AGLI Recortes de Prensa   Lunes 15  Febrero  2016

El plan Sánchez: demagogia y más impuestos
La propuesta se inscribe en un mundo de fantasía que ignora que la economía se está desacelerando, que las decisiones de inversión se han aplazado y que la caída de la bolsa tendrá consecuencias
Roberto Centeno El Confidencial 15 Febrero 2016

El Plan de Emergencia Social con el que Pedro Sánchez espera formar Gobierno es un compendio de ignorancia, falsas promesas y voluntarismo ciego que nos llevaría a la suspensión de pagos por el procedimiento de urgencia. Todo el plan se inscribe en un mundo de fantasía que desconoce que la economía se está desacelerando, que las grandes decisiones de consumo y de inversión se han aplazado o cancelado, que el hundimiento de la bolsa reducirá el consumo en más de 15.000 millones como consecuencia del 'efecto riqueza', que el déficit está fuera de control con las comunidades autónomas gastando por libre y que el entorno internacional obliga a Bruselas a exigirnos drásticos recortes de gasto sin flexibilidad alguna. Y luego algo que no es fantasía: una subida brutal de impuestos -25.000 millones-, particularmente a la clase media y a los autónomos, a quienes van a freír.

Pero lo primero es la gran seña de identidad del socialismo celtibérico revanchista e incapaz siempre que ha llegado al poder: derogar todo lo anterior. En 1931, lo primero fue revertir los logros y paralizar la obra pública en marcha -carreteras y pantanos- de la dictadura de Primo de Rivera, que había logrado los mayores éxitos económicos jamás conseguidos en nuestro país, para luego formar un Gobierno de indocumentados que llevaron a España al desastre económico. En 1982, el Gobierno de González destruiría la tercera mejor enseñanza pública de Europa -el conocimiento fue sustituido por el adoctrinamiento-, que dejaría de ser el enorme ascensor social que fue en el pasado, el plan nuclear -lo que nos ha llevado a pagar la electricidad más cara de Europa- y el sector industrial, el pesquero y el agrario. Y Zapatero derogaría todo lo anterior y después nos llevaría a la ruina.

González, 800.000 empleos, Sánchez, 2,5 millones
El Plan de Emergencia Social tiene cuatro apartados. El primero, sobre “empleo y recuperación justa”, comienza con la derogación de la reforma laboral, que se sustituirá por un Estatuto de los trabajadores y las 'trabajadoras', pero no parecen tener la menor idea de en qué va a consistir, aparte de las vaguedades habituales. Lo segundo es negociar un aplazamiento en la reducción del déficit, un brindis al sol, porque Bruselas, donde están hartos de que Rajoy les haya engañado año tras año, y dada la incertidumbre financiera, no va a ceder un ápice. Rajoy ha pedido más “flexibilidad” para no ser menos que Sánchez, y en el Eurogrupo se lo han dejado muy claro: “Margen cero”. Con un déficit en 2015 que, cuando estén todas las cifras, superará el 5%, conseguir el 3% este año requerirá de un recorte de gasto no inferior a los 22.000 millones.

Y lo que nos faltaba: según el asesor estrella de Ciudadanos, el profesor Garicano, “cumplir con el déficit ahora sería un suicidio para España”. O sea, que acabar con los 36.000 millones en duplicidades entre administraciones públicas, con las 3.000 empresas públicas inútiles o con los monopolios y los cerca de 40.000 millones anuales de más que pagan las administraciones por los bienes y servicios suministrados es un suicidio. ¡Realmente grandioso! Y sigue: “No hay ninguna razón macro para un ajuste de 8.000 millones”. Hay 100. Por ejemplo, la deuda pública total asciende a 1,5 billones de euros, es imposible de devolver y será la ruina de las próximas generaciones. Este año, España tendrá que conseguir 250.000 millones de euros en los mercados entre refinanciación y deuda nueva, pero no hay razón para ajustar gasto. El mismo discurso del PP en 2011, pero con 500.000 millones más de deuda, la Seguridad Social quebrada y la banca pendiente de un hilo. ¡Devuélvanme mi voto!

El punto siguiente es ya de manicomio: ¡reducir al paro a la mitad en la legislatura! Se trata de un 'remake' de la promesa de González de crear 800.000 empleos cuando había dos millones de parados, pero al 'gran' Sánchez esto le viene pequeño y promete 2,5 millones y dos huevos duros. González tuvo la decencia de reconocer después: “Prometimos 800.000 empleos y destruimos 800.000, y me callo para siempre porque los empleos los crean los empleadores y no el Estado”. Rivera y sus asesores están de acuerdo, Sánchez creará 2,5 millones de empleos y ellos pondrán los dos huevos duros. Y es que están ansiosos por tocar poder como sea.

En el cuarto trimestre de 2015, se crearon solo 31.000 empleos en el sector privado, y en enero 200.000 cotizantes menos a la Seguridad Social, una cantidad similar a la de empleos perdidos. Además, la desaceleración del crecimiento económico del cuarto trimestre, que ha caído al 1,2/1,6% en tasa anual, se ha agravado desde enero no solo por la incertidumbre política, sino también por la situación económica y financiera europea e internacional. Además, el hundimiento de la bolsa ha reducido el consumo, y la banca española, en una situación casi de supervivencia, ha reducido el crédito al sector privado. Hablar de 2,5 millones de empleos en estas condiciones es tomar por imbéciles a los españoles.

Novedad mundial: educación por consenso
Luego el sectarismo llega hasta lo absurdo: “Pacto educativo de la mano de la comunidad educativa y de las fuerzas políticas”, reza la propuesta, cuando ocurre que la enseñanza no es objeto de pacto alguno en ninguna nación civilizada. La comunidad educativa está constituida por los alumnos, el personal auxiliar no enseñante y el profesorado, mayoritariamente de izquierdas desde que en 1983 el PSOE eliminó el sistema de oposiciones que seleccionaba a los profesores por su nivel de conocimiento y lo sustituyó por el dedo y el carné de izquierdas, lo que ha llevado a la destrucción del sistema público de enseñanza. Los hijos de las familias que no pueden pagarse una enseñanza privada de calidad son incapaces de encontrar un trabajo digno, ya que los empleadores raramente consideran a los titulados de las universidades públicas.

La propuesta de los socialistas: 40 medidas mirando a izquierda y derecha
Pues bien, desde los años ochenta, los programas de enseñanza en las universidades públicas se deciden democráticamente, algo que recuerda al hecho que relataba espantado Azaña (en 'La velada de Benicarló') de que en el Ejército de la República se sometía a votación si se tomaba la cota tal o el pueblo cual. En la educación es lo mismo, los programas de enseñanza se deciden en votación por los alumnos que no tienen ni la menor idea de cuál es el tipo de enseñanza que se debe impartir, las limpiadoras, los bedeles, los auxiliares y los profesores mayoritariamente izquierdistas, que raramente están preparados para impartir las enseñanzas a su cargo. Cuando uno explica esto fuera de España, creen que es una broma. ¿Es esta politización de la enseñanza hasta la náusea del 'plan Sánchez' la reforma educativa que Garicano ha explicado en Bruselas, para convencerles de lo serios que son y conseguir así margen para seguir despilfarrando? ¡Realmente patético!

En el resto del mundo, tanto en las universidades públicas -que funcionan con un enorme grado de autonomía- como en las privadas -en esto, se incluyen las españolas-, los programas de todas la enseñanzas se adaptan cada cierto tiempo, normalmente cuatro años, a los nuevos conocimientos y demandas de la sociedad y las empresas. Para ello, en cada rama se crea un grupo de expertos de cuatro o cinco personas que revisa lo existente y propone los cambios. Pero la novedad es que ahora ni siquiera bastará el consenso de la comunidad educativa, también se necesitará el de la clase política. ¿Imaginan a la clase política francesa opinando sobre la enseñanza en el ENA (École Nationale d'Administration), en las grandes escuelas y facultades? Estamos en manos de sectarios gravemente peligrosos.

