AGLI Recortes de Prensa   Domingo 20  Diciembre  2015

La oportunidad perdida
Juan Laborda www.vozpopuli.com  20 Diciembre 2015

¡Por fin! ¡Ya era hora! La Reserva Federal (FED) cerró definitivamente el último ciclo deuda-burbuja alimentado por una política monetaria absolutamente irresponsable, ineficiente, dañina. La expansión cuantitativa, junto con una política de tipos de interés cero, llevaban funcionando desde 2008. Se trata además de recetas que enseguida fueron asumidas por el resto de bancos centrales. La FED definitivamente deja de suministrar esa nueva droga de diseño que creó en sus laboratorios para mantener al enfermo a flote. Daba una sensación de tranquilidad y protección cuando en realidad lo único que generaba era un estado de nirvana, una mera ilusión óptica, vía inflación de activos. Lo hace de puntillas, al subir los tipos de interés solo un cuarto de punto, fijándolos en la horquilla 0,25%-0,50%.

Sin embargo, la explicación que aparece en los “mass-media”, pura cortina de humo, meros juegos de distracción. ¡No!, la Reserva Federal no ha subido los tipos de interés por lo bien que marcha la economía estadounidense. La razón es otra, la nueva burbuja que han generado ha ido demasiado lejos. No les quedaba más remedio que deshacer parte del problema que habían activado. Ya no solo se trata de una sobrevaloración de todos los activos financieros y/o un aumento brutal de las desigualdades -dichos activos están en pocas manos-. El problema que han generado es más profundo, deuda respaldada en muchos casos por mero humo. En este sentido, tal como sostienen Carmen Reinhart y Kenneth Rogoff en Financial and Sovereign Debt Crises: Some Lessons Learned and Those Forgotten, “… Las causas que originaron la actual crisis económica no solo no se han corregido sino que han empeorado. Los niveles extremos de deuda implican quiebras al estilo de los años 30. … La carga de la deuda en los países desarrollados se ha convertido en un evento extremo utilizando cualquier medida histórica y requerirán una ola de condonaciones de deuda, negociadas o no”.

Los Bancos Centrales son quienes están detrás de todas y cada una de las burbujas activadas vía deuda como la única manera de mantener a flote la moribunda economía occidental. Primero fue la brutal expansión de deuda privada, alrededor de la burbuja tecnológica y, sobretodo, de la burbuja inmobiliaria. La última, la expansión de la deuda pública con la ayuda inestimable de Draghi, Bernanke y compañía.

La perversión de las políticas económicas
La ortodoxia académica, englobada en el Consenso de Washington, propuso y utilizó dos líneas básicas de política económica en lo que siempre hemos calificado como una cínica perversión de las mismas, perturbando el uso para el cual fueron diseñadas. Por un lado, una política monetaria expansiva al servicio de las élites, especialmente las bancarias. Paralelamente, un crecimiento meteórico de la deuda pública en la práctica totalidad de las democracias occidentales como parte de la genuflexión ante esas élites. La mayor parte del incremento la deuda pública ha ido a financiar a terceros, a satisfacer a los buscadores de rentas, a los distintos lobbies, empobreciendo a la mayoría de la ciudadanía.

Sin embargo, el ciclo secular de huida hacia adelante iniciado hace 30 años -el ciclo de deuda- está a punto de reventar, y con ello las políticas económicas neoconservadoras apoyadas en la ortodoxia neoclásica. Lo único que pretendían era recuperar tasas de retorno del capital a costa del factor trabajo. Al final solo han generado deuda, burbujas, caída de la productividad, pobreza y desigualdad. En el trasfondo, la ausencia presente de inversión productiva.

La inmensa mayoría de la deuda generada es improductiva, ligada a activos financieros e inmobiliarios, deuda esparcida para beneficiar a unas élites corporativas miopes, cortoplacistas, profundamente egoístas, iletradas. Primero deuda privada; ahora, además, deuda pública. El juego se acabó. Como consecuencia la tendencia de crecimiento de la deuda terminará y la economía pinchará -entraremos en la Segunda Fase de la Gran Recesión-. Y eh ahí la gran contradicción. Se sube los tipos para evitar una caída descontrolada de los mercados de deuda que se transmita desde los empréstitos de peor calidad crediticia a la deuda soberana y que, por ende, acabe contaminando al sistema bancario enormemente subsidiado.

Las reformas necesarias
Ustedes ya saben nuestras recetas. De esta Segunda Fase de la Gran Recesión solo se saldrá con tres reformas concretas. Primero, mediante el inicio de un proceso de reducción del tamaño del sector bancario, a costa de acreedores y gerencias, acorde con la economía real. Es vital cortar las alas a quien esparció la deuda improductiva por incentivos inadecuados. Segundo, a través de una reestructuración del volumen de deuda total. Tercero, vía inicio y fomento de una intensa fase de inversión productiva, pero no por recortes salariales o menores costes financieros -las políticas de oferta han fracasado-. La reestructuración de la deuda, la demanda efectiva, la generación de flujos de caja, y los beneficios retenidos deben guiar la reactivación del ciclo de inversión.

