AGLI Recortes de Prensa   Domingo 9  Agosto 2015

Payasos en política y el espíritu de Lerroux
La demagogia es una vieja práctica de la política. Pero hay otra mucho más sutil que se construye en torno a lo simbólico. Una especie de banalización de la cosa pública de imprevisibles consecuencias.
Carlos Sánchez El Confidencial 9 Agosto  2015

La irrupción de payasos en política forma parte de una vieja tradición. Donald Trump, el candidato republicano a la presidencia de EEUU, es el caso más reciente y flagrante, pero la historia de las ideas políticas, como se sabe, está llena de embaucadores.

Alejandro Lerroux fue, probablemente, el primer político español (una especie de cura Merino pero dentro del sistema parlamentario) que elevó la verborrea y la charlatanería a la categoría de fenómeno de masas. El historiador Álvarez Junco, autor de una luminosa biografía del Emperador del Paralelo, recordaba que cuando Lerroux viajaba de Madrid a Barcelona para engatusar a los obreros catalanes con su oratoria incendiaria (“Levantad el velo de las novicias y elevadlas a la categoría de madres”, decía) se quitaba el sombrero antes de llegar a la estación para calzarse a continuación una boina y dar apariencia de camaradería.

Lerroux, por razones obvias tras el advenimiento de la Dictadura, no tuvo sucesores. Pero es significativa la ausencia de líderes carismáticos y demagogos en la España posterior a 1977. Sin duda, por la existencia de un fuerte bipartidismo (más o menos imperfecto) que dejaba sin espacio político a los aventureros profesionales. La democracia, tras 40 años de franquismo, era algo demasiado serio para dejarla en manos de advenedizos. No ha ocurrido lo mismo en otras democracias más consolidadas.

Fenómenos como el de Berlusconi o Beppe Grillo, en Italia; Pim Fortuyn, en Holanda; Nigel Farage, en el Reino Unido o el payaso Coluche, en Francia, que llegó a tener una intención de voto del 16% en las elecciones a la presidencia de la República, son la máxima expresión del populismo. En España, el único fenómeno parecido es el de Ruiz-Mateos, quien en 1989 llegó a cosechar más de 600.000 votos (los mismos que CiU) en las elecciones al Parlamento Europeo. Pero en términos generales no puede decirse -y esto es un activo de la política española- que los espantajos hayan tenido alguna influencia en la cosa pública.

Ni siquiera han prendido formaciones fascistoides, como Amanecer Dorado en Grecia, pese a la dureza de la crisis económica. Incluso, los partidos que inicialmente se presentaban como ‘antisistema’, como Podemos -eran los tiempos ahora olvidados de la ‘casta’-, están hoy plenamente integrados en el sistema político y pronto formarán parte del ecosistema de la carrera de San Jerónimo. Como diría Scorsese, Podemos será ‘uno de los nuestros’ en pocas semanas.

Kennedy vs Nixon
El hecho de que no hayan arraigado en España candidaturas claramente populistas no significa, sin embargo, que la demagogia esté ausente del discurso político. Ni siquiera en su variante más sutil, que tiene que ver con la utilización de los símbolos como una forma de hacer política.

Richard Nixon, con una crudeza terrible, dijo en una ocasión que la gente que votaba a Kennedy lo hacía porque en realidad lo que quería era ser como el expresidente asesinado, mientras que los que le votaban a él eran como ellos mismos: gente vulgar, y de ahí que todos los partidos siempre han querido jugar con las emociones. No con la razón o con el argumento político. Sujetos como Hugo Chávez fueron maestros en la utilización de clichés sociales.

Existe, de esta manera, una demagogia ‘clásica’ vinculada a quienes dicen al pueblo lo que este quiere oír, aunque sea una quimera o una mentira construida para ocultar la realidad de las cosas. Pero hay otra mucho más sutil y tenue que tiene que ver con el lenguaje de lo simbólico.

Una especie de trivialización de la política que consiste en vivir de las apariencias: los políticos viajan en metro (por supuesto siempre que haya fotógrafos); los partidos presentan en las tertulias a caras bonitas con escaso bagaje intelectual o, incluso, se quitan la corbata para dar imagen de modernidad. Por supuesto, colocando detrás de sus apariciones públicas a jóvenes vistosos para dar imagen de que ellos forman parte del pueblo. Hasta apean del pedestal a exjefes de Estado como si se tratara de un espectáculo público a la manera de la monumental caída de la estatua de Sadam Husein en Bagdad. Todo en aras del lenguaje alegórico.

Esta demagogia es aparentemente inocua, pero en realidad esconde una infantilización de la política de imprevisibles consecuencias al tratar de explicar fenómenos complejos -que exigen un conocimiento riguroso- con la simpleza del discurso simbólico.

Ni que decir tiene que los distintos nacionalismos, en sus diferentes versiones, son quienes han llegado a convertir esta estrategia en una obra de arte con el fin de crear una ‘conciencia nacional’ sin contenido programático alguno. Algo que puede explicar que dos partidos tan antagónicos como Convergència y ERC -con líderes completamente distintos e hijos de culturas políticas muy diferentes- se presenten en una lista única carente de contenido ideológico. Al fin y al cabo, siempre es más fácil construir una teoría política en torno a un símbolo que explicar racionalmente la complejidad de las cosas.

El triunfo de lo insustancial
Esta legitimación política articulada a través de la imagen y de los estereotipos sociales supone, en realidad, una degradación del sistema parlamentario, que necesariamente tiende a convertirse en un espacio políticamente insustancial y vacío de contenido. Sobre todo cuando se hace mediante la instrumentalización del conflicto social para dar idea de que se está con los desfavorecidos. El célebre 'siente a un pobre a su mesa'.

La aparición de potentes redes sociales con gran capacidad de penetración en las conciencias individuales ha contribuido de forma relevante a esta banalización de la política. Hasta el punto de que muchos líderes son hoy conocidos por el gran público simplemente por su presencia en Twitter o Facebook. Ninguno por tener detrás una vasta obra científica o literaria o por haber sido capaz de crear cientos de puestos de trabajo. Simplemente por haber tenido más minutos de televisión o por haber dicho alguna machada en las redes sociales para llamar la atención sobre su existencia.

La consecuencia, como no puede ser de otra manera, es una generación de políticos insípidos en lo intelectual cuyo único mérito para ocupar un acta de diputado es la presencia pública. Ya sea a través de los medios de comunicación o de lo que se ha venido en denominar activismo social, el nuevo caladero donde pescan los partidos emergentes.

