AGLI Recortes de Prensa   Jueves 5  Novietubre  2015

¡Por el sistema, todo por el sistema!
Enrique Domínguez Martínez Campos  5 Noviembre 2015

Este PP de hoy, de centro-reformista,ha defraudado por completo las expectativas de toda la derecha española, de ese centro-derecha español que creyó que dándole el mayor poder democrático desde 1977, aquella ingeniería política que puso en marcha el PSOE de Zapatero quedaría arrumbada y en el olvido.

Cuando el día 26 de octubre pasado el señor Rajoy dio por finalizada esta legislatura confesó, por fin, que el problema más difícil al que se tuvo que enfrentar en estos últimos cuatro años no fue la gravísima crisis económica, sino la aún peor crisis política que tiene planteada a España el nacionalseparatismo catalán. Tardía confesión de un presidente del gobierno que ha tenido por costumbre no hablar jamás con la claridad necesaria a un pueblo español que le votó masivamente en 2011 para que, precisamente, resolviera no sólo la espantosa crisis económica dejada como herencia por el PSOE sino también todo el fraude político al que fue sometido nuestro país a través de la legislación socialista y sus brutales acuerdos con los terroristas de la ETA y los nacionalseparatistas catalanes.

En este párrafo anterior puede quedar resumida la gestión del presidente del gobierno y del Partido Popular en estos últimos cuatro años: superar la crisis económica a base de exprimir a impuestos a las clases medias españolas pero manteniendo una estructura elefantiásica del Estado, insostenible económicamente, sin apenas modificar las barbaridades políticas de la legislación de Zapatero y cuidando entre algodones el desafío separatista de los jerarcas catalanes, varios de los cuales podrían estar procesados desde hace tiempo, o en la cárcel.

En resumidas cuentas, este PP de hoy, de centro-reformista desde el Congreso celebrado e Valencia en 2008, en el que en él sobraban liberales y conservadores, ha defraudado por completo las expectativas de toda la derecha española, de ese centro-derecha español que creyó que dándole el mayor poder democrático desde 1977, aquella ingeniería política que puso en marcha el PSOE de Zapatero quedaría arrumbada y en el olvido, descartada de la vida política española, entre otras cosas para evitar lo que el zapaterismo perseguía y consiguió: lograr la división entre los españoles y regresar al guerracivilismo.

A mí no me extraña en absoluto que el PP de Rajoy perdiera en las últimas elecciones autonómicas y locales cerca de 2,5 millones de votos. ¿Cómo no iba a ocurrir tal fenómeno si esa derecha española se siente huérfana, desorientada y no se explica que “su partido” no haya tenido la valentía y la audacia –como la tienen los socialistas- de acabar con una legislación caduca, antigua, relativista y casposa?

Con esta tremenda rémora es con la que Rajoy y sus incondicionales se enfrentan a las elecciones generales del20 de diciembre. Si bien es cierto que el PP o un partido de derechas será siempre infinitamente mejor en el manejo de los caudales públicos que cualquier partido de izquierdas, y este hecho está demostrado en cualquier país del mundo, este PP de Rajoy ha sido lo increíblemente pusilánime como para relegar a un segundo plano –u olvidarse de él- la inmensa crisis política que, como un caramelo envenenado, dejó a todos los españoles aquel “bobo solemne” llamado J. L. Rodríguez.

De ahí no sólo la “espantá” de cientos de miles de votantes sino la de personas de relieve en el PP que, asombrados, no reconocen a un partido que en determinados momentos fue referente para ellos y para la derecha española. En épocas anteriores o en la oposición. Y que han visto defraudadas todas sus esperanzas al comprobar que sus valores y sus principios fueron pisoteados por el zapaterismo y continuaron en igual situación durante estos últimos cuatro años.

Ésta es la pobre tarjeta de presentación del PP para sus posibles votantes en diciembre. Con el temor de que, en caso de ganar las elecciones, el señor Rajoy ya ha dicho que seguirá al frente del PP. Sin duda un seguro para que nuestra economía y el empleo mejoren, pero también un más que probable fraude político para quienes no pueden seguir soportando la politización de la Justicia, la enseñanza en manos de los nacionalseparatistas y del cantonalismo autonómico, una ley electoral infame, más de 100.000 abortos al año, una estructura del Estado insoportablemente cara, unos “matrimonios” entre homosexuales que no son matrimonios, etc., etc.

Y, de lo anterior, la autoría le corresponde al PSOE o ha sido corresponsable con el PP. ¿Qué ha representado desde 1974 (Suresnes) el PSOE para España? En primer lugar, ser el partido `político que ha gobernado durante más tiempo en nuestro país desde 1975 (23 años de los40 transcurridos desde que murió el general Franco). En los casi 14 años de felipismo el PSOE se autoadjudicó la misión de realizar una “revolución tranquila” para que “a España no la conociera ni la madre que la parió”. Y, efectivamente, así fue. Un breve recordatorio de los hitos más importantes de esa “revolución tranquila fueron un sinnúmero de escándalos de corrupción como nunca antes se había conocido en España, empezando por la anticonstitucional expropiación de RUMAS y su posterior privatización y venta de activos. Los hechos constatados de la corrupción felipista fueron el símbolo de identidad de aquel período socialista.

Pero hubo mucho más. La implantación del aborto, la creación del terrorismo de Estado con los GAL, la modificación de la Constitución para politizar y controlar el Poder Judicial, la socialización de la enseñanza para suprimir la excelencia y el mérito, la desamortización de los bienes inmuebles del Ejército, del “de OTAN de entrada no” a presidir la Organización Atlántica, lograr a través del más potente grupo de comunicación de España –único poder fáctico entonces en nuestro país- eliminar la información en los medios para ideologizar y obtener ventajas en las sucesivas elecciones, etc., etc. Y, ¿cómo acabó el felipismo? Con una crisis económica que elevó el paro en nuestro país al 23% y sin cumplir con ninguno del os requisitos que exigía Maastricht para entrar en la moneda única europea, esto es, en el euro. Además de dejar a la Seguridad social en quiebra técnica. En definitiva, aquel primer período socialista ya demostró que podía dejar a España en una situación económica desastrosa. Aunque lo cierto fue que los maletines de la corrupción fueron para muchos la “sal de la vida” de aquel régimen presidido por F. González. Realmente inolvidable.

Después del felipismo llegó el zapaterismo tras el paréntesis del aznarismo. ¿Qué se puede decir de aquel “bambi” que parecía ser J. Luis Rodríguez? Y que se dice que gobernó España durante casi ocho años acompañado por las Fernández de la Vega, las bibianas, las salgado, las pajines, los solbes, los pepiños, etc.? Todo un elenco fantástico para, según dicen, garantizar las “libertades” de unos pocos frente al bien común y los intereses generales de la gran mayoría de los españoles. Eso sí, acompañados por una gran compañía de actores –los de la “ceja”- par aplaudir con las orejas la subvención, la mamandurria y, por supuesto, la “hoz y el martini”. Y, como quiera que el nivel cultural del pueblo español es tan sumamente elevado como consecuencia de la incultura que producen los planes de enseñanza socialistas, así como la que se inculca en miles y miles de hogares a través de la divertidísima telebasura, aquel extraordinario elenco de supuestos políticos que lo que perseguían era el bien de unos pocos frente al perjuicio de las mayorías, fue reelegido sorprendentemente en el año 2008, cuando la crisis económica más grave de todos los tiempos ya estaba entrando por las puertas y ventanas de España.

Pero, ¿sólo fue esa ingeniería política ideada por ese elenco lo que llevó a a nuestro país al mayor desastre político que ha conocido España desde que acaba la Guerra Civil? En absoluto. Además de enfrentar de nuevo a unos españoles con otros por medio de la Ley de Memoria Histórica, del “matrimonio” entre homosexuales y adopción por éstos de niños, de decidir porque sí que el aborto es un “derecho de la mujer”, etc., aquel “bobo solemne” proporcionó a ETA la posibilidad de gobernar en Vascongadas y Navarra a través de sus filiales proterroristas, y organizó con los nacionalseparatistas catalanes el mayor y más grave problema que hoy tenemos los españoles frente al secesionismo de los separatistas de aquella región.

En resumidas cuentas, aquellos casi ocho años de zapaterismo fueron de auténtica pesadilla. Porque, además de negar la brutal crisis económica, dilapidó miles de millones de euros con planes “E”, planes “B” y no sé cuántos planes más. Hasta que, desde Washington, Bruselas y Pekín le llamaron al orden, tarde, muy tarde, tuvo que dar marcha atrás. Dejando tras de sí una nación dividida, un PSOE triturado, una quiebra económica brutal y un paro descomunal como nunca antes se había conocido. Era la segunda vez que el PSOE dejaba a España arruinada en esta democracia peculiar en que vivimos. Y a punto de caer rodando al abismo.

