AGLI Recortes de Prensa   Sábado 5  Marzo  2016

La falacia andalucista
Carlos Fuster http://lagaceta.eu/  5 Marzo 2016

Tras pasar otro 28-F, denominado “Dia de Andalucía”, se impone hacer una reflexión en voz alta, sobre el trasfondo de esta fecha y las “señas de identidad andaluzas”.

A diferencia de regiones como Cataluña o las Provincias Vascongadas, donde el falseamiento y exaltación de “hechos diferenciales” se han hecho desde la perspectiva de alimentar el secesionismo, el caso de Andalucía merece un análisis aparte.

La inexistencia de brotes separatistas, salvo organizaciones marginales de ultraizquierda, así como la reciente disolución del Partido Andalucista, podrían hacernos pensar que Andalucía permanece a salvo de cualquier conato de antiespañolidad.

Nada más lejos de la realidad, si bien es cierto que no existe ese brote separatista, el caso de la falacia andalucista es más peligroso si cabe.

El Estado de las Autonomías aparte del tremendo e innecesario gasto económico que supone, siendo un modelo erróneo de descentralización administrativa, supuso la anulación de la conciencia nacional española a favor de nacionalismos centrífugos y de falsos “hechos diferenciales”.
Éste precisamente es el caso de Andalucía, que desde la Junta de Andalucía hasta todos los partidos de su arco parlamentario, asuman la institucionalización del andalucismo, dando por buenas las neurosis islamófilas de Blas Infante “Padre de la Patria Andaluza” y la imposición de la bandera autonómica con los colores blancos y verdes, similar a la aprobada en la Asamblea de Ronda de 1918.

Unos colores que ondearon en un par de estandartes almohades, en lo alto del alminar de la mezquita mayor de Sevilla, para celebrar la victoria musulmana en Alarcos sobre los cristianos en 1195.

Pues con todos estos antecedentes históricos, vemos como se ha expandido la aceptación social de una mentira histórica, el andalucismo, que pretende eliminar cualquier atisbo de españolidad y diluirlo entre la tibieza constitucionalista y una visión cosmopolita y mesticista de Andalucía, basadas en reivindicar a los invasores que conformaron Al Andalus y exaltar el mito de la “convivencia de las Tres Culturas”, todo ello para apisonar las raíces castellanas del Sur.

Y es que, lo que llamamos Andalucía no es heredera de Al Andalus sino de Castilla, a cuya Corona fue incorporada en el transcurso de la Reconquista.

Por ello, con el evidente desastre y fracaso de las autonomías, no solo sea cuestión de plantear su desaparición y apostar por un modelo de descentralización alternativo, sino volver a enarbolar viejos pendones para luchar en el terreno de la batalla de las ideas y la verdad histórica, por restituir a lo que hoy llamamos Andalucía, su verdadera e hispánica identidad castellana, rompiendo con el “síndrome de Estocolmo” andalucista hacia los moros invasores que ocuparon España durante siglos.

Y fueron felices...
Vicente A. C. M  Periodista Digital 5 Marzo 2016

Lo de ayer en la segunda sesión, como dijo en algún momento Albert Rivera, fue de auténtica traca. Por cierto, ridículo y sensibilidad extrema del representante de Compromis al decir que ellos como valencianos se tomaban muy en serio lo de la traca. Además de sectarios, incultos. Porque debería saber que es una locución verbal cuyo significado es “llamativo”, “escandaloso”. Y creo que es una forma muy seria de calificar actitudes, poses y esperpentos como los vividos ayer en la intervención, por ejemplo, de Pablo Iglesias. Una nueva actuación de absoluto desprecio por el marco del Congreso, sede de la Soberanía Nacional, que merece el respeto y mantener unas formas adecuadas de comportamiento en la que astracanadas como las suyas y sus frases pretendidamente ocurrentes y jocosas sobre su pública expresión de afecto besando en los labios a su camarada de Podem en Comú, mereció como poco la censura y llamada al orden por parte del Presidente de la Cámara.

Pero lo cierto es que en estos últimos tiempos se han sucedido este tipo de astracanadas y bufonadas, sobre todo por parte de elementos de la extrema izquierda que usan la Sede Parlamentaria como un plató de televisión, de esa tan cutre a la que están acostumbrados a diario a difundir en sus cadenas privadas financiadas por capitales extranjeros como la televisión oficial del régimen iraní de los ayatolás extremistas islamistas. Porque otro esperpento fue ver cómo se suceden provocaciones perfectamente planificadas como la de llevar en brazos a un bebé al sillón del escaño con la excusa de la lactancia materna en un acto de manipulación burda y reivindicación de la conciliación laboral durante la maternidad aprovechando el momento de constitución del Parlamento.

Pero con todo, ayer en sesión mini volvimos a mortificarnos con la visión de unos partidos, representados por sus portavoces y candidatos, empeñados en demostrar la jaula de grillos en la que los resultados electorales han convertido al Parlamento. Una composición de encajes imposibles por la falta de voluntad y fe en lograr verdaderos pactos de Estado para facilitar la gobernabilidad sin exigir peajes inasumibles a cambio de los apoyos. Es más, ayer se produjo un enconamiento de las posturas disfrazadas de socarronería, soberbia, falsa centralidad y alianzas envenenadas. Era como aquella película, la crónica de una muerte política anunciada, o al menos de una lenta agonía, la de un sistema parlamentario condenado a renovarse o desaparecer por incapacidad manifiesta.

Y es que, al menos aparentemente, se demostró esa incapacidad real de hacer algo tan simple como aparcar las diferencias para lograr pactos de Gobierno. Bien es verdad que todo es un circo y cada vez más esa es la sensación que se transmite a la ciudadanía y que causa vergüenza ajena y propia. Sin embargo, como ya he mencionado en otros escritos, mi sentimiento solo basado en mi intuición y análisis de los hechos y no de las palabras, es que van a prevalecer los impulsos más primarios como la ambición desmedida, la soberbia y el ansia de poder y tras esta escenificación cutre en unas dos o tres semanas saldrá a la luz el verdadero pacto sin luz ni taquígrafos que se llevó a cabo entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias y en el que CIUDADANOS solo ha desempeñado el papel de voluntarioso y útil chico de los recados.

Creo firmemente en que Pedro Sánchez y sus fieles Antonio Hernando y César Luena, van a terminar por imponerse en el Comité Federal del PSOE cuando presenten esta derrota como argumento de peso para oficializar el pacto con PODEMOS, incluido un acuerdo de Gobierno de coalición con elementos incrustados de IU y COMPROMIS como ya se adelantó ayer por Iglesias en ese famoso “pacto del beso”. El que para ello haya que contar con el apoyo pasivo de los independentistas se minimizará al evidenciar que no se pone en riesgo nada si se aplica el artículo 149 epígrafe 32 del punto 1 de la Constitución auotorizando la realización de consultas o referéndums autonómicos específicos sin cuestionar la Soberania Nacional, pero que con ello se daría satisfacción a las reclamaciones de los nacionalistas y al no ser vinculantes se podrían usar como base para su debate en las Cámaras. Una pirueta que el PSC y el PSE llevan años reclamando en esa actitud de nadar y salvar la ropa.

