AGLI Recortes de Prensa   Lunes 29  Febrero  2016

España no puede asumir más gasto ni más impuestos
Los españoles no podemos soportar ya una mayor carga fiscal. Y sin embargo, todos los partidos están en lo mismo
Roberto Centeno El Confidencial 29 Febrero 2016

Todos los programas de los partidos con representación parlamentaria tienen dos cosas en común: más gasto y más impuestos. Unos 3,2 millones de autónomos verán incrementadas brutalmente sus cotizaciones sociales, y no soo eso: los partidos mantienen íntegro el caos autonómico, el modelo de Estado más ineficiente, despilfarrador y corruptor de Occidente. Es patético que la medida estrella que C's ha impuesto al PSOE sea suprimir las diputaciones, una tradición en nuestra historia para coordinar la actuación de los municipios, cuando lo que hay que hacer es acabar con el sistema autonómico que representa un despilfarro anual de 100.000 millones de euros, y no 'ahorrar' 5.000 millones, que son el chocolate del loro. Y es que tenemos la clase política más ignorante, ayuna de la patria y amoral de Europa.

Defienden la destrucción política y económica de España, que supone un modelo de Estado incontrolable, y desconocen las cifras y los hechos más básicos. PSOE y C´s dicen que si Bruselas les obliga a recortar gasto en 8.000 millones, tendrán que subir los impuestos a los 'ricos'. ¿Es que de un presupuesto de gasto de 450.000 millones plagado de duplicidades, de entes innecesarios, con 3.000 empresas inútiles y con cientos de miles de enchufados no hay un solo sitio de donde recortar 8.000 millones? ¿Cómo van a arreglar España unos politiquillos que cuando De Guindos dice que hemos crecido un 3,2% en 2015, en lugar de demostrar que es falso lo dan por bueno? El desplome del crecimiento del empleo en la EPA 4T y otros indicadores recientes (1) muestran que el crecimiento del PIB se ha desacelerado al 1,2/1,6% en tasa anual.

¿Se han olvidado de Rajoy en Nueva York en octubre pasado cuando afirmó que desde que empezó a gobernar ha "cumplido siempre el déficit”, a pesar de que no han cumplido ni un solo año? ¿O de De Guindos diciendo que en 2014 fuimos “líderes del crecimiento europeo”, cuando hubo 12 países que crecieron por encima, desde Letonia a Bulgaria, o desde Reino Unido a Polonia? Y la prueba del nueve: el INE ha 'actualizado' los PIB de 2012 y 2013, y la tasa de crecimiento oficial fue un 24% menor en 2012 y ¡un 42% en 2013! O sea, que cuando se 'actualice' el 3,2% actual, quedará entre el 1,9 y el 2,4%. Pero, sobre todo, ni siquiera conocen lo mas importante: la verdadera riqueza de la nación, y como consecuencia ignoran el peso real de la deuda y la presión fiscal.

¿Cuándo Eurostat va a auditar la contabilidad?
Eurostat, como oficina estadística de la UE, tiene la obligación de comprobar la veracidad de las cifras que son enviadas por los distintos estados miembros, y no limitarse a ser una oficina de correos que recibe la cifras sin comprobar nada, para eso sobra la legión de estadísticos mejor pagados del mundo, que nos cuestan un ojo de la cara. Eurostat dio por válidas durante años las cifras que enviaba el Gobierno griego, aunque eran manifiestamente falsas, y luego pasó lo que pasó. Si Eurostat hubiese cumplido con su obligación, el tema griego se hubiera cortado desde el principio y el desastre no hubiera llegado tan lejos.

Y el caso de España es exactamente igual, solo que seis veces más grave. ¿Acaso no saben en Bruselas cómo se elaboran las cifras oficiales de crecimiento por el Banco de España sin registro contable alguno? ¿Acaso no saben cómo después el INE hace cuadrar esas mismas cifras oficiales a martillazos en un procedimiento inverso al que emplea la contabilidad de verdad? Desde 2008, la contabilidad nacional en España ha sido manipulada año tras año hasta encontrarnos a día de hoy que la cifra más importante de nuestra economía, el PIB, está sobrevalorada del orden de un 20%. La riqueza nacional asciende a unos 855.000 millones de euros y no a los 1,08 billones oficiales.

Los hechos que lo demuestran son incontestables, como se vio en el estudio publicado hace unos años en el 'Financial Times', por el que el Gobierno de Rajoy montó en cólera pero no fue capaz de refutar. (A todos los que lo hemos denunciado nos ha vetado de todas las tertulias). El economista Juan Carlos Barba lo explica así: “En 2008 se rompió la correlación entre actividad y PIB, siendo la brecha cada vez mayor. La contabilidad nacional no se corresponde con la realidad”. Todos economistas independientes más competentes, como Francisco J. Maneiro, Juan Laborda o Jesús Sánchez Quiñones explican lo mismo. “Mientras la demanda interna ha caído un 16,7% entre 2009 y 2014, el PIB apenas lo ha hecho en un 7,7%”, denuncia Quiñones. Veamos los hechos.

En primer lugar, está la presión fiscal. En 2007 era del 38% del PIB, en 2015, después de la mayor subida de impuestos de nuestra historia, resulta que ha caído al 34%, algo imposible porque la recaudación sigue siempre una evolución similar al PIB y aquí el PIB oficial apenas ha bajado. Además, se ha producido la mayor subida de impuestos de Europa. Esto no ha sucedido en ningún otro país. En segundo lugar, está la comparación con los indicadores sintéticos de actividad que por definición -son las partes en que está dividido el PIB- tienen que coincidir casi al milímetro, y así lo hicieron hasta 2008.

Juan Carlos Barba emplea los tres principales. El de la construcción -comparando el consumo de cemento con el indicador sintético de la construcción-, en industria el índice de producción industrial -que ha caído casi un 30%- con el indicador sintético de la industria, y el más importante, que a su vez arroja las mayores diferencias: el índice de actividad de los servicios de mercado, con el indicador sintético de servicios. Todas estas comparaciones llevan a que el PIB real es en estos momentos un 21% inferior al oficial, es decir, el PIB sería de 855.000 millones de euros en lugar de los 1,08 billones de la cifra oficial.

La tercera sería la correlación con el desempleo, que no concuerda para nada con el PIB. En Grecia o Irlanda, un incremento del paro similar ha hecho caer el PIB un 13% frente a cero en España, el PIB 2015 es igual al PIB 2007. Y en cuarto lugar, la relación entre PIB y consumo de gasóleo automoción o de electricidad. Fuertemente correlacionados, ambos muestran diferencias de más del 20%. Otros parámetros como las ventas del comercio minorista o las ventas en grandes superficies, ninguno coincide con la cifra de PIB oficial. ¿Cómo es posible que Eurostat pase por alto hechos indiscutibles y no realice una auditoría?

Las consecuencias son enormes. La presión fiscal es del 43% del PIB, nueve puntos más alta que la oficial; el gasto público, un 53% del PIB (el más alto de la UE); la deuda computable, del 125% (26 puntos más), y la deuda total, del 178%, algo imposible de devolver. España está quebrada y necesita un rescate. Cuando los mercados sean conscientes del engaño, como ocurrió con Grecia, nos podemos llevar por delante al euro porque la economía española es seis veces mayor que la griega. El problema es que un rescate de esa dimensión es casi imposible, razón por la que Merkel convenció a Rajoy en 2012 de no pedirlo, ofreciéndole a cambio dinero sin límite del BCE, y este insensato nos endeudaría en 500.000 millones.

