AGLI Recortes de Prensa   Jueves 17  Septiembre 2015

La excusa por bandera
Antonio Martín Beaumont www.elsemanaldigital.com  17 Septiembre  2015

Entre los requiebros de Convergencia están envolverse en la bandera y el victimismo como respuesta a los pleitos que les cercan. En cuanto las cosas se ponen duras el nacionalismo se salta la división de poderes, el sistema judicial y la necesidad, en el fondo, de respetar las normas esenciales de la democracia. Parece bastar con apelar a las entrañas, a la idea de un Estado deseoso de entorpecer el "proceso" soberanista, de agraviar a la sociedad catalana, como únicas respuestas a los casos de corrupción. Lo hemos visto tantas veces ya…

Artur Mas gusta de esos ejercicios que sonrojan, claro, pero que en definitiva, al menos por lo ocurrido hasta hoy, logran el cierre de filas entre quienes, a golpe de propaganda, se embriagan de independencia. A tal fin, paradójicamente, les "ayuda" la propia Administración de Justicia. Las investigaciones buscan la verdad y depurar los asuntos turbios de Convergencia Democrática de Cataluña.

Sin embargo, la lentitud en la resolución de los procesos abiertos y la inacción de algunos jueces permiten al nacionalista de turno jugar al despiste y convertir cada escándalo en una excusa más para su ideología: "Son los enemigos de Cataluña quienes nos difaman", chilla la eficaz publicidad independentista.

Así las cosas, acaba ocurriendo que personajes como Raúl Romeva, un leído ecosocialista, se deje embaucar por Mas tapándose la nariz con "asuntillos" como el del 3%, que salpica de lleno al líder convergente. Aunque sólo un suicida político aceptaría ser candidato de cartón piedra en las actuales condiciones, el ex de ICV quería un papel en el "proceso"… Y lo tiene. Como ERC. ¡Vaya papelón! El lunes Romeva pasaba por el hotel Palace de Madrid para defender que una Cataluña independiente erradicaría la corrupción. ¿La erradicaría o más bien la sepultaría en "el nuevo orden" nacionalista?

Con todo, quizá el daño más profundo y el más urgente de reparar sea el de unos sucesivos mandatos marcados por la voluntad de arrinconar al menos a la mitad de los catalanes que el soberanismo no considera de "los suyos". Sí, la llamada "fractura social". La que niega el independentismo. Hará falta tiempo y sosiego para calibrar y reparar los destrozos que Mas ha causado entre catalanes. Tampoco el cortoplacismo de PP y PSOE, de uno y de otro, dejan de ser víctimas, y no menores, de estos años de vértigo cuasi pre revolucionario que tan largos se nos hacen.

Artículo publicado en La Razón el 15 de septiembre de 2015

La gran ocasión perdida
Marcial Martelo www.elsemanaldigital.com 17 Septiembre  2015

Se saludaron sí, pero sin foto. Habría bastado con que ambos hubieran posado estrechando sus manos. Pero no lo hicieron. Les faltó ojo para comprender la trascendencia de la foto que no fue.

Desgraciadamente, todo lo que sugiere este tuit es fulminantemente desmentido por la foto a la que acompaña. En ella se ve a Mariano Rajoy y a Pedro Sánchez esperando el AVE en la estación de Lérida para regresar a Madrid, tras haber participado en sus respectivos mítines del día: Rajoy, acompañado de Xavier García Albiol, recreándose en la posición de saludo electoral; y Sánchez, al fondo, en el mismo afán.

En definitiva, en la misma foto, pero no juntos.

Habría bastado con que el presidente del Gobierno se hubiese acercado al principal líder de la oposición y ambos hubiesen posado estrechando sus manos. Se saludaron, sí, pero sin foto.

Ninguno de ellos tuvo la generosidad de proponerlo, quizás porque a los dos, dominados por la mediocridad del corto plazo y el egoísmo más partidista, les faltó la altura de miras suficiente para comprender la trascendencia de esa foto que nunca fue.

En contra de tantos milenaristas reencarnados, no creo que el pueblo español esté amenazado en su identidad como nación, por mucho que una minoría bien organizada la quiera definir por él, castrando su soberanía (un pueblo que conquistó un mundo no puede perecer a manos de quienes no han logrado conquistar siquiera ni el respeto de los suyos). Pero sí está amenazado en su futuro como sociedad que, tras muchos años de sacrificios y esfuerzos, está a punto de salir del túnel y aspira a disfrutar al fin de un presente económico mejor, limpio de tanto miedo y desesperanza. Esto sí que está en juego, porque los compañeros de viaje de todo desafío secesionista, los ya familiares incertidumbre, inseguridad y caos, nunca permitirán terminar de recorrer el camino.

Pero este juego se puede ganar porque el enemigo es, pese a las apariencias, débil. Débil, por la argamasa que en su mayoría mantiene unidos a los independentistas: la manipulación, el miedo y la mentira; y débil por los líderes que los impulsan: corruptos sin fe, sin más objetivo que el de desviar la atención de sus fechorías y garantizarse la impunidad a cambio de frenar en el último momento.

Por eso, frente a ellos bastaría la unión de todos los demás: los que creemos que el futuro de un pueblo ha de ser decidido por todos los ciudadanos que lo forman, libres e iguales, y no sólo por una parte. Y los que creemos que la tierra no puede ser la excusa para acabar con la libertad.

A los emigrantes andaluces. Mentiras catalanas (II)
Conviene desarmar algunos tópicos del independentismo. Porque se puede ser emigrante andaluz y defender la independencia; lo que no se puede es mentir y sobre esa mentira justificar un voto
Javier Caraballo El Confidencial 17 Septiembre  2015

[A principios de la década de los 70 del siglo pasado, en Cataluña vivían 840.000 personas nacidas en Andalucía, fruto del que, quizá, ha sido el mayor flujo de emigración vivido en España. En la etapa de la Transición democrática, la población andaluza en Cataluña superaba el millón de habitantes. Tan importante ha sido, y es, la influencia de la emigración andaluza en Cataluña que en aquellos años se la conocía como “la novena provincia andaluza”. En el llamado ‘procés’ de independencia las referencias despectivas hacia Andalucía han sido continuas. Conviene, por tanto, en esta campaña electoral del 27-S, desarmar algunos tópicos del independentismo catalán. Porque se puede ser emigrante andaluz y defender la independencia de Cataluña; lo que no se puede es mentir y sobre esa mentira justificar un voto. Ningún emigrante andaluz debe sentirse acomplejado por mentiras sobre su origen]

Nos llamaban “trogloditas”. Si tan importante es para cualquier nacionalista la reivindicación permanente del pasado, bueno será rescatar los orígenes de los emigrantes andaluces en Cataluña. En el siglo pasado, casi desde el principio, hubo varios flujos migratorios desde Andalucía hasta Cataluña, pero de todos ellos destaca por su dureza el periodo más desconocido, quizá ocultado, casi una década que va desde 1948 hasta 1957. Durante todos esos años, el régimen franquista, que mantenía en la hambruna muchas zonas rurales de Andalucía, decretó la expulsión de todos los inmigrantes en cuanto llegaran a Barcelona. En la misma estación de Francia, después de un viaje interminable entre maletas anudadas con cuerdas, la policía los detenía y volvía a deportarlos hacia sus ciudades de origen. Alrededor de 15.000 andaluces fueron expulsados en esos años de Cataluña. Los que lograban eludir los controles policiales, se fueron congregando en el extrarradio, malviviendo en barracas hasta que la vida les ofrecía una sola oportunidad de mejorar. Fue entonces cuando a los inmigrantes andaluces, y también del Levante, se les comenzó a conocer como “trogloditas”.

