AGLI Recortes de Prensa   Viernes 11 Marzo  2016

Zombificando la economía. Repitiendo los errores de Japón
El problema de Europa no es de liquidez, es de sobrecapacidad, endeudamiento y estados deficitarios. De falta de reformas
Daniel Lacalle El Confidencial. 11 Marzo 2016

“Turning Japanese, I think I´m turning Japanese I really think so”. The Vapors

Ayer Draghi lanzó su bazooka y, como anticipamos en esta columna, es muy probable que no funcione. Las decenas de mensajes de brokers y analistas diciendo que las medidas eran positivas y que sorprendían al alza se encontraron con la realidad de la saturación de estímulos que comentamos aquí.

Las bolsas hicieron un 'roundtrip' (ida y vuelta) de libro. Tras la euforia inicial, el Ibex 35 cerraba plano (+0,07%) y el Eurostoxx (-1,51%) y el Dax (-2,31%) caían. Es normal, el beneficio neto del Eurostoxx 50 y 600 lleva prácticamente estancado cuatro años, y las revisiones a la baja siguen mostrando cero crecimiento. Si, además, no acompaña ni el crecimiento ni la remuneración real al accionista, queda la triste realidad de una bolsa cara y sin catalizadores. Y encima, tipos negativos que debilitan a bancos y perpetúan la sobrecapacidad. Por supuesto, las empresas que lideran en rentabilidad y remuneración al accionista con caja -no papelitos- seguirán haciéndolo mejor, pero de manera selectiva.

Y es obvio. El problema de Europa no es de liquidez, es de sobrecapacidad, endeudamiento y estados deficitarios. De falta de reformas. La política del avestruz, que llevamos comentando en esta columna desde 2011 y que lo fía todo a la magia de un banco central que ya no puede hacer más, porque no es un problema monetario, sino estructural.

Lo siento. Aunque el Banco Central Europeo lo niegue, estamos repitiendo los errores de Japón paso a paso. Y lo llevamos comentando en esta columna desde 2012.

¿Qué es zombificar la economía?
Bajar artificialmente los tipos hasta niveles mínimos y, desde un aumento de la liquidez brutal, sostener a los sectores más endeudados y a estados eternamente deficitarios pensando que “todo va a cambiar” el año que viene. Se refinancia a aquellos que deberían cerrar o reestructurar, se mantiene la sobrecapacidad porque los tipos son bajos y la liquidez lo permite, y se agranda la burbuja de deuda.

De esa manera, nadie quiebra por tomar malas decisiones económicas, se rescata al ineficiente y se le cobra al productivo. La presión fiscal para sostener estados constantemente deficitarios aumenta, haciendo que los sectores de alta productividad sufran mientras se da una subvención encubierta a los improductivos.

Por supuesto, la velocidad del dinero se desploma -que mide la actividad económica- y la capacidad de generar mayores ingresos fiscales y reducir la deuda se deteriora. Y, para solucionarlo, se acude a más represión financiera y más gasto improductivo.

Mientras tanto, la fuerza inexorable que es la demografía erosiona la propensión marginal al consumo, y dispara el gasto en pensiones, aumentando la bola de deuda. Porque la población envejece muy rápido, y cada vez se penaliza más al ahorro y la posibilidad de que las generaciones jóvenes florezcan.

La fuerza inexorable que es la demografía erosiona la propensión marginal al consumo, y dispara el gasto en pensiones, aumentando la bola de deuda

Mientras, los bancos cada vez son más débiles porque el porcentaje de préstamos de difícil cobro se mantiene alto y los márgenes se destruyen con los tipos negativos, con lo cual el crédito disponible se reparte entre deuda pública, que el banco central mantiene a tipos artificialmente bajos, y grandes conglomerados que tienen acceso privilegiado. Ya lo hemos visto en Europa, donde empresas enormes, aunque enormemente endeudadas y con caja y márgenes pobres, emiten bonos a tres o cinco años con TIR (tasa interna de rentabilidad) negativa.

En todo ese proceso, repetirán una y otra vez que el banco central “incumple su mandato”, como si pudiera crear inflación por decreto y crecimiento de Powerpoint cuando se genera un sistema de incentivos perversos que ataca al ahorrador y penaliza al eficiente. Y se hace 'más'… que es menos.

¿Cuál es el problema? Que lo que hay que hacer no crea titulares, ni convierte en 'salvadores alquimistas' a uno u otro político. Lo que hay que hacer es recuperar la política de maximizar la renta disponible de los ciudadanos, para que se fortalezca el ahorro, y con ello el consumo. Bajar impuestos a empresas y ciudadanos para devolver el esfuerzo realizado en sostener los errores de los planes de estímulo anteriores y la deuda acumulada por ellos. Pero tiene un problema. No se inauguran puentes y no se da la patada hacia delante que permite que el siguiente anuncie 'medidas extraordinarias' que son las mismas pero con otro nombre. Y las harán. Porque critican, con razón, la ineficacia del QE pero en vez de analizar el error de manipular artificialmente precio y cantidad de dinero, proponen hacer lo mismo pero a la argentina, el helicóptero monetario que cree dinero solo para que los estados gasten como les plazca (lean el desastre que supondría la MMT ). Lo mismo que llevó, por ejemplo, a la quiebra a la RDA.

Es momento de políticas de oferta después de décadas de errores en la política de demanda. Hemos saturado Europa de planes industriales, gasto y deuda. Dejemos respirar a la iniciativa individual. O el futuro va a ser, como decíamos en 2012, Japón sin productividad.

La 'corrupción' de Rajoy que hasta Rivera silencia
Guillermo Dupuy Libertad Digital 11 Marzo 2016

Desde 2012 asistimos a un delito continuado de malversación de fondos públicos destinados a un proyecto radicalmente ilegal como es la creación de un Estado en Cataluña. La condescendiente pasividad, cuando no silenciamiento, con que la clase política española y la práctica totalidad de los medios de comunicación asisten a este espectáculo sólo es comparable a su bochornoso respaldo a que el Gobierno de Rajoy no suspenda la Administración autonómica en rebeldía y, por el contrario, cubra a través del Fondo de Liquidez Autonómico los agujeros que este desvío de fondos ocasiona, junto a la simple falta de control del gasto que también se da en muchas otras autonomías.

De hecho, el único procedimiento judicial –teóricamente abierto– a este respecto se reduce a la malversación de fondos públicos que ocasionó la ilegal consulta secesionista del 9-N. Y eso gracias a la iniciativa personal de un fiscal general del Estado, Eduardo Torres Dulce, que presentó su dimisión poco después de presentar la querella contra los mandatarios de la Generalidad. Veremos en qué queda.

En cualquier caso es evidente que los desembolsos que acarrea el procés secesionista, públicamente iniciado en 2012, van muchísimo más allá que los gastos que pudo ocasionar esa puntual consulta ilegal con urnas de cartón. Implica la creación de organismos y competencias nuevas y la desnaturalización de las ya existentes. Buenos ejemplos de lo primero son la creación en 2012 del Consejo Asesor para la Transición Nacional de Cataluña –cuya pretensión de ilegalidad no ocultaba ni en el nombre– o la reciente Consejería de Exteriores, cuya suspensión por parte del Constitucional ha provocado la más burlona desobediencia de cuantas han perpetrado hasta la fecha los golpistas que gobiernan la Generalidad.

Insuperable ejemplo de lo segundo es la perversa utilización que los nacionalistas hacen de una competencia legítima como es la educación pero que está siendo utilizada –desde mucho antes del procés– como medio de adoctrinamiento de los jóvenes contra la Espanya que ens roba y a favor de la secesión. Otro tanto se puede decir de la costosísima televisión pública de Cataluña, que podría ser un simple ejemplo más del despilfarro que suponen todas estas televisiones públicas si no fuera –claro está– porque en el caso de Cataluña es utilizada oficialmente y sin rubor alguna como arma de construcción nacional.

Otro tanto se podría decir de las muchas empresas, fundaciones y chiringuitos que, en el caso de Cataluña, sirven como red clientelar a la causa secesionista. Lo que es evidente es que el procés que se perpetra en Cataluña, con su creación de ilegales estructuras de Estado, obliga a perpetrar no sólo delitos de desobediencia sino de malversación de fondos públicos. Y esto por la sencilla razón de que ninguno de esos gastos los costea el bolsillo particular de ningún nacionalista.

Resulta deplorable que un partido como Ciudadanos, que había despertado tantas esperanzas frente a la cómplice indolencia del PP y el PSOE, guarde silencio y respalde que no se intervenga de una vez la Administración autonómica, y que ni siquiera se condicione su financiación extraordinaria del FLA a un público y verificable compromiso de la Generalidad de acatamiento del orden constitucional.

Rajoy, que ha tenido la poca vergüenza de acusar de una "corrupta utilización de las instituciones" a Pedro Sánchez por el mero hecho de presentarse el socialista a una investidura que no tenía asegurada, no ha recibido ninguna crítica de Pedro Sánchez ni de Rivera por la corrupción que están tapando, de manera indirecta pero decisiva, los Fondos de Liquidez Autonómicos.

Pero de esta corrupción in vigilando, infinitamente más grave para España y para sus contribuyentes que la perpetrada por Bárcenas, nada se reprocha a Rajoy. Por el contrario, toda la oposición parece instarle a resistir y a ser fuerte en su renuencia a la hora de hacer cumplir la ley.

La reyerta podemita
FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo 11 Marzo 2016

LO MÁS divertido de la reyerta podemita entre Iglesias y Errejón es que los mismos que dimiten de sus cargos -casi la mitad de los delegados de Madrid- niegan que exista crisis alguna y, tras el nocturno acuerdo del miércoles, Pablenin y Errejonenin fueron a proclamarlo en las cadenas que el PP les brinda: la Cuatro y La Sexta. García Ferrerras se indignó contra los medios que hablan de división, el Chiko de la Bekaculpó al PSOE del infecto bulo y la infeliz pareja empleó ayer toda la infinita cursilería del gorilato venezolano para enviarse tuits de rendido amor y recia fidelidad, proclamando, de paso, la superioridad de Podemos sobre todos los partidos del mundo. Se echan más flores y mueren por inhalación de crisantemos.

Proclamar la unanimidad incluso en la hoguera es una tradición de todas las sectas destructivas y, naturalmente, del bolchevismo: cuando Stalin mandó pegarle el ritual tiro en la nuca al jefe de la NKVD, Iézhov, en los sótanos de la Lubianka, el responsable del más salvaje de todos los genocidios que el ídolo de Pablo Iglesias perpetró en los años 30 en la URSS pidió a su verdugo: "Díganle a Stalin que muero con su nombre en los labios". No es muy distinto el caso del Che Guevara, el asesino de La Cabaña, al que mandó a morir a Bolivia Fidel Castro después de tenerlo dos años secuestrado en secreto en Cuba. Y así querían que murieran los que quemaban herejes en la hoguera: felicísimos de que sus verdugos les reconciliaran con la Fe. Ardiendo y cantando.

Pero si no hay diferencias en Podemos, porque no puede haberlas en tan excelso partido y son invención del PSOE, ¿por qué dimitieron los nueve de Errejón, y contra Alegre, que es de Iglesias? Podrán dimitir con el nombre de la unidad en los labios, pero los políticos de Podemos son como todos: por el Poder se pelean y se matan. La diferencia es que Errejón cree que sólo un partido férreamente disciplinado (por él), que se abstuviera ahora ante el Gobierno PSOE-Ciudadanos, podría alcanzar mañana el poder. E Iglesias cree que su oportunidad, en forma de caótica marea, es ahora o nunca. Los dos tienen razón y quieren lo mismo, mandar, así que si el PP les quitara la televisión, se matarían. Pero Rajoy, empeñado en hundir a Rivera y cercar al Rey, sigue apostando por Podemos para destruir al PSOE. Por ahora, sobrevivirán.

Podemos puede implosionar
EDITORIAL Libertad Digital 11 Marzo 2016

La crisis interna de Podemos que ha estallado en estos días era algo previsible, aunque el hecho de que no hayan sido capaces de mantener la olla a presión cerrada hasta la formación de Gobierno o las nuevas elecciones es singularmente significativo.

Podemos es una extraña mezcla de partido de corte estalinista y extremadamente piramidal –con culto al líder incluido– y movimiento asambleario vecinal y revolucionario. Lo segundo es útil para tratar de pasar por algo nuevo y de "la gente", pero lo primero parece imprescindible para alcanzar el poder y, sobre todo, emprender desde él un programa de máximos como el de la formación de Iglesias.

Pero lo más relevante políticamente es cómo, pese a estas tensiones internas y a tener menos de un quinto de los diputados del Congreso, Pablo Iglesias ha pretendido acaparar unas cuotas de poder –vicepresidencia y todos los ministerios determinantes– más propias de un partido al borde de la mayoría absoluta.

Es la urgencia propia del arribismo más descarado, de un proyecto construido con prisas y con una única misión: tomar el poder. Podemos, lo saben de sobra quienes no cierran los ojos a la realidad, no es "el partido de la gente", sino que ha sido y es el partido que se ha servido de cierta gente para que un grupo elitista dinamite el sistema y bolivarianice España.

Por otro lado, la extrema izquierda tiene una larga tradición de cainismo desaforado, como quedó mortíferamente de manifiesto en el anterior Frente Popular, por aludir a un episodio histórico del que, curiosamente, no suelen hablar, aunque están enganchados a la Guerra Civil. Es lo lógico entre fanáticos totalitarios. Podemos, pese a su pretendida originalidad, está visto hasta en esto.

Resulta significativo que la crisis le haya estallado a Podemos en este preciso momento y que las principales causas haya que buscarlas en el propio partido, pero también las hay externas: sin duda alguna el pacto entre PSOE y Ciudadanos ha dejado fuera de juego a los líderes podemitas y les ha puesto frente a contradicciones que no les está resultando sencillo cabalgar. Así, lo que algunos están tratando de vender como una cesión de Rivera a la izquierda en realidad está sirviendo para minar a la extrema izquierda, una de los grandes amenazas que afronta España como Nación y como Estado de Derecho en esta hora.

La presencia militar
Ricardo Ruiz de la Serna  www.gaceta.es 11 Marzo 2016

Ada Colau, Alcaldesa de Barcelona, visitó esta semana el Salón de la enseñanza que se celebraba en la Ciudad Condal. Allí, entre expositores de estudios universitarios, formación profesional o idiomas, había un estand del Ejército en el que dos militares atendían a quienes se interesaban por las Fuerzas Armadas como opción educativa y salida profesional. Durante su visita la alcaldesa les afeó la presencia en el Salón. Mientras saludaba a uno de ellos, le confesó que prefería que no estuviesen allí: “Ya sabes que nosotros como Ayuntamiento preferimos que no haya presencia militar en el Salón […] simplemente porque creemos que hay que separar los espacios”. Debe de ser por eso que quiere expulsar a la Hermandad de Antiguos Caballeros legionarios de Barcelona de su local en la Zona Franca.

No entraré en el detalle feísimo de que una alcaldesa durante una visita oficial tutee a un militar uniformado. Con toda la cercanía y proximidad que se quiera, el tratamiento de “usted” denota cierta distancia de respeto. Todo puede decirse con la cortesía y la educación que el protocolo impone sin necesidad de condescender a un tratamiento que delata una confianza fingida y una naturalidad impostada. Los portugueses llevan siglos de historia llamándose “senhor” o “senhora” entre desconocidos. Los franceses emplean el dignísimo “vous” para casi todo. Tal vez por eso, están entre los países más cultos del mundo. Cuando se conoce a alguien que está dispuesto a morir por España, lo mínimo que uno podría hacer es respetarlo en las formas… Aunque quizás ese sea el problema de fondo.

Una de los grandes errores del pensamiento conservador fue tolerar el arrinconamiento de la cultura militar en el discurso público a medida que la izquierda iba identificando lo militar con “el militarismo”. So pretexto de un pacifismo irresponsable y frívolo -ese de José Bono que prefería morir a matar porque era Ministro de Defensa- la izquierda fue abrazando un discurso que aborrecía de las Fuerzas Armadas y se avergonzaba de su historia, que por cierto es admirable.

Así nos ha ido en España. Ha habido que esperar más de dos siglos y medio para que Blas de Lezo tuviese la estatua que hoy se alza imponente en la Plaza de Colón. Salvo en Melilla y Ceuta, donde la presencia de los ejércitos es parte inseparable de la vida ciudadana, en el resto de España los hechos de armas se conmemoran con cierta tibieza o directamente suelen silenciarse. Los monumentos y las placas se conservan, pero apenas nadie recuerda qué conmemoran. Cuando se celebra un acontecimiento bélico, se suele soslayar la parte del combate. Como si España hubiese bajado los brazos ante su historia, parece de mal gusto recordar las guerras de la Reconquista o el pasado imperial.

Sin embargo, la historia de España -sus terribles errores y su gloriosas gestas- no pueden entenderse sin sus ejércitos. A lo largo de los siglos, las armas españolas se ganaron el temor y el respeto de sus enemigos. Sus generales han brindado ejemplos de liderazgo, estrategia y coraje que se estudian en las académicas militares de todo el mundo. Ahí tienen las campañas de Italia de 1496 y 1497 y de 1503 bajo el mando de Gonzalo Fernández de Córdoba (1453-1515) o la defensa de Cartagena de Indias, donde Blas de Lezo infligió a los ingleses una derrota inolvidable. Hasta en una derrota como Trafalgar, hombres como Churruca, Alcalá Galiano y Gravina se cubren de gloria. A Nelson le costó un brazo el ataque, en 1797, a Santa Cruz de Tenerife, donde las Milicias Canarias al mando del general Gutiérrez de Otero resistieron como leones.

Da vergüenza ajena que Ada Colau pretenda separar los “espacios” como si los militares españoles contagiasen algo dañino. El ejército español ha acometido transformaciones muy profundas sin renunciar a sus principios. Allí donde han ido han dejado una memoria imborrable y noble de lo que el nombre de España significa. Una vez, en el Santo Sepulcro, coincidí con unos religiosos y un pope. Eran serbios de Bosnia que habían viajado a Jerusalén en peregrinación. Reconocí el idioma que hablaban. Uno no tiene a menudo ocasión de practicar el serbocroata, así que intercambiamos unas palabras en su lengua. El pope me preguntó de dónde venía y, al responderle que era español, el rostro se le iluminó de alegría. Me habló de lo que los legionarios destinados en Bosnia habían hecho por la paz y la reconciliación. Tiempo más tarde pude verlo en persona al recorrer Bosnia y constatar el recuerdo feliz que han dejado aquellos hombres y mujeres que servían bajo la bandera roja y gualda.

