AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 26 Agosto 2015

Una historia interminable
Vicente Baquero Gaceta.es 26 Agosto  2015

No hay peor ciego que el que no quiere ver…dice el refrán. La maniobra de Tsipras es de libro y está jugando sus cartas con una astucia y técnica que sorprende que nuestros sabios de Europa no se hayan dado cuenta. ¿O sí se han dado cuenta y no saben qué hacer? En ambos casos es preocupante.

Una vez que ha salvado la crisis inminente, ahora escenifica una nueva jugada teatral, probablemente orquestado de mutuo acuerdo con unos y con otros de su partido incluido Varufakis ¡el que ahora hace el papel de disidente rebelde! La vieja historia del poli bueno y el poli malo. Con el dinero fresco europeo en el bolsillo para tapar sus agujeros más imperativos, en medio del desorden, volver a negociar, reducir las condiciones, y a seguir jugando la partida con el dinero que le volvemos a prestar. ¿Es que no es evidente que el que ahora salga elegido, que podría ser el mismo, está en condiciones políticas e incluso morales ante el pueblo, puro teatro, de pedir tiempo y rebajar las medidas de cambio estructural que Grecia requiere?

Apoyándose en una ficción democrática, de respeto a las mayorías, se está mareando la perdiz para seguir viviendo a costa del presupuesto europeo, porque en realidad lo que subyace es que Grecia para seguir funcionando a su actual nivel de bienestar, crisis incluida, necesita fondos estructurales de manera permanente. No es un problema de la deuda anterior: esa no se va a pagar nunca.

Preocupa sobre todo la falta de capacidad resolutiva de los organismos de la UE, porque esa es la principal razón de que esta cuestión no esté archivada y resuelta, para bien o para mal, desde hace años. ¿Es por esa especial y típica mentalidad funcionarial, que en si es lógica e incluso necesaria en ocasiones: esa natural inercia en el funcionamiento de todo estado? ¿Es eso lo que inclina a esos directivos a ir aplazando y aplazando las decisiones difíciles o que entrañen riesgos? Si así fuera, más preocupa que no haya un mecanismo de emergencia para poner al timón de la nave de la UE a un equipo para situaciones difíciles, un estado mayor específico, un grupo de personas que posean un comportamiento y una capacidad de acción de carácter más ejecutivo. ¿Cómo es que tampoco parece que se den cuenta de algo que cualquier directivo o consejo de administración de una empresa seria conoce y aplica salvo que lo que busque sean otros fines? ¿Es que nuestros directivos de la UE tienen otros fines? Creo que a los ciudadanos que pagan las facturas nos gustaría conocer si hay razones “ocultas” o demasiado “complejas” para nuestra capacidad intelectiva… Porque si no, es incomprensible que unas personas tan brillantes puedan dejarse engañar y liar con tal impunidad. ¡Ahora dimito y unas nuevas elecciones…! Desde luego el tipo es listo.

Aunque bien pensado si vemos lo que está ocurriendo en España no me extraña nada. La capacidad de no querer escuchar con claridad las afirmaciones de los grupos separatistas y populistas en cuanto a lo que pretenden conseguir y como, y no contestar en tiempo y forma a tal desafío contra nuestras instituciones, creyendo que a la larga todo se resuelve con el paso del tiempo, resulta hacer el avestruz y desde luego, no son ellos, los ácratas, separatistas, neo marxistas y demás tropa los culpables de falta de claridad.

Puede que a la larga todo acabe por pasar y las aguas vuelvan a sus cauces naturales, pero ¿A costa de qué, de cuánto tiempo y sufrimiento? ¿Qué quedará en pie y quién…? La Alemania nazi, la China de MAO, y la URSS pasaron, pero cuantas victimas produjeron aquellos sueños, porque también fueron sueños, y tuvieron su parte y justificación ideal.

Con frecuencia queremos ignorar que no todo es opinable, no todo es tolerable, y qué hay personas, individuos concretos, que se sirven de ideologías para conseguir sus fines, y estos no son tan inocentes como pretenden. El suicidio no solo puede ser un fenómeno individual hay quien lo persigue en su faceta colectiva.

Podemos y la vieja del yogur
Jorge Vilches Libertad Digital 26 Agosto  2015

El desastre humanitario en la dictadura venezolana ha dejado sin referente latinoamericano a Podemos. Después, los vapores socialdemócratas nórdicos no pasaron de la sauna, y el electorado no creyó en el adelgazamiento centrista de los podemitas, a los que sigue situando en la extrema izquierda. Luego salió el concepto confuso de transversalidad, y no caló. Decidieron entonces abrazarse a Siryza. Qué mejor que una foto con el vencedor: "El cambio empieza en Grecia", gritaba eufórico su líder. Pero hete aquí que Tsipras finalmente ha cumplido el tópico que sirve de terapia a la izquierda desde 1917: qué buenas ideas, pero qué mal ejecutadas.

La campaña de la gente de Iglesias para que la sociedad española vinculara Syriza con Podemos fue intensa. Tsipras estuvo en la elección de Iglesias como secretario general podemita, y el español en la victoria electoral de los populistas griegos. Fue entonces, en enero de 2015, cuando Iglesias dijo que los griegos habían elegido tener un primer ministro de verdad, "no un delegado de Merkel".

El populismo socialista, que ya tenía su enemigo interior –la casta–, construyó entonces su enemigo exterior: la Troika, la Europa del capital y Alemania. Según decían Iglesias y los suyos –exasesores de Hugo Chávez, ojo–, Merkel era "enemiga de la democracia". Y en un tono patriotero y xenófobo propio de otras latitudes, añadían: "No tiene que venir ningún alemán a decirnos qué tenemos que votar". Incluso llegaron a comparar a los alemanes de hoy con los nazis.

Las imágenes de Tsipras y Varoufakis enfrentándose a los jefes de la Unión Europea, en especial a los alemanes, encandilaron a las bases de Podemos. "¡Sí se puede!", gritaban. Y el paroxismo populista llegó cuando el jefe del Gobierno griego sometió a referéndum la cuestión de la deuda. El triunfo del no –que pague otro– era para Iglesias una "victoria de la democracia". Pero ahí empezó todo a truncarse, y llegó el corralito, la huida de Varoufakis, el tercer rescate alemán (y europeo) a Grecia, la traición al resultado de la consulta popular y a su programa electoral, la división de Syriza y la dimisión de Tsipras.

