AGLI Recortes de Prensa   Martes 26  Enero  2016

Rajoy y los misterios de palacio
Javier Benegas www.vozpopuli.com 26 Enero 2016-

21 días después de ganadas las elecciones generales de 2011, Rajoy decidió anunciar sus primeros nombramientos: los presidentes del Congreso y el Senado. No propuso a sus candidatos en esas dos cámaras en las que, dicen, reside la soberanía del pueblo, sino que su imposición de manos tuvo lugar en la sede del Partido Popular, violentando así unas reglas que, en cualquier Democracia que se precie de serlo, son sagradas. Ccon ese acto de cesarismo, Rajoy privó al Régimen del 78 de lo único que aún conservaba: las formas. Hazaña que ha vuelto a repetir en esta nueva legislatura.

Con estos antecedentes, a nadie extrañó el viernes que Rajoy hubiera ido aún más lejos al utilizar a la institución de la Corona para sortear un debate de investidura que, a buen seguro, habría sido su epitafio. Una vez el rey le propuso –según dicen– que pasara por el trance de una investidura fallida, que Rajoy se negara a beber de ese cáliz, dejando claro que ya podía Felipe VI disponer lo que quisera, que él haría lo que mejor le pareciera, no sería más que otra vuelta de tuerca en el menosprecio de las instituciones.

Intrigas palaciegas
Sin embargo, sobre lo sucedido las versiones son contradictorias. Hay quien apunta que habría sido el propio Rey quien, ante la intempestiva oferta de Podemos de investir a Pedro Sánchez de presidente florero, habría insinuado que Rajoy corriera el turno y esperara a ver si el líder del PSOE se volaba el pie o la cabeza. Versión que, por un lado, exoneraría a Mariano de haber hecho un uso partidista de la institución de la Corona y, por otro, convertiría a Felipe VI en algo más que un ornamento. Y es que, en algunos mentideros, hace tiempo que corre la especie que, de consumarse la alianza de izquierdas, uno de los objetivos sería liquidar la monarquía, lo que podría haber animado al rey a mover pieza. Demasiado enrevesado, cierto. Pero tal y como están las cosas por la Corte, nada es ya inverosímil.

De lo que sí podemos estar seguros es que el miedo a lo que pudiera venir después de Mariano sigue siendo el único producto que ofrece el PP a los votantes. “Si Mariano cae, caemos todos” es el discurso. En realidad, el panorama es aún más sórdido, porque al miedo que azuzan unos hay que sumar la ira y la revancha que otros alimentan. El caso es que el “núcleo irradiador” de la política española sólo emite malas vibraciones: ni un solo sentimiento positivo. Y así es muy difícil que una sociedad levante cabeza. Sea como fuere, que Rajoy salve su pellejo, bien sea usando como pretexto la alargada sombra de Iglesias o usando la Corona, es mero tactismo. Y conviene recordar que, en su día, también en Venezuela los viejos políticos jugaron a lo mismo. Y se los comieron por los pies los que venían enarbolando la bandera de la “justicia”.

¿Un gobierno de coalición?, ¿para qué exactamente?
Pese a todo, supongamos que Mariano Rajoy obrara movido por el altruismo, que de verdad estuviera más preocupado por España que por sí mismo, y lograra convencer a Sánchez para formar una alianza dejando fuera de juego a Pablo Iglesias. ¿Cuáles serían las reformas que esa milagrosa unión temporal de empresas traería consigo?

Desde el PP aluden a una reedición de los Pactos de la Moncloa, lo cual puede servir para confeccionar un titular llamativo. Pero hechos son amores y no buenas razones. Y lo que se ha filtrado es una serie de puntos relacionados en su mayoría con la política ordinaria. En política constitucional, que es donde se encuentra el nudo gordiano de la crisis institucional española, apenas habría un par de reformas, tal vez la doble vuelta en las elecciones locales y la reorganización del modelo de financiación autonómico. Ambas reformas no son ni las más urgentes ni, desde luego, las importantes. Además, la segunda huele sospechosamente a una independencia de Cataluña por la vía de los hechos; es decir, de los dineros.

El resto de concesiones corresponderían a la política ordinaria: pacto de Estado para la reforma educativa, revisión de la llamada “ley mordaza” y recapitulación sobre algunos aspectos relacionados con la política fiscal y la “reforma laboral”. Y hasta ahí llegaría las concesiones “reformistas”. No parece que una reedición de los Pactos de la Moncloa tan anémica pudiera mejorar nuestra demediada democracia. Más bien al contrario, la degradación no sólo proseguiría su curso sino que, con Pablo Iglesias aprovechando la parálisis para ganar peso político, se acortarían los plazos.

A pesar de que vivimos instalados en la urgencia del fin de ciclo, los viejos partidos siguen aferrados a la política ordinaria, ese estrecho terreno de juego donde se mueven a capricho promulgando leyes y excepciones con las que favorecer discrecionalmente a grupos de interés y colectivos de todo tipo y pelaje. La corrupción, la arbitrariedad y la injusticia que socavan las instituciones, propagando de arriba abajo, y por toda España, la creencia de que, no sólo para los políticos y oligarcas, sino también para el ciudadano raso, cualquier medio es legítimo en la consecución de sus fines, no se revertirá con medidas puntuales. Menos aún con maniobras orquestales en la oscuridad más absoluta. Los discursos clientelares, o el engañoso esquema izquierda-derecha, que Pablo Iglesias se dispone a elevar al cubo reformulándolo como una confrontación total entre bloques, lejos de sacarnos del atolladero nos hundirá aún más en las arenas movedizas de la degradación política.

Lo que España necesita es una redefinición de las reglas del juego, un cambio radical en las restricciones que modulan las decisiones políticas. Un modelo constitucional con salvaguardias que impidan al proselitista o al listo de turno dividir a la sociedad en colectivos, en grupos de ciudadanos mal encarados, y peor subvencionados, que se lanzan unos contra otros compitiendo ferozmente por un pedazo de la tarta, mientras hábilmente les vacían los bolsillos, o simplemente para cobrarse cumplida venganza por los agravios sufridos. Se suponía que este era el tiempo de la política constitucional, el momento en el que los representantes sudarían por algo más que sus intereses personales. Y sin embargo, su degradación alcanza cotas desconocidas. Quizá esa sea la única certidumbre con la que deban contar quienes nos prestan el dinero.

'The Economist' advierte: la democracia en peligro de muerte, y eso implica…
En Estados Unidos, apenas el 20% de los votantes entre 18 y 34 años acudió a las urnas en las últimas elecciones generales
S. McCoy El Confidencial 26 Enero 2016

Les recomiendo que se hagan con un ejemplar de 'The Economist' de esta semana y que se lean con detalle la separata dedicada a la generación ‘millenial’. A nada que extraigan la mitad de posibilidades de reflexión que ha encontrado un servidor, tienen para una temporadita.

De todo lo que en él se contiene me voy a centrar en un dato: en Estados Unidos, apenas el 20% de los votantes entre 18 y 34 años acudió a las urnas en las últimas elecciones generales. Cuatro de cada cinco, directamente, pasaron del tema como si la cosa no fuera con ellos. Un porcentaje que el medio se atreve a considerar como extrapolable a la mayoría de las democracias consolidadas.

Cuando uno pasa de la objetividad del dato a la valoración del mismo, no puede menos que estremecerse.

Nuestros jóvenes son incapaces de comprender las bondades de un sistema que les ayuda en poco o nada, y desisten de la preciada posibilidad de elegir a sus representantes, probablemente porque piensan -no sin razones para ello- que solo buscan su propio beneficio. De ahí que, si se deciden a depositar su papeleta, opten por opciones ajenas a la política tradicional, plenas de promesas en muchos casos utópicas, que sirven de cauce para manifestar su infelicidad. Es evidente que, cuando esto sucede, algo en la esencia del sistema no funciona.

Se trata de un problema sustantivo que hay que afrontar con celeridad, toda vez que, en la medida en que el sistema se desprestigia, la posibilidad de que sea reemplazado por sucedáneos gana vigencia con el tiempo. Miren, si no, lo sucedido en muchas ‘democracias’ latinoamericanas. La deriva antieuropea que barre Europa sería otra de sus manifestaciones.

¿Cómo se corrige este problema?
En primer lugar, reconciliando a la política con la Política, lo que implica una visión de país a largo plazo lo suficientemente ilusionante como para aglutinar apoyos de toda la esfera social. Se trataría de sustituir el modelo actual de políticos profesionales por profesionales con vocación política que velen por el interés general por encima del particular; de cambiar el mecanismo actual de representación a otro que sirva para que elector y elegido se encuentren y puedan compartir planificación y control; de adecuar el régimen de recuento y asignación a la realidad del país, evitando la frustración que generan mecanismos como el vigente en España. Y así sucesivamente.

Pero no solo. No hay que olvidar que esta será la primera generación en muchas que será más pobre que la precedente, consecuencia de una crisis que ha disparado las desigualdades sociales hasta el punto de que bienes de primera necesidad como la vivienda son inaccesibles, y la posibilidad de realizarse a través de un empleo bien remunerado resulta para muchos jóvenes más difícil que nunca. Sentar las bases para un marco de prosperidad colectiva en el que esas nuevas generaciones se sientan arte y parte, se hace imprescindible. Y, paradójicamente, en contra de lo que sus integrantes, educados en derechos y no en obligaciones, podrían pensar, eso pasa por limitar las bondades del Estado del bienestar, promover alternativas privadas y limitar así la transferencia de renta de padres a hijos.

No es fácil el envite, no. Pero nos jugamos en ello mucho. Demasiado. El vacío democrático suele cubrirse de la peor de las maneras posibles.
Avisados quedan.

El cepo político español
María Blanco www.vozpopuli.com 26 Enero 2016

El pasado viernes fue uno de los más sobresaltados e interesantes políticamente. El anuncio de Pablo Iglesias de que iba a ofrecer a Pedro Sánchez su apoyo a cambio de la vicepresidencia del gobierno y algunos ministerios estratégicos, más la creación del ministerio de plurinacionalidad, abrió la secuencia de anuncios. Pedro Sánchez salivaba imaginándose ya presidente mientras la plana mayor de su partido se alzaba en los medios de comunicación, unidos como antes no lo habían estado: Felipe González, Alfonso Guerra, Alfredo Pérez Rubalcaba, Joaquín Leguina, lo mejor de cada casa. Eché de menos a Zapatero. Eso sí.

Para colmo, Pablo Iglesias, que se vino arriba como una clara montada a conciencia, echaba vinagre en la herida afirmando que la presidencia de Pedro Sánchez era una sonrisa del destino que le tendría que agradecer de por vida. Vamos, le faltó estirarle los calzoncillos y subírselos por la cabeza. Pues con todo y con eso, Pedro afirmaba con media sonrisa que su electorado quería un pacto PSOE+Podemos. Y, claro, como cualquier folclórica que se precie, Pedro se debe a sus fans. Lo de mirar las necesidades reales de la sociedad lo dejamos ya para otra ocasión.

La ingobernabilidad aritmética
Aunque muchos consideren que no pasa nada porque no haya gobierno, que el gobierno en funciones puede seguir haciendo lo mínimo imprescindible y la cosa marcha, y aunque sea cierto, creo que no es lo mejor a día de hoy. Sobre el papel y de manera estrictamente funcional, todos sabemos que no hace falta el beso de buenos días y de buenas noches del gobierno para que las fábricas trabajen, se iluminen las calles y las cosas funcionen. Es más, muchos ya sabemos que la estructura institucional que llamamos "Estado" podría reducirse (y el gasto correspondiente) no solamente sin perjuicio sino que con beneficio para todos, especialmente para los menos favorecidos. Por la misma razón que reclamamos menos gasto del gobierno, para que no recaiga sobre los hombros de los trabajadores.

