AGLI Recortes de Prensa   Martes 11  Agosto 2015

No está el horno para independencias
Antonio Pérez Henares Periodista Digital 11 Agosto  2015

Aunque el ruido político-periodístico, que son desgraciadamente cada vez más lo mismo y de responsabilidad doble, se va por derroteros todo lo más alejado posible de la nuez el hecho esencial pugna por aflorar por encima de la propaganda. Y el hecho es que no esta el horno, ni el europeo, ni el español ni el catalán para andarse con independencias. Que en frío y sin clamores ni calenturas exaltadas de fervores y odios el paso es de tal gravedad, riesgo y contraindicaciones que más que aventura resulta suicidio anunciado.

Lo primero es que dar el paso como Más pretende darlo es de inicio una barbaridad absoluta. Si para cambiar su propio Estatuto necesita dos tercios de su propio parlamento él ha resuelto por su cuenta y riesgo que para provocar el trauma de una secesión le vale con un escaño mas, aunque eso no suponga ni un 35% de los votos emitidos y que con respecto a la población total pudiera quedarse en un cifra aún mas ridícula. Pero además sabe, aunque lo oculte, que darlo es un gesto definitivo pero no de independencia sino de forzar la aplicación de los mecanismos del estado en defensa de la Ley y de la Constitución en defensa de la soberanía nacional y los derechos y deberes de todos los españoles, incluso entre sus ciudadanos los propios catalanes. Vamos que puede proclamarlo pero no puede hacerlo porque carece de competencia, legitimidad, legalidad y autoridad para hacerlo.

Pero es que mas allá de todo ello lo esencial es que el hecho en si mismo. Una alucinación envuelta en la mentira que Mas-Junqueras intentan hacer pasar por verdad o camuflar como sea. Y que de consumarse eso supondría de inmediato la autoexclusión de Cataluña de Europa, de su moneda, de sus fronteras comunes, de sus organismos, de todo. Porque Cataluña es ahora Europa pues es parte de España, pero dejaría de serlo de inmediato si no lo fuera. Y no solamente es que esté escrito negro sobre blanco en los tratados es que se lo han dicho de todas y cada una de las maneras. Pero es precisamente lo que se niegan a oír y procuran que sea de lo que no se enteren los votantes. O sea, que les mienten en ello como bellacos pues saben que de decir y saberse la verdad su decisión cambiaría en muchos casos. Vamos que desde luego a los de Barcelona, aunque tengan de alcaldesa a Colau, lo de quedar aun en peor corralito que el de Grecia les haría pero que muy poquita gracia. Pero que, aunque lo oculte TV3 de toda forma y manera, más les valdría saber que es ahí donde les llevan.

No estaría de más tampoco que los socialistas, a los podemitas y pelajes adherentes, es mejor tener claro que en esto no son sino aliados finales de la secesión y la desvertebración del estado, de una ver por todas y corrigiendo definitivamente su deriva desde hace decenios se aclarasen en con quien están de una vez y por todas. Si con la soberanía nacional y los derechos iguales de los ciudadanos o siguen jugando a quedarse en ese terreno pantanoso de que por un lado ZPedro se venda por entero con la bandera pero por el otro juega con apoyar en los municipios la independencia, enarbolar la esteleda y seguir con la milonga de que mas bien y en el fondo la culpa de que los nacionalistas vayan desaforados a proclamar la secesión, la tiene quienes se oponen a ello. Y ya precisando que la tiene el PP, que es bien sabido que tiene la culpa de todo. Los últimos juegos malabares de concesión de privilegios y crecación como reflejo de desigualdad de derechos y deberes entre españoles por el territorio en el que viven están levantando entre sus propias filas verdaderos sarpullidos.

Pero todo ello y vuelvo al principio son, en el fondo, consideraciones secundarias. La primera, la que parece más intangible me parece en el fondo la que tiene más cuerpo y peso. Es la del sentido común, la de valorar que se pierde y que se gana, la de sentir que en un momento donde parece que comenzamos a salir del hoyo meterse de nuevo en un pantano de fango y poner en peligro las cosas del comer y del vivir y del sanar no parece nada razonable. Y aunque en esto la razón importe menos en muchos casos que la calentura, llamada también sentimiento, lo que dice es no, que no está el horno para independencias.

Un libro que no debemos olvidar
Mauricio Rojas Libertad Digital 11 Agosto  2015

Este año se cumplen 70 años de la publicación de una de las obras más señeras del siglo XX: La sociedad abierta y sus enemigos. Su autor es el gran pensador austriaco Karl Popper (1902-1994), célebre por sus notables aportes tanto a la teoría del conocimiento científico como al pensamiento liberal. En esta ocasión quiero limitarme a rememorar algunas de las ideas centrales de La sociedad abierta y sus enemigos. Lo hago no sólo por conmemorar un aniversario sino, principalmente, porque pienso que la obra sigue teniendo una tremenda actualidad y nos brinda algunas claves decisivas para comprender nuestro mundo y sus grandes conflictos.

Karl Popper, como él mismo recuerda en el prefacio a la edición revisada, tomó la decisión definitiva de escribir La sociedad abierta y sus enemigos como respuesta a una circunstancia trágica: la entrada triunfal, en marzo de 1938, de Adolf Hitler en una Austria que lo recibió con los brazos abiertos. Pocas veces se ha visto un delirio tal por una causa tan delirante, y el hecho de ver a sus compatriotas en tal estado de alienación colectiva no podía sino consternar a ese alma tolerante y civilizada que era Popper. Ante ello se planteó la pregunta que guiará su larga investigación por los recovecos del pensamiento occidental: ¿de dónde vino y por qué surgió esa ola descomunal de totalitarismo que estaba inundando a Europa?

Su esfuerzo por dar respuesta a esta pregunta se desarrollará durante los años más inciertos de la II Guerra Mundial, y fue su singular aporte a la lucha contra el totalitarismo. Su compleja respuesta parte de una tesis fundamental: el estado natural del ser humano es el tribalismo, es decir, el colectivismo, la "sociedad cerrada", que no conoce ni reconoce al individuo ni aún menos la libertad individual. Es a ese estado natural tribal que Popper contrapone lo que él llama la "sociedad abierta", la sociedad de los individuos libres, las decisiones personales y el pensamiento crítico. Según Popper, la libertad individual –que de ninguna manera debe confundirse con la libertad colectiva o de grupo, que puede llegar a ser su contrario– es una creación muy reciente de la humanidad, una salida aún esporádica y traumática de su estado colectivista original, en el cual siempre vivió desde su abandono de la mera animalidad hasta hace, históricamente, muy poco. La primera salida del tribalismo o colectivismo se habría dado, aún con pasos muy inseguros, en la Atenas de Pericles, y su verdadera derrota hacia la libertad no habría acontecido sino hasta la formación de la Europa de la modernidad. Según Popper, nuestra civilización todavía no se ha recobrado plenamente de la conmoción causada por "la transición de la sociedad tribal o cerrada, con su sometimiento a las fuerzas mágicas, a la sociedad abierta, que pone en libertad las facultades críticas del hombre".