El impacto en Podemos ha sido casi mortal. ¿Cómo reconducir el discurso identitario? Es decir; si lo fetén era la resistencia al capital y a Alemania, no pagar la deuda y salir de las garras de la Troika para crear otra Europa, ¿cómo elogiar ahora el arrodillarse ante la Unión Europa y sus normas económicas? ¿Y cómo mantener a las bases una vez que se traiciona el programa y el discurso? Y en este dilema, ¿hay que apoyar a Tsipras o a los disidentes de Unidad Popular, que mantienen el viejo discurso de Siryza? De ahí el "temblor de piernas" de Teresa Rodríguez, que acaba siendo siempre la voz de las bases, al tiempo que Errejón emitía la versión oficial del partido: lo de Tsipras es valor, responsabilidad y devolver la voz al pueblo.

Iglesias ya ni se atreve a ir a tertulias televisivas; no vaya a ser que le hagan preguntas incómodas (ya ha asimilado el comportamiento de "la casta"). Las pocas bases que quedan están desconcertadas y desanimadas, y muchos no se decantarían por el valeroso Tsipras, sino por la disidencia. Hasta sobrevuela una pregunta: si el Podemos de Iglesias era como el Siryza de Tsipras, y éste ha dimitido por coherencia y porque el programa no se puede cumplir, ¿por qué no dimite el español? La respuesta es sencilla: un líder mesiánico no se rinde, sino que entrega un argumentario nuevo y camina sobre el agua política.

Pero da igual. Podemos, roto, sin referentes ni discurso, gracias en buena parte a la cuestión griega, parece que recita el jroña que jroña de la vieja del yogur, aquella que denunciaba que le quitaban todo y acababa dando un portazo a la realidad.

Tolerancia cero hacia la violencia política
EDITORIAL Libertad Digital 26 Agosto  2015

La brutal paliza que tres individuos han propinado este martes a la jovencísima presidenta de Vox en Cuenca, Inma Sequí, al grito de "¡Fascista de los cojones!" vuelve a demostrar que la violencia política no es cosa del pasado.

Destacadas personalidades de buena parte del espectro político, así como el propio Ayuntamiento de Cuenca, han condenado, rápida y enérgicamente, la agresión intolerable; no se puede decir lo mismo de otros personajes y asociaciones sedicentemente feministas, cuyo mutismo contrasta vivamente con su frenética agitación cuando han sido otras las víctimas. Su doble rasero miserable los descalifica por completo.

Los responsables de este "atentado político" son los cobardes criminales que lo han perpetrado. Ahora bien, harían bien ciertos líderes y gurús de la extrema izquierda en reflexionar profundamente sobre los mensajes cargados de odio y agresividad que aventan constantemente. Lemas tóxicos como "Que el miedo cambie de bando" no pueden conducir a nada bueno; tampoco los escraches, ni la permanente agitación guerracivilista, con eslóganes criminógenos como "¡Arderéis como en el 36!".

La violencia ha de ser erradicada de la vida política. Para ello, se impone la tolerancia cero hacia quienes la utilizan o la alientan. Es ésta una empresa que debe acometer todo el mundo, tanto la clase política como la propia sociedad y, por supuesto, las fuerzas del orden y la Justicia.

Lluvia y berrea...(la politica, del siglo)
Antonio Pérez Henares Periodista Digital 26 Agosto  2015

Llueve de otoño. Amanece de otoño. Con nubes bajas y brumas escurriéndose por las faldas de las sierras. Huele a otoño. Cae mansa la lluvia que empapa la tierra. No es el algarazo violento, urdido entre truenos y preñado de rayos, del verano. Los sentidos, las bestias y las plantas agradecen los grises húmedos que los envuelven y los mojan. Los venados, apenas empapado el lomo, han entrado en repentino celo. Ha comenzado la berrea. Y los políticos la brama.

Bueno, la brama de los políticos nunca cesa, pero en el verano se les oye menos y dejan a unos declaradores de guardia para seguir dándose berridos los unos a los otros. Pero ahora van a `ponerse enfebrecidos. Esta va a ser la berrea del siglo.

Y en esta, las reses nos jugamos algo mas que cambio de sultanes. De aquí a diciembre, sin reposo, hasta entonces durara el combate y el entrechocar de cuernas, nos vamos a jugar el pasto y el territorio.

En Cataluña hay quien pretende apoderarse de lo de todos y estabular con valla. En Cataluña esta en riesgo la propia tierra. Insensatamente, fuera de la razón y de razones, contra el futuro y contra la historia, el bramido tribal, hirviendo de agravios inventados, atiborrado de dolorosas fabulas y enaltecidas mentiras resulta la más irracional, vesánica y peligrosa de las bramas. Porque tan solo se nutre, se expresa y se realiza en el odio al otro.A España, a lo español, a los españoles. Que son ellos mismos parte de todas las maneras y siglos. Y eso acaba siempre mal. De cualquier forma y resultado la berrea catalana tendrá un final amargo. No preludia primavera alguna. Un invierno oscuro cargado de un resentimiento sin sentido alguno, a fuer de ser sentimiento en carne viva y cerebro bien lavado.

En Cataluña en esta berrea se empieza a jugar España que se jugara del todo cuando comience a sonar la Navidad y habrá echado su suerte con el Año Nuevo. Que lo será sin duda, que no sera igual a lo que fue y conocimos como el paisaje político de nuestra democracia. Que esta por ver, que no vemos ni nos quieren contar, pues parece que temen que sepamos hasta con quienes van a ajuntarse, a donde pretenden conducirnos. Solo braman para que les sigamos. Pero lo que esta en juego no son sus victorias ni sus derrotas, lo que importa es, cuando acaben las soflamas, que pasa con el pasto y con el grano.

Y la emigración acabará con Europa
Pedro de Hoyos Periodista Digital 26 Agosto  2015

En Europa llevamos cientos de años de civilización, de superación, de progreso. Somos la envidia de medio mundo, una envidia que nos hemos ganado con trabajo, con muchas generaciones de europeos sacrificados, aguantando enormes esfuerzos por hacer de nuestra tierra un lugar mejor.

