AGLI Recortes de Prensa   Lunes 25  Enero  2016

¿Frente Popular o república bolivariana?
Roberto Centeno El Confidencial 25 Enero 2016

Siempre que el PSOE ha gobernado España con la extrema izquierda y los nacionalistas, nos ha llevado al desastre. Los políticos socialistas que se hicieron cargo del poder en abril de 1931 eran, aparte de unos ineptos, unos intervencionistas radicales: una combinación explosiva, ya que si el que interviene no tiene la menor idea de lo intervenido, el desastre está servido. El prestigioso historiador inglés Antony Beevor resume así la desastrosa gestión económica de la República: “Desde 1931 la inversión privada había caído en picado hasta llegar en 1936 a alcanzar los valores de 1913”. Las consecuencias económicas de la victoria electoral de la izquierda serían devastadoras: “Los obreros reivindicaron grandes aumentos salariales, mucho más allá de lo que podían soportar las fábricas y las explotaciones agrarias. La huelgas se multiplicaron, creció el desempleo, y el valor de la peseta se desplomó en los mercados exteriores”.

La peseta perdería en 25% de su valor en los dos primeros años de gobierno, que llevaron a España a una profunda crisis en 1933. Los 'historiadores' izquierdistas cuentan que fue debida a “la traición de empresarios y banqueros para sabotear la República”, cuando la realidad es que el Gobierno de la República actuó con la incompetencia económica más absoluta. Su única preocupación, como nos recuerda el profesor Juan Velarde, fue la destrucción de los logros económicos de Primo de Rivera, los mayores de la primera mitad del siglo XX. Ortega y Gasset, en su discurso ante las Cortes Constituyentes de julio de 1931, afirmó que “si el régimen hoy naciente no triunfa en la economía, no tiene porvenir” y, espantado por la ineptitud del Gobierno, clamó: “Es menester que encarguéis [la economía] a las personas más autorizadas que en España haya y, si no hay bastantes, traedlas del extranjero”.

Marcelino Domingo, ministro de Agricultura -del que Alcalá-Zamora decía que “estaba tan ayuno de preparación, que era incapaz de distinguir el maíz de las algarrobas”-, con el mito republicano del 'pan barato' decidió importar grandes cantidades de trigo a finales de 1931, pero, cuando en 1932 este trigo estaba llegando, se recogió la mayor cosecha en años. El exceso de oferta hundió los precios y sumió a los campesinos en el hambre y la miseria. El otro mito republicano, la 'peseta fuerte', sostenido en un cambio artificial, nos dio la puntilla. En 1933 la izquierda perdió el poder, que intentó recuperar en octubre de 1934 alzándose en armas contra el Gobierno legítimo, y que recuperó con el fraude en las urnas de febrero de 1936, en cuya campaña el socialista Largo Caballero aseguró que “si no ganamos, iremos a la guerra civil”. El caos generado, las ocupaciones de tierras y fábricas, hicieron caer la renta per cápita un 13% en julio.
¿Qué ocurriría con un Frente Popular hoy?

Han pasado 85 años, pero los rasgos esenciales de la izquierda se mantienen intactos: incompetencia, sectarismo y promesas mucho más allá de lo que la economía puede soportar. Todo ello se une a una crisis económica internacional (que, aunque no es la Gran Depresión -que fue la que acabó con la dictadura de Primo de Rivera y trajo la República-, no deja de ser una gran crisis), al cese de la inversión extranjera y a la fuga de capitales, y todo ello nos coloca en una situación parecida a la de 1931, aunque en parte peor y en parte mejor. Peor porque Pedro Sánchez es un tonto malo que no le llega a la suela del zapato a Azaña o a Prieto, y al que solo mueven el odio y la ambición, odio ciego hacia la derecha en general y hacia Mariano Rajoy en particular, y una ambición sin límites, aunque carece de programa de gobierno alguno. Quien sí tiene claro lo que quiere es Pablo Iglesias, cuyo desprecio por la ley y las instituciones es total, y que ya le ha nombrado seis ministros -tres carteras económicas, más Educación, Interior y Defensa- con él como vicepresidente. ¡Lo ha ninguneado de forma inmisericorde! Los barones tienen difícil frenarle, Sánchez puede convocar una consulta a las bases -o Podemos o Rajoy, que ya ha dicho que no se va ni en broma-, y probablemente la ganaría.

Sin embargo, pertenecemos a un área de moneda única, que es la que ha impedido la quiebra del país endeudado por Rajoy hasta la locura, y la capacidad de Sánchez y sus secuaces para llevar a cabo una política económica suicida es muy limitada. El déficit oficial de las administraciones públicas en 2015 ha sido de 53.000 millones de euros, aunque el real puede acercarse a los 60.000 millones, similar al de 2014. Es decir, ¡con el 12% del PIB de la eurozona tenemos el 26% del déficit público! Eso no se lo van a tragar ni Bruselas ni los mercados, por mucho blindaje que suponga el dinero del BCE. En la última subasta del Tesoro, los tipos de interés que han tenido que pagarse en los bonos a tres años doblan los de la subasta anterior, y lo que es peor: no han conseguido todo el dinero que se habían propuesto.

Además, como ya he venido explicando -y en contra de las mentiras de Rajoy y De Guindos-, el crecimiento en 2015, impulsado por el gasto y la inversión electoralista, es menor que la cifra oficial -2,5%, según los modelos de la Autoridad Independiente Fiscal- y las cosas van a peor. El frenazo de la inversión extranjera , el 'efecto riqueza' -por cada 10 euros de pérdida de valor en bolsa se reduce uno el consumo- y la salida de capitales, que empieza a ser masiva, llevarán el crecimiento a menos del 1% a final de 2016. Además, según la Contabilidad Nacional, la riqueza o PIB creada en los nueve primeros meses del pasado año fue de 26.600 millones de euros, mientras que la deuda del Estado en circulación (exc. BdE) creció en 43.000 millones, y eso, lo he repetido varias veces, no es salir de la crisis: eso es ir directos al abismo. Dicho en román paladino, el margen que tendría una futura 'banda del gasto' para acelerar el gasto es casi nulo.

El tema más preocupante de un posible Gobierno de Frente Popular es que incrementaran la fiscalidad sobre la clase media hasta completar su liquidación, ya iniciada por el PP. Los ricos no tienen problema, porque de un lado no pagan impuestos a través de las sicavs, un invento socialista de los años ochenta, y además las están sacando de España, así que será la clase media quien pagará el pato. Aquí hay una falsedad inaudita, resulta que no es que gastemos mucho -con dos millones de enchufados-, sino que ingresamos poco. La razón de esta mentira oceánica es que todas las comparaciones se hacen con el PIB oficial, que es un 20% superior al real, pero si medimos la presión fiscal sobre la familia media, que es como hay que hacerlo, es la más alta de toda la OCDE.
A Rajoy no le importa ni el PP ni España

Me decía un prestigioso cirujano, amigo mío, que si Rajoy tuviera vergüenza y honor, aún podría prestar el único servicio a España de toda su vida, actuando como la madre del juicio de Salomón, que prefería salvar a su hijo en lugar de matarlo, aunque fuera otra persona quien se quedara con él. Afirma Rajoy que solo hay una alternativa razonable: un pacto entre PP, PSOE y Ciudadanos. Sea entonces consecuente y anuncie que, como el interés de España está por encima del partido y del suyo propio, al objeto de que Sánchez no pacte con Podemos, ofrece el apoyo incondicional del PP para la investidura de Sánchez como presidente y simultáneamente presente su dimisión irrevocable. Nada más lejos de la realidad: Rajoy declina ir a la investidura, pero no renuncia a nada y espera a que Sánchez se estrelle. Si España se hunde entre tanto, pues mucho mejor, ahí está él como salvador.

Me explica un alto cargo del Gobierno que durante las últimas semanas Rajoy ha permanecido prácticamente encerrado con el inefable Arriola -el mayor experto mundial en explicar por qué no han sucedido cosas que él había asegurado que iban a suceder-, sin recibir a nadie. Ni a Moragas -que tenía redactado ya su discurso de investidura-, a quien culpa de haber realizado una pobre campaña, ni a Soraya Sáenz de Santamaría, con quien se ha abierto una enorme brecha de confianza a raíz de la denominada por Iglesias 'operación Menina', ni a nadie. En una situación crítica para España, no ha tenido a bien reunirse con los 'líderes' de su partido -unos paniaguados inanes, a quienes, con razón, trata como si fueran el servicio-, aunque en la 'conversación trampa' en la que le hicieron creer que hablaba con Puigdemont, afirmó tener la agenda vacía y estar dispuesto a reunirse con este traidor. Una indignidad inimaginable en un presidente de Gobierno del mundo civilizado.

De otro lado está el programa de Iglesias, que reserva para sí todo el poder efectivo. Gasto social sin preocuparse de cómo va a financiarlo, rechazo frontal al TTIP o acuerdo de comercio trasatlántico entre EEUU y la UE, dejar muy claro que no está dispuesto a cumplir los objetivos de déficit y referendos de independencia en toda España, empezando por Cataluña. Lo primero nos llevaría inexorablemente al corralito, igual que en Grecia, y lo segundo sería un golpe de Estado, el “asalto a los cielos” en su terminología. ¡Y eso pretende conseguirlo con solo 40 diputados y 29 asociados! Es decir, el resultado puede ser peor aún que un Frente Popular bis: un régimen totalitario bolivariano decidido a romper España. Por ello, les repito algo en lo que vengo insistiendo desde hace un año, mantengan en casa en efectivo el dinero que necesiten para vivir un año, y ¡háganlo ya!

Y luego, quedan los 'poderes fácticos'. Se dice que la izquierda tiene más escaños que la derecha, lo que no es verdad. Las derechas separatistas -DL y PNV- suman 14 escaños, que son definitivos. ¿Cómo es posible que las burguesías catalana y vasca, a quien representan, estén dispuestas a permitir que por acción u omisión de quienes les representan pueda instalarse en España un Frente Popular bis o un régimen bolivariano? ¿Acaso Caixabank, el conde de Godó, Repsol, Iberdrola, BBVA, etc. carecen de poder para que cuatro aventureros que se han 'apoderado' de sus votantes entren en razón? Simplemente, les es más cómodo comprar a la izquierda que enfrentarse a ella. Están instalados en la corrupción, la suya a través del BOE y la de la clase política a través de las prebendas y las puertas giratorias.

Casi cuatro lustros de Transición han demostrado y convencido al Ibex del inmenso poder de la corrupción sobre la clase gobernante. Es superior a toda ideología. A todo programa. A todo proyecto. Superior, en definitiva, al modo de vivir anterior a la llegada a los cargos públicos. La política en España es el gran mercado de colocación de las ambiciones primitivas de la izquierda. Los oligarcas del Ibex no temen a la izquierda, se limitan a comprarla. La izquierda tradicional de origen marxista se ha transformado en una izquierda de prebendas o subvencionada. Los recién llegados como Podemos, que sin haber gobernado se ha dejado ya corromper por los regímenes más despreciables del mundo, ¿cómo no van a querer entrar en este sucio juego que tanto expolio, sudor y lágrimas está ocasionando al pueblo español?

La guinda del pastel es el ridículo del Rey, a quien Rajoy ha ninguneado igual que Iglesias a Sánchez. Le dice que se presentará a la investidura, el Rey se la ofrece y al día siguiente le dice que no, que declina, pero, eso sí, que ni dimite ni se va, y que ya le dirá más adelante si quiere que se la vuelva a ofrecer. ¿En qué lugar del planeta se ha visto algo semejante? El desprecio del jefe de Gobierno por las instituciones en general y por la monarquía en particular resulta inaudito. Claro que don Felipe, que ha actuado como un niñato contándole a Sánchez las confidencias de Iglesias y que, con su postura ante los separatistas catalanes, ha incumplido escandalosamente su obligación de “mediar y arbitrar”, ha perdido el derecho a ser respetado. Ante esta degradación de la institución, Iglesias tiene el campo libre para proclamar un república bolivariana si toma el poder, que es lo que dijo que haría en su proclama 'Understanding Podemos'.

La siguiente fase de la guerra de divisas
Daniel Lacalle El Confidencial 25 Enero 2016

“From its creation in 1913, the most important Fed mandate has been to maintain the purchasing power of the dollar; however, since 1913 the dollar has lost over 95 percent of its value”. James Rickards

La semana pasada, los activos de riesgo se dispararon ante las palabras del presidente del BCE, Mario Draghi. Una palabra resaltaba sobre las demás “ilimitado”. ¿Ilimitado?

¿De verdad pensamos que la política expansiva de un banco central puede ser ilimitada sin tener enormes repercusiones?

