AGLI Recortes de Prensa   Viernes 2 Octubre 2015

El último fraude de este Gobierno
Fernando Salgado La Voz 2 Octubre 2015

Los Presupuestos del Estado para el 2016, que estos días deambulan con más pena que gloria por el Senado, serán la última ley de este Gobierno. Inmediatamente después de su aprobación, Mariano Rajoy disolverá las Cortes y convocará elecciones. Y el último fraude de su mandato, unas cuentas públicas más falsas que los motores ecológicos de Volkswagen, quedará esculpido con letra oficial en el BOE. Tal vez como ejemplo de escarnio y malfacer para los hacendistas del futuro.

A quien le parezca excesivamente dura esta descalificación, le ruego que examine el informe presentado el martes por la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef). En él se concluye que el déficit de la Seguridad Social será en el 2016 más de cinco veces -¡cinco veces!- superior al que prevé el Gobierno en su proyecto presupuestario. Donde Montoro y sus allegados solo aprecian una grieta en el sistema inferior a 3.400 millones de euros (el 0,3 % del PIB estimado para el 2016), existe en realidad un socavón superior a 18.000 millones (1,6 % del PIB). Una desviación de casi 15.000 millones de euros, solo eludible mediante un milagro similar al de los panes y los peces. Para que se produzca el prodigio, las cuotas y demás ingresos de la Seguridad Social tienen que superar a los de este año en más de un 15 %. Ahí es nada.

Efectuar una previsión de ingresos no es tarea fácil ni sencilla. Los Gobiernos suelen equivocarse: muchas veces presupuestan más de lo que finalmente recaudan y algunas veces -pocas- acaban ingresando más de lo que estimaban. Pero en este caso no se trata de cálculos erróneos, sino de engaño burdo y manifiesto. Y no solo en las cuentas de la Seguridad Social, aunque este sea el caso de fraude más evidente.

El Gobierno hace trampas y miente a sabiendas. De no ser así, aún estaría a tiempo de rectificar en la dirección marcada por la Airef, ya que el tren de los Presupuestos todavía está en marcha. Una simple enmienda permitiría colocar los ingresos de la Seguridad Social en niveles realistas. Lo que obligaría, paralelamente -¡oh, mundo cruel!-, a recortar el gasto público en casi 15.000 millones. Y ahí duele: ¿con qué cara nos presentaríamos después a las elecciones?

Porque de eso se trata: de maquillar las cuentas que anuncian la recuperación económica y sepultan la austeridad. Cada euro que el Gobierno se saca de la manga, como la paloma de la chistera del mago, ofrece un doble mensaje. Uno, la mejora de la actividad permitirá recaudar más sin subir los impuestos o incluso rebajándolos. Y dos, cada euro que inyectamos artificialmente al presupuesto supone una autorización para gastarlo. Más ingresos, menos impuestos y más gasto público: el triángulo virtuoso de un Presupuesto-programa electoral.

Vendrá después la cruda realidad a recordarnos que, cuando se gasta lo que no se tiene, se incurre en déficit y se acumula deuda. Pero para entonces ya habrá otras gentes al timón, las cuales siempre podrán esgrimir aquello de la «herencia recibida».

Plasta en plasma.
Vicente A. C. M.  Periodista Digital 2 Octubre 2015

Mariano Rajoy acudió ayer a una entrevista en la franja de mayor audiencia a una de sus televisiones preferidas Antena 3, que pertenece al grupo que ha sido recientemente favorecido con la enésima adjudicación de un canal de TDT. Se le vio algo tenso ante la entrevistadora, Gloria Lomana, Directora de informativos de esa cadena. Fue otra más de las clásicas entrevistas cuasi al estilo del plasma a las que nos ha acostumbrado en años. Lo único destacable fue que por fin nos hizo el favor de comunicarnos la fecha elegida para las elecciones generales, el próximo 20 de diciembre en el comienzo de la semana de Navidad. O sea, seguramente en el límite de lo legalmente establecido para la finalización de una larga legislatura que se puede resumir en Ascenso y Caída del PP, o lo que es lo mismo, de cómo acabar con un partido en una legislatura. Aquí parece que Mariano Rajoy no tuvo su siervo tras su encumbramiento al poder que le susurrara al oído aquello de “memento mori” (recuerda que eres mortal) y es lo que le va a llevar a despeñarse y lo que puede ser peor, a despeñar a España.

En realidad fue casi patético ver su enfado monumental ante la acusación de inmovilismo lanzada por un ciudadano entrevistado al estilo de ¿Qué le diría al Presidente del Gobierno si le tuviera……(cerca de donde se encontraba)? Ese ciudadano le acusó de ser como Don Tancredo, célebre personaje taurino que como saben se caracteriza por esperar al toro manteniendo una absoluta inmovilidad corporal confiando en que le confunda con un objeto inanimado que no representa peligro para el animal. A esta acusación respondió apropiándose el supuesto éxito de impedir el rescate, sin mencionar la presencia de la troika, los miles de millones en préstamos del BCE y la subida exponencial de la deuda nacional hasta llegar casi al 100% del PIB. Añadió como aval una ristra de legislación, disposiciones y demás parafernalia propagandística, obviando todos los temas importantes en los que no solo mantuvo un inmovilismo pertinaz, sino sus incumplimientos con todas y cada una de las promesas electorales de su campaña, la que le aupó al mejor resultado electoral obtenido por el PP y a una mayoría absoluta que no ha sabido gestionar, perdiendo una oportunidad histórica. En cuanto al desafío secesionista y su inacción se defendió diciendo que si hubiera hecho otra cosa hubiera sido “un irresponsable”. EL resultado está a la vista tras permitir la celebración de una farsa de referéndum ilegal y seguirle el juego al secesionista Artur Mas y sus compinches en la otra farsa de elecciones autonómicas convertidas en "plebiscitarias".
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Mariano Rajoy se mostró de lo más “estupendo” al afirmar que “yo respaldo cualquier decisión de cualquier tribunal, me guste o no”. Respaldar significa apoyar y desde luego que es evidente que hay innumerables sentencias de Tribunales que el PP y él como su Presidente no solo no respalda sino que recurre y cuestionan, sobre todo aquellas que le son incómodas. Nada que no haga el resto de partidos políticos. Respaldar solo lo ha hecho con su extesorero Luis Bárcenas al que públicamente defendió de su inocencia y al que le mandó sms de apoyo con mensajes del tipo “sé fuerte, Luis”. Ahora yo le diría aquello de “sé fuerte Mariano” y aquello tan taurino como el Don Tancredo de “en peores plazas hemos toreado” o “más cornás da el hambre”. Será por eso que durante su legislatura no ha hecho nada por respaldar las sentencias del Tribunal Supremo ni del Tribunal Constitucional permitiendo que se viole la Ley en Cataluña, El País Vasco y Navarra con total impunidad. Y ahora delega su responsabilidad en esos tribunales para que se encarguen de esa misión de hacer cumplir sus sentencias. ¿Hay mayor cinismo?

