AGLI Recortes de Prensa   Sábado 5  Diciembre  2015

Del rescate inminente al tresillo de Bertín
Javier Benegas y Juan M. Blanco www.vozpopuli.com  5 Diciembre 2015

En julio de 2012 el Gobierno respiró aliviado una vez que el Eurogrupo aprobó el rescate de la banca española. Mariano Rajoy había logrado que la intervención europea quedase limitada al sistema financiero, dejando al Estado, la estructura administrativa y la intocable clase política, a salvo de la fatídica tijera de los perversos e implacables "hombres de negro". Pocos días después, el presidente del BCE, Mario Draghi, pronunciaba su famoso discurso del "whatever it takes", comprometiéndose a tomar todas las medidas necesarias para defender el euro. A partir de ese momento, la prima de riesgo, esa terrible fiera que devoraba sin cesar las entrañas del sistema, y que había forzado a la opinión pública a plantearse la necesidad de reformas profundas, se relajó y, cual perrillo faldero, se recostó mansamente en un rincón.

Del rescate al populismo
Al Gobierno le bastó subir impuestos y acometer recortes discrecionales para que los burócratas de Bruselas dieran por embridada la crisis española. Satisfecho con su logro, Rajoy procedió a tumbarse en el sofá, fumarse un puro y leer el marca sin percatarse que derramar dinero de los contribuyentes sobre una banca a la que el imaginario colectivo atribuía la culpa de la crisis, y recortar “lo público” mientras muchos españoles daban con sus huesos en la cola del paro, no podía más que abrir un enorme boquete por el que se colaría el viejo y maniqueo antagonismo izquierda-derecha. Y, en efecto, por ahí asomó Pablo Iglesias, travestido de ángel vengador dispuesto a ajustar cuentas con “la casta". Tal fue el impacto popular de su discurso justiciero y tan imparable su ascenso en las encuestas, que algunos observadores llegaron a afirmar que, una vez salvado el match ball del rescate, el fenómeno Podemos era la nueva prima de riesgo.

Pero, lejos de acabar ahí la historia, el guion siguió dando giros. Y a cada volantazo le correspondió un nuevo sobresalto. Hoy, Podemos está lejos de las expectativas que se le adjudicaban hace poco más de un año. Ganar los ayuntamientos de Madrid y Barcelona no fue el definitivo espaldarazo; por el contrario, pareció marcar el declinar de un partido cuyo devenir ha discurrido en paralelo a los mass media. Porque fue la televisión, y no los ilusorios círculos ni las sobrevaloradas redes sociales, lo que propició su imparable ascenso en las encuestas y su posterior descenso a los infiernos.

Del populismo a la sedición
Atemperado el fenómeno populista, tomo el relevo el órdago secesionista como la amenaza que podría poner a España en la picota. Y muchos opinadores se rasgaron las vestiduras, exigieron a voz en cuello que Rajoy hiciera su trabajo; es decir, gobernase. Pero su candorosa ingenuidad no conocía límites. Seguían sin comprender el problema. O lo que es peor, sin entender su lógica. En España, los poderosos no cumplen las leyes, ni nadie les obliga a acatarlas, no porque existan gobernantes timoratos, como Rajoy, sino porque ésta es la regla no escrita del régimen del 78. Hace ya tiempo que la ley, las normas conocidas y estables, fueron suplantadas por la negociación entre grupos, por la componenda y el cambalache, por los pactos y los trueques o, cuando la cosa se tuerce, por las refriegas y chantajes. Pero siempre, y en todo caso, el verdadero poder ha correspondido a unas correosas minorías que toman a la Constitución por un florero.

El proceso secesionista no se gestó en esta legislatura, ni siquiera cuando José Luis Rodríguez Zapatero vomitó el disparate de que aceptaría, sin alterar una coma, cualquier estatuto que el lamentable tripartito alumbrara para Cataluña. La suerte estaba echada mucho tiempo antes. Si acaso, el despropósito zapaterista, y las arcas vacías por la crisis, precipitaron los acontecimientos. La sedición independentista no es la lucha de un pueblo oprimido por su libertad, sino el movimiento estratégico de un grupo privilegiado para incrementar su poder, sus ganancias. Y para alcanzar la impunidad por mordidas, comisiones y tres por cientos.

El nacionalismo catalán fue siempre uno de los pilares del régimen del 78, tanto como el PP, PSOE o la Corona, en simbiosis –eso sí– con el resto del establishment. La novedad no es que se salten la ley sino que lo hagan abiertamente, con jactancia y chulería. Dentro de este esquema, pretender que Rajoy ejerza de Presidente y aplique la ley es clamar en el desierto: la irresistible inercia del sistema conduce siempre a nuevos apaños, a renovados cambalaches donde la ley y la trampa se mezclan formando una grosera argamasa.

De la sedición a la farsa
En España se ha consolidado un sistema de acceso restringido donde imperan los privilegios, el favoritismo, las relaciones personales y la cercanía con el poder. Donde predominan unos grupos y facciones que pactan entre sí el reparto de la tarta, extrayendo sus ganancias de los contribuyentes a través del presupuesto, o de los consumidores, mediante la restricción de la competencia y el monopolio del BOE. Ante la falta de controles y equilibrios internos, las leyes son suplantadas de facto por reglas informales, por los pactos entre facciones, siendo las instituciones una mera apariencia, un decorado de cartón piedra que confiere una pátina de legitimidad al cambalache.

Con todo, lo peor es que los sistemas restringidos ofrecen apariencia de solidez. Pero esa percepción es mero espejismo. En realidad tienden a la inestabilidad porque exacerban el conflicto, el enfrentamiento entre clanes, muy especialmente cuando se reducen los recursos a repartir, cuando la crisis del 2008 quiebra buena parte de las redes clientelares, que son la argamasa de nuestra política. En esos momentos, cada banda reacciona como gato panza arriba, defendiendo lo suyo. Y se produce el choque de trenes.

De la farsa al tresillo de Bertín
Todos los tropiezos y sobresaltos, la trayectoria zigzagueante, los pasos de zombi con los que España parece caminar hacia ninguna parte, a base de parches y pequeños remedios, no son producto del destino ni de una terrible maldición. La verdadera prima de riesgo es un sistema cerrado, ineficiente, donde domina la arbitrariedad sobre la igualdad ante la ley, la dinámica de grupos sobre los derechos individuales, el cambalache sobre las reglas claras y estables.

Y en este errático discurrir, hemos pasado del drama que bordea la tragedia a la comedia barroca de la desvergüenza, a ese tresillo de Bertín donde se arrellanan presidentes y aspirantes, a una pantalla televisiva convertida en metáfora sublime de la política vieja, chabacana y egoísta, donde políticos campechanos entretienen al personal con impostadas confidencias en lugar de asumir su verdadera responsabilidad con el público: abrir el melón y acometer las reformas que rompan este equilibrio inestable y perverso. Por suerte para nuestros fotogénicos dirigentes, en el diccionario político español ha desaparecido la palabra "ridículo", ese pecado para el que, según Josep Tarradellas, no había perdón. Si observan con atención, comprobarán que la prima de riesgo permanece siempre con nosotros, aunque se manifieste de unas formas u otras y desemboque finalmente en enredo y payasada.

