AGLI Recortes de Prensa   Viernes 12  Febrero  2016

La corrupción funde al PP
Okdiario 12 Febrero 2016

El Partido Popular es una formación con las bombillas fundidas que sale a caso de corrupción diario. Uno tras otro, la formación que hasta hace muy poco era el mayor depositario de poder de la historia reciente de España es, hoy en día, un amasijo de delitos, irregularidades y sospechas que lo ponen más cerca de la Policía y los juzgados que del principal activo que poseyó: los votantes. Gürtel, Púnica, Acuamed o Taula son ya nombres que, de un modo u otro, irán siempre de la mano en la historia del PP. Recuerdos de una hegemonía que se ha convertido en los nombres propios de numerosas causas judiciales que se multiplican sin control como si fuera una pandemia incontrolable.

Figuras como Alfonso Rus, Francisco Granados o, incluso, tótems como Rodrigo Rato o Rita Barberá, han hecho trizas la reputación del partido en base a dispendios, lujos e irregularidades que han convertido a la formación presidida por Mariano Rajoy en un Titanic a punto de hundirse definitivamente por la enorme vía de agua que ha dejado tras de sí la corrupción en serie que, a este paso, entre silencios e inacciones, va a acabar con el partido. Tanto es así que, según revelan fuentes del propio partido a OKDIARIO, tan sólo se ha descubierto la punta del iceberg contra el que lleva años chocando el trasatlántico popular.

El pasado 22 de enero, la propia Cristina Cifuentes reconocía que al Partido Popular “le ha faltado humildad y le ha sobrado corrupción”. Algo a lo que ha contribuido la laxa posición del presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, que con su silencio, y sin pegar un necesario puñetazo encima de la mesa, no cortó de raíz todos estos casos. Cuando este viernes se entreviste con Pedro Sánchez, el gran acuerdo entre las fuerzas moderadas que podría salvar a España del populismo no estará difícil sino prácticamente imposible. Pocos factores han contribuido más al auge, consolidación y éxito de Podemos que la corrupción del Partido Popular, cuyos registros, además, sirven para la chanza de Pablo Iglesias y el resto de la banda.

España necesita al Partido Popular, pero lo necesita limpio. Las urnas lo castigaron con dureza el pasado 20 de diciembre, donde se dejaron más de 3,5 millones de votos, pero esta concatenación de escándalos puede convertirlo en un muerto viviente de la política. La formación de Génova 13 debe comenzar un profundo proceso de regeneración para seguir existiendo con credibilidad. Su futuro cercano pasa por un congreso nacional a modo de puertas abiertas, donde, como reclamó el expresidente José María Aznar, el líder sea elegido por cada uno de los 865.000 militantes que tiene el partido. El inicio del camino está en preguntar a sus bases, recurrir a ellas ahora que sobre la cúspide se ha instalado una tiniebla que tardará en desaparecer.

Podemos no sabe dimitir
Okdiario 12 Febrero 2016

Podemos y Ahora Madrid —que tanto monta— tenían un escaparate inmejorable para mostrar las excelencias gestoras de eso que, de manera ampulosa, habían llamado nueva política. El apoyo del PSOE les había permitido llegar hasta el sillón de mando del Ayuntamiento. Un hecho que, nueve meses después, se ha demostrado como un error histórico para la capital de España. Desde que Manuela Carmena se puso al frente de la pandilla podetima, los escándalos se han acumulado uno encima de otro de la misma manera que se amontonan la basura y los excrementos sobre las calles y plazas de la ciudad. No obstante, y a pesar de que la trayectoria de despropósitos es inconmensurable, si hubiera que destacar un área de ridículo por encima de todas las demás esa sería la de Cultura y Deportes.

Tal ha sido la colección de barbaridades en esta concejalía que, incluso, ha aparecido en la portada de uno de los periódicos más famosos del mundo: Financial Times, títeres proetarras mediante. Una concejalía que nació sumida en la vergüenza gracias a Guillermo Zapata y su peculiar sentido del humor antisemita, macabro y filoterrorista. Lejos de dimitir, y pendiente aún de que la Audiencia Nacional pueda reabrir el caso en cualquier momento, Carmena lo mantuvo dentro de la corporación como concejal presidente del Distrito de Fuencarral-El Pardo a razón de 92.697 euros anuales. Fue la primera demostración de que la nueva política, asentada en los preceptos más rancios del radicalismo, era mucho más vieja de lo que teníamos antes.

Cuando los madrileños pensaban que no había posibilidad de hacerlo peor que Zapata, apareció Celia Mayer para darle lustre a la Ley de Murphy: “Si algo puede salir mal, saldrá peor”. La ex okupa de Patio Maravillas se ha coronado como esperpento mayor de la villa. Un desastre que Manuela Carmena no piensa cortar de raíz ya que dimitir tampoco es cosa de nueva política. Al menos, no para Podemos. Además del despropósito carnavalero, a tal punto ha llegado el uso guerracivilista que ha hecho Mayer de la Ley de Memoria Histórica que hasta la Cátedra Complutense de Memoria Histórica del siglo XX ha decidido renunciar a asesorar al Ayuntamiento de Madrid por el “disparate” en su lista de calles, donde odio y partidismo pueden más que sentido común o visión histórica.

Celia Mayer, que con un currículo de nivel becario gana 94.758 euros al año, se agarra al cargo a pesar de haber cometido atroces confusiones históricas como retirar la calle a Juan Pujol, el espía español que engañó a los nazis sobre el desembarco en Normandía, o la placa a los monjes carmelitas fusilados antes de la Guerra Civil. Aunque, quizás, el más grave de sus errores es resucitar los rencores de una de las épocas más oscuras de la historia de España. No estamos en contra de que el Ayuntamiento retire placas, pero que lo haga aplicando el mismo rasero a los dos bandos protagonistas de tan aberrante conflicto bélico.

Lejos de asumir ningún tipo de responsabilidad, Mayer se aferra a la poltrona con la ansiedad de una representante cualquiera de la casta y, a pesar de su calamitosa gestión, —cabalgata incluida— seguirá cobrando un sueldazo a costa de los impuestos de todos los madrileños. Dimitir no es un verbo conjugable para los podemitas.

Pablo Iglesias, el “comunista” viral que nos quiere gobernar
Okdiario 12 Febrero 2016

Al secretario general de Podemos le pone nervioso que un político hable para los aplausos, y hace una pausa para escucharlos. Igual le pone nervioso que le recuerden sus declaraciones de cuando se declaraba "comunista" y "admirador de Chávez", pero este vídeo viral nos muestra quién nos quiere gobernar.

“Me da asco la gente que hace política diciendo lo que le conviene para arrancar el aplauso fácil…” Y, claro, una pausa. Para el aplauso. Pablo Iglesias, ése que querría “que un partido de izquierdas ganara las elecciones” y le diera “el control de una televisión pública” es quien ahora, con 69 diputados en el Congreso, quiere estar en ese Gobierno para aplicar sus políticas.

“Nunca he dejado de autoproclamarme comunista“, ha dicho varias veces el secretario general de Podemos. Un comunista que “si un grupo de lúmpenes de clase más baja que yo viene y me roba, yo le meto un puñetazo”. Un comunista que insiste en que “lo que ocurre en Venezuela es un referente para los pueblos del sur de Europa”. Un admirador del dictador venezolano Hugo Chávez “que será más peligroso muerto que vivo”, y que reclama “la liberación de los presos de ETA, porque eso es lo más democrático”, lo mismo que “romper la cara a los fachas” o “portar armas” para hacer “justicia social”.

Un comunista que proclama que “democracia es expropiar” ante el director de OKDIARIO, en una tertulia de una televisión privada, pese a que es un comunista que señala “al capital como el enemigo de la democracia” y tacha a la propiedad privada como un seguro de “corrupción”.

Quizá porque prefiere que sólo haya medios públicos, “porque el mero hecho de que haya medios de comunicación privados es un ataque a la libertad de expresión“, porque este comunista, Pablo Iglesias, quiere la tele pública sólo para él. “Exprópiese”.

El juego de la confusión
Vicente Baquero  www.gaceta.es 12 Febrero 2016

Por mucho que se repitan ciertas afirmaciones ello no las hace veraces ni válidas. Cuando se habla de partidos “constitucionalistas” entendiendo por ello aquellos que desean el respeto a la carta magna, mantener la unidad nacional y la igualdad entre todos los españoles, e incluimos entre ellos al PSOE, no estamos siendo del todo objetivos. Si vemos la trayectoria del PSOE a lo largo de su historia, vemos que en muchas ocasiones han ido de la mano de los separatistas, a nivel nacional, regional, autonómico y municipal, por tanto afirmar que sean unos aliados fiables en la eventualidad de un desafío a la soberanía nacional, no deja de ser más que un deseo y un arma de homologación táctica.

En estos momentos el mejor ejemplo es Cataluña, en donde tras una cortina de humo absolutamente inconcreta de “federalismo” se han mimetizado con los nacionalistas, por no retrotraernos a su tan celebrada República, como a tantos hoy en día les gusta hacer, al 36-39, donde estuvieron luchando codo con codo con el separatismo.

Cs se ve cogido en esa maraña semántica en que se juega su credibilidad, sobre todo la de su presidente, al afirmar que no formará ni apoyará a ningún partido que lleve en su programa la “desconexión de España” y no tengo la menor duda de que eso es una afirmación sincera, pero si el aliado que busca para tal fin es el PSOE, mal orientado anda, pues ese partido no ha sido, ni es en estos momentos, garantía de la unidad de España tal como la entiende la constitución. Por ello no creo que una alianza entre ellos pueda ser perdurable, en cuanto empiecen a desmigar los detalles de su “federalismo” se tendría que apear de su apoyo si son consecuentes.

El fracaso de tal alianza, aparentemente estable, aun con la abstención del PP, no puede funcionar, pues esencialmente, si Cs es sincero con sus afirmaciones, sus objetivos no coinciden más que en cuestiones puntuales, y sobre todo porque en este momento a Pedro Sanchez, lo único que le interesa descaradamente y a cara de perro, es tocar poder. Resulta irónico oírle hablar a este candidato de la corrupción como si su partido no tuviera en su seno los casos de mayor corrupción de España. Aunque el tema de la corrupción es otro ejercicio magistral de hipocresía que practica todo el sistema, pues la realidad es que la misma es atributo de todo el montaje de los propios partidos, que sin comisiones no podrían sobrevivir, ni mantener el personal en nómina que trabajan para el mismo. ¿Quién propone que los partidos políticos vivan solo de las contribuciones de sus militantes además de lo asignado por el estado? ¿Se imagina alguien como tendrían que reducir todo su aparato…? Nos guste o no, ese es otro problema, que tendrán algún día que decidir los españoles: que modificaciones serían necesarias para evitar tanto desvío de fondos a dichas instituciones, transferencias y comisiones, que propician la corrupción particular.

Por ello independientemente de que ahora Cs y el PSOE puedan llegar a un arreglo temporal para la galería, el único acuerdo que realmente podría instrumentarse, a la hora de la investidura es el de frente popular, con la abstención de los separatistas. Los escrúpulos unitarios de los barones socialistas se deben a que si España se “desconectara” fiscalmente, estas taifas quedarían muy perjudicadas económicamente. El gran error de dicho pacto es que dividiría a España de nuevo en dos bandos irreconciliables, el país sería ingobernable en el día a día y se partiría indefectiblemente. Esa situación de inestabilidad y desconcierto nacional tendría unas consecuencias económicas y sociales enormemente perjudiciales para el conjunto de los ciudadanos.

La situación no podría prolongarse demasiado, ya que el malestar de la población iría potencialmente en aumento hasta tocar cotas inaguantables, a medida que se perciba la incompetencia de estas nuevas formaciones políticas. Desde Europa no tardarían en intervenir para ponerle coto a cualquier desafuero. Pero triste consuelo que haya que pasar por un calvario para que tengamos que volver a la racionalidad. Eso sí: más sabios pero más pobres…

La envenenada herencia del déficit
Primo González Republica.com 12 Febrero 2016

El actual Gobierno de Mariano Rajoy va a dejar una incómoda herencia al que venga detrás, sea del mismo partido político en coalición con otros o de otros, siempre en coalición. No era creíble la reiterada afirmación que venían haciendo los portavoces del Gobierno en funciones desde hace meses sobre su seguro cumplimiento del déficit público comprometido con Bruselas, el archifamoso 4,2% del PIB. Acaba de reconocer Rajoy que será del 4,5%, lo que quizás signifique a la hora de hacer balance final que incluso podría ser algo superior.

En suma, se ha incumplido un compromiso importante con Bruselas y el asunto deja en delicada posición al Gobierno que está por venir, una de cuyas primeras tareas será la de presentarse en Bruselas con cara compungida y demanda de clemencia y tolerancia, no sólo para eludir sanciones por este incumplimiento sino para tratar de suavizar el siguiente compromiso, el del año 2016, que es aún más exigente que el que se acaba de incumplir. Para el año 2016, España tendría que situar el déficit algo por debajo del 3%, lo que se antoja prácticamente inviable a estas alturas del año, cuando aún ni siquiera tenemos Gobierno y la maquinaria del gasto, en especial en su vertiente autonómica, debe de andar bastante desbocada.

