AGLI Recortes de Prensa   Domingo 6  Marzo  2016

Basta ya de circo electoral
EDITORIAL Libertad Digital  6 Marzo 2016

El tono mitinero de las intervenciones de los grupos parlamentarios en el debate de investidura ha demostrado que ningún partido creía en la posibilidad de que fructificara un acuerdo mayoritario. La segunda y última votación, celebrada en la tarde del pasado viernes, no arrojó ninguna sorpresa y el candidato socialista volvió a quedar muy lejos siquiera de la mayoría simple, que le hubiera habilitado en última instancia para convertirse en el nuevo presidente del Gobierno.

Todo parece abocado a la convocatoria de unas nuevas elecciones, que es precisamente lo que se intuía tras la misma noche electoral del pasado 20-D. La imposibilidad de poner de acuerdo a un partido de centro derecha con la ultraizquierda antieuropea en un único programa de Gobierno, la fragmentación del Hemiciclo y, sobre todo, la irrupción de una fuerte corriente antisistema que ha dejado al PSOE en su mínimo histórico, hacen imposible un acuerdo de izquierdas con posibilidades de concitar el apoyo de la Cámara. Por otro lado, el empecinamiento de Rajoy en no ceder su candidatura al frente del PP y el sectarismo de Pedro Sánchez, frontalmente refractario a todo lo que huela a Partido Popular, han hecho también inviable una gran coalición junto a Ciudadanos, la única formación que ha actuado con responsabilidad institucional en este circo en que ha acabado convirtiéndose el intento de investidura del candidato socialista.

Los partidos políticos han demostrado su incapacidad para alcanzar un acuerdo duradero y ahora devuelven la iniciativa al Rey, que tendrá que decidir el nuevo curso de acción de las instituciones democráticas ante la ausencia de un criterio constitucional preciso en una situación inédita.

Partido Popular y Podemos han utilizado estos más de dos meses de paréntesis para hacer campaña electoral, también y muy especialmente en el Congreso de los Diputados para desdoro de nuestro Parlamento. Por su parte, Sánchez ha aprovechado el parón para tratar de apuntalar su posición al frente del PSOE, partido al que ha llevado al peor resultado de su historia.

En esta coyuntura, lo peor que podría pasarle a España es que se prolongara esta comedia política para retrasar aún más lo que, hoy por hoy, parece inevitable. Si hemos de ir a nuevas elecciones, lo único decente en términos políticos es reconocer este hecho y liberar al Rey de jugar de nuevo un papel impropio de la Corona, para que unos y otros utilicen el Congreso en su propio interés electoral.

La valentía de los cobardes
DAVID JIMÉNEZ El Mundo  6 Marzo 2016

Algo se ha gangrenado en una sociedad donde víctimas y verdugos se cruzan por la calle y son los primeros los que tienen que bajar la cabeza. Donde los cobardes pueden presentarse como héroes y los héroes son señalados como traidores. Donde el inocente tiene que comprobar los bajos de su coche y vecinos que vieron poner la bomba prefieren mirar a otro lado antes que alertarle, por complicidad o miedo. Esa es la sociedad que ETA y el mundo 'abertzale' quisieron imponer en el País Vasco. La que lograron imponer, en ocasiones.

La coacción y el pensamiento único todavía dominan la vida diaria en muchos pueblos vascos, pero la situación es hoy infinitamente mejor que hace algunos años, aunque sólo sea porque ya no hay que mirar bajo el coche. ETA ha sido derrotada, pero la idea que la banda utilizó como coartada para matar a 857 personas perdura. Para que no muera del todo, la farsa debe continuar: los vencidos deben pasar por vencedores, los verdugos por víctimas, los pistoleros por hombres de paz y Arnaldo Otegi por una mezcla entre Mandela y William Wallace. Casi lo podemos imaginar, como el guerrero escocés interpretado por Mel Gibson en 'Braveheart', anunciando que estamos perdonados: «Volved a España y decidle al Rey que el País Vasco ha sido liberado».

Que Pablo Iglesias se uniera al teatro del regreso del hijo pródigo, asegurando que Otegi había estado encarcelado por sus ideas, sólo puede entenderse como un guiño electoral en una comunidad donde Podemos ha logrado implantarse con fuerza, robándole espacio a la izquierda 'abertzale', o por esa retorcida concepción según la cual un preso político lo es o no dependiendo de que comparta mi ideología.

Para preso político Murod Juraev, que tras cumplir nueve años de cárcel vio cómo el régimen uzbeko ampliaba su sentencia por motivos como entrar sin zapatos en los barracones o pelar incorrectamente una zanahoria. El disidente terminó cumpliendo 21 años de prisión antes de ser liberado el año pasado, sin haber renunciado a ninguno de sus principios. Un preso político es Zhu Yufu, que permanece en prisión por escribir un poema de 33 palabras que ofendió al Gobierno de Pekín y cuyo verso más subversivo decía: "¡Es la hora, pueblo chino!". Un preso político es Leopoldo López, condenado sin garantías en un proceso denunciado hasta por uno de los fiscales que lo acusó y confinado en una celda de aislamiento con el único objetivo de romper su voluntad.

Un preso político sería el propio Pablo Iglesias si, según la definición de la Enciclopedia Británica, fuera encarcelado por "acciones o creencias contrarias a las de su Gobierno", en este caso el de Mariano Rajoy. Pero el líder de Podemos está de suerte: puede despotricar todo lo que quiera contra las políticas de los dirigentes de su país, sugerir que quienes no comparten sus ambiciones políticas son parte de una malvada oligarquía destinada a explotar a los débiles, e incluso aupar a condenados por delitos de terrorismo al altar de los mártires, todo sin temer una llamada de la policía a medianoche.

Tan tolerante es este país con las ideas de todo el mundo que Otegi puede defender la independencia del País Vasco -muchos lo hacen sin pasar por la cárcel-, siempre que lo haga sin apoyar la violencia o el chantaje contra quienes no piensen como él. «Teníamos que haber dado ese paso antes», ha dicho sobre el fin de ETA en su entrevista a ETB tras salir de la cárcel. Cuenta el dirigente 'abertzale' que durante su estancia en prisión perdió a su madre y que eso le hizo darse cuenta "de lo que supone que un buen día te llamen por teléfono y te digan que un ser muy querido para ti ha fallecido".

Es en ese súbito descubrimiento de la compasión por la vida ajena, que cuesta imaginar sincero, en el dolor que ha provocado su retraso en darse cuenta de lo que siente alguien cuando recibe una llamada anunciando que su padre ha recibido un tiro en la nuca, donde hay que buscar los motivos de su paso por prisión. No en sus ideas, sino en su incapacidad, y la de tantos como Otegi, para entender quiénes han sido los valientes y quiénes los cobardes, quiénes los héroes y quiénes los traidores, quiénes los verdugos y quiénes las víctimas del País Vasco.

Europa necesita una inyección de liderazgo ante su crisis de identidad
EDITORIAL El Mundo  6 Marzo 2016

Cuando allá por los años 50 los 'padres fundadores' de la Unión Europea empezaron a soñar con un Viejo Continente unido, estaban convencidos de que sólo así podrían conjurar nuevas guerras. Lo cierto es que, desde entonces, el proceso de integración comunitaria, a veces a trompicones, ha supuesto el mayor periodo de paz de la Historia. Ese indudable éxito de la política y la diplomacia, unido a un considerable progreso económico y a un extraordinario avance en derechos sociales, llevó a alimentar la idea de que la hoja de ruta de la unificación era irreversible. Sin embargo, hoy sabemos que se trataba de un mito, que corre un serio peligro de resquebrajarse.

Porque pocas veces se ha dado una 'tormenta tan perfecta' como la que en estos momentos pone en jaque a la Unión. Por lo pronto, las cancillerías de los Veintiocho contienen la respiración a la espera de lo que suceda en junio en el referéndum del Reino Unido, cuando los británicos decidirán si siguen ligados a Bruselas o si optan por el divorcio. Es imposible augurar el resultado, dado lo igualadas que están ambas posiciones según las encuestas. El 'premier' David Cameron ganó el órdago a la UE para conseguir nuevas exenciones dentro del club comunitario, pero ni ese traje a medida parece haber seducido a los euroescépticos. Pero, más allá del temido 'Brexit', los líderes de los Veintiocho se muestran incapaces de hacer frente a tantos desafíos a la vez: la crisis de refugiados, la posible eliminación del espacio Schengen -lo que sería tanto como derrumbar uno de los pilares de la Unión-, los coletazos de la recesión o el imparable auge de los populismos que pregonan un euroescepticismo que no para de ganar adeptos. Las costuras de Europa se resquebrajan. Pero, paradójicamente, muchos de los grandes problemas internacionales a los que nos enfrentamos, en un mundo cada vez más globalizado, sólo se pueden encarar de forma multilateral, lo que significa que una Europa más fuerte y unida estaría en mejor disposición de resolverlos. La primera conclusión que cabe extraer, por tanto, es que la falta de liderazgo y la mediocridad generalizada de los actuales políticos son una de las causas de que Europa haya dejado de despertar ilusión y confianza y empiece a ser percibida -injustamente- como problema y no como solución, dando un nuevo sentido a la cita de Ortega.

La durísima crisis económica asestó el primer gran golpe a la imagen de unidad comunitaria. Empezaron a revolotear los fantasmas de la 'Europa de las dos velocidades', y los excesos de unos y los egoísmos de otros complicaron la toma de decisiones. Aun así, es de justicia reconocer que en este terreno se han producido avances considerables, con la mejora y la creación de nuevos mecanismos de armonización bancaria y fiscal, por ejemplo. Pero los duros recortes y la implantación de necesarias reformas estructurales también alimentaron las corrientes eurófobas. Y la sensación de anquilosamiento de los dirigentes comunitarios y las divisiones internas entre estados se han disparado con las sucesivas crisis. La guerra de Ucrania, por ejemplo, mostró a una UE fragmentada e incapaz de adoptar una posición común junto a la OTAN para hacer frente al desafío imperialista ruso, y apenas logró aprobar algunas tímidas sanciones económicas a Moscú. Aunque ha sido la crisis de refugiados la que ha mostrado la peor cara comunitaria. Ante la llegada de cientos de miles de migrantes que huyen de las guerras de Oriente Próximo, los Veintiocho se muestran incapaces de adoptar soluciones conjuntas. Al contrario, vuelven a proliferar las vallas y controles fronterizos unilaterales, y Schengen parece tener las horas contadas.

En este escenario, resulta imperioso reclamar un verdadero liderazgo político a la altura de las circunstancias. En el pasado hemos sido muy críticos con el modo tan descontrolado e irresponsable con el que se ha acometido la ampliación de la UE en los últimos años, con la inclusión muchas veces de países que no estaban preparados ni en lo económico ni en lo político, lo que ponía en serio riesgo el proyecto cohesionado y homogéneo que debe ser la UE. Pero lo hecho, hecho está. Y ahora lo prioritario es que las instituciones comunitarias y los diferentes gobiernos actúen con altura de miras y sentido histórico. Es imprescindible seguir avanzando en la integración. Y nada ahuyentaría más a los populistas euroescépticos que la demostración de que Europa es capaz de afrontar con eficacia sus retos, por complejos que sean. Por lo pronto, la crisis de los refugiados no se puede resolver destrozando Schengen, sino con más cooperación intracomunitaria.

La doble muerte de Sánchez y el rufián Castrucho
Jesús Cacho www.vozpopuli.com  6 Marzo 2016

Demoledor el espectáculo al que asistimos la tarde/noche del viernes en el Parlamento. Las Cortes convertidas en barra de bar de carretera, a merced del histrionismo chabacano y machista del camarada Iglesias, el “sacabao” de Patxi López, y la representación ceñuda, sañuda, de un tal Rufián, evidencia del deterioro de la situación. Hace cuatro años, Zapatero dejó el país sumido en un crisis económica de caballo que todos presumíamos también política, amén de moral. Cuatro años después, el aspecto que presenta el enfermo es desolador: país sin costuras, zarandeado por la retahíla de enemigos que desfilan por la tribuna de oradores dispuestos a desgajar a mordiscos lo que queda de la presa herida. A este ritmo, dentro de cuatro años la España que hemos conocido habrá desaparecido, sepultada por una lava de estulticia y traición. Solo este viernes, viendo deponer en el Congreso a la larga nómina de rufianes que desean la quiebra de España, pudimos adivinar el futuro que nos espera si la derecha, todavía aferrada al gran responsable, aunque no único, del desastre que es Mariano Rajoy, no mueve ficha. Lo que sigue es un breve dramatis personae de la tragicomedia a la que hemos asistido esta semana:

Sánchez Pedro. He ahí el sueño del hombre gaseoso que sigue aspirando, nadie sabe muy bien por qué, nadie entiende tal ahínco, a ser presidente del Gobierno con el aval de 90 diputados, después de haber engordado su magro currículum con dos brillantes derrotas por goleada esta semana, pero que encara el 7 de marzo con la misma sonrisa profident, idéntico optimismo impostado, los mismos tópicos, esas obviedades como aprendidas a machamartillo y repetidas cual papagayo, el cambio, por ejemplo, los españoles votaron cambio el 20D, repite a quien quiere escucharle, también echar al PP del Gobierno, a pesar de la realidad, incómoda, de esos 7,2 millones de recalcitrantes españoles que lo votaron. Más que las derrotas en las Cortes, esperables, preocupa la sensación de vacío, de oquedad, de desierto intelectual que trasluce la brillante sonrisa del candidato. Nada con gaseosa. Torrentera inerme de palabras vacías pronunciadas con la misma entonación, buenismo cínico plagado de promesas imposibles de cumplir sin arruinar las cuentas públicas, sospecha de falta de emoción genuina que no haya sido ensayada antes ante el espejo del qué dirán y el cómo quedaré.

Al candidato socialista, lo mismo le da ocho que ochenta, le sirve el centro desteñido de Rivera lo mismo que la izquierda marxista antisistema travestida de urgencia en socialdemocracia para engaño de tontos e incautos. Lo terrible del compañero Sánchez es que la única objeción seria que parece tener hacia Podemos, el único obstáculo que le impide echarse en sus brazos y cohabitar con Iglesias, es “que la izquierda no suma”, lo que, en la lógica subyacente de tan demoledor argumento, equivale a decir que si sumase no tendría problema en formar Gobierno con Iglesias y probablemente en nombrar al coletas vicepresidente plenipotenciario con mando en plaza, siempre y cuando se lo pidiera, eso sí, hasta ahí podíamos llegar, con educación, sin faltar, sin insultar a Felipe González, sin orinar en el quicio de la mancebía donde apoyan, ojos verdes, los ciento y pico años de historia del socialismo.

