AGLI Recortes de Prensa   Viernes 9 Octubre 2015

Un pacto de Estado para reformar la Universidad
EDITORIAL El Mundo 9 Octubre 2015

LOS representantes políticos, y más en precampaña electoral, coinciden en que sólo un gran pacto entre todas las fuerzas parlamentarias podría solucionar las enormes carencias de nuestro sistema educativo y acabar de una vez por todas con el mayor déficit estructural de la democracia española. Ya que, junto a la Sanidad, en la Educación descansa el fundamento del bienestar y del porvenir de un país. Pero la falta de voluntad para consensuar una política de Estado viene lastrando el desarrollo cultural y económico de España, condenando a nuestros estudiantes y trabajadores a conformarse con uno de los niveles de formación más deficientes de Europa. O al menos eso es lo que, año tras año, vienen poniendo de manifiesto los principales rankings internacionales sobre calidad educativa, en los que España aparece en los niveles más bajos.Y eso, en un mundo cada vez más globalizado, supone condenar a una constante pérdida de competitividad.

Consciente de lo que se juega España en este envite, EL MUNDO organizó ayer una jornada de debate que, con el título de Reformar la Universidad, transformar España reunió en una misma mesa al vicesecretario de Comunicación del PP, Pablo Casado; a la secretaria de ciencia del PSOE, María González Veracruz; a la secretaria de Análisis Político y Programa de Podemos, Carolina Bescansa; y al coordinador del Programa Económico de Ciudadanos, Luis Garicano. Todos ellos coincidieron con el director de este periódico, David Jiménez, en que la educación es "la mejor forma de transformar un país" ya que sólo a través de ella se puede "dotar a los ciudadanos de las capacidades para competir en un mundo cada vez más globalizado". Y en la Universidad, concluyó, "tenemos aún mucho que hacer".

Las conclusiones del debate coinciden con las propuestas que hemos defendido desde estas páginas, como la de consensuar desde el Estado todas las leyes educativas. En España, por desgracia, la Educación ha sido víctima de batallas políticas e ideológicas que han dado como resultado el disparate de que se hayan sucedido 7 leyes en 35 años y de que existan de facto 17 sistemas diferentes, uno por autonomía. La falta de una política unificada es también la responsable de que haya más de 80 universidades en España, entre públicas y privadas, muchas de las cuáles cuentan con un número insuficiente de alumnos y un exceso de titulaciones que apenas tienen demanda entre los estudiantes. Aunque es cierto que la crisis ha reducido el presupuesto de muchas de ellas, el verdadero problema es que la financiación de los centros debería regirse por criterios vinculados a los resultados de cada uno, para garantizar un sistema competitivo y de calidad mediante el acercamiento de los programas a las necesidades laborales del país.

Por otra parte, es cada vez más urgente dotar de transparencia y de mayor apertura los sistemas de acceso del profesorado para garantizar la igualdad de oportunidades, evitar la endogamia de los departamentos y acabar con la fobia a la movilidad de los docentes. Éstos, por su parte, deben estar bien remunerados y contar con ciertas garantías laborales, aunque no por ello han de ser intocables. En este sentido, habría que otorgar más autonomía real a los rectores para evaluar su rendimiento académico y poder gestionar los centros con el objetivo puesto en la excelencia.

Propuestas, en definitiva para crear una universidad que cubra las necesidades de la sociedad y no una institución que viva de espaldas a ella.

La encuesta fantasma
FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo 9 Octubre 2015

Haré, oh musas, de Raúl del Pozo por un día y contaré el ruido de la calle de la Amargura, por donde transita el PP camino de las urnas. Corre por Madrid algo más que un fantasma, un rumor, que se ha adueñado de los cenáculos periodísticos y políticos, ha escalado los financieros y alcanza casi el nivel de materia tertuliable, es decir, de inundación informativa. Dicen que hay una encuesta sobre intención de voto a nivel nacional que elaboró Metroscopia para El País hace unas semanas y que Cebrián tiene parada con un bacigalupargumento helénico por lo clásico: no estigmatizar a su financiera Soraya, a su excasero Pujol y a su PSOE de su González.

¿Y qué revela esa encuesta sobre la opinión pública a dos meses de las elecciones generales? Pues que Ciudadanos podría ganar las elecciones, ligeramente por delante del PSOE, dejando al PP en tercer lugar. El titular de presentación, cocina demoscópica mediante y ayudado por el recuerdo de voto (en el PSOE de muchos años, en Ciudadanos de pocos meses) podría quedarse en el indoloro "empate técnico". Pero, ¿cómo cantar, oh musas, la ira de Polifemo Rajoy, con sus concesiones y favores financieros en la mano, al ver cumplida la profecía de José María Aznar, su demiurgo y su némesis, que la semana pasada dijo que la opinión pública percibía ya a Ciudadanos como mejor defensor de la unidad nacional y del régimen constitucional que el PP, y que eso abocaba a la fragmentación del voto en el centroderecha y abría la posibilidad de que, como en Cataluña, Rivera supere en votos a Rajoy?