Este es, en realidad, el gran riesgo que corre ahora la política española, querer sustituir a una vieja clase política achicharrada por niveles de corrupción inaceptables por una caterva de individuos políticamente correctos construidos en torno a lo simbólico. Pero sin que haya nada, o casi nada, debajo de la carcasa. Con razón decía Alfonso Guerra que había políticos a los que ni siquiera se les podía coger por la pechera.

Errores de concepto
Alejo Vidal-Quadraswww.vozpopuli.com 9 Agosto  2015

En la política, como en la vida en general, es frecuente que existan discrepancias entre distintos actores que intervienen en la resolución de un problema. Frente a una dificultad, sea el paro, el déficit, la criminalidad, la corrupción o el fracaso escolar, las propuestas para buscar mejoras y salidas son diversas, unas más ideológicas, otras más pragmáticas, unas más cortoplacistas, otras de mayor alcance, unas más electoralistas, otras más rigurosas, pero a la hora de afrontarla con éxito hay un elemento clave sin el cual el fracaso es seguro: una correcta comprensión de la naturaleza profunda de la cuestión o, en otras palabras, una visión clara de las relaciones causales implicadas. En unas recientes declaraciones, el Presidente del Gobierno ha proporcionado un ejemplo perfecto de como un error de concepto imposibilita el avance en la superación de una deficiencia.

Mariano Rajoy se ha mostrado dispuesto a abordar la reforma constitucional en la próxima legislatura y ha explicado la inconveniencia de hacerlo en la que ahora termina por el hecho traumático de la crisis económica, que ha exigido una actuación prioritaria para atajarla sin permitir desviar la atención hacia cualquier otro propósito. Este enfoque demuestra que el jefe del Ejecutivo no ha entendido para nada los motivos por los cuales las consecuencias de la recesión global han sido tan duras en España. Precisamente hemos alcanzado los pavorosos niveles de paro y de deuda que padecemos porque nuestro sistema institucional presenta graves defectos estructurales que una reforma constitucional sensata y ambiciosa realizada a tiempo hubiera corregido creando confianza y atemperando los daños de la crisis. Por tanto, no es que la urgente tarea de enfrentarse a la crisis haya impedido la reforma de la Constitución, sino que una reforma llevada a cabo con decisión y acierto inmediatamente después de las elecciones de 2011 al amparo de la mayoría absoluta hubiera contribuido muy positivamente a disminuir sus deletéreos efectos. No cabe duda que en el clima reinante en enero de 2012, con un PSOE desmoralizado y dirigido por gente con un sentido del Estado más arraigado que su actual cúpula de jóvenes despistados, un planteamiento serio, razonado y responsable de revisión de nuestra Ley de leyes centrado en el Título VIII, punto crucial de nuestras desgracias, hubiera sido posible aplicando su artículo 167. Esta línea de acción atacando la raíz de los males que nos aquejan no hubiera sido obstáculo para que, en paralelo, se aplicasen las medidas necesarias en órdenes menos trascendentes -reforma laboral, racionalización del gasto, liberalización de mercados- para dinamizar nuestro sistema productivo.

Una justicia verdaderamente independiente, una estructura territorial del Estado viable y eficiente, una delimitación precisa de las competencias de los diferentes niveles de la Administración, no son temas que se puedan aparcar hasta que se salga de la crisis económica, son asuntos que, por el contrario, están directamente relacionados con la crisis y que le han prestado su arrasadora fuerza. Mientras nuestros gobernantes no sepan distinguir lo estructural de lo episódico y no se decidan a reforzar conjuntamente los fundamentos de nuestro edifico constitucional en vez de pelearse como gatos maulladores por la ocupación de sus deterioradas habitaciones, no veremos la luz al final de un túnel que se va alargando peligrosamente. Otra cosa es si semejante empresa es posible a estas alturas. Hay trenes que pasan una vez y si el viajero carece de la agilidad requerida para saltar a su estribo, puede darlos por perdidos para siempre.

ENSAMIENTOS Y REFLEXIONES 88 RAJOY Y OTROS
Antonio García Fuentes Periodista Digital 9 Agosto  2015

RAJOY EL EMPECINADO: Quede claro y bien claro, que el que esto escribe, ya no cree en ningún político; los “viejos” de la nueva era por cuanto en conjunto han fracasado espantosamente y los nuevos, porque hasta aquí, sólo sabemos sus declaraciones de intenciones y cuando empiecen a operar o incidir en las líneas generales, ya veremos si de verdad vienen a gobernar España, o son unos sectarios más que vienen como vinieron los demás, a defender sus intereses propios y los de los que apadrinan o apadrinaron; el pueblo hemos sido exprimidos hasta grados inimaginables y de ahí, el vuelco de la intención del voto en las dos elecciones celebradas ya; que es lo que lleva al Sr. Rajoy “a rajarse las vestiduras sin haber hecho examen de conciencia”.

Rajoy (y no digo su partido por cuanto el partido “es el”) ha recibido el pago a su actuación como tal dictador y puede recibir mucho más en las próximas y vitales elecciones generales que han de celebrarse dentro de este año, puesto que sigue empecinado en ser él “el baranda” y por tanto seguir encabezando el PP; al que ya ha dañado lo suficiente como para haber dimitido y marchado a lugares donde no vuelva a aparecer nunca más en política; pero es claro que aquí nadie “reconoce “sus pecados o culpas” y todos quisieran salir de la política, como salió Franco, “con la política puesta y calzando las botas más altas y duras que puedan calzar”.

A Rajoy se le dio una mayoría absoluta en las pasadas elecciones, no para que hiciera lo que ha hecho, sino para que de verdad, hiciera una renovación, una regeneración política; y limpiara de parásitos España, que es en general el motivo o enfermedades que nos han llevado hasta donde hoy estamos.