Como colofón a su especial visión de la realidad a una pregunta incómoda sobre su relación con José María Aznar y su forma de comunicarse, respondió con un contundente “yo a la gente le hablo a la cara”. Mr. Plasma- no confundir con Mr. Plasta- se ofende por cuestionarse su adicción a la tecnología de las video conferencias y de las ruedas de prensa sin preguntas o limitadísimas a un par de cuestiones. Y como todos, si concede una entrevista cara a cara siempre será en campo propio y con un atrezzo que dé la impresión de espontaneidad. Su control de los tiempos dicen que es proverbial, pero no es el único control que ejercita, empezando por su partido y su acobardada ejecutiva. Un partido incapaz de dar voz a corrientes críticas.

No puede sorprender el que lanzara mensajes apocalípticos si los ciudadanos cometen la insensatez de no votarle, diciendo que “hay que andarse con cuidado” y que “España necesita una política seria y estabilidad. Los experimentos sólo con gaseosa". Prometió que se crearían dos millones de empleos en la próxima legislatura siempre que se mantuvieran las políticas económicas, es decir que el PP gobierne con él como Presidente. ¿Esto era una entrevista o un mitin de precampaña electoral “ad maioren Mariano Rajoy gloria!”

¡Que pasen un buen día!

20 de diciembre: fun, fun, fun
Editorial  www.gaceta.es 2 Octubre 2015

Estamos viviendo el momento más bajo de nuestro nivel político desde 1978. Paradójicamente, eso nos llega en el mismo instante en el que más graves se hacen los desafíos.

Mariano Rajoy ha anunciado que las elecciones legislativas serán finalmente el 20 de diciembre, en plena campaña de Navidad. Había en realidad sólo dos opciones si se quería dejar los presupuestos aprobados: o el 13 o el 20 del mismo mes. Rajoy ha querido estirar el plazo, tal vez pensando que el estímulo económico de esas fechas habrá permitido crear algo más de empleo y, según su forma de ver las cosas, concurrir a los comicios con mejores bazas. Sea como fuere, la campaña electoral ha comenzado ya y para comprobarlo no hay más que escuchar a sus señorías en el parlamento: todos hablan con la vista puesta en las urnas. Como siempre.

Más allá de los discursos pre electorales y de los balances –tiempo habrá para hacerlos-, España llega a esta nueva convocatoria electoral en la peor de las coyunturas posibles: con un riesgo cierto de secesión en Cataluña, un ambiente muy similar –aunque más discreto- en el País Vasco y Navarra, una sorprendente ola de desmanes políticos en innumerables ciudades bajo la batuta de la izquierda radical, mil casos de corrupción política abiertos en el vientre de todos y cada uno de los grandes partidos nacionales –por no habla del caso catalán-, una ausencia evidente de proyecto nacional y una ciudadanía perpleja y hastiada. ¿Y la economía? Mejor que con Zapatero, sí, pero mucho peor que hace ocho años y, desde luego, muy por debajo de las expectativas despertadas por el propio gobierno Rajoy. El PP había exhibido como argumento de convicción su presunta eficacia económica, y la baza venía avalada por la memoria social sobre el periodo de Aznar. Altas expectativas, pues. Pero basta mirar alrededor para constatar que la realidad no ha cubierto las perspectivas.

En cuanto al partido en el Gobierno, sólo caben funestos augurios. Las últimas cinco convocatorias electorales han sido un mazazo para el PP. Últimamente la política española se ha convertido en una máquina de picar carne. Zapatero dejó al PSOE hundido en el ridículo y el PP se arriesga a llegar a estas elecciones en unas condiciones muy similares. Para colmo, es una evidencia que la cultura social –gracias, entre otras cosas, al propio PP- ha girado muy ostensiblemente a la izquierda, lo cual deja al centro-derecha en una desesperada orfandad. Su único consuelo es que, al otro lado del espectro político, nada inspira confianza a una eventual mayoría moderada. Con eso cuenta Rajoy. Pero ¿está de verdad seguro el presidente de que en España sigue existiendo una “mayoría moderada”?

Los antisistema del sistema
Cristina Losada Libertad Digital 2 Octubre 2015

¿Qué sería del sistema nacionalista sin los antisistema? Estos días la cuestión es más pertinente que otras veces por el papel-papelón que le ha tocado a la CUP, que está en ser o no ser antisistema a propósito de investir o no investir a Artur Mas. Para mí, y he apostado a ello una modesta ración de pulpo, que la misma duda ofende. ¿Cómo no van a colaborar de alguna manera en la investidura de Mas, ese rebelde de rompe y rasga, que es el más antisistema de todos? Fuera bromas, sorprende que se defina a la CUP como antisistema e independentista. Es sorprendente, quiero decir, que se entienda que ambas cosas son opuestas o radicalmente diferentes. Porque en las zonas de España donde hay nacionalismo tienden a aunarse con gran naturalidad.

Las gentes que están, por así decirlo, a la izquierda de la extrema izquierda podrán ser anti todo y particularmente anticapitalistas, pero nunca son antinacionalistas y mucho menos contrarias al separatismo. No en España, no allí donde el nacionalismo tiene arraigo y, aparte de trajeado y con corbata, se presenta en camiseta radical. En las ocasiones verdaderamente importantes, los de camiseta y chancla dejarán a un lado el asco que les dan los señorones del establishment nacionalista y, aunque sea con la nariz tapada, los apoyarán.

¿Cómo van a obstaculizar un proceso tan revolucionario como la ruptura de un país? La revolución anticapitalista puede esperar, y además saben que no es tan realista esperarla como esperar que Mas, a fin de cuentas, un hombre de poder, y precisamente por eso, haga su desconexión total con la fachosa España. Puede más su antiespañolismo que su anticapitalismo, que tiene muy poco que ver con el de los viejos comunistas o el de los aún más antiguos anarquistas, y mucho con el chic radical.
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Hasta tal punto se trata de una alianza natural y no contranatura que un partido que parecía un imán para los antisistema como Podemos ha atraído también e incluso sobre todo a esa peña que insiste en llamarse nacionalista y de izquierdas, pese a los teóricos que dicen que no se puede ser ambas cosas al mismo tiempo. En Galicia, por ejemplo, muchos de los dirigentes de Podemos, igual que los de las mareas, proceden de la familia nacionalista y fueron del BNG o alguno de sus apéndices. En Cataluña, el candidato Rabell confesó que había votado sisí en lo del 9-N y que en las primeras elecciones, allá por el 77, optó por un partido independentista. Ese partido entonces no existía, pero en cualquier caso señalizaba su posición. En consecuencia, sólo logró un escaño más que la CUP.

Para el nacionalismo de traje y corbata ha sido muy beneficioso tener a los de la camiseta en el local okupado de enfrente. La radicalidad, básicamente juvenil, se desahogaba ahí, tirando sus piedras contra el sistema y quizá contra algún gerifalte nacionalista, pero nunca, nunca contra el sistema nacionalista. Son parte de él.

La agonía sin remedio del PP de Rajoy
José Luis González Quirós www.vozpopuli.com 2 Octubre 2015

En las democracias poco maduras, como sin duda es la nuestra, los políticos suelen ser presa de un tipo de confusiones que los filósofos llaman categoriales, de errores en la evaluación de factores que poseen rangos de realidad y de importancia muy distintos. El más importante de esos errores es, a mi parecer, la confusión entre el dominio de su partido y la relevancia electoral. A Dios gracias, y hoy por hoy, los partidos no han llegado a completar un dominio absoluto de sus electorados, por más que posean un control ilimitado de los aparatos políticos que acabarán por articular el voto. En consecuencia, el supuesto voto cautivo suele resultar un mito y el candidato unánimemente alabado por una cofradía de miopes e interesados puede encontrarse con un alto grado de desinterés y de rechazo entre sus electores, lo que significa que ese partido no es un cauce de participación de los ciudadanos, sino una empresa de mantenimiento en el empleo de sus cuadros.