Hacia el post-nacionalismo y más allá (II)
Gabriela Bustelo. www.vozpopuli.com  5 Diciembre 2015

Si el nivel de contaminación política se pudiera medir, es probable que España diera cifras peligrosas para la supervivencia. La disparatada cota de politización actual jamás podría haberse alcanzado sin una voluntad sistemática y deliberada por parte de los partidos nacionales, aliados durante casi cuarenta años con sus homólogos autonómicos. Pero si hubiera que elegir a un solo individuo como culpable de esa toxicidad política que hoy emponzoña el país entero, un firme candidato sería Jordi Pujol, el primer gurú de un nacionalismo identitario que ha sabido imponerse con enorme éxito mediante la manipulación de la población y el chantaje al resto de los partidos. Ahora, cuando al fin España se echa las manos a la cabeza ante la beligerancia del secesionismo catalán, conviene recordar que todos los Gobiernos españoles han pactado veleidosamente su política con las autonomías más potentes que, no contentas con exprimir a España desde hace décadas, han acabado por tratar al país propio como un enemigo que merece la destrucción. Huelga decir que el prolongado sometimiento de España a la depredación nacionalista ha contribuido generosamente a la ruina económica en que nos encontramos.

El abrazo de la muerte
Mientras los dirigentes políticos del PP y el PSOE han sido complacientes hasta la náusea con una Cataluña supuestamente agraviada, concediendo exigencia tras exigencia a la insaciable región, la máquina de Pujol seguía funcionando a todo gas, manipulando y robando, manipulando y robando, imparable. Cuando Zapatero dio un espaldarazo de socialista solidario a la secesión, poco imaginaba estar asestando la estocada definitiva a la nación catalana, cuya existencia es inseparable de la España que la mantiene, con su cúpula de corruptos incluida. (El abrazo de la muerte de Zapatero merece un libro o, al menos, otro artículo.) Este miércoles ?a una velocidad catalogada por los medios como vertiginosa, pero que debiera ser la habitual? los once magistrados correspondientes del Tribunal Constitucional han declarado nula y contraria a la Carta Magna la resolución soberanista aprobada por el Parlamento de Cataluña el pasado 9 de noviembre como inicio de un proceso de desconexión con España.

El nacionalismo patalea moribundo
Conforme el nacionalismo catalán se enquista, la insistencia de los separatistas en proclamarse demócratas es un escarnio añadido, pero la trayectoria a corto plazo de este proceso es previsible. Cualquier materialización de la resolución secesionista se topará con la desautorización del Constitucional, por lo que todo acto de insubordinación deberá ser considerado como tal. Si el Estado se achanta ante la prolongación agónica de este desafío anticonstitucional unilateral, peligra la pervivencia de España como nación. Recordemos que este enfrentamiento impostado por el catalanismo espurio y cebado con propaganda durante décadas, no tiene el apoyo de ningún país ni institución occidental. Estos días hemos podido contemplar cómo funciona una primera potencia occidental que sabe lo que significa ser una nación cuando más de setenta diputados laboristas han apoyado en el Parlamento británico a Cameron (votando contra Corbyn) en su iniciativa de atacar las bases del Estado Islámico en Siria. Plantear algo semejante en España solo podría hacerse en una novela de ciencia-ficción.

La nación disfuncional
España, en cambio, es una nación disfuncional que lleva décadas pagando y poniendo los medios para su propia destrucción. Ahora, tardísimo ya, cuando el nacionalismo feroz se pavonea con el hacha en alto, habrá que recurrir a esa ley que compartimos con quienes pretenden despreciarnos por cumplirla. Cada vez son más los españoles que aceptan la cruda realidad: el catalanismo no es una realidad histórica reprimida por el estado español, como cacarean los independentistas, sino un muy lucrativo negocio corrupto montado por Pujol hace 35 años con el vendible nombre de Nacionalismo.

El desguace español
Las últimas encuestas indican que el emergente Albert Rivera habría arrebatado al socialista Pedro Sánchez el segundo puesto de cara a las generales. El actual PSOE –cuyas señas de identidad son el maniqueísmo, el espíritu antidemocrático y el guerracivilismo– parece representar una hostilidad que cada vez atrae menos a votantes propios y ajenos. El escenario político se ha precipitado de tal modo que muchos no perciben la profunda transformación que se está operando ante nuestros ojos. La crisis, esa luz cegadora que todo lo desnuda, se está llevando por delante el montaje corrupto ?nacionalismo incluido? a lo que durante cuarenta años hemos llamado pomposamente La Democracia Española.

Escoria política
Eduardo Arroyo esdiario  5 Diciembre 2015

No es nada difícil discernir cual es el verdadero sentido de lo que se llama “izquierdas”, o mejor, “las izquierdas” para complacer a Gustavo Bueno. Según Bueno, existen varios tipos de “izquierda” irreductibles entre sí, que él clasifica en distintas categorías. Naturalmente, Gustavo Bueno fundamenta lo que dice y sabe de lo que dice. Otra cosa es que no siempre acierte.

Los hechos van revelando que lo que se denomina “izquierdas” no son si no la expresión de diferentes grados de la misma enfermedad: el nihilismo. No podía ser de otro modo. Sin nada que contravenga la voluntad del hombre, nada trascendente, éste se vuelve arrogante en la medida en que a nada obedece ni a nada se somete. Paralelamente, crece su odio por todo aquello que le obliga a compromisos o a ceder un ápice de su soberanía en pos de algo externo.

Este es el sentido de todas las “revoluciones” que han sacudido Occidente desde al menos trescientos años, gestadas siempre a la sombra de una supuesta “emancipación”. Sin embargo la naturaleza humana es muy diferente y no está hecha para campar por sus respetos; de ahí que el “progresismo” esté abocado primero al odio, después a la tontería y, por último, a un estado de necedad, locura y crimen a partes iguales. Caos, a fin de cuentas, que es el destino final de la tradición nihilista.

Hay un denominador común entre multitud de actitudes que desde fuera se perciben muy bien en el sentido antes expresado: necedad, locura y crimen a partes iguales. Desde las ocurrencias estúpidas de Manuela Carmena hasta la profanación de un cementerio por las macizas subnormales de FEMEN; desde la concesión de un doctorado honoris causa a un criminal de guerra en la Universidad Autónoma de Madrid hasta el rencor guerracivilista de la Memoria Histórica; desde la política garbancera y simiesca de los concejales o alcaldes de Podemos hasta la hipocresía filoetarra y paracriminal de Uxue Barkos o las payasadas hueras -a lo prensa rosa- de un periodista como Antonio Baños, todo esto tiene como motor esencial el nihilismo. En estos actos no se afirma nada verdaderamente constructivo, pero sí, en palabras de Heidegger, “la sospecha insidiosa contra todo lo que es libre y creador”.

Por supuesto, la locura está destinada a crecer hasta abominar la desolación y quizás sea esto, su dimensión apocalíptica, lo que da tintes de seriedad a algo que no pasaría de un simple trastorno ocasionado por empacho de ideología progresista. De entre toda esta basura es sin duda la que vive en el pueblo alemán la que provoca más náusea.

Su estado de demencia es tal que hace su patología extensible al contexto general de la República Federal Alemana, uno de los países más envidiados en lo económico pero más envilecidos en lo moral por sus gobernantes. En una de sus últimas campañas, y al amparo de la polivalente y socorrida etiqueta -socorrida para todos los idiotas del mundo, claro- del “antifascismo”, se corean por las calles de Alemania eslóganes tan edificantes como: “Por la violación obligatoria de alemanes autóctonos”, “Seguimos amando el genocidio del pueblo alemán”, “Por la destrucción de los genotipos (Erbgute) alemanes puros”.

Tanta neurona es puesta en acción por un grupo denominado “Anti Deutsch”, que elabora panfletos con estas ideas y cuyo toque personal radica en su apoyo incondicional al Estado de Israel y a los EEUU, al tiempo que promueve el odio a Alemania. Otro grupo -”Antifaschistische Aktion”- divulga pegatinas en las que se lee “Descansa en el infierno, Alemania” o “Nunca más Alemania”. Pero el colmo de toda la escoria humana de la posguerra debe buscarse también en Alemania donde, junto a fotografías que muestran la bandera israelí y otras con la hoz y el martillo, se exhiben pancartas donde aparece “todo lo bueno viene de arriba”, en alusión a los bombardeos de población civil de la ciudad de Dresde. Una búsqueda simplemente superficial por medios digitales muestra manifestaciones al grito de “Amamos el genocidio”, “Ningún amor por Alemania”, “Abortos contra Alemania” o “Ninguna nación, ninguna frontera”.

