AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 2  Diciembre  2015

El tribunal constitucional pone fin a la farsa separatista
Editorial La Razon 2 Diciembre 2015

En un lapso de tiempo sin precedentes, menos de un mes, el Tribunal Constitucional habrá resuelto la anulación de la declaración independentista aprobada por el Parlamento de Cataluña el pasado 9 de noviembre. La resolución del Constitucional se adopta, según las fuentes consultadas, por unanimidad de todos sus magistrados y, lo que es más significativo, sin salvedades de ningún tipo, como ocurriera, con bastante poca fortuna a nuestro juicio, con la «declaración soberanista» de 2013, que aceptó que la expresión «derecho a decidir» podía admitir interpretaciones. Difícilmente cabía esperar otra cosa ante una proposición legislativa, es decir, con plenos efectos jurídicos, como la adoptada por la Cámara autonómica catalana que choca frontalmente con el ordenamiento constitucional español y que declara paladinamente la desobediencia a las leyes que rigen nuestro sistema democrático. Un golpe de estado en toda regla por parte de una institución que se legitima, precisamente, en el ordenamiento constitucional que se pretende destruir.

Nada menos que hasta trece artículos de la Carta Magna –y dos del propio Estatuto de Autonomía de Cataluña– resultaban conculcados por la declaración separatista, según el escrito de nulidad presentado por la Abogacía del Estado. Con palmario desprecio, por supuesto, de los artículos primero y segundo del texto constitucional –que son los que establecen que la soberanía nacional reside en el conjunto del pueblo español y que la Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española–, y del artículo noveno –que dictamina que todos los poderes públicos, en los que se incluye el Gobierno autónomo de Cataluña y su Parlamento, están sometidos al imperio de la Ley– . Asimismo, no deja de producir estupor, por su cinismo, que los impulsores de la declaración separatista hayan introducido en el texto un punto, el sexto que, a modo de medida preventiva, dicta que el proceso de desconexión (sic) no se supeditará a las decisiones de las instituciones del Estado español, en particular del Tribunal Constitucional, cuando la Carta Magna establece con meridiana claridad en su artículo 153 que el control de la actividad de los órganos de las comunidades autónomas se ejercerá por el TC en todo lo relativo «a la constitucionalidad de sus disposiciones normativas con fuerza de ley. De ahí que la presidenta del Parlamento de Cataluña, Carme Forcadell, haya intentado devaluar la resolución separatista a «simple expresión de deseos», negándole efectos jurídicos.

Este fraude legal y político, que sólo busca que los responsables del mayor ataque a la democracia española desde el 23 de febrero de 1981 pueden sustraerse a las consecuencias, debería ser claramente denunciado por los magistrados del Constitucional en su resolución. Porque nadie desde la honradez intelectual puede negar que la declaración separatista votada por la mayoría de los diputados de un Parlamento legalmente constituido no provoca efectos jurídicos y, por lo tanto, las correspondientes sanciones, incluso penales, a quien se sitúa fuera de la Ley. Por ello, quienes desde posiciones maximalistas y poco reflexivas recriminaban al Gobierno de Mariano Rajoy una inexistente pasividad ante el desafío separatista catalán, deberían reconocer que, hoy, gracias a la reforma de la ley orgánica del Tribunal Constitucional, existen los instrumentos legales para, con la agilidad que merece la causa, se reclame la sujección a la Justicia y se aplique la Ley.

De cómo Mas se convirtió en menos que nada
Roberto L. Blanco Valdés La Voz 2 Diciembre 2015

Una amiga, que trabajaba para los servicios sociales de un ente público local, me relató un día, hace ya años, la inconsolable angustia de una administrada a quien su médico acababa de darle los resultados de su análisis de sangre. La buena señora insistía en lo mal que por ello se encontraba: su sangre era del grupo cero («¡o sea, nada!») y negativo («¡o sea, menos que nada!»).

Tras una aventura desgraciada como pocas -la del intento de secesión de Cataluña-, que ha tratado de asentar el principio demencial de que una mayoría parlamentaria puede violar la Constitución y la ley como si nada, Artur Mas ha enseñado al fin su cara más siniestra, que no es solo la de un funesto gobernante (oportunista, irresponsable y narcisista) sino también la de un político obtuso e incapaz, cuyo balance de resultados también es cero negativo.

En tiempo récord, los descalabros de Mas son solo asimilables a los de un elefante en una tienda de fino vidrio de Murano: ha puesto en grave peligro la concordia entre Cataluña y el resto del país, roto allí la convivencia entre nacionalistas y no nacionalistas, hecho saltar la coalición CiU y reducido a su partido a la mínima expresión (62 escaños en el 2010, 50 en el 2012 y 30 en el 2015).

Por si todo ello no fuera más que suficiente para que los catalanes lo echaran de inmediato a puntapiés, a medida que Mas perdía peso electoral pasaba a depender de socios más inaceptables: en sus mejores momentos pudo gobernar con el PP cómodamente, después por cierto de la sentencia del Estatuto, lo que convierte en un verdadero cuento chino la teoría de que ese fue el hecho de la definitiva ruptura con España; más tarde pasó a depender de los votos de ERC y ahora, de los escaños la CUP, que lo han mantenido desde las últimas autonómicas cogido por el cuello.

A fin de obtener su apoyo, indispensable para ser investido presidente, Mas prometió todo lo imaginable? y lo inimaginable, llegando a plantear la locura de una presidencia colegiada que, entre otras cosas, suponía una flagrante violación de las previsiones del Estatuto catalán, algo que para Mas resulta, claro, irrelevante, pues todo el mundo sabe ya que el cumplimiento de las leyes se la trae completamente al fresco. Sin embargo, ni con esas. A Mas solo le ha faltado hacer realidad el chiste que circulaba por la red según el cual estaba dispuesto a gobernar bajo seudónimo.

La CUP ha dicho no definitivamente a Mas, lo que supone que, o se marcha con el rabo entre las piernas, dejando Cataluña hecha una auténtica ruina, o convoca nuevas elecciones: las cuartas en los cinco peores años de la historia de la autonomía catalana. Mas quería pasar a la historia y pasará como el hombre que ha hecho trizas el complejo que, respecto de Cataluña, sentíamos los restantes españoles. Ese complejo, como Mas, está kaputt. ¡Con toda la razón!

Ciudadanos, un gazpacho posmoderno
Editorial  www.gaceta.es 2 Diciembre 2015

Ciudadanos está a favor de poner en la Puerta del Sol de Madrid una placa para homenajear a los manifestantes del 15-M, que a partir de ahora quedarán inmortalizados a la misma altura que los Héroes del Dos de Mayo o las Víctimas del terrorismo. ¿Sorprendente? En realidad, no. Ciudadanos también está a favor de eliminar el límite de edad para que los niños puedan cambiar de sexo. Ciudadanos está a favor del aborto libre. Ciudadanos está a favor de los vientres del alquiler. Ciudadanos está a favor de la eutanasia. Ciudadanos quiere implantar la propaganda homosexualista como política de Estado (o sea, pagada por todos los contribuyentes). Ciudadanos tiene un concepto puramente estatalista de la educación y amenaza con quitar los conciertos a los centros que apuestan por la educación diferenciada. Ciudadanos, en fin, es un partido "pijoprogre". Y se ha sumergido en la frivolidad nihilista del discurso dominante con un alborozo perfectamente previsible.

Ciudadanos es un partido de aluvión. Nació en un ámbito estrictamente local –el catalán-, empujado por circunstancias de urgencia –el despotismo separatista- y con una finalidad encomiable cual es defender la unidad de España y los derechos de todos los ciudadanos (que por eso se llama así). Nadie restará un adarme de mérito a la trayectoria del partido de Albert Rivera en Cataluña. Después, la rápida putrefacción de la democracia española, gracias a esos dos agentes de autolisis que han sido Zapatero y Rajoy, han hecho de Ciudadanos una alternativa a escala nacional, pero no tanto por sus planteamientos ideológicos como por el carácter innovador y limpio de su imagen. En ese proceso de crecimiento, para el que ciertamente no le han faltado apoyos económicos, sociales y mediáticos, Ciudadanos ha tenido que proveerse a toda prisa de herramientas doctrinales en materias sobre las que jamás pensó tener que pronunciarse. El resultado es ese feroz gazpacho posmoderno que propone como programa electoral y que guía las decisiones de sus concejales y de los redactores de su programa electoral.

