AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 3  Febrero  2016

El peligroso juego del sistema democrático
Vicente Baquero  www.gaceta.es 3 Febrero 2016

Parece mentira que haya que recordar que existen ciertas condiciones imprescindibles para que un sistema democrático parlamentario, cuya base es un sistema de sufragio universal, debe cumplir para que pueda funcionar correctamente. En primer lugar conviene apuntar que tales regímenes son propios de las democracias parlamentarias de origen liberal y no de las denominadas “democracias populares”. Cada vez que los principios de origen marxista o anárquico han penetrado en el sistema se ha terminado dinamitando el invento.

En toda sociedad siempre habrá una división de intereses en función de la situación económica, sociológica, cultural e ideológica de sus miembros. El aceptar la participación de todos en el sistema de gobierno dependerá de respetar una serie de reglas sustanciales, básicas, no discutibles en función de los recuentos electorales o las ideas, apetencias, deseos o modas. Esa es la razón por la cual las democracias liberales anglosajonas en términos generales han conseguido sobrevivir y consolidarse como el mecanismo de gobierno preferido por dichas sociedades. No se puede decir lo mismo de otros experimentos al margen de dichos supuestos y condiciones.

En resumen nos estamos refiriendo a lo que se entiende por “Constitución”, una norma básica de convivencia que establece las relaciones entre el Estado y sus miembros, y la de estos entre sí. Es un documento que puede estar escrito o no, ser más o menos extenso, pero cuyos principios esenciales deben respetarse, y que se comparten por todos los participantes del juego democrático.

Si alguien o algún grupo político, no comparte dichos supuestos debe estar fuera del sistema democrático electoral, es normal en naciones perfectamente democráticas que ciertos partidos están proscritos, pues su existencia y participación en el juego político entraña un peligro para el sistema. Su preponderancia podría llevar al país al conflicto abierto y a la guerra civil.

Dentro de esas constituciones hay ciertos conceptos cardinales para que los ciudadanos respeten las reglas democráticas del sufragio universal, esos conceptos cardinales en una sociedad occidental son: En primer lugar la libertad, y todo lo que dicho concepto arrastra, de conciencia, de educación, de movimiento, de expresión, de industria o profesión etc. con las cortapisas necesarias pero limitadas, para respetar a su vez los derechos ajenos. Este principio, por ejemplo, no es compartido por las filosofías colectivistas tanto de origen marxista o religioso fundamentalista, ya que no lo respetan por convicción ideológica de base. Su modelo de sociedad es diferente, por tanto su participación en un sistema electoral de corte occidental es una parodia y una parodia peligrosa. No estoy negando su derecho a imponerse en su entorno ni en sus países, lo que no es aceptable es mezclar ambos sistemas contaminado el proceso democrático occidental, porque acaba por destruirlo.

Otro elemento esencial es la propiedad privada con todo lo que ello conlleva: derecho a detentar un patrimonio, a utilizar los recursos generados con arreglo a criterios propios y no impuestos, a equivocarse o a triunfar en función del mérito, a legar lo ahorrado a los descendientes etc. Todo ello dentro de las limitaciones impuestas igualmente por el respeto a los derechos ajenos y a las necesidades de financiación del estado. No se trata de negar el derecho del estado a percibir impuestos sino de impedir que se expropie a los ciudadanos con la disculpa del “bien común” o “la redistribución de la renta” eufemismos para desviar fondos a las causas predicadas por ideólogos. (Ingeniería social).

El derecho a la propiedad privada está directamente relacionado con el anterior: sin recursos propios el hombre carece de libertad y se convierte en un peón del estado, por ello ciertas ideologías combaten directamente este derecho ya que les impide ejercer su dominio autocrático de forjar una sociedad a su voluntad. La igualdad es una condición no un derecho, y de hecho es incompatible con la libertad, si se busca su imposición estricta en una sociedad ya que solo es imponible por la fuerza. Lo cual tampoco excluye una actitud abierta a resolver problemas y necesidades de algunos miembros menos afortunados de esa misma sociedad.

Estos dos principios son fundamentales si se busca la paz social, el progreso real y conservar un sistema democrático electoralista Se me acusará de liberal por defender estos criterios, no lo niego, pero obsérvese que solo en los países de tradición liberal se ha conseguido mantener el orden democrático aceptable.

Si el acceso al poder de fuerzas que ignoran o pretenden subvertir estos principios llegara a materializarse, es lógico que aquellos que detentan el poder real, los medios y recursos, la capacidad organizativa y la competencia necesaria, se subleven contra dichas imposiciones. Independientemente del resultado electoral harán valer su derecho sobre la opinión de la mayoría si ese fuera el caso. Más aun cuando ese intento de subvertir el orden social no es ni siquiera mayoritario, sino fruto de unos manejos políticos retorcidos manipulando tanto el sistema electoral, como a acuerdos bajo la mesa de una minoría de interesados en detentar el poder.

Lo situación en este momento en España es muy grave, está a punto de ejercer poder político y económico real en nuestra sociedad, si el sentido común y la generosidad de algunos no lo remedia, un grupo anarco-marxista por muy numeroso que ahora aparente, minoritario con respecto al conjunto del país, y ni que decir tiene, con respecto a aquellos sectores de la sociedad con capacidad real de sacar este país adelante. La política no debe ser un juego de combinaciones aritméticas de escaños, estamos convirtiendo la función de gobernar en un juego de mesa. Gobernar es gestionar una nación en el día a día sin perder de vista el futuro, estamos confundiendo frívolamente el medio con el fin y las consecuencias pueden ser letales.

Rajoy, como el perro del hortelano
EDITORIAL Libertad Digital 3 Febrero 2016

La patética comparecencia de Mariano Rajoy tras la segunda ronda de conversaciones con el Rey sólo ha servido para constatar nuevamente que el todavía líder del PP sigue sin poder alcanzar una presidencia del Gobierno, a la que, sin embargo, sigue sin renunciar, al coste de lo que sea. Así las cosas, se entiende perfectamente que el monarca haya propuesto a Pedro Sánchez para que trate de formar Gobierno, una vez que el candidato socialista, tras su entrevista con Don Felipe, diera un paso al frente y anunciara su voluntad de intentarlo.

En ese sentido, Pedro Sánchez ha mostrado su disposición a mantener un diálogo con todos los partidos –incluido el PP– sin más excepciones que los separatistas de Esquerra y de Democràcia y Llibertat. Lo cierto es que el candidato socialista podría alcanzar la presidencia tanto si llega a acuerdos con la extrema izquierda y los separatistas como si se limita a lograr el apoyo de Ciudadanos y la abstención del PP.

De hecho, el único obstáculo que Pedro Sánchez tiene para presidir un Gobierno de coalición con Ciudadanos –Gobierno equiparable a los muchos que en Europa están presididos por personas que no pertenecen a la lista más votada– es la determinación del PP de votar en contra de cualquier Ejecutivo que no esté presidio por Mariano Rajoy, incluidos aquellos que pudiesen dar la espalda a las aspiraciones antisistema de comunistas y separatistas. Así lo ha puesto lamentablemente de manifiesto Rajoy, que a las preguntas de si su partido favorecería, aunque fuese con la abstención, un Gobierno PSOE-Ciudadanos ha respondido categórico: "De ninguna de las maneras".

El PP debe votar en contra de la investidura de Sánchez si el PSOE llega a acuerdos con Podemos y otras formaciones nacionalistas. Pero sería muy indecente que sumara sus fuerzas a las de Podemos contra un Gobierno de PSOE y Ciudadanos. Esta es, sin embargo, la única forma que tiene el PP de tumbar la investidura de Sánchez y de conseguir que se celebren unas nuevas elecciones generales, en las que Rajoy cree ilusamente que podría obtener la mayoría suficiente para gobernar.

No faltarán quienes digan que, siendo el PP el partido más votado, es demasiado sacrificio pedirle que favorezca la investidura como presidente de alguien que no pertenece al mismo y que hasta la fecha se ha negado a cualquier tipo de acuerdo. Sin embargo, y por mucho que la renuncia de Rajoy a presidir el Gobierno también implicara su abandono de la presidencia del PP, este sacrificio es exigible a quien ha perdido un tercio de su electorado y traicionado como ningún otro gobernante el ideario de su partido.

Renunciar a presidir el Gobierno es el coste que el PP ha de pagar para renovar su infausto liderazgo y recuperar sus traicionadas señas de identidad. El empecinamiento de Rajoy por aferrarse al cargo –y la mansa servidumbre de su partido a la hora de consentirlo– conducen, sin embargo, a un frente popular-secesionista o, mucho más probablemente, a unas nuevas elecciones, de las que saldrá más de lo mismo de lo que tenemos ahora.

Ciudadano Sánchez
EDITORIAL  www.gaceta.es 3 Febrero 2016

La torpe inacción de Mariano Rajoy, acosado por unos resultados insuficientes y por la presión de los casos de corrupción, ha terminado conduciendo a que el rey encargue a Pedro Sánchez la obtención de una mayoría suficiente para formar gobierno. Así el PP, por la mano incomparable de Mariano, empieza trocando una mayoría absoluta en minoría insuficiente y termina mutando ésta en cobarde entrega del poder al adversario. Nunca hozó tan bajo el Partido Popular.

Es difícil que Sánchez obtenga la mayoría suficiente. Incluso con una composición de extrema izquierda y separatistas, la mezcla resultaría tan explosiva que difícilmente resultaría viable. Pedro Sánchez es un producto típico de la izquierda zapateriana: un tipo convencido de que el socialismo democrático es algo como vergonzante y pecaminoso en comparación con la pura nitidez del socialismo bolivariano de Podemos. Esa sensación de subordinación psicológica está muy extendida en el PSOE de hoy, pero presenta inconvenientes insuperables: Bruselas, para empezar. Y augura la ruptura a corto plazo del socialismo español.

Así las cosas, a estas horas lo más probable es que asistamos al siguiente proceso: uno, búsqueda de un pacto PSOE-Podemos y ruptura por inviabilidad; dos, búsqueda alternativa de un pacto PSOE-Ciudadanos; tres, anuencia pasiva del PP a ese pacto de Gobierno. Porque el mismo complejo de inferioridad que padece Sánchez ante Podemos, lo padece el actual PP ante el PSOE. Lo cual convertirá finalmente a Pedro Sánchez en jefe de un gobierno "moderado" después de haber obtenido el peor resultado electoral del PSOE en toda su historia.

Ominoso balance, el de Mariano Rajoy y sus sorayos: han entregado a la izquierda (y a los separatistas) el poder mediático, el poder social y, finalmente, el poder político. ¿A qué esperan las bases del PP para pedir cabezas?

