AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 9  Septiembre 2015

Psicopatología del nacionalismo
Juan M. Blanco www.vozpopuli.com  9 Septiembre  2015

Artur Mas continúa, no ceja en su proceso hacia la independencia acompañado de esa oligarquía de políticos, empresarios e "intelectuales" que vislumbran un horizonte con más poder, favores, mercados cautivos, prebendas e impunidad. Myores ventajas a costa de los crédulos. Más difícil resulta comprender los motivos que llevan a muchos ciudadanos corrientes a sucumbir ante esos cantos de sirena, a comulgar con ruedas de molino, a emprender la marcha, obnubilados por la melodía del nuevo flautista de Hamelín, a caminar por una senda peligrosa para la convivencia, la libertad y el pluralismo político. ¿Cómo puede explicarse este fenómeno?

En The Psychology of Nationalism, Joshua Searle-White señala que la potenciación de la identidad y la autoconfianza, en un mundo de dudas e inseguridades interiores, es el mecanismo psicológico que alimenta el nacionalismo. Identificarse con una nación, inventada o imaginada, permite al individuo ganar autoestima, atribuirse las cualidades, nunca defectos, que el discurso nacionalista asigna a esa idealizada colectividad. Para ello es necesario crear un enemigo contra el que definirse, alguien a quien traspasar todos los males, vicios, defectos y, por supuesto, la culpa.

No intenten discutir, aportar datos objetivos. Como conjunto de ideas fanáticas, cerradas en sí mismas, el nacionalismo se muestra refractario a argumentos razonados. Sus conceptos no van dirigidos al intelecto, a la parte racional de los individuos, sino a las vísceras, a los impulsos más básicos, a esa parte primitiva, impulsiva e irracional que todos llevamos dentro. Pertenece al grupo de doctrinas que recurren a retorcidas técnicas de propaganda, tergiversan la educación, la historia, manipulan las emociones de la masa fomentando odio, desprecio, transferencia de culpa hacia otros.

Una creencia mesiánica
Como nueva religión laica, como creencia mesiánica, el nacionalismo hace creer a la gente que goza de cualidades excelsas, superiores, tan sólo por pertenecer al grupo. El paraíso se encuentra a la vuelta de la esquina, solo a falta de liberarse del yugo de los opresores. Profesar la nueva fe constituye un atajo, una vía muy cómoda, exenta de esfuerzo, para sentirse justo, cabal, repleto de razón. Para considerarse víctima, adquiriendo enorme superioridad moral y derecho a un trato de favor. No es necesario esforzarse, emprender el largo y costoso camino de la auténtica superación personal. Basta con convertirse, identificarse, ser, comulgar con la tribu, con sus jefes, para recibir instantáneamente los dones del Espíritu Santo.

Lauren Langman, en The Social Psychology of Nationalism sostiene que "el nacionalismo presenta una visión torticera de las relaciones entre grupos, distorsiona las intenciones de los otros y promueve una elevada visión del ‘nosotros’ frente a un deshumanizado, psicopatológicamente peligroso ‘ellos’, con el fin último de lograr una adhesión total a sus líderes. Los dirigentes nacionalistas, a través del control de los medios, tratan de manipular al público presentando a los ‘otros’ como un peligro inminente para ‘el pueblo’, su bienestar, honor y dignidad. Cuando el nacionalismo cae en el ‘pensamiento de grupo’, se vuelve impermeable a la razón."

Muchos pensarán que, con tan burdos argumentos, el nacionalismo sólo podría manipular a patanes, necios e ignorantes. Pero no es así. También atrapa a muchas personas inteligentes y cultas porque no se trata de una mentira cualquiera sino de una fábula que contiene todo el delicado material con que se tejen las fantasías, los sueños, el miedo, la angustia, las dudas sobre la propia identidad. Ese cuento de hadas que todo niño desea escuchar. Un enfoque maniqueo, de buenos y malos, que arrincona la responsabilidad individual, diluyéndola en la dinámica de grupos.

Los auténticos héroes
El nacionalismo no se limita a alentar una identidad colectiva, a crear en el individuo una afinidad hacia sus cercanos, una identificación con la comunidad en la que vive. Si todo quedase ahí, sería hasta loable. El peligro surge cuando la identidad que promueve es excluyente, cuando no sirve para cohesionar la sociedad sino para dividirla en mitades irreconciliables. Es nocivo, extremadamente dañino, cuando difunde una distorsionada imagen del "otro", inventa viejos agravios, fomenta la enemistad, el enfrentamiento. Cuando inocula en las gentes maldad, odio, menosprecio del vecino, conduciendo a la discriminación, a la xenofobia, a una quiebra de la convivencia. Una conducta que sería perseguida como grave delito en cualquier país menos acomplejado y pusilánime que el nuestro.

Pero el Régimen de la Transición creó el caldo de cultivo perfecto para la difusión de estas creencias. El pacto entre oligarquías corruptas otorgó a los nacionalistas manga ancha para actuar a voluntad en sus territorios... siempre que guardaran las formas, la apariencia de legalidad. Mientras, la ideología nacionalista quedaría blindada contra la crítica por un terrible tabú, el único, de los muchos establecidos, que todavía permanece en pie. Y se beneficiaría de la extendida impunidad de los poderosos, la de quienes pertenecen a un importante grupo de presión. Con su llamada a la independencia, Artur Mas no ha vulnerado exactamente el fondo, pues en la práctica puede hacer lo que le viene en gana, con independencia de lo que señalen las leyes. Pero sí las formas, la apariencia, ese decorado de cartón piedra en que se basó el Régimen. Nuestros miopes y acomplejados gobernantes se apestarán a negociar para que las aguas regresen al acostumbrado cauce, para que la independencia se produzca de tapadillo, por la vía de los hechos, de facto pero no de iure.

Mas y sus adláteres no pretenden sólo el poder: también la gloria. Pasar a la historia como héroes, titanes de un nuevo mito fundacional. Pero su comportamiento muestra poco heroísmo o valentía; más bien egoísmo, abuso, mezquindad y, sobre todo, falta de escrúpulos. Los verdaderos héroes, aquellos que merecen admiración, respeto y reconocimiento de todos los españoles son esos catalanes no nacionalistas que, abandonados a su suerte por los sucesivos gobiernos de España, han osado levantar la voz, resistido la manipulación, la interesada presión de oligarcas y caciques, preservando las ideas que inspiraron la Ilustración, hoy denostadas y pisoteadas. Han levantado la antorcha de la razón allí donde su ausencia produce auténticos monstruos.

GRECIA, ESPAÑA Y EL “PELOTEO GENERAL”
Antonio García Fuentes Periodista Digital  9 Septiembre  2015

Escribo el mismo día que dimite el primer ministro griego y convoca nuevas elecciones, seguro que para seguir mangoneando la ruina griega; puesto que los políticos, no responden de nada y tejen sus redes para perpetuarse en el chollo; puesto que Estado (ayuntamiento, provincia, autonomía, etc.) arruinado o no; ellos siempre cobrarán sus sueldos y añadidos, primero que nadie ya que para ello controlan el dinero que hay en caja, contante y sonante; “los que vengan detrás que arreen, esperen o se ahorquen”… les da igual. De ahí que se halla acumulado “el descomunal peloteo de deudas que han de sostener como sea, puesto que caso contrario el sistema capitalista-fantasma que se ha montado desaparecería y la ruina sería total”.