En ‘Solidaridad Nacional’, uno de los periódicos catalanes de la ‘Prensa del Movimiento’, del 7 de septiembre de 1949, se puede leer un reportaje titulado ‘El cinturón troglodita y barrequil de Barcelona’. Y dice así: “Con el aluvión de inmigrantes llegan cada día más trogloditas a nuestra ciudad. Nos referimos a auténticos trogloditas, o sea gentes que provienen de los poblados subterráneos que abundan en las provincias de Jaén, Murcia y Granada”. Dos años después, en 1951, La Vanguardia editorializaba sobre el ‘problema’ con el mismo tono y pedía mano dura contra los emigrantes: “Como siempre, el Gobernador Civil cuenta con el total y absoluto apoyo de los barceloneses en este deplorable problema de las barracas en el que, por cierto, se implica cierta especie de sensiblería que ha venido obstaculizando los remedios procedentes”. En un antiguo edificio de la Exposición del 29, el Palacio de las Misiones, que se derribó en 1967, se habilitó un ‘pabellón de clasificación de indigentes’ en el que se retenía a los emigrantes andaluces y se les trataba como animales, con duchas desinfectantes y raciones mínimas de comida y agua, hasta que se decretaba su expulsión.

Sólo con el paso de los años, hasta el desarrollismo de los 60, no cambia el signo de la emigración andaluza hacia Cataluña; es decir, justo en el momento en el que lo que hace falta es mano de obra barata para apuntalar a Cataluña como uno de los polos del famoso triángulo de desarrollo potenciado en el franquismo, Madrid, Barcelona y Bilbao.

“El primer franquismo trató de frenar la inmigración de las zonas rurales hacia las grandes áreas urbanas. Un movimiento de población que, paradójicamente, alentó años más tarde convencido de que esta mano de obra subalterna era fundamental para culminar las metas del nuevo modelo desarrollista”, concluye un amplio y detallado reportaje de uno de los números dedicados a la emigración andaluza en la revista “Andalucía en la Historia”, del Centro de Estudios Andaluces. Será entonces, quizá, cuando el apelativo de “trogloditas” se cambie por el de “charnegos”, como ‘perros’.

Esa misma revista acababa su reportaje reivindicando un homenaje de Cataluña a aquellos emigrantes que tantas penurias pasaron y tanto contribuyeron al desarrollo de la comunidad. Pero no es ese el sentimiento de deuda pendiente que existe en Cataluña, ni siquiera entre los propios inmigrantes andaluces, sino el contrario. Con el paso de los años, y por los efectos de la propaganda del “España nos roba” o “en Andalucía no paga impuestos ni dios”, lo que ha ocurrido es que más del 40% de los hijos de aquellos inmigrantes se definen ahora como independentistas, según un estudio de Centro de Estadística catalán de 2012. “Soy un partidario de la independencia circunstancial por los brutales efectos de la crisis y porque España ha estado saqueando la riqueza de Cataluña durante años”, dice el hijo de uno de esos inmigrantes en un reportaje de Reuters.

¿Puede haber mayor injusticia? En fin… Quizá se deba añadir sólo que en la historia de España los flujos migratorios no han sido los mismos en todas las épocas. Siempre han dependido de los planes de desarrollo que se implantaran para toda España y, como la historia de esta nación, la más antigua de Europa, da para tanto, existe también un flujo migratorio desde Cataluña hacia Andalucía en los siglos posteriores al Descubrimiento de América, cuando Sevilla tenía el monopolio del comercio de Indias.

Luego cambiaron los tiempos, y, aunque la revolución industrial entró en España por Andalucía, poco a poco se fue desmantelando. El 6 de septiembre de 1826 se fundó en Málaga la primera industria siderúrgica de España. El empresario se llamaba Manuel Agustín Heredia y su fábrica, ‘La Constancia’. Pero fracasó porque como se documenta en numerosos estudios y publicaciones, desde el siglo XVIII los planes de desarrollo van configurando a Andalucía como una “colonia interior” mientras se protege y refuerza los hierros vascos y los textiles catalanes. De ahí se llega a los ‘trogloditas’, a la desmemoria y a la manipulación histórica a la que se asiste en la actualidad en Cataluña. Por eso, a los emigrantes andaluces, una sola certeza: la historia no empieza y acaba en el ideario independentista; la historia no es como la cuentan. Esa historia es mentira.

¿Por qué quedan más de 300 asesinatos de ETA sin resolver?
Felicísimo Valbuena www.lavozlibre.com 17 Septiembre  2015

Consultor y Periodista

Faltan buenas películas sobre la lucha contra el terrorismo

Ha leído por tercera vez uno de los libros más importantes de los últimos años: Agujeros del sistema. Más de trescientos asesinatos de ETA sin resolver, de Juanfer. F. Calderín.
Los periodistas valientes y algunos profesores de Universidad han escrito libros muy documentados sobre ETA: José María Calleja, Florencio Domínguez Iribarren, Cristina Cuesta, José Díaz Herrera e Isabel Durán, Fernando Aramburu, Carmen Gurruchaga, Iñaki Arteta y Alfonso Galletero, José María Irujo y Ricardo Arqués, Fernando Lázaro, Ignacio Sánchez Cuenca, Isabel San Sebastián, Teo Uriarte, Ángeles Escrivá...

En documentales sobre el terrorismo de ETA han sobresalido Elías Querejeta, Eterio Ortega e Iñaki Arteta. Sin embargo, no contamos con buenas películas sobre el terrorismo de ETA. Los italianos y los norteamericanos sí han producido películas excelentes sobre la Mafia. Y mientras los profesionales españoles del cine no llenen ese vacío, ya pueden protestar contra esto y aquello, ya pueden pedir más fondos para “cultura”. Su credibilidad está en entredicho. No pocos escritores y todos los documentalistas han arriesgado sus vidas para realizar su trabajo. Y no sigo, porque ya tendré tiempo de ocuparme de este asunto.

El guionista es más importante que el director de cine

Para quienes aspiren a llenar ese vacío tan clamoroso, es decir, para los jóvenes que tienen ilusión e ideas, aunque no dinero, les recomiendo que lean los libros de los escritores citados y el último, de Juanfer F. Calderín. Personalmente, ya lo he sostenido en no sé cuántos lugares: me inscribo en una corriente, cada vez más potente, según la cual es mucho más importante el guionista que el director de una película. Con un buen guión, un director vulgar puede lograr una película aceptable. Con un mal guión, ni el mayor genio de la dirección puede conseguir una película que perdure en la imaginación de los espectadores durante años. O dicho de otro modo: El sintagma “director de cine” es uno de los más hinchados que conozco. Es muy fácil aprender el lenguaje cinematográfico. Es muchísimo más difícil escribir un buen guión. Por eso, los guionistas excelentes acaban dirigiendo sus guiones. Ocurrió con Billy Wilder, con David Mamet y con otros. En tiempos de los grandes estudios, los productores despreciaban a los escritores. Ahora, un joven que escriba un buen guión, puede tener muchas más facilidades que entonces para plasmar su guión en una película buena o muy buena.

Del libro de Juanfer F. Calderín pueden extraer muchas ideas para películas

Por tanto, si logran extraer del libro de Calderín uno o varios guiones, ya verán cómo es mucho más fácil conseguir los euros para convertirlos en películas. Lo mismo digo del libro Los peces de la amargura, de Fernando Aramburu. ¡Qué gran obra literaria!. Probablemente, no se las va a financiar Andrés Vicente Gómez, pero ya verán cómo otras personas sí. Enrique Cerezo ya produjo una, que no tuvo la acogida que él intentaba, pero sí mostró su disposición a que los españoles nos pusiéramos a la altura de los norteamericanos e italianos. Que aprendan los métodos de Iñaki Arteta para conseguir fondos para sus excelentes documentales.

Lo que puede ocurrir, cualquier día, es que un director italiano se adelante y ruede la película que los directores españoles no se han atrevido a hacer.

