AGLI Recortes de Prensa   Sábado 19 Marzo  2016

El país está enloquecido
Marcello Republica.com 19 Marzo 2016

Menos mal que al Real Madrid, que es el equipo de Rajoy, le ha tocado el Wolfsburgo en el sorteo de cuartos de Champions y que Iglesias le ha ganado el pulso a Errejón con lo que la investidura de Sánchez vuelve a quedar fuera de juego, y eso constituye un respiro para el PP. Porque el patio español está para pocas bromas y lleno de tracas como las que ahora estallan por Valencia y aquí por los tribunales que están de bote en bote y donde nadie se salva de la corrupción.

Dimite la mentirosa Borox en Ciudadanos, dimite Besteiro en Galícia, Rita no dimite pero le abren expediente en el PP, Chaves y Griñán se niegan a declarar ante el juez y a Javier López Madrid le han pillado más SMS con la doctora Pinto y algún video erótico festivo en el que el Compi Yogui se pasea desnudo por el parque de Yellowstone haciendo espantosas cucamonas a las ositas del lugar.

¡Otro escándalo! A ver si de una vez Josep Piqué, que es ‘un chorra’, abandona OHL porque ese Compi Yogui, cochinazo y consejero de OHL, es una caja de sorpresas y todavía va a dar mucho que hablar, como las grabaciones mexicanas que sobre dicha Compañía ya están a punto de desembarcar en Madrid armando ruido, como Sacyr está armando el suyo con las filtraciones de agua del nuevo Canal del Panamá que es el cuento de nunca acabar.

Y sabemos de buena fuente que la Reina Letizia lamenta su inoportuno SMS a López Yogui y eso está muy bien y reconcilia a la soberana con el buen hacer de su función institucional. Al tiempo que ha entendido que los Reyes no pueden tener ‘amiguetes’, aunque vengan de la infancia porque esas amistades ‘las carga el diablo’ como se acaba de probar.

Y menos mal que regresan los cuartos de Champions con el Barcelona frente al Atlético que es un hueso duro de roer, aunque los ‘blaugrana’ son favoritos del torneo y tocan el balón como si fuera un concierto de Chopin. Además reaparece Fernando Alonso en la F-1 con un coche nuevo que va mejor y no el de pedales del pasado año, y Nadal mejora después de anunciar demanda contra la ex ministra Bachelot. Eso sí, a Neymar le amenazan en Brasil con una multa de 45 millones y a Karim Benzemá le acaban de meter en otro lío en Francia, en lo que es un serial sin fin.

Un poco de deporte, de pan y circo, para desengrasar la tensión de la política y los cofrades mirando al cielo a ver si llueve o no en la Semana Santa que está a punto de comenzar y donde se espera que los políticos inicien su estación de penitencia a ver si a partir del lunes 28 se reanuda el diálogo y tenemos gobierno, o si por el contrario regresamos todos a las urnas para una segunda vuelta en la que todo puede pasar.

La restauración y el régimen del 78: dos crisis (I)
Jorge Vilches El Espanol 19 Marzo 2016

A comienzos del siglo XX, tras el desastre del 98, se consideraba que el régimen de la Restauración estaba agotado. La corrupción, el caciquismo, el falseamiento electoral, la distancia entre la España “oficial” y la “real”, la cuestión social, el agotamiento de los partidos tradicionales y la irrupción de otros con una “nueva política” dejaron al régimen inmerso en una crisis de legitimidad, representación y funcionamiento. El turno entre dinásticos, certificado en el Pacto de El Pardo, había muerto. Era preciso, decían todos, cambiar el régimen para regenerar el país. En esa regeneración intervinieron y fallaron todos: el rey, los partidos dinásticos, los emergentes, y los intelectuales. No todo fue una pendiente inevitable hacia la dictadura: hubo varias opciones y se eligió la peor. La comparación, que no equiparación, de aquella crisis de régimen con la actual no puede dejar indiferente a nadie.

Regeneracionismo: la crítica sin construcción
El discurso regeneracionista tuvo éxito en España hace cien años; al igual que ahora. Creó un Zeitgeist; es decir, un espíritu general que influía en cualquier aspecto de la vida pública. Esto se debió a que una buena parte de los intelectuales y creadores de opinión interiorizó la idea de que España no seguía la senda europea, que el régimen era un tremendo fraude corrupto, y que había que reconstruir el país sobre nuevas bases.

A pesar de esto, la España de entonces no era ajena a su tiempo: el régimen de la Restauración era homologable a los europeos, y los problemas y reformas que se planteaban aquí eran las mismas: la democratización, la corrupción, la modernización de los partidos, el papel del Estado en la economía, o la reforma constitucional.

Las sociedades, también la española, estaban confundidas por la destrucción o amenaza a las tradiciones, y el impacto de los discursos nihilistas y revolucionarios. Esto se debía a que en aquel comienzo del siglo XX el ambiente y la mentalidad estaban marcadas por la desconfianza o el desprecio del mercado debido a la crisis económica, la descalificación del individualismo y la sublimación de la comunidad, el desprestigio del parlamentarismo y el liberalismo, la crítica a la clase política por corrupta y privilegiada, el auge de los populismos nacionalistas y socialistas, y al estatismo en versión autoritaria o totalitaria.

Las emociones sustituyeron a la razón en la política, y la superficialidad de las propuestas constructivas contrastaba con la contundencia del “abajo lo existente”. Era preciso derribar para crear un poder público que transformara las relaciones sociales guiado por la justicia social y la distribución de la riqueza. La preocupación liberal por el principio de consentimiento, la contención de las instituciones, y la garantía de las libertades dejó paso a la idolatría del Estado, un instrumento convertido en objetivo y fin para reconstruir la comunidad. Los partidos tradicionales y “su” parlamentarismo quedaron denostados y eclipsados por los nuevos, que traían esperanzas de regeneración profunda. El culto a “lo joven” y la exaltación de la diferencia generacional se convirtieron en argumentos políticos. El Estado liberal, decían, era una fórmula de otros tiempos cuyo anacronismo generaba todos y cada uno de los problemas.

La generación del 14
Si bien España no participó en la Gran Guerra, sí estuvo influida por las mismas corrientes intelectuales e inquietudes desde 1914. Pero, a diferencia de otros países, aquí hubo mucha crítica y poca propuesta completa y meditada.

Joaquín Costa dio una vuelta de tuerca reforzando el discurso nihilista: no propuso una verdadera representación que pudiera llamarse democrática como motor de la Regeneración, sino un “cirujano de hierro”. Ortega, a pesar de que dio el aldabonazo con su conferencia de 1914 “Vieja y nueva política”, y de que insistió en la equiparación cultural con el resto de Europa, no realizó un análisis político de la relación entre el liberalismo y la democracia, la articulación de la política de masas en un régimen de libertades, ni la idolatría del Estado y los peligros que la acompañaban.

La España regeneracionista era una colección de grandes críticos y descriptores de lo existente, terreno abonado para el populismo, pero yermo en ideas meditadas, contrastadas, profundas y positivas. La literatura regeneracionista y crítica ahogaba las librerías, pero se repetía peligrosamente.

La generación del 14, cargada de adanismo, incluidos Ortega y Azaña, describía una España fuera de la civilización europea, y sostuvo que el atasco del régimen de la Restauración era el fracaso rotundo del liberalismo. Debía abrirse paso una “nueva política” que ajustara cuentas históricas con “la vieja”, sobre la base del igualitarismo y la justicia social. Resonaba ahí “La política antigua y la política nueva” de Giner de los Ríos y la idea de las dos Españas, la joven y la vieja, de Costa y Maeztu.

Se enrocaron todos en una actitud meramente crítica, y reinterpretaron la historia de España para ajustarla a su discurso de derribo de lo existente. Estos regeneracionistas creían que el país, al ser tan arcaico, era inmune a los totalitarismos de la época. La nueva Política era, como señaló entonces Adolfo Posada, el arte de fortalecer el Estado como instrumento imprescindible y protagonista de la transformación social.

Estos hombres pensaban que vivían en tiempos críticos, pero no solo por el país, sino en un sentido casi ontológico. Azaña escribió en 1910 que se vivía una “crisis de civilización”, donde “todo está en cuestión y todo está en crisis”. No se limitaban a denunciar la “degeneración” de la España invertebrada, sino que estaban resueltos a participar en política, en comprometerse y asumir una responsabilidad. Así, junto a la insistencia en que era precisa una “pedagogía social desde arriba”, hicieron de políticos. Si bien coincidieron en la necesidad de regeneración, e incluso en el accidentalismo de las formas de gobierno, no evolucionaron de la misma manera. Ortega se situó en un liberalismo aristocratizante que distorsionaba el advenimiento de las masas a la política, mientras Azaña prefirió un democratismo radical cercano a los socialistas. Todos fueron reformistas hasta que decidieron que la única salida era la ruptura con el régimen.

Los dos regeneracionismos de hoy
Ahora, cien años después, ese regeneracionismo ha resucitado, y se vuelve a hablar de “nueva política” y de liquidar lo viejo. Es el nuevo Zeitgeist, el espíritu que ilumina los mensajes y las políticas, bien alimentado por la acción de los medios de comunicación. Hoy, los que buscan la regeneración a través de la ruptura, Podemos y los periodistas y escritores que les apoyan contraponen la democracia liberal a la democracia social, que posterga la libertad a la igualdad y a la “justicia social”.

La nueva legitimidad del sistema democrático está para ellos, por tanto, en que el Estado redistribuya la riqueza de los particulares siguiendo el dictado del “partido de la gente”. El discurso populista está lleno de referencias al enemigo –la vieja política y la casta, ahora aliada circunstancial-, elogios al pueblo –compendio de todas las virtudes y eterno engañado-, y alusiones a la reconstrucción de la comunidad sobre valores colectivistas.

El adanismo inunda sus propuestas políticas, y la reinterpretación de la historia es la excusa de un discurso tan populista como vacío. De esta manera, el regeneracionismo rupturista hoy es, como hace cien años, la acumulación de críticas al presente, la reinterpretación del pasado para ajustarlo al discurso nihilista, y un proyecto lleno de vaguedades, sin un horizonte mínimamente construido, en un ambiente general de desprecio a las libertades, y de propuestas estatistas para reconstruir la sociedad. Es un “abajo lo existente” sin esperanza real. En cambio, el regeneracionismo reformista que encabeza Ciudadanos se funda en una transición de la ley a ley, que adelgace el Estado, termine con los privilegios jurídicos de los políticos, y despolitice la justicia. Es un proyecto de reforma constitucional basado en el consenso.

