AGLI Recortes de Prensa   Lunes 10  Agosto 2015

PGE: El gran engaño en IRPF y pensiones
Dependientes y familiares, pensionistas y contribuyentes, si votan a Rajoy, serán responsables de que este mentiroso compulsivo que los desprecia continúe al mando
Roberto Centeno El Confidencial 10 Agosto  2015

El absoluto desprecio de Rajoy por los ciudadanos y las instituciones es tan abrumador que escapa a toda comprensión. Golfadas financiadas con dinero público como la del “último tongo en París”, protagonizadas por Wert y su novia, dentro de un país con más de cinco millones de parados y casi un tercio de los niños viviendo por debajo del umbral de la pobreza, es algo inimaginable en cualquier presidente de Gobierno. Pero si este comportamiento destruye cualquier tipo de credibilidad, las mentiras de Rajoy en los PGE sobre una supuesta reducción del IRPF, de la que ha hecho bandera principal de su campaña; la supuesta subida de las pensiones o su afirmación del carácter social de unos Presupuestos, donde se aplasta a los dependientes y los parados, deberían poner en pie de guerra al conjunto de la oposición. No es solo que los ingresos estén sobrevalorados más que nunca o que el déficit y la deuda sean ciencia-ficción, es que se miente públicamente afirmando lo contrario de lo que aparece en las cifras.

Y es que al leer el Libro Amarillo, el formato en el que se presentan los PGE al Parlamento, no me parece correcto esperar a septiembre para denunciar las grandes víctimas de unos Presupuestos chapuceros hechos deprisa y corriendo, cuyo único fin es engañar a los españoles para que el PP alcance el objetivo “mágico” de 140 escaños con los que Rajoy cree que conseguirá salvar su cabeza. Y las grandes víctimas de esta gran patraña aparecen con toda claridad en el Libro Amarillo para quien se tome la molestia de leerlo: los contribuyentes, esencialmente la clase media que cobra por una nómina y que no puede escapar a un solo impuesto –favoritos de Rajoy para hacer caer sobre ellos el peso de la crisis–: los 9 millones de pensionistas, los 1,2 millones de dependientes y los más de 5 millones de parados, de los cuales 2,5 están sin prestación alguna y sin posibilidad real ( véase la última EPA) de encontrar empleo.

Desde 2008, con la primera gran plaga bíblica que supusieron Zapatero (“no hay ninguna crisis”) y Solbes (“cuanto más se endeuden los españoles, más ricos serán porque los pisos nunca pueden bajar de precio”), hasta el día de hoy con la segunda plaga mucho más letal que suponen Rajoy (“no hay más opción que subir impuestos”, de un Presupuesto de 450.000 millones de euros no había de dónde recortar) y Montoro (“enviaré a los hombres de negro a las CCAA que no cumplan”, les proporcionó 120.000 millones de euros sin intereses y sin mecanismo de devolución alguno para que siguieran despilfarrando sin freno), los Presupuestos han sobreestimado consciente y sistemáticamente los ingresos e infravalorado los gastos. Pero en este año electoral la magnitud del engaño ha superado todo lo conocido.

IRPF: por cada euro de rebaja te quitan tres
La primera gran estafa de Rajoy en los PGE2016 de la que ha hecho banderín de enganche para recuperar votos es la bajada de tipos del IRPF. Con ello, presumen, por un lado, de “devolver” a los contribuyentes parte del dinero expoliado nada más comenzar la legislatura y, del otro, lo presentan como el gran motor de la recuperación dado que incrementará la renta disponible de las familias y, en consecuencia, su capacidad de gasto. Y en este punto lo primero que resulta sorprendente es cómo la oposición, los medios y la mayoría de analistas no atados al pesebre no se han percatado de ello. Y, sin embargo, el aviso del Sindicato de Técnicos de Hacienda fue contundente: “Anuncian una bajada de la tarifa del IRPF pero simultáneamente calculan una bajada de los beneficios fiscales que la anula”, y en cuanto al cumplimiento del déficit, “el cálculo se hace con una liquidación sobreestimada que no se va a cumplir”. ¿Se enteran en Bruselas o solo miran para otro lado como hicieron con Grecia hasta que fue demasiado tarde?

El Libro Amarillo, en el apartado de Beneficios Fiscales, lo cuantifica perfectamente: “Los beneficios fiscales en el IRPF se reducen un 45,4%, o 6.907 millones en términos absolutos, sobre todo por los descensos de la reducción por rendimientos del trabajo, de las deducciones por inversiones en la vivienda habitual y la reducción por tributación conjunta”. Nunca en la historia de la Hacienda española se habían reducido los beneficios fiscales a la mitad. Si ahora comparamos esta cifra con la reducción que supone a los contribuyentes la bajada de tipos del IRPF en 2016 y que es de 2.300 millones, nos encontramos con un engaño épico: la cantidad a pagar por IRPF en 2016 por los contribuyentes españoles no se reduce, sino que se incrementa, en 4.607 millones. O sea, por cada euro de rebaja te quitan tres. Este es el “gran recorte fiscal” que Rajoy ofrece a los ciudadanos para que los voten. Para eso, 'Virgencita que me quede como estoy'.

En lo referente a la Seguridad Social, frente a una previsión de crecimiento de las cotizaciones sociales del 7% en 2015, la realidad hasta mayo ha sido de fiasco total: solo han crecido un 1% a pesar de los 500.000 nuevos empleos. Extrapolado a fin de año esta cifra, nos llevaría a unos 100.000 millones de euros de ingresos y a unos gastos por prestaciones de 127.000 millones, de los cuales 116.000 corresponderían a pensiones que están creciendo al increíble ritmo del 3,7%. Cara a 2016, los PGE prevén unos ingresos por cotizaciones sociales de 117.000 millones de euros, un 17 % más que los ingresos reales en 2015, una cifra tan disparatada que uno no entiende cómo osan utilizar. Los gastos por prestaciones los estiman en 136.800 millones, lo que llevaría a un agujero respecto a las cotizaciones, si estas crecen al doble del ritmo actual, de 34.800 millones.

Que en estas circunstancias Rajoy se permita una subida simbólica de las pensiones del 0,25% para transmitir a los pensionistas que sus percepciones no están en riesgo es otro engaño consciente y masivo a 9 millones de pensionistas. Esto es así porque ha liquidado en sólo tres años más de la mitad de la caja de la Seguridad Social, que dispondrá de menos de 40.000 millones a fin de año. Además sabe, porque así lo ha afirmado en sede parlamentaria el gobernador del BdE y luego ha reiterado y cuantificado la Autoridad Fiscal Independiente, que el nivel actual de pensiones es insostenible y que tendrán que reducirse en un 20% en cuanto se agote la caja, lo que sucederá en 2017. Pero el futuro de los pensionistas es algo que importa poco a Rajoy; solo quiere su voto, y en un par de años dirá sin inmutarse que las pensiones eran imposibles de mantener. Entonces, las bajará en un 20% y después se fumará un puro y se pondrá a leer el Marca. Claro que la culpa no la tendrá este tramposo que carece totalmente de empatía; la tendrán los pensionistas que hayan sido tan ingenuos como para creer sus mentiras y haberle votado.

En cuanto al perfil social de los presupuestos es solo una burla hacia los más necesitados. Para empezar, reducen las prestaciones por desempleo un 21,7 % o 5.500 millones de euros, cuando el paro se reduce menos un 10%, más de un 80% con empleos temporales, como muestra la última EPA, lo que significa que el número de trabajadores sin prestación alguna se incrementará en otros 500.000 y llevará a tres millones los trabajadores tirados en la cuneta sin prestación alguna. Las becas suben un 0,2% menos de la inflación prevista y luego el número de demandantes crece en 30 veces más. Pero donde más escandalosa es la contradicción es en la dependencia. Rajoy afirmó que la ley de dependencia es inviable, y 100.000 dependientes han muerto durante su legislatura esperando unas ayudas que jamás llegaron. Pero los miles de coches oficiales, las 3.500 empresas publicas inútiles, el Senado, las diputaciones o los más de mil diputados autonómicos, de los que el 90% esta “tocándose los cojones”, no son inviables.

En 2016, según el Observatorio de Dependencia, habrá 450.000 dependientes moderados nuevos que el Gobierno se había comprometido a incorporar al sistema y los presupuestos destinan 70 millones adicionales a este fin. Una cifra tan clamorosamente insuficiente que ha puesto en pie de guerra a los afectados. Hay 1,2 millones de dependientes con derecho a asistencia, pero el 37% no recibe prestación alguna, la aportación del Estado debería cubrir por Ley el 50% del coste y solo cubre un 11%. Las listas de espera son interminables y solo se van atendiendo a nuevas personas cuando fallecen los que reciben asistencia, a pesar de lo cual a Rajoy no le tembló el pulso para engañar el pasado uno de julio a 314.000 dependientes moderados, a los que extendió también el derecho a asistencia. Entre dependientes y familiares que también votan, hay más de 4 millones que deberían tener muy en cuenta su situación a la hora de votar. Y digo lo mismo que con pensionistas y contribuyentes, si votan a Rajoy, serán responsables de que éste mentiroso compulsivo que les desprecia continúe al mando.

Ni el menor atisbo de política económica
Aunque con todo, lo más grave de los PGE 2016 es que carecen de orientación alguna de política económica, en particular hacia una nueva pauta de crecimiento capaz de garantizar una recuperación sostenible. De los dos elementos clave para ello, inversión productiva y productividad, la primera crece un ridículo 1% (baja en términos reales) y la segunda cero. España está en el último lugar de Europa junto con Portugal en inversión productiva, con menos del 18% del PIB frente al 29% en 2007, y sin inversión productiva hoy, no hay creación de empleo mañana. La Organización Mundial del Trabajo (OIT) denuncia que “el modelo de crecimiento español no ha variado en absoluto: sector inmobiliario y turístico y baja productividad, pero aún más deteriorado y con salarios más bajos y precariedad”.