Gasto sin control
Lo primero que debería saber nuestra clase política es que, excluyendo la Seguridad Social, el gasto total descentralizado -es decir, el correspondiente a CCAA y entidades locales- representa el 69% del gasto total, que es del orden de 230.000 millones de euros. Esta cifra es inversa a la de los estados federales, donde no más del 40% del gasto es descentralizado. Una fragmentación suicida del Estado, donde cada parte actúa como un Estado independiente pero con un descontrol total y práctica desaparición del Estado, justo lo contrario que en un Estado federal. “Bajo esta bandera, se ha dado y se da patente de corso a todo tipo de desmanes, despilfarros, desigualdades salariales y disfuncionalidades administrativas” (2), con un coste inasumible para los ciudadanos -164.000 millones- y mucho peores servicios. Son 17 estados en manos de irresponsables, incompetentes y corruptos, sin obligación de dar cuenta a nadie de sus actos.

Al final la culpa es de 'Madrid', lo cual desgraciadamente es cierto porque el Estado ha hecho dejación total de sus funciones. Y en el caso de Rajoy, que prometería en su campaña “mandar a los hombres de negro” -o intervenir- a todas las CCAA que no cumplieran, hizo justo lo contrario. Crearía un fondo y otros mecanismos de liquidez para entregar dinero sin intereses y sin control alguno. Según Montoro, durante su legislatura se han entregado 185.000 millones de nuestro dinero, un 40% a los sediciosos de Cataluña, y ¡quiere volver a ser presidente! Todo para financiar el despilfarro y la corrupción, y donde se exacerba todo lo que nos desune. Y más de 100.000 leyes y reglamentos, en que trabajan 300.000 personas para inventar, implantar y controlar la desunión. CCAA y entidades locales tienen hoy el 81% del personal, y para seleccionarlo se ha desechado el sistema de oposiciones, sustituido por 'contratación directa'.

Y eso es lo inventado, pero en todas las actividades transferidas se ha producido un aumento exponencial del gasto. En sanidad y educación, por citar las dos más importantes, se multiplicó el personal para enchufar a miles de parientes y amigos, y se acometieron los programas de inversiones disparatados pero que permitían mordidas ingentes a los políticos locales. Se fragmentó la política de contratación, perdiéndose todas las economías de escala, pero consiguiéndose comisiones millonarias para los responsables de contratar. Los sistemas informáticos son diferentes e incompatibles, en cada sitio se eligió el que más comisiones pagaba. En sanidad, y en pesetas constantes de 1986, el gasto se incrementaría en un 56% después de ser transferido sin mejora asistencial alguna, y en educación, una cifra similar. Todo sin que el Estado haya movido un dedo para evitarlo.

En sanidad se construirían hospitales innecesarios mientras que los existentes, donde están los mejores médicos y material, están infrautilizados. Solo funcionan de mañana, algo que no ocurre en ningún lugar del mundo. Por las tardes, decenas de miles de metros cuadrados de salas de consulta están vacíos y queda material de diagnóstico sin utilizar. Y en lugar de crearse turnos de tarde incrementando solo las camas, se construyen nuevos hospitales y se compra nuevo material -el más caro posible-, todo ello infrautilizado y con un costo 10 veces mayor pero con unas comisiones a juego. En educación se han construido universidades -fábricas de parados, en realidad- como hongos. En la mitad de los casos, sería mucho más barato pagarles la carrera a los alumnos en Harvard o en Oxford que mantenerlas abiertas. Ocho de cada 10 euros de déficit son consecuencia de esta orgía de descontrol, despilfarro y corrupción. Con una deuda total del 178% del PIB, esto es inaceptable, si no se corta de raíz, y no se va a cortar, iremos a la quiebra en esta legislatura.

Y respecto a los impuestos, según el indicador confeccionado por Think Tank Civismo, un español con un sueldo medio de 24.400 euros brutos anuales dedica 102 días de trabajo a pagar las cotizaciones de la Seguridad Social: 38 al IRPF, 25 al IVA, 11,5 a los impuestos especiales y 5,5 a los demás tributos. Es decir, el español medio “trabaja para pagar a Hacienda desde el 1 de enero al 1 de julio”, al mismo nivel que Finlandia y Suecia, pero donde reciben del Estado muchos mas bienes y servicios. Nuestros políticos, que jamás han creado un solo empleo, y son unos ineptos totales, son sin embargo muy creativos expoliando a los ciudadanos. En los últimos años se han creado o subido 85 figuras tributarias, tanto, que España tiene la carga fiscal sobre la familia media más elevada de la OCDE. Los españoles no podemos soportar ya una mayor carga fiscal. Y sin embargo, todos los partidos están en lo mismo: más impuestos y más gasto.

(1) El consumo de energía eléctrica corregido de estacionalidad y temperatura ha caído un -3,2% en enero. El consumo aparente de cemento, un -1,1% en enero. El indicador de confianza industrial, un -2,7% en febrero. El indicador de confianza del consumidor, un -1,4% en febrero.
(2) El coste del Estado autonómico. UPyD

El espejismo del crecimiento en España
Alejandro Inurrieta www.vozpopuli.com 29 Febrero 2016

El gobierno en funciones anda paseándose por las instituciones comunitarias sacando pecho de las bondades del crecimiento en España y, sobre todo, echando en cara al resto que no crecen más porque no quieren. Es decir, el milagro económico, una vez más, viene imbuido por el halo misterioso que emana de la calle Génova. La otra parte del ejecutivo intenta defender, como pueden, a la corte de presuntos corruptos que todos los días ocupan y preocupan a la fiscalía y las distintas unidades de la Guardia Civil, rentabilizando el gran avance en instituciones penitenciarias que incluso inauguraron sus hoy moradores (Granados o Matas).

La euforia económica del Gobierno en funciones solo esconde humo
Para los neófitos, leer permanentemente en prensa, o escuchar a los grandes economistas del país, Inda o Marhuenda, que España es la que más crece de toda la UE y la que más empleo crea, debe ser muy gratificante. No solo para la parroquia que sigue confiando en Rajoy, la gran mayoría jubilados que han visto empeorar significativamente su calidad de vida, y no digamos si tienen algún dependiente en su casa, sino que también hay un segmento de la población que asume que lo único que se puede hacer es seguir empobreciéndose hasta la muerte les separe del gran Presidente.

España todavía le queda un 60% del PIB de 2008 y un 75% del empleo por recuperar
Pero la realidad económica es mucho más cruel y menos alegre que la que nos quieren inculcar los vendedores de crecepelo que tanto abundan en nuestro país. Según el INE, como siempre con datos discutibles, España terminó el año 2015, pendiente eso sí de la revisión de los ejercicios anteriores, con un avance del PIB del 3,2%, un 0,8% trimestral, mostrando una sensible ralentización a finales de año, fruto del agotamiento de parte del viento de cola que nos impulsaba: el descenso del comercio mundial y el agotamiento del caladero de exportaciones, especialmente en América Latina. Este crecimiento se basó, esencialmente, en un avance del empleo (3,0%) y un magro 0,2% en productividad, lo cual reproduce miméticamente el esquema estructural de la economía española: destruyo empleo en la fase recesiva de forma intensa, y creo empleo de peor calidad en las fases de expansión. Por tanto, no hemos aprendido nada en esta fase y todos nos deberíamos sentir orgullosos que ahora haya más precarios y trabajadores pobres, porque si no fuera así, y dado que hemos eliminado gran parte de subsidios y prestaciones por desempleo, estos trabajadores estarían vagando por calles y comedores sociales. Ahora muchos siguen yendo a dichos comedores, aunque tengan salarios de miseria.