Sánchez obnubilado
Aleix Vidal-Quadras  www.gaceta.es 3 Febrero 2016

Pedro Sánchez se ha manifestado dispuesto a someterse a la investidura si el Rey le encarga formar Gobierno, pero es evidente que con carácter previo a la votación en el Congreso debería reunir los apoyos suficientes para que su pretensión se vea coronada por el éxito. Si se lanzase a una piscina vacía, el choque de su cráneo con el cemento del fondo acabaría con su carrera política porque, como dijo el venerable y sabio Tarradellas, lo único que es definitivamente letal en la vida pública es hacer el ridículo. La cúpula del PSOE encastillada en Ferraz afirma que existen cinco grandes y relevantes áreas en las que es posible llegar a acuerdos programáticos con Ciudadanos y Podemos simultáneamente, de tal forma que Rivera podría abstenerse facilitando así un Ejecutivo formado por socialistas y bolivarianos. Estos campos son una recuperación económica justa, la reforma educativa, medidas contra la violencia de género, la garantía de las pensiones y la reforma de la Constitución.

Por mucha buena voluntad y optimismo que derroche el Comité Ejecutivo que encabeza Sánchez, la articulación de un pacto a tres bandas que satisfaga razonablemente a participantes tan diferentes, no parece de entrada un objetivo alcanzable. Empecemos por la “recuperación económica justa”. Si se examinan las propuestas económicas de Ciudadanos y Podemos se advierte inmediatamente que su conciliación es imposible. Iglesias quiere incrementar el gasto público con confiscatorias subidas de impuestos y saltarse los compromisos adquiridos por España en el seno de la Unión Europea y del Eurogrupo. La simple idea de que Rivera acepte seguir incrementando la deuda, volver a disparar el déficit y detener la recuperación mediante una presión fiscal insoportable que paralizaría la actividad empresarial, provocaría una masiva fuga de capitales y dispararía la prima de riesgo, es no conocerle. La imagen de Alberto Garzón -ministro de Economía in pectore de Podemos- y Luis Garicano llegando a una entente cordial sobre lo que es un sistema productivo racional pertenece al reino de la fantasía. Mientras unos quieren derogar la tímida reforma laboral del PP para introducir de nuevo toda suerte de rigideces en el mercado de trabajo, los otros se inclinan por una modalidad única de contrato fijo con indemnización por rescisión creciente en el tiempo, lo que equivale al día y la noche. Incompatibilidad total.

Pasemos a la reforma educativa. El modelo de Ciudadanos se asemeja al finlandés, el que ha alcanzado el nivel más alto de calidad de Europa, que se basa en la flexibilidad, la formación de un profesorado de magnífico nivel profesional, la búsqueda de la excelencia y la libre elección de centro. El encaje de esta concepción con el esquema igualitarista, sindicalizado, inclusivo y rígido de la izquierda, es otra quimera.

En cuanto a la violencia machista, quedó demostrado en la campaña que en Ciudadanos no son entusiastas de la ideología de género, entendida como la sustitución en la visión marxista del proletariado oprimido por las mujeres y de los capitalistas explotadores por los hombres, de tal forma que la familia es vista como un marco de opresión patriarcal del que aquellas han de liberarse a través de la lucha revolucionaria. Afortunadamente, la formación naranja contempla este problema desde una óptica realista y sensata y no se dejará arrastrar al terreno del feminismo radical y su disparatada y destructiva antropología.

Si atendemos al problema de la sostenibilidad de las pensiones, frente al dogma del sistema exclusivamente público y de la jubilación temprana, Ciudadanos ya ha dejado claras sus preferencias por un enfoque mixto y una duración de la vida laboral acorde con la evolución de la esperanza de vida y la mejora de la capacidad de las capas veteranas de la población.

Por último, la búsqueda de la armonía entre una modificación de la Constitución tendente a reforzar la unidad nacional y a diseñar una Nación de ciudadanos libres e iguales con los mismos derechos y deberes en todo el territorio español, como la que propugna Ciudadanos, y otra que conduzca a la fragmentación de su soberanía transformándola en un conglomerado de taifas dispersas, tal como impulsan Podemos y sus tribus aliadas, está condenada al fracaso.

La conclusión de este breve análisis que curiosamente parece que Pedro Sánchez, obnubilado por su irrefrenable deseo de ocupar La Moncloa, no se ha molestado en llevar a cabo, es que una convergencia de criterios entre PSOE, Ciudadanos y Podemos para consolidar una agenda legislativa y ejecutiva dotada de sentido es una empresa imposible. El empeño contra toda lógica en conseguirla sólo tendrá un resultado: la frustración, el desánimo y un alejamiento todavía mayor que el actual, que es ya considerable, del electorado respecto a sus representantes.

La solución óptima sigue siendo la misma que se perfiló nítidamente al día siguiente del 20-N, un Gobierno de coalición PP -sin Rajoy-, PSOE y Ciudadanos, dispuesto a tirar adelante un ambicioso programa reformista que corrija los serios defectos de nuestra arquitectura institucional y de nuestra economía y que convierta a España en un país competitivo. Todo lo demás es perder el tiempo.

Cultura de pactos
Emilio Campmany Libertad Digital 3 Febrero 2016

Es habitual en los análisis de estos días acusar a nuestro sistema político de ausencia de cultura de pactos. No es verdad. En la mayoría de las ocasiones ningún partido ha sido capaz de alcanzar la mayoría absoluta, y en todas ellas el partido vencedor ha sido capaz de alcanzar acuerdos con los nacionalistas catalanes y a veces también con los vascos. Si Convergència i Unió siguiera existiendo, conservara su disfraz de moderación y hubiera obtenido sus habituales resultados, Rajoy habría podido perfectamente llegar a un acuerdo con Ciudadanos y luego completar la mayoría con los votos de los nacionalistas catalanes y, en caso de ser necesarios, redondear los números con la media docena de diputados del PNV. ¿Qué ocurre hoy? Que los convergentes, además de sumar sólo 8 escaños, se han quitado el disfraz y se han excluido de cualquier pacto presentándose abiertamente como separatistas. Encima, los 6 del PNV, supuestamente moderados, insisten en exigir el derecho a decidir para su región.

Así pues, el problema no es la falta de cultura de pactos. El problema es que, autodescartados los nacionalistas, cualquier candidato que pretenda ser investido necesita que PP y PSOE se pongan de acuerdo. Polarizado como ha estado el electorado entre estos dos partidos, no es fácil que los electores que aún conservan se percaten de que tal polarización, que nunca estuvo del todo ideológicamente justificada, ya no es posible. ¿Cómo reaccionarían los votantes socialistas si una abstención del PSOE diera el Gobierno a Rajoy? Lo probable es que muchos de ellos se arrepintieran de no haber votado a Podemos. ¿Qué ocurriría si fuera el PP quien con su abstención permitiera a Pedro Sánchez ser investido? Pues que la mayoría de los que a regañadientes han seguido votando a Rajoy lamentarían que su voto sirviera para devolver el poder al PSOE, mucho más cuando los socialistas están hoy dirigidos por uno que, aunque parezca imposible, es más atolondrado que Zapatero.

A la vista está que no hay ningún obstáculo programático para que PP, PSOE y Ciudadanos lleguen a un acuerdo. Lo prueba la ausencia total de debate acerca de la política que desarrollaría el hipotético gobierno que saliera de tal pacto. El obstáculo real es el castigo electoral que esperaría a quien de los dos grandes partidos cediera y diera el gobierno al otro. De forma que no es la falta de cultura de pactos de nuestros políticos lo que tiene atascada la investidura. Es la oposición de los electores que PP y PSOE todavía conservan a que uno consienta el gobierno del otro.

Así las cosas, no hay más remedio que buscar una figura alternativa a Rajoy y a Sánchez que no suscite la ira de ninguno de los dos electorados. Pero, para eso, es necesario que estos estadistas de pitiminí estén dispuestos a dar un paso atrás. Y eso ya sabemos que hoy por hoy es impensable.

Bien fusilados están
EDITORIAL  www.gaceta.es 3 Febrero 2016

El Ayuntamiento de Madrid ha dado una repugnante prueba de hasta dónde puede llegar el sectarismo cainita de la izquierda española. La retirada de la placa conmemorativa de ocho carmelitas asesinados por las milicias comunistas en 1936 es un insulto deliberado. Es también, implícita y explícitamente, una reivindicación de los asesinatos. Aquellos muchachos fueron asesinados –antes lo habían sido varios de sus compañeros- única y exclusivamente por ser frailes. Carecían de cualquier relación con movimiento político alguno. Sin embargo, han sido los primeros en merecer el escupitajo de la izquierda que viene. “Bien fusilados están”, vienen a decirnos Carmena y compañía.

Después, como es sabido, el Ayuntamiento, ante el escándalo suscitado, ha dicho que todo ha sido un error y que repondrá la placa. Da igual: ya hemos visto lo que hay. Y más que veremos, porque en breve se retirarán los monumentos en memoria de José Calvo Sotelo, asesinado por policías socialistas –incluidos los escoltas de Indalecio Prieto- días antes de que comenzara la guerra civil. ¿De qué es culpable Calvo Sotelo? De haber sido asesinado por la izquierda. La víctima es el culpable, y los culpables, las víctimas.

Que la Ley de Memoria Histórica venga a ser utilizada para reeditar la guerra civil no puede, en rigor, extrañar a nadie. En estas páginas se ha denunciado mil veces el cainismo de esa ley y cuáles eran sus verdaderos objetivos: reescribir la historia. Lo que sí extraña es la sórdida red de complicidades cobardes que ha permitido el desafuero: primero, la del PP, que en cuatro años de mayoría absolutísima no ha movido ni una coma de esa malhadada ley; después, la de Ciudadanos, que en el Ayuntamiento de Madrid se ha sumado al desafuero, quizá para parecer más “progresista”; en tercer lugar, la de la Conferencia Episcopal, que ante los salivazos reacciona con la mansedumbre de quien musita “algo habré hecho”, olvidando que, con esa actitud, no hace sino dejar a sus propios fieles expuestos ante la furia del enemigo. Frente al rencor de unos no ha habido sino la complicidad y la cobardía de otros. Retrato en aguafuerte de la lamentable España de esta hora.

No revuelvas el odio, Carmena
Antonio Pérez Henares  Periodista Digital 3 Febrero 2016

El ayuntamiento podemita de Madrid,presidido por Manuela Carmena, prosigue en lo que supone su tarea primordial en Madrid. Quiere arrancar todo vestigio franquista de sus calles. Hoy ha ido más alla. Ha comenzado a arrancar placas conmemorativas de víctimas de hechos terribles acaecidos en aquellos años donde el odio se desató y la sangre de los españoles corrió a raudales. Pero lo que hoy han hecho supera ya cualquier razón y hasta cualquier derecho y sentimiento humano. porque lo que ha hecho ha sido arrancar las placas en memoria de las victimas, de los asesinados.

Una de ellas, en el cementerio de Carabanchel, la de 8 monjes carmelitas, jovencisimos, niños algunos casi, fusilados alli en 1936 por simplemente ser eso, monjes carmelitas. Tambien retirarán la placa a José calvo Sotelo, diputado, jefe de Renovación Española, "sacado" de su casa, "paseado" y arrojado a una cuneta o sea, asesinado friamente y de manera cobarde y vil.