Es en el contexto de esta conmoción causada por la irrupción de la libertad individual donde Popper sitúa el nacimiento del totalitarismo moderno, que no sería sino una reacción de una violencia inusitada ante esa irrupción, un intento brutal de restablecer el orden tribal o colectivista que la libertad individual necesariamente amenaza. Esta es la paradoja o maldición de la libertad, ya que es su avance lo que desencadena una resaca de opresión nunca vista en la historia de la humanidad. La razón no es otra que la fuerza profundamente subversiva de la libertad. La libertad individual no es otra cosa que la libertad de cada uno de nosotros de subvertir todo lo que existe, cuestionar todo aquello en que hemos creído, dejar obsoletas tanto nuestras ideas como nuestras formas de producir y organizarnos. La libertad amenaza las comunidades existentes, las solidaridades de siempre, las certidumbres de antaño, y crea un desorden permanente, el desorden de la creatividad, del experimento, del cambio, del tratar de ser lo que queramos ser y no aquello para lo cual habríamos nacido, según la tradición y la imposición de un cierto orden social. La libertad es, con otras palabras, la salida del ser humano de lo controlable y predecible, la entrada en la era del cambio incesante; y como tal pesa, cuesta e incluso cansa.

Desde el punto de vista económico, la libertad no es otra cosa que la economía moderna de mercado regida por la libre competencia, que es el derecho de cada uno a competir con su trabajo e ingenio por la elección soberana de un consumidor. Una economía libre no acepta la coacción del productor ni del consumidor sino que se basa en el consentimiento voluntario, y es justamente por ello que nos somete a una constante presión: la de superarnos para ganarnos las voluntad de los consumidores libres y no ser desplazados del mercado. Es por ello que el capitalismo moderno tiene una capacidad tan extraordinaria de crear riqueza. Pero lo hace de una forma exigente, dura, y bajo la amenaza de hacernos perder nuestra empresa o nuestro trabajo si no estamos alertas. Es por ello que es tan difícil querer al capitalismo; es por ello que su puro nombre produce una cierta incomodidad para no decir malestar. La verdad es que, para parafrasear a Churchill, nunca tantos han debido tanto a un sistema que ha sido querido por tan pocos.

Esta maldición del capitalismo no es más que la expresión más visible de esa maldición de la libertad que se mencionó antes. De allí el surgimiento de sentimientos y fuerzas que quieren terminar con esa libertad tan subversiva y amenazante, aplastando el derecho de cada uno de nosotros a ser libres, que, como los totalitarios de izquierda y de derecha han entendido, la única forma definitiva de restablecer el orden tribal y detener el torbellino del cambio permanente.

La importancia de todo esto para entender los desafíos de la sociedad abierta en nuestros tiempos reside en que la globalización, tomada en su conjunto, no es más que una expansión sin paralelos de nuestra libertad en todo sentido. De ello proviene el crecimiento acelerado que permite la salida espectacular de grandes masas humanas de la pobreza en un tiempo tan corto. El mundo se achica y el enorme flujo comunicativo de la era de la información hace llegar las ideas e influencias más diversas prácticamente a todos los rincones del planeta. Con ello, como Marx proféticamente dijo, todo lo que era sólido se desvanece en el aire, todas las tradiciones y lealtades de todos aquellos universos cerrados o semicerrados que hasta hace no mucho formaban el mundo son sometidos a juicio, cuestionados, obligados a justificarse y, finalmente, forzados a modernizarse o a desaparecer.

Ahora bien, si Popper tiene razón en su tesis acerca de la paradoja o maldición de los avances de la libertad entonces, no debería sorprendernos la fuerte resaca colectivista o tribal con un claro sesgo totalitario que hoy vemos alzarse frente a todo este torbellino de libertad y cambio que llamamos globalización. Su forma de expresión más patente es el islamismo yihadista, con su violencia sin límites y su utopía arcaica, consistente en la instauración, a nivel global, del califato islámico, modelado a imagen y semejanza de la comunidad o umma creada por Mahoma el año 622 en la ciudad de Medina. Pero los rostros de la resaca tribal son múltiples y van desde los movimientos antiglobalización y los socialismos del siglo XXI hasta el populismo xenófobo europeo y el hinduismo militante.

Esto fue lo que no vieron muchos liberales ingenuos a propósito del derribo del Muro de Berlín y el hundimiento del imperio soviético. Creyeron que habíamos entrado en la recta final de la carrera hacia la libertad, su happy end sin más complicaciones. Hoy sabemos que las cosas no eran tan simples, y La sociedad abierta y sus enemigos nos da las claves para entender este resurgimiento del totalitarismo, justo en una época que presencia la más extraordinaria irrupción de la libertad y el progreso que haya contemplado la humanidad.

Recuerdo para olvidadizos
Gabriel Moris Libertad Digital 11 Agosto  2015

En este año de encuestas electorales permanentes, echo en falta una sobre los atentados de los trenes de Cercanías. Seguro que buena parte de los lectores piensan que mi ocurrencia es extravagante, pero al menos una minoría no se extrañará de que el padre de una víctima mortal de aquel atentado asocie la inexplicada pérdida de su hijo con las elecciones legislativas. Han pasado ya más de once años de aquel genocidio o crimen de lesa humanidad. Los votantes de edades comprendidas entre los 18 y los 28 años no participaron en aquellas votaciones que alumbraron este nuevo régimen. La gran mayoría de los votantes que elegirán el nuevo Parlamento, e indirectamente al nuevo presidente del Gobierno, o no recuerdan o no son conscientes de que los tres poderes del Estado –Ejecutivo, Legislativo y Judicial– son herederos directos del mayor crimen político de nuestra historia en democracia.

Partiendo de esta premisa, resultaría razonable que, en la cuarta legislatura posterior a los atentados, los electores pudiéramos elegir unos representantes limpios de responsabilidades penales, políticas y judiciales. Sería bueno que los candidatos para regir nuestros destinos durante los próximos cuatro años se sometieran a una especie de Juramento de Santa Gadea. Tener relación con un hecho como el 11-M, por imprevisión, planificación, acción, omisión, explotación, olvido o silenciamiento, en lugar de impulsar la investigación, enjuiciamiento y ajusticiamiento de los responsables, creo que sería lo mínimo exigible a nuestros futuros representantes. Estas exigencias, tan elementales en democracia, seguro que podrían eliminar de entrada algunas siglas y candidatos del panorama electoral. Celebraría equivocarme en mi apreciación, pero no creo que un partido político o candidato pudiera presentar un pasado o un plan de acción más noble que la investigación y reparación de aquel crimen, perpetrado contra el pueblo y la nación españoles. Alguien podría pensar que el Poder Judicial no lo elegimos los votantes, pero no seamos ingenuos, ¿existe de facto la separación de poderes?

Una encuesta sobre este grave asunto sería una herramienta imprescindible para la buena gobernanza. Ello dejaría en evidencia, ante todo, si el pueblo cree que aquel odioso ataque a personas inocentes, inofensivas y trabajadoras puede ser considerado y tratado como cosa juzgada; si ese acto criminal, realizado con premeditación y alevosía, se podía haber evitado; si se pudo realizar sin el concurso de unas mentes diabólicas que lo concibieran y lo planificaran. Si el pueblo cree que conocemos a todos los autores. Si se ha descubierto la trama que consiguió hacer estallar cuatro trenes a la vez. Qué razones tenían los que hicieron desaparecer los trenes en cuarenta y ocho horas, y quiénes lo hicieron. Por qué los Tedax de Canillas perdieron las muestras y evidencias tomadas en los trenes. Quién puso pruebas falsas como la furgoneta Renault Kangoo o la mochila de Vallecas. Quién dio la orden de incinerar las ropas de los asesinados en la incineradora de Valdemingómez. En fin, podíamos seguir enumerando hechos probados que evidencian el fraude de los representantes públicos elegidos a raíz del 11-M; fraude en la comisión parlamentaria de investigación, fraude en la instrucción practicada por incompleta y fraude en el juicio, porque con esa instrucción no se pudo dictar más que una sentencia sin autores, sin trama y sin responsables de ocultar hechos y pruebas antes, durante y después del juicio.