Así que la “gran coalición” que predica Mariano Rajoy va a estrellarse con un PSOE dispuesto a aprovechar su tiempo para recomponerse e intentar volver a ser “el macho alfa” de la izquierda moderada y socialdemócrata abierta a todo y a todos, aunque realmente mantenga el veto sectario y el cordón sanitario a su enemigo natural el PP. No será la primera vez, ni la ultima, que el PSOE traicione por puro afán de supervivencia, y mucho menos cuando esta afecta en lo personal a quien ahora lidera el partido, un débil y bisoño Pedro Sánchez acobardado ante la desfachatez, virulencia y rotundidad del desafío de Pablo Iglesias y la nueva formación que ya se ve líder de toda la izquierda.

Casi todos prevén que el Rey va a sugerir un tiempo de reflexión y que le propongan un candidato de consenso cuando efectivamente existan posibilidades reales de su investidura. No quiere tropezar dos veces en la misma piedra de la incertidumbre. El proceso ya ha cumplido su misión de salir del impasse y arrancar el Tic Tac del reloj, (ese que le gusta tanto a Pablo Iglesias). hasta el día 2 de mayo, -curioso que coincida con la fecha oficial del levantamiento contra las tropas francesas de ocupación-. Mi pronóstico es que, antes de que el plazo se cumpla, la cenicienta recibirá el zapato de cristal de su príncipe y habrá un final de cuento en el que fueron felices y se repartieron las perdices.

¡Que pasen un buen día!

No nos representan... defienden sólo sus intereses
Antonio García Fuentes  Periodista Digital 5 Marzo 2016

Lo hemos visto palpablemente en esos enfrentamientos estériles, que se han producido en “el gallinero español”; puesto que más que parlamento, la sensación que me dio es la de un gallinero, donde cada cual defiende lo que a él solo interesa. Quizá pueda salvarse “Ciudadanos” por cuanto su prédica es de mucha amplitud de miras, cara al ya totalmente indefenso españolito de clase media y baja; puesto que esa somos la clase que como “los pecheros de Castilla”, nos hacen pechar con todo; incluso mucho más, puesto que tras la monstruosa deuda pública acumulada por el inútil Rodríguez Zapatero y el igualmente inútil Rajoy Brey; esa se la pasan incluso a nuestros descendientes no nacidos aún, los que en vez de venir “con un pan bajo el brazo”, como dice el dicho popular; “vendrán con una deuda contraída sin ellos tener culpa de nada de los desmanes cometidos por estos políticos de ahora”.

Y no nos representan por cuanto el resultado de las elecciones últimas, quiere decir en lenguaje llano, más o menos lo siguiente: “Ya no creemos en ninguno de vosotros; y como no os podemos echar por inútiles; hemos dividido las fuerzas, de forma que ello os obligue a pactar y hacerlo de forma mucho más justa y equitativa que lo habéis hecho hasta aquí, donde lo que habéis realizado ha sido un empobrecimiento y ruina de España tan brutal, que de no ser imprescindible una administración pública, mejor alquilarla a extranjeros de probada solvencia y que ellos nos administren como se debe y no pensando en el saqueo continuo del que hemos sido víctimas “hasta el día de hoy”.

¿Y qué es lo que han hecho? Pues encastillarse cada cual en sus minorías más o menos destacadas, poner obstáculos a la lógica administrativa de “un negocio” (una administración pública no es más que un negocio) para hacerlo rentable al conjunto de sus socios y obligarnos a costearles (pagamos nosotros) empezando por sus inmerecidos y altos sueldos y prebendas, el enorme coste de unas nuevas elecciones generales y lo que es peor que todo, el soportar con las rémoras que arrastra, un nuevo período de tiempo que nos lastrará más de lo que ya lo estamos; por todo ello simplemente hay que considerarlos aparte de inútiles, despreciables en grado sumo.

No reconocerán sus errores o carencias “si los matan”; estirará cada cual “su cuello de gallo peleón” y al pueblo, pues que nos jodan, como nos han venido jodiendo no solo desde los cuarenta años últimos, sino desde siglos anteriores, donde al español se le ha tenido enjaulado e incluso con bozal puesto, para que ni siquiera pudiera expresarse como un ser humano normal y corriente y con la libertad que nos otorgó, no ningún rey o sucedáneo de estos, sino la propia Madre Naturaleza.

En este teatro de gallinas o gallinero público, se da hasta el terrible hecho que representa la monumental envidia hispana… “señor sacadme un ojo y haced el doble regalo a mi enemigo” (supongo conocen el relato de aquel rey que prometió lo que le pidiera aquel envidioso súbdito, teniendo en cuenta que a su otro súbdito (enemigo del anterior) recibiría el doble de la dádiva real: o sea y mucho más claro y terrible, “dejadme tuerto, puesto que a mi enemigo lo dejaréis ciego al tener que sacarle los dos y por tanto dejarlo inútil total”… según vuestras palabras.

Esta es la interpretación real de “la coleta de Podemos”, que si vota al aspirante y al socio, automáticamente Rajoy tiene que hacer las maletas e irse; pero no ha sido así… “sacadme un ojo, señor… al enemigo ni agua”. Esa es la peor de las malas leches españolas (que son muchas) y mientras estos incalificables, no tienen escrúpulos en realizar estos terribles juegos; nosotros como súbditos, siervos o ya cuasi esclavos (por muchas cosas que hoy no digo) tenemos que soportarlos y ahora después, vendrán a pedirnos una vez más, el voto… ¿para qué? Pues para eso mismo, para usarlo como a cada cual convenga en cada momento, puesto que una vez votados los interinos, se consideran más que dictadores (que hasta para serlo hay que saber) tiranos al mando de rebaños enormes de indefensos borregos, que como tales, se puede hacer con ellos lo que se quiera.

Como por ejemplo han hecho con los venezolanos, que han llegado a no tener ni papel higiénico para limpiarse el culo… ¡En un riquísimo país donde debiera sobrar de todo, si hubiese sido gobernado medio decentemente!

Conviene saber todas estas cosas, para saber a quién se le da el voto. Y aunque ninguno lo merezca, pero hoy es que hay hasta de menor categoría a esa.

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y http://blogs.periodistadigital.com/nomentiras.php

Okupas en la casa de la soberanía nacional
Fernando Zurita  www.gaceta.es 5 Marzo 2016

Cuando una persona deposita su voto en una urna confía sus esperanzas; entrega su intimidad y aplaca las necesidades de su conciencia. No se trata de una acción baladí y me atrevo a pensar que es fruto de una honda reflexión interna, aunque en ocasiones no lo parezca. La decisión final, el acto en sí, debe ser el resultado de la poda responsable; esa que retira la maleza para dejar en la superficie la poca buena hierba plasmada en los escasos justos, que también los hay.

Porque me niego a pensar que no haya políticos honrados (no me refiero sólo a lo económico), de hecho son los más frente a los grupúsculos que infectan con su hedor el buen hacer del abnegado sacrificio. Por esos, por ellos, aún hay gente que vota. Todavía hay personas que creen. Incluso algunos deciden implicarse, precisamente para apartar las manzanas podridas que siguen impregnándolo todo del moho de la indecencia.