Nuestros abuelos y nuestros padres, nuestros antepasados todos, lucharon toda su vida por ganarse el pan. Y con el pan se ganaban un lugar donde reposar tras la jornada, una educación para sus hijos, unas jornadas laborales cada vez más civilizadas y menos esclavistas, unas condiciones de vida que ahora son la envidia de medio mundo.

Cultura, civilización, sanidad, educación… ¡vacaciones!, son consecuencia lógica de todo ese esfuerzo de siglos, esfuerzo que continuamos nosotros preparando el futuro de nuestros hijos. Hemos pasado grandes penalidades -guerra tras guerra- que desembocaron en dos tragedias mundiales, pero al final hemos construido una sociedad apetecible, donde brilla cierto orden y prosperidad y una lógica que, aún con flagrantes injusticias, se imponen.

Somos la envidia de todos los pueblos en dificultades; allá donde hay hambre, penurias, guerra, destrucción, dolor y miseria vuelven los ojos hacia nosotros. Millones de personas de África, de Asia ahora, quieren venir para instalarse en el confortable paraíso europeo. Pero este paraíso tiene un límite, no cabe toda la humanidad en él, no hay recursos alimenticios, no hay posibilidad de aceptar a todos aquellos desgraciados que insisten en venir a vivir con nosotros. El Estado reventaría, los Estados se disolverían en su imposibilidad de atender a todas las necesidades surgidas tan de repente. Seguridad, comunicaciones, orden, trabajo, educación, sanidad e higiene serían insoportables. El mundo se deslizaría hacia una época de terror representada mil veces en películas catastrofistas…
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Aunque es posible que el mundo termine en una sucesión de guerras apocalípticas hemos de evitar que sea así. Y el primer paso es impedir que esta emigración masiva nos arruine el mundo placentero y relativamente descansado en que vivimos; hay que evitar que estos desheredados que cruzan el Mediterráneo en ataúdes navegables arrastren sus vidas hasta nosotros, debemos evitar que los parias que vienen de zonas conflictivas como Siria vengan a la Europa por la que nuestros abuelos lucharon, por la que nosotros estamos dejándonos la existencia. Su presencia tan masiva como se anuncia será la ruina. Hay que impedirles venir.

Y la mejor manera es comprometiéndose en el futuro de sus malhadadas tierras. Europa no puede encogerse de hombros ante tanta ruina, ante tanta hambre, ante tanta muerte. Europa es cómplice de la destrucción de Siria; la Europa colonial es corresponsable de la miseria africana. Europa, Occidente entero, debe poner orden en tanta miseria, debe implicarse por completo en el desarrollo económico, social y democrático del mundo. La única manera definitiva de impedir que millones de personas desheredadas vengan a morir a nuestros muy democráticos campos de concentración a las puertas de la rica Alemania es darles razones para quedarse en su casa, darles motivos económicos, sociales, culturales, laborales y democráticos para no venir. Europa debería hacerlo altruistamente, pero aunque solo fuese por egoísmo, por asegurar el devenir de nuestra civilización debería hacerlo.

Sí, sí, sé que eso implica millones y millones que habría que detraer de otros lados y sobre todo en más de un caso también implica ataúdes volviendo a Europa envueltos en banderas… Ah, ya, a eso los civilizados europeos no estamos dispuestos… Pues al tiempo, señores.

Gatestone Institute
Alemania: cuando un país 'colapsa' por la inmigración
Un artículo señala cómo la última oleada migratoria ha pillado con el pie cambiado a los responsables europeos.
Gaceta.es 26 Agosto  2015

Un reciente artículo publicado por Gatestone Institute ofrece una visión crítica con la situación que se está produciendo en Europa por causa de la inmigración masiva, y la respuesta que están dando tanto los gobiernos como algunos medios de comunicación.

El artículo, titulado “Inmigración masiva y la perdición de Europa” repasa los elementos de este problema social. Por un lado, las mafias que se lucran del negocio del tráfico de inmigrantes, con ingresos de entre 2.500 y 3.000 dólares por persona introducida en Europa. Es un negocio ilegal, claro está, al que acceden organizaciones ilegales e incluso terroristas, como es el caso de Hamás.

En julio de este año ha llegado casi el mismo número de inmigrantes que en todo 2014, lo cual ha pillado con el pie cambiado a las instituciones europeas. Por ejemplo, el presidente de la Federación Municipal de la Baja Sajonia, Marco Trips, ha declarado que “el sistema ya ha colapsado”.

La reacción del propio gobierno alemán pasa de las medidas extraordinarias a la impotencia. De lo primero es prueba que ha tenido que recurrir al Ejército para que levante improvisadas ciudades de tiendas de campaña para poder atender la oleada de inmigrantes. De lo segundo es muestra que los traficantes dejan abandonados a los inmigrantes en la red de autopistas de Alemania, y la reacción del gobierno ha sido colgar carteles advirtiendo a los conductores de que pueden encontrarse viandantes a su paso.

Vijeta Uniyal, periodista indio afincado en Europa y autor del artículo, señala que la Unión Europea no interpone una barrera física a la oleada de personas que corren a nuestra tierra, y tampoco permite que sus miembros lo hagan, como es el caso de Hungría. A aquél país han llegado 60.000 personas en lo que va de año. Su presidente, Victor Orban, ha señalado que “hay inmigrantes económicos que sólo buscan una vida mejor. Desafortunadamente, Hungría no le puede ofrecer un puesto de trabajo a todos esos inmigrantes”. El Estado de Bienestar tampoco es ilimitado, señala el periodista, aunque tiene el suficiente atractivo como para llamar a esa migración.

Los medios de comunicación no se escapan a su mirada. Cita el caso de la revista Tageszeitung, que incluía un reportaje sobre las “condiciones alarmantes” en las que llegaban los inmigrantes a Europa. La propia revista ilustraba el reportaje con la foto de un joven “sonriente, bien alimentado, robusto”, que posaba para hacerse selfies con su móvil, mientras con la otra mano sostiene un cigarrillo. Otro joven había tenido la precaución de llevarse su palo de selfie para ocasiones en las que se antojase una auto foto.

