AGLI Recortes de Prensa   Lunes 14  Diciembre  2015

El legado de Mariano Rajoy: un desastre sin paliativos (2)
Si la herencia económica es un desastre sin paliativos, la herencia política es peor aún. Rajoy ha dejado España mas dividida que nunca y la ha llevado a la más absoluta irrelevancia internacional
Roberto Centeno El Confidencial 14 Diciembre 2015

Antes de continuar con el legado de Rajoy, es obligado comentar el lamentable 'show' de los 'tres y media'. Un festival de mendacidad y de ignorancia, inconcebible en las sociedades avanzadas donde la incompetencia y la mentira se pagan muy caras. Soraya mentiría con la desvergüenza y el cinismo que la caracterizan, y sus adversarios fueron incapaces de dejarla en evidencia porque ni siquiera conocen las cifras básicas del Estado. A todos les traen al pairo una deuda y unos déficits insostenibles. Se acabó la 'austeridad', ya lo pagarán nuestros hijos y nietos. Y de cambiar nuestro obsoleto modelo productivo, sin lo cual ni empleo digno ni crecimiento estables son posibles, ni pío.

Pero vayamos al Himalaya de mentiras que soltó la doña. “El PP sabe crear empleo”, dijo sin inmutarse, y utilizó las cifras de la EPA para 'demostrarlo'. Cifras que no miden el empleo real porque si se crean dos empleos de 10 horas semanales y se destruye uno de 40, no se ha creado empleo, sino que se destruye. Razonar sobre las cifras de la EPA supone un grado de ignorancia inaceptable en quienes pretenden acceder a la Presidencia de la nación. Ni uno solo le tapó la boca a la doña explicando que la única cifra válida es la de Contabilidad Nacional, que mide los empleos “a tiempo completo equivalente”, y que así medidos hay 500.000 menos que en 2011, o que el número de horas trabajadas en la economía ha caído un 14%.

Y luego, ¿cómo la doña pudo tener el cinismo de afirmar que el rescate hubiera “obligado a reducir las pensiones un 20%”? La condición del rescate era reducir el déficit, no las pensiones, algo sencillísimo sin más que eliminar duplicidades entre AAPP. Malo es que los aspirantes a presidir España desconozcan que el no pedir el rescate fue una imposición de la Sra. Merkel a Rajoy para garantizarse que las cajas alemanas recuperaran hasta el último euro de sus insensatos préstamos a banqueros corruptos. Y que a cambio le garantizaría acceso a la barra libre del BCE, pero que el no haber sido rescatados costará a las generaciones futuras 600/700.000 millones de euros. Es inaceptable que lo desconozcan.

O que la economía se está desacelerando y que 2016 será peor que 2015. Se ve que los candidatos ignoran que la Autoridad Fiscal Independiente (AIReF), que tiene el mejor modelo de Europa para calcular el PIB mientras que el BdE y el INE solo cuadran a martillazos los deseos del Gobierno, demuestra que la economía crece al 2,4% y no al 3,4%. Y la doña, crecida ante tanta ignorancia, dijo: “España genera bienestar”, lo que es verdad para las legiones de enchufados, los oligarcas y los corruptos. Tampoco a nadie se le ocurrió preguntar cómo es que si la economía va tan bien han escondido a todos los ministros económicos. Por ello, para decidir su voto, háganse dos preguntas sencillas: ¿Vivo mejor o peor que en 2011? ¿Van a vivir mis hijos peor o mejor que yo? Y actúen en consecuencia.

La herencia política
Pero si la herencia económica de Rajoy es un desastre sin paliativos, la herencia política es peor aún, y este tema crucial apenas fue mencionado en el debate. Rajoy ha dejado España mas dividida que nunca y la ha llevado a la más absoluta irrelevancia internacional. Ante los atentados de París, donde Hollande se ha reunido con todos los jefes de Estado, a Rajoy le dejaría al margen porque nadie cuenta con este pusilánime. Quiere, como toda la izquierda y los perroflautas, todas las ventajas que nuestra sociedad puede ofrecer pero no está dispuesto a hacer nada para defenderla, deja que otros lo hagan por él, lo que nos convierte en un socio desleal que no merece la confianza de aliado. 'No a la guerra ni para defender nuestro modo de vida y a nuestros hijos' es su lema.

Luego la omisión criminal de Rajoy ante el secesionismo a quien ha financiado y ha permitido el incumplimiento flagrante y sistemático de la ley, lo que ha hecho posible que los sediciosos hayan desarrollado todo el proceso de ruptura, de siembra de odio a España y de marginación de los catalanes no secesionistas sin oposición alguna. Esto ha producido una fractura brutal de la sociedad catalana, que perdurará durante generaciones. Rajoy ha incurrido en varios delitos tipificados en el Código Penal (art 408), “omisión del deber de perseguir los delitos y sus responsables”. Y ninguno de los presentes en el debate le espetó a la doña que su jefe es un presunto delincuente que debería ser procesado.

Rajoy ha puesto, además y desde el principio, el BOE al servicio de los oligarcas del Ibex que le han influido, cuando no han redactado directamente, como Abengoa vía Montoro. Ha permitido como jamás en el pasado el abuso de posición dominante de los monopolistas. Y ahora el PP dice que el Ibex “quiere debilitar a Rajoy” ¿Pero cómo van a querer debilitar a quien ha tapado, con mas de 200.000 millones, los agujeros de su incompetencia? Los grandes oligarcas monopolistas cobran, según la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia, 44.000 millones al año de mas por los bienes y servicios que suministran a las AAPP. Su eliminación solucionaría el futuro de las pensiones, de la sanidad, educación y dependencia. Pero ni se mencionó.

El resumen es claro. Rajoy deja una España dividida internamente e irrelevante en el exterior. Votar a este mentiroso compulsivo es votar por las élites oligárquicas a quienes ha protegido y pagado por sus errores. Votar por la no separación de poderes, votar por la no independencia de la justicia y de los reguladores. Es votar por la corrupción, “no voy a hacer más de lo que he hecho”, ha afirmado. Votar por una ley electoral donde los diputados no representan a los electores sino a los capos mafiosos que les ponen en una lista. Votar por el recorte de las pensiones. Y votar por que sus hijos y nietos vivan permanentemente peor que sus padres.

La quiebra de las pensiones
Si la herencia económica ha hecho mas pobres a la mayoría de las familias y ha lastrado gravemente el futuro de nuestros hijos, si la herencia política ha dividido y enfrentado a los españoles, puesto en riesgo como nunca antes la unidad de España y nos ha expulsado del mapa de las naciones fiables, la herencia social de Rajoy nos ha colocado a la cabeza de Europa en desigualdad y en pobreza; mientras, estamos a la cabeza en concentración de riqueza y poder económico. A final de 2014, las personas en riesgo de exclusión social ascendían a 13,5 millones, la cifra mas alta jamás alcanzada, mientras que el número de las mismas en situación de privación material grave superaba los tres millones. La distancia entre pobres y ricos nunca ha sido mayor en España que con Rajoy.

Y los primeros que deberían tener muy claro lo que les espera con Rajoy y el PP son los 8,5 millones de pensionistas, que están siendo objetivo esencial del engaño masivo de este Gobierno. Rajoy, aparte de casi liquidar la caja de las pensiones, liquidaría también el mantenimiento del poder de compra de los jubilados eliminando la revalorización anual con el IPC con la Ley del Factor de Sostenibilidad. Si apenas se ha notado aún, ha sido solo porque estamos en deflación y el IPC baja en lugar de subir, pero cuando vuelva a la normalidad, los pensionistas perderán poder de compra a chorros, algo que en el debate increíblemente ni se mencionó.

Pero lo más grave es la quiebra del sistema acelerado por los trabajos basura que se están creando, y que restan y no suman recursos para el pago de las pensiones. La AIReF cree imprescindible pagar con impuestos las pensiones de viudedad y orfandad (20.000 millones año) porque el fin de la caja de las pensiones en 18 meses obligará a reducir estas un 20%. Y pagar con impuestos es imposible por el déficit brutal que generaría. Además, a partir de 2019, el valor de la pensión inicial se ajustará en función de la esperanza de vida y esto implicará una rebaja drástica de las pensiones recibidas por los futuros pensionistas. Y esto está ya aprobado por ley. Así que ya saben los pensionistas actuales y futuros, voten a Rajoy y su ruina estará asegurada.

La herencia moral
Pero es en la herencia moral donde Rajoy da su verdadera talla, algo que acaba de demostrar una vez más con su reacción mentirosa y cobarde ante el atentado de Kabul, y donde la incompetencia de su Gobierno raya lo criminal. Es un inepto total que nunca afronta los problemas, los niega o los relativiza cuando ya no puede negarlos, jamás los reconoce e intenta solucionarlos. Podría, por ejemplo, haber cortado la corrupción desde el principio, pero ha tolerado toda una trama corrupta a todos los niveles donde la cúpula del PP se ha beneficiado personalmente (Bárcenas) y 45 de sus diputados realizan “asesoramientos”. ¿Se acuerdan de Trillo y de Pujalte llevándose una pasta por “asesorar verbalmente” sobre renovables? Y ahora Gustavo de Arístegui, o Gómez de la Serna, diputado del PP por Segovia.

