AGLI Recortes de Prensa   Viernes 8  Enero  2016

Reindustrializar España, un proyecto de Estado
La economía española jamás podrá remontar los meandros actuales si no hace regresar la industria. Guste o no, el sector secundario es el único capaz de generar empleo estable y digno en gran cantidad
José M. de la Viña El Confidencial 8 Enero 2016

El automóvil constituye un 7% del PIB, la mitad de todo el sector industrial español. Constituye, con diferencia, la mayor industria. Si se añaden los servicios que lleva aparejados, como los financieros, seguros, distribución, etc., alcanza un 10%. Son datos de ANFAC, la patronal del sector.

España produce dos millones y medio de coches, la mayoría para la exportación. La industria automovilística es de los pocos sectores industriales que sobreviven, quizá porque su gestión ha estado en manos de multinacionales alejadas de las puertas giratorias, y de trabajadores y sindicatos que han entendido que sin fábricas, no tendrían futuro. La moraleja es evidente. Podemos ser competitivos exportando productos industriales si nos lo proponemos.

Si sumamos a tal cifra los sectores industriales difíciles de deslocalizar, como el cementero, el refino de petróleo y cierta industria química, o el papel, la industria resultante es escasa. Con ejemplos meritorios, como la del acero inoxidable, la eólica, la máquina-herramienta y electro-mecánica básica, y la aeronáutica, entre otros. Y lo que queda de la naval después de tanto destrozo autoprovocado. Desgraciadamente, su aportación conjunta al PIB no es grande.

La industria pesada convencional, que incluye el acero al carbono normal, es de reducido tamaño comparada con la que podríamos tener si dispusiésemos de un sector industrial potente.

Sumando todos, incluyendo industrias que por cuestiones estructurales disfrutan de un mercado cautivo, el peso de la industria en la economía española apenas alcanza el 15%. Incluye el sector energético convencional, del cual habría mucho que hablar. Hace unas décadas superó el 30%.

El resto de la economía se nutre de la agricultura, en una pequeña proporción, y de los servicios y el turismo, que se apoyan en el consumo. Buena parte de ellos es de escaso valor añadido. Necesita empleo poco cualificado.

Salvo mejor opinión de gurús y expertos' con el sueldo asegurado por parte del Estado o el 'lobby' ideológico correspondiente arropado en ciencia supuesta, la economía española jamás podrá remontar los meandros actuales si no hace regresar la industria. Guste o no, el sector secundario es el único capaz de generar empleo estable y digno en gran cantidad, compensando el delirio ladrillero que nos ha arruinado.

Una historia previa a…
La industria automovilística creció de manera exponencial gracias a las firmes políticas de Estado desarrolladas durante la dictadura y los primeros años de la democracia, que se esforzaron en atraer multinacionales y promover la industria en España.

A partir de la entrada en la Unión Europea, la ideología económica que se impuso obligó a realizar la reconversión industrial, abrazada con entusiasmo por los sindicatos a causa del dinero con el que fueron regados.

Eufemismo que desmanteló una industria tras otra, evitando modernizarlas. Se suponía que no serían competitivas. Fue el precio a pagar por la incorporación a Europa y la aplicación de sus teorías económicas 'avanzadas'.

La Comisaría de Competencia de la Comisión Europea realizó un trabajo sublime. Solo se preocupó de si un país europeo hacía una supuesta competencia desleal a otro. Miró hacia otro lado si la competencia desleal venía de fuera. Se convirtió en adalid del libre mercado, exclusivamente interior. Hizo de mamporrera de los asiáticos, capaces de competir gracias a las trampas y la manipulación de sus propias monedas. Tal herramienta se nos arrebató al alumbrar el siglo. El euro continúa al exclusivo servicio de Alemania.

Dejó nuestros mercados expeditos para vendernos ellos lo que les viniese en gana, mediante supuestas olas presuntamente liberalizadoras, que fomentaron a lo bestia el 'dumping' humano y medioambiental.

La contaminación en las ciudades chinas o la catástrofe de Bangladesh, donde murieron centenares de personas cuando una fábrica se derrumbó, son buenos ejemplos. 'Dumping' criminal que, al menos, contuvo la inflación y continúa produciéndonos deflación, al importar productos tirados de precio. Un regalo que ha envenenado las economías occidentales y falseado la competencia.

La consecuencia de ello es que muchos países europeos perdieron buena parte de su industria menos Alemania. No porque no hiciera trampas necesarias, como todos los países con vocación industrial, sino porque fue lo suficientemente hábil para camuflarlas sin que se notara demasiado. Así eliminaba competencia molesta. ¡Cuánta hipocresía!

Aquí preferimos ser más pillos, sustituir industria por especulación y ladrillo. Se suponía que compensaría viejas glorias industriales. Abandonamos todo modelo de crecimiento más allá del derivado de la corrupción y el establecimiento de redes clientelares obscenas e insoportables basadas en la construcción y el gasto público inútil.

Que permitieron construir un exceso de infraestructuras absurdas y un palacio de congresos en cada pueblo. De diseño, eso sí, obsoleto y contaminante. O, lo que es peor, que fomentó ideologías bastardas presuntamente igualitarias que continúan alimentando obscenos pesebres y machacando a parte de la sociedad civil.

Cuando la burbuja de gasto suntuario estalló, ya no quedaba nada por construir, poniéndose en evidencia las vergüenzas económicas patrias y el elevado coste necesario para mantener tanto engendro urbanístico inútil. Hasta hoy.