Aunque sólo hubiera sido por quienes el 20D decidieron dedicar parte de su tiempo a refrendar este sistema de partidos herido de muerte, el comportamiento de los líderes que ofrecieron su cara en las papeletas debería haber sido otro. Su irresponsabilidad manifiesta e insultante desde que terminó el recuento, genera irritación y desidia en los encargados de legitimar la continuidad de sus señorías en el nuevo emplazamiento carnavalesco. Porque eso es hoy el parlamento. Tanto en su comportamiento como en la forma de llegar a acuerdos, el Congreso se ha convertido en un circo el que se han reemplazado los gladiadores por timoratos “constitucionalistas” y a los leones por pendencieros neocomunistas ávidos de yugulares desubicadas.

Me niego a comulgar con ruedas de molino al son de lo que hoy es blanco mañana pueda ser negro. El candidato que se presenta a unas elecciones debe sentar ciertas bases inamovibles. El elector clama por tener la seguridad de que lo que vota jamás oscilará en el péndulo del interés personal. Necesita tener la certeza de que las esperanzas depositadas, esas que mencionaba al principio, no serán utilizadas en cambalaches torticeros.

En el horizonte, a pesar de que existe margen de acuerdo para investir a Pedro Sánchez, la posibilidad de una nueva convocatoria electoral. Desde octubre de 2014 vengo diciendo que Podemos marcaría el ritmo de la II Transición. Lo sigue haciendo. Y cuando pierde relevancia pega un nuevo tirón y la atención se vuelve a centrar en ellos. Porque puede hacerlo. Porque sabe hacerlo. Porque carece de la vergüenza y del carácter asustadizo de las arcaicas formaciones, que bailan sus pies con las teclas de la revolución. Porque no tienen inconveniente en anteponer la ideología a cualquier otra cuestión prescindible. Porque comprenden que los sentimientos y las emociones son los que mueven una nación. Y así les ha ido.

Lo que resulte de una hipotética nueva convocatoria electoral debe ser la respuesta a un mal comportamiento. Debemos darnos cuenta de que los ocupantes del Congreso son en realidad precaristas que abusan de confianzas traicionadas sistemáticamente, que en modo alguno deben seguir siendo premiadas por nuestra actitud connivente. Si esos okupas de la casa de la soberanía nacional son incapaces de comprometerse con nosotros a través de la palabra dada, ¿por qué debemos acudir de forma aborregada a su llamamiento para aprobar sin rechistar su permanencia en el hemiciclo?

Iglesias-PSOE, la crónica de una agresión anunciada
Lo que Sánchez no puede permitirse es que a la incomunicación con el PP se sume la ruptura de la interlocución con Podemos. Ello lo pondría en una posición extremadamente vulnerable
Ignacio Varela El Confidencial 5 Marzo 2016

Cabía la posibilidad de que la provocadora injuria de Pablo Iglesias a Felipe González -y con él a todos los socialistas- fuera el producto de un calentón emocional en el ardor del debate. Muchos en la izquierda biempensante se han apuntado a una indulgencia que no concederían en absoluto si la agresión hubiera venido de los escaños de la derecha. En la política sucede como en el fútbol: la camiseta del agresor determina si estamos ante una patada alevosa o ante una entrada fuerte sin mala intención.

Pero hay que contar con los antecedentes del personaje, acostumbrado a arrojar condenas incendiarias y a trazar groseramente la línea que separa el bien del mal; y también con el hecho de que la calumnia ya apareció en su primera intervención, aunque fue en la réplica cuando le puso nombre propio.

Así que es razonable pensar que la agresión al PSOE fue una decisión consciente y analizar por qué y para qué lo hizo. En realidad, son dos cosas las que hay que analizar: la fiereza con la que Iglesias atacó a los socialistas y la mansedumbre con la que Pedro Sánchez recibió esa ofensa y todas las demás que le propinó el líder de Podemos.

Quienes sigan este blog saben que, a mi juicio, Pablo Iglesias no tiene la menor intención de hacer presidente del Gobierno a Pedro Sánchez. Su objetivo estratégico, cien veces enunciado por él mismo, no es asociarse al Partido Socialista, sino destruirlo y ocupar su espacio.

Por decirlo en términos mercantiles, todos y cada uno de los movimientos de Iglesias en relación al PSOE desde el 20-D responden más al modelo de una OPA hostil que al de una UTE (unión temporal de empresas). Con la apariencia de ofertas negociadoras ha puesto sobre la mesa exigencias de acaparamiento de poder, ruedas de prensa provocadoras en los momentos más delicados, propuestas programáticas imposibles de asumir, sugerencias tentadoras de apoyos inconfesables (el de los independentistas) y, en general, todo aquello que pudiera provocar dudas y división en el campo socialista.

Su diatriba contra González fue la forma más extrema (por ahora) de diferenciar a los socialistas “buenos” -aquellos que suspiran por un acuerdo con Podemos- y los socialistas “malos” -los que se resisten a bailar al compás que marca el nuevo chamán de la izquierda populista.

Pero Iglesias pudo lanzar impunemente la cornada porque contaba con la reacción de Sánchez: dar un capotazo y buscar el burladero. Fue visible y conmovedor el esfuerzo de contención del presidente del Congreso, socialista de raza, para mantenerse en su papel arbitral y no dar al insolente la respuesta que merecía.

Sánchez ha necesitado el acuerdo con Ciudadanos para evitar el papelón de llegar a la primera investidura con la soledad de sus 90 votos. Un derrota digna que le permita seguir en el candelero, negociando el acuerdo de “todos contra el PP” con el que realmente sueña. Pero este acuerdo táctico tan sobreactuado deja marcados a Sánchez y a su partido para este momento y para el futuro, incluida la campaña electoral de junio.

¿Imaginan a Pedro Sánchez presentando en una segunda investidura un programa y una alianza completamente opuestas a las que ha defendido en la primera? ¿Se obligará a los militantes del PSOE a convalidar lo contrario de lo que aprobaron en la consulta plebiscitaria del 27-F? ¿Podrá el candidato Sánchez repudiar en la campaña electoral el programa que ha firmado con Rivera o atacar a Ciudadanos por derechista tras haberlo cubierto de elogios en la investidura? Ustedes y yo no lo imaginamos, pero me temo que él sí; y eso explica algunas de las cosas que van a ocurrir tras su contundente derrota de ayer en el Congreso.

Lo que Sánchez no puede permitirse tras su derrota de ayer es que a la incomunicación con el PP se sume la ruptura de la interlocución con Podemos. Ello lo pondría en una posición extremadamente vulnerable teniendo en cuenta que a la vez se está dilucidando el Congreso del PSOE.

El dirigente socialista ha entrecruzado con habilidad el calendario orgánico del PSOE con el calendario institucional de la formación de Gobierno para que el segundo condicione al primero. Mientras mantenga abierto un frente negociador que pueda llevarlo a La Moncloa –o crear la ilusión de que es así-, quien lo desafíe en el PSOE será acusado de deslealtad; y pasado ese momento, ya estaremos en elecciones y su poder interno habrá quedado atado y bien atado.

Por ello necesita que se prolongue el escenario de negociación con Podemos y que siga viva la esperanza de una segunda investidura. Eso es lo que permite a Iglesias jugar impunemente con el palo y la zanahoria: el miércoles te parto la cara y el viernes te envío un ramo de flores y un besito.

Por lo demás, el discurso de Iglesias fue un compendio completo de furia luciferina contra todo y contra todos:

El PSOE es “el partido del enriquecimiento rápido, el del tráfico de influencias y el del crimen de Estado, con las manos manchadas de cal viva”; y el acuerdo con C’s es “un pacto a la medida de las oligarquías“, de quienes ambos partidos son “títeres”.