Ciudadanos, por supuesto, tiene todo el derecho a escoger sus fuentes doctrinales donde mejor le parezca. Todo el mundo es muy libre de equivocarse. A lo que no tiene derecho es a presentarse en numerosos ámbitos como una alternativa válida para la derecha social. Es verdad que el PP ha traicionado de forma flagrante los principios e ideas de su masa popular, pero lo que Ciudadanos propone al español de derechas es algo así como una operación de cambio de sexo electoral, una cirugía ideológica para perder los propios atributos y encontrarse convertido en lo que uno no es. Y en términos más generales, no deja de resultar triste que en un momento como el que hoy viven las sociedades europeas, hundidas en la incertidumbre y la descomposición, las herramientas intelectuales de Ciudadanos se limiten a hozar en ese nihilismo blando que nos ha conducido hasta el actual marasmo. Frustración.

Paradojas turcas
Gabriel Albiac. ABC 2 Diciembre 2015

Una acción militar rusa contra Turquía, ¿arrastraría la automática respuesta de la OTAN? Conviene leer con atención el tratado fundacional de la Alianza.

«Artículo 5. Las partes convienen en que un ataque armado contra una o contra varias de ellas, acaecido en Europa o en América del Norte, se considerará como un ataque dirigido contra todas ellas y, en consecuencia, acuerdan que si tal ataque se produce, cada una de ellas, en ejercicio del derecho de legítima defensa individual o colectiva, reconocido por el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, asistirá a la parte o partes así atacadas, adoptando seguidamente, individualmente y de acuerdo con las otras partes, las medidas que juzgue necesarias, incluso el empleo de la fuerza armada, para restablecer y mantener la seguridad en la región del Atlántico Norte».

La literalidad del texto deja poca duda en lo que define como una agresión con respuesta inmediata: un ataque armado, «acaecido en Europa o en América del Norte», se considerará como un ataque dirigido contra todos los miembros de la Alianza. Turquía, por más integrante pleno de la OTAN que sea, no es identificable, ni geopolítica ni culturalmente, con eso a lo cual llamamos Europa: lo que fue definido, en el siglo XVI, como el mundo que alzaba sus fronteras frente a la amenaza otomana. El tratado de Washington habla de Europa y del Norte de América. La hipótesis de un choque militar entre rusos y turcos, pondría a la OTAN ante una ambigüedad difícil de eludir. Erdogan está jugando todas sus bazas sobre la impunidad que su pertenencia a la OTAN le otorgaría. Sólo que esa impunidad es dudosa.

Erdogan ha sido el reislamizador de Turquía. El hombre que consuma una regresión trágica: el fracaso del único intento de Estado laico en un país musulmán. Mustafá Kemal, al frente de los jóvenes militares que crearon la Turquía moderna, consiguió el prodigio de hacer con los restos del sultanato un Estado aconfesional normalizado. Triunfó sólo medias. Y, después de la muerte de Ataturk en 1938, fueron las sucesivas dictaduras militares las que hubieron de apuntalar aquella revolución suya sin precedentes: salir del islam hacia Europa. Tayip Erdogan acabó con eso en 2003. Y con cualquier europeidad turca verosímil. Y hoy la Turquía sunita, que sigue integrada en la OTAN, es uno de los pilares materiales y simbólicos del islamismo. Al mismo tiempo que canal de exportación del crudo para financiar a Estado Islámico.

Cuando Turquía se vio forzada a intervenir en el norte de Siria, lo hizo para bombardear a las únicas fuerzas que combatían a EI: los kurdos. Cuando Francia estaba a punto de sellar un acuerdo con Rusia para aniquilar a EI, Turquía derribó un caza ruso. Y reclamó el apoyo de sus aliados de la OTAN. Un sabotaje perfecto de la alianza entre Hollande y Putin contra los yihadistas. Eso pensó Erdogan. Es razonable. Pero es muy cuestionable que el Tratado de Washington sea automáticamente aplicable a esta Turquía islamista.

La campaña del miedo

Emilio Campmany Libertad Digital 2 Diciembre 2015

Lo que presidió el debate pasado fue el miedo. El del PP de Rajoy es ya legendario. Si él y sus secuaces lo padecen aun sin haber elecciones, hasta el punto de estar constantemente atenazados por él, cómo no lo iban a sufrir en plena campaña. El canguelo es tal que, estando como están en las encuestas, a más de treinta escaños de la mayoría absoluta, les ha parecido prudente no comparecer. Y eso a pesar de que no estar en los debates perjudica siempre, incluso cuando las encuestas auguran buenos resultados.

Los demás también dan muestras de desasosiego y se les ve medrosos. Pedro Sánchez es quien más disculpa tiene, porque todo le sale mal. Se escora a la izquierda y pierde votos. Se inclina a la derecha y pierde más todavía. Se queda donde está y se hunde irremisiblemente. Ya no sabe qué hacer ni qué proponer, y cada vez parece más abocado a decir melonadas y vaciedades que a nada comprometan. A Pablo Iglesias le pasa que creyó que con la crisis España se haría marxista, cuando lo único que pasó es que se hartó primero del PSOE y luego del PP, y pareció dispuesta a votar a quien fuera que no estuviera marcado por esas siglas. Carmena y Colau han demostrado que Podemos no es sólo una cueva de comunistas, sino un cajón de ocurrencias, y eso les ha hecho perder muchos de los respaldos que tuvieron. Ahora trata de moderarse sin decepcionar a su electorado y el resultado son proposiciones timoratas y actitudes recelosas. Hasta Albert Rivera, siempre corajudo y convencido de que compensará los votos que pierda con los que gane al hacer sus propuestas, estuvo tímido y precavido en exceso, no fuera a ser que lo que dijera atrajera excesivos focos y críticas.

Pero éste no es más que el miedo de los partidos a decir, proponer o adelantar cualquier política que pueda irritar a un sector significativo del electorado. Luego está el miedo de parte del electorado mismo. No me refiero tan sólo a la España clientelar, que vive de su proximidad a tal o cual partido, que es miedo que se da por descontado. Me refiero a los intereses creados por la selva de subvenciones, privilegios, excepciones, desgravaciones, socorros, sinecuras, gabelas, favores y discriminaciones que pueblan el BOE. Rara es la persona que no se juega en estas elecciones alguna clase de ventaja fiscal o ayuda pública de la que ahora se está beneficiando en mayor o menor medida. A veces son consecuencia de disposiciones concretas para el sector en el que trabaja. Pero otras no son más que normas generales que le benefician especialmente por sus circunstancias y condiciones. Votar a alguien diferente de los dos partidos de siempre supone poner en riesgo ese beneficio, con el que ya se cuenta de forma natural. Y para hacerlo hay que superar el miedo a perderlo. Ésa es casi la única baza del PP y, hasta cierto punto, también del PSOE. De una u otra forma, el miedo es el protagonista.

Madrid dedica una placa al perroflautismo
Carmelo Jordá Libertad Digital 2 Diciembre 2015

Yo vi lo que era el 15-M, estuve muchas veces en la Puerta del Sol paseando entre la mugre, tanto física como intelectual, que se amontonaba en la plaza. Vi los aplausos mudos y los discursos que mejor que hubieran sido mudos; olí el intenso aroma a suciedad –casi 27.000 kilos de basura se retiraron al final de la ocupación–, que sólo era matizado en algunos rincones, justo es decir que bastantes, por los aún más penetrantes efluvios de los canutos.

Vi los círculos de gente rodeando bebidas alcohólicas de diverso octanaje y, sobre todo, escuché y leí los eslóganes que se podían ver en pancartas o escritos por las paredes, profundos, intelectuales y, sobre todo, pacíficos y democráticos, como "Vamos a por ellos como en Paracuellos".

La mayoría, especialmente la mayoría de los periodistas, se extasió ante un movimiento que se suponía era social de verdad, no estaba manejado por ningún partido y venía a restaurar no sabemos qué esencias de la democracia; unos pocos advertimos lo que de verdad bullía bajo las pancartas y las tiendas de campaña de Sol: una ideología extraordinariamente extremista, capaz de justificar la violencia y de alentarla, tal como pudimos comprobar en prácticamente todas y cada una de las manifestaciones que siguieron la estela del 15-M.

