AGLI Recortes de Prensa   Martes 1 Marzo  2016

La centralidad como sucedáneo de la política
Javier Benegas www.vozpopuli.com 1 Marzo 2016

Si hay algo preocupante en el actual galimatías parlamentario, además de la incertidumbre, es la certeza de que ningún agente político de todos cuantos han obtenido representación va a mover un dedo por la libertad individual. Y resulta muy inquietante comprobar, por ejemplo, que en el documento de acuerdo entre Ciudadanos y el PSOE la palabra “plan” o “planificación” aparezca 67 veces, al menos una vez por cada página. Mientras que la palabra “libertad” en singular aparece sólo cuatro veces; y en plural –que es bastante menos libertad-, cinco.

El problema no es ya que el liberalismo no pinte nada en el Parlamento, es que incluso la derecha ha desaparecido. Mientras en España el máximo exponente de esta rendición lo tenemos en Mariano Rajoy, aunque hay otros tanto o más culpables, en Inglaterra fue James Prior quien encarnó como pocos el perfil del falso político conservador. De él llegó a decir Thatcher que tras sus rasgos rudos, cabello cano y modales francos sólo había cálculo político, es decir, el entendimiento de que la tarea del conservador de finales del siglo XX, y también del liberal, era una elegante retirada ante el imparable avance de la izquierda. “La retirada como táctica es a veces necesaria; pero la retirada como política permanente mina el alma”, escribió la “dama de hierro” refiriéndose a ese paso atrás permanente con el que los calculadores renuncian a sus ideas para asegurar su carrera. Margaret Thatcher murió y quedaron los Prior de este mundo.

Los personajes como James Prior han sido una auténtica tragedia. Detrás de ellos, o gracias a ellos, además de la corrupción, se ha consolidado el concepto de la centralidad política, que por fuerza, para ser compatible con el creciente poder del Estado, debía inclinarse unos grados a la izquierda. Lo que ha terminado por hacernos ver como normal lo que es manifiestamente anormal: el Estado extendiendo sus tentáculos por todas partes y comprando votos a diestro y siniestro con el dinero de los contribuyentes.

Cierto es que las posturas maximalistas suelen generar más problemas que soluciones, entre ellos, la polarización de la política y el enconamiento sin salida. Es necesario encontrar puntos de equilibrio, lugares de encuentro en los que debatir y llegar a acuerdos que por fuerza llevarán implícitas transacciones. Pero para poder negociar desde una posición sólida es necesario tener convicciones y, lo que es más importante, que el adversario se tema lo peor: que esas convicciones sean verdaderas. Sólo así se puede ejercer el necesario contrapeso ante quienes desprecian las sociedades abiertas.

Hoy, la situación se ha degradado tanto que negarse a batirse en retirada, como hacen los Jim Prior de nuestro tiempo, no tiene que ver ya con convicciones conservadoras, ni siquiera liberales, sino con un intento desesperado de salvaguardar al individuo, a usted mismo, querido lector, del abuso administrativo, de ese ensañamiento contra la persona que ha sido legitimado so pretexto de garantizar presuntos derechos colectivos que convierten en papel mojado derechos naturales.

Luchar contra esa visión absolutista del Estado “protector”, que permite a quienes mandan arrogarse el derecho a violentar el ámbito privado sin medida, no es conservadurismo: es instinto de conservación. Una actitud infinitamente más humanitaria que cualquier socialismo de alta o baja intensidad. Y también más democrática, porque si bien la democracia permite a las mayorías constituir gobiernos, también marca líneas rojas que no deben ser traspasadas por el Poder. El fin, por elevado que parezca, nunca justifica los medios.

Buscar la manera de que haya más equidad, que nadie quede excluido, que todos los hombres y mujeres, independientemente de su procedencia, ideología o creencia, sean iguales ante la ley y tengan las mismas oportunidades, o impedir que nuestros semejantes vivan en la miseria o mueran de una dolencia para la que existe cura no tiene que llevar aparejada la rendición incondicional ante los sabios de Sion. Y menos cuando se equivocan al diagnosticar la enfermedad. Y es que nuestro mayor problema no es la globalización ni la revolución tecnológica ni la escasa formación, sino una libertad cada vez más residual, más llena de barreras, costes y trampas. Como afirmaba recientemente aquel ingeniero que, emigrado hace años a Alemania, intentó volver a España: “volví con la esperanza de quedarme. Pero lo de España es increíble. No es que no haya trabajo, es que no se puede trabajar”. Terrible revelación.

No es que la sociedad haya terminado desplazándose al centro izquierda: es que quienes desde hace tiempo acceden a la política provienen en su inmensa mayoría de las entrañas del Estado. Y el Estado es izquierda travestida de centralidad. De ahí que aforismos que en su día fueron pensados con un sentido mucho más comedido que el que hoy se les adjudica, como el acuñado por Oliver Wendell Holmes, que afirma que los impuestos son el precio de la civilización, hayan sido convertidos por los aprendices de brujo en apisonadoras de la libertad, y que la anormalidad haya pasado a ser normalidad y sobre ella pretenden pactar nuestros políticos haciéndonos creer que así son las cosas. Que puede haber reformas, pero que el Estado no se toca.

Demasiado tarde para dar un golpe de timón lo suficientemente profundo como para variar el rumbo. Atrincherados en la centralidad, los burócratas pueden hacer lo que les plazca. Incluso cambiar las leyes sin previo aviso, con nocturnidad y alevosía, en especial las que tienen que ver con los dineros. Hoy se pagan unos impuestos, mañana serán otros. Hoy se cotiza una cantidad, mañana otra. Según sople el viento. La centralidad vacía de convicciones a los individuos y los atornilla al corto plazo, al disfruta lo que puedas mientras puedas porque del mañana nada se sabe. No ahorres, no hagas proyectos, no arriesgues, no malgastes tus energías, sé oportunista, véndete al mejor postor. Y si nada de esto te funciona, sal corriendo.

Sánchez: éste es mi programa; si no le gusta, tengo otro
Editorial La Razon 1 Marzo 2016

Será difícil superar la caricatura de la política que ayer dibujó el secretario general del PSOE con su menú de ofertas a los partidos y coaliciones que compitieron en las pasadas elecciones generales bajo el paraguas de Podemos y, también, a Izquierda Unida-Unidad Popular, residuo testimonial de la vieja formación comunista. Un remedo de aquella parodia de Groucho Marx: «Éstos son mis principios, pero si no le gustan, tengo otros». Sin embargo, el espectáculo del candidato socialista a una investidura para la que carece de los suficientes apoyos no podía alcanzar mayor absurdo que con este intento de activar las pulsiones ideológicas más primarias de las fuerzas políticas solicitadas, como un ilusionista que cree saber lo que gusta a cada miembro del público y se saca del sombrero, aquí, un ataque a la Iglesia; allí, un poco de presión fiscal y, más allá, una ley de cooficialidad de las lenguas.

Con el agravante de que el resultado es la banalización de las propuestas de los partidos de la izquierda radical a los que reclama el apoyo, que se ven tratados como si padecieran de infantilismo ideológico, sin advertir que el proyecto de Pablo Iglesias bebe de las fuentes clásicas del marxismo-leninismo, muy lejos ya de los entusiasmos juveniles. Incluso la maniobra táctica de trocear en cuatro las propuestas de pactos, para que queden patentes la heterogeneidad de Podemos y las dificultades de una dirección realmente unitaria por parte de su líder, Pablo Iglesias, resulta fallida por demasiado evidente.

Y lo mismo podríamos decir de la admonición final del candidato socialista, endosando a Podemos la responsabilidad del fracaso de su proyecto de gobierno progresista de izquierdas, sin más señuelo que la expulsión del Gobierno del Partido Popular y de su presidente, Mariano Rajoy.

En otras circunstancias, la maniobra podría tener un alcance estratégico de cara a la hipotética repetición de las elecciones generales, pero no cuando el reto viene lanzado por el líder del PSOE, que ha conseguido los peores resultados de la historia de su partido, que ha firmado un acuerdo reglado con una formación, Ciudadanos, cuyos votantes se declaran mayoritariamente de centro-derecha y que sólo aventaja en 300.000 votos a quienes le disputan directamente la hegemonía en la izquierda española.

No debe extrañar a nadie, por lo tanto, el rechazo general recibido por Pedro Sánchez, porque entre otras cuestiones que no deberían ser tomadas a la ligera, el núcleo de la discusión política se encuentra en la derogación de la reforma constitucional del artículo 135, sin la que es prácticamente imposible incrementar el gasto público hasta los niveles que demandan las promesas sociales de Podemos, y en celebración de los referendos de autodeterminación que exigen los socios nacionalistas de Pablo Iglesias, por más que se disimulen bajo la terminología del «derecho a decidir». La concesión de ambas demandas no está al alcance de Pedro Sánchez. La primera precisa de la colaboración del Partido Popular, y la segunda es la principal línea roja marcada por el Comité Federal del PSOE a su secretario general en las negociaciones con la izquierda. Comprendemos las dificultades de Pedro Sánchez a la hora de reunir los apoyos necesarios para su investidura. Pero son las mismas que existían cuando se decidió a aceptar el encargo de Su Majestad.