Malo es que Aznar dijera lo de los cinco avisos electorales, que en rigor taurino habría que considerar devolución a los corrales, pañuelo azul mediante, de cinco toros de la desacreditada ganadería genovesa. Mucho peor es que El País acredite con números las palabras de Aznar. Sea verdad o no, salga o no salga la encuesta, la tendencia que señala es que se cumpla el mayor temor de PP y PSOE: que Ciudadanos dispute el tercer escaño de las provincias pequeñas. Que gane en las grandes ciudades, vale, pero si entra en los burgos pasmados, que no podridos, tendría los cuarenta escaños que hasta ahora dan la mayoría al PP o al PSOE. Lo temible, oh musas, de ese fantasma que recorre Madrid no es que Ciudadanos quede primero sino que gane el tercer escaño por Teruel.

Políticos y jueces progre vs. Estado de Derecho
El juez Pedraz y su particular sentido de la Justicia
Miguel Massanet www.diariosigloxxi.com 9 Octubre 2015

Don Santiago Pedraz es un juez de la Audiencia Nacional con un muy particular sentido de lo que debe ser la Justicia y de la forma imparcial y apolítica con la que todos los funcionarios de la administración de justicia deben aplicarla, para que los ciudadanos sepan que se aplica tal y como quiso el legislador y fue aprobada por el poder legislativo, ostentado por las Cortes de la nación. El juez Pedraz forma parte de esta hornada de jueces que accedieron a la Audiencia Nacional que, siguiendo la senda del fiscal, que fue ministro de Justicia en tiempos de Zapatero, el señor Mariano F. Bermejo que fue quien definió “magistralmente” como entendía que debía administrase la Justicia con aquella lapidaria frase: “Las leyes deberán aplicarse como convenga en cada momento”, entienden que los jueces no deben limitarse a aplicar las leyes tal y como fue concebida por el legislador y refrendada por los votos de los parlamentarios, sino que entienden que se les ha conferido, en virtud del nombramiento que reciben, la facultad de darle a la norma el sentido que mejor se acomode con su particular modelo político o con lo que ellos interpreten que debería regular según a ellos les parezca.

El señor Santiago Pedraz era un amigo íntimo del señor Baltasar Garzón, otro de estos jueces que no dudó en prevaricar y gastar el dinero de los contribuyentes en aventuras legales sin sentido; pretendiendo resucitar situaciones prescritas y llegando al desvarío de pretender exhumar el cadáver del general Franco, al menos simbólicamente, pretendiendo juzgarle, ya muerto, de supuestos crímenes contra la Humanidad. Como no podía ser menos fue suspendido de su cargo y posteriormente condenado a inhabilitación para el ejercicio de su cargo de juez. Pedraz fue uno de los que se negaron a reconocer los cargos que pesaron para la condena de Garzón y de los que le han seguido apoyando, por compartir con él la peregrina teoría de que habían sido puestos en el Mundo para salvar a la humanidad de sus propios pecados.

El peligro de estos jueces progresistas es que, la inseguridad jurídica que generan a quienes deban juzgar; el hecho de que algunos ciudadanos sientan preocupación cuando conozcan que van a ser juzgados por ellos o teman ser objeto de una cierta discriminación, conociendo el especial talante ideológico o político de su juzgador, que pudiera perjudicarles a la hora de dictar sentencia; pueden crear una manifiesta desconfianza hacia la justicia que tales funcionarios pudieran impartir en su caso. La tendencia, a veces subconsciente, de los jueces o magistrados progresistas a hacer una distinción entre imputados de derechas o imputados de izquierdas, es algo que preocupa a la ciudadanía. Es evidente que la figura que representa a la Justicia con los ojos vendados y una balanza con los platillos equilibrados en sus manos, puede quedar desvirtuada y causar perplejidad en los ciudadanos cuando se advierte que, en muchas ocasiones, no se imparte por igual la justicia, ni con la misma prontitud, ni con idénticas consecuencias o severidad en unos determinados casos que en otros.

El hecho de que la ciudadanía tenga una percepción crítica de la Administración de Justicia de nuestra nación, de que sea una de las instituciones que más desconfianza despierta entre el pueblo y que, en las encuestas del CIS, suele ocupar uno de los principales puestos en la escala de los temas que más preocupan a los españoles no es, evidentemente, algo bueno para nuestra nación. Si falta uno de los puntales de la nación, si existe la percepción de que la aplicación del Estado de Derecho se relaja, es muy posible que, aquellos grupos políticos partidarios de sistemas de gobierno en los que los derechos de los ciudadanos queden más limitados; de establecer un intervencionismo sobre las actividades, tanto económicas como financieras, sociales o industriales; de imponer más impuestos o de poner límites a la riqueza estableciendo medidas incautatorias; es muy posible que ocurra lo que ya está teniendo lugar en algunas capitales importantes de nuestro reino donde nuevos partidos progresistas están poniendo en práctica sus métodos comunistas.