¿Cuánto crecería España sin esa especie de Santísima Trinidad de tipos de interés cero, petróleo a mitad de precio y políticas expansivas del BCE?

La OIT niega que la subida del PIB equivalga al inicio de un crecimiento sostenido y se pregunta algo que llevo meses denunciando desde estas páginas: “¿Cuánto crecería España sin esa especie de Santísima Trinidad de la Economía de tipos de interés cero, petróleo a mitad de precio y políticas expansivas del BCE?. Hoy el volumen de la economía española es menor que en 2007, y el ingreso medio de los españoles ha disminuido un 8%”. “Encuentro imposible hablar de un círculo virtuoso –explica el director de estudios internacionales de la organización– cuando se están creando empleos por un día o una semana, difíciles de justificar desde el punto de vista de las necesidades de la economía”.

No es de extrañar que la inversión extranjera directa en España se haya reducido en 100.000 millones de euros en dos años, porque cuando tenemos la energía más cara de Europa –a veces hasta el doble– y una población crecientemente empobrecida que ha perdido un 8% de su salario desde 2008, mientras batimos el crecimiento en el incremento del número de millonarios, en este auténtico paraíso de los monopolios y de las grandes fortunas, a lo que se añade el mayor grado de discrecionalidad e inseguridad jurídica, con 17 reinos de taifas cada uno con su leyes y sus reglamentos, ¿quién, excepto especuladores, va a invertir en España?

PD: Hablando del paraíso de los monopolios, es escandaloso el increíble abuso de posición dominante del oligopolio petrolero, encabezado por los nacionalistas de Repsol. El precio del crudo y el de los productos se ha desplomado este mes y apenas han trasladado al público la décima parte. ¿Qué diablos hace la Fiscalía Anticorrupción dedicada a perseguir chorizos, que no procesa a los consejos de administración de las tres grandes petroleras, que abusan como nunca antes de su posición dominante a través de conductas conscientemente paralelas? La Fiscalía debe obligar a Repsol a vender el 50% de sus estaciones de servicio y a Cepsa el 25%, porque este abuso, aparte del expolio millonario a los ciudadanos, es un lastre gravísimo para la productividad y el crecimiento. El precio de la energía es más importante que los salarios en la mayor parte de las industrias exportadoras.

Crecemos, luego nos endeudamos
Alejandro Inurrieta www.vozpopuli.com 10 Agosto  2015

El espejismo de las cifras de crecimiento en España solo es comparable a la miopía que muchos electores padecen cuando, según las encuestas, cuando están dispuestos a volver al redil del bipartidismo.

España crece por un espejismo exógeno que está volviendo a engañar a miles de electores
No hay que olvidar que la economía española no tiene en estos momentos ninguna base sólida de crecimiento, ni por el lado de la demografía, ni mucho menos por la pata de la productividad. Las bases para que dicho crecimiento se diese a largo plazo se asentarían, tema ya muy manido, en un profundo cambio de patrón de crecimiento, en una revolución en el campo formativo y en una nueva era empresarial en la que el BOE no fuese la teta que mece la cuenta de resultados para tantos empresarios, o mejor dicho rentistas.

Tras años de profunda sima en la economía española, y solo por un efecto de la inercia exógena, las cifras de crecimiento han comenzado a tornarse positivas, gracias a los elementos exógenos que han motivado una bajada del precio del petróleo, una reducción drástica de los costes de financiación de la deuda, una depreciación del euro y una desviación de comercio que en forma de turistas nos ha permitido aprovecharnos de las desgracias ajenas.

La pregunta que surge es clara: ¿qué ocurriría sin esos factores exógenos? La respuesta es también nítida. El crecimiento español sería aproximadamente la mitad, es decir, aproximadamente un 1,5%, lo cual no permitiría, ni siquiera, crear el empleo basura que se está creando en los últimos meses, y que solo responde a la estacionalidad del turismo y la cobertura de plazas en la sanidad pública. Por todo ello, y teniendo en cuenta el cuadro macroeconómico, es cada vez menos creíble la senda de avance del PIB y las principales cifras que emanan del Presupuesto presentado en pleno verano por el Ministro Montoro.

No hay que olvidar cuales son los verdaderos problemas del país. Por un lado, un grado de exceso de capacidad descomunal que justifica el enorme gap entre oferta y demanda de factores, especialmente en el campo laboral. Esta abundancia de mano de obra, en muchos casos sin cualificar, no encuentra acomodo salvo si volvemos a crear otra burbuja especulativa de bajo valor añadido que pueda absorber el exceso de mano de obra. La buena noticia para una de las partes, es que este ejército de reserva cada vez exige menores salarios y aguanta peores condiciones laborales, fruto de la progresiva pérdida de poder de negociación sindical, drama que se ha generalizado en la economía internacional. Esta conquista, fruto de la teología neoclásica tan extendida entre políticos y economistas que copan el poder actualmente, es irreversible por lo que los márgenes de beneficios, cuando comience un nuevo ciclo inversor –si es que comienza– serán muy elevados.

Para que ello ocurra, y ante la ausencia de expectativas de inversión productiva en los próximos años, España se aferra una vez más a lo único que sabe hacer: recibir turismo de bajo valor añadido y construir viviendas, la gran mayoría a engordar el excedente que ya tenemos y así volver a soñar con crear empleo barato y temporal que permita presumir a los Ministros del ramo.

Pero este episodio va a servir para cronificar un gravísimo problema y es la convivencia con un paro estructural de más del 15% de la población activa, lo cual será compatible con avances del PIB del 3%. La incapacidad de la economía española para reducir el paro de larga duración, y encima sin prestaciones por desempleo, hacen de España un país donde solo caben dos cosas para este colectivo: emigración o vivir de una renta mínima de pro vida para un colectivo cada vez más elevado. La inexistencia de políticas activas de empleo y la escasa dimensión de la empresa, así como su vulnerabilidad, hacen de España una economía muy débil y con elevados riesgos a medio y largo plazo.

La conjunción de capital humano poco formado, ausencia de políticas activas y baja densidad empresarial configuran un cóctel explosivo para el conjunto de las generaciones futuras que tendrán que sostener, si es que pueden, un sistema de pensiones público que tendrá que ser financiado de una forma muy diferente a la actual, que ya no da más de sí. La inexistencia de políticas que mejoren las cifras demográficas, y la política salarial, son incompatibles con el mantenimiento de un modelo de pensiones públicas que solo se sostendrá si, como apuntan ya desde el Banco de España, se reduce nominalmente la cuantía de la pensión media.

Con este panorama a medio y largo plazo, de qué sirven unos Presupuestos que nacen sin credibilidad y con partidas que tendrán que ser enmendadas conforme el nuevo Gobierno tome posesión en enero. Para poder seguir manteniendo la ficción, pública y privada, la propensión al crédito ha vuelto a aumentar y ya ha comenzado la orgía crediticia para poder soportar el consumo privado y la escasa obra pública que se va acometer en los próximos meses, cuando el Presidente corte algunas cintas para mayor gloria de la estupidez ciudadana, que llenará de banderitas, las plazas y las estaciones de AVE que luego no podrá utilizar en su gran mayoría.

Las cifras de deuda externa son concluyentes. En el primer trimestre de 2015, se alcanzó una cifra escandalosa, 1,2 billones €, siendo el 45% pasivo de las Administraciones Públicas, y el resto de empresas no financieras y financieras, y en menor grado de las familias, que son las únicas que se están desapalancando. ¿Cuál es la implicación de este enorme montante de deuda externa? El primero, y del que poca gente habla, es el riesgo de un cambio de tendencia en los mercados financieros internacionales, es decir un incremento de la aversión al riesgo. Pues el primer impacto sería un fortísimo repunte del coste de financiación y refinanciación de esta deuda, con el consiguiente efecto sobre las cuentas públicas. No hay que olvidar que laposición de inversión neta de España responde a un flujo de fondos principalmente de inversión financiera, unos 190.000 mill€, y no de inversión directa, apenas unos 25.000 mill€ en el último año. Estos flujos han permitido financiar al Tesoro, cuya tenencia de activos por extranjeros ya alcanza el 55%, y la emisión de bonos corporativos, pero apenas se ha traducido en mejoras en el sistema productivo.

En suma, España es un país que atrae capital especulativo, bajo el paraguas del BCE, pero que no mejora sus grandes retos: no hay ciclo inversor a la vista, no hay planes para recualificar a gran parte de los parados de larga duración, no hay incrementos de productividad de los factores, hay una profunda crisis demográfica, así como de gobernanza del país. Solo nos salva la deuda y el turismo y eso es un bagaje muy pobre para seguir viviendo en el primer mundo.

¿Sanidad Nacional? Una mentira más.
Vicente A. C. M. Periodista Digital  10 Agosto  2015

Ya que Mariano Rajoy ha abierto el jugoso melón de la reforma de la Constitución, aunque sea a través del globo sonda del Ministro de Justicia Rafael Catalá y su posterior matización tras su despacho habitual con el Rey D. Felipe en Mallorca, se hace urgente plantear si los españolitos de a pie vamos a poder hacer valer nuestros derechos a no ser discriminados y a la libre circulación y residencia en todo el territorio nacional. Y es que una de las aberraciones más sangrantes de las transferencias concedidas en este desquiciado sistema autonómico ha sido la de ceder las competencias en educación y sanidad. Y la noticia que salta es la desaparición casi total del llamado Fondo de Cohesión por el que el Estado creó una especie de caja donde se hacían los balances de los servicios prestados en unas CCAA a españoles procedentes de otras diferentes. Una aberración por la que un español era considerado “extranjero” en su propio País por el solo hecho de recibir atención médica o medicinas mediante recetas no expedidas en la comunidad donde se solicitaban.