El coste para el Estado resultante de la estupidez suicida fue mayor que si se hubiese propuesto adecuar la industria existente al nuevo escenario, lo cual hubiera fomentado el mérito en vez del amiguismo. Envió tempranamente a casa a miles trabajadores cualificados, pagándolos por no hacer nada. Muchos se fueron tan contentos.

Sus hijos continúan viviendo de sus sueldos, al desaparecer el tejido industrial sin perspectivas de empleo ni futuro en lontananza. Tal generación deberá recapacitar por haber aceptado el regalo envenenado que continúan disfrutando a costa del resto de los españoles que pagan sus subsidios y pensiones.

Toyota creó el 'Just in Time'. Los demás copiaron. Japón fue el referente innovador e industrial hace 25 años. Hasta que su particular burbuja reventó. Todavía no se ha recuperado. Es el país más endeudado del mundo. Con todo y con ello, ya nos gustaría estar como ellos.

El referente industrial hoy, quien está a la cabeza en procesos industriales, en la implantación de la denominada industria 4.0 es… Corea del Sur. Incluso Alemania va por detrás.

Llaman industria 4.0 a la, dicen, próxima revolución industrial. No es más que el resultado de aplicar las nuevas tecnologías de una manera intensiva a la industria tradicional. La industria suele incorporar con cierto retraso procesos nuevos. No porque no sepa o no quiera, sino porque no puede permitirse el lujo de meter la pata, suele salir muy caro, y los incorpora cuando ya están rodados. Su momento ha llegado.

Hoy en día casi cualquiera puede diseñar o fabricar cualquier cosa. La mayor innovación no suele estar en el diseño de los productos industriales, sino en los procesos de fabricación y distribución.

Corea del Sur lo entendió hace mucho tiempo. Por eso va a la cabeza. El Estado apoyó fuertemente su desarrollo, dejándose de diarreas teóricas 'innovadoras'. Sus marcas, que hace apenas 15 años nadie conocía, hoy las compramos todos.

A pesar de su eficacia, muchas de tales industrias punteras operan a pérdidas. El Estado lo sabe. Prefiere compensar tales pérdidas antes que desmantelar sus industrias. Utiliza todo tipo de triquiñuelas para que el resto de países no lo perciban o miren hacia otro lado. Nadie levanta la voz.

Sus astilleros, por ejemplo, líderes mundiales, están virtualmente quebrados. No es la primera vez que ocurre. Cada crisis los descapitaliza. Como allí la diferencia entre capital público y privado es bastante difusa en la gran industria, el Estado se las arregla para capitalizarlos con dinero público sin que se note demasiado.

Aquí, mientras tanto, seguimos alabando las bondades de un libre mercado que no es tal. En la industria no existe. Fagor fue una de las últimas víctimas. Su dirección cometió muchos errores. Pero no se merecía un final. Era menor para la sociedad en su conjunto el coste de apuntalarla que el de cerrarla. Se impuso la nefasta ideología económica todavía dominante.

Guste o no guste, la gran industria no surge por inspiración divina. Solo los países comprometidos en tenerla lo consiguen. Seamos uno de ellos, dejando de hacer el memo. Priorizando inversiones que no sean gasto.

Fomentando la industria a la manera coreana para poder generar empleo. Aprovechando la doble revolución que se avecina: la que pasa por resolver los problemas relacionados con el cambio climático y la biodiversidad, y la que implantará la industria 4.0.

Elaborando un plan industrial avanzado. Involucrando al Estado como hacen los países industriales, empezando por Alemania, Corea del Sur y Japón. El ejemplo de China no sirve. Muchas de sus empresas son estatales e ineficientes. Están sobreendeudadas, sus procesos son muy contaminantes, tratan a los trabajadores a patadas. La manipulación del yuan comienza a pasar factura.

Deberíamos seguir la experiencia de Corea del Sur. Seleccionando sectores tractores. Estableciendo objetivos sectoriales. Gestionando de manera eficaz, entre otras muchas cosas, los ingentes fondos de formación, I+D, etc. Focalizando los recursos escasos en los objetivos marcados.

Arrebatándolos de las garras de los entes y organismos que han fomentado corrupción, ineficacia y clientelismo. Estableciendo un plan de I+D+i coordinado entre industria y organismos de investigación, o los restos que no han sido triturados los últimos años. La reforma universitaria de las ingenierías destruidas durante el proceso de Bolonia y el desarrollo de la Formación Profesional formará parte del plan.

Reindustrializar España debería convertirse en objetivo político prioritario de la coalición que se avecina, cualquiera que sea su ideología. La elaboración de un plan industrial ambicioso, que implante la industria 4.0 siguiendo los designios de la Cumbre de París.

Emulando la gesta automovilística de hace medio siglo. Seleccionando industrias tractoras. Apoyando fuertemente la industria a la manera coreana. Y, por qué no, creando empresas industriales nuevas con el apoyo decidido del Estado. Cerrando las empresas públicas autonómicas que financian las redes clientelares y succionan recursos que se derrochan inútilmente.

Si los políticos se dedicaran a sacar el país adelante en vez de agotar esfuerzos en luchas cainitas y tribales, si se jubilaran las ideologías económicas que nos ahogan en un mar de deuda, si retornara la sensatez a España y nos propusiéramos trabajar codo con codo en vez de perder el tiempo magnificando inexistentes diferencias, el país saldría del hoyo.

Para eso hace falta poner al frente del Gobierno entrante un presidente con visión de Estado, enérgico y competente, nombrado mediante consenso. Se busca.

La democracia maltratada
Jaime-Axel Ruiz Baudrihaye Estrella Digital 8 Enero 2016

Nuestra democracia es, como todas, imperfecta, pero además está siendo maltratada casi a diario por muchos políticos. Malos usos, agresividad, falta de elemental cortesía, predominio de los intereses personales y de los partidos sobre el interés general.

