de la sociedad civil balear en el Palacio de la Almudaina de Palma de Mallorca.

“Le trasladaré la vulneración de derechos que supone la imposibilidad de estudiar en español en Baleares y el adoctrinamiento que hay en las aulas en el odio a España, con críticas a la Corona y a nuestra monarquía parlamentaria”, relata Campos a GACETA.ES.

Además: Un cómic pancatalanista para niños de Baleares

Le pedirá "que, por favor, tome en consideración el grave problema de la Educación, por tratarse del futuro de este país, en donde aproximadamente unos 16 millones de españoles no pueden escolarizarse en español”. Campos recuerda que “los problemas separatistas que sufrimos hoy en día en el país son una consecuencia directa de esto”.

Asimismo, le informará de que los representantes de las instituciones de Baleares con los que se ha reunido en los últimos días son “firmes defensores de estos sistemas educativos abiertamente anticonstitucionales, pancatalanistas”.

“Le diré, si bien ya es conocedor de ello, que Baleares cuenta con una identidad cultural propia que quiere ser sustituida por la catalana, además de que somos una sociedad mayoritariamente tolerante que compatibilizamos sin problemas nuestra condición balear y española, aunque un sistema electoral, necesitado de reformas, ha propiciado un gobierno radical compuesto de varios partidos minoritarios”, desgrana Jorge Campos.

Además: Un ‘pancatalanista radical’ gobernará Palma gracias al PSOE

Por otra parte, el presidente de Círculo Balear lamenta la “falta de respeto y altura institucional” hacia el Jefe del Estado que están demostrando algunos representantes de las instituciones de Baleares, como la presidenta del Parlamento Balear, Xelo Huertas (PODEMOS), que retiró la fotografía del Rey de su despacho, además de aclarar al Monarca que ella es republicana.

También desprecia la actitud del portavoz parlamentario del partido MES, David Abril, integrante del gobierno tripartito de Baleares, que ha remitido a Felipe V una misiva con frases como "Si no creo en los reyes magos, no sé por qué debería creer en ti”, en la que le acusa de que"otro Felipe de su misma estirpe, “acabase por derecho de conquista con las instituciones y las leyes propias del antiguo Reino de Mallorca".

Destaca que "la mala educación, el tono amenazante y la falta de respeto personal e institucional definen el talante radical de unos políticos que al parecer no entienden que sus despachos no son particulares y que, en el ejercicio de sus cargos, no deberían hacer declaraciones de índole particular y partidista”.

Campos considera la invitación de los Reyes “un honor y un reconocimiento” al trabajo de la entidad que preside y que trasladará a Don Felipe VI, como, por ejemplo, el homenaje a las víctimas de ETA y a la bandera que organizó el pasado jueves.

Su trabajo le ha acarreado “amenazas de muerte, insultos e injurias” y lamenta que a veces también hay quienes "pretenden convertir a los verdugos en víctimas”.

Fundación Círculo Balear, que no recibe subvenciones, sino que se sustenta de las cuotas de sus socios, fue fundada en Palma de Mallorca en 1999 por un grupo de universitarios que llevan por bandera la defensa de la libertad y la tolerancia.

En este tiempo se ha convertido en la entidad constitucionalista más importante de Baleares, con más de 3.500 socios y simpatizantes. Hace una defensa apasionada de la libertad en una España unida, plural y de todos, y asesora a familias cuyos hijos que sufren esta “dictadura” pancatalanista en las aulas que dura ya más 30 años, entre ellas, la de Laura Venzal, presidenta de la asociación Estudiantes Libres de Baleares.

Además: Cruzada contra el 'adoctrinamiento’

Esta joven también trasladó al Rey el año pasado sus inquietudes acerca del sistema educativo balear, y su preocupación por el adoctrinamiento a los niños en la enseñanza pública.

Laura empezó a destapar esta politización en abril de 2012 en el siguiente vídeo, que colgó en Youtube, y en el que aparecen “parte de las vulneraciones que se vienen sucediendo”.