Pero, a pesar de todo lo anterior, que nadie tenga duda alguna de que el PSOE puede ser votado mayoritariamente para que un nuevo líder de ese partido, Pedro Sánchez, vuelva a repetir la faena torera de sus predecesores, además de anunciar sin que le tiemble el pulso que derogará toda la legislación que el PP, tímidamente, puso en marcha para mejorar la economía. Y que tiene la solución definitiva frente al nacionalseparatismo: crear la España federal pero con prebendas particulares para Cataluña. ¿Es eso federalismo? ¿Saben este hombre y sus seguidores que los separatistas jamás dejarán de creer y perseguir el logro de su objetivo estratégico? Hoy, dentro de tres años o de 100 años. A no ser que un gobierno actúe sin complejos y con la Ley en el mano acabe con tales deslealtades y traiciones. Sin contemplaciones.

Aún así, PP y PSOE, a pesar de sus diferencias –que las tienen- siguen siendo los cimientos de este sistema, de este “cantonalismo autonómico” que provoca de un modo u otro la corrupción y el nepotismo. Son cientos de miles de puestos de trabajo los que defienden para sí, para sus afiliados e, incluso, para sus familiares. A costa, naturalmente, de los impuestos que pagamos los paganos. Es en lo que siguen estando de acuerdo. Y en lo que, al parece, seguirán estando de acuerdo por muchos años. Al menos mientras en las Cortes no aparece un partido que, utilizando la sensatez, la responsabilidad, la honradez y el sentido común, denuncie lo que yo acabo de denunciar aquí, junto con miles y miles d españoles que lo hacen también en oros medios y en otros lugares.

La tibieza patriótica del señor cacique
Editorial  www.gaceta.es  5 Noviembre 2015

Muchos de nuestros problemas provienen del nulo patriotismo de los principales centros del poder, ya sean políticos, económicos o sociales. Patronal y sindicatos han dado un nuevo ejemplo.

Ayer pasaron por el palacio de La Moncloa las organizaciones patronales y sindicales, dentro de la ronda de contactos que ha emprendido el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, para hacer frente a la ofensiva separatista del parlamento de Cataluña. En algo están de acuerdo el señor Rosell, presidente de la CEOE, y el líder de Comisiones Obreras, señor Toxo: en que “no nos gustan los frentes”. ¿Hablan de una nueva lucha de clases? No, hablan de formar un bloque en defensa de la unidad nacional. O sea, de no formarlo. En la misma línea –o ausencia de ella-, el presidente de la pequeña y mediana empresa, señor Garamendi, ha añadido que ellos, por supuesto, no quieren que España se rompa, pero que no van a firmar ningún papel. Y el jefe de la UGT socialista, Cándido Méndez, ha dicho que a lo mejor estaría bien cambiar la Constitución. Esto es lo que ha sacado en limpio Mariano Rajoy de su diálogo con los autodenominados “agentes sociales”. Tibieza.

Hace ahora treinta y ocho años, en octubre de 1977, los partidos políticos, la patronal y los sindicatos firmaron unos acuerdos que fijaron el marco general de las relaciones económicas y laborales en la transición a la democracia: los llamados Pactos de La Moncloa. Con una patronal aterrada, unos sindicatos echados al monte y un gobierno incapaz de manejar la economía, en una atmósfera de extraordinaria conflictividad política y social, la situación del país se había hecho gravísima. Pero los Pactos de La Moncloa no fueron sólo unos acuerdos de convivencia para salvar el paisaje económico y social, sino que además señalaron las líneas generales del reparto fáctico del poder. Desde aquel día la patronal y los sindicatos se convirtieron en parte del sistema: caciques, por así decirlo, de sus respectivas parcelas en el gran pastel nacional. Ese día, 25 de octubre de 1977, la CEOE, CCOO y UGT fueron elevados de hecho al rango de pilares de la democracia, instancias decisivas en el orden político español. Desde entonces han gozado de enormes prebendas no sólo en materia de decisión, sino también en provisión de fondos públicos. Pero, visiblemente, en todos estos años se ha enfriado mucho aquel juvenil entusiasmo de 1977. Tanto se ha enfriado que, ahora, ni sindicatos ni patronal se avienen a “firmar nada”. Malos tiempos para el patriotismo.

Patriotismo, sí. Buena parte de nuestros problemas nacionales proviene del nulo patriotismo de los principales centros del poder. Cada feudo, cada cacicazgo, ya sea político, económico o social, se ha limitado a defender su predio y se ha desentendido de la supervivencia del conjunto. Durante casi cuarenta años se han dicho a sí mismos que su manera de construir la democracia consistía precisamente en eso: en aferrarse al propio interés, como si la suma de intereses individuales constituyera el interés colectivo. Todos han olvidado, porque les convenía hacerlo, que aquellos intereses individuales pierden pie cuando naufraga la cohesión del todo. Y ahora, con el edificio nacional a punto de romperse, patronal y sindicatos son por igual incapaces de entender que su poder, sus prebendas y su estatuto de señorío feudal en el orden político español, desaparecerán si España se rasga.

Patronal y sindicatos han perdido una excelente oportunidad para justificar su privilegiado estatuto en la sociedad española. Y han aportado una prueba suplementaria sobre el origen de nuestros males: al sistema le importa un bledo la supervivencia de la nación.

Tempus fugit!
Vicente A. C. M.  Periodista Digital  5 Noviembre 2015

No parece que Sus Señorías del Tribunal Constitucional se vean sometidas a ningún tipo de presión laboral visto lo sucedido hoy. Al parecer la reunión donde se va a decidir sobre los recursos presentados por el PPC, Ciudadanos y el PSC juntos pero no revueltos, ha comenzado con una hora de retraso a las 11:00h de hoy. Tras dos horas de arduo debate, a las 13:00 h Sus Señorías han decidido hacer un receso para comer. Se ha acordado reanudar el Pleno a las 16:30h, dejando por tanto unas 3 horas y media para ese receso. Lo principal parece ser que se ha aceptado admitir a trámite los recursos, si bien no se prevén tomar medidas cautelares para suspender el debate del Pleno del Parlamento de Cataluña previsto para el próximo lunes día 9 previo al de investidura del Presidente de la Generalidad.

En este caso parece que los antecedentes sobre impugnaciones anteriores anteponen el derecho a que el debate termine por producirse como un signo del respeto por la democracia. Sin embargo, no entra al fondo de que precisamente no se ha respetado esa democracia cuando se ha dado vía libre para celebrar el debate. Se obvian los argumentos del impugnador que tienen la misma base argumental que el TC usa para su posicionamiento. En este caso el TC se niega a suspender cautelarmente algo que si estudiara con mayor profundidad y urgencia debería impedir por defecto grave de procedimiento, una vulneración flagrante de la democracia y de la representatividad manifestada por los impugnadores en sus recursos, en los que al menos dos de ellos PPC y Ciudadanos, coinciden en solicitar la suspensión cautelar del pleno del Parlamento.

No sé cuál será la decisión final pero visto el tiempo que Sus Señorías están dedicando a debatir, parece como si hubiera un prejuicio en el que decididamente apostarán por mantener su propia doctrina y esperar acontecimientos. Una táctica que desgraciadamente parece muy similar a la que ha mantenido en todo este desafío secesionista Mariano Rajoy, su Ejecutivo y la Fiscalía, actuando siempre a rebufo de los hechos consumados y en el caso de la consulta ilegal, sin siquiera intervenir para confiscar las urnas y proceder al cierre de los “colegios públicos” usados de forma ilegal para perpetrar un flagrante delito, cuyos responsables, directores que entregaron las llaves que custodiaban de sus instalaciones, funcionarios y “voluntarios” nunca fueron identificados ni imputados.
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Confiar en la Justicia es de todo punto estéril. Los Tribunales altamente politizados se han convertido en espacios de eternos debates de interpretaciones jurídicas contrapuestas donde se usan los derechos como armas y escudos de los combates ideológicos. Un guirigay donde se imponen las sucesivas mayorías y donde las resoluciones terminan en una especie de túnel del tiempo donde su efectividad es inexistente por llegar cuando el asunto a dilucidar ya es historia y ha sido sobrepasado por la siempre acelerada actualidad. ¿Es tan difícil dictaminar sobre una obviedad inconstitucional? Parece ser que sí y que ello evidencia la farragosidad y ambigüedad de un texto que a Sus Señorías les cuesta interpretar. Algo tan simple como que “La soberanía nacional reside en el conjunto del pueblo español” y “la indisoluble unidad de la Nación española” deben de ser tan misteriosas e indescifrables como las cientos de cuartetas del célebre astrónomo y “profeta” Nostradamus.

No espero nada ni de este Gobierno ni del recién reforzado Tribunal Constitucional. Ambos van a ser desbordados por la vertiginosa celeridad delos acontecimientos de los secesionistas que impunemente van a publicitar a todo el mundo el engaño de que el “pueblo de Cataluña” se declara como república independiente y comienza el proceso pacífico hacia su desconexión plena de España y su integración como nación libre dentro de la UE. Una declaración que va implícita en la resolución que ha sido ilegalmente aceptada para su debate en el pleno del Parlamento que evidentemente será aprobada por la mayoría simple de diputados con que cuentan los separatistas.