Pedro ha ganado su batalla. No hay quien mueva al hombre que ha cimentado su posición dentro del PSOE con los pilotes de la derrota. Es la victoria del hombre que solo sabía cosechar derrotas. Ha demostrado apostura en la tribuna de oradores. También que es capaz de leer un discurso de casi dos horas para decir poco o nada, cosa que tiene mucho mérito en la España alelada del analfabetismo televisivo. A Pedro le cuesta más improvisar, cierto, razón por la cual se lleva al Congreso las chuletas preparadas de casa. Pero ya no hay nadie que le tosa en el PSOE. No ahora mismo. No, desde luego, Susanita, parapetada al sur de Despeñaperros después de haber gastado toda su pólvora en salvas, y condenada a esperar que su enemigo vuelva a cosechar otro fiasco en las generales de junio, haciendo entonces evidente que el partido necesita una buena purga.

Rivera y la fatal atracción de la izquierda
Albert Rivera. La estrella ascendente en el paisaje gris de la política española. Su discurso del miércoles ha relanzado sus opciones a consolidarse en la tierra de nadie de ese centro político, aunque habrá que ver, cara a la segunda vuelta del 26 de junio, qué dicen, cómo reaccionan esos cientos de miles de ex votantes del PP que, hartos de Mariano, se han pasado a Ciudadanos pero no acaban de entender la UTE suscrita con el PSOE, ni su adhesión a un programa, las famosas 66 páginas del acuerdo, de socialismo a palo seco con ligero barnizado C’s. Albert Rivera tiene un problema cuya solución deberá afrontar más pronto que tarde: ¿Sabe el líder de C's qué quiere ser de mayor? ¿Ubicarse en el centro derecha o en el centro izquierda? Sus citas a Adolfo Suárez y esa indisimulada intención de hacer del fundador de la UCD una especie de guía espiritual del partido naranja no pueden hacer olvidar el sustrato ideológico de un falangista que, convertido sinceramente a la democracia, se sintió después fascinado por la aparición rutilante en la escena española de un PSOE que, ausente en vida de Franco, vino a llenar con su potencia electoral la izquierda del arco parlamentario. A Suárez le hubiera gustado ser Felipe González y haber refundado el PSOE o algo parecido. Pero ese espacio ya estaba ocupado por los chicos del clan de la tortilla. A Rivera podría estarle ocurriendo algo parecido a lo que Diana de Gales resumió en la famosa frase del “Well, there were three of us in this marriage, so it was a bit crowded”. También ahora el espacio político de la izquierda está crowded, Albert, ahí tienes poco que rascar, corazón, más aún cuando desde la margen izquierda avanzan incontenibles las huestes de Podemos dispuestas a llegar hasta Poitiers. Tu espacio está en el centro derecha liberal reformista, tu misión es construir el partido de una derecha moderna, laica y sin complejos. Tu envite es arrojar a Mariano y sus palmeros a las tinieblas del olvido. Persistir en el juego de tontear con la izquierda podría reducir tu recorrido a una nota a pie de página en la historia política española.

Pablo Iglesias. Si de algo ha servido la semana perdida en la búsqueda imposible de una investidura ha sido para confirmar los perfiles, nada tranquilizadores, del líder de Podemos, un narciso arrogante con tendencia al exhibicionismo y, lo que es peor, a la violencia verbal, de momento solo verbal, porque violencia más o menos explícita es lo que subyace en muchas de sus actuaciones. Dentro y fuera del Parlamento. Dentro, con esa brutal apelación a la cal viva que, en el mejor de los casos, solo se puede entender como el intento deliberado de dinamitar los puentes con Sánchez y poner de manifiesto que su único interés real es acudir cuanto antes a nuevas elecciones para hacerse con la hegemonía de la izquierda, de modo que Pedro puede meterse su oferta de Gobierno de cambio y progreso donde le quepa. Fuera, con su recibimiento esta misma semana a Arnaldo Otegui, un terrorista condenado en firme por los tribunales. Javier Zarzalejos hacía referencia días atrás a esa violencia “que sigue ejerciendo una fascinación ideológica irresistible en los territorios políticos de la extrema izquierda”, violencia que convierte a ETA en el icono del totalitarismo revolucionario de quienes desprecian la individualidad y aspiran a someterla a la dictadura de la masa, por la fuerza si es preciso. ¿Alguien ha reparado en que ni una sola vez, ni un solo grupo, ha aludido, ensalzado o defendido la libertad individual en el escenario de la Carrera de San Jerónimo?

“Si el resorte del Gobierno popular en tiempos de paz es la virtud, el resorte del Gobierno durante la revolución son, al mismo tiempo, la virtud y el terror; la virtud sin la cual el terror es mortal; el terror sin el cual la virtud es impotente”. La frase, una de las más brutales justificaciones de la violencia política jamás escritas, pertenece a Robespierre (Virtud y terror. Slavoj Zizek presenta a Robespierre. Ed. Akal). Zizek es uno de los ideólogos de eso que se ha dado en llamar “nueva izquierda”, en cuyo imaginario, Otegui y ETA representan la voluntad de acabar con el orden constitucional mediante la violencia, si preciso fuere, mientras ella proporciona al terrorismo derrotado el material discursivo del populismo para ayudar a los viejos gudaris a reñir la batalla por la redención de las masas humilladas por la dureza de la crisis. Estos son los aliados con los que Pedro Sánchez, por encima de las protestas de novicia de los barones del partido, estaría dispuesto a pactar mañana mismo si ello le permitiera auparse a la presidencia del Gobierno.

Mariano Rajoy. Poco o nada nuevo se puede decir de un hombre que día tras día ratifica su condición de gran tapón, muro de cierre del cul-de-sac en que se encuentra la política española, porque el simple hecho de su retirada de la escena dotaría al PP de una serie de alternativas a explorar que ahora le están vetadas por culpa de la vitola de corrupción que este hombre desmayado imprime al partido de la derecha. Su discurso del miércoles, brioso como siempre que se refugia en la socarronería galaica, solo sirvió para elevar los ánimos, muy alicaídos, del grupo parlamentario popular y entusiasmar a sus escasos hooligans tanto en Moncloa como en Genova. La claque de Mariano sigue insistiendo en que debe repetir como candidato en las eventuales de junio, pero a día de hoy ya no hay nadie que, dentro del partido, niegue que el registrador del tiempo es el problema, y que su retirada definitiva es condición sine qua non para desatascar la situación.

Los odios cainitas que unos y otros se profesan
Estos son los bueyes con los que hay que arar, aunque lo más probable es que la tierra siga en barbecho al menos hasta finales de Junio. Y mientras tanto, no se mueve un papel en oficina o despacho que se precie. Todo parado. Con la Economía llamada inevitablemente a resentirse. Hay quien sugiere que en el último minuto el Deus ex machina del pánico a nuevas generales –las urnas tienen bastante mala prensa entre nosotros- obrará el milagro de un acuerdo a la catalana hoy casi imposible de avizorar. César Luena, secretario de organización del PSOE, se confesaba el jueves en privado ante uno de los capos del Ibex que le urgía un esfuerzo supremo en pro de la gran coalición: “Imposible; el castigo sería durísimo: hemos calculado que nos iríamos al 14% del voto”, lo que equivale a decir que el PSOE perdería entre 40 y 50 diputados. La solución podría ser fácil si el bloque constitucionalista se aviniera a un Gobierno de gestión encargado de acometer una serie de grandes reformas pactadas y rubricadas durante un par de años, periodo al final del cual unas nuevas elecciones dictarían sentencia, algo que choca con los odios cainitas que unos y otros se profesan con fatal determinación.

Es el factor humano, tan sutilmente diseccionado por Graham Greene. A este aparente callejón sin salida nos ha conducido el final de un régimen de partidos convertidos en rígidas estructuras piramidales sometidas a la voluntad y los intereses personales de sus líderes. No se adivina salida democrática digna de tal nombre, mientras los rufianes [El María Moliner, además del "macarra que trafica con prostitutas", le atribuye el sentido peyorativo de “bravucón, pincho, rufo, rufián” o “insolente, presumido, ufano”, mientras el Covarrubias lo define como “el que trae mugeres para ganar con ellas, y riñe sus pendencias”. Existen también “rufianes” cobardes, a quienes se les llamaba “matones de pega”, que, como dice Deleito, “explotaban el miedo ajeno para disimular el propio y cotizarle como valentía”; de estos escribió Lope de Vega: Cuando has visto tú rufián / que no parezca Roldán / y sea después Lebrón? (El rufián Castrucho)] avanzan sobre la alfombra roja del Congreso como chulos de club de alterne, sin que nada ni nadie ose plantarles cara.

La mala leche de los perdedores
El debate de investidura fue un fiasco. Pero los perdedores no se sientan en el Congreso. Son los 13 millones de ciudadanos que dependen de decisiones publicadas en el BOE
Carlos Sánchez El Confidencial  6 Marzo 2016

Sostenía Marguerite Yourcenar que el problema del mundo era político, social y moral; pero más social que político, y más moral que social. Y a la luz de lo sucedido esta semana en el Congreso de los Diputados, todo indica que el ideal ético que planteaba la escritora belga ha salido derrotado.

Es muy probable que los historiadores del futuro se pregunten -como tanta veces lo han hecho en otras épocas cruciales-: ¿Por qué no hicieron nada cuando todavía era posible?

No sólo ellos. También los principales perdedores de que no haya Gobierno: los parados de larga duración, los pensionistas con escasos recursos que se ven obligados a alimentar a sus nietos, los jóvenes que tienen que exiliarse por razones económicas, las mujeres que pierden su proyección profesional para cuidar a sus hijos enfermos, las clases medias proletarizadas excluidas de forma injusta de los dividendos del Estado social, los parados con más 45 años con remotas probabilidades de encontrar un empleo…. O, incluso, los perjudicados por el mal funcionamiento de la justicia.

También los indignados del 15-M, a quienes un día sublevó -con razón- tanto recorte injusto y tanta corrupción. Y que hoy observan desconcertados como se apaga esa luz de esperanza a causa de un sistema político endogámico -frívolo e inmaduro- que reduce la actividad parlamentaria a una partida de viejo casino de provincias. A eso que Carl Schmitt llamaba amigo-enemigo como un rasgo específico de lo político, y que en realidad esconde un recelo patológico hacia lo extraño. Hacia lo nuevo. El viejo conservadurismo de toda la vida embozado tras ridículos besos de presuntos descamisados. El arcaico antagonismo de cartón piedra sólo para figurar.

Segunda votación fallida de Pedro Sánchez.
No se pacta porque eso conlleva riesgos que nadie quiere asumir por razones electorales. Incluso, no se acuerda por un infantil complejo de clase que asoma con energía para tapar las propias miserias. El resultado es inquietante. El andamiaje del sistema político continúa construido sobre el rencor. A uno se le ponen los pelos de punta sólo de pensar lo que hubiera pasado en este país, como desgraciadamente sucedió, si individuos como Gabriel Rufián, el portavoz adjunto de ERC, hubieran ganado la guerra en 1939.

Ya se sabe que la pureza de sangre es el burladero de los cobardes. El entablado duro y rocoso que sirve para ocultar las vergüenzas de aquellos que prefieren recrearse en su propia mediocridad antes que jugarse el tipo frente a la bestia. Mucho toreo de salón es lo que se ha visto el miércoles y el viernes en el Congreso. Pero el morlaco sigue ahí. Como el célebre dinosaurio de Monterroso. Ignorando aquello que dijo John Rawls, inútil y gratuitamente citado en el debate de investidura: “La justicia es la primera virtud de las instituciones sociales”.

El espectáculo de la política
Y no puede ser justo asistir a un espectáculo en el que los espectadores pasivos son los casi 13 millones de personas que dependen de forma muy relevante de decisiones gubernamentales. Y que no pueden esperar a que sus señorías acaben este juego macabro. A veces se olvida que detrás del BOE se esconde el pago de 9,3 millones de pensiones contributivas o el abono de 453.613 pensiones no contributivas: O el mantenimiento de 4.750 pensiones asistenciales que hay que pagar cada mes. O las 17.708 prestaciones destinadas a personas con discapacidad. O el futuro de los 250.000 trabajadores que perciben el salario mínimo. O los 2.134.000 parados que cobran la prestación por desempleo. O los 637.573 ciudadanos que sobreviven gracias a las rentas mínimas que pagan las comunidades autónomas. Sin contar, las asignaciones derivadas del Programa de Activación para el Empleo o del Plan PREPARA. O aquellas prestaciones que reciben los trabajadores autónomos por cese de actividad. O las prestaciones por hijo a cargo. O las asignaciones por cuidado de menores afectados por cáncer….

Todos y cada uno de esos perceptores deben estar atónitos de que los políticos no se pongan de acuerdo para gobernar. Probablemente, como resultado de un problema estructural del sistema parlamentario, y que tiene que ver -además de por su propio egoísmo- con el hecho de que los elegidos para representar a la patria lo son porque así lo han decidido las camarillas dirigentes de sus partidos.

Si los congresistas hubieran sido elegidos directamente por los electores, muchos de ellos tendrían que dar explicaciones a los ciudadanos de su circunscripción electoral sobre su ruin comportamiento. Muchos serían increpados en la calle por tanta estulticia y tanta cobardía. Son muy gallitos protegidos por el aparato del partido para seguir colocados en las próximas listas electorales. Pero a cielo abierto, teniéndose que enfrentar a los menesterosos que dependen de la acción del Gobierno, se acochinarían.

Esta es la España de hoy. Políticos que anteponen seguir encabezando las listas creando la falsa idea de que ellos son más importantes que las instituciones que representan y sus propios partidos. Políticos sectarios que dicen una cosa –coalición de amplio espectro- y hacen otra marginando puerilmente al adversario. Políticos que se embarcan en proyectos imposibles sin decir ¡basta ya! ante tanta estupidez y sueños de grandeza. O políticos que representan hoy lo peor de la cosa pública cuando convierten la acción de gobierno en una barra de taberna. Cualquier asamblea de facultad de los años 70 tenía más nivel del que ofrece el pequeño Robespierre.

Culpar al adversario político de los fracasos propios está bien como táctica para sobrevivir. Pero es un disparate con casi cinco millones de parados. Y lo saben.