Al igual que los regeneracionistas de antaño, los rupturistas de hoy incluyen la crisis española en una general, donde la quiebra del capitalismo y la democracia, según ellos, marca la dirección hacia decisiones osadas. Porque si la generación del 14 se refería a la hombría y a la valentía que debían impulsar las medidas políticas, no menores son esas menciones cargadas de testosterona entre los rupturistas que nos rodean. Si el siglo pasado era la mitificada Europa el ejemplo a seguir, hoy, la globalización y el río de información constante han desbaratado los ejemplos iniciales tomados por los populistas –Venezuela y Grecia-, quedándose en el utópico “otro mundo es posible” y en equivocadas menciones a la socialdemocracia nórdica.

Si Podemos está jugando el papel que el PSOE y el Partido Republicano Radical jugó en la crisis de la Restauración; Ciudadanos, con su empeño en que solo las reformas, que no la ruptura, regenerarán el país, se acerca a la posición del Partido Reformista de Melquiades Álvarez, tan cercano a la primera actitud de la generación del 14. Ahora bien, aquel regeneracionismo asumido por todos acabó traicionando la libertad, derribando el régimen constitucional, e introduciendo al país en una dictadura y una república mal planteada.

Ya hemos pasado por esto. Julio Camba escribió que en abril de 1931 el pueblo no votó “por entusiasmo republicano”, sino que lo hizo en “contra de todo un sistema que le tenía harto”. La república, decía, era un reconfortante moral “mientras no la tuvimos”, pero “ahora que la tenemos, ahora ya no nos queda salida ninguna”. La regeneración acabó en un república como contrapunto a una España vieja y agotada, a la que era preciso voltear, y “a cambio de esta ilusión –escribió Camba-, no nos ha dado ni la menor partícula de realidad”.

*** Jorge Vilches es profesor de Historia del Pensamiento y de los Movimientos Sociales y Políticos en la Universidad Complutense de Madrid.

La secta
Gabriel Albiac ABC 19 Marzo 2016

París. Era la primavera de 1936. Dos hombres deambulan por la plaza del Odeón. El más joven sueña aún con salvar al más viejo. Pero el cuadragenario ruso no quiere ser salvado. André Malraux, a los aún no 35 años, es el escritor de moda en Francia. Nikolai Ivánovich Bujarin ha tenido, a sus 48, la vida de aventuras y poder más colmada que un revolucionario haya podido soñar nunca. El francés ha hecho venir a París al ruso, con la coartada de unas conferencias. Nadie en Moscú se atrevería a hacerle un feo al influyente «compañeros de viaje»; ni siquiera Stalin. No es la primera vez que Malraux tercia por sus amigos rusos; un año antes, había conseguido el permiso de viaje para Pasternak, que regresó a Moscú, naturalmente. Pero el envite ahora era distinto.

Los dos hombres que pasean entre los cascotes de la plaza del Odeón lo saben. Y Bujarin no engaña ni se engaña. Un Malraux aún estupefacto, al evocarlo treinta años más tarde en sus Antimemorias, da razón de ese perfecto instante de locura en tres líneas glaciales: «Bujarin antaño, paseando conmigo por la plaza del Odeón llena de tapas de alcantarilla arrancadas, me confía soñadoramente: Y ahora, él va a matarme…». Nada más que eso. Bujarin se sabe condenado y retorna a un Moscú en el cual Él, el Único, le aguarda para sacrificarlo en el altar del asalto al cielo. Y el francés sólo anota: «Así fue hecho». Como una determinación maléfica. Y, de la vieja guardia bolchevique, quedó ya sólo Él, Stalin.

Si alguien espera que los ejecutados –políticamente ejecutados, porque aquí no hay, de momento, posibilidad de pasar a mayores– por Iglesias alcen la voz en contra del amo que los degüella, es que no ha entendido nada de esa primordial teología de la servidumbre que es el totalitarismo. Y quienes hoy aún juzgan que Iglesias es un cursi inofensivo deberían releer a Stalin; quedarían sorprendidos por el grado de cursilería melosa de ese que es uno de los dos monstruos mayores del siglo veinte, lo que equivale a decir de la historia humana conocida. Se pueden entonar los más pringosos cantos sentimentales mientras se hace asesinar a esos veinte millones que no eran más que ínfimo precio con que pagar el billete al paraíso.

El modelo sobre el cual se depura Podemos nada tiene que ver con izquierdismo alguno. Y es tan ajeno a los usos éticos y estéticos del post-68, como pudiera serlo el de los peronistas de López Rega. Sin armas, por suerte. Mas con la misma religión del Jefe. E idéntico cinismo para arrojar a las tinieblas exteriores a todo aquel que objete en lo más mínimo. Podemos no es, en efecto, un partido. Es una secta. Eso les aportaron el magisterio peronista de Laclau y la práctica neofascista de Chávez: que sólo la unión sagrada en torno a un líder de derecho divino garantiza el triunfo. Ninguno de los creyentes que cayeron por el camino dirá nada. Sus mentes son parte de esa misma fantasía que sólo puede producir infierno: el caudillismo.

Cuenta Svetlana Alexiévich cómo familias con varias generaciones exterminadas en el Gulag seguían manteniendo floridos sus altares a Stalin. Eso diferencia el totalitarismo de una simple dictadura. Eso. 1938. A Bujarin no le fueron concedidos ni un papel ni un lápiz para escribir su testamento. Lo hizo memorizar a la joven que iba a ser su viuda. Su última línea sobrecoge: «Camaradas, sabed que en la bandera roja que llevaréis hasta la victoria final hay una gota de mi sangre». Tan feliz servidumbre.

El poder de las palabras
Jesús Laínz Libertad Digital 19 Marzo 2016

Tras haber estado trabajando en Nueva York como corresponsal del ABC, Julio Camba llegó en junio de 1931 a una España republicana recién estrenada. Encontrábase en la estación de Villagarcía de Arosa esperando un tren que llegaba arrastrándose lastimeramente por la vía, cuando un señor exclamó a grandes voces:

–Pero ¿habráse visto un escándalo semejante! ¿Cómo hay todavía autoridades que toleren esa máquina?

–Tiene usted razón –le dijo otro señor–. La verdad es que esa máquina para lo único que estaría bien es para tostar cacahuetes.

–No. Si yo no me refiero a la máquina precisamente –repuso el señor de las grandes voces–. La máquina es lo de menos. Lo que me parece intolerable es que se llame como se llama. ¿No ve usted la placa? Alfonso XIII. Llevamos ya dos meses de República y aún no le han cambiado el nombre. ¡Es un verdadero escarnio!

Hoy, ochenta y cinco años después, constatamos una vez más que en España el tiempo pasa inútilmente, al menos para esos políticos a los que no les interesa el bienestar de los ciudadanos y la eficacia de las instituciones. Pues emplean su tiempo, y el dinero de los contribuyentes, en reescribir la historia mediante la eliminación del recuerdo de personas ideológicamente molestas y, sobre todo, en cambiar la realidad mediante el poder taumatúrgico de las palabras.

La especialista en estos asuntos es, evidentemente, una izquierda convencida de que se pueden cambiar los hechos simplemente cambiando su nombre. Una de las pioneras, hace ya un buen cuarto de siglo, fue Carmen Romero, consorta del camarado presidento Felipe, al añadir con un rotulador "y paradas" al cartel anunciador de un congreso de parados. Novedosa ocurrencia hoy convertida en norma.

Porque la izquierda, alérgica a las revoluciones desde que llenó la billetera, ha pasado a encauzar su resentimiento contra la realidad mediante la neurosis de la corrección política, totalitaria mordaza concebida para cambiar la sociedad mediante la mutación del pensamiento y hasta de las palabras pronunciables.

Desde aquella hazaña de Carmen Romero, las manifestaciones palabreras de la ideología de género han proliferado tanto que cuesta elegir ejemplos. Uno especialmente querido por este juntaletras fue la guía que el gobierno regionalsocialista de Cantabria editó hace ya algunos años para eliminar el sexismo del lenguaje administrativo. No se puede negar creatividad a los autores: ya no se podrá decir unos mil asistentes; el insoportablemente machista unos deberá ser sustituido por aproximadamente mil asistentes. Los muy discriminatorios representantes legales de los demandantes se convertirán en la representación legal de la parte demandante. La falócrata expresión muchos expertos quedará prohibida y deberá decirse multitud de especialistas. Los discapacitados serán sustituidos por la población discapacitada. Etcétera. Además, las bondades de estas medidas no quedarán limitadas al estrecho campo de la lingüística, pues hasta les auguran beneficiosos efectos en la prevención de la violencia de género. Magia potagia.

Pero no son las palabras la única herramienta revolucionaria en la lucha por la sacrosanta igualdad. Ahí están, por ejemplo, las faldas que los podemitas valencianos les acaban de poner a los semáforos. Semáforos paritarios, los llaman. Debe de ser por la parida. Por otro lado, Beatriz Gimeno, diputada madrileña de Podemos, ha explicado que "para que se produzca un verdadero cambio cultural tienen que cambiar también las prácticas sexuales hegemónicas y heteronormativas", pues sin ello "no se producirá un verdadero cambio social que iguale a hombres y mujeres". Gimeno va al grano: "Me gustaría contribuir a problematizar la siguiente cuestión: dado el profundo simbolismo asociado al poder y a la masculinidad que tiene en la cultura patriarcal la penetración (a las mujeres), ¿qué podría cambiar, qué importancia cultural tendría una redistribución igualitaria de todas las prácticas, de todos los placeres, de todos los roles sexuales, incluida la penetración anal de mujeres a hombres?". Hondas, profundas, insondables, abismales reflexiones que resuenan en los recovecos más oscuros, recónditos e inexplorados de nuestra conciencia.

Pero la carrera hacia la igualdad universal continúa imparable. Ahora es el ayuntamiento barcelonés de Ada Colau el que, con motivo de un homenaje a las víctimas de la violencia machista, ha eliminado la palabra homenatje, insoportable por derivar de home, y la ha sustituido por donanatge (mujeraje, en lengua opresora).

Y sus camaradas y camarados sedentes y sedentas en la Carrera de San Jerónimo disparan desde su flanco proponiendo la eliminación del sintagma de los diputados del frontispicio del Congreso. Al parecer, ya que añadir y diputadas no cabría en el friso, la solución es dejarlo en Congreso a secas. Pero los cambios igualitarios no se limitarían a los elementos arquitectónicos, pues también proponen una auditoría para detectar todas las "debilidades en materia de igualdad". Y para eliminar cualquier tipo de discriminación, todo el personal del Congreso, incluidos sus señorías y sus señoríos, tendrían que realizar obligatoriamente "cursos de formación en lenguaje inclusivo, así como de sensibilización para la igualdad". ¿Formarán parte del temario igualitario las propuestas penetrativas de la diputada Gimeno?