Se ha llegado a tal nivel de locura intelectual que en algún foro he llegado a leer que la devaluación constante es buena porque todo el mundo la hace. Vamos, la mayor estupidez que uno podía leer, como pensar que las guerras son buenas porque casi todos los países las llevan a cabo.

Hasta ahora la guerra de divisas parecía hasta una buena idea porque la economía a quien todos queremos exportar y vender, China, no participaba de ella. Y una devaluación minúscula de su moneda local ha creado un efecto dominó global que el BCE esperaba contener abriendo más el grifo. La promesa era clara, en marzo puede inyectar todavía más liquidez a un mercado en el que con 720.000 millones de euros de inyección se genera una liquidez excedentaria de 565.000 (deduciendo la que ya había antes de lanzar el programa de recompras).

La respuesta monetaria no se corresponde con una mejora de las expectativas de crecimiento real, y por lo tanto, se pasa a una tercera fase de la guerra de divisas.

La primera es que la moneda de reserva global devalúe de manera agresiva, exportando inflación a todas las economías dolarizadas y creando hiperinflación en activos de riesgo.

La segunda supone que le sucedan otras monedas con el objetivo de suplir problemas estructurales demográficos, endeudamiento y de sobrecapacidad con un aumento de liquidez que busque generar una demanda artificial.

La tercera es peligrosa porque ya no se trata de un movimiento defensivo para amortiguar excesos de crédito y capacidad pasados, sino que se convierte en un movimiento ofensivo que busca anular al contrario y hacer que sus medidas de política monetaria no prosperen.

Esa tercera fase es la más dañina, porque las otras pueden crear burbujas, o perpetuar ineficiencias y sobreendeudamiento, pero se le concede un cierto nivel de “bondad”. Ustedes lo habrán oído en muchas ocasiones, el famoso “habría sido peor”.

Por supuesto, la guerra de divisas siempre se niega por parte de los que la llevan a cabo.

No es una casualidad que la actividad de comercio global se ralentice a crecimientos mínimos históricos durante una guerra de divisas. No se exporta más por devaluar, sino por mayor valor añadido. Japón es el ejemplo paradigmático del fracaso del exceso monetario.

Pero hay algo que muy pocos comentan. La guerra de divisas, cuando entra en esa tercera fase, tiene un impacto muy relevante en los activos financieros.

Las bolsas no suben como en la primera fase, de hecho caen porque la guerra de divisas lleva a las monedas de reserva a fortalecerse a pesar de las políticas expansivas y la liquidez excesiva lleva a tomar menos riesgo, no más. ¿Por qué? Por la evidencia de la ralentización.

La velocidad del dinero -que mide la actividad económica- no solo cae, sino que la pérdida de poder adquisitivo de las monedas entorpece el crecimiento del consumo y la mejora del endeudamiento. Estamos exportando desinflación a todo el mundo.

Los bancos centrales pasan de dar confianza a generar miedo. Si llevan a cabo políticas expansivas cuando hay liquidez excesiva y las economías se recuperan, dan la sensación de que saben algo que los agentes económicos desconocen. El hecho de que se equivoquen en estimaciones tanto como lo hacen, genera mayor incertidumbre.

No ha habido un solo caso relevante en el que una moneda que haya entrado en la cesta del FMI no se haya lanzado a devaluar de manera muy importante aprovechando su condición de “reserva”. Si el motor del crecimiento del mundo se lanza a hacer lo mismo y se responde agresivamente para “anular” ese impacto, no podemos pensar que los activos de riesgo van a responder con euforia. Es la constatación de lo contrario a lo que se supone que se dedica un banco central.

¿No estamos aún en esa tercera fase? ¿Los bancos centrales hacen bien en poner un suelo a los activos de riesgo? Puede que veamos en los próximos meses si esa inyección adicional tiene un efecto real positivo o no. Porque el error de los que piensan en la guerra de divisas como un cataclismo es pensar en debacles, en vez de un largo, penoso y complicado proceso de estancamiento y endeudamiento.

El error de juicio de los optimistas -y los pesimistas- es pensar que “como no ha habido un enorme cataclismo, todo va bien” o predecir el colapso. No, no tiene por qué. Pero es un hecho incuestionable que empobreciendo y asaltando al ahorrador y al eficiente para subvencionar al endeudado y al obsoleto estamos perpetuando una crisis global de exceso de capacidad y desinflación.

Gobierne quien gobierne, perderá la derecha
Editorial  www.gaceta.es 25 Enero 2016

Gobierne quien gobierne, lo hará contra la derecha. No contra la derecha política, que esa se ha reciclado ya en un partido socialdemócrata tipo años 80 como es el actual PP. Tampoco contra la derecha económica, que esa lleva años apoyando –por miedo, por complejo o por estupidez- a la izquierda y a los separatistas. No: gobernará contra la derecha social, la derecha de principios, es decir, toda esa gente que sigue creyendo en la unidad nacional de España, en las libertades personales, en la economía libre y los impuestos bajos, en el sentido cristiano del orden social y de la justicia, en la familia natural, en el derecho a la vida, en la vigencia de la cultura propia frente al desbarajuste de la mundialización; toda esa gente que en España, desde hace años, carece de partido propio por la traición del PP de Rajoy y el asedio brutal de la mayoría mediática.

Gobierne quien gobierne, lo hará la izquierda. Porque o bien forma un gobierno agónico el PP bajo la vigilancia del PSOE, o bien forma un gobierno agónico el PSOE del masoquista Sánchez bajo la fusta sádica de Podemos. Y en cualquiera de los dos casos, tendremos un país con la unidad nacional puesta en entredicho, con la libertad de educación limitada o directamente cercenada por el Estado, con los impuestos por las nubes para sostener un modelo insostenible, con la comunicación de masas intervenida por poderes oligárquicos, con aborto libre, homosexualismo oficial, ideología de género y revanchismo social vía “memoria histórica”. Tendremos todo eso porque ese es el paisaje que dibujó el PSOE de Zapatero y que el PP de Rajoy ha convalidado. El PP de Rajoy y Soraya no sólo ha convalidado todo eso, sino que, además, se ha dedicado a desmantelar obstinadamente a todo lo que se oponía a semejante estado de cosas, desde asociaciones civiles hasta medios de comunicación; asociaciones y medios que, sin embargo, constituían la base social del propio PP. Esa es hoy la situación.

Vale la pena preguntarse cómo hemos llegado hasta aquí. Todo esto no es sólo el fruto de un gobernante sectario –Zapatero- secundado por un incompetente –Rajoy-. No, todo esto es la consecuencia inevitable de la hegemonía ideológica de la izquierda, que desde hace cuarenta años ha venido imponiendo sus ideas, sus principios, sus criterios, su interpretación de las cosas, hasta el punto de decidir qué es el bien y qué el mal. Sólo en una atmósfera cultural así es posible que un grupo como Podemos obtenga un grado de legitimación social tan relevante. Hoy se llaman “progresistas” los nostálgicos de 1931, se llaman “demócratas” los que quieren marginar de la vida pública a media España y hablan de “modelo de país” los que se proponen dinamitar la unidad nacional. Y el coro mediático, muy mayoritariamente adoctrinado en los tópicos delirantes de nuestra izquierda, no es capaz de ver la contradicción. Porque, en su lógica deformada, no hay tal.

Salgamos como salgamos del actual lodazal –si es que salimos-, alguien debería plantearse seriamente la necesidad de dar un vuelco al paisaje. Un país que ha consagrado como argumentos dominantes de su vida pública la revancha de media España contra la otra media, la destrucción del proyecto nacional común, la execración de su propia historia, el desmantelamiento de su identidad tradicional y la supresión de la continuidad biológica de las generaciones, un país así es, por definición, un país condenado a muerte. La pregunta es si de verdad hoy, en España, alguien quiere sobrevivir.

Lenin-Sade
FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo 25 Enero 2016

SI PODEMOS forma gobierno con Sánchez como presidente invitado en pocos meses tendremos una dictadura comunista capaz de imponer la liquidación de España mediante la implantación del «derecho a decidir» en Cataluña, País Vasco, Navarra, Comunidad Valenciana, Baleares y Galicia. Ese Gobierno quedó perfectamente dibujado el viernes por Iglesias, que asumió Interior, Defensa, Economía, TVE (y Comunicaciones), Exteriores y Antiespaña, que eso haría el Ministerio de la Plurinacionalidad: acabar con la soberanía nacional española y sustituirla por repúblicas sovietizadas.

El soviet, mecanismo de democracia violenta o popular que sustituye la democracia parlamentaria o burguesa, quedó retratado en la puesta en escena del Lenin-Sade: a siniestra, ausente Moneydero, bufaba y apretaba los puños Errejón-Dzerzhinski, becario black y diplomado en escraches; tras él, Mamá Bescansa que abandonó al bebé para posar de ministra; a su diestra, el JEMAD de ZP, famoso por huir ante los piratas; detrás, una jueza canaria acusada de prevaricación; delante, un separatista catalán de los que respaldan al candidato del partido de Pujol; ah, y la última novia de Iglesias, la Bella Montero, a la que la memecracia compara con el perrito del cristal de atrás de los coches que decía siempre sí. Lo hizo, pero sus tuits son más serios: «#felipenoserasrey y todos los Borbones a los tiburones»; «#felipenoserasrey que vienen nuestros recortes y serán con guillotina»; «#felipenoserasrey porque hueles demasiado a Franco, a Thatcher, a Friedman, a Chicago boys»... Típica criatura podemita: mitad ignorancia crasa, mitad odio feroz.

Iglesias reestrena el 'Marat-Sade' del Living Theatre, nombre ideal para Podemos: un partido que es puro teatro, sin empresarios, obreros, sindicatos ni sector productivo alguno. Su base es sólo mediática: las radios -y plumas- del Comando Rubalcaba y las teles prestadas de Rajoy/Soraya (Atresmedia/La Sexta) para liquidar al PSOE y Ciudadanos y forzar a la clase media a votar a Rajoy. Pero el «tren blindado» de Iglesias, sea el Lenin de 'La revolución proletaria y el renegado (Pedro) Kautsky' o el Sade de 'Justine (Sánchez) o las desgracias de la virtud', lo fletó el CNI sorayino, que ahora desvela la prueba de la relación ETA-CUP-Podemos-Caracas, a ver si Masoch-Sánchez se pliega a Rajoy. Llega tarde.

Nunca pasa nada
Vicente Baquero  www.gaceta.es 25 Enero 2016

Unas colectividades que en Europa, y en España en concreto, han sido testigos en términos generales a pesar de coyunturas negativas, de una constante y progresiva mejora.

No es más que una frase, pero es una convicción inconsciente, ni confesada ni admitida, arraigada en una gran parte de la sociedad española. Se tiene desde hace muchos años, quizá desde la estabilidad y continuidad del régimen de Franco hasta la actualidad, pasando por la transición, de que lo sustancial en cuanto a orden, servicios y cobertura social, no puede sufrir alteraciones sustanciales. Incluso ahora se refuerza, psicológica y colectivamente, esa idea y ese sentimiento desde nuestra pertenencia a la Unión Europea. Es una creencia extendida irreflexiva característica de unas generaciones que no han conocido conflictos verdaderamente graves, que les hayan obligado a alterar su visión de la realidad o a tener que adaptarse a circunstancias esencialmente diferentes a las previstas.

Unas colectividades que en Europa, y en España en concreto, han sido testigos en términos generales a pesar de coyunturas negativas, de una constante y progresiva mejora desde los años 50 del pasado siglo de las condiciones de vida, alcanzando unos niveles impensables para la mayoría, jamás conseguidos en ningún lugar o época pasada.

Esta confianza irracional en que nunca se pueden perder las cotas de bienestar alcanzadas, fruto de una idea lineal del “progreso”, y que solo se puede ir a mejor, es una hipótesis no contrastada por la historia y la que induce a que una parte de la población se atreva a buscar con sus votos, ensayar nuevos proyectos sociales, políticos o económicos utópicos, al menos en sus planteamientos elementales, que nos pueden conducir a los mismos desastres y sufrimiento que dichos proyectos han llevado a la humanidad en el pasado.

Vestidos bajo aparentemente nuevos ropajes nos encontramos ante viejos conocidos, de nuevo estamos ante mesianismos anarquistas, dirigismos marxistas o dictaduras totalitarias. Nuevas minorías redentoras que buscan alcanzar el poder amparados moralmente en su deseo de ofrecer el paraíso en la tierra, los mejor intencionados, o simplemente dominar, los más pragmáticos para la satisfacción de sus personalidades ególatras.