En los años 70 luchamos algunos, y tu tambien estabas Manuela Carmena, por la reconciliación nacional. Eramos del PCE. Y queriamos esa reconciliación entre españoles, democracia y libertad. ¿Que reconciliación que memoria es esta, Carmena, que arranca las placas de las victimas?. ¿Acaso hay diferencias entre los asesinados dependiendo del bando y el paso siguiente es ponerle una placa a sus verdugos?.

No revuelvas el odio, Carmena. Porque esto no es memoria. Esto es odio y es rencor. Atroz y repulsivo, pues pisotea a los que fueron las victimas a los asesinados.placas conmemorativas de víctimas de hechos terribles acaecidos en aquellos años donde el odio se desató y la sangre de los españoles corrió a raudales. Pero lo que hoy han hecho supera ya cualquier razón y hasta cualquier derecho y sentimiento humano. porque lo que ha hecho ha sido arrancar las placas en memoria de las victimas, de los asesinados.

Una de ellas, en el cementerio de Carabanchel, la de 8 monjes carmelitas, jovencisimos, niños algunos casi, fusilados alli en 1936 por simplemente ser eso, monjes carmelitas. Tambien retirarán la placa a José calvo Sotelo, diputado, jefe de la CEDA, "sacado" de su casa, "paseado" y arrojado a una cuneta o sea, asesinado friamente y de manera cobarde y vil.

En los años 70 luchamos algunos, y tu tambien estabas Manuela Carmena, por la reconciliación nacional. Eramos del PCE. Y queriamos esa reconciliación entre españoles, democracia y libertad. ¿Que reconciliación que memoria es esta, Carmena, que arranca las placas de las victimas?. ¿Acaso hay diferencias entre los asesinados dependiendo del bando y el paso siguiente es ponerle una placa a sus verdugos?.

No revuelvas el odio, Carmena. Porque esto no es memoria. Esto es odio y es rencor. Atroz y repulsivo, pues pisotea a los que fueron las victimas a los asesinados.

La placa y los retratos de los carmelitas asesinados. Unos niños, casi.
https://pbs.twimg.com/media/CaN5-XoWEAAPCXF.jpg
https://pbs.twimg.com/media/CaN5-uYWcAAqBHQ.jpg

PD. PSOE, que es su apoyo en el Gobierno Municipal, Cs y PP tienen votos suficientes para impedir que Carmena y sus tropas podemitas sigan adelante con estas barbaridades contra la memoria de las víctimas y la razón. Los socialistas más que nadie pues fueron ellos quienes impulsaron estas acciones que ya han caido en lo miserable. Hoy son complices y colaboradores necesarios de este acto miserable.

Una izquierda que sigue anclada en el sectarismo político
EDITORIAL El Mundo 3 Febrero 2016

EL VIRUS de la intransigencia recorre la espina dorsal de la política española, justo en un momento en el que nuestro país debiera haber alcanzado el grado de madurez exigible en una democracia que acumula ya casi cuatro décadas. Así, determinadas fuerzas políticas continúan acreditando su perseverancia a la hora de reverdecer las afrentas personales que se presumían desterradas. El último ejemplo de esta degradación lo ha ofrecido el Ayuntamiento de Nerva (Huelva). Con el apoyo del PSOE y de IU y la abstención del PP, el consistorio de esta localidad retiró recientemente al columnista de EL MUNDO, Arcadi Espada, la distinción que le concedió en 2010 por su trabajo y por su vinculación con este municipio, del que era oriundo su padre, Arcadio Espada Pérez. El motivo de esta vejación no se debe a ninguna causa objetiva. En realidad, responde al sectarismo de una parte de la izquierda, incapaz de entender que la tolerancia y el pluralismo son valores intrínsecos e insoslayables en una democracia.

Lo paradójico, por no decir lo esperpéntico, es que el mismo alcalde socialista, Domingo Domínguez, que en 2010 galardonó a Espada por su "impecable labor" -así la consideraba entonces-, ahora le repudia por no ser de su gusto algunas de sus últimas columnas. Especialmente, la publicada en este periódico en noviembre pasado, en la que el periodista catalán abordaba la política con relación a la violencia de género. En el Pleno del 28 de enero, los concejales de Nerva se expresaron con palabras indignas de unos representantes públicos. En un discurso plagado de descalificaciones, el portavoz socialista en el Ayuntamiento de Nerva, Isidoro Durán, calificó al columnista de "fundamentalista" y le acusó de "desprecio y superioridad moral respecto a los que opinan de forma diferente a él", justo de lo que el propio portavoz socialista hacía gala con sus deplorables palabras. La portavoz de IU, Isabel Lancha, no se quedó atrás en los exabruptos y sentenció que Espada es un "impresentable misógino". Las direcciones del PSOE y de IU deberían tomar nota de estos epítetos y reprobar a sus ediles.

Arcadi Espada es un reputado columnista y una de las plumas más brillantes del periodismo español. Jalonado por una trayectoria consagrada al periodismo y la docencia, los galardones que atesora dan fe de su nivel intelectual y también de su independencia profesional.Espada es libre de defender las ideas que considere oportunas. Lo que resulta inadmisible es el escarnio al que ha sido sometido por algunos dirigentes que, bajo la apariencia de la corrección política, esconden su escastillamiento en actitudes que exceden el fanatismo y la intransigencia. Parte de la izquierda española, cuya aportación a la reconciliación nacional fue clave durante la Transición, sigue anclada en un sectarismo que abochorna y que aún hoy representa uno de los principales baldones de la democracia española.

DE LA TRANSICIÓN A PODEMOS
La izquierda española y la justificación de la ‘violencia popular’

Que las víctimas sean atacadas, como hace el ayuntamiento de Madrid con Calvo Sotelo o los ocho religiosos carmelitas, muestra la vinculación afectiva con una violencia de “uso político”.
Juan E. Pflüger  www.gaceta.es

Han pasado las elecciones y Podemos y sus partidos satélites se han quitado la máscara. Tras la inacción durante el periodo que ha trascurrido entre las elecciones municipales y las generales, ahora se lanzan a hacer y decir todo aquello a lo que su radicalismo político les lleva. Una de las facetas más preocupantes de la que es su realidad política es la justificación de la violencia cometida por personas afines a su ideología. Algunas de las decisiones recientes del ayuntamiento que preside Manuela Carmena lo dejan muy claro.

El viernes 29 de enero se retiraba la placa que recordaba el asesinato de ocho jóvenes religiosos carmelitas que fueron fusilados por milicianos del Frente Popular el 18 de agosto de 1936 en los muros del cementerio de Carabanchel. Tenían entre 18 y 22 años y su único delito, a los ojos de los radicales de izquierda, había sido el de seguir su vocación religiosa. Bien, pues amparándose en la ideológica Ley de Memoria Histórica se ha retirado, sin cumplir el protocolo aprobado por el Ayuntamiento de Madrid, la mención a su asesinato. No eran franquistas, ni siquiera les dieron tiempo a serlo puesto que Franco no dirigiría el alzamiento hasta dos meses después de su asesinato. Lo único que se consigue ocultar arrancando la placa es quienes eran los asesinos y quienes las víctimas.

Pero su afán por justificar los crímenes comunistas no se queda aquí, ya se ha anunciado que se procederá a retirar dos placas en recuerdo a José Calvo Sotelo, el político, líder de Renovación Española, que fue asesinado el 12 de julio de 1936 tras ser secuestrado en su casa por personas vinculadas al PSOE y por agentes del orden público que se desplazaban en un vehículo de la Guardia de Asalto. Nuevamente se pretende ocultar un asesinato cometido por sus antecesores ideológicos, a los que tantas veces han mostrado su admiración. Se busca ocultar y justificar los crímenes cometidos en el marco de la violencia popular.

La izquierda española nos lo viene anunciando en los últimos tiempos. Da igual qué crimen hayan cometido, pero cuando la violencia viene de “uno de los suyos”, se lanzan grandes campañas de movilización para evitar su condena. Lo hemos visto recientemente en dos casos, los de “Alfon” y Ángel González. Alfonso Fernández Ortega fue condenado a cuatro años de cárcel por portar material explosivo el día de la última huelga general. Ángel González ha sido condenado a seis meses de cárcel por agredir a varios agentes de la Policía, llegó a fracturar el peroné a uno de ellos, en 2013, en el trascurso de unas protestas universitarias.

En ambos casos, diversas asociaciones, partidos políticos y sindicatos se movilizaron alegando que eran víctimas del sistema. Justificaban sus actos violentos o directamente los negaban. Daba igual, al ser uno de los suyos, vinculado a sus movimientos y sus reivindicaciones. Se convertía en “violencia popular” y había que defender a quienes la cometían. Con igual criterio se ha defendido algaradas públicas como las ocurridas en el marco de las marchas de la dignidad, los asaltos al Congreso de los Diputados o el intento de agresión a los parlamentarios catalanes. Un suceso, este último, para el que ya se está pidiendo el indulto a los condenados por haber participado en las agresiones.

Indulto o amnistía son dos palabras que en España tienen, en el marco de la violencia, carácter unidireccional desde la transición. Un momento en el que se decidió hacer tabla rasa de los crímenes juzgados y condenados por elementos de la izquierda opositora al franquismo. En aquella ocasión, las dos amnistías –julio de 1976 y octubre de 1977- excarcelaron a presos que habían cometido delitos violentos en defensa de principios marxistas. Entre ellos se encontraban presos de la banda terrorista de ultraizquierda ETA, esos mismos de los que Pablo Iglesias ha pretendido justificar diciendo que tienen una explicación política.

Pedro "el guapo" y la sociedad desvertebrada
Juan M. Blanco www.vozpopuli.com 3 Febrero 2016

Mientras los partidos aceleran sus componendas para formar gobierno, sus cambalaches para repartir poder, puestos y prebendas en beneficio de los líderes, la sociedad observa los trapicheos desde la barrera, con morbo y curiosidad pero también con pasividad e impotencia. Escondido en el burladero, preso del pánico, Mariano Rajoy, quedó entre dos aguas: ni se decidió a lidiar el morlaco de la investidura ni se cortó la coleta retirándose definitivamente. Permaneció en medio del callejón estorbando la corrida, haciendo la faena, sí, pero al Rey que recibió el marrón de nombrar diestro sustituto. Mientras tanto, un desmelenado Pablo Iglesias pinchaba con el estoque de matar a Pedro Sánchez en la parte más baja de la espalda, con tal virulencia que el líder del PSOE saltó dolorido al ruedo. A partir de aquí no podemos adivinar el desenlace aunque la historia nos dice que, en España, los partidos siempre llegan a algún acuerdo cuando se trata de repartir cargos y prebendas. El resto les importa bien poco.