Si en Madrid la alcaldesa, señora Carmena, ha empezado a querer imponer medidas de corte intervencionista, si pretende interferir en las libertades individuales pretendiendo convertir en barrenderos a los estudiantes; si busca poner límites al comercio cuando está poniendo trabas a que, los bares y restaurantes, puedan tener terrazas con mesas que les permitan recaudar más y mantener a sus empleados, aparte de que, una ciudad sin el jolgorio y la vistosidad de unas calles llenas de la alegría que proporcionan los comercios con sus terrazas a rebosar, no es más que una ciudad moribunda, con poco porvenir y menos aliciente para vivir en ella. Una Comisión de Terrazas y Kioscos de Hostelería y Recaudación pretenden que sea quien se ocupe de regular dichas instalaciones, Cree usted una comisión cuando quiera que un asunto se eternice, y esto va a ser lo que sucederá con este tema, hasta que acabe por obligar al cierre de muchos de estos locales, que se mantienen precisamente por tener mesas en las aceras.

Alcalde incapaces, políticas restrictivas e intervencionistas, jueces politizados, el preludio de la decadencia de una nación. La alcaldesa de Barcelona no se queda atrás y, con su “moratoria al establecimiento de establecimientos hoteleros”, ya ha conseguido colapsar a una parte importante de los negocios que esperaban, con los permisos en regla, para abrir y aprovechar el verano, para amortizar sus inversiones. La empresa KKH que quería abrir un hotel de lujo en el edificio vació del Deutsche Bank, en Barcelona, ya ha desistido de su proyecto; se calculan en varios miles los puestos de trabajo que se dejarán de contratar y el coste que, para Barcelona, supondrá esta absurda decisión se ha calculado en 1.400 millones de euros; nada, una futesa. Como era de esperar parece que ya son 26 las demandas interpuestas por los establecimientos afectados en contra de la decisión de la señora Colau. No quiero ni pensar lo que puede suponer, para la ciudad Condal, el que la justicia les de la razón a los demandantes y, el Ayuntamiento, deba retirar la moratoria e indemnizar los daños y perjuicios que hayan podido ocasionar a los afectados.

Pero volvamos al juez Pedraz y veamos lo que ha sucedido con su último caso. Un sujeto, despreciable a mi entender, tuvo la desfachatez de publicar un tuit, en el 2011, sobre la señora Irene Villa (perdió ambas piernas en un ataque terrorista) en el que se hacían una serie de consideraciones respecto a la interesada y a las víctimas del terrorismo lo más abyectas imaginables. La interesada no quiso contestar ni poner una demanda, pero una de las víctimas, un señor al que asesinaron a su padre de dos tiros por la espalda los criminales de ETA, si interpuso una querella contra el autor de la soflama. El juez Pedraz la archivó, arguyendo que, la única afectada, la señora Villa, no había querido responder y que, por tanto, no había causa. El fiscal recurrió y se le obligó a reabrir la causa, que no tardó ni una hora en volver a sobreseer, alegando motivos que causarían la hilaridad de un niño de cuatro años. Para Pedraz no existe “infracción criminal” porque “su voluntad no estaba dirigida directamente a humillar a las víctimas”, ¿desde cuándo el juez Pedraz tiene facultades para saber cuál era la voluntad de este sujeto cuando escribió el insulto? Siguiendo este procedimiento bastaría que cualquier criminal dijera que no era su voluntad cometer un delito para que el juez tuviera que exculparle.

Intenta el juez combatir el conocido aforismo jurídico que dice “quien es causa de la causa es causa del mal causado” algo indiscutido en cuanto a determinar responsabilidades, aún en los casos en que el causante no tuviera intención de delinquir. Pero es que, en este caso, un sujeto que escribe una sarta de insultos lo único que puede objetar es si se tratan de meras injurias o, por el contrario, estamos hablando de un caso previsto en la Ley y reconocido en la LO 2/2015 “En relación a los delitos de enaltecimiento o actos de humillación, descrédito o menosprecio a las víctimas del terrorismo, cabe la adopción judicial de medidas cautelares en el caso de que dichos delitos se cometan mediante servicios o contenidos accesible a través de Internet o de servicios de comunicaciones electrónicas”. Todo ello con independencia de lo que se disponga en la sentencias de los tribunales. La voluntad de humillar a las víctimas del terrorismo no es que se suponga, sino que, en este caso, está explícita en el mismo texto publicado O así es como, desde la óptica de un ciudadano de a pie, nos maravillamos de que todavía haya jueces que se presten a semejante juego de palabras, para justificar el archivo de una causa que no tiene defensa alguna en un Estado de Derecho. Vivir para ver.