Más derechos y ninguna obligación
Pero hay más. Gasto sin límite financiado con los 25.000 millones que piensan subir de impuestos, más los 50.000 de nuevo endeudamiento que quieren negociar con Bruselas; renta mínima vital; subida del salario mínimo interprofesional; sanidad universal no solo para los españoles sino para todos los extranjeros que se presenten en la puerta de un hospital español en busca de tratamientos millonarios que no les pagan en sus países... Y luego están las pensiones: como el agujero en 2015 ha sido de 20.000 millones, estos insensatos reconocerán a las mujeres un 'bonus' de dos años de cotización por cada hijo a efectos del cálculo. Igualdad salarial y creación de un Ministerio de Cultura y otro de Igualdad, y lo que sea menester. Y a Ciudadanos le parece bien, aunque debería explicar de dónde va a salir el dinero para esta fiesta.

¿Cómo piensan evitar la quiebra de España sin cambiar un modelo autonómico que despilfarra 100.000 millones? Explíquenlo con cifras

Ley de partidos, pero no para suprimir la financiación pública, sino para incrementarla “en función del grado de democracia interna”. Reforma del sistema electoral, ¿para introducir la representación política y la separación de poderes? Nada más lejos, para cuatro chorradas que nada tienen que ver con la cuestión electoral. Freno a las puertas giratorias y, para dar ejemplo, Trinidad Jiménez a Telefónica -¿cómo van a subir los impuestos a los oligarcas del Ibex que apenas pagan, o cómo van a acabar con los monopolios si les enchufan a todos?-. Finalmente, buscan reformar la financiación autonómica para que puedan gastar lo que les dé la gana. ¿Es este el cambio del modelo económico que ha explicado Garicano a su amiguete en Bruselas? Y, más importante, ¿cómo piensa evitar la quiebra de España sin cambiar un modelo autonómico que despilfarra 100.000 millones? Explíquelo con cifras, no con las reformas habituales que proponen todos. Somos todo oídos.

Entre dos desastres y el apocalipsis
Pero más allá de los dislates del 'plan Sánchez' y de las reformas que Garicano vende a su amigo en Bruselas, el problema son los personajes de esta tragedia. El primero, Rajoy, que en lugar de haber dimitido con honor la noche electoral está dispuesto a llevarse por delante al partido y a España. La falta de voluntad que tiene para actuar contrasta con su voluntad de aferrarse al poder. Como señala García Trevijano: “Después de Franco, todos los partidos han sido prebendarios, es decir, sumisión absoluta a un jefe para que este les reparta beneficios, canonjías y prebendas”. Desde la infausta Transición, el patriotismo, el idealismo y la moral han desaparecido de nuestro mundo político. El segundo personaje, Sánchez, un don nadie que, habiendo obtenido el peor resultado electoral del PSOE en toda su historia y dándole todas las encuestas un resultado peor aún, intenta ser presidente de Gobierno como sea, incluida la rendición ante Podemos.

Y esto sí es el apocalipsis. Un partido totalitario que solo acepta como ley válida su propia voluntad, y que, como explica Felipe González, “no reconoce que la soberanía nacional reside en todos los españoles”. Podemos no solo llevaría España a la ruina económica para varias generaciones, después de que Zapatero y Rajoy nos hayan llevado a la irrelevancia internacional, Podemos nos llevaría al aislamiento y la marginación total, y con su empeño en someter a referéndum la unidad nacional más antigua de Europa, destruirían la nación española. Sería el tiro de gracia a los heridos mortalmente por el programa de Sánchez y a los que aún quedemos diciendo "¡viva España!". Este es el gran cambio que propone Pedro Sánchez a los españoles. Pero peor es si cabe lo de Rivera y sus asesores, porque han destruido la única esperanza de regeneración que teníamos millones de españoles.

Las ondas gravitatorias
Amando de Miguel  www.gaceta.es 15 Febrero 2016

Toda España anda conmovida con el descubrimiento de las ondas gravitatorias, anticipadas por la tiza mágica de Einstein. Tanto es así que aquí las llamamos “gravitacionales”, para indicar que sabemos inglés. Solo habrá media docena de españoles que puedan explicar en qué consisten. Conozco a uno: Antonio Fernández-Rañada. Los demás andan de visitantes en otros países; se les ha olvidado hablar castellano. Tampoco sabemos muy bien en qué consiste la fuerza de la gravedad, y ahí está. No nos la podemos quitar de encima, aunque a veces se oiga decir lo de “gravedad cero”.

Si en el dominio de la Física existen meteoros tan misteriosos, qué no será en el campo de los asuntos humanos. Es claro, por ejemplo, que la Bolsa (no hay más que una en el mundo, con distintas sucursales y bolsines) está sufriendo sutiles movimientos de las placas tectónicas de la Economía. Se desploma el precio del petróleo. En teoría podría significar energía mucho más barata y por tanto un considerable aumento de la productividad. Nada de eso. No solo se tambalean las empresas petroleras sino todas las demás; principalmente los Bancos, incluso la Deutsche Bank de Alemania (en alemán la Banca es femenina). He aquí otra onda gravitatoria. Es invisible, pero nos afecta a todos, como los sismos (que aquí llamamos seísmos) o la corriente de El Niño.

Solo una fuerza telúrica desconocida puede explicar que en los países ibéricos la población sea mayormente conservadora, pero gobiernen o vayan a gobernar los partidos de izquierdas. Áteme usted esa mosca por el rabo.

Se nos viene encima otra fase crítica de la coyuntura económica. O acaso no hayamos salido de la crisis anterior. De nuevo las ondas gravitatorias. Nadie percibe la causa fundamental de esta dolencia económica: a los europeos de este siglo se nos terminó el espíritu de trabajo, de emulación. Es el último rapto de Europa, pues ahora hemos llevado nuestro talante a todo el mundo. De nada vale que aumente la productividad por causas técnicas. Los trabajadores ansían tiempo libre para disfrutarlo con el mínimo esfuerzo. Así no hay Estado de bienestar que resista.

Otro misterio. Todos los países tienen cuantiosas deudas. Los acreedores son los Bancos de los países europeos centrales, pero, como queda dicho, son ellos también los que andan agobiados. ¿Cómo va a ser negocio prestar dinero a un interés nulo o incluso negativo? Una cosa así habría hecho felices a los escolásticos. Claro que ellos no sabían nada de lo de las ondas gravitatorias.

No para ahí la cosa. La perplejidad aumenta en un país como España donde todos los partidos políticos pretenden pasar por socialdemócratas. Quieren decir que se proponen aumentar el gasto público, porque “recortarlo” se ha convertido en una palabra obscena, como si fuera algo así como la ablación del prepucio. La razón de esa política dispendiosa es que de ese modo pueden hacer más favores, colocar a más amigos, disponer la “puerta giratoria” para el retiro.

La última oportunidad de Mariano Rajoy
Editorial  www.gaceta.es 15 Febrero 2016

Antes incluso del descalabro del 20-D, típico ejemplo de victoria pírrica, desde estas páginas digitales se había reclamado la necesidad de que el PP emprendiera un vasto proceso de regeneración interna a través de primarias abiertas y congreso nacional. Si entonces era imprescindible, hoy es ya de una urgencia desesperante. La impotencia de Rajoy para formar gobierno es extraordinariamente elocuente. La dimisión de Esperanza Aguirre ha venido a hacer aún más crítica la situación. Como titulábamos en nuestra edición del sábado, el PP se está extinguiendo. Y el problema, evidentemente, no es que un partido muera, sino que media sociedad española queda indefensa.