Ada Colau no teme al “militarismo”, que en España hace muchísimo que dejó de existir y nunca tuvo la importancia que adquirió, por ejemplo, en los regímenes de juntas militares en Iberoamérica. No, la alcaldesa de Barcelona teme a lo que temían esos políticos mediocres que borraron de la Academia de Talarn el lema “A España servir hasta morir”: teme que el patriotismo no haya desaparecido por completo. Teme que décadas de educación nacionalista, de tergiversación de la historia y de mentiras simples y llanas no hayan terminado de funcionar y que el solo contacto con hombres y mujeres de los ejércitos refute los embustes de treinta años de nacionalismo catalán. Imagínense si alguien les contase que la consigna en Gerona para el alzamiento contra las tropas de Napoleón fue “Eixa nit a las dotse, cada vehí matarà son porch”[1] -así, en catalán- o que la batalla de Wad Ras se ganó gracias a los voluntarios catalanes de Prim. Figúrense si tuviesen que estudiar la biografía de Agustina Raimunda María Saragossa i Domènech, “Agustina de Aragón”: barcelonesa de la calle Sombrereros, española a carta cabal, defensora de Zaragoza -a Napoleón le hicieron falta tres mariscales- y fallecida en Ceuta en 1857.

España cuenta con la unidad militar más antigua del mundo: el Regimiento de Infantería "Inmemorial del Rey" nº 1. Hay en sus ejércitos tropas de élite, como La Legión, y regimientos en los que sirvieron hombres que hicieron suyo el nombre de España luchando bajo su bandera en las guerras de África. Ahí está mi Grupo de Regulares de Melilla 52, que es la unidad más condecorada del Ejército español. Quienes estudian la presencia española en Marruecos, solo pueden quedar admirados por aquellos oficiales que se adentraban Rif adentro, iban a las cabilas, hablaban tamazigh y “sabían maneras”, es decir, conocían la cultura de aquellas tribus indómitas cuyo destino se entrelazó al de España durante mucho tiempo. El Desastre de Annual, con sus muchos fracasos de mando, dejó, sin embargo, hechos de armas que deben recordarse: la carga al paso del Alcántara protegiendo la retirada de sus compañeros sobre el río Igan al mando del teniente coronel Primo de Rivera o la defensa de Igueriben hasta el final con el comandante Julio Benítez lanzando un último mensaje: «Parece mentira que dejéis morir a vuestros hermanos, los de Igueriben mueren, no se rinden. Me quedan doce balas de cañón, contadlas, y al sonar la última disparad sobre nosotros porque estaremos mezclados en lucha con los moros». Ahí está, para quien quiera recordarla, la defensa de Nador en 1921, donde los guardias civiles al mano del teniente coronel Pardo ganaron un tiempo precioso e impidieron la caída de Melilla.

Hay que recordar cuantas veces sea preciso que las academias militares de España están entre las mejores del mundo. Centenares de oficiales extranjeros vienen a formarse a España precisamente por su calidad. Desde las ciencias exactas hasta la historia, hay militares españoles que hacen buena la tradición de Garcilaso de aunar las armas y las letras.

De eso se trata, en fin, cuando se cuestiona la presencia militar en el Salón de la Enseñanza de Barcelona. Ada Colau pretende erradicar lo que el ejército español significa -sigue significando hoy- para miles de españoles por todo el país: una magnífica formación, un porvenir profesional y una vocación de servicio a España forjada a lo largo de los siglos.

Por esto -precisamente por esto- la cultura de la defensa debería difundirse y normalizarse. No debería sorprender ver militares uniformados y deberían aprenderse lo que cualquiera sabe en otros países: que las Fuerzas Armadas de España son motivo de orgullo y merecedoras de honor allí donde se encuentran. Por eso, Ada Colau las quiere lejos. Por eso, debemos hablar y escribir más sobre ellas.

[1] Esta noche a las doce, cada vecino matará a su cerdo (los soldados franceses recibían ese apodo y se alojaban en las casas de los gerundenses).

¡Anda y que te ondulen!
Vicente A. C. M.  Periodista Digital 11 Marzo 2016

¿Y a quién le importa lo que le guste a esta sectaria podemita de Ada Colau? La ofensa pública de esta impresentable alcaldesa de Barcelona a las FFAA no es nueva, pero ha traspasado una raya roja más dentro de su selectiva animadversión ideológica sobre cualquier cosa que represente a España. Porque estos podemitas odian no solo la libertad de los demás para sentir y opinar lo que quieran, sino además todo lo que consideran un obstáculo en su intento de instaurar su dictadura bolivariana con unas FFAA leales a su credo, a imagen y semejanza del comunismo más cavernario imperante en países como Cuba, Venezuela, Corea del Norte y los grandes iconos como la “extinta URSS” y China, ambas en claro proceso de inmolación ideológica en aras del capitalismo radical que tanto habían perseguido.

Es indignante e inadmisible lo de esta líder de los anti desahucios que jamás tuvo problemas de vivienda. La de alguien que con solo once concejales se ha aupado a la Alcaldía de Barcelona con el apoyo de ERC, PSC y la CUP, con lo que el PSC se alinea, al igual que está haciendo en Madrid Capital, con las posturas radicales y secesionistas de PODEMOS en clara sintonía con el radicalismo de izquierdas de ERC. Así que el “no me gusta que estéis aquí..”, usado de forma tan prepotente y calculadamente mediática frente a las cámaras de TV, debería hacer reflexionar a este PSOE con clara esquizofrenia a la hora de definirse como defensor de la Unidad de España o pro separatista y sectario apoyando las medidas de esta individua en los plenos del Ayuntamiento de Barcelona.

Porque esta mujer da lo que da y si ha engañado a alguien es porque se ha dejado engañar. Ha ganado en seis de los once distritos de la ciudad con su populachera campaña basada en rumbas tan patéticas como la del run run. Pero como ya se sabe “hay gente pa tó” incluso para votar a semejante espécimen de pancartera cuya imagen ha sabido pronto mejorar cuando ha logrado su sueño de cobrar uno de los salarios más elevados de España como Alcaldesa. Un salario que creo que en algún momento de calorina mitinera en campaña prometió reducirse y donarlo a obras sociales todo lo que superase los 43.000 euros. Tampoco es que Manuela Carmena haya renunciado a su no menos millonario sueldo como Alcaldesa. Y es que es verdad “PODEMOS y TENEMOS que cobrar porque nos lo MERECEMOS”.

Dicen que para gustos, los colores. La verdad es que personalmente siento un rechazo intelectual completo por esta típica representante de la hipocresía y del populismo más rancio. UNa increíble defensora de los desfavorecidos. Una pretenciosa adalid de la lucha contra la injusticia social.Una oportunista predicadora de la igualdad y de un mundo mejor. Pero finalmente, fan incondicional de lo que el poder y el dinero público otorgan a los favorecidos y favorecidas como ella con un cargo para el que ni en sus sueños más felices hubiera soñado con desempeñar y para el que no está ni lejanamente preparada. Pero la democracia y los pactos de conveniencia en los despachos es lo que tienen, que cualquiera puede llegar a lo más alto tras una vida dedicada al “dolce far niente productivo” salvo la algarada callejera, la protesta y la radicalización de mensajes prometiendo el cielo para otros pero con la única idea de alcanzarlo uno mismo.

La del run run, la activista del PAH (Plataforma Anti Hipoteca) nunca deshauciada pero que sí le sirvió de plataforma para saltar a la política. La de Barcelona en común, que debe ser lo único que tiene con quienes le han votado, en lo demás ya se comporta como la casta y la “beatiful people” a la que tanto criticaba. La filósofa sin título experta en falsos silogismos y en vender sofismas. La desprendida y con código de ética que se olvida pronto de las promesas de campaña. O sea, lo de siempre con unos nuevos que se comportan como los de siempre.

Nunca la política de tan pocos está haciendo tanto daño a tantos en Barcelona. Su persecución contra “la gallina de los huevos de oro”, el turismo y las inversiones, algo que sí que tiene en común con su camarada Carmena en Madrid, nos avisa de lo que un Gobierno vicepresidido por Pablo Iglesias podría hacer en España con el apoyo de los mismos actores, PSOE, ERC, IU y los secesionistas. Es para echarse a temblar. Para que luego digan que Barcelona y Madrid no tienen cosas en común.

Creo que no basta con la respuesta tan liviana del Ministerio de Defensa contra el sectarismo y la prepotencia de esta alcaldesa que, en el desempeño de su cargo, no solo representa a sus votantes, sino también a los de sus socios si se callan y a los de la oposición, al menos la constitucionalista que no está de acuerdo con esas manifestaciones anti FFAA españolas. O sea que lo que dice y el cómo lo dice en un acto oficial como ese de visita a unos stands sobre enseñanza, es como representante de todos los barceloneses y barcelonesas (por aquello de la paridad y no discriminación sexual) y no como la sectaria, demagoga y populachera lider de B en comú que es.

¡Que pasen un buen día!

Doce años olvidados
Gabriel Moris Libertad Digital 11 Marzo 2016

En el tránsito del calendario entre un año y el que le sucede, inevitablemente se juntan en nuestra mente pensamientos, recuerdos y juicios que, con frecuencia, nos impiden hacer un análisis sereno y ponderado de los hechos que más incidencia tienen en nuestras vidas.

El año que se nos ha ido ha dejado hechos de todo tipo, pero, en general, no ha sido tan bonito como nos lo pintan desde algunos ámbitos. Posiblemente podamos afirmar que dos de los problemas más importantes para la sociedad española han mostrado un cambio de tendencia, pero del todo insuficiente para acercarnos a la normalidad deseable. Me refiero a la economía y al desempleo. Los expertos no cesan de ilustrarnos con sesudos análisis.

Celebradas nuevas elecciones generales, algunos no podemos afirmar que las cuatro legislaturas agotadas durante los tres lustros transcurridos del siglo XXI hayan contribuido a resolver los problemas de España o a mejorar nuestra convivencia. Las excepciones, como siempre, confirman la regla.

Hay males, endémicos al parecer, que o han empeorado o se han agravado durante este tiempo. Me refiero, lógicamente, al nivel de desempleo, a la corrupción, a los separatismos, a la precaria salud democrática de nuestras instituciones y de nuestras clases dirigentes. Todo ello aderezado por unos medios de comunicación que amenizan el aquelarre fingiendo una transparencia y una pluralidad inexistentes. El pueblo liso y llano se erige inconscientemente en comparsa inocente de este carnaval permanente.

Me hubiera gustado comenzar este año bisiesto con una visión más positiva de nuestra vida en común, pero, por más que lo intento, no veo indicadores -cuantitativos o cualitativos- que me ayuden a cambiar la visión que intento esbozar con realismo. Tampoco me considero un pesimista recalcitrante; más bien peco de ser persona con una buena dosis de optimismo y esperanza. Los comentarios que me llegan, en general, tampoco mejoran esta visión de las cosas.

Casi por sorpresa, hemos llegado al duodécimo aniversario del mayor crimen cometido en España y en Europa en este siglo. Durante estos dieciséis años ha habido más atentados terroristas, pero, con perdón de las víctimas, creo que los atentados de los trenes de Cercanías han sido los más extraños y los que peores consecuencias han tenido para España. En efecto, en doce años, a España no la conoce ni la madre que la parió. Según comentarios escuchados a personas mayores que yo, más bien tiene la vocación de parecerse a la de los años treinta del siglo pasado. Yo tuve la suerte de no vivirlos, pero personas nacidas en nuestra actual etapa democrática tienen actitudes y comportamientos asimilables a la citada década. Ojalá me equivoque en esta apreciación.

¿Cómo pueden explicarse manifestaciones de odio en personas nacidas y educadas en democracia ? ¿Cómo puede aplicarse con tanto sectarismo la llamada memoria histórica? La memoria del 11-M, el mayor crimen cometido en el período democrático de estos últimos cuarenta años, se ha transformado en amnesia colectiva. No importan las siglas que se exhiban o las funciones que deban desarrollar las instituciones que callan y guardan silencio. ¿Cómo se explican el consenso y la solicitud para combatir el yihadismo en Francia mientras nos conformamos con el silencio y la mentira para nuestro 11-M?

Ni los más despreocupados por lo público pueden ignorar que de los atentados del Once de Marzo no conocemos los cerebros malévolos que los concibieron, que no hay más que un condenado por colocar diez o doce artefactos sincronizados en cuatro trenes. Tampoco pueden ignorar la oscuridad de lo ocurrido en Leganés. La desaparición inmediata de los trenes explosionados y de las muestras tomadas en ellos para investigar los hechos y a sus autores. La falsedad de las pruebas que se utilizaron en la investigación. Podríamos seguir añadiendo irregularidades que, sin duda, marcan las diferencias con otros atentados de España y de otros países. Pues bien, estas fechas que sirven de pórtico a unos nuevos tiempos en nuestra convivencia parecen marcar viejos tiempos para los doce años de silencio que corrompen la verdad del 11-M.

Parece como si Cicerón fuera nuestro contemporáneo:
La verdad se corrompe, no sólo con la mentira, sino con el silencio.

Doce años después del 11-M... y todo sigue igual, o peor
Antonio de la Torre Libertad Digital 11 Marzo 2016

Volvemos a recordar lo ya dicho repetidas veces que, desgraciadamente, sigue presente con sólo cambiar la cifra del año, en título y entradilla:

Actualizo hoy, doce años después de ese nefasto día en que se empezó a cambiar el rumbo de España, mi artículo de hace dos que titulaba entonces "Diez años después…", en el que recogía reflexiones de años anteriores en mi seguimiento de la información, periodística y bibliográfica, sobre el peor atentado terrorista sufrido en España y que, lamentablemente sigue vigente y haciendo aún más dolorosa, si cabe, esa inacción que ya forma parte consolidada de este Gobierno Rajoy que dejó tan cerrado el caso como en su día hicieran los del peor presidente de la Historia de España. Esa Historia que, con la perspectiva del tiempo, dará fe algún día de este terrible genocidio que –añado ahora- se perpetró, sin duda, para cambiar el curso de la misma. Y a fe que estamos comprobando ese "cambio de curso".

Decía entonces:
Sí, diez años después (once ya), me sigo preguntando muchas cosas sobre el terrible atentado del 11-M, que costó la vida de 192 personas, dejó mutiladas a más de 1.500 y dañada de muerte a la democracia española.

Parece que todos los hechos conocidos hasta ahora apuntan a la falsedad de la "Versión Oficial" que se quiere imponer sobre el peor atentado terrorista registrado en España.

También, que todo estaba bien orquestado para montar la manipulación posterior que PSOE y medios de comunicación afines empezaron a las pocas horas del atentado y que se extendió hasta la Comisión de Investigación del Parlamento, pero ¿por quienes?

Y qué decir del ¿juicio? celebrado en la Audiencia Nacional, en el que no se llegó a nada que no pareciera estar ya "precocinado"¿Cómo se puede cerrar un juicio en el que no se conoció el arma homicida, el cerebro que lo planificó ni, a ciencia cierta, quiénes lo llevaron a cabo?

Usando el "latinajo" qui prodest? ¿A quién beneficia? surge la pregunta inmediata: ¿Quiénes se beneficiaron, más o menos directamente, de la muerte de 192 personas y de la mutilación de muchas más? Parece evidente que PSOE, ETA, vecinos del Norte y del Sur y…, no están lejos de poder haberse beneficiado entonces, -sin que yo quiera decir que tengan nada que ver con el horror, válgame Dios-.

Que el PSOE, principal beneficiado por esta barbarie, no haya querido ni quiera llegar hasta el final, se podría entender, pero ¿qué compromisos, y con quién, atan al PP para que, desde su vuelta al Gobierno, no haya querido conocer toda la verdad de lo que, todo apunta, fue un golpe de estado para apartarlos del poder? ¿Qué teme o qué debe el Partido Popular? No puedo entenderlo por mucho que lo he intentado.

No tengo ninguna duda, a juzgar por el efecto que tuvo, de que el atentado supuso un auténtico "Golpe de Estado", pero no acabo de ver claro quiénes estaban implicados en mayor o menor medida en la trama. Y, por respeto a 192 muertos, a más de 1500 heridos y mutilados, a sus familias y a los millones de españoles que lo hemos condenado y queremos saber TODA LA VERDAD, CAIGA QUIEN CAIGA, los diferentes gobiernos seguirán estando en deuda con todos nosotros.

La abundante bibliografía y artículos publicados al efecto demuestran, cuando menos, que siguen existiendo numerosas e importantes incógnitas al respecto. Seguiremos pidiendo reabrir el juicio.

He seguido muy de cerca y leído casi todo lo que se ha publicado sobre el 11-M porque es una de las reivindicaciones que no me canso de hacer a nuestros ¿gobernantes?

Queremos saber la verdad del 11-M de una vez, llegando hasta el final y, como decía, caiga quien caiga.

Y dejo algunas preguntas que llevan diez años (once ya –ahora doce–) machacando en mi cabeza:

¿Qué le debe el PSOE a Marruecos? ¿Y a otros?

¿Fue improvisada la asquerosa manipulación que hizo Rubalcaba el día 13, rompiendo la jornada de reflexión a que obligaba la Ley Electoral?

¿Sabía alguien más lo que se iba a hacer en Atocha, aunque no pensara que iba a ser tan grave?

¿A quién se le fue de las manos?

¿Por qué se cerró en falso el juicio sobre el atentado sin dejar claro quién lo diseño, qué explosivo se utilizó y quién, de verdad, lo llevó a cabo?

¿Qué hacía el juez Garzón en el lugar de los hechos cuando no era el juez de guardia?

¿Por qué el Sr. Blanco, D. Pepiño, dijo, supuestamente claro, tras el atentado, como se ha comentado en la prensa "hemos ganado las elecciones"?

¿Por qué se "inmolaron" los supuestos autores del atentado en el piso de Leganés, por cierto, propiedad de alguien vinculado al PSOE, según se ha sabido después, cuando el edificio ya estaba vacío, en lugar de morir matando "infieles", como les dice su religión?