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Ya no es país para mártires
JORGE BUSTOS El Mundo 9 Octubre 2015

Cuando mataron a Miguel Ángel Blanco, un agente le dijo a una veinteañera llamada Arantza Quiroga que podía ser la siguiente, y le recomendó que se alejara por una temporada de Irún, donde la habían elegido concejala. Quiroga se fue a Málaga y regresó a la trinchera norteña unos meses después, convenientemente escoltada. Hará unos seis años que fui a Irún a entrevistarla: me citaron en los soportales de una plaza y estuve viendo llover hasta que alguien a quien yo no veía decidió que era solamente un periodista. Se acercó de la nada y me condujo hasta el domicilio de Quiroga. Recuerdo que esas cautelas me impresionaron ayer, y me persuaden hoy de que una vida sometida durante dos décadas al protocolo diario exigido por la amenaza no muta tan fácilmente hacia el colaboracionismo con el victimario. Que de eso la están acusando su partido (en concreto la facción que lidera el ministro Alonso) y algunos medios, no necesariamente de derechas. Incluyendo este periódico.

¿Ha contraído Quiroga una cepa galopante del síndrome de Estocolmo que la empuja a entenderse con los testaferros de quienes quisieron matarla? Uno, modestamente, opina que en absoluto. Uno opina que Quiroga, en su deseo de adaptar el PP vasco a una sociedad post-ETA, ha equivocado los tiempos (una precampaña de elecciones generales) y las formas (un exceso de autonomía respecto de Génova en asunto tan sensible). Es posible que ambas cosas lo sean todo en política, y es natural que Quiroga, al hacerse cargo de tan cínica verdad, descubra que no vale para el puesto. Pero su intención no admite reproche: pretendía atraer a Bildu a la postura contrita que le toca en el relato sin empates de la vesania etarra. ¿Una quimera beata? Ya hemos visto que sí, pues a la primera de cambio Bildu -el alacrán siempre pica a la rana que le ayuda a vadear el río- ha traicionado la disposición de la dirigente 'popular' aplaudiendo su "ejercicio de realismo". Para Quiroga solo hay una cosa peor que la desautorización de su partido y la queja de las víctimas del terrorismo: el elogio de los verdugos. Normal que se ausentara ayer del escaño por indisposición.

"¿Ha contraído Quiroga una cepa galopante del síndrome de Estocolmo que la empuja a entenderse con los testaferros de quienes quisieron matarla?"

Yo no creo que Quiroga quiera olvidar la lucha heroica del PP vasco, que por otro lado corre paralela a su biografía, sino que precisamente porque la recuerda aspira a normalizar el papel de su partido en la Euskadi posterrorista. Del mismo modo que los actores de la Transición no alcanzaron la reconciliación nacional en virtud de una amnesia pactada, como ahora denuncia el populismo revanchista, sino gracias al recuerdo bien presente del desgarro guerracivilista. Durante el terror etarra jamás hubo dos bandos: unos ponían la nuca y otros la 'parabellum'; pero ese PP mártir, orgullo de todo demócrata, merece jugar otro rol que el puramente pasivo a que lo redujo la mafia siniestra. Merece alzarse de la catacumba moral, abandonar el martirologio y hacer política en el nuevo escenario que se abre. Acusar por ello a los 'populares' vascos de bailar con la serpiente es tanto como asumir que la existencia de ese partido en Euskadi solo se justifica como resistencia antinazi, y en consecuencia ha de disolverse cuando estalla la paz. Es curioso: en Cataluña proliferan mártires ficticios mientras que en el País Vasco los verdaderos sueñan con ser políticos vulgares.

-Todo debe llegar a su fin, incluso las penas del duelo. De otro modo, la sangre nunca se seca -escribió David Rieff en un polémico libro titulado 'Contra la memoria'.

La destrucción de Arantza
Editorial  www.gaceta.es 9 Octubre 2015

Arantza Quiroga tiene los días contados al frente del PP vasco. Tal vez salga mínimamente airosa del actual trance, pero será para languidecer al frente de un puesto que, con casi total seguridad, habrá abandonado antes de las próximas elecciones autonómicas. El episodio de su “moción con freno y marcha atrás” ha sido sencillamente estrambótico. ¿Resumimos? Una persona que no se ha distinguido nunca por su especial capacidad de liderazgo toma la determinación de lanzarse al océano con una moción que invita a los pro etarras a condenar la violencia en términos genéricos; los pro etarras, como era de esperar, interpretan el gesto como una rendición, una sumisión, una gozosa convergencia del enemigo ancestral con las propias posiciones; el elogio del enemigo viste al osado con los ropajes de la traición; tan alto llega el escándalo que, finalmente, la temeraria Arantza queda desautorizada por su partido y retira la moción. En tal tesitura, las explicaciones sirven de poco. Lo asombroso es que Arantza Quiroga no haya dimitido. Quizá el PP ha pensado que no le venía bien tanta saña en tiempo pre electoral. O quizá es que alguien pretende alargar la agonía.