Ha tratado de convencernos, el que ya había dominado la recesión económica, cosa discutible por demás, puesto que lo que ha hecho, es tapar con una enorme deuda creada por él, las carencias económicas que encontró a su llegada, creando en total tan brutal deuda global, que es ya considerada impagable por quienes como técnicos capacitados, dan este dictamen. (De mi artículo de igual título Junio 2015)

LO QUE QUEREMOS Y NECESITAMOS: Lo he dicho y escrito muchas veces... "al gobernado o a gobernar" nos importan dos cojones, si los que van a gobernar, son hombres, mujeres, homosexuales, creyentes, ateos, agnósticos, blancos o negros, etc. etc.; lo que queremos es gobiernos infinitamente mucho más justos y que sepan redistribuir la riqueza con justicia eliminando parásitos, tengan o no tengan dinero, tengan títulos o sean analfabetos; obligando a todos a que hay que trabajar y rendir para toda la sociedad, para que esta pueda tener recursos y atender a todos según sus necesidades y méritos... o sea, NECESITAMOS VERDADEROS ESTADISTAS Y NO LO QUE NOS HA ARRUINADO; si eso no lo entienden y practican los que se han atrevido a ir a gobernar; todo seguirá igual y los pretendidos cambios no serán nada... acaso "limosnas" para los verdaderamente indefensos. (En un foro 13-06-2015)

ELECCIONES ¿POR QUÉ SE LÍAN TANTO COSAS QUE DEBIERAN SER CLARAS?: En democracia debe gobernar el que obtiene mayoría; así de simple y así de sencillo; todo lo demás es retorcer lo que debiera estar claro como el agua; no debiera ser legal ni coaligarse, ni aún una segunda vuelta. Las urnas se abren para una consulta y quien vaya a votar, debe saber lo que hace con su voto y nada más. Realizado el escrutinio, el mayor número de votos que obtenga “quien sea”, debe ser el certificado inamovible para gobernar “lo que sea”, sin más interferencias de nadie. Si no ha obtenido mayoría absoluta y tiene que someterse a pactos o “tiras y aflojas”; ello ya debe ser en el transcurso del período de gobierno y de forma puntual de cada cosa que necesite una mayoría absoluta, puesto que las banalidades y cosas de poca monta, debe ejercerlas el que gobierna, respondiendo ante los tribunales “si se le demuestra mala intención en los hechos que sean”; así las cosas tendrían mucha mayor agilidad y no habría tanta pérdida de tiempo en cosas que previstas por leyes sencillas y claras, deben funcionar de forma automática; puesto que no se olvide que la jefatura, no la dan los que amañan esos apaños de minorías coaligadas; la jefatura la tiene y debe dar, el monto de los votos que se obtengan y como antes digo, ese es el único certificado claro y válido en una verdadera y simple democracia. (Junio, en mi artículo “Los políticos discutiendo…”).

EXPLOTADOS Y EXPLOTADORES: La eterna lucha entre explotado y explotador; en la que lo triste es que el explotado que llega a "las líneas" del explotador, se corrompe con este y pasa a participar en el expolio; lucha difícil hoy más que nunca puesto que con la tecnología moderna nos vencerán siempre... no obstante aprendamos lo que dejo escrito el sabio y apliquémoslo con todo interés... “El precio de desentenderse de la política es el de ser gobernado por los peores hombres”: (Platón). La política nos afecta a todos y por ello no debemos dejarla sólo en manos de los políticos. Y el que no esté dispuesto a ello, que se joda; en este mundo no se da nada gratuitamente, hay que ganárselo y hacerlo con honradez máxima. (Discutiendo en un foro 16-06-2015)
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Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y http://blogs.periodistadigital.com/nomentiras.php

EL PODER EN FAMIILIA
El nepotismo de libro de la nueva izquierda
De Cádiz a Barcelona, haciendo parada en Madrid. Para los podemitas, el nepotismo viejo y rancio que tanto han criticado tiene justificación si el enchufado a dedazo es de su círculo.
S.Toro Gaceta.es 9 Agosto  2015

La doble moral de la nueva izquierda no tiene límites. Las formaciones populistas como Podemos y sus marcas blancas han enarbolado siempre, durante su corta vida pública, la bandera contra el nepotismo viejo y rancio de la oposición, pero ahora son ellos los que lo amparan.

Es decir, para los podemitas, eso de enchufar a familiares, amigos o parejas no está mal si el colocado en cuestión es de su círculo. Cuando el enchufado a dedazo es de otro partido, entonces sí es denunciable y hay que pedir con urgencia la dimisión.
¿Dedazo del alcalde rockero de Cádiz?

Hace tan solo cuatro días, 'Kichi' fichaba -de entre todos los funcionarios con brillante currículum que integran las plantillas de la administración española- a cuatro miembros de su partido como asesores. Tras las elecciones municipales, el líder de 'Por Cádiz sí se puede' convocó cuatro plazas con el fin de seleccionar a personal que se incorporaría al Ayuntamiento durante la legislatura. A pesar de los requisitos planteados, tres de ellos forman parte, precisamente, de la Ejecutiva del partido, mientras que el cuarto participa activamente con la formación.

El Consistorio recibió 417 solicitudes, de las cuales solo 60 se adecuaban al perfil buscado. Además de tener en cuenta la trayectoria académica y profesional, se valoraba el activismo social. También se especificó que las personas responsables del proceso de selección, pertenecientes al Consejo Ciudadano Municipal, no podrían estar relacionados con ninguno de los candidatos.
Cueto, el sobrinísimo de Carmena

Tres días antes era la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, quien tiraba de banquillo familiar nombrando al coordinador general de la Alcaldía y marido de su sobrina, Luis Cueto Álvarez de Sotomayor, presidente de la Junta rectora de Ifema, poniendo fin a los 24 años que llevaba en el cargo el ex alcalde popular de Madrid, José María Álvarez del Manzano.

La historia se repetía y con el mismo protagonista. A pesar de que, durante la campaña electoral, la podemita presumía a banderas desplegadas de que nunca le daría un puesto de confianza a nadie de su familia, ya nombró a Cueto jefe de Gabinete el pasado día 23 de junio, incumpliendo el Reglamento de Ordenación del Personal del Ayuntamiento de Madrid que, tras la modificación realizada por Ana Botella en abril, prohibe casos como este.
La 'okupa independentista' también tira de banquillo familiar

Ada Colau no entró con buen pie en la alcaldía de Barcelona. Sus propios aliados de coalición desconfiaban de las colocaciones a dedo que estaba llevando a cabo y barruntaban que estaba haciendo lo contrario de lo que prometía en campaña.

El enchufe de Adrià Alemany, su marido, como responsable de relaciones políticas e institucionales de Barcelona en Comú fue muy criticado incluso por sus socios Podemos, ICV, Guayem y Procés Constituent. Primero intentó colocarle como portavoz municipal, cuando no era ni portavoz, ni concejal y no había estado en ninguna lista electoral para ostentar ese cargo. Incluso el propio Xavier Trías amenazó a Colau con no asistir a más reuniones si su marido -que no representa a ningún grupoo municipal- seguía haciendo acto de presencia. Pero la alcaldesa llevó a la práctica el refrán de “el que la sigue la consigue” y no cejó en su empeño hasta darle un cargo público a su pareja.