Únicamente la ignorancia colectiva, y la falta de experiencia de unas generaciones, unida a una bien instrumentada campaña por parte de unos medios económica e ideológicamente condicionados, pueden, aprovechando los fallos y corruptelas del sistema, intentar alterar el orden constituido. Eso es a lo que nos estamos enfrentando: grupos bien definidos buscan cambiar no tanto el mecanismo político sino el concepto de vida que encarna nuestra sociedad. El objetivo es derribar el sistema. En nombre de una imprecisa demanda de honestidad y justicia, se busca instalar un régimen que ha llevado a la sujeción, miseria y muerte a millones de personas en el pasado y que todavía al día de hoy, en algunas partes del mundo sigue esclavizando a sus poblaciones en nombre de unos ideales abstractos o de las ansias de poder de unos autócratas indecentes.

Esto que es obvio, parece no entenderlo un gran número de personas, que irremisiblemente solo se darán cuenta cuando quizá sea demasiado tarde para rectificar, y algunos ni aun así… Es una cuestión de fe o de intereses inconfesables. ¿Es que solo una catástrofe puede despertar el sentido común de los humanos? Si eso es lo tiene que suceder para recuperar la racionalidad, será que estas personas tal vez merezcan padecer lo que a continuación venga, pero lo injustificado del asunto es que hay igualmente muchas personas, la mayoría, que no se merecen tal escarmiento y sin embrago se verán sometidos a las mismas consecuencias de tales maniobras por las estrategias perversas de los partidos, unos por acción y otros por omisión.

Hemos querido pasar de un sistema autocrático a un sistema democrático y hemos acabado en un sistema de partidos en el que los jefes de los mismos ejercen de dictadores, es decir hemos vuelto a las autocracias, en plural, pues la autoridad del “jefe” está por encima de cualquier consideración, al menos en el corto plazo.

Lo que pasa es que esa complacencia de que al votar, no pasa nada es falsa, como si el sistema fuera indestructible, como si no hubiera que luchar día a día con competencia para mantener nuestro nivel de vida; si estos partidos no consiguen superar sus diferencias personales y lo que sigue es una evidente ingobernabilidad, sí se pueden perder muchas cosas que hasta ahora hemos dado por irrenunciables. De Europa no podemos esperar más que nos den oxigeno, pero nos lo cobrarán, y lo tendremos que pagar en el mejor de los casos a costa de sacrificios, la “troika” no son los reyes magos, ni las reinas magas, y tampoco está en condiciones de extender cheques ilimitadamente, pues podría acabar tan quebrada como nosotros mismos.

No sé si la frase es veraz, si fue o no fue Negrin, el último presidente de la República Española, el que la pronunció al final de la guerra civil, pero en todo caso es muy ilustrativa de la idea que estoy intentando transmitir: “No pasa nada…-dijo - y si pasa da igual… –continuó.” ¡Vaya si pasó! A él y a todos los demás... La única diferencia fue que él acabó sus días cómodamente, satisfaciendo su pantagruélico apetito lejos del país, mientras al resto ya conocemos la historia.

Rajoy debe hacerse el 'seppuku'
José García Domínguez Libertad Digital  25 Enero 2016

La prima de riesgo de los Estados Unidos de América es superior en 50 puntos básicos a la del Reino de España (según el último cierre, el del viernes pasado). He ahí todo el miedo real que los mercados experimentan ante la eventualidad del Frente Popular. De los dos argumentos recurrentes que se manejan para instar a que se evite la repetición de las elecciones, Cataluña y la economía, solo el primero posee alguna consistencia genuina. Lo sustantivo de la cuestión económica, desengáñense los ilusos si alguno queda, resta fuera del ámbito de influencia del Estado-nación. A esos efectos, nada de lo en verdad importante va a cambiar por el hecho de que en el Consejo de Ministros tomen asiento representantes del PP, de PSOE o de Ciudadanos. La fantasía de que la crisis estructural, ontológica, crónica, que sufre el aparato productivo español sería susceptible de una solución técnica,vía reformas que introduzcan eficiencia en sus arterias principales, no es más que eso, una fantasía regeneracionista.

El colapso económico del sur de la Zona Euro, del que España apenas supone una región periférica, es consecuencia directa de una decisión política, la implantación de la divisa común, y solo puede tener una solución política: la creación de un genuino Estado europeo presto a afrontar las transferencias fiscales y financieras propias de un Estado. Algo que no va a suceder ni mañana ni pasado mañana. Algo que incluso es probable que no llegue a ocurrir nunca. Mientras tanto, España seguirá quemando etapas en su proceso acelerado para transformarse en un país low cost, con arquitectos y bioquímicos trabajando de guías turísticos por cuatro chavos y un Estado del Bienestar llamado a la quiebra por la miseria tributaria con la que esos nuevos pobres con empleo pueden contribuir a sostenerlo. Queda, entonces, el problema catalán como prioridad primera del Ejecutivo de Madrid. Un tercio de los catalanes son y serán separatistas. Siempre ha sido así y siempre será así. Eso no tiene remedio.

El problema radica en que, tras la Gran Recesión, ese tercio secular ha crecido hasta el 47% del censo. Es el independentismo de nuevo cuño, el desesperanzado y en absoluto identitario de las víctimas locales de la crisis. Son los jóvenes sin futuro que hoy se agarran a una estelada como a un clavo ardiendo. Para acabar de complicar las cosas, aquí el independentismo no es mayoritario, pero el catalanismo político sí lo es. Todo dependerá, entonces, de que los catalanistas que ahora se muestran deliberadamente ambiguos, Colau & Cía, se inclinen por una u otra postura. La bandera del referéndum, que es la que Puigdemont se apresta a recuperar tras la rocambolesca espantada de Mas, volverá a reagrupar a los catalanistas en torno a un mismo proyecto. Ocurrirá pronto. Llegado ese instante escénico, si Madrid se conduce con torpeza el independentismo puede llegar a devenir dominante. La condición necesaria y suficiente para una declaración unilateral de independencia que tal vez contara con algún asentimiento fuera de nuestras fronteras.

Urge desactivar semejante escenario atrayendo al campo constitucional a la tercera Cataluña. Y esa debiera ser la prioridad de un Gobierno formado por PSOE y Ciudadanos. Un Gobierno que respondiera a la voluntad de cambio tranquilo y sin estridencias que reflejaron las urnas en diciembre. Un Gobierno que, por responsabilidad de Estado, debiera hacer factible el PP con su abstención en la investidura. La reforma de la Carta Magna llamada a constituir el plato único de ese Ejecutivo con fecha de caducidad a dos años como mucho ofrecería la excusa perfecta para que Cataluña, junto al resto del país, pudiese dar de nuevo su asentimiento expreso al marco constitucional de la Nación. Un golpe demoledor contra la hiperlegitimación democrática de los separatistas. Algo bien factible que en última instancia solo dependería de la capacidad de sacrificio personal y del sentido de la responsabilidad histórica de un hombre: Mariano Rajoy.

Delenda est Hispania
Vicente Benedito www.vozpopuli.com 25 Enero 2016

"Delenda est Carthago" es una frase que con obsesiva reiteración pronunciaba Catón el Viejo al concluir cada uno de sus discursos ante el Senado romano, tuviera o no que ver con el debate que le hiciera intervenir. Nos situamos alrededor del año 150 a C., ante la última guerra púnica que serviría de pretexto a Roma para saquear y arrasar Cartago, como ninguna otra ciudad había sufrido hasta entonces. La expresión ha llegado hasta nuestros días representando la obsesión irracional por una idea fija que se persigue sin descanso hasta que se logra realizar.

Dos cuestiones recurrentes
Casi dos mil doscientos años después, en las últimas semanas, desde los resultados del 20-D, en nuestro país amanecemos a diario con dos recurrentes cuestiones que no cejan en su presión sobre los ciudadanos de a pie. Una de ellas la de la independencia de Cataluña y la segunda, la preocupante deriva de los partidos políticos tras los comicios celebrados el pasado mes de diciembre. Ambas cuestiones pueden llevar a la destrucción de España. Una por la vía política, la primera, la otra por el deterioro y la involución económica. Sobre esta última voy a centrar mi reflexión. De partida, habríamos de desechar la eventualidad de nuevas elecciones. En mi opinión, y por razonables dudas de merma de seguridad jurídica, creo que no solucionarían el problema de la inestabilidad política que tanto puede perjudicar el crecimiento económico y la atracción de las inversiones extranjeras. Una nueva convocatoria electoral produciría un crecimiento de la abstención entre los más decepcionados con sus representantes políticos: los dos grandes partidos y, en particular, así lo aventuran las encuestas, el PSOE. Esto último favorecería a quien transita por su flanco izquierdo, erosionando gravemente su caladero tradicional de votos: Podemos. ¿Cómo lo interpretarían los mercados?. No es disparatado pensar que con extrema preocupación. La ansiedad social no conduce a ningún lado, y en todo caso produce disminución de la libertad individual, crisis económica, más paro y un injusto y mal repartido bienestar social.

¿Qué solución tenemos?
Tan sólo Ciudadanos es el freno a una muy posible deriva del PSOE, perseverando en un pacto contra-natura de todos (izquierda radical, independentistas catalanes o vascos, etc.) contra el PP y a un enquistamiento de las posiciones del partido ganador de las elecciones, pero perdedor en materia de aritmética parlamentaria.

La cuarta potencia económica de Europa no puede estar tanto tiempo con un gobierno en funciones. Hace falta la unidad de nuestros políticos. Los ciudadanos no han reclamado un cambio desde la amalgama inescrutable de los partidos que pretende el Sr. Sánchez le aúpen hasta la presidencia del Gobierno. Ese posicionamiento del partido socialista es falso. Los ciudadanos han dejado claro que no quieren mayorías absolutas mal gestionadas. Quieren diálogo y pactos entre las fuerzas democráticas fiables y estabilizadoras. Lo contrario, la inestabilidad, como bien ha señalado C. Tajadura, representará menos inversión y competitividad y ello nos abocará, irremediablemente, a menor crecimiento económico y marcha atrás en la creación de empleo, esfumándose la recuperación de nuestra economía tan rápido como llegó.

Altura de miras
Necesitamos pues, que tal como exige el pueblo español, nuestros políticos tengan altura de miras y no antepongan sus intereses personales y partidistas a los generales de la nación. Tanto Rajoy como Sánchez deben dejar paso a otras personas para que con ellas, y con Rivera, se forme una gran coalición que saque a España de una más que probable destrucción. "Delenda est Hispania", parece que deseen algunos de nuestros políticos.

Me viene a la memoria, la frase atribuida a A.F.de Brinkechoff, "si hay algún idiota en el poder, es porque quienes le eligieron están bien representados". Tan demoledora como cruel y en todo caso suficientemente descriptiva.

Sigan alentando los bonos basura
Alejandro Inurrieta www.vozpopuli.com 25 Enero 2016

Los sesudos gestores de las principales instituciones de ahorro mundiales siguen alentando la ingeniería financiera para que sus clientes no saquen su enorme bolsa de liquidez ociosa que viaja por el mundo a la velocidad del sonido. Estos prohombres de la búsqueda de rentabilidad en un entorno de inflación cero y tipos de interés negativos siguen sorprendiendo con nuevas revelaciones en forma de bonos basura (high yield en la terminología políticamente correcta), cuya legislación traspuso el PSOE en España durante la era dorada de Solbes.

Esta franja de inversores, que acapara como se ha publicado recientemente más riqueza que la gran mayoría de población, se mida donde se mida, decidió que, ante la pésima política monetaria para sus intereses por parte de Bancos Centrales, tenía que desarrollar inversiones alternativas para poder rentabilizar toda esa bolsa ingente de liquidez, cuyo destino nunca debería ser la inversión productiva, sino eminentemente especulativa, como así ha sido siempre. Para ello, han contado con dos elementos cruciales: la ausencia de control y supervisión de este tipo de instrumentos y la existencia de paraísos fiscales, patrocinados por los propios gobiernos, para depositar transitoriamente el botín, cuando las turbulencias o los anuncios de cambios drásticos de la política de supervisión y control aparece en algunos países de la periferia, como España.

La realidad nos lleva a una paradoja: el volumen de fondos ociosos en el mundo ha alcanzado máximos durante la crisis, y la tasa de inversión real no para de descender, lo que ha llevado a la OIT a un pronóstico devastador: el desempleo a nivel mundial podría alcanzar en 2016 los 200 millones de personas, cifra que debería escandalizar a los magnates reunidos en Davos, pero que apenas le dedicarán 5 minutos del tiempo, tan preocupados por el devenir de los mercados bursátiles.