La madeja enredada
Alejo Vidal-Quadras www.vozpopuli.com  6 Marzo 2016

Tras el fiasco del intento de conseguir la investidura por parte de Pedro Sánchez, la madeja de un posible Gobierno sigue igual de enredada. Sin embargo, las escaramuzas libradas en estos días pasados en el Congreso han servido para que todos los beligerantes hayan calibrado a sus posibles adversarios o a sus eventuales aliados, sin olvidar que en las presentes circunstancias, la condición de amigo o enemigo es volátil. Sin duda Sánchez y Rivera han salido reforzados en la medida que han demostrado voluntad y capacidad para cerrar un acuerdo. El programa que han sometido a la Cámara es un recetario socialdemócrata suave acompañado de medidas interesantes en el ámbito de la mejora de la calidad de nuestro sistema institucional, de la racionalización de la estructura territorial y de la lucha contra la corrupción. El clamor indignado de Rajoy acusando al candidato socialista de querer demoler su obra peca de optimismo porque supone que hay una obra por demoler.

Precisamente Rajoy ha perdido casi cuatro millones de votantes y sesenta escaños por haber hecho muy poco, provocando la irritación de sus bases sociales. Con mayoría absoluta en las Cortes, trece Comunidades Autónomas, cuarenta capitales de provincia y un PSOE desmoralizado y exangüe podía haber emprendido un ambicioso plan de reformas estructurales de la economía para hacerla competitiva, frenado al separatismo catalán aplicándole con contundencia el ordenamiento vigente y ahogándolo financieramente, cambiado la ley electoral para que el Parlamento fuera auténticamente representativo, democratizado por ley el funcionamiento interno de los partidos, limpiado la Administración de organismos inútiles aligerado las plantillas públicas sobredimensionadas y saneado el sistema financiero sin los brutales costes que hemos soportado. No ha hecho nada de todo eso, limitándose a seguir las consignas de Bruselas para evitar el rescate, poner en marcha una tímida reforma del mercado laboral y hacer un amago testimonial de racionalización de la Administración sin mayores consecuencias. Mientras, su pasividad y su permisividad frente al secesionismo en Cataluña ha llevado a la Nación al borde de la fragmentación. Nunca un gobernante dejó pasar una oportunidad tan extraordinaria de cambiar el rumbo de su país, abandonándose a la indolencia y al fatalismo en la medida que lo ha hecho el Presidente del PP. Su obra, vaya hipérbole.

En los próximos dos meses vamos a asistir a un baile de aproximaciones, rechazos y piruetas que nos va a resultar tan entretenido como decepcionante. Cuando no se saca el tapón, el agua sucia no corre. Y el tapón es la prevalencia de los intereses de los partidos y de los personales de sus líderes sobre el interés general. El primer obstáculo es la tozudez de Rajoy en mantenerse al frente de la formación más votada. No sólo es un lastre para el PP, tal como se verá si hay nuevas elecciones y repite como cabeza de cartel, sino que impide a Ciudadanos y al PSOE explorar la posibilidad de un pacto a tres. El segundo es la obsesión de Sánchez por logar su supervivencia a toda costa tras haber obtenido el peor resultado para sus siglas de los últimos treinta y cinco años. Y el tercero es la insistencia de Podemos en el referendo de autodeterminación en Cataluña que, como dijo el célebre matador, no puede ser y además es imposible.

Si al final se disuelven las Cámaras y los españoles son llamados otra vez a las urnas, lo más probable es que el PP continúe su descenso, Podemos pague su extremismo intemperante, Ciudadanos recoja a costa del PP la cosecha que ha sembrado con su actitud constructiva y el buen hacer en la tribuna de Albert Rivera y el PSOE recupere algo de lo perdido en favor de los chavistas. A partir de aquí, Rajoy se verá obligado a dimitir y un PP debilitado y dirigido por un nuevo líder (o lideresa) aceptará la coalición tripartita. La madeja quedará así desenredada y nuestra sociedad podrá olvidarse de la política para ponerse a trabajar en cosas útiles.

Habremos perdido seis meses preciosos, considerables inversiones y una parte apreciable de nuestro prestigio internacional. ¡Qué buena España disfrutaríamos si tuviésemos unas elites políticas responsables, preparadas y serias! En otras palabras, cuando el sistema educativo, el sustrato moral y la arquitectura institucional fallan, todo lo demás se hunde. La prueba la encontramos en la evolución de España desde la Transición acá. Por tanto, más que una segunda Transición, nos hace falta entender los mecanismos que proporcionan seguridad, orden, libertad y prosperidad a las naciones. El problema es que nuestra clase política o no lee o lee los libros equivocados. Plan urgente de educación de políticos, ya.

La pirámide de agradecimientos
Amando de Miguel  www.gaceta.es  6 Marzo 2016

Resulta que el Gobierno que pretende el tal Sánchez, cabecilla del PSOE, es el de asegurar “el cambio, el progreso y el bien común” de la nación. ¡Arrea! ¿Es que el PP no quiere que el país progrese, cambie y merezca el bien común? ¿Por qué, entonces, la resistencia de Sánchez a hablar con Rajoy? Muy sencillo y humano: lo odia a muerte, lo tiene metido dentro. Recuérdese que, en el debate de investidura, al tener que decir Sánchez “señor Iglesias”, tres veces le salió “señor Rajoy”.

Para vender algo con éxito se precisa que el producto sea distinto y mejor que el de la competencia, al menos en algún aspecto. Se comprende que Sánchez no haya logrado más adhesiones a su proyecto que la de C´s. Además, el documento con las reformas para el cambio, el progreso y el bien común (han necesitado 66 páginas) lleva la marca de la fábrica de C´s. Poco socialista me parece. Ante esa inanidad, no debe extrañarnos que los socialistas obreros y españoles vayan a ser fagocitados por los totalitarios de Podemos. Hay precedentes. En 1936 ocurrió algo parecido. Y eso que don Indalecio Prieto daba cien vueltas al del Ramiro. También se las da Pablo Manuel Iglesias a don Francisco Largo Caballero. Hoy las costumbres adelantan que es una barbaridad. No me imagino a don Inda y al Lenin español dándose un beso en los labios delante de todos los diputados.

Todos los cabecillas de los partidos se muestran a favor del famoso “diálogo”, pero luego platican poco y mal. La prueba es que van a necesitar medio año para formar Gobierno. No lo consiguen porque todos quieren mandar, y solo hay un jefe de Gobierno. No sería muy factible el triunvirato de Rajoy, Sánchez y Rivera, por orden de número de escaños. Quizá tengan que dimitir dos de ellos. Algo de eso hay. El presidente del Congreso diría “algo de eso ay”.

¿Por qué todos quieren mandar de manera excluyente? Porque el inquilino de la Moncloa nombra directa o indirectamente a miles de altos cargos. Esa inmensa capacidad de hacer favores le asegura la vida y quizá la gloria a través de una pirámide de agradecimientos. Esa es la verdadera figura del poder. El magro sueldo del presidente del Gobierno resulta irrelevante. Gratis lo haría el afortunado, incluso pagando el alquiler de la Moncloa, por otra parte, un horrendo hotelito. Se explica que todos los aspirantes al cargo se manifiesten a favor de ampliar el Estado de bienestar, los “gastos sociales”. Cuanto más gordo sea el erario, más poder.

El partido de los decepcionados españoles
Pedro de Tena Libertad Digital 6 Marzo 2016

No cabe duda de que debe de ser el partido más importante de España. Sumando los que componen ya habitualmente los números de la abstención y el voto en blanco –mi amigo Paco Rubiales lo profetizó hace años en su particular desierto bloguero y sigue haciéndolo–, somos ya legión, como los tontos de Santo Tomás. Los achicharrados por el deterioro intelectual, político y moral del socialismo patrio; los evaporados de la bolsa de votantes del PP, incapaces de creer las mezquindades que han visto; los esfumados de la indignación primeriza traicionada por los sátrapas comunistas de Podemos (IU inclusa, vaya carrerón el de los Garzones en este país) y los disipados por el horror en las filas de unos Ciudadanos que transitan desde Libertas –que sí, que nos acordamos– al PSOE de los ERE, el fraude de la formación, el de Tomás Gómez, el de la UGT, el de... etceterísima desde 1982, formando un dúo adinámico con una amnesia selectiva tal que les permite exhibirse sin vergüenza como adalides del progreso y la reforma de la nación española, somos ya millones. Nos han robado los meses de enero y febrero y llevan camino de robarnos marzo y abril y el futuro completo si no hacemos algo.

Contaba en 1979, en las páginas de Triunfo, nuestro mayor pensador sobre la decepción, Félix de Azúa, que luego compuso un libro sobre su aprendizaje, el estupor que produjo la decapitación de Luis XVI y María Antonieta porque la monarquía, la figura de un Rey, era necesaria para unos ciudadanos que necesitaban a alguien que estuviera por encima de toda contingencia, de toda vulgaridad, de todo pecado, añado yo. Andamos en este país asistiendo con pasmo al guillotinamiento de la democracia sin percatarnos de que este invento liberal es el único impulso decente que puede conducir a las personas y a las sociedades al progreso y a la reforma, el único modo de librarnos pacíficamente de gobernantes incapaces o indeseables y el único freno de la barbarie que incuban las dictaduras, todas ellas, especialmente la supuesta del proletariado, otra falacia conceptual que encubre la dictadura de los se creen científicamente destinados al ordeno y mando sobre todos, incluido, naturalmente, el proletariado. Pues eso, aquí nos estamos cargando la democracia como sistema útil y honroso tras habernos aportado, a pesar de todo, los mejores cuarenta años de nuestra historia más reciente, resultado de una reconciliación que ahora exiliamos de nuevo sin miramiento alguno. La hemos sembrado de faltas de respeto y de trampas, la hemos inundado de corrupción y fullerías y, para rematar la faena, la estamos cubriendo de estupidez y acabando con cualquier atisbo de autoridad moral, incluso en la Justicia. Curiosamente, lo mejor de todo está siendo el rey Felipe VI.

¿Qué haremos los millones de decepcionados que hasta ahora hemos poblado de ilusiones las urnas? Nunca hemos pedido el paraíso, ni la realización de utopías benéficas o absurdas, ni siquiera una nación sin luces y sombras. Lo único que hemos pedido, con todo el derecho del mundo, es que todos los españoles, nazcamos en la región que nazcamos, vivamos en la región que vivamos y tengamos la lengua materna que hayamos tenido, seamos tratados con respeto y consideración, con la mayor igualdad de oportunidades posible ante la vida y la igualdad exigible ante la ley en un marco amplio de libertades. Sencillamente, hemos pedido vivir en paz, esa vieja libertad tranquila. Pero nada. Dos siglos fraguando constituciones de unos contra otros hasta que llegamos a los puños y las pistolas y cuando parecía que, tras una guerra incivil casi salvaje, habíamos aprendido a convivir tolerando con una Constitución pactada por vez primera de por medio, resulta que tampoco. Por eso crece y crece el partido de los decepcionados, que somos el partido que contiene la mayoría más absoluta de España. Buenos vasallos en general, hemos carecido casi siempre, con honrosas y pocas excepciones, de buenos señores desde los tiempos del Cid Campeador.

Cuando en Andalucía se pregunta a los desencantados de la política a qué partido votarían, dicen que al LMM. ¿Y qué es eso, repreguntan? El partido del Lomo Metío en Manteca, se les responde. Esto es, al ande yo caliente y ríase la gente. Y ahora, tras ver lo que hemos visto desde el PP a Podemos pasando por el dúo adinámico y amnésico que chulea de reforma y progresismo, ¿qué haremos los millones de decepcionados? De momento rumiar. Y luego, cuando llegue mayo, si es que llega, porque ese mayo electoral no le interesa a nadie de las castas viejas y nuevas y nos lo pueden robar también, nos miraremos de soslayo, nos callaremos y no pasará nada, salvo seguirnos decepcionando hasta que la nación estalle. O no, porque nada está escrito.

La vacuna
Juan Pina www.vozpopuli.com 6 Marzo 2016

El viernes cayó el telón marcando el fin del primer acto. La investidura fallida de Pedro Sánchez no dejó más sorpresas que la ya comentada confirmación de Ciudadanos como un partido plenamente socialdemócrata, por no decir simplemente socialista. Los excesos verbales de todos durante esta semana de adrenalina y postureo culminaron en la segunda votación. El candidato salió derrotado del parlamento, pero era una derrota táctica, descontada por sus leales que la anotarán en la columna del haber: el sacrificio generoso de un político joven, aún inexperto pero responsable y tal. Sánchez hizo lo que pudo en los pactos y en la tribuna, porque no da para más. Pero conviene aclarar que, si él ha fracasado en su primer intento de investidura, Mariano Rajoy ha fracasado en la política.

Ha fracasado por adoptar durante cuatro años tantas decisiones estatistas que ha pasado por la izquierda al PSOE de Felipe González. Ha fracasado por desaprovechar una inmensa mayoría absoluta que le habría permitido acometer las reformas liberales que necesitábamos y para las que se le votó. Ha fracasado por emprender el camino conservador del recorte de libertades, por carecer de la valentía de mirar a Londres ante los retos territoriales y por no haber explicado —ni mucho menos combatido— la corrupción extrema. Hace veintitantos años, todo el país tenía la convicción moral de que González era la equis de los GAL, y hoy toda España tiene por cierto que Rajoy, y con él toda la enorme cúpula del PP, ha cobrado durante años sobresueldos procedentes de una estructura de cohecho organizada por el propio partido. Con independencia de que un juez llegue o no a disolverlo, el Partido Popular, tal como lo conocemos, ya no puede contribuir a la solución porque es parte del problema.

El problema al que de verdad nos enfrentamos no es la dichosa cuestión territorial sobre la que parece girar todo hasta cuando no se la menciona, sino la amenaza gravísima que se cierne sobre nuestra Libertad personal y económica. El problema importante es la perspectiva de un escenario a la griega —más a la griega que a la venezolana, como bien precisa en estas páginas Fernando Díaz Villanueva, aunque no exento de elementos importados del neoestalinismo latinoamericano—. Y si tenemos ese problema es, sencillamente, porque una explosiva combinación de arrogancia, torpeza e indignidad ha llevado a Rajoy, a Sáenz de Santamaría y a la plana mayor pepera a actuar como aprendices de brujo. Jugando con el fuego del intervencionismo gubernamental en los medios, insuflaron vida a su monstruo de Frankenstein para asustar a su rebaño y devolverlo al redil. Lo que Mitterrand le hizo a la derecha francesa, impulsando el Frente Nacional, se lo ha hecho Rajoy al PSOE aupando a Podemos.