En efecto, el objetivo de la renovación del centroderecha no era entonces, como no puede serlo hoy, mantener el poder de una cuadrilla de personas o de un lobby, sino lograr que los principios e ideas de media sociedad española no queden definitivamente huérfanos. Mariano Rajoy, Soraya Sáenz de Santamaría y María Dolores de Cospedal, así como sus respectivos séquitos, se han negado obstinadamente a abrir cualquier proceso de renovación interna. Más aún: guiados por su obsesión por mantener el poder, han dado la espalda a sus votantes y han traicionado los principios e ideas que siempre había defendido el Partido Popular. El resultado, hoy, es que el PP no sólo ha perdido los principios, sino que también ha perdido el poder. Incluso en el improbable caso de que una imprevisible carambola permitiera a Rajoy mantenerse en La Moncloa, lo que ahí se sentaría no sería ya el PP que hasta 2011 había representado a media España, sino una caricatura siniestra acosada por la impotencia, la corrupción y la ausencia completa de proyecto para España.

La sociedad española, tanto a derecha como a izquierda, tiene cierta tendencia a que un tribalismo irracional pase por delante del sentido común. Así, buena parte de la izquierda prefiere pactar con Podemos y los separatistas, aun a sabiendas de que son letales para el PSOE, con tal de desalojar a la derecha del poder. Y del mismo modo, buena parte de la derecha prefiere agarrarse al clavo ardiendo de Rajoy, aun a sabiendas de que es un inepto, con tal de que no gane la izquierda. Vana ilusión: precisamente la supervivencia de Rajoy y su equipo es la mejor garantía de victoria de la izquierda. Ha sido él, Rajoy, quien ha hecho durante estos cuatro años una política más semejante a la del PSOE de Felipe que a la del PP de Aznar. Ha sido él, Rajoy, quien ha entregado la hegemonía mediática y social a la izquierda. Ha sido él, Rajoy, quien ha convalidado la ley del aborto, ha subido los impuestos hasta lo intolerable, ha mantenido las leyes del “matrimonio homosexual” y de la “memoria histórica”, ha machacado a las clases medias y ha cobardeado ante el separatismo. Eso por no hablar de su pésima gestión del problema de la corrupción, que no es en el PP más grave que en el PSOE o en el separatismo (cuantitativamente, lo es menos), pero que, gracias a Rajoy, Soraya y Cospedal, se ha convertido en la seña de identidad pública del partido. No es posible hacer las cosas peor.

Rajoy aún está a tiempo de prestar un servicio a sus votantes: quitarse de en medio, dejar que otra persona intente formar gobierno haciendo valer la mayoría que el PP obtuvo en las urnas y, simultáneamente, convocar el congreso que hasta hoy ha hurtado a los militantes. Un congreso que deberá ser abierto, con primarias locales y autonómicas, y de hondo contenido ideológico para llenar el vacío que el actual equipo de Génova deja tras de sí. Eso es lo que exigen tanto el patriotismo como la conveniencia política. ¿Tendrán Rajoy, Soraya y Cospedal el valor necesario para afrontar ese reto? Seguramente, no. Pero, en ese caso, el PP se desplomará como un castillo de naipes. Y los cascotes caerán sobre las cabezas de la mitad de la sociedad española. Están cayendo ya.

Ni Frente Popular ni elecciones
José García Domínguez Libertad Digital 15 Febrero 2016

Pedro Sánchez Castejón será investido presidente del Gobierno de España en la primera semana de marzo con el apoyo expreso de Ciudadanos y el aval tácito de alguno de los dos grupos que se sitúan en los extremos del Hemiciclo, PP o Podemos. Es sabido que el aleteo errático de una mariposa en el corazón de la selva de Borneo puede provocar un huracán en Australia. De idéntico modo, las dudas de algún ignoto gestor de fondos de pensiones en Texas sobre la solvencia de la banca comercial holandesa van a determinar que sean Pablo Iglesias o los albaceas testamentarios de Rajoy quienes apuntalen en la sesión de investidura la inminente coalición de los partidos del centro. Porque, a estas inciertas horas, los mismos expertos oficiales que hace apenas treinta días andaban predicando a los gentiles la buena nueva del final de la Gran Recesión ya se han visto forzados a admitir que no tenían ni idea de lo que en verdad sucedía. Y eso, la abrumadora constatación empírica en los mercados de que el desastre todavía va para largo, está llamado a tener una consecuencia inmediata en las negociaciones para formar Gobierno en España; de hecho, ya la ha tenido.

Porque el nuevo maremoto en las expectativas económicas globales obliga –y conjugo ese verbo en presente– a subir la presión fiscal en el Reino de España ahora mismo. Sí, ahora mimo. Tras todo lo que está pasando en la Bolsa y en los mercados de deuda, al nuevo Ejecutivo, lo apoye quien lo apoye, no le va a quedar otro remedio que forzar un incremento de la recaudación tributaria del Estado. Y forzarla a muy corto plazo, ya. Algo, a diferencia del muy socorrido recurso a la emisión de bonos soberanos, que nunca sale políticamente gratis. Pero habrá que hacerlo. No queda otro remedio. Porque Bruselas bajo ningún concepto va a permitir la flexibilización en este instante de los objetivos de déficit. Piérdase toda esperanza, eso no va a ocurrir. Y la razón se llama sistema financiero. El desencuentro intelectual entre la elite dirigente norteamericana y la europea a la hora de diseñar una política económica común frente a la crisis remite a esa mima cuestión, la de la banca. En el fondo, la austeridad europea tan empecinadamente impuesta por Berlín no tiene más explicación lógica que el temor a que los miembros de la UE no fuesen capaces llegado el momento de rescatar a sus grandes grupos financieros nacionales.

Estados Unidos, con una máquina de fabricar billetes en los sótanos de la FED, una moneda de reserva mundial y unos bancos domésticos mucho más pequeños y manejables que los mastodontes europeos, pudo permitirse una política anticíclica de expansión fiscal. Europa, no. Ni pudo ni puede. La cuestión es simple: si los bancos estornudan, Bruselas tiembla. Y los bancos no paran de estornudar de un tiempo a esta parte. De ahí que la eventual vista gorda con el déficit español resulte una quimera. Así las cosas, descartado el miope dontancredismo del PP, el perentorio plan de urgencia social que evite una revuelta del pan a la tunecina –acaso un híbrido de las propuestas de PSOE, Ciudadanos y Podemos– solo podrá financiarse armonizando el tipo efectivo del Impuesto de Sociedades. Las grandes empresas tendrán que tributar de una vez por todas igual que las pymes. Ya agotados los recursos ordinarios del Estado, esos que fueron diseñados en su día para afrontar las crisis ordinarias, izar un último muro de contención frente a la pulsión antisistema costará entre un 1 y un 2% del PIB. Si el establishment es inteligente será el primero en querer pagarlo de grado. Si les parece muy caro, pueden leer a Lenin ahora que acaba de reeditarse en español su ¿Qué hacer? Esa, la tributaria, es la almendra de la negociación que en este mismo instante mantiene el presidente Sánchez con sus interlocutores. "O Mas o marzo" repetían sin cesar todos los altavoces mediáticos de CDC en vísperas del parto de los montes catalán. Y ni Mas ni marzo. "O Frente Popular o elecciones" replican ahora sus pares de la capital. Y ni lo uno ni lo otro. Al tiempo.

La izquierda de los papanatas
ANDRÉS CALAMARO. ABC 15 Febrero 2016

No soy optimista con la izquierda de los papanatas, los resentidos, los antisistema, los antisemitas, animalistas y marginales culturales. No soy optimista con la izquierda de los narcisistas, charlatanes, inquisidores, puritanos y moralistas. No soy optimista con la izquierda de la prepotencia, con los pactos que no responden ni reflejan a las mayores voluntades, ni con las prohibiciones seriales o la promesa de una brecha en donde con suerte quedamos algunos de un lado y enfrente amigos, familia y conocidos separados por esa falla (eso si no caemos en el abismo de la brecha misma).

No entiendo un sistema donde la voluntad de los más no representa nada en el sistema democrático, ni entiendo una democracia que desoye las minorías con la excusa de referéndum para todo. No entiendo un sistema donde se considera normal que aquellos que recibieron más votos, sea para sostenerse o para corregirse, no tengan opciones porque deciden los pactos y no las gentes.

