AGLI Recortes de Prensa   Sábado 23  Enero  2016

España: entre la pared del inmovilismo y la espada de la ruptura
Javier Benegas www.vozpopuli.com 23 Enero 2016

Después de 40 años de franquismo y otros 40 de transición hacia una democracia que no ha terminado de llegar, ir a morir a esa orilla del comunismo que nos propone Iglesias sería, además de tremendo, injusto.

Fue John Stuart Mill quien dijo que, como fuerza social, un individuo con una idea vale por noventa y nueve con un solo interés. Y con esta frase hecha carne se han topado Mariano Rajoy y Pedro Sánchez y, claro está, toda la tropa que, sin decir esta boca es mía, les acompaña en su peregrinar hacia ninguna parte. Tan ocupados como estaban casando sus pequeños intereses con la tozuda realidad, intentando sobrevivir a su propia inanidad, se han visto desbordados por los acontecimientos y, sobre todo, por personajes que defienden ideas, viejas y tremendas, pero ideas al fin y al cabo. Tipos que, por comparación, se antojan a su lado gigantes, por más que lo que defiendan sea un espanto. Es la diferencia insalvable entre quienes tienen un discurso político y quienes carecen de él, entre quienes tienen convicciones y voluntad de poder y quienes sólo entienden la política como una profesión vitalicia con derecho a reverencia, sobresueldo y traspaso del negocio.

Que Pablo Iglesias, en la rueda de prensa del viernes, invitara a Pedro Sánchez a jugar a la ruleta rusa ofreciéndole un pacto envenenado, le ha servido de balón de oxígeno a Mariano, que ha visto la oportunidad de correr turno y ganar tiempo, dejando a Sánchez sólo ante el peligro. Pero a largo plazo las cosas siguen pintando igual de negras para el PP. Con Ciudadanos en medio de ninguna parte y Albert Rivera cada día más desdibujado, Rajoy debe marcharse para permitir que su partido intente refundarse a la carrera. De lo contrario, España podría terminar en manos de un puñado de apóstatas del marxismo que se ocultan oportunamente bajo la finísima piel de cordero socialdemócrata, lo advirtió Engels: “Lo peor que puede sucederle al jefe de un partido extremista es verse obligado a asumir el gobierno en una época en que el gobierno aún no está maduro para el dominio de la clase a la que él representa [...] entonces se ve forzado a representar no a su partido o a su clase, sino a la clase para cuyo dominio las condiciones están maduras”.

Un juego demasiado peligroso
No es una exageración sino un riesgo verdadero. Que el agotamiento del periodo político iniciado en 1978 podría llevarnos a la venezuelización de España lo ve ya hasta el más lego en política. Tener permanentemente a los españoles entre la espada de la ruptura y la pared del inmovilismo es un juego demasiado peligroso, incluso para un país tan apático como el nuestro. Bastantes, aunque no suficientes, ya han elegido espada. Y conviene recordar que Podemos no necesita mayorías absolutas, le basta una vanguardia lo suficientemente numerosa como para ser indispensable.

Después de 40 años de franquismo y otros 40 de transición hacia una democracia que no ha terminado de llegar, ir a morir a esa orilla del comunismo que nos propone Iglesias sería, además de tremendo, injusto. Y es que, por más que se le acuse al ciudadano raso de legitimar con sus votos tanto disparate, lo cierto es que la montaña de la Transición no ha hecho otra cosa que alumbrar ratones cada vez más diminutos. Pero, sobre todo, sería injusto porque nuestra crisis no es cosa del Capitalismo sino consecuencia del fallo multiorgánico de un modelo político singular y autóctono, que ha carecido desde el principio de controles y contrapesos, de verdadera representación, de igualdad ante la ley y, como consecuencia lógica de todo lo anterior, de partidos confiables y gobernantes competentes y honrados.

Desgraciadamente, la resistencia de los viejos corifeos a abandonar el ruedo político y dar paso a un tiempo distinto, impide a muchos descubrir que el problema de España es no haber transitado a un sistema de libre acceso, en lo político y en lo económico. Y esto no se resolverá con más inmovilismo. Pero tampoco con discursos marxistas. Recuerden esta advertencia, los que algunos llaman “derechos sociales” son el caballo de Troya del colectivismo: obligaciones para muchos, dependencia para otros y más poder para el político.

El bienestar no es de izquierdas
Lo cierto es que, cuando la izquierda apunta a sistemas de bienestar como el de Dinamarca, olvida oportunamente que estos se sostiene precisamente sobre democracias capitalistas, sociedades abiertas donde trabajar, hacer negocios y ganar dinero es mucho más fácil que en España. Y, por supuesto, infinitamente más que en Venezuela. Lo que debe preocuparnos no es que algunas personas ganen demasiado, sino que otras no ganen lo suficiente. Y esto sólo puede remediarse con profundas pero sencillas reformas políticas, que devuelvan competencias a los ciudadanos -y no a los territorios- y con mayor libertad económica… para todos. No más reparto.

Decía recientemente un conocido periodista que Iglesias es más oportunista que marxista. Y no se equivocaba. Pero la relación entre marxismo y oportunismo es una relación intemporal, perpetua, que va más allá de Pablo Iglesias. Ocurre que el marxismo propone una sociedad distópica, en la que si bien todos los individuos tendrán lo suficiente para vivir (es un suponer), ninguno podrá recibir más ni ser más que el resto. Y esta condición igualitaria, que es su santo y seña, resulta incompatible con la naturaleza humana. Las personas necesitan el reconocimiento, es decir, necesitan ser diferentes, desiguales. Y puesto que esta pulsión no puede erradicarse, el marxismo está condenado a ser oportunista o no ser; a necesitar las crisis, utilizarlas y, si es posible, exagerarlas.

Que este oportunismo tenga las patas cortas o largas dependerá de que quienes deben hagan de una puñetera vez lo correcto. Por ahora, todo apunta a que Pedro Sánchez y Mariano Rajoy a lo único que parecen estar dispuestos es a detestarse y a seguir en el puesto, como tapones que impiden el desagüe de las aguas estancadas del final de ciclo. Esperemos que su actitud no sea permanente, porque España, pese a tanto despropósito, sigue siendo una gran nación con enormes potencialidades y con mejor gente de lo que muchos piensan. Sería imperdonable que el egoísmo y la necedad de un par de nombres propios y la voluntad de poder de quien se cree ungido, la llevara al precipicio.

La hora de los enanos
Fernando Díaz Villanueva www.vozpopuli.com 23 Enero 2016

Al Su Majestad se le acumula el trabajo desde hace unos días. Sospecho que no imaginaba hace tan solo tres meses que el asunto iba a ponerse tan complicado como lo está ahora. Lleva año y medio de reinado y el país es de facto ingobernable. Y bien que podría estarlo con que los dos partidos más votados alcanzaran un acuerdo de mínimos que garantizase la estabilidad durante los próximos dos años y medio, hasta aproximadamente el verano de 2018. Entonces se podría convocar de nuevo a los españoles a las urnas y, ya con las pasiones más calmadas y con la tímida pero real recuperación económica encarrilada, deshacer el bloqueo actual en una u otra dirección. Una legislatura corta, acompañada de un programa realista, breve y conciso sostenido sobre doscientos y pico escaños es, visto lo visto, quizá lo mejor que nos podría pasar. Pero no, aquí todo el mundo echaba pestes del bipartidismo; que si era el mal personificado, que si era la antesala de la dictadura, que si fomentaba las castas y los apaños, pero cuando se ha acabado resulta que teníamos bipartidismo porque no sabemos tener otra cosa.