Y es aquí donde Rajoy supera todas las cotas del cinismo y la mentira: “Mi labor contra la corrupción es permitir que la policía y los jueces hagan su trabajo con total libertad”. Entonces, ¿por qué Santamaría hizo gestiones con la policía para conseguir un trato de favor a Bárcenas, como ha denunciado Pedro J. y nadie lo ha desmentido? ¿Por qué Rato y Pujol no han sido procesados y están en la cárcel? ¿Por qué los delincuentes de los ERE y la cúpula del PP que recibía sobres de Bárcenas, incluido él mismo, no han devuelto un euro y todos están en su casa? Esta es la España que Rajoy no esta dispuesto a cambiar. Muchos votantes de buena fe se están dejando engañar por la patraña de que el PP es el único que tiene experiencia y que los demás no la tienen. Cojan, por ejemplo, a Cospedal, que le dice a Rivera que “ para ser presidente hay que venir con España aprendida”.

Fíjense lo aprendida que la tiene que ha sido maillot amarillo en incumplimiento del déficit en Castilla-La Mancha, maillot amarillo en conseguir enchufes y canonjías a su marido, maillot amarillo en recortes en sanidad y similares. Claro que de algún sitio tenían que salir los 136.000 euros en tarjetas que se fundió Nacho Villa, el capo de Telecospedal, y su 'amiga', la corresponsal en Asia que cobraba 12.000 euros al mes, más que el presidente del Gobierno, y tenía una oficina en Hong Kong, esencial para tener informados a los manchegos. O los ministros y diputados que no solo legislan sino que aún tienen tiempo de asesorar directa o indirectamente a empresas y oligarcas, ¡eso si que es productividad!. ¿Qué sería de España si nos faltasen estas/os expertas/os?

Y lo del atentado de Kabul es la gota que colma el vaso de toda una legislatura presidida por la incompetencia, la mendacidad y la cobardía. Nuestra embajada no ha sido atacada porque fuera de España sino porque era la peor defendida de la capital afgana, la única fuera del perímetro de seguridad y con sistemas de defensa irrisorios, una chapuza típica de este Gobierno de ineptos y por lo que más de uno deberá responder. Y luego el 'manejo' de la noticia, primero que un policía español sufría heridas pero no graves, luego que el ataque no era contra nuestra embajada sino contra un hotel frecuentado por europeos, y como eran otros el objetivo no había problemas. ¿Cabe acaso mayor grado de bajeza y de miseria moral? Luego que sí, que era contra España, falso también. Un incompetente, un mentiroso y un cobarde incapaz de afrontar los problemas, este es Rajoy. España no se merece a nadie así como presidente, y aquellos que le voten el domingo demostrarán ser tan indignos como él.

La cobardía como doctrina de Estado
Editorial  www.gaceta.es 14 Diciembre 2015

En cualquiera de los países con los que nos gusta compararnos, el poder reacciona ante una agresión tratando de salvar, al menos, la ilusión de que es posible responder. En España, no. Aquí decimos que no ha habido agresión.

Ha sido desoladora la primera reacción oficial de nuestras autoridades ante el atentado talibán contra la legación española en Kabul. Lejos de increpar a los asesinos o, aún menos, de amenazarles con represalias, la primera obsesión de nuestros políticos ha sido intentar convencernos de que el ataque, en realidad, no iba “contra nosotros”. Al parecer, nuestra gente en misiones exteriores muere por fenómenos meteorológicos, accidentes desdichados o turbias maquinaciones del azar, pero nunca por una agresión enemiga. Porque, claro, ¿quién va a querer atacar a España, con lo pacíficos y buenos que somos? ¿Quién va a considerarnos enemigos? Cualquier cosa antes que reconocer que hay un conflicto y que, queramos o no, somos parte de él. Y que en los conflictos hay bajas. Nuestras.

En cualquiera de los países con los que nos gusta compararnos –Gran Bretaña, Francia, etc.-, el poder reacciona ante una agresión tratando de salvar, al menos, la ilusión de que es posible responder. Lo hemos visto en Francia después del 13-N. Hollande sabe perfectamente que llevar el portaaviones Charles de Gaulle a Siria no va a servir para machacar al yihadismo en Europa, pero un jefe de Estado está obligado a demostrar a su pueblo que no se queda quieto, que no aguanta la bofetada en silencio, que está dispuesto a devolverla. En España, no. En España ni siquiera ponemos la otra mejilla. En España decimos que no ha sido una bofetada o que, en todo caso, ha sido sin querer. No se puede ser más cobarde.

A Rajoy se le ha visto el plumero de plumas blancas, pero no es el único, porque también son numerosos los casos de acciones militares en Afganistán, por ejemplo, donde el Gobierno Zapatero quiso hacer pasar los muertos en acción por víctimas de accidentes. La cobardía institucional forma parte del repertorio político español desde el 11-M, cuando el pueblo, convenientemente agitado por la oposición más irresponsable de todos los tiempos, dio en echar la culpa de los atentados al Gobierno, y no a los asesinos. Ese día quedó claro que los españoles, o buena parte de ellos, no soportan la idea de que alguien pueda atacarles. Los políticos tomaron buena nota. ¿Para fortalecer a la opinión pública? No: para hundir aún más la cabeza en la tierra.

Una de las funciones primordiales del estado es proteger a sus ciudadanos. Para eso los ciudadanos entregamos al estado el monopolio legal de la violencia, que es un rasgo esencial del estado moderno y que, en democracia, es absolutamente legítimo. Ese deber de protección implica que el estado ha de estar dispuesto a responder. No es posible proteger a todos todo el tiempo, pero sí es posible reaccionar ante una agresión de manera tal que el agresor, u otros como él, desistan de repetirla. Cuando el estado no es capaz de cumplir esa función, entonces toda su legitimidad se viene abajo. Si el estado no es capaz de protegerme o, al menos, contestar cuando alguien me golpea, ¿para qué me sirve? Un estado cobarde es, por definición, un estado suicida. España.

España está llena de hombres y mujeres valientes. Los policías asesinados en Kabul, por ejemplo. También los miles de militares, hombres y mujeres, que están repartidos por el mundo en misiones militares. Y los ingenieros que sacan adelante proyectos en América, o los investigadores que se dejan las pestañas en microscopios en cualquier universidad europea, o los pequeños empresarios que intentan sobrevivir todos los días a pesar de la ruina nacional. Pero si los españoles son valientes, España, colectivamente hablando, es cobarde. Lo es porque nuestros políticos han convertido la cobardía en doctrina institucional. Pocos se atreverán a decirlo, pero todos lo saben. El primero, Rajoy.

Rajoy o la desgracia estratégica
Rafael L. Bardají Libertad Digital 14 Diciembre 2015

"Puede que no te interese la guerra, pero la guerra sí se interesa por ti". Es una célebre frase atribuida a León Trotski en algún momento de la guerra civil rusa que siguió a la revolución bolchevique. Casi cien años más tarde, el presidente del Gobierno español debería habérsela aprendido ya. Pero no.

Mariano Rajoy estuvo a punto de alcanzar el Gobierno en 2004, pero un atentado islamista, el mayor ataque terrorista perpetrado contra España hasta el momento, se lo impidió. La histeria social del momento parece haberle infundido la idea de que aquel ascenso truncado fue consecuencia del activismo internacional de su jefe de Gobierno y líder de su partido, José María Aznar.

¿Por qué creo eso? Miremos algunas reacciones recientes: en verano de 2014, cuando el presidente americano Barack Hussein Obama convocó una cumbre especial para formar una coalición internacional contra el Estado Islámico, el Gobierno español se abstuvo de participar y tardó tres semanas en decidir unirse al esfuerzo colectivo, fraguado en plena cumbre de la OTAN. Irak le debía de parecer al Gobierno un lío morrocotudo y Siria un avispero en el que no se nos había perdido nada.

Hace un mes, tras el trágico ataque yihadista de París, Rajoy se apresuró a manifestar nuestra solidaridad verbal, a la vez que posponía cualquier decisión sobre una contribución militar para luchar contra el Estado Islámico. Las elecciones generales del 20-D ya habían sido fijadas y, bajo el síndrome de Irak, lo que menos podía desear el líder del PP era reavivar los eslóganes del "No a la guerra" y enturbiar aún más un debate electoral que se le auguraba poco favorable.

Bajo la presión de un entorno internacional cada vez más involucrado contra el Estado Islámico, el ministro de Exteriores dio a entender que España estaría dispuesta a liderar la misión en Mali con el objeto de liberar tropas francesas y que éstas se pudieran dedicar a luchar contra el Estado Islámico directamente. Más allá de la bravuconería de querer reemplazar a un millar de efectivos desde el avión de transporte y las dos docenas de militares españoles desplegados en misión de entrenamiento en aquel país, el anuncio se convertiría en aguas de borrajas al conocerse el asalto con rehenes al hotel Radisson Blue de Bamako. Lo que se planteaba como una misión rutinaria pasaba a ser primera línea de fuego.

A continuación, el presidente, al igual que el ministro de Exteriores y el de Defensa, se refería a la misión española en Turquía como el núcleo de nuestra contribución contra a la lucha contra el Estado Islámico. Daba igual que la batería de misiles antiaéreos Patriot y el contingente de artillería de un centenar de hombres realmente estuviera en suelo turco desde comienzos del 2015 como parte de la rotación acordada por la OTAN en su misión Active Fence, en marcha desde 2013 y cuyo objetivo era proteger el espacio aéreo turco de posibles amenazas derivadas de la guerra civil siria. De hecho, la OTAN solicitó a España que sustituyera a Holanda en verano de 2014. Da igual, otra misión rutinaria que se le complicaría al Gobierno una vez que los cazas turcos derribasen al avión ruso SU-24, el pasado 24 de noviembre. Se acabó volver a sacar pecho de nuestra contribución a la seguridad de Turquía, sumida en una escalada de honor con Rusia que poco bueno promete.

