AGLI Recortes de Prensa   Martes 23  Febrero  2016

No son errores de redacción
Juan Ramón Rallo Libertad Digital 23 Febrero 2016

Podemos ha atribuido a un "error de redacción" la exigencia de que ciertas responsabilidades clave dentro del organigrama del Estado sean "nombradas atendiendo a criterios de mérito, capacidad y compromiso con el proyecto de cambio que deberán liderar". El escándalo ha estallado especialmente por el compromiso ideológico que se les exigía a las más altas instancias de la jerarquía judicial (por ejemplo, a los miembros del Tribunal Constitucional, vocales del Consejo General del Poder Judicial o al Fiscal General del Estado), pero en realidad abarcaba muchos más puestos dentro de la burocracia estatal: a saber, y sin ánimo de ser exhaustivo, el presidente del Consejo Económico y Social; el gobernador, subgobernador, seis consejeros y el secretario general del Banco de España; el presidente de la CNMV; el presidente de la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia; el director general de la Policía; el director general de la Guardia Civil; el comisario jefe de la UDEF; el director del CNI, el jefe del Estado Mayor de la Defensa; el director del CIS; el director del Centro de Estudios Políticos y Constitucionales; el director del Instituto de Estudios Fiscales; el presidente del Consejo de Radio Televisión Española; el director de Radio Televisión Española; o el presidente del Consejo de Estado.

Pese a las disculpas de la formación morada, resulta harto dudoso que estemos ante un simple error de redacción. Primero porque, en el documento original, la exigencia de "compromiso ideológico" aparecía en dos ocasiones y, de manera muy insistente, en el siguiente párrafo: "En todo caso, la elección deberá producirse por consenso bajo la lógica de que los equipos de gobierno estarán necesariamente compuestos por personas capaces, con diferentes sensibilidades políticas, pero comprometidas con el programa del Gobierno del Cambio". El extraño "error de redacción" podría haberse dado en una ocasión; mucho más inverosímil es que se dé una segunda vez y dedicando un párrafo entero a explicitar que, por encima de los consensos políticos, prima la lealtad ideológica al "Gobierno del Cambio".

Segundo porque, además, en la versión enmendada de su propuesta, Podemos no rectifica, sino que sólo nos indica que tendrá que esperar hasta reformar la constitución para poder controlar ideológicamente a los cargos clave del Estado:

En todo caso, mientras no sea posible modificar la Constitución española, la elección de los equipos de gobierno deberá producirse por consenso entre las fuerzas políticas que integran el gobierno. Los equipos de gobierno estarán necesariamente compuestos por personas capaces y con diferentes sensibilidades políticas. En tanto no se proceda al cambio constitucional, la elección de los responsables de las altas instituciones que hoy recaen en manos del Gobierno o del Parlamento precisadas de mayor independencia (Fiscal General del Estado, Fiscal Especial Anticorrupción, miembros del Tribunal Constitucional, etcétera) se llevará a cabo con criterios reforzados de consenso.

No hay de qué sorprenderse. Podemos ha manifestado en numerosas ocasiones que su proyecto político pretende alumbrar un cambio de régimen político. Y, para ello, le resulta imprescindible controlar no sólo La Moncloa, sino toda la restante burocracia estatal: tanto la que ejecuta las órdenes del gobierno (Administración) como la que está legitimada para interpretar e incluso suspender tales órdenes (poder judicial). Si la burocracia no es leal al gobierno (o incluso se opone frontalmente al mismo), éste carece de una capacidad efectiva para imponer sus designios a la sociedad. ¿Se imaginan un general al que se le insubordinan los soldados o los mandos intermedios? Motín a bordo. En tal escenario, acaso el gobierno de Podemos pudiera aprobar nuevas normas que se publicaran en el BOE y que fuera formalmente respetadas, pero la maquinaria burocrática encargada de implementarlas y supervisarlas (jueces, policía, profesores, interventores, etc.) podría abortar su espíritu a la hora de la verdad.

Lenin entendió muy bien este asuntó y, por eso, desde un inicio tomó control de la burocracia rusa:
Hemos hecho lo que ningún otro Estado ha hecho para luchar contra la burocracia. Hemos destruido desde sus mismas bases lo que sólo era un aparato burocrático de opresión burguesa, algo que sigue siendo incluso en las repúblicas burguesas más libres. Tomen, por ejemplo, el caso de los tribunales. Aquí la tarea fue sencilla: no tuvimos que crear un nuevo aparato, ya que cualquier persona puede actuar como juez tan sólo basándose en el sentido de justicia revolucionario de las clases trabajadoras. Es verdad que todavía no hemos completado nuestro trabajo en este apartado, pero en gran medida sí hemos transformado los tribunales en aquello que debían ser.

Cualquiera que quiera provocar un cambio social desde el Estado —y Podemos desde luego lo quiere— necesita controlar la burocracia y hacer que los burócratas se alineen con sus objetivos. ¿Y cómo lograr el control sobre la burocracia estatal? Una forma es la que aparece en el documento de Podemos: controlar colocando a miembros del partido en los puestos más altos del organigrama administrativo. Pero este enfoque top-down no es verdaderamente eficaz porque los costes de supervisión y verificación de cumplimiento son enormes en una burocracia de varios millones de personas. Lo que se necesita es fomentar el acatamiento voluntario de las órdenes gubernamentales generando lealtad ideológica y legitimidad política entre quienes los funcionarios.

Así, la otra vía, mucho más eficaz, que es la que verdaderamente terminará utilizando Podemos sin crítica alguna por la mayor parte de la población española, es multiplicar las contrataciones de personal público, aprovechando la ventana de oportunidad para infiltrar a un elevado porcentaje de funcionarios afines a la ideología del partido (cooptación). Una vez Podemos consiga un peso significativo de funcionarios leales dentro de la administración, sólo necesitará promocionarlos a posiciones intermedias clave para controlar desde abajo la burocracia.

Por eso, la voluntad de comprometer ideológicamente a los funcionarios no es un error de redacción: es parte indisociable de un proyecto de cambio de régimen político como el que, según ellos mismos han confesado, pretende alumbrar Podemos.

Colau, casta y chusma
Pablo Planas Libertad Digital 23 Febrero 2016

Parapetada tras su club de fans, Ada Colau está en el postureo de los poemas guarros, la república de salón y el amejoramiento de los fueros de okupas, manteros, lateros y proxenetas. A los primeros, les paga la luz. A los demás, la licencia para campar a sus anchas. Los vecinos del Raval se quejan del mercadeo sexual a plena luz. Los de la Barceloneta, de que los turistas siguen orinando en el balcón y dicen que llueve. Los de Barcelona en general, de las trabas municipales contra cualquier actividad que no sea ilegal.

Colau no ha hecho nada pero muchas cosas han cambiado en Barcelona. Los "okupas" son ciudadanos de primera, alta sociedad, gentes de creciente prestigio en plan "usted no sabe con quién está hablando, yo soy registrador de la propiedad". Igual sucede con los "emprendedores" de la calle, que hacen lo que hacen porque la sociedad es injusta y es más triste trincar que trapichear, un poco de comprensión por favor, barato, barato. Para esa pícara legión, Colau es Santa Ada, mamacita jefa. Ni en sueños se hubieran imaginado una ciudad tan "friendly" para los sinpas de sin pagar, no de sin papeles.

En los barrios altos se celebra que la alcaldesa retire el busto de Juan Carlos del salón de plenos, invite a sus amigas a recitar marranadas, visite a las clarisas pero se cisque en el obispo y mande a su tucumano Pisarello, el cerebro en la sombra, a revisar el callejero, como en Madrid. En los barrios de siempre, Colau es sinónimo de decepción. Sí, irrita a la derechona, mosquea a los separatistas y es como la protagonista de un culebrón titulado "Ahora mandamos nosotros", pero ya no va en Metro.

Su punto fuerte es gestionar emociones, no el día a día de la segunda administración municipal de España. La huelga de los trabajadores de los Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) es la prueba de cargo. El suburbano ya le pilla muy lejos. De hecho nunca fue su medio de locomoción preferido. Ni tampoco el autobús. Ir en Metro es ahora lo que el precio de los garbanzos en tiempos de Fraga, un tópico relativo a la cercanía de los pijos con los pringaos, de la empatía de la casta con la chusma. Colau va en Metro, qué enrollada. Falso. Va en coche con chófer, perspectiva desde la que la huelga de los trabajadores de TMB le parece "legítima, pero desproporcionada" en pleno congreso de los teléfonos móviles. Como patrona y encargada, la alcaldesa es partidaria de la disciplina inglesa contra los curritos. De entrada, ha filtrado que son unos bienpagaos que no pegan brote. Poca broma con Colau. Sin complejos, no como la derecha.

Los referéndums del señor Cameron
Cristina Losada Libertad Digital 23 Febrero 2016

Leí, ya no recuerdo donde, que la rapidez con que David Cameron tomaba decisiones era causa de inquietud en su círculo de asesores. Ahora quizá sea el propio Cameron el que esté inquieto por las consecuencias de una decisión suya. Y es que el referéndum que ha convocado sobre la pertenencia del Reino Unido a la UE no sólo puede conducir a una complicada y perjudicial salida británica del mercado común europeo. También puede significar el fin de su propia carrera política. Sin duda, ese no sería el efecto más perjudicial de que perdiera la consulta de junio, pero es una indicación más de que no tuvo en cuenta algo que un conservador debería conocer: la advertencia sobre las consecuencias imprevistas.

A estas alturas, al muy conservador Cameron lo han de venerar, además de los independentistas catalanes, todos los que son partidarios de celebrar prácticamente un referéndum cada día. Esto es, todos aquellos que propugnan la "democracia directa" frente, porque la ponen enfrente, a la democracia representativa; y abogan por el referéndum no como un procedimiento para refrendar o rechazar decisiones previamente negociadas entre los representantes políticos, sino como un procedimiento para gobernar. Uno que suele presentarse con la vitola democrática de "darle la palabra al pueblo" para generar una falsa oposición con la democracia que reputan secuestrada por los políticos.