Usamos nuestro sistema como si leyéramos un libro a trompicones, saltándonos páginas, arrugándolas, arrancándolas, desguazándolo, estropeando las cubiertas, derramando agua en el papel, dejándolo de tal manera que nadie más pudiera leerlo. Y lo menos que nos puede pasar es confundir el libro con el texto. Pues algo parecido estamos haciendo con nuestra frágil democracia, sirviéndonos de ella para nuestras ambiciones, nuestra vanagloria. Con gran desprecio a los ciudadanos que, sumisa, mansamente vamos a votar, lo único a lo que se nos invita en esa divertida, pero ya cansina comedia.

Parece predominar algo que es intrínsecamente contrario a la libertad y a la democracia. Es la mala fe, es decir, negarse a escuchar al adversario, negarle toda posibilidad de que pueda tener al menos algo de razón, convertir la política en un juego de slogans y muletillas, de acoso y derribo. El espectáculo chirigotero del parlamento catalán debería sonrojar, por lo menos, a tanto catalán ecuánime, que es la mayoría. También la dificultad de pactar a nivel nacional nos hace tener menos respeto por los dirigentes políticos.

Hemos aprendido un poco la gramática de la democracia, elecciones, votos, libre expresión, derecho de reunión, pero saber leer no garantiza que leamos libros provechosos, ni que sepamos escribir bien. No basta con instalar las cuatro reglas de la democracia sino que hay que desarrollarlas, mejorarlas día a día, que los concejales y alcaldes trabajen por el bien común, no para los amiguetes o que escuchen sólo a los correligionarios que les dan la razón o les aplauden (por cierto, ¿nos hemos dado cuenta que desde que hay ayuntamientos elegidos -1978- no ha disminuido la construcción fea, al revés, ha aumentado, ni ha parado la especulación inmobiliaria sino que se ha acelerado, ni has desaparecido las alcaldadas? Eso cuando no se han dedicado, como ha pasado con tantos, a enriquecerse pura y llanamente, con fruición.

Es curioso que en esta época en que las 'redes', las redes sociales, predominan en la comunicación, no nos percatemos de que la sociedad es una red, que lo que uno hace, sobre todo si es cargo público, político o alto funcionario, o empresario de relieve, afecta muchos más. La falta de moral, efectivamente, des-moraliza.

Pero quizá es que el interés general, el bien común, es una entelequia, una construcción idealista, como denunciara la muy reaccionaria pero también muy inteligente Ayn Rand. Ella sostenía que lo único que hacía funcionar la sociedad y la economía era el interés personal, el egoísmo más ilimitado. En todo caso, parece como si en el debate de los partidos políticos, estuviera ausente la sociedad, los ciudadanos que todos invocan a cada minuto.

El PSOE, o cuando Rajoy no deja ver a Iglesias
Roberto L. Blanco Valdés La Voz 8 Enero 2016

El actual dilema de los socialistas es perverso. Su opción menos mala sería pactar un amplio programa de reformas con el PP y con Ciudadanos que reventase el populismo de Podemos, y acordar la fecha de las siguientes generales, alternativa que Xosé Luis Barreiro demostraba ayer, en un gran artículo, «teóricamente posible, pero prácticamente quimérica». Si no hay gran coalición, ni Sánchez -como es casi seguro, aun en caso de sobrevivir al acoso de los barones- logra ser presidente con los votos de Podemos y sus afines, quienes, con la vista puesta en Cataluña, no cederán en una exigencia que al PSOE le costaría saltar hecho pedazos (la autodeterminación), solo quedaría repetir las elecciones, opción desastrosa para los socialistas, según lo explicaba aquí ayer Gonzalo Bareño con meridiana claridad.

¿Cómo ha podido el PSOE meterse en este lío colosal? Pues por la irresponsable ambición de Sánchez y de su equipo, que los ha llevado a confundirse sobre cuál debería haber sido el primer objetivo del PSOE: combatir a Podemos, que aspiró desde su nacimiento a la hegemonía de la izquierda.

No lo vio así, sin embargo, la actual dirección del PSOE, obsesionada con zurrarle la badana al Gobierno y al PP, con una argumentación falaz («la derecha ha acabado con el Estado social y puesto en grave riesgo el Estado democrático») que contribuía a engordar el saco de Podemos, quien insistía, con razón, en que el PSOE haría, de estar en el Gobierno, una política bastante similar (ya la había hecho en el pasado) a la que, con tanta radicalidad como cara dura, criticaba.

El error estratégico socialista ha sido, pues, suicida: en vez de combatir a quien le quitaba los votos, se enfrentaba a cara de perro al Gobierno del PP, que era justamente lo que Podemos y sus socios necesitaban para seguir engordando a costa del disparatado discurso del PSOE.

Mientras, y ante un silencio socialista solo roto por la vieja guardia o por intelectuales críticos con el populismo de Iglesias y los suyos, los de Podemos han tenido barra libre: para presumir de demócratas radicales mientras apoyan la dictadura venezolana (la última vez hace tres días), mentir de un modo vergonzoso (afirmando que Rubalcaba estuvo a favor de la autodeterminación de Cataluña), dejar tirados a presidentes autonómicos elegidos con su voto o su abstención (bloqueando la aprobación de los presupuestos en Extremadura o en Asturias) o hacer demagogia barata a costa de la buena fe del electorado (como esas donaciones de Iglesias de parte de su salario europeo para actividades sociales, destinadas íntegramente al programa La Tuerka, que lo lanzó a la fama y que emite una TV de la que el propio Iglesias fue director de contenidos).