Pero no es eso lo nocivo de nuestra situación, sino la incertidumbre. La incapacidad de llegar a un acuerdo al que muchos otros países de nuestro entorno ya habrían llegado, transmite muchas cosas. Primero, la poca fiabilidad de muchos políticos españoles que no dan la talla y se muestran obscenamente obsesionados por la caza del sillón. Segundo, la posibilidad de que se produzca una "carmonada" (en honor a Antonio Miguel Carmona que renunció a la alcaldía para cederla a la candidata presentada por Podemos, Manuela Carmena, porque para él cualquier cosa es mejor que pactar con el PP). Ambas cosas generan una inseguridad enorme en los posibles inversores, que nos miran con el rabillo del ojo mientras gestionan temas como del petróleo o China. Y España no está fuera de peligro desde el punto de vista económico. Dependemos mucho de lo que pase en el resto de Europa, no estamos creando puestos de trabajo de calidad, no lo estamos haciendo tampoco a un ritmo que asegure el futuro más inmediato. Nuestra economía es aún frágil, y estas incertidumbres no son lo mejor para salir adelante.

Así las cosas, el intercambio de sillones, favores, puestos y apoyos se me antoja de una frivolidad inaudita.

El mensaje del pueblo español
Y lo que me parece aún peor es interpretar los votos en función de la ambición personal, como hace Pedro Sánchez. ¿Los votantes del PSOE quieren que Sánchez gobierne con un vicepresidente que desprecie a su partido y le humille públicamente? ¿Qué se desprende del resultado electoral?

Para empezar, que la gente ya no quiere que gobierne un único partido. Es más, tampoco quiere que gobiernen dos partidos. Para salir investido, todos van a tener que hacer de tripas corazón y tragarse algún "sapo": el independentismo, los desprecios de Podemos o pactar con tu peor enemigo. Pero cuando digo "todos" no me refiero a los candidatos sino a los partidos. Es decir, dada la fractura interna en el PSOE, que probablemente es similar a la del PP, el pueblo español en las urnas ha forzado que los candidatos no puedan dejarse llevar por su soberbia y tengan que aceptar lo que sus "barones" impongan.

¿Qué alternativas nos quedan? O se ponen de acuerdo con el de la trinchera de enfrente o vamos a elecciones de nuevo. Y eso, a pesar de las miles de hipótesis que se barajan como seguras, nos dejaría con una incertidumbre enorme respecto a qué va a pasar con los apoyos a los partidos, con los votos del miedo, y el hastío de la gente. Y además, nos dice que de alguna manera la gente voto "mal".

La ventaja para mí es que aunque perdería una apuesta, tendría ocasión para quedar de nuevo con mis amigos de la "porra electoral" y libremente perder otra por ingenua.

La Gran Mentira
José María Trillo lagaceta.eu 26 Enero 2016

Atónitos asistimos al combate partidista para lograr un gobierno de mínimos que dé cierta garantía de estabilidad al Estado español. Para los españoles en general no queda aún claro, si eso será posible o no, pero para los ciudadanos de Cádiz y provincia, esa duda se resolvió ya hace meses y hoy por hoy ya tenemos una idea clara de la categoría de aquellos que por suerte o por desgracia, mas bien por esta última, han sido llamados a dirigir nuestros destinos mas cercanos.

El cambio de siglas en algunas localidades ha sido notable y en otras no tanto, el balance que hasta ahora se puede hacer del renovado relevo en muchos casos, de lo llamado lo nuevo por lo antiguo, da como resultado un exiguo cambio. Más allá de efectos llamativos en lo intranscendente, no se atisba concreciones distintas a la dinámica preestablecida por las fuerzas hegemónicas del bipartidismo representadas por PP, Psoe o la antigua Izquierda Unida.

mentira
Los votantes han asistido a episodios novedosos cuando no verdaderamente surrealistas, al ver cómo nuevas formaciones políticas, en su afán de eliminar al PP de los ayuntamientos y bajo el pretexto de su negativa praxis política, entendida como contraria a los intereses generales de los ciudadanos -quizá no exenta de algo de razón- han recurrido a alianzas de izquierdas para arrebatarle el poder, a pesar de que la mayoría de los votos no los respaldasen.

Algo similar había ocurrido previamente tras las elecciones autonómicas cuyo resultado dio lugar a un batiburrillo postelectoral, causa del descontento general, que llevó al poder una vez más a un PSOE, que pasó de un desastroso acuerdo con Izquierda Unida a otro no menos favorable con Ciudadanos y que -al margen de la novedad- no ha aportado aún ningún tipo de mejora a una situación andaluza que ya parece haberse institucionalizado per secula seculorum. Muestra de todo esto es sin duda, los calamitosos datos del desempleo o el más que evidente deterioro social en nuestra provincia, salvo alguna honrosa excepción que dada la situación puede ser considerada como irrelevante.

La conclusión del tema no puede llevarnos más que a pensar, si realmente ésta megaestructura política basada en subsidios, funcionariado, contratos basura, clientelismo político, todo aderezado con la ya endémica corrupción, es rentable al ciudadano o simplemente se corresponde con un burdo reparto de la miseria, tan propio de sistemas comunistas o bolivarianos que algunas de las fuerzas políticas presentes en la provincia tan abiertamente defienden.

Al parecer las nuevas opciones, llámense Podemos o Ciudadanos, después de tanto bombo y platillo ofreciéndose como única alternativa para la regeneración del panorama político, y como era de esperar, también han sucumbido a las mieles del poder y se han subido al carro de la dependencia del sistema, mostrándose muy poco dadas a plantar cara a los verdaderos problemas que atenazan la vida de los ciudadanos en sus entornos mas cercanos, velado propósito inicial, que evidentemente ha caído en saco roto en aras de la gran política y sus intereses electorales y partidistas.

A nadie se le escapa a estas alturas que la economía, en todo el ámbito estatal, es dependiente de la financiación externa de la Europa de los mercaderes, estando por tanto totalmente dirigida desde instancias extranjeras, es decir, que ningún órgano de la administración pública es soberano para encauzar los recursos industriosos si no es con la aceptación externa. Así, que bien se podían haber ahorrado todas sus proclamas populistas, ya que perfectamente eran conocedores de que difícilmente estas podrían llevarse a cabo, sin la previa recuperación de la soberanía económica y política de la nación, cosa que hoy por hoy ninguna de las formaciones políticas que viven del sistema, defienden.

La provincia de Cádiz es exponente referencial de todo lo que aquí digo, rica en recursos naturales y con una excelente situación geográfica, pero a su vez totalmente relegada, con una industria en franca desventaja en relación con localizaciones de otros puntos de Europa e incluso con el norte de África. Salir de esto no va a ser fácil, no a menos que iniciemos el retorno hacia ese camino del que nos desviaron unas instituciones supranacionales hace ya algunos años, con el beneplácito absoluto de aquellos que se suponían debían velar por el interés y bienestar de todos los gaditanos.

Hoy desmantelada la casi totalidad de nuestra industria desde aquella mal llamada reconversión, que solo obedecía a cálculos económicos ajenos, y con una crisis precisamente del sistema que supuestamente nos iba a colmar de parabienes, se abre ante nuestros ojos un panorama verdaderamente aciago, donde según parece la única solución encontrada por los políticos de viejo y nuevo cuño, pasa por dar servicios a un turismo de sol y paella, del que tanto gustan los ciudadanos de esos países en los que curiosamente se diseñó nuestro desastroso porvenir.

La nefasta Unión Europea ha marcado cual es la hoja de ruta a seguir, tanto a los dirigentes políticos de nuestra provincia como a los del resto de España, parámetros que indican abiertamente la necesidad de limitar el desarrollo a cambio de la financiación de un aparato político costoso y desproporcionado y de la entrada de multinacionales, iraníes y sauditas si se tercia, con el consiguiente costo que a buen seguro pagará por ello nuestra sociedad en lo que a identidad y cultura se refiere, eso sí, todo esto sin olvidar el permanente cáncer que para la economía gaditana en general y para la campogibraltareña en particular, supone la existencia de la colonia británica de Gibraltar, reducto anacrónico que viene a complicar aún más si cabe, el ya de por sí difícil desarrollo socioeconómico de la provincia de Cádiz.

El eje liberticida Madrid-Quito-Caracas
EDITORIAL Libertad Digital 26 Enero 2016

Los dirigentes de Podemos han dedicado muchos esfuerzos a borrar el rastro de sus labores de asesoría para la tiranía chavista, que les reportaron unas cantidades muy importantes de dinero cuyo destino exacto está siendo investigado por las Fuerzas de Seguridad. Iglesias y los suyos tratan de hacer olvidar sus vínculos con los infames regímenes bolivarianos, que han arrasado los países que han tenido la desgracia de padecerlos. Pero no lo tienen fácil, porque ellos mismos han presumido hasta ayer mismo de ser lo que siguen siendo: hermanos ideológicos de personajes estrictamente impresentables como Nicolás Maduro.

Los lazos de los cabecillas de la formación comunista española con el bolivarianismo no son, ni mucho menos, cosa del pasado, como hemos denunciado en Libertad Digital. El Celag, Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica, es la organización a través de la cual dirigentes de Podemos siguen colaborando con los regímenes liberticidas del otro lado del Charco.

El nacimiento de esta organización se produce a comienzos de 2014, un momento muy significativo, porque fue también el de la eclosión podemita. La vinculación es evidente: Íñigo Errejón y Juan Carlos Monedero son miembros fundadores de su Consejo Consultivo. Junto a ellos, otros altos cargos de Podemos figuran entre los responsables de una entidad que colabora activamente con los regímenes de Venezuela, Bolivia y Ecuador en la promoción del totalitarismo marxista en toda Hispanoamérica.
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Hay fuertes sospechas sobre el papel chavista en el surgimiento de Podemos. Eso es algo que deberá dilucidar la Justicia española, puesto que la legislación sobre financiación de partidos prohíbe taxativamente recibir financiación de Gobiernos extranjeros. Ahora bien, lo que resulta innegable es el vínculo estrechísimo de los cabecillas de la formación comunista española con los regímenes y movimientos que están destrozando países como Venezuela.

Estos son los sujetos que pretenden regenerar la democracia española. Su pasado y su presente los descalifica por completo para semejante empresa, en la que, desde luego, no cree ninguno de ellos. A ellos lo que les gustaría sería dinamitar el Estado de Derecho y erigir engendros como los que padecen en Venezuela, Bolivia o Ecuador, engendros que han sostenido con fanático entusiasmo.

Pedro y Pablo en versión gore
Pablo Planas Libertad Digital 26 Enero 2016

Resulta que la "nueva política" es un combinado de plató de petardas, petardos y transeúntes con un debate sobre Juego de Tronos, Borgen (las interioridades de la política en Dinamarca, ahí es nada) y House of Cards. España no es Invernalia, pero puede acabar como la Atlántida. Por desgracia, nuestros Pedro y Pablo no son Picapiedra y Mármol, sino Sánchez e Iglesias. La combinación de ambos personajes de la política nacional recuerda el género de las películas de catástrofes. No hablamos de El coloso en llamas, sino de 2012, Soy leyenda, El día de mañana, Armageddon y El planeta de los simios. Mármol y Picapiedra en versión gore y holocausto caníbal.

La economía española emite señales alarmantes. No es lo mismo una Generalidad convertida en el circo de Pin y Pon Puigdemont que el Gobierno del Reino de España en funciones. La luz al final del túnel se puede convertir en el foco de un tren desbocado en contradirección, un choque letal para una tímida, delicada, incierta, frágil y aún endeble recuperación, según los expertos. A los que quieren asaltar los cielos les da igual ocho que ochenta y la prima de riesgo que el cuñado plasta. Son más de Varufakis que de Draghi y la política no se hunde jamás. Se desplomarán los precios de los pisos, se volatilizarán los planes de pensiones, desaparecerá la construcción, se hundirán todos los sectores productivos, especulativos, financieros o del entretenimiento antes de que la miseria llegue a la política, un pezón-filón infinito del que se cuelgan los vampiros más vivos.