Cuando ha llegado la hora de los gigantes hemos descubierto que tenemos el parlamento lleno de enanos. El más diminuto de todos ellos es el avecindado en la Moncloa que, fiel a su propia tradición personal de dejarlo todo para mañana, observa atónito como ya no puede marcar los tiempos y esto se le escapa de las manos. Podría decir que es una pena, pero no, es una bendición. De hecho, una de las pocas esperanzas que a día de hoy nos quedan, es que Mariano Rajoy dimita y se vuelva a Pontevedra –de donde nunca debió salir– a aplastarse en un sillón de orejas del casino a fumarse un puro, mientras ve el Tour de Francia con un ejemplar de La Razón de ayer en su regazo. Para otra cosa no va a quedar este desastre sin paliativos que en mala hora colocó Aznar ahí por el expeditivo método digital que en el PP se emplea desde su misma hora fundacional. Una vez desatascado el tapón –que incluye a Soraya y a toda su banda de fantoches peripuestos– tal vez se pueden reiniciar las negociaciones desde cero. De culminarse con éxito el PP tendría que acometer una refundación en toda regla, empezando por una declaración de principios clara, cosa de la que ahora carece.

Digo tal vez porque en el otro lado también hay un tapón: Pedro Sánchez. Este hombre, del que no sabíamos casi nada hasta ayer por la tarde, ha demostrado ser, tal y como vaticinaban los más avisados, una calamidad superior a Zapatero, que por algo fue su preceptor y maestro en todo. De llegar al poder no quiero ni pensar la cantidad y calidad de espectáculos bochornosos que nos reservaría. Nótese que, de hacerlo, lo haría de la mano de Podemos. Ponga usted el resto de la historia y échese a temblar. Sánchez parece tener solo dos ideas fijas en la cabeza: una, gobernar a cualquier coste, y dos: no hacerlo con el partido más votado. Es un doble salto mortal con tirabuzón. De conseguir su objetivo estaríamos ante una demostración de destreza notable. Sería el primer presidente de Gobierno cuyo partido no ganó las elecciones y la primera vez que un partido ganador –y con autoridad, el PP tiene 33 diputados y un millón y medio de votos más– pasa directo a la oposición.

Con tan solo noventa escaños y un acuerdo cogido con pinzas con la amalgama radical acaudillada por Pablo Iglesias no es que vea curvas, es que veo un despeñadero por el que nos iremos antes de acabar el presente año o, como muy tarde, a lo largo del año próximo. Iglesias puede renunciar hoy a los plebiscitos soberanistas en Cataluña, País Vasco, Galicia, Valencia… y, ¿por qué no? también en Madrid, Aragón y la montaña santanderina, que son tan históricas como las anteriores, pero, ¿durante cuánto tiempo podrá mantener esa renuncia que, por lo demás, es solo de boquilla? Habida cuenta de que para lo de los grupos parlamentarios ya se ha hecho un siete asistiendo impotente a la espantada de los valencianos, ¿qué no pasará cuando tengan el BOE en la mano y puedan llenarlo a placer de disposiciones y mandatos?

El de los independentistas es solo uno de los muchos puntos por donde se puede romper la gran coalición de progreso. De un modo u otro irían con el tiempo compareciendo en escena todos los fantasmas de la casa: el impago de la deuda, las expropiaciones, la banca pública, los desahucios, el abandono del euro, las amistades peligrosas con ayatolás de un lado e hijos de Chávez de otro, los presupuestos expansivos, la cristianofobia enfermiza y un largo etcétera que pasa necesariamente por una constituyente que termine de dinamitar el sistema del 78. Iglesias seguramente tendría la paciencia suficiente, sabría esperar a recoger la fruta cuando estuviese madura, pero, tal y como hemos visto en ayuntamientos y autonomías, Podemos no son sus vanidosos líderes –que un día se creen la reencarnación de Lenin y al siguiente la de Frank Underwood–, sino una mezcolanza aperroflautada de izquierdistas echados al monte que se mueren por poner España del revés. A partir de ahí se puede esperar cualquier cosa, incluido un colapso general porque entre unos y otros han ido amontonando los despropósitos y el país termina yéndose al garete.

Se me antoja que un enano como Sánchez, un hombre que ha hecho contorsiones en el alambre para garantizar su supervivencia personal a costa de mandar a pique al país entero –al tiempo que liquida a su propio partido–, no solo dejaría hacer, sino que se apuntaría entusiasta al experimento podemita tratando, una vez más, de mantenerse a flote como un corcho en alta mar. Que lo consiguiese ya es otra cosa, pero para entonces sería ya tarde para casi todo y no habría manera de volver atrás. Este año se cumplen cuarenta años del arranque de la Transición. En 1976 España se encontraba también ante un lance incierto en el que podía pasar cualquier cosa. En líneas generales se supo mantener la cabeza fría. Salvo contadas excepciones no hubo demasiados gigantes pero tampoco demasiados enanos. Hoy nos sobran los segundos. Los primeros quizá estén por ahí, pero no han aparecido.

España como… “El coño de la Bernarda”
Antonio García Fuentes  Periodista Digital 23 Enero 2016

No se altere el lector, puesto que la palabra “coño”, es simplemente una más de las infinitas que ya contienen el idioma Español; la que ha sido empleada por los más “excelsos hombres de letras del presente y un ya lejano pasado y la que hay que seguir empleando en momentos que el texto lo requiere y sin pudor alguno, como ya dejara escrito nuestro Nobel, Camilo José Cela”. En cuanto a la frase completa va más que ajustada a la realidad actual de “esta tierra de conejos”, como se conoció a Hispania . Les dejo en nota final una explicación más detallada sobre este famoso dicho.

Y es que la realidad de la “Hispania actual es de abrigo”; donde ya las infinitas “tribus” que la pueblan, andan “manga por hombro”; esgrimiendo sus más o menos abundantes “mesnadas”; y muchos con las intenciones de dejar “ridículo al Califato de Córdoba, cuando tras ser destruido, dejó Hispania, con un enjambre de coras o reinos independientes, que luego necesitaron más de medio milenio, para intentar completar de nuevo a la “moderna España”, sin que a la vista de lo que padecemos hoy, se consiguiera gran cosa”; puesto que aquí es imposible coordinar las fuerzas para convertir estos territorios en una nación que verdaderamente sea la España, con que pensamos muchos españoles”… Ya veremos en qué queda todo este follón actual, donde la realidad que yo veo, es que todo el que tiene que actuar con la fuerza que tiene un Estado, no lo hace; más por cobardía y “no quemarse en el intento, que por otra cosa”; puesto que con la ley y las fuerzas e instituciones del Estado, debieran de ser más que suficientes para gobernar… “ese hipotético coño de la Bernarda ya explicado”.

Pero veamos lo que afirma persona mucho más documentada que yo: Les dejo la dirección para que puedan leer el resto del preámbulo que copio.

“El Disparate Económico: ROBERTO CENTENO: España, cayendo en el abismo:
España está quebrada. Ese es el legado de Rajoy. Y no solo en la economía. En el caso de Cataluña, no hay precedentes de un presidente que haya permitido ese incumplimiento sistemático de la ley. Vergüenza e ira en grado máximo es lo que sentimos la inmensa mayoría de españoles, ante el desafío de unos sediciosos catalanes más llenos de ridícula ambición que de talento, que desprecian a España y se burlan de leyes, personas y tradiciones, sin que los impávidos jefe del Estado y jefe de Gobierno muevan un soplo de su alma para restablecer la normalidad jurídica y política en Cataluña.

Estupor también ante el espectáculo en el centro de la soberanía nacional. ¿Dónde se ha visto a una diputada amamantando a su hijo, y pasándolo de mano en mano, degradándose ella y degradando a su hijo?, ¿Dónde a unos 'padres de la Patria' que no serían admitidos en Parlamento alguno? Imágenes devastadoras ante una Europa que nos contempla atónita y nos convierten en hazmerreír del mundo civilizado. Es la degradación cultural y moral, el retorno a la barbarie.