Las falsas percepciones
Cuando los políticos tienen problemas con la realidad, suelen acabar siendo víctimas de la quimera. Las elecciones en Cataluña han dibujado un cuadro sociológico ya conocido, pero que unos y otros se empeñan en ignorar. La sociedad catalana está dividida en tres partes bastante resistentes a la modificación, algo más de un tercio de soberanistas, una porción ligeramente superior, pero muy similar, de partidarios de mantenerse en España, y un significativo resto de ciudadanos que no están dispuestos a zanjar personalmente un dilema tan extemporáneo. Es un cuadro difícil, pero no imposible, aunque seguramente es refractario a tratamientos meramente verbales como el de los terceristas, que hablan como si todo pudiese reducirse a una fórmula federal y sencilla, tontería difícilmente superable, pero que Pedro Sánchez se obstina en proponer como solución. Si estos mismos se empeñan, y a fe que a menudo lo hacen, en presentar el problema catalán, como una derivada inmediata de errores de sus rivales madrileños, en un inútil ejercicio de supuesta objetividad política, y sin dejar meridianamente claro que no se puede llegar a ninguna parte sin respetar la ley, entonces podemos tener un problema realmente grave.

Da toda la impresión de que el cuadro podría llegar a repetirse de manera indefinida si se multiplicasen las elecciones, lo que indica claramente que la solución definitiva a un problema tan incómodo debiera buscarse de otro modo. Entiendo que hacer política ha de consistir no en proponer mantras, más o menos bienpensantes, sino en abordar el asunto en su complejidad, dándole salida, haciendo posible un esquema legal en que se pueda dirimir la cuestión de forma clara y contundente, a la canadiense, sin permitir, por más tiempo, que los que no podrán lograr la independencia de modo inmediato puedan seguir explotando de modo casi indefinido el espléndido negocio de su independentismo.

Donde las dan, las toman
Si no fuera que el asunto es lo suficientemente grave como para no tomarlo a chacota, produciría regocijo ver cómo la estratagema de tomar la ley como un artificio que puede ignorarse en beneficio propio, lo que resume a la perfección la estrategia independentista, ha hallado su propia medicina en el abundante voto otorgado a las CUP, unos personajes que, como ha señalado ácidamente Arcadi Espada, predican el ninguneo de la ley y aspiran a ganar, pero no sabrían qué ley imponer en el caso de lograrlo, ni qué demonio hacer con quienes les aplicasen entonces su propia medicina. Al sembrar la semilla de la desobediencia, el otrora partido de la burguesía catalanista no sólo ha desaparecido, sino que ha dado lugar a que se dibujen con nitidez sus propias pesadillas, a que crezcan quienes no sólo quieren quitar la bandera española de los mástiles oficiales, sino las cerraduras capitalistas de sus torres, los mismos, por cierto, que han dejado a un Podemos posibilista y ambiguo, confundido con el éxito de la astuta Colau, muy por debajo de lo que habían obtenido sus congéneres hace realmente poco tiempo. Puede que haya un Iglesias inglés, pero en Cataluña se ha perdido en las callejuelas góticas de la muy bella Barcelona. En fin, que Rajoy tiene un rival muy poderoso para ser considerado el peor político del primer tercio del siglo XXI, porque sus hazañas con el PP palidecen ante la habilidad suma de Mas para lograr lo contrario de lo que se supone perseguía.

Rajoy, Agamenon y su porquero
Aznar ha vuelto a tronar contra el destino manifiesto del PP, afirmando que no es precisamente glorioso. Al hacerlo de nuevo ha vuelto a romper un prejuicio que él mismo contribuyó a consagrar, la idea de que en el PP no es maricón el que dimite, como decía el refranero del franquismo, sino el que opina a destiempo, o sea, cualquiera que ose tener una idea propia. Rajoy en modo displicente, y sus secuaces en modo políticamente correcto, han vuelto a hacer como que disimulan y como que toman lo que Aznar ha subrayado como una opinión más, tratando de disimular el diagnóstico con un jarabe políticamente correcto y absolutamente inane. Un coro de bien pagados opinantes la han emprendido contra el expresidente, fieles al principio de que el que manda siempre tiene razón, aunque sea Rajoy, y a su corolario de que uno no se apunta a un partido para verter opiniones políticas, sino para aplaudir y obedecer. Que crean que ese es el único ungüento que puede unir a las diversas familias de la derecha moderada, a la fuerza que Aznar llevó al éxito tras décadas de predominio felipista, indica bien a las claras que, en realidad, ni creen en nada, ni tienen nada en la cabeza, que su posibilismo no es la estrategia del que sabe que la política consiste en evitar la guerra defendiendo convicciones, sino la astucia del que sabe subir la cucaña engañando a todos y creyendo que eso puede durar para siempre. Rajoy vacilando ante la sofística cuestión de la nacionalidad española de unos supuestos ciudadanos de la república catalana proporcionó una imagen memorable del político sin atributos, del general con el pecho repleto de medallas ganadas en monótonos y estériles cursillos para el ascenso.

Al decir una verdad en la que concuerdan Agamenón y su porquero, según la memorable pieza de Juan de Mairena, Aznar ha dado un ejemplo de valor cívico y no ya de que entienda la política de manera muy distinta, sino de que lamenta profundamente que quien le ha heredado haya renunciado a hacer cualquier clase de política distinta a un absurdo resistencialismo del disimulo y la ambigüedad.

¿Queda otra?
Algunos optimistas inasequibles al desaliento han querido ver en el pronunciamiento aznaril un signo de resistencia interior organizada, una operación inteligente y audaz destinada a poner a un García Albiol en lugar de un Rajoy/Sánchez Camacho a la cabeza de la lista por Madrid, pero los que tienen el sitio asegurado se apresuran a aclarar que ya no hay tiempo, que no hay que extrapolar, seguros de que después del desastre podrán seguir dominando los restos del naufragio, la nave que no lleva a ninguna parte, el buque fantasma, porque, además, en plan Jorge Fernández, siguen creyendo en los milagros, y lo mismo Rajoy va y gana a la quinta. Pero olvidan que, cuando el desgaste mina completamente la credibilidad del poder, lo que suele suceder a la segunda legislatura, las elecciones, más que ganarse, suelen perderse, y que la mejor oportunidad para Rajoy sería emular a Mas y ponerse el cuarto o el quinto en alguna lista con mejores posibilidades, tal vez la de Sánchez o acaso la de Rivera, pero no veo a Rajoy con la suficiente cintura, ya queda dicho que Mas es todavía mejor en la rara especialidad de destrozar las esperanzas de quienes un día ya lejano le dieron el voto.