Esta atípica distribución de la riqueza, favorecida claramente por el acceso al ahorro en activos financieros, se explica únicamente porque los activos financieros, y no solo los bursátiles, no cumplen su función de búsqueda de financiación para la toma de decisiones de inversión. Cada vez más, la ingeniería financiera se ha puesto al servicio de la retribución exclusivamente del capital de esta elite que no tiene necesidad de invertir en activos reales, como en la economía tradicional, sino que busca únicamente el retorno personalizado e individualizado, como es, sin duda, la moda de la creación de valor para el accionista.

Uno de los mejores ejemplos de esta furibunda búsqueda del retorno del capital es la sucesión de burbujas creadas alrededor de los colaterales que se van poniendo de moda. Recuerden Terra y las puntocom o recientemente las hipotecas subprime en el sector inmobiliario y ahora el petróleo y el sector energético en general. El señuelo es siempre el mismo, como ya escribía Galbraith hace tiempo, Ud. compre, genere plusvalía y salga, si puede a tiempo, y si no, ya le rescatarán los contribuyentes. Parte de esta máxima se ha cumplido con el sistema financiero quebrado por la avaricia de esta elite, que invertía en derivados financieros, gracias al endeudamiento de la clase de abajo que se compraban el subyacente físico, atraídos por la revalorización continua del zulo que les vendía un comercial sin escrúpulos y sin formación de la Caja de Ahorros del barrio.

Así, en el año 2016, más del 50% de los bonos basura emitidos por empresas petrolíferas y casi el 72% de aquellos emitidos por empresas de metales y minería están al borde del impago, lo cual puede ser otra señal más del crash financiero al que parece nos tiene abocados este año bisiesto recientemente iniciado. Por eso el pánico que ha aparecido en los mercados tras el hundimiento de los precios del crudo, ya que grandes fortunas apostaron por este tipo de arriesgados productos durante la crisis, sin que nadie lo impidiera o lo regulase. No alcanzo a imaginar qué se podría hacer en el sector de la investigación farmacéutica o biomédica con sólo la mitad de esos fondos, ahora que ando buscando desesperadamente inversión para poder curar el Alzheimer, gracias al trabajo de investigadores del CSIC y la UAB. Pero esto es solo un momento de populismo y demagogia impropia de alguien que ha trabajado en el sector financiero.

Este auxilio financiero vino a paliar las necesidades de empresas muy endeudadas que no lograban financiación en los mercados y que encontraron estos filántropos que exigían rentabilidades de más de dos dígitos, cuando los réditos del mercado tendían a cero. Esto que siempre se ha achacado a los irresponsables jubilados que compraron preferentes o sellos, ahora el mercado y la elite se lamenta y sufre por estas fortunas que están haciendo pérdidas y que pueden dar al traste con algunos negocios de dudosa rentabilidad social, como es el caso del petróleo. Esta situación se intentó mitigar en 2015, pero hasta eminentes gurús como Carl Icahn ya alertaron de la posible ruptura del mercado de bonos basura en el año entrante. En el caso español, Abengoa es el prototipo de mecanismo perverso de financiación auspiciada por este tipo de activos.

El foco de tensión se concentra en EEUU, país emisor del 80% de este tipo de activos, siendo Europa un mercado más reducido, todavía. Pero el desplome del precio del crudo, acompañado por el de los precios de las materias primas en general, hacen previsibles estas previsiones, que junto a las tensiones de liquidez, son un buen termómetro de lo que puede acontecer en 2016. Ello va a sacudir los mercados bursátiles en general, y con ello la retribución de los CEO, verdaderos talibanes de las decisiones de inversión y retribución de los accionistas.

En resumen, si nada lo remedia, la tasa de inversión a nivel global seguirá declinando, el desempleo subiendo, pero a pesar de todo, la desigualdad crecerá y las rentas más bajas solo podrán seguir endeudándose para poder pagar las hipotecas, que ahora seguirán rumbo a generar retornos a ese 1% del capital mundial que vive de la especulación. La desfachatez de que el ahorro es positivo, dada la estructura actual, únicamente sirve para enervar más los ánimos a quién no sólo no puede ahorrar, sino que acumula deudas para que otros puedan batir al mercado en su búsqueda del 10% -15% de rentabilidad que merece su bolsa de capital. Y luego se extrañan que la gente vote como vota.

Héroes contra la ley del silencio de la corrupción
Juan Pina www.vozpopuli.com 25 Enero 2016

En 2006 España ratificó la Convención de Nueva York contra la Corrupción, de 2003. Los países firmantes se comprometieron a combatir la corrupción política, uno de los cánceres del estatismo. El artículo trigésimo tercero de este instrumento jurídico insta a la promulgación de leyes que garanticen la protección efectiva a los alertadores y denunciantes de tramas de corrupción política. Sin embargo, España sigue resistiéndose a proteger legalmente a sus whistleblowers. Nuestra proliferación normativa es enorme, pero nuestros políticos se niegan a proteger como es debido a quienes se chivan de sus cohechos. Por algo será.

Los sucesivos gobiernos del Partido Popular, del Socialista y otra vez del Popular, han ido aplazando esta cuestión mientras los pocos valientes que se atreven a hablar arrostran consecuencias muchas veces insoportables, que van desde la pérdida de sus empleos o de negocio para sus empresas hasta las más graves y diversas amenazas contra ellos mismos o contra sus familias, pasando por el acoso psicológico y la interposición de demandas cruzadas para tratar de amedrentarles o disuadirles. Los corruptos disponen para esto último de mucho músculo judicial, al poder hacer uso del departamento jurídico de ciertas administraciones o de los grandes partidos. Lo que se busca es la muerte civil de los denunciantes, y por supuesto desacreditarles sembrando dudas sobre los objetivos de sus denuncias.

La petición vigente desde hace cuatro meses en Change.org lleva ya cerca de doscientas mil firmas. Todos los políticos de la oposición se aprestaron a contestar, retratándose —imagino que a regañadientes— como favorables a la misma, pero el Partido Popular y Mariano Rajoy la han dejado hasta ahora sin respuesta. Con un par. Supongo que al PP le basta con el infumable brindis al sol de las medidas anticorrupción que Rajoy mandó redactar deprisa y corriendo en la legislatura recién concluida. Las aprobó obligado por las circunstancias a hacer “algo”, lo que fuera, en un periodo marcado por su inenarrable comparecencia ante las Cortes en 2013, con nocturnidad estival. El presidente del “Luis, se fuerte”, el presidente que —siempre presuntamente— lleva décadas cobrando de los compradores de decisiones políticas su sueldo de verdad, apenas supo parir unas medidas estériles y estúpidas, como por ejemplo limitar la financiación privada reconocida a los partidos políticos (¿qué pretendía, fomentar que se les financie a todos por debajo de la mesa, para extender aún más la barcenía? En cambio, a los estrategas del equipo mariano-sorayo ni se les pasó por la cabeza cumplir con lo que pedía ese tratado ratificado por España y redactar una sencilla ley de protección de denunciantes para equipararnos a otros países.

Es entendible que los Estados no protejan a quienes desenmascaran su esencia corrupta, y hasta los persigan. El Estado no es una institución neutra y aséptica que se ve injustamente utilizada por los corruptos: es en sí misma una estructura propicia a la corrupción, y lo es en mayor medida cuanto más crece, cuanto más se entromete en la economía, en la cultura y en nuestras vidas, y cuanta mayor es la discrecionalidad de sus administradores. Con independencia de sus ideas y de dónde hayan terminado refugiándose, personajes como Assange o Snowden merecen toda mi consideración por su valentía al enfrentarse a la mafia institucional y denunciar los gravísimos delitos gubernamentales. En España, personas como Fernando Urruticoechea, Albert Gadea, Carlos Martínez, Itziar González o, muy especialmente, Ana Garrido —la principal reveladora de la trama Gürtel— se la han jugado facilitando a los medios y a la Justicia abundante información sobre las tramas de unos y otros partidos.

A nadie puede sorprender que aparezcan con cierta frecuencia nombres vinculados a tramas del PP en casos del PSOE, y viceversa. Ahora, con un sistema de partidos a cuatro (más nacionalistas), nos encaminaremos seguramente hacia un marco similar al de la famosa tangentópolis italiana y su ley de silencio, la omertà. Proteger jurídicamente a los denunciantes de corrupción es una exigencia ética irrenunciable, pero el mecanismo principalísimo de lucha contra la corrupción es mucho más sencillo: consiste en quitarle poder al Estado y a sus representantes, sobre todo eliminando permisos, licencias y capacidad de inspeccionar arbitrariamente y por sorpresa. El cohecho es consustancial a la política colectivista y al sistema de gran Estado. Cuando todo depende de decisiones políticas, siempre hay alguien interesado en comprarlas, y poner más y más controles sólo sube el precio que paga el corruptor, llevándonos por el camino hacia un Estado policial. La única forma de impedir la corrupción es sustituir esas decisiones políticas por unas leyes estables, sencillas y poco sujetas a interpretación, que delimiten de forma clara lo que no puede hacerse. Mientras no se incurra en esas prohibiciones expresas, todo debe ser posible sin obtener permiso oficial, y todo proyecto particular debe hacerse realidad con, como mucho, una declaración responsable. Sólo así puede evitarse el correspondiente peaje ilegal: la visita a la histórica delegación del gobierno en Sevilla, el maletín al tesorero del partido en la calle Génova, el tres per cent en Barcelona o lo que sea.

Este PP estatista hasta el delirio ha habilitado en algunas administraciones públicas odiosos mecanismos de delación entre ciudadanos, impropios de una sociedad libre, y sin embargo no ha hecho nada por proteger a quienes delatan al político corrupto, sino todo lo contrario: “El acoso continúa —decía Ana Garrido hace unos meses, en una entrevista—. Lo llamo la tortura del siglo XXI. No es algo físico. Es un proceso en el que pierdes vida, trabajo, salud, no tienes tiempo de ocio ni tranquilidad. Y consiste en que ellos, y cuando digo ellos me refiero a esta mafia corrupta que no afecta a todos pero sí a una gran parte de los políticos, van tocando todos los puntos que son pilares fundamentales en tu vida”. La política colectivista, la de mucho Estado y poca Libertad, produce corrupción. La contrapolítica libertaria pasa necesariamente por apoyar a estos auténticos héroes contra el silencio.

La desigualdad de la riqueza en España está entre las más bajas del mundo
España es uno de los países con mayor igualdad real de Europa
www.latribunadelpaisvasco.com 25 Enero 2016

La creciente desigualdad entre los españoles se ha convertido en una de las mayores obsesiones de los partidos políticos, y en uno de los indicadores preferidos por los medios de comunicación para ilustrar las “devastadoras” secuelas de la crisis. La tesis socialmente más extendida es que España es uno de los países más desiguales de Europa y que esta expansiva desigualdad se debe al recorte de los salarios de las clases medias, dirigido a engrosar los sueldos de los altos directivos y los beneficios de las grandes empresas.

Sin embargo, tal como demuestra el Instituto Juan de Mariana en el informe de su nueva colección de “Mitos y Realidades”, La desigualdad en España: ¿Realmente es España uno de los países más desiguales de Europa?, esta narración constituye un relato tergiversado e ideologizado de la realidad social y económica del país. Y es que, al contrario de lo que suele afirmarse, una lectura pormenorizada y rigurosa de las evidencias disponibles indica que España se halla entre las sociedades más igualitarias del mundo.

Así, el informe redactado por Ignacio Moncada y Juan Ramón Rallo permite dar respuesta a los siguientes cinco mitos sobre la desigualdad en España:

Mito 1: España es uno de los países de Europa con mayor desigualdad en la riqueza.
La realidad es que España es uno de los países de Europa con menor desigualdad de riqueza. El índice Gini de riqueza (2015) para España es 0,67, uno de los menores de Europa junto con Bélgica (0,63) e Italia (0,67), y muy lejos de los países europeos con mayor desigualdad en la riqueza como son Dinamarca (0,89), Suecia (0,81), Austria (0,78) o Alemania (0,78). A las mismas conclusiones se llega si se analizan otras métricas habituales para medir la desigualdad de riqueza, como el porcentaje de riqueza en manos del 10% más rico del país o la ratio de la riqueza del 20% más rico frente al 80% menos rico. El motivo principal por el que España es uno de los países más igualitarios en riqueza es que la propiedad inmobiliaria está más extendida que en la mayoría de los países europeos.

Además, en el informe se analiza el hecho de que las mediciones habituales de distribución de la riqueza, por diversos motivos, no contabilizan algunos de los activos más importantes de la sociedad y ello introduce un importante sesgo al alza en los resultados de desigualdad. Los principales son el valor capitalizado de las pensiones públicas, el valor actual de seguros y servicios estatales (sanidad, desempleo y otras rentas o servicios) y el valor del capital humano. La contabilización de estos activos mostraría que la desigualdad en la riqueza en la realidad es sustancialmente menor de lo que las métricas muestran.