Es fundamental implementar programas supranacionales de inversión pública en sectores futuros estratégicos y de impulso a la innovación que ejerza un efecto “crowding-in” o de arrastre a la inversión privada. No se preocupen por la deuda, se debería financiar mediante “señoreaje”, es decir, vía bancos centrales –esa expansión cuantitativa sí hubiese generado renta-. Además, cualquier reforma fiscal encaminada a recaudar más impuestos, junto a redistribuir, ante todo, debería canalizar estos recursos hacia la inversión. Si se hubiese implementado una expansión monetaria apoyada en todas y cada una de estas reformas, nos hubiésemos ahorrado mucho sufrimiento innecesario. Pero finalmente se optó por la enésima huida hacia adelante. ¡Porca miseria!

La penúltima oportunidad de construir un país mejor
DAVID JIMÉNEZ El Mundo  20 Diciembre 2015

La pregunta que más me han hecho en los últimos dos meses ha sido para quién iba a pedir el voto EL MUNDO en estas elecciones. Los lectores que hayan leído nuestro editorial de ayer ya saben la respuesta: para ninguno. No porque creamos que deban quedarse en casa -pocas veces fue tan decisivo ejercer el derecho al voto-, sino porque el nuestro es un proyecto intelectual independiente. No somos un diario de partidos -esa opción existe, igualmente legítima-, sino de principios. No apoyamos partidos políticos, sino valores. No pensamos que nuestra labor sea decirles a quién deben votar, sino ofrecerles todos los elementos para que tomen esa decisión de la forma más informada posible.

Esto no quiere decir que todos los partidos o sus programas nos parezcan iguales. Ante el desafío catalán, preferimos las propuestas de Ciudadanos a las del Partido Socialista. Creemos que la economía estaría en mejores manos con el Partido Popular que con las recetas populistas de Podemos. Y, aunque coincidimos con los nuevos partidos en la necesidad de regenerar España, no pensamos que para hacerlo haya que romper el sistema. Bastaría con mejorarlo.

Para quienes crean que renunciar a pedir el voto para un partido muestra falta de definición, ahí están las '40 propuestas para la regeneración democrática' que, bajo la coordinación de Pedro G. Cuartango, hemos venido publicando en las últimas semanas. Cambios legislativos y acciones concretas para coger a tiempo un tren que está pasando más rápido que nunca: vivimos una revolución tecnológica que está transformando -y transformará aún más- nuestra forma de vivir, trabajar y relacionarnos. Como en las anteriores, quienes no se suban a tiempo lo pagarán con menos desarrollo y prosperidad.

Por eso nuestras propuestas piden una España que tenga como motor de su transformación la educación, con la promoción de ese gran pacto nacional pendiente.

Una España donde una mayor democracia interna de los partidos atraiga el mejor talento y acabe con la mediocridad que lleva a puestos de alta responsabilidad a personas sin más mérito que la militancia política.

Una España donde se supriman o reformen todas las instituciones que, empezando por el Senado y las Diputaciones, tienen como utilidad servir a los políticos afines, en lugar de a los ciudadanos.

Una España con un poder judicial más independiente, con un Fiscal General del Estado elegido por el Congreso y un Consejo General del Poder Judicial escogido sin influencias políticas.

Una España con un Parlamento revitalizado, que a través de una reforma de su reglamento se convierta en un verdadero órgano de control de la acción del gobierno y debate ágil de las propuestas de los diferentes partidos.

Una España donde la televisión pública sea independiente, con un presidente de RTVE elegido por mayoría de dos tercios de un Consejo de Administración que debería estar participado por profesionales de la comunicación, y con un mandato de cinco años que impida su sustitución arbitraria por motivos políticos...

Ni éstas ni el resto de nuestras propuestas tienen ninguna dificultad en su aplicación. Requieren, simplemente, del liderazgo de políticos dispuestos a legislar por los intereses de los españoles, incluso cuando no coinciden con los suyos. Quizá ése ha sido el gran déficit del bipartidismo que ha gobernado el país durante las últimas tres décadas. Al ignorar sistemáticamente la regeneración, dejando que el sistema entrara en decadencia, fomentando un modelo clientelar y dando la espalda a los cambios que reclamaba la ciudadanía, creó un vacío que ha sido ocupado por los nuevos partidos y sus mediáticos líderes. El resultado es que la política española será diferente a partir de mañana. Cuánto es algo que le toca a usted decidir con su voto.