La Audiencia Nacional y la humillación a las víctimas
EDITORIAL Libertad Digital 2 Octubre 2015

La Audiencia Nacional ha enmendado, temporal y parcialmente, la decisión del juez Santiago Pedraz de archivar la causa contra el concejal de Madrid Guillermo Zapata por unos tuits en los que se mofaba de las víctimas del terrorismo y del Holocausto. Pedraz consideró que escribir cosas tales como "Han tenido que cerrar el cementerio de las niñas de Alcácer para que no vaya Irene Villa a por repuestos" o "¿Cómo meterías a cinco millones de judíos en un 600? En el cenicero" son meras manifestaciones que no conllevan ánimo de desprecio alguno y que están amparadas en la libertad de expresión.

Es evidente que si la libertad de expresión amparase cualquier manifestación no existirían ni el delito de injurias, ni el de calumnias ni los que castigan las vejaciones a las víctimas del terrorismo o a quienes "trivialicen gravemente" los delitos de genocidio o de lesa humanidad.

Tampoco es de recibo que el juez Pedraz alegase en favor del archivo de la causa un escrito de Irene Villa en la que esta víctima de ETA decía no haberse sentido humillada por el tuit de Zapata para deducir que ninguna otra haya podido sentirse ofendida. Como bien señala la Sala de lo Penal que ha estimado los recursos presentados por la Fiscalía de la Audiencia Nacional y la asociación Dignidad y Justicia, el bien jurídico objeto de protección "no sólo es el honor individual de una víctima en concreto, que lo puede ser, sino la dignidad de las víctimas del terrorismo y sus familiares como colectivo, y en consecuencia lo ha convertido el legislador en un delito perseguible de oficio y en el que el perdón de una víctima en concreto, aun la directamente aludida, más allá del ejemplo de generosidad desplegado por la misma, puede no tener relevancia".

En este sentido, el hecho de que se haya personado en esta causa una asociación de víctimas del terrorismo, Dignidad y Justicia, es prueba insuperable de que se han sentido ofendidas y humilladas, con independencia de cuáles puedan ser los sentimientos que hayan podido despertar esos tuits en Irene Villa. Por otra parte, no es de recibo que no se haya tomado para nada en cuenta los sentimientos de los familiares de las niñas torturadas y asesinadas en Alcácer.

Con todo, y aunque la orden de la Audiencia Nacional a Santiago Pedraz de reabrir las actuaciones seguidas contra el indeseable de Zapata suponga que el edil tendrá que declarar como imputado, también conlleva una enmienda muy parcial a un entuerto judicial que debería haber llevado a apartar a dicho juez del caso. Pocas posibilidades tendrán los testigos propuestos por la parte querellante de declarar si su citación va a seguir dependiendo del deseo del mismo juez que decidió archivar la causa sin citar siquiera a declarar a Zapata.

Así las cosas, lo más probable es que la causa contra Zapata, por mucho que ahora se reabra, termine incorporándose al largo historial de escandalosas absoluciones que el juez Pedraz ha concedido a personas que también fueron imputadas por vejaciones a las víctimas o por desordenes públicos. No extrañe, pues, que esta nueva ofensa a la memoria, a la dignidad y a la justicia que merecen todas las víctimas del terrorismo, por mucho que esté tipificada como delito, termine por no acarrear a su autor la menor responsabilidad penal o política.

Putin desafía a Occidente al intervenir en auxilio del dictador sirio Bashar Asad
EDITORIAL El Mundo 2 Octubre 2015

Como si de una macabra partida de ajedrez se tratara, Rusia ha irrumpido en la guerra de Siria con un jaque directo a Occidente. Por segundo día consecutivo, Moscú lanzó ayer una oleada de ataques aéreos contra distintas zonas del norte sirio, a la vez que desplegaba soldados en su base de Latakia, feudo de Bashar Asad, una ofensiva claramente dirigida a apuntalar al dictador y que supone una cuña en los intereses estratégicos de EEUU y la UE, que exigen la caída del presidente sirio. Rusia -único valedor del régimen de Damasco junto a Irán, que ayer secundó al Kremlin enviando tropas a Siria- amplía su cobertura a Asad con el pretexto de intervenir contra el Estado Islámico y el terrorismo. Pero las posiciones hasta ahora atacadas confirman que estamos ante una operación para insuflar oxígeno al dictador sirio, quien tras cuatro años de contienda veía peligrar seriamente las posiciones que mantiene en la capital y el corredor hacia el Mediterráneo. Moscú está bombardeando enclaves estratégicos de los rebeldes sirios, compleja amalgama insurgente que incluye a Al Nusra, filial de Al Qaeda.

La lucha contra el IS es, por tanto, una mera coartada del Kremlin para afianzar sus intereses en el avispero de Oriente Próximo. Es tan enrevesado el escenario que entre los objetivos atacados habría opositores a Asad entrenados por la CIA, según denunció ayer el senador republicano John McCain. Por tanto, la intervención rusa amenaza con inflamar todavía más la situación, dado que tanto el Pentágono como la diplomacia de EEUU han advertido a Moscú que evite "incidentes indeseados". Ayer se produjeron contactos militares para evitar "encontronazos" bilaterales.

Este movimiento de Putin es un órdago oportunista y muy peligroso, pero que se explica por los últimos acontecimientos en la geopolítica mundial. La guerra de Ucrania ha provocado la congelación de relaciones entre Rusia y Occidente, que le ha impuesto severas sanciones económicas y diplomáticas. Y como respuesta al ostracismo, el Kremlin pretende hacer valer su posición de fuerza en puntos tan calientes como Oriente Próximo, donde acaba de reforzar una alianza con los gobiernos de Irak, Siria e Irán, justo tras el histórico acuerdo nuclear. Moscú amagó ayer con su disposición a atacar al IS también en suelo iraquí si se lo pide Bagdad, en plena deriva neoimperialista de Putin, obsesionado con devolver un papel hegemónico a Rusia en el concierto internacional.

Moscú sabe que su colaboración es imprescindible tanto en la lucha de la coalición internacional que lidera la Casa Blanca contra el Estado Islámico como para buscar una solución en la guerra siria, ante la que sistemáticamente hace uso de su derecho de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU para frenar cualquier iniciativa contra Asad. Y Putin parece decidido a jugar esta baza.

Así las cosas, resulta urgente acelerar los esfuerzos diplomáticos para que EEUU y la UE logren atraer al Kremlin a una posición común respecto a Siria. Todas las partes creen necesario establecer un Gobierno unitario de transición en Damasco para poner fin a la contienda, que tras cuatro años ha dejado más de 240.000 muertos y siete millones de desplazados. Sin embargo, Rusia se empeña en el mantenimiento de Asad, pese a estar abocado a responder algún día ante la Justicia por crímenes de lesa humanidad. La demanda occidental de su relevo debe ser una línea roja infranqueable. Pero la grave situación obliga a las potencias a negociar fórmulas en las que podrían confluir con Moscú, como la de asegurar la presidencia temporal siria a un líder de la minoría alauí, a la que pertenecen los Asad.

Al margen de la diplomacia, la ofensiva rusa es un desafío a la errática estrategia desplegada por EEUU en Siria e Irak, que ni ha logrado detener el avance del IS ni descabalgar al dictador sirio. En todo caso, nada sería peor que la superposición ahora de una 'guerra de titanes' a la contienda sectaria que incendia la región. Lo que hace falta es una actuación conjunta contra el IS, bajo el amparo de la ONU y con apoyo de los países árabes, que exigirá, como es obvio hace mucho tiempo, una intervención terrestre. Lo demás, sólo agrava todavía más las cosas.

