AGLI Recortes de Prensa   Lunes 18  Enero  2016

El nuevo Parlamento, la caricatura de una Nación
Fernando Zurita  www.gaceta.es 18 Enero 2016

Cuando acudimos a un proceso de selección de una empresa X con la idea de optar a un puesto de trabajo, adoptamos la mejor de nuestras posibles caras. Exhibimos nuestro mejor expediente académico, cuidamos nuestro aspecto procurándonos un atuendo adecuado y un esmerado aseo y observamos el mejor de los comportamientos en cuanto a nuestros modales, basados en el respeto y la moderación, con el único objetivo de acumular las mayores probabilidades de obtener el empleo.

Nos vestimos con la toga cándida romana lo más pulcra de que somos capaces y nos presentamos delante del elector que nos examinará con lupa, pues se trata de incorporar a un completo desconocido a la disciplina de la compañía. El responsable de recursos humanos empleará un cuidado exquisito, pues de su decisión dependerá el buen funcionamiento del departamento al cual se asigne al aspirante. Al final, la correcta o negligente actividad que desempeñe el nuevo fichaje repercutirá de manera directa en la línea boyante o decadente del negocio.

Todo lo anterior no es necesario para optar a representar los intereses de la empresa España; sólo es necesario estar incluido en unas listas cerradas y bloqueadas. De tal forma que se entra a formar parte de un batiburrillo que complica al elector separar el trigo de la paja. Por ello se hace indispensable una labor de conocimiento tendente a saber, como mínimo, qué personas se presentan por la propia circunscripción para dar validez o no a dichas listas. Del mismo modo que al seleccionador de recursos humanos de nuestra empresa X se le suponen unos conocimientos, atestiguados, tendentes a optimizar su preferencia que será fundamental para el proyecto que desempeñe, cabría preguntarse si al potencial votante se le conocen cualidades que permitan garantizar una correcta alternativa. ¿O es que alguien deja entrar en su casa a quien ni siquiera conoce?. ¿Por qué dejar entrar en el Parlamento (a negociar sus asuntos durante cuatro años), a completos desconocidos sin un verdadero convencimiento?. Sólo pretendo poner de manifiesto la necesidad de disponer de verdaderos criterios que conduzcan al votante a perfeccionar su deseo.

Esos criterios son guiados fundamentalmente por palabras e imágenes. Las nuevas tecnologías ponen a nuestro alcance casi cualquier tipo de información en décimas de segundo, sin embargo la inmediatez que los dispositivos nos aportan puede generar cierta pereza que nos impida profundizar en los contenidos, quedando únicamente en nuestro subconsciente el titular de turno que, más pronto que tarde, desaparecerá de nuestra memoria al no trasladarnos más que una momentánea experiencia, ya sea ésta buena o mala. De este modo tenemos en un lado de la balanza la mayor o menor genialidad de quien escribe para inocular en el lector su pretensión en unas pocas palabras, y por otro la mayor o menor perspicacia del receptor de la información que deberá poner de manifiesto su objetividad y sensatez.

Más importantes son las imágenes. En ellas radica un alto porcentaje del éxito de los partidos políticos, y en ellas inciden los directores de campaña a sabiendas de que una imagen vale más que mil palabras. Las instantáneas nos ofrecen, en corto espacio de tiempo, una suerte de mensajes subliminales cuya profundidad va mucho más allá que las letras. Aquello que de esta forma se percibe origina en el ser humano reacciones instantáneas manifestadas en rápidas emociones de aprobación o rechazo, quedando grabadas precisamente por el componente sensible que generan.

Lo presenciado el pasado miércoles en la sesión constitutiva de la XI legislatura nos deja pinceladas acerca de la realidad de la España actual en forma de imágenes. Probablemente las más impactantes desde el golpe de estado de Tejero en cuanto a que van mucho más allá de la moderada normalidad. Una sociedad que se rebela frente a los usos y costumbres adquiridos de generación en generación de manera rupturista y violenta en sus formas. Personas que sólo ejercen de habitantes de un país con mucho pasado pero con escaso futuro. Ciudadanos que materializan su ignorancia en la colectividad, incapaces de adoptar criterio propio siempre ojo avizor de lo que hace el de al lado para no salirse del redil de la mediocridad.

El dibujo del Parlamento es la caricatura de una nación. Y digo bien porque ya no lo es; se ha convertido en un espacio tomado por la falta de respeto, en el que cada uno hace lo que le viene en gana sin tener en cuenta si molesta al de al lado. Un lugar convertido en bandera del populismo más rancio que obviará en los más de los casos la verdadera naturaleza de la institución, en favor de proclamas y arengas trasnochadas protagonizadas por los personajes más esperpénticos que podamos imaginar, en las situaciones más grotescas y extravagantes jamás vistas hasta ahora. Lejos de poner el parlamento al servicio de los ciudadanos, como dicen algunos, asistimos a la profanación de un espacio de todos en el que el rodillo de las mayorías absolutas sin ideología, será relevado por la nociva demagogia envuelta de ignorante legitimidad.

El detalle pasado por alto
Jesús Laínz Libertad Digital 18 Enero 2016

Convendrá el lector en que es una evidencia que nuestros políticos promueven el multiculturalismo. Lo cual no tiene nada de particular, pues se trata de una opción ideológica como otra cualquiera. La única pega es que resulta francamente difícil disentir del multiculturalismo sin que le llamen a uno cosas feas.

Como nuestros políticos, tanto los de derechas como los de izquierdas, opinan que el multiculturalismo es un bien para la Humanidad –para ser más exactos, es un bien para Occidente, único sitio donde se promueve–, estiman que la inmigración de millones de asiáticos y africanos será un factor de enriquecimiento de Europa por pertenecer a tradiciones culturales y religiosas distintas.

Lejos de percibir esta inmigración como una amenaza para su existencia, para la mentalidad europea actual es un fenómeno beneficioso, pues, gracias a Dios, hace ya siglos que Europa abandonó la intolerancia ideológica y, sobre todo, la religiosa.

Efectivamente, el Occidente de hoy no entiende de creencias: al Estado no le interesa la opción religiosa de sus ciudadanos, cualquiera puede creer lo que desee, o no creer en nada, y no cabe en la imaginación la imposición por la fuerza de esta o aquella fe. Tampoco entiende de civilizaciones: todos los seres humanos somos trabajadores y consumidores, transferibles e intercambiables en el espacio según las necesidades económicas de cada momento. Tampoco entiende demasiado de naciones: todos somos ciudadanos, individuos con derechos frente al Estado. Tampoco entiende de opiniones: todos somos ciudadanos con derecho al voto, y la pluralidad y tolerancia ideológicas son el fundamento mismo del sistema político. Así es Occidente, sin duda. Con todo lo que de ello deriva.

Por lo tanto, ¿qué inconveniente puede haber en que millones de personas de un ámbito civilizatorio distinto vengan a Europa para convertirse definitivamente en ciudadanos europeos? El Occidente capitalista, multiculturalista, laicista y democrático no encuentra inconveniente alguno en ello. Efectivamente, para el Occidente actual, fruto de siglos de evolución del pensamiento filosófico, religioso, jurídico y político en suelo europeo y americano, la inmigración es un fenómeno beneficioso que no distorsiona en absoluto su lógica interna y que incluso se presenta como una necesidad debido a la insuficiente natalidad de los occidentales de hoy.

Cierto. Salvo por un pequeño detalle: esos millones de inmigrantes no comparten ni una coma de todos esos principios que precisamente les permiten emigrar a Europa. Esos principios son la consecuencia de la evolución del pensamiento occidental y no tienen por qué ser compartidos por las demás civilizaciones de este planeta, y mucho menos por la islámica. A todos esos millones de inmigrantes afroasiáticos, de religión islámica –esa religión que sigue estancada en su perpetuo siglo VII, que sigue apelando a la Guerra Santa, que es beligerante, que es impositiva, que es intolerante, que es fanática–, no les importan lo más mínimo los principios en los que se basan la democracia, la pluralidad ideológica, la tolerancia religiosa y el respeto a la persona. Y no les importan lo más mínimo porque sencillamente no los conocen, no los comparten y los menosprecian. Cuando no les parecen directamente blasfemos.