Como todo está tan liado y es tan obtuso el conglomerado de deuda y deudores, uno se asombra de mucho de lo que lee y piensa que todo ello, es una tan brutal mentira, que nadie sabe cómo se podrá aclarar o normalizar, puesto que quienes aparecen como eruditos escriben cosas como las que siguen:

“El Disparate Económico: ROBERTO CENTENO: Grecia sin salida y España, ¿cuándo? http://blogs.elconfidencial.com/economia/el-disparate-economico/2015-06-29/grecia-sin-salida-y-espana-cuando_907417/ Se ha llegado a un punto en que, legítima o ilegítima, la deuda es ya imposible de devolver. Ni Grecia, ni España, ni otros países pueden hacerlo. Nos esperan meses, y tal vez años, de tiras y aflojas. Tsipras mostró el sábado su verdadera cara, la de un demagogo irresponsable incapaz de tomar decisiones y que, con tal de no reconocer que ha mentido a los electores ofreciendo promesas que no podía cumplir, ha reaccionado como un conejo asustado llevando al país a un callejón sin salida. - Increíblemente, Tsipras ha dejado el tema en manos de un pueblo desinformado y empobrecido. Les ha recomendado que no acepten, lo que, para empezar, ha dividido gravemente a la sociedad griega, que se encuentra en estado de shock. Y, para seguir, constituye un riesgo mayor porque la salida de Grecia del euro traerá consigo una enorme penalización de la deuda, los bonos y las bolsas. - España, el siguiente en la lista: Si en Grecia ocurre lo peor, España será el siguiente país en el foco de atención de los mercados y los especuladores, lo que acelerará la quiebra porque nuestra deuda es imposible de devolver. La deuda total o pasivos en circulación del 148% del PIB o del 131% –la computable más la deuda oculta según Bruselas– es inferior a la griega, pero en todo caso impagable. Nuestro déficit primario es del -4% del PIB si sumamos los 1,5 puntos del déficit de la Seguridad Social, que seguirá creciendo aunque, de momento, se financie con la caja de las pensiones, que desaparecerá en dos o tres años; es mucho peor que el griego, que estima un superávit del 1%. - El PIB crecerá este año un 3% pero el PIB pm, que mide la riqueza creada, será de poco más del 2% porque los precios van a caer en torno al 1%, y el año que viene y siguientes se estima una reducción significativa del crecimiento. Dicho en corto, la deuda y el déficit son insostenibles”.

Como el contenido es mucho más amplio, para ello les dejo arriba la dirección por si quieren leer el resto, así como otros “disparates” escritos por el mismo autor.

Pero la realidad a la vista de cualquier observador es que el empleo sigue en precario o inexistente, puesto que pasadas “las alegrías primaverales y del verano turístico todos los contratados o en inmensa mayoría volverán al paro y al tedio de la espera de nuevos horizontes que no serán otros que los de la temporada que cada cual pueda aprovechar; sea sirviendo mesas en un chiringuito de la playa o recogiendo frutos en las diferentes zonas donde hay cosechas periódicas, que precisan mano de obra transitoria”.

Otro panorama amplísimo de observación, es la enorme cantidad de establecimientos que se han cerrado y que no se han vuelto a abrir; sus locales siguen vacíos, muchos de ellos con basuras que se acumulan desde hace ya decenios, otros que han nacido como “lucen las bengalas”; tras mantenerlos abiertos lo que han podido resistir, después y acabados los recursos de esos emprendedores ilusionados, han tenido que cerrarlos.

Muchos de los que aún se mantienen, luchan con los propietarios para arrancarles rebajas en los alquileres, amenazando que se marchan a otros locales disponibles, de los que hay infinidad. La construcción sigue paralizada o casi, la venta de inmobiliario, sea lo que sea, según los corredores de fincas, anda paralizada y ya perdidos los valores reales de la finca que sea, que como el mercado está en precario o en ruina, ya nadie puede asegurar un valor real de las cosas… o sea, un desmoronamiento continuo y que se viene apreciando desde hace ya mucho tiempo, puesto que hasta los vendedores ambulantes de los mercadillos, se quejan de que el negocio languidece de forma alarmante.

Y mientras los políticos que nos han llevado a esta ruina, aún quieren convencernos de que hemos entrado en una nueva era de “progreso”; palabra ya tan prostituida, que aquí en España que tanto se ha pronunciado en los últimos cuarenta años, ya sólo sirve de risa, mofa y cachondeo; puesto que el progreso ha sido para unas minorías apostadas cerca del dinero público, el que se han llevado de múltiples formas fraudulentas, y de cuyas consecuencias, hoy están los juzgados llenos de papeleos que por otra parte no se aclaran y nos tememos se van a eternizar, para que nadie pague nada de lo mucho que han “sustraído”.

POLÍTICA Y JUSTICIA: "La ley es como una red que atrapa las moscas y deja pasar a los pájaros". La política se creó para "legalizar" la corrupción. (Anacarsis. siglo VII a.C.). BIPARTIDISMO: «Los dos partidos que se han concordado para turnarse pacíficamente en el poder, son dos manadas de hombres que no aspiran más que a pastar en el presupuesto. Carecen de ideales, ningún fin elevado los mueve.» (Benito Pérez Galdós).

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más)

Los españoles se merecen la misma atención sanitaria vivan donde vivan
EDITORIAL El Mundo  9 Septiembre  2015

Las diferencias de calidad de los servicios sanitarios entre autonomías denunciadas por la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública son un alarmante síntoma de que la cohesión territorial no está plenamente conseguida en nuestro país. Un hecho cuya consecuencia más inmediata es la vulneración del derecho de todos los ciudadanos a disponer de la misma atención médica independientemente de su lugar de residencia. Estas desigualdades revelan, además, que la gestión de la Sanidad por las CCAA, una de las prestaciones más descentralizadas, provoca una serie de disfunciones que el Estado debería subsanar.

Lo más urgente sería la evaluación de la eficiencia de los distintos modelos de gestión (pública, privada o concertada) para que los responsables autonómicos dispusieran de información contrastada sobre la viabilidad y eficacia de cada uno de ellos. Es imprescindible, para garantizar la igualdad de acceso a los servicios sanitarios, evitar políticas cortoplacistas e improvisaciones de urgencia, como las que se aplicaron en algunas comunidades con el copago farmacéutico. Una actitud política responsable pasaría por recoger la experiencia de los profesionales que aplican los diferentes modelos y extender sus resultados a las CCAA.

Porque aunque es cierto que cada cuatro años los ciudadanos tienen la potestad de castigar con su voto a los políticos que realicen una gestión deficiente, tratándose de la salud de todos sería una garantía de normalidad democrática que la eficiencia de estos servicios quedase al margen de los vaivenes electorales. Las diferencias, que van aumentando año tras año, demuestran que no existe voluntad en los responsables autonómicos para intentar erradicarlas, aunque muchos de ellos achaquen la bajada de la calidad a los recortes sufridos por la crisis. No se trata sólo, sin embargo, de una cuestión económica. En su conjunto, desde 2009 se han perdido entre 15.000 y 21.000 millones de euros destinados a la Sanidad, que se ha traducido en la eliminación de más de 40.000 puestos de trabajo.Pero cada autonomía ha aplicado las políticas de austeridad de una forma diferente. Por eso, sin necesidad de revertir el proceso descentralizador, el Estado debe armonizar las políticas sanitarias en todo el territorio para que se respete la igualdad entre los españoles.

Insuficiencia neuronal
Nota del Editor  9 Septiembre  2015

Esto de decir que los españoles se merecen la misma atención sanitaria vivan donde vivan y luego persistir en el tinglado autonosuyo indica una clara carencia de tejido neuronal (conexiones neuronales).