La ruleta de Moncloa no es rusa, sino una partida de cartas marcadas. Rajoy es una esfinge, un impávido disfrazado de invertebrado que ni siente ni padece. Mariano, esto no es serio, Rajoy. Iceman total. Sánchez, en cambio, es Pierre Nodoyuna, una calamidad según la Daenerys Targaryen de Triana y los barones de su partido. Albert Rivera es el único que parece no haber perdido el sentido mientras Pablo, el pavo real, Iglesias engorda el buche y picotea al aire pleno de gusto por haberse conocido.

Hay varias opciones. Filete con ensalada aguada, con puré de sobre o con patatas fritas. Iglesia, el títere Sánchez y los periféricos; la gran coalición entre el PP y el PSOE; y lo mismo más Ciudadanos en un alarde de cordialidad, seriedad y responsabilidad. Eso, o nuevas elecciones. Casi todo depende de que Sánchez acepte que su interés personal es contrario a los intereses de España y a los de su propio partido.

El pecado de Pedro y de Pablo
Amando de Miguel Libertad Digital 26 Enero 2016

Se agradece que los dirigentes políticos todos manifiesten una decidida vocación de servicio público. La tienen también muchos funcionarios y las muchas personas que se dedican a tareas altruistas, religiosas o seculares. No debe confundirse con su degeneración: un apetito desordenado de poder hasta extremos patológicos. Algo así es lo que ocurre con los prominentes padres de la patria Pedro Sánchez y Pablo Manuel Iglesias, dos mediocres profesores. A ambos se les nota demasiado la libido dominandi, las ganas de mandar sobre toda la nación a costa de lo que sea. Les mueve el resentimiento, no sé si de clase o académico.

Da la impresión de que esa concupiscencia del poder enajena a nuestros dos prohombres. Pablo Manuel declaró para la Historia: "Que Sánchez sea presidente es una sonrisa del destino que me tendrá que agradecer". Con una frase así ya ha ingresado en el diccionario de citas. La alusión al "destino" es un tic totalitario. El caudillo de Podemos fue consecuente con lo dicho y se fotografió con su equipo de fieles descamisados. Se adscribían ya a los ministerios que iban a reclamar. Él mismo se autotituló vicepresidente del Gobierno, sin ni siquiera consultar con el que se iba a postular como presidente. El cual no desautorizó la salida de pata de banco de su socio. El prematuro "Gabinete en la sombra" de la banda de Podemos constituye un hecho insólito en la crónica de las formas políticas.

Objetivamente, tanto Pedro como Pablo Manuel tenían todos los números de la suerte para formar el nuevo Gobierno. Puede que lo consigan, pero les ha perdido la desmesura, la libido dominandi. Dicho en latín queda más elegante, no parece un pecado o una enfermedad. Tarde o temprano terminarán por conseguir su férvido empeño, pero llegarán a la cúspide del poder con escasa legitimidad. Aunque pueda parecer extraño, la alianza del PSOE con Podemos, y no digamos con los separatistas, constituye un maridaje contra natura; podrá engendrar monstruos. Para Pablo Manuel todo "es posible".

Los socialistas más reconocidos se han situado últimamente en los antípodas del populismo totalitario y del separatismo. Si el PSOE pactara hasta el final con tales excrecencias sería porque, como digo, subordinaría todo al placer de mandar. Claro, que quizá nos encontremos ante un nuevo socialismo envasado al vacío. Sería la forma para que no se pudriera.

Contacte con Amando de Miguel fontenebro@msn.com

Una segunda oportunidad para el voto del miedo
Guillermo Dupuy Libertad Digital 26 Enero 2016

La rocambolesca decisión de Rajoy de renunciar a la investidura pero no a la candidatura a la Presidencia del Gobierno sólo obedece a un propósito: dar una segunda oportunidad al miedo, gracias al cual nuestro infausto presidente pensaba que iba a ganar con mayoría suficiente las elecciones del 20-D. La estrategia arriolana de utilizar el temor a la llegada de un frente popular para convencer al tradicional electorado del PP que se había abstenido, o había votado a Vox, Ciudadanos o UPyD, de que volviese al redil, aun con la nariz tapada, perdió bastante fuelle en los meses inmediatamente anteriores al 20-D. Y lo perdió hasta el punto de que no impidió que el PP perdiese un tercio de su electorado ni el despegue de Ciudadanos.

Ahora, sin embargo, Rajoy pretende rescatar ese in fear we trust –tal y como con acierto lo bautizó Pedro J.– aun a riego de que ese justificado temor se convierta en una inevitable realidad si PSOE y Podemos llegan a un acuerdo y hacen innecesarias unas nuevas elecciones. Esto es lo que hace verdaderamente indecente y hasta cierto punto contradictoria su decisión de renunciar a la investidura pero no a la candidatura a la Presidencia del Gobierno. Rajoy tenía y aún tiene en su mano evitar el frente popular y lograr un Gobierno del PSOE con el respaldo de Ciudadanos y del PP. Es más, bastaría que el PP se abstuviera en la investidura de Sánchez para que este pudiera ser investido con el único apoyo de Ciudadanos y aun teniendo a toda la oposición en contra.

Rajoy, sin embargo, con tal de seguir utilizando el miedo al frente popular/separatista a su favor, nos aboca al riesgo de que ese frente se conforme. Por lo visto, la necesidad de lograr un acuerdo entre los tres partidos nacionales y el temor a un frente popular no son tan grandes cuando se trata de exigir a Rajoy que renuncie definitivamente a la Presidencia.

Lo más lamentable de todo es que nada nos garantiza que unas segundas elecciones generales hagan desaparecer aquello que hubiese impedido conformar Gobierno tras las primeras. Naturalmente, cabe esperar que haya un corrimiento de votos, pero no hasta el extremo de lograr que el PP pueda gobernar con el voto en contra del PSOE y viceversa.

A eso le llaman sentido de Estado, unos y otros.

Vieja guardia socialista
Ernesto Ladrón de Guevara www.latribunadelpaisvasco.com 26 Enero 2016

Pese a que abogo desde el primer momento tras las últimas elecciones por un gobierno tripartito (PP/PSOE/C’S) coincido con el análisis de Alfonso Guerra, quien postula o un gobierno en minoría de su partido o ir a nuevas elecciones. El argumento de que los electores socialistas no perdonarían un gobierno de conjunción con la llamada derecha puede ser convincente, y no lo tiene fácil el Partido Socialista con un partido de izquierda bolchevique pisándole los talones. Ignorar esta variable es no ser comprensivo con el partido de Pablo Iglesias. Si bien algún análisis echo en falta sobre las culpas de Zapatero en esta situación, pues fue él quien puso las bases para el crecimiento de un partido como Podemos, ya que en ningún momento ha disimulado sus simpatías con este espacio electoral proclive a reproducir los errores del pasado y pasar a España por el cedazo de los antisistemas y la izquierda revolucionaria; es decir, por volver a las dos Españas, o lo que es lo mismo, al cuadro de Goya donde dos paisanos se arrean porrazos hasta la defunción de uno de ellos con la mitad de su cuerpo sepultado en la tierra.

Coincido con la agudeza de visión del que fue vicepresidente del Gobierno con González. Cualquier solución es mala para el Partido Socialista, incluso la repetición de las elecciones, pero probablemente es esta salida la menos perjudicial, puesto que es posible que muchos votos que se fueron a Podemos volvieran a su redil natural (el del socialismo-demócrata) ante las perspectivas del desastre en una España ingobernable. La pregunta es por qué el Partido Socialista ha llegado a esta situación, y otra vez tenemos que dirigirnos para encontrar una respuesta al personaje Zapatero, que generó un punto de inflexión de difícil retorno.

Si Sánchez, el discípulo de Zapatero, -el del “pensamiento Alicia”- decidiera gobernar con Podemos, como socio de coalición, entraríamos en un proceso de descomposición de la vida económica, social y política. Nos introduciríamos en una dinámica de enfrentamiento entre las dos cosmovisiones existentes en España, es decir la constitucional, la del entendimiento y la racionalidad por una parte, y la otra, la de la revolución y la voladura de los puentes que desde la Transición democrática han posibilitado una convivencia fructífera entre los españoles en Europa. Entraríamos en una dinámica de inseguridad jurídica y de imprevisión de futuro letales para el crecimiento de la economía y el empleo. Se pondrían en cuestión los principales referentes que han generado una cierta, aunque inestable, relación de buena vecindad entre los diferentes territorios que configuran la unidad española. Estaríamos, en definitiva, en la descomposición de España tal como la hemos conocido, desde el plano institucional, social, jurídico y, en definitiva, económico, aumentando el déficit público y el endeudamiento, abocando a la proletarización de la sociedad española, y vulnerando los principios constitucionales que tienen sus raíces en los derechos humanos, la igualdad ante la ley, la libertad de mercado, la forma de Estado y la unidad del mismo.

Por eso es comprensible la consternación de viejos socialistas como el señor Guerra que ve como de un momento a otro se puede descomponer la obra de quienes no solamente fueron capaces de sacar al Partido Socialista de la clandestinidad antes de 1976 para que fuera uno de los pilares del Estado Constitucional, sino un baluarte para la alternancia política, para la gobernabilidad de España.

La prueba del algodón de ello es el comportamiento de uno de los partidos que representan mejor el oportunismo político para asestar la estocada de muerte a su secular enemiga: España. Me refiero, cómo no, al PNV, que no deja pasar la ocasión para que, en los momentos de confusión, o de debilidad estructural, dar un giro de tuerca a su pretensión soberanista y avanzar hacia la ruptura de España. No hay más que prestar un poco de atención a la exigencia que han puesto a Sánchez para prestarle su apoyo a una posible investidura. Pero lo mismo ha sucedido en otros momentos clave de la historia, hasta el punto de que es un paradigma de la acción política del secesionismo vasco.

Ya lo dijo Sabino Arana: “Si a esta nación latina la viésemos despedazada por una conflagración intestina o una guerra internacional, nosotros lo celebraríamos con fruición y verdadero júbilo, así como pesaría sobre nosotros como la mayor de las desdichas, como agobia y aflige al ánimo del náufrago el no divisar en el horizonte ni costa ni embarcación, el que España prosperara y se engrandeciera”

El problema radica en la deriva que la izquierda tuvo tras la Dictadura de Franco en relación a un tradicional enfoque de España antes de la Guerra Civil, nada afín a veleidades secesionistas. Andrés de Blas Guerrero lo reflejó con meridiana precisión en su trabajo “La izquierda española y el nacionalismo”:

“Que los partidos y fuerzas políticas nacionalistas de los sesenta y los setenta defendiesen, con mayor prudencia en ocasiones, lo que hoy proclaman respecto al problema nacional de España, está dentro de la normalidad. No resulta tan difícil de entender, sin embargo, el entusiasmo filonacionalista –con relación a los nacionalismos periféricos- que los partidos de izquierda estatal demostraron en la década de los setenta. Lo cierto es que entonces, tanto el PSOE como el PCE, del mismo modo que el PSP, defendieron posiciones a este respecto inmantenibles a la vuelta de muy pocos años. El Congreso del PSOE de octubre de 1974, en su resolución sobre las nacionalidades y regiones, asumía, en primer lugar, una explícita y rotunda defensa del derecho de una autodeterminación que <<… comporta la facultad de que cada nacionalidad pueda determinar libremente las relaciones que va a mantener con el resto de los pueblos que integran el Estado español>> El alcance de este derecho para los pueblos del ‘Estado’, la utilización del nombre de España es cuidadosamente evitada, se ve matizado por el reconocimiento -al modo leninista- de que el mismo <<…se enmarca dentro del contexto de la lucha de clases y del proceso histórico de la clase trabajadora en lucha por su completa emancipación>>. La aceptación del principio de la autodeterminación no evita el pronunciamiento del Partido a favor de <<una república federal de las nacionalidades que integran el Estado español>>, por entender que a través de esta fórmula se protegen suficientemente las peculiaridades de las nacionalidades y los intereses de la clase trabajadora”

Posición ésta que nada tenía en común con la de los socialistas de antaño, como quedaba reflejado en el órgano de expresión del Partido Socialista “La lucha de clases”, el 27 de febrero de 1897, en su editorial:
“Frente a las estupideces y miserias del proteccionismo, de la patriotería y del antimaquetismo, frente a todo eso, debe promover el Socialismo el más amplio cosmopolitismo, el más absoluto librecambio, la movilización mayor posible del obrero, la invasión lenta de unos pueblos en otros.”