Uniyal se lamenta de que los medios recojan las noticias sobre los enfrentamientos que se producen en Alemania entre grupos étnicos distintos procedentes del exterior, pero se sieguen a señalar a los inmigrantes como responsables de sus propias acciones. “Los medios en Alemania”, dice, “rehúsan conectar los puntos para no alimentar estereotipos negativos”.

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Propiedad es derecho a decidir
Jesús Royo Arpón LVL 26 Agosto  2015

Lingüista

Las izquierdas, benditas mías, vuelven a caer una y otra vez en la trampa saducea del derecho a decidir. Ya da que pensar tanta inocencia, que más parece interés disfrazado de inocencia, como aquellas víctimas de un timo que parecen desear ser engañados. Puestos en las épicas homéricas a que nos acostumbra el honorable Astut Mas, lo de las izquierdas y el derecho a decidir se parece a la trampa aquella del enorme caballo de madera abandonado en la playa de Troya con la inscripción “ofrenda a Atenea” por el final de la guerra. Trampa urdida por el astuto Ulises, a la sazón president de Ítaca. Hoy el caballo llevaría el letrero de “dret a decidir”. Y la izquierda va y compra el regalo envenenado, como los antiguos troyanos bobalicones, que metieron el caballo dentro de las murallas entre cánticos de fiesta. En el vientre del caballo iba agazapado un comando aqueo, que abrió las puertas al resto del ejército: y allí fue Troya, como suele decirse. Hubo agoreros que, contra corriente, desconfiaron: “temo a los griegos incluso cuando dan regalos”. Pero nada, los alegres troyanos tragaron, vaya si tragaron. De Troya no quedó ni la memoria.

Lo de las izquierdas y el derecho a decidir es del género “timo de la estampita”. Les presentan la secesión, que ese es su nombre, con el elvoltorio del “derecho a decidir”. ¿Quién va a oponerse a que la gente decida? ¡Si eso es la base de la soberanía popular! Pues ahí está el regalo envenenado: ligar férreamente el “derecho a decidir” al “principio democrático”. Lo declaraba cínicamente Jaume López, politólogo, cuando aconsejaba el año 2011: “Para que el derecho a decidir... se convierta en legitimación... de la creación de nuevos estados hay que... vincularlo con el discurso sobre la regeneración democrática”.

Pero vamos a ver. Un Estado no es una sociedad en que los socios se puedan dar de alta o de baja a voluntad. La guerra de Secesión americana fue precisamente por eso: los confederales del Sur creían que cada estado podía apearse unilateralmente de la Unión cuando quisieran. Los federales del Norte opinaban que el Pacto de todos solo lo podían disolver todos. Separarse no es un derecho, no es un acto democrático, sino exactamente al revés: es profundamente antidemocrático, es cargarse el Pacto Fundacional, es lo más parecido a un golpe de Estado. Envolver ese caramelo en un envoltorio de acendrada democracia es intelectualmente perverso, es una impostura aberrante. Es confundir la democracia con el secuestro de la democracia.

Pero el camelo es tan burdo que abochorna tener que desenmascararlo. El derecho a decidir, señores, es una expresión inane, ambigua, estúpidamente vacía. ¿Derecho a decidir? Depende. Díganme quién quiere decidir y qué quiere decidir, y les diré si tiene o no tiene derecho. Violar al vecino, copiar en los exámenes, no pagar impuestos, circular por la izquierda: a nada de eso tengo derecho, por más que yo lo decida.

Pero si tuviera algún significado, el “derecho a decidir” le va pintiparado al derecho de propiedad, el tótem sacrosanto de las derechas. Lo que define la propiedad es poder decidir sobre lo poseído. Mi coche, mi casa, mi cuenta corriente: puedo usarlos, dejarlos, regalarlos, venderlos. O destruirlos, si lo decido. En la antigua Roma, el poder del “paterfamilias” era absoluto dentro de la domus: tenía el “derecho a decidir” sobre todas las cosas y personas de su casa. Algo parecido expresa nuestro bárbaro “la maté porque era mía”. Derecho a decidir. El amo de una fábrica puede cerrarla cuando quiera: cuando decida. Todo lo contrario a la “propiedad social” de que habla la Constitución. En fin, la barbarie. Ojo PSC, ojo IC, ojo Podemos: cuidadín con el derecho a decidir, no sea que estéis defendiendo lo más feo, lo más insolidario y lo más reaccionario de la sociedad. ¡Que os la van a colar, que os la están colando ya! Igual que a los troyanos. Timeo Danaos etiam dona ferentes.

Los bachilleres catalanes estudiarán una hora más de castellano a la semana, tres en total
Los estudiantes de los centros públicos y concertados catalanes sólo tendrán una hora más a la semana de lengua y literatura española. La enseñanza en castellano quedará por detrás en número de horas de la de inglés y del resto de asignaturas impartidas en catalán.
David Martínez (Barcelona) Cronica Global 26 Agosto  2015

Los alumnos catalanes de primer curso de bachillerato, tanto de escuelas públicas como de concertadas, estudiarán durante el próximo curso una hora más de castellano a la semana. Pasarán, por tanto, de las dos horas actuales a tres por semana. Esa hora adicional de castellano no evitará, sin embargo, que quede marginado respecto al resto de idiomas.

Aunque los bachilleres recibirán más clases de idiomas este nuevo curso: catalán, inglés, en menor medida francés y también de castellano, esta lengua estará por detrás en número total de horas lectivas mensuales puesto que el resto de asignaturas, como Historia o Matemáticas, se imparten en catalán.

El cambio llega después de que el gobierno catalán haya "finalmente" aceptado aplicar la parte de la nueva ley estatal educativa –Lomce- impulsada por el anterior ministro de Educación, José Ignacio Wert, en lo que se refiere a impartir más clases de lengua, incluida la castellana.

Según han informado distintas fuentes sindicales del sector educativo catalán a Vozpópuli, primero de bachillerato tendrá un total de tres horas de lengua castellana y literatura a la semana, las mismas que de lengua catalana, aunque el resto de asignaturas también se imparten íntegramente en catalán salvo inglés o francés.