El jueves en la Comisión Europea, en Bruselas, no daban crédito a lo sucedido: “La extrema izquierda griega podrá ser sectaria e insensata, pero Tsipras jamás habría permitido esto, creo que España y Europa tenemos un grave problema si este lumpen tiene acceso a la gestión económica y a las cuestiones de seguridad”, me dijo un alto cargo visiblemente preocupado. Pero lo peor es que Podemos no está dispuesto a acatar la ley, y su objetivo último es la ruptura de España, a la que niegan su condición de nación a pesar de serlo desde hace 500 años.

No van a respetar a nada ni a nadie, porque saben que con Rajoy pueden cometer los delitos más graves con total impunidad. Podemos ha sido financiado por dos gobiernos extranjeros, algo que es absolutamente ilegal y perseguible penalmente (hasta cuatro años de cárcel), que los servicios secretos sabían y que nuestro presidente ha preferido ignorar en lugar de cortarlo de raíz. Los responsables antiterroristas y la OTAN han expresado su grave preocupación ante el hecho de que un partido totalitario, antisemita y que 'comprende' el yihadismo pueda llegar a tener responsabilidades de gobierno.

Rajoy, de la omisión criminal al deshonor.
Decía la semana pasada que Rajoy nos ha situado al borde del abismo y con los pies colgando. Para conseguir sobrevivir y que España no suspenda pagos, necesitamos conseguir una media de 5.000 millones de euros a la semana en los mercados. ¿Se da cuenta alguien en la clase política o mediática de lo que esto representa? Cada semana leemos en los periódicos que el Tesoro ha conseguido tanto y cuanto y pagado intereses "bajísimos”, como si de un triunfo se tratara, cuando estamos acumulando una deuda inasumible para las próximas generaciones de españoles. Algo que sería imposible sin el blindaje del BCE prestando dinero sin límite ni control a un Gobierno insensato. España está quebrada, es el gran legado de Mariano Rajoy”. (Vean el resto aquí) http://blogs.elconfidencial.com/economia/el-disparate-economico/2016-01-18/espana-cayendo-en-el-abismo_1136911/

Esperemos que todo esto no acabe como acabara en los años “treinta del pasado siglo”; donde y por culpa de similares o peores políticos, España se desangró una vez más en una terrible guerra civil… de la que doy dolorosa fe, puesto que soy huérfano por culpa de ella, ya que fusilaron a mi padre y dejaron a mi familia en la más negra de las miserias… y como yo, a cientos de miles de inocentes: MALDITOS SEAN TODOS LOS CULPABLES.

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y http://blogs.periodistadigital.com/nomentiras.php

Pablo ya quiere coche y despachazo oficial
Okdiario  23 Enero 2016

Pablo Iglesias ha confirmado el principio de acuerdo con el PSOE que adelantó Okdiario. Incluso, lo ha llevado más allá. El secretario general de Podemos le ha comunicado a Felipe VI en privado, y en público a toda España, que quiere ya coche y despacho oficial en su delirio a dúo con Pedro Sánchez. En cuanto ha olido poder, el autoproclamado mesías de la nueva política ha pasado a convertirse en un político más de la casta con ansias de privilegio y poltrona. En una lacerante falta de educación y tolerancia a los tiempos de la política, Iglesias ha dicho que “no se puede esperar a Rajoy ni a los juegos parlamentarios”, despreciando así a la fuerza más votada en las últimas elecciones generales que, además, aún no se había reunido con el Rey.

Un perfecto ejemplo del modus operandi del niño mimado por las dictaduras de Irán y Venezuela, quien se ha puesto delante de las cámaras y no sólo ha planteado el acuerdo sino que, con su soberbia habitual, incluso ha prediseñado el Ejecutivo con potenciales ministros y ministerios incluidos. Por supuesto, su ego ciclópeo es la vanguardia de este avance al postularse como nuevo vicepresidente del Gobierno. El modo en el que se ha producido hace pensar que, o bien ha sido una táctica consensuada con el propio Pedro Sánchez o, como suele ser habitual en los asalariados del Irángate, han preferido el impacto televisivo y la propaganda al respeto por el adversario.

En cualquier caso, es un guiño de complicidad a los independentistas catalanes, el modo de decirle a sus captores que harán todo lo posible por facilitar un Ejecutivo que pueda favorecerlos. Un acuerdo diabólico que el propio Sánchez también ha de cerrar lo antes posible ya que, de lo contrario, sus problemas irán en aumento si se presenta con un pacto laxo en el próximo Comité Federal que los socialistas celebrarán el 30 de enero. Allí esperan los barones territoriales para pedirle explicaciones. Líderes que en ningún caso están dispuestos a permitir un gobierno donde se ponga en solfa la unidad de España.

La serpiente de dos cabezas en la que Iglesias quiere convertir el Ejecutivo de España sigue reptando sibilinamente para tratar de formar un Gobierno que contente a sus apoyos fundamentales: los golpistas. De hecho, Sánchez ha vuelto a insistir en su error de concepto, reforzando así la tesis de Iglesias, al decir que “nuestros votantes no entenderían que Pablo Iglesias y yo no nos entendiéramos”. Seguramente, lo que no entenderá la mayoría de sus votantes, ni tampoco la gran parte de los españoles, es un acuerdo, ministerio incluido para En Comú Podem, con aquellos que quieren romper España. Recordemos que la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ya declaró que “se entendería mejor” con el partido de herencia corrupta del president Carles Puigdemont, impulsor, junto a la CUP, del ‘procés’.

El origen estaliniano del Ministerio de la Plurinacionalidad
El departamento que propone Pablo Iglesias para dar salida a las inquietudes nacionalistas tiene un antecedente en el Comisariado del Pueblo para las Nacionalidades de la URSS
Estrella Digital 23 Enero 2016

La última ocurrencia planteada por Pablo Iglesias para el gabinete que sueña conformar con el PSOE e IU es la creación de un Ministerio de la Plurinacionalidad. Una especie de departamento que se ocupe de dar salida a los desafíos de las comunidades autónomas con aspiraciones independentistas y cuyo control quiere entregar a En Comú Podem, la marca con la que Podemos concurrió a las elecciones en Cataluña.

La idea de Pablo Iglesias es revolucionaria, pero vieja, y tiene un origen siniestro. Está en el Comisariado del Pueblo para las Nacionalidades, creado en la Unión Soviética tras la victoria del Partido Bolchevique de Vladimir Lenin. Fue concebido como uno de los departamentos sustanciales del Consejo de Comisariados del Pueblo (Sovnarkom) –órgano antecesor del Consejo de Ministros de la URSS (Sovmin)-, que fue elegido por el II Congreso de los Sóviets de Rusia el 7 de noviembre de 1917.

Por tratarse de un asunto capital para el equilibrio interno de la joven Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, Lenin confió la cartera de Nacionalidades a Iosif Stalin, quien a la postre se erigiría en jefe del Partido Comunista y le sucedería en el poder. Stalin se había ocupado a fondo de la cuestión de las minorías nacionales que salpicaban el mapa del viejo Imperio Ruso en textos como ‘El marxismo y la cuestión nacional’ (1913), obra que le proporcionó en su tiempo una aureola de experto en el problema de los estados plurinacionales y en todo lo concerniente a la 'liberación' de las naciones sin estado.

Más tarde, ya en 1929, escribiría 'La cuestión nacional y el leninismo' en plena consolidación de su poder al frente de la URSS. No faltaron políticos europeos de la época que consideraron que Stalin había “resuelto” con sus obras el “problema” de las nacionalidades.