O lo expresado por Indalecio Prieto en “El Socialista” el 17 de abril de 1918:
“El nacionalismo es una entidad profunda y totalmente separatista, su clericalismo exacerbado y sus afinidades ideológicas y sociales con el carlismo […] en materia religiosa se ha establecido un partido de campeonato de football, en el cual la Iglesia católica es la pelota que quieren meter en su respectivo goal unos y otros.”

Y hacía referencia al “[...] espíritu antiliberal, antidemocrático”.

En 1934, el socialista bilbaíno Zugazagoitia escribía un artículo titulado “Las raíces del nacionalismo vasco” en el que, haciendo referencia al PNV decía que “Toda la doctrina nacionalista vasca no era sino una combinación de sentimientos religiosos y locales, aspiraciones separatistas y reivindicación de las características raciales de los vascos”; criticando así la ideología separatista.

Y así podríamos reproducir muchas más expresiones antinacionalistas de los principales referentes del socialismo clásico.

Pese a todo ello, veremos cómo el señor Sánchez, con tal de salvarse a sí mismo y llegar a la Moncloa, aunque con ello perjudique a España como es evidente, pactará no solamente con la extrema izquierda antisistema sino con quienes abanderan las posiciones más rupturistas y separatistas, para la disgregación de la unidad nacional española. Todo con tal de llegar a la Presidencia y sobrevivir aunque sea solo unos meses.

No se puede ser más castuza en menos tiempo
Okdiario  26 Enero 2016

Ahora Madrid está buscando con ahínco su ingreso en el Libro Guinness de la casta y a este paso tardará muy poco en conseguirlo. Cumpliendo con uno de los preceptos ineludibles de la más vieja y rancia política, Manuela Carmena ha convertido el ayuntamiento en una agencia privada de colocación podemita. El caso más reciente es el de Samuel Romero Aporta, hijo de una candidata a las primarias del partido, que, con tal sólo tres años de experiencia en el currículo, dirigirá una empresa municipal con 125 millones de presupuesto anual, actividad por la que cobrará 100.000 euros de sueldo. Algo que sería inverosímil en cualquier mercado laboral europeo pero que, Carmenada mediante, se ha hecho realidad en la capital de España.

Romero, ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, se licenció en 2012 y no ha ocupado ningún puesto de relevancia en sus menos de cuatro años de actividad profesional. De hecho, con su perfil, y si hubiera competido de igual a igual con otros candidatos en cualquier proceso de selección, apenas le hubiera dado para superar el estatus de becario. Sin embargo, a partir de ahora, y para mayor descrédito del consistorio de Podemos, se hará cargo de Madrid Calle 30, sociedad con un 80% de participación municipal. O, lo que es lo mismo, donde la práctica totalidad de los 502 millones de euros desembolsados por la empresa desde 2005 ha sido apoquinada por todos los madrileños. Recursos que ahora caen en las manos de un neófito cuyo único mérito es ser hijo de una sindicalista adscrita al partido dirigido por Pablo Iglesias.

Su madre, Rosa Aporta, es, además, una persona muy cercana al concejal de Hacienda, Carlos Sánchez Mato. Motivo suficiente según la praxis de los morados —junto con la filiación política— para que Samuel Romero pase a llevar traje cuando apenas se ha ensuciado los vaqueros. Un ejemplo más de que la castuza más cínica también mora entre los representantes de esa “nueva política” basada en las lecciones morales, el buenismo de salón y los discursos cargados de una grasienta superioridad moral. Casi como si de monarcas despóticos del siglo XVIII se tratara: “Todo para el pueblo, pero sin el pueblo”. Ese y no otro, amén de basuras y tráfico, es el Madrid que están construyendo entre Carmena, Maestre, Zapata y el resto de ínclitos pertenecientes a la banda.

Pese a su gravedad, éste es tan sólo un capítulo más del flagrante nepotismo instaurado por Podemos en el Palacio de Comunicaciones. Hace menos de una semana, OKDIARIO les contaba en exclusiva cómo Luis Cueto, presidente de Ifema y sobrino de Manuela Carmena, permitía que Jorge Muriana, hijo del presidente de Mercamadrid, Tomás Muriana, organizara eventos en Ifema a dedo, sin ningún tipo de concurso. ¿El mérito? Sólo ser el vástago de un amigo íntimo de la alcaldesa. En estas manos está el Ayuntamiento de la capital del país. Hechos que, por sí solos, deberían de ser suficientes como para que los miembros de Ahora Madrid salieran a dar explicaciones. Acciones que desmontan cualquier intento demagogo de fatua propaganda y que demuestran que, al final, la nueva política es peor incluso que la vieja política.

Mariano Rajoy es de corcho: algunas evidencias científicas
Valentín Carrera esdiario 26 Enero 2016

Durante los cuatro años de su legislatura ha taponado todas las salidas, todas las alianzas, todos los pactos parlamentarios, todos los desagües de las alcantarillas hediondas de Génova.

Decenas de analistas políticos se escurren el cerebro tratando de entender la última no-jugada de don Mariano Rajoy. Inmóvil, zombi, sonado, cobarde, plasma… hasta hay uno que habla “del principio budista de la creatividad pasiva” (Rubén Amón, Despierte, presidente). El gran marianólogo Antón Losada ha dedicado a la cuestión todo un tratado, Código Mariano; pero la incógnita sobre la Gran Esfinge continúa sin desvelar. Con ánimo de contribuir a la estabilidad del país, les propongo mi propia solución al enigma: el corcho. Mariano Rajoy está hecho de corcho: hay evidencias científicas.

“El corcho –definición del Cluster del Corcho– es un producto en el que la naturaleza ha plasmado su gran sabiduría después de siglos de evolución, que tiene unas características inigualables por cualquier otro producto sintético: levedad, impermeabilidad, adherencia, compresibilidad y elasticidad”. He ahí nuestro hombre.

Rajoy presume de tener una de las más largas carreras políticas, desde que empezó como concejal en Pontevedra. Ningún pontevedrés recuerda una sola acción, buena ni mala, de su paso por aquel ayuntamiento. Yo vivía entonces en Pontevedra y hablo con conocimiento de causa: lo afirmo también sin acritud personal; al contrario, sé diferenciar entre la persona, por la que siento respeto y cierto afecto; y el político insumergible que pasará a la historia como el peor presidente de nuestra frágil democracia. Hasta él mismo conoce la diferencia.

Difícil recordar algo sólido y consistente de su paso por la Diputación, por la Vicepresidencia de la Xunta o por media docena de ministerios, ¿cómo es posible, entonces, esa capacidad de resistencia? Porque posee las propiedades del corcho: leve, impermeable, adherente, compresible, elástico.

¿Y para qué sirve el corcho? Básicamente para dos cosas: taponar y aislar. No hay mejor material para fabricar un tapón de primera calidad y como aislante es muy eficaz. Esas han sido y son hoy las funciones básicas del corcho Mariano Rajoy: taponar y aislar. Durante los cuatro años de su legislatura ha taponado todas las salidas, todas las alianzas, todos los pactos parlamentarios, todos los desagües de las alcantarillas hediondas de Génova, todas las voces dentro y fuera; y ha puesto en torno a su partido y a su gobierno un cordón aislante de plasma, de hombros encogidos y “ese señor de quien usted me habla”, hasta quedar en la más absoluta soledad.

Ahí lo tienen ustedes, compareciendo ante el Rey en estado corchoso puro: leve, impermeable, adherente, taponando con indolencia y desprecio el arranque de la legislatura, aislándose aún más de la realidad, estratega de la pereza, a la espera del error ajeno. Tal es el producto del alcornoque fruto de siglos de evolución: el tapón de corcho. Quizás sea el momento de descorchar la botella de albariño, rioja o cava… y brindar por un país sin tapones ni aislantes.

Lo último del dinero iraní: periodistas para ensalzar a Pablo Iglesias
Manuel Ortega esdiario 26 Enero 2016

Iglesias propuso crear un grupo de periodistas afínes retribuidos con dinero iraní
El último lío relacionado con la financiación de uno de los proyectos mediáticos del líder de Podemos puede salpicar a profesionales de los medios de comunicación españoles.

La financiación iraní de Pablo Iglesias y su entorno sigue deparando sorpresas. Una de ellas, por ejemplo, que periodistas españoles pudieron cobrar a través de fondos procedentes de Irán para dar "visibilidad" en el panorama mediático al ahora secretario general de Podemos.

"Había que ayudarles, decía Pablo, y esa ayuda tenía que ser a través de pagos. Al fin y al cabo, él aseguraba que ya no se militaba en los partidos sino en los medios", relata a ESdiario Enrique Riobóo.

"Fue en enero de 2013, cuando por el tema de las sanciones a Irán Pablo temía quedarse sin ese altavoz. Hubo una reunión en la que aseguró que era prioritario romper el bloqueo como fuera y señaló dos soluciones: volcarse en Internet y buscar periodistas afínes", describe el periodista a este diario.

Según Riobóo, el proceso propuesto por Iglesias debía consistir en atraerles a través del encargo de trabajos remunerados. Los caladeros para crear ese núcleo de periodistas debían ser diarios digitales y productoras.

El sistema recuerda, en cierto modo, al aparecido en los papeles de Bárcenas con informes y documentos encargados a periodistas por el PP. Para el de Canal 33, la fórmula es muy similar, lo que ya resulta llamativo si se tiene en cuenta la "regeneración" que predica Iglesias: "Lo que sí es contradictorio es con la transparencia que dice defender".

Pero, ¿qué nombres tenía Iglesias en la cabeza? "Yo no puedo ir más allá. Claro que mencionó nombres pero si se prestaron a ello o no, lo desconozco. Y no puedo acusarles de algo a lo que no sé si al final se les propuso o se prestaron. Lo que sí tengo claro es que si esto de la UDEF va para adelante, acabarán saliendo si cobraron. El dinero siempre deja un rastro", explica el periodista.

Palestina: ignorancia y prejuicios de los medios occidentales
Jaled Abu Toameh Libertad Digital 26 Enero 2016

Hace poco, dos periodistas occidentales pidieron que los acompañaran a la Franja de Gaza para poder entrevistar a colonos judíos. No, no es el principio de un chiste. Los periodistas estaban en Israel a finales de 2015 y hablaban muy en serio. Imaginen su bochorno cuando les indicaron que Israel se había retirado por completo de Gaza hace 10 años.

No hay más remedio que sentir algo de lástima por ellos. Estos colegas extranjeros eran novatos que pretendían llamar la atención viajando a un sitio tan peligroso como la Franja para informar sobre los colonos que vivían allí. Sin embargo, su petición no sorprendió a nadie, ni siquiera a mis colegas locales.