Hay por ahí gente muy, pero que muy despistada, que defiende la idea de que el votante tiene la potestad de condicionar el resultado de la gestión pública, y que si no está de acuerdo con la que le aplican, puede trasladarse a otro lugar. O sea, mete el perro y el gato en sendas cajas, una muda y se va a vivir a otro sitio donde le esperan con un empleo de enchufado en la administración, y de paso descuelga a la compañera y se busca cualquier alternativa local, regional, nacional o internacional o todas juntas puesto que los enchufes tienen vida propia y se multiplican ad infinitum.

La reforma de la Justicia, una tarea eternamente pendiente
EDITORIAL El Mundo  9 Septiembre  2015

La fiscal General del Estado, Consuelo Madrigal, abogó ayer por un papel más activo de los fiscales en los procedimientos judiciales. Según sus palabras, "el modelo procesal basado en investigaciones policiales más o menos dirigidas por el juez instructor ha sido abandonado en América y Europa y se revela inoperante en nuestro país".

Sus palabras indican, aunque no lo dice expresamente, que es partidaria de que la instrucción sea asumida por los fiscales, dejando a los jueces el papel del control del proceso y del respeto a la legalidad. Ésa era una de las iniciativas propuestas por Alberto Ruiz-Gallardón en su ambiciosa reforma del procedimiento penal que finalmente no pudo salir adelante.

Hay muchos argumentos para defender que el fiscal asuma el papel del instructor, pero existe también un obstáculo insalvable: que el Fiscal General del Estado es nombrado por el Gobierno, según determina la Constitución.

Los fiscales funcionan bajo el principio de jerarquía ya que, a pesar de tener autonomía funcional, están obligados a seguir el criterio jurídico que establece la instancia superior. Ello supone que quien dirige la acción acusatoria es, en último término, el Fiscal General del Estado, que tiene la potestad de obligar a sus subordinados a adoptar las directrices que él marca.

Y ya existen numerosos precedentes desde 1978, fecha de la aprobación de la Constitución, de actuaciones de la Fiscalía en sintonía con el poder político en casos que afectaban a los Gobiernos de turno, de un signo ideológico o de otro.

Por tanto, la reforma que pondría en manos de los fiscales la instrucción de los procedimientos penales agudizaría hoy la politización de la Justicia, por muy buena voluntad que tuvieran los profesionales, ya que siempre sería un arma en manos del poder político.

Sencillamente, no es deseable que el fiscal asuma la instrucción mientras no se reforme la Constitución. Sí sería viable si el Fiscal General del Estado fuera nombrado por una mayoría cualificada por el Parlamento y con carácter inamovible. Igualmente habría que reformar el Estatuto Fiscal, cambiar el sistema de nombramientos y blindar la autonomía del instructor.

Aunque lo que planteó Madrigal es muy relevante, creemos que la prioridad de la Justicia debería ser en estos momentos la agilización del proceso y la mayor cercanía a los ciudadanos, como defendió ayer Carlos Lesmes, presidente del Tribunal Supremo.

Lesmes recordó la alta tasa de litigiosidad de nuestro país -una de las más elevadas de Europa con 185 asuntos por cada 1.000 habitantes- y el bajo porcentaje de jueces en relación a la población. No hay duda de que ambos factores, unidos al excesivo garantismo del proceso, propician la exasperante lentitud de la Justicia, que llega a ser escandalosa en casos como el de los EREs en Andalucía, empantanado tras cinco años de investigación, o como Gürtel.

Uno de los indicadores del nivel de desarrollo de un país es el funcionamiento del sistema judicial. Y en España funciona mal, no por culpa de los jueces ni de los fiscales sino sencillamente por la falta de medios y la escasa voluntad política de arreglar el problema. La reforma de la Justicia es esencial no sólo para que la separación de poderes sea efectiva sino también para la regeneración ética de la política que tanto necesitamos. Es una de nuestras asignaturas eternamente pendientes y no parece que esto vaya a cambiar a corto plazo.

Hay que intervenir en Siria
Editorial La Razon   9 Septiembre  2015

El presidente de Francia, François Hollande, acaba de anunciar que la fuerza aérea gala va a operar sobre territorio sirio, primero en misiones de reconocimiento e inteligencia electrónica para, posteriormente, participar en las operaciones de bombardeo contra las posiciones del Estado Islámico que lleva a cabo la coalición liderada por Estados Unidos. Asimismo, el primer ministro del Reino Unido, David Cameron, se dice dispuesto a cooperar en una misión que, tras la oleada de refugiados sirios camino de Europa, se ha convertido en la prioridad estratégica para Occidente. Sin entrar en los errores cometidos, precisamente, por Francia, que impuso la intervención en Libia y pretendió repetir el mismo patrón en Siria contra el régimen de Asad –proyecto que no salió adelante por la oposición de Rusia pero, también, por el rechazo de las opiniones públicas de Europa y Estados Unidos a repetir el fiasco libio– , es evidente que España no puede quedarse al margen de una operación que no conviene verse sólo desde el punto de vista de los intereses propios, sino como un deber para quienes sufren uno de los mayores azotes que ha conocido la humanidad desde la Segunda Guerra Mundial.

Las acciones brutales del llamado Estado Islámico, divulgadas por una maquinaria de propaganda maestra en la utilización de los medios de comunicación electrónicos, han conseguido el doble efecto de crear una atmósfera de terror que impele a los pueblos amenazados a huir en desbandada y de convertirse en un polo de atracción para decenas de miles de jóvenes musulmanes repartidos por todo el mundo, que ven en el EI una vía para escapar de sus frustraciones personales o dar salida al odio contra los occidentales. También, una forma de resistencia de las poblaciones suníes que, como en el caso de Irak, se han visto desplazadas del poder que ostentaban tras la intervención militar estadounidense y británica.

En Siria, donde convivían una docena de etnias y creencias, el fracaso de la sublevación contra el régimen dictatorial de Al Asad ha degenerado en una guerra de exterminio que, por supuesto, incluye a los suníes que se declaran laicos o que no comulgan con la versión extrema del islam que representan estos fanáticos.

Pero la intervención de la Unión Europea debe tener unos medios claramente definidos y una estrategia precisa. Se debe llegar hasta el final, incluso con el uso de fuerzas terrestres, que no es otro que la eliminación del peligro que supone el Estado Islámico, cuya influencia se extiende sin freno en el norte de África y en Asia Central. No se trata de reforzar al régimen de Damasco, que tendrá que ser llevado al convencimiento de que sólo una transición política real garantiza la viabilidad de Siria como nación mosaico de pueblos. Y hay que actuar rápido. Con sólo parar la matanza , Europa ya habrá cumplido.

UN OBISPO HÚNGARO RESPONDE AL SANTO PADRE
'El Papa se equivoca, esto es una invasión islámica'
El Papa Francisco pidió a las parroquias europeas un esfuerzo para poner los medios necesarios en la acogida de los refugiados procedentes del conflicto sirio.
AG Gaceta.es  9 Septiembre  2015

El mensaje del Santo Padre el pasado domingo, en el que aseguraba que los cristianos de todo el mundo tienen el deber moral de ayudar a los refugiados, no ha tardado en encontrar respuesta desde uno de los lugares sometidos a mayor presión migratoria: Hungría.

Se trata del obispo Laszlo Kiss-Rigo, responsable cristiano de la parte sur del país, y ha subrayado que el Papa está "equivocado": "No se trata de refugiados, esto es una invasión islamista en toda regla", ha sostenido Kiss-Rigo, que ha estado presente en la recepción de los recién llegados intentando ayudarles con agua, comida y mantas.

