AGLI Recortes de Prensa   Martes 15  Marzo  2016

Situación límite por una política demencial e irresponsable
Antonio García Fuentes  Periodista Digital 15 Marzo 2016

ESPAÑA: SITUACIÓN LÍMITE POR POLÍTICA DEMENCIAL

Lo evidencia con claridad meridiana, las peleas parlamentarias y que en las últimas sesiones de los plenos, han mantenido los políticos con voz, que han tratado (sin conseguirlo) de formar gobierno nacional. Ninguno de ellos ha hablado con la claridad que necesita el reconducir (“o salvar”) la deriva ruinosa de esta nación; todos han ido a una especie de acoso y derribo para llegar al poder, mangonearlo como aquí es costumbre ya “anquilosada” y el que venga luego detrás que se las apañe como pueda, puesto que al no haber responsabilidades, no le caerán daños dignos de mención.
Aquí y en esos días, ni dentro ni fuera del parlamento, ninguno de los mal llamados “padres de la Patria”; ha tocado lo principal; y lo principal es “una limpieza general”, que acabe con los derroches y malgastos, el control de la deuda pública y empezar a reducirla (que no crezca más, de momento) y en una palabra, DESPARASITAR AL ESTADO; que está excesivamente cargado de malgastos y derroches; y si hay que anular las terribles autonomías (“bien calificadas por Vizcaíno Casas, como LAS AUTONOSUYAS”) y volver al control central, hágase cuanto antes. Eliminando desde las pagas por jubilaciones de los expresidentes y muchos otros más, por abusivas y expoliadoras (“no son otra cosa que unos españoles más”), amén de lo que se asignan a los partidos políticos y muchas otras, que hay que revisar reduciéndolas al máximo; o sea haciendo un balance exhaustivo de ingresos y gastos, para liberarnos de cargas ya insoportables por demás.

No me cansaré de decirlo… “El Estado es una casa más, como la suya o la mía y para que marche normalmente, hay que gastar con tino, invertir bien, ahorrar lo que se pueda y llegar hasta donde se pueda, sin endeudarse más”; o sea lo que usted o cualquier habitante de estos territorios hace para… “poder salir a la calle y no quedar tirado en las aceras, en un quicio o bajo un puente, cubierto de cartones, piojos y miseria”, que es lo que ahora cada vez más abunda en España. La España real y no la que nos pintan, unos embusteros que mienten más que hablan y que se conoce ya como “la casta de los políticos”: todos los políticos y sálvese el que pueda.

Por el contrario “esa casta ya indeseable”, lo que piensa es que en el mayor gasto está la solución; que en la elevación de impuestos está parte de la misma (no es verdad, puesto que los impuestos no han parado de subir y han tenido que recurrir a la deuda pública a pesar de ello) o como ya ha ocurrido, con la reducción de las pensiones, que en España son ridículas la mayoría de ellas; o la reducción de salarios, que tampoco son dignos de mención, en comparación con los de la Europa desarrollada; seguimos siendo un país “subdesarrollado”; y lo seguimos siendo por cuanto si en la época anterior (Franco) se afirma que ni había deuda pública digna de mención y la carga funcionarial no sobrepasaba los setecientos mil empleos (ejércitos incluidos); aquí se llega en la actualidad (según también se dice y publica) al absurdo de que se mantienen nada menos que tres millones doscientos mil empleados públicos; con el agravante de que hoy la Administración dispone de una alta tecnología y en tiempos de Franco, sólo había las máquinas de escribir, el lápiz o bolígrafo y poco más; por tanto se deduce que la inmensa mayoría de enchufados a “las tetas del Estado”, se están tocando los cojones la mayoría de los días del año y a pesar de ello, la burocracia en España es absurda, ineficaz y complica las cosas más que las facilita, para mayor “cabreo hispano”, que para solucionar cualquier papeleo, lo marean y torean sin piedad alguna.

En palabras y datos mucho más concretos y explícitos, lo explica muy bien D. Roberto Centeno en uno de sus “Disparates Económicos”, como lo viene haciendo desde hace ya bastantes lustros, sin que los que dicen gobernar, le hayan hecho “ni puto caso”: entren en la dirección que les dejo y lean cuanto allí se dice: http://blogs.elconfidencial.com/economia/el-disparate-economico/2016-02-29/espana-no-puede-asumir-mas-gasto-ni-mas-impuestos_1160172/

Por todo ello, para mí es inexplicable ese enorme interés para entrar a gobernar, lo que en realidad ya es “un muerto”; o sea un país en ruina y endeudado “hasta las orejas”; pero la explicación es la siguiente; los políticos son los primeros que cobran, no tienen responsabilidad dejen como dejan a su salida la parte que han gobernado y además se han colocado pagas y retiros de bochorno, mientras a los demás, nos están dejando como… “al marrano muerto que incluso le queman los pelos para poder luego mejor descuartizarlo y reducirlo a los clásicos embutidos de la matanza española”; eso es lo que somos ya y no lo de tan cacareado… “ciudadanos”; a lo que nunca hemos llegado; no hemos pasado de súbditos y cantidades aún de grado inferior. ¿Se enteran ustedes inútiles e indeseables políticos españoles de todos los partidos? Pues a ver si aprenden a trabajar, como corresponde y dan cuentas y resultados a quienes les pagamos, que sencillamente… “estamos hasta la coronilla de ustedes”.

“El precio de desentenderse de la política es el de ser gobernado por los peores hombres”: (Platón). La política nos afecta a todos y por ello no debemos dejarla sólo en manos de los políticos.

“Hobbes dejó escrito, que si una realidad no se encara puede tener perturbadoras consecuencias. "Las obligaciones del súbdito con el Estado duran lo que dura la capacidad de éste para protegerle. Ni un minuto más", sugería el filósofo inglés.

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y http://blogs.periodistadigital.com/nomentiras.php

La extraña legislatura
JORGE DE ESTEBAN El Mundo 15 Marzo 2016

Cuentan las crónicas de la época que un importante político de la II República anunció que pronunciaría una importante conferencia a la que seguiría un debate. El salón en el que se iba a celebrar estaba a rebosar antes de la hora y se mascaba un clima enfebrecido. El conferenciante llegó con un cierto retraso, por lo que se disculpó. Su cara transmitía la satisfacción por el éxito de su convocatoria. Antes de empezar su exordio, una fuerte voz al fondo de la sala le inquirió si había debate. Le contestó que sí, que por supuesto. El conferenciante iba desgranando sus argumentos, mientras que la voz anónima le interrumpía de vez en cuando para volver a preguntar si había debate. El político, al borde de perder la paciencia, interrumpió su perorata para contestarle que al fin de su exposición se abriría el debate. Así fue. Nada más acabar su conferencia, dirigiéndose al poseedor de la voz poderosa, le dijo: "Se abre el debate, puede usted hablar ya". Al impaciente oyente, hombre de fuerte contextura, se le iluminó la cara y con su potente voz se limitó a gritar: "¡Cabrón!", sentándose después. El debate se había acabado.

Pues bien, esta anécdota se asemeja bastante a lo que está ocurriendo en el Congreso de Diputados, cuando ya han transcurrido 85 días desde que votamos los españoles. El resultado de esas elecciones ha supuesto que no haya ningún grupo político que pueda formar Gobierno por sí solo, sino que la fragmentación de la Cámara obliga a pactos y a formar coaliciones. Todos se quieren reunir pero pocos dan el paso de forma seria. Todos los partidos saben perfectamente que no hay más solución que la coalición o las elecciones. Pero da lo mismo, porque seguimos igual que el primer día, aunque con un clima mucho peor. En lugar de anteponer los intereses nacionales a los personales y partidistas, para poder formar un Gobierno estable que pueda gobernar, lo que hacen es insultarse continuamente, sacar los trapos sucios de unos u otros, sin que nadie de su brazo a torcer. En este sentido, estamos ante una extraña legislatura, pero no solo por eso, sino que hay al menos tres cuestiones concretas en las que no existe un desarrollo normal de las instituciones. En primer lugar, es sorprendente que todavía no se haya celebrado la sesión solemne de la legislatura. De acuerdo con el artículo 5 del Reglamento del Congreso, ésta se tiene que producir "dentro del plazo de los 15 días siguientes a la celebración de la sesión constitutiva". El Congreso no puede comenzar a ejercer sus funciones hasta en tanto no se haya realizado la solemne sesión de apertura de la legislatura, presidida por el Rey. De acuerdo con este mandato, es claro que no se puede proceder previamente a investir al nuevo presidente del Gobierno. Sin embargo, la experiencia de lo que ha ocurrido en ocasiones anteriores no contribuye a clarificar esta cuestión. En todas las legislaturas, salvo en la II de 1982, en que la apertura tuvo lugar el 25 de noviembre y la investidura el 1 de diciembre, no se cumplió lo establecido por el artículo 5 del Reglamento, celebrándose la sesión solemne después de haberse elegido al presidente del Gobierno. Ciertamente, si nos atenemos a la lógica constitucional existen dos argumentos que justifican que la sesión solemne de apertura debe anteceder a la investidura. Por una parte, se entiende que en dicha sesión solemne, por vía de costumbre constitucional, el Rey se dirija al nuevo Parlamento con el denominado discurso de la Corona, en el cual el Monarca, utilizando su función arbitral, expone sus puntos de vista sobre las prioridades de la Nación. Si parece lógico que tales indicaciones puedan servir de orientación para el nuevo Gobierno que todavía no se ha formado, lo es más aún en el caso actual en que por primera vez no existe un partido que pueda gobernar aisladamente. Y, por otro lado, la sesión solemne debe preceder a la investidura si nos atenemos a que el periodo de elección del presidente del Gobierno, según el artículo 99.5 CE, podría demorarse, como puede ocurrir ahora, hasta un plazo de dos meses, por tener que formarse un Gobierno de coalición. Sea lo que fuere, no sería legal evidentemente que en esta ocasión la sesión solemne de apertura pueda no celebrarse nunca o, en todo caso, que se celebre 5 meses después de las elecciones.