La aberración es que se deja que las CCAA resuelvan por sí mismas estas diferencias de caja y se reclamen entre ellas y será el Estado el que centralice estos balances y cada Comunidad Autónoma deberá ingresar en una cuenta de la Secretaria General del Tesoro gestionada por el Ministerio de Sanidad. Pero lo peor de este sistema es que es anti constitucional por el hecho de favorecer la discriminación en cuanto a los tratamientos médicos especializados donde, se quiera o no, existen diferencias notables en cuanto a determinadas enfermedades o intervenciones quirúrgicas como trasplantes de órganos vitales. No es casual el que existan los llamados “centros de referencia” con grupos médicos destacados a nivel nacional e internacional. Es inevitable que como en otras actividades humanas existan categorizaciones. Todos los equipos de fútbol practican el mismo deporte, con las mismas reglas, pero ni los campos son iguales, ni los jugadores tienen la misma pericia y experiencia, etc.
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Una Sanidad Nacional nunca puede estar fragmentada hasta el extremo de condicionar y fomentar la desigualdad efectiva en el tratamiento asistencial recibido. Y mucho menos dejar al criterio de quien tiene que prestar los servicios decidir en función de sus perspectivas de resarcirse del gasto ocasionado. Eso es limitar lo que es un derecho fundamental al nivel de una mera transacción mercantil. No es de recibo el que se siga manteniendo un sistema descentralizado en el que los desequilibrios ineludibles por la concentración de especialistas en determinadas zonas y grandes capitales, sea un hándicap para una atención sanitaria justa para todos los españoles con independencia de su lugar de nacimiento o residencia.

Como usuario y beneficiado del anterior sistema sanitario previo a su desguace en los 17 autonómicos, reivindico desde aquí la vuelta a la sensatez y a recuperar el que los españoles podamos volver a tener la posibilidad de recibir el mejor de los tratamientos posibles en la Sanidad Pública pudiendo optar sin cortapisas administrativas exclusivamente económicas a los servicios de los mejores equipos médicos y de los centros de referencia de España en aquellos casos que lo requieran, bien por su carencia en el lugar de procedencia o bien por la alta especialización que se requiere y que solo esos centros disponen. La salud y esperanza de vida en España no puede depender solo de la mejor o peor fortuna de residir o estar cerca de los centros de atención que pueden atendernos y mucho menos de la decisión burocrática de unos funcionarios ajenos a las necesidades y derechos de los ciudadanos.

Solo espero el que no vuelvan a repetirse episodios tan miserables y lamentables como el de no prestar un servicio de atención urgente a un ciudadano de otra comunidad autónoma cuya vida dependía de la cercanía de un Centro Hospitalario altamente cualificado en la comunidad vecina, meramente por una cuestión de “competencia asistencial”. Exijo la igualdad de derechos que garantiza la Constitución y reivindico la preeminencia de los derechos de los ciudadanos sobre los balances económicos de unas administraciones autonómicas o locales. Ser español no puede llevar anexo el apellido de la comunidad autónoma donde se reside habitualmente. SI quieren abrir melones, empiecen por Sanidad y Educación.

La alternativa para Cataluña
EDITORIAL Libertad Digital 10 Agosto  2015

Este fin de semana, los cabezas de lista del Partido Popular y de Ciudadanos en las elecciones autonómicas catalanas del próximo 27 de septiembre, Xavier García Albiol e Inés Arrimadas, respectivamente, se han mostrado partidarios, en sendas entrevistas, de que haya pactos entre las fuerzas no secesionistas en el Principado. Bien está que muestren esa sintonía. Porque, de hecho, no pueden, no deben hacer otra cosa.

Y es que los comicios del 27-S no serán plebiscitarios, no podrían serlo. Pero sí son extremadamente importantes, para Cataluña y para España. Y el PP y C's deben dejar sus posiciones manifiestamente claras.

Otro tanto cabría pedir al PSC, de hecho Albiol ha instado a los socialistas a que se dejen de equidistancias y ambigüedades. Pero puede que sea demasiado tarde: el PSC es un zombi incapaz de nada que no sea destruirse, entre el bochorno y el oprobio.

A esa cita trascendentale, PP y C's han de concurrir no sólo con el mensaje de que Cataluña es España y los secesionistas, los peores enemigos del Principado, con su teoría y práctica del odio y el resentimiento. Tienen igualmente que presentarse en positivo, como una alternativa a los incalificables incompetentes que se han enseñoreado de la Administración autonómica catalana. La gestión de Mas y sus secuaces ha sido pésima, y Albiol y Arrimadas no deben cejar en tal denuncia ante el electorado.

Los catalanes necesitan un Gobierno autonómico que no les mienta, que no les expolie, que no les envenene con la propaganda antiespañola más infecta. Los catalanes necesitan visualizar esa alternativa. ¿Estarán PP y Ciudadanos a la altura? ¿Cabe alguna esperanza de que, por una vez, el PSC no traicione a su electorado y se sume a tal empeño?

En nombre de la sharía. Las matanzas del Estado Islámico
Miguel Massanet www.diariosigloxxi.com 10 Agosto  2015

La raza humana parece ser inconsciente de la importancia que va adquiriendo la violencia dentro de la sociedad, como medio de imponer determinados idearios políticos, de hacer valer peligrosos credos religiosos y de expandir fórmulas o sistemas de aterrorizar, doblegar o avasallar por medio de la muerte o torturas, a miles de personas que, lo único que de verdad les importa es vivir, que les dejen en paz y que nadie pretende obligarles a acatar a la fuerza otras religiones, otros comportamientos o costumbres, que les impidan vivir de acuerdo con sus ideologías o costumbres.

Es cierto que, en este mundo, siempre ha existido la violencia, siempre ha habido guerras atroces y matanzas indescriptibles, a cargo de verdaderos monstruos que han entendido el poder como un medio de esclavizar a sus súbitos y eliminar a sus adversarios para evitar que les disputaran su posición privilegiada en la cúspide del dominio; recuerden al señor Stalin causante de 30.000 de muertes o al señor Hitler con 6 millones de judíos masacrados. Sin embargo, los nuevos tiempos han reavivado lo que, en siglos pasados, era conocido como “las cruzadas”, aquellas expediciones militares apoyadas por los pontífices romanos, en las que reyes e influyentes caballeros cristianos, al frente de sus mesnadas, se encaminaban a oriente con el objetivo ( al menos en apariencia) de rescatar “tierra santa” de manos de los “infieles” musulmanes. Nombres como Ricardo Corazón de León o Saladino suenan con fuerza en los relatos de aquellas expediciones guerreras que, como suele suceder, ni sólo buscaban acabar con los infieles ni tampoco, su comportamiento con sus adversarios musulmanes, se adecuaba a lo que se podía esperar de unos ejércitos cristianos.

Lo cierto es que, las matanzas entre cristianos y sarracenos, se cobraron cientos de miles de vidas, sin que aquellas carnicerías sirvieran para otra cosa que para que los eventuales vencedores pasaran a hierro y fuego a los habitantes de las ciudades conquistadas y robaran, violaran, asesinaran y torturaran a todos aquellos de los que pudieron conseguir beneficio. Los botines que los cruzados se trajeron de Tierra Santa han dado pábulo a miles de historias alucinantes entre las que, los famosos caballeros Templarios del Templo de Jerusalén, fueron, sin duda, de los más famosos protagonistas en cuanto a las riquezas conseguidas durante sus andanzas guerreras; tesoros que luego, la imaginación popular, ha situado en distintos lugares que, como no podía ser menos, han sido objeto, a través de los siglos siguientes, de la codicia de muchos busca tesoros y de no pocos ilusos que se creyeron que, si encontraban el Santo Grial, conseguirían el poder sobre todo ser viviente. Entre ellos y por raro que pudiera parecer, el mismo Adolf Hitler fue uno de los que se creyeron semejantes historias y dio órdenes a sus arqueólogos y a la SS. para que los buscaran, entre otros lugares, en la antigua residencia castillo de los cátaros, en el monte Montsaltvadge.

El mundo árabe, fruto en parte de la avaricia de las naciones occidentales y de aquellos que siempre sacan beneficio de las revoluciones, guerras, enfrentamientos y matanzas; parece que ha llegado al convencimiento de que sus antiguas pretensiones territoriales, como ha sido la España del siglo XV, Al Andalus, dominada en una importante parte de sus regiones del sur por las distintas invasiones musulmanas, que la convirtieron en parte de sus dominios durante siglos, hasta que los Reyes católicos los expulsaron en 1.492. En consecuencia, cuando se inició la revolución en contra de las dictaduras del norte de África, comenzando por la de Túnez (diciembre del 2010), en aquello que se conoció como la Primavera Árabe, una verdadera revolución en cadena que se ha prolongado hasta nuestros días; sin que, al principio, se le diera un significado religioso, de cruzada islamista, la realidad ha demostrado que, con el transcurso del tiempo, y la pasividad de Occidente, esta idea ha ido arraigando hasta que, con la parición del EI o ISIS, unos talibanes o yihadistas radicales consiguieron movilizar a una parte importante de creyentes del Corán para que los siguieran en sus aventuras sangrientas en pos de la recuperación de todas las naciones que creen que les pertenecen para, arrasándolas a sangre y fuego, por medio del terror y la tortura ir conquistando territorios que, una vez en su poder, quedan convertidos en esclavos sometidos al capricho de las hordas que, subvencionadas por países interesados en crear la desestabilización de oriente, parece que no hay quien que sea capaz de detenerlas.