Pues este movimiento totalitario, violento, sucio y absolutamente indigente desde el punto de vista estético e intelectual va a tener, si un ataque de sensatez no lo remedia, una placa en la plaza que llenaron de basura, junto a las de los héroes del Dos de Mayo y los del 11 de Marzo.

Y lo peor no es que el caótico Ayuntamiento de Carmena proponga esta estupidez, eso no debe sorprendernos, dada la velocidad con la que esa institución genera estupideces. Lo grotesco es que esa disparatada ocurrencia reciba el apoyo del PSOE… y de Ciudadanos, con un concejal del partido de Rivera declarándose "hijo" político del movimiento. A ver, chico, tú eres representante de un partido fundado hace más de 10 años, y esos a los que consideras tus padres no dudarían un minuto en llevarte a Paracuellos, escrito está.

Si finalmente la placa se coloca, les propongo que sea como las que se ponen allí donde se señala el nivel de una gran inundación, que se pueda leer algo así como: "Hasta aquí llegó la tontería de los políticos… y de los medios".

Homenajear al 15-M en Sol, o cómo legitimar a los antisistema
EDITORIAL Libertad Digital 2 Diciembre 2015

Pocos lugares tan emblemáticos de Madrid y de España entera como la Puerta del Sol, que alberga el llamado Kilómetro Cero de las carreteras radiales nacionales y desde donde todo el país saluda al nuevo año todas las Nocheviejas. El reloj de las Campanadas está en la sede de la Comunidad de Madrid, en cuya fachada dos placas conmemorativas rinden merecido homenaje a los Caídos del Dos de Mayo y, la más reciente, tanto a las víctimas del 11-M como a quienes se volcaron en atenderlas.

Por eso, pocas muestras más elocuentes del sectarismo y del envilecimiento institucional que muchos municipios españoles están padeciendo por culpa de la extrema izquierda podemita que la decisión del Ayuntamiento capitalino de dedicar una placa conmemorativa en Sol al 15-M, que durante dos meses tomó literal e ilegalmente la célebre plaza.

La formación liderada por Manuela Carmena ha justificado la colocación de la placa –cuyo lema será "Dormíamos, despertamos"– con que "no se puede dar la espalda a lo que hicieron miles de personas por la democracia" en esas fechas infaustas, pero lo cierto es que el 15-M quiso apropiarse ilegalmente de un espacio público para tratar de ganar en la calle lo que quienes lo capitalizaron no lograban ni han logrado conseguir en las urnas. Así, por poner un ejemplo especialmente pertinente, tanto en las elecciones municipales de 2011 como en las de 2015 el partido más votado en la capital de España fue el PP, y si no fuera por el ominoso apoyo del PSOE a Ahora Madrid, Manuela Carmena estaría en la oposición o en su casa. Por otro lado, conviene recordar que la Junta Electoral Central prohibió concentrarse en Sol durante la jornada de reflexión de las elecciones de mayo de 2011, pero los acampados desobedecieron tal prohibición impunemente. Y para qué hablar de los perjuicios y molestias que sufrieron, con tremenda impotencia, los atemorizados, asediados e indignadísimos vecinos y comerciantes de la zona.

Que elementos antisistema trataron de utilizar en su provecho –con medios ilegales más propios del fascismo que de la democracia– el legítimo descontento popular hacia los dos grandes partidos para impulsar un movimiento profundamente liberticida como el que subyace en Podemos y en su marca blanca madrileña es un hecho bien conocido. Pero que Carmena, que se supone ha sido juez, quiera elevarlos a la categoría de los Caídos del Dos de Mayo, de las víctimas del 11-M y de quienes asistieron a estas últimas constituye una infamia y una afrenta a los madrileños de bien.

Si Carmena quiere rendir un homenaje sectario a alguien, que se lo haga –con cargo a su propio bolsillo– al insensato Pedro Sánchez, por quien pudo arrebatar la Alcaldía a Esperanza Aguirre, cabeza de la lista más votada por los ciudadanos madrileños. Pero que no utilice las instituciones para honrar a quienes sólo se significaron por su desprecio al régimen de libertades y por su nulo respeto por los espacios públicos y privados y por sus conciudadanos.

El hecho de que esta vergonzosa iniciativa haya sido aprobada no sólo con los votos de Ahora Madrid y del PSOE sino con los Ciudadanos va a dar alas a quienes acusan a la formación naranja de inmadurez impropia de un partido que pretende constituirse en alternativa de gobierno. ¿Legitimar movimientos antisistema es lo que entienden los colegas madrileños de Albert Rivera por "cambio sensato"?

El problema del hiyab en las aulas. Para todos leche o para todos café
Raúl Vicén Uribarri. Abogado. www.latribunadelpaisvasco.com 2 Diciembre 2015

Hace poco leí un artículo sobre un profesor de la escuela de magisterio al que parece ser quieren expedientar por decirle en privado a una alumna que no podía llevar en clase el hiyab.

También me han contado, que en el examen de selectividad este año, los profesores que vigilaban el examen mandaron a las alumnas que se examinaban recogerse el pelo, para dejar al descubierto sus oídos, con la única intención de evitar que copiasen mediante el sistema del pinganillo. Una joven que se examinaba y llevaba el hiyab se negó a quitárselo y desafío con su actitud a la profesora, que sin duda, como mujer mucho más lista que el pobre profesor al que se quiere expedientar, valoro que era mejor dejar estar el asunto a riesgo de que esa joven pudiera copiar libremente (en el supuesto de que llevase pinganillo) y de que se estaba creando un precedente y una desigualdad en contra del resto de las jóvenes que se examinaban, teniendo ésta un privilegio que en nada está justificado.

Estamos ante un gran dilema de equilibrio entre libertad e igualdad (no podemos olvidar que intervienen otros valores como la justicia y la seguridad, que también son importantes)

Mi abuelo me decía, cuando surgían ciertos problemas, “aquí pa todos leche o pa todos café”, (podría traer otra expresión que el hombre también decía y que no me gustaría que se malinterpretase, pero que quizás viene todavía mejor al asunto “o todos moros o todos cristianos”)

La inmensa mayoría entendemos perfectamente el trasfondo de dichas expresiones, y que no es otro, que ese equilibrio entre igualdad y libertad es muy difícil. Tan difícil que para que nuestras libertades convivan, nuestra libertad no la podemos llevar al extremo y se ve limitada por el cumplimiento de unas normas de convivencia que nos hemos dado y que pretenden asegurar muchos más valores y busca asegurar la fraternidad, el beneficio común (y no individual o minoritario).

Aceptar la excepción en la norma, supone abrir una fisura que después no podemos cerrar y por la que pasan algunos buenos y se cuelan muchos malos. (Desde luego Soraya Malwick no es de los buenos).

Creo sinceramente que se actúa con el referido profesor en cuestión muy a la ligera, de modo desproporcionado y por tanto injusto (seguramente de modo malintencionado e interesado), poniéndolo en la picota. Pero lo cierto es que me asaltan muchas dudas: ¿realmente debemos dejar que los alumnos vayan a clase con el hiyab, el burka, símbolos del yihadismo, de la Legión de Cristo, la Falange, la bandera de la Republica o la del águila, la esvástica, con capirote de semana santa, o en taparrabos, etc.…? ¿Son todos iguales? ¿Cuáles son aceptables y cuales no? Y ¿por qué? …

Cuidado, mucho cuidado, porque si aceptamos una excepción, ¿por qué no otras? ¿cuáles si y cuáles no? ¿Quién fija ese criterio? ¿El profesor de la clase, el alumno que lo lleva, el conjunto de los alumnos, el rector, el decano…?

Demasiadas dudas, demasiadas preguntas, pocos principios y muchas excepciones (nos cargamos la seguridad jurídica y las normas de convivencia, y de rebote la igualdad y la fraternidad, y podemos seguir) y como decía mi abuelo llegados a este punto, lo mejor, o todos leche o todos café, porque sino, no vamos a ningún sitio y se va a liar una gorda sin fundamento (o por fundamentalistas).

Cataluña se convierte en la 'Grecia de España'
La deuda pública de Cataluña es "insostenible". La Generalidad entraría en quiebra sin el rescate del Gobierno central, según la AIReF.
Libertad Digital 2 Diciembre 2015

Cataluña ya se ha convertido, oficialmente, en la particular Grecia de España por tres razones. En primer lugar, porque la Generalidad ha tenido que ser rescatada por el Gobierno central mediante los mecanismos extraordinarios de financiación aprobados en 2012. De hecho, es la autonomía que ha recibido más dinero a través del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA) y el fondo de pago a proveedores, con cerca de 38.000 millones de euros hasta el pasado agosto -más de 50.000 si se incluyen las entidades locales-.