Además: Así rechaza un grupo de refugiados el agua y la comida de Hungría
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"Vienen aquí y comienzan a gritar Allahu Akbar (Alá es grande), quieren hacerse con el control de la ciudad", ha sentenciado este obispo, muy molesto con las palabras del Santo Padre. Para Kiss-Rigo, "Europa se está viendo inundada de personas que se hacen pasar por refugiados, pero que en realidad son una grave amenaza para el continente cristiano y sus valores tradiciones".

En declaraciones para el Washington Post, Kiss-Rigo ha desvelado que la mayoría de ellos "se comportan de manera arrogante y cínica", pues rechazan todo tipo de ayuda y además "siempre tienen dinero".

En este sentido, conviene recordar que los servicios especiales húngaros han logrado detener a dos yihadistas que se escondían entre la multitud, mientras que en Bulgaria el número de terroristas se eleva hasta cinco. De hecho, miembros del Estado Islámico han reconocido que se trata del "momento perfecto" para tomar Europa.

Entre los planes del autoproclamado califato está atentar contra las principales ciudad europeas, pues creen que un golpe de entidad en ciudades como París, Londres o Berlín serviría para que el resto del mundo islámico se levantara y luchara por aniquilar todo aquello que consideran diferente.

En la misma línea que el obispo Kiss-Rigo se encuentra el discurso del primer ministro húngaro, Viktor Orban, que cree que el flujo de migrantes es un desafío directo al carácter cristiano de Europa y que la pasada semana decidió endurecer las leyes contra todos aquellos que decidan cruzar la frontera.

Siria: Asad no es la solución
Rafael L. Bardají Libertad Digital  9 Septiembre  2015

Es bien sabido que no se debe hacer promesa alguna estando ebrio, ni actuar presa de la cólera. Desgraciadamente, tiende a olvidarse que tomar decisiones movido por el sentimentalismo tampoco es buena idea. Y eso es, precisamente, lo que está pasando en Europa, donde tras la imagen de un pobre niño de tres años ahogado en sus playas se ha desatado un verdadero ataque emocional.

Peor aún, los líderes políticos sienten que tienen que hacer algo para evitar ser vistos por sus conciudadanos como unos monstruos insensibles a la tragedia humana. De ahí que, dos años después de haber rechazado intervenir en Siria militarmente, los tambores de guerra se hayan puesto a resonar. Pero ¿cuáles son las opciones reales de hacer algo que cambie el destino de millones de sirios?

El ministro de Asuntos Exteriores, García-Margallo, ha dicho que España apoyaría una acción militar contra el Estado Islámico en Siria, con las debidas salvaguardas internacionales de siempre, y que apoya abrir una negociación con Bashar al Asad a fin de resolver la crisis de los refugiados.

Margallo, con el debido respeto, se equivoca. Y mucho.

Creer que bombardear al Estado Islámico aliviaría los flujos migratorios sobre Europa y beneficiaría a la población civil siria demuestra un grave desconocimiento del conflicto que se desató en ese país en marzo de 2011 y de las dinámicas de confrontación entre sunies y chiíes que sacuden todo el Oriente Medio.

El responsable de los millones de desplazados y de la muerte de más de un cuarto de millón de personas, incluidos mujeres y niños, no es otro que el dirigente de Damasco, Bashar al Asad. Quien sitia, somete a hambruna y bombardea con barriles explosivos a civiles no involucrados en acciones militares es él. De hecho, si el ministro escuchase las declaraciones de los refugiados que están llegando a Austria y Alemania, la cantinela es siempre la misma: "Acabad con la guerra, acabad con Asad".

De hecho, el Estado Islámico es el producto directo de la inacción occidental. El Gobierno español, como sus socios, de pensar algo en 2011 y 2012 fue algo como: "Dejad que se maten entre ellos, que igual pierden todos". Pero no es verdad que puedan perder todos los contendientes. Y ese realismo o pragmatismo mal entendido dio pie a que la oposición al régimen de Damasco se fuera radicalizando con cada nueva barbaridad cometida por las tropas y la policía secreta de Asad. Es más, con el ascenso de los grupos yihadistas sunies y, finalmente, del Frente Al Nusra, afiliado a Al Qaeda, la comunidad internacional, incluido nuestro Gobierno, miró para otro lado cuando el régimen de Damasco tuvo que ser rescatado por los milicianos del grupo terrorista libanés Hezbolá y por Irán, que además de asesores militares y combatientes invertía cientos de millones de dólares en sostener a su principal aliado en la región.

El Estado Islámico, que en ese momento apenas era nada en Irak, sólo tuvo que aprovechar el rechazo ciudadano a Asad, imponer el orden y, a través de su brutal sistema de gobierno, convencer a miles de sirios de que era un diablo mucho mejor que Asad y sus matones. Al fin y al cabo, cumpliendo con el islam rigorista que defienden los dirigentes del EI, los negocios podían abrirse, las escuelas funcionaban y el temor a perder la vida mientras se hacía la compra desparecía. El Estado Islámico no era un simple grupo terrorista, como nos gusta decir por aquí; era un aparato generador de seguridad y orden. De hecho, si se analizan las muertes causadas por el EI, son diez veces inferiores a las causadas por Asad, y la mayoría están directamente relacionadas con sus combates contra el régimen y contra otros grupos de la oposición, incluido el Frente Al Nusra.

No, el yihadismo no está detrás del éxodo de sirios a los países vecinos y ahora a Europa. Asad, sí. Por eso negociar con él una salida no sólo es moralmente aborrecible, sino políticamente imposible. ¿Acaso irá Margallo a arengar a las masas que huyen de Asad para que vuelvan a someterse a quien les ha gaseado con armas químicas, querido matarles de hambre y alentado las violaciones como arma de guerra? La reconciliación en Siria es imposible y el principal obstáculo se llama Bashar al Asad.

Además, negociar con Damasco sería un error estratégico de primera magnitud. Apuntalaría un régimen brutal y despiadado que durante décadas ha representado la mayor amenaza militar contra nuestro aliado Israel; dejaría que la Rusia de Putin, en medio de su escalada de fuerza en Europa, se instalara como un potente actor en la zona; alimentaría las ambiciones regionales iraníes, que tan perniciosas han sido en el Levante, y, por último, alentaría a que la oposición al régimen se radicalizara aún más y se echara en brazos de Al Qaeda y el Estado Islámico, aumentando la amenaza de ataques terroristas en nuestro propio suelo.

En lugar de negociar con, el Gobierno español debería apoyar que se bombardee a Asad. Para quienes afirman que no tenemos los medios necesarios: ni siquiera habría que acabar con él en primera instancia. Bastaría con destruir los principales aeródromos y bases de helicópteros para desarmar eficazmente a su régimen. Alterar el equilibrio de fuerzas en detrimento de Asad es viable. Sólo hay que proponérselo.

¿Se resolverían todos los problemas de la región? No. El verdadero cáncer está en Teherán, pero eso es algo que, en pleno despliegue de la diplomacia mercantilista española y europea, es algo impensable. Sólo que derrotando al Asad se inflige un duro golpe a los ayatolás iraníes. ¿Será por eso que no queremos hacerlo?

Por último, bombardear al Estado Islámico en Siria no es una operación sencilla. Difícil separar la población de su estructura, y su eliminación conllevaría no decenas sino miles de muertos, mujeres y niños incluidos. ¿Estamos dispuestos a ello? Para vencer al Estado Islámico, lo primero es derrotarlo en Irak y desposeerle de su imagen de vencedor. Pero a eso no estuvo dispuesto el Gobierno cuya contribución es la de formación y entrenamiento del Ejército iraquí. ¿Lo está ahora? Lo dudo mucho.