Aparte de su marido, otro nombramiento que levantó sospechas fue el de Vanesa Valiño. Fue contratada como asesora de la Concejalía de Vivienda y es, curiosamente, la pareja de Gerardo Pisarello, primer teniente de alcalde. Otro punto a tener en cuenta es que las parejas Colau/Alemany y Pisarello/Valiño estuvieron en el Observatorio DESC, del quel Pisarello era vicepresidente y Valiño directora.

Los resultados de las pasadas elecciones autonómicas y municipales del 24 de mayo han demostrado que el enchufismo no tiene color político. De los vicios del peloteo y del nepotismo no se libran ni sus detractores más aguerridos.

Rajoy rectifica y Sánchez se asusta
Pablo Sebastián Republica 9 Agosto  2015

El desafío secesionista catalán les está marcando la agenda política a los primeros dirigentes del PP y del PSOE que saben lo mucho que se juegan en las elecciones plebiscitarias del 27-S en Cataluña. Las que se han convertido en el preámbulo de los comicios generales del otoño y en palanca de reformas como las relativas al capitulo territorial de la Constitución Española.

Tarde llega Rajoy al debate imparable de la reforma de la Constitución, pero finalmente se acerca a esa lógica cita política que va a marcar la próxima legislatura 2016-2020, con reformas inevitables que van del ámbito territorial, al derecho de la mujer a la sucesión del trono y otras de suma importancia como las que deberían garantizar la separación de los poderes del Estado –quizás con el modelo de una Monarquía de corte presidencialista- y por supuesto la reforma de la ley electoral.

Rajoy se declara abierto a negociar la reforma de la Carta Magna entre otras cosas porque sabe que no alcanzará la mayoría absoluta y que el PP deberá pactar con Ciudadanos o con el PSOE, o con los dos si de lo que se trata es de escenificar un periodo constituyente. Y ya sabe que tanto Albert Rivera como Pedro Sánchez están a favor de esa reforma constitucional y podrían acordar una coalición entre ambos si el PP insiste en que todo se quede como está en el ámbito constitucional.

El presidente pues rectifica, mientras su primer adversario y líder de los socialistas, Pedro Sánchez, se acaba de llevar otro sofocón a causa de las últimas declaraciones de su compañero catalán y dirigente del PSC Miquel Iceta. El que anunció el apoyo de los concejales del PSC a Ada Colau en el ayuntamiento de Barcelona, e hizo una oferta de pactos a ERC de cara a formar un gobierno progresista en Cataluña después de las elecciones autonómicas del 27-S.

Dos movimientos del PSC hacia la izquierda de Podemos y de ERC en Cataluña que han desconcertado a la máxima dirección del PSOE en un tiempo en el que Pedro Sánchez se había envuelto en la bandera de España y parecía tranquilo una vez que el PSC había renunciado al ‘derecho de autodeterminación’ para competir con Ciudadanos y Unió por el centro de la política. Pero ahora resulta que Iceta ha querido también hacer otro gesto en la izquierda y finalmente ha provocado la mayor confusión en la alta dirección del PSOE.

Mientras el PSOE no presente sus propias siglas en Cataluña el partido que ahora lidera Pedro Sánchez no saldrá del cúmulo de problemas y de contradicciones que les ha acarreado el PSC. Primero con Pascual Maragall y José Montilla y después con el inefable José Luis Rodríguez Zapatero con el Estatuto catalán que pactó con Mas en menoscabo de la nación española de la que Zapatero dijo que era ‘discutida y discutible’.

Lamentablemente esa desafortunada frase de ZP es la que se va a poner en entredicho en la cita catalana del 27-S. Donde, dicho sea de paso, mas de uno se va a llevar una sonada sorpresa y puede que aquí incluidos los mas notorios sectores nacionalistas de la burguesía y el empresariado de Cataluña que ya han roto CiU apoyando la locura independentista de Artur Mas y que acabarán por colocar a ERC al frente de la Generalitat, en una coalición con Podemos, CUP y PSC.

Los comicios catalanes de septiembre se han convertido en una ruleta rusa para todos los que compiten en ellos, y para algunos –como los de Podemos y Ciudadanos- en un trampolín para saltar hacia la batalla de las elecciones generales y recuperar distancias con el bipartidismo del PSOE y del PP. Los que andan desconcertados ante la cita electoral del 27 de septiembre que está al llegar.

El desguace español
José García Pérez www.diariosigloxxi.com 9 Agosto  2015

A pesar de la enorme y grandiosa bandera española que sirvió de fondo al secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, la verdad es que estamos asistiendo, como sin darnos cuenta, a un desguace de lo típicamente español y, en ocasiones, a un incumplimiento de la ley por parte de determinados partidos políticos que han colocado sus tentáculos en los aledaños del poder.

Dejando los toros aparte, que esto es tema de personas formadas en el arte de Cúchares, comienzo a tener la sensación que lo que molesta de verdad a estos que se dedican a desbaratar un buen natural es que los toros sean la Fiesta Nacional de España por excelencia, y por tanto lo que menos les preocupa son los astados sino España, porque seguro que un buen rabo de toro se lo engullen sin hacer tripas del corazón.

Igual ocurre con las procesiones en las que se está prohibiendo que suene el Himno Nacional, fíjense que siempre aparece la palabra Nacional, en el recorrido, entrada y salida de procesiones de algunas localidades, caso de Sueca por parte de Compromís, el partido que viene a ser en Valencia lo que Esquerra en Cataluña pero más a la izquierda si cabe; claro es que no dudo en que las Hermandades o Cofradías no se dejarán comer el terreno y “ficharán”, deseo creer, a bandas de música privadas para que los pelillos sigan poniéndose de punta entre los espectadores.

De la “meona” que ha fichado Ada Colau, la alcaldesa de España con menor apoyo popular, ni el menor comentario no sea que cunda el ejemplo y tengamos numeritos de tal calibre por todos los lugares a fin de ser fichadas por los nuevos políticos, pero sí decir de Ada, sin mencionar en profundidad que ha fichado a su pareja, que preparó todo un numerito con la prensa y televisiones para que dieran buena cuenta del desmontaje del busto de Juan Carlos I, el que fuese rey de España, y que ahora al ser requerida por, digamos el gobernador civil del Gobierno de España en Barcelona, para colocar un cuadro con la fotografía del Rey Felipe VI en el salón de plenos ha contestado que se lo pensará de aquí a octubre, o sea, después de las elecciones autonómicas catalanas, que algunos, entre ellos Pep Guardiola, llaman de otra manera.

Esto por aquí, el Kichi por allí, la casa por barrer, Carmena, al igual que el PSOE, sin decir nada de Carmona, y éste llorando por las esquinas la “puñalá” con que lo ha rematado su amigo del alma, señor Sánchez.