Finalmente, en la noche española del viernes, el presidente del Gobierno se apresuró en medio de un mitin electoral a negar que el asalto contra la embajada española en Kabul fuera realmente un ataque directo contra nuestra legación diplomática. Sorprendente la rapidez en negar que España también sufría ataques terroristas cuando todavía proseguían los disparos en Kabul.

Creo que debemos perdonar la falta de información y algunos de los errores que se pueden derivar de la misma. Pero de un líder político se espera algo más de calma ante una situación inesperada de crisis. Correr a negar algo aún en marcha no responde al debido principio de transparencia para con los ciudadanos, sino al miedo a verse desbordado. Al temor a revivir el 13-M y sus fatídicas consecuencias electorales. Los elogios a la heroicidad de nuestros policías nacionales no pueden ocultar ese miedo en el que está instalado el Gobierno en lo tocante al yihadismo. Miedo que raya en la cobardía.

El presidente del Gobierno decidió no presentar sus medidas de recortes hasta pasadas las elecciones andaluzas de marzo de 2012, en la vana esperanza de que ocultando unas medidas necesarias la suerte electoral le favoreciera. Pero no fue así y el PP se dio un sonoro batacazo en las urnas.

Con el yihadismo puede ocurrirle otro tanto. Seguimos en ese limbo extraño que es el nivel de amenaza 4 plus, que no es ni 5 ni el máximo de 5. España sale en negro en todos los mapas del yihadismo; y nuestros vecinos o se han deshecho como azucarillos en un baño de sangre –el caso de Libia– o son cada vez más frágiles frente a la amenaza islamista. Nadie puede descartar que se pueda producir otro ataque contra España en los días que vienen. Ningún servicio de inteligencia, por bueno y eficaz que sea, puede garantizar un cien por cien de fiabilidad. Se ha visto en París y en San Bernardino. Y en Kabul ahora.

Tener como estrategia la esperanza es, sinceramente, una irresponsabilidad. Claro que, como nación, España no ha tenido una estrategia desde Felipe II. Aznar la tuvo en su cabeza, pero el país no le siguió. La de Mariano Rajoy, entre el miedo, la negación y la inacción, no promete más que desgracias

El voto útil de la derecha
Santiago Abascal Libertad Digital 14 Diciembre 2015

Querido compatriota:

Sé que el próximo día 20 tienes una decisión difícil que tomar. De las próximas elecciones va a salir el Congreso de los Diputados más fragmentado de nuestra democracia. Y la izquierda, en todas sus variantes, va a ser predominante.

Sé que estás descontento con lo que ha hecho el Partido Popular durante estos cuatro años. No eres el único que se siente traicionado por Mariano Rajoy. A pesar de haber tenido una de las mayorías absolutas más importantes de la democracia, nuestro presidente del Gobierno ha incumplido su programa: ha subido el IRPF por encima de las demandas de IU, ha sido incapaz de mantener la defensa del no nacido, ha humillado a las víctimas del terrorismo, aceptando la política de rendición de Zapatero.

Durante cuatro años no ha hecho nada por reducir el costoso Estado autonómico y ha sido incapaz de reaccionar ante el desafío separatista de Artur Mas. A pesar de lo que nos prometió, ha mantenido la politización de la Justicia, repartiéndose con los otros partidos del sistema partitocrático los sillones del Consejo General del Poder Judicial. El resultado: una Justicia politizada e ineficaz que garantiza que los políticos sean condenados por delitos de corrupción sólo cuando suena la flauta.

Estás descontento, pero tienes miedo de no votar al PP porque quieres que tu voto sea útil. Pero si el PP incumple su programa y le vuelves a votar, ¿por qué va a rectificar?, ¿por qué va dejar de incumplir? ¿Para qué sirve votar a un partido de derechas si lo que va a hacer es política de izquierdas? Rajoy convierte tu voto útil en inútil, porque se ha rendido ante la izquierda. Si lo ha hecho teniendo mayoría absoluta, ¿imaginas lo que puede ser un Gobierno popular en minoría? Por eso tienes que superar la tentación suicida de votar otra vez, sólo por miedo, al mismo Mariano –al mismo– que ya te ha engañado.

Sé que tienes otra tentación, comprensible pero equivocada. Quizá estés pensando en castigar al PP votando a Ciudadanos. Las encuestas dan a Ciudadanos grupo parlamentario propio y capacidad para ser decisivo. Votando a Ciudadanos tienes la seguridad de que tu voto no se perderá en los restos de la Ley D’Hont, pero Ciudadanos es un partido que se define a sí mismo como de centroizquierda. Su programa económico es claramente socialdemócrata, está a favor del aborto libre y de la eutanasia, de la ideología de género, de avanzar aún más en la descentralización del Estado implantando un modelo federal, de poner trabas a la educación concertada… Y algo más, muy importante: no está tan claro que Ciudadanos vaya a pactar con el PP. En Andalucía los votos de Ciudadanos han hecho presidenta a Susana Diaz. ¿Quién te asegura que Albert Rivera no va a utilizar tu voto para formar un Gobierno de izquierdas colaborando con PSOE y Podemos?

Pero es que, además, tu voto a Ciudadanos está dando a Mariano Rajoy un mensaje equivocado. Le estás diciendo que tiene que irse aún más a la izquierda, que no ha sido lo suficientemente progre. Le estás diciendo al Partido Popular que tus ideas no merecen ser defendidas.

En Vox estamos teniendo una campaña complicada. El sistema corrompido nos lo ha puesto muy difícil. Apenas hemos tenido presencia en medios y las encuestas ni preguntan por nosotros. En un acto de arbitrariedad sin precedentes, la Junta Electoral Central ha secuestrado nuestra propaganda electoral porque utilizamos en nuestros sobres los colores nacionales. Como no han podido encontrar un artículo de la Ley Electoral que lo prohíba, han tenido la desvergüenza de decir que se trata de una interpretación no literal sino "implícita" de la ley, de mayor gravedad en la medida en que sirve para restingir derechos fundamentales como el de participación política y el de libertad de expresión.

No te voy a engañar. No vamos a sacar tantos escaños como Ciudadanos o el Partido Popular. Pero un solo escaño de Vox será más útil que 180 escaños inútiles en manos de Mariano Rajoy. En Vox nos comprometemos a defender en el Congreso los valores en los que crees. Nos dejaremos la piel por defender la familia y la vida de todos los seres humanos. Denunciaremos sin descanso el despilfarro autonómico y el gasto político. Presentaremos propuestas para terminar con el expolio fiscal que sufren las familias y las pymes españolas. Promoveremos una legislación social que proteja a los más desfavorecidos haciendo que España sea un Estado del Bienestar para los ciudadanos, no para los políticos.

Nuestra voz estará en el Congreso para defender la unidad de la Nación, y exigiremos al Gobierno la utilización de todas las herramientas que nos brinda nuestra Constitución contra los separatistas. Y seremos los únicos que nos atreveremos a decir que hay que plantar cara al fundamentalismo islámico y a denunciar los turbios negocios que nuestras élites políticas y económicas tienen con las monarquías del Golfo Pérsico.

Un solo diputado de Vox en el Congreso obligará al PP a que no abandone a sus votantes conservadores, liberales, cristianos y patriotas y le obligará a replantearse su eterno viaje al centro de la nada. Somos la mejor garantía de que el PP sea fiel a los valores de sus votantes.

Y, una cosa aún más importante, a diferencia de Ciudadanos, nos comprometemos a que tu voto nunca será utilizado para formar un Gobierno de izquierdas. Tienes mi compromiso personal de que, si es necesario, apoyaremos al Partido Popular para formar Gobierno. A cambio, exigiremos que se comporte de acuerdo con los valores de sus votantes.

¿Has escuchado decir lo mismo a Albert Rivera? Como en tantas otras cosas, el líder de Ciudadanos no se moja en esto.

Votando a Vox no te sentirás estafado porque somos el auténtico voto útil de la Derecha y seremos tu voz en el Congreso.

Santiago Abascal, presidente de Vox.

Patética campaña del PP
EDITORIAL Libertad Digital 14 Diciembre 2015

Qué significativa y reveladora es la campaña electoral que está llevando a cabo el Partido Popular. Se trata de una campaña signada por el conformismo, el triunfalismo y el tremendismo, características que se excluyen entre sí salvo cuando andan de por medio genios de la sociología y la mercadotecnia electoral como Jorge Moragas, Pedro Arriola, Mariano Rajoy y Soraya Sáenz de Santamaría.

Se trata de una campaña conformista porque el PP parece dar por buenos los resultados que le auguran las encuestas, que indefectiblemente muestran que será el partido ganador... y el que cosechará el más tremendo retroceso: los 186 diputados de 2011, fruto del apoyo del 45% de quienes acudieron a esa cita con las urnas, pueden quedarse en apenas 123 y 29%, por citar los datos del Barómetro Sin Complejos.

Se trata de una campaña triunfalista porque el PP parece considerar inconcebible la derrota y porque se considera el salvador de España, una España cuya recuperación sigue pendiente de un hilo y que padece unos niveles de deuda insoportables. Eso, por lo que hace a la economía. Porque en la cuestión nacional la situación es mucho peor: aunque, incomprensiblemente, los partidos estén haciendo como que no está ahí, el golpe de Estado del secesionismo catalán sigue su curso. Y Navarra en manos de los preferidos de la ETA.