Mito 2: Determinar los niveles de desigualdad de renta es relativamente sencillo y los resultados son indiscutibles: España está a la cabeza de la desigualdad en Europa.
En materia de renta, las mediciones habituales sí parecen indicar que España se encuentra entre los países con mayor desigualdad en la distribución de la renta. Por ejemplo, el índice Gini de la renta (2013) para España es de 0,34, mayor que la media de la Unión Europea (0,31) y lejos de los países más igualitarios en renta como Suecia, Holanda o Finlandia (los tres en torno a 0,25). Sin embargo, esta medición es incompleta, pues se basa en rentas estrictamente monetarias. Si se le añade el valor de los alquileres imputados, el índice Gini de la renta de España (0,297) cae a niveles intermedios de desigualdad en el contexto europeo, comparable a los de Alemania (0,288) o Italia (0,291), e incluso inferior al de Francia (0,298). Además, de acuerdo con un estudio de la OCDE, si también incluyéramos otras rentas en especie que no se contabilizan en las mediciones, como servicios sanitarios, educativos o de vivienda social proporcionados por las Administraciones Públicas, el índice Gini para España se reduciría en torno a un 20%, una reducción en la media de la Unión Europea. La conclusión es que la desigualdad de la renta real en España, si bien no es de las menores de Europa, sí es sustancialmente menor de lo que se suele expresar una vez tenemos en cuenta rentas en especie como los alquileres imputados y servicios públicos no contabilizados. Estos matices proporcionan una visión más completa de la desigualdad real de la renta en España.

Mito 3: Los causantes principales de las desigualdades en la distribución de la renta en España son las abultadas rentas del capital y la desigualdad salarial.
Adicionalmente, el informe muestra que la principal causa de desigualdad en la renta para el caso español no son las diferencias salariales ni los rendimientos del capital, sino la extraordinariamente elevada tasa de desempleo. Por consiguiente, la forma de evitar que las desigualdades sigan aumentando es acelerando la creación de empleo y, para ello, nada mejor que aliviar los impuestos y las trabas administrativas que sufren autónomos y empresarios para generar riqueza y contratar. La solución no pasa por una mayor redistribución de la renta desde el Estado, sino por facilitar el crecimiento económico.

Mito 4: España es uno de los países de Europa con mayor desigualdad en el bienestar real de su población.
Múltiples autores afirman que la forma más adecuada de medir el bienestar real de la población no es midiendo la desigualdad de la renta sino la del consumo. El análisis de los datos de la desigualdad en el consumo arroja una conclusión clara: España se encuentra entre los países europeos con una menor desigualdad en el consumo. El índice Gini de consumo (2010) es de 0,22 para España, al nivel de Suecia o Bélgica (0,22 en ambos casos), y por debajo de países como Dinamarca (0,23), Francia (0,23), Italia (0,26) o Alemania (0,27). Similares resultados se obtienen al analizar la ratio entre el consumo del 20% de la población que más consume y el 20% que menos. Además, las métricas de consumo también omiten partidas que sesgan al alza los resultados de desigualdad, como el consumo de servicios sanitarios o educativos que la población.

Mito 5: España es uno de los países de Europa con menor movilidad social.
La realidad es que España figura como un país con una movilidad social intermedia en el contexto europeo, por encima de países como Alemania, Francia, Italia o Reino Unido, como muestran las medidas de elasticidad intergeneracional. La movilidad social hace que la desigualdad de la renta tienda a difuminarse entre generaciones. Por tanto, la desigualdad de renta de España, incluso teniendo en cuenta los matices anteriores, se diluye a un ritmo mayor que en los principales países de Europa.

En conclusión, España es uno de los países de Europa con menor desigualdad en la riqueza y en el consumo; además, es un país con una desigualdad de la renta intermedia en el contexto europeo si tenemos en cuenta el valor de los alquileres imputados y la movilidad social.

Mobilidad social: el nefasto impacto de las lenguas regionales
Nota del Editor 31 Enero 2016

En el informe del Instituto Juan de Mariana, se establece que: "Desgraciadamente, la disponibilidad de indicadores de movilidad social para el caso europeo es bastante escasa. Uno de estos indicadores, sin embargo, viene dado por la elasticidad entre la renta de los padres y la renta de sus hijos: una elasticidad muy alta es un indicador de baja movilidad social (los hijos de familias ricas siguen siendo ricos y los hijos de familias pobres siguen siendo pobres), mientras que una baja elasticidad implica mayor movilidad".

Ayer por la tarde asistí a la conferencia de presentación del informe por parte del profesor JR Rallo y coloquio orquestado por el profesor F. Capella y por razones varias no pude intervenir sobre este asunto de máximo intereses, así que voy a aprovechar la oportunidad perdida.

En la movilidad social hay al menos otros tres factores más importantes:

1º) La dificultad de intercambio de la vivienda en propiedad.

2º) El capital acumulado por el empleado en su empresa en función de los años trabajados, no como tal antigüedad sino como indemnización en caso de despido.

3º) La dificultad de hacer una vida de ciudadano normal tanto del profesional asalariado como de su familia, especialmente los hijos en edad estudiantil, a causa de la imposición lingüística. Hay que resaltar que la eliminación de esta dificultad tiene un coste cero y su existencia supone un muro infranqueable en las regiones donde el español es lengua impropia.

Hay otros factores que también influyen: el trabajo y la existencia de empleo para los demás miembros de la familia, los lazos y obligaciones familiares, la calidad de vida, educación, sanidad., etc.

En resumen, los economistas deberían hacer hincapié en los aspectos que impiden la  movilidad social y cuya eliminación tendría coste cero. No hay que añadir que las lenguas regionales, además de lo expresado, crean barreras en todo tipo de mercados: productos, trabajo, servicios, etc. A ver cuando se deciden a enfrentarse a este miserable estado de la cuestión.

FRANCIA EN EL DIVÁN IV
Francia, un país víctima de su propio Estado, inmovilista e ineficaz
JUAN PEDRO QUIÑONERO ABC 25 Enero 2016

Francia es víctima de un «ogro filantrópico», el Estado, que comenzó dándole prosperidad, gloria y esplendor, para terminar convirtiéndose en una pesadilla que recorta la prosperidad y alimenta una angustia social creciente, a través de sus «disfunciones».

Louis XIV, Napoleón y Charles de Gaulle crearon y modernizaron un Estado que François Mitterrand, Jacques Chirac, Nicolas Sarkozy y François Hollande han sido incapaces de adaptar a las nuevas realidades nacionales, europeas y mundiales, alejándose de los proyectos reformistas de Georges Pompidou y Valery Giscard d’Estaing.

Elegido presidente el mes de mayo de 2012, François Hollande se inscribe en la gran tradición reciente del inmovilismo de Estado, maquillado con arcaísmos retóricos como el «tratamiento social del paro» (subvencionar empleos temporales e improductivos), puesto en escena con una gesticulación burocrática en la que nadie cree (anunciando ocho «planes» contra el paro en tres años).

Giscard d’Estaing fue uno de los creadores del Sistema Monetario Europeo (SME, el origen último de la zona euro actual). Pero Mitterrand, Chirac y Sarkozy fueron incapaces de cumplir ninguna de las promesas de Estado negociadas entre los vecinos y aliados para «consolidar» la moneda europea. Peor, Hollande ha retrasado indefinidamente las promesas siempre aplazadas y ya realizadas por Alemania, Reino Unidos, Italia y España, donde los gobiernos de turno han reformado en distinta medida un Estado que en Francia sigue siendo un «ogro filantrótico», la definición canónica de Octavio Paz para denunciar las «disfunciones perversas» del Estado providencia moderno.

Eficaz perversidad
«Ogro filantrópico» que funciona en Francia con rara y eficaz perversidad, agravada durante la presidencia Hollande: el crecimiento de la fiscalidad coincide con el agravamiento del paro; el incremento de la deuda coincide con el incremento de los recursos fiscales estatales; la burocratización estatal de las grandes decisiones económicas nacionales coincide con la deslegitimación de un modelo político que representa mal o muy mal a un tercio del electorado…

En en el terreno cultural, Marc Fumaroli denunció en su día la conversión de la «cultura» en mera propaganda de Estado, durante el primer septenio presidencial de Mitterrand. En el terreno económico, Jean-Marc Daniel ha contado cómo presidentes, gobiernos y burocracia administrativa de izquierda y derecha llevan cuarenta años (desde la llegada al poder de Mitterrand, en 1981) mintiendo, engañando o intentando engañar a una opinión pública víctima de los sucesivos representantes de un Estado en crisis, comentando: «Francia no cumple desde 1978 ninguno de sus compromisos europeos, firma tratados que no cumple, adopta proyectos europeos sin aceptar su disciplina. Las relaciones con los aliados se deterioran, disminuye la credibilidad internacional».

Inestabilidad de fondo
Algunos historiadores, piensan que, en verdad, Francia vive una crisis muy semejante a la gran crisis nacional de los años 30 del siglo XX, que Pascal Ory describe de este modo: «Lo que hoy vivimos es algo más fundamental que la crisis nacional de 1930: la expresión de una cultura muy francesa de deslegitimación de las instituciones. Las grandes tradiciones de izquierda y derecha están en crisis; los sindicatos y los partidos son poco representativos. La atomización de la representación política y sindical crea una inestabilidad de fondo, agravada por el multiculturalismo, el populismo y la extrema derecha. A partir de ahí se crea una sensación de disolución de la identidad, utilizada electoralmente por el Frente Nacional de la familia Le Pen»

Escrache a Cervantes
Juan Blanco de Paz, traidor a Cervantes, sería un perroflauta que se adelantó a su tiempo, un visionario de aquello de la alianza de civilizaciones y de silenciar las agresiones de los refugiados a las europeas.
@ruben_olmeda  www.gaceta.es 25 Enero 2016

Estamos en una tranquila mañana de 1575, concretamente del 26 de septiembre, en un lugar entre la costa de Palamós y Cadaqués (Gerona), Miguel de Cervantes y Saavedra volvía a España con su hermano Rodrigo, embarcados ambos en la galera El Sol. Saboreaban la brisa de la Costa Brava cuando les salió al paso una flota turca comandada por un albanés con muy mala leche llamado Mami Arnaute y les apresaron, poniendo rumbo hacia Argel, donde Cervantes fue adjudicado como esclavo a un griego traidor y cabroncete de nombre Dali Mamí, seguramente como premio por la captura.

Cinco añitos se tiró el bueno de Cervantes como siervo del capitán griego en Argel, intentó escapar en cuatro ocasiones pero no tuvo fortuna, varias de ellas por la traición de los cercanos, como el caso del dominico Juan Blanco de Paz, inquisidor en Llerena (Badajóz) que fue capturado por los berberiscos de camino a Roma y llevado a Argel. Hoy en día este dominico podría haber sido asesor de Podemos, o de Zapatero, porque lejos de atacar a sus captores, escribió y presentó un memorial a las Cortes de Castilla, sobre "los muchos excesos de las personas que van a Berbería a rescatar cautivos y lo que importa remediarlo”. Es decir, un perroflauta que se adelantó a su tiempo, un visionario de aquello de la alianza de civilizaciones y de silenciar las agresiones de los refugiados a las europeas.

La madre de Cervantes consiguió pagar el rescate de sus hijos con la ayuda de los padres trinitarios (entendamos ahora el motivo de querer ser enterrado en el Convento de las Trinitarias de Madrid), primero Rodrigo y luego, a punto de ser enviado a Constantinopla, Miguel.

Ya en España y tras pagar deudas, realizar misiones en Portugal y trabajar en la logística de la Armada Invencible, se asienta en Sevilla para ejercer de comisario de abastos para los barcos reales, siendo nombrado recaudador de “tercias y alcabalas” posteriormente, que es como se llamaba al cobrador del frac en esa época. Hacer de Montoro le trajo problemas, digamos que en 1594 se entendía menos eso de “Hacienda somos todos”, máxime cuando los impuestos eran para sufragar las guerras que tenía España. Quebró el banco donde depositaba las cantidades recaudadas, le acusaron de apropiación de dinero publico y fue recluido en la Cárcel Real de Sevilla, lugar donde empieza, bien en papel, bien en su mente, Don Quijote de la Mancha.

El Quijote es el segundo libro más editado y traducido en la historia, solamente superado por la Biblia. Se puede leer en más de 50 idiomas y supone el mayor trabajo literario jamás escrito.