Bien, ¿y de qué trata este libro? ¿Dónde está el meollo de este libro en el que pueden encontrar ideas para guiones excelentes? En los deslices fundamentalmente judiciales -también, pero mucho menos, policiales-, que han dado lugar a unas consecuencias muy perjudiciales para las familias de las víctimas. Sólo reproduciré algunos pasajes de la presentación que escribe el autor.

“La tremenda embestida de ETA complicó la gestión de expedientes judiciales, sí, pero eso no era excusa para no desvelar las ocasiones en que quienes en su día debieron actuar correctamente a la hora de desempeñar cargos de responsabilidad en los poderes públicos no estuvieran a la altura. Nos fallaron”. (P. 24).

“En ocasiones, la simple lectura de un sumario deja al descubierto actuaciones dudosas e incluso negligentes. Pero también se dieron circunstancias -demasiadas- en las que lo que en un principio parecía un logro policial contra ETA acababa derivando en la constatación de una mala praxis del Estado de derecho en la gestión de los asesinatos terroristas. ¿Por qué? Tras la detención de miembros de la banda -muchos de ellos sanguinarios pistoleros-, el Ministerio del Interior del Gobierno del momento detallaba públicamente los delitos que las Fuerzas de Seguridad del Estado atribuían a los detenidos, los crímenes que, en virtud de indicios e investigaciones, señalaban al arrestado. Pero, ¿y si el expediente policial de un terrorista contenía información que le implicaba en un asesinato y esa información jamás se reflejó en el expediente judicial del asesinado?” (P. 24)

“Mientras ETA mataba, gran cantidad de expedientes judiciales fueron despachados con desgana e incluso relegados al olvido durante años -demasiadas veces, más de dos décadas- hasta que la responsabilidad penal por el crimen prescribió” (P.25)

“Y aquí es clave insistir: pese a que las Fuerzas de Seguridad a incluso la Administración de Justicia tuvieron en su poder confesiones firmadas sobre asesinatos terroristas, en muchos casos eso no supuso la reapertura de esos mismos crímenes, cuyos sumarios permanecían olvidados en cajones. ¿Por qué? Pocos son capaces de responder a esa pregunta” (Págs. 25-26).

“Este libro, en síntesis, contiene una muestra de los errores y negligencias más sangrantes en la gestión de asesinatos terroristas. Alberga ejemplos de cómo muchos crímenes de ETA no resueltos pudieron resolverse o al menos investigarse de forma efectiva. Estas páginas buscan poner en conocimiento de la opinión pública que, si cuando ETA decretó su alto el fuego había más de 300 crímenes perpetrados en democracia sin resolver, esa circunstancia se debió en gran medida a una red de deslices del Estado de derecho, y no a la pericia de una organización terrorista” (P. 31).

De aquí hasta las casi 400 páginas del libro, quienes deseen realizar buenas, muy buenas, excelentes películas de la lucha contra el terrorismo pueden encontrar relatos muy importantes. Como también en los libros de los autores de libros y documentales que antes he citado. ¡Adelante, jóvenes!.

¿Y por qué limitarme a los jóvenes? Los autores de los libros pueden tomar cursos de cómo escribir guiones y escribir buenos guiones. ¿Por qué no? ¡Adelante, veteranos!

Una destrucción
ARCADI ESPADA El Mundo 17 Septiembre  2015

NUNCA les creí. El catalanismo político me pareció siempre un movimiento político inexistente, por hipócrita. No es que esperasen su oportunidad de ser desleales con España. Es que estaban labrándose día a día su oportunidad de serlo. Hablan ahora de las estructuras de Estado. Me muero de risa ante la novedad. La estrategia fundamental del catalanismo político fue la de crear estructuras de Estado con el apoyo económico, la pasividad política e incluso la complicidad sentimental de los españoles. El catalanismo político solo fue una estrategia.

Hoy es un cadáver.

Lo pienso, incluso con una inesperada punzada, cuando veo a Miquel Roca apoyando, penosamente apoyándose en Duran. Si el catalanismo político hubiera sido algo más que un pasillo esos dos habrían tomado hace tiempo sus decisiones y habrían cortado en seco cualquier proximidad con la deriva secesionista. No lo hicieron. Incluso le dieron un apoyo narcisista, observando en la razón de la deriva la incomprensión de 'Madrit' hacia sus tesis. Cuando comprobaron, con pavor, que la independencia iba a venir de la mano de un tipo que se sacaba la sandalia y amenazaba con explotársela en la cara a un banquero salieron huyendo.

Pero fue a ninguna parte. El presidente Mas ha destruido la unidad civil de Cataluña. El presidente Mas ha saboteado, y para muchos años, la confianza entre españoles. Y si tuviera éxito, el presidente Mas situaría a Cataluña en la completa alienación política de los países desarrollados. Pero por lo que respecta a su intimidad ideológica y, por así decirlo, patriótica, el presidente Mas es el responsable de una operación de gran envergadura, que ha sido la destrucción del catalanismo político. El catalanismo tenía dos líneas rojas: la unidad civil interna y la asunción del ciudadano español como sujeto de soberanía. Había una posibilidad de evolución respecto a esta última: la tarea de convencer a los españoles de que compartieran su soberanía con un nuevo sujeto político. Era difícil, pero no imposible: una parte de la izquierda y todo el populismo, sin descartar a Margallo, ya acepta un referéndum en el que no participen los españoles no catalanes. Para reunir una mayoría suficiente a ese punto de vista quizá solo le faltase tiempo. Pero como tantos impacientes Mas prefiere el robo al trabajo. El robo de la soberanía antes que su negociación.

Fracasará. El 27 por la ley de las urnas. A partir del 27 por el peso de la ley. La intensa pregunta es quién gestionará el fracaso, inmovilizado el secesionista por la ley y compartiendo el catalanista y el españolista el inesperado destino común del insulto fanático.

Cataluña y la "singularidad" de Susana Díaz
EDITORIAL Libertad Digital 17 Septiembre  2015

La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, ha querido desmarcarse este miércoles de la propuesta del secretario general de su partido de llevar a cabo una reforma constitucional que refleje la "singularidad" de Cataluña. Tras decir que "habrá que preguntar a Pedro Sánchez de qué habla" cuando se refiere a dichas singularidades, Susana Díaz ha advertido de que ninguna de ellas pueden constituir "privilegios".

Aunque haya comentado que "siempre hay margen para la negociación y para el acuerdo para el diseño de un país moderno, en el que todos nos sintamos cómodos", la presidenta andaluza ha querido dejar claro que lo que están planteando Artur Mas y la candidatura de Juntos por el Sí "no es eso", sino "romper España". "Mas está diciendo que él va a forzar al Estado a negociar el día después", ha apuntado Díaz, quien ha añadido: "A negociar el qué, ¿la independencia? Pues que diga la verdad y no mienta y diga con quién va a negociar eso, si con Mariano Rajoy o con Pedro Sánchez".

Es cierto que, junto a estas consideraciones y una razonable petición a Rajoy para que convoque a todos los presidentes autonómicos para ver "qué vamos a hacer no sólo tras el 27 de septiembre, sino también en el futuro inmediato", Díaz ha hecho otras valoraciones no tan dignas de elogio. Por ejemplo, la referida a la "recentralización de competencias" que, según ella, se está dando en este momento, o su coincidencia con el Gobierno vasco en su petición de revisión del Estado de las Autonomías. Otro tanto se podría decir de su disparatada afirmación de que es "evidente" que en estos años se ha atacado a la cultura y la lengua catalanas.

Lo de la "recentralización de competencias" es una clamorosa y constatable falsedad que sólo viene a ocultar el hecho de que España se ha convertido en uno de los países más descentralizados del mundo. Naturalmente que este sobredimensionado y mal diseñado modelo autonómico –factor decisivo en la desvertebración de España como nación y como Estado de Derecho– hay que reformarlo; pero en la dirección opuesta a la que reclama el Gobierno nacionalista vasco. Por lo que hace a la lengua y la cultura en Cataluña, los agresores son los nacionalistas que impiden la enseñanza en castellano –lengua hablada por todos los catalanes, y la más usada por la mayoría de ellos– y adoctrinan en el odio a España.

