AGLI Recortes de Prensa   Domingo 3  Enero  2016

Ideas, personas, imágenes
Amando de Miguel  www.gaceta.es 3 Enero 2016

La discusión política en España se resuelve cada vez más como un juego de nombres propios. Las ideas cuentan poco. En todo caso, las ideas juegan un papel porque las hacen suyas personas eminentes. Más que personas, lo que resalta son sus imágenes públicas.

Por mucho que se diga lo del “debate de ideas”, este no florece porque los actores políticos han leído poco. La combinación de mucho poder y escasas lecturas precipita la saturación de lugares comunes.

Resulta llamativo que para desempeñar cualquier puesto profesional se exijan conocimientos proporcionales a la función. La excepción es la política. Solo se pide ser disciplinado servidor de los que mandan en el partido. Es más, si el candidato muestra ideas propias, lo más probable es que sea arrinconado. Es la ley de la mediocridad en todos los partidos, sindicatos y organizaciones similares.

Según se asciende en la escala del poder, no solo se deja de leer; se escucha cada vez menos. El gerifalte sabe que le escuchan a él. Cuanto más vacuo sea lo que diga, mejor.

Hágase un repaso de los titulares de cualquier medio. Solo destacan personas; raramente, ideas. En el caso de que aparezcan ideas, lo normal es que se reduzcan a lugares comunes. Por ejemplo, lo referente al cambio climático, la creación de puestos de trabajo, la necesidad de pactos, la lucha contra lo que sea y cosas así. La perfecta ausencia de ideas se tapa muy bien con la palabra “diálogo”.

¿Quién no osará argüir que el Gobierno no crea puestos de trabajo o que el Estado de bienestar conduce a la ruina? ¿Quién se atreverá a sostener que el derecho a decidir de una región es una memez? ¿Qué político se arriesgará a decir en el Congreso de los Diputados solo deben estar los partidos que representan a todos los españoles?

¿Cómo se nota que un político carece de ideas? Cuando solo dice lo que tiene que decir para sostenerse en la poltrona. Otro indicio podría ser la falta de reacción ante las estupideces de los compañeros de partido. El peligro para un político está precisamente en destacar en ideas propias. Más raro es todavía que se le ocurra apoyar las buenas ideas de los políticos de otros partidos.

Los macarras de la estabilidad
Juan Laborda www.vozpopuli.com 3 Enero 2016

Me siento perplejo, obnubilado, estupefacto ante los análisis e intenciones de los patriotas de hojalata tras el devenir electoral del 20 D, muy alejado de sus encuestas "inventadas". Aquellos que nos arruinaron moral, social y económicamente, son los que a estas alturas quieren darnos lecciones de patriotismo, de sentido común, de estabilidad. Me recuerda a una canción de Joan Manuel Serrat, "Los macarras de la moral". Hay varios estribillos de la misma que no tienen desperdicio, ideales para describir lo que nuestra querida España está soportando en estas fechas. Uno de ellos dice algo así, "Anunciando apocalipsis van de salvadores y si les dejas te pierdes infaliblemente. Manipulan nuestros sueños y nuestros temores, sabedores de que el miedo nunca es inocente." La letra, enterita, se puede trasladar a los nuevos macarras, "Los macarras de la estabilidad".

Esta es la sensación que sentí al escuchar en Año Nuevo una entrevista radiofónica a Luis de Guindos. No tiene desperdicio. Además de un profundo desconocimiento de la historia económica –afirmó sin pestañear, que "las peores crisis económicas tienen un origen político"–, demuestra una ignorancia atrevida sobre quien ha generado los problemas y males que afligen a nuestro país. ¿Aún no se acuerda que detrás del origen, desarrollo y consecuencias de los episodios de crisis más dramáticos, La Gran Depresión y La Gran Recesión, se encuentra la aplicación estricta de la ortodoxia neoclásica, que él mismo defiende, y donde la banca siempre campa a sus anchas? Me temo que no.

Las pintorescas afirmaciones de Luis de Guindos
Pero vayamos a los datos. El gobierno de Rajoy, el de Luis de Guindos, nos ha endeudado como nunca en nuestra historia reciente, exactamente igual que han hecho nuestras gerencias bancarias y empresariales no financieras –básicamente el Ibex 35– alrededor de las burbujas inmobiliaria y de internacionalización. Como Luis de Guindos afirma, la emisión y renovación de deuda pendiente el año próximo es de 400.000 millones de euros. Y esa vulnerabilidad la han generado ellos, gobiernos y élites extractivas, no la ciudadanía, ni Podemos, ni Izquierda Unida, ni VOX, ni UPyD. Y él mismo debería saber que existen ciclos de aversión y propensión al riesgo en los mercados financieros, y que estamos entrando ya en un ciclo de aversión al riesgo. Es una de nuestras previsiones, como saben ustedes. Por lo tanto, el problema lo han generado quienes han esparcido la deuda como instrumento de crecimiento sin nada detrás que lo soporte, es decir, los patriotas de hojalata.

Ello se puede extender perfectamente a toda una batería de indicadores económicos. Resulta llamativo que el gobierno de Rajoy, que ha aumentado la pobreza de sus conciudadanos a niveles insoportables, se permita el lujo de hablar de populismos. Aquel ejecutivo cuya reforma laboral ha creado un mercado donde trabajar ya no garantiza salir de la pobreza, donde empleo es sinónimo de precariedad extrema, se erige como ejemplo de buen gobernante. Cómo es posible que el ejecutivo saliente, muñidor de esa tradición tan hispana de alimentar oligopolios, lobbies, grupos de poder, hable de populismos.

Los que nos amenazan ahora con el "España se rompe" no se han percatado de una ruptura, la inter-generacional, de consecuencias impredecibles. Jóvenes contra mayores. Padres contra hijos. España es un país donde la tasa de paro juvenil alcanza cifras bochornosas. España es un país donde los salarios no permiten a los jóvenes emanciparse y formar una familia -problemas de acceso a la vivienda, guarderías, precios fijados por los lobbies del Ibex 35 ...- . España es un país donde los mejores abandonan, o tienen intención de abandonar e irse al extranjero en busca de un futuro mejor. Y han dicho basta. El actual esquema demográfico, económico -salvo nuestro sector exportador-, social y laboral es absolutamente insostenible. Pero eso no importa. El tema es continuar azuzando las llamas del nacionalismo catalán que los mismos patriotas de hojalata alentaron por cuestiones meramente tácticas, electorales. Ambos son iguales, se necesitan, se retroalimentan, son profundamente sectarios, insolidarios, ineficientes.

No soportan la disidencia pacífica
Hace tiempo que se está destruyendo la democracia. Desde estas líneas hemos aportado distintos enfoques a la hora de pensar en cómo están siendo enterradas o se intenta sepultar muchas formas de expresión democrática, de disidencia efectiva. En la próxima crisis que se avecina, a la vuelta de la esquina, la Superclase ha decidido que la democracia es una amenaza para su riqueza y poder. Tratan de alimentar una forma externa de democracia, con el fin de mantenernos tranquilos y entretenidos, pero intentan eliminar cualquier sustancia de ella, ofreciéndonos un espectáculo con el escenario vacío pero muy colorido.

Y es ahí donde los macarras de la estabilidad llevan tiempo bombardeando a la ciudadanía. "Elijan sabiamente" es un buen primer paso para castrar la democracia. Es fácil de vender, parece sabio, benevolente, incluso, y quien podría defender lo contrario. Pero estos sabios a los que se refieren son remunerados por los grupos de presión en comisión de servicios prestados. Y la ciudadanía lo sabe. Por eso braman a continuación, "elijan con cuidado", una forma eficiente y bien camuflada para detener las ideas democráticas radicales que pudieran conseguir tracción en el Parlamento e incluso alguna vez transformarse en ley.

Qué fácil es poner en duda la disidencia de alguien cuando se sugiere que con ella no se trata de proteger a los demás, sino que en realidad obedece a un trastorno del ego de quien la practica. De ahí las afirmaciones que estamos escuchando estos días, donde, sin ningún rubor, se afirma, por parte de aquellos que nos han arruinado moral, social y económicamente, el efecto que los radicales podrían tener sobre la estabilidad y la seguridad. En realidad es todo lo contrario. El enemigo de la democracia es el miedo paranoico a peligros imaginarios y aquellos que los promueven, mientras que los problemas reales se ocultan y se disfrazan.

Peor, imposible
Alejo Vidal-Quadras www.vozpopuli.com 3 Enero 2016

Hay momentos en la historia de una nación en los que todo parece conjurarse para poner en riesgo, no ya su prosperidad, estabilidad y seguridad, sino su propia existencia. A lo largo de los últimos dos siglos, la invasión napoleónica, la primera República y la Guerra Civil de 1936 fueron etapas de extremo peligro, en las que España se vio al borde de ser absorbida por un poder extranjero o de desintegrarse. Al final, en cada una de estas ocasiones el pueblo supo encontrar la determinación y la energía necesarias para salir del atolladero y reemprender el camino de la unidad y, aunque a trancas y barrancas, del progreso económico y social. Hoy los españoles nos volvemos a enfrentar a una situación crítica en la que una serie de factores actúan de manera simultánea amenazando gravemente nuestra cohesión, nuestra paz interior, nuestro prestigio ante el mundo y nuestro bienestar.

Empezando por la integridad del territorio nacional, existe en el Parlamento de Cataluña una mayoría que ha expresado inequívocamente su voluntad de erigir un estado independiente separado del resto de la Nación vulnerando la Constitución y las leyes vigentes y que ha formulado este propósito en un llamado plan de desconexión con plazos, reformas legislativas y medidas de gobierno perfectamente definidas y programadas. La anulación de la correspondiente resolución de la Cámara autonómica por el Tribunal Constitucional carece del menor efecto disuasorio porque los impulsores de este golpe ilegal e inconstitucional han dejado claro en el mismo texto suspendido que piensan hacer caso omiso de las sentencias del alto intérprete de nuestra vigente Carta Magna. Si este proyecto no ha echado a andar ya es porque todavía la Comunidad catalana no dispone de un Ejecutivo que lo active, aunque es muy posible que en pocos días Artur Mas sea investido y la máquina infernal hacia la fragmentación de la soberanía nacional española empiece a funcionar.

En cuanto a la crisis económica y la necesaria recuperación del crecimiento, del equilibrio presupuestario y del empleo, un Congreso de los Diputados dividido en grupos de difícil armonización junto a la emergencia de una fuerza política populista cuyas propuestas, en caso de imponerse, nos llevarían a la ruina, ensombrecen el futuro a corto y medio plazo ahuyentando la inversión, empujando la Bolsa a la baja y generando pesimismo por doquier.

Cerrando esta panorámica, unas instituciones deterioradas por la corrupción y las malas prácticas partitocráticas requieren una operación de saneamiento en profundidad que tan sólo un Gobierno con un amplio y sólido apoyo parlamentario podría acometer.

Para enfrentarse a un abanico tan extenso e intimidante de problemas, no hay todavía un acuerdo entre las formaciones constitucionalistas ni visos de que se vaya a producir en las próximas semanas. Por tanto, si la secesión catalana arranca, un Gabinete en funciones desmoralizado y encabezado por un Presidente irresoluto y desprestigiado no parece que disponga de los arrestos suficientes para neutralizarla.