Incumplir un objetivo de moderación del déficit público con una economía que ha crecido un 3,2% (más de lo que se esperaba) es bastante grave. Recordando lo sucedido en los últimos meses del pasado año, la maquinaria recaudatoria del Estado ha funcionado bien, pero el Gobierno estaba en campaña y actuó en consecuencia, por ejemplo subiendo los gastos públicos (paga extra a los funcionarios que antes les había quitado) y anticipación de algunas de las medidas de recorte de la fiscalidad. La suma de estos dos efectos ha sido razón principal del desvío de las cuentas públicas. Visto desde la distancia, la eficacia de estas dos medidas no parece haber sido muy influyente en el plano político, aunque ha podido sumar algo de alegría al gasto de consumo y a la demanda interna, lo que habría reforzado la capacidad de crecimiento del PIB. Hubiera sido mejor que el PIB se hubiera quedado en el 3% de subida y el déficit en el 4,2% sobre el PIB, ya que los aumentos de renta que el Gobierno facilitó a funcionarios y contribuyentes no parecen haberle dado muchos votos, a la vista de los resultados del 20-D.

Lo malo va a ser ahora encontrarse con un recibimiento agrio en Bruselas, cuando a España le vendría muy bien contar con unas cuentas más ajustadas, en un año que, como ya se está empezando a ver, puede resultar bastante complicado no sólo en lo político sino también en lo económico. Para los nuevos gobernantes, empezar a dialogar con Bruselas desde una posición de debilidad, sin los deberes hechos por desidia del Gobierno saliente, es indudablemente un asunto enojoso. Una economía creciendo al 3% o más no tiene argumentos de peso suficientes para pedir clemencia en la corrección del déficit público, máxime tras analizar los precedentes del año 2015, cuando se adoptaron medidas con motivación estrictamente electoral y con una irresponsabilidad manifiesta.

En otra lectura del asunto, los candidatos a formar Gobierno tendrán que ajustar sus alegrías, esas que incluyen en sus programas de Gobierno y que han empezado a asustar a algunos analistas porque la gente empieza a preguntarse de dónde va a salir el dinero para tantas promesas y veleidades. No sólo no habrá dinero adicional para financiar nuevas aventuras sino que habrá que pegarle todavía un tajo al gasto público existente en la actualidad, cuya cuantía se viene estimando en no menos de 10.000 millones de euros. Con cuentas pendientes tan apremiantes, al nuevo Gobierno se le ha complicado sobremanera su planteamiento de pedir flexibilidad a Bruselas.

Las ondas gravitacionales del PP
Editorial El Espanol 12 Febrero 2016

Hasta la noticia científica del año ha quedado sepultada este jueves en España por el enésimo escándalo de corrupción en el PP. En tales circunstancias es impensable que Mariano Rajoy, que hoy se reunirá con Pedro Sánchez en busca de una foto de cara a la galería, pretenda seguir planteando su candidatura a presidir ningún gobierno. Ni ahora, ni en el futuro. Y es que cualquiera diría que así como las ondas gravitacionales descubiertas por Einstein son consustanciales a la materia, la corrupción también es inherente al PP.

El registro de la sede central de los populares en Madrid -el segundo en dos años- y la inspección del domicilio del empresario Javier López Madrid suponen un nuevo golpe a la imagen y a la credibilidad del partido de Rajoy. Con los acontecimientos de Valencia aún frescos por las últimas actuaciones judiciales, ahora el problema de la corrupción corre como un reguero de pólvora para detonar en Madrid. Muchos se preguntan ya dónde estallará el siguiente foco.
El ordenador del exgerente

La entrada de guardias civiles en Génova tenía por objeto requisar el ordenador del exgerente del PP regional de Madrid, Beltrán Gutiérrez, en el que se cree que podrían encontrarse pruebas de la financiación ilegal del PP. Con el registro de la casa de López Madrid, miembro del consejo de administración de la constructora OHL y yerno de su presidente, Juan Miguel Villar Mir, se pretendían hallar pistas del pago de comisiones al partido.

Estamos ante una actuación que vuelve a estrechar el cerco sobre los populares en relación a la financiación ilegal, que ya deja evidencias en tres sumarios: Bárcenas, Púnica y Taula.

Beltrán Gutiérrez fue gerente del PP con Esperanza Aguirre cuando ésta era presidenta de la Comunidad de Madrid. Y es Francisco Granados, quien fue su vicepresidente -hoy en prisión-, el que ha dado pie a esta última operación policial. Tal y como desveló el lunes EL ESPAÑOL, en su agenda se han encontrado los datos sobre pagos al partido. Curiosamente este mismo viernes Aguirre debe comparecer en la comisión de investigación de la Asamblea de Madrid para hablar del caso Púnica.
La relación con OHL

Por lo que se refiere a la relación del PP con OHL se amontonan las sospechas. EL ESPAÑOL ha venido informando que Jaume Matas, según su propio relato, recibió instrucciones de Génova para amañar a favor de Villar Mir el mayor concurso público de Baleares: el hospital de Son Espases. Además, Bárcenas declaró en su día en la Audiencia Nacional que el presidente de OHL le mostró su intención de donar 300.000 euros al partido.

La descomposición en la que ha entrado el PP amenaza la supervivencia del propio partido. En Valencia ya se alzan voces pidiendo el cambio de nombre y muchos son los militantes que piden su refundación. Lo malo de Rajoy es que ha contemporizado con este problema, cuando no se ha cruzado directamente de brazos para no tomar decisiones.
Los planes de Rajoy

El líder del PP confiaba en que una nueva convocatoria electoral le permitiría continuar en la Moncloa. Pero el panorama se le complica día a día. Ya no está tan claro que su plan original -dejar que se estrelle Sánchez para salir victorioso de otros comicios- diera ahora resultados.

El PP ha logrado desplazar de las portadas de los diarios a Einstein. Al igual que sus ondas gravitacionales, los problemas que abaten al PP provienen de agujeros negros. Pero así como cada nuevo hallazgo de los físicos encumbra al científico alemán, las investigaciones judiciales hunden cada vez más a Rajoy.

La izquierda y la ley del embudo
Para gobernar no basta con ser guay y de izquierdas
Luis del Palaciodiariosigloxxi.com 12 Febrero 2016

No creo en eso que hoy algunos llaman “la superioridad moral de la izquierda”. Tampoco, puestos a decir, en la superioridad ética de las damas del mercadillo benéfico o de la Iglesia Católica.Ocurre, sin embargo, que a los que se dicen de izquierdas se les suele llenar la boca de una moralina cargante, por repetitiva y consabida, y de unos principios que generalmente no se aplican a sí mismos.Estamos hartos -por lo menos yo lo estoy- de oír frases como: “tenemos que luchar para que haya justicia social en este país” “no pueden tolerarse más desahucios” “que pague más el que más tiene” “hay que acabar con las puertas giratorias” etc. No es que, en esencia, sean malas esas propuestas (excepto la demagógica de acabar, sin más, con los deshaucios, pues ¿como se defenderían los propietarios del inquilino moroso que se niega a pagar el alquiler? Aquí se presupone, como tantas veces, que el dueño es “el malo” y el deudor “el bueno”. Una prueba más de la política de brocha gorda que algunos partidos quieren aplicar)

Las victorias relativas -relativas porque sin ciertas amalgamas y trapicheos de votos no lo habrían sido- de Podemos and Co. en las elecciones municipales y autonómicas del año pasado, han puesto de manifiesto, a los ocho meses de haberse celebrado, dos cosas: Que para gobernar no basta con ser guay y de izquierdas, y que los mantras a los que son tan aficionados sólo encubren su carencia de programa político y su deseo de saltarse a la torera el debate democrático. Basta, como botón de muestra y porque es el que conozco mejor, pensar en el desaguisado que han producido Manuela Carmena y su gobierno municipal en el Ayuntamiento de Madrid; donde reina un total desbarajuste, salpicado de algunas ideas geniales (peregrinas) como la de quitar el nombre a decenas de calles de la capital, que lo lucían en homenaje a personalidades, muchas de ellas relacionadas con la cultura y las artes, por el simple hecho de haber convivido más o menos con el franquismo.Pero en su manera de entender las cosas “convivir” equivale a “transigir”. Otro brochazo.

El PSOE, Podemos, Izquierda Unida y todos los partidos que componen ese conglomerado que llamamos “la izquierda” (dónde figuran también prácticamente todos los nacionalistas) se empeñan a todas horas en demostrar lo corrupta que es la derecha, lo mal que lo han hecho Rajoy y el PP, no sólo durante los cuatro años en que han gobernado España, sino durante los lustros anteriores. Y en esto no les falta razón: Ahí están los casos de Luis Bárcenas y la trama Gürtel, Noos, Brugal, y más recientemente la llamada Operación Taula, que afecta a casi toda la totalidad del Partido Popular valenciano... Podemos estar de acuerdo en que resulta inaceptable que los que nos gobiernan roben a mansalva. Sin embargo se dice, y es verdad, que no hay peor mentira que una verdad a medias: el PSOE, por ejemplo, cuenta en su haber con el mayor delito en cuantía económica de la democracia española (casi 1.300 millones de €); una estafa que supera con creces a todas las acumuladas por el PP y su entorno y de la que se habla mucho menos de lo que se debiera; sobre todo a raíz de que, inopinadamente, relevaran a la jueza Alaya del asunto. Por no hablar de casos particulares; como el origen de ciertas fortunas personales de altos dirigentes del partido que ahora lucha para que su endeble lider asuma las tareas de gobierno.

El refranero español abunda en dichos ad hoc; en este caso no hay que romperse mucho la cabeza para encontrar el que les cuadra: “Dijo la sartén al cazo: apártate de mí que tiznas” Y eso es precisamente lo que Pedro Sánchez y los suyos han venido haciendo con Rajoy y su carcomido partido.

Un comentario aparte merece Podemos; pero antes de hacerlo valdría la pena preguntarse qué es Podemos: ¿Un partido? ¿Una comandita? ¿Una sociedad de socorros mutuos?

Creo que tiene mucho de las dos últimas, con la apariencia de un partido político. Y con todo el respeto que debe merecer el criterio de cada cual, es evidente que un gran número de los votantes de esa peculiar formación ha estado movido más por el deseo de hacer tabla rasa, que por la reflexión . Solo así podría entenderse qué tantas personas (más de 5 millones de votos el 20D)hayan pasado por alto que la superioridad moral de “su” izquierda es tan sólo una patraña, una mentira que se descascarilla como la pintura vieja de una pared.

Veamos varios ejemplos, que no por ser bien conocidos dejan de ilustrar perfectamente esta doble moral que los convierte simplemente en unos falsarios:

Pablo Iglesias, cuyos programas televisivos de propaganda progre y casposa han sido financiados por dos “modelos de democracia”, como son la venezolana y la iraní (Si se demostrará además que ello le ha servido para montar la infraestructura de su partido, habría incurrido en uno de los delitos de financiación ilegal que el reprocha a los partidos de “la casta”) Por otro lado, su ideario, que está en las antípodas de la democracia de la que se sirve para descalabrarla, está al alcance de cualquiera que sepa conectarse a YouTube.

Iñigo Errejón, un segundo de abordo cubierto de moralina, que no dudó en cobrar de una universidad pública andaluza una cantidad mensual por un trabajo que nunca realizó.

Juan Carlos Monedero, el ideólogo y Pepito Grillo del partido, que cobró casi medio millón de euros del sátrapa Hugo Chávez por un supuesto trabajo de asesoría. Este dinero, cuyo destino final es fácil de adivinar, nunca fue declarado a Hacienda y que se sepa nunca se tomaron medidas en su contra, salvo la famosa colleja simbólica del ministro Montoro ante las cámaras de televisión.

Manuela Carmena ( otra “alcalda”, que no alcaldesa) de Madrid, que aunque dice no ser de Podemos, ha sido aupada al cargo en nombre de esa formación. Todo un ejemplo de prácticas “peperas” o de la casta; por ejemplo, al practicar el nepotismo más descarado nombrando a un sobrino político para uno de los cargos técnicos mejor remunerados del Ayuntamiento o a un inexperto ingeniero de veintitantos años, hijo de una amiga, para el puesto de Director de la Sociedad Municipal Madrid Calle 30, con un sueldo de 100000 € al año .

El caso de Carmena podría ampliarse hasta escribir un libro. Me refería a ella al principio de este artículo y con ella termino.

Son todos ellos el ejemplo contrario de lo que predican. Aplican eso que el castizo llamó la “ley del embudo” y que se resume en esto: lo ancho para mí y lo estrecho para los demás. Con todo y con eso seguirán dándonos a todos lecciones de ética y moral... para eso son LA IZQUIERDA.

Ejes fundamentales para España
Editorial La Razon 12 Febrero 2016

Mariano Rajoy entregó ayer a los líderes de Ciudadanos y del PSOE un documento programático que contempla los cinco ejes fundamentales del inmediato horizonte institucional, social y económico de España que es preciso abordar desde el mayor espacio de consenso político posible. El documento se completa con el ofrecimiento del PP a sus rivales de cinco grandes pactos de Estado, lo suficientemente abiertos como para facilitar el comienzo de las negociaciones, pero muy concretos en sus objetivos: mantener la senda de la recuperación económica y del empleo, garantizar los servicios sociales, con especial incidencia en hacer viable el futuro de las pensiones; reforma fiscal y financiación de las comunidades autónomas; Educación, y defensa de los principios constitucionales, entre los que, en este momento, tienen especial relevancia la unidad de España y el reconocimiento del ejercicio de la soberanía nacional en el conjunto del pueblo español.