Hay una minoría que tiene beneficios hinchados por campañas sostenidas en cadenas de televisión cautivas o cautivadas por el negocio redondo. Una minoría con derecho a llevarse los derechos por delante, empoderados por la inexperiencia de la aldea digital: una ciudad sin esquinas donde curtirse el cuero, el terreno de los bobalicones llenos de razones, la cancha de las contradicciones en una entrecomillada superioridad moral que llega desde la orilla izquierda de un río que huele a podrido.

Se allana el territorio de las libertades todas. Las tradiciones no son buenas razones por el sencillo hecho de que sin abrir siquiera un libro cualquiera puede compararlas arbitrariamente con otras tradiciones, que sirven para ofrecer el concierto de falacias incompetentes, que tanto gustan en el patio de colegio de la ciénaga digital y la opinión serial sectaria. El concierto cultural, temeroso o equivocado, parece vivir una segunda adolescencia y responde a lo más encharcado de los tópicos populistas y progresistas entre comillas.

Aturde el silencio de los músicos más que un ciento de amplificadores a volumen once. Abochorna la blanda reacción de los actores de la cultura, otrora profesionales del pasotismo y la próxima cerveza, ahora reconvertidos en mercenarios chic de la indignación por el IVA cultural más alto de Europa. Cierto es que indigna.

El acoso y derribo de las libertades individuales (que nos disgustó cuando se estrenó la ley de mordazas) parece ir a más en el desdichado concierto de prohibicionismos de tonalidad populista: la persecución de la garrapiñada calórica, el acorralamiento de los nombres de las calles como maquillaje de solución a los problemas que importan realmente, el desenfocado enfoque en una corrupción que todos sospechamos o supimos en tanto hayamos leído los periódicos en algún momento de los últimos veinte años (conflicto improcedente pero bien solventado por un poder judicial que funciona, al punto de sentar en el banquillo a miembros de la Familia Real y la real aristocracia balompédica). Se desprecia la voluntad y la alegría de nosotros, la gente. Entre la gente me incluyo: mi tribuna no son los premios al cine y mi gremio es el más castigado por la indiferencia, las vueltas de la vida, la acción tributaria, las complicidades del sistema, el fluido digital que invita a vivir concentrado en una pantalla que nos hace esclavos de una realidad virtual en forma de embudo.

No soy optimista con la nueva realidad porque es virtualmente una bomba de tiempo para el individualismo y la variedad cultural.

No creo que sea tan importante vivir conectados a una incógnita y con una potencial cámara de fotos siempre lista para perpetuar un instante sin lecturas ni buenos discos. La pregunta que me hago con frecuencia tiene relación con el conjunto de debilidades que permite semejante concierto de desconciertos. Una opinión transgénica donde no importa la voluntad de la mayoría ni se respeta la libertad de las minorías, salvo si estas minorías son tres mosqueteros complutenses dispuestos a cualquier chicana para encontrar al pobre socialismo con los pantalones bajos y dispuestos a agachadas ya demostradas en las elecciones municipales. Los previstos resultados de un pacto que es una burla a un sistema democrático, y por tanto republicano, permiten atentados contra la libertad de los trabajadores, como la pinza de minorías intolerantes que acorralan todo lo litúrgico, folclórico, poético, bonito, libre y soberano, caso de la voluntad tauromáquica del pueblo balear.

Servidor coqueteaba con la izquierda revolucionaria hace cuarenta años, hasta que cierto nihilismo en clave de cine americano y cultura rock me reconvirtió en un actor dudoso para la superioridad moral de la izquierda de los papanatas.

Hace treinta años, que son años, me encontraba en actitud lisérgica y en mi trinchera contracultural, en un mundo donde la crisis social y económica es una maldición constante y sonante.

Hace veinte años, desde mi atalaya del barrio de Malasaña, era yo un francotirador oposicional, un confeso votante de una izquierda que se presentaba unida -aquella izquierda- como actor progresista incapaz de prohibir costumbres populares, porque costumbre es cultura y eso está fuera de discusión.

Me enfrentaba con normalidad a puritanos, moralistas y reaccionarios, por el sencillo hecho de ser yo mismo y a mi manera.

Hace diez años celebraba mi regreso de los infiernos de la experiencia tóxica, una herramienta para apoderarse del tiempo y escribir cien canciones por semana o por día (según las palabras dichas por el eterno David Bowie en el año dos de la era milenaria), volvía con gloria a los escenarios de España y me dejaba conquistar por América. Nada me hacía suponer que los años digitales devendrían en inquisitoriales leches y Reich animalista respondiendo a estrategias de propaganda mercenaria desde una cadena de televisión acostumbrada a los billetes iraníes de a 500 y a una ideología poliédrica, en plena construcción de una realidad virtual que puede con todo, siempre que encuentre al resto con los pantalones por las rodillas.

¡Libertad, divino tesoro!

Aguirre muere matando
Pablo Sebastián Republica.com 15 Febrero 2016

Con el descaro y desparpajo político y que la caracteriza Esperanza Aguirre ha presentado la dimisión como presidenta del PP de Madrid, intentando convertir tan tardío gesto en algo honorable. Y a la vez en una provocación contra Mariano Rajoy al que pretende llevarse a su ‘tumba’ política, enseñándole el camino de la responsabilidad política en los casos de la corrupción. ‘El ya sabe lo que tiene que hacer’, vino a decir Aguirre con cara de aparente arrepentida.

El maremoto de la corrupción del PP no cesa de crecer y la situación de Rajoy empeora, parece insostenible y le quita toda credibilidad en sus pronunciamientos políticos. Por ejemplo: ¿cómo puede criticar el pacto entre PSOE y Podemos mientras chapotea en la ciénaga de corrupción o como puede decir que sigue siendo candidato a la investidura? Acaba de blindar a Rita Barberá en el Senado y le estalla Aguirre señalándole con la pretensión de morir matando a su adversario interno en el PP.

Pero ¿por qué dimite ahora Aguirre citando el escándalo de la Púnica y de su ex vicepresidente Francisco que está en la cárcel desde octubre de 2014? ¿Por qué no dimitió entonces con los mismos argumentos de la responsabilidad que utiliza ahora sí según ella solo dos dirigentes le salieron ‘ranas’? Y ¿por qué ha ocultado la reciente dimisión –hace un mes- del que era su secretario general Ignacio González del PP, el que fue su brazo derecho y ex presidente madrileño hasta hace poco?

Pues porque está acorralada, le han pillado a su tesorero y se teme que en la agenda de Granados o en los ordenadores de ese personaje que se llama Javier López Madrid, el yerno de Villar Mir, aparezca el nombre de Ignacio González. El otro vicepresidente y luego –por el dedazo de Aguirre- presidente de la CAM. Un personaje siniestro y bajo sospecha, con dúplex investigado en Marbella e íntimo amigo de López Madrid a quien González, con la bendición de Aguirre, nombraron consejero de Bankia donde abusó de tarjeta black (58.000 €), con responsabilidades en el Consejo de Bankia y con presunto acoso sexual a la médico de sus hijos y otros asuntos pendientes de los tribunales.

Aguirre ha sido advertida en numerosas ocasiones sobre las andanzas de sus ex vicepresidentes Granados y González, como también se había advertido a Rajoy sobre ambos personajes. Pero los dos callaron y no reaccionaron cuando debían para evitar escándalos. Y eso mismo pasó con la corrupción de Gürtel, Bárcenas, Valencia, Baleares, Galicia, etc. Y ahora todo salta por los aires y deja a Rajoy y al PP en una enorme crisis que les obliga a una práctica refundación del partido. Lo que ya veremos si les da tiempo antes de las próximas elecciones generales, porque al día de hoy no se descarta que se puedan adelantar.