El resultado final, y las políticas que sufriremos en el futuro, dependerán de la carambola, de los pactos de última hora a los que pueda llegar Sánchez. Pero muy difícilmente formará parte de una estrategia coherente, de una apuesta que exija renuncia y sacrificio a los dirigentes en bien de la sociedad. Esperar generosidad y altura de miras en los burócratas de partido es un atajo seguro hacia la frustración. Pero es todavía más decepcionante contemplar que carecemos de una opinión pública bien asentada, potente y coherente, capaz de servir de fiel de la balanza, de ejercer cierta influencia sobre las políticas que pacten finalmente los partidos, de indicar a ciertos líderes, como Mariano Rajoy, que la mejor manera de prestar grandes servicios al país es... retirarse de inmediato. O de señalar a Pedro Sánchez que cualquier acuerdo, tácito o explícito con los secesionistas constituye una línea roja que no se permitirá sobrepasar. ¿Dónde están esos informadores, pensadores, intelectuales, grandes empresarios, asociaciones representativas de la sociedad civil, prestos a asumir su responsabilidad, a mojarse, a arriesgarse, a proponer un camino en momentos tan críticos de la historia de España? Ni están ni se les espera. Todos prefieren jugar a las apuestas, a la adhesión partidista, a las descalificaciones, antes que apuntar públicamente un proyecto sensato.

¿Por qué la sociedad civil se ha vuelto tan pasiva, desvertebrada, pendiente de los detalles, de la espuma, pero despreocupada del fondo de los asuntos públicos? ¿Por qué han desaparecido los personajes coherentes, fiables, los referentes morales, esas personas de talla dispuestas a romper tabúes, a pregonar las verdades del barquero aunque molesten a quienes cortan el bacalao?

Importa más a quien conozcas que lo que conozcas
Muchos piensan que los defectos de nuestro sistema político son mero reflejo de la idiosincrasia española, de nuestra peculiar forma de ser. Al fin y al cabo, los políticos surgen del pueblo. Y la sociedad civil tampoco ofrece una apariencia muy prometedora. No abundan destacados empresarios, o gestores de grandes corporaciones, que puedan servir de ejemplo la juventud. En las élites económicas domina la mediocridad, la picaresca o el arribismo aunque todos se encuentren muy bien relacionados. En España, la clave para pertenecer al grupo privilegiado es el talento o la eficiencia sino los vínculos, los contactos: no importa lo que conozcas sino a quien conozcas. Un mundo de amiguismo, enchufe y trapisonda donde el bien común es un concepto desconocido.


Tampoco la prensa presenta un panorama prometedor: poco profunda, demasiado dispuesta a adular a un partido o a otro, a este líder o a aquél, casi siempre por un triste plato de lentejas. Ni reconforta fijar la vista en los intelectuales: acomplejados, vendidos, temerosos de ser señalados con el dedo si levantan la cabeza, si abandonan la autocensura. Si de informadores y pensadores dependiera, los políticos harían siempre su santa voluntad... previo pago, claro.

Ni siquiera la perspectiva se torna halagüeña echando un vistazo al común. Abunda demasiado el gañan con apariencia de seguridad, palabrería, jactancia, ese tipo de persona que rascando un poco, descubre su verdadera naturaleza: mucha imagen, verborrea, labia... pero poco fondo. Ni sabe ni entiende de nada pero aparenta que lo domina todo. Un charlatán, oportunista, adulador cuando hace falta, bien entrenado para impresionar al personal y, sobre todo, para lograr infinidad de contactos. ¿Somos así los españoles? En absoluto. Este arquetipo no pertenece a nuestra cultura: su éxito es el resultado inevitable de los perversos incentivos imperantes.

La excelencia... no es rentable
Cuando un sistema es cerrado, se basa en el intercambio de favores, cuando no prima el mérito sino las relaciones personales y los contactos, la propia dinámica acaba desincentivando la excelencia académica y profesional. La verdadera formación, el talento, el conocimiento profundo, se convierten en metas demasiado costosas; nada rentables. Tan solo unos pocos entusiastas las acaban cultivando; y muchos deben emigrar para rentabilizarlas. En su lugar, se fomentan las facetas más lucrativas, mejor remuneradas: invertir en relaciones y contactos, introducirse en la red oportuna, en el grupo adecuado. Y, por supuesto, la verborrea, la picaresca, la capacidad de hacer amigos, la inclinación a adular al poderoso, son cualidades mucho más útiles y provechosas que la formación y el conocimiento. Además, vivir en la ignorancia de ciertos acontecimientos contribuye a evitar mucho padecimiento. En contra de lo que afirman ufanos los políticos, no tenemos la generación más preparada de la historia; sólo la que más títulos posee. Titulitis no es sinónimo de conocimiento: poco se aprende sin voluntad de hacerlo.

Pero también se ha descoyuntado el impulso altruista y generoso de los ciudadanos, se ha descuajado su capital social, esa tendencia de las personas a dedicar tiempo y esfuerzo para cooperar en agrupaciones que buscan fines nobles. La inmensa mayoría de asociaciones y organizaciones altruistas fueron subvencionadas, compradas, desviadas de sus legítimos fines. Y su ausencia dejó campo libre a los grupos de intereses, a los movidos por fines egoístas, a los cazadores de rentas y ventajas, a quienes buscan arañar mayor trozo de tarta a costa del resto. Es la apoteosis de quienes persiguen afanosamente una providencial página de BOE que les otorgue la oportuna excepción.

No podemos culpar a nuestra mala estrella. Ni a los genes, la costumbre o el sustrato cultural. Tan sólo a perversos incentivos que deben cambiarse con urgencia. Unas reformas institucionales oportunas cambiarían las motivaciones, impulsarían a sacar mejores facetas de cada uno, no siempre la peor. Aun así, es difícil evitar que, al llegar momentos difíciles, etapas cruciales y peligrosas de nuestra historia, donde corremos el peligro de ser arrastrados por una fuerte deriva y tragados por el remolino, pueda cundir la decepción, la desagradable impresión de que, ante una llamada de socorro, ante la petición de un paso al frente para inculcar un poco de sensatez a los políticos, resulta que... no hay nadie al otro lado.

El economicismo es socialdemocracia
Almudena Negro www.vozpopuli.com 3 Febrero 2016

“Es posible acertar con la política económica y aún así obtener el tipo de sociedad que ninguno de nosotros desearía”
Margaret Thatcher

Uno de los mayores errores cometidos por la derecha desde la Transición fue admitir la supremacía de la izquierda en relación con la agenda cultural, social y política. Algo que ya se vislumbró cuando Adolfo Suárez se comprometió con el PSOE y el PCE a no crear un movimiento sindical que hiciera frente a UGT y CC.OO., apéndices de dichos partidos.

Así, desde los tiempos de la hegemonía socialista de Felipe González, la derecha ha ido renunciando a principios básicos y representativos del electorado que le llevó a la victoria por mayoría absoluta en el año 2000, como la libertad individual o la propiedad privada. Y lo ha hecho frente a una izquierda ensoberbecida, mientras mantenía el conservadurismo social, defendido por los restos, pocos pero muy influyentes en España, de la democracia cristiana.

Una vez se produjo la renuncia a la batalla de las ideas, poco a poco la política, que aún se hacía ocasionalmente presente en el Partido Popular en época de los gobiernos de Aznar, fue siendo sustituida por el positivismo jurídico, la burocracia, la asunción de las bioideologías que había hecho suyas el PSOE en la última década del siglo XX… y el economicismo. La obsesiva y en parte exitosa gestión de la economía por el PP, una materia que el ya fallecido ex Gobernador del Banco de España Luis Ángel Rojo decía se podía reducir a dos asignaturas y poco más, sustituyó a la defensa de los principios liberales. Algo por lo que Ayn Rand (Capitalismo: El ideal desconocido. Ed. Grito Sagrado) le hubiera dado un buen par de collejas a los Rajoy, Soraya y Montoro. Y es que el capitalismo, como el liberalismo, no es sólo una doctrina económica, sino moral y filosófica completa. De hecho, el liberalismo es el único sistema moral, porque permite al individuo desarrollarse libremente, sin coacciones gubernamentales o estatales, y buscar su felicidad como mejor considere.

Sea como fuere, la derecha oficial cree, erróneamente, que una mejoría en las cifras macroeconómicas, mientras la gente sigue pasándolo mal, va a llenar las urnas de votos. O que les votará por construir viviendas subvencionadas, haciendo la competencia a la empresa privada, mientras que el común de los mortales no puede acceder a ellas porque, o está sin trabajo o gana, como mucho, mil euros. Compitiendo con los socialistas por el refuerzo del llamado Estado del Bienestar no se ganan elecciones. El 20-D quedó claro.

Por otra parte es habitual ver, oír o leer a economistas hablar de algo que poco tiene que ver con la política o a políticos y periodistas cuantificando tal o cual cosa. Pues bien, la cultura cuantitativa es mecanicista y propia de un racionalismo moderno insensato. La obsesión por el economicismo de la derecha, también de muchos liberales, es la demostración de que estos han asumido, en realidad, el paradigma interpretativo socioeconómico marxista y hecho suyo el pensamiento colectivista. Sí, señores, los que anteponen las matemáticas, la estadística o la economía a la política, son colaboradores inconscientes (o no tanto) de la socialdemocracia.

Las estadísticas y la economía justifican la acción expansiva del Estado, el cuestionamiento de la propiedad privada (véase la Constitución y la función social de ésta), la dependencia de la persona de políticas públicas y la maraña burocrática. Por tanto, los gobiernos estatistas.

De hecho, los economicistas de Franco pretendieron la legitimación de la dictadura sobre la base de los buenos resultados económicos. Y acabaron perdiendo la batalla política. En realidad, despreciaban, como Franco, que era un militar, ésta. La archiconocida frase “haga usted como yo: no se meta en política”, podría aplicársela cualquier tecnócrata y economicista de los que nos rodean. Hay quien sostiene que Pinochet no fue un dictador porque sus resultados económicos, brillantes por demás, perduran a día de hoy. No cabe mayor desprecio hacia la Libertad.

La política, que no es lo mismo que la politización, el mal de nuestros días, es antes de la economía. La derecha liberal debería dar importancia a la Política. Es decir, a la garantía y reconocimiento del desarrollo de los derechos del individuo como motor de una sociedad próspera y libre, una auténtica separación de poderes para limitar y controlar el poder y un sistema representativo que merezca dicho nombre. Es la libertad POLÍTICA, que es la libertad colectiva, la que es base de la democracia. Democracia, por cierto, que muchos no entienden o también desprecian. Y ésta es la gran diferencia entre el consenso socialdemócrata, incompatible con la democracia, estatista y economicista y lo que debería ser la derecha liberal.

Reducir la libertad y al ser humano a una cifra o anteponer la economía a la política, no sólo es liberticida. Es que es una insensatez.

Lo ingobernable es Rajoy
ANTONIO LUCAS El Mundo 3 Febrero 2016

A Rajoy le ha tenido que echar una pitada el Rey para que se quite de enmedio. Un circazo más. Este hombre lleva varias semanas presentándose ante el mundo como un zombie 'tabanero' y deliberadamente desleal. Algo así como la madre de Norman Bates sin pañoleta ni mecedora. Nadie cuenta ya con él, pero él insiste en ser contado. En su comparecencia de ayer en La Moncloa parecía parte de un plano secuencia interminable. Uno de esos planos demorados del viejo Manoel de Oliveira, que cuando echaban a rodar te permitían ir a la cocina, hacer la cena, regresar a los 15 minutos y comprobar que el árbol de la acción seguía en el mismo lugar. Rajoy es el olmo inmutable que todo dios quiere talar y nadie recuerda dónde dejó el abuelo el hacha.