Si los que tuvieron el deber constitucional de evitar los atentados, de investigar policial, política y judicialmente los más de dos mil asesinatos, sean mortales o en forma de tentativa, no han llegado a obtener resultados y condenas, más allá de los recogidos en la sentencia dictada el 31-10-2007, creo que demuestran ante las víctimas y ante el pueblo español que no han cumplido sus juramentos. Respecto a las siglas y personas surgidas recientemente, creo que este asunto no figura ni en sus idearios ni en los programas electorales que han difundido. El cáncer del 11-M produjo metástasis en España y estamos aún bajo sus efectos letales, tanto el pueblo como la nación. Creo que sería pertinente la encuesta que propongo. Escuchen o no mi petición, al menos espero que pueda servir como recuerdo para los olvidadizos. La lista de ellos sería histórica y enorme.

#MarianoVoxNoSeRinde
VOX, de nuevo 'trending topic' contra Rajoy
El presidente del partido, Santiago Abascal, ha asegurado que "habría que reformar la Constitución para suprimir las autonomías" y que Rajoy "ha renunciado a aplicar la Ley en Cataluña".
Agustín Benito Alba Gaceta.es 11 Agosto  2015

La formación política Vox ha logrado este lunes ser 'trending topic' (asunto tendencia) en la red social Twitter con el hashtag #MarianoVoxNoSeRinde. Los líderes del partido han animado a los militantes y simpatizantes a señalar los compromisos políticos incumplidos, a su juicio, por el Ejecutivo de Mariano Rajoy.

El presidente del partido, Santiago Abascal, ha denunciado que "Rajoy acepta reformar la Constitución por los chantajes nacionalistas" y que "ha renunciado a aplicar la Ley y la Constitución en Cataluña". Además ha indicado que "la unidad de España no se vota", en alusión a las elecciones catalanas del 27-S que las candidaturas soberanistas han convertido en un plebiscito para el proceso independentista.

La guerra que ganaron los que la tenían perdida
Juan E. Pflüger Gaceta.es 11 Agosto  2015

Todo apuntaba a que el Gobierno controlaría en pocos días el pronunciamiento militar, pero perdieron una guerra pese a todos los pronósticos.

Hoy hace 75 años que terminó la Guerra Civil española. Un hecho histórico que todavía marca parte del debate político y causa una fractura en nuestra sociedad. Una guerra que sólo se produjo por el fracaso de un golpe de Estado –que se organizó para hacerse con el Gobierno en unos pocos días- y la resistencia de una coalición que hizo del poder una herramienta para la instalación de un régimen soviético en España.

La relación de fuerzas era claramente favorable a los gubernamentales, mientras que los alzados a penas tenían posibilidades de ganar ante la fortaleza muy superior del Ejecutivo del Frente Popular.

Militarmente, el bando republicano contaba con la mayor parte del Ejército y la casi totalidad de la armada y la aviación, además de algo más de la mitad de la Guardia Civil –con implantación en todo el territorio nacional- y toda la Guardia de Asalto. Unas fuerzas a las que pronto se sumaron las milicias de los partidos a las que decidió repartir armas el jefe de Gobierno José Giral, miembro de izquierda Republicana, el partido de Manuel Azaña. Además, en la zona controlada por ese bando se encontraban las áreas industriales del norte de España, entre las que estaban las fábricas de armamentos, toda la zona de producción agraria de exportación y, lo que debería haber sido definitorio: las reservas de oro del Banco de España. Y por supuesto, contaba con una estructura administrativa ya creada y controlada por miembros adeptos a la coalición de Gobierno del Frente Popular. También disfrutaba del reconocimiento internacional, que salvo Alemania, Italia y Portugal, consideraba al Gobierno republicano el legítimo de España.

Frente a ello, los nacionales apenas contaban con el Ejército de África, que si bien era el más experimentado por encontrarse en zona de conflicto, estaba al otro lado del estrecho y tuvo que cruzar a la Península para poder entrar en el conflicto, una parte de la Guardia Civil y una mínima representación de aviones y barcos militares. Frente a lo que ocurría en el otro bando, las milicias de Falange y las carlistas eran mucho menos numerosas y estaban muy modestamente armadas con las sobras de armamento de las guarniciones sublevadas. No poseían industria y solamente contaban, en lo que a agricultura se refiere, con las zonas cerealistas de Castilla León. Además, frente a la financiación fácil de la que disponían los republicanos, los nacionales apenas contaban con la limitada aportación del financiero Juan March –pensada para aguantar un golpe rápido de unos días- y el acceso a la negociación de préstamos en el mercado internacional, algo muy difícil para una Europa que se encontraba intentando salir de la Gran Depresión que sucedió al Crash de 1929.

Ante esta perspectiva no era de extrañar que la mayoría de los Gobiernos del mundo dieran por frustrada la intentona golpista, algo que también ocurría con el presidente de la República Manuel Azaña, que la misma tarde del 17 de Julio anunció en un mensaje radiado que no existía riesgo alguno para la estabilidad del régimen. Llegó a comparar esta intentona con el simulacro protagonizado por el general Sanjurjo en agosto de 1932.

Desde la misma mañana del 18 de julio, desde las plazas españolas de Ceuta y Melilla se empieza el lento traslado de las fuerzas legionarias y regulares. Un proceso lento que debe hacerse empleando aviones al estar el mar controlado por parte de la marina republicana.

Una vez clara la intención de los alzados de no deponer su actitud cuando quedó fijado el reparto territorial de las zonas en las que había triunfado el levantamiento y el de aquellas en las que había sido derrotado, ambos bandos se lanzaron a establecer unas estrategias claramente definidas.

Así, una semana después del pronunciamiento, la división territorial era muy significativa. Los nacionales se habían impuesto en Galicia, Castilla León, La Rioja, Navarra, Canarias, Baleares –a excepción de Menorca-, Ceuta, Melilla, el sur de Cádiz, el oeste de Aragón, el oeste de Cáceres y Álava. Además de mantener puntos de resistencia en Oviedo, Toledo, Córdoba, Sevilla, Granada y en el Santuario de Santa María de la Cabeza en Jaén.

Por su parte, los republicanos mantenían bajo su control toda Cataluña, toda la comunidad Valencia, Murcia, Andalucía, Castilla-La Mancha, Madrid, la cornisa cantábrica –Asturias, Cantabria, Guipúzcoa, Vizcaya-, el este de Aragón, la mayor parte de Extremadura y la isla de Menorca.
Una guerra cambiante

En esta situación empezó la Guerra Civil que en un primer momento se caracterizó por la llegada de las ayudas internacionales a ambos bandos, con calidad y cantidad muy similares, y las ofensivas rápidas del ejército de los nacionales.

Los apoyos al bando republicano fueron muy significativos, además de los 50.000 voluntarios procedentes de 53 países integrados en las Brigadas Internacionales que organizó la Internacional Comunista y que se pusieron al servicio de la causa soviética, recibió el envío de material de guerra soviético y varios miles de asesores militares –léase comisarios políticos- de la URSS.