En segundo lugar, porque, tras años de incumplimientos en materia presupuestaria, el Gobierno, haciendo uso de las herramientas que establece la Ley de Estabilidad Presupuestaria, ha decidido intervenir o, al menos, monitorizar las cuentas públicas catalanas fijando una serie de condiciones financieras para ir desembolsando por tramos las cuantías procedentes del FLA y del fondo a proveedores.

Y en tercer y último lugar, porque, a diferencia de otras comunidades autónomas que también han acudido a estos mecanismos de rescate, la deuda pública de Cataluña sería "insostenible" sin el actual respaldo estatal. Es decir, dicha autonomía se enfrentaría a la quiebra si, de repente, el Gobierno decidiera suspender sus mecanismos de apoyo, y, por tanto, la Generalidad tuviera que financiarse por sus propios medios en el mercado.

Ésta es una de las conclusiones que arroja la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) en su Informe sobre las Líneas fundamentales de los Presupuestos para 2016 de las Comunidades Autónomas (CCAA), publicado este martes.

La mayoría de las CCAA incumplirá los objetivos de déficit fijados por Hacienda este año y el que viene. El déficit regional cerrará en el 1,5% o 1,6% del PIB en 2015, casi el doble del límite oficial (0,7%), mientras que oscilará entre el 0,9% y el 0,6% en 2016, alejado también del objetivo del 0,3%.

Apenas seis autonomías alcanzarán el umbral exigido durante este ejercicio, y, en el peor de los escenarios, sólo País Vasco y La Rioja se ajustarían al 0,7%.

Tanto es así que la AIReF recomienda a Hacienda que active algunas de las medidas de monitorización que contempla la Ley de Estabilidad para meter en cintura a las regiones que presentan "un riesgo claro de incumplimiento" de cara a 2016, en referencia a Extremadura, Cataluña, Murcia y Comunidad Valenciana. Pero dentro de este grupo Cataluña volverá a ser la autonomía más incumplidora, con un déficit previsto del 2,9% este año y un 1,6% el siguiente, multiplicando hasta por cuatro y cinco los objetivos establecidos, respectivamente.

Deuda "insostenible"

Además, el organismo fiscal advierte de que la deuda de algunas CCAA es muy vulnerable e incluso "insostenible" sin el respaldo del Estado. La AIReF observa que la deuda de Baleares, Castilla-La Mancha y Murcia está en riesgo, siendo éste "muy elevado en el caso de Cataluña".

En concreto, según el informe, "existen riesgos muy elevados para la sostenibilidad financiera" de la Generalidad en el medio plazo, "dado su alto nivel de deuda de partida, la dinámica no decreciente de la misma y riesgos potenciales de liquidez en el corto plazo en ausencia de los mecanismos" de ayuda del Gobierno central.

En cuanto a este último punto, dicha entidad avisa de que la Comunidad Valenciana y Cataluña estarían sujetas a tensiones potenciales de liquidez a corto plazo en ausencia de los mecanismos de financiación del Estado. A su parecer, el escenario es particularmente relevante en Cataluña, puesto que la incertidumbre de su contexto político hace más plausible la materialización de los escenarios en los que su deuda se vuelve "insostenible".

Perturbaciones fiscales generarían trayectorias insostenibles mientras que las de carácter macro no tendrían un impacto sustancial en la dinámica de disminución de la deuda. Las necesidades de liquidez (especialmente la carga de intereses) son altas, con una dependencia casi absoluta de los mecanismos de financiación del Estado [...]

Su consideración unánime como inversión especulativa por las tres principales agencias de calificación crediticia junto con la elevada incertidumbre del contexto político y las potenciales tensiones de liquidez [...] no hace descartable la aparición de retroalimentaciones, que dificulten aún más la sostenibilidad de la deuda.

El indicador de liquidez o de presión a corto plazo (que refleja el ratio de intereses respecto a los ingresos corrientes, combinados con el ratio de deuda/PIB u otros indicadores de estrés fiscal) muestra que, en caso de no contar con el respaldo financiero del Estado, Cataluña sería la comunidad con mayor riesgo de quiebra de España. El siguiente gráfico muestra los valores que alcanza este indicador en los tres escenarios considerados para las regiones más vulnerables en materia de deuda: Cataluña (CAT), Comunidad Valenciana (CVA), Castilla-La Mancha (CLM) y Murcia (MUR).

"La evolución de los ratios en los distintos escenarios señala a Cataluña y la Comunidad Valenciana, en especial la primera, como particularmente susceptibles de entrar en una situación de difícil sostenibilidad a partir de 2018 o incluso ya en 2017, dependiendo del escenario considerado", según el documento.

Sin embargo, en ausencia de apoyo estatal, "la entrada en dificultades para hacer frente a la carga de la deuda podría desencadenar una reacción en los mercados similar a la que se produjo con la deuda soberana griega en los episodios de 2010 y 2015, o de Chipre en 2012, en la que los spreads [prima de riesgo] entraron en trayectorias fuertemente al alza".

La simulación que realiza AIReF avanza unas primas de riesgo respecto a la deuda pública española de entre 160 y 300 puntos básicos a partir de 2017 en los casos de Comunidad Valenciana y Cataluña. "Estas trayectorias resultantes de deuda muestran perfiles no sostenibles, ilustrando los efectos que podría acarrear una apelación a la financiación de mercado sin que los esfuerzos de sostenibilidad fiscal sean lo suficientemente sólidos y/o sin la presencia de un marco institucional con los necesarios mecanismos de contención", concluye el organismo.

 

 


******************* Sección "bilingüe" ***********************
El TC y el día de los Santos Inocentes

Pablo Sebastián Republica.com 2 Diciembre 2015

La alegre pandilla de la CUP ha vuelto a convocar su Asamblea para el día 27 de diciembre a ver si unas horas después, el 28 día de los Santos Inocentes, le gastan una broma al ya muy deteriorado Artur Mas, al que el Tribunal Constitucional le acaba de anular la resolución aprobada en el Parlamento catalán sobre el inicio del proceso independentista y la desobediencia a los tribunales, empezando por el TC.

Para colmo en la última encuesta de la Generalitat, ERC aparece como el ganador de unas posibles elecciones anticipadas y CDC, el partido de Mas, empata con Ciudadanos y a riesgo de quedar en tercer lugar. Con lo que su amenaza de un nuevo adelanto electoral se convertiría en un nuevo disparo que Mas se acabaría dando en el pie, empeorando esta larga agonía política.

La sentencia del TC sobre la resolución secesionista era esperada por todos y es de cajón. Y por eso llama la atención que la presidenta del Parlamento catalán, Carme Forcadell, haya tenido el descaro de decir en un escrito de alegaciones que la resolución secesionista solo era una declaración de intenciones, lo que es falso. Además de una cobardía como ya se lo ha afeado la CUP, porque con ese documento se rechaza el propio contenido de la resolución en el que explícitamente se dice que los que votaron a favor -Forcadell incluida- desobedecerán al TC.

En cuanto al fondo de la cuestión no hay mayor novedad porque está manifiestamente claro que la resolución del Parlamento catalán viola la Constitución y se arroga la soberanía de todos los españoles y, a la vez, anuncia la desobediencia a los tribunales y el desprecio absoluto de la legalidad de la que emana la propia existencia del Parlamento catalán.

Sin embargo, llama la atención que en la sentencia del TC no se hagan las oportunas advertencias a quienes anuncian que no la cumplirán tal y como ya lo hizo el TC cuando suspendió cautelarmente la resolución. Aunque cabe imaginar que las advertencias de entonces continúan en vigor porque violar la sentencia sería tan grave o más que violar la suspensión.

Aunque no deja de ser llamativo que la contundencia con la que el TC anunció la suspensión de la resolución independentista, con claras y nominales advertencias a los primeros responsables del Parlamento y al Gobierno de Cataluña, no se haya vuelto a repetir con motivo de la sentencia definitiva.

En todo caso está bien que el TC se pronuncie antes de las elecciones del 20-D para que los electores catalanes tengan la oportunidad de opinar, una vez más, en las urnas sobre todo lo ocurrido con el desafío secesionista. Por lo que ya veremos que lectura de todo ello se puede hacer una vez que conozcamos los resultados de los comicios generales en el territorio catalán.