La hiperausteridad de Rajoy: un recorte del 0,8% con respecto a ZP
Libertad Digital 5 Agosto  2015

El Gobierno de Mariano Rajoy llegó a La Moncloa ondeando la bandera de la austeridad. Desde un comienzo nos vendió que no le temblaría el pulso a la hora de maximizar el recorte de gastos para así acabar con el déficit público minimizando cualquier subida de impuestos. Al final, empero, resultó ser al revés: minimizó los recortes para así poder maximizar la subida de impuestos.

Justamente, la presentación de los Presupuestos Generales del Estado para 2016 constituye una excelente oportunidad para comparar la austeridad rajoyana durante su primera legislatura; esto es, para comparar los últimos PGE que aprobó Zapatero –para 2011– con los últimos que ha aprobado Rajoy. Eso es lo que procedemos a hacer en la siguiente tabla:

Gasto consolidado (en millones de euros)

Partida de gasto 2011 2016 Variación
Justicia 1.713 1.603 -6%
Defensa 6.868 5.734 -17%
Seguridad 8.402 7.904 -6%
Política Exterior 2.748 1.474 -46%
SERVICIOS PÚBLICOS BÁSICOS 19.731 16.716 -15%
Pensiones 112.216 135.449 21%
Otra prestaciones económicas 13.576 11.686 -14%
Servicios sociales 2.516 2.093 -17%
Fomento del empleo 7.323 5.215 -29%
Desempleo 30.474 19.821 -35%
Acceso a la vivienda 1.210 587 -51%
Gestión de la Seguridad Social 7.771 5.990 -23%
Sanidad 4.254 4.002 -6%
Educación 2.841 2.484 -13%
Cultura 1.051 804 -24%
GASTO SOCIAL 183.231 188.130 3%
Agricultura, pesca y alimentación 8.578 7.438 -13%
Industria y energía 2.793 5.455 95%
Comercio, turismo y pyme 1.431 983 -31%
Subvenciones al transporte 1.620 1.424 -12%
Infraestructuras 8.493 5.983 -30%
I+D+i civil 7.518 5.793 -23%
I+D+i militar 976 632 -35%
Otras actuaciones económicas 809 665 -18%
ACTUACIONES DE CARÁCTER ECONÓMICO 32.217 28.373 -12%
Alta dirección 678 634 -7%
Servicios de carácter general 8.185 34.066 316%
Administración financiera y tributaria 1.410 1.657 17%
Transferencias a otras Administraciones Públicas 42.811 48.794 14%
Intereses de la deuda 27.400 33.490 22%
ACTUACIONES DE CARÁCTER GENERAL 80.484 118.640 47%
TOTAL 315.663 351.859 11%
TOTAL SIN ACTUACIONES DE CARÁCTER GENERAL 235.179 233.219 -0,8%

Grosso modo, vemos que el Gobierno central sí ha reducido algunos capítulos del gasto público. En concreto dos: servicios públicos básicos (justicia, seguridad y defensa) y actuaciones de carácter económico (subvenciones sectoriales), que son los de menor magnitud sobre el total. El primero cae un 15% y el segundo un 12%. Sin embargo, hay que tener presente que el recorte en las actuaciones de carácter económico habría sido mucho más intenso de no haberse producido un notable incremento –del 95%– en las transferencias a "industria y energía", debido esencialmente a que el Gobierno ha pasado a hacerse cargo de parte del déficit de tarifa para evitar que ésta siguiera subiendo (es decir, el contribuyente termina pagando parte de la factura de la luz de los usuarios, tanto familias como empresas).

En cambio, los otros dos capítulos –los verdaderamente cuantiosos– han sido cebados con más gasto durante esta legislatura. Por un lado, el capítulo de "gasto social", que crece un 3% con respecto a 2011, sobre todo porque los desembolsos totales en pensiones aumentan más de un 20%; por el contrario, otras partidas incluidas en esos mismos gastos sociales (esencialmente, las políticas activas de empleo y las prestaciones de paro) sí caen con cierta intensidad (recordemos que sanidad y educación están transferidas a las autonomías, de modo que el gasto público del Gobierno en estos rubros es poco menos que testimonial). Por otro, destaca el crecimiento en un 47% de las llamadas "actuaciones de carácter general", donde básicamente se incluye el gasto de la burocracia estatal, los intereses de la deuda y las transferencias del Gobierno central a autonomías y ayuntamientos: el motivo de su sobredimensión es que el Estado ha pasado a hacerse cargo de la financiación de la deuda de las autonomías a través del Fondo de Liquidez Autonómico (incluido entre los "servicios de carácter general").