Éste es el pequeño detalle que nuestros políticos han pasado por alto. Pero sus graves consecuencias no tardarán en manifestarse. Cuando, en virtud de la política inmigratoria de sustitución ordenada por la ONU y la UE, Europa se haya convertido dentro de pocos años en un espacio en el que convivirá una envejecida población perteneciente a la tradición occidental ex-cristiana, aunque muy levemente militante de ella, con una población cuantitativamente similar, y más joven, perteneciente a la tradición oriental islámica y ferviente militante de ella, veremos en qué quedan la democracia, la pluralidad ideológica, la tolerancia religiosa y el respeto a la persona

La yihad anti-PP
Es posible que haya nuevas elecciones antes de que los socialistas se atrevan a violar la «fatwa» ideológica contra el PP
Ignacio Camacho. ABC 18 Enero 2016

La principal anormalidad política española consiste en que un partido democrático mayoritario y de carácter estructural, similar en ideología y composición sociológica al gaullismo francés, al socialcristianismo alemán o a los tories británicos, sea objeto de repudio en un arco parlamentario donde figuran desde independentistas que desean romper el país hasta populistas revolucionarios dispuestos a liquidar el sistema. Y casi más chocante aún resulta que esa estigmatización formulada por las élites dirigentes de la izquierda y el nacionalismo sea aceptada y/o compartida por gran parte de sus votantes, que tienden a considerar un anatema cualquier tipo de acuerdo con el centro-derecha. El problema de gobernabilidad planteado por el resultado electoral de diciembre estaría resuelto en cualquier país del entorno europeo con un pacto de estabilidad transversal perfectamente normalizado; es posible, sin embargo, que en España haya que recurrir a nuevas elecciones antes de que la socialdemocracia se atreva a romper ese inquietante «cordón sanitario» que no rodea sólo a una fuerza política, sino a varios millones de ciudadanos tercamente empeñados en votarla.

Esa insólita voluntad de aislamiento es la que mueve a Pedro Sánchez a vincular la supervivencia de su liderazgo a una especie de yihad anti-PP articulada mediante una coalición multipartita que puede poner en peligro la cohesión del PSOE, muchos de cuyos votantes no acaban de entender la permeabilidad hacia el nacionalismo. Sánchez sabe, sin embargo, que sus bases sociales tampoco le perdonarían que permitiese, por activa o por pasiva, la continuidad en el poder de una derecha criminalizada. Lo sorprendente es que al mismo tiempo los socialistas, en su mayoría, se muestren complacientes con Podemos, una fuerza que aspira a reducirlos a la irrelevancia y que sostiene unos postulados extremistas y de ruptura que sí merecerían el rechazo general en cualquier estándar democrático. Lejos de cuestionar la actitud insurgente y antisistema de quienes les disputan la hegemonía de la izquierda, la socialdemocracia los considera una suerte de hermanos separados con los que a fin de cuentas se puede caminar hacia objetivos compartidos bajo la hostilidad al adversario común.

En esta dialéctica radical, Ciudadanos desempeña un papel clave de equilibrio más allá de su escasa masa crítica parlamentaria, insuficiente para determinar mayorías de gobierno. Alimentado electoralmente con votos moderados, C’s es la única fuerza que puede actuar de puente ideológico y moral para evitar la fatwa contra la representación política de siete millones de españoles. Ocurre que a veces su voluntad de marcar territorio propio y un cierto complejo progresista tienden a conducir a Rivera al lado seguro de la valla invisible de exclusión. Ninguna yihad admite componendas: lo que no es oposición es complicidad.

La traición de Sánchez
Editorial  www.gaceta.es 18 Enero 2016

Lo último que le faltaba al PSOE para convertirse definitivamente en una jaula de grillos era la promiscua aproximación de Pedro Sánchez al separatismo. La cesión de senadores socialistas a Convergencia y Esquerra para que ambos partidos puedan formar grupo parlamentario aun sin derecho a ello, no es sólo una estafa a los votantes socialistas –que, evidentemente, no votaron al separatismo-, sino que supone también un salto cualitativo en la estrategia socialista de conquista del poder a cualquier precio. Un peligroso salto en el que se pone en almoneda nada menos que la unidad nacional. Pedro Sánchez está jugando con dinamita.

Puede que no se trate más que de un farol para obtener, in extremis, el apoyo mudo del PP a un gobierno PSOE-Ciudadanos: el PP, aterrado por un eventual frente rojo-separatista, preferiría ceder el poder a un socialismo en minoría antes que a una coalición de Sánchez con la extrema izquierda y los rupturistas. Pero, sea cual fuere la causa de este movimiento, el flirteo del líder del PSOE con el separatismo nos ha conducido súbitamente a un escenario imprevisible hace sólo dos meses: la posibilidad de que los que quieren romper el país obtengan reconocimiento legítimo por parte de un Gobierno de España. Porque no otra es la finalidad de los separatistas, y no han dejado de decirlo con toda claridad en los últimos años: el nacionalismo catalán ya no juega a la ambigüedad de una independencia utópica, sino que ha apostado formalmente por la ruptura inmediata. Y es a estos a los que el PSOE de Sánchez hace ojitos. Se entiende la estupefacción de “barones” como Fernández Vara y Susana Díaz.

Para justificar esta enormidad, que propiamente hablando es una traición a la unidad nacional y a la Constitución que él mismo ha jurado, Pedro Sánchez echa mano de una argucia retórica realmente bochornosa, a saber: el argumento según el cual acercarse a los separatistas es la mejor manera de mantener la unidad del país. Los que se oponen al separatismo, lo favorecen –dice Sánchez, y se queda tan ancho-. Por el contrario, para debilitar al separatismo hay que entregarle cosas. Es una desfachatez intelectual, pero es el mismo género de razonamiento –por así llamarlo- que ha venido engordando al separatismo desde hace más de treinta años y que, por cierto, también usaban los batasunos contra la lucha antiterrorista. Lo asombroso es que en el mercado de la opinión haya gente capaz de comprar esta mercancía averiada. Y todo, una vez más, por el poder a cualquier precio.

Sánchez ha resucitado lo peor de la historia del PSOE, que es la herencia de Largo Caballero. Lo ha hecho al aupar al poder local a la ultraizquierda, que ha tardado muy poco en erosionar los fundamentos de la convivencia democrática, y lo vuelve a hacer al tender tales puentes con el separatismo. Parece ignorar Sánchez, o quien le aconseje, que esas estrategias, cuando se aplicaron por primera vez, condujeron a la aniquilación del PSOE –que terminó fagocitado por comunistas y separatistas-, a la destrucción de cualquier posibilidad de democracia y a la ruptura traumática de España. El gran logro del PSOE después de 1975 fue consagrarse como el polo moderado de la izquierda española en un sistema de alternancia pacífica en el poder. Zapatero cambió el paradigma con su política frentista. Sánchez no rectifica el camino, sino que ahonda en el error. ¿Hay que recordar que el PSOE se halla hoy en sus cifras más bajas de apoyo popular desde 1933? Sin embargo, parece que la obsesión del poder es más fuerte que cualquier evidencia.

Nuestro parque jurásico
Juan Pina. www.vozpopuli.com 18 Enero 2016

Europa camina ya a buen paso y con una determinación inquebrantable hacia la plena asunción de un papel marginal en el futuro de nuestra especie. La decadencia de hace un siglo, que desembocó en tragedia, parece visitarnos de nuevo. Nuestros países, instalados en la molicie socialdemócrata, calentitos bajo las faldas de la mesa-camilla estatista, llevan ya demasiado tiempo dormidos en los laureles cómodos e inútiles de la autocomplacencia. Somos un continente encorsetado por las viejas escuelas, las herencias pesadas y las inercias irresistibles. Somos un enorme museo. Europa se regodea en su acusado proceso de veneciación. Como la ciudad de los canales, somos un muestrario de lo viejo y de lo ajado, de todo lo que fue importante pero hoy conserva apenas, como una sombra de su esplendor perdido, una belleza triste y depresiva. Ese regusto por el pasado y por el inmovilismo, si alguna vez nos hizo elegantes y sofisticados, hoy nos hace bastante kitsch. Europa es un montón de palacios desconchados y rotos, bañados por las aguas turbias de la Historia, que los van sumergiendo año a año mientras los turistas de fuera se hacen selfies ante nuestras ruinas con la curiosidad del entomólogo y se dicen para sus adentros, negando con la cabeza y sonriendo condescendientes, que esto es un puñetero parque temático. Norteamérica no ha alcanzado aún los niveles de esclerosis del Viejo Continente, pero comienza también a presentar los mismos síntomas —sobre todo en su costa Este— mientras la vitalidad y el progreso parecen trasladarse resueltamente a otras regiones más propicias del planeta.