Estos periodistas paracaidistas, como a veces se les llama, son lanzados a la región sin que les impartan unas mínimas nociones sobre los hechos básicos del conflicto palestino-israelí. Por desgracia, este tipo de corresponsales constituye más la regla que la excepción. Me viene a la memoria un reportero británico particularmente desinformado.

Cuando Israel asesinó al fundador y líder espiritual de Hamás, Ahmed Yasín, en 2004, un periódico británico envió a Jerusalén al periodista encargado de la crónica negra para cubrir la noticia. Para él, la región y Hamás eran territorio virgen. Sus editores le habían enviado a Oriente Medio, según dijo, porque nadie más quería ir. Bueno, pues nuestro héroe informó sobre la muerte de Ahmed Yasín desde el bar del hotel American Colony. Según se afirmaba en la data del artículo, escribía desde la Franja de Gaza y había entrevistado a familiares del asesinado dirigente de Hamás.

A veces uno siente que es una especie de imán para este tipo de historias. Otro colega mío, residente en Ramala, me contó que hace unos años recibió una solicitud de un corresponsal novato que le pedía ayuda para organizar una entrevista con Yaser Arafat. El único problema es que por aquel entonces Arafat ya llevaba muerto varios años. Recién salido de la escuela de periodismo y sin la menor idea sobre Oriente Medio, por lo visto sus editores consideraban que el reportero era un candidato estupendo para cubrir el conflicto palestino-israelí.

Algunos de ellos incluso han llegado a asegurarme que antes de 1948 aquí había un Estado palestino con capital en Jerusalén Este. Al igual que los desinformados jóvenes colegas que pretendían entrevistar a los inexistentes colonos judíos de Gaza en 2015, se quedaron bastante desconcertados cuando se enteraron de que antes de 1967 la Margen Occidental estaba controlada por Jordania y la Franja por Egipto.

¿Hay alguna diferencia entre un ciudadano árabe de Israel y un palestino de la Margen Occidental o de Gaza? Es perfectamente posible que mis colegas extranjeros no tengan ni idea. ¿De verdad la carta fundacional de Hamás afirma que el movimiento islamista pretende reemplazar Israel por un imperio islámico? De ser así, es probable que mis compañeros internacionales no puedan decírselo.

Hace unos años, una periodista memorable pidió visitar la destruida ciudad de Yenín, en la que "miles de palestinos fueron masacrados por Israel en 2002". Se refería a la operación de las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) en el campamento de refugiados de Yenín en la que murieron cerca de 60 palestinos, la mayoría de ellos armados, y 23 soldados israelíes.

Al margen de la lástima que provoca, semejante grado de desconocimiento (y de dejadez profesional) resulta difícil de imaginar en la era de internet. Pero cuando se trata de informar sobre el conflicto palestino-israelí, por lo visto la ignorancia da la felicidad. Las ideas erróneas acerca de lo que sucede aquí inundan los medios internacionales. La dicotomía bueno-malo encabeza la lista. Alguien tiene que ser el bueno (papel que se asigna a los palestinos) y alguien el malo (les toca a los israelíes). Y todo es proyectado y deformado a través de ese prisma.

Pero el problema es aún más profundo. Muchos periodistas occidentales que informan sobre Oriente Medio no consideran necesario disimular su odio a Israel y a los judíos. Pero cuando se trata de los palestinos, esos mismos periodistas no ven nada malo. Reporteros extranjeros residentes en Jerusalén o Tel Aviv se han negado durante años a informar sobre la corrupción económica y las violaciones de los derechos humanos endémicos en los regímenes de la Autoridad Palestina y de Hamás. Probablemente tengan miedo de que los consideren agentes sionistas o propagandistas al servicio de Israel.

Por último, tenemos a los periodistas locales contratados por medios y reporteros occidentales para que les ayuden a informar sobre el conflicto. Esos periodistas pueden negarse a colaborar en cualquier noticia considerada antipalestina. Los únicos tópicos admisibles son el sufrimiento palestino y el mal de la ocupación israelí. Por su parte, los periodistas occidentales tienen mucho interés en no irritar a sus colegas palestinos: no quieren que se les niegue el acceso a fuentes palestinas.

Así, la indiferencia de los medios internacionales ante la actual oleada de apuñalamientos y atropellos a israelíes no debería suponer ninguna sorpresa. Uno pasaría apuros para encontrar un periodista o un medio occidental que se refiera a los agresores palestinos como "terroristas". De hecho, los titulares internacionales suelen mostrar más simpatía por los palestinos abatidos tras cometer un ataque que por los israelíes atacados.

Naturalmente, todo lo anterior no puede aplicarse a todos los periodistas extranjeros. Algunos corresponsales procedentes de Estados Unidos, Canadá, Australia y Europa están muy bien informados y son muy ecuánimes. Pero por desgracia no son más que un pequeño grupo entre los grandes medios occidentales.

Los reporteros occidentales, sobre todo los que son lanzados a Oriente Medio, harían bien en recordar que hacer periodismo en esta región no es cuestión de ser proisraelí o propalestino, sino de ser pro verdad, aunque ésta vaya directamente en contra de lo que preferirían creer.

© Revista El Medio - Gatestone Institute
Jaled Abu Toameh, periodista árabe-israelí.

desde hurtos hasta violaciones en masa
Balance de Colonia: más de mil delitos por parte de los refugiados
Al fin la policía ha elaborado el informe definitivo sobre los asaltos masivos de Nochevieja, y solo tres de los dieciséis estados alemanes se 'salvaron' aquella noche.
Carlos Esteban  www.gaceta.es 26 Enero 2016

Fueron 1.049 los hombres y mujeres víctimas de delitos cometidos en Colonia en Nochevieja, desde hurtos hasta violaciones en masa por parte de inmigrantes y solicitantes de asilo, según un reciente informe policial al que han tenido acceso el diario Süddeutsche Zeitung y las cadenas de televisión NDR y WDR. Pero Colonia no fue un caso aislado: la oleada de delitos afecto a doce de los dieciséis Länder alemanes.

Estamos ya acabando enero y al fin llegan noticias completas de la policía sobre los incidentes de Nochevieja en varias ciudades alemanas, una oleada de asaltos sexuales que tanto las fuerzas del orden como los grandes medios ocultaron primero y minimizaron después hasta que las redes sociales obligaron a este tardío informe de la Policía Judicial Alemana (BKA).

Si bien el Land más afectado fue el de Renania del Norte-Westfalia, al que pertenece la ciudad de Colonia, con las más de mil víctimas apuntadas, los asaltos masivos se reprodujeron en varias ciudades de otros estados alemanes, siendo la ciudad-Estado de Hamburgo la segundo con más delitos cometidos por refugiados denunciados, doscientos.

Los que menos, Baja Sajonia, Brandenburgo, Sajonia, Renania-Palatinado y Sarre, con una sola denuncia cada uno. Los otros se distribuyeron de la siguiente forma: Hesse (31 denuncias); Baviera (27), Baden-Wurtemberg (25), Bremen (11) y Berlin (6). En la abrumadora mayoría de los casos, las víctimas fueron mujeres y los perpetradores varones entre 17 y 35 años de rasgos norteafricanos o medioorientales.

Pero esto es solo una noche, y los alemanes viven situaciones de conflicto de baja intensidad desde la entrada el año pasado de más de un millón de supuestos 'refugiados sirios', varones jóvenes en su inmensa mayoría, que la lluvia de críticas contra la canciller, Angela Merkel y su insensata decisión buenista empieza a convertirse en aguacero.

Merkel sigue empecinada en su postura y se niega a cerrar las fronteras, como les piden de todos los partidos, incluyendo el suyo, incluyendo algunos de sus ministros. La semana pasada, por ejemplo, Julia Kloeckner, líder de la CDU (el partido de Merkel en Renania-Palatinado sugirió la idea de crear "centros de refugiados fronterizos" para acelerar el proceso... Y deportar a los que no cumplan los requisitos de asilo.

Ninguno, sin embargo, se atrevido a llegar tan lejos como Beatrix von Storch, eurodiputada y presidente de AfD, Alternativa para Alemania, el partido soberanista fundado en 2013 que se ha convertido ya en tercero en intención de voto. Hablando en televisión, Von Storch diho que Merkel ha "arruinado" a Alemania como ningún otro líder desde la Segunda Guerra Mundial. "Apuesto a que cuando todo haya acabado y deje el puesto tendrá que salir del país por motivos de seguridad. Tendrá que exilarse en Chile o en algún otro país de Sudamérica”, declaró Von Storch.


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La prioridad: anular el pasado, inventar la memoria
Pascual Tamburri esdiario 26 Enero 2016

Hubo tiempos en que los Planes Nacionales eran de prevención de enfermedades, de construcciones escolares o de colonización; pero ahora lo que importa es inventar el 36

Hubo tiempos en que los Planes Nacionales eran de prevención de enfermedades, de construcciones escolares o de colonización; pero ahora lo que importa es inventar el 36
El Gobierno en funciones aplica gallardamente la Ley de Memoria Histórica de ZP, que pudieron cambiar con su difunta mayoría absoluta. Luego que no lloriqueen.

En Navarra ya vamos viendo cuáles son las prioridades de las nuevas mayorías de derrotados. La Comunidad Foral, como si no hubiese pobreza, amenazas y miedos, ante todo insta al Estado a elaborar ¡un mapa de fosas de fusilados en el 36! El dinero de los navarros, que como se sabe sobra, se dedicará por iniciativa de Geroa Bai y con apoyo de Geroa Bai, EH Bildu, Podemos e I-E a tan importante empresa. Se requiere una partida presupuestaria de, al menos, 150.000 €.

Crucial. Mi amigo Álvaro Baraibar, director general bárkiko de Paz, Convivencia y Derechos Humanos, presta su atención a las labores de localización y exhumación que lleva a cabo la sociedad Aranzadi "de asesinados de la Guerra Civil" y otros grupos igualmente científicos, imparciales, moderados y señoriales. Como lo son las explicaciones del reputado erudito Francisco Echeverría, que lo acompañó en la fosa de Ibero.

Significativo. Los batasunos y otros marxistas no hacen esta campaña ellos solos, no. El Parlamento de Navarra acordó, con la abstención de UPN y sólo el voto en contra del PP, instar al Gobierno del Estado a destinar una partida presupuestaria de miles de euros a la elaboración de un mapa de fosas comunes con el objeto de elaborar un plan nacional de exhumaciones. Hubo tiempos en que los Planes Nacionales eran de prevención de enfermedades, de construcciones escolares o de colonización; pero ya no: ahora lo que importa es re-inventar el relato del 36, y terminarán contándonos que los navarros, en realidad, eran ya de la izquierda abertzale, y que lo que pasó no pasó.

Perversi difficile corriguntur et stultorum infinitus est numerus, se decía antes. La iniciativa de Geroa Bai se ha aprobado con enmiendas y votos de PSOE, EH Bildu, Podemos e I-E. UPN no se ha opuesto. E incluyen, antes del reconocimiento de las víctimas, lo que de verdad importa: se insta al Estado “a la elaboración de un plan para la remoción y significación de simbología y monumentos que exaltan la dictadura franquista y a crear una secretaría de Estado en el ministerio de Presidencia, así como una Agencia interministerial que funcione como órgano de coordinación”. Bla, bla, bla.

Que es una necedad además de parecerlo se sabe sin ser Cicerón, pues sigue siendo cierto que “Stultorum sunt plena omnia”. No quieren ninguna reconciliación. Viven del rencor, la envidia y la mentira, y cuando miran al pasado es para inventarlo y manipularlo a su gusto. La meta es invertir el resultado de 1939, objetivo que aúna a todos los socios de la banda que gobierna Navarra y aspira a gobernar España. No quieren justicia, anhelan venganza. Piden la supresión de la memoria y su sustitución por sus historietas, y no sólo sobre el siglo XX. Llaman “derechos humanos y memoria histórica” a la anulación póstuma de sentencias y leyes, sin preguntarse cuáles son los fundamentos de este Estado que buscan asaltar.