Los dirigentes del PP son “hijos políticos del totalitarismo”, puesto que ese partido “fue fundado por siete ministros de la dictadura”;

Albert Rivera “representa la peor de las tradiciones políticas españolas”, un oportunista que “hubiera sido líder del Komsomol en la URSS y jefe de escuadra en nuestra posguerra”. Y esto lo dice un individuo que en pocos meses se ha disfrazado sucesivamente de Bakunin, de Pasionaria, de Olof Palme, de Evita Perón y, últimamente, de Hannibal Lecter.

Alguien tiene que poner en su sitio a este telepredicador que en el mismo discurso reparte credenciales éticas mientras afirma que “la política consiste en encontrar el eslabón más importante de la cadena del poder, ese que asegura el control del conjunto de la cadena”; y se constituye en guardián de las esencias progresistas diciendo cosas tan reaccionarias como que “la globalización humilla a la soberanía popular y restringe el desarrollo de las bases ideológicas de la modernidad”.

La peor de las tradiciones políticas españolas es la que combina el odio con la demagogia. Ese es exactamente el cóctel que ha servido Iglesias en su esperpéntico debut en el Congreso de los Diputados.

Y lo peor de esta agresión anunciada y tristemente consentida es que ya sabemos que detrás vendrán más. Siempre sucede.

Cándido Méndez y el arcaico sindicalismo español
EDITORIAL Libertad Digital 5 Marzo 2016

Cándido Méndez se despide de la secretaría general de UGT tras 22 largos años en el cargo, entrando así en el reducido grupo de representantes públicos con más de dos décadas de dirección a sus espaldas. Según dice, "es el momento de dar el relevo", justo ahora que está al filo de la jubilación, y, curiosamente, el lugar escogido para decir adiós ha sido el muy proletario Hotel Ritz, uno de los establecimientos más lujosos de Madrid. La hipocresía y desvergüenza que desprende Méndez tan solo es comparable con su funesta gestión en UGT, donde los escándalos de corrupción e irregularidades abundan, y su aún más perjudicial acción sindical.

El problema de fondo no es que Cándido Méndez se haya perpetuado en el cargo cual sátrapa se agarra al poder ni que bajo su mandato el sindicato se haya visto implicado en el expolio de los ERE andaluces o de los cursillos de formación, entre otras turbias tramas corruptas, sino que su relevo, por desgracia, se limitará a un simple cambio de caras, sin más, posponiendo con ello la profunda transformación que requiere el anquilosado y arcaico modelo sindical español para acercarse a los estándares europeos.

Al contrario de lo que muchos piensan, Cándido Méndez y su homólogo en CCOO no son los defensores de los trabajadores, sino sus peores enemigos. La actual bicefalia sindical, herencia directa del sindicato vertical vigente durante la dictadura franquista, y el rígido sistema de negociación colectiva que tanto defiende la izquierda son culpables directos de la elevada tasa de paro que sufre el país desde hace décadas. Hoy, el desempleo supera el 20% como consecuencia de la crisis, pero se olvida que España registra una tasa de paro media próxima al 18% desde los años 80. Sin embargo, en lugar de reconocer el bochornoso fracaso de su modelo, UGT y CCOO han luchado contra viento y marea para mantenerlo en pie, a costa del dinero y el bienestar de los trabajadores, con el fin de blindar su privilegiada posición como "agentes sociales" y garantizar así las generosas subvenciones correspondientes.

Además, el segundo gran logro de Méndez consiste en favorecer la precariedad laboral que tanto denuncia en público. No en vano, la crónica dualidad que padece el mercado de trabajo, dividido entre temporales e indefinidos, es también consecuencia directa de la negociación colectiva y el encarecimiento del despido en los contratos fijos, uno de los más altos de la OCDE. Y todo ello sin olvidar que los famosos cursillos de formación, cuyo elevado coste también corre a cargo del sufrido contribuyente, no sirven para nada, salvo llenar los bolsillos de sindicatos y patronales.

Así pues, el sindicalismo español, en general, y Cándido Méndez, en particular, no representan a los trabajadores -apenas el 10% están afiliados- ni sus intereses, ya que tanto su acción como sus ideas alimentan el paro, la precariedad, el despilfarro y la corrupción, empleando la demagogia como escudo y la huelga política como arma con el único fin de sacar rédito personal. Los sindicatos, tal y como están concebidos en España, son un gran engaño, una estafa, un fraude o, si se prefiere, una mafia legalmente constituida para favorecer a un pequeño grupo de privilegiados a costa del conjunto de los trabajadores y contribuyentes. La familia cambia ahora de padrino, sí, pero su perversa naturaleza permanece intacta por obra y gracia del poder político.

ATAQUE AL PROFESOR ISRAELÍ HAIM ESHACH
El antisemitismo de la izquierda y la violencia en la universidad
Un grupo de alumnos vinculados a la asociación Contrapoder acorralaron y amenazaron a un profesor de reconocido prestigio internacional por el mero hecho de ser israelí.
Juan E. Pflüger  www.gaceta.es 5 Marzo 2016

Haim Eshach es un profesor de psicología de la Universidad Ben-Gurión de la ciudad israelí de Beerseba. Es uno de los más reputados especialistas mundiales en el ámbito de la investigación de técnicas educativas en materias científicas y desciende de supervivientes griegos del holocausto. El pasado jueves estaba prevista su intervención en una conferencia en la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Madrid, pero ésta no pudo realizarse ante la violencia de un numeroso grupo de alumnos que lo impidió.

Los estudiantes violentos habían sido convocados por la asociación Contrapoder a la “Semana en contra del apartheid israelí”. La conferencia del doctor Eshach era exclusivamente científica, sin ningún matiz político y se centraba en la explicación del modelo educativo de Israel para las enseñanzas científicas y técnicas en las guarderías.

Cuando el invitado se dirigía por los pasillos de la facultad hacia el salón de actos donde debía pronunciar su conferencia, un grupo de unos cincuenta alumnos le rodeó, le increpó e intentó agredirle. Los violentos radicales llevaban pancartas contra Israel y banderas de Palestina.

La asociación Contrapoder, que convocó las protestas contra Israel, fue fundada por Pablo Iglesias e Íñigo Errejón y a la que pertenecía Rita Maestre, lleva unos días en el ojo de la polémica por su radical defensa del líder proetarra Arnaldo Otegi. Además, se les considera los principales causantes de la politización que se vive en la Facultad de Políticas de la Universidad Complutense.

La Universidad Autónoma, en la que se produjo el intento de agresión al profesor Eshach, ha comunicado que tiene como objetivo la identificación de los alumnos que participaron en los sucesos para tomar las medidas disciplinarias que procedan. Aseguran que su objetivo es que actos como estos “no queden impunes”.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

El PSOE no puede coquetear ni un minuto más con la extrema izquierda
OKDIARIO 5 Marzo 2016

Tras las dos sesiones de investidura que hemos vivido esta semana, si algo ha quedado claro es que el Partido Socialista no debe ni puede perder un solo minuto más en tratar de alcanzar un pacto con la extrema izquierda que representa Podemos. La actitud de Pablo Iglesias tanto en el debate del pasado miércoles como durante este viernes ha resumido todo lo que se puede esperar de una formación que tiene impregnado de odio y veleidades tanto la teoría como la praxis de su actividad política. Resulta difícil de imaginar un Gobierno serio para España si Iglesias y su cuadrilla formaran parte de él. Más, si cabe, cuando su financiación proviene del régimen narcochavista de Venezuela y de la teocracia genocida de Irán.