Ayn Rand supo ver como nadie la superioridad ética del auténtico capitalismo, y escogió como icono de este sistema económico-político el prodigio arquitectónico que por entonces representaban las grandes ciudades estadounidenses. El héroe de El manantial es un arquitecto, y en La rebelión de Atlas son constantes las referencias a los rascacielos y a las grandes infraestructuras que proyectan lo mejor que tenemos los seres humanos, aquello que nos diferencia: la Razón. Es inevitable que un europeo capitalista —y más aún si es del Sur del continente— sienta pena al comparar el skyline de nuestras ciudades con el de Seúl, Panamá, Singapur o Dubái. Son apenas cuatro ejemplos de ciudades donde el capitalismo se vive sin los bobos complejos pijoprogres que en Europa lo refrenan. Son ciudades donde cada edificio compite con el de al lado en altura, belleza y alardes tecnológicos, y donde la fértil concurrencia, en un marco económico más libre y dinámico que el nuestro, genera una prosperidad expansiva que alcanza al conjunto de la sociedad sin necesidad de arrebatarle a la gente el grueso de la riqueza que produce para “redistribuirla”. Son ciudades de Asia, Oriente Medio o América Latina que han superado con creces a aquellas que Ayn Rand ponía como ejemplos vivos de la civilización capitalista, porque hace tiempo que Norteamérica se dejó arrastrar también por el pensamiento único socialdemócrata, hoy encarnado por políticos como Hillary Clinton o Barack Obama, perfectamente intercambiables con cualquier apparatchik de los diversos PPSOEs europeos.

Los representantes del mundo que sí crece y se desarrolla de forma vertiginosa cada vez vienen menos a Europa para hacer negocios y más para hacer un turismo descreído, como el de los padres que llevan a sus niños a Disneylandia sabiendo que, bueno, aquello es un decorado. Europa se está quedando en eso, en un decorado, por más que las piedras sean de verdad. Y desde las regiones emergentes y pujantes que están tomando el relevo cada vez se viene menos a aprender y más a enseñarnos. Sin embargo, Europa —lejos de ella toda sombra de humildad— sigue instalada en la creencia incomprensible de que somos el ombligo del mundo, el colmo de lo humanitario y el no va más de lo civilizado. El factor que nos lastra es el exceso de Estado, un exceso desproporcionado ya hasta el delirio. Cada una de las miles y miles de normas insidiosas, entrometidas y estériles, ya vengan de la Bruselas orwelliana o de los vetustos y obsoletos Estados-nación, es un clavo más que cierra el ataúd europeo. Cada obligación y cada prohibición, emanadas todas de la fiebre del control y del reparto centralizado, es un candado más que nos impide avanzar y sacrifica cualquier remota esperanza de compararnos con las nuevas y vibrantes capitales del progreso material. Cada mantra anticapitalista, machaconamente entonado por nuestra derecha y por nuestra izquierda, al alimón, es un paso más hacia el borde del acantilado por el que hemos decidido precipitarnos.

Como en Bienvenido Mister Marshall, los antepasados se han olvidado de escribir al nobilísimo y paupérrimo caballero que se cree alguien por ser descendiente de hidalgos. Los tigres asiáticos se plantearon las cosas en términos históricos y decidieron transformarse. Emularon lo bueno de Occidente hasta superarnos. Fue un empeño compartido en general por el conjunto de la sociedad, y hoy ya nos dan bastantes vueltas. Cuesta creer, en cambio, que Europa pueda plantarse ante el espejo y, como los alcohólicos más valientes, reconocer su adicción al Estado y vencerla para volver a la senda de la prosperidad, que sólo puede recorrerse con grandes dosis de libertad económica. Pero no nos queda más remedio, o más que un parque temático terminaremos por ser el parque jurásico de un mundo que ha dado la espalda a nuestra forma barroca, intervencionista y lenta de hacer las cosas. Necesitamos recuperar la legitimidad del lucro, el derecho a emprender, el valor del libre intercambio, la inviolabilidad de la propiedad, la privacidad de las finanzas, el respeto social al éxito económico honrado y la consciencia de que el orden espontáneo de la economía supera a cualquier planificador estatal. Necesitamos capitalismo, y sobre todo de base: de pymes, de autónomos, de freelancers, de economía colaborativa. Necesitamos dinero libre y desintermediado (más bitcoins y menos banca central). Necesitamos mucha más libertad porque es su ausencia la que nos está haciendo quedarnos atrás, muy atrás.

EN LAS REDES SOCIALES
Amenazas a Santiago Abascal, líder de VOX, por defender sus ideas
Gaceta.es 18 Enero 2016

El líder de VOX ha recibido intolerables ataques en las redes sociales en lo que le advierten que "podría protagonizar la próxima caricatura de Charlie Hebdo'.

Santiago Abascal tampoco ha podido librarse de las amenazas de los intolerables que se esconden tras un perfil en las redes sociales. El líder de VOX, que desde el comienzo de la crisis de refugiados ha defendido las tesis propugnadas por Viktor Orban contra la acogida masiva, se ha convertido en el blanco de los ataques y ha pedido ayuda a la policía.

Tras pronunciarse sobre la última portada del semanario crítico Charlie Hebdo, que hace poco más de un año fue objeto de un terrible atentado en su redacción de París, Abascal recibió la siguiente amenaza: "No vaya a ser que la próxima caricatura de Charlie Hebdo sea tu cara y en los cielo! Avisado estás!".

La internauta, que se esconde bajo el perfil @BaghdadiSalima, en referencia al líder del autoproclamado califato, borró todas sus amenazas pero no ha escapado a la condena de las redes sociales, que pronto realizaron una captura del mensaje para que quedara constancia de tan lamentable suceso.

Supongo q @guardiacivil y @policia pueden y deben averiguar la identidad de quien profiere estás amenazas de muerte pic.twitter.com/Ct89Xwsm9n
— Santiago Abascal (@Santi_ABASCAL) enero 17, 2016

******************* Sección "bilingüe" ***********************

España, cayendo en el abismo
Roberto Centeno El Confidencial 18 Enero 2016

Vergüenza e ira en grado máximo es lo que sentimos la inmensa mayoría de españoles, ante el desafío de unos sediciosos catalanes más llenos de ridícula ambición que de talento, que desprecian a España y se burlan de leyes, personas y tradiciones, sin que los impávidos jefe del Estado y jefe de Gobierno muevan un soplo de su alma para restablecer la normalidad jurídica y política en Cataluña.

Estupor también ante el espectáculo en el centro de la soberanía nacional. ¿Dónde se ha visto a una diputada amamantando a su hijo, y pasándolo de mano en mano, degradándose ella y degradando a su hijo?, ¿Dónde a unos 'padres de la Patria' que no serían admitidos en Parlamento alguno? Imágenes devastadoras ante una Europa que nos contempla atónita y nos convierten en hazmerreír del mundo civilizado.

Es la degradación cultural y moral, el retorno a la barbarie. El jueves en la Comisión Europea, en Bruselas, no daban crédito a lo sucedido: “La extrema izquierda griega podrá ser sectaria e insensata, pero Tsipras jamás habría permitido esto, creo que España y Europa tenemos un grave problema si este lumpen tiene acceso a la gestión económica y a las cuestiones de seguridad”, me dijo un alto cargo visiblemente preocupado.

Pero lo peor es que Podemos no está dispuesto a acatar la ley, y su objetivo último es la ruptura de España, a la que niegan su condición de nación a pesar de serlo desde hace 500 años. No van a respetar a nada ni a nadie, porque saben que con Rajoy pueden cometer los delitos más graves con total impunidad. Podemos ha sido financiado por dos gobiernos extranjeros, algo que es absolutamente ilegal y perseguible penalmente (hasta cuatro años de cárcel), que los servicios secretos sabían y que nuestro presidente ha preferido ignorar en lugar de cortarlo de raíz. Los responsables antiterroristas y la OTAN han expresado su grave preocupación ante el hecho de que un partido totalitario, antisemita y que 'comprende' el yihadismo pueda llegar a tener responsabilidades de gobierno.