Merece la pena remarcar que toda esta exhibición de odio, cretinismo y trastorno psiquiátrico tiene lugar al amparo de una “libertad de expresión” que en ese país se niega a cualquiera que exhiba el mínimo atisbo de duda sobre cuestiones históricas, que deberían quedar para círculos académicos.

Recuerdo haber leído, en la biografía apasionante de Napoleón Bonaparte que escribiera Stefan Zweig que, al desertar los bávaros de las banderas napoleónicas, G. W. F. Hegel sentenció que jamás pueblo alguno se había comportado con semejante bajeza. Eso lo decía, naturalmente, porque ni siquiera sospechaba lo que iba a pasar en su propio país doscientos años después.

A este respecto, resulta muy jugosa la metapolítica del “Katejón”, que tanto gusta al maestro Alberto Buela. Pero viendo el panorama del “progresismo” planetario y la alternativa liberal, no nos cabe duda de que el citado “Katejón” ha dejado de cumplir con la misión que la Providencia le tenía reservada.

PENSAMIENTOS Y REFLEXIONES : ESPAÑA LA INSÓLITA Y DESTRUCTIVA ESPAÑA
Antonio García Fuentes  Periodista Digital  5 Diciembre 2015

PENSAMIENTOS Y REFLEXIONES 101

ESPAÑA: LA INSÓLITA Y DESTRUCTIVA ESPAÑA: ¡Qué razón llevas amigo Leandro! Pero poco se puede hacer en un país tan... ¿"cómo calificar a individuos que odian a su propia madre por haberlos parido, que los hay"? de gobiernos mejor ni hablar, aquí nunca hubo gobiernos dispuestos a gobernar armonizando y tratando de que vivamos de forma conforme con el ser español; aquí todo el que gobierna, quiere (y quiso) hacerlo imponiendo sus criterios más cerriles, aún a costa de tener que imponerlos a sangre y fuego y sin siquiera analizar que "el de enfrente" es como él y por tanto merece respeto; hicieron de Hispania (aquí nunca hubo una España) un amasijo de odios ancestrales y que renacen ya en los genes de los que nacen cada día, por cuanto NADIE SE PREOCUPÓ DE EDUCARLOS; ni políticos ni la tan pomposa religión católica... y los pocos que pensaron en ello, o fueron ignorados o simplemente asesinados... "como enemigos de la patria"... ¡Qué sarcasmo, que enorme sarcasmo en un país de presuntuosos pero analfabetos o peor aún... analfabestias! No obstante sigamos "sembrando", como dijo aquel cristo asesinado, con su parábola de la semilla... "que alguna caerá en buena tierra y fructificará": Un Abrazo (Respondiendo a un amigo que se exiló voluntariamente de una España a la que ama – 25)-10-2015

IDIOMA-POLÍTICA: No siempre se impone una cosa con las armas... EL ESPAÑOL; lo imponen unos reyes, que por la gran cantidad de reinos que ya controlaban, necesitaban un vehículo de control y ese es el idioma; como antes lo impusieron los romanos en su imperio y después los seguidores de Mahoma con "su política-religión" y por mi parte, creo firmemente que en un tiempo, más o menos lejano, en todo el planeta se hablará principalmente un solo idioma (que seguro no será ni el chino, ni el inglés, ni el español), habrá una sola bandera, y un ejército para controlar todo... y puede que entonces, la humanidad viva un poco mejor; aunque también pudiera ser una TIRANÍA MUNDIAL que trataría como en la hoy Corea del norte, perpetuarse en el tiempo... "el bicho humano y en su perversidad es capaz de todo, si lo dejan". (Respondiendo en un foro el 30-10-2015)

AHORRO: lo sabía mucho mejor mi abuela: Y lo he dicho y escrito múltiples veces, que el ahorro soluciona todo “lo material”, que sin ahorro ni economía oficial ni familiar, funcionan; y en palabras contundentes de mi querida abuela materna... que era analfabeta... eran las siguientes... “niño si ganas cinco pesetas, nunca te gastes más de tres; guarda las otras dos que te harán falta en el porvenir”.

Aquí en España se ha olvidado la palabra ahorro, idiotamente se sustituyó por la más nefasta de consumo y el resultado a la vista está, o sea la parálisis actual por un descontrol de ingresos y gastos y a todos los niveles sociales; y más aún en los oficiales. Yo recuerdo que en tiempos de Franco, se fomentaba el ahorro, se hacían propagandas en pro de ello, e incluso las cajas de ahorro en bloque, conmemoraban en todo el ámbito nacional, el día 31 de octubre, como día del ahorro. Es más, a todos los recién nacidos, les abrían una libreta de ahorro con una primera imposición que pagaban los fondos de las cajas de ahorros, incluida la Caja Postal de Ahorros; todo un ejemplo y estímulo para crear ese sentimiento del que ya he dicho que decía y practicaba mi abuela y que a mí me ha dado unos resultados estupendos, puesto que yo no he conocido ninguna crisis económica. Cuando llegaron tenía ahorros más que suficientes para superarla y es claro que eso se logra con cierta moderación en todos los gastos. Recordemos que entonces y tanto en libretas de ahorro como en cuentas corrientes; en bancos y cajas, era todo gratuito, no te cobraban “mantenimiento” y en las cuentas de ahorro, te las premiaban con unos tipos de interés, que invitaba a ahorrar y te los pagaban sin imponerte cantidad alguna, o sea desde la primera a la última peseta. Tampoco estos intereses tenían retenciones por impuesto alguno y no olvidemos que toda la mecánica administrativa se hacía a mano, luego con máquinas de escribir normales y pasó mucho tiempo hasta que llegó la invasión de tanto automatismo, lo que no ha abaratado el sistema ni mejorado los intereses al ahorrador, sino todo lo contrario. No hablemos de la atención humana de los empleados de banca, infinitamente mucho mejor que la de ahora.

Lógico pues los monstruosos capitales que nos han detraído con permiso de los inútiles gobiernos que lo han permitido, para que muchos buitres, se hagan de oro o platino... “sus inmensas buitreras”. Todo esto es condenable por demás. (De mi artículo de igual titular: Agosto 2010)

CATALUÑA Y ANDALUCÍA (Lo que deben y les debe España) Ahora mismo y en estos días se publica que Cataluña adeuda a la tesorería nacional de España, nada menos que CINCUENTA MIL MILLONES DE EUROS; su deuda no la admite nadie puesto que está valorada como DEUDA BASURA; si las farmacias catalanas suministran medicina a la seguridad social, es porque les garantizan el pago España (no la región Catalana). Las Olimpiadas, la EXPO 92, el AVE Y TODAS LAS INFRAESTRUCTURAS PÚBLICAS, LAS PAGÓ el ESTADO ESPAÑOL; así es que no mienta tan descaradamente... eso sí, lo que dice de Andalucía es cierto... fue convertida y aun así sigue, como UNA GRANJA DE HOMBRES PARA LA EMIGRACIÓN; para vergüenza de TODOS LOS GOBIERNOS DE ESPAÑA, INCLUIDOS LOS DE FRANCO. (Respondiendo en un foro el 06-11-2015)

YA ESTÁ BIEN DE ABUSOS: Al político y entiendo por político desde al rey al último de los concejales pedáneos de España... hay que decirle todos los días que ¡CARGO VIENE DE CARGA Y QUE CADA CARGO TIENE SUS RESPONSABILIDADES! y el que no quiera cargos que no entre en ellos y se vaya a su casa cuanto antes. (Discutiendo en un foro el 09-11-2015)

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más)

Se gana hablando
Lo de Rivera ya lo sabían Aristóteles, Demóstenes, Cicerón… pero no Rajoy
Luis Ventoso. ABC   5 Diciembre 2015

Al margen de la suerte, que existe y desnivela, hay tres herramientas cruciales para el éxito: el trabajo, la capacidad de convencer a los demás y las ideas. Lo que cambia el mundo son las ideas, que constituyen el don más escaso y valioso, lo medular.