Un referendo contra la democracia
Salvador Sostres ABC 1 Marzo 2016

Los referendos son la estrategia de los que quieren saltarse la democracia. Hugo Chávez destruyó Venezuela a golpe de referendo. Evo Morales quiso perpetuarse en el poder, burlando la ley, con un referendo que afortunadamente perdió.

El independentismo quiere un referendo porque no tiene ni la inteligencia ni la fuerza para cambiar la ley; y hace ver que habla en nombre de la democracia cuando ni el 50 por ciento de los catalanes votó a partidos secesionistas. Franco era un maestro organizando referendos, y aquellas consultas eran exactamente lo que el Caudillo pensaba de la democracia.

A Pedro Sánchez no le interesa lo que quieren los españoles, ni los votantes socialistas. La democracia le derrotó estrepitosamente el 20 de diciembre, cuando obtuvo los peores resultados de la historia reciente PSOE. La democracia le enseñó a Pedro Sánchez el camino de la gran coalición, o el de la dimisión, pero él tiene otros planes.

Lo que el candidato socialista está intentado, con sus pactos que no suman y sus referendos populistas, es precisamente subvertir la democracia que tanto reclama para prescindir del reglamento interno de su partido, y como Chávez o como Franco utilizar las bajas pasiones de la masa para salirse con la suya, a pesar de lo que en su día dijeron las únicas urnas legítimas.

Felipe González reconoció, pasados los años, que no hizo bien escondiéndose tras el referendo de la OTAN, y que tendría que haber asumido la responsabilidad política de tomar una decisión contraria a la que había prometido durante la campaña electoral.

Los golpes de Estado modernos se dan mucho más con referendos que con armas. Desde febrero de 1981, nadie en España intentaba gobernar sin haber ganado las elecciones. En lugar de pistolas, esta vez tenemos la pantomima de estas urnas falsarias; y el insólito anunciar pactos de perdedores, que además no alcanzan el número de diputados necesarios, como si constituyeran la coronación de la democracia, y el Partido Popular fuera poco menos que fascista por no sumarse humillantemente a tan grotesco espectáculo.

Conocemos a los tipos como Pedro Sánchez, y sabemos lo que hacen. También sabemos lo que nos costó recuperar la democracia y que la libertad casi nunca desaparece de golpe sino que nosotros mismos la vamos asfixiando cuando cedemos en los detalles aparentemente sin importancia.

Conocemos a los de los referendos, y el daño que hacen.

Deslealtad, traición, cobardía y mudanza.
Vicente A. C. M.  Periodista Digital 1 Marzo 2016

Tras leer varias noticias que son indicativas del desgobierno que padece España, la palabra que más me viene a la cabeza es la de “deslealtad”, que rápidamente la asocio con otra mucho más elocuente “traición”, seguida de “cobardía”. Y no es que no haya usado estas palabras y otras peores como calificativos de personas, partidos políticos y situaciones creadas por Instituciones del Estado, pero es que ahora ya no dejan de retumbar en mi cabeza y me están provocando un estado de extrema ansiedad y zozobra. Otra palabra que últimamente se oye mucho seguida de no hacer “mudanza”, rememorando a San Ignacio de Loyola. Y es eso precisamente, la mudanza, el cambio, lo que se nos promete como el remedio a todos nuestros males, sin explicarnos ni cómo será y si este cambio no será a peor de lo ya conocido.

Y es que los profetas abundan en estos tiempos y cada cual arrima el ascua a su sardina. El caso es que en esta larga espera de ver lo que va suceder, España se descompone, se mustia y los españoles nos vemos abocados a refugiarnos en nuestros miedos, en nuestros propios demonios pero al raso, buscando una salida que se nos niega y sin arma alguna que coger para defendernos. Sin embargo, los hay que están aprovechando este caos para conseguir sus fines porque sus armas son precisamente esas que resuenan en nuestros cerebros, la traición, la deslealtad y nuestra cobardía y la de nuestros actuales gobernantes para impedirles avanzar en la destrucción de España.

Una de las noticias es la enésima deslealtad institucional del Parlamento de Cataluña y del Gobierno de la Generalidad que ya ha anunciado que no piensa hacer caso a la sentencia del TSJC para que no exista obligatoriedad en el uso del catalán como lengua exclusiva en las comunicaciones de los funcionarios entre sí y con el resto de ciudadanos. La otra deslealtad es la de mantener la política de publicitar la inminente independencia de Cataluña en las reuniones que el Consejero de "Exteriores" del Gobierno de la Generalidad sigue manteniendo a pesar de que su cometido ha sido suspendido por el Tribunal Constitucional de modo provisional mientras se emite una sentencia firme. Porque deslealtad es la del Presidente de la Comunidad Autónoma de Extremadura cuando discrimina las subvenciones a colegios concertados, por su confesión religiosa y separación de alumnos por sexos. Porque deslealtad es la que se produce cuando se persiguen los usos y costumbres ancestrales de la religión católica profesada por la mayoría de los españoles, como sucede con la LAcaldia de Madrid, Cádiz o Barcelona y su concejales podemitas apoyados por los del PSOE.

Porque traición es haber permitido que partidos políticos que representan al terrorismo de ETA estén legalizados en igualdad de derechos con el resto de partidos políticos cuyos militantes han sido durante décadas dianas y víctimas inocentes de los terroristas. Porque traición ha sido y es haber renunciado a la defensa del Honor de las víctimas del terrorismo, excarcelando masivamente a sus verdugos y concediéndoles reducciones de condenas por la realización de falsos estudios, trabajos en prisión y supuestas declaraciones de arrepentimiento, -o sin ellas-, siempre hechas de forma impersonal y general sin mirar a la cara de sus víctimas. Matar sale muy barato en España. Porque traición ha sido y es haber renegado de los valores morales y de las personas que lo representaban porque eran un estorbo a los "nuevos tiempos”.

Y todo se puede resumir en la última palabra que nos salpica a todos, COBARDIA. Y lo es en primer lugar porque nos mostramos cobardes a la hora de oponernos con todas nuestras fuerzas a esta situación y dejamos que la cobardía de otros nos contagie y nos haga mirar para otro lado y callar ante esta felonía y mezquindad que apesta. Cobardía sin paliativos que será la que nos lleve a sufrir la dictadura de unos profetas del cambio que prometen asaltar su cielo personal para llevarnos a los demás al infierno de la falta de libertad y del silencio de los corderos. Cobardía por no admitir nuestra cuota de responsabilidad en haber estado consintiendo que la situación se fuera degradando a nuestro alrededor y ahora aterrarnos porque esa degradación nos ha terminado por alcanzar.

Y finalmente, la mudanza, ese cambio que solo busca sustituir las caras para poner las de familiares, amigos y afines, en un quítate tú que ahora me toca a mí. Una mudanza de modos que no de hechos porque la corrupción no cambia, se mantiene intacta, la musica sigue con más volumen y solo cambia la letra. Una mudanza de semblante que pasa rápidamente del encrispamiento y mueca de odio a la sonrisa más abierta y complaciente por haber conseguido el objetivo final, despejar el camino hacia el poder. Una mudanza que solo nos usa a nosotros, los ciudadanos, como moneda de cambio y que una vez más nos hemos dejado engañar por estos malos actores titiriteros y los juegos de trilerismo que acompañan todas sus actuaciones con las que llenarán sus bolsillos con nuestra credulidad y nuestros ahorros de toda una vida. ¿Cambio, mudanza, hacia dónde? Hacia la miseria y esclavitud garantizadas.

Y los falsos profetas hace tiempo que están entre nosotros. Lo único que les diferencia es su particular estética, pero son los cuatro jinetes del Apocalipsis que anuncian el fin de los tiempos de una nación que no va a lograr sobrevivir porque sus ciudadanos son incapaces de reaccionar y de rebelarse. Deslealtad, traición, cobardía y esa mudanza que definen perfectamente a cada uno de los cuatro. Que cada cual trate emparejarlos. Hoy debería empezar nuestra lucha por evitar que esos jinetes logren su objetivo y terminen por acabar con España y condenarnos a la pobreza, a la desunión y a desparecer por el desagüe de la Historia. Si permitimos que suceda, deberemos afrontar la vergüenza de llevar para siempre esas palabras tatuadas en nuestra piel.

¡Que pasen un buen día!

España indestructible
RAÚL DEL POZO El Mundo 1 Marzo 2016

A pesar de lo que dijeran los masocas del 98 -Ilyá Ehrenburg nos llamó andrajosos-, España ha dejado de ser aquel país tenebroso, sectario y arcaico. Es el país más feliz del mundo después de Dinamarca y, con Corea, el de mayor éxito en el mundo, en la vanguardia de la salud, la invención, las infraestructuras y el turismo. País indestructible.

Es la tesis de Jesús Banegas, murciano como Paco Rabal, Pepe Lucas, Jaime Campmany o el doctor Guillén. En un libro deslumbrante a punto de aparecer -España, más allá de lo conseguido-, Banegas, que fue candidato a la presidencia de la CEOE y sueña con un Silicon Valley a la española, dice que la agricultura de Murcia y Almería compite con las primeras del mundo. Cree que el medio siglo entre 1959 y 2009 es el mejor de la historia de España. Nadie puede borrar el reloj de sol, la seda, el pensamiento aristotélico, el liberalismo. "Los padres escolásticos españoles fueron los precursores de Adam Smith", dice. España cuenta con los mejores despliegues de infraestructuras del mundo; en fibra óptica, en la banda ancha, en el móvil nos salimos; destaca como líder en esperanza de vida, éxitos deportivos y prestaciones sanitarias.