Seguro que Cameron no figura entre los que desprecian la democracia representativa, pero ha echado mano del recurso al referéndum para quitar de en medio asuntos complejos. En lugar de sentarse a negociar con los nacionalistas escoceses sobre la ampliación de la autonomía, a fin de ahorrarse un largo y difícil proceso que le hubiera costado parte de su capital político, optó por reducirlo al binario Sí y No. Aquello salió por los pelos, porque el descontento de todo tipo se aglutinó alrededor de la opción independentista. Pero el resultado, como era predecible, tampoco cerró el contencioso. Los nacionalistas escoceses no renuncian a volver a plantear un referéndum. Es más, lo reclamarán si la consulta sobre la pertenencia a la UE sale favorable a irse.

Cuando se usa como atajo, el referéndum tiende a abrir una dinámica de "neverendum". Lejos de resolver de un plumazo el problema o el conflicto, aboca a ir de un referéndum a otro. Con un límite, sí, en el caso de los separatistas, pues querrán un neverendum hasta que dé el resultado que desean y ninguna consulta más después. Pero aún hay otro rasgo negativo de esa dinámica referendaria: permite que se utilice el referéndum como herramienta de presión. Esa es exactamente la idea de los euroescépticos del partido de Cameron: votemos no a la UE, consigamos entonces más cesiones y volvamos a votar. El cuento de nunca acabar, y el cuento de que votar por la ruptura, en realidad, no conduce a una ruptura, sino a una mejor posición para negociar. Un espejismo similar al que ha alimentado el voto independentista en Cataluña.

Cameron ligó su reelección a la convocatoria del referéndum sobre la UE para contentar a una base electoral euroescéptica y lidiar a los euroescépticos de su partido. Ahora, sus euroescépticos ya hacen campaña por romper con la Unión y alguno, como el alcalde de Londres, la hace también para sucederle en el liderazgo. Así, exagerando un tanto, el destino de la UE y del Reino Unido ha venido a depender de la pelea entre David Cameron y Boris Johnson, que se conocieron en Eton y rivalizan desde entonces. Y pelea no es metáfora. Hace poco, los dos acabaron luchando en el suelo de Downing Street por unos papeles. Los dos dicen que ganaron. Pero el referéndum de junio sólo lo puede perder Cameron. Un genio.

La corrupción desangra al PP
'Acabemos con esta pesadilla que demasiado nos está costando'
Rajoy pierde el favor de sus propios electores según una encuesta y el partido se rebela contra su "serenidad" a la hora de abordar la oleada de corrupción que ahoga al partido.
Rafael Núñez Huesca  www.gaceta.es 23 Febrero 2016

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo, portavoz oficioso del Gobierno desde el pasado 20D, está empezando a virar el discurso: unas elecciones anticipadas no serían “ninguna tragedia”. Margallo ha reiterado, eso sí, que su opción y la de su partido es la llamada gran coalición: PP, PSOE y Ciudadanos.

Rajoy ya le confesó al Premier británico en Bruselas que veía elecciones en el horizonte. Y ya en España advirtió, a los de dentro y a los de fuera del PP, que su intención es “volver a presentarme”. El actual presidente en funciones buscaría así acabar con el debate sucesorio, cada vez más presente en el partido, y bloquear cualquier tipo de renovación.

De cumplirse los planes de Rajoy, el PP no celebraría congreso alguno antes de los comicios, algo que llevan reclamando cada vez más voces en el partido, y no precisamente irrelevantes: desde el presidente honorífico José María Aznar a la actual presidenta de la Comunidad de Madrid y valor en alza dentro de la formación Cristina Cifuentes, hasta la portavoz del PP en el Ayuntamiento de Madrid y su mano derecha, Esperanza Aguirre e Íñigo Henríquez de Luna respectivamente.

En Baleares ya se celebraron con éxito unas elecciones primarias, y en el destruido PP valenciano reclaman la misma herramienta de regeneración: un militante, un voto. Sólo así, dicen, se puede recuperar la confianza de la ciudadanía. Transparencia total.

Hartazgo con la directiva
La Junta Directiva del PP de Cantabria del pasado mes de enero rompió el silencio y exigió, por primera vez, y en presencia del vicesecretario Javier Maroto, “cambios profundos” y un congreso libre, democrático y transparente. El exalcalde de Vitoria reconoció que él era igualmente partidario de celebrar un congreso sin compromisarios y en el que cada militante pueda emitir su propio voto.

Pocas semanas después del bochorno de Santander, Maroto pidió "una purga” en el partido y “limpiar” el partido “caiga quien caiga".

Hace dos días, y en presencia de Mariano Rajoy, le tocaba el turno al presidente del PP de Vizcaya Antón Damborenea, que se despachaba son inusual rotundidad sobre el asunto: "Estamos hasta los cojones de leer sobre gente del PP pringada (de corrupción)”. Damborenea pidió a Rajoy que exija a los vinculados con estos casos su "responsabilidad por el daño causado". Al presidente, a juzgar por su respuesta, no debió sentarle demasiado bien la sugerencia del vizcaíno: replicó a quienes están "hasta los cojones" de la corrupción que se imaginen "hasta dónde estoy yo".

“Acabemos con esta pesadilla”
Y a las pocas horas de conocerse la detención del número dos de Rita Barberá Alfonso Grau, Pablo Casado habló en la misma línea que los populares vascos, aunque de manera algo más retórica, con indignación para muchos calculada: "Estamos hasta las narices, indignados y exigimos la máxima contundencia". El vicesecretario de comunicación ha dicho sentirse "directamente perjudicado" por los casos que afectan al PP, siendo como es el portavoz de la organización y teniendo entre sus obligaciones la de "salvaguardar" su "buen nombre".

Casado ha pedido acabar “con esta pesadilla que demasiado nos está costando”. Rajoy ha hablado después para pedir “huir de la histeria”. En mitad de la mayor crisis del partido en sus casi cuatro décadas de existencia, Rajoy se ha limitado a pedir “serenidad” y tomar “en frío” las decisiones que haya que tomar. La inclusión de Juan Carlos Vera en la Gestora del PP de Madrid, que estaría directamente implicado en la trama Gürtel según el diario de Eduardo Inda, debe suponer uno de los ejemplo de serenidad que reclama Rajoy. Así lo ha aprobado el Comité Ejecutivo Nacional del Partido Popular hace unas horas.

Y mientras tanto, el mundo sigue girando y los partidos españoles siguen reuniéndose para formar Gobierno. Y Rivera, el único socio potencial de los populares, ha vuelto mostrar su frustración con la situación del partido: “Rajoy y su partido, con esto que estamos viendo, no puede sumarse a una segunda transición democrática. No pienso contar con un partido político para gobernar que es incapaz de limpiar».
Rajoy pierde el favor de sus propios electores

Según una encuesta de EL MUNDO el 48% de los votantes del PP el pasado 20D considera que el Rajoy debería dar un paso atrás y renunciar a ser otra vez candidato (la opinión sube hasta el 75% si se tiene en cuenta la opinión de todos los electores).

Además, casi cuatro de cada diez de sus propios electores (el 37,9%) son de la opinión de que Rajoy “debería dimitir por los casos de corrupción”.

Por qué el Estado Islámico sigue siendo una amenaza global
EDITORIAL Libertad Digital 23 Febrero 2016

Como hemos explicado en Libertad Digital, la organización terrorista islamista liderada por el autoproclamado califa Abubaker al Bagdadi está atravesando serios problemas financieros. Los ataques aéreos de la coalición internacional liderada por EEUU, los controles cada vez más exhaustivos para evitar la llegada a Oriente Medio de yihadistas occidentales y la necesidad de combatir en numerosos frentes las ofensivas de los Ejércitos de la zona y sus aliados, ha debilitado seriamente a un grupo terrorista que nació con vocación estatal. Ahora bien, como cualquier organización terrorista que lucha por su supervivencia, el Estado Islámico es tal vez hoy más peligroso que nunca.

La prueba más reciente de que el grupo islamista conserva una considerable capacidad operativa la hemos tenido este pasado fin de semana, con la oleada de atentados perpetrada por el Estado Islámico en la capital siria y en Homs, la tercera ciudad del país. La masacre terrorista, que ha dejado casi dos centenares de víctimas mortales y un número mayor de heridos entre la población chií, ha puesto de manifiesto la voluntad de los terroristas de hacer ver a sus fieles que su tiempo aún no ha terminado y que piensan seguir siendo un actor determinante en la guerra de Siria.

Precisamente EEUU y Rusia han pactado con las partes un alto el fuego que entrará en vigor este mismo viernes, cuyo respaldo por los rebeldes y el dictador sirio está todavía por ver. En este avispero en el que se ha convertido el conflicto sirio, donde se dirime una batalla de fondo por el liderazgo de la región entre Irán y Rusia por un lado y EEUU con Arabia Saudí por otro, con el turco Erdogan buscando también su lugar en el tablero, la presencia activa de un grupo terrorista como el Estado Islámico puede convertirse en un catalizador de las hostilidades con consecuencias imprevisibles. Precisamente Bashar al Asad apuntaba este pasado fin de semana, en una entrevista concedida a un diario español, al presunto apoyo de Turquía y las naciones suníes al Estado Islámico como una de las principales amenazas que su país está dispuesto a combatir.

Pero el Estado Islámico no sólo es todavía capaz de golpear a la población civil como hecho por desgracia este pasado fin de semana en el corazón de Siria. La presencia de lobos solitarios en suelo occidental, su posesión de armamento crítico, como temen todos los servicios de Inteligencia, y la necesidad de reivindicar con atentados masivos su preponderancia entre el terrorismo islamista en los momentos más bajos de la organización, son elementos de peso suficiente para seguir considerando al Estado Islámico como la principal amenaza a escala global.

Siria, Irán y el ministro Margallo en funciones
Rafael L. Bardají Libertad Digital 23 Febrero 2016

Al ministro español de exteriores en funciones hay que reconocerle que, a tenor de sus numerosas declaraciones, debe saber mucho del problema catalán así como de la amenaza que representa Podemos en el gobierno. Lo que es más dudoso es que ese conocimiento se euros re al que tiene sobre el Oriente Medio. A sus decisiones, por ejemplo, de abrir un consulado en Gaza, interlocutor oficial ante el gobierno de Hamas, un grupo terrorista según la UE y el Departamento de Estado americano, o sus comentarios sobre una posible victoria electoral del actual PM Netanyahu como un auténtico desastre para la comunidad internacional, ahora se suma el elogio que le hace el brutal carnicero de Damasco, Bahser el Assad, por su posición de que él, el Assad, debe continuar al frente de Siria.