Los nacionales recibieron apoyo de Alemania e Italia, además de 10.000 voluntarios de quince nacionalidades, especialmente portugueses, irlandeses, centroeuropeos y rumanos. De Alemania llegaron tanques y aviones, que si bien no eran suficientes para compensar la superioridad numérica de los republicanos sumados a los rusos, compensaron su falta total de ese tipo de armamento. También llegaron 6.000 asesores militares alemanes. De Italia obtuvo el Corpo de Truppe Volontarie, formado por 38.000 soldados italianos que se alistaron voluntariamente para luchar en España.

La evolución militar obligó a ambos bandos a adaptarse a las circunstancias del momento. Así, los nacionales fijaron su primer objetivo en la toma de Madrid, con la seguridad de que si caía la capital, el resto del territorio republicano se rendiría. De esta manera, desde Navarra, un cuerpo de ejército se plantó en la zona norte de Madrid tras pasar el alto de Somosierra al mando del general Mola. Mientras que desde Sevilla, una vez asegurada, la columna de África subía por Extremadura, hasta tomar Badajoz y avanzar hacia Madrid al mando del general Franco, que todavía no era el jefe militar y político de su bando. En el avance, esta columna se desvió, una vez llegados a la localidad de Maqueda, para rescatar a los sitiados en el Alcázar de Toledo.

El tiempo empleado por los dos cuerpos de ejército hasta llegar a Madrid, fue suficiente para que el general republicano Vicente Rojo organizase la defensa de la capital al contar con tropas regulares y las milicias armadas de los partidos de izquierda, que fueron reforzados por los comunistas de las Brigadas Internacionales.
Cambio de objetivos

El fracaso en la toma de Madrid obligó al mando de los nacionales a intentar cortar la comunicación de la capital con Valencia. Para ello emprendió dos ofensivas sucesivas en los meses de febrero y marzo de 1937. La primera fue la Batalla del Jarama, atacando desde el sur en un proceso envolvente que tras un mes de desgasta a penas consiguió mover el frente. Un mes después se intentó la misma estrategia en Guadalajara, donde las tropas nacionales fueron derrotadas.

A partir de ese momento los planes de Franco, ya jefe militar y en unos meses jefe del Estado, cambiaron. Optando por una conquista total del territorio para buscar la rendición del enemigo. De esta manera emprendió la Campaña del Norte, que terminó con el control de la franja cantábrica entre los meses de marzo y octubre de 1937. El siguiente paso lo dio el ejército republicano, con una ofensiva dirigida a tomar Teruel, única capital de provincia que lograron conquistar a lo largo de toda la contienda. La respuesta de los nacionales, conocida como la Campaña de Aragón, acabó con la salida al Mediterráneo del ejército de Franco a la altura de Vinaroz. Una situación que dejaba seriamente dañados a los republicanos al partir su territorio en dos partes y dejar a Cataluña aislada del resto del territorio bajo su control.

La respuesta republicana, una vez desechada la opción defendida por el general Rojo de atacar en Extremadura para recuperar Andalucía que se encontraba poco guarnecida, fue una ofensiva que pretendía atravesar el río Ebro para reunificar el territorio republicano. La Batalla del Ebro, que costaría 20.000 vidas y que terminaría dejando herido de muerte al ejército republicano tras cinco meses de combates. El final de esta batalla, en noviembre de 1938, dejó paso libre hacia Cataluña, que terminaría siendo ocupada por los nacionales con su llegada a los pasos fronterizos pirenaicos el 10 de febrero.

El resto de la guerra, hasta el 1 de abril de 1939, fue una sucesión de escaramuzas y negociaciones hasta la caída de Madrid el 28 de marzo y la toma de los puertos del Mediterráneo tras la caída de Alicante.

Grecia es el país más dependiente del Estado: cada trabajador mantiene a seis personas
Grecia es el país de la OCDE en el que más gente depende del dinero que reparte el Estado. España es el quinto.
Libertad Digital 11 Agosto  2015

Después de México, Grecia es el segundo país de la OCDE en el que más horas dedican los trabajadores a cumplir con su ocupación profesional. Así lo demuestra el Instituto Mises con esta gráfica elaborada a partir de cifras oficiales:

Sin embargo, la anterior estadística no recoge cuántos griegos se benefician del trabajo de aquellos ciudadanos helenos que elevan a su país al segundo puesto del ranking.

Cuando hacemos este ejercicio, nos encontramos con una verdad incómoda. Y es que, por cada ciudadano griego que trabaja hay otros seis que no lo hacen. Igualmente escandalosa es la ratio observada en Italia, donde encontramos una relación de uno a cuatro.

España, en quinto lugar

No se puede decir que España esté mucho mejor. Tras Francia y Hungría, nuestro país ocupa el quinto puesto del listado. Traduciendo los datos al lenguaje común, encontramos que en nuestro país hay tres personas que no trabajan por cada ciudadano ocupado.

A la cola de esta lista están Canadá, Nueva Zelanda, México, Países Bajos, Suecia, Reino Unido o Dinamarca. En estos países, la cuota es mucho más ajustada, moviéndose en escenarios de un trabajador por cada ciudadano no ocupado.

Esto explica que el esfuerzo fiscal sea especialmente alto en países como España o Grecia, que arrojan cifras globales de recaudación inferiores a la media. Y es que, al haber menos gente ocupada, los contribuyentes se ven obligados a pagar muchos más impuestos.

Uno de cada dos españoles depende del Estado

Evidentemente, allí donde hay una importante masa de la población fuera del mercado laboral, la subsistencia se apuntala a golpe de gasto público. Por eso, España es el quinto país en el que más gente depende del dinero que reparte el Estado.

En concreto, más del 50% de la población entra en esta categoría, de acuerdo con el estudio del Instituto Mises.


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El nacionalismo catalán como problema

Gonzalo Bareño La Voz 11 Agosto  2015

Algún día, muchos catalanes se sentirán avergonzados del papel que les ha tocado jugar en un momento crítico de la historia de España como el que atravesamos ahora. Recordarán estos catalanes cómo el nacionalismo aprovechó de manera ruin la situación de crisis económica para tensar artificialmente la cuerda con el resto de España, tratando así de volcar a su favor la comprensible ola de desesperación y de egoísmo. En un momento en el que, como ha ocurrido en períodos difíciles de la historia de España y de cualquier otro país, los políticos estaban llamados a dar lo mejor de sí mismos y a aportar soluciones, el nacionalismo catalán mostró su pequeñez y su mediocridad exacerbando los instintos más insolidarios de un pueblo que ha dado en muchas otras épocas sobradas muestras de su grandeza.

Cuando todo esto pase y se reconduzca de manera civilizada el gravísimo conflicto que algunos azuzan de manera irresponsable, recordarán con vergüenza algunos catalanes cómo se dejaron arrastrar por el delirio del que es sin duda el más mediocre de los líderes que ha dado el nacionalismo. Decía Pío Baroja que el carlismo se cura leyendo y el nacionalismo, viajando. A esos dos remedios cabría añadir el diagnóstico de que el nacionalismo se contrae por contacto con la crisis. Y por eso es sorprendente que muchos, incluso entre los críticos de Artur Mas, no aprecien la evidente vinculación entre el brote secesionista en Cataluña y el descarado intento del presidente de la Generalitat de ocultar su fracaso como gestor canalizando el descontento y la escasez de oportunidades hacia un odio a España y a lo español, a los que se culpa de todos los males. Manipular la frustración de los que menos tienen, pero también la insolidaridad de los que tienen más y no quieren aportar nada al bien común. Se trata de una estrategia utilizada de manera recurrente en tiempos de crisis por el nacionalismo, que pocas veces ha hecho grandes aportaciones a la historia de la humanidad.