Si es verdad que no hay mayor ciego que el que no quiere ver, Sánchez y su equipo han estado aquejados de la ceguera que produce el brillo del poder, sin darse cuenta de que mientras lo admiraban se hundían más y más en un pantano. Por lo que se ve, siguen en lo mismo.

¡QUE SEAN BORRADOS SUS NOMBRES!
Antonio García Fuentes Periodista Digital 8 Enero 2016

Hace tiempo escribí y por circunstancias similares a las que siguen ocurriendo hoy en España, un artículo similar a éste, pero como la ignorancia, la malicia, la demagogia y otras cosas aún más perversas, siguen ocurriendo hay que repetirse y recordar a las nuevas generaciones, lo que ya afirmara Napoleón... “La historia la escriben los vencedores”.

Y es por lo que según y quién gobierne; esa historia, llena siempre de mentiras, medias verdades o tendencias, es escrita para desorientar al lector y favorecer al que gobierna.

Cuentan en “las historias” que dedican al antiguo Egipto, que muchos de sus faraones, al ser coronados como tales, tras el derrocamiento o asesinato del anterior; llenos de orgullo y vanidad, ordenaban de inmediato... “¡Qué sean borrados sus nombres!”. Y multitud de picapedreros, se ponían a trabajar en todos y cada uno de los monumentos en que se nombraba al faraón desaparecido y en su lugar, eran colocados los del vencedor, con atributos humanos y divinos, puesto que es claro que aquel clero de entonces, era cómplice en todo lo que se “cocía” de cierta importancia en tan exaltado imperio; lleno igualmente de las clásicas miserias humanas que hoy igualmente llenan al mundo.

Aquellos nuevos faraones, llenos de soberbia, pensaban (ilusos) que con aquella orden, eliminarían todo rastro de sus antecesores, cosa que luego y mediante trabajos minuciosos, los arqueólogos modernos han ido “hilvanando” y si no todo, sí que se ha llegado a saber lo suficiente de aquellas realidades y aquellos nombres borrados y sus hechos, han vuelto a la historia para conocimiento de generaciones que viven milenios después.

Al año de la entrada (en trágicas circunstancias, no olvidemos “La masacre de Madrid del 11 marzo 2004”) en el poder, del denominado PSOE, el que encabeza el Sr. Rodríguez Zapatero... Parece ser que aquella milenaria orden de... “que sean borrados sus nombres”, toma una nueva y definitiva “misión”; y de noche (“con nocturnidad y alevosía”) se retira del centro de Madrid, una estatua ecuestre del dictador Francisco Franco Bahamonde, el que pese a todo cuanto se quiera decir de malo o de bueno; por encima de todo ello, fue el jefe del Estado Español, durante nada menos que cuarenta años y... “cuarenta años de la historia de una nación no los puede tapar ningún faraón moderno, pues son muchos años y existen infinidad de archivos de todo y por todo”.

Sin embargo la verdadera historia de esos hechos, anteriores y posteriores a la muerte del denominado “Caudillo Franco”, están por escribir y mostrar a todos los españoles; y cada cual en su área de influencia, sólo coloca lo que le conviene y como en ambos bandos (“la triste realidad de las dos Españas”) hubo bastante sangre sudor y lágrimas, pues lo que creíamos que de buena fe se hizo al aprobarse la constitución de 1978 y que significaba una concordia y una firma de paz para convivir todos los españoles, están intentando el que se rompa de nuevo... y no sabemos si como final de todo, algunos canallas, lo que quieren es UNA NUEVA GUERRA CIVIL... “Y en la que muchos de los que aún vivimos perdimos seres queridos e incluso filiales, hasta en el grado de padre, madre, hermano, hijo...”

Pero sigamos con aquello de... “que sean borrados sus nombres”; pues se pretende el que desaparezcan no solo las estatuas, relieves y otros signos, sino igualmente los nombres del callejero dedicados a Franco y a las figuras más allegadas a su régimen y que aún perduran. Mientras, se han ido colocando estatuas y nombres de calles y plazas, a los otros significados dirigentes del bando contrario, o sea, igual que hicieron los faraones que al principio cito.

La misma noche en que era retirada la estatua ecuestre citada; en un gran hotel madrileño, se homenajeaba a Santiago Carrillo, jefe durante mucho tiempo del Partido Comunista de España y del que hay recientemente un libro editado en España, y en el que se le imputan miles de asesinatos, “con nombres y apellidos”. A dicha cena, acude el Presidente de Gobierno actual, “altos dignatarios gubernamentales, de la nueva corte del faraón”, en número de unos trescientos e incluso es leído en el acto, un telegrama de felicitación del propio Rey de España... el pretexto para el homenaje es que este anciano cumple noventa años.

Conviene leer la prensa y enterarse de todo lo que hay de “muy liado y obscuro” en lo de la “Masacre de Madrid” y que el Gobierno quiere tapar cuanto antes, ante el enfrentamiento abierto de la oposición del PP. Y Es quizá por ello, por cuanto desde el Gobierno... “lanzan toneladas de tinta de calamar para cubrirse con ella y que la gente hable de otras cosas”. No sé, pero estamos cada vez más desorientados, escépticos, desilusionados totalmente y sin noción de qué es lo que va a ocurrir aquí, a no tardar mucho.