¿Cómo se explica que no hubiera restos de sangre en el piso de Leganés, después de la explosión, con siete muertos y que alguno de los cadáveres tuviera los pantalones del revés? ¿Quizás estaban muertos antes de la explosión?

¿Cómo se explican las pruebas que aparecen y desaparecen en la furgoneta Renault Kangoo? ¿Y la cinta grabada? ¿Y que los perros entrenados en la detección de explosivos no encontraran nada? ¿Y la mochila que no explotó? ¿Y la metralla de esa mochila cuando en las explosiones no hubo rastros de la misma? ¿Y las contradicciones con el tipo de explosivo, una vez comprobado que lo que explotó fue Titadyn y no Goma 2 Eco y "vale ya", como concluyó la fiscal hoy ascendida?.....

Podría seguir, pero sería interminable el número de preguntas a las que nadie ha querido dar respuesta hasta el momento.

¿A quién o a quienes, insisto, no le interesa que se sepa toda la verdad?

Dice uno de nuestros sabios refranes: "El que teme, algo debe" ¿Se podría aplicar en este caso? Quien no tiene nada que ocultar no tiene por qué tener miedo a que se sepa toda la verdad.

192 muertos y más de 1.500 heridos y mutilados exigen, y se merecen, que sigamos pidiendo que se llegue hasta el final caiga quien caiga–insisto-, y esté donde esté. Y muchos, vamos a seguir haciéndolo, pese a quien pese.

Hasta aquí el citado artículo que, como decía al principio, sigue vigente, pero añado algo más:

¿Por qué esa blandura y afán de pasar página del Partido Popular con este asunto, en lugar de reabrir el juicio? ¿Por qué ese "generoso trato a algunos terroristas de ETA? ¿Qué se habló en aquella reunión –de dos horas, se dijo– entre ZP y el recién llegado Fernández Díaz al Ministerio del Interior? ¿Está todo dentro del mismo trágico escenario?

¿Por qué Aznar y alguno de sus entonces ministros no cuentan lo que saben?

¿Qué se puede decir de los vecinos del Norte y del Sur?

¿Por qué no se toma en cuenta el último vagón encontrado, como publicó Luis del Pino en Libertad Digital, en lugar de destruirlo como se hizo con los restantes a los pocos días del atentado?

Hasta aquí por hoy, hasta el año próximo. RIP las 192 víctimas inocentes y todo mi apoyo y respaldo a sus, no menos inocentes, familias. El fin no justifica los medios.

Así terminaba en 2015 y sólo se podría añadir en este nuevo recordatorio que, por lo que se ha sabido después y se ha visto en la prensa, ya, en aquella manifestación del día 13 de marzo de 2004, a la puerta del Partido Popular, surgida de forma "absolutamente espontánea" a través de SMS –entonces no existía Whatsapp ni Twitter–, se encontraban, sin duda también de manera casual, unos jóvenes que, diez años después, a principios de 2014, iban a dar la sorpresa en las elecciones europeas de ese año a través del partido político Podemos.

Y no hay que pensar mucho para añadir una pregunta más a las anteriores y a las que se quedaron en el tintero ¿dado que el mal sí está claro que actúa con visión a largo plazo, tendrá alguna relación lo sucedido entonces con la situación devenida hoy? Tal vez sea muy mal pensado. Mis disculpas por ello.

Mi despedida, la misma que tres párrafos más arriba, que no repito íntegra. Simplemente: RIP las 192 víctimas inocentes. Y, añado, Memoria, Dignidad y Justicia.

¡Ah! y a ser posible, no nos tomen más el pelo, señores políticos. En esto, y en alguna cosa más, han demostrado que son todos iguales.

Del Olmo y Bermúdez. Así se fabricó la verdad judicial

Sólo tres condenados. Un solo autor material. Ni rastro de autores intelectuales. Esa es la verdad judicial del 11-M.
Luis del Pino Libertad Digital 11 Marzo 2016

Hay una pregunta que resulta fundamental para ver en qué han quedado las investigaciones judiciales y policiales que con tanta frecuencia se invocan para decir que "el 11-M es ya cosa juzgada". La pregunta es: ¿a cuánta gente se ha condenado por el 11-M?

Repasemos la historia:
A lo largo de la instrucción del sumario, se detuvo a un total de 116 personas por su presunta relación con los hechos. Todas, o prácticamente todas, las detenciones se produjeron mientras la Comisión 11-M estuvo abierta en el Congreso: cada pocos días se detenía a algún grupo de magrebíes y el entonces ministro de Interior, Alonso, salía a dar explicaciones a los medios sobre esa "trama islamista" cuyos tentáculos parecían crecer y ramificarse de semana en semana. Esa catarata de detenciones y esas comparecencias del ministro Alonso se terminaron, como por arte de magia, en julio de 2005, cuando la Comisión 11-M echó el cierre sin haber aclarado a los españoles nada de nada.

De esos 116 detenidos, sólo 29 personas (9 de ellas españolas) llegaron a juicio. Los demás, un total de 87 personas, fueron exonerados de cualquier tipo de cargo. Es decir, durante la instrucción del sumario se detuvo a 87 personas no relacionadas con la trama del 11-M. Por regla general, a esos detenidos se los ponía en la calle a los pocos días o semanas de su detención. Eso sí, sin rueda de prensa del ministro Alonso en la que se ofreciera ningún tipo de explicación.

De los 29 imputados que llegaron a juicio, sólo 28 lo terminaron, ya que tanto la Fiscalía como todas las acusaciones retiraron durante el juicio en la Audiencia Nacional todos los cargos contra uno de los hermanos Moussaten, que quedó inmediatamente en libertad.

De los 28 imputados que llegaron al final del juicio, 7 fueron absueltos por la Audiencia Nacional, con lo que sólo hubo 21 condenados en primera instancia. Cinco de esos 21 condenados fueron inmediatamente puestos en libertad al acabar el juicio en la AN, al haber cumplido ya la pena de prisión impuesta por el tribunal.

Tras la revisión de la sentencia por parte del Tribunal Supremo, las 21 condenas quedaron reducidas a 18. Así pues, solo quedaron 18 condenados en segunda instancia, cuatro de ellos españoles.

¿Y cuántos de ellos fueron condenados por el 11-M? Pues hay exactamente 3 condenados por el 11-M: Emilio Suárez Trashorras, Jamal Zougham y Otman El Gnaoui. Todos los demás condenados, un total de 15, lo han sido por diversos delitos (p.ej. falsificación, tráfico de explosivos, ...), pero no por los hechos del 11-M. Y buena prueba de ello es que sólo esos tres mencionados fueron condenados a indemnizar a las víctimas de la masacre. Los restantes 15 condenados no tuvieron que pagar un euro a las víctimas, porque no se los condenó por el atentado.

Y de esos tres condenados por el 11-M, solo hay 1 condenado por colocar una bomba: Jamal Zougham. A los otros dos se los condenó por participar en el suministro de explosivos, pero no por la colocación de las bombas.

Así pues, el demoledor resumen es que, después de 10 años de investigaciones en torno al mayor atentado terrorista de nuestra historia, en el que se colocaron 12 bombas que asesinaron a 193 personas... la versión oficial solo identifica a un único colocador de las bombas de los trenes, y solo se ha condenado a tres personas: un español confidente policial, y dos marroquíes, ninguno de los cuales es islamista.
Los testigos falsos

Jamal Zougam es el único condenado como supuesto autor material de la masacre de Madrid, el único condenado por colocar una bomba en los trenes. No hay ninguna prueba física que vincule a Zougam con la masacre: ni huellas dactilares en ningún escenario del crimen, ni rastros de ADN, ni llamadas cruzadas con ninguno de los demás procesados. De hecho, El Mundo y Libertad Digital demostraron que la noche anterior al atentado, cuando nos dicen que los terroristas estaban montando las bombas, Jamal Zougam estuvo tranquilamente haciendo gimnasia, como era su costumbre, hasta las 12 de la noche, en un gimnasio de la Plaza Elíptica de Madrid. Este dato lo conocía la Policía (puesto que se incautó de los datos informáticos sobre entradas y salidas del gimnasio), pero no se incorporó al sumario del 11-M, ni se le comunicó al juez Del Olmo.

Asimismo, después del atentado, Jamal Zougam continuó trabajando tranquilamente en su tienda, sin intentar huir ni esconderse, lo que tampoco cuadra con su supuesta participación en la masacre. En lo único en que se ha basado la condena a más de 40.000 años de cárcel de Zougam en el testimonio de dos amigas rumanas que dicen que le vieron en uno de los trenes atacados.

Pero hay indicios abrumadores de que esos testimonios no son veraces:
A Zougam lo reconocieron más de media docena de testigos en los trenes, portando supuestamente una mochila bomba. Ninguno de los testigos declaró haberlo visto "colocar" ninguna bomba. Simplemente "reconocieron" ante la Policía a Zougam como alguien que portaba una mochila en los trenes.

Esos testimonios eran contradictorios entre sí e incoherentes, porque si todos los testigos que "reconocieron" a Zougam estuvieran en lo cierto, el marroquí tendría que haber estado en al menos tres trenes simultáneamente, lo cual es imposible. Por ello, el juez instructor y el tribunal terminaron descartando todos los testimonios, salvo dos: los de dos amigas rumanas.

En realidad, esos testimonios de las dos amigas rumanas también eran contradictorios e incoherentes entre sí. Y, de hecho, las dos amigas fueron cambiando de versión a lo largo del proceso. Pero se dio por bueno el testimonio.
Una de esas dos amigas (testigo C-65) "reconoció" a Zougam tres semanas después de la masacre, cuando ya la foto de Zougam se había publicado en todas partes, y no habló para nada en sus primeras declaraciones (ante la Policía y el juez) de que fuera acompañada por otra amiga.

Esa otra amiga (testigo J-70) es una mujer a la que por dos veces le denegaron los técnicos del Ministerio de Interior la condición de víctima, llegando a poner en cuestión, incluso, que viajara en los trenes. Sin embargo, quince días después de la segunda denegación, y cuando ya había pasado más de un año de los atentados, dice que se acuerda de haber visto a Zougam, tras lo cual se le reconoce la condición de víctima, se le otorga la nacionalidad y se le da una indemnización de casi 50.000 euros.

El marido de la primera testigo (C-65) también dijo que viajaba en los trenes, pero en un tren diferente que su mujer, y se le reconoció la condición de víctima.
El hermano de C-65 también dijo que viajaba en los trenes, junto al marido de C-65, pero a él no se le reconoció la condición de víctima, debido a lo inverosímil de su relato.
Otra hermana y un primo de C-65 también intentaron hacerse pasar por víctimas del 11-M, pero en ese caso no solo no se les reconoció que iban en los trenes, sino que el propio juez Juan Del Olmo pidió que se dedujera testimonio contra ellos por simulación de delito.

En la actualidad, las dos amigas rumanas se encuentran imputadas por falso testimonio, tras la querella que el propio Jamal Zougam planteó contra ellas.

11-M: trauma y asignatura pendiente
Editorial El Espanol 11 Marzo 2016

Hoy se cumplen doce años del mayor atentado terrorista de nuestra historia y es el primer 11-M desde la salida de EL ESPAÑOL. Las secuelas perviven en las víctimas, aunque el paso del tiempo ha empezado a temperar algunas tensiones, como las vividas entre las diferentes asociaciones de afectados.

El frente judicial no está completamente cerrado, pero casi. Tras años de lucha, el intento de la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M de que Sánchez Manzano, jefe de los Tedax, responda por su responsabilidad en la desastrosa investigación de los atentados, está a la espera de un recurso para que no sea archivado. Y la última decisión de los tribunales fue desestimar la querella que Jamal Zougam -único condenado como autor material de la masacre- interpuso por falso testimonio contra las testigos rumanas que le situaron en el tren de Santa Eugenia.

Cuestiones no resueltas
Puede decirse, pues, que la Justicia ha desistido de seguir buscando la verdad de lo sucedido, pese a que hay muchas cosas pendientes de aclarar, empezando por la cuestión de quién organizó los atentados, algo que los tribunales no han establecido. Y no descubrimos nada al decir que algunos de los hechos que la sentencia del 11-M da por probados no lo están en absoluto. El fallo, por ejemplo, es confuso incluso en algo tan básico como los explosivos utilizados.

El ingeniero especialista en el sector ferroviario Carlos Sánchez de Roda hace hoy en nuestras páginas una relación pormenorizada de la cadena de chapuzas que se cometieron en la investigación del vagón de Santa Eugenia y que, consecuentemente, dieron lugar a errores en la sentencia.

Aquella pésima instrucción
Son estas y otras cuestiones las que plantean dudas acerca de si Zougam, condenado a más de 40.000 años de cárcel, acabó siendo víctima de una pésima instrucción y de una mala sentencia. Sus familiares y él mismo insisten en su inocencia, y no descartan llevar el caso al Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo.

Evidentemente, ni es labor de los medios de comunicación solucionar el deficiente funcionamiento de la Administración ni revisar las resoluciones polémicas de la Justicia, pero abdicaríamos de nuestra función si no lo denunciáramos.

Decíamos que hoy se cumplen doce años del mayor atentado terrorista de nuestra historia y seguimos sin tener un relato completo y coherente de lo sucedido. Por eso, su esclarecimiento continúa siendo siendo una asignatura pendiente para España, como Estado y como sociedad.

11-M: el tren de Santa Eugenia y sus increíbles misterios
Carlos Sánchez de Roda El Espanol 11 Marzo 2016

En el atentado del 11-M fueron atacados cuatro trenes que se seguían uno tras otro desde Alcalá de Henares a la estación de Atocha, en Madrid. Sus explosiones se produjeron casi simultáneamente mientras se encontraban, respectivamente, en Atocha, a la altura de la calle Téllez, en la estación de El Pozo y en la de Santa Eugenia. Cada tren estaba formado por seis coches. El de El Pozo era una composición de dos pisos, los demás eran de un solo piso.

No todos los trenes fueron tratados de la misma manera tras el atentado. El que explotó en Santa Eugenia reúne unas características que lo hacen único, diferente a los demás.

En el tren de Santa Eugenia explotó la única bomba cuya colocación el tribunal juzgador atribuyó a una persona concreta, Jamal Zougam, condenándolo a 42.917 años de prisión. La sentencia se basó en las declaraciones de tres testigos, dos de los cuales vieron a Zougam pasar "como un loco" por la puerta interior del tren que daba acceso al coche de la explosión, mientras que el tercer testigo, situado al otro lado de la misma puerta, no advirtió sorprendentemente esa entrada.

Durante seis meses, esa puerta permaneció con todo el tren, en la estación de Vicálvaro, a disposición de los investigadores. Pero no hay noticias de que nadie buscase huellas en ella, de que se realizase una reconstrucción de los hechos que habría podido poner de manifiesto la incompatibilidad de las versiones de los tres testigos.

El 4 de junio de 2007, tres fotografías de esa puerta fueron proyectadas en el juicio dentro de las 135 fotografías de la prueba documental propuesta por la fiscalía. Y ésa fue la única puerta interior de los trenes que se vio en aquella ocasión.

El tren de Santa Eugenia es el único que sufrió una sola explosión terrorista. El de Atocha sufrió tres; el de Téllez, cuatro; y el de El Pozo, dos. Además, en el tren de Atocha y en el andén de El Pozo hubo otras dos explosiones provocadas por los Tedax al desactivar sendos artefactos encontrados en los vagones.

La misma mañana del 11 de marzo, una vez que los especialistas en explosivos garantizaron la seguridad, agentes de la Policía Científica entraron en los trenes para realizar la pertinente inspección ocular. Pues bien, el acta de los peritos que revisaron el tren de Santa Eugenia recoge que allí explotó "una mochila", sin aclarar en qué se basan para esa afirmación. En los demás casos se habla simplemente de "explosiones".

El tren de Santa Eugenia es el único en el que en esa misma acta de inspección ocular se indica el sitio concreto en el que, según los peritos, estuvo ubicada la bomba: "En el centro del cuarto coche y en la parte superior de los tres asientos laterales". Para ser el único caso en el que los peritos especifican la localización, se equivocan. Para comprobarlo, basta con repasar las fotografías del tren tras la explosión.

Pero es como si esa ubicación de la bomba "en la parte superior" del tren marcase una directriz a seguir porque, a partir de entonces, y pese a la existencia de un cráter en el suelo del tren, se insistió en esa localización en posteriores periciales. Esa ubicación en alto tiene gran importancia, pues si ya de por sí la versión judicial de que Zougam situó la bomba en la bandeja portaequipajes es poco consistente, la posibilidad de que la colocara en el suelo habría resultado imposible de creer.

Según la declaración judicial del jefe de los Tedax de Madrid, su departamento pidió que los trenes fueran trasladados a Vicálvaro para "buscar durante semanas pruebas y muestras de explosivos". Pues bien, el tren de Santa Eugenia fue el único trasladado a ese lugar poco después del atentado, y allí estuvo, no ya semanas, sino seis meses, aunque no hay noticias de búsqueda de pruebas.

Los demás trenes fueron trasladados a la Zona Villaverde-Santa Catalina, donde, a los pocos días, sus coches explotados fueron desguazados, a excepción de uno de El Pozo, que fue desarmado en la propia estación el 15 de marzo.

En relación a la metralla recogida en los trenes, lo más extraordinario se produce precisamente también en el tren de Santa Eugenia. Las fotografías de su única bolsa, clasificada como M-6-9, se hicieron el 7 de diciembre de 2005. Pues bien, en la prueba pericial hecha durante el juicio el 15 de mayo de 2007, sólo había un clavo que coincidiera con los de las fotos tomadas 17 meses antes.

El tren de Santa Eugenia fue el único no desguazado, sino reparado. La reparación la realizó la empresa Tafesa, en sus talleres de Villaverde, por un importe de 675.175,20 euros "más daños ocultos", cuando su valor pendiente de amortizar era de 476.175,36 euros. En julio de 2005 el tren fue de nuevo puesto en circulación. Desde entonces, su coche 446-190M es el único de los once explotados el 11-M que circula por la red de Cercanías de Madrid. Continúa parando en Santa Eugenia.