Las cosas no pueden estar peor y la incertidumbre y el desánimo se han apoderado de la sociedad. Al igual que en coyunturas similares del pasado, hemos alcanzado el borde del abismo porque nuestras elites políticas, intelectuales, sindicales y sociales han ido sembrando durante las cuatro décadas transcurridas desde la Transición la simiente del fracaso con su venalidad, su inoperancia, su codicia y su falta de visión y de grandeza.

Queda, por supuesto, la esperanza de que el cuerpo aún sano de la Nación, esos millones de nuestros conciudadanos, pequeños y medianos empresarios, profesionales, autónomos, asalariados, funcionarios, que con su esfuerzo y empeño diario hacen que el país funcione a pesar de la incompetencia, la pasividad y el egoísmo de sus clases dirigentes, reaccionen, encuentren los líderes adecuados y en un movimiento regenerador espontáneo y vigoroso limpien los establos del poder y enderecen el rumbo colectivo. Se trata de una esperanza muy tenue, pero por desgracia a estas alturas del fiasco no nos queda mucho más.

La enseñanza de Lope de Vega: Deuda pública, deuda de Fuenteovejuna
Se culpa al pueblo entero pero ninguno de sus habitantes es condenado por ello. Lo mismo ocurre con la deuda pública. Nadie reconoce, ni debe reconocer, la deuda colectiva como propia
Juan Gómez Bada El Confidencial 3 Enero 2016

Cada vez más inversores son conscientes de que la renta fija no es fija. Los bonos bajan en precio cuando los tipos de interés suben o el riesgo de impago aumenta. También saben que la deuda pública no es un activo libre de riesgo, cualquier estado pueden quebrar. España ha impagado varias veces en el pasado. Sin embargo, muy habitualmente se desconoce la naturaleza de los deudores cuando se invierte en deuda pública.

A diferencia de otros bonos, ninguna persona física o jurídica se responsabiliza de la deuda pública. En la Fuenteovejuna de Lope de Vega nadie se responsabiliza de la muerte del comendador. Se culpa al pueblo entero pero ninguno de sus habitantes es condenado por ello. Lo mismo ocurre con la deuda pública. Nadie reconoce, ni debe reconocer, la deuda colectiva como propia.

Invertimos en deuda pública por la confianza en las instituciones que respaldan al país. Es decir, los mismos motivos por los que aceptamos su divisa (papel moneda) como medio de pago, unidad de cuenta y depósito de valor. No obstante, si por cualquier motivo esta confianza desaparece poco se puede hacer. Destaco cinco características que diferencian a la deuda pública de la privada:

1º) El deudor, a quien se le presta, es soberano. Es decir, no se le puede imponer nada ni al Estado ni a sus dirigentes por impagar la deuda. Otro tema es que no le suele salir gratis, porque pierde durante un tiempo la confianza de otros estados e inversores nacionales y extranjeros.

2º) Los activos del deudor son inembargables. No se puede exigir la liquidación de sus activos en pago como en derecho privado.

3º) Salvo rara excepción, no pueden pagar la deuda cuando vence. Deben renovar casi todo el importe con nuevas emisiones. Pueden reducir su endeudamiento pidiendo prestado un poco menos de lo que vence o aumentarlo emitiendo un volumen superior a los vencimientos, pero no tienen recursos para pagar los vencimientos sin renovar la mayoría de los mismos. Hay muchas empresas que tampoco pueden repagar todas las deudas sin refinanciación, pero siempre podrían vender activos (bienes y negocios) para reducir drásticamente su endeudamiento, algo que no hacen los estados.

4º) Se desconoce el importe de las obligaciones de pago actuales del deudor. La contabilidad pública considera los ingresos y pagos (movimientos de caja) pero no existen balances de activos y pasivos como en las empresas privadas. Las obligaciones de pago adquiridas (pensiones, proveedores, prestaciones de desempleo, etc) no se tienen en cuenta.

5º) Habitualmente el estado es emisor de la divisa en la que está denominada la mayoría de su deuda. En solitario o colectivamente como en la eurozona. En otras palabras, puede aumentar el volumen de divisa en circulación para depreciarla respecto a otros bienes y así facilitar el pago de sus obligaciones.

La mayoría de los países desarrollados acumulan niveles de deuda pública cada vez más elevados. En cabeza se sitúa Japón, cuya deuda alcanzó el 230% del PIB en 2014 y sigue creciendo en un entorno en el que su población se reduce. ¿Qué pueden hacer los estados para reducir su endeudamiento? Tienen cinco opciones principales:

1º) Aumentar el crecimiento económico. Los ingresos públicos dependen de los impuestos que gravan la actividad económica. Por otro lado, el endeudamiento de un país se mide normalmente comparándolo con su PIB. Si el PIB crece más rápidamente que la deuda, el endeudamiento disminuye.

2º) Reducir el gasto público. Algo muy difícil de conseguir en estados democráticos. Se pueden hacer esfuerzos puntuales para racionalizarlo, pero a medio y largo plazo casi siempre aumenta.

3º) Generar inflación. El aumento de los precios beneficia al deudor y perjudica al acreedor. Si el deudor además tiene la capacidad de aumentar el volumen de divisa en circulación puede depreciarla respecto a otros bienes y así facilitar el pago de sus obligaciones.

4º) Quiebra. Impagar la deuda o los intereses total o parcialmente.

5º) Depreciar la divisa. También se consigue aumentando el volumen de divisa en circulación. Sus efectos son similares a los de una quiebra para los acreedores extranjeros, genera inflación por el aumento del precio de las importaciones e impulsa el crecimiento porque hace más competitivos los bienes y servicios producidos en el país.

Termino destacando que de las cinco opciones, solamente en la segunda (la más improbable) se obtendrán mejores rendimientos a largo plazo invirtiendo en deuda pública que en renta variable (acciones).

Feliz 2016.
Juan Gómez Bada, director de inversiones de Avantage Fund

PSOE, de aquellos pactos, esta crisis
En mayo, el PSOE abrió las puertas del poder institucional a Podemos y los de Iglesias no han hecho otra cosa que ir ganando terreno y robusteciendo su estrategia con una "acumulación de fuerzas"
José Antonio Zarzalejos El Confidencial 3 Enero 2016

El pasado 20 de diciembre, Pedro Sánchez debió preguntarse por qué Podemos y sus confluencias periféricas se habían quedado a poco más de un punto del PSOE (350.000 votos) y el socialismo se había hundido en todas las comunidades menos en Andalucía y en Extremadura. En definitiva, antes de proclamar que su partido había “hecho historia” y reivindicarse anunciando que se presentará a seguir dirigiendo la organización, Sánchez debió tener en cuenta la significación de algunos datos inequívocos.

Al menos, los siguientes: 1) El PSOE registraba su suelo histórico perdiendo millón y medio de votos y veinte escaños. 2) El PSOE perdía posiciones en todos aquellos municipios y comunidades en los que en mayo de 2015 había pactado con Podemos tras los comicios. 3) El PSOE quedaba en Madrid -la lista que encabezó Sánchez- en cuarto lugar, después de haber ofrecido sus votos para que Carmena fuese alcaldesa de la capital y 4) El secretario general del PSOE debió reconocer que seis de las comunidades autónomas en las que logró la presidencia del Gobierno, los 2.800 alcaldes socialistas instalados después del 24-M y el control de 18 diputaciones provinciales fueron el resultado de un trueque con Podemos al que incorporó, con amplios poderes, en municipios y comunidades.

Sin embargo, Sánchez no llegó a entender que lo que le ocurrió al PSOE en las elecciones generales era, exactamente, lo que debía ocurrirle. Los socialistas se atiborraron de poder municipal y autonómico en mayo de 2015 a costa de entregar una fenomenal presencia institucional de base a Podemos. No un poder cualquiera, sino el poder básico para crecer: el local, el más próximo a los ciudadanos, coadyuvando, además, a erigir iconos políticos de la nueva izquierda como Manuela Carmena (Madrid), Ada Colau (Barcelona) o Xulio Ferreiro (A Coruña), entre otros que, serán, seguramente, con Pablo Iglesias coordinando la operación, los que impulsen la sustitución del PSOE por Podemos.

Salvo la gran electora del socialismo español que es, sin duda, la populista Susana Díaz -que pactó con Ciudadanos-, los demás barones que ahora se rasgan las vestiduras por la gestión torpe de Pedro Sánchez, debieran permanecer en un discreto silencio o militar en una sincera autocrítica. Muchos de ellos están donde están porque pactaron a calzón quitado con Podemos. Y en mayo del año pasado, los de Iglesias eran ideológica y estratégicamente lo mismo que ahora. La línea roja del referéndum en Cataluña que propugna Podemos porque “rompe España” y que los críticos a Sánchez enarbolan dogmáticamente -lo que al que suscribe le parece perfecto- suena tan campanudo como escapista. Ellos -los oficialistas y los críticos, los miembros del aparato y los barones- han introducido al zorro en el gallinero, sin reconocer que de aquellos polvos de la primavera pasada vienen los lodos electorales de este benigno invierno.

El grave problema de los socialistas españoles es de coherencia y de autoanálisis. El PSOE lleva años -muchos- jugando al oportunismo político con la coartada de que su obligación programática es "echar al PP" por encima de cualquier otra consideración. Es una falacia. Antes que deshacerse del adversario hay que fortalecerse en el espectro ideológico en el que se desenvuelve el partido, o sea, la izquierda. En mayo, el PSOE abrió las puertas del poder institucional a Podemos y los de Iglesias no han hecho otra cosa que ir ganando terreno –lejos de radicalizarse se han moderado- y robusteciendo su estrategia con una “acumulación de fuerzas” próximas en las zonas más estratégicas (Cataluña, Valencia, Madrid, Galicia) preparando lo que puede ser un colosal 'sorpasso' en una probables próximas elecciones.

En estas circunstancias, la crisis que padece el PSOE es de las que se ha ganado a pulso y concierne a unos y a otros y apenas sí salva a la gran electora del socialismo, la presidenta de la Junta de Andalucía, que es la única dirigente que pareció intuir que los pactos locales y autonómicos con Podemos eran el abrazo del oso. Mortal de necesidad. Deberían pensar ahora los integrantes del Comité Federal del PSOE si -con o sin Rajoy- no les traerá más cuenta una abstención en la investidura de un presidente popular por un tiempo suficiente para que cese “el lamentable espectáculo” (sic, de Patxi López) que están dando y puedan recomponerse de su alocada estrategia.

Foro de la Sociedad Civil
Financiación y funcionamiento de los partidos políticos
Jesús Banegas www.vozpopuli.com 3 Enero 2016

Puede ser que haya en España más sedes de partidos políticos que ayuntamientos: si se suman las de todos los partidos, seguramente serán muchas más. Si ya es desmesurada la cantidad –con más de 8.000 debemos ser líderes- y el consecuente coste de los ayuntamientos, la proliferación de las sedes de los partidos –también debemos ser líderes en esto- excede con creces lo que sería razonable.

Si la financiación de los partidos fuese privada no habría ninguna objeción que hacer a sus sedes y los consecuentes costes de personal y funcionamiento, pero siendo pública es necesario replantearse la situación por dos razones de peso:

El necesario adelgazamiento del Estado debe afectar a este injustificado despilfarro
Los partidos deben legitimar su función mediante la financiación privada y voluntaria de sus actividades

La reinstauración de la democracia en España seguramente justificó una generosa financiación pública de los partidos políticos, demasiado tiempo proscritos, como agentes vertebradores de la nueva realidad política. Pero hace tiempo que somos una democracia consolidada y es hora de normalizar su funcionamiento.