400 años después del nacimiento de Miguel de Cervantes, España, Madrid, deberían rendir un clamoroso homenaje a este monstruo de la literatura, este personaje histórico conocido como el manco (aunque no lo era) de Lepanto por sus heridas en la Gran Batalla Naval que enfrentó al Imperio Turco Otomano contra la “Liga Santa”, conformada por el Papa y la Monarquía de Felipe II principalmente.

Pero por todo eso Cervantes vería hoy en día como su twitter se llena de insultos, de amenazas y lo más bonito que le dirían es “facha”, “capitalista” o “casta”. Porque era un tipo que luchó contra los moros, en un ejército cristiano, que trabajó para Hacienda y un banco, que se quedó (supuestamente) con dinero y que escribió un libro en el que el protagonista alancea a varias ovejas con saña.

Carmena ya ha empezado el escrache cultural con una pregunta a los madrileños (algunos) para que decidan (algunos) si quieren que el monumento a El Quijote en la Plaza de España se quite, se traslade o se deje. Es el comienzo y no está muy lejos el día en que veamos a un miembro de un Gobierno decir que “quizá El Quijote no sea la mejor representación de España en el Mundo” o “Cervantes no es un ejemplo de nada”.

No digo esto en broma, porque hace un mes pensaba que nadie se atrevería a tocar a quienes aparecen en el libro más leído y traducido del mundo, la Biblia, pero todos hemos visto lo que ha ocurrido en Madrid. Así que ¿por qué no pensar que van a hacer lo mismo con el segundo libro más leído y traducido del mundo?, El Quijote.

Egipto, cinco años de esperanzas de libertad frustradas
EDITORIAL El Mundo 25 Enero 2016

COMO tantas veces ha sucedido en la Historia, también en Egipto los sueños revolucionarios de justicia social y libertad han acabado en pesadilla. Transcurridos cinco años desde que Hosni Mubarak se viera obligado a abandonar el poder que ejerció con mano de hierro durante 30 años, aquellos que se manifestaron pacíficamente en enero de 2011 en la plaza Tahrir de El Cairo siguen perseguidos y encarcelados por una dictadura militar. En este caso, la que Abdelfatah al Sisi instauró en el verano de 2013 y que poco tiene que envidiar a la satrapía de Mubarak: plenos poderes ejecutivos para el presidente, represión de cualquier forma de disidencia, tanto religiosa como secular, poderes legislativo y judicial desarticulados y presencia permanente del Ejército en la vida cotidiana de una población cada vez más empobrecida a causa del colapso económico del país.

Para aquellos cínicos que consideran que en aras de la estabilidad política y territorial todo es admisible, la posibilidad de que los Hermanos Musulmanes instauraran una república islámica regida por la 'sharia' justificaría el actual régimen policial que, con el argumento de la seguridad nacional y la lucha contra el terrorismo islámico, no ha dejado de intensificar la represión. En las últimas semanas, el miedo del dictador a una nueva revuelta como la protagonizada por la parte más activa de la juventud egipcia, ansiosa de reformas democráticas, ha incrementado el número de redadas, detenciones y desapariciones. Las cárceles de Egipto están hoy más colapsadas que nunca debido a los continuos arrestos de opositores; se continúan cerrando locales públicos y espacios culturales y más de 5.000 inmuebles de sospechosos han sido objeto de registros.

Sin embargo, el fracaso del régimen no puede ser más elocuente. Incapaz de detener la ofensiva que la filial local del Estado islámico comenzó desde el encarcelamiento y la condena a muerte de Mohamed Mursi, primer presidente electo del país y líder de los Hermanos Musulmanes, Egipto continúa siendo golpeado por el terrorismo yihadista. Además, el régimen ha entrado en una espiral de terror que lo único que está consiguiendo es fomentar la radicalización de una juventud abocada a la violencia ante la falta de perspectivas políticas y económicas. Bajo una apariencia de estabilidad geopolítica, el país continúa sumido en una grave crisis económica fruto de la fuerte caída del turismo (una de sus principales fuentes de ingresos) y la desconfianza de los inversores extranjeros. Acostumbrado a las ayudas económicas de algunos países del Golfo, a Al Sisi no le ha quedado más remedio que recurrir a los organismos internacionales en busca de financiación. El pasado mes de diciembre, el Banco Mundial entregó al Gobierno los primeros mil millones de un préstamo total de 3.000 que la entidad financiera otorgará en los próximos cuatro años para modernizar sus infraestructuras. Esas ayudas, necesarias para que la población no se vea condenada a la pobreza, deben ir acompañadas de una exigencia de reformas democráticas que integren a los sectores más dinámicos y aperturistas del país en el desarrollo de un territorio clave para la estabilidad de la zona. Egipto no puede permitirse el lujo de repetir los mismos errores que lo condenaron al subdesarrollo durante el mandato de Mubarak. La dictadura militar no es la solución.

Producto de una guerra mucho más amplia, aquella que libran Arabia Saudí e Irán por el control del mundo islámico, podemos decir que cinco años después, la Primavera Árabe en Egipto ha traído sólo frustración y violencia a un país que reclamaba libertad y reformas democráticas.

España / Lucha contra ETA
Carta del padre de una víctima de ETA: «Denuncio el trato de favor al asesino de mi hijo»
El progenitor del guardia civil Diego Salvá lamenta que la Audiencia Nacional impidiera a las víctimas estar presentes en la vista en la que se decidió la libertad del jefe de la banda.
J. M. Zuloaga. La Razon  25 Enero 2016

Soy un «padre, maltratado en sus derecho más elementales como víctima, forzado a ver cómo el auténtico responsable del asesinato de su hijo es objeto de trato de favor, y se le resguarda de manera inaudita de trámites procesales que con cualquier otro delincuente huido, incluso sin delito de sangre, sí se hubiesen celebrado». En este tema subyace que los representantes de las víctimas no pudieron estar presentes en la vista en la que se decidió la puesta en libertad del ex jefe político de ETA, Aitor Elizarán, al que se relaciona con la decisión de asesinar, el 30 de julio de 2009, en Palmanova, Mallorca, a los guardias civiles Diego Salvá y Carlos Sáenz de Tejada,

El párrafo que encabeza la noticia corresponde a la carta que Antonio Salvá Verd, padre de Diego, dirige al presidente de la Audiencia Nacional, con el apoyo de las distintas asociaciones de víctimas del terrorismo, entre ellas Dignidad y Justicia y la AVT.

El presunto etarra Aitor Elizarán era, según fuentes antiterroristas consultadas por LA RAZÓN, uno de los jefes del «aparato político» de ETA. Cuando fue entregado por Francia, fue puesto en libertad en el mismo aeropuerto de Barajas . Se dictó una orden de búsqueda y captura (entre otras cosas tiene pendiente el pago de una fianza de cinco millones de euros por delitos de lesa humanidad) pero fue puesto en libertad en día en que decidió entregarse en la Audiencia, tras tener garantizado que no iría a prisión y sin que las asociaciones de víctimas pudieran comparecer. Por las fechas en que se cometió el atentado este individuo era uno de los responsables del citado «aparato», que ordena a los «comandos» qué tipo de acciones criminales deben perpetrar. En un tono moderado, pero cargado de emoción, Antonio Salvá solicita al presidente de la Audiencia Nacional que se ingrese en prisión a Elizarán. Por ello, «suplica que se celebre con urgencia la vista que se tenía que haber celebrado el pasado día 15 sin ningún problema antes de autorizar la puesta en libertad del ex jefe de ETA». «No suplico –agrega– otra cosa, ni que la decisión sea una o sea otra, que sea la que diga la ley, pero que no se proteja de esta manera escandalosa al terrorista, que se nos proteja a nosotros, las víctimas, y que se nos permita ejercer nuestros derechos, comparecer ante un juez imparcial y poder ser oídos, como dicta la ley».

Con el mismo tono de súplica y educación, dice textualmente al dirigirse al presidente de la Audiencia Nacional: «Si es usted padre, seguro que puede entender lo que llevamos pasando desde hace dos meses, y como juez que también es, seguro que es la normal aplicación de la ley, y no su burla como ha sido hasta ahora, lo que usted mismo querrá en todo caso».

Recuerda que con cualquier criminal huido, incluso cuando no hay delito de sangre, se hubiese celebrado la vista prevista por la ley para que las acusaciones puedan ser escuchadas antes de poder decidir sobre lo que se ha de hacer». Enfatiza que era el presunto etarra el «que había estado huido. Él era el que aparecía de repente sin haber dado previo aviso al juzgado ni a nadie más, o así se pretende. ¿Qué más lógico y normal que retenerle hasta el lunes a primera hora debido a su propia conducta dentro de las 72 horas, convocándonos en ese mismo momento a las víctimas del delito para el lunes a primera hora y celebrar la vista prevista en la ley, como con cualquier otro criminal?».

«Con esta maniobra, –añade– y con tan injustificable pretexto, se quitaba de en medio a las acusaciones, y sólo contaba ya el criterio del fiscal. Pero es que el fiscal ya había anticipado lo que iba a pedir desde un mes antes: libertad provisional. Así lo publicó un medio nacional el día 11 de diciembre, y así lo había manifestado en persona el fiscal Jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, en una reunión con periodistas celebrada en la propia Audiencia Nacional. La Fiscalía iba a pedir libertad, nadie lo dudaba, era de dominio público. Antes de escuchar a las acusaciones, antes de nada».

En cualquier caso, como destaca Salvá, se dejó a Elizarán en libertad y hasta sin fianza, cuando tiene pendiente de pagar una importantísima fianza de cinco millones de euros reconocida en un auto de procesamiento. La titular del Juzgado Central de Instrucción 3, Carmen Lamela, dejó en libertad a Elizarán, pese a estar procesado por delitos de lesa humanidad, en los que se le exige el pago de la citada fianza.

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La revuelta de los niños mimados
Jesús Laínz Libertad Digital 25 Enero 2016

En los últimos dos o tres años han pasado tantas cosas, se han pronunciado tantas palabras huecas, se han escrito tantas páginas, se han escenificado tantos aspavientos, que casi se nos ha olvidado que esa opción política que hoy conocemos como Podemos empezó a fraguarse en aquella algarada a la que se llamó 15-M.

Bastó echar un vistazo a los carteles pretendidamente ocurrentes para darse cuenta de que la característica esencial de aquella movida fue su puerilidad. "Si viene la policía, sacad las uvas y disimulad"; "Disculpen las molestias, pero esto es una revolución"; "Sueña lo que quieras soñar, ve donde quieras ir, sé lo que quieras ser", “Nuestros sueños no caben en vuestras urnas” y otras mil pamplinas plagiadas con medio siglo de retraso a aquellos pijos sesenteros cuyos furores revolucionarios se apagaron al echar el primer polvo y ganar el primer sueldo.

Pero aunque fuesen tonterías a las que cualquier persona sensata nunca prestaría atención, no por ello dejaron de inspirar el movimiento de las masas, esas entidades colectivas muy raramente capaces de prestar atención a la voz del sentido común por confundirla con la del aburrimiento.

Además, como se trata de un movimiento protagonizado por personas mayoritariamente jóvenes, muchos ingenuos entraditos en años les miran con buenos ojos por ese extraño fenómeno, tan definitorio de nuestra pueril época, consistente en la adoración a los jóvenes por el mero hecho de su juventud, como si ésta fuese una virtud por sí sola. El eterno adanismo de la izquierda, inagotable fuente de error y horror.

No merece la pena esforzarse en recordar quién parió aquello de que quien de joven no es de izquierdas es porque no tiene corazón y quien al madurar no es de derechas es porque no tiene cabeza. Este juntaletras sin corazón confiesa morirse de risa cada vez que oye dicha sentencia, aunque admite que probablemente sea cierto que la mayoría de los jóvenes tienden a escorar a babor y que muchos de ellos evolucionan con los años hacia otras posturas. El problema de todo ello es que la mayor parte de esas personas todo corazón, tras su alegre revolucionarismo juvenil, se vuelven razonables cuando ya han dejado mucho mal tras de sí.

Por otro lado, el indudable éxito de Podemos y similares descansa en no pocas confusiones e incoherencias. Para empezar, se creen el arquetipo de la independencia, la espontaneidad, la libertad y la rebeldía cuando, para organizar el guateque, tuvieron que esperar al toque de silbato de naderías ideológicas como el panfletillo de Stéphane Hessel, aquel creador privilegiado del mundo moderno, sostenedor de toda corrección política e ideólogo de la ONU que, tras décadas pegando fuego, se le ocurrió en su ancianidad reivindicarse como bombero. Y, efectivamente, todas las propuestas de sus discípulos españoles obedecen escrupulosamente los mandamientos de la Santa Madre Iglesia de la Corrección Política aunque sus autores se crean el colmo de la transgresión.