Pero las carnicerías no se detienen y cada día que pasa se tiene noticias de la muerte, en la guerra o en atentados, de cientos y miles de ciudadanos desesperados, víctimas de la barbarie de los talibanes. Recientemente, en Mosul (Irak) fueron asesinados 300 funcionarios irakies, 50 de ellos mujeres. Cuando los familiares han reclamado los cuerpos de las víctimas se les ha sido negado. Uno de sus jefes, un tal Mahmud Salam, el encargado de las listas de los asesinatos, les advirtió de que no se les entregarían los cuerpos debido a que habían sido fusilados “por apóstatas e infieles”. En realidad parece que, en dos semanas, el número de asesinatos en Mosul ha sido de 2070 personas.

Y ha llegado la hora de preguntarse ¿qué es lo que piensan hacer, si es que piensan tomar alguna iniciativa, para acabar con este estado de cosas? Si, por una parte, ya resulta un éxodo insoportable los miles y miles de huidos de aquellos países donde transcurre la guerra con los miembros del EI, creando graves problemas a determinadas naciones, como Grecia e Italia, para poder aguantar las avalanchas que, prácticamente las están agobiando; por otra, es evidente que, con los medios que se utilizan para intentar detener el avance de los yihadistas (bombardeos aéreos), no es suficiente y sería necesario una implicación más directa, aportando tropas de a pie sobre el terreno que pudieran enfrentarse, cara a cara, a las fuerzas de los musulmanes rebeldes.

Parece como si, Europa y los EE.UU de América, no quisieran enterarse de las carnicerías que tienen lugar en aquellos países, que abandonaron recientemente, y que el señor Obama, en campaña electoral, no ve con buenos ojos comprometerse en un conflicto que, para los americanos, es algo lejano y que supondría aportar cadáveres americanos en unos momentos en que es lo último que desea ver. El reciente problema griego, que tantas heridas ha producido en las cancillerías europeas, el de los refugiados que piden asilo político y el de los incontrolados que ahora se desplazan a las fronteras inglesas, da la sensación de que han apartado, a las grandes potencias, de la amenaza, nada lejana, de que el islamismo radical se convierta en endémico y que cada vez sus ejércitos se acerquen más a las fronteras de Europa, con lo que ello supondría para el flanco sur de la CE, actualmente desguarnecido, si, como parece existen posibilidades de que ocurra, una parte de los inmigrantes que viven en nuestros países pudiera llegar a convertirse en centros de activismo criminal que practicasen atentados como los que ya han tenido lugar en algunas naciones europeas.

Si por humanidad, por decencia o por sentimientos altruistas, no bastara, al menos, por la seguridad de las naciones expuestas, por intereses relacionados con el suministro de productos energéticos desde Oriente Medio, o por necesidad de evitar que este islamismo beligerante adquiera carta de naturaleza en zonas de África que son vitales para la seguridad de Europa y América; los gobiernos europeos y de norte América deberían evitar que Europa pudiera convertirse en un molesto satélite, no sólo de la Rusia del señor Putín, sino de un islamismo radical que se confabulase con el incipiente y renacido comunismo que parece da muestras de estar presente en algunas de las naciones de la UE y que, por lo menos a los españoles, tanto preocupa.

O así es como, desde la óptica de un ciudadano de a pie, vemos como las muertes, no de unos pocos, que también, sino de miles y miles de personas debidos a los asesinatos de los guerrilleros yihadistas, que se suceden día a día, no parece que sean suficientes para que causen huella en las cancillerías de las naciones de Europa ni de las grandes potencias americanas. Algo lo bastante preocupante para que hagamos mención de ello desde nuestro modesto foro.

Andalucía
La cuota familiar del PSOE: hijos de altos cargos del partido colocados en la Junta
a. r. vega abcdesevilla ABC 10 Agosto  2015

Bibiana Aído, Raúl Perales o Juan María González, emparentados con dirigentes del partido, accedieron a puestos relevante en la Junta
La cuota familiar del PSOE: hijos de altos cargos del partido colocados en la Junta

A todos ellos la política les viene de casta. Y el contrato, muchas veces, de serie. Han ocupado cargos de confianza y puestos de responsabilidad en instituciones gobernadas por el partido donde hicieron carrera sus padres, parejas o hermanos y donde ellos militan desde su juventud. Poco importa que su currículum académico o experiencia profesional (cuando han cotizado fuera de la política) guarde nula relación con su cargo. Si se les preguntan, niegan indignados que su apellido les haya abierto puertas y zanjan el conflicto ético reivindicando su legítimo derecho a tal o cual nombramiento. Hay casos y casos. El último en sumarse a esta larga lista de «hijos de» que han accedido a una nómina pública es Juan María Cornejo Ramírez, hijo del secretario de Organización del PSOE andaluz, Juan Cornejo. La presidenta de la Diputación de Cádiz, Irene García, acaba de fichar al actual secretario local de los socialistas en Medina Sidonia, maestro de profesión, como «asesor técnico» a cuenta del presupuesto de la institución.

El de Juan Cornejo no es un caso aislado. La historia del PSOE gaditano no puede explicarse sin tres clanes muy arraigados en el ADN del partido: los Perales, Pizarros y Aído. Su principal referente es Bibiana Aído, a quien el presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero nombró ministra de Igualdad en 2008 cuando su padre, Francisco Aído, era jefe del gabinete del presidente González Cabaña en la Diputación de Cádiz. Aído era entonces directora de la Agencia Andaluza para el Desarrollo del Flamenco. Su padre fue el primer alcalde democrático de Alcalá de los Gazules, de donde es natural Luis Pizarro, ex número dos del PSOE andaluz, mano derecha del presidente Manuel Chaves y diputado más longevo del Parlamento.

Precisamente, Javier Pizarro, el hijo de Luis Pizarro, fue elegido por el PSOE para arrebatar el histórico feudo socialista del Alcalá de los Gazules tras una pinza del PP e IU. Esta localidad también vio nacer a otro político relevante, el ya fallecido Alfonso Perales, primo hermano de Luis Pizarro. Su sobrino, Raúl Perales Acedo, ha ocupado la Dirección General del Instituto Andaluz de la Juventud desde febrero de 2009 hasta el pasado 4 de agosto cuando el Gobierno de Susana Díaz lo destituyó. Perales Acedo, que ha permanecido en el cargo con tres presidentes autonómicos distintos, es hijo del exgerente del plan Bahía Competititiva, Antonio Perales, implicado en el caso de supuesto expolio de fondos europeos para combatir el paro en la Bahía gaditana, proyecto estrella de la Junta para las elecciones de 2008 que investiga un juzgado de Cádiz. Antes de acceder al alto cargo, el joven Perales Acedo trabajaba en la extinta Fundación Andaluza de Fondo de Formación y Empleo (Faffe), un organismo dependiente de la antigua Consejería de Empleo de la Junta que está siendo investigada por el fraude de la formación, un ente de la administración paralela de la Junta donde encontraron acomodo laboral familiares y afines del PSOE. De la quinta de Aído es también Rafael Márquez Berral, vástago del veterano dirigente del PSOE gaditano, Felipe Márquez, que presidió la Mancomunidad de la Bahía de Cádiz. Este roteño, licenciado en Derecho por la Universidad de Sevilla y con un máster en Urbanismo, Gestión Inmobiliaria y Ordenación del Territorio, ha ido escalando puestos en la nomenclatura autonómica desde 2008 hasta convertirse, en febrero, en secretario general de Ordenación del Territorio y Cambio Climático.

Parejas con cargo
Pero si hubo un caso de enchufismo que trajo cola en los juzgados fue el del marido de la exalcaldesa socialista de Jerez de la Frontera (Cádiz), Pilar Sánchez, hoy inmersa en varios procesos judiciales. La regidora tiró de decreto para ascender por las bravas a su pareja sentimental, Juan Carlos Jiménez, su escolta policial, y convertirlo en su jefe de gabinete, lo que le acarreó duras críticas incluso dentro de su partido.

Más cercanos en el tiempo son los casos de Rosa Isabel Ríos Martínez, licenciada en Farmacia por la Universidad de Granada y pareja del portavoz del PSOE en el Parlamento, Mario Jiménez. En 2012 se convirtió en directora general de Desarrollo Sostenible del Medio Rural. Desde hace un mes, Inmaculada Durán Sánchez, hermana del actual presidente de la Cámara autonómica y secretario general del PSOE cordobés, aparece en el «staff» de la Junta como directora general de Consumo.


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¿Quién decide en Cataluña?
GABRIEL TORTELLA El Mundo 10 Agosto  2015

CONSTITUYE YA una tradición catalana el que, de manera periódica y aprovechando un momento de crisis en España, el líder de turno se líe la manta a la cabeza y proclame la independencia. Inauguró esta pintoresca costumbre el canónigo Pau Claris, que en enero de 1641, ante la inminente caída de Barcelona en manos de las tropas del rey Felipe IV, proclamó no exactamente la independencia, sino la sumisión de Cataluña como "vasallo" del rey francés Luis XIII. Curiosamente, los franceses, que llevaban muchos meses de negociaciones con Claris (en castellano, por cierto, porque ni Claris sabía francés ni el enviado francés sabía catalán), habrían preferido que Claris y su Junta proclamaran una república independiente, pero los catalanes estimaron que ser vasallos les garantizaba mejor protección. En esto acertaron, aunque a la larga su decisión fue desastrosa para Cataluña y para España en su conjunto, si bien muy beneficiosa para Francia, que debilitó a su rival, España, y se anexionó la Cataluña al norte de los Pirineos. Tras 12 años de guerra feroz, un Principado devastado se reintegró en España habiendo perdido casi la mitad de su territorio. Pese a esto, Claris sigue siendo considerado un héroe en Cataluña.