Rajoy, de la omisión criminal al deshonor
Decía la semana pasada que Rajoy nos ha situado al borde del abismo y con los pies colgando. Para conseguir sobrevivir y que España no suspenda pagos, necesitamos conseguir una media de 5.000 millones de euros a la semana en los mercados. ¿Se da cuenta alguien en la clase política o mediática de lo que esto representa? Cada semana leemos en los periódicos que el Tesoro ha conseguido tanto y cuanto y pagado intereses "bajísimos”, como si de un triunfo se tratara, cuando estamos acumulando una deuda inasumible para las próximas generaciones de españoles. Algo que sería imposible sin el blindaje del BCE prestando dinero sin límite ni control a un Gobierno insensato. España está quebrada, es el gran legado de Mariano Rajoy.

De Guindos acaba de afirmar, en línea con lo dicho por Podemos, PSOE y C's acerca de una posible repetición de las elecciones, justo lo contrario de lo que hasta ahora ha sido el discurso oficial: que no vamos a cumplir el objetivo de déficit, ni ahora ni en el futuro, y el hecho de que tengamos el mayor déficit público del eurogrupo le trae sin cuidado. Jeroen Dijsselbloem, el responsable del eurogrupo, ha reaccionado airadamente y ha dicho que no permitirá a España ni la menor flexibilidad sobre ese aspecto. Pero mientras los irresponsables del BCE sigan dando dinero sin límite, ¿a qué viene la chorrada de Dijsselbloem?, ¿Acaso se entera ahora de que Rajoy no iba a cumplir? Corten el grifo y déjense de amenazas. No obstante, este es un aviso de que el final de fiesta puede producirse antes de lo esperado.

Pero no solo es la economía, hay cosas mucho peores. “Rajoy amenaza con el TC y aplicar el 155”, decían los titulares de prensa del lunes pasado después de que un tal Puigdemont, un separatista de medio pelo, fuera designado a dedo presidente de la Generalitat y se comprometiera a construir una república catalana en 18 meses. Pero ¿cuántas veces el acobardado inane de Rajoy ha dicho lo mismo y, paralizado de miedo, ha pasado la pelota al TC?, ¿Cuántas veces la Generalitat ha ignorado las sentencias del TC?, ¿Y cuántas veces no ha hecho nada, incurriendo así en infracción criminal por no perseguir el gravísimo delito de sedición, que las autoridades de la Generalitat vienen cometiendo a la luz pública desde hace años?

No hay precedentes ni en la historia de España ni en la de Europa de un presidente que haya permitido el incumplimiento sistemático de la ley, la utilización de recursos y edificios públicos para preparar abiertamente la sedición y, en el colmo de la felonía, les suministrara todo el dinero necesario para que financiaran la sedición. En 2011, el acceso a los mercados de Cataluña quedó completamente cerrado: nadie estaba dispuesto a prestarles un euro. Montoro afirmó públicamente en enero de 2012 que intervendría todas las comunidades autónomas que necesitaran ser rescatadas, pero Rajoy no se atrevió e hizo exactamente lo contrario: “No intervendré ninguna comunidad”. Acto seguido creó un Fondo de Liquidez Autonómica para entregar ríos de dinero a interés cero sin control alguno sobre cómo se gasta.

De esta cantidad, que asciende a día de hoy a nada menos que 115.000 millones de euros, Cataluña recibió la parte del león, 42.000 millones o el 36,5% del total, casi el doble de lo que le correspondía, porque su PIB equivale al 19%. En agradecimiento, Mas hizo bandera del eslogan “España nos roba” y utilizó ese dinero para financiar la independencia y para engañar a los catalanes sobre el desastre de su gestión, que había llevado a la Generalitat a la suspensión de pagos. Y ahora aparece un tal Puigdemont, que dice ser filólogo y periodista, y afirma con toda su cara: “Estamos ahogados y humillados financieramente por el Estado”. No tienen vergüenza, claro que menos tiene Rajoy, que el mes pasado, en plena situación de rebelión y desobediencia al Constitucional, en vez de mandar a la Policía y meterlos a todos en la cárcel, les envió 3.000 millones de euros.

Pero es que lo de Mariano Rajoy, como hombre y como jefe de Gobierno, supera ya los límites de la locura. Al 'delito' de omisión criminal acaba de añadir el de deshonor, enviando nada menos que al ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, a la toma de posesión del nuevo 'capo' de los sediciosos catalanes, siendo así que nuestro Código Penal considera el delito de sedición como una cuestión de orden público y que, por su función, le corresponde precisamente al responsable de Interior perseguirlos y llevarlos ante la justicia. Como denuncia Antonio García-Trevijano, el más prestigioso pensador político de España, “jamás en la historia del derecho penal del universo se ha visto ni vivido una escena tan degradante para el honor y la dignidad de toda una nación”.

Y ya para terminar con el incomprensible comportamiento de Rajoy en estos días aciagos, nombra para la Mesa del Congreso a Celia Villalobos, vicepresidenta primera del Congreso, que a lo que se dedica en las sesiones es a jugar al 'Candy Crush' mientras interviene su jefe; a Alicia Sánchez-Camacho, a la que tuvieron que echar del PP catalán; y Rosa Romero Sánchez. Y estas son las grandes 'expertas' con que cuenta el PP para salvar a España. ¿Y qué decir del Senado? Una auténtica revolución renovadora: Pío García Escudero, Sanz Alonso, el eterno, y Javier Arenas. Es una tomadura de pelo a los españoles. ¡Váyase, señor Rajoy, váyase!

Sánchez vende España a los independentistas
Primero fue Patxi López o 'Patxi Nadie', como era conocido -por su nula capacidad de gestión- en el País Vasco, nombrado presidente del Congreso por carambola en el Parlamento de una nación cuya existencia niega. Para él, “España no es un mapa, ni una identidad [o sea, que la identidad española no existe], es el pacto de los ciudadanos por la libertad y el progreso”. Pero lo realmente inexplicable es que un Pedro Sánchez enloquecido está dispuesto a venderse a los independentistas catalanes, en contra de los límites que le fueron impuestos en el comité federal, para lo cual ha empezado cediéndoles cuatro senadores, dos a ERC y dos a DiL, para que puedan formar grupo parlamentario en el Senado.

El caso de Sánchez pactando con quienes quieren destruir España a cambio de sus votos constituye un grave peligro para la unidad de España. Debería tomar nota de lo que hicieron Azaña y Negrín cuando en el otoño del 37 pusieron punto final con mano de hierro a las veleidades de anarquistas y del genocida Companys, presidente de la Generalitat, y del resto de fuerzas separatistas (relata Julián Zugazagoitia cómo Companys se jactaría ante él de haber “exterminado a todos los curas, frailes y monjas de Cataluña”). No les tembló la mano -como a Rajoy- al retirar 1.500 guardias de asalto del frente del Jarama y enviarlos a Barcelona, donde recuperaron el control de Cataluña en 48 horas.

Hay que estar absolutamente cegado por la ambición, y solo jaleado y apoyado por su entorno, para no ver que el PSOE jamás ha apoyado al separatismo ni catalán ni vasco, y hoy tampoco lo hará. Sánchez ha desencadenado una lucha fratricida dentro del PSOE. Entre un pollo sin cabeza y una cabeza sin pollo, el PSOE no tiene líder y su secretario general no tiene cabeza, con lo que la batalla interna está servida y la vamos a presenciar. Todos los barones y baronesas (Susana Díaz y Chacón) despeñarán a Sánchez de la secretaría general si insiste en seguir en esta deriva proseparatista. Su denominador común, el Estado federal, siempre ha sido para el PSOE un mito irrealizable, pero además es una idea incompatible con la aspiración a la independencia de todo el separatismo catalán. El Estado federal es una entelequia. A Sánchez jamás le consentirán los barones pactar con los separatistas. Una nueva cita electoral salvo milagro es inevitable, pero perfectamente inútil si antes no se van para siempre Rajoy y Sánchez.