Con retórica de otros siglos señalan con el dedo al capitalismo como fuente de todo mal. Por eso miran con ojos amorosos a dictaduras marxisto-bananeras que, a cambio, les subvencionan con generosidad. Y alzan en pancartas el "¡Viva el mal, viva el capital!", lema de su verdadera inspiradora intelectual: la bruja Avería.

Otra de las columnas de su pensamiento es considerarse titulares de todos los derechos, carentes de cualquier obligación e inocentes de todas las culpas. Si muchos jóvenes no tienen trabajo, los culpables son el sistema, el gobierno, los mercados, la sociedad burguesa y el mundo entero. Reclaman todo tipo de derechos laborales y exigen a los pérfidos empresarios que les faciliten el medio de vida que ellos son incapaces de construir. Y a falta de empresarios, proclaman el derecho universal a ser amamantados in aeternum por el Estado Mamá.

Están convencidos de que su generación es la más desdichada y la más digna de protección porque ni saben ni les importa que otras, sin ir más lejos la del baby boom de los 60, tuvieron que buscarse la vida a pesar de cifras de paro igualmente enormes y de graves crisis económicas y políticas; por no hablar de las anteriores, que consiguieron salir adelante a pesar de guerras, posguerras, hambres y emigraciones.

Y si esto sucede con las cosas laborales, lo mismo puede decirse de las educativas. Pues cuando el nefasto sistema igualitario instaurado por González, Maravall y Rubalcaba les permitió ir pasando curso tras curso sin aprender más que tonterías e incluso sin necesidad de aprobar, no se acordaron de exigir una educación de calidad. Pero ahora se quejan de que sus currículos no les sirven para nada ni en España ni en el extranjero.

Éste es, a grandes rasgos y filoseparatismo aparte, el potito ideológico del que se ha nutrido la fuerza ascendente de la izquierda española. Pero no se crea que todos sus votantes son conscientes de ello ni, mucho menos aún, que se trata de cinco millones de bolcheviques recién surgidos en España. La cosa es mucho más sencilla, o quizá mucho más complicada. Porque no sólo se ha votado a Podemos por ideología. También están los motivos personales, pintorescos, viscerales e incluso surrealistas. Por ejemplo, para protestar por la corrupción general; y para castigar la prepotencia; y para mover de la silla a tanto mediocre de escalafón; y para rejuvenecer los escaños; y para descargar resentimiento y frustración; y para variar; y para experimentar; y para seguir la moda; y para hacer la gracia; y también, fablando en román paladino, para joder. Porque a veces a las urnas las carga el diablo. ¿Recuerdan el lema de Herri Batasuna en las elecciones europeas de 1987, con el que recolectó muchos miles de votos izquierdistas por toda España?: "Lo que más les duele".

Pues bien, el testigo de HB lo ha recogido Podemos. Por eso, por cierto, hay tanto separatista entre sus filas.
Si éstos y sus propuestas son el germen de la España por venir, habrá que ir pensando seriamente en el exilio.

La novena puerta
Luis Herrero Libertad Digital 25 Enero 2016

¿Que qué va pasar? Desde luego, nada de lo que digan los bocazas inconsecuentes que dominan la escena pública. Nunca hemos tenido al frente del cotarro a unos tipos tan poco de fiar. Iglesias dijo nada más conocerse el resultado electoral del 20-D que no formaría parte de un Gobierno que no presidiera él mismo y un mes después se postula como vicepresidente de Pedro Sánchez. Rajoy reconoció el jueves por la noche que su obligación era someterse a la votación de investidura y el viernes por la tarde le dice al Rey que declina el desafío. Sánchez, a continuación, anunció que se reuniría con Iglesias para explorar su oferta de pacto a la portuguesa y al día siguiente proclama en una nota que no piensa negociar nada, ni a la portuguesa ni a la siciliana, hasta que Rajoy se parta la crisma o se vaya definitivamente a su casa. Alguien debería decirles a esos ventrílocuos que impostan la voz y recitan falsos compromisos que la transparencia –esa nueva política que predican con la boca llena– empieza por decir de vez en cuando alguna verdad. La política, en sus manos, no es un juego de caballeros, sino de pillos tramposos que buscan su propio beneficio. El interés general se la sopla.

En esos términos, Pablo Iglesias tiene todas las de ganar porque es el único de los tres tenores de esta ópera bufa que sabe a ciencia cierta –por no hacer añicos todavía las ensoñaciones delirantes de Rajoy– que no tiene ninguna posibilidad de ser presidente del Gobierno. A él no le mueve de momento esa ambición, sino la de convertirse en el arquitecto de la nueva izquierda. A su lado, Pedro Sánchez es sólo un afortunado superviviente del peor naufragio socialista de la historia electoral española que tiene la enorme potra de optar a la presidencia del gobierno porque Podemos, como un bote salvavidas, acude en su ayuda para evitar que su cadáver se convierta en pasto de los tiburones que le aguardan en el comité federal. El precio del rescate es una vicepresidencia única, los cuatro asientos más lustrosos del banco azul y el trágala de un ministerio de nuevo cuño encargado de configurar la anatomía plurinacional del Estado. Iglesias gana siempre: si prospera su oferta, porque se hace el amo de la mitad del arco parlamentario y de paso fagocita al presidente que se ha aferrado al cargo sólo para salvar el culo y refocilarse en la charca de un poder efímero. Y si no prospera, porque quedará ante los votantes como el paladín que intentó la unidad de la izquierda y fue despreciado por un politicastro de medio pelo que está sujeto al dogal de los barones de su partido y sirve a los intereses de la caverna.

La apuesta más extendida es que al final del proceso, de una manera o de otra, la izquierda no desaprovechará la oportunidad de hacerse con las riendas de la situación. El otro día, Federico Jiménez Losantos me mandó un mensaje (ninguno de los dos tenemos cuenta de Twitter) y me preguntó si estaba preparado para anunciar el próximo Gobierno del Frente Popular Separatista. Yo le dije que aún confiaba en Susana Díaz y sus corifeos territoriales y él me respondió : "¡Cómo se nota que eres de la derecha sin remedio! Por eso crees en la izquierda". Su teoría, y la de muchos otros, es que la izquierda, entre la Nación y el poder, siempre ha elegido el poder y que lo que quiere es mandar cueste lo que cueste.

Yo quiero pensar que se equivoca. Y no sólo porque tengo mejor opinión que él de algunos líderes socialistas –que también–, sino porque su vaticinio va en contra del humano instinto de supervivencia. Por la misma razón que Sánchez se aferra al sueño de convertirse en presidente del Gobierno (es la única manera que tiene de evitar su muerte política), los cancerberos del PSOE están obligados a impedir que se salga con la suya. Si no lo hacen, el partido arderá en el averno después de una legislatura corta y suicida y sus cadáveres –los de todos ellos– se apilarán en torno al Lucifer que Dante imaginó masticando a Judas.

De las nueve puertas que debe franquear el secretario general del PSOE para llegar al salón del trono del Consejo de Ministros, ocho están entreabiertas: Podemos, Compromís, Mareas y En Comú-Podem secundan con distintos grados de entusiasmo la oferta trampa de Pablo Iglesias; Izquierda Unida no tiene más narices que agachar la cabeza y el PNV –quid pro quo– se sumará al cambalache a cambio de que el PSE le devuelva el favor después de las próximas elecciones autonómicas. He ahí, por lo tanto, seis cerrojos descorridos. Las dos abstenciones independentistas caerán por la lógica impepinable de la ley de la gravedad: tanto ERC como CDC necesitan en Madrid un Gobierno débil que ceda a la presión de sus socios parlamentarios (todos ellos abanderados del derecho a decidir) para que su proyecto de desconexión con España avance en los próximos meses lo máximo posible.

La novena puerta –la que custodian los barones socialistas– es la más complicada de atravesar. Si fuera verdad lo que dicen los líderes socialistas, si se creyeran sólo el diez por ciento de su discurso nacional, no cabría ninguna duda de que la mantendrían cerrada a cal y canto y mandarían el pacto con populistas e independentistas al pudridero de las ideas disparatadas. Aunque Sánchez consiguiera que Podemos, IU y PNV renunciaran a exigir de momento la celebración del referéndum de autodeterminación en Cataluña, todos ellos seguirían siendo íntimamente partidarios de trocear en 17 cachos la soberanía nacional. Posponer una reivindicación no significa renunciar a ella. El pacto con un ladrón –aunque éste se comprometa a dejar de robar durante una temporada– no deja de ser el pacto con un ladrón que antes o después volverá a las andadas. El PSOE, si desbloqueara la novena puerta del laberinto, se convertiría en el San Cristóbal que ha llevado a hombros, hasta la orilla del poder, a los partidarios del derecho a subastar la unidad de España.

Que salga luego Susana Díaz y que lo explique. O García Page. O Fernández Vara. O los tres a la vez: todos tranquilos. Hemos metido al lobo en el aprisco de las ovejas, pero que no cunda el pánico porque el lobo nos ha prometido solemnemente que se pondrá un bozal en el hocico para que no se le escape ningún mordisco feroz que ponga en riesgo la integridad del rebaño. ¿Alguien aplaudiría semejante estupidez? Un error cortoplacista puede costar el destierro a la insignificancia. Mírese la experiencia del PSC tras la experiencia del tripartito. Si a la izquierda le gusta tanto mandar como dice Federico Jiménez Losantos, el PSOE no dudará en rebanarle el cuello a Pedro Sánchez. Que Rajoy pierda el suyo un minuto antes o un minuto después es un mero hipérbaton en la procesión a la guillotina.


Pelele Sánchez

EDITORIAL Libertad Digital 25 Enero 2016

El secretario general y candidato del PSOE, Pedro Sánchez, no hace más que empeñarse en cargar de razones a quienes sostienen que es uno de los políticos más mediocres e indignos de confianza del panorama actual, que no se caracteriza precisamente por la excelencia.

Especial bochorno –y regocijo– está provocando su relación con el comunista financiado por la República Islámica de Irán Pablo Iglesias. El pasado viernes, el advenedizo chavista le infligió una humillación nunca vista cuando le hizo enterarse por la prensa del Gobierno que le consentiría encabezar formalmente en caso de que PSOE y Podemos llegasen a un acuerdo. Y este domingo, después de que el socialista anunciara en Twitter que no le había sido posible hablar con su humillador y que ya lo harían en próximos días, éste replicó en el mismo sitio que acababan de mantener una conversación de 20 minutos y que "en breve" darían información al respecto.

Pedro Sánchez se está comportando como un auténtico pelele ante un personaje del que con toda razón hablaba pestes hace sólo unos meses, como encarnación del ominoso populismo liberticida que está devastando Venezuela. Juró y juró que jamás pactaría con una formación como Podemos: ahora parece más que dispuesto a perjurar y a dejarse humillar cómo y cuando haga falta si con eso consigue que los morados que le están poniendo rojo de vergüenza lo empotran en La Moncloa.

A este paso, se lamentó hace unos días Arturo Pérez Reverte en la misma red social, Zapatero va a parecer Churchill en comparación. Si el PSOE no quiere correr su misma suerte, debería deshacerse de él inmediatamente y hacerse respetar por un tipo que cobra de los ayatolás, adoraba a Hugo Chávez y ha predicado en herriko tabernas: no parece la empresa más difícil.

Sentencia íntegra de la Audiencia Nacional avalada y reconocida por los miembros de la cúpula de Batasuna
Todo era ETA: Así crearon los terroristas sus diferentes brazos políticos
www.latribunadelpaisvasco.com 25 Enero 2016

Hace unos días saltaba a los medios de comunicación la noticia de que 35 miembros de la cúpula de la reconstruida Batasuna a través del PCTV y ANV habían admitido ante el tribunal que les juzgaba en la Audiencia Nacional su relación con la banda terrorista ETA. Todos ellos, miembros de la reconstruida Batasuna, el Partido Comunista de las Tierras Vascas (PCTV) y Acción Nacionalista Vasca (ANV), aceptaron condenas que oscilan entre año y medio y dos años de cárcel por pertenencia a organización terrorista, tras haber reconocido haber sido "instrumentalizados" por parte de ETA. Entre los acusados, figuraban el dirigente de Batasuna Pernando Barrena; la ex alcaldesa de Mondragón (Guipúzcoa) Inocencia Galpasoro; o la exdiputada del PCTV, Nekane Erauskin, a quien se ha impuesto año y medio de cárcel.