Suele decirse que cuando sólo se tiene un martillo, todos los problemas se ven como clavos. No sé que instrumentos posee la política española, cuando todo se reduce a mediar y negociar, de Cuba a Siria. Sin acritud, pero con pesar, sinceramente.

La izquierda y su afición por ensalzar a terroristas
Juan E. Pflüger Gaceta.es  9 Septiembre  2015

El relativismo de la izquierda queda claro en muchas ocasiones. Una de las que más llama la atención es la elección de sus héroes. El próximo día 27 de septiembre se cumplirán 40 años de los últimos fusilamientos decretados por la Justicia Militar durante el franquismo y desde el espectro ideológico marxista ya se empieza a caldear el ambiente en los medios de comunicación para presentarlos como víctimas y olvidar que fueron asesinos terroristas que en nombre del comunismo o el nacionalismo asesinaron a españoles de manera cobarde y vil. No luchaban contra la dictadura de Franco, que por cierto se encontraba ya en descomposición, luchaban por la segregación de las Vascongadas o por la implantación del comunismo en España.

Quienes elevan a estos terroristas a la categoría de héroes se olvidan de que a quienes asesinaron poco tenían que ver con la pervivencia del franquismo y nos presentan a los ajusticiados como víctimas poniendo el acento en sus huérfanos y viudas. Olvidan siempre, sistemáticamente, el recuerdo de las viudas y los huérfanos de sus víctimas.

¿Quiénes eran Baena, Sánchez-Bravo, García Sanz, Txiki y Otaegui?

José Humberto Baena fue detenido días después de que, junto a otros dos miembros de Frente Revolucionario Antifascista y Patriota (FRAP), asesinaran el 14 de julio a Lucio Rodríguez Martínez, un joven miembro de la Policía Armada que tenía 23 años y que dos meses después iba a contraer matrimonio. Ninguna de las recientes publicaciones sobre este tema señala la edad y la condición del policía asesinado, pero sí que hacen hincapié en que el terrorista que fue juzgado y condenado tenía 25 años.

José Luis Sánchez-Bravo también pertenecía al grupo terrorista comunista de Baena. Su condena a muerte se debió a que fue el encargado de localizar y vigilar durante semanas al teniente de la Guardia Civil, adscrito a la división de tráfico, Antonio Pose Rodríguez. Participó en la selección del objetivo y en la preparación de los planes desde el 2 de agosto. También en la ejecución misma del asesinato que se produjo el 16 de agosto con una escopeta de cartuchos. El agente de la Guardia Civil estaba casado.

Ramón García Sanz, también miembro del FRAP, fue el autor material de la muerte del Guardia Civil Pose. Le disparó con una escopeta de cartuchos, que fue encontrada en su domicilio, causándole heridas en el pecho que le alcanzaron el corazón y el pulmón causándole la muerte de manera casi instantánea.

Jon Paredes Manot, alias Txiki, era miembro de la banda terrorista ETA pese a ser natural de la localidad de Zalamea de la Serena (Badajoz). Desde Extremadura se trasladó con su familia a Zarauz siendo niño y desde los 17 años pertenecía a la estructura de ETA. Desde principios de 1975 formaba parte de los comandos Bereziak dirigidos por el sanguinario Ignacio Pérez Beotegui, alias Wilson, encargados por parte de la rama de los poli-milis de la realización de atentados. Fue condenado por el asesinato del policía armado Ovidio Díaz López durante el atraco a una sucursal del Banco de Santander.

Ángel Otaegui Echevarría, alias Caraquemada o Azpeiti, fue condenado por la autoría material del cabo primero de la Guardia Civil Gregorio Posada Zurrón de 33 años, estaba casado y tenía dos hijas, una de 6 años y otra de 4. El agente fue ametrallado en Azpeitia por dos individuos que se dieron a la fuga.

Este es el perfil de los héroes de la izquierda. Todos ellos de ideología comunista, todos ellos terroristas y asesinos demostrados. Sorprende que algunos medios, como el diario El Mundo, dedique a estos individuos espacios en los que se alaba su supuesta lucha por la libertad mientras que se minimiza el daño que cometieron sus acciones. Pero sorprende más todavía que ese diario no mencione en toda su información la palabra terrorista y que en su lugar use expresiones manipuladoras como “hacer frente al régimen con las armas en la mano”.

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La gota china.

Vicente A. C. M. Periodista Digital  9 Septiembre  2015

Las tácticas del secesionismo catalán han sido de lo más variopintas, pero aunque pudiera parecer en una primera impresión caóticas e improvisadas, nada más lejos de la realidad. Todo ha estado minuciosamente calculado en un plan que lleva décadas aplicándose con la permisividad de los Gobiernos de España. Desde el control total de la educación, libros de texto, idioma y la revisión irreal de la Historia, especialmente la que atañe a la relación entre España y Cataluña, así como los supuestos orígenes de lo que llaman pomposamente Països Catalans, y una constante y estudiada acción reivindicativa de competencias, autogestión y finalmente la realización de un Estatuto equivalente a una Constitución propia, como paso previo a la declaración formal de independencia.

Y en ese circo de inmersión en el pancatalanismo, algunos diríamos en el papanatismo supino, surge como símbolo, signo de identidad nacional y punta de lanza el deporte catalán y su constante reivindicación de Federaciones independientes. De forma destacada un club de fútbol, el F.C. Barcelona, conocido como el Barça que se autodefine como “mes que un club” y en cuestión de años sufre una transformación total desde posiciones moderadas hacia posiciones de trinchera del nacionalismo independentista, es decir, del secesionismo. Y es en ese lugar, en el campo de fútbol, el Nou Camp, donde se escenifican los bochornosos espectáculos del despliegue de pancartas con lemas como “Catalonia is not Spain”, “Bye Bye Spain” y se pita sonoramente el Himno de España en cualquier oportunidad disponible,la última con la presencia inmutable e incomprensible del Rey D. Felipe que no abandonó el recinto como debió hacerlo.
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Y en ese mundillo del deporte profesional, pues poco tiene de amateur, surge un grupo marcadamente reivindicativo alineado con las posiciones independentistas llamado “Guanyarem, marca de la Plataforma Pro Seleccions Sportives Catalanas. Un paso necesario para ir adquiriendo la ansiada independencia. Y es que este modus operandi tan sinuoso y retorcido ha sido el empleado por el secesionismo catalan como forma de intentar conseguir hitos en el reconocimiento a nivel internacional de su identidad nacional. Por supuesto que muchos deportistas profesionales ligados a clubes de ese territorio, han creído oportuno adherirse al manifiesto de esa plataforma. Resulta sorprendente y llamativo el que, al firmar esa reivindicación, algunos no hayan encontrado incoherencia con su participación no forzada en la selección nacional de España. Hay algunos incluso que reconocen públicamente que de haber existido esas selecciones habrían elegido ir en ellas. ¿Quiénes mezclan deporte y política?

No puede extrañar el que algunos españoles, quizás influenciados por el ruido mediático de programas de deportes y prensa deportiva, hayan sacado una impresión deformada de la actitud política de algunos deportistas que claramente, con total libertad personal, se posicionan públicamente de forma favorable a las tesis secesionistas, bien firmando manifiestos como este de Guanyarem o participando en actos reivindicativos de marcado signo político independentista. Lógicamente la incoherencia radica en su presencia en la selección nacional de España. El mal está hecho y la fractura social es más que evidente. La respuesta de algunos aficionados respecto a los señalados es censurable e inadmisible, pero puede llegar a no sorprender porque una vez sembrados los vientos, lo normal es recoger tempestades. Se podría decir que se han herido demasiadas sensibilidades.