Holodomor, matar de hambre por la revolución
@Juanerpf Gaceta.es 9 Agosto  2015

El Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética decretaba en 1929 la colectivización obligada de las explotaciones agrarias, independientemente de su tamaño. En la República Socialista Soviética de Ucrania, con una gran tradición de pequeños propietarios que vivían de la producción de autoconsumo y del trueque de sus excedentes. Por eso, en ese territorio la resistencia a la colectivización de la tierra suponía la condena al hambre para millones de habitantes.

Entre 1929 y 1931 las protestas de los pequeños agricultores fue constante, según los archivos soviéticos hubo más de 14.000 manifestaciones en ese periodo contra la colectivización hasta que Stalin decretó su obligatoriedad y movilizó al Ejército Rojo para que se incautara de la producción.

El resultado fueron dos millones de muertos –varios periódicos occidentales llegaron a elevar la cifra hasta los seis millones- por hambre en tan solo 14 meses. Una cifra que contrastaba con los 100.000 muertos anuales de media en los años anteriores. La decisión de Stalin fue implacable y de nada sirvieron los informes de la mortandad que recibía semanalmente y que se conservan en los archivos de Moscú.

Las imágenes eran desgarradoras y los cadáveres se amontonaban en unas poblaciones en las que las personas deambulaban como espectros y una apariencia que recordaba a la de los judíos de los campos de concentración de una década después. Pero no hubo marcha atrás, el número de víctimas no contaba para imponer los principios revolucionarios.

Puedes comentar el blog con el autor en @Juanerpf


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El Estado, principal acreedor de la deuda de la Generalitat
 La Razon 9 Agosto  2015

El Estado ya posee el 50,31 % de la deuda de la Generalitat y es, por tanto, su primer acreedor, según datos del Banco de España recopilados por Efe.

En total, la deuda en manos del Estado suma 32.661 millones de euros de un total de 64.792 millones, que es la deuda que sumaba la Generalitat en marzo de 2015, los últimos datos disponibles.

El peso del Estado en la deuda de la Generalitat se ha aumentado considerablemente durante la crisis, debido a la imposibilidad de la Generalitat de acceder a los mercados financieros.

De hecho, en marzo de 2012, el Estado poseía tan solo 2.020 millones de euros del pasivo de la Generalitat.

Ese año el conseller de Economía, Andreu Mas-Colell, reivindicó la puesta en marcha de los llamados 'hispabonos', una especie de emisiones conjuntas de deuda del Estado y las comunidades con la garantía del Tesoro Público.

Finalmente, y debido a las dificultades de liquidez de las comunidades, el Gobierno acabó habilitando el Fondo de Liquidez Autonómico (FLA).

Ante la imposibilidad de financiarse directamente en los mercados, la Generalitat optó desde un principio por acudir al FLA, un mecanismo de liquidez por el cual el Estado emitía deuda y luego prestaba la financiación obtenida a las comunidades adheridas.

El recurso a ese fondo y al plan de pago a proveedores ha hecho que el Estado, a través del Fondo de Financiación a Comunidades Autónomas, haya acabado controlando un 50,31 % del pasivo de la Generalitat.

En cuanto al resto de la deuda de la Generalitat, 12.525 millones (19,33 % del total) corresponden a préstamos, tanto a largo como a corto plazo, de instituciones financieras nacionales, mientras que otros 6.669 millones (10,29 % del total) corresponden a préstamos de instituciones financieras internacionales.

Por otra parte, la deuda de la Generalitat que está en circulación, como fruto de emisiones de la administración catalana, supone un total de 10.306 millones de euros, lo que representa el 15,90 % del pasivo de la Generalitat.

El pasado 15 de julio el conseller de Economía, Andreu Mas-Colell, aseguró que la dependencia de la Generalitat del FLA hacía que, en la práctica, la administración catalana estuviera "intervenida"

"No tenemos a tres, a la troika, pero tenemos a uno", aseguró Mas-Colell en referencia a la dependencia que la Generalitat tiene del Estado al no controlar sus bases fiscales.

Esta situación de máxima dependencia en lo financiero de Cataluña respecto a España ha coincidido con el debate soberanista abierto en Cataluña, y en este escenario político de fondo los sectores soberanistas han llegado a plantear también el hipotético debate sobre el reparto de la deuda.

En julio, durante el último pleno del Parlamento catalán, el presidente de la Generalitat, Artur Mas, invitó al Gobierno a sentarse a negociar de manera "civilizada" con Cataluña después de las elecciones del 27 de septiembre.

En dicha intervención, Mas insinuó también que al Gobierno español le interesaría negociar para poder pactar con una eventual Cataluña independiente el reparto de la deuda del Estado.

"Las instituciones catalanas tienen una deuda de unos 60.000 millones de euros. Si fuéramos independientes tendríamos una de las más bajas de la Unión Europea, a no ser que el Estado quiera pactar, porque una parte de la deuda (la del Estado) caería en nuestras espaldas", aseguró Mas, especulando sobre ese escenario.

El exorcista
Juan Carlos Segura CG 9 Agosto  2015

Todos hemos sido testigos de la caída y el descrédito de Jordi Pujol, que encarnaba la personificación de un catalanismo evidentemente nacionalista, en todos sus posicionamientos extremos, pero que quedaba momentáneamente aplacado, cuando el Estado le confería alguna nueva competencia o alguna ventaja fiscal.

A esta forma de hacer política se la denominó "pujolismo", y se presentaba como una semblanza de un domador-Estado, que para calmar al león, procuraba que esté bien alimentado, antes de enfrentarse con él en la jaula de la pista circense. Este "dame dinero que yo quitaré nación" -como ha relatado recientemente un ex presidente del Congreso de los Diputados, en una conversación privada con el presidente de la Generalitat, Sr. Artur Mas- ha funcionado más o menos bien en Cataluña durante treinta años, hasta el advenimiento del llamado "procés", en el que el león ya no quiere la carne que le da su domador, porque lo que quiere es la carne del domador, o sea, devorarlo.

De esta forma el "procés" independentista ha sustituído en Cataluña al "pujolismo", como forma de hacer política. Ahora ya no vale sobornar a los gobernantes nacionalistas con subvenciones y prebendas. Lamentablemente hemos llegado a un punto, en el que el enfrentamiento con el separatismo debe de ser radical, con una radicalidad similar a la que ellos han mostrado históricamente con todo lo español, ya sea en su vertiente cultural, popular o estatal.