Una de las consecuencias más perversas de la proliferación de sedes y el gigantismo de las estructuras de los partidos político es su asociación con la corrupción, ya que pocos casos se han visto libres de ellos. Parece razonable pensar que cuantas menos sedes y empleados tengan los partidos menos ocasiones habrá de caer en la tentación: menos bocas que alimentar y menos “mostradores” para hacer favores remunerados.

En EE.UU. , la patria de la democracia contemporánea, los partidos políticos se movilizan y mucho en las campañas electorales mediante la colaboración voluntaria y gratuita de militantes y simpatizantes que se disuelven y vuelven a casa cuando acaban. Las sedes de los partidos políticos entre campañas electorales son escasas, los costes de mantenimiento muy limitados y la corrupción casi inexistente.

Aunque no se conocen con rigor las cuentas de los partidos, todo indica que han venido dependiendo de cuatro fuentes de financiación:

Minúsculas contribuciones de los militantes y simpatizantes
Muy importante y creciente financiación pública
Condonación habitual de sus considerables deudas bancarias
Ingresos procedentes de la corrupción

Con la nueva Ley de Transparencia, los partidos políticos , según Jesús Lizcano, responsable del capítulo español de “Transparencia Internacional”, han mejorado mucho en cuanto a la información pública de sus cuentas, lo que estando bien no es suficiente.

Una de las razones que mas pesan en el descrédito de la política en España está asociada al funcionamiento de los partidos, cuya financiación debe ser profundamente reconsiderada.

Una propuesta muy bien elaborada al respecto es la que plantea Gaspar Ariño en su libro “Regenerar la democracia, reconstruir el Estado” del que extraemos sus principales conclusiones:

– Si queremos que la democracia sea limpia, real y auténtica debe considerarse alguna financiación pública, junto a la privada.
– Tanto la financiación privada como la pública deben estar regulada.
– La financiación privada tiene que ser transparente, vigilada y controlada. Las donaciones y las condonaciones de préstamos deben estar limitadas, mientras que las donaciones vinculadas a decisiones políticas se deben prohibir.
– Debe existir una financiación pública mínima y homogénea que garantice cierta igualdad básica a todos los partidos:

Suelo común mínimo igual para todos
Mínimo básico de financiación para los nuevos partidos
Limitación a un porcentaje máximo -50%?- de sus ingresos
Exigencia de informes previos y públicos del Tribunal de Cuentas

– La financiación pública debe estar orientada al costeamiento de las campañas electorales y la privada al mantenimiento de sus actividades ordinarias
– Hay que limitar los gastos de campañas y personal. Lo primero se logra con menos propaganda y desplazamientos y más debates en TV y radio.
– Hay que poner límites al endeudamiento mediante:

La publicidad de todas las operaciones bancarias
Límite legal del endeudamiento hasta un % pequeño de los ingresos
Prohibición por Ley de la condonación de deudas bancarias

– Obligación legal de publicitar y ofrecer total transparencia de todos los gastos e ingresos que sea necesario.
– Descentralizar los ingresos y los gastos, si como es deseable los partidos se abren a la sociedad mediantes elecciones por distritos unipersonales.
– Tratamiento fiscal adecuado a las donaciones, que deben ser con un límite un gasto deducible en la base imponible del impuesto de la renta.

A las buenas razones de Gaspar Ariño, habría que añadir las siguientes consideraciones:

La fiscalidad de las donaciones de la sociedad civil a sus asociaciones, sindicatos y partidos políticos deben tener, al menos durante un cierto tiempo, un tratamiento generoso, pues la fortaleza y vitalidad de las organizaciones que vertebran las relaciones entre los individuos y de cara al Estado son vitales para el mejor desenvolvimiento de un país.

La transparencia de las cuentas de los partidos y la responsabilidad patrimonial y penal de sus dirigentes no puede ser menor, en ningún supuesto, que las exigidas a las empresas.

Pero, además del serio problema de la financiación de los partidos, su legitimidad representativa también está en crisis debido a su funcionamiento muy poco democrático ya que, recurriendo de nuevo a Gaspar Ariño:

El amiguismo en la composición, tanto de los gobiernos como de los cuadros directivos del partido, está al orden del día, frente al talento y peso político de los elegidos.

El líder disfruta de un poder omnímodo, al que se someten todos los cargos y militantes.
No existe debate político abierto en su interior; si se quiere influir el único camino es tener acceso a “la oreja del César”.

Para “recuperar la ilusión política frente a la oligarquía invasiva de los partidos…es necesario que los partidos se abran a sus militantes, simpatizantes y ciudadanos en general”, aconseja Gaspar Ariño.

La regeneración democrática de los partidos políticos está muy relacionada con el sistema electoral, que también es necesario cambiar si queremos mejorar la calidad de nuestro sistema democrático.

En la campaña electoral que acaba de terminar, ningún partido político incluidos los nuevos que han emergido con tanta fuerza, ha hecho reflexión ni crítica alguna sobre su propio funcionamiento ni financiación. ¿Qué confianza pueden generar con sus mensajes regeneracionistas quienes tienen “su casa sin barrer”?

Hablando sobre España
Juaristi: "Como no todo está permitido, quizá exista Dios"
Entrevista con el filósofo Jon Juaristi.
Daniel Ramírez El Espanol 3 Enero 2016

Hacía mucho que no llovía en Madrid. Jon Juaristi (Bilbao, 1951) lleva un chubasquero azul y una sufrida mochila de cuero marrón que, probablemente, le haya acompañado en ese “contar historias desde la historia” que le apasiona desde hace más de cuarenta años. Por ese saco de múltiples bolsillos quizá hayan pasado los manuscritos de 'El bucle melancólico', 'La tribu atribulada' o su 'Diario de un poeta recién cansado'. Tras haber dirigido la Biblioteca Nacional y el Instituto Cervantes, enseña Literatura en la Universidad de Alcalá de Henares.

Aficionado a las series de televisión, le gusta desmontar el argumentario nacionalista refiriéndose, por ejemplo, a Juego de Tronos: “Les encantaría que el País Vasco fuera Invernalia, pero no es así”. Preguntado por las diferencias que esgrimen vascos y catalanes, se ríe recordando algo que decía Pío Baroja: “Cualquiera que investigue su árbol genealógico encontrará un delincuente ahorcado antes de llegar a la quinta generación”. Ya sentado, con un café con leche y un pincho de tortilla como almuerzo, mueve las manos para acompañar sus explicaciones. Bajo las mangas de un jersey verde, asoman los colores del Athletic. “¿Has visto, eh? Cuando vine a Madrid, me fui a vivir al norte porque desde allí, en los días clareados, se puede ver Bilbao”.

¿España es ingobernable o los líderes políticos deberían alcanzar un pacto?
Creo que el acuerdo es imposible. Los resultados son tan demenciales y la situación tan diabólica que supongo que iremos a unas nuevas elecciones. Además, un pacto de gobernabilidad, tanto por la izquierda como por la derecha, sería demasiado frágil. Votar de nuevo es lo mejor que puede pasar. La gente ya se ha divertido. Ahora es tiempo de pensar lo caras que salen las diversiones. Una segunda vuelta sería la solución menos mala.

¿El bipartidismo ha muerto o sólo está tocado?
El PP ha conseguido unos resultados propios del bipartidismo. La izquierda, en cambio, se ha fragmentado, aunque creo que se trata de algo coyuntural, y no decisivo. Se han dado una serie de equívocos. Ciudadanos ha pensado que había espacio para un partido de centro con una cierta solvencia moral y figuras de empaque, pero tan sólo han absorbido el voto de UpyD y parte del voto disidente de los dos grandes partidos. Vivimos una situación mixta entre el bipartidismo y la fragmentación. Aquellos que han lanzado las campanas al vuelo con la muerte del bipartidismo afortunadamente se equivocan.

¿Por qué afortunadamente?
Menéndez Pidal dijo en 1947, con la perspectiva de lo que había sido la fragmentación en la república, que España necesitaba dos partidos para lograr la estabilidad: uno conservador y otro liberal. La experiencia histórica en España, con la revolución liberal sobre todo, ha demostrado que el bipartidismo funciona. No obstante, funciona sólo cuando las dos grandes formaciones son capaces de integrar muchas tendencias.

¿Están consiguiendo integrarlas ahora?
No. Han fallado. Estamos viendo un Partido Popular verdaderamente estúpido. No conozco una fase más estúpida de la derecha española que ésta. Han vivido en un desconcierto absoluto, pero no sus bases, sino sus propios líderes. La izquierda, por su parte, ha pasado por una especie de locura. Ha flipado en colorines durante toda la legislatura. No han conseguido asimilar un movimiento siniestro como Podemos, que aspira a imponer una nada paradójica anarquía totalitaria. Izquierda Unida se ha evaporado y los nacionalismos siguen cada uno por su lado. La confusión es casi absoluta.
Jon Juaristi ha dirigido la Biblioteca Nacional y el Instituto Cervantes

Si, como usted dice, el bipartidismo es garante de la estabilidad, pero la derecha está desconcertada y la izquierda atraviesa una frase de locura, ¿adónde vamos?
La primera crisis del bipartidismo aconteció ya a comienzos del siglo pasado y terminó con el golpe de Estado de Primo de Rivera. La que atravesamos ahora se viene prolongando desde 2003 o 2004. Como decía Maura, la turbina está en el estercolero y lanza mierda en todas las direcciones. Dicho esto, existe una serie de referencias que no han desaparecido en medio de tanta locura. La política del PP ha sido un fracaso, pero el partido ha conseguido mantener su voluntad integradora.

Con sus más y sus menos, sigue recogiendo votos desde el nacional-catolicismo hasta la socialdemocracia. La izquierda, en cambio, ha arrastrado resentimiento y ha caído en el aventurerismo. Rajoy tiene gran parte de culpa. Ha dicho sin vacilar que todo iba estupendamente, lo que ha propiciado el voto a Podemos. Seis millones de votantes se han dicho: ya que vamos sobrados y con margen, hagamos experimentos. Y hasta aquí hemos llegado.

Ha recogido en varias ocasiones una cita de Antonio Machado: “España es un país que muere y otro que bosteza”. ¿Quiénes mueren y quienes bostezan en este momento?
Todavía no veo bostezar a nadie. No sé si por la Navidad o por la resaca electoral. Cuando bostecemos mucho llegarán las nuevas elecciones. Después de varias tentativas inútiles y de intentos de investidura de uno y otro candidato, acabaremos bostezando todos y Rajoy, aunque aguanta casi todos los bostezos del mundo, se verá en el límite y convocará elecciones.

Cerremos el tema electoral. ¿Cuál considera el principal problema de España?
Sufrimos un grave problema de identidad. No hablo solamente de los nacionalismos. La deriva de Europa y de las instituciones en la que estamos es terrible. No sabemos quiénes somos. Los nuevos partidos desconfían de la identidad nacional, pero el PSOE tampoco cree en ella. Zapatero hablaba de la nación como algo discutible. La solidaridad nacional no existe en España. El cuerpo social lo conforman personas de cepas muy distintas. La inmigración ha sido muy fuerte, poco controlada y no se ha trabajado por la integración.