A estos asuntos hay que añadir las novedades de las que estamos disfrutando desde la inauguración de esta divertida legislatura: soflamitas, juramentitos, camisitas, greñitas, tuteítos, gestitos, muequitas, grititos, puñitos, lagrimitas, gemiditos, babitas, besitos, tetitas... Por si alguien todavía no se había dado cuenta, los hijos y las hijas de la Logse y la bruja Avería ya han crecido y han entrado a saco en el Congreso y la Congresa.

¿Qué se podía esperar de una horda de tontos y tontas sino tonterías? Tontos ha habido siempre, pero la ventaja que se tenía antes es que a los tontos se les trataba como tales, y todo el mundo, hasta Forrest Gump, sabía que sus palabras y acciones eran tonterías a las que no había que prestar atención. Pero hoy las tonterías son tomadas por cosas serias y los tontos son admirados, votados y enviados a legislar.

Vayamos haciéndonos a la idea. Si el espectáculo al que muchos de nuestros políticos nos tenían acostumbrados, tanto desde el punto de vista ideológico como desde el personal, ya era para echarse a llorar, el cambio generacional va a hacer que los añoremos. Pues las mamarrachadas que hoy nos sorprenden no tardarán en convertirse en norma. Que nadie espere a partir de ahora, en la casa de la soberanía nacional, rostros de hombre, actitudes de hombre, ideas de hombre y palabras de hombre.

El Palacio de las Cortes convertido en la Corte de los Milagros. Quizá sea ésa la denominación que mejor encaja con la realidad. Póngase en el frontispicio.

La 'belleza' del estalinismo podemita
EDITORIAL Libertad Digital 19 Marzo 2016

Dos hechos recientes han puesto nuevamente de relieve qué es Podemos y cómo piensan realmente los dirigentes de este movimiento ultraizquierdista. Por un lado la destitución del número tres de la organización por discrepancias con el líder, una purga en toda regla como exigen los cánones del más rancio estalinismo. Por otro la negativa a dimitir de la cara visible del podemismo en el Ayuntamiento de Madrid, Rita Maestre, a pesar de haber sido condenada en los tribunales por un delito contra los derechos civiles tras su asalto a la capilla católica de la Universidad Complutense.

En ambos casos, los responsables podemitas hacen exactamente lo contrario de lo que han venido predicando desde que Podemos saltó a la arena política. Pero en esta cruzada por disfrazar su desprecio a la verdad, los dirigentes del grupo ultraizquierdista cuentan con la colaboración de personajes como Manuela Carmena, toda una profesional de la judicatura que ayer se atrevía a censurar la pregunta de un periodista de esRadio por no considerarla "pertinente".

Ni las decisiones estratégicas en el seno de Podemos se adoptan por procedimientos democráticos ni sus jerifaltes están dispuestos a asumir el código ético que exigen a todos los demás.

Lejos de convertirse en un partido político fundado en los más exigentes principios democráticos, la formación liderada por Pablo Iglesias ha sido siempre un movimiento revolucionario dispuesto a imponer el capricho de sus dirigentes sin espacio a la discrepancia. El engaño ha funcionado mientras el partido se ha comportado como un bloque monolítico. En cuanto han surgido los primeros desacuerdos con el "líder supremo", la guillotina política ha empezado a funcionar sin espacio para la benevolencia.

Entre apelaciones a los sentimientos, la belleza de un beso y otras bobadas de jaez similar, en el seno de Podemos se vive una guerra en toda regla en la que Iglesias está dispuesto a salir vencedor, aunque para ello tenga que acabar con aquellos a los que una vez juró lealtad eterna. De nuevo un clásico del más puro estalinismo, cuya ferocidad en la represión de los adversarios palidecía ante la crueldad con la que se exterminaba -y no sólo políticamente-, a los aliados caídos en desgracia.

Esa es la "belleza" de Podemos. La del gulag ideológico y el asalto impune a los derechos de los que no piensan igual. Hasta sus votantes deberían estar en estos momentos aterrados de lo que puede hacer con España esta camarilla totalitaria si alguna vez llega al poder.

La táctica del salami. Construyendo pueblo
Alicia Delibes Libertad Digital 19 Marzo 2016

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, tras la caída de Hitler, el Ejército Rojo había ocupado Hungría. Los soviéticos se dieron cuenta de que no contaban con las simpatías de la población y como no querían, al menos en un primer momento, tener ningún conflicto con los Estados Unidos, el Kremlin proclamó su voluntad de dar nacimiento a una verdadera democracia.

En noviembre de 1945 se realizaron las primeras elecciones libres, controladas por una comisión aliada dirigida por el mariscal ruso Voroshílov. Los resultados dieron la mayoría absoluta al partido de los Pequeños Propietarios (57%), seguido del partido socialdemócrata, con un 17,7% y de los comunistas, que obtuvieron el 17%.

El líder del partido que había ganado las elecciones, Zoltan Tildy, fue nombrado presidente de la República de Hungría. A pesar de que los Pequeños Propietarios habían tenido mayoría absoluta, Voroshílov presionó a Tildy para que formara un gobierno de coalición.

Fue entonces cuando Mátyás Rákosi, secretario general del Partido Comunista húngaro y fiel súbdito de Stalin, para deshacerse de los partidos no estalinistas puso en marcha la que él denominó "táctica del salami". Rákosi, que era hijo de carnicero, sabía muy bien que rodaja a rodaja puede uno comerse un salchichón sin que nadie se dé cuenta. Aplicada a la política, la estrategia consistía en, paso a paso, rodaja a rodaja, laminar los partidos que fueran contrarios al régimen de Moscú.

En marzo de 1946, Voroshílov obligó a Tildy a que nombrara Ministro del Interior al comunista Lázlo Rajk. Éste creó una policía política que se encargó de vigilar, perseguir, denunciar y encarcelar a todos los que se consideraron enemigos de Stalin. Los primeros en caer fueron los conservadores del Partido de los Pequeños Propietarios.

En 1947 se celebraron nuevas elecciones. Esta vez ganaron los comunistas con el 22,3% de los votos, el Partido Demócrata consiguió el 16,5% y los socialdemócratas el 14,9%. El Partido de los Pequeños Propietarios obtuvo el 15,3% de los votos; en tres años había perdido más del 40% de sus votantes.

Un año más tarde se fundaba el Partido de los Trabajadores, fruto de la fusión de comunistas y socialdemócratas. Para entonces todos los líderes de partidos no comunistas habían sido arrestados, silenciados, o habían huido del país. En agosto de 1949 se aprobó una nueva constitución, calcada de la soviética, y se proclamó la República Popular de Hungría bajo el poder absoluto de Mátyás Rákosi. Las libertades individuales y de expresión dejaron de existir. Hungría se convirtió en un satélite de Moscú. Más tarde, Rákosy utilizaría la misma estrategia para limpiar su partido y convertirse en el único líder. Durante la Guerra Fría, la expresión "táctica del salami" se utilizó para explicar la estrategia utilizada por Stalin para someter a los países de Europa del Este.

Analistas políticos del chavismo dicen que Hugo Chávez fue un experto en utilizar la misma táctica, no solo para hacerse con el poder, sino también cuando, una vez alcanzado, puso en marcha el proceso dictatorial de la República Bolivariana de Venezuela. Paso a paso, rodaja a rodaja, fue suprimiendo las libertades civiles de los venezolanos. Los pasos eran tan pequeños que la gente apenas percibía el cambio, pero si alguien se hubiera ocupado de reconstruir rodaja a rodaja el salami completo, hubiera podido comprender cómo había llegado a ser aplastada la libertad individual en Venezuela.

El pasado 20 de diciembre Podemos se convirtió en el tercer partido político más votado por los españoles. Dadas las conexiones de Podemos con la Venezuela de Chávez no sería de extrañar que los chicos de Pablo Iglesias se hubieran traído de allí la táctica del salami. Eso podría explicar cómo, en tan solo dieciocho meses, Pablo Iglesias ha conseguido construir un partido de extrema izquierda que tiene ya 69 escaños en el Parlamento. El líder de Podemos laminó Izquierda Unida, juntó rodajas de fuerzas políticas minoritarias y ahora trabaja para ocupar el espacio de toda la izquierda española.

Si se quiere conocer de primera mano cuál es el proyecto político de Podemos no hay más que leer los escritos de sus dirigentes. En mayo de 2015, antes de que se celebraran las elecciones autonómicas y municipales, se publicó un libro de conversaciones entre Iñigo Errejón, portavoz de Podemos, y Chantal Mouffe, viuda de Ernesto Laclau, teórico del populismo, asesor ideológico de los Kirchner y uno de los intelectuales que más ha influido en los elaboradores del cuerpo doctrinario de Podemos.

Solo el título del libro, Construir pueblo. Hegemonía y radicalización de la democracia, dice ya mucho sobre el carácter revolucionario del proyecto político de Podemos. Cuando Pablo Iglesias hablaba de "asaltar el cielo" la mayoría entendimos que quería tomar al asalto el poder. Eso sería demasiado simple, los líderes de Podemos han llegado a la política con un propósito mucho más ambicioso. Están imbuidos de un espíritu redentor. Quieren cambiar el mundo, construir un pueblo, crear el hombre nuevo colectivo del que hablaba Rousseau, aquel capaz de entregar su libertad a la voluntad del Estado. No está de más recordar que, para Isaíah Berlin, Rousseau era uno de los seis mayores enemigos de la libertad humana.

En Construir pueblo, Iñigo Errejón y la viuda de Laclau hablan de Gramsci, de su concepto de hegemonía, de "identidades colectivas", de posmarxismo, de populismo… y lo hacen utilizando una confusa jerga para explicar su pensamiento político. Un lenguaje para iniciados que recuerda a la "neolengua" del libro 1984 de George Orwell.

Si algo dejan claro los autores en este libro es que Podemos es un partido que surge del 15M. Recogieron todas sus demandas y elaboraron un ideario político de izquierdas que ofrecía soluciones para los distintos colectivos que entonces se movilizaron.

Podemos considera que la democracia liberal (parlamentaria) nacida de la Constitución de 1978 ha resultado un fracaso. El movimiento 15M reclamaba una "democracia real ya". No queda claro qué tipo de democracia quieren implantar los ideólogos de Podemos. Hablan de una "radicalización de la democracia" mientras van dando pasos hacia la construcción de una "democracia directa" no parlamentaria.