Es evidente, si dejamos a un lado el partidismo –que no los principios ideológicos–, que los tres partidos en cuestión podrían llegar a un acuerdo general sin que crujieran por ello sus más íntimas señas de identidad. Y no hablamos sólo de unos acuerdos coyunturales, firmados desde la urgencia que impone la situación económica internacional o desde la realidad de nuestra pertenencia a la eurozona, sino de la oportunidad de abordar de una vez por todas las reformas estructurales e institucionales que necesita el país, ya se trate de la modificación de la ley electoral, la financiación de la Sanidad y las pensiones o el cierre del mapa autonómico.

Tanto el PP, como Ciudadanos y el PSOE, mantienen coincidencias esenciales sobre la acción política en el seno de una democracia europea, comprometida con las libertades y los derechos sociales y que se desenvuelve económicamente desde los principios del libre mercado. Por supuesto, muchas cuestiones ideológicas y de acento separan a los tres partidos, pero ni son irreconciliables ni supusieron un obstáculo insalvable en la ocasión histórica de la Transición. Mas aún: la evolución posterior del centroderecha y de la socialdemocracia española revela más puntos de concordancia de lo que cabría suponer si sólo atendiéramos al bronco lenguaje de la pugna partidaria y al gastado tacticismo de la deslegitimación del adversario. Ni el Partido Popular se aleja de los postulados de un Estado social de Derecho, ni el PSOE tiene mucho que ver con los partidos de origen marxista que abogaban por una tercera vía, que la realidad ha demostrado impracticable.

Una oportunidad como la que supone un pacto de Estado entre unas formaciones que representan en conjunto a 16 millones de españoles –el 64,66 por ciento del censo electoral–, no puede echarse por tierra por una mera cuestión de ambición personal del líder socialista, Pedro Sánchez. Porque la otra opción, la que lleva directamente a un pacto con Podemos y con otras formaciones que ponen en tela de juicio el modelo constitucional español o incluso se declaran abiertamente separatistas, sería, desde toda evidencia, un error que traerá graves consecuencias para el futuro. No sólo porque mantendrá la perjudicial tensión territorial y el enfrentamiento ciudadano, sino porque preconizan un modelo clientelar, de sociedades subsidiadas, presión fiscal y déficit público, que siempre termina en fracaso. Bien porque la realidad se impone, como en Grecia, bien porque deriva en autoritarismo y miseria, como en la Venezuela a la que, hasta hace bien poco, asesoraban los dirigentes de Podemos.

Mariano el mentiroso y La Razón burbujeante
Nota del Editor 12 Febrero 2016

Por otras ocupaciones más gratificantes, hacía tiempo que no se me saltaba la adrenalina al leer algún panegírico de La Razón en favor de su protegido el mentiroso Rajoy. el mentiroso.

Pretender que algo que afirme Rajoy el mentiroso tiene alguna validez es como pensar que los ángeles tienen sexo y lo ejercitan.

Ya está bien de tratar de dorar la píldora para mantener a Rajoy el mentiroso; con el Zapa al menos podíamos reirnos al llorar, con este solo nos queda llorar de rabia ante tanta desfachatez.

Déficit del 4,5 % del PIB
El Eurogrupo pide a España mano firme en el cumplimiento del deficit
Negocios.com  www.gaceta.es 12 Febrero 2016

Dijsselbloem niega a Mariano Rajoy más flexibilidad y pide cumplir las obligaciones ante la volatilidad en los mercados.

El presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, ha advertido a España de que ante la volatilidad en los mercados debe mostrar "mano firme" y cumplir con sus compromisos de reducción del déficit, mientras la Comisión Europea señaló que el país no puede beneficiarse de más flexibilidad.

Dijsselbloem dijo que no está al corriente de las declaraciones del presidente en funciones del Gobierno español, Mariano Rajoy, quien ha asegurado que el país cerró 2015 con un déficit del 4,5 % del PIB, lo que supone que incumplió la meta del 4,2 %, y se mostró partidario de pedir más flexibilidad a Bruselas. "No he oído sus declaraciones, por lo que no puedo reaccionar, pero cuando mercados están volátiles necesitas mano dura y ésta diría que es mantenerse en lo acordado y tratar de cumplir las obligaciones", declaró.

Parafraseó al presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, quien afirma que el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, que establece el techo del déficit en el 3 % del PIB, es "un ancla de confianza", y consideró que "hay que tomarse esto muy en serio".

El comisario europeo de Asuntos Económicos y Financieros, Pierre Moscovici, coincidió con Dijsselbloem y opinó que, si estas cifras se confirman, "habrá que adaptarse, en el espíritu mencionado por el presidente del Eurogrupo, a esta situación".

Moscovici recalcó que España se encuentra en el conocido como "brazo correctivo" del proceso por déficit excesivo, que en última instancia puede conllevar la imposición de sanciones al país, y por lo tanto no puede beneficiarse de la flexibilidad prevista en las normas de disciplina fiscal. "Es cierto que la flexibilidad del Pacto de Estabilidad y Crecimiento solo concierne a los países que están bajo el brazo preventivo, lo que quiere decir que un país en el brazo correctivo, como España, tiene que respetar la opinión de las recomendaciones" que formula Bruselas, precisó Moscovici.

La Comisión ya advirtió al Gobierno de Rajoy que sus cuentas para 2016 eran demasiado "optimistas", por lo que tendría que ejecutar a rajatabla el presupuesto de 2015 y adoptar medidas que asegurasen que en el presente ejercicio España logrará reducir su déficit por debajo del 3 % del PIB, como se había comprometido. "Estamos ahí por el momento, cuando se constate un desvío, a la vez nominal y en términos estructurales, habrá que ver con el nuevo Gobierno qué disposiciones tendrán que tomarse", añadió el comisario.

En este sentido, Dijsselbloem aseguró que la Comisión ha sido "bastante clara", al señalar que el presupuesto aprobado pone al país en riesgo de incumplir sus compromisos sobre la reducción del déficit.

"Se necesitan más medidas para volver a estar en el buen camino y estas obligaciones tienen que cumplirse, probablemente de la mano del nuevo Gobierno, que estamos todos esperando", dijo Dijsselbloem, quien subrayó que el Eurogrupo respalda esta postura.

convulsión en los mercados
La banca europea aún es un problema tras recibir 661.000 millones en ayudas públicas
Los bancos. Una vez más. Y ocho años después. Los problemas se agolpan en el tejado de las entidades financieras, cuyo negocio se ve comprometido en un contexto de intereses en negativo
Pedro Calvo El Confidencial 12 Febrero 2016

La banca. Otra vez. Con más de ocho años de crisis a las espaldas, la solidez de las entidades europeas vuelve a estar en cuestión. El problema es que llueve sobre mojado. O mejor dicho, sobre ayudado, porque la desconfianza gravita en torno a un sector que, según los cálculos de la Comisión Europea, ha recibido 661.000 millones de euros en ayudas públicas desde 2008, unas inyecciones directas a las que se suma la liquidez sin precedentes proporcionada por el Banco Central Europeo (BCE). Pero ni por esas. Los activos problemáticos que aún tienen en sus balances, los tipos de interés en mínimos históricos y las exigencias regulatorias se están agolpando para poner en entredicho su futuro y, por extensión, el de una recuperación económica que no se afianzará sin un sector bancario robusto.

Esta renovada incertidumbre se mostró ayer con toda claridad en los parqués. El sector sufrió un duro correctivo por la mezcla de dos motivos. El primero, el aviso por parte del banco galo Société Générale de que tendrá complicado alcanzar en 2016 el objetivo de rentabilidad sobre el capital (ROE) del 10% que había anunciado anteriormente. Y el segundo, el recorte de los tipos de interés por parte del Riksbank, el banco central de Suecia, hasta el -0,50%, una decisión que fue mal digerida por el sector porque anticipa la senda por la que puede seguir progresando el BCE y porque, sobre todo, certifica el inhóspito contexto en el que se mueven ahora los bancos.

Este cóctel dejó un reguero bajista bien visible en las cotizaciones bancarias. El sector fue el más bajista dentro del índice europeo Stoxx 600, con una caída del 6,3%. Entre las grandes entidades, el castigo resultó sobresaliente: Société Générale se dejó un 12,6%; BBVA, un 7,1%; Unicredit, un 7%; Santander, un 6,9%; Intesa Sanpaolo, un 6,8%; Deutsche Bank, un 6,1%; BNP Paribas, un 6%, e ING, un 5,4%. La sacudida vendedora se sintió también en el resto de los bancos cotizados españoles: Bankia descendió un 7,6%; CaixaBank, un 6,7%; Banco Popular, un 5,8%, y Sabadell, un 5,6%. Estas bajadas han dejado los precios en cotas desconocidas en mucho tiempo. Las acciones del Santander cerraron ayer en los 3,31 euros, la cotización más baja desde 1996, y las del Popular, en los 2,06 euros, su mínimo desde 1990.

Semejantes descensos dejaron su huella en los índices europeos, que sufrieron su peor sesión desde agosto. Las caídas oscilaron entre el 2,5% y el 6%. El Ibex 35 cedió un 4,8%, hasta los 7.746,3 puntos, su nivel más bajo desde 2013.
El canje de Novo Banco como espoleta

Estas caídas no son nuevas. Prolongan las que ya vienen sufriendo desde que comenzó el año. Hasta la fecha, el valor bursátil de la banca europea se ha desinflado en más de 300.000 millones de euros en 2016.

En este sentido, los expertos subrayan la importancia de una decisión que el Banco de Portugal adoptó en plena Navidad. El 29 de diciembre, transfirió deuda por valor de 2.000 millones de euros de Novo Banco a Banco Espirito Santo (BES). Tomó esta medida para reforzar el capital del primero, que se ha quedado con los activos sanos del antiguo BES, y en contra de los intereses de los tenedores de esos bonos. "Esta decisión, además de polémica, ha sido clave. Ha enfadado a muchos en el mundo de la renta fija, y ese malestar cotiza en los mercados", asegura un gestor que prefiere no ser identificado.

Luego, la incertidumbre ha ido creciendo por dos vías. La primera, italiana. Las dudas sobre el auténtico volumen de créditos dudosos que acumulan las entidades transalpinas, que ronda los 200.000 millones de euros, han desembocado en la creación de un esquema de 'bancos malos' para sanear y reforzar el sector. Y la segunda, alemana. En su caso, los recelos se centran en Deutsche Bank y su capacidad para pagar los intereses de sus bonos contingentes convertibles (CoCos), tras anunciar unas pérdidas de casi 6.800 millones de euros en 2015. Estos temores no solo se han traducido en que su cotización se haya situado en zona de mínimos históricos, por debajo de los 14 euros, sino también en que el seguro de crédito para cubrirse de un posible impago (CDS) de la entidad alemana se ha disparado hasta los 264 puntos básicos, su nivel más alto desde 2011.

Estos ingredientes están alimentando la incertidumbre hasta tal punto que incluso emergen las comparaciones con la situación de 2008 y la histórica quiebra de Lehman Brothers. "El sistema financiero, y especialmente el europeo, está colapsado. Parece que a pesar de tanto test de estrés, los bancos siguen teniendo algo en su balance que no genera confianza a los inversores. Es el caso del Deutsche Bank", advierte David Levy, de Diverinvest EAFI. "El sistema bancario se está viendo sometido a mucho ruido que trasciende a las entidades españolas", admite Pablo Guijarro, de AFI. "Existe el temor a que se produzca algún acontecimiento imprevisto que, además, afecte a una economía que todavía no registra un fuerte crecimiento. Con todo, el mercado ha ido demasiado lejos. No estamos en un entorno como el de 2008", añade.
Cómo ganar dinero

Aunque el riesgo de que se produzca un accidente en el sector puede conducir a sesiones tan duras como la de este jueves, los expertos reconocen que sobre el sector pesan otros motivos que afectan a sus acciones y que lo seguirán haciendo en los próximos meses, más allá de los momentos de pánico puntuales que puedan producirse. Se refieren, en concreto, a unos tipos de interés oficiales tan bajos como los actuales, que en el caso de la eurozona se encuentran en el mínimo histórico del 0,05%, y a las tasas negativas que se están viendo ya no solo en la deuda pública, sino también en el euríbor a 12 meses.

"El mercado también está descontando un entorno muy desfavorable para la evolución de los márgenes bancarios. Este contexto de bajos tipos e intereses negativos complica mucho la rentabilidad del sector", confirma Guijarro. "Con una curva de rendimientos tan plana, la banca no puede ganar dinero con su negocio tradicional", asegura Juan Ramón Caridad, director académico del Máster de Finanzas e Inversiones Alternativas (FIA) del Instituto BME.

A este contexto, en el que la banca ya tiene complicado crear valor, se suma otro elemento que le aprieta aún más las tuercas: las mayores exigencias de capital. "Unos tipos tan bajos y el euríbor en negativo a todos los plazos se van a comer su beneficio y su rentabilidad, pero tampoco hay que olvidar el contexto de sobrerregulación al que está sometido el sector", añade el gestor que prefiere no ser identificado.

Como remate, entre los inversores se está asentando una impresión con capacidad para afectar, en última instancia, a las entidades financieras precisamente por ser un sector tan regulado. Consiste en la sensación de que los bancos centrales están perdiendo el control de la situación, de ahí parte de la reciente inestabilidad, y en la creencia de que ha llegado el momento de que, de una vez por todas, los gobiernos den un paso al frente y les tomen el relevo.