El crecimiento del 2015 recae mucho en empleo barato y poco en productividad
Lo que realmente hay que constatar, y que los Nobel de Economía encabezados por Inda y otros, es que España lidera el crecimiento de la UE porque es de los pocos que todavía le falta un 40% del PIB anterior a la crisis por recuperar, mientras que la media de la UE ya lo ha recuperado todo. Esta faceta, que se debería estudiar en primero de Tertuliano, explica en esencia el crecimiento diferencial entre España y el resto. Pero si nos vamos al campo del empleo, el resultado es aún más triste. Únicamente hemos recuperado un 24% del empleo, dato cuantitativo que no cualitativo, por lo que, a este ritmo, necesitaríamos casi 35 años para recuperar el nivel de 2008. Por tanto, lo único que está haciendo España es intentar coger al pelotón de cabeza para alcanzar el potencial de crecimiento que teníamos en 2008, objetivo bastante triste dada la mala calidad del crecimiento que tuvimos bajo el reinado de Zapatero.

Ahondando más en este espejismo que nos quieren vender los tertulianos y los Economistas del Estado, cuya escuela es simétrica, los salarios en 2015 volvieron a caer, un 0,1%, lo cual mejoró aún más los Costes Laborales Unitarios, lo que, sin embargo, no mejoró la posición relativa del Excedente de Explotación en la Renta Nacional. Fue la recaudación fiscal la que capturó mayor parte de la gran tarta generada en 2015. Pero no solo estos indicadores, que ya son retrasados en este momento, lo que se han deteriorado a principios de 2016. Casi todos los indicadores de confianza y expectativas han sufrido un retroceso notable en los dos primeros meses de 2016, y no precisamente por la inexistencia de gobierno en España. El Índice de Sentimiento Económico, que elabora la Comisión Europea, se ha situado en febrero dos puntos por debajo de la media del 4trim 2015. Los componentes empeoran, salvo el de comercio interior, siendo el de la construcción el más perjudicado.

Salarios, inflación y confianza siguen empeorando
Otra señal preocupante es la brusca caída de precios al comienzo del año, fruto del descenso del precio del crudo y de los alimentos, lo que ahonda la sensación de que la demanda interna y la inversión volverán a empeorar, continuando la inercia de la última parte de 2015. Esta coyuntura, que contrasta con el dato del deflator del PIB, que creció un 0,6% en 2015, deja un dato también preocupante. El crecimiento nominal de la economía, si estuviese bien medido, fue del 3,8%, cifra similar a la de los intereses de la deuda pública, lo cual mantiene el riesgo elevado sobre la sostenibilidad del nivel de apalancamiento del Reino de España, solo sostenido, de momento, por la absurda y cara política monetaria del BCE, incapaz de generar crecimiento e inflación.

Esta situación se corresponde con una notable contracción de los beneficios de las empresas en España en 2015, un 21% entre las grandes empresas, mientras que las empresas de menor tamaño todavía redujeron aún más su rendimiento. Esto ha venido acompañado de un nuevo impulso del apalancamiento, un 4,5% después de dos años de reducción de la deuda. Por tanto, en estos resultados se observa una discontinuidad con las estimaciones del INE, lo cual reafirma que la medición del PIB en España es manifiestamente mejorable. Habrá que esperar a la Encuesta de Presupuestos Familiares, y a las revisiones futuras, para poder corroborar que las cifras del PIB son un espejismo respecto a la verdadera situación de la economía española.

Los beneficios y el endeudamiento de las empresas en 2015 empeoraron tras dos años de mejoría
En resumen, España sigue lastrada por el deterioro acumulado en producción y empleo desde 2008 y su aparente mejoría no es más un ejercicio estadístico, muy alejado de la realidad de empresas y familias. La confianza, la inflación y las expectativas de beneficios, junto a las turbulencias financieras, solo auguran otro año para olvidar.

Réquiem (otra vez) por la tercera España
Las dos Españas han resucitado. El PSOE acierta cuando busca una solución junto a C's, pero yerra si piensa que hay solución sin el concurso del PP. Las viejas rencillas vuelven
Carlos Sánchez El Confidencial 29 Febrero 2016

Sostenía hace algún tiempo el historiador García Cárcel que el principal problema de los españoles era su tendencia, casi innata, a soñar la España que pudo ser.

Históricamente, tanto una cierta derecha, empeñada en la construcción de un ideal nacional escasamente integrador en lo social y en lo territorial, como una cierta izquierda, con una tendencia suicida a destruir lo que funciona simplemente porque viene del pasado, han cincelado un discurso apocalíptico que tiende a levantarse sobre la negación del adversario. Como si los votos de unos valieran más que los de otros.

Se vota a la derecha para que no gobierne la izquierda y, al revés, se respalda a los partidos de izquierda para que la derecha sea desalojada del poder. En ambos casos, con el convencimiento de que es posible construir una utopía sobre la tumba del contrario. De ahí, esa tendencia al ensoñamiento de la que hablaba el historiador.

Esta concepción maniquea de la política explica, en buena medida, el fracaso constitucional de España. Al menos, hasta 1977, cuando un nuevo espíritu de reconciliación -el abrazo de Genovés como símbolo de una generación- caló entre los españoles y su sistema político. Los odios africanos pasaron a mejor vida.

Julián Marías, que representa como pocos ese espíritu de la España integradora -eso que se ha venido en llamar la tercera España-, reflejó con lucidez en sus memorias su anhelo y el de toda una generación: “Estaba convencido de dos cosas”, sostenía, “la primera, que no basta con decir o proclamar las cosas, sino que hay que hacerlas; es decir, que las transformaciones, si han de ser reales, requieren tiempo; la segunda, que no se puede partir de una idea vaga acerca de un país, sino que es menester verlo y volver a mirarlo, rectificar las impresiones, contrastarlas, complementarlas hasta poseer una imagen que refleje la complejidad efectiva. No sabíamos en rigor cómo era España; había que averiguarlo; la única consigna posible era esta: veracidad”.

Lo veraz, ya se sabe, tiene elementos subjetivos. Pero lo que parece evidente es que un cierto clima guerracivilista contrario al mejor Ridruejo, Madariaga o Besteiro sigue instalado en el país. Sin duda, con la colaboración interesada de algunos medios de comunicación (en particular, ciertas televisiones), que, como el persa Manes, solo distinguen la realidad entre el bien y el mal en aras del negocio. Lo terrible es que, si nada ni nadie lo remedia, es muy probable que esa visión sectaria de la política estalle con la crudeza que la ocasión merece durante el próximo debate de investidura.