La pregunta de hoy es si esa 'edad de oro' narrada en las bucólicas de Jesús Banegas puede ser destruida por el mal gobierno y por dos de nuestros fracasos, corrupción y separatismo. "Tenemos más sedes de partidos que en Estados Unidos. Cuántas más sedes, más facilidades para la corrupción", explica.

Hoy vamos a empezar a ver si España es indestructible o no, si tenía razón Bismarck en aquella cita apócrifa según la cual éste es más fuerte que ningún otro país porque los españoles han intentado destruirla y no lo han conseguido. Se inicia en San Jerónimo la sesión de investidura. Pedro Sánchez, propuesto por el Rey, intentará convencer a los parlamentarios de que le apoyen para ser presidente del Gobierno. Si Pedro Sánchez fracasara en la primera investidura, llegará -o no- el turno de Mariano Rajoy. El presidente en funciones defenderá un Ejecutivo con Pedro Sánchez y meses más tarde se ideará una coalición de izquierdas. Y si todo fracasa -incluido un Gobierno sin Mariano y sin Pedro-, habrá nuevas elecciones. Estamos viviendo una avalancha de conjeturas y mentiras, un 'pasilleo' de nomenclaturas. Las conversaciones se han realizado a oscuras, en secreto. Seguimos, a pesar del optimismo de Banegas, en el eterno laberinto español, el de Brenan: pequeñas repúblicas, hostiles entre sí. El minotauro de un solo ojo se esconde en las comunidades que se detestan. La primera dificultad para formar una mayoría es el enfrentamiento entre los del derecho a decidir y sus contrarios.

Los partidos se contradicen en este asunto de la pulsión destructiva, acaso mienten, y lo proclaman con tanto énfasis como si dijeran la verdad. Aristóteles dijo, y es cosa verdadera -no sólo lo del Arcipreste: sustentamiento y hembra placentera-, que "el castigo al mentiroso es no ser creído aún cuando diga la verdad".

El país de las calles perdidas
HENRY KAMEN El Mundo 1 Marzo 2016

Ningún país puede ser más inaccesible que aquel donde el viajero pierde su camino porque no puede encontrar su destino. Con excesiva frecuencia, he tenido que preguntar a un transeúnte: «¿Es esta la vía por la que?» «¿Me puede decir dónde está?» «¿He perdido mi camino?» A veces la respuesta no es útil debido a que no hablo bien el idioma, o porque el transeúnte es también de otro lugar, o porque me dan direcciones que son incorrectas y que hacen que me pierda una vez más. Muy raras veces oigo las palabras, «¡No, eso no existe!». Cuando esto sucede, sé que estoy en el camino correcto, al menos para los propósitos del presente artículo.

Un amigo mío me hablaba sobre un día en que buscaba un lugar que había conocido en su juventud, en la calle General Sanjurjo en Barcelona. Cuando preguntó por direcciones, le dijeron con firmeza: «¡No existe!» Años más tarde, yo también fui en busca de una dirección en Barcelona, porque tenía que ir a la Plaza Calvo-Sotelo, pero me dijeron que «no existe». Me llevó tiempo darme cuenta de que estas calles, al igual que muchas otras de la misma ciudad, habían desaparecido todas en un vasto Valhalla de calles cuyos nombres a lo largo de los siglos han caído en el olvido.

¿Cómo ha pasado esto? La verdad es que los seres humanos nos preocupamos poco por la conservación del pasado, y en una ciudad tras otra, en todo el mundo, hemos borrado calles cuyos nombres ahora ya no aparecen ya sea en la realidad o en la memoria. En Londres, durante los últimos 100 años, cientos de calles han cambiado sus nombres, y han sido desplazados o totalmente destruidos y reconstruidos en una nueva formación. Un siglo de destrucción y reconstrucción ha dado una nueva identidad a las ciudades de todo el mundo civilizado. En algunos países, como España, las decisiones políticas han hecho mucho para relegar al olvido los nombres de las calles. En Madrid, ha habido indignación por la decisión de la alcaldesa de quitar algunos de los nombres y símbolos asociados con la era franquista de la ciudad. Se hicieron cambios extensos ya en 1980, principalmente para restaurar nombres de antes de la época de la dictadura. A pesar de las críticas que ha recibido ahora la alcaldesa, su política tiene cierto mérito.

Los nombres de calles y los monumentos públicos no son sagrados: fueron creados para reflejar los puntos de vista de las autoridades políticas de la época, y es lógico que cuando esos puntos de vista cambian también lo deberían hacer los nombres y monumentos. Cuando las autoridades de la ciudad de Barcelona planearon en el siglo XIX el nuevo barrio conocido como el Eixample, encargaron la denominación de las nuevas calles al historiador nacionalista Víctor Balaguer. Balaguer explicó sus propuestas de la siguiente manera: «es digno bautizar las calles que deben abrirse con nombres que recuerden algunos de los grandes hechos de valor, de nobleza, de virtud, de abnegación y de patriotismo, y que se puedan presentar como ejemplos y como modelos a las generaciones futuras».

Ha sido la práctica en todos los países cambiar los nombres de las calles cuando el sentimiento público así lo dicta. Los países ex-coloniales en África y Asia han eliminado los nombres coloniales y en muchos casos estatuas coloniales también. El problema fue que en muchos casos los nuevos nombres reflejaban las ideas de regímenes y dictaduras que posteriormente tuvieron una vida útil limitada. Mientras tanto, el hombre de la calle seguía utilizando los nombres antiguos, por lo que un gran número de calles, en España por ejemplo, continuaban teniendo dos nombres: el nuevo y oficial, y el viejo pero aceptado. Tanto en Barcelona como en Madrid, la Gran Vía continuaba siendo la Gran Vía, sin importar el nombre formal dado por el régimen. Cuando la vida útil de los regímenes expira, hay una carrera para reafirmar los nombres antiguos. En Rusia desaparecieron estatuas, las calles cambiaron sus nombres, Stalingrado volvió a su antiguo nombre de Ekaterineburg.

Esta confusión perpetua, que es peor en los países que cada 10 años cambian sus regímenes y por lo tanto los nombres de sus calles, nace de un problema: la insistencia en el uso de nombres de políticos. Franco cambió todo el mapa de España, dando a calles los nombres de sus principales partidarios y sus principales generales. No se puede culpar a un Gobierno posterior por desear invertir el proceso. Sin embargo, la práctica lamentable de designar a políticos aún sigue: Madrid, por ejemplo, dispone de una plaza Margaret Thatcher. Mucho más lamentable, sin embargo, es la actuación del grupo de algunos así llamados historiadores de la Complutense quienes han firmado el documento La pervivencia del franquismo en el callejero madrileño, reclamando la eliminación de algunos de los más eminentes personajes -entre ellos Juan Antonio Samaranch, Juan Ignacio Luca de Tena, el torero Manolete, Eugenio d'Ors, y Josep Pla- de la nomenclatura de las calles de Madrid.

Una manera de evitar la controversia sería la adopción de una normativa como la seguida por Balaguer. Se deben respetar la tradición y la opinión local. Los nombres y monumentos propuestos deberían evitar las preferencias ideológicas asociadas con personajes políticos. Este es un defecto especial de España, donde por alguna extraña razón siempre se conmemoran los personajes políticos en los lugares públicos. Sé de un caso en Cataluña, donde se pidió a los residentes de una nueva urbanización sus sugerencias, y sin mucha disensión convinieron en dar nombres geográficos a las calles. Sin embargo, el Ayuntamiento, controlado por los nacionalistas, decidió que todas las calles llevaran el nombre de políticos de su propio partido.

Un cambio de nombres permitiría alguna aplicación de los principios de equidad, tales como la introducción de más nombres femeninos (en la actualidad, más del 90% de las personas que aparecen en las calles y monumentos son hombres). Incluso podría ser posible rebajar el papel de los políticos y actualizar la creencia en los principios universales de justicia. La ciudad de Berlín utiliza nombres de las calles como expiación por los crímenes de la historia: tiene Jesse-Owens-Allee, Hannah Arendt-Strasse, Ben Gurion-Strasse. No existen tales nombres en España. Ahora tal vez sería un buen momento para comenzar la práctica. En todo momento, el papel más pernicioso ha sido el de ideologías políticas que han tratado de imponer su presencia a través de nombres de calles. España, más que la mayoría de los países, está llena de pueblos donde el recuerdo de los militares todavía cuenta en las calles, y donde políticos anodinos de todos los partidos disfrutan de una inmortalidad que evidentemente no se merecen.

¿A qué conclusión podemos llegar? Los nombres de las calles de una ciudad documentan los errores, las mentalidades y las falsas certezas de las distintas épocas que representan. Por varias buenas razones, no puede ser perjudicial revisar la nomenclatura de las ciudades al menos una vez en una generación, con el fin de reafirmar el valor histórico de ciertos símbolos y al mismo tiempo para eliminar las referencias obsoletas o impopulares. Eso sería mucho más equitativo y aceptable que una aplicación en crudo de una ley de inspiración ideológica, la de Memoria Histórica, que sólo ha servido para provocar polémica y excitar pasiones y ha ayudado muy poco a aquellos que sólo desean descubrir el lugar de descanso final de las decenas de miles de asesinados por fanáticos republicanos y franquistas.