En tan solo 48 horas han pasado de la agresividad de las “manos manchadas de cal”, y su actitud matonil contra Felipe González, a lanzarse a los brazos de Pedro Sánchez con un mensaje que oscila entre la pueril cursilería y el esperpento: “El amor se abre paso: Pedro sólo quedamos tú y yo”. Un partido histórico como el PSOE, de larga tradición socialdemócrata al modo del SPD de Alemania, el SAP sueco o el PS francés, no puede depender de un individuo como Pablo Iglesias, que se presenta en el Congreso de los Diputados, epicentro de nuestra Monarquía Parlamentaria, empeñado en convertir cada una de sus intervenciones en un show mitinero repleto de referencias guerracivilistas o chistes sexistas de mal gusto dependiendo del día.

España merece algo mejor que una formación que hace de su comportamiento una constante propagandística. Sobre todo cuando sus dirigentes son incapaces de condenar la existencia de presos políticos en Venezuela al tiempo que elevan a la categoría de héroe a un etarra como Arnaldo Otegi que ha estado encarcelado por pertenencia a banda armada. Como hemos defendido en OKDIARIO desde el pasado 21 de diciembre, lo ideal para el país sería un acuerdo de Estado entre las tres fuerzas constitucionalistas, tal y como ha reclamado Albert Rivera en sus brillantes intervenciones de esta semana. El presidente de Ciudadanos ha tratado de tender unos puentes necesarios entre PP y PSOE pero el enconado enfrentamiento que protagonizan Mariano Rajoy y Pedro Sánchez los han hecho imposibles.

Sería conveniente que la actitud de hombre de Estado que ha mostrado Rivera en sus intervenciones dentro de la Cámara Baja se contagiara tanto a Rajoy como a Sánchez. Las fuerzas moderadas deberían de dar ejemplo y alcanzar un acuerdo por el bien de España y de los españoles antes de que la situación de catalepsia que vive nuestra política se convierta en muerte clínica. Está en juego la viabilidad de la economía que más crece en toda la Unión Europea además de una recuperación que parecía despedir definitivamente a la crisis que nos ha subyugado durante la última década. Nuestro país necesita un nuevo Gobierno cuanto antes pero no a cualquier precio. Como hemos podido comprobar en la última semana, las fuerzas populistas no son el apoyo propicio para apuntalar un proyecto estable.

Iglesias, Otegi y la cal viva de Busot
La investidura fallida de Pedro Sánchez es la consecuencia de la lógica destructiva de Podemos y Pablo Iglesias, que tratan de mostrar los comportamientos más patéticos del PSOE
José Antonio Zarzalejos El Confidencial 5 Marzo 2016

Sus recursos políticos son muy rasos y su arrogancia se compadece mal con su solvencia intelectual. Con ese bagaje, Pablo Iglesias incurre en el histrionismo, es decir, en la exageración o en la afectación. Resulta a veces hiriente hasta la crueldad y en ocasiones amanerado con expresiones banalmente sentimentales. Esta ciclotimia le perfila como un dirigente político inseguro e imprevisible, negativo para sus posibles socios pero también lesivo para su partido que ha de padecer sus vaivenes dialécticos, que unas veces aplaude con entusiasmo y otras silencia con resignación.

Iglesias mostró su lado más rencoroso e hiriente el miércoles cuando atribuyó al PSOE y a Felipe González una mancha de cal viva en sus respectivos pasados. El líder de Podemos se remontaba a un episodio mal conocido por la opinión pública española más joven. El 24 de marzo de 1995, el parlamentario vasco Mikel Zubimendi arrojó sobre el escaño vacío de Ramón Jáuregui, secretario general del PSE, una bolsa de plástico con cal. Lo hizo con tal violencia que salpicó a Juan María Atutxa, consejero de Interior del Gobierno vasco, y al propio lendakari Ardanza. El presidente del Parlamento vasco reconvino -tarde y mal- al parlamentario batasuno que con esa representación trataba de imputar al partido socialista los crímenes de José Antonio Lasa y José Ignacio Zabala.

Los cuerpos de ambos habían aparecido en 1985 en una fosa en Busot (Alicante), cubiertos de cal viva y con signos claros de haber sido asesinados y, previamente, torturados. Sin embargo, hasta 1995 los forenses no determinaron que los cuerpos localizados correspondían a Lasa y Zabala, por cuyos asesinatos fueron condenados -por la Audiencia Nacional y por el Tribunal Supremo- el general de la Guardia Civil Enrique Rodríguez Galindo, el teniente coronel de ese mismo cuerpo, Ángel Vaquero, los agentes Enrique Dorado y Felipe Bayo y el gobernador civil de Guipúzcoa, Julen Elorriaga. Aquellos crímenes fueron los primeros de los varios más que perpetraron los GAL (Grupos Antiterroristas de Liberación), organización delictiva por cuyo aliento fueron también condenados el que fuera ministro de Interior, José Barrionuevo, y su secretario de Estado de Seguridad, Rafael Vera, a los que se atribuyó, junto a otros, el secuestro de Segundo Marey.

Los GAL -que además de un grave error moral, resultaron un desastre político para la lucha contra el terrorismo etarra- son un baldón en la historia de determinadas personalidades del entonces socialismo español pero no del PSOE. Cierto. Sin embargo, la recuperación de ese episodio y las invocaciones de Iglesias a Millán Astray (a quien comparó con Juan Carlos Girauta) o a los “jefes de escuadra” (condición que el de Podemos asignó a Albert Rivera, al que supuso posibilidades de haber sido líder de Komsomol, las juventudes del partido comunista soviético), carecen de sentido salvo que la intención de revivir aquellos episodios -incluido el del franquismo del que Iglesias hizo legatario al Grupo Parlamentario Popular- consista en reventar la posibilidad de un acuerdo con el PSOE y/o busque la deslegitimación del sistema político que Podemos desearía dinamitar, que es lo más probable.

La investidura fallida de Pedro Sánchez es la consecuencia de la lógica destructiva de Podemos y de su líder, Pablo Iglesias. Que tratan, además, de mostrar los comportamientos más patéticos del PSOE, que insiste una y otra vez en tender la mano a los que se la muerden cuando la aproxima. Y lo hacen, además, con la mayor de las ferocidades: resucitando el peor momento moral y político del socialismo español durante toda la democracia. Afortunadamente los ciudadanos disponen de un agudo sentido crítico como lo demostraría el sondeo sobre la sesión de investidura que ayer publicó Metroscopia según el cual “Pablo Iglesias es quien ve peor evaluada su intervención por la ciudadanía (su saldo evaluativo es de -33 puntos), y entre sus propios votantes no pasa de un +52, un saldo incluso inferior al de Rajoy entre los suyos”.