El desastre de Siria es el apocalipsis de Europa
José Javier Esparza  www.gaceta.es 2 Octubre 2015

Moscú defiende sus intereses, que no son los de Europa. Washington defiende los suyos, que tampoco son los nuestros. Y Europa, ¿qué defiende?

El pasado viernes, en vísperas del encuentro entre Obama y Putin en Nueva York, todo indicaba que ni los Estados Unidos ni Rusia estaban dispuestos a gastar recursos militares en Siria. Cuatro días después, unos y otros han empezado a bombardear posiciones del Estado Islámico. Y no han pasado veinticuatro horas cuando ya unos y otros se acusan de no estar actuando realmente contra el Estado Islámico, sino en defensa de otros intereses. ¿Qué está pasando?

Está pasando que la potencia hegemónica, es decir, los Estados Unidos, y la potencia aspirante, es decir, Rusia, empiezan a levantar sus cartas y nos dejan ver el juego que realmente se mueve bajo la superficie de las declaraciones públicas y las poses diplomáticas. Para la estrategia de Washington y de Moscú, que se juega a escala mundial, el Estado Islámico no es más que un detalle de relieve menor en un tablero mucho más amplio.

¿Qué quiere Washington? Los Estados Unidos ya no tienen un interés vital en Oriente Medio porque el petróleo ha perdido importancia para ellos –los norteamericanos ya son exportadores de crudo-, pero quieren mantener una influencia determinante en un área siempre sensible, llave de inmensos recursos energéticos y muro geopolítico para las ambiciones rusas y chinas. Esa política pasa por alinearse con Arabia Saudí, Turquía e Israel, países cuyas relaciones entre sí no atraviesan por el mejor momento, pero que comparten enemigos comunes. ¿Quiénes? Esencialmente, Irán y la Siria de Al-Asad.

¿Qué quiere Moscú? Ante todo, mantener su proyección geopolítica hacia los mares cálidos, tanto en el Mediterráneo como en el Índico, y las pasarelas para esos mares son respectivamente Siria e Irán. Ambas pasarelas representan sendas grietas en el muro geopolítico americano y evitan que Rusia se vea encerrada en su espacio continental. Por eso Moscú ha buscado la alianza con Irán y ha mantenido contra viento y marea su apoyo al régimen de Bachar al-Asad. El golpe maestro ha sido, la semana pasada, la firma de una alianza de asistencia con Irán, Siria e Irak, país este último que ya está casi enteramente controlado por los chiíes de Irán.

Los Estados Unidos se alinean, pues, con las potencias musulmanes suníes, mientras que Rusia lo hace con los chiíes. A Washington y a Moscú, por supuesto, les resulta indiferente el aspecto religioso de la secular guerra entre suníes y chiíes. Simplemente, cada una de estas familias del islam encarna bloques de poder que hoy, a ojos de las grandes potencias, sirven a un interés geopolítico determinado.
¿Quién quiere acabar con el Estado Islámico?

¿Y el Estado Islámico? El sanguinario califato salafista ha jugado desde el primer momento a ser la vanguardia del islam suní contra los chiíes, además de contra los cristianos. Tanto Turquía como las monarquías arábigas han apoyado al Estado Islámico a través de mecanismos no especialmente opacos. Por eso ha podido crecer tanto esa locura en el contexto de una guerra civil a cuatro o más bandas. Y así crecido, el Estado Islámico ha terminado configurándose como un agente cuya existencia no resulta del todo inconveniente para nadie. Arabia Saudí y sus hermanos arábigos dejaron de hostigar al EI para volverse contra los chiíes del Yemen. Turquía, con el argumento de que iba a bombardear al EI, atacó a los kurdos. Estados Unidos utiliza al EI como pretexto para acabar con Bachar al-Asad. Rusia dice que bombardea al EI, pero Washington denuncia que en realidad está atacando a la oposición siria. Cada cual juega a su propio juego. El exterminio del Estado Islámico no es realmente una prioridad para nadie.

A fecha de hoy, Moscú está consiguiendo sus objetivos: Al-Asad sigue en el poder, el bloque chií consolida su influencia en Irak y la actual intervención en Siria, previa petición formal de Damasco, le brinda la oportunidad de resolver favorablemente una guerra que tenía perdida. Washington, por el contrario, retrocede, porque toda derrota del Estado Islámico redundará inevitablemente en perjuicio del bloque suní. Turquía se encontrará con un Al-Asad fortalecido. Arabia Saudí verá cómo la facción chií controla un territorio homogéneo desde Irán hasta el Mediterráneo. Israel se hallará ante la pavorosa constatación de que sus enemigos sirios e iraníes forman un bloque común. Por eso los Estados Unidos insisten en cobrarse la cabeza de Al-Asad antes que cualquier otra cosa. Y por eso Moscú no quiere dársela.

Moscú defiende sus intereses, que no son los de Europa. Washington defiende los suyos, que tampoco son los nuestros. Suníes y chiíes hacen lo propio. Y Europa, ¿qué defiende? Hasta el momento, los intereses americanos, que están muy alejados de los intereses europeos. Y sin embargo, Europa va a sufrir de manera muy directa todo lo que pueda pasar allí: por el flujo humano de refugiados, por la eventual interrupción de suministros energéticos, por la amenaza física y material de un yihadismo cuya dimensión se agiganta a medida que el problema se enquista. El desastre de Siria es el apocalipsis de Europa.

¿Para qué sirve realmente la Unión Europea? Más precisamente: ¿A quién sirve?

Dos veces en cinco días
El PSOE vota en Baleares contra la unidad de España
Círculo Balear advierte de que Pedro Sánchez, que se envuelve en la bandera de España, apoya que la socialista Francina Armengol se alinee con los delirios pancatalanistas.
Rosalina Moreno  www.gaceta.es 2 Octubre 2015

“El PSOE no garantiza la unidad de España, es nacionalista en los territorios donde existe nacionalismo”. Así lo advierte en GACETA.ES Jorge Campos, presidente de la fundación Círculo Balear.

Recuerda que el PSOE es capaz de ir de la mano con los independentistas, como sucede en Baleares, donde ha llegado al poder gracias a un pacto con el partido MES, “una formación separatista, pancatalanista radical, que apoya todas las tesis y bravatas independentistas y el desafío secesionista del Gobierno de Cataluña”.

Además: Un ‘pancatalanista radical’ gobernará Palma gracias al PSOE
Más aún, indica que los socialistas están asumiendo la línea argumental de sus socios. “A veces lo intentan disimular diciendo que no están por la ruptura, pero cuando se tienen que mojar votando a favor de la unidad de España apuestan por lo contrario”, señala Campos.

En este sentido, explica que el PSOE, el partido mayoritario de la izquierda que puede gobernar España, ha votado hasta en dos ocasiones en apenas cinco días contra la unión de España en Baleares.

Cuenta que el pasado jueves los socialistas se opusieron a la moción presentada por el PP en el Ayuntamiento de Palma de Mallorca en favor de la unidad de España, tal como establece nuestro régimen constitucional. “Dijeron que tenían otra concepción y otro modelo para España”, añade. La segunda vez que se les ha visto el plumero fue el pasado martes, en sede parlamentaria, cuando tampoco respaldaron otra moción, en este caso de Ciudadanos, también en defensa de la unidad nacional y la Constitución.