La democracia parlamentaria, con todos sus defectos, es mucho más garante de las libertades individuales que cualquier otra forma de democracia y, por supuesto, infinitamente más liberal que cualquier dictadura. Podemos nunca dirá que pretende implantar un régimen que no sea democrático. Los dirigentes de Podemos saben que el término "dictadura", aunque sea la del proletariado, es hoy y aquí inaceptable, por eso hablan de una democracia real, participativa o radical. Siempre dirán que ellos lo que quieren es mayor participación popular y mucha más democracia, pero también lo decían los comunistas del siglo pasado. Es importante recordar que la Hungría dominada por Stalin se llamó República Popular de Hungría, que la Alemania del Este era la República Democrática Alemana y que la República Popular Democrática de Corea es hoy Corea del Norte, la Corea comunista.

La táctica del salami, como se ha visto en Venezuela, funciona tanto para eliminar partidos como para suprimir libertades. Muy bien podría Podemos utilizar la estrategia del salchichón para cambiar nuestro sistema parlamentario por una "democracia directa" sin que apenas nos diéramos cuenta. Bastaría con mantener y respetar, porque no les queda otra, las reglas democráticas actuales y, al mismo tiempo, crear una vía de participación popular que fuera haciéndose cada vez más amplia. El salami parlamentario iría desapareciendo rodaja a rodaja mientras la democracia directa se iría construyendo pasito a pasito.

El método sería muy similar al que, según Iñigo Errejón, debe Podemos utilizar para transformar la "vieja política" en una nueva política. "Yo creo -dice el hoy portavoz de Podemos- que hay que moverse en dos carriles. Uno, el de la disputa mediática, del presente, que se juega con unas reglas, con una cultura política, que fundamentalmente ha construido el adversario (…) Y luego otro carril en paralelo: nosotros decimos ‘de paso corto y mirada lejos". Ese otro carril, el del paso corto, es el que estaría reservado para, “la necesaria reconstrucción popular, cultural y comunitaria, que recomponga lo roto por décadas de fragmentación neoliberal”. Si no he entendido mal, esto significa que los líderes de Podemos, mientras luchan por alcanzar cuanto antes el poder, irán, sin prisa pero sin pausa, creando una nueva mentalidad, una nueva forma de ser y de pensar para ese pueblo que quieren construir.

Y en esa radicalización de la democracia está el gobierno del Ayuntamiento de Madrid. Se han puesto en marcha varios espacios de participación ciudadana con el objetivo, según dicen los responsables municipales, de fomentar la democracia directa en Madrid. Nadie puede estar en contra de que los vecinos opinen y debatan sobre las cuestiones de su ciudad. Es una buena cosa que los concejales tengan en cuenta las sugerencias de los ciudadanos, pero ello debería hacerse respetando siempre el reglamento. No podría ser que decisiones que corresponden al Pleno Municipal se tomaran en asambleas o a través de las redes sociales. Los concejales tenemos la representación de nuestros votantes. En el Pleno Municipal están pues representados, no unos cuantos, sino todos los madrileños.

Parece como si el Ayuntamiento, para poner en marcha ese proceso de implantación de una democracia directa en Madrid, estuviera empleando la táctica del salami. Y es que, pasito a pasito, rodaja a rodaja, abre ámbitos de participación directa en barrios y distritos sin cambiar la normativa municipal. Como ellos mismos suelen decir, "vamos despacio porque vamos lejos". Para ellos lo importante no es la meta, son los procedimientos. Ya lo dijo la alcaldesa parafraseando a Antonio Machado: "se hace camino al andar". Su "lejos", su meta, no es el poder, ya lo tienen. Su objetivo más inmediato es la “radicalización de la democracia”. Después vendrá la transformación de la sociedad y la “hermosa” tarea de construir un nuevo pueblo.

El amor en tiempos de Podemos
DAVID JIMÉNEZ El Mundo 19 Marzo 2016

Tras ejecutar a Nikolái Yezhov, jefe de su policía secreta, Stalin ordenó que fuera borrado de las fotografías en las que aparecían juntos. Mao hizo lo mismo con Bo Gu, con el que había compartido la Larga Marcha y que desapareció de una vieja imagen en la que se les veía posando sonrientes. Kim Jong-un aprendió de su padre que no hay nada como un pelotón de fusilamiento para afianzarse en el poder: ejecutó a su tío Jang Song-thaek y después lo eliminó del álbum familiar. La consigna en los regímenes comunistas, a la hora de purgar al camarada descarriado, es que no quede nada de él. Ni su recuerdo.

Disgustar al líder tiene consecuencias menos dramáticas por aquí: la pérdida de un cargo en el partido o del sillón en la tertulia en la tele, que para los delfines de la nueva política es casi más doloroso. Pero nunca lo será tanto como despertar del sueño de la utopía asamblearia y participativa, donde todas las voces son escuchadas y la democracia interna sustituye a la partitocracia del compadreo. «No soportan que nuestras sonrisas, nuestros besos y nuestros abrazos sean de verdad», escribía Pablo Iglesias a los suyos esta semana. Horas después le daba un fuerte abrazo, el definitivo, a su número tres, Sergio Pascual.

Al líder de Podemos le gusta la discrepancia interna tanto como a Kim Jong-un la familia. El mensaje enviado en la crisis de Madrid, y en la otra media decena de frentes abiertos en los cuarteles regionales de Podemos, es que se está con el líder o en su contra. Los contaminados por la disidencia serán apartados. La «belleza del proyecto» preservada a toda costa. ¿Y qué es bello? Lo que dice, hace y piensa el secretario general.

Por supuesto que Podemos no es el primer partido político que purga la disidencia interna. Si en nuestro país tenemos partidos tan inmovilistas e incapaces de regenerarse, endogámicos hasta en sus redes de corrupción, es en parte porque los políticos interiorizaron hace tiempo la máxima de Alfonso Guerra de que «el que se mueve no sale en la foto».

Pero hay un extra de incoherencia en el cainismo que vive una formación que presenta su manera de operar como una mezcla de la camaradería revolucionaria de Sierra Maestra y los diálogos de Love Story. Si el partido está así de envenenado cuando apenas ha cumplido dos años de vida, cuando sus cotas de poder son aún pequeñas, ¿cómo serán los abrazos cuando toque repartirse ministerios?

El problema de Podemos y sus grupos satélites es que están envejeciendo a pasos acelerados: cada vez tienen menos de lo nuevo que prometieron traer y más de la política con la que supuestamente querían acabar.

Lejos de terminar con el enchufismo, en sus ayuntamientos se coloca a familiares y amigos sin preparación alguna para sus cargos. Lejos de una política de transparencia con los medios de comunicación, nos fustigan con una agotadora operación de marketing y desinformación. Y lejos de dar el ejemplo que tanto exigían a los demás, demuestran similar animadversión a la dimisión, simbolizada esta semana por la negativa a marcharse de Rita Maestre, la portavoz del Ayuntamiento de Madrid condenada por un delito contra los sentimientos religiosos.

Podemos, ya lo avisaba el pasado verano Manuel Meco, uno de los primeros en bajarse del tren al nirvana, es «un partido político jerárquico, con su aparato fuertemente agarrado a todo el poder interno y, como en todos los partidos, repleto en la mayor parte por incompetentes, trepas y personas cuya única cualidad es la de ser acrítica con las órdenes de la dirección». No parece que la intención de Iglesias sea cambiar esto último, sino reafirmarlo. Que para hacerlo haya tenido que humillar a su número dos parece más una exhibición de debilidad que de fuerza. La herida no sanará cuando se apaguen los titulares.

Mientras Íñigo Errejón se da un tiempo para reflexionar sobre si presenta batalla dentro del partido o se deja borrar definitivamente de la foto, suponemos que tendrá asumido que, si decide tirar la toalla, el premio por los servicios prestados será el olvido de sus ex camaradas. «La gratitud es una enfermedad que sufren los perros», decía Stalin.

El parentesco secreto de Pablo Iglesias con el franquismo
Pascual Tamburri esdiario 19 Marzo 2016

Podemos crece sobre errores muy viejos y muy usados. La crítica a las instituciones puede ser constructiva o destructiva, y el cuñado del mismo Franco se anticipó a Iglesias.

“En el distanciamiento entre el pueblo y la vida oficial es factor importante el sistema electoral que se estableció para el Congreso con listas y candidaturas completas, bloqueadas y cerradas, lo cual es algo extraño que no tiene precedentes en nuestro país; se trata de la llamada ‘regla d’Hondt’, manejada por los partidos, que conduce a la deshumanización del derecho de sufragio destruyendo el principio de confianza que tiene su base en el conocimiento personal que debe presidir las relaciones entre representado y representante, entre poderdante y apoderado”.

“La consecuencia de esta situación es que el elector o renuncia a ejercer su derecho de sufragio absteniéndose, o vota en blanco, porque es deprimente tener que designar como representantes suyos, como diputados, a personas que no conocen ni de nombre”.

“Tampoco es admisible que los electores no puedan eliminar de las listas que se les imponen a personas a las que no quisieran nunca votar porque no sean, a su juicio, ni honestas ni dignas, o porque las considere incapaces; y a la inversa, tampoco se le permite incluir en la misma papeleta a candidatos procedentes de otras listas distintas como siempre se vino haciendo aquí en España en las elecciones a diputados a Cortes, lo mismo durante la Monarquía que en la República…”

Un ponderado alegato contra la “casta” de los partidos y del sistema parlamentario rígido y lejano del pueblo. Unas frases que hoy compartiría cualquier votante de Podemos, y que podría haber firmado un Pablo Iglesias que se dedicase a escribir en un ambiente académico o simplemente educado en vez de enredar en las redes. Un escrito de izquierdas o más bien populista y antisistema.

Pero no lo es. Curiosamente son observaciones recogidas durante la Transición, y criticándola, por don Ramón Serrano Suñer en su ‘De anteayer y de hoy’ de 1981. Tiene más de un punto de ironía comprobar que el populismo rompedor de 2016 viene a repetir y ampliar críticas hechas por un abogado del Estado, antiguo diputado de la CEDA, ministro de Gobernación y de Exteriores en el primer franquismo y sobre todo… cuñado del mismo Francisco Franco.

¿Asambleísmo podemita? “Con este nuevo sistema ocurre que es un ‘elector número’ del censo electoral quien designa a unos ‘candidatos-fantasmas’, a diferencia de lo que con la legislación electoral anterior ocurría, en la que el ‘elector-persona’ votaba a ‘candidatos-conocidos’”. No, Serrano Suñer.

¿Una reforma constitucional de Podemos o de Ciudadanos? “Teóricamente elección es selección; se elige entre los candidatos –se selecciona- a quienes por sus cualidades, su ideología, su conducta, sus virtudes cívicas y morales, se hacen merecedores de la confianza que la representación implica. Por el contrario, el sistema de elección por grupos cerrados, implica la sumisión a formas políticas y a la disciplina de partidos, muchas veces incompatible con la recta administración de la cosa pública, cuando aquéllos se condicionan por razones tácticas y de supervivencia… tampoco es admisible entender que la relación entre elector y elegido termina en cuanto la elección se celebra, esto es, que terminados los halagos preelectorales, se produzca una ruptura entre ellos”.