Por mucho que se impugne esa resolución del Parlamento el efecto estará conseguido y el Gobierno elegido ese mismo día, se negará a aceptar otra autoridad y legalidad que no sea la que emana del propio Parlamento que ellos controlan. ¿Qué hará el TC para sentenciar y bloquear esta situación con las nuevas atribuciones que tiene concedidas?¿Qué hará el Gobierno de España para devolver la legalidad institucional a los siete millones de ciudadanos españoles que residen en Cataluña? No sé si ustedes piensan lo mismo que yo, pero lamento no ser demasiado optimista.

¡Que pasen un buen día!

El tribunal remiso
Emilio Campmany Libertad Digital  5 Noviembre 2015

El Tribunal Constitucional no suspenderá el pleno del Parlamento de Cataluña donde se debatirá y votará si España sigue existiendo. Leo que una de las razones para adoptar tan bizarra resolución es que no hay antecedente de haber suspendido una sesión parlamentaria. Es un argumento falaz porque tampoco hay precedente de que en ninguna asamblea autonómica se haya planteado nunca un debate semejante. Una cosa es dejar que se tramite una ley por ver si con las enmiendas lo que empezó estando contra la Constitución acaba siendo conforme con ella y otra muy diferente es considerar constitucional que se discuta y vote la existencia de España.

Puedo comprender las pocas ganas que tendrán los magistrados de hacer lo que tendría que estar haciendo el Gobierno, mucho más cuando tienen que hacerlo sin los poderosos instrumentos que obran en manos del Ejecutivo. Puedo entender que lo que les pida el cuerpo sea hacer una higa a todos los políticos y mandarlos a escardar cebollinos. Pero da la casualidad de que nadie les puso una pistola en el pecho para ser magistrados del Tribunal Constitucional y son muchas las prebendas de que disfrutan por serlo. La cobardía de quienes deberían haber actuado y no lo hacen tiene como consecuencia el que tengan que ser ellos quienes asuman la responsabilidad. Y, sea o no justo, están obligados a hacer todo lo que en su mano esté para impedir que una cámara en abierta sedición debata y vote el ser mismo de España y que todos podamos seguir siendo españoles. Entre otras cosas, porque es inconstitucional. Para que algo lo sea no es necesario que se apruebe. La votación, el debate y la admisión a trámite también lo son cuando la declaración que debatir y votar proclama algo tan groseramente inconstitucional como que Cataluña se independice de España.

Lo peor de todo es que cuando los independentistas acusan al Tribunal Constitucional de ser un órgano político tienen razón. Es verdad que ellos, que han representado a todos los españoles en las Cortes, podían haber tomado las iniciativas legislativas que hubieran considerado pertinentes para que dejara de serlo y no lo hicieron. Pero lo de que los magistrados del Constitucional obran conforme al interés político es algo más que una sospecha. Y por eso es muy probable que el permitir que se debata y vote la declaración haya sido una decisión política basada en el argumento de tener la fiesta en paz, a ver si el asunto descarrila antes de que la votación se lleve a cabo. En último extremo, habrán pensado que ya habrá tiempo de declararla inconstitucional si se aprueba. Lo de siempre, dejar que pase el tiempo sin hacer nada a ver si los independentistas se hartan de serlo, se pelean entre ellos o se bajan del tren todos los que lo son sólo de boquilla, que quizá sean más de lo que parece. Pues nada, a seguir esperando.

Rivera hace suya la insensatez de Rajoy
Guillermo Dupuy Libertad Digital  5 Noviembre 2015

De simple "algarabía" -como con tan poca proporcionalidad la calificó en 2012-, pasando por mero "acto de propaganda" -como con tan temeraria irresponsabilidad la despachó en 2014-, Rajoy parece que ha terminado por considerar el proceso secesionista catalán como el "mayor desafío al que se enfrenta España en décadas". Eso, al menos, dice este jueves el titular de portada del diario El Mundo.

Aunque fuese cierto que nuestro insensato presidente del Gobierno, por fin, se ha atrevido a calificar esta gravísima rebelión institucionalizada con la proporcionalidad y ponderación que desde 2012 merece, hemos de decir que su reacción ante ella sigue siendo básicamente la misma que cuando la cosa no pasaba de simple algarabía. A saber, evocación de los principios constitucionales –sin mentar, claro está, el articulo 155–, mera y estéril disposición a recurrir una vez más al Tribunal Constitucional e irresponsable compromiso de mantener a la golpista administración regional catalana como la gran beneficiaria de esos fondos de liquidez autonómica que han permitido y siguen permitiendo a los secesionistas desviar parte de sus recursos fiscales propios a su ilegal "proceso de construcción nacional".

Lo más decepcionante de todo, como ya empecé a señalar la semana pasada, es que en ese consenso de la nada, en ese recurrir nuevamente a un Tribunal Constitucional que los nacionalistas vienen clamorosamente desobedeciendo, incluso desde antes de 2012, ha venido también a quedarse una formación como Ciudadanos.

Si la semana pasada Rivera se negaba siquiera a considerar el articulo 155 de la Constitución como instrumento de disuasión, esta semana, con no menos pueriles argumentos, el líder de Ciudadanos mostraba su oposición incluso a condicionar la ayuda financiera extraordinaria a la Administración regional en rebeldía a su inmediato y público acatamiento al orden constitucional.

Así las cosas, entiendo que Rajoy esté encantado con el "consenso básico alcanzado" con el PSOE y Ciudadanos, y que incluso crea que el desafío secesionista –por el que debía haber dimitido ya el pasado 9-N– le pueda favorecer electoralmente.

Ya fue duro para mí tener que darle un poco de razón al presidente del Gobierno hace un año, cuando, tras la consumación de la ilegal consulta secesionista del 9-N, reprochó a sus recién aparecidos críticos el "no haberse atrevido a decir qué quería que hiciera" para evitarla.

Ahora, cuando se demuestre, una vez más, que el Tribunal Constitucional no va a parar a quienes se han comprometido, desde hace años, a desobedecer sus sentencias ya no podrá Rajoy decir lo mismo de UPyD, de Vox y de alguna gente de la plataforma Libres e Iguales, que desde el pasado año ya no se limitan a poner sobre la mesa los necesarios, pero evidentemente insuficientes, recursos jurídicos sino que plantean abiertamente además la necesidad de disuadir o en su caso sofocar el golpe por la vía penal, la financiera y política, mediante la suspensión temporal de la autonomía.

Espero que Rivera se desmarque para no tener que darle la razón de nuevo a Rajoy respecto de Ciudadanos cuando se demuestre que lo que ambos ahora siguen planteando es insuficiente para parar un golpe institucionalizado secesionista que jamás fue una simple algarabía.

La importancia del sexo en la corrupción
Desde Asturias a Andalucía, se conocen casos de corrupción en los que los imputados acaban siempre de putas, con cargo al dinero público. Está claro que cuando no tienen la erótica del poder, la compran
Javier Caraballo El Confidencial  5 Noviembre 2015

Al sexo no se le ha reconocido formalmente, como debiera, el papel fundamental que juega en la corrupción. Por dos motivos: porque en muchos casos de corrupción se incluyen episodios reveladores de sexo y, sobre todo, porque las relaciones sexuales han sido el detonante principal para que se destapen algunas de las principales corruptelas de conocemos. Desde el caso Juan Guerra a la trama de los Pujol, sin una amante despechada no hubiera sucedido nada. Desde Asturias hasta Andalucía, se conocen casos de corrupción en que los imputados acaban siempre de putas, con cargo al dinero público. Está claro que cuando no tienen la erótica del poder, la compran.

De esas dos vertientes, lo más importante para la sociedad es la delación que genera el sexo de los corruptos. Muchos procesos judiciales surgen de un amor despechado, ya sea una amante o una esposa que un buen día se va a los tribunales y descabella al infiel con un carpeta de documentos y una lengua viperina.

El caso Juan Guerra, que fue origen de tantas cosas, comenzó por una mujer despechada. Ángeles López Rubio, ya fallecida, fue la esposa de Juan Guerra hasta 1987, cuando se separaron legalmente. Contrariada por todo lo que le estaba pasando, reunió documentación y se la entregó a la oposición. Llegó hasta el despacho de Manuel Fraga y le plantó una carpeta en la mesa. Meses después, aquellos documentos comenzaron a filtrarse a los medios de comunicación y ahí comenzó el escándalo que tumbó al todopoderoso Alfonso Guerra; quizás el primer gran caso de corrupción en España, que provocó la incorporación al Código Penal de delitos de corrupción que hasta entonces no figuraban. “Ella, por despecho o por la razón que sea, ha dado carnaza a quienes acribillan a sus hijos, a quienes buscan nuestra ruina. Fue un error casarme con ella. Nuestro noviazgo se apoyó en la atracción, el sexo y en algo de amor”, dejó escrito Juan Guerra en un libro en el que explicaba lo suyo.