Contra lo que piensa mucha gente, Cataluña no proclamó su independencia en 1705, al inicio de la Guerra de Sucesión, sino que renegó de su juramento de fidelidad a Felipe V y lo transfirió al pretendiente al trono de España, el archiduque Carlos de Austria. Fue otra decisión catastrófica (alimentó una guerra civil de nueve años que costó el imperio aragonés en el Mediterráneo y la pérdida de Gibraltar), pero esta vez no hubo proclamación de independencia.

Que el líder de turno proclame la independencia es ya una tradición catalana, aprovechando un momento de crisis en España. En el caso de Artur Mas, la proclamación no va a ser tan súbita como las de Claris o Companys.

En el siglo XX, en cambio, hubo tres declaraciones de independencia en rápida sucesión. El 14 de abril de 1931, el coronel Francesc Macià, líder de la recién fundada Esquerra Republicana, proclamó por sorpresa la república catalana encuadrada en una inexistente "Federación Ibérica". Ello sorprendió a sus propios correligionarios, pero llegó a constituirse un Gobierno de la "república catalana" que duró unos días, hasta que el propio Macià aceptó la reintegración de Cataluña en España y la redacción de un Estatuto de Autonomía subordinado a la Constitución española. Tres años y pico más tarde, el 6 de octubre de 1934, Lluís Companys, sucesor de Macià al frente de ERC, proclamó la constitución en España de una República Federal cuyo Gobierno provisional radicaría en Cataluña. La región se convertía, en sus propias palabras, en «el reducto indestructible de las esencias de la República», contra las "fuerzas monarquizantes y fascistas" (es decir, José María Gil Robles). Las consecuencias fueron más graves que las que tuvo el pronto de Macià. La noche misma de la proclamación hubo una fuerte refriega entre los sublevados y el Ejército español al mando del general Batet. En la madrugada, Companys se rindió, pero el conato costó unos 30 muertos y más de 100 heridos.

La tercera declaración de independencia también fue hecha por Companys quien, tras pasar poco más de un año en la cárcel por su rebelión, fue liberado y recuperó la presidencia de la Generalitat. Esta declaración fue más de facto que las anteriores y tuvo lugar en los inicios de la Guerra Civil. El 28 de agosto de 1936, se llegó a una situación próxima a la independencia cuando la Generalitat decretó que en Cataluña sólo tendrían fuerza legal las disposiciones publicadas en su Diari Oficial. En los meses siguientes, todos los servicios públicos pasaron a ser controlados por la Generalitat, incluyendo los referidos al comercio exterior. Hasta la primavera de 1937, Cataluña sería regida por gobiernos revolucionarios, prácticamente independientes de la República española. En opinión de Manuel Azaña, presidente de la República y gran valedor de la autonomía de Cataluña en 1932, las autoridades de la Generalidad "han aprovechado el levantamiento de julio y la confusión posterior para crecer impunemente, gracias a la debilidad en que la rebelión militar dejaba al Estado".

Esta independencia de facto terminó tras otra violenta refriega en mayo de 1937 en Barcelona entre comunistas y anarquistas, que permitió al Gobierno de la República recuperar el control. Oigamos de nuevo a Azaña: "Consideré [...] mil veces, con amargura y despecho, lo que la trifulca barcelonesa significaba para la guerra y la política. ¡Conclusión de diez meses de ineptitud delirante, aliada con la traición! Las radios facciosas lo celebraban con entusiasmo. [...] Este conflicto, causa de desconcierto y debilidad en la conducta de la guerra, pasó por varias fases, desde la insubordinación plena en el segundo semestre de 1936, hasta el sometimiento impuesto autoritariamente en 1938 [sic]. Nunca se resolvió con entera satisfacción de nadie, e influyó perniciosamente hasta el último momento". He aquí un breve balance de la original costumbre catalana de proclamarse independiente.

Todas estas proclamaciones han tenido en común el carecer de legitimidad democrática alguna, aunque quizá, sorprendentemente, la de Claris, al tener el respaldo de una Junta, si bien de dudosa representatividad, parezca la menos arbitraria. Pues bien, ahora, como es bien sabido, nos enfrentamos a un intento más de proclamación de independencia, encabezado esta vez por otro hombre inspirado, don Artur Mas Gavarró, honorable presidente de la Autonomía Catalana. Esta proclamación no va a ser tan súbita como las anteriores; se viene insinuando hace varios años, y se la ha anunciado solemnemente como resultado de una «elección plebiscitaria», ya que el Gobierno español no permite un plebiscito o «consulta» en toda regla como, según Mas, Cataluña viene demandando hace mucho tiempo. Esta "elección plebiscitaria", sin embargo, tiene elementos realmente chuscos que ponen en seria duda su pretensión democrática. En primer lugar, el sistema propuesto por Mas y sus aliados reviste una inédita modalidad de candidatura que podríamos llamar la del president emboscat, que consiste en que el candidato se oculte tras tres figurantes, en un alarde de modestia conmovedor, pero escasamente democrático. No se ha explicado bien qué significa esta extraña ocultación pero, dado el deslucido resultado que obtuvo el honorable como cabeza de lista en las últimas elecciones, parece que se trate de engañar al votante, en un juego de prestidigitación, donde se trata de que el elector no sepa dónde está la bolita ni, por tanto, por quién vota. Tanto más cuanto que el improvisado cabeza de lista ha dicho, sin que nadie le desmienta, que a lo mejor el que sería presidente si gana la lista sería él. Esto sí que son elecciones con tapado y no las que se hacían antes en México.

PERO MENOS democrático aún es lo que sí se ha propuesto explícitamente: que si la lista obtiene la mitad más uno de los escaños del Parlament (68), se considerará que tiene un mandato para proclamar la independencia de Cataluña. Esto es más o menos tan democrático como la Junta de Pau Claris, elegida por él mismo o casi. Vamos a ver: esta lista es una fusión de Convergència y Esquerra con unos cuantos figurantes para confundir al personal. Ahora bien, estos dos partidos conjuntamente tienen en el actual Parlament 71 escaños, con unos 1.600.000 votos. Dado que el último censo electoral fue de casi 5,3 millones, el apoyo a ambos partidos representa apenas un 30% del electorado catalán. Un mandato para gobernar, sin duda, pero claramente insuficiente para tomar una decisión de la trascendencia que pretende arrogarse este grupo de emboscados. Con el nivel de abstención de las últimas elecciones y el mismo censo electoral, 68 escaños significarían un 29% del total de electores: ¿con este apoyo pretenden estos señores legitimar una declaración de independencia en un país en paz y desde uno de los Gobiernos autonómicos con más discrecionalidad del planeta y endeudado hasta las cejas con la nación de la que pretende separarse? Si es por seguir la pintoresca tradición de los 'acudit's (ocurrencias) independentistas, vaya. Pero para hacer gracietas ya están El Tricicle o La Fura dels Baus.

Así las cosas, el Gobierno español hace un favor a Mas y compañía dándoles pretextos para proclamar la independencia con un apoyo minoritario. Mucho más lógico sería convocar un referéndum en condiciones, a la canadiense, que estos señores no ganarían ni de milagro, a pesar de llevar 35 años haciendo una propaganda unilateral, desaforada y carísima. Queda mucho 'seny' en Cataluña.

Gabriel Tortella es economista e historiador.

Cataluña, sin solución
PEDRO G. CUARTANGO El Mundo 10 Agosto  2015

VIENDO las imágenes de la firma de la convocatoria de elecciones en Cataluña, me dio la impresión de que Mas se cree un monarca que necesita sacralizar sus actos de cara a una posteridad en la que él ocupará un capítulo en los libros de Historia. Carece del talento de un Tiziano que inmortalizó al emperador Carlos en Mühlberg, pero tiene a TV3 para loar sin tasa sus hazañas.

Mas lo escenifica todo: desde sus comparecencias parlamentarias hasta sus encuentros con Felipe VI, en el que mide todos sus gestos. Por eso es congruente su obsesión de rodearse de un aparato de Estado y una estructura servil que deja pequeña la corte de Luis XIV, el Rey Sol.

En una última e increíble pirueta, Mas ha logrado salvar los muebles de la quema de su partido, totalmente desacreditado por la corrupción, para presentarse como el Moisés que va a guiar a su pueblo a la tierra prometida. Nunca mejor dicho: Mas promete un paraíso de buenaventuras y felicidad si Cataluña rompe con España.

Su discurso político es enteramente hegeliano puesto que está convencido del progreso de la realidad hacia una Razón que sólo él encarna. Fuera de su idea de Cataluña, no hay nada. Dentro, está la plena superación de todas las contradicciones.

El presidente de la Generalitat no pretende gobernar para resolver los problemas de los catalanes sino para que los catalanes se ajusten a la idea que él tiene de Cataluña. Hegel defendía que los individuos tienen que supeditarse a la idea de un Estado que evoluciona hacia la racionalidad. Mas piensa exactamente lo mismo: la Cataluña que él representa es mucho más importante que las personas que la habitan.

Si Mas dice que la UE recibirá con los brazos abiertos a una Cataluña que se proclame unilateralmente independiente, la afirmación debe ser necesariamente verdad porque, contra toda evidencia empírica, el caudillo tiene la cualidad de ver lo que nadie percibe. Ese liderazgo le exime de rendir cuentas. Su sagrada misión le coloca por encima del bien y del mal; y de las leyes españolas, que ya ha dejado claro que no están vigentes en Cataluña. Por eso convoca un plebiscito que legitime sus planes.