Pero también hay quien triunfa en la vida sin el tesoro de una mente creadora, pues si eres persuasivo y currante puedes lograr dar el pego, aunque en realidad no estés aportando nada nuevo.

Para convencer a los demás se utiliza la oratoria, el arte de persuadir por medio de la palabra. Aunque tendemos a pensar que el mundo se ha inventado esta mañana en Twitter, de la retórica ya se ocupaban en el siglo IV a.C. un par de tipos de barba no hípster y bastante despejados, Aristóteles y Demóstenes. El filósofo le dedicó incluso uno de su magnos tratados, donde distinguía y estudiaba el ethos (la imagen de respetabilidad y confianza que el orador debe ofrecer), el logos (la propia argumentación) y el pathos (la manipulación emocional del público). Cicerón tomó nota y un par de centurias después asombró a la República romana con su verbo.

El hilo ha continuado hasta hoy. Lo sabe bien cierto vendedor llamado Barack, que anotó en uno de sus libros esta delatora frase: «Con las palabras correctas todo se puede cambiar». La manera de hablar de Obama se estudia hasta en las escuelas de negocios. Todo está medido y ensayado. El juego de manos, que envuelve al público y hace dinámica la exposición. Unos ojos que parecen posarse en cada oyente, mirando a un lado, luego a otro y después al centro. Silencios calculados tras cada frase que se pretende memorable. Aliteración de tres propuestas en una sentencia, nunca más, pues tres es el número mágico para impactar. Inflexiones de voz, que baja para impostar trascendencia o sube para transmitir energía. Estudio dedicado de los sermones eclesiales y de oradores de leyenda, como Lincoln, Luther King o JFK.

En el teatro Bretón de Salamanca se disputó en mayo de 2001 la segunda final de la Liga Nacional de Debate Universitario. Alcanzaron la finalísima un equipo de Derecho de la Ramón Llull de Barcelona y otro de la Universidad de Córdoba. El tema fue: «¿Es la prostitución una profesión equiparable al resto?». El equipo catalán se había preparado durante meses. Horas y horas ensayando con un profesor peruano experto en oratoria. Vestidos con trajes claros y corbatas naranjas, arrollaron. Su último orador, el que se metió al público en el bolsillo, fue un tal Albert, de 21 años. Los convenció por completo de que la prostitución era una profesión homologable (y si hubiese sido menester los habría persuadido exactamente de lo contrario).

Rivera, que según él mismo ha contado ha sido votante de PP, PSC y CiU, vive para convencer (aunque venda alguna moto, como que implantará sueldos del Estado para ayudar a llegar a fin de mes, trola cósmica tal y como están las arcas públicas y las cuentas de la Seguridad Social). Mariano en cambio se fumó la clase de retórica. Tal vez estaba en la cafetería de la facultad. Jugando al dominó.

Un pico de oro desnivela. Ya lo sabía Cicerón en el foro romano. Y faltaban veinte siglos para la llegada de la tele.

Derrotistas en el túnel del tiempo
Eduardo Goligorsky Libertad Digital  5 Diciembre 2015

El pacifismo obra milagros. Durante la Guerra Fría consiguió que el sabio Bertrand Russell –cuyo retrato preside mi mesa de trabajo, como testimonio de la admiración que le profeso– participara, ya senil, en las sentadas de los abonados al Kremlin que exigían el desarme atómico unilateral de las potencias occidentales. Ya antes, a finales de los años 1930, cuando se firmó el Pacto Ribbentrop-Molotov, los comunistas estadounidenses, como Theodore Dreiser, Dashiell Hammett y Lillian Hellman, habían enarbolado la bandera del pacifismo para oponerse a la alianza bélica de su país con Gran Bretaña… hasta que Hitler invadió la sacrosanta Unión Soviética.

Escuela de colaboracionistas
Ahora, cuando la agresión yihadista contra el mundo civilizado y contra algunos de nuestros aliados ocasionales no tan civilizados obliga a hablar sin tapujos de una situación de guerra, asoma la cabeza una nueva cofradía de derrotistas que esgrimen pretextos diversos para fugarse por la tangente del pacifismo. El más trillado consiste en entretener al personal buscando las causas del conflicto, cargando, de paso, gran parte de la culpa sobre las espaldas de las naciones hoy democráticas y hace siglos colonialistas. Los derrotistas viajan al pasado por el túnel del tiempo en busca de las causas. Cuatro veces repiten la palabra "causas" el infaltable ex juez Baltasar Garzón y Dolores Delgado en un mensaje destinado a mostrar el recto camino a nuestros belicosos gobernantes ("Viernes 13, terror en París", El País, 17/11):

Y cuando esto acontece [el envío de tropas], ¿acaso nadie piensa en las consecuencias posteriores?, ¿nadie se plantea cuál va a ser la reacción de la otra parte?, ¿alguien pensó que las acciones occidentales en Afganistán e Irak no iban a tener respuestas sostenidas en el tiempo? (…) Si a pesar de los ataques terroristas contra las Torres Gemelas, los trenes de Madrid, el metro de Londres, los sabotajes de aviones, los ataques a hoteles, y de las respuestas de Occidente invadiendo países, potenciando o participando en guerras, la solución no se encuentra, es que algo se está haciendo mal.

¡Cuántos bombardeos se habría ahorrado Londres si hubiera contado con una lumbrera como Garzón, que habría advertido, al igual que Neville Chamberlain, que convenía pactar con Hitler, porque este iba a reaccionar mal si Gran Bretaña salía en defensa de Polonia! En cambio, Pétain y Laval salvaron París entregándosela a los nazis. Garzón y los noalaguerra son aventajados alumnos de esta escuela de colaboracionistas.

Plañideras antioccidentales
El viaje por el túnel del tiempo que emprendió William R. Polk, antiguo asesor del presidente John F. Kennedy, en busca de las causas primigenias lo llevó mucho más atrás ("Cómo evitar la trampa del EI", LV, 25/11):

Los recuerdos de los años después de que Colón atravesara el Atlántico han sido crecientemente amargos. Primero, los europeos, luego los rusos, y más tarde los americanos – el "Norte" del mundo– acrecentaron su poder y sometieron el "Sur", destruyendo países y sociedades autóctonas y suprimiendo órdenes religiosas. El imperialismo, con la humillación consecuente y la matanza de poblaciones enteras, aunque olvidado por sus perpetradores, es todo un recuerdo vívido para sus víctimas.

De la reseña de Polk se deduce que los yihadistas no recitan los versículos del Corán sino la lista de maldades que él desempolva en su filípica: los belgas y el holocausto de congoleños a finales del siglo XIX; los holandeses y las matanzas de rebeldes en Java (1835-1840) y Sumatra (1873-1914); los franceses en la primera guerra de Argelia (1830-1845); los rusos y los chinos en Asia Central; los británicos en India en 1857. Hasta llegar, cómo no, a Vietnam, Afganistán e Irak. Los sabios pacifistas vuelven de su excursión por el túnel del tiempo con material bien seleccionado para impugnar la reacción militar contra los asesinos del EI.