Pero hace falta que el PSOE demuestre algo más que una pasajera indignación ante la innecesaria y vengativa agresión verbal de Iglesias que resultó, incluso, chirriante -a tenor de sus gestos- a Iñigo Errejón, seguramente el dirigente que los de Podemos necesitan para sustituir a un secretario general aventado que quizás el miércoles se cargó cualquier oportunidad de entendimiento. La sola idea de que un tipo de este jaez pudiera ser vicepresidente de un Gobierno de España pone los pelos como escarpias. En esta su semana de frondosas intervenciones también aplaudió con las orejas tuiteras al celebrado, homenajeado y excarcelado secuestrador de Javier Rupérez, Arnaldo Otegi. Así se explican muchos discursos y no pocas actitudes.

La burguesía catalana, traicionada
Eduardo Goligorsky Libertad Digital 5 Marzo 2016

Inicialmente, los más cínicos convirtieron las reivindicaciones identitarias en un medio para llevar el peix al cove y los dólares a paraísos fiscales. Una cofradía de políticos e intelectuales momificados entre pleitos del siglo XVIII aprovechó la oportunidad para inyectar ideología a esta vuelta al pasado, y una parte de las clases medias catalanas se dejó encandilar por una élite que prometía conducirlas a la Ítaca feliz.
A merced del Politburó

Dicha élite estaba montada sobre el partido que tradicionalmente había representado a esas clases medias y que, si bien había sembrado arteramente, desde el vamos, las semillas de la inquina contra la historia y la cultura del resto de los compatriotas españoles, conservaba las apariencias de la moderación y de la colaboración con el establishment productivo. Se había creado la ficción de que ese partido era el pal de paller, la viga maestra, la casa grande de la burguesía catalana. Por lo tanto, la buena gente soñó que, aunque la nueva singladura secesionista estaba preñada de riesgos, la presencia de ese partido le garantizaría la seguridad y el bienestar.

El despertar ha sido duro y promete serlo aun más. La viga maestra está podrida, la casa grande está embargada, el patriarca que construyó el engendro resultó ser un sinvergüenza, su delfín cayó humillado por una patulea de nihilistas y los organizadores del evento planean traicionar a sus patrocinadores burgueses y dejarlos a merced del Politburó chavileninista que encabeza Pablo Iglesias. ¡Temblad, burgueses catalanes!

Pruebas al canto. Es significativo que aquel partido protector de la clase media y productiva esté acéfalo y ni siquiera tenga nombre. ¿Convergència Democràtica de Catalunya? ¿Democràcia i Llibertat? Pero hay algo mucho más grave: ni siquiera tiene ideología. Informa La Vanguardia ("CDC busca ideología", 26/2):

La encuesta, a la que ha tenido acceso La Vanguardia, consta de 82 preguntas, agrupadas en dieciséis páginas y divididas en dos bloques, uno ideológico con 53 y otro organizativo con 29. El ideológico pretende descubrir sobre todo el modelo de sociedad de CDC y en él se requiere a los encuestados si son partidarios o no de cuestiones tan sensibles como, por ejemplo, el aborto, la eutanasia, la prostitución o la adopción por parejas del mismo sexo. (…) Y también se pide a militantes y simpatizantes que definan en qué espectro político se sitúan entre el 0 de la extrema izquierda y el 10 de la extrema derecha.

La encuesta se completa con preguntas sobre temas sociales (hipotecas, escuelas que segregan por sexo, etcétera) y sobre el modelo de Estado de una Cataluña independiente (sistema electoral, prioridad del sector público o el privado, etcétera).
Rehenes de la CUP

Por lo visto, los militantes y simpatizantes podrán definir dónde se sitúan entre la extrema izquierda y la extrema derecha, pero los hechos consumados ya los han convertido en rehenes del 0 de la escala: la CUP. Antes de que se firmara el acuerdo que decapitó al prescindible Artur Mas, un intelectual orgánico del nacionalismo tradicional, Joan B. Culla i Clarà, desenmascaró a los cupaires sin imaginar que estaba marcando un gol en propia meta ("Cupología", El País, 8/1):

Estaba en la naturaleza de las cosas que el acuerdo entre JxSí y la CUP resultase imposible, por más que, de buena o mala fe, muchos hayan alimentado la impresión contraria.

No, no a causa del euro, de la UE, o de la OTAN, sino por razones de cultura política. Nada más lejos de mi ánimo que pretenderme yo también cupólogo, pero desde hace bastantes años convivo en la Universitat Autònoma de Barcelona con el brazo estudiantil de la CUP, el Sindicat d´Estudiants dels Països Catalans (SEPC), y he tenido ocasión de observar repetidamente su manera de razonar y de actuar.

Su primera característica es la práctica de la sinécdoque política (confundir la parte con el todo): ellos son "las y los estudiantes", porque el activismo suplanta la representatividad, y convierte en irrelevante a cuántos afiliados tengan en una comunidad de 25.000 miembros. Es exactamente la misma lógica que inspiraba una pintada de Arran (la rama juvenil de la CUP) leída estas semanas: "La independència és del poble! Mas go home!". Se sobreentiende que el poble son ellos, aunque la CUP obtuviese el 8,2 % de los votos y Junts pel Sí el 39,6. (…) ¡Y pobre de ti si te atreves a desafiar la consigna o a criticar los métodos coactivos! Entonces eres un esquirol o directamente un redomado fascista.

Es extraño que el profesor Culla i Clarà no se haya dado cuenta, al escribir esto, de que su preferido, JxSí, y la desenmascarada CUP comparten el ADN totalitario: ambos utilizan la sinécdoque política y siendo una parte minoritaria (47,8 frente al 52,2%) se atribuyen la representación del todo, y ambos acusan de fascista a quien no les sigue la corriente. Por ello es lógico que se amanceben y que dejen desamparada a la burguesía sensata y emprendedora.
Coqueteos inquietantes

La tribu anticapitalista de la CUP no pasa de ser, sin embargo, un forúnculo local. Existe el riesgo de que los capitostes de la desvencijada CDC, ayunos de principios e indiferentes a la suerte de la clase media que antes representaban, mendiguen una cuota de poder a la sombra del chavileninismo en alza. Ya se vislumbran coqueteos inquietantes con Podemos. Inquietantes, sobre todo, para la burguesía catalana, que será el chivo expiatorio. Con un añadido importante: el chavileninismo también tiene submarinos en el PSC y por consiguiente en el desquiciado PSOE, donde Pedro Sánchez tampoco es una garantía de lealtad al pacto con C´s. Carme Chacón se pronunció a favor de la alianza con Podemos (LV, 22/12/2015) y Miquel Iceta despotrica contra el aliado Ciudadanos con zafios argumentos chovinistas: "Fuerza política basada en un anticatalanismo y antinacionalismo, casi me atrevería a decir, primario", soltó el patético hazmerreír trasnochado, plagiando a Pilar Rahola (LV, 1/3).

Es precisamente la dura panfletista Pilar Rahola quien se enternece al oír "el mismo grito de alarma contra el diablo de Podemos, a quien pronto acusarán de haber matado a Manolete" ("Parque jurásico", LV, 30/1); y tras el debate de investidura descubre que Pablo Iglesias, "a ratos brillante y siempre certero, ha demostrado que es el que más carga ideológica tiene y el que sucumbe a menos servilismos" ("El ring", LV, 3/3).