“No es lícito suplantar sustancialmente la voluntad de los electores sustituyéndola absolutamente, prescindiendo de ellos, por la opinión del elegido que, por juegos políticos, pueda ser contraria a la de aquéllos… en una palabra, que por este sistema todo queda subordinado al juego –autoritario- de los partidos, con grave lesión para un verdadero orden político democrático”. Es rompedor, es verdad. Tiene probablemente toda la razón, es verdad. Pero no es podemita, sino las previsiones de Serrano Suñer con 35 años de anticipo sobre esta crisis del sistema. ¿Hará este parentesco que Iglesias cambie de planes?

No quebrará ninguna administración'
El Gobierno avala el agujero negro del separatismo
En plena crisis de gobernabilidad, el Consejo de Ministros aprueba 13.427 nuevas plazas de Empleo Público -el 62 % más que el año pasado-, y 5.594 plazas de promoción interna.
Gaceta.es 19 Marzo 2016

El ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, ha lanzado este viernes un mensaje de tranquilidad sobre Cataluña ante las dificultades de tesorería que tiene esa comunidad y ha señalado que la premisa del Gobierno es no dejar quebrar a ninguna administración pública.

Desde comienzos de la pasada legislatura el Ejecutivo de Mariano Rajoy ya dejó claro que "no iba a quebrar ninguna administración pública en España y, efectivamente, no ha quebrado ninguna", ha subrayado Montoro al ser preguntado por este asunto.

Montoro se ha expresado en estos términos en rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, unas horas antes de reunirse con el vicepresidente catalán y conseller de Economía de Cataluña, Oriol Junqueras, un encuentro que ha calificado de "normal", en el que analizarán la situación financiera de esa comunidad.

Según ha señalado el ministro, para evitar los impagos se pusieron en marcha instrumentos como el Fondo Autonómico de Liquidez (FLA), el pago a proveedores o los planes de reestructuración en ayuntamientos. "No hay motivo para que se produzca ningún tipo de default", ha garantizado, si bien ha advertido de que eso no exime de seguir controlando el déficit para no sobrepasar los objetivos marcados.

"Aquí no quiebra nadie, pero hay que hacer los deberes de corrección de déficit, porque si no estaríamos financiando las alegrías de unos a costa de los esfuerzos de otros", ha apostillado.

No obstante, ha reconocido la preocupación del Gobierno ante la recomendación de la Comisión Europea sobre ese control del déficit de las comunidades y ha dicho que el Ejecutivo está preparando la respuesta, que se presentará cuando se tengan los datos definitivos.En este sentido, también ha lanzado un aviso a partidos como PSOE o Podemos que aspiran a cambiar el Gobierno para poder cambiar las políticas y les ha indicado que no se pueden cambiar esas políticas porque se pondría en riesgo la recuperación económica y la creación de empleo.

"Quien crea que ahora puede aspirar a estar en el Gobierno sin continuar con esta política o se equivoca o está engañando a la sociedad española. Quien quiera subirse a la bicicleta y dejar de pedalear, va a hacer que la bicicleta se caiga, y el problema es que en ella va la sociedad española", ha ilustrado.

'Quieren que abril sea el mes del conflicto contra el PP'
La vicepresidenta del Gobierno en funciones, Soraya Sáenz de Santamaría, ha recalcado al presidente del Congreso, Patxi López, que abril debería ser "el mes conciliador para buscar acuerdos" y no un tiempo dedicado a "hacer oposición" a un Ejecutivo en funciones sin capacidad política.

Sáenz de Santamaría ha recordado que abril es el último mes para tratar de formar Gobierno ya que el 2 de mayo se disuelven las cámaras. "A mi juicio el mes de abril debía ser el mes conciliador para buscar acuerdos y, sin embargo, se pretende que sea el mes del conflicto institucional contra un Gobierno del PP, que ha ganado las elecciones y que está intentando formar Gobierno con el apoyo indispensable del PSOE", ha añadido.

Además ha insistido en que es la primera vez en democracia que se decide que sea "el mes de la oposición al PP, a un Gobierno en funciones y el mes del primer conflicto institucional de esta naturaleza sin precedentes, primero anunciado por Antonio Hernando y secundado por Patxi López".

Empleo público: 13.427 nuevas plazas
El Consejo de Ministros ha aprobado además la Oferta de Empleo Público de 2016 que incluye 13.427 nuevas plazas, el 62 % más que en 2015, y 5.594 plazas de promoción interna, lo que supone un incremento del 20,2 %.

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Saénz de Santamaría, ha asegurado que se mantiene, como en años anteriores, una política de reposición del 100 % de las bajas de efectivos en todos los sectores prioritarios como son la lucha contra el fraude fiscal y laboral y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Como novedad, en 2016 habrá reposición del 100 % en asistencia directa a usuarios de servicios sociales y prestaciones, y políticas activas en materia de empleo y seguridad ferroviaria.

El ministro de Hacienda en funciones, Cristóbal Montoro, ha detallado que el número de plazas en la Administración General del Estado es de 6.057, un incremento del 71 % y en Justicia, se convocan para este año 1.820 nuevas plazas, un aumento del 27 %.

Montoro ha destacado el carácter del funcionario local para lo que se convocan 250 plazas; en el Cuerpo Nacional de Policía la convocatoria es de 2.740 plazas, un aumento del 100 % y en Guardia Civil, 1.799, es decir, un crecimiento del 103,3 %.

El ministro también ha avanzado que próximamente, en otro Consejo de Ministros, se aprobará la oferta en el ámbito de las Fuerzas Armadas que será de 761 nuevas plazas, y ha hecho hincapié en las plazas ofertadas para personas con discapacidad, que son el 7 % del total. En este sentido, ha precisado que, por primera vez en España, está vigente una ley de contratos de Administraciones Públicas que obliga a que cualquier contrato que se haga tiene que guardar esas cuotas de discapacidad.

A su juicio, esto sienta las bases de una sociedad de igualdad de oportunidades ya que, desde el sector público "se fuerza" a que las empresas privadas cumplan con esa normativa.

¿Por qué no emigran a países musulmanes ricos?
Los refugiados y la decadencia moral de Europa
La gran mayoría de los inmigrantes musulmanes no se integra y que cuando pasa de cierto número tiende a crear guetos donde no rigen las normas culturales y legales europeas.
Pío Moa  www.gaceta.es 19 Marzo 2016

En el embrollado problema de los refugiados -mezclados con emigrantes- de países árabes a la UE se mezclan todo tipo de culpas y errores. Aparentemente se trata de millones de personas desesperadas que huyen de la guerra, lo cual es cierto solo en parte, pues muchos vienen de países en paz. Dos preguntas al respecto podrían ser: ¿Por qué no emigran a países musulmanes ricos, que los hay y muy próximos a esos países? ¿Por qué Europa tendría que pagar el precio de unas guerras desatadas entre los propios musulmanes?

Empecemos por la segunda. Hace años escribí este comentario: “La UE asesina a Gadafi”: La caterva de bestias que han torturado, sodomizado y asesinado a Gadafi, son los protegidos de la UE, o del sector europeo de la OTAN, aquellos sádicos y fanáticos a quienes han defendido los aviones de la Doctora Burrianes (Carmen Chacó, entonces ministra de defensa) entre otros. Aquellos a quienes los capitostes europeos esperan manipular previa manipulación de la opinión pública europea, presentándolos como demócratas y liberadores frente a una tiranía que de pronto han descubierto intolerable después de haber estrechado tantas veces la mano del intolerable tirano. La OTAN europea es la autora más que indirecta de un crimen espeluznante y revelador. Puestos a buscar tiranos, ¿no tenían más a punto, en especial los españoles, a Mohamed VI? Pocas cosas prueban mejor la infamia y la decadencia moral de la UE, aparte de una estupidez que recuerda el dicho “los dioses ciegan a quienes quieren perder”. Aún no he logrado entender los motivos de esta guerra oculta y vergonzante, a fuer de criminal, contra un régimen que no era más despótico que la mayoría en África y Asia, y que era favorable a Occidente. Lo mismo la euforia ante la caída de las dictaduras de Egipto y Túnez, otros dos regímenes pro occidentales no más corruptos, quizá menos y menos despóticos que otros tantos antioccidentales. ¿Qué lección pueden extraer de ahí los políticos africanos y asiáticos? Evidentemente, que la amistad de Europa es un pésimo negocio, ante el carácter traicionero y bellaco de los gobiernos europeos, capaces de ayudar a masacrar a sus amigos después de haberles extraído unas cuantas rentas políticas o económicas. Una Europa capaz de alegrarse del penúltimo éxito de la ETA, por lo que se refiere a España. Una Europa sumida en una crisis que es mucho más que económica, que ha perdido el norte moral y el político, y en la que a España le toca, por cierto, el papel de lacayo. Una Europa indecente, cada vez menos democrática, que cava por muchas vías su propia tumba. De paso les recomiendo este vídeo de unos cuantos segundos, revelador de la clase de gente que dirige la política mundial: https://www.youtube.com/watch?v=Fgcd1ghag5Y .

No contentos con desestabilizar a Túnez, hundir a Libia en el caos y el desastre, llevar a Egipto al golpe militar y fracasar, dejando una herencia de guerra civil en Afganistán e Irak, han fomentado la guerra civil en Siria, de la que fingen horrorizarse, impulsado indirectamente un Estado Islámico increíblemente cruel, y vaciado de cristianos el Oriente próximo. Y, como un efecto más de una política realmente criminal, han dado lugar a esa corriente de refugiados y no refugiados, realmente invasora, pues hace caso omiso de las leyes europeas entre otras cosas. No Europa, sino los jefes de la UE (y de Usa) son por lo menos corresponsables mayores de esta sucesión de catástrofes para los árabes y los europeos. Por supuesto, lo vienen haciendo en nombre de la democracia, que, remedando la célebre frase de Samuel Johnson, parece estar convirtiéndose en el último refugio de los canallas.