¿Con qué cinismo exige ahora la élite de este PP, con el propio Rajoy a la cabeza, un papel en la estrategia de todos frente a la izquierda radical? No tiene derecho a desempeñarlo quien nos ha causado el problema. Si la herencia de Rodríguez Zapatero fue una pésima situación económica, la de Rajoy es mucho peor: nos deja un cuarto de los escaños del Congreso y bastante poder territorial en manos totalitarias. Invoca siempre un patriotismo decimonónico, pero ha destrozado su país. Cobarde hasta el final o temeroso de sus probables desventuras judiciales, que desde el poder son siempre más gestionables, ni siquiera a la hora de irse es capaz de reunir una pizca de valor y hacer eso, irse.

Pero, en realidad, ni eso bastaría ya. Cualquier fórmula que incluya a los restos del Partido Popular en algún acuerdo frente a Podemos debería pagar primero el caro peaje de una completa refundación, con cambio de siglas y jubilación anticipada, no ya de Rajoy y Saénz de Santamaría, sino de toda la jerarquía nacional y territorial del actual PP. Si no, se cerrará en falso porque esto ya no se arregla sacrificando al jefe: desde el aciago verano de 2013 —“Luis, sé fuerte”—, los dirigentes del PP han dejado claro que todos ellos son Rajoy. Aunque se odien entre sí, todas las facciones y dirigentes están en el mismo barco de dossieres y complicidades, y por eso nada se mueve y el PP sigue su rumbo de colisión con la realidad. Ante esa inercia, es normal que hasta Ciudadanos trace un cordón sanitario en torno a ellos, evitándolos como a los leprosos.

En los dos meses que quedan antes de convocar nuevas elecciones, sólo veo dos caminos sensatos. O una “operación vacuna” o una refundación exprés del PP, por supuesto sin Rajoy y con nuevas siglas y dirigentes inéditos, que permita a duras penas incluirlo en una coalición sin Podemos. Pero pensando en el largo plazo, la mejor opción, aunque arriesgadísima, sería la vacuna: un gobierno de coalición donde Podemos gestionara carteras con bastante presupuesto pero sin riesgo excesivo, rebajando todo lo posible sus peticiones. Así demostrarían rápidamente su extraordinaria incompetencia (como vemos en Madrid) y su ansia de enriquecerse, facilitando un rápido desgaste que resituara a la extrema izquierda en su franja electoral previa. Sería entonces cuando deberían convocarse elecciones, no este mes de junio. Si en vez de esa vacuna se opta por algún torpe frente anti-Podemos, Iglesias quizá lo celebre con una botellita de champán discretamente enviada por Marine Le Pen, porque habrá conseguido lo que en realidad busca: ser la única Oposición, la alternativa de verdad. Y de ahí, con un gobierno débil y complejo, va un escalón al sorpasso y… al poder. Como en Grecia. La parábola de la ventana rota, de Frédéric Bastiat, explica cómo “lo que no se ve” puede ser mucho peor que lo que se ve. Es un relato económico, pero lo creo muy aplicable a la política. Las ramificaciones de la ingeniería cortoplacista pueden ser colosales, como demuestra la propia génesis de Podemos. Si malo es darle mañana a Podemos algunas carteras, de forma controlada, mucho peor sería darles pasado mañana un gobierno en solitario.

El terror
En la Revolución Pendiente la dictadura es el peaje de la libertad verdadera, que viene luego
Ignacio Ruiz-Quintano. ABC  6 Marzo 2016

En las zahúrdas complutenses de la Revolución Pendiente saludan la «liberación» de Otegi con unos «¡hosanna! ¡hosanna!» afrodisiacos, y una gorgona catalana de flequillo al hacha de sílex se lo ha explicado a un pepero en el parlamento de su pueblo:

–Tú no le llegas (a Arnaldo) ni a la suela del zapato, subnormal.

La gorgona, por su versión choni de Juan 1:27, tiene hecha, al parecer, la catequesis de ese catecismo penosamente confeccionado por analfabetos que prescribe el «derrocamiento violento del orden tradicional» («Manifiesto»), o que «la fuerza es la comadrona de toda vieja sociedad hacia otra nueva» («El Capital»).

–Esos imbéciles han operado de forma estúpida –escribe el pagafantas de Marx, Engels, al que Lenin no leyó hasta estar en el Poder, sobre los autores del atentado contra Napoleón III–. Llenas de pólvora ordinaria, las bombas habrían hecho mucho más efecto.

En la Revolución Pendiente, la dictadura es el peaje de la libertad verdadera, que viene luego. Y como, según Pablemos, la palabra «dictadura» no hay quién la venda, se dice en su lugar «democracia», y asunto concluido.

–Estos son mis escrúpulos. Si no le gustan, tengo otros.

El comunismo, pues, es el fascismo del pobre, que, por falta de recursos, siempre recorta el «movimiento dialéctico», quedándose sólo con la tesis, es decir, la dictadura, para ejercerla contra el proletariado, que sería la antítesis. El resto se va en excusas.

En un prólogo a los «Derechos del hombre» de Thomas Paine hay morcillas como ésta: «El Terror, cantilena favorita de los enemigos de la Revolución Francesa…», pues «lo que se ha de tener en cuenta ante el coro de las cocodrilescas lamentaciones» es que las muertes fueron pocas.

El circunstancialismo y el situacionismo son los justificantes de todos los crímenes políticos.

Si Edgar Quinet, el historiador que reconoció en el Terror el fruto de la Revolución misma, visitara hoy las zahúrdas complutenses, le tirarían cantos como a Stanley Payne.

Pisotean ya las libertades
Manuel Molares do Val www.latribunadelpaisvasco.com 6 Marzo 2016

Poco a poco el espíritu guerracivilista quiere silenciarnos propulsado por populistas, extremistas de ultraizquierda y nacionalistas que con sus crecientes escraches impiden la libertad de expresión e incluso la académica: los matonismos que anteceden a las dictaduras.

En numerosos ayuntamientos y en los distritos que gobierna Podemos, como en Madrid, sus militantes organizados en turbas acosan a los concejales opositores amenazándolos con agredirlos mientras les llaman a gritos fascistas y asesinos.

En las universidades se impiden actos ya no de información política, recuérdese el escrache de Pablo Manuel Iglesias y los suyos a Rosa Díez, sino académicos y didácticos.

Ocurrió el pasado día 25 en la facultad de Psicología de la Autónoma de Madrid con la exposición de un exitoso programa educativo en las guarderías israelíes que iba a dictar el profesor Haim Eshach, especialista mundialmente famoso en la enseñanza de ciencia y tecnología a los preescolares.

Una horda con carteles y banderas a favor de Palestina impidió su intervención por ser israelí, pero, sobre todo, por ser judío.

El perenne antisemitismo se manifiesta en estas acciones impulsadas por el “movimiento BDS”, acrónimo de boicot, desinversiones y sanciones contra Israel.

La inmensa mayoría de esas tropas destructivas tiene a alguien que depende de alimentos, medicinas, cirugías, máquinas, móviles o programas informáticos creados en Israel o por judíos, y ellos mismos no sufren poliomielitis, que dificultaría sus acosos, gracias a la vacuna del judío Jonas Salk.

Ahora, la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) quiere impedir que el respetado hispanista Stanley G. Payne, pronuncie una conferencia en el Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional (Ceseden) sobre “El camino hacia el 18 de julio”: la memoria zapaterista, madre del podemismo, exige ocultar una investigación equilibrada, sin bandos.

Nuestro mejor novelista y el independentista protagonizan una viral enganchada en Twitter
Arturo Pérez-Reverte: "La España que sentó en el Congreso a Rufián merece irse al carajo"
"En España los brillantes son destrozados para igualarlos con los mediocres"
Periodista Digital


Normalmente, el escritor Arturo Pérez-Reverte se limita a alborotar un poco el gallinero tuitero una vez por semana, generalmente los domingos.

Se marcha "al bar de Lola" y allí analiza el mundo a través de Twitter, donde tiene la friolera de 1.225.000 seguidores ("En España los brillantes son destrozados para igualarlos con los mediocres").

Distribuye Pérez-Reverte unas 'ostias como panes', siempre sin pelos en la lengua, y departe con sus seguidores y no seguidores hasta que le 'echan' de su bar virtual ("En España los estúpidos hacen tanto ruido que tapan la voz de los buenos" ).

Pero este 5 de marzo de 2016 hizo una excepción. Arturo, que no se corta un pelo y dice en voz alta y en perfecto castellano lo que muchos piensan y no se atreven siquiera a murmurar a escondidas, adelantó unas horas su viaje por las redes sociales para opinar sobre la investidura fallida de Pedro Sánchez ("En España los estúpidos hacen tanto ruido que tapan la voz de los buenos" ).

Tocó, porque era obligado el pringoso asunto del independentismo catalán y ahí, tratando de salir al paso del academico, topó con el patoso Gabriel Rufián, diputado de ERC en el Congreso y protagonista la víspera de un espectáculo lamentable (Si crees que el profesor de tus hijos es un desastre, escucha el consejo que da Arturo Pérez-Reverte).

Todo arrancó con este mensaje, en el que Pérez-Reverte sentenciaba que "la España que sentó en el Congreso a Rufián merece irse al carajo".

Ayer escuché el discurso de Gabriel Rufián (ERC) en lo de Sánchez. La España que sentó en el Parlamento a ese joven merece irse al carajo.
— Arturo Pérez-Reverte (@perezreverte) 5 de marzo de 2016

Una idea que apuntalaba a continuación:

A Rufian, Tardá y colegas los hizo posibles y sentó en el Parlamento la España estúpida de Aznar, Zapatero y Rajoy. Ahora, a disfrutarlos.
— Arturo Pérez-Reverte (@perezreverte) 5 de marzo de 2016

Reforzaba el mensaje compartiendo la intervención -subida de copas o de adrenalina- de Rufián en la Cámara baja:

#SesiónDeInvestidura. Intervención de Gabriel Rufián https://t.co/42FfvBTmvc
— Congreso (@Congreso_Es) 4 de marzo de 2016

Y fue entonces cuando el torpe Rufián entró al trapo, con esta réplica: "No se apure, ya nos vamos nosotros".

No se apure @perezreverte. Ya nos vamos nosotros. pic.twitter.com/hAc87iWZS2
— Gabriel Rufián (@gabrielrufian) 5 de marzo de 2016

A partir de ahí, la cadena de toma y daca. Primero, más conciliadora; luego, más envenenada.

.@gabrielrufian Señor Rufian,no tengo inconveniente en que usted y quien quiera acompañarlo se vayan donde les apetezca. Hasta lo comprendo.
— Arturo Pérez-Reverte (@perezreverte) 5 de marzo de 2016

Como es costumbre, los tuits de Pérez-Reverte han tenido miles de retuits y de favoritos.

.@gabrielrufian Pero como español representado en ese Parlamento,me disgustan la zafiedad,la incoherencia, la mala sintaxis y la demagogia.
— Arturo Pérez-Reverte (@perezreverte) 5 de marzo de 2016

Y han generado un intenso debate en la red. Ganan, por goleada, los que aplauden al escritor español y antiguo y brillante reportero de guerra.

.@gabrielrufian A usted no le llaman charnego en España, sino en Cataluña. Y ése es el problema, creo. Su necesidad de que no se lo llamen.
— Arturo Pérez-Reverte (@perezreverte) 5 de marzo de 2016


Se han aprobado muchos actos administrativos por empresas, fundaciones y agencias públicas de la Junta de Andalucía, que gestionan cientos de millones de euros, que podrían ser nulos o anularse.
Jaque mate de la Justicia al Gobierno andaluz
Una crónica de Luis Escribano (*) www.latribunadelpaisvasco.com 6 Marzo 2016

Desde que se publicó el Acuerdo de 27 de julio de 2010, del Consejo de Gobierno, por el que se aprobó el Plan de Reordenación del Sector Público Andaluz, la Administración de la Junta de Andalucía inició un proceso de deterioro continuo, en el que la inseguridad jurídica ha pasado a ser la gran protagonista junto a la corrupción. En la fecha del Acuerdo presidía el Consejo de Gobierno José Antonio Griñán, siendo artífice del dislate la ex Consejera de Hacienda y Administración Pública Carmen Martínez Aguayo, ambos imputados (ahora “investigados”) en el caso ERE.

Los funcionarios de la Junta de Andalucía se unieron en distintas plataformas y asociaciones, iniciando una batalla en los tribunales de Justicia (TSJA, TS y TC) y manifestándose en las calles de Andalucía, consiguiendo por primera vez en España reunir a más de 30.000 funcionarios en una histórica manifestación en defensa del mayor atropello que había sufrido la Administración desde el inicio de la democracia hace 40 años.

Tras numerosas sentencias contradictorias dictadas por los distintos tribunales que han intervenido, el Tribunal Constitucional, en su Sentencia de 19/11/2015, “bendecía” la Ley 1/2011 de reordenación del sector público andaluz, aunque con dos fundamentados votos particulares disconformes con el parecer de la mayoría. Esta polémica sentencia se dictó con motivo del recurso de inconstitucionalidad que presentó el grupo parlamentario del PP del Congreso de los Diputados, y que parecía constituir el final de esta batalla judicial.

Sin embargo, el martes pasado, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) notificaba a la Asociación Defiendo Mi Derecho y la Gestión Pública (a cuya Junta Directiva pertenezco) la Sentencia de 24 de febrero de 2016, dictada en el Recurso núm. 704/2014, que se interpuso el 31/10/2014 contra el Decreto 122/2014, de 26 de agosto, que modificaban los estatutos de la Agencia de Innovación y Desarrollo de Andalucía (Agencia IDEA), aprobados por Decreto 26/2007, de 6 de febrero. Dicha Sentencia ha estimado parcialmente el recurso planteado.

Esta Sentencia supone un punto y aparte en esta lucha judicial, puesto que por primera vez se planteaba en un recurso judicial que no se podían atribuir a las Agencias Públicas Empresariales (antiguas empresas públicas) potestades públicas, dado que su personal se rige en todo caso por el Derecho laboral. Pero centrémonos en los puntos más importantes de esta Sentencia, así como las trascendentes consecuencias que tiene para los ciudadanos y funcionarios.