Con todo, el público desmarque de Susana Díaz respecto de Pedro Sánchez en lo que a la singularidad de Cataluña se refiere es digno de elogio y, sobre todo, ofrece un positivo contraste con el cobarde silencio que mantienen en las filas del PP ante propuestas semejantes provenientes de relevantes figuras populares. Fue el partido de Rajoy en Cataluña el que, en enero de 2013, planteó un "nuevo y singular modelo de financiación" para el Principado que, basado en una Hacienda propia, chocaba frontalmente con el régimen autonómico común. Fue un ministro de Rajoy, Rafael Catalá Polo, el que, en septiembre de 2014, planteaba una reforma constitucional para dar encaje a "la singularidad catalana". Y ha sido otro ministro de Rajoy, José Manuel García-Maragallo, el que, hace unos días, ha propuesto una reforma de la Carta Magna para "encajar el hecho catalán" (sic) en "la realidad hispánica"(sic).

Es probable que estas propuestas causen en las filas del PP un malestar semejante al que le puedan causar a Susana Díaz las de Sánchez. La diferencia está en que nadie en el PP se atreve a manifestarlo si no es desde el anonimato.

Observadores internacionales en Cataluña
Pablo Planas Libertad Digital 17 Septiembre  2015

En Cataluña no se dan las mínimas condiciones democráticas para que el resultado de las autonómicas pueda ser considerado vinculante, y menos si en vez de referirse al reparto de escaños alude a un referéndum de autodeterminación. Mientras el nacionalismo practicaba el regateo con España, los dos grandes partidos nacionales despejaron el campo. A fin de cuentas, siempre que se necesitaba el voto de los nacionalistas estaban ahí, prestos a soportar a Felipe y exprimir a Aznar en nombre de la gobernabilidad y el sentido de Estado de un personaje como Jordi Pujol. El gran timo del rock and roll.

Durante esas décadas y con el tripartito también, la democracia en Cataluña ha dado muestras de una escasísima calidad. Primero el catalanismo transversal unificador, los sagrados principios del movimiento nacional, el Onze de Setembre, la senyera y Els Segadors y todos los mitos y leyendas inimaginables sobre guerras y paces. Después la inmersión lingüística, la conversión de muchas escuelas catalanas en nidos del águila, el odio a España destilado en TV3 y medios concertados. Y para redondear la fiesta de la democracia, pero al revés, una convocatoria electoral tras la celebración de un referéndum ilegal que comienza en la Diada y termina en un puente sólo para Barcelona y alrededores, donde Mas y el "Un solo pueblo" son minoría. Tras años de tensión, crispación, denuncias, quejas, llantos, lamentos y babeos. Meses y meses en los que se ha difundido que Cataluña sin España sería como Dinamarca, pero con olor a nenuco. Unas elecciones que comienzan con un megamitin retransmitido a la cubana, del tirón. Unos comicios en los que el partido del Gobierno y el de la oposición se han unido con sus brigadas callejeras en una lista que amenaza con dinamitar la convivencia aunque no obtenga la mayoría en votos. En un territorio en el que la ley electoral favorece a la Cataluña interior en contra de las aglomeraciones urbanas, por lo que sacar un diputado por Barcelona cuesta muchos más votos que un escaño en Gerona o Lérida, donde el nacionalismo es aplastante. Axfisiante y agobiante en los pueblos.

En esas condiciones y contexto, lo anormal es que el nacionalismo sólo gane y no arrase. En Cataluña hay democracia, pero está amañada, adaptada, manipulada y tan vejada que se requeriría la presencia de observadores internacionales (independientes) para dar fe de las extraordinarias circunstancias que concurren en unas elecciones autonómicas. Pero no bastaría con eso. Deberían revisar los libros de texto, analizar los contenidos de los medios y repasar las falsas promesas de los partidarios de la separación, entre las que destaca como el sol la permanencia con honores en la Unión Europea en caso de secesión, para hacerse una vaga idea de lo que es la democracia del tres por ciento y TV3. Los partidos que dicen defender la unidad están tardando en pedir la intervención de la UE y de Naciones Unidas. Ya casi es lo de menos de quién fue la culpa.

Cataluña y errores del pasado
CARLOS DOMÍNGUEZ LUIS El Mundo 17 Septiembre  2015

Mucho se ha escrito en las últimas semanas sobre la reforma del Tribunal Constitucional que el Gobierno ha impulsado y que, en esencia, supone dotar a ese órgano de facultades y medios nuevos para garantizar el cumplimiento de sus resoluciones. Entre esas novedosas atribuciones, el proyecto prevé que el Tribunal Constitucional pueda acordar la suspensión en sus funciones de las autoridades o empleados públicos que incumplan sus pronunciamientos.

No ha sido difícil encuadrar la reforma en un contexto político marcado por las próximas elecciones a celebrar en Cataluña el 27 de septiembre, elecciones calificadas como plebiscitarias por algunas formaciones políticas partidarias de la independencia de ese territorio.

Parece inoportuno -atendido el estado de las cosas- hacer apuestas sobre el acierto y eficacia de la reforma legal. Por otro lado, es lógico que, ante el desafío planteado -en un país en el que, además, no se ha potenciado un verdadero sentimiento nacional y en el que, recordemos, la declaración unilateral de independencia de una parte de su territorio carece de relevancia penal-, no falten voces que consideren mejor hacer algo que permanecer de brazos cruzados.

Quizá resulte más constructivo echar la mirada atrás y ver qué pasó con otras 'legislaciones en caliente'. Puede ser una forma provechosa de evitar errores en el futuro. Hace algunos años, se introdujo en nuestro Código Penal, como delito, la convocatoria de un referéndum por autoridad autonómica sin tener competencias para ello. Su vigencia no llegó a dos años.

Reputados penalistas destacaron pronto las dificultades que entrañaba explicar políticamente la conversión en crimen de una consulta popular mediante urnas. No era fácil justificar la criminalización de acción tan aparentemente democrática con complejas explicaciones técnicas sobre ámbitos competenciales. Explicaciones de difícil inteligencia para los Estados que, ni tenían un artículo como ese en sus Códigos Penales, ni padecían ni entendían los problemas secesionistas de España. Cualquiera comprende que en España, como en todo el mundo, se castigue el tráfico de drogas, la violación o el homicidio. Pero no sucede lo mismo con la convocatoria de una consulta popular, por mucho que el convocante carezca de habilitación competencial.

Y, sin embargo, el bien jurídico que trataba de protegerse con aquel tipo penal de efímera vida no era, desde luego, la correcta delimitación de las competencias entre las diferentes esferas de la acción política o administrativa. El bien jurídico era mucho más grave, pues lo que estaba en juego era la soberanía nacional y la integridad territorial de España. Todo ello, además, sin entrar en las complejidades de la instrucción sumarial de un delito así: el esfuerzo investigador no iría encaminado hacia la acción nuclear de la convocatoria del referéndum, sino hacia la determinación de si el convocante tenía o no competencia para hacerlo. Es decir, un problema jurídico puro y extrapenal. Habría bastado una previa ley autonómica de habilitación de la convocatoria para rizar el rizo.

Ahora bien, cualquier país entiende, incluso los que no comprenden la criminalización de un proceso de consulta popular, que se persiga como delincuente al que desobedece la decisión de un tribunal. Este es el camino. Lo demás, parches.