Frente a la ética de las responsabilidades, Mas opone una ética de las convicciones personales que justifica todos sus pasos. El líder sólo responde ante su conciencia y la de los suyos, que son los que piensan como él. Ya ha dicho que si cuenta con la mayoría en el Parlament, aunque sea por un escaño, proclamará la independencia, lo que desgraciadamente tiene la apariencia de una profecía autocumplida.

Pero el mayor éxito de la propaganda nacionalista es el eslogan de que estamos ante un conflicto en el que Cataluña tiene que defenderse de una agresión. La única agresión es la de Artur Mas a quienes no comparten su identidad ni sus símbolos, tratados como enemigos en su propia patria.

Hay que decirlo alto y claro: Mas no es un demócrata, es un demagogo capaz de poner las instituciones a su servicio y fracturar la sociedad catalana en base a unas señas de identidad que ha sacralizado. Este es su gran peligro: va a matar a la Cataluña real y plural por una Cataluña imaginaria que nunca ha existido.

Su experimento de ingeniería social sólo puede acabar mal porque tanto si gana como si pierde va a generar una enorme ola de resentimiento y de división. Los políticos están para solucionar los problemas y Mas ha hecho lo contrario al crear uno mayúsculo, que carece de solución.

Reflexiones sobre Cataluña ante el 27S
Nacho Martín Cronica Global 10 Agosto  2015

Recuerdo que en una ocasión, hará unos doce años, una vieja amiga de la familia, gallega de nacimiento y castellana de adopción, me dijo como quien no quiere la cosa que yo no era catalán. No recuerdo de qué hablábamos exactamente, pero supongo que debatíamos sobre la llamada cuestión catalana, que entonces giraba en torno al todavía incipiente debate estatutario. Curiosamente ella siempre había sentido interés por lo catalán, un interés más bien trivial, por no decir banal, que en su juventud le llevó incluso a hacerse del Barça. Es decir, ella nunca fue anticatalana ni mucho menos, aunque lo cierto es que su visión sobre Cataluña siempre me ha parecido bastante superficial, toda vez que asume a pie juntillas la contraposición nacionalista entre catalanidad y españolidad, cultivada al alimón por separatistas y separadores.

En ese sentido sí soy equidistante. Es más, creo sinceramente que uno de los factores que paradójicamente más ha beneficiado la escalada independentista de estos últimos años -que, digan lo que digan los teóricos del ahora abandonado derecho a decidir, no es más que una escalada nacionalista de libro- ha sido precisamente la facilidad con la que personas llegadas de otras partes de la España monolingüe han abrazado los dogmas del nacionalismo lingüístico catalán, que al fin y al cabo son fiel trasunto de los dogmas del viejo nacionalismo lingüístico español. Una nación, una lengua. O si se prefiere: una lengua, una nación, un Estado. En todo caso, está claro que para algunos la sustitución de un dogma por otro ha resultado de lo más natural. Esa concepción monolingüe de España -felizmente corregida por el Estado autonómico, pero interesadamente fosilizada en Cataluña por los nacionalistas catalanes como si Franco no hubiera muerto hace cuarenta años- facilita la asunción por mimetismo del disparate estatutario de que la única lengua propia de Cataluña sea el catalán a pesar de que más de la mitad de los catalanes tengamos el castellano como lengua materna. ¡Cuánto daño ha hecho el nacionalismo a la lengua catalana!

Los nacionalistas agitan la lengua como elemento constitutivo de la identidad nacional, que a su vez se encuentra en la base de su pretendido derecho a constituirse en Estado. Partiendo de esa base han ido sofisticando el discurso hasta llegar a Súmate, una asociación de castellanohablantes a favor de la independencia que asume sin discusión los postulados más grotescos del nacionalismo como que Cataluña es una “colonia expoliada” (sic) por el Estado español. Contritos, los miembros de Súmate asumen implícitamente que ellos, o sus padres, se han beneficiado desde que “vinieron de España” (en expresión de Eduardo Reyes, presidente de Súmate y número seis de la lista de Mas) de una situación de explotación, de “esclavitud” (sic) del pueblo catalán, y “se suman” al proceso de “liberación nacional” (sic) emprendido en Cataluña. Por otra parte, comprendo su contrición porque no debe de ser fácil sentirse un “colono”. Entiendo que esas palabras entrecomilladas resulten espantosas, pero son textuales. Ese es el lenguaje que gastan muchos independentistas, entre ellos los de Súmate, cuyo único mérito es que utilizan la lengua del opresor, la lengua española. (Quizá piensen que fueron ellos, tácitamente autoproclamados colonos, los que trajeron la lengua castellana a Cataluña. Que ya en el siglo XVI Barcelona fuera, junto con Valencia, la capital mundial de la edición en castellano les debe de parecer un detalle menor. ¡Dos siglos antes de la llegada a España de Felipe V! ¡Cuatrocientos años antes de Franco!). Y no me vale eso de que “este proceso no es contra España sino contra el Estado español”, porque si realmente Cataluña fuera una colonia y los catalanes esclavos del Estado español, el resto de los españoles, las gentes de España, serían cómplices de esa injusticia, por lo que cabría considerarlos como un hatajo de desalmados explotadores. Así pues, ¡ya está bien de insultar a la gente como quien no quiere la cosa!

Pero volviendo a nuestra vieja amiga galaico-castellana, recuerdo lo mal que me sentó que me negara la condición de catalán, y eso que ella no lo hacía con mala intención sino partiendo de esa aberrante contraposición entre catalanidad y españolidad que tan normal les parece a los nacionalistas de todo signo. Entre ellos se entienden; hablan el mismo lenguaje excluyente; se hacen recíprocas concesiones. De ahí que la susodicha me negase la condición de catalán por el mero hecho de no ser nacionalista catalán, precisamente la misma razón que esgrimen los nacionalistas catalanes para excluirme de la catalanidad, a mí y a otros muchos catalanes.

Ella, nacida en Galicia como mi madre, se siente castellana porque lleva media vida viviendo en Castilla, lo cual me parecería absolutamente legítimo incluso aunque acabara de instalarse allí. Yo jamás le negaría la castellanidad. Cada uno es libre de sentirse de donde quiera, y nadie tiene derecho a abrirle o cerrarle a otro las puertas de la identidad en función de criterios étnicos, lingüísticos o de militancia nacionalista. De hecho, yo no me considero catalán por el simple hecho de haber nacido y vivido la mayor parte de mi vida en Barcelona. Detesto el determinismo en general, pero sobre todo el geográfico. Yo me considero y me siento catalán porque así lo he decidido libremente. Vaya, porque me da la real gana. Tampoco pasaría nada si no me sintiera catalán, a pesar de haber nacido en Barcelona. Ni que decir tiene que eso no me convertiría necesariamente en anticatalán. Exactamente lo mismo opino, por supuesto, de la españolidad.

Ahora bien, el caso es que me siento tan catalán como español y considero tan compatriota a un ciudadano de Olot como a uno de Madrigal de las Altas Torres. ¿Que hay diferencias entre nosotros? Por supuesto, pero no solo entre el de Madrigal de las Altas Torres y yo. También entre el de Olot y yo. Y entre ellos entre sí. Las diferencias existen. Otra cosa es que haya que estar constantemente recalcándolas y exagerándolas hasta hacerlas insalvables. Eso es narcisismo de la pequeña diferencia. Como dice Julio Camba hablando de los hechos diferenciales en Haciendo de República (1934): “Los hay en Cataluña con respecto a España, y en Barcelona con respecto a Cataluña, y en la rambla de Canaletas con respecto a Barcelona, y en cualquier casa de la rambla de Canaletas con respecto a la rambla en general. En todas partes hay hechos diferenciales, pero la cuestión está en si debe uno cultivarlos o debe, por el contrario, dedicarse al cultivo de los hechos igualitarios”.

Camba era un hombre de mundo, por lo que no creo que cuando habla de cultivar los hechos igualitarios se refiera a fomentar un casticismo castellanista tan simplificador como cualquier otra idealización del llamado carácter nacional, tan reduccionista en suma como cualquier otro casticismo. La cultura castellana es muy importante, pero la cultura española va mucho más allá y dentro de ella la cultura catalana tiene un peso determinante. Las concomitancias entre las diferentes lenguas y culturas de España han resultado de lo más fructíferas a lo largo de la historia. No hay más que ver, por ejemplo, la decisiva influencia del poeta valenciano Ausiàs March en la lírica de Garcilaso de la Vega. O el tributo que Cervantes rinde a Joanot Martorell cuando el cura de Don Quijote descubre entusiasmado su Tirant lo Blanch y lo salva de la quema catalogándolo como “el mejor libro del mundo”. O la correspondencia que da fe de la intensa amistad entre Unamuno y Joan Maragall, a quien el eterno rector de la Universidad de Salamanca describió como: “el poeta español de mi generación que más me satisface”. O la amistad que trabaron en la Residencia de Estudiantes de Madrid Dalí, Lorca, Buñuel y Pepín Bello. O la de Dionisio Ridruejo con Carles Riba… Es mucho lo que nos une, ¡claro que sí!

¿Que en Cataluña y en el resto de España en general se reconoce poco todo eso? Pues habrá que ir empezando a divulgarlo a los cuatro vientos. Y de eso nos tendremos que encargar los que seguimos creyendo en ese proyecto sugestivo de vida en común del que hablaba Ortega. De lo contrario, estaríamos dejando el camino expedito para que los nacionalistas consumaran su anhelada ruptura. Desde el advenimiento de la democracia los nacionalistas catalanes no han hecho otra cosa que enfatizar las diferencias con el objetivo de ir diluyendo las afinidades hasta presentarlas impunemente como extravagancias.