Siga al director de EL MUNDO en Twitter: @DavidJimenezTW
El mayor lavado de cerebro de la democracia
Las elecciones de la televisión están aquí. La dictadura del instante frente a Gutenberg. El liderazgo y la retórica frente al conocimiento. Una nueva forma de hacer política entra en el Parlamento
Carlos Sánchez El Confidencial  20 Diciembre 2015

Sartori lo llamó videopolítica. Y en síntesis, representa la construcción del discurso político a partir de las emociones. Ni que decir tiene que el mejor instrumento para conseguir ese fin es la televisión, convertida fatalmente en una fuente autorizada de información, y a quien se le concede credibilidad simplemente porque llega a millones de hogares. La primacía de la imagen, es decir, lo visible, frente a lo inteligible. En palabras de Sartori: ver sin entender.

Este gobierno de las emociones -ajeno a la razón- es lo que explica determinados comportamientos de los líderes. Pero también el de las propias televisiones con el interés de ganar audiencia y facturación. La política entendida como una parte de la industria del entretenimiento, lo que supone enterrar el espíritu de la Ilustración creando marcos de referencia artificiales. Incluso, mojigatos en aras de lograr el objetivo. Lo importante no es lo que se diga, sino cómo se diga. La forma frente al fondo. El espectáculo frente al debate inteligente dándole una pátina de supuesto rigor técnico.

La razón política aparece, de esta manera, orillada en el teatro de la emotividad, constituido como fuente única del conocimiento. Hasta el extremo de que se aceptan giros copernicanos de la ideología, simplemente porque es útil en términos electorales. Los cambios camaleónicos que no se justificarían en los otros son, sin embargo, una bendición en nuestras filas. La ley del embudo.

El propio pensador italiano lo explicó con precisión haciendo suyas unas palabras de Russell Newrnan: “De cada diez cuestiones de política nacional que se plantean todos los años, el ciudadano medio, tendrá preferencias fuertes y coherentes por una o dos, y virtualmente ninguna opinión sobre los demás asuntos. Lo cual no es obstáculo para que cuando un entrevistador empieza a preguntar surjan opiniones inventadas en ese momento. El resultado de ello es que la mayoría de las opiniones recogidas son frágiles e inconsistentes”.

Este peso desproporcionado de la televisión en el debate político frente a Gutenberg -una especie de dictadura del instante- es lo que explica, en buena medida, el auge de los nuevos partidos. Sin duda, espoleados por un parlamento viejuno con comportamientos anacrónicos y hasta atávicos, al que hace tiempo se le escaparon la democracia y los modernos sistemas de participación pública. No es, sin embargo, un hecho aislado fruto de la Transición.

La nueva política ha querido obrar exactamente igual que el bipartidismo, cuando éste se beneficiaba del anterior statu quo. Es decir, se han sustituido unas mayorías por otras a costa de la igualdad de oportunidades, esencial en cualquier sistema democrático. Partidos con representación parlamentara han quedado marginados en aras de lograr audiencia. Se impone la banda de los cuatro. Berlusconi en estado puro. O lo que es todavía peor, Donald Trump hurgando en la cosa pública convertido en una estrella de la política. ¿Alguien conocería los debates de primarias en el Partido Republicano si no fuera por las barbaridades del magnate? Los medios al servicio del espectáculo.

Sondeocracia contra conciencia individual
Los sondeos han hecho el resto. La sondeocracia es un fenómeno antiguo, pero nunca como hoy -al menos en España- ha tenido unas consecuencias tan determinantes sobre la conciencia de los individuos. Entre otras cosas, como sostenía hace unos días un dirigente político, porque en estas elecciones se ha producido como pocas veces lo que en el mundo financiero se denomina 'efecto manada'. Cuando los inversores, para no quedar retratados con opiniones propias, corren como bisontes hacia un lado o hacia otro porque la mayoría así lo ha decidido. Sin duda, un pésimo servicio a la democracia como gobierno de la opinión pública. Un formidable ejercicio de persuasión política como arma de destrucción del logos, de la razón. La ciberdemocracia en auxilio de la nada.

Esta emotivización de la acción política -a través de la televisión o de los sondeos mediante la utilización de términos deliberadamente ambiguos carentes de ideología: lo viejo y lo nuevo- reduce el sistema parlamentario a la construcción de episodios sentimentales. Al triunfo de lo que Foucault llama biopolítica. Es la hora de los chamanes, como los ha denominado Víctor Lapuente. Soluciones fáciles para problemas complejos. Políticos simples para sociedades multidiversas. El adanismo -pensar que el mundo empieza cuando uno se entera de las cosas-, como forma de hacer política. El maniqueísmo elevado al cubo.

No estamos, como corresponde al animal político que es la especie humana, ante un comportamiento racional. La cultura de la desmemoria (hablar del pasado es rancio) sirve para construir etiquetas con las que desarmar al adversario político y brillar ante un auditorio carente de conciencia política. Lo bueno y lo malo, los ricos y los pobres, lo viejo y lo nuevo, los fachas y los rojos… Los ‘talking heads’, las cabezas pensantes, aparecen, en este sentido, como algo arcaico fruto del pasado despojados de cualquier legitimidad. Simplemente por razones biológicas.