Del total de once explosiones ocurridas en los trenes, siete produjeron cráteres en el suelo, una de ellas en el de Santa Eugenia. Sin embargo, el de este tren es el único de los siete cráteres que fue totalmente ignorado por los peritos en sus informes, como si no se hubiese producido. Todos los demás fueron estudiados y fotografiados en alguna pericial. Y eso que el cráter del vagón de Santa Eugenia fue el único que se salvó del rápido desguace y permaneció en el tren durante más de seis meses. Tras la reparación, la pieza abierta se conservó durante nueve años. Era el único cráter que se podía ver y el único ignorado. Nadie mencionó nunca su existencia.

El 11 de junio de 2004, los Tedax suscribieron un informe sobre la ubicación de los artefactos en los trenes. El tren de Santa Eugenia era entonces el único que aún tenían a su disposición para investigarlo, a pesar de lo cual mantuvieron la versión de la inspección ocular y situaron la bomba en alto, en la bandeja portaequipajes. En los otros seis casos, los peritos dieron como ubicación el suelo del tren, sobre el cráter.

El 24 de junio de 2005, peritos de la Policía Nacional y de la Guardia Civil emitieron un informe pericial conjunto sobre las explosiones en los trenes. En esas fechas, el único foco de explosión cuyos efectos aún se podían ver directamente era el del coche de Santa Eugenia. Los peritos dieron cuenta en su informe de todos los cráteres menos de ése que podían analizar.

Los peritos que realizaron ese informe escribieron que el estudio de los efectos de las explosiones "es determinante para establecer la cantidad y tipo de explosivo". Como ya no existía casi ningún tren, reclamaron al juez material gráfico para estudiar esos efectos, y el juez les entregó básicamente fotografías realizadas por Renfe, bomberos y Policía municipal. Y el estudio se realizó mientras se estaba reparando el tren de Santa Eugenia, único tren que todavía podían estudiar directamente los peritos policías y guardias civiles.

El director general de la empresa que se encargó de esa reparación declaró judicialmente que, mientras se realizaban los trabajos, policías y guardias civiles visitaron dos veces el taller "para ver los materiales". En cambio, ni en ese informe pericial ni en ningún otro se hace referencia a la existencia de esos restos ni a esa visita policial.

Pese a que la fiscalía dejó por escrito que los focos de las explosiones eran "objetos de prueba" y verificaba que se habían adoptado medidas "para la conservación de dichos restos ante la eventualidad de posibles análisis posteriores" no volvió a hacerse referencia a ellos, ni siquiera en el juicio oral.

Según afirmó el Fiscal General del Estado, los únicos restos conservados de un foco de explosión fueron puestos "a disposición del Juzgado 6 de la Audiencia Nacional, debidamente custodiados y precintados (por la Guardia Civil) para que libremente disponga de ellos". Pero ese juzgado no dispuso cosa alguna conocida y la custodia y el precintado no impidieron que, nueve años después del 11-M, los restos fueran robados, pese a que la Policía vigilaba la entrada del taller en el que se conservaban.

Por otra parte, y según consta en el diario de sesiones del Ayuntamiento de Madrid, la Policía Municipal logró identificar a los ladrones. No hay noticia de que nadie haya actuado contra ellos.

Así termina la extraordinaria historia de ese tren de Santa Eugenia. Merece pensar en ella pero, sobre todo, quienes vean pasar el coche 190M, deberían tener un recuerdo para las dieciséis personas asesinadas en su interior.

*** Carlos Sánchez de Roda es ingeniero de Caminos, Canales y Puertos y autor de 'Los trenes del 11-M. Las pericias necesarias' (Última línea).

La novela negra del 11-M

Relato minucioso y claro incluido en Los años perdidos de Mariano Rajoy, el último libro de Federico Jiménez Losantos.
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 11 Marzo 2016

La escena del crimen
Lo primero que se hizo con la escena del crimen del 11-M fue... destruirla. Los cuatro trenes siniestrados fueron desguazados en las cuarenta y ocho horas siguientes a la masacre, contraviniendo la Ley de Enjuiciamiento Criminal que, como se ha hecho en casos de accidentes ferroviarios (metro de Valencia, tren de Santiago de Compostela), se han conservado hasta el juicio que debe dictaminar las causas de las muertes y sus responsables.

Pero un vagón escapó a la destrucción ilegal de los trenes. Pertenecía al tren de Santa Eugenia y tenía aun nítidamente dibujado el agujero de la explosión cuando lo encontró Libertad Digital, tapado con unas lonas,en las instalaciones de Tafesa,en el barrio de Villaverde,en febrero de 2012. El entonces Fiscal General del Estado, Eduardo Torres Dulce, colaborador de esRadio desde su fundación en el programa Cowboys de medianoche, dio orden de conservarlo e investigarlo. Pero ni conservó ni investigó nada.

El juez instructor, Juan del Olmo, dio orden o permitió que, además, se quemaran todos los restos personales —prendas y objetos— pertenecientes a las 192 víctimas mortales y los casi dos mil heridos.Todos estos objetos, que formaban parte también de la escena del crimen, fue- ron destruidos.

¿Y cómo pudo investigarse un crimen si se había destruido la es- cena del crimen? Pues creando una escena falsa, a partir de la cual se justificó la detención de sospechosos, su encarcelamiento, proceso, juicio y condena.

Los tres elementos que, tras destruir la verdadera, constituyeron la falsa escena del crimen fueron una furgoneta Renault Kangoo, una mochila y un coche Skoda Fabia. En la furgoneta, que había sido ya registrada por agentes e inspeccionada por un perro adiestrado para detectar explosivos, sin encontrar nada, la policía halló de pronto, al llegar a sus instalaciones de Canillas, varios objetos que, según se dijo, pertenecían a los terroristas, entre ellos, un trozo de Goma2 ECO que se consideró oficialmente desde entonces el arma del crimen. Es decir, que primero se encontró la dinamita y luego se dijo que era la que se había usado en la masacre, cuya escena del crimen se había destruido. También hallaron un Corán y una cinta islámica, entre otros objetos que los policías no habían visto en su inspección previa.

Pero una vez reparada la ceguera de la policía, apareció el hallazgo esencial del caso: una mochila-bolsa que apareció en la comisaría de Puente deVallecas dieciocho horas después de la voladura de los trenes y que se dijo que procedía de una de las estaciones, desde la que había sido llevada a la improvisada capilla ardiente de Ifema en un bolsón y, de allí, a la comisaría famosa, donde actuaba un policía afecto al PSOE. La mochila, se dijo, era igual que las que habían estallado en los trenes. Y a partir de ahí se estableció la búsqueda de los teléfonos móviles que las habrían hecho estallar todas, de los que los vendieron y compraron y se practicaron las primeras detenciones, en clave islamista pese a ser los vendedores hindúes.

El problema de esta mochila es que el móvil que llevaba no hubiera podido provocar la explosión por falta de fuerza, si hubiera tenido fuerza, tampoco, porque los dos cables estaban desconectados, como para que se viera que eran cables, y junto al explosivo, que era Goma2 ECO, había una gran cantidad de tornillería que, en teoría, hubiera actuado como metralla. Lo malo para los halladores de la mochila es que no sabían que en ninguno de los trenes había estallado una bomba semejante y la autopsia demostró que ni uno solo de los 192 muertos había sido alcanzado por la metralla. La chapuza era evidente, pero había que detener a alguien, y se detuvo. De la tarjeta del móvil se llegó al móvil y de la Goma 2 ECO a Mina Conchita, belén de tan milagrosas apariciones.

La tercera pieza de la falsa escena del crimen, el Skoda Fabia, fue aún más chapucera y zarrapastrosa que las demás. En el maletero había ropa con el ADN de los sospechosos, que agentes del CNI, indignados por el montaje, atribuyeron al propio CNI, subsección Mortadelo y Filemón. Porque el coche apareció en la estación de Alcalá tres meses después del atentado, el 13 de Junio de 2004, a pocos metros de donde había aparecido la furgoneta Reanult Kangoo. Supuestamente, el coche lo había robado en Alicante un delincuente chileno que se lo había vendido a los islamistas que habían llevado todas las mochilas en el Skoda y la Kangoo para colocarlas en el coche y habían dejado abandona- dos los dos vehículos.

La pena del Skoda es que llegó muy tarde a la cita con la Kangoo. Los policías habían peinado la zona en que apareció la furgoneta y no lo detectaron. Ninguna de las matrículas anotadas por la policía correspondía a ese coche, ni una sola cámara lo había grabado en esos meses. Un portero que lo había denunciado en la calle Bruselas declaró que, tras su denuncia, el coche había desaparecido.Y el chileno ladrón resultó tan desmemoriado que no recordaba ni de qué color era el coche. Así que, sin permiso del juez y pese a estar imputado, fue expulsado de España por la Ley de Extranjería. El tribunal, ante la falta de credibilidad de la prueba debería haberse puesto a investigar quién había pues- to el ADN de los presuntos terroristas en ese coche que nunca estuvo allí, pero prefirió descartar el Skoda como prueba. Ningún juez americano lo haría y medio FBI habría ido a la cárcel, pero ¿quién ha dicho que el 11-M sea una película? Ya no se hacen tan malas.

El falso mutis en la falsa escena del crimen
Pero la prueba definitiva de la falsa escena del crimen superó en disparates a todas las anteriores. A los tres meses del 11-M, se avisó de que la policía tenía rodeados en un piso de Leganés, a los responsables de la masacre. Se dijo que previamente habían tenido un tiroteo con ellos en Zarzaquemada, pero luego se negó. No se dijo que el piso en el que decían que se habían refugiado los islamistas era un piso franco de la policía que había sido usado en dos casos de narcotráfico y que, pared con pared, vivía un policía. Vamos, que los islamistas habían ido, huyendo a toda prisa, a caer en lo más parecido a una comisaría. Y empezó la trágica charlotada.

El diario El País y la Cadena SER —la que inventó en la noche del 11-M la existencia de dos terroristas suicidas con tres capas de calzoncillos, índice inequívoco de que eran islamistas suicidas y miembros de Al Qaeda— se apresuraron a comparar el miércoles 18 de noviembre el cerco al piso de Saint Denis, donde murieron dos islamistas del grupo responsable de la masacre de París, con el cerco del piso de Leganés. Luis del Pino, el más concienzudo investigador del 11-M y cuyos libros son de obligada lectura para el que se acerque a investigar el caso sin problemas de sueño, les respondió en Libertad Digital explicando estas doce enormes diferencias:

En Leganés, los supuestos suicidas esperaron disciplinadamente ¡casi siete horas! desde que se establece el cordón policial, a que desalojaran el edificio y los colindantes. Solo después de des- alojados los ocho edificios hacen estallar la carga explosiva, coincidiendo con la hora del telediario.

En Leganés nos dicen que hubo un tiroteo con subfusiles durante el cerco policial. Pero no apareció ni un mísero cartucho de subfusil en el registro efectuado tras la explosión.

En Leganés, no hubo detenciones: aparecieron tras la explosión siete cadáveres... a los que no se les practicó la autopsia. El juez Bermúdez tuvo que hacer malabarismos jurídicos para considerar autopsia unos informes antropológicos que incumplían claramente la normativa legal.

En Leganés, no solo no se practicó autopsia a los supuestos suicidas, sino que se intentó impedir a la Policía Científica que tomara muestras de sus cadáveres. Solo pudieron acceder a los supuestos suicidas siete horas después de su llegada al Instituto Anatómico Forense.

En Leganés, uno de los cadáveres de los supuestos suicidas apareció... con los pantalones puestos del revés. ¿No tuvo tiempo ese hombre para vestirse bien a lo largo de las casi siete horas que duró el cerco policial?

En Leganés, uno de los ocupantes del piso (el octavo ocupan- te) ¡bajó a tirar la basura durante el cerco policial!Y estando el piso rodeado por decenas de policías, coches policiales e incluso helicópteros... nos dicen que se escapó a la carrera. Finalmente, fue localizado en Serbia y detenido... y el Tribunal Supremo concluyó que NO había participado en la colocación de las bombas del 11-M. Por cierto, el Tribunal Supremo también concluyó que NO se podía afirmar que los siete presuntos suicidas de Leganés hubieran participado en la colocación de las bombas del 11-M, motivo por el cual las víctimas del 11-M quedaron jurídicamente imposibilitadas de demandar por vía civil a los herederos de los supuestos suicidas de Leganés.

En Leganés, con decenas de policías rodeando el piso durante siete horas, y con unos supuestos terroristas que nos dicen que se asomaban por la ventana para disparar ráfagas de subfusil... no tenemos ni una maldita imagen del asedio, ni de los propios terroristas, ni de la entrada en el piso.

En Leganés, el sumario del 11-M contiene TRES versiones contradictorias distintas sobre cómo se localizó aquel piso. Ceremonia de la confusión.

En Leganés, resulta que los supuestos suicidas vivían pared con pared... con un policía experto en lucha antiterrorista, escuchas y seguimientos.

En Leganés, nos dijeron que los supuestos suicidas rodeados mandaron sendos faxes alABC y a Telemadrid amenazando con nuevos atentados. Pero en el desescombro del piso tras la explosión no apareció ningún fax.Y, en realidad, los datos del su- mario demuestran que al menos el fax de Telemadrid fue enviado... desde fuera del piso.

En Leganés, apareció una carta de despedida a sus familiares de uno de los supuestos suicidas... con una firma falsa. Siendo un marroquí que escribe (en árabe) una carta de despedida a sus familiares en Marruecos, resulta que aparece una firma... en caracteres latinos.

En Leganés, al hacer el desescombro del piso tras la explosión, aparecieron diversos libros coránicos... milagrosamente intactos. Lo más chusco es que varios de esos libros coránicos son chiíes, cuando todos los ocupantes del piso eran sunitas. Es algo así como si un radical de creencias católicas tuviera como libro de cabecera una biblia luterana. Evidentemente, quien colocó esos libros en el piso no tenía ni repajolera idea de las distintas corrientes que hay en el islam.

Testigos, detenidos y condenados por el 11-M
En total, los detenidos por el 11-M fueron 116, la mayoría de ellos mientras tuvo lugar la Comisión Parlamentaria de investigación del 11-M, suntuosa mascarada que solo sirvió para que varios policías y testigos del caso se contradijeran en el juicio posterior y para que el ministro del Interior, José Antonio Alonso, presumiera cada día de la detención de un brazo más del cefalópodo islamista culpable del 11-M. Terminó la comisión y el pulpo se quedó en calamar, y, finalmente, en tinta negra para despistar. De los 116 solo llegaron al juicio 29, de ellos 9 españoles. 87 quedaron libres sin cargos por no tener relación alguna con el 11-M. Eso prueba el escrupuloso criterio de la policía del Gobierno del PSOE para detener en televisión y soltar a escondidas, sin rueda de prensa del ministro Alonso.

De los 29, solo terminaron el juicio 28. Fiscalía y acusación retira- ron de común acuerdo los cargos contra uno de los hermanos Moussaten.

De los 28 fueron absueltos 7 por la Audiencia Nacional.Y 5 de ellos fueron condenados a penas leves que habían cumplido al terminar el juicio. El Tribunal Supremo redujo —en segunda instancia— las 21 condenas a 18.

De los 18 condenados, solo 3 lo fueron por su relación con el 11- M. Los demás lo fueron por delitos menores como falsificación o tráfico de explosivos, sin tener que indemnizar a las víctimas de la masacre, porque no se les condenó autores del atentado.

Y de esos tres,Trashorras, El Gnaui y Zougan, solo a uno, Zhougam, se le consideró culpable de poner una bomba en los trenes. El es- pañol era un confidente de la policía y ninguno de los dos marroquíes era islamista. Ese es el balance de tantos años de investigación: un solo culpable. ¿Lo es? ¿Puede decirse, con este balance, que el 11-M —según el Gobierno del PSOE, beneficiario de la masacre, y luego el de Rajoy— es "cosa juzgada"?

Un condenado sin pruebas, sólo con dos testigos
Hace once años que Jamal Zougam está preso en una celda de máximo aislamiento, con solo una hora diaria de patio, porque, a diferencia de los otros dos condenados, sigue negando haber participado en la masacre.

¿Hay, sin embargo, pruebas físicas que lo vinculen con el 11-M? Ninguna:ni huellas dactilares en ningún escenario del crimen,ni rastros de ADN, ni llamadas cruzadas con ninguno de los demás procesados. El Mundo y Libertad Digital demostraron que la noche anterior al atentado, cuando dicen que los terroristas estaban montando las bombas, Zougam estuvo haciendo gimnasia, como era su costumbre, hasta las doce de la noche, en un gimnasio de la Plaza Elíptica de Madrid.

Este dato lo conocía la Policía (puesto que se incautó de los datos informáticos sobre entradas y salidas del gimnasio), pero no se incorporó al sumario del 11-M, ni se le comunicó al juez Del Olmo.Asimismo, después del atentado, Jamal Zougam continuó trabajando tranquila- mente en su tienda,sin intentar huir ni esconderse, lo que tampoco cuadra con su supuesta participación en la masacre. En lo único en que se ha basado la condena a más de cuarenta mil años de cárcel de Zougam en el testimonio de dos amigas rumanas que dicen que le vieron en uno de los trenes atacados.

Pero hay ocho indicios claros de que esos testimonios no son veraces:
1. A Zougam lo reconocieron más de media docena de testigos en los trenes, portando supuestamente una mochila bomba. Ninguno de los testigos declaró haberlo visto «colocar» ninguna bomba. Simplemente «reconocieron» ante la Policía a Zougam como alguien que portaba una mochila en los trenes.

2. Esos testimonio serán contradictorios entre sí e incoherentes, porque si todos los testigos que «reconocieron» a Zougam es- tuvieran en lo cierto, el marroquí tendría que haber estado en al menos tres trenes simultáneamente, lo cual es imposible. Por ello, el juez instructor y el tribunal terminaron descartando to- dos los testimonios, salvo dos:los de dos amigas rumanas.

3. En realidad, esos testimonios de las dos amigas rumanas también eran contradictorios e incoherentes entre sí.Y, de hecho, las dos amigas fueron cambiando de versión a lo largo del pro- ceso. Pero se dio por bueno el testimonio.

4. Una de esas dos amigas (testigo C-65) «reconoció» a Zougam tres semanas después de la masacre, cuando ya la foto de Zougam se había publicado en todas partes, y no habló para nada en sus primeras declaraciones (ante la Policía y el juez) de que fuera acompañada por otra amiga.