Nota: el próximo sábado 23 se cumplen 500 años de la muerte del rey Fernando el Católico, que junto con Isabel de Castilla, una de las reinas más grandes que jamás han existido en Europa, consiguió establecer la unidad de España. Este acontecimiento en cualquier otro país del mundo se recordaría por todo lo alto: congresos históricos, actos oficiales, libros monográficos, sellos y monedas conmemorativos, circuitos turísticos, etc. Sin embargo, en esta España de traidores, ingrata e ignorante, la Corona, el Gobierno, la clase política, la universidad y el pueblo llano, que ve 'Sálvame de lux' y vota a Rajoy, a Sánchez y a Podemos, lo ignoran totalmente.

Tenemos el Gobierno que nos merecemos, tal y como decía Maquiavelo, que se inspiró precisamente en Fernando el Católico para escribir 'El príncipe'. Solo un pequeño grupo encabezado por Luis del Rivero y los impulsores del monumento a Blas de Lezo, el gran héroe español, en la Plaza de Colón de Madrid, ha propiciado la celebración de un funeral a las 12 del próximo sábado en la Capilla Real de la catedral de Granada, donde aparte de Isabel y Fernando, está enterrado el infante Miguel, que propiciaba la unión de las tres coronas, Castilla, Aragón y Portugal, objetivo aún pendiente que daría lugar a una comunidad de 700 millones de hispano-luso parlantes. El funeral será oficiado por el arzobispo de Granada y a él están invitados todos aquellos que quieran sumarse al recuerdo de nuestro gran Rey.

El Congreso era una fiesta
Julio Ariza  www.gaceta.es 18 Enero 2016

Es invierno en España, hay poca luz y el frío ya se asoma. En las montañas la vida hiberna mientras las grandes ciudades, para cuyos habitantes la tierra, el agua y el fuego pasan por ellos casi de soslayo, concentran sus días de actividad más frenética. Si la salud es un estado transitorio que no augura nada bueno, la estación invernal es sobre todo el prólogo de una primaveral nueva vida. Cuestión de perspectiva, como casi todo.

Estamos en invierno en España, en la política española la luz y la alegría permanecen ensombrecidas por los comportamientos esperpénticos de su clase política. Las formas, los ritos, la educación y las buenas maneras -escudos protectores de lo verdadero, lo bello y lo justo- han declinado su presencia en favor de lo rudo, lo vulgar y lo zafio revestidos de autenticidad, espontaneidad o democracia.

Recuerdo que hace pocos años un consistorio barcelonés aprobaba que se pudiera caminar desnudo por las calles de Barcelona. Nadie se opuso entonces a una medida que permitía de forma tan natural la libre expresión de los seres humanos...Hace escasos meses el mismo Ayuntamiento se vio obligado a aprobar una nueva normativa que prohíbe incluso caminar sin camiseta por las calles de la ciudad condal. De nuevo el pueblo soberano ha vuelto a guardar escrupuloso silencio por una decisión completamente contradictoria con la anterior. Cosas de la democracia.

El pasado miércoles el Congreso de los Diputados era una fiesta. Por el aspecto de muchos de los nuevos congresistas quizá algunos han echado de menos que no esté instalado un botafumeiro en el Hemiciclo de la Carrera de San Jerónimo. La naturalidad de las señorías de hoy ya había sido practicada con éxito por los peregrinos a Santiago de Compostela en el siglo XVII.

Los mismos que ya entrados en los cuarenta evitan cuidadosamente tener descendencia o aplauden el aborto voluntario de seres humanos acariciaban amorosamente un bebé aportado al ágape por una de las nuevas titulares de un escaño. Probablemente se trataba de una criatura ecológica, concebida in vitro, y no como esos niños traídos a este mundo con decadentes y alienantes técnicas machistas. La foto de Pablo Iglesias con una sonrisa amplia dejando ver el enorme tamaño de sus caninos no ha arredrado a la eufórica madre que ,sin duda, no ha recordado en ese momento la enorme simpatía del personaje por los ritos de los indígenas mayas o aztecas.

Ha sido todo tan hermoso, con sus bicicletas súper ecológicas diputados y diputadas aportaban su personal aroma a la asamblea que iba a comenzar. Un verdadero reto para perfumistas o especialistas en ambientadores.

Los tatuajes, los piercings y las camisetas con todo tipo de eslóganes, de inigualable creatividad, eran un verdadero solaz para cualquier alma dotada de una verdadera sensibilidad post moderna. Algunos de los conserjes han estado a punto de quedarse en ropa interior viendo lo degradante y ridículo de sus propias vestimentas, comparado con la orgía de colores que adornaban los respaldos de los asientos de los debutantes.

El espectáculo ha sido tan grande, tan deslumbrante, que letrados en Cortes y abogados del Estado ya se afanaban frenéticos esta tarde por las tiendas de Madrid para adaptar sus futuras indumentarias.

Es la fiesta de la democracia, de la libertad, de las nuevas formas de entender la participación en la política… Es nuestro futuro, amigos. ¡Que Dios nos ampare!

El sistema, la nación, el partido
SANTIAGO GONZÁLEZ El Mundo 18 Enero 2016

En la crisis del PSOE, Sánchez ha quemado sus naves y se ve obligado a presentarse en el Comité Federal del día 30 con un acuerdo cerrado de investidura. Y los barones dirán amén, so pena de repetir unos comicios en los que serían superados por Podemos. Se lo advertía ayer la prensa amiga.

Pedro no tenía uso de razón cuando aprobamos la Constitución, ni parece que la haya adquirido después. Sólo un zote en cuestiones políticas correría detrás de Puigdemont a hacerle ofertas, en lugar de esperar a ver qué pide. Él busca los seis votos del PNV, pero los vascos son jugadores de mus y Pedro es más de brisca. Ortuzar le ha dicho que no le apoyará si cuenta con los votos de Podemos y Ciudadanos, obvio y absurdo. Si el PSOE consiguiera los apoyos de los dos emergentes, (con o sin IU) tendría una mayoría de 199-201 escaños. ¿Para qué había de necesitar los seis de Ortuzar? En cambio, si sólo se hiciera con los 69 de Iglesias, Colau, Oltra, y Mareas, necesitaría al PNV para alcanzar una mayoría suficiente. Sería entonces cuando Ortuzar le diría cuánto apoyo y a qué precio.

Los pactos le tiran de la sisa. Al PNV le ha cedido una secretaría en la Mesa del Senado, de la que queda fuera Podemos, a quien ha negado los dos grupos en la Cámara Alta y los cuatro en el Congreso a que aspiraba. Los grupos que ha facilitado en el Senado a la CdC y Esquerra, buscando su abstención, le complican los 42 votos de Podemos y más aún los 27 de sus allegados, que se sentirían algo gilipollas, viendo los esfuerzos de Sánchez para camelar a los secesionistas catalanes y al PNV. "Me pregunto si Pedro Sánchez se ve como presidente del Gobierno", decía el sábado la 'mestressa' de Compromís, con escepticismo justificado.

Sánchez cree en el diálogo, pero lo descarta con el partido más votado. Odia a la derecha, pero corre detrás de Puigdemont, el nieto del pastelero de Amer que se pasó a los invasores y terminó la guerra en la zona franquista como encargado de la intendencia en el Penal de Burgos, lo contaba ayer Leyre Iglesias en excelente reportaje. Se comprende la afinidad. El presidente catalán se tuneó el currículo con una licenciatura (en Filología) inexistente. Estudios de Filología ha corregido. Hay afinidades. Como la ingeniería y la licenciatura en Economía de Roldán, la doble carrera de Valenciano, los 'estudios de ingeniería' de Patxi López. Esto no quiere decir nada. Sánchez es licenciado en Economía de verdad y ya ven.

No hay una sola acusación de Sánchez al PP que no pudiera formular en modo autocrítico. La corrupción popular, evidente, sólo es superada por el 'caso de los Eres', en el que están imputados los dos últimos presidentes del partido. Bueno y por la familia Pujol y CdC. Sánchez busca la decencia que le niega a Rajoy en un pacto con los restos del naufragio convergente y ERC, y con un partido que empezó a corromperse antes de pisar una institución, financiándose con el chavismo y la dictadura iraní, que les hacía llegar la pasta a través de la opacidad que ellos toman por transparencia: Teherán, Beirut, Kuala Lumpur, Tayikistán, Belice, Nicosia, Hong Kong, Moscú, Dubai y Londres. Un dinero más trotado que el niño de la Bescansa.