El batasuno Dabid Anaut (Bildu) ha sostenido nada menos que "el Estado español tiene una deuda con todos los que sufrieron la represión". Que esto se diga desde la connivencia con el crimen es más que risible. Que esta gente se apropie de “víctimas olvidadas como los homosexuales y las mujeres que vieron como desaparecían sus seres queridos y resistieron”, como si las mujeres y los homosexuales sólo hubiesen estado en uno de los bandos de entonces, o de ahora.

No se trata de enredarse en mezquindades miopes como “la dificultad jurídica de anular sentencias” y demás. Quedan perfectamente retratados los que ponen a un mismo nivel los que llaman “asesinatos franquistas” con lo sucedido en la entonces zona roja o con lo vivido por las víctimas del terrorismo abertzale. Yerra de punta a cabo el PP al pedir perdones y buscar excusas, puesto que con esa actitud simplemente da alas a quienes no quieren memoria, sino reescribir la historia de España y, por cierto, suprimir de ella al PP además de a sus propios abuelos.

Todos somos nietos de las dos partes, como lo somos de las dos Españas del XVIII o del XIX. El resto es miseria, cobardía y egoísmo, que es lo que habríamos dicho, con el PP al frente, si el PCE negase los asesinatos de Paracuellos o si el PSOE hubiese desmontado el monumento del Cerro de San Cristóbal en Valladolid. Pero se ha hecho gobernando el PP, y porque el PP no quiso, pudiendo, suprimir una ley arraigada en el rencor. Bien, sea: quisieron evitar un enfrentamiento, y lo tendrán por doble partida sin ganar un solo voto.

Cada vez más voces critican el liderazgo de Rajoy pero nadie da la cara
S. Fernández y M. Zaragüeta okdiario 26 Enero 2016

El descontento con la gestión de Mariano Rajoy dentro de las filas populares aumenta según pasan los días hasta el punto de que son muchos los pesos pesados del partido que quieren que el presidente dé un paso atrás y abra la puerta a una posible sucesión.

Altos cargos del Partido Popular quieren que Mariano Rajoy dé un paso atrás “por el bien del partido”. Así lo han asegurado a OKDIARIO fuentes de Génova 13. El descontento en el Partido Popular ha ido a más desde los resultados de las pasadas elecciones. Desde entonces, son muchas las voces que se han quejado del inmovilismo del presidente en funciones durante las negociaciones.

Desde que el pasado viernes el líder de los populares declinara ante el Rey presentarse al debate de investidura, las críticas han ido en aumento. “La maniobra ha sido buena”, confiesan, “pero no nos lleva a nada porque es prácticamente imposible que consiga los apoyos para su investidura. Por eso, debería entender que él es ahora mismo un problema para el partido y, por tanto, debería dar un paso atrás”, afirman.

Además añaden que “sería mucho más sencillo con otro candidato porque sus relaciones con Sánchez están más que encalladas”. Hay que recordar que la relación entre los dos líderes está prácticamente rota desde que en el debate electoral entre ambos, Sánchez le espetara: “No es usted decente, señor Rajoy”. Desde entonces, la mala sintonía ha sido más que evidente. De hecho, tras la agresión recibida por el candidato popular en Pontevedra, el líder socialista fue el único líder político que no obtuvo respuesta del presidente en funciones.

Rajoy, quien no da un paso atrás, se protege ahora en su estrategia de desgastar a Pedro Sánchez, explican fuentes del PP a OKDIARIO, y deja la fortuna de ser investido en manos de los barones socialistas y en la esperanza de que éstos no permitan a su líder pactar con Podemos y el resto de fuerzas de izquierdas.

Según fuentes populares, el presidente del PP está jugando a quemar a Sánchez con el mensaje del “horror” que sería un Gobierno con la izquierda más radical.

En este sentido, se ha podido ver cómo en las últimas intervenciones del PP, dirigentes como Fernando Martínez-Maíllo o Pablo Casado han avivado el enfrentamiento dentro del PSOE, recordando el descontento interno ante un eventual pacto con Podemos y fuerzas independentistas, así como la propuesta del líder de Podemos, Pablo Iglesias, que algunos socialistas han calificado de “humillante”.

Al rechazar el hecho de someterse el primero a la sesión de investidura, el presidente del Gobierno en funciones busca ganar tiempo con la baza de que “Pedro Sánchez quiere romper España” por negociar con las fuerzas independentistas.

Sin embargo, aunque por el momento nadie se atreve a hablar de congreso abiertamente dentro del Partido Popular, son muchos los que en la sombra se manifiestan, algunos convencidos de que esta estrategia de Rajoy no será suficiente para parar el pacto que fragua Pedro Sánchez para ser investido presidente. Y aún reconociendo que Rajoy domina las estructuras del partido, aseguran que si Sánchez forma Gobierno, el presidente del PP “tiene que convocar Congreso, y ahí nos vamos a mojar todos”.

“Nadie levanta la mano contra él porque saben que se va a morir solo. Nadie se quiere quemar matándolo. Rajoy ya está amortizado”, reconocen.

José María Aznar fue el primero en poner sobre la mesa el “delicado” asunto de la sucesión. En aquel momento, los barones cerraron filas en torno al presidente popular, al que algunos dedicaron grandes ovaciones como “ha sido el mejor candidato” o “estamos orgullosos de usted”.

“Pero ahora las cosas han cambiado“, aseguran. “Nadie quiere dar el primer paso porque saben que, como decía Alfonso Guerra, el que se mueva no sale en la foto” señalan fuentes de Génova. Aunque subrayan que “esta situación no llega al verano”, confiando en que la “ansiada” sucesión llegue cuanto antes.

Si embargo, Mariano Rajoy ha sido muy claro con respecto a la celebración del congreso donde se abordaría este asunto: “Habrá congreso en cuanto haya Gobierno, no antes”. A lo que algunos populares responden: “No hace falta que hagamos nada, él solo se está forjando su salida a base de no gestionar, algo habitual en él”.

Así las cosas, la quiniela está abierta y son muchos los que subrayan que “hay gente muy válida en el PP que podría sacar al partido de donde nos han metido” y añaden que “en este congreso saldrán varios nombres que hasta hora no se atrevían”.

Aznar y Aguirre, los más críticos públicamente
El expresidente, José María Aznar, ya mostró su disconformidad con los resultados del pasado 20D. En la Ejecutiva Nacional celebrada tras los comicios, el presidente de honor del partido valoró negativamente los resultados y solicitó la convocatoria de un congreso “abierto” donde el sistema de votación para elegir al próximo presidente de la formación fuera de “un militante, un voto”.

En aquel momento, Rajoy no hizo comentarios al respecto excepto un: “la vida está llena de cosas incoherentes”, en respuesta a una periodista que le preguntaba si no le parecía incoherente que Aznar hiciera esta propuesta cuando fue justamente él quién delegó la Presidencia al actual líder popular sin pasar por votación alguna.

Esperanza Aguirre también ha sido de las más críticas llegando a afirmar estos días que “es el momento de los sacrificios personales tal como hice yo en la Alcaldía ofreciendo nuestro apoyo a Antonio Miguel Carmona”.

Otros barones como el ex presidente de Extremadura, José Antonio Monago o la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes han asegurado que “nadie es imprescindible”.

Los sucesores
Los posibles nombres para sustituir al presidente de los populares son muchos. Desde la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, pasando por la secretaria general del partido o el “nuevo valor” Pablo Casado.

Sáenz de Santamaría se situaba hasta este momento entre los primeros nombres de la tabla. La confianza que deposita Rajoy en su mano derecha es de sobra conocida. Sin embargo, las fuentes populares consultadas por OKDIARIO entienden que el resultado de las elecciones y la imposibilidad de formar Gobierno “es un fracaso de todo el equipo de Rajoy”, por lo que poco importa ya que Soraya no tuviera los apoyos suficientes dentro del partido ya que su función se ha limitado al Ejecutivo.

María Dolores de Cospedal, como secretaria de general de los populares, contaría con apoyos dentro del partido aunque muchos la consideran responsable del “desorden” que existe en la formación.

El ministro García-Margallo es un nombre que ha sonado mucho en los últimos días, algo que según las mismas fuentes no ha sentado nada bien en Moncloa. Por ello, el responsable en funciones de la cartera de Exteriores ha salido este mismo lunes al paso de estos comentarios que lo situaban como posible recambio del número 1 de Génova, afirmando que “el liderazgo de Rajoy es incuestionable”.

Pablo Casado es otro de los nombres que cada vez suena con más fuerza como persona de confianza del presidente popular, aunque “aún está muy verde, le falta rodaje”, subrayan.

Hay otros nombres como los de el actual ministro de sanidad, Alfonso Alonso, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes o el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo que en un momento dado podrían dar la sorpresa.

Potemos.
Vicente A. C. M.  Periodista Digital 26 Enero 2016

Si hay una sensación que define mi estado de ánimo ante esta situación de auténtico bochorno y desvergüenza de nuestra casta política es la de “ASCO”. Será por eso que lo que me produce es ganas de potar y de ahí el título escatológico de mi escrito de hoy, que no es ningún error mecanográfico en referencia a la similitud fonética con ese nuevo partido de ultra izquierda bolivariano totalitario. Lo malo es que esa sensación de auténticas náuseas en vez de calmarse se va incrementando a medida que se suceden los acontecimientos y se van vertiendo informaciones de forma tendenciosa y con ánimo de producir ese efecto. Porque alguien debería explicar ¿por qué una noticia tremendamente reveladora ha tardado más de un año en ver la luz con el exclusivo objetivo de soliviantar a la opinión pública? O ¿Por qué un informe de la UDEF con imputaciones gruesas de financiación ilegal de los principales líderes de un partido político por una potencia extranjera duerme el sueño de los justos en los cajones de la mesa de la Fiscalía?

¡Dan asco! Porque la burda y torpe manipulación que se evidencia solo demuestra el desprecio por la legalidad y el uso partidista , cuando no personal, de las FFyCCSE, organismos como el CNI e incluso de los medios de comunicación subvencionados de forma descarada y rehenes de quienes solo pretenden deformar la información y conformar la opinión pública en un determinado sentido. Y es que nos toman por auténticos imbéciles, por ilusos y crédulos súbditos que podemos ser teledirigidos hacia el aprisco sin oponer resistencia. Y aquí me viene una frase revolucionaria que debería movernos a la reflexión y despertar las conciencias dormidas de unos ciudadanos anestesiados y apáticos. “El pueblo unido, jamás será vencido”.Los terroristas de ETA la retocaron con aquello de "El pueblo armado,..."(Herri armatua, inoiz ez zanpatua)

Lo malo es que ese pueblo unido nunca ha sido el objetivo de quien ha ostentado el poder. Sí, España es la nación más antigua de Europa con más de 500 años de Historia. Sin embargo, solo la fuerza y la coacción han logrado imponer una falsa y frágil unidad. Un pueblo que ha sido sometido a base de mantenerle en la más absoluta ignorancia y en fomentar una visión limitada que no iba más allá de su terruño. Y un pueblo así, no hacía falta vencerle, estaba rendido desde el primer momento, rendido al poder. Un pueblo que se conformaba con su destino con la falaz promesa de un mundo mejor en otra vida espiritual, mientras los que gobernaban vivían cómoda y opíparamente en esta otra más real y material.
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Desgraciadamente nada ha cambiado en esta etapa de lo que dicen que es democracia tras 40 largos años de dictadura. Como la energía, no se destruye sino que se transforma, eso sí con una pérdida inevitable en el proceso que le llaman “entropía”, que en este caso de política de charlatanes y caraduras debería llamarse “utopía”. Vendedores de humo, de esperanzas en alcanzar los sueños de falsas libertades y grandes cadenas. Siguen prometiendo el cielo para todos pero solo lo consiguen ellos, los vocingleros de las mentiras. Nada ha cambiado y el pueblo sigue indolentemente su camino hacia el pesebre y hacia el matadero.