La novedad que impone la Lomce es que se imparta a la semana una hora suplementaria de clases tanto en castellano como en catalán repartidas por igual. En lengua extranjera, a la semana, los bachilleres catalanes tendrán tres horas de clase que podrán ampliarse con actividades y otras clases de refuerzo.

"Cada centro planificará el incremento"
“Cada centro educativo de primer curso de bachillerato podrá planificar la tercera por semana hora tanto de catalán como de castellano a partir de septiembre. Es un avance para este año porque la Generalitat ha tenido que aplicar la Lomce estatal para que los alumnos de bachillerato catalanes estudien una hora de castellano más y esto ayudará a paliar el déficit actual en redacción”, aseguran fuentes sindicales a este diario.

Desde la Consejería de Educación de la Generalitat catalana ya se han dado las instrucciones oportunas para que cada centro educativo pueda aplicar en sus programas semanales el citado aumento de horas lectivas en lenguas. Con la adaptación del sistema educativo catalán a la Lomce, a pesar de que desde la Generalitat se ha reclamado siempre la derogación “invasiva en las competencias catalanas” de la ley estatal aprobada por el Gobierno de Mariano Rajoy- los alumnos catalanes estudiarán en total más horas de matemáticas e inglés a partir del próximo septiembre.

Más horas de matemáticas
En lo que se refiere a la educación de primaria, se impartirán cuatro horas semanales de matemáticas en todos los cursos en lugar de tres. Además, la conocida como ley Wert fija en un 50% el tiempo destinado a las materias troncales, entre las que se incluyen las matemáticas. En total, las escuelas de primaria deberán impartir 840 horas de esta asignatura, que los maestros podrán distribuir como crean conveniente.

Por su parte, los estudiantes de 3º de ESO también darán una hora semanal más de matemáticas el próximo curso y, además, las matemáticas se incrementarán en detrimento de las horas de libre disposición de los centros educativos públicos de la comunidad catalana.

Asimismo, la Generalitat también aumentará las clases de inglés, pero sólo en la ESO. Los centros deberán impartir 35 horas anuales más y serán ellos los que decidan a qué cursos las destinan. La consejería fomentará que los institutos den alguna materia o actividad no lingüística en inglés, porque el objetivo final es que los alumnos acaben la educación obligatoria con un nivel de lengua extranjera equivalente al B1.

Los alumnos sí elegirán entre religión o una asignatura alternativa, tal y como establece la ley educativa a nivel nacional. En este sentido, la Generalitat ha propuesto una alternativa que incluirá cultura religiosa, mitos griegos, filosofía y ética. Las pruebas para comprobar el nivel de los alumnos se pasarán en 3º de primaria, con reválidas en 6º curso y 4º de ESO, según informan fuentes sindicales.


LIDER DE SOCIETAT CIVVIL CATALANA
Juan Arza: “La catalanofobia hace felices a los nacionalistas”
Entrevista a uno de los líderes de Societat Civil Catalana frente a la basílica de Santa María del Mar, un lugar simbólico y turístico de Barcelona, para conocer sus opiniones sobre las elecciones del 27S
Juan Soto Ivars El Confidencial 26 Agosto  2015

Le he propuesto a Juan Arza, uno de los fundadores de Societat Civil Catalana, que me cite en un lugar simbólico para él. Me lleva a los abrevaderos de guiris que hay frente a la basílica de Santa María del Mar. A la primera pregunta, nos interrumpe la camarera. Le pedimos los cafés y nos informa de que sólo dan vino. Las elecciones en la carta de vinos eclipsarán, en un momento dado, a las elecciones del 27S. Por el camino saldrán temas en los que la gente de Societat Civil Catalana tiene poco espacio para opinar, como la catalanofobia.

PREGUNTA. ¿Por qué me has citado en este abrevadero de guiris?
RESPUESTA. No, hombre, te he citado frente a Santa María del Mar, que es una de las joyas del gótico catalán. Esta iglesia se construyó en el siglo XIV con el dinero y el trabajo de los pescadores humildes de esta zona y es un gótico catalán genuino. Mucha gente desconoce que buena parte del barrio gótico es totalmente falso, y que edificios de apariencia gótica son del siglo XIX y XX, como el museo Picasso. Son construcciones que se adornaron y embellecieron con la intención programática de engrandecer el pasado de Cataluña. Y para mí el pasado de Cataluña ya es suficientemente grande, y está mucho más representado en las líneas limpias y luminosas de esta basílica, que no en aquel gótico de mentira, artificial y creado por una burguesía que pretendía dotarse de un pasado diseñado desde el presente.

P. Desde que te sigo he visto que también te gusta meterte en jardines. ¿Recibes muchos insultos por Twitter?
R. No. Recibo muchos mensajes cuando alguna de las figuras más relevantes del separatismo me responde y sus seguidores se meten. Entonces noto que hay una guardia pretoriana de cuentas robot que salen en defensa de algunas figurillas independentistas.

P. ¿Por ejemplo?
R. David Fernández o David Rufián, por decirte un par. La única ocasión en la que me sentí atacado fue cuando unos tuiteros me dieron a entender que sabían la dirección de mi trabajo, algo que, por otra parte, aparece en mi página web. Algo así como: “oye, te tenemos localizado”. Pero no considero un insulto que me llamen ultraderechista o nacionalista español.

P. ¿Te sientes identificado con esos apelativos?
R. No.

P. ¿No eres nacionalista español?
R. No. Para mí no hay nacionalismo bueno. Si dices nacionalismo alemán, italiano o inglés, a todo el mundo le viene a la cabeza algo malo. Sin embargo aquí se generó la idea de que hay un nacionalismo bueno, integrador, positivo, etc, que es el catalán. El nacionalismo español, si lo entendiéramos como el proyecto de construcción de una nación homogénea donde todo el mundo habla español, donde todos se emocionan con el himno, me parecería una aberración igual que el proyecto de ingeniería social que hay ahora mismo en Cataluña. España es un país plural y no lo quiero de otra manera.