Henry Kamen es historiador británico; acaba de publicar Fernando el Católico (Esfera de los Libros, 2015)

Las negociaciones de la investidura
Sánchez usa el lioso acuerdo con C’s para decir que Rivera apoya la discriminación lingüística
El líder socialista se aprovecha de la ambigüedad del documento y asegura que "la inmersión no está puesta en cuestión" en ese pacto
Redacción www.lavozlibre.com 1 Marzo 2016

Madrid.- El líder del PSOE, Pedro Sánchez, ha aprovechado la ambigüedad del acuerdo que ha firmado con Ciudadanos para hacer ver que Albert Rivera está de acuerdo con el actual sistema de imposición lingüística en la educación pública de las comunidades autónomas con dos lenguas oficiales -especialmente Cataluña-, donde no se respetan los derechos de los padres que quieren que sus hijos reciban clases en castellano.

En una entrevista en ‘La Vanguardia’ publicada este domingo, Pedro Sánchez aseguraba que “la inmersión lingüística no está puesta en cuestión en el acuerdo, al contrario”. “Y eso también es un éxito. Y lo estamos haciendo dos partidos con discrepancias en esta cuestión muy de fondo”, añadía.

De esta manera, dejaba entrever que Ciudadanos, como el PSOE, no cuestiona el actual sistema de discrimanación lingüística que impera en comunidades como Cataluña, cuando precisamente el partido de Albert Rivera ha abanderado desde su nacimiento la lucha contra esa imposición en las aulas.

Sobre este asunto, en el acuerdo que Sánchez y Rivera firmaron el pasado jueves se dice textualmente lo siguiente: “Nos proponemos establecer un modelo educativo bilingüe o trilingüe añadiendo una lengua extranjera, de preferencia el inglés, a la oficial u oficiales de cada Comunidad Autónoma, respetando las competencias de cada Autonomía para establecer el peso ponderado de cada lengua en el horario escolar”. Una redacción, como casi todo el documento, de lo más ambigua, que tanto el líder socialista como el de Ciudadanos pueden interpretar a su antojo.

COVITE acusa al Consistorio de un delito de enaltecimiento del terrorismo, de humillación a las víctimas y de malversación de caudales
Víctimas del terrorismo denuncian al Ayuntamiento de Berriozar por pedir a los jóvenes que reclamen impunidad y apoyo para los presos de ETA
www.latribunadelpaisvasco.com 1 Marzo 2016

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE) ha presentado una denuncia penal en la Audiencia Nacional contra el Ayuntamiento de Berriozar (Navarra) por presuntos delitos de enaltecimiento del terrorismo y de humillación a las víctimas, así como de malversación de caudales públicos. Lo ha hecho después de que el Consistorio haya utilizado dinero público para pedir a los jóvenes que apoyen a los presos de ETA carteándose con ellos.

Esta iniciativa ha sido puesta en marcha porque desde el Centro Juvenil Gaztetxe Taupada, financiado por el Ayuntamiento, se edita una revista cuya última edición incluyó una campaña a favor de criminales encarcelados por brutales asesinatos y de la impunidad en torno a los crímenes terroristas. “En Berriozar tenemos cuatro presos, por lo que además de recibir nuestro apoyo en la calle, es importante que estén informados sobre la actualidad del pueblo. Por eso, te animamos a escribirles. ¡Los queremos en casa y libres!”, se reclamaba en la publicación.

Con la pretensión de que los jóvenes del pueblo envíen cartas a terroristas encarcelados, la revista facilita la dirección de las cárceles en las que se encuentran reclusos de ETA. Los terroristas a los que se hace mención en la publicación financiada por el Ayuntamiento son los hermanos Ayensa Laborda y los hermanos Lerín Sánchez.

Los primeros están condenados por los asesinatos del concejal de Unión del Pueblo Navarro Tomás Caballero y del militar y vecino de Berriozar Francisco Casanova. También por la colocación de dos bombas contra el ex parlamentario de UPN Evelio Gil, y contra el militar José Díaz Pareja. Los hermanos Lerín Sánchez cumplen condena por pertenencia a banda terrorista, así como por la tenencia de 170 kilos de explosivos que guardaban en Berriozar. Además, recopilaron información para asesinar a Fernando Savater, a un policía del barrio donostiarra de Amara, a dos ertzainas de Tolosa y a un confidente de la Guardia Civil.

Brexit o no, la Unión Europea ha quedado herida de muerte
Contemporizar y procrastinar sólo fomenta el desapego y horada los frágiles cimientos en los que se asienta la Unión Europea. Hace falta una determinación y un liderazgo inexistentes
El Confidencial 1 Marzo 2016

Ocurra finalmente o no, el mero debate del Brexit y las cesiones realizadas por la Unión Europea a David Cameron para que el referéndum que va a plantear a su ciudadanía sea favorable a la permanencia del Reino Unido en la Unión, van a dejar herido de muerte el proyecto europeo. Es de todos sabido que lo que no avanza, retrocede. Cuánto más cuando los propios políticos comunitarios, en su permanente intento de nadar y guardar la ropa, alientan soluciones de conveniencia que, paradójicamente, ayudan a los más diletantes con el proceso de integración y perjudican al resto.

Quizás, quien mejor ha explicado lo sucedido en la Cumbre Europea de hace un par de fines de semana ha sido el siempre provocador Wolfang Münchau en sus dos últimas columnas de los lunes de 'Financial Times'. En su opinión, el fruto de esa cita ha sido, precisamente, la concreción de lo que durante los peores años de la crisis del euro se quiso evitar, al menos formalmente: la aparición de dos Europas. Con un ‘pero’ adicional. Entonces la cuestión se abordaba desde un punto de vista monetario y fiscal, mientras que ahora es la propia esencia del proyecto común la que se cuestiona, al establecer exenciones permanentes para uno de sus ¿miembros?

Fuente: The Economist.

La posibilidad de que los demás avancen por su lado, señala el analista, es una quimera. La verdad verdadera es que, al calor de lo acordado ‘para evitar males mayores’, no solo una potencial convergencia monetaria de Reino Unido se abandona definitivamente sino que incluso la libre circulación de personas se ve potencialmente alterada con las concesiones realizadas, ventajas a las que sin duda apelarán otros estados miembros, ahora con la excusa de los refugiados. Siendo este como es uno de los pilares en los que se sustenta el proyecto único, es fácil percibir el impacto del daño.

Se ha abierto la caja de los truenos sin ni siquiera la certeza de que sirva para algo. De nuevo el corto plazo primando sobre las consecuencias a largo de determinadas decisiones… Cambiar las reglas de un club en beneficio de uno de sus integrantes, el que precisamente incumple sistemáticamente las normas de etiqueta, suele provocar más división que concierto entre los que lo forman. Lo que ocurre en la vida real tiende a tener su reflejo en la misma política. Vaya que si lo tiene.

 

Fuente: The Economist.

¿Ha perdido Europa una oportunidad? Probablemente sí.

Solo en los momentos en los que los pilares del edificio comunitario han estado realmente en peligro, han sido los dirigentes europeos capaces de dar pasos encaminados a difuminar aún más las fronteras propias y ceder soberanía a organismos supranacionales. No hay que olvidar el origen de la Unión Bancaria y de la supervisión única por parte del Banco Central Europeo o de los mecanismos de rescate aprobados cuando la cuestión helena. Brexit y los refugiados deberían haber sido/ser una buena ocasión para profundizar aún más en ese camino.  Podar para crecer suele ser algo necesario las más de las veces. Pero nuestros mandatarios ya ni se sienten entre la espada y la pared.

Volviendo a la imagen del club a la que acabamos de hacer referencia, 'The Economist' recuerda como los ‘estadistas’ europeos prefieren debatir sobre el alcance de su poder antes que ejercerlo. Una frase lapidaria que encierra una gran verdad. La hoja de ruta de la UE se pierde desde 1957 en el eufemismo de ‘una mayor unión’ sin que tal desiderátum tenga hitos concretos y plazos acotados. Es en esa ambigüedad en la que los problemas particulares encuentran no sólo acomodo sino respuestas ad hoc. En la medida en que el número de participantes se amplia, hasta 28, y la oposición interna al papel de Bruselas en muchos estados crece, la posibilidad de que esa dispersión crezca se multiplica exponencialmente.

Fuente: The Economist, gráfico interactivo accesible aquí.

La Unión Europea puede estar certificando, sin apenas enterarse, su sentencia de muerte, algo a lo que contribuye la ausencia de liderazgo en su seno. Ahora es más necesario que nunca un calendario de unión fiscal, judicial y política, por este orden, que establezca una senda de inexorable cumplimiento para los países que conforman la UE. Contemporizar y procrastinar sólo fomentará el desapego y horadará los frágiles cimientos en los que se asienta. Pero, ¿quién es el guapo que enarbola esa bandera?

Buena semana a todos.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

La vuelta de tuerca del nacionalismo
Ernesto Ladrón de Guevara www.latribunadelpaisvasco.com 1 Marzo 2016

Hace ya por lo menos quince años que se viene produciendo un fenómeno que ha sido ignorado por los agentes educativos, tanto sindicatos, asociaciones de padres, Consejo Escolar de Euskadi, Gobierno vasco… Se trata de la concentración de inmigrantes extranjeros en determinados centros, todos ellos públicos, y -¡qué casualidad!- en los modelos A. Quienes, como yo, han sido mal pensados siempre hemos creído que había un plan para desprestigiar a ese modelo, que ha sido demoledor. A los resultados me remito.