Es verdad que Garcia-Margallo ha matizado su postura, supongo que para no recibir una reprimenda de nuestros socios comunitarios. Y ha dicho que para España el Assad debe ser parte de la solución, lo que no significa que se apoye su continuidad en el cargo. ¿Pero es esto posible?

Recordemos algunos datos que complican y mucho esta postura que quiere ver en el Assad la solución y no el problema: según el reciente informe de la ONG Syrian Network for Human Rights, cerca del 12% de la población siria ha sido víctima directa de la guerra civil y la mitad de la población se encuentra hoy desplazada dentro y fuera de aquel país. Esto es, las bajas mortales ascienden desde 2011 hasta la fecha a 470 mil, de las cuales 70 mil son muertes indirectas (heridos a los que no se ha podido tratar por carencias hospitalarias). 1'8 millones serían los heridos en la guerra.

Para que nos hagamos una idea más exactas si cabe: el 75% de las bajas es responsabilidad de las fuerzas gubernamentales del El Assad, cifra que se eleva por encima del 90% cuando hablamos de bajas civiles o no combatientes. Por ejemplo, el año pasado se contabilizaron 21 mil muertos en Syria, el régimen fue responsable de 15.748 y de ellos, la gran mayoría, 12.044 fueron civiles, incluidas mujeres y niños.

También hay que tener claro que cuando se habla de las durezas pro-gubernamentales no solo hablamos de los soldados y milicias directamente dependiente de el Assad, también incluimos al grupo terrorista libanés Hizbollah y a los voluntarios iraníes que combaten en apoyo de el Assad, así como a las fuerzas rusas que están interviniendo en la contienda desde septiembre del año pasado. Por ejemplo, los bombardeos rusos de septiembre a diciembre fueron la causa de cerca de 1000 bajas civiles, de las cuales 197 niños y 101 mujeres. Esta cifra ha aumentado con la ofensiva sobre la ciudad de Aleppo, que ha causado en las últimas semanas el desplazamiento de 59.000 civiles.

Evidentemente que el régimen de Damasco no es el único responsable del sufrimiento y la destrucción en Siria. La brutalidad del Estado Islámico posiblemente no tenga parangón. Con todo, el régimen de el Assad es el responsable directo, por ejemplo, del 97% de los fallecidos por tortura, del 95% de la muerte de médicos, así como del casi 100% de la destrucción de hospitales.

Por eso el Ministro de exteriores en funciones debería saber que hoy no hay familia en Siria que no haya sufrido un ataque, un herido, una violación, una detención ilegal, una tortura o un muerto en uno o varios de sus miembros. Y por eso todo proceso de reconciliación, ya difícil de por sí, es inviable con el principal repones ale de todo ese sufrimiento como parte determinante del proceso o de su resultado. Tan simple como eso. Si de verdad se quiere una Siria unida y en paz, el Assad tiene que irse.

La idea, por otra parte, de que el sangriento dictador sirio va a servirnos para eliminar la amenaza del Estado Islámico, es querer ignorar que si el Estado Islámico ha llegado a ser lo que es, se debe en buena parte a que el Assad así lo ha querido, dejando que se expandiera y consolidara. Sus ataques han ido esencialmente dirigidos, al igual que los rusos dicho sea de paso, a acabar con la oposición no islamista. Es más, los expertos de Interpol están convencidos de que la campaña de la coalición internacional contra el EI en Irak y en menos medida en Siria, va a provocar un aumento del nivel de amenaza terrorista en nuestro suelo a corto y medio plazo. Porque, efectivamente, la guerra en Siria tiene un frente internacional y un frente doméstico para Europa y Estados Unidos. Ahí están los ataques de París o de San Bernardino. No, el Assad no ayuda tampoco a acabar con el Estado Islámico, ni va a ayudar. Sostenerle por eso, es otra falacia.

En fin, no dejaría de pasar por un error de apreciación sobre las causas y las posibles soluciones al conflicto si no hubiera otros asuntos que ahondan en una visión errónea de toda la región. No voy a entrar en el tema israelí para que no se me acuse de ser partidario. Sólo voy a mencionar una cuestión: ¿qué diría el régimen de los ayatolahs de Teherán si el gobierno español financiará y sostuviera a un líder de la oposición secular y liberal para que pudiera criticarles a la vez que montar un partido político con los que retarles?

Obviamente la pregunta es retórica porque los dirigentes islamistas y totalitarios de la República Islámica de Irán jamás permitirían la más mínima disidencia. Y menos en televisión. Pero la cuestión pone de relieve lo que Teherán ha estado haciendo con Pablo Iglesias y Podemos y antes lo cual nuestro Ministro de asuntos exteriores, tan elocuente en temas de interior, ha callado significativamente. ¿Acaso su visión de una diplomacia mercantil le lleva a preferir el silencio ante una clara injerencia? ¿De verdad es preferible un contrato con Irán a la inestabilidad política que su régimen patrocina en España?

Estar en funciones no puede significar no dar cuenta de lo que se dice, hace o no hace. Y cuando la política exterior amenaza con una deriva peligrosa, qué menos que pedir explicaciones. No todo vale en política. Ni para la oposición ni mucho menos para el gobierno.

La OCDE y el dudoso multiplicador del gasto público
¿Es necesaria la inversión pública? Igual que la privada, si es una necesidad evidente. Si no, no es inversión, solamente gasto para “sostener el PIB”… Y ya hemos sufrido el plan E
El Confidencial 23 Febrero 2016

“Believing in a thing you see to disbelieve, all the days that slipped away are repeating” John Frusciante

La OCDE pide más inversión pública para salir del estancamiento al que se orienta la economía. ¿Cuál es el problema? Que la OCDE siempre pide más inversión pública. Tras 60 billones de dólares de deuda acumulada, un incremento del 9% de la deuda pública anual desde 2007, y un “boom” inversor en infraestructuras, las estimaciones de crecimiento se han revisado consistentemente a la baja. La muy repetida frase de que “hay un déficit de inversión pública en infraestructuras” es simplemente incorrecta (lean) como demuestra el gráfico.

De hecho, la política expansiva estatal que proponen los nuevos inflacionistas sería una decisión incorrecta ante una desaceleración liderada por caídas de los precios de las materias primas y con evidente saturación de deuda. ¿Por qué? Porque lo que estamos viviendo es un shock de exceso de oferta, que lleva a caídas de precios, no una deficiencia de demanda agregada. Lo estamos viendo en el consumo, que crece a buen ritmo. Lo que vivimos es un entorno de exceso de capacidad tras una década de optimismo inversor ante unas expectativas de crecimiento que no se han dado.

De hecho, está demostrado que en una economía abierta y con comercio globalizado con tipo de cambio flexible, la efectividad de la expansión fiscal es extremadamente limitada (lean el informe).

¿Es necesaria la inversión pública? Igual que la privada, si –como decía Lord Keynes- tiene rentabilidad real (lean “What Keynes Really Said About Deficit Spending”) y una necesidad evidente. Si no, no es inversión, solamente gasto para “sostener el PIB”… Y los que hemos sufrido los planes E, o los ciudadanos del mundo que han sido castigados con la factura de los elefantes blancos, sabemos que deja tras de sí deuda y reduce el crecimiento potencial. La sobrecapacidad se ha trasladado de los países desarrollados (media de 22%) a los emergentes (Brasil cerca de 30%) y China (más de 38%).

Leí el otro día "Un euro de déficit público es un euro más en el bolsillo de las familias". Se lo juro. Es el milagro de los panes y los peces del gasto estatal

Leí el otro día a un economista del socialismo inflacionista argumentar que "un euro de déficit público es un euro más en el bolsillo de las familias". Se lo juro. Es el milagro de los panes y los peces del gasto estatal. No, un euro adicional de déficit público es un euro y sus intereses de deuda adicional que le pasamos a nuestros hijos y nietos. No solo no es cierto que el gasto público a base de déficits incentive la economía, sino que existen estudios empíricos que demuestran su baja efectividad.

Ustedes escucharán constantemente: "si el Estado gasta, aumenta la actividad económica y se produce un efecto multiplicador" ¿no?. No. La falacia del multiplicador del gasto público se ha demostrado en muchos estudios (lean). En el historial de más de 44 países se demuestra que el efecto multiplicador es muy pobre en economías abiertas, y negativo en las altamente endeudadas. Como la española.

l estudio de Ethan Ilzetzki, Enrique Mendoza, y Carlos Vegh, “How Big (Small?) are Fiscal Mutlipliers?” analiza la historia del impacto acumulativo del gasto público en esos 44 países mostrando la bajísima efectividad de los estímulos fiscales. Pensar que, además de que la historia nos ha demostrado su ineficacia, la próxima vez “será diferente” o, como asume Podemos, que el multiplicador será mayor al creado jamás en ninguna economía, es una locura.

La idea de que el gasto público genera mayor crecimiento ignora muchos efectos adicionales, incluyendo el impacto fiscal –más impuestos- para financiar ese gasto, la utilización de la capacidad productiva y el nivel de endeudamiento del propio Estado. Todos esos efectos frenan cualquier impulso estimado. Y no debemos olvidar, como señala Robert Mulligan, que el "multiplicador keynesiano" no es una referencia base, es un máximo estimado (lean).  El Nobel Angus Deaton da nombre a lo que se llama "la paradoja Deaton" que explica que el aumento de gasto público genera en muchas ocasiones el efecto contrario al deseado (lean). Los “shocks de ingresos” –gastar más- no generan los deseados shocks de consumo. Porque los aumentos de impuestos y la incertidumbre creada por el efecto embudo en la economía real atacan la propensión marginal al consumo. Por otro lado, el crowding out, por el que los estados acumulan la mayoría del crédito disponible, afecta a las empresas y su crecimiento. Y encima no se crea más empleo por la capacidad ociosa ya existente.

En el historial de más de 44 países se demuestra que el efecto multiplicador es muy pobre en economías abiertas, y negativo en las endeudadas como España

Existen otros estudios perfectamente documentados que muestran que el efecto multiplicador del gasto público es casi inexistente en economías maduras y endeudadas. Faggio y Overman, de la London School of Economics, encontraron que “en el periodo de 1999 a 2007 (ya antes de la crisis) no se encuentra ningún efecto multiplicador en el sector constructor o servicios, y un efecto destructor mucho mayor en el sector manufacturero”, convirtiendo el exceso de empleo y gasto público en un “evidente expulsador del sector privado”.