No aspiro a conseguir despertar a quienes se mantienen en su vida conformista esperando que otros vengan a liberarles. Para rebelarse hace falta en primer lugar reconocer la propia situación, tomar conciencia del ser y querer coger firmemente el control de la propia vida y de la libertad. Después viene mirar alrededor y aunar los esfuerzos uniéndose en el mismo objetivo, conciencia de grupo. Y una vez conseguida mostrar esa fuerza que solo la unión puede dar. Entonces sí que se podrá decir con propiedad que existe un pueblo unido y su carácter de invencible.

Porque mientras consintamos en comer la bazofia que nos presentan , nunca se nos podrá quitar esa desagradable sensación de querer potar.

¡Que pasen un buen día!

Sentido de estado, sentido común o viceversa. Y algunas propuestas
Antonio de la Torre. lagaceta.eu 26 Enero 2016

Sí, porque, en este caso, ambos sentidos se hacen ‘sinónimos’, como trataré de explicar tras un pequeño preámbulo que creo necesario, a riesgo de alargarme.

Durante las dos últimas semanas hemos visto de todo en el escabroso mundo de la política, traiciones, marchas atrás, pactos contra natura y hasta jugadas que casi calificaría de maestras, teniendo en cuenta el poco nivel al que nos tienen acostumbrados nuestros próceres políticos.

Después de una primera semana, tras el descanso navideño -de solsticio de invierno dirían algunos-, empezaron las quinielas sobre los resultados electorales que nos depararon las urnas el pasado 20 de diciembre y las diferentes combinaciones aritméticas para conformar un gobierno estable.

Siguió otra de entrevistas entre Su Majestad y los representantes políticos que habían obtenido cuota parlamentaria, de menor a mayor, como establece el protocolo y hubo de todo. Desde la negativa a entrevistarse por parte del representante de ERC hasta la declinación, por parte del Presidente en funciones, al ofrecimiento regio de someter su propuesta al Parlamento Nacional para conformar Gobierno, pasando por la “generosa” propuesta de Ciudadanos para hacer de mediador en la “guerra abierta entre PP y PSOE –más, en mi opinión, por parte de este último que al contrario-, la ¿sorprendente? comparecencia del “Gran Jefe Coleta Morada”, dándole prefabricado el gobierno a formar a su socio de Ferraz, reparto de carteras incluido, y la descolocación y falta de capacidad de reacción de éste ante el “favor” presidencial de Iglesias y el órdago posterior de Rajoy. El PSOE se quedó sin palabras y las pocas que ese cerebro privilegiado del número dos de Snchz, el singular “doctor” Luena, fueron para dedicar algunos insultos a Mariano Rajoy, trilero y antisistema lo llamó en un despropósito de comparecencia. Veinticuatro horas ha tardado el PSOE en reaccionar con un pobre comunicado para no decir nada concreto y ante la contestación interna de algunos barones y de una mayoría de los viejos socialistas, Corcuera, Vázquez y Leguina a la cabeza.

Vimos también la marcha atrás del PSOE tras el desafío de Podemos, y ahora ve “puntos comunes con Ciudadanos”, que se ha encargado de dejar claro que “nunca votará SÍ a la investidura de Sánchez”. También que Luena, después de decir que “nunca hablarían con BILDU ni con el PP”, ahora dice que no ha hablado con nadie, pese a que se conocen conversaciones PSOE-PODEMOS -Hernando-Errejón-, pero que están dispuestos a “hacerlo con todos, incluso con el PP” y que su partido no aceptará el ofrecimiento de presentar una alternativa de gobierno hasta que no “fracase Rajoy”, pero que poco después mostraba la predisposición al ‘sacrificio’ del partido para presentar la alternativa de investidura de su jefe, si el Rey se lo pedía tras una nueva negativa a hacerlo del Presidente del PP. No ha faltado la aparición de Zapatero que entiende la decisión de su predecesor en Moncloa -“estaba en su derecho”, dijo- ni, nuevamente, como citaba antes, la recriminación de algunos pesos pesados del PSOE a su Secretario General, del que dicen que “no da la talla política requerida en estas situaciones” y ponen al Secretario de Organización en Primaria o llaman ‘villano’ al popular y populista Alcalde de Jun, que llamó desleal a Corcuera por esa crítica. Veremos que dan de sí estos días que se presentan interesantes.

Ante ese panorama, se abre una nueva ronda de entrevistas en el mismo orden que la anterior, no se sabe si esta vez con la presencia o no de ERC, pero que no parece muy claro que vaya a arrojar unos resultados muy diferentes salvo que, como decía, una nueva negativa de Rajoy a formar Gobierno, se traduzca en la propuesta de Don Felipe al candidato del PSOE para hacer lo propio.

Dicho lo anterior y admitiendo como posible casi todo lo que pueda pasar los próximos días, la pregunta sería: “¿Y, entonces, qué?”, ¿investiduras sin visos de acuerdo? ¿convocatoria de nuevas elecciones en Primavera? Ambas cosas supondrían un desgaste de la situación y una pérdida de tiempo que viene mal a España y a su economía y credibilidad, que se estaban recuperando y que sería desastroso volverlas a dejar caer después del esfuerzo realizado. Dejemos los porqués y vayamos al cómo.

En mi opinión, sólo hay un camino para recuperar la cordura y reinterpretar lo que, desde mi punto de vista, hemos dicho los españoles en las urnas. Creo que ha quedado claro que, pese a todo, la mayoría de españoles hemos votado al Partido Popular y queremos que ese cambio necesario sea fruto de un acuerdo entre los principales partidos constitucionalistas, llamémosle así a PP, PSOE y Ciudadanos. Pero también parece haber quedado claro que la pérdida de más tres millones y medio de votos por el Partido Popular respecto a 2011 y el casi millón y medio sobre los más de cuatro que ya perdió Rubalcaba en aquellas elecciones para el PSOE, se han debido en gran parte, si no en toda, al descontento de los respectivos votantes con sus líderes, corrupciones –en uno y otro partido- incluidas. Por un lado Mariano Rajoy no ha convencido a su electorado por su falta de actuaciones fuera de lo económico y las pocas que ha tenido parecieron más en contra que otra cosa. Por su parte, Pedro Sánchez, porque después de perder las vocales, perdió el sentido común, si alguna vez lo tuvo, y ha dejado demasiado evidente su rencor contra la derecha a la que quiere destruir como principal o único objetivo, y su débil estructura mental, por usar un eufemismo benevolente, que está haciendo bueno a su predecesor en el partido, Rodríguez Zapatero, cosa que parecía imposible dado el nivel demostrado por el “contador de nubes”, después de adjudicar la “pertenencia del Mundo al viento”.

Así pues, nos encontramos ante la evidencia de que ni unos ni otros votantes de los dos grandes partidos quieren a sus líderes, por cierto el PSOE sigue siendo de los dos grandes por muy poco –menos de 350.000 votos le ha sacado a Podemos- y es aquí donde, en mi modesta opinión, debería jugar un papel fundamental nuestro Jefe de Estado que, hasta el momento, ha demostrado bastantes mejores maneras que su padre y, por qué no decirlo, mayor sentido de Estado. El Art. 99.1 de la CE dice textualmente que “Después de cada renovación del Congreso de los Diputados, y en los demás supuestos constitucionales en que así proceda, el Rey, previa consulta con los representantes designados por los Grupos políticos con representación parlamentaria, y a través del Presidente del Congreso, propondrá un candidato a la Presidencia del Gobierno”, lo que ya se ha realizado sin resultado alguno, aparte de lo ya comentado y el inicio hoy de una segunda ronda de entrevistas que no dejan vislumbrar ningún resultado positivo, como quedó dicho.

Pues bien, visto lo visto y en atribución de lo que el mencionado artículo le confiere, y no limita, Don Felipe, tras esta segunda ronda de entrevistas –podría haberlo hecho en la primera-, debería, a mi juicio, proponer un candidato ajeno a ser posible a ningún partido político, persona de reconocido prestigio por su trayectoria profesional, dentro o fuera del ámbito político, para la conformación de un Gobierno provisional independiente, que afrontara las urgentes reformas que el sistema actual requiere.

Me estoy refiriendo a personas como Manuel Pizarro o Pablo Isla, ambos Abogados del Estado y con una trayectoria profesional, pública y privada, impecable; a Francisco González o César Alierta, pongo por caso. Pondría en esta relación a Miguel Boyer, si no hubiera fallecido , porque no encuentro en el mundo de la izquierda -desgraciadamente bastante pobre en buenos gestores como ha quedado demostrado en los periodos 1982/96 y 2004/11- a ningún otro acreditado aunque, seguramente, alguno de los antes citados como posible candidatos a formar Gobierno, sí podrían incorporar a su equipo personas de pensamiento de izquierda válidos para ese Gobierno provisional de reforma y recuperación del espíritu de la Transición, por ejemplo, Mikel Buesa o Nicolás Redondo, pongo por caso.

No sería imprescindible, en mi opinión, que el candidato independiente propuesto provenga de la Administración del Estado, porque ya cuenta ésta con los suficientes y acreditados Cuerpos –Abogados del Estado, Administradores Civiles, Economistas, Técnicos Comerciales, Ingenieros, etc.,- suficientes para una rigurosa asesoría técnica en las labores de Gobierno (los dos primeros propuestos cuentan, además, con acreditada experiencia en la Administración).

Y hecha mi atrevida propuesta de designación de candidato, dejo una pincelada de las principales reformas que habría que abordar, en las que, por el sentir de la calle, prácticamente, la inmensa mayoría de españoles estaría de acuerdo, sean de izquierda, derecha o centro –si es que el centro existe, que yo creo que no, aunque quede muy bien eso de ‘en el término medio consiste la virtud’, perfecto para un refrán- y que, a mi juicio, serían las siguientes:
Reforma de la Ley de Partidos, haciendo bueno lo que dice el Art. 6 de la CE: “…Su estructura interna y funcionamiento deben ser democráticos”, algo que brilla por su ausencia incluso en los que alardean de eso aludiendo a sus ‘primarias internas’ que nunca aparecen con la limpieza que sería deseable en democracia.

Reforma de la Ley Electoral, para acabar con las manipuladas listas cerradas, que confecciona el líder del partido en base a la sumisión y capacidad de adaptación a su criterio que a la valía profesional y personal de los posible candidatos que deberían ser elegidos por las bases de la militancia si no por los simpatizantes en votaciones sucesivas, de menor a mayor ámbito geográfico.

Reforma del Senado, dado que su papel actual no parece el adecuado a un verdadero Órgano de Representación Territorial, como se justifica, siendo más bien un ‘cementerio de elefantes’ de viejas gloria a las que se les quiere agradecer los servicios prestados o proteger con el aforamiento, fórmula más que dudosa a la vista de lo que hemos podido comprobar en numerosos casos que no cito para no alargar más el artículo.

Reforma del Sistema Judicial, al objeto de que se produzca una auténtica separación de poderes, enterrada en su día -1985- por el PSOE sin que el PP haya actuado en otro sentido, desvinculando a los partidos políticos de los nombramientos de las altas instancias judiciales que llevan a conocer sus pronunciamientos por el ‘color’ de sus miembros, repartidos en proporción a la composición del Congreso de los Diputados.

Reforma del Sistema Autonómico, recuperando para el Estado aquellas competencias que nunca debieron ser transferidas, Educación, Sanidad y Justicia, si no todas, convirtiendo a las Autonomías en meros órganos de gestión próximos al ciudadano y sin capacidad legislativa, por lo que serían innecesarios los parlamentos regionales. En todo caso, las Autonomías deberían ser los órganos de coordinación de las actuales Diputaciones, combinando sus funciones en representación de los municipios.