Y entérense de una vez, que al pueblo, le importa ya un rábano, Franco, Negrín, Largo Caballero, Carrillo y todos los que en conjunto, fueron los culpables de aquel desastre de 1934-1939 (pues se afirma que la guerra empieza en Asturias en 1934) y que lo que queremos es vivir en paz, con mucha mayor justicia de la que tenemos y con mucha menos delincuencia de la que padecemos... e igualmente con muchísimos menos parásitos de los que soportamos y mantenemos con nuestros impuestos; métanse esto en su dura cabeza quienes gobiernan ahora o piensen gobernar en el futuro... ¡Y déjennos en paz y guarden ya “los cocos” que sólo asustan a los niños miedosos! ¡Nunca a los hombres y mujeres dignos de ser denominados así!

Jaén: 18 de Marzo del 2005

¡¡QUE SEAN BORRADOS SUS NOMBRES!!
(“Para gloria del nuevo tirano”)
Ya hace mucho tiempo que escribí un artículo titulado: ¡QUE SEAN BORRADOS SUS NOMBRES! Fue y es; el grito del tirano derrocador del tirano anterior y el que para perpetuar (¿sería imbécil?) su nombre y apropiarse de paso, de hechos positivos de su antecesor, mandaba a "legiones" de picapedreros, que por cuenta del nuevo tirano… que tenía que pagarles y es claro, sobre la base del botín obtenido o de los impuestos de sus nuevos siervos... iban borrando todo lo que perjudicara al nuevo tirano y de paso, colocando su nombre como invicto, protector, enviado por los dioses, etc.; y para lo cual, contaba con legiones de sus sicarios y el clero, que como siempre (y si no se le perjudica) optaba por el vencedor, que es de quien podía seguir obteniendo sus ingresos o incluso acrecentarlos, si seguía sus directrices “religiosas”.

Lo que cuento viene desde miles de años atrás y sobre todo de aquel famoso Imperio Egipcio, cuyas dinastías de faraones; se sucedieron unas a otras, durante bastantes milenios (que se sepan); y aun cuando el misterio, oculta muchas otras cosas de esa civilización, entre ellas el que "nadie sabe ni cuándo ni cómo se pudo construir la "Gran Pirámide". Por mucho que descubren los arqueólogos, “más se pierden”.

Ahora "el nefasto Zapatero y su zapatería": (¿puesto que en conjunto, qué han hecho globalmente por España y todos los españoles?...) entre barbaridades y desaciertos; ahora aparte de quitar estatuas de Franco, quieren borrar todos los nombres "que les estorban", del callejero de toda la España en que dominan. Pretenden incluso cambiar la verdadera historia (“sufrida y padecida principalmente por la masa del pueblo español de todas las tendencias políticas, religiosas o de pensamiento libre”) y dedican bochornosas cantidades (inmensas) a esa especie de demencia, del mal gobernante, que para ensalzarse a sí mismo; es capaz de lo que sea. Y dilapida fabulosas cantidades de dinero en lo que en realidad son “chocheces de tontos incalificables”; puesto que, la historia y la verdad, es una y se sabe y se publica; y al final prevalece; más la de la Guerra Incivil española, de la que aún quedamos millones de testigos. ¡¡Bien harían estos malísimos gobernantes en emplear esos enormes capitales en cosas útiles para el pueblo; que es el que las paga, vía impuestos; ya muy excesivos!!

Vean lo que opina “el pueblo”: “El 57,8 por ciento de los españoles considera que paga muchos impuestos, frente al 2,6 por ciento que opina lo contrario, según la encuesta "Opinión pública y política fiscal" elaborada por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) . Además, el 72,8 por ciento considera que el Estado no es justo a la hora de cobrar impuestos, frente al 19,6 por ciento que piensa que sí lo es”.

Sobre el malgasto de dinero; veamos cómo una insignificante muestra; lo que ha sido publicado y que entrecomillo: “La izquierda quiere borrar cualquier referencia directa o indirecta que recuerde, aunque sea remotamente, a la época de Franco de las calles de Madrid. La guadaña socialista quiere cambiar el nombre a, nada más y nada menos, que 360 calles. Los concejales socialistas madrileños han elaborado una lista de “indeseables” a eliminar. Al PSOE no solo le molestan nombres como General Yagüe, sino que calles dedicadas a Pedro Muñoz Seca, Ramiro de Maeztu, Calvo Sotelo o los Mártires de Paracuellos, también han de ser suprimidas para evitar el recuerdo de los asesinatos cometidos por ellos mismos.

Precisamente la misma ley de Memoria Histórica -aún sin entrar en vigor- que invocan los socialistas para decir que "Madrid es una ciudad moderna que no puede seguir recordando en sus calles la infamia de una Guerra Civil provocada por unos golpistas", establece que su finalidad es “rendir honrosa memoria” a las víctimas de esa guerra civil. Y como el que parte y reparte se lleva la mejor parte, son muchas las asociaciones vinculadas al PSOE que se han llevado una sustancial tajada: La Fundación ramón Rubial 56.013 euros, la Fundación Largo Caballero, 136.670 euros o al asociación Cultural pablo Iglesias 22.109 euros, entre las descaradamente vinculadas al PSOE: se han facilitado listados de todos los beneficiarios”. A lo publicado que cada cual aumente lo que sepa, puesto que de estas “derivaciones a adictos o seguidores hay inundación en España”.

Así pues, gritemos, pero con risa a mandíbula batiente… ¡¡Que sean borrados sus nombres!! Y después de carcajearnos a placer, preguntemos honradamente… ¡¿Pero qué nombres deben ser borrados e ignorados por el pueblo, que es el que paga?! Pienso sinceramente, que ninguno de los que en verdad, estén ya insertados en la historia de ese pueblo, “que todos los políticos nombran, pero al que todos vapulean y se ríen de él”…. Y sálvese el que pueda.