Por si acaso

Corrupción y partidos
Toda organización que maneja poder y dinero es susceptible de verse envuelta en problemas de corrupción. Es un riesgo inherente a su propia naturaleza. Pero los riesgos se previenen y se gestionan
Nemesio Fernández-Cuesta El Confidencial 12 Febrero 2016

Si un partido no quiere ser corrupto, debe decidir no serlo. Sus órganos de dirección deben decidir no financiarse ilegalmente o no utilizar dinero público para tejer una red de intereses y voluntades que le permitan perpetuarse en el poder. Si la élite de una organización preconiza o consiente la comisión de un delito, nada de lo que sigue tiene sentido.

Pero admitamos que un partido no quiere ser corrupto. Uno de los comentarios más enervantes de los dirigentes políticos de cualquier signo cuando uno de sus correligionarios es detenido o investigado por corrupción es justificar la actuación de su partido en la rapidez con la que el acusado ha sido suspendido de militancia o expulsado, además de añadir enfáticamente que no van a dejar pasar ni una. Y antes ¿qué? ¿Qué medidas ha tomado la cúpula dirigente del partido en cuestión para prevenir las prácticas delictivas en su seno? Toda organización que maneja poder y dinero es susceptible de verse envuelta en problemas de corrupción. Es un riesgo inherente a su propia naturaleza. Pero los riesgos se previenen, se gestionan y pueden minimizarse de manera drástica.

Por ejemplo, si se hubiera establecido que la duración máxima de cualquier mandato en un cargo público o en un puesto orgánico del partido era de ocho años y que los cargos no se pueden acumular, se habrían evitado problemas. Por poner un ejemplo, el recientemente detenido Alfonso Rus fue suspendido de militancia en 2015 al filtrarse una grabación en la que contaba dinero. Hasta ese momento, Rus llevaba 20 años de alcalde de Xátiva, 11 de presidente del Partido Popular en Valencia y ocho de presidente de la Diputación de Valencia. No se trata de un caso aislado. La perpetuación en el poder del PSOE en Andalucía, de CiU en Cataluña o del PP en Madrid y Valencia determina la existencia de una correlación directa entre la corrupción y la ausencia de alternancia política.

Rotar al personal que ocupa determinados cargos es una práctica habitual en cualquiera de nuestras grandes empresas. Como esta iniciativa, existen otras, ninguna de carácter extraordinario, que tratan de prevenir prácticas irregulares. Cabe exigir a nuestros partidos políticos que las pongan en práctica.

Todas las grandes empresas tienen departamentos de auditoría interna, que no dependen del área económica de la compañía sino del comité de auditoría del consejo, cuya misión es verificar que todas las operaciones de la compañía se realizan de acuerdo con los procedimientos previamente aprobados. El proceso de compras es especialmente sensible. Los proveedores deben estar previamente homologados, han de acreditar su capacidad técnica para prestar el servicio que se solicita y cualquier adjudicación debe ir precedida del correspondiente proceso competitivo. Esta competencia, toda vez que los proveedores han acreditado su capacidad, suele ser puramente económica. Existen incluso subastas electrónicas en que los oferentes pueden bajar su oferta hasta ganar o abandonar en tiempo real. La recepción del producto o servicio debe coincidir con el pedido efectuado, del mismo modo que la factura. Todo el proceso se administra a través de procesos informáticos que registran cualquier incidencia. Cualquier hipotética excepción a la regla general queda registrada, así como la persona que ha autorizado la excepción.

Práctica habitual también es el análisis estadístico 'a posteriori' de las adjudicaciones efectuadas. Un proveedor nuevo que empieza a ganar concursos de forma importante o un proveedor tradicional que mantiene sistemáticamente una elevada cuota porcentual de las adjudicaciones efectuadas son objeto recurrente de análisis por parte de los servicios de auditoría interna. Estos servicios, por último, suelen contar con un sistema confidencial de denuncia, tanto interno como externo, que permite comunicar cualquier irregularidad observada. Las cuestiones planteadas se analizan y se procede en consecuencia en función de los resultados obtenidos.

La elección democrática entre los miembros de cada agrupación local de los candidatos a las elecciones municipales dificulta el establecimiento de dependencias o, si se prefiere, de la 'obligación' de devolver favores, palanca inicial en muchas ocasiones de trapicheos que devienen en algo mucho más grave.

La supresión de ámbitos de decisión como las diputaciones provinciales, o en algunos casos las comarcas, contribuiría a sanear reductos que en muchas ocasiones escapan a la fiscalización de los órganos de control autonómicos o estatales. En esta línea, hay que ser absolutamente beligerante con la creación por parte del poder político de empresas dedicadas a objetos sociales redundantes o etéreos. Sirvan como ejemplo la empresa valenciana dedicada a la construcción de colegios (¿no hay constructoras grandes, medianas o pequeñas suficientes en Valencia o en España?) o empresas dedicadas al 'impulso económico' de una determinada comarca, provincia o comunidad. Detrás de estas iniciativas, no suele haber más que el deseo de escapar a las restricciones legales de la contratación pública, el deseo de contar con un ámbito de decisión propio que permita en principio algunas liberalidades que indefectiblemente, al final, tienden a mutar en algo más grave.

Los partidos deberían publicar sus cuentas trimestralmente y auditarlas cada seis meses por una firma auditora de primera fila, que debería verificar no solo la veracidad de las mismas sino también el estricto cumplimiento de la Ley de Financiación de Partidos Políticos y cualquier otra norma legal que en el plano económico le sea de aplicación.

Estas ideas ni son ni pretenden ser exhaustivas. Expertos contables, en control de gestión, o cualquiera que conozca en profundidad el funcionamiento de los partidos políticos pueden aportar muchas más e incluso más útiles. Todas ellas confluirán en tres principios: sentido común, rigor y transparencia. Si de verdad se aplicaran, la corrupción retrocedería. No vale el lamento posterior, hay que exigir el trabajo previo.

Sectarismo e ineficacia en el Ayuntamiento de Carmena
EDITORIAL El Mundo 12 Febrero 2016

Cuando Manuela Carmena tomó posesión del bastón de mando del Ayuntamiento de Madrid el pasado junio, se marcó como reto "convencer y seducir" a quienes no les habían votado, en alusión a la coalición Ahora Madrid -marca blanca de Podemos en la capital- que ella encabezaba. La juez emérita no cesaba de repetir un eslogan: "Gobernaremos escuchando". Pues bien, ocho meses después, si algo está demostrado es el sectarismo que inspira las medidas desarrolladas desde las distintas concejalías del Consistorio. No es ya que intenten hacer tabula rasa de la gestión de los anteriores equipos municipales. Es sobre todo que, con una insufrible mezcla de 'amateurismo' e infantilismo, pretenden inventar cada día la pólvora, con anuncios y decisiones cargados de pretendido simbolismo que no hacen sino generar controversia, mientras se acumulan, 'sine die', los verdaderos problemas de Madrid.

Uno de los ejemplos más flagrantes es el del plan municipal de Memoria Histórica, que ha devenido en una pifia vodevilesca. El equipo de Carmena inició su mandato anunciando como una de sus prioridades la retirada de las calles con nombres de reminiscencia franquista. Ya criticamos en su momento que ésta fuera una de las tareas más urgentes para el Ayuntamiento, cuando son muchos, y de distinta índole, los problemas que requieren una pronta solución: la elevada contaminación municipal, los atascos, la deuda o la suciedad urbana, por citar sólo algunos de los más repetidos. Pero Podemos antepuso la imposición de sus parámetros ideológicos, y la supuesta reorganización del callejero les corría mucha prisa.

El resultado, a día de hoy, provocaría hilaridad si no fuera porque es un asunto tan sensible. La Concejalía de Cultura retiró con nocturnidad y alevosía una placa en homenaje a frailes carmelitas fusilados en agosto de 1936, que a las pocas horas hubo de restituir en vista del gran error cometido. Y poco más. Hasta que ayer mismo la Cátedra Memoria Histórica vinculada a la Universidad Complutense tuvo que renunciar al asesoramiento que venía prestando al Consistorio, tras la lógica polvareda y profunda irritación que ha desatado la publicación del listado provisional de ilustres franquistas que se estaba manejando y que incluía, entre otros, a Salvador Dalí, Santiago Bernabéu, Josep Pla o Miguel Mihura. Un disparate monumental. La propia Carmena ya dijo hace meses que no entraba en sus planes la retirada de calles dedicadas a estas personalidades. Sin embargo, como en tantas otras cosas, la capacidad de acción y la autoridad de la alcaldesa están en entredicho porque no le faltan subordinados que mandan mucho empeñados en que el barrido a cuenta de la Memoria vaya lo más lejos posible.

Estamos ante un desatino tras otro. Y de ahí la gravedad del asunto, porque se trata de la capital de España. Sólo en las últimas semanas, hemos visto cómo el Consistorio trataba de reinventar la tradicional Cabalgata de los Reyes Magos, cambiando las capas de armiño de Sus Majestades de Oriente por unas polémicas túnicas étnicas más propias de un Carnaval. Y cuando éste llegó, la Concejalía de Cultura no tuvo mejor idea que la de contratar a un grupo de titiriteros vinculados con grupos antisistema, anarquistas y anticapitalistas. Al margen del intolerable hecho de que representaran ante un público infantil, una obra plagada de violencia y con referencias que pueden constituir un delito de enaltecimiento del terrorismo, es inadmisible que el Ayuntamiento de Carmena, siempre en su afán por epatar y movido por el sectarismo, recurra a propuestas culturales que de antemano van a generar división y polémica entre los madrileños.

Y todo sin la más mínima asunción de responsabilidades políticas. La alcaldesa Carmena no se atreve ni a destituir a su incompetente concejala de Cultura, dado que Ganemos -la facción mayoritaria de Ahora Madrid- ya le ha advertido de que acarrearía consecuencias. La división en el grupo municipal gobernante está servida. Lo triste es que los madrileños tendrán que seguir sufriendo la errática gestión y el sectarismo del equipo de Podemos, que ya no se acuerda de aquellas promesas de regeneración, diálogo y seducción hacia quienes no piensan como ellos.

La catadura de Felipe González
EDITORIAL Libertad Digital 12 Febrero 2016

Las palabras encomiásticas de Felipe González a Pedro Sánchez por la manera en que está buscando un pacto con Podemos permiten abandonar cualquier esperanza de que el expresidente vaya a ser un factor de responsabilidad y altura de miras en el maremágnum socialista. González ha definido el plan ideado por Sánchez para alcanzar un pacto con los antisistema como una estrategia "inteligente y bien planteada", al tiempo que ha asegurado que la situación está "mejor que hace un mes".

El veterano zascandil no ha podido olvidar tan pronto las durísimas críticas que ha vertido de forma repetida sobre los dirigentes del movimiento ultraizquierdista por sus ominosas relaciones con el chavismo. González ha acusado a los cabecillas podemitas de esconder deliberadamente dichas relaciones y de haber trabajado para la "pseudorrevolución que ha arruinado al país más rico de América Latina". Además de denunciar las connivencias de Iglesias y los suyos con un régimen que encarcela a los opositores y ha arrasado las instituciones venezolanas, González también ha apuntado al hecho de que los líderes de Podemos han recibido dinero de regímenes extranjeros no precisamente amistosos, con todo lo que ello implica.

Pues bien, el mismo Felipe González que ha insistido en el riesgo que Podemos supone para la democracia española considera ahora que un pacto de su partido los liberticidas de Iglesias es una buena noticia. Con la desfachatez que lo caracterizó durante su larga y controvertida presidencia, González otorga ahora sus parabienes a los mismos dirigentes radicales a los que ha denigrado con argumentos impecables. Difícilmente cabe sorprenderse, si se conoce al personaje.

El PSOE demuestra, una vez más, que es uno de los más graves factores de inestabilidad y uno de los mayores riesgos para el sistema democrático, por su escasa consistencia y fiabilidad. Felipe González no ha hecho más que aportar su autoridad como referente socialista a una operación que puede derivar en un Gobierno funesto para la Nación.

Vendedores de aire, compradores de humo
Emilio Campmany Libertad Digital 12 Febrero 2016

No hay forma de entender esta manera de negociar que tienen los políticos españoles. Hace más de mes y medio que se han celebrado las elecciones y ha habido que esperar hasta hoy para que Rajoy entregara a Rivera un papel con algunas propuestas en las que fundar un pacto. ¿No podía habérselo dado antes? Hace un par de días, el PSOE parió más de cincuenta hojas. ¿Era indispensable esperar tanto para hacer pública esa oferta? Tampoco se comprende por qué Rajoy propone hoy nada a Rivera si lo que se está negociando no es un pacto entre ellos, sino la investidura de Pedro Sánchez. ¿Qué más da que a Rivera le guste o no lo que Rajoy propone, si ninguno de los dos es candidato? Y si de lo que se trata es de transmitírselo a Sánchez, ¿para qué? Aunque el socialista contestara que suscribe de la cruz a la fecha las propuestas de Rajoy, éste ya ha dicho que no le votará ni harto de vino. Tampoco se entiende que Rivera acepte recibir una propuesta cuya aceptación por su parte es de todo punto irrelevante.