Lean por qué el estímulo gastando no funciona aquí (Robert J Barro y por qué es un cuento matemático aquí) y aquí (Thomas Sowell)

La utilización de capacidad productiva en España, según el Ministerio de Industria, es del 77,7%, una notable mejora desde los niveles de 2010, pero significa que todavía hay un 22% aproximado de exceso de capacidad. La media de sobrecapacidad en la UE es del 20%. Asumir que el sector público tiene mejor información que el privado o los consumidores sobre dónde invertir o que es capaz de absorber el exceso de capacidad es simplemente falso. Pensar que la sobrecapacidad es un problema de “crear demanda” y no de oferta es otro error. La demanda no se “crea” por decisión de un comité.

¿Hacen falta inversiones? Sí, claro. ¿Es esa necesidad remotamente cercana a la cantidad de masa monetaria creada por los bancos centrales? Ni de lejos. ¿Se va a poder repagar la deuda incurrida si se vuelven a lanzar planes de elefantes blancos como los vistos hasta ahora? No. Y además se entorpece el crecimiento potencial y la capacidad de consumo a base de impuestos.

Pero da todo igual. Porque les dirán “esta vez es diferente” o “no se trata de gastar menos, sino de gastar mejor”. Y volverá a pagar usted

Como explicamos en varias ocasiones, las necesidades globales de infraestructura, son de unos 835.000 millones de dólares anuales según la optimista perspectiva del Banco Mundial. Aceptemos la cifra como válida. El gasto en educación global estimado necesario para 2020 sería de unos 25.000 millones de dólares más. Todo ese enorme esfuerzo adicional supone un porcentaje ínfimo del PIB global anual. Según el Banco Mundial y la ONU, un 1-1,2%. Esa “enorme” expansión fiscal no llega ni de lejos a lo que necesita gastarse para generar la inflación que quieren “porque sí” ni lo que se aumenta la masa monetaria para conseguirlo, aunque ustedes se crean –y no ocurre- que “detrás de esa inversión estatal se lanzarán las empresas a invertir mucho más”.

No va a compensar la diferencia entre el crecimiento histórico global y el actual. Tampoco compensa el efecto depresor del aumento de deuda para acometerlo (se necesitaría un multiplicador superior al jamás visto). Pero sobre todo, generará otro efecto embudo similar al que hizo el “plan de estímulo” de 2009 de la UE, donde se gastó un 3% del PIB y ni se mejoró el crecimiento, ni se solventó la crisis ni se creó empleo.

Pero da todo igual. Porque les dirán “esta vez es diferente” o “no se trata de gastar menos, sino de gastar mejor”. Y volverá a pagar usted.

El estado de bienestar se sitúa como en 2007
Tres verdades y algunas mentiras sobre el recorte del gasto público
La dura recesión ha significado un duro ajuste en los últimos años. Aun así, el Estado de bienestar todavía se sitúa en niveles de 2007, que fue el mejor año de la economía
El Confidencial 23 Febrero 2016

¿Ha tocado hueso el recorte del gasto público como consecuencia de la crisis? Habrá quien piense que sí, pero lo cierto es que España tiene hoy el mismo Estado de bienestar per cápita que en 2007, el último año de expansión económica. Primera verdad: el presunto desmantelamiento del sistema público de protección social es una falacia. España gasta hoy en políticas sociales, en términos reales y por cabeza, lo mismo que al comienzo de la crisis. O lo que es más significativo: igual porcentaje que en un año 'histórico' desde el punto de vista económico, como lo llegó a calificar el expresidente Rodríguez Zapatero cuando presentó en la Bolsa de Madrid el primer informe económico del presidente del Gobierno.

Como se sabe, 2007 fue el mejor ejercicio de la economía española en décadas. Hasta el punto de que el conjunto de las administraciones públicas llegó a registrar, incluso, un superávit fiscal equivalente a 21.620 millones (el 2% del PIB), un avance de la actividad del 4% y una tasa de paro del 8%. Por entonces, pocos se quejaban del nivel del gasto público y de que se estaba produciendo un derribo del Estado de bienestar. Ahora, sí

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¿Quiere decir esto que no ha habido recortes del gasto público? Todo lo contrario. Segunda certeza. En España, aunque pueda parecer paradójico con los párrafos anteriores, el gasto público en protección social se ha reducido en los últimos años. Y mucho. Pero no tanto como para haber atravesado los niveles de bienestar existentes inmediatamente antes de la crisis. En concreto, el gasto real por habitante se ha reducido en casi nueve puntos entre 2009 y 2014. Es decir, un ajuste severo que se explica por las insuficiencias financieras del Estado tras haberse desplomado los ingresos a causa del pinchazo de la burbuja inmobiliaria.

¿Por qué 2009 y no 2007? Pues simplemente porque el anterior Gobierno tardó lo suyo en admitir la crisis, y eso explica que durante los dos años posteriores al pinchazo del crédito el Estado continuara gastando al margen de la evolución del PIB.

Los datos proceden de un trabajo realizado para Fedea por los economistas Ángel de la Fuente, Javier Andrés y Rafael Doménech, en el que se pone de relieve lo que han significado los años más duros de la crisis (el ajuste no ha terminado) desde el punto de vista de la protección social y, en general, del gasto público

Estado de bienestar y renta

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Su tercera conclusión -la tercera certeza- es que España, desde que comenzó prácticamente el siglo, ha aumentado de forma relevante los niveles de gasto público, algo que ha permitido que, cuando han llegado las 'vacas flacas', el Estado de bienestar haya podido compensar la pérdida de rentas derivada del menor empleo y de los bajos salarios mediante la entrada en acción de los llamados estabilizadores automáticos. Según el estudio, los recortes -esos nueve puntos- han llegado después de un incremento acumulado de 23 puntos del gasto público entre 2003 y 2009. Su conclusión es que “sigue habiendo un incremento neto de unos 14 puntos entre 2003 y 2014. O una ganancia de más de un punto anual en el gasto real por habitante durante el conjunto del periodo que estamos analizando”.

¿Significa esto que el Estado es más protector que al comienzo de la crisis? O expresado de otra forma: ¿Han sido inapreciables los recortes para quienes son más dependientes del Estado protector? Tampoco es el caso.

Como sostiene el informe de Doménech, De la Fuente y Andrés, el análisis del gasto público como proporción del PIB muestra el esfuerzo fiscal de la economía en su conjunto, pero puede resultar escasamente informativo sobre la financiación de los servicios públicos, toda vez que la caída del PIB que ha tenido lugar durante la crisis (un 7,5% en términos reales entre 2008 y 2014) “tiende a aumentar el ratio de gasto”. Ahora bien, como dice el estudio, para evaluar correctamente el enorme esfuerzo realizado para mantener los servicios esenciales del Estado de bienestar a los niveles de antes de la crisis, hay que tener en cuenta que entre 2007 y 2014 la renta per cápita disminuyó un 8,8%. Por lo tanto, renta y gasto público han ido de la mano.

No quiere decir esto, sin embargo, que la reducción de gasto haya sido homogénea. Por lo tanto, otro error que se produce cuando se habla de recortes 'equilibrados'. La capacidad de prestación de los servicios públicos incluye partidas que han crecido por motivos variados, por ejemplo, los intereses de la deuda, el desempleo o el gasto en pensiones, sin que eso redunde necesariamente en mejores servicios o prestaciones para el grueso de la población.

¿Qué sucede si se eliminan estas partidas? Pues que la economía española ha regresado al punto de partida. Eliminando el gasto en desempleo, las pensiones y los intereses, el gasto real por habitante destinado al resto de servicios y prestaciones ha caído casi 23 puntos entre 2009 y 2014, deshaciendo así, como dicen los autores del estudio, “todo el incremento observado durante los años anteriores a la crisis y situándose aproximadamente en el nivel de partida observado en 2003”. Es decir, que eliminando los factores más asociados a la crisis (cobertura del paro), el envejecimiento (pensiones) e intereses (aumento del endeudamiento), el gasto público habría regresado a niveles de hace casi 13 años. Por lo tanto, el recorte está en el resto de partidas.

Como sostienen los autores del estudio, detrás de la evolución del gasto total se aprecia, pues, una “fuerte sustitución en favor del gasto en pensiones y desempleo, transferencias que tienen una incidencia directa sobre el bienestar de grupos importantes de ciudadanos”, pero en detrimento de otros tipos de gasto social y productivo, “que se situarían en su conjunto en niveles similares a los de 2003”.

¿Y qué ha sucedido en el caso de la sanidad y la educación, dos de los pilares del Estado de bienestar? Según el estudio, el gasto corriente real dividido por el número de usuarios, medido por el número de habitantes en el caso de la sanidad y por la población en edad escolar en sentido amplio (de seis a 24 años de edad) en el de la educación, muestra que se repite el patrón: “Fuertes ganancias hasta 2009 seguidas de un recorte en los últimos años que los deja en niveles similares a los existentes al comienzo de la crisis, con ganancias aún muy respetables durante el conjunto del periodo analizado”. Por lo tanto, recortes ha habido, pero la cuantía depende del punto de partida.

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Pamplona: los idiomas no se pueden imponer por la fuerza
EDITORIAL El Mundo 23 Febrero 2016

El Ayuntamiento de Pamplona, gobernado por una coalición encabezada por Bildu, aprobó ayer una iniciativa para imponer el euskera a la fuerza en las escuelas municipales. En concreto, la medida consiste en expulsar a los alumnos de dos centros con enseñanza vehicular en español, que a partir del curso que viene impartirán la docencia en euskera.

A los padres no se les da más opción que aceptar el cambio de modelo o pedir el traslado de escuela sin ninguna explicación, pese a que ambos centros están llenos y tienen una importante demanda que no pueden cubrir.

El propio lenguaje traiciona a la corporación municipal cuando dice que la dirección de las escuelas infantiles «analizará minuciosamente cada caso con el compromiso de reubicar a todas las familias de forma preferente en los centros que elijan». O sea que los pamploneses ya no pueden decidir dónde estudian sus hijos, que van a ser «reubicados» en la medida que la autoridad determine arbitrariamente. Unas palabras que revelan la mentalidad autoritaria de los ediles municipales.