Parece ser que en Vitoria, la ciudad más impregnada por la inmigración de las tres vascas, -igual tampoco es casualidad- tiene 19 centros, de los que solamente uno es concertado, con más de 30% de alumnado extranjero. Cuatro de ellos sobrepasan el 80% de este alumnado y tres alcanzan la mitad de su matrícula. Yo mismo trabajé en los últimos años de mi vida profesional en uno de esos centros.

Lo curioso, o más bien sospechoso del caso, es que hasta ahora nadie se había dado cuenta de ello, y ahora que están las instituciones alavesas en manos nacionalistas, incluido el Ayuntamiento de Vitoria por el golpe de las minorías minoritarias contra el grupo político ganador de las últimas elecciones municipales, el PP, se aperciben de este fenómeno y todo el mundo se lleva las manos a la cabeza.

Asociaciones de padres, conocidas por el control que durante décadas han ejercido sobre ellas los colectivos abertzales, reclaman, tras lustros sin que se preocuparan lo más mínimo de esta situación, que se resuelva este problema, aparentemente para ellos muy escandaloso. Y, ciertamente, lo es.

Lo que pasa es que no es correcto el enfoque que ellos dan al problema, pues lo que reivindican es que se generalice el modelo D, de inmersión lingüística en euskera, para que así no haya guetos. Beatífica intención ésta de que no haya sistemas de escolarización diferentes para evitar la segregación si no fuera porque ya están muy vistos y son muy conocidos en la estrategia de implantar una inmersión lingüística que afecte a “troche y moche”, es decir a todo tipo de alumnado, sin considerar sus orígenes, lengua materna, etc.

Imagínense ustedes qué problema se les puede suscitar a los pobres alumnos inmigrantes que dominan mal la lengua común de los españoles, sufren carencias socio-económicas y culturales, déficits de amplio espectro, etc, aprendiendo materias fundamentales para su formación en una lengua que no es ambiental y no habla más del 15% de los ciudadanos alaveses.

Trampa sibilina es la que nos preparan, como ya es conocido en anteriores maniobras para la supresión del modelo B y sobre todo el A.

Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, en otra estrategia saducea ahora que están controlando las instituciones con el aval de los sempiternos traidores socialistas, van a vestir el santo de la conversión de modelos, liquidando los pocos restos que quedan de enseñanza en lengua materna.

Resulta curioso que los nacionalistas antaño, cuando se cometía el error de generalizar la lengua de Cervantes allí, incluso, donde los niños hablaban de cuna otra lengua, reclamaran la lengua materna como vehículo de aprendizaje, siempre con razonamientos muy consistentes, los mismos que hoy podrían aplicarse pero que se han olvidado, pasando olímpicamente sobre esta exigencia del sentido común. Sobre las posiciones nacionalistas a favor de la lengua materna como vehículo de aprendizaje no voy a insistir en este artículo pues ya he escrito otros anteriores con citas extraídas de fuentes primarias que lo demuestran. Sí voy a referir algunas del excelente libro que estoy leyendo de mi admirado Antonio Robles, titulado “Historia de la Resistencia al Nacionalismo en Cataluña” que en 700 páginas muestra el sortilegio de barbaridades cometidas en la escuela por los inventores del patriotismo lingüístico.

Por ejemplo, en los años 60 y 70 se hicieron campañas “persistentes y extensas” para usar el catalán allí donde fuera lengua materna, utilizando la referencia de autoridad de los pronunciamientos de la UNESCO que recomendaban la lengua materna como vehículo natural para la enseñanza-aprendizaje. El líder del PSUC, Josep Benet, en Combat per una Catalunya autónoma, decía en los primeros años de la Transición que “Se tortura a nuestros niños durante los primeros años de escuela aprendiendo en una lengua que no es la materna” y para ello argumentaba, con razón, que “Los resultados analizados [desde 1928 en la Conferencia Internacional de Bilingüismo de Luxemburgo] mostraron que estos alumnos a los que se aplicaba un programa de cambio de lengua ‘casa-escuela’ presentaban en general peores resultados académicos y niveles más bajos de inteligencia que aquellos niños en los cuales la lengua de instrucción y la familiar coincidían. A partir de estos datos, la Oficina Internacional de Educación manifestó públicamente que la Primera enseñanza en lengua materna había de ser condición sine qua non para un pleno desarrollo académico y psicológico de los niños”

Trias Fargas, de CIU, portavoz de Minoría Catalana insistía en 1978 en el Congreso de los Diputados: “Creo que es justo decir también que el derecho a la lengua materna es un derecho del hombre, un requisito pedagógico de la máxima importancia. Cambiar de lengua en la niñez dificulta extraordinariamente la capacidad del niño. Nosotros nunca vamos a obligar a ningún niño de ambiente familiar castellano a estudiar en Catalán” ¡Qué cinismo! Vean lo que ocurre ahora. Son mentirosos hasta el esperpento.

El responsable de inmersión en los veintitrés años de la hégira pujolista, Joaquim Arenas i Sampera, argumentaba así refiriéndose a las conclusiones de la Conferencia Internacional de Bilingüismo, haciendo un contorsionismo de 360º: “Los sabios allí reunidos, no pocos catalanes, elaboraron unas conclusiones que llevaron a la condena del bilingüismo como aprendizaje simultáneo de dos lenguas y a proclamar en consecuencia la lengua materna como único vehículo para los aprendizajes escolares […] Se puede afirmar que tanto en la conferencia de Bilingüismo de 1929 como en la de la UNESCO desde 1951 hasta la actualidad, cuando se nombra el concepto de lengua materna se traduce en el sentido de ‘lengua maternal de la tierra’, es decir, de lengua territorial” ¡Toma castaña…!

En fin… que los nacionalistas no tienen remedio, pero hacen lo que se les pone en la boina porque los demás, con el síndrome lanar, callan, por no desentonar y no parecer extranjeros en su tierra. Nunca ha habido más camaleonismo, como en estos últimos treinta años. Para no parecer antivasca ni “facha” la gente es capaz de comulgar con ruedas de molino sin inmutarse. Como cuando ETA pegaba tiros a todo pichón que se moviera, siendo paradógico que ahora todo el mundo pretende haber estado allí, luchando contra el terrorismo. Y te miran con mala baba pues dejas en evidencia su cobardía y su falta de gallardía personal. Hay que tragar bilis para no terminar con ictericia.

Botón de muestra es también la decisión de Bildu, Podemos y Geroa Bai de incrementar en un 100% la oferta de inmersión lingüística en las guarderías municipales de la capital navarra, desplazando a los niños que aún se hacen cacas cuyos padres no quieren otra lengua que la suya propia, es decir el castellano, y contraviniendo la realidad social y cultural de Navarra en la zona pamplonica. Pero eso ya lo conocemos los alaveses. Para euskaldunizar –perdón-, para adoctrinar a los niños en la formación del espíritu nacionalista, hay que empezar desde los cero años. Ya irá extendiéndose, manu militari, la enseñanza en modelo de inmersión de forma progresiva e implacable. Y luego, Navarra será nacionalista, como ocurre en zonas de la llamada Euskadi donde nunca hubo implantación nacionalista, como es Alava.

Esto es lo que hay y lo que se nos viene.

Moral revolucionaria, legalización del mal
EDITORIAL  www.gaceta.es 1 Marzo 2016

Errejón dice que nadie debería ir a prisión por sus ideas políticas. Es verdad. Pero Errejón lo dice por Otegui, que no está en la cárcel por sus ideas, sino por formar parte de una estructura criminal organizada. En un ejercicio mental semejante, el ex presidente de la catalana CUP, Baños, equipara a los yihadistas del Estado Islámico con los soldados de la OTAN y la guardia civil, porque “todos matan”. Pero el trabajo del soldado o el guardia consiste precisamente en que no sea necesario matar y, si ha de ser, lo hacen para defender a la comunidad en nombre de la ley que protege su libertad, mientras que el Estado Islámico, o cualquier grupo del mismo carácter, tiene por objetivo explícito matar para imponer su poder al margen de otra ley que no sea la suya y por encima de la libertad personal y la voluntad colectiva. El monopolio legal de la violencia es coercitivo, sí, pero es imprescindible para protegerse contra la violencia sin ley. Por eso hay ejércitos y policías. Parece mentira que sea preciso explicar estas cosas. Y sin embargo, el estado de infantilización de nuestra opinión pública exige explicar lo obvio.

El etarra no está en la cárcel por defender un País Vasco independiente en régimen socialista totalitario –por abominable que sea el propósito-, sino por matar, secuestrar o extorsionar, al margen de qué fines invoque. El ultraizquierdista antisistema no va ante los tribunales por su oposición al orden capitalista, sino por poner bombas o romper mobiliario urbano, sean cuáles fueren sus motivaciones. En la ultraizquierda funciona todavía el mito revolucionario de la violencia justificada por la coacción de un orden injusto. Eso podía ser verdad en tiempos de Sorel, pero carece totalmente de sentido en la sociedad actual, donde nada impide a nadie expresar en total libertad sus ideas. Especialmente, todo sea dicho, si se trata de ideas de ultraizquierda, que gozan de un sospechoso respaldo por parte de la oligarquía mediática. Dejémonos de hipocresías: en España, en los últimos cuarenta años, el único ciudadano que ha sufrido encierro por sus convicciones políticas fue aquel librero nazi de Barcelona que vendía libros que negaban el Holocausto (ojo: no lo elogiaban, sino que lo negaban). Nadie ha ido a la cárcel, ni siquiera a juicio, por proponer la revolución proletaria. Salvo que en sus ardores haya invadido la libertad ajena a tiros o a golpes. Y ha ido por las consecuencias, no por las causas.