¿Y por qué no van los refugiados a otros países árabes? Muchos quieren creer que se debe al atractivo del modo de vida europeo, pero obviamente no es cierto. Una experiencia de decenios nos dice que la gran mayoría de los inmigrantes musulmanes no se integra y que cuando pasa de cierto número tiende a crear guetos donde no rigen las normas culturales y legales europeas, a las que no admiran, sino que desprecian. De ahí salen numerosas acciones terroristas, y es cierto que se trata de minorías, pero también lo es que la gran mayoría tampoco las condena ni protesta por ellas. Los formadores o manipuladores de la opinión pública europea “olvidan”, por ejemplo, que las acciones del Daesh no son ajenas, sino lo contrario, a una tradición islámica que se remonta a Mahoma, y que el islam es una religión de conquista. Para quienes promueven el islamismo radical, fomentar una corriente de refugiados hacia Europa es una táctica excelente, que ya preconizaron personajes sin embargo occidentalizados y tenidos por moderados, como el argelino Ben Bella: “conquistaremos Europa con el vientre de nuestras mujeres”.

Para entender estas cosas, conviene referirse a la tendencia política predominante en la UE, uno de cuyos objetivos es destruir la raíz cristiana de la cultura Europa (no les extrañe la indiferencia con que han acogido siempre la persecución y “limpieza étnica” de cristianos en Oriente Próximo). Observen la preocupación por la “islamofobia” y la despreocupación por una cristianofobia rampante y omnipresente, fomentada desde el mismo poder y los medios de masa. Parece que los rasgos culturales identitarios más fuertes en la Unión Europa son hoy el abortismo, el homosexualismo y la infantilización social, en una degeneración de la democracia que ya describió premonitoriamente Tocqueville: “Un poder inmenso que busca la felicidad de los ciudadanos, que pone a su alcance los placeres, atiende a su seguridad, conduce sus asuntos procurando que gocen con tal de que no piensen sino en gozar". "Un poder tutelar que se asemejaría, a la autoridad paterna si, como ella, tuviera por objeto preparar a los hombres para la edad viril; pero que, por el contrario, sólo persigue fijarlos irrevocablemente en la infancia". Un aspecto de esa infantilización es la consideración del problema de los refugiados en un plano puramente emocional y demagógico como vienen haciendo muchos medios.

Vladímir Bukovski, un disidente que pasó doce años en el Gulag, ha denunciado repetidamente las derivas antidemocráticas o degeneradoras de la democracia de Bruselas. Y es significativo que Hungría y Polonia, países rebeldes contra la tiranía soviética, sean quienes rhoy plantan cara a las oligarquías de la UE.

Lo que queda de Siria cinco años después
Pablo Molina Libertad Digital 19 Marzo 2016

La guerra de Siria, que dura ya cinco años, tuvo su origen en los disturbios populares que, en marzo de 2011, se produjeron en numerosos países árabes y del norte de África al socaire de lo que acabó denominándose la Primavera Árabe. Lo que comenzó como una oleada de protestas ciudadanas acabó derivando en una guerra sin cuartel, que ha arrasado al país casi hasta sus cimientos.

La dura represión de las protestas por parte de Bashar al Asad consolidó la existencia un frente integrado por grupos rebeldes, que transformó un levantamiento popular eminentemente pacífico en una una rebelión organizada.

Al poco de iniciarse las hostilidades haría su aparición el Estado Islámico y el Frente al Nusra, las dos principales organizaciones terroristas islamistas, cuya participación ha convertido un conflicto interno en una guerra transversal con la intervención directa de las potencias regionales (Arabia Saudí e Irán), así como de Rusia y EEUU que, a su vez, ventilan en el avispero sirio cuestiones que afectan a su propia rivalidad en la escena internacional.
Un país arrasado

Siria ha perdido más de la cuarta parte de su población desde que comenzó la guerra, que ya se ha cobrado 300.000 víctimas mortales. De 24,5 millones de sirios censados en 2011, hoy permanecen en el país 17,9 millones. De esta población residente, el 80% necesita ayuda humanitaria para sobrevivir. Casi cinco millones de sirios malviven en lugares de muy difícil acceso, como algunas zonas remotas de la provincia de Deri al Zor, una de las más castigadas por la guerra, lo que hace prácticamente imposible hacerles llegar la ayuda que necesitan para mantenerse con vida.

La consecuencia inmediata de este aislamiento, provocado por la acción de los bandos en conflicto, es que el precio de productos básicos como el pan, la leche, los huevos o la harina se han disparado. El pan, un alimento fundamental en la cultura árabe, ha multiplicado su precio incluso en las áreas controladas por el Gobierno, que siempre ha subsidiado su compra al objeto de ganar el favor popular, y que hoy sólo puede garantizar un suministro bien escaso en sus territorios gracias a las importaciones de trigo procedente Rusia y Ucrania.

La población siria se enfrenta al riesgo de hambrunas, como ha ocurrido en algunas ciudades asediadas por las fuerzas gubernamentales o grupos de la oposición a Bashar al Asad. En Madaya, localidad de 200.000 habitantes próxima a la capital, han muerto de hambre varias decenas de civiles antes de que el alto el fuego pactado por Rusia y EEUU permitiera la llegada de la ayuda humanitaria. La vuelta a las hostilidades reproducirá el problema en algunas zonas cuya población está ya al límite de la resistencia a consecuencia de las continuas privaciones provocadas por la guerra

En el plano sanitario la situación es también de una gravedad sin precedentes. La organización Médicos por los Derechos Humanos ha documentado más de 330 ataques contra al menos 240 servicios de salud, en los que han fallecido 700 miembros de los distintos cuerpos sanitarios. Más del 40% de la población no tiene acceso a asistencia sanitaria y casi el 60% de los hospitales han sido destruidos por completo o están seriamente dañados, con la reducción consecuente de su cobertura asistencial.

Los servicios educativos no presentan un panorama mejor. La cuarta parte de las escuelas han sido destruidas o reconvertidas para uso militar, pero incluso aunque las instalaciones permanecieran intactas tampoco funcionarían por falta de docentes. Más de 52.000 maestros y profesores han abandonado sus puestos de trabajo a causa de la guerra, a lo que hay que sumar la huida de las familias con niños, todo lo cual tiene como consecuencia que la población escolar se haya reducido drásticamente. De los niños que permanecen en Siria, tan solo algo más de la mitad acude a la escuela de manera más o menos regular.

La guerra a destruido cinco veces la riqueza que el país generaba anualmente antes de 2011. Tan sólo la reconstrucción de las infraestructuras destruidas, según cálculos de la ONU, costaría más de un cuarto de billón de dólares.

Todas estas cifras dibujan un país devastado, cuya recuperación, en caso de una pronta solución del conflicto (algo que no se divisa aún en el horizonte), tardará en llegar varias generaciones.

RETIRA LA PLACA DE LOS 75 ASESINADOS EN HERENCIA
La Memoria Histórica oculta más víctimas de la represión republicana
El ayuntamiento ha retirado a las 3 de la madrugada las placas con los nombres de los asesinados por los republicanos, a pesar de que ya habían sido modificadas.
Juan E. Pflüger  www.gaceta.es 19 Marzo 2016

El alcalde socialista de la localidad de Herencia (Ciudad Real), Sergio García-Navas, ha decidido la retirada durante la madrugada pasada de una placa que contenía la relación de los 75 vecinos de la localidad que fueron asesinados durante la represión republicana. La localidad se encuentra en una zona que jamás fue frente de batalla, de hecho fue siempre un área de descanso para los combatientes del bando frentepopulista.

El pasado 15 de marzo, los servicios municipales pretendían retirar las placas situadas a ambos lados del acceso a la iglesia de los Mercedarios de la localidad. Se amparaba en la Ley de Memoria Histórica para borrar el resto de los crímenes que cometieron comunistas, socialistas y anarquistas en esa zona. Sin embargo, la protesta de familiares de las víctimas impidió que se procediera a la retirada de las placas. Como solución, se decidió la eliminación de dos leyendas que podrían justificar la eliminación del testimonio de estos asesinatos.

Hace dos días, se suprimieron esas dos leyendas que decían: “Caídos por España y su revolución nacional sindicalista”. En su lugar se propuso colocar otras placas con dos citas: “Perdonad y seréis perdonados” y “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.

La solución fue aceptada por la orden de los Mercedarios y por los familiares de las víctimas. Pero parece ser que lo que le molesta al alcalde es que se sepa que en ese municipio, el partido al que él pertenece, el PSOE, colaboró en el asesinato de 75 inocentes. Muchos de ellos fueron asesinados en la mina del vecino municipio de Camuñas. Allí centenares de personas de derechas, sacerdotes, varias mujeres y vecinos traídos de municipios del entorno fueron fusilados o arrojados con vida a una antigua mina romana en cuyo pozo se lanzaron granadas y escombros para ocultar la presencia de los cadáveres.
 

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Cleptocracia

Gabriela Bustelo www.vozpopuli.com 19 Marzo 2016

Mientras los españoles toman conciencia de su protagonismo en la remodelación política de España, los partidos políticos simulan contrición, pero sin propósito de enmienda. Dada la corrupción estructural que España ha sufrido durante toda la democracia, el primer paso para la renovación es la exigencia implacable de limpieza en todas las formaciones políticas. El hecho de que Pedro Sánchez y Mariano Rajoy no hayan cesado fulminantemente a José Ramón Gómez Besteiro ni a Rita Barberá parece indicar que el bipartidismo tiene poca intención de cambiar.

Corrupción institucional
En España los partidos nacionales son moles institucionales que precisan grandes cantidades de dinero para mantenerse. En otras democracias –como la estadounidense– los partidos políticos tienen una influencia y una estructura considerablemente menor, cobrando importancia durante el periodo electoral. En España el bipartidismo acumula agujeros negros relacionados con su financiación y con desvíos de dinero público, hasta el punto de que el 80% de los políticos implicados en casos de corrupción pertenecen al PP y el PSOE, indiscutibles estrellas en el espectáculo del latrocinio nacional. Entre los casos que el PP tiene bajo su paraguas destacan “Gürtel”, “Bárcenas”, “Emarsa” y “Nóos”, mientras que el PSOE es el partido con mayor número de políticos implicados en casos de corrupción. La tristemente famosa “Trama de los ERE” asociada al PSOE andaluz llega ya a la cifra de 270 imputados, que podían haber defraudado un total de 1.200 millones de euros y de los cuales no hay ninguno encarcelado en estos momentos. Esta semana se ha sabido que una decena de imputados podían verse libres de responsabilidad penal en el caso ERE al prescribir sus delitos. Se trata de empresarios que recibieron ayudas irregulares procedentes de un fondo dotado con 855 millones de euros.