Lecciones de canto
La España de hoy, sin embargo, y habría que decir afortunadamente, no puede verse reflejada en las discusiones broncas, y a veces poco civilizadas, que se transmiten en tiempo real a modo de Super Bowl. Entre otras cosas, porque ni siquiera los propios dirigentes políticos están convencidos de lo que sostienen en público. Cualquiera que haya estado unas horas paseando por los pasillos del viejo caserón de la carrera de San Jerónimo comprobará la política de cartón piedra -ahora se dice postureo- que se esconde cuando un diputado sube a la tribuna de oradores. Baroja, que a principios del siglo pasado coqueteaba con meterse en el mundo de la política, recordaba que en una ocasión Lerroux le dijo: "Usted, Baroja, si quiere vivir de la política, debe tomar lecciones de canto".

Esa teatralidad ridícula de la política puede explicar la torpe posición de Sánchez, Rajoy e Iglesias. Parece obvio que Rivera es el único que no ha esgrimido cordón sanitario alguno, lo cual hace recaer la carga de la prueba entre quienes son incapaces de evitar al país tanto sufrimiento innecesario. Unos por acción y otros por omisión.

El problema, sin embargo, no es la polarización de la vida política. Al fin y al cabo, democracias tan consolidadas como la estadounidense o la británica llevan dos siglos articuladas en torno a dos grandes fuerzas políticas. El problema es la inexistencia de espacios comunes capaces de construir un clima de diálogo. Probablemente, por una visión bizarra de la ideología, que tiende inevitablemente a la simplificación del discurso y del análisis político. Y en lo que, desde luego, no es ajeno el secuestro del poder legislativo por parte del ejecutivo.

La paradoja de Sánchez, en realidad una verdadera contradicción, es que al mismo tiempo que procura un pacto de centro izquierda con Ciudadanos, sin duda de enorme valor estratégico y necesario para un país acostumbrado al rompe y rasga en lo ideológico, es incapaz de alejarse de los viejos fantasmas de una determinada izquierda que construye su identidad sobre la descalificación del adversario político. Su grosera actuación en las dos entrevistas que ha mantenido con Rajoy es buena prueba de ello. El secretario general socialista acierta intentando un pacto por imposible que parezca, pero yerra fijando cordones sanitarios.

Rodríguez Zapatero es, sin duda, el antecedente más cercano de esta visión chata de la política, cuando resucitó la memoria histórica simplemente para recordar que en España la derecha hunde sus raíces en la dictadura franquista. No le faltaba razón en términos históricos, pero lo hizo por puro tacticismo electoral, y eso ha tenido efectos devastadores sobre el clima de convivencia. Desde entonces, se ha resucitado el espíritu de las dos Españas.

Ahora bien, es evidente que la derecha, desde luego el Partido Popular, nunca ha hecho una reflexión a fondo de su pasado intelectual alejándose de la Dictadura y todo lo que representó. Probablemente, porque en España la derecha -ya desde los tiempos de la Restauración- siempre ha sido conservadora y casi nunca liberal. Y no hay nada que aterre más a un liberal que una dictadura, lo que explica que Reino Unido y EEUU sean de los pocos países del mundo en los que no ha habido ninguna asonada en los dos últimos siglos. Un sistema político que no comparte un pasado común está condenado a revivir una y otra vez sus pesadillas.

Aznar y Azaña
El expresidente Aznar lo intentó durante su primera legislatura reivindicando en público a Manuel Azaña. O, incluso, la figura del escritor exiliado Max Aub, con el loable propósito de construir una idea común de la historia de España más ajustada e integradora de la realidad, pero pronto él mismo malogró ese esfuerzo por la reconciliación intelectual de las dos Españas. Un error trágico que han capitalizado los nacionalistas intentando demostrar que España no existe como nación unitaria. El mensaje, muy atractivo para quienes ignoran nuestra historia, se ha filtrado entre amplios segmentos de la población, y políticos de nimio bagaje como el pequeño Robespierre lo han comprado haciendo suya la sandez de la España plurinacional.

Esa España inexistente, sin embargo, es la que sigue atravesando la política de lado a lado, lo que explica algo inexplicable: las dos principales fuerzas políticas son incapaces de pactar un Gobierno de gestión con unos puntos muy concretos para desatascar la situación y evitar otras elecciones, lo que llevaría al país a tener -en el mejor de los casos- un Gobierno en funciones durante casi un año.

Lo dramático, además, es que en todo este sainete trágico existe un fuerte componente personalista impropio de una democracia consolidada como la española, y que tuvo su momento álgido en el debate preelectoral en la TV entre los dos candidatos a propósito de la decencia del presidente en funciones.

El resultado es que Rajoy no está dispuesto a dar un paso atrás y dejar a alguien de su partido que intente liderar un nuevo Gobierno -tras el previsible fracaso de Sánchez-. Simplemente, porque tras darle la vuelta a la economía no quiere salir por el patio trasero de la historia (corrupción, malos resultados electorales…). Sánchez, por su parte, sabe que solo llegando a La Moncloa podrá salvar su futuro político después del desastre electoral socialista, con solo 90 escaños de 350.

Como se ve, mucha retórica y poca cosecha, que hace bueno aquello que decía don Pío cuando le preguntaron cómo debía ser un político: “Debe ser realista, con un conocimiento claro del país... y si es retórico, el pueblo lo agradecerá. Parece que en España la retórica es una virtud del gobernante”. Eso es, exactamente, lo que sobra: retórica.

Cabeza de ratón
Juan Pina www.vozpopuli.com 29 Febrero 2016

Lo han vuelto a hacer. Los liberales moderados españoles han vuelto a confiar en un partido no liberal, y una vez más el elegido les ha traicionado. Poco importa que el resultado final sea la investidura de Pedro Sánchez o la convocatoria de elecciones. La semana relevante para nuestros liberales lights es la que concluyó ayer, en la que nuevamente han recibido un duro golpe anunciado, esperado por todo el mundo menos por ellos mismos. Esta vez el golpe se lo ha asestado Albert Rivera, pero da igual. Es otro borrón más en el historial de nuestros liberales atemperados, un historial merecedor de cómodo diván, cálida penumbra y avezado psicoanalista.

Instalado en la ceguera voluntaria, atenazado por el temor a los cataclismos con que se le amenaza en cada momento, incapaz de vencer la cobardía y la pereza, el liberal moderado hispánico es el único animal que tropieza ene veces con la misma piedra: la piedra del conformismo culpable con el “mal menor” de turno. Así, nuestro liberal descafeinado se apresta siempre a encaramarse con bobo estusiasmo a la chepa de quien sea. Cualquiera vale, ya le dirán sus ínclitos gurús mediáticos a cuál deben subirse esta vez. Renovado su suicidio político para tranqulidad de la élite estatista, el liberal desgrasado ejercerá el papel secundario que le han asignado: el de tonto útil y “cola de león”, jamás “cabeza de ratón”, que está feo y es fatigoso. Así hasta la siguiente decepción, y vuelta a empezar. Y así se pasa la vida mientras nuestros liberales suaves languidecen con una influencia infinitamente menor que la de sus pares europeos —que también se han vendido al establishment pero, hombre, al menos han sabido ponerse precio—.