Destaca que "Armengol forma parte de la Ejecutiva de Sánchez y es respaldada en sus acciones por el secretario general del PSOE, como demuestra que no ha sido desautorizada ni hay rectificación alguna sobre estos hechos.

"Los ciudadanos de toda España deben saber que mientras Pedro Sanchez se envuelve en la bandera nacional, su presidenta autonómica balear, Francina Armengol, vota contra el régimen constitucional basado en la unidad de España, y se alinea con los delirios pancatalanistas", subraya.

Bruselas exige a Rajoy que cambie los Presupuestos de 2016 porque incumplen el déficit exigido por la UE
Juan Sanhermelando El Espanol 2 Octubre 2015

La Comisión Europea pedirá al Gobierno de Mariano Rajoy la semana que viene que introduzca recortes extra durante la fase final de la tramitación parlamentaria de los Presupuestos Generales del Estado de 2016. Bruselas considera que las cuentas públicas españolas incumplen las recomendaciones de la UE y que no permitirán alcanzar los objetivos pactados de reducción del déficit público.

Si Rajoy decide ignorar este aviso, disuelve las Cámaras y se presenta a las elecciones con el actual proyecto de Presupuestos, el Ejecutivo comunitario sopesa proponer ya en noviembre sanciones para España por déficit excesivo, según ha explicado a EL ESPAÑOL un alto funcionario europeo. Las sanciones podrían alcanzar un máximo del 0,2% del PIB. Es decir, unos 2.000 millones de euros.

“La Comisión publicará la semana que viene una opinión muy crítica con los Presupuestos españoles de 2016 e invitará al Gobierno y al Parlamento a hacer modificaciones”, ha señalado el alto funcionario. “No estamos satisfechos porque no se ajustan a las recomendaciones” de la UE para corregir el desfase presupuestario, ha agregado.

Tras evaluar el proyecto español de cuentas públicas, el Ejecutivo comunitario ha llegado a la conclusión de que las previsiones económicas que maneja el Gobierno de Rajoy son “demasiado optimistas”. Esta euforia excesiva afecta no sólo a los datos de crecimiento sino también a las previsiones de ingresos, mientras que los gastos están infravalorados.

UE
Las dudas de Bruselas afectan ya al actual ejercicio 2015. Calcula que el déficit público se situará este año entre el 4,5%-4,6% del PIB, en lugar del 4,2% que el Gobierno español ha acordado con sus socios europeos. El Ejecutivo comunitario acaba de revisar al alza su previsión de crecimiento para España. La sitúa en el 3% del PIB, dos décimas más de lo que había calculado en primavera. Pero ni con esta mejora se podrán cumplir los objetivos presupuestarios. La cifra de la Comisión sigue siendo en todo caso más pesimista que el 3,3% que el Ministerio de Hacienda utilizó como base para elaborar los Presupuestos.

Además, el déficit de España en 2014 se ha revisado al alza del 5,8% al 5,9% (incluyendo las ayudas a la banca). Al empeorar el punto de partida, se complica lograr la meta de 2015.

Sin ajustes adicionales en el proyecto de cuentas públicas, en 2016 el desvío presupuestario respecto a la meta pactada con la UE será mucho mayor: el déficit llegará al 3,5%, en lugar del 2,8% exigido, según la estimación de Bruselas. Precisamente 2016 es el año en el que el Gobierno de Rajoy se ha comprometido a corregir el déficit excesivo. Es decir, a situarlo por debajo del umbral del 3% que marca el Pacto de Estabilidad y Crecimiento. España se encuentra sujeta al procedimiento sancionador de la UE por déficit excesivo desde 2009 y ya se ha beneficiado de varias prórrogas de la UE para corregirlo.

Los Presupuestos de 2016 se están tramitando en estos momentos en el Senado, cuyo pleno tiene previsto aprobarlos en la semana del 13 al 15 de octubre. La ratificación final en el Congreso está prevista para la semana del 19 al 23 de octubre.

El Ejecutivo comunitario ha mantenido intensos contactos con el ministerio de Economía durante las últimas semanas para elaborar su dictamen. Por lo que le ha comunicado el Gobierno español, no tiene ninguna esperanza de que vaya a seguir sus recomendaciones y corregir los Presupuestos. De hecho, desde el ministerio de Economía han asegurado a EL ESPAÑOL que para cumplir el objetivo de déficit de este año “no hay ningún problema”. “En cuanto al año que viene, los Presupuestos son prudentes, como en años anteriores, y siempre hemos cumplido”, añaden.

Ante esta negativa, Bruselas se prepara ya para los próximos pasos, que tiene previsto dar durante el mes de noviembre. El problema que se le plantea es que para entonces las Cámaras estarán ya disueltas y el Gobierno estará en funciones.

Dos son los escenarios que maneja Bruselas. En primer lugar, la Comisión podría pedir multas inmediatas contra España por desoír las recomendaciones de la UE. Un paso que hasta ahora no se ha atrevido a dar, ni siquiera contra Francia, pese a que amagó con ello el año pasado. La otra opción es dirigir un ultimátum al Gobierno que salta de las urnas en diciembre para que “corrija de inmediato” los Presupuestos de 2016.

La evaluación que hace Bruselas de las cuentas públicas nacionales tiene su origen en las nuevas normas de control y vigilancia presupuestaria que entraron en vigor hace dos años para mejorar la coordinación entre los países de la eurozona y prevenir futuras crisis de deuda como la que estuvo a punto de destruir la moneda única en 2012.

Según el procedimiento normal, los estados miembros tienen de plazo cada año hasta el 15 de octubre para remitir a Bruselas su proyecto de Presupuestos. La Comisión los examina y publica su opinión sobre todos ellos durante el mes de noviembre, antes de que sean aprobados por los parlamentos nacionales. Puede pedir cambios si considera que incumplen el Pacto de Estabilidad, aunque no tiene poder para imponerlos. Sí puede proponer sanciones para los infractores. El procedimiento se ha adelantado en el caso de España por la pretensión del Gobierno de Rajoy de aprobar los Presupuestos antes de las elecciones.

Si en 2014 Italia y sobre todo Francia fueron los peores alumnos en este ejercicio presupuestario, este año el expediente más conflictivo en Bruselas es el del presupuesto español.

Los demás partidos han criticado por electoralista la presentación temprana de los Presupuestos de 2016 por el Gobierno de Rajoy y la imposición de esas cuentas públicas al ejecutivo que salga de las urnas en diciembre. Los presupuestos prevén una subida del sueldo de los funcionarios, un aumento del gasto en pensiones y una subida de las becas, de las ayudas al cine y de las subvenciones al fomento del empleo. Además, el Ministerio de Hacienda adelantó al mes de julio de este año la rebaja del IRPF y tiene previsto devolver en los próximos meses la paga extra que se les congeló a los funcionarios en 2012.

Productos catalanes
Whatsapp se llena de pásalos llamando al boicot de lo catalán
 www.elsemanaldigital.com 2 Octubre 2015

Los llamamientos al boicot de productos catalanes está viviendo un rebrote tras el desafío soberanista auspiciado por Artur Mas el pasado 27S.