La corporación gobernada por Joseba Asirón, un histórico dirigente de la izquierda abertzale, pretende que el curso que viene la proporción de plazas en euskera ascienda al 40%, una cifra totalmente irreal en relación a la demanda, que es de más de dos a uno en favor del castellano. Pero además de ello, Bildu ha paralizado el programa de aprendizaje en inglés y ha decidido que la oferta pública de empleo en los colegios reserve el 75% a los profesores que saben euskera.

Pese a que solamente logró cinco concejales de un total de 27 que conforman la corporación, Bildu lleva gobernando en Pamplona desde junio pasado gracias a una heterogénea coalición en la que figuran Geroa Bai, Podemos e IU, que se unieron para evitar que UPN, la formación más votada, siguiera al frente del gobierno municipal.

Bildu apoyó a Uxue Barcos para que encabezara el Ejecutivo autonómico y en contrapartida Geroa Bai, coalición controlada por el PNV, hizo lo mismo con Bildu en el Ayuntamiento de Pamplona. En estos ocho meses, Asirón y Barcos han impulsado una política de imposición del euskera, pese a que la comunidad vascohablante es una minoría en Navarra, donde hay zonas en las que sólo se habla castellano.

La estrategia que inspira a Bildu es no tanto el modelo que está vigente en Euskadi, donde todavía se respeta a quien quiere estudiar en español, sino el catalán, lo que conlleva a largo plazo la imposición del euskera como lengua única vehicular y la enseñanza del español como materia marginal.

Naturalmente no se trata sólo de erradicar progresivamente el idioma común sino además de utilizar la educación como un vehículo de difusión del nacionalismo, lo que ya se está haciendo en muchas escuelas navarras donde se ignora la historia y la cultura españolas.

Asirón, como ya lo intentara Bildu sin éxito en la ciudad de San Sebastián, quiere realizar un experimento de ingeniería social, por el que una minoría en el poder pretende imponer a toda la colectividad una ideología que pasa por convertir una ciudad en la que han convivido durante siglos lo español y lo vasco en una sociedad uniforme.

Si Hemingway levantara la cabeza, no podría entender hoy el sesgo de unos gobernantes que, si no hay una reacción social y un duro castigo electoral, van a transformar Pamplona en una ciudad aburrida, mediocre, sin personalidad y sin la pluralidad que siempre ha caracterizado a la cultura navarra.

Habría que recordar a Asirón y los concejales que le apoyan que los idiomas no se pueden imponer por la fuerza y que los padres tienen derecho a elegir la lengua vehicular que quieran. Pero Bildu desconoce este principio elemental porque es un partido que nunca ha sido democrático y aspira a imponer sus ideas mediante la conquista del poder.

En el trasfondo de su política, late el deseo de convertir a Navarra en un apéndice de Euskadi, algo que es factible desde el punto de vista legal porque esa posibilidad queda abierta en la disposición transitoria cuarta de la Constitución.

Bildu ha creado un precedente muy peligrosos en Pamplona con esta iniciativa que vulnera los derechos de los padres, la sensibilidad de la mayoría de los ciudadanos y el sentido común. El Gobierno de Rajoy debería estudiar si hay recursos legales para revocar esta decisión del Ayuntamiento de Pamplona, que nos parece un error que agudizará la división en la sociedad navarra.

Panda de golfos y déspotas
EDITORIAL  www.gaceta.es 23 Febrero 2016

El Ayuntamiento ultra de Madrid ha consagrado el nepotismo como norma de gobierno: entre tuit y títere, la corporación municipal se ha llenado de padres, tíos, parejas, ex parejas, sobrinos y todo género de familiares, con sueldos más que apetecibles, bajo la excusa de la “confianza”. De Podemos a Nepotemos. ¿Más? El alcalde de Valencia, Ribó, cargó al Ayuntamiento los gastos de un acto de las mareas podemitas en la Coruña. Lo mismo hizo, por cierto, el alcalde de Zaragoza, Santisteve (el de la gomina). La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, añade sobre el nepotismo y la arbitrariedad contable la financiación del delito: ha cargado al erario municipal la factura de la luz de unos okupas. En Alicante, las bravas gentes de Compromís-Podemos aprovechan su poder para convertir la aulas en escenario de mítines, y así hemos tenido a la diputada Rita Bosaho reclutando voluntades en centros de enseñanza (llamativamente, para alumnos de entre 16 y 18 años). En Pamplona, la coalición ultra-abertzale que gobierna la ciudad ha impuesto la enseñanza exclusiva en euskera en escuelas infantiles, pese a la oposición de los padres. Esto es lo que hay.

En menos de un año de gobierno, la ultraizquierda “regeneradora” ha demostrado lo que realmente va a dar de sí: demagogia a punta de pala, radicalismo fanático, guerracivilismo, arbitrariedad contable y nepotismo, y eso sin contar con las llegadas de dinero extranjero. En definitiva, corrupción. O sea, más de lo mismo, pero con aspiración de permanencia. El corrupto del PP o del PSOE es repugnante, pero tiene fecha de caducidad. El de la ultraizquierda, por el contrario, quiere quedarse ahí para siempre, para regenerarnos mejor.

Lo más llamativo, sin embargo, es el sorprendente manto de silencio que encubre la suciedad de la ultraizquierda. Desde los tribunales hasta las grandes cabeceras mediáticas, desde la Agencia Tributaria hasta los oligarcas del duopolio televisivo, ¡y hasta el arzobispo de Madrid!, todos parecen de acuerdo en rodear a la ultraizquierda de una suerte de coraza protectora, archivar sus delitos, exculpar sus abusos, callar sus desmanes. La doble vara de medir es un clásico de nuestra vida política (¿alguien se ha enterado, por ejemplo, de que la ex alcaldesa socialista de Jerez acaba de ingresar en prisión por corrupta?), pero en el caso de Podemos alcanza dimensiones nunca vistas. Y aunque los medios independientes publiquen la verdad, no hay consecuencias palpables. La ultraizquierda se beneficia de una especie de bula de indulgencia –plenaria- que coloca a esta gente por encima del bien y del mal. O sea, en el mal.

Vale la pena reflexionar sobre esta singularidad de la vida pública española, que ha llevado a nuestra sociedad a aceptar los abusos de la ultraizquierda con la misma mansedumbre con que las civilizaciones decadentes se entregan a los bárbaros. Hay algo de suicidio colectivo en esta ciega transigencia. También los troyanos quisieron creer que aquello era simplemente un caballo. En nuestro caso se trata más bien de un burro.

Democracia 'low cost'
CASIMIRO GARCÍA-ABADILLO El Mundo 23 Febrero 2016

Hoy se cumplen 35 años del golpe de Tejero, Milans y Armada ¡Qué lejana nos parece ahora aquella España en la que un teniente coronel de la Guardia Civil entró en el Congreso, pistola en mano, al grito de: «¡Quieto todo el mundo!».

Pasamos mucho miedo. Temíamos perder la democracia que había costado tantos años y tanto esfuerzo recuperar. Habían pasado poco más de 5 años desde la muerte de Franco, pero la mayoría de los españoles ya no quería volver atrás. Mirábamos al futuro.

Hasta nuestros padres, que habían peleado en la Guerra Civil, creían en la reconciliación. Les aterraba la sola idea de desenterrar el odio de las dos Españas.

Tejero, Milans y Armada se equivocaron al pensar que su golpe tenía posibilidades de éxito. Ni las Fuerzas Armadas eran ya el bastión del franquismo que ellos añoraban, ni la sociedad civil, endeble todavía, quería volver a los oscuros años de la dictadura.

Que nadie se equivoque. La razón del fiasco del 23-F no fue que algunos capitanes generales se echaran atrás en el último momento; o que Sabino Fernández Campos, entonces Jefe de la Casa del Rey, impidiera la llegada a la Zarzuela del general Armada, cabecilla del golpe; ni siquiera el mensaje televisado de don Juan Carlos pidiendo a los tres ejércitos que respetasen el orden constitucional. No. La verdadera causa del fracaso fue que España había cambiado esencialmente y quería vivir en libertad.

Ahora, cuando se cumplen 35 años de aquella intentona, algunos, como el portavoz de ERC, Joan Tardá, se permiten el lujo de calificar el sistema político español como una «democracia low cost». Y lo hace, entre otras razones, para defender que Arnaldo Otegi, que saldrá de prisión la próxima semana tras haber cumplido seis años y medio de condena por intentar reconstruir Batasuna siguiendo las instrucciones de ETA, es un «preso político».

Ni Tardá, ni David Fernández, que le acompañó el pasado domingo a la prisión de Logroño a visitar al líder de la izquierda abertzale; ni Pablo Iglesias, que pretende que el poder judicial comparta el ideario del gobierno, han vivido bajo la dictadura. Pero en su imaginario, España mantiene un sistema político a medio camino entre el franquismo y la democracia.

Nuestra débil democracia afrontó ya hace 35 años el reto de condenar a los implicados en el 23-F. La Fuerzas Armadas han demostrado sobradamente su lealtad a la Constitución.

Desde la muerte del dictador ha habido quince elecciones generales, en las que los ciudadanos han elegido libremente a sus gobernantes. Ante los casos de corrupción, la prensa, la Fiscalía, las Fuerzas de Seguridad y los jueces han actuado, por regla general, con absoluta profesionalidad e independencia.

Ningún país europeo ha mejorado tanto como España su nivel de vida en los últimos 40 años. Ningún país de la UE puede darnos lecciones de democracia.

Incumplir la Constitución o las resoluciones del Tribunal Constitucional, como pretenden Tardá y sus compañeros independentistas; poner al poder judicial a las órdenes del Ejecutivo, como le gustaría a Iglesias, sí que sería degradar la vida democrática de nuestro país, rebajarnos al nivel de Venezuela, sumergirnos en una auténtica democracia low cost.

La mayor corrupción de Mariano Sáenz de Santamaría
Guillermo Dupuy Libertad Digital 23 Febrero 2016

No se si la clamorosa doble vara de medir que los medios de comunicación están exhibiendo ante los casos de corrupción que afectan al PP respecto de los que atañen a otros partidos políticos obedece sólo al tradicional sesgo izquierdista que impera en el muy intervenido mercado de los medios de comunicación o si también puede sumarse a lo anterior un deliverado y maquiavélico plan orquestado por la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Saenz de Santamaría con el objetivo de terminar de destruir al PP y poder así suceder a Rajoy.