En estas mismas páginas, he insistido en la necesidad de poner al día nuestro Código Penal, pues al fin y al cabo los retos que se están planteando son de constantes ilegalidades del orden constitucional, que han de ser restablecidas mediante el ejercicio de la jurisdicción. Por ello, el correcto tratamiento de la eficacia de ésta frente a los comportamientos que desconocen su vinculación constituye el punto más importante que una reforma del Código Penal tendrá que abordar antes o después. Y el delito de desobediencia a los tribunales debe ser piedra angular de tal reforma. Aunque sea lamentable, nuestro vigente Código ha olvidado el valor de las sentencias en la estructura del Estado de Derecho. Lo anterior nos conduce a otro problema: la desafortunada distribución de competencias que, para el conocimiento de conductas que ponen en jaque la integridad territorial de España, ofrece la vigente legislación española.

Como estamos viendo desde hace algunos años, los desafíos al orden constitucional provienen frecuentemente de autoridades autonómicas aforadas. Pues bien, todos los Estatutos de Autonomía reiteran la misma regla: competencia del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad para los hechos cometidos en el territorio de ésta y competencia del Tribunal Supremo para los cometidos fuera de ese territorio. No es difícil imaginar los graves problemas que su enjuiciamiento plantea en el primer caso. Pero una reforma a medio plazo de las normas de aforamiento, en lo que tienen de distribución competencial, tampoco se antoja factible.

El problema también es preocupante en relación con la competencia para enjuiciar estos delitos contra el orden constitucional cuando se cometen por no aforados, si bien la solución es más fácil.

La propia naturaleza de estos tipos penales, sobre todo los que tienen filiación secesionista, que son los de mayor envergadura y capacidad para conmocionar la estabilidad de todo el sistema constitucional, no aconseja, por razones obvias, la sustanciación de los procesos ante los órganos judiciales del territorio aquejado del problema. Si, por estas mismas razones, se consideró en su momento que la Audiencia Nacional debía asumir el conocimiento de los delitos de terrorismo, no parece aventurado pensar que debería ser este mismo órgano el encargado de asumir la investigación y enjuiciamiento de delitos que ponen en juego la estabilidad territorial del Estado.

Pues bien, todavía hoy la Ley Orgánica del Poder Judicial, en su artículo 65, sigue atribuyendo a la Audiencia Nacional el conocimiento de los «delitos contra el Titular de la Corona, su Consorte, su Sucesor, altos organismos de la Nación y forma de gobierno», que es, precisamente, la rúbrica de un Código Penal que no existe, es decir, la del Capítulo I del Título II (delitos contra la seguridad interna del Estado) del Código Penal de 1973, derogado hace más de diecisiete años.

Semejante anacronismo obliga entonces a establecer las equivalencias entre uno y otro cuerpo legal. Permítaseme algunos datos: ni la traición (que estaba en el Capítulo I del Título I del Código Penal de 1973), ni la rebelión (que estaba en el Capítulo III de su Título II), ni la sedición (que integraba el Capítulo IV del mismo Título) están comprendidos en el ámbito competencial de la Audiencia Nacional, puesto que su ámbito de competencia expresamente se contrae al Capítulo I del Título II del Código Penal de 1973 y, por lo mismo, a ninguno de estos delitos que constituyen un grave ataque a la estabilidad del orden constitucional. Serían las Audiencias Provinciales y los Juzgados situados en los diferentes territorios de España los que tendrían que asumir el conocimiento de, por ejemplo, una rebelión secesionista, mientras que la Audiencia Nacional se ocuparía de otros temas con jurisdicción en toda España, incluido el terrorismo, dirigido durante muchos años, como sabemos, a procurar, a través de la violencia y el crimen, esa misma secesión.

Con este panorama, y mientras no pongamos orden de verdad en nuestra arquitectura legal, no parece que las leyes sustantivas y procesales estén brindando al orden constitucional español la protección que necesita en el momento actual y, desde luego, en modo alguno la que necesitará en un futuro próximo, de seguir la cosa así. Urge una reforma del delito de desobediencia a los tribunales y una reforma de la competencia de la Audiencia Nacional por razón de la materia, que atribuya a este tribunal, con jurisdicción extendida a toda España, pero con sede en Madrid (al abrigo de presiones y represalias) el conocimiento de este tipo de delitos, orientados a quebrar la soberanía nacional y el orden constitucional. Cuando menos que lo tenga con relación a las personas no aforadas, dado que éstas se rigen por normas estatutarias especiales.

Los acontecimientos que se suceden en Cataluña exigen, no improvisación, sino anticipación. Han de ponerse a punto los mecanismos del Derecho Penal defensores de la Constitución ante agresiones inmediatas. Ésta se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación Española, patria común e indivisible de todos los españoles. Se reforman muchas leyes. Pero la lectura del Código Penal da a entender que este importante cuerpo legal no tiene debida conciencia de la importancia de esta idea básica, ni del riesgo que corre su mantenimiento.

Carlos Domínguez Luis es abogado del estado y académico correspondiente de la real academia de jurisprudencia y legislación.

Las profundas raíces del legado español en Estados Unidos
Para conmemorar el 450 aniversario de la fundación de San Agustín, y coincidiendo con el Mes de la Herencia Hispana, España ha enviado a Estados Unidos a su mejor embajador: SM Felipe VI
Julio Cañero El Confidencial 17 Septiembre  2015

Para conmemorar el 450 aniversario de la fundación de San Agustín, y coincidiendo con el Mes de la Herencia Hispana, España ha enviado a Estados Unidos a su mejor embajador: SM Felipe VI. Durante esta semana los Reyes de España han visitado de forma oficial el país norteamericano con una agenda que pone de manifiesto la importancia que tienen para nuestro país las relaciones con Estados Unidos. Una colaboración que se remonta a la ayuda económica y militar que la corona española brindó a las 13 colonias en su proceso de independencia.

En 1988, el presidente Ronald Reagan instituía en Estados Unidos el “National Hispanic Heritage Month”. Este mes de los hispanos se celebra desde entonces entre el 15 de septiembre y el 15 de octubre de cada año. Con él se pretende reconocer la contribución de la comunidad hispana al progreso del país. Los latinos son una comunidad que no deja de crecer y que en la actualidad representa, con sus 55 millones, más del 17% de la población estadounidense.

La elección del mes tiene su origen en distintas efemérides como la celebración de la independencia de México, Honduras y Chile, o el 12 de octubre, “Día de la Raza”. Un hecho que se desconoce en nuestro país es que en esa celebración los españoles somos partícipes junto a los pueblos hermanos de la América de habla española. No en vano fue el mes de septiembre cuando Pedro Menéndez de Avilés fundó en 1565 la ciudad de San Agustín, en Florida: la ciudad más antigua establecida por europeos en territorio de Norteamérica que todavía perdura.

Precisamente los dos primeros actos institucionales del viaje de los reyes han sido una visita a Mount Vernon, residencia del primer presidente estadounidense, y el encuentro con el actual inquilino de la Casa Blanca, Barack Obama. Pasado y presente de una cooperación fructífera de dos pueblos que se han admirado mutuamente a lo largo de los siglos.

Uno de los actos más importantes de esta visita de Estado ha sido la entrega del Galardón Bernardo de Gálvez –el militar español decisivo en la Guerra de Independencia, al que recientemente el Congreso concedió la ciudadanía estadounidense honoraria y cuyo retrato cuelga de la galería de ciudadanos ilustres del país–, que concede dentro de su XX Foro la Fundación Consejo España Estados Unidos. Si su premio hermano, el Galardón Camino Real, otorgado por el Instituto Franklin de la Universidad de Alcalá y entregado por el Rey este pasado mes de julio a Pau Gasol, sirve para reconocer la labor de un español en la difusión de la imagen de España en Estados Unidos, el Bernardo de Gálvez hace lo propio agradeciendo a un estadounidense su labor por incrementar los vínculos entre su país y el nuestro. En esta ocasión, el galardonado ha sido Mark Fields, presidente y consejero delegado de Ford.