Extravagante es, precisamente, el adjetivo que un día -en el programa La Rambla de BTV, por desgracia desaparecido- me dedicó por no comulgar con la fe nacionalista el historiador nacionalista Agustí Colomines, exdirector de la fundación CatDem, vinculada a Convergència. Será una extravagancia, pero una extravagancia bastante generalizada en Cataluña, donde la mayoría nos sentimos tanto catalanes como españoles. Tampoco me cansaré de recordarlo. Colomines es el mismo que en un debate en el Ateneu Barcelonès me afeó mi solidaridad para con el resto de los españoles y me dijo: “Deixeu-me de parlar dels pobres d’Andalusia; ja en tinc prou dels pobres d’Andalusia! Que se n’encarreguin ells del seu problema, perquè si en trenta anys no han pogut resoldre aquest problema és que són uns inútils”. Antes Colomines ya me había dejado claro cuáles son “mis pobres” y cuáles no. Los míos son los de L’Hospitalet, Sant Boi o Berga, pero nunca los de Andalucía. Lo dicho, nacionalismo de libro. A pesar de todo, algunos siguen apasionadamente sumados. Otros nos negamos a aceptar el enaltecimiento del egoísmo colectivo.

De nada sirve que insistas en algo tan básico como que -sin perjuicio de que el sistema de financiación de las comunidades autónomas sea manifiestamente mejorable, por no hablar de la necesidad de cambiar el sistema de cálculo del cupo vasco y la aportación navarra al Estado- en un Estado social y democrático de Derecho como España la redistribución de la riqueza se da entre ciudadanos y no entre territorios, de suerte que de la misma manera que el catalán rico está siendo solidario con el andaluz pobre, el andaluz rico lo está siendo con el catalán pobre. Por no hablar de que, como siempre defendió Ernest Lluch, la discusión sobre el déficit fiscal es inseparable de la del superávit comercial. Cada vez que constato tales obviedades en una tertulia mis contertulios -algunos de ellos economistas famosos- se llevan las manos a la cabeza. Eppur si muove. El “España nos roba” ha calado, por mucho que el lema haya quedado arrumbado por razones estratégicas. Sin embargo, se sigue hablando a diario de expolio, de sumisión, de humillación, de maltrato, de estrangulamiento, de apaleamiento, etcétera. Insisto, ¡ya está bien de insultar a la gente como quien no quiere la cosa! ¡Ya está bien de emponzoñar la convivencia!

Estoy convencido de que la mayoría de los catalanes queremos seguir siendo catalanes, españoles y europeos, dejar atrás de una vez por todas la escalada de confrontación de los últimos años e iniciar una etapa de cooperación y lealtad con el resto de España, sin renunciar para nada a revigorizar entre todos los españoles nuestro proyecto sugestivo de vida en común. Ahora solo falta que lo demostremos en las urnas el próximo 27 de septiembre. Que nadie se quede en casa.

La feliz España del Estado autonómico
Nota del Editor 10 Agosto  2015

Eso de la España monolingüe suena a hueco, a cerebro hueco de tipos que estan tan llenos de humo con eso de que conocen una lengua propia, que piensan que los no conocen una lengua propia solo conocen una lengua impropia, no son dignos de ser considerados como iguales y se permiten la libertad de ofrecernos su cooperación y lealtad. Vaya con los tipos estos. Cuando se aclara que la lengua propia es una lengua regional moribunda que pretenden inocular a a los hijos de los demás y con el dinero de los demás para alargar su transición a la caja de los recuerdos y que la lengua impropia es el español, ya deberían sonrojarse, calzarse las alpargatas y comenzar a viajar para ver que el mundo no se termina en su ombligo.

El colmo del despropósito es eso de que la España monolingüe ha sido felizmente corregida por el Estado autonómico. Sólo falta que sea obligatorio comprar un pinganillo como el de los senadores, conectado al traductor de Google para poder andar por lo que queda de España, para que a los que hablamos impropio puedan entendernos los que hablan propio.

Los diez errores de los catalanistas
Amando de Miguel Libertad Digital 10 Agosto  2015

Me refiero a errores para ellos mismos, para Cataluña en general. Van sin ningún orden. No los reconocerán, pero allá ellos. Al final, todos los españoles los vamos a sufrir.

1. La pretensión de ser catalanistas antes que catalanes. La paradoja les lleva a hacer cosas que son contrarias al progreso de Cataluña. Por ejemplo, la equivocación de Artur Mas de aliarse con la izquierda, cuando su partido (deshecho ya) siempre fue de derechas. En esos casos los mencheviques son fagocitados por los bolcheviques.

2. No ha sido una decisión sino mala suerte. El Gobierno de Cataluña por parte de los catalanistas ha sido una cleptocracia, es decir, el gobierno de los ladrones. Tanto es así que cunde la sospecha de que las proclamas secesionistas sirven para tapar la realidad del latrocinio masivo de las huestes de Pujol.

3. Comprendo que los secesionistas no tengan más remedio que acentuar los males que proceden de la metrópoli, pero el eslogan "España nos roba" resulta desgraciado. Lo de robar es mencionar la soga en casa del ahorcado.

4. Un error de principio fue el de basar el nacionalismo en la lengua. Cataluña puede ser una nación independiente con el castellano como lengua franca. Es el modelo de Irlanda respecto al inglés. La paradoja es que, después de una generación inmersa en el idioma catalán, nunca ha habido tantos catalanes autóctonos que entiendan el castellano.

5. Un disparate de primero de carrera ha sido fomentar el irredentismo de los países catalanes. Supone la pretensión de que el catalán desplace al valenciano o al balear. Haciendo amigos, vaya.

6. Un fallo estúpido ha sido el de imponer algunos términos catalanes cuando se habla en castellano. Por ejemplo, bon dia, Parlament, Govern, Generalitat, etc. Parece un triunfo de la lengua catalana, pero acentúa su complejo de inferioridad. En la práctica internacional es lo que se hace con las lenguas tenidas por puramente étnicas.

7. Parecía imposible lograrlo, pero ahí está. Los catalanes siempre han tenido buena prensa en el resto de España, fuera del falso estereotipo de que son peseteros. Los nacionalistas han conseguido que la imagen de los catalanes para el resto de los españoles sea cada vez más despreciativa.

8. La insistencia en hacer ver que las elecciones autonómicas (regionales) son plebiscitarias no puede ser más desgraciada. Solo se podría defender si la candidatura secesionista alcanzara el 80% de los votos. Eso es "soñar truchas", como se dice en catalán, algo así como pedir peras al olmo.

9. Lo de la bandera estrellada (que nos hacen decir estelada en castellano; vuelta la burra al trigo) es otra melonada. Se diseñó en su día como imitación de la de Cuba; donoso ejemplo.

10. La famosa lista unitaria para las elecciones con un quídam de número uno carece de precedente en la historia de los disparates políticos.

Contacte con Amando de Miguel fontenebro@msn.com

Los hijos de Arana y sus relaciones con los nazis
Sabino Arana, el racista compulsivo fundador del PNV (1)
Jacobo de Andrés www.latribunadelpaisvasco.com 10 Agosto  2015

Desde el fin de la II Guerra Mundial, el Partido Nacionalista Vasco ha realizado ímprobos esfuerzos por ocultar o disimular su génesis racista, cosechando un éxito moderado. Efectivamente, los jeltzales han conseguido relegar a un segundo plano la figura de Sabino Arana –fundador de la Idea y racista compulsivo- aparentando una inmaculada imagen de respeto a los valores democráticos. Empero, los descendientes políticos de Arana no han logrado difuminar por completo el racismo primitivo de la formación y su marcada inclinación totalitaria.

No sin razón, diversos politólogos e historiadores han considerado matizadamente a Sabino Arana como un protonazi. El devenir de los tiempos ha demostrado que, en repetidas veces, los seguidores de la Idea creada por el vizcaíno se han acercado servilmente a cualquier totalitarismo a cambio de la consecución de sus fines políticos, a saber: la secesión de España y la instauración de un sistema racista, antiliberal y ultraclerical. En este último sentido, el líder socialista Indalecio Prieto sugirió que, en el fondo, el PNV aspiraba a la creación de un “Gibraltar vaticanista” en las Provincias Vascongadas.

Las primeras tentaciones totalitarias emergieron del seno nacionalista con el inicio de la Grand Guerre (1914-1917). Si bien en los primeros momentos Ramón de la Sota –un industrial vizcaíno, mecenas del PNV- marcó una tendencia anglófila, Luís Arana –hermano del Maestro- y sus más acérrimos seguidores terminaron por inclinar al nacionalismo vasco a favor de las potencias centrales y, muy especialmente, de Alemania. Según diversas fuentes históricas, a finales de 1914, la marina imperial alemana se instaló discretamente en Bilbao bajo la fachada de una delegación comercial. Desde esta oficina, el II Reich pagaba a los marinos nacionalistas vascos que tripulaban los bous pesqueros para que avituallasen en el mar a los barcos de guerra de la flota alemana.

Luís Arana aprovechó la situación para sugerir a los alemanes la creación de un estado amigo, que englobase la antigua Baja Navarra y las Provincias Vascongadas, con capital en Bilbao. Fuentes nacionalistas señalan que el plan contó con el beneplácito del káiser Guillermo II. No obstante, existen diversas discrepancias en este sentido. El profesor Ramón Peralta manifiesta sus profundas reservas y considera a este plan como propio imaginario nacionalista y alejado de cualquier rigor historiográfico. Realidad o ficción, es un hecho que la propuesta separatista quedó en agua de borrajas.