Nuestro liberal blando se ha aferrado a numerosas colas de león durante estos cuarenta años de indigna claudicación: UCD, PRD, CDS (mea culpa, en ese estuve yo), CDC y otros nacionalistas, algunos regionalistas, PP, CDL, UPyD, SCD, Vox… Ahora tocaba Ciudadanos. Y no es por decir que lo dijimos… ¡pero es que lo dijimos! Dijimos que Rivera no era solución a Rajoy, como Rajoy no lo fue a Zapatero. Dijimos que todos ellos van en la misma dirección de mucho Estado, impuestos confiscatorios y Libertad en retroceso porque son parte de la socialdemocracia transpartita, el mainstream internacional aún vigente. Dijimos que apoyar a Ciudadanos era mal negocio hasta para los liberales desnatados, porque un partido que se definía en la misma frase como liberal y socialista —con un par— traicionaría muy pronto a los liberales. Dijimos que su verdadera faz era la socialista, por mucho Garicano que quisieran esgrimir nuestros invidentes voluntarios y por mucho que los eurodiputados de Ciudadanos se hubieran adscrito tácticamente al cajón de sastre de Verhofstadt, donde ya hay de todo como en botica. Pues bien, ni setenta días ha tardado Ciudadanos en pisotear a los liberales tibios.

El infumable programa de gobierno Sánchez-Rivera prevé mantener los impuestos, incluyendo la brutal subida del IVA perpetrada por el PP (que sólo se baja al sector cultural agraviando a los demás). Pretende incumplir el déficit pese a que nuestra deuda equivale a todo el PIB. Establece una homogeneización que acabe con la tímida competencia fiscal existente, por ejemplo en Sucesiones. Refuerza hasta el delirio la caza de brujas contra los contribuyentes. No sólo mantiene el corralito liberticida de Montoro a los pagos en efectivo sino que pretende restringirlo hasta los mil euros, golpeando a pymes y autónomos. A una pequeña parte de estos últimos les baja la cuota, pero probablemente a costa del resto. Satisface a la banca interviniendo los créditos entre particulares, refuerza el ICO y da barra libre de subvenciones por “innovar”. Monta un comisariado político para la economía colaborativa, exilia a las grandes fortunas mediante nuevos impuestos. Refuerza el poder sindical, debilita el empleo mediante el salario mínimo que expulsa del mercado de trabajo a los más débiles, y crea una especie de renta básica con nuestros impuestos.

El pacto no devuelve a la sociedad civil los servicios esenciales ni el sistema de pensiones (cuya agonía se sostendrá con cargo al presupuesto), y mantiene los medios de desinformación estatales. Busca un mero cambio de sentido del adoctrinamiento educativo, mantiene el nefasto prohibicionismo sobre drogas y el limbo jurídico de la prostitución. Redobla la persecución a la “piratería”. Crea numerosos organismos politizados centrales, mantiene politizada la Justicia, agrava las barreras de entrada al sistema de partidos y conserva su financiación estatal. Mantiene las listas “desbloqueándolas” e intensifica su forzoso carácter paritario. El chocolate del loro de las diputaciones es un mero cambio de nombre.

Una cosa es pactar con otros partidos y otra es asumir el cien por cien de su programa. Ciudadanos no ha intentado meter ni una brizna de liberalismo en el documento. A Ciudadanos sólo le interesa su monotema unionista y, una vez satisfecha esa obsesión, todo lo demás le da igual. O, sencillamente, comparte la visión socialista incluso con el giro de Sánchez hacia más intervencionismo. No le ha temblado la mano a Rivera al firmar un acuerdo frontalmente antiliberal. En algo tuvo razón otra socialista, Rosa Díez: Albert era “bizcochable”. Nanosegundos han tardado en ello, y la factura la han pagado los liberales cero-cero alojados en la cola del león naranja. Les está bien empleado, a ver si esta vez reaccionan y dejan de tropezar con la piedra. A ver si se dejan de resultadismo, modas y quintacolumnismo tras cuarenta años de fiascos. A ver si dejan de pensar cómo diluir “estratégicamente” nuestras ideas y se dedican por fin a promoverlas de frente y sin complejos en la arena política para ganar a Podemos con un “contrapodemos” liberal sin descremar, liberal de hoy, es decir, libertario. A ver si cambian de estrategia para ser cabeza de ratón. En esta nueva etapa, los ratones pueden ser ágiles y eficaces entre tanto elefante. Pero hay que creer más en ellos y, sobre todo, en que las ideas de la Libertad personal y económica sí pueden avanzar.

Sabes que te han engañado
Santiago Abascal  www.gaceta.es 29 Febrero 2016

El pasado 20 de diciembre votaste a Ciudadanos. Tu estómago y tu dignidad no te permitieron votar al PP una vez más después de que Mariano Rajoy perpetrase el mayor engaño masivo de la historia reciente de España. Once millones de estafados, son números mayores. Demasiadas traiciones, demasiada corrupción, demasiadas desilusiones. Esta vez, a diferencia de las anteriores, no te pusiste la pinza para votar.

Elegiste Ciudadanos. Aunque no estabas de acuerdo con todas sus ideas, Albert Rivera te pareció un político honesto. Y pensaste que desde el centro - querías creer incluso que desde el centroderecha- , Ciudadanos apoyaría al PP a cambio de regeneración política. No te atreviste a votar a VOX porque no lo viste en las encuestas y apenas lo viste en los medios. Y optaste por el voto útil como forma de evitar un gobierno de izquierdas.

Y ahora ves cómo tu voto va a ser utilizado para tratar de investir como presidente a Pedro Sánchez. Ves ahora cómo el líder del partido al que has votado ha firmado un pacto que no hace otra cosa que consolidar el proyecto político que los socialistas comenzaron en 2004.

Y es que Albert Rivera y Pedro Sánchez han firmado un documento denominado “Acuerdo de Gobierno Reformista y de Progreso" de 66 páginas que entre otras cosas, incluye lo siguiente:

- Una reforma constitucional para hacer de España un estado federal y reconocer los hechos diferenciales para justificar las desigualdades entre españoles. En vez de poner coto al disparate autonómico, le da alas. Y a cambio pretende terminar con las diputaciones que suponen una parte irrelevante del gasto público.

- Consolidar la inmersión lingüistica en Cataluña. Esto tendría una gravedad extraordinaria por cuanto Ciudadanos nació, entre otras razones fundamentales, para combatir la imposición lingüística del separatismo catalán. Este sábado Pedro Sánchez fue tajante sobre la claudicación de Rivera afirmando que "el pacto no cuestiona la inmersión lingüística, al contrario".

- Derogar de manera inmediata la prisión permanente revisable existente en nuestro código penal, la forma más suave que tiene nuestra sociedad de protegerse de los terroristas y otras alimañas que no deben estar en otro sitio que en la cárcel.

- Mantener y revitalizar la Ley de Memoria Histórica. Una Ley que no ha hecho otra cosa que reabrir viejas cicatrices, culpabilizar a la Derecha y exculpar a la Izquierda de todas sus responsabilidades en la Guerra Civil.

- Revisar los acuerdos con la Santa Sede y elaborar una nueva Ley Orgánica de Libertad Religiosa para implantar un Estado Laicista, objetivo perseguido por la Izquierda desde hace años.

- Seguir “progresando” en el programa social emprendido por ZP: Eutanasia, aborto para menores de 18 años sin conocimiento paterno, nueva Ley de Transexualidad, una nueva Ley de Violencia de Género que vaya aún más allá en la discriminación y los atropellos a la seguridad jurídica incluidos en la actual.