Pero, ¿qué es España? ¿Cuál es su identidad?
No soy muy partidario de crear un relato artificioso que sirva como hilo conductor. Me quedo con Menéndez Pidal, que hablaba de España como una identidad formada históricamente y culminada por una revolución liberal que supuso la creación de un Estado. Esta circunstancia permite que no seamos asesinados por la calle, que todos estemos más o menos cómodos o incómodos pero que vivamos juntos… Funcionamos relativamente bien. Como decía Auden, una nación es una comunidad política en la que uno ama a su mezquino vecino con su corazón mezquino.

Julián Marías decía que España es ininteligible para los españoles. ¿Por qué?
Lo es para un sector muy amplio de los españoles. La izquierda piensa que la nación es una entelequia propiciada por la derecha para evitar que se resuelvan los conflictos de clase. Fíjese en la tontería de las banderas republicanas. Es una mentira. Esa bandera ni siquiera se utilizaba en la primera república. Es un símbolo antimonárquico y antisistema y la sacan por eso.

Al menos, la segunda república tenía un sentido nacional y quienes ensalzan sus símbolos no lo tienen. A la derecha también le cuesta aceptar la nación. Sus vástagos estudian en Estados Unidos y, a la mayoría, la cultura española le importa muy poco.
Jon Juaristi es catedrático de filología española

¿Cuál es el imaginario colectivo por el que apuesta usted?
Pienso que habría que contar a los jóvenes la revolución liberal, la aparición de los Estados nacionales como ámbitos de libertad. Pero en estos momentos es imposible.

Usted ha escrito: “Donde flojea el universalismo, irrumpen los particularismos”. ¿La búsqueda de un relato universal, como un pez que se muerde la cola, no puede terminar en el surgimiento de otro particularismo?
Sí. En España se pretende superar la nación liberal volviendo al Antiguo Régimen. Le pongo un ejemplo. El lehendakari vasco, Iñigo Urkullu, dice: “Nosotros somos la nación foral”. O lo que es lo mismo: mientras no nos toquen los privilegios, seguiremos siendo españoles.

¿Por qué habla del nacionalismo como un bucle melancólico?
Porque vuelve continuamente sobre la idea de una pérdida. Los nacionalistas cuentan historias de martirio y de gloria desesperada, de pérdida y de negación de la pérdida. Son relatos que, invirtiendo el orden habitual del cuento, arrancan de una situación de plenitud para concluir en la desposesión desde la que el nuevo héroe -papel reservado a cada uno de los jóvenes- debe partir en busca de la patria arrebatada y de la lengua prohibida.

Pero todo es mentira. Parece que hablan de Juego de Tronos y que el País Vasco es Invernalia. Además, montar una nación en la Comunidad Autónoma Vasca es imposible. Por ejemplo, los guipuzcoanos desconfían de los vizcaínos y ambos grupos territoriales, de los alaveses.

También habla de victimismo infinito.
Claro. El papel de la víctima es lo más cómodo, sobre todo si no eres víctima en absoluto. Recuerdo una viñeta de los años setenta, de Juan Carlos Eguillor, un gran humorista de mi generación ya desaparecido, en la que aparecían dos señoras del PNV de Bilbao, vestidas con abrigos de visón, que decían: “Esto de ser los más oprimidos y los más ricos es estupendo”.

Supongo que cuando hace este tipo de declaraciones, muchos le recordarán su pasado nacionalista.
Soy de familia nacionalista y en casa recibí un catecismo nacionalista. Pero, como decía Borges, si uno sobrevive largo tiempo, vive varias vidas diferentes. Me acuerdo de aquellos años, miro atrás y digo: “Soy y no soy aquel”. Estuve en ETA en los sesenta. Por aquel entonces, ETA era apoyada por toda la izquierda española y parte de la derecha antifranquista.

El problema de ETA es que pasó a la acción, de la guerrilla imaginaria al terrorismo real. Y me gustaría decir algo. En aquellos años, luchábamos o creíamos luchar por la revolución socialista y no por la democracia. No había demócratas. Ni siquiera sabíamos qué era la democracia.

Han pasado cuarenta años desde la muerte de Franco. ¿Se ha terminado la dialéctica de vencedores y vencidos?
No. Está viva. La izquierda ha seguido alimentando el imaginario guerracivilista, y así, quienes no han vivido la guerra siguen imaginándola como una división absoluta entre buenos y malos.

¿Qué aspectos cambiaría de la Constitución?
Es inevitable modificarla, pero no tengo claro que tenga que ser un cambio sustancial. En las dos últimas legislaturas hubo la oportunidad de iniciar un proceso constituyente sobre el consenso de los dos grandes partidos mayoritarios, pero no se atrevieron.

Hablemos de temas concretos. ¿Eliminaría los derechos históricos?
Son una bomba de relojería que hará saltar por los aires cualquier Constitución decente. Pero los partidos políticos no quieren meter mano a este asunto.

¿Qué me dice de la ley electoral?
Habría que cambiarla, pero me da mucha pereza pensar en una propuesta ¡Que alguien nos ofrezca un proyecto atractivo!

¿Monarquía o república?
Lo que quiera la gente.

¿Usted qué quiere?
La forma de Gobierno me parece un problema menor. Hay monarquías, y también repúblicas, que funcionan bien. En España no se ha dado muchas oportunidades a la república porque quienes decían apoyarla eran precisamente los que más estaban en contra de ella.

El Rey actual me cae bien. Viajé y hablé mucho con él cuando era Príncipe de Asturias. Me parece simpático y trabajador. Pero creo que tendría que haber propiciado cierto reformismo constitucional. Se ha atrincherado porque tocar la Constitución podría haber puesto en peligro a la monarquía. Su padre sí que se arriesgó. Puso la Corona al tablero y ganó. Por otra parte, Felipe VI es voluntarioso y, acaso por eso mismo, un contrapeso interesante del actual presidente del Gobierno.

En 'A cuerpo de rey' (Ariel, 2014) escribió: “Toda sucesión inaugura una crisis que se resolverá de forma distinta en cada caso y cuya salida puede ser pacífica o violenta, breve o larga”.
La sucesión no se ha cerrado. Ha inaugurado un periodo de inestabilidad. La crisis de identidad general también ha afectado a la monarquía. Todavía vivimos la crisis de la sucesión. Para apreciarlo, basta con mirar alrededor.

¿Qué es el populismo?
El pueblo es un concepto político que surge con la revolución liberal. A partir de ahí, ha tenido interpretaciones muy distintas. Los populistas definen al pueblo como una clase social opuesta a todas las demás. Cuando este sujeto, el pueblo, se identifica con la nación, como en el caso de nuestra Carta Magna, no hay problema. Pero cuando se habla del pueblo como aquellos que trabajan con sus manos frente a los ricos, las castas económicas, políticas, etcétera, la cosa se empieza a complicar.

En España, Pi y Margall, es decir, la izquierda del siglo XIX, acabó de dar forma ideológica al pueblo. Dijo que estaba integrado por aquellos que invertían todas sus energías en la conquista del pan cotidiano. La izquierda ha tendido a utilizar el pueblo para dividir a la sociedad. En definitiva, los populismos apuestan por un sujeto histórico colectivo y anónimo opuesto a la otra mitad de la sociedad.

¿Por qué el término 'pueblo' sólo es utilizado por la izquierda?
Se han apropiado de la palabra. Y es curioso, porque la derecha política actual se autodefine como Partido Popular. Lleva el pueblo en su nombre, pero como adjetivo, no como sustantivo. Es una referencia al pueblo como nación y sujeto de la soberanía, pero la derecha es reticente a invocar al pueblo porque les parece peligroso ya que no se sabe muy bien qué cosa es.

Usted se dedica a la educación. ¿Qué se hace mal y qué se hace bien en España?
No sé qué se hace bien y ése es el problema. No poseo una fórmula maravillosa, pero tengo claro que aplicar recetas mágicas lo estropea todo. Hemos tenido una serie de leyes que, más que arreglar algo, lo han dejado todo peor de lo que estaba. Cuando he coincidido con ministros de Educación y me han dicho que iban a sacar un nuevo decreto para mejorar esto o aquello, siempre les he aconsejado que no lo hagan.

¿Qué es lo que más le preocupa?
La transmisión del saber. Las ciencias humanas se han desprestigiado porque no se han sabido transmitir. Con las ciencias exactas está empezando a pasar lo mismo. La prueba de ello es que las comunidades docentes, cada vez más desesperadas, se quejan de un analfabetismo general. Y es que no se puede ni se debe enseñar deleitando siempre. Enseñar también supone memorizar e imponer rutinas penosas. Es necesario arrostrar un alto grado de aburrimiento para aprender algo.

¿Le apasiona dar clase?
Disfruto mucho. No he sido un tránsfuga de la pizarra. No sé si consigo enseñar o no. No depende sólo de mí. El desnivel entre los estudiantes y los docentes es, en estos momentos, muy grande. Soy muy pesimista. La transmisión del saber se está llevando a cabo a través de contextos informales y lejanos a la escuela. Y la gente va a la universidad a divertirse y a ligar con sus compañeros… Y eventualmente con los profesores o profesoras.

¿Ha ligado mucho?
Lo normal, supongo, pero nunca con mis alumnas (o alumnos) ni con mis colegas -dice entre risas-.

¿Cuánto de miedo y egoísmo hay en la gestión de la crisis de los refugiados?
Es un caos. Por eso, el miedo y la desconfianza son lógicos. Más aún cuando la estrategia de los yihadistas pasa por exportar la guerra al corazón de Occidente. No se puede abrir las fronteras y plantear una acogida general y absoluta, sin discriminaciones. La apelación a la compasión está muy bien, pero tiene que haber un control.

El presidente de la República Checa dijo que la ola de refugiados no es una huída, sino una invasión organizada.
Es una afirmación demasiado taxativa. Pero es evidente que se trata de una invasión, no sé si organizada o no. La inmigración supone algo controlado en su destino, y esto no lo es, de modo que los que lo intentan controlar en su origen, sean yihadistas o mafias, juegan con ventaja.

¿Los españoles sufren una crisis de valores?
Supongo que sí. Las sociedades estables, con valores resistentes, estaban ligadas a la pervivencia del mundo campesino. Me acuerdo de la única abuela campesina que tuve. Era conservadora y escéptica, pero aferrada a una serie de valores muy claros. Sabía dónde estaba el bien y dónde el mal. Eso ha desaparecido a la vez que la civilización de los campos. Ahora, la gente experimenta y especula todo el tiempo. Uno tiene suerte si acaba viviendo de acuerdo con dos o tres convicciones básicas. En cuanto a los valores y la trascendencia, los judíos solemos invertir aquella máxima presente en 'Los hermanos Karamazov': "Si Dios no existe, todo está permitido". Como es obvio que no todo está permitido, puede que haya Dios.


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Comienzan los 366 días de este esperanzador 2016
Julio Ariza  www.gaceta.es 3 Enero 2016

La cosa pinta de tal manera que parece que no vamos a aburrirnos nada. Con suerte no tendremos Gobierno estable hasta septiembre, lo que significa que van a estar nueve meses sin poder hacer nuevas leyes. Ya solo por eso 2016 puede ser un gran año.