El conocimiento -como los programas electorales o el aval de la crítica y del análisis político- es sólo una antigualla. Lo nuevo es siempre mejor. Simplemente porque antes no existía, aunque sus mensajes sean tan añejos como los que producen quienes pretenden sustituir, hundidos en el lodazal de las encuestas por méritos propios.

El partido, se dice, piensa por nosotros sobre asuntos sobre los que elector debería tener opinión propia: la lucha contra el terrorismo, las políticas públicas o el sistema educativo. Una especie de subcontratación de las ideas. Lo importante es lo que diga el líder, aunque cuente memeces. En esto, todo hay que decirlo, todos se parecen.

Esta campaña electoral pasará a la historia como la primera en la que los líderes son más importantes que el mensaje, lo cual necesariamente puede llevar a la frustración.

Ahora bien, en la medida en que una nueva hornada de jóvenes políticos, representantes de otra generación, se vayan apoderando de las instituciones, se verá si los nuevos reyes están desnudos o estamos ante una nueva forma de gobernar. O expresado de otra forma: si el triunfo de la retórica a través de la televisión es coyuntural o estructural. Ahí está la clave del 20-D.

Por qué votaré hoy a Ciudadanos
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital  20 Diciembre 2015

Hoy votaré por primera vez a Ciudadanos. Hubiera preferido hacerlo hace diez años, cuando nació en el Tívoli de Barcelona de la sabia mano de Boadella, Arcadi, Robles y otros que ahora apenas recuerdan sus herederos. Es ley de vida la ingratitud, sobre todo en los políticos, de ahí que no me sorprendiera que en el maravilloso homenaje de Libres e Iguales a Boadella en el Muñoz Seca no apareciera en la pantalla un mensaje de Albert Rivera. Desde que se inventó la agenda política y el verbo mostrenco agendar, la gente con muchos compromisos sociales ha encontrado la excusa perfecta para no hacer honor a sus compromisos personales. ¡Pobrecitos ocupados cuando los desocupen! Así que no votaré a Ciudadanos porque espere que, si llegan al Poder, sean mejores que Miguel Ángel Rodríguez o Carmen Martínez Castro. Es difícil ser peores, pero todo es ponerse. Y uno no vota por confianza en un líder o en un partido sino en defensa propia. Sin más.
La misma gente, el mismo sueño

En la noche del Muñoz Seca -abuelo de mi amigo Alfonso Ussía y genial autor de La venganza de Don Mendo, al que, en venganza por haberlo asesinado en Paracuellos, Los Chikos de la Cheka quieren quitarle su calle-, había, "en breve espacio", mucha gente que, de una u otra forma, ha contribuido, desde dentro o desde fuera, al nacimiento del partido que votaré hoy. A la sombra mayestática de Cayetana Alvarez de Toledo y al minucioso cuidado de Arcadi Espada estaban en el escenario el amor y los amigos de Boadella. Abajo, en el patio de butacas, a mi lado, Mario Vargas Llosa y Esperanza Aguirre; y en los íntimos alrededores, Antonio Robles, Fernando Iwasaki, Toni Cantó, Carmen Iglesias, Fernando Falcó, Redondo Terreros, Vidal Quadras, Rosa Díez, Santiago Trancón y Loli, Carina Mejías y su marido, Verónica Puertollano y su madre, amigos que no veía desde la Barcelona que fue; en la pantalla iban apareciendo Savater, Azúa, Trapiello, Aznar… muchos personajes de la literatura, del periodismo, del gran teatro, es decir, de la política en la España de las tres últimas décadas.

¿Y qué podía unir en el Muñoz Seca a los del Manifiesto de los 2.300, a los liberales de Albarracín y Libertad Digital, a los militantes del PP, PSOE, UPyD, VOX, C´s y demás agavillados en Libres e Iguales? Por supuesto, Albert Boadella, que estaba allí; y Albert Rivera, que ni lo está ni puede estarlo porque ya no es el sueño nacional y liberal de una minoría de peones negros y notables rojos, de patriotas y de intelectuales, de diletantes y profesionales de la política que hemos creído ver en las siglas de UCD, del Partido Reformista, del PP, de UPyD, de Vox y, ahora, en ese partido que, tras diez años catalanes heroicamente españoles, lleva diez meses proyectando una ilusión o fantasía nacional para toda España. Lo que unía a los que, de una u otra forma, hemos ido ayudando a nacer esa criatura llamada Ciudadanos y que antes ha tenido otros nombres, es que ya no es nuestro, sino de todos los españoles. Para lo que pueda servir. Quizás, emocionados con Boadella, no advertimos que celebrábamos también la mayoría de edad de su criatura, Ciudadanos, que ya ha abandonado la casa paterna y ya no es un proyecto cívico sino nada menos que un partido más.