En materia económica, aunque digan que no nos subirán los impuestos, el pacto está tan lleno de medidas intervencionistas y de incrementos de gasto público que no es creíble que no nos vayan a coser a impuestazos de nuevo. Tan clararmente ven que no serán capaces de cerrar nuestra brecha fiscal que plantean abiertamente ir a Bruselas a decir que no podemos incumplir los objetivos de déficit.

En definitiva, un programa claramente de izquierdas. No podía salir otra cosa de un pacto entre socialistas y socialdemócratas. Un programa lleno de inconcreciones que no afronta los graves problemas que tiene nuestra Nación. Un pacto que, lejos de terminar con el elefantiásico Estado de las Autonomías, causa de la corrupción y el despilfarro, lo potencia convirtiéndolo en Estado Federal.

Un acuerdo que, lejos de afrontar los serios problemas sociales generados por la crisis, sigue poniendo el foco en cosas como la Memoria Histórica o los derechos del minoritario colectivo transexual que obsesionan tanto a los políticos “progres”.

Un programa que, lejos de terminar con el despilfarro público y fomentar la creación de empleo por el sector privado, único que genera empleo de forma sostenible, perpetúa el despilfarro económico y la intervención de los políticos en nuestra economía.

El documento firmado por Rivera y Sánchez no tiene ninguna posibilidad de llegar a cumplirse. No es más que un paripé. En la próxima sesión de investidura Pedro Sánchez será claramente derrotado. Mientras tanto, Rivera presionará al PP ante la opinión pública, apareciendo como un “buen chico” que sólo quiere estabilidad y gobierno para España.

No te dejes engañar, el objetivo de Ciudadanos no es ahora el bien común, el único objetivo de Ciudadanos es ahora debilitar al PP de Rajoy de cara a unas nuevas elecciones que muy probablemente podrían repetirse en junio.

Si Ciudadanos consigue arrebatar al PP un millón de votos en la repetición de los comicios, entonces Rivera sí podrá formar gobierno con Sánchez. Y los españoles sufriremos una nueva pasada por la izquierda.

Hay un proverbio árabe que dice que cuando alguien te engaña por primera vez la culpa es suya. Pero cuando esa misma persona te engaña por segunda vez, el responsable eres tú.

No dejes que Rivera juegue con tú "ilusión", no dejes que te engañen por tercera vez. Sólo hay un partido que defiende tus ideas, se llama VOX, y probablemente ya lo sabes. Y yo sé que VOX aún tiene un tamaño pequeño y unos apoyos -en votos- modestos, pero si votas lo que sientes, puedes estar seguro que tu voto nunca será utilizado para jugar con tu ilusión ni para investir el sectarismo socialista.

Cataluña, otra Marcha Verde
RAÚL DEL POZO El Mundo 29 Febrero 2016

«Vamos, famoso Odiseo, gran honra de los aqueos, ven aquí y haz detener tu nave para que puedas oír nuestra voz» (Odisea). Los cronistas y los navegantes antiguos escuchaban las dulces bocas de las diosas y sirenas.

Ahora no hay musas griegas ni castellanas, y nos tenemos que contentar con las fuentes, sin el eco de las cítaras. Yo recurro a fuentes seguras y de agua clara, que me hacen el diagnóstico del desorden después de dos meses de consultas, que antes llamaban evacuaciones. Los cuatro partidos acumulan más obsesiones que ideas, les cuesta trabajo darse la mano, son incapaces de idear una síntesis o, por lo menos, una salida. Lo viejo muere y lo nuevo se pudre enseguida. Mi amigo Vicente de la Mata me recuerda el proverbio castellano de los molineros que metían más celemines de maquila de lo que era justo: «Cambiarás de molinero, pero no de ladrón». Hemos cambiado molineros, pero siguen los ladrones, como en aquella España de canciones tristes.

Me convencen las fuentes de que no pasará nada hasta el cuarto mes de crisis; entonces, las presiones volarán como obuses. Albert Rivera tendrá que desnudarse de nuevo y, si se repitieran las elecciones, es posible que ganaran Podemos-IU-Unidad Popular. «Los de la altimetría, Margallo y Felipe -dice un dirigente de IU-, son más amigos que dos borricos. Lo que hay que preguntar es quién se suicida, ¿el PP o el PSOE? ¿Ruleta rusa o nuevas elecciones? En Andalucía, a los neocarrillistas -unidad con el PSOE- les llaman susanitos. Susana es Bono con melena y el glorioso PCE intenta salir de la segunda clandestinidad».

Unos se culpan a los otros de la pinza. «El Pinzpsoe ataca de nuevo. Todo el que no se sume está haciendo pinza», añade. Los del PSOE filtran que Podemos y el PP viven en una realidad paralela. «Rajoy es un fósil, lo mantienen con respiración asistida. Cada día que siga en el Gobierno será por gracia de Podemos. Si el día 5 no tenemos presidente va a quedar claro lo que la historia enseña: el inmovilismo alimenta la revolución».

El diablo me lleva por los aires y llegamos a Barcelona, a una Cataluña mal gobernada, desorientada, que está poniendo en evidencia la impotencia de un Estado débil, con políticos mediocres y torpes, que se pelean por la carroña, y un Estado envejecido. El diablo me dice en castellano: «Las amenazas de Madrid aquí suenan a infantiles. La última recepción del Rey en El Liceo se vivió en Cataluña como la de un Jefe de Estado extranjero. El propio Rey se sentía como si estuviera en otra ciudad europea». Explica mi compañero de vuelo: «La desconexión psicológica, silenciosa pero implacable, va muy deprisa. Estemos donde estemos, cada día nos sentimos más extranjeros en nuestro propio país. Más diferentes, más lejanos. Nos preocupamos menos de lo que hace o piensa el otro y fingimos que no pasa nada, o que no nos importa lo que pase, pero estamos acojonados. La independencia psicológica ya está conseguida, la jurídica está en camino. Será otra Marcha Verde».

Baltic Dry Index: el índice que anuncia el apocalipsis del comercio mundial
29 Febrero 2016

En este terrible arranque de año en los mercados financieros todas las miradas están puestas en los principales índices bursátiles, en el precio de las materias primas y en las rentabilidades de la deuda pública. Sin embargo, existe un índice poco conocido para la mayor parte de la población que anuncia un apocalipsis del comercio mundial este año: el Baltic Dry Index.

La economía está diseñada para no ser comprendida por la mayoría de los mortales, pero en realidad los conceptos básicos son muy sencillos e intuitivos. La cuestión se complica cuando entran en liza los listados interminables de índices bursátiles, cotizaciones de acciones y rentabilidades de bonos. Como reza el dicho popular, los árboles no dejan ver el bosque, ocultando que la economía mundial está enferma por las políticas monetarias expansivas que han llevado la deuda de Estados, familias y empresas a niveles nunca conocidos.

En este contexto, se comprende que factores como la desaceleración económica china impacten de forma tan dura en la economía mundial, con unos países emergentes que están endeudados hasta las cejas, una Europa encorsetada por la excesiva burocracia y la voracidad fiscal y un gigante norteamericano que, según admite hasta la presidenta de la Reserva Federal, Yanet Yellen, puede estar a las puertas de una nueva recesión.