Conviene diferenciar, en todo caso, entre el nacionalismo democrático y el violento o el que se sitúa por encima de la ley. Contra estos últimos poco hay que decir, porque solo cabe aplicar el Estado de derecho con todas sus consecuencias. Pero contra el primero, lo que debe haber es una batalla no solo ideológica, sino también didáctica, ya que la historia demuestra que contemporizar con el nacionalismo o hacerle concesiones solo sirve para hacerlo cada vez más fuerte. Esa batalla empieza a perderse en España desde el momento en el que parece que haya que pedir perdón por pronunciarse abierta y firmemente en contra de todo nacionalismo. Sin matices. Algo que deben comprender cuanto antes los que llevan años tratando de situarse como árbitros en una inexistente frontera entre España y Cataluña, y también los que alternan sin criterio la zanahoria y el palo con el nacionalismo, sin comprender que tan inútil es aquí lo uno como lo otro, porque de lo que se trata es de hacer pedagogía.

Fabricar independentistas
Santiago González El Mundo 11 Agosto  2015

Alberto López Basaguren es catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad del País Vasco y uno de 'los sabios', que es como llama El País al comité de expertos que asesora a Sánchez sobre la reforma constitucional en la que está empeñado. Los sabios es un nombre razonable para el colectivo, parece puesto personalmente por el jefe. Ayer era entrevistado en El Correo a doble página con resultados muy vistosos, como puede verse en el propio titular. Es un asunto recurrente desde que en Cataluña se empezó a plantear el reto secesionista que encabeza Artur Mas.

En un par de ocasiones me he referido a este lugar común, la fábrica de independentistas, como una de las tonterías más repetidas en el proceso catalán. Veamos algunos ejemplos:

Oriol Junqueras, 14 de diciembre de 2013: las "amenazas" de veto a la consulta no amedrentan a los partidarios del proceso soberanista en Cataluña, sino que se convierten en una "fábrica de independentistas". http://www.elmundo.es/cataluna/2013/12/14/52acb21261fd3dbc5c8b4583.html

Duran Lleida, el 23 de mayo de 2012: http://www.rtve.es/alacarta/audios/en-dias-como-hoy/dias-como-hoy-duran-lleida-esperanza-aguirre-fabricante-independentistas/1417936/

Joana Ortega, vicepresidenta de Mas. 10 de septiembre de 2012: "El Gobierno es una fábrica de independentistas". http://www.abc.es/multimedia-videos/videos-de-abc.asp?flash=1960112109001

Jordi Évole: "Hay portadas (La Razón, El Mundo) que son la mejor fábrica de independentistas". http://www.lasexta.com/videos-online/programas/sexta-noche/evole-marhuenda-hay-portadas-que-son-mejor-fabrica-independentismo-catalan_2013102600095.html

Manuel Vicent, 15 de diciembre de 2013: "el exacerbado nacionalismo español se ha convertido en una fábrica generosa de separatistas catalanes". http://elpais.com/elpais/2013/12/14/opinion/1387041146_178960.html

Una tal Núria Martínez, de El Periódico, dice que Wert es "una fábrica de independentistas": http://www.elperiodico.com/es/noticias/politica/wert-una-fabrica-independentistas-2222993

Pere Navarro: "Rajoy es la mayor fábrica de independentistas". 10 de diciembre de 2012. http://www.abc.es/multimedia-videos/videos-de-abc.asp?flash=1960112109001

El independentista, ¿nace o se hace? Pujol y su heredero político no pararon de colaborar con el enemigo, con España, no importaba quien la encarnara institucionalmente: a Calvo Sotelo le aprobaron los de CiU su investidura y los presupuestos de 1982; a los socialistas una docena de presupuestos, la investidura de Felipe González en 1993 y los presupuestos del 94; a Aznar todos los presupuestos entre 1997 y 2003, ambos incluidos. Mas también tiene su historia: A Zapatero le aprobó los de 2006, 2007, 2009 y 2011. A Rajoy, la amnistía fiscal, la Ley de estabilidad presupuestaria y algunas cositas más, mientras se dejaba apoyar por Alicia Sánchez Camacho en la gobernación de Cataluña.

Considerado el secesionismo como un mal, alguien tiene que ser el responsable. Como al parecer, los propios secesionistas no son personajes que gocen de libre albedrío, la culpa ha de ser de terceros: España, el PP. El razonamiento lleva forzosamente a la aporía cuando lo perpetra un separatista. ¿Debemos estar agradecidos a España por habernos empujado a la independencia? ¿Si la independencia nos la trae España, ¿no será mala? Hay algo aquí que no funciona, me temo.

Los socialistas vascos también explicaron que Aznar había tenido la culpa de que el PNV se echara al monte, no Juan Josué Ibarretxe, olvidando que entre 1996 y 2000 pusieron sus 'cinco votitos' (en palabras de Anasagasti) todos los años para aprobarle las cuentas a Aznar, que al decir de Arzalluz "ha hecho más en dos años que otros en catorce".

Estamos entre el hacer que Cataluña se sienta cómoda en España de la izquierda desde Azaña (y Felipe y Zapatero y ahora Sánchez) y el escepticismo orteguiano de la conllevancia en el debate de mayo de 1932. Hay en esta apresurada predisposición a darles algo para calmar sus ardores como una tácita aceptación del 'ens roba', de que a Cataluña se le debe algo, de que Artur Mas es como es porque el mundo (España) le ha hecho así.

Sostiene López Basaguren:
"Y eso (encontrar resortes que regulen el funcionamiento de la Constitución) sólo se puede hacer asumiendo que el federalismo es un sistema adecuado para España y que es evidente que el sistema autonómico ha evolucionado hacia un sistema federal."

Hay en párrafo tan breve una afirmación apodíctica y una promesa de autodestrucción en cinco segundos: si es evidente que el sistema autonómico ha evolucionado hacia un sistema federal por su propio pie, sin necesidad de asumir nada, no se entiende que esta evolución no haya calmado lo más mínimo los ardores catalanes. Si es adecuado para España no lo será para Cataluña, dirá al punto cualquier independentista.

¿La Constitución es un corsé de hierro para los catalanes? Cataluña fue el único territorio español que la votó con más del 90%. El corsé no parecía mal el 9 de octubre de 2005, fecha en que La Vanguardia publica una encuesta según la cual el 68% de los catalanes se mostraba partidario de que las Cortes cepillaran el proyecto aprobado unos días antes para que encajara en la Constitución. (Portada y página 16). Los sabios del PSOE deberían analizar por qué el PSC se empeñó en un nuevo Estatut que los ahora separatistas no habían reclamado durante los Gobiernos de Pujol, 23 años en los que se conformaron con llevarse la mordida, por qué Montilla fue el primer catalán indignado cuando el Constitucional hizo en 2010 lo que a una mayoría consistente de catalanes les parecía adecuado a finales de 2005. Cuanta responsabilidad, en fin, ha tenido el socialismo español en encender esa candela. En 2009 se aprobó un sistema de financiación, el actual, que satisfizo mucho a los nacionalistas catalanes. Véanlo en la información de La Vanguardia. Ahora mismo parece que lo hubiera impuesto el PP contra 'la voluntad de Cataluña'. Fue Zapatero contra los deseos del PP y con mucho contento del nacionalismo.