Aunque no tengo dudas de que existen precedentes de estas arteras maniobras –como la que supuso la manipuladora filtración de los datos fiscales de Esperanza Aguirre durante las pasadas elecciones municipales-, y hace años que he llegado a la triste convicción de que sólo la derrota traerá la cura al PP, no termino de entender qué alternativa a Rajoy y a lo que ha supuesto su gobierno puede representar quien ha sido su vicepresidenta, ministra de la Presidencia y portavoz del Gobierno: Si los casos de corrupción económica en el PP dejan en mal lugar al presidente del gobierno, no otra cosa debería pasar con quien ha sido su otro yo sin barba. Si hay medios de comunicación de izquierda que están a bien con Soraya no lo deberían estar menos con Rajoy. No hay concesión o ayuda que Soraya haya brindado a los medios de comunicación de izquierda –incluida la orquestación de la operación de salvamento de los muy quebrados medios de comunicación de Prisa- que no haya sido suscrita por Rajoy.

Además creo que se sobrevalora el peso que ha tenido la corrupción económica como factor explicativo del declive electoral del PP. Sin querer tampoco minusvalorar su impacto negativo, creo que lo que explica en mayor medida que este partido haya perdido un tercio de su electorado o haya sido votado por buena parte del resto sin entusiasmo alguno, como mero mal menor frente a la posibilidad de un frente popular/separatista, ha sido la histórica y prácticamente completa deserción de este partido respecto de lo que eran sus tradicionales señas de identidad liberal conservadoras. Creo, en definitiva, que la inmensa mayoría de ex votantes del PP no han dejado de votar a este partido porque hayan visto en él más casos de corrupción económica que en el resto de los partidos sino, sobretodo, porque han visto en su gobierno una colosal traición al ideario que tradicionalmente abanderaba y un continuismo, prácticamente absoluto, respecto de la era de ZP.

Entiendo que algunos directores de medios de comunicación –incluso los que no están ubicados en la izquierda- pongan el énfasis en la corrupción económica como factor explicativo del declive electoral del PP, entre otras cosas para poner en valor sus labores de investigación. A este respecto, el caso de Pedro J. Ramírez, al que se debe el descubrimiento de tantas corruptelas, es un ejemplo paradigmático de ello, como ya lo fue en tiempos de González al atribuir su caída a la corrupción y no a la no menos influyente mala gestión y crisis económica socialista.

Sin embargo, considero que lo que en su día denominé la corrupción ideológica del PP ha tenido mayor influencia que la corrupción económica a la hora de explicar la pérdida de votos de este partido. Y es que mucha gente, sencillamente, no ha podido digerir que el partido que les sacaba a la calle para protestar contra la derogación de los trasvases, contra la dispersión de los papeles de Salamanca o contra la excarcelación de etarras, se haya apuntado desde el gobierno a las desalodaroras de ZP, haya consumado la dispersión del archivo al dictado de los nacionalistas o haya protagonizado la mayor excarcelación de etarras que se recuerda. No toleran que el Gobierno de Rajoy haya subido los impuestos y haya incrementado más el endeudamiento que Zapatero. No perdonan que las promesas de reforma de nuestro insostenible modelo autonómico hayan quedado en una financiación privilegiada y extraordinaria en beneficio de una administración en rebeldia inmersa en un tan ilegal como impune proceso secesionista. No perdonan las promesas incumplidas de despolitización de la justicia o la de derogar la ley del aborto de Zapatero. No perdonan que quien, con respecto a la existencia de traductores de lenguas regionales en el senado, decía que "esto no pasa en un país normal", haya dejado que siga pasando bajo su gobierno de mayoria absoluta.

Por supuesto tampoco entienden que este gobierno haya seguido practicando el intervencionismo en el mercado de los medios de comunicación para, encima, seguir beneficiando a los que acosaron a las sedes del PP durante los infames días del 11 al 14 de marzo de 2004

En cualquier caso, sea la corrupción económica, sea la corrupción ideológica –o ambas- las que explican el declive del PP, en las dos tanto monta, monta tanto, Soraya como Mariano.

Podemos, aliada con los batasunos de Bildu en Navarra, fomenta una euskaldunización que divide a la sociedad.
Pascual Tamburri esdiario 23 Febrero 2016

¿Cómo estropear algo que funciona y crear a la vez tensión social? Fácil: Podemos se alía con los abertzales y se destruye por cuatro lados distintos la paz en la educación.

La Navarra de Uxue Barkos tiene muchos problemas, como toda España, varios de ellos realmente vitales para muchos ciudadanos. Paro, deuda, crisis, en muchos sentidos falta de horizontes –y no es sólo economía-, inmigración que no sabemos dónde nos llevará, emigración cualitativamente significativa, tensiones institucionales. Muchas, muchas cosas; pero no, para la Navarra de Uxue Barkos lo que importa es la ‘memoria’ histórica (sólo de la guerra de 1936 y sólo de una versión, jamás del terrorismo), es el ataque a la cultura cristiana, es la extensión de la versión abertzale del folklore popular y es, sobre todo, la educación para su uso ideológico.

Cuatro partidos unidos para gobernar Navarra –Geroa Bai / PNV, los batasunos de Bildu y los marxistas de IU y Podemos- y cuatro batallas abiertas a la vez para controlar, ideologizar y llenar de euskera y abertzales las aulas navarras: se paró el programa en inglés PAI, se extendió a toda Navarra y sin control el modelo 100% en vasco, se convocó una oferta de empleo público casi sólo para vascoparlantes -y en todo caso con grandísimas ventajas para ellos. y se ofrecen plazas sólo en vascuence en barrios de Pamplona donde la Población no las pide. Ni hecho a posta.

El consejero José Luis Mendoza se ha colocado así en el centro de la coalición. Los grandes pasos educativos del ‘kambio’ empezaron con su inmediata y contundente paralización de la enseñanza en inglés en Navarra. Lo que en Primaria se llama PAI, pero que con uno u otro nombre responde a la amplísima y creciente demanda social de uso vehicular del inglés e incluso de bilingüismo en inglés y en otras lenguas modernas, se paralizó a la espera de un “estudio técnico que aún no ha llegado. Se dijo, desde la Consejería y desde la Presidencia, pero también desde los ahora privilegiados –que no mayoritarios- sindicatos abertzales, LAB, ELA y STE-EILAS, que UPN y PSOE desde el Gobierno habían fomentado la demanda de y en inglés para “perjudicar al euskera”. Los abertzales convierten la lengua vascuence en exclusivamente suya, en instrumento de su ideología, y no asumen cuál es la realidad de una sociedad en la que el 100% habla castellano, el 15% además vascuence, con muy distintos niveles de uso real, y las que crecen son las lenguas extranjeras.

Poco después Mendoza y Barkos anunciaron su voluntad, que ya se ha hecho real por Decreto y contra la que nada ha valido, de que en toda la Navarra castellanohablante cualquier alumno o familia pueda pedir sin más requisito ser escolarizado completamente en euskera (modelo D), asegurándosele en todos los Centros públicos (y en los privados tan deficitarios y subvencionados) la creación de los grupos necesarios y la llegada de docentes euskaldunes sin reparar en gastos. Así que, caso curioso, una familia no puede ser escolarizada en el modelo G en Vera de Bidasoa, donde toda la población conoce el castellano, pero se convierte en derecho ser escolarizado en el modelo D en Fitero. Hubo protestas pero nada los ha detenido: todo vale para el modelo D, y en cambio la docencia en inglés ni siquiera responde a un modelo –error por cierto de los anteriores gobernantes, por mucho que ahora digan quejarse.

La cosa siguió con el proyecto de Oferta de Empleo Público para 2016 y 2017 asignando todos los puestos ordinarios de maestro y de profesor a titulados en euskera, y convirtiendo en marginales en la práctica las nuevas plazas el castellano en una provincia como Navarra, con las características que ya hemos visto. Ya contra esto se movieron los docentes de los sindicatos AFPNA, ANPE, CCOO, UGT, CSIF y APS, obviamente preocupados por las plazas que se iban a reservar sólo para euskaldunes. ¡Y sólo era el principio! Ante las quejas, y ante lo escandaloso de los números, incluso Podemos e IU dijeron no apoyar a Mendoza totalmente, y hubo un amago de negociación en la que los puestos a convocar se han maquillado; pero sólo maquillado y sólo por ahora, generando además una tensión creciente en los centros de enseñanza y entre las familias y candidatos afectados.

No quedó ahí la cosa. Camuflada la OPE militante por este año, el Departamento de Educación decidió, al menos, dar una doble oportunidad de presentarse a la oposición de maestros en dos días distintos únicamente a los que tengan el título de EGA o equivalente en vascuence. Esta doble oportunidad de los vascoparlantes para poder presentarse dos veces en días distintos ni siquiera la tienen los opositores para presentarse, por ejemplo, a distintas especialidades, sino que es un privilegio exclusivo por el mero hecho de hablar vascuence. Si eres euskaldún puedes tener plaza de euskaldún o una de las pocas en castellano; pero si sabes una lengua moderna es un mérito no muy valorado y si tienes dos titulaciones es completamente inútil.

Esta política de “lista única”, con privilegio para los euskaldunes, se extiende además potencialmente a las listas de interinos. Si no se detiene al equipo de Barkos, los titulados de EGA contarán con él como mérito para su contratación y además podrán ser elegidos tanto para centros euskaldunes como para los muy mayoritarios centros con castellano vehicular. Estos dos últimos pasos de la OPE-agresión llevaron el 20 de febrero, sábado, a las 17:30 a una manifestación en la Plaza del Castillo convocada por AFAPNA, ANPE, CCOO, UGT, CSIF y APS, todos los sindicatos que no son nacionalistas. Apolítica y profesional, la manifestación fue presidida por una pancarta con el lema "OPE y listas de interinos no a la discriminación del profesorado de castellano", y en ella se protestó contra las "presiones sindicales y políticas" y contra la OPE que discrimina a los opositores castellanohablantes. Pero nada se ha obtenido como respuesta, y la tensión social crece.