El desafío soberanista catalán
El Constitucional anula por unanimidad la resolución independentista del Parlamento catalán
Agencias. P.G. Republica.com  2 Diciembre 2015

El Pleno del Tribunal Constitucional ha estimado la impugnación presentada el pasado 11 de noviembre por el Gobierno contra la resolución independentista aprobada en el Parlamento de Cataluña, a instancias de Junts pel Sí y la CUP, para dar inicio a la ruptura con España. El TC establece que "la soberanía de la nación (...) conlleva necesariamente su unidad", por lo que declara la "inconstitucionalidad y nulidad" del acuerdo parlamentario. De la sentencia cabe destacar dos cuestiones significativas.

La primera es que no contiene ningún nuevo apercibimiento a los firmantes de la resolución sobre las posibles consecuencias de su incumplimiento -es de suponer que sigue vigente la advertencia que contenía el auto de admisión a trámite y suspensión del 11 de noviembre aunque no se dice expresamente- y, en segundo lugar, el tribunal de garantías sugiera a Cataluña que plantee una reforma constitucional para encauzar sus aspiraciones política de desconexión del Estado español.

En contra de los criterios expuestos en las alegaciones del Parlament, en las que se afirmaba que la resolución era solo la expresión de un “deseo” o de una “aspiración política”, la sentencia, aprobada por unanimidad, subraya que la declaración del Parlament es “un acto parlamentario que tiene indudable naturaleza jurídica”. Y señala que con esta declaración, la cámara catalana excluye “la utilización de cauces constitucionales para la conversión en un estado independiente de lo que hoy es la Comunidad Autónoma de Cataluña”.

Se recoge así el argumento expuesto por la Abogacía del Estado en su recurso, en el que se subraya que “el Parlamento se considera poder constituyente en orden a la creación de una República de Cataluña, ordenando al Gobierno de la Generalidad la adopción de las medidas necesarias a tal fin, lo que incluye la elaboración de una constitución, la creación de estructuras de Estado, la inaplicación de las normas estatales en Cataluña y la desobediencia a las instituciones del Estado, en particular al Tribunal Constitucional”. Por todo ello es por lo que la resolución “encaja perfectamente en el objeto de impugnación de las disposiciones autonómicas del Título V LOTC, no limitándose a realizar unas proclamas políticas sin eficacia jurídica, sino que establece unos mandatos claros de inmediata repercusión jurídica dirigidos hacia el propio Parlamento, hacia el Gobierno de la Generalidad e incluso hacia los ciudadanos de Cataluña”.

En total, la sentencia considera que el texto aprobado por el Parlament vulnera varios preceptos constitucionales, en concreto los artículos 1.1, 1.2, 2, 9.1 y 168, que son los que aluden a la unidad del sujeto soberano, al sometimiento a la Carta Magna de los poderes públicos y a la reforma de la propia Constitución; así como los artículos 1 y 2.4 del Estatuto de Autonomía.

Se hace especial hincapié en lo que atañe al artículo 1.2, que establece que sólo hay una soberanía, la que ejerce en su conjunto el pueblo español, que no puede fragmentarse.Y se recuerda que el “imperio de la Constitución como norma suprema” de nuestro ordenamiento jurídico deriva del hecho de que la propia Constitución “es fruto de la determinación de la nación soberana por medio de un sujeto unitario, el pueblo español, en el que reside aquella soberanía y del que emanan, por ello, los poderes de un Estado (artículo 1.2 de la Constitución)”. La soberanía de la nación que reside en el pueblo español, continúa, “conlleva necesariamente su unidad (artículo 2 de la Constitución)”, y esa unidad del sujeto soberano es el fundamento sobre el que “la nación misma se constituye, al propio tiempo, en Estado social y democrático de Derecho (artículo 1.1 de la Constituciónl)”.

El Pleno, a lo largo de las 33 páginas de la sentencia, recuerda también que el artículo 1 del Estatuto de Autonomía dispone que Cataluña, “como nacionalidad, ejerce su autogobierno constituida en Comunidad Autónoma de acuerdo con la Constitución y el presente Estatuto”. Por lo tanto, la Constitución se presenta “como norma incondicionada y condicionante de cualesquiera otras en nuestro ordenamiento”; se trata de una “norma superior a la que todos – ciudadanos y poderes públicos- quedan sujetos (art. 9.1 de la Constitución)”. Pero tal sometimiento a la Constitución no es sino otra forma de sumisión a la voluntad popular expresada como “poder constituyente”, por lo que, concluye la sentencia, en el Estado constitucional “el principio democrático no puede desvincularse de la primacía incondicional de la Constitución”.

La Resolución impugnada, afirma, “contrapone el supuesto alcance del “mandato democrático” recibido por el Parlamento de Cataluña” (en las elecciones del pasado 27 de septiembre) o el carácter “legítimo y democrático” de dicha Cámara “a la legalidad y legitimidad de las instituciones del Estado, en particular de este Tribunal Constitucional”. El referido “mandato democrático”, afirma la sentencia, “justificaría el anuncio de que las decisiones del Parlamento de Cataluña “no se supeditarán” a las adoptadas por las instituciones del conjunto del Estado” así como “la apertura de un proceso constituyente no subordinado, esto es, unilateral”.

En suma, redunda en que la resolución independentista debe fundamentarse en un “principio de legitimidad democrática del Parlamento de Cataluña cuya formulación y consecuencias están en absoluta contradicción con la Constitución de 1978 y con el Estatuto de Autonomía”. “Ello trastoca no solo los postulados del Estado de Derecho, basado en el pleno sometimiento a la Ley y al Derecho, sino la propia legitimidad democrática del Parlamento de Cataluña, que la Constitución reconoce y ampara”.

En nuestro Estado social y democrático de Derecho, continúa el TC, “no cabe contraponer legitimidad democrática y legalidad constitucional en detrimento de la segunda”, pues “la legitimidad de una actuación o política del poder público consiste básicamente en su conformidad a la Constitución y al ordenamiento jurídico”. La sentencia se ha dictado en un tiempo récord y el Constitucional justifica la rapidez con la que se ha pronunciado en que así lo exige la “trascendencia constitucional” de la impugnación.

Pluralismo político y pluralismo territorial
El Pleno del TC añade que, en conexión con el principio democrático, están dos de los principales rasgos de nuestro Estado constitucional, que son el pluralismo político y el pluralismo territorial. Respecto del primero, la sentencia recuerda que la Constitución “proclama un mínimo de contenidos y establece unas reglas del juego insoslayables para los ciudadanos y los poderes públicos”, siendo precisamente ese marco constitucional mínimo de referencia el que “mantiene unida a la comunidad política dentro de los parámetros del pluralismo político”.

Por lo que se refiere al pluralismo territorial, es el artículo 2 de la Constitución , “núcleo” de nuestra norma fundamental, el que proclama “el derecho de las nacionalidades y regiones a la autonomía”. Es decir, “la Constitución garantiza la capacidad de las Comunidades Autónomas de adoptar sus propias políticas en el marco constitucional y estatutario”, “es la propia norma fundamental la que obliga a conciliar los principios de unidad y de autonomía de las nacionalidades y regiones”. Las razones expuestas llevan al Pleno a determinar que “el ordenamiento jurídico, con la Constitución en su cúspide, en ningún caso puede ser considerado como límite de la democracia, sino como su garantía misma”.

Por último, el TC reitera que la Constitución no se atribuye el carácter de “lex perpetua”, sino que admite su total revisión, pero los cauces formales para la reforma constitucional deben ser respetuosos con los procedimientos previstos en la Constitución misma. El Parlamento de Cataluña, afirma la sentencia, ha optado por aprobar la Resolución impugnada, “cuyo contenido incide directamente sobre cuestiones reservadas en su tratamiento institucional al procedimiento de reforma constitucional del artículo 168 CE” que, por consiguiente”, resulta también vulnerado.

La sentencia sugiere que la Cámara autonómica puede solicitar la reforma de la Constitución, pero no “erigirse en fuente de legitimidad jurídica y política, hasta arrogarse la potestad de vulnerar el orden constitucional que sustenta su propia autoridad”. Actuando de ese modo, el Parlamento catalán “socavaría su propio fundamento constitucional y estatutario (artículos 1 y 2.4 del Estatut), al sustraerse de toda vinculación a la Constitución y al resto del ordenamiento jurídico, e infringiría las bases del Estado de Derecho y la norma que declara la sujeción de todos a la Constitución.