Muchos procesos judiciales surgen de un amor despechado que un buen día se va a los tribunales y descabella al infiel con documentos y lengua viperina

¿Podría ser lo mismo que diga ahora, tantos años después, el hijo mayor de Pujol? Pues perfectamente, además por partida doble, tanto por su exmujer como por su exnovia. De las dos, la más importante en el caso es la segunda, María Victoria Álvarez, que fue la persona que hace tres años se decidió a declarar ante el juez Pablo Ruz, en la Audiencia Nacional, y empezó a dar detalles de la trama de los Pujol. Además, la exnovia del primogénito ha repetido siempre que quien llevaba la voz cantante de todos los negocios de la familia era el padre, Jordi Pujol, el exhonorable, el de “España nos roba”. En algunos de los testimonios, María Victoria Álvarez detallaba incluso alguna conversación de Jordi Pujol hijo con su madre, Marta Ferrusola, en la que le decía: “Los 400.000 ya están donde los necesitas”. Inquietante y revelador porque lo que apuntan ahora las investigaciones es que el hijo mayor era una especie de ‘repartidor de fondos’ en la familia.

La otra mujer fundamental del ‘clan Pujol’ es la exesposa, Mercé Gironés. Lo desvelado esta semana por 'La Vanguardia' eleva a la categoría de esperpento grosero algunos aspectos de esa trama. Para evitar que la exmujer pudiera reclamarle dinero de las cuentas en Suiza, Jordi Pujol padre firmó varios documentos que entregó al banco andorrano; en unos decía que las cuentas eran suyas y en otros aclaraba que los documentos anteriores solo eran una trampa. Así, literal. Y al final, todos debían destruirse.

¿Y en la Gürtel? Todo comienza en Boadilla, también por la denuncia de una mujer, Ana Garrido, y cuando se tira de la manta aparecen el alcalde, Arturo González Panero, al que apodan ‘el Albondiguilla’, y su amante, Alicia Vallejo López. Cuando estalló todo, fue la exesposa de González Panero quien contó a la Fiscalía Anticorrupción cuáles eran las verdaderas relaciones entre ellos, para que supieran valorar bien la complicidad entre ambos en la trama en esos momentos delicados en los que nadie conoce a nadie. “Alicia es la amante de mi exmarido desde 2006, como mínimo. Es más que su pareja”, dijo a los fiscales.

Más o menos lo mismo que ocurrió en el caso Malaya, cuando Maite Zaldívar, rebelada por el apasionado romance de su marido con Isabel Pantoja, contó aquello de que Julián Muñoz solía llegar a casa con bolsas de basura repletas de billetes. Al final, los tres acabaron en la cárcel, señal inequívoca de la extensión de la corrupción municipal en la Marbella de Jesús Gil y discípulos.

Años y años de sexo y corrupción, pero nada ha sido tan explícito como las anotaciones contables encontradas en el ordenador del exvicesecretario de comunicación del PP de Asturias, Joaquín Fernández Díaz, en relación con uno de los casos de corrupción que surgieron por la Operación Pokemon. Que la corrupción política llegue a la anotación, en facturas contables, de gastos por “putiferios” o “putas y varios” es algo que desborda toda imaginación, que supera cualquier explicación. Parece que los tipos se iban de viaje por el mundo, a cargo de la empresa a la que beneficiaban con los contratos públicos, y al llegar, con toda normalidad, pasaban la factura con sus dispendios.

Pero no son los únicos. También en Baena, en la provincia de Córdoba, se investigó una trama de corrupción y, en las grabaciones policiales, sorprendieron al secretario municipal explicándose por teléfono, con ‘remordimientos’ por emplear dinero público en casas de putas en Marbella. “A mí me da cosa gastarme dinero mío... en estas cosas”. ¿Alguien da más?

El Banco de España avisa al nuevo Gobierno: sin más ajustes habrá otra crisis de deuda
Lorenzo Ramírez. Okdiario  5 Noviembre 2015

El Banco de España considera que el nuevo Gobierno que salga de las urnas el próximo diciembre debe proseguir la senda de ajustes y reformas económicas para no volver a un escenario en el que los inversores internacionales corten el grifo de la financiación. Los altos niveles de deuda pública y privada hacen que España sea un país totalmente dependiente del exterior.

España crece a una velocidad superior al 3% y se han creado casi 600.000 empleos en los últimos doces, pero todo puede irse al traste si los mercados internacionales dejan de financiar a nuestra economía, volviendo a los tiempos en los que las familias y empresas vigilaban de cerca la prima de riesgo.

Aunque el sector privado ha acometido una reducción del endeudamiento más que notable, las cifras absolutas todavía son insostenibles. Y, en lo referente al sector público, los pasivos se han triplicado desde el inicio de la crisis, lo que provoca que España sea un país completamente dependiente de la financiación exterior.

"Pérdida de confianza de los inversores en la capacidad de la economía española para completar los ajustes pendientes"

En este contexto, el Banco de España advierte que si no se continua la senda emprendida por el Gobierno en materia de ajustes y reformas liberalizadoras, los inversores pueden retirar su confianza y dejar de financiar a la economía nacional, lo que nos dejaría en manos del Banco Central Europeo (BCE), que se convertiría en la única palanca sobre la que se mantendría el crecimiento.

En su informe sobre estabilidad financiera, el organismo que preside Luis María Linde, hace un repaso por los riesgos que se le presentan a España en los próximos meses, destacando la posible “pérdida de confianza de los inversores en la capacidad de la economía española para completar los ajustes pendientes como consecuencia, por ejemplo, de la percepción de un agotamiento del proceso de reformas o de avances insuficientes en la senda de restablecimiento de los principales equilibrios macrofinancieros y fiscales”.

Hay que gastar menos de lo que se ingresa
Con este mensaje, el Banco de España indica al nuevo Gobierno que salga de las urnas el próximo diciembre que no puede dar un giro de 180 grados a la política económica, ya que sólo hay un camino para mantener el suministro de crédito internacional a nuestro país: demostrar a nuestros acreedores que podemos devolver el dinero prestado. Y para ello hay que reducir el déficit público, no gastando más dinero del que se ingresa, así como liberalizar los mercados para aumentar la competencia y la competitividad.

El organismo teme que, si no se prosigue en la senda de ajustes y reformas, se produzca un “endurecimiento de las condiciones de financiación”, en un contexto en el que “la mejoría de estas condiciones ha venido contribuyendo de forma importante a la recuperación económica en marcha y en el que los sectores público y privado mantienen todavía niveles de endeudamiento agregados elevados”.

Por lo tanto, “para minimizar el alcance de estos riesgos, y reducir su probabilidad de ocurrencia en el caso de los que tengan un origen interno, es imprescindible seguir avanzando en el esfuerzo de mejora del funcionamiento estructural de la economía española y asegurar el cumplimiento previsto de la senda de consolidación fiscal”, añade el Banco de España.

En cuanto a los riesgos internacionales, la institución que dirige Linde identifican actualmente dos escenarios “que podrían actuar como detonante de una eventual corrección” económica: la desaceleración económica mundial y la subida de los tipos de interés en Estados Unidos, “si no ha sido suficientemente anticipada por los mercados”. La Reserva Federal prepara la primera subida de las tasas de interés desde 2006.

Como tercer factor adicional de inestabilidad, el Banco de España apunta a un posible recrudecimiento de las tensiones en la Unión Europea si la economía griega incumple los compromisos de su programa de rescate.

EL CONSENSO FAMOSO… "Tú me das yo te doy"
Antonio García Fuentes  Periodista Digital  5 Noviembre 2015

Ha sido (o resultado) la mayor y más dañina mentira que los políticos (todos) han tramado en beneficio propio, puesto que ese ha sido el hecho y por ello estamos como estamos, ya que nunca ese consenso se ideó para hacer una España más justa, una justicia más equitativa y todo cuanto necesita un pueblo para avanzar en masa y no retroceder que es lo que nos ha deparado, tan propagada y prostituida palabra.

¿Qué hay que desmantelar todos los bienes acumulados y propiedad del Estado Nacional de España? "Lo consensuamos, nos los repartimos, hacemos el paripé, nos tapamos los "hunos a los hotros" y hacemos el gran negocio, que no es otra cosa que un robo preparado y ejecutado sobre una impunidad que mantenida sin riesgos, lo ha hecho posible en tantos casos, que será la historia (si es que de verdad hubo y hay historiadores que recojan datos) de la mayor época de corrupciones en esta España "de siempre"; puesto que así se reconocerá el reinado del nuevo Borbón, que giró con el nombre de Juan Carlos I de "España"; ya veremos lo que marca el de su heredero, del que tampoco hasta hoy podamos destacar mucho por recomponer "los vidrios rotos".

Así se fue desmantelando la riqueza nacional, incluidas la enormidad de cajas de ahorros, que llegaron a controlar más de la mitad del dinero de España y aunque no perfectas, pero paliaron en gran medida, la usura y usureros, que luego han resurgido, con mil nuevas apariencias y que nos cobran ya "hasta por respirar en los patios bancarios"; puesto que ellos que no dan nada gratis… como nos explican que les dejemos el control de nuestro dinero y no nos den nada a cambio. Es claro que todo ello ha sido en connivencia con los que dicen haber gobernado "en consenso"… o sea los "consensuadores", que han destruido lo que tantos años de sacrificios y penurias costaron a nosotros, la masa de españoles en la tan criticada época franquista, que al menos en lo económico y social, se le deben reconocer los muchos aciertos que tuvo y la creación de una numerosísima "clase media" que igualmente enriqueció España. "Estos de ahora sólo han creado pobres, parias y mendigos y una clase política y monstruoso aparato gubernativo "que se lo comen todo".