España no tiene otra cosa a mano
Por eso voy a votarlo hoy: porque es, sencillamente, un partido político más, el que creo que puede defender mejor que cualquier otro a la España como nación de ciudadanos libres e iguales que siempre hemos querido ser, que nunca renunciaremos a ser. Hoy votaré a Ciudadanos por lo mismo que voté al PP hasta las generales de 2008, a UPyD en 2011, a VOX en las europeas y al PP de Madrid en las municipales y autonómicas. Votaré a Ciudadanos porque voto contra Podemos, contra el PSOE y contra el PP de Rajoy. Y si mañana este partido político, Ciudadanos, traiciona la idea nacional y liberal que siempre he defendido, o si aparece otro partido que pueda defenderla mejor, dejaré de votarlo.

Puede que entonces vaya a un homenaje a Albert Rivera como el que rendimos a Boadella en el Muñoz Seca. De momento, le agradezco que hoy pueda votar entreabriendo los ojos y sin taparme la nariz. No espero que Ciudadanos haga milagros; tan sólo que cumplan su promesa de defender a la Nación y promover la separación efectiva de los tres Poderes del Estado. Ah, y que se comporten con un mínimo de honradez y urbanidad. No me parece pedir mucho y, en cualquier caso, España no tiene otra cosa a mano para defenderse. Ojalá no se parezcan demasiado pronto a todos los demás.

EN EL GATO AL AGUA
Julio Ariza explica el porqué de su voto
El presidente del grupo Intereconomía detalla las traiciones del Partido Popular a los votantes y pide a los españoles "votar en conciencia, no para ganar".
Gaceta.es  20 Diciembre 2015

Julio Ariza, director del grupo Intereconomía, ha asegurado en 'El Gato al Agua' que votará a VOX porque le ha convencido su rotundidad y su firmeza en la defensa "de aquellos valores" por los que votó en el año 2011 al Partido Popular.

"El PP prometió defender la vida, mantener el recurso a la ley del matrimonio homosexual o no subir los impuestos", ha mantenido Ariza, que ha pedido a los españoles que permitan que Santiago Abascal defienda en el Congreso de los Diputados los valores "con los que el PP ganó las anteriores elecciones".

"Rajoy prometió retirar la ley de memoria histórica, que lleva condicionando demasiados años a nuestro país", ha explicado Ariza, que recordado que hay que "votar en conciencia, no para ganar". El presidente de Intereconomía ha hecho también un repaso a la pérdida de libertad de los medios de comunicación y a la creación de "duopolios injustos que disponen de todos los medios posibles".

Una hoja de ruta que abre el camino de la paz en Siria
EDITORIAL El Mundo  20 Diciembre 2015

CINCO AÑOS después de estallar la guerra en Siria, las potencias internacionales alcanzaron el pasado viernes el primer gran acuerdo para tratar de poner fin a un conflicto que ha segado al vida de más de 200.000 personas. La histórica resolución aprobada por el Consejo de Seguridad de la ONU ratifica lo acordado el pasado mes en la Cumbre de Viena e incluye el inicio de negociaciones en enero entre el régimen y la oposición, además del establecimiento de un alto el fuego. Se trata de un plan de difícil aplicación que necesitará de la cohesión política de las primeras potencias. Pero, en todo caso, constituye una base diplomática alrededor de una serie de principios básicos sobre los que empezar a labrar la paz en Siria.

La resolución de Naciones Unidas fija un plazo de seis meses para que las dos partes establezcan un Ejecutivo de transición y de 18 meses para la celebración de elecciones. Ambas iniciativas presentan una complejidad mayúscula, aunque el solo hecho de establecer estos objetivos ya supone un avance. El secretario de Estado de EEUU, John Kerry, calificó este acuerdo de "hito", mientras su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, aseguró que permite crear "una plataforma única para resolver el derramamiento de sangre". EEUU y Rusia son los principales hacedores de una resolución que no mitiga el recrudecimiento del combate en suelo sirio pero sí puede ayudar a rebajar la escalada de tensión diplomática del último mes. El 24 de noviembre, dos cazas turcos derribaran un avión militar ruso en la frontera turco-siria. Fue el primer ataque directo de un miembro de la OTAN contra Rusia desde la década de los 50. Y, aunque la distensión entre Rusia y Turquía aún no es la óptima, el paso dado en Naciones Unidas permite concentrar los esfuerzos en la prioridad de la Casa Blanca: liquidar el Estado Islámico (IS) y sus milicias aliadas en la región.