El agujero andaluz
La corrupción andaluza merece una mención especial, porque los casos “Malaya”, “ERE” y “Edu” superarían los 5.000 millones de euros extraviados. Esta semana han vuelto a comparecer los socialistas Chaves, Griñán y Viera para declarar sobre su participación en el fraude colosal organizado por la Junta de Andalucía para otorgar ayudas a prejubilados y a empresas en crisis de forma presuntamente ilegal durante una década. Gracias a la presión de Ciudadanos, los tres gerifaltes socialistas han dejado de ser aforados, pero todos ellos han guardado silencio ante las preguntas del juez, alegando que ya habían respondido a las mismas preguntas hace un año en el Tribunal Supremo. A la salida el abogado de Griñán, José Antonio Mohedano, aseguró que “el Gobierno ha presionado” para forzar esta comparecencia con intención de desviar la atención de otros casos de corrupción. Y la “Operación Edu”, que investiga la estafa multimillonaria en los cursos de formación de la Junta de Andalucía, implica ya a 250 imputados –con cuatro nuevas detenciones esta semana– sin que hayan concluido las investigaciones, que incluyen en uno de sus expedientes al marido de la presidenta de la Junta, Susana Díaz, como profesor de los falsos cursos para parados.

El bisnes nacionalista y comunista
La fortuna multimillonaria del inatrapable Jordi Pujol –calculada en 3.000 millones de euros– estaría distribuida en una madeja de paraísos fiscales que incluye Suiza, Luxemburgo, Andorra, la isla de Jersey y las Antillas Holandesas. Entre los casos catalanes destacan “Palau”, “Adigsa”, “Innova” e “ITV” relacionados con Convergència Democràtica de Catalunya cuando formaba parte de CIU. En el País Vasco, el caso “De Miguel” se ha resuelto esta semana con 26 imputados, nueve de ellos exdirigentes y antiguos cargos del Partido Nacionalista Vasco, imputados por prevaricación, cohecho, tráfico de influencias, blanqueo de capitales y malversación de caudales públicos. Al número dos del PNV de Álava se le piden 55 años de cárcel y 25 millones de fianza. Izquierda Unida está implicada en los casos “Tarjetas Black” y “Enredadera”, sin olvidar el asunto de los contratos de Tania Sánchez cuando todavía era diputada de IU por la Asamblea de Madrid. Y destaca el hecho de que Podemos –cuya campaña política se centra en denunciar la corrupción de los partidos tradicionales– acumule ya varias querellas pendientes y sea sospechoso de estar financiado por el Gobierno de Venezuela.

¿Dimisiones?
La única dimisión que se ha producido es la de Eva Borox, la número tres de Ciudadanos en la Asamblea de Madrid que este jueves ha entregado su acta de diputada “para no perjudicar a su partido”, ya que podría estar involucrada en el caso “Púnica” por su relación de amistad con David Marjaliza. Parece evidente que los demás partidos tienen intención de seguir formando parte de la cleptocracia española que lleva casi cuarenta años llevándoselo crudo.

Es la estupidez, estúpido
Eduardo Goligorsky Libertad Digital 19 Marzo 2016

James Carville, asesor de Bill Clinton en su campaña presidencial, prestó un gran servicio a los formadores de opinión cuando acuñó la frase "Es la economía, estúpido", que más tarde se aplicó a casi todas esferas de la vida social: la política, la cultura, el deporte, etcétera. Ignoro si alguien ya la empleó respecto de la estupidez misma, pero no puedo resistir la tentación de hacerlo frente a un panorama en que ella está rampante.

Con la salvedad de que si bien abordo el tema en relación con la actualidad española, soy plenamente consciente de que dicha tara está equitativamente repartida por todo el mundo como complemento inseparable de la naturaleza humana.

¿Un ejemplo de que la estupidez no tiene carta de ciudadanía? Ya me he ocupado del caso de Gabriel Rufián, quien se atribuyó una falsa e inexistente condición de inferioridad al mismo tiempo que se ponía al servicio de quienes se comportan como si esa condición fuera real y despreciable. Exactamente lo mismo que ha hecho el prestigioso cirujano estadounidense y aspirante negro a la candidatura presidencial por el Partido Republicano, Ben Carson, al dar su apoyo a Donald Trump precisamente cuando también se lo daba el Ku Klux Klan. Para no remontarnos al caso mucho más trágico de Daniel Burros, el joven judío ortodoxo que se convirtió al nazismo, llegó a ser Gran Dragón del Ku Klux Klan y se suicidó a los 28 años, en 1965, cuando el New York Times reveló sus orígenes (ABC, Historia, 6/11/2015, y la película El creyente, dirigida por Henry Bean, 2001).

Remedios heroicos
Volvamos a España. Si practicamos la radiografía de la estupidez imperante empezando por el vértice de la pirámide, hallamos material de sobra en el circo de la investidura. Nadie encontrará, en los muchos artículos que he escrito para Libertad Digital, una crítica a Mariano Rajoy. Por el contrario, descubrí méritos en lo que casi todos mis colegas consideraban defectos, incluidos el tancredismo y el inmovilismo. Juzgué un acierto que se sentara a esperar la autoinmolación del secesionismo, podrido hasta el tuétano. Esta táctica seguiría siendo válida si las urnas del 20-D no hubieran parido -por el despiste… ¿o la estupidez?, de los votantes-, un conglomerado totalitario predispuesto a pactar con la anti-España con tal de conquistar el poder hegemónico. No entender que a males de tanta magnitud corresponde aplicarles remedios heroicos es una estupidez mayúscula. Peor aun, es una claudicación imperdonable.

El remedio heroico -la Gran Coalición del PP, el PSOE y Ciudadanos-, lo han recetado Albert Rivera y su partido, los únicos que parecen conservar la sensatez y el contacto con la realidad en medio de este escenario tóxico. Pero si la estupidez paraliza, por ahora, los reflejos de supervivencia del primero de estos protagonistas, el PP, la lealtad del segundo, el PSOE, pende de un hilo. Y este hilo es muy débil, porque lo desgastan las quimeras retóricas del "gobierno de progreso", el "gobierno de cambio" o, llegados al paroxismo, el "gobierno de izquierdas".

Gobierno de izquierdas es lo que reclamó Josep (sic) Maria Álvarez, el submarino -o portaaviones- del secesionismo catalán en la cúpula de la UGT. Otra prueba de estupidez: una de las dos mayores centrales sindicales de España elige secretario, por muy exigua mayoría, a un personaje que aspira a convertirse en extranjero dentro de dieciocho meses… y a imponer idéntico cambio de nacionalidad a los restantes ciudadanos españoles residentes en Cataluña. Álvarez recibió la felicitación del secesionista Carles Puigdemont, de la secesionista Ómnium y de su partido, el desnortado PSC. El PSC, donde Miquel Iceta abomina de Ciudadanos, la alcaldesa de Santa Coloma de Gramanet, Núria Parlon, pide el referéndum, y Carme Chacon también sueña con el gobierno de izquierdas y apoya, junto con sus correligionarios, la proscripción del castellano en las escuelas. Es la estupidez, estúpido. Un mosaico de estupideces.

El hecho de que Pedro Sánchez insista en correr tras el entramado chavileninista de Podemos, sus franquicias regionales y los despojos del Partido Comunista, es la prueba de su escasa fiabilidad. Y de su estupidez. Porque Podemos es el lenguaraz en España del referéndum secesionista y del ministerio de la Plurinacionalidad copiado del mamarracho indigenista de Evo Morales con sus 64 nacionalidades. Y se amanceba con el régimen teocrático de Irán para desestabilizar España (ver "Las pistas falsas de Podemos", de Ignacio Martín Blanco, El País, 16/3).

Purgas periódicas
Hasta aquí la radiografía de la estupidez ha enfocado el vértice de la pirámide. Si vamos bajando hacia la base, el diagnóstico no mejora. Nos encontramos, precisamente, con el codiciado -por Sánchez y sólo por él-, Podemos. Si Podemos llegara a gobernar, solo o valiéndose de títeres, su ideología totalitaria lo convertiría en un Leviatán monolítico, sacudido por las purgas periódicas que han desangrado a todos los regímenes de parecida matriz. Pero en el llano las que lo sacuden son las riñas entre caudillos y tendencias que se disputan parcelas de poder o discrepan sobre las tácticas más apropiadas para engatusar a la masa estupidizada. Ese es el espectáculo que nos están brindando. Su modus vivendi es la propagación de la estupidez colectiva.

Más abajo aun en la pirámide de la estupidez aparecen los grupúsculos de agitadores anticapitalistas que, no obstante su insignificancia y su indigencia intelectual, consiguen despertar simpatías entre la buena gente. Expertos en intrigas y chantajes, los cupaires y podemitas han sabido aprovechar las grietas abiertas en el contubernio secesionista para imponer su ley. O su fobia a la ley. Así es como los tenemos dictando órdenes en la Generalitat de Cataluña y adueñados del poder en el Ayuntamiento de Barcelona. ¿Acaso no es el colmo de la estupidez que la burguesía catalana haya permitido que sus enemigos jurados, con once concejales sobre 41, pongan la ciudad de Barcelona a los pies de okupas, manteros, depredadores incívicos y palmeros de etarras mal reciclados? Comerciantes, inversores, emprendedores, guardias urbanos, turistas, están en el punto de mira de la minoría nihilista, mientras la alcaldéspota Ada Colau alterna las ofensas a los creyentes con el rechazo a los militares que arriesgan sus vidas en las tierras bárbaras para salvarnos a todos, incluidos los más estúpidos pacifistas antisistema, del degüello.

Menosprecio injurioso
Es la estupidez, estúpido. Si ahora, en pleno desbarajuste, el señor Artur Mas se da el lujo de volver a la "realpolitik", como explica M. Dolores García (LV, 13/3), es porque toma por estúpidos y desprecia olímpicamente a sus conciudadanos, y sobre todo a las clases medias catalanas que dejó a merced de sus enemigos, herederos de la feroz demagogia antiburguesa del más rancio lerrouxismo. Hay que alimentar un menosprecio injurioso por la capacidad de discernimiento del ciudadano para imaginar que será posible venderle dos veces en muy poco tiempo la misma mercancía tarada. Sin embargo, añade la columnista y directora adjunta del diario:

Mas quiere recuperarlo. Eso supone que la independencia deja de ser la única salida. De hecho, en el encuentro con militantes en Vic, Mas se refirió a la posibilidad de un "estado asociado". Es la misma fórmula que empleó en su día el lehendakari Ibarretxe, quien ponía como ejemplo Puerto Rico. De hecho, Unió defendía un modelo confederal similar.

En este contexto, Mas repite estos días que el 48 % de los votos obtenidos por el independentismo el pasado 27 de septiembre es insuficiente para dar el paso. Es decir, por mucho que el Govern diseñe un nuevo Estado sobre el papel, la declaración de independencia no llegará al final de los 18 meses, plazo que, por cierto, impuso el propio Mas. (…) Mas está allanando el terreno para un nuevo relato.