Para entonces, el dictador soviético estaba a punto de desatar su despiadado castigo contra los campesinos ucranianos contrarios a la colectivización forzosa de la tierra y las grandes purgas que marcarían su política en los años treinta. Ya después de la victoria sobre Alemania en la II Guerra Mundial , se distinguió por la cruel represión que ejerció sobre algunas de las nacionalidades que componían su imperio (chechenos, ingushes, tártaros de Crimea, calmucos y balkarios, entre otros) a los que acusó de colaborar con los invasores nazis y deportó a las zonas del territorio soviético donde la vida era más difícil, como Siberia, Kazakhastan y el Círculo Polar Ártico.

Férreo control central
Durante su predominio europeo en la posguerra, la URSS siempre hizo gala de su respeto hacia las diferencias nacionales, llegando a apoyar a grupos separatistas de todo el mundo, a los que consideraba 'movimientos de liberación nacional'. Pero, en la práctica, los soviéticos siempre ejercieron un férreo control político desde Moscú sobre todos los pueblos de la periferia de su imperio.

Contrariamente a lo que se afirma en algunos foros, sólo dos países en el mundo han recogido en sus constituciones el derecho de autodeterminación: la Unión Soviética y la Yugoslavia de Tito. Casualidad o no, ambos países han sucumbido a sus tensiones internas y han desaparecido, desmembrados en un rosario de repúblicas –cada cual más irrelevante en el mundo y que a menudo han degenerado en estados fallidos- coincidentes con aquellas “nacionalidades” cuyos problemas Stalin había “resuelto”.

Empresario y una de las grandes fortunas del planeta
Richard Branson anima a estudiar español y abandonar el francés
El español está de moda. Ya no es sólo reconocido por su valor literario o cuantitativo (casi 500 millones de hablantes), también como una herramienta "útil y eficaz" para el siglo XXI.
Rafael Núñez Huesca  www.gaceta.es 23 Enero 2016

Richard Branson es un magnate británico hecho a sí mismo; creó su primera empresa con 16 años y hoy tiene un patrimonio neto estimado de 4.900 millones de dólares. Es un gurú de los negocios Branson es un tipo mediático, que gusta de los medios de comunicación y que hace oro cuanto toca. Es habitual verle comprometido en iniciativas humanitarias y ofreciendo sus conocimientos a alumnos de escuelas de negocios.

En su última charla animaba a los padres, los profesores y los estudiantes "a desafiar el status quo y la convocatoria de la educación para entrar en el siglo XXI". En su ánimo por que los niños del futuro se doten de las herramientas adecuadas para el futuro, Branson recomendó abandonar "la enseñanza del francés y el latín", para centrarse en la enseñanza de "negocios, empleos seguros y desarrollar su comprensión del mundo". Y fue más allá: "Un ejemplo (de la enseñanza desfasada) es el francés, que es ampliamente enseñado a pesar de casi no se habla fuera de Francia".

El empresario inglés apeló entonces "a la practicidad" a la hora de aprender idiomas: "El español, por ejemplo, es ampliamente hablado por mucha gente en todo el mundo, y también es más fácil de aprender (que el francés). Hablar español abriría más oportunidades para los estudiantes tras su graduación, y además es más útil cuando viajas por el mundo”.
El 6,7 % de la población mundial ya es hispanohablante

El 6,7 % de la población mundial ya es hispanohablante, porcentaje muy superior al ruso (2,2 %) y al francés y al alemán, ambos con 1,1 %, y se prevé que en 2030 la cifra se eleve al 7,5 %. Cifras que parecen dar la razón al multimillonario Branson y que ilustran el anuario "El español en el mundo 2015", que elabora el Instituto Cervantes y que ofrece "pocas variaciones" con respecto al estudio efectuado el año anterior, la mayoría vinculada a cuestiones demográficas, según su autor, el profesor de la Universidad Complutense David Fernández Vítores.

En 2015, casi 470 millones de personas tenían el español como lengua materna, mientras que el grupo de sus usuarios potenciales en el mundo -incluye a las personas de dominio nativo, a las de competencia limitada y a los estudiantes de lengua extranjera- alcanza casi 559 millones, según se recoge en esta especie de fotografía de nuestra lengua en el planeta.

El español es la segunda lengua materna del mundo por número de hablantes, tras el chino mandarín, así como la segunda en el cómputo global de hablantes, ya que, por razones demográficas, el porcentaje de población mundial que habla español como lengua nativa sigue aumentando, mientras que la proporción de hablantes de chino e inglés desciende.

Por ello, las previsiones estiman que en 2030 los hispanohablantes serán el 7,5 % de la población mundial y que, dentro de tres o cuatro generaciones, el 10 % de la población mundial se entenderá en español. Además, más de 21 millones de alumnos estudian español como lengua extranjera en diversas regiones del planeta. Sólo en el África subsahariana hay 1,2 millones de estudiantes, dato que ha destacado el director del Cervantes, Víctor García de la Concha, para recordar que se trata de una zona "desatendida" por esta institución y reclamar la apertura de centros allí.

Así que nuestro idioma goza de buena salud cuantitativa, que no cualitativa. García de la Concha ha lamentado el actual "uso empobrecido, zarrapastroso", progresivo y en todos los órdenes, derivado de "una escasa lectura o de una no buena lectura y de una deficiente educación, de programas empobrecidos de enseñanza del español". No lo achaca a las redes sociales, donde el español se mantiene en forma en cuanto a uso: es la segunda lengua más utilizada en las dos principales, Facebook y Twitter, "ambas con un enorme potencial del crecimiento", se subraya en este anuario. Como curiosidad, es la más empleada en Twitter en ciudades mayoritariamente anglófonas como Londres o Nueva York.

En cuanto a internet, el español es la tercera lengua más usada en la red, por detrás del inglés y el chino, y el 7,9 % de sus usuarios la usa para comunicarse en ella, lo que ha hecho que crezca un 1.100 % entre 2000 y 2013. En el informe se dedica un capítulo a Estados Unidos, donde residen más de 54 millones de hispanohablantes, y el español es, "con mucha diferencia", el idioma más estudiado, algo que se relaciona con la mejoría económica de la comunidad hispana, que cuenta con varios medios de comunicación en su lengua nativa, "algunos, como Univisión, muy poderosos", y un mercado editorial "importante".

También se ha analizado la situación de nuestro idioma en el mundo del libro y en el del cine, con atención particularizada a las exportaciones y traducciones, donde el resultado es "satisfactorio", al contrario que en el ámbito científico, donde es mucho menor la producción y la divulgación en español. Fernández Vítores también ha destacado que el español "le está ganando terreno al francés como lengua internacional", aunque no tenga traslación al ámbito oficial. De hecho ya se ha reclamado a Naciones Unidas que sustituya el francés por el español como segunda lengua oficial.

Rajoy o el perro del hortelano
Editorial El Espanol 23 Enero 2016

Por perder, Mariano Rajoy ha perdido hasta su proverbial previsibilidad. "Sí presentaré mi candidatura", había dicho el jueves, tras asegurar que se sentía "con todas las fuerzas". 24 horas después, al llegar al Palacio de la Zarzuela, había cambiado de opinión, forzando al Rey a abrir una nueva ronda de contactos. ¿Qué había cambiado en ese tiempo? Según explicó el presidente en funciones, que se había presentado una alternativa con más votos que la suya. Es falso.

Rajoy se refería a la iniciativa lanzada por Pablo Iglesias para ir de la mano con el PSOE e IU. Pero esa hipotética coalición, que Pedro Sánchez se limitó a decir que estudiaría, no pasa de ser un desiderátum, un propósito atrabiliariamente expuesto al que no le cuadran ni los números, pues serían necesarios más votos de los que reuniría.