También dice Basaguren que el Gobierno no puede decir sólo: ley, ley, ley, que por supuesto ley, pero que tiene que haber algo más. Ay, Montesquieu:

"la libertad es el derecho de hacer todo lo que las leyes permiten, (ley, ley, ley, no algo más) de modo que si un ciudadano pudiera hacer lo que las leyes prohíben, ya no habría libertad, pues los demás tendrían igualmente esta facultad."

Parece que Sánchez y sus sabios piensan en que la aplicación del sistema de financiación de los territorios forales a Cataluña sería una solución. Aquí ya no es Montesquieu, sino las putas matemáticas. Ruiz Soroa explicó muy bien la sobrefinanciación de Euskadi (un 160% respecto al común). El PIB de Euskadi es el 5% del PIB español. El de Cataluña roza el 19%. Si en las Matemáticas hubiese algo más que la lógica podríamos convenir que la suma de las partes de un todo fuera el 120%. pero me temo que no.

Autoestima catalana

Pablo Planas Libertad Digital 11 Agosto  2015

Pujol escribió que los andaluces apenas eran hombres. Junqueras, que los catalanes comparten genes con los franceses en vez de con los españoles. Deliraban por caminos trillados. El catalanismo es, en esencia, supremacista, etnicista, racista, xenófobo y hasta esclavista si se apuran. Almirall, Pompeyo Gener, Prat de la Riba, Rovira i Virgili, Francesc Pujols y el santoral entero de la religión oficial en Cataluña dejaron testimonio impreso de lo que pensaban sobre ellos y nosotros, sobre los catalanes y los charnegos, los de aquí y los otros, forasteros, inmigrantes, murcianos, castellanos, sospechosos habituales. "Unionistas" en la jerga política actual.

La flexibilidad del relato nacionalista permite giros del guión tipo sublevación del servicio. De ese modo, se puede sostener que la bella y próspera Catalonia es una colonia sometida al autoritarismo centralista, a pesar de que las fuerzas unionistas son una minoría excéntrica y recalcitrante, friki y cohibida. Y surgen voces que llaman a la rebelión y a la desobediencia. Monjas alférez, columnistas del régimen y fuerzas vivas que se creen el jodido Vietcong en Ahora es la hora, parte tres.

En un comentado artículo de sesgo nacionalista se ha pedido convertir Cataluña en "un Vietnam para los españoles". Se entiende, en principio, que no es una llamada a emboscarse en la jungla con un pijama negro, un kalashnikov y un sombrero cónico de paja para hostigar a las fuerzas coloniales de los Estados Unidos de Castilla y Aragón. Se trata de hacer la vida imposible a un enemigo desarmado, desarticulado y marginado, los tibios y los no nacionalistas. No es tampoco nada nuevo. Lenguaje de guerra. El mismo Mas ha dicho en público que le quieren romper las piernas, que actúa en legítima defensa y que hay que resistir porque de lo contrario Cataluña será aplastada. Ahora está en Menorca descansando de tanta batalla.

No es que Mas se compare con Ho Chi Minh. Él es más de Moisés o Mandela, pero sus discursos son las arengas completas del general Custer. Todo este desatino tragicómico se asienta en el enorme chorro de endorfinas que dicen sentir los catalanistas cuando comprueban que son a su estricto modo catalanes, buenos catalanes, soberanistas, indepes, al corriente de pago en la ANC, Òmnium, los castellers de distrito y con estelada en el ático. Señoritos y señoritas de los que toman medios gintonics. Aún hay clases. La sensación de autoestima es indescriptible, pero se resume en que España es una castaña y en lo catalán, ese fruncimiento nasolabial imposible de imitar que les delata ante la chacha que no ve TV3.

La tentación de Babel.
Luis del Val www.diariosigloxxi.com 11 Agosto  2015

Rafael Andolz Canela murió un par de años antes de que concluyera el siglo anterior. Fue un sacerdote animoso, un lexicógrafo entusiasta y un excelente profesor, como recordarán sus alumnos del Instituto Ramón y Cajal, de Huesca. Había nacido en Jaca y, con esfuerzo y voluntad, y sin ayuda de nadie, editó el primer diccionario aragonés, creo que a mediados de los setenta. Tengo un ejemplar de la primera edición, cariñosamente dedicado por él, un trabajo por el que manifesté en público y en privado mi admiración. Asimismo, el Ayuntamiento de Sallent de Gallego, desde hace ya un par de lustros, convoca un premio de relatos cortos al que con cortés generosidad ha denominado con mi nombre, y tiene dos modalidades: una en castellano y otra en fabla aragonesa. Cuento todo esto para demostrar que no soy un castellano escribiente radical, que le tenga inquina a dialectos regionales, ni localismos idiomáticos.

Pero donde intuyo que se albergan radicalismos de signo opuesto es en el nuevo gobierno aragonés, que tiene la pretensión de convertir en oficial la fabla aragonesa y el catalán. No sé si se refiere al catalano-aragonés que se habla en la comarca oscense de La Litera, o al chapurriau de Valderrobres, en Teruel. Pero lo más estremecedor es que en las Cortes Aragonesas se pretende contratar traductores de idiomas y dialectos para que el que se exprese en cheso pueda ser entendido por el que habla catalán, y el que parle en catalán cuente con su traductor para que lo entiendan los que siempre, y desde hace siglos, se han entendido en castellano.

Esto podría denominarse una jautada, que en aragonés significa acción sosa e insípida, como seguramente puede comprobarse en el diccionario de Rafael Andolz, y pertenece a ese grupo de tonterías contemporáneas llevadas a cabo por personas a las que se les paga para que solucionen problemas y no para que los creen donde ya había una solución. Si fuera sólo la tentación de Babel, tendríamos una eximente, pero me temo que sea la tentación de imitar las estupideces del vecino, ese vicio de plagiar las melonadas vengan de donde vengan.

Los hijos de Arana y sus relaciones con los nazis
Las amistades peligrosas del PNV en la Segunda Guerra Mundial (2)
www.latribunadelpaisvasco.com 11 Agosto  2015

Bien fuera por simpatía, inercia o realpolitik, el PNV terminó por encuadrarse dentro de las derechas españolas durante la II República. El inicio de la Guerra Civil (1936-1939) descolocó políticamente a los nacionalistas vascongados. En buena lógica, debían apoyar el Alzamiento dado su carácter eminentemente católico y anticomunista. Sin embargo, el PNV era consciente de la imposibilidad de conseguir con ellos un estatuto de autonomía para las Provincias Vascongadas. Así, la coalición frentepopulista ofreció a los nacionalistas un estatuto de autonomía que sería aprobado en octubre de 1936 y que decantó al PNV por apoyar a la II República.

La campaña militar fue un desastre y una humillación sin paliativos para los ejércitos nacionalistas y republicanos en Vascongadas. Prueba de ello fue la deshonrosa rendición y traición a la II República de los gudaris del PNV en Santoña ante los Cuerpos de Voluntarios Italianos que, por primera vez en lo que llevaban de contienda, lograban una sonada victoria.

Tras la derrota ante los italianos y el bombardeo de Gernika a cargo de los aviones de la Legión Condor de Von Richtofen y Hugo Sperrle, la mayoría de los vascos nacionalistas consideraban a los nacionalsocialistas alemanes y a los fascistas italianos como aliados de Francisco Franco y, por consiguiente, enemigos de Euzkadi.