1) Anulación de la atribución de potestades públicas a una sociedad mercantil pública.
El TSJA, con arreglo al ordenamiento jurídico, y en el mismo sentido que la reciente Sentencia de 2/09/2015 del Tribunal Supremo, ha dictaminado la anulación del precepto del Decreto impugnado que atribuía a la sociedad mercantil pública VEIASA (Verificaciones Industriales Andalucía, S.A.) determinadas potestades administrativas, dado que está prohibido por la Ley 9/2007, de Administración de la Junta de Andalucía, que las sociedades mercantiles de la Junta de Andalucía puedan ejercer potestades administrativas (artículo 75). Además, dicha sociedad no tiene funcionarios en su plantilla (sólo laborales), y el Estatuto Básico de los Empleados Públicos aprobados por Ley hace una reserva funcional de dichas potestades a los funcionarios conforme a lo dispuesto en la Constitución española.

Por cierto, VEIASA es una sociedad que pertenece desde 2013 a SOPREA (propietaria del 100% de las acciones), otra sociedad de la Junta de Andalucía, y lleva la gestión y explotación del servicio público de la Inspección Técnica de Vehículos. Esto podría implicar, en base a la Sentencia del TSJA, que si no ha participado funcionario alguno en las comprobaciones, inspecciones o autorizaciones de los vehículos, nos podríamos encontrar ante la ilegalidad de estas actuaciones de la Junta.

Si se preguntan a efectos prácticos las consecuencias de este fallo del TSJA para todas las sociedades mercantiles públicas, deben de tener en cuenta lo siguiente:
a) Según la Ley, ninguna sociedad mercantil -ni fundación pública- puede ejercer potestades administrativas. Sin embargo, muchas sociedades y fundaciones de la Junta de Andalucía lo han estado haciendo durante muchos años, como por ejemplo la Empresa Andaluza de Gestión de Instalaciones y Turismo Juvenil, S.A. (INTURJOVEN), la Agencia Andaluza Promoción Exterior, S.A. (EXTENDA), la Sociedad Promoción y Reconversión Económica de Andalucía SA (SOPREA), la sociedad Inversión, Gestión y Desarrollo de Capital Riesgo de Andalucía S.G.E.C.R, S.A., la Empresa Pública para la Gestión del Turismo y del Deporte de Andalucía S.A. (TUDASA), la fundación “Andalucía Emprende, Fundación Pública Andaluza”, Fundación Pública Andaluza Progreso y Salud, Fundación Publica Andaluza Centro para la Mediación y el Arbitraje de Andalucía (MEDIARA), o la antigua y muy conocida Fundación Andaluza Fondo de Formación y Empleo (FAFFE), que se encuentra bajo investigación judicial.

La primera consecuencia grave es que se han ejercido potestades administrativas por las sociedades y fundaciones públicas de la Junta de Andalucía de forma ilegal, y eso implica, por ejemplo, que cualquier ayuda económica que hayan concedido podrían ser anulables por cualquier interesado de esos procedimientos administrativos en los que no haya participado funcionarios, y les aseguro que son muchos.

b) Si no podían ejercer esas potestades administrativas ante la falta de personal funcionario (buscado intencionadamente), el personal laboral que las ha estado ejerciendo podrían haber cometido presuntamente un delito de usurpación de funciones, con el beneplácito de los cargos políticos de las Consejerías a las que estaban adscritas las sociedades y fundaciones públicas.

Si increíble resulta ya lo anterior, más grave es aún que ningún órgano de control interno como el Gabinete Jurídico o la Intervención de la Junta de Andalucía, o externo, como la Cámara de Cuentas o el Defensor del Pueblo, hayan actuado en defensa de la legalidad y de los derechos de la ciudadanía.

Ni siquiera la Fiscalía del TSJA ha actuado al respecto, aunque fue denunciado en 2012, primero verbalmente ante el Fiscal Superior por Eduardo Maestre –colaborador de este diario-, y un servidor, y posteriormente por escrito, contestando la Fiscalía que no encontraban ninguna irregularidad ni indicios de alguna falta o delito penal, sin siquiera haber iniciado una mínima investigación. Yo mismo presenté particularmente una reclamación con los mismos argumentos esgrimidos en el recurso presentado ante el TSJA, en la Oficina del Defensor del Pueblo en Madrid, que fue tramitada por su Adjunto Primero, Francisco Fernández Marugán, y fue desestimada, como no podía esperarse otra cosa con su pasado socialista (diputado del PSOE por Sevilla en la II Legislatura de las Cortes Generales y por Badajoz en la III, IV, V, VI, VII, VIII y IX legislaturas).

Y lo grave es que algunos funcionarios sí hemos puesto de manifiesto estas irregularidades (y me incluyo) en diversos informes de varias Consejerías, que no han tenido repercusión alguna.

2) Reserva a funcionarios públicos de potestades administrativas en las Agencias Empresariales.
Este punto es trascendental, especialmente por el volumen inmenso de potestades administrativas que han venido ejerciendo las citadas Agencias durante años de forma ilegal, al no haber participado ningún funcionario de las Consejerías correspondientes; entre ellas, la instrucción de expedientes de ayudas económicas, algunos de los cuales están bajo investigación judicial penal.

Estamos hablando de 19 Agencias en total en la Junta de Andalucía, que gestionan cientos de millones de euros, como la citada Agencia IDEA, Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para el Desarrollo –AACID- (cuyos estatutos también han sido recurridos ante el TSJA), la Agencia Andaluza de la Energía (cuyos estatutos también han sido recurridos ante el TSJA), la Agencia de Servicios Sociales y Dependencia de Andalucía (ASSDA), la Agencia de Medio Ambiente y Agua de Andalucía (AMAYA), la Agencia de Obra Pública de la Junta de Andalucía, la Agencia de Vivienda y Rehabilitación de Andalucía (antes EPSA), la Agencia Pública Andaluza de Educación (antes Ente Público Andaluz de Infraestructuras y Servicios Educativos), o la Agencia Pública de Puertos de Andalucía.

Como dice el TSJA en la Sentencia, al regirse en todo caso el personal de las Agencias empresariales por el Derecho laboral según la Ley, y al atribuirse potestades administrativas a dichas Agencias que no pueden ser ejercidas por ese personal sino exclusivamente por funcionarios (con arreglo a la Constitución y las leyes), el propio Tribunal ha manifestado su preocupación por este problema que la Junta ha creado. Y esto ocurrió porque el Consejo de Gobierno intentó en 2010 mediante el polémico Decreto-Ley 5/2010 “funcionarizar por decretazo” a todo el personal laboral que trabajaba en las empresas públicas y que habían sido contratados al margen de los principios de igualdad, publicidad, mérito y capacidad, como ha denunciado la Cámara de Cuentas en numerosos Informes, sin que nadie lo corrigiera. Como la Junta no pudo realizar esa aberración, en un ejercicio de “ingeniería jurídica” aprobó una nueva fórmula que consistía, según coloquial expresión, en “vestir a la mona de seda”, y ya saben el resultado: “mona se queda”.

Según dice la Sentencia, esto ha sido resuelto por la Junta formalmente con la previsión de unas Relaciones de Puestos de Trabajo –RPT- en las que determinados funcionarios pasarían a depender funcionalmente de dichas Agencias, aunque sigan perteneciendo orgánicamente a las Consejerías. Por tanto, la consecuencia sería que el personal laboral de las Agencias ya no tendría funciones que realizar y podría ser despedido, pues según la Sentencia del TSJA, dichas funciones deben ser realizadas por el personal funcionario. He aquí la gran solución para ahorrar gasto prescindible que permitiría pagar, por ejemplo, la enorme deuda de 30.000 millones de la Junta de Andalucía y potenciar la educación y la sanidad. No obstante, no se hagan ilusiones, porque no despedirán a nadie, dado que gracias a esos votos cautivos sobrevive el partido de Susana Díaz.

El problema radica en que ni el Gobierno de Griñán ni el de Susana Díaz han aprobado las citadas RPT, ni convocados públicamente los puestos de trabajo para que “voluntariamente” (expresión que emplea la Sentencia) pudieran ser solicitados por funcionarios de carrera. Al no haber puestos de RPT adscritos a esas Agencias ni funcionarios en las mismas, dichas Agencias están ejerciendo ilegalmente numerosas potestades administrativas. Y cuidado, que el Tribunal ha remarcado que no basta con que el acto vaya firmado por el Presidente de la Agencia; es decir, aunque no lo dice expresamente, está advirtiendo de que la simple “apariencia de legalidad” de sus actos con la firma de los órganos directivos de la Agencia no es suficiente si durante la instrucción de los expedientes no han participado funcionarios.

El propio Tribunal Superior ha enumerado actuaciones y funciones que no pueden ser ejercidas por el personal laboral de esas Agencias, y son trascendentes: gestión de registros públicos, dación de fe pública, asesoramiento legal preceptivo, actividad subvencionadora (incluidas la inspección, comprobación de la realización de la actividad y del cumplimiento de la finalidad para la que se hubiese concedido la subvención, así como el reintegro de las mismas), revisión de actos y acuerdos, control y fiscalización interna de la gestión económica, financiera y presupuestaria (atención a esta función), contratación administrativa (incluido la interpretación, modificación y resolución de contratos), evaluación, control, de autorización, de comprobación de cumplimiento de normas legales y reglamentarias, de vigilancia e inspección, propuestas de resolución, etcétera, dado que todas ellas, dice el TSJA, son “de naturaleza indudablemente administrativa”. Todas ellas necesitan ser ejercidas con la participación de funcionarios.

Las graves consecuencias de todo ello es que, al igual que ocurre con las sociedades mercantiles y fundaciones públicas, todas las actuaciones de naturaleza administrativa de estas Agencias que se hayan realizado sin la participación de los funcionarios podrían ser anuladas por los interesados. Obviamente, mientras un Tribunal no anule esos actos administrativos, siguen siendo válidos y eficaces, aunque los que sean nulos de pleno derecho lo seguirán siendo aunque no se recurran.

Si la Agencia IDEA ha estado tramitando ayudas económicas (préstamos, avales, incentivos, etc.), o la Agencia de la Energía o la de Cooperación Internacional, que incluye el registro de las solicitudes, su evaluación y subsanación, la valoración, las propuestas de resolución, los reintegros –en su caso-, etc., sin la participación de funcionarios, tengan ustedes la seguridad de que son ilegales. Y esto lleva ocurriendo varios años.

Por todo ello, ha de remarcarse que esta Sentencia puede tener una gran influencia en todos los procesos penales que se encuentran en fase de instrucción en diversos Juzgados de Instrucción (casos ERE, EDU o formación para el empleo, Fondos JEREMIE, FAFFE, Invercaria, EGMASA, Soprea, etc.), en los que están siendo investigados sociedades, fundaciones y agencias públicas.

Ustedes estarán leyendo estas líneas y no terminarán de creerse lo que les estoy manifestando, porque es difícil comprender como se ha podido alcanzar este punto tan grave de deterioro e inseguridad jurídica en el que se encuentra la Administración andaluza en todos los ámbitos, y como puede ser posible que ningún órgano de vigilancia o control haya actuado ante estas barbaridades, propias de un Régimen acostumbrado a ostentar el poder durante muchos años sin oposición alguna.

Como dice el TSJA de forma muy aguda en su Sentencia, y sólo unos pocos expertos podrían percibirlo, “resulta obvio que por razones de oportunidad, se ha optado en nuestra Comunidad Autónoma por una Administración Instrumental en detrimento de una Administración Central y de los funcionarios públicos que lo integran, que están viendo mermadas sus funciones y carrera profesional…”. Y digo de forma aguda porque no ha dicho en ningún momento “razones de eficacia, eficiencia en el gasto o buena administración”, que fueron los motivos alegados para la reordenación del sector público andaluz. Al contrario, en muchos casos se han duplicado las funciones que venían ejerciendo las Consejerías de las que dependen las Agencias empresariales (por ejemplo, tanto la Consejería de Economía como la Agencia IDEA tramitan y otorgan ayudas económicas para fines del mismo ámbito competencial).

El modelo de Administración que ha elegido el PSOE para Andalucía se aleja por completo del establecido en la Constitución y las leyes, así como en las numerosas sentencias del Tribunal Constitucional, en las que se establece la preferencia de una Administración con personal funcionario en detrimento del laboral.

Es muy evidente, como he demostrado en anteriores publicaciones, que esta reordenación del sector público andaluz no ha supuesto en la práctica ninguna mejora en eficacia o eficiencia, sino todo lo contrario: la Junta de Andalucía se encuentra en su peor momento en cuanto a la gestión se refiere, con casos de corrupción que tienen paralizada la gestión de muchos centros directivos, y sin visos de solución a corto o medio plazo. Si a ello añadimos una gestión de recursos humanos muy deficiente, el resultado es que Andalucía no tiene la Administración que necesita por culpa de gobiernos socialistas de muy bajo perfil, que tiene como única política pública destacable la corrupción.

Asimismo, debo indicarles que las ilegalidades que está cometiendo permanentemente la Junta de Andalucía, que el TSJA confirma una vez más con su Sentencia, no constituyen un tema novedoso: están denunciadas por un servidor desde hace años. No tienen más que leer mis anteriores artículos publicados en mi blog personal, en artículos de la Asociación "El Tercer Lado", en el “El Demócrata Liberal”, o las publicaciones de multitud de vídeos grabados junto a mi amigo y colaborador, Eduardo Maestre, en su canal de Youtube. Jamás he sido denunciado por mis afirmaciones, dado que se ajustan a la realidad y no prosperarían.

Para finalizar, tengan en cuenta que el poder ejecutivo actúa a través del Gobierno y la Administración Pública: crea, modifica y extingue derechos a los ciudadanos a través de sus actos (autotutela declarativa), y puede incluso ejecutarlos sin autorización previa de otros poderes, como por ejemplo embargar bienes para cobrar una multa (autotutela ejecutiva). Por mor del interés general, el ordenamiento jurídico le otorga unos poderes exorbitantes, privilegios de las Administraciones que las colocan en una situación desigual y superior respecto de los administrados que con ellas se relacionan. Y por este motivo precisamente, la Ley y el Derecho (no cualquiera, sino el Público) procuran garantizar que las decisiones de quienes nos gobiernen en cada momento no se adopten arbitrariamente, es decir, por puro capricho del cargo público nombrado en ese momento.