La pregunta es inevitable: ¿Por qué Arantza Quiroga presentó esa moción? O si se prefiere: ¿Quién le impulsó a hacerlo? Porque era evidente que no iba a salir bien. En la suicida peripecia “pacificadora” de Arantza Quiroga hay algo que recuerda al vuelo de Rudolf Hess: “lánzate en solitario y a ver qué sacas en limpio; si triunfas, tendrás la gloria, pero, si fracasas, diremos que estás loco”. Por supuesto, no es lo mismo. Pero seguramente sí era idéntico el ánimo de quien haya empujado a Arantza Quiroga a la desquiciada aventura. Es poco verosímil que haya sido exclusivamente una iniciativa personal. Es poco verosímil que la cúpula del partido desconociera el asunto. Como poco verosímiles son, y esta es la clave del asunto, las protestas del PP. Claro que el PP nunca ha coqueteado con la violencia, ya lo sabemos. Pero también sabemos que la política del PP en el País Vasco, desde hace bastantes años, busca romper con la vieja imagen del partido defensor de la unidad nacional española para adaptarse a un paisaje de hegemonía nacionalista indiscutida. La “moción Quiroga” guardaba perfecta consonancia con ese giro ideológico

La cuestión de fondo no es Arantza Quiroga. Ni tampoco la pelea a cuchilladas en el seno del PP vasco –ese nuevo PP vasco que llaman “PP pop”-, que no deja de ser una mera anécdota. La verdadera cuestión de fondo es que el PP, lo mismo en Cataluña que en País Vasco, ha renunciado a construir un discurso de defensa de la unidad nacional española y ha aceptado vivir en un paisaje donde el separatismo es no sólo legítimo, sino “frecuentable”. O sea que el PP ha terminado entrando por el mismo aro en el que ya el PSOE reptó en su día. El progresivo desmantelamiento de los partidos nacionales en Cataluña y el País Vasco es evidente. Demasiado evidente. Y no augura nada bueno.

Los apadrina el camarada Putin

Eduardo Goligorsky Libertad Digital 9 Octubre 2015

Los mandados de la Generalitat deambulan como almas en pena, con nuestro dinero, por las antesalas de las cancillerías, secretarías, subsecretarías y conserjerías de todo el mundo, mendigando avales para el proceso secesionista de Cataluña. En mi artículo "Las perlas taradas del Diplocat" (LD, 18/9) aludí a la magra cosecha recogida con tanto derroche: el apoyo bochornoso del liguista padano Roberto Maroni y del presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso de EEUU, Dana Rohrabacher, a quien el New York Times había catalogado como el hombre del Kremlin en la Cámara de Representantes.

Falsa victoria
El fracaso de los bien remunerados gestores es explicable. Informa Lluís Uría (LV, 29/9) de que el analista italiano Lucio Caracciolo, director de la revista de geopolítica Limes y de Heartland (Eurasian Review of Geopolitics), advirtió desde el diario La Repubblica:

El resultado de las elecciones en Catalunya podría tener el efecto de un seísmo en el continente, al alentar las aspiraciones secesionistas desde el País Vasco y Galicia a Silesia y Moravia, de Bretaña y Frisia a Baviera y Flandes, de Córcega y Occitania a Cerdeña y el Véneto.

Añade Uría: Esta es la visión que impera en Berlín, París o Londres. Y poco importa que el separatismo catalán -como el escocés- se proclame europeísta por los cuatro costados. En el continente, los conceptos de europeísmo y soberanismo son considerados antitéticos.

Y estas no son fantasías tendenciosas desprovistas de sustento en la realidad. Al comentar los festejos con que los secesionistas celebraron en el Born la falsa victoria que ha dejado acéfala a Cataluña, con sus sectas a la greña, Josep Playà Maset escribió (LV, 28/9):

Entre las esteladas aparecen banderas amigas, de Córcega, Galicia, Cerdeña. Bustianu Cumpostu, coordinador del movimiento Cerdeña Nación Independencia, está eufórico: "Hoy se está cambiando Europa. Ya no será la misma, desde hoy habrá que tomar en cuenta al pueblo. Queremos ser catalanes, sardos, corsos".

La hora de la verdad
Llega la hora de la verdad. No todos los albaceas del secesionismo catalán son detritos de la política residual como Rohrabacher, Maroni o Cumpostu. Ahora lo apadrina un imponente líder del mundo mundial: el camarada Vladímir Putin. Pilar Bonet, veterana corresponsal de El País en Moscú, nos cuenta la abracadabrante historia en su blog Las Atalayas (21/9). He aquí una síntesis.

El pasado 20 de septiembre se dieron cita en el hotel President, que pertenece a la Administración del Kremlin, los asistentes al "Diálogo de naciones. Derecho de los pueblos a la autodeterminación y construcción de un mundo multipolar". El simposio lo organizó el Movimiento Antiglobalista de Rusia, presidido por Aleksandr Iónov, de 25 años, y asistieron delegados del "reino de Hawai", del "Estado nacional soberano de Borinken" (Puerto Rico), del movimiento revolucionario “Uhuru”, del Sinn Féin irlandés, del Partido Republicano de Irlanda, del Frente Polisario del Sáhara Occidental y -¡atención!- de Solidaritat Catalana per la Independencia. La delegación de Texas no acudió porque sus miembros estaban muy ocupados preparando el referéndum del año próximo (sic).