No voy a señalar a nadie por haber ejercido su libertad al optar por una determinada posición política, no deportiva. Sin embargo, lo que sí les pido es “COHERENCIA” y así dejarán de ser el foco de atención y objetivo del rechazo de espectadores y aficionados al deporte, que en muchos casos es verdad que levanta pasiones, pero que nunca han ido más allá de la rivalidad deportiva, salvo en los ultimos tiempos donde la violencia dirigida ha intentado enquistarse como afición de clubes, los famosos "ultras". Por supuesto que hay quienes están empeñados en que esta rivalidad esté en otro plano que nada tiene que ver con el deporte y es nuestro deber no permitirlo.

Esa misma coherencia es la que exijo a los gobernantes, que la mayoría de las veces no parecen tener clara su responsabilidad o, a pesar de ser conscientes de ella, han mirado para otro lado y aceptado pactos inasumibles, con la excusa de mantener la “gobernabilidad” del Estado. El nacionalismo independentista es como la célebre tortura de la gota china, al final gota a gota termina horadando hasta el espíritu más resistente y termina por claudicar y morir.

Reunión de mendrugos
Emilio Campmany Libertad Digital  9 Septiembre  2015

Cuenta la leyenda que, agonizando el régimen de Franco, a Kissinger le preocupó que en España pasara lo que en Italia, que la alternativa a la derecha que trajera la democracia fuera el Partido Comunista. Fraga le tranquilizó contándole que había un tal Isidoro que moldearía con las cenizas del viejo PSOE un partido socialdemócrata que desharía el monopolio de la oposición que disfrutaban los comunistas. Algunas versiones añaden que Santiago Carrillo bendijo el plan para lograr que el PCE fuera legalizado. Lo que no sabían Fraga ni Kissinger, pero quizá sí Santiago Carrillo, es que el tal Isidoro era un chisgarabís más dañino por tonto que por astuto. Y, salvo los sinceros mentecatos como Zapatero, que nunca han querido engañar a nadie, casi siempre ha sido así con los dirigentes socialistas. La mayoría han parecido taimados y resultado tolondros. Hasta el mismo Rubalcaba, supuesto paradigma de la camándula, perillán maestro de todas las mañas, resultó ser un fatuo augusto capaz de hundir el transatlántico que fue el PSOE aún más de lo que lo hizo el solemne. Hoy el partido vuelve a estar en manos de un simplón que ni quiere ni puede engañar a nadie. Su estólida franqueza llega al punto en que, preguntado sobre qué hacer en Siria, dice que no sabe.

En cambio, como no le falta la insensatez que con aparatosa abundancia adornaba a Zapatero, sí sabe qué hacer con Cataluña. Como también lo saben los susodichos González y Rubalcaba o el frailuco Gabilondo. Y como el Señor reparte talentos no sólo a siniestro sino también a diestro, para decir qué hacer con el espinoso problema catalán a ellos se le unieron Miguel Herrero Rodríguez de Miñón, que es un majagranzas redicho y marisabidillo, diestro en partir soberanías como quien parte herencias, y Antonio Garrigues Walker, que es un panoli cándido y cosmopolita, que a fuer de internacional se tiene por versado en naciones. A esta asamblea de bodoques lo llaman Tercera Vía, que es la manera que tienen ellos de explicarnos que no son ni una cosa ni la otra, que no creen en esto ni en aquello y que no pretenden ir en una dirección ni en la contraria.

Según Pedro Sánchez, la reforma constitucional que ellos defienden es aquella que tiene por propósito decir lo que la Constitución ya dice, por ejemplo en relación a los hechos diferenciales, pero ahora más expresamente. De todas formas, debe de subsistir alguna insignificante discrepancia acerca de la futura reforma que estos asombrosos peritos en cantinfladas se proponen apadrinar. Por lo visto, hay una microscópica disputa acerca de si la reforma ha de reconocer a Cataluña o no la condición de nación. La irrelevancia de la cuestión ha sido puesta de relieve por Sánchez:

No es momento de nominalismos. El problema no es de definición, sino de convivencia y de fractura económica, social y emocional.

¡Bien dicho! ¡Qué más da que sea nación o no! Que le den morcilla a los nominalismos y asunto resuelto.

PP: el Partido de Piqué
F. JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo  9 Septiembre  2015

Se quedó corto -raro en él- Santiago González al escribir anteayer "El síndrome de Piqué". Ayer jibarizaron su comentario tres hechos a los que las cloacas deportivas que cantinflean por España pondrán sordina, pero que muchos ciudadanos, hartos de que los humillen en nombre de la raza superior del 'tresporciento', no van a olvidar, ni a la hora de pitar ni a la hora de votar.

El FC Barcelona y el RCD Espanyol -ahora se llama así- apoyaron públicamente la lista separatista de Mas. También se presentó otra asociación política, Guanyarem, con 200 deportistas, entre ellos catalanes que han ganado fama y dinero en la selección española -como Pujol y Xavi- y charnegos del balón como Abidal y Stoichkov, que ya son buenos catalanes y no traidores como Rivera, Boadella o García Albiol. Pero lo más importante es que el Gobierno del PP, con el ministro de Educación y Deportes a la cabeza, más la Federación Española de Fútbol, filial de la banda Blatter, la selección llamada Roja del marqués Del Bosque, y sus capitanes, Casillas y Ramos, no sólo salieron en tromba a defender a Piqué y a insultar a los asturianos que lo pitaron, sino que han castigado a Madrid quitándole el partido España-Inglaterra, para que no piten a 'su noi'. Nunca han hecho nada cuando pitan a grandes futbolistas como Cristiano Ronaldo o Messi, pese a sus delitos fiscales, ni siquiera al héroe de Sudáfrica, cantante en Brasil y hoy fadista en Oporto. Y eso que los insultos a una raza o nacionalidad (negros, portugueses) acarrean el cierre del estadio, salvo el Nou Camp, donde insultar a los españoles sale gratis total.

Lo que va más allá del fútbol es que el Gobierno-Méndez de Vigo y Cardenal, el secretario de Estado que al estallar el 'caso Neymar' dijo que era un invento del Madrid y que su Barça -el de Mas- es quien mejor representa la Marca España, le quite a Madrid el España-Inglaterra por si en el Bernabéu -donde Piqué gritó en 2010: "¡Españolitos, os hemos ganado vuestra Liga!"- pitan a su criatura. Para el Gobierno del PP, el separatista del Barça es un bien de Estado que merece más protección que escolarizarse en español en Cataluña, partida presupuestaria que baja de seis millones a uno. La Selección no juega en Madrid para que no piten a Piqué; ni en Barcelona para que no piten a España. ¡Váyanse todos a Qatar!

Insultan a los catalanes
José García Domínguez Libertad Digital  9 Septiembre  2015

Su devoto, incondicional, rendido amor por cierta señora llamada Cataluña no les impide, sin embargo, tener por idiotas a los siete millones y medio de catalanes realmente existentes, los de carne y hueso. Y es que solo tomando por idiotas a los depositarios materiales de las sagradas esencias de la patria se puede sostener, por ejemplo, que la supervivencia del río Ebro a su paso por la provincia de Tarragona dependerá de que Cataluña posea un Estado propio. Que no otro resulta ser el argumento que los candidatos de Junts pel Sí en esa demarcación electoral recitan a diario sin el menor rubor. ¿O cómo reproducir sin ponerse colorado por vergüenza ajena esos cálculos de bombero que realiza Junqueras sobre el expolio fiscal?