Está claro que Aguirre le ha dado un buen empujón a Rajoy para que se derrumbe sobre su tumba política. Y esta vez el todavía presidente del gobierno en funciones no podrá escaparse de su negra sombra, porque ha perdido dentro y fuera del Gobierno y del PP toda la autoridad. O la poca que le quedaba tras decirle a Bárcenas por SMS ‘Luis se fuerte’, lo que fue una confesión de complicidad. Ahora a Aguirre le ha escrito por SMS: ‘lo entiendo’.

Pues no sabemos lo que entiende Rajoy sobre la dimisión de Aguirre que además es incompleta. Porque quien dimite por responsabilidad política en la corrupción del PP de Madrid no puede permanecer en la vida pública madrileña como concejal del PP. Pero ahí se atrinchera Aguirre para ver si ante sus narices pasa el cadáver político de Rajoy, quien a su vez está encantado con la caída de Aguirre.

Y todo ello ante el asombro de los votantes, militantes y dirigentes del partido que no merecen semejante espectáculo de sus líderes y que no saben cómo y cuándo todo esto se va a acabar. Y ¿no hay nadie en la dirección nacional y regional del PP que levante la voz, diga ¡basta! y exija la convocatoria urgente de la Junta directiva Nacional para desde allí provocar un cambio urgente de toda la dirección del PP, incluida la presidencia de Rajoy? Pues si no hay relevo urgente de la dirección del PP el éxodo de votantes y militantes de este partido hacia Ciudadanos será merecido y espectacular.

‘Bartolo’, Alcalá de Henares y los temores de Aguirre
Miguel Alba www.vozpopuli.com 15 Febrero 2016

Llevaba días sin pasar por Génova. “No está el ambiente para ir”. Lo confesaba el martes Esperanza Aguirre. Lo hacía con el tintineo de una cucharilla de café al fondo. Poco antes de que su amigo Paco de la Torre, alcalde de Málaga, se convirtiese en el ponente de un desayuno organizado por este medio. Con ese gracejo habitual de quien sabía esquivar la corrupción pese al tufo que desprende su entorno. “En Génova huele a sangre”, decía. Por eso, la lideresa no se dejaba caer por allí. El foco estaba en Valencia ese día. La Operación Taula. Rita Barberá. Silencio sepulcral sobre el tema. Paso palabra, como diría el otro.

La sangre brotó el pasado jueves para Aguirre, con el registro efectuado por la UCO en la planta del PP madrileño en Génova, en el marco de otro nuevo episodio de la investigación de la Púnica. La documentación incautada en el despacho de Beltrán Gutiérrez Moliner, ex gerente regional del PP Madrid, así como la información extraída en el clonado de su ordenador, han terminado por deshilachar las costuras del partido. “En toda la territorial de Madrid hay una trama (supuestamente) como la de Valencia. El funcionamiento es el mismo”, sostenían en este movido domingo varias voces del partido.

“No ha habido financiación ilegal del PP de Madrid”. Aguirre ha multiplicado el mensaje en las últimas horas. “La parte ‘aguirrista’ del PP está neurótica”, diagnosticaba este domingo otro ‘pepero’. Se avecina una avalancha de registros en nuevos ayuntamientos del entorno de la capital salpicados por la Púnica. Tanto son los nervios en el PP madrileño que han comenzado a moverse para descubrir si la UCO tiene previsto nuevas operaciones a lo largo de esta semana.

El baile podría empezar en Alcalá de Henares. El reino durante 20 años de Bartolomé González. ‘Bartolo’ para los amigos, es hoy el número 2 de Aguirre. Por confianza, pero también por eliminación. La corrupción ha ido dejando a la lideresa sin clavos a los que asirse. El poder del ex edil de Alcalá llegó a ser muy intenso cuando en 2007 presidía la Federación Madrileña de Municipios. Con más municipios que nunca gobernados por el PP, y la Secretaría General en manos del hoy encarcelado Granados, ‘Bartolo’ ejercía con puño de hierro gracias a su cercanía con la Presidenta.

Con David Marjaliza, le une una buena amistad tras años de militancia en Nuevas Generaciones. Ambos del 68, cuando Bartolo era el jefe de los ‘cachorros’ del PP de la Comunidad de Madrid, el cabecilla de la Púnica lideraba en Valdemoro.

“Alcalá de Henares tiene mucho que ver con la dimisión de Esperanza”, apuntan desde el partido. Alcalá de Henares y ‘Bartolo’. El consistorio de la ciudad de Cervantes está siendo investigado en Gürtel y en tres piezas de Púnica, además de las sospechas de financiación ilegal del PP alcalaíno a través de encuestas. El ex alcalde aparece en todos estos ‘fregados’. Todo un misil en la línea de flotación de la lideresa. La ficha de ‘Bartolo’ parece tener una carga de profundidad definitiva para Aguirre. Su posible imputación volvería a poner en tela de juicio la responsabilidad de ‘Espe’ como presidenta del PP de Madrid.

Un partido sin cabeza. Con Aguirre dimitida en directo y otro (Ignacio González) en el anonimato. El partido queda ahora en manos de los tres vicesecretarios: Íñigo Henríquez de Luna, segundo de Aguirre en el Ayuntamiento y vicesecretario de Acción Política; el famoso ‘Bartolo’ (Comunicación), y Gádor Ongil (Organización). Su etapa será efímera porque Genova nombrará a una gestora, como sucederá en Valencia.

Bajo este olor a podrido, Aguirre ha querido borrarse del mapa lo más rápido posible. Así podrá presumir de que abandonó antes de que se imputara al partido como tal. De paso, el gesto es un mensaje directo a Moncloa. Y a su todavía huésped Mariano Rajoy. “Esperanza ha querido demostrar que ella hace todo lo que no ha hecho Rajoy. Aunque no haya imputaciones, ella se va, no como Rajoy”. Mensaje de otro dirigente del PP en este domingo.

Al PP de Madrid, como al de Valencia, como al nacional, no les queda otra que una rápida catarsis. Necesita rostros nuevos y manos limpias, y valientes, para descabezar su pasado y limpiar toda su porquería si no quieren morir agonizando en un futuro a corto plazo.

El proceso lo verá Aguirre desde su sillón en el Ayuntamiento de Madrid. “Allí sí que me estoy divirtiendo mucho”, decía el martes pasado, con ese brilló malicioso en la sonrisa de quien disfrutaba de la metedura de pata de los titiriteros de Carmena. Su estilo de gestionar, incluso su ideología, queda reflejada en aquella frase que decía a sus amigos cuando empezaron a surgir las primeras sospechas de corrupción en la Comunidad de Madrid: “Y dime, Fulano, tú crees que Granados es un corrupto…?”.

Ahora, la pregunta, acorrala a esta mujer con una enorme intuición política.
@miguelalbacar

Kyle Bass, el 'Lobo de Wall Street' que acertó con las subprime, tiene una mala noticia sobre China
Mario Moratalla www.vozpopuli.com 15 Febrero 2016

Este inversor, que consiguió no salir por los pelos en la película 'La Gran Apuesta' y ganó millones de dólares poniéndose corto al anticipar la crisis subprime, ha fijado su próxima víctima: el yuan, que podría caer más de un 40% en este periodo.

"Durante el últimos año nos hemos centrado en estudiar a China y hemos apreciado una fuerte expansión crediticia en el sistema bancario chino que dará lugar a importantes pérdidas en los préstamos concedidos y requerirá la recapitalización de la bancos chinos presionando además a la baja su moneda. El resultado tendrá efectos a corto y medio plazo en otros países y mercados de todo el mundo. En otras palabras, lo que pase en China no se quedará en China". Así empieza Kyle Bass su última carta a los inversores en la que avisa de la estrategia que va a tomar, y de la que lleva unos meses avisando: tomar posiciones cortas en China y especialmente en el yuan, que puede desplomarse hasta un 40%.