No podía faltar, en el coro de las plañideras antioccidentales, la voz de los artistas y poetas que lucran gracias a la prodigalidad del público occidental embobado. Paco Ibáñez desahogó su fobia despotricando (LV, 18/11):

La guerra de Iraq está ya muy lejos pero todos estos lodos de ahora vienen de esa iniciativa. El remedio es tomar conciencia y no dar ningún paso más atrás ante esas iniciativas que nos han conducido a toda esta catástrofe. (…) Aprovecharé entre otras para interpretar aquella canción de Atahualpa Yupanqui que tiene los versos que claman: "Basta ya, basta ya / que el yanki mande". Es que te mandan en todo, te vienen con su inglés armado de porquería.

Poco faltó para que Ibáñez se sumara a los ayatolás y los curas ultramontanos que acusaron a las víctimas de Le Bataclan de estar corrompidas por la porquería yanki.

Maldita sociedad capitalista
Los derrotistas y colaboracionistas no se conforman con encubrir la ofensiva contra nuestra civilización atribuyéndola al rencor que esta generó con sus tropelías en los pueblos conquistados y colonizados. Además, argumentan que los alevines de terroristas son el producto de la marginación y la pobreza a la que están condenados por la maldita sociedad capitalista. Otra falacia que no se tiene en pie. Una cosa es la implicación de muchos jóvenes del extrarradio en tumultos y delitos y otra muy distinta es la conversión de una minoría de flamantes fanáticos religiosos en terroristas suicidas.

"El origen familiar de los catalanes yihadistas detenidos sorprende en sus localidades", informó La Vanguardia ("Del rap a Mahoma", 9/4). Eran personas normales, de clase media y de nacionalidad catalana, hasta que los captaron los reclutadores islamistas. Y Javier Lesaca, investigador de la Universidad George Washington especializado en la estrategia audiovisual del Estado Islámico, es categórico ("El Estado Islámico capta adolescentes con la técnica de los videojuegos", LV, 28/11):

No hay ninguna vinculación entre terrorismo y pobreza. De hecho, la mayoría de personas que se unen a proyectos terroristas tienen un perfil de estudios medios y altos y no se encuentran en situaciones de exclusión. El proceso de radicalización terrorista está mucho más ligado a carencias identitarias.

Lo dicho: se equivocan ingenuamente o mienten deliberadamente quienes sitúan el origen del terrorismo en viejos agravios inferidos por los depredadores occidentales o en irritantes desigualdades propias de la maldita sociedad capitalista. La explicación se encuentra, sencillamente, en los versículos del Corán. ¿Una prueba de ello? El mayor número de víctimas del terrorismo se acumula en Oriente Medio y África (LV, 24/11): "el 78 % de las muertes y el 57 % de los ataques terroristas en 2014 se produjeron en cinco países: Iraq, Afganistán, Nigeria, Pakistán y Siria".

Tormentas sectarias
Los instigadores de la guerra fratricida no fueron Bush, Blair y Aznar, como denuncian los falsarios (¿por qué se olvidan de Durao Barroso?), sino Alí, yerno y primo de Mahoma, y Abu Baker, suegro del Profeta. La disputa entre los chiíes, seguidores del primero, y los suníes, partidarios del segundo, inauguró la madre de todas las tormentas sectarias a las que asistimos. El veterano periodista Jon Lee Andersen lo ha comprobado sobre el terreno en Libia ("Periodista en el infierno", LV, 1/12):

Otra vez vuelve una ideología milenaria cuyos seguidores buscan la muerte. Hay una crisis dentro del islam, y cada país tiene que tomar su decisión, con un yihadismo que resucita las guerras de religión del siglo XIV. (…) El yihadismo es como el nazismo. El mundo está abocado a una guerra frontal y más generalizada en la que habrá cientos de miles de muertos, es sólo cuestión de tiempo, porque sólo se acaba con una ideología así arrasando el EI. Los aliados sólo acabaron con el nazismo y el III Reich cuando tomaron Berlín, y antes tuvo que haber un Dresde y tuvo que haber un Hiroshima y un Nagasaki. (…) Los terroristas en general y el EI en particular son chauvinistas sunitas, pero eso es sólo parte de su batalla. Quieren imponerse dentro del islam, sí, pero también conquistar, convertir y exterminar a todos los que no sean musulmanes sobre la faz de la tierra.

Obsesionado por la posibilidad de que se repita la caída del Imperio Romano, el historiador y catedrático Neil Ferguson, autor de Civilización. Occidente y el resto (Debate, 2012), avisa ("París, víctima de la complacencia", El País, 19/11):

Es indudable que los musulmanes que viven en Europa no son, en su inmensa mayoría, violentos. Pero también es verdad que casi todos tienen unas convicciones difíciles de conciliar con los principios de nuestras democracias liberales, incluidas nuestras ideas modernas sobre igualdad entre los sexos y tolerancia ante la diversidad religiosa y ante casi todas las tendencias sexuales. Por eso es muy fácil que una minoría violenta adquiera sus armas y prepare sus ataques a la civilización en el seno de unas comunidades pacíficas. "Antes de la caída", escribe Ward-Perkins, "los romanos estaban tan seguros como estamos nosotros hoy de que su mundo seguiría siempre igual. Se equivocaron. Haríamos bien en no repetir su autocomplacencia". Pobre París, víctima de la complacencia.

Sólo cuando los guías religiosos del islam –suníes y chiíes– dicten, por unanimidad, una fetua contra los yihadistas como la que dictaron contra Salman Rushdie podremos suponer que no comparten el plan de convertirnos o exterminarnos.

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Cataluña: una interpretación psicoanalítica
Santiago Trancón Cronica Global  5 Diciembre 2015

Hace unas semanas publiqué en Crónica Global un artículo titulado 'Esto va a acabar mal (y cuanto antes, mejor)'. Describiendo la situación de Cataluña eché mano de una vulgar metáfora: "La miseria moral, intelectual y política acumulada rebosa por las alcantarillas y ya no hay suficientes desagües ni contenedores para evacuarla. El hedor se ha hecho insoportable", escribí.

Para mi sorpresa, tres días después encontré estos titulares en la prensa: "Algo huele a podrido en Barcelona" (El País), "El olor misterioso persiste en Barcelona" (La Vanguardia), "Barcelona, bajo una ola de mal olor" (ABC), "El día de la peste" (El Periódico). La metáfora se había hecho realidad, nube tóxica, pestilencia ambiental.

Descubro con asombro mis dotes de profeta, pero no he sido el único en ver en ese inexplicable hedor barcelonés una descripción de la situación política que paraliza a Cataluña. El País habló de “putrefacción avanzada” en un editorial que tituló “Descomposición”. Francesc Valls escribió un artículo en el mismo medio: “Algo huele mal, muy mal”. Estas extrañas coincidencias me han hecho recordar la interpretación que de la “cultura catalana” hacía un excelente escritor y agudo psicoanalista, el argentino Germán García.

Conocí a Germán García en 1978, en Barcelona. Acababa de llegar de Buenos Aires para unirse al proyecto de la Escuela Freudiana de Barcelona que había creado su amigo Oscar Masotta, quien moriría un año después. Al poco tiempo de estar en Barcelona, con gran intuición, elaboró una interpretación psicoanalítica para explicar el “hecho diferencial” catalán.

Sostenía Germán que “lo catalán” tenía mucho que ver con “la pulsión anal”. Recordemos que Freud habló de la fase anal, anterior a la fálica, en que el niño ha de controlar sus esfínteres para alcanzar su madurez libidinal y psicológica. El excremento adquiere en esta fase un valor simbólico relacionado con la retención/expulsión. Cierta “fijación” en este estadio puede explicar algunas conductas como la obsesión por la acumulación de riqueza y dinero (la “pasta”) o la tacañería, tópicamente atribuidas a los catalanes.