5. Esa otra amiga (testigo J-70) es una mujer a la que por dos veces le denegaron los técnicos del Ministerio de Interior la condición de víctima, llegando a poner en cuestión, incluso, que viajara en los trenes. Sin embargo, quince días después de la segunda denegación, y cuando ya había pasado más de un año de los atentados, dice que se acuerda de haber visto a Zougam, tras lo cual se le reconoce la condición de víctima, se le otorga la nacionalidad y se le da una indemnización de casi 50.000 euros.

6. El marido de la primera testigo (C-65) también dijo que viajaba en los trenes, pero en un tren diferente que su mujer, y se le reconoció la condición de víctima.

7. El hermano de C-65 también dijo que viajaba en los trenes, junto al marido de C-65, pero a él no se le reconoció la condición de víctima, debido a lo inverosímil de su relato.

8. Otra hermana y un primo de C-65 también intentaron hacerse pasar por víctimas del 11-M, pero en ese caso no solo no se les reconoció que iban en los trenes, sino que el propio juez Juan Del Olmo pidió que se dedujera testimonio contra ellos por simulación de delito. Las amigas rumanas fueron imputadas por falso testimonio, tras la querella que el propio Zougam planteó contra ellas.

Un año más nos faltan 193. Aquel maldito 11
Fernando Lázaro El Mundo 11 Marzo 2016

No nos olvidemos. No podemos ni debemos. No son una cifra. No son 192. No. Son Belén, Ana, Gonzalo, Esteban, Anca, Trinidad... Aquella mañana del 11-M un pedazo de nuestra humanidad se quedó en las vías de Madrid. Buscar algo diferente para escribir hoy es casi imposible. Solo recordarles a todos:

Eva Belén Abad Quijada, Óscar Abril Alegre, Liliana Guillermina Acero Ushiña, Florencio Aguado Rojano, Juan Alberto Alonso Rodríguez, María Josefa Álvarez González, Juan Carlos del Amo Aguado, Asenov Andrianov Andriyan, María Nuria Aparicio Somolinos, Alberto Arenas Barroso, Neil Hebe Astocondor Masgo, Ana Isabel Ávila Jiménez, Miguel Ángel Badajoz Cano, Susana Ballesteros Ibarra, Francisco Javier Barahona Imedio, Gonzalo Barajas Díaz, Gloria Inés Bedoya, Sanae ben Salah Imaddaouan, Esteban Martín de Benito Caboblanco, Rodolfo Benito Samaniego, Anca Valeria Bodea, Livia Bogdan, Florencio Brasero Murga,Trinidad Bravo Segovia, Aluina María Bryk, Stefan Budai, Tibor Budi,María Pilar Cabrejas Burillo, Rodrigo Cabrero Pérez, Milagros Calvo García, Sonia Cano Campos, Alicia Cano Martínez, José María Carrilero Baeza, Álvaro Carrión Franco, Francisco Javier Casas Torresano,Cipriano Castillo Muñoz, María Inmaculada Castillo Sevillano, Sara Centenera Montalvo, Oswaldo Manuel Cisneros Villacis, María Eugenia Ciudad Real Díaz, Jacqueline Contreras Ortiz, María Soledad Contreras Sánchez, María Paz Criado Pleiter, Nicoleta Diac, Beatriz Díaz Hernández,Georgeta Gabriela Dima, Tinka Dimitrova Paunova, Kalina Dimitrova Vasileva, Sam Djoco, Sergio Dos Santos Silva, María Dolores Durán Santiago, Osama el Amrati, Sara Encinas Soriano, Carlos Marino Fernández Dávila, María Fernández del Amo, Rex Ferrer Reynado, Héctor Manuel Figueroa Bravo, Julia Frutos Rosique, María Dolores Fuentes Fernández, José Gallardo Olmo, José Raúl Gallego Triguero, María del Pilar Gámiz Torres, Abel García Alfageme, Juan Luis García Arnáiz, Beatriz García Fernández, María de las Nieves García García-Moñino, Enrique García González, Cristina Aurelia García Martínez, Carlos Alberto García Presa, José García Sánchez, José María García Sánchez, Javier Garrote Plaza, Petrica Geneva, Ana Isabel Gil Pérez, Óscar Gómez Gudiña, Félix González Gago, Angélica González García, Teresa González Grande, Elías González Roque, Juan Miguel Gracia García, Javier Guerrero Cabrera, Berta María Gutiérrez García, Sergio de las Heras Correa, Pedro Hermida Martín, Alejandra Iglesias López, Mohamed Itaiben, Pablo Izquierdo Asanza, María Teresa Jaro Narrillos, Nicolás Jiménez Morán, Oleksandr Kladkovoy, Laura Isabel Laforga Bajón, María Victoria León Moyano, María Carmen Lominchar Alonso, Miriam López Díaz, María Carmen López Pardo, María Cristina López Ramos, José María López-Menchero Morago, Miguel de Luna Ocaña, María Jesús Macías Rodríguez, Francisco Javier Mancebo Zaforas, Ángel Manzano Pérez, Vicente Marín Chiva, Antonio Marín Mora, Begoña Martín Baeza, Ana Martín Fernández, Luis Andrés Martín Pacheco, María Pilar Martín Rejas, Alois Martinas, Carmen Mónica Martínez Rodríguez, Miriam Melguizo Martínez, Javier Mengibar Jiménez, Álvaro de Miguel Jiménez, Michael Mitchell Rodríguez, Stefan Modol, Segundo Víctor Mopocita Mopocita, Encarnación Mora Donoso, María Teresa Mora Valero, Julia Moral García, Francisco Moreno Aragonés, José Ramón Moreno Isarch, Eugenio Moreno Santiago, Juan Pablo Moris Crespo, Juan Muñoz Lara, Francisco José Narváez de la Rosa, Mariana Negru, Ismael Nogales Guerrero, Inés Novellon Martínez, Miguel Ángel Orgaz Orgaz, Ángel Pardillos Checa, Sonia Parrondo Antón, Juan Francisco Pastor Pérez, Daniel Paz Manjón, Josefa Pedraza Pino, Miriam Pedraza Rivero, Roberto Pellicari Lopezosa, María del Pilar Pérez Mateo, Felipe Pinel Alonso, Martha Scarlett Plasencia Hernández, Elena Ples, María Luisa Polo Remartínez, Ionut Popa, Emilian Popescu, Miguel Ángel Prieto Humanes, Francisco Antonio Quesada Bueno, John Jairo Ramírez Bedoya, Laura Ramos Lozano, Miguel Reyes Mateos, Marta del Río Menéndez, Nuria del Río Menéndez, Jorge Rodríguez Casanova, Luis Rodríguez Castell, María de la Soledad Rodríguez de la Torre, Ángel Luis Rodríguez Rodríguez, Francisco Javier Rodríguez Sánchez, Ambrosio Rogado Escribano, Cristina Romero Sánchez, Patrica Rzaca, Wieslaw Rzaca, Antonio Sabalete Sánchez, Balbina Sánchez-Dehesa Francés,Sergio Sánchez López, María Isabel Sánchez Mamajón, Juan Antonio Sánchez Quispe, David Santamaría García, Juan Carlos Sanz Morales, Eduardo Sanz Pérez, Guillermo Senent Pallarola, Miguel Antonio Serrano Lastra, Rafael Serrano López, Paula Mihela Sfeatcu, Federico Miguel Sierra Serón, Domino Simón González, María Susana Soler Iniesta, Carlos Soto Arranz, Maria Ivanova Staykova, Marion Cinta Subervielle, Alexandru Sucio, Teresa Szpila Danuta, José Luis Tenesaca Betancourt, Iris Toribio Pascual, Neil Fernando Torres Mendoza, Francisco Javier Torronteras Gadea, Carlos Tortosa García, María Teresa Tudanca Hernández, Jesús Utrilla Escribano, José Miguel Valderrama López, Saúl Valdez Ruiz, Mercedes Vega Mingo, David Vilela Fernández,Juan Ramón Zamora Gutiérrez, Yaroslav Zokhnyuk, Laura Vega y Csaba Zsigovszki.

Eloy Morán: "Si todo está tan claro en lugar de insultarnos respondan a nuestras preguntas"
La víctima del 11-M Eloy Morán ha pedido en esRadio saber toda la verdad de los atentados. "Nos llaman conspiranoicos por preguntar".
esRadio Libertad Digital 11 Marzo 2016

Eloy Morán, víctima del 11-M y miembro de la junta directiva de la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M (AAV-11M) ha estado en Es la Mañana de Federico en el duodécimo aniversario de la matanza de Madrid.

Ha contado que la asociación, "referente en los procedimiento judiciales abiertos tras los atentados", está pasando por un mal momento económico ya que esos juicios no sólo suponen "un desgaste emocional y físico sino también económico. Morán ha explicado que "hemos tenido que ser nosotros los que asumamos ese papel que era responsabilidad de los poderes públicos y tomar la iniciativa".

Ha recordado como su periplo por los tribunales "comenzó en julio de 2009 con la querella contra el exjefe de los TEDAX, Sánchez Manzano, y su técnico de laboratorio".

Morán ha denunciado este viernes en esRadio que tras seis años, "continuamos en la casilla de salida" yendo y viniendo de un juzgado a otro. "Nos quieren marear, quieren que desistamos y lo están casi consiguiendo. Nos llaman locos y conspiranoicos, delincuentes".

Eloy Morán ha dicho que "si tan claro está todo, por qué nos insultan cuando preguntamos y nos llaman conspiranoicos en lugar de contestar". Una de las preguntas es dónde han ido a parar las posesiones de las víctimas que fueron metidas en bolsas por la Policía.

Ha subrayado cómo de todos los restos recogidos en los escenarios de los crímenes "cuando Gómez Bermúdez dos años después hizo la pericia policial sólo le entregaron 6 ó 7 clavos"

hasta el próximo 22 de mayo
'Once de Marzo', para que el presente no olvide el pasado
El artista Eduardo Nave ha elaborado una exposición para conmemorar los atentados del 11 de Marzo de 2004 , que se cobró la vida de 192 personas. Este espació reune archivos que recuerdan el fatídico día.
EFE Gaceta.es 11 Marzo 2016

Eduardo Nave ha viajado durante cuatro años el mismo día y a la misma hora en las líneas de los trenes que el 11 de marzo de 2004 fueron objeto del mayor atentado de Europa, y ha posado la mirada de su cámara en aquello que 192 fallecidos no verán nunca más. El artista ha querido plasmar su propio duelo, "Once de marzo", que ha inaugurado el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, en el Museo Nacional de Antropología de Madrid.

Un espacio de encuentro y memoria que podrá visitarse hasta el próximo 22 de mayo, donde se muestra un conjunto poético de instalaciones, vídeos, fotografías, objetos del archivo del duelo... en torno a la memoria de los atentados y sus consecuencias. Organizada por la Fundación Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo, la Fundación Víctimas del Terrorismo (FVT) y el Museo Nacional de Antropología, la muestra cuenta con la colaboración de la Asociación 11M Afectados por el Terrorismo, la Asociación Ayuda 11M, Renfe y el Archivo Histórico Ferroviario del Museo del Ferrocarril.

La verja del Museo ya anuncia lo que puede verse en su interior. Una instalación formada por las iniciales de las víctimas mortales de ese 11 de marzo mira de frente al monumento que en su día se erigió en las proximidades de Atocha en honor de los fallecidos, y que recientemente se ha tenido que restaurar ante su lamentable estado de conservación.

Acompañado, entre otros, de la presidenta de la FVT, Mari Mar Blanco, y del director del Centro Memorial Víctimas del Terrorismo, Florencio Domínguez, el ministro ha señalado que con esta iniciativa se pretende renovar el "compromiso con los valores que aquel aciago día de amargura y aflicción brotaron en la sociedad español para unirla y hacerla más fuerte frente al terror". Y esa amenaza sigue presente -se ha activado el nivel 4 de riesgo de atentado, ha recordado-, pero la Policía y la Guardia Civil velan para que no vuelva a producirse un hecho de esa magnitud en España. Sólo en 2015, ha añadido, 102 personas se han puesto a disposición de la Justicia por su vinculación con una organización terrorista.
Recuerdo a otros atentados

No ha querido olvidarse el ministro de los españoles que fallecieron en los atentados de París, de los dos agentes de la Policía Nacional que murieron en el ataque a la embajada en Kabul, de las víctimas de ETA y, sobre todo, de las personas que perdieron la vida en los trenes de aquel fatídico 11M. Y para "desterrar" el olvido y que "triunfe la memoria, es necesario imaginar e identificar a las víctimas con una mirada, escuchar sus voces y darles una palabra", ha recalcado Fernández Díaz. Porque a las víctimas se les ofende, ha precisado el titular de Interior, al identificar como presos políticos a personas que han cometido asesinatos y, por ello, acaban en la cárcel. Ni siquiera, ha enfatizado, han sido capaces de pedir perdón.

Mari Mar Blanco ha instado a los ciudadanos a que visiten la exposición para renovar su compromiso y su recuerdo. "En definitiva -ha dicho-, se trata de lograr que la memoria colectiva no flaquee". "Los que ahora pretenden abrir debates para ayudar a blanquear (el terrorismo) no nos van a callar. Los únicos héroes son los que han dado su vida por salvar la libertad y la democracia", ha clamado Mari Mar Blanco para reprochar a renglón seguido manifestaciones de dirigentes políticos que se han referido a ETA como organización política.

Cuatro días antes del doce aniversario de la tragedia, las inmediaciones de Atocha se han convertido una vez más en escenario del recuerdo. Un monumento que el olvido de las administraciones abocó al deterioro ha logrado recomponerse y tener de compañera por un par de meses la exposición de un artista que mira al futuro sin olvidar el pasado.

616 DETENIDOS DESDE ESE DÍA
Doce años después del 11M, España continúa amenazada por el islamismo
Ha sido 2015 el año de la eclosión del Estado Islámico, pero en España ya se había producido la acción terrorista más sangrienta de Europa: el 11 de marzo de 2004.
Gaceta.es 11 Marzo 2016

Doce años después de los atentados del 11M, España está en alerta ante la amenaza de un terrorismo yihadista que ha dado señales inequívocas de que entre sus objetivos figura Europa -donde ha hecho acto de presencia con acciones de mayor intensidad, nuevas metodologías y una gran capacidad de captación-.

Ha sido 2015 el año de la eclosión del Estado Islámico, pero en España, que hace casi 31 años ya había sufrido lo que finalmente iba a convertirse en el tercer atentado más trágico de su historia -el del restaurante El Descanso de Madrid con 19 víctimas mortales-, ya se había producido la acción terrorista más sangrienta de Europa: el 11 de marzo de 2004.

Fue a partir de esa fecha cuando las Fuerzas de Seguridad empezaron a "reciclarse" y a girar su foco hacia el terrorismo islamista, distinto al de ETA, en cuya lucha habían centrado todos los esfuerzos durante décadas. Pero esa experiencia sirvió. Los resultados lo atestiguan y, así, según datos del Ministerio del Interior, desde ese fatídico 11M el combate al terrorismo yihadista se ha saldado con 616 detenidos en España en 153 operaciones y otros 39 arrestados en otros países en colaboración con las Fuerzas de Seguridad españolas, capturados en 15 intervenciones.

Un buen número está en las cárceles, donde se está aplicando una política específica de vigilancia a los reclusos islamistas para evitar que se planeen atentados desde las prisiones o se lleven a cabo "labores" de adoctrinamiento a otros presos. El programa se está aplicando ahora mismo a 230 reclusos, divididos en tres grupos: 101 son condenados o preventivos por su vinculación con organizaciones terroristas; 34 están adscritos al grupo bautizado como "captadores" por su gran capacidad de liderazgo; y 95 por ser susceptibles de radicalización dada su personalidad "manipulable".

Muchos son los detenidos por la Policía y la Guardia Civil relacionados con células de captación y radicalización. Pero, ¿cuántos estaban dispuestos o preparados para dar el paso? Probablemente, dicen fuentes consultadas, no muchos, pero lo cierto es que algunos sí lo hubieran hecho en breve de no haber sido capturados.

Las cifras cantan: alrededor de 130 combatientes han salido de España para integrarse en el Estado Islámico. Cortar ese flujo es lo que están haciendo las Fuerzas de Seguridad. Tras un intenso período en el que se sucedieron las detenciones en España -desde las 131 de 2004 a las 40 de 2009-, en 2014 el terrorismo yihadista volvió a irrumpir en Europa.

Quizá fue premonitorio de un 2015 en el que se encendieron todas las alarmas y el yihadismo exhibió en Francia su mayor crueldad y sus nuevas formas y métodos. Fue allí donde avisó de que el lobo solitario y el atentado "artesanal" daban paso a una "fotografía" diferente de un terrorismo bastante más organizado y planificado.

¿Y ahora qué? Los expertos consultados no quieren caer en el alarmismo, pero no pueden dejar de reconocer que en esta reciente historia "cíclica" del terrorismo internacional en Europa, el escenario no deja de ser "preocupante". Porque a nadie se le escapa que las acciones de los yihadistas responden a una nueva metodología, combinada a veces con la "clásica". Es por lo que los expertos creen que uno de los desafíos es adaptar la lucha contra el terrorismo, tanto la legal como la policial, a las "mutaciones" que el yihadismo está exhibiendo.

Uno de los retos, insisten las fuentes, es armonizar las medidas legislativas y operativas en los países de la Unión Europea. Pero para ello habría que vencer las "reticencias" de algunos estados que tienen otra "sensibilidad" y una diferente forma de ver el terrorismo yihadista al sentirse menos amenazados. Visión errónea, subrayan las fuentes, porque los yihadistas ya han dado señales de su "globalización".

Sin embargo, la experiencia en la lucha contra ETA, el Grapo y otros grupos terroristas ha hecho posible que España se sitúe en la "avanzadilla" de la lucha contra la nueva amenaza y se ha dotado, como resaltan las fuentes, de instrumentos suficientes para enfrentarse a ella. Hasta el punto de que la mayoría de las fuerzas políticas han suscrito un pacto que, en la práctica, supone articular en la legislación española la persecución penal de nuevas conductas asociadas al uso de las redes sociales.

Y es ahí donde la Guardia Civil y la Policía Nacional están intensificando su actuación, desde la constatación de que es en las redes sociales, y no en las mezquitas u otros centros relacionados con el islamismo, donde se está difundiendo el mensaje más radical. Las fuentes reconocen que en el último año y medio se ha intensificado la vigilancia de los focos de captación y radicalización de yihadistas, sobre todo en Internet, y aseguran que las zonas que siguen preocupando son Ceuta, Melilla, Cataluña, parte de Levante y Madrid.