"Las pérdidas de la banca china puede quintuplicar a las pérdidas que hubo en la crisis de las hipotecas basura", ha dicho Bass en una carta este pasado miércoles que han replicado medios como la televisión financiera CNBC esta semana. No es la primera vez que avisa sobre la situación de sistema financiero chino, pero en esta ocasión su advertencia ya tiene el rango de "sirena de alarma". Según el trader, el sistema financiero chino ha tomado demasiados riesgos, y sobre todo ha crecido en burbuja muy por encima de lo que lo ha hecho la economía del país. "Concretamente en 10 años hablamos un crecimiento de 34,5 billones de dólares en activos, partiendo de una base de 3 billones". Esta expansión fue alimentada por la expansión del crédito, que ha servido a su vez de combustible para la "gigante e ineficiente infraestructura de gasto que ha propiciado el crecimiento chino".

En esta entrevista puede verse a Kyle Bass hablando sobre la oportunidad de inversión del próximo colapso chino a partir del minuto 10. "No apuesto necesariamente por una caída en las acciones, pero sí por una caída en la moneda".

Para Bass, ha llegado el momento de apostar por la caída de la banca y de la economía china. Es curioso el ejemplo que el analista pone al hablar de la economía del gigante: "China nos recuerda a Irlanda y España, donde la construcción, el sector inmobiliario y las infraestructuras constituían una proporción desmesurada de su actividad económica y de los ingresos de sus gobiernos, absorbiendo gran parte del crédito bancario". Además, en el caso chino se ha producido una apreciación del renminbi (yuan) que está haciendo perder competitividad a una economía que vive de la exportación de bienes de alto y bajo valor añadido.

Kyle Bass ganó, según sus propias palabras, 400 millones de dólares en 2007 tras apostar a la caída de la banca norteamericana poco antes de que se produjera la crisis subprime. Compró millones en CDS (seguros contra impago) antes de que se produjera el gran impago y eso le hizo millonario. Desde entonces, es una de las referencias en círculos financieros y su hedge fund Hayman ha realizado otras operaciones exitosas, como una apuesta porque el euro se hundiría en 2010 que, efectivamente, también acertaron. Este 'gurú' financiero tiene un perfil muy marcado y en ocasiones ha recomendado inversiones heterodoxas como cuando apostó en 2014 por la deuda argentina, según algunas fuentes debido a su amistad personal con Cristina Fernández de Kirchner. Ahora, Bass lo tiene claro: el colapso de la economía china está próximo, y es el momento de apostar porque el yuan va a desplomarse.

El inversor cumple a la perfección el perfil de otros como él que sí que salieron en la última superproducción hollywoodiense sobre los mercados, 'La Gran Apuesta', (The Big Short). Bass convivió en tiempo y lugar con los protagonistas de esa historia, que provienen de personajes reales como Greg Lippmann (Deutsche Bank) o Michael Burry (Scion Capital).

En busca de la burbuja perdida. Creación artificial de dinero e inflación
Los aristócratas del gasto público, que no han creado una empresa ni contratado a nadie con ahorros y esfuerzo, piensan que interviniendo sobre la creación de dinero y la economía van a salvarlo todo
El Confidencial 15 Febrero 2016

“Money is the general medium of exchange, the thing that all other goods and services are traded for,
the final payment for such goods and services on the market” Rothbard

Si existe una excusa a la que muchos acuden cuando sus propuestas fracasan estrepitosamente, esa es la de culpar de los errores a factores externos. Los mercados o los malvados empresarios, o el Estado se convierten en la cabeza de turco única y perfecta cuando la impoluta teoría, por el bien de ustedes, no funciona. Nuestra buena voluntad lo justifica todo.

El fracaso evidente de las políticas monetarias expansivas, ante el riesgo de recesión global, ha creado una “nueva” escuela. Y digo nueva con ironía porque es la más antigua de la historia, crear dinero de la nada para financiar “al pueblo”. Siendo “el pueblo”, por supuesto, el gobierno -solo si gobiernan ellos, claro-. Lo llaman la Teoría Moderna Monetaria y no es más que exactamente lo mismo que se ha hecho toda la vida desde los Assignats franceses a Kiciloff en Argentina o Maduro en Venezuela. Y con el mismo resultado. Exceso de inflación, destrucción de confianza, culpar a “los comerciantes” y quiebra.

Primero, debemos entender qué es el dinero y por qué “crearlo” de manera agresiva destruye más de lo que aparentemente mejora. Es un medio de cambio y pago que debe ser de aceptación generalizada. Si los ciudadanos pierden confianza en su valor como medio por la eterna manipulación, desaparece como medio de cambio, depósito de valor y unidad de cuenta. Y esa confianza no la decide un comité o un gobierno desde la imposición. El dinero en su función de medio de cambio facilita el intercambio, o sea, evita el trueque. Cuando su valor está cuestionado, cuando pierde esa “reserva” que tanto monitorizan los países líderes -que además tienen la mayor balanza financiera precisamente para cimentar su posición-, se destruye la economía yendo de crisis en crisis que cada vez son más rápidas y violentas, aumentando la fragilidad y desde la estanflación o la enorme inflación. La inflación siempre es un proceso monetario, es el síntoma de un desequilibrio brutal.

El dinero, cuando se crea desde la expansión de crédito artificial, también se destruye -una grave crisis financiera, impagos, caídas de los activos reales- al basarse en expectativas injustificadas. Que esa creación artificial sea a través de crédito a estados, a personas o empresas es igual. Si se genera distorsión por asignación ineficiente de capital, el efecto es el mismo. Por eso, la pretensión de aplicar la misma política monetaria, pero en vez de usando el mecanismo de transmisión bancaria entregándose directamente al estado para financiar elefantes blancos, es lo mismo que una burbuja. Solo que, como estamos viendo en China, Argentina o Brasil, salta de manera más agresiva. El efecto embudo de años de desequilibrios propiciados desde el poder político luego no se puede “controlar” desde el mismo.

Vean Argentina, con una inflación de 350% desde 2008 desde la política “inclusiva” de crear dinero para pagar “empleo e inversión pública”. Un aumento de la masa monetaria del 30% medio anual.

La falacia de que “la creación de dinero no tiene por qué crear inflación”.

En el mundo, desde 2009, se ha aumentado la masa monetaria desde los bancos centrales de manera desproporcionada. Más de 600 bajadas de tipos y 19 billones de dólares de estímulos monetarios no solo han llevado a la inflación subyacente a crecer. Es que se ha creado dinero que ha ido fundamentalmente a financiar estados deficitarios y sectores endeudados. Eso ha creado inflación, además de en precios, en los activos financieros.

La inflación, repitan conmigo, no es solo el IPC. Se crea inflación allá donde va el dinero. El efecto inflacionista es evidente en los activos financieros, con los bonos soberanos a tipos jamás visto en la serie histórica y los bonos de alto riesgo cotizando con rentabilidades exigidas a mínimos de 38 años.

Pero el deseo de pensar que hacer dinero de la nada “crea riqueza” y no tiene consecuencias es simplemente un prejuicio pseudo-religioso, no una realidad. Cualquier análisis de creación de masa monetaria e inflación muestra que el efecto es evidente y que siempre se salda con una crisis financiera, mayor inflación y mayor desempleo. El “efecto placebo”, la ilusión de crecimiento que crea a corto plazo el gas de la risa monetario, salta con una crisis mayor en poco tiempo.

Lo que los inflacionistas socialistas de la MMT olvidan -a sabiendas- es la saturación de deuda y el impacto de la continuada creación de dinero en la velocidad del mismo -que mide la actividad económica-.

Crear dinero para subvencionar a estados hipertrofiados o perpetuar la mala asignación de capital de los agentes privados es lo mismo. Una unidad adicional de endeudamiento no genera un crecimiento del PIB nominal suficiente para reducir la acumulación de deuda, aunque se monetice el stock, porque el flujo -aumento de cantidad de dinero a crear necesario para cubrir gastos crecientes no cubiertos por actividad real- se dispara, creando el siguiente shock con mayor virulencia.