Si agregamos la totalidad de estos gastos, obtenemos que entre 2011 y 2016 el gasto público del Gobierno central crece un 11% (descontando la inflación, alrededor de un 8,5%). Acaso podría considerarse injusto culpar a Rajoy del incremento de transferencias a las autonomías, de la aprobación del FLA o del aumento de los intereses de la deuda (a mí entender no, pues todas esas partidas han sido promovidas y consentidas por él, en especial el sobreendeudamiento público para retrasar cuanto fuera posible el ajuste del déficit). Pues bien, cubrámonos las espaldas frente a esa crítica y excluyamos todo el capítulo de "actuaciones de carácter general" de nuestra comparativa: en tal caso nos encontraremos con que el gran tijeretazo, el ultrarrecortazo, el hiperaustericidio de Rajoy se traduce en haber reducido el gasto público un 0,8% en cinco años (casi un 3,5%, contando la inflación). Eso es todo, amigos.

Y es que Rajoy nunca quiso pinchar con valentía y decisión la burbuja estatal. Ante una situación de inminente bancarrota, optó por multiplicar los impuestos directos e indirectos, por aplicar recortes parciales en partidas menores de gasto discrecional que deberían haber sido suprimidas en su totalidad y por mantener intactas otras partidas enormes de gasto que, por su insostenibilidad a medio y largo plazo, deberían haberse revisado por entero (me refiero muy en especial a las pensiones). Y como no hizo lo que debía disparó el endeudamiento público, y con él los intereses de la deuda, hipotecando nuestro presente y futuro. De la quiebra nos salvó en 2012 la prodigalidad italo-teutona de Mario Draghi, no el irresponsable inmovilismo socialdemócrata de Rajoy.

En suma, ahí tienen en toda su extensión el lustro de austeridad del Gobierno que venía a poner en orden las desastrosas cuentas del Reino: un recorte del 0,8% con respecto a la burbuja de gasto público que nos legó ZP.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Insaculatio praecox
SANTIAGO GONZÁLEZ El Mundo 5 Agosto  2015

Artur Mas se coronó el lunes como el insaculatio praecox de la democracia española, dicho sea con perdón, después de haber interrumpido por segunda vez una legislatura. Esto no lo escribo para restarle méritos, sino, muy al contrario, para destacar que el president es un hombre muy celoso de su tiempo y trata de sacarle el máximo partido, en lugar de perderlo en prolegómenos.

También podría ser que Mas, el astut, se inspirase en la estrategia de la tortuga que nunca se dejaba alcanzar por Aquiles, el de los pies ligeros, gracias a la aporía de Zenón de Elea y a su truco de acortar las distancias. Esto me lo explicaron en Matemáticas para ilustrar el concepto de límite en el cálculo infinitesimal, aunque yo no sé si bastaría por sí mismo para considerar límite a este hombre.

La foto de Mas en el momento de firmar el decreto era un acto legal que escondía debajo la intención sediciosa. «Respetamos la forma legal, pero el fondo será diferente», dijo el portento, en una definición canónica del fraude de ley. Quizá en el momento de la firma, el president tenía en el recuerdo la imagen de su antecesor Companys en su proclama del 6 de octubre del 34 desde el balcón de aquella misma casa. La gesta duró 10 horas -qué grande el general Batet-, pero aquella farsa sólo puede ser vista hoy como tragedia por el fusilamiento de su protagonista ya en el franquismo y por la ridiculez intrínseca de esta secuela y sus protagonistas principales.

A lo largo de sus legislaturas interruptas, Mas ha conseguido romper una coalición que había gobernado Cataluña durante 28 años, ha fracturado a la sociedad, ha violentado la Constitución, ha desobedecido sentencias y ha dado pruebas de su incapacidad al perder apoyo electoral en cada nueva convocatoria y de su total ausencia de sentido del ridículo, camuflándose en el cuarto puesto de la lista, después de ¡Romeva, Forcadell y Casals! La tragedia de un hombre ridículo, tituló Bertolucci una película suya, casi olvidada injustamente. Desde hace años, al mirar a Mas se me aparece la cara se su protagonista, el gran Ugo Tognazzi. Si será inane que después de pactar con Zapatero la jubilación de Maragall y su sustitución por Montilla, también se dejó madrugar por éste la Generalitat.