Empero y tras la decisión del General Franco de no entrar en la II Guerra Mundial (1939-1945), el PNV volvió sus ojos hacia los nacionalsocialistas alemanes que aterrorizaban al Mundo con su Blitzkrieg y la rápida conquista de la Europa occidental. Uno de los primeros intentos de acercamiento lo realizó el editor jeltzale Ricardo Leizaola que publicó Los Protocolos de los sabios de Sión en la imprenta de la revista nacionalista Argia. Según diversas fuentes, los Protocolos fueron redactados en el verano de 1903 por un antisemita ruso llamado P.A. Krushevan8 –editor de Znamya, un periódico ultranacionalista editado en San Petesburgo- y reeditados por Serguei Nilus en su esotérica y difamante obra titulada Lo grande en lo pequeño. El Anticristo considerado como una posibilidad política inminente. A lo largo de los Protocolos, se explica un supuesto plan sionista de conquista mundial y se establece claramente como enemigo al liberalismo y su idea de libertad política, no sometida a regímenes autocráticos y poderes clericales –como, curiosamente, a los existentes en Rusia por aquellas fechas-. Huelga decir que Los Protocolos de los sabios de Sión constituían uno de los libros de cabecera de Adolf Hitler y era asiduamente utilizado como argumentario antisemita en las diversas publicaciones del NSDAP, como el Der Stürmer, dirigido por Julius Streicher.

A pesar de constituir un enorme fraude, este opúsculo cosechó un notorio éxito en el seno del nacionalismo vascongado, muy especialmente entre los exiliados. Continuando el camino abierto por Leizaola, otro jeltzale, Jesús Lizarraga, escribió una obra titulada Los Protocolos y su aplicación en España. A lo largo de la misma, Lizarraga sostiene que Francisco Franco descendía de judíos. Según explica en su obra, tanto los apellidos Franco como Bahamonde eran conversos y que, tras una serie de investigaciones genealógicas, se estaba en condiciones de afirmar que el dictador poseía parientes en la comunidad sefardí existente en la ciudad de Salónica, en Grecia. Una vez más, el profesor Ramón Peralta manifiesta su incredulidad ante tales afirmaciones pues considera que el apellido Bahamonde es de procedencia gallega y muy común en aquellas tierras de España.

Tras la ocupación alemana de Francia, un pequeño grupo dirigentes del PNV exiliados en el sur del país vecino, comenzaron a establecer contactos con los nacionalsocialistas. Uno de ellos fue con Alfred Toepfer, un oficial de las SS encargado del estudio de las minorías étnicas en Francia. Tras un estudio realizado por el también SS y criminal de guerra Werner Brest14 acerca de la situación lingüística en el sudoeste francés, Toepfer entra en contacto con los nacionalistas Agustín Alberro, Javier Landaburu, Juan Manuel Epalza y Doroteo de Ciaurriz que, como conocedor del idioma alemán, realizaría las funciones de traductor. Estos propusieron a Toepfer establecer una estrecha colaboración entre los nacionalsocialistas y el PNV, concretando una serie de contrapartidas políticas.

Según explica Mario Salegui en su libro Operación Carlomagno, el Euzkadi Buru Batzar –máximo órgano ejecutivo del PNV- redactó, en septiembre de 1941, un informe en respuesta a sus interlocutores alemanes sobre la cuestión vasca:

“Nosotros creemos en el talento político del Führer, en su sagacidad, en su alto espíritu de compresión y esperamos que en el nuevo orden a establecer en Europa y particularmente en España, el problema vasco habrá de ser tenido en cuenta:

1- Porque a Alemania le interesa la pacificación de España y no puede escapar a su recto sentido que no hay pacificación posible sin una solución favorable a los vascos. Nacionalistas vascos, se entiende.

2- Porque el problema vasco está íntimamente ligado al problema racial alemán y por lo tanto es lógico y natural esperar que el Führer lo acoja y lo resuelva con la mayor simpatía.

3- Porque nos damos perfecta cuenta de que las simpatías de Alemania en España están en decadencia, y por lo tanto es de extrema importancia para el Führer recoger captar las máximas simpatías si no quiere perder toda su influencia en España.”

En este mismo sentido, el Boletín del Consejo Nacional Vasco, editado en Londres el 27 de noviembre de 1941, afirmaba:
“La atención de la opinión internacional ha sido atraída por los artículos publicados por el Bucarester Taglebatt, órgano oficial de los nazis en Rumania, sobre las fuerzas centrifugas francesas, aglutinando en este término los problemas flamenco, bretón y vasco. La versión nazi de la Nueva Europa, insiste sobre el problema vasco, afirmando que el pueblo de esta región sobre las dos vertientes pirenaicas constituye una unidad con pleno derecho a la independencia.

No es un plan original de Hitler, sino que es una copia del plan del káiser, consistente en crear un estado vasco amigo, que comprendiera los territorios vascos situados al sur y norte del Pirineo con capital en Bilbao. El reconocimiento de la sucesión vasca, corresponde a la Corona de Navarra, lo que daría satisfacción a los carlistas, muy numerosos en toda Euzkadi. El propio Lehendakari Aguirre se encuentra retenido en un castillo cerca de Berlín, gozando, al parecer, de un tratamiento privilegiado.”

El director de Euzko-Deya, Eugène Goyheneche, fue uno de los destacados jeltzales encargados de contactar con los nacionalsocialistas. En este sentido, Goyheneche mantuvo una estrecha relación con el ya mencionado oficial de las SS Werner Brest. Fue a este último a quién Goyheneche envió su proyecto de estatuto para una Euzkadi independiente, inserta en la Europa hitleriana. En el preámbulo del mismo, el dirigente nacionalista era meridianamente claro en su análisis:

“¿Por qué los vascos debíamos entrar como vencidos en una posible Europa nazi? Si había sectores alemanes que nos miraban con simpatía, pudiendo obtener un trato de favor?¿Por qué habíamos de despreciar estos ofrecimientos?”

Una vez finalizada la contienda mundial, Eugène Goyheneche fue juzgado y condenado a trabajos forzados por colaboracionista. Según las actas del juicio, el jeltzale negó –en repetidas ocasiones- su colaboración con el ejército ocupante de Francia. Una vez publicada la sentencia, Goyheneche eximió su responsabilidad aludiendo que “había sido condenado por el mero hecho de ser vasco”. Empero, el antiguo editor de Euzko-Deya terminó por admitir los hechos y aseguró haber colaborado con los nacionalsocialistas porque “eran los únicos que hubieran asegurado, de verdad, una Euzkadi unida y soberana”. Además, precisó que “el nacionalsocialismo alemán no era un bloque totalmente monolítico, sino que en su interior coexistían bloques enfrentados, algunos en oposición total a la alianza con fuerzas conservadoras y clericales –como las de Franco-, a las que detestaban.”

En 1948, Eugène Goyheneche fue puesto en libertad. Desde ese momento, dedicó su vida a realizar estudios de la etnografía vasca –bajo una óptica eminentemente separatista-, publicando más de 150 trabajos. Sus servicios al nacionalismo ayudaron para que, en 1989, Eusko Ikaskuntza le concediera el Premio Manuel Lekuona. Goyheneche fallecería poco después de recibir el citado galardón.

Peor suerte corrió otro destacado militante nacionalista llamado Emilio Alzugaray Goikoetxea. Exiliado en Francia, entró a formar parte de la resistencia tras la invasión germana. En 1942, es capturado por unidades de la Wehrmacht y –tras recibir la absurda promesa de la próxima creación de un estado vasco en la nueva Europa de las etnias que Alemania iba a liderar- pasa a trabajar para las Waffen-SS como espía. En 1944, Alzugaray fue apresado por sus antiguos camaradas de la Résistance française y fusilado, acusado de alta traición y colaboracionismo.