Por último pero no en último lugar, se trata de una campaña tremendista porque el PP está agitando el voto del miedo a Podemos y basureando a Ciudadanos, formación a la que pinta poco menos que como una banda de oportunistas harto dispuestos a conformar un tripartito con el PSOE y la formación liberticida acaudillada por el comunista Iglesias. No deja de ser alucinante que esté practicando ese bochornoso juego sucio con el partido al que debe el poder autonómico que conserva tras el descomunal batacazo que se pegó en los comicios de la pasada primavera.

En definitiva, el PP está protagonizando una campaña patética, a la altura por otro lado del candidato que, aunque no lo parezca, presenta, un Mariano Rajoy Brey que ni siquiera es capaz de llenar una modesta plaza de toros en un feudo popular como la localidad madrileña de Las Rozas en el mismo día en que Albert Rivera se daba un baño de masas en el simbólico coso de Vistalegre.

Hay un plan B
Juan Pina www.vozpopuli.com 14 Diciembre 2015

El plan A lleva bastantes décadas fracasando en Europa, algunas menos en España. Es el plan de la socialdemocracia, del gran Estado paternalista y entrometido, de los impuestos crecientes y las libertades menguantes. Es un plan insostenible que sólo puede desembocar en explosión o en implosión. Ésta última parece más probable, como pasó con el socialismo real del otro lado del Telón de Acero.

El plan A es el de todos los partidos sistémicos que este próximo domingo se disputarán los trescientos cincuenta escaños de nuestra cámara baja —bajísima, en realidad, si atendemos a la catadura moral que percibimos en sus integrantes—. El plan A consiste en mantener estrangulada y sometida la economía para beneficio de la oligarquía estato-corporativa que ha falseado el capitalismo y ha hecho de la sociedad un mercado cautivo.

Los partidos sistémicos —aquellos que no sufren el veto de los grandes medios, ni necesitan autofinanciarse porque ya lo hacemos todos vía impuestos—, presentan lenguajes y looks diferentes, pero su programa, mutatis mutandis, es el mismo: aferrarse al plan A y prolongar la agonía de la socialdemocracia para seguir parasitando a la ciudadanía.

La inmensa mayoría de la gente aún no ha tomado conciencia de que existe un plan B, porque el establishment hace esfuerzos denodados por minimizar su difusión y desacreditar a cuantos lo proponen, para impedir que alguien se suba un buen día a la tribuna del Congreso y diga, como en este vídeo, las verdades del barquero. Sin embargo los ciudadanos irán descubriendo el plan B cuando entiendan por fin que, en términos históricos, el plan A está acabado.

Además de ser un plan contrario a toda ética por basarse en la coerción, el plan A sencillamente no funciona en el largo plazo. No es económicamente sostenible sino empobrecedor. Genera una bola de deuda de proporciones monstruosas. Y requiere una represión creciente, sobre todo en los momentos de recesión, cuando hasta los más incautos rehenes de la socialdemocracia despiertan en parte de su síndrome de Estocolmo y vislumbran que la prosperidad anterior había sido ficticia. Por este camino —el camino de servidumbre, como lo llamó Hayek— vamos hacia un futuro de control total en el que seremos siervos grises de un Estado todopoderoso. Hay que desandarlo y emprender el plan B.

Y el plan B consiste en devolver a la gente la Libertad perdida, haciendo de cada ser humano el dueño de su vida, de su hacienda y de sus decisiones. El plan B consiste en restaurar el derecho de propiedad y la libertad de intercambiar bienes y servicios. El plan B consiste en reducir a su mínima expresión el peso, el volumen, el coste y la injerencia del Estado. El plan B consiste en entender el poco Estado que aún persista como una mera autoridad dedicada a proteger nuestros derechos objetivos, nuestra libertad y nuestra propiedad, administrar Justicia aplicando unas pocas leyes claras y estables, y, francamente, muy poco más. Y si algo no debe hacer el Estado es regular la moneda, por lo que el plan B acabará con el sistema de banca central y las leyes de curso monetario forzoso, respetando además las criptomonedas como Bitcoin.

El plan B consiste en entregar a la sociedad civil los servicios esenciales y los sistemas de previsión para la vejez o para contingencias como el desempleo, porque las organizaciones privadas —lucrativas o no— los gestionarán con la excelencia que sólo puede darse si hay competencia entre proveedores. El plan B no dejará a nadie en la estacada, porque prevé sencillos mecanismos de mera compensación financiera para que las personas de renta más baja puedan acceder a los principales servicios o construir su futura pensión en mejores condiciones que hoy, ya que los sistema de cheque canjeable les liberarán de la dependencia del Estado y podrán escoger en el mercado como cualquier otro ciudadano.

El plan B implica reducir drásticamente los impuestos, y la transición puede comenzar bajando IRPF, Sociedades e IVA al 10% en una sola legislatura. En el largo plazo, un Estado mínimo, realmente circunscrito a las áreas de más difícil devolución a la sociedad, podrá mantenerse con apenas un IVA del 5%, eliminando los demás tributos. La paulatina reducción de la carga fiscal debe corresponderse con las etapas de desestatalización de los servicios y del sistema de pensiones.

El plan B incluye la abolición de la intolerable multa mensual por emprender: la brutal cuota de autónomos que lastra el desarrollo de un auténtico capitalismo de base y beneficia solamente al aparato político-burocrático parasitario y a la gran empresa privilegiada por él. En el plan B no hay espacio para el concubinato entre la élite estatal con sus primos de la aristocracia directiva mediante las escandalosas puertas giratorias, ni para los rescates a algunos con el dinero de todos, ni para las subvenciones a empresas ni a entidades privadas de ningún tipo (partidos, sindicatos, confesiones religiosas, asociaciones diversas).

El plan B integra la sustitución rápida del dirigismo cultural por el mecenazgo ciudadano plenamente deducible hasta un tope muy alto, de tal manera que no sean los políticos quienes decidan el rumbo de la cultura ni puedan esculpir los valores predominantes. El plan B es el plan de quienes respetan la libertad educativa de padres y escuelas, incluyendo la opción de enseñanza en el hogar. Es, también, el plan de quienes consideran que el Estado no tiene derecho a meterse en las cuestiones bioéticas, pues competen a cada persona.

Este domingo podemos caer en el juego de siempre y escoger a cualquiera de los valedores del statu quo para que en el corto plazo gobierne este o no gobierne aquel, o podemos plantarnos, pensar a largo plazo y apoyar el plan B, concretado en el contraprograma de la opción libertaria, cuya voz es aún tenue pero cuya determinación es inquebrantable.

Del PSOE al POSOE
Javier Orrico  Periodista Digital 14 Diciembre 2015

Aunque entonces le dimos hasta en el cielo de la boca (no habíamos conocido más que la Dictadura, y lo queríamos todo), escuchar hoy a Felipe González y ver los espantajos que le han sucedido, nos lleva, como tantas otras cosas en España, a la melancolía. No sé si es esa la razón secreta del escandalillo que produjeron la semana pasada las manifestaciones del nuevo líder de la izquierda española (eso es a lo que aspira Pablo Iglesias), en el fondo la nostalgia que despierta comparar lo que fue la Transición, de la que tanto renegamos, con este sainete que vivimos hoy. Lo de Iglesias Turrión y su referéndum de autodeterminación en Andalucía del año 1977 –cuando ni siquiera se había aprobado la Constitución y no había ni autonomías- revela dos cosas: la verdadera dimensión de la incultura de Turrión y el estado penoso de nuestra universidad y de nuestra política.

Que un profesor de ¡Ciencias Políticas! desconozca hasta los acontecimientos más básicos de la historia reciente de España, y que pretenda ser presidente de una nación cuya historia ignora, explica muy bien los errores de un régimen que arrasó con el mérito personal, y, por ello, acabó ahogado en la corrupción y el mando de los peores. Repasen la letra de “Cambalache”, el tango de Enrique Santos Discépolo, que allí estaba ya todo.

Pero lo que nos trajo a la memoria el desatino de Iglesias, que encima parece que sube en las encuestas, fue la inevitable comparación entre aquel PSOE y éste, el postzapaterista, el incapaz de enviar a ZP definitivamente a Venezuela, a hacerse fotos con gorrita, y catalizar con su suave presencia el fin definitivo del chavismo. No levantarán cabeza hasta que no lo hagan, hasta que no vuelvan a ser un partido socialdemócrata de verdad, occidentalista, europeo (mírense en Francia) y español, ajeno a la imposición de unos modos de vivir y una moral de Estado que caracterizó al zapaterismo y regresa con Podemos, los revolucionarios del belén. En Alicante ya han empezado a restringir las terrazas en las calles y se han iniciado, en toda la Comunidad Valenciana, las advertencias a los médicos y a los funcionarios sobre la lengua que han de utilizar en su trabajo. Y hasta creo que han incluido a una candidata independentista para el Senado. Ya verán la sorpresa que se van a llevar muchos cuando los separatistas valencianos de Compromís empiecen a mostrarse en plenitud como son: peores, por conversos, que los mismos catalanes. Y Podemos, con ellos, y el PSOE, metiéndolos en Troya.

El referéndum en Andalucía a que se refería Turrión fue para todo lo contrario de lo que dice el ignorante: para conducir su proceso autonómico hacia el mismo nivel de competencias que se le iban a conceder a Cataluña, País Vasco y Galicia. Es decir, que aquel PSOE lo hizo para que en España, empezando por Andalucía, no hubiera privilegios ni asimetrías. Que lo hizo, vaya, para la igualdad. Como el fallido intento de la LOAPA, que un tribunal irresponsable dejó inútil.