Ahora que se habla y no acaba de "los Pujol" y sus latrocinios en forma de acumulación de capitales injustificables, se dice que todo ello ya lo sabían los "consensuadores"; pero como todos ellos se ataron a intereses comunes, no convenía destapar a nadie, puesto que "la manta una vez movida, dejaría a mucha gente en cueros, en bragas, o con los pantalones bien bajados" y es claro que ello no convenía; ni aún conviene, puesto que lo que ha ocurrido y ocurre en Cataluña, hubo tiempo más que sobrado para solucionarlo y sin tener que "instalar cañones", que ya en nada menos que la tan cacareada y fracasada II República, aquel gobierno republicano, tuvo que instalar en las puertas de la Generalidad Catalana, en su famoso palacio[i] (1) y plaza de S. Jaime, donde hubo disparos y hasta muertos"; la historia no sirve para nada una vez más. Lo reflejo en nota final.

Veamos lo que alguien mucho mejor documentado que yo, escribe y publica; confirmando una vez más "los disparates continuados" de estos inútiles:

"El consenso ha sido la plaga que ha asolado este país desde la infausta Transición. El consenso permitió hurtar la democracia a los españoles y sustituirla por una oligarquía de partidos que impuso un modelo de Estado único en el mundo para repartirse España como si fuera un solar y enchufar a legiones de parientes y amigos. El consenso permitió una corrupción institucional y personal como jamás se ha conocido en la historia de España y de Europa, el saqueo de Pujol -capo intocable de los mafiosos de CiU- al pueblo catalán, por ejemplo, conocido perfectamente desde el principio, es fruto precisamente de ese consenso. La destrucción, por una casta política de ladrones e incompetentes, del sistema de cajas de ahorro, que había canalizado el ahorro y la inversión de las capas más humildes de la población durante casi dos siglos, es otro resultado del consenso. Y así todo lo demás.

El ingenuo y desinformado pueblo español vuelve a ser engañado una vez más con la ayuda aplastante de unos medios al servicio no de los intereses de España, sino de una clase política que les regala canales de televisión y les permite refinanciar deudas imposibles de devolver. Muy bien, ya han montado el circo del consenso para "defender la unidad de España", como si la unidad de una de las naciones más viejas del mundo dependiera del consenso de nadie. Se han hecho las fotos, han salido en la tele y en las tertulias y han hecho una 'demostración de democracia' sin separación de poderes y con una Justicia al servicio de los grandes oligarcas nacionales. ¿Y ahora qué pasa? ¿Qué piensan hacer estos 'demócratas' consensuados para que se cumpla la ley y meter en la cárcel a todos los responsables del golpe de Estado del 27-O?" http://blogs.elconfidencial.com/economia/el-disparate-economico/2015-11-02/pactos-vacios-fotos-de-sofa-y-ninguna-accion_1079691/
Como suelo hacer, les dejo la dirección para que lean al completo, puesto que dice mucho más y como siempre documentado.

"El precio de desentenderse de la política es el de ser gobernado por los peores hombres": (Platón). La política nos afecta a todos y por ello no debemos dejarla sólo en manos de los políticos.

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y http://blogs.periodistadigital.com/nomentiras.php

[i] La insurrección de Cataluña, organizada y promovida enteramente por las propias autoridades catalanas, tuvo más de ópera bufa que de verdadera revolución, aunque ocasionó víctimas y amenazaba con graves consecuencias políticas de no haber actuado el Gobierno Lerroux con rapidez y firmeza. Desde el primer instante del nuevo régimen, abril de 1931, los separatistas de Esquerra Republicana andaban buscándole las cosquillas a la República. Así, en la madrugada del 6 al 7 de octubre de este 1934 dieron su propio golpe de Estado para declararse independientes, repitiendo el envite de Maciá del cercano en el tiempo y la memoria 14 de abril de 1931.

Aproximadamente a las ocho de la tarde el presidente Companys apareció en el balcón principal del palacio de la Generalidad proclamando, según la fórmula impuesta por Azaña en negociaciones a distancia de calles y contrarreloj, el Estado Catalán dentro de la República Federal Española. El gobierno español reaccionó según la exigencia con prontitud, ordenando al general Domingo Batet, jefe de la IV División Orgánica de Cataluña, antes Capitanía General, que proclamase el estado de guerra y procediera de inmediato a reducir la rebelión. Sobre las diez de la noche llegaron a la plaza de la República (plaza de San Jaime) dos piezas del 1.º Regimiento de Artillería de Montaña, al mando del comandante Fernández Unzúe. Más tarde se unieron a las fuerzas del Ejército una compañía de Infantería y otra de ametralladoras del 10.º Regimiento. Enrique Pérez Farrás, también comandante de Artillería, nombrado por el Gobierno central jefe de los Mozos de Escuadra, salió a parlamentar con Unzúe, pero en lugar de atender los requerimientos de este último, Pérez Farrás mandó hacer fuego contra las tropas gubernamentales, hiriendo mortalmente al comandante Suárez y a un soldado, y dejando heridos a un capitán y seis soldados. Los agresores se retiraron al interior de la Generalidad donde se atrincheraron.


******************* Sección "bilingüe" ***********************

La España necesaria, una utopía irrenunciable
EDITORIAL El Mundo  5 Noviembre 2015

"No sabemos lo que nos pasa y eso es precisamente lo que nos pasa". Con esta cita de Ortega y Gasset comenzó ayer Mariano Rajoy su intervención en El Foro de EL MUNDO, una iniciativa de nuestro periódico que pretende servir de tribuna abierta de debate y reflexión para los líderes políticos, empresarios e intelectuales más importantes del país.

Este diario siempre ha tenido como prioridad esencial contribuir activamente a la formación de la opinión pública y ello discurre precisamente por el diagnóstico de "lo que nos pasa" en unos momentos de crisis e incertidumbre en los que, como el propio presidente del Gobierno subrayó, "vivimos en una sociedad de transformación permanente y acelerada, que es el signo principal de nuestros tiempos".

De ahí nuestra iniciativa de organizar un primer ciclo de conferencias, bajo el epígrafe de 'La España necesaria', en el que, coincidiendo con la convocatoria de las elecciones generales, tendrán la palabra los dirigentes de las formaciones políticas para realizar análisis y plantear las soluciones que contribuyan a que los ciudadanos puedan formarse su criterio antes de ejercer el voto dentro de mes y medio.

Ello también coincide con la formulación de nuestras '40 Propuestas para la regeneración democrática', que están teniendo una extraordinaria participación de los lectores, lo que demuestra que los españoles quieren hacer oír su voz en la encrucijada de caminos en la que se encuentra nuestra sociedad.

'La España necesaria' es mucho más que una idea, es un proyecto común, una utopía, una ilusión irrenunciable de todos los que nos sentimos ciudadanos y compartimos la creencia de que es posible un país mejor si nos unimos y trabajamos en la misma dirección.

"La España necesaria es aquélla en la que el respeto constituya un elemento esencial en la conducta de todos, en la que la política sea algo que dignifique a quienes se dedican a ella, en la que la Justicia funcione de forma eficaz e independiente, es aquélla presidida por nuestras grandezas y no por nuestras miserias", en palabras de Antonio Fernández-Galiano, presidente de Unidad Editorial.

Mariano Rajoy aprovechó ayer su intervención para exponer los siete ejes que deben contribuir a cimentar esa España necesaria, que necesita crear dos millones de puestos de trabajo en cuatro años, crecer de forma sostenida, fortalecer el Estado de las Autonomías, reforzar los pilares del bienestar, reformar la educación, modernizar las Administraciones Públicas y regenerar la vida política.

Compartimos estos siete objetivos, pero la dificultad reside en que el Gobierno que salga de las urnas sea capaz de llevarlos a cabo. Y no es fácil tarea porque hay que remover muchos obstáculos y vencer resistencias corporativas e inercias que vienen del pasado.

Rajoy reconoció que no será posible consolidar la recuperación e iniciar un periodo de estabilidad política y social si antes no se resuelve el desafío independentista de Artur Mas y sus socios.

Y subrayó que Cataluña disfruta de los niveles de autogobierno más altos del mundo y que el Estado ha aportado en los últimos cuatro años 49.000 millones a la sostenibilidad de los servicios públicos y la refinanciación de la deuda de la Generalitat.

"Quiero dejarlo muy claro: no hay razón alguna que justifique la deslealtad y el desafío permanente en el que se han instalado desde hace tiempo los responsables de la Generalitat", afirmó Rajoy.

El presidente dejó claro que el Gobierno va a presentar una impugnación ante el Tribunal Constitucional si el Parlament aprueba la resolución independentista de Junts pel Sí y la CUP. Y aseguró que su respuesta al reto nacionalista será con criterios de "prudencia y proporcionalidad".