Conceder una autorización sin control, acordar una sanción sin las garantías debidas, efectuar una liquidación de tributos irregular, no procurar los medios adecuados para la administración de justicia, realizar un contrato administrativo ilegal, denegar una beca de estudios a quien cumple los requisitos, ordenar el cierre de un establecimiento sin procedimiento alguno, efectuar una expropiación irregular de una propiedad, ordenar el desahucio de una vivienda por órgano incompetente, otorgar subvenciones a beneficiarios que no cumplen los requisitos o acordar su reintegro ilegalmente, etcétera, son ejemplos de decisiones que, sin un sistema garantizador, podrían acordarse por cualquier cargo público.

Y esto está pasando en la Junta de Andalucía. Aquí radica, por ejemplo, una gran parte del problema actual de la corrupción en Andalucía: el sistema se diseña para relajar las garantías y abonar el terreno para los corruptos. De hecho, como se deduce de la Sentencia del TSJA analizada, el sistema político-administrativo no nos protege ni a los ciudadanos ni a los funcionarios, dado que si el Decreto –un reglamento- se ajusta a la Ley –que no podemos recurrir-, sólo nos queda vigilar personalmente o de forma asociada cada actuación individual de las Agencias, sociedades y fundaciones, para poder recurrirlas como interesados, en su caso, sin que ningún órgano actúe en defensa de nuestros derechos y libertades. En la práctica, lamentablemente estamos indefensos.

Las potestades públicas exorbitantes del poder ejecutivo -Administración-, por imperativo constitucional y legal, no pueden salir de la organización de la Administración General: potestades administrativas o funciones tales como la expropiación, desahucio administrativo, autorización, sanción, concesión de subvenciones y ayudas económicas, reintegros, inspección, liquidación y recaudación de tributos, detención y arresto policial, y demás funciones públicas sólo pueden ser ejercidos por órganos o unidades administrativas de la Administración General, mediante procedimientos administrativos (conjunto de actos administrativos), con la participación obligatoria de funcionarios públicos, pues de no ser así, tendría efectos negativos sobre la validez y eficacia de dichos actos administrativos.

(*) Publicado inicialmente en el democrataliberal.com

Distopía y metanoia en el Estado español
Germán Gorráiz Lópezdiariosigloxxi.com 6 Marzo 2016

Al cabo de 40 años, la crisis económica , la desafección política de la sociedad española motivada por los sangrantes casos de corrupción de la élite político-económica y el creciente descrédito de la institución Monárquica han hecho brotar las ideas revisionistas sobre el ilapso llamado Transición y las supuestas bondades de la “sui generis” democracia vigente en el Estado español. La metástasis de la corrupción afectaría a cargos electos de la mayoría de los partidos políticos que detentan el Poder en cualquiera de los corruptos Reinos de Taifas en que se ha convertido el Estado español (PP, PSOE,CDC, PNV, Coalición Canaria, IU y UPN), convirtiendo la escena política en un inmenso queso taladrado por la corrupción y envuelto en la capa de la inviolabilidad (estatus de aforado) establecido por la doctrina del Tribunal Supremo, devenido en dique de contención de los recursos populares contra la parasitaria y corrupta clase política establecida en cualquier segmento de poder.

La distopía del Estado español
El término distopía fue acuñado a finales del siglo XIX por John Stuart Mill en contraposición al término eutopía o utopía, empleado por Tomas Moro para designar a un lugar o sociedad ideal. Así, distopía sería “ una utopía negativa donde la realidad transcurre en términos antagónicos a los de una sociedad ideal”.

Las distopías se ubican en ambientes cerrados o claustrofóbicos enmarcados en sistemas antidemocráticos, donde la élite gobernante se cree investida del derecho a invadir todos los ámbitos de la realidad en sus planos físico y virtual e incluso , en nombre de la sacro-santa seguridad del Estado, a eliminar el principio de inviolabilidad ( habeas corpus) de las personas,síntomas todos ellos de una posterior deriva totalitaria del sistema, cuyo primer paradigma sería la implementación en 1985 de la Ley Antiterrorista, calificada por José Manuel Bandrés como la “aplicación de facto del estado de excepción encubierto”, seguida de la Ley de Partidos (2.002, Aznar) y la actual demonización de los partidos y organizaciones independentistas vasco-catalanas, hitos que reflejan la deriva autoritaria de un sistema político caduco y que tendría como objetivo último la implementación en el próximo quinquenio del “Estado Tardofranquista” por el establishment.

Recordar que el establishment del Estado español estaría formado por las élites financiera-empresarial,política, militar, jerarquía católica,universitaria y mass media que serían los herederos naturales del legado del General Franco y que habrían fagocitado todas las esferas de decisión hasta convertir a la seudodemocracia española en rehén del establishment, según se desprende de la lectura del libro “Oligarquía financiera y poder político en España” escrito por el ex-banquero Manuel Puerto Ducet.

Dicho Estado beberá de las fuentes del centralismo jacobino francés y del paternalismo de las dictaduras blandas y vendrá refrendado por iniciativas como la aprobación de la nueva Ley de Educación (Lomce);el rechazo del Grupo Popular a la proposición no de ley de IU para “sancionar penalmente los actos de apología de la dictadura franquista así como la actividad delictiva de los grupos de ultraderecha” y la implantación de la censura en Internet, del que sería paradigma el cierre decretado por la AN de la web y los perfiles de Twitter y Facebook de la organización “Ateak Ireki”, pasando el Estado español a engrosar la lista de “países totalitarios” que ejercen la censura en Internet.

Además, asistiremos a la próxima modificación de la actual Ley de Huelga a petición de la CEOE y una nueva y agresiva reforma del Código Penal, en la que se penalizará la realización de escraches, la resistencia a la autoridad (tanto activa como pasiva) y la convocatoria de concentraciones violentas por cualquier medio de comunicación, (incluido Internet y las redes sociales como Facebook, Twitter), con el objetivo inequívoco de hacer realidad la frase de Fraga en su etapa de Ministro de la Gobernación del régimen franquista (“La calle es mía”). A ello se le añadirá la adopción en las ciudades gobernadas por el PP como Madrid, de medidas anticívicas calcadas de la Ley franquista de Buen Gobierno (1948) y la posterior implantación en todo el Estado español de un clon de la Ley de Vagos y Maleantes (ley nacida en la II República y adoptada por aclamación por el régimen franquista).

La metanoia socio-económica
La entrada en recesión de la economía española implementó el estigma de la incertidumbre y la incredulidad en una sociedad inmersa en la cultura del Estado de Bienestar del mundo occidental y derivó posteriormente en un shock traumático al constatarse el vertiginoso tránsito desde niveles de bienestar hasta la cruda realidad de la pérdida del trabajo, posterior desahucio e inmersión en umbrales de pobreza y dependencia en exclusiva de los subsidios sociales, por lo que será inevitable un proceso de catarsis y posterior metanoia colectiva. El término metanoia (del griego µeta???e?, metanoien), sería “un enunciado retórico utilizado para retractarse de alguna afirmación realizada y corregirla para enfocarla de la manera adecuada a un nuevo contexto“, lo que trasladado a la actual coyuntura socio-económica se traduciría como “transformar la mente para adoptar una nueva forma de pensar, con ideas nuevas, nuevos conocimientos y una actitud enteramente nueva ante la irrupción del nuevo escenario socio-económico, lo que implicaría la doble connotación de movimiento físico (desandar el camino andado) y psicológico (cambio de mentalidad tras desechar los viejos estereotipos económicos vigentes en la última década)”.

La cruda realidad nos recuerda que el número de hogares con todos sus miembros en paro se ha elevado hasta niveles insoportables y cada vez son más los parados de larga duración que pierden todo tipo de subsidio, pues aunque el Gobierno del PP ha prorrogado la ayuda del Plan Prepara debido a la presión social, incluirá modificaciones sustanciales que limitarán el acceso de los parados a dichas ayudas en función de su colchón familiar. Así, la renta de todo el núcleo familiar (padres inclusive), servirá para determinar si se tiene derecho a recibir una ayuda que sube a 450 € para los parados de larga duración que tengan al menos tres familiares a su cargo, estableciéndose el listón en los 481 euros mensuales por cada miembro de la unidad familiar y quedando descartado todo solicitante que sobrepase dicha cifra. Por otra parte, según el Consejo Económico y Social, 422.600 hogares vivían gracias a la pensión de los abuelos con ingresos medios de 840 € y que a pesar de su exigüidad, constituía hasta hoy el último salvavidas de los restos del naufragio económico español , pero teniendo en cuenta que se ha establecido por Ley un mínimo incremento de las pensiones de un 0,25 %, el colchón familiar verá reducido su grosor y se elevará el riesgo de pobreza y fractura social. Así, según el último informe de Intermon Oxfam sobre “Crisis, desigualdad y pobreza”,se advierte que de continuar los recortes sociales, la pobreza en España podría llegar a afectar al 40 % de la población en el horizonte de la próxima década (en la actualidad, según dicha ONG, la tasa de pobreza se situaría en el 24% de la población y afectaría ya a 13 millones de personas). Finalmente, añadir que según Cáritas tres millones de personas vivirían ya en situación de "pobreza severa" ( menos de 307 euros al mes) mientras el número de millonarios en España habría aumentado un 13% en el último año según datos de Eurostat, con lo que se estaría agudizando de forma vertiginosa una fractura social que terminará por finiquitar la más larga experiencia seudodemocrática de la historia del Estado española (35 años).

España, una vez más, enfrentada a su destino
Miguel Massanet diariosigloxxi.com 6 Marzo 2016

Preocupa y mucho la frivolidad con la que el partido Podemos y su líder, Pablo Iglesias, se toman las sesiones parlamentarias y la poco seriedad con la que el propio Iglesias afronta sus intervenciones y lo que son sus peculiares representaciones ante el resto de asombradas “señorías”, que presencian atónitas las payasadas histriónicas de don Pablo, entre las cuales tuvimos ocasión de presenciar como le propinaba un beso, al estilo de los comunistas de la Unión Soviética, en plenos morros del señor Doménech que, aparte de la sorpresa experimentada por tal expresión de cariño de su compañero, tuvimos la impresión, no supo muy bien como encajarlo.

Ayer, en su otra intervención en la cámara baja, ya volvió a jugar con las palabras, esta vez en una verdadera confesión de amistad y complicidad con el señor P.Sánchez del PSOE, a pesar de que el resultado de su perorata fue votar en contra de su investidura. Y es que uno no entiende de qué va este émulo de Lenin ni cuales son sus verdaderas intenciones, puesto que no creemos, por mucho que lo defienda, que sus prioridades sean las de que se celebre un referéndum en Cataluña y que esta condición se haya convertido en una de las famosas “líneas rojas” que impiden que haya podido pactar con el PSOE. Más bien tenemos la impresión de que, en este juego de ajedrez político en el que están enzarzados todos los partidos con aspiraciones a formar gobierno o, al menos, en participar de alguna manera en el futuro ejecutivo; en los proyectos de algunos esté el apurar lo más que puedan la investidura para, a medida que los directos aspirantes a ella se van poniendo más nerviosos y la presión de la ciudadanía se hace más irresistible sobre ellos; más fácil y rentable les va a resultar a aquellos que tienen en su mano la llave para que, con un acuerdo que les permita alcanzar sus objetivos, se presten a votar favorablemente a la investidura del candidato.

Mucho nos tememos que, entre la desesperación del señor Sánchez para conseguir la presidencia del gobierno y su batalla personal en contra del señor Rajoy, al que está empeñado en destruir; la estrategia de Iglesias pueda, en no muy largo plazo, conseguir lo que se ha propuesto, aunque deba de hacer juegos malabares para que, los partidos secesionistas catalanes, pudieran aceptar abstenerse en la votación de investidura, aceptando que el referendo por el derecho a decidir se pospusiera para más adelante. Sin embargo, nos choca la postura del señor Rivera que, a nuestro criterio, ha quedado en entredicho cuando parece dispuesto a un posible pacto con Podemos en el que, de alguna manera, también estuviera involucrada su formación, algo que, por activa y por pasiva, ha venido rechazando durante todo este periodo de consultas, poniendo siempre como condición sine qua non que, en el posible pacto con el PSOE, nunca se incluyese a la formación de Pablo Iglesias. Creemos que el señor Rivera debiera aclarar a los españoles, si su postura respecto a los comunistas bolivarianos de Iglesias ha sufrido algún cambio y si estarían dispuestos a formar equipo en un futuro gobierno con ellos o si, como esperamos que sea, se mantiene en su negativa a participar en un pacto en el que participe, los señores de Podemos.

Lo cierto es que estamos en un momento en el que todas las posibilidades están abiertas y en el que, el destino de la patria, está más que nunca en el fiel de la balanza. En manos del Rey está el que se les de un plazo mayor a los partidos para llegar a acuerdos que pudieran dar paso a una investidura o bien iniciar, por tercera vez, consultas con todos los partidos del arco político, en busca de un posible candidato que se viera con ánimos de conseguir los respaldos suficientes para ser investido. También existe la posibilidad de que el plazo de dos meses, establecido para convocar unas nuevas elecciones legislativas, se consuma sin que la situación cambie y tengamos que volver a acudir a las urnas para emitir nuestros votos. No hay garantía alguna de que lo que salga de dicha consulta sea diferente de lo que salió en las elecciones del 20D, ni que el nuevo panorama político resulte ser más favorable para España y los españoles, por mucho que confiemos en que así sería.

Pero, donde vemos un imposible es en las esperanzas que, aparentemente, mantienen vivas el señor Rajoy y su equipo, de conseguir un acuerdo en el que él pueda seguir al frente del ejecutivo. Por mucho que nos devanamos los sesos pensando en posibles combinaciones que permitieran que esto fuera posible, no damos con ello. Tenemos la impresión de que, en el ánimo de los directivos del PP, se ha instalado la idea de que, la alianza de Ciudadanos con el PSOE (alianza que parece que se mantendrá durante el periodo de negociaciones que se avecina) vaya a causar cierta inquietud en todos los que abandonaron las filas de los populares para unirse a Ciudadanos por estar en desacuerdo con su postura con Cataluña y por no haber cumplido sus promesas electorales. Confían en que, vistos los buenos resultados obtenidos en lo económico y en las excelentes relaciones con nuestros vecinos europeos, unido a las buenas condiciones en las que se encuentra España para financiarse a bajo precio, debido a la confianza que se ha conseguido crear en nuestros inversores foráneos y en las buenas perspectivas que existían con relación a la disminución del paro en nuestro país ( al menos hasta antes de que se anunciara un gobierno de extrema izquierda amenazara con que todo ello se fuera al traste), inciten a los desertores a retornar al regazo de su antiguo partido, el PP.