Ahora, todo esto sería secundario si al menos hubiera un genuino debate político. Sin embargo, los documentos que se intercambian están llenos de vacío y repletos de nada. No hay en ellos más que aire salpicado de humo. Bueno, quizá mienta. Sí que hay una propuesta que a todos ha encandilado y en la que los tres están de acuerdo: gastar más. Tal es el entusiasmo que ha suscitado la unanimidad en el despilfarro que, tras años de piadoso silencio y prudente alejamiento de las cámaras, los rancios dirigentes socialistas han sacado del baúl, oliendo todavía a naftalina, las viejas bufandas y los apolillados suéteres para aplaudir lo que se nos viene irremediablemente encima, más impuestos y más gasto. Luego se sorprenderán al ver que la Bolsa se despeña y la prima de riesgo se dispara.

Simulan los políticos que hay unas profundas diferencias de programa donde los populares exigen una cosa que los socialistas no están dispuestos a suscribir y Ciudadanos media entre ellos tratando de encontrar una fórmula intermedia que satisfaga a todos. Pamplinas. Tan sólo se discute quién presidirá el Gobierno, no lo que hará con él. Los que sí saben lo que harán, aunque no lo digan, son los de Podemos si Sánchez les deja que le hagan el favor de alojarlo en la Moncloa. Y que será algo más que subir los impuestos y gastar más. Y Rosell va diciendo por ahí que no le da miedo que gobierne Podemos. Qué razón tenía Lenin cuando auguraba que los burgueses le venderían la soga con la que luego los ahorcaría. Y así, entre banalidades y sandeces se pasa el tiempo y tras la Navidad llegó el Carnaval, la Cuaresma, luego vendrá Semana Santa y, finalmente, la Feria de Abril. Dicen que cada pueblo tiene los gobernantes que se merece. ¿Será verdad también en nuestro caso?

PP, Ciudadanos y su 'flexible' consenso socialdemócrata
Guillermo Dupuy Libertad Digital 12 Febrero 2016

Tras esta tercera legislatura de Zapatero bajo siglas del PP, en la que el Gobierno de Rajoy ha incumplido todos los años los objetivos de reducción del déficit –incluso después de haberlos renegociado con Bruselas– y en la que la deuda pública de nuestro país se ha incrementado como nunca antes en su historia, sería momento de tomarse muy en serio aquellas encomiables e incumplidas palabras de Soraya Sáenz de Santamaría de hace cuatro años:

No se puede gastar más de lo que se ingresa, y sobre el que gaste más caerá el peso de la ley, porque la primera obligación de un responsable político es saber gestionar con lo que tiene y no comprometer el futuro con lo que no tiene.

Así debería ser; con más motivo, ahora, cuando la deuda pública ha alcanzado el 100% de nuestro PIB y cuando Bruselas acaba de advertir a España de que deberá hacer ajustes adicionales para equilibrar sus cuentas. Eso por no hablar del cada vez mayor número de analistas de prestigio internacional que temen una nueva crisis por el estallido de la burbuja de deuda pública.

Sin embargo, miren ustedes por dónde, el único principio de acuerdo de relieve al que han llegado Rajoy y Rivera para estrechar lazos con el PSOE de cara a la formación de un nuevo Gobierno es el de pedir a la Comisión Europea que "flexibilice" –todavía más, habría que añadir– la lucha contra nuestro desequilibrio presupuestario, de tal forma que retrase para el año 2017 el objetivo de reducirlo al 2,8% fijado para este año.

Ni que decir tiene que, al margen de los impedimentos que pueda ponerle nuestros socios comunitarios, no habrá problema alguno en torno a esta insensata "flexibilidad", a la que ninguna pega le pondrá tampoco Podemos, que no sea –claro está– la de tildarla de insuficientemente flexible. Al fin y al cabo, los "muy verdes naranjitos" ya habían renunciado antes de las elecciones a ser una alternativa liberal a ese consenso socialdemócrata en el que pelean el irreconocible PP de Rajoy y el PSOE, mientras que Podemos no deja de ser una excrecencia, radicalizada pero lógica, de esa decadente casta estatista adicta al endeudamiento público.

Para lo que no va a servir este irresponsable consenso a favor de que nuestros gobernantes puedan seguir gastando más de lo que ingresan es para desatascar la formación de un nuevo Gobierno, mientras Rajoy y Sánchez se empecinen en presidirlo. Esto es lo que hace doblemente surrealista las reuniones que están manteniendo entre sí los dirigentes de PP, PSOE y Ciudadanos: que mientras el primero interviene en estas reuniones y negociaciones con la determinación de ser él el que presida esta coalición constitucionalista, el segundo sólo duda, en el mejor de los casos, si preside el Gobierno con el apoyo de Ciudadanos y la abstención del PP o lo hace con el apoyo de podemitas y separatistas.

Lo que parece claro es que nos dirigimos –y eso, repito, en el mejor de los casos– a una cuarta legislatura de Zapatero y segunda de Rajoy, aunque ninguno de los dos siga siendo presidente.

Frente a este panorama, la única esperanza es la de ver a un PP recuperando en la oposición su traicionado ideario liberal-conservador frente a un Gobierno presidido por un socialista, que siempre será mejor que gobierne con el apoyo de Ciudadanos y la abstención del PP a que lo haga con el respaldo de comunistas y separatistas.

Política de titiriteros
Agustín Valladolid www.vozpopuli.com 12 Febrero 2016

Este post debería titularse “De la política ficción como una de las bellas artes o algunas causas por las que estamos condenados a nuevas elecciones”. Hay mucho de fábula y puesta en escena táctica en la ronda de negociaciones en curso para formar gobierno. Mientras nuestros dirigentes políticos se toman todo el tiempo del mundo para decidir si queremos ser la Dinamarca del sur o la Venezuela del norte, como sintetiza nuestro dilema el profesor Martín Carretero, se nos está cayendo la realidad encima como si de un alud a cámara lenta se tratara. Los datos en positivo que todavía recogen los medios de comunicación parecen fruto de la inercia, y las dudas sobre la evolución de la economía global introducen en el panorama una sombría amenaza que puede cambiar bruscamente las expectativas de una recuperación sostenida. Mientras el mundo tiembla, aquí seguimos sin meterle mano a eso tan necesario que el PSOE llama en su catálogo de bienaventuranzas un “nuevo modelo de crecimiento”.

Podemos hacernos tantas trampas en el solitario como mejor convenga, pero la verdad es que una parte sustancial de la mejoría de la situación económica de España hay que adjudicársela directamente a las ayudas exteriores, ya sea en forma del dinero barato y abundante puesto a disposición por el Banco Central Europeo o brutal descenso de las materias primas de las que nuestro país es más dependiente, comenzando por el petróleo. Las reformas estructurales están a medias y ese ansiado nuevo modelo de crecimiento por definir.

Seguimos enganchados al mismo carro, del que tiran idénticos bueyes, con la construcción y el turismo marcando el paso. Nada nuevo bajo el sol. La tierra prometida del I+D+i ni está ni se la espera. La confianza del consumidor se desploma. En el mes de enero bajó 8,3 puntos. Y los cálculos sobre lo que nos va a costar la broma de la crisis política son ya de preocupar: de los 5.000 millones, según el BBVA, a una factura de 7.000 millones y 126.000 puestos de trabajo destruidos en los próximos trimestres de persistir la inestabilidad política, según pronóstico de los economistas Fernández-Villaverde (Universidad de Pensilvania) y López Salido (director adjunto del departamento de Asuntos Monetarios de la Reserva Federal de EEUU). En el Índice de Incertidumbre Económica España ha pasado de 104 puntos a algo más de 276 entre noviembre de 2015 y enero de 2016, lo que constituye, según sus autores, “un nivel de incertidumbre política incluso más alto que el registrado durante los peores momentos de la crisis financiera”.

Más cerca de Venezuela que de Dinamarca
Ya ven: mucho mirar hacia el norte y esto, cada día que pasa, se parece más a Venezuela. Y en el entretanto, los partidos en su particular burbuja de líneas rojas y fingimientos, que tan bien acompañan los representantes de sindicatos y empresarios.

Como si alguien del PSOE con dos dedos de frente pudiera dar por buena la conjetura de que un gobierno liderado por un partido con 90 diputados y apoyado por una amalgama de formaciones de izquierda, nacionalistas y partidarios de la independencia de Cataluña pudiera sacarnos del atolladero, fortificar la recuperación y poner en marcha las profundas transformaciones pendientes. ¿O es que todavía no han caído en la cuenta, como escribe la investigadora del Instituto de Gobierno y Políticas Públicas de la Autónoma de Barcelona Marga León, de que -sacrílega conclusión para los profetas del gasto público- "en Europa los países con un mayor gasto en políticas sociales también son los que apuestan por una productividad fuerte y un déficit reducido"?

O como si alguien pensara en serio que en un inusitado arrebato de patriotismo el Partido Popular fuera capaz de dar un paso atrás para permitir un gobierno de PSOE y Ciudadanos y, de paso, agigantar la figura de Albert Rivera.

Una vez más, ha tenido que salir el director espiritual del socialismo patrio a poner las cosas en su sitio. Felipe González cree "posible, incluso probable" que se convoquen nuevas elecciones, lo que traducido al lenguaje confianzudo de mesa camilla significa: “Dejen de perder un tiempo que este país no tiene y convoquen elecciones cuanto antes”. Y es que, a la vista del teatrito de títeres organizado, lo que antes se vendía como un fracaso empieza a vislumbrarse como la única salida racional a este galimatías que solo provoca toneladas de desafección complementaria.

Pactos subida de impuestos asegurada
Adrià Pérez Martí www.vozpopuli.com 12 Febrero 2016

Pánico en las bolsas. Un gran banco alemán bajo sospecha de insolvencia. Una crisis real de los países emergentes que está ralentizando la economía global e incrementando la incertidumbre sobre el impacto que sufrirán las economías occidentales.

Seguramente, el titánico esfuerzo realizado por las familias y empresas durante la Gran Recesión suavizará de alguna manera los posibles efectos adversos que puedan avecinarse. Todo lo contrario que el Estado, que está en una vulnerable situación financiera con una deuda equivalente al PIB de un año (más de un billón de euros). Y ante este panorama de creciente incertidumbre económica, ¿cómo se está preparando ‘el sistema de partidos’ que los votantes refrendan y aúpan elección tras elección? ¿Qué política económica prudente e inteligente van a diseñar aquellos que están negociando la formación de Gobierno para tratar de garantizar, y acreditar, que el Estado es solvente y evitar que nos cierren la financiación del exterior, lo que ahogaría financieramente a empresas y familias? ¿No es ahora cuando nuestros próceres deberían ejercer esa responsabilidad y sentido de estado para protegernos a todos? Se supone que están para evitar el caos, ¿no?

La respuesta es la idea hegemónica de todos los partidos: endeudarse en los próximos dos o tres años en varias decenas de miles de millones de euros más, que vendría de no reducir el déficit al ritmo (re)negociado con Bruselas. Y no es tanto el ritmo en sí como la voluntad de gastar más todos los años, por encima de los ingresos, incurriendo en déficits y esperando que sea otro, el BCE, quien asuma la responsabilidad de esta fechoría. De hecho, el PSOE intenta contentar a propios y extraños con más presupuesto de un Estado que, recordemos, ha venido gastando en esta crisis alrededor de 650 mil millones de euros más de los que ingresaba.

Asistimos a las filtraciones de lo que negocian, en última instancia, únicamente tres o cuatro personas investidos de un Poder desorbitado, que se centran en cómo repartirse el presupuesto, en cómo redistribuir esa ingente cantidad de dinero que gestionarán, qué partidas dotarán de mayor presupuesto... Sin embargo, como diría Robert Nozick, las teorías de justicia que fundamentan esas políticas redistributivas se centran únicamente en el destinatario, en el receptor de ese dinero. ¿Y el origen? ¿Y las circunstancias personales y sociales de aquellos a los que se detraerá vía impuestos el dinero que maneja, o manejará, Rajoy, Sánchez, Iglesias o Rivera? ¿Y sus derechos? Parece que sean sólo cifras que vemos en los titulares, que provengan de un saco invisible representado por los acreedores internacionales, el Banco Central Europeo, los fondos públicos europeos, los inversores, los ahorradores... Son impuestos. El gasto público y la deuda, son impuestos.

Por ejemplo, el documento del PSOE sobre el que se basa para entablar las negociaciones con Podemos y Ciudadanos (al menos eso es lo que han divulgado), dice que es difícil reducir el déficit en un entorno deflacionario. ¿Y pagar impuestos? ¿Es fácil cumplir con Hacienda en un entorno deflacionario? Al parecer, mientras el Estado tiene derecho a no ajustarse, el sector privado (familias y empresas) tiene la obligación de hacer un fuerte ajuste.

También parece que sólo el que vaya a recibir dinero del Estado tiene derechos. Elevar las cotizaciones sociales a los autónomos, como consta en el documento del PSOE, no parece que repercuta en sus derechos, en su libertad de crear la actividad que les dé la gana. Como dicen ahora la mayoría de los políticos, se pretende que la cuota de autónomos no sea un gasto fijo y así no se perjudique (demasiado) a aquellos que ganen poco. Traducido: se quiere sustituir una trifa plana (elevada) por otra proporcional a los rendimientos netos, es decir, una nueva tarifa que grave y recaude más. Un embrión de otro IRPF, un impuesto que ya grava la renta (neta) en las actividades económicas de personas físicas. Medida que es compartida por los cuatro principales partidos políticos.