Sin embargo, es el predicador Francesc-Marc Álvaro quien protagoniza la apertura hacia el chavileninismo, con la traición a la burguesía catalana que ello implica. Presagió dicha apertura al escribir ("La manta de Pablo", LV, 8/2): "¿Podemos puede llegar pronto a la Moncloa y cambiar a la vez la mentalidad de miles de votantes criados en el anticatalanismo furibundo?". Y pasó del coqueteo al idilio en su artículo "El espíritu y el fantasma" (LV, 25/2), un auténtico manifiesto del giro hacia el feroz componente antiburgués de la rancia demagogia lerrouxista. (Ver "Los nuevos lerrouxistas", LD, 18/2).
Transición con mayúscula

Lo que le hizo perder el oremus a Álvaro fue una declaración de entidades empresariales de lo que él llama "las Españas", entre las que se contaba el Cercle d'Economia, que abogaba por "un gobierno estable" y pedía "recuperar el espíritu de consenso que presidió la Transición hace cuarenta años". Con un lenguaje que hibrida la chabacanería del lerrouxismo con la retórica profesoral del chavileninismo, Álvaro arremete contra “los prohombres”, “los próceres de la cosa empresarial”, “los buenos patricios” que redactaron la declaración. Les reprocha haber escrito Transición con mayúscula y descarga contra esta la artillería pesada del arsenal revolucionario que en los años setenta del siglo pasado acaparaban los maoístas y los Bandera Roja. Blasfema contra el vocablo concordia, "demasiado catalán, demasiado solemne y demasiado de Cambó". No podía faltar Cambó en la diatriba. Tampoco Tarradellas:

El retorno del president Tarradellas, brillante operación de Estado que trataba de matar dos pájaros de un tiro: restar protagonismo a las izquierdas triunfantes en Catalunya y dar respuesta controlada a la demanda de autonomía. Como un paracaidista de lujo el viejo exiliado de Saint-Martin-le-Beau representó su papel en modo De Gaulle.

¿Tarradellas un paracaidista de lujo? Quienes transitaron complacientes y complacidos por la charca del pujolismo deberían realizar un ejercicio expiatorio antes de emitir juicios sobre quien fue, a diferencia de su sucesor montserratino, un hombre austero e incorruptible y un gobernante ejemplar.

Temblad, burgueses catalanes. Vuestros tradicionales protectores devenidos secesionistas marchan del brazo con cupaires y podemitas rumbo a una sociedad sin capitalistas. Para sellar la alianza, el energúmeno emblemático de ERC, Joan

Tardà, exhortó a los líderes de Podemos, en plan Pasionaria (LV, 24/2): ¡No os rindáis! Y Francesc Homs (CDC o LiD o como se llame) cosechó los aplausos de los chavileninistas en el Congreso cuando, ciscándose en sus electores burgueses, sostuvo que "existe mayoría de izquierdas para gobernar" (LV, 3/3).

Los burgueses catalanes y toda la buena gente de la comunidad autónoma deberán recuperar el control de la sociedad civil, libre de los falsos mesías y de los agitadores totalitarios que los han traicionado, para seguir el rumbo que marcaron la Transición, con mayúscula, y el gigante -moral y físico- Josep Tarradellas.

Un lugar oscuro, ruinoso y tercermundista. Así es España según la (subvencionada) prensa independentista
Gaceta.es hace un sencillo pero ilustrativo ejercicio: analiza las noticias que copan la portada de un día cualquiera en un diario independentista. El resultado resulta tan alarmante como revelador.
Rafael Núñez Huesca  www.gaceta.es 5 Marzo 2016

Enric Prat de la Riba, padre del nacionalismo catalán, reconoció explícitamente la necesidad de odiar a España -“lo castellano”- como factor movilizador del, por aquél tiempo (principios del XX), incipiente regionalismo catalán:

“Había que acabar de una vez con esa monstruosa bifurcación de nuestra alma, había que saber que éramos catalanes y que no éramos más que catalanes (…) Esta segunda fase del proceso de nacionalización catalán, no la hizo el amor, como la primera, sino el odio (...) tanto como exageramos la apología de lo nuestro, rebajamos y menospreciamos todo lo castellano, a tuertas y a derechas, sin medida”

La pedagogía del rencor, vista la nula reacción del Estado, ha ido haciéndose cada vez más explícita, menos disimulada. Hace algunos meses TV3 equiparó, a través de un documental, a España con un maltratador. Directamente. Y al presidente del Gobierno y varios ministros con dirigentes nazis. Durante la cadena humana, la televisión autonómica mostró cómo una niña de no más de diez años advertía, visiblemente alterada, que había que “derrotar a España”. La acompañaban decenas de niños de capas esteladas que repetían consignas políticas en bucle. Consignas de rechazo “al invasor”.

En los medios llamados privados, pero de facto concertados, la cosa es aún peor. Existen multitud de ejemplos escandalosos, incluso desde un punto de vista moral, como aquella viñeta de El Punt Avui en el que colocaban un cartel con las palabras “Marca España” sobre una vía ferroviaria al día siguiente de la tragedia de Angrois (79 muertos).

La estrategia de los medios separatistas ha pivotado básicamente sobre tres ejes: victimismo, supremacismo y aversión al resto de España. Un cóctel peligroso que dispararía las alarmas en cualquier otro lugar de Europa y que aquí es una fórmula periodística habitual. Se trata de una labor de ingeniería social metódica, por fases, perfectamente planificada y generosamente patrocinada por la administración pública. La la propia CiU reconocía en un documento de 1990 que proyectaba la "infiltración nacionalista en todos los ámbitos sociales" como herramienta para alcanzar el ansiado objetivo final. De entre todos los ámbitos sociales, “los medios de comunicación” son, según reconocía el texto, “objetivo primordial”. No en vano, y según una investigación de El Mundo, “el Gobierno catalán ha inyectado 181€ millones en los medios de comunicación desde ese 2008: 82€ millones proceden de las subvenciones y otros 99€ millones de publicidad institucional, repartida de forma no transparente”. Cabe recordar que los medios de ámbito nacional tienen prohibido, desde los años 80, recibir subvención directa alguna.

El ejemplo de 'El Món'
Gaceta.es ha llevado a cabo a cabo un sencillo ejercicio: analizar la portada de uno de estos medios de comunicación -'El Món'- un en un día cualquiera (el pasado 3 de marzo). Un diario que fue agraciado con cuarenta mil euros (subvención directa, publicidad institucional aparte) en el último trimestre de 2015.

Ese día el periódico abría, a cuatro columnas -el máximo-, con “El aeropuerto de Burgos, un fantasma con los días contados”. La noticia, que podría sorprender al lector despistado, no es ni mucho menos excepcional. El diario viene informando sobre todo cuanto, entiende, supone una chapuza, un despilfarro o una calamidad en el resto de España. ?Las piezas sobre estos dispendios inútiles son prolijas en datos e incluyen abundante documentación y material gráfico. La semana anterior se trató el caso del Aeropuerto de Albacete, que “costó casi 10 millones de euros y no tiene ningún vuelo regular y sólo acoge vuelos chárter en época de caza”. El periódico trataba la información no sin cierta sorna: “La inversión en el mundo aeroportuario de España no deja de sorprender”.