Explicaciones poco convincentes
Las explicaciones de Rajoy fueron surrealistas. Aseguró que no estaba en condiciones "todavía" de presentar una candidatura respaldada por una mayoría suficiente, y que eran necesarios "tiempo" y "margen de diálogo" para lograrlo. Lo dice alguien que no se ha reunido con ningún líder político en las últimas semanas y que ha reconocido que tiene la "agenda muy libre".

Está claro que, con su posición, Rajoy trata de evitar el desgaste de una sesión de investidura fracasada, al tiempo que al mantener su candidatura -que como él mismo reconoció cuenta con el rechazo de hasta 180 diputados- bloquea un posible acuerdo de los partidos constitucionales. Es lo del perro del hortelano: ni come, ni deja comer. Al sacrificar la posibilidad de que otro miembro de su partido intente recabar los votos que sabe de antemano que él no va a reunir, Rajoy está anteponiendo su interés personal al de su país y al del propio PP.

Mezcla de cobardía y cálculo
Cuando, tras anunciar su decisión de no comparecer ante la Cámara, EL ESPAÑOL le preguntó si contemplaba la opción de dar paso a otro candidato, Rajoy aseguró que no había que contradecir "la voluntad de la gente" y que, en ese asunto, estaba dispuesto a hacer "pedagogía". No cabe mayor desfachatez. Quien se ha hartado de dárselas de estadista queda retratado como un político de quinta categoría que sólo mira por sí mismo.

En el paso dado por Rajoy ha primado una mezcla de cobardia y cálculo político. Y al actuar así, obliga a Felipe VI a llevar la ficha de nuevo a la casilla de salida. El Rey decidió dar la oportunidad a Rajoy para cortar en seco una situación realmente rocambolesca por la propia actitud de los protagonistas: quien no tiene mayoría (Rajoy) había expresado su intención de presentar su candidatura, y quien gozaba de opciones de ganar (Sánchez) prefería que corriera el turno. En el comunicado tras reunirse el Monarca con Rajoy, la Casa del Rey dejó constancia de que había ofrecido la posibilidad de presentar su candidatura al representante de la lista más votada, como es lógico.

Cualquier cosa por el poder
Rajoy prefiere, seguramente, ganar tiempo con la esperanza de que la oferta de Pablo Iglesias a Pedro Sánchez, que ha sido recibida en el PSOE como una ofensa y un "insulto", termine por liquidar al líder socialista. Eso podría desembocar en la defenestración de Sánchez y propiciar una ocasión de pacto que le permitiera perpetuarse. O, en su caso, podría precipitar nuevas elecciones, lo que le garantizaría repetir como cabeza de lista.

Si Rajoy ha sido incapaz de reunir una mayoría, lo lógico es que al mismo tiempo que declinaba someterse a la investidura anunciara su renuncia a liderar el proyecto del PP. Su repentina espantada, quedándose aterrado en el burladero, demuestra que es un político a la deriva, pero, sobre todo, que está dispuesto a cualquier cosa, incluso a exponerse al ridículo, por seguir en el poder.

Sánchez decide: eutanasia o infanticidio
David Jiménez Torres El Espanol 23 Enero 2016

"No era la primera vez, ni sería la última, que un general aseguraba rematar un cuerpo enfermo cuando de hecho estaba estrangulando a un recién nacido". Con esta metáfora explicaba sir Raymond Carr su tesis acerca del golpe de Estado que puso fin, en 1923, a la Restauración.

En opinión de Carr, la inestabilidad de los últimos años de la Restauración no había sido esa demostración de la esclerosis del sistema liberal-parlamentario que veían el general Primo de Rivera, el rey Alfonso XIII y gran parte de la opinión pública española. No había sido una confirmación del carácter moribundo de un sistema al que sólo cabía administrar la eutanasia del espadazo.

Por el contrario, Carr consideraba que la inestabilidad política y social de los últimos años de la Restauración era el resultado de un proceso orgánico mediante el cual la estructura oligárquica diseñada por Cánovas se iba transformando en una verdadera democracia, pasando (como ya había sucedido en otros países europeos, como Reino Unido tras las elecciones de 1906) de una estructura decimonónica a una más propia del mundo y la sociedad del siglo XX. Una transformación natural y deseable que habría sido abortada por la ceguera antiliberal de generales, monarca y opinión pública, y que habría embarcado a España en una deriva cuyo final todos conocemos.

El debate de "viejo o bebé", "moribundo o recién nacido", es una de las discusiones clásicas de la historiografía contemporánea española, y muchos historiadores han intentado resolver la cuestión de si efectivamente, a principios de los años 20, el sistema de la Restauración evolucionaba o degeneraba. Como todo buen debate, es absolutamente irresoluble, en primer lugar porque se basa en algo que podría haber sucedido (las características que habría adoptado el sistema de no haberse producido el golpe), pero no sucedió. Y en segundo lugar por lo inoperante de su metáfora central: aunque no se considere que a la altura de 1923 la Restauración estaba irremisiblemente enferma, tampoco se puede considerar como recién nacido un sistema que llevaba casi cincuenta años gobernando España. Esto no es tanto un problema de Carr como de las metáforas biológicas aplicadas a la sociedad: como escribió G. K. Chesterton en respuesta La decadencia de Occidente de Oswald Spengler, difícilmente se puede hablar de "juventud" o "vejez" de las naciones cuando a éstas ni se les cae el pelo ni les bailan los dientes.

La metáfora de Carr, sin embargo, es valiosa en cuanto señala la importancia que tiene nuestra percepción de la realidad a la hora de determinar nuestras acciones sobre ella. Esto es: si Primo y Alfonso XIII hubieran entendido el sistema a la altura de 1923 como un recién nacido, habrían contribuido a su supervivencia y maduración; al percibirlo como un moribundo, actuaron para asegurar su muerte. Todo lo cual, lejos de circunscribirse a los debates entre historiadores, guarda importantes lecciones para el momento actual de transformación política en España.

Llaman la atención, en este sentido, las diferencias de actitud que han mostrado las dos grandes fuerzas emergentes en estas primeras semanas de legislatura. Ciudadanos parece haber entrado en el Congreso consciente de que la nueva etapa del multipartidismo es un recién nacido al que hay que ayudar a crecer y desarrollarse, dándole vatios a la incubadora de los pactos, las concesiones y el diálogo sin olvidar las reformas y la respuesta a los principales problemas de España. Los de Albert Rivera parecen reconocer que su propia entrada en el Congreso es un síntoma de transformación del sistema y que esto demuestra las enormes posibilidades del mismo, unas posibilidades que hay que nutrir desde la aceptación activa del presente.

Compárese esto con los aspavientos de Podemos durante la jura de los diputados, el desfile de coletillas con que prometieron dedicarse a cambiar la Constitución, contribuyendo así a su deslegitimación simbólica ("nunca más un país sin su gente y sin sus pueblos", porque por lo visto, España lleva treintaypico años despoblada); o el desprecio con el que han tildado desde el primer día a las otras tres grandes formaciones como los "partidos del búnker", insultando, de paso, la inteligencia de los dieciséis millones de personas que votamos por alguno de ellos; o su reacción victimista ante la imposibilidad de obtener los grupos parlamentarios que habían prometido a sus aliados regionales, actitud aproximadamente igual de madura que culpar al semáforo de la multa que nos han puesto.

Uno siempre tiene la tentación, a la hora de analizar a los politólogos de Podemos, de interpretar algunos aspavientos y algunas aristas de su discurso como mero cálculo electoral con vistas a su tan ansiado sorpasso al PSOE; lo de los significantes vacíos y todo eso. Pero basta con leerles para entender que los gestos de desprecio hacia el sistema actual, su caracterización del mismo como una oligarquía patricia, no son el resultado de un cálculo sino de una de las premisas fundamentales que estructuran tanto su razón de ser actual como sus líneas de actuación para el futuro.