En todo caso no vemos, de momento, la posibilidad de que los socialistas (la única formación con la que se podría crear un gobierno lo suficientemente estable) se prestaran a una negociación a dos o tres bandas, si se incluye en ella a Ciudadanos; dadas las andanadas con las que se han enfrentado, ambos partidos, durante los últimos días y la ya conocida inquina existente entre el señor Sánchez del PSOE y el señor Rajoy. Y esto nos lleva a una situación poco esperanzadora, tanto si el PSOE se decide a formar alianza con Podemos, que podría agravarse si, para conseguir el apoyo de los separatistas a la investidura, decidieran ceder en lo de la consulta catalana; como si, a pesar de todo, se consiguiera una coalición de izquierdas, diríamos de extrema izquierda, que pretendiera gobernar poniendo en práctica una economía inviable y pretendieran imitar a Grecia, enfrentándose a la UE, aunque sólo fuera en cuanto a la reforma laboral, cuando se nos ha pedido que ahondemos más en ella o en cuanto al pago y amortización de nuestra deuda pública (25.000 millones de euros) o la disminución de nuestro déficit público, algo que ni Sánchez ni Iglesias parecen muy dispuestos a aceptar.

Sin duda alguna un gobierno integrado por Podemos, PSOE, IU, PNV y CC, tendría pocas posibilidades de subsistir, no sólo por la heterogeneidad de sus políticas, la atomización de sus propuestas ( sólo en Podemos existen cuatro sensibilidades distintas y, algunas, amenazan con desprenderse de la disciplina común, como es el caso de BComú de la señora Colau, que parece tener intenciones, si se le ponen bien las cosas, de volar por su cuenta, formando un nuevo partido que participaría de la obsesión soberanista de Junts pel Sí y la nueva formación Democracia y Libertad.), sino que no se debe olvidar que, todas las reformas constitucionales que figuran en las propuestas de todos ellos, precisan de modificaciones de la actual Constitución de 1978 y ello no es posible si, el PP, no accede a ello; una postura muy poco probable dado como están las mutuas relaciones, debido a que tiene las llaves del Congreso y el Senado para impedir cualquier intento en este sentido.

O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, nos sentimos perplejos ante una situación que no sabemos si, el propio Felipe VI, tiene la clave para que se resuelva favorablemente a los intereses de España y de los españoles. ¿Va a dar tiempo al tiempo para que las izquierdas se puedan organizar mejor, incluso de cara a unos nuevos comicios?, ¿va a repetir consultas para buscar un nuevo aspirante o, incluso, se va a sacar de la manga a una persona independiente que lograra el apoyo de todos los partidos en liza, algo poco probable, porque se vería acosado por los intereses de cada formación política y los egoísmos de aquellos que aspiran a ostentar el poder en cada una de ellas? Habrá que fiar en que el buen sentido, la sensatez, el patriotismo y el sentido común se imponga y se evite que, una vez más, los españoles nos volvamos locos y volvamos a las andadas, como sucedió en aquellos años en los que nos dedicamos a matarnos los unos a los otros.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

El envilecimiento del PP
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital  6 Marzo 2016

Este jueves 3 de marzo, tras la votación en el debate de investidura de Pedro Sánchez, Andrea Levy, Secretaria de Estudios y Programas del PP, dijo en Es la tarde de Dieter que el discurso de Pablo Iglesias le había parecido "mejor y más estructurado" que el de Sánchez y el de Albert Rivera:

"Sin compartirlo ideológicamente, creo que el discurso de Iglesias tenía más contundencia y más contenido".

La plana mayor del grupo más cercano a Rajoy Atresmedia / La Sexta / La Razón (Marhuenda, Alsina y la abundosa tribu opinadora del grupo) insistían en la superioridad del discurso del líder de Podemos en el Congreso sobre los del designado por el Rey (tras renuncia de Rajoy) para formar Gobierno y del dirigente de Ciudadanos, gracias a cuyo apoyo, por cierto, el PP aún conserva la Comunidad de Madrid.

Dos días antes, el 1 de febrero, en vísperas del debate de investidura con el discurso de Sánchez, Iglesias saludaba así en twitter la libertad del dirigente etarra Otegui: "La libertad de Otegi es una buena noticia para los demócratas. Nadie debería ser encarcelado por sus ideas".

La libertad de Otegi es una buena noticia para los demócratas. Nadie debería ir a la cárcel por sus ideas
— Pablo Iglesias (@Pablo_Iglesias_) 1 de marzo de 2016

Albert Rivera le respondía de inmediato: "Otegi fue encarcelado por la justicia por pertenencia a banda armada. Preso por sus ideas está Leopoldo López"

Otegi fue condenado por la Justicia por pertenencia a banda armada. Encarcelado por sus ideas está @leopoldolopez pic.twitter.com/kiIQFAdBIo
— Albert Rivera (@Albert_Rivera) 1 de marzo de 2016

Que Rivera se adelantase a Levy y otros dirigentes del PP en la crítica a Otegui sólo se explica por la política de Rajoy y los medios de obediencia sorayina de mimar a Podemos y atacar a Ciudadanos que el PP practica desde hace un año o por la absoluta ignorancia que tienen estos presuntos renovadores del PP sobre la historia de la derecha democrática española. Pero los levys y lois reclutados por Moragas, sin más bagaje intelectual que su ambición, deberían saber algunas cosas de Otegui antes de respaldar obscenamente el "estructurado discurso" de su amigo Iglesias.

Nociones sobre la ETA para cachorros del PP
En el caso de que Levy pueda asimilar un libro entero, le recomiendo la lectura del de Mariano Alonso y Luis Fernando Quintero "Otegui, una vida al servicio de la ETA" (Otegi, el hombre nuevo | Sepha). Ya sé que la información sobre el terrorismo no es tan estimulante como discutir en La Sexta sobre el atractivo sexual de un barbado jerarca podemita, para cuyo conocimiento íntimo ofreció este viernes el "estructurado" y agradecido Iglesias su despacho en el Congreso. Le resumiré dos hazañas estructurales del amigo de su celestino: cuando Otegui "El Gordo" era uno de los más feroces pistoleros de ETA p-m, acometió al menos tres secuestros, aunque sólo fuera condenado por uno de ellos: el primero fue el de uno de los "padres" de la Constitución, dirigente de UCD y luego del PP Gabriel Cisneros, que tuvo lugar a las puertas de las Cortes y que se saldó, por la resistencia del diputado soriano, con su ametrallamiento, al que, si bien con graves secuelas, logró sobrevivir. Más largo fue el secuestro del dirigente de UCD y luego del PP Javier Rupérez, del que hicieron responsable a Otegui las dos etarras del comendo, aunque Rupérez, muchos días vendado y oculto a sus verdugos, no lo reconociera. Pero Rupérez ha contado en LD y esRadio lo que piensa de Otegui. Y es obligación de todo político seguir diversos medios, además de La Sexta.

Entiendo que Levy no sepa nada del tercer secuestro de Otegui, el de Luis Abaitua, por el que sí fue condenado a diez años de cárcel, y en cuyo juicio se relató que el comando de Otegui, el amigo del "estructurado" Iglesias, obligaba a jugar a la ruleta rusa al secuestrado en su mísero zulo. Pero de Cisneros y Rupérez, destacados dirigentes del PP, debería tener alguna noticia, siquiera lejana. ¿No pensó en esas víctimas directas de Otegui antes de elogiar a su cómplice, que en ese tuit defendía, como hace siempre, la tesis etarra de que si los asesinos de la banda están en la cárcel es porque en España no hay democracia y los oteguis son presos políticos? ¿A qué grado de frívolo envilecimiento han llegado los cachorros del PP?

Los estructurados insultos al PP que el PP aplaude
Olivia Moya recogió en Libertad Digital algunas de las frases de Iglesias en ese "estructurado" discurso sobre el PP:
"A las posibilidades del cambio, señores del Partido Popular, se han referido ustedes agitando el fantasma del totalitarismo. Han dicho ustedes -efectivamente nosotros somos el Coco, ¿verdad señor Margallo?- que nosotros queremos destruir la democracia y que, seguramente como decía usted, señor ministro del Interior, la ETA estaría muy contenta de que nosotros gobernáramos en España. Pues permítanme que les recuerde que algunos de ustedes son hijos políticos del totalitarismo de este país".

"Tengo respeto por usted, señor Rajoy, y no voy a faltárselo, pero permítame recordarle que su partido, el partido que ha hecho de la corrupción y la injusticia una forma de Gobierno, [por eso el Partido Popular, señor Sánchez, sí es un partido corrupto] fue fundado por siete ministros de la dictadura. (...)
"Ustedes son los principales responsables de que la corrupción y la injusticia se hayan convertido en la mayor vergüenza de España".

Ni siquiera el habitual y estructurado alarde de analfabetismo de Iglesias (el que dice que hubo un referéndum sobre la independencia de Andalucía) suscitó la reacción del PP. Debieron decir que el PP fue el resultado de la unión de varios partidos, que sólo dos de ellos, UCD y AP –el único fundado por los "siete magníficos" y al que se afilió Rajoy - provenían del franquismo y otros del antifranquismo (liberales de Garrigues, democristianos del PDP), y que trajeron la democracia y la Constitución, consensuada por todos los partidos, incluidos el PCE y CiU, y que a la democracia sólo se oponían los terroristas de la ETA, el GRAPO, y el FRAP del padre del Estructurado.

Al PP no le molesta que lo deslegitimen, por eso ha mantenido la Ley de Memoria Histórica y cuando el Estructurado llamó asesino a Fraga por los sucesos de Vitoria no lo defendió. Tuvo que hacerlo... Rivera. Lo que no acepta es que C´s pacte con el partido de la "cal viva", otra de las estructuradas frases de Iglesias. El privilegio de pactar con el partido del GAL es de Rajoy, que tiene una extraña inclinación por la benignidad con el terror. Basta ver la suelta de otro carcelero y torturador de militantes del PP, Bolinaga, que lo fue de Ortega Lara durante más de año y medio. Y en lo que a Iglesias se refiere, el silencio sobre las dictaduras de Venezuela e Irán, que lo financian, o de Cuba, su modelo de dictadura y que también se ha significado por la represión de los homosexuales en las terribles UMAP del Che, campos de concentración para "desviados contrarrevolucionarios".

A Rajoy sólo le molesta Ciudadanos
Esto no molesta al PP. Lo que le sacó de quicio fue que Rivera dijera unas frases en catalán, para defender la unidad de España. Inés Arrimadas, habla casi siempre en español en el Parlamento Catalán, con el mismo fin. Pero el grito que salió de un culiparlante pepero fue "¡no se entiende!". La víspera, Cospedal y de nuevo Levy dijeron que en el Acuerdo PSOE-C´s se defiende un referéndum para la independencia catalana, cuando lo niega expresamente al principio y al final. Levy es catalana y parece entender el español, así que sólo a la vileza obediente cabe atribuir tanta mendacidad. Por cierto que cuando un nacionalista catalán interrumpió el discurso en catalán de Rivera gritando "¡Visca Catalunya Lliure!" y él respondió "Sí, ¡libre de corrupción!", el PP no aplaudió. La bancada agropecuaria, que se expresa con manotadas y coces en sus escaños, piensa mucho en el pienso.

Mientras Levy y todo el ejército mediático rajoyano elogiaban al Estructurado, Esperanza Aguirre denunciaba que las hordas podemitas habían atacado verbal y físicamente a los representantes del PP en varios distritos de Madrid. Cosas de Esperanza. ¿Habrá algo más "estructurado" que los discursos antisemitas de Zapata, los alegres sones de los raperos podemitas que celebran el tiro en la nuca a los del PP, incitan al maltrato a la mujer y se burlan las víctimas de la ETA? ¿Qué decir del callecidio de Carmena o del asalto a la capilla católica de Rita Maestre? ¿No debería el PP criticar en el lugar más solemne de la democracia, que es el Parlamento, la violencia continua, creciente, antidemocrática, estructurada de Podemos?

Roma sí paga a los cartagineses
Lo único que no cabe achacar a este discurso de compadreo con los totalitarios estructurales es el desinterés. Los políticos conservan, pese a las evidencia de analfabetismo, escaños y prebendas. Los medios patroneados por Soraya exhiben la recompensa por la no siempre fácil tarea de defender a los verdugos del futuro y atacar a las víctimas del pasado, elogiar sin tasa a Iglesias y atacar sin piedad a Rivera: Atresmedia y Mediaset anuncian resultados sin parangón en Europa: Mediaset (Tele 5 y La 4) obtuvo un beneficio neto de 166,2 millones de euros, casi el triple de 2014, de 59,5 millones de euros. Atresmedia (A3 y La Sexta), 99,2 millones, más del doble que los 46,7 millones de 2014.

Espero que Bardají y García Ferreras tengan bonus de productividad; y que los sórdidos editoriales contra el Rey o contra la abogada de Manos Limpias por el caso Noos (otra faena de Rajoy a Felipe VI) sean recompensados. Por su parte, Cebrián y sus dos principales consejeros se han embolsado el 77% de los beneficios del grupo PRISA, para compensar en sus ricas nóminas lo pobre del resultado. Con Rajoy y Soraya, todo. Contra ellos, nada de nada.

Y en estas siete semanas de baldío político y parlamentario que hoy comienzan, sólo hay una cosa segura: el envilecimiento del PP continuará. Sigue Rajoy.

El independentismo lleva a Cataluña al descrédito económico
EDITORIAL El Mundo  6 Marzo 2016

Por más que la Generalitat se empeñe en culpar al Gobierno de sus males económicos, un nuevo dato viene a confirmar que es la inestabilidad política que provoca el proceso independentista la principal causa de la desconfianza de los mercados en Cataluña. La agencia de calificación de riesgos Standard&Poor's (S&P), que mantiene desde el estallido de la crisis en la categoría de 'bono basura' a la Generalitat, la situó ayer en «perspectiva negativa», lo que implica una inminente degradación a un escalón más bajo que el actual. El diagnóstico de S&P hace referencia al bono a largo plazo, lo que significa para los inversores que se espera que la situación económica sea en Cataluña bastante peor en los próximos años.

S&P resalta el deterioro de las cuentas públicas catalanas desde el inicio de la deriva soberanista y el incremento de la tensión con el Gobierno a partir de la alianza del partido de Artur Mas con los radicales de ERC y los antisistema de la CUP. Aunque Oriol Junqueras, vicepresidente y consejero económico, ha impugnado esta rebaja del 'rating', los mercados ya habrán tomado nota de los pronósticos pesimistas de S&P. Y no es para menos. La deuda de la Generalitat ascendió en el último trimestre de 2015 a más de 68.000 millones, lo que representa el 33% de su PIB, convirtiendo a Cataluña en la comunidad más endeudada de España. Además, alrededor del 60% de esa deuda la tiene con el Estado, lo que ha llevado a S&P a calificar de «alto riesgo» la actual falta de comunicación entre el Gobierno y la Generalitat.