Estamos hablando de uno de esos políticos que no aciertan ni cuando rectifican. Lo suyo es hacer con las palabras un 'estado tapón' mientras con la mano enreda aún más el crucigrama. Imagino que cada vez que este hombre cruza las puertas de Zarzuela hasta los corzos piden Diazepam. Nunca te puedes fiar de un tío que no habla. O que si habla no dice nada. Lo ingobernable ya no es España, sino él. Pero no lo den por descartado. Aún le queda fuerza para una última dentellada con la que ajironar al oponente. Los hombres que no sufren desgaste cuando alrededor todo se desmorona están dotados de un instinto de supervivencia incalculable.

Rajoy ha sido expulsado de palacio en favor de Pedro Sánchez. Y un poco también de Albert Rivera. Y un nada por Pablo Iglesias. Así que después de 40 días de estupidez van a trabajar los 'elegidos'. Ahora es cuando empiezan a sonar los morteros. Ahora es cuando Mambrú anuncia guerra. La marimorena no ha hecho más que empezar. Después de semanas de preciosismo verbal, el 'rock and roll' afina las guitarras. Que no le impaciente a Pedro Sánchez hacer de la política otra cosa que no sea política. Esto va en serio. España no hay que inventarla, sino hacerle sitio en la normalidad, en el sentido común, en la realidad social. Más o menos, como en los países serios.

Tiene en contra a la mitad de su partido y un déficit de confianza como para derribarlo al primer soplo. Así no se puede aspirar a otra cosa que a sobrevivir. Pedro Sánchez llegará (si llega) a ocupar La Moncloa con el mismo crédito con el que otros salen después de mandar y decepcionar irremediablemente. Pero quién le iba a decir a él. Eso es lo que hace dudar de algunos líderes: que surgen más por accidente que por vocación. Y así nos pasan estas cosas. En esto se empareja con el saliente, al que le persigue Valencia y toda la corrupción como una segunda piel. Ese será su más firme patrimonio. El que no sabe cómo llegó tiene por costumbre dificultades para irse. Y serias limitaciones para aceptar la realidad. Ya decía Wilde que un ser inteligente suele reponerse de un fracaso mientras que un mediocre jamás se recupera de un triunfo. Es un gran hallazgo.

Mariano Rajoy, del que casi nadie ya se acuerda, resultó ser un señor acusica y su partido una vergüenza inflada de corrupciones. De esta barbaridad no nos recuperaremos sólo con el Espidifen de lo que venga. Cuando necesitábamos ajedrez nos traicionaron con un parchís. Esa ha sido últimamente nuestra política de «altura». A ver si ahora, por lo menos (o antes de posibles elecciones), nos toca un dominó. Qué momentazos quedan por vivir.

A río revuelto ganancia de bandidos
Antonio García Fuentes  Periodista Digital 3 Febrero 2016

El dicho popular dice que “ganancia de pescadores”; pero yo les he dado el nombre que merece, todo aquel que en “los ríos revueltos” que sufren los hombres de cualquier lugar, esos “pescadores”, no son dignos de denominarse así, puesto que suelen ser canallas de la peor clase y de los que serían capaces de “vender a su padre y a su madre”, por dinero. Y como abundan tanto, mejor dejo a cada cual que con su caletre y memoria y la información que tenga, los clasifique según su leal saber y entender; puesto que incluso y según leo y oigo hoy mismo, se comercia incluso con esos miles y miles de niños, que viniendo huyendo de “un infierno” caen en otro similar o peor del de la metralla y el hambre que les empujaron a huir de su propia casa.

En España “sigue el río revuelto” que aquí se inició nada más que desapareció Franco, bajo la enorme losa que lo sepultó en “Cuelgamuros” y en su famosa basílica de “Los caídos de la última guerra civil, de este incivilizado país”.

De uno de sus últimos “disparates económicos”, escritos por D. Roberto Centeno, leo y separo los dos párrafos que siguen; dejándoles como siempre hago la dirección para que lean el resto, “pero preparen un vaso con agua fresquita”:

“¿Qué ocurriría con un Frente Popular hoy?
Han pasado 85 años, pero los rasgos esenciales de la izquierda se mantienen intactos: incompetencia, sectarismo y promesas mucho más allá de lo que la economía puede soportar. Todo ello se une a una crisis económica internacional (que, aunque no es la Gran Depresión -que fue la que acabó con la dictadura de Primo de Rivera y trajo la República-, no deja de ser una gran crisis), al cese de la inversión extranjera y a la fuga de capitales, y todo ello nos coloca en una situación parecida a la de 1931, aunque en parte peor y en parte mejor. Peor porque Pedro Sánchez es un tonto malo que no le llega a la suela del zapato a Azaña o a Prieto, y al que solo mueven el odio y la ambición, odio ciego hacia la derecha en general y hacia Mariano Rajoy en particular, y una ambición sin límites, aunque carece de programa de gobierno alguno. Quien sí tiene claro lo que quiere es Pablo Iglesias, cuyo desprecio por la ley y las instituciones es total, y que ya le ha nombrado seis ministros -tres carteras económicas, más Educación, Interior y Defensa- con él como vicepresidente. “Si es que quiere sentarse en la Moncloa”.

El tema más preocupante de un posible Gobierno de Frente Popular es que incrementarán la fiscalidad sobre la clase media hasta completar su liquidación, ya iniciada por el PP. Los ricos no tienen problema, porque de un lado no pagan impuestos a través de las sicavs, un invento socialista de los años ochenta, y además las están sacando de España, así que será la clase media quién pagará el pato. Aquí hay una falsedad inaudita, resulta que no es que gastemos mucho -con dos millones de enchufados-, sino que ingresamos poco. La razón de esta mentira oceánica es que todas las comparaciones se hacen con el PIB oficial, que es un 20% superior al real, pero si medimos la presión fiscal sobre la familia media, que es como hay que hacerlo, es la más alta de toda la OCDE”. Leer más: Ibex 35: ¿Frente Popular o república bolivariana?. Blogs de El Disparate Económico

La clase media en España está más hundida que “en mediana flotación” y para aquel que no entienda esto, se lo explico en pocas palabras. Las clases medias en cualquier país moderno, son el verdadero motor de la economía y el bienestar social; y lo son por cuanto “los ricos y las multinacionales” (que son los que en realidad nombran y manejan los gobiernos, o no pagan nada o pagan tan poco, que no contribuyen al sostenimiento del Estado, con arreglo a lo que logran ganar, puesto que lo que pagan, al final y mediante “ayudas o subterfugios mil”, se lo llevan.

Las clases bajas, si no perciben salarios razonables, no pueden producir apenas nada de lo que necesita una nación, bien administrada, por lo que se limitan a vegetar, esperar ayudas y subvenciones que imaginen de donde salen, o sea de las clases medias y la brutal deuda pública que acumula el Estado; amén de los muchos impuestos que pagamos, puesto que hasta “el cartón de vino que bebe el indigente y el pan que come, paga impuestos”.

Y este es el estado del “barco estatal”, varado “en el mar de los sargazos y en calma chicha”, esperando vientos favorables que ni llegan ni van a llegar en mucho tiempo, si acaso alguna gran tormenta, tifón u otro agente exterminador, que al final “nos mande a todos a donde ni queremos saberlo, pero que imaginamos”.

Mientras una nube de inútiles políticos (todos) discutiendo “si son galgos o podencos, o si los ángeles son macho o hembra”; el pueblo indefenso como siempre y a la espera de ser llevado hasta donde ni se sabe.

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y http://blogs.periodistadigital.com/nomentiras.php

Denuncian a Carmena ante el juez por borrar la huella de crímenes del Frente Popular
M.A. Ruiz Coll okdiario 3 Febrero 2016

La alcaldesa de Madrid usa la Ley de Memoria Histórica para retirar la lápida de ocho frailes asesinados en la Guerra Civil por sus creencias religiosas

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, ha comenzado a aplicar la Ley de Memoria Histórica, pero no para eliminar los vestigios del Franquismo, sino para borrar los crímenes cometidos por el bando republicano.

Su primera actuación ha sido la retirada de una placa colocada en el cementerio de Carabanchel Bajo en recuerdo de ocho frailes carmelitas que fueron fusilados el 18 de agosto de 1936, un mes después del inicio de la Guerra Civil.

Como se puede comprobar en la imagen que acompaña a esta noticia, no hay nada en la placa que pueda interpretarse como una exaltación del Franquismo o de la dictadura: tan sólo el recuerdo de ocho personas asesinadas por sus creencias religiosas.

Quizá por ello, el equipo de gobierno de Carmena ha decidido eliminar este incómodo testimonio, utilizando como pretexto la Ley de Memoria Histórica aprobada por Rodríguez Zapatero para borrar el pasado.

El Grupo Municipal del PP tiene previsto presentar esta mañana una denuncia ante los Juzgados de Plaza de Castilla contra la alcaldesa Manuela Carmena y la concejal de Cultura, Celia Mayer, por un delito de prevaricación al quitar “de forma intencionada y a sabiendas de su injusticia” varios monumentos ubicados en la capital, ajenos al Franquismo y que no vulneran la Ley de Memoria Histórica.

La denuncia no se refiere sólo a la lápida de los beatos carmelitas de Carabanchel. El Ayuntamiento también ha retirado una placa dedicada a José García Vara, asesinado más de un año antes del inicio de la Guerra Civil, que estaba colocada en un edificio protegido de la calle Arrieta.

El inmueble forma parte del conjunto histórico de la Villa de Madrid, declarado Bien de Interés Cultural (BIC), y por tanto no puede ser alterado sin la autorización previa de la Comisión de Patrimonio Histórico que depende de la Comunidad de Madrid.

Las Brigadas Internacionales sí tienen monumento
El PP también ha incluido en su denuncia una tercera actuación: el derribo del monolito dedicado al Alférez Provisional en la plaza de Felipe IV que recuerda a un colectivo que luchó en uno de los bandos, al igual que “hicieron las Brigadas Internacionales en el bando republicano, que cuentan con un monumento en la Universidad Complutense”, indican los populares.

Los populares encabezados por Esperanza Aguirre solicitan que se imponga a la alcaldesa Carmena una pena de entre 9 y 15 años de inhabilitación para ocupar cargos públicos, por dictar “resoluciones administrativas groseramente ilegales y con desprecio consciente a la normativa sobre Patrimonio Histórico”.

Después de que el PP anunciara su intención de presentar esta denuncia, el equipo de gobierno de Carmena ha indicado que la retirada de la placa dedicada a los religiosos asesinados “ha sido un error y, como tal, va a ser subsanado: se repondrá”.