En el año que se fue han pasado tantas cosas. Gentes que parecía que nunca se irían se fueron. Emilio Botín o Isidoro Álvarez ya no dirigen sus imperios, están ya más allá de la historia como otros miles de españoles anónimos. Este 2015 ha traído una gran novedad, han muerto mas españoles que los que han nacido. Pensar en los cien mil abortos voluntarios de vidas humanas financiados por todos nosotros a través de la Seguridad Social produce nauseas y una enorme pena.
3500 paisanos nuestros decidieron quitarse la vida en España. El suicidio es causa de más muertes que los accidentes de tráfico. Pero solo Alan, un chico "trans",ha merecido foto y titular de portada en un diario, se diría que los otros 3499 no tenían problemas sociales como Alan...

Los que seguimos aquí debemos ponernos a pensar. La autoconciencia, pensar que pensamos, reflexionar autónomamente sobre lo que pasa a nuestro alrededor es una de nuestras asignaturas pendientes. La tecnología y las redes, el móvil, el pc y la tele, nos están robando el alma. El vagón del silencio en los trenes, las ferias de productos artesanales en la plaza de cualquier pequeño pueblo, la Misa en una ermita perdida, la contemplación de unos niños jugando y riendo, recrearnos en la mirada extraviada de un anciano con Alzheimer o en la tierna expresión de una chica con síndrome de down pueden todavía devolvernos la cordura. El Dios, al que algunos ignorantes creen haber matado, sigue presente en todo eso y propicio a salvarnos. Francisco lo llama el año de la Misericordia.

Están emperrados en pensar por nosotros, incluso en vivir por nosotros. Empeñados en disfrazarnos la realidad, en empañar nuestras pupilas para que no percibamos como deforman la vida a su conveniencia. Las palabras son utilizadas para esconder sus pensamientos. Hablan de tolerancia, hasta te la arrojan a la cara, pero no la practican mas que con los suyos.

Los políticos pugnan por ver quien reparte mas. Es algo increíble. Prometen subir los sueldos, rentas mínimas para todos, médicos, hospitales y medicamentos, viviendas, transporte, institutos e institutas, universidades, masters, pensiones desde los 55 años, gratis para todos y todas. Dan la impresión de haberse vuelto locos hechizados por una orgia de gasto. Sus mentes han sucumbido definitivamente al calentamiento global.

Mientras tanto los mileuristas patrios empiezan ya a mirar con envidia hasta a los chinos, esos que trabajaban de sol a sol por una cama y dos platos de arroz. Las multinacionales aseguran que ya les es mas rentable fabricar en Portugal que en China. Y nosotros ya estamos al ladito...

Pero siempre nos quedará el "tema". Con el ridículo visto este año que se ha ido, creo que los catalanes no es que se quieran ir de España es que quieren salir corriendo hasta de sí mismos.

Los Pujol no solo se han llevado el dinero a capazos, les han quitado la honra y les han "fotut" el "procés".

Pero todavía nos quedan sueños. Esas ilusiones que elige nuestra fantasía como sus objetos de deseo. Como decía un buen amigo no conozco ningún ser humano que se despierte por la mañana y recuerde haber soñado con la Paz del mundo.

Yo tengo sueños más modestos para este año que comienza: Rajoy podría irse a seguir descansando en otro sitio que no sea la Moncloa y permitir la regeneración de su moribundo partido. Sánchez podría dimitir y propiciar un socialismo realista sin rencor ni cara de malas pulgas. Que ninguna mamá sacrifique a su hijito por nacer es uno de mis mas constantes sueños. Que el lobby gay, tan poderoso él, no pueda llevar su falaz propaganda a los adolescentes y a los jóvenes no es un sueño menor.

Que los que desean emprender, crear, arriesgar, invertir su dinero, su trabajo o su tiempo lo puedan hacer en libertad y sin la competencia desleal de un Estado avasallador, constreñidor y podrido. Que los que de verdad necesitan de los demás encuentren su caridad de forma plenamente humana.

Este es un escueto y sencillo resumen de mis sueños. Una sucinta visión de lo bueno y lo malo, de lo mejor y lo peor, de la vida y de la muerte.

Vamos a caminar a través de ese tiempo que lleva dentro este 2016.Unos lo van a pasear despacio, enfilando el final de sus días. Otros lo recorrerán deprisa como si nunca fuera a acabarse...Todos los españoles esperamos y soñamos que el bisiesto 2016 nos abra por fin las puertas de la felicidad. Que así sea!

Surrealismo e independentismo
Es surrealista que la proclamación del presidente de la Generalitat dependa de un partido antipartidos que bloquea todo el proceso porque su asamblea ejecutiva no es capaz de tomar una decisión
Rafael Pola El Confidencial 3 Enero 2016

Yo siempre he dicho que el surrealismo es el realismo del sur, algo que se hace particularmente evidente en nuestro país. El surrealismo está presente en el cotidiano día a día de nuestra vida; en muchos de nuestros hechos de pasado o presente; en multitud de personajes reales o ficticios de nuestra historia y en infinidad de nuestras más destacadas manifestaciones artísticas y culturales. Desde ese Colón que creyó haber llegado a las Indias occidentales cuando lo que acababa de hacer era descubrir un nuevo continente; pasando por el genial y universal friki surrealista que es el Quijote, o el inmenso genio de Buñuel, hasta llegar a alguno de los más modestos personajes de nuestro pasado más reciente, aunque no menos geniales, como el gran Tip o el incomparable Gila.

El nuestro en un país surrealista en el que se han construido aeropuertos de los que nunca ha despegado un avión, carreteras que no van a ninguna parte, ciudades deshabitadas, estaciones de tren de alta velocidad sin apenas viajeros…Y aunque la mitad de los catalanes no quieran ni pensarlo, son, por surrealistas y mal que les pese, tan españoles como el que más. En la historia catalana figuran algunos de los más conspicuos y geniales surrealistas conocidos: Miró, Dalí, entre otros, o el mismo 'caganer' del belén catalán que también es una gran figura surrealista. Aunque, la cumbre del surrealismo catalán, probablemente, haya que buscarlo hoy día en las elevadísimos cotas alcanzadas por el actual proceso paranoico-critico-plebiscitario-independentista, que diría el genial pintor de Figueras. ¿O no es acaso digno del mayor surrealismo el hecho de que uno de los grandes padres de la Patria española y el símbolo vivo más honorable de la Cataluña de los últimos 40 años, pretendiera darnos a todos lecciones de ética y moral políticas, mientras confesaba su ferviente independentismo y al tiempo se descubría que durante años, él y su familia habían amasado una inmensa fortuna extorsionando a propios y extraños y engañándonos a todos?

André Bretón decía en su manifiesto fundacional del movimiento surrealista que el surrealismo: “Es un dictado del pensamiento sin intervención reguladora de la razón, ajeno a toda preocupación estética o moral”. Si nos atenemos a ello parece profundamente surrealista el hecho de que cuando el mundo tiende a agruparse en grandes bloques y Europa se esfuerza especialmente en unirse y estrechar los vínculos entre sus países miembros, para así fortalecerse al máximo, política, social y económicamente; una de sus pequeñas regiones quiera, paradógicamente, constituirse en un minúsculo estado independiente.

¿Es o no surrealista que siempre luciendo su inmutable sonrisa cínicohierática el hereu del “gran líder”, teórico depositario del seny catalán y esperanza blanca y kenedyana de la rica burguesía convergente, haya conducido a la sociedad catalana a vivir uno de sus momentos mas difíciles? ¿Y que haya conducido a su partido político a pasar de las más altas cimas de representación política, a los más bajos sumideros electorales y todo ello, y sobre todo, por su desmedido y egoísta afán de protagonismo histórico personal?

Es también definitivamente surrealista ,y quizás poco serio, que la proclamación del presidente de la Generalitat dependa de un partido antipartidos, que bloquea todo el proceso porque su asamblea ejecutiva no es capaz de tomar una decisión, al empatar a 1.515 votos los que están a favor , con los que están en contra. Es decir, que si en lugar de 1.515, los votos a favor, hubieran sido 1.516,el Molt Honorable President habría sido elegido por un único ciudadano de los casi cinco millones y medio de electores catalanes.

Si Vds se dan cuenta, este episodio de la vida real no parece que resulte mucho más surrealista que esa desquiciante y maravillosa joya de la cinematografía española que es 'Amanece que no es poco' en la que, entre otros muchos gloriosos disparates, una asamblea de mujeres de la comunidad elegía, por aclamación, a la adúltera, a las putas y a los guardias civiles del pueblo. Esa película que concluye con un magistral Saza encarnando a un sargento de la Benemérita que, fuera de sí, y ante “el sin Dios” de que amanezca por poniente, comienza a disparar al díscolo disco solar.

En esto de los nacionalismos, independentismos y demás manifestaciones de la singularidad desaforada siempre late un sentimiento de superioridad colectiva frente a los otros, que como dice mi amigo Miguel, nunca es del todo bueno, porque lo malo de las banderas es que todas tienen un palo.

Si no fuera porque el asunto afecta tanto, tan profundamente y a tantos, el actual folletón catalán podría ser una de las más notables y divertidas muestras del mejor repertorio surrealista español.

Con la belleza de los Pujol y la inteligencia de la CUP
Pedro J. Ramírez El Espanol 3 Enero 2016

Podría pensarse que sólo alguien con la cara más dura que el cemento armado es capaz de asumir la actitud de expectante dignidad institucional que exhibió Artur Mas en su mensaje televisado de Fin de Año, pocas horas después de la imputación penal por blanqueo de capitales de su mentor y padre político Jordi Pujol. Pero lo que tensaba la faz de quien acaba de ser descrito por el cupero dimisionario Monge como "el mayor cadáver político del momento", era el rigor mortis.

Siempre he procurado rodearme de los mejores periodistas de investigación y tribunales y eso me ha deparado la dicha de ver pasar por mis manos las tres principales exclusivas hasta hoy publicadas sobre la banda de los Pujol. Empezando por el llamado "borrador de la UDEF" con el que Inda y Urreiztieta destaparon el escándalo, hace tres años en El Mundo.

Debo reconocer que fue uno de esos momentos en los que un director se la juega. Era un documento exuberante en contenido pero de carácter oficioso y filiación esquiva -en la propia redacción hubo opiniones contrarias a su publicación- y eso facilitó el anuncio de querella de la fiscalía de Cataluña, en inteligencia con un juez instructor y la propia Generalitat. Si no hubieran intervenido dos hombres íntegros como el entonces fiscal general Torres Dulce, que paró la iniciativa de su amigo Rodríguez Sol, y el entonces líder del SUP Sánchez Fornet, que avaló la autenticidad del documento, habríamos sido empitonados y los Pujol seguirían haciéndose los agraviados.

Hoy no sólo han quedado acreditados buena parte de los hechos incluidos en aquel relato, sino que hemos sabido que lo primero que hizo la ex de Jordi Pujol Ferrusola la misma mañana de la publicación, el 16 de noviembre de 2012, fue vaciar la caja de seguridad que tenía en el BBVA de la Diagonal. Mercè Girones sabía mejor que nadie que lo divulgado sobre el trasiego de dinero a Andorra era verdad.

También lo intuía gran parte de la sociedad catalana y por eso Mas perdió 12 de los 62 escaños que tenía como líder de CiU en aquellas autonómicas que había convocado de manera anticipada en noviembre de 2012, en pos de un mandato reforzado para emprender el camino de lo que de momento sólo era el "derecho a decidir". Su ridículo de entonces fue el episodio germinal de cuanto de tremendo sucede hoy.