Dicen Mas y los suyos que el 27-S comienza la desconexión. Otro error. La desconexión había empezado unos años antes en un proceso que también es doble. El exterior es su desconexión con la realidad. En su interior, la de sus neuronas entre sí. De ahora en adelante, y teniendo en cuenta la experiencia catalana, las convocatorias de elecciones autonómicas para elegir parlamentarios y en segunda derivada, gobernantes, deberían incorporar aquellas advertencias disuasorias que solían incluir los anuncios de ofertas de empleo en la prensa de antes: «Abstenerse medianías».

Crónicas de Verano. El lobby nacionalista vasco de Idaho
El agente NY-507-S (4)
Claudia Martínez Toledo www.latribunadelpaisvasco.com 5 Agosto  2015

Ricardo de la Cierva es uno de los historiadores españoles más prolíficos. También de los más polémicos. Sus muchos detractores le tildan de “profranquista”. Sus no pocos incondicionales consideran a De la Cierva uno de los mejores historiadores contemporáneos, libre del nefando gen de la vacua e insulsa corrección política, tan en boga hoy en día.

Su pluma es ágil, certera, cortante cual bisturí. Destripa con precisión de cirujano, los hechos históricos que han devenido en esto que llamamos España. De la Cierva es, además de historiador, militante en la defensa de la nación española. Ha dedicado, desde la trinchera dialéctica, su vida a ello. Su legado bibliográfico es ingente e imprescindible para conocer la historia de España.

A pesar de su edad, continúa inmerso en su labor historiográfica. Una de sus últimas obras es una trilogía llamada “Los Vascos: Hijos de la Gloria y la Mentira” (Editorial Fénix, 2005) que recorre el devenir histórico de los vascongados.

De especial relevancia es el segundo volumen de la citada obra. En él, De la Cierva documenta la innegable pertenencia de José Antonio Aguirre –primer presidente del Gobierno vasco, exiliado a Estados Unidos tras la Guerra Civil Española (1936-1939) y protegido del Presidente Franklin D. Roosevelt- al F.B.I. Durante los últimos años, De la Cierva ha investigado en los archivos de esta oficina federal norteamericana, sus relaciones existentes con el Partido Nacionalista Vasco (PNV).

A pesar de las apariencias, Estados Unidos ha ignorado efectivamente al PNV. En 1942, el F.B.I. consideraba a la delegación de este partido en Nueva York como proclive a los países del Eje. La génesis racista y prototalitaria de la formación creada por Sabino Arana nunca ha casado bien con la tradición liberal norteamericana. El PNV siempre ha deseado entablar relaciones políticas con Washington y erigirse en único portavoz internacional –oficial y oficioso- de los vascos.

En 1898, los últimos vestigios del Imperio Español -Cuba, Filipinas y Puerto Rico- lograron la independencia con la ayuda de los Estados Unidos. Sabino Arana remitió un telegrama al Presidente Theodore Roosevelt felicitándole por tal suceso y por el cual fue encarcelado. Huelga decir que –por diversas razones-, el fundador del nacionalismo vasco no recibió respuesta alguna.

Desde ese momento, el deseo devino en obsesión. La colaboración de José Antonio Aguirre –cuyo nombre en clave era NY-507-S- y otros destacados miembros del PNV en la búsqueda de comunistas en el seno de la comunidad vasca norteamericana es una prueba palpable de ello. La llamada “caza de brujas” abierta por el senador McCarthy alrededor de 1950 favoreció los intereses del PNV que, si bien en teoría era anticomunista, en la praxis no dudó en pactar con el Frente Popular –la coalición marxista y socialista- durante la Guerra de España.

Algunas fuentes –incluso-, señalan a Aguirre como miembro del complot organizado para que el dirigente nacionalista Jesús Galíndez Suárez fuera detenido, torturado y asesinado en 1956 por la dictadura dominicana de Leónidas Trujillo. No pocos miembros del PNV consideraban que Galíndez empezaba a simpatizar con los regímenes marxistas, como posibles apoyos a su causa secesionista. A pesar de las declaraciones de históricos militantes del partido fundado por Sabino Arana acusando a la dictadura española del General Franco, jamás quedó esclarecido del todo el llamado “Asunto Galíndez” y muchos nacionalistas mostraron sus sospechas hacia Aguirre y su entorno.