Hay que entender que esa manifestación del 20 llegó en la misma semana en que el Ayuntamiento de Pamplona ha intentado imponer la euskaldunización de las escuelas infantiles de San Juan (ahora Donibane) y Fuerte del Príncipe (ahora Pritzearen Harresi). El domingo 21 de febrero otra manifestación, esta vez de padres y trabajadoras de las escuelas infantiles de Pamplona, se formó en contra del cambio en el modelo lingüístico de varias escuelas infantiles de la capital navarra. Los manifestantes dijeron en su manifiesto que se ven "ninguneados por la decisión de echarnos de nuestras escuelas y de reubicar a nuestros hijos" y aseguraron que "nadie nos ha preguntado nuestra opinión". Ni caso.

El alcalde Joseba Asirón, de Bildu y con apoyo cuatripartito que incluye a Podemos, gobierna una Pamplona donde la demanda de puestos escolares en escuelas infantiles en euskera es del 12%; y estamos incluso en dos barrios en los que esa demanda no llega al 5%. Eso por no mencionar los porcentajes correspondientes de euskaldunes nativos y de uso cotidiano del euskera en la vida familiar y social. Moraleja: otro paso de la coalición radical para usar el vascuence como ariete ideológico, y otra tímida pero real respuesta de la sociedad de Navarra, cuyo Gobierno es mayoría parlamentaria pero minoría social y cultural.

No suelo coincidir con Fernando Savater, pero agradezco que hace unos días diese espacio a esta tensa situación de Navarra en su columna de El País. Dice acertadamente que para los nacionalistas “no se trata de afirmar el derecho de los hablantes a su lengua, que nadie niega, sino de reivindicar el derecho de la lengua a buscarse hablantes aunque prefieran no serlo…” y que para ellos la meta es “arrinconar la [lengua] común sin atender a otros criterios”. En efecto, la “asimilación de Navarra ha sido siempre la conquista de Jerusalén para los cruzados del nacionalismo vasco” y su batalla primera es en las aulas. Como ya lo fue en el País Vasco. Eso sí, encuentro chocante las quejas de los representantes de UPN, PSOE y PP, manifestantes algunos de los cuales han tenido durante décadas responsabilidad o influencia en la enseñanza navarra. ¿Se quejan hoy de algo cuyas bases no sólo toleraron sino que fomentaron y subvencionaron cuando pudieron hacer cosas bien distintas? Si algún día vuelven a gobernar es de esperar que, tras confesar en público sus pecados, los enmienden.

Imposición lingüistica
El Ayuntamiento de Pamplona impone el euskera en las guarderías municipales
Bildu, Podemos y Geroa Bai obligan a los niños a cambiar de centro si escogen el castellano
 www.lavozlibre.com 23 Febrero 2016

Madrid.- El Ayuntamiento de Pamplona, que gobierna Bildu con el respaldo de Podemos y Geroa Bai, sigue dando pasos sin disimulo hacia la euskaldización. El Consistorio impuso este lunes un incremento de la oferta de plazas municipales de guardería en euskera que conlleva que dos escuelas infantiles que hasta ahora ofrecían las clases en castellano pasen a darlas en la lengua vasca. Así, los padres de ese centro que deseen que sus hijos se sigan educando el próximo curso en español tendrán que solicitar el cambio de guardería hasta este próximo viernes.

Tal y como explica 'El Mundo', lo que hace el nuevo Consistorio de la capital de Navarra es sustituir las plazas de guardería (para niños de cero a tres años) que existen en castellano por otras en euskera, en lugar de simplemente incrementar la oferta en lengua vasca.

Hasta ahora había en Pamplona seis escuelas en castellano, cuatro bilingües en inglés y español y dos en euskera, en una situación ajustada a la demanda. Con el cambio que propugnan Bildu, Podemos y Geroa Bai, habrá cuatro de cada uno de los sistemas educativos, y el 35,97% de las plazas serán en vasco, algo que la oposición que encabeza UPN considera totalmente fuera de la realidad y de las exigencias educativas de los padres.

Las escuelas a las que se impone que pasen a impartir la educación en euskera son Donibane y Fuerte El Príncipe, ambas situadas en barrios de la capital pamplonica en los que la demanda de la lengua vasca apenas alcanza el 5%, según los estudios oficiales. La primera no tiene ninguna plaza libre y su lista de espera se extiende a 39 niños; en la segunda, completa como la anterior, llega a 26.

Acto en el Parlamento de Cataluña en el Día de la Lengua Materna
“La inmersión lingüística es un tema exclusivamente político con el que se pretende alejar a los niños catalanes de cualquier vínculo con el resto de españoles”
www.latribunadelpaisvasco.com 23 Febrero 2016

Con motivo del Día Internacional de la Lengua Materna declarado por la UNESCO, la Asociación por la Tolerancia ha celebrado su IV Jornada por la Lengua Materna en las instalaciones del Parlamento de Cataluña.

Durante el acto, el presidente de la asociación, Eduardo López-Dóriga, destacó que aunque habían sido invitados los portavoces de educación de todos grupos parlamentarios, ni el PSC ni "Catalunya si que es pot" (éste último, heredero del PSUC), que en su momento defendieron la enseñanza en la lengua materna y la libertad de elección lingüística cuando el catalán era la lengua excluida, han dado respuesta alguna a los organizadores. En su opinión, probablemente, su ausencia se debe a que les resultaría imposible justificar su apoyo inquebrantable a la inmersión lingüística forzosa en catalán y a la exclusión sistemática de la vida pública del castellano.

Jesús Royo, licenciado en Filosofía y Filología Catalana, basó su exposición en los resultados de las encuestas de usos lingüísticos en los que se indica que más del 90 % de la población entiende el catalán, por lo que se puede considerar que está normalizado plenamente, y ha recalcado que no tiene ningún sentido la exclusión de la lengua materna de más del 50% de los catalanes.

Jesús Sanz, responsable de estudios de Convivencia Cívica Catalana, demostró con los resultados de los informes PISA el peor resultado académico que obtienen los niños castellanohablantes de cualquier estrato socioeconómico que son inmersionados a la fuerza en catalán, frente a los niños catalanohablantes que parten con ventaja al aprender en su lengua materna.

Por su parte Sonia Sierra, portavoz de educación de Ciudadanos C's, subrayó que las declaraciones de los expertos de la UNESCO siempre han defendido la idoneidad de llevar a cabo la primera enseñanza en la lengua materna como un axioma, pero que los partidos nacionalistas catalanes y hasta el PSC ahora se niegan a hablar del tema.

Por último Mª José García Cuevas, portavoz de educación del PP, destacó que al no existir otro tipo de "hecho diferencial", la inmersión es un tema exclusivamente político con el que se pretende alejar a los niños catalanes de cualquier vínculo con el resto de españoles, que se enmarca en una estrategia perfectamente planificada desde hace años.

Polémica en TV3 por el currículum terrorífico del nuevo director
ESdiario 23 Febrero 2016

Si la televisión catalana ya era independentista con Mas, con Puigdemont va a cojear del mismo pie, más incluso. El elegido es Jaume Peral, con una amplia hoja de servicios propagandística.

El independentismo catalán dominante no hace ni el menor esfuerzo por disimular. Si la TV3 de la época de Artur Mas ya estaba en el ojo del huracán un día sí y otro también por su parcialidad informativa a favor del proceso y en contra de todo lo que suene a español, la era Carles Puigdemont ha empezado con los mismos vicios y más.

El periodista Jaume Peral, hasta ahora jefe de Informativos de TV3, será el nuevo director de la televisión pública catalana en sustitución de Eugeni Sallent, que anunció este lunes a través de su cuenta de Twitter que abandona el cargo tras casi cuatro años al frente de la dirección de la cadena autonómica.

Viejo conocido de la casa Peral no sólo dirige el departamento de informativos desde mayo de 2012 e impulsó la renovación del Telenotícies hace dos años. Hasta entonces había formado parte de Catalunya Ràdio, como corresponsal en Madrid. Posteriormente, ejerció de coordinador de Catalunya Informació desde el nacimiento de la cadena, en 1992.

Claro que con el nombramiento de Peral, Cataluña da un paso más hacia la politización de sus medios autonómicos "premiando" la labor de uno de los responsables de los grandes escándalos de manipulación informativa de los últimos tiempos sin ningún tipo de pudor.

No en vano, como jefe de informativos Peral ha sido responsable de alguno de los episodios más sonados y controvertidos de la política informativa de la cadena adoctrinando a favor del independentismo. Caso de los controvertidos "niños independentistas" de TV3: un informativo del canal infantil de la televisión autonómica, Super3, en el que varios niños expresaron su posición favorable a la independencia de Cataluña un día después de la celebración de Diada. Éste generó una gran polémica por lo que algunos sectores consideraron un uso ilegítimo de menores para apoyar la causa independentista y la famosa vía catalana.

El nuevo director de la televisión pública catalana también se vio envuelto en la polémica a raíz de un debate previo al 27-S en el que sólo se invitó a fuerzas independentistas lo que llevó al mismo consejo de redacción de la cadena a dar la voz de alarma avisando de que se estaría publicando "demasiada iconografía independentista" y "sobredimensionando el proceso" y que los propios periodistas de la casa empezaban a sospechar sobre una posible intervención política en los contenidos de la programación.

Poco después el Colegio de Periodistas de Cataluña lanzaba una “enérgica condena por la manipulación de los medios de comunicación públicos” de Cataluña y clamaba contra la falta de “imparcialidad y neutralidad” de los medios de la Generalitat en relación al proyecto independentista promovido por Artur Mas y Oriol Junqueras. De poco sirvió porque apenas unos días después la Junta Electoral exigía a la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (TV3 y Catalunya Ràdio) que "de forma inmediata" eliminase el logotipo "Junts" (juntos) porque recordaba, casualmente, al que empleaba la marca Juntos por el Sí, bajo la que concurría a las elecciones catalanas CDC y ERC.

En algunos de estos casos el propio Peral asumió los "errores" como propios y apenas unos meses después ha ascendido a lo más alto de la plantilla.