"Si cada año no desapareciese de nuestro país un 8% de nuestro producto interior bruto, en 10 años lo doblaríamos y cada 10 años seríamos el doble de ricos. Habríamos cuadruplicado nuestro PIB", sentencia ese doctor en Historia Económica. Todo un señor doctor en Historia Económica que no conoce, es evidente, la formula del interés compuesto que se enseña en los colegios a los alumnos de la ESO. Pues, tal como Josep Borrell explica al gran estadista de la Esquerra en su último libro, Junqueras se ha quedado muy corto con esas estimaciones. Tanto que, de acuerdo con su hipótesis y sabiendo algo de matemáticas elementales, se concluye que la República catalana no únicamente pasaría a ser la nación más rica del planeta, sino que poseería una renta per capita superior a los 200.000 dólares; esto es, el doble que Qatar y cuatro veces más, cuatro, que Alemania. Lo dicho, nos toman por idiotas.

Elaboran una trola y luego la repiten hasta la nausea. A fin de cuentas, en la sociedad de los telespectadores lo importante es lo que se percibe como verdad, no la verdad misma. Lo de menos es que la falacia de los 16.000 millones de déficit fiscal sea eso, una grosera falacia. Cientos de miles de catalanes, la carne de cañón sometida al sistema mediático local y su agit-prop permanente, creen con la fe del carbonero que si fuésemos independientes los míticos 16.000 millones robados por España tornarían a casa. Repetida mil, cien mil, un millón de veces, la pobre gente se la traga cualquier basura. Ya puede Ángel de la Fuente airear todas las evidencias aritméticas que certifican lo muy grosero de esa mentira, la bola seguirá colando. Nos ofenden. Nos insultan. Nos desprecian.

Primer aviso para navegantes separatistas
“Si todo el mundo cumple con su deber, el Ejército no intervendrá”, dice Morenés
Miguel Massanet www.diariosigloxxi.com  9 Septiembre  2015

Tal y como hemos venido anunciando a lo largo de este último año, empiezan a producirse los efectos de una política de apaciguamiento, diálogo, cesiones y concesiones, a través del FLA de más de 40.000 millones de euros para que, en Catalunya, la Generalitat pudiera pagar a sus proveedores, entre ellos a los farmacéuticos que, a pesar de las sucesivas inyecciones de efectivo por parte de Estado, todavía siguen sin cobrar lo que se les viene debiendo. Curiosamente, durante todo este tiempo, el señor Mas y los separatistas que lo apoyan, han ido gastando parte del capital recibido en crear estructuras en principio previstas para “cuando Catalunya sea un estado libre”. El señor Rajoy ha estado prestando oídos sordos a todas las advertencias que se le venían haciendo y haz mirado hacia el otro lado cuando, el Gobern catalán incumplía, con rara persistencia, todas las sentencias que, sobre la aplicación del Estatut y la enseñanza de la lengua castellana, se iban produciendo, tanto en el TC como en el Supremo y en el propio TSJC, demostrando con ello lo poco que les importaba a los de la Generalitat el someterse a las leyes y tribunales de justicia nacionales.

Ha llegado la hora en que todos los dirigentes de partidos políticos dejen de andarse con excusas, propuestas de arreglo imposibles, diálogos de sordos o federalismos que para nada servirían ante un separatismo pertinaz, extremista y anticonstitucional que, como se le ha permitiendo, ha ido subiendo de tono sus amenazas, su descaro y sus bravatas ante el Estado de Derecho, de modo que ha llegado el momento (todos menos los que nos gobiernan lo estábamos viendo venir inexorablemente) en el que ya no caben paños calientes, ni hacerse el sordo ni mostrarse negociador con quienes no quieren negociar, sino que piden la rendición incondicional de la nación española ante la bandera “estelada” y las bravatas de una colección de traidores, con los que no cabe otra conducta que aplicarles los mecanismos previstos en nuestra Carta Magna y usar, con urgencia, el artículo 155; algo que se ha venido retrasando a pesar de que, los sediciosos, han manifestado públicamente su intención de separar a Catalunya de España.

Es evidente que ya no valen políticas dilatorias, posiciones equívocas e intentar escurrir el bulto con soluciones a largo plazo como, en todo caso, sería la propuesta socialista, eminentemente electoralista, de pedir la reforma de la Constitución para propiciar un estado de tipo federal. Las autonomías son suficientemente independientes y gozan de libertad bastante para gobernarse con efectividad, sin que sea preciso darles más facultades debido a que, en casos como el de Catalunya, ya tienen concedidas más facultades y cesiones que los propios Länder alemanes. Quedan apenas unos días para que las elecciones autonómicas tengan lugar en esta autonomía catalana y, cada día que pasa, son más los signos, las provocaciones, las amenazas y la propaganda desvergonzada que todos los periódicos, entre ellos La Vanguardia, la televisiones autonómicas y los propios candidatos, están utilizando para movilizar a sus adeptos. Ya no hablemos de la lista unitaria, en pro del sí, de los señores Mas y Junqueras, que están utilizando todos los medios a su alcance para crear, ante una Junta Electoral aparentemente fuera de la realidad, un ambiente favorable entre los ciudadanos para votar el sí a su propuesta de escisión; diciéndoles que la separación es factible y que, además será un éxito para Catalunya y los catalanes.

Saben, perfectamente, que se van a quedar fuera de Europa, que van a tener que aumentar los impuestos, que es muy posible que no puedan pagar las pensiones sin la ayuda del Estado español y que, con toda probabilidad, si se les permitiera que formaran un gobierno de cariz independentistas les iba a ser muy difícil el ponerse de acuerdo entre ellos, debido a que la plataforma por la independencia de Catalunya es una unión circunstancial de distintas sensibilidades políticas y en la que se encuentran mezclados, por su catalanismo separatista, tanto señores de derechas, de izquierdas o ácratas convencidos y, todos ellos, de que ello es posible; sin contar con los de Podemos que querrán llevarse la presa a su redil comunista. La sociedad catalana ya está quebrada, se ha producido el enfrentamiento dentro de las propias familias, donde salen a relucir las diferencias entre catalanistas y españolistas. El primer efecto negativo de esta locura.

El pueblo español ya está harto de aguantar las salidas de tono, las amenazas, las descalificaciones y las acusaciones de los gobernantes catalanes, acusando al resto de la nación de robarles. Ya se empieza a notar el fastidio y el repudio contra el separatismo de los catalanes incluso en los eventos deportivos. El señor Piqué, un buen jugador de fútbol, pero un separatista acérrimo según declaró públicamente, viene siendo objeto de silbidos y broncas en todas sus actuaciones junto a la Roja. La culpa no la tienen los españoles, que manifiestan su descontento contra un antiespañolista declarado; la tiene el señor Del Bosque y la Federación Nacional de Fútbol por citarle para un partido internacional cuando saben, positivamente, que los verdaderos españoles no lo van a consentir. Ha llegado el momento de que los separatistas entiendan que, con sus pretensiones, no pueden, a la vez, aprovecharse de formar parte de un conjunto que defiende el nombre de España y, a sus espaldas, denigrarla.

Hoy nos hemos enterado de que una lista numerosa de futbolistas y personas íntimamente ligados al deporte, junto a pilotos de rally o tenistas, han dado su apoyo a una plataforma independentistas, “Guanyarém”, que se presentó este lunes en Barcelona. Entre ellos se encuentran jugadores de la selección española. Todos ellos ha suscrito una declaración, victimista como ya resulta habitual en Catalunya, hablando de “los agravios” que sufre el deporte catalán y que, por eso, piensan que “unidos” serán capaces de “defender el deporte catalán” ¿De qué se tienen que defender si no es de ellos mismos? Es posible que sigan pensando que van a jugar en la liga española si se separan de España o que van a continuar percibiendo los sueldos de escándalo que actualmente cobran, si sus partidos tienen que ser con el Hospitalet o con el Girona. Porque eso de jugar en las ligas europeas puede que no sea más que un sueño, debido a que no es probable que la CE quiera ser cómplice de una nación desgajada de otra, cuando este problema tanto Francia como Italia e Inglaterra lo tienen latente dentro de sus propios países.