Retirar la placa a los 8 carmelitas en Carabanchel ha sido un error y, como tal, va a ser subsanado: se repondrá. https://t.co/0nPOnJKDp4

— Ahora Madrid (@AhoraMadrid) February 2, 2016

El Ayuntamiento de Manuela Carmena ha contratado los informes para aplicar la Ley de Memoria Histórica en la ciudad a la Cátedra Memoria Histórica del siglo XX de la Universidad Complutense, dirigida Mirta Núñez Díaz-Balart, hijastra del dictador cubano Fidel Castro.

El Consistorio ha recurrido a una triquiñuela legal para realizar este contrato, al adjudicarlo a dedo por 17.999 euros, según informó el diario ABC. Si hubiera pagado un euro más, el Ayuntamiento se habría visto obligado a convocar un concurso público.

La Fundación Francisco Franco se querellará contra Carmena
LAGACETA.EU 3 Febrero 2016

La Fundación Francisco Franco anuncia que emprenderá medidas legales contra el Gobierno de Manuela Carmena por su decisión de retirar los monumentos franquistas, explicando que utilizará todos los cauces procesales: la vía penal, la contencioso-administrativa y la constitucional.

Dicha fundación responde así al hecho de que el Ayuntamiento de Madrid ha empezado la retirada de monumentos franquistas, en cumplimiento de la decisión del Pleno municipal del pasado 22 de diciembre, en el que se aprobó, con la oposición del PP, retirar de inmediato cinco placas y monolitos que honran a personas vinculadas al franquismo y más concretamente al hecho de que haya retirado el monolito al Alférez Provisional en la plaza de Felipe IV, que es lo más ha indignado a dicha organización, ya que consideran que el Consistorio ha actuado con “nocturnidad y alevosía”.

Por ello, dicha organización ha colgado un duro comunicado en su web en el que califica la decisión de derribar el monolito como una medida “subrepticia”, de “fondo sectario y procedimiento ilegal. También arremete contra que la ley de Memoria Histórica a la que llama ley “falsaría” y de la que dice que “seria mejor llamarla de la “manipulación histórica”. Además, dudan que dicha norma tenga “encaje constitucional” por considerar que “pretende destruir la herencia cultural de nuestro reciente pasado y su legitimidad de origen, en un ejercicio obsceno de sectarismo talibán que suprime todo el legado político, económico y social del que trae causa la Constitución y el Estado que tenemos”.

También acusan al Ayuntamiento de “arbitrariedad” y revanchismo por lo que anuncian que utilizaran “la vía penal, contra quienes destruyan el patrimonio histórico/cultural de todos los españoles; la vía contencioso-administrativa contra quienes pretendan suplantar el callejero conforme a un adoctrinamiento ideológico, sin merito histórico alguno; y la constitucional, frente a una Ley, discriminatoria en lo político, sectaria en lo ideológico, destructiva en la convivencia y deslegitimadora en la práctica”.

Vergüenza en TVE por repudiar el español en la canción de Eurovisión
ESdiario 3 Febrero 2016

La baja audiencia y los sonados errores de sonido ponen a la cadena en manos del PP en el ojo de huracán por seguir apostando por un formato agotado y superado en el resto de Europa.

La cantante y compositora Barei será la representante de España en Eurovisión tras una gala plagada de errores que dejó en evidencia a los directivos de la televisión pública al permitir que por primera vez en sesenta ediciones la letra de la canción elegida no tuviera ni una sola línea en castellano. "Hay que arriesgar" dijo en su defensa la desconocida intérprete para salvar del despropósito al Ente en manos del PP que sigue empeñado en promocionar sin éxito el concurso de la canción europea.

La gala especial Objetivo Eurovisión, presentada por Anne Igartiburu, obtuvo un 9,1% de cuota de pantalla tras un año de ausencia y equiparó su resultado al conseguido por Ruth Lorenzo en 2014. Un desastre en términos de audiencia a pesar de la novedad del jurado internacional que también expresó su opinión sobre el desempeño de los seis candidatos: Maverick, Barei, Xuso Jones, Electric Nana, María Isabel, y Salvador Beltrán.

En una maniobra un tanto vergonzosa para Televisión Española, la lengua de Cervantes dejó paso a la musicalidad del inglés para intentar que esta vez la española rasque algún voto en un certamen que cada vez se decanta más por el espectáculo. La gran apuesta del año pasado con Edurne enfundada en una gran capa roja dio más problemas que alegrías y supuso una decepción mayúscula para los responsables de RTVE que este año no quieren arriesgar aunque para ello tengan que olvidar que alguna vez presumieron de idioma.

El español, el orgullo de muchos, fue denostado desde el primer momento por la organización de TVE al permitir que en la fase de selección se presentaran canciones en inglés. Al parecer los directivos intentaron enmendar el error recomendando a los artistas que incluyeran algún fragmento en castellano pero ni con esas consiguieron que la representación fuera, lengua incluida, producto español.

Coros demasiado altos, playback, problemas en la iluminación y el sonido y un formato poco definido son algunas de las duras críticas que recibió la gala. Para los fans de Eurovisión sobraron tópicos y faltaron ideas revolucionarias que le dieran la espectacularidad que requiere la actuación si de verdad se pretende estar al nivel de otros países. La madrileña Barei, que compuso piezas para Malú y Edurne, defenderá la canción Say Yay el próximo mayo en Estocolmo.

España, enfadada
Luis Sánchez-Merlo El Espanol 3 Febrero 2016

Quien visita España en estos tiempos de revisión y cambio, percibe un risueño nerviosismo colectivo, reflejo de la tensión que recorre el territorio. La tirantez se ha deslizado hacia Cataluña y acarrea aires cargados de insumisión, que bordean la rebeldía, después del gambito de dama.

En este "calambre de tensiones, que resuena como un taconeo de conflictos", hay españoles a quienes lo único que les queda, como identidad, es la amargura de su escepticismo: una especie de desilusión permanente, de tormento constante. Gente malherida, seres entrañables que se sumen en los pantanos del desánimo, buscando con ahínco una redención para sus abismos personales.

En su ensayo Los españoles (Elba, 2016), Gabriel Magalhaes -profesor de Literatura portugués en la Universidad de Beira Interior- aborda las contradicciones de esta nación de naciones, de este Estado "terriblemente plural". Un país de "enemigos íntimos" en el que los viejos volcanes nacionalistas pueden entrar de nuevo en erupción.

La editora de la obra, de lectura necesaria en este instante de España, es Clara Pastor, una catalana que sobrevive a la presión condal sin periódicos mientras amamanta Elba Ediciones, exquisito obrador de delicatessen literarias para lectores con paladar exigente.

Hemos quedado en Madrid, en el bar del Santo Mauro, para indagar en la etiología de esta obra que pinta una España convertida en "laberinto de tensiones, donde el odio ha empezado a chorrear, formando estalactitas de rencor".

Un mosaico de impaciencias en perpetuo movimiento, acunan al lector, como un conjunto de Españas que viven en endémica crispación, "España es ante todo esta tensión, que genera subyugaciones, exclusiones o purgas crueles".

El visitante luso, "siento cariño y admiración por España", se impresiona con la omnipresencia de este ambiente hostil que envuelve la cotidianidad española, como una corriente eléctrica que recorre toda la nación.

Y es que, en España, muchas cosas son la tirantez permanente de sí mismas, lo que hace que se viva en la inminencia, más o menos probable, de una tragedia. Y de esta fiebre de la vida nacional nadie se libra. Tensos castellanos, rígidos y ásperos; catalanes, permanentemente inseguros de su fuerte y frágil identidad nacional; vascos brutales por esas mismas razones; andaluces, soleados, de tirantez latente; gallegos, sutiles y de medias palabras ante los griteríos ibéricos. Y Madrid, "central nuclear de todo tipo de tensas radioactividades".

En medio de ese calambre -que recorre España, de punta a punta, como una tempestad- Magalhaes asienta al español como a un superviviente que entre tantas tragedias, busca y construye un firme optimismo "que constituye un rasgo enorme de identidad nacional". Una lección que España da al mundo entero.

Sin duda, este valor entraña la forma más digna de permanecer en pie, de mantener el tipo durante los conflictos que brotan de la diversidad nacional, porque los distintos nacionalismos alimentan la máquina que produce la tensión: el generador de la electricidad ibérica.

La actualidad, en modo cambio, está brindando momentos insólitos y desconocidos en la vida española, la osada declaración del parlamento catalán, el juicio a una Infanta de España en un polígono industrial, la mendicidad de escaños para articular mayorías. Y lo que viene.

Por eso el español ha decidido plantar cara al peligro circundante con una sonrisa. Y se sube a un "columpio espiritual, que oscila entre la conciencia de los dramas nacionales que lleva a la espalda y un optimismo que se ejerce como una obligación colectiva". La debacle del 98 supuso el fin del imperio lo que, sin ningún género de dudas, conllevó una formidable pérdida de identidad, "como si se hubiese borrado el rostro nacional de un espejo hegemónico". Quizá esto explique el fuerte sentimiento anti yanqui que, a día de hoy, perdura en el alma española.

Cierta es la tendencia congénita al desequilibrio, pero, a diferencia de quienes creen que la desquiciada pluralidad hispánica solo se resuelve con mano dura, parece que "la solución hay que buscarla estudiando el trabajo de españoles extraordinarios a los cuales les ha dolido su país".

Y de paso, mención crítica a la vieja gran mentira de que todas las piezas del puzzle son iguales. Porque se invoca la igualdad pero no se respeta la diferencia. Y pretender que todos los trenes circulen por la misma vía es abocar al país a un lento y progresivo sufrimiento colectivo. La prueba de algodón: algunas de las regiones con un grado mayor de individualidad han iniciado un viaje que las aleja del sistema español. Un rumbo que colisiona frontalmente con una ley que limita su derecho a la diferencia por la abrumadora obligación de la igualdad.

Entretanto en España y, a pesar de ese risueño nerviosismo, se empieza a instalar una mala discusión de vecinos que, desde hace tiempo, ni siquiera se saludan en el ascensor.

***Luis Sánchez-Merlo fue secretario general de Moncloa durante el Gobierno de Leopoldo Calvo-Sotelo.


******************* Sección "bilingüe" ***********************

Llega el momento de la verdad para Sánchez
El Frente Popular, más cerca

Rafael Núñez Huesca  www.gaceta.es 3 Febrero 2016

Y llegó el día. Es el turno de Pedro Sánchez. Tenía la intención (obsesión dicen algunos) y ahora tiene el mandato del Jefe del Estado. El cuestionado líder del partido socialista tiene toda la legitimidad jurídica e institucional para ensayar fórmulas de Gobierno. El Frente Popular está un poco más cerca. El apoyo de Ciudadanos está descartado. Por Ciudadanos y por Podemos. Se han vetado mutuamente con la misma vehemencia con la que el PSOE ha vetado a Rajoy.

Así, la única opción con posibilidades en estos momentos es la única que las tuvo siempre: un Frente Popular. Socialistas más extrema izquierda con la abstención de las fuerzas separatistas que están en abierta sedición contra el Estado. Era tan sencillo como parecía.