Lo terrible es que todas esas ocurrencias nihilistas que hoy afloran en Podemos o en la CUP apenas encuentran oposición. España padece desde hace cuarenta años un pertinaz trabajo de zapa de toda convicción moral; un ejercicio de demolición que no ha afectado sólo a la moral tradicional de origen religioso, sino también a la ética civil de inspiración laica. El resultado es una sociedad embrutecida y desarmada intelectual y moralmente, terreno abonado para la legalización del mal en nombre de la moral revolucionaria. Por eso nunca es superfluo recordar la evidencia: existe objetivamente el bien y existe el mal, y el primero es mejor que el segundo; la ley no siempre es justa, pero es mejor que la ausencia de ley; en aras de la convivencia, cabe aceptar la libre circulación de ideas por peregrinas o irracionales que sean, pero esa libertad tiene un límite que son los derechos personales y colectivos y las libertades ajenas; el uso de la violencia es un mal necesario para proteger al orden frente al desorden, y su monopolio legal evita que la violencia se desborde sin ley. Por eso un etarra debe ir a la cárcel. Por eso un yihadista nunca será igual que un guardia civil.

Terrorismo y nacionalismo catalán, la sórdida conexión
Pablo Planas Libertad Digital 1 Marzo 2016

La propaganda del proceso separatista catalán martillea la especie de que se trata de un "movimiento cívico, pacífico y festivo" bautizado como "la revuelta de las sonrisas". Ese "movimiento" incluye a tipos como Carles Sastre, que participó en el comando de "Terra Lliure" que mató al empresario José María Bultó por el procedimiento de adosarle en el pecho el primer cinturón de explosivos de la historia del terrorismo. Meses después sería asesinado el matrimonio Viola, exalcalde de Barcelona, por el mismo sistema. Sastre y sus colegas habían quedado en libertad tras matar a Bultó por la amnistía del 77. Dicho Sastre fue entrevistado en TV3 hace un par de meses por firmar un manifiesto en apoyo de Mas. Se le definió como un "gran reserva del independentismo" y nada se dijo de su actividad criminal.

"Terra Lliure" cometió más atentados y asesinó en su última acción mortal a la vecina de las Borjas Blancas (Lérida) Emilia Aldomà, el 10 de septiembre de 1987. Los terroristas colocaron una bomba en el juzgado de la localidad, colindante con el domicilio de doña Emilia. Una pared le cayó encima mientras dormía.

El País informó así:
Emilia Aldomà Sans, de 62 años, falleció ayer a consecuencia de un atentado cometido por la organización independentista catalana Terra Lliure contra el juzgado de distrito de la localidad leridana de Les Borges Blanques, que tiene poco más de 5.000 habitantes. Se trata de la primera víctima mortal que se produce como consecuencia de los atentados perpetrados por esta organización desde 1980. La explosión del artefacto se produjo en la víspera de la Diada del Onze de Setembre (fiesta nacional de Cataluña), jornada que se caracteriza por el hecho de que los partidos parlamentarios han abandonado los actos de tipo reivindicativo. Varios grupos independentistas han convocado manifestaciones que han sido prohibidas por el Gobierno Civil de Barcelona.

Una "organización independentista", la misma que en el 81 le había pegado un tiro en la rodilla a Federico Jiménez Losantos por el manifiesto de los 2.300 a favor del bilingüismo. Un par de meses antes, el 19 de junio, ETA mató a 21 personas en el atentado del Hipercor de Barcelona. Fue la primera experiencia con coche bomba, estrategia aprobada tras una asamblea de la banda terrorista y que sería de aplicación indiscriminada fuera del territorio vasco.

En el 91, uno de los asesinos más aguerridos de "Terra Lliure" participó junto a terroristas de ETA en la matanza de la casa cuartel de la Guardia Civil en Vich. Joan Carles Monteagudo, abatido al día siguiente por la Guardia Civil, fue quien activó el mando a distancia del coche bomba que acabó con la vida de nueve personas, entre ellas Vanesa Ruiz, de 11 años, Ana Porras, de 10, y Pilar Quesada, de ocho.

ETA continuó matando en Cataluña. Entre algunas de sus víctimas, el exministro Ernest Lluch, partidario del diálogo, dos concejales del PP, un mosso d'esquadra, un guardia urbano, una decena de policías nacionales y tantos más hasta llegar a casi un centenar de personas asesinadas por la banda vasca y los Grapo.

Con todo, el ínclito Josep Lluís Carod Rovira, a la sazón presidente en funciones de la Generalidad porque Maragall estaba fuera de España, se reunió en 2004 con Josu Ternera y otros etarras para lograr una tregua en territorio catalán. A partir de ahí, el nacionalismo catalán justificó con más insistencia que el vasco el terrorismo etarra. Y a día de hoy, Joan Tardà, de ERC, y David Fernàndez, de la CUP, son los interlocutores preferentes de ETA por delante del PNV. La visita de ambos a Otegi en la cárcel indica que "Junts pel Sí", la coalición de ERC con CDC, y los antisistema, el gobierno regional catalán y su muleta parlamentaria, avalan la trayectoria asesina de la banda terrorista. Además, han pactado actos conjuntos en esa comunicación en el talego con el referente etarra, acusado del intento de secuestro y asesinato de Gabriel Cisneros, padre de la Constitución, así como del secuestro de Javier Rupérez. Y condenado por el del director de Michelin en Vitoria, Luis Abaitua.

Este martes sale de la cárcel. Le detuvo Baltasar Garzón en 2009 por seguir las órdenes de la cúpula de ETA para refundar la "izquierda abertzale" y fue condenado por la Audiencia Nacional a diez años, rebajados luego a seis. El independentismo catalán lo celebra con mucho más entusiasmo que el vasco. Un colaborador de "La Vanguardia", Xavier Antich, se refería este lunes al hecho:

El libro de (Antoni) Batista es un fresco inmenso, de un valor incalculable, de un periodista con más de 25 años de corresponsalía política en el País Vasco (para "La Vanguardia") y con fuentes de información directa de buena parte de los protagonistas de lo que eufemísticamente se ha denominado "el conflicto vasco". Permite conocer la trayectoria política de Otegi, con sus claroscuros y matices, la evolución de ETA a partir de 1978, episodios escalofriantes de torturas y maltratos policiales, las políticas de los aparatos del Estado para acabar con la izquierda abertzale y el surgimiento, la maduración y el despliegue de la vía política que conducirá al final definitivo de la actividad armada de ETA en el 2011.

Los etarras valen más para Podemos que los presos demócratas venezolanos
Okdiario  1 Marzo 2016

La ambigüedad de Podemos a la hora de condenar la situación de los presos políticos en Venezuela es inversamente proporcional a la claridad con la que defienden la libertad de Arnaldo Otegi. El dirigente etarra sale este martes de la cárcel de Logroño y ya ha encontrado la primera defensa en la Cámara Baja. Nada más, y nada menos, que el segundo de abordo en la formación morada y su portavoz en el Congreso de los Diputados, Íñigo Errejón, a quien le ha faltado tiempo para decir que “nadie debería estar en prisión por sus ideas políticas”. Algo que, siendo una verdad como la copa de un pino, resulta paradójico en la boca de alguien que representa a un partido político que está protegido por un país que hace de las coacciones a la libertad de expresión y de pensamiento su habitual modus operandi.

Cuando la esposa del opositor venezolano Leopoldo López, Lilian Tintori, estuvo en España para buscar apoyos con los que conseguir la excarcelación de su marido, no encontró un solo gesto por parte de Podemos, a los que acusó de recibir “órdenes políticas, en especial Monedero, para hacer estrategia en favor de los chavistas”. Parece que para los podemitas la libertad es un concepto relativo en función de quien la administre. Errejón ha cambiado el silencio cómplice sobre Venezuela por un sólido apoyo tanto al director de Batasuna como a los presos de ETA, para los que ha pedido el acercamiento al País Vasco.

Quizás por el desconocimiento histórico de este politólogo, como ya demostrara al confundir a Ronald Reagan con Richard Nixon, o porque aún no había nacido, lo cierto es que el nuevo político Errejón debe ignorar que con sus palabras defiende a un hombre que desde los años 70 pertenecía al comando de ETA político-militar (ETA pm) y que en 1979 secuestró al director de Michelín en Vitoria, Luis Abaitua, y al político Javier Rupérez, como así lo reconoció Françoise Marhuenda, su propia compañera de atentados contra la vida y la libertad de las personas, esa misma libertad de la que ahora se proclama adalid el ex becario black de la Universidad de Málaga.