“Quería ser la referencia audiovisual de España y Europa, pero ha sido una chapuza en toda regla. Nadie quiere los estudios ni por una quinta parte de lo que costaron”. Así rezaba la entradilla de la penúltima pieza de una colección, dedicada a la alicantina Ciudad de la Luz, y que bien podría llevar por nombre de ‘chapuzas españolas’. Dos términos que en el lenguaje del nacionalismo son casi redundantes. ?En semanas anteriores las entregas, siempre a cuatro columnas y siempre abriendo el diario, hablaron del Instituto Molecular de Alcalá de Henares, “cerrado y vallado” y que “ha consumido más de 40 millones de euros”, o directamente del “aeropuerto más inútil de España”, sito al parecer en Córdoba y con sólo “6.955 pasajeros anuales”. ?Por supuesto, la colección no incluye entrega alguna sobre el escándalo de la Línea 9 del Metro de Barcelona (20 Km), que duplica el coste del AVE a Madrid (620 Km) y cuyo desembolso final puede llegar a 16.600 millones de euros, siete veces más de lo anunciado. La obra, aún inacabada, corre a cargo de la Generalitat. Y ni una palabra tampoco del canal Segarra-Garrigues, que catorce años y mil millones de euros después sólo ha concluido una décima parte de la obra.

El relato rupturista viene alegando una serie de razones de tipo económico (cuya causa última, en realidad, tiene raíces antropológicas mucho más incómodas de enarbolar): “España nos roba”, “España nos expolia”, “España nos ahoga”, “España despilfarra” y “Nosotros nos gestionamos mejor”. Tal viene a ser el discurso. Lo que hace El Mon y los demás medios de comunicación subvencionados por el nacionalismo, que son todos, es procurar que la realidad encaje en el discurso supremacista (España subdesarrollada versus Cataluña próspera y pujante).

Entre el resto de noticias del día destacan que “La hermana del rey de España se sienta en el banquillo de los acusados y se niega a declarar” ("hermana del rey de España", nótese la ajenidad en el tratamiento), “Montoro rechaza avanzar a Cataluña la liquidación de 2014 para que pueda abonar la paga extra”, “La Audiencia Nacional reactiva los ataques (sic) contra los Ayuntamientos independentistas” o que “La mitad de las incidencias de Rodalies (trenes de cercanías, ahora en manos de la Generalitat) las provoca la dejadez de Adif”. De nuevo el relato: En España nada funciona; España maltrata a Cataluña.

De entre las columnas de opinión destaca la de Vicent Sanchis, que escribe a cuenta de unas declaraciones de Susana Díez en las que la presidenta de la Junta decía que "Andalucía tiene la obligación de garantizar la unidad y la igualdad de todos los españoles”. Palabras que movieron al columnista estrella del diario, con permiso de Carod-Rovira, a dar cumplida respuesta acudiendo, eso sí, a tópicos xenófobos: “Andalucía tiene la obligación de salir adelante. De abandonar la economía subsidiada. De hacer las revoluciones sensatas que siempre ha aplazado. De generar riqueza y progreso. De evitar que su gente se vaya o se quede a base de fondos públicos”.

Y así todos los días, de todas las semanas, de todos los meses, de todos los años, desde hace una generación.

RECIBE LAS CRÍTICAS DEL PP
La televisión pública vasca, al servicio de los proetarras
Una periodista de ETB le bailó un 'aurresku' a Arnaldo Otegi en Logroño, tras su salida de prisión. Ese mismo día por la tarde presentó el acto de recibimiento celebrado en Elgoibar.
Gaceta.es 5 Marzo 2016

Una periodista de la televisión pública vasca ETB se ha convertido en uno de los protagonistas de los actos organizados este martes con motivo de la salida de la cárcel del etarra Arnaldo Otegi tras pasar encarcelado seis años y medio por intentar recomponer el entramado político de la banda terrorista.

Se trata de la redactora del servicio de informativos Ainhoa Lendínez, que participó activamente tanto en el primer acto, celebrado en Logroño instantes después de la salida de Otegi de prisión, como en el recibimiento que los compañeros de filas del dirigente abertzale le habían preparado en su ciudad natal, Elgoibar. Ante el riesgo de que se incurriera en un delito de enaltecimiento del terrorismo, la Policía vigiló ambos actos.

Lendínez recibió a Otegi con un abrazo y bailó el 'aurresku' -un baile tradicional- dedicado a él minutos después de que este quedara en libertad y tomara la palabra para definirse a sí mismo como "preso político". Por la tarde, la periodista fue la encargada de presentar el acto de recibimiento en Elgoibar. Allí se ejecutó nuevamente un 'aurresku' y Otegi tomó la palabra entre gritos a favor de la independencia y la amnistía y el acercamiento de presos etarras.

La redactora de ETB, natural también de Elgoibar, ha indicado a Elcorreo.com que fue "invitada por los miembros de la plataforma de apoyo al dirigente de Sortu" y que puso en conocimiento de la cadena vasca que iba a participar en los actos.

Pasen y lean. Es espeluznante
Puigdemont 'adoctrina' a niños de Primaria en el nacionalismo
El president ha sido entrevistado por pequeños del colegio Nou Patufet de Barcelona que, entre otras cosas, le han preguntado cuál sería la capital del nuevo país y si tendría un Ejército propio.
R. Moreno  www.gaceta.es 5 Marzo 2016

El presidente de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont, ha dicho este viernes que se ve "preparado" para presidir una eventual Cataluña independiente, aunque cree que no es "el único" que lo puede estar, y ha incidido en todo caso en que será la ciudadanía la que decidirá si se materializa la secesión.

Sus declaraciones no tendrían nada de peculiar de no ser que sus entrevistadores eran alumnos de Primaria, del colegio Nou Patufet de Barcelona. El programa ha sido emitido por Barcelona Televisió (BTV), y puede verlo pinchando aquí.

Preguntado sobre si creía que estaba preparado para presidir una Cataluña independiente, ha respondido que sí, pese a que, cuando asumió el cargo tras el "paso al lado" de Artur Mas, prometió que lo hacía con carácter temporal.

Además, Puigdemont ha vendido la secesión ante los pequeños. En la entrevista, ha dejado claro que pretende seguir adelante con la hoja de ruta independentista y ha expresado su "pleno convencimiento" de que se llegará a la secesión si el proceso continúa de forma "pacífica y democrática, y si lo quieren la mayoría de los catalanes", dado que para él "la voluntad de la gente es la ley suprema".

“Imaginad tener un Estado propio que pueda negociar directamente con la UE, con otros Estados (...) Todos los expertos piensan que una Cataluña independiente sería, efectivamente, muy viable (...) A una Cataluña independiente le irá muy bien”, ha dicho a los niños, que también le han preguntado sobre cuál sería la capital de ese nuevo Estado y si tendría un Ejército propio.

Puigdemont ha dicho que lo decidirá la ciudadanía durante el proceso participativo que se impulsará para redactar la "Constitución catalana" y en la ratificación de la misma en un referendo.

No obstante, ha señalado que él personalmente cree que en lugar de un "ejército convencional" se debería articular una política de defensa más orientada a la inteligencia y a combatir las amenazas en las redes informáticas.

Asimismo, ha aprovechado para cargar delante de ellos contra el presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, de quien ha lamentado que diga "cosas insensatas" y que, cuando se le pregunta por "cosas serias, no dice nada". Asimismo, ha criticado la "descortesía" de Rajoy por no llamarle cuando fue investido president, que parece que lleva clavada.


Recortes de Prensa   Página Inicial