Hoy, por primera vez en todo este proceso, durante el cual se había evitado toda mención al Ejército, el señor ministro de defensa, de una forma muy diplomática, ha dejado caer una frase que empieza a indicar que algo se está moviendo en España y que es posible que ya existan presiones por parte de todos aquellos que estamos en contra del separatismo catalán, para que se ponga freno a tanta provocación, se deje claro donde está la línea roja que no se puede traspasar y se advierta seriamente de que, en ningún caso y cualesquiera que fueren los resultados de los comicios autonómicos catalanes, ni el señor Masa, ni el señor Junqueras ni ningún separatista que intente, como vienen haciendo, tratar a la bandera española como un trapo y hacer mofa y befa de nuestras instituciones, va a recibir su merecido en forma de que se le aplique la ley con todas sus consecuencias. El Ejército, sólo si “todo el mundo no cumple con su deber” como dice el ministro de Defensa, señor Morenés.

Se trata de unas elecciones para dotar al Parlamento Catalán de nuevos representantes del pueblo y nada más. Toda pretensión de sacar otras conclusiones de los comicios estará inevitablemente fuera de la legalidad y los que se atrevan a vulnerarla como, en su día lo hicieron los señores Maciá y Companys, debería tener la misma respuesta del Estado español que, para esto están las leyes penales y los jueces. Para aplicarlas.

O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, debemos denunciar las contemplaciones y cesiones que hasta ahora se ha tenido con los que intentan romper España y infringir la Constitución. Somos muchos, millones los españoles que no queremos ver la fragmentación de nuestra patria y muchos, también, los que queremos que se hagan respetar, con todos los medios al alcance de la legalidad, las leyes y el estatus de una España unida desde hace más de 600 años. Toda otra consideración huelga.

Las manipulaciones de Artur Mas, al descubierto
maría jesús cañizares / barcelona ABC Cataluña  9 Septiembre  2015

El profesor de Derecho Financiero de la Universidad Abat Oliba CEU, Esaú Alarcón, rebate para ABC los argumentos del presidente catalán

Artur Mas y su equipo electoral han utilizado el género epistolar para hacer un repaso a sus clásicos "agravios" respecto al Estado español y cómo réplica a una carta previa del expresidente Felipe González, en la que advertía de los riesgos de una Cataluña independiente. El profesor de Derecho Financiero de la Universidad Abat Oliba CEU, Esaú Alarcón, analiza y rebate para ABC los argumentos utilizados por el presidente catalán en su misiva "A los españoles".

"Cataluña ha amado España y la sigue amando. Cataluña ha amado la solidaridad y la fraternidad con España y con Europa. Y en el caso de España lo ha hecho a pesar de la ausencia de reciprocidad"

Ante una situación de crisis económica brutal como la que se sufría entonces en España en lugar de remar juntos lo que han hecho los representantes de nuestra tierra, Cataluña, ha sido enardecer a las masas con el sueño quimérico de la independencia. De hecho, esto asimila un poco la actitud de Mas con lo que hizo Lluís Companys, que aprovechó la revolución de Asturias del 34 para proclamar el estado catalán para deshacer, patéticamente, sus palabras al cabo de pocas horas. Ahora le dan la vuelta al argumento y dicen que los que han colaborado son ellos cuando, en realidad, quienes querían aprovechar el mal momento para “largarse de España”, fueron ellos.

"Cataluña ha amado a pesar de no ser amada, ha ayudado a pesar de no ser ayudada, ha dado mucho y ha recibido poco o nada, si acaso las migajas cuando no el menosprecio de gobernantes y gobierno"

Los impuestos los pagan las personas y no los territorios, como plantean los autores del escrito. Esto es absolutamente relevante porque, a pesar de que una persona o sociedad tenga una adscripción a un territorio, o sea, sea residente fiscal en un ayuntamiento o comunidad, lo que debería determinar su aportación al conjunto del Estado no viene determinado por esa residencia sino por dónde obtiene los ingresos. En efecto, imaginemos Caixabank. Tiene su residencia fiscal en Cataluña y, por tanto, pasaría por ser el paradigma de ese supuesto desagravio pues Caixabank es muy importante para el conjunto del Estado por los millonarios ingresos que genera. ¿Significa ello que Cataluña se puede identificar con Caixabank, igual que el Barça con Messi? No. Ni mucho menos. ¿Por qué? Pues porque Caixabank tiene multitud de oficinas en todo el territorio nacional, de forma que los ingresos que a día de hoy se “imputan” a Cataluña por ser ésta su residencia, pasarían a ser ingresos de cada uno de los territorios donde se obtuvieran los beneficios.

"Cataluña ha persistido en ofrecer colaboración y diálogo frente a la imposición y ha eludido, pese al hartazgo, responder a los agravios acentuando el desencuentro".

A la hora de calcular las balanzas fiscales, Cataluña utiliza determinadas hipótesis absolutamente ficticias que hacen que el saldo siempre conlleve un agravio. Por ejemplo, sólo tienen en cuenta los gastos “catalanes” que se pueden territorializar, de modo que consideran los gastos no territorializables como “gasto de Madrid”, como si por ejemplo las fuerzas armadas sólo defendieran la Castellana o los diputados y senadores de las cortes sólo trabajaran para beneficiar al territorio de Madrid. Eso, como comprenderás, es irreal

"Cataluña es y va a seguir siendo una sociedad democrática, que respeta la voluntad de sus ciudadanos. La tradición democrática viene de lejos, incluso en épocas pretéritas fue también así"

Nuevamente se personifica a Cataluña de forma irreal cuando, lo cierto, es que en las épocas dictatoriales los grandes ejes del poder catalán también formaban parte del Movimiento.

"No hay vuelta atrás, no Tribunal Constitucional que coarte la democracia, no Gobierno que soslayen la voluntad de los catalanes. Ellos van a decidir sin ningún género de dudas"

Otro aspecto que merece atención por lo miserable que resulta es el argumento de que Cataluña ha ayudado mucho y que todo este montaje independentista se debe al menosprecio, la ausencia de colaboración y la sentencia del TC. Todo eso es mentira. La realidad, y no hace falta irse muy lejos, es que Artur Mas mal interpretó la manifestación del 11-S del 2012 y, desde entonces, no ha sabido salir de la carrera en la que le han metido hacia la independencia.

"Se trata de decidir nuestra relación con el conjunto de España. Porque España no solo nos une la historia y la vecindad sino también y especialmente el afecto y vínculos familiares e íntimos. En este nuevo país que queremos se podrá vivir como español sin ningún problema, mientras que ahora es casi imposible ser catalán en el Estado español".

Se advierte una diferencia irreal, al final del texto, entre España y el estado español. España no es el problema, lo es el estado. Por Estado o estado hay que entender el aparato administrativo de un país o una nación, ¿Cómo va a estar sometida Cataluña, es decir, los catalanes a un aparato administrativo? ¿Acaso tenemos a funcionarios del estado observando por la mirilla de casa de todos los catalanes? Nuevamente se confunde el todo -España como país- con una parte -el Estado español, o sea, la burocracia de la que precisamente es representante constitucional el President de la Generalitat que firma la nota-.
 


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