Es cierto que desde la creación del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) las comunidades no necesitan buscar financiación en los mercados internacionales. Sin embargo, las calificaciones de las agencias son significativas para demostrar que muchas de ellas, como es el caso de Cataluña, tendrían graves problemas de liquidez si no fuese por la ayudas del Estado. Hace unos días, el presidente Puigdemont quiso culpar al Estado de esta situación exigiendo una renegociación de los tipos de interés de la deuda de la Generalitat con el Estado, su principal acreedor. Pero con eso no resolvería la situación. Desde 2012 y hasta mediados del pasado mes de agosto, el Gobierno ha prestado a Cataluña alrededor de 37.000 millones para refinanciar la deuda vencida, financiar el déficit público y pagar a los proveedores. Y, a finales de enero, el FLA tuvo que aportar 160 millones para pagar las facturas pendientes con las farmacias, con las que tiene una deuda crónica que amenaza con poner en peligro el sistema sanitario. A diferencia de lo que declaró Junqueras al 'Financial Times', no es España sino Cataluña la que presenta alarmantes síntomas de insolvencia.

Frente a esta situación, el Gobierno de Puigdemont sólo parece tener una respuesta: la independencia, como si llegados a ese punto los problemas se resolviesen solos. La única medida económica de Junqueras ha sido anunciar la apertura de 140 oficinas de una ilegal hacienda catalana, esperando poner en marcha mecanismos fiscales, para los que carece de competencias, con el fin de aumentar la recaudación. Por su parte, Romeva prevé dilapidar los fondos públicos abriendo 25 nuevas 'embajadas' de la Generalitat.

Como consecuencia de esta cerrazón política, la situación económica seguirá deteriorándose, poniendo en peligro los servicios básicos que la Generalitat debe asegurar a todos los catalanes.

La vergüenza de Anoeta

Editorial La Razon  6 Marzo 2016

Arnaldo Otegi salió esta semana de la cárcel después de cumplir seis años y medio por tratar de reconstruir, bajo las órdenes de ETA, la ilegalizada Batasuna. Fue recibido por sus acólitos, simpatizantes y amigos como un «preso político». Que el mundo abertzale, cómplices de la izquierda radical y clones del independentismo catalán lo consideren una especie de Mandela o Gandhi está dentro de la lógica de unas tribus políticas que han perdido el sentido de la realidad y cuyo sectarismo congénito les hace imposible ver más allá de su atávico universo. «Teníamos que haber sabido interpretar bastante antes la necesidad que tenía la gente de superar una etapa de confrontación armada a una política», dijo en una de sus primeras declaraciones después de los preceptivos homenajes. Es decir, que de haber seguido el pueblo vasco gritando «ETA, mátalos», Otegi hubiera visto muy bien seguir matando y no habría hecho nada, a pesar de ser un «hombre de paz», por detener la carnicería, que es lo que realmente sucedió.

Y lo fundamental: en los planes de la banda y en los mandos abertzales no entraba que frente al terrorismo y nacionalismo obligatorio hubiese una resistencia por parte de sectores de la sociedad vasca que plantaban cara ante el amedrentamiento de la violencia. En cuanto a considerar el terrorismo como una «confrontación armada», no hay nada nuevo en la perversa estrategia etarra de no aceptar que en realidad fue el acoso y derribo de un sistema democrático a través de asesintos selectivos o indiscriminados. Como no podía ser de otra manera en un enfrentamiento que aplicó un plan de exterminio contra los no nacionalistas, ETA fue derrotada. Por lo tanto, hablar de «autocrítica» en esos términos, como ha hecho Otegi, no sirve de nada, sólo para calmar algo la mala conciencia de una parte de la sociedad vasca que apoyó el terrorismo sin sentir la menor compasión hacia las víctimas.

Lo realmente arriesgado es decir que la vida de esos «gudaris» ha sido un fracaso absoluto y que ETA es la peor lacra que ha sufrido el País Vasco. Pero no lo hará, como tampoco exigirá que ETA entregue las armas, se disuelva y reconozca el dolor causado. Otegi vuelve bajo las mismas banderas y con ese lenguaje del odio hacia España –hacia nuestra democracia– del que nunca se ha desprendido, porque esa es la genética de todo nacionalismo primario. Esto sí, consciente de que la cosmovisión abertzale es incapaz de entender que las sociedades modernas no sólo se alimentan de patrias y banderas y que hay que adaptarse electoralmente a los nuevos tiempos.

Bildu sufrió un serio descalabro en las pasadas elecciones, perdiendo más de cien mil votos en beneficio de Podemos. Otegi es la salvación para rescatar a un votante a través de buenas dosis de sentimentalidad sobre las heroicidades de los «años de plomo» y volver a recuperar la ilusión después de la derrota de ETA para «construir Euskal Herria». La novedad en este proceso es la entrega de Podemos a una causa que supone atacar abiertamente a las estructuras del Estado democrático. La consideración de «preso político» que Pablo Iglesias dio a Otegi tiene sin duda una carga electoral para sintonizar con un electorado que necesita abertzalismo para guiarse en la política y la vida, pero hay también un giro producto de un revisionismo sobre la Transición que cree que el «conflicto vasco» es una rémora de la España antidemocrática que sólo se curará, como dijo ayer Otegi en Anoeta, «cuano logremos la independencia». De nuevo, estamos ante el dilema de democracia o «derechos nacionales».

Iglesias la elogió
Vuelve la izquierda chekista: Margarita Nelken

Pio Moa  www.gaceta.es  6 Marzo 2016

No he visto los debates de investidura. Oír a esos politicastros soltar sandeces, mostrar su ignorancia, su frivolidad, su ausencia de sentimiento democrático o patriótico, me da una grima invencible. ¡Qué bajo ha caído este país! Pero el otro día, en el telediario de Javier Esparza, en Intereconomía, pude escuchar brevemente cómo el jefe de Podemos soltaba unos ditirambos retóricos sobre personajes tan siniestros como Margarita Nelken, Prieto y Negrín.

Vamos, pues, a ilustrar a quienes quieran, sobre los “dignos” personajes que adora ese profesor de universidad que acusaba a Newton de ser simpático a los liberales porque le había caído una manzana encima y había inventado la teoría de la relatividad. Un nivel universitario muy acorde con el nivel intelectual de los diputados, por cierto. Azaña explica en sus diarios la calidad de aquellos demagogos republicanos en numerosas frases, una de ellas su “política tabernaria, incompetente, de amigachos, de codicia y botín sin ninguna idea alta”. Describía por anticipado lo que hoy tenemos delante.

Empezaremos por Margarita Nelken. Esta señora tuvo una hija y un hijo de distintos padres sin estar casada y su vida sentimental digamos desarreglada hizo que se la conociera como “el colchón de las redacciones” en el ámbito periodístico. Esto seguramente es visto como un mérito por nuestros progres, tan contrarios a la familia, pero también se puede considerar desde otros puntos de vista. Azaña la motejaba de indiscreta y entrometida, obsesionada por hacer carrera política a costa de lo que fuera. Su capacidad para fabricas embustes y acusaciones falsas la he descrito en Los orígenes de la guerra civil, en relación con la huelga agraria con la que el PSOE pretendía arruinar la cosecha de trigo. Pero esto es casi lo de menos.

En Los monstruos políticos de la Modernidad, M. Teresa González Cortés cita algunas frases de la admirada musa de Podemos: La propia revolución rusa no nos servirá de modelo, porque nos harán falta llamas gigantescas que puedan verse desde cualquier punto del planeta y olas de sangre que teñirán de rojo los mares. Y otras por el estilo. El anarquista García Oliver, por entonces ministro de Justicia, acusa en varias ocasiones a Margarita Nelken de ser una de las principales organizadoras de la oleada de asesinatos, las “noches de espanto” en el Madrid en los primeros meses de la guerra, dirigiendo a las juventudes socialistas. Dichas juventudes ya se proponían en 1934 realizar “muchas ejecuciones” y hacerlo “con entusiasmo”, como he expuesto en Los orígenes de la guerra civil. En 1936, la Nelken publicaba artículos incendiarios en Claridad, periódico descaradamente guerracivilista del PSOE, animando al máximo terror y atacando a cuantos predicasen moderación. Por ejemplo, el 13 de noviembre,bajo el título "La historia de las ratas, o lo que ya no interesa", denunciaba a quienes intentaban "refrenar lo irrefrenable". En otro artículo criticaba a quienes comprendían la necesidad de aplastar a los "reaccionarios"… excepto a los que ellos conocían personalmente, que siempre resultaban buenas personas inofensivas. ¡Cómo se iba a hacer la revolución, con tales blandenguerías!

Después de echar a Largo Caballero y encomendar al peneuvista Irujo el ministerio de Justicia, los comunistas intentaron achacar a los ácratas la anterior oleada de asesinatos, para lavar su imagen ante la opinión internacional. García Oliver amenazó entonces con "implicar a todos los integrantes de las chekas, empezando por Margarita Nelken y sus jóvenes socialistas unificados", y darlos a conocer a la prensa extranjera. Advirtió al presidente del Tribunal Supremo que le denunciaría "como ejecutor de la indignidad jurídica más grande que se haya cometido: la de haberse constituido, usted como presidente, un tribunal en la cárcel Modelo de Madrid y haber juzgado a unos presos, haberlos oído y condenado a muerte, cuando llevaban ya más de 24 horas ejecutados por Margarita Nelken y su grupo de jóvenes". Así se las gastaban aquellos dignos demócratas admirados por Podemos.

Creo que no hace falta extenderse más. Quizá alguno piense que los jefecillos de Podemos ignoran datos como estos. Tengo la convicción de que si admiran y tienen por modelos a personajes como Nelken, es precisamente porque conocen sus hechos. ¿No ha demostrado el tal Iglesias sus simpatías por los artistas etarras del tiro por la espalda o por la guillotina? Estos canallas han llegado a tener un considerable seguimiento y apoyo popular. Y no es difícil saber por qué: por la corrupción no solo económica de PP y PSOE, de un lado, y por el silencio del PP ante los claros propósitos y bellaquerías de quienes quieren volvernos a los odios que destruyeron la república. Decía Cicerón que la verdad se corrompe tanto por la mentira como por el silencio. Y la falsedad pudre la convivencia democrática.

Lo más repugnante es que nadie en las Cortes puso al individuo en su sitio cuando elogiaba a aquellos personajes que trajeron la tragedia a España. En parte puede ser por ignorancia, pues estoy convencido de que la mayoría de los diputados poseen una grandiosa ignorancia sobre la historia de su propio país. Una ignorancia culpable, obviamente acompañada de frivolidad. En todas las tragedias históricas encontramos ese fondo de frivolidad en políticos que tenían la mayor responsabilidad y se arrepentían a destiempo o procuraban echar las culpas "al maestro armero".

Pagazaurtundúa y Jiménez-Becerril piden que no se convierta en héroe a Otegi
En una carta conjunta han pedido al Parlamento Europeo que no se deje engañar y eviten que se convierta en héroe "a un terrorista como Otegi".
Agencias Libertad Digital  6 Marzo 2016

Las eurodiputadas de UPyD Maite Pagazaurtundúa y del Partido Popular, Teresa Jiménez-Becerril, como víctimas de la banda terrorista ETA, la cual asesinó a sus hermanos, han enviado al resto de los europarlamentarios una carta en la que han señalado lo que han calificado como "la manipulación del lobby de los etarras".

"Su única fuerza es la moral. Por ello pedimos a quienes saben distinguir el bien del mal que no permitan que el escarnio de convertir a un terrorista, como Otegi, en un héroe, provoque una segunda victimización en tantas víctimas del terrorismo de ETA", han instado.

Pagazaurtundúa y Jiménez-Becerril han pedido a sus colegas parlamentarios a que "no se dejen engañar", pues "en la historia de ETA no hubo ninguna guerra, ni bandos, ni una sola víctima respondió a los tiros por la espalda, ni a las bombas que mataban, incluso niños".

Ambas eurodiputadas han criticado la iniciativa surgida en los últimos días que bajo el nombre de "Basque Frienship" y con ayuda de algunos eurodiputados, intentan "legitimar el pasado de acoso brutal y sistemática violación de Derechos Humanos" de Otegi que "utilizó el terror y la propaganda para el control social y político en la Comunidad Vasca y Navarra, asesinando, secuestrando, hiriendo y aterrorizando a toda la sociedad española durante décadas".

Con esta carta, Pagazaurtundúa y Jiménez Becerril, con el objetivo de "devolver la dignidad a quienes de verdad lo merecen", han reclamado el mayor apoyo posible de los diputados, porque "incomprensiblemente, las víctimas no tienen ni mucho menos toda esa ayuda internacional con la que cuentan los terroristas y sus cómplices".

Además han considerado la posibilidad de que los promotores del grupo "Basque Frienship" puedan desconocer la "verdadera historia criminal de Otegi y de otros terroristas de ETA", y han recordado que los atentados de la banda terrorista vasca "han sido reconocidos como crímenes de lesa humanidad, los cuales no podrán blanquearse por muchas campañas mediáticas lanzadas a nivel internacional por quienes apoyan a ETA".

También han destacado que su deseo es dar voz a las víctimas "los verdaderos inocentes, los que sufrieron el daño" para que el Parlamento "les ampare reconociendo que, quien ha secuestrado, como Otegi, no puede ser jamás un símbolo de libertad" y han recordado que Otegi "ha sido condenado en España por pertenencia a banda armada y por secuestro".

Para las eurodiputadas la consideración de 'héroe' debería estar dirigida a "aquellos que fueron asesinados por defender la democracia y los valores que dan sustento a la Unión Europea". Y han expresado estar seguras de que sus compañeros eurodiputados "empatizarán con las víctimas, que están siendo humilladas, por quienes mienten y glorifican a individuos como Otegi, quien justificó los crímenes de ETA como arma política, crímenes que han destrozado miles de familias, entre ellas las nuestras". "Hablar de proceso de paz y de conflicto es por tanto una de las muchas trampas de los amigos de ETA para igualar a víctimas y verdugos, repartiendo culpas", han concluido.
 


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