Pedro Sánchez abriga el, no diré razonable, sí comprensible propósito, de convertirse en presidente del Gobierno. Para ello busca dos clases de apoyos: los que quieren romper el sistema y los que se conforman con romper la nación. Él aún no sabe -puede preguntarle a Mas, que es un experto- que en estos casos, lo primero que se rompe siempre es el partido.

La española:ni es Sociedad ni nada.
Vicente A. C. M.  Periodista Digital 18 Enero 2016

UPyD (Unión Progreso y Democracia) certifica su defunción con la dimisión de su candidato Andrés Herzog que dice estar decepcionado de una sociedad que ha votado a corruptos. Por otro lado, UDC (Unió Democrática de Catalunya) lo hace igualmente con la renuncia de su sempiterno candidato y cara visible del nacionalismo catalán en el papel de “poli bueno” el aragonés transfigurado José Antonio Duran Lérida (Josep Antoni Duran i Lleida para los no charnegos).Unos “rara avis” dentro del ecosistema político donde la dimisión nunca es una opción a considerar. De hecho, los candidatos de los dos partidos más castigados en las últimas elecciones generales, los del bipartidismo de alternancia en el poder, esos no se sienten responsables del batacazo y mucho menos prevén que no sigan siendo la mejor opción caso de tener que repetirse las elecciones, cosa de la que huyen despavoridos.

Y es que desgraciadamente Andrés Herzog tiene razón. La española es una sociedad con escasa o nula conciencia democrática. Se mueve por visceralidad y muchas veces por esnobismo y una temeridad que calificaría de negligente. Y mucha, por no decir toda la culpa la tienen los dos principales partidos políticos PSOE y PP que nunca han querido que la democracia se instalase en España. Algo evidente si consideramos que esos mismos partidos políticos son todo menos democráticos internamente y lo que hacen es llevar a los poderes del Estado su anti democrática forma de entender el poder. De ahí su nulo interés en modificar no solo la Ley electoral que claramente les beneficia, sino mantener una Constitución que se contradice en cuanto a aspectos esenciales como la Igualdad, Unidad y Solidaridad.

España está a un solo paso de caer en una etapa larga de recesión derivada de una inestabilidad de Gobierno y parlamentaria. Podemos entrar en un bucle indefinido de sucesivas convocatorias electorales e intentos de formación de gobiernos al más puro estilo italiano, o bien que Pedro Sánchez logre su objetivo de formar un Frente Popular sustentado en apoyos interesados de formaciones secesionistas con la oposición de casi la otra mitad de las Cámaras. Una ingobernabilidad cuyas consecuencias en lo económico no pueden ser más desastrosas. Porque recaer en la crisis, en el aumento del paro y en el empobrecimiento de la sociedad es algo muy fácil. Sin embargo, devolver la confianza a los mercados y que vuelvan los capitales, los fondos de inversión y se suavicen los préstamos, es una tarea titánica que nos puede llevar a una situación incluso fuera de la moneda única, el euro, y quizás de la misma UE.

Nadie en la UE va a consentir tener un socio cuya misión es copiar las amenazas y modos que el populismo más radical liderado por Syriza ha llevado a Grecia y los griegos, que ahora deben sufrir las consecuencias de su desafío. Otra sociedad a la que quizás también habría que señalar como culpable de haber creído en las mentiras de sus dirigentes que les prometían directamente “el cielo” y les ha llevado a una situación desesperada de recortes como en las pensiones de más del 30%. Porque apoyar significa poner condiciones o lo que es lo mismo líneas de actuación en lo social y en lo económico. No creerá Pedro Sánchez que PODEMOS actuará de modo altruista y que sus marcas blancas y él mismo no demandan actuaciones muy concretas. Son las “coletillas” de todo pacto, la letra pequeña que suele ser la más importante y la menos publicitada.

Ya dije en su día que el PSOE de Pedro Sánchez hará lo que sea para alcanzar la Moncloa, incluyendo el desprecio a las sugerencias de su Comité Ejecutivo Federal. Se poyará en cuantos precise para conseguir el objetivo, el poder. Al fin y al cabo, este año está salvado por el PP y tenemos un Presupuesto aprobado del que tirar. No importa que la UE haya advertido de la invalidez de las previsiones y que no se cumplirá el objetivo del déficit. No será la primera vez si recordamos el último ejercicio de ZP y siempre se puede empeorar. Con la UE el PSOE y mucho más PODEMOS, van a seguir la táctica del secesionismo catalán, incumplir por sistema, despreciar las leyes y seguir gastando y además pidiendo compensaciones del fondo común. Si ha dado resultado con España ¿por qué no ha de darlo con la UE?

Así que si nadie lo remedia tendremos en Moncloa a ZP bis, más joven, más alto y con más ambición, que ya es decir. La única esperanza es que la oposición de PP y quizás de CIUDADANOS, llegue a ser tan asfixiante que esta legislatura de terror no llegue al año y el daño no llegue a ser irreparable.

¡Que pasen un buen día!

Las utopías del pasado
Ningún gobierno puede sentirse a salvo del terrorismo yihadista. Ese es su objetivo
Juan Goytisolo El Pais  18 Enero 2016

Uno de los elementos más llamativos de la violencia religiosa y nacionalista que actualmente golpea el planeta es su utopía regresiva a una presunta Edad de Oro cuyo recobro la justificaría. Dicha mítica Edad de Oro, ya sea la del etarra, ya la del yihadista, se contrapone a un mundo decadente e impuro que contamina los valores de la perdida Arcadia y obliga a quien se aferra a ellos a recurrir a la fuerza de las armas, al terrorismo impuesto por una exaltación legítima. Un examen comparativo del paso del abertzale a etarra y del salafista a yihadista nos muestra la existencia de un elemento común: la de servirse del pasado legendario como un instrumento contra el presente, un salto atrás de varios siglos que les proyectaría a un futuro justiciero y feliz.

Para el padre fundador de la moderna nación vasca, el ultracatólico y xenófobo Sabino Arana, la utopía se articula en torno a raza, lengua y fueros cuya prístina pureza y homogeneidad étnica habrían sufrido de la contaminación de los que él denominaba “nuestros moros” o maketos que habría desvirtuado su genuino espíritu primigenio. Diversos historiadores (Juan Pablo Fusi, Juaristi, Elorza, etcétera) han analizado con pertinencia la transformación del pensamiento carlista de Sabino Arana en la ideología supuestamente revolucionaria del núcleo duro del extremismo etarra (el salto del idílico mundo de Amaya o los vascos en el siglo VIII, la novela de Navarro Villoslada que leí en mi niñez, a un discurso ideológico con ingredientes marxistas) y esto me dispensa de demorarme en ello. Señalaré no obstante que el odio a la supuesta opresión del etarra no abarcaba únicamente a quienes la encarnaba (policía, militares, funcionarios estatales) sino también a civiles que nada tenían que ver con ella.

En el caso de la violencia yihadista, primero de los talibanes, luego de Al Qaeda y ahora del autoproclamado Califato Islámico o Daesh nos hallamos así mismo ante una idealización del pasado, de un retroceso de 14 siglos ya sea al del mundo tribal de la Península arábiga en tiempos del Profeta, ya al del poder político y religioso velador de la fe islámica de los llamados cuatro califas justos de la dinastía rachidí. Dicha regresión ideal tampoco tiene en cuenta el hecho de que las luchas tribales y de clanes acarrearon el asesinato de tres de los cuatro califas y desmienten la Arcadia feliz de la pureza primigenia que reivindican. Sobre el cisma que enfrentó entre sí a los musulmanes a la muerte de Mahoma y ocasionó la ruptura definitiva entre suníes y chiíes, el lector de estas líneas puede acudir con provecho a la obra del historiador tunecino Hicham Djaït, La gran discordia.