La tabarra constitucional
JORGE BUSTOS El Mundo 11 Agosto  2015

Mientras usted se tiende felizmente al sol, un comité de sabios salido de un casting de Ferraz se quema las pestañas sobre legajos de jurisprudencia comparada para cerrar de una santa vez el mapa de España. Hay que agradecer al PSOE esta vigilia constituyente que afianza su hegemonía en la izquierda española, pues sus sabios trabajan mientras Iglesias Turrión huelga en su cabaña roussoniana. Pero ya dice 'Kichi' que Podemos es un estado de ánimo, y no hay estado de ánimo que predisponga a nadie a redactar una Constitución.

Si un desfile militar, donde al menos pueden verse armas chungas y ropa vistosa, le parece a don Mariano un coñazo, podemos imaginar lo que le parece redactar constituciones. Y sin embargo dicen que ha aceptado abrir el melón del 78 -en realidad dijo lo de siempre: "Yo no me niego a hablar de una reforma"-, y hasta es posible que lo haga si revalida el cargo. ¿Aceptará en ese histórico trance el criterio de los sabios de Ferraz, que propugnan el reconocimiento de la "singularidad catalana"? Federalismo asimétrico, como inteligencia emocional o elegancia veraniega, es otro de esos oxímoron que cuajan exclusivamente por reiteración, no por congruencia. En romance, lo que se pretende es callar la boca así sea por un lustro a los del tabarrón identitario del nordeste con un periódico fajo salido de los bolsillos del resto de los españoles. Que ahí, en la pedestre aspiración de que la pela se quede en mi tribu y los del sur que se jodan, por pobres, es donde concluye toda la odisea diferencial del fenicio desembarcado y la peluda alcurnia de Wilfredo el Velloso.

Si Rajoy suena provocador cuando afirma que ninguna reforma constitucional satisfará al independentismo porque lo que éste persigue es la liquidación de la soberanía nacional, será que el debate político aquí es ya al conocimiento del derecho lo que Sálvame a La princesa de Cléves de Madame de La Fayette.

Si la Generalitat, a la que Montoro acaba de premiar con el mayor incremento en inversión autonómica (12%), hace tiempo que ceba los inodoros con las resoluciones del TC, pensar que no va a hacer lo mismo con la nueva Carta Magna es como creer que un homófobo va a empezar a tolerar a los gays si se los quitamos de la vista y los confinamos en guetos. Al tabarrón catalán no se le responde con la tabarra constituyente, sino con la ley y una monedita plateada donde pone Unión Europea. Los sentimientos los dejamos para Cecil.
@JorgeBustos1

EL EUSEKERA SE MANTIENE
El catalán no conquista España y el alemán se expande
Las matriculas en lenguas cooficiales en las EOI continúan su tendencia a la baja, a la par que los idiomas de Cameron y Merkel son más demandadas por los alumnos.
P.G.-S./Agencias Gaceta.es 11 Agosto  2015

Las lenguas cooficiales ya no despiertan el mismo interés entre los españoles como ocurriera hace unos años. A pesar de la generosa promoción que se realiza de ellas desde las instituciones regionales, las matriculaciones en las escuelas oficiales de idiomas en catalán, euskera, gallego y valenciano han descendido considerablemente. Por el contrario, idiomas como el inglés y el alemán cuentan cada vez con más alumnos.

El número de matriculaciones en las lenguas cooficiales ha disminuido un 12 % entre el curso 2011-12 y el 2013-14, último del que se tienen datos, mientras que ha subido para el idioma alemán un 19 % en el mismo periodo. Las cifras se desprenden de una estadística realizada por el Ministerio de Educación sobre la Enseñanza de Lenguas Extranjeras con datos no universitarios.

Además: Cataluña descubrió América y ‘El Quijote’ lo escribió Servent

En las EOI ha habido, durante el curso 2013-14, un total de 516.413 matriculaciones (504.239 si solo se contabiliza una vez al alumnado que cursa más de un idioma), un 5 % más que en 2011-12, cuando fueron 475.737.

El inglés mantiene su nivel de demanda y se corona como la lengua con más matriculaciones, concretamente 334.547 alumnos (64,8% del total). Le siguen el francés, con 72.506 (14,0 %), el alemán, con 54.177 (10,5 %), y el italiano con 17.562 (3,4 %).

El catalán es la lengua cooficial que más estudiantes ha perdido. Las matriculaciones han pasado de los 2.036 estudiantes en el curso 2011-2012 a los 1.065 en 2013-2014, lo que supone un 47,6% menos. Los alumnos parecen haber perdido interés por el catalán. Ni siquiera las tesis defendidas desde el nacionalismo sobre la autoría catalana de obras como El Quijote o el Lazarillo de Tormes han logrado atraer a nuevos estudiantes, es más, los han espantado. A este ritmo, Artur Mas podría quedarse sin catalanoparlantes para su proyecto de ‘Estado’.

Tras el catalán, el valenciano cae en matriculaciones (25,7 % menos, de 2.380 estudiantes a 1.766), seguido por el gallego (14,6 % menos, de 572 a 488 alumnos) y el euskera (apenas un 0,62 % de disminución, de 9.215 a 9.157).

El dato es más sangrante, si cabe, tras conocer que en la mayoría de las escuelas oficiales de idioma ''no se enseñan lenguas cooficiales'', como relata a Efe Pilar Díaz, presidenta de la Federación Estatal de las EOI. Díaz recuerda cómo se implantó en 1985 por primera vez, en Madrid, la oferta de una de estas lenguas fuera de sus territorios naturales. Hasta allí se acercaban a estudiar catalán, por ejemplo, empleados de la Caixa que pensaban que podrían ser trasladados a oficinas de Cataluña, explica.
Angela, más ‘atractiva’ que Artur para los alumnos

Respecto al alemán, Díaz resalta el ''efecto Merkel'' que se produjo hace tres años y el interés por ese idioma de las personas que saben que con un nivel básico ''tendrán más facilidades para encontrar trabajo o desenvolverse allí''.

Pero si cuando empezó la crisis en 2008 hubo un aumento generalizado de la demanda de matriculaciones del 20 % en todos los idiomas al tratarse del ''valor añadido para trabajar o marcharse fuera'', después, especialmente en las comunidades donde más subieron las tasas de matrícula, el alumnado renunció en muchos casos a estudiar otra lengua en las EOI, sostiene.

Muchos universitarios, perfil mayoritario en estas escuelas, también han tenido que dejar la enseñanza de idiomas al no poder hacer frente a los precios de esas matrículas al mismo tiempo que a los de sus carreras, comenta Díaz.

La subida de tasas -continúa- también se ha reflejado en la demanda para idiomas minoritarios como el finés o el sueco, mientras se sigue manteniendo la oferta del inglés, que ''siempre ha tenido la mayor demanda''.

Otros idiomas que se pueden encontrar en las EOI son árabe, chino, danés, francés, griego, irlandés, italiano, japonés, neerlandés, portugués, rumano y ruso, éste último con un aumento del 45 % (ha pasado de 2.052 matriculaciones a 2.988) en el periodo comparado.

En cuanto al número de matriculados en español para extranjeros en estas escuelas se ha pasado de 8.851 a 7.309.


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