Por si todo esto fuera poco, existe un índice poco conocido para la mayor parte de la población que anuncia un apocalipsis del comercio mundial este año: el Baltic Dry Index. Este indicador nunca había bajado de los 400 puntos, ni siquiera en los peores años de la Gran Recesión que se inició en 2008. ¿Saben a cuánto cotiza hoy? A 325 unidades.

Baltic

Como se puede observar en el anterior gráfico, el Baltic Dry Index intentó retomar una senda alcista en el primer semestre del pasado año, pero tras el mes de agosto inició otra vez su caída libre. El verano de 2015 se caracterizó por el golpe bursátil generado por el menor crecimiento de China y las dudas sobre la fiabilidad de sus estadísticas económicas. Fue el primer susto que luego se convirtió en pánico en el arranque del presente año.

Pero, ¿qué mide este índice? Básicamente se utiliza como indicador adelantado para medir la evolución del comercio internacional. También conocido como Baltic Exchange Dry Index, Dry Bulk Index o Baldry,  muestra la actividad de los fletes marítimos de carga a granel de materias primas (desde minerales hasta cereales o azúcar) que transcurren por una veintena de rutas a lo ancho y largo del planeta.

¿Sobreoferta de fletes o desplome de la economía global?

Además de avanzar la salud del comercio mundial, el índice se usa para anticipar los niveles de crecimiento (o reducción) del Producto Interior Bruto (PIB) mundial, es decir, de la marcha económica internacional. Los analistas consultados por OKDIARIO apuntan que el desplome contabilizado en los últimos meses “responde fundamentalmente a la menor demanda de materias primas por parte de China, especialmente del hierro”.

Además, existe un factor adicional que está presionando a la baja sobre el indicador: la existencia una sobreoferta de fletes debido a la masiva construcción de buques al calor de las subidas del Baltic Dry Index que se produjeron antes de 2008. En la primera década del nuevo siglo llegó a cotizar a 8.000 unidades.

 

Por lo tanto, habrá que esperar unos meses para comprobar si los fletes marítimos anticipan un hundimiento de la economía global, o si se trata solamente de un ajuste tras unos años de excesiva expansión del mercado de transporte de mercancías por mar. En todo caso, serán los de siempre, los Bancos Centrales, los que seguirán llevando el timón de la cada vez más intervenida economía mundial.

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Día internacional de la lengua materna

Francesc Moreno Cronica Global 29 Febrero 2016

El pasado día 21 de febrero se celebró, promovido por la UNESCO, el Día internacional de la lengua materna. Si en algún lugar conviene recordar lo que dice la UNESCO es en Cataluña, donde la política lingüistica en la escuela es radicalmente contraria a los principios de dicha institución internacional.

"El uso de las lenguas maternas en el marco de un enfoque plurilingüe es un componente esencial de la educación de calidad, que es la base para empoderar a las mujeres y a los hombres y a sus sociedades", señala la directora general de la UNESCO, Irina Bokova.

Para la UNESCO, la "enseñanza de idiomas apropiada" es esencial para que los alumnos logren aprovechar la educación de calidad, aprender a lo largo de toda la vida y tener acceso a la información. Estos objetivos se pueden alcanzar si se dispone de una estrategia pedagógica que promueva el uso de al menos tres lenguas, una de las cuales debe ser la lengua materna o primera lengua.

Y continúa señalando que "la enseñanza de idiomas puede considerarse también un medio de velar por que, más tarde, los alumnos actúen como ciudadanos del mundo en pro del cambio, tanto en el ámbito local como el internacional".

¿Cómo es posible seguir defendiendo la política lingüística de la Generalitat no ya por los nacionalistas sino por algunos que se autodenominan de izquierdas? Una política que, como dice la UNESCO, va contra los derechos de los que tienen el castellano como lengua materna, pero que perjudica, también, la formación y las posibilidades de futuro de los que tienen el catalán como lengua materna.

Llama la atención que los que los que teníamos al catalán como lengua materna, víctimas de programas 'nacionalizadores' durante el franquismo, apliquemos sin sombra de vergüenza las mismas políticas. De victimas a verdugos, sin solución de continuidad. Los actos de acoso de Balaguer y Mataró reflejan este ambiente totalitario.

Pero no sólo se trata de defender los derechos humanos de los que tienen el castellano como lengua materna (más del 50% de los catalanes), sino de combatir políticas totalitarias que buscan alterar la sociedad de forma acelerada y antidemocrática, tratando de evitar que los alumnos actúen como ciudadanos del mundo en pro del cambio, tanto en el ámbito local como internacional como dice la UNESCO. Reitero, los episodios de acoso de Balaguer y Mataró son reflejo del ambiente totalitario y excluyente que se vive en muchas escuelas de Cataluña.

Porque lo que busca la Generalitat es la hegemonía ideológica del nacionalismo, expulsar el castellano como lengua de los catalanes, convirtiendo a los jóvenes en menos competitivos en un mundo global y por tanto más apegados a lo local, a la ideología nacionalista. Se perjudica a los castellanohablantes al no recibir educación en lengua materna, pero también se priva a los catalanohablantes de tener una sólida formación en castellano.

Y que no se diga que los alumnos saben castellano por efecto del entorno al terminar la secundaria. Lo hablan, algunos muy mal, y lo escriben todavía peor. Pero sobre todo carecen de léxico y de referentes culturales esenciales. Con dos horas a la semana es imposible, sobre todo, insisto, entre los que tienen el catalán como lengua materna y dominante en su entorno.

Ya han sido varias las personas que han educado a sus hijos en el sistema actual de Cataluña y que me comentan que sus hijos han tenido que hacer cursos acelerados de castellano para poder optar a puestos de trabajo en los que dicha lengua es la habitual de la empresa. Se sienten estafados, al margen de que sean nacionalistas o no.

Y es que el nacionalismo catalán, al igual que otros nacionalismos con vocación totalitaria como el franquista, utilizan la escuela para modular la ideología de los niños. Espero que, como hicimos muchos de los que tuvimos que aguantar el proselitismo franquista, al final los jóvenes se rebelen.

Pero para ello hace falta tiempo. Y no es de recibo regalárselo a sabiendas de lo que quieren los nacionalistas. Por eso me parece demencial la actitud en esta cuestión de PSC o de los 'podemitas' catalanes. Mientras los nacionalistas totalitarios pretenden crear 'gudaris', los demás continúan subordinados, aceptando una escuela contraria a los principios democráticos.

Eso sí, muchos dirigentes mandan a sus hijos a colegios internacionales.


Otegi no podrá borrar el pasado ni reescribir la Historia
EDITORIAL El Mundo 29 Febrero 2016

MAÑANA será recibido como un héroe un declarado defensor de la extorsión, el secuestro y el asesinato como armas políticas. Arnaldo Otegi, condenado por ser miembro de la banda terrorista ETA (en la que ingresó a finales de los años 70), saldrá de la cárcel para iniciar una nueva carrera política. Fuera le esperarán los militantes y simpatizantes de Sortu, la organización que sustituyó a la ilegalizada Batasuna, que lo eligieron secretario general del partido en 2013 mientras cumplía una pena de prisión de seis años y medio, que terminará mañana. Desde entonces tiene la silla reservada. Por eso, allí mismo, a las puertas de la cárcel, dará su primer mitin como más que probable candidato de la izquierda 'abertzale' en las elecciones a lehendakari previstas para el próximo mes de octubre.