En segundo lugar, es también una extraña legislatura porque, en el caso de que haya nuevas elecciones el 26 de junio, no tendríamos un nuevo Gobierno hasta el mes de octubre o incluso noviembre, es decir, estaríamos casi un año con un Gobierno en funciones, lo que es una aberración con graves consecuencias jurídicas y políticas, ante los graves desafíos que nos esperan en estos meses, tanto de orden interno como internacional. En el artículo 101 CE se señala que el Gobierno cesante continuará en funciones hasta la toma de posesión del nuevo Gobierno. No existe en la Constitución ninguna otra determinación adicional en lo que se refiere a esta continuidad, que es provisional y temporalmente indeterminada. En cualquier caso, no existe unanimidad sobre lo que puede o no puede hacer un Gobierno en funciones, por lo que se distinguen dos posiciones diferentes. Una primera, que mantiene que prácticamente no hay diferencias entre lo que puede hacer un Gobierno en ejercicio y un Gobierno en funciones. Y una segunda, que establece que, teniendo en cuenta la provisionalidad del Gobierno en funciones, éste se debe limitar a realizar los asuntos corrientes o de trámite para facilitar el normal desarrollo del proceso de formación del nuevo Gobierno y el traspaso de poderes a este.

Pues bien, en lo que respecta a nuestro país la posición inicial era cercana la primera, pero a partir de la ley del Gobierno del año 2005 se ha establecido que el Gobierno en funciones está limitado para poder realizar todo lo que se salga de la administración corriente. Ambas posiciones pueden defenderse, pero siempre que el Gobierno en funciones, que no cuenta lógicamente con el debido apoyo parlamentario, no rebase un máximo de dos meses de duración. Pues bien, en lo que respecta a España, el Gobierno en funciones de mayor duración hasta ahora fue el Gobierno de Felipe González en 1996, en el inicio de la VI Legislatura, que estuvo 62 días en funciones. Sin embargo, como ya he dicho, en la situación actual el Gobierno en funciones de Mariano Rajoy podría durar casi un año, lo cual es jurídicamente aberrante. Es más, ya han comenzado los conflictos entre el viejo Gobierno y el nuevo Parlamento, pues hay decisiones importantes que debe tomar el Ejecutivo y que no están sujetos al control político parlamentario, sino que, en todo caso, como dicen los miembros del Gobierno están únicamente sometidos al control de los Tribunales. Lo cual es un eufemismo, porque las decisiones políticas de gran importancia hay que controlarlas en el mismo momento en que se producen. En definitiva, de no existir un Gobierno pleno antes del 2 de mayo, España entraría en una situación de extremo riesgo a causa de la anormal duración de un Gobierno en funciones, que es siempre un Gobierno débil por su provisionalidad.

POR ÚLTIMO, estamos también ante una extraña legislatura porque, no habiendo nada más que una posibilidad de formar un Gobierno de coalición que disponga de la mayoría suficiente para renovar los consensos fundacionales de la Transición y de reformar profundamente la Constitución de 1978, no parece que se vaya a conseguir. Todas las expectativas que se esperaban para lograr un cierto entendimiento que desembocase en una coalición apropiada, han fracasado hasta ahora. Tras la investidura abortada de Rajoy y la fallida del tándem Sanchez-Rivera, el Rey, con buen criterio, ha dado un plazo de espera para que lleguen a un acuerdo que permita alcanzar las dos condiciones necesarias para gobernar: la mayoría suficiente para la investidura y la necesaria para gobernar. Ahora bien, estos dos objetivos solo los puede conseguir una coalición de tres partidos, el PP, el PSOE y C's. Sin embargo, el odio, la falta de flexibilidad de unos y otros, hoy por hoy parece imposible de conseguir.

En teoría, solo quedaría otra opción que es la que ha denominado engañosamente Pablo Iglesias y sus colaboradores como un Gobierno a la valenciana, esto es, un tripartito basado en el PSOE, Podemos y Compromís. Sin embargo, no se quieren dar cuenta de que hay una pequeña diferencia: en el caso de la Comunidad Valenciana dicha coalición dispone del número suficiente de diputados para asegurar tanto la investidura como la gobernabilidad, pues de los 40 diputados de las Corts valencianas, ellos suman 22, esto es uno más de la mayoría absoluta. Por el contrario, en el caso del Congreso, estos tres partidos solo tendrían 161 diputados, con lo que no tienen asegurada ni la investidura ni la gobernabilidad. En otras palabras, aunque cuenten con la complicidad de la abstención de los separatistas para lograr la investidura en la segunda votación, no podrían gobernar y mucho menos realizar todos esos cambios políticos y constitucionales que reivindican.

Por tanto, no hay más posibilidad que la gran coalición PP, PSOE y C's para conducir a España por la senda de las reformas que necesitamos. Pero si los protagonistas de los tres partidos se mantienen en sus trece, no será posible tal acuerdo. A este respecto, queda la esperanza de que se consiguiese la investidura a la catalana, es decir, dejar que se sigan cociendo en su propia salsa para que, en el último momento, antes de acabar el plazo del 2 de mayo, lograsen, como en Cataluña, un acuerdo entre los tres partidos. Pero en la política jugar al funambulismo siempre es muy peligroso.

Jorge de Esteban es catedrático de Derecho Constitucional y presidente del Consejo Editorial de EL MUNDO.

La financiación de Podemos y la Fiscalía fantasma
EDITORIAL Libertad Digital 15 Marzo 2016

El goteo incesante de informaciones periodísticas sobre las cuentas de Podemos, que vienen poniendo en cuestión la limpieza de la financiación del movimiento ultraizquierdista, adquiere visos definitivos de verosimilitud con el informe que la UDEF ha entregado al Tribunal de Cuentas, el órgano administrativo encargado de fiscalizar las finanzas de los partidos.

La unidad especializada en delincuencia económica y fiscal de la Policía recoge en los 35 folios de este documento las claves que explican cómo un movimiento asambleario, surgido prácticamente de la nada, ha conseguido en tiempo récord ahormar una alternativa política que ha llevado a sus franquicias a hacerse con instituciones tan importantes como los Ayuntamientos de Madrid y Barcelona.

Según las investigaciones de los expertos policiales, la empresa 360º Global Media está en el centro de esta trama, gracias a la cual los dirigentes de Podemos habrían percibido importantes desembolsos cuyo destino podría estar vinculado al nacimiento del partido, hace dos años. El dueño de 360º Global Media, el iraní Azimi Mahmud Alizadé, es también el creador de Hispan TV, cadena de televisión financiada por el régimen de los ayatolás que alberga un programa presentado por Pablo Iglesias y realizado por la productora de los dirigentes podemitas. El flujo monetario entre las distintas empresas del entramado iraní, parte del cual procede de sociedades radicadas en paraísos fiscales, alcanzaría los 9 millones de euros tan sólo en los tres últimos años. Según los expertos de la Policía, la cuarta parte de ese dinero habría acabado recalando de una u otra forma en Podemos.

Los hallazgos del citado informe son tales, que sorprenden las reticencias de la Fiscalía a tomar cartas en el asunto. La financiación de partidos políticos por regímenes liberticidas extranjeros es un hecho de extrema gravedad, y la investigación debería estar siendo instruida por el correspondiente órgano judicial a impulso de la Fiscalía. En su lugar, los agentes de Policía se han resignado a enviar el resultado de su trabajo al Tribunal de Cuentas, órgano administrativo sin poder jurisdiccional que, además de padecer interminables dilaciones por su acumulación de tareas, solo puede actuar remitiendo sus actuaciones a los tribunales en caso de que sus miembros, tan politizados como los de cualquier otro órgano del Estado, detecten la comisión de algún delito.

Los dirigentes de Podemos blasonan de la limpieza de las cuentas de su formación pero, al mismo tiempo, no ocultan su participación en oscuros organismos vinculados a regímenes infectos, a través de los cuales obtienen unos ingresos tan desorbitados como los más de 400.000 euros ingresados en 2013 por Juan Carlos Monedero de las tiranías bolivarianas, a cuenta de un informe cuya existencia sólo parece conocer él.

Las sospechas sobre la financiación ilegal de Podemos, sustentadas en los hallazgos obtenidos por expertos policiales, son lo suficientemente consistentes como para que la Justicia inicie de oficio una investigación en toda regla. Es hora de conocer de manera precisa hasta qué punto está enfangado en negocios con potencias tiránicas un movimiento populista cuyos dirigentes afirman haber llegado a la política para regenerar la democracia.

Un correctivo para los políticos
Amando de Miguel Libertad Digital 15 Marzo 2016

No conozco a todos los españoles (mal llamados "ciudadanos y ciudadanas"), pero sí me relaciono habitualmente con algunos de ellos. Debo decir que votan a todos los partidos menos a los separatistas. Prácticamente todos están hartos de los políticos. No es una cuestión de principios, porque los políticos formen una especie de casta, sino por su comportamiento durante los últimos meses. Los hemos elegido para que formen un Gobierno estable y productivo, que facilite la vida colectiva con los menos gastos posibles. Pues bien, lo único que hacen es reunirse, hacer declaraciones más o menos impertinentes y jacarandosas, mentir como cosacos (con perdón del comparando). El hecho es que seguimos sin Gobierno y la casa sin barrer. Lo curioso es que sí se ponen de acuerdo para repartirse cargos, sueldos, pensiones, coches oficiales, escoltas y demás bicocas.

Se impone algún correctivo contra este hatajo de señorías tan poco señores. Primera providencia: los 350 diputados dejarán de cobrar su sueldo hasta que se forme el Gobierno. Segunda, si llegara el caso de convocar unas nuevas elecciones, los gastos de la campaña y de los comicios correrán a cargo de los partidos. Ya lo creo que se espabilarían, y tendríamos Gobierno en un par de días.

Ya de paso, la primera reforma urgente que hay que hacer sería que, a partir de ahora, los partidos deberían prescindir de todo tipo de subvenciones públicas, directas o indirectas. Incluyo a los sindicatos y patronales, con mayor razón aún. Sin esa condición todas las demás reformas de las que se habla me parecen macanas.

Los políticos de esta última camada han demostrado que no saben negociar; prima en ellos el imperioso deseo de mandar. Es lo que verdaderamente les importa. Por eso no saben dimitir cuando fracasan en sus expectativas de voto. No solo no dimiten, sino que no reconocen los fracasos. ¿Y qué mayor fracaso que su incapacidad para formar un Gobierno de modo diligente? ¿A ver si van a ser realmente una casta, una oligarquía?