P. En estos términos, ¿cómo identificaríamos a un verdadero nacionalista español?
R. Si yo fuera nacionalista español desearía que sólo se estudiara en español en la escuela, consideraría que no vale la pena estudiar el catalán. No querría que Cataluña tuviera ningún tipo de autogobierno. Me encantaría que se diera algún tipo de formación del espíritu nacional en el colegio, y no hay nada más lejos de mis planteamientos.

P. ¿Habéis sido porosos con la ultraderecha en Societat Civil?
R. Es una acusación injusta e interesada. En una manifestación que organizamos llegaron unos señores con unas camisetas negras y banderas de España, una persona de nuestra junta directiva fue a decirles que no armasen líos y eso significa que negociamos con la extrema derecha. Si el padre de nuestro presidente estaba en Fuerza Nueva o en Falange ¿eso significa que nosotros somos de Falange? Yo tenía un abuelo en el Partido Comunista y un tío, su hijo, en Falange. ¿Demuestra eso que soy una especie de comunista-falangista raro, o qué? Es como si yo pretendiera que Lluis Llach, que sí estuvo en Falange, es ahora un falangista. Ridículo. Esas cosas se desacreditan por sí solas.

P. ¿Por qué una gente capitaneada por Artur Mas acusa a otros de ser de derechas?
R. Es una fórmula que les ha funcionado bien hasta ahora. Estigmatiza y acorrala a las personas que nos oponemos al nacionalismo. Hasta hace unos años, muchos personajes políticos no daban la cara contra el nacionalismo catalán, así que la oposición más fuerte venía de nacionalistas españoles y de una ultraderecha. También es culpa del maldito franquismo, que se apropió de la simbología española y la exacerbó de manera egoísta. Franco identificó España con la derecha, pero hay que romper esta identificación. Te dice esto alguien conservador, eso sí.

P. La foto de Pedro Sánchez con la bandera de España detrás, ¿es un intento de reconducir el símbolo y la idea de España hacia la izquierda?
R. Lo de Pedro Sánchez con la bandera es un gatillazo, un acto impostado. No hace falta hacer esa ostentación, a mí esa imagen me recordó a la película del general Paton. Pero tampoco hace falta lo del PSC, que es ocultar la bandera española siempre. La bandera debe tener una presencia normal, ni gigantesca ni en el cuarto de las fregonas.

P. Volviendo a Twitter, encuentro que muchísima gente independentista con esteladas o chapitas del Junts pel sí en la foto de avatar... La sociedad civil separatista parece proclive a añadir símbolos patrióticos a su imagen personal.
R. Yo nunca lo haría, pero lo respeto. Lo que no me parece tolerable es que asocien estos símbolos a instituciones. Si cuelgan una estelada en un ayuntamiento, es como si un ayuntamiento del PP colgase una bandera del partido. La estelada representa a un grupo de partidos, no a la sociedad. Pero es que te meten una estelada hasta en una iglesia católica. Yo soy católico y alucino cuando veo una estelada en lo alto de un templo. En Cataluña se ha politizado hasta el paisaje. He pasado las vacaciones fuera y nada más entrar en Cataluña ves esteladas a un lado y a otro de la autopista, que están puestas con la intención de marcar territorio.

P. A veces, en Barcelona, entre las esteladas veo una bandera de España colgada en un balcón. ¿Tú tienes una?
R. No. Sólo colgué banderas en mi ventana en 2012, concretamente una española y una catalana, porque me sentí apelado con aquel 11S independentista y quise hacer una demostración. Pero nunca había hecho algo así. De hecho, tuve que ir a una tienda a comprar las banderas.

P. ¿A una tienda de chinos?
R. Sí. Quizás debería hacernos reflexionar el hecho de que unos y otros demostremos nuestro sentimiento con banderas fabricadas en China.

P. La pulsera que llevas, ¿qué representa?
R. Son los colores de España y los colores de Cataluña, algo que queremos reivindicar desde Societat Civil Catalana: la bandera de España y la de Cataluña comparten los mismos colores.

P. ¿Qué me dices de la relación entre el FC Barcelona y la política?
R. Mucha gente se ha acercado al catalanismo y luego al independentismo a través del Barça. El Barça ha logrado asociar los valores del éxito, el juego bonito y la alegría por el triunfo con el posicionamiento político, pero cuando yo celebro los éxitos de un deportista español no me gusta mezclar la identidad con el deporte.

P. ¿De dónde vienes?
R. Mis padres son gallegos y yo nací en Venezuela. Llegué aquí con nueve años y esto ha marcado mi posición política, porque Venezuela era un país modélico tanto económica como democráticamente y ha degenerado en una ola de populismo nacionalista. Fíjate en los chándales de los políticos venezolanos. Esa histeria de poner la bandera en todas partes ya sé yo dónde conduce. Me preocupa también la nueva izquierda populista que hay en España.

P. Sin embargo, Ada Colau ha conseguido sortear las posiciones independentistas. Le exigen que sume Barcelona a la lista de Municipios por la Independencia y se ha negado. ¿Cómo valoras esta posición?
R. La izquierda en Cataluña está dirigida por una élite sociológica, ideológica e identitariamente más nacionalista que su electorado. Eso pasó con ICV, con PSC y pasa ahora con Catalunya Sí que es Pot. Cuidan mucho de no presentarse como nacionalistas porque eso los alejaría de su electorado, pero los dirigentes comparten el marco mental del nacionalismo.

P. ¿Crees que la formación de Colau virará al independentismo antes del 27S?
R. Lo veremos. No hace tanto que el señor Herrera de ICV se fotografiaba con Artur Mas y Oriol Junqueras. Muchos se descolgaron del Proceso Soberanista cuando adquirió los tonos esperpénticos que tiene hoy. Veremos qué ocurre en el próximo Parlament. Yo creo que buena parte de los diputados de Catalunya Sí que es Pot se sumarán al proceso, y si hay mayoría nacionalista votarán a favor de la declaración de independencia y participarán en la redacción de una Constitución Catalana.

P. ¿Societat Civil Catalana participaría en la redacción de esa Constitución?
R. Nosotros no vamos a participar en un proceso que tiene como objetivo romper no sólo la legalidad, sino lo que nos preocupa más: la convivencia con el resto de España.