El 9 de noviembre supuso un desafío en toda regla al Gobierno de España, y pese a que se nos repitió por activa y por pasiva, que "el 9 de noviembre no se votaría", se votó, y además se votó pacíficamente y con la cobertura del propio cuerpo de Mossos de Escuadra, que sorprendentemente patrullaban en el exterior de los recintos de votación, para asegurar el transcurrir pacífico de la jornada. Si en algo han estado de acuerdo los políticos de Madrid y los del Palau de la Generalitat, ha sido tildar al 9N como "consulta", con la salvedad de que si se hubiese conseguido una participación superior al 51%, los separatistas nos habrían dicho que era un referéndum, y a estas horas, la independencia seguramente ya estaría proclamada. Ahora el próximo desafío son las elecciones autonómicas convocadas para el próximo día 27 de septiembre, que se nos anuncian como plebiscitarias, de forma que si consiguen una mayoría suficiente, el proceso secesionista, según ellos, será imparable.

Según mi modesta opinión, el escenario es necesariamente malo, por la sencilla razón de que, si en unas elecciones se presentan en coalición electoral el partido de gobierno con el partido de la oposición, la victoria, salvo algún extraño descalabro electoral que no se prevé, parece evidente, por una simple cuestión matemática, consistente en sumar los votos del partido ganador, con los del primer partido de la oposición. Pero no hay escenario malo sin que se pueda presentar otro escenario peor, que sería la consecución de los sesenta y ocho diputados, que conforman la mayoría absoluta del Parlament de Catalunya.

Nos encontramos por tanto ante una situación, en la que de ganar las elecciones sin mayoría absoluta, tendremos un Govern de la Generalitat que implantará estructuras definitivas de Estado, activando las que ya ha han creado, como la agencia tributaria catalana y las embajadas exteriores, llevándonos inexorablemente hacia una independencia "en diferido", o en el difícil supuesto de conseguir la mayoría absoluta, proclamar la independencia "en directo" mediante la declaración unilateral de independencia (DUI).

La democracia es sagrada porque articula y fundamenta nuestro sistema político y el propio Estado de derecho. Utilizar maliciosamente unas elecciones autonómicas para proclamar la independencia es una forma de perversión de la democracia. Aunque en España ya hemos tenido una experiencia similar, cuando el Comité Nacional Revolucionario surgido del pacto de San Sebastián utilizó las elecciones municipales del 12 de abril de 1931 para proclamar la República. Sin embargo, los integrantes de ese Comité, Miguel Maura, Gregorio Marañón, Francisco Largo Caballero, entre otros, tuvieron la habilidad política de no anunciar públicamente que iban a proclamar la República si ganaban las elecciones. En el caso de las elecciones del 27S se nos anuncia, sin ningún rubor, que son plebiscitarias y lo que se vota es la independencia.

Cualquier politólogo o cualquier persona con un mínimo sentido común sabe que unas elecciones municipales son para escoger alcaldes y concejales y no para proclamar repúblicas, como también sabe que unas elecciones autonómicas están conformadas para escoger diputados autonómicos que, a su vez, eligen el nuevo Gobierno de la Comunidad Autónoma. Todo lo que no sea eso, y todo lo que signifique utilizar torticeramente esas mayorías para proclamar la independencia, constituye un golpe de Estado. Golpe que se nos está anunciando desde hace ya varios meses. Estableciendo una analogía, es como si el teniente coronel Tejero o el general Milans del Bosch hubiesen estado anunciando meses antes del 23F lo que iban a hacer.

Los separatistas han engañado al PSOE y al PP durante toda le etapa pujolista pero ahora, en la situación política actual de desafío al Estado, se han quitado definitivamente la careta mostrando sus auténticos objetivos políticos: destruir el Estado español en Cataluña y suprimir las libertades de los catalanes no nacionalistas.

Para evitar males mayores y para articular una nueva política, nuestros representantes tienen que aprender definitivamente tres lecciones básicas:

1) La primera es que con el separatismo no se pacta nunca porque la única solución es derrotarlo en las urnas.

2) La segunda lección es que los partidos nacionalistas no son partidos políticos como los demás, son otra cosa. Los partidos llamados constitucionalistas comparten entre sí valores comunes, como son la unidad de España, el cumplimiento de la Ley, de las resoluciones de los Tribunales, la solidaridad y la igualdad entre españoles, el respecto a las instituciones, etc. y estos valores comúnmente compartidos les permiten establecer pactos y coaliciones.

3) La tercera lección es que no existe diferencia alguna entre nacionalistas moderados y radicales. Unos llevarán traje y corbata, y otros camiseta y chancletas, pero la estructura mental del pensamiento político de unos y de otros, es exactamente la misma.

En la película "El exorcista" cuando el veterano padre Merrin (Max von Sydow) llega a la casa para practicar el exorcismo, le pregunta al joven sacerdote padre Karras ¿cómo está la niña? y éste le responde que "la niña presenta varias personalidades diferentes". El exorcista padre Merrin le responde con una lacónica y taxativa afirmación: "Sólo hay una".

Salvando las distancias, el separatismo presenta algunas cualidades diabólicas, como podrían ser la apariencia bondadosa, la utilización de la mentira como instrumento político, mostrar actitudes diferentes en Barcelona y en Madrid, y sobretodo poseer al cuerpo social catalán, desviándolo de lo que siempre ha sido. Josep Pla al ser entrevistado por Joaquín Soler Serrano en el programa de TVE "A fondo", en los inicios de la transición, lo definió diciendo que "el pueblo catalán que tradicionalmente ha sido 100% español, ahora nos dicen lo que tenemos que ser".

¿Qué saben los turistas de Barcelona sobre la situación política catalana?
Unas chicas francesas me cuentan que Cataluña es una región oprimida. ¿Cómo lo saben? Han visto vídeos de policías pegando a manifestantes, imágenes que interpretan según el relato mitológico
Juan Soto Ivars El Confidencial 9 Agosto  2015

-Yo he venido de Yunaidesteits ofemérica to Barsilona porque hago tourismo revolusionario -dice Collins, el sesentón greñudo que absorbe tinto de verano melancólicamente, no sé si con la boca o con la barba esponjiforme. Se refiere a una modalidad de turismo que triunfó en Belfast tras el cese de la violencia y que se basa en visitar escenarios de confrontación política y hacerse fotos delante de murales reivindicativos.