No es que hayamos vuelto a la casilla de salida, según la expresión de moda. Es que el juego se da por acabado. Ya no es tiempo de "mover ficha" (otro tópico), puesto que se han quedado sin fichas. Quizá haya que pensar en nuevos jugadores dentro de cada partido. Entiendo que los hay muy hábiles, pero los pobres ni se atreven a rechistar.

Algunos confían en las famosas 200 medidas del infausto documento de PSOE+C's y ninguno más. Pero, de aplicar la mayor parte de ellas, se elevaría el gasto público hasta un límite intolerable para la salud de la nación. ¿Alguna vez pensarán los padres de la patria en los contribuyentes? Recuerdo que ese fue el origen medieval de la democracia (entonces sin partidos, con estamentos): cómo aprobar los impuestos (entonces pechos).

Lo peor de todo es que, en esta discusión de galgos o podencos, nos vemos abocados a que España se convierta en una especie de los Balcanes del oeste. Vamos hacia tal despeñadero, con la particularidad de que hemos sido la primera nación histórica, junto a Portugal. Todo esto no está en la lista de la compra de las 200 reformas. ¿No podrían ser solo una docenica, con la cautela de que sirvieran todas para contener un poco el gasto público? Ya entiendo. De la forma que digo no se justificarían los pingües honorarios de los consultores que han confeccionado la lista. Lo que no me cabe en la cabeza es que siga estando vigente cuando el Congreso votó en contra.

Contacte con Amando de Miguel fontenebro@msn.com

A quién le funciona la 'catalanofobia'
Cristina Losada Libertad Digital 15 Marzo 2016

El nuevo secretario general de la UGT, Josep María Álvarez, hizo saber después de su elección que estaba orgulloso de que UGT sea "la primera organización del Estado en que la catalanofobia no funciona". Le habían elegido a él y no al salmantino Miguel Ángel Cilleros. ¿Se podría decir que en UGT ha funcionado la castellanofobia? Paparruchas, respondería a buen seguro el propio Álvarez, pese a que está dispuesto a creer en una paparrucha de igual calibre. Pero hay un dato que se le ha escapado al sindicalista. La UGT no es la primera organización del Estado (ante todo, no digamos España) donde la paparrucha no funciona. Justo al otro lado de la mesa, en la patronal, en la CEOE, tiene a un señor de Barcelona de presidente desde diciembre de 2010. Y seguiríamos por ahí, si no fuera una pérdida de tiempo.

Sólo una vuelta más a esa tuerca, porque hay una posibilidad inquietante. Igual nos está diciendo Álvarez que el PSOE, por referirnos a un partido afín a la UGT, rechazó por pura catalanofobia a Carme Chacón en el Congreso que ganó Rubalcaba en 2012; que, en cambio, la maldita fobia no funcionó cuando el partido eligió a Borrrell en 1998, y que volvió a estar operativa a los pocos meses, al verse obligado a dimitir el catalán que había sido ministro de Hacienda. Bueno, un catalán al que Jordi Pujol le dijo: "Usted no es catalán, usted ha nacido en Cataluña". Pero sospecho que el criterio con el que Álvarez mide la catalanofobia de las organizaciones estatales no es tan sencillo como parece. El quid no está en si una organización elige o no elige a un catalán. Es peor.

Como el rasgo diferencial de Álvarez respecto a otros miembros de su sindicato es que está a favor del llamado derecho a decidir de los catalanes, se deduce que la aceptación o no de tal derecho es la cuestión determinante. Si lo aceptas eres normal, si no lo aceptas eres catalanófobo. Puede que Álvarez no esté de acuerdo con el reparto de credenciales de catalanidad establecido por el nacionalismo, según el cual quien no es nacionalista no es catalán, pero su filtro de catalanofobia pertenece al mismo juego de enseres domésticos. Uno de los problemas democráticos del nacionalismo está precisamente ahí: hace depender la condición de ciudadano de su identificación con una doctrina política. Con una doctrina identitaria. Así, los no nacionalistas o no son catalanes o son anticatalanes. De modo similar, por cierto, a como la dictadura franquista declaraba antiespañoles a sus oponentes.

A quienes sí les funciona la catalanofobia es a los nacionalistas. Por eso no dejan de mentarla. Para intentar convencer a una parte de los catalanes de que son odiados por el resto de los españoles. Para persuadirlos de que son víctimas de un maltrato secular por parte de España. Para justificar la ruptura como pura reacción de supervivencia a los continuos atropellos y abusos que una malvada y torva España inflige a Cataluña. De paso, aunque no es asunto menor, agitar el espantajo de la catalanofobia permite al nacionalismo un doble encubrimiento. Sirve de tapadera a su práctica de instigar el odio a lo español y enmascara el sustrato supremacista del nacionalismo. Lo enmascara y al tiempo lo revela. ¿Qué otra cosa podría sustentar esa fobia que denuncia si no es la envidia por la superioridad de los catalanes?

He conocido a catalanes que creen que la catalanofobia existe por algo que les dijeron en un taxi o en un bar en Madrid. O porque les rayaron el coche con matrícula de Barcelona cuando estaban en Lugo, por ejemplo. Yo les podría contar de la fobia que les tenían a los madrileños hace décadas los chavales de mi ciudad, sólo porque venían de la capital y parecían muy chulitos. Todo este anecdotario es poco serio. Pero me da que Álvarez no puede ofrecer muchas más pruebas de la existencia de las meigas. Aparte, claro, de su convicción de que defender el derecho a decidir de todos los españoles es signo inequívoco de aversión a los catalanes.

Cataluña y su 'desconexión' tributaria
Guillermo Dupuy Libertad Digital 15 Marzo 2016

En un alarde de firmeza y de previsión sin precedentes, valga la ironía, el portavoz de Ciudadanos, Fernando de Páramo, ha amenazado a Pedro Sánchez con romper el pacto suscrito con el PSOE si se le ocurre negociar un referéndum separatista con el presidente de la Generalidad, Carles Puigdemont, durante la entrevista que el gobernante regional en rebeldía ha tenido a bien conceder al todavía líder de la oposición y todavía aspirante a la presidencia del Gobierno.

Hay un pequeño problema, sin embargo. Y es que, desde la celebración de la consulta secesionista del 9 de noviembre de 2014 –esa que Albert Rivera pronosticó que no se iba a celebrar por no recuerdo qué acuerdos secretos entre Rajoy y Mas–, los separatistas ya no están por la celebración de ninguna nueva consulta ilegal, sino en la creación de unas no menos ilegales estructuras de Estado y en la tramitación de las "leyes de desconexión" supuestamente prohibidas por el Tribunal Constitucional a finales del año pasado. Sólo al final de ese proceso, cuando ya estén asentadas las bases de la llamada República catalana, los secesionistas tienen previsto volver a llamar a las urnas para pedir la opinión del soberano pueblo catalán respecto de su futura Constitución.

Ahora, los únicos interesados en volver a celebrar una consulta para saber si el pueblo catalán quiere tener un Estado independiente es Podemos, partido cuya alianza con el PSOE implicaría la inmediata ruptura de Ciudadanos con los socialistas. Es por ello harto dudoso que Sánchez se meta en el berenjenal de una nueva consulta secesionista, que los separatistas ya no consideran condición sine qua non para seguir adelante, en aras de lograr un apoyo que, como el de Podemos, implicaría la retirada del que le ha concedido Ciudadanos.

Lo importante a estas alturas sería que Ciudadanos se pronunciara ante el evidente caso omiso que los golpistas catalanes han brindado al Tribunal Constitucional y a sus sentencias contrarias a las leyes de desconexión y a la creación de una red de embajadas que sirva de embrión de un futuro Ministerio catalán de Asuntos Exteriores. Lo interesante sería que Ciudadanos se pronunciara ante una desconexión tributaria como la que la Generalidad ya ha puesto en marcha a instancias de la CUP y por la que la Diputación de Barcelona ya ha anunciado a sus casi 5.000 empleados que el pago del IRPF de sus nóminas será recaudado por la Hacienda catalana y no por la Agencia Tributaria. Lo útil sería que Albert Rivera dijera si le sigue pareciendo bien que el Gobierno de la nación siga financiando de manera extraordinaria a la Administración autonómica en rebeldía, con esos más de 7.500 millones de euros que ha solicitado al FLA, aun a sabiendas de que esa ayuda extraordinaria de la Administración central permite a la Generalidad desviar recursos propios a su tan oneroso como ilegal proceso de construcción nacional.

Está visto, sin embargo, que Ciudadanos también quiere hacer suya la indolencia con la que el PP y el PSOE afrontan un proceso secesionista que, con independencia de que desemboque o no en la creación de un nuevo Estado, ya ha supuesto la ruptura de nuestra nación entendida como Estado de Derecho. Así las cosas, más cómodo resulta alancear a una nueva consulta ilegal que no se va a celebrar que afrontar las ilegalidades que sí se están cometiendo. Todo sea por el bien del sueño de nuestra muy dormida España constitucional.

El hundimiento de Podemos y el hartazgo nacional
Javier Benegas www.vozpopuli.com 15 Marzo 2016

Hasta seis encuestas diferentes anticipan que Podemos, partido al que se suponía beneficiaba una nueva convocatoria electoral, está perdiendo el apoyo de muchos ciudadanos que el 20D le dieron su voto. Las lecturas que de esta circunstancia hacen sociólogos y politólogos apuntan a diversas causas. Pero la principal es que Podemos, lejos de asumir sus responsabilidades como nuevo agente político con representación en el Parlamento, ha optado por mantener un discurso electoral caracterizado por las exigencias y el ultimátum. Lo que ha trasladado a la opinión pública la idea de que usan la representación parlamentaria obtenida como un medio para alcanzar el Poder. Y es que, tan absortos como están Iglesias y Errejón jugando a ser grandes estrategas de lo suyo, no se han percatado del hartazgo que invade España.