Teníamos encuestas de los últimos días de campaña que la ley nos impedía publicar que demostraban que la corrupción sí era un asunto que importara a los catalanes y sí iba a incidir en el resultado porque la intención de voto de CiU experimentaba una brusca caída. Por eso publiqué aquel tuit que tanto escandalizó a los separatistas: "¿Quién nos iba a decir en la redacción que íbamos a ganar las elecciones catalanas?".

Las "ganó" el derecho a saber de los ciudadanos que los medios de comunicación materializamos. A partir de ahí comenzó el inexorable declive del pujolismo político, encarnado por su "hereu". De hecho Mas tuvo que echarse al monte del radicalismo independentista y camuflarse en el cuarto puesto de la lista de Junts pel Sí para sobrevivir a la implosión de la coalición que había ocupado durante treinta años la centralidad catalana y al descrédito público de todo cuanto él representaba.

La ecuación es bien sencilla: fue la divulgación de ese "borrador de la UDEF" lo que aceleró la huída hacia adelante de Convergencia por la senda separatista. Los Pujol buscaban así la impunidad penal; Mas, el indulto político. El monstruo se volvió peligroso cuando se hizo ridículo: "ya que no me aman, tendrán que temerme".

El siguiente hito en el desenmascaramiento del clan fue la revelación por EL ESPAÑOL el mismo día de su aparición como web, el miércoles 14 de octubre de 2015, de la existencia de un documento autógrafo del patriarca, reivindicando ante el Andbank la propiedad del dinero depositado en las cuentas gestionadas por su hijo Jordi. Eso suponía nada menos que poner en evidencia que el que fuera 23 años presidente de la Generalitat, el padre y forjador de la Cataluña que ahora reclama la independencia, era en todo caso un redomado mentiroso, pues saltaba por los aires la patraña de la herencia, y muy probablemente un ladrón contumaz, pues a falta de otra explicación quedaba apuntalada la tesis del cobro sistemático de comisiones ilegales.

Esa segunda exclusiva fue fruto de la colaboración entre Carlota Guindal, adscrita al equipo de tribunales que lidera María Peral, y el formidable tándem de investigación que Esteban Urreiztieta ha formado con Daniel Montero. Pero como no hay dos sin tres, quedaba la apoteosis, el rasgado definitivo del velo: la publicación de todos los movimientos, apunte por apunte, rapiña por rapiña, de las ocho cuentas andorranas controladas por los Pujol desde el año 90 hasta el 2012. De nuevo Urreiztieta -menudo hat trick el suyo- y Montero, con ayuda del Departamento de Datos de EL ESPAÑOL que encabeza Antonio Delgado, han puesto esa documentación a disposición del público, precipitando sin duda la, en todo caso insoslayable, decisión del juez de citar como imputados a Jordi Pujol y Marta Ferrusola.

La correlación entre la cadencia de los ingresos en metálico en las cuentas andorranas del clan y el control de la Generalitat, es decir de su maquinaria de adjudicaciones y contratos, por parte de Pujol resulta estremecedora. Cuando mandaban, robaban a espuertas; cuando dejaron de mandar, robaron mucho menos.

Todo cuanto ha sucedido en Cataluña durante los años de Pujol, el sistema educativo, la política cultural, el código de relaciones sociales, queda así entintado por la mancha indeleble de la cleptocracia de la cúpula, de la misma manera que todo lo que sucedió en el País Vasco durante los años de ETA, el sistema educativo, la política cultural, el código de relaciones sociales, quedó impregnado por la sangre derramada con la connivencia, al menos pasiva, de los jelkides nacionalistas.

Pero en el caso de Artur Mas no estamos simplemente ante uno de los dirigentes que pasaban por ahí, contrayendo una responsabilidad in vigilando. Estamos ante el Tom Hagen de la deleznable saga-fuga del Padrino catalán. Su papel ha sido exactamente el de aquel personaje que en las películas de Coppola encarnaba Robert Duvall: el hijo adoptivo del clan que pronto demuestra ser más Corleone que los Corleone -recuérdese el episodio de la cabeza del caballo degollado- y termina convirtiéndose en el "consigliere" o estratega político al servicio del Don.

No se trata de una metáfora sino de la ajustada descripción de la biografía política de quien ocupó las consejerías clave de Obras Públicas y Economía, o sea las que controlaban la inversión pública, para acabar siendo Conseller en Cap, durante los años en que se produjo el saqueo, sí, de Cataluña por los Pujol, pues no otra cosa supuso el sistemático sobrecoste de las adjudicaciones, repercutido sobre el contribuyente.

Dejando de momento a un lado el lucro personal obtenido por Mas a través de los millones de origen desconocido que escondía su padre en Liechtenstein, su responsabilidad como administrador público resulta insoslayable. ¿Cuánto sabía Mas? ¿Cómo lo sabía? ¿Desde cuándo lo sabía? La única alternativa a la complicidad en la corrupción es que fuera un necio que no se enteraba de nada y ambas opciones deberían inhabilitarle a perpetuidad.

Sólo en una sociedad presa del alucinógeno del nacionalismo es concebible que un grupo de extrema izquierda como la CUP lleve meses considerando la posibilidad de investir presidente a un individuo que representa cuanto dice combatir. Es cierto que una de las intervenciones más celebradas de la esperpéntica asamblea del pasado fin de semana dio el argumento definitivo que permite colegir el nivel de los congregados: también Mao Tse Tung se alió con los burgueses del Kuomintang cuando hubo que defender a China de la invasión japonesa. O sea que Artur Mas es Chiang Kai Shek y España, el Imperio del Sol Naciente. Vale, tío; fúmate otro de esos.

Lo que no es para tomarse a broma es el programa de gobierno que Mas se ha comprometido a aplicar en el caso de que finalmente la CUP de este domingo su brazo a torcer y le invista presidente en calidad de muerto viviente. Tal y como queda reflejado en el documento asumido por Junts pel Sí, estamos ante un catálogo de ilegalidades que desarrolla la resolución del Parlament para "desconectar" con España, anulada por el Tribunal Constitucional. Incluye la creación de un banco central, un servicio de inteligencia, un ministerio de Asuntos Exteriores, quince nuevas embajadas, un poder judicial propio, un pasaporte catalán o un sistema aduanero. Todo ello desembocará en la elección de una Asamblea Constituyente que "asumirá las atribuciones que hoy ejercen las Cortes españolas".

Es evidente que ante cualquiera de estos pasos unilaterales no cabría otra salida, incluso si el Gobierno de España estuviera en funciones, que proceder a aplicar el artículo 155 de la Constitución y suspender total o parcialmente la autonomía catalana. PP, PSOE y Ciudadanos respaldarían la medida, sentando las bases de la gran coalición que en esas circunstancias se haría poco menos que ineludible, y sólo Podemos quedaría en orsay, pues pesarían más sus alianzas con grupos separatistas que su cacareado patriotismo de nuevo cuño.

La responsabilidad de haber llegado a ese callejón sin salida sería en todo caso del mesiánico Mas, un espécimen cuya necropsia pasa por la famosa anécdota de la dama de buen ver que propuso a Shaw concebir un hijo "con su inteligencia y mi belleza". El dramaturgo rezongó que el problema sería si ambos dones se adjudicaran al revés.

Ese es el caso del aún presidente de la Generalitat, concebido como el Prometeo de la patria catalana pero abortado cual zombie destructor: reúne la belleza de los Pujol y la inteligencia de la CUP. O sea la integridad de una banda de gánsteres y la sensatez de una pandilla de zumbados. Sólo al doctor Frankenstein le salió una criatura así. "Las estrellas brillaban en el cielo, como burlándose", escribió Mary Shelley cuando al visionario se le escapó el monstruo. Una de ellas cayó encima de la senyera.

Comunidad Valenciana S.A.: el hólding público ruinoso que dejó la era del PP
Pese a los cierres y la deuda asumida por los fondos de liquidez del Estado, las empresas públicas perdieron otros 2.300 millones de euros en la última legislatura
Ana Tudela El Espanol 3 Enero 2016

Junio de 1995. Calle Isabel ­­­la Católica, Valencia. Despacho de Federico Félix, presidente de la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE). Un grupo de hombres de negocios de la comunidad, con Félix como maestro de ceremonias, fuerza una reunión nocturna entre los máximos responsables de dos formaciones políticas que han concurrido a las elecciones autonómicas de mayo: el PP, con Eduardo Zaplana al frente, y la Unión Valenciana, de González Lizondo. Los empresarios quieren que alcancen un acuerdo para gobernar que no han sido capaces de lograr por sí mismos tras semanas de negociaciones. Los convocan y los dejan solos. Que hablen y pacten. A las cuatro de la madrugada, como contará Félix años después, Zaplana y Lizondo salen para anunciar que hay acuerdo. Aquel Pacto del Pollo, como lo bautizará la prensa dado que Félix preside una empresa dedicada a esta actividad, inauguró 20 años de gobiernos del PP al frente de la Generalitat Valenciana que, tras cinco legislaturas de las que cuatro lo fueron con mayoría absoluta, terminaron en mayo del pasado 2015.

La empresa entraba abiertamente en el mundo de la política. Una mezcla de funciones quizás premonitoria, teniendo en cuenta que durante las dos décadas de gobiernos populares inauguradas por aquel acuerdo, la política no ha dudado en zambullirse de lleno en el mundo empresarial. No ha sido algo ni mucho menos exclusivo de la Comunidad Valenciana ni de las regiones gobernadas por el PP, no fueron los populares los primeros en utilizar las formas de la empresa privada. Todas las regiones se subieron al carro de la gestión empresarial alimentando muchas veces sus aventuras por la financiación de las cajas de ahorros que ellos mismos gobernaban.

Sin embargo, en la tierra donde la iniciativa privada dio a luz a Mercadona, Porcelanosa, Consum, Dulcesol o Guillem, crecieron y nacieron como en un invernadero entes y sociedades mercantiles de titularidad pública con todo tipo de objetos sociales. Todo era susceptible de dar a luz una estructura societaria. Eso incluye desde el Patronato del Misterio de Elche, un ente encargado de gestionar esta fiesta de la localidad de Elche, que a pesar de ser público tiene órganos de gobierno en cuya elección participa el Obispado de Orihuela-Alicante y que no hay modo de que presente su contabilidad de forma adecuada; al Instituto del Paisaje de la Generalitat, que se creó con el objeto social de velar por las vistas valencianas.

La Sindicatura de Comptes, la cámara de cuentas de la Comunidad Valenciana, ha publicado estos días sus informes referidos a la gestión de los entes y empresas públicas de la región referidos a 2014, dejando la fotografía de lo que ha sido la historia de las aventuras empresariales de la comunidad durante los años de Gobierno del PP. Permite además conocer lo ocurrido durante la última legislatura, la de Alberto Fabra, a quien le tocó gestionar el castillo cuando ya se venía abajo.