A Germán García le sorprendió enseguida el parecido de las torres de la Sagrada Familia con una montaña excrementicia, lo que no le impedía admirar su grandiosidad y belleza. Todavía no conocía el caganer, esa figura belenística que tanto choca a quienes no somos catalanes, o el navideño caga tió. Otra prueba, la más decisiva para Germán, de la original relación entre cultura catalana y analidad, era la forma como el idioma catalán había evolucionado, “eliminando” (o reteniendo para sí) vocales o consonantes en la última sílaba de la palabra (mort/castellà/futur...), lo que le otorgaba al catalán esa particular fonética implosivo/explosiva.

No conocía tampoco Germán la tendencia al chiste escatológico y otras manifestaciones festivas catalanas relacionadas con los petardos, el humo fétido, el peculiar sonido de la música de la sardana, el gusto escatológico de Dalí, los cuadros de Tàpies o Miró, por no hablar de la butifarra o la barretina (de origen frigio, al parecer, pero que cambia el cono fálico por la “masa” flácida que se desparrama por la cabeza).

Pero no han sido extranjeros, sino los propios catalanes los primeros en hablar de la relación de su cultura con lo excremental. Recordemos a Albert Boadella, por poner un primer ejemplo, quien celebró con sarcasmo una Diada enseñándonos el culo por un agujero que hizo en una estelada. O a Serafí Pitarra (Frederic Soler), uno de los padres del teatro catalán, quien usó lo escatológico como un elemento “artístico” esencial. El año pasado el TNC recuperó su memoria con un espectáculo dirigido por Jordi Oriol y Josep Pedrals, que comentaron: “A los catalanes el pedo, el pipi y la caca nos hacen gracia. Somos escatológicos por naturaleza”.

Más directo, el actor Josep Julien dijo: “No sé por qué nos gusta tanto la mierda a los catalanes”. En ningún otro lugar del mundo hay una empresa (Caganer.com) dedicada exclusivamente a fabricar caganers de todas clases y colores (de Pujol y Artur Mas al papa Francisco o la Virgen de Montserrat, a todos los “pasan por la piedra”). Albert Pla acaba de publicar 'Espanya de merda', en cuya portada aparecen las letras escritas con heces humanas. Dalí repetía el refrán "qui mengi molt i cagui fort no ha de témer la mort". En su 'Diario de un genio' nos cuenta cómo llamaba la atención de su familia reteniendo la defecación durante días. Escribió un apéndice a su 'Diario' titulado 'El arte de tirarse pedos' o 'Manual del artillero socarrón'. El propio Breton creyó que practicaba la coprofagia. Podríamos seguir con otros muchos ejemplos.

Entiendo por cultura, no una esencia física, metafísica, étnica o biológica, sino “unos modelos de conducta” (modelos de sentimiento, de pensamiento, de relación), que se aprenden con el lenguaje y la primera socialización, y que “determinan” los modos de comportamiento, los valores sociales y la creatividad.

Pero cuando hablamos de rasgos diferenciales culturales no hemos de entenderlos nunca como exclusivos o únicos. Casi nada es absolutamente original o exclusivo de una cultura. Tampoco hemos de entender la cultura como un todo uniforme y menos el presuponer que podamos atribuir los rasgos generales a los individuos concretos. Teniendo en cuenta estas limitaciones, el interés de esta interpretación psicoanalítica freudiana radica para mí en su capacidad para analizar y comprender mejor la actual situación de la política catalana.

El “proceso” puede explicarse como una reacción egoísta (retener todo para mí) propia de la fase anal, caracterizada por la obstinación y la prepotencia. El victimismo como medio de chantaje y amenaza (que ha vuelto a escena) tiene también que ver con el sado-masoquismo que Freud relacionó con este estadio. Ahora estamos viviendo un momento de “contención”, de retención forzada y forzosa de los impulsos, que retrasa la “liberación” independentista. Ante el conflicto con la Ley (del padre), Mas-Colell ha dicho: “Si tenemos que arrodillarnos, lo haremos, pero que paguen”, algo inimaginable en boca de un español “fálico”. Poner la pasta por delante de la dignidad, eso nunca.

Para completar esta interpretación debemos introducir el elemento clave del conflicto, el choque con la pulsión fálica, más propia de la cultura española. No estoy estableciendo ninguna comparación de superioridad. La fase fálica no conduce necesariamente a la madurez ni el equilibrio emocional. Lo que señalo es que la superación del estadio anal supone entrar en conflicto con el padre y dominar el miedo a la castración, propio de la fase fálica.

Que el independentismo vive enredado en este conflicto lo pone hoy de manifiesto su incapacidad para “matar al padre”. La CUP, dominada mayoritariamente por charnegos (o sea, por individuos más influidos por la cultura “fálica” española), está decidida a acabar con Mas (convertido simbólicamente en el padre del independentismo actual), a lo que se resisten los “más catalanes”.

No es nuevo el conflicto. Habría que recordar al anarquismo catalán de los años 30, dominado por mis paisanos leoneses Pestaña, Diego Abad de Santillán y Durruti, enfrentados al catalanismo independentista. Ante las dudas, la reserva y la cobardía del catalanismo, el independentismo charnego, movido por un impulso fálico más que anal, se toma el “proceso” en serio y quiere, aunque sea suicida, llegar hasta el final. Nada más “español”. Si vencen los otros, los “escatológicos”, quién sabe lo que sucederá; a lo mejor acaba todo en una gran “pastanaga” navideña que nos atufe a todos. El belén ya está montado.

Las mentiras históricas del nacionalismo catalán
Jorge Vilches Libertad Digital  5 Diciembre 2015

"Descubrí que la matanza de 700 civiles en el convento del Roser era una invención"
"Los migueletes catalanes fueron una auténtica plaga para el campesinado catalán".
"Creo posible reconducir los planes de estudio desterrando al máximo elementos ideológicos".

El lunes asistí a una conferencia en la Facultad de Derecho de la UCM impartida por Óscar Uceda, sobre las invenciones del catalanismo. El título: "Los mitos del nacionalismo. De la Reinaxença hasta el Tricentenario. Historia vs Propaganda". Uceda, leridano de 1969, historiador, es de la vieja guardia de Ciudadanos, de aquellos primeros militantes que plantaron cara a ese populismo nacionalista, autoritario, excluyente y socialmente cruel, en defensa de los derechos constitucionales y la libertad individual. Aguantó la violencia estructural en un entorno hostil, aun a costa de su interés personal y familiar. En Madrid, donde dan igual ocho que ochenta, a veces no nos damos cuenta de que "al otro lado" hay personas que están luchando por la libertad de todos.

Uceda hizo un recorrido sobre la invención de acontecimientos –como las masacres por el "terrorismo militar borbónico"-, los paisajes temáticos –en referencia al falso "Barrio Gótico" de Barcelona-, héroes que no lo eran tanto –como el "mártir" Rafael Casanova-, las instituciones "democráticas" que nunca lo fueron, al estilo de la Generalitat, o el atentado a los archivos históricos de Aragón que perpetró Próspero Bofarull borrando los nombres no catalanes del medieval Llibre del Repartiment del Regne de València. En la invención histórica están hoy, contaba Uceda, ÒMNIUM Cultural y el Institut Nova Històrica –ese que dice que Santa Teresa de Ávila, Cervantes, o Erasmo de Rotterdam eran catalanes-; y todo financiado con dinero público.

J.V. Hemos oído en tu conferencia que el nacionalismo necesita inventar la Historia para ser creíble. ¿Cuándo empezó esa invención?
Con la caída del Antiguo Régimen, los nuevos Estados burgueses necesitaron construir un pasado que cimentara el nuevo Estado-Nación. Los soberanos absolutos solo tenían que recurrir a su historia familiar para justificar sus reclamaciones dinásticas y/o territoriales. Luego, el pueblo soberano tuvo que buscar en la historia su razón de ser y al no encontrarla o no ser lo suficientemente heroica para el proyecto de construcción nacional, directamente se inventó o se exageró.