Tampoco parece que los empleados, proveedores, pequeños accionistas y clientes de las grandes empresas y PYME de este país tengan muchos derechos. El documento del PSOE pretende también elevar los impuestos sobre la actividad económica, en concreto, sobre las Sociedades -más palos en la rueda de la generación de riqueza-. Pretenden desatender la razón de muchas de las deducciones que todavía sobreviven al PP (compensar las pérdidas, deducirse los gastos financieros, deducciones que no pudieron aplicarse por tener pérdidas, etc.), y obligarlas a que paguen siempre, como mínimo, el 15%. Obviamente, la propaganda para justificar tales medidas es: ¡que paguen las (malvadas) grandes empresas! La realidad: que las grandes empresas tienen un positivo efecto de arrastre para la economía y el resto de empresas, al movilizar cuantiosos recursos e inversión, crear empleo, etc. Por lo que se perjudicará a las PYME que cooperan con estas empresas, y les resultará mucho más difícil internacionalizarse ya que muchas de ellas se valen de las grandes para salir al exterior.

Los millones de empleados, tanto de las grandes como de las PYME adyacentes, sentirán estos efectos, aunque no sea fácil visualizar causa y efecto. Los proveedores, y los proveedores de los proveedores, lo mismo. Y lógicamente sus accionistas, mayoritariamente clase media, verán mermados sus ahorros (en un contexto de bolsas castigadas). De nuevo, una medida ampliamente compartida por los partidos que negocian: todos quieren ampliar las bases imponibles en este impuesto, eliminar deducciones y fijar un tipo del 20% (Ciudadanos) o un 25%-30% (PSOE, Podemos). Y también por el PP, que en la pasada legislatura ha eliminado deducciones para incrementar el tipo efectivo.

Otro mantra repetido últimamente por quienes están negociando: no subir los impuestos a los que sí pagan. Pues no parece que estos tengan muchos derechos cuando los cuatro principales partidos, como consta en sus programas electorales -y también en el documento progresista y reformista del PSOE -, coinciden en incrementar todavía más el poder de Hacienda, así como crear un Gran Hermano tributario. Dotar de más poder a la Agencia Tributaria, que es de facto juez y parte, se vede como medida para "luchar" contra el fraude fiscal, muy especialmente de los grandes evasores. Pero ¿cuál es en realidad el principal objetivo de Hacienda, los que pagan o los que no pagan? ¿Cuál es la parte de la sociedad que puede financiar la colosal cantidad de euros que succiona el sistema? Sólo puede provenir mayoritariamente de las clases medias. Entonces, ¿para qué va a servir ese recrudecimiento de las medidas tributarias? Las grandes empresas y fortunas se verán afectadas, sí. Pero las víctimas son las clases medias, que tendrán que tendrán que sufragar auemtnos de impuestos pactados por dos o tres personas.

En definitiva, ante una creciente incertidumbre económica, los partidos que negocian la formación de Gobierno, capitaneados por el PSOE, prometen más déficit y más gasto, es decir, más dinero que nos sacarán a todos vía impuestos. Sobre esto no discutirán mucho, y tendrán un muy democrático y fructífero diálogo.

¿Sin salida?
J. L. González Quirós www.vozpopuli.com 12 Febrero 2016

La situación política española se caracteriza por una abigarrada mezcla de abundantes problemas sin solución aparente, y de gran variedad de soluciones inanes, estériles, de pura verborrea. Esto es lo que nos pasa, y quienes podrían tratar de arreglarlo, los políticos, no acaban de encontrar ni su sitio ni su cometido, afanados como están en sus negocios habituales, no en el servicio público sino en el medro personal, en arreglarse la biografía. De esta mezcla de impotencias e incompetencias es difícil que salga algo valioso, pero habría, al menos, que intentarlo. Rajoy y Sánchez pueden representar muy bien los dos polos de esta tensión mal resuelta, el problema sin solución, la solución meramente aparente. ¿Acabarán por apartarse para que se abra paso una salida mínimamente razonable? No lo sabemos, pero, de momento, la decisión de ambos de mantenerse al frente de lo que sea parece irrenunciable, y ese empeño, en decir, el uno, que se han ganado las elecciones o, el otro, en sostener que hay una mayoría social que quiere su Gobierno puede llevarnos a una repetición de elecciones que aumentaría, sin duda, el desapego de los españoles hacia el sistema que nos gobierna y dice representarnos.

La política ausente del PP
Es evidente que se ha roto la regla electoral básica que ha gobernado el sistema desde 1978, que lo que perdía uno lo ganaba el otro, puesto que han perdido los dos, y ambos partidos parecen empeñados en demostrar que el desafecto es bastante merecido. La política de Rajoy, iniciada precisamente en Valencia, en un congreso del partido que el PP, si es que quisiere sobrevivir, tendrá que enterrar para volver a encontrarse con su razón de ser, ha consistido en un proceso de evisceración del partido poniendo su cuerpo inerte y pasivo al servicio de una política que nada tenía que ver con el programa electoral de 2011, que era una pieza muy respetable y de plena continuidad con su anterior trayectoria, para llevar a cabo una gestión que podría haber sido hecha perfectamente por el PSOE. Esa suplantación ha tenido un efecto muy pernicioso: ha obligado a la izquierda a radicalizarse, proceso que, insensatamente, ha sido catalizado en los medios por la miopía del PP que, al buscar un debilitamiento de su rival en el turno, ha conseguido privar al PSOE de votos, pero aumentando el caudal del conjunto de la izquierda, una auténtica genialidad. La consecuencia es que el sistema se ve amenazado ahora por quienes quieren deslegitimarlo como supuestamente neoliberal, cuando es un artefacto socialdemócrata de la cabeza a los pies.

Ese vacío de política propia el PP de Rajoy ha tratado de sustituirlo por una mezcla insana de sectarismo, tratando de presentar a Sánchez, por ejemplo, como una especie de vicedemonio, y de absoluta anomia, de un posibilismo que sólo parece enderezado a la continuidad del reducido grupito que dirige la empresa. Es verdad que a esta negación de la política propia se le han añadido recientemente unas gotas surrealistas, como la inaudita renuncia de Rajoy a tratar de hacer valer sus opciones en el Parlamento, pero la esencia del asunto es la ridícula pretensión de seguir representando a una mayoría social del centro derecha de cuyas ideas, valores e intereses se han olvidado por completo.

El PSOE siempre dispuesto a mandar
Más allá de la comprometida herencia de Zapatero, el PSOE se ha encontrado entre la espada y la pared, con su papel político comprometido por un gobierno del rival dispuesto a robarle el programa, a pasarle por la izquierda en materia de impuestos, por ejemplo, y, dado que nuestros socialistas siempre han entendido la política como una oposición maniquea, se han visto obligados a abjurar de unas ideas que deberían ser las suyas, al tiempo que han debido enfrentarse con un brote de populismo radical al que su propia retórica ha añadido dosis de virulencia, una situación que ha conducido a endurecer el castigo electoral previamente administrado, de forma que no ha podido recoger de ningún modo los frutos del inevitable desgaste de su adversario. Derrota sobre derrota, el PSOE se ha colocado al borde de la desaparición, pero se ha encontrado con la inesperada baza de un líder dispuesto a todo. En manos de un político sin nada que perder y con suficiente sentido del riesgo y de la determinación, en poderoso contraste con la parálisis de Rajoy, el PSOE se ha lanzado a una campaña de recuperación del Gobierno en la que, aparentemente, no se ha fijado límite alguno, y en eso coincide con Rajoy, dispuesto a continuar al precio que sea.

La aritmética y el arte de sopesar
Dos líderes parejamente limitados por diversos caracteres y circunstancias similarmente adversas se enfrentan con una aritmética parlamentaria impracticable, una tarea muy difícil incluso para políticos extremadamente avezados. Rajoy sumido en la parálisis y mascando lentamente la certeza de que su caso no tiene solución, Sánchez lanzado a una tarea casi imposible, con el dramatismo adicional de que ambos deberán proponer programas políticos muy similares porque la soberanía nacional está limitada desde fuera, y amenazada desde dentro. La única fórmula realmente viable es un entendimiento a tres, PP, Ciudadanos y PSOE, que sólo podría llevarse a cabo sin que la presidencia del Gobierno recaiga en Rajoy, ni en el PP. Es obvio que se trata de una medicina muy amarga y que quienes se hartan de repetir que han ganado las elecciones se van a resistir a aceptarla, pero, de no hacerlo, pasarán a ser los responsables políticos de una alternativa claramente peor. Tampoco está escrito que la solución haya de llevar necesariamente a Sánchez a la Moncloa, pero por extraña que pueda acabar siendo la salida del atolladero, le servirá al joven líder socialista para mantenerse al frente de su partido, mientras que obligará a Rajoy a abandonar el liderazgo de un PP al que ha llevado al borde mismo de la extinción política.

Las mentiras han ido demasiado lejos
Pese a lo que pueda parecer, los votantes del PP no deberían ver esta situación como una condena, sino como el paso necesario para una liberación, y cualquiera que aspire a ser un líder del futuro centro derecha tendrá que poner la mirada fuera del primer plano, lejos de las pequeñas maniobras y de la confusión de esta situación terminal y empezar a pensar en la reformulación de una política de muy otro porte que podrá volver a obtener la victoria como lo hizo en 1996. Los políticos que sólo piensan en sí mismos pueden sentirse agobiados al ver que el barco que les lleva está zozobrando, pero quienes sean capaces de pensar en una política de otro alcance, en un servicio de verdad a la sociedad española debieran alegrarse de que a un PP incapaz de reconocerse y avergonzado por las abundantísimas tropelías que se han hecho en su nombre le esté llegando la hora del ocaso. Quien se atreva a decir que el Rey está desnudo, y que la política del partido capaz de representar al centro y a la derecha no puede ser un ersatz disimulado de lo que haría cualquier socialista europeo, estará afrontando un reto largo y difícil, pero estará prometiendo a gran parte de la sociedad española que la decepción con la que miran a los que han elegido empezará a ser cosa del pasado, y que van a atreverse a proponer una política distinta que no conduzca necesariamente a un Estado elefantiásico, a una deuda pública monstruosa y a una sociedad universalmente subvencionada, para intentar hacer algo enteramente distinto de lo que malamente ha hecho Rajoy.

Pujol declara en español
Vicente Torres  Periodista Digital 12 Febrero 2016

El juez José de la Mata recordó a Pujol su derecho constitucional a declarar en catalán, sirviéndose de los servicios de traducción de la Audiencia Nacional, pero éste declinó esta posibilidad y prefirió hacerlo en español.

Esto puede significar que ya no le resulta de utilidad envolverse en la bandera, a lo que habría que añadir que si se utilizaran los servicios del intérprete la declaración duraría el doble de tiempo y que tendría que aguantarse la risa cada vez.

En todas partes hay gilipollas, eso es obvio, pero los españoles tenemos ventaja en este aspecto, y eso hay que reconocérselo a los redactores de la Constitución, puesto que incluyeron en ella el derecho a serlo. Esta vez Pujol renunció a este privilegio, pero en otros sí que puede haberlo reivindicado exigiendo un traductor innecesario que pagamos entre todos, porque nos sobra el dinero y no tenemos gente necesitada de ayuda, dicho esto con toda la ironía que se puede imaginar.

Por otro lado, la visión de Pujol en los juzgados induce a recordar aquella frase suya: «Si tiramos de la manta nos haremos daño todos.». No parece que haya nadie inquieto ante la posibilidad de que tire de la manta, ni él tampoco hace amago de tomar esa medida. También tenemos que UPyD se ha tenido que retirar de la querella, por falta de fondos, y quizá eso sea una buena noticia para Pujol y mala para los ciudadanos. Tampoco se ve que ningún partido, ni siquiera el que pretendía fagocitar a UPyD, o los que tanto hablan de “regeneración” han ido a asumirla.

Quizá haya que empezar a considerar que el futuro judicial de Rita Barberá se presenta mucho más sombrío que el de los Pujol. Incluso puede que aparezcan quienes digan que lo de la ex alcaldesa de Valencia es más grave.

La mitad de la verdad de Pujol
Antonio Robles Libertad Digital 12 Febrero 2016

En la primera declaración de Jordi Pujol en la Audiencia Nacional, ha reiterado que el dinero fiscalmente ocultado a Hacienda en Andorra durante tres décadas era un legado de su padre, que además no tenía nada que ver con la descapitalización de Banca Catalana.

Es una evidencia que Pujol miente, pero ¿y si Pujol dijera la mitad de la verdad? Puede que al afirmar tal cosa sintamos que la justicia es burlada y la ciudadanía timada. Sin embargo, no ajustándose a las expectativas del juez, y por tanto, mintiendo, puede estar diciendo parte de la verdad. O dicho de otra manera, al pretender ocultar la verdad del 3%, puede estar revelando sin pretenderlo que Don Corleone no es él, sino su padre, Florencio Pujol i Brugat. O por decirlo directamente, que la saga de la famiglia no la iniciaron sus mordidas, sino el origen ilícito del dinero de su padre. Y no me refiero únicamente al contrastado contrabando de divisas, estraperlo, venta de oro en Tánger y otros chanchullos de la época junto a su socio judío, el polaco David Tennenbaum (los dos fueron condenados por el Juzgado Especial de Delitos Monetarios el 18 de marzo de 1959 por evasión de capitales a Suiza), me refiero específicamente al origen de la fortuna inicial que hizo posible la capitalización de tales tropelías. He ahí la gran incógnita, la sospecha mejor guardada, la causa real de la fortuna inicial de Florencio Pujol i Brugat que su hijo encausado asegura haber heredado. En ella está el comienzo de la saga, un relato que inició su padre como policía y chófer del Gobierno de la Generalidad republicana, que afianzó Jordi Pujol con 23 años de presidente y que gestionó su prole amparada en su poder institucional.