A través de pásalos por WhatsApp, muchos españoles hartos abogan por dejar de consumir según qué marcas en protesta por el independentismo militante de algunos empresarios catalanes, como ya se hiciera otras veces en el pasado.

Uno de los damnificados de esta nueva oleada de whatsapps es el propietario del conglomerado de empresas Agrolimen y vicepresidente del Círculo de Economía catalán, Artur Carulla, que se declaró públicamente independentista.

Uno de los mensajes pide abiertamente que se dejen de comprar productos de sus marcas, entre las que se encuentran Gallina Blanca, Pans&Company, El Pavo, Mont-Ferrant, Affinity, BiCentury, Fres Co, Boccata, Dehsesa Santa María, Pollo Campero o Lago das sopas. Otro de los muchos es éste:

Otro de los mensajes que circulan por Whatsapp.
No es la primera vez que los productos catalanes pagan los platos rotos de la política autonómica. El sector del cava fue el primer damnificado de este método de protesta, que provocó pérdidas de más del 10% a los grupos Freixenet y Codorníu cuando el ex vicepresidente catalán Josep Carod Rovira se negó a apoyar la candidatura de Madrid a los Juegos Olímpicos en 2012.

El continuo "no" a todo lo español de una parte de la sociedad catalana ha hecho proliferar también las páginas webs y foros que publican la lista de las marcas y los productos fabricados en Cataluña y sus posibles sustitutos en el resto del mercado español.

La campaña de Navidad está a la vuelta de la esquina y ,aunque los empresarios catalanes prefieren guardar silencio al respecto, en las redes sociales son muchos los que se unen al llamamiento.
Uno de los más notables ha sido el cantante Francisco, que días atrás incendió Twitter afirmando en un tuit que no consumirá más productos catalanes.

El cantante valenciano, que ha mostrado su apoyo al partido de Albert Rivera en Valencia en varias ocasiones, fue la primera cara conocida que públicamente abogó por este castigo en forma de boicot como resultado de las elecciones catalanas.

******************* Sección "bilingüe" ***********************
EL CUPonazo
FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo 2 Octubre 2015

Hay que agradecer a las CUP su raudo paso del elogio a la ETA en la tierra de las víctimas de Hipercor al respaldo a la corrupción nacionalista catalana en nombre de la lucha contra el capitalismo. Ha bastado que Godó, el Juan March del separatismo, invitara a té con pastas a los fieros camiseteros para que se produjera un gesto entrañablemente navideño y genuinamente catalán: el acto de adhesión incondicional a la tribu y la asunción de todas las faltas como propias. Andan discutiendo en las cocinas de 'Junts pel 3%' qué consejerías, gabelas y compensaciones pueden darles a estos feroces antisistema que se han lanzado en tromba a salvar al sistema. Se nota que Godó y demás son separatistas recientes, porque la solución está en el origen de todo: la CUP merece la 'presidencia coral' de Banca Catalana.

Hace tres días Arcadi Espada resumía en su blog las contradicciones de esta alianza contra natura para hacer a Mas presidente de la Singularidad -nadie la llame Generalidad- tras un plebiscito que mostró la oposición de la mayoría de los catalanes a romper con el resto de España. Mas dice que quiere ser el país capitalista más próspero de Europa; las CUP, acabar con el capitalismo. Mas quiere todas las multinacionales en su Republiqueta, la CUP, echarlas. Mas, quiere la UE, la OTAN y el Euro. Las CUP, huir de esos engendros explotadores. Mas quiere un ejército; las CUP, la paz y el desarme (la ETA no cuenta). Mas, quiere aún más propiedad, incluida la de Suiza; las CUP, acabar con la propiedad. O sea: Gobierno y Antigobierno. ¿Y en qué queda la 'democracia real, popular, horizontal, participativa, directa, activa e inclusiva' de las CUP? En apoyar al 'Hereu' de los Pujol.

"Andan discutiendo en las cocinas de 'Junts pel 3%' qué consejerías y gobelas pueden darles a estos feroces antisistema"
Al acto de adhesión del diputado Jódar a Mas en 'La Vanguardia' le han llamado, muy castizamente, "el jodarazo". Y para disimular la traición de las CUP a sus bases y la asunción de la transversalidad de la corrupción como única ideología del proyecto antidemocrático y liberticida contra más de la mitad de la población de Cataluña, proponen una "presidencia coral" de la Generalidad, con cuatro o cinco presidentes "de perfil bajo" que se alternarían en el cargo. Mas, de perfil subterráneo, es un fijo. Los demás podrían sortearlos semanalmente en la 'Tevetrés%'. El concurso se llamaría, inevitablemente, El CUPonazo del Poder.

Mas y el patriotismo como escondrijo
Roberto L. Blanco Valdés La Voz 2 Octubre 2015

El debate sobre si la imputación de Mas y dos de sus consellers por varios delitos presuntamente cometidos al convocar un referendo ilegal es políticamente oportuna, unido al justificado temor de que esa acción legal pueda servir al president para intentar zafarse del fiasco monumental en que se ha traducido su adelanto electoral, su plebiscito fraudulento y su doble derrota del día 27, a punto están de echar por tierra el tema sustancial que tal imputación plantea en un Estado de derecho: el de si la ley debe ser igual para todos o si, por el contrario, de su aplicación pueden quedar excluidos los que la incumplen alegando supuestos motivos ideológicos.

El tema es relevante no solo porque aquí, como en todas partes, los que carecen de padrino no solo no se bautizan sino que, cuando procede, son imputados, procesados y, si es el caso, condenados sin el más leve miramiento. Como, ¡por supuesto!, debe ser. De hecho, la peligrosa tendencia que hoy sufrimos hacia una extensión apresurada de la jurisdicción penal (en materia de tráfico, por ejemplo) ha incrementado el número de personas que pueden dar con sus huesos en la cárcel. Por si ello fuera poco, la acción de los medios de comunicación contra las inmunidades y privilegios del poder ha determinado que en España hayan sido procesados -y en no pocos casos condenados- exministros, presidentes y consejeros autonómicos, diputados nacionales o regionales, alcaldes y concejales, empresarios y hasta una infanta de España, sin que nadie en su sano juicio se haya atrevido a plantear que cualquiera de ellos posee una patente de corso para violar la ley cuando le plazca.

Pues bien, lo que vale para todos no corre con los presidentes de la Generalitat de Cataluña. Pujol se salió de rositas en su día del escandalazo de Banca Catalana tras asentarse el peligrosísimo principio de que aplicarle la ley como a cualquier otro español haría peligrar las relaciones entre Cataluña y el resto del país. Es de ese desgraciado precedente del que ahora pretende valerse su sucesor en la presidencia de la Generalitat para no responder de los presuntos delitos cometidos al convocar un referendo ilegal que quien podía hacerlo prohibió de forma reiterada: delitos esos, claro está, mucho más graves que otros por los que miles de personas acaban entre rejas en España cada año.