Todos son intransigentes
Siendo justos, hay que decir que el resto de partidos ha actuado de forma muy similar a Podemos, pero se han cuidado mucho de parecer tajantes. En realidad, todos son intransigentes, porque anteponen sus intereses de grupo a las urgencias de una sociedad cansada de imposturas. Si no fuera así, hace tiempo que habría un nuevo gobierno. Sin embargo, las líneas rojas que marcan PSOE, Ciudadanos y PP, dejan entrever un acuerdo futuro. Ponen condiciones, sí, tal cual hacen PSOE y Ciudadanos, que piden la cabeza de Rajoy para no segregar al Partido Popular indefinidamente, pero reconocen que será necesario contar con el PP para llevar a cabo algunas reformas. Cuestión aparte es a qué reformas se refieren exactamente y cómo se sustanciarían en caso de que se produjera un entendimiento tripartito PP, PSOE y Ciudadanos.

Sea como fuere, la sociedad parece dispuesta a castigar aquellas actitudes que apunten a un electoralismo descarnado o, mejor dicho, a un cálculo político donde el interés general esté burdamente supeditado a los intereses particulares de las cúpulas de los partidos, a las ambiciones de sus líderes y sus entornos. Dicho en otras palabras, los partidos con representación parlamentaria y aspiraciones de gobierno, no sólo Podemos, deberán disimular sus ansiedades si no quieren que, en caso de nuevas elecciones, la abstención sea la gran protagonista. Y que nadie se frote las manos, porque las expectativas de voto duran poco en un escenario donde la gente se ha vuelto muy susceptible y reactiva.

Fiscalizar el poder político, no las rentas de los ciudadanos
La única virtud que parecen dispuestos a valorar los españoles es la del reformista responsable, un don que no pivota precisamente alrededor del recurrente federalismo, y aún menos consiste en dar satisfacción a las élites extractivas catalanas, sino que se sustenta en una vocación aperturista, democratizadora y, al mismo tiempo, de delimitación y fiscalización del poder político. Y es que cada vez más personas exigen que Estado y partidos políticos estén claramente separados. Y que si bien se garanticen servicios esenciales, que sea a un precio razonable y sin endosar sobrecostes de redes clientelares.

La insistencia en relacionar el sostenimiento de las cuentas del Estado con un perfeccionamiento de la inquisición fiscal no está en las prioridades del votante, aunque los “mass media” hagan seguidismo de ese consenso expoliador interpartidario que una y otra vez apela a la civilidad de las ovejas. Tengan pues cuidado los inspectores de Hacienda que han recalado en la política. No busquen nuevos filones ni apelen a bolsas de fraude infladas ficticiamente. Limítense a ajustar los presupuestos a los recursos disponibles y busquen la forma de que las administraciones sean mucho más eficientes.

Los españoles han aprendido que las reformas tributarias las carga el diablo. Y exigen estabilidad y certidumbre en materia impositiva para poder planificar sus vidas a largo plazo. Póngase un IVA, sin excepciones para gremios, y déjese quieto por los siglos de los siglos. Lo mismo para IRPF y cotizaciones. Basta de vaivenes, de ajustes y reformas fiscales que siempre llevan implícitas subidas de impuestos encubiertas e, inmediatamente después, incrementos del gasto por parte de los políticos. Si hay que cuadrar las cuentas, apriétenle el cinturón al Estado, autonomías y municipios. Pinchen la burbuja política, que es la madre de todas las redes clientelares y del derroche. Y si aun así necesitan más euros, abran el terreno de juego y eliminen barreras a la actividad económica para que generar riqueza sea más sencillo.

Cuando veas las barbas de Podemos mojar…
Los españoles no quieren mesías, ni discursos grandilocuentes y tajantes. Pero tampoco trileros de perfil bajo y sonrisa bobalicona, que pretendan llegar al Poder por la puerta de atrás aprovechando las terquedades de algunos y las urgencias del establishment. La política no puede seguir girando en torno a los partidos, los nombres propios de sus líderes, sus traiciones, sus séquitos y sus empresarios amigos. No se confundan. El centro no es ideológico sino un lugar físico donde el ciudadano se refugia harto de vendedores de crecepelo, de gobiernos de progreso, o de cambio, que los Zapatero, Iglesias y Sánchez de este mundo prometen, porque ya sabemos cómo terminan. Olvídense también de ese otro tipo de gobierno, más que prudente, impávido, como el que hemos padecido los últimos cuatro años. El mensaje es simple: si los políticos no son capaces de hacer su trabajo, que al menos no incordien; y mucho menos, asusten.

11-M: el fracaso de una nación
Cayetano González Libertad Digital 15 Marzo 2016

La conmemoración anual de los brutales atentados terroristas del 11 de marzo del 2004, que costaron la vida a 192 personas y heridas a otras 2.000, se ha convertido en un triste y lamentable espectáculo en el que participan todo tipo de especímenes: dirigentes políticos, sindicales, ciertos medios de comunicación e incluso, también, algunas de las propias víctimas del atentado.

En un día donde lo prioritario debería ser colocar en el centro de la memoria y del recuerdo a las víctimas, sin embargo para algunos la noticia se convierte en el hecho de que en tal o cual acto han estado tales o cuales políticos. Un auténtico bochorno.

Este año, la novedad la aportó el presidente del Gobierno en funciones, que, debido quizás a que tiene la agenda muy poco ocupada, como él mismo confesó, decidió asistir por primera vez al acto institucional de homenaje que tiene lugar en la Puerta del Sol. En el de la estación de Atocha no estuvo Rajoy, pero si Sánchez e Iglesias; y en el Bosque del Recuerdo Cospedal, pero no tal o cual dirigente. Y así sucesivamente.

Viendo esas imágenes, no pude sino volver a sentir una sana envidia del ejemplo que nos dieron a todos las autoridades francesas y la propia sociedad gala tras los ataques terroristas que se produjeron en París el pasado mes de noviembre. Los espectadores que salían del campo de fútbol de Saint Denis cantando La Marsellesa cuando ya se sabía parte de lo que había ocurrido o el cierre de filas en torno al presidente Hollande de todos los partidos políticos en la Asamblea Nacional, con todos los diputados puestos en pie y cantando el himno de su país, es algo impensable, hoy por hoy, en España.

El atentado del 11-M no solamente consiguió cambiar el rumbo de nuestra historia reciente, sino que logró fracturar muy seriamente el poco o mucho orgullo de pertenencia a una nación que podíamos tener los españoles, y que se había ido forjando en los últimos años en el dolor y en la tristeza causados por los crímenes de ETA. Cuando el asesinato a cámara lenta de Miguel Ángel Blanco, millones de españoles salieron a la calle para gritar un alto y claro "Basta ya", o "Vascos sí, ETA no". Esos españoles estaban con el Gobierno legítimo de la Nación, que no cedió ante el chantaje terrorista. Con el 11-M la gente volvió a salir a la calle, pero en este caso para insultar al Gobierno, que, más allá de una muy torpe gestión de la crisis que se vivió en esas horas, no era obviamente el culpable de aquella masacre.

Después, el afán del PSOE y del PP, de muchos medios de comunicación por pasar rápidamente página de aquellos hechos y un juicio que no resolvió la incógnita principal, quiénes fueron los autores intelectuales de aquel ataque terrorista, hicieron todo lo demás. Así se ha llegado a la situación que se repite cada año: se hace como que se recuerda a las víctimas, pero sólo durante unas horas. El resto del tiempo, las víctimas están solas, muy solas. Una soledad que no sólo se circunscribe al ámbito personal, sino que se extiende sobre todo al derecho que tienen, ellas en primer lugar pero también todos los ciudadanos, a saber la verdad de lo que pasó aquel fatídico 11 de marzo de 2004.

Un país que no sabe honrar a sus muertos, que pasa página del mayor ataque terrorista cometido en su suelo, que no quiere averiguar todo lo que pasó, es un país herido de muerte. Y en esa situación, los políticos y las instituciones de turno podrían ahorrarnos a todos, especialmente a las víctimas, los numeritos con los que nos obsequian cada año, que además desprenden un tufillo que echa para atrás.

El PSOE oculta la mayor injusticia de la infinita instrucción de los EREs
Miguel Blasco ESdiario 15 Marzo 2016

Qué bien les está viniendo a los socialistas que el PP, ya sea por Rita Barberá o por el caso Púnica, acapare -a su pesar- casi todos los focos informativos en cuanto a corrupción se refiere

Desde que Mercedes Alaya abandonó la instrucción del escándalo de los EREs el socialismo andaluz se ha quitado un peso de encima. No es para menos, porque la lentitud de la titular del Juzgado de Instrucción número 6 de Sevilla, María Núñez Bolaños, y de su juez se refuerzo, Álvaro Martín, está causando auténticos estragos.

Como ya contó ESdiario la semana pasada, los investigadores llevaban días temiéndose lo que finalmente ocurrió este lunes: la confirmación de que 12 empresarios que presuntamente recibieron ayudas ilegales por valor de 150 millones de euros (entre todos) quedarán limpios de polvo y paja porque los delitos de prevaricación y malversación de caudales por los que estaban imputados han prescrito.

Se trata de las primeras prescripciones de la macrocausa, pero tras ellas podría seguir una larga lista. No en vano el caso continúa en fase de instrucción después de más de cinco años -desde enero de 2011-, suma 276 imputados y ha pasado por las manos de cinco magistrados distintos. Sin embargo, no parece que después de este nuevo escándalo la juez Núñez Bolaños vaya a acelerar el proceso para abrir juicio oral cuanto antes.

La noticia es pésima por la impunidad con la que van a seguir moviéndose empresarios como José Bermúdez Ávila, que se llevó 390.657,87 euros que ahora sólo se le podrán reclamar -con mínimas esperanzas de recuperarlos- por la vía de responsabilidad civil. O Luis García García, el secretario de Organización del PSOE en Las Navas de la Concepción (Sevilla), que recibió 270.455,44 euros.

Sin embargo, no se ha oído a un solo socialista quejarse de la mayor injusticia de la instrucción de los EREs, ni siquiera pronunciarse. Es más. A pesar de su gravedad, el asunto ha pasado casi inadvertido en la prensa, para satisfacción del PSOE, que sabe bien como desviar la atención.