Creo que estas reformas se ajustan al Preámbulo de la CE y a artículos como el 1, 2, 6 –ya citado-, 14, 23 y 27, por no citar algunos más, y supondrían un recorte de gasto público más que notable.

Este Gobierno provisional desarrollaría una legislatura corta, no más de dos años, previsiblemente, y, tras las reformas constitucionales necesarias que se aprobarían de acuerdo con lo previsto en el Art. 167 de la CE, convocaría elecciones generales después de ese plazo.

Es evidente que todo lo dicho supone el ‘sacrificio’ de los dos líderes – y equipos- de PP y PSOE, que demostrarían así su generosidad, anteponiendo los intereses generales de España y los españoles a los de su partido y a los suyos propios, que parecen ser los que ahora priman. Creo que agradeceríamos a los dos ese último gesto al servicio de la Nación y, sobre todo, a Don Felipe VI, una decisión en esa línea.

Pido disculpas a los expertos juristas que puedan leer mis reflexiones por si algo de lo que planteo requiriese algunos pasos no contemplados en mi corto conocimiento jurídico, ya que lo hago desde el “Sentido Común” que, a mi juicio y dadas las circunstancias actuales, está muy próximo al “Sentido de Estado” que reclamo para esta complicada fase de nuestra Historia. Si no se impone éste último, ‘hermano’ del primero hoy, que Dios nos coja confesados.
 

Convergencia: el tapado secesionista
Francisco López www.latribunadelpaisvasco.com 26 Enero 2016

Sería estúpido negar el carácter hegemónico del secesionismo en Catuluña. Cerca del 50% del electorado, una capacidad de movilización que sigue siendo impresionante, dominio casi completo en las instituciones, clases medias y altas entregadas a la causa, medios controlados férreamente, el mundo cultural rendido o silenciado, en definitiva, un poder tan absoluto que asombra que todavía los catalanes estén resistiendo a tan asfixiante presión.

La explicación "oficial" y que es repetida machaconamente por la Brunete Mediática secesionista es que ante las injusticias que sufre el noble pueblo catalán, éste ha alzado su voz exigiendo a los políticos que hicieran algo para acabar con esto y la única salida sólo podía ser la secesión. Es decir, que los partidos han sido “obligados” por el pueblo a reaccionar y encabezar lo que irónicamente muchos llamamos el pruses.

Como suele ser habitual, y más en un territorio como Cataluña donde la manipulación política y periodística ha llegado al paroxismo, la realidad es muy diferente. Desde 2010 hemos asistido a la culminación de un largo proceso, que fue diseñado y ejecutado de un modo admirable por Jordi Pujol Soley. Todo realizado con paciencia oriental, midiendo los tiempos durante décadas, tanteando al adversario para ver sus puntos débiles y respecto a sus mayores enemigos, comprándolos, buscando su neutralidad y cuando fuera necesario, hundiéndolos.

Jugó a todas las barajas, pero siempre con un objetivo: dinamitar España. Josep Rull en un artículo publicado el 16 de noviembre La Vanguardia con motivo del 40 aniversario explicaba, entre líneas, ese objetivo:

Convergència ha sido un partido posibilista, pragmático, que buscaba avanzar en el terreno nacional y en el social a través de pactos y acuerdos posibles, sin enrocarse en posiciones puristas pero impracticables. Durante unos cuantos decenios, la sociedad catalana bendecía este estilo político. La maduración del país, sin embargo, nos sitúa en una nueva perspectiva: ya no se trata de hacer aquello que es posible sino de hacer posible aquello a lo que aspiramos

Antes, aquello a lo que aspiraban quedaba en segundo plano porque era impracticable. Ahora, que si pueden, actúan para lograr “lo que aspiramos”. Llaman “maduración” a una impresionante labor de ingeniería social cuyo inicio hay consenso en que se puede fijar en el documento titulado "La estrategia de recatalanización", de otoño de 1990, donde con claridad meridiana se exponían las líneas maestras para lograr el asalto y secuestro de la hasta entonces vigorosa e independiente sociedad civil catalana. (Consultar PDF de “El Periódico” al final de este artículo)

Está pendiente hacer una revisión crítica de las posiciones de Convergència durante los años setenta y ochenta del pasado siglo, ahora que sabemos cúal era su objetivo último, pero lo cierto es que ya hubo avisos de que por debajo de la cara amable y de “responsabilidad de Estado” que vendía el señor Pujol, se estaba incubando el huevo de la serpiente. Avisos que fueron desoídos por la clase política, económica, sindical, cultural y, sobre todo, periodística.

El hecho más significativo durante la década de los ochenta, tuvo lugar el 20 de julio de 1986 y hasta ahora ha pasado desapercibido. Aquel día, los grupos independentistas celebraban la que entonces era su principal fiesta, el "Pi dels tres Braques", en el Pla de Campllong, Berga (Barcelona). En aquel momento Terra Lliure estaba en su apogeo y los grupos que apoyaban a la banda terrorista (Crida, PSAN, MDT, etc.), pugnaban por conseguir relevancia y eco. Aquel día los ultranacionalistas presentes se quedaron de piedra al asistir al desembarco del organizador y alcalde convergente Jaume Fargell, varios diputados autonómicos y sobre todo un alto cargo, Don Antoni Calzada i Salavedra.

El señor Calzada no era un cualquiera. Miembro del Consell Nacional de CDC, había presidido la Diputación Provincial de Gerona, fue alcalde de Olot, presidente de la Asociación Catalana de Municipios y Comarcas y ahora era vicepresidente CiU en el Parlament. En definitiva, una personalidad convergente que acude acompañado de otros electos, mostrando por la vía de los hechos que no iba a título individual sino en representación a su partido. Desde el estrado dirigió unas palabras a unos estupefactos asistentes, que le habían recibido con silbidos y gritos a favor de Terra Lliure. Con claridad proclamó “aquí estamos personas que sentimos lo mismo, y aunque tenemos estrategias diferentes, vamos hacia un fin común”. Más claro imposible.

Ante tan cruda y descarnada proclama ideológica, que sólo había podido tener lugar con la autorización de la dirección, o sea, el señor Pujol Soley, no pasó nada. Absolutamente nada. Por un lado, el señor Calzada siguió su carrera política con normalidad. Por parte de los no nacionalistas, un espectro entonces mucho más amplio que el actual, no hubo protestas ni denuncias por este pronunciamiento oficial del partido de gobierno en el Principado. Ni tan siquiera les criticaron por compartir escenario con los habían realizado un constante enaltecimiento y apología del terrorismo. De esta manera, Convergencia supo que no estaba sometida a un férreo marcaje en este tema. Que mientras mantuvieran en Madrid y Barcelona una cuidada ambigüedad y un discurso con doble o triple lectura, tenían las manos libres para conquistar para el secesionismo en una primera fase, la Cataluña rural. En definitiva, mientras Terra Lliure seguía poniendo bombas, ellos podrían trabajar de un modo más abierto en las comarcas, por ese "fin común". Una vez que el melón estaba catado, con la excusa de los silbidos recibidos, se hicieron los ofendidos y en los siguientes años, la presencia convergente se limitará a ediles que sí acudían a título individual.

Ese 20 de julio de 1986 quedó fijado el marco en el cual se iba a desarrollar la estrategia de asalto del nacionalismo a la sociedad civil catalana. La desidia de Madrit, abandonando a los suyos en el Principado, dio vía libre al inicio del pruses.

Finalmente les dejo un anuncio de Catalunya Radio, emisora rígidamente controlada por la Generalitat. Es de 13 de septiembre de 1987, una época en la que se supone que CiU era sensata, oficialmente no utilizaba la estelada, también denominada cubana, y se suponía su plena implicación en la gobernabilidad de España. Fue publicado al menos en el diario Avui, con el lema “Siempre estamos” y una foto que lo dice todo. (Consultar PDF -Diario Avui-)

Siempre han sido los mismos y siempre han estado en el mismo sitio.
¿Por qué nadie quiso verlo y tomar medidas?

Puigdemont dará 7,5 millones de euros a la prensa afín en 2016
Carlos García-Ovies ekdiario 26 Enero 2016

Carles Puigdemont repartirá en 2016 en torno a 7,5 millones de euros en publicidad institucional entre medios afines a Convergencia Democrática de Cataluña (CDC). Las ayudas públicas a la prensa, que dependen casi en su totalidad del Departamento de Presidencia, reflejan que uno de los medios más subvencionados en los últimos ejercicios ha sido "El punt Avui", diario del que formó parte el presidente de la Generalitat.

El nuevo presidente de la Generalitat catalana, Carles Puigdemont, repartirá 7,5 millones de euros a la prensa afín en forma de publicidad institucional en 2016 a través del Departamento de Presidencia, según informa Economía Digital.

La mayor parte de las subvenciones, según se recoge en el portal de transparencia de la Generalitat, se destinarán a la prensa en papel, que recibirá 4,13 millones de euros, aunque los digitales también tendrán su trozo de tarta: 1,38 millones de euros. Además, entre programas televisivos y radiofónicos se concederán 1,1 millones de euros.

Aunque aún se desconoce el destino concreto de esos 7,5 millones de euros, todo hace pensar que se repartirán entre medios cercanos a Convergencia Democrática de Cataluña (CDC), como ocurrió en los ejercicios pasados, en los que las ayudas fueron a parar a medios como el Grupo Godó, El periódico de Catalunya, el diario Ara o El punt Avui, del que Puigdemont formó parte en su día como periodista.
Las subvenciones a prensa cada vez dependen más del president

En el año 2007, el Departamento de Presidencia de la Generalitat catalana repartía en torno a 830.000 euros en subvenciones a prensa sobre un total de 10,5 millones de euros que otorgaba la Generalitat. Es decir, el president, por aquel entonces, tan sólo manejaba un 7,9% del total de las subvenciones en publicidad institucional.

Pero eso ha ido cambiando con el paso de los años. Entre 2007 y 2014, los distintos departamentos de la Generalitat redujeron las cantidades asignadas a la publicidad en medios de comunicación en beneficio de Presidencia, que en 2014 repartió casi 10 millones de euros sobre un total de 10,7 millones. Es decir, en apenas unos años, el president ha pasado a controlar el 93% de las subvenciones que se conceden a la prensa, frente al 7,9% que repartía en 2007.

El Parlamento de Navarra pide el acercamiento de los presos de ETA con el apoyo de Barkos, Podemos y los proetarras de Bildu
Okdiario 26 Enero 2016

La mayoría de la coalición de Gobierno con la presidenta Uxue Barkos a la cabeza y apoyada por Podemos y los proetarras de EH Bildu ha sacado adelante una declaración institucional en el parlamento foral.

El Parlamento de Navarra rechaza la dispersión de presos de ETA tras aprobar una declaración institucional en la que se aboga por el acercamiento a raíz de un accidente de tráfico este domingo cuando un familiar acudía a la cárcel de Mansilla, en León.

El texto ha contado con el visto bueno de Geroa Bai, EH Bildu, Podemos e I-E, que soportan el Gobierno de la región, y el rechazo de UPN, PSN y PP. Así, la Cámara se opone “rotundamente” a las “políticas penitenciarias de excepción, incluido el alejamiento”.

También, exige al Ejecutivo central la derogación de la normativa vigente. En palabras de Laura Pérez, portavoz del partido de Pablo Iglesias, se “está con el sufrimiento de todas las víctimas y condena todas las violencias, vengan de donde vengan”.

Javier Esparza, de UPN, ha deseado que la persona accidentada “se recupere lo antes posible” y ha recordado que “en España hay una banda terrorista que aún no está disuelta, que es verdad que no está actuando, pero que no ha entregado las armas".
 


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