La reconstrucción de la memoria del terrorismo
Ernesto Ladrón de Guevara www.latribunadelpaisvasco.com 23 Febrero 2016

Iñaki Arteta no necesita presentación. Es un cronista comprometido con la verdad, que utiliza la imagen y el testimonio como vehículo para narrar hechos probados, situaciones reales, expresiones de la convulsión emocional provocada por las alimañas que han estado asesinando de forma vil para fines compartidos por todo el universo nacionalista vasco. Y, en ese sentido, los colaboradores de ETA se amparaban en la patraña de la justificación de un conflicto, pero éste era el creado por ellos mismos para secuestrar las libertades y el pluralismo político y social vascos, y no era “político” en el significado griego del término, sino delictivo, pues para ser político ha de ser cívico.

Los que hemos estado comprometidos con la lucha por la verdad, la justicia y la libertad en las Vascongadas sabemos bien quién es Iñaki Arteta, pues nunca faltaba a una cita para denunciar la barbarie, para evidenciar que el silencio es cómplice del terrorismo, y que éste ha de ser erradicado pues es un cáncer y una aberración moral que carcome la convivencia e inutiliza cualquier intento de desarrollo cultural, económico y social de las sociedades que lo sufren. Por eso, aplicó todas sus energías y su arte, su saber hacer en el mundo de la comunicación visual, para ir recogiendo aquellas evidencias del rastro sangriento, de la aflicción emocional y del destrozo ocasionado por ETA durante varias décadas de ejecutoria criminal. Ello le ha ocasionado estar señalado por los que administraban el terror y por sus cómplices por acción o por omisión. Además de tener que estar fuera del circuito de las subvenciones y tratos de favor que tan característicamente es propio del mundo del nacionalismo, que es sectario por naturaleza.

El PNV ha vetado cualquier posibilidad de emitir los documentales de Iñaki Arteta en la EITB, a pesar de tener ese complejo de comunicación de radio y televisión naturaleza pública. Es decir que sostenemos con nuestros impuestos un ente cuyo nivel de audiencia es bajísimo con un presupuesto de 125 millones de euros anuales. Con una audiencia del 13 % ese sistema de adoctrinamiento social se permite el lujo, de forma impune, de excluir a los no nacionalistas, aunque paguemos religiosa y puntualmente los múltiples impuestos.

Si este conglomerado de comunicación fuera privado ya habría tenido una reestructuración para hacerlo viable, pero es público, y los nacionalistas tradicionalmente lo han considerado una pieza esencial en su estrategia de aculturación social y de uso fraudulento de la información para conformar la consciencia histórico-cultural de la sociedad vasca. No hay más que ver los documentales sobre historia, sobre todo sobre la Guerra Civil de 1936 para comprobar el sectarismo del enfoque, o los telediarios, con un clarísimo matiz doctrinario, nada plural ni objetivo.

Pero en este caso particular, la exclusión de estos documentales de Iñaki, donde de forma escrupulosamente objetiva se ofrecen relatos ofrecidos por las víctimas de ETA, es la prueba del algodón del intento del mundo nacionalista, y más en concreto del PNV, de borrar su implicación durante décadas en el llamado “conflicto vasco” que consistía en que unos persiguieran y otros fuéramos perseguidos, con el objeto de lograr la llamada “construcción nacional vasca”.

Iñaki Arteta ha producido y realizado numerosos documentales de largo formato con todo el espectro de la persecución, asesinato, extorsión y modificación consiguiente de la sociología vasca; con más de 200.000 exiliados forzados. Por tanto se ha implicado de lleno en la denuncia de esta situación, pero, además, su obra es de gran perfección técnica y cinematográfica. Con ello no ha sacado más beneficio que estar en el ojo del huracán y tener la conciencia tranquila por haber hecho algo que es deber cívico pero también heroico ya que es la vía complicada de hacer cinematografía y la forma más segura de no recibir un euro de instancias oficiales. Por eso su forma de financiación ha sido la mayor de las veces de forma privada, mediante aportaciones particulares. Ya es desgracia que ni tan siquiera los partidos constitucionalistas actuantes en gobiernos de diferente nivel hayan contribuido en líneas generales a la financiación de algo tan necesario para la memoria y la educación cívica de las futuras generaciones. Esto es único en el mundo, donde las instituciones se volcarían para potenciar este tipo de iniciativas contra la barbarie y el terrorismo.

Por el contrario, la comisión de control de EITB rechazó la proposición de UPyD, apoyada posteriormente por el PP de la emisión en el ente público vasco de los documentales de Iñaki Arteta, para dejar constancia de la memoria de las víctimas y hacer de esa memoria un patrimonio colectivo. Esta iniciativa política pretendía la difusión de “Sin libertad”, “Voces sin libertad”, “Olvidados”, “Trece entre mil”, “El infierno vasco”,“Nada sería igual” o “1980” galardonados con premios, y en algún caso nominados para el Goya. Claro está, que si el Ente gobernado por el PNV considera a los presos etarras como presos políticos qué podemos esperar, y, si, por otra parte, un parlamentario del PNV se atrevía a poner en duda la calidad y el rigor de la producción de Iñaki Arteta reconociendo que no había visto ninguno de los documentales, está todo dicho. Y todo apunta a que los nacionalistas quieran falsificar la memoria y diluir en un “tótum revolótum” lo sucedido durante décadas en el País Vasco, para mezclar temas inconexos y sin relación entre sí como si en esta tierra hubiera habido dos bandos enfrentados en una guerra que solamente existía en el imaginario nacionalista; con exclusión, todo sea dicho, de la aberrante actuación de los GAL que tanto daño hicieron a la credibilidad del Estado de Derecho.

Hay mucha hemeroteca que deja al descubierto el hilo difuso de conexión de los nacionalistas con ETA. No hay más que ver las bambalinas de los acuerdos de Lizarra, la actitud del PNV durante las manifestaciones ciudadanas contra el terror y exequias de Fernando Buesa, etc. Pero lo que más ilustra esta condición es la polémica entre Euskadiko Ezkerra y Arzallus allá por la década de los ochenta respecto a la disolución de ETA político-militar. Así lo manifestaba el 26 de agosto de 1985 el exdirigente de la séptima asamblea de ETA Juan Miguel Gorburu Mendizábal (El Correo Español-El Pueblo Vasco de esa fecha) afirmando que en la segunda reunión celebrada con el ex presidente del PNV, “el señor Arzallus no dedujo la necesidad de romper la tregua a causa de su profundo convencimiento de que esta ruptura no serviría para nada por muy mal que estuviese el panorama político. Por el contrario, el resto de los interlocutores de ETA p-m dedujeron como consecuencia de la conversación una invitación a la ruptura de la tregua”.

Golburu Mendizábal continúa afirmando que como resultado de esa reunión “fue profusamente utilizado por los futuros ‘octavos’ que Arzallus había animado a la ruptura de la tregua. […]”

No sé si para el común de los ciudadanos vascos esto no queda claro. Para mí, sí. Y que conste que podría escribir muchos artículos contando cosas y vivencias que yo mismo he comprobado en primera persona.

El 'resistente' Iñaki Arteta
Cayetano González Libertad Digital 23 Febrero 2016

Creo conocer a este cineasta vasco lo suficiente para saber que, en lo personal, le habrá importado muy poco la negativa del Parlamento Vasco, gracias a los votos del PNV y de Bildu, a instar a la Televisión Pública Vasca (ETB) a que emita sus documentales. Pero también le conozco lo suficiente para suponer, que si algo le ha molestado de esa decisión sectaria de la Cámara Vasca, habrá sido pensar en la Memoria de las víctimas del terrorismo por la que él ha trabajado tanto y tan bien a través del instrumento que maneja con maestría: la imagen y la palabra. Un trabajo que le ha llevado a elaborar y dirigir películas/documentales tan impactantes como "Sin Libertad", "El infierno vasco", "Trece entre mil" o "1980".

Iñaki Arteta, los lectores de LD lo conocen bien, es una persona absolutamente comprometida en la lucha por la libertad, en contar la verdad de la tragedia que ha vivido el País Vasco merced al terrorismo de ETA, colocando siempre en el centro de sus trabajos a los directamente afectados: las víctimas del terrorismo. Este compromiso de Arteta viene de hace tiempo, de los "años de plomo", donde trabajar, vivir, respirar en la sociedad vasca era una tarea de titanes si no comulgabas con las tesis del mundo de ETA o, al menos, del nacionalismo representado por el PNV.

Es verdad que en esta etapa en la que ETA no mata pero donde lo que está en juego es el relato de la Verdad de lo que ha pasado en estos últimos cincuenta años en el País Vasco, personas como Arteta siguen siendo molestas para el PNV y no digamos nada para el propio mundo de la banda terrorista. Es molesto, porque en sus trabajos da voz a las víctimas del terrorismo o a personas que han tenido una trayectoria intachable en la lucha contra el terrorismo.

Que el PNV rechace en el Parlamento Vasco que la ETB emita los documentales de Arteta no constituye ninguna novedad. Todo el mundo conoce la postura equidistante, tibia, que el partido que gobierna en el País Vasco desde la transición política –salvo un paréntesis de tres años en que el lehendakari fue el socialista Patxi López- ha tenido ya no sólo en la lucha contra ETA, sino en la deslegitimación política y social de la banda terrorista.

Por lo que se refiere a ETB, desde su nacimiento allá por la década de los 80, ha sido una televisión al servicio de una ideología, la nacionalista, donde la dirección política de la cadena ha estado en manos del PNV pero con una fuerte implantación del mundo de la izquierda abertzale en las áreas de producción, realización o informativos.

Me consta el enorme afecto y agradecimiento que las víctimas del terrorismo tienen hacia Iñaki Arteta por su trabajo en defensa de la Memoria, la Dignidad, la Verdad y la Justicia de quienes han sufrido en primera línea los zarpazos del terror. Me consta también el enorme bien que hacen los documentales de Arteta en un público universitario, en personas que por su edad no han conocido directamente la tragedia que se ha vivido en nuestra historia reciente. Me constan los esfuerzos, contra viento y marea, que en la actualidad tiene que hacer Arteta para sacar adelante, sobre todo desde el punto de vista de la financiación, sus proyectos.

Por todo ello, se puede decir que este cineasta vasco es un auténtico 'resistente', una persona que no busca un reconocimiento social, sino contribuir de la manera que él mejor sabe hacer a que la Memoria y la Verdad tanto de las víctimas del terrorismo como de la tragedia que ha asolado durante décadas a su tierra natal no caiga nunca en el olvido y no sea manipulada por quienes, por acción o por omisión, contribuyeron en buena medida a ello.


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