P. ¿La independencia de Cataluña rebajaría la efervescencia nacionalista?
R. Quien crea que la independencia acaba con el problema del nacionalismo está equivocado. El nacionalismo catalán es irredento. Tiene reclamaciones sobre territorios que es deber de la nación catalana recuperar. Un consejero de la Generalitat ha dicho que les darían la nacionalidad catalana a los valencianos y a los mallorquines. Un estado independiente catalán empezaría un proyecto para influir y, a la larga, ubicarse en esa nación definida por la lengua. De Cataluña a los Països Catalans, no me cabe duda. Se convertiría en un nacionalismo con estado con todo lo que eso supone. Además, cualquier problema que tuviera ese nuevo estado sería achacado al resto de España, a la herencia, al dominio español como han hecho los nacionalismos en América Latina.

P. Causaron revuelo unas declaraciones de Albert Pont en este periódico sobre la forma en que se harían con el control de los puertos e infraestructuras. Hoy he llamado al puerto y al aeropuerto de Barcelona para hablar con sus directores y se han negado a declarar nada al respecto. ¿Qué pasaría con el control de las infraestructuras al día siguiente de unas elecciones que dieran a Junts pel sí la mayoría?
R. Nada, no creo que pase nada de eso. Hay un nacionalismo catalán inteligente que no es el de Albert Pont y otros friquis que han aparecido. Este nacionalismo inteligente busca un pacto con el estado que garantice su impunidad para manejar Cataluña como un cortijo sin los costes que supondría la independencia. Quieren impunidad para casos como el de Pujol, para la situación financiera de Convergencia, para los tejemanejes los Sumarroca, del conseller Puig, de su hermano... En segundo lugar, quieren recursos financieros. Y en tercero, buscan perpetuar el entramado de relaciones oscuras entre empresas y políticos, el chiringuito que tienen montado desde los tiempos de Pujol.

P. Pero la población ¿no se ha tragado ya que se busca una verdadera independencia?
R. El independentismo de muchos es postureo. Tienen la caradura de cambiar el discurso de un día para otro. Si hablamos de algunos de los articulistas colocados en La Vanguardia, el Ara o TV3, o de alguno de los culturetas que vive del presupuesto... si a alguno de estos les dijeran que tienen que volverse federalistas para conservar su columnita o su subvención, todo este mundillo cultureta cambiaría el chip con la misma desfachatez que mostraron para volverse independentistas. Habría otro sector que se resistiría, pero ¿qué son esos sin el apoyo de los medios de comunicación? Volverían a la marginalidad donde han vivido tradicionalmente los independentistas.

P. ¿Ha llegado a Societat Civil un periodista despedido de alguno de los medios que mencionas por expresar ideas contrarias a los intereses del poder?
R. La cosa es mucho más sutil. Desde hace muchos años, todos los periodistas que se han fichado o han ganado exposición son nacionalistas. No es que hubiera mitad y mitad y los hayan purgado.

P. Pero siempre que hay una situación de periódico intervenido ideológicamente se dan las purgas, aunque sean anecdóticas. Me parece raro que no pase.
R. Es que los no nacionalistas nunca hemos estado. A mí me llamaron para una tertulia en Catalunya Radio. Me atreví a discutirle a una señora de ERC la cuestión del déficit fiscal y no me volvieron a llamar nunca más. No les ha hecho falta la purga porque la habían hecho de manera sutil a lo largo de muchísimos años.

P. Pasemos a un tema que me interesa mucho: la catalanofobia. Sé que aquí se exagera la catalanofobia del resto de España, pero lo cierto es que existe y crece. ¿Estás de acuerdo?
R. Desde Societat Civil hemos dicho muchas veces que nuestro enemigo no son sólo los separatistas, sino también los separadores. Hay mucho separador en el resto de España, muchísima gente que ha asumido la visión de los nacionalistas. Muchas veces, desde el resto de España no se distingue que aquí hay muchísimos catalanes que no piensan como la Generalitat.

P. Lo mismo que pasa cuando se habla aquí de lo que dice el Gobierno, ¿no?
R. Exactamente. Yo hago un llamamiento a los españoles para que no asuman el mensaje nacionalista. Cuando tú dices “los catalanes quieren la independencia” le bailas el agua a los nacionalistas: identificas la parte con el todo. Y no digamos cuando se cae en los tópicos y en los odios regionales: en Valencia hay mucho discurso que me repugna tanto como el catalán, tenemos este problema en toda España. Si España no asumiera el discurso separatista y separador, tendríamos buena parte del problema catalán solucionado.

P. ¿No crees que uno de los ámbitos de Sociedad Civil Catalana tendría que ser la promoción de Cataluña en el resto de España para combatir la catalanofobia?
R. Dentro de nuestras modestas posibilidades lo vamos intentando. Damos conferencias en otras regiones para dar a conocer Cataluña en el resto de España.

P. Pero en estas conferencias, ¿no se acaba hablando mal de independentismo en lugar de hablar de lo bueno que tiene Cataluña?
R. Sí, es verdad. Encontramos mucha comprensión en el resto de España, pero lo que genera más oyentes es el discurso antinacionalista y no tanto uno positivo, centrado en destacar lo bueno de Cataluña. En parte, es comprensible como reacción a la agresión permanente del nacionalismo, pero por otro lado les estamos haciendo el juego precisamente a ellos.

P. Permíteme una crítica. A veces, desde fuera, recordáis un poco a Fernando Savater o a Rosa Díez con el tema vasco. Aunque pueda estar de acuerdo con los puntos de vista, resulta un poco cansina la queja constante, el victimismo. Por otro lado veo que Podemos, a base de responder a ataques, ya prácticamente no es nada. ¿No es peligrosa esta actitud?
R. Nosotros nacimos como un movimiento de reacción y arrastramos esa actitud. Entiendo perfectamente lo que dices, y te anticipo que vamos a virar en la medida en que el debate lo permita. Nuestro primer lema fue “La independencia, ni la queremos ni nos conviene”, pero ahora es “Junts i millor”, Juntos y mejor. Tenemos que alinear nuestra actividad del día a día con ese propósito de subrayar las posibilidades de futuro que tenemos juntos. No es fácil, porque los medios suelen buscar la caña. Te preguntan sobre lo que ha declarado Romeva o lo que ha dicho Mas, buscan siempre eso. El separatismo lleva la iniciativa y nosotros vamos a remolque.