J.V. Eres especialista en la guerra de Sucesión en Cataluña y has denunciado la mitología creada por la celebración oficial del Tricentenario de 1714. ¿Podrías contarnos la falsificación más clamorosa?
A mi entender la más clamorosa ha sido curiosamente la más sutil. Se ha transmitido durante la campaña del tricentenario la idea que en Cataluña gozábamos de una proto-democracia a principios del siglo XVIII cuando no es cierto, haciendo uso de la polisemia de algunos conceptos como "libertades" y "constituciones" con el ánimo de confundir, ya que los citados términos hacían referencia a leyes feudales y no a derechos democráticos como pretenden transmitir. Por otro lado, la que más me impactó fue en clave leridana, cuando descubrí en 2007 que la supuesta matanza de 700 civiles en el convento del Roser, el 13 de octubre de 1707, era una invención de mediados del siglo XX. Descubrí de una fuente directa que fueron cuatro los asesinados, siendo uno de ellos el párroco del lugar. Aun así, desde la órbita separatista, con Convergencia a la cabeza, cada año se rinde homenaje a las setecientas víctimas con un desfile de antorchas.

J.V. Una de las ideas-fuerza de la historiografía catalanista es la del "terrorismo militar borbónico", propagada por ÒMNIUM Cultural, organismo financiado por la Generalitat. ¿Son verdaderos historiadores? ¿Quién está detrás de todo esto?
No solo de ÒMNIUM, también por organizaciones menores como la creada por Oriol Junqueras en 2007 o el mismo Tricentenari. A lo largo de mi trayectoria he colaborado como conferenciante con todas ellas y puedo dar fe que los ponentes de temas de historia eran historiadores. He de decir que nunca se intentó influir en mi discurso, aunque mi participación fue siempre simbólica y fuera de la línea oficial. Pude observar que en casos como el de Oriol Junqueras, su interpretación de la historia era y es casi decimonónica, encaminada a construir un mensaje donde lo español es malvado y lo catalán, su víctima. En sus conferencias de 2007 gustaba de etiquetar a los ejércitos de Felipe V como castellanos, hispánicos y borbónicos conformando una suerte de "maléfica Trinidad" que azotó a los catalanes durante siete años, todo ello a pesar que en campañas como la de 1706, el ejército borbónico era exclusivamente francés. Por otro lado, en las exposiciones itinerantes del tricentenario se puso especial énfasis en lo que denominaron "terrorismo militar borbónico" para transmitir una imagen de ejército de ocupación despiadado y cruel. Realmente los ejércitos de las Dos Coronas cometieron todo tipo de excesos con la población civil, pero no más que los austracistas y en especial sus unidades irregulares, los migueletes catalanes que, faltos de sueldo y disciplina, fueron una auténtica plaga para el campesinado catalán.

J.V. Jaume Vicens habló del seny y el rauxa (arrebato) entre los que se mueve la mentalidad colectiva catalana, pero que en tiempos de crisis, como los actuales, el catalán se acaba decidiendo por la rabia ¿Estamos ahora en uno de esos momentos que desembocan en violencia, o en una posibilidad no contemplada por Vicens: el esperpento –algo muy español- y el reflujo?
Sinceramente creo que estamos lejos de la "rauxa" aunque algunos dirigentes catalanes han perdido el "seny". No estamos ante un panorama violento, aunque sí estamos ante una sociedad cada vez más polarizada. A mi entender, se ha pretendido acelerar un proceso de separación con buena parte de la sociedad en contra y cada vez más fragmentada en un asunto en que se ha pretendido anteponer el sentimiento a la razón. La parte positiva es que en el seno de la sociedad catalana se han encendido las alarmas y los partidarios de la secesión van perdiendo adeptos. Cabe recordar que el sector independentista ha sido históricamente marginal en Cataluña con poco más del 12% de adeptos según las encuestas de la propia Generalitat. Subió con la crisis al 20% pero fue en 2012 cuando Más anuncio que se sumaba al carro separatista cuando sus adeptos llegaron al 50% tras una intensa campaña institucional y mediática de la Generalitat. Con estos datos, una interpretación lógica es que buena parte del independentismo no está arraigado y que es fruto de una campaña de desinformación con claros síntomas de colapso a tenor de los problemas para formar gobierno después del 27S.

J.V. Llevas años trabajando en instituciones educativas, siempre contra viento y marea, ¿crees que es posible deshacer, o combatir en plano de igualdad, al menos, el poso mental nacionalista en las generaciones más jóvenes, fomentado en Cataluña desde hace cuarenta años?
Llevo más de veinte años colaborando con instituciones culturales y casi tres como miembro del Consejo Social de la UdL. Y creo que pese a todo si es posible el cambio. España necesita una educación de calidad. La injerencia nacionalista empobrece la calidad del mensaje y de la formación del alumnado en el conocimiento e interpretación de nuestra realidad pasada. Pero ello no significa que todos los profesores y en todos los centros se transmita sin más la historia "oficial".

Será una labor intensa, con visión estratégica y a largo plazo. Pero creo posible reconducir los planes de estudio desterrando al máximo elementos ideológicos en contraposición a los estrictamente académicos. Para ello se necesita un pacto de Estado, de largo recorrido y que agrupe como mínimo a las principales fuerzas políticas.

J.V. La solución a las crisis y el progreso, como muestra la Historia, no proceden de gobiernos mesiánicos ni del reconocimiento identitario de naciones, sino de la iniciativa e ilusión del ciudadano. Y España, a pesar de todo, y como el resto de Europa, está en primera fila. ¿Crees, como historiador y político, que estamos en uno de esos momentos de ilusión que convierten una crisis en una oportunidad?
Sin duda, hemos de recordar que en momentos de crisis como el actual, saber escoger el camino adecuado nos puede catapultar al éxito. Históricamente, cuando en España se optó por el camino de la reforma y la modernización nos ha ido bien. Por ejemplo, a mediados del siglo XV, nadie en su sano juicio pudiera haber soñado que la corona española estaba apunto de convertirse en la primera potencia global de la historia. Tanto Castilla como Aragón estaban inmersos en una sangrienta guerra civil, sus economías destrozadas y en el caso catalán con una virulenta revuelta campesina. Años después los reyes católicos forjaron una serie de reformas que culminaron en la creación del primer Estado moderno de Europa y ello dio pie al espectacular despegue español del siglo XVI. Tenemos un gran país y con un pueblo que a pesar de una clase política manifiestamente mejorable, y de un marco legal y jurídico obsoleto sale adelante día tras día. Si somos capaces de emprender las reformas adecuadas, si otorgamos a los españoles las mismas reglas de juego que gozan nuestros compatriotas europeos del norte, seremos imparables.

EL PP SE PREGUNTA CUÁNTO COSTARÁ
Baleares se involucrará en la promoción del catalán 'en el exterior'
La presidenta socialista Armengol firma el reingreso de Baleares en el Institut Ramon Llull, dependiente de la Generalitat y tachado de “órgano de difusión catalanista” por Círculo Balear.
Bernat Garau  www.gaceta.es  5 Diciembre 2015

La presidenta balear Francina Armengol (PSOE) ha declarado en el Parlamento autonómico que Baleares debe “involucrarse” en la promoción de la lengua catalana “en el exterior”, ya que esta es la lengua propia del archipiélago, y ha señalado que este es el motivo por el cual ha pedido el reingreso de la comunidad autónoma en el Institut Ramon Llull, del que Baleares se desmarcó en 2012, durante el mandato de José Ramón Bauzá (PP) al frente del Ejecutivo regional. Estas declaraciones se han producido en respuesta a las preguntas del portavoz parlamentario de Ciudadanos, Xavier Pericay, quien ha asegurado que el organismo promociona Cataluña como país y Estado propio y ha recordado que el presidente valenciano, Ximo Puig, ha rechazado que su comunidad autónoma ingrese en él. “Creo que usted no sabe dónde se mete y se embarca en una aventura que solo puede acabar mal”, ha reprochado Pericay a Armengol.