Aunque Rajoy no quiso asumir ningún compromiso concreto, sería deseable que los principales partidos políticos de este país suscribieran una declaración por escrito para reafirmar la unidad de España, el principio de soberanía nacional y el respeto al Estado de Derecho, los tres pilares en los que se sustenta nuestra democracia.

No basta con el consenso, hay que traducirlo en una declaración formal que permita a los ciudadanos constatar que no hay fisuras entre los grandes partidos a la hora de defender la democracia que tanto nos ha costado conquistar.

LA TRAICIÓN DEL GENERAL JULIO RODRÍGUEZ, CANDIDATO DE PODEMOS
De enterrar a víctimas a alinearse con los que piden la libertad de los etarras
Juan E. Pflüger  www.gaceta.es  5 Noviembre 2015

Bajo su mandato como JEMAD la banda terrorista ETA asesinó a dos guardias civiles en Palma Nova (Calvià), ahora está en las listas de un partido que se suma a las manifestaciones de apoyo a los presos etarras.

El general Julio Rodríguez llamará “compañeros” a los diputados bildutarras, aquellos que dan cobertura política al terrorismo etarra, y a los que desde la formación política por la que ficha, Podemos, se considera como aliados. Algo que quedó claro tras la manifestación del pasado 17 de octubre que pedía la libertad de Otegi y otros presos condenados por su colaboración con la banda ETA.

Aquel día, tras dos años de medias tintas sobre la opinión que para Podemos tiene el entorno político de la banda terrorista de ultraizquierda, quedó claro el alineamiento del partido que dirige Pablo Iglesias con las formaciones batasunas. Tres parlamentarios de Podemos en Navarra y 22 cargos electos de la formación en la comunidad vasca se sumaron a la marcha alegando que la detención de Arnaldo Otegi, ex miembro de la banda terrorista y uno de los dirigentes políticos que la sustentan, era “una injusticia y una conculcación de los derechos humanos”.

El último atentado de ETA en España se produjo en Palma Nova, Calvià, en una conocida zona turística balear. Las víctimas fueron dos jóvenes guardias civiles, Carlos Sáenz de Tejada y Diego Salvá, que murieron tras explotar una bomba lapa adosada a los bajos de un coche. Era el 30 de julio de 2009 y José Julio Rodríguez era el JEMAD (Jefe del Estado Mayor de la Defensa).

Hoy, más de seis años después, Rodríguez es general en la reserva y acaba de solicitar el paso a la situación de retiro para poder ocupar el segundo puesto en la lista de Podemos por la circunscripción de Zaragoza. Pablo Iglesias no ha dudado en alabar al militar y asegurar que “podría ser el mejor ministro de Defensa para nuestro país, por su conocimiento de la institución y por su compromiso con la democracia”.

Gaceta.es se ha puesto en contacto con varios militares que señalan que dentro de la institución militar existe una doble sensación ante el salto a la política del ex JEMAD. Por un lado estupor por la elección de un partido político que “si se ha caracterizado por algo es por su desprecio a todo lo militar y lo que le da sentido (…) Podemos no defiende la unidad de España, se alinea claramente con separatistas e incluso con quienes durante décadas han asesinado a sus compañeros”. Por otro lado la crítica a la forma en la que se ha producido el fichaje del general Rodríguez: “el militar debe valorar ante todo el honor y el general, en este sentido, no lo ha hecho bien. No ha cometido ninguna ilegalidad, pero por nuestro deber de imparcialidad, aunque esté en reserva, debería haber esperado a su paso a la situación de retiro antes de dar la noticia”.

El malestar dentro del Ejército es claro y las críticas se han extendido rápidamente entre los militares que, lejos de cualquier tipo de valoración política, consideran que el paso que da el ex JEMAD es más “un intento por satisfacer su ego, que un último servicio a su patria”.

'Estos hombres son inaguantables'
Cataluña, la financiación y una lección de Azaña
La Generalidad ha consumido más de un tercio del Fondo de Liquidez Autonómico. Hace 75 años Azaña ya denunciaba el "abuso" y la "rapacería" del nacionalismo. "Y mientras, venga a pedir dindero", decía Negrín.
Rafael Núñez Huesca  www.gaceta.es  5 Noviembre 2015

La gestión económica de la comunidad autónoma de Cataluña ha sido objetivamente catastrófica. Más, comparada con otras comunidades. La Generalidad ha sido incapaz de cuadrar sus cuentas en ningún ejercicio y, desde la llegada de Artur Mas a la presidencia, la deuda catalana prácticamente se ha duplicado: desde los 35.000 millones de euros de diciembre de 2010 a los 65.000 millones actuales. El Gobierno nacionalista, a pesar del proceso de sedición planteado al Estado, ha acudido al crédito permanentemente. De hecho, estos días el Govern exigía recibir el 33% del dinero del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA) que queda por repartir. En total, 2.300 millones para 'financiar servicios públicos'. El Ministerio de Hacienda ha señalado su 'estupor' por que la Generalitat reclame en la actual situación.

¿Qué es el FLA?
El Fondo de Liquidez Autonómica es una línea de crédito creada por el gobierno en julio de 2012 en el contexto de la crisis económica. Está concebida para que el Estado preste dinero a las comunidades autónomas y que éstas no tengan que financiar su deuda en los mercados. Desde la creación del fondo, uno de cada tres euros han ido a parar a las arcas catalanas. Exactamente, el Ejecutivo catalán ha recibido de los fondos de rescate 37.487 millones. Los 70.000 millones de euros restantes se han repartido entre las dieciséis comunidades autónomas restantes. El ministro de Hacienda ha señalado que el Estado no está para financiar “veleidades independentistas”, una frase en la que algunas fuerzas políticas han querido entender que el Gobierno estaba dispuesto a cerrar el grifo de la financiación. A este respecto Albert Rivera ha advertido que impedir esas transferencias implicaría "coger a los catalanes de rehenes políticos para ir cerrando el grifo de los servicios fundamentales".

El ministro de Sanidad, Alfonso Alonso, aclaró, no obstante, que el Gobierno no permitirá que "ninguna comunidad autónoma española entre en impago". Eso sí, con un mensaje claro: es necesario que Cataluña "priorice los gastos para mantener las necesidades de los ciudadanos". Insistió, en este sentido, en que las farmacias catalanas las paga el Ministerio de Hacienda, a través del FLA, "algo que va a seguir haciendo" el Gobierno central.

Fuentes del Govern anuncian que no tienen preferencia a la hora de obtener el dinero. Aceptan que sea del fondo autonómico o recibirlo por “cualquier otra fórmula”. Un desplante, también en las formas, que está acabando con la paciencia del Gobierno de España. La suma del incumplimiento continuo del techo de déficit, la hemorragia de gastos en cuestiones identitarias y la parálisis parlamentaria (Cataluña es la autonomía, con mucha diferencia, con menos leyes aprobadas en los últimos cinco años) han llevado al Ministerio de Cristóbal Montoro a barajar todas las posibilidades. También la supervisión de los gastos de la autonomía.

Azaña y Negrín
“Los abusos, rapacerías, locuras y fracasos de la Generalitat y consortes, aunque no en todos sus detalles de insolencia, han pasado al dominio público”. Son palabras recogidas del diario personal de Manuel Azaña, en el que también está recogida la siguiente anécdota. Corría el año 1937 –plena guerra civil- cuando el entonces presidente de la República Juan Negrín se refería al lehendakari Aguirre, aunque podía haberse referido a cualquier líder independentista: “Aguirre no puede resistir que se hable de España. En Barcelona afectan no pronunciar siquiera su nombre. Yo no he sido nunca lo que llaman españolista ni patriotero. Pero ante estas cosas, me indigno. Y si esas gentes van a descuartizar a España, prefiero a Franco. Con él ya nos entenderíamos nosotros, o nuestros hijos o quien fuere. Pero esos hombres son inaguantables. Acabarían por dar la razón a Franco. Y mientras, venga a pedir dinero, y más dinero».

Efecto secundario del “procés”: el fin de una estrategia centenaria

Ernesto Milá. Minuto Digital  5 Noviembre 2015

Si uno fuera conspiranoico y mal pensado estaría por decir que Artur Mas es un agente del nacionalismo español, pagado para liquidar más de un siglo de nacionalismo catalán. Nada más lejos de la realidad, obviamente; pero sí que es rigurosamente cierto que después del entierro definitivo del “procés” ya nada será igual en Cataluña, ni en las relaciones de la clase política nacionalista catalana con el resto del Estado.

La fosa del “procés” ya está cavada (acuerdo PP-PSOE-Cs) ahora sólo queda enterrar al cadáver.
Hasta ahora, el nacionalismo catalán ha podido ir sobreviviendo gracias a su innegable capacidad de negociación con el Estado Español. Lo hizo durante la Restauración, durante la República, volvió a hacerlo en la transición logrando –a través de Miquel Roca– una Constitución en la que el nacionalismo moderado se situaba en disposición de negociar siempre mayores techos autonómicos y competencias a cambio de apoyar al gobierno del Estado cuando no alcanzaba a obtener mayorías absolutas.