Pilar Bonet empieza por desmenuzar el presupuesto del encuentro para dejar claro que fue patrocinado por el Kremlin en el marco de su política encaminada a sembrar semillas de discordia en el mundo libre, subraya luego que "tras la anexión de Crimea, Rusia ha introducido un nuevo artículo en su código penal que permite castigar con penas de prisión a quien exprese ideas que supuestamente atenten contra la integridad del Estado", y puntualiza finalmente, con un toque de ironía:

Ni tibetanos, ni tártaros, ni kurdos, ni montañeses del norte del Cáucaso, ni pueblos de la ex Yugoslavia fueron invitados a la conferencia que pretendía reunir en Moscú a los representantes de movimientos independentistas y de autodeterminación "que demuestran de forma evidente la crisis e ineficacia del modelo occidental de dirección del Estado".

En cambio, el organizador Aleksandr Iónov se jactó de mantener buenas relaciones con Nicolás Maduro y Cristina Fernández de Kirchner y de haberlas mantenido con los hijos de Gadafi, y mostró fotos en compañía del dictador sirio Bashar al Asad y del expresidente iraní Mahmud Ahmadineyad. El 31 de marzo de 2014 Putin le entregó un diploma en agradecimiento por sus actividades internacionales.

¿Quién se beneficia?
Tras la intervención del profesor Ramón Nenádich, "presidente del Estado Nacional Soberano de Borinken" en Puerto Rico; del representante del "reino de Hawai", que transmitió los saludos del rey Edmund K. Silva Jr., y pidió el restablecimiento de la independencia de que gozaba el reino hasta finales del siglo XIX, y de Omali Yeshitela, portavoz de los revolucionarios de Uhuru, le tocó el turno al emisario del secesionismo catalán. Relata Pilar Bonet: Enric Folch, de Solidaritat Catalana, realizó una exposición histórica en inglés y manifestó que los líderes europeos como Angela Merkel o David Cameron tratan de "asustar a la población" asegurando que Cataluña no podrá ser parte de la UE. "Ya veremos. La liberación de Cataluña de España es el tema prioritario y lo otro ya lo decidiremos cuando seamos independientes, porque lo que preocupa a los líderes europeos es quién pagará la gran deuda de España si Cataluña se independiza". Tras un "Visca Catalunya" y un vídeo de las manifestaciones independentistas y las esteladas, los presentes aplaudieron y el anfitrión expresó el deseo de que "la próxima conferencia sea en Barcelona".

No es la ambición de pasar a la historia como un apóstol justiciero de la autodeterminación y la emancipación de los pueblos lo que mueve al codicioso camarada Putin a dilapidar los menguantes fondos de su Estado en la convocatoria de un colectivo de subordinados complacientes. La pregunta que formula el observador desconfiado es la que ya está estereotipada en el imaginario popular: Cui prodest?

¿Quién se beneficia?
Los buitres, entre los que hoy Rusia ocupa un lugar sobresaliente, tienen en el punto de mira las comunidades fracturadas, debilitadas y huérfanas de apoyos exteriores, como lo sería una Cataluña independiente, para sojuzgarlas gradualmente. Los neocolonizadores podrían haber sido China o Qatar, pero Rusia se les ha adelantado apadrinando a los demagogos cainitas que promueven el caos disfrazados de salvapatrias. Éstos, impulsados por su vocación totalitaria y antieuropea, cumplen los requisitos para convertirse en el caballo de Troya infiltrado durante una nueva guerra fría. Por fortuna, la votación del 27-S demostró clamorosamente que el 64 por ciento de los 5.500.000 ciudadanos catalanes inscriptos en el censo electoral (3.520.000 contra 1.980.000) le cierran el paso al mítico armatoste.

Reglas, normas y la (eterna) miopía
JOSÉ ROSIÑOL www.lavozlibre.com 9 Octubre 2015

En el presente artículo no trataré responder a una pregunta aparentemente sencilla pero que trasciende a la esencia y el futuro de las democracias: ¿cómo es posible que millones de ciudadanos opten por ideologías claramente excluyentes? No. En este caso pretendo ir a lo concreto y, sobre todo, a cómo entiende (parte) de la izquierda española lo que reduccionistamente se entiende como el “problema catalán”.

Me permitirán que el recorrido de mi reflexión salte de la diacronía a la sincronía, desde una visión antropológica ETIC a una EMIC. Lo creo necesario para desatar un nudo aparentemente gordiano pero que, en verdad, no va más allá de una simplificación extrema fruto de una miopía provocada por un enorme complejo, por un perverso desinterés o por un interesado electoralismo.