P. ¿Qué otros debates promocionarías si pudieras organizar la agenda?
R. Por ejemplo, destacaría nuestra postura sobra la cuestión lingüística, sobre el enriquecimiento del bilingüismo si lo apartamos de la postura nacionalista; sobre la necesidad de descentralizar el Senado y trasladar parte de la administración central a Barcelona para generar la idea de co-capitalidad; sobre las reformas pendientes en el sistema de financiación... Pero ¿qué pasa? Que si Mas ha dicho una boutade, preguntan a ver qué dice Societat Civil. Es difícil escaparse de esto pero lo vamos a intentar. No podemos ser sólo antinacionalistas.

P. A los catalanófobos en España, esa gente que está harta de las declaraciones de Mas en los periódicos, esas personas que han adoptado la actitud del “que se vayan y nos dejen en paz esos putos catalanes”, ¿qué les dirías?
R. Que España sin Cataluña dejaría de ser España. Cataluña aporta un patrimonio cultural increíble tanto en lengua española como en lengua catalana, y es necesario que los españoles aprendan a querer y a valorar esta cultura catalana. Y esto, dejando aparte el tirón económico de Cataluña, yendo sólo más a lo sentimental.

P. ¿Qué más les dirías?
R. Entiendo que una persona que dice “que se vayan ya los putos catalanes” no está para muchas sutilezas, pero le diría que, si quiere tocarle los huevos al nacionalismo, tiene que abrir los brazos a Cataluña y a los catalanes. Si usted se muestra favorable a la cultura catalana, deja sin armas al nacionalista. Son las actitudes catalanófobas las que hacen felices a los nacionalistas.

P. ¿Catalonofilia para combatir al independentismo?
R. Sí. A quien ha adoptado la postura nacionalista pensando que España no le quiere, lo convences, porque el catalán no es este tipo odioso que sale en la prensa española todo el rato. Viajemos al resto de España, hablemos con nuestros compatriotas de verdad. El escritor Joan Planas hizo eso y dejó de ser independentista.

P. ¿Qué opinión puedes darme sobre la forma en que el PP ha gestionado el tema de Cataluña?
R. No me gusta mezclar mis opiniones como militante del PP y mi papel en Societat Civil Catalana.

P. ¿Cuáles es la opinión de Juan Arza, sin carné de nada?
R. Que el PP ha dado muchos bandazos. En la época de Rajoy como presidente, creo que en general se ha actuado bien. En primer lugar porque la situación que se encuentra Rajoy ya está absolutamente podrida. Si nos limitamos a su presidencia de gobierno, ¿qué otra cosa podía hacer? ¿Podía ponerse a negociar, está la otra parte en condiciones de negociar? Creo que no.

P. ¿Y la ausencia de seducción?
R. No ha funcionado la seducción. Rajoy debería haber tomado la iniciativa. También creo que negociar determinadas reformas no es someterse a los nacionalistas.

P. ¿Wert ha sido venenoso con la ley de educación?
R. Sobre todo con algunas declaraciones o detalles de esa ley sin pies ni cabeza, que han generado mucha polémica y han quedado en agua de borrajas. No discuto la posición general del gobierno respecto a la soberanía nacional, que no se negocia. Pero en otros asuntos me ha faltado dureza por parte del Gobierno. Por ejemplo, en años de crisis profunda, cuando la Generalitat depende de la asistencia del estado, no puede ser que el dinero del estado vaya a parar a la maquinaria ideológica, a los medios subvencionados. A veces ha faltado dureza y otras mano izquierda.

P. ¿Y el PP de Cataluña?
R. En el PP de Cataluña, muchas de estas críticas se comentan en privado, no sólo en las bases, sino entre la dirección del partido. Pero, llámales respetuosos, disciplinados o serviles, el adjetivo lo dejo en tus manos, el hecho es que se han mantenido callados.

P. ¿Esto tiene que ver con la salida de Alicia Sánchez Camacho?
R. No. Alicia es una persona con la que se ha cometido una injusticia, no tiene nada que ver con la imagen que se ha creado de ella.

P. ¿Albiol es un giro a la extrema derecha?
R. Yo creo que no. Aprovechó el discurso duro porque atrae votos, pero en la práctica nadie es capaz de mencionar una sola medida xenófoba de Albiol.

P. Pero nadie sería capaz de encontrar tampoco una idea nazi en Guillermo Zapata, y mira la que se lió con unos tuits.
R. Desde mi punto de vista hay una distancia entre hacer chistes sobre el holocausto e intensificar el lenguaje para hablar de políticas de inmigración.

P. Entonces, ¿qué clase de cambio representa Albiol en el PP de Cataluña?
R. Puede movilizar a un votante del PP desilusionado.

P. ¿Un votante de Ciudadanos?
R. Puede que sí. Albiol va a tener varios efectos: uno, sacar a votantes del PP de la abstención; dos, darle moral al partido y movilizar a las bases; tres, atraer a votantes conservadores que se han ido a otros partidos.

P. ¿Y qué me dices de Unió?
R. Unió representa a votantes que no quieren renunciar a la posición victimista ni a la expectativa de mayor autogobierno, pero que conservan la cabeza sobre los hombros. Gente conservadora, de orden, contraria a las medidas radicales de Convergencia. El problema es la traducción de esos votos en escaños, porque en Barcelona el escaño está muy disputado, mucho más que en regiones donde las posiciones conservadoras se han radicalizado hasta convertirse en algo que recuerda al carlismo.

Bilingüismo enriquecedor
Nota del Editor 26 Agosto  2015

A estas alturas todos los "bilingüistas" de lenguas regionales ya deben ser millonarios. Y si no lo son, habría que preguntarles donde está toda la riqueza económica y moral que han despojado a los español hablantes.

Hay gente que debe tener serios problemas en las cervicales de tanto mirarse el ombligo.

No se enteran de que las lenguas regionales son un disparate que salta a la vista en cuanto se levanta un poco la cabeza.
 


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