Errejón, tan cargado de osadía y, a la vez, tan ligero de razones, tampoco se habrá enterado aún de que la libertad de Otegi tiene en alerta especial a la Guardia Civil y a la Policía Nacional ya que la Audiencia teme que su salida del presidio suponga un aquelarre proetarra donde se enaltezca el terrorismo, delito recogido en el artículo 578 del Código Penal y que, más allá incluso de romper una norma fundamental para el correcto desarrollo de la democracia, supone un dolor inmenso para las miles de familias que conviven con la ausencia de aquellos seres queridos que perdieron la vida a causa del terrorismo y la violencia de esos mismos a los que dirigía Arnaldo Otegi. Un personaje siniestro al que ha defendido uno de los representantes más destacados de la neocasta, mano derecha de Pablo Iglesias y con aspiraciones a gobernar España.

Otegi a la calle como Urrusolo: libertad y homenajes a etarras no arrepentidos
Pascual Tamburri  esdiario 1 Marzo 2016

Arnaldo Otegui sale a la calle y recibe homenajes. ¿Hace eso a España más libre o más justa? Señala un rumbo malo para todos.
Uno tras otro, los etarras salen de la cárcel. El domingo 28 Urrusolo Sistiaga, el martes 1 Arnaldo Otegui. La semi impunidad de los asesinos no deja indiferente y significa muchas cosas.

El conocido y sanguinario etarra José Luis Urrusolo Sistiaga salió el domingo 28 de febrero de la cárcel. Libre. Fue condenado a más de 900 años de prisión por asesinatos, secuestros, atentados, y por la misma pertenencia al "comando Madrid" y a la dirección de la banda armada marxista y abertzale. Pero el Estado se ha conformado con hacerle cumplir 19. Una deuda social, por otro lado inabarcable, pagada al 2%. El crimen terrorista es barato en España, según parece.

No es el único, sino uno más en una lista llena de sangre y dolor. El martes 1 de marzo sale de su cárcel riojana Arnaldo Otegi Mondragón, portavoz de Batasuna y por tanto perteneciente a la rama política de la misma banda ETA. Sus compañeros de ideas y de militancia, ahora agrupados en buena parte de Sortu y a través de Bildu, han organizado todo como si se tratase de una victoria política: unas palabras del líder liberado al salir de Logroño, a la tarde un acto político de bienvenida en Elgoibar (Guipúzcoa), y el sábado 5 un gran mitin triunfal en el tradicional velódromo de Anoeta, en San Sebastián.

¿Triunfal? Sí, porque lo es. Estamos hablando del homenaje y la libertad de un etarra no arrepentido, un hombre que fue miembro de ETA (pm y m), de Herri Batasuna, de Batasuna y Euskal Herritarrok, por todo ello condenado como integrante de ETA, y luego –estando en la cárcel- nombrado por los suyos secretario general de Sortu. Lo cual quiere decir mucho tanto del carácter de la organización como de la seguridad jurídica en España. Por así llamarla.

Hagamos un poco de memoria ante la victoria política del criminal condenado Arnaldo Otegi, y una aproximación a sus posibles consecuencias, que no son pocas.

Ante todo, Otegi no es un héroe de la paz, como pretenden muchos de los suyos y algunos tontos útiles que nunca faltan por interés. ETA ha dejado de cometer delitos de sangre (puesto que su misma existencia es y sigue siendo un delito, aparte de todos los crímenes impunes que deben dejar de serlo) porque ha sido derrotada. La derrotó la Guardia Civil. La derrotó la Policía Nacional. La derrotó el Estado, en suma. Sin la colaboración ni de los abertzales de ninguna sigla ni de las instituciones autónomas vascas.

Arnaldo Otegi, el batasuno, el etarra, quería la victoria de ETA, combinando la acción terrorista y la acción en las instituciones. No quería la paz, sino la imposición de sus ideas. Otra cosa es que ETA y Batasuna fueron derrotadas por las Fuerzas de Seguridad –cuando al fin se les dejó actuar- y luego por la Ley de Partidos.

Otegi no fue encarcelado por sus ideas, no es un mártir de la libertad de expresión, sino que se trata de un criminal confeso. No fue a la cárcel por ser independentista, ni por organizar un partido político independentista (cosa que en muchas grandes democracias del mundo sí podría suceder, sin dejar de ser democracias), sino por colaborar desde la política con la banda a la que había pertenecido directamente y con la que compartía proyecto, ideas y organización.

Si Otegi pasó a organizar “procesos” y “vías” fue porque, ante la evidencia de la derrota del terrorismo armado, él quería aún su victoria política. No fue por convicción sino por necesidad que planteó “sacar el conflicto de las calles”. Así que fue y aún es el protagonista de ese chantaje por varios medios en el que se trató y trata de vender el fin de ETA a cambio de un precio político. Pero ningún Estado puede llamarse soberano si renuncia a sus principios y leyes, ni puede llamarse democracia si pone a una minoría marginal armada e impune al frente de cualquier decisión política, por pequeña que sea.

Ahora Otegui es un político –sin pedir perdón, sin renunciar a nada-, y si alguien aún cree en coincidencias se sorprenderá de su liberación justo en este momento. Un momento decisivo por varias razones, entre ellas dos que afectan muy directamente al liberado.

Ante todo, hay este mismo año elecciones en la Comunidad Autónoma vasca. Las espadas llevan una legislatura en alto, porque por primera vez la “izquierda abertzale” derrotó al PNV o amenazó con hacerlo. Ahora, todo ha cambiado: ha llegado Podemos al País Vasco, y aunque su estética e ideas no están tan lejos del mundo batasuno –son, de hecho, en gran medida independentistas- han restado votos directos a Sortu-Bildu. Hay todo un juego político en curso. El PSOE y mucho menos el PP ya no son un problema para los abertzales; pero hay un partido planteado, largo y duro, entre el PNV y quienes aglutine y el que fue mundo de ETA, que está en pleno curso de reorganización ideológica, militante y administrativa. Otegi es el hombre llamado a dar a este bloque la unidad y la cohesión necesarias; o eso creen muchos. Y muchos esperan sus palabras, tanto dentro como fuera de su propio entorno.

Además, desde 2012 en su propia familia ha surgido un hermano menor y rebelde. Los IBIL (Iraultzaileen Bilguneak - Núcleos Revolucionarios) no cuentan con más de 150 afiliados, pero son de lo más militante de la izquierda abertzale y rechazan cualquier condena de ETA o de sus crímenes. Afirman “la legitimidad de todos los métodos de lucha” y condenan como traidores al patriotismo socialista vasco a quienes en su opinión cedan ante el Estado. Hasta ahora son puramente marginales, pero actúan, pintan, ponen pancartas y sobre todo se consideran depositarios de la herencia moral de ETA y de HB, ante la “traición” de otros.

No es que IBIL quiera algo diferente de lo que siempre ha querido Otegui: Independencia, Socialismo, unidad territorial y reeuskaldunización. La cuestión es más bien que suponen una ulterior división del mundo batasuno en un momento de incertidumbre, y además lo hacen incluyendo etarras notables en sus filas, como quizá Fermín Sánchez Agurruza (que puede ser el ideólogo), Juan Ignacio Aldana (quizá el activista), Isidro María Garalde o Juan Lorenzo Lasa Mitxelena. Son marxistas, son independentistas y no renuncian a matar si es preciso. Lo que implica un grave problema de organización para el entorno de Sortu y Bildu, que quieren la victoria política en la CAV y a la vez la definitiva claudicación del Estado, sea con un eternamente provisional Rajoy sea con un huero Sánchez.

Por eso Otegi, el “hombre de paz” tiene muchos toros que torear ahora que sale a la plaza. Tiene que unir a su público, e impedir que unos se le vayan con Podemos y otros se echen al monte con estos nuevos milicianos. Tiene que ser a la vez atractivo para los más radicales y presentable como para poder ganar las elecciones al PNV. Supongo que puede hacerlo, y que lo intentará. Pero el problema de fondo es que desde Anoeta en adelante el protagonista de la política en una región española sea, de nuevo, un etarra condenado.

Otegi en la calle y el País Vasco en la UVI
EDITORIAL Libertad Digital 1 Marzo 2016

Las salida de Arnaldo Otegi de la cárcel este martes simboliza, y al mismo tiempo pone la guinda, en una situación que cada vez es más complicada en el País Vasco y que, de no cambiar mucho las cosas, augura tiempos muy difíciles en esa región de España.

Como ya están advirtiendo las encuestas, el panorama de los partidos constitucionalistas en el País Vasco es aterrador: Podemos y Bildu -o quizá Bildu y Podemos si finalmente Otegi es el candidato- pueden encontrarse en disposición de crear un frente extremista como ya ha ocurrido en Navarra, pero con consecuencias mucho más graves.

No es extraño cuando vemos cómo el constitucionalismo se ha rendido de forma preventiva ante el nacionalismo e incluso el terrorismo: ahí vemos un nuevo ejemplo con el hecho de que se permitan los homenajes a Otegi según sale de una cárcel en la que ha entrado por ser organizar una rama de una banda terrorista. ¿Qué es de esperar que ocurra en ellos? ¿Qué son en cualquier caso aunque no haya vivas a ETA?

Es un panorama en el que, aunque resulta terrible, muchos ciudadanos vascos pueden recurrir al PNV como la opción más moderada para un voto útil, pero no parece que el partido nacionalista sea la salvaguarda para evitar un proceso en el que lo más probable es que la tradicional burguesía a la que ha venido representando el partido jeltzale sea, como el propio PNV, fagocitada por una marea de extrema izquierda.