Conviene recordar que el imaginario occidental en torno a los califas omeyas y sobre todo abasíes —el esplendor de la corte de Harún Al-Rachid evocado en Las mil y una noches— refleja un mundo que nada tiene que ver con el rigorismo extremo y el fanatismo llevado a los límites del delirio de Abu Bakr Al-Bagdadi y sus huestes de Raqqa y Mosul. La civilización árabe de los primeros siglos de la hégira es al contrario una civilización abierta a las culturas de los territorios que conquista, en las antípodas de quienes hoy destruyen los tesoros de Nínive y Palmira con un odio irracional a cuanto simboliza el saber y las artes. La actual utopía yihadista atenta no solo a cuanto representa el enemigo opresor aunque se trate de víctimas civiles situadas a miles de kilómetros de distancia sino también contra las creaciones del espíritu humano a partir de un borrón y cuento viejo de un totalitarismo ciego que se erige en paradigma aberrante de la destrucción del patrimonio creado por el ser humano desde que entró en la historia.

Si el terrorismo etarra es por fortuna cosa del pasado el yihadista se extiende por cuatro continentes, azota a diario el orbe musulmán y no se prevé su extinción durante años o décadas. Tanto el Dar Al-Islam como en Occidente habrá que habituarse a contender con él. La guerra contra la barbarie terrorista engendra nueva violencia y a estas alturas no se le ve salida alguna. Nos movemos en un círculo vicioso: los ataques del Estado Islámico en Europa y Estados Unidos y su repercusión mediática, alimentan la fascinación nihilista de quienes se inmolan para alcanzar el glorioso Estatus de mártires. Ningún Gobierno se siente a salvo de un posible atentado y este es precisamente el objetivo de los yihadistas.

Juan Goytisolo es escritor.

El entorno abertzale también se cuela en la financiación de Podemos
ESdiario 18 Enero 2016

La productora creada por Íñigo Errejón recibió ayuda económica de Sortu para emitir una vez a la semana el programa de Pablo Iglesias gracias a un juego de intereses muy lucrativo.

Los servicios de Inteligencia de la Policía suman otro giro sorprendente a la investigación sobre la financiación de Podemos que deja esta vez a Íñigo Errejón en una situación comprometida por sus conversaciones con el ambiente proetarra.

El numero dos de Podemos consiguió que formaciones de la izquierda abertzale, como Sortu, colaborasen en su proyecto de crowdfounding con la Asociación Cultural Producciones con Mano Izquierda, organización sin ánimo de lucro en aquel momento que producía el programa Fort Apache para Hispan TV.

La información policial, que recoge el diario La Razón, no especifica las cantidades exactas que los morados recibieron de la formación vasca pero sí se conoce que esas aportaciones se realizaron cuando la influencia de Podemos en el País Vasco empezó a calar hondo en el ambiente de la izquierda política. Sortu intentó convencer a los dirigentes de Podemos de la necesidad de un socio dentro del ambiente radical y, con Errejón de intermediario, mantuvieron discretas negociaciones para tal fin que no llegaron a prosperar.

Los intereses de unos y otros estaban muy lejos de coincidir y el segundo de Pablo Iglesias desbarató antes de que se produjeran dos reuniones con la cúpula de la izquierda abertzale, una de ellas en Francia, por el temor a que algún exmiembro de ETA pudiera colarse entre las sillas. Errejón encauzó la colaboración entre ambos partidos a través del asesoramiento en el servicio de seguridad de Podemos. Una salida elegante para los de Iglesias que además ayudó a diversificar las fuentes de ingresos de la productora fundada por Íñigo Errejón y Juan Carlos Monedero para que no se centraran únicamente en los pagos de Venezuela e Irán.

Adiós al nefasto Duran Lleida
EDITORIAL Libertad Digital 18 Enero 2016

Josep Antoni Duran i Lleida ha anunciado este fin de semana que deja la dirección de su partido, Unió Democràtica de Catalunya, y que pasa a ser uno de los escasísimos militantes de a pie de esta formación marginal, extraparlamentaria tanto en España como en el Principado.

El parecía que eterno inquilino del hotel Palace de Madrid abandona la primera línea política como se merece, por la puerta de atrás, ninguneado por unos y otros e ignorado por los electores. Josep Antoni Duran i Lleida no ha sido lo que él y sus palmeros mediáticos han creído o –mejor– vendido durante tantos años, un hombre de Estado de talante integrador, siempre empeñado en aunar voluntades en pro del bien común, sino la última encarnación de un nacionalismo especialmente insidioso por oportunista, bambalinero, que quiere estar siempre, más que en el centro, en medio, para asegurarse de que le cae algo en el cazo, venga de donde venga. Un nacionalismo untuoso que vive de poner precio a su deslealtad controlada y de parasitar fuerzas y recursos al amigo, al enemigo y, si se descuida, hasta al indiferente. Un nacionalismo de muy bajos vuelos que sin embargo va de exquisito y como mirando a los demás por encima del hombro.

Duran y su minúscula Unió enfangada en mayúsculos escándalos de corrupción son corresponsables de la gravísima crisis cívica e institucional que padece Cataluña. La Cataluña desabrida, escindida, ingobernable que causa indignación y bochorno en el resto de España es obra suya y de sus exsocios de Convergència. Siempre han estado ahí, esquilmando, chanchulleando, instilando el odio a España en los medios y centros públicos. Que lo hicieran con mejores gestos y modales no les hace menos sino más culpables. Han fungido de blanqueadores de los peores desmanes, labor infecta donde las haya en el ámbito de la alta política.

Al final se bajaron del tren separatista, pero a su tartufesca manera. Para seguir mediando. Para seguir en la pomada, bien untados. Pero esta vez les salió mal y se han quedado con las vergüenzas al aire, y Duran sin habitación en el Palace.

Si hay algo que lamentar en estos nuevos tiempos políticos, ciertamente no es la desaparición de un personaje como Duran y un partido como Uniò, malos para España y nefastos para Cataluña. En Madrid, a estas alturas, sólo debería llorarlos el inefable Margallo.

Lo que el 'procés' nos roba
Francesc Moreno Cronica Global 18 Enero 2016

El pacto in extremis que ha llevado a la presidencia de la Generalitat a Carles Puigdemont, un personaje que ya tiene muchas cosas que aclarar respecto a su currículum y sus negocios, es una manifestación de la resistencia a soltar el poder de un movimiento nacional que se ha convertido en un régimen con graves carencias democráticas, decadente, pero con una cohorte de paniaguados que se aferran al poder a cualquier precio. Me refiero al entramado social que vive de la subvención y que tiene en los medios de comunicación su núcleo duro.

Puigdemont es un ejemplo paradigmático de este mundillo que no busca tanto la independencia, saben que no es un objetivo alcanzable a corto y medio plazo, como el usufructo del poder para mantener su entramado de intereses. Para ello es imprescindible mantener la zanahoria del procés sin parar en los costes de todo tipo que ello genera a los catalanes que no viven del dinero repartido por el régimen, sean independentistas o no.

El procés se ha convertido en la gran coartada para preservar la cohesión, someter a los discrepantes, incluidos los de las propias filas, y mantener bien alimentados a las terminales mediáticas y sociales del régimen.

Poco a poco se van produciendo grietas en el conglomerado, como les ocurre a los regímenes en decadencia, pero en estas circunstancias de debilidad nunca deben menospreciarse decisiones desesperadas que provoquen confrontación.

Por ello es más necesario que nunca mantener la lucha política y no dejarse embaucar con decisiones aparentemente de moderación, como la renuncia a la DUI, o la voluntad de prolongar la legislatura más allá de los 18 meses inicalmente previstos en la denominada hoja de ruta.

Porque lo que realmente perjudica a los catalanes, todos los catalanes, es mantener un procés que malgasta recursos en promover la independencia y ocupa el Parlament en proyectos legislativos sin viabilidad y al nuevo gobierno --ya nadie se atreve a llamarlo "de los mejores"-- en actividades propagandísticas ajenas al interés general.

Hoy podemos afirmar que "el procés nos roba". Nos roba la solvencia como país, nos roba la convivencia, la dignidad de nuestras instituciones de autogobierno. Nos roba inversiones, empresas y, por tanto, puestos de trabajo. Nos quiere robar nuestra condición de europeos, nuestras señas de identidad de sociedad emprendedora, bilingüe, dialogante y abierta. Nos roba derechos y libertades individuales, la tranquilidad de una sociedad que quiere progresar y no perderse en batallas ideológicas fraticidas.