“Es una noticia que alegra a los que creen en España“
Tras conocerse la decisión del Tribunal Constitucional, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha afirmado que alegra a todos los que creen en España, en la soberanía nacional y en la igualdad de los españoles. Rajoy se ha referido a la decisión del Tribunal Constitucional en su intervención en un acto que ha protagonizado en el Palacio de la Moncloa junto al presidente de Colombia, Juan Manuel Santos.

“El Tribunal Constitucional ha declarado nula en toda su integridad y en todos los puntos esa resolución”, ha subrayado el presidente del Gobierno. Y ante esa decisión, ha insistido: “Eso a la inmensa mayoría de españoles que creemos en la soberanía nacional y en la igualdad de los españoles nos alegra y mucho”.

En su intervención posterior, también se ha referido a Cataluña el presidente colombiano, quien ha felicitado a Rajoy y a España por una decisión como la adoptada por el Tribunal Constitucional. Ha precisado que sin ánimo de inmiscuirse en asuntos internos del país, él ha sido muy claro respecto al debate independentista catalán, y ha subrayado que tanto a Colombia como a toda América Latina le interesa y le gusta “una España unida, una España fuerte”.

Por otro lado, el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha instado al presidente en funciones de la Generalitat, Artur Mas, a que se vaya ya a su casa, dé un paso atrás y lo haga por “dignidad personal y política”.

Tras dos debates de investidura frustrados, dos elecciones anticipadas, las condiciones que le ha impuesto la CUP y la “fractura” que ha ocasionado en su partido y en la sociedad, “no sé a qué espera el señor Mas para irse, por dignidad personal y política”, ha reiterado Fernández Díaz. Si no, ha continuado el ministro, “habrá que empezar a pensar cuál es la razón que le impide dar ese paso atrás que cualquier persona en su caso hubiera hecho”.

No tiene “ninguna duda” el ministro de que la decisión del TC será “acatada” por todas las instituciones concernidas y respetada “en todos sus términos”. Acatada, ha subrayado, por todos aquellos a los que se les notificó personalmente la suspensión de la iniciativa del Parlamento autonómico: Mas, su Gobierno, toda la mesa de la Cámara y el secretario general de ésta. Un total de 21 personas. Y no tiene duda de que se acatará porque solo desde el respeto a la ley y al ordenamiento constitucional se puede construir una convivencia “digna de tal nombre, libre y democrática y pacífica”.

Ha confiado además en que ésta sea la primera y única actuación que adoptar “por el bien de Cataluña, los catalanes y el resto de España”. Según Fernández Díaz, Cataluña lleva ya mucho tiempo instalada en el “despropósito” de un proceso que “no conduce a ninguna parte buena, solo al precipicio”.

El ministro ha calificado de “patético” ver al presidente autonómico en funciones “pendiente de lo que le digan los militantes de la CUP desde una asamblea de Manresa, de que le digan que se vaya”.

A su juicio, el TC ha confirmado que la resolución del Parlamento catalán era “radical y netamente inconstitucional”. Se trataba de una desconexión del resto de España, de la ley, de la Justicia, del derecho, del sentido común, del sentido de la historia e, incluso, de la civilización”, ha resaltado. Porque, a su juicio, era una resolución “desafortunada” aprobada un día “aciago” para la historia de Cataluña. “El Tribunal Constitucional ha hablado, por tanto causa terminada”, ha concluido el ministro del Interior.

Ciudadanos se postula como “alternativa política” a Mas
En el mismo sentido, el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, ha afirmado que la decisión del Pleno del TC demuestra que “el Estado de Derecho se va a cumplir”. En declaraciones a los periodistas tras participar en un encuentro con estudiantes en la Universidad Camilo José Cela de Madrid, Rivera ha calificado de “barbaridad jurídica y política” dicha resolución, con la que Junts pel Sí y la CUP “pretendían que las sentencias del TC no tuvieran vigencia en Cataluña y que la ley no se cumpliera”.

Tras señalar que “el Estado de Derecho se va a cumplir”, ha recalcado que lo que hay que hacer a partir de ahora es ofrecer “un proyecto común para España” capaz de convencer a la mayoría de los catalanes de que participen en él. En este sentido, ha afirmado que para acabar con el proceso separatista hay que “ganarles en las urnas”, y se ha mostrado convencido de que en las elecciones generales del 20 de diciembre habrá “menos votos a favor de la independencia”. “Y el artífice de eso va a ser Ciudadanos”, ha asegurado.

Por su parte, la líder de Ciudadanos en Cataluña, Inés Arrimadas, ha pedido a Artur Mas, que se eche a un lado porque “ya no tiene nada que ofrecer”. “Es una resolución lógica y esperada porque rompe nuestro marco jurídico y democrático”, ha destacado Arrimadas a su llegada a un almuerzo informativo en el club Siglo XXI.

Ante esta situación de bloqueo institucional, que ha calificado de “telenovela” de capítulo diario, la portavoz de Ciudadanos en el Parlament ha apostado porque su partido lidere una “alternativa política” que “devuelva a los catalanes su futuro”. “No podemos perder ni un día más”, ha insistido Arrimadas, que se ha mostrado convencida de que Ciudadanos puede ganar las próximas elecciones generales en Cataluña, demostrando que los catalanes “no quieren romper España” sino “reformar el país”.

Homs descarta que altere el devenir del proceso soberanista
El cabeza de lista de Democràcia i Llibertat al 20D, Francesc Homs (CDC), ha descartado este miércoles que la sentencia del Tribunal Constitucional altere el devenir del proceso soberanista porque es una “cuestión política” y ha avisado de que es un “error monstruoso” tratar este asunto a través de tribunales.

Preguntado por las consecuencias de este fallo, el exconseller ha quitado hierro a sus consecuencias, como tampoco las hubo a su juicio con la suspensión la declaración de soberanía aprobada por el Parlament en 2013.

Ha recordado que la sentencia sobre esa primera resolución planteaba una solución al derecho a decidir desde la política, por lo que ha juzgado “incongruente” que “un arbitro como el TC”, tras hacer esa consideración, entre ahora en materia en la segunda declaración, del pasado 9 de noviembre: “¿En qué quedamos?”, se ha preguntado. Para Homs, “es un error monstruoso tratar el tema catalán a través de los tribunales” porque, ha dicho, “es eminentemente una cuestión política”.

El candidato de Democràcia i Llibertat ha lamentado, en alusión al PP, que se “excusen con un tribunal” cuando son “ellos los que lo controlan y lo presiden”, en una crítica velada a la militancia que tuvo en el PP del presidente del TC, Francisco Pérez de los Cobos. “Y que nosotros tengamos que acabar haciendo lo que dicen a través del TC; esto no tienen ninguna consistencia, ni democrática ni política”, ha denunciado el exconseller de Presidencia.

La sentencia del Constitucional paraliza la independencia catalana
José Oneto Republica.com 2 Diciembre 2015

En un ambiente de cansancio, sin gobierno después de sesenta días de las elecciones autonómicas y “soberanistas” del 27 de septiembre, con un Presidente de la Generalitat que ha perdido toda la dignidad, la suya y la que supone ostentar el cargo, humillándose para que los radicales de la CUP (Candidatura de Unidad Popular), le den su voto, que le han negado en tres ocasiones, se ha conocido este miércoles la sentencia del Tribunal Constitucional que anula por unanimidad la resolución por la que se iniciaba el proceso independendista de Cataluña y la progresiva desconexión de la legislación española.

La resolución independentista votada por la plataforma Junts pel si y la CUP, el pasado 9 de noviembre, la primeras de las condiciones que la CUP le impuso a Artur Mas, para iniciar cualquier posible diálogo, es lo único importante que han hecho los partidarios de la escisión de Cataluña de España, resolución que fue recurrida por el gobierno central, admitido a trámite el correspondiente recurso, y ahora, votado por el Pleno del Constitucional, en un tiempo récord, sobre todo, para aclarar el panorama de cara a las elecciones generales del día 20, y establecer definitivamente que la resolución aprobada vulnera los principios constitucionales sobre los que se asienta nuestro estado de derecho, partiendo, además de la base de que la soberanía pertenece al pueblo español en su conjunto.