Para ello, las potencias internacionales aún deben consensuar una postura alrededor de dos puntos ignorados en la resolución de la ONU: el futuro del presidente sirio, Bashar Asad, y la elección de los grupos de la oposición que participarán en las negociaciones con su Gobierno. Obama mantiene su exigencia de retirada de Asad, quien sigue contando con Rusia e Irán, sus dos principales aliados. Es evidente que el dirigente sirio, heredero de un régimen tiránico impuesto por su familia hace 45 años, no puede ser la solución al conflicto que él mismo ha contribuido a generar. Pero las gestiones impulsadas por Francia a raíz de los atentados de París del 13-N y su aspiración de formar una coalición militar internacional contra el IS -Rusia incluida- vuelven a situar a Asad en el centro de la escena. Los representantes de la oposición siria en el exterior denuncian que no existe una salida viable mientras Asad, cuyo ejército sigue atacando a civiles con barriles bomba, no presente su dimisión.

Siria es hoy un país masacrado por un enfrentamiento entre las diferentes comunidades étnicas y religiosas del país que ha provocado el éxodo de casi cuatro millones de personas, muchas de las cuales arriban a Europa en busca de auxilio y refugio. El acuerdo alcanzado en la ONU traza una hoja de ruta, aún incipiente, que alienta la esperanza de una solución. Ahora falta que se lleve a efecto, manteniendo dos objetivos irrenunciables:el derrocamiento de Asad y la derrota del IS.

20 AÑOS DESPUÉS NADA HA CAMBIADO
Bosnia: el gran semillero de los yihadistas en Europa
En los años 90, cientos de muyahides viajaron al país para combatir en la guerra de los Balcanes. Los yihadistas se marcharon poco después, pero sus ideas radicales han derivado en una nueva generación de islamistas radicales.
Gaceta.es   20 Diciembre 2015

Bosnia atrajo a cientos de "muyahidínes" extranjeros durante la guerra de 1992 a 1995 y ahora, veinte años después, son ciudadanos bosnios los que salen del país para convertirse en "yihadistas" del autodenominado Estado islámico.

La inmensa mayoría de los musulmanes bosnios son moderados y sólo unos pocos miles siguen las ultraconservadoras corrientes salafista y wahabí, que llegaron de la mano de los combatientes extranjeros y con la financiación de las monarquías del Golfo Pérsico.

Aunque la mayoría de esos milicianos, denominados "muyahidínes", abandonaron el país tras el conflicto que enfrentó a bosniomulmanes, serbobosnios y bosniocroatas, sus ideas rigoristas y su lectura literal del Corán echaron raíces.

Al legado de la guerra se suma una situación económica nefasta, con un 45 % de paro, cifra aún mayor entre los jóvenes, y la ineficacia de la administración estatal, en la que el Gobierno central apenas tiene poder.

Desde el final de la guerra se han perpetrado once atentados terroristas, todos ellos cometidos por salafistas o personas vinculadas con doctrinas islámicas extremistas.

"El terrorismo surge en las condiciones de desesperanza, cuando uno no puede proyectar su futuro ni siquiera en el corto plazo", declara Goran Kovacevic, experto en asuntos de seguridad y profesor en la Facultad de Criminología de Sarajevo.

Las fuerzas de seguridad no ocultan su preocupación por el dato de que Bosnia, con 3,8 millones de habitantes, sea uno de los países con más yihadistas por habitante de Europa.

El pasado 18 de noviembre murieron dos soldados bosnios en un atentado en Sarajevo.
El atacante, Enes Omeragic, que se suicidó después del atentado, entró en un local de apuestas cerca de un cuartel militar y disparó con un fusil automático a los dos militares.

"Estuve en el local. Vi a mi lado el cañón del fusil, pasó entre los presentes, se dirigió directo hacia los soldados y disparó", declaró Murat Halilovic, un testigo del ataque.

Varias personas han sido condenadas por terrorismo, como hace unos meses Haris Causevic, a 35 años, por el ataque a una comisaría en la ciudad de Bugojno; o en 2007 Bajro Ikanovic, a cuatro años, por planear atentados contra intereses occidentales.

Tras salir de la cárcel, Ikanovic se marchó a Siria, donde es ahora un comandante del EI. Entre 100 y 150 bosnios han seguido sus pasos y se encuentran en las filas yihadistas en Irak y Siria, mientras que hasta un centenar de combatientes podrían haber regresado, según datos oficiales.

Aunque una reciente ley castiga con hasta 20 años de cárcel luchar en el extranjero, nadie ha sido condenado hasta ahora.

El director de la Agencia de inteligencia militar de Serbia, Slavoljub Dabic, declaró recientemente al diario "Danas" que el regreso de esos combatientes han hecho que aumente la amenaza terrorista en los Balcanes.

"Aquellos que han pasado más tiempo en los combates y quienes regresan de forma planeada son una amenaza importante", dijo, y agregó que con "las experiencias adquiridas y los vínculos establecidos" pueden dar apoyo logístico a potenciales terroristas.