El resumen de trazo grueso es el siguiente: en una legislatura, se ha reducido drásticamente el número de empresas públicas y entes, absorbidos unos por otros o asumida su actividad por el gobierno autonómico directamente; la deuda de las empresas públicas se ha reducido desde los más de 10.500 millones de euros que mostraba el balance agregado a cierre de 2011 a la cifra de cierre de 2014, en el entorno de los 5.500 millones; las pérdidas, a pesar de los numerosos recortes y ajustes, persisten. Entre 2011 y 2014, ambos ejercicios incluidos, las empresas públicas de la Comunidad Valenciana han perdido más de 2.300 millones de euros, de los que 420 millones se corresponden con las pérdidas de 2014.
La deuda que se cargó al fondo común

La reducción de la deuda de las empresas públicas valencianas no se debe a su amortización, sino en gran medida a que la carga ha cambiado de espalda. Por un lado, como accionista único o mayoritario de las empresas públicas, la Generalitat, es decir, directamente el fondo común de los valencianos, se subrogó a buena parte de la deuda. El Consell acordaba en su reunión del 9 de marzo de 2012 que “la Generalitat asumiría la titularidad de parte de la deuda de los entes del sector público empresarial y fundacional por un importe máximo de 3.400 millones de euros”.

Por otro lado, el Gobierno de Mariano Rajoy orquestó, también desde 2012, una serie de mecanismos de liquidez (el Fondo de Liquidez Autonómica o el Fondo de Pago a Proveedores en sus diferentes versiones) para rescatar a las asfixiadas autonomías y ayuntamientos, fondos que están, junto al rescate del sector financiero, entre las principales razones que han hecho que la deuda pública española engorde hasta los niveles actuales.

Las empresas públicas valencianas han hecho amplio uso de estos mecanismos para pagar sus deudas, lo que ha provocado que en el debe de todos los españoles esté ahora el dinero que pagó tres orcas que nunca se entregaron por Parques Reunidos al Oceanogràfic de la Ciudad de las Artes y la Ciencias, pese a figurar en el contrato inicial; el pago a Jaume Roures por RTVV de los derechos de retransmisión de la Fórmula 1 cuando no eran en exclusiva, lo que permitía ver los grandes premios en otra cadena con sólo hacer zapping; o el coste de la publicidad del Aeropuerto de Castellón en las camisetas del Villarreal C.F. mucho tiempo antes de que un tren de aterrizaje se posara en la pista del aeródromo.

En mayo de 2012, el Consell de la Generalitat aprobó el Plan Estratégico de Racionalización y Reestructuración del Sector Público Empresarial Y Fundacional de la Comunidad Valenciana. Muchas empresas han desaparecido desde entonces y de las que permanecen han sido muchos los cambios operados. Tres merecen página propia en la historia de la región como muestran los informes de la Sindicatura: RTVV, la Ciudad de las Artes y las Ciencias y el Aeropuerto de Castellón. Se acabará uniendo la Ciudad de la Luz, aunque la cámara de cuentas y la Intervención General no emiten aún opinión sobre sus cuentas en este último informe presentado “por el efecto muy significativo que supone la incertidumbre acerca de la capacidad de la empresa para ejecutar la decisión de la Comisión Europea que concluye que la financiación pública concedida por 265 millones de euros constituyen ayudas incompatibles con el mercado interior y deben ser devueltas”. El valor neto contable en balance de los activos de la Ciudad de la Luz suma, a cierre de 2014, poco más de 133 millones, muy lejos de la cantidad que debe devolverse.
Ciudad de las Artes, las Ciencias y la deuda

La Ciudad de las Artes y las Ciencias (CAC, S.A.) ha cambiado la imagen de Valencia, la capital de la autonomía, y las cuentas de la comunidad. Su nacimiento es previo a la llegada del PP, data de 1991, pero es en 1999 cuando se firma el convenio por el que la Generalitat se compromete a prestarle el apoyo que necesite para su continuidad. Lo va a necesitar. Del presupuesto inicial de 308 millones de euros se pasa, a base de modificados, a 1.300 millones. El coste registrado en balance de los cinco edificios que la conforman (el Hemisféric, que alberga el cine IMAX; el Museo de las Ciencias Príncipe Felipe; el Palau de les Arts Reina Sofía, dedicado a la ópera; el Oceanogràfic y el espacio muntifuncional del Ágora, más el aparcamiento y las zonas comunes) era a cierre de 2014, tras las bajas registradas, de 1.067,5 millones de euros, según recoge el informe de la Sindicatura.

Su visión es tan espectacular como ruinosas sus cuentas, que se van deshaciendo en pérdidas como se deshacía el trencadís del Palau de les Arts que su autor, el arquitecto Santiago Calatrava, terminó de reponer el pasado mes de octubre.

La Ciudad de las Artes y las Ciencias tiene 644,5 millones de euros acumulados por las pérdidas incurridas entre 1997 y 2013, que podría utilizar para compensar beneficios futuros y pagar menos impuestos. Si tuviera beneficios. No es el caso. Como recuerda la Sindicatura, “al igual que en ejercicios anteriores, CAC, S.A. no ha obtenido ingresos suficientes (en 2014) para cubrir sus gastos e inversiones”.

Si algo destaca de este complejo durante la legislatura de Alberto Fabra es que los fallos de control sobre las cuentas de la empresa pública siguieron. El Ágora estaba sin terminar a principios de 2012. Las obras del edificio y alrededores se habían adjudicado en 2006 por 41,3 millones y la factura final, conocida a finales de 2013, roza los 80 millones a pesar de la rebaja por renunciar a parte de las obras inicialmente pactadas. Los modificados no se documentan, señala la Sindicatura, el director de obra ni siquiera presenta una propuesta técnica que recoja los cambios.

Mientras la deuda, sus intereses y los gastos siguen castigando las cuentas, la gestión de los ingresos es un caos. En 2012, el 30,7% de las entradas del Palau de les Arts se ha regalado, descubre la Sindicatura. La única que paga por ellas es CAC, S.A., a la que le toca afrontar el IVA por autoconsumo.

Entretanto, nadie aplica la austeridad al gasto en la que está inmerso el resto del país. La Sindicatura afea los gastos de 2012 del Palau sobre todo en "viajes y desplazamientos", en su mayoría de la intendente, Helga Schmidt, así como de artistas "cuyas cuantías superan de forma ostensible las cuantías ordinarias registradas por estos conceptos". Se cargan incluso gastos de viajes supuestamente realizados en 2007 y 2008. Y todo ello a través de dos agencias de viajes a las que se ha contratado por procedimiento negociado, es decir, sin sacar concurso.

Pero si algo ha destacado en CAC, S.A. durante la última legislatura autonómica ha sido el conflicto con la empresa privada que se encargó de la gestión del edificio estrella, el Oceanogràfic, desde 2002 y hasta el pasado mes de junio: Parques Reunidos Valencia (participada por Parques Reunidos, con el 76,1%; María José Lladró, hija de José Lladró, el cofundador de la famosa empresa de porcelanas, con el 12,5%; y Andrés Ballester y familia, con el 12,4%).

Parques Reunidos Valencia facturaba a CAC, S.A. determinados gastos, que se pactaban en los presupuestos a comienzos de cada ejercicio. A cambio entregaba lo obtenido en la taquilla más un canon fijo y otro variable de los ingresos de cafetería, merchandising, etc. En algunos ejercicios, como alertaría la Sindicatura, la concesionaria desbocó los gastos, haciendo que resulte cada vez más complicado para CAC, S.A. asumir los pagos presupuestados (más de 10 millones de euros algunos años). En septiembre de 2013, Parques Reunidos Valencia demanda a CAC, S.A. exigiéndole el pago de 31 millones de euros.

Hasta ese momento CAC, S.A. no parece caer en la cuenta de que la concesionaria no ha aportado al complejo tres orcas a las que se comprometió en el contrato inicial y que no ha realizado durante una década el mantenimiento de las instalaciones que corría de su cuenta. En total, la empresa pública considera que se le deben 40,4 millones y responde a la demanda exigiéndolos. Para la Sindicatura, es evidente que la firma pública "era conocedora de los incumplimientos contractuales desde prácticamente el inicio de la vigencia del contrato (…) por lo que se aprecia falta de diligencia de los órganos responsables de la sociedad”.

Todavía en 2014, Parque Reunidos Valencia pasó una factura de 11,8 millones a CAC SA por el acuerdo presupuestado a comienzos de ese año. En ella se incluye, destaca la Sindicatura, “la facturación por la prestación de servicios de seis directivos adscritos al cumplimiento del contrato”. Austeridad, poca. Se facturan por ellos, IVA excluido, 725.112 euros, es decir, a razón de 120.852 euros de media para cada uno. Además, “no se acompaña de soporte justificativo, remitiéndose el importe anual incluido en el presupuesto aprobado”, dice la Sindicatura.

CAC, S.A. perdió 49,4 millones en 2014; 47,5 millones en 2013; 44 millones en 2012 y 55,6 millones en 2011.

El Aeropuerto de Castellón
Los españoles debemos alrededor de 130 millones del Aeropuerto de Castellón que acabaron abonados con cargo al Plan de Pago a Proveedores, a los que habría que sumar pagos que se han cargado al Fondo de Liquidez Autonómica (FLA), según recogen los informes de la Sindicatura.

Con cargo al Plan de Pago a Proveedores se ha pagado la factura principal de 86,2 millones de euros a Conaer, la concesionaria del contrato de construcción y explotación, que mantuvo un largo litigio con la empresa pública. Pero no sólo eso. El Aeropuerto de Castellón fue muy generoso con el deporte de la región incluso bien entrada la crisis. A pesar de que quedaban años para que un tren de aterrizaje se posase sobre sus pistas, la publicidad del aeropuerto ya lucía en camisetas de fútbol y monos de motociclismo. El Villarreal C.F. fue la niña bonita de un abanico de patrocinios que se calcula que ascendieron a más de 26 millones de euros entre los años 2006 y 2011.

La legislatura de Alberto Fabra heredó la inercia. En 2011, el Aeropuerto de Castellón aún destinó 5,1 millones de euros a publicidad, propaganda y Relaciones Públicas (7 millones en 2010) de los que 4,9 millones fueron a patrocinios deportivos, básicamente para el Villarreal C.F.

En 2012 esa situación se cortó de raíz, cayendo la partida a 703 euros. No se asumían nuevos compromisos pero se pasaron las deudas pendientes al fondo común de todos los españoles. Los acuerdos con los clubes, plagados de irregularidades, sin memorias que justificasen el impacto de la publicidad en base a la actividad de los equipos, habían sido señalados año tras año por la Sindicatura. Cuando a cierre de 2013 se revisan los aplazamientos de pago a proveedores aparecen 7,5 millones de los que el 62% es por patrocinios. En 2014 se pagan 4,3 millones “con quitas relevantes y renuncia al cobro de intereses legales”, recoge la Sindicatura.

Caía el apoyo al deporte al tiempo que crecía con fuerza otra partida: los servicios profesionales independientes, que en 2012 alcanzaron 2,4 millones. La Sindicatura señalará los contratos de esta partida también por sus irregularidades, porque más del 98% se contratan por procedimiento negociado, por las prórrogas y modificaciones de las condiciones.

Aeropuerto de Castellón, también conocida como Aerocas, ha estado en causa de disolución año tras año. Sus cuentas arrojaban pérdidas sistemáticamente debido a que todo eran gastos sin ingresos y a la enorme deuda que arrastraba. Si podía seguir adelante sin liquidarse era porque detrás estaba el socio principal, la Generalitat, el bolsillo de los valencianos. En el informe de 2013 se recoge que la comunidad ha asumido ya deudas de la empresa pública por importe de 54,9 millones de euros: 32 millones del Mecanismo de Pago a Proveedores, 18,5 millones de un préstamo con Dexia y 4 millones de un crédito sindicado.