Aquí me quedo. Un recorrido del que nada se ha escrito, casi todos ignoran, y quienes tenemos algo más que indicios carecemos de pruebas. O por decirlo de manera exacta, las pruebas que tenemos dependen del testimonio sellado por la metralla colateral que devendría del entorno familiar. Años neutralizado por la honestidad de la palabra dada, espero un golpe de valentía por parte de quien debería avalar el expolio mejor guardado de la Transición.

En la historia, a veces, hemos de esperar el testimonio póstumo o las pruebas empíricas para certificar un acontecimiento incómodo. Nicolás Copérnico dio órdenes a su editor, Andreas Osiander, de no publicar el libro De revolutionibus orbium coelestium (1543), donde describía la teoría heliocéntrica, base de la revolución científica y de nuestro universo actual. La historia que insinúo carece por completo de la altura intelectual y moral que llevó a Copérnico a callar en vida; pero es lamentable que en pleno s. XXI, a resguardo de un Estado de Derecho, quien puede avalarla calle. Esa historia guarda los orígenes rateros de la famiglia que más ha robado a la patria, en su nombre. De momento.

TRAS SER DETENIDO EN LA PROTESTA DE PEGIDA
El general Piquemal, héroe del movimiento identitario francés
Preside la asociación Círculo de Ciudadanos Patriotas, que propugna los valores que han servido a la "grandeza y el resplandor de Francia" frente al "multiculturalismo impuesto".
S.T. | Agencias  www.gaceta.es 12 Febrero 2016

Antiguo militar de élite, el septuagenario general Christian Piquemal ha emergido como el inesperado héroe del movimiento identitario francés a raíz de su presencia y posterior detención en una manifestación para denunciar el daño social que causa el aumento de inmigrantes y refugiados musulmanes. La concentración, celebrada en Calais, había sido prohibida por las autoridades.

Megáfono en mano, este general retirado de la Legión Extranjera denunció el "inaceptable" campamento de refugiados instalado en las afueras de la ciudad mientras le jaleaban un centenar de participantes, antes de ser detenido en el acto convocado por el movimiento Pegida (Patriotas Europeos contra la Islamización de Occidente). Tras pasar dos noches en el calabozo, Piquemal se enfrenta ahora a la posibilidad de ser condenado hasta a un año de prisión por "desobedecer a las Fuerzas de Seguridad", las mismas que tan habitualmente se muestran laxas e inoperantes con los disturbios casi semanales que causan los propios inmigrantes.

Piquemal preside la asociación Círculo de Ciudadanos Patriotas, que propugna los valores que han servido a la "grandeza y el resplandor de Francia" frente al "multiculturalismo impuesto" y el "radicalismo religioso". En el blog de este grupo defendió dos días antes de la manifestación su desafío a la prohibición "abusiva y arbitraria" de manifestarse en Calais. "Mantenemos nuestra participación, apolítica, que se realizará con el orden, la calma y la disciplina de 'las viejas tropas'; estaré allí presente físicamente", señaló.

El general da la bienvenida también a todos aquellos "que aman Francia y que quieren preservar su lugar e influencia". Piquemal habla de una "inmigración masiva y de reemplazo, de abandono de la soberanía, una islamización rampante y progresiva" ante la cual el país asistiría a una "pérdida del orgullo de ser francés". "¡Debemos hacer lo que sea necesario para parar este descenso a los infiernos, reencontrar la grandeza de Francia y decir NO al arrepentimiento y SÍ a la reconquista!", afirma.

Los medios regionales informaron de que a la concentración acudieron un centenar de personas que pedían, entre otras cosas, la dimisión de Hollande y la expulsión de los migrantes. Piquemal, que fue detenido junto a una veintena de manifestantes, ha denunciado la "violencia inaudita" de su arresto en declaraciones a la televisión francesa BFM TV.

En defensa del que fuera general de la Legión Extranjera entre 1994 y 1999 se han alzado prominentes figuras como Marine Le Pen. La líder del Frente Nacional subrayó en un tuit: "Un gran servidor de Francia tratado peor que un delincuente". También Marion Le Pen ha mostrado su apoyo a Piquemal a través de un mensaje publicado en su perfil de Twitter. "Apoyo al General Piquemal, brutal e injustamente detenido en Calais", escribió. Y el alcalde de Béziers, Robert Ménard, que lamentó: "Clandestinos en libertad, general francés detenido, ¡bienvenidos a 'Hollandia'", haciendo alusión al presidente François Hollande.

Un grand serviteur de la France traité plus durement qu'un délinquant : une cruelle preuve de l'inversion totale des valeurs. #Piquemal MLP
— Marine Le Pen (@MLP_officiel) febrero 8, 2016

Soutien au général #Piquemal, injustement et brutalement arrêté à #Calais ! pic.twitter.com/9WLSlz354x
— Marion Le Pen (@Marion_M_Le_Pen) febrero 6, 2016

Clandestins en liberté, général français arrêté, bienvenue en Hollandie #Piquemal
— Robert Ménard (@RobertMenardFR) febrero 6, 2016

Antes de aparecer en el radar mediático, el general describió Francia como un país en "declive" en una entrevista a la revista católica Item en 2010. "Un país multirracial solo puede serlo si las personas que constituyen Francia desde su origen no empiezan a ser minoritarias", señaló entonces.

Nacido en 1940 en el departamento sureño de Haute Garonne, se unió en 1963 a la Legión Extranjera, unidad de élite compuesta por miembros de muy diverso origen. Ante la controversia, la Federación de Antiguos Miembros de la Legión Extranjera (Fsale) ha precisado que Piquemal actuó a "título personal". Un hecho que ha utilizado Piquemal para desmentir las acusaciones de racismo: "Hay 140 nacionalidades dentro, así que, si hay alguien al que no se pueda tachar de racista, ese soy yo".

Entre 1989 y 1992 formó parte del gabinete militar de tres ministros de Defensa y dos años más tarde pasó a dirigir la Legión Extranjera. Tras retirarse, presidió entre 2004 y 2014 la Unión Nacional de Paracaidistas (UNP), que reúne a antiguos militares. Ahora, a sus 75 años, su defensa de los valores y de la identidad nacional de su país le ha valido una gran notoriedad mediática.

La crisis del euro llama de nuevo a las puertas de Europa

La rentabilidad de la deuda lusa alcanza su nivel más alto en dos años, cuando empezó a financiarse por sus propios medios.
Libertad Digital
12 Febrero 2016

El derrumbe de la banca europea, con el Deutsche Bank como nuevo epicentro de las preocupaciones, el miedo a una nueva recesión global -o un fuerte frenazo- y las crecientes dudas en torno a Grecia y Portugal, cuyos gobiernos se resisten a aplicar los ajustes y reformas precisas, se están traduciendo en un sustancial repunte de las primas de riesgo de los países periféricos, rememorando así los peores momentos de la crisis del euro.

Desde que el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, anunció en el verano de 2012 que haría "todo lo necesario" para salvar a la moneda única, la tensión financiera sobre los estados menos solventes de la Unión se ha ido moderando de forma progresiva. Sin embargo, en los últimos días se está produciendo un repunte en la rentabilidad de los bonos periféricos.

El primer susto se produjo en Grecia, en pleno proceso de revisión con la troika para ver si cumple o no las condiciones acordadas en el tercer rescate, y ahora es Portugal la que empieza a presentar señales preocupantes. La prima de riesgo lusa cerró el jueves en 392 puntos básicos desde los 353 anteriores, pero llegó a superar el umbral de los 400 puntos durante la sesión, registrando así la mayor subida en un día y en una semana desde enero de 2012, en plena crisis del euro. A finales del pasado diciembre, la prima se situaba por debajo de 200 puntos.

La rentabilidad de la deuda portuguesa a diez años superó el 4,4%, su mayor nivel en casi dos años y el más alto desde que Portugal logró abandonar el programa de rescate europeo, a mediados de 2014. En enero, la rentabilidad de la deuda lusa era del 2,6%.

El reciente cambio de gobierno en Portugal, mediante una alianza de los socialistas con otras fuerzas de extrema izquierda, ya levantó recelos entre los inversores y las autoridades comunitarias, puesto que el nuevo Ejecutivo se ha propuesto elevar el gasto público, subir los impuestos y revertir algunas de las reformas estructurales aprobadas en los últimos años, pero, ahora que las turbulencias financieras se acrecientan, regresan las dudas acerca de la solvencia del Estado luso.

El temor de fondo es que Portugal acabe sufriendo una nueva rebaja de rating, ya que su deuda dejaría de contar con el nivel de calidad mínimo que exige el plan de compras de activos puesto en marcha por el BCE. Lisboa depende hoy de los inversores privados para obtener financiación y, puesto que la credibilidad del nuevo gobierno de izquierdas arroja serias duda, el aumento de la prima de riesgo se traduce en un mayor coste para sus finanzas públicas.

La rentabilidad de la deuda griega, por su parte, volvió a superar el umbral del 11%. Su prima de riesgo, que comenzó en 1.076 puntos, cerró el jueves en 1.139 puntos básicos. En el caso heleno, al situarse bajo el paraguas del tercer rescate europeo, no depende de los mercados para financiarse, pero sí del visto bueno de los acreedores comunitarios para seguir recibiendo dinero. Atenas no está haciendo todos los ajustes y reformas a los que se comprometió inicialmente y, por ello, está pendiente del dictamen de la troika para recibir nuevos tramos del rescate acordado el pasado verano.

La prima de España también sube
Por último, la prima de riesgo de España ha llegado a superar este jueves la barrera de los 170 puntos básicos, con lo que se sitúa en niveles que no alcanzaba desde el pasado mes de junio de 2015. Pese a ello, este incremento responde principalmente a la caída de la rentabilidad ofrecida por la deuda alemana a diez años, que llegaba a bajar hasta el 0,132%, lo que supone su rentabilidad más baja desde abril de 2015.

Los inversores se están refugiando en masa en deuda pública germana, entre otros activos (oro, bonos de EEUU), para protegerse de las fuertes caídas bursátiles de las últimas semanas, reduciendo aún más su rentabilidad.

Asimismo, el índice compuesto de las bolsas que integran el grupo de países periféricos (Portugal, Italia, Irlanda, Grecia y España), que alcanzó su nivel más bajo en junio de 2012, en plena crisis del euro, se encuentra hoy en su nivel más bajo en casi tres años, tras el rally que propició el rescate implícito anunciado por Draghi.

Ahora, al igual que sucedió en 2012, las miradas se centran una vez más en el presidente de la entidad monetaria. "En última instancia, sólo el BCE mantiene unida a Europa", segun afirma David Folkerts Landau, economista jefe de Deutsche Bank. El plan de compras del banco central (Quantitative Easing) es lo que, en última instancia, hace que la deuda pública de ciertos estados miembro sea sostenible. "Si el BCE diera un paso atrás, tendríamos una crisis masiva de deuda soberana", alerta. Pero, ¿funcionará esta vez el movimiento de Draghi?

******************* Sección "bilingüe" ***********************

La España plurinacional de Podemos acabará con Podemos
Javier Orrico  Periodista Digital 12 Febrero 2016

Olvidan que quien hundió al PSOE fue el PSC y, en general, los barones, los señores feudales, hoy de tanta actualidad. Y, a su imagen y semejanza, las mareas nacionalistas acabarán con Podemos. En su profunda ignorancia de lo que es el nacionalismo, la izquierda se ha dejado parasitar siempre desde la argamasa única del odio compartido: a la derecha y a lo que consideran, en gravísimo y desdichado error, el patrimonio de la derecha: la idea de España, la igualdad que fue siempre el gran motor de la unidad española.

Toda la lucha de los progresistas en el siglo XIX gira sobre la idea de acabar con las diferencias estamentales y forales. En el afán de una ley para todos. En la conciencia de que solo así son posibles la igualdad, la libertad y la fraternidad, y no con selvas legales y fronteras interiores.

Y ni la unidad ni la igualdad pueden descalificarse más que por sí mismas, y no por quienes las hayan defendido. El franquismo, que fue una anomalía, defendía la unidad estructural, pero no la igualdad, pues fueron las burguesías y los empresarios vascos y catalanes los grandes beneficiarios de la Dictadura. Y hoy, capullitos, son sus hijos los que vuelven a exigir privilegios, solo que ahora van en camiseta y con pendientes a los palcos del Liceo, del Palau, del Arriaga.
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No son los obreros de la Seat ni de las industrias alavesas, a pesar de la traición de los sindicatos y de los partidos de izquierda, vendidos al nacionalismo, los que reclaman la independencia. Aunque muchos de sus vástagos hayan sido ya adoctrinados y ganados, para negar hasta su sangre, por los sistemas educativos que un Estado suicida les cedió. Las independencias, o mejor, las dependencias privilegiadas y parásitas del resto de España, que es lo que realmente quieren, vienen de la mano de una xenofobia secular que se viste de izquierda para camuflarse, como en otros tiempos se disfrazaba con camisas pardas o negras (en la Esquerra, sin ir más lejos).

Para Podemos España no existe más que como un conglomerado informe. Ni siquiera la nombran en la página web de su fundación hermana, CEPS, la que cobra de Venezuela. Aparecen con su nombre otro montón de naciones con las que trabajan, pero no la palabra España. Su proyecto es una España austro-húngara, zapatera, el modelo austracista, pre-ilustrado, al que quiere volver la Cataluña reaccionaria. Y a esto lo llaman progreso.