Patxi López ha avanzado que el líder del PSOE se tomará un ''tiempo prudencial'' de alrededor de un mes para negociar con los Iglesias y Garzón (también, dice, quiere sentarse con Rivera). Así las cosas, durante los primeros días de marzo podría haber un Gobierno de coalición entre socialistas y chavistas.

Si Pedro Sánchez siempre tuvo una indisimulada intención de formar Gobierno, desde el pasado Comité Federal con más motivo. En el cónclave socialista se adelantaron todas las fechas para evitar que el madrileño se presentara como candidato a unas nuevas elecciones. Esto ha espoleado a Sánchez. Es ahora o nunca. La presidencia o una vida política condenada al Senado, ese lugar adonde llegan los dinosaurios cuando el partido quiere agradecerles los servicios prestados.

Travesía del desierto
Ha sido una tarde loca de comparecencias. Rajoy, después Patxi López, después Iglesias, después Rivera y por último Iglesias. Todos, excepto Mariano, fijando posiciones de cara a las inminentes negociaciones.

Mas la comparecencia de Sánchez ha sido diferente. Diferente a la del resto de candidatos y diferente a sus anteriores apariciones públicas. Lucía seguro, su discurso parecía el de una investidura y habló de proyectos en futuro y no en condicional. Trató incluso al PP con la deferencia institucional de un presidente.

En el PP son muy conscientes de que sin Rajoy hubieran obtenido mejores resultados el 20D y saben que sin Rajoy les habría sido más fácil llegar a un acuerdo con los socialistas. Tal y como hemos informado durante el último mes, en el PP reina el estupor. En cuarenta días Rajoy ha permanecido inmóvil y “con la agenda vacía”. Si la operación de Sánchez tiene éxito, como parece que va a tenerlo, seguramente no haga falta ni derrocar al gallego, él solito se irá a su casa. Será entonces cuando hablen todos los que han callado. Y propondrán nombres. Intentarán ganar influencia. Procurarán encabezar el nuevo Partido Popular. Por el momento la mejor posicionada sería la actual Presidenta de la Comunidad de Madrid Cristina Cifuentes. Pero habría más. García Margallo sería el candidato de Rajoy. Alfonso Alonso, hombre muy cercano a la vicepresidenta Soraya Sánez de Santamaría, figura en declive tras el escándalo Acuamed, sería otro posible candidato. Alberto Núñez Feijóo completaría el grupo de candidatos a presidir el nuevo partido y a mantenerlo unido en la travesía del desierto que se avecina. El presidente de la Xunta, dicen, llegaría avalado por su gestión y por sus éxitos electorales en Galicia.

Ambos se legitiman
La delgada línea entre la izquierda radical y el terrorismo etarra
Miembros de Podemos, Bildu y la CUP han pedido la excarcelación de presos etarras, han justificado su actividad armada y se han negado a aceptar un relato con "vencedores y vencidos".
Agustín Benito Alba  www.gaceta.es 3 Febrero 2016

El pacto entre el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y ETA -confirmado por el histórico dirigente de Batasuna, Rufino Etxeberrria, actualmente en las filas de Sortu- ha llevado a ex miembros de la banda y de su entorno a ocupar escaños en distintos parlamentos sin pedir perdón a las víctimas y/o deslegitimar sus planteamientos, y a dirigentes políticos de extrema izquierda –e incluso del PSOE- a pedir la liberación de los que todavía cumplen condena o llamar a la construcción de un relato "sin vencedores ni vencidos".

Hasier Arraiz, actual presidente de Sortu y parlamentario vasco, aseguró en 2013 que la decisión que tomó la izquierda abertzale -hace ahora 38 años- de seguir matando tras la aprobación de la Constitución fue "acertada". En este sentido, aseguró que no estaban dispuestos a rechazar y revisar nada de aquello. "Reivindicamos lo que fuimos y lo que somos, lo que hemos hecho y lo que hacemos, como no puede ser de otra manera", sentenció.

Además, el senador electo de Podemos por Guipúzcoa, Josetxu Arrieta, fue miembro de la organización terrorista ETA durante su juventud, y acusado de ser "el responsable político de ETA en la zona de Rentería". El parlamentario vasco que sustituyó a Laura Mintegi -candidata a la presidencia del Gobierno Vasco por Bildu en 2012-, Iker Casanova, pasó once años en la cárcel condenado por pertenencia a banda armada, el senador de Amaiur-Bildu Iñaki Goyoaga está siendo investigado por el Tribunal Supremo por delitos de integración en ETA y financiación de terrorismo, entre otras causas y el ya ex miembro de la Cámara Baja por Amaiur, Sabino Cuadra, famoso por romper la Constitución en plena sesión parlamentaria, destinó al colectivo Harrera -asociación que aglutina a miembros de la banda de ultraizquierda que han salido de la cárcel- los beneficios que obtuvo de la venta de su libro "Arrojado a los leones".

Es parte del proceso intentar justificar el daño causado, por ello el actual secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, aseguró que el terrorismo de ETA tenía "explicaciones políticas". Entre sus filas cuenta con Antonio Gómez-Reino Varela, uno de los 245 firmantes del manifiesto de apoyo a Iñaki de Juana Chaos. El cabeza de lista de la Marea por La Coruña en las elecciones del pasado 20D respaldó un comunicado en el que se consideraba la situación del etarra -condenado por veinticinco asesinatos, un delito de amenazas y un delito de enaltecimiento del terrorismo- un "caso evidente de persecución por motivos políticos". También defendía que el único motivo por el que estaba perseguido era por "formar parte de un determinado movimiento político sometido a un proceso de criminalización y asedio, siendo su permanencia en prisión un paso más de una estrategia represiva".

ETA y sus adláteres buscan construir un relato "sin vencedores ni vencidos" para avalar la tesis del "conflicto". Así, el alcalde de Rentería, Julen Mendoza (Bildu), aseguró en una entrevista en La Sexta que la "paz no se construye en base a exigencias, sino en base a consensos, por lo que solo podría haber vencedores" y el cofundador y eurodiputado de Podemos, Miguel Urbán, pidió a través de su cuenta de Twitter "una paz sin vencedores ni vencidos que resuelva el conflicto político de euskal herria".

La pieza del puzle para acabar con lo que queda de ETA
Arranca en París el juicio contra Egoitz Urrutikoetxea, hijo del histórico dirigente Josu Ternera.
Alexandra Gil. Gonzalo Araluce El Espanol 3 Febrero 2016

En el mapa de la estructura de ETA apenas queda un puñado de nombres sin localizar, aunque algunos de ellos se han convertido en una obsesión para las Fuerzas de Seguridad del Estado. ¿Dónde está Josu Ternera? ¿Qué papel juega en la banda? ¿Y cuál fue su rol en las negociaciones fallidas transcurridas en Oslo? Pero la pregunta que se hacen las víctimas del terrorismo es otra: si se le detuviese, ¿podrían sus declaraciones ayudar a esclarecer algunos de los crímenes sin resolver perpetrados por la organización? Su hijo, Egoitz Urrutikoetxea, ha asistido este jueves en París a la primera sesión del juicio por su vinculación con ETA. ¿Servirá su testimonio para dar respuesta a alguna de estas cuestiones?

Tras las detenciones de Iratxe Sorzabal y David Pla el pasado mes de septiembre, la cúpula de la banda quedó descabezada. En el operativo, que transcurrió en la localidad francesa de Baigorri, también fueron detenidos Ramón Sagarzazu –exdirigente del aparato internacional de ETA– y Pantxo Flores, un ciudadano francés en cuyo hogar se celebró el encuentro entre los terroristas. En unos primeros momentos de confusión se especuló con la posibilidad de que Egoitz Urrutikoetxea también hubiese sido detenido en esta cita. Pero no fue así.

Su arresto no se produjo hasta dos semanas más tarde, en París. “Hemos capturado a su mejor relevo”, apuntó el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, en referencia al papel que podría haber jugado Urrutikoetxea en la banda. “Quizás el único con algo de pedigrí que pudiera ser reclamado para gestionar lo poco que queda de la organización terrorista”, advirtió Fernández Díaz.

El papel de Egoitz Urrutikoetxea
El “pedigrí” al que hacía referencia el ministro del Interior está más vinculado al apellido del terrorista que a su función dentro de la banda. Fuentes policiales consideran que, aunque Egoitz Urrutikoetxea fuese vinculado con frecuencia al aparato político de ETA, su actividad en la misma era más bien escasa. Sin embargo, la alargada sombra de su padre, Josu Urrutikoetxea –más conocido como Josu Ternera- proyectaba sobre él el respeto de sus compañeros.

Ternera, con 65 años y aquejado de un cáncer de colon, tampoco toma decisiones en nombre de ETA. Su trayectoria, no obstante, rodea su figura de simbolismo: sin haber cumplido 20 años entró en la sección política de ETA-V Asamblea y su fama de hombre duro le valió para ir escalando puestos en la banda. Llegó a sentarse en el Parlamento vasco como adscrito a las listas de Euskal Herritarrok y en noviembre de 2003, perseguido por la Justicia, desapareció del mapa.

En libertad condicional
En los últimos años, sus opiniones han sido más que respetadas por la estructura de ETA. En ocasiones, han marcado la hoja de ruta de la organización terrorista. En las últimas negociaciones fallidas –con Oslo como escenario-, Ternera tenía previsto asumir el papel de interlocutor. Fuentes policiales señalan, además, que su hijo Egoitz podría haber ayudado en este proceso en cuestiones logísticas.

En la primera sesión del juicio sobre Egoitz Urrutikoetxea –celebrada este miércoles, a las 12.30, en el Tribunal Correccional de París- apenas ha habido movimientos o explicaciones. En la cita se han expuesto algunos de los motivos que han conducido al hijo de Josu Ternera, en libertad condicional, hasta el tribunal: tiene pendientes dos condenas, una de cuatro años y otra de seis, por pertenencia a organización terrorista y por alquilar un piso para miembros de ETA, respectivamente.
¿Quién queda al frente de ETA?

En 2009, Eusko Alkartasuna y Batasuna impulsaron un Foro de Debate Nacional, un espacio en el que se debatieron algunos aspectos relacionados con la política abertzale. Al frente del mismo estaba Mikel Irastorza, que actuó como portavoz. Apenas cuatro años después, Irastorza se trasladó a Francia y se incorporó en el aparato político de ETA, que ahora coordina. Atendiendo a las palabras que pronunció Fernández Díaz sobre Egoitz Urrutikoetxea, Irastorza no es un hombre con tanto “pedigrí”, pero en sus manos queda gestionar los residuos de la banda terrorista.

La batalla por el relato exterior
El Diplocat compara la acción del Ministerio de Exteriores contra la diplomacia catalana a la actitud del Gobierno turco con respecto a quienes se interesan por el genocidio armenio.
Ana Romero. Pol Pareja El Espanol 3 Febrero 2016

En marzo de 2014, la facultad de derecho de la Universidad de Lisboa organizó un debate sobre el proceso soberanista catalán. En la jornada participaron expertos portugueses en derecho, política e historia de la Universidad y fue inaugurado por Francesc Homs, el consejero de presidencia de la Generalitat en ese momento. Cuando la embajada española en Portugal se enteró del acto, llamó uno por uno a los ponentes del debate para pedirles que no participaran en él.