Porque el efecto de saturación y la manipulación de la asignación de capital en la economía favoreciendo a sectores endeudados desploma la actividad económica, al aumentar la represión financiera y la presión fiscal a familias y empresas. Es falso que la inflación se cree porque las empresas quieren “forrarse” cuando el gobierno imprime dinero. Los insumos se disparan, la presión fiscal aumenta, los ciclos expansivos son más cortos y los márgenes son más débiles.

Los tipos de interés no están bajos porque el mercado lo considere, sino por la intervención constante de los bancos centrales. Por eso, ante tipos ultra bajos, la inversión productiva global no está creciendo en términos reales.

El déficit acumulado son mayores impuestos después. Las preferencias de los consumidores, ante la represión financiera, no mejoran porque gaste el Estado. Solo genera mayor sobrecapacidad. Los nuevos monetaristas olvidan que su recomendación es precisamente lo que ha llevado a Brasil y a China a la sobrecapacidad industrial del 27% y el 38%. Y no son poblaciones con problemas demográficos

Si esperamos que la ralentización china la compensen las políticas de demanda del resto del mundo, estamos abocados a cometer el mismo error que China y el desastre de 2008.

No es que haya baja inflación y bajo crecimiento por falta de inversión, es que se dan bajos precios por saturación de oferta, y la ‘zombificación’ - gracias a los tipos bajos- de industrias excedentarias.

Pues ahora, lo último que me faltaba leer es que no hay un problema de sobrecapacidad (vean sector puertos, automóviles, eléctrico, etc). Lean este informe de McKinsey 'Profitability in a world of overcapacity'.

No es que haya bajo crecimiento por falta de gasto público, que se encuentra a máximos de los últimos 50 años a nivel global, sino por el ataque al consumidor a través de impuestos para sufragar ese dispendio y el asalto al ahorrador que supone la represión financiera -devaluar y bajar tipos-.

Asumir que la demanda se incentiva desde el gasto cuando hemos superado el umbral de saturación de deuda es simplemente un brindis al sol. Es decir “como ha fallado, repetir pero a lo bruto”.

Según el Banco Mundial y la ONU, las necesidades totales de infraestructuras y educación a 2030 suman un 1-1,2% del PIB global. Y quieren gastar cada año más que las necesidades (optimistas) de 15 años. Esa enorme expansión fiscal no compensa la diferencia entre el crecimiento histórico global y el actual. Ni siquiera si asumimos multiplicadores del gasto que hoy en día están más que desacreditados visto en estudios del Nobel Angus Deaton entre otros. El multiplicador del gasto público que usan muchos teóricos no se ha dado en ningún país desde al menos 1996. Son matemáticas.

Regar de dinero “nuevo” al sector público olvidando déficits y esterilizaciones, monetizando todo lo que se crea o el QE Popular es la misma locura y tiene los mismos efectos. Supone que el banco central pierda su ya cuestionada independencia y directamente se convierta en una agencia gubernamental que imprima moneda cuando el gobierno quiera, pero ese aumento de masa monetaria no se convierta en parte del mecanismo de transmisión que llegue a todas las partes de la economía, sino que el nuevo dinero solo sea para el gobierno para financiar un “Banco Público de Inversiones”.

No es que haya bajo crecimiento por falta de gasto público sino por el ataque al consumidor a través de impuestos para sufragar ese dispendio

El error de los monetaristas socialistas del QE Popular es que parte de la base, correcta, de que la expansión monetaria como la conocemos hoy no funciona, pero en vez de entender que imprimir moneda es simplemente una transferencia injusta de renta de los ahorradores y eficientes a los endeudados, parte de que el QE no es el problema, sino el mecanismo de reparto del “gas de la risa monetario”.

El primer problema es evidente. El Banco Central crearía dinero que se utilizaría para elefantes blancos, proyectos tipo Plan E y ciudad del circo, y, al contar el banco público de inversiones con financiación ilimitada, el riesgo de irresponsabilidad en el gasto es claro. Y es un evidente desplazamiento de incentivos al malgasto.

El segundo problema es que las deudas crecientes del banco público de inversiones utilizadas en proyectos sin rentabilidad, y por lo tanto, sus potenciales pérdidas, se cubren sea como sea con impuestos, ya que el capital de dicho banco lo pone el Estado.

El tercer problema es que la inflación creada por esos proyectos la sufre el ciudadano que no se beneficia de esa expansión de gasto “ilimitada”. Subidas de impuestos, mayor coste de vida y, sobre todo, destrucción de una gran parte del tejido empresarial porque el Estado acapara con aún mayor crédito privilegiado mayores sectores de la economía. Pensar que esa inflación se traslada a mayores sueldos es una falacia que se demuestra en la historia. Siempre se ha visto que los salarios reales caen a mínimos (suben mucho menos que la inflación).

Subidas de impuestos, mayor coste de vida y, sobre todo, destrucción de una gran parte del tejido empresarial que pasa a ser acaparado por el Estado -que es el verdadero objetivo-. Y se culpa a los comerciantes de las subidas de precios y la escasez.

Aumentar la masa monetaria más que el crecimiento histórico del PIB nominal siempre crea unos enormes desequilibrios que saltan en una gran crisis

El cuarto problema de esta política es que, como hemos comentado, se ha hecho muchas veces en el pasado. Es el modelo que hundió a la revolución francesa con los Assignats, el argentino de Fernández de Kirchner y su ministro Kiciloff disfrazado con términos nuevos, un modelo que solo ha creado exceso de inflación y estanflación. Es el modelo chino que cada día nos da más sustos y es el error llevado a cabo por Brasil. Pensar que el Estado puede decidir la cantidad de dinero y gastarlo en lo que quiera sin consecuencias sobre el resto.

El problema, al final, siempre es el mismo, los aristócratas del gasto público, que jamás han creado una empresa ni contratado a nadie con sus ahorros y esfuerzo, siempre piensan que interviniendo sobre la creación de dinero y la economía van a salvarlo todo.

¿Lo saben? Les da igual, porque para ellos Estado es infalible y se le excusa todo. Defender la idea diciendo que “es diferente”. El socialismo tiene un historial de fracasos tan brutal que solo un grupo de pseudointelectuales puede ignorarlo y decir que ellos lo van a hacer distinto.

Al final, la lógica siempre prevalece. Aumentar la masa monetaria más que el crecimiento histórico del PIB nominal siempre crea unos enormes desequilibrios que saltan en una gran crisis, sea estatal, bancaria, o de exceso de inflación. Los que delimitan sector público y sector financiero como antagónicos simplemente mienten. Son brazos de un mismo tronco.

La Teoría Moderna Monetaria no es ninguna novedad. Es la búsqueda de la burbuja -en esta caso estatal- a toda costa financiada a expensas de todos

El desarrollo, necesario, se debe hacer, pero no incentivando el sobreendeudamiento, sea privado o público. Y eso es lo que hace el monetarismo socialista, a expensas de nuestros nietos. Se puede hacer sin coste fiscal acudiendo a la lógica. Mejorando la renta disponible y poniendo incentivos al sector privado para acometer inversiones con retorno real, como decía Keynes, al que no leen para ahorrar, solo para gastar. Keynes hablaba de invertir el excedente del ahorro público en proyectos con rentabilidad real que pagasen la deuda contraída a medio plazo, no de perpetuar el endeudamiento de un sector público deficitario crónico.

La “Teoría Moderna Monetaria” no es ninguna novedad. Es la búsqueda de la burbuja -en esta caso estatal- a toda costa financiada a expensas de todos. Luego les echan la culpa a los norteamericanos, a Merkel o a los mercados. Y a correr.


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Y Rajoy se abrochó el botón

Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 15 Febrero 2016

Anteayer, cuando Pdr Snchz, encargado por el Rey de formar Gobierno tras la sorprendente renuncia de Rajoy, hizo amago de tenderle la mano, Rajoy le miró de soslayo… y se abrochó el botón de la chaqueta. La imagen se ha convertido en la síntesis visual, conceptual y memecrática de un desencuentro que, por ambas partes, fue una tomadura de pelo a los ciudadanos, que, en su gran mayoría (70%) no quieren volver a las urnas sino que los partidos –sobre todo, PSOE y C's- pacten un nuevo gobierno. Pero fue también algo más: un carboncillo que se toma por óleo, el daguerrotipo fastidioso de un tipo fastidiado que está dispuesto a fastidiarnos a todos.