No es el momento de relajarse y conformarse en vivir en un país que día a día pierde oportunidades. No podemos resignarnos a no cambiar una dinámica política suicida. El mundo nos mira, pero nos mira mal. Los corresponsales extranjeros se quejan de presiones. La prensa internacional critica sin tapujos la deriva política. En estas circunstancias no caben políticas de contentamiento que permitan reponer fuerzas a quienes sólo frenan sus deseos de ruptura por su evidente carencia de fuerza suficiente para hacer realidad sus delirios.

A los catalanes nos toca mantener la oposición al régimen y hacer pedagogía entre los abducidos por el paraíso terrenal que les han prometido. Y a nivel de toda España toca llegar a los acuerdos necesarios para implementar políticas que mejoren y hagan más transparente el funcionamiento del Estado, permitan seguir creando riqueza y repartiéndola mejor, y acerquen las instituciones públicas al conjunto de ciudadanos.

Forcadell prescinde del castellano en la web de Parlament Catalán
Según el Estatuto de Cataluña «no puede haber discriminación en el uso de una u otra lengua»
Rocío Esteban. La Razon 18 Enero 2016

Desde hace varios días, la web del Parlamento de Cataluña sólo está disponible en catalán para todos los usuarios. En concreto, se remite al traductor de google para obtener una versión de la página en castellano sin que se de una explicación de los motivos por los que esta opción, que es obligatoria al tratarse de la lengua oficial del Estado, no pueda ejecutarse.

Según han explicado a Servimedia fuentes del departamento de Comunicación de la Cámara catalana, ésta incidencia se debe a que la web “está siendo modificada”, lo que habría provocado que, desde hace días, no sea posible consultar su contenido en otro idioma que no sea el catalán.

Si cualquier usuario “bucea” por la web del Parlament deberá buscar en la misma,el traductor de google, situado en la parte superior derecha de la página, y seleccionar el idioma preferido. La única advertencia sobre la incidencia aparece en el mismo recuadro en el que se puede leer que “el Parlament no se hace responsable de las versiones obtenidas, que no tienen carácter oficial”

Cabe esperar que el problema se solucione pronto, como han informado las fuentes, puesto que según el Estatuto de Cataluña en vigor, aprobado en el año 2006, en su artículo 6 referido a la lengua propia y las lenguas oficiales, se hace referencia a que aunque el catalán sea la lengua oficial de Cataluña, “también lo es el castellano, que es la lengua oficial del Eastado”, y por tanto todas las personas “tienen derecho a utilizar las dos lenguas oficiales” y los “poderes públicos de Cataluña deben establecer las medidas necesarias para facilitar el ejercicio de estos derechos y el cumplimiento de este deber” debido a que “no puede haber discriminación por el uso de una u otra lengua”.

España / Corrupción en CDC
La presión nacionalista obliga al juez del 3% a pedir la inhibición del caso
J . M. Zuloaga. Madrid. La Razon 18 Enero 2016

El titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de El Vendrell, Josep Bosch Mitjavila, ha solicitado la inhibición de su departamento en el caso en el que se investiga el supuesto cobro por Convergència Democrática de Cataluña (CDC), a través de la fundación CatDem, de comisiones, entre el 3 y el 10 por 100 a empresarios como contraprestación a la concesión de obras por parte de la Generalitat.

Según han informado a LA RAZÓN fuentes conocedoras del caso, los motivos que aduce el magistrado son, entre otros, que la mayoría del gran número de personas investigadas en este asunto viven y trabajan en zonas que no forman parte de la demarcación territorial del juzgado, por lo que lo lógico sería que se fuera otro tribunal el que se hiciera a cargo de las diligencias.

Macro causa
Lo que mantiene Bosch Mitjavila es completamente cierto ya que lo que empezó con la investigación de empresas de la familia Sumarroca, ha derivado, gracias a las pesquisas autorizadas por el propio magistrado y realizadas por la Guardia Civil, en una auténtica macrocausa en la que se investiga la financiación de CDC y en la que, según las citadas fuentes, han aparecido temas «interesantísimos» para realizar nuevas diligencias, que, de momento, se mantienen secretas.

El juez en ningún momento ha puesto pegas a las peticiones, todas ellas fundamentadas, de la Benemérita para realizar detenciones, registros, tomas de declaración, etcétera y ha «resistido» una evidente pero silenciosa presión del nacionalismo catalán contra su persona. «Se ha comportado como un auténtico profesional, pese a ser éste su primer destino y contar con sólo 30 años de edad. Además es un trabajador incansable», agregan.

Y es en esa presión, aunque el juez ha justificado desde el punto de vista legal su petición de inhibición en otros motivos, donde habría que buscar las «otras» razones con el fin de apartarse de un caso que por su magnitud es grande para un juzgado de instrucción, sobre todo si la administración de justicia que depende de la Generalitat, lejos de facilitar apoyo material y de personal, no parece haber contribuido a la operatividad del tribunal.

Tal y como adelantó este periódico, la situación de «soledad» y falta de medios llegó hasta tal punto que, hace unos meses, tan sólo estaban el juez y un funcionario para atender todos los trabajos.

Pese a ello, ha actuado con absoluta profesionalidad, y ha tenido que soportar las críticas e insinuaciones que desde el nacionalismo catalán se lanzaban contra él como si estuviera trabajando, junto con la Guardia Civil, al servicio del Gobierno de Madrid.

El 28 de agosto del año pasado, la Guardia Civil registraba la sede de la fundación CatDem, en Barcelona, buscando información sobre el supuesto cobro de comisiones. La documentación estaba en la sede de CDC, donde tenía su despacho el responsable económico de ambas entidades, Andreu Viloca. Comenzaba una investigación que ha deparado, en las últimas semanas, revelaciones «interesantísimas» que permanecen secretas, hasta el punto de que la Guardia Civil ha aconsejado a los empresarios afectados que declaren directamente ante la Fiscalía Anticorrupción, donde están aportando datos «muy relevantes».

Los industriales, según las citadas fuentes, han optado, junto con sus abogados, por la fórmula de llegar a pactos con la Fiscalía, a cambio, eso sí, de que aporten toda la información que tienen sobre el caso.

Y ahí es donde ha saltado la sorpresa ya que algunos, y no son pocos, han admitido que pagaron comisiones no sólo a CDC a través de CatDem sino a otras personas y entidades.

La sombra del «pujolismo» habría aparecido en dichas revelaciones. De confirmarse, el caso podría terminar en la macro causa que se está formando en la Audiencia Nacional.

«IVA de la financiación»
Tal y como publicó en exclusiva este periódico, algunas de las empresas que se beneficiaron de obras licitadas por la Generalitat de Cataluña o por instituciones gobernadas por Convergencia Democrática de Cataluña (CDC) incluían en los presupuestos para que les adjudicaran dichas obras lo que se puede llamar el «IVA de la financiación» para el partido. Es decir, incluían el sobreprecio que debían hacer llegar a CDC a través de la fundación CatDem.

Al menos eso era lo que se pensaba, antes de conocer las revelaciones de los empresarios. Se podría dar el caso, como comentó en su día uno de los investigadores del caso, que la comisión fuera del 5 por 100, y que una parte fuera para el partido (el 3 por 100) y otra para la trama Pujol (el 2 por 100 restante).

El perfil
Un magistrado de 30 años en su primer destino

Un juez de 30 años, Josep Bosch Mitjavila, titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de El Vendrell, abrió la investigación en el verano de 2012, pero su trayectoria había sido hasta entonces más bien discreta. En 2010, se presentó a las pruebas de selección de la Escuela Judicial. El 8 de julio de 2011 se publicaba la lista de los aspirantes que habían superado la primera fase de selección para la provisión de 250 plazas de alumnos de la Escuela Judicial para su posterior ingreso en la carrera judicial por la categoría de juez. Bosch tenía el número 59 en la oposición y su nota era de 79,93 puntos sobre cien. Quedó en el puesto 38 de 231 aprobados, en una convocatoria a la que concurrieron casi 4.000 aspirantes. El 14 de septiembre de ese año se incorporaba a la Escuela para formar parte de la 63 promoción de jueces. El 20 de marzo de 2013, la Comisión Permanente del Consejo General del Poder Judicial aprobaba la resolución que lo enviaba como titular a El Vendrell, su primer destino. Hasta hacerse cargo del caso de corrupción, sólo había dirimido temas de escaso eco social: litigios de impagos, algún caso de supuesta prevaricación y algún tema de menores. Eso cambió radicalmente con el 3%.


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