Es la estupidez, estúpido. Confiemos en que la experiencia acumulada dé frutos y que quienes hagan el papel de estúpidos al finalizar el juego, en todo el territorio indiviso de España, sean los trileros y no los ciudadanos que hasta ahora han sido las víctimas de sus burdas trampas. Confiemos, también, en que Albert Rivera y su partido se mantengan firmes en la defensa de su programa frente al cúmulo de estupideces que todavía infectan a nuestra sociedad.

España
El caos económico en Cataluña coincide con el proceso soberanista
El deterioro originado con el tripartito se ha agudizado desde la llegada de CiU en 2010

J. TAHIRI/ À. GUBERN ABC 19 Marzo 2016

Cuando en 2010 CiU recuperó la Generalitat, las finanzas de la administración autonómica ya eran un caballo desbocado. Únicamente entre 2006 y 2010, la deuda pasó de 14.000 a 30.000 millones, y lo que era peor, la herencia legada en forma de emisiones a particulares -los llamados bonos patrióticos que el Ejecutivo de Artur Mas renovó- o los métodos de pago diferido (método alemán), llevaron en los sucesivos años a un deterioro acelerado de las finanzas catalanas.

El quebranto financiero catalán, no compensado por los ajustes en el gasto durante el primer periodo de Mas, coincidió con el inicio del proceso soberanista, al que buen número de economistas atribuyen que la región no presente ahora unos números más aseados. Aunque el gasto en «diplomacia», más de 150 millones desde 2010, es minimizado desde el soberanismo -el chocolate del loro, se viene a decir-, otras partidas, como las de los medios públicos, son más abultadas: más de 1.700 millones en los últimos cinco años. Ni una cosa ni la otra explican por sí solas la zona abisal en la que están las finanzas catalana, un deterioro que los mismos expertos atribuyen al empeoramiento del clima económico de la comunidad fruto de la desconfianza generada por el «proceso».

En este contexto, las cuentas públicas han encajado esta deriva y los mecanismos de liquidez del Estado han jugado un papel clave para que Cataluña no haya caído en situación de impago. Es la comunidad con un mayor importe de deuda, unos 72.274 millones de euros en 2015, de los que el 60% está en manos del Estado -frente al 4% que tenía en 2012-.

Este apoyo del Estado desde 2012, además, no ha estado acompañado por una mayor disciplina de la Generalitat, sino todo lo contrario. Cataluña cerrará este año con un déficit mayor al de 2012, ya que entonces acumuló un desvío entre ingresos y gastos del -2,26% del PIB y hasta noviembre el desfase llegó al -2,21%. Es decir, desde que comenzó el desafío independentista, la reducción fiscal de la región ha sido prácticamente nula.

En este juego de ajedrez entre el Estado y la Generalitat, la deuda juega un papel crucial. La Autoridad de Responsabilidad Independiente Fiscal (Airef) ya ha avisado que el pasivo de la Generalitat amenaza con ser «insostenible». En un ejercicio hipotético, el Airef calculó qué ocurriría si Cataluña volviera a los mercados el año que viene sin el sostén del Estado, y el resultado sería en el impago, un colapso como el de Grecia en 2010 y 2015.

La RAG recurre el decreto del plurilingüismo de la Xunta ante el Tribunal de Estrasburgo
La Academia se apoya en el último informe del Consejo de Europa que avisa de una "reducción gradual" del gallego - Asegura que atiende así las demandas de los padres
paula pérez | santiago La Opinion 19 Marzo 2016

La Real Academia Galega (RAG) recurrirá ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos el decreto del plurilingüismo de la Xunta en la enseñanza no universitaria por considerar que supone una "vulneración de los derechos fundamentales". Los académicos aseguran que trasladan la batalla judicial al Tribunal de Estrasburgo en respuesta a las quejas de los padres que denuncian la "discriminación" del gallego en las aulas. Por esta razón, la Real Academia acordó en su último plenario recurrir la norma ante la Corte de Derechos Humanos de la Unión Europea

La Real Academia Galega (RAG) recurrirá el decreto del plurilingüismo aprobado por la Xunta en 2010 ante el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo. Tras fracasar sus intentos de tumbar la normativa que regula la enseñanza del gallego en el Tribunal Supremo y en el Constitucional, los académicos recurren a instancias europeas, avalados además por el último informe del Consejo de Europa sobre lenguas minoritarias en el que exponían su preocupación por la "reducción gradual" del gallego en la educación.

Los académicos aseguran que trasladan la batalla judicial al Tribunal de Estrasburgo en respuesta a las quejas de los padres que denuncian la "discriminación" del gallego en las aulas. "Hoy, después de cinco años de aplicación del decreto, comprobamos que la norma vulnera el derecho a ser iguales de nuestros hijos e hijas con independencia de la lengua", advierten los padres, según reproduce la RAG.

Por esta razón, la Academia acordó en su último plenario recurrir la norma ante la Corte de Derechos Humanos de la UE. "Desde la aprobación del decreto, decidimos agotar todas las vías judiciales contra una normativa que infringe la legalidad, lesiona los derechos de las personas gallego hablantes y en está en flagrante contradicción con el compromiso que el Reino de España suscribió al firmar la Carta Europea de Lenguas Regionales y Minoritarias", argumenta la RAG.

Con el decreto del plurilingüismo aprobado en el año 2010 se introduce por primera vez la impartición de clases en inglés en los colegios. El objetivo es que las clases en gallego, que antes eran la mitad, queden reducidas a un tercio, otro tercio se da castellano y el resto de las materias son impartidas en inglés.

La RAG recurrió en un primer momento al Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) que, sin embargo, solo anuló dos aspectos del decreto: suprimió la consulta a los padres de alumnos de primaria dictada por la Xunta y el artículo que permite a los niños usar la lengua oficial que quieran.

Sin embargo, los académicos vieron en esta sentencia solo una victoria parcial y recurrieron al Supremo, que desestimó su recurso. La RAG acudió entonces al Constitucional, pero también sin éxito.

Sin embargo, el reciente informe del Consejo de Europa que constataba "problemas importantes" por la disminución del gallego en la enseñanza, ha animado a la RAG a recurrir a Estrasburgo.

En su demanda los académicos advierten del "impacto negativo" de esta normativa que llevó a que esta lengua "solo esté presente en el 6,5 por ciento en las poblaciones de más de 50.000 habitantes".

Según explican, el gallego pasó de ocupar la mitad de las clases a solo un tercio y en algunas líneas educativas, tal y como denuncia la RAG, su uso se limita a la materia de lengua gallega. "En la práctica la enseñan como si fuera un idioma extranjero", lamentan.

Merienda de negros en Strasbourg
Nota del Editor 19 Marzo 2016

Esto de los negros, sin ánimo de faltarles, sólo como expresión coloquial de rufianes tramando fechorías. De esos tipos del Tribunal Europeo de Derechos Humanos se puede esperar cualquier cosa.

A nosotros nos inadmitieron la demanda sin explicación alguna cuando es palmaria la conculcación de los derechos humanos además de constitucionales de los ciudadanos español hablantes en las regiones donde el español es lengua impropia por decreto de los gobiernos autonosuyos.

A la vista del tratamiento concedido a nuestra demanda en contraposiciòn al concecido a conocidos terroristas, se puede esperar cualquier cosa, cualquier disparate escupido sobre los derechos humanos de las personas español hablantes.

ASÍ RESPETAN LOS HUELGUISTAS LA LIBERTAD
Cargas policiales y seis detenidos tras una huelga estudiantil abertzale
Los manifestantes han causado daños lanzando piedras, pilas, bengalas y canicas de gran tamaño contra el mobiliario urbano. También han lanzado sillas contra los ertzainas.
Gaceta.es 19 Marzo 2016

Seis jóvenes han sido detenidos en Vitoria durante una huelga convocada este jueves por el sindicato estudiantil abertzale Ikasle Abertzaleak contra la Lomce, durante la que se han producido graves incidentes, con destrozos en el mobiliario urbano, ataques a varias sedes bancarias y cargas policiales.

Desde primera hora de la mañana los altercados se han sucedido, primero en el campus de la Universidad del País Vasco en Vitoria y después en el centro de la capital alavesa. Pasadas las 13.10 horas, cuando aún se celebraba una manifestación que ha sido secundada por miles de personas, los estudiantes han comenzado a causar daños en el mobiliario urbano y en al menos dos cajeros automáticos de Kutxabank y del banco Sabadell-Guipuzcoano de Vitoria, cuyas lunas también han roto. Los manifestantes han lanzado piedras, pilas, bengalas, tornillos y canicas de gran tamaño, por lo que la Ertzaintza ha efectuado varias cargas contra ellos y ha detenido a seis jóvenes.

La marcha, encabezada por pancartas en las que se leía "Contra el capital, el poder organizado de los estudiantes" y "Tenemos por lo que luchar", ha partido de la plaza de la Virgen Blanca pasadas las 12.30 horas y poco después han comenzado a producirse los altercados. En la calle San Prudencio, donde está ubicada la Delegación de Educación del Gobierno Vasco, se ha registrado un duro enfrentamiento entre los manifestantes y la Ertzaintza, que ha acudido al lugar con un importante despliegue de agentes y ocho furgonetas, y ha efectuado varias cargas. Además se han producido cortes de tráfico y daños en varios locales, ya que los jóvenes han arrojado sillas y otro mobiliario a los ertzainas.

Horas antes, en el campus universitario de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) los piquetes han cerrado el acceso a varias facultades lo que ha impedido dar clases. Los huelguistas han hecho pintadas, vaciado extintores, roto puertas y causado daños en el mobiliario de facultades como la de Farmacia y la de Letras, además de cruzar contenedores y cortar el tráfico. La UPV ha condenado estos "graves incidentes" y ha señalado que estas "inaceptables" conductas violentas no tienen cabida en la universidad.

En Bilbao y San Sebastián cientos de estudiantes han participado en sendas manifestaciones convocadas también por el sindicato abertzale de estudiantes sin que se hayan registrado incidentes. Por otra parte, al menos cuatro jóvenes han sido detenidos por la Policía Nacional al término de la manifestación convocada en Pamplona por Ikasle Abertzaleak, han informado fuentes de la delegación del Gobierno en Navarra. Según han precisado, una vez finalizada la manifestación en el Paseo de Sarasate, entre el Parlamento de Navarra y el Gobierno foral, jóvenes asistentes a la misma han "arrojado piedras y botellas contra los policías", han "atacado un furgón" y han "roto un andamio" de una obra. Al mismo tiempo, otros grupos de jóvenes que se han dispersado por el Casco Viejo de Pamplona han provocado también incidentes en distintos puntos, que han sido respondidos con pelotazos de goma por los agentes.


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