Este papel de “refuerzo” ha sido pagado a precio de oro por el centro-derecha y por el centro-izquierda español. Durante los últimos 38 años, el nacionalismo moderado evitó entrar en los gobiernos de Felipe González, Aznar o Zapatero, pero no dudó en apoyarlos, cuando fue requerido, a cambio de algunas contraprestaciones autonómicas. Esta estrategia ha llegado a ser odiosa: todo el mundo sabía que CiU terminaría apoyando a quien se sentara en Moncloa si le faltaban algunos diputados para gobernar en mayoría. Y todo el mundo sabía que, al margen de lo que declarasen las partes, en el fondo, todo se quedaba en una negociación a cambio de transferencias cuantificables en cientos de millones de Euros.

A nadie le gusta tener que pagar a un “aliado” a precio de oro. Desde el tiempo de Felipe González, era más que evidente que el nacionalismo no era “leal” e incluso que estaba protagonizando casos de corrupción sin el más mínimo recato y, además, aspiraba a la impunidad… amparándose en el apoyo que prestaba al gobierno de turno en Madrid. Cataluña empezó a perder peso estratégico dentro del Estado. La constitución del eje Lisboa-Madrid-Valencia fue el primer toque de atención. Atlántico y Mediterráneo unidos a través de Madrid y en línea recta, sin pasar por Barcelona. El segundo golpe fue todavía más duro: el eje pirenaico que comunicará Madrid y Valencia con Francia a través de los Pirineos centrales (Aragón), eludiendo el “corredor mediterráneo” que, inevitablemente pasaría por Cataluña.

Todo iría viento en popa para el nacionalismo, mientras se mantuvieran los equilibrios y consensos que habían dado lugar a la constitución de 1979. Pero a partir de 2007 se pusieron de manifiesto varios problemas: el primero de todos que Cataluña cada vez iba perdiendo más peso en el conjunto de la economía española y se veía sometida a un proceso de pérdida de tejido industrial. Entre 2000 y 2007 Cataluña perdió el 30% de su capacidad industrial, en los años de la crisis siguió transformándose en una zona de servicios. Las hilaturas han desaparecido, sustituidas por la hostelería y el turismo, sectores de muy bajo valor añadido.

A esto se añadió la pérdida de vigor de los que hasta hace poco habían sido los únicos partidos mayoritarios en los que se sustentaba la estabilidad del sistema: dos columnas, una de centro-derecha y otra de centro-izquierda en alternancia, apoyados por un partido nacionalista cuando no tienen mayoría absoluta para gobernar… El sistema funcionaba, a condición de que los partidos mayoritarios siguieran siéndolo ad infinitum y que el partido nacionalista no rompiera la baraja. Lo sucedido en los últimos dos años como producto, sin duda, de la crisis económica, ha hecho saltar todo esto por los aires: PP y PSOE han ido perdiendo fuerza social, lo mismo les ha ocurrido al PNV y a CiU; en su lugar han aparecido siglas nuevas (Podemos, Ciudadanos, Bildu, o siglas que hasta hace poco apenas habían tenido relevancia, como ERC). Los “actores parlamentarios” ya no son cuatro; se han convertido en ocho. La era de las mayorías absolutas parece haber terminado y el papel de CiU como partido de apuntalamiento se ha desvanecido por completo.

Pero ha ocurrido otro elemento que ha puesto en guardia a cualquier partido de ámbito estatal ante el nacionalismo. Un partido que, bruscamente, de un día para otro, cambia su argumentación y, de nacionalista moderado, pasa a ser soberanista radical generando un problema de centrifugación del Estado, no parece digno de confianza para nadie, ni siquiera para los socialistas tan predispuestos a las “terceras vías”. La crisis desencadenada por Artur Mas lo apea, prácticamente para siempre, de la gobernabilidad el Estado, mientras que la aparición de otras fuerzas (especialmente de Ciudadanos) hace que la “tercera fuerza” que daba o quitaba el poder cuando un partido estatalista carecía de mayoría absoluta, ya no sea el nacionalismo ¡sino precisamente el partido más antinacionalista del espectro político español: Ciudadanos!

El problema del nacionalismo –ahora cuando el “procés” ya puede darse por fracasado (hoy las declaraciones de Ban Ki-Mun negando que Cataluña entrara en la definición de “territorio con derecho a la autodeterminación” o los primeros síntomas de enfrentamiento entre Mas y sus Consellers, son nuevas puntillas que está recibiendo; y van…)– es que ha perdido la iniciativa estratégica y apelar a la desobediencia cívica no va a hacer que la recupere. Para hacerlo, debería contar con algún aliado en el resto del Estado. Y sí, estos aliados existen, básicamente Podemos e IU, que no tendrían inconveniente en que se convocara un referéndum por la autodeterminación… el pequeño problema es que se trata de partidos cuya “solidaridad” empieza y termina con la propuesta de referéndum (que perdería el soberanismo) y que se trata de dos organizaciones a las que les repugna la corrupción en Cataluña, el nacionalismo catalán y su gestión en los últimos 38 años. Sin olvidar que, difícilmente gobernarán en la próxima legislatura.
En la última semana, ante la proclama independentista en el Parlament y el anuncio de acciones de desobediencia, se ha reconstruido un nuevo consenso del que el nacionalismo es el principal perjudicado al quedar fuera. Los años de constante cambalacheo protagonizados por el nacionalismo (dinero a cambio de apoyo en Madrid) han terminado. El soberanismo va a conocer la dramática sensación que se siente al estar aislado, contra las cuerdas, sometido a procesos sin fin, presentado como el malo de la película y sin posibilidad de reconstruir una estrategia para salir del hoyo en el que le ha introducido el aventurerismo de Artur Mas.

Nada de todo esto habría ocurrido si Mas no hubiera adoptado la deriva soberanista en cuanto los pro-hombres de CiU percibieron que empezaban a investigarse sus cuentas. En aquel momento hubiera bastado rebajar la presión sobre el Estado, demostrar mayor colaboracionismo en la gobernabilidad a cambio de congelar estas investigaciones. Pero Artur Mas, empujado inicialmente por el clan Pujol y luego por el soberanismo más radical (ERC, las CUP, las “tietas”), realizó una fuga adelante a partir del 11-S de 2011, fuga cada vez más acelerada que, de momento, le ha costado el que la coalición CiU saltara por los aires y el que ahora mismo esté teniendo problemas dentro de su propio partido.

Artur Mas y el soberanismo (hasta ayer “nacionalismo moderado”) están siendo víctimas de sí mismos. Mas debe saber a estas alturas –si le queda algo de realismo– que con el pacto PP-PSOE-Cs ya ha perdido la partida. Debería avisar a sus socios de que dejaran de comportarse como si tuvieran la independencia de Cataluña al alcance de la mano… porque nunca como hoy están tan lejos de obtenerla. El hecho de que un cretino próximo al proyecto de Mas de crear una “hacienda catalana”, ayer mismo se jactara con aire de suficiencia de que “el que no quiera pagar impuestos a la Hacienda Catalana que se vaya” es el síntoma de las estupideces que se pueden cometer cuando solamente se escuchan los informativos de TV3 y uno está completamente desconectado de la realidad.

A la espera del vendaval
ARCADI ESPADA El Mundo  5 Noviembre 2015

El periódico trae la noticia de esta jerigonza aragonesa que van a hacer ahora lengua vehicular por decisión de la izquierda socialista y 'podemita'. La izquierda representa como nadie al pueblo desfavorecido y hay una relación directa entre hablar jerigonzas y pertenecer al pueblo sin remedio. Una de las formas de emancipación más directas es hablar lenguas que coticen en el mercado de valores. Pero también se entiende que personas, y hasta comunidades, sin ninguna capacidad de cotizar traten de que su rareza concite la misericordia de la subvención. Yo no soy nadie, pero hablo aragonés, rediez.

La protección pública de las jerigonzas es uno de los asuntos que más vergüenza y perplejidad causarán a las generaciones futuras. Y la insistencia del hombre en la protección guarda parentesco con sus instintos básicos, tribales, no por básicos menos despreciables. Es probable que por influencia de Jonathan Israel y de esta síntesis suya sobre la Ilustración radical que acaba de publicar Laetoli ('Una revolución de la mente') vea visiones y deduzca que la humanidad está a las puertas de un cambio profundo y sin concesiones como el que aquel movimiento supuso. Pero lo cierto es que no hay mañana que no abra la ventana suspirando por un vendaval que se lleve lenguas, religiones y naciones.