No en vano este lunes el foco informativo estaba en Valencia. Por una parte por la imputación del PP como persona jurídica en la pieza separada del caso Imelsa que afecta al grupo municipal en el Ayuntamiento valenciano, en el que hay otros 48 imputados por supuestas donaciones para el posterior blanqueo de capitales; por la otra parte por el ofrecimiento del titular del Juzgado de Instrucción 18 de Valencia a Rita Barberá para que declare voluntariamente antes de decidir si eleva el caso al Tribunal Supremo (Barberá es senadora y por tanto aforada).

Desde que se fue Alaya no han dejado de producirse cosas extrañas en el caso de los EREs. Como que el juez de refuerzo comunicara a las partes con tres días de retraso la providencia en la que llamaba a declarar en calidad de investigados (antes imputados) a los expresidentes de la Junta Manuel Chaves y José Antonio Griñán el miércoles 16 de marzo.

El escrito, como contó este periódico, estaba firmado el viernes 4 de marzo, día de la votación definitiva para la investidura de Pedro Sánchez; pero quedó guardado en un cajón hasta el lunes 7, por suerte -demasiada- para el candidato socialista.


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La estrategia nacionalista en Navarra

Ernesto Ladrón de Guevara www.latribunadelpaisvasco.com 15 Marzo 2016

En Navarra se ha producido una controversia sindical entre el bloque no nacionalista de los sindicatos y el Gobierno nacionalista navarro a cuenta de la apertura de un nuevo método de selección de personal interino y contratado para la enseñanza no universitaria.

En síntesis, esta es la posición de los sindicatos, excluida la parte de los que apoyan la estrategia nacionalista en Navarra. Los sindicatos AFAPNA, ANPE, APS, CC OO, CSIF y UGT han denunciado:
“[…] el "afán" del Gobierno foral de "dar una doble oportunidad" al profesorado de euskera, que podrá presentarse a plazas de esta lengua y de castellano.”
“[…] lo que permite que los bilingües puedan optar a ambas.”
"[…] supondrá un cambio absoluto en las listas de interinos y unos vuelcos en las mismas que llevará al despido o a la no contratación de cientos de docentes en castellano".
"[…] hemos asistido a presiones de otros sindicatos al actual Gobierno en favor del perfil de euskera".

Visto así parece una cuestión meramente sindical, y sin embargo tiene un calado de gran profundidad, no entendido por los partidos de ámbito constitucional; o, lo que sería peor, ignorado por intereses de alianzas electorales para conformar mayorías bajo el signo del chantaje (o conmigo o contra mí).

La cuestión no es qué perfil de profesorado quieren unos u otros, sino la intención de pervertir el criterio de mérito y capacidad y de abrir el canal al acceso ilimitado, con tendencia de exclusividad, a un determinado grupo de profesores, en sintonía con la estrategia de la construcción nacionalista. El euskera no tiene el valor, por mucho que nos cuenten la pena de Murcia, del interés milenario de la lengua de los vascos, sino que es un medio instrumental para seleccionar a determinado personal afín a los objetivos nacionalistas, que no han sido otros en estos cuarenta años que la aculturación nacionalista, el adoctrinamiento y la formación de una cosmovisión nueva que sustituyera a cualquier concepto o idea que recuerde la pertenencia del área vasco-navarra a España. En mis múltiples artículos lo he demostrado hasta la extenuación, aunque lo voy a continuar haciendo con nuevos datos y pruebas.

Esta perversa estrategia queda mostrada con toda su evidencia, simplemente, en la evolución del voto sindical desde las primeras elecciones en el sector de la enseñanza, del País Vasco, hasta ahora. Se ve claramente cómo la línea de evolución del voto de los sindicatos no nacionalistas ha ido decreciendo de forma constante mientras que en igual pendiente pero hacia arriba ha ido creciendo el voto de los sindicatos nacionalistas, de tal manera que ESTEE-EILAS, LAB Y ELA-STV forman la mayoría absoluta de la representación.

¿Y qué tiene que ver esto con la estrategia nacionalista? Pues muy sencillo. La respuesta se puede resumir en la siguiente frase: “Quien controla al profesorado, controla la escuela”. Y no solamente la institución escolar sino las percepciones, la estructura cognitiva y la forma de ver, sentir y pensar de aquellos alumnos a los que tienen el deber de educar para que sean personas autosuficientes, críticas y con independencia de criterio; no de adoctrinar.

Eso lo saben muy bien los nacionalistas, pero no solamente los nacionalistas, sino también la izquierda como a continuación voy a referir.

De ahí que Navarra va a experimentar el mismo proceso que ya tuvo Alava, que, a medida que van sucediéndose las generaciones, mayor implicación social va teniendo en la construcción nacionalista respecto a los inicios del proceso llamado democrático. Los nacionalistas ya no necesitan a ETA, pues el campo ya está trillado.

Los partidos constitucionalistas siguen chupándose el dedo y dejando el campo libre, cuando no colaborando para el logro de dicha transformación.

Como prueba de las pretensiones de modificación del enfoque españolista, voy a citar lo que escribió el desaparecido historiador Ricardo de la Cierva en su libro “Historia Total de España” refiriéndose al también historiador Tuñón de Lara, militante del PCE en el exilio.

En 1965, dice Ricardo de la Cierva, “llegó a Pau, centro superior dependiente de la Universidad de Burdeos, en cumplimiento de una importante misión: crear unos cursos para la formación (es decir adoctrinamiento) de jóvenes historiadores españoles con vistas a nutrir el profesorado universitario de Historia cuando Franco desapareciera. Desde 1957, seguramente con vistas a esta misión, se desvinculó aparentemente de la militancia comunista. Los cursos de verano en Pau comenzaron en 1970 y constituyeron un éxito rotundo. Por ellos pasaron numerosos historiadores jóvenes que hoy ocupan muchas cátedras de Historia en las Universidades españolas […]

Esta invasión comunista de las cátedras de Historia a partir de 1975 ha provocado, naturalmente, una decisiva manipulación de la Historia, sobre todo la historia contemporánea de España, con la consiguiente deformación de numerosas promociones de estudiantes y profesores. Tuñón tuvo el acierto de dejar de escribir Historia al hundirse el Muro de Berlín en 1989; hacía historia marxista y el marxismo se había disuelto. Pero muchos de sus discípulos se mantienen en la querencia marxista, no saben hacer otra cosa. La infiltración comunista en los medios de la comunicación y la cultura, que se puso en marcha a partir de los años cincuenta, coadyuvó eficazmente a la difusión de las manipulaciones de la Historia dirigidas por un profesor implacable de suave apariencia que según sugiere Jorge Semprún era algo parecido a un agente de la KGB.

Por su parte la Internacional Socialista, vinculada íntimamente en nuestros tiempos a la Masonería como demuestra un alto dignatario de las dos instituciones, Jacques Miterrand, en famoso libro, se ha ocupado tenaz y abiertamente a violar la memoria histórica de los españoles. Sus esfuerzos se han concentrado, como en el caso de los comunistas, en dar la vuelta a la historia de la segunda República, la guerra civil y muy especialmente la época de Franco, períodos que muy pocos de los grandes historiadores se han atrevido a tratar.”

Quizás, con este perspectiva, más allá de lo superficial del análisis al que estamos ya habituados, podemos entender el fenómeno Podemos, así como todas las circunstancias que rodean a la ola nacionalista y a las connivencias de la izquierda con la descomposición de España.

Relaciones borrascosas.
Vicente A. C. M.  Periodista Digital 15 Marzo 2016

Últimamente PODEMOS está en los medios en la única forma en que no querrían. Esto es, sin tener el control completo de la situación y estar en descubierto. Y es que parece que algo ha empezado a cambiar y aparecen muestras sutiles de que ya no es “cool” agradarles en todas sus apariciones y hasta los más incondicionales han empezado a congelar la sonrisa y actitud acaramelada. Dicen ellos, Pablo e Íñigo, que hay una campaña de “las élites” contra PODEMOS y también que el culpable es el PSOE. No sé muy bien a cuáles élites se refiere y si es al tan socorrido “IBEX” pues no debiera extrañarles que intenten salvar lo máximo posible de sus empresas antes de que PODEMOS logre su propósito de cogobernar con el PSOE de Pedro Sánchez que se le ha visto demasiado el plumero.

Hoy mismo está Pedro Sánchez dialogando con el secesionista Presidente de la Generalidad, Carles Puigdemont, el sustituto melenudo de Artur Mas por la extinta CiU transformada en DiL. Una reunión que parece haber desatado los celos de CIUDADANOS que no se fía, quizás con mucha razón, de las intenciones de su pareja de pacto de gobierno. El turbio asunto de la realización del referéndum sobre la secesión es una pieza fundamental a la hora de obtener el apoyo pasivo del otro socio ERC en Junts Pel Sí y que gobierna en coalición en Cataluña. Y Albert Rivera sabe muy bien cómo se las gastan sus oponentes en el Parlamento catalán a la hora de conseguir pactos con elementos como la CUP. Una consulta no vinculante pero políticamente incuestionable es lo que necesitan como aval y eso sí que lo pueden garantizar con una mayoría simple en el Congreso cuando se presente la propuesta por ERC y DiL.

Así que la calculadora ya está otra vez echando humo y solo falta la confirmación del apoyo de PODEMOS, sus Mareas, COMPROMIS e IU para obtener la mayoría de síes requerida y que Patxi López vaya sonriente al Palacio de la Zarzuela a comunicar a D. Felipe que Pedro Sánchez definitivamente optará a su investidura al llevar el aval que no obtuvo en su primer intento. Ya saben aquello de "al tercera, la vencida". CIUDADANOS quedará “compuesta y sin novio” por ruptura de relaciones en el último momento. Y no hace falta usar como excusa el supuesto “agobio” por sentirse estrechamente vigilado y coartar cualquier intento de diálogo explorando otras relaciones. Algo así como esas parejas en las que uno de los dos intenta poner coto a la libertad de movimientos en un ataque de celos casi enfermizo.