Jaén: 16 de Septiembre del 2006
Los dos escritos que anteceden (ver fechas en que fueron publicados) son testimonios de unos hechos tan repetidos en esta insólita España (“españilla o españistán”), que deben darnos bochorno, puesto que la historia no se puede cambiar y menos ocultar; y “lo que se hizo, hecho está”; y lo mejor es saberlo, asumirlo y tenerlo siempre presente para no repetir lo que nunca se debió hacer; por lo demás, es de tontos o idiotas el seguir en la misma cantinela que sólo promueven, los más inútiles y nefastos de los peores gobernantes que por desgracia llegan a tener mando sobre los pueblos.

Ahora ha surgido “otra vez la vieja idea” de borrar nombres en Madrid, por lo visto la ya muy vieja “nueva alcaldesa”, está ya inmersa en la terrible edad de “la chochez femenina” y como mandar en España no trae consecuencias y menos responsabilidades, ordena “que sean borrados los nombres que queden” de la época de Franco…

Y no pasa por su imaginación, una idea sencilla y muy lúcida; y es que: “SI FRANCO LLEGÓ Y SE ADUEÑÓ DE ESPAÑA, LA CULPA DE ELLO FUE DE UN EJÉRCITO DE INÚTILES POLÍTICOS DE TODAS LAS IDEOLOGÍAS, QUE CONVIRTIERON AQUELLA ESPAÑA EN UN INFIERNO; PUESTO QUE SI HUBIESEN GOBERNADO MEDIANAMENTE BIEN, FRANCO HUBIESE MUERTO (y de viejo) COMO LO QUE EN REALIDAD FUE, “UN MILITAR BRILLANTE QUE POR ELLO LO ELIGIERON Y POR ELLO GANÓ LA GUERRA”; POR TANTO LA VERDAD ESCUETA SOBRE FRANCO Y SINTETIZANDO AL MÁXIMO, ES QUE FUE… “HIJO LEGÍTIMO DE UNA DESASTROSA REPÚBLICA, QUE TAMPOCO LLEGÓ NI A SERLO SIQUIERA, PUESTO QUE EN ELLA HABÍA MULTITUD DE REPUBLICANILLAS, QUE TERMINARON DISOLVIÉNDOLA Y ENTREGÁNDOLA A UNA FUERZA CONTRARIA, PERO MUCHO MEJOR ORGANIZADA Y QUE POR ELLO GANÓ LA GUERRA”… Y NO HAY MÁS. Dejen por tanto de “borrar nombres” y procuren hacer cosas positivas que beneficien de verdad al pueblo QUE LES SOPORTA.

Antonio García Fuentes (Escritor y filósofo) www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más)
expertos predicen más ataques
Alemania ocultó las agresiones sexuales durante cuatro días
Los ataques sexuales de inmigrantes a jóvenes alemanas fueron ocultadas por las autoridades germanas para no contravenir la política del ‘welcome refugees’.
P.G.-S. gaceta.es 8 Enero 2016

Parece que los ataques sexuales y violaciones llevadas a cabo por hombres de origen árabe, entre los que se encontraban refugiados, en ciudades como Colonia o Zúrich no ha hecho más que empezar. La profesora de la Universidad A&M de Texas, Valerie Hudson, ha advertido de que la llegada masiva de jóvenes solitarios a Europa dará lugar a un desequilibrio de género y a más ataques, recoge el diario Daily Mail.

Pasaron varios días, en concreto cuatro, hasta que se informó acerca de los ataques que tuvieron lugar en Colonia. Las autoridades alemanas, para no contravenir su política del ‘welcome refugees’ decidieron tratar el tema con suma cautela y evitar que se filtrara a la prensa. Sin embargo, finalmente los hechos han salido a la luz y la propia Policía germana ha sido la encargada de confirmar que entre los asaltantes había varios refugiados sirios. Los medios digitales, por su parte, han tenido que censurar los comentarios de los usuarios en sus sitios web debido al alto voltaje de su contenido, síntoma del hartazgo que está inundando las sociedades del norte de Europa.

La advertencia de Valerie Hudson llega después de que varias jóvenes alemanas fueran agredidas sexualmente por árabes durante la celebración de la Nochevieja. Pero el problema, según los expertos, no se circunscribe a Colonia ni a Zúrich, sino que estaría más extendido de lo que se pesaba en un principio. Según recoge el diario británico, ‘’existen pandillas sexuales idénticas que están operando en Austria y más de 150 mujeres de cinco ciudades alemanas diferentes han informado de ataques similares’’. Además, explican, ‘’en Finlandia se interceptó información que sugiere que se planearon ataques similares’’.

Mismos ataques, distintos escenarios
Las agresiones sexuales de inmigrantes no sólo se han dado en Colonia. Hamburgo ya ha informado de 39 casos, Frankfurt ha denunciado 7, mientras que Stuttgart y Bielefeld 3 y 5, respectivamente. Las autoridades aún no han sido capaces de fichar a los autores y no descartan que las denuncias aumenten en los próximos días.

Lo mismo ha ocurrido en Austria, donde las autoridades han preferido no informar ‘’para proteger la privacidad de las víctimas’’, informa el diario.
Los efectos de la llegada masiva de hombres

Hudson habla también de los ‘’efectos claramente negativos para las mujeres en las poblaciones dominadas por una mayoría de hombres’’. ‘’Los crímenes como la violación y el acoso sexual tienden a ser más comunes en las sociedades altamente masculinizados, y la capacidad de la mujer a circular libremente y sin temor en la sociedad se reducen’’, explica la profesora.