La elección de un reputado empresario no ha sido baladí. Estados Unidos es el sexto destino comercial de las exportaciones españolas y nuestro quinto mayor proveedor. Según la Oficina de Información Diplomática del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, en el año 2013 España presentó un superávit en su balanza comercial con Estados Unidos de 111 millones de euros, frente al déficit de 753 millones en 2012. En ese 2013, la inversión bruta estadounidense en España ascendió a 1.689 millones de euros, siendo el cuarto inversor en nuestro país (15,3% del total). Alrededor de 650 empresas americanas están instaladas en España, y los principales sectores de inversión en los últimos años han sido el comercio, el suministro de energía eléctrica, la industria química, la industria alimentaria y las telecomunicaciones. Por su parte, las empresas españolas realizan cada vez más inversiones en Estados Unidos, siendo este un país fundamental para nuestra Secretaría de Comercio. En la actualidad, hay más de 700 empresas españolas operando en territorio estadounidense, dando trabajo a unas 70.000 personas, siendo el sector servicios (comercio de bienes, comercio de servicios e inversiones) y la construcción los nichos potenciales para nuestras empresas.

España cuenta también con un gran valor en alza en Estados Unidos: el español. El aprendizaje de la lengua de Cervantes no ha dejado de crecer en los últimos años. Alrededor de 7 millones de personas estudian en alguno de los niveles educativos nuestra lengua. El dato optimista es que el sector de la enseñanza del español en Estados Unidos no está aún saturado, y tiene posibilidades de crecer un 60% más. Si a este dato añadimos la creciente influencia de la población hispana en la política, la economía y la cultura del país, no parece extraño que las grandes compañías utilicen campañas publicitarias en español para vender sus productos. Un ejemplo es la reciente campaña lanzada por Coca-Cola “#OrgullosoDeSerlatino” en la que jóvenes hispanos se muestran orgullos de llevar apellidos como Reyes, Santamaría, García u Ortiz. Ellos son parte del legado español en Estados Unidos. Tanto como la histórica ciudad de San Agustín.

Julio Cañero, director del Instituto Franklin UAH

«Es mezquino y provinciano hacer retroceder el español para que prospere el catalán»
S.C. Salamanca. La Razon 17 Septiembre  2015

El premio Nobel de Literatura de 2010, el escritor peruano Mario Vargas Llosa, ha calificado hoy en Salamanca de "mezquina y provinciana" la política "de hacer retroceder el español para que prospere el catalán".

En declaraciones a los periodistas antes de recibir el galardón de Doctor Honoris Causa por la Universidad de Salamanca, Vargas Llosa ha criticado "la política en Cataluña" que va en contra "de la realidad del español", una lengua que, en su opinión, "está muy enraizada en Cataluña y con siglos de existencia".

De esta manera, el escritor peruano compartía un artículo escrito por el también literato de Perú, Santiago Roncagliolo, en el que decía que "hoy, si escribes en español, tu vida está en otra parte", fuera de Cataluña.

En esta línea, Mario Vargas Llosa ha asegurado que los catalanes "tienen la suerte de ser bilingües", lo que es un "enriquecimiento", pues según ha indicado son dos lenguas "complementarias".

"La política que vaya en contra de la coexistencia en diversidad está condenada a ser minoritaria y a desaparecer", ha agregado.

En esta línea, ha calificado al español como "una de las lenguas más vivas y que más expansión" está logrando en los últimos años y ha resaltado la "importancia" que deben tener las universidades en su enseñanza.

"Unidos ganamos #PlantemosCara", decía Rajoy. Cierto, pero unidos todos, los de un partido junto a los del otro, no los de una sola parroquia. PP y PSOE. Esperemos que el líder de uno se dé cuenta y tienda la mano con generosidad al otro. Aún hay tiempo. Si ninguno lo hace, es seguro que en esta ocasión la Historia tampoco les absolverá.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

ESPAÑA: “CATALUÑA Y OTRAS REPÚBLICAS”
Antonio García Fuentes Periodista Digital 17 Septiembre  2015

España es tierra de caudillos y “caudillillos”; donde el jefe de “la banda que sea”; aspira e intenta acaudillar la parte que quiere controlar, no para servirla mejor como preconizan en general, sino para explotarla y exprimirla mucho mejor, en beneficio del “jefe de la banda y sus más importantes secuaces o allegados”; y esto es tan claro y diáfano, que no hay más que ver lo que ocurrió en los últimos tiempos en esta incompleta nación que aún se sigue reconociendo como España, pero donde algunos demagogos de los de siempre, quieren dividirla en “múltiples nacioncillas para lo ya dicho arriba; o sea, el maldito divide y vencerás que esperemos no se realice nunca”.

Desde fuera de los que representan “la nueva pero siempre repetida casta de apátridas (cuya verdadera patria es su panza y su bolsillo) se está escribiendo mucho y duro; pero “los de la casta”, solo y como siempre, tiran la piedra y esconden la mano; puesto que en general, las leyes aquí sólo afectan al común del pueblo, el resto se las pasa por “los cojoncios” y así nos va: veamos una muestra.
“Falta menos de un mes para las elecciones catalanas, convertidas en un plebiscito sobre la independencia ante la dejación inaudita del presidente del Gobierno y, de este modo, colaborador necesario de la secesión. Rajoy ha permitido el incumplimiento sistemático de la ley por los sediciosos, la violación permanente de los derechos humanos de los no separatistas, así como la utilización de edificios públicos y entregado fondos del Estado para la preparación de la ruptura política de España. Igual que el monarca, que ha incumplido su principal obligación de “arbitrar y moderar el funcionamiento regular de las instituciones (Estado y Generalitat en este caso), algo que está a la vista de todos. El rey ha jurado “hacer guardar las Constitución”, que “se fundamenta en la indisoluble unión de la Nación española”, aparte de “hacer cumplir las Leyes” y “proteger los derechos humanos de los ciudadanos, su cultura y su lengua”, todo ello ignorado y objeto de mofa por parte de toda la autoridad autonómica catalana. Desconozco si el monarca ha leído la Constitución; Rajoy desde luego no porque solo lee el Marca, pero la ignorancia de la ley no exime su cumplimiento. Nada de esto podría suceder en un Estado de Derecho, pero como España no lo es porque no existe separación de poderes y el cortoplacismo político pasa por encima de todo desde la Transición, pues resulta que sucede por increíble que parezca. No es de extrañar que ante tal derroche de cobardía e irresponsabilidad los sediciosos hayan dado un paso más para la anexión de Aragón, Valencia y Baleares ofreciéndoles la “nacionalidad catalana”, y donde la izquierda, desde el pancatalanista Puig -que siempre ha defendido la anexión de Valencia-, a la ambigüedad del PSOE y de Podemos, están ayudando a Mas a extremar su independentismo. Ahora todo queda en manos de los catalanes, a los que se ha engañado masivamente sobre la ruina económica y social que supondría la secesión. ¿Cómo es posible que el jefe del Estado y el jefe de Gobierno hayan permitido degradarse la situación hasta este punto y jugarse todo a la carta de unas elecciones tan ilegítimas cómo inciertas?