¿Qué bula tiene Mas? ¿Qué patente de corso lo protege? Pues ese mantra nacional del que ayer hablaba Xosé Luís Barreiro en estas páginas. Mas está persuadido de que su ideología lo sitúa por encima de la ley, pues, y ahí está la trampa, como antes Pujol, proclama de quien lo persigue a él penalmente persigue políticamente a Cataluña. Tal es la patraña que hay que desvelar si queremos que del principio de que todos los españoles son iguales ante la ley no quede excluido el nacionalismo catalán. ¡Otra vez más

Cataluña se aboca al disparate político para no sacrificar a Mas
Editorial La Razon 2 Octubre 2015

No sobran en la política catalana elementos pintorescos que, más allá de la anécdota, deberían tenerse en cuenta para saber quiénes pueden ser los aliados de Artur Mas que prolonguen su liderazgo en estos momentos agónicos, incluso su reelección como presidente de la Generalitat. Entre las interpretaciones de las pasadas elecciones autonómicas –y plebiscitarias– hay una fundamental porque cambia la dinámica política catalana: por primera vez, el primer grupo de la oposición (Ciutadans) no se identifica con la tradición catalanista, y el grupo con menos representación en el Parlamento (la CUP) se ha convertido en la llave para el nombramiento del nuevo presidente, precisamente un partido que se declara antisistema y anticapitalista y que está en las antípodas ideológicas de Mas.

Este hecho, por muy exótico que sea, no debería ser menospreciado: de la CUP va a depender las leyes que los ciudadanos deban acatar (o incumplir, si se sigue su llamamiento a la «desobediencia») y deberá ser quien vigile el diálogo, como tantas veces anuncia, con el Gobierno de la nación, si quiere reconducir la disparatada situación política catalana. ¿Quién sería el interlocutor del Gobierno? Mejor no pensarlo. La CUP realizó ayer una propuesta inédita en la historia de las democracias parlamentarias: crear una «presidencia coral» para la Generalitat compuesta por «tres o cuatro perfiles con un peso equivalente». En ocurrencias de ese calado es donde empieza a notarse la defunción del catalanismo político moderado, que ya no es aceptado por el electorado (basta ver el caso de Uniò, que se queda sin representación), que ha preferido dar un giro hacia la izquierda más trasnochada y extrema, paso del que Mas es el único responsable.

Otro dirigente de la CUP dijo que estarían dispuestos a votar a Mas para evitar el fracaso del «proceso». Insistimos: ¿quién estará al frente de la Generalitat? Por lo tanto, quienes exigen a Mariano Rajoy que debe estar abierto al diálogo deberían tener en cuenta que éste siempre lo ha mantenido con el catalanismo integrador y responsable, además de con las fuerzas sociales, que son los que están sufriendo esta parálisis política. En estos momentos, la situación está bloqueada por un empacho de independentismo que ha acabado con cualquier atisbo de realismo. La constitución ayer del grupo parlamentario de Junts pel Sí –la coalición en la que se ha escondido Mas– explica claramente el interinaje de los 62 diputados elegidos, cuya misión será la de insistir en el «proceso», como así puede derivarse de sus currícula, en los que destacan los activistas del independentismo.

Desbrozar la situación política catalana es clave y, por encima de todo, mantener la legalidad que ahora mismo está dañada por el plan secesionista y la voluntad claramente expresada de desobedecer las leyes. La reforma del Tribunal Constitucional que ayer aprobó el Congreso debe interpretarse en este contexto de inestabilidad. Básicamente, esta reforma quiere dar facultades al TC para llevar a cabo la ejecución de sus resoluciones y sancionar a los cargos públicos que la ignoren. En Cataluña está amenazado el Estado de Derecho y no caben argumentos como los esgrimidos ayer por los socialistas al decir que esta reforma «alimenta el victimismo de los independentistas catalanes», crítica que a estas alturas del «proceso» resulta ingenua y, lo que es peor, marca una equidistancia muy calculada.

duros ataques al independentismo
Francia ya teme un 'contagio' separatista en su territorio
Saltan las alarmas en Francia: el proceso separatista catalán podría estar despertando el nacionalismo al otro lado de los Pirineos. La televisón pública habla ya de 'riesgo de contagio'
Rafael Núñez Huesca  www.gaceta.es 2 Octubre 2015

Tal y como adelantábamos en Gaceta.es, las CUP, organización de la que ahora depende la formación del gobierno catalán, cerró la campaña electoral en Francia. En un gesto inédito, Antonio Baños, cabeza de lista, acudió a Perpiñán a anunciar la inminente “ruptura” de Cataluña “con los estados español y francés”.
La existencia de los Països Catalans, que incluirían una parte del territorio francés, supone un viejo mantra nacionalista. También Esquerra Republicana, integrada ahora en Junts Pel Sí, defiende públicamente la existencia de “un pueblo catalán a ambos lados de los Pirineos” que “ha sufrido más de 300 años de opresión por parte de los estados español y francés”.

Así, lo que en un principio era un problema regionalista estrictamente español, podría estar convirtiéndose en un problema común a España y Francia. Según informaba e-noticies hace algunos días, el alcalde de la localidad francesa Banyuls sur Mer, cercana a la frontera, ordenó retirar una barca pintada con los colores de la bandera independentista catalana y que un particular exhibía en un viñedo. Según un vecino "el propietario decidió pintar la embarcación con los colores de la estelada en solidaridad con el 27S y el proceso soberanista catalán", y advirtió que los vecinos aprobaban la presencia de la barca independentista. De hecho, el incidente provocó una corriente de solidaridad en la zona y poco a poco fueron apareciendo nuevas esteladas en la localidad y alrededores. Una influyente blogera de la zona ha calificado la reacción de alcalde conservador de “ataque de nervios” y ha arremetido contra él, pero también contra España: "nuestros hermanos catalanes sufren la furia del gobierno español y las amenazas mortíferas del presidente Rajoy, que rechazan que Catalunya recupere su independencia".

Los medios franceses vienen prestando un seguimiento especial a todo cuanto ocurre en Cataluña, también la televisión pública, que el pasado día 28 de septiembre emitió un programa dedicado al "Riesgo catalán y contagio independentista". El espacio empleó términos muy críticos para referirse al proceso separatista: "hay un componente racista en los catalanes", curiosamente las mismas palabras que hace algunos días empleó el futbolista francés Emmanuel Petit para referirse al ambiente que se encontró en el FC Barcelona. Según e-noticies, la Federación de Entidades para la Defensa de la Lengua catalana de la Catalunya Norte ha criticado duramente las opiniones que se virtieron en el citado programa y han exigido unas disculpas públicas. La Federación ha lamentado que "la emisión haya sido la reproducción exacta de los argumentos de la caverna mediática y de las mentiras oficiales del régimen español".

Cabe recordar que, cada vez más, los dirigentes políticos franceses se pronuncian públicamente contra un movimiento que entienden “contrario la República”. Y tanto Valls, de origen catalán, como Hollande, han reiterado su apoyo al gobierno español en esta lid, tal vez con la esperanza de que el problema no cruce definitivamente los Pirineos.
El propio expresidente Sarkozy y próximo candidato se implicó personalmente en la campaña del Partido Popular catalán y lanzó mensajes críticos con las “fuerzas disgregadoras”. Sorprenden, en este contexto, las palabras que según el periodista de La Vanguardia Enric Juliana pronunció el embajador francés en España el día en que abandonaba el cargo: si bien reconoció que prefería la unión a la desunión, puntualizó que "el proceso político que se observa en Cataluña que está discurriendo de manera perfectamente democrática".
 


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