Pues bien, esa no España confederal a que aspiráis acabará también con vosotros. Los partidos terminan siendo un reflejo del modelo de nación y convivencia que persiguen. Y eso lo ha entendido muy bien Ada Colau, que después del Vanity Fair quiere su propio reino, su silla, su casa. Los de Bildu os usan como Caballo de Troya en España. Las mareas gallegas centran su futuro, su mirada moderna en regresar al Reino de los Suevos. Los nacionalistas valencianos quieren que la paella se llame catalana y no le pongamos pimientos. Y vuestra emir en Andalucía reclama, como todos, su califato libre de Iglesias. Vamos hacia el Cantón otra vez, pero como farsa y engaño. No es la Federal la que viene.

La mente sucia

FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo 12 Febrero 2016

Sánchez Mato, concejal de Economía del Ayuntamiento de Madrid, ha llevado a las últimas conclusiones la batalla de propaganda emprendida por Podemos en defensa de los titiriteros que el viernes pasado a las seis de la tarde ofrecieron a los niños del barrio de Tetuán una función en la que ahorcaban a un juez, mataban a un policía, violaban y asesinaban a una monja clavándole un crucifijo y exhibían la pancarta «Gora Alka-ETA». En la campaña se ha destacado Ada Colau, que seguramente en homenaje a las víctimas de Hipercor o a Ernest Lluch, asesinados en Barcelona por la banda terrorista vasca, ha suscrito el eslogan «Gora las marion-ETAS», tal vez porque hay dos ETAS, la vasca y la ETA Lliure o ETA catalana, cuyo máximo exponente, el asesino de Bultó y Viola, ha sido elogiado en TV3 como «gran reserva» del separatismo. La ETA Lliure que, por cierto, ha sido decisiva en el giro de la CUP para investir al candidato pujolista.

Pero aunque la alcaldesa de Barcelona sea la más cruel apologeta -o sea, apologista del terror-, Sánchez Mato es el que ha llevado hasta el final el diktat de Pablo Iglesias. Recordemos que Celia Mayer denunció en el juzgado a los titiriflautas por lo que Carmena calificó de «infame» e «intolerable» actuación y se apresuró a pedir de madrugada en Twitter la retirada de la denuncia que había puesto por la tarde. Y que también Carmena trocó su indignación en alborozo por el cambio de criterio de la fiscalía de Zaragoza, el que dijo en el juicio del 11M, «da igual lo que estallara en los trenes». Pero como fueron los padres de Tetuán los que llamaron a la policía, contra ellos ha ido Sánchez Mato: «son los padres los que a veces tienen la mente sucia». Y confesando que conocía el espectáculo titirietarra, añadió: «es difícilmente comparable con otros que se ven a diario en televisión». Imagino que se refiere a La Tuerka de Pablo Iglesias, que acudió ese viernes a los Goya con Facu Díaz, el gracioso que en su programa iraní salió con una capucha al modo etarra anunciando la disolución... del PP. Sí, el partido de Miguel Ángel Blanco, Gregorio Ordóñez y tantas otras víctimas de los camaradas etarras.

El colofón lo ha puesto la denuncia a la fiscalía y al juez por encarcelar a los titiriteros. ¡Y a éstos quiere entregarles Pdr Snchz el Ministerio del Interior!

El IRA de Continuidad y ETA
David R. www.latribunadelpaisvasco.com 12 Febrero 2016

El atentado cometido el pasado lunes en Dublín por el CIRA, una escisión del IRA que no estaba de acuerdo con los procesos de negociación y mucho menos con los resultados de los mismos, es noticia por el resultado, una ejecución en toda regla (David Byrne, asesinado). A mí me llama especialmente la atención el "modus operandi", preciso y eficiente.

Sorprende que CIRA utilice un dispositivo tan complejo y que su objetivo sea tan selectivo; en alguna ocasión he comentado que el empleo de un fusil de asalto, en este caso un Kalashnikov, requiere de adiestramiento y entrenamiento, sobre todo si, como ha sido en esta ocasión, los disparos se producen ante una multitud en una única dirección: un solo objetivo. El selector estaba en posición de "tiro a tiro", y la persona que dispara no solamente tiene muy claro el objetivo sino que sabe lo que hace a la perfección. Si no fuese miembro del CIRA diría que es un tirador mercenario miembro de un equipo muy bien pagado.

Este atentado es consecuencia de las estructuras delictivas que se crearon como deriva de lo que fue esa "guerra del norte", en las que efectivamente entraban a jugar varios parámetros dinerarios que no descartaban ningún tipo de tráfico porque la necesidad de financiación imperaba; el ansia de venganza sigue presente y pasa de una generación a otra, pero esto ya no es una cuestión política.

En España, no ha ocurrido lo mismo. ETA-m (militar) está absolutamente derrotada, y como comenté el otro día, su capacidad de financiación es nula. En los últimos meses hemos asistido a algún acto de violencia por parte de grupúsculos compuestos por personas muy jóvenes que inmediatamente han sido rechazados por la propia Izquierda Abertzale (Bildu-Sortu o como se les quiera llamar).

La posibilidad de que a ETA-m le surja una escisión por la derecha, por la izquierda, por arriba o por abajo, es nula. Si eso ocurriese, el grupo sería eliminado por sus propios correligionarios. Salvo que efectivamente se tratase de un grupo de descerebrados con afición desmedida al dinero. Hablaríamos de delincuencia común.

Lo que ocurrirá en España es que surgirán grupos violentos vinculados a posiciones políticas extremas, de un lado y de otro. Está escrito, pero todavía no lo visualizamos con nitidez. Cuando por una de las dos partes surja un grupo de esas características (en Galicia y en Cataluña ya existen) y se consolide, se retroalimentarán en base a principios de actuación y resultados, y ciertamente acabarán consiguiendo un Kalashnikov o reproduciendo los patéticos pero mortales explosivos que fabricaba la extinta ETA-m.

Por cierto, MI (inteligencia militar británica), estad atentos porque tenéis en frente a un grupo bien organizado que volverá a actuar

El proyecto estrella de la Generalitat, otro desfase con dinero público
 El Espanol 12 Febrero 2016

El proyecto estrella de la Generalitat ha acabado teniendo un coste inaudito. La línea 9 del metro de Barcelona, cuya construcción comenzó en 2002 bajo el Gobierno de Artur Mas, y que se cifró en 2.464 millones, ha triplicado su presupuesto hasta casi 7.000 millones.

De aquí a 30 años, la línea habrá costado más de 16.000 millones, pero ni siquiera el aumento en los costes garantiza que el proyecto vaya a ser terminado. La parte central del trazado está paralizada sin saber cuándo se reanudará, y de las 53 estaciones que se proyectaron, sólo 28 estarán operativas a partir de este viernes.

Que la Generalitat haya podido permitir semejante desviación con dinero público es un escándalo. La mala planificación y los cambios en el trazado y en el sistema de financiación son algunas de las razones que explican esta chapuza. El nuevo presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, debe esclarecer cuanto antes por qué se han multiplicado los costes en una obra de la que muchos dudan incluso de su necesidad.

Vacas y brujas para el carnaval sin tradición de los separatistas
Pascual Tamburri esdiario 08 Febrero 2016

Carnavales como los de Lanz, Ituren y Goizueta no los ha habido nunca en otros lugares cercanos y sí en cambio en ciertos puntos de Europa. Hasta que llegó la manipulación abertzale.
Han convertido el carnaval rural y las tradiciones de ciertos lugares en signos de identidad nacional. Buena manera de destruir el patrimonio histórico de zampanzares y mielotxines.

Estamos en plena época de carnavales y con ellos Navarra y las tres provincias vascas se llenan de réplicas y desdobles de los que consideramos desde el siglo XX “los más típicos de Navarra”. Por toda Navarra, y ya no sólo en Lanz, o en Ituren y Zubieta, desfilan los zampanzar con sus cencerros, nos encontramos grupos de jóvenes o no tan jóvenes disfrazados de casheritos, de las abarcas a la boina, y a Ziripot, a Miel Otxin y a mil zaldicos si hace falta. Si un año de estos se les ocurre a los “gestores culturales” tendremos a los volantes de Valcarlos en Fitero y al volatín de Tudela, laicizado, en Goizueta; ya hemos visto por doquier a las “brujas de Zugarramurdi” reinterpretadas y renacidas en la historia, y convertidas en símbolos eternos de personalidad colectiva euskaldún.

Parece un chiste, zampanzar en la Bardena, pero es que ellos son de chiste, como lo es el carbonero Olentzero en la Ribera y los txitus y dantzaris sacralizados en tierra de jotas. Se llama manipulación. Lo triste es la pobre gente a la que han convencido, desde la mentira, la propaganda y los malos maestros, de que su identidad es esa, y de que están “recuperando la esencia del carnaval rural”.

Mucho antes de que se inventasen nada menos que una “korrika dantza” para Olite y la convirtiesen en acto de afirmación local, explicaba ya en los años 70 Marvin Harris muchas cosas relacionadas con todo esto, los "estilos de vida aparentemente irracionales e inexplicables". Aunque el sabio materialista pretendía ante todo en sus investigaciones dar una justificación económica a conductas y festejos vinculados a lo espiritual consiguió además algo enormemente más importante y más seguro: hacernos ver cómo hay fiestas, tradiciones, vestidos, músicas, ritos, mitos y tabúes que, por mucho que desde el romanticismo nos empeñemos en tenerlos por propios y exclusivos de un lugar y sólo de él muy a menudo tienen referentes muy lejanos y hasta universales, y por otro lado lo que en un sitio es identidad a pocos kilómetros puede ser desconocido o incluso pecado.

Pero claro, depende a qué nacionalista enamorado de su identidad nacional pequeña, mediocre, alicorta o falsa es muy complicado hacerle leer. No es que no hayan leído a Marvin Harris ni a Ernst Kantorowitz, es que no han llegado ni a Julio Verne. Eso sí, a la hora de manipular a la gente, sus conciencias y sus conductas les han dado ya leídos y digeridos a Gramsci y a Lenin.

El carnaval en Navarra y en el País Vasco es un ejemplo perfecto de manipulación política nacionalista. Que hay ciertas fiestas locales muy peculiares, que tradicionalmente no las había en otras localidades de aquí mismo, es un hecho. Por ejemplo, Julio y Pío Caro Baroja hicieron famosos en toda España a los zampanzar de Ituren y Zubieta hacia finales de la década de los 60; una fiesta local de carnaval como no la había alrededor. Carnaval también peculiar, pero distinto, lo había en Lanz, y del mismo modo había otros lugares con otros carnavales, o sin ellos, y con otras fiestas, más o menos alejadas de lo de los pueblos vecinos, sea por la Candelaria, por san Blas, por el día de quintos, por santa Águeda, en Cuaresma, en Semana Santa, en Pascua, en Pentecostés, por la cosecha, por Santiago, por la vendimia, por san Miguel, por san Martín, por Navidad o qué se yo.

No les bastaba la realidad de un carnaval local. Necesitaron convertir en propia de toda su inventada Euskadi su relectura y suma de esos carnavales de dos o tres sitios. Así nace el carnaval rural basko. Después, le han aplicado el mismo procedimiento usado para tantas otras cosas: ya que hay un carnaval euskaldún, adoctrinarán a todos para que crean que ese carnaval es sólo euskaldún, exclusivamente euskaldún, que no hay nada igual fuera y que para ser un buen miembro de la comunidad hay que participar en él. Acto seguido, se llevará a las escuelas, centros de la buena nueva, y se extenderá sin miedo al ridículo hasta todos los confines soñados de la nueva patria proyectada. Lo hicieron con la Navidad, lo intentaron hacer con la religión, lo han hecho con algunos instrumentos, músicas y bailes, era lógico que llevasen la misma política a las fiestas y carnavales.

Lógico, entiéndase, dentro de lo que pueda ser lógico algo hecho por éstos. En su lógica la verdad no importa, y si es molesta se niega sin pudor. Lo que importa es la patria anhelada, y supongo que les habrá molestado que el diputado regional de la UPN Iñaki Iriarte haya recordado con fotos en la misma red algo que ya recordó en su tiempo Caro Baroja: que carnavales y zampazares como los de Lanz, Ituren o Zubieta no los hay y nunca los ha habido en la mayor parte de sitios de Navarra, y de las provincias vascas, y que en cambio sí los hay, como fiestas de siglos y milenios, idénticas, en los zamarraches de Ávila, en los zamarracos de Silio (Santander) y en fiestas de fin de invierno sorprendentemente calcadas en Suiza o en Eslovenia.

¿Y si hay hombretones con pellizas y cencerros en tantos sitios de toda Europa y en cambio no en el resto de Navarra, por qué empeñarse en esta memez? Porque ya han predicado demasiado tiempo y a todos los propios y ajenos que “sus” Joaldunak son sólo suyos y que Euskal Herria será libre cuando haya chistus en Cintruénigo, zampazar en Carcastillo, Olentzero en Viana, Mielotxin en Olite y Ziripot en toda la Bardena. El folklore se reinventa al servicio del nacionalismo y además se niega que se haya reinventado. Lo que es malo para la cultura y la educación del que se crea estas cosas, y será a corto plazo destructivo para el verdadero folklore, fiestas, ritos y costumbres de navarros y de vascos de cada uno de cada uno de estos lugares a los que se expropian su identidad y su libertad.


 


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