La sentencia recuerda a lo largo de 33 folios que el “imperio de la Constitución como norma suprema” de nuestro ordenamiento jurídico deriva del hecho de que la Constitución “es fruto de la determinación de la nación soberana por medio de un sujeto unitario, el pueblo español, en el que reside aquella soberanía y del que emanan, por ello, los poderes de un Estado (art. 1.2 CE)”. Asimismo, insiste en que la soberanía de la nación, que reside en el pueblo español, “conlleva necesariamente su unidad “, y que esa unidad del sujeto soberano es el fundamento sobre el que “la nación misma se constituye, al propio tiempo, en Estado social y democrático de Derecho“ y en una Monarquía parlamentaria, no en una República como sostiene la resolución.

Los magistrados recuerdan que “el planteamiento de concepciones que pretendan modificar el fundamento mismo del orden constitucional tienen cabida en nuestro ordenamiento”, pero siempre que se haga en el marco de los procedimientos de reforma previstos en la Carta Magna. “En definitiva, – señala la sentencia – el derecho del pueblo catalán a constituirse en Estado solo podría existir cuando, culminada la reforma constitucional por la vía del artículo 168 CE, el pueblo español soberano lo reconociera de acuerdo con el procedimiento constitucionalmente prescrito para ello. No puede aceptarse que en el presente momento la titularidad del poder constituyente esté atribuida -de presenta y en acto- al pueblo de Cataluña, en contradicción expresa con los cauces constitucionales“. La sentencia muy medida en las expresiones para no ofender a quienes son partidarios de la independencia, o de la celebración del correspondiente Referéndum, no incluye apercibimiento alguno a los 21 cargos a los que sí se refirió la providencia que acordó la suspensión.

La sentencia del Constitucional llega en el peor momento para los independentistas, con una ciudadanía dividida, harta y que le habían hecho creer que eso de la independencia y la desconexión de España eran cosas fáciles de conseguir. Han dividido Cataluña, ya son mayoría los que piensan que todo esto se arreglará con una mejor financiación (32 %), con una negociación para buscar un encaje de Cataluña en España (15%), o con una independencia (20%). El deseo de convocatoria de un Referéndum es abrumador (78,8%) y la votación contra la independencia, los del No (48,7%) sigue superando a los partidarios del sí (45,2%). Además según la encuesta que elabora el CEO (Centro de Estudios de Opinión) que elabora la Generalitat, el ganador en las elecciones generales será… Esquerra Republicana de Cataluña y… Oriol Junqueras…Toda una hazaña de Artur Mas y Gavarro.

La prensa en Cataluña
Carles Enric LópezCronica Global 2 Diciembre 2015

Que nadie se espante, no es mi idea dar una lección a una profesión como el periodismo. Soy aún de los que distingue información y opinión en un medio de comunicación. Aunque se haga extraño para algunos, mi función siempre ha sido opinar. Mejor o peor, pero puedo escribir lo que me dé la gana y/o piense. Informar lo dejo a los periodistas. Tristemente, pero veo que en los últimos años muchos periodistas se han dedicado a opinar más que a informar. Peor todavía, en muchos casos más a adoctrinar que incluso a opinar. Lo cual dice muy poco de algunos. Curiosamente, sobre todo en los medios más subvencionados.

Ciertamente, todo este confuso procés ha servido para confirmar que algunos medios digitales, entre ellos este que está leyendo, han diferenciado claramente una cosa y otra. Un valor añadido en mano de pocas cabeceras. Gran diferencia con los medios, digamos, tradicionales, como por ejemplo La Vanguardia o El Periódico. Más dedicados a arrimar sus páginas al sol que más calienta. El sol, no lo olviden, es siempre el dinero de las subvenciones. Dinero sagrado y dinero de todos. Capítulo aparte merecen medios como Ara, El Punt Avui o algunos digitales cuya única razón de ser ha sido, es y será la prostitución a la subvención. Con honrosas excepciones, no verán allí periodistas, sino simplemente esbirros de la pluma pagada.

Centrándonos en La Vanguardia y El Periódico, otrora medios de referencia, observamos con horror su pleitesía, incluso sumisión, total al poder. Porque una cosa es opinar o tener una línea editorial, y otra bien diferente es mentir sobre lo que sucede. Nadie discutirá a estas alturas que muchas opiniones pueden ser además de interesantes, muy interesadas. Pero, de ahí a prostituir la realidad para manipular a la gente, hay una gran distancia. Algunos siempre hemos dicho que la población en Cataluña es suficientemente inteligente como para poder interpretar datos. El problema es cuando los datos son falsos. O simplemente no se informa sobre ellos: ¿"Procés del poble"?, ¿millones en las calles?, ¿editorial conjunto?

Los medios de comunicación en España, y en particular en Cataluña, han sido cómplices de esta situación. Como bien se ha dicho en diversas ocasiones, muchos de los editores aún viven en el tardo franquismo. Bueno, algunos, con mirada perdida, directamente aún en el franquismo. Son incapaces de entender que la sociedad ha evolucionado. Incapaces de entender cuál debe ser la función de un diario, y cuál debe ser la función de un órgano de propaganda. Podemos criticar desde esta columna con firmeza el suicidio 'intelectual' de Artur Mas en su viaje a Ítaca para salvar su vida. En consecuencia, tampoco debemos callarnos ante la inmoralidad de medios como La Vanguardia o El Periódico.

Creemos que el procés significará el fin de muchas cosas. A este paso, a ciencia cierta, aún no lo sabemos, ni lo sabremos en meses. Pero ojalá confirmemos que el procés --algo bueno deberá tener-- signifique el fin de una forma de 'informar', de hacer pseudo periodismo, no solo perjudicial para los medios subvencionados, sino para la sociedad en conjunto. La prensa debe informar antes que opinar. Y estos meses, estos años, no solo no han informado, sino se han dedicado a mentir vilmente. Franco murió hace más de 40 años, pero esas formas de hacer periodismo siguen vivas en muchas redacciones.

Ahora ya puede hacer algún director cartitas y editoriales vomitivos de arrepentimiento, pero el mal está hecho. ¿Dicen que estamos presionados? ¡Pero qué coño se piensan que es ser director de un diario o un medio de comunicación! Aquí, la manipulación de la sociedad catalana, llamemos a las cosas por su nombre, no sólo ha sido cosa de unos políticos temerosos a acabar en la cárcel por sus robos. También ha sido gracias a unos medios cómplices en sus silencios, en sus mentiras y en su arrodillamiento ante las piernas abiertas de cualquier subvención. La prensa en Cataluña es tan culpable como esos políticos. E incluso, en algunos casos puntuales, tan corruptos o más que ellos.

El derecho a la estabilidad económica
Diego Barceló Larran, director de Barceló & asociados www.vozpopuli.com 2 Diciembre 2015

Es habitual escuchar a los políticos hablar de “derechos”, mucho más en época electoral. Suelen presentarse como defensores de los mismos y son mayoría los que sugieren “ampliarlos”. Rodríguez Zapatero llegó a afirmar que “gobernar es ampliar derechos”. Pocos días atrás escuché decir a un dirigente independentista catalán que “este proyecto va de ampliar derechos”. Podría dar varios ejemplos más.

Sin embargo, jamás escuché a político alguno hablar de un derecho fundamental, del cual depende la realización efectiva de muchos otros derechos: el derecho a la estabilidad económica. En efecto, sin una economía estable, el “derecho” al trabajo, el “derecho” a una vivienda digna y el acceso a la cultura, entre otros, son mucho más difíciles de alcanzar.

La cosa va más allá aún. Sin una economía que funcione adecuadamente, los recursos del Estado menguan y, por lo tanto, muchos “derechos” que supuestamente están “garantizados” por el Estado también pueden quedar en entredicho. Por ejemplo, el cobro de las pensiones, de las prestaciones por desempleo y de otras ayudas sociales depende, en última instancia, de que la Seguridad Social cuente con los recursos suficientes para pagarlas. Es decir, depende de la recaudación de impuestos y cotizaciones sociales.