En Bosnia podría haber unas 3.000 personas consideradas un potencial peligro por sus vínculos con el extremismo islámico, según los servicios de inteligencia.

El viceministro de Seguridad bosnio, Mijo Kresic, expresó su "temor" por el establecimiento de "una ideología que de alguna manera apoya y desarrolla el extremismo violento en Bosnia".

En el país hay unas 30 pequeñas aldeas en el centro y norte del país, como Gornja Maoca, Dubnica u Osva, en las que sus habitantes viven según las normas wahabies más estrictas.

Los primeros misioneros y adeptos salafistas y wahabíes llegaron a Bosnia al principio de la guerra y en 1993 empezaron a sumarse al ejército bosniomusulmán, en el que formaron la unidad Al-Muyahid, que tuvo unos 400 integrantes.

Dos décadas después aún están en fase de investigación sus crímenes contra civiles, como asesinatos, violaciones y torturas.

Después de la guerra, la mayoría de los voluntarios se marcharon pero quedó su ideología, que se ha difundido entre población musulmana rural, pobre y poco formada.

Uno de los líderes wahabíes, Husein Bosnic alias Bilal, fue condenado el mes pasado a siete años de cárcel por reclutar a combatientes para el EI.

Bosnic, que oficialmente no tiene ingresos, vivía en una mansión en Buzim (noroeste) con cuatro mujeres y 18 hijos, y según las fuerzas de seguridad bosnia recibía financiación desde el extranjero, especialmente de las monarquías del golfo Pérsico.

Desde 2012, cuando Husein Kavazovic sustituyó a Mustafa Ceric como líder religioso de los musulmanes bosnios se ha producido un claro distanciamiento de esas corrientes, alejadas de las posiciones moderadas mayoritarias.

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Tous contre elle
FERNANDO SÁNCHEZ DRAGÓ El Mundo  20 Diciembre 2015

ESA MANIDA y rebañega exclamación se ha convertido en el eslogan común de los representantes del establishment frente al subidón electoral de Marine Le Pen. Algo similar sucede en Estados Unidos a cuento del único aspirante a la Casa Blanca que se atreve a llamar a las cosas por su nombre y a desbaratar el castillo de naipes levantado por el entreguismo de la corrección política: Donald Trump.

Agrupo bajo el marbete de establishment a todos los partidos políticos (menos el Frente Nacional en Francia y Vox en España), ya sean de derechas o de izquierdas; a todos los portavoces de todas las instituciones europeas; a todos los obispos peronistas y a su líder, el santo padre de Roma, que ni es padre ni es santo; a todos los apesebrados militantes de la Brunete mediática; y a todos los caganers con los calzones bajados del Sanedrín cultural. Asombrosas son la unanimidad, la inmoralidad, la sordera y la ceguera imperantes en los estamentos citados.

También lo es la voluntad de suicidio colectivo que en esa actitud se pone de manifiesto. Los políticos, los intelectuales y los periodistas al uso de esta época son como esos roedores que recorren miles de kilómetros para arrojarse juntos al mar. Pocas veces he visto un caso en el que mejor se escenifique lo que va de la opinión pública a la publicada. Cuanto más critican los sexadores de pollos del pensamiento único y las ideas recibidas a Marine Le Pen, más votos consigue ésta en los escrutinios electorales.

Cuanto más demonizan a Trump los pretorianos de la prensa americana, más distancia saca éste en las encuestas a los pichaflojas de su propio partido. ¿To' er mundo e' malo? ¿Malos, malísimos, son ese veintiocho por ciento de franceses que han respaldado el Frente Nacional en las regionales y los millones y millones de estadounidenses que llevan en volandas a Trump hacia ninguna parte? ¿Cómo no va la gente a dejar de comprar periódicos si lo que se publica en éstos nada tiene que ver con la opinión pública? ¿Cómo va a confiar la gente en políticos que dicen exactamente lo mismo mientras esgrimen el banderín de ideologías opuestas? Lo de la inmoralidad viene a cuento del pasmoso latrocinio que acaba de sufrir en Francia el partido mayoritario. ¡Veintiocho por ciento de votantes y ni un solo alcalde! La democracia, ¿era esto? Pues que me borren. No iré hoy a votar.

Arrecia la huida de empresas
Gonzalo Baratech Cronica Global  20 Diciembre 2015

La fuga de empresas catalanas a otros rincones de España continúa a todo trapo. Según datos de máxima solvencia que maneja Crónica Global, casi 1.500 compañías mercantiles abandonaron estas tierras desde comienzos de 2014 hasta primeros del presente mes de diciembre, para instalarse en zonas menos inhóspitas de la piel de toro.