Además: Armengol se alía al secesionismo
El Institut Ramon Llull es un organismo público creado en 2002 por la Generalitat de Cataluña y el Gobierno balear con el objetivo de “promover en el exterior los estudios de lengua y cultura catalanas en el ámbito académico, la traducción de literatura y pensamiento escritos en catalán y la producción cultural catalana en otros ámbitos”, según la web de la entidad.

'Órgano de difusión pancatalanista'
Círculo Balear ha criticado duramente esta decisión, que ha considerado una “grave” muestra de “la sumisión del Gobierno balear ante el anexionismo catalanista”, en palabras de su presidente, Jorge Campos, que considera este organismo el “principal órgano de difusión pancatalanista de la Generalitat” y alerta de que “promociona Baleares como integrante de los países catalanes”. Así, “mientras los órganos judiciales y constitucionales tienen abiertos procesos judiciales por la deriva separatista del Gobierno catalán, los socialistas baleares legitiman el intento de ruptura firmando acuerdos con los separatistas”, ha denunciado Campos.

'¿Cuánto costará?'
Además, se ha preguntado “cuánto dinero va a costar a los contribuyentes baleares el delirio pancatalanista de Francina Armengol”, teniendo en cuenta que durante el mandato de Bauzá se destinaron al organismo, antes de la salida de Baleares del mismo, más de 2 millones de euros en dos años “Aún no sabemos el coste económico del catalanismo de Armengol, pero sí conocemos su coste cultural y político: Baleares convertida en apéndice de una Cataluña separatista”, ha remachado.

En la misma línea, la portavoz parlamentaria del PP, Marga Prohens, ha opinado en declaraciones a Gaceta.es que el Gobierno autonómico “debería decir cuánto costará” esta decisión, que su partido “no puede compartir con la situación económica actual”. No en vano, el anterior Ejecutivo decidió abandonar el organismo “por cuestiones económicas”, explica.

Bajo su punto de vista, este episodio “deja claras las prioridades del Gobierno, que no coinciden con las de los ciudadanos”. En este sentido, critica que el Ejecutivo “llore porque dice que no tiene dinero para cumplir sus promesas electorales” y anuncie “rebajas en la renta básica y en Turismo, importantísimo para la economía balear”, mientras destina dinero a iniciativas como esta.

Durante la firma del reingreso de Baleares al Institut Ramon Llull, el 'conseller' catalán de Cultura, Ferran Mascarell, ha celebrado que la presencia de Baleares en el organismo permitirá “agrandar la presencia de la cultura catalana en el mundo” para hacerla “más rica, más presente y más sólida de cara adentro”. Por su parte, su homóloga balear, Esperança Camps, ha opinado que “no hay ninguna otra manera de funcionar en una lengua y una cultura comunes que ir juntos, porque cuanto más juntos estemos, más fuertes seremos y más imagen podremos dar en el exterior”.

2016, Año Ramon Llull
Se da la circunstancia de que en 2016 se celebra el Año Ramon Llull al cumplirse 700 años de la muerte de este beato, filósofo, poeta, teólogo, místico, científico y misionero mallorquín, considerado uno de los creadores del catalán literario. El acto inaugural de este año de conmemoración, celebrado en Barcelona, ha reunido a los presidentes catalán y balear en torno a esta “figura fundacional de la cultura catalana”, en palabras de Mas, quien ha aprovechado la ocasión para hacer una lectura de su obra aplicable al momento político actual. Así, ha destacado “el sentido realista” en materia política de Llull, quien en sus obras “critica en su ejercicio a los que actúan como lobos cuando deberían actuar como pastores”. En este sentido, ha denunciado las “agresiones” que “sufre” la cultura, la lengua y el autogobierno catalanes por parte de los que “ven el ejercicio de la política desde la fuerza y el abuso de poder”. Por otro lado, ha agradecido a la presidenta el reingreso de su comunidad al Institut Ramón Llull. “Como pueblos hermanos culturales hemos rehecho un camino que nunca debía haberse separado”, ha señalado en referencia a Cataluña y Baleares.

Por su parte, el titular de Cultura de la Generalitat ha destacado que Llull “hace visible la geografía histórica” y los “orígenes nacionales” comunes de Cataluña y Baleares.

Cambiar España en catalán
En la misma línea, Armengol ha declarado durante su intervención en el acto su intención de “fortalecer y estrechar los vínculos entre catalanes y baleares”, que a su juicio “son culturas hermanas”, así como de “tejer” junto a Cataluña “una España que queremos diferente”.

En este sentido, ha invitado a Cataluña y Aragón a hacer piña, junto a los Gobiernos socialistas de Baleares y el País Valenciano, para “afrontar la urgencia de un nuevo modelo de financiación, pero sobre todo para abordar también la transformación de España en un Estado verdaderamente federal”.

Como muestra de su voluntad de “tender puentes” entre las comunidades catalanohablantes, ha citado "el proceso de recuperar [en la programación televisiva balear] los canales [catalanes públicos] C33 y el 3/24”. En este punto, ha alentado a los tres presidentes “de los pueblos que hablamos y tenemos una historia y una lengua comunes” a hacer un frente común para reclamar “el cambio que necesita el espacio en el que hoy vivimos”.

'Feo' a ocho obispos
Desde el PP, Prohens ha criticado que “la presidenta haya participado con la Generalitat en el acto de inauguración del Año Llull en Barcelona y, sin embargo, no haya asistido al evento celebrado en Palma” con el mismo motivo, que contó con la presencia de ocho obispos y del secretario de la Congregación de la Doctrina de la Fe, monseñor Luis Francisco Ladaria, quien presidió una misa solemne. Según Prohens, Armengol “hizo el vacío” a esta celebración y un “feo” a sus asistentes, “obviando además el origen mallorquín de Llull”, aunque sí asistió el 'conseller' de Presidencia, Marc Pons.

En este sentido, Prohens reprocha a la presidenta que se sienta “más cómoda” en actos con la Generalitat que con la sociedad civil balear, y le ha afeado que “no defienda los derechos de los ciudadanos baleares cuando hay injerencias de la Generalitat” y no apoye las iniciativas del PP contra la deriva independentista en Cataluña.

El coste de la normalización
El regreso de Baleares al Institut Ramon Llull es una muestra más de la apuesta de las nuevas autoridades del archipiélago por fomentar el uso del catalán a todos los niveles. No en vano, el Gobierno balear destina en los Presupuestos autonómicos para 2016 que se están tramitando estas semanas 2,8 millones de euros a política lingüística, una partida que no figuraba en las cuentas de 2015, aprobadas por el anterior Gobierno, del PP. Según el Ejecutivo autonómico, ello supone “un inicio de la recuperación de la normalización” de la lengua catalana en Baleares, aunque considera que para “volver a la normalidad lingüística” de Baleares, dicha partida “deberá ir en aumento durante los próximos ejercicios”.

Por otro lado, el presupuesto dedicado a normalización lingüística del Consell de Mallorca, presidido por Podemos, aumenta un 72 % de cara al año que viene hasta situarse en un millón de euros, que se gastarán en ayudas, premios, becas y estudios, entre otras cosas. Cabe recordar que el PP se ha mostrado de acuerdo con las “campañas para defender y dar valor a nuestra lengua”, según declaraciones a Gaceta.es del exvicepresidente popular del Consell Joan Rotger.

El Consell de Ibiza, por su parte, también ha anunciado que su Presupuesto para 2016 “recogerá esta nueva etapa de recuperación de las políticas de fomento del catalán”.

 


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