Todo lo cual hace aún más paradójico el que, en caso de consumarse el pacto PSOE-Podemos, sería la fuerza rupturista la que entrase en el gobierno y sería la fuerza reformista la que se quedara para vestir santos. Fascinante sería la transformación del PSOE, que, tras haberse vendido durante tantos años como el partido vertebrador de la democracia en España (la democracia, recordemos, salida de la Transición), ahora preferiría aliarse con aquellos que restan legitimidad a ese mismo régimen y nos lo quieren presentar como un ente enfermo al que hay que suministrar la eutanasia. Su eutanasia, claro: cambio constitucional, derecho de autodeterminación, referéndums, etcétera.

Pedro Sánchez dijo este viernes en rueda de prensa que, en caso de consumarse el pacto con Podemos, el resultado sería un gobierno "progresista y reformista". El uso de esta última palabra parecería indicar que su pacto con Pablo Iglesias desplazaría a éste hacia el reformismo; que, con su inclusión en el gobierno, Podemos adoptaría la tesis de que el sistema actual es un recién nacido al que hay que cuidar y nutrir.

La lógica de los acontecimientos y de los actores involucrados, sin embargo, indicaría todo lo contrario: el pacto con Podemos (en vez de con PP o Ciudadanos) desplazaría al PSOE al planteamiento rupturista y lo obligaría a adoptar la tesis de Iglesias, Colau y cía. de que el sistema actual es un moribundo al que hay que dar la puntilla. Dicho de otra forma, el PSOE dirá que el pacto con Podemos y los nacionalistas mete a éstos en el sistema, cuando lo que hace es sacar el PSOE del mismo.

Hay unos límites evidentes a los paralelismos que se pueden establecer entre la España actual y la de hace (casi) cien años. Podemos no dará un golpe de Estado militar, a pesar de contar con todo un exJEMAD a su servicio; ni trabajará el Rey con el ahínco de su bisabuelo por destruir el régimen parlamentario. Lo que hay son lecciones, como la que parece haber aprendido Felipe VI de Alfonso XIII; ese árbitro del sistema que acabó abrazándose a los que abogaban por su liquidación con el fin de salvar su propia piel. Pero, ¿la ha aprendido Pedro Sánchez?

*** David Jiménez Torres es doctor por la Universidad de Cambridge y profesor en la Universidad Camilo José Cela.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Coaliciones, pactos contra natura y otros males de la democracia
Pascual Tamburri esdiario 23 Enero 2016

La tentación de evitar enfrentamientos políticos mediante concesiones al rival es vieja como el mundo.

Los pactos son la moda. PSOE con Podemos, Podemos con los batasunos, los batasunos con IU, IU con la CUP, catalanistas con PSOE, socialistas con Ciudadanos, Rivera con PP. ¿Es democracia?

El Gobierno y su no demasiado leal oposición socialista parecen decididos a no resolver juntos los grandes problemas del país. Rajoy y Sánchez no se miran; y sin embargo no nos han dicho si lo hacen por España, que sería su misión.

No es que los pactos sean siempre lo buenos… Ya pactaron Aznar y Zapatero, con sus secuelas y adláteres, felices y satisfechos con su pacto por la justicia, y hablaron de acercar sus posiciones en campos tan dispares como la educación, el aborto, la inmigración y los impuestos. ¿Era bueno? Traicionaban sus promesas a cambio de poder para el partido y para ellos, mucho peor que Romanones.

La tentación de evitar enfrentamientos políticos mediante concesiones al rival es vieja como el mundo. Los ejemplos de sociedades crispadas y divididas son demasiado dramáticos como para olvidarlos, y nadie dirá que un pacto de Estado, o una política consensuada, sean por sí mismos malos.

Pero los españoles estamos olvidando uno de los principios básicos de la democracia, lo que realmente hace grande la verdadera democracia: el pueblo elige a sus representantes, en función de sus propuestas electorales. Después, unos vencen, y por lo tanto gobiernan, aplicando en lo posible su programa electoral y dirigiendo el país conforme a sus principios políticos; y otros pierden, y constituyen la minoría, que es respetada, y que tiene voz para vigilar al Gobierno, pero que, por haber sido vencida en las urnas no está llamada a dirigir el país.

Hay países democráticos que han olvidado estos sanos principios. Austria, Italia, en cierta medida Alemania, durante más de medio siglo han sido gobernadas por “grandes coaliciones”, de hecho o de derecho, en las que no había diferencias reales entre derechas e izquierdas: votase lo que votase el pueblo, las decisiones eran tomadas por los políticos, unidos y aislados, que se repartían además el aprecio de las televisiones y los puestos rentables y prestigiosos. No es casualidad que en estos países el descontento del pueblo haya dado lugar a movimientos tumultuosos de protesta.

En España la política del consenso no es nueva. Adolfo Suárez gobernó consensuando decisiones grandes y pequeñas, dentro y fuera de su propio y demencial partido. Bien, es evidente que en ciertos temas era entonces necesario pactar, porque había que definir un marco común de convivencia. Pero no es menos cierto que la política de pactos hizo posible la conquista del poder por los socialistas, y alejó durante más de una década al centroderecha del poder, sin que por ello los españoles viviesen mejor o más felices. Diga lo que diga Albert Rivera, que dudo que se lo crea de verdad, el duque de Suárez no fue un modelo de estadista ni de demócrata.

En pleno siglo XXI vuelve la tentación del consenso. En ciertos temas de Estado, como puede ser la reforma del sistema electoral, y por supuesto un pacto antiseparatista, es evidente que el apoyo del PSOE al Gobierno popular era deseable, y lo habría sido a la inversa. Pero no llegó. Y no todo puede pactarse, ni consensuarse. Mariano Rajoy tiene un programa electoral explícito, y unos principios políticos implícitos, que no puede abandonar sin que sus electores se sientan traicionados. También los tenía en 2011, entonces con mayoría absoluta, y véase dónde quedó todo. El Partido Popular no tiene razones para sentir una “mala conciencia” derechista, ni para acceder a las exigencias presuntamente progresistas del extremismo marxista, minoritario y derrotado. El pueblo español quiere que Rajoy gobierne, y cumpla sus compromisos, y que busque una mayoría viable con variaciones sobre esa base. El resto es traición.

el presidente gana tiempo en un escenario agónico
Don Tancredo hasta el final
Rajoy sorprende a todos y hace coincidir las nuevas consultas de investidura con el decisivo Comité Federal socialista que tendrá que dar el visto bueno a los pactos de Sánchez... o no.
Rafael Núñez Huesca  www.gaceta.es 23 Enero 2016

Rajoy ha esperado al último minuto del último día. Y ha hecho algo que nadie previó: renunciar a presentar su candidatura a la presidencia del Gobierno... y seguir optando a la presidencia del Gobierno. Las dos cosas. Jugada maestra para los suyos, en tanto precipitará la crisis que no acaba de romper en el PSOE. Irresponsabilidad y falta de respeto insitutucional a la Casa Real para el adversario. Seguramente sea las dos cosas, pero Rajoy sigue vivo. Y estaba muerto. Tenía, tal y como venimos adelantando durante toda la semana en Gaceta.es, "una mayoría absoluta acreditada de votos en contra de 180 diputados como mínimo", según la propia Casa Real.