Ahora bien, mientras el viento no deje limpia la mañana no veo razón alguna para que charradas, lapaos y aragoneses varios no lleven su jerigonza hasta donde les parezca conveniente. Estaríamos frescos que después de haber sacado de la probeta un euskera que nadie habló nunca, de haber convertido el valenciano en un idioma o el catalán en una aduana odiosa, se ironizara ahora con las intenciones aragonesas. Naturalmente esta jerigonza suya no la habla nadie; pero es que si la hablara alguien se llamaría castellano, chino o inglés, y no habría caso. Naturalmente ninguna literatura la respalda, pero eso le pasa a la inmensa mayoría de las jerigonzas. Naturalmente su promoción va a hacerse con el dinero de los españoles; pero es que con ese mismo dinero se paga el sueldo del presidente Mas, lo más 'tirao'. La oposición de los nacionalistas pata negra al café para todos no es para evitar que otros puedan tener lo que ellos disfrutan en exclusiva. Es por la vergüenza que debe de darles mirarse en el espejo de los otros.

Hasta tal punto serán pobres y lamentables esos países que llaman patrimonio y don a su mal de lenguas.

Fabla aragonesa obligatoria
Manuel Molares do Val  Periodista Digital  5 Noviembre 2015

La Diputación General de Aragón, el gobierno autonómico reconocido como heredero histórico de las Cortes Aragonesas de 1188, se propone imponer como lengua propia en las enseñanzas primaria y secundaria la fabla aragonesa, obligatoria como el español.

Además, y en zonas cercanas a Cataluña, exigirá también el catalán, tras derogar la restrictiva ley de lenguas del ejecutivo anterior, del PP.

El gobierno constituido tras las elecciones autonómicas del pasado mayo es una coalición del partido socialista y de la Chunta Aragonesista.

Su presidente es el socialista Javier Lambán Montañés, que le debe el cargo a estos regionalistas.

¿Y en qué partido están prácticamente todos esos maestros y filólogos que se proponen vivir de una fabla heredera del castellano antiguo con derivados locales que sólo conocen 54.481 personas de entre los 1,33 millones de aragoneses?

En la Chunta Aragonesista, un partido que quisiera ser algo así como la ERC catalán o el Compromis valenciano, acercándose al nacionalismo, y que incluso tiene entre los suyos a algunos independentistas.

Un dialecto regional puede proporcionar fácilmente puestos de trabajo en todo tipo de administraciones. Llegará el día en el que para cualquier trabajo público exigirán Nivel 3 de un aragonés falso, porque debe inventarse para enriquecer su paupérrimo vocabulario actual.

Para ello está la Chunta. Un Nobel, como el aragonés Ramón y Cajal, no tendría puntos suficientes para ser jefe de un laboratorio o de un hospital público en su tierra, como tampoco ningún Nobel que no hable euskera en el País Vasco.

Todo porque la Chunta dice que los 54.481 ciudadanos aragoneshablantes, perfectamente castellanohablantes, tienen derecho a ser atendidos “su” idioma.

Se sigue el ejemplo del catalán, gallego y vasco normalizados – que mataron antes todas sus variantes locales —para crear miles de sueldos parasitarios alrededor de una fabla solamente útil para curiosos investigadores universitarios.

Profesores y alumnos, atónitos
El PSOE propone que el aragonés sea lengua vehicular en los colegios

El PP asegura que es 'el peaje que Lambán tiene que pagar' por el apoyo de los dos diputados de CHA, partido nacionalista de izquierda radical, a su investidura.
Gaceta.es

El Gobierno de Aragón presidido por el socialista Javier Lambán ha decidido impulsar un programa piloto para que el aragonés (fabla) se convierta en lengua vehicular en los colegios públicos de la Comunidad Autónoma que lo deseen.

El proyecto, que será impulsado desde la Dirección General de Política Lingüística -y contará con el apoyo del Grupo de Investigación de la Universidad de Zaragoza- encaja con las aspiraciones lingüísticas que la Chunta -socio de los socialistas en el Gobierno aragonés- llevaba en su programa electoral.

La iniciativa, que quiere contribuir a la revitalización del aragonés, se deberá enfrentar desde el principio a varias dificultades: encontrar profesores que realmente hablen aragonés y estén familiarizados con la lengua hasta el punto de poder dar clases, determinar que centros pueden empezar con este programa y hallar respaldo en la comunidad educativa.

El aragonés es hoy una lengua que hablan 54.481 personas, poco más del 4% de la población de Aragón, y se encuentra en "una situación precaria", con grave riesgo de desaparición, según el Consejo de Europa y la UNESCO.

El plan ha sido criticado por los grupos de la oposición. La portavoz de Ciudadanos en las Cortes, Susana Gaspar, ha solicitado que el Gobierno de Aragón "deje de implantar en la educación medidas con corte sectario y empiece a invertir en innovación, becas o formación del profesorado" y el portavoz de los populares, Roberto Bermúdez de Castro, ha considerado un "dislate" la propuesta ya que "no es una prioridad, reivindicación o necesidad". "Es el peaje que Lambán tiene que pagar por el apoyo de los dos diputados de CHA a su investidura", ha reiterado de Castro.

Albert Rivera, enemigo del gallego
Cristina Losada Libertad Digital   5 Noviembre 2015
El domingo tuve un breve e interesante intercambio, vía 140 caracteres, con el alcalde de Lalín. Yo difundí un mensaje suyo que decía:

E mentres, en España, a alternativa é Ciudadanos, un partido declarado inimigo da lingua galega.

Él me replicó de inmediato con otro que incluía un enlace a una noticia y una recomendación:

Y para otra vez que quiera criticarme, deje a mi padre en paz.

El alcalde de Lalín es Rafael Cuiña, y hace seis años, cuando él todavía era miembro del Partido Popular de Galicia, publiqué este artículo sobre unas declaraciones suyas que tildaban de "obscenas" las ideas de Galicia Bilingüe y de "antigallegos" a cuantos se oponían a la imposición lingüística. Hacía yo ahí referencia a su padre, José Cuiña, fallecido en 2007, que fue destacado miembro del PPdG y de los gobiernos de Manuel Fraga, y no veo razón por la que no debiera hacerla.

Rafael Cuiña es del partido Compromiso por Galicia, y el modo en que yo tuve conocimiento del mensaje en el que decía que Ciudadanos es enemigo de la lengua gallega fue el mismo que lo llevó a conocimiento de miles de gallegos. La TVG lo destacó en su informativo del mediodía, que suele ser el de mayor audiencia en la comunidad autónoma.

La noticia era la falta de acuerdo para una candidatura conjunta a las generales entre Iniciativa pola Unión, plataforma impulsada por el BNG, y Encontro pola Marea Galega, respaldada por Podemos, EU y Compromiso, entre otros. Uno de los más críticos con el fracaso de las negociaciones era Cuiña, y se pusieron tres tuits suyos en ese sentido. El cuarto y último que apareció fue el que le dedicó a C’s, que se mantuvo en pantalla el tiempo suficiente para aprenderlo de memoria.

¿Enemigo de la lengua gallega Ciudadanos? ¿Qué me dice? La respuesta, o la respuesta a la que me remitió Cuiña, estaba en las páginas de El País de dos días antes. En realidad, estaba en el titular, que pregonaba: "Ciudadanos no logra que el gallego deje de ser idioma oficial en Ferrol". Naturalmente que el propósito de C’s no era ese. El titular era engañoso. Lo que pretendía C’s, que en Ferrol tiene una concejala, era que el gallego no fuera la única lengua oficial del ayuntamiento. Que esa administración, en fin, fuera bilingüe y no monolingüe. La moción de C’s fue rechazada por el resto de grupos, incluido el PPdG.

Bien. No hace falta la bola de cristal para hacer algunas predicciones. Sólo es preciso mirar atrás, y en concreto al recibimiento que dispensó a C’s el resto de partidos catalanes cuando surgió en 2006, cuando obtuvo tres diputados en el parlamento autonómico y en los años siguientes. La bienvenida consistió, básicamente, en declararlo ajeno a Cataluña y enemigo de Cataluña –los votantes de C’s no son catalanes, dijo Carme Forcadell en la última campaña electoral- y en someterlo, por lo demás, a un silencio mediático absoluto.

En Galicia va a pasar, o ya está pasando, lo mismo. Va a pasar ahora en la campaña a las generales y pasará después, en la campaña de las autonómicas gallegas, que serán en algún momento del año próximo. Lo de "enemigos de la lengua gallega" es el aperitivo que conduce al plato principal: enemigos de Galicia. Extraños, ajenos. Y el fondo del asunto no será tanto la lucha por los votos. Es que C’s represente una amenaza para ese consenso identitario, ese consenso para subrayar las diferencias, por el hecho diferencial, que aúna a todos los demás partidos gallegos.

Con intensidad variable en cada partido, sí, pero ese es el consenso tácito que ha vertebrado el espacio político gallego y al que se han incorporado las novedades, como Podemos, cuyos dirigentes proceden de una u otra variante del nacionalismo. C’s es ajeno a ese consenso y por ello se le castigará. No vaya a ser que resulte una alternativa para los votantes que sólo podían elegir hasta ahora entre distintas versiones de una misma partitura. La cuestión es si la estrategia de silenciamiento y demonización será eficaz. Yo lo dudo. En Cataluña, el apartheid que le aplicó el establishment político funcionó de tal manera que C’s se ha convertido en el primer partido de la oposición.
 


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