Pues bien, la intelectualidad progresista resume todo lo ocurrido en Cataluña a lo que denominan un “problema político” rechazando el recurso -por ahora meramente argumentativo- al Estado de derecho y al cumplimiento de las leyes, cuestión que, de paso, alimenta la narración nacionalista, aduciendo incluso que dicho “problema político” lo es aún más porque resulta que no es resoluble con las normas y reglas establecidas en el “régimen democrático español”, usando un lenguaje con el que situar el debate desde postulados cercanos a la equidistancia. Esto es, poniendo en el mismo plano a quienes defienden la ley (y los derechos y libertades) junto a aquellos que hacen de la ley el reino de la arbitrariedad.

Visto así, con esta deformada, descarnada y cómoda visión ETIC (de observador inocente), reducen la jugada nacionalista a un juego de negociación, de “diálogo” entre partes, en la que parece subyacer un único problema: no hay estructura negocial con la que poder llegar a un “acuerdo” y, para más inri, se culpa a los marcos jurídicos establecidos de incapacidad o, lo que es peor, de perversa instrumentalización versus a quien niega legitimidad y validez a nuestro Estado de derecho.

Todo ello resulta frustrante a quienes sufrimos una y otra vez en envite del esencialismo excluyente, para quienes vemos cómo el nacionalismo se desliza con alegría (se autodenominan la “revolución de las sonrisas”) por la pendiente del etnicismo. Parece que la intencionalidad, la astucia y la deslealtad con la que juega el nacionalismo sea una cuestión secundaría, cuando sin embargo es la principal herramienta en este juego estratégico. Si en vez de seguir con las dinámicas PP/PSOE se hiciesen análisis profundos -densos como propone Clifford Geertz-, destaparíamos las verdaderas intencionalidades de los actores.

Rizando el rizo de quién se atreve a opinar, pero no quiere ver, se acusa al presidente del Gobierno de ser inmovilista, de que su cerrazón -al igual que la de Artur Mas- junto con la “crisis del régimen” hacen imposible el diálogo entre presidentes. Sin embargo, deberíamos enfrentarnos a algo incontestable: quien ha hecho fallida es la política catalana y sus instituciones, quien ha liderado la fractura social entre catalanes es quien debería haber representado a todos los ciudadanos de Cataluña, y ¿es precisamente a él a quien se le quiere dar la voz con la que negociar no se sabe qué en nombre de todos los catalanes? ¿Es posible defender que quien ha pisoteado el principio de representación y de neutralidad tenga la legitimidad de hablar en nombre de Cataluña?

Vemos que esta postura parece reeditar uno de los errores más flagrantes de nuestra joven democracia, esto es, aceptar el discurso nacionalista como único válido y confundir Cataluña con el nacionalismo catalán, dando como válidos postulados que nos han llevado hasta aquí, hasta donde estamos, ante una encrucijada de la que solo se puede salir de una manera: reconociendo la pluralidad catalana, la lealtad institucional y los principios que mueven cualquier democracia moderna.

*José Rosiñol es socio/fundador y expresidente de Societat Civil Catalana.

EITB emite una noticia sobre los reclusos de la banda terrorista cada dos días
Un informe revela cómo la “izquierda abertzale” ha impuesto su relato sobre ETA en los medios de comunicación públicos
www.latribunadelpaisvasco.com 9 Octubre 2015

El Observatorio Internacional de Estudios sobre Terrorismo (OIET), creado por COVITE con el apoyo de la Secretaría de Estado de Seguridad y de más de una veintena de reputados académicos, ha presentado en Vitoria un extenso informe que detalla cómo la ““izquierda abertzale”” ha logrado imponer en medios de comunicación de titularidad pública marcos interpretativos ideados y difundidos para blanquear la actividad de ETA. El informe nace del análisis de cuatro años de discursos de la “izquierda abertzale”, así como del estudio de la cobertura de noticias desarrollada por la televisión pública vasca, EiTB.

Durante la rueda de prensa en la que se expusieron las conclusiones, tanto la presidenta de COVITE, Consuelo Ordóñez, como el autor del informe, el periodista Juanfer F. Calderín, han apuntado que para analizar la estrategia de comunicación pública de la “izquierda abertzale”, el informe ha recurrido al estudio de todas las intervenciones – orales o escritas– en las que Amaiur hizo referencia a los presos de ETA en el Congreso de los Diputados entre noviembre de 2011 y abril de 2015. También se han estudiado todas las comunicaciones oficiales (comunicados y artículos de opinión) difundidos por las dos formaciones punta de lanza de la ““izquierda abertzale”” –Sortu y Bildu– en las que, entre abril de 2014 y abril de 2015, se hizo referencia a los presos de la banda terrorista ETA.

Solo entre abril de 2014 y abril de 2015, Sortu y Bildu promovieron un total de 76 comunicaciones para hacer referencia a los presos de ETA. La cifra, en términos numéricos, equivale a 63 comunicaciones oficiales al mes; o lo que es lo mismo, 1’6 comunicaciones oficiales a la semana durante 48 semanas consecutivas. En cuanto a la actividad parlamentaria de Amaiur, desde noviembre de 2011 hasta abril de 2015, la coalición hizo alusión a los reclusos de ETA a través de tres preguntas al Gobierno por escrito, tres peticiones de comparecencia del Gobierno en Comisión, tres peticiones de comparecencia de autoridades o funcionarios en Comisión, una interpelación urgente y una pregunta en Pleno parlamentario.