La doctora pone como ejemplo a Suecia, al ser uno de los países que más refugiados ha acogido: ‘Si bien las necesidades humanitarias de los refugiados en Europa deben ser lo más importante en nuestras mentes, los responsables políticos suecos deben pensar en las consecuencias a largo plazo de una alteración sin precedentes en la proporción de sexos de los adultos de su sociedad’’.


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La nación de las naciones

'Nación' es un término contradictorio: si nación implica soberanía, una nación no puede contener otras naciones que también sean soberanas, ya que la nación que las contiene deja de serlo y deja de ser nación
GABRIEL TORTELLA El Mundo 8 Enero 2016

La idea de que España es una "nación de naciones" la inventó Enric Prat de la Riba y la expuso en su La nacionalitat catalana (1ª ed., 1906). La ocurrencia tuvo éxito entre los nacionalistas más radicales que Prat, como Francesc Macià o Lluís Companys y desapareció, como es natural, durante el Franquismo. Resucitó durante la Transición de la mano del renovado nacionalismo catalán, especialmente de la de Miquel Roca Junyent, durante los debates sobre la Constitución de 1978, donde Roca consiguió colocar la palabra "nacionalidades" como eufemismo de "naciones" en el artículo 2. La ideíta, por supuesto, sigue vigente entre los nacionalistas catalanes y subyace en el último estatut con que Rodríguez Zapatero les obsequió a ellos y nos atizó al resto de los españoles. Últimamente ha sido abundantemente esgrimida por Pablo Iglesias II, líder del partido Podemos.

Nadie en España parece haber dedicado un instante de reflexión al significado de frase tan manoseada, especialmente aquí. En principio, se trata de un concepto contradictorio, porque la palabra nación, en su significado estrictamente político, el que se viene utilizando desde la Revolución francesa, es el de un conjunto de ciudadanos que comparten un territorio y se organizan bajo un Estado donde imperan los principios de libertad, igualdad, y soberanía. Un requisito más, que no se menciona frecuentemente, pero que resulta muy importante, es que este ente político tenga reconocimiento internacional. Ahora bien, lo contradictorio del término es que, si nación implica soberanía, una nación no puede contener otras naciones que también sean soberanas. Y si estas naciones son soberanas, la nación que las contiene deja de serlo y, por tanto, deja de ser nación. Esta contradicción tiene más trascendencia que la puramente lógica: como veremos, los intentos de establecer naciones de naciones se han saldado con gravísimos y cruentos fracasos.

Como casi todos los vocablos empleados en política, la palabra nación es polisémica. Hay otro significado de la palabra nación, no político, sino metafísico. La nación sería un ente cultural, una comunidad unida por el sentimiento de "sentirse nación". Tendríamos así la nación de José Antonio Primo de Rivera: "Una unidad de destino en lo universal"; o de Prat de la Riba: "Una comunidad natural, necesaria, anterior y superior a la voluntad de los hombres, que no pueden ni deshacerla ni cambiarla". Estas definiciones esencialistas de la nación nos recuerdan la afirmación de Herbert Lüthy: "Todas las discusiones sobre el nacionalismo en general están marcadas por una esterilidad prolífica y relumbrante característica de las discusiones sobre objetos indefinidos e indefinibles... Nos enfrentamos aquí con el umbrío espacio de la psicología colectiva, que escapa a la consciencia racional. Todo intento de definir 'la nación', 'la idea nacionalista' o 'el sentimiento nacional' termina en el misticismo o en la mixtificación". Sólo por medio de estas definiciones metafísicas y nebulosas se puede concebir la posibilidad de una "nación de naciones", soberana en un nivel, metafísica en el otro. El problema serio que se plantea, sin embargo, es que la nación metafísica más tarde o más temprano querrá convertirse en soberana, y ello producirá inevitablemente un choque.

La expresión, por todo lo anterior, es un dislate palmario que rara vez se oye o lee fuera de nuestro país. Afirma Georges Brassens en una de sus inigualables canciones que para el amor no se pide a las chicas que hayan descubierto la pólvora. Lo mismo podría aplicarse en materia de política a los políticos, a quienes tan poco se les exige intelectualmente. Pero a los profesores de Ciencia Política sí se les puede exigir un poco más y al parecer el Sr. Iglesias lo es o lo ha sido (es de suponer que ahora esté en excedencia). Sería oportuno que el profesor nos dijera si es consciente de la contradicción inherente a su idea de "plurinacionalidad" y también qué otro país actual podría citar que sea también una "nación de naciones". Porque, a mi parecer, no existe nación en la faz de la tierra que se defina como tal. Pudiera quizá aplicarse el término al Reino Unido que, al fin y al cabo es, como su propio nombre indica, una unión de reinos, y donde los británicos no tienen empacho en llamar a Escocia nación. Los Estados Unidos, a quien algún historiador ha definido como nación de naciones, no lo es en absoluto. Es, indudablemente, una república federal, y en los años de su nacimiento tuvo algunos caracteres de confederación (esto es, federación de estados soberanos), pero ningún estado norteamericano pretende hoy constituir una nación o ser soberano. El intento de secesión de los estados del sur (que se llamaron confederados) en 1861 se saldó con una guerra terrible, que perdió la confederación, y desde entonces allí la idea periclitó.

En el caso del Reino Unido es cierto que Escocia y, en ocasiones, Gales, son llamadas naciones, pero sólo Escocia ha pretendido recuperar su soberanía en 2014, en un referéndum donde claramente perdieron los soberanistas. Este referéndum fue posible en gran parte porque la Constitución inglesa no está escrita, y por lo tanto es muy elástica; y porque la unión de Inglaterra y Escocia tuvo lugar por medio de un tratado en 1707, lo que permitía suponer que ambas partes podían denunciarlo de mutuo acuerdo.