Que los políticos no mencionen el derecho a la estabilidad económica llama particularmente la atención porque son precisamente los errores y omisiones de las autoridades de turno las principales causas de las crisis económicas. En otras palabras, de la violación al derecho ciudadano a la estabilidad económica. Solo daré un par de ejemplos recientes. Sin la falta de diligencia del Banco de España para supervisar las cajas de ahorros, no puede entenderse el desastre que incubaron y el posterior rescate a Bankia, NovaCaixaGalicia, Caixa Catalunya, etc. Sin la “burbuja” de gasto público entre 2004 y 2009 (+65% el gasto corriente y +61% la inversión pública) no puede entenderse por qué una crisis “internacional” fue mucho más larga y profunda en España. Lo paradójico es que esa “burbuja” de gasto público se justificó en el otorgamiento de “nuevos derechos”, tales como el “cheque bebé”, la “renta de emancipación” e incluso el “derecho” a tener un aeropuerto cerca de mi casa.

Más allá de la preocupación que cada político muestre por nuestro derecho a la estabilidad económica, cada una de sus propuestas puede tener un impacto diferente en la economía y contribuir a hacerla más o menos estable. Unos pocos principios generales pueden ser útiles para anticipar ese impacto:

Si se aumentan los costes de producción (sea con impuestos o regulaciones innecesarias), las empresas pierden competitividad y les resulta más difícil exportar.
Cuando se daña la confianza (por temor a un cambio de las reglas de juego, a mayores impuestos, a perder el empleo, etc.), la inversión productiva y el consumo de bienes duraderos se reducen.
El déficit fiscal implica un aumento de la deuda pública; el crecimiento de la deuda pública perjudica la confianza porque supone una amenaza de mayores impuestos;
Cuando se restringe la competencia, los precios tienden a ser mayores y la calidad más baja.
Cuanto mayor es la participación del sector público en la economía, ésta tiende a hacerse menos eficiente (se consiguen menos empleo y actividad de los que se podrían alcanzar) porque en las decisiones crece el peso de los criterios “políticos” frente a los de “eficiencia”.

La estabilidad económica es una condición necesaria para poder llevar una vida “normal” (quien dude de esto puede preguntar qué opinan de la cuestión en Argentina y Venezuela). Si no se presta una atención adecuada a nuestro derecho a la estabilidad económica, exijámoslo. Porque ya sabemos quienes pagan los costes de no hacerlo: usted y yo.

Cataluña, ante el desafío secesionista
Así asumen los medios de comunicación las perversiones del lenguaje de los independentistas
Societat Civil Catalana pide a los periodistas que no "desdibujen" la realidad de Cataluña adoptando el lenguaje y el "marco mental" de los separatistas
 www.lavozlibre.com 2 Diciembre 2015

Madrid.- El presidente de Societat Civil Catalana, Rafael Arenas, ha pedido este martes a los medios de comunicación que no "desdibujen" la realidad de Cataluña adoptando el lenguaje y el "marco mental" de los separatistas. "Cataluña no son los separatistas", ha defendido en un acto de esta asociación celebrado en la sede de la Fundación Diario Madrid.

En el acto, que llevaba por título 'Los otros españoles: los catalanes invisibles frente al nacionalismo', han participado periodistas como José Antonio Zarzalejos, Montserrat Domínguez y Jorge Bustos. Además, entre el público se encontraban el secretario de Estado José Luis Ayllón, la dirigente socialista Mertixell Batet y el exministro Josep Borrell.

Societat Civil Catalana se ha apoyado en un vídeo, reproducido al comienzo del acto, en el que se lanzaba una crítica a los medios por "dar por buenas las perversiones del lenguaje" de los independentistas, por participar en la "confusión de la parte por el todo" y, finalmente, por "amplificar involuntariamente la trascendencia" de la agenda promovida por los separatistas.

Rafael Arenas ha matizado que no pretenden "matar al mensajero", pero ha censurado que se haya "asumido" la identificación de Cataluña con los separatistas, que son, ha subrayado, minoría según el voto en las elecciones, según las encuestas y según el análisis del día a día. "Esta identificación es equivocada porque desdibuja la situación real, impide ver la Cataluña real". Esa Cataluña real, ha continuado, es la que se opone a la "sobrerrepresentación en las instituciones" de los nacionalistas y la que reivindica el "proyecto español y europeo".

"Los catalanes creemos firmemente en el proyecto español y europeo", ha argumentado Arenas, que ha defendido la voz de esos ciudadanos que "quieren participar en pie de igualdad de este proyecto junto al resto de españoles". "Cuando se siente que es real el peligro de dejar de pertenecer a esta comunidad", ha reconocido, "se siente mucho más la participación en un Estado que ha sabido resolver dificultades enormes". En este sentido, ha advertido de que los españoles son "muy buenos" denigrándose, utilizando para ello una frase de Antonio Cánovas del Castillo: "Es español el que no puede ser otra cosa".

GROSERÍAS INDEPENDENTISTAS
Los participantes en el coloquio se han mostrado optimistas porque, en palabras de José Antonio Zarzalejos, los independentistas "pierden claramente fuerza por groserías" como la declaración del pasado 9 de noviembre en la que anunciaban una desconexión del resto de España. También se han apuntado algunos "errores y confusiones" como la "hiperactividad" de los gobiernos de José Luis Rodríguez Zapatero y, luego, la intención del Ejecutivo de Mariano Rajoy de "parar el partido" como toda estrategia.

"España no es una cuestión tan rancia y gastada", ha señalado Montserrat Domínguez, que ha aceptado la autocrítica al reconocer que gran parte de los medios "han comprado el marco mental" de los separatistas. "Hay que seducir para ganar, hay que salir a disputar los votos y convencer de que España no es tan mala idea", ha insistido Ramón González Férriz, director del semanal 'Ahora', reconociendo que, en un principio, los nacionalistas han sido mejores en este terreno. "Los equidistantes han hecho de tontos útiles del independentismo", ha aportado Jorge Bustos.

Le considera un 'traidor' por fichar por Podemos
Un teniente general le pide por carta al exJEMAD que se suicide
Gaceta.es 2 Diciembre 2015

La indignación de muchos miembros de la Fuerzas Armadas con el exJEMAD José Julio Rodríguez por fichar en un partido como Podemos y renunciar a su pasado como máximo represente del Ejército ha sido considerada como una “traición”.

Su entrada en un grupo político calificado por la gran mayoría de los militares como “ruin, traidor y contrario” a lo que ha defendido hasta ahora no se ha entendido y desde que se hizo pública su unión con Pablo Iglesias muchos de su ex compañeros han mostrado su malestar y se le han hecho saber al propio exJEMAD con duros escritos en los que no sale nada bien parado.

Como adelanta elconfidencialdigital.com, uno de los militares más contrariados con Rodríguez es el teniente general del Ejército del Aire Emilio Recuenco Caraballo, ya en la reserva, que le ha mandado una carta contundente en la que llega a decirle que “si le queda algo de dignidad, debería pensar en la posibilidad de poner entre sus dientes la bocacha de un Cetme”.

Por su interés, reproducimos algunos párrafos de la carta:
- “Mi Ex-general, como ninguno de ellos (miembros de las Fuerzas Armadas), por su ilimitado sentido del deber, respeto al mando y lealtad extrema le van a decir lo que piensan, se va a librar usted de humillación y escarnio público que se merece”.

-“Decide usted, mi Ex-general, entrar en política y lo hace con aquellos que no han podido ser más ruines, traidores y contrarios a lo que usted dice haber defendido”.

-“Defiende causa con los que asesinan a sus compatriotas y acude a las elecciones amparando a Bildu en Navarra, con los que a toda costa esperan acabar con la Corona e instaurar una república marxista, con los que consideran nuestra enseña nacional un trapillo y los acordes de nuestra Marcha Real una musiquilla folclórica, con aquellos que consideran que la ruptura de España es algo discutible y negociable”.

-“Mi Ex-general, estaba usted en la reserva que no en el retiro. Si no estoy equivocado usted seguía siendo militar y por ello tenía el deber, aunque posiblemente no legal, si moral, de mantener una escrupulosa neutralidad política por su respeto a las leyes y defensa de la integridad de la Patria y la seguridad de todos los españoles”.

-“ Sr. Rodríguez Fernández, así supongo le llamaran sus correligionarios, espero que se arranque con deshonor la divisa de la bocamanga a la que ha ofendido profundamente. Le deseo que en esta vida o en el más allá le pasen generosa factura a sus traiciones. Llegado este momento, posiblemente si le queda algo de dignidad, debería pensar en la posibilidad de poner entre sus dientes la bocacha de un Cetme”.
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