El 30 de julio de 2014 se firma el acta de entrega del aeropuerto por 20 años y cinco meses a SNC-Lavalin Aeroports para su explotación y mantenimiento. Desde hace tres meses los aviones llegan al fin al aeródromo de Castellón.
Los restos de RTVV

El ente de radio y televisión públicas valencianas se creó en 1984. Treinta años después estaba en liquidación. El actual Gobierno valenciano, encabezado por el socialista Ximo Puig, ha derogado ya la ley que permitió el cierre de la cadena autonómica con la intención de revisar su situación y recuperarlo. ¿Qué ha pasado para llegar hasta esta situación?

La deuda se hizo inasumible y, una vez más, se pasó al fondo común. En la legislatura de Alberto Fabra, la Generalitat asumió deuda financiera de RTVV por importe de 1.059 millones de euros (según acuerdo del 21 de diciembre de 2012) y deuda con proveedores por importe de 35,6 millones en 2014 con cargo al Plan de Pago a Proveedores del Estado.

Las “pérdidas recurrentes y acumuladas derivadas de la insuficiencia de las dotaciones presupuestarias de la Generalitat para la financiación” de RTVV estaban tras esa bolsa de deuda, según la Sindicatura. Desde luego los gastos anuales quedaban muy lejos de la capacidad de ingresos del ente incluso con la crisis bien entrada. Si en 2012 ingresó 9,2 millones, las pérdidas del año alcanzaron los 134,3 millones. Si ingresó 5,7 millones en 2013, tuvo pérdidas en ese ejercicio de 210,7 millones. Ya en plena disolución en 2014 aún perdió 54 millones de euros.

La legislatura de Fabra no es ajena a esas pérdidas pero no está mal recordar que los grandes problemas del ente público valenciano nacen en la segunda legislatura de Zaplana, ya con mayoría absoluta de este, cuando se decide que RTVV va a empezar a financiarse mediante endeudamiento bancario. Fue entonces, cuando ya no tenía que ajustarse a las aportaciones de la Generalitat, cuando comienza la era de los grandes contratos. Los 30 millones anuales por los derechos de transmisión de partidos del Valencia C.F.; los entre 15 y 20 millones por los del Villarreal C.F.; los 5,5 millones por los del Levante; la compra de producciones ajenas por más de 25 millones al año... Se llegan a gastar en contenidos entre 130 y 160 millones cuando los ingresos anuales no superaban los 70 millones. Crecen las pérdidas, crece la deuda, aumenta el gasto en intereses, que en 2006 ya superaba los 20 millones al año.

En julio de 2009 se firma un contrato con Mediapro para los derechos de retransmisión de los grandes premios de Fórmula 1 de 2010 a 2013 por 22 millones de euros. No es en exclusiva. Se paga dinero público para que en la autonomía se vea algo que ya es posible ver en un canal nacional. Este contrato tampoco cae en el debe de Fabra pero sí la equivocada fórmula de rescisión del contrato en 2012, que acabó costando una sentencia en contra a la Generalitat y la obligación de pagar a la firma de Jaume Roures 16 millones de euros a los que deben sumarse los cinco millones abonados por la primera temporada retransmitida.

Después de tantos desmanes, pasará a la historia el modo en que se cerró en falso RTVV. Tras un polémico proceso de despido colectivo que afectó a 1.198 personas, el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana declaró nulo el expediente por considerar que "se adoptó con vulneración de derechos fundamentales y libertades públicas", obligando a readmitir a los trabajadores con un coste en salarios de tramitación para el ente de 16 millones de euros.

Fabra, con la plantilla revelándose y mostrando información crítica con el Gobierno de la Generalitat por primera vez, optó por el cierre. El 29 de noviembre de 2013 se decidía cortar el suministro eléctrico para interrumpir la señal de televisión. El técnico al que se había encargado apagar la emisión, al que se conoce ya en toda España por su apodo de Paco el Telefunken, se negó a realizar la tarea encomendada, lo que derivó en el drástico fundido a negro por corte de la luz. El 23 de marzo de 2014 se alcanzaba un acuerdo para un nuevo despido colectivo esta vez para toda la plantilla. Ahora el gobierno socialista se plantea la reapertura.

Los números, negro sobre blanco, dejan ver las prioridades de los adalides de los derechos sociales
Los podemitas de Pablo Iglesias se retratan: quitan ayudas a necesitados para dárselas a etarras
Más allá de los grandes discursos y mensajes, los nuevos ayuntamientos empiezan a manifestar sus verdaderas intenciones con hechos
Periodista Digital  3 Enero 2016

No se debería pasar por alto, porque estamos a tiempo, la laxitud con la que buena parte de la Prensa y la mayoría de nuestra dirigencia trata a un tramposo como Pablo Iglesias.

Ni dar por buenas, como hacen muchos, las declaraciones del líder podemita en temas clave como son el terrorismo etarra, la represión chavista en Venezuela o los negocios de sus 'cuates' con el Irán de los ayatolás

En los últimos tiempos, en plena ocultación de banderas, Podemos se ha cuidado de mojarse demasiado sobre su postura en torno a ETA y los presos terroristas.

No se trata de hacer sangre exponiendo los pecados del PSOE, pero no se puede pasar por alto que no hace ni medio año que los socialistas entregaron a esa gentuza un montón de ayuntamientos repartidos por toda España.

Y tampoco que en las pasadas elecciones, los proetarras de Bildu votaron en masa a Podemos, porque los amigos d elos terroristas, como antes los asesinos presos, hace tiempo que llegaron a la conclusión de que dar poder a Pablo Iglesias y sus 'cuadrilla' juega a su favor y que en en Madrid no cuentan con mejor representante de sus intereses.

NUESTRO HOMBRE EL MADRID
Como revelo Fernando Lázaro en 'El Mundo' en junio de 2014, en la documentación intervenida por la Guardia Civil en las actuaciones contra Herrira, estructura abertzale de apoyo a los presos de la organización terrorista ETA, aparecían referencias claras al líder del partido político Podemos.

En esos papeles aparece el nombre de Iglesias como uno de los contactos de «referencia» de Herrira en Madrid.

La operación, ejecutada el 30 de septiembre de 2013, se saldó con 18 detenciones, las de sus dirigentes, la suspensión cautelar de las actividades de la red de apoyo a los presos de ETA, el bloqueo de cuentas bancarias y las actuaciones contra su red de comunicaciones (casi 40 páginas web y más de un centenar de perfiles en Facebook y Twitter).

Entre la documentación figuraba una red de contactos, nombres de referencia de Herrira de fuera del País Vasco y de Navarra.

En un documento titulado 'Balance y Valoración de la visita a Madrid' se hace referencia a un acto celebrado el 22 de diciembre de 2012 en la capital de España, en el club Amigos de la Unesco.

Aquel día, miembros de Herrira presentaron su manifestación de todos los años de apoyo a los etarras presos. Ahí se desgrana el programa previo elaborado por Herrira para preparar el encuentro de Madrid.

También consta una cena en la que estuvieron, entre otros, representantes políticos como la ex novia y socia de partido de Pablo Iglesias, Tania Sánchez. Se deja constancia de su número de teléfono móvil y de las formas de localizarla. También se cita entre los asistentes al actor Willy Toledo, vinculado a la dictadura de los Castro, y a varios profesores universitarios.

Entre estos últimos está «Pablo Iglesias, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense de Madrid y conductor de La Tuerka».

Se indica su móvil y su dirección de correo electrónico.

UNA AYUNTAMIENTO DE VERGÚENZA
Los favores van en los dos sentidos y en Elorrio, por ejemplo, los batasunos de EH Bildu han conseguido llegar al poder apoyados por la marca blanca de Podemos local, Herriaren Eskubidea SQ-2D.

Y ha sido precisamente en Elorrio donde Podemos se ha retratado aprovechando el guirigay de las fiestas de Nochevieja y Año Nuevo, tal como están denunciando en Twitter algunos internautas.

Y es que el ayuntamiento que su marca sostiene destinará una partida de 48.000 euros para las familias de los presos de ETA durante el próximo ejercicio.

Estas ayudas se extraen de la dotación de Emergencia Social (que asciende a 60.000 euros) y generó un agrio enfrentamiento entre el equipo de gobierno y la oposición del PNV en el pleno en el que se aprobaron los presupuestos para 2016 con el apoyo de Herriaren Eskubidea-Podemos.

Se da la paradoja de que la cantidad reservada para ayudar a las familias de los presos de la banda terrorista, según denuncia el PNV, provocará que los más necesitados vean reducidas sus ayudas del fondo de Emergencia Social a 12.000 euros.

Cabe recordar que Idoia Buruaga, que llegó a gobernar en Elorrio gracias a Podemos, inició su mandato con un mensaje de apoyo a los presos etarras, según la denuncia enviada por el delegado del Gobierno en el País Vasco, Carlos Urquijo, a la Fiscalía de la Audiencia Nacional: "Antes de terminar, no puedo olvidarme de nuestros presos políticos y fugados Arkaitz, Aritz, Jon Gorka, Txaber y todos los demás; para ellos nuestro abrazo más afectuoso".

Covite destaca el doble rasero del Consistorio
La decisión del Ayuntamiento de la localidad vizcaína ha provocado la rápida reacción del Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite), que solicitó este sábado al consistorio que conceda ayudas económicas a los familiares de víctimas de ETA y del Batallón Vasco Español (BVE) para sufragar desplazamientos a cementerios.

La concesión de estas ayudas se encuadra, indica Covite en su comunicado, en la dotación de Emergencia Social, "y según ha destacado la oposición municipal, en los últimos 18 años el Ayuntamiento ha dado 451.670 euros de los presupuestos municipales a familiares de terroristas de ETA".

Por ello, Covite ha reclamado que, dado que ha decidido destinar dinero público para financiar viajes de familiares de etarras a cárceles, financie también el desplazamiento a cementerios de familiares de ciudadanos de Elorrio asesinados por el terrorismo o de ciudadanos asesinados en Elorrio por grupos terroristas. En esta localidad vizcaína ETA ha asesinado a dos personas: Francisco Moya Jiménez y José Naranjo Martín.

El 31 de diciembre de 2015 la alcaldesa amargó a muchos padres con su 'comprensión' hacia la banda etarra
Colau 'cuela' en un acto infantil músicas y bailes a favor de ETA
Juan Velarde.  Periodista Digital 3 Enero 2016

Es la penúltima mamarrachada de la alcaldesa de Barcelona. Ada Colau ha permitido que en un evento infantil en la Plaza de Cataluña tuvieran lugar el pasado 31 de diciembre de 2015 músicas y bailes en favor de la banda terrorista ETA. De traca.

Según cuenta este 3 de enero de 2016 Okdiario, el Ayuntamiento de Barcelona organiza estos días distintas actividades de ocio en la Plaza de Cataluña y ha habilitado una zona infantil llamada 'bosque de los niños'.

Ahí, el último día de 2015 tenía lugar una actuación musical y el grupo contratado interpretó un tema dedicado a un expreso etarra 'Sarri Sarri', canción que hizo popular Kortatu y que la compusieron tras la fuga de dos presos de la ETA de la prisión de Martutene: Sarri y Piti.

Ante el numerito montado, muchos padres de familia cogieron a sus hijos y se los llevaron de allí, aunque el grupo siguió tocando y bailando como si aquello no fuese con ellos.


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