La experiencia de otros procesos de secesión: En los últimos procesos de separación de territorios en Europa, todos relacionados con el final de la Guerra Fría, aunque jamás de naciones como España -una de las unidades históricas más antiguas del mundo-, se han dado siempre dos hechos económicos trascendentales: el primero, es que el comercio entre los territorios escindidos se ha desplomado. Desde un máximo del 90%, cuando la separación ha sido “por las malas”, (casos de la antigua Yugoslavia) a un mínimo del 70% cuando ha sido “por las buenas” (caso de Checoslovaquia). Y, segundo, la deuda pública se ha repartido religiosamente en proporción a su PIB”. El resto lo pueden leer aquí: http://blogs.elconfidencial.com/economia/el-disparate-economico/2015-08-31/cifras-y-hechos-ocultados-en-cataluna_994370/

Los españoles estamos recibiendo ya un castigo enorme, en este nefasto año 2015; donde nos han obligado a votar demasiadas veces, para nada en absoluto, puesto que todo sigue revuelto, la economía no avanza como debiera y todo son mentiras y falacias; por lo que ya miramos las urnas, más o menos… “como el supersticioso gitano miraría a la temible bicha”; puesto que, ¿para qué votar tantas veces si aquí no se aclara nada? Seguimos teniendo simple y llanamente… “más de lo mismo, pero ya con peor realidad y sin esperanzas de un futuro mejor, el que de llegar… será ni se sabe ya cuándo y cómo”. Y una población sin ilusiones es una población moribunda, puesto que la han destruido.

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y http://blogs.periodistadigital.com/nomentiras.php

Enfado del PP con Margallo por hacer la campaña al independentismo
Juan de Dios Colmenero www.elsemanaldigital.com 17 Septiembre  2015

El ministro de Exteriores ha decidido por su cuenta y riesgo debatir con el líder de ERC, Oriol Junqueras. Menuda envolvente que le ha hecho el también número 5 de la lista de Junts pel Sí.

No daban crédito ni en Moncloa, ni en la sede de Génova, ni mucho menos en el PP de Cataluña cuando conocieron las intenciones del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo, de debatir en un canal de televisión con el número de la lista de Junts pel sí, Oriol Junqueras.

Rápidamente confirmaron que se trataba sólo y exclusivamente de una iniciativa personal y que Margallo no lo ha consultado ni con el Gobierno ni con el PP. El malestar es tal calibre que ya aseguran desde el PP catalán que, tanto si finalmente se celebra ese debate como si se da marcha atrás, el daño y la repercusión electoral directa ya son irremediables.

Argumentan fuentes próximas al presidente del Gobierno que un ministro no puede ponerse al nivel del número 5 de una candidatura y menos para debatir sobre el cumplimiento de la Ley: "El cumplimiento de la Ley no se debate en televisión, la Ley simplemente se acata", dicen desde el Ejecutivo.

Además, esta iniciativa personal de Margallo "rompe en parte la estrategia de comunicación del PP en las elecciones catalanas". Es evidente, añaden las mismas fuentes, que las elecciones en Cataluña no son un plebiscito, y con ese debate se alimenta la idea de los independentistas de plantear la división entre España y Cataluña.

Y todo eso con independencia de que los argumentos del ministro de Exteriores español pueden ser mucho más sólidos que los de Junqueras. La experiencia de Margallo en este terreno es "infinitamente superior" y se conoce todos los tratados y requisitos de la UE. De hecho en más de una ocasión ha recordado ya que las consecuencias de una eventual declaración de independencia en Cataluña choca frontalmente con el artículo 2.4 del Tratado de la UE, que exige como requisito para formar parte de la Unión "ser un Estado y el reconocimiento unánime como tal del resto de los países de la UE".

Pero todo eso ya se lo han dicho a la opinión pública catalana el primer ministro británico, David Cameron, la canciller alemana, Angela Merkel, y hasta el presidente de los EEUU, Barak Obama. No es necesario entrar a debatir algo que es evidente.

Movimientos para dar marcha atrás

Con todo, la decisión que todavía está por tomar es si finalmente se debe celebrar ese debate o no. Desde Moncloa ya sopesan si es peor el remedio que la enfermedad. Un paso atrás de Margallo daría más argumentos a los adversarios políticos; pero el contenido de ese debate, aunque lo ganara el ministro, alimentaría los desvaríos independentistas hasta el día de las elecciones sólo por el hecho de que un ministro español y de Exteriores.

Al día de hoy en el Gobierno ya son más los que piensan que ese debate no se debe celebrar. De producirse ese cara a cara sería el día 23, cuatro días antes de la cita con las urnas. Todo comenzó el pasado 10 de septiembre, cuando Junqueras retó a Margallo a especificar en qué tratado o directiva europea se dice que una Cataluña independiente quedaría fuera de la UE. Concretamente en el artículo 2.4 del Tratado de la Unión que establece como requisito ser un Estado y el reconocimiento del resto de los socios.

En declaraciones a Efe, el titular de Exteriores lo invitó a un debate público sobre la reacción internacional ante una hipotética independencia de Cataluña, a lo que Junqueras respondió inmediatamente recogiendo el guante.

La obscenidad de Monedero

Maite Pagazaurtundúa Libertad Digital 17 Septiembre  2015

La banal brutalidad de las palabras escritas por Juan Carlos Monedero en su blog sobre Leopoldo López activa la memoria más difícil de la persecución que sufrimos durante años los ciudadanos que no nos sometíamos al nacionalismo obligatorio. Monedero cita, incluso, la kale borroka.

El cofundador de Podemos compara a Leopoldo López con los dirigentes batasunos y etarras que utilizaron la violencia callejera, conocida como kale borroka. Es aberrante que se atreva a realizar la comparación, cuando él ha apoyado y obtenido importantes ingresos de un régimen que acoge a 75 terroristas de ETA. Él, referente del partido que suele calificar de presos políticos a los terroristas de ETA que cumplen condenas tras un juicio con todas las garantías. Él, que obvia el hecho de que entre esos 75 terroristas que acoge Venezuela se encuentran varios asesinos múltiples que no han respondido por sus crímenes ante la justicia española.

Viví con escolta policial durante trece años. Varios amigos queridos y mi hermano fueron asesinados por reivindicar la ley y la libertad en el País Vasco. Conozco a decenas de familias que abandonaron el País Vasco, como nosotros terminamos haciendo, por la mezcla de persecución y asco al comprobar que no se deja de reivindicar a los asesinos como héroes. Conozco jóvenes que cuando eran niños o menores de edad fueron vejados y golpeados por ser hijos de sus padres. Conocí decenas de niños que tuvieron que negar quiénes eran sus padres, porque eran policías, para evitar el acoso escolar e intentar dificultar el asesinato de sus queridos familiares. No siempre consiguieron evitarlo.

La difícil memoria de la persecución se agolpa en mi cabeza desde Bruselas. ¿Cómo se puede tener tanta desvergüenza política y humana como Monedero?

El encierro de Leopoldo López es el rostro más claro de un régimen populista que se mueve hacia el totalitarismo. Los tentáculos del régimen son muy largos. En la más pura tradición soviética, se le atribuyeron 43 muertes provocadas por los disturbios en una manifestación convocada por su partido, que a todas luces podrían ser consecuencia de la represión del propio Gobierno venezolano.

La ONU recomendó su liberación inmediata. Se le ha condenado sin las debidas garantías, y las autoridades aplicaron medidas que han escandalizado internacionalmente. El poder del Ejecutivo se impone sin cortapisas. El pluralismo y las libertades, empezando por la fundamental libertad de prensa, no existen.

Una de las pruebas más irrefutables de que Venezuela es una dictadura es el trato dado durante años a la oposición democrática que pretende constituir una alternativa a su Gobierno populista. Buscan debilitar a la oposición democrática, por miedo a que pueda vencer en las urnas. Estos sí son realmente presos políticos. Hay presos políticos en Venezuela, sí. López lo es.

Es demasiado obsceno nombrar la soga en casa del ahorcado. Es demasiado obsceno que Monedero hable de la kale borroka para manchar a un disidente político venezolano.


Maite Pagazaurtundúa, europarlamentaria de UPyD.

Sobre el enaltecimiento del terrorismo

Arcadi Espada El Mundo 17 Septiembre  2015

«Estimado Arcadi Espada,
Hace unos días escribí sobre la normalidad con la que se trata el enaltecimiento del terrorismo en Galdácano, el pueblo del País Vasco en el que vivo. Creo que los que deberían leerlo son precisamente los vecinos de este pueblo, pero es algo que no está a mi alcance. Se lo envío por si piensa que puede interesarle, aunque ya sé que está lejos de ser un artículo bien escrito. Creo que incluso cae en ese exceso a lo largo del que habla hoy. Y para que no se contagie a este mismo mensaje, lo dejo aquí.