La muerte en 1960 del agente NY-507-S, es decir, del exiliado presidente José Antonio Aguirre –protegido de Franklin Delano Roosevelt y bien relacionado con las altas esferas de la política norteamericana-, así como el nacimiento de la organización terrorista separatista ETA limitó, en gran medida, las conspiraciones del nacionalismo vasco en Estados Unidos.

El cada vez más evidente marxismo de la banda ETA –surgida a raíz de una escisión producida en las juventudes del partido fundado por Sabino Arana- generó un estado de desconfianza en Washington para con la militancia nacionalista a la que consideraban infectada del virus comunista.

Como explicaba anteriormente, el nacionalismo vasco en Norteamérica optó entonces por desarrollar una nueva estrategia. Esta se basó esencialmente en la creación de redes camufladas bajo actividades de tipo cultural –como el ya mencionado Festival Vasco del Oeste celebrado en Sparks (Nevada)-, pero cuyos fines oscilaban entre el proselitismo y la creación ex profeso de una identidad vasca en Estados Unidos.

Durante los últimos veinte años y bajo esta apariencia cultural, los nacionalistas vascos han logrado ganar una serie de pequeñas victorias.

En julio de 2005, el presidente del gobierno autonómico vasco, Juan José Ibarretxe fue recibido y agasajado por el Gobernador de Idaho, Dick Kempthrone, y el alcalde de Boise, su capital, David Bieter. A pesar de las protestas del gobierno español, Kempthrone ha mostrado en repetidas ocasiones sus simpatías hacia los secesionistas, sirviendo como altavoz internacional del ejecutivo autonómico ocupado, desde hace más de veinte años, por el Partido Nacionalista Vasco.

Un año después, en 2006, a iniciativa del diputado de Idaho Carlos Bilbao –otro activo miembro del lobby pronacionalista vasco en Estados Unidos-, se puso en marcha una matrícula de automóvil con el distintivo “Basque” y que puede ser solicitada por todos los vascos residentes en el mencionado estado. Además de contar con el aplauso y beneplácito de los nacionalistas vascos –que veían conseguido en parte su anhelado sueño de generar una comunidad diferenciada-, el ex secretario de Estado Pete Cenarrusa también apoyo esta medida a través de su fundación –curiosamente- también de carácter cultural y dedicada a los estudios vascos en Estados Unidos. La matrícula dejó de imprimirse en 2011 al no alcanzar los niveles de solicitud y ventas requeridos para su continuación.

El pasado verano, el ex presidente Jimmy Carter, se ofreció -según ya apuntó Diario de América- como mediador para solucionar el mal llamado “conflicto vasco”. Carter –cuya gestión al frente de Estados Unidos fue lamentable en todos los ámbitos- no dudó en denominar a los terroristas de ETA como “miembros responsables de la comunidad vasca”. Así, un antiguo presidente norteamericano, suscribía las tesis sostenidas tanto por los nacionalistas vascos –que paternalmente contemplan a ETA como “hijos descarriados”- y concede a esta organización terrorista un carácter representativo del pueblo vasco.

A pesar de sus esfuerzos, es un hecho objetivo que los herederos políticos de Sabino Arana en Estados Unidos representan a una exigua minoría -incluso dentro de la propia comunidad vasca- y sus conspiraciones han obtenido un éxito más bien parco. Esta se siente profunda y orgullosamente de ser estadounidense, sin olvidar sus raíces.

A diferencia de los que se quedaron en el viejo continente, los vascos que emigraron a Norteamérica encontraron una tierra de acogida que les permitió prosperar, integrarse y formar parte de esa gran nación. No obstante, la evidencia y la realidad no deben ser óbice para denunciar aquellas y nuevas maniobras que busquen quebrar una convivencia ciertamente beneficiosa para ambas partes, tanto vascos como estadounidenses. Porque, a fin de cuentas, hablar de unos es hablar de todos.


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