El caso, que denunció en un artículo en el diario Público el profesor portugués que organizó el acto, es un ejemplo más de una lista inacabable de situaciones similares. La batalla entre la Generalitat y el Gobierno central tiene muchos frentes abiertos. La actuación de ambos, sin embargo, evidencia que uno de los más determinantes se juega fuera de las fronteras del Estado.

El Ministerio de Exteriores y la Generalitat luchan desde 2012 una guerra soterrada para controlar el relato en el extranjero sobre lo que sucede en el proceso independentista. El nuevo Govern de Puigdemont ha redoblado su desafío y, en un hecho inédito hasta la fecha, ha decidido crear una Conselleria de Asuntos Exteriores con Raül Romeva al frente. “La Secretaría había quedado pequeña desde el punto de vista organizativo”, explica Jaume Clotet, director general de comunicación del Govern y hasta hace pocos días portavoz de la Secretaría de Exteriores de Cataluña. “Un departamento permitirá hacer lo mismo pero de manera más eficaz”.

La acción exterior de la Generalitat y de otras comunidades autónomas no es ninguna rareza. La Junta de Andalucía, por ejemplo, también tiene una Secretaría de Asuntos Exteriores. La novedad es que por primera vez la acción exterior de una Comunidad Autónoma contará con una estructura organizativa exclusiva, con rango de Consejería, dentro del Gobierno. La primera respuesta del Ejecutivo central fue pedir su suspensión al Tribunal Constitucional. “Cataluña continuará ejerciendo sus competencias en Exteriores como ha hecho hasta ahora”, respondió el viernes pasado la portavoz de la Generalitat Neus Munté.

La cooperación, principal perjudicada
La principal perjudicada por la ampliación de la acción exterior de la Generalitat ha sido la ayuda a la cooperación. En 2010 se presupuestaron casi 40 millones de euros para ayudas a ese sector y 17 para acción exterior: casi el 70% del presupuesto se dedicó a ayudar a las ONG’s mientras que la acción exterior se consideró algo secundario.

En 2015, en cambio, se dedicaron 7,2 millones a la ayuda al desarrollo mientras que la acción exterior se llevó casi 10 millones. Algo que demuestra un giro en las prioridades: el 58% del presupuesto se destinó a acción exterior y la ayuda a la cooperación quedó en el 42% de la partida.

Preguntado por este cambio en el presupuesto, Clotet asegura que no tiene nada que ver con el proceso soberanista. “Son cosas distintas”, responde por correo electrónico. “El presupuesto ha bajado por culpa de las dificultades presupuestarias de la Generalitat causadas por, entre otras, el expolio fiscal”.

El presupuesto para la acción exterior de la Generalitat en 2015 fue de poco más de 17 millones de euros. De esa cantidad, 3 millones se destinaron a financiar las 7 delegaciones catalanas repartidas por el mundo (Bruselas, Nueva York, París, Londres, Berlín, Roma y Viena) y 2,5 millones se destinaron al Diplocat, un consorcio paralelo a la Secretaría de Exteriores que, entre otras acciones, se dedica a conseguir que los periódicos internacionales publiquen artículos sobre Cataluña. De esa partida presupuestaria se destinaron 7,2 millones para cooperación a través de la Agencia Catalana de Cooperación al Desarrollo (ACCD). El resto se destinó a una treintena de centros de promoción de negocios, a las cinco oficinas del Instituto Ramón Llull y a las 10 de la Agencia Catalana de Turismo.

Aunque no se puede comparar ya que España tiene relaciones diplomáticas y embajadas en todo el mundo, el presupuesto del Gobierno para política exterior en 2015 fue de 1.419 millones. De ese presupuesto se destina un 54% a diplomacia y el 36’6% a ayudas a cooperación.

El ‘casus belli’ de Margallo
Cuentan en el el ministerio de Asuntos Exteriores que José Manuel García Margallo, su titular en funciones, ha hecho de la cuestión catalana su casus belli durante la legislatura. Margallo se ha preocupado tanto del asunto que se ha ganado el irónico apodo de ministro de Asuntos Catalanes.

Antes de la Diada de 2012 Margallo estuvo concentrado en otros asuntos, sobre todo la operación ‘Marca España’ para recuperar la marca-país a través de la diplomacia. Después del 11 de septiembre de 2012, sin embargo, el ministro ha dedicado todo su tiempo y energía a luchar contra el desafío independentista con la aquiescencia de Rajoy. Margallo elaboró junto a un grupo de diplomáticos voluntarios un documento de 240 páginas llamado Cataluña en España. El informe se mandó a todas las embajadas y consulados españoles con órdenes claras para que se defendiera la Constitución española “siempre que hubiera ocasión”.

Así justifica Margallo su obsesión en su libro Todos los cielos conducen a España, Cartas desde un avión (Planeta, 2015): “La viabilidad y el reconocimiento de una Cataluña independiente depende de dos cosas: el reconocimiento internacional y la pertenencia a la Unión Europea. Y ambos asuntos se incluyen en mi cartera ministerial”.

La batalla exterior
“La actitud de Exteriores respecto al proceso soberanista recuerda, salvando las distancias, a cómo actúa el Gobierno turco con cualquier cosa relacionada con el genocidio armenio”, explica Albert Royo, Secretario General del Diplocat.

Tanto Royo como Clotet aseguran que Exteriores se dedica a boicotear “permanentemente” cualquier acción exterior de la Generalitat. “Podría poner una docena de casos de esta actividad permanente que lesiona los derechos de los catalanes”, asegura Clotet.

Royo recuerda el caso de la charla en Portugal y cita otros ejemplos. Recuerda cómo el Ministerio forzó que la Generalitat invitara a un miembro de Societat Civil Catalana a un acto en la Universidad de Cracovia o como a veces acuden diplomáticos españoles a sus actos a repartir fotocopias que defienden la unidad de España.

También asegura que, después de que el Diplocat consigue publicar un artículo en algún medio internacional, la Embajada de ese país presiona al medio para que le publiquen un artículo de respuesta. “Se produce en el exterior un debate que nos gustaría que se produjera aquí”, afirma Royo, que a pesar de las críticas asegura que no todos los diplomáticos del Ministerio actúan igual. “Algunos están a la altura de su cargo y entienden que representan a un Estado, no a un Gobierno”, explica.

Ambos representantes creen, sin embargo, que la acción exterior del Ministerio no favorece a los intereses catalanes o de sus empresas. “Si no no haría falta hacer tantos esfuerzos en materia exterior”, responde Clotet, que recuerda el viaje a la China del conseller de Agricultura Jordi Ciuraneta. En ese viaje, realizado el pasado noviembre, el conseller denunció que la embajada presionó para suspender reuniones entre su consejería, el Gobierno chino y empresarios del sector agrícola catalán.

No solo la Generalitat y el Ministerio intentan proyectar su mensaje más allá de nuestras fronteras. Según fuentes de los servicios jurídicos del Parlament, la resolución rupturista se mandó a todos los Gobiernos y parlamentos extranjeros después de aprobarse. Cuatro meses después, todavía ningún Gobierno ha contestado ni siquiera para confirmar que la recibió.

La paradiplomacia
La versión oficial tanto de la Secretaría de Exteriores como del Diplocat es que su tarea es favorecer la exportación de las empresas catalanas, proyectar la cultura catalana y captar inversiones y turismo. “Solo nos dedicamos a explicar el proceso puntualmente”, argumenta Clotet.

“No somos diplomáticos ni pretendemos serlo”, añade Royo. “Solo pretendemos dirigirnos a la opinión internacional y hacer llegar información acurada al exterior”. Según Royo, la tarea que lleva a cabo la Secretaría de Exteriores es “paradiplomacia”. “Son relaciones internacionales desde Gobiernos no estatales, es algo que hace todo el mundo”, añade.

A pesar de las buenas palabras, la Generalitat ha decidido priorizar su acción exterior justo en la legislatura en que quiere consumar la ruptura con España. Romeva anunció recientemente que el Govern próximamente intentará abrir dos delegaciones más y tiene planificadas 17 de nuevas. El día en que se convirtió en Conseller de Exteriores, Romeva dejó entrever sus intenciones: “Hemos creado un departamento que como tal no existía. Esto es una señal de la importancia que le queremos dar a este aspecto”.

Las víctimas afirman que el Gobierno del PNV “blanquea la historia de terror de ETA”
www.latribunadelpaisvasco.com 3 Febrero 2016

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE) censura la manipulación de la historia reciente que el Gobierno vasco está promoviendo a través de la iniciativa “Plaza de la Memoria”, encuadrada en un millonario Plan de Paz y Convivencia. Este proyecto, impulsado por el Instituto de la Memoria dependiente del Ejecutivo de Iñigo Urkullu y dirigido por Aintzane Ezenarro, promueve estos días la celebración de una exposición en Bilbao que COVITE considera que blanquea la historia del terror de ETA.

En la mencionada muestra, los organizadores han incluido la presencia de víctimas “del terrorismo, la violencia policial ilícita y del franquismo” y se promueve lo que denominan como “dinámicas de memoria y convivencia”. Para COVITE, el Gobierno vasco insulta a las víctimas del terrorismo cuando pretende darles instrucciones para la convivencia. Desde el Colectivo recuerdan que las víctimas de ETA llevan años conviviendo con sus peores enemigos, que son aquellos ciudadanos vascos que han alentado, consentido y justificado los más de 800 asesinatos perpetrados por la banda terrorista ETA. Para COVITE, la actitud pacífica de las víctimas en este escenario, y más aún ahora que “nos cruzamos por la calle con los asesinos de nuestros familiares”, es la que ha permitido evitar una espiral de violencia en las calles del País Vasco.

El Colectivo añade que la convivencia entre víctimas de la Guerra Civil y del franquismo y víctimas del terrorismo de ETA es una realidad entre muchas familias vascas víctimas del terrorismo etarra, muchas de ellas socias de COVITE. Ninguna de ellas, aseguran desde el Colectivo, admitiría una versión de la historia como la que quiere promover el Gobierno vasco, que olvida premeditadamente que el hecho diferencial que ha marcado la historia reciente de Euskadi consiste en que ETA ha cometido la mayor vulneración de derechos humanos en situación de paz para imponer un proyecto político totalitario. El Ejecutivo ignora intencionadamente este hecho y, al mismo tiempo, el significado político de las víctimas del terrorismo de ETA.

En este sentido, COVITE ha afirmado que si el Gobierno de Urkullu quiere poner en marcha “dinámicas de convivencia”, tendrá que hacerlo “no entre los ciudadanos que hemos sido víctimas del terrorismo y, pese a ello, hemos vivido siempre pacíficamente y respetado la legalidad, sino entre aquellos que han participado por acción y por omisión en el asesinato de nuestros familiares, y hoy siguen justificando la violencia terrorista de nuestro pasado más reciente”.
 


Recortes de Prensa   Página Inicial