"Una particular habilidad para el manejo de los tiempos". Es la principal virtud que los suyos atribuyen al presidente. Rajoy, sabedor que esta fase del proceso de investidura -la de las consultas con el Rey- es la única que no tiene limitación temporal, ha dilatado deliberadamente el proceso. Entiende, quizá por la información que maneja, que a Sánchez se le descose el partido. Susana Díaz tiene que hablar. El exministro Jordi Sevilla ha estallado en la redes sociales. Lo mismo Eduardo Madina. Igual Rubalcaba. Y Lambán. Y los que callan, que acabarán hablando. No otro es el objetivo de Génova. Que hablen. Cuantos más mejor.
La operación de Rajoy fuerza que las negociaciones, que se retoman el miércoles, y el Comité Federal que tendrá que ratificar -o no- los pactos, se solapen. Es la tormenta perfecta que espera el presidente. Y que allí le hagan entrar en razón. Y si Iglesias y los suyos siguen con los circos, tanto mejor. Con suerte la UDEF descubrirá algún escándalo más de tipo iraní-venezolano.

Nadie dice la verdad
En el actual escenario ya nada se puede predecir sin asumir grandes riesgos. Nada hay seguro. Todos los protagonistas mienten y algunos mienten sobre mentiras ya vertidas. Sánchez se comprometió a "no pactar con populistas" y anda desesperado detrás de ellos. Iglesias jamás formaría parte de un Gobierno que él no encabezara, y ya ha nombrado ministros y hasta su propia vicepresidencia; y Rajoy iba a presentar su candidatura, "evidentemente". Lo aseguró él, su vicesecretaria Andrea Levy y su Ministro de Interior, que regañó a los periodistas que osaron ponerlo en duda: "esto es serio". Todos mentían. También el "previsible" Rajoy.

Rivera no se ha desdicho, es el único. El catalán está llamado a ejercer, durante los próximos días, el papel protagonista que las urnas le negaron. Anunció al Rey su voluntad de mediar entre PP y PSOE y tendrá la oportunidad de su vida a partir de ahora. Sus hombres ya tejieron un consenso imposible al nombrar al presidente de la Cámara Baja. Un juego de niños en comparación con lo que se avecina. Ciudadanos tiene ante sí la oportunidad de dar sentido a la existencia de una opción de centro.

Sánchez no escucha
“Los votantes socialistas no entenderían que Pablo (sic) y yo no nos entendiéramos”. Una declaración de intenciones que desvelaba, por fin, las intenciones de Pedro Sánchez. Públicamente. En directo. Frente a medio centenar de periodistas. Confía en que se de el Frente Popular porque los números dan y porque hay voluntad de que lo haya. Se despeja el camino (alguno dirá que se oscurece). Alberto Garzón y sus dos escaños están entusiasmados, Esquerra Republicana y Convergència, comprados con senadores y dinero público y el PNV predispuesto gracias a un puesto en la mesa del Senado. Hay mimbres y, salvo que la jesuítica operación de Rajoy tenga éxito, habrá cesto.

El vídeo del avión de Podemitas, cuperos y familiares de etarras no frenará el pacto. Ya está olvidado. Ni siquiera se le preguntó por ello a Sánchez en su rueda de prensa posterior a su reunión con el Rey. O lo frenan durante los próximos días en su propio partido o nada le parará. Sánchez va con todo. Se llama supervivencia. Ignorará el durísimo editorial de El País en el que se calificaba de “estrambótica amalgama” lo que pretende. E ignorará también su advertencia: los votos podemitas servirán para investirle, “pero estamos convencidos de que no le permitirán gobernar”. Bien es cierto que el diario independiente de la mañana no contaba con las verdaderas intenciones de Podemos, desveladas hoy en la rueda de prensa: formar parte de ese Gobierno.

“Sánchez no puede en ningún caso pretender gobernar en solitario con solo 90 diputados —el peor resultado de la historia de un candidato socialista— y menos aún si para ello necesita el apoyo explícito o implícito de quienes centran sus objetivos en separar a Cataluña de España. Si lo hiciera correría un riesgo elevadísimo de convertirse desde el primer día en rehén de causas que van contra el interés de los ciudadanos y la voluntad probable de una gran mayoría de electores socialistas”. (Editorial diario El País, 22 de enero de 2016)

Oídos sordos. Supervivencia. Y si no sirve un editorial de Cebrián tampoco servirán las palabras de Alfonso Guerra en las que ha calificado de “dificultad insalvable” el apoyo a “un proceso difuso, el inventado derecho a decidir”.

Cifuentes se postula: "Nos ha sobrado corrupción"
La vicepresidenta lleva cuatro años de heredera natural de Rajoy. Un secreto a voces. Y justo en los días en los que parece se dirimirá la sucesión, a Soraya Sáenz de Santamaría le explota un escándalo. El subsecretario de Presidencia –número tres de Santamaría-, Federico Ramos de Armas, ha presentado su dimisión tras haberse visto relacionado con el caso Acuamed. La vice pierde, aparentemente, puestos carrera por la presidencia. Incluso El País, que hoy exhibía el escándalo en la misma portada del periódico, la ha abandonado.

"Nos ha faltado cercanía, proximidad y humildad y nos ha sobrado corrupción", ha dicho Cifuentes, otra de las que opta a presidir “el nuevo PP”. La actual presidenta de la Comunidad de Madrid ha explicado en la Junta Directiva del PP regional los motivos por los que, a su juicio, el partido ha perdido "un porcentaje muy alto de los apoyos de 2011".

Aguirre, madrina de otra de las familias que buscan hacerse con las riendas de partido si cae de Rajoy (algo que se daba por hecho hasta la maniobra del presidente), ha hecho igualmente autocrítica. Pero ha ido más allá enviando un mensaje cifrado fácilmente descifrable: ella ofreció retirarse para impedir que gobernase Podemos en Madrid; alguien debería hacer lo propio a nivel nacional.
“Y no quiero mirar a nadie”, le ha faltado decir.

España tras las elecciones generales
Iglesias sortea la propuesta de referéndum catalán pidiendo un 'ministerio de la Plurinacionalidad'
La candidatura catalana En Comú Podem se encargaría de esta nueva cartera
Europa Press www.vozpopuli.com 23 Enero 2016

Madrid.- El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, ha pedido este viernes que En Comú Podem, la candidatura catalana con la que concurrió a las elecciones generales, ocupe una cartera ministerial que plantee soluciones al conflicto catalán en el Gobierno que aspira a conformar con el PSOE e IU.

En la rueda de prensa posterior a su audiencia con el Rey, Iglesias ha subrayado que su marca territorial en Cataluña ganó las elecciones en esa comunidad el pasado de diciembre porque los ciudadanos apoyaron la "propuesta de diálogo" que En Comú Podem ha puesto encima de la mesa, que incluye la fórmula del referéndum.

"No debatimos con líneas rojas, pero todo el mundo entenderá cómo han votado los catalanes el 20 de diciembre", ha insistido, al ser preguntado por la insistencia del PSOE en rechazar esta consulta en Cataluña.

Por tanto, considera "de sentido común" que sean sus socios en esta comunidad los que ocupen un Ministerio que asuma el planteamiento de "soluciones" a la realidad plurinacional del país. "No es una línea roja, es lo que marca el sentido común", ha apostillado. Aunque no ha querido poner nombre a esta cartera, ha admitido que estaría encantado de que se denominara 'Ministerio de Plurinacionalidad', como le ha propuesto un informador, y que no vería mal que la ocupara el portavoz de En Común en el Congreso, Xavier Domènech, muy próximo a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau.

España tras las elecciones generales
Sánchez negocia con el PNV reconocer la nación vasca y darle el control de los presos de ETA
Los nacionalistas vascos insisten en que el 'derecho a decidir' es prácticamente innegociable
Europa Press www.vozpopuli.com 23 Enero 2016

Bilbao.- El líder del PSOE, Pedro Sánchez, sigue buscando apoyos donde puede para hacerse con el Gobierno en el caso de que Rajoy no tenga los apoyos suficientes. Con el PNV dispuesto a hablar, el dirigente socialista tinen claro que no descarta reconocer la nación vasca y darle el control de los presos de ETA a la comunidad autónoma, exigencias que los nacionalistas vascos muestran.