Mientras que el PSOE de hoy, esto del pobre Sánchez, tan perdido que ya no sabe por dónde le vienen los capones, propone exactamente lo contrario: singularidades, privilegios, asimetrías, senado de diseño para Cataluña (como si así los fueran a conformar, cuando pretender conformarlos ha sido el gran error desde el origen), reconocimientos y zarandajas diversas para justificar, al final, un pseudoconcierto económico a la vasca, que sólo nos dejará más ruina. Su error gravísimo ha sido irse al terreno de sus adversarios, olvidando quién fue antes del nefasto ZP. Y por eso se lo están comiendo entre los nacionalistas y Podemos, por un lado, y los que quieren seguir siendo españoles, que se han ido con Rivera, por el otro. Que Felipe se lo explique a su partido a ver si queda algo antes de que Podemos nos ponga a todos en cola.

¡Hoy gran gala de perdedores!
Vicente A. C. M.  Periodista Digital 14 Diciembre 2015

Mientras la campaña electoral agota sus últimos días y a partir de mañana dejaremos de sufrir el bombardeo de encuestas tendenciosas cocinadas al gusto del consumidor, véase del pagador, los independentistas catalanes siguen su escenificación bochornosa del compadreo para la formación de un Gobierno de la Generalidad de consenso que asuma la etapa final de la secesión. Parece ser que Artur Mas será de nuevo el Presidente, aunque muy mermado de atribuciones y limitado a una especie de función representativa y como embajador internacional del proceso soberanista. Y la Fiscalía y el Gobierno en funciones de España en su típica actitud de “a verlas venir”. Y todo ello en un periodo en el que España va a sufrir, si se cumplen los pronósticos, la peor situación política de su corta Historia democrática con un Parlamento fraccionado sujeto a pactos de Gobierno complejos que solo pueden acarrear una etapa de inestabilidad, de indefinición y de bloqueo Institucional emulando sistemas políticos tan poco ejemplares como los de Italia.

Esta noche se nos presenta el típico duelo televisivo en forma de falso debate entre los dos principales líderes de los partidos políticos que se han ido alternando en los diferentes Gobiernos de España, con sus propias mayorías absolutas o en coaliciones con partidos nacionalistas, que supieron sacar buen rédito a su bastardo apoyo obteniendo concesiones y privilegios muy por encima del resto de autonomías, para finalmente plantear la ruptura de España mediante la declaración unilateral de independencia. Una bufonada protagonizada por los representantes nacionalistas separatistas del Parlamento de la Comunidad Autónoma de Cataluña en una resolución ilegal, anulada mediante sentencia por el tribunal Constitucional, al que no tienen intención de acatar.

La exigencia es que ambos líderes deberían pronunciarse sobre este asunto y dar un mensaje de Unidad en un momento en que otras formaciones políticas como PODEMOS apuestan claramente por otras opciones. Aun siendo importantes otros asuntos de tipo económico y social donde PP y PSOE mantienen discrepancias, a veces esenciales, está en juego algo más importante como es la propia supervivencia de España y el “imperio de la Ley”. NO puede haber matizaciones en cuanto a la respuesta a dar a los secesionistas si avanzan en su hoja de ruta. NO es admisible permitir el que el nuevo Gobierno de la Generalidad comience la nueva legislatura vulnerando no ya la Constitución sino también leyes fundamentales del Estado.

No puede haber silencios, ni declaraciones ambiguas y sí mostrar rotundidad en la defensa del Estado de Derecho, de la Unidad de España y de todos los españoles, lanzando un mensaje claro a los secesionistas de que no van a conseguir ninguno de sus bastardos objetivos y que caerá sobre ellos todo el peso de la Ley. Y la primera acción deberá ser ya determinada sin que los secesionistas intenten aprovechar el “impasse” de las semanas posteriores al día de las elecciones que no auguran una solución ni rápida ni fácil para la formación del nuevo Gobierno de España. Es preciso e ineludible dar ya un ultimátum y que no existan dudas de que se llegará hasta donde sea necesario para impedir la comisión de este delito. Proporcionalidad no está reñida con rotundidad. El efecto debe ser inmediato y se deberá asumir el control de la Autonomía suspendiendo cuantas Instituciones y cargos hayan mostrado desacato y traición al Estado.

Como millones de españoles creo mi deber conocer de primera mano las declaraciones, los mensajes de estos candidatos para así hacerme mi propia composición de lugar. Y no es que no la tenga ya consolidada desde hace años en el caso de Mariano Rajoy, del cual no he escondido públicamente mi decepción y rechazo, y desde hace meses de Pedro Sánchez, pero aún considero importante comprobar si por una sola vez PSOE y PP no se enzarzan en cuitas sectarias y se dedican a pensar en España y en los españoles, sobre todo los que han nacido y viven en Cataluña, dejados a sus suerte en manos de delincuentes, rufianes y falsos profetas visionarios envueltos en banderas independentistas.

Desgraciadamente creo que otra vez volveré a decepcionarme y comprobar que dos de los máximos representantes de esta casta política, así calificada por otros que ya se comportan igual o peor, no están a la altura moral, ni por convicción ideológica para acometer juntos la defensa de España, nuestra Patria común de todos los españoles que así nos sentimos. Y si es así, no quiero ahora declarar públicamente cual será mi respuesta personal sobre el futuro al que nos llevan, que ni acepto ni puedo asumir como español que juró defender y besó la bandera de España.

¡Que pasen una buena velada de debate entre perdedores!

EL TERRORISMO COMO LA GANGRENA: O SE CORTA O…
Antonio García Fuentes  Periodista Digital 14 Diciembre 2015

Acaba con “el cuerpo vivo, el que invadido, termina por morir”; el cirujano lo sabe mejor que nadie, por ello tratará de “cortar a tiempo”; pero “los cirujanos políticos que hay hoy en Occidente, no son como “aquellos patricios romanos cuando el imperio peligró por la rebelión de los esclavos”; que aunque parezca un caso no equiparable al actual, “yo no lo veo así y similarmente se puede considerar el mismo caso”; por cuanto en ambos casos lo que querían “era cambiar al mundo”.

EN EL TERRORISMO: TEMPLAR GAITAS NO VALE: O se acaba con él o las consecuencias ni imaginarse pueden; y por cuanto el asunto es de una gravedad enorme. Entiendo que lo que a los políticos les da miedo es, invadir el terreno con tropas a pie, le temen a los muertos que indudablemente se producirían; los terroristas lo saben y se crecen, puesto que en esta situación de MIEDO; saben que "uno de ellos" vale por miles de los uniformados (las masas no cuentan para unos y para otros, son las que ahora y para vergüenza de los de uniforme, son la abundante carnicería para aterrorizar más al resto). Los miserables políticos aguantan, puesto que lo que quieren es más votos y no perder los que tienen... Aparte de ello, "los enemigos del terrorismo", se encuentran divididos y aplastados por deudas públicas que ya apenas si pueden pagar; y una nueva guerra ocasionaría muchísimos gastos más; así es que mala o peor solución; por lo visto tendrán que ocurrir "muchas más cosas" para que Occidente y sus grandes potencias actúen, como deben, o sea eliminar a un enemigo común, que en ello no creo exista la menor duda. Pero ojo, “que cada cual aporte lo que le corresponde y con arreglo a lo que ha recibido y va a recibir, puesto que “de lilas y aprovechados” ya estamos muy hartos”.

ESPARTACO Y ROMA: La historia de este revolucionario luchador contra un sistema establecido, es larga pero lo suficientemente bien conocida, como para que el hecho pasara a la historia mundial, puesto que historiadores de prestigio y de la época, la recogieron y en tiempos “modernos” incluso fue llevada al cine en una magnífica película que ilustra muy bien este hecho histórico. El hecho fue de tal envergadura que la propia “Roma” lo clasificó con la denominación de “Tercera Guerra Servil” y la que se inicia setenta y tres años antes del nacimiento de Cristo y duró más de dos años; iniciándose así, según la historia.

“Espartaco entró en la historia cuando en el 73 a.C. encabezó junto a los galos Crixo y Enomao un motín en la escuela de gladiadores, en la que y como esclavo estaba reducido. De los doscientos gladiadores allí entrenados, setenta consiguieron escapar de aquel “ludus” apoderándose de un vagón de armamento y material de combate, lograron derrotar a la primera tropa que de la cercana Capua enviaron para reducirlos de nuevo. Viéndose libres y con más impedimenta y equipo con el que pertrecharse, saquearon la campiña colindante puesto que fueron liberando esclavos y así lograron un pequeño ejército, refugiándose después en el tupido bosque que por aquel entonces cercaba las laderas del Vesubio. Espartaco fue reconocido como un general y buen estratega, a tener en cuenta por la poderosísima Roma”.

Y así empezó “el gran incendio” que prendió en gran parte de la península Itálica. Cuando el Senado se dio cuenta de lo que “representaba aquello”; trató de movilizar legiones y generales, pero como Roma tenía entonces dos frentes importantes de batalla, en los dos extremos del imperio, estas estaban en destinos más interesantes para Roma y por ello, se tardó tiempo en reorganizarse, pero se hizo lo que había que hacer “en aquel tiempo”; dedicarle todos los esfuerzos y dinero necesarios, para derrotar aquel movimiento, el que como era de esperar, fue aplastado.