Pero más allá de la importancia que tiene la condena de los 35 acusados al reconocer éstos haber sido “instrumentalizados” por ETA, la sentencia de la Audiencia Nacional, que La Tribuna del País Vasco publica ahora en exclusiva en su totalidad, desgrana con todo lujo de detalles el proceso de cómo la banda terrorista ETA, a partir de 1967, y con el único objetico de crear “un Estado reunificado, independiente, socialista y unido por la lengua vasca”, decidió actuar sobre cuatro “frentes”: el "militar", el "político", el "cultural" y el "obrero".

El documento judicial, que ha sido firmado y aceptado por la cúpula de Batasuna, explica cómo para el desarrollo de esa estrategia, la banda terrorista ETA desdobló sus actividades.

“Las actuaciones armadas a través de una estructura clandestina para las autoridades, y a través del Movimiento de Liberación Nacional Vasco (MLNV) las actuaciones que dan cobertura a la propia organización ETA, sus miembros, sus crímenes y sus fines utilizando los cauces legales que el Estado democrático otorga, ocultando no obstante su dependencia de la organización. Dentro del MLNV se articularon diversas organizaciones, y sin que sea objeto de este procedimiento el análisis de estos antecedentes, baste señalar que ETA ha instrumentalizado dichas instituciones a través del sistema de ‘doble militancia’. La creación de Herri Batasuna por tanto desarrolla un diseño estructural que los responsables de ETA elaboraron ante la inminencia de un orden jurídico-político de corte democrático a finales de 1974 y que se conoce como ‘desdoblamiento’, cuyo fundamento comprendía dos aspectos: preservar al ‘Frente Político’ de ETA. de la acción policial y judicial, buscando la protección que la legalidad brinda a las organizaciones y estructuras a través de las que se produce la participación política de los ciudadanos; ser un instrumento de introducción de los postulados de ETA en la sociedad”.

La sentencia de la Audiencia Nacional explica que este entramado se basaba en los siguientes principios: “la dirección del entramado se ejercía por ETA, organización que además emplea la violencia terrorista; la promoción de campañas de desobediencia institucional ejercidas por las organizaciones a través de las cuales ETA controla el frente institucional, a través de K.A.S.-EKIN; el desarrollo de una actividad dirigida a la desestabilización y la deslegitimación de la institucionalidad y del orden jurídico-político vigente”.

El fallo de la Audiencia Nacional, aceptado, entre otros, por líderes clásicos de Batasuna como Pernando Barrena, detalla cómo para asegurarse la consecución de estos fines, “ETA se aseguró el control de Herri Batasuna a través de K.A.S. y de dos de las organizaciones integradas en K.A.S., - A.S.K. y H.A.S.I. -, que sostenían la estructura de Herri Batasuna y que se encargaban de aplicar en su seno las decisiones que se adoptaban en el seno de K.A.S., donde E.T.A. actuaba en un plano jerárquicamente superior”.

Los 35 miembros de la cúpula de la reconstruida Batasuna reconocen que la organización terrorista ETA fijó los principios básicos de su objetivo en el programa conocido desde 1976 como "Alternativa K.A.S.", posteriormente denominado "Alternativa Democrática de Euskal Herria".

“Para la consecución de tales fines creó la Koordinadora Abertzale Socialista (K.A.S.), como instrumento centralizado de manipulación y control económico e ideológico del ‘Movimiento de Liberación Nacional Vasco’ (M.L.N.V.), lo que la propia organización criminal denomina ‘frentes de masas e institucional’. Su finalidad última era desarrollar su estrategia ‘político-militar’. La Koordinadora Abertzale Socialista (K.A.S.) fue la estructura empleada por el ‘aparato militar de ETA’ para la dirección de todas las organizaciones vinculadas a la organización terrorista ETA que conforman el denominado Movimiento de Liberación Nacional Vasco (M.L.N.V.). Desde 1983 le fue atribuido a KAS la condición de ‘Bloque Dirigente’, reforzando de esa manera su tarea de dirección. Para articular un reparto coordinado de responsabilidades y tareas, entre la actividad terrorista y la “política” (conocido, en el seno de las referidas organizaciones, como "desdoblamiento"), cuyo objeto era obtener una mayor penetración en la sociedad para la consecución de sus fines y limitar los efectos de la acción policial sobre toda su estructura, se constituyó Herri Batasuna como coalición electoral en el foro ‘Mesa de Alsasua’, que culminó el 27 de abril de 1978, a consecuencia del cual pasaron a integrarse en la nueva organización los partidos políticos previamente existentes ESB (Euskal Socialista Biltzarrea), ANV (Acción Nacionalista Vasca), LAIA (Langile Abertzale Iraultzaileen) y HASI (Herriko Alerdi Socialista Iraultzailea)”.

“De todos ellos formaban parte de la organización KAS (Koordinadora Abertzale Socialista), instrumental de la organización terrorista ETA, al menos Hasi y Laia. Herri Batasuna se convirtió en agrupación de electores concurriendo a las elecciones al Parlamento vasco de 9 de marzo de 1980 y se trasformó en partido político, accediendo al Registro de Partidos Políticos dependiente del Ministerio del Interior en fecha 5 de junio de 1986 (Folio 9 del Tomo II del Libro de Inscripciones) en cumplimiento de la Sentencia de la Sala 1ª del Tribunal Supremo de 31 de mayo de 1986. Desde su constitución en 1978, Herri Batasuna fue utilizada por el ‘frente militar’ de ETA mediante el sistema de ‘doble militancia’ de los miembros de H.A.S.I.”

“Para evitar disensiones, entre las organizaciones presentes en K.A.S., en 1983, ETA elaboró la llamada ‘Ponencia Bloque’, con un programa de actuación denominado ‘Alternativa K.A.S’. En 1987, ETA impuso la ponencia titulada ‘K.A.S. Bloque Dirigente’ en la que denomina al programa ideológico que inspira su actuación ‘Alternativa Táctica K.A.S’, que afirma:

a) que K.A.S. es un desdoblamiento necesario de E.T.A.
b) que K.A.S., junto a ETA, asumía la codirección política del “Movimiento de Liberación Nacional Vasco” (M.L.N.V.)
c) que, dentro de dicho entramado, a E.T.A. le correspondía el papel de “vanguardia”.

El fallo, firmado por los magistrados Concepción Espejel Jorquera, Julio de Diego López y José Ricardo de Prada Solaesa, añade que el objetivo declarado por KAS, en tanto que instrumento de control del frente político-institucional supeditado a ETA, “era la creación de un Estado propio independiente en lo político, unificado en lo territorial (mediante la unificación de la Comunidad Autónoma Vasca con la Comunidad Foral Navarra y el departamento administrativo francés de Pirineos Atlánticos), marxista-leninista en lo ideológico y, por último, “euskaldun” en defensa de la lengua y cultura ancestrales de la sociedad rural vasca”.

“La puesta en práctica del propósito de ETA a través de la Koordinadora Abertzale Socialista (K.A.S.) se plasmó en lo que la organización criminal denomina ‘utilización revolucionaria de la legalidad burguesa’, es decir, el aprovechamiento de la legalidad democrática para, amparándose en ella, obtener más fácilmente sus fines. Para ello, diseñó una estrategia que combinaba y complementaba el control de las organizaciones legales, alegales e ilegales del M.L.N.V. desarrollando la ‘concepción político-militar’ de la ‘lucha’ siguiendo este esquema:

• El ‘frente armado’ de ETA, como expresión ilegal encargada de la ‘lucha armada’ y ‘vanguardia’ de la dirección política.
• K.A.S., como organismo alegal se encargaba de la codirección política subordinada a ETA militar, de la ‘lucha de masas’ y del control del resto de organizaciones del MLNV, incluida H.B.
• Herri Batasuna como expresión legal y encargada de la “lucha institucional”, al servicio de la organización terrorista ya que está controlada por KAS y ésta, a su vez, por ETA”

La sentencia desgrana cómo, a principios de los años 90 del pasado siglo, el control por el “frente militar” de ETA del conjunto de las organizaciones del M.L.N.V. encontró oposición en una parte de Herri Batasuna. “Como consecuencia de dicha oposición, ante lo que ETA militar consideraba la inoperancia de HASI, el instrumento de su control de HB a través de KAS, la estructura militar de la organización terrorista impuso la disolución de HASI en 1992 y asumió directamente el control e impulso de todas las organizaciones del M.L.N.V., y en particular de HB, siguiendo los parámetros de organización que había diseñado para KAS en 1991, que se recogieron en el documento titulado “Remodelación Organizativa: Resoluciones del K.A.S. Nacional”.

El fallo explica cómo dados los fines y actuaciones realizadas por las organizaciones enmarcadas en el MLNV, el Estado de Derecho reaccionó obligando al cumplimiento de la legalidad.

“Para poder eludir ésta, los dirigentes del entramado citado crearon una sucesión de partidos políticos, agrupaciones e instituciones con la finalidad de perpetuar la estrategia diseñada por ETA que sucedía a los ya creados y en su caso ilegalizados. ETA controlaba todos los frentes desde el penitenciario de los miembros ingresados por actividades terroristas en prisión a través de Gestoras, como la supervisión de las listas electorales, o la actuación de los cargos electos. Para el control se produce un paulatino desplazamiento de los integrantes de Herri Batasuna ajenos al entramado de ETA y su sustitución por personas de confianza de dicho entramado. La identificación entre ETA y HERRI BATASUNA como su instrumento político-electoral se evidenciaba en la expresión que se recogía en una de las actas de K.A.S., cuando afirmaban que ‘hoy se identifica a HB con ETA y nosotros no estamos de acuerdo con participar en ninguna reunión’. En esa identificación de ETA con Herri Batasuna incidían elementos tales como la petición por parte de ETA del voto para Herri Batasuna, la incorporación de militantes de ETA en las candidaturas electorales, las expresiones de los responsables de ETA, tanto en documentos internos como externos, y, sobre todo, las manifestaciones públicas de responsables o cargos electos de Herri Batasuna. En este sentido se afirmaba que ‘negociar con HB es lo mismo que negociar con ETA’, que ‘los votos conseguidos por la coalición son votos a ETA’, que ‘HB es un movimiento de liberación nacional y ETA la punta de lanza de dicho movimiento’ o que ‘ETA no es ningún poder fáctico, ETA somos nosotros’, sin que los intentos de manifestar la desvinculación entre ambas organizaciones no fuera sino un intento de esconder tal realidad a la acción de la Justicia”.

“Herri Batasuna desarrollaba hasta su ilegalización las directrices que los responsables del entramado institucional establecían, mediante un apoyo operativo y logístico, y en la complementación de la actividad de aterrorizamiento que desde e Movimiento de Liberación Nacional Vasco se pretende ejercer sobre el conjunto de ciudadanos e instituciones, tal como se ponía de manifiesto en:

- la socialización de la “Alternativa Democrática de Euskal Herria” de ETA
- la abstención en los procesos electorales para nutrir los órganos de la representación política a nivel estatal cumplimentando las directrices de ETA
- el abandono del Parlamento vasco cumplimentando las directrices de ETA-EKIN

- el sometimiento de las listas electorales a la aprobación de los responsables de ETA
- la inclusión en las candidaturas electorales de militantes de ETA
- la inclusión en la Mesa Nacional y en el grupo del Parlamento vasco de militantes de ETA para el mejor desarrollo de las funciones que sus responsables les asignaban

- la prestación de su cobertura legal para desarrollar las relaciones exteriores de ETA
- el suministro de los censos electorales de que disponen las organizaciones políticas para los fines informativos de ETA y otras estructuras de ella dependientes que practican la violencia y la coacción

- la cesión de la “casa de Lindavista”, propiedad de Herri Batasuna, para su utilización por militantes de ETA en situación de clandestinidad
- la utilización de la red de sedes locales de Herri Batasuna constituida por las “herriko tabernas” como bases operativas para la ejecución de actividades incardinables en el concepto de “kale borroka” o violencia callejera

- la cesión de las sedes provinciales y de los medios en ellas instalados para el funcionamiento de KAS-EKIN
- la obstaculización política de procesos de extradición de militantes de ETA

- la convocatoria de actos de protesta por la detención, entrega administrativa, extradición o fallecimiento de militantes de ETA, en los que se producían graves alteraciones de la normalidad ciudadana, daños a bienes e instalaciones, tanto de titularidad pública como privada, agresiones a los Cuerpos de Seguridad y exaltación de la violencia terrorista

- la creación, a través de la mercantil BANAKA S.A., de empresas destinadas al sostenimiento económico de militantes de E.T.A. en situación de clandestinidad.

Finalmente, estas consideraciones alcanzaban también tanto a la formación política Euskal Herritarrok, constituida por Herri Batasuna en 1998, como a la entidad que sustituyó a Herri Batasuna a partir de 2001, Batasuna”.
 


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