Entre otros países del pasado de los que se pudiera decir que fueron naciones de naciones está, por ejemplo, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, que supuestamente estaba integrada por repúblicas autónomas (o quizá soberanas, como Ucrania, que tenía representación separada en las Naciones Unidas), pero que estuvo controlada férreamente desde Moscú mientras se mantuvo la dictadura comunista, para luego disolverse en un abrir y cerrar de ojos en 1991, cuando el centro de poder en Moscú fue reformado, dejando una estela de violencia hasta tiempos muy recientes.

Otros países que quizá hubieran merecido este nombre (aunque nadie se lo dio) fueron el Imperio Austro-húngaro y el Imperio Otomano, que se desintegraron durante la Primera Guerra Mundial después de varios siglos de incómoda coexistencia. Otro ejemplo más reciente y efímero fue la República Federal (antes Reino) de Yugoslavia, resultado de las desintegraciones de los imperios austríaco y otomano. Yugoslavia estaba compuesta por una serie de estados que desde la Primera hasta la Segunda Guerra Mundial coexistieron bajo un monarca. Tras esta última guerra, Yugoslavia se convirtió en una dictadura comunista bajo la férula del mariscal Yosip Broz, más conocido como Tito. A la muerte de este en 1980, la República yugoslava comenzó a descomponerse, proceso que degeneró en una atroz guerra civil cuyos espantosos episodios genocidas muchos recordarán, que terminó con la total desintegración del país y que dio lugar a largos juicios internacionales por genocidio y crímenes contra la humanidad. En resumen, no parece que la fórmula de nación de naciones sea muy común, ni que sus resultados cuando se ha puesto en práctica la hagan muy recomendable, más bien todo lo contrario. Volviendo al inmortal Brassens, la de la nación de naciones parece una de esas ideas que "vienen, dan tres vueltecitas, dejan tres muertecitos, y se van". Aunque en este caso, las vueltecitas y los muertecitos son, por desgracia, más de tres.

Pero en la España de la Transición, la reacción contra el Franquismo hizo que la fórmula se adoptara con más entusiasmo que cordura. ¿Es este el sistema que el Sr. Iglesias y sus aliados de En Comú Podem, Mareas, y demás, desean para España? Y, si tan buena le parece la idea al Sr. Iglesias ¿por qué no se la recomienda al presidente Nicolás Maduro para que la pruebe en Venezuela y mientras tanto nos deja en paz aquí?

*Gabriel Tortella tiene en prensa un libro sobre Cataluña en España con Clara Eugenia Núñez, Gloria Quiroga y José Luis García Ruiz.

A través de subvenciones a medios de comunicación privados
El Gobierno vasco se gasta 400.000 euros en comprar la publicación de cientos de noticias en euskera
www.latribunadelpaisvasco.com 8 Enero 2016

El Gobierno vasco carece de liquidez, dice no tener recursos para impulsar políticas de empleo en el territorio e, incluso, según ha revelado recientemente La Tribuna del País Vasco, amenaza con no pagar a las farmacias sus facturas. Por el contrario, el Ejecutivo presidido por el nacionalista Iñigo Urkullu sí tiene dinero, concretamente 400.000 euros, para comprar la publicación de cientos de noticias en euskera en los medios de comunicación privados que “utilizan principalmente el castellano” en sus ediciones.

El Boletín Oficial del País Vasco, con fecha 30 de diciembre de 2015, publica una disposición de la consejera de Educación, Política Lingüística y Cultura, “por la que se regula y convoca la concesión de subvenciones destinadas a incrementar la presencia del euskera en las ediciones digitales de los diarios escritos en papel que utilizan principalmente el castellano y en las agencias de noticias que también difunden noticias en euskera a través de Internet en el año 2016”.

Para ello, el Gobierno vasco repartirá 400.000 euros entre los medios que difundan seis noticias nuevas en euskera diariamente y, para que no haya lugar a dudas, el Ejecutivo autonómico exige a los medios que se plieguen a sus exigencias que “dichas noticias deben estar a la vista en la web, al mismo tiempo, durante las 24 horas del día, pudiendo ser sustituidas por otras a lo largo del día”.

El Ejecutivo explica que las noticias a publicar en euskera para recibir la recompensa dineraria de la Administración nacionalista “deberán de pertenecer a todas las secciones del medio de comunicación: cultura, política, deporte, economía, política internacional, sociedad...” Y añade que deberán ser noticias originales. “No se admitirán variantes de otros medios de comunicación subvencionables en este grupo”. Y, rivalizando en capacidad de organización y decisión con la dirección de los medios, el Gobierno del PNV exige también lo siguiente: “realizar semanalmente, como mínimo, un reportaje en euskera sobre un tema seleccionado; realizar semanalmente, como mínimo, un vídeo en euskera; las redes sociales estarán necesariamente presentes junto al euskera”.

La Comisión de valoración que decidirá la gestión de esta compra de publicación de noticias en euskera a través del despilfarro de los presupuestos públicos mediante subvenciones, está formada por las siguientes personas: Jokin Azkue Arrastoa, director de Promoción del Euskera, presidente de la Comisión; Ana Esther Furundarena Olabarriaga, asesora de la Viceconsejería de Política Lingüística; José Manuel Bujanda Arizmendi, director del Gabinete del Departamento de Educación, Política Lingüística y Cultura; Edurne Basoa Gonzalez, responsable del Servicio de Promoción de la Dirección de Promoción del Euskera; Pablo Mendizabal Arnaez, técnico de la Dirección de Promoción del Euskera, que actuará como secretario, con voz pero sin voto.
 


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