Claro que entonces “fue una potencia contra unos enemigos localizables y mucho más débiles”; hoy y en realidad, no sabemos lo que es en realidad ese terrorismo internacional; aunque se sabe que es tolerado y en cierto modo “protegido” por potencias internacionales y el mucho dinero que se consigue con el petróleo; unido todo ello a la intrincada red de “comunicaciones” que hoy invade al mundo; ese cáncer tiene ramificaciones en ya ni se sabe que extremos del mismo; pero sí que se saben “la cabeza principal o las varias cabezas que tiene hasta hoy esa nueva hidra exterminadora”; lo que faltan son cojones y coordinación para eliminarla de raíz.

Así que “el no a la guerra” o “el entendimiento o unión entre civilizaciones”; me parece algo imposible hoy; por mucho que lo aireen unos pacifistas, que lo que pretenden es vivir bien y sin riesgo alguno… “y la vida tiene riesgos”. Pero no todos los países tienen los mismos riesgos y por tanto “las mismas obligaciones”.

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Pero dicho todo ello, hay que plantearse nuestra realidad nacional… ¿Qué nos importan a los españoles las guerras en las que nos quieren implicar? ¿De verdad se dirimen en ellas intereses españoles, o son los de las grandes potencias y el gran capital mundial? Pensemos por nosotros mismos y leamos a otros que como el que indico más abajo, “desmenuzan la mazorca grano a grano” para decirnos lo que sigue:
“Por lo tanto no son nuestras guerras, nos han costado muchas vidas y en el caso del público apoyo de Aznar a la guerra de Irak cerca de 200 muertos y mil heridos en el atentado islamistas del 11-M en Madrid. Lo que constituye un precedente lo suficientemente importante para que España -que además acogió en su territorio, de la mano de Zapatero, el escudo anti misiles de USA en Rota-, no vuelva a las andadas.

Porque sabido es que las fronteras españolas son muy permeables a la entrada de radicales islámicos y si nuestro país asume protagonismo en esos conflictos nos puede costar muy caro, como ocurrió el 11-M de 2004. Si a ellos añadimos los graves problemas nacionales en la economía, el paro -de los más altos de Europa- y el secesionismo catalán, veremos que España no está para meterse en guerras ajenas y lejanas, lo que no quita que podamos colaborar logísticamente o como base militar. Pero enviar tropas, aviones y barcos a las zonas de guerra, cuando además el presupuesto militar español está bajo mínimos, pues nada de nada. Y si después de las elecciones el nuevo gobierno decide meterse en dicho berenjenal militar se equivocará. España no es país para guerras, ni son esos conflictos de su incumbencia, ni estamos preparados para ello. Y lo del ataque a las inmediaciones de la embajada española en Kabul es toda una señal. De manera que atentos y no a la guerra por lo que pudiera pasar”. http://www.republica.com/el-manantial/2015/12/11/espana-no-es-pais-para-otras-guerras/ Entren en esta dirección (periódico español) y lean el resto que merece el ser analizado a fondo; y que no nos engañen más; colaboremos “con los interesados”, pero sabiendo lo que exponemos y en relación a lo que siempre hemos recibido, que no son otra cosa que “las sobras del cuartel”.

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“El precio de desentenderse de la política es el de ser gobernado por los peores hombres”: (Platón). La política nos afecta a todos y por ello no debemos dejarla sólo en manos de los políticos.
Casi todos podemos soportar la adversidad, pero si queréis probar el carácter de un hombre, dadle poder. (Abraham Lincoln)

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y http://blogs.periodistadigital.com/nomentiras.php

Presidenta del Colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE)
Carta de Consuelo Ordóñez a la Liga Profesional de Fútbol después de que no se guardara un minuto de silencio por los policías asesinados en Kabul
Consuelo Ordóñez www.latribunadelpaisvasco.com 14 Diciembre 2015

Estimado señor Tebas:
Mi nombre es Consuelo Ordóñez y le escribo en nombre del Colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE). Redacto esta carta para trasladarle mi sorpresa y preocupación en torno a algo que ayer no sucedió.

Ayer, los campos de fútbol de Primera División no tuvieron recuerdo para los policías nacionales asesinados por el terrorismo en Kabul (Afganistán) el pasado viernes. Sólo en el encuentro que enfrentó al Levante y al Granada se guardó un minuto de silencio.

Con respecto a esto, estoy en la obligación de trasladarle una serie de consideraciones que creo que la Liga de Fútbol Profesional debería tener en cuenta. Como bien sabe, el terrorismo ha marcado a fuego no solo la historia de España, sino también la historia del deporte. El deporte, en virtud de la tenebrosa lógica terrorista, ha sido utilizado por grupos terroristas de todo el mundo para sembrar el miedo y para visibilizar sus pretensiones y objetivos. Desde las Olimpiadas de Múnich del año 72 hasta el maratón de Boston de 2013, pasando por Atlanta 96, el terrorismo ha intentado utilizar el deporte como un altavoz, tocando incluso la puerta del estadio de Saint Denis, escenario donde comenzaron los terribles ataques terroristas de París el pasado noviembre.

Tras los atentados en la capital de Francia, el mundo del fútbol se movilizó. La propia entidad que usted preside decretó un minuto de silencio por los terribles ataques en todos los campos de Primera y Segunda División. De este modo, si bien el terrorismo buscó entonces el deporte para multiplicar el eco de su barbarie, los demócratas utilizamos el deporte para decir basta, para movilizar a la sociedad en torno a la libertad y en contra del terrorismo.

Por todo esto, señor Tebas, que la actitud evidenciada por La Liga tras los terribles ataques de París no se viese reproducida este fin de semana en los campos de fútbol españoles es algo injusto, preocupante e indigno, además de una afrenta a las víctimas del terrorismo y a la sociedad en general.

Jorge García Tudela e Isidro Gabino San Martín murieron defendiendo el sistema de valores que permite que cientos de miles de personas acudan sin miedo a los campos de fútbol. Jorge e Isidro fueron asesinados por el terrorismo y creo sinceramente que merecen el mismo trato, respeto y consideración que cualquier víctima del terrorismo asesinada en Madrid, Barcelona, Bilbao o París.

Quienes nos protegen de la barbarie terrorista en España y fuera de nuestras fronteras no pueden hacerlo solos, necesitan que la sociedad civil, también el mundo del fútbol, les apoye, les dé aliento y reconozca su labor.

Con todo, esperamos que tome en consideración estas líneas y, como sucedió con los atentados de París, la entidad que usted preside decrete un minuto de silencio en recuerdo de los dos héroes de la Policía Nacional asesinados en Kabul mientras defendían a todos los españoles.

Atentamente, Consuelo Ordóñez Fenollar Presidenta de COVITE

******************* Sección "bilingüe" ***********************

La connivencia del PNV de Andoni Ortuzar con ETA
El nacionalismo, una lacra moral
Ernesto Ladrón de Guevara www.latribunadelpaisvasco.com 14 Diciembre 2015

Decía en mi anterior artículo que me aburría a estas alturas de mi vida, tras treinta años indignado con el nacionalismo, seguir con la pesadez del monotema, pero semana tras semana se producen nuevas muestras de la aberración, que no dan tregua.

Esta semana no voy a seguir pegado al tema del Mas de lo más, me paso al asunto vasco, que no deja de producir asombro.

El señor Ortúzar, líder del PNV, en el contexto de la campaña electoral, ha manifestado que él no ha llevado escolta, para no agachar la cabeza ante ETA. En sentido contrario se puede interpretar que haber “disfrutado” de unos señores que te acompañaban a todas partes y condicionaban tu vida hasta el hastío más absoluto –y no era culpa de ellos, obviamente- era de cobardes, de los que agachábamos la cabeza ante ETA. Es decir, que era preferible, parece ser, y eso es interpretación mía de sus palabras, sacar pecho, ir de machote, y poner tu esbelto cuerpo a disposición de la banda terrorista ETA para que o te lo acribillaran o lo pulverizaran con alguno de los artefactos explosivos de los que solían acostumbrar en aquellos nada lejanos tiempos.

Por defender ante el Parlamento Europeo, junto a otros nueve compañeros del Foro Ermua, una Declaración denunciando el euskonazismo de ETA y los suyos, y de quienes recogían las nueces, me pusieron escolta. Al volver de Estrasburgo, los “camisas pardas” proetarras apedrearon la casa de nuestro compañero y amigo Agustín Ibarrola, y pocos días más tarde asesinaban a nuestro igualmente compañero y amigo del Foro Ermua José Luis López de Lacalle, que no había agachado la cabeza ante ETA pues no llevaba escolta, según la teoría filosófica de Ortúzar.

En aquella comparecencia ante los organismos del Parlamento Europeo y del Comisariado de Derechos Humanos del Parlamento Europeo decíamos muchas cosas, entre otras la siguiente:
“Los nacionalistas vascos contribuyeron a la elaboración del Estatuto, lo sancionaron dándole su apoyo en referéndum, y desde su entrada en vigor han ejercido el poder y la representación institucional en el País Vasco. Sin embargo, ahora han hecho suyo el programa de ETA e intentan obtener nuevas ventajas políticas ofreciendo a cambio el cese definitivo del terror. Para ello han suscrito un acuerdo al que denominan Declaración de Estella. Consiste en la propuesta de un trueque: soberanía nacional vasca a cambio de paz. Pero quien asume esta oferta no es ETA sino los partidos nacionalistas en su conjunto, incluidos los que gobiernan las instituciones. Es un proyecto estratégico nacionalista cuya verdadera naturaleza reside en el hecho de que ETA es la amenaza implícita que subyace en la propuesta, pues la no aceptación de los términos del ofrecimiento implica la reanudación de su terror.”