La última sentencia que lo condenó también lo inhabilitó para ejercer cargos públicos, pero un error en la redacción del fallo lo dejará sin efecto. Tendrá que ser el Constitucional quien finalmente determine si puede o no presentarse a las elecciones, pero debido a la jurisprudencia del Supremo y del propio TC es más que probable que no encuentre impedimento. Lo que no podrá enmendar, sin embargo, será su pasado como terrorista.

Aunque sólo ha sido condenado por un crimen, el secuestro en 1979 del entonces director de la planta de Michelín en Vitoria, Luis Abaitua, se le ha relacionado con al menos tres secuestros más: el de los entonces diputados de UCD Gabriel Cisneros y Javier Rupérez y el del empresario Javier Artiach. No obstante, por falta de pruebas, salió absuelto de los cargos. Pero su trayectoria en la banda lo señala como uno de los más firmes defensores de la lucha armada. Cuando se produjo la escisión de la organización, fruto de la cual una parte de sus integrantes, los 'polimilis', decidió abandonar las armas en 1982 y aceptar un programa de amnistía y reinserción, Otegi decidió permanecer en la rama dura, los 'milis', que continuaron secuestrando y asesinando hasta la tregua indefinida anunciada en 2011.

Pero además, desde que comenzó su actividad política en las instituciones como parlamentario autonómico por HB en 1995, no sólo no ha condenado la violencia terrorista ni se ha mostrado arrepentido por su pasado, sino que incluso ha justificado crímenes como el de José Luis López de Lacalle. Entonces, en mayo de 2000, siendo portavoz de Euskal Herritarrok, declaró que con el asesinato del periodista, ETA quería señalar cómo "determinados profesionales" de los medios "plantean una estrategia informativa de manipulación y de guerra en el conflicto entre Euskal Herria y el Estado". Tampoco ha condenado nunca ninguno de los crímenes de la banda terrorista, ni siquiera aquellos que causaron un enorme impacto en la opinión pública, como el de Miguel Ángel Blanco en 1997, el del portavoz socialista en el Parlamento vasco, Fernando Buesa, o el del ex ministro Lluch, ambos en 2000. Es cierto que, tras haber cumplido su condena, Otegi tendrá otra oportunidad para demostrar si quiere abjurar de su pasado y arrepentirse de lo hecho.

Pero no es Otegi un hombre de paz, como quiso convencernos Zapatero mientras negociaba con la banda terrorista en 2006. Es un fiel representante de todo lo que significa ETA, con sus viles asesinatos, sus secuestros y sus extorsiones a empresarios para financiar su actividad delictiva y criminal. Y es porque acepta con orgullo como herencia el pasado terrorista por lo que está considerado como el líder indiscutible de la izquierda abertzale, que espera recuperar con él la influencia perdida desde la elecciones municipales y forales de 2015, en favor de propuestas alternativas como la que representa Podemos.

Nadie duda ya de que la izquierda 'abertzale' no tiene ninguna intención de renunciar al pasado asesino de ETA, sino de reivindicarlo. Ayer mismo, tras 19 años en prisión, el sanguinario terrorista José Luis Urrusolo Sistiaga salía de la cárcel sin que nadie fuese a jalearlo. Acogido a la vía Nanclares, Urrusolo y su pareja, Carmen Guisasola, han pedido perdón por sus crímenes, han renegado de la lucha armada y han sido expulsados del colectivo de presos. De ellos nada quieren saber los líderes de la izquierda abertzale, que siguen defendiendo que ETA no ha sido derrotada por el Estado, sino que ha decidido unilateralmente dejar de matar. Pero la Historia no puede reescribirse, y en ésta hay también vencedores y vencidos. Y hay quienes como Otegi no se encuentran en el lado de las víctimas y sus familiares, sino en el lado de los verdugos. El pasado ni se borra ni puede reinventarse.

Otegi no es Nelson Mandela
Editorial La Razon 29 Febrero 2016

Un somero repaso a la biografía de Arnaldo Otegi muestra la larga trayectoria terrorista de un individuo que se integró en ETA a finales de los años setenta, cuando España se abría camino hacia un régimen de democracia y libertad, que participó en numerosos actos delictivos, incluidos atentados incendiarios y secuestros, que huyó a Francia, donde fue detenido y extraditado y que, a partir de su primera condena, siempre ha tratado de jugar con los intersicios de la Ley y beneficiarse con la dejación de muchos de los que estaban obligados a defenderla.

Un individuo que ha perseverado en su militancia delincuencial, justificado el asesinato de inocentes, exaltado a los asesinos, insultado a las víctimas y, amparado en siglas políticas, desarrollado una labor de destrucción de las instituciones democráticas españolas. Una vida, en fin, dedicada a imponer por la fuerza de la violencia y de la mentira su concepto totalitario de la sociedad. Con habilidad, trató de soslayar sus responsabilidades y eludir las consecuencias de sus actos enarbolando falsas banderas de paz que sólo buscaban la impunidad para los terroristas derrotados.

Y fueron vencidos cuando la sociedad española unida tomó conciencia sin ambages partidistas ni excusas sofistas de la enormidad criminal que había significado ETA y del terrible sufrimiento que había infligido a un país que sólo buscaba el progreso en libertad y la convivencia en paz. Un país que, pese a la ignominia del terror, había conseguido salir de una larga dictadura para convertirse en un referente de la democracia en el concierto de las naciones.

Arnaldo Otegi es, pues, uno de esos terroristas derrotados por la sociedad española, que sale de la cárcel tras cumplir su pena de privación de libertad por pertenencia a la banda terrorista etarra. Un convicto al que la Justicia ha impuesto una pena accesoria de inhabilitación para el ejercicio de cargo público hasta 2021. Es uno de los referentes, además, de la cobertura inmoral y cínica de cientos de asesinatos y miles de delitos de extorsión, coacción, lesiones y estragos que tiñeron de luto las familias y los pueblos de España.

Nunca luchó contra una dictadura, ni contra exclusión o arbitrariedad alguna. Al contrario, quiso imponerse por la violencia contra la voluntad democrática de los ciudadanos y las leyes fundamentales que los amparaban. Si hay una persona que ejemplifica todos los valores opuestos por los que Nelson Mandela sacrificó su libertad durante 27 años es Arnaldo Otegi. Es preciso que la sociedad española desoiga a esos corifeos de la izquierda internacional, que siempre se ponen del lado de los liberticidas, y a todos los que desde intereses partidistas y miserables están llevando a cabo la campaña de olvido y mentiras para conseguir la rehabilitación política del terrorista convicto al que consideran su líder y su mejor opción para salir del marasmo electoral en el que se encuentran.

La Justicia no debe permitir que el recurso a los hechos consumados –como ocurrió con el caso del etarra Iker Casanova– haga posible que Otegi se salte la inhabilitación y pueda concurrir a las próximas elecciones autonómicas vascas. No hay excusa moral para tal atropello a las normas básicas de la democracia. La Fiscalía del Estado y la Magistratura están obligadas a actuar con diligencia, sin reparar en vergonzantes apelaciones a la conveniencia política. La memoria de las víctimas, la verdad de la dura y larga lucha por la libertad así lo exige.


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