De hecho, epresidente del PNV de Álava, Xabier Agirre, ha insistido este viernes en que, para que su partido se involucre en la conformación de un Gobierno central, se tiene que reconocer a Euskadi como nación, el derecho a decidir su futuro y una relación de bilateralidad con el Estado, aunque "sin romper absolutamente nada". En una entrevista concedida a Onda Vasca, Agirre ha considerado que en el Estado "no hay una cultura del acuerdo, seguramente fruto de esa alternancia durante años del bipartidismo". Además, ha asegurado que echa de menos, "en la situación que se está viviendo a nivel del Gobierno español, la cultura del diálogo, del pacto y del acuerdo".

A su juicio, "hay que hacer de la necesidad virtud" y ha señalado que en Euskadi hay experiencia de "no mayorías absolutas en casi ninguna de las instituciones" y ha indicado que "se aprende" a acordar. "Pero, para aprender las cosas y, sobre todo, para intentar hacerlas bien, hay que practicar y yo veo que del Ebro para abajo esto se practica poco", ha dicho.

El dirigente jeltzale ha admitido que su partido, con seis diputados, no es "imprescindibles" en el sentido de que no aporta "un gran número" de representantes, pero sí puede ser "absolutamente necesario en algún determinado momento y depende de qué fórmula de Gobierno se pueda llegar a concretar". "Nosotros lo que tenemos muy claro es que, para involucrarnos en cualquier operación de Gobierno en Madrid, quien pida nuestro apoyo tiene que tener muy claro que nosotros lo que queremos alcanzar es, sin romper absolutamente nada, primero, un reconocimiento claro y diáfano de que Euskadi es una nación; segundo, de que este pueblo tiene derecho a decidir su propio futuro; y tercero, que las relaciones con el Estado tienen que estar basadas en un criterio de bilateralidad", ha destacado.

Xabier Agirre ha indicado que "no puede ser que se alcancen determinados acuerdos y, luego, mediante leyes de bases, mediante decretos-leyes, etc, eso se vaya al traste". "Quien tenga más o menos claro que ésa es la opción sobre la que habrá que hablar y negociar y que ésa es la opción del PNV, si se nos llama, estaremos", ha añadido.

RAJOY
En este sentido, ha apuntado que al líder del PP, Mariano Rajoy, "en estos temas, ni está ni se le espera". "Con el señor Rajoy han sido cuatro años de absoluta negación del diálogo, no sólo a nivel de partido, sino con las propias instituciones vascas y el propio lehendakari", ha subrayado.

En cuanto al secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha señalado que desconoce si le dará vértigo, pero, "para todos estos temas, hay vías absolutamente legales, bien con una modificación de la Constitución o bien con la otra vía, que puede ser una interpretación más laxa de lo que son los derechos preconstitucionales de este pueblo, los derechos históricos". A su juicio, serían fórmulas "sin estrambotes y si romper nada", pero sí se precisa, para ello, "voluntad política". "Dos no se entienden si a uno no le da la gana", ha indicado en alusión al PP.

Con la predisposición del PNV a negociar, Pedro Sánchez no descarta darle las competencias penitenciarias necesarias para ocuparse de los presos de ETA a cambio de su 'sí' en la investidura que, de no formar Gobierno Rajoy, intentará en el Congreso.

La número 3 de Junts pel Sí dijo que los padres que quieren enseñanza en castellano son “maltratadores”
Okdiario 23 Enero 2016

La número 3 de Junts pel Sí acusó en 2011 a los padres que quieren que sus hijos sean educados en castellano de "maltratadores".

Muriel Casals era en 2011 presidenta de Òmnium Cultural. En una entrevista en TV3, fue preguntada por la lengua vehicular en la educación, a lo que respondió: “Los padres que quieren también enseñanza en castellano en Cataluña están abusando de sus hijos, están maltratando a sus hijos”.

Casals se refirió así a quienes piden el estricto cumplimiento de la doctrina del Tribunal Constitucional en esta materia, pero a su juicio “la inmersión es intocable” y “no se puede dar ni un paso atrás”, mostrándose “indignada” y “triste” por quienes piensan lo contrario.

En este momento es diputada en el Parlament de Cataluña por Junts pel Sí (JxS) tras ir de número 3 en las listas de la coalición independentista, puesto al que llegó gracias a acciones, también en aquella ocasión, como justificar “una cierta violencia” para cambiar “el orden existente”.

La RAG dice que el Consejo de Europa avala su oposición al decreto del gallego
La Academia entiende que la Xunta está obligada a tomar medidas para normalizar la lengua
Redacción / La Voz 23 Enero 2016

El informe emitido por el Consejo de Europa en el que este organismo mostraba su preocupación por el efecto negativo de la reducción gradual del gallego en la enseñanza es, en opinión de la Real Academia Galega (RAG), un espaldarazo a su posición contra el decreto del plurilingüismo de la Xunta. En su estudio sobre la aplicación de la Carta Europea de Linguas Rexionais e Minoritarias en España identifica «problemas importantes», y entre ellos cita expresamente la reducción de la enseñanza en gallego.

A juicio de la Academia, ese informe constata que la Xunta incurre en un flagrante incumplimiento de la Carta en España, tal como denunció en su día la RAG en los recursos que presentó ante el Tribunal Supremo y ante el Constitucional. En consecuencia, el informe del Consejo de Europa «pon tamén de relevo a falta de fundamento da sentenza do Tribunal Supremo que rexeitou o recurso da RAG que incluía, entre outros motivos de impugnación, esa vulneración» y evidencia al mismo tiempo «a falta de rigor do Constitucional ao non admitir a trámite o recurso de amparo posterior», dice la Real Academia.

El comité de expertos subraya que el decreto del plurilingüismo tiene un impacto muy negativo, al fijar un máximo del 50 % de las horas de enseñanza en gallego, al tiempo que prohíbe expresamente la enseñanza en gallego de determinadas asignaturas. Añade, además, que en la educación infantil el gallego solo está presente en un porcentaje del 6,57 % en las siete ciudades.

Otra de las cuestiones en las que incide el Consejo de Europa es la situación del gallego fuera de Galicia. En este aspecto, apremia a las autoridades a actuar con decisión en la promoción del idioma en Castilla y León y Extremadura. Y llama la atención también sobre las carencias, en materia de derechos lingüísticos, por parte de la administración del Estado, la justicia y la sanidad.

Todos estos argumentos del informe dan pie a la Academia Galega para apuntar que tanto la Xunta como el Gobierno central están «moral e legalmente obrigados» a tomar medidas para la normalización del gallego.
El comité de expertos consultó a la Real Academia

A la hora de elaborar su informe, el comité de expertos del Consejo de Europa consultó a varias instituciones, entre ellas la propia Real Academia Galega. Esta elaboró un informe en el que alertaba de la situación de la lengua en ámbitos como la educación o la justicia. La RAG considera que el documento elaborado por el comité de expertos «faise eco» de la llamada de atención de la Academia Galega.

Consejo de Europa: destrúyanse.
Nota del Editor 23 Enero 2016

No recuerdo la cantidad de disparates que el "Consejo de Europa" ha cometido en su indignante ejecutoria, pero sin duda que mostrar su preocupación por la reducción microscópica de la imposición brutal de una lengua regional es uno enorme, lo mismo que aquel otro sobre las lenguas minoritarias. Así que por favor, destrúyanse.


 


Recortes de Prensa   Página Inicial