Y en las conclusiones de aquel documento de diez páginas decíamos, entre otras cosas, lo siguiente:
“EL NACIONALISMO ES RESPONSABLE DEL DETERIORO DE LA DEMOCRACIA. Con el pacto de Estella el nacionalismo ha abandonado su tradicional ambigüedad hacia la violencia y se ha decantado por una alianza política con quienes la practican. El llamado nacionalismo democrático no sólo adopta los fines de ETA y de su brazo político, sino que acepta sus medios violentos y antidemocráticos. El PNV y EA no propugnan la violencia dentro de sus filas, pero la consienten en sus aliados. El nacionalismo en su conjunto ha contraído la terrible responsabilidad de apoyar y legitimar a un importante segmento de la sociedad vasca que aspira a la homogeneidad étnica, y cuyo recurso político más aspirado y coreado multitudinariamente es la violencia y el miedo.”

Es conveniente no olvidar aquella realidad, pues de lo contrario la vuelta a aquellos hechos de cooperación necesaria a los fines de ETA puede repetirse, tal como de alguna manera está sucediendo hoy en Navarra.

Al volver de aquella expedición, mi mujer, asustada y con lágrimas en los ojos, me relató que un compañero de dirección política del señor Ortúzar muy amigo de los amigos de ETA lanzó diatribas en televisión contra aquellos representantes del Foro Ermua que tuvimos la “cobardía” de acudir a las instituciones europeas a denunciar las connivencias del nacionalismo con ETA. Sin equivocarse, mi mujer interpretó que eso tenía unas consecuencias que iban a ser letales para nuestra forma de vida.

Esa es nuestra manera de agachar la cabeza, señor Ortúzar. Y por eso me pusieron a mí escoltas, que me acompañaron durante una década.

Veamos las barbaridades que hacen los valientes del nacionalismo:
El Gobierno Navarro dice estos últimos días que no sabía nada del atropello a los derechos de los niños y acto clarísimo de adoctrinamiento político de una encuesta a escolares, sin el consentimiento ni información previa a sus padres o tutores, en la Mancomunidad de Sakana en Navarra. En esa encuesta se hace preguntas relacionadas con el lugar de origen de sus progenitores, si hablan o no euskera y su nivel de dominio, así como sus hermanos, la lengua de uso del alumno y en qué momentos utiliza el euskera como vehículo de comunicación, y si lo habla en casa, etc. Si el Gobierno Navarro desconocía esta llamada “Encuesta sociolingüística” mal, pues es un incompetente por desconocer lo que ocurre en los centros educativos que están bajo su dependencia, si lo conocían peor, pues mienten como bellacos y actúan de encubridores de este desatino.

El caso es que hacer preguntas de índole político a púberes de 12 años es aberrante y una falta de respeto a los derechos del niño, además de un acto de claro sectarismo y una utilización de escuela como plataforma para el control social. Una muestra de la tendencia política de la encuesta es que se sustituye el término constitucional “España” por “Estado español” y se hacen preguntas como “¿Te sientes vasco?” “¿Para sentirse vasco es necesario saber euskera?” o “¿Prefieres saber inglés o saber euskera?

Este tipo de cosas son las que definen al nacionalismo vasco en toda su diversidad. La falta de respeto a las personas como seres individuales; la ausencia de sensibilidad hacia los derechos del niño y rechazar el sentido genuino de lo que es la educación; el afán obsesivo por el control social y el adoctrinamiento político; son una constante de la actuación del bloque nacionalista, con la inestimable ayuda en ciertos momentos de ingenuos patológicos, o lo que sería peor, de cómplices necesarios, como es una izquierda que ha perdido sus referentes genuinos y que da cobertura a estos aprendices de un fascismo de nuevo cuño.

Terrorismo papal
Jesús Laínz Libertad Digital 14 Diciembre 2015

Efectivamente, el Papa hace bien en denunciar en suelo africano las tremendas injusticias que siguen impidiendo la vida civilizada en la mayor parte de aquel continente. Y ya no sirve la excusa del antiguo imperialismo europeo, pues los africanos han tenido más de medio siglo desde la descolonización para organizar su vida y ni lo han conseguido ni parece que lo vayan a conseguir en mucho tiempo.

También hace bien el Papa en advertir en suelo africano que el fundamentalismo es "una enfermedad que se da en todas las religiones", como ya hizo en su discurso de Año Nuevo de 2015 al acusar a los fundamentalistas de cualquier religión de "utilizar a Dios como pretexto ideológico". El matiz que habría que añadir es que esa enfermedad está lejos de afectar a todas las religiones por igual. Por lo que se refiere a las tres del Libro, que son las que más nos afectan, el cristianismo, efectivamente, no fue inmune a dicha enfermedad. Pero el Deus lo vult quedó ya muy atrás y de las guerras de religión que asolaron Europa en siglos pasados no queda más que un lejano y avergonzado recuerdo. Por el contrario, buena parte del mundo musulmán sigue de espaldas al paso del tiempo por imperativo de un Corán tenido todavía hoy por palabra definitiva de Dios y ley de los hombres. Y mientras no se arranque su anclaje en el siglo VII, la violencia seguirá estando garantizada en todo el mundo, empezando por unos países musulmanes en los que el fundamentalismo no hace más que ganar peso a pesar de la portentosa equivocación de quienes celebraron aquello que se llamó hace unos pocos años primavera árabe. Por lo que se refiere a la más antigua de las religiones bíblicas, no hay que olvidar el papel de una minoría ortodoxa cuyos planteamientos fundamentalistas –por ejemplo, la consideración de la tierra de Israel como donación de Yavé al pueblo judío– tampoco son mancos, aunque, pasados los tiempos del Leji y el Irgún, suelan quedarse en segundo plano por su menor peso demográfico y su menor virulencia en comparación con el terrorismo islamista.

Pero en lo que se equivoca el Papa es en esa curiosa visión del terrorismo, tan característicamente izquierdista, consistente en cargar las culpas sobre las víctimas y descargarlas de los criminales, para los que siempre se acaba encontrando alguna circunstancia atenuante. En este caso, según ha explicado el Santo Padre en Nairobi, es "la pobreza". Pero basta echar el más breve vistazo a la realidad para advertir que lo que provoca la pobreza son revoluciones, no terrorismo. Por ejemplo, los diez países más pobres del mundo son Níger, Etiopía, Mali, Burkina Faso, Burundi, Somalia, República Centroafricana, Liberia, Guinea Ecuatorial y Sierra Leona, ninguno de los cuales se caracteriza por producir y exportar terroristas internacionales que asesinen para conseguir pan. Por el contrario, varios países musulmanes se encuentran entre los más ricos y son las principales fuentes ideológicas, políticas, financieras y humanas del terrorismo que se padece en todo el mundo. Empezando por el multimillonario saudí Osama ben Laden.

Esto demuestra que lo que provoca el terrorismo no es la pobreza, sino esa insuperable fuente de odio que son las ideologías, ya sean religiosas o políticas. Un ejemplo: en un país ciertamente pobre como es Nigeria actúa la organización terrorista islamista Boko Haram (traducción: "La educación es pecado"), cuyo caudillo Abubakar Shekau declaraba recientemente en un vídeo propagandístico: "Disfruto matando a todo aquel que Alá me ordena matar, de la misma manera que disfruto matando pollos o carneros". ¿Qué tiene que ver esto con la pobreza? Otro ejemplo: los asesinos de diecinueve personas en el hotel Radisson de Bamako el pasado mes de noviembre (grupo llamado, por cierto, Al Morabitun, los Almorávides, en homenaje a los que anduvieron luchando contra el Cid en la España del siglo XI) dejaron con vida a los rehenes que demostraron saber recitar suras del Corán. ¿Qué tiene que ver esto con la pobreza?

En España somos expertos en esto de la exculpación de los terroristas. Pero en nuestro caso no por asuntos de hambre, sino de opresión nacional, que también funciona estupendamente como circunstancia eximente, sobre todo cuando puede meterse al franquismo de por medio. En primer lugar hay que recordar el simpático hecho de que los etarras luchan por la liberación de unas provincias caracterizadas desde hace un siglo por tener el mayor nivel de renta de toda España. ¿Qué tiene que ver esto con la pobreza? Y en segundo, este modo de ver las cosas convirtió a los criminales etarras en las víctimas de una espiral de violencia que ellos no comenzaron, como sentenció hace ya bastantes años el obisparra Setién ante la aprobación mayoritaria de la izquierda. Tan antigua es esa espiral de violencia, de la que los terroristas serían inocentes, que Cándido Azpiazu, el etarra que asesinó a quien le había salvado la vida cuando era un bebé, negó ser un asesino puesto que había matado a Ramón Baglietto "por necesidad histórica, por responsabilidad ante el pueblo vasco, que es magnífico, que tiene una magnífica cultura, que habla una de las lenguas más antiguas de Europa, que nunca fue vencido por los romanos, ni por los visigodos, ni por los árabes". ¿Qué tiene que ver esto con la pobreza?

Pero, regresando al Papa, no parece que lo suyo sea ejercer de suprema autoridad espiritual del mundo católico. Espiritual, no política ni social. Por eso no tardará la Iglesia en desaparecer, reducida a una más en la sopa de letras de las oenegés. Y, mientras eso sucede, lo único que consigue con palabras como éstas, aunque evidentemente no sea su intención, es atenuar la responsabilidad de quienes deciden quitar la vida a sus semejantes con cualquier excusa ideológica. Y la excusa ideológica que está ensangrentando hoy el mundo, y que lo va seguir ensangrentando, con creciente intensidad, durante mucho tiempo, no es precisamente el bienestar de los parias de la tierra, sino la voluntad de Alá expresada a través de Mahoma, su profeta.