El caso es que todo parece conducir a lo que solo Mariano Rajoy con sus más directos colaboradores no quieren ver, que el único pacto que va a salir y evitará unas nuevas elecciones no deseadas por los que tienen más que perder según las encuestas, será el del indeseable “Frente Popular” con el apoyo interesado del secesionismo. Un pacto que veremos con un Gobierno plural en el que no se puede descartar la inclusión de líderes en Ministerios de corte eminentemente social con una concesión testimonial de alguna VicePresidencia sin el carácter ejecutivo que pretendía Pablo Iglesias. Porque la evidencia de los acontecimientos y falsa fortaleza de su amalgama de marcas, indican claramente que aún no ha llegado su momento.

Lo que no comprendo es cómo CIUDADANOS no ha sido capaz de no ver lo que se le venía encima. Aunque siguiendo con el símil de la pareja absorbente y controladora, el engañado suele ser el último en enterarse. Las infidelidades son algo connatural en el ser humano y una de sus características destacables. La promiscuidad es lo natural y la monogamia lo impuesto por la cultura de algunas sociedades. Y eso no es ni machista ni feminista, es una realidad que negarla no conduce a nada.

Romper el pacto es lo que no se da cuenta CIUDADANOS de que es precisamente lo que terminará por hacer Pedro Sánchez y es iluso pensar que la simple amenaza va a hacerle desistir de su propósito. Toda relación comienza y tiene su final. El que sea de modo amistoso o no depende de lo lejos que se haya llegado en las actitudes y riñas previas.

¡Que pasen un buen día!

O la Fiscalía actúa o será cómplice de Podemos
OKDIARIO 15 Marzo 2016

El minucioso informe de 35 páginas remitido por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (Udef) al Tribunal de Cuentas desenmascara la mentira sobre la que Podemos asienta sus cimientos. Como les adelantó en exclusiva OKDIARIO el pasado mes de enero, el Irángate ha reventado por completo las costuras del traje demagógico que han vestido los morados desde su origen. Tras las revelaciones policiales, la Fiscalía debe actuar con contundencia ante los indicios más que evidentes de que el partido liderado por Pablo Iglesias recibió dinero de la teocracia genocida de Irán y del narcoestado dictatorial de Venezuela. La medidas han de ser inmediatas ya que la inacción puede fortalecer aún más a la formación radical. Si algo se le puede reprochar al Gobierno del Partido Popular durante esta última legislatura es la tibieza con la que han actuado ante la aparición fraudulenta de los populistas. Una táctica que tenía como fin debilitar al Partido Socialista y que al final se les ha ido de las manos hasta convertir en un gran problema algo que concebían como una solución temporal.

En ese sentido, resulta imposible pasar por alto la laxitud y el complejo endémico de la derecha española a la hora de poner en jaque a sus rivales políticos. Así ha ocurrido durante estos cuatro años con el Grupo Prisa, al que el PP ha intentado sostener con respiración asistida a pesar de los constantes ataques que han recibido desde sus medios. Muy similar al caso de Podemos, que aún puede alcanzar una posición de privilegio dentro de un potencial Ejecutivo, lo que sería una catástrofe para España si tenemos en cuenta a quienes tienen que pagar las facturas pendientes. Los 6,2 millones de euros que los autoproclamados líderes de la nueva política cobraron de Teherán y Caracas podrían haber servido en última instancia para financiar la campaña electoral de Manuela Carmena, lo que supondría un auténtico fraude del juego democrático. Dinero que, en cualquier caso, supone una infamia tanto en el fondo como en la forma ya que las ingentes cantidades que alicatan las cuentas bancarias de la formación podemita están manchadas por la sangre de aquellos inocentes que perdieron la vida bajo el yugo de dos naciones que hacen de la Declaración Universal de Derechos Humanos una mera correlación de artículos convertidos en la más absoluta nada.

Dos países que no sólo han hecho emerger al partido dirigido por Iglesias sino que también han cimentado su filosofía intelectual y de comportamiento. El denominado ‘Informe PISA’ (Pablo Iglesias Sociedad Anónima) lleva implícito el rigor de estar elaborado por aquellos agentes que desentrañaron la trama Gürtel. Un informe que, de manera pormenorizada, muestra cómo la sociedad Venux Victrix General Trading, que opera directamente desde Dubai, tiene un papel preponderante en los movimientos bancarios que nutren a Podemos. La Policía encuentra en ellos posibles delitos electorales, fiscales, de blanqueo y financiación ilegal. El documento es tan detallado que incluso incluye el pago de 100 euros procedentes de los proetarras de Sortu, otro ejemplo más del tipo de clientes con los que Podemos suele hacer negocio político.

Resulta más que sospechoso que Venux Victrix General Trading abonara varias facturas por valor de 72.000 euros a la productora 360 Global Media para pagar un documental promocional de Podemos en 2015. Sobre todo si tenemos en cuenta que la Udef denuncia que esta empresa recibe transferencias de cuentas ubicadas en paraísos fiscales o con riesgo de financiar al terrorismo de países como Irán. Por si fuera poco, el propietario es un ciudadano iraní con residencia legal en España que figura como titular de uno de los móviles que maneja Pablo Iglesias. Con todos estos antecedentes, la Fiscalía debe actuar con diligencia antes de que el peligro de Podemos siga creciendo gracias a inyecciones fraudulentas de dinero que además tienen su origen en dos rincones del mundo que están manejados por las veleidades misántropas de una abyecta colección de sátrapas.

Podemos pierde el norte
Miguel Alba www.vozpopuli.com 15 Marzo 2016

El eslogan lleva silenciado semanas. Incluso antes de que se vociferaran los anhelos de grandeza. Los sillones. La vicepresidencia para Pablo Iglesias engalanada con varios ministerios en el gobierno del cambio. Ya no se habla de casta en Podemos. No conviene. Sería incongruente mentar el término cuando sus diputados están ya adosados en el establishment del Congreso. Despachos, asesores, iphones, ipads. De todo ello disfrutan en los entresijos de ese gran plató televisivo en el que se ha convertido la Cámara Baja. Una pasarela que les incomoda si no media una cámara. Por los pasillos del Congreso se mueven como una casta. Siempre en grupo para sentirse protegidos. Con pocas ganas de buscar el mestizaje con el resto de parlamentarios.

Les molestan las críticas. Las preguntas incómodas. Como a todos. Intentan fiscalizar los movimientos a los periodistas por los pasillos que ocupa su grupo parlamentario. Viejos defectos para un partido nuevo. “No podemos parecernos a los partidos de la casta ni en los andares”. La reflexión de Teresa Rodríguez (Público, octubre de 2014) está ya esculpida en lápida de mármol. Divisiones, dimisiones, críticas directas hacia la dirección, entrevistas aireando la falta de democracia interna han explosionado esta pasada semana. Las crisis en Madrid, con nueve salidas de una tacada, Galicia, Euskadi, Cataluña, La Rioja y Cantabria han terminado por romper las costuras de un partido en el que cada vez se hace más difícil la gestión entre Iglesias e Íñigo Errejón. Pese a los guiños de humor, estilo Monty Python, que construyen entre ambos para desmontar sus desavenencias y demostrar que todo son invenciones de los medios.

Afines a uno y otro se enfrentan en distintos territorios agrietando un partido con apenas dos años de vida. Con la salida de Juan Carlos Monedero, el cofundador y número 3, en abril del 2015, el partido vivió un corrimiento de poder interno. Entonces, Iglesias comenzó a desplazar a personas afines a Errejón, dirigentes con otra mentalidad de partido diferente a que Podemos tenga una única sala de mandos. El debate se abrió en canal. Siempre silenciado, salvo por algunas rendijas que siempre encuentra Izquierda Anticapitalista para hacerse oír. “Debemos decidir si ganamos con un partido fuertemente centralizado o ganamos con una red de círculos y asambleas bien estructurada, ganamos con líderes o ganamos con multitudes, ganamos con burocracia o con desbordamiento”, repiten estos días algunos de sus dirigentes díscolos. Reflexiones necesarias para definir la identidad política y social de Podemos. Su NORTE. Perdido ahora entre tanta contestación interna entre una pareja que recordaba a la ‘vieja guardia’ del Congreso a los González y Guerra de la primera victoria socialista. Errejón, en el papel de Felipe; Iglesias, en el de Alfonso.

En Madrid, el argumento de los dimisionarios, todos ellos cercanos a Errejón, es la deriva que ha tomado la dirección. En Galicia, sin embargo, se vive un escenario contrario: el secretario general al que se quiere hacer caer, Breogán Riobóo, mantiene una pugna con la cúpula central del partido y los dimisionarios son partidarios de Iglesias. Nueve salidas bastaron para que Riobóo fuera destituido. En Madrid, los críticos necesitan cinco dimisiones más para forzar la renovación. Movimientos que aventuran días de ‘movida madrileña’. Sin Tierno Galván pero con una Manuela Carmena cada vez más desinhibida en la crítica a Iglesias por no facilitar un gobierno de progreso con Sánchez al frente.

Días turbulentos como los que lleva viviendo Riobóo. “Me quitaron de en medio por ser una persona democrática que respeta las decisiones que se adoptan colectivamente”, explicaba el dirigente gallego esta semana en una entrevista en este medio. “En la asamblea fundacional de Vista Alegre”, proseguía, “yo defendí un proyecto organizativo distinto del que defendía Pablo Iglesias. Podemos está en una tesitura en la que el mayor riesgo es que los cargos institucionales dominen la estructura del partido y nos convirtamos en otro partido más de los muchos que hay, y así no conseguiremos los objetivos que nos hemos planteado. Somos una organización muy plural y diversa y queremos que esa pluralidad esté garantizada en los órganos de dirección, cosa que hoy no ocurre”.

En Cantabria, el parte de bajas asciende a 17. Dieciocho si se suma la de Juanma Brun, secretario general del partido en Santander. En el País Vasco, Roberto Uriarte y 19 de sus compañeros en el Consejo dimitieron en bloque por las excesivas injerencias de la dirección estatal del partido en cómo se hacían las cosas en Bilbao. Gemma Ubasart y siete miembros del Consejo catalán dimitieron por el excesivo protagonismo de Iglesias y Errejón en la política de Podem y la desastrosa estrategia de presentarse con ICV en las autonómicas de septiembre bajo la marca Catalunya Sí que es Pot. En La Rioja fueron 18 las dimisiones después de que la cúpula del partido anulara la victoria de Raúl Ausejo en las primarias por un presunto fraude electoral del que el partido, a fecha de hoy, sigue sin presentar prueba alguna.