Un saludo,
Oscar Monsalvo»
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El Bombilla Jacobino en El Mundo, El Cultural y ABC:
Los nacionalistas van a perder. Espero que de forma ordenada.
Esa frustración será como perder la Champions.
Si aceptamos que se puede perder es que aceptamos que la ley puede perder frente a la criminalidad.

ETA y la brigada de limpieza de Galdácano
Oscar Monsalvo

Ayer empezaron las fiestas de Galdácano. Hace un año y dos días, el 14 de septiembre de 2014, me encontré una pancarta de ETA en la plaza donde se ponen las txosnas (casetas). Saqué el móvil, hice una foto y a los pocos segundos un coche de la policía municipal pasó por allí, vio la pancarta y siguió como si nada.
Escribí sobre ello.

Hoy por la mañana hemos ido a hacer la compra, y en la calle con más visibilidad del pueblo había una serie de fotos de etarras. Entre ellos, y esto es lo que me ha revuelto, estaba Txapote.
Mientras tomábamos un café decidimos ir a la comisaría de la Policía Municipal para preguntar si conocían el asunto. Les conté también lo del año pasado, la pancarta de ETA y la impasibilidad de los agentes. Tras unos segundos de extrañeza, sospecha o incomodidad, el agente de la comisaría me dice que darán aviso a la Ertzaintza. Le pregunto si son ellos los que van a hacer algo, y me contesta que depende de lo que decidan.

Salimos de la comisaría de la P. Municipal y nos dirigimos a la de la Ertzaintza, que está a unos cinco minutos. Le explico el asunto al agente que nos recibe y, con más amabilidad y aparentemente también con más interés que el policía municipal, me pide que espere un momento. Al cabo de unos segundos sale y explica que ya han dado aviso a la brigada de limpieza. Le pregunto si eso significa que están ya allí para quitarlos y me dice que bueno, que el aviso ya lo han dado, que ahora está en manos de la brigada de limpieza, que irán a quitarlos cuando les toque. Me despido diciendo que no sé si son ellos los que deberían hacer algo, que el año pasado hubo una pancarta bastante grande de ETA en la plaza, que un coche de la Policía Municipal pasó por allí y no hizo nada, y, en fin, me responde que aprovechan las fiestas para hacer esas cosas. El sujeto omitido, claro.

La gente del pueblo que no es cómplice de estos asesinos tiene que ver la cara de Txapote durante las fiestas. Es uno más. Recuerdo la gran manifestación que recorrió el pueblo cuando finalmente asesinaron a Miguel Ángel Blanco. Recuerdo ésa y no otras porque es la única que he visto aquí, en Galdácano, en contra de ETA. No es porque ese asesinato sea más importante que el resto de asesinatos que cometió Francisco Javier García Gaztelu.

La cara de Txapote es fácilmente reconocible. Junto a la de él, había trece fotos más. La mayoría de ellos desconocidos para mí. Otro, no tanto. Jon Bienzobas, el asesino de Francisco Tomás y Valiente. Tomás y Valiente* había sido presidente del Tribunal Constitucional, después de lo cual volvió a la Universidad Autónoma de Madrid como Catedrático de Historia del Derecho. Fue asesinado en su despacho de la universidad.

A las 13:00 la brigada de limpieza “Bartleby” aún no había aparecido. Imagino que las fotos seguirán a la vista de todos hasta mañana. Mañana es domingo. Así que es posible que el lunes la brigada de limpieza, no la policía, elimine las fotos de Txapote, Bienzobas y el resto de etarras. Pero el lunes es festivo en el pueblo. Desconozco si la brigada trabaja en festivos. Si no es así, tal vez, con suerte, el martes. Pongamos que a eso de las 9:00 procederán a quitar las fotos. Junto al cartel de fiestas, el anuncio de una academia de inglés y el de una academia de apoyo escolar. Porque en el fondo no hay diferencia. No se retirarán, cuando se retiren, por enaltecimiento del terrorismo. Se retirarán porque en esas paredes no está permitido pegar carteles.
El martes a las 10:00, por ejemplo, imagino que habrán vuelto a pegar las fotos.

ACTUALIZACIÓN: A las 12:30 18:30 de hoy, un día después, 17:00 del lunes, dos días después, la brigada de limpieza aún no había llegado.

ACTUALIZACIÓN II: Hoy lunes 14 de septiembre, dos días después, me he pasado por los dos puntos para ver si ya habían retirado las fotos. Las fotos seguían allí, salvo por tres que pude retirar ayer y otras tres que he quitado hoy. He ido con las tres fotos a la comisaría de la Ertzaintza, una vez más. Le he explicado al agente la situación, me ha dicho que efectivamente tenían registrado que el sábado por la mañana había acudido a denunciar la presencia de las fotos, y me ha confirmado lo que me esperaba: la brigada de limpieza no fue el sábado, no fue el domingo porque era domingo, y no ha ido hoy porque es festivo en el pueblo. Se pasarán mañana.

Cuando he conocido el procedimiento, le he preguntado si las fotos de etarras son equiparables al cartel de una academia de estudios, a esos efectos, y me ha dicho que sí. Que no se retiran por ser enaltecimiento, sino porque no está permitido pegar carteles.

Le he preguntado también si las fotos de etarras no suponen enaltecimiento del terrorismo, puesto que no está del todo claro, y sorprendentemente me ha dicho que sí, que sí las consideran enaltecimiento. Lo que lo hace aún peor.

Le he preguntado por la pancarta del año pasado, la del hacha y la serpiente y el “Bietan jarrai”, y me ha contestado que también cuenta, a efectos de retirada, como un anuncio de academia. Así que sería perfectamente normal que una pancarta de ETA fuese colocada a la vista de todos en las fiestas del pueblo, porque sería la brigada de limpieza la que iría a retirarla, no la policía.

Y en ésas estamos.
PS
Hace menos de dos años, también aquí en Galdácano, el etarra Javier Martínez Izaguirre (Javi de Usánsolo) era recibido por unos cien vecinos del pueblo con cohetes, vítores y antorchas tras salir de prisión. Este vecino del pueblo había participado en el atentado contra un guardia civil, Antonio Moreno Chica, en Erandio. En 1991, Javier Martínez Izaguirre y Juan Carlos Iglesias Chouzas colocaron una bomba en los bajos del coche de Antonio Moreno. En el atentado fueron heridos gravemente el guardia civil y uno de sus hijos. En ese mismo atentado, cometido por el vecino de Galdácano a quien hace menos de dos años recibieron en el pueblo con antorchas y vítores, fue asesinado Fabio Moreno, de dos años, el otro hijo de Antonio Moreno.

Me he acordado de esto porque, al terminar de escribir lo anterior, he conocido que Francisco Javier García Gaztelu y Jon Bienzobas son, también, vecinos de Galdácano.

* En la entrada en euskera de la Wikipedia sobre Francisco Tomás y Valiente, el asesinato se menciona al final, y de manera un tanto extraña. Por supuesto, el sujeto omitido. Lo mató un miembro de ETA, “ETAko kide batek”. Hay en euskera un concepto interesante, galdegaia, que suele explicarse pronto. En euskera el orden de las palabras es importante. O mejor dicho, las palabras se ordenan según su importancia. Así, lo más importante se suele colocar antes del verbo. En el caso de la entrada sobre Tomás y Valiente en la Wikipedia, lo que se destaca, al parecer, es el año en que fue asesinado.

“1996an hil zuen ETAko kide batek Madrilgo Unibertsitate Autonomoko Zuzenbide fakultatean.”


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