GASTA 464 MILLONES MÁS DE LO QUE INGRESA
Baleares pide 1.000 millones más al Estado tras incumplir el déficit
El Gobierno autonómico pide al Gobierno central la condonación de 500 millones de deuda y otros 500 millones en concepto de “adelanto de los anticipos” del sistema de financiación.
Bernat Garau  www.gaceta.es 11 Marzo 2016

El ejercicio presupuestario 2015 se cerró en Baleares con un déficit del 1,51 % y una deuda de 8.744 millones de euros, lo que equivale a casi el 30 % del PIB de la comunidad. El tope de déficit marcado por el Ministerio de Hacienda se situaba en el 0,7 %, por lo que la cifra presentada por el Ejecutivo autonómico supera en más del doble de lo permitido. En total, el Gobierno autonómico gastó 464 millones de euros más de lo que ingresó, frente al límite de 189 millones fijado por el Ejecutivo central. En cuanto a la deuda, aumentó en 374,4 millones de euros lo que supone un incremento del 4,5 %.

La consejera de Hacienda, Catalina Cladera ha señalado al respecto que mientras Baleares no reciba una financiación justa, “es imposible cumplir los objetivos de déficit que marca el Gobierno” central. Asimismo, ha indicado que el “cumplimiento del límite” del 0,3 % del PIB que el Gobierno central ha fijado para 2016 “será muy difícil para Baleares” con el actual sistema, a pesar de que ha reafirmado su “voluntad” de intentarlo. En consecuencia, ha reclamado “la flexibilización de estos criterios de déficit y de deuda” con objeto de facilitar el cumplimiento de las exigencias sobre endeudamiento público de la Unión Europea “en el horizonte de 2018”.

En concreto, la titular autonómica de Hacienda ha planteado “la mejora del sistema de financiación autonómica”, de forma que se “rompa con el actual status quo”, además de “la negociación de un nuevo Régimen Especial de Baleares (REB)”, el régimen jurídico emanado de la Constitución que dota a las islas de un tratamiento fiscal especial para compensar las desventajas de la insularidad y facilitar la competitividad de la economía balear.
Condonación y adelanto de anticipos

Además, “como solución transitoria para aliviar la situación actual de infrafinanciación” que a juicio de Cladera sufren las islas, ha pedido “la condonación de la deuda que Baleares mantiene con el Estado”, a través de los mecanismos de pago a proveedores, como la Facilidad Financiera o el Fondo de Liquidez Autonómico (FLA). Un 59,4 % de la deuda de Baleares está en manos del Gobierno central, lo que a juicio de Cladera supone una “elevada dependencia” de la comunidad autónoma con respecto al Estado. La responsable autonómica de Hacienda cree que, con la condonación, “se podría alcanzar una cantidad cercana a los 500 millones de euros, que es precisamente el coste total de la amortización de la deuda que ha tenido que afrontar Baleares durante 2015”.

Cladera se ha apresurado a adelantarse a las previsibles trabas que se pudieran poner a su petición al considerar que “incluso el Gobierno del Estado en funciones podría autorizar esta decisión”. Otra decisión que también cree que se podría tomar ya es el “adelanto de los anticipos” incluidos en el sistema de financiación en vigor, y que Baleares recibe con una demora de dos años. Bajo su punto de vista, avanzar este cobro, que supone un cuarto de la financiación total que Baleares recibe del Estado, podría proporcionar unos recursos adicionales a los previstos para los ejercicios 2016 y 2017. Según los cálculos de Cladera, ello permitiría al Gobierno balear contar con otros 500 millones de euros que le permitirían cumplir con el objetivo de déficit del 0,3 % fijado para este año. De lograrse, sería el segundo ejercicio desde 2003, cuando se empezaron a fijar objetivos de estabilidad presupuestaria para las comunidades autónomas, en que el déficit de Baleares se sitúa dentro de los límites impuestos. El primero fue en 2013, cuanto el Gobierno Bauzá consiguió mantener la diferencia entre gastos e ingresos por debajo del 1,47 % autorizado.

Reclamación histórica
La modificación del sistema de financiación autonómica es una reclamaciones histórica de los sucesivos gobiernos de diferente signo político que ha tenido Baleares. El actual Ejecutivo autonómico calcula en 3.894 millones de euros lo que ha aportado Baleares al Estado en concepto de solidaridad interterritorial desde 2003. Este año prevé aportar, en cumplimiento del actual sistema de financiación, 780 millones de euros a los fondos de Suficiencia Global y de Garantía, dos mecanismos de compensación interterritorial que transfieren dinero de las regiones “contribuyentes netas del sistema” a las comunidades autónomas receptoras de la solidaridad interregional.

El nuevo sistema de financiación que pide el Gobierno busca corregir tanto la situación de “infrafinanciación histórica” que a su juicio sufren las islas como el hecho de que por estas aportaciones, el archipiélago se quede atrás respecto a otras comunidades en términos de financiación per cápita. Para el Ejecutivo regional, esta “infrafinanciación” se debe a la insuficiente dotación de los fondos para financiar los servicios básicos y también a sus aportaciones a los mecanismos de compensación interterritorial.

Tras las elecciones autonómicas del pasado mayo, que encumbraron a dos presidentes socialistas a la presidencia de Baleares (Francina Armengol) y la Comunidad Valenciana (Ximo Puig), ambas comunidades han hecho frente común para pedir la condonación de parte de su deuda con el Estado, una reclamación a la que no han tardado en sumarse otras comunidades, como Andalucía y Canarias.

El BCE subvenciona la imprudencia financiera
Juan Ramón Rallo www.vozpopuli.com 11 Marzo 2016

El Banco Central Europeo optó este pasado jueves por perseverar en su política monetaria expansiva: a) incrementa sus compras mensuales de activos desde 60.000 a 80.000 millones de euros (incluyendo, además, la deuda empresarial entre el tipo de activos elegibles para ser adquiridos); b) rebaja el tipo de interés de intervención al 0% y el de los depósitos bancarios en el BCE al -0,40%; c) y lanza una nueva ronda de refinanciación de la deuda bancaria a largo plazo (la llamada TLTRO II).

El propósito del BCE no es otro que el de tratar de relanzar el crédito a familias y empresas dentro de la Eurozona: propósito en el que lleva inmerso desde principios de 2014, cuando comenzó a adoptar políticas deliberadas de laxitud crediticia. Fue en ese momento cuando el instituto emisor adoptó su política de intereses negativos y su primera ronda de TLTRO. Más adelante, en marzo de 2015, desplegó el tan esperado Quantitative Easing europeo, con monetizaciones mensuales de 60.000 millones de euros en activos financieros diversos.

Mas no parece que el BCE haya cosechado un éxito extraordinario al respecto. Es verdad que el crédito a familias y empresas retoma su crecimiento desde mediados de 2014, pero su ritmo de expansión es perfectamente equiparable al experimentado entre 2010 y 2012 sin ninguna de tales medidas en vigor (y, en todo caso, se trata de un ritmo muy inferior al vivido antes de la crisis).

De hecho, el termómetro que suele emplear el BCE para averiguar si su política monetaria expansiva está surtiendo el efecto deseado o no —un incremento interanual del IPC cercano al 2%— no puede haberse comportado de un modo más desastroso: desde mediados de 2014, el IPC se ha hundido a tasas cercanas al 0%, lo que sólo le ha servido al banco central como excusa para seguir duplicando su apuesta por una política monetaria acomodaticia.

¿Y por qué cabría esperar que todo aquello cuanto ha fracasado hasta la fecha vaya a funcionar a partir de ahora? En realidad no hay ninguna razón para ello: el BCE sólo está tensionando crecientemente la cuerda a ver si, en algún momento, termina surtiendo efectos. Esto es, presionar tanto como sea necesario para que el crédito privado vuelva a aumentar pero ni un pascal más. Por un lado, redobla el castigo que venía propinándoles a los bancos en caso de que se nieguen a prestar; por otro, introduce nuevas zanahorias para aquellas entidades que accedan a extender financiación a familias y empresas.

Así, la combinación de la ampliación de la flexibilización cuantitativa a 80.000 millones de euros mensuales y de unos mayores tipos de interés negativos del -0,40% implica que el BCE incrementará anualmente la sanción que aplica a los bancos en 3.840 millones de euros (el banco central aumentará en un año el volumen de reservas bancarias en 960.000 millones de euros, y sobre ellas cargará un interés anual del -0,4%: es decir, cobrará a los bancos unos intereses anuales adicionales de 3.840 millones de euros). Dado que los intereses negativos actuales ya ascienden a más de 1.300 millones de euros, en apenas doce meses el BCE estará fustigando a los bancos privados con un pseudoimpuesto anual de más de 5.000 millones de euros.

El deseo del BCE es que los bancos intenten compensar estos inescapables intereses negativos esencialmente mediante dos vías: una, incrementar su volumen de créditos a familias y empresas (a más créditos, más ganancias que compensarán las pérdidas expansivas vinculadas a los intereses negativos); dos, reducir sus costes de financiación. El propio Benoît Cœuré, miembro del Consejo de Gobierno del BCE, lo reconocía hace unos días: “La mayoría de bancos han sido capaces de compensar los menores ingresos por intereses con mayores volúmenes de crédito, menores gastos de financiación, menores provisiones por riesgo y mayores ganancias de capital” (las provisiones y las ganancias de capital son meros ajustes de balance, de modo que no generan mejoras en los beneficios ordinarios de la entidad).

Y si la forma de contrarrestar las pérdidas por intereses negativos es prestar más y rebajar los costes propios de financiación, ¿qué mejor que vincular ambas estrategias? Es aquí donde nos topamos con la zanahoria presentada ayer por el BCE: el programa TLRTO pretende recompensar a las entidades financieras con una nueva ronda financiación barata equivalente al 30% del nuevo crédito que hayan concedido entre 2014 y 2016. Pero lo significativo no es esto, sino que si, además, los bancos incrementan significativamente el crédito que conceden a familias y empresas hasta enero de 2018, el BCE los agraciará con tipos de interés negativos del -0,4% por todo el volumen de financiación que hayan recibido (es decir, en este caso el BCE les pagaría a los bancos unos intereses del 0,4% por endeudarse con BCE).

En otras palabras, lo que el BCE les está diciendo a los bancos es bien simple: “Si se quedan quietos y sin prestar, les impondré pérdidas extraordinarias (intereses negativos); si aumentan su cartera de préstamos a familias y empresas, compensarán esas pérdidas extraordinarias con mayores ingresos y, además, yo mismo los financiaré a tipos de interés negativos”. El problema de tales presiones con palos y zanahorias es que la razón de fondo por la que los bancos no están prestando a los ritmos pre-crisis no es que carezcan de músculo financiero suficiente, sino que no encuentran a demandantes de crédito lo suficientemente solventes como para prestarles.

Es decir, el Banco Central Europeo está empujando a las entidades financieras a que asuman mucho más riesgo prestando a aquellos que, a su entender, no merecen recibir crédito alguno: si eres prudente, te penalizo con más impuestos (intereses negativos sobre los depósitos de la banca en el BCE); si eres imprudente, te subvenciono (intereses negativos sobre los préstamos TLTRO del BCE a la banca).

Como de costumbre, los bancos centrales están tratando de forzar la máquina antes de que ésta se haya reparado. Lejos de presionar a las entidades financieras para que presten, deberíamos contribuir a solventar aquellos desequilibrios que las llevan a no prestar. Y hoy esos desequilibrios se hallan esencialmente en el lado de la demanda de crédito: ausencia de oportunidades de inversión y exceso de endeudamiento privado. Para lo primero, el Estado debería liberalizar la economía, de modo que la creación de riqueza resulte mucho más sencilla y asequible; para lo segundo, el Estado debería bajar intensamente impuestos, incrementando la renta disponible de familias y empresas con la que amortizar aceleradamente su deuda. Menos parches nocivos y más soluciones reales: Europa ha ensayado durante toda la crisis demasiado de lo primero y nada de lo segundo.

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¿Y por qué íbamos a conformarnos ahora?
Gorka Maneiro Labayen www.latribunadelpaisvasco.com 11 Marzo 2016

Ahora que el bipartidismo parece y sólo parece haber saltado por los aires, nos llegan mensajes en relación a que podemos dar por finalizado el trabajo iniciado en 2007. Nos dejan caer o nos aseguran que el Congreso de los Diputados se ha abierto a nuevos partidos políticos y algunas de nuestras propuestas se oyen en las tertulias televisivas, en los platós de televisión, en las emisoras de radio e incluso en la misma tribuna del Congreso. Nos dan las gracias por los servicios prestados y nos animan a mantenernos en los márgenes de la opinión pública y de las noticias, poner cara de ciudadanos satisfechos, no incordiar demasiado y decantarnos por algunos de los actores políticos de moda: aproximadamente, lo que nos decían en 2007.

Sin embargo, ¿por qué íbamos a conformarnos ahora, cuando queda todo por hacer y nuestras propuestas políticas esenciales no son todavía una realidad? ¿Por qué íbamos a conformarnos ahora cuando nuestros objetivos fundacionales no se han cumplido? ¿Por qué íbamos a rendirnos ahora y abrazar lo menos malo o lo mediáticamente atractivo cuando sabemos a ciencia cierta que seguimos siendo necesarios? ¿Se ha blindado ya la igualdad de los ciudadanos españoles? ¿Disfrutamos a día de hoy de una Justicia independiente? ¿Es Educación competencia del Estado? ¿Tenemos un Estado Autonómico viable que no derroche dinero público? ¿Se han suprimido los regímenes fiscales excepcionales en Navarra y en Euskadi, donde, por cierto, un servidor, junto a todos vosotros, se ha partido la cara durante los últimos 7 años? ¿Se ha cerrado ya el Senado? ¿Ha renunciado Cataluña a lograr una financiación privilegiada? ¿Se han suprimido las diputaciones provinciales y las sacrosantas diputaciones forales? ¿No hay gasto político superfluo en España? ¿Se han despolitizado los órganos de control? ¿Se garantiza en el País Vasco o en Cataluña la libertad de elección lingüística? ¿Hemos acabado con la corrupción política? ¿Se han reformado las leyes electorales?

De algunos de estos temas se habla… y es mérito de UPYD haber puesto encima de la mesa estos debates esenciales… pero no era nuestro objetivo que se hablara de estas propuestas… sino hacerlas realidad. ¿Hay algún partido político a día de hoy que defienda todas estas propuestas? Si analizamos el pacto firmado por PSOE y Ciudadanos, ni de lejos plantean lo que nosotros planteamos. Porque no es lo mismo cambiar de nombre a las diputaciones provinciales que suprimir tanto éstas como, ay, las sacrosantas diputaciones forales. No es lo mismo plantear medidas cosméticas para decir que se pretende despolitizar la Justicia que despolitizar la Justicia con medidas efectivas. No es lo mismo pelear democráticamente, todos los días del año, antes, durante y después de las campañas electorales por la supresión de los regímenes fiscales excepcionales que aparcar estas propuestas en Euskadi o en Navarra, taparlas, disimularlas o renunciar a ellas. No es lo mismo luchar contra todas las corruptelas y todas las corrupciones que sostener gobiernos afectados por gravísimos casos de corrupción política y no es lo mismo regenerar la democracia que fomentar el transfuguismo, la mala política o el nepotismo. No es lo mismo defender la democracia interna que protagonizar escándalos en todas las comunidades autónomas, espionajes entre afiliados, expulsiones… y un largo etcétera. No es lo mismo poder aparecer ante los medios con la voz clara y los principios inamovibles que balbucear eslóganes o leer frases hechas. No creo que merezca la pena concretar más esto que escribo.

A mí la pluralidad me gusta y sobre todo me gusta el pluralismo político. Que hayan surgido partidos nuevos nos permite entretenernos con sus propuestas, eslóganes y representaciones teatrales. E incluso en algún caso, por qué no decirlo, celebrar que planteen de vez en cuando alguna propuesta sensata. O que los partidos más antiguos del lugar asuman alguna propuesta que en el pasado tildaron de demagogia barata y populismo. Algo es algo pero es muy poca cosa para quienes vinimos a cambiar muchas cosas muy a fondo. En fin, creo que hay que ser muy conformista para conformarse ahora con lo poco que se nos ofrece.

Lo siento por quienes pretenden que todo siga básicamente igual y por quienes se conforman con un simple cambio de caras (ahora parece que se pretende apartar a Rajoy para que nada esencial cambie), pero hoy me reafirmo en la defensa de las ideas esenciales de UPYD, hoy tan necesarias o más que hace 8 años. Porque no es lo mismo cambio auténtico que cambio cosmético. Porque no es lo mismo cambio que recambio. Porque no nos resignamos a lo menos malo. Porque, si nos mantenemos unidos en UPYD y fieles a nuestros principios, hay futuro. Y sobre todo hay trabajo: porque nosotros no vinimos a confundirnos con el paisaje… sino a cambiar y mejorar profundamente España.

Gorka Maneiro Labayen es coordinador de la Gestora Nacional de Unión Progreso y Democracia (UPYD)

Sobre la lucha antiterrorista
David R. www.latribunadelpaisvasco.com 11 Marzo 2016

Basta de mentiras. ETA ha sido derrotada por una eficaz y contundente lucha antiterrorista. No es cierto que algunos personajes de la sociedad hayan contribuido al final de la actividad terrorista de ETA, personajes como Jonan Fernandez, maestro en la creación de su propia "poltrona", que desde su concejalía de Herri Batasuna en Tolosa fue desarrollando todo un proyecto personal: Lurraldea, Elkarri, Lokarri, Baketik y, al final del camino, responsable del Área de Paz y Convivencia del Gobierno vasco (todas creadas por él mismo para sí mismo). ¿Puede alguien explicarme en qué ha contribuido este individuo a algo que no sea la auto-promoción funcionarial sin oposiciones?

Personajes como los mediadores internacionales que tanto le gustaban a ETA, y que son profesionales del conflicto, mercenarios de la paz y el diálogo, elementos que viven de esas circunstancias generadas en este caso por una banda de asesinos, mercenarios que cobran mucho dinero por su interesada y no solicitada intervención. ¿Puede alguien explicarme cuánto nos ha costado a los españoles la intervención de estos esperpentos que jugaban al son de ETA hasta el extremo de hacer el ridículo?