Magro consuelo será, de producirse esta avalancha, la justicia poética de que el mismo partido que desde tantos años en el poder ha favorecido el nacionalismo más radical de izquierdas y le ha permitido adueñarse de ámbitos como la educación, la cultura o los medios, se convierta también en víctima del monstruo que ellos mismos han contribuido a fortalecer.

En cualquier caso, la complejidad de la situación va mucho más allá del ámbito regional: que el País Vasco se sume a un desafío separatista como el que en estos momentos se plantea desde Cataluña redobla un desafío que ya es importantísimo y aún puede serlo más en el contexto de inestabilidad política en el que nos encontramos: con la representación mayoritaria de la nación dividida entre cuatro partidos uno de los cuales está abiertamente en contra del actual orden constitucional.

Lo que puede ocurrir en el País Vasco es, en suma, otra poderosa razón para que los tres grandes partidos que defienden el sistema democrático y la unidad nacional, se pongan de acuerdo y conformen, ya sea con síes o con abstenciones, una mayoría política sólida que nos aleje de experimentos que juntan peligrosamente lo peor del separatismo y lo más nocivo de la extrema izquierda.

Otegi: De la cárcel a Ajuria-Enea
Cayetano González Libertad Digital 1 Marzo 2016

Arnaldo Otegui, el "hombre de paz", como así lo calificó Zapatero en febrero de 2007 cuando estaba en marcha su proceso de negociación política con ETA, saldrá este martes de la cárcel de Logroño donde ha estado seis años y cuatro meses, cumpliendo condena por intentar reconstruir la denominada izquierda abertzale tras la ilegalización que sufrió en aplicación de la ley de partidos.

Lo primero que hará Otegui al dejar la cárcel será hacer una declaración pública a doscientos metros de la prisión, en el mismo lugar donde tenían lugar hace veinte años las concentraciones para pedir la liberación por parte de ETA del funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara que, ¡oh paradojas de la vida!, trabajaba precisamente en esa prisión de la capital de la Rioja.

Posteriormente, Otegui se integrará en una caravana, me imagino que con banda de música y txistularis incluidos, con destino a su localidad natal de Elgoibar donde se le ha preparado un recibimiento en la plaza del pueblo. Pero la traca final tendrá lugar el próximo sábado con un acto homenaje en el velódromo de Anoeta de San Sebastián, un lugar mítico para el mundo de ETA, que siempre ha constituido un buen termómetro de su fuerza y capacidad de convocatoria.

La izquierda abertzale tiene puesta todas sus esperanzas en Otegui. Con unas elecciones vascas en el horizonte cercano –tocaría celebrarlas en octubre, pero el lehendakari Urkullu y su partido, el PNV, están planteándose seriamente adelantarlas a esta primavera-; con una fuerte irrupción en el País Vasco de Podemos: en las elecciones generales del pasado 20-D fue la primera fuerza política en votos en la Comunidad Autónoma Vasca, el mundo de ETA ve en Otegui una especie de tabla de salvación, sobre todo ante la presencia de los podemitas.

Una reciente encuesta electoral del Gobierno Vasco daba al PNV 24 escaños de los 75 que conforman el Parlamento Vasco; Podemos obtenía 18, Bildu 15, PSE 9, PP 8 y Ciudadanos 1. Con Otegui de candidato a lehendakari en las próximas elecciones vascas, es muy probable que la correlación de fuerzas entre Bildu y Podemos se invirtiera en favor de los primeros, pero en cualquier caso, entre ambas formaciones políticas podrían constituir un potente frente para desalojar al PNV de Ajuria-Enea y situar al "hombre de paz" al frente del Gobierno Vasco. Las esperanzas del partido de Urkullu radican en aguantar el tirón electoral del tándem Bildu-Podemos y en contar con el apoyo de los socialistas vascos para reeditar, si fuera necesario, los gobiernos de coalición que ya formaron a mitad de la década de los años 80 cuando el PNV sufrió la escisión de la que nació Eusko Alkartasuna.

Esta necesidad que en un futuro inmediato podría tener el PNV del PSE explicaría la excelente predisposición que los nacionalistas vascos han mostrado en las negociaciones que han mantenido en el último mes con el PSOE para apoyar la investidura de Pedro Sánchez.

Más allá de los réditos electorales que a la izquierda abertzale le puede reportar la salida de prisión de Otegui, lo que se pone de manifiesto es que el proyecto político de ETA sigue vivo y que recupera para su ejecución a una pieza clave, porque su capacidad de liderazgo en ese mundo es indudable.

Por eso, tanto el ministro del Interior en funciones, Jorge Fernández, o el que fuera muñidor de la negociación de Zapatero con ETA, Alfredo Pérez Rubalcaba, o los medios de comunicación que no dejan de decir que la banda terrorista ha sido derrotada por la democracia, por el Estado de Derecho, deberían estar muy atentos a lo que va a suceder en la izquierda abertzale y en la política vasca tras la salida de prisión de ese "hombre de paz", de ese ex –miembro del comando "Moreno Bergareche" de ETA P-M, que es Arnaldo Otegui, alias "el gordo".

Maestro en cobardía
AGUSTÍN PERY El Mundo 1 Marzo 2016

Un fascista, un sectario abotargado, un aprendiz de Goebbles. No se quejarán del arranque ¿verdad? Un tercio de columna para insultar a un tipo del que todavía no he dicho el nombre. En realidad da igual. Que muchos maestros de Cataluña y Baleares se dediquen a adoctrinar en vez de a educar es algo habitual. Pero este tipo, además de totalitario, es bastante cagón. En cuanto su hazaña ha acabado en una comisaría, le ha entrado canguelo y se ha borrado de esa misma red que utilizó para vejar a un menor por declararse español y balear. Le pido que saque el valor de allá donde le quede un resquicio y no renuncie a ser mártir del poble vía Twitter.

Porque el drama no son los maestros que anteponen la ideología (independentista) a la pedagogía, sino que cuentan con todo el aparato a su servicio. Esos que deberían proteger al alumno son los primeros que alientan a los talibanes de la lengua y la tierra. Así que, Amadeu, vuelve a Twitter, anda. Seguro que el Govern balear te hará un homenaje. Por valiente, por independentista. Espero que no por buen maestro.

A través de las redes sociales
Un profesor, militante de ERC, acosa a un joven por sentirse 'español y balear'
La familia del acosado lamenta la politización "impune" que impera en las aulas de baleares y asegura que "los niños son adoctrinados en el catalanismo por algunos docentes radicales".
Gaceta.es 1 Marzo 2016

La familia de un estudiante de 16 años de Palma de Mallorca ha denunciado ante la Policía Nacional que su hijo está siendo acosado por un ex docente del Conservatorio Superior de Música de Baleares a través de Twitter por su ideología política, según ha publicado este lunes El Mundo.

El pasado mes de noviembre, el joven manifestó en la citada red social que se sentía "español y balear". En ese momento, el profesor empezó a revelar información secreta suya: "Este tal -nombre- fue alumno mío de piano. Es evidente que no aprendió nada". "Tengo que decir que si le costaba aprender no era por falta de ganas: es que no daba para más", dijo.

El exdocente, militante de ERC y candidato en algunas de sus listas electorales desde 2003, llegó incluso a afirmar que el estudiante "tenía un trastorno de conducta". La familia, que ha denunciado el caso ante el linchamiento que está sufriendo su hijo por parte de otros profesores y alumnos, se "conforma" con la disculpa pública del docente. "No se puede consentir que un docente persiga a sus alumnos, vierta graves y falsas acusaciones y aliente el acoso entre sus seguidores", ha criticado la madre. Además, ha lamentado la politización "impune" que impera en las aulas de baleares y ha asegurado que "los niños son adoctrinados en el catalanismo por algunos docentes radicales".

El profesor, Amadeu Corbera Jaume, fue condenado por el año pasado por "desobediencia grave" -junto a otros tres seguidores de la izquierda radical- tras cortar la vía pública a la altura del tren de Sóller en el acceso a Bunyola en 2012 para evitar que pasara el expresidente autonómico del PP José Ramón Bauzá y no hacer caso a las petición de desalojo por parte de la Guardia Civil.

La sentencia probó también que uno de los condenados mordió en el brazo a un agente y les insultaron llamándoles "fascistas" e "hijos de pu**". Además, uno de los miembros de la Benemérita aseguró que se profirieron gritos a favor de las bandas terroristas ETA y Terra Lliure. El juez falló que Amadeu Corbera y sus compañeros eran "responsables criminalmente" de los hechos y los condenó como responsables de un "delito grave de desobediencia" a la pena de nueve meses de multa a razón de seis euros diarios.

La Fundación Círculo Balear pide un expediente disciplinario
La Fundación Círculo Balear (FNCB) ha solicitado al consejero de educación, Martí March, la apertura de un expediente disciplinario al profesor y su suspensión inmediata por el peligro que supone para los alumnos su perfil radical y violento.

Para la entidad constitucionalista el caso de acoso a un menor por definirse como "español y balear" es muy grave e incompatible con el ejercicio de la docencia. La entidad ha recuerda que Corbera es conocido en Baleares por su militancia separatista y violenta. De hecho la FNCB ha sido objeto de todo tipo de insultos por parte de este individuo quien incluso calificó de "asesino" al presidente de la entidad, Jorge Campos.
 


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