La guillotina en estas direcciones autonómicas revelan las tensiones internas en un partido neófito, preso de sus maximalismos y obsesionado con la conquista del poder. Dificultades, todas ellas, de asentamiento de un partido en el que han de convivir los jóvenes iracundos que engrosan la tropa de la indignación del 15-M y los coroneles revirados que aspiran a dirigir la sublevación antisistema que no pudieron hacer bajo otras siglas.

“Si nos limitamos a ser una ‘máquina de guerra electoral’ quizás ganemos las elecciones, pero puede, y sólo puede, que empecemos a perderlas al día siguiente”, decía Rodríguez, la compañera de Kichi en Cádiz, en el citado artículo. El resultado de las generales fue extraordinario para Podemos, al superar el 20% de los votos y alcanzar los 69 escaños fruto de su asociación con candidaturas regionales con una notable proyección en las circunscripciones que reparten más escaños. Una burbuja electoral que, cada día, tiene más opciones de pincharse ante las ganas de caminar en solitario de todas estas confluencias.

Muchas de ellas ya están gobernando en instituciones. Allí, en los rebautizados ayuntamientos del cambio, se ven obligados a administrar recursos escasos para necesidades crecientes, fijar prioridades, tomar decisiones, favorecer a unos y perjudicar a otros. La sal de la política. Todo un manual de aterrizaje en la realidad. Lejos de sus utopías fundacionales. De sus propuestas antisistema donde era más fácil destruir que construir. Más fácil asaltar los cielos que gobernarlos. Y, si no, que se lo pregunten a Colau.

Escudos
Jon Juaristi ABC 15 Marzo 2016

Un tal Ignacio Sánchez Cuenca ha publicado un libro contra un montón de gente: contra Savater, Azúa, Muñoz Molina, Cercas, Pérez Reverte. Y contra mí. ¿Quién es este Sánchez Cuenca? Se presenta como profesor de ciencia política de una universidad madrileña, pero antes fue mamporrero del presidente Rodríguez, al que suministró pretextos para pactar con ETA cuando la banda se iba a pique. Ahora hace la rosca a Podemos y a los separatistas, porque sabe muy bien qué palos pintan en los departamentos de Ciencias Ocultas (perdón, Políticas, en qué estaría pensando). De mí, afirma que soy «uno de los intelectuales más maleducados y faltones del panorama literario». Admito que disto de representar el colmo del refinamiento, aunque junto a los gañanes que me lo reprochan podría pasar por Petronio, y en cuanto a faltón, también incurro a veces en ello, si bien sólo contra gentuza evidente. Pero acierta Sánchez Cuenca al ponerse la venda antes de la herida: nadie que me llame intelectual se irá tan pancho. Es un insulto que ni en broma tolero de mis mejores amigos, cuánto menos de un trepa más relamido que Pablo Iglesias («panorama literario», dice… ¡será cursi el tío!).

Un distinguido asesor de Zapatero se pasa a la revolución bolivariana. Estamos salvados

Sánchez Cuenca aconseja a sus lectores que cojan aire para sumergirse en mi desfachatez intelectual (¡y dale!), consistente en haber sostenido desde este rincón de ABC, el pasado 7 de septiembre, que los refugiados sirios, para entrar en Europa, se valían de niños como reclamo patético. «Niños que arrojan al otro lado de fronteras teóricamente infranqueables o que tumban en las vías del tren», escribí entonces. Y no me retracto. No me inventé nada. Lo que contaba lo había visto por televisión toda Europa y no incluía juicio alguno.

Hoy sabemos que era mucho peor. Que los refugiados no eran en su mayoría sirios ni refugiados y que florecía el tráfico mafioso de niños en las fronteras turcas y griegas. No voy a insistir en lo obvio. Me interesa más lo que concluye de la lectura de mi columna el susodicho Sánchez Cuenca: «Juaristi –escribe el pájaro– piensa que los niños sirios son algo así como escudos humanos (¡los tumban en las vías del tren!) utilizados por sus padres para abrir las puertas de la fortaleza occidental». Y añade: «Los apologetas del asesinato terrorista empleaban un argumento bastante parecido al de Juaristi: según ellos, los guardias civiles manipulaban a sus hijos, los colocaban como escudos humanos…». Hay que ser muy estúpido para forzar así el sentido de mis palabras. En primer lugar, los escudos son un arma defensiva, no abren puertas. Un necio puede confundir escudos con arietes o ganzúas. Yo, no. Nadie atacaba a los refugiados y estos no se valían de los niños como escudos humanos. El propio Sánchez Cuenca escribe que «eran utilizados por sus padres para abrir las puertas de la fortaleza occidental» (lo escribe él, repito: ninguna de esas palabras es mía). Puede que en la casa paterna de Sánchez Cuenca abrieran las puertas con escudos humanos o con herraduras, él sabrá. En la mía usábamos llaves o picaportes.

Pero, sobre todo, rogaría a Sánchez Cuenca que no me confunda con sus amigos de Bildu. Nunca he acusado a los guardias civiles de manipular a sus hijos como escudos humanos. Eso lo hacían en las «herriko tabernak» que tanto frecuentas, Ignacio. Y tranquilo, que ya te darán la cátedra tus nuevos padrinos un año de estos. O, por lo menos, un tramo de investigación. Por el libro, digo. Yo te habría concedido, como mucho, un pico y un azadón, pero seguramente los habrías tomado por cubiertos para lubina, a pesar (o quizás a causa) de la esmerada educación que recibiste. De nada.

Entrevista a Víctor Pérez Velasco
Así funciona la 'Hispanofobia'
Pérez Velasco explica cómo funciona el proceso de adoctrinamiento nacionalista: "La materia prima es básicamente información, luego aparecen las emociones y al final se obtiene la conducta esperada"
Rafael Núñez Huesca  www.gaceta.es 15 Marzo 2016

Víctor Pérez Velasco alude en su última obra, Hispanofobia, a Orwell en diferentes ocasiones. En la Cataluña actual, como en ‘1984’, existe, según Pérez Velasco, una ‘policía de pensamiento’ que procura que nadie se salga del redil ideológico. También se refiere en varias ocasiones al término ‘vaporización’, que explica cómo las élites nacionalistas han borrado todo recuerdo de su pertenencia a España ¿Cómo? “Borrando las banderas, borrando los símbolos, borrando las calles, borrando el castellano… eso es la vaporización”.

Adoctrinamiento, ¿En sí mismo es malo?
No

¿Por qué?
Hay dos tipos de adoctrinamiento. Positivo y negativo.

¿Y quién decide si el adoctrinamiento al que está siendo sometido alguien es positivo o negativo?
Hay datos objetivos. El positivo da identidad al sujeto y permite la convivencia con otros valores y otras ideas. Permite la convivencia y la diversidad doctrinal. El negativo es excluyente. Es instrumental y hegemónico. Si se enseña a odiar a otra nación, eso es adoctrinamiento negativo.

¿Y no debería ser el individuo el que elija a qué adoctrinamiento someterse?
Hay dos categorías más: adoctrinamiento voluntario y forzoso. El uno es bueno, el otro no. La peor combinación es que el adoctrinamiento sea negativo y forzoso.

En los siglos XIX y XX los Estados, al objeto de configurarse como tales, usaban el adoctrinamiento. La forja de la nación en las escuelas era el adoctrinamiento. Y no era escogido de manera voluntaria, ¿no era legítimo?

Vamos a ver, el Estado de derecho, la nación constituida, tiene legitimidad para ejercer el adoctrinamiento. Ese adoctrinamiento tiene que ser coherente para con la legitimidad de esa nación y que sea aceptado por los padres de los niños adoctrinados. Si hay adoctrinamiento en los valores constitucionales es positivo. Lo negativo es cuando se convierte en nacionalismo, que promueve la exclusión. El Estado tiene derecho a socializar.

¿Quién vela por la neutralidad de ese adoctrinamiento?
Debería velar el Parlamento, que puede cambiar o no los contenidos. No fue neutral, por ejemplo, la asignatura de Educación para la Ciudadanía, que más que para la ciudadanía era para el socialismo. Mire, sobre los valores políticos o de trascendencia el Estado ha de replegarse.

¿Cuáles son las formas más habituales de adoctrinamiento?
Educación, medios de comunicación, instituciones -que refuerzan mensajes-, la capacidad de legislar, la coacción social… Los dos primeros son los más potentes.

¿Y la familia?
También es un núcleo adoctrinador. Además tiene derecho a adoctrinar. De hecho el Estado no se debe erigir en un instrumento adoctrinador omnímodo. Eso solo ocurre con los totalitarismos. Cuanto más totalitario, más intolerante con lo individual y lo privado.

¿Es lo que intentó Zapatero con Educación para la Ciudadanía?
Aquello fue una tentativa para desplazar valores familiares y para que el Estado ocupara ese lugar.

La educación como elemento adoctrinador, ¿cómo opera?
El adoctrinamiento crea actitudes, las actitudes son constructos psicológico que tienes tres dimensiones: cognición, emoción y acción. La información produce emociones y esas emociones determinan conductas. De modo que si las conductas se crean con información, también se cambian con información.

¿Cómo ha funcionado el adoctrinamiento educativo en España?
En España la limpieza de profesores que llevó a cabo la LOGSE trajo una hegemonía social de los valores de la izquierda. Cuando Felipe, con la ley de Rubalcaba, se crearon los llamados Consejos Escolares y entraron una oleada de maestros afines al PSOE que tomaron la Educación.

¿Cómo se produjo aquella operación?
Fácil: se cargaron los puestos de los directores de colegio y estos pasaron a ser elegidos por el claustro. Un sistema cuasi asambleario; fue nefasto porque como era un prius inter pares. En un sistema de elección así no hay racionalidad, hay comodidad, hay presión de grupos de interés; no está la racionalidad de un director. Antes había una escuela de directores y de inspectores que se formaban para ello. El PSOE acabó con todo eso.
Hispanofobia y adoctrinamiento nacionalista

¿Qué está pasando en Cataluña, Víctor?
Que han conseguido que las siglas “PP” equivalgan a franquismo, fascismo y autoritarismo. ¿Cómo? A través de información. Y en la medida en que han podido, también a través de la escuela. Y los medios. Luego llegan las conductas, y a veces, las agresiones.