Individuos como Arnaldo Otegui, que el otro día fue recibido en su pueblo, Elgoibar, como si de un héroe se tratase, mujeres mayores tocándole como si fuese un "santón", convirtiéndolo en una leyenda en vida, mitificándolo en el mismo velódromo municipal de Anoeta donde tantas veces se ha exaltado el terrorismo, y olvidando que sigue siendo miembro de ETA y que, a pesar de lo que Monedero, no ha estado cumpliendo condena por trabajar para la paz sino por pertenencia a banda armada. Qué rápido olvidan muchos (quizá no lo sepan) que este terrorista era el profesor de "ideología" en los “cursos” que impartía ETA en el sur de Francia a sus futuros miembros. Arnaldo adoctrinaba ideológicamente a los futuros asesinos que tras pasar por el curso se encuadraban en comandos "legales" o "ilegales".

Aquí lo ocurrido es que una cada vez más eficaz lucha antiterrorista ha derrotado a los asesinos, y esa lucha la ha desarrollado el Estado español con unas fuerzas extraordinarias como son la Guardia Civil, la Policía Nacional y el servicio de inteligencia (antaño CESID y actualmente CNI). Estos sí que han sido buenos profesionales que arriesgaban sus vidas constantemente por una buena causa, personas con principios y con un sentido de lo que es ser patriota, que cada vez hecho más en falta.

Profesionales trabajando contra una banda de asesinos apoyada por una parte importante de la sociedad vasca que festejaba la sangre que hacían correr sus ídolos, trabajando en un entorno donde los que no pertenecían a la autodenominada izquierda abertzale miraban hacia otro lado, salvo raras excepciones.

Qué fácil era para ETA obtener colaboración e información y qué difícil era para los agentes de la lucha antiterrorista conseguir algún apoyo en esta sociedad enferma.

Aquí no hubo lugar para hablar de paz, porque nunca hubo guerra. Ocurrió que tuvimos que enfrentar a asesinos y mafiosos bien organizados y financiados, que contaban con apoyo de una parte de esta sociedad enferma y con la cobarde tolerancia del resto.

¿Se imaginan tan solo por un momento cuánto hubiesen durado ETA y sus colaboradores si el democrático Estado español hubiese actuado como si de una guerra se tratara? ¿Se imaginan a España utilizando las tácticas y las estrategias propias de una guerra? Hubiesen sido aniquilados rápidamente, porque en una guerra no prima el derecho, sino cuestiones más vitales.

Sincero y emotivo recuerdo a los que ya no está con nosotros, a sus familiares y amigos, y a los compañeros.

La lenidad con el déficit autonómico, responsable del caos en Cataluña
“El encanallamiento no es otra cosa que la aceptación como estado habitual y constituido de una irregularidad, de algo que mientras se acepta sigue apareciendo indebido” José Ortega y Gasset
Miguel Massanetdiariosigloxxi.com 11 Marzo 2016

Lo mismo que ocurre con los hijos cuando se les aguantan caprichos, se les permiten rabietas o se les toleran insultos o malas maneras; que llega un momento, a medida que van dándose cuenta de que pueden, impunemente, utilizar tales procedimientos para conseguir sus objetivos, cada vez más resulta difícil conseguir que renuncien a ellos. En estos casos, el remedio más eficaz para lograr cortar de cuajo tales conductas, es aplicar las correcciones precisas para que se den cuenta de que no se van a salir con la suya por mucho que insistan en repetir tales comportamientos. Puede que, en un principio, resulte duro hacer entrar en razón a aquellos que piensan que, enfrentándose a la autoridad paterna, van a conseguir vencerla o que, desafiando con malos modos el castigo que se les aplique, lograrán evitarlo; sin embargo, si se persiste y no se cede a la presión, acabarán por entender que lo mejor es aceptar las normas y retornar al buen camino.

Puede que el PP y sus actuales dirigentes pensaran que, haciendo como que no se enteraban de lo que se estaba produciendo en Cataluña; de los primeros escarceos independentistas; de las desviaciones de las financiaciones recibidas del Estado para propaganda separatista, para financiar comisiones encargadas de ir preparando las infraestructuras paralelas a las oficiales y, permitiendo que se propalasen por toda la comunidad catalana los bulos de que, España, robaba a los catalanes; de que los ciudadanos catalanes estaban sometidos a una presión fiscal superior a la del resto de españoles o que eran ellos los que, contribuían con mayor esfuerzo solidario a que otras regiones ( ¡en las que nadie trabajaba y holgazaneaban a costa de la aportación catalana!, según se les hacía creer a los catalanes); todo ello ha comportado las fatales consecuencias, derivadas de tal permisividad o, quizá, del miedo a enfrentarse a un problema tan espinoso; haya sido lo que nos ha llevado a la triste realidad de que, lo que hace apenas 7 u 8 años apenas afectaba a un 20% del pueblo catalán, hoy en día, se haya extendido a un 48% del mismo y con el peligro de que siga ascendiendo si, como sigue pasando, nadie parece disponerse a enfrentar con seriedad los sucesivos pasos que, el Parlament catalán, está dando para conseguir su último objetivo que es, sin duda, ¡la independencia de Cataluña del resto de España!.

Sin embargo, ha estado todo este tiempo en manos del Gobierno de la nación el acabar de una vez con semejante estado de cosas. Fue en abril del 2012 cuando el ministro de Economía tuvo que aceptar que las autonomías españolas habían sobrepasado todos los límites en cuestión de endeudamiento. Estaba recién aprobada y publicada la Ley de Estabilidad Presupuestaria y el ministerio decidió, para evitar males mayores, avalar la deuda autonómica. Fue el señor Montoro quien avisó de los mecanismo que proporcionaba dicha ley para acabar con los excesos autonómicos, y advirtió con rotundidad de que “El Gobierno disponía de suficiente armadura para hacer cumplir los objetivos de consolidación fiscal” que, por cierto, se nos exigían desde la propia Bruselas (ello obligó a la modificación convenida de la Constitución, mediante la adaptación del Art.135 a las nuevas normas europeas). “Vigilancia, sanción y, si fuera preciso, intervención”, eran los medios de los que se dotaba el Gobierno para evitar que ninguna autonomía se desmandase en cuanto a sus gastos públicos y su respectivo endeudamiento.

Todo parecía controlado y se podía presuponer que, a partir de aquel año, las autonomías se tomarían en serio la contención de sus gastos. Y así fue en muchos casos, salvo en algunas determinadas comunidades que decidieron seguir con sus gastos extraordinarios, sin querer amoldarse a las limitaciones que se les impusieron. Una de de ellas, la más importante por su calidad de ser una de las más industrializadas del país, Cataluña, prefirió saltarse a la torera las amenazas de Montoro y, a fuer de ser realistas, se debe reconocer que le salió bien la jugada. Ni un solo año, el conjunto de las Administraciones autónomas ha conseguido mantenerse dentro de los topes fijados. En ningún caso el Gobierno ha intervenido o ha sancionado a ninguna de las responsables de que ello ocurriera. Para más INRI ha tenido que ser el Gobierno el que se hiciera cargo de los despilfarros de las autonomías mediante el truco de irlas subvencionando a través del FLA, eso sí, imponiendo a las infractoras “exigencias” que, en ningún caso han pasado de eso: de ser exigencias incumplidas.

Pero el caso de Cataluña todavía resulta más sangrante. El Gobierno ha sabido siempre que, cuando ha tenido que dar dinero a la Generalitat para pagar a las farmacias o a los diversos acreedores de la Administración catalana, ha sido porque una parte de la financiación, que la autonomía catalana recibía del Estado, era destinada, sin ninguna clase de rubor u ocultación, a llevar adelante estudios, investigaciones, crear comisiones de trabajo, crear embajadas en el extranjero y dotar de fondos suficientes para imponer, en toda la autonomía, la inmersión absoluta y excluyente del idioma catalán, proscribiendo el castellano e intentando que dejara de ser el idioma vehicular de todos los castellanos parlantes ( casi el 50% de la población catalana) Incluso sancionando a aquellos que han pretendido rotular sus comercios usando el castellano para ello.

Si las amenazas del señor Montoro ( ha sido desautorizado por sus compañeros del Ejecutivo en diversas ocasiones) se hubieran llevado a cabo, si se hubieran controlado las cantidades finalistas con las que iban cubriendo, una y otra vez ( Cataluña ha sido la comunidad autónoma que se ha llevado el 40% de los fondos de ayuda y liquidez) la falta de liquidez de la Generalitat y se hubiera dejado que, si hubiera sido necesario, se llegara a permitir la quiebra administrativa de la autonomía catalana; señores, otro gallo hubiera cantado y todos estos gastos atípicos, derivados de la financiación con la que han ido ejecutando el simulacro de referendo del 9N, o todas las infraestructuras paralelas encaminadas a crear una Administración paralela a la del Estado, o las retribuciones con las que se sostienen a los futuros funcionarios que han de cubrir las plantillas de las instituciones de esta utópica “nación catalana” etc. hubieran dejado de producirse, una parte de este gran embolado que se ha creado en torno a la independencia de Cataluña, con toda seguridad hubiera sido imposible que existiera.

Pero, señores, ¡cómo podemos entender que, estando el Gobierno en situación de interinidad; siguiendo los independentistas aferrados a sus ideas y manteniendo todos los gastos inherentes a los estudios de tres leyes que, precisamente, forman parte de los trabajos para la independencia de Cataluña!, el señor De Guindos haya hecho escala en Cataluña para entrevistarse con el conseller de economía catalana, señor Junqueras, que ha tenido la cara dura de pedirle al Estado otros 1700 millones de euros para evitar, una vez más, dejar de atender sus compromisos con sus acreedores. Nadie podría reprocharle al señor Albiol, del PP catalán, sus críticas a tamaña muestra de servilismo por parte del gobierno de España. Definitivamente, el señor Montoro tenía toda la razón y es evidente que, si se hubieran seguido sus consejos y se hubiera aplicado jarabe de palo a quienes se excedieran en sus gastos públicos, con toda seguridad que la situación de España y, concretamente, de Cataluña, hoy en día sería otra.

O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, tenemos que concluir que, lo que estos días estamos pagando los españoles no se debe exclusivamente a los coletazos de la crisis ni, tan siquiera, a la deslealtad de una oposición que, si se ha caracterizado por algo, ha sido por sus continuos intentos de ponerle palos a las ruedas del legítimo gobierno de la nación, sin que hayan sido capaces de apoyar ni una sola de las decisiones gubernamentales; porque, evidentemente, se han producido fallos de cálculo, errores de apreciación, valoración inadecuada del problema catalán y, junto a todo ello, una postura pazguata y cobarde ante el desafío catalán, que ha permitido que creciera y adquiriese la característica de problema nacional, sin que el Ejecutivo de Rajoy hiciese nada para impedirlo.

La humillación voluntaria
Eduardo Goligorsky Libertad Digital 11 Marzo 2016

Gabriel Rufián, diputado por Esquerra Republicana de Catalunya, se estrenó en el Congreso durante la segunda jornada del debate de investidura asestándole a Albert Rivera una presentación que dejó estupefacto al hemiciclo: "Soy charnego e independentista, esta es su derrota" (LV, 5/3). El diccionario de María Moliner define así charnego: "Se aplica, en Cataluña, a los hijos de inmigrantes no catalanizados, y a sus cosas". Pero en el lenguaje coloquial el término es deliberadamente despectivo.
Minoría etnocentrista

¿Qué necesidad tenía Rufián de humillarse voluntariamente al aplicarse a sí mismo un mote ofensivo? ¿Y de aumentar su humillación al informar de que sin renegar de esa categoría inferior se sumaba a quienes lo discriminan? Porque, si se ratifica como charnego, sus correligionarios secesionistas, que no son todos los catalanes sino una minoría etnocentrista, seguirán catalogándolo como un advenedizo que abjura de sus orígenes para trepar en la escala social. Esa minoría etnocentrista es muy celosa de las lealtades hereditarias. Y si no lo sabe Rufián, le bastará leer un aserto rotundo de la custodia de la pureza de las esencias, Pilar Rahola ("Ratones", LV, 1/3), para despertar a la cruda realidad:

Es lo que tiene perder los orígenes, que se pierde la dignidad.
Rahola pone en su lugar con este exabrupto, cuya matriz racista y xenófoba es difícil ocultar, a todos los ciudadanos de orígenes diversos -extremeños y chinos, murcianos y marroquíes, andaluces y argentinos, gallegos y colombianos- que han decidido incorporarse a la sociedad civil del lugar donde residen mestizándose, sin aferrarse a las tradiciones y nostalgias de sus orígenes y sin adoptar tampoco las ideologías y los prejuicios más retrógrados de su nuevo entorno.

Si se guiaran por el dictamen de Rahola, para no perder la dignidad estos nouvinguts deberían conservar sus orígenes y permanecer en sus guetos y casas regionales –¡ay, las casas regionales donde a menudo se fraguan los cimientos del gueto para mayor regocijo de los discriminadores!–, aunque, para salvar las apariencias, se concede a los más dóciles el derecho a ocupar un escaño o un puesto de funcionario, siempre que dejen constancia de su agradecimiento y obediencia debida a quienes les dispensan el favor. Es inevitable que los nacionalistas, cuya política descansa sobre una tenaz preservación de las raíces míticas, telúricas, lingüísticas y étnicas, opinen, como confiesa sin quererlo Rahola, que sus súbditos han perdido la dignidad cuando reniegan de sus orígenes para obedecerles. Para ellos, son metecos complacientes.

Una excomunión implacable
Ya no hay charnegos en Cataluña. Sólo ciudadanos. Y si alguien se rebaja a la categoría hoy inexistente de charnego para congraciarse con quienes continúan necesitando que represente ese papel que ellos siguen despreciando, habrá que interpretarlo como una humillación voluntaria a cambio de favores recibidos.

Lo que sí es cierto es que la minoría secesionista trata a los ciudadanos que no se pliegan a sus caprichos como si fueran los antiguos charnegos. Incluso si son catalanes de pura cepa. Sobre todo si son catalanes de pura cepa. La negativa de estos a comulgar con los dogmas del fundamentalismo nacionalista, ya se trate de la independencia, de la inmersión lingüística o de las falacias históricas, degenera en una excomunión implacable. Las diatribas contra Albert Rivera y su partido, contra el Partido Popular y contra los dirigentes catalanes de las organizaciones empresariales, sociales y culturales que se oponen, aunque sea tibiamente, a la ofensiva secesionista, rayan en la obscenidad. Escribe la infaltable Pilar Rahola, denigrando a Ciudadanos ("El abrazo del oso", LV, 25/2):

Ciudadanos es, en términos de reivindicaciones catalanas, lo más retrógrado que ha pasado por Catalunya desde los tiempos de Lerroux, superando al PP por la escuadra.

A continuación, Rahola pide explicaciones a Miquel Iceta porque Pedro Sánchez se ha aliado con Ciudadanos, y el patético mindundi, acojonado, si bien finge avalar el pacto (LV, 7/3), se suma a la campaña de intolerancia y dice que Cs es "una fuerza política basada en un anticatalanismo y antinacionalismo, casi me atrevería a decir, primario" (LV, 1/3).

Pero el premio a la hora de impugnar la catalanidad de Rivera se lo llevó nada menos que el recién estrenado Gabriel Rufián, en su papel de converso fanático trocado en gran inquisidor, con una mentira burda como remate (LV, 5/3):

Creer que Albert Rivera es Winston Churchill y no Donald Trump se cura en Catalunya y viendo cómo salen pitando del Parlament para no condenar el franquismo.

Informa el diario de que la mentira "levantó el aplauso de los diputados de Podemos". Y añade:
El de ERC [Rufián] no se privó de recriminar a Sánchez su pacto con Ciudadanos, formación a la que calificó de "nueva derecha cool 2.0 barnizada", marca blanca del PP.

Desigualdad flagrante
Las ocurrencias del servicial Rufián no bastan para disimular el hecho de que él ocupa un escaño que sus patronos le han cedido a título excepcional para enmascarar la desigualdad flagrante. Y la desigualdad flagrante la denuncia, con pelos y señales, un artículo del siempre veraz y políticamente incorrecto Carles Castro (LV, 21/2):

Sólo 32 de los 135 diputados del Parlament llevan algún apellido de los más frecuentes, frente a casi el 40 % de los ciudadanos de Catalunya. (…) Junts pel Sí es de los que menos miembros tienen con apellidos que figuren entre los más numerosos. Todo lo contrario de lo que ocurre con Ciutadans o el Partido Popular.

Por supuesto, los apellidos más frecuentes en Cataluña son aquellos veinticinco que también lo son en el resto de España, empezando por García, Martínez, López, Sánchez, Rodríguez, Fernández, Pérez, González y terminando por Serrano, Ramírez, Gil.

En el caso de JxSí, la falta de correspondencia con la realidad de Catalunya es abismal. Sólo cinco de los 62 diputados (…) tienen algún apellido que figure entre los 25 más usuales. (…) La situación contraria se produce en el caso de Ciutadans, que es el grupo con más diputados (14 sobre 25) cuyos apellidos aparecen entre los más numerosos en Catalunya. (…) Sin embargo, en proporción es el grupo popular el que cuenta con más apellidos comunes entre sus diputados: siete sobre once. (…) Por su parte, los socialistas catalanes tienen sólo cuatro parlamentarios sobre 16 que exhiban apellidos muy comunes. (…) En cuanto a la CUP, la formación anticapitalista sólo cuenta con uno de sus 10 diputados (Gil) cuyo apellido figure entre los 25 más frecuentes.

Carles Castro aporta muchos más datos para demostrar que existe una desigualdad flagrante y llega a una conclusión que no admite réplica:
Por ello, la pregunta es inevitable: ¿es representativa la clase política catalana de la población real del país?

No, no lo es. Y tampoco es representativo el independentismo del ciudadano degradado por su propia voluntad y por la de sus patrocinadores a la ya inexistente categoría de charnego. Con su pan se lo coma.