El éxodo no se ciñe a ningún sector concreto. Bien al contrario, abarca renglones del más variado tipo y pelaje. Es voz común que la estampida obedece a dos grandes motivos. Por un lado, las ansias separatistas que han emergido por nuestros lares con fuerza incontenible. Por otro, la inseguridad jurídica desatada por Artur Mas y su tropa, al afirmar con estupefaciente desparpajo su voluntad de pasarse por el forro toda ley o sentencia proveniente de lo que llaman "el Estado español".

El inefable Mas se proclamó antaño business friendly. Hoy, por desgracia, está hundiendo la Administración que preside al deprimido nivel de las repúblicas bananeras

El inefable Mas se proclamó antaño business friendly. Hoy, por desgracia, está hundiendo la Administración que preside al deprimido nivel de las repúblicas bananeras. Semejante situación contribuye sin duda a que las empresas se dirijan hacia otros destinos más estables y respetuosos con las normas.

Pero hay todavía otro motivo de mayor peso para la desbandada. Me refiero al infierno fiscal en que el régimen del señor Mas ha convertido estos andurriales.

Los ciudadanos sufrimos aquí unas cotas de esfuerzo fiscal que superan con creces las de cualquier otra demarcación comunitaria nacional. El IRPF es de los más onerosos de la península. Sucesiones y donaciones se hallan sujetos a gravámenes considerables comparados con los que rigen en la denostada meseta. Para rematar la faena, se nos propina un draconiano impuesto sobre el patrimonio, inexistente en casi toda Europa y que, por su propia naturaleza, encierra claras connotaciones confiscatorias.

Por no citar sino un botón de muestra concreto, veamos lo que ocurre con el impuesto sobre transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados. Es una figura que grava, por ejemplo, las compraventas de viviendas de segunda mano y toda una retahíla de actos notariales, mercantiles o administrativos, entre ellos la constitución de créditos hipotecarios.

Pues bien. Por la compra de un piso en Madrid se paga el 6%. En Cataluña, un depredador 10%, es decir, un 66,6% más. Si el adquirente articula el trasiego mediante la contratación de una hipoteca, que es el caso abrumadoramente mayoritario, habrá de abonar a la Generalitat una mordida adicional del 1,5% al escriturarla y otro 1,5% al cancelarla, frente al 1% como máximo de Madrid.

Con este panorama de exacciones recrecidas, no es de extrañar que todo el que puede coja la maleta y se escabulla con viento fresco hacia latitudes más benignas y acogedoras, donde los poderes públicos no le atraquen con tanto descaro.

Florilegio de exiliados
He espigado al azar unas cuantas compañías que en los dos últimos años han mudado su sede social. He aquí la lista:

- Abertis Telecom Satélites, subsidiaria del grupo de infraestructuras Abertis.
- Acor & Tereos Iberia, gigante azucarero.
- Arbora, fabricante de artículos de higiene íntima.
- Mastercard Spains Holdings, de tarjetas de crédito.
- Carl Zeiss Ibérica, distribuidora de productos ópticos de alta gama.
- Corporación Uniland, cementera.
- Grupo Alvic, fabricante de muebles de cocina.
- Holding Negocios Regulados Gas Natural, Gas Natural Madrid y Gas Natural Distribución. Latinoamérica, todas ellas filiales de Gas Natural.
- Isern Patentes y Marcas, despacho de abogados y agentes de la propiedad industrial e intelectual.
- Mas Móvil Telecom, telefónica.
- Michael Kors España, de moda textil.
- Roura Cevasa, diseñadora de imagen corporativa.
- Siemens Healthcare, de diagnósticos médicos.
- Tourline Express Mensajería.

También se han eclipsado de estas tierras
- La automovilística BMW Barcelona.
- Las cadenas hoteleras Derby y Único.
- La bodega Enartis.
- La correduría GDS Risk.
- Iberdrola Inmobiliaria Patrimonio, administradora de los bienes raíces de la eléctrica.
- La financiera ING Lease España.
- NH Hoteles España y NH Europa, gestoras de los establecimientos de la cadena en España y Europa.
- La constructora Roca Borrás.
- La compañía de catering y limpieza Sodexo Iberia.

El panorama no puede ser más deprimente. Lo malo de estas deserciones es que raramente tienen vuelta atrás. Forjar un ambiente propicio a las inversiones exige años de esfuerzo denodado. Pero destruirlo sólo es cuestión de unos pocos días.

Artur Mas y sus acólitos son hoy un lastre insoportable para Cataluña. Bajo su mando, la Generalitat ha embalsado cantidades ingentes de deuda, cuya devolución gravitará inexorablemente, como herencia maldita, sobre varias generaciones próximas.

Por si todo ello fuera poco, la acumulación de dislates regulatorios y de otros ordenes por parte de esa misma tropa, sumada a su impulso del movimiento secesionista, han desencadenado la huida de ahorradores y emprendedores. La secuela es que, entre pitos y flautas, nuestro país va camino de transformarse en un solar. Mal andamos.


 


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