Los mercados cierran la puerta a Cataluña
 Gaceta.es 10 Agosto  2015

El Estado tiene que financiar a la Generalitat también con la compra de deuda y ya posee más de la mitad de lo emitido por Cataluña.
El Estado ya posee el 50,31 % de la deuda de la Generalitat y es, por tanto, su primer acreedor, según datos del Banco de España.

En total, la deuda en manos del Estado suma 32.661 millones de euros de un total de 64.792 millones, que es la deuda que sumaba la Generalitat en marzo de 2015, los últimos datos disponibles.

El peso del Estado en la deuda de la Generalitat se ha aumentado considerablemente durante la crisis, debido a la imposibilidad de la Generalitat de acceder a los mercados financieros, mientras Artur Mas y sus socios de aventura siguen enrocados en su quimera nacionalista. Si no fuera por el aopyo del resto de los españoles, Cataluña ya habría quebrado y no tendría dinero para financiar los servicios públicos, como la sanidad o la educación, esa que rechaza el castellano como lengua oficial.

De hecho, en marzo de 2012, el Estado poseía tan solo 2.020 millones de euros del pasivo de la Generalitat.

Ese año el conseller de Economía, Andreu Mas-Colell, reivindicó la puesta en marcha de los llamados 'hispabonos', una especie de emisiones conjuntas de deuda del Estado y las comunidades con la garantía del Tesoro Público.

Finalmente, y debido a las dificultades de liquidez de las comunidades, el Gobierno acabó habilitando el Fondo de Liquidez Autonómico (FLA).

Ante la imposibilidad de financiarse directamente en los mercados, la Generalitat optó desde un principio por acudir al FLA, un mecanismo de liquidez por el cual el Estado emitía deuda y luego prestaba la financiación obtenida a las comunidades adheridas.

El recurso a ese fondo y al plan de pago a proveedores ha hecho que el Estado, a través del Fondo de Financiación a Comunidades Autónomas, haya acabado controlando un 50,31 % del pasivo de la Generalitat.

En cuanto al resto de la deuda de la Generalitat, 12.525 millones (19,33 % del total) corresponden a préstamos, tanto a largo como a corto plazo, de instituciones financieras nacionales, mientras que otros 6.669 millones (10,29 % del total) corresponden a préstamos de instituciones financieras internacionales.

Por otra parte, la deuda de la Generalitat que está en circulación, como fruto de emisiones de la administración catalana, supone un total de 10.306 millones de euros, lo que representa el 15,90 % del pasivo de la Generalitat.

El pasado 15 de julio el conseller de Economía, Andreu Mas-Colell, aseguró que la dependencia de la Generalitat del FLA hacía que, en la práctica, la administración catalana estuviera "intervenida"

"No tenemos a tres, a la troika, pero tenemos a uno", aseguró Mas-Colell en referencia a la dependencia que la Generalitat tiene del Estado al no controlar sus bases fiscales.

Esta situación de máxima dependencia en lo financiero de Cataluña respecto a España ha coincidido con el debate soberanista abierto en Cataluña, y en este escenario político de fondo los sectores soberanistas han llegado a plantear también el hipotético debate sobre el reparto de la deuda.

En julio, durante el último pleno del Parlamento catalán, el presidente de la Generalitat, Artur Mas, invitó al Gobierno a sentarse a negociar de manera "civilizada" con Cataluña después de las elecciones del 27 de septiembre.

En dicha intervención, Mas insinuó también que al Gobierno español le interesaría negociar para poder pactar con una eventual Cataluña independiente el reparto de la deuda del Estado.

"Las instituciones catalanas tienen una deuda de unos 60.000 millones de euros. Si fuéramos independientes tendríamos una de las más bajas de la Unión Europea, a no ser que el Estado quiera pactar, porque una parte de la deuda (la del Estado) caería en nuestras espaldas", aseguró Mas, especulando sobre ese escenario. EFE

Sociedad
El número de personas interesadas en estudiar catalán desciende a la mitad
efe / madrid ABC 10 Agosto  2015

El ingles continúa siendo la lengua más estudiada y el aprendizaje de alemán asciende un 19% respecto al curso pasado
Un 46% menos de estudiantes de catalán en las escuelas de idiomas

Los alumnos matriculados para aprender catalán, euskera, gallego o valenciano en las escuelas oficiales de idiomas (EOI) está disminuyendo en los últimos años mientras aumentan los que eligen el alemán o también el inglés, el más solicitado en estas academias.

El número de matriculaciones en las lenguas cooficiales ha disminuido un 12 % entre el curso 2011-12 y el 2013-14, último del que se tienen datos, mientras que ha subido para el idioma alemán un 19 % en el mismo periodo.

Son cifras de la reciente estadística sobre la Enseñanza de Lenguas Extranjeras del Ministerio de Educación con datos no universitarios de hace dos cursos, y que señala también que el 79,9 % de alumnado del segundo ciclo de Educación Infantil (de 3 a 6 años) tiene contacto con una lengua extranjera, mientras que se ha generalizado su estudio en Primaria.

En las EOI hubo en el curso 2013-14 un total de 516.413 matriculaciones (504.239 si solo se contabiliza una vez al alumnado que cursa más de un idioma), un 5 % más que en 2011-12, cuando fueron 475.737.
Importante caída del estudio del catalán

La lengua más estudiada es el inglés, con 334.547 alumnos (64,8 % del total), incluida la enseñanza a distancia, seguido del francés, con 72.506 (14,0 %), el alemán, con 54.177 (10,5 %), y el italiano con 17.562 (3,4 %).

Respecto a las lenguas cooficiales, el catalán es la que más bajada ha experimentado, pasando de 2.036 alumnos matriculados en el curso 2011-12 a 1.065 en 2013-14 (un 47,6 % menos), seguido por el valenciano (25,7 % menos, de 2.380 matriculaciones a 1.766), el gallego (14,6 % menos, de 572 a 488 estudiantes) y el euskera (apenas un 0,62 % de disminución, de 9.215 a 9.157).

Las EOI imparten lenguas cooficiales fuera de sus propios territorios desde 1985 y la primera en implantarlas fue la escuela de la calle Jesús Maestro de Madrid, que entonces era considerada como «la central» y que hoy sigue ofertando más de una veintena de idiomas, explica la presidenta de la Federación Estatal de las EOI, Pilar Díaz.

En la mayoría de las EOI «no se enseñan» lenguas cooficiales, asegura Pilar Díaz, aunque, por ejemplo, se da el caso de que en algunas zonas de Castilla y León cercanas al País Vasco se oferta la enseñanza del euskera.

El «efecto Merkel»
Respecto al alemán, Díaz resalta el «efecto Merkel» que se produjo hace tres años y el interés por ese idioma de las personas que saben que con un nivel básico «tendrán más facilidades para encontrar trabajo o desenvolverse allí».

Pero si cuando empezó la crisis en 2008 hubo un aumento generalizado de la demanda de matriculaciones del 20 % en todos los idiomas al tratarse del «valor añadido para trabajar o marcharse fuera», después, especialmente en las comunidades donde más subieron las tasas de matrícula, el alumnado renunció en muchos casos a estudiar otra lengua en las EOI, sostiene.

Muchos universitarios, perfil mayoritario en estas escuelas, también han tenido que dejar la enseñanza de idiomas al no poder hacer frente a los precios de esas matrículas al mismo tiempo que a los de sus carreras, comenta Díaz.

La subida de tasas –continúa– también se ha reflejado en la demanda para idiomas minoritarios como el finés o el sueco, mientras se sigue manteniendo la oferta del inglés, que «siempre ha tenido la mayor demanda».

Otros idiomas que se pueden encontrar en las EOI son árabe, chino, danés, francés, griego, irlandés, italiano, japonés, neerlandés, portugués, rumano y ruso, éste último con un aumento del 45 % (ha pasado de 2.052 matriculaciones a 2.988) en el periodo comparado.

En cuanto al número de matriculados en español para extranjeros en estas escuelas se ha pasado de 8.851 a 7.309.

En Euskadi y Navarra
Covite denuncia que se utilicen fiestas de pueblos para enaltecer a ETA
Exige a la izquierda abertzale que lo condene porque es "una bomba de relojería para los más jóvenes"
Europa Press La Voz Libre 10 Agosto  2015

Bilbao.- El Colectivo de Víctimas del Terrorismo del País Vasco, Covite, ha denunciado que "los radicales continúan utilizando las fiestas locales" de la Comunidad Autónoma Vasca y de Navarra "como escenario para enaltecer la trayectoria criminal de ETA".

En un comunicado, este colectivo se ha referido a las informaciones publicadas en las que se aseguraba que en el transcurso de las fiestas de Vitoria ha habido pancartas con el anagrama de ETA, con el lema de la banda (Bietan jarrai), y con la imagen de varios integrantes de la organización terrorista.

Covite ha destacado que "la aparición con total impunidad de pancartas que ensalzan la trayectoria terrorista pone de manifiesto que nada ha cambiado para la izquierda abertzale radical, que continúa aprovechando el escenario festivo para radicalizar a las nuevas generaciones y para encumbrar en el espacio público la trayectoria criminal de ETA".

Por ello, ha exigido a la izquierda abertzale que condene "este tipo de actos, que lanzan un mensaje de justificación de la violencia que supone, además, una bomba de relojería para los más jóvenes".

CONSISTORIOS
También ha pedido a los ayuntamientos vascos y navarros "que actúen con celeridad para impedir que sus calles se conviertan en un homenaje constante a quienes han sometido a la violencia a toda la sociedad durante cinco décadas".

"Hoy sigue siendo imprescindible erradicar la cultura del odio de las calles del País Vasco y de Navarra, y continuar trabajando para conseguirlo", ha indicado.


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