El espíritu pacífico y democrático del “prusés”
José Rosiñol Lorenzo  Periodista Digital 14 Diciembre 2015

No me canso de repetirlo, una de las características del proceso secesionista catalán es el cinismo como herramienta fundamental de manipulación, cinismo y vulgarización conceptual para que hasta los niños entiendan y repitan las bondades del separatismo, entre sus eslóganes más populares -convertidos en mantra- está aquél que dice que “el proceso es pacífico, democrático y no violento”, siempre dicho en tono festivo y jovial, la paradoja es que obvian o justifican torticeramente que pretenden saltarse las leyes y el Estado de derecho.

Pero ¿cuál es el auténtico espíritu que se esconde detrás de este movimiento?, ¿qué es lo que mueve a los líderes del separatismo?, lo cierto es que –de forma muy inteligente- se han apoderado del “Si” como elemento central de una narración supuestamente constructiva, pero fijémonos que el “si” secesionista se nutre de un “no” atávico a los español (incluso a lo diferente), una especie de auto-odio a su propia españolidad catalana que marca una claro trasfondo hispanofóbico.

Naturalmente, lo que estamos viviendo en nuestros días es un largo proceso que arranca desde el principio de nuestra democracia, ya por aquél entonces (en 1977), el exMolt Honorable Jordi Pujol afirmaba cosas como “El hombre andaluz no es un hombre coherente, es un hombre anárquico. Es un hombre destruido… Si por la fuerza del número llegase a dominar, sin haber superado su propia perplejidad, destruiría Cataluña…” (posteriormente se disculpó).

Lo expresado por Pujol no es una excepción, sino más bien un sentir que vertebra la sensación de superioridad moral de los próceres independentistas, escuchemos a Heribert Barrera: “…el cociente intelectual de los negros de Estados Unidos es inferior al de los blancos… por razones de unos derechos morales e históricos, reivindico que Cataluña sea monolingüe… es más difícil integrar a un latinoamericano que a un andaluz. El único recurso que tendremos para subsistir es ser un grupo étnico, una minoría nacional en el territorio de Cataluña.”

En 2008, Oriol Junqueras se explaya como genetista: “…los catalanes tenemos más proximidad genética con los franceses que con los ‘espanyols’; más con los italianos que con los portugueses…”, tratando de diferenciar genéticamente entre “españoles y catalanes”, ya el catedrático de filosofía Josep María Terricabras hablaba de la necesidad de “… demostrar a la UE que los catalanes no somos españoles…”.

Y Artur Mas, el Gran Timonel del “prussés”, rescató un discurso de Macià de 1932 que decía así “Renacido el espíritu de nuestra raza, toma posesión victoriosa de esta fortaleza, para celebrar de nuevo Cortes, que dictarán leyes nuestras, en nuestra lengua…”.

Parece que el “pacífico y democrático” Prussés está basado en concepciones muy poco democráticas y más que cuestionablemente pacíficas, lamentablemente el nacionalismo catalán parece no haber superado los tiempos en los que la política se basaba en la raza, los “pueblos” y la genética.
Publicado en ABC el 6 de agosto de 2015

Imposición lingüística
El catalán volverá a ser obligatorio para los funcionarios en Baleares
PSIB, MÉS Podemos y Gent per Formentera registran la proposición de ley
Europa Press www.lavozlibre.com 14 Diciembre 2015

Palma de Mallorca.- PSIB, MÉS per Mallorca, MÉS per Menorca, Podemos y la diputada de Gent per Formentera, Sílvia Tur, han registrado este lunes una proposición de ley para que el catalán vuelva a ser un requisito en el acceso a la función pública en Baleares y con el objetivo de "recuperar el consenso" que había en la comunidad sobre esta materia.

Según han recordado los portavoces en una rueda de prensa fue durante la pasada legislatura cuando el Govern de José Ramón Bauzá eliminó el catalán como requisito y éste pasó a ser un mérito en el acceso a la función pública. Por ello, ahora los grupos que dan su apoyo al actual Ejecutivo presentan esta proposición de ley que esperan que cuente con el voto a favor del PP y pueda ser aprobada en febrero.

La portavoz parlamentaria socialista, Pilar Costa, ha incidido en que fue el PP quien "rompió el consenso" y ha explicado que esta proposición de ley está también "íntimamente ligada a otra proposición que presentó el PI sobre la modificación de artículos de la Ley de Normalización Lingüística".

PIDEN AL PP QUE VOTE A FAVOR
Costa ha pedido que en la votación de esta proposición haya un "amplio consenso" ya que "son leyes de mínimos donde todos nos tenemos que sentir cómodos". Así, ha hecho un "llamamiento al PP para que, si quiere dejar atrás la etapa de Bauzá, se sumen al consenso, para que el tema de nuestra lengua deje de ser un arma partidista y electoral, porque los ciudadanos no están para confrontaciones", ha dicho.

En este sentido, se han manifestado también el resto de portavoces. Así, el de MÉS per Mallorca, David Abril, ha declarado que en el PP "hay quien ya ha enterrado a Bauzá y dicen que dejar atrás una etapa". Por ello, cree que la votación de la proposición de ley sobre función pública "será la prueba del algodón para saber si han dejado atrás está política o si siguen en bandos extremos, como Ciudadanos".

La portavoz de Podemos, Laura Camargo, por su parte, quien se ha mostrado satisfecha por apoyar esta iniciativa que considera que ha sido reclamada por los ciudadanos, cree que, tras la votación de la Ley de Símbolos, el PP vuelve a tener "una nueva oportunidad para demostrar que está al lado de la gente". "Esperamos que haya una rectificación, de Ciudadanos no la esperamos porque no está ni dispuesto a reconocer la lengua catalana", ha añadido.

Costa, quien ha señalado que la proposición "devuelve los derechos lingüísticos que recoge el Estatut al tiempo anterior a la reforma de Bauzá", ha destacado el trabajo llevado a cabo por los socialistas durante la anterior legislatura cuando llegaron al Tribunal Constitucional y, pese a que éste "declaró constitucional la reforma, dejó claro que era una decisión política el nivel de catalán que se exigía en cada momento".

Por su parte, el portavoz parlamentario de MÉS per Menorca, Nel Martí, ha señalado que durante los pasados cuatro años Baleares vivió "cómo el PP quiso marginar y perseguir la lengua catalana como lengua propia a través de diferentes instrumentos" y llegando a hacer, incluso, "cosas absurdas como que los ayuntamientos no tuvieran autonomía para decidir los requisitos de sus trabajadores o que los policías locales no conociesen la lengua".

"El objetivo del PP era dejar sin efecto lo que dice el Estatut, el objetivo de la proposición es recuperar el consenso y la paz lingüística surgida Ley de normalización lingüística e intentar funcionar como un país normal, donde la lengua propia es la prioritaria en la administración", ha declarado Martí.

Finalmente, Costa ha explicado que han solicitado que el Parlament habilite enero, como mínimo las dos últimas semanas, para agilizar algunos temas pendientes, como podría ser la toma en consideración de esta proposición de ley. De esta manera, posteriormente se produciría el periodo de enmiendas y "siendo optimistas esperemos que en febrero pueda estar aprobada".

SEGÚN UN INFORME DE UNIDAD MÁS DIVERSIDAD
Cataluña, la comunidad que más vulnera la ley
En la autonomía se produjeron 30 casos de vulneración de la Ley e incitación al odio. Le sigue de cerca el País Vasco con 17 casos y Valencia con 10.
Gaceta.es 14 Diciembre 2015

La Fundación Unidad más Diversidad ha elaborado un informe en el que se analizan los 100 casos de vulneración de la Ley e incitación al odio y a la violencia en el año 2015 con el fin de mostrar "las agresiones, ofensas e irregularidades" que se han cometido contra España y su unidad en el último año.

Por ello, el estudio determina que los nacionalismos agresivos y otros grupos hostiles a la idea de España "campan a sus anchas en muchas comunidades autónomas, donde han monopolizado no sólo el poder político sino también los medios de comunicación". "Demasiadas instituciones locales y autonómicas hacen gala de una deslealtad permanente hacia la Nación y el Estado", señala el informe.

Tanto es así que la Fundación determina que las normas que defienden la unidad de España y la igualdad de los españoles ante la ley sufrieron en nuestro país 168 incumplimientos entre octubre de 2014 y septiembre de 2015. Entre algunos de los casos que destacan que el Consell de Ibiza sólo ayuda a las empresas que rotulan en catalán, la imposición de esta lengua cooficial en la educación balear, las faltas de respeto al himno nacional de algunos candidatos a las elecciones municipales o el referéndum ilegal celebrado en Cataluña.

Pese al cese de los atentados terroristas en los últimos años, el Informe llama la atención sobre el delito de enaltecimiento del terrorismo y menosprecio a las víctimas, registrado en 17 ocasiones, o el de incitación al odio, que se repitió 12 veces a lo largo del periodo estudiado.

Por comunidades autónomas, destaca Cataluña, en la que se produjeron 30 de los 100 casos analizados. En segundo lugar, el País Vasco, con 17 casos, y Valencia, con 10. Otros 16 casos se encuentran repartidos por el resto de la geografía española (Madrid, Zaragoza o Marinaleda, entre otros), a los que se añade un anexo de delitos o ataques cometidos a través de las redes sociales.
 


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