Movido por un espíritu combativo, certificado por su melena gris, su camiseta negra con la palabra FREEDOM y su barba ovillada, Collins ha viajado de Sarajevo a Chiapas y ahora se decepciona en un bar de la trasera de la basílica de Santa María del Mar. El hombre se tragó la versión de la propaganda que la Generalitat reparte por los cuatro confines y pensaba que podría disfrutar de una semana de tanquetas contra manifestantes en una ciudad cercada por las fuerzas represoras del estado Español, pero se ha dado de barbas con un escenario más parecido a la Italia que relató Curzio Malaparte en La piel, es decir: una ciudad que se desborda de pura masificación, tomada por turistas extranjeros.

De hecho, Collins ha cruzado el Atlántico para contribuir al verdadero problema político de la ciudad: el turismo insostenible que este mes se cuela en las portadas de los periódicos catalanes casi todos los días. Mientras Ada Colau y su grupo discuten sobre si dar el veto o el visto bueno al hotel del rascacielos Agbar (ahora llamado Torre Kyatt) y se implementa un proyecto piloto para convertir los pisos turísticos ilegales en vivienda social, pululan por todas partes riadas de carnes flácidas y hombros enrojecidos por la correa de la mochila.

Es un jueves de agosto y, tras dejar a Collins soñando con murales de Diego Rivera, constato que unos cincuenta manifestantes muestran sus pancartas al balcón vacío del Ayuntamiento. Son de UGT y protestan por las malas condiciones laborales de los trabajadores de hostelería. A su alrededor, un corro de guiris se dispara selfis. En las fotos los veremos sonreír delante de los trabajadores que les sirven en los bares y una pancarta: exigimos mejores condiciones laborales en el sector del hostelería. Josep María Álvarez, secretario general de UGT Cataluña, le pasa el megáfono a un compañero que hablará del nuevo convenio colectivo de Port Aventura, y me dice que se han citado con el teniente de alcalde Pisarello para sumar esfuerzos a fin de que el Ayuntamiento contribuya a mejorar las condiciones de los esclavos del turismo.

Mientras hablamos, un alemán borracho se coloca detrás de nosotros y hace el símbolo de la victoria. Lo frecuente es que el guiri tenga tanta idea de las condiciones políticas del sitio que visita como la que puedan tener las estatuas de las plazas. No hay más que verlos, y no hay un punto en el centro de Barcelona donde los ojos no tropiecen con uno. Salen temprano de los pisos ilegales, los hoteles y las pensiones en grupos de tres o cuatro, y van pertrechados de mochilas, botellas de agua mineral, riñoneras, mapas, guías, gafas de sol, chanclas y gorras, como si hubieran decidido explorar el Montjuïc y no supieran que ya está urbanizado.

Pregunto a un matrimonio norteamericano qué saben sobre la situación política de Cataluña. Como respuesta, se encogen de hombros y me dedican una de esas sonrisas cuidadosas que los turistas emplean para tratar con los nativos. Sin embargo, unas francesas jóvenes responden a la pregunta con cierto nivel de conocimientos.

Las chicas me cuentan que Cataluña es una región oprimida. ¿Cómo lo saben? Han visto en internet vídeos y fotos de policías pegando a manifestantes, imágenes que ellas interpretan según el relato mitológico que trajo a Collins a esta ciudad, aunque probablemente estén protagonizadas por la Guardia Urbana, los Mossos d'Esquadra, o tal vez por la policía nacional en manifestaciones frente al Congreso de los Diputados de Madrid.

Pero no las culpo ni les aclaro nada, porque la imagen de policías pegando a manifestantes encaja con el relato político que Cataluña vende en el exterior. Si Barcelona se vende como una ciudad dispuesta para la playa, la paella, la sangría y el gótico, como un escenario despolitizado, Cataluña se vende según la visión ideológica de los consulados catalanes.

Existe, por ejemplo, la página Help Catalonia, donde participan personas relacionadas con la Assemblea Nacional Catalana (ANC) y desde la que se promueve la idea la nación oprimida bajo la bota española.

Un fragmento de un artículo de la italiana y miembro de la ANC Rita Bocca servirá para retratar esta percepción: “Mientras vivía en Italia, prácticamente no sabía que existían ni Cataluña ni el catalán (…) Hace un par de años me dije 'hasta aquí hemos llegado'. Estaba harta de que me llegaran noticias de todo tipo sobre Cataluña y su relación con España que no me acababan de convencer. Mi marido (catalán norteño, de Perpiñán) siempre dice que Cataluña es la última colonia de España y yo pensaba: ¡qué exagerado! Pero sí: el verano pasado leí Delenda Est Hispania, de Albert Pont, y no lo podía creer. No podía creer que un país que se define como democrático como España pudiera mentir incluso en sus libros de historia”.

Espero que Collins haya visitado el Parque de la Ciudadela el miércoles por la tarde. Allí se habló de rebeldía y de opresión en el estreno de la plataforma Junts pel sí, con discurso de Lluis Llach y del cabeza de cartel, Raül Romeva, al que llaman el Varufakis catalán. Los touroperadores del tourismo revolusionario harían buena caja si incluyeran esta clase de actos en sus paquetes vacacionales.

Crónicas de Verano. El lobby nacionalista vasco de Idaho
Jimmy Carter y los Bieter: David, Mark y John (y 7)
Claudia Martínez Toledo www.latribunadelpaisvasco.com 9 Agosto  2015

Existe un tácito consenso en considerar a Ronald Reagan como uno de los líderes políticos más admirados y respetados del siglo XX; la leyenda de Reagan, además, se ve acrecentada por mero contraste con su antecesor en el cargo, es decir, Jimmy Carter. No obstante, huelga decir que, al igual que el campeón contra el comunismo, Carter también suscita unanimidad con respecto a su gestión entre los analistas políticos. Negativa, desde luego.

Jimmy Carter dejó un legado peligroso e incierto a su sucesor en el cargo de presidente de Estados Unidos. En consonancia con la progresía europea, el líder del Partido Demócrata consideraba al comunismo como un mal invencible. Por ello, su estrategia política internacional osciló entre el apaciguamiento y la contención, que tan desastrosos resultados han ofrecido a lo largo de la historia. Además, la presidencia de Carter sumergió a la nación en una crisis económica de imprevisibles consecuencias. El desempleo mostraba unos niveles parejos a los alcanzados durante el crack de 1929, la inflación baremaba estratosféricamente y la carga impositiva que soportaba el ciudadano estadounidense frenó, en seco, la actividad comercial. Por si no fuera poco, había que sumar la pésima gestión –y, por consiguiente, irresoluta- de la crisis de los rehenes en Teherán que enrarecía –aún más si cabe- la ya de por sí irrespirable situación que el triunfo del chiísmo iraní había generado en Oriente Medio.