La función de las barreras lingüísticas
Cristina Losada Libertad Digital 11 Marzo 2016

Al saber que la Universidad de Valencia ha puesto como condición sine qua non para ser profesor allí el dominio de la lengua valenciana pensé de inmediato en Malasia. El de Malasia es el caso más extremo que conozco de imposición de requisitos lingüísticos en todo el sistema educativo para favorecer a un sector de la población, perjudicar a otro y evitar, de esa manera, la competencia. Hay obvias diferencias con la decisión de la universidad valenciana, igual que con decisiones similares en otras autonomías, pero como el caso de Malasia es extremo permite ver cómo funcionan y para qué se establecen, en realidad, los condicionantes lingüísticos.

En Malasia, las disparidades en la capacidad emprendedora y la prosperidad de sus diversos grupos étnicos condujeron en 1965 a la expulsión de Singapur. La Constitución garantizaba la supremacía política de los malayos autóctonos, al dar mayor peso al voto de las zonas rurales que al de las urbanas, pero ese desequilibrio no fue suficiente para acabar con la preponderancia económica de la población de origen chino. Los primeros conflictos se saldaron, así, con aquella insólita renuncia de un Estado a una parte de su territorio. Aunque la historia no acabó ahí. En los años posteriores los gobiernos malayos adoptaron un conjunto de medidas para reducir las diferencias de resultados entre los autóctonos y la población china que no se trasladó a Singapur.

Dos de ellas fueron decisivas: dar preferencia a los autóctonos en el empleo gubernamental y del sector privado y cambiar los requisitos y el idioma del sistema educativo. Del inglés, que había sido el idioma de la enseñanza, se pasó al malayo, y el acceso a las universidades dejó de estar vinculado al rendimiento personal. Los efectos de esos cambios se notaron con rapidez. Los estudiantes de origen chino e indio, que conseguían los mejores resultados y copaban las licenciaturas en materias científicas y técnicas, tuvieron dificultades en el nuevo sistema y empezaron a marchar a universidades de otros países. Incluso alumnos de secundaria iban a estudiar a Singapur, donde se seguía estudiando en inglés.

Cierto. Ni en la comunidad valenciana ni en ninguna otra tenemos nosotros un conflicto entre grupos étnicos como en Malasia, pero la función de los requisitos lingüísticos es análoga a la que cumplieron allí. El propósito inconfesado es garantizar que quede en manos de "los de aquí" todo el empleo relacionado con la administración autonómica, incluido el de sectores muy dependientes de las subvenciones, como la cultura y los medios, por ejemplo. Naturalmente, una parte de "los de aquí" estará encantada con este proteccionismo, se sumará con entusiasmo a la instalación de nuevas barreras y contribuirá a la elaboración del discurso político y cultural que legitima el cierre, sea en nombre de las singularidades, el hecho diferencial, la lengua y la cultura propias o hacer país.

En el sector público propiamente dicho hay puestos para los que será razonable requerir el conocimiento de las dos lenguas cooficiales, pero establecer de manera generalizada, como condición sine qua non, el dominio del valenciano, el catalán, el gallego o el euskera tiene un efecto, y pienso que es un efecto deseado: dificultar el acceso de "los de fuera". En la universidad ese efecto resulta especialmente perjudicial. Perjudicial para la calidad universitaria, porque cierra la puerta a la competencia y, por ende, a la excelencia. Siempre, claro, que la prioridad de una universidad sea la de contar con el mejor profesorado posible, y no la de llevar la endogamia al más localista de los extremos.

En Malasia, las políticas de preferencia ni siquiera beneficiaron a la gran mayoría de los autóctonos. Sólo favorecieron a un cinco por ciento de esa población, a los que ya pertenecían a las capas más prósperas, según los estudios que cita Thomas Sowell en La discriminación positiva en el mundo. Y la marcha de los mejores estudiantes provocó a la larga una falta de personal cualificado en ámbitos científicos, médicos y técnicos que obligó a modificar la política lingüística a finales de la década de los 90. En las autonomías españolas, por ahora, no se aprecia signo alguno de marcha atrás en esa clase de políticas. Continuamos avanzando en la creación de cotos cerrados, y con los ojos bien cerrados para no ver las consecuencias.

En el apellido lleva la penitencia
Antonio Robles Libertad Digital 11 Marzo 2016

Pocas veces nos depara el destino una oportunidad tan diáfana para descifrar el manicomio catalán como la que nos ofreció el representante de ERC Gabriel Rufián el pasado 4 de marzo en el Congreso de los Diputados.

Explicar a un profano qué pasa en Cataluña o cómo hemos llegado a esto se ha hecho casi un imposible. Por absurdo, por irracional, por esperpéntico. Se han roto los engranajes entre la lógica de la razón y los hechos. Todo son vísceras. Comprender por qué miles de catalanes viven de odiar a España, despreciar su cultura o excluir su lengua común; encontrar la causa de por qué se les han sumado al delirio miles de descendientes de la inmigración, o asistir incrédulos a la manipulación del pasado, donde cualquier personaje o hecho histórico digno de mención es de origen catalán, y sin embargo toda tragedia y crueldad es hija de la historia de España, ya no es posible explicarlo. Encontrar sentido a tanto disparate nos aboca al psiquiátrico. O nos enfrenta al proyecto de ingeniería social llevado a cabo por el pujolismo.

Hijo y nieto de inmigrantes andaluces, Gabriel nació en una ciudad de arrabal levantada por oleadas de trabajadores llegados del resto de España (Santa Coloma de Gramanet). En su intervención ejerció de converso. Iba de charnego. A propósito. Hasta en esto desveló sin intuirlo la arquitectura de su utilización por otros. Títere sin hilos, mero muñeco manejado por wifi mental. Sus escasos 10 minutos nos dejaron esa tristeza en el alma que nos encoge cada vez que vemos a un ser humano reducido a carne de cañón, enajenado, perdido en el discurso de sus amos.

Tuve ocasión de conocerle dos meses antes de ser nombrado cabeza de lista por ERC en las elecciones generales en un debate al que me había invitado su asociación Súmate, organización maquinada por ERC para atraer a la causa independentista a la población castellanohablante. Allí me las tuve que ver con el presidente de Súmate, Eduardo Reyes, y el susodicho en medio de 300 militantes de la causa. Reyes, nacido en Jaén, llegó a Cataluña con sus padres en los años 50. Sin oficio ni beneficio, como Rufián en ERC, fue premiado con el sexto puesto de las listas de Junts pel Sí. Cuando fueron nombrados (o premiados, o utilizados…) no me lo podía creer. Era de broma. Habían mostrado tal indigencia intelectual que ni siquiera eran capaces de transmitir los mantras nacionalistas con agilidad. A punto estuve de dedicar el artículo de esa semana a aquella dejación de dignidad, pero decliné por considerarlo excesivamente frívolo. Y de golpe lo escucho de nuevo, pero esta vez en el Parlamento de España como ¡diputado!

La sola presencia de Gabriel Rufián en el Congreso descarnó como ninguna explicación anterior el relato donde se sustenta el delirio. Y la crueldad que conlleva. Nunca antes se pudo apreciar con tan diáfano patetismo el resultado laminador del adoctrinamiento nacionalista reducido a su simplicidad fecal en labios de una persona.

Todos los disparates del nacionalismo catalán, las deformaciones de la realidad, el vaciado de la historia, el victimismo enfermizo, las invenciones impuestas, la hipocresía, el cinismo, la exclusión, y siempre el disimulo, la negación de lo evidente y la proyección del propio odio en una España franquista desaparecida hace ya cuatro décadas, tomó cuerpo, se encarnó en la voz engolada de este pobre diablo, verdadero Franquenstein enajenado, fruto del adoctrinamiento escolar, mediático y sentimental de cuarenta años de veneno catalanista. El triunfo de Pujol. La vergüenza de tantos ciudadanos catalanes excluidos.

Gabriel Rufián es como el niño del chiste:
–Papá, te llaman por teléfono.
–Dile que no estoy.
–Señor, dice mi papá que no está.

El pobre diablo, inconsciente de la intoxicación nacionalista por excesiva exposición y falta de sustancia cultural, sólo alcanza a transmitir los residuos fecales, el detritus final que deja el falso relato nacionalista envuelto de mentiras de seda. El discurso separatista convertido en esperpento. En esperpento iluminado.

Debemos agradecer a este Rufián de pacotilla el ser la mano inocente que ha desvelado a toda España las mentiras de papá.

P.D. Rufián inspira piedad, Ada Colau, ira. La ignorancia es muy atrevida.

BBVA cambia su marca en Cataluña para conquistar el mercado nacionalista
Lorenzo Ramírez okdiario 11 Marzo 2016

El Grupo BBVA pasa a denominarse “Grup BBVA” en Cataluña tras la adquisición de la caja de ahorros rescatada Catalunya Caixa. El guiño al nacionalismo es parte de una estrategia de la entidad financiera por ganar cuota de mercado en la comunidad autónoma que preside Carles Puigemont.

Sabadell no es la única entidad que está acercándose al mundo independentista. BBVA quiere el trono de La Caixa en Cataluña y, para ello usa la marca de su recién absorbida Catalunya Caixa, rescatada por el Gobierno. El banco que preside Francisco González no se desmarca de forma explícita del posicionamiento público que ha hecho toda la banca que opera en Cataluña mediante una declaración institucional, pero a río revuelto ganancia de pescadores.

La identidad corporativa es algo que se toman muy en serio las grandes empresas, por lo que al cambio de denominación a “Grup BBVA” que ha realizado la entidad que preside Francisco González no es algo casual. Fuentes laborales de la nueva Catalunya Caixa explican a OKDIARIO que se trata de un guiño al mundo nacionalista para aumentar la cuota de mercado en la región.

El compromiso de Catalunya Caixa con el nacionalismo quedó patente en la campaña publicitaria de su tarjeta solidaria, que tiene los colores de la bandera catalana y se anunciaba a toda página en los diarios pocos días de las elecciones del 27-S. Aunque no haga referencia expresa a los comicios catalanes, el mensaje pro-nacionalista es más que evidente.

En la campaña publicitaria el banco que preside Francisco González usa su marca en catalán (Grup BBVA). No es casual que Catalunya Caixa apele al sentimiento catalán para superar el descrédito que supone haber sido uno de los grandes agujeros del sistema financiero español.

¿Grupo BBVA o Grup BBVA?
La apuesta catalana de BBVA es muy importante, especialmente tras la absorción de la caja de ahorros quebrada que presidía Narcis Serra. El Estado ha tenido que inyectar 14.000 millones de euros en Catalunya Caixa para garantizar su supervivencia, lo que supone casi una quinta parte de su balance. En términos relativos, esto supone un rescate mayor al de Bankia, entidad que ha recibido fondos por el equivalente a menos del 10% de su balance.

Fuentes de BBVA consultadas por OKDIARIO se limitan a mantener el mensaje oficial lanzado bajo el manto de la Asociación Española de Banca (AEB) y Francisco González ha apuntado en varias ocasiones que “el proceso soberanista va contra Cataluña y contra España”. No obstante, el primer directivo de BBVA manifestó en la reciente presentación de resultados que la entidad que preside “será el banco número uno de Cataluña”, lo que no sabe es “cuando”.

La polémica carta al Colegio de Médicos
Según publicó la edición digital de La Vanguardia el pasado septiembre, el BBVA comunicó por carta al Colegio de Médicos de Cataluña que la entidad financiera no se iría de la comunidad autónoma aunque se produjera la secesión. Esto se produjo tras la citada declaración institucional contra la independencia alentada por la patronal bancaria AEB y la comunicación de BBVA a su cliente en esta misiva generó un importante revuelo en el sector financiero.

Fuentes de la entidad manifestaron entonces a OKDIARIO que este cambio de criterio no se había producido y restaron importancia a la información publicada por el diario catalán, que no apareció finalmente en su edición impresa.

Según La Vanguardia la carta de BBVA fue consecuencia de la petición de información de los médicos que tienen cuentas corrientes en la entidad y que consideraban que sus ahorros peligraban en caso de secesión. De hecho, según admitió la patronal bancaria en su declaración institucional, la independencia catalana provocará un corralito debido a la salida de Cataluña de la eurozona.

La Generalitat sigue sin devolver documentos que pertenecen por ley al Archivo de Salamanca
Se calcula que retiene, pese a las peticiones del Ministerio de Cultura, unos 400.000 objetos de otras ciudades españolas
JORGE S. CASILLAS. ABC 11 Marzo 2016

Mucho ha llovido desde que la noche del 19 de enero de 2006 un amplio dispositivo policial protegiera a los operarios encargados de recoger documentos del Archivo de la Guerra Civil de Salamanca. Comenzaba un proceso de crispación entre instituciones que todavía hoy genera actividad en los tribunales. Según algunos expertos, la Generalitat de Cataluña retiene al menos 400.000 objetos que deberían regresar por ley a la institución de origen.

Así lo defiende Policarpo Sánchez, que denunció en marzo de 2014 al gobierno catalán y cuyo pleito quedó el martes visto para sentencia. «Lo que pedí al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña en mi demanda es que exigiese a la Generalitat que cumpliese la ley, que acatase las sentencias judiciales sobre el Archivo de Salamanca y que devolviese los documentos que mantiene indebidamente en su poder», explicó ayer el historiador.

La batalla judicial de Sánchez pretende recuperar una serie de archivos que salieron de Salamanca sin cumplir los principios que establecía la ley. La norma aprobada por el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero tenía como objeto «la restitución de los documentos y efectos incautados en Cataluña» durante la Guerra Civil. Solo en Cataluña. Sin embargo, se calcula que hay 400.000 objetos pertenecientes a otras ciudades no catalanas que siguen en manos de la Generalitat. Documentos de Madrid, Málaga, Valencia, Murcia... Historias humanas y restos de memoria colectiva que no debieron salir nunca del Archivo.

Detrás de Policarpo Sánchez hay un buen grupo de familias que espera que los documentos relacionados con la vida de sus antepasados vuelvan a su lugar de origen. Un ejemplo es el caso de Guillermo Suils, hijo de un relojero que trabajaba por la Puerta del Sol de Madrid, y que reclama un certificado de trabajo de su padre que sigue en paradero desconocido. «Ese es el ejemplo de documentos enviados ilegalmente a Cataluña», insiste Sánchez. «Este señor vivía en una calle al oeste de Madrid y durante la Guerra se traslada a una calle más al centro, Manuel de Longoria, más a resguardo de los bombardeos. Es un certificado de la empresa que antes era obligatorio. Durante la Guerra Civil era necesario tener un certificado casi para cruzar de una calle a otra, para decir que era una persona afecta al régimen».

Dueños ficticios
La ley establece también que los documentos enviados a Cataluña deben regresar al archivo original si en el plazo de un año no aparece su propietario. Esta es otra de las clásusulas de la norma que el gobierno catalán ha desoído todo este tiempo. Algunos documentos llevan años esperando a que aparezca su dueño y, como en muchos casos no ha sido posible, asegura Sánchez, la Generalitat se ha «inventado» propietarios ficticios. Especialmente llamativo es el caso de los papeles que un día pertenecieron al PSOE de Asturias.

«El expresidente Zapatero no tuvo misericordia ni hacia sus compañeros muertos», sentenció Sánchez. «Entregó ilegalmente a la Generalitat de Cataluña documentos del PSOE de Asturias. Cuando presentamos las pruebas y demostramos que esa documentación del PSOE de Asturias fue llevada de forma ilegal, ¿Qué hizo la Generalitat de Cataluña? ¿Lo devuelve? No. Se inventa un propietario: la casa regional de Asturias en Cataluña que se llama Centro Asturiano de Barcelona». El historiador asegura que esa asociación fue creada en los años 50, por lo que es imposible que sufrieran ningún tipo de incautación durante la Guerra Civil.

Errores de bulto
En su pleito contra el gobierno Catalán, al que sumó ayer una recogida de firmas a través del portal HazteOir.org, Policarpo Sánchez ha descubierto algunos errores del Ministerio de Cultura que han permitido todo este desbarajuste. En primer lugar, y quizá el más grave, muchos de los archivos fueron enviados a Cataluña sin hacer una copia de ellos. Un paso imprescindible que no se cumplió pese a que la ley lo pedía: «En todo caso –dicta la norma–, en el Archivo General de la Guerra Civil Española se depositará una copia o duplicado de todos los documentos restituidos cuyo coste económico será asumido por la Generalidad de Cataluña».

Otro problema es la «imposibiliad material, técnica y también jurídica» que ha reconocido el Ministerio a la hora de saber cuántos documentos fueron enviados. En Cultura aseguran que guardan tomos con toda la documentación. También el Ministerio de Cultura ha pedido en dos ocasiones a Cataluña que defina qué objetos quedan por devolver, pero que no obtienen respuesta. Y entre disputa y disputa, jirones de historia que se quedan por el camino.

«No estuvo en Cataluña ni de vacaciones»
Según los cálculos de Policarpo Sánchez, al menos 200 familias estarían afectadas por este «desarraigo documental». Casos como el de Guillermo Suils, que denotan el empeño de la Generalitat por retener objetos que nunca pisaron Cataluña:

«Me enteré de esto hace cinco años, cuando Policarpo me informó», recuerda Guillermo Suils hijo. «Cuando me contó la historia lo primero que le dije es qué tenía que ver mi padre con Cataluña, porque mi padre no estuvo allí ni de vacaciones. Mi padre vino a Madrid en torno al año 1919 y fue cuando empezó a trabajar en esa joyería. Le llamaron a filas en el año 1937, estuvo en un bando, luego en otro, acabó la guerra y siempre siguió en Madrid».

Cronología
- Marzo de 2014: Policarpo Sánchez presenta una demanda contra la Generalitat en el Tribunal Superior de Justicia catalán y es admitida a trámite.
- Julio 2014: Dentro del proceso, que las dos partes decidieron hacer por escrito, sin vista oral, Sánchez presenta 12,5 kilos de pruebas ante el tribunal.

- Enero de 2015: El Tribunal rechaza el recurso del abogado de la Generalitat de Cataluña y le obliga a dar respuesta a la demanda en 19 días.
- Finales de 2015: El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña pide al ministerio una relación de los documentos que salieron del Archivo de Salamanca.

- Diciembre de 2015: El responsable del ministerio reconoce por escrito «imposibilidad material, técnica y también jurídica para elaborar esa relación».
- Marzo de 2016: El juicio queda visto para sentencia con la presentación de un escrito de conclusiones. Al no haber vista oral, las posturas se plantean por escrito.
 


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