El desprecio estético de Rajoy hubiera sido justo como respuesta a los desprecios políticos y personales de Snchz de no haber sucedido dos cosas desde las elecciones: que él rechazara ir a la investidura después de haberla reclamado durante un mes y que, tras su rechazo, Snchz aceptara el reto. Si al candidato Rajoy le hubiera "hecho la cobra" Snchz, hubiera quedado mal el socialista, pero al ser Snchz el despreciado por Rajoy, el que ha quedado mal es el presidente en funciones. La prueba de que lo hizo aposta y luego se ha arrepentido es que sus publicistas han insistido en que antes y durante la entrevista "se estrecharon la mano con toda cordialidad". ¡A otro perro con ese hueso! ¿Cómo van a estrecharse la mano cordialmente en privado los que son incapaces de fingir en público?

Antes del "desencuentro de la cobra", PSOE y PP habían producido dos propuestas, una de cincuenta folios y otra de veinte, que han pasado inadvertidas pese a su importancia, porque prácticamente asumían la mayor parte del programa económico de Podemos: renegociar el déficit con la UE (lo que ha hecho Rajoy cada año de Gobierno, para incumplirlo siempre) y relajar el rigor presupuestario. Esto de encomendarse a las musarañas, a mi juicio, quiere decir que Rajoy renuncia a gobernar y a que otros gobiernen y, al abrocharse el botón, inauguraba la campaña de las próximas generales, que se desarrollarán entre dos mensajes: "lo hemos intentado" por parte de PSOE, Podemos y Ciudadanos, aunque salvo Rivera, empeñado en que "imposible is nothing", nadie ha intentado seriamente un pacto de Gobierno que evite nuevas elecciones y cierre el paso al Frente Popular Separatista.

El botón de hace doce días
El pasado dos de Febrero, sólo diez días antes del "desencuentro de la cobra", Carmelo Jordá comentaba así esta imagen, la foto de la semana:

"Miren la imagen que acompaña esta columna, fíjense cuidadosamente en la escena que refleja: una serie de personas alrededor de un hombre, un poco empequeñecidas de hecho ante la posición prominente de aquél, que destaca tanto por su ubicación central como por su tamaño (…)

Con más o menos entusiasmo, todos los de la imagen aplauden, como si se pasase lista, que es obvio que se pasa, y los primeros que lo hacemos somos los periodistas. Todos aplauden, digo, menos el personaje central, cuya actitud parece traslucir no sólo que recibe satisfecho la ovación, sino –fíjense, miren bien- que considera que la merece, que están muy bien esos aplausos, que se los ha ganado y, si me apuran, que un poco cortos se están quedando. (…)

"Es el mal que está acabando con el PP: una estructura piramidal que genera lealtades perrunas y en cuyo vértice superior está un político tan alejado de la realidad como de Marte, entre otras razones porque para él la realidad del día a día está llena de palmeros que le van a aplaudir diga lo que diga, haga lo que haga, aunque les lleve como les está llevando a un matadero en el que los unos entrarán aplaudiendo y él, abrochándose la chaqueta fatuo, convencido de que, tal y como le dice Arriola, es el mejor."

Cuando Aznar apretó el botón
No es que Mariano haya inventado el despotismo en el PP. De hecho, su liderazgo fue fruto del dedazo aznarí. Luego, ha sido Mariano el que, gracias a la mano que le echaron Rita, Camps y Arenas en 2008, impuso su propio dedo para acabar con el partido de Aznar. Tampoco Rajoy, aunque se haya negado tajantemente a combatirla, ha inventado la corrupción, que en la segunda legislatura de Aznar sembró las primeras minas que siguen explotando. Simplemente, la aprovechó para sustituir el gregarismo nacido con las victorias de Aznar por el servilismo que, cargo mediante, perdona las derrotas de Rajoy. Pero al leer a Carmelo Jordá recordé el epílogo de mi libro Con Aznar y contra Aznar, dedicado a la Boda del Escorial, donde, del Rey abajo, describía el cortejo del obsceno espectáculo, tumba ética y estética de lo que el PP quiso ser durante una década larga, de 1990 a 2002:

"(…) las presidentas del Congreso y el Senado, nombradas por él; los presidentes del Supremo y el Constitucional, designados por él; los presidentes del todas las comunidades autónomas del PP, escogidos por él; los ministros todos de sus gobiernos, hechura suya; los directores de los medios de comunicación oficiales y oficiosos, puestos por él, y los eventualmente adictos o habitualmente considerados en que él relativamente confía; los presidentes de las grandes empresas, por él colocados; los grandes banqueros, por él admitidos; los cantantes y hasta algún escritor de su predilección, por él distinguidos; y, en fin, el interminable friso de celebridades medianejas y medianeras, que acompañan siempre al Poder como el brillo al oropel" (…) "El mejor Presidente del Gobierno en muchas décadas tiene también su punto flaco, como todo el mundo. Sólo que, por respeto a lo que quería significar, ayer lo ocultaba y hoy lo exhibe."

Frente a la inmensa corrupción del PSOE felipista, el PP de Aznar era lo único que teníamos y por eso lo apoyamos. Demasiado. Frente a la traición de ZP a la Nación, empezando por las víctimas de la ETA, el PP de Rajoy era lo único que –hasta el nacimiento de Ciudadanos y UPyD- había, por eso seguimos apoyándolo, pese a todos los zigzagueos que he recogido en Los años perdidos de Mariano Rajoy. Pero desde que en 2008 Rajoy se abrochó el botón del chaquetón Stefano Russini y mandó a "los liberales al partido liberal y a los conservadores al partido conservador", no hubo lugar al equívoco ni a la esperanza. Anteayer, Maroto pidió "una purga, caiga quien caiga, contra los que se llenaban los bolsillos mientras otros nos jugábamos el tipo." ¡Ay, Maroto! Más se lo había jugado San Gil y la echasteis gracias a los "bolsillos llenos" de Valencia. ¿Cómo va a caer Rita si la afora Rajoy? Para que él no caiga, habéis hecho caer –a la fosa- al PP.

El PP asume el programa económico podemita
Sabemos que leer programas y propuestas electorales es un deporte profundamente impopular entre los españoles. También es lógico que los que prefieren olvidar la traición de Rajoy al programa electoral del PP en su totalidad, desde los impuestos a la Justicia, pasando por los etarras y los separatistas catalanes, prefieran no saber lo que propone o lo que promete. Sin embargo, recomiendo a los que se niegan a confundir dichos y hechos la lectura del informe publicado este sábado en Libre Mercado sobre el programa económico de ese Gobierno que Rajoy insiste en presidir, aunque sin pasar por el engorroso trámite de ser votado en Cortes por suficientes diputados.

No hay en él nada que no pueda ser asumido por Podemos y la facción radical del PSOE, aunque la parte moderada, si la hay, jamás lo aceptaría. Es un canto al gasto público, al descontrol presupuestario y a la tolerancia del déficit. Es una oda a la presión fiscal presente y futura. Es socialismo a chorros, demagogia a cántaros y un ejercicio de amnesia sonrojante. ¡Llega a proponer un fondo para compensar el déficit energético! ¿Y qué hacemos con Abengoa? ¿Despedirán a los asociados de Montoro y a los sociatas desalados? ¿No era ese el Fondo de compensación energético para las energías renovables y siempre renovadas de la corrupción política? Malo es tener que pagar a los políticos que nos roban para los empresarios que les repagan, pero el PP, desde Fraga, siempre estuvo contra la doble ventanilla administrativa. Desde que Rajoy se abrocha electoralmente el botón, ni eso.


 


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