Sería lógico y razonable intuir que la gestión presidencial de Jimmy Carter lo invalidaría políticamente de por vida. Parafraseando a Enrique de Diego, Carter debiera haberse “recluido, voluntariamente, en la burgalesa Cartuja de Miraflores, con voto de silencio”. Sin embargo, en los últimos años, Jimmy Carter ha compaginado su pasión por el cultivo del cacahuete con el retorno a la arena política como asesor de cuestiones geoestratégicas.

Además de sus actividades agrícolas –en las que confío haya demostrado más y mejores cualidades que en las políticas-, Carter ha encontrado en el mal llamado conflicto vasco un filón de oportunidades. En agosto de este mismo año, el demócrata mostró su “esperanza” y “preferencia” en que ETA –a la que, estulticiamente, Jimmy Carter considera como un “movimiento vasco”- finalice su actividad terrorista “a través de la negociación directa” entre la banda terrorista y el gobierno español y ofreció su participación como “mediador”. Decía Schumpeter de Hayek que, éste, no atribuía a sus adversarios otra cosa que el error intelectual. En el caso de Carter, no puedo ser tan generosa, lamentablemente.

Obviamente, las actividades de Carter a nivel de portavocía oficiosa del separatismo vasco son aplaudidas con fruición desde el PNV y otros grupos minoritarios de carácter nacionalista. No es descartable que Jimmy Carter reciba, en un futuro, un sonrojante premio del gobierno autonómico en pago de sus servicios o de la nacionalista y racista Fundación Sabino Arana. Desde luego, Carter se lo está ganando a pulso.

Desde noviembre de 2003, el demócrata David H. Bieter es el alcalde de Boise, la capital y mayor concentración urbano de Idaho. Este descendiente de vascos es, por tanto, una de las figuras políticas más importantes del estado.

La filiación demócrata de Bieter no ha impedido para que éste sea una pieza de innegable importancia en la constitución y actividades desarrolladas por el lobby nacionalista de Idaho. De hecho, la participación del Mayor de Boise fue esencial para que el congreso del Estado aprobase, en marzo de 2002, una declaración institucional favorable a una teórica autodeterminación de la anteriormente citada entelequia nacionalista denominada Euskal Herria.

A diferencia de Jimmy Carter, es preciso reconocer que Bieter es un buen conocedor de la realidad política vasca. Hijo de Patrick Bieter –un profesor de Historia de la Universidad de Idaho-, su familia procede de la localidad guipuzcoana de Oñate. Como él mismo explicó en una entrevista concedida a un medio de comunicación secesionista, ha disfrutado de largas temporadas en la mencionada población. A pesar de su innegable experiencia personal, al promover y apoyar la declaración del 2002, el alcalde de Boise demostró un inequívoco sesgo nacionalista favoreciendo una ambición política –el reconocimiento internacional del supuesto conflicto vasco- perseguida insistentemente por el PNV y demás formaciones independentistas.

No debe desdeñarse la colaboración que David H. Bieter ha obtenido del seno de su propia familia, como los hermanos John y Mark Bieter. Ambos han compaginado sus labores educativas con las históricas. En el año 2000, la Universidad de Reno (Nevada) publicó su obra titulada An Enduring Legacy: The Story of Basques in Idaho que estudia la llegada, asentamiento y desarrollo de la comunidad vasca en tal estado. Este texto viene a confirmar los postulados sostenidos por los nacionalistas en Estados Unidos en el sentido de considerar a los vascos como una comunidad denominada “de la diáspora” y “romper las barreras regionales de la Madre Patria y no tener en cuenta la comunidad estadounidense de la que se procede”.

A pesar de ser una familia adscrita al Partido Demócrata, Mark Bieter no ha sufrido ningún dilema ideológico a la hora de aceptar responsabilidades en el Basque Center de Boise, muy vinculado con la Cenarrusa Foundation for Basque Culture del octogenario republicano Pete Cenarrusa que, como hemos analizado en anteriores artículos interpreta un papel esencial en el lobby naciolista de Idaho.

El Basque Center es una organización presidida por Patty Miller con el objetivo de “ofrecer información sobre los vascos en el Oeste americano”. Además de la realización de todo tipo de actos con un marcado regusto nacionalista –véase la celebración del Aberri Eguna o Día de la Patria Vasca, festividad creada por Sabino Arana, el compulsivo racista fundador del PNV-, el Basque Center inauguró en 1998 una ikastola –colegio que imparte sus enseñanzas íntegramente en vascuence- que contó con el homologado y bendición de la alcaldía de Boise. A cambio de participar en la confección del programa educativo del centro, el gobierno autónomo vasco –cuya presidencia ostentan, desde 1981, y salvo un pequeño paréntesis, los nacionalistas- concedió una generosa subvención al mismo.

No contentos con implantar un sistema educativo lingüísticamente impositivo en las Provincias Vascongadas, los nacionalistas conseguían influir en los temarios de un centro escolar de los Estados Unidos. Ciertamente, se antojaba como un objetivo complicado, más contaron con la inefable ayuda del lobby nacionalista de Idaho.

El "Partit Popular Català" rectifica y envía una nota con dos versiones: catalán y español
Pablo Planas (Barcelona) Libertad Digital 9 Agosto  2015

El jueves emitió un último comunicado en catalán, tras la visita del candidato García Albiol, a Lérida.

La información publicada este pasado jueves por Libertad Digital en la que se hacía constar que el PP de Cataluña, cuya denominación oficial es "Partit Popular Català", sólo enviaba notas de prensa en catalán fue contestada por la formación con el argumento de que de las cuatro notas enviadas desde que Xavier Garcia Albiol es candidato las dos primeras habían sido escritas en español y las dos últimas en catalán.

Tras advertir Libertad Digital el insólito protocolo lingüístico de los servicios de prensa del partido en Cataluña, la reacción del "PPC" fue insistir en la "paridad" de los mensajes y en que tales notas son traducidas cuando se envían a la sede de Génova para su distribución en el resto de España. Aún así, una quinta nota emitida ayer mismo, relativa a la visita de Garcia Albiol a Lérida, también estaba sólo en catalán.

Este viernes, sin embargo, el partido ha decidido rectificar su línea de actuación, de tal manera que las últimas declaraciones del nuevo candidato popular ya constan de dos versiones, la catalana y la española de la misma manera que hace Ciudadanos en todos sus envíos a los medios de comunicación.

En cuanto al primer apellido del candidato, en prensa del PPC afirman que es García, con acento, aunque en todos los textos del partido se le presenta catalanizado; sin tilde.
 


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