Además, diputados de Amaiur aludieron a los reclusos de ETA interviniendo en una proposición no de ley ante el Pleno promovida por el Partido Popular. El análisis alerta de que en el discurso de la “izquierda abertzale” hay una clara tendencia de a evitar el acrónimo “ETA”. En un año, a pesar de que Sortu y Bildu hicieron referencia a los reclusos de la banda un total de 263 veces, ni una sola vez se refirieron a ellos como “presos de ETA”. Sí como “presos”, a secas, o como “presos vascos”. Amaiur, en cuatro años de legislatura, jamás encuadró a los reclusos como “presos de ETA”. El informe defiende que para desterrar del imaginario colectivo esas asociaciones mentales que recuerden la violencia ejercida por la banda terrorista durante cinco décadas y resituar a la percepción pública en torno a la actividad de ETA, la “izquierda abertzale” ha optado por construir asociaciones mentales alternativas. Tras el anuncio de cese de ETA, detalla el análisis, la “izquierda abertzale” ha recurrido a marcos interpretativos intermedios cuya asunción conduce hacia la misma conclusión que la que propone el marco “preso político”. De hecho, en el diseño de esos marcos intermedios se han tenido en cuenta dos necesidades: evitar asociaciones mentales vinculadas con ETA y fomentar asociaciones mentales que generen identificación entre ciudadanía vasca y presos de la banda terrorista.

“El concepto “presos”, a secas, o “presos vascos”, apuntaron los promotores del informe, sintetiza a la perfección la percepción de la realidad que la “izquierda abertzale” quiere promover y asentar: “Es un concepto simple, lo que favorece su asunción y difusión. Apela al sentido común buscando la adhesión intuitiva de los públicos (si ETA no mata y no volverá a matar, ETA no existe y sus presos no son presos de ETA, son presos vascos o simples reclusos). Propone un villano, alguien que no hace lo que intuitivamente sería correcto. Ataca los valores centrales del oponente –el Gobierno central–, algo que favorece que el oponente se vea forzado a responder y, por tanto, a entrar al debate desde el marco cognitivo propuesto por quien propone el frame”.

En palabras del autor del informe, la asunción de ese marco interpretativo coloca el punto de mira de la opinión pública en el Gobierno central –no en ETA, que prohíbe a sus presos acogerse a beneficios penitenciarios con los que podrían cumplir condena en cárceles del País Vasco– y presenta a la “izquierda abertzale” como parte de la solución – no como parte de un problema, avivado al no instar a ETA a dejar de someter a los reclusos a una disciplina que les aleja de las cárceles vascas–.

Entre las conclusiones aportadas, destacan los datos que hacen referencia al análisis sobre si los marcos interpretativos propuestos por la “izquierda abertzale” han sido activados con éxito en medios de comunicación públicos. Para ello, se ha analizado todas las noticias publicadas en castellano en la web de EiTB (www.eitb.eus) bajo la etiqueta o tag “presos” –referente a los reclusos de la organización terrorista ETA– entre el 1 de enero de 2015 y el 30 de abril de 2015 (cuatro meses).

En total, el EiTB ha publicado en castellano un total de 61 noticias bajo la etiqueta o tag “presos” entre el 1 de enero de 2015 y el 30 de abril de 2015. Todas ellas hicieron referencia a los reclusos de ETA. En términos numéricos, la cifra equivale a una noticia sobre presos de ETA cada dos días durante 120 días consecutivos.

Para hacer referencia a los reclusos de la banda, EiTB utilizó el marco “presos”, a secas, el 57,69% de las veces. Se refirió a ellos como “presos vascos” un 18,69% de las ocasiones, porcentaje idéntico al del número de veces que los calificó como “presos de ETA”. Entre los marcos interpretativos que más asumió como propios el ente público (no los introdujo entrecomillados), destacan el de “presos” a secas (61,43%), seguido por el de “presos vascos” (18,30%) y el de “presos de ETA” (16,33%). De otro lado, el informe revela que EiTB encuadró la actividad de ETA un en conflicto armado el mismo número de veces que las que calificó la actividad de la banda como terrorismo.

Al término de la presentación del informe del OIET, la presidenta de COVITE, Consuelo Ordóñez, anunció que el análisis será trasladado a medios de comunicación nacionales y autonómicos, así como a las principales fuerzas políticas con representación en el País Vasco. A todos ellos, adelantó, les propondrá la elaboración de un libro de estilo que evite la presencia de propaganda antidemocrática en los medios de comunicación de titularidad pública.

Marcos interpretativos difundidos por la izquierda abertzale. Una amenaza para las políticas públicas de seguridadpdf [1,69 MB]
http://latribunadelpaisvasco.com/descarga/446
 


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