¿Tan importante es el sistema educativo?
Si tú me das el sistema educativo, yo puedo hacer casi lo que quiera. Eso es así. Decía Arquímedes, dame un punto de apoyo y moveré el mundo. Ocurre lo mismo con la educación. Es el gran error que hemos cometido en España: la promoción de un sistema educativo regionalista.

Esto que ocurre en España, ¿ocurre en otro lugar del mundo?
Yo viajo, y viajo mucho, y dudo de que exista una actitud tan antinacional como la que hay en España.

¿Por qué?, ¿por qué esa percepción tan negativa de España?, ¿por qué el relato oscuro, de fracaso, de lugar donde nada funciona bien? Y no hablo sólo de Cataluña o País Vasco, hablo también de Madrid.
Desde la Transición ha funcionado, por parte de la izquierda, un relato según el cual amar a España era de franquistas. En el año 82, el PSOE 202 diputados y vino su interpretación histórica de España, una nueva concepción donde la bandera española, de la Armada de 1785, era franquista, el concepto unidad nacional era un concepto mesetario, las lenguas regionales eran prioritarias por encima de la lengua común… así comenzó la izquierda a crear la hispanofobia.

Es lo que usted llama hispanofobia blanda.
Sí, es la que reinterpreta España en un código nuevo saturado de un revanchismo político. Y esa idea se introdujo. Luego emergen los nacionalismos, que tenían una característica: fueron compañeros de lucha en la Republica. Compartían valores contrafranquistas… que luego se convirtieron en valores antiespañoles.

El Descubrimiento es “el Encuentro”, un relato que trata de obviar que España fue un imperio… esa es la relectura de la historia. Se trata de obviar que España era una gran nación. Es la Leyenda Negra metida en casa. Nacionalistas junto con la izquierda revanchista que reinterpreta la historia ¡Y ninguna estuvo en la Guerra Civil!

¿El sujeto hispanófobo sufre?
El hispanófobo español sufre porque no queriendo ser español, es español. En 2014, en un mitin de la Assemblea Nacional un chico adolescente se puso a llorar desconsoladamente porque él no quería ser español. De modo que claro que sufren. Se han impuesto a sí mismos una tarea que es técnicamente imposible y eso les genera frustración.

La hispanofobia es un odio artificial insuflado.
¿A los separatistas se les ha provisto de los elementos necesarios para que fabricaran el odio a España?
Sí, pero no hay un éxito total en el adoctrinamiento. Nunca. Jamás. Si hay libertad para otras vías de expresión es muy difícil que el éxito del adoctrinamiento sea total. En Cataluña el adoctrinamiento tiene el máximo de medios y recursos y no creo que aumente más. Es más, lo que yo espero es que se estanque o retroceda.

¿Pero en Cataluña caben otros discursos alternativos al hegemónico?
Hay resistencias internas, aunque no operan otros nacionalismos alternativos. Existe un inconsciente colectivo, un pasado colectivo, una determinada idea de España y eso no se puede borrar de la memoria de la gente. Siguen existiendo vehículos, trenes, periódicos, televisiones… A no ser que se les encierre en una habitación, los individuos verán y leerán otra información.

¿El sentimiento nacionalista catalán se puede cambiar?
Por supuesto que sí, los sentimientos se cambian porque, como antes decíamos, van en función de la cognición, y cuando cambias la cognición cambias la emoción. En cuanto aportas información neutralizadora del mensaje distorsionado, pones en crisis las actitudes previas, y luego las cambias. Las actitudes igual que se crean, se transforman e incluso se neutralizan.

Técnicamente hablando, ¿la hispanofobia es una enfermedad?
No, las fobias son un desorden. Son desagradables pero no son una patología o una enfermedad social. No es sano para una sociedad odiarse a sí misma, pero no se trata de una psicopatología.

¿Un hispanófobo ha sido necesariamente adoctrinado?
Sí.

¿Y no puede haber llegado a la conclusión de que España es un lugar abyecto por él mismo?
Eso no se produce por generación espontánea, hay que educar o socializar en la hispanofobia. En algún momento de la ecuación se introduce un elemento que es clave, la superioridad. La superioridad económica, histórica o étnica. Una superioridad que suele ser inconfesable. Detrás de cualquier movimiento nacionalista siempre hay algo que te dice: “yo soy diferente… y superior”. La igualdad jurídica y la igualdad de derechos no motiva, pero la superioridad sí. Eso sí que es una patología, el narcisismo.

¿Y si la hispanofobia fuera una reacción legítima de un pueblo oprimido?, ¿se ha llegado a plantear que tengan razón?
En el asunto idiomático, en ciertos momentos. Ahí tienen razón. Lo demás, de haber existido, no serían la cabeza tractora de la economía española durante siglos.

O lo hubieran sido más.
No. Han tenido una situación de privilegios. La represión a la que el Estado ha sometido en el pasado a un ciudadano de Barcelona y uno de Segovia ha sido igual, con el agravante del idioma, esto es cierto, en algún momento. Un tema, por cierto, que está resuelto ya. El único contencioso ha sido el idiomático. En lo demás, el Estado ha beneficiado a Cataluña.

¿El tema de la lengua está solucionado?
Hasta el punto de que nos hemos pasado de frenada. Hay que prestar atención a las lenguas locales pero sin que se conviertan en enemigas de la lengua común. Que no vayan en detrimento de la lengua común ¿Por qué Forcadell ha eliminado la página del Parlament en castellano?

Víctor, ¿cómo se le da la vuelta a esto?
Con un plan de pedagogía social. Lo que han construido usarlo para transformarlo, neutralizarlo e incluso destruirlo. Hay que limitar los excesos en la Educación. Y quizá devolver la competencia al Estado.

Un separatista dirá: “Ustedes quieren hacer lo mismo pero al revés”.
No sería lo mismo pero al revés porque en este caso no sería contra Cataluña ni contra nadie, será un planteamiento de información objetiva. Planteando luces y sombras de lo que es una nación con más de cinco siglos de existencia. Deberán darse mensajes globales de contrastada objetividad histórica-científica que no tenga el tinte victimista e interesado actual. En definitiva, dar visiones de conjunto sin anular las visiones locales.

¿Esto sólo se puede hacer si el Estado recupera las competencias? Es un plan muy ambicioso.
No necesariamente. El Estado puede revisar contenidos.

Entonces se irá a rebufo permanentemente. El Estado nunca llevará la iniciativa.
El Estado puede hacer mucho. En realidad puede hacerlo todo, desde declararle la guerra a los policías del pensamiento a intervenir en las ilegalidades excluyentes pasando por incrementar la presencia de las instituciones y personales del Estado o la normalización de las instituciones del Estado en esas áreas geográficas.
 

Conflicto por la lengua
Un letrado catalán quiere pedir responsabilidad a un juez por traducir un escrito al castellano
Cree que el instructor debió "reprobar" al abogado de la parte contraria, que solicitó el texto en español.
María Peral El Espanol 15 Marzo 2016

La decisión del titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Badalona (Barcelona) de ordenar la traducción al castellano de un escrito de recurso presentado exclusivamente en catalán ha desatado un conflicto inesperado. El abogado catalán autor del texto ha anunciado su intención de solicitar "responsabilidades de todo orden" tanto al juez como al letrado de la parte contraria, el cual habría solicitado la versión castellana del recurso de manera "desconsiderada e incluso peyorativa", sostiene.

La petición literal del abogado que pidió la traducción al castellano explicaba que el Juzgado le había trasladado el recurso presentado por una de las partes del procedimiento para su eventual impugnación en un plazo de dos días e indicaba: "Con carácter previo a poder efectuar dicha impugnación, y toda vez que el citado escrito se encuentra redactado en un idioma que ni mi mandante ni el letrado abajo firmante conocen, no teniendo tampoco obligación alguna de conocer, siendo a la sazón el primer escrito que desde que se iniciara esta causa, hace ya más de siete años, se presenta en dicha lengua extraña, por medio del presente escrito se solicita del Juzgado se requiera a la contraparte para que proceda a la presentación del mencionado escrito de recurso en idioma castellano, al objeto de que no queden comprometidos ni el derecho a la igualdad ni el derecho a la tutela judicial efectiva de mi representado, y todo ello con completa suspensión del plazo para deducir, en su caso, oposición al mismo".

"O, en otro caso", añadía, "se proceda de oficio a su traducción al idioma castellano para darse el debido traslado a este parte".

El juez acordó unos días después mediante una providencia la traducción al castellano del recurso redactado en catalán, como es habitual en numerosos órganos judiciales.
"Responsabilidades de todo orden"

Seis días después, el letrado recurrente presentó en el Juzgado un nuevo escrito, de nuevo sólo en catalán, en el que señala que "a la vista del contenido del escrito presentado por la representación de la acusación particular, escrito que contiene expresiones claramente desconsideradas e incuso peyorativas, y dado que aquéllas, además, no han merecido tampoco ningún tipo de reprobación por parte del órgano judicial, mediante este escrito intereso del Juzgado que me libre certificación literal tanto del escrito de referencia como de la providencia judicial que le da respuesta. Y esto a los efectos de solicitar, en su caso, las responsabilidades de todo orden en que los operadores jurídicos intervinientes hayan podido incurrir, si fuera el caso".

El mismo día, el juez acusó recibo del escrito y ordenó entregar al abogado quejoso las certificaciones requeridas.

De acuerdo con la doctrina de Tribunal Constitucional, no existe una obligación de conocer y utilizar el catalán en la Administración de Justicia en Cataluña, donde tanto el castellano como el catalán son lenguas oficiales. El uso del catalán en los Juzgados es minoritario, entre otros motivos porque en Cataluña litigan justiciables y abogados de toda España. Según datos de la Consejería de Justicia dela Generalitat referidos a 2013, de los 17.427.426 documentos tramitados ese año 15.247.617 estaban redactados en castellano (un 87,4%) y 2.179.809 en catalán (un 12,5%)

De las 248.241 sentencias dictadas ese año en los órganos judiciales radicados en Cataluña, 217.543 fueron en